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MAR DEL PLATA DOMINGO 24 DE JUNIO DE 2012

■ MAR DEL PLATA ■ DOMINGO 24 DE JUNIO DE 2012 IDA Y VUELTA : cultura@lacapitalmdq.com.ar

IDA Y VUELTA : cultura@lacapitalmdq.com.ar

DE JUNIO DE 2012 IDA Y VUELTA : cultura@lacapitalmdq.com.ar ANDY GOLDSTEIN MUESTRA EN SU LIBRO LA

ANDY GOLDSTEIN MUESTRA EN SU LIBRO LA AMERICA LATINA INTIMA

Acerca del mundo que nos rodea

‘Vivir en la tierra’, la obra fotográfica que realizó a instancias de la fundación ‘Un techo para mi país’ retrata la vida de familias de catorce países de la región. Una muestra en México contendrá una selección de las tomas.

I mágenes concebidas como procesos, no como instan- táneas congeladas, confor- man el libro ‘Vivir en la tie- rra’, en el que Andy Golds-

tein descubre la intimidad de fa- milias en asentamientos de ca- torce países de Latinoamérica con la colaboración de la funda- ción ‘Un techo para mi país’, una institución necesaria para abrirle al fotógrafo las puertas de un mundo inaccesible. Influenciado por el concepto de ‘aura’ de Walter Benjamin y la obra del antropólogo Erving Goffman, Andy Goldstein co- menzó a trabajar en la idea de este libro, publicado por Blume, en el que se conjugan dos elementos fundamentales: las nuevas tecno- logías y la relación dialéctica que se establece entre fotógrafo y re- tratado.

TRABAJO Y CONCEPTO De ahí su preocupación por in- tervenir lo menos posible en la es- cena y dejar la elección de dónde, cómo y cuándo en manos de los fotografiados. ‘‘Me reservé la elección del punto de vista, lo que me permiti- ría mostrar el contexto en el que la persona se presentaba. Natural- mente pasé del teleobjetivo al gran angular’’, asegura. Autor de las series ‘La muerte de la muerte’ (1979), ‘Gente en su ca- sa’ (1985) -un antecedente de este trabajo- y ‘Arborescencias’, Goldstein documenta en ‘Vivir en la tierra’ las condiciones de ex- trema pobreza de más de ciento setenta y cuatro millones de per- sonas del continente americano. Su trabajo abarcó asentamien- tos de la Argentina, Bolivia, Bra- sil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Haití, Hon- duras, Guatemala, México, Perú y República Dominicana. El libro está acompañado por

y República Dominicana. El libro está acompañado por textos de Agustín Wolff Benavídez (director social de

textos de Agustín Wolff Benavídez (director social de la organización Techo); el sociólogo Néstor García Canclini; la femi- nista Marta Lamas y el arquitecto Teddy Cruz. -¿Cuando se refiere al concep- to de aura de Benjamin, esto im- plica que en las fotografías de este libro trata de acercarse lo máximo posible a la persona que retrata, a capturar su ima- gen más auténtica? -El recurso en que me apoyé es justamente a lo que alude Benja- min en su texto sobre el concepto del aura (la primera impresión, la que ‘escapa’ a su propia reproduc- ción). Entonces, si las personas tienen que posar un tiempo largo -y lo hacían- no pueden estar ha- ciendo caritas, ‘me pongo para la foto’, no les queda más remedio que concentrarse en algo que pa-

rece una trivialidad: estar quieto. Así, están concentrados en ellos.

Y eso es lo que aparece en la foto:

ellos están siendo ellos. -En la introducción mencio- na la influencia del antropólo- go Erving Goffman ¿qué fue lo que incorporó de su trabajo? -En un texto analiza el compor- tamiento de las personas y de los grupos como interacciones, tal

cual una obra de teatro. Y sobre es-

ta idea estuve analizando cómo se

ubican los miembros de una co- munidad, que muchas veces es un asentamiento ilegal, o en el lími- te. Cómo actúan los miembros de

Andy Goldstein.

una familia delante de alguien que viene y los va a fotografiar, en esta circunstancia que va a ser di- ferente dentro de un momento cuando suelte la cámara.

LO SOCIAL IMPORTA

-La intimidad, usted dice, permite ver también lo social. -Claro, parece raro pero casi no hay fotografías tomadas dentro de las viviendas. Con esta serie te- nemos la posibilidad de analizar algo que no es habitual. No es fácil acceder a un asentamiento si no se vive ahí. No se puede ir y tocar el timbre, que además no existe. No puedo hacer una valija y decir:

me voy a un asentamiento en

Honduras o Brasil y ya está. Por eso el contacto que tuve con la or- ganización Techo, que trabaja al- lí. Para ellos fue sencillo abrirme la puerta. -Hay un trabajo anterior ‘Gente en su casa’ que, según sus palabras, tiene una continui- dad con ‘Vivir en la tierra’. - Sí, salvo que en esa época los

recursos analógicos eran muchísi- mo más limitados y yo estaba muy influenciado por la fotogra- fía en blanco y negro. Con las nuevas tecnologías encontré que

podía controlar el color de otra manera (la paleta cromática, las gamas tonales y los claroscuros) y tenía la posibilidad técnica de re- gistrar mucho mejor lo que ya ha- cía. Antes era imposible poner en foco en simultáneo diversos luga- res. Y ahora la posibilidad con un software especial de jerarquizar de la misma forma todos los deta- lles cambia la concepción de que hay un punto de foco -en cuanto a lo estético- cuando el objetivo de este trabajo fue documentar mi- nuciosamente la totalidad del contexto en el que posaban mis modelos.

ALGO EN COMUN -¿Este registro de un país a otro, arrojaelementoscomunes? -Sí, una globalización subterrá- nea latinoamericana, en la que se cruzan elementos y discursos y se comparten. -¿Qué respuesta tuvo de la gente que fotografió? -Se trata de gente muy amisto- sa. Me sentía mucho más cómodo ahí adentro de sus hogares que cerca del hotel donde estaba pa- rando. En la vereda cada tantos metros había un guardia contra- tado. En Honduras, lo retraté a un gendarme desocupado con su fa-

milia (muestra la imagen) y no pudo firmar el consentimiento de

usar su foto porque no sabía fir- mar, pero sí manejaba una Itaka.

A un señor lo tuve que esperar co-

mo media hora porque fue a bus- car a su hijo. Vino con el hijo del

vecino y lo dijo después de la foto. Uno se interroga por las interac- ciones (y mira la portada del li-

cuál es la ma-

dre, la tía, los hijos, las familias van y vienen. En la mayoría la mujer es la jefa de hogar, hay mu- chas mujeres solas y deserción es- colar de los adolescentes o jóve- nes que trabajan lejos de sus luga- res de origen. -Ya comenzó una muestra con varias de estas fotografías. -El jueves 21 de junio se inau- guró una muestra auspiciada por

la fundación Ford -como parte de

su cincuenta aniversario- en el museo Memoria y Tolerancia de México, un ámbito nuevo y fan- tástico. Se van a mostrar cuarenta fotos. Por suerte el espacio es enorme porque las fotos son muy grandes (dos metros por un me- tro) y hay una recurrencia en ellas como que uno se pierde, se mete adentro del espacio. La muestra va a ser itinerante y ojalá se pueda conocer en la Argentina

bro): Quiénes son

Las 8 preguntas para Daniel Teobaldi (*) 1 ¿Qué error le molesta más advertir en
Las 8 preguntas para Daniel Teobaldi (*)
1 ¿Qué error le molesta más advertir en un texto literario y
cuál es el último que halló en el libro que está leyendo o
que acaba de leer?
(*) Daniel Teobaldi nació en Córdoba en 1962. Es doctor en Letras Modernas. Es-
critor y docente universitario. Ha desarrollado actividades académicas en el país
y en el extranjero. Es autor de numerosos estudios de crítica literaria. Como na-
-Me molesta la repetición de la misma palabra en la misma pági-
na, siempre que esta repetición no tenga un significado en el texto y
sea un descuido del autor. En cuanto al último que hallé, es medio
difícil de contestar, porque estoy leyendo una novela de Saer y otra
de Chejfec: dos escrituras impecables.
rrador ha publicado los volúmenes de cuentos Los oficios inciertos (2000), La otra
mirada (2007), Escrito en el aire (2008), y las novelas Un lento crepúsculo (2005),
El final de la noche (2010), El testigo impenitente (2012). Es director de la colec-
ción de narrativa, de Ediciones del Copista, “Los mundos posibles”, en donde
también coordina la Serie Policial, compuesta de novelas y cuentos.

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DIARIO DE LECTOR

Imagine there’ s no countries

Por Gabriela Urrutibehety

L a vecina del lec- tor que escribe un diario insiste

en la criminalidad. La mujer vuelve a traerle una novela policial, de las que a ella tanto le gus- tan. La vecina del lector que escribe un diario de- be ser la persona que más sabe de crímenes en el mundo. Al lector le atrae más, piensa mien- tras escribe en su diario, la forma en que su veci- na lee la propia lectura. Por ejemplo, ella tiene dividido el espectro de las novelas policiales por geografía: las nórdi- cas, las francesas, las in- glesas, las norteamerica- nas, las griegas, las italia- nas. Y esas geografías, di- ce la vecina del lector que escribe un diario, no tienen nada que ver con montañas, con valles, con ríos, sino con ciuda- des y con historias. His- torias referidas a la His- toria. La que le trae tiene un título que al lector que escribe un diario le desa- grada: “Tú eres el mal”. Demasiado grandilo- cuente, piensa. En la no- vela habrá una justificación, rela- cionada con la música, el dark rock. Pero en la tapa roja, con dibujos ne- gros, el título no cumple con la fun- ción de empujar a la lectura. Aun- que el lector que escribe un diario tiene suficiente con su vecina para cumplir esa misión. Y empieza a leer. La novela lo lleva a esas lecturas angustiosas que constituyen la ba-

lo lleva a esas lecturas angustiosas que constituyen la ba- se de una buena novela de

se de una buena novela de intriga. Esas que, cuando era chico, lo lle- vaban a una lectura esquizofréni- ca: leer los inicios, para entrar en te- ma y luego pasar inmediatamente al final. ¿Por qué? Para poder dedi- carse tranquilamente a la actividad de leer, sin que la necesidad de sa- ber lo obligara a saltear páginas y perderse pistas. Para el lector que escribe un diario, en esos años, leer

era saborear tanto co- mo devorar. ¿Y aho- ra? Ahora el lector que escribe un diario comienza a devorar la novela del italiano Roberto Constanti- ni. Ahora, miles de renglones después de aquellos años de ju- ventud, el lector que escribe un diario tie- ne claras algunas co- sas, especialmente las relativas al géne- ro. Sabe que, si poco antes de la mitad to- dos los problemas pa- recen resueltos, no será más que una fal- sa sensación de segu- ridad. Y, como tam- bién el autor de la no- vela lo sabe, hace que la historia salte más de dos décadas. Vein- te años es mucho, mal que le pese a Gar- del, así que a la vuelta de página el lector que escribe un diario se encuentran con que las cosas han cambiado. Y mucho. Está el mismo co- misario, claro. Mi- chele Balestreri se lla- ma. Hombre de pasado oscuro, muy oscuro, aunque lo que se dice un tipo derecho. Algo así como su par griego Jaristos, ex torturador devenido en brazo de la ley. En el extremo opuesto de los policías nórdicos, que pagan sus cuentas en los hoteles en los que se alojan para investigar, como hace Erlendur Sveinsson, en “La Voz”, del islan- dés Indridason. Parece haber, pien-

sa el lector que escribe un diario, ciertas geografías en las que se hace difícil construir ficcionalmente un policía honesto, escribe el lector en su diario mientras sonríe cínica- mente pensando en la bonaerense. Al parecer, piensa el lector que es- cribe un diario, una solución es ale- jando la maldad y la corrupción hacia el pasado. El comisario Balestreri ha pasado -no indemne- las dos décadas que median entre la final del campeo- nato de fútbol de 1982 y la del 2006. Pasión de multitudes. El fút- bol y el asesinato. Italia, la selec- ción y los mismos crímenes, una y otra vez. Los poderosos: el Vatica- no, el dinero. Aunque en 2006 es- tán los nuevos actores sociales: los pobres, los marginales. Esto es, los inmigrantes. La novela policial eu- ropea –piensa en lector que escribe un diario- en Grecia, en España da cuenta de un fenómeno social que viene desafiando a la geografía: na- cer aquí o allá, mal que le pese a Fa- cundo Cabral, es algo que importa aunque no debiera importar. El mundo -la vida, la muerte- marca- do por la geografía y sus sustitutos:

el pasaporte, la ciudadanía. Imagi- ne there’s no countries cantaría Lennon. Pero no se puede y ese pa- rece ser el problema de hoy: hay de- masiados países (lo que en la Ar- gentina tal vez podría dejarse así:

imagina que no hay countries). El comisario Balestreri demostra- rá en la segunda parte de la novela que, aunque parezca que todo ha cambiado, todo sigue igual. Como en las más rancias tradiciones inte- lectuales de su país, las inauguradas por Lampedusa. Un país, piensa el lector que es- cribe un diario, tan igual al nuestro. Es decir, otra forma de pensar la geografía

En Dublín celebraron el “Bloomsday”

Las calles de Dublín celebraron el sábado pasado con diversos ac- tos el 108 aniversario del “Bloomsday”, el día en que Leo- poldo Bloom, héroe de la novela de James Joyce “Ulises”, vaga- bundeaporesaciudadirlandesa. Como cada año, los irlandeses se echaron a las calles de la capital para festejar con un programa de actividades el día en que Bloom y Stephen Dedalus iniciaron un viaje ya épico por el Dublín eduardiano de “Ulises”, la obra maestra de James Joyce (1882- 1941). Se trata de un libro cum- bre para algunos, que lo conside- ran la novela modernista más in- fluyente del siglo XX, mientras para otros es un texto obsceno y demasiadolargo. En la presentación de las cele- braciones de este año, el presi- dente irlandés, Michael Higgins, rindió tributo a Joyce, a quien se refirió como uno de los escritores más importantes de Irlanda. Higgins recordó cómo con su “Ulises” ese escritor introdujo “un nuevo estilo de narración” en el género de la novela y obligó al lector a “convertirse en un par- ticipante activo en el proceso frente al observador pasivo”. Además, una emisora de radio también emitió la adaptación de la novela, en un programa de cin- co horas y media de duración en la que los oyentes pudieron escu- char la historia del viaje de Bloomporlascallesdublinesas. Muchos de los entusiastas de ese libro se disfrazaron para reco- rrer los lugares citados en el libro de la capital irlandesa o disfrutar de actuaciones de teatro en la ca- lle, espectáculos musicales o ex- posiciones. Y más de un centenar de escritores irlandeses trataron también de batir el récord mun- dial de lecturas continuadas con motivodel“Bloomsday”

Mar de palabras

Foto de Maximiliano Bendahan, “El surfista”, Océano Pacífico, sur de Chile (Más imágenes en bendahan.com)

“lloro, miro el mar y lloro. canto algo, muy poco.

hay un mar. hay una luz. hay sombras. hay un rostro.

un rostro con rastros de paraíso perdido.

he buscado.

sino que he buscado. sino que agonizo”

Alejandra Pizarnik.

sino que he buscado. sino que agonizo” Alejandra Pizarnik. Las 8 preguntas para Daniel Teobaldi 2

Las 8 preguntas para Daniel Teobaldi

2 ¿Qué situación de su vida cotidiana encontró refle- jada con sorpresiva exactitud en un libro, una pelí-

cula, una canción o cualquier otra obra de arte?

-La tormenta que describe la música de

Vangelis, en su ál-

bum Soil festivities, es una réplica de las que caen en Córdo- ba, especialmente, en las sierras.

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COMPOSITORA, CANTANTE DE LA BANDA “SIBERIA”

Neven-K, la amante de la libertad

Siempre desde el under marplatense, construyó una rica trayectoria musical. Atesora varios discos y una historia libertaria que la liga a temas como los derechos de las mujeres, el vegetarianismo y la crítica encendida al estado de las cosas.

B aterista a fines de los años ´’80, cuando pocas mujeres lo eran, cantante de heavy me-

tal, libertaria por elección -y, claro, cuestionadora del status quo-, Ne- ven-K da pelea desde el under marpla-

tense, ese lugar lejos de los estereoti- pos, donde se cocinan los caldos de cierta contracultura local.

Algo de hippie en su andar, algo de hindú en sus creen- cias, algo de mujer de otra tierra, acaso de las tierras croatas en las que nacieron

sus antepasados, mujer de cabello de fuego y edad indefinida, componía en inglés por eso de creer que el anglosajón era el idioma del rock. Pero, desde hace algún tiempo,

decidió abrirse. Y escribe también en castellano. Así sumó más público y ganó militantes de su misma causa: la libertadtoda. Desde sus letras advierte sobre la

mentiraquerodealoscastillosencan-

tados que, cree, siempre vende el ca- pitalismo. “Sueño con un mundo más justo, con gente consciente, que todos seamos conscientes, porque no es que le falta tanto al mundo, le falta tanto a uno”, esboza un sábado de otoño, en una entrevista que no pue- de demorarse más de media hora, pi- de ella, siempre sencilla y algo reticen- te a contar aspectos de su vida perso-

y algo reticen- te a contar aspectos de su vida perso- Neven-K es nombre croata, tal

Neven-K es nombre croata, tal como sus antepasados.

nal. A veces en inglés, a veces en croata, en todos sus discos independientes - tiene más de diez- le suele salir el Kus-

de la libertad por fin formó banda propia. Desde 2008 integra “Siberia”,

con la que editó tres discos: “La hela- da indiferencia del número” (2008), “Libertario” (2009) y el recien- te “Cuando los muros

caigan”(2011).

que después hicimos ‘Canciones re- volucionarias’”,sigue.

Justamente,“Cancionesrevolucio-

narias” es un espectáculo musical en

el que investigó sobre el canto que en- tonaron los pueblos en plenos tran-

ces de cambios. “Tomamos canciones

desde la Revolución Francesa a los años ´70 en Chile. Ahora estamos ter- minando una de Quilapayún, tam- bién abordamos la gesta de Nestor Magno en Ucrania, la revolución es-

pañola, corridos zapatistas, la inter- nacional socialista, las canciones ita- lianas y las canciones partisanas fran- cesas”,describe. -Siempre te acompañó el espíritu libertario. ¿Lo elegiste, lo heredas- te? -Es lo que uno siente de toda la vida.

Yo vengo de una cosa más socialista,

el anarquismo fue por elección. Cuando escribía en inglés tocaba los mismos temas, escribía muy poco en castellano porque me sonaba que pa-

ra el rock es mejor el inglés, esa cosa

Hasta que encontré

que uno tiene

una forma de decir las cosas en caste- llano y ahí medio que la gente se pudo enterar de lo que decía, porque por

ahí yo tenía un público que era gente

con la responsabilidad personal en todo, no delegar, no esperar que al- guien haga algo. No creo en las armas porque no creo en la violencia, devol- viendo mal por mal es como que el mal es eterno, lo dijo Gandhi con otras palabras. Soy anarquista pero con un cierto pacifismo, no a la vio- lencia, sí a la actitud de cambio, tiene más quever conlaconciencia.

“ANTES DE INTERNET, YO NO EXISTÍA”

En ese submundo del under vivió en libertad plena. Pero moverse “bajo el asfalto”, como reza la canción de María Wernicke, le impidió trascen- dencia, algo con lo que sueña todo ar- tista. “Yo compongo y mis composi- ciones las tengo que compartir, no me

las voy a guardar, después si se conoce

o no se conoce, eso ya no depende de

mí, soy música pero no empresaria.

Igual, me hubiera gustado que se di- funda más mi música, aunque para eso está internet, que me ha servido mucho. Antes de internet yo no exis- tía directamente, pero ahora de re- pente tenés esa posibilidad de meter cosas en Youtube y por ahí me entero

de que me escucharon en Francia o en Marruecos”,comenta.

-¿Qué muros son los que están cayendo, de acuerdo al título del dis- co?

-Se caen los muros del hombre. Esta cosa de trascender fron-

teras, a todo nivel, es el mundo que es- tamos viviendo hoy en día, donde hay una crisis de símbolos. Porque es simbólico lo que está cayendo, hay cambios muy profundos que se ve- nían larvando desde hace muchos años. Cae la estructura del sistema, porque en realidad está cayendo des- de adentro de la gente, para la gente hay cosas que no tienen sentido, en- tonces cambiás vos y cambia lo que te rodea, es así. El tema es que ahora no

es uno solo el que se pone a gritar en la

calle. Ahora no es uno, son muchos.

Mira el reloj. Dice que el tiempo de

la charla terminó. Da un beso, agrade-

ce y, adentro de un tapado negro, ca- mina por la “avenida de las Tilos”. De-

saparece en la tarde sabatina

“Se caen los muros del hombre”

turica que dice llevar adentro. Enton- ces, su música se vuelve caótica, étni- ca, algo confusa, pero sus letras, sali- das de una garganta dulce y transpa- rente, nunca dejan de ser directas, en un estilo que abreva en el heavy y en el punk. “Te olvidaste que naciste solo, sin dinero y sin perfume, sin teléfono ni afeitadora, sin un cigarro en la ma- no… Naciste libre y sin prejuicios, y al crecer aprendiste a ser esclavo del tra- bajo, las pasiones y las leyes del mer- cado”, reza una de sus canciones más viejas. Después de tocar con cuanto músi- co quiso acompañarla desde aquellos tiempos en que el rock nacional esta- ba en la cima -y los rockeros locales se movían en la misma órbita-, la dama

“No es que le falta tanto al mundo, le falta tanto a uno”

que solamente se acercaba por el esti-

lo de música pero no por las letras, las letras no las entendían. El disco “La helada indiferencia del número” fue el punto inicial para poder llegar a un montón de gente, a un grupo más amplio. -¿A qué le cantás? -Siempre desde la libertad, creo que

mi gran tema es la libertad, tanto so-

cial, espiritual, de pensamiento, de elección, en todo. Creo que hoy ser anarquista tiene más sentido que nunca. -¿Porqué? -Te lo sintetizo en una frase de un tema mío que se llama “Humanos de corral”: “No habrá revolución si no hay conciencia, no habrá liberación

sin autosuficiencia”. Tiene que ver

Secundada por Raúl Islas (ex de Maplot), Leonardo Fernádez, Ser-

gio Cadi y Antón Sulli- van y con muchísimos músicos invi- tados, “Cuando los muros caigan” es- tá atravesado por temas como el vege- tarianismo, al que adhiere desde hace más de veinte años, los derechos de la mujer (“El patriarcadotrajoopresión, trajo sexismo y discriminación”, can- ta en el tema “Pero qué se creen”), la falta de educación y cierto desmoro- namiento que observa en el mundo. En este flamante material discográfi- co, también pueden escucharse algu- nosmantrashindúes. Precoz, cuenta que empezó “a com- poner a los quince años”. “Entonces no tenía banda, sino un dúo acústico, el dúo Paz, que sonaba bastante horri- ble, era una especie de Pedro y Pablo en versión femenina, me acompaña- ba la actriz Sandra Pervieux, con la

EDITADO POR MONDADORI

Por primera vez, todos los cuentos del Gabo en un solo libro

Los cuentos y relatos breves de Ga- briel García Márquez se publicarán en un solo volumen por primera vez en la historia editorial del prolífico escritor de Aracataca (Colombia). El libro -editado por Mondadori e impreso en Barcelona- incluye en 509 páginas un total de 41 relatos imprescindibles de este enorme es- critor, autor del célebre “Cien años de soledad” y ganador del Premio Nobel en 1982.

El lector encontrará sus relatos tempranos recogidos bajo el título “Ojos de perro azul”, donde se inclu- ye “Monólogo de Isabel viendo llo- ver en Macondo”, texto fundacional del gigantesco edificio que acabaría siendo uno de los espacios literarios más poderosos de las letras universa- lescontemporáneas:Macondo. Con esta ciudad imaginaria se inauguraron los años del “realismo mágico” y de los personajes inmersos

en el mundo denso del Caribe ameri- cano. De hecho, el libro es el palimp- sesto de todo lo que tiene que ver con Macondo, señalóel diarioEl País. Según el sitio español El Mundo, de esta etapa, en plena madurez del autor, están los libros de cuentos, que son parte de este gran volumen, “Los funerales de la Mamá Grande”, donde se narran las fastuosas exe- quias de la auténtica soberana de Macondo y “La increíble y triste his-

toria de la cándida Eréndira y de su abueladesalmada”. Los relatos más recientes inclui- dos en “Doce cuentos peregrinos” - que cierran este libro-, trasladan el escenario a la vieja Europa para ha-

blar de la suerte de los latinoamerica-

nos emigrados, de su melancolía y su

tenacidad. García Márquez, nacido en Co- lombia en 1927, es una de las figuras más importantes e influyentes de la

literatura universal. Es además cuentista, ensayista, crítico cinema- tográfico, autor de guiones y un inte- lectual comprometido con los gran- des problemas del presente y de la historialatinoamericana. Máximo exponente del llamado “realismo mágico”, García Márquez está considerado el hacedor de uno de los mundos narrativos más den- sos en significado que ha dado la len- gua española en el siglo XX

Las 8 preguntas para Daniel Teobaldi

3 ¿De qué lugar, personaje común o circunstancia en

general que ofrece Mar del Plata se apropiaría para

incorporarlo como pasaje central de alguna de sus

obras? -La vieja terminal de ómnibus me ha dado material para imaginar una escena bastante siniestra, para mi próxima

novela. Ya está escrita.

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LA IGUALDAD Y LA DIFERENCIA

Hacia una justicia con perspectiva de género

El autor reflexiona sobre los conceptos que hacen válido hablar de la igualdad en una sociedad que aún no lo es y que sigue marcada por la hegemonía y lo patriarcal. El abordaje que hicieron las especialistas Diana Maffía y Eleonor Faur.

Por Eduardo Balestena lapalabrainconclusa-literatura.blogspot.com

A l principio un paradigma

surge en el debate y no es

comprendido claramente

en sus enunciados y alcances, pero en algún punto logra instalarse, a veces de a poco. Una vez que ello su- cede se hacen visibles muchas cosas y al tiempo que cuestiones nuevas se vuelven evidentes ya nunca po- dremos pensar a lo social como an- tes. El poder produce efectos pero, al mismo tiempo, posibilita desa- rrollos que implican cuestionarlo. Es muy positivo que en una socie- dad el cuestionamiento gane espa- cio aunque dependa del poder. La Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha ido llevando a cabo una tarea de di- fusión y de construcción de redes dentro del Poder Judicial, dando un progresivo espacio a lo interdisci- plinario y planteando un sorpren- dente mapa de género (concepto éste en sí mismo múltiple: con él abarcamos a relaciones que atravie- san a todas las clases, estratos y pro- blemáticas y que está lejos de ago- tarse en la formulación de los alcan- ces de conceptos como la femini- dad o la masculinidad). En el marco de este proyecto –que cuenta con el apoyo de las Naciones Unidas- se llevó a cabo una jornada de capacitación para operadores de áreas del sistema vinculadas a la re- colección de datos y a la sistemati- zación de decisiones que involu- cran cuestiones de género. Este as- pecto de terreno es una parte de la propuesta cuyos ejes teóricos fue- ron expuestos por Diana Maffía y Eleonor Faur, ambas intelectuales de una gran trayectoria, tanto en di- ferentes funciones públicas como en organismos internacionales,

funciones públicas como en organismos internacionales, Diana Maffia. con quienes sin embargo el diálogo es muy

Diana Maffia.

con quienes sin embargo el diálogo es muy fácil, enriquecedor y ame- no.

LA IGUALDAD ES MÁS QUE UNA PALABRA

Diana Maffía es doctora en filoso- fía, ha sido legisladora y codefenso- ra del pueblo; es docente de Gno- seología e investigadora del Institu- to Interdisciplinario de Estudios de Género de la UBA. El libro “La juventud es más que una palabra”, de Mario Margulis, aludía a que hay categorías –como

la juventud- que deben ser vividas

como tales y no agotarse en un enunciado (“la posibilidad de vivir experiencias juveniles”). Lo mismo podríamos decir de la igualdad,

concepto (y a la vez aspiración) que funda a la sociedad moderna; una sociedad, sin embargo, construida en la desigualdad, en la hegemonía

y en la jerarquización y debemos

preguntarnos por la posibilidad re-

al de vivir experiencias igualitarias,

y de pensar la igualdad en términos

de respeto a la diversidad. Hay diferencias, señalaba Diana Maffía, que no son visibles y que lle- van a la sumisión a un sujeto hege- mónico, masculino y androcéntri- co y esta desigualdad es expresada

en los cuerpos: la pasividad, la falta de decisión sobre el propio cuerpo;

si bien la modernidad rompe –en la

Revolución Francesa- con esta na- turalización de la inferioridad fe- menina al enunciar que todos los sujetos nacen libres, el emancipado –señala- sigue siendo el varón libre, rico y ciudadano. No es el contrato para las mujeres y cuando comien- zan a cuestionar el poder son repri-

midas y terminan formando un co- mité para plantear, ante la asam-

blea masculina, sus reclamos, pues

a ellas les está vedado el derecho de reunión. Para ser incluidas en la igualdad deben proclamar que son diferen- tes. Es igual no cualquiera, sino aquellos (aquellas, con más propie- dad) que son incluidos (incluidas) apropiadamente. Es decir que la igualdad no es un concepto abierto

y, en ello, no es igualitario.

Diana Maffía hace evidentes las diferencias no visibles, aquellas que no pensamos que existan: si no

las pensamos es porque no las con- cebimos; pero hay otros modos de concebir las cosas, precisamente aquellos que dan cuenta de una igualdad tan desigual: eso precisa- mente parece ser la cuestión de gé- nero. Usa la metáfora de los certifi- cados de blancura, para entrar en el cabildo, que eran otorgados a quie-

nes no eran blancos, pero que cum-

plían con determinados requisitos.

Hay muchos certificados de blan-

cura puestos a decir los requisitos que debemos cumplir para acceder

a instituciones “igualitarias”. Hay una disputa de poder en un cuerpo que da vida. Si es un cuerpo pasivo debe someterse a un manda- to social que no le permite disponer sobre sí mismo y si es un cuerpo ac- tivo que debe disponer, choca con

esos mandatos. El problema de gé- nero parece confluir siempre en una disputa de poder: uno que bus- ca controlar y encubrir y otro que busca igualarse y descubrir.

LA AUSENCIA DE DATOS ES UN DATO

Eleonor Faur es socióloga; Docto-

ra en Ciencias sociales por FLACSO

y ha trabajado en la Oficina de la

ONU; UNICEF y el programa de las Naciones Unidas sobre el desarro- llo. Abordó la importancia de la re- colección de datos. Como intro- ducción usó un dibujo de Maitena donde el llanto de dos bebés es sig- nificado de dos modos totalmente distintos por un padre y una madre, imagen que sirve para plasmar que las diferencias son constructos so- ciales y culturales: una construc- ción lenta y estratificada que nos toca deconstruir y relevar. Uno de los indicadores es el de ro- les y funciones, que procede de la sociología funcionalista (Talcott Parsons) que ya no puede suminis- trar una explicación sobre lo social, pero que se encuentra presente al naturalizar términos como funcio- nes de padre o de madre, cuando debiéramos pensarlo en términos de relaciones sociales que involu- cran percepciones, significados y discursos que simbólicamente asig-

nan tareas a personas por su sexo. Instalar un paradigma equivale a romper esas imágenes, liberar de es- os encantamientos y trazar un ma- pa de los fenómenos sociales que nos permitan evaluarlos. La dimensión analítica permite romper los bloques de sentido im- puestos por una mirada hegemóni-

ca que atraviesa espacios micro y macrosociales. Las políticas no son neutras sino que reproducen dife- rencias de género. Ello quedó claro en Beijing 98, donde se planteó la necesidad de tranversalizar las me- didas sobre género en la política pública: reconocer las brechas, analizar, trazar políticas. Nuevos indicadores señalan nuevos pro- blemas.

LA OFICINA DE LA MUJER

Lo primero que pensamos es que

vantes las ubicaciones de los dis-

tintos tribunales, en orden a ello y al problema de la violencia domés- tica (La oficina de Violencia Do- méstica de la Corte atiende duran- te las 24 hs.). Quizás eso sea lo más inesperado:

la posibilidad de acceder a las cifras de la violencia doméstica, particu- larmente en el interior del país, y las diferentes formas que adquiere. Hacerlas visibles implica el desafío acerca de qué acciones puedan adoptarse hacia este fenómeno. Derechos reproductivos; trata de personas (delito que involucra la pérdida de la libertad, la identidad y la disposición del cuerpo); dere- chos políticos y laborales, cuya pér- dida o ejercicio es sujeta a medi- ción, serán los indicadores de un mapa social. Ello también marca un sentido interdisciplinario del dere- cho. Esta es otra manifestación de lo múltiple e imprevisible del concep- to de relaciones de género que atra- viesan además las disciplinas, las clases, los ámbitos de poder y las re- laciones sociales. Un ámbito como la corte, que contiene espacios de poder que también son invisibles e inaborda- bles y que producen muchas situa- ciones injustas y también invisi- bles, al mismo tiempo que permite generar estrategias para reconocer los alcances de una problemática y abordarla desde un nuevo paradig- ma, un paso más para pensar a lo so- cial no en términos de la jerarquía de la sociedad patriarcal, sino en los de diversidad y persona. La oficina de la Mujer fue creada por acordada 13/2009, en el marco de instrumentos legales como la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discrimina- ción Contra la Mujer; y de la ley 26.485, de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la

el

término “De la mujer” parecería

violencia contra las mujeres. Se en-

tomar como indicativa de igualdad una categoría enunciada no por su

cuentra a cargo de la Ministra de la Corte Carmen Argibay e integrada

igualdad sino por esa diferencia culturalmente impuesta, que no es algo dado para siempre; y que el concepto tampoco permite abarcar

por la Dra. Laura Balart (Secretaria); Dra. Flora Acselrad (Unidad de ges- tión); Lic Nidia Marcero (Unidad de Capacitación) y la Dra. Carolina

la

multiplicidad de fenómenos. Es-

Anello (Unidad de investigaciones

te

espacio de la corte surgió a partir

de género) y personal especializa-

de la preocupación por esta proble- mática y su actividad ha sido tan in- tensa como creciente. En la confección del mapa de gé- nero, por ejemplo, pudo medirse que determinados fueros hay más de un 50% de mujeres, pero que aquellas que pudieron acceder a un cargo de mayor jerarquía, son, en algunos casos, un 2%. Son rele-

do. Ha tenido una función forma- dora y ha hecho evidente un campo múltiple que debe ser abordado in- terdisciplinariamente e instalado un paradigma que se consolida pro- gresivamente y cuyos puntos de vista han llegado para quedarse. Tal labor pondrá en evidencia nuevas problemáticas pero tam- bién nuevas estrategias

Las 8 preguntas para Daniel Teobaldi

4 ¿Cuál es el mejor diálogo que recuerda entre dos per- sonajes de ficción?

-Uno que recuerdo siempre es el diálogo entre Stavroguin y

Kirillov, de la novela de Dostoyevski titulada Los endemonia- dos, cuando hablan sobre la libertad humana. Y después de ese diálogo, Kirillov, se suicida. Me impactó la decisión poste-

rior de Kirillov. No era desajustada, dadas las convicciones ni- hilistas de Kirillov, sino por la forma en que Dostoyevski re- suelve el destino de su personaje.

DOS POEMAS

Raymond Carver y la experiencia lírica

(fotografía de autor)
(fotografía de autor)

m~í~Öçåá~

Por Horacio Lara (*)

M i escenario es la Patagonia, pues

me debo a mi tierra. Soy

de allá y me considero un enamorado, un apasio- nado de ella. La foto me gusta en general por los paisajes, pero a mi tierra la conozco más íntima- mente. Si bien dentro de

la fotografía me gusta tra- bajar con el paisaje, tam- bién me gusta mucho el retrato, capturar la expre- sión íntima de la gente.

Me

gusta el misterio de

los

lugares abandonados,

olvidados, donde tam-

bién está la historia, y allí es donde me ubico, para capturar el momento pa- sado, el presente y, por qué no, el futuro. Con las fotos trato de capturar el momento, la esencia, el alma, la vida. Con un paisaje lo hago sintiéndolo, descubrien-

do a través de la lente lo

que él nos da, su esencia. Empecé en la fotogra-

fía como hobby a los 14

años, haciendo tomas de atardeceres arriba del te- cho de mi casa. Luego co- mencé a transitar por la

vida y, con lo que gané en

mi

primer trabajo com-

pré

mi primera máquina

profesional, una Minolta XL1, e incursioné en la

fotografía, aunque siem-

pre como aficionado. La

vida me fue llevando a trabajar en un canal de

TV, donde me inicié co-

mo camarógrafo. Quince

años después comienzo

en

la faz privada, abrien-

do

la que hoy es mi pro-

ductora de imágenes. En

todo ese tiempo seguí sa- cando fotos y gané un par

de concursos. Cuando

cumplí 50 años decidí re- tirarme y abocarme a mi verdadera pasión: la foto paisajística. Actualmen-

te dirijo la productora, lo que me deja más tiempo para la fotografía. Me preocupa el cuida-

do del medio ambiente

porque veo cosas que no

me gustan cuando lasti-

man mi tierra, cuando envenenan el oxígeno que dan los árboles o in- toxican los ríos que nos alimentan. En el mundo

o in- toxican los ríos que nos alimentan. En el mundo se sufre mucho todo es-
o in- toxican los ríos que nos alimentan. En el mundo se sufre mucho todo es-
o in- toxican los ríos que nos alimentan. En el mundo se sufre mucho todo es-

se sufre mucho todo es-

Mis fotos testimo-

nian hoy que un lugar existe, y deseo que los que vienen a estos lu- gares encuentren lo mismo que les mostré. No hay nada más her-

to

moso que la imagen misma y esta viene de

la luz. Y de la luz nació el mundo

(*) La muestra “Patagonia. Desde mi punto de vista” contiene imágenes sureñas que se expo- nen en la sede de OSDE Filial Mar del Plata (Colón 2909) hasta el 27 de julio de 9 a 17. La entrada es libre y gratuita.

por Gastón Franchini

POEMAS

S e ha relacionado a la narrativa de

Raymond Carver con el “realismo

Buscando Trabajo

Siempre he deseado truchas frescas para el desayuno.

sucio”; es decir, con una serie de

textos (esencialmente norteamericanos) que se caracterizan por ubicar sus relatos en los márgenes sociales con un tono di- recto; sin embargo, la mayoría de sus cuentos funcionan como piezas de exce- lentísimo lirismo. Por el camino inverso, como veremos en esta nota, sus poemas tienen mucho de narrativo. Lo llamativo en este autor es, justamen- te, la homogeneidad de su escritura que parece no cambiar aunque esté mudando de género. Como antecedente lejano de esta conta- minación entre cuento y poema, pode- mos mencionar a las “Prosas poéticas” de Baudelaire. En estas aparecía -casi por pri- mera vez- la ilusión lírica en el mundo na- rrativo. Decididamente, Baudelaire incorpora- ba el lenguaje metafórico en su prosa, ge- nerando una tensión entre una experien- cia externa y una visión interna profundi- zada. De este modo, un simple acto del mundo era leído como una iluminación que develaba algún aspecto secreto, tanto del entorno como del mismo sujeto. En este sentido, en el poema “Buscando trabajo” vemos cómo una situación su- mamente prosaica: la de conseguir em- pleo; o mejor dicho, la imposibilidad de hacerlo, es llevada al extremo de la expre- sión lírica. El poema está dividido en dos partes, la primera corresponde al espacio del sueño. Como si se tratara de un paraíso, el poeta estira su mano y alcanza -simplemente- su deseo: un par de truchas frescas. En la segunda parte, en cambio, no al- canza con estirar las manos. Este es el mundo real: el despertador no sonó, o no lo escucharon, se hizo mediodía y los za- patos aún están ahí, cargando con todo el mutismo simbólico de esa imposibili- dad: la de encajar en un par de zapatos nuevos. Si en el poema anterior veíamos cómo se hacía lírica una experiencia cotidiana, en el poema “Desocupado”, en cambio, vemos el camino que va de lo poético a lo narrativo, es decir, la pregunta por el “ser” es arrastrada del sobrecargado monólogo interior a una respuesta que se apoya en un paisaje social derruido. En el siglo XX, algunas poéticas incor- poran elementos narrativos a sus poemas. El poeta, entonces, deja de ser alguien que habla exclusivamente de lo bello con un lenguaje recargado de metáforas y símbo- los, para hacerlo de diversos temas -inclu- so incorporando lo “feo”, como antípoda- , usando además un lenguaje próximo y cotidiano. En este sentido, la idea del espe- jo, de imagen reflejada en otro, es aborda- da con una serie de versos que van cons- truyendo una atmósfera asfixiante, una atmósfera que termina transformando la historia personal (el quién soy) en historia colectiva (por qué somos). Si la poesía es el campo de lo subjetivo (de las percepciones); y la narrativa el es- pacio de lo objetivo (de los hechos), Ray- mond Carver construye un tipo de escri- tura intermedia que puede tanto imprimir lo lírico en lo narrativo como lo prosaico en lo poético.

Repentinamente

descubro

un

que me conduce

a la pequeña cascada,

nuevo sendero

apuro

el paso.

Mi mujer

me despierta.

“Estás soñando.”

Murmura.

Intento levantarme, la casa se inclina.

¿Quién,

está soñando?

“Es mediodía.”

Dice ella.

Mis zapatos nuevos

me esperan

cerca de la puerta,

brillan

intensamente.

Desocupado

Los que eran mejores que nosotros

vivían cómodamente en casas recién

pintadas

con inodoros a botón en todos

los baños.

Manejaban coches de modelo y marca

reconocibles. Los que no tenían trabajo, estaban

apenados,

no les iba bien.

Sus automóviles extraños estaban

estacionados

sobre cajones, ‘al fondo’ de casas

polvorientas,

donde se amontonaban infinidad de objetos inútiles. Los años pasan y todo y todos son reemplazados.

Existen siempre, es lo que dicen, nuevas oportunidades. Pero, para decir la verdad,

a mí nunca me gustó el trabajo.

Mi objetivo era permanecer desocupado.

Ese era mi mérito.

Megustabalaideadesentarmeenunasilla,

hora tras hora, frente a la casa, sin hacer nada con un sombrero sobre mi cabeza y tomando una gaseosa. ¿Qué hay de malo en eso? Fumar, escupir de vez en cuando. Tallar madera con mi cuchillo. ¿Hay daño en esto?

En ocasiones salgo con mi perro a

perseguir conejos.

Tienes que hacerlo alguna vez.

A veces levanto a un chico gordo y rubio

como yo, Diciéndole: “¿De dónde te conozco?”. Nunca digas: “¿Qué quieres ser cuando seas grande?”

Las 8 preguntas para Daniel Teobaldi

5 Si le permitieran ingresar en una ficción y ayudar a un personaje, ¿cuál sería y qué haría?

-Trataría de ayudar a Bartleby y, mientras trabaja, le leería cierta novela de Herman Melville, titulada Bartleby, el escri-

biente. Acaso cambie de actitud.

6

C U LT U R A

Domingo 24•6 •2012

Grandes libros,

pequeños lectores

El juego del laberinto,

de Pablo De Santis, (2011), Buenos Aires:

Alfaguara. Serie roja.

Por Raquel Piccio Integrante de la ong Jitanjáfora

e
e

D espués

d

ocho

años de la apa-

rición de El in- ventor de jue- gos, Pablo De Santis publica la esperada se- gunda parte de la historia. Nos reen- contramos con Iván Dragó en Zyl, donde vive con su abuelo, el gran fabri- cante de

rompeca-

bezas. Ha transcurrido más de un año de los episodios narrados en la primera par- te. Morodian, el antagonista en la historia ante- rior, desapareció y, aparentemente con él, los ma- les que acechaban a este pueblo de inventores de juegos… Pero Iván recibe una carta que lo invita a participar de un juego organizado por el misterio- so Club Ariadna. Y un jardinero reparte extrañas semillas que convierten a Zyl en un intrincado la- berinto de mágicas plantas que alteran la topogra- fía del lugar, invaden la vida de sus habitantes y de- jan intrigantes mensajes. Pese a las advertencias sobre la perversa invita- ción, el joven decide participar de ese juego para salvar, nuevamente, la ciudad. De esta manera, él mismo será presa de un intrincado laberinto cuyos obstáculos permanentes deberá vencer sólo con la ayuda de algunos objetos que lleva en su mochila, la compañía de Anunciación, su amiga de la pri- mera parte y su astuta valentía de inventor de jue- gos. Se trata de una muy atractiva segunda parte de la historia en la que relatos y personajes clásicos (el Minotauro, Ariadna, Aracné y las peripecias de Odiseo para regresar a su patria) se entrecruzan con el humor, la amistad y el amor y traman esta nueva aventura en la que el protagonista adoles- cente continúa con su aprendizaje sobre el mun- do: “…Qué haríamos si lo único que existiera fuera el tatetí y el juego de la oca. Necesitamos laberin- tos. Necesitamos jugar a los peligros del mundo…”

JORNADAS SOBRE LITERATURA Y ESCUELA Los días 31 de agosto y 1 de septiembre se realiza- rán las XII Jornadas La literatura y la escuela, orga- nizadas por la asociación civil Jitanjáfora, redes so- ciales para la promoción de la lectura y la escritura. Este año la lista de invitados incluye a los escritores Pablo de Santis, Cecilia Pisos y Graciela Repún, la ilustradora Claudia Degliuomini, las editoras Vale- ria Sorín y Laura Giussani, presidenta de Alija (Aso- ciación de Literatura Infantil y Juvenil de Argenti- na). Jitanjáfora convocó a la presentación de ponen- cias para ser leídas o comentadas durante las jorna- das. Entre otras actividades, habrá un homenaje al escritor Gustavo Roldán –recientemente fallecido- , talleres, presentación de libros, ronda de narra- ciones, feria del libro, exposiciones, etc. Para más información, consultar en www.jitan- jafora.org

ANGÉLICA GORODISCHER PUBLICÓ “LAS SEÑORAS DE LA CALLE BRENNER”

“Me interesa mucho en la escritura el punto de vista de la mujer”

Una historia de encuentros se teje en su última novela, en la que aparecen las vidas de Alaíde y Zelma, una madre y una hija elegidas ante la imperiosa necesidad de subsistir. Feminismo y literatura femenina.

L a búsqueda de la belleza, el desti- no y la supervivencia en un esce- nario colapsado atraviesan sin

demasiados sobresaltos a las mujeres protagonistas de “Las señoras de la calle Brenner”, la última novela de Angélica Gorodischer que invita al lector a reco- rrer vidas suficientemente alejadas “del tiempo y el espacio”. Un encuentro casual, producto de una catástrofe que llena a la ciudad de es- combros, une inseparablemente a dos desconocidas que enfrentan el infortu- nio de la realidad. Alaíde y Zelma son las elegidas por Gorodischer para narrar una historia que entreteje con crudos y placenteros acontecimientos el recorri- do de dos vidas, que ante la necesidad de sobrevivir, se convierten en madre e hi- ja. A lo largo de las páginas, la novela se mete en el silencio, en la comprensión de las palabras sin voz, en el dolor que no se dice pero que existe, en la precisión de los pequeños momentos, y en la satisfac- ción de la contemplación de una obra de arte, un elemento que otorga la clave central para entender que el destino en busca de la belleza se decide la cantidad de veces que sea necesario. También, la prolífera escritora juega con el misterio y la intriga de determina- dos episodios y del pasado desconocido. No hay nada concreto ni definido, algu- nas percepciones y sensaciones de la protagonista principal, Alaíde, van guiando el relato que se confunde con narradores entrecruzados. “Para la escritura me interesa lo inex- plicable. Palpo con toda seguridad que las novelas que tienen algo indecible son las que me paran los pelitos de punta. Las novelas de la vida diaria me ‘nefre- gan’. Yo quiero una novela que me haga algo”, dice Gorodischer, recién llegada de Rosario, su “rincón” en el mundo. En ese sentido, cuenta que “siempre estoy tratando de escribir una novela que le haga algo al otro. Y eso se asienta sobre lo inexplicable. Esto tiene que ver también con el haberme dado cuenta de que la gente le tiene mucho miedo a la imaginación”. “Las chicas de la calle Brenner”, edita- do por Emecé, no escapa al usual, aun- que no único, registro literario de Goro- discher, en donde las mujeres ocupan la punta de la pirámide. “Me interesa mucho en la escritura el punto de vista de la mujer -soy feminista

en la escritura el punto de vista de la mujer -soy feminista “La gente le tiene

“La gente le tiene mucho miedo a la imaginación”, dijo.

de aquellas-. Escribo novelas en las que siempre las mujeres, aunque a veces la pueden pasar muy mal, logran lo que quieren. Y lo logro a través de personajes femeninos”, describe la autora de “His- toria de mi madre”, “La cámara oscura”, “Floreros de Alabastro” y “Tirabuzón”, entre otros títulos. En la novela, los narradores no revelan determinados hechos, que parecen ser vertebradores, y esto se relaciona con que para Gorodischer el lector “debe preguntarse sobre aquello que no está explicado. Si vos sos parte de la novela, caramba, decís, ‘y qué paso en esa ciu- dad’, empezás a preguntarte”. “Yo prefiero estar lejos en el tiempo y en el espacio. Nunca digo dónde suce- dió, a menos que sea necesario. Por ejemplo en mi novela ‘Doquier’, la ciu- dad puede ser Buenos Aires o Lima. Yo quiero que el lector se meta ahí con su imaginación”, define. Durante la lectura, los capítulos osci- lan entre el relato de una serie de aconte- cimientos que acaecen a las protagonis- tas a medida que se suceden los escena- rios, y la historia del pintor francés del si- glo XIX, Félix Ziem, que con su arte invi- ta a un giro en el futuro de aquellas muje- res. “Sabía que quería escribir sobre Ziem, es un pintor que anuncia el expresionis- mo y siempre me había gustado. Tengo varios libros con obras que eran de mi madre y, aunque no sabía leer, sin em- bargo, reconocía las ‘figuritas’ de Ziem. Me daban vuelta la cabeza, eran paisajes exóticos y misteriosos. Necesitaba un objeto de deseo en la novela y ese fue el cuadro, que no existe pero que podría existir”, explica Gorodischer. Para la narradora -como prefiere deno- minarse-, “la novela implica una serie de peripecias, en donde tiene que pasar al- go y tiene que haber una crisis, que pue- de ser un triunfo en una batalla o un sui- cidio desde un octavo piso. Llegó a este nudo de la peripecia para que plaf, la no- vela pueda asentarse en la tierra”, descri- be. Viajando en el tiempo, “cuando era niña, ayer nomás, bueno antes de ayer,

suponía que el sexo -no se hablaba de gé- nero- más feliz de este mundo era el fe- menino. Las mujeres de mi familia la pa- saban fantástico; todas se casaron, mata- ron oportunamente a sus maridos, no tuvieron hijos y eran divertidísimas. Cuando fui creciendo me di cuenta de

”, re-

cuerda. “Cuando me decían ‘no mi hijita eso no, es de varones’, significaba que había cosas que yo no podía hacer por ser una nena. Y no me gustó y así fui pensando que las cosas no iban del todo bien hasta que me encontré con Simone de Beau- voir y empecé a trabajar con mujeres. Y aunque mucho no he podido hacer, hice lo que pude con lo único que tengo: la palabra”. La escritora no duda de que sus pala- bras son la materialización de una de- nuncia social. “No pueden ser de otra manera -opina-. Yo no escribo para de- mostrar algo, porque si quisiera escribo un ensayo. Cuando se escribe una nove- la la posición en el mundo se transparen- ta. La ideología no se deja en el cajón de la cómoda”. “Yo soy feminista en todas partes y también soy narradora en todas partes”, manifiesta la autora, premiada múlti- ples veces por su trabajo literario pero también por su compromiso social en pos de los derechos de las mujeres. Contundente, Gorodischer se ríe de quienes hablan de literatura femenina:

que eso pertenecía a una clase

“¡Me causa mucha gracia! La gente le tie- ne miedo. Decir que es literatura femeni- na no es más que una clasificación. ¿La literatura escrita por mujeres es distinta a la de los hombres? A veces sí, otras no. En muchas ocasiones lo es sólo porque la posición de la mujer en la sociedad es di- ferente”.

Con más de treinta títulos en mano, la escritora no deja de fascinarse de su pro- ducción literaria y asegura que nada la frena, ni siquiera la edad. “No lo puedo creer. Cuando veo todos los libros jun- tos, me pregunto ‘¿Yo escribí todo eso? ¡Pero qué barbaridad!’. Y sí, voy a seguir escribiendo. A lo mejor cuando llegue a los 20 decida frenar”, concluye

Las 8 preguntas para Daniel Teobaldi

6 ¿Recuerda haber robado un libro alguna vez? ¿Cuál o cuáles?

-No recuerdo haber robado ninguno. Suelo hacer lo con-

trario: un libro que no me ha gustado, lo dejo en alguna par- te: sala de profesores, bar, caído como al descuido al lado del banco de una plaza, o junto a un árbol… Seguramente al-

guien lo va a leer.

Domingo 24•6 •2012

C U LT U R A

7

UN POLICIAL DE ACCIÓN

“Gente letal”, de John Locke, un fenómeno que se mueve al margen de las editoriales

El libro transformó a su autor en el primer escritor que se autoedita una novela y logra vender más de un millón de ebooks, a través de una campaña agresiva:

ofreció el libro a menos de 1 dólar. Una editorial argentina ya lo distribuye en toda América latina.

E n el contexto de una industria

donde las cifras de venta es-

tán asociadas a costosas estra-

tegias de promoción, el escritor esta-

dounidenseJohnLockelogrórevolu-

cionar el mercado editorial con “Genteletal”,unanovelaquevendió más de un millón de ejemplares tras su lanzamiento independiente en in- ternet y que por estos días acaba de

independiente en in- ternet y que por estos días acaba de John Locke. ser editada en

John Locke.

ser editada en la Argentina. Con esta obra, Locke se convirtió en el primer escritor autoeditado que logró superar el millón de ebooks vendidos en el sitio Amazon.com, una cifra que hasta el momento sólo habían logrado autores “consagra- dos” como James Patterson, Michael Connelly, Nora Roberts y Stieg Lars- son,entreotros. Para lograr su cometido, el escritor empleó una táctica “agresiva” de se-

ducción de mercado que consistió en ofrecer sus obras a través del lector de libros digitales “Kindle” al precio de

una conocida empresa de seguros y que empezó a escribir justamente pa- ra aliviar las tensiones provocadas

cenas de acción: persecuciones, se- cuestros y asesinatos narradas con una precisión que no parece surgida

0,99 dólares, una cifra irrisoria para la

porestaactividad.

de la pluma de un escritor debutante.

industriaeditorial.

Equivalente a su meteórica carrera

A

lo largo de la historia, Creed de-

Previamente, Locke acudió a una

es

la velocidad con la que Locke escri-

berá simultáneamente “proceder”

serie de contactos para que le facilita- ran recursos económicos para publi-

be: terminó su primer relato hace tres años y desde entonces escribió una

para que su ex esposa no se case con un antiguo maltratador, probar en su

car su primera novela en el formato tradicional de papel, pero las tratati- vas fracasaron y decidió emprender una campaña de autopromoción a través de Twitter, Facebook y su pro-

docena de libros más, en su mayoría thrillers cuyos personajes se transfor- man en héroes a pesar de ser asesinos asueldo. De hecho el héroe de “Gente letal”

propio cuerpo los efectos de armas se- cretas, atender encargos de particula- res de asesinato y hasta involucrarse en la investigación de la muerte de una familia en extrañas circunstan-

pioblog.

y

de los títulos posteriores que inte-

cias.

Semejante repercusión no pasó de-

gran la saga es Donovan Creed, un ex

El

resultado es una mezcla de iro-

sapercibida para la editorial Edicio- nes B, que decidió traducir “Gente le- tal” y distribuirla en toda Latinoamé-

agente de la CIA que en sus ratos li- bres acepta “operativos” adicionales, como enfrentar a un poderoso ma-

nía, violencia, humor negro y cinis- mo en dosis justas y condensadas en la figura de un héroe políticamente

rica, mientras que en el mercado de habla inglesa ya circulan otras 12 no- velas del autor, todas ellas publicadas en forma simultánea en la conocida tienda on line Amazon. A los 60 años, Locke ha conseguido éxito sin necesidad de campañas de marketing y sin la ayuda de un editor,

fioso para devolver a una niña huér- fana, que ha sobrevivido a un incen- dio provocado, el dinero que le han robado. En esta ocasión, el protago- nista tendrá que huir, salvar su vida, proteger a su familia de un maltrata- dor, secuestrar y matar más de una vez, mientras se cruza con personajes

incorrecto que exhibe todo lo que de- be ser un espía y asesino, aunque por momentos bordea la parodia. Implacable en lo profesional, Creed no oculta sus problemas para relacionarse con las mujeres, quienes parecen darle más trabajo y menos respiroqueeliminarterroristas.

ya que ha sabido mantenerse activo

tan singulares como un ejército de

¿Elresultado?Unaobraquepermi-

desde las redes sociales, así como des- de su blog, desde el que interactúa consuslectoresyseguidores. Poco se sabe del autor al que ya si- guen legiones de fans, excepto que en paralelo a su tarea literaria tuvo

enanos que quieren conquistar el mundo o un gigante desfigurado que será su mejor compañero. En poco más de 300 páginas que se leen de corrido, el escritor presenta una historia trepidante repleta de es-

te entrever el éxito de sus predeceso- res y su contribución al thriller cons- pirativo que hace foco en los servi- cios de seguridad y los vericuetos de las estructuras de poder en Estados Unidos

Abrieron el certamen “Convocatoria de relatos breves”

J óvenes escritores de todo el país podrán participar de la “Convo-

catoria de relatos breves”, un certa- men que finaliza el 26 de julio y que se organiza en el marco del 2º Festival Internacional de Literatura de Cór- doba (FILiC), que tendrá lugar del 15 al 17 de agosto en la capital provin- cial. Como parte de esta segunda edi- ción, los organizadores de FILiC pro- mueven este concurso con la inten- ción de abrir el panorama de la nueva narrativa. El primer premio será de tres mil pesos más la publicación de los mejores cinco relatos a cargo de Eduvim y Eunic Argentina-Córdoba, a presentarse en 2013.

Bajo el lema “La literatura, espía de la realidad”, este festival organizado por Eunic Argentina-Córdoba, espa- cio integrado por la Alianza Francesa, la Asociación Argentina de Cultura Británica, el Centro Cultural España Córdoba, el Instituto Goethe y el Ins- tituto Italiano de Cultura, tiene a la palabracomoprotagonista. Las bases y condiciones de la con- vocatoria se pueden consultar en www.facebook.com/FILiCba y en los sitios de las instituciones que organi- zan el festival como www.goethe.de- /cordoba; www.ccec.org.ar; www.iic- cordoba.esteri.it; www.culturabrita- nicacba.com.ar y www.alianzafran- cesacba.org.ar.

Para escribir guiones

“Cómo escribir un guión perfecto” es una guía de iniciación y perfeccio- namiento para el escritor, que escribió Philip Parker. Tanto los guionistas profesionales como los que se inician en la escritura en general se encuen- tran, a menudo, con situaciones creativas y técnicas que han de resolver para avanzar en el guión. Este libro proporciona las pautas necesarias para redactar un buen guión y salvar esos escollos. Cómo escribir el guión per- fecto fue acogido ya en Gran Bretaña como libro indiscutible de referencia en la materia. En él, Philip Parker plasma los esquemas (o matrices) de los guiones de cine y televisión, pero también de aquellos orientados a las pro- ducciones documentales y a los audiovisuales corporativos y de empresa

Lecturas

Fuente: Cámara de Libreros del Sudeste de la provincia de Buenos Aires.

Loslibrosmásvendidosdelasemana

FICCION

1 LAS MUJERES MÁS SOLAS DEL MUNDO

Jorge Fernández Díaz. Eduardo Galeano. Arturo Pérez Reverte.

Capital Intelectual.

$75.

2 LOS HIJOS DE LOS DÍAS

Siglo XXI. $99.

3 LOS BARCOS SE PIERDEN EN TIERRA

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Planeta. $99.

2 DE SMITH A KEYNES

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3 DISPOSICIÓN FINAL

Ceferino Reato.

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1 LA CÁMPORA

Laura Di Marco. Ernest Cline. Leandro Etchichury.

Sudamericana. $99. Ediciones B. $119. Eudeba. $53.

2 READY PLAYER ONE

3 PATRIA VASCA Y LIBERTAD

Fragmento de“Cazamayor”,

de Javier Chiabrando (Editorial Eduvim)

Llegó a Rosario cuatro horas después de un desayu- no de pocas palabras. Había dormido en la habitación que Sara no aceptó alquilarle; eran por lo menos ami- gos. Por motivos que corresponden al protocolo de un detective verdadero no se alojó en el hotel dos estrellas y dos entradas. Prefirió una pensión de la calle Oroño, no lejos de la peluquería que lo había rejuvenecido. Sordo a la vergüenza, se disfrazó de turista: sandalias,

pantalones bermudas y una remera de viejo ridículo. Inabordable por sus seguidores, si los había. Sus segui- dores perseguían socios del club de los marrones con narices de judíos. El resto del día rondó el diario y el bar del mismo nombre. Varias veces vio al mozo en la puerta, como si temiera que alguien huyera sin pagar. Alcides apareció solo una vez, cruzando la calle desde el diario al café

Las 8 preguntas para Daniel Teobaldi

7 Un extraño hongo se esparce por su biblioteca y consume de manera irrefrenable los libros. Sólo dis-

pone de unos segundos para actuar y salvar a tres de el- los. Lo que usted hace para ganar tiempo es arrojar a la voracidad del hongo otros tres libros. ¿Cuáles serían los

sacrificados y cuáles los salvados? -Salvados: el Quijote, El largo adiós de Chandler, y el volu- men recientemente aparecido con los Cuentos completos de Borges. Y Crimen y castigo se salvó porque estaba en mi mesa de luz, lejos de la biblioteca.

Sacrificados: Sobre héroes y tumbas, de Sábato; 2666, de Bolaño, y Ulyses, de Joyce. Tres libros gorditos, que pue- den servir para una buena causa: demorar la acción del hongo.

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C U LT U R A

Domingo 24•6 •2012

La plataforma soflamática de Señor Arias Por Jorge Churio
La plataforma soflamática de Señor Arias
Por Jorge Churio

A lta en el cielo/ un águila gue-

rrera/ audaz se eleva/ en vue-

lo triunfal/ asulunara, del co-

lor del cielo/ asulunara, del color del mal A pesar de las tres décadas y pico que pasaron, así cantaba Aurora: asuluna- radelcolordelmal. Me topé con ella una mañana llena de nervios. Era marzo y el primer día de secundario y Aurora elevaba la ban- dera al tope del mástil y arrancaba el día escolar. Asulunara, repetido seis años a las siete de la mañana, sin solu- ción de continuidad. Salvo unos días encuartoaño. Enel ochentaydos. Alas siete enpunto el timbre brama- ba y los alumnos formábamos: los de blazer a la derecha, los de mameluco a la izquierda y todos de azul. Un cuadri- llé de adolescentes a un brazo de dis- tancia de sus compañeros más cerca- nos. El timbre se calmaba y los celado-

res revistaban las filas, felinos de blazer con pitucones que aseguraban el si- lencio. Silencio. Ellos altavoces cruje la púa, y con en tono nasal gritan el aria, mientras, de a tirones, la bandera escala al tope del mástil, siempre a destiempo. Siempre por seis años en el frío húmedo de las siete de la mañana. Bueno, casi seis años, porque en cuarto año, durante dos meses, nos hicieron escuchar otra cosa. Es notablelofrías quesonlas sietede la mañana en la intemperie de Mar del Plata; más que el frío es la humedad. O las dos cosas juntas. Porque el frío hú-

medocalahondo,lospies,lacara,yso-

bre todo los dedos de la mano. Y esas mañanas, los guantes de lana azul no sirven de gran cosa, igual que los pasa- montañasverdeoliva. Claro que esto sólo pasaba en los meses más crudos de invierno, pero así son las mañanas que recuerdo de entonces. Repitiendo asulunara, del color del mal, por seis años. Con ex- cepcióndeaquellos dos meses. Enel ochentaydos. Terminaba la canción con la bande- ra a tope del mástil y llegaba el mensa- je matinal de Señor Arias. Señor Arias era el director, un ex seminarista de traje gris oscuro, rasgos indianos y pe-

lo negro charolado con gomina. Pero no tenía bigotes. Voceaba un “alum- nos, buenos días”, y a voz en cuello de- volvíamos “buenos días, Señor Direc- tor”. Entonces Señor Arias recorría

con un gesto amplio de su cabeza las fi- las azules y comenzaba su homilía acerca de las virtudes del alumno ejemplar. De a una por día; se repetían con frecuencia y nunca supe si era por- que Señor Arias era hombre de pocas ideas o el alumno ejemplar no era un sujetodemasiadovirtuoso. Y en esa mañana de cuarto año los celadores no lograban nuestra forma- ción, el silencio se demoraba por co- mentarios entusiasmados, imagino que ellos estarían igual, porque todos estaban igual esa mañana. Silencio. La

púacrujiódiferenteylosaltavocesvo-

ciferaron la Marcha de Las Malvinas. Desorientados por el cambio de aria, buscábamos algún compañero que

nos soplara la letra. Cuando el rabillo del ojo advertía la mirada suplicante de alguien, mis cejas le pedían discul-

pas.Losdelfrente—cuándono—fue-

ron los que peor la pasaron, tuvieron que camuflarse en las palabras que lo- graban adivinar. La bandera de ese día llevaba el sol patrio bordado en hilos imitación oro. Y Señor Arias cambió su leitmotiv, ahora su discurso conte- nía abundantes “fuerzas armadas” y “nuestras Malvinas”, y había cambia- do su voz paternal por una que tremu- labadegloria. Tras su manto de neblina es lo único que supimos de la Marcha, lo demás habrá sido fonética asulunara, del co- lordelmal. Porque el mal algún color debe te- ner ¿no? Hasta no hacía tanto tiempo, el color del mal era el gris oscuro de los soldaditos alemanes y el color del bien era el verde oliva de los americanos. Esos eran mis ejércitos: alemanes gris oscuro, americanos verde oliva. Y cla- ro, siempre ganaban los americanos, pero sólo después de enormes sacrifi- cios en teatros de operaciones de bal- dosas depatioopisodeparqué. Nunca se tomaban prisioneros, el sadismo impúber lo prohibía. En verdad, mi ejército de Los Buenos llevaba un cas- co que parecía una ensaladera de bor- des anchos, así que eran ingleses. Los buenoseraningleses. Aunqueesama-

ñana del ochenta y dos Señor Arias di- jo otra cosa. De los ingleses, quiero de- cir. Porque en este cuento los alema- nes notallaban. Durante los fines de semana a Señor Arias lo reemplazaba el comunicado número. La tele en la que cuatro años antes fulguraron los colores del mun- dial, mostraba un Escudo Nacional so- bre fondo asulunara. En off, el locutor oficial comunicaba el comunicado número en tono grave, como si supie- seloquedecía. Los lunes a las siete volvía el cotillón patriótico. Omití un detalle importante, Señor Arias parlaba su homilía enhiesto so- bre una plataforma. No era gran cosa (estoy hablando de la plataforma), apenas un cubo de aglomerado algo mayor que un cajón de verdura. Debi- do a que mi estatura me situaba en la mitad de la fila, Señor Arias se me pre- sentabadelcuelloparaarriba. Muchas cosas cambiaron ese día. Aparte del aria y el modelode bandera, las reflexivas homilías de Señor Arias se habían transformado en áureas so- flamas. Pasaban las semanas, el invier- no mordía cada vez más fuerte y la ges- ta tomaba dimensiones samartinia- nas. Tanta grandeza inflaba el pecho de Señor Arias y lo hacía crecer, ayuda- do cada viernes por el taller de carpin- tería,queañadíadiezcentímetrosalas patas de su plataforma soflamática. Si no gambeteo a la sinceridad, debo re- conocer que lograba el efecto que bus- caba, el bronce se nos metía en el alma lo mismo que el frío en las manos. Al- gunos intentamos presentarnos co- mo voluntarios, yo quería ser buzo táctico. Tal vez exageré con los diez centí- metros semanales, sería un poco me- nos; pero el asunto es que la primige- nia plataforma homilética se elevaba unos treinta centímetros; mientras que la soflamática creció semana a se- mana hasta alcanzar unos ochenta centímetros. Para la semana número diez, Señor Arias se me presentaba en- tero hasta la altura de la ingle. Hombre bravo Señor Arias, gritando con su pu- ño derecho elevado “Dios, Patria y Hogar” sobre cuatro dudosas patas de maderaempalmadasdiezveces. Hastaquellegóel 13deJunio.

Es extraño el humor de los dioses, el 13 de junio de 1982 fue martes; martes trece, no te cases ni te embarques. Esa mañana, Señor Arias llegó a su pedes- tal (porque a esta altura no cabía duda

que era ya un pedestal) con un salto fe- lino. Un mechón de pelo caía sobre su frente y su noble testa claramente ro- bada por la grandeza. Su mirada de gi- gante recorrió las filas azules. Con la vozmás potentequejamás leescucha- mos, su “buenos días alumnos” re- tumbó por el patio como el trueno de la batalla. El tono insigne de su voz me despabiló, y toda mi atención fue para Señor Arias. Habló de la guerra sin eu- femismos,haciendoquecadaoración fuese más dramática que la anterior, separándoles con silencios ominosos. Tenía el deber moral de participarnos que para cuando terminase el día las Malvinas serían total y definitiva- mente recobradas; a la madrugada, el Estado Mayor Conjunto había orde- nado la ofensiva Steiner. Un cuerpo de élite, los cuchilleros correntinos, ha- bían desembarcado en la retaguardia enemiga y atacaríanal final de la tarde, con orden de pasar a degüello. Los im-

perialistasocupabanlasalturasalrede-

dor de Puerto Argentino y nos creían vencidos. Buzos tácticos de nuestra Marina se habían infiltrado detrás de

las posiciones de esos piratas asquero- sos y reportaban que los Royal Mari- nes festejaban la victoria, emborra- chándose hasta el desmayo. Nuestros bravos cuchilleros estaban ya en sus posiciones y con las últimas luces del día aquellas colinas serían cubiertas con la sangre de los hunos, serían ex- terminados, como nadie se atrevió ja- más,comodebióhacersehacemucho tiempo.Aniquilados.Exterminados. Ariasgritó:

-¡Patriaomuerte! Las patas de madera empatillada

diezvecescrujieronySeñorAriasdesa-

pareció de mi vista. Explotó una risa reída por seiscientos cuarenta y nueve alumnos azules, los de izquierda de mameluco, nosotros deblazer azul. El día después el sol desapareció de la bandera, cantamos Aurora y Señor Arias reflexionó sobre las virtudes del alumnoejemplar;hoy:lahonestidad. Ni siquiera tuvieron la decencia de izar la bandera a media asta

Las 8 preguntas para Daniel Teobaldi

8 Se le concede la extraordinaria excepción de hacer-

le una única pregunta a uno de sus tantos escritores

predilectos. ¿Qué le preguntaría?

-Le preguntaría si después de haber escrito y releído su obra, es posible que se encuentre en ella, como una especie de práctica de recuperación de su propia identidad, o qué

halla de sí en su obra.