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UN HOMBRE Y UNA MUJER

Familia Nordestrom

Don Enrique Nordenstrom nació en la Capital Federal el 9 de noviembre de 1851, su padre, Eulogio Carlos, era descendiente de noruegos y su madre, Damiana Sosa, era oriunda de la provincia de Corrientes. De joven salió de Capital Federal hacia el interior de la provincia de Buenos Aires. Recorrió distintos pueblos desempeñándose como maestro. En 1881 conoce en Tandil a Florencia Ochagavía, su futura esposa, quien lo acompañará en su recorrida hasta su asiento definitivo en Neuquén Capital, junto a su numerosa familia, compuesta por catorce hijos: Enrique Ignacio, Damiana Amelia, Argentina, Ismael, Raúl, Juan, Margarita, Edunio, Emma, Isolina, Eva, Abel, Elena y Julio.

De cómo llegaron a la ciudad de Neuquén, existen dos versiones. La de su hijo Julio, que dice que cansados del frío del sur se trasladaron a Neuquén. Y otra que narra Rodolfo Moré recordando historias que escuchaba cuando era niño en “La Florencia”. Cuenta que ante el conflicto limítrofe con Chile, del siglo XIX, don Enrique ofrece al Comandante que se encontraba en la frontera de Junín de los Andes a su hijo mayor, Enrique Ignacio, para que defendiera a la patria. Pero el Comandante no lo acepta por ser menor de edad y le pide a don Enrique desalojar la Cordillera, que se fuera con su familia hacia el centro, porque las relaciones con Chile estaban muy tensas y era muy peligroso. Fue así que decidieron venir a Neuquén. Llegaron en el año 1902, en el mismo año que llegó el tren y antes que se instalara la capital. Le fueron entregados dos solares de las quintas 24 y 39. Recién en el año 1912 el Superior Gobierno Nacional le otorgó los títulos de propiedad definitivos de ambas quintas. En la quinta 24 construyeron su hogar, al que llamaron “La Florencia”, así decía en la fachada de la casa. Julio, hijo del matrimonio, recuerda en su libro Memorias de un Cartero que cuando él nació (el 21 de noviembre de 1907) la casa ya estaba casi terminada. Casa que hoy se conserva con algunas mejoras y los vecinos la podemos reconocer fácilmente.

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Dona Florencia y Don Moré en la puerta de la residencia “La Florencia”

Don Enrique Nordestrom en su viaje a Egipto

Instalada la familia en Neuquén rápidamente se incorporó a la vida del lugar. Así don Enrique, por la capacidad demostrada, fue designado el 29 de mayo de 1909 Presidente del Consejo Municipal, equivalente hoy al de Intendente, cargo ad honoren que ocupó hasta el 12 de abril de 1911. Él no fue el único de su familia que dirigió los destinos de la ciudad. Su hijo Enrique Ignacio fue elegido por elección popular como Presidente del Consejo Municipal el 15 de febrero de 1928 y renunció al año siguiente.