Vida Pública de Jesús

Hermanos, os envío este
mensaje con base en una
sinopsis histórica, se toma
como referencia el
Evangelio de San Mateo, y
algunos caracteres de
Flavio Josefo, historiador de
la época de Jesús. Leedlo
con atención

Francisco Martínez Arias

Marzo 2008
El monje Dionisio el Exiguo, autor del
vigente calendario de la Era cristiana en
el siglo VI, erró en el cálculo al asignar el
año 754 de Roma el nacimiento de
Cristo. Sabemos que Herodes murió en
el 750 de Roma (F. Josefo, Ant. Jud.
17,8,1) es decir cuatro años antes de la
Era cristiana calculada. Por tanto
debemos situar el nacimiento antes del
año -4, en tiempo de Herodes, y si
añadimos además los dos años
aproximados del cálculo evangélico para
la matanza de los Inocentes
(Mt. 2, 16), lo podemos fijar
aproximadamente en -6.
La cronología en forma exacta según
Flavio Josefo puede establecerse
como sigue:

Año: -6 Nacimiento de Jesús
-4 Muerte de Herodes el Grande
+14 Muerte de Augusto
+27 Bautismo de Jesús
+30 Muerte y Resurrección de Jesús
Años 50 a 60 ó 65 Evangelios
sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas)
Año 70 Tito destruye Jerusalén
90 a 100 Evangelio de san Juan
Fecha de la crucifixión de Cristo

Colin Humphreys y Graeme Waddington,
científicos de la Universidad de Oxford
(Inglaterra), creen haber determinado la
fecha exacta de la muerte de Jesucristo

Con base en la Biblia y en fuentes
romanas, sabían que tal suceso ocurrió
un viernes del mes de Nisán, antes de la
Pascua de los hebreos, entre los años 26
y 36 de nuestra era, o sea, el período en
que Poncio Pilatos fue procurador de
Judea.


Para obtener mayor
información, reconstruyeron el
calendario hebreo y mediante
un proceso de eliminación, en
que consideraron referencias
judías, bíblicas y romanas,
obtuvieron como resultado dos
fechas posibles: el 7 de abril
del año 30 y el 3 de abril del
año 33.
Por otra parte, el día de la
crucifixión según afirma el Libro
de los Hechos de los
Apóstoles, la Luna fue vista de
un color rojo de sangre, lo cual
indica un eclipse. Calculando
las fechas de eclipses lunares
visibles en Jerusalén, los
científicos han formulado la
teoría de que Jesucristo murió
el 3 de abril del año 33.
SINÓPSIS HISTÓRICA
Vida pública de Jesús

Según los evangelios, Jesús inicia su
actividad pública al ser bautizado por Juan el
Bautista en el sagrado río Jordán. Según
Lucas 3:1-2, Juan comienza su actividad
pública «el año decimoquinto del imperio
del emperador Tiberio; cuando Poncio Pilato
gobernaba Judea; cuando Herodes era
tetrarca de Galilea; su hermano Filippo,
tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanias,
tetrarca de Abilene, en tiempo del sumo
sacerdote Anás y Caifás; e hijo de Isabel y
Zacarías, y su misión se da en el desierto
La Vida Pública de Jesús.

... y después de varios años de vida oculta, tres
años dedicados a cumplir su misión,
predicando, curando, enseñando.

Después de treinta y tres años de vivir una vida
sencilla, de trabajo, de familia, Jesús emprende
el camino.
Deja todo atrás y comienza su vida pública. Tres
años dedicados a cumplir su misión,
predicando, curando, enseñando. Ha llegado el
momento de anunciar el Reino de Dios, de dar
las pistas necesarias para alcanzar la salvación.
Conozcamos en profundidad todo lo que
sucedió en estos tres años:
Al dejar Nazaret, Jesús deja muchas
cosas. Treinta y tres años de vida de
amor intenso. Conoció un hogar con
calor de amor en todos sus rincones.
Todos allí sirven por amor.

Deja Jesús en Nazaret muchas horas de
oración en silencio amoroso, en canto
de salmos y oración pública con José y
con María.

Deja el descanso cuando el cuerpo se
rinde al sueño, y reposa confiado sin
miedo alguno.

El camino
El camino desciende por la feraz llanura de
Esdrelón; se acerca por Samaria al río Jordán, y allí
en silencio peregrino se dirige al lugar dónde está
Juan cerca de Judea, va buscando al nuevo profeta
que clama en el desierto.

Juan es el pariente que, con signos de Dios, vino a
este mundo de madre estéril y fecunda por gracia
de Dios, que todo lo cuida, para bien de los
hombres.

Camina Jesús abriendo el mundo a tres años que
le cambiarán de desierto en paraíso para todo
aquel que quiera amar del mismo modo que
Jesús, y creer con la fe nueva. Dios que camina
entre los hombres.
Juan Bautista
Su predicación comenzó poco antes de comenzar la
vida pública de Jesús.
Y, en efecto, en el Jordán estaba Juan, conocido
también como el Bautista, porque bautizaba con agua
llamando a la purificación de los pecados y preparando
la venida del Mesías:

"He aquí que yo envío a mi mensajero, para que te
preceda,
y prepare tu camino.
Voz del que clama en el desierto:
Preparad el camino del Señor,
enderezad sus sendas“ Según (Isaías). Mateo,3:3

Jesús camina hacia este hombre. Juan es la voz. Jesús
es la Palabra que llenará de luz el mundo entero.
El bautismo de Jesús

Jesús avanza decidido entre el grupo
de peregrinos que viene de Galilea; se
coloca ante Juan que lo reconoce, y
comienza un breve diálogo. Jesús ha
llegado al Jordán para ser bautizado
por Juan. Pero éste se resiste diciendo:
"Soy yo quien necesita ser bautizado
por ti, ¿cómo vienes tú a mí?
“Respondiendo Jesús le dijo: "Déjame
ahora; así es como debemos nosotros
cumplir toda justicia. Entonces Juan se
lo permitió". (Mt.3:14-15).
"Inmediatamente después de ser bautizado,
Jesús salió del agua; y he aquí que se le
abrieron los Cielos, y vio al Espíritu de Dios que
descendía en forma de paloma y venía sobre
él. Y una voz del Cielo que decía: Este es mi
Hijo, el amado, en quien me he complacido“
(Mateo.3:16-17).

El anuncio del Reino de Dios
Juan había preparado el camino predicando
que el reino de Dios estaba al llegar (Mt.3:2)
"llegó Jesús a Galilea predicando el Evangelio
de Dios, y diciendo: El tiempo se ha cumplido y
está cerca el Reino de Dios; haced penitencia y
creed en el Evangelio" (Marcos.15)



Recorrió Palestina, acompañado de sus seguidores o
discípulos, entre los que se contaban pescadores,
especialmente del mar de Galilea, agricultores, un
recaudador de impuestos y un grupo de mujeres. De entre
sus discípulos, eligió a doce apóstoles hombres: Simón
Pedro.
Andrés el Apóstol, hermano de Simón.
Santiago el Mayor.
Juan, hermano de Santiago.
Felipe de Betsaida.
Bartolomé, llamado Natanael de Caná.
Tomás el Dídimo.
Mateo el Publicano, también llamado Leví el de Alfeo.
Santiago el de Alfeo.
Judas el de Santiago, llamado Judas Tadeo.
Simón el Cananeo, también conocido como Simón el Zelote.
Judas Iscariote.
El historiador Flavio Josefo (Flaviano)
Es una de las fuentes históricas complementarias que se
manejan para situar los evangelios en el tiempo, es el
historiador más fiable de los hechos acaecidos en
tiempos de Jesús, y sobre todo de la destrucción de
Jerusalén que profetiza Cristo ante la vista de la ciudad.
Por Flavio Josefo hemos sabido algunos elementos en la
narración de la muerte de San Juan Bautista, se han
comprobado algunos detalles evangélicos y desde luego
el ambiente de expectación mesiánica que se vivía en
aquellos días.
Sin embargo, lo más notable del testimonio de este
historiador, es que en sus "Antigüedades Judaicas"
existe un texto sobre Jesús, que describe brevemente su
vida, muerte y Resurrección.
La Vida Pública de
Jesús.
según San Mateo
Jesús inicia su ministerio
El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los
asentados en región de sombra de muerte, Luz les
resplandeció.
Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir:
Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha
acercado.
Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos
hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano,
que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.
Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de
hombres.
Ellos entonces, dejando al instante las redes, le
siguieron.
Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo
de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con
Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los
llamó.
Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le
siguieron.
Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las
sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y
sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos
los que tenían dolencias, los afligidos por diversas
enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos
y paralíticos; y los sanó.
Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de
Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.
Mateo 4:16-25
Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose,
vinieron a él sus discípulos.
Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos
es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán
consolación.
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la
tierra por heredad.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de
justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos
alcanzarán misericordia.
Mateo, 5: 1-7




El Sermón del monte:
Las Bienaventuranzas
Bienaventurados los de limpio corazón,
porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los pacificadores,
porque ellos serán llamados hijos de
Dios.
Bienaventurados los que padecen
persecución por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando por mi
causa os vituperen y os persigan, y
digan toda clase de mal contra vosotros,
mintiendo.
Gozaos y alegraos, porque vuestro
galardón es grande en los cielos; porque
así persiguieron a los profetas que
fueron antes de vosotros.
Mateo 5:8-12



La sal de la tierra

Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se
desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más
para nada, sino para ser echada fuera y hollada
por los hombres.
La luz del mundo

Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad
asentada sobre un monte no se puede esconder.
Ni se enciende una luz y se pone debajo de un
almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos
los que están en casa.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres,
para que vean vuestras buenas obras, y
glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Mateo. 5:13-16

Jesús y la ira
Mateo 5:21-26
21- Oísteis que fue dicho a los antiguos: No
matarás; y cualquiera que matare será
culpable de juicio.

22- Pero yo os digo que cualquiera que se
enoje contra su hermano, será culpable de
juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su
hermano, será culpable ante el concilio; y
cualquiera que le diga: Fatuo, quedará
expuesto al infierno de fuego.

23- Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí
te acuerdas de que tu hermano tiene algo
contra ti,

24- deja allí tu ofrenda delante del altar, y
anda, reconcíliate primero con tu
hermano, y entonces ven y presenta tu
ofrenda.

25- Ponte de acuerdo con tu adversario
pronto, entre tanto que estás con él en el
camino, no sea que el adversario te
entregue al juez, y el juez al alguacil, y
seas echado en la cárcel.

26- De cierto te digo que no saldrás de
allí, hasta que pagues el último cuadrante.

Oísteis que fue dicho:
Mateo. 5:27-32

27- No cometerás adulterio
28- Pero yo os digo que cualquiera
que mira a una mujer para
codiciarla, ya adulteró con ella en su
corazón.
29- Por lo tanto, si tu ojo derecho te
es ocasión de caer, sácalo, y échalo
de ti; pues mejor te es que se pierda
uno de tus miembros, y no que todo
tu cuerpo sea echado al infierno.


30- Y si tu mano derecha te es
ocasión de caer, córtala, y échala
de ti; pues mejor te es que se
pierda uno de tus miembros, y no
que todo tu cuerpo sea echado al
infierno. 31- También fue dicho;
cualquiera que repudie a su
mujer, dele carta de divorcio.
32- Pero yo os digo, que el que
repudia a su mujer, a no ser por
causa de fornicación, hace que
ella adultere; y el que se casa con
la repudiada, comete adulterio.


Jesús y los juramentos
Mateo 5:33-37

33- Además habéis oído que fue dicho a los
antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor
tus juramentos.
34- Pero yo os digo: No juréis en ninguna
manera; ni por el cielo, porque es el trono de
Dios;
35- ni por la tierra, porque es el estrado de sus
pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del
gran Rey.
36- Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes
hacer blanco o negro un solo cabello.
37- Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no;
porque lo que es más de esto, de mal procede
El amor hacia los enemigos
Mateo 5:38-48
38- Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por
diente.
39- Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a
cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele
también la otra;
40- y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica,
déjale también la capa;
41- y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una
milla, ve con él dos.
42- Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti
prestado, no se lo rehúses.
43- Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y
aborrecerás a tu enemigo.
44- Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid
a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen,
y orad por los que os ultrajan y os persiguen
45- para que seáis hijos de vuestro
Padre que está en los cielos, que hace
salir su sol sobre malos y buenos, y
que hace llover sobre justos e injustos.
46- Porque si amáis a los que os aman,
¿qué recompensa tendréis? ¿No
hacen también lo mismo los
publicanos?
47- Y si saludáis a vuestros hermanos
solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No
hacen también así los gentiles?
48- Sed, pues, vosotros perfectos,
como vuestro Padre que está en los
cielos es perfecto.

Mateo 6:1-18
Jesús y la limosna 6:1-4
1- Guardaos de hacer vuestra justicia delante
de los hombres, para ser vistos de ellos; de
otra manera no tendréis recompensa de
vuestro Padre que está en los cielos.
2- Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar
trompeta delante de ti, como hacen los
hipócritas en las sinagogas y en las calles, para
ser alabados por los hombres; de cierto os digo
que ya tienen su recompensa.
3- Mas cuando tú des limosna, no sepa tu
izquierda lo que hace tu derecha,
4- para que sea tu limosna en secreto; y tu
Padre que ve en lo secreto te recompensará en
público.
Jesús y la oración 6:5-15
5- Y cuando ores, no seas como los
hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las
sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser
vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen
su recompensa.
6- Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y
cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto;
y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en
público.
7- Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los
gentiles, que piensan que por su palabrería serán
oídos.
8- No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque
vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad,
antes que vosotros le pidáis.
9- Vosotros, pues, oraréis así:
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado
sea tu nombre.
10- Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el
cielo, así también en la tierra.
11- El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
12- Y perdónanos nuestras deudas, como también
nosotros perdonamos a nuestros deudores.
13- Y no nos metas en tentación, mas líbranos del
mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria,
por todos los siglos. Amén.
14- Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas,
os perdonará también a vosotros vuestro Padre
celestial;
15- mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas,
tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras
ofensas.

Jesús y el ayuno 6:16-18
16 Cuando ayunéis, no seáis austeros,
como los hipócritas; porque ellos
demudan sus rostros para mostrar a los
hombres que ayunan; de cierto os digo
que ya tienen su recompensa.
17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu
cabeza y lava tu rostro,
18 para no mostrar a los hombres que
ayunas, sino a tu Padre que está en
secreto; y tu Padre que ve en lo secreto
te recompensará en público.
Tesoros en el cielo. Mateo 6:19-21
19- No os hagáis tesoros en la tierra, donde la
polilla y el orín corrompen, y donde ladrones
minan y hurtan;
20- sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la
polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no
minan ni hurtan.
21- Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará
también vuestro corazón.
La lámpara del cuerpo Mateo 6:22-23
22- La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si
tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de
luz;
23- pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo
estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay
es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas
tinieblas?



Dios y las riquezas
Mateo 6:24

24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o
aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al
uno y menospreciará al otro. No podéis servir a
Dios y a las riquezas.

El afán y la ansiedad
Mateo 6:25-34

25- Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra
vida, qué habéis de comer o qué habéis de
beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de
vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el
cuerpo más que el vestido?

26- Mirad las aves del cielo, que no
siembran, ni siegan, ni recogen en
graneros; y vuestro Padre celestial las
alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más
que ellas?
27- ¿Y quién de vosotros podrá, por
mucho que se afane, añadir a su estatura
un codo?
28- Y por el vestido, ¿por qué os afanáis?
Considerad los lirios del campo, cómo
crecen: no trabajan ni hilan;
29- pero os digo, que ni aun Salomón con
toda su gloria se vistió así como uno de
ellos.

30 Y si la hierba del campo que hoy es, y
mañana se echa en el horno, Dios la viste
así, ¿no hará mucho más a vosotros,
hombres de poca fe?
31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué
comeremos, o qué beberemos, o qué
vestiremos?
32 Porque los gentiles buscan todas estas
cosas; pero vuestro Padre celestial sabe
que tenéis necesidad de todas estas
cosas.
33 Mas buscad primeramente el reino de
Dios y su justicia, y todas estas cosas os
serán añadidas.
34 Así que, no os afanéis por el día de
mañana, porque el día de mañana traerá
su afán. Basta a cada día su propio mal.

El juzgar a los demás
Mateo 7:1-6
1- No juzguéis, para que no seáis juzgados.
2- Porque con el juicio con que juzgáis, seréis
juzgados, y con la medida con que medís, os será
medido.
3- ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu
hermano, y no echas de ver la viga que está en tu
propio ojo?
4- ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la
paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?
5- !!Hipócrita! saca primero la viga de tu propio
ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo
de tu hermano.
6 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras
perlas delante de los cerdos, no sea que las
pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.
Pedid, y se os dará
Mateo 7:7-12
7- Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os
abrirá.
8- Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca,
halla; y al que llama, se le abrirá.
9- ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide
pan, le dará una piedra?
10- ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?
11- Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas
dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que
está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
12- Así que, todas las cosas que queráis que los hombres
hagan con vosotros, así también haced vosotros con
ellos; porque esto es la ley y los profetas.
La puerta estrecha
Mateo 7:13-14
13 Entrad por la puerta estrecha; porque
ancha es la puerta, y espacioso el camino que
lleva a la perdición, y muchos son los que
entran por ella;
14 porque estrecha es la puerta, y angosto el
camino que lleva a la vida, y pocos son los que
la hallan.

Por sus frutos los conoceréis
Mateo 7:15-20
15 Guardaos de los falsos profetas, que
vienen a vosotros con vestidos de ovejas,
pero por dentro son lobos rapaces.
16 Por sus frutos los conoceréis.
¿Acaso se recogen uvas de los
espinos, o higos de los abrojos?
17 Así, todo buen árbol da buenos
frutos, pero el árbol malo da frutos
malos.
18 No puede el buen árbol dar
malos frutos, ni el árbol malo dar
frutos buenos.
19 Todo árbol que no da buen
fruto, es cortado y echado en el
fuego.
20 Así que, por sus frutos los
conoceréis.
Lucas 6:43-45
Por sus frutos los conoceréis
Idem
43- No es buen árbol el que da malos
frutos, ni árbol malo el que da buen fruto.
44- Porque cada árbol se conoce por su
fruto; pues no se cosechan higos de los
espinos, ni de las zarzas se vendimian
uvas.
45- El hombre bueno, del buen tesoro de
su corazón saca lo bueno; y el hombre
malo, del mal tesoro de su corazón saca lo
malo; porque de la abundancia del
corazón habla la boca.
Nunca os conocí
Mateo 7:21-23
21 No todo el que me dice: Señor,
Señor, entrará en el reino de los
cielos, sino el que hace la voluntad
de mi Padre que está en los cielos.
22 Muchos me dirán en aquel día:
Señor, Señor, ¿no profetizamos en
tu nombre, y en tu nombre
echamos fuera demonios, y en tu
nombre hicimos muchos milagros?
23 Y entonces les declararé: Nunca
os conocí; apartaos de mí,
hacedores de maldad

El hombre prudente
Mateo 7:24-27
24- Cualquiera, pues, que me oye estas palabras,
y las hace, le compararé a un hombre prudente,
que edificó su casa sobre la roca.
25- Descendió lluvia, y vinieron, y soplaron
vientos, y golpearon contra aquella casa; y no se
cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
26- Pero cualquiera que me oye estas palabras y
no las hace, le comparé a un hombre insensato,
que edificó su casa sobre la arena; 27- y
descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron
vientos y dieron con ímpetu contra aquella casa;
y cayó, y fue grande su ruina.
Jesús sana a un leproso
Mateo 8:1-4
1- Cuando descendió Jesús del
monte, le seguía mucha gente.
2- Y he aquí vino un leproso y se
postró ante él, diciendo: Señor, si
quieres, puedes limpiarme.
3- Jesús extendió la mano y le tocó,
diciendo: Quiero; sé limpio. Y al
instante su lepra desapareció.
4- Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo
digas a nadie; sino ve, muéstrate al
sacerdote, y presenta la ofrenda que
ordenó Moisés, para testimonio a
ellos
El ruego del Centurión
Mateo.8:5-13
5- Al entrar Jesús en Capernaum, vino a Él un
centurión, rogándole,
6- Y diciendo: Señor mi criado está postrado
encasa, paralítico, gravemente atormentado.
7- Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.
8- Respondió el centurión y dijo: Señor, no
soy digno de que entres bajo mi techo;
solamente di la palabra, y mi criado sanará.
9- Porque también yo soy hombre bajo
autoridad, y tengo bajo mis órdenes
soldados; y digo a éste: Vé, y va; y al otro ven
y viene; y a mi siervo: Haz esto y lo hace
10- Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los
que le seguían: De cierto os digo, que ni aún
en Israel he hallado tanta fe.
11- Y os digo que vendrán muchos del
oriente y del occidente, y se sentarán con
Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los
cielos;
12- mas los hijos del reino serán echados a
las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el
crujir de dientes.
13- Entonces Jesús dijo al centurión: Ve,
como creíste, te sea hecho. Y su criado fue
sanado en aquella misma hora.
Jesús sana a la suegra
de Pedro - Mateo 8:14-17
14- Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la
suegra de éste postrada en cama, con
fiebre.
15- Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y
ella se levantó, y les servía.
16- Y cuando llegó la noche, trajeron a él
muchos endemoniados; y con la palabra
echó fuera a los demonios, y sanó a todos
los enfermos;
17- para que se cumpliese lo dicho por el
profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó
nuestras enfermedades, y llevó nuestras
dolencias.
Jesús calma la tempestad
Mateo 8:23-27
23- Y entrando él en la barca, sus discípulos le
siguieron.
24- Y he aquí que se levantó en el mar una
tempestad tan grande que las olas cubrían la
barca; pero él dormía.
25- Y vinieron sus discípulos y le despertaron,
diciendo: !!Señor, sálvanos, que perecemos!
26- El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de
poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a
los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.
27- Y los hombres se maravillaron, diciendo:
¿Qué hombre es éste, que aún los vientos y el
mar le obedecen?
Jesús y el paralítico
Mateo. 9:2-8
2- Y sucedió que le trajeron un
paralítico, tendido sobre una
cama; y al ver Jesús la fe de ellos,
dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo;
tus pecados te son perdonados.
3- Entonces algunos de los
escribas decían dentro de sí: Éste
blasfema.
4- Y conociendo Jesús los
pensamientos de ellos, dijo:
¿Porqué pensáis mal en vuestros
corazones
5- Porque, ¿qué es más fácil, decir:
Los pecados te son perdonados, o
decir: Levántate y anda?
6- Pues para que sepáis que el Hijo
del Hombre tiene potestad en la
tierra para perdonar pecados, dice
entonces al paralítico: Levántate,
toma tu cama, y vete a tu casa.
7- Entonces él se levantó y se fue a
su casa.
8- Y la gente , al verlo, se maravilló y
glorificó a Dios, que había dado tal
potestad a los hombres.
La hija de Jairo, y la mujer que
tocó el manto de Jesús
Mateo 9:18-26
18- Mientras él les decía estas cosas, vino
un hombre principal y se postró ante él,
diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven
y pon tu mano sobre ella, y vivirá.
19- Y se levantó Jesús, y le siguió con sus
discípulos.
20- Y he aquí una mujer enferma de flujo
de sangre desde hacía doce años, se le
acercó por detrás y tocó el borde de su
manto;
21- porque decía dentro de sí: Si tocare
solamente su manto, seré salva.
22- Pero Jesús, volviéndose y
mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe
te ha salvado. Y la mujer fue salva
desde aquella hora.
23- Al entrar Jesús en la casa del
principal, viendo a los que tocaban
flautas, y la gente que hacía
alboroto,
24- les dijo: Apartaos, porque la niña
no está muerta, sino duerme. Y se
burlaban de él.
25- Pero cuando la gente había sido
echada fuera, entró, y tomó de la
mano a la niña, y ella se levantó.
26- Y se difundió la fama de esto por
toda aquella tierra.
RESUMEN GENERAL
Milagros
Durante su ministerio, Jesús realizó varios
milagros. En total, en los cuatro evangelios
canónicos se narran 27 milagros, de los cuales
14 son curaciones de distintas enfermedades,
cinco exorcismos, tres resurrecciones, dos
prodigios de tipo natural y tres signos
extraordinarios.


Los evangelios narran las siguientes curaciones milagrosas
obradas por Jesús:

1.Sanó la fiebre de la suegra de Pedro, en su casa en
Cafarnaúm, tomándola de la mano
(Mc 1,29-31; Mt 5,14-15; Lc 4,38-39);
2. Sanó a un leproso galileo mediante la palabra y el
contacto de su mano (Mc 1,40-45; Mt 8,1-4; Lc 5,12-16);

3. Sanó a un paralítico en Cafarnaúm que
le fue presentado en una camilla y al que
había perdonado sus pecados,
ordenándole que se levantara y se fuera a
su casa (Mc 2, 1-12; Mt 9,1-8; Lc 5,17-26);
4. Sanó a un hombre con la mano seca en
sábado en una sinagoga, mediante la
palabra (Mc 3,1-6; Mt 12,9-14;Lc 6,6-11);
5. Sanó a una mujer que padecía flujo de
sangre, que sanó al tocar el vestido de
Jesús (Mc 5,25-34; Mt 9,18-26; Lc 8,40-56);
6. Sanó a un sordomudo en la Decápolis
metiéndole los dedos en los oídos,
escupiendo, tocándole la lengua y
diciendo: "Effatá", que significa "ábrete"
(Mc 7,31-37);
7. Sanó a un ciego en Betsaida poniéndole saliva
en los ojos e imponiéndole las manos
(Mc 8,22-26);
8. Sanó a Bartimeo, el ciego de Jericó (Mt 20,29-
34; Mc 10,46-52;Lc 18,35-45);
9. Sanó a distancia al criado del centurión de
Cafarnaúm
(Mt 8,5-13, Lc 7,1-10, Jn 4,43-54;
Jn 4,43-54;
10. Sanó a una mujer que estaba encorvada y
no podía enderezarse, mediante la palabra y la
imposición de manos (Lc 13,10-13). Esta
curación tuvo lugar también en sábado y en una
sinagoga

11. Sanó a un hidrópico en sábado, en
casa de uno de los principales fariseos
(Lc 14, 1-6).
12. Sanó a diez leprosos, que encontró
de camino a Jerusalén, mediante la
palabra (Lc 17,11-19).
13. Sanó a un hombre que llevaba
treinta y ocho años enfermo, en
Jerusalén, en sábado (Jn 5,1-9).
14. Sanó a un ciego de nacimiento
untándolo con lodo y saliva, tras lo cual
le ordenó lavarse en la piscina de Siloé
(Jn 9,1-12).
En los evangelios canónicos aparecen cinco
relatos de expulsiones de espíritus
impuros (exorcismos) realizados por Jesús:

1. Expulsó a un demonio en la sinagoga de
Cafarnaúm (Mc 1,21-28; Lc 4,31-37);
2. a otro en la región de Gerasa
(Mt 8,28-34; Mc 5,1-21; Lc 8,26-39);
3. a otro que poseía a la hija de una mujer
sirofenicia
(Mt 15,21-28;Mc 7,24-30);
4. a otro que atormentaba a un epiléptico
(Mt 17,24-20; Mc 9,14-27; Lc 9,37-43);
5. a un "demonio mudo"
(Lc 11,14; Mt12,22).
Según los evangelios, Jesús obró
tres resurrecciones:

1.Resucitó una niña de doce años, la
hija de Jairo
(Mc 5,21-24, Mt 9,18-26,
Lc 8,40-56). Jesús afirmó que la niña
no estaba muerta, sino solo dormida
(Mt 9,24;Mc 5,39;Lc 8,52).

2. al hijo de la viuda de Naín
(Lc 7,11-17).

3. a Lázaro (Juan, 11:1-44).
Jesús obró también, según los evangelios, dos
prodigios de tipo natural, en los que se pone
de manifiesto la obediencia de las fuerzas
naturales (el mar y el viento) a su autoridad.

1.Jesús ordena a la tempestad que se
calme y ésta obedece (Mt 8,23-27; Mc
4,35-41; Lc 8,22-25).

2. Jesús camina sobre las aguas (Mt
14,22-33; Mc 6,45-52; Jn. 6,16-21).
Tres signos extraordinarios, que tienen un sentido
acusadamente simbólico:

•Multiplicación de los panes y los peces. Es el
único de todos los milagros de Jesús que es
registrado por todos los evangelios (Mc 6,32-
44; Mt.14,13-21; Lc 9,10-17; Jn 6,1 13) .
Ocurre en dos ocasiones según los evangelios
de Marcos
(Mc 8,1-10) y
Mateo (Mt 15,32-39);
2. la pesca milagrosa (Lc 5,1-11; Jn 21,1-
19);
3. la conversión del agua en vino en las bodas
de Caná (Jn 2,1-11).
Transfiguración

Los evangelios sinópticos relatan que Jesús
subió a un monte a orar con algunos de los
apóstoles, y mientras oraba se transformó el
aspecto de su rostro, y su vestido se volvió
blanco y resplandeciente. Aparecieron junto a
él Moisés y Elías. Los apóstoles dormían
mientras tanto, pero al despertar vieron a Jesús
junto a Moisés y Elías. Pedro sugirió que
hicieran tres tiendas: para Jesús, Moisés y Elías.
Entonces apareció una nube y se oyó una voz
celestial, que dijo: "Éste es mi Hijo elegido,
escuchadle". Los discípulos no contaron lo que
habían visto
Jerusalén en tiempo de Cristo Jerusalén en el año 66 d.C.
Las calles descienden hacia Siloé.
(En primer término el arroyo Tiropeón)
Jerusalén actual
Queridos Hermanos en
Cristo Nuestro Señor

Este mensaje se dio con la
finalidad de que todos
hallamos valorado las
enseñanzas más bellas de la
Vida Pública de Jesús a
través de los textos aquí
comentados.
Francisco Martínez Arias
Marzo 2008

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