16 | tiempo argentino | investigación | año 3 | n·734 | domingo 27 de mayo de 2012

Investigación
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flexibilización
La Ley de Riesgos del Trabajo fue promulgada por el gobierno de Carlos Menem en 1995, como parte de su proyecto flexibilizador.

inconstitucionales
La Corte Suprema de Justicia ya declaró inconstitucionales más de diez artículos de la Ley 24.557 por ser violatorios de los derechos laborales.

Un negocio montado sobre la salud de los trabajadores

Accidentes laborales: en diez años las ART facturaron $ 45 mil millones
Significa un aumento del 1500% en el ingreso de las aseguradoras, gracias a una ley del menemismo que acumula denuncias y que el gobierno busca modificar. Las claves de un sistema deficitario y el testimonio de los pacientes.
hernÁn mombelli

Fernando Pittaro fpittaro@tiempoargentino.com

La reforma de la ley

A

l igual que sucedió con las AFJP, la Ley Nº 24.557 de Riesgos del Trabajo nació en los ’90 como un eslabón más del proceso f lexibilizador y privatista ideado por Carlos Menem y Domingo Cavallo, con el fuerte apoyo de los grupos económicos. Pero, a diferencia de las jubilaciones y pensiones, que en 2008 volvieron a manos del Estado, el régimen de seguridad y prevención laboral aún hoy sigue intacto, env uelto en críticas y denuncias repetidas. A 16 años de su implementación, distintos sectores exigen una urgente revisión de esta normativa, a la que responsabilizan de perjudicar a los trabajadores y dejar una ganancia millonaria en manos de

AL CONGRESO
Se estima que antes de fin de año el proyecto del Ejecutivo podrá llegar al Parlamento.

Las mismas ART son las encargadas de controlar las condiciones de seguridad de sus clientes.
las Aseguradoras de Riesgo del Trabajo (ART). Tiempo Argentino recor r ió distintas clínicas de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano Bonaerense y pudo comprobar desde situaciones de destrato a trabajadores accidentados y una deficiente atención médica, hasta las quejas por el servicio de transporte brindado a los pacientes. Tanto la CGT como la Confederación General Empresaria (CGERA), en reiteradas declaraciones públicas, coincidieron en que “es una ley pensada para garantizar un negocio de privados y no para prevenir accidentes”. Por otra parte, el marco jurídico que sostiene a las ART –promulgado en 1995 y reglamentado a principios de 1996– ya recibió numerosas declaraciones de inconstitucionalidad por parte de la Corte Suprema de

Polémica - Hasta ahora, los intentos por reformar la norma chocaron, una y otra vez, con el lobby del sector empresario.

Justicia, que anuló distintos puntos de su articulado. Guillermo Pajoni, presidente de la Asociación de Abogados Laboralistas (AAL), sostuvo que “la terrible perversión es poner la salud de los empleados en el ámbito de un negocio privado y transformarla en una mercancía, al ser las ART las encargadas de fijar la incapacidad del trabajador, determinar si es laboral o no y decidir si debe

pagarle”. Para Pajoni, la contradicción es elemental: “Obviamente, cuanto menos pague o no pague, más ganancia para la ART.” En la Argentina, cerca de 8,2 millones de personas están cubiertas por el actual régimen de riesgos laborales que administran las aseguradoras. En su mayoría, las ART son empresas financieras y bancarias que, dependiendo de la actividad, le cobran al emplea-

dor un promedio de $ 140 por cada trabajador, para hacerse cargo de las enfermedades y accidentes laborales que pueda sufrir. Se trata de una actividad que, según cifras oficiales, sólo en 2011 recaudó $ 12.700 millones, totalizando $ 45.182 millones en los últimos diez años, lapso en que estos ingresos aumentaron casi un 1500 por ciento. Héctor Recalde, diputado na-

Un sistema cuestionado
R A 16 años de su sanción,
distintos sectores exigen una urgente revisión de esta norma y del sistema de las aseguradoras.

R Hoy, las aseguradoras dan
cobertura a más de 8 millones de empleados en el país, por lo que cobran un seguro a las empresas.

R La Corte Suprema de Justicia
ya declaró inconstitucionales más de diez artículos de la Ley Nº 24.557 de Riesgos del Trabajo.

R Las fuentes consultadas
aseguraron que la ley perjudica a los trabajadores y deja ganancias millonarias a las ART.

R A su vez, las ART se encargan
de controlar el cumplimiento de las normas de seguridad. Es decir, fiscalizan a sus propios clientes.

R Los empleados accidentados
se quejan por el trato que reciben en las comisiones médicas y un servicio de transporte deficitario.

cional del Frente para la Victoria (FPV) y asesor legal de la CGT, presentó este año, por cuarta vez, un proyecto para reformar de manera integral el actual esquema. Nunca prosperó “por el fuerte lobby de las empresas y de la Unión Industrial Argentina”, aseguró Recalde, uno de los primeros en advertir sobre los perjuicios que traería la Ley Nº 24.557. “Su creación –explicó el diputado– se basó en dos argumentos falsos que la realidad terminó de echar por tierra: aumentar la prevención y evitar la excesiva litigiosidad, comúnmente llamada ‘industria del juicio’.” Una investigación del propio Recalde demostró que antes de que se aprobara esta ley, los juicios no sólo no habían aumentado sino que habían bajado un 90%, de los 18.301 iniciados en 1991 a los 1770 de 1996. En materia de prevención sucedió otro tanto. “Es una gran mentira que las enfermedades hayan disminuido, lo que sucede es que eliminaron del listado algunas muy importantes, como várices, hernias, alergias, tendinitis, lumbalgias, entre otras”, detalló el legislador del FPV. La misma postura sostuvo Pajoni. “Para las ART, casi todas las enfermedades son congénitas, entonces a aquel trabajador que se enferma por un esfuerzo continuo y repetitivo que le genera lumbalgia, le dicen que eso ya lo tenía desde chiquito”, relató el titular de la AAL. Para tomar contacto con esta situación, basta dialogar con los pacientes que a diario salen de los sanatorios contratados por las ART. Es lo que hizo Tiempo con trabajadores que estaban recibiendo sesiones de traumatología. En una clínica de la calle Pringles, en el barrio porteño de Almagro, Esteban Castro llevaba esperan-

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maximiliano luna

La cifra

COMENTARIOS
Héctor Recalde, asesor legal de la CGT.

1728
personas por día sufren enfermedades vinculadas a sus trabajos, según la SRT. Por otra parte, en 2010 hubo 871 muertos por accidentes laborales en todo el país. do por más de dos horas al remís que le contrató su aseguradora. De ahí, tenía que seguir viaje junto a otras tres personas para recién a la media tarde, con suerte, llegar a su casa de José C. Paz. Y ese mismo trayecto debía repetirlo hasta completar las diez sesiones de kinesiología que le fijó la ART por la rotura de los ligamentos del hombro izquierdo. “Todavía no sé si me van a operar, porque la ART no quiere. Dice que no está para operar. Mientras tanto, pierdo $ 700 por mes al no ir a trabajar. Tengo tres meses más, como mínimo. No depende de mí, pero yo ya necesito volver a trabajar”, relató Esteban, angustiado. En otra clínica, de la calle Acevedo, en Palermo, la situación era la misma. Alfredo González Cháves, un albañil de 26 años que se accidentó bajando del colectivo, también se acostumbró a esperar por horas al remís. “Primero, la ART me rechazó el siniestro y así estuve sin saber qué hacer una semana. Después de dos semanas, decidieron operarme”, explicó Alfredo, que se encontraba haciendo una hora de rehabilitación todos los días. Le faltaban tres meses y no trabajaba desde el 1 de noviembre de 2011. “Yo laburaba nueve horas y además los sábados. Ahora, pierdo $ 800 y tengo dos hijos que mantener”, resumió el albañil. La historia se repite con Gonzalo (foto), de 24 años, que vive en San Martín y se cayó de su moto, yendo a la empresa donde trabajaba. El accidente lo obligó a usar muletas y a tener que esperar a que otra persona salga de rehabilitación para volver juntos en el

Los ejes del nuevo proyecto
Para mejorar las condiciones de trabajo y reducir la accidentabilidad laboral, el Ejecutivo nacional ya tiene elaborado el proyecto que enviará al Congreso para modificar la ley actual. Según adelantó Tiempo Argentino el 6 de mayo pasado, la propuesta comprende unos 58 artículos, con la prevención del riesgo y el cuidado de la salud como ejes articuladores. Entre los principales cambios se destacan: –Creación de comisiones mixtas con participación de los trabajadores. –Creación de un fondo especial para cubrir los accidentes in itinere (en el camino al trabajo o de regreso a casa). –Ampliación del listado de enfermedades laborales, incluyendo las várices, las hernias y las patologías de columna. –Conformación de una indemnización ampliada para reducir la judicialización. –Obligación de las ART de visitar, al menos una vez al año, a las empresas que tienen como clientes para controlar que cumplan los requisitos de seguridad. coche que paga la ART. A él, directamente, le dieron un diagnóstico equivocado. Primero le hablaron de una fractura de muñeca, pero después de una resonancia le detectaron rotura de ligamentos en la rodilla. “Estuve esperando dos meses y medio para entrar al quirófano. Viajo con tres o cuatro que viven en distintas zonas. Hay veces que te perdés toda la tarde arriba del auto, llevando y trayendo gente”, se lamentó Gonzalo. Muchas veces, por el hartazgo, los pacientes acuden a la justicia, que en varias oportunidades les dio la razón, incluso con sentencias de la Corte Suprema. Desde 2004, el máximo tribunal declaró inconstitucionales más de diez

“Es vox populi que los médicos tienen instrucciones de darle menos grado de incapacidad al trabajador y que estos sufren maltratos cuando asisten a las comisiones médicas.”
Juan Gonzáles Gaviola, titular de SRT.

Testimonio - Gonzalo, de 24 años, se accidentó yendo en moto a su trabajo.

“(El balance) es, en general, positivo, más allá de los innumerables problemas que tiene la ley (...).Por primera vez en la Argentina se redujeron la mortalidad y los accidentes laborales.”
Daniel Bosters, médico laboralista.

artículos de la Ley de Riesgos del Trabajo. Dos de los fallos más conocidos son los de “Aquino” y “Castillo”, donde se dejó sin efecto la imposibilidad de un trabajador de accionar civilmente contra su

Ante el hartazgo, muchas veces los pacientes acuden a la justicia, que en varios casos les dio la razón.
empleador. Lo mismo sucedió, a partir del caso de un taxista que quedó incapacitado de volver a ejercer su oficio, con el artículo 14, inciso 2b: el texto original preveía

un pago en cuotas mensuales y la norma modificada ahora obliga a un pago único. Asimismo, fue invalidado el artículo 18, inciso 2, que excluía a los progenitores como beneficiarios del resarcimiento por muerte. Entre sus críticas, las fuentes consultadas también remarcan la contradicción de que las ART se encarguen de controlar las condiciones de seguridad e higiene de empresas que, al mismo tiempo, son sus clientes. “Es como dejar al lobo que cuide a las gallinas, como que yo controle a mi jefe, que es el que me paga”, graficó Daniel Bosters, perito médico laboral con más de 30 años de experiencia. “A
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“Es un sistema que se ha transformado en un monstruo, otro de los tantos que creó Domingo Cavallo. Está diseñado para que 20 compañías de 20 bancos se llenen los bolsillos.”

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nadie le interesa la salud del laburante –sentenció Bosters–, es un sistema que se ha transformado en un monstruo, otro de los tantos que creó Cavallo, diseñado para que 20 compañías de 20 bancos se llenen los bolsillos.” El médico, para quien en este esquema “el laburante termina trabajando de accidentado”, recordó casos de “gente que tiene daño psíquico por el maltrato que sufren”. Otro de los cuestionamientos recurrentes hace foco en las Comisiones Médicas, dependientes de la Superintendencia de Riesgo de Trabajo (SRT) y dedicadas a determinar el grado de incapacidad del trabajador accidentado. El diputado Recalde denunció que “es vox populi que los médicos tienen instrucciones de darle menos grado de incapacidad al trabajador y que estos sufren maltratos en las comisiones médicas”. En gran medida, esa es la historia de Martha Hermosí, una empleada del Banco Provincia de Buenos Aires, que llegó al límite de redactar su propio proyecto para modificar la reglamentación vigente, luego de su mala experiencia con una ART.

Martha Hermosí

“Un sistema perverso, que revictimiza al accidentado”
Con graves secuelas físicas y neurológicas, hace una década que viene llevando su reclamo a las autoridades. Ante la falta de respuestas y “agobiada por tantos años de padecer”, decidió redactar su propio proyecto para modificar la normativa vigente.
tiempo argentino

Otros casos

LAS PYMES
Según la CGERA, central que reúne a varias pymes de todo el país, la Ley 24.557 no sólo perjudica a los trabajadores sino también a los pequeños y medianos empresarios, que afrontan altísimos costos laborales para asegurar a sus empleados. El testimonio de Martha resulta tan conmovedor como elocuente (ver recuadro). Por su parte, Juan González Gaviola, titular de la SRT –organismo estatal encargado de controlar el sistema–, destacó que, más allá de los señalamientos, “por primera vez en la Argentina se redujeron la mortalidad y los accidentes laborales, con más gente trabajando y una economía en crecimiento sostenido”. En este sentido, para González Gaviola el balance “es en general positivo más allá de innumerables problemas que tiene la ley como las múltiples declaraciones de inconstitucionalidad”. Según los datos ofrecidos por la SRT, en 2010 hubo 871 muertos en todo el país por accidentes laborales, sin tener en cuenta los fallecidos en el sector rural y los que no tienen ningún tipo de protección por su carácter informal. En cuanto a los que sufren alguna enfermedad vinculada a sus empleos, son 1728 personas por día. Trabajadores que, según la mayoría de las fuentes consultadas, a su padecer le suman uno extra: el de las falencias del sistema que debe cuidarlos. Por el contario, quienes no corren ningún riesgo son las ART. Su negocio, a diferencia de lo que pasa con los trabajadores accidentados, siempre goza de buena salud. <

Lucha - Martha envió decenas de cartas con sus reclamos y denuncias. F.P. fpittaro@tiempoargentino.com

M

artha Hermosí vive en Tandil y desde 1981 trabaja en el Banco Provincia de Buenos Aires. En los últimos diez años, sufrió tres accidentes laborales que le dejaron graves secuelas físicas y neurológicas. Harta de no conseguir respuestas, llegó a redactar un proyecto para cambiar la ley actual. –¿Qué irregularidades denuncia en su caso? –Fueron muchas y de diferente gravedad, todas ellas reiteradas sistemáticamente. Por ejemplo, Provincia ART indicó mi alta de internación, mientras por el dolor yo no podía movilizarme, y consideró que abandoné el tratamiento porque eso me impidió concurrir al consultorio de uno de sus prestadores. En otra oportunidad, me indicó un tratamiento de rehabilitación donde no lo necesitaba y me lo negó donde sí lo necesitaba. También me impuso traslados innecesarios, de ida y vuelta en el mismo día, a otras localidades para recibir atención que pude tener en Tandil, sólo porque vendió sus servicios en esa ciudad en la que carece de prestadores suficientes. –¿Cómo cambió su vida y la de su familia por estos padecimientos? –Mucho y negativamente. La peor etapa fue la siguiente al primer accidente, cuando mi hija de 20 años tuvo que remplazarme en el cuidado de su hermano de seis años. Fue durante los últimos meses de su embarazo y bastante tiempo después de nacida su hijita. Yo estaba muy mal emocionalmente como resultado

de las secuelas y su incidencia psicológica. Los otros accidentes reavivaron dolorosamente esa primera experiencia. Y a la negación de prestaciones, falta de respuestas, larguísimas postergaciones bu roc r át ic a s pa r a obtener asistencia, necesidad de reiterar permanentemente los reclamos, se agregó la falsa e impúdicamente reiterada afirmación de los profesionales de la aseguradora de que mi padecimientos neurológico y psicológico son “inculpables”, es decir, que a la ART no le corresponde asistirme por ellos. –¿Hoy cómo se encuentra de salud? –Actualmente, padezco el síndrome Cola de Caballo, y afecciones de rodilla y de tipo emocional. La manifestación sintomática de las primeras me limita físicamente. Lo emocional se relaciona íntimamente con situaciones vinculadas a la atención de las secuelas. En noviembre pasado, nuevamente con mi disconformidad, fui dada de alta en el tratamiento odontológico y el psicológico y psiquiátrico dispuestos por la Comisión Médica. –¿Por qué decidió redactar un proyecto de reforma de la Ley 24.557? –Fue luego de la última alta médica, agobiada por tantos años de padecer el ciclo institucio-

nalizado de irregularidades que obligan a reclamos inútiles. Son algunas modificaciones que cubrirían vacíos de la ley y sancionarían efectivamente los incumplimientos e irregularidades de las ART. –¿Por qué considera indispensable cambiar el esquema actual? –Porque se trata de un sistema perverso que revictimiza a los trabajadores accidentados, permitiendo impunemente omisiones e irregularidades de diferente gravedad en la atención de su salud física y emocional. Esto obstaculiza o impide su recuperación e incide negativamente en todos los aspectos de su vida. Además, esta ley no protege el bien jurídico que es la indemnidad psicofísica del trabajador dependiente, sino el enriquecimiento de las aseguradoras. Al igual que las AFJP, las ART se crearon para enriquecer el negocio del seguro a costa del perjuicio de un sector vulnerable. <

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