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República Dominicana UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA (UNIBE)

República Dominicana UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA (UNIBE) Facultad de Humanidades y Ciencias Escuela de Psicología Terapia Cognitivo Conductual

Facultad de Humanidades y Ciencias

Escuela de Psicología

Terapia Cognitivo Conductual frente al Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad.

Sustentante:

Miladys A. Tejada Payano

Santo Domingo, D.N.

2015

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una de las causas más frecuentes

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y de problemas

sociales en la edad infantil. El síndrome aparece en la infancia y

puede persistir y manifestarse en la edad adulta. El TDAH afecta

negativamente al rendimiento de estos niños en el colegio, así como a otros aspectos de su vida familiar y social.

La

mayoría

de

las veces,

los

padres no

logran explicarles a los

maestros

lo

que

le

pasa

al

niño,

ya

que

no cuentan,

salvo

escasísimas

excepciones,

con

información

adecuada

sobre

la

condición.

Sin embargo, es importante resaltar los estudios previamente

realizados en base al tema, ya que los mismos han aportado de

manera significativo en el tratamiento de las dificultades de déficit de atención por hiperactividad que presentan los niños y niñas La terapia cognitivo conductual que fue utilizada en los estudios, ayuda a identificar las creencias irracionales.

Según el Manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV) (1994) de la Asociación

Según el Manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV)

(1994) de la Asociación Americana de Psiquiatría (por sus siglas APA), el trastorno de déficit de atención e hiperactividad es uno de tipo neurobiológico, el cual provoca la desatención de destrezas importantes para el desarrollo académico, social, emocional y físico. La característica principal del déficit es un patrón persistente de desatención e hiperactividad, que es más frecuente y grave que el observado habitualmente en

sujetos de un nivel de desarrollo similar.

Según el doctor García

Castaño (2001), el trastorno por déficit de atención

con

hiperactividad (TDAH)

es

un

trastorno

del

desarrollo

de

naturaleza

biocomportamental, que constituye un desorden biológico con amplias repercusiones

en la conducta del que lo padece. Se trata de uno de los trastornos que se inician en

la niñez,

y

su

aparición varía

de persona

a persona.

Se

considera un

desorden

biocomportamental

Orjales Villar (2002), en su libro Déficit de Atención e Hiperactividad, define el déficit como un trastorno del desarrollo concebido como retraso en el desarrollo, que constituye una pauta de conducta persistente, caracterizada por inquietud y falta de atención excesiva, y que se manifiesta en situaciones que requieren inhibición motora.

Estas suelen aparecer entre los dos y los seis años y comienza a remitir durante la

adolescencia.

Hallowel y Ratey (2001) definen el trastorno como un síndrome neurológico cuya tríada clásica de síntomas incluye la impulsividad, distracción e hiperactividad o exceso de energía.

Según el Childrens and Adults with Déficit and Attention Disorder (CHADD), el trastorno de déficit de atención e hiperactividad se define como una condición médica, de base psiquiátrica y neurológica que afecta de un tres a un nueve por ciento de los niños de edad escolar.

Barkley, (1990) indica que el déficit de atención con hiperactividad es un trastorno cuyo nivel de conocimiento actual es bastante elevado, dado que gran cantidad de investigadores desde diferentes enfoques y disciplinas, desde hace más de un siglo, se han interesado en conocer, describir, explicar y tratar este fenómeno clínico complejo.

Se trata de una problemática con altos niveles de prevalencia (3-5%) a nivel mundial según plantea la American Psychiatric Association (2000). Los niveles explicativos de la problemática han ido desde las neurociencias hasta los enfoques conductuales y psicosociales, encontrándose un alto componente genético, cuyas estimaciones de heredabilidad varían entre 55% y 92%.

(Lopera, 1999).

Barkley, (1990) indica que el déficit de atención con hiperactividad es un trastorno cuyo nivel de

En este orden, Sánchez (2011) indica que el trastorno de déficit de atención con hiperactividad constituye un problema complejo debido a su precoz aparición, a su naturaleza multifacética y crónica, y sobre todo por su repercusión en el funcionamiento del

sujeto en los distintos contextos en los que se desenvuelve en la

vida diaria. Históricamente se han utilizado diferentes denominaciones: lesión cerebral, síndrome de Strauss, disfunción cerebral mínima, síndrome hipercinético, reacción hipercinética o hiperactividad, y otras; lo que es expresión de la diversidad de criterios en cuanto a la definición y evaluación de este trastorno.

En este orden, Sánchez (2011) indica que el trastorno de déficit de atención con hiperactividad constituye

Según, Rief (1999), son múltiples las causas a las que se le atribuye incidir sobre el trastorno de déficit de atención con y sin hiperactividad, algunas de las cuales se mencionan a continuación:

Causas genéticas: Se sabe que el trastorno del déficit de atención tiende a aparecer en determinadas familias. Un niño con este trastorno a menudo tiene un familiar que lo padece, quien podría ser uno de sus padres, un hermano, un abuelo u otro pariente con historial de conductas similares.

Causas biológicas/fisiológicas: Muchos médicos describen el déficit de atención con hiperactividad como una disfunción neurológica en el área del cerebro que controla

los impulsos y contribuye a filtrar los estímulos sensoriales y enfocar la

atención..

Las

personas con el trastorno del déficit de atención presentarían un déficit de estos

neurotransmisores.

• Complicaciones o traumas durante el embarazo o el parto.

• Envenenamiento por plomo.

Según, Rief (1999), son múltiples las causas a las que se le atribuye incidir sobre el

El trastorno de déficit de atención del tipo predominantemente hiperactivoimpulsivo, segundo tipo cuyos síntomas son los siguientes: juguetea con las

manos o con los pies o se retuerce en la silla, presenta dificultad para

permanecer sentado, corretea o se trepa excesivamente, imposibilidad de

participar calladamente en actividades gregarias, conducta impulsiva, como si estuviera impulsado por un motor, conversación excesiva, contestaciones abruptas antes de que se completen las preguntas, dificultad para esperar o hacer turno e interrupciones continua e intromisión en lo que otros están haciendo.

Por último, el trastorno de déficit de atención del tipo combinado, el tercero de los tipos: los niños presentan sintomatología de ambos grupos mencionados de inatención y de hiperactividad e impulsividad.

Los niños que tienen dificultades para permanecer quietos, sentados, suelen

responder precipitadamente, incluso antes de haber finalizado la formulación de las preguntas; además, se muestran impacientes y no son capaces de esperar su turno en actividades en las que participan más personas. Interrumpen las actividades o tareas de los compañeros y

miembros de la familia y pueden fácilmente sufrir accidentes y caídas debido

a que sus conductas reflejan una escasa conciencia del peligro.

García Castaño (2004) en su libro el TDAH, sostiene que la característica fundamental del tipo de

García Castaño (2004) en su libro el TDAH, sostiene que la característica fundamental del tipo de movimiento propio del TDAH es que se trata de movimientos que no tienen ningún propósito y que se dan en circunstancias inapropiadas.

De la misma manera el TDAH podría ser un gigante peligroso y amenazante del que

únicamente se ve una pequeña parte. El autor cree también, que los factores neurobiológicos, generadores del problema son: el bajo riego sanguíneo y el pobre

metabolismo de la glucosa que se dan en la región frontal del cerebro y otras zonas del mismo, las anomalías anatómicas y el funcionamiento ineficiente de los neurotransmisores. Estos factores biológicos afectan negativamente el desarrollo de

las funciones ejecutivas que se analizan en detalle más adelante en el trabajo de

investigación. Es por esa razón que la regulación de las emociones, el lenguaje interno, la memoria de trabajo y la habilidad de analizar los hechos para poder elaborar nuevas instrucciones funcionan en un nivel más bajo.

El autor ha postulado que la dificultad para inhibir impulsos, les impide a los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) que puedan operar eficazmente procesos psicológicos, llamados funciones ejecutivas. Las funciones ejecutivas son actividades mentales complejas necesarias para el proceso de planificar, organizar, guiar, revisar, regularizar y evaluar los comportamientos necesarios para poder alcanzar metas.

El trastorno es considerado como un desorden del autocontrol, lo que significa que el niño no

El trastorno es considerado como un desorden del autocontrol, lo que significa que el niño no posee la capacidad para controlar su comportamiento y medir las consecuencias de sus actos. El trastorno del déficit de atención con hiperactividad

representa un cuadro complejo, ya que se afectan todas las áreas del crecimiento y desarrollo del niño, como se había mencionado anteriormente. Esto se exterioriza en dificultades serias de aprendizaje y contratiempos con el proceso de socialización

(Barkley, 1998; Bauermeister, 2000; US Department of Education, 2003).

Los diferentes síntomas que configuran el trastorno de déficit de atención se agrupan en dos conjuntos: la inatención y a hiperactividad/impulsividad.

Su hiperactividad le conduce a moverse sin razón, a levantarse cuando no debe, a

hablar excesivamente y a mantenerse generalmente en actividad, mientras que su

impulsividad le lleva a interrumpir a otros en lo que estén haciendo y a contestar una pregunta antes de que se le haya terminado de formular. Su impaciencia no le permite esperar su turno cuando otras personas le preceden.

Parés Arroyo (2003) argumenta, que en Puerto Rico, el trastorno de déficit de atención con hiperactividad
Parés Arroyo (2003) argumenta, que en Puerto Rico, el trastorno de déficit de atención con hiperactividad

Parés Arroyo (2003) argumenta, que en Puerto Rico, el trastorno de déficit de atención con hiperactividad es tan común, que algunos médicos estiman en unos

90,000 a 100,000 los niños de 4 a 17 años que lo padecen. El Departamento de

Educación de Puerto Rico, informó que de las estadísticas mencionadas sólo tenía 7,359 niños diagnosticados con la condición registrados y matriculados en el

Programa de Educación Especial para el año escolar 2000 al 2001. Esta información la dio a conocer la profesora Sonia Rosario, Secretaria Auxiliar del Programa de Educación Especial del mencionado departamento, quién enfatizó que el déficit de

atención no es propiamente un impedimento, sino que está considerado como una

condición dentro de los problemas crónicos de salud.

Orjales (2002) señala que la prevalencia en la población de los Estados Unidos es de un 5 por ciento. Sin embargo, añade la autora, en otros países es mayor. Por ejemplo, en Puerto Rico se ha registrado un 9.5 por ciento, similar al encontrado en Canadá. En Colombia se ha encontrado alrededor de un 16 por ciento; en Alemania,

un 4 por ciento; y en Ucrania, un 12.6 por ciento. Estas cifras son algo relativas, ya

que los estudios han empleado diferentes criterios de diagnóstico.

En el 1902, la ciencia médica documentó por primera vez la existencia de niños que presentaban

En el 1902, la ciencia médica documentó por primera vez la existencia de niños que presentaban inatención, impulsividad e hiperactividad (Quinn, 1997). El pediatra George Frederic Still (1902), fue quien primero descubrió la existencia de trastornos

en un estudio con 20 niños, muchos de los cuales tenían un historial de daño cerebral y convulsiones. Los niños sujetos de investigación eran considerados por los adultos como; agresivos, desafiantes, con problemas de atención e hiperactividad, con un

carácter escandaloso, poco sinceros y obstinados.

El autor creía que los niños que fueron sujetos de estudio poseían un defecto en el control de su conducta, (aunque algunos provenían de hogares disfuncionales) y que el problema se debía a una predisposición biológica, hereditaria en determinados casos.

Hallowell y Ratey (2002) argumentan que Still demostró con el estudio que la

enfermedad que estaban presentando los niños no era debido a una mala crianza ni a una bajeza moral, sino producto de una herencia biológica que bien pudiera haber sido producto de una lesión en el momento del nacimiento, según los autores la hipótesis de la lesión al momento del nacimiento y el daño cerebral estuvo vigente durante los años treinta y cuarenta.

Una idea que se difundió en esta era fue que la severidad de los síntomas de inquietud, inatención y pobre control del impulso, estaban asociados con anomalías cerebrales estructurales. Por todo lo ante mencionado es lo contrario las formas más moderadas de hiperactividad eran atribuidas a causas delictivas, un planteamiento que se retomaría de nuevo a partir de los años 80.

Miranda (2000) realizó un estudio sobre la eficacia de un tratamiento cognitivo conductual en una muestra

Miranda (2000) realizó un estudio sobre la eficacia de un tratamiento cognitivo conductual en una muestra española de 32 niños con Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) con o sin manifestaciones de agresividad asociada, estos niños siguieron un programa de entrenamiento en auto instrucción, solución de

problemas y control de la ira que incluyo también refuerzo positivo y

técnicas de costo de respuestas.

Otros estudios indican que la prevalencia del Trastorno de déficit de atención con hiperactividad es de alrededor de un 3% a un 8% en niños que padecen de este trastorno en la edad escolar.

El criterio que se usa para determinar quién tiene este trastorno se basa en el comportamiento de hiperactividad-impulsividad que es más común en varones. Este comportamiento es lo que usualmente toman en consideraciones padres, maestros, pediatras y sicólogos

para identificar niños con problemas de atención.

Según los avances psicológicos, se ha podido evidenciar que las diferentes

dificultades que enfrentaban la sociedad no mejoraban únicamente con las

intervenciones tradicionales, pero se vio la necesidad de implementar un nuevo complemento para eficientizar la terapia cognitiva conductual, como se puede citar

el mindfulness, siendo esta la concentración de la atención y la conciencia, que regulariza la atención, la percepción del propio cuerpo, así como la modulación de la emoción, según lo planteado por su principal idealista Steven Hayes (Tang and Posner,

2013).

Estudios relacionados demuestran que la baja actividad en el cerebro se relaciona al Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Esto causa variabilidad e inconsistencia en su rendimiento. Por eso es que estos niños tienen dificultad en mantener la atención, no se concentran, se distraen y además actúan sin pensar en las consecuencias (impulsivos).

Según los avances psicológicos, se ha podido evidenciar que las diferentes dificultades que enfrentaban la sociedad

e) Relaciones interpersonales y Trastorno de déficit de atención con hiperactividad:

Estos niños frecuentemente presentan dificultades con pares, siendo a veces impopulares y aislados por el grupo. La vinculación de los padres con un hijo hiperactivo es más negativa e intrusiva que con otros niños (Etchepare & Almonte,

2003).

f) Adaptación social y Trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH): El retraso en las habilidades cognitivas que permiten regular la conducta, contribuye a que los niños y jóvenes con Trastorno de déficit de atención con hiperactividad tengan problemas para seguir instrucciones cuidadosamente, para cumplir normas, para llevar a cabo sus propios planes, e incluso para actuar de acuerdo con los principios legales o morales. No obstante, el riesgo de delincuencia, consumo de alcohol y drogas, conductas sexuales precoces, etc. asociado a este trastorno parece encontrarse mucho más relacionado con otras variables sociológicas que con el Trastorno de déficit de atención con hiperactividad el cual solamente es un factor disposicional del individuo que agrava los riesgos generales.

e) Relaciones interpersonales y Trastorno de déficit de atención con hiperactividad: Estos niños frecuentemente presentan dificultades
e) Relaciones interpersonales y Trastorno de déficit de atención con hiperactividad: Estos niños frecuentemente presentan dificultades

La farmacoterapia del Trastorno de déficit de atención con hiperactividad se inició en 1937, cuando Bradley describió los efectos de la bencedrina en el comportamiento de los niños (Diamond & Mattson, 1998). Actualmente la farmacoterapia con estimulantes es la intervención más común para el tratamiento del Trastorno de déficit de atención con hiperactividad en Norteamérica, con metilfenidato liderando

con un 62% de las prescripciones estimulantes.

Dextro anfetamina (DA) prescritas en un 23%, anfetamina con un 12% y pemolina con 3% (Althoff y cols., 2003). Estos medicamentos han demostrado ser eficaces a corto

plazo para aliviar los síntomas centrales del Trastorno de déficit de atención con

hiperactividad (MTA Cooperative Group, 1999), estimándose que un 70% de los niños con Trastorno de déficit de atención con hiperactividad responden al tratamiento farmacológico favorablemente (Purdie y cols., 2002).

Dextro anfetamina (DA) prescritas en un 23%, anfetamina con un 12% y pemolina con 3% (Althoff

Otra variable cognitiva asociada con el trastorno en déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un déficit en la habilidad de resolución de problemas. Esta habilidad tiene el propósito de organizar pensamientos y conductas para resolver un problema, involucrando componentes tales como, reconocer el problema, pensar soluciones y consecuencias alternativas, y la evaluación de la efectividad de las estrategias empleadas.

La terapia cognitiva (C.T) es un sistema de psicoterapia basado en una teoría de la psicopatología

La terapia cognitiva (C.T) es un sistema de psicoterapia basado en una teoría de la psicopatología que mantiene que mantiene que la percepción y la estructura de las experiencias del individuo determinan sus sentimientos y conducta.

Las terapias conductuales- cognitivo son orientaciones de la terapia cognitiva enfocadas en la vinculación del pensamiento y la conducta, y que recogen las

aportaciones de distintas corrientes dentro de la psicología científica; siendo más que

una mera fusión, como aplicación clínica, de la psicología cognitiva y la psicología conductista. Suelen combinar técnicas de reestructuración cognitiva, de entrenamiento en relajación y otras estrategias de afrontamiento y de exposición .

La terapia cognitiva (C.T) es un sistema de psicoterapia basado en una teoría de la psicopatología
La terapia cognitiva (C.T) es un sistema de psicoterapia basado en una teoría de la psicopatología
La terapia cognitiva (C.T) es un sistema de psicoterapia basado en una teoría de la psicopatología

El modelo de terapia cognitivo conductual (TCC) se lleva a cabo durante 6 etapas. La primera etapa es de evaluación. Una evaluación diagnóstica es conducida en el proceso para determinar un eventual cambio en los métodos de intervención. Una evaluación relacionada al tratamiento es conducida para delinear los factores

conductuales y cognitivas específicas de niños y padres que necesitan ser dirigidos en

la intervención

Este será un estudio cuasi experimental. Para la realización del proceso de intervención se tomara en
Este será un estudio cuasi experimental. Para la realización del proceso de intervención se tomara en

Este será un estudio cuasi experimental.

Para la realización

del proceso

de

intervención se tomara en cuenta a 8 niños con edad de 8 a 12 años, los cuales

presentan una conducta de hiperactividad e impulsivos según lo que los padres le dicen. La intervención será de forma individual, mediante entrevista, aplicación de un test a los padres y la intervención cognitiva conductual a los niños.

Este será un estudio cuasi experimental. Para la realización del proceso de intervención se tomara en
Este será un estudio cuasi experimental. Para la realización del proceso de intervención se tomara en

La Escala Conners revisada, para padres, versión larga (Conners, 1997); consta de 80

ítems agrupados en 14 subescalas, los cuales miden conductas observables que reflejan problemas de comportamiento, específicamente TDAH y síntomas asociados al mismo. La «Escala Conners revisada, para profesores, versión larga» (Conners, 1997) consta de 59 ítems. Las subescalas son las mismas de las escalas de padres exceptuando la subescala de problemas psicosomáticos, la cual no se incluye en esta versión

Este será un estudio cuasi experimental. Para la realización del proceso de intervención se tomara en
Este será un estudio cuasi experimental. Para la realización del proceso de intervención se tomara en

Las escalas de Conners para padres y profesores en sus versiones largas fueron utilizadas como instrumento de tamizado para la identificación de los casos. Se utilizó como punto de corte las puntuaciones T por encima de 70 para la escala de falta de atención y/o la de hiperactividad en alguna de las dos versiones (padres y/o

profesores). Los niños con puntuaciones en el rango clínico (T> 70). El objetivo de

esta fase fue la de garantizar que los niños identificados a través de las escalas de puntuación realmente tuvieran el diagnóstico de TDAH.

Puntuaciones promedio y desviaciones típicas de la muestra en los diferentes contenidos del test del Conners

Puntuaciones promedio y desviaciones típicas de la muestra en los diferentes contenidos del test del Conners 3 aplicado a los Padres antes de la intervención de los niños.

Contenidos

Medias

DT

Error típica de la media

Déficit de atención

72.13

10.575

3.739

Hiperactividad/ Imp.

67.00

8.194

2.897

Problema de Aprendizaje

53.63

7.050

2.492

Funcionamiento Ejecutivo

62.50

7.559

2.673

Nota: (Puntuación T 70 + Muy elevada (Muchas Más Preocupaciones de las Que típicamente se reportan), 60-69 Elevada (Más Preocupaciones de las Que típicamente se reportan), 40-59 Promedio (Niveles Típicos de Preocupación), < 40 Baja (Menos Preocupaciones de las Que típicamente se reportan).

Puntuaciones promedio y desviaciones típicas de la muestra en los diferentes contenidos del test del Conners 3 aplicado a los Padres después de la intervención de los niños.

Contenidos

Medias

DT

Error típica de la media

Déficit de atención

62.13

7.717

2.728

Hiperactividad/ Imp.

59.88

7.080

2.503

Problema de Aprendizaje

47.63

6.232

2.203

Funcionamiento Ejecutivo

60.75

10.416

3.683

Nota: (Puntuación T 70 + Muy elevada (Muchas Más Preocupaciones de las Que típicamente se reportan), 60-69 Elevada (Más Preocupaciones de las Que típicamente se reportan), 40-59 Promedio (Niveles Típicos de Preocupación), < 40 Baja (Menos Preocupaciones de las Que típicamente se reportan).

Puntuaciones promedio y desviaciones típicas de la muestra en los diferentes contenidos del test del Conners 3 aplicado a los Maestros antes de la intervención

de los niños.

Contenidos

Medias

DT

Error típica de la

 

media

Déficit de atención

72.25

6.606

2.336

Hiperactividad/ Imp.

7.0.50

12.728

4.500

Problema de Aprendizaje

56.63

7.633

2.699

Funcionamiento Ejecutivo

57.38

9.501

3.359

Nota: (Puntuación T 70 + Muy elevada (Muchas Más Preocupaciones de las Que típicamente se reportan), 60-69

Elevada (Más Preocupaciones de las Que típicamente se reportan), 40-59 Promedio (Niveles Típicos de

Preocupación), < 40 Baja (Menos Preocupaciones de las Que típicamente se reportan).

Puntuaciones promedio y desviaciones típicas de la muestra en los diferentes contenidos del test del Conners 3 aplicado a los Maestros después de la intervención

de los niños.

Contenidos

Medias

DT

Error típica de la

 

media

Déficit de atención

61.38

4.627

1.636

Hiperactividad/ Imp.

62.25

10.250

3.624

Problema de Aprendizaje

51.88

5.276

1.865

Funcionamiento Ejecutivo

54.38

10.756

3.803

Nota: (Puntuación T 70 + Muy elevada (Muchas Más Preocupaciones de las Que típicamente se reportan), 60-69 Elevada (Más Preocupaciones de las Que típicamente se reportan), 40-59 Promedio (Niveles Típicos de Preocupación), < 40 Baja (Menos Preocupaciones de las Que típicamente se reportan).

Dentro de los datos estadísticos correlacionado. Se ha podido evidenciar una importante comparación de los 8

Dentro

de

los

datos estadísticos correlacionado. Se ha podido

evidenciar una importante comparación de los 8 casos de los niños que han sido intervenido, tomándose en cuenta el antes de dicha evaluación así como el después de la evaluación para poder comprar la evolución que ha surgido en ellos después de haber sido intervenido.

Mediante estos resultados se ha podido observar que para ,el déficit

de atención según la percepción de los padres antes de la intervención era de un 73,13 (muy elevada) reflejando así un nivel de preocupación significativo, ya que esto demuestra que los niños

no están enfocados al procesos de aprendizaje o sea no prestan

atención, pero después de la intervención se ha visto un cambio importante aun cuando el procesos se realizó en corto tiempo, pero la intervención hizo sentir sus efectos ya que el nivel de déficit de

atención pudo bajar a un 62,13 , ósea de un nivel muy alto a un

nivel elevado.

  • Por lo que respeta la hiperactividad/impulsividad, es notorio que el antes de la intervención los niños estaban en un rango elevado de un 67,00, mientras que después de haber sido intervenido los padres han determinado que los mismos se encuentran en un rango de 59.88 o sea un 7.12 conservando el mismo rango elevado, pero con pequeñas mejorías.

  • En lo que respeta el problema de aprendizaje dichos niños presentaban un nivel promedio antes de la intervención, pero después de haber sido intervenido se ha podido notar que se mantienen en el mismo rango con un ligero cambio de 6.00. Finamente, los padres en lo que concierne al funcionamiento ejecutivo manifestaron que los niños pasaron de 62.50 a 60.75, no fue significativo el cambio.

Análisis de la percepción de los maestros antes y después de la intervención.

Según lo presentado por los maestros se ha podido determinar que para el déficit de atención, los niños presentaban un rango muy elevado antes de la intervención psicológica, mientras que después de la misma los niños bajaron a un rango elevado, lo que indica que habido cambio.

En el caso de la hiperactividad/Imp. Es importante resaltar que para los maestros ha habido cambio, ya que los niños antes de la intervención presentaron un rango muy elevado de 70.5, mientras que después de la intervención fue de 62.25.

Concerniente al problema de aprendizaje, los maestros indicaron que los niños presentaron un rango promedio de un 56.63, mientras que después de la intervención surgió un cambio de 56.63 a un 51.88, lo que indica que permanece en el mismo rango y que el cambio no ha sido representativo.

Y

finalmente,

en

lo

que

respeta

al

funcionamiento ejecutivo los niños

han

permanecido en el mismo rango, ha habido

un

cambio no

representativo de 57.38 a

54.38 o sea de un 3.00.

Se encontró que la dimensión de relación (déficit de atención, problema de aprendizaje, y funcionamiento ejecutivo)
Se encontró que la dimensión de relación (déficit de atención, problema de aprendizaje, y funcionamiento ejecutivo)

Se encontró que la dimensión de relación (déficit de atención, problema de aprendizaje, y funcionamiento

ejecutivo) así como la de crecimiento personal

(independencia, orientación hacia el logro, orientación hacia las actividades intelectuales y culturales, orientación hacia las actividades recreativas y el

énfasis que hace los padres sobre los aspectos varios

aspectos) obtuvieron puntuaciones no representativas en cuanto a la evolución de la terapia en los mismos, comparando así el antes de la intervención

Todo lo que te digo arriba se resume en: • Dar información sobre el trastorno a
Todo lo que te digo arriba se resume en: • Dar información sobre el trastorno a

Todo lo que te digo arriba se resume en:

• Dar información sobre el trastorno a los padres.

• Enseñarles a modificar la conducta de sus hijos (psicoeducacion). • Incrementar su competencia como padres. • Mejorar la relación paterno-filial mediante una mejor comunicación y atención al desarrollo del niño.

Con relación al niño:

Fijar metas alcanzables a corto y a largo plazo. (Asignación de tareas graduales-Tarea para casa). Entrenamiento en técnicas de auto instrucciones, autocontrol y solución de problemas. Entrenamiento en habilidades sociales