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FILOSOFA MEXICANA DE LA

CULTURA
La base de nuestra formacin cultural a partir del mundo nhuatl est
centrada en las montaas, puesto que nacemos del suelo rico en
energa, fertilidad y pureza de aquella estructura interminable
representada por cadenas permanentes de tierra levantada entre el
mar y el cielo
La cultura nhuatl se edific entre valles y cuencas rodeadas por
montaas.
En el pasado ms remoto existieron complejas migraciones que
llevaron consigo una cultura que trasladaron hacia el altiplano.
La cultura mexicana est compuesta por varias generaciones que a lo
largo de la historia han brindado costumbres, tradiciones y un
mosaico cultural impresionante del que todos somos partcipes.
Una vez solidificada la cultura, abarc las artes, el culto y la poltica, la
cual mantuvo un enlace y una unin extraordinaria de este pueblo.

La estructura del pueblo nhuatl, mgico y religioso en sus races, es


profundamente centralista.
La cosmovisin cambia conforme al ciclo de los cuatro puntos. Lo cotidiano
le da una nueva forma al arte.

La amenaza se encuentra fuera del centro; al mar se fue Quetzalcatl. Una


profeca clebre hizo Quetzalcatl cuando predic en Chollolan:

y que en un ao sealado con el jeroglfico vendran de la parte oriente por


sobre las aguas del mar unos hombres blancos y barbados que les
despojaran del dominio de la tierra y seoreando todas le haran abrazar la
ley del evangelio. En los siglos dos y tres que anteceden a la llegada de los
espaoles, la teocracia militar, sustancialmente militar, sustancialmente
azteca, empieza a hacerse expansiva, imperialista y comercial. Pochtecas y
guerreros forman parte de la cabeza de flecha de una expansin que pronto
va a ser decapitada por la Conquista.
Las diferentes formas de ver al mundo de los espaoles, explotando el
mito de El Dorado, no se interesa por el sustento si no por la riqueza.

- Mano de obra barata y metales.

A la expansin se une una explotacin centralista de la montaa. El


mar sirve para importar y exportar metales que consoliden imperios
decadentes; sedas que vistan a antiguos soldados, pero nunca
alimentos que nutran carnes indgenas.
El hombre en Mxico ha desplazado su centralismo histrico. Ahora,
en cambio, desconfa de lo diferente y novedoso. Se dejar el
centralismo a un lado, la introversin, la desconfianza y el soterrado
vivir cuando la expansin, la alegra y el contacto se conviertan en una
manera nueva de ser.