Cultura Virú

Cultura Virú Cultura precolombina ← Capital Gobierno Período histórico • Establecido Gentilicio La cultura virú ocupó sucesivamente los valles de Chicama y Virú, en la Región La Libertad, en el Perú. Su sede fue el ”Castillo de Tomabal”, en la margen izquierda del río Virú. Tuvo vigencia en la parte final del Formativo del Antiguo Perú hasta el siglo III d.C.. Esta cultura terminó siendo desalojada por los Mochicas de la Cuenca del Chicama hacia el siglo I d. C. y 200 años después fueron desalojados de las riberas del Virú. La cultura virú hizo grandes edificaciones de barro. Las más notables y gigantescas son: San Juan, Napo, Sarraque y Tomabal. Sin duda tuvieron una sociedad clasista. Los Virú fueron los iniciadores de los huacos – retratos, que años más tarde perfeccionarían los mochicas. Como en todas las culturas de esos tiempos, la agricultura es la base de la economía. En los valles de Chicama, Moche y Virú se ejecutaron obras de irrigación para ampliar la frontera agrícola. Los principales cultivo fueron: maíz, frijoles, lagenarias, yuca, algodón, ají, lúcumo y otros frutales. Complementaban lo anterior con una industria pesquera, cuyos productos secados los intercambiaban con otros pueblos andinos. Las culturas de transición del formativo tardío se desarrollaron entre los 500 a. C. y los 300 d. C., aproximadamente. Se desarrollaron por cerca de 800 años. CULTURA VIRU 200 a.C.–300 d.C. →

No especificado Teocracia América precolombina 200 a.C.

Son muy diversos los trabajos de investigación arqueológica realizados en el valle Chicama, relativamente escasos los referentes a definir las modalidad de las practicas mortuorias relacionado a la Cultura Virú. Quien inicio la investigación sobre este tema en el valle, básicamente fue realizada por Rafael Larco, y la denomino como cultura “Cultura Virú” a

1948:22-27). Pasaremos analizar las investigaciones en cada valle: VALLE DE VIRÚ Los estudios arqueológicos en el valle de Virú. Respecto a la cerámica estableció que se distinguen por la superficie brillante. por ello no existe seguridad respecto a la posición de tipos como elementos diagnósticos en la secuencia del estilo. Pampa de Pur Pur. y para la margen izquierda. inicialmente permitieron conocer evidencias de cementerios en la parte baja y media del valle y en ambas márgenes del río Virú. sin el debido sustento estratigráfico. armas. En lo que respecta a la secuencia planteada por Bennett (1939). Por lo general de color . refleja valores de frecuencia de tipos. Chao. Sustentan que la secuencia estilística del Proyecto Valle Virú. Entre los sitios de la derecha se tiene a: Huancaquito. arte orfebre y culto a los muertos. Cerro de Pina. mostrando una distribución bastante amplia y globalizante (Kaulicke. quedando abierta la probabilidad de confusión en la lectura y control durante las excavaciones. permitiendo al arqueólogo diferenciarlos de las otras culturas. El Cerrito. concluía de que se trataba de un agregado cultural. 1994). Las primeras referencias efectuadas por Larco. Saraque. A ello Larco. definió que estas tenían características propias que le daban unidad. Consecutivamente con los hallazgos en cementerios del valle de Virú. motivos geométricos incisos enmarcados por dos líneas paralelas dobles. Shimada y Maguiña. esta fue cuestionada por Fogel (1993) y Billman (1996). consideró que se encontraba el centro principal y más importante de cerámica negativa descubierta hasta hoy en el Perú. Precedentemente había sido clasificada como correspondiente a la cultura del Callejón de Huaylas. sostenía que la cultura Virú el cual fue llamado “Gallinazo” por Bennett (1939). encontrándose en tumbas de otras culturas. Huancaco. Reconocía que la cerámica era aparentemente distintas a la del valle Virú. afirmando que no existe sustento estratigráfico dentro de la evolución arquitectónica sostenida por Bennett. es coetánea con Salinar y contribuye con elementos nuevos para el desarrollo de la cultura Mochica en la “época auge” (Larco 1948:22). De ahí que considero que se trataba de una modalidad artística que se propago. cercana a las huacas del Sol y de la Luna. Su cercanía espacial es reconocida por otros investigadores siendo bastante sugerente cronológicamente (Kaulicke 1992:878). quien descubrió en la Pampa de “Los Cocos”. 1945. por lo cual Larco.partir de los hallazgos que ejecuto en el Chicama y otros valles como el Santa. Makowsky. Aunque unos años antes Kroeber (1925: 65) retomando lo señalado por Bennett en 1939. como una etapa cultural que se extiende desde el valle de Rímac hasta Piura. 1991. Por ello kroeber al referirse a “Gallinazo” dijo “Cuando el registro comparativo sea más adecuado no dudaría en usar un nombre propio” (citado por Barr 2000: 12). Huacapongo. aguas arriba: Castillo de Tomabal. bruñida y de textura uniforme y estaban bien cocidos en hornos abiertos. Larco. Virú y Moche (Larco 1944. Sin embargo varios autores han reconocido para este momento cronológico. Larco. Larco. difunde el topónimo “Gallinazo” con el argumento de que esta es una manifestación muy particular dentro de las ocupaciones prehispánicas del valle de Virú y la denominación “Cultura Virú” bien podría resultar confusa. y cuyo centro bien pudo ser este sector del norte del Perú. se determinó dar nombre a la cultura por lo abundantes evidencias que cobijaban en este valle. Guañape y Huaca del Gallinazo (Larco 1945:3). También se ha extraído en otros lugares del país. 1994. en la necrópolis de Tomabal. San Idelfonso. en 1933. Castillo de Huancaco. Huaca Larga. esta última presentaba ornamentación negativa. asociada a la cerámica propia de cada lugar. Se sumo a ello las particularidades observadas en la indumentaria. agregó que era indudable que existía relación muy estrecha entre la cultura del Callejón de Huaylas y la cultura de Virú (Larco 1945:1). encontró dos cráneos que mostraban sobre los arcos superciliares. la primera tumba conteniendo vasos cuya característica principal era la pintura negativa.

posteriormente por Strong y Evans (1952). excavados por Bennett (1936). aunque sostiene que la mayor cantidad de inhumaciones correspondían a estilo “Gallinazo”. y tierra de deshechos alcalinizados proveniente de los alrededores de los campos de cultivo (Collier 1955: 90). con cierta tendencia al rosado. se encontraba ubicado en dirección Sur. 1950:57). La mayoría de individuos allí enterrados tuvieron una posición extendida. es decir en fosas simples de planta circular o alargada. plomos y cremas (Larco 1945: 15). Sin embargo la ambigüedad que presentaban la distribución de los entierros adyacentes a los montículo. concluyendo que durante “Gallinazo” no existió arquitectura funeraria (Bennett. cercana a las . aparentemente estuvieron contenidos en adobes alineados (Bennett 1950:42). son aislados como intrusivos. se encuentran un poco distantes y contienen entierros de diversas Períodos Culturales los cuales cronológicamente van desde Puerto Moorín (Salinar). siendo el único lugar del cual Bennett.176) elaboradas como recintos funerarios de piedra o sarcófagos de planta rectangular. tumbas aparentemente fosas simples (Willey 1953: 114. los cuales contenían individuos que se encontraban en posición extendida o raramente flexionados. se trataba de un infante con ofrendas de cobre. que Larco encuentra asociados a entierros extendidos y ofrendas correspondientes a cerámicas Virú y Moche (Larco 1945). opinión que trascendió a Strong y Evans. Sin embargo Bennett. Por los hallazgos de carbón y algunos tiestos concluyó que se trataba de algún tipo de actividad doméstica en el lugar. del eje mayor dicho sitio presentando dos de montículos. y un adulto flexionado sentado. Las excavaciones del sitio denominado como “Grupo Gallinazo”. a modo de ofrenda una placa o disco circular de cobre en la boca. Cada uno de ellos mostraba ex profeso haber sido colocado para el viaje póstumo. mientras otros tienen cubiertas de lajas de piedra o petates de junco.rojo. algunos con recinto anexo para la colocación de ofrendas. fue un montículo en la que se reportó el hallazgo de 27 entierros. mientras que los pocos entierros flexionados carecían de vasijas obteniéndose algunos fragmentos de textiles. vinculado a Pampa de “Los Cocos”. cuando ellos excavan posteriormente otras áreas y revisan el material de Bennett (Strong y Evans 1952:86). Con respecto a los sitios de enterramiento pertenecientes a este período cronológico en Virú. pardos. se reporta paredes elaboradas con adobes modelados esféricos aunque no observaron estructuras definidas (Bennett 1939:58-59. fragmentos de cristal y cuentas. admite que la ubicación de los montículos con respecto a las estructuras arquitectónicas. en los sitios V-252 y V-265-A del “Grupo Gallinazo” (Bennett 1950:60-21) y (Collier 1955:59-60). los cuales han sido descritos como acumulaciones irregulares de diversa altura. lo llevaron a desconocer el significado de tal asociación entre los entierros y montículos. hallaron dos entierros. contenían ofrendas. aclarando que estos aparecen como entierros directos. La investigación de Bennett (1939: 58). no documenta estructuras en la mayoría de estos sitios. según Willey reporta los sitio V-131 y V-109. asociado a una pieza de cobre en la boca y un cuenco. documentan 20 entierros. exhumándose 42 entierros en fosas denominadas “simples”. se obtuvieron además 91 vasijas. En el V-265. sin aparente preparación de tumbas. En lo que respecta a este tipo de modalidades mortuorias también podría considerarse los montículos funerarios o Burláis Mounds (Bennett 1939). tenia deformación occipital. Los entierros excavados por Bennett. asociados a restos de textiles. se remontan a 1933. identificado como el V 163. Gallinazo (Virú) y Huancaco (Moche). las variantes fueron dos entierros en posición flexionada. Los aislados y en menor proporción se hallaron en depósitos aluviales. cuya composición básica es barro compacto (Bennett 1939:56). El sitio (V152 B). Con respecto a la arquitectura. muy cerca de la superficie encontró entierros saqueados. Otra excavación correlativa ejecutada en el sitio denominado como el V-164. 1950: 108). presenta dibujos de planta y perfil (Bennett 1950: 58). VALLE DE MOCHE Las iniciales referencias efectuadas por Larco. Bennett. la mayoría de individuos estuvieron extendidos con la cabeza al Sur. contrastó un reducido porcentaje de ceramios negros.

Billman. Los reportes en Pampa La Cruz o "La Poza" (Barr 2000). uno de sexo masculino y otro de sexo femenino. los montículos de adobes están presentes en Cerro Oreja y Pampa La Cruz (Billman 1996:246). John Topic (1977). posiblemente cobre (Moseley et. Allí. cuatro en el valle medio y siete en el valle bajo. Los enterramientos se ubican en el valle alto . permite suponer que estuvieron en contacto con metal. así como también en Santo Dominguito (Larco 1945:3). y Cerro Ramiro (Larco 1945: 3). La posición de las cabezas orientadas hacia el Sur y ofrendas de vasijas de cerámica que fueron depositadas rotas. Los datos de estratificación social en la fase “Gallinazo” es limitada. Muy pocas estructuras ceremoniales fueron construidas en la fase “Gallinazo”. En las investigaciones realizadas en el valle de Moche. al que correspondería a una ocupación temprana. Michael Moseley (1993) los define como pertenecientes a áreas pequeñas de enterramiento conteniendo de 15 a 25 individuos depositados en fosas simples. En los hallazgos se reporta una tumba que contenía dos individuos. en su tesis doctoral. En David Wilson (1988). la población agrupada del valle medio inferior y la construcción de fuertes y fortificaciones se incrementaron. La posición predominante de los entierros. donde se desentierra la primera tumba conteniendo vasos cuya característica principal era la pintura negativa. En su tesis Brian. VALLE SANTA Los hallazgos de Larco en el valle del Santa. Los aislados perteneciendo a agrupaciones de entierros en fosas simples de matriz arenosa (Billman 1996:247). 1990). aguas arriba. la población “Gallinazo” habría coexistido con la Salinar o fue una reocupación inmediata. ambos en posición extendida. parece corresponder a intrusiones en un área habitacional con abundantes restos domésticos. huaca Gallinazo de la hacienda Santa Clara. se documentaron hallazgos en la Huaca del Sol y La Luna. reportando entierros tanto en sitios aislados o distantes como intrusivos. Representada por entierros que datan para las fases tempranas de la época “Gallinazo”. es extendido. largas áreas del valle de Moche fueron abandonadas por los grupos costeños. asume que los individuos estuvieron en posición extendida. El ejemplo de entierros Fase Gallinazo reportados en el valle de Moche es deficiente para evaluar las diferencias de estatus (Donnan y Mackey 1978). solo dos centros ceremoniales han sido identificados: Huaca Estrella (MV-515) y Cerro Pesqueda (MV-558) Huaca Estrella está ubicada en el campo arado en el lado sur de el valle interior. típicos a la fase “Gallinazo”. y cuyos cementerios han sido identificados en la hacienda Tanguche. Según Billman (1996:245). definidas como Early y Late Suchimancillo. decúbito dorsal. Se suma en el área la localización de 7 entierros asociados a fosas simples (Sánchez y Tinta. Los entierros “Gallinazo” que publican Donnan y Mackey en 1978. tiene una plataforma de 50 por 5 por 4 m.huacas del Sol y de la Luna. a la margen Izquierda. El otro centro ceremonial pequeño (MV-558) ubicado en la cima del Cerro Pesqueda. 231). proceden de Huanchaco y de Cerro Blanco y corresponden a personajes femeninos extendidos (Donnan y Mackey 1978). en un cementerio “Gallinazo” cuyos cadáveres indicaban la presencia de metal en la boca. exprofesamente en la explanada. encuentra que los primeros cementerios de la secuencia cultural del valle aparecen con la fases Temprana y Tardía de Gallinazo. evidenciados durante las excavaciones. No ha sido identificado ocupación domestica de la fase Gallinazo en este sitio. establece que durante esta fase.al. como previamente expuesto. se realizaron hallazgos en cerro Arena. Huanchaco donde el uso del sitio como lugar de enterramiento. huaca Corral. en: Fogel 1993: 205. aunque también se reportan algunos entierros flexionados para el valle. poco densa y previa a la construcciones monumentales. corresponden únicamente. En las investigaciones del Proyecto Valle Moche. que por su forma. demuestra un entierro extendido asociado a una vasija de la fase “Gallinazo”. documenta 11 cementerios. Parte del material óseo disperso en estas áreas presentan manchas verdosas en mandíbulas y extremidades superiores e inferiores. construida por adobes marcados con caña.

Otro aspecto relevante (Alfredo Narváez 1994). sin embargo. Paredones y Huaca Letrada. ocupando la parte central y sellada por una laja de piedra. Los cementerios aislados. que debieron contener entierros secundarios o cuerpos muy flexionados y atados.50 m de lado y profundidad variable. Provincia de Ayabaca. permiten identificar cerámica Gallinazo o Virú asociada a Moche III. pequeñas construcciones de piedra de planta pentagonal o hexagonal. La Calera. que tienen recurrencia con la tradición Gallinazo (Lámina Nº 6). las estructuras tenían planta circular y ovoidal. Mario Polia en 1997. evidencias de fragmentería de cerámica Gallinazo y construcciones en la región de Tecapa y Jatanca. Esta área domestica se reporta como parte de una extensiva ocupación Gallinazo. reportan en Huaca Soledad un entierro intrusivo en posición extendida asociado a un cántaro Gallinazo. en donde se ubicó un entierro el cual estaba parcialmente saqueado. de aproximadamente 0.50 a 0.1997). entre los que destacaban los entierros 35. en Pacatnamú se documento 84 entierros cuyas posiciones estaban extendidas y orientados con la cabeza en dirección Sur y depositados en fosas simples o comunes los cuales tenían una conformación rectangulares y ovaladas. los cuales presentaban en su contexto una asociación de materiales Gallinazo y Moche (Donnan 1997:37). Las tumbas documentadas en el valle son en fosas simples (en las que no menciona la posición de los individuos) y en cistas. mientras en Loma La Huaca y El Tuno. Distrito de Lagunas. mientras que. con planta en doble cámara y acceso . La primera. de diámetro y de 0.C. Son consideradas como influencia del área serrana adyacente el Callejón de Huaylas. denominada mausoleo. El otro tipo es una urna sobre un espacio plano (Uceda 1988:28). En Hualcuy.50 m. consta de una urna de piedra de forma cuadrangular.40 a 0. Las investigaciones en Huaca Dos Cabezas por Castillo y Donnan (1994). margen Sur del Río Jequetepeque. Se trataba de un personaje de significativa importancia social el cual estaba asociado a finas vasijas del estilo Moche I. en extensas llanuras en el borde de los conos de deyección. delimitada por un muro cuadrangular de unos 4 m de lado. Vichayal. sumándose a esto. lo da a conocer en Cerro La Mina. son predominantes y están alejados de áreas de habitación o defensivos. señalan la presencia de dos tipos de cistas. Una tercera forma se localizó en El Chirimoyo. De los estudios de Verano (1994. Debe indicarse. Los reportes del Catastro Chavimochic realizados durante 1987 en el valle. Determina la presencia de áreas de inhumación aisladas e intrusivas. VALLE DE LAMBAYEQUE Shimada y Maguiña (1994:40). las estructuras mostraban planta ovoidal. asociada a montículos monumentales de plataformas el que fue documentado en el valle medio particularmente a lo largo de la margen Sur en los Cerros: Sajino. corresponde al estilo Recuay y en menor proporción a Virú y Salinar (Marín 2000: 26). excavó diversos sitios con recintos funerarios. VALLE DE JEQUETEPEQUE Las excavaciones de Ubbelohde-Doering (1967 y 1983) en Pacatnamú. reportan fragmentos de cerámica Gallinazo la cual sugiere que la ocupación incluye tanto el estilo Virú o Gallinazo que normalmente precede al estilo Mochica Temprano. VALLE DE PIURA En la sierra de Piura. que la fragmentería predominante asociada a la superficie. emplazados sobre terrazas en la entrada de quebradas o. al interior de una cámara funeraria que había sido elaborada con adobes paralelepípedos los cuales presentaban marcas de caña. de aproximadamente 0. durante Early y Late Suchimancillo (Wilson 1988: 162-170). Huaringa. este fenómeno lo explica como una intrusión Mochica a la población Gallinazo durante los años 450 d. 37 y 48. los intrusivos los encuentra en sitios con funciones primarias de habitación y defensa.70 m.y en la parte alta del valle medio. de profundidad.

alargado y de acuerdo con el tamaño del cadáver. . Aún cuando la confección es burda.). En el valle de Chicama Larco (1945) reporta la frecuencia de sarcófagos rectangulares de piedra. Aunque se considera que no se conoce mucho de los contextos. entierros Virú revestidos con cañas de un metro de largo más o menos. con recinto o sin él. Salinar. tiene una notable presencia en áreas ceremoniales y residencias de élite (Op. Establece que no obstante haber encontrado fragmentos de tela carbonizada en los recintos funerarios. pero sí. Respecto a los entierros (tradición Mochica fase I) identificados en Loma Negra. pallares. separado para la colocación de la cerámica (con recinto. Respecto a la forma más común establece que es irregular. un tipo de fríjol rojizo de gran tamaño. sin embargo reafirma que los talleres Vicús seguían produciendo cerámica ceremonial fina e introdujeron varios elementos iconográficos formales e inspirados en los estilos Virú-Gallinazo y Mochica. que rara vez se asocian con arquitectura. com. aparentemente asociados a material Moche (Larco 1945 : 28). Makowski (2004). III). Los entierros del Intermedio Temprano manifiesta Makowsky (1994). las ofrendas mortuorias son mencionadas en términos generales por Larco como: “entierros en recintos contienen individuos extendidos y tienen vasijas. En el Valle Chicama. p.400 d. reporta cuatro en el valle de Virú).C. Larco identificó para esta etapa tanto en el valle de Virú y el Chicama. maíz. Durante su exposición en el XIII Congreso Nacional de Estudiantes de Arqueología “Rafael Larco Hoyle”. fruto silvestre utilizado hasta hoy por los curanderos" (Larco 1945:4). además del ashango. . 1999 citado en Marín 2000:38). existe la posibilidad de que se trate de cámaras y tumbas de tiro que contienen entierros extendidos (Kaulicke 1991:882). muchos aparecen cubiertos con petates de junco (Larco 1945:26) Con respecto a las construcciones funerarias excavadas. estableciendo una propuesta cronológica en 1948. lagenaria y una semilla negra no identificada y común en las tumbas del Período Decadente. Virú de Chicama (Larco 1948: 26). el cual era de forma rectangular. formas y cantidad de entierros en dichas áreas. Barbacoa y Pampas de Jagüey. sostiene que la cultura Virú o también (llamado “Gallinazo” por Bennett 1939). con paredes enlucidas y tenia una cobertura de lajas de piedra.localizado en la parte central. En lo que respecta a la Periodificación Larco. adscritos a las fases “Virú Auge” y “Virú de Chicama”. no podemos asegurar que los cadáveres estaban envueltos en tela. II. dentro de estos sarcófagos encontró pequeños y finísimos vasijas con pintura negativa del Período Auge. Los entierros no tenían la posición flexionada y vasijas de gran parecido al estilo Gallinazo de Virú (Sachún. También encuentra Larco (1945). semejando una doble bota. los cuales demuestran una posición política dominante. Entre sus anotaciones describe entierros de la época Cupisnique. describe los hallazgos referente a un cementerio Virú. es coetánea con Salinar y contribuye con elementos nuevos para el desarrollo de la cultura Mochica en la “época auge” (Larco 1948:22). establece que son comparables con La Mina y Sipán. en las cercanías de Salinar. el estilo “Gallinazo”. Algunos objetos de cobre dorado y restos de maní. VALLE CHICAMA Larco (1938-1963). Cit.C. aunque se considera que la cerámica Gallinazo está mal representada en los cementerios. realiza excavaciones en la parte media y alta del valle Chicama. Algunas de las tumbas rectangulares estaban cubiertas por lajas de piedra. sostuvo que en Piura (100 d. remplaza a la cerámica utilitaria Sechura. semejantes a los ataúdes Mochicas. Con respecto a la arquitectura tapial y luego de adobe rectangular Gallinazo-Mochica llego a remplazar a la arquitectura de barro embutido de Vicus (Makowski 2004). y los talleres especializados Mochica (Fase I. 236). per. Moche I y Vicus (Makowsky 1994:111). Los cementerios se distribuyen sobre lomas arenosas estabilizadas y profusamente saqueadas. Manifiesta que sólo vio un sarcófago de adobes paralelepípedos con vasos de esta cultura. En la superficie se documenta material cerámico Gallinazo.

siendo los valles con mayor evidencias el de Virú y el de Moche. Los castillos fortificados:eran grandes edificaciones ubicadas lugares estratégicos de la parte alta. La población que se desarrollo en estos lugares. allí vivía el pueblo. quedando abierta la probabilidad de confusión en la lectura y control estatrigráfico durante las excavaciones. su función era vigilar. Las aldeas eran aglutinadas. mostrando una distribución bastante amplia y globalizante (Kaulicke. Nepeña y Casma. 1991. cuya presentación nos muestra que tiene como fondo el color natural del cerámio. Reconoce que la cerámica es bastante homogénea y que la denominación de “estilo Gallinazo” no existe. 1994. vivió en un inicio. Shimada y Maguiña. es mas bien una etapa o proceso de definición que estaba atravesando Moche. sino mas bien es un proceso cuya connotación temporal. en los otros valles existieron ciudades menores. luego tienden a desplazarse y ocupar la parte media de los valles. Sustentan que la secuencia estilística del Proyecto Valle Virú. Arquitectura Existió desde el año 100 aC. "Gallinazo” como denominación no existe. 2. Jequetepeque. Los centros urbanos ceremoniales: eran construcciones donde se hicieron pirámides de grandes dimensiones que se relacionaban con el desarrollo de actividades ceremoniales y de culto. Los ceramios Virú se caracterizaron tambien por su aporte estilistico de decoración negativa. esta ha sido cuestionada por Fogel (1993) y Billman (1996).. como una etapa cultural que se extiende desde el valle de Rímac hasta Piura. 3. en estas debieron de vivir personajes principales o funcionarios que supervisaban las actividades productivas. además trabajaron el cobre martillado. ellos afirman que no existe sustento estratigráfico dentro de la evolución arquitectónica sostenida por Bennett. por ello no existe seguridad respecto a la posición de tipos como elementos diagnósticos en la secuencia del estilo. Virú. Moche . refleja valores de frecuencia de tipos. en sus construcciones utilizaron materiales perecedores como el carrizo la caña y el algarrobo. inferida a partir de las construcciones monumentales y estrategicas llamadas o conocidas actualmente como castillos los cuales presentan una arquitectura fortificada estos habrían servido exclusivamente en forma defensiva. sin el debido sustento estratigráfico. La arquitectura ha permitido definir cuatro tipos de construcciones identificados a esta cultura: 1. La cultura Virú presentó una especialización guerrera. Las grandes casas semiasiladas:presentan habitaciones y techo a dos aguas generalmente estaban alejadas y solitarias. Chicama. se ha creído conveniente seguir con la denominación de cultura Virú como lo estableciera Larco (1948) y no como el aspecto despectivo “Gallinazo” que lo denomina Bennett (1939). La autoridad política se centralizó en la capital en el valle de Virú. Makowsky. Según Donnan (referencia verbal). abarcandó los valles de Lambayeque. cercando diseños geométricos. donde se angosta el valle medio. Sin embargo varios autores han reconocido este momento cronológicos. el oro y la plata. Teniendo en cuenta las consideraciones anteriores. 4.. en la parte baja del valle. defender y controlar el valle. .En lo que respecta a la secuencia planteada por Bennett (1939). 1994). interpreta como una etapa de convivencia y búsqueda de estabilización. producto de las relaciones Virú del Chicama con el estilo Moche.

) Aunque unos años antes Kroeber. Chao. 1945. y la denomino como cultura “Cultura Virú” a partir de los hallazgos que ejecuto en el Chicama y otros valles como el Santa.Son muy diversos los trabajos de investigación arqueológica realizados en el valle Chicama. Quien inicio la investigación sobre este tema en el valle. 1948. 1925 retomando lo señalado por Bennett en 1939. básicamente fue realizada por Rafael Larco. Por ello kroeber al referirse a “Gallinazo” dijo: “Cuando el registro comparativo sea más adecuado no dudaría en usar un nombre propio” Retornar . difunde el topónimo “Gallinazo” con el argumento de que esta es una manifestación muy particular dentro de las ocupaciones prehispánicas del valle de Virú y la denominación “Cultura Virú” bien podría resultar confusa. relativamente escasos los referentes a definir las modalidad de las practicas mortuorias relacionado a la Cultura Virú. Virú y Moche (Larco 1944.

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