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ELEMENTOS DE VALIDEZ DE LOS ACTOS

JURÍDICOS.
Encontramos:

 Capacidad
 Ausencia de vicios
 Forma
 Licitud

Estos elementos están perfectamente determinados en los


elementos de validez y no debe esgrimirse que son
elementos de existencia (art. 1449 CC). Sin embargo,
estos elementos van a modificar los elementos de
existencia, generando, no su inexistencia, sino su posible
nulidad.
Artículo 1449.- Para que el contrato exista se requiere:
I.- Consentimiento;
II.- Objeto que pueda ser materia de las obligaciones creadas por
el contrato;
III.- Solemnidad cuando la ley la exija.

La capacidad se refiere al elemento consentimiento en cuanto a


su formación; la ausencia de vicios se refiere, igualmente, al
consentimiento
 La forma se relaciona con el objeto y con el consentimiento,
además de que es excepcional, toda vez que se aplica a los
casos que la ley señala; y la licitud del objeto, fin o motivo
también está relacionada con el objeto. Por lo tanto, no
podemos decir que se encuentren totalmente desvinculados.
CAPACIDAD
Tenemos que determinar qué tipo de capacidad es la que trasciende
en la validez de los contratos, es decir, nos referimos a la
capacidad de ejercicio (aptitud o idoneidad para ser sujeto de
derechos y obligaciones y poder ejercitarlos y cumplirlos). Este
elemento se relaciona con el consentimiento; por otro lado, así
como se habla de capacidad debemos hablar de incapacidad y
dentro de ésta hablamos de:

 Incapacidad Parcial
 Incapacidad Total.
 La capacidad total la poseen los mayores de edad no
exceptuados por la ley para celebrar actos jurídicos. En
contraposición, encontramos a los mayores de edad
señalados en el artículo 42 del CC. También encontramos a
sujetos con capacidad parcial o capacidad o incapacidad para
realizar ciertos actos jurídicos; por ejemplo, la compraventa
en almoneda pública por el juez o magistrados de la causa, es
una hipótesis diferente al art. 42; el tutor respecto del pupilo,
etc.
Artículo 42.- Son incapaces:

 I.- El menor de edad;

 II.- El mayor de edad privado de inteligencia por locura, alcoholismo


crónico o cualquiera otro trastorno mental, aunque tenga intervalos
lúcidos;

 III.- El mayor de edad sordomudo, que no sepa darse a entender por


escrito o por intérprete mediante lenguaje mímico;

 IV.- El mayor de edad que habitualmente hace uso no terapéutico de


enervantes, estupefacientes, psicotrópicos o de cualquiera otra
sustancia que altere la conducta y produzca farmacodependencia.
 La incapacidad no es una sanción, sino un estado, por lo que
surge la figura auxiliar de la Representación o Asistencia; con
esto, se da verdadera significación a la capacidad de goce, ya
que sin estas figuras no tendría caso poseer aquélla. Para
Bonnecase, en la Representación se actúa a nombre de un
incapaz total, mientras que la Asistencia complementa la
incapacidad parcial (voluntad de los padres de los
consortes cuando éstos son menores de edad, la
enajenación y gravación de un bien inmueble propiedad de
menores, etc.)
Además, debe contar con la Formalidad Habilitante, consistente en el
requisito que señala la ley para que la autoridad autorice la realización
de determinado acto jurídico. Por ejemplo, la autorización judicial para
que el tutor enajene los bienes del pupilo, etc.

La representación en ese concepto arroja dos escenarios:


 Representación por Nombre y Cuenta del Representante
 Representación por Cuenta del Representante

Artículo 28.- Para los efectos del artículo anterior y excepto lo que este
Código disponga, enunciativa y no limitativamente se consideran
testaferros, salvo prueba en contrario, el cónyuge, los socios,
dependientes económicos, empleados y presuntos herederos de aquél
a quien la ley no permite adquirir ese derecho o realizar ese acto
jurídico.

Artículo 2447.- El mandatario debe ejecutar el mandato a nombre y en


representación del mandante, salvo que éste lo haya autorizado para
ejecutarlo sin representación, a nombre del mandatario mismo.
Todas estas teorías y posiciones explican la Representación
Convencional con base en el principio de la autonomía de la
voluntad. En el caso del testaferro, también es convencional.
Lo que es importante, puesto que estas teorías serían
incorrectas si tratan de explicar la representación legal que
surge en los siguientes casos:
 Incapacidad. Patria Potestad y Tutela (art. 42 CC)

 Concurso. Síndico.

 Sucesión. Albacea.

 Ausencia. Representación Legal.


 La ejecución de un mandato es la celebración del contrato,
cuyas consecuencias deberán transmitirse al mandante en
términos de ley. Es así que debe estar por escrito todo
mandato, ya que también es un contrato del que derivan
relaciones jurídicas. Una de las consecuencias del mandato
sin representación es que no existen acciones persecutorias
entre mandante y contraparte en sentido material; cualquier
acción se entablara entre el mandatario y la contraparte en
sentido material.
 Hay que tener en cuenta que la venta de bienes ajenos es
nula (art. 2137), por lo que hay que preparar la operación
transmitiendo la propiedad de los bienes en los casos que asé
se requiera.

 Artículo 2137.- La venta de un bien ajeno es nula.

En el caso de la Representación Legal, el motivo es la misma


ley.
 Incapacidad. Nos encontramos en la imposibilidad de celebrar
actos jurídicos por sí mismo, ya que se tiene una incapacidad
jurídica.

 Concurso. Es una institución que busca proteger a la masa


concursal. También se trata de una incapacidad jurídica de
administración del comerciante (art. 2961 CC y 43 de Ley de
Concursos Mercantiles).

 Artículo 2961.- La declaración de concurso será hecha por el


Juez, según lo disponga el Código de Procedimientos Civiles, y
produce, entre otros, los siguientes efectos:
 I.- Incapacita al deudor para administrar bienes propios o
ajenos;

 II.- Las deudas del concursado dejan de devengar intereses


con excepción de los créditos hipotecarios y pignoraticios, que
seguirán causándolos hasta donde alcance el valor de los
bienes que los garanticen.

 Sucesión. Estamos en presencia de la extinción de las


capacidades como consecuencia de la muerte y en la
necesidad de la representación de la personalidad del de
cujus, exclusivamente en la distribución de su patrimonio de
acuerdo a su voluntad en términos de ley.
 Ausencia. Se trata de una imposibilidad material el que actúe
el mismo ausente, por no hallarse o no dejar representación.
Por otro lado, hay que diferenciar:

 Mandato. Implica la celebración de actos jurídicos en


representación.

 Contrato de Prestación de Servicios. No implica la celebración


de actos jurídicos, sino la realización de ciertos servicios.
 El mandato puede incluir dichos servicios, por lo que cobra
mayor relevancia.

 La representación es producto de una necesidad jurídica


consistente en procurar que la capacidad de goce sea
realmente efectiva, lo que también constituye su utilidad, por
lo que sin ésta se le restaría utilidad a la capacidad de goce
(art. 41 CC).
 Artículo 41.- Las incapacidades establecidas por las leyes son
simples restricciones al ejercicio de los derechos por el titular
de éstos, pero el incapaz puede ejercitar sus derechos,
contraer obligaciones y comparecer en juicio por medio de
quien lo represente.

 La representación debe analizarse y explicarse en sus dos


especies, por lo que las cuatro teorías anteriormente
analizadas no explican la representación legal
CONTRATO CONSIGO MISMO
 En este contrato se plantea una doble representación, o, en su
caso, la celebración de un acto jurídico a nombre propio y a
nombre del representado, es decir, aquellos casos en que un
sujeto encarga a otro la venta de un inmueble y un tercer sujeto
encarga la compra de un inmueble o en el que un sujeto encarga
la compra o venta de un inmueble y él, por nombre propio,
compra o vende dicho inmueble.
Artículo 2149.- No pueden comprar los bienes de cuya venta o administración se hallen
encargados:

I.- Los mandatarios;

II.- Los tutores y curadores;

III.- Los albaceas;

IV.- Los interventores nombrados por el testador o por los herederos;

V.- Los representantes, administradores e interventores en caso de ausencia; y

VI.- Los empleados públicos.

Al derivar de la naturaleza misma de la representación, el Contrato Consigo


Mismo se permite, salvo los casos en que se presente un conflicto de
intereses.
FORMA
Podemos hallar una clasificación de los contratos en relación con el
trato que recibe la exteriorización de la voluntad y sus
consecuencias, por lo que hallamos:
 Consensuales

 Formales

 Solemnes

La forma cobra gran relevancia en los casos que la ley señala que no
es suficiente el acuerdo de voluntades (art. 1445 CC).
El consentimiento será suficiente para perfeccionar un contrato
consensual, pero en los contratos solemnes se requiere el
cumplimiento de ciertos requerimientos adicionales para que
el contrato exista; en los formales, esos requisitos adicionales
serán necesarios para su plena validez, ya que el acuerdo de
voluntades, al igual que en los consensuales, los hace existir.
Por lo que los contratos formales son aquellos que, siendo
consensuales, necesitan ciertos requisitos en la
exteriorización de la voluntad.
Artículo 1445.- Los contratos se perfeccionan por el mero
consentimiento, excepto los que deben revestir una forma
señalada en la ley, como solemne.

Nuestro Código Civil señala que la forma es una excepción a la


regla, toda vez que sólo se requiere en los casos que la ley
señale su necesidad. Es así, como en el artículo 1490 se
establece esta regla de excepción.

Artículo 1490.- Para la validez del contrato bastan las


formalidades externas expresamente prevenidas por la ley.
Esto nos hace ver que la forma se relaciona con el
consentimiento, es decir, con la oferta y la aceptación, ya que
el consentimiento debe ser claro, pero dependiendo de su
carácter expreso o tácito se afectará, por lo tanto, la forma del
contrato. El primero puede ser verbal, escrito o por signos
inequívocos; la forma se relaciona con el carácter expreso
escrito del consentimiento en aquellos contratos formales. Por
otra parte, si la aceptación fuera tácita, por regla general, no
produce consecuencias, pero hay casos como en el mandato
en el que sí produce consecuencias jurídicas.
Efectos del silencio dentro del contrato.
 El silencio es trascendente.
 El consentimiento debe ser claro, expreso o tácito o a través de signos
inequívocos, cuando se realizan actos que permiten la presuposición.
 El silencio no tiene ningún efecto en términos generales. Se debe
responder inmediatamente entre presentes, si no dice nada no hay
contrato porque hay ausencia de consentimiento.
Sin embargo, hay ocasiones en donde el silencio sí produce
efectos de manera extraordinaria, siempre que la ley lo señale
así.

 “El que calla otorga” no produce efectos jurídicos. El contrato


intuite personae (mandato) implica un acuerdo de voluntades,
pero hay una especia que constituye una excepción a la
existencia del mandato (el del mandato de las personas que
ofrecen sus servicios al público, al hablar de servicios, es de
naturaleza profesional).
En el caso del artículo anterior, si no se realiza en escrita
pública, estará afectado de nulidad relativa. En cuanto a la
venta de bienes muebles, la ley no exige que conste en
documento público o privado; sin embargo, es necesario para
conocer a las partes contratantes y la fecha de transmisión
del dominio. La trascendencia el formalismo se refleja en dos
aspectos:
 Como elemento de validez cuando la ley lo señala
expresamente. Si no es así, entonces será nulo
 Como característica de los sistemas jurídicos.
La forma tiene una utilidad como elemento probatorio; es un ámbito
técnico estático; se requiere excepcionalmente. Además, es
trascendente al analizar las ineficacias. Forma:

Ámbito excepcional: validez del acto relacionado con el consentimiento;


por ejemplo, la compraventa de inmuebles.
Es un elemento necesario para que opere el sistema jurídico; es un
ámbito diferente (como elemento probatorio).

 Estudio de las ineficacias del acto jurídico, es decir, como


elemento de validez que haga falta en un acto.
AUSENCIA DE VICIOS EN EL CONSENTIMIENTO
Desde el punto de vista positivo significa la veracidad o libertad consensual de
los actos.
Desde un aspecto negativo lo que se califica es que no tenga vicios; desde un
aspecto positivo significa que sí tenga tanto veracidad, como libertad
consensual. Es decir, este elemento está relacionado con la voluntad y con el
consentimiento.
Desde un aspecto negativo lo que se califica es que no tenga vicios; desde un
aspecto positivo significa que sí tenga tanto veracidad, como libertad
consensual. Es decir, este elemento está relacionado con la voluntad y con
el consentimiento. Los vicios del consentimiento son el error, el dolo, la
mala fe, la violencia, la lesión y la reticencia.

Sin embargo, podríamos reducir todos a éstos a sólo tres:

 Error (relacionado con el dolo, la mala fe y la reticencia)


 Violencia
 Lesión
El error

El error es la falsa concepción de la realidad, que se


distingue de la ignorancia porque en esta hay total
ausencia de conocimiento, en relación a un objeto, el
error y la ignorancia son diferentes. En el error sí hay
contenido, se sabe, pero el conocimiento que se tiene no
corresponde a la realidad, a la verdad, entendiéndose
por verdad la adecuación de la cosa con el intelecto.
(Veritas est adecuatio rei et intelecto).
En el error las características de la cosa con conocidas por el sujeto.
Hay varios tipos de errores; en la ignorancia se desconoce
totalmente, implicando una falta de interés respecto de las
cosas.

El error puede ser:


 Espontáneo. Es el que se genera por sí mismo en la persona, sin
participación de algún tercero.
 Inducido. Es aquel en donde la falsa concepción de la realidad se
produce por la intervención directa de un tercero o de otro
distractor. Es importante respeto del conocimiento de las cosas,
puesto que nos lleva al error de buena fe.
 El error, desde un aspecto jurídico, se divide en tres:

 Error obstáculo. Es aquel que afecta directamente al


consentimiento en los contratos, impidiendo su nacimiento o
fines; se denomina también error impidiente. Por ejemplo,
cuando un automóvil se encuentra con todos sus elementos y
es vendido como chatarra; este tipo de error afecta la
existencia del contrato.
 Error nulidad. Afecta la validez del acto. El acto que existe es
anulable por encontrarse viciada la voluntad de una o ambas
partes. Este error recae sobre las cualidades físicas o jurídicas
de las cosas o de los hechos, constituyendo el motivo
determinante de la voluntad.
 Error Indiferente. Este error recae sobre las cualidades físicas
de las cosas o habilidades y aptitudes de personas, sin que
afecta el motivo determinante de la voluntad.
Dolo

Conjunto de maquinaciones o artificios que ocupa una persona


en relación a otra para inducirlo o mantenerlo en el error
(Labeòn). Consiste en una conducta positiva, es decir, es una
realización de actos, conjunto de acciones para engañar a
otro (inducción al error) o para evitar que la contraparte
conozca la realidad. Es opuesto al error negativo conocido
como reticencia.
Existen tres tipos de dolo:

Dolo principal. Produce la nulidad y se relaciona con el error de


hecho y el error de derecho, ya sea porque se busque que la
persona caiga en el error nulidad o porque se busque que se
mantenga en el error nulidad.
Dolo indiferente o incidental. Origina el error indiferente, genera
un ajusta.
Dolo bueno en oposición al malo. Realizado en la negociación
supeditado a la aceptación por las partes.
Artículo 1470.- Son aplicables al error las siguientes
disposiciones:
III.- El error de hecho anula el contrato:
c) Si procede de dolo de uno de los contratantes.
 Artículo 1471.- En los contratos se entiende:
 I.- Por dolo, cualquiera sugestión o artificio que se emplea
para inducir a error, o mantener en el alguno de los
contratantes;
 II.- Por mala fe, la disimulación del error de uno de los
contratantes una vez conocido: y
 III.- Por reticencia el no hacer saber por uno de los
contratantes al otro, un hecho o hechos conocidos por aquél e
ignorados por éste y que de haberlos sabido, no hubiera
celebrado el acto jurídico.
 Artículo 1473.- Hay intimidación cuando se emplean fuerza
física o amenazas que importan peligro de perder la vida, la
honra, la libertad, la salud, o una parte considerable de los
bienes del contratante, o de sus ascendientes, hermanos,
descendientes o persona ligada con él por grande afecto
ilícito.
 Esta enumeración es limitativa, por lo que cualquier daño que
recaiga sobre otro bien no será violencia. Por eso, las
consideraciones que establecen las partes respecto el
aseguramiento de la celebración del acto jurídico, no
constituyen violencia moral o amenazas de un daño futuro.
Lesión

Se define como el perjuicio que experimenta una de las partes


en los contratos conmutativos por la desproporción en las
prestaciones o derivado del aprovechamiento de las
cualidades subjetivas de las personas. Es un vicio de la
voluntad en el Código Civil Poblano; el Código Civil Federal, en
su artículo 17 la presenta con un análisis clásico – romanista.
La divide en objetiva y subjetiva.
Cuando la desproporción de las prestaciones se relaciona con la
extrema pobreza, ignorancia, estado de necesidad o urgencia
en que se encuentra una de las partes, se trata de una lesión
subjetiva; si la prestación y contraprestación corresponden a
un 50% menos del precio que recibiría el vendedor en un
plano justo o el comprador da dos tantos más con relación al
precio, estamos en presencia de una lesión objetiva, puesto
que ésta atiende a las prestaciones en sí, según lo dispone el
artículo 1477.
Artículo 1477.- Habrá lesión en los contratos, cuando la parte
que adquiere da dos tantos más o la que enajena recibe el
cincuenta por ciento menos del precio o estimación del bien.

Artículo 1478.- Es nulo el contrato en el que uno de los


contratantes sufra lesión haya o no mala fe en la otra parte.

El artículo 2256 del Código Civil Poblano establece la posibilidad


de efectuar una reducción en relación con la lesión subjetiva,
por lo que nuestro código realmente recoge ambos criterios,
aplicando el subjetivo a ciertos casos determinados por la ley.
Nuestro sistema jurídico toma de los tres sistemas:
 Código Civil. Objetivo
 Mutuo. Subjetivo.
 Ccom. (art. 385). Indiferencia.

Artículo 383.- El comisionista debe examinar el estado en que recibiere los


efectos consignados, hacer constar legalmente en el acto las
diferencias o deterioros que advirtiere y comunicarlo lo más pronto
posible al comitente.
Si no lo hiciere, se presume que las mercancías y efectos estaban
conformes con lo expresado en la factura o en la carta de porte o
conocimiento.
Lo mismo practicará en todo caso en que sobrevengan a las cosas
consignadas daños o pérdidas.
Es así como el principio de pacta sunt servanda establece la
legalidad que determina qué relaciones se encuentran en el
sistema y cuáles no, mientras que los valores axiológicos
(justicia y equidad) califican lo que se encuentra dentro del
sistema, por lo que al estar en grados distintos, no genera
contradicción alguna. Sin embargo, no hay que equiparar al
contrato a la ley, como lo plantea Planiol.
LICITUD DEL FIN, CAUSA O MOTIVO
Como elemento de validez se relaciona con uno de los elementos de
existencia, sólo que aquél, como elemento de validez se refiere al
fin, motivo o causa que nos llevan a contratar. La nulidad
producida por la ilicitud en el fin, causa o motivo es la más grave,
es decir, esta ilicitud produce una nulidad absoluta.

El artículo 1422 establece lo que el lícito e ilícito.

Artículo 1422. - Es lícito lo no contrario a la ley; ilícito lo que es


contrario a ella.
Debemos ver que el sistema jurídico es incompleto, pero será lícito lo
que estando dentro del sistema jurídico esté de acuerdo con los
principios del mismo sistema jurídico, mientras que lo ilícito es lo
que estando dentro contraviene los principios del sistema jurídico,
es decir, un acto doloso o culposo que produce una afectación a una
persona en sí o en su patrimonio, ya sea regulado por el Derecho
Civil o por el Penal.

Artículo 1961.- Son ilícitos:


 I.- Los delitos;
 II.- Los hechos cometidos con dolo o culpa y que no queden
comprendidos en la fracción anterior;
 III.- El abuso de los derechos;
 IV.- La simulación de actos jurídicos;
 V.- La celebración de actos jurídicos en fraude de acreedores;
 VI.- El incumplimiento de las obligaciones;
 VII.- La recepción dolosa de lo indebido;
 VIII.- Los hechos ejecutados con mala fe; y
 IX.- Los demás que sean contrarios a la ley.
Cuando hablamos de legalidad, nos referimos a las normas que
constituyen una unidad que introduce una cosa o una
situación al sistema jurídico. Legal es distinto a legalista.

Es así como la licitud en el objeto, fin o motivo significa que el


acto jurídico celebrado no debe ser contrario a normas de
carácter prohibitivo-taxativo, la cual es una definición estatista
de derecho que entiende a las normas como órdenes o
mandatos, es decir, es una posición kelseniana-kantiana
(enunciados imperativos). Por lo que si se actúa conforme a lo
que ordena el Estado, nos encontraremos en un escenario de
licitud; si se desobedecen dichos mandatos actuamos
ilícitamente.
Por lo anterior, debemos distinguir entre:

Normas de interés privado. Son renunciables, pues son normas dispositivas


Artículo 10.- Sólo pueden renunciarse los derechos privados que no afecten al
interés público.

Artículo 11.- Para que la renuncia autorizada en el artículo anterior sea válida, se
requiere:
1° Que no sea contraria al orden público;
2° Que con ella no se perjudiquen derechos de persona extraña al derecho
renunciado;
3° Que se haga por escrito en todo caso; y
4° Que si se hace por convenio:
a) Se exprese la renuncia en palabras claras y precisas; y
b) Que en el documento en que se haga constar el contrato, se señale el derecho
aplicable.
Normas de interés público. Son normas irrenunciables o taxativas que
prohíben u ordenan, son órdenes o mandatos, enunciados imperativos.

Al hablar de objeto nos referimos al objeto-cosa y objeto-hecho, y el


calificativo de lícito o ilícito es el que se da conforme al sistema jurídico.
La motivación para contratar está constituida por las causas o
circunstancias determinantes que le llevan a contratar.
Por otra parte, surge la siguiente pregunta: ¿Las cosas con ilícitas por sí
mismas o son ilícitas las consecuencias creadas por las partes en el
acto jurídico?

Si la cosa está fuera del comercio (por mandato de ley o por su naturaleza
misma) producirá la nulidad absoluta, pues no cumple con el elemento
de existencia del objeto, pero esto no constituye o implica que las cosas
sean ilícitas per se, sino que se encuentra afectada de ilicitud. Por lo
tanto, la ilicitud implica la antijuridicidad del acto.
En cuanto a los fines, hay que averiguar la intención real de las
partes, por lo que resulta más sencillo indagar la causa
común de ambas partes, pero puede ser que tengan fines
totalmente distintos y no sean expresados. La ley no obliga a
las partes la disposición final que hará la contraparte respecto
de las prestaciones dadas.
Por ejemplo, en una compraventa celebrada en fraude de
acreedores, el comprador desconoce los fines los fines ilícitos
del vendedor, por lo que un tercero a ese contrato podrá
promover la nulidad absoluta aunque el comprador no se
entere en primer término de ello, pues al final tendrá que
restituir el bien.
La ilicitud respecto de los motivos determinantes de la voluntad
la observamos en los delitos (contrato de matar o de asesino
a sueldo).