El presente artículo se publicó por primera vez en el número 9 de la Revista del seminario de enseñanza y titulación (págs.

41-68) en mayo de 1987, editada por el Seminario de Enseñanza y Titulación de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Dicho número fue impreso en los talleres de impresión del plantel Naucalpan del Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM. elias_loyola@hotmail.com

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los escribí siguiendo el esquema de mis clases —decía a mis alumnos. advertidos. donde la reprobación alcanza porcentajes tan grandes que a cualquiera le da miedo. aunque está hecho sin seccionarlo. podrían identificar fácilmente a algunas personas según las palabras—. Estas notas. Me gusta mucho estar aquí pues platico y me divierto con los amigos. pretendió ser un trabajo colectivo con los alumnos de dos grupos de matemáticas (154 y 157 en el año 1984) donde pudiesen participar no sólo a manera de comunicación crítica sino también de autoreflexión personal y grupal sobre nuestro respectivo quehacer (aprender y enseñar). una de ellas es cómo aprendo y qué me hace ser similar o distinto a los demás.EL TETRAEDRO POR: ELÍAS LOYOLA CAMPOS ACLARACIÓN : El siguiente escrito fue realizado con finalidades muy concretas. Sin quererlo me he puesto a reflexionar en muchas cosas. ¡Claro. no son una simple relatoría. sólo resta la opinión del lector para ver si esto cumple con las dos últimas finalidades que se enunciaron. desde luego. La segunda finalidad era lograr una exposición donde se aprecian aspectos metodológicos de mi práctica docente. creo que sería bueno hacer una novela titulada Bajo el sol de la explanada. los comentarios de lo que les sucedió en casa y las conversaciones “de pasillo” de mis alumnos. por ejemplo de cómo es que sigo en la escuela si no sé todavía si esto es lo que deseo. el objetivo fue cubierto en gran medida y hubo gran satisfacción por parte de quienes mayormente contribuyeron en esto. Después de todo. 2 . tomando en cuenta los datos que trajeron los alumnos. Así. ¡Qué rompecabezas puede tener menos de dos piezas! En el escrito. sino que buscan manifestar una posición personal. aunque sólo sea de manera subyacente. pues la primera de ellas sí se cumplió. donde pueda contar todas las peripecias que pasa un alumno común para poder seguir asistiendo a la escuela y poder estar con los amigos. La primera. cuando desde mi salón miro hacia abajo. el héroe de mi novela sería yo: Luis! Dejaré para otro momento esa veta literaria que es el “rebane” fuera de clase y por ahora les contaré algo de lo que ha influido en mi formación en este semestre. aunque me dicen que todavía me falta mucho para salir de ella. como otras que ya he escrito en este género de lectura ágil al cual clasificaría como coloquial y didáctico. pueden reconocerse dos partes: El planteo y tratamiento matemático del rompecabezas y. ¡INICIAMOS! En este semestre me han ocurrido muchas cosas. aunque algunos exageran cuando dicen que la escuela parece balneario ya que los patios están siempre llenos de muchachos que toman en sol. al respecto. pues con mis dieciséis años aún siento que no me he percatado de muchas cosas. y a la que dediqué más esfuerzo por ser mi mayor interés. creo haber terminado ya con las inestabilidades emocionales que me provocó la adolescencia. Una tercera finalidad era la de hacer un ensayo monográfico sobre este singular rompecabezas mínimo. la clase que está aquí narrada en realidad sucedió en diversos momentos. Por lo demás. la pretensión de dar una explicación a la dificultad para resolverlo. que sin duda reconocerían en la lectura muchos diálogos exactos y aunque empleé unos cuantos nombres. previa aceptación de nuestros padres al ver las calificaciones ¡Cuánto trabajo cuesta sacarse una S (Suficiente)! y sobre todo en matemáticas. ante la problemática educativa.

y en particular sobre cómo vencer las dificultades que presentan las matemáticas. es decir si está plano o alabeado. Nada de lo que el maestro había dicho parecía extraño.. 3 . la forma de ellas.. —Lo que pregunto es si este cuadrilátero será plano o no. —¿Estará alabeado? —continuó. —¡Un cuadrilátero! —contestamos casi a coro. De inmediato recordamos un comentario que él nos había hecho sobre el manejo de vocabulario esperado en un bachiller y la relación de vocabulario de habla contra vocabulario de escucha. ¡Todas ellas las contestamos con facilidad! teníamos en el pizarrón un dibujo trazado por él.El profesor inicia una clase más de Matemáticas III diciendo: “Seguramente ustedes conocen el tetraedro regular e incluso han construido uno con cartulina”. ¿Por qué le gusta poner cosas complicadas? —¡Cállate. —Por favor. dando una argumentación para ello. de búsqueda y cuestionamiento constantes.. pero nos sonaba distinto: ¡Habló de nosotros!. —Qué incongruente —murmuraron algunos que estaban muy animados. a quien le molestaban las pedanterías y volteó la cabeza en otra dirección. pero también su gesto dejaba claro que teníamos que buscar el significado preciso de la palabra. busquen esta palabra en el diccionario para que entiendan mejor su significado —dijo al tiempo que hacía un gesto que a las claras decía “Seré paciente en mi trabajo. pero tampoco era una regla sencilla para lograr el aprendizaje. excluyendo a dos de ellas opuestas entre sí. cantidad de vértices y aristas. al menos así nos pareció pues cuando imitaba los comentarios que hacían los alumnos siempre veíamos en él a uno u otro compañero del grupo del año pasado y hasta creíamos que a quienes imitaba era a los que escuchábamos. —¿? ¿Ala. El profesor había hablado en las primeras clases sobre lo dedicados y sistemáticos que teníamos que ser en el estudio en todas las asignaturas.. —¿Qué pasa si unimos estos cuatro puntos de manera consecutiva? —preguntó. Ciertamente el mensaje ya no era hueco. LA CONGRUENCIA. —Es plano —dijo el “sabelotodo” del grupo.! —chistó en voz baja Carlos. Nos pregunta sobre el número de caras. tan sencillo que estaba todo. requería de trabajo permanente. que en ese momento estaba queriendo cumplir la promesa que se había hecho a sí misma: “Me esforzaré por aprender matemáticas”. no me dejas entender! —replicó Susana. así como las razones por las que se fracasa con más frecuencia en ellas. Si se quiere decir en forma sencilla. en el cual era fácil descubrir lo que el maestro pedía. Todo iba muy bien hasta que entró en la parte escabrosa del asunto. chocante y breve: “Sólo hay que razonar y estudiar”. —¡A la.. qué? —A-la-bea-do —dijo al tiempo que escribía la palabra en el pizarrón. un rombo para mayor especificación”. sean pacientes con el suyo”. y ese cuadrilátero es un paralelogramo. señalando los puntos medios de las aristas. Empleó un resultado matemático que era claro: —Un paralelogramo siempre está en un plano. —Ya nos va a meter otra vez en problemas este cuate. Era claro que el contexto nos sugería lo que significaba alabeado..

no te gusta el rectángulo! —¿Quieres los lados iguales? —dijo. “¡Lo van a hacer pinole!”.. Ahora le quedaba claro a José: un rombo no es necesariamente un cuadrado. ¡siempre viene una aclaración del profesor! ¿Por qué sentimos todas las veces esto. ¿Por qué nos sucede así? 4 . —¿Cómo está eso de que los rombos son cuadrados? —le preguntó el maestro. en su mente.. —contestó José—. sus ideas se habían acercado más a los conceptos de conjunción y contención. —Está en la intersección de estos dos conjuntos. argumentó. —Bueno. —¿El cuadrado es un rectángulo o no? —preguntó el profesor mientras pintaba un cuadrado entre las dos figuras anteriores. mira cómo se lanza un semejante a las ruedas de una locomotora. pero sí. —Porque sus lados son iguales —contestó Jesús. y.—¿Cómo sabes que es un rombo? —lo atajo el maestro. —¿A todos le parece rombo? —¿Qué es un rombo? me preguntó José. Pero contrario a nuestra expectativa eterna. esto es. ante esas situaciones. Yo. hecho estaba” se esperaba un regaño. parecía todavía asustado. No pude detenerlo. “con un ojo al gato y otros al garabato”. Demasiado tarde. mientras pintaba un rombo que no era rectángulo. el matemático había escuchado. —¡Ah. Aunque “lo hecho. al tiempo que encerraba en un ovoide al rectángulo y al cuadrado.. pero también tiene todos sus lados iguales! —replicó José. —Pero… ¿y el cuadrado? —dijo perplejo José. pensé. —¡Sí. y con otro más al cuadrado y al rombo. sus lados iguales. aunque nunca sucede? ¿Será nuestra inseguridad? ¿Será motivado por este maestro o por los que hemos tenido? —¿Esta figura. En su rostro había una sonrisa. no tiene los lados iguales. entonces es un rectángulo y es un rombo simultáneamente —concedió el profesor. impotente. me sentí como quien. A pesar de ello.. te parece un rombo? —inquirió pintando un rectángulo alargado. en nuestro interior. no tenía sus ángulos rectos. —¡Entonces es el cuadrado! —me dijo con aire triunfal. —¡Pues sí! —contestó José con gran seguridad. —¡No!. José movió la cabeza afirmativamente y se sentó. al tiempo que elevaba la voz para decirlo al profesor. enchuequé la boca hacia donde estaba él para decirle que era el cuadrilátero que tenía sus lados iguales.

Una vez que estuvo construido el tetraedro. ¿Lo había planeado así el maestro? ¿Serán ellos o seremos nosotros los culpables del miedo a esta asignatura? El profesor recapituló y pidió que construyéramos un tetraedro. todas las caras son congruentes.. Le estaba entendiendo a todo. pero con interrogaciones. —¿Un cuadrado? —preguntaron otros al tiempo que apartaban la vista de sus malhechas figuras. Ahora sí había entendido. —Por esta razón todos los lados de cuadrilátero son segmentos congruentes —dijo Susana y escribió la argumentación. —En puntos homólogos. según el postulado LLL.. Dibujó el desarrollo de éste y nos pidió que lo hiciéramos rápido. Ella se sobresaltó y el escalofrío recorrió su cuerpo. sabiéndose observada por todos. —Es decir. se acercó a Susana y por medio de preguntas. ¡quería que todos la vieran! Pasó por donde estaba Jesús y lo miró disimulando indiferencia. cortar. —dijo Susana mostrando más seguridad. Y el eco. ¡A trabajar! —ordenó el profesor. pues. —exclamó Susana—. —Sí son triángulos equiláteros y sus lados congruentes.. en tanto que recorría las filas y propiciaba discusiones en grupos pequeños. gesto que provocó en el profesor una sonrisa. o equivalentes —precisó el supuesto “ogro”. ¡Desde que estuvimos en la primaria no hacíamos esto! —¿Qué tipo de rombo es el que apareció en el corte? —¡Un cuadrado! —se escuchó como un pequeño coro. —¡Gracias! —le dijo el maestro y la invitó a ocupar su lugar.. —¡Es claro!. al contrario de lo que había sentido cuando se levantó. nos pareció que dibujar. se fue lentamente a su silla. la guió para que ella llegara primero a la demostración.. empleando la regla y el compás. nos pidió que pintáramos sobre la figura las líneas que formaban al cuadrilátero y por ahí cortáramos.—¿Por qué razón afirma Jesús que ese cuadrilátero es un rombo? —preguntó a todo el grupo mientras extendía el gis hacia Susana. 5 .. Las pocas tijeras que había en el grupo circularon mucho. Mientras. ¡no se valía! Segura estaba que no podría concentrarse en la materia. y se fijaron en la piezas de sus compañeros. tienen las mismas medidas —acotó el maestro. pegar. le confirmaba con sus ojos castaños y claros que el catedrático era un incongruente. y a todas ellas las cortamos por una línea… bueno. volver a cortar y observar. pero jugarle así. hacía a la geometría más clara y fácil. Tomó el gis y mirando a Carlos. que algunos intentábamos escuchar para llegar más rápido a la solución. Susana se sentía sola al frente… Una vez que el maestro se aseguró de que en el salón todos pretendíamos demostrar la afirmación del “sabelotodo”. a cada una de ellas la cortamos con un segmento de la misma manera.

Luis tiene razón. —¿No que sí era cuadrado? ¿Por qué lo pinta como un rombo que no es rectangular? — Alegó Carlos desconcertado. ya lo hiciste Luis! —Sí.? —Pues. fingiendo una vocecita chillona. —Sí.. —Bueno.. por muy bien que hiciera las medidas con este transportador. —Sí —dijo el profesor—.. —Bueno. —¡Aghh! —gritaron los que nunca hacen la tarea —“Demostrar que es un cuadrado” — concluyeron la broma.. ya lo demostró Susana —le respondí. los opuestos miden lo mismo pues es un paralelogramo. —¿Parece? ¿No lo construiste bien? —me preguntó. ¡Ah. ¡Tarea!. compás.) 6 .. que midieran 89º59’ y 90º01’. pero también van a hacer dos piezas similares. ¡Te faltan! —No.Supongan que le ponemos tapa a las piezas y.. borrador. parece que sí —contesté con cierta duda. aquí está el desarrollo.. escuadras.. —¿Y los otros dos ángulos? —replicó Carlos—... pero ¿qué tal si no miden exactamente 90º los ángulos? Por ejemplo. No puedo asegurar que sean rectos. quería ver si la tapa era cuadrada.. —¿Y. cuando prueben que es cuadrado lo dibujan como tal —contestó con desenfado el maestro. tomando sus cosas (gises. es más es un rombo.

otro el que ama el sufrimiento”. quien de soslayó había estado mirando todo. cuando tengan las dos piezas construidas pídanle a sus amigos que armen con ellas una pirámide. varias veces las mismas. —¡Toma tus cosas! ¡Tengo mucho trabajo para perder el tiempo así! —¿Oye manito. y se le enrojeció levemente la cara cuando me vio haciendo sonrisa de sarcasmo y mirada de reproche. ya estaban Jorge y Miguel ¡Tenían el rompecabezas en la mano y comentaban sus experiencias! Platiqué las mías y decidimos “aplicar un test de inteligencia” a los compañeros del Colegio que tomaban el sol a esa hora. te lo aseguro! Hizo otro intento y a los cinco minutos se rindió. siempre descansa el domingo. a jugar afuera. ¡Hasta regresaron los que estaban saliendo! —Si tratamos de armarlo así. 7 . a quienes ese domingo les pedí que armaran el rompecabezas. Encontré sobre la mesa la pirámide construida ¿cuánto tiempo se habrá llevado? Me intrigó mucho ver una gran diferencia. como en tiempo para resolverlo. es cierto. ya les dije que tengo trabajo! Que raro. la próxima semana nos vemos. estaba restaurando su orgullo. tienen las tijeras en la mano ahorita. hasta para él! ¿Será masoquista? ¿Sádico? ¿Será. debido a la simetría. ¿cómo se hace? —No. —¿De veras se puede? —¡Sí. —¿Papá. —gruñó al tomar las piezas e intentó muchas posibilidades. o para abandonarlo sin haberle dado solución al rompecabezas ¿Qué pasará con los muchachos de mi edad? Llegué temprano a la escuela. 1 Nota válida por los años que han transcurrido desde estonces. de Sergio y Estíbaliz y la estrofa correspondiente dice: Serás seré... en el momento que salía. te pedí que lo hicieras tú. puedes formar una pirámide con estas dos piezas? Mi hermanito estuvo probando ¡y en dos minutos lo hizo! —¡Aquí está! —¿¡¡A ver!!? —gritó mi “atareado” padre. no puede armarse si no es un cuadrado. puedes formar una pirámide con estas dos piezas? —A ver. seré. ¿Por qué esa sonrisa final? ¡Hoy estuvo agotadora la clase... En la noche lo descubrí intentándolo otra vez ¡y no pudo! El lunes en la mañana. entre adultos y niños. pero nunca la buena. ¡no coinciden las piezas! —Bueno. Se llevarán una sorpresa —dijo sonriendo. —¡Que curioso.. En realidad. La canción de referencia se llama Serás. estaba muy fácil! —dijo. —¡Bueno. Seguro que otros más de mis compañeros. con un rombo no rectangular. tanto para abordar el problema.. —Umh. seré? ¿Seremos su complemento? “Uno siempre nos arrasa. —¡Vaya! que sencillo argumento dio “Chucho”. concluí mi cuestionamiento parafraseando y tarareando la canción de moda1.—¡Ya está! —gritó Jesús de tal manera que callamos todos. serás seré/ serás mi complemento/ uno lo que nunca pasa/ otro el aire en movimiento.

—Si es “re” fácil.. —¡Tienes razón! Aunque mi mamá es muy estricta y tal vez no acepte fácilmente. —Y las mujeres al contrario: lo abandonan muy pronto. Después de explicar a mi madre y a la hermana de Miguel la seriedad de nuestro trabajo aceptaron que fuéramos a sus grupos. hasta te pareces a los adultos que no lo pueden armar. por qué no pueden armarlo muchos? —¿Por qué los niños lo hacen más rápido que los adultos? —¿Por qué muchos de los adultos. Le platicamos al maestro nuestra aventura. ¡Uff! hubo de todo. tomábamos el tiempo. pues allí hubo un profesor de inglés que lo resolvió de manera sistemática. que ya me estoy impacientando por ver como lo hacen los “chavos”. ellos nos pueden ayudar a contestar todo eso. sirve que vemos a las “chavas”. —No te enojes. disimuladamente. mientras que. Después se hizo muy descarada la medición. Ah. no se olviden de preguntarle a los profesores de Psicología..... ahorita sólo tenemos éstos y sin ellos ¿cómo vamos a seguir poniendo a prueba a otros? —¿Cómo vamos a hacer para medir el tiempo en el que la resuelven los niños? — pregunté a Sergio y Miguel. —¿Qué les parece si toman más datos? Los ordenan y los examinamos después. el tiempo que tardaban en resolverlo o abandonarlo y continuamos al tarea con los amigos y sus hermanos. —¿Ya te diste cuenta que los adultos se “chivean” cuando no lo hacen pronto? —Sí. mi hermana trabaja en una primaria y con tu mamá podemos ver si nos ayuda con sus alumnos de secundaria. —No todas. en el peor de los casos a dos. en “plan científico” y ¿quién le cierra las puertas a la ciencia? —dijo Sergio engolando la voz.? —¡Basta! ¿Creen que puedo registrar tan rápido? Además sólo podría escuchar a uno. Y regálenme un juego. sí te damos uno. y con los últimos que estuvimos ¡Cuántos problemas tuvimos para convencerlos que ya nos teníamos que ir a clase! No querían dejar de hacer intentos. no lo dejemos para después. pero en el caso de los profesores de matemáticas no lo sueltan. regresan a una forma errónea ya ensayada? —¿Por qué los adultos abandonan el rompecabezas antes que los pocos niños que tampoco lo resuelven? —¿Por qué.. hasta que les sale.Les proponíamos que armaran el rompecabezas. que aprovechado! No te lo creas. cuando tienen las piezas casi bien colocadas. eliminó posibilidades y en 25 segundos terminó. —¡Uy mano. poniendo la cara de pedante y alzando los talones para parecer adulto. ¿te acuerdas de la güera de rojo? 8 . lo que obtuvimos en las mediciones y lo atacamos a preguntas: —¿Oye. pero mañana. —No te preocupes. ahora vamos en plan serio. Donde encontramos algo interesante fue en nuestra escuela. Tomamos las edades. que yo no tengo. si me argumentan que tengo dos orejas. —Bueno.

—Bueno. pero no a mí. o abandonarlo.. no es grande la tabla (ver tabla 1).. a esto se le llaman datos en bruto. —¡Vaya. podemos observar el porcentaje de personas que lo resuelven en cada caso. por tiempo en resolverlo. quien necesitaba puntos extras para su calificación. (¡Chin! ahora si me dejó frío pues no lo calculé. y vemos que es mayor para los hombres.. tú me habías comentado que era más fácil para los hombres resolverlo ¿cómo podemos saberlo de estos datos? La pregunta pudo haber dejado frío a otro. —¡Sácate! —le respondió el profesor con otro ademán similar—.. dime cuántas mujeres no lo resolvieron. Ya hemos acomodado los datos como lo pidió. para que podamos contar fácilmente —Luis.—Yo me.... ya que cuando le dimos las listas de datos lo reconoció. veamos que tan bien lo hacen. Habrá que acomodarlos por edad.? —¡Ya están acomodados! —se quejó Sergio a la vez que hacía una señal con la mano. También hemos acomodado a los que estudian.. A decir verdad fueron muchos. acomoden los datos de tal manera que podamos observar en ellas algunas regularidades. ¿Por qué siempre tendrá que escribir cuando nos quiere explicar algo? ¿Será una deformación profesional? Mi mamá también es maestra y se comporta de manera similar. ya que estuve contándolos y se me ocurrió que hablar del porcentaje era lo mejor así que le contesté como un “docto”: —Como no tomamos la misma cantidad de datos para hombres que para mujeres.) Al percatarse de mi silencio extendió los papeles hacia nosotros y sacó una hoja. —¿Cuál es el porcentaje en cada caso? No es necesario que me digas exactamente. —Precisamente jóvenes. No necesitamos hacerle ver al profesor nuestro esfuerzo. tardó más de 16 minutos — contestó el alburero de Miguel. sino de manera aproximada — precisó. —¿. —respondió Sergio al tiempo que hojeaba (u ojeaba) las listas. pidió una pluma y se dispuso a explicarnos la manera en la que ordenaríamos la información. Pedro me hizo ver algunas cosas en los datos: 9 . —¡Uhh! p’s hay que contarlos. Juntamos un total de 154 datos. medí el tiempo y de veras que era persistente. por sexo. pues en tiempo medido suman casi siete horas media. nunca pensé que trajeran tantos! —Hacemos las cosas bien —dijo Sergio. según el grado (ver tabla 2). o irregularidades.

3 131 148.9 76.7 33.8 152.5 133 185 175 165 600 114 180 175 - M 17 381 278 237 245 317 1075 440 270 1456 135 4851 M 17 190.5 22.65 168.2 30 120 120 150 25 610 145.5 42.58 M 307 630 1836 2765 1342 1827 786 890 220 110 480 290 110 11593 M 307 630 229.7 136 134.5 317 179.3 7.5 162.5 59 126.Edad Total Hombres ¿Lo resolvió? Total Sí No Mujeres ¿Lo resolvió? Total Sí No 0 0 1 3 1 3 1 7 13 1 0 0 0 1 2 0 1 0 1 1 1 1 59 0 0 1 39 1 1 0 20 95 1 0 1 26 1 4 2 2 2 2 2 0 1 0 0 0 1 0 0 1 2 3 1 2 0 2 14 22 13 16 6 6 2 1 1 0 1 1 1 2 2 1 2 1 6 5 1 4 0 0 0 0 0 1 0 0 69 1 0 1 1 8 17 12 12 6 6 2 1 1 0 0 1 0 0 Porcentaje de aciertos H M Tiempo empleado en resolverlo (segundos) Tiempo consumido antes de abandonarlo (Segundos) Suma H 320 405 59 380 136 404 194 1148 1446 30 120 240 150 25 610 5667 Promedio H 320 202.5 139 237 122.37 217.7 194 164 111.3 Suma H 503 25 1015 425 266 370 350 330 660 114 180 175 4353 Promedio H 503 25 253.3 110 110 480 290 110 - 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 22 24 28 30 31 34 35 38 39 45 1 2 1 3 6 3 5 1 2 22 39 16 18 8 8 5 3 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 154 1 2 0 1 3 2 3 1 0 8 17 3 2 2 2 3 2 1 1 0 0 1 1 - 1 2 - 100 100 100 100 100 100 66.10 27.01 Tabla 1 10 .6 111.2 88 270 364 135 186.3 0 100 0 0 0 100 100 0 0 100 0 0 0 100 66.7 50 100 100 100 100 50 87.7 0 25 0 0 0 0 33.8 212.

5 152 150.2 Tabla 2 11 .3 1 3 1 2 15 23 .6 109. 1º Prim.1 16 265 88.3 480 466 1780 155.1 1491 505 25. 3º Prim. 2º Prim.5 205 188.17 5032 4716 132. 3º Bach. 3º Sec.9 26.0 16 0 6. 2º Bach.8 202 25 2586 25 258.7 120 100 0 390 67 68.7 142. 1º Bach.52 27.3 1133 1010 78. Facultad TOTAL 3 3 5 5 3 4 22 42 4 19 18 13 5 146 0 4 2 2 2 7 19 0 3 3 6 3 3 4 1 2 2 6 15 3 0 1 0 0 1 4 0 0 1 3 3 3 5 0 37 54 0 0 .8 157.6 3884 11003 228.3 120 850 900 170 128.7 33.7 136 357 100 100 297 152 100 100 301 410 85.Grado de estudio Total Hombres ¿Lo resolvió? Total Sí No Mujeres ¿Lo resolvió? Total Sí No 3 1 2 1 2 5 6 1 1 3 0 0 25 0 1 0 0 10 17 3 15 12 7 2 - Porcentaje de aciertos H M Tiempo empleado en resolverlo (segundos) Tiempo consumido antes de abandonarlo (segundos) Suma H M Promedio H M Suma H M Promedio H M Preprim. 2º Sec.3 270 1025 2135 341.3 148.8 158 136 178.2 1015 2670 253.4 16 15 7 2 17 92 100 725 100 398 100 100 439 158 50 66.3 164.5 503 307 503 307 148. 4º Prim 5º Prim. 1º Sec.6 130 360 180 136 188.3 270 0 20 1440 16.6 99.4 84.

esto se 12 . habló del diseño y del control de un experimento. Ese día. se refirió a algunos estudios que se han hecho al respecto y que han sido impulsados por grupos feministas.—Qué curioso. esto pueden verlo en los niños pequeños. si se da un tiempo límite para resolverlo. de la confiabilidad y otras cosas que veríamos en las materias de Estadística y en Método Experimental. pero que con ellos no podía demostrarse mucho. la mayoría de los hombres le dan la vuelta a las mujeres que son inteligentes y bonitas. e) El tiempo promedio que tardan en abandonarlo las mujeres es menor que el de los hombres. en cierto rango de edad. nos fuimos a su cubículo y nos explicó que de los datos que habíamos tomado se sugerían muchas hipótesis. está cargada hacia las mujeres de su edad y me atrevo a decir que se acercaron a las más bonitas. c) El tiempo promedio en resolverlo aumenta conforme aumenta la edad. Pedro y Sergio estuvieron bromeando. —No creas Luis. y la paciencia del maestro llenaba el cubículo. y en particular sobre lo que tiene que batallar una mujer en esta sociedad. —¿No crees que la presencia de ustedes fuese un distractor muy fuerte en ellas? Apenas estaba tratando de recordar cuando me lanzó otra pregunta a bocajarro: —¿No crees que las más bonitas sean las más bobas? Él me hizo reflexionar sobre la seguridad que tienen las personas. a la que mi mamá llama machista. es decir. no importa el sexo. después de clases. b) Las mujeres tardan más tiempo en resolverlo que los hombres.. allí no es tan marcada la diferencia. según se puede ver de los datos. sus juegos no son tan diferenciados y no han interiorizado completamente su papel de hombre o mujer. el porcentaje de personas que lo resuelven va descendiendo conforme aumenta la edad. sonreí al tiempo que asentía y de golpe me hizo una pregunta que me dejo perplejo. Desde luego. no hay que confundir. también parece que aumenta el tiempo que tardan en resolverlo. —Mira. ustedes tomaron una muestra que está muy sesgada. d) El porcentaje de acierto disminuye conforme aumenta la edad. ¿Y saben que dijo el maestro? Que esto tiene mucho de cierto. lo que sucede es que los papeles que la sociedad les asigna son diferentes.. y en particular que en alguna de ellas podríamos plantear bien el experimento a intentar probar si era cierto que: a) El porcentaje de acierto es menor en las mujeres que en los hombres. Me puse rojo.. pues a cada una de estas cosas daban una explicación rápida. pero luego se puso de abogado del diablo. perplejo. pues en cada caso fue dando algunas explicaciones que en principio sonaban creíbles allí van como sucedieron: —Lo que pasa es que las mujeres son más tontas que los hombres ¿verdad maestro? —No. ella dice que es muy probable que la diferencia en el porcentaje de las mujeres y los hombres que lo resuelven se deba al tipo de educación que tienen cada sexo. Sí. Le dije al maestro algo que me comentó mi madre..

—Si no te callas y pones atención te vas a parecer a él —le contesté. hay otras cosas que me inquietan: ¿Por qué los 13 . lo que pasa es que yo hago las cosas bien. En cuanto a lo que me toca a mí. que si en algún momento deseábamos intentar probar alguna de las hipótesis anteriores. más aún cuando sabe que éste es un rompecabezas geométrico. muchos regresaban a la posición de simetría como si fuera un imán. no me vayas a salir con que Chavelo es muy listo —dijo burlonamente Sergio. —Son muchos los casos de científicos y artistas que involucran la niñez como un estado de creatividad. —Sí.complementa con la última hipótesis: El tiempo promedio que tardan en abandonarlo las mujeres es menor que el de los hombres. Cada vez pesa más como una posibilidad. siempre niño. Lo que sucede en este caso es que la mujer. lo que posibilita que no se piense en ensayar soluciones distintas de las que ya han dado buenos resultados en otras ocasiones. Sergio.. Lo que sucede es que la simetría de reflexión es un concepto que. pero volvían a colocar las piezas como si estuvieran reflejadas una en la otra. más de la mitad de las mujeres terminan los exámenes antes que tú. —Y tu también. pues no se aceptan fácilmente otros puntos de vista. para terminar. él nos ayudaría. En particular ustedes habían mencionado que algunas personas casi tenían resuelto el rompecabezas. —Mira quién lo dice. En este caso recordé cómo. se va afirmando conforme pasan los años de escuela. —Te estás volviendo adulto. —Es que para todo son más lentas. no está habituada a abordar los problemas de una manera sistemática y en este rompecabezas es conveniente hacerlo así para resolverlo.” —¡Uhh. gracias por lo de “adulto” —le contestó el maestro con el mismo tono de voz. además de ser muy familiar en el adulto. si lo pedíamos. por lo general. —Bueno. Pero yo creo que además de lo que aquí aprendí y dejé pendiente. pues es el estado de mayor creatividad. Luis —me dijo Pedro al tiempo que hacía la voz de un lelo. en particular Jean Piaget contestó a quien le preguntó sobre lo que le hubiera gustado ser: “Niño. —Si ustedes observan las hipótesis c y d (El tiempo promedio en resolverlo aumenta conforme aumenta la edad y El porcentaje de acierto disminuye conforme aumenta la edad ) pueden tener una explicación común: conforme el sujeto crece va teniendo un pensamiento menos flexible. Pedro. El profesor nos dijo.. eso ya me lo habías dicho. cuando lo que hubiese dado la solución era romper la simetría de reflexión. refiriéndose al comediante sexagenario que desde que nuestros padres eran niños ha caracterizado a un infante.

¡Hasta tiene a los niños separados de las niñas! ¿Será esto parte de la educación que recibió y no aflora su incorformidad más allá de la palabra? ¿De verdad los prejuicios serán tan poderosos? ¿Cuántos no me habrán comunicado ya mis padres? Por ahora basta de reflexionar.. en treinta años más. como me platica mi madre que debiera ser. es mejor estar Bajo el sol de la explanada. Me imagino que. como educadora que es. propiciando igualdad de oportunidades para hombres y mujeres. es avanzar en la Psicología Social. pero el maestro dice que esa ciencia está apenas en embrión.psicólogos no podían resolver el rompecabezas? ¿Simplemente porque son adultos? Creo que una posibilidad importante para nuestra generación. pero de una manera real. para propiciar este cambio en sus alumnos.... aunque no me explico por qué no actúa ella. sirve que me “cotorreo” a las chicas. 14 . podrá servir para poder cambiar la mentalidad de la sociedad. quién quita e invito una al cine.

México. es decir. Recorta los moldes (no olvides incluirle las pestañas) y construye un sólido con cada uno. —¡Uh. ¿tú también crees que cualquier persona lo puede armar con facilidad? La sorpresa que te llevarás es que los niños lo pueden armar más rápido que los adultos. —Un rompecabezas para tu hermanita –contesta el padre sin detener su labor. El desarrollo del cuerpo está formado por: 2 triángulos equiláteros de 4 cm de lado. 15 . Te damos suficientes medidas para que te sea más fácil. Dibuja en papel cartulina dos moldes como el que está ilustrado aquí. papá? –pregunta el niño con curiosidad. Estos cuerpos geométricos serán las dos piezas del rompecabezas. y los lados que forman 60º con la base mayor son de 4 cm: un cuadrado de 4 cm de lado. ¿Es fácil hacerlo? ¡Ánimo. va a ser muy fácil! –exclama burlonamente el pequeño.ROMPECABEZAS MÍNIMO2 POR: ELÍAS LOYOLA CAMPOS —¿Qué haces. una pirámide triangular. Se trata de formar con las dos piezas un tetraedro. ¡Pruébalo! Pero te advertimos que este rompecabezas es tridimensional y por ello habrás de construir previamente las dos piezas que servirán para armarlo. dos trapecios isósceles con 4 cm de base menor y 8 cm de base mayor. 92. tú puedes! 2 Publicado bajo el título Rompecabezas tridimensional y autoría del Grupo MAT-MAT en la revista Chispa. —Dos –dice con aparente sequedad el padre pues está concentrado en el uso de la regla y el compás. Querido lector. —¿Cuántas piezas va a tener? –vuelve a preguntar el niño quien no entiende los trazos. número.

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