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Los Dones Espirituales

GVSM
Julio 2009
Introducción
El avivamiento pentecostal de principios
del siglo XX, y la renovación carismática
de fines de los 50 hasta hoy constituyen
uno de los movimientos renovadores más
poderosos de la historia del Cristianismo.

¿Qué significado tiene para nosotros hoy


en día esta renovación del poder y los
dones del Espíritu Santo?
Introducción
• a. El Espíritu Santo está trabajando
– Él está obrando en todo el mundo.
– Es el agente de cambio en el ser humano
– El hará que todo lo prometido por Dios en las Escrituras se cumpla.
– A través del Espíritu Santo, Dios interviene en la historia del Universo, y en los
asuntos de los hombres.
• b. La Escritura se cumple
– Joel 2:28-29 Después de esto, derramaré mi Espíritu sobre todo el género
humano. Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán, tendrán sueños los
ancianos y visiones los jóvenes. En esos días derramaré mi Espíritu aun sobre
los siervos y las siervas.
– Hechos 2:14-16 Entonces Pedro, con los once, se puso de pie y dijo a voz en
cuello: Compatriotas judíos y todos ustedes que están en Jerusalén, déjenme
explicarles lo que sucede; presten atención a lo que les voy a decir. Éstos no
están borrachos, como suponen ustedes. ¡Apenas son las nueve de la mañana!
En realidad lo que pasa es lo que anunció el profeta Joel.
• c. Vivimos en la continuación de los Hechos de los Apóstoles
– En el libro de los Hechos de los Apóstoles encontramos cinco instancias en las
que la gente recibe el bautismo del Espíritu Santo (Hechos 2:4; 8:14-25; 9:17-20;
10:44-48; 19:1-7)
Introducción
Aspectos a Destacar de las 5 Instancias en las que la gente
recibe el Bautismo del Espíritu Santo

1. Un suceso puntual, histórico, y súbito, de la presencia poderosa


de Dios, experimentada por todos los presentes.

2. Una evidente transformación en las vidas y ministerios de los


discípulos que fueron llenos del Espíritu Santo.

3. Esta experiencia proporcionó un ímpetu para el crecimiento de la


iglesia.

4. La presencia del fenómeno del hablar en lenguas (glosolalia) en


tres de estos cinco relatos de bautismo del Espíritu Santo.

5. La iglesia recibió poder para testificar y llevar el Evangelio a las


naciones, y para experimentar una nueva dimensión de vida y
relación cristianas.
¿Qué son los dones del Espíritu
Santo?
Los dones del Espíritu Santo (don: charisma; dones:
charismata) son medios que Dios nos ha dado para
nutrir nuestro desarrollo en el ministerio.

Deben ser ejercitados en la congregación para la


edificación de la Iglesia.

Deben ser ejercitados más allá de la congregación para


la evangelización eficaz en el cumplimiento de la Gran
Comisión.
Mateo 28:18-20 NVI Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo:
Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por
tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a
ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta
fin del mundo.
¿Qué son los dones del Espíritu
Santo?
• Dios obra a través de los dones y el poder del Espíritu
Santo a fin de reproducir el ministerio de Jesucristo en la
Iglesia.
– 1 Corintios 12:1 No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de
los dones espirituales.

• Por lo tanto la investidura del Poder del Espíritu Santo y


sus dones en operación
– No están reservados como algo exclusivo de una denominación
o un movimiento,
– Ni es algo nuevo porque resulta novedoso para nosotros,
– Es una experiencia que caracterizó a la iglesia primitiva,
– Les proporcionó la plenitud del Poder espiritual para un servicio
más eficaz.
¿Para qué fueron dados los
dones?
• A. Para equipar a los creyentes
– Hechos 1:4, 5, 8 Y les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que
esperasen la promesa del Padre,
Padre la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque
Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con
el Espíritu Santo dentro de no muchos días... recibiréis poder cuando
haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en
Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Cuando Dios llama a alguien a llevar a cabo un ministerio o servicio


en particular, Él equipa a tal persona con las herramientas
necesarias para hacerlo.
– Éxodo 35:30-32 Y dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirad, Jehová a
nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo ha
llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y
en todo arte, para proyectar diseños, para trabajar en oro, en plata y en
bronce.
¿Para qué fueron dados los
dones?
• B. Para edificación de los creyentes. El
propósito de los dones es la edificación de la
Iglesia, para que crezca cimentada en Cristo
Jesús.
– Efesios 4:12 A fin de perfeccionar a los santos para
la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo
de Cristo.

Cuando los dones del Espíritu están en


operación, la Iglesia llega a ser lo que Dios
quiere que sea.
¿Para qué fueron dados los
dones?
• C. Para establecimiento de los creyentes. Cuando los
cristianos no están bien establecidos, son llevados de aquí
para allá por cualquier viento de doctrina.
– Romanos 1:11 Porque deseo veros, para comunicaros algún don
espiritual, a fin de que seáis confirmados.

– Efesios 4:12, 14 A fin de perfeccionar a los santos para la obra del


ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo... para que ya no
seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de
doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con
astucia las artimañas del error.

Los dones del Espíritu establecen a los creyentes sobre bases


firmes, que resistirán cualquier tormenta que se presente en sus
vidas.
¿Para qué fueron dados los
dones?
• D. Para dar efectividad a la Iglesia.
– 1 Corintios 12:7 NVI 7 A cada uno se le da una manifestación especial del
Espíritu para el bien de los demás.

Cuando la Iglesia depende solamente de los dones del pastor, muchas


necesidades quedan sin ser satisfechas en el cuerpo de Cristo. Pero si
cada creyente ejercita el don que el Espíritu Santo le dio, entonces la
Iglesia funciona plenamente, y la obra de Dios se lleva a cabo.

• E. Para exaltar a Cristo


– 1 Pedro 4:10-11 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros,
como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios... para que en
todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio
por los siglos de los siglos. Amén.

Cuando usamos los dones espirituales en la manera correcta, Cristo es


exaltado. Es nuestro propósito, en esta vida y por toda la eternidad, traer
gloria a Su Nombre.
Algunos principios acerca de los
Dones Espirituales
1. Los Dones se distinguen de las habilidades naturales.
En todas las listas de dones que el Nuevo Testamento ofrece, en ninguna
aparece la música. El Antiguo Testamento nos presenta algunas personas que
eran talentosas para el arte musical. Hay personas que tienen un talento natural
para la música, y tal habilidad viene ciertamente de Dios.
• Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre
de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
Todas las capacidades naturales pueden energizarse, y sinergizarse, con los
dones del Espíritu.

2. Los Dones son diferentes al fruto del Espíritu


El fruto del Espíritu comprende esas virtudes que surgen de un carácter
dominado por el Espíritu Santo: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad,
fidelidad, mansedumbre y templanza. Es lo que somos.
somos En cambio, los dones
del Espíritu son maneras a través de las cuales servimos. Es lo que hacemos.
hacemos
La presencia de un don no es en manera alguna la certificación de un carácter
santo y consagrado a Dios. A esto se refería el apóstol Pablo:
• 1 Corintios 12:31 Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino
aun más excelente.
Algunos principios acerca de los
Dones Espirituales
3. Los dones son determinados por la soberanía de Dios
1 Corintios 12:11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a
cada uno en particular como él quiere.
Dios determina qué persona recibirá qué don en función de Su voluntad, soberanía y
gracia. A Dios le corresponde el darlo, y a nosotros el desarrollarlo.
desarrollarlo No podemos
adquirir el don de Dios por méritos propios, como Simón el mago quiso hacer en
Samaria.
– Hechos 8:20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que
el don de Dios se obtiene con dinero.

4. Los dones del Espíritu son para todos los creyentes


– 1 Corintios 12:7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.
– 1 Pedro 4:10 Cada uno, según el don que ha recibido, minístrelo a los otros.

Estos pasajes no dejan lugar a dudas, o a excusas, acerca de los dones espirituales.
Pedro no dice: "si alguno recibió algún don..." Él es enfático en aseverar que cada
creyente ha recibido un don del Espíritu,
Espíritu un regalo del cielo.
Muchos cristianos recibieron el regalo, y lo colocaron en algún armario como adorno.
Nunca desenvolvieron el regalo, nunca lo desarrollaron. Como dijimos antes, el fruto
del Espíritu adorna nuestras vidas, los dones son para ponerlos a trabajar.
"Problemas" con los Dones
A. El problema de la “Espiritualidad"
Tener un don espiritual no significa que uno es espiritual.
espiritual De hecho, el uso de manera
desconsiderada y carnal de los dones del Espíritu Santo motivó al apóstol Pablo a escribirle a la
iglesia en Corinto acerca de ellos. Pablo asegura a los Corintios "no os falta ningún don" (1
Corintios 1:7) y procede a reconvenirles:
– 1 Corintios 3:3 Porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones,
¿no sois carnales, y andáis como hombres?
Es irónico que alguien puede ser ricamente dotado con dones del Espíritu, y al mismo tiempo
caminar lejos del Señor.
Señor

B. El problema de la “Especialidad"
Hay cristianos que rehúsan evangelizar, diciendo que no tienen "el don del evangelismo", y esto
sucede prácticamente en todas las áreas en que el cristiano debe ministrar. Sin embargo, cada
uno de los dones del Espíritu tienen también una aplicación general.
general Todos hemos sido llamados
a evangelizar, exhortar, servir, enseñar a otros (el camino de la salvación, por ejemplo), mostrar
misericordia. Sólo por ser hijos de Dios tenemos que estar dispuestos a trabajar en todas las
áreas del ministerio cristiano.

C. El problema del Egoísmo


En realidad, Dios no nos da los dones específicamente a nosotros. Las Escrituras dicen que los
dones son "para provecho de todos". Pedro nos pide que compartamos con otros el don que
hemos recibido. Y luego está Pablo, quien dice que estos dones son para la iglesia.
– 1 Corintios 12:28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero
maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los
que tienen don de lenguas.
En realidad, nadie puede usar el don del Espíritu Santo para sí mismo.
mismo Nadie puede profetizarse,
evangelizarse o exhortarse a sí mismo.
Los Dones de Dios
Nos ayuda, para el entendimiento de los dones
espirituales, el comprender los distintos roles que
cada miembro de la Divina Trinidad juegan en el
otorgamiento de dones al hombre.
hombre
• Sabemos que nuestra vida está dada por el Padre
(Génesis 2:7; Hebreos 12:9)
• El Padre a su vez dio a su único Hijo como Redentor de
la humanidad (Juan 3:16).
– Jesucristo es el dador de vida eterna (Juan 5:38-40; 10:27-28)
habiendo derramado su sangre y dado su vida en rescate por
muchos (Juan 10:17-18; Efesios 5:25-27)
• Luego el Padre y el Hijo enviaron al Espíritu Santo
(Hechos 2:17, 33) para proseguir con la obra redentiva a
través del trabajo de la Iglesia.
Los Dones del Padre
En consecuencia, encontramos que los dones
espirituales descritos en Romanos 12:3-8 han sido
dados por el Padre.
– Romanos 12:3-8 … Nadie tenga un concepto de sí más alto
que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con
moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado…
Estos dones parecen describir motivaciones básicas,
básicas
es decir, tendencias inherentes que caracterizan a cada
individuo,
individuo a quien el Creador, por derecho propio y en
ejercicio de su prerrogativa creacional, ha concedido
estos particulares dones. Pablo describe siete
categorías de dones,
dones de los cuales más de uno puede
estar presente en la persona, por ejemplo prestar un
servicio con compasión.
Los Dones del Padre
“Profecía”
Es hablar con valentía y visión, bajo la inspiración del Espíritu Santo. Este nivel profético es
mencionado en Apocalipsis 19:10 "Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de
la profecía."

El Espíritu de la Profecía es el manto profético del Espíritu Santo que es dado al creyente, o a un
cuerpo de creyentes, en diversas ocasiones, para profetizar la Palabra de Dios ("el Testimonio
de Jesús"). Sin esta especial unción el creyente no podría profetizar. Aquellos que no son
profetas, o no tienen el don de profecía, no pueden profetizar a menos que el Espíritu de
Profecía esté sobre ellos. Este fluir profético es, por definición, esporádico, indicando que no es
la operación de un don u oficio.

Moisés expresó su deseo de que todo el pueblo de Dios profetizara (Números 11:29)

El apóstol Pablo indicó que todos los creyentes pueden profetizar


– 1 Corintios 14:24, 31 Pero si uno que no cree o uno que no entiende entra cuando todos están
profetizando, se sentirá reprendido y juzgado por todos... 31 Así todos pueden profetizar por turno, para
que todos reciban instrucción y aliento.

Sin embargo distinguió el ejercicio del don u oficio profético.


– 1 Corintios 12:29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros?

Tener una unción para profetizar en un determinado momento no indica la presencia del don u
oficio. Cuando el Espíritu Santo mueve en un servicio, el manto profético puede recaer sobre
toda la congregación, y cualquiera que tenga fe puede profetizar. No pasa ni tiene que
necesariamente pasar en todas las reuniones del pueblo de Dios. Los setenta ancianos de
Números 11:24-30, y Saúl en 1 Samuel 10:10 profetizaron bajo la unción del espíritu de profecía.
Los Dones del Padre
“Servicio”
Cada cristiano debe estar dispuesto a servir a otros. Pero hay gente
que tiene el don de hacerlo. Siempre están en el lugar y el tiempo
correcto para servir. No hay que buscarlos, aparecen solos. Sin
ellos, todo el ministerio de la iglesia se viene abajo. Hechos 6 nos
habla de personas "llenas del Espíritu Santo y de sabiduría"
(varones especialmente, lo cual es raro hoy en día) que ejercían
este don, para que los apóstoles puedan dedicarse a la Palabra y
las oraciones. El que tiene este don, que sirva, dice Pablo. No
espere que lo llamen, ofrézcase.

El Señor Jesús es el ejemplo de actitud en el servicio. Como Él


sirvió, debemos nosotros servir.
– Mateo 20: 25-28 25 Jesús los llamó y les dijo: -Como ustedes saben,
los gobernantes de las naciones oprimen a los súbditos, y los altos
oficiales abusan de su autoridad. 26 Pero entre ustedes no debe ser
así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser
su servidor, 27 y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los
demás; 28 así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino
para servir y para dar su vida en rescate por muchos.
Los Dones del Padre
“Enseñanza”
Este don, al igual que el de profecía, tiene que ver con la revelación
de la voluntad de Dios, pero su énfasis primordial está las
Escrituras. El Espíritu Santo provee la iluminación sobrenatural para
entender las Escrituras. Los discípulos experimentaron esto en el
camino a Emaús.
– Lucas 24:32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en
nosotros, mentras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las
Escrituras?

El don de enseñanza en operación provee de la habilidad para


explicar y aplicar la verdad divina revelada en las Escrituras al
pueblo de Dios. El que enseña no sólo dice lo que hay que hacer,
sino que acompaña al alumno en el proceso, para asegurarse que
aprenda. Pablo dice que las mujeres ancianas enseñen a las más
jóvenes (Tito 2:4) respecto a sus maridos e hijos.
Los Dones del Padre
“Exhortación”
Exhortar es la palabra griega para "consolar", "confortar"
o "aconsejar". Es el título de Cristo (Consejero) y del
Espíritu Santo (Consolador)

En la iglesia hace falta gente con este don, que


fortalezcan al débil, acompañen al cansado, venden al
herido, lloren con el que llora y den ánimo al
desanimado. Bernabé, en el Nuevo Testamento, es un
ejemplo (Hechos 4:36)
– Hebreos 10:24-25 NVI 24 Preocupémonos los unos por los
otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. 25 No
dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos,
sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que
vemos que aquel día se acerca.
Los Dones del Padre
“Repartir”
Repartir Significa "dar", en un espíritu de generosidad.
Hay gente que quizás no haga mucho, pero da mucho.
Han aprendido a servir a Dios con sus bienes. Sin ellos,
la obra del ministerio se desmoronaría. Dan lo necesario
y más de lo necesario, "con liberalidad", dice Pablo, sin
doblez de corazón ni ulterior motivo para su
generosidad.
– 2 Corintios 9:11-13 11 Ustedes serán enriquecidos en todo
sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para
que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en
acciones de gracias a Dios. 12 Esta ayuda que es un servicio
sagrado no sólo suple las necesidades de los santos sino que
también redunda en abundantes acciones de gracias a Dios. 13
En efecto, al recibir esta demostración de servicio, ellos
alabarán a Dios por la obediencia con que ustedes acompañan
la confesión del evangelio de Cristo, y por su generosa
solidaridad con ellos y con todos.
Los Dones del Padre
“Presidir”
Presidir o Liderar. Son personas que tienen el
don de organizar y dirigir. Pueden ver las metas,
y lo que hace falta para llegar allí. Dice Pablo
que lo hagan con solicitud, es decir, sin
transformarse en tiranos o dictadores, sino
guiando con el ejemplo.
– 1 Pedro 5:2-3 2 Cuiden como pastores el rebaño de
Dios que está a su cargo, no por obligación ni por
ambición de dinero, sino con afán de servir, como
Dios quiere. 3 No sean tiranos con los que están a su
cuidado, sino sean ejemplos para el rebaño.
Los Dones del Padre
“Hacer Misericordia”
Es el don más sensitivo.
– Requiere compasión, ponerse en el lugar de otro para
ayudarle.
– A veces tiene que ser tierno, a veces tiene que ser
duro.
– El objetivo es ayudar.
– Requiere una sensibilidad especial para detectar la
necesidad, pero también para discernir los espíritus,
es decir, las actitudes de aquellos que prefieren que
otro haga las cosas por ellos.
– Dice el apóstol que lo tiene que hacer sin quejarse.
Los Dones del Padre
“Jesús el Ejemplo Perfecto”
Jesús es el ejemplo perfecto del ejercicio
de los dones:
• Profecía: El reveló la voluntad del Padre
• Servicio: "Yo vine a servir, no a ser servido“
• Enseñar: Lo hacía con autoridad.
• Exhortar: Consolaba a los afligidos.
• Repartir: Vino a dar su vida en rescate por
muchos.
• Presidir: Estableció a los apóstoles, y los guió.
• Misericordia: Mostró compasión a los
necesitados.
Los Dones del Espíritu Santo
En 1 Corintios 12:7-11 hallamos a los nueve dones del Espíritu.

Estos dones tienen como propósito específico el beneficio del


cuerpo de Cristo (beneficio, en griego, es sumphero, "beneficiar,
dar ventaja, unir a otro")
– 1 Corintios 12:7-11 NVI A cada uno se le da una manifestación
especial del Espíritu para el bien de los demás. A unos Dios les da
por el Espíritu palabra de sabiduría; a otros, por el mismo Espíritu,
palabra de conocimiento; a otros, fe por medio del mismo Espíritu; a
otros, y por ese mismo Espíritu, dones para sanar enfermos; a otros,
poderes milagrosos; a otros, profecía; a otros, el discernir espíritus; a
otros, el hablar en diversas lenguas; y a otros, el interpretar lenguas.
Todo esto lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada
uno según él lo determina.

Estos dones fortalecen a la Iglesia en su vida de comunidad, y


están disponibles para cada creyente, según el Espíritu Santo lo
determina. No son reconocidos de manera pasiva, sino que son
activamente buscados y desarrollados (1 Corintios 13:1; 14:1)
Los Dones del Espíritu Santo
Según su Naturaleza
Los dones del Espíritu son herramientas importantes para el
ministerio de cada creyente. Para entender mejor sus funciones
y cómo deben operar en nuestras vidas, los hemos dividido en
tres categorías, con tres dones por cada categoría.

A. Dones de Inspiración Vocal


Los dones de inspiración vocal (vocales) son manifestaciones en
que el Espíritu Santo habla sobrenaturalmente a nosotros o a
través de nosotros. Cuando esto sucede los creyentes son
fortalecidos, edificados, animados o consolados, pero nunca
puestos bajo condenación.

Los tres dones de inspiración vocal son:


a. Lengua
b. Interpretación de lenguas
c. Profecía
Los Dones del Espíritu Santo
Según su Naturaleza
B. Dones de Revelación
Los dones de revelación (oír) son manifestados por
Dios cuando se revela sobrenaturalmente la identidad,
naturaleza, o actividad de espíritus, o cuando Dios da
conocimiento o sabiduría a su pueblo de manera
sobrenatural. Esta revelación viene a nuestras mentes
a través del espíritu, en forma de pensamiento,
impresión, sentimiento, sueño o visión.

Los tres dones de revelación son:


a. Discernimiento de espíritus
b. Palabra de conocimiento
c. Palabra de sabiduría
Los Dones del Espíritu Santo
Según su Naturaleza
C. Dones de Poder
Los dones de poder (para obrar) se
manifiestan cuando Dios libera la fe o el poder
sobrenatural para que obre en nosotros o a
través de nosotros.

Los tres dones de poder son:


a. Don de fe
b. Don de sanidad
c. Don de milagros
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Inspiración Vocal)
Don De Lenguas
Las Escrituras hacen una distinción entre la manifestación de lenguas que
recibieron todos cuando fueron bautizados por el Espíritu Santo, y el don
de lenguas por medio del cual los creyentes reciben sobrenaturalmente
un mensaje de Dios. Uno es la lengua de oración y alabanza a Dios. El
otro es un mensaje que Dios da al hombre.

Lenguas de Ángeles y Lenguas Humanas


Esta manifestación sobrenatural de lenguas puede ser una lengua
celestial ("lenguas de ángeles", I Corintios 13:1) o puede ser vocalizada
sobrenaturalmente en un idioma humano que el que habla no lo conocía
de antemano, pero que puede ser entendido por quien lo está
escuchando.

– Hechos 2:6-8, 11 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban


confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban
atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que
hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua
en la que hemos nacido?... les oímos hablar en nuestras lenguas las
maravillas de Dios.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Inspiración Vocal)
Lenguas en la Alabanza y Oración a Dios
Todos los creyentes llenos del Espíritu Santo que han tenido la
manifestación de hablar en otras lenguas como evidencia del
Bautismo del Espíritu Santo deben continuar hablando
diariamente en esa lengua sobrenatural de alabanza. Así declaran
misterios espirituales.
• I Corintios 14:2 Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres,
sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.

Cuando hablamos en otras lenguas somos edificados. El apóstol


Pablo dijo:
• I Corintios 14:4 El que habla lengua extraña, a sí mismo se edifica.

Él enfatizó la importancia de hablar en lenguas. Pablo escribió:


• I Corintios 14:18 Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos
vosotros.
• I Corintios 14:5 Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas
• I Corintios 14:39 No impidáis hablar en lenguas.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Inspiración Vocal)
Cuando oramos en una lengua espiritual, entramos en un terreno
de oración emocionante, poderoso y sin límite. La oración no es
limitada por la falta de entendimiento. El Espíritu Santo ora a
través nuestro conforme a la voluntad, conocimiento,
entendimiento y sabiduría de Dios.
• Romanos 8:26-27 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra
debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero
el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el
que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque
conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Cuando oramos en el Espíritu, estamos seguros que no


pediremos mal. Santiago dice: "Pedís, y no recibís, porque pedís
mal..." (Santiago 4:3) Al orar en el Espíritu, no oramos
infructuosamente, o con temor e incredulidad. Estamos tomando
"la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo
tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu..." (Efesios 6:17-
18)
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Inspiración Vocal)
Una Señal para los Incrédulos
El hablar en lenguas es uno de los dones de los que Jesús habló
antes de ascender a los cielos.

– Marcos 16:17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi


nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas...

Al predicar o compartir el evangelio, las lenguas sirven como


señal sobrenatural que confirma la palabra de Dios para los
incrédulos. Cuando la señal sobrenatural de hablar en lenguas
sucedió en el día de Pentecostés, tres mil personas fueron
añadidas a la iglesia. Eso pasó luego que el Señor ascendió a los
cielos, según cuenta Marcos.

– Marcos 16:20 Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes,


ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que
seguían.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Inspiración Vocal)
La práctica de hablar en Lenguas

• Cualquier creyente que haya hablado en lenguas, es capaz de edificar a la Iglesia por medio
de este don. Por lo tanto, deberá estar preparado para hacerlo en cualquier momento. Esté
sujeto al Espíritu. Manténgase reposado en su mente y disponible para que lo use el Espíritu
Santo. Desarrolle sensibilidad a lo que el Espíritu desee hacer o decir en cualquier servicio
particular.

• Cuando el Espíritu Santo quiera traer un mensaje a través de su persona, por lo general usted
percibirá una conciencia interior de ello por algún momento antes de que pueda expresarlo. A
menudo, es una excitación apacible en su espíritu, una conmoción creciente y anticipada.
Ésta, evoluciona hasta una intensa conciencia de que el Espíritu le va a dar palabras para
hablar en el servicio y de que esa manifestación está en su interior.

• No tiene que hablar inmediatamente. El espíritu en el interior del profeta está sujeto al (control
de) profeta (1 Corintios 14:32). Usted puede esperar reposadamente por el momento
apropiado para hablar. El Espíritu Santo le inspirará a hacerlo con claridad en ese momento.
Él no interrumpirá lo que ya está ocurriendo en el servicio. Él nunca causará confusión, pues
no es el autor de confusión (1 Corintios 14:33).

• Permanezca calmado y reposado; cuando el Espíritu le inspire, hable con voz normal, pero
claramente audible. No tiene que gritar. Puede hacerlo normalmente, a paso medido para
seguir la fluidez del Espíritu, quien es el que le otorga las palabras. Cuando el mensaje es
concluido, deberá esperar en Dios para la interpretación. Ore para que usted mismo sea el
intérprete (1 Corintios 14:13). Ocasionalmente, algún otro creyente dará la interpretación. Pero
cuando esto no ocurra, entonces, el que habló en lenguas deberá permanecer en silencio y no
volver a hablar si nadie dio la interpretación de su mensaje (1 Corintios 14:1-33).
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Inspiración Vocal)
Interpretación de Lenguas
A través de las lenguas celestiales, Dios puede hablar al cristiano. Los dones vocales siempre
traen edificación, ánimo y consolación, nunca condenación.
– I Corintios 14:3 Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.

Las expresiones de alabanza a Dios en otras lenguas no necesitan de interpretación, porque


son para Dios, y Él las entiende. Pero cuando Dios habla a los hombres a través de este don,
es necesaria la interpretación.
– I Corintios 14:13 Por lo cual, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla.

El don de interpretación de lenguas es la demostración sobrenatural por el Espíritu Santo


de la explicación o significado en la lengua de los oyentes, de un mensaje vocal en otra
lengua. No es una operación o entendimiento mental. Es dado por el Espíritu de Dios. Puede
venir al que lo ejercita como una impresión, una visión o como palabras que vienen al
momento de escuchar el mensaje en otras lenguas. Es importante ejercitarlo con fe.
Este don, ejercitado apropiadamente, evita que haya confusión en la iglesia cuando el Espíritu
Santo está moviendo a través de los dones vocales.
– I Corintios 14:27 Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y
uno interprete.

– I Corintios 14:19,28Pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar
también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida... Y si no hay intérprete, calle en la iglesia,
y hale para sí mismo y para Dios.

Si un mensaje es dado en lenguas, y no hay intérprete, el resultado sería confusión.


Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Inspiración Vocal)
La práctica de la Interpretación de Lenguas

• Debemos desarrollar la sensibilidad del Espíritu Santo. Mientras está adorando a Dios en una
congregación de creyentes, mantenga alertas la mente y el espíritu ante el movimiento del
Espíritu. Muchas veces percibirá, cuando alguien hable en lenguas, que Dios le dará la
interpretación del mensaje.

• Cuando esa persona hable en lenguas, espere reposadamente hasta que concluya. Cuando
usted comience a hablar, puede que sólo reciba la primera oración de la interpretación y una
breve idea de lo que sigue. Así como los demás Dones del Espíritu, éste también opera por fe.

• A medida que inicie la declaración de lo que el Espíritu le dé que hable, hágalo de manera
natural, clara, y con voz audible. Tenga cuidado de usarlo "conforme a la medida de la fe"
(Romanos 12:6). Evite la infiltración de cualquier pensamiento personal, sentimientos o ideas
dentro de la interpretación. Deje que sus propios pensamientos estén neutrales, y su mente
será un canal claro para que el Espíritu Santo fluya a través de ella.

• Cuando la interpretación sea concluida y perciba que el Espíritu haya terminado todo lo que
desee decir, deténgase. No procure comenzar a explicar a la congregación lo que usted "cree"
que significa la interpretación. Déjele tal cosa a ellos, permitiendo que el Espíritu aplique la
exhortación o consuelo otorgado a ellos mismos. Una vez haya entregado la interpretación,
guarde silencio mientras la articulación es juzgada por los que están presentes. Si hay
creyentes presentes que son regularmente usados en los dones vocales, ellos podrán evaluar
las palabras para ver si en verdad son de Dios (1 Corintios 14:29). La norma por medio de la
cual uno puede juzgar es similar a la que utilizaríamos para juzgar la profecía.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Inspiración Vocal)
Don de Profecía

• Joel 2:28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas.
• I Samuel 10:6 Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en
otro hombre.

El don de profecía es una expresión vocal de inspiración espontánea y sobrenatural en una


lengua conocida, que fortalece, anima y consuela al cuerpo de Cristo, que es la iglesia. Es un
mensaje edificante de parte de Dios para un individuo o la iglesia entera. A través de la
profecía hablamos en parte, y no con todo el conocimiento de Dios sobre el tema.
• I Corintios 13:9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos.

Debemos desear profetizar.


• I Corintios 14:39 Así que, hermanos, procurad profetizar.

La profecía convence al inconverso.


• 1 Corintios 14:24-25 Pero si uno que no cree o uno que no entiende entra cuando todos están profetizando, se sentirá
reprendido y juzgado por todos, y los secretos de su corazón quedarán al descubierto. Así que se postrará ante Dios y
lo adorará, exclamando: «¡Realmente Dios está entre ustedes!»

• El incrédulo, a través de la operación del Don de Profecía, será:


• ·1 Convencido de todos
• ·2 Juzgado de todos
• ·3 Los secretos de su corazón serán manifiestos
• ·4 Se postrará de rodillas ante Dios
• ·5 Sabrá que Dios está realmente en medio de los creyentes
• ·6 Adorará a Dios
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Inspiración Vocal)
La profecía debe ser juzgada.
• I Corintios 14:29-32 Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. Y si algo le fuere revelado a otro que estuviese
sentado, calle el primero. Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados. Y los
espíritus de los profetas son sujetos a los profetas.

Siete preguntas para juzgar la Profecía

Responder a estas preguntas nos ayudará a juzgar a las profecías.


1. ¿Concuerda con las Escrituras?
• Gálatas 1:8 Más si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea
anatema.
2. ¿Cuáles son los frutos en la vida del mensajero?
• Mateo 7:15-16 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis...
3. ¿Se glorifica a Dios?
• Juan 16:13-14 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad... Él me glorificará; porque tomará de lo mío,
y os lo hará saber.
4. ¿Se cumple?
• Deuteronomio 18:21-22 Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová nos ha hablado? Si el profeta
hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción
la habló el tal profeta; no tengas temor de él.
5. ¿La profecía nos guía a Dios o nos aleja de Él?
• Deuteronomio 13:1-3 Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios... diciendo:
Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles... no darás oído a las palabras de tal profeta.
6. ¿Trae libertad o esclavitud?
• Romanos 8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor.
7. ¿Cuál es el testimonio del Espíritu?
• I Juan 2:20 Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

Cuando el mensaje es de Dios, viene acompañado de un testimonio del Espíritu Santo a nuestros corazones,
que confirma que es Dios que está hablando. Dios es Dios de paz y no de confusión. No permita que un
profeta desconocido profetice sobre usted si su pastor o líder no está con usted para juzgar la profecía.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Inspiración Vocal)
Para ejercitar el don de Profecía
Espere hasta que usted sepa que ha oído de Dios. Espere el tiempo
indicado por Dios para dar la profecía. Espere hasta que un líder
espiritual pueda juzgar la profecía. Dé la profecía con voz natural, en un
lenguaje contemporáneo. Evite emociones extremas y repetición
nerviosa. Recuerde que:
– I Corintios 14:32 Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas.

Para recibir una Profecía


Reciba la profecía si el Espíritu Santo testifica a su espíritu que proviene
de Dios. Recuerde que la profecía debe ser para edificación, exhortación
y consolación (I Corintios 14:3). No tenga temor de juzgar la profecía. La
Palabra de Dios demanda que así hagamos. Desconfíe de todo profeta
que le impida juzgar la profecía, o que usted pida a su líder o pastor que
la juzgue por usted. Recuerde que tenemos la Palabra de Dios como
guía.
– II Pedro 1:19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual
hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar
oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros
corazones.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Revelación)
Discernimiento De Espíritus
Este es uno de los dones más necesarios y a la vez más descuidados en el cuerpo de Cristo.
Jesús advirtió:
– Mateo 24:24 Porque se levantarán falsos cristos, y falsos profetas, y harán
grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible,
aún a los escogidos.

El discernimiento humano es una actividad de la mente. A diferencia de ello, este don es un


don sobrenatural que viene a través de nuestros espíritus por la revelación del Espíritu Santo.
Discernir significa "discriminar claramente". Este don permite "distinguir entre espíritus".

Este don permite revelar qué espíritus o tipos de espíritus están obrando en, a través de o
detrás de una persona, situación, acción o mensaje. Revela el origen, naturaleza y actividad
de cualquier espíritu. Por este don espiritual podremos discernir:
·1 La presencia de Dios
·2 La presencia y función del Espíritu Santo
·3 La presencia y función de los ángeles santos
·4 La naturaleza de un espíritu humano
·5 La presencia de Satanás
·6 La presencia y operación de espíritus malignos (demonios)

Este don es importante para el tiempo en el que estamos viviendo.


– I Timoteo 4:1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos
algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a
doctrinas de demonios.
– II Timoteo 3:13 Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor,
engañando y siendo engañados.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Revelación)
• ¿Cómo opera el don de discernimiento de espíritus?

La Palabra de Dios nos advierte que Satanás busca engañar a los


cristianos.
• II Corintios 11:13-15 Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que
se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás
se disfraza como un ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se
disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.

• Cuando una muchacha siguió a Pablo y a Silas en Filipo diciendo cosas


de ellos, Pablo operó en el don de discernimiento, reconociendo que
había un "espíritu de adivinación" en ella. Él le dijo al espíritu: "Te mando
en el nombre de Jesucristo que salgas de ella" (Hechos 16:16-18)

• La primera y más obvia función de este don es revelar la presencia de


espíritus del mal en la vida de las personas o iglesias. No obstante,
también funciona para evaluar el recurso de un mensaje profético, una
enseñanza particular o alguna manifestación sobrenatural. La persona
que opera este don, podrá decir si la fuente del mensaje o acto es
demoníaco, divino o meramente humano.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Revelación)
Si la fuente es percibida como demoníaca, la persona que opera este don podrá revelar:

1. La naturaleza del demonio. Ese en realidad es su trabajo, ya sea mentir, causar


enfermedades (tales como cáncer, ceguera, sordera, etc.), actos inmundos, maledicencias,
etc.

2. El nombre del demonio. Esto es usualmente revelado con la naturaleza del demonio,
aunque no es insólito lograr que el demonio revele su nombre propio.

3. El número de demonios. Esto sucedió en el caso de Legión (Marcos 5:1-9) y los siete
demonios que Jesús lanzó fuera de María Magdalena (Lucas 8:2). No es insólito que una
persona sea poseída por más de un espíritu al mismo tiempo. Esta es parte de la información
revelada por el Don de Discernimiento de Espíritus.

4. La fuerza de algunos demonios particulares. Muchas veces durante un encuentro con un


espíritu del mal, la persona que opera en el Don de discernimiento de Espíritus sabrá, por
medio de la revelación de este Don, cuál de los diferentes demonios es el más fuerte y el que
más autoridad tiene.

5. Obtener información. A menudo, los demonios darán mucha información de ellos mismos
verbalmente, a quien creen que ha podido discernir de manera sobrenatural su presencia y
que tiene poder para echarlos fuera. No obstante, siendo que los demonios pueden mentir, es
buena idea probar la información que dan o tratarla con sospecha, dependiendo más de la
percepción y entendimiento sobrenatural recibido por el Espíritu Santo.

El discernimiento de espíritus no siempre le da a uno la fe para lanzar fuera demonios.


Aunque el Don de Discernimiento de Espíritus es esencial para la liberación efectiva, no es
suficiente por sí misma. Deberá obrar en conjunto con los Dones de Fe y Milagros. Las
personas que operan en esos dones, son las que usualmente tienen el mayor éxito en echar
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Revelación)
Palabra De Conocimiento (Palabra De Ciencia)

Es una revelación sobrenatural por el Espíritu Santo de ciertos datos,


presentes o pasados, de una persona o situación, que no fueron
aprendidos naturalmente por la mente del que ministra. Este
conocimiento viene por el Espíritu Santo a nuestro espíritu, y de allí a la
mente. A veces interrumpe los pensamientos naturales de nuestra mente,
y a veces se presenta como un pensamiento, palabra, nombre,
sentimiento, impresión, visión o "conocimiento interior". Es parte del
conocimiento total que Dios tiene acerca de una persona o situación.

El ejercicio de este don trae gloria a Dios, no a la persona que lo ejerce.


Una Palabra de Sabiduría o Conocimiento es diferente o distinta del
conocimiento humano obtenido a través de los medios naturales. No
puede ser recibida por medio del aprendizaje intelectual o por medio del
estudio de libros o la participación en cursos de estudio académicos en
colegios o universidades. Tampoco es la habilidad para estudiar,
entender o interpretar la Biblia. Nos ayuda a ministrar con eficacia y
exactitud. Avisa del peligro, y trae ánimo. Descubre el pecado y nos
mantiene en el camino correcto.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Revelación)
Su empleo en las Escrituras
1. Para revelar el pecado. 2 Samuel 12:1-10; Hechos
5:1-11.

2. Llevar las almas a Dios. Juan 1:47-50; 4:18-20.

3. Para conferir dirección Hechos 9:11.

4. Para ministrar ánimo en tiempos de abatimiento. 1


Reyes 19:9-18.

5. Para impartir conocimiento de eventos futuros.


Hechos 11:27, 28.

6. Para revelar las cosas ocultas. 1 Samuel 10:22.


Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Revelación)
Ejemplos en las Escrituras
1. En el ministerio de Jesús. Jesús sabía ciertos hechos acerca de Natanael antes
de que le conociera (Juan 1:47-50). Jesús conocía muchos datos acerca de la
mujer de Samaria, aunque Él nunca la había visto anteriormente (Juan 4:18-20).
Ella se asombró por la exactitud de Su conocimiento concerniente a su vida
pasada y presente. El ejercicio de la Palabra de conocimiento trajo eventualmente
un poderoso avivamiento sobre aquella ciudad.

2. En la Iglesia Primitiva. Ananías recibió información específica y detallada acerca


de Pablo, a quien nunca antes había conocido. Él conocía exactamente la calle y
la casa en la cual él estaba hospedado. Él sabía que Pablo estaba orando en
aquellos precisos momentos y que cuando Ananías impusiera sus manos sobre él,
recibiría su vista (Hechos 9:10-20).

El apóstol Pablo operó en este don cuando sanó al enfermo en Listra. Él "vio en el
Espíritu" que el cojo tenía fe para ser sanado.
– Hechos 14:9-10 Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que
tenía fe para ser sanado, dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y
anduvo.

3. El Antiguo Testamento. En 2 Samuel 12:1-14, Dios le reveló a Natán ciertos


datos y detalles concernientes a la transgresión de David.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Revelación)
Palabra de Sabiduría
• Es un don sobrenatural del Espíritu Santo que da al creyente la sabiduría de Dios
para proceder en un determinado curso de acción. Revela el plan y propósito de
Dios para nuestra vida y ministerio, al corto, mediano o largo plazo. Revela lo que
una persona o grupo de personas debe hacer para cumplir la voluntad de Dios. No
es el conocimiento total, el cual pertenece a Dios, sino sólo una parte.
– I Corintios 13:9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos.

• Este don viene como una impresión o visión en la cual "vemos" a la persona, o a
nosotros mismos, haciendo algo que el Espíritu Santo quiere que hagamos. Los
dones de palabra de conocimiento y palabra de sabiduría operan juntos muchas
veces. El primero revela sobrenaturalmente la información, y el otro da la sabiduría
necesaria para saber qué hacer con esos datos.

• Cuando Jesús se encontró con la mujer samaritana (Juan 4), Él supo que ella
había tenido cinco maridos, y que ahora vivía con un hombre que no era su
esposo. Y el Señor tuvo también la sabiduría necesaria para ministrarle. Por medio
de la palabra de sabiduría, Ananías fue enviado a casa de Judas en la calle
Derecha para poner sus manos sobre Saulo (luego Pablo) Agabo fue prevenido de
la hambruna y del encarcelamiento de Pablo. Pablo mismo fue advertido de la
tormenta y el naufragio en el mar.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Revelación)
Ejemplos bíblicos del don de sabiduría

1. Lucas 4:1-13. Jesús es tentado en el desierto. Las respuestas que Jesús expuso
a Satanás, fueron palabras de ciencia impartidas por el Espíritu Santo.

2. Lucas 20:22-26. Los escribas trataron de atrapar a Jesús, pero la Palabra de


Ciencia dada por el Espíritu los confundió a todos.

3. Juan 8:3-11. Los escribas y fariseos trataron nuevamente de hacer caer a Jesús
en una trampa, pero Sus palabras sabias volvieron a confundir a sus adversarios.

4. Hechos 6:1-5. Otorgando sabiduría en la administración de la iglesia.

5. Hechos 15:28. Resolviendo una crisis eclesiástica.

6. Hechos 27:23-24. Confirió a Pablo control de la situación, resultando en la


salvación de muchas vidas.

La Palabra de Ciencia no es esencialmente un don vocal, sino más bien un don de


revelación. Es recibido quedamente en la mente o espíritu de uno. A menudo, es
otorgado cuando se está aconsejando, predicando o profetizando, o cuando un
mandamiento de Dios es dado, a fin de que sepamos cómo responder al
mandamiento.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
El Don de Fe
• Este es un don sobrenatural para un tiempo o momento especial,
y con un propósito específico, que nos permite cumplir con cierta
tarea.

• Cuando opera en coordinación con los dones de revelación, nos


da la libertad para actuar con valor en la revelación que
acabamos de recibir. Un episodio en la vida de Elías ilustra esto.
Él declara al Rey Acab que no habrá lluvia hasta que él diga la
palabra, y que volverá a llover únicamente cuando él lo diga (1
Reyes 17:1). Su Don de Fe produjo el cumplimiento milagroso de
esa profecía.

• Por el contrario, esta fe extraordinaria escaseó cuando Elías se


sentó debajo del enebro con mucho miedo, desanimado y
deseando la muerte. El Don de Fe no era necesario en ese
momento (1 Reyes 19:4). El no había perdido su fe general en
Dios o Su Palabra. Su propia fe fue fortalecida cuando Dios le dijo
que tenía otros 7 mil seguidores fieles en Israel.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
El Don de Fe
• Frecuentemente el don de fe tiene parte en la operación del don
de obrar milagros o el don de sanidad. Puede manifestarse como
un mandato de autoridad y poder. Jesús dijo a la tormenta: "¡Sea
la paz!", y a la higuera: "Nunca jamás nazca de ti fruto" (Mateo
21:19) Los tres jóvenes hebreos ejercitaron este don cuando se
enfrentaron con Nabucodonosor, rey de Babilonia.
– Daniel 3:16-18 Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al
rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te
respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a
quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y
de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no
serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos a la estatua
que has levantado.

• Las Escrituras enseñan el principio de la Palabra de Fe: "...lo que


diga le será hecho..." en relación con el mandato de "tened fe en
Dios" (Marcos 11:22, 23) y "Determinarás asimismo una cosa, y te
será firme" (Job 22:28).
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
Don de Milagros
• Un milagro es la intervención sobrenatural sobre el curso ordinario de la
naturaleza. Es una demostración del poder de Dios por la cual las leyes
naturales son alteradas, suspendidas o controladas. Este don también
opera en coordinación con los otros dones del Espíritu. Cuando Jesús
levantó a Lázaro de la muerte, primero recibió una palabra de
conocimiento que Lázaro había ya muerto. Enseguida recibió una palabra
de sabiduría de cuando y cómo había de resucitarlo. El don de fe le
permitió actuar con valor. Así Jesús se paró delante de la tumba, y
ordenó que se quitase la piedra. Luego ordenó a Lázaro que saliera
afuera.

• El don de obrar milagros es para los creyentes hoy. Cuando Pedro vio al
Señor caminando sobre el agua, con ansias deseó hacer lo mismo. Él
quería caminar en lo sobrenatural, como el Señor. No tuvo miedo al
ridículo o al fracaso. Pedro confiaba en la palabra del Señor. En la pesca
milagrosa (Lucas 5:4-7) él invoca la palabra del Señor: "Pero por tu
palabra..."

– Juan 14:12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo
hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
Propósito del don de Milagros
2. Que recibieran Valor. Daba valor a los creyentes para predicar a Cristo (Hechos 4:29, 30). Las
personas reconocían que ellos habían estado con Jesús: el Obrador de Milagros (Hechos
4:13).

4. Que fueran animados a la oración. Hacía que los creyentes oraran para tener más de Dios
(Hechos 4:29-31).

6. Que fueran convencidos de pecado. Convencía y traía convicción a los corazones de los
hombres de sus pecados (Hechos 5:28, 33).

8. Que se convirtieran cinco mil. Cinco mil almas se convirtieron en un día a través de un milagro
(Hechos 4:4, 5:14).

10. Que glorificaran a Dios. Todos los hombres glorificaban a Dios por lo que había hecho
(Hechos 4:21).

12. Que difundieran el Evangelio. El evangelio fue extendido rápidamente (Hechos 5:14-16).

Milagros operados por creyentes


• Hechos 19:11. "Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo".

• Hechos 9:40. Pedro levantó a Dorcas de los muertos.

• Hechos 20:9-12. Pablo restauró a Eutico a la vida.


Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
El don o dones de Sanidad
• Los dones de sanidad son imparticiones sobrenaturales del poder sanador de Dios
para aquellos que necesitan sanidad. Los describimos como "dones", en plural,
carismata iamaton en griego, porque varios de los otros ocho dones espirituales
están activamente involucrados cuando ministramos sanidad a los enfermos.
También describimos así a los dones de sanidad porque hay muchas maneras de
impartir y ministrar sanidad a los enfermos.

Sanidad y el discernimiento de espíritus


• Con frecuencia, los espíritus demoníacos de enfermedad son el origen de la
enfermedad. Estos espíritus son a menudo identificados por su función específica,
tal como espíritu de sordera, o ceguera. Por la operación del don de discernimiento
de espíritus, el Espíritu Santo puede "diagnosticar" precisamente el problema. El
espíritu de enfermedad puede ser identificado y expulsado de la persona, y ésta es
liberada de la enfermedad.
– Mateo 9:32-33 Mientras salían ellos, he aquí, le trajeron un mudo, endemoniado. Y
echado fuera el demonio, el mudo habló; y la gente se maravillaba, y decía: Nunca se ha
visto cosa semejante en Israel.

• La gente pensaba que este hombre no podía hablar porque era mudo. Jesús
discernió que la causa era un demonio de enfermedad. Cuando lo expulsó, el
mudo pudo hablar.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
La sanidad y el don de conocimiento
A veces cuando se está operando en el don de sanidad, el Espíritu Santo da una
palabra de conocimiento revelando algo sobre una enfermedad específica que Él
quiere sanar. Podemos recibir sobrenaturalmente el nombre de la enfermedad, la
locación, el tipo de dolor y alguna información sobre su origen.
– Juan 5: 5,6,8 y 9 Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba
enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo:
¿Quieres ser sano?... Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel
hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo.

La sanidad y la palabra de sabiduría


• El Espíritu Santo puede, a través del don de palabra de sabiduría, revelarnos como
ministrar ante una necesidad o enfermedad específica, de acuerdo al plan y
propósito de Dios.
– Hechos 20:9-10 Y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, rendido de
un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente, vencido del sueño cayó del
tercer piso abajo, y fue levantado muerto. Entonces descendió Pablo y se echó sobre él,
y abrazándole, dijo: No os alarméis, pues está vivo.

• Jesús operó sanidad a través de la palabra de sabiduría. Ministró a los enfermos


de distintas maneras: impuso las manos, puso el dedo en los oídos, escupió y tocó
la lengua de uno, echó fuera demonios, y a otros sanó sólo con la palabra.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
La sanidad y el don de fe
• Muchas veces el Espíritu Santo imparte una fe especial para
poder operar la sanidad de una enfermedad específica, que por
su naturaleza puede presentarse como imposible. Pedro y Juan
recibieron este don mientras subían a orar al templo.
– Hechos 3:6-8 Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo
te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y
tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le
afirmaron los pies y tobillos, y saltando se puso en pie y anduvo; y
entró con ellos en el templo, andando, saltando y alabando a Dios.

La sanidad y el don de milagros


• El Espíritu Santo nos da el don de operar milagros. Cuando estos
milagros acontecen en el área de la salud en una persona, se
manifiesta como el don de sanidad.
– Marcos 3:3,5 Entonces dijo [Jesús] al hombre que tenía la mano seca:
Levántate y ponte en medio... dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él
la extendió, y la mano le fue restaurada sana.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
El propósito de los dones de sanidades:
1. Para liberar los enfermos y sufridos, destruyendo así las obras del
diablo en los cuerpos humanos (1 Juan 3:8; Hechos 10:38)
Lucas 13:16 Sin embargo, a esta mujer, que es hija de Abraham, y a quien
Satanás tenía atada durante dieciocho largos años, ¿no se le debía quitar esta
cadena en sábado?
Hechos 10:38 Como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de
Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a los oprimidos por
el diablo, porque Dios estaba con él.

2. Para probar que Cristo es el Hijo de Dios


Juan 10:36-38 36 ¿Por qué acusan de blasfemia a quien el Padre apartó para
sí y envió al mundo? ¿Tan sólo porque dijo: "Yo soy el Hijo de Dios"? 37 Si no
hago las obras de mi Padre, no me crean. 38 Pero si las hago, aunque no me
crean a mí, crean a mis obras, para que sepan y entiendan que el Padre está
en mí, y que yo estoy en el Padre.

3. Para Confirmar La Palabra (Hechos 4:29, 30 y 33)


Marcos 16:20 Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el
Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
El propósito de los dones de sanidades:
4. Para atraer la atención de las personas al Evangelio
– Mateo 4:23, 25 23 Jesús recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas
nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y dolencia entre la gente. 24 Su fama se extendió por toda
Siria, y le llevaban todos los que padecían de diversas enfermedades, los que sufrían de dolores graves,
los endemoniados, los epilépticos y los paralíticos, y él los sanaba. 25 Lo seguían grandes multitudes de
Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y de la región al otro lado del Jordán.

5. Para traer gloria a Dios (Lucas 13:13; 18:43; Juan 9:2, 3)


– Marcos 2:12 12 Él se levantó, tomó su camilla en seguida y salió caminando a la vista de todos. Ellos se
quedaron asombrados y comenzaron a alabar a Dios. - Jamás habíamos visto cosa igual - decían.

Así como los demás dones, los Dones de Sanidades no sólo tienen que ser dados, sino
también recibidos. Así como existe un principio de fe con relación al cómo ministrar esos
dones, también hay un principio que trata con la manera de recibirlos. Ezequías tenía
dificultades en recibir el Don de Sanidad que Dios le había enviado. Su fe tenía que ser
edificada de una manera especial por el milagro registrado en 2 Reyes 20:8-11 (lea también 2
Reyes 5:10-14). Naamán tuvo problemas en recibir el Don de Sanidad que Dios le había
enviado a través de Eliseo.
La sanidad a menudo requiere un doble acto de fe: fe para recibir y fe para administrar el Don
de Sanidad. Aunque éstas son excepciones de la regla, siempre el deseo de Dios es sanar.
A veces, Dios sana a través de los canales normales de sanidad, como el de imponer las
manos.
– Marcos 16:18 18 Tomarán en sus manos serpientes; y cuando beban algo venenoso, no les hará daño
alguno; pondrán las manos sobre los enfermos, y éstos recobrarán la salud.

En otras ocasiones, medios extraordinarios son utilizados para la sanidad, según Su voluntad,
como en el caso de la sombra de Pedro.
– Hechos 5:15 15 Era tal la multitud de hombres y mujeres, que hasta sacaban a los enfermos a las
plazas y los ponían en colchonetas y camillas para que, al pasar Pedro, por lo menos su sombra cayera
sobre alguno de ellos.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
La Sanidad Y La Gran Comisión
Jesús, antes de partir de este mundo al Padre, comisionó a cada
creyente.
– Marcos 16:15-18 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda
criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere,
será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre
echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos
serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos
pondrán sus manos, y sanarán.

No importa si es a un grupo grande o a un solo individuo, el mandato del


Señor es predicar el evangelio. Jesús prometió que si creemos en Él y en
el evangelio que predicamos, habrá señales que confirmarán nuestro
mensaje. Para ver señales en nuestro ministerio debemos creer que el
mismo Jesús que comisionó a los primeros apóstoles nos llamó a
predicar el Evangelio. Y también tenemos que creer que ese mismo poder
que operó en Pedro, Juan, Pablo y los otros apóstoles, operará a través
nuestro, que obedecemos el mandamiento del Señor.

Jesús es nuestro ejemplo.


– Mateo 9:35 Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las
sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda
enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
Notemos que hay enfermedades (problemas de salud que tienen un
diagnóstico específico) y dolencias, que son problemas de salud
inespecíficos, sin un origen orgánico determinado (dolores de cabeza,
ansiedad, dolores abdominales, etc.)
Jesús prometió que haríamos tanto o más de lo que Él hizo.
– Juan 14:12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo
hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

¿Cómo podemos nosotros sanar como Jesús lo hacía? Jesús sanaba por
el poder del Espíritu Santo.
– Lucas 4:18 El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para
dar buenas nuevas a los pobres, me ha enviado a sanar a los quebrantados de
corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en
libertad a los oprimidos.
– Lucas 5:17 Aconteció un día que él estaba enseñando... y el poder del Señor
estaba sobre él para sanar.
– Lucas 6:19 Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y
sanaba a todos.
– Hechos 10:38 Como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de
Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a los oprimidos por
el diablo, porque Dios estaba con él.
Los Dones del Espíritu Santo
(Dones de Poder)
Jesús dijo que recibiríamos este mismo poder que hubo en Él.
– Hechos 1:8 Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y
me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Este poder ("dunamis") es "dinamita". Es la explosión a través nuestro del poder


creativo y restaurador de Dios. No es nuestro poder, es de Dios para ministrar al
necesitado. Este tremendo poder se manifestó en el ministerio de Pablo.
– Hechos 19:11-12 Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, de tal
manera que aun se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las
enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían.

Los creyentes, llenos del poder del Espíritu Santo, somos dinamita caminando.
¿Por qué no vemos este poder en operación en nuestras vidas? La fe es el
interruptor. Cuando entramos a una habitación que está a oscura, no vemos nada
hasta que no encendemos el interruptor de la luz. La fe es ese interruptor que
libera el poder sanador del Espíritu Santo a través de nuestra vida.
– Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no
se ve.

El evangelismo es inseparable de la sanidad. Nosotros, como creyentes llenos del


poder dinamita de Dios, debemos obedecer al Señor. Tenemos que poner las
manos sobre los enfermos. Tenemos que encender el interruptor de nuestra fe y
dejar que el poder sanador de Dios fluya.
– Efesios 3:20 Y a aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más
abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en
nosotros.