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Entrevista a Eckhart Tolle

Los pensamientos ya no me controlan

¿Es posible acallar la pesada voz que habla sin parar desde nuestra cabeza? ¿Quién es esa voz? ¿Es posible ir más allá del

pensamiento? Estas preguntas acecharon a Eckhart Tolle durante un tiempo. El ruido de su mente fue en aumento hasta que en medio de la angustia y la ansiedad su mente colapsó. La voz mental se calló y sus pensamientos dejaron de hacerle sufrir. Los espacios de silencio entre pensamientos aumentaron y la paz y la quietud se instalaron en su vida.

De repente, como un fogonazo, alcanzó el estado que los monjes zen persiguen durante décadas en los monasterios y muy pocos alcanzan. A raíz de esta experiencia abandonó su puesto de investigador en la Universidad de Cambridge y se dedicó a dar seminarios por el mundo, hablando de la importancia de hacernos dueños de nuestros pensamientos, “que nos han poseído”, y de vivir el momento presente, porque “es lo único que existe”. En persona transmite autenticidad y sus charlas son un viaje hasta el momento presente, ese lugar que se aloja entre dos pensamientos.

Sus libros, “El poder del Ahora” y “Un mundo nuevo, ahora”, resumen las enseñanzas de este maestro espiritual contemporáneo.

Has hecho una descripción muy

acertada del ego. ¿Cómo alcanzaste tal claridad?

Todo empezó una noche cuando experimenté una especie de transformación de la conciencia. Al día siguiente me encontré de repente en un estado de paz interior que después ya nunca me ha dejado. Desde entonces siempre he tenido en el fondo un estado de paz. Antes había vivido en estados de depresión y de ansiedad, y cuando me pasó aquella transformación, no lo entendía, no tenía ni idea de lo que me había pasado, solo sabía que yo estaba en estado de paz. Tardé algunos años en comprender gradualmente lo que me había sucedido. Empecé a leer libros espirituales, textos antiguos y algunos textos nuevos, estaba buscando comparar lo que me había pasado a mí con lo que decían estos libros. Una cosa extraña me pasaba cada vez que abría un libro espiritual hindú o cristiano, inmediatamente entendía la esencia. Los textos y conversaciones con los maestros espirituales, monjes budistas, yoguis… me explicaron lo que me había pasado. Dos años después de la transformación estaba en un monasterio hablando con un monje budista zen y me dijo que lo

esencial del zen consiste en ir más allá del pensamiento. Entonces me di cuenta de que eso me había pasado a mi porque después de aquella noche, mis procesos mentales se habían reducido aproximadamente un 80% de lo que habían sido antes. Había muchos espacios sin pensamientos en mi mente, no inconscientes sino muy conscientes, pero sin proceso mental. El estado de paz ya había estado allí siempre pero estaba cubierto con el ruido mental continuo y gradualmente empecé a entender cual es la esencia

E C K H A R T T O L L E Entrevista a Eckhart TolleAlberto D. Fraile Oliver ¿Es posible acallar la pesada voz que habla sin parar desde nuestra cabeza? ¿Quién es esa voz? ¿Es posible ir más allá del pensamiento? Estas preguntas acecharon a Eckhart Tolle durante un tiempo. El ruido de su mente fue en aumento hasta que en medio de la angustia y la ansiedad su mente colapsó. La voz mental se calló y sus pensamientos dejaron de hacerle sufrir. Los espacios de silencio entre pensamientos aumentaron y la paz y la quietud se instalaron en su vida. De repente, como un fogonazo, alcanzó el estado que los monjes zen persiguen durante décadas en los monasterios y muy pocos alcanzan. A raíz de esta experiencia abandonó su puesto de investigador en la Universidad de Cambridge y se dedicó a dar seminarios por el mundo, hablando de la importancia de hacernos dueños de nuestros pensamientos, “que nos han poseído”, y de vivir el momento presente, porque “es lo único que existe”. En persona transmite autenticidad y sus charlas son un viaje hasta el momento presente, ese lugar que se aloja entre dos pensamientos. Sus libros, “El poder del Ahora” y “Un mundo nuevo, ahora”, resumen las enseñanzas de este maestro espiritual contemporáneo. Has hecho una descripción muy acertada del ego. ¿Cómo alcanzaste tal claridad? Todo empezó una noche cuando experimenté una especie de transformación de la conciencia. Al día siguiente me encontré de repente en un estado de paz interior que después ya nunca me ha dejado. Desde entonces siempre he tenido en el fondo un estado de paz. Antes había vivido en estados de depresión y de ansiedad, y cuando me pasó aquella transformación, no lo entendía, no tenía ni idea de lo que me había pasado, solo sabía que yo estaba en estado de paz. Tardé algunos años en comprender gradualmente lo que me había sucedido. Empecé a leer libros espirituales, textos antiguos y algunos textos nuevos, estaba buscando comparar lo que me había pasado a mí con lo que decían estos libros. Una cosa extraña me pasaba cada vez que abría un libro espiritual hindú o cristiano, inmediatamente entendía la esencia. Los textos y conversaciones con los maestros espirituales, monjes budistas, yoguis… me explicaron lo que me había pasado. Dos años después de la transformación estaba en un monasterio hablando con un monje budista zen y me dijo que lo esencial del zen consiste en ir más allá del pensamiento. Entonces me di cuenta de que eso me había pasado a mi porque después de aquella noche, mis procesos mentales se habían reducido aproximadamente un 80% de lo que habían sido antes. Había muchos espacios sin pensamientos en mi mente, no inconscientes sino muy conscientes, pero sin proceso mental. El estado de paz ya había estado allí siempre pero estaba cubierto con el ruido mental continuo y gradualmente empecé a entender cual es la esencia de la transformación espiritual. Todos los maestros hablan de la misma cosa; utilizan palabras diferentes pero en el fondo todos apuntan hacía el mismo estado. Después lo reconocí también en los evangelios de Jesús en algunas cosas que él dijo. Yo sabía que detrás de aquellas palabras había alguien que lo sabía también. ¿Cómo surgió el libro ‘El poder del ahora’? Después de la transformación, gente que yo encontraba en la calle o por casualidad empezaron a hacerme preguntas. Muchas veces yo no sabía la respuesta hasta que la escuchaba saliendo de mi boca. Eso fue el principio de esta enseñanza espiritual que se desarrolló de un modo muy informal. Dos o tres años después alguien me llamó “maestro espiritual”. Quedé muy sorprendido. A veces me apuntaba las cosas que yo había, para acordarme porque yo hasta entonces no sabía que lo sabia, y utilicé esas notas unos años más tarde cuando escribí el libro. Tuviste una experiencia de despertar espiritual muy fuerte. ¿Crees que a todo el mundo le tiene que ocurrir así o se puede hacer de otra forma? Un cambio tan radical pasa a muy pocas personas. Para casi todos, es un cambio gradual o es un proceso que no se parece a lo que me pasó a mí. No sé porqué me pasó a mí pero así es. Para casi todos los que encuentro, se pasa por una transformación gradual. Cuando te preguntas: “ ¿Por qué me ha pasado a mí?, tienes alguna intuición de la respuesta? Yo sé que el sufrimiento ha sido una parte muy importante de mi despertar. Sin el sufrimiento emocional y mental, esa transformación no hubiera ocurrido. Eso fue fundamental. 2 www.altaeducacion.org " id="pdf-obj-1-33" src="pdf-obj-1-33.jpg">

de la transformación espiritual. Todos los maestros hablan de la misma cosa; utilizan palabras diferentes pero en el fondo todos apuntan hacía el mismo estado. Después lo reconocí también en los evangelios de Jesús en algunas cosas que él dijo. Yo sabía que detrás de aquellas palabras había alguien que lo sabía también.

¿Cómo surgió el libro ‘El poder del ahora’?

Después de la transformación, gente que yo encontraba en la calle o por casualidad empezaron a hacerme preguntas. Muchas veces yo no sabía la respuesta hasta que la escuchaba saliendo de mi boca. Eso fue el principio de esta enseñanza espiritual que se desarrolló de un modo muy informal. Dos o tres años después alguien me llamó “maestro espiritual”. Quedé muy sorprendido. A veces me apuntaba las cosas que yo había, para acordarme porque yo hasta entonces no sabía que lo sabia, y utilicé esas notas unos años más tarde cuando escribí el libro.

Tuviste una experiencia de despertar espiritual muy fuerte. ¿Crees que a todo el mundo le tiene que ocurrir así o se puede hacer de otra forma?

E C K H A R T T O L L E Entrevista a Eckhart TolleAlberto D. Fraile Oliver ¿Es posible acallar la pesada voz que habla sin parar desde nuestra cabeza? ¿Quién es esa voz? ¿Es posible ir más allá del pensamiento? Estas preguntas acecharon a Eckhart Tolle durante un tiempo. El ruido de su mente fue en aumento hasta que en medio de la angustia y la ansiedad su mente colapsó. La voz mental se calló y sus pensamientos dejaron de hacerle sufrir. Los espacios de silencio entre pensamientos aumentaron y la paz y la quietud se instalaron en su vida. De repente, como un fogonazo, alcanzó el estado que los monjes zen persiguen durante décadas en los monasterios y muy pocos alcanzan. A raíz de esta experiencia abandonó su puesto de investigador en la Universidad de Cambridge y se dedicó a dar seminarios por el mundo, hablando de la importancia de hacernos dueños de nuestros pensamientos, “que nos han poseído”, y de vivir el momento presente, porque “es lo único que existe”. En persona transmite autenticidad y sus charlas son un viaje hasta el momento presente, ese lugar que se aloja entre dos pensamientos. Sus libros, “El poder del Ahora” y “Un mundo nuevo, ahora”, resumen las enseñanzas de este maestro espiritual contemporáneo. Has hecho una descripción muy acertada del ego. ¿Cómo alcanzaste tal claridad? Todo empezó una noche cuando experimenté una especie de transformación de la conciencia. Al día siguiente me encontré de repente en un estado de paz interior que después ya nunca me ha dejado. Desde entonces siempre he tenido en el fondo un estado de paz. Antes había vivido en estados de depresión y de ansiedad, y cuando me pasó aquella transformación, no lo entendía, no tenía ni idea de lo que me había pasado, solo sabía que yo estaba en estado de paz. Tardé algunos años en comprender gradualmente lo que me había sucedido. Empecé a leer libros espirituales, textos antiguos y algunos textos nuevos, estaba buscando comparar lo que me había pasado a mí con lo que decían estos libros. Una cosa extraña me pasaba cada vez que abría un libro espiritual hindú o cristiano, inmediatamente entendía la esencia. Los textos y conversaciones con los maestros espirituales, monjes budistas, yoguis… me explicaron lo que me había pasado. Dos años después de la transformación estaba en un monasterio hablando con un monje budista zen y me dijo que lo esencial del zen consiste en ir más allá del pensamiento. Entonces me di cuenta de que eso me había pasado a mi porque después de aquella noche, mis procesos mentales se habían reducido aproximadamente un 80% de lo que habían sido antes. Había muchos espacios sin pensamientos en mi mente, no inconscientes sino muy conscientes, pero sin proceso mental. El estado de paz ya había estado allí siempre pero estaba cubierto con el ruido mental continuo y gradualmente empecé a entender cual es la esencia de la transformación espiritual. Todos los maestros hablan de la misma cosa; utilizan palabras diferentes pero en el fondo todos apuntan hacía el mismo estado. Después lo reconocí también en los evangelios de Jesús en algunas cosas que él dijo. Yo sabía que detrás de aquellas palabras había alguien que lo sabía también. ¿Cómo surgió el libro ‘El poder del ahora’? Después de la transformación, gente que yo encontraba en la calle o por casualidad empezaron a hacerme preguntas. Muchas veces yo no sabía la respuesta hasta que la escuchaba saliendo de mi boca. Eso fue el principio de esta enseñanza espiritual que se desarrolló de un modo muy informal. Dos o tres años después alguien me llamó “maestro espiritual”. Quedé muy sorprendido. A veces me apuntaba las cosas que yo había, para acordarme porque yo hasta entonces no sabía que lo sabia, y utilicé esas notas unos años más tarde cuando escribí el libro. Tuviste una experiencia de despertar espiritual muy fuerte. ¿Crees que a todo el mundo le tiene que ocurrir así o se puede hacer de otra forma? Un cambio tan radical pasa a muy pocas personas. Para casi todos, es un cambio gradual o es un proceso que no se parece a lo que me pasó a mí. No sé porqué me pasó a mí pero así es. Para casi todos los que encuentro, se pasa por una transformación gradual. Cuando te preguntas: “ ¿Por qué me ha pasado a mí?, tienes alguna intuición de la respuesta? Yo sé que el sufrimiento ha sido una parte muy importante de mi despertar. Sin el sufrimiento emocional y mental, esa transformación no hubiera ocurrido. Eso fue fundamental. 2 www.altaeducacion.org " id="pdf-obj-1-43" src="pdf-obj-1-43.jpg">

Un cambio tan radical pasa a muy pocas personas. Para casi todos, es un cambio gradual o es un proceso que no se parece a lo que me pasó a mí. No sé porqué me pasó a mí pero así es. Para casi todos los que encuentro, se pasa por una transformación gradual.

Cuando te preguntas: “¿Por qué me ha pasado a mí?, tienes alguna intuición de la respuesta?

Yo sé que el sufrimiento ha sido una parte muy importante de mi despertar. Sin el sufrimiento emocional y mental, esa transformación no hubiera ocurrido. Eso fue fundamental.

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E C K H A R T T O L L E Pero nunca me hagowww.altaeducacion.org 3 " id="pdf-obj-2-4" src="pdf-obj-2-4.jpg">

Pero nunca me hago la pregunta de porqué me ha pasado a mí. Lo veo de otro modo, no es que algo me haya pasado a mí sino que mi ‘yo’ se ha hecho casi transparente, entonces algo que ha estado siempre más allá del ‘yo’, un poder mucho más grande, empezó a surgir.

Ahora que vendes millones de libros y das conferencias ante grandes audiencias supongo que mucha gente te idealizará ¿Cómo llevas eso?

Son proyecciones porque ellos piensan que yo soy especial. Pero todo el poder de la enseñanza espiritual viene a través de esta forma que soy por la simple razón de que yo sé que yo no soy nadie especial. Mucha gente identifica el poder del espíritu que viene a través de la forma con la forma, y es muy importante no aceptar esas proyecciones. Yo soy muy consciente de esas proyecciones y no las acepto, pienso que son ilusiones. En el momento que yo piense que yo soy muy especial, me identificaría otra vez con un pensamiento condicionado. Yo sé que les ha pasado a algunos maestros espirituales, el peligro es mayor si vives en un ‘ashram’ rodeado de discípulos y nunca tienes contacto con otras personas. Después de algunos años empiezas a creer que eres lo que ellos creen que eres, lo he visto en algunas personas, y vuelve el ego.

Hablas de ir más allá del pensamiento. Para personas que estamos acostumbrados a estar casi siempre identificados con el pensamiento,

¿cómo podemos imaginar ese otro escenario que propones?

No hace falta imaginarlo; casi todos son capaces de experimentar aunque sea por un momento muy pequeño lo que significa estar sin pensamiento y al mismo tiempo ser plenamente consciente. La mayoría de la gente no se da cuenta de que incluso en un día normal, siempre hay intervalos muy pequeños entre dos pensamientos en algunos momentos. Las personas que no tienen esos intervalos están muy enfermas psicológicamente, pero si todavía en tu vida existe de vez en cuando la alegría del ser o el amor, la comprensión o la belleza, si respondes interiormente a algo que es bello, eso significa que hay esos intervalos porque es allí dónde surgen. Los pensamientos no pueden reconocer lo profundo que es algo bello. El amor o la compasión no vienen a través de los pensamientos, vienen de una dimensión más profunda, y la gente que no tiene acceso a esa dimensión nunca experimenta la belleza, amor, compasión o una alegría más profunda del ser. En esta civilización loca (risas), hay personas que en su vida ya no tienen esa experiencia del amor, de la belleza, de una paz interior de vez en cuando, les falta todo eso y en aquellas personas el ruido mental sigue, sin interrupciones.

¿Cuál es el primer paso para acallar la mente?

Tomar conciencia de que esos espacios existen en un día normal. Estás mirando a un árbol o al cielo, a las nubes, y es un momento en el que no hay ningún pensamiento. Solamente la percepción y la conciencia a través de la cual la percepción sucede. Un espacio. El primer paso consiste en darse cuenta de que, sin hacer nada, algunos espacios existen en mi vida. Después se pueden buscar esos espacios activamente. Yo recomiendo hacer cosas que uno hace normalmente como lavarse las manos, tomar un café, ir de aquí a allí, entrar en la escalera, subirse al ascensor… tomando conciencia de acto y del momento, sin hacer de ello un medio para un fin sino un fin en sí mismo. Lavarse las manos sintiendo el agua, el jabón, secarse las manos… Solamente la percepción y la conciencia. Otra cosa que también recomiendo es cuando entras en tu coche, cierras la puerta y te quedas unos treinta segundos sin hacer nada, sentir el cuerpo, la vida dentro del cuerpo. No es mucho, 30 segundos, pero muchos de estos momentos en un día inician un cambio. Esos pequeños momentos en los que no pensamos sino que estamos conscientes sin pensar. Es más importante tener muchos momentos pequeños durante el día que estar en una meditación de media hora cada día y luego pasarse el día sin tener espacios. Entonces empieza un cambio, surge la conciencia no condicionada, la conciencia pura. Lo demás, los pensamientos, son una forma de conciencia condicionada por el

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pasado. Casi toda la gente está atrapada en un sentido del ‘yo’ que depende de los pensamientos condicionados y una imagen mental que tiene de “quién soy”, o sea una identidad que depende de los pensamientos. Eso significa moverse por la superficie de la vida sin nunca ir más profundamente. Una vida de ese modo se hace muy insatisfactoria, siempre hay sufrimiento. Si tu vida se desarrolla solamente en la superficie del ser, que es cuando te identificas siempre con los pensamientos, entonces le falta la profundidad y sufres.

Si no soy los pensamientos ¿Quién soy yo?

No eres los pensamientos, eres el espacio desde el cual surgen los pensamientos. ¿Y qué es ese espacio? Es la conciencia misma. La conciencia que no tiene forma. Todo lo demás en la vida tiene forma. En esencia somos esa conciencia sin forma que está detrás de los pensamientos. Pero para experimentarlo es necesaria una experiencia de quietud interior. Si yo tengo solamente un momento en el día de quietud alerta que me da un sabor de lo que es, ya entiendo lo que es la conciencia no condicionada, más allá del pensamiento. Una persona que no tiene ese momento, ni siquiera un momento, no puede entender nunca de qué estamos hablando ahora. No lo entendería.

En el mundo espiritual, hay una corriente que tiende a utilizar canalizaciones, maestros, guías, etc… Sin embargo, tus enseñanzas son muy sencillas, muy prácticas.

¿Qué diferencia hay entre estas dos vías de conocimiento?

Como lo veo yo, esta enseñanza va a la fuente. Hay otras enseñanzas que van a un nivel intermedio que todavía tiene una forma. Hay muchos

niveles y cada enseñanza tiene su lugar y la gente será atraída a la enseñanza que corresponde a su interior. Esta enseñanza no tiene nada que ver con la forma, va a la misma fuente del ser, y por eso es la más simple. Todas las intermedias son más complicadas y cuanto más cerca de la superficie, más complicadas, cuánto más profundas, más sencillas.

¿Has llegado a alguna conclusión de lo que hay después de la muerte?

De algún modo, casi puedo decir que he muerto ya porque si no estás identificado con la forma, lo que queda es lo eterno que no tiene forma. Entrar en eso conscientemente es encontrar la muerte antes de que la muerte te encuentre a ti (risas) y si entras ya en la dimensión que no tiene forma y has entrado en la muerte, te das cuenta de que lo que llamamos muerte en realidad es la vida, es la vida sin forma. La muerte es solamente la disolución de la forma y queda la vida, o lo que Jesús llama “vida eterna”. Por eso la muerte, incluso la muerte que sucede cerca de ti cuando se muere alguien, es siempre una posibilidad de realización espiritual. Detrás de cada muerte se esconde la gracia.

Entonces, ¿para qué estamos aquí?

Estamos aquí para que la conciencia pueda florecer a través de esta forma y entrar en el mundo de las formas para transformarlo. El propósito de la vida, en lo profundo, es ser como una puerta para la dimensión sin forma, que entonces entra en el mundo de las formas y convierte el mundo en algo que ya no es hostil.

En el libro Un mundo nuevo ahora, estableces una relación entre lo que está sucediendo en el mundo a nivel de catástrofes climáticas, etc., con el estado de conciencia de los seres

humanos. ¿Podrías desarrollar un poco esa idea?

Lo que uno experimenta como la vida exterior, las situaciones que uno encuentra, las cosas que pasan, las relaciones que tiene, es decir, el modo en que la persona experimenta la vida, es siempre un reflejo de su conciencia, de su estado interior, del estado de la mente. Si una persona, por ejemplo, siempre está rodeada de personas violentas, en cada situación encuentra violencia, significa que hay algo dentro que es una fuerza violenta, agresiva. Son inconscientes de esta situación, y una persona completamente inconsciente experimenta su propio estado como cosas que le pasan desde el mundo exterior. Si una persona así se hace conciente, de repente sería capaz de ver que dentro suyo existe violencia emocional o mental, entonces empieza la transformación.

¿Cómo crees que estará la humanidad dentro de 50 años?

Yo lo veo de este modo: Las cosas están empeorando y mejorando al mismo tiempo. Hay dos corrientes: la corriente inconsciente que desde miles de años ha sido la corriente dominante y se sigue haciendo cada vez más demente y creando cada vez más destrucción; al mismo tiempo está emergiendo la corriente de la consciencia nueva, no condicionada, espiritual. La pregunta es: ¿Hasta qué punto va a seguir el movimiento de la corriente

inconsciente? Sin duda va a tener un efecto cada vez más destructivo en el planeta pero al mismo tiempo se está desarrollando la consciencia nueva. Nadie sabe, ni yo tampoco lo sé, si la humanidad se está separando en dos especies diferentes. Es una posibilidad, que una parte de la humanidad no entre en la nueva conciencia y otra sí, entonces se hace una separación como dos especies diferentes. Otra posibilidad es que al

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mismo tiempo que hay cada vez más destrucción, la consciencia que está despertando llegue a un punto crítico y cuando lo alcance, los inconscientes se vean arrastrados a la conciencia también. Es muy posible que si encuentran destrucción y sufrimiento que ellos han generado, sean arrastrados a la consciencia nueva. Yo veo esas dos posibilidades pero como no soy clarividente, no sé lo que va a pasar. Aunque no creo que la vieja consciencia destructiva vaya a ser la dominante porque cada vez hay más gente que está despertando.

¿Crees que existe un plan para la evolución de la consciencia o es algo que se va definiendo sobre la marcha?

Las dos cosas. Hay una meta hacia dónde va el universo. Hay un impulso evolutivo y está yendo hacía un punto. En ese sentido creo que hay un plan, pero todos los detalles se desarrollan espontáneamente. Hay un plan muy grande que nunca nadie sería capaz de entender a través del pensamiento. A veces yo siento lo que es pero nunca podría expresarlo.

¿Cómo es un día ordinario en tu vida?

Muy simple. Yo pienso relativamente poco. En la vida diaria, si estoy con una persona, la escucho hasta que las palabras surjan, o si estoy en la calle comprando también tengo pocos pensamientos y reacciones. Las situaciones son como son. La vida es muy simple. Muy pocas veces pienso en el pasado y la atención está en la simplicidad. El momento presente siempre es bastante simple porque es solamente eso. La consciencia está en la simplicidad del momento presente. Hay paz incluso si algo no va bien. No llevo encima una identidad. Por ejemplo, en la enseñanza espiritual, la gente me llama maestro espiritual y ellos

piensan que es mi identidad pero yo lo veo simplemente como una función. Cuando estoy con un grupo de personas y estoy hablando, entonces soy el maestro espiritual, pero en el momento en que salgo de la sala dejo de ser el maestro espiritual inmediatamente y solamente hay una consciencia abierta que no lleva una imagen de quien soy. Porque cada imagen que llevas te va a conducir al sufrimiento. Voy por la calle sin ser nadie en particular, simplemente un espacio consciente. Das un paseo no como una persona sino como un espacio consciente, o estás tomando un café no como una persona, pensando en tu historia personal, simplemente como un espacio consciente, sin llevar las constantes definiciones de quien soy o hablándome de mi vida con esa voz interior que me cuenta cosas de mi vida: “no estoy contento con mi vida” o cosas así que son cuentos, pensamientos. (risas) Estas complicaciones, afortunadamente, no las tengo. (risas)

Aquí tienes los videos de la conferencia “Nueva conciencia” que Eckhart Tolle ofreció en Barcelona (en castellano).

Es curioso que tu nombre Eckhart, sea el mismo que el de un mistico alemán de la Edad Media llamado Meister Eckhart ¿Coincidencia?

El nombre que me pusieron al nacer no era Eckhart. Durante un tiempo soñaba con unos libros. Sabía que yo había escrito esos libros, pero cuando los miraba tenían escritos en la portada el nombre de Eckhart pero a pesar de eso sabía que yo había escrito estos libros. Unos días más tarde estaba andando por la calle, y un amigo me saludó y me llamó Eckhart, entonces me dijo, “no sé, es la palabra que me ha salido de la boca.” Esto sucedió en la época de mi transformación espiritual, y mi nombre antiguo ya no tenía vida. Fue la señal de que era el tiempo de cambiar, la vida me dio esas dos señales para hacerlo.

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E C K H A R T T O L L E Naturaleza: La Llevar tuEckhart Tolle … Dependemos de la naturaleza no solo para nuestra supervivencia física. Nos hemos perdido en el hacer, en el Cuando camines o descanses en la naturaleza, honra ese reino permaneciendo allí plenamente. También necesitamos a la naturaleza para que nos enseñe el camino a casa,el camino de salida de la prisión de nuestras mentes. pensar, en el recordar, en el anticipar: Serénate. Mira. Escucha. Observa como cada planta y animal son completamente ellos mismos. A diferencia de los humanos, no están divididos en dos. No viven a través de imagines mentales de sí mismos, estamos perdidos en un complejo laberinto, en un mundo de problemas. y por eso no tienen que preocuparse de proteger y potenciar esas imágenes. Hemos olvidado lo que las rocas, las Aquí y Ahora. … plantas y los animales ya saben. Nos hemos olvidado de ser: de ser nosotros mismos, de estar en silencio, de estar donde esta la vida: Todas las cosas naturales, además de estar unificadas consigo mismas, están unificadas con la totalidad. No se han apartado del entramado de la … totalidad reclamando una existencia separada: “yo”, y el resto del universo. Extracto del libro ‘El silencio habla’ Videos de la conferencia que Eckhart Tolle ofreció en Barcelona . Eckart Tolle es autor también de ‘El poder del Ahora’ y ‘Un mundo nuevo, ahora’. Entre otros. 6 www.altaeducacion.org " id="pdf-obj-5-4" src="pdf-obj-5-4.jpg">
E C K H A R T T O L L E Naturaleza: La Llevar tuEckhart Tolle … Dependemos de la naturaleza no solo para nuestra supervivencia física. Nos hemos perdido en el hacer, en el Cuando camines o descanses en la naturaleza, honra ese reino permaneciendo allí plenamente. También necesitamos a la naturaleza para que nos enseñe el camino a casa,el camino de salida de la prisión de nuestras mentes. pensar, en el recordar, en el anticipar: Serénate. Mira. Escucha. Observa como cada planta y animal son completamente ellos mismos. A diferencia de los humanos, no están divididos en dos. No viven a través de imagines mentales de sí mismos, estamos perdidos en un complejo laberinto, en un mundo de problemas. y por eso no tienen que preocuparse de proteger y potenciar esas imágenes. Hemos olvidado lo que las rocas, las Aquí y Ahora. … plantas y los animales ya saben. Nos hemos olvidado de ser: de ser nosotros mismos, de estar en silencio, de estar donde esta la vida: Todas las cosas naturales, además de estar unificadas consigo mismas, están unificadas con la totalidad. No se han apartado del entramado de la … totalidad reclamando una existencia separada: “yo”, y el resto del universo. Extracto del libro ‘El silencio habla’ Videos de la conferencia que Eckhart Tolle ofreció en Barcelona . Eckart Tolle es autor también de ‘El poder del Ahora’ y ‘Un mundo nuevo, ahora’. Entre otros. 6 www.altaeducacion.org " id="pdf-obj-5-6" src="pdf-obj-5-6.jpg">
E C K H A R T T O L L E Naturaleza: La Llevar tuEckhart Tolle … Dependemos de la naturaleza no solo para nuestra supervivencia física. Nos hemos perdido en el hacer, en el Cuando camines o descanses en la naturaleza, honra ese reino permaneciendo allí plenamente. También necesitamos a la naturaleza para que nos enseñe el camino a casa,el camino de salida de la prisión de nuestras mentes. pensar, en el recordar, en el anticipar: Serénate. Mira. Escucha. Observa como cada planta y animal son completamente ellos mismos. A diferencia de los humanos, no están divididos en dos. No viven a través de imagines mentales de sí mismos, estamos perdidos en un complejo laberinto, en un mundo de problemas. y por eso no tienen que preocuparse de proteger y potenciar esas imágenes. Hemos olvidado lo que las rocas, las Aquí y Ahora. … plantas y los animales ya saben. Nos hemos olvidado de ser: de ser nosotros mismos, de estar en silencio, de estar donde esta la vida: Todas las cosas naturales, además de estar unificadas consigo mismas, están unificadas con la totalidad. No se han apartado del entramado de la … totalidad reclamando una existencia separada: “yo”, y el resto del universo. Extracto del libro ‘El silencio habla’ Videos de la conferencia que Eckhart Tolle ofreció en Barcelona . Eckart Tolle es autor también de ‘El poder del Ahora’ y ‘Un mundo nuevo, ahora’. Entre otros. 6 www.altaeducacion.org " id="pdf-obj-5-8" src="pdf-obj-5-8.jpg">

Naturaleza: La

Llevar tu atención a una piedra, a un árbol o a un animal no significa pensar en ellos, sino simplemente percibirlos darte cuenta de ellos.

salida de la prisión de nuestras mentes

Entonces se te transmite algo de su esencia. Sientes lo profundamente que descansa en el Ser, completamente unificado con lo que es y con donde esta. Al darte cuenta de ello, tú también entras en un lugar de profundo reposo dentro de ti mismo.

Dependemos de la naturaleza no solo para nuestra supervivencia física.

Nos hemos perdido en el hacer, en el

Cuando camines o descanses en la naturaleza, honra ese reino permaneciendo allí plenamente.

También necesitamos a la naturaleza para que nos enseñe el camino a casa,el camino de salida de la prisión de nuestras mentes.

pensar, en el recordar, en el anticipar:

Serénate. Mira. Escucha. Observa como cada planta y animal son completamente ellos mismos. A diferencia de los humanos, no están divididos en dos. No viven a través de imagines mentales de sí mismos,

estamos perdidos en un complejo laberinto, en un mundo de problemas.

y por eso no tienen que preocuparse de proteger y potenciar esas imágenes.

Hemos olvidado lo que las rocas, las

Aquí y Ahora.

plantas y los animales ya saben. Nos hemos olvidado de ser: de ser nosotros mismos, de estar en silencio, de estar donde esta la vida:

Todas las cosas naturales, además de estar unificadas consigo mismas, están unificadas con la totalidad. No se han apartado del entramado de la

totalidad reclamando una existencia separada: “yo”, y el resto del universo.

Extracto del libro ‘El silencio habla’

Eckart Tolle es autor también de ‘El poder del Ahora’ y ‘Un mundo nuevo, ahora’. Entre otros.

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E C K H A R T T O L L E “Un mundo nuevo, Ahora”Alberto D. Fraile Oliver El libro “Un mundo nuevo, Ahora”, de Eckhart Tolle merece una atención especial. No es un libro cualquiera, es una verdadera bocanada de sabiduría. Su autor ya publicó una obra anterior titulada el “Poder del Ahora” (Ed. Gaia) que supuso un fenómeno editorial muy importante. Precisamente ese mismo fenómeno está eclipsando la aparición de su tercer título, “Un mundo nuevo, ahora” (Ed. Grijalbo). Este libro es una disección del ego y una explicación de la revolución de la conciencia que está experimentando la humanidad en nuestro tiempo extraordinarias, y por ello merece la pena leerlo y desde estas páginas lo recomendamos efusivamente. Se trata de un libro que ha nacido con el sabor de un clásico ya que traduce las enseñanzas espirituales al lenguaje de nuestro tiempo de una manera magistral, clara y sencilla. Cualquiera que se adentre en sus páginas se podrá percatar de que la persona que ha escrito este libro, sin duda, es uno de los sabios de nuestro tiempo. Alguien de ha tenido un auténtico despertar de conciencia y lo comparte con transparencia. En sus páginas, Tolle, indica la necesidad de que todos reconozcamos que el estado “normal” de la mayoría de seres humanos contiene un fuerte elemento de lo que podríamos llamar disfunción, e incluso locura. La mente humana es muy inteligente. Pero esa misma inteligencia está viciada de locura y la ciencia y la tecnología están magnificado el impacto destructivo que esa disfunción de la mente humana ejerce sobre el planeta, sobre otras formas de vida y sobre los humanos mismos. Todo ello está provocando un situación crítica: la destrucción de los bosques que producen oxígeno y de otras especies animales y vegetales; el maltrato a los animales en las granjas industriales; el envenenamiento de los ríos, los océanos y el aire. Impulsados por la codicia, ignorantes de nuestra conexión con la totalidad, los humanos persistimos en una conducta que, si continúa sin control, no puede dar como resultado más que nuestra propia destrucción. Podemos ser víctimas de la codicia de nuestro ego. Frente a esta realidad, Tolle tiene una buena noticia: existe la posibilidad de una transformación radical de la conciencia humana. Para ello, el primer paso es, precisamente, reconocer la propia locura y eso pasa por desenmascarar al ego, porque la disfunción de la mente humana centrada en el ego es la que está poniéndonos en peligro. Eckhart Tolle con el Dalai Lama A esta pregunta es a la que magistralmente responde “Un mundo nuevo, ahora”. La mayoría de la gente está completamente identificada con la voz de su cabeza – el torrente incesante de pensamiento involuntario y compulsivo y las emociones que lo acompañan- que podríamos describirla como poseída por su mente. “La voz dentro de la cabeza tiene vida propia. La mayoría de la gente está a merced de esa voz, está poseída por el pensamiento, por la mente. “Cuando eres completamente inconsciente de esto, crees que el pensador eres tú. Eso es la mente egótica. La llamamos egótica porque hay un sentido del yo (ego) en cada pensamiento, en cada recuerdo, interpretación, opinión, punto de vista, reacción, emoción. En términos espirituales, esto es la inconsciencia. Por supuesto, tu pensamiento, el contenido de tu mente, está condicionado por el pasado: educación, cultura, entorno familiar, etc. El núcleo central de toda la actividad de la mente consiste en ciertos pensamientos y emociones repetitivos y persistentes, y en pautas de reacción con las que nos identificamos con más fuerza. Esa entidad es el ego mismo.” El ego se alimenta de la atención de los otros, que, al fin y al cabo, es una forma de energía psíquica. Necesita constante reconocimiento porque la acción básica que gobierna toda su actividad es el miedo a no ser nadie, www.altaeducacion.org 7 " id="pdf-obj-6-4" src="pdf-obj-6-4.jpg">
E C K H A R T T O L L E “Un mundo nuevo, Ahora”Alberto D. Fraile Oliver El libro “Un mundo nuevo, Ahora”, de Eckhart Tolle merece una atención especial. No es un libro cualquiera, es una verdadera bocanada de sabiduría. Su autor ya publicó una obra anterior titulada el “Poder del Ahora” (Ed. Gaia) que supuso un fenómeno editorial muy importante. Precisamente ese mismo fenómeno está eclipsando la aparición de su tercer título, “Un mundo nuevo, ahora” (Ed. Grijalbo). Este libro es una disección del ego y una explicación de la revolución de la conciencia que está experimentando la humanidad en nuestro tiempo extraordinarias, y por ello merece la pena leerlo y desde estas páginas lo recomendamos efusivamente. Se trata de un libro que ha nacido con el sabor de un clásico ya que traduce las enseñanzas espirituales al lenguaje de nuestro tiempo de una manera magistral, clara y sencilla. Cualquiera que se adentre en sus páginas se podrá percatar de que la persona que ha escrito este libro, sin duda, es uno de los sabios de nuestro tiempo. Alguien de ha tenido un auténtico despertar de conciencia y lo comparte con transparencia. En sus páginas, Tolle, indica la necesidad de que todos reconozcamos que el estado “normal” de la mayoría de seres humanos contiene un fuerte elemento de lo que podríamos llamar disfunción, e incluso locura. La mente humana es muy inteligente. Pero esa misma inteligencia está viciada de locura y la ciencia y la tecnología están magnificado el impacto destructivo que esa disfunción de la mente humana ejerce sobre el planeta, sobre otras formas de vida y sobre los humanos mismos. Todo ello está provocando un situación crítica: la destrucción de los bosques que producen oxígeno y de otras especies animales y vegetales; el maltrato a los animales en las granjas industriales; el envenenamiento de los ríos, los océanos y el aire. Impulsados por la codicia, ignorantes de nuestra conexión con la totalidad, los humanos persistimos en una conducta que, si continúa sin control, no puede dar como resultado más que nuestra propia destrucción. Podemos ser víctimas de la codicia de nuestro ego. Frente a esta realidad, Tolle tiene una buena noticia: existe la posibilidad de una transformación radical de la conciencia humana. Para ello, el primer paso es, precisamente, reconocer la propia locura y eso pasa por desenmascarar al ego, porque la disfunción de la mente humana centrada en el ego es la que está poniéndonos en peligro. Eckhart Tolle con el Dalai Lama A esta pregunta es a la que magistralmente responde “Un mundo nuevo, ahora”. La mayoría de la gente está completamente identificada con la voz de su cabeza – el torrente incesante de pensamiento involuntario y compulsivo y las emociones que lo acompañan- que podríamos describirla como poseída por su mente. “La voz dentro de la cabeza tiene vida propia. La mayoría de la gente está a merced de esa voz, está poseída por el pensamiento, por la mente. “Cuando eres completamente inconsciente de esto, crees que el pensador eres tú. Eso es la mente egótica. La llamamos egótica porque hay un sentido del yo (ego) en cada pensamiento, en cada recuerdo, interpretación, opinión, punto de vista, reacción, emoción. En términos espirituales, esto es la inconsciencia. Por supuesto, tu pensamiento, el contenido de tu mente, está condicionado por el pasado: educación, cultura, entorno familiar, etc. El núcleo central de toda la actividad de la mente consiste en ciertos pensamientos y emociones repetitivos y persistentes, y en pautas de reacción con las que nos identificamos con más fuerza. Esa entidad es el ego mismo.” El ego se alimenta de la atención de los otros, que, al fin y al cabo, es una forma de energía psíquica. Necesita constante reconocimiento porque la acción básica que gobierna toda su actividad es el miedo a no ser nadie, www.altaeducacion.org 7 " id="pdf-obj-6-6" src="pdf-obj-6-6.jpg">

“Un mundo nuevo, Ahora” de Eckhart Tolle

El libro “Un mundo nuevo, Ahora”, de Eckhart Tolle merece una atención especial. No es un libro cualquiera, es una verdadera bocanada de sabiduría. Su autor ya publicó una obra anterior titulada el “Poder del Ahora” (Ed. Gaia) que supuso un fenómeno editorial muy importante. Precisamente ese mismo fenómeno está eclipsando la aparición de su tercer título, “Un mundo nuevo, ahora” (Ed. Grijalbo). Este libro es una disección del ego y una explicación de la revolución de la conciencia que está experimentando la humanidad en nuestro tiempo extraordinarias, y por ello merece la pena leerlo y desde estas páginas lo recomendamos efusivamente. Se trata de un libro que ha nacido con el sabor de un clásico ya que traduce las enseñanzas espirituales al lenguaje de nuestro tiempo de una manera magistral, clara y sencilla. Cualquiera que se adentre en sus páginas se podrá percatar de que la persona que ha escrito este libro, sin duda, es uno de los sabios de nuestro tiempo. Alguien de ha tenido un auténtico despertar de conciencia y lo comparte con transparencia.

En sus páginas, Tolle, indica la necesidad de que todos reconozcamos que el estado “normal” de la mayoría de seres humanos contiene un fuerte elemento de lo que podríamos llamar disfunción, e incluso locura. La mente humana es muy inteligente. Pero esa misma inteligencia está viciada de locura y la ciencia y la tecnología están magnificado el impacto destructivo que esa disfunción de la mente humana ejerce sobre el planeta, sobre otras formas de vida y sobre los humanos mismos. Todo ello está provocando un situación crítica: la destrucción de los bosques que producen oxígeno y de otras especies animales y vegetales; el maltrato a los animales en las granjas industriales; el envenenamiento de los ríos, los océanos y el aire. Impulsados por la codicia, ignorantes de nuestra conexión con la totalidad, los humanos persistimos en una conducta que, si continúa sin control, no puede dar como resultado más que nuestra propia destrucción. Podemos ser víctimas de la codicia de nuestro ego.

Frente a esta realidad, Tolle tiene una buena noticia: existe la posibilidad de una transformación radical de la conciencia humana. Para ello, el primer paso es, precisamente, reconocer la propia locura y eso pasa por desenmascarar al ego, porque la disfunción de la mente humana centrada en el ego es la que está poniéndonos en peligro.

Eckhart Tolle con el Dalai Lama

A esta pregunta es a la que magistralmente responde “Un mundo nuevo, ahora”. La mayoría de la gente está completamente identificada con la voz de su cabeza – el torrente incesante de pensamiento involuntario y compulsivo y las emociones que lo acompañan- que podríamos describirla como poseída por su mente. “La voz dentro de la cabeza tiene vida propia. La mayoría de la gente está a merced de esa voz, está poseída por el pensamiento, por la mente. “Cuando eres completamente inconsciente de esto, crees que el pensador eres tú. Eso es la mente egótica. La llamamos egótica porque hay un sentido del yo (ego) en cada pensamiento, en cada recuerdo, interpretación, opinión, punto de vista, reacción, emoción. En términos espirituales, esto es la inconsciencia. Por supuesto, tu pensamiento, el contenido de tu mente, está condicionado por el pasado: educación, cultura, entorno familiar, etc. El núcleo central de toda la actividad de la mente consiste en ciertos pensamientos y emociones repetitivos y persistentes, y en pautas de reacción con las que nos identificamos con más fuerza. Esa entidad es el ego mismo.”

El ego se alimenta de la atención de los otros, que, al fin y al cabo, es una forma de energía psíquica. Necesita constante reconocimiento porque la acción básica que gobierna toda su actividad es el miedo a no ser nadie,

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el miedo a no existir, el miedo a la muerte. Todas sus actividades está concebidas en último término para eliminar este miedo, pero lo máximo que puede hacer el ego es taparlo temporalmente con una relación intima, una nueva posesión, una victoria en esto o en lo otro. “El miedo surge porque el ego nace de la identificación con la forma, y en el fondo sabe que ninguna forma es permanente, que todas son efímeras. La conciencia de la impermanencia de todas las formas nos hace despertar a la dimensión de la no forma que hay en nosotros y salir de la prisión del ego que nos limita y nos conduce a luchar y competir constantemente con la naturaleza y el resto de seres humanos.”

Consumismo

El ego tiende a equiparar tener con Ser –dice Tolle-. “Cuanto más tengo más soy. El ego vive a base de comparaciones. El modo en como te ven otros se convierte en cómo te ves a ti mismo. En la mayoría de los casos, el sentido de la valía que tiene el ego está ligado a lo que vales a los ojos de los demás. Necesitamos que otros nos den un sentido del yo. Y si vives en una cultura que equipara en gran medida lo que vales con lo que tienes y cuánto tienes, si no podemos ver a través de ese engaño colectivo, estaremos condenados a perseguir cosas durante el resto de nuestra vida, con la vana esperanza de descubrir lo que valemos así completar el sentido del yo. El ego se identifica con tener, pero su satisfacción al tener es relativamente por profunda y dura poco”. Oculta en su interior, sigue habiendo una arraigada sensación de insatisfacción. “Todavía no tengo suficiente” que para el ego significa “todavía no soy suficiente”.

Lo que mantiene en marcha la llamado “sociedad de consumo” es el

hecho de que intentar encontrarte a ti mismo a través de las cosas no funciona. La satisfacción del ego dura poco, y tú sigues buscando más, comprando, consumiendo.

La identificación del ego con las cosas crea apega a las cosas, obsesión por las cosas, lo que a su vez crea nuestra sociedad de consumo y sus estructuras económicas, donde la única medida de progreso es siempre más. La búsqueda descontrolada de más, de crecimiento infinito, es una disfunción y una enfermedad. Es la misma disfunción que presenta la célula cancerosa, cuyo único objetivo es multiplicarse, inconsciente de que está provocando su propia destrucción al destruir el organismo del que forma parte.

Hay personas que han renunciado a todas sus posesiones pero tienen un ego más grande que algunos millonarios. El ego espiritual también existe, algunos lideres espirituales se creen hasta tal punto el papel que están representando que está función se apodera de ellos y se convierten el papel que representan. El contenido del ego ha cambiado, pero la estructura de mental que lo mantiene vivo no cambió. Ningún ego puede durar mucho sin la necesidad de más. Así pues, desear mantiene vivo al ego mucho más que tener. La inquietud, el insomnio, la angustia, la insatisfacción son el resultado de deseos incumplidos.

“Hacer lo que se requiere de ti en cualquier situación, sin que ello se convierta en un papel con el que te identifiques, es una lección imprescindible en el arte de vivir, y todos estamos aquí para aprenderla. Te vuelves más poderoso en todo lo que haces si la acción se realiza por si misma, y no como un medio para proteger, realzar o dar forma a tu papel-identidad”.

En un mundo de personalidades que representan papeles pocas personas que no proyectan una imagen creada por la mente, sino que actúan desde el núcleo profundo de su Ser, las que no intentan parecer más de lo que son, sino que son simplemente ellas, destacan entre las demás y son las únicas que representan una verdadera diferencia en este mundo. Son los que traen la nueva conciencia.

Atrapado en el tiempo

Según Eckart Tolle, “la decisión de hacer que el momento presente sea tu amigo representa el final del ego. El ego vive del tiempo. Cuanto más fuerte es el ego, más se apodera el tiempo de tu vida”. La vida, que es ahora, se ve como un “problema”, y acabas viviendo en un mundo de problemas que hay que resolver para poder ser feliz, realizarte… El problema es que por cada problema que resuelves surge otro. Mientras el momento presente se vea como un obstáculo, los problemas no pueden tener fin.

“El tiempo –es decir, el pasado y el futuro- es lo que alimenta al falso yo creado por la mente, y el tiempo está en tu mente. Es una estructura mental necesaria para la percepción sensorial, indispensable para propósitos prácticos, pero es el mayor impedimento para conocerte a ti mismo. El tiempo es la dimensión horizontal de la vida, la capa superficial de la realidad. Pero también está la dimensión vertical de la profundidad, a la que solo se puede acceder por el portal del momento presente.”

Eliminar el tiempo de la conciencia – es decir, vivir solo el momento presente- el eliminar

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Más allá del pensamiento

Un porcentaje de la humanidad todavía relativamente pequeño, pero en rápido crecimiento, está experimentando ya en su interior la descomposición de los viejos patrones mentales del ego y la emergencia de una nueva dimensión de conciencia. Según este inspirado escritor: “Lo que está surgiendo ahora no es un nuevo sistema de creencias, una nueva religión, ideología espiritual o mitología. Estamos llegando al final, no solo de las mitologías, sino también de las ideologías y los sistemas de creencias. El camino va más allá del contenido de tu mente, más allá de tus pensamientos. De hecho, la parte esencial de la nueva conciencia es la trascendencia del pensamiento, la nueva capacidad de elevarse por encima del pensamiento, de hacer realidad una dimensión dentro de ti mismo infinitamente más vasta que el pensamiento.”

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La mente humana tiene un elemento L muy grande de disfunción, casi de locura, basta ver la historia del siglo XX. Pero creo que estamos ante un cambio de conciencia.

¿Por qué?

Recibo a diario cientos de cartas y correos de gente de todo el mundo que está experimentando esa transformación. Cuando se alcance un número crítico, veremos un cambio global.

¿Y en qué consiste ese cambio individual que será global?

En tomar conciencia de que dentro de la mente hay una voz que constantemente habla: es el diálogo interior.

Ruido ...

Dicen los psicólogos que el 98% de los pensamientos cotidianos son repeticiones de pensamientos antiguos. La mayoría de la gente se ha identificado con esa voz, cree que ella es la voz.

¿Y qué somos?

El sentido de lo que soy, del yo, deriva de los pensamientos, de esa voz que me cuenta mi historia personal y las cosas con las que me identifico. Pero más allá de este yo superficial hay un yo más profundo con el que hemos perdido el contacto.

¿No somos un conjunto de vivencias y sentimientos?

Nos identificamos con el pasado y nos proyectamos en el futuro. Nuestra mente busca la realización en el momento próximo: dentro de una hora, un mes o cinco años. Vivimos tratando de llegar al

momento siguiente, y eso se ha convertido en un patrón mental que nos hace vivir en un estado perpetuo de insatisfacción, porque no realizamos lo más importante que hay en la vida, que es el momento presente.

¿Cómo cambiar ese patrón mental?

El primer paso es tomar conciencia de que hay una voz en mi mente que es en realidad un antiguo pensamiento que se repite. El segundo paso es hacerse más consciente de nuestra relación con el momento presente; es decir, preguntarse muchas veces al día cuál es mi relación con el momento presente: ¿trato ese momento como si fuera mi amigo o mi enemigo?

Entiendo.

O estamos en una situación de oposición al momento presente (no me gusta donde estoy, esto no

debería pasar, no me gusta lo que

haces

...

),

o simplemente lo

utilizamos para llegar al momento próximo en el que me gustaría estar. Así la vida se pierde.

¿Qué hacemos?

Siendo consciente, tengo el poder de elegir transformar el presente en un amigo. La vida y el momento presente son lo mismo, no aceptarlo es estar contra la vida.

Pero hay trabajos que terminar, proyectos ...

No estoy hablando de tiempo de reloj sino de tiempo psicológico. La mente es una herramienta útil: tengo ese proyecto y le dedico un tiempo de reloj con presencia. La disfunción es proyectarse mentalmente en el futuro, pensar que quieres acabar mientras estás en ello, eso es el estrés. Le daré algunos consejos:

empiece por sentir la vida dentro de su cuerpo.

¿Cómo?

Cierre los ojos y pregúntese cómo puede saber si su mano todavía está ahí; entonces la atención va de la cabeza - donde normalmente reside- a la mano: sentirá una cierta vitalidad en ella. Esa energía, ese calor, puede sentirlo en el resto del cuerpo. Sentir el cuerpo puede ser un ancla para el momento presente. Basta un minuto, pero hay que hacerlo varias veces al día.

¿Sentir la vida más allá de los pensamientos?

Exacto, cada vez que lo haces estás presente. Otro consejo es tomar conciencia de las percepciones sensoriales. Si quiere entrar en el momento presente, ancle parte de la atención en el cuerpo y el resto en percibir lo que le rodea. La compulsión de nombrar lo que vemos y enjuiciar desaparece.

En el hacer nos perdemos.

Porque el ruido mental nos controla. Otra práctica es hacer las cosas cotidianas con consciencia, cosas que hasta ahora eran un medio para llegar a un fin. Sienta el agua fría cuando se lava las manos.

No pensar, percibir.

Así es, introducir poco a poco presencia en la vida, darle calidad. El momento presente no es lo que sucede sino tu consciencia. Debemos introducir esa dimensión en nuestra vida y durante un tiempo la vieja consciencia vendrá y nos perderemos en ella, pero volveremos a despertarnos.

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¿Y las emociones?

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Son una reacción del cuerpo a los pensamientos. Si la mente me dice que una situación es mala o desagradable, el cuerpo lo acepta como realidad y tengo emociones negativas. Transformamos casi toda nuestra vida en algo problemático.

El sufrimiento se acumula ...

Los pensamientos crean emociones, emociones que a su vez refuerzan viejos dolores emocionales. Pero si estás presente, el cuerpo dolor, como yo lo llamo, no puede utilizar tus pensamientos. Sabes que sientes frustración o rabia, pero no te identificas con ello.

¿Cómo romper la distancia con los otros?

Por medio de los pensamientos yo me interpreto a mí mismo, me nombro mi vida como buena o mala, defino mi existencia por medio de palabras. Yo me lo hago a mí mismo y lo hago con las otras personas, ésa es la separación que cada persona siente:

la pantalla mental que surge cuando lo único que tienes son tus pensamientos.

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