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Oraciones por las benditas almas

del Purgatorio
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Seguid meditando en pro de las


almas del Santo Purgatorio y
pidamos por todos aquellos que
han muerto en el día de hoy.

Francisco Martínez A.

Mayo 2009
ORACIÓN
¡Oh Jesús!, que con tu gloriosa Resurrección nos
has mostrado cómo serán eternamente los 'hijos
de Dios', concede la santa resurrección a nuestros
seres queridos, fallecidos en tu Gracia, y a
nosotros, en nuestra hora. Por el sacrificio de tu
Sangre, por las lágrimas de María, por los méritos
de todos los Santos, abre tu Reino a sus espíritus.
ORACIÓN
¡Oh Madre!, cuya aflicción finalizó con la alborada
pascual ante el Resucitado y cuya espera de reunirte
con tu Hijo cesó en el gozo de tu gloriosa Asunción,
consuela nuestro dolor librando de las penas a
quienes amamos hasta más allá de la muerte, y
ruega por nosotros que esperamos la hora de volver
a encontrar el abrazo de quienes perdimos.
ORACIÓN
Mártires y Santos que estáis jubilosos
en el Cielo, dirigid una mirada
suplicante a Dios, y una fraterna a los
difuntos que expían, para rogar al
Eterno por ellos y para decirles a ellos:
'He aquí que la paz se abre para
vosotros'.
Novena en Sufragio de las
Afligidas Ánimas del Purgatorio

Se empieza:
Por la señal de la santa cruz, etc.,
seguido se reza el acto de
contrición, el cual se debe decir
todos los días de la novena.
ACTO DE CONTRICIÓN

Señor mío, Jesucristo, Creador, Padre y


Redentor mío, en quien creo y espero, a
quien amo y quisiera haber siempre
amado sobre todas las cosas; me pesa, sí,
una y mil veces me pesa de haberos
ofendido, por ser Vos quien sois, bondad
infinita; pésame también porque merecí
las terribles penas del Purgatorio y ¡ay! tal
vez las eternas llamas del infierno.
Propongo firmemente nunca más pecar, y
apartarme de todas las ocasiones de
ofenderos, ayudado de vuestra divina
gracia. ¡Oh! tenga yo, Jesús mío, la dicha
de confesarme bien, enmendar la vida y
perseverar hasta la muerte. Os lo pido
por esas benditas Ánimas, por vuestra
Sangre preciosísima y por los dolores de
vuestra afligidísima Madre. Amén.
DÍA PRIMERO

Por la señal, etc.


Señor mío Jesucristo, etc.

Señor mío Jesucristo, que quieres que tengamos suma


delicadeza de conciencia y santidad perfecta: te
rogamos nos la concedas a nosotros; y a los que por no
haberla tenido se están purificando en el purgatorio, te
dignes aplicar nuestros sufragios y llevarlos pronto de
aquellas penas al cielo. Te lo pedimos por la
intercesión de tu Madre purísima y de San José.
DÍA SEGUNDO

Por la señal, etc.


Señor mío Jesucristo, etc.

Señor mío Jesucristo, que eres cabeza de todos tus


fieles cristianos que en ti nos unimos como miembros
de un mismo cuerpo que es la Iglesia: te suplicamos
nos unas más y más contigo y que nuestras oraciones
y sufragios de buenas obras aprovechen a las ánimas
de nuestros hermanos del purgatorio, para que
lleguen pronto a unirse a sus hermanos del cielo.
DÍA TERCERO

Por la señal, etc.


Señor mío Jesucristo, etc.

Señor mío Jesucristo, que a los que pecan castigas con


justicia en esta vida o en la otra: concédenos la gracia de
nunca pecar y ten misericordia de los que, habiendo
pecado, no pudieron, por falta de tiempo, o no
quisieron, por falta de voluntad y por amor del regalo,
satisfacer en esta vida y están padeciendo ahora sus
penas en el purgatorio; y a ellos y a todos llévalos
pronto a su descanso
DÍA CUARTO

Por la señal, etc.


Señor mío Jesucristo, etc.

Señor mío Jesucristo, que exiges la penitencia aún de los


pecados veniales en este mundo o en el otro: danos
temor santo de los pecados veniales y en misericordia de
los que, por haberlos cometido, están ahora
purificándose en el purgatorio y líbralos a ellos y a todos
los pecadores de sus penas, llevándoles a la gloria eterna.
DÍA QUINTO

Por la señal, etc.


Señor mío Jesucristo, etc.

Señor mío Jesucristo, que a los regalados en


esta vida, que no pagaron por su culpa o no
tuvieron bastante caridad con el pobre,
castigas en la otra con la penitencia que aquí
no hicieron:
DÍA SEXTO

Por la señal, etc.


Señor mío Jesucristo, etc.

Señor mío Jesucristo, que quisiste que honrásemos a


nuestros padres y parientes y distinguiésemos a
nuestros amigos: te rogamos por todas las ánimas del
purgatorio, pero especialmente por los padres,
parientes y amigos de cuantos hacemos está novena,
para que logren el descanso eterno.
DÍA SÉPTIMO

Por la señal, etc.


Señor mío Jesucristo, etc.

Señor mío Jesucristo, que a los que no se preparan a


tiempo para la muerte, recibiendo bien los últimos
sacramentos y purificándose de los residuos de la
mala vida pasada, los purificas en el purgatorio con
terribles tormentos: te suplicamos, Señor, por los
que murieron sin prepararse y por todos los demás,
rogándote que les concedas a todos ellos la gloria y
a nosotros recibir bien los últimos sacramentos.
DÍA OCTAVO

Por la señal, etc.


Señor mío Jesucristo, etc.

Señor mío Jesucristo, que a los que vivieron en este


mundo demasiado aficionados a los bienes terrenales y
olvidados de la gloria, los retienes apartados del premio,
para que se purifiquen de su negligencia en desearlo:
calma, Señor misericordioso, sus ansias y colma sus
deseos, para que gocen pronto de tu presencia, y a
nosotros concédenos amar de tal manera los bienes
celestiales, que no deseemos desordenadamente los
terrenos.
DÍA NOVENO

Por la señal, etc.


Señor mío Jesucristo, etc.

Señor mío Jesucristo, cuyos méritos son infinitos y cuya


bondad es inmensa: mira propicio a tus hijos que gimen en
el purgatorio anhelando la hora de ver tu faz, de recibir tu
abrazo, de descansar a tu lado y; mirándolos, compadécete
de sus penas y perdona lo que les falta para pagar por sus
culpas. Nosotros te ofrecemos nuestras obras y sufragios,
los de tus Santos y Santas; los de tu Madre y tus méritos;
haz que pronto salgan de su cárcel y reciban de tus manos su
libertad y la gloria eterna.
Oración final
¡Almas benditas! nosotros hemos rogado por vosotros
que sois tan amadas de Dios y estáis seguras de no
poderlo más perder: rogadle por nosotros miserables
que estamos en peligro de condenarnos para siempre.

¡Dulce Jesús, dad descanso eterno a las benditas


almas del Purgatorio!
Oración
Padre eterno, os ofrecemos la sangre,
pasión y muerte de Jesucristo, los
dolores de la Santísima Virgen y los de
San José, por la remisión de nuestros
pecados, la libertad de las almas del
Purgatorio y la conversión de los
pecadores.
ORACIÓN A LAS ÁNIMAS EN EL PURGATORIO

Esposas muy queridas del Señor, que encerradas en


la cárcel del Purgatorio sufrís indecibles penas,
careciendo de la presencia de Dios, hasta que os
purifiquéis, como el oro en el crisol, de las reliquias
que os dejaron las culpas; ¡con cuánta razón desde
aquellas voraces llamas clamáis a vuestros amigos
pidiendo misericordia! Yo me compadezco de
vuestro dolor, y quisiera tener caudal suficiente para
satisfacer deuda tan crecida;
y aunque más pobre que vosotras mismas, os ofrezco y
aplico cuantas indulgencias pudiere ganar en este día, y
cuantas obras de supererogación hiciere durante [diga el
tiempo que quiera], a excepción de aquellas que por
alguna necesidad particular aplicare. Pero siendo tan
pobres mis méritos para satisfacer por vosotras a la
Justicia divina, apelo a la piedad de los Justos, a los ruegos
de los Bienaventurados, al tesoro inagotable de la Iglesia,
a la intercesión de María Santísima y al precio infinito de
la Sangre de Jesucristo.
Conceded, Señor, a esas pobres Ánimas, sobre
todo al alma de [diga el nombre], el deseado
consuelo y descanso. Pero confío también, Almas
agradecidas, que tendré en vosotras poderosas
medianeras que me alcancen del Señor gracia con
que deteste mis culpas, adelante en la virtud,
sojuzgue mis pasiones y llegue a la eterna
bienaventuranza. Amén.
Oración por las Animas Benditas del
Purgatorio.
Autor: XXX

María, Reina del Purgatorio: te ruego por aquellas


almas que han de salir más pronto de aquel lugar
de sufrimientos, para que cuanto antes vayan a
cantar en tu compañía las eternas misericordias del
Señor.

Dios te salve María. Dales, Señor, el descanso


eterno. Y luzca para ellas la luz perpetua.
Descansen en paz.
Así sea.
María, Reina del Purgatorio: te ruego de una manera
especial por aquellas almas que han de estar más
tiempo padeciendo y satisfaciendo a la divina Justicia.
Ten compasión de ellas, ya que no pueden merecer
sino sólo padecer; abrevia sus penas y derrama sobre
estas almas el bálsamo de tu consuelo.

Dios te salve María...


Dales, Señor, el descanso eterno.
Y luzca para ellas la luz perpetua.
Descansen en paz.
Así sea.
María, Reina del Purgatorio: te ruego de modo
especial por aquellas almas que más padecen. Es
verdad que todas sufren con resignación, pero sus
penas son atroces y no podemos imaginarlas siquiera.
Intercede Madre nuestra por ellas, y Dios escuchará tu
oración.

Dios te salve María...


Dales, Señor, el descanso eterno.
Y luzca para ellas la luz perpetua.
Descansen en paz.
Así sea.
Virgen Santísima, te pido que, así como me acuerdo de
las benditas
ánimas del Purgatorio, se acuerden de mí los demás, si
he de ir allá a satisfacer por mis pecados. En ti, Madre
mía, pongo toda mi confianza de hijo, y sé que no he de
quedar defraudado.
Amén.
Obtenido en: Grupo de Oración Santo Cura de Ars