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Tema I

LA CONSTRUCCIÓN DE EDIFICIOS

CONCEPTOS GENERALES Y SÍNTESIS HISTÓRICA

DEFINICIONES:

El Diccionario de la Real Academia Española define:

ARQUITECTURA.- Arte de proyectar y construir edificios. PROYECTAR.- Idear, trazar o proponer el plan y los medios para la ejecución de una cosa (Edificios privados, edificios públicos, etc CONSTRUIR.- Fabricar, edificar, hacer de nueva planta una obra de arquitectura o ingeniería, un monumento o, en general, cualquier obra pública.

LA EDIFICACIÓN:

Estudiaremos la edificación como el ordenamiento y disposición a que se han de someter los materiales y elementos para obtener un conjunto que satisfaga una serie de requerimientos iniciales (Proyecto) para cumplir una determinada funcionalidad final

Factores influyentes en la edificación:

a. Conocimientos técnicos o tecnología: Se entiende como el conjunto de conocimientos propios de un oficio mecánico o proceso industrial, por lo que el técnico será la persona que posea esos conocimientos especiales en la ciencia de la edificación

b. Mano de obra: Que debe seguir un íntimo paralelismo de cualificación con los continuos procedimientos que van surgiendo y que se estudiarán a lo largo de la carrera de Ingeniería de Edificación.

c. Materiales apropiados: Cuyo conocimiento es determinante para conocer su comportamiento y aptitud para la correcta ejecución de la obra

Tipos de edificaciones:

Los edificios se proyectan de acuerdo con su función, adecuada al uso a que se destinan, exigiéndoseles una determinada durabilidad. Según sus funciones las edificaciones pueden ser:

Viviendas unifamiliares o plurifamiliares

Hoteleros

Industriales

Sanitarios

Deportivos

Escolares

Religiosos

Comerciales

Otros

ANTECEDENTES DE LA INGENIERÍA DE EDIFICACIÓN:

Se sitúa, por los cronistas, la primera presencia del Aparejador en las obras de San Lorenzo del

Escorial, siendo Fray Antonio de Villacastín Aparejador General de la Orden de los Jerónimos, el encargado de la realización de las obras.

A pesar de su antigüedad, la enseñanza de la profesión de Aparejador como tal, y a nivel

académico, se inicia en el año 1.855, al establecerse "las enseñanzas de Aparejador de Obras, en todas las Academias de Nobles Artes".

Desde la óptica que posibilita el haber pasado más de un siglo desde que se crearan las enseñanzas

de Aparejador de Obras, podemos enfrentarnos a la realidad actual de la profesión, haciendo una

breve retrospectiva desde sus orígenes siguiendo la evolución, los cambios en los contenidos educativos, las atribuciones profesionales, y en definitiva la trayectoria de tan prestigiosa profesión

que hasta hoy conocíamos con la denominación, para nosotros poco afortunada, de Arquitecto Técnico y que en lo sucesivo conoceremos con el nombre, más adecuado con su función, de Ingeniero de Edificación

En 1.757 se creó en Madrid la Academia de Nobles Artes de San Fernando, y con ello se inició la ordenación y racionalización, entre otras disciplinas, de los estudios de Arquitectura y su ejercicio

profesional. Esta ordenación reconocía dos títulos para el ejercicio de la arquitectura: el de Maestro

de Obras y el de maestro Arquitecto. Tal estructuración y sus consiguientes funciones profesionales

perduraron el resto de siglo y hasta bien entrado el XIX.

La consolidación de la Academia propició la primera gran distinción entre los dos títulos. Mientras que los Maestros de Obras seguían proyectando y dirigiendo las obras particulares, sin ningún tipo

de limitación, eran los Arquitectos quienes asumían en exclusiva la capacidad legal de proyectar y

dirigir las obras de tipo monumental y público.

Esta ordenación planteó una profunda batalla entre los Arquitectos y los Maestros de Obras, de tal modo que a mediados de siglo XIX, en el año 1845, la creación de las Escuelas de Arquitectura redujo, a través de una propuesta de la Academia, el papel del Maestro de modo que en lo sucesivo sólo podrá construir bajo los planos y la dirección del Arquitecto, reservando únicamente una situación excepcional para los edificios de carácter particular que se realizarán en poblaciones en las que no hubiera Arquitectos.

Creación de las enseñanzas de Aparejadores de obras Poco después de 1855 la real Orden de 24 de Enero crea la enseñanza de Aparejadores y suprime la

de Maestro de Obras:

"Art. 1.- Se suprimen las enseñanzas de Maestro de Obras y directores de caminos vecinales " "Art. 2.- En todas las Academias de Nobles Artes donde existían aquellas enseñanzas, se establece otra de Aparejadores de Obras". (La Ley Moyano, en 1.857, reorganizó el sistema de enseñanzas y

a la par que restablece la de Maestro de Obras, institucionaliza la división entre carreras superiores

y carreras profesionales, lo que más tarde se convertiría en los grados superior y medio). "Art. 47.- Son enseñanzas superiores: la de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, la de Ingeniero de Minas, la de Ingeniero de Montes, la de Bellas Artes, en la que se incluye Arquitectura " "Art. 61.- Son enseñanzas profesionales: las de Veterinaria, la de Profesores Mercantiles, la de Náutica, la de Maestro de Obras, Aparejadores "

Las competencias profesionales En 1864 se promulgo el Reglamento de las atribuciones de Arquitecto, Maestro de Obras y Aparejador, que establece limitaciones a estos últimos al determinar el artículo 10:

“Los Aparejadores y prácticos en albañilería trabajarán siempre bajo la dirección del Arquitecto y

sólo podrán ejecutar por sí mismos

todos aquellos repasos de menor cuantía que no altere lo más

mínimo la disposición de las fábricas y armaduras ni el aspecto exterior de las fachadas."

Para los Maestros de Obras llega el final de la profesión con disposiciones posteriores, la Ley de Presupuesto de 1.869-70, por la que se suprimen sus enseñanzas.

Más de un siglo había durado la lucha por las atribuciones entre los Arquitectos

y los Maestros de Obras, y coincidiendo con el inicio de la industrialización desaparecen

los Maestros de Obras surgiendo una nueva profesión, la de Aparejador, que si bien venía en cierto modo a suplirla, no competía por idénticas atribuciones con el Arquitecto.

Las enseñanzas técnico-industriales En el año 1.895 las enseñanzas de Aparejador se integran en las secciones técnico-industriales de las Escuelas de Artes y Oficios, manteniéndose de este modo hasta el año 1.924, en el que los estudios pasan a cursarse en las Escuelas de Arquitectura de Madrid y Barcelona.

Regulaciones en el principio del siglo XX La situación legal de los Aparejadores, según se recoge en la Real Orden de 4 de abril de 1.902, es la de ayudantes de los Arquitectos. El Real Decreto de 28 de marzo de 1.919, que regula las atribuciones profesionales hasta 1.935, estaba marcado por las siguientes características:

No era obligatoria la intervención del Aparejador.

Si era preceptiva en obras del Estado, Provincia o Municipio, si el presupuesto excedía de una cierta cantidad. Se le admitía tanto el proyectar como el dirigir obras en aquellas poblaciones en las que no hubiera Arquitecto, y que el presupuesto de la obra no excediera de 10.000 pesetas

El Aparejador estaba considerado como un mero intermediario entre el Arquitecto y el obrero.

Su actuación era como ayudante del Arquitecto y sus funciones eran las que se le encomendaban.

Decreto de 1.935: Atribuciones profesionales El 16 de febrero de 1.935 se promulgó el decreto sobre las atribuciones profesionales, y puede decirse que fue este decreto el que marcó el desarrollo de la profesión hasta prácticamente nuestros días, constituyendo el marco legal que mayor incidencia tuvo al establecer las, hasta entonces, antagónicas relaciones entre las profesiones de Aparejador y Arquitecto.

Nos parece conveniente apuntar aquí algunos de los extremos más significativos de su articulado, ya que ello nos permitirá establecer el punto de arranque de la actual condición profesional.

" Que a los Arquitectos corresponde el Proyecto y Dirección de las Obras de Arquitectura, al

Aparejador, como ayudante técnico la inmediata inspección y ordenación de la obra ”

" Con la intervención del Aparejador en la obra queda garantizada la asidua inspección de los

materiales con sus proporciones y mezclas, la ejecución de las fábricas y las de los medios y construcciones auxiliares ”

" Los Aparejadores son los únicos que ejercen la función de ayudantes técnicos de las obras de Arquitectura ”

Destacamos los siguientes artículos:

Art. 1. "Los Aparejadores por su calidad de perito en materiales y de construcción, son los únicos que ejercerán la función de ayudantes técnicos en las obras de arquitectura, que únicamente podrán proyectar y dirigir los Arquitectos, en todo el territorio nacional." Art.2. "La misión del Aparejador consiste en inspeccionar con la debida asiduidad, los materiales,

proporciones y mezclas y ordenar la ejecución material de la obra, siendo responsable de que ésta se efectúe con subvención al proyecto, a las buenas prácticas de la edificación y con exacta observancia de las órdenes e instrucciones del Arquitecto director ”

Art. 3. "

nueva planta, ampliación, reforma o demolición que en lo sucesivo se proyecte"

Art. 6. "

Es obligatoria la intervención del Aparejador en toda obra de Arquitectura ” La intervención obligada del aparejador no excluye las actividades propias del contratista ni del constructor práctico de obras, con sus responsabilidades consiguientes. En las obras particulares, el aparejador será nombrado por el propietario, de acuerdo con el arquitecto director, y en las obras oficiales por el Organismo o entidad superior de donde dependa la obra.

Es obligatoria la intervención del Aparejador en toda obra de arquitectura, ya sea de

el Arquitecto de acuerdo con el Aparejador regulará la asistencia de éste a la obra

"

"

Decreto de 13 de febrero de 1.969. El decreto de 13 de febrero de 1.969, que fijó la denominación de Arquitecto Técnico, y estableció, como única, la especialidad de ejecución de obras.

Las competencias del Arquitecto Técnico se establecieron, por el Decreto de 19 de febrero de 1.971, en el que se distinguen tres bloques:

a) Atribuciones en la dirección de la obra: ordenar y dirigir la ejecución material de las obras e instalaciones, de acuerdo con las instrucciones del Arquitecto, director de la obra; inspección de materiales y mezclas; control de instalaciones provisionales, medios auxiliares de construcción y sistemas de protección; elaboración y puesta en obra de cada una de sus unidades de obra regulada y confección de relaciones valoradas de las mismas; suscripción, conjuntamente con el Arquitecto, de actas y certificaciones sobre replanteo, comienzo, desarrollo y terminación de obras.

b) Atribuciones en trabajos varios: deslinde, mediciones y peritaciones de terrenos, solares y

edificios; reconocimiento, consultas, dictámenes, examen de documentos, títulos, planos; intervenciones periciales; mediciones y relaciones valoradas correspondientes a proyectos ya

redactados; estudios de realización, planificación y programación de obras; asesoramiento técnico en la fabricación de materiales, elementos y piezas de la edificación.

c) Facultades que la legislación precedente atribuía: la intervención técnica en las obras de

arquitectura dirigidas y proyectadas por Arquitecto; facultad de dirigir obras de arquitectura cuando no resida en la localidad ni pueda realizarla un Arquitecto.

La recuperación de las facultades de proyección y dirección autónoma de obras se produce en virtud del Decreto de 1 de febrero de 1.973, y en Real Decreto 902/1.977, de 1 de abril, que los limitaba a los proyectos que no afectasen a los elementos estructurales resistentes, a la configuración de la edificación ni a las instalaciones de servicio común de la obra principal.

Escuelas Técnicas de Grado Medio En el año 1.955 se constituyeron las Escuelas de Aparejadores como Escuelas Técnicas de Grado

Medio, las cuales "

la formación especializada otorgándose el Título de

como señala la Ley de 1.957 sobre Reforma de las Enseñanzas Técnicas, todo ello

amplio programa de industrialización y una

en el marco, que señala su preámbulo, de "

en una coyuntura excepcional de evolución y

Aparejador

proporcionarán

",

un

adecuada organización económica y social progreso "

Escuelas de Arquitectura Técnica Una nueva reorganización de las enseñanzas técnicas se produjo en 1.964 y ello " "

incrementar y acelerar la formación de científicos y técnicos

Escuelas de Arquitectura Técnica y las tres especialidades que establecía el Plan de 1.957, a saber, Urbanismo, Instalaciones y Organización de Obras, quedan después transformadas en dos, en

Las Escuelas pasan a llamarse

con el fin de

Economía de la Edificación y en Organización de Obras.

La Orden de 27 de Octubre de 1.968 deroga los anteriores Planes, anula las especialidades y establece el título de Arquitecto Técnico en Ejecución de Obras.

Ley General de Educación La integración en la Universidad de las Escuelas de Arquitectos Técnicos, se produce por la entrada en vigor de la Ley General de Educación del año 1.970 (4 de agosto), estableciéndose a partir de 1.972 el Plan de Estudios actualmente vigente, del que nos ocuparemos más adelante, y modificando la denominación de aquellas por la de Escuelas Universitarias de Arquitectura Técnica.

Competencias de los Arquitectos Técnicos En 1.971 aparece la definición de competencias profesionales como puesta al día, y, en algunos casos, como renovación de las atribuciones, ya comentadas, del año 1.935.

- Inspeccionar los materiales, dosificaciones,

- Controlar los medios auxiliares y de protección. - Poner en obra las unidades,

Ordenar y dirigir la ejecución material de las obras

etc

comprobarlas.

Medir las ya ejecutadas y valorarlas.

Suscribir actas y certificaciones.

Todas ellas en ejercicio de la dirección de obras, además de lo cuál, la regulación también

atribuye otras competencias, como las de

Realizar trabajos de medición, deslinde, levantamientos, previos a las obras de arquitectura o trabajos de urbanismo.

Informes periciales.

Asesoramiento técnico en procesos de producción.

En 1.986 tiene lugar la aprobación de la Ley 12/86 de 1 de abril, sobre regulación de las

atribuciones profesionales de los Arquitectos e Ingenieros Técnicos que dice:

"Corresponde a los Arquitectos Técnicos todas las atribuciones profesionales descritas en el apartado primero del Articulo segundo, en relación a su especialidad de ejecución de obras; con sujeción a las prescripciones de la legislación del sector de la edificación." Un aspecto importante de esta Ley es que recoge que la facultad de elaborar proyectos, que transcribimos a continuación, y se refiere a toda clase de obras y construcciones que, con arreglo a la expresada legislación, no precisen de proyecto arquitectónico, a los de intervenciones parciales en edificios construidos que no alteren su configuración arquitectónica, a los de demolición y a los de organización de cualquier naturaleza.

a) "La redacción y firma de proyectos que tengan por objeto la educación, reforma, reparación,

conservación, demolición, fabricación, instalación, montaje o explotación de bienes muebles o inmuebles, en sus respectivos casos, tanto con carácter principales como accesorio, siempre que

queden comprendidos por su naturaleza y características en la técnica propia de la titulación”.

b) "La dirección de las actividades objeto de los proyectos a que se refiere el apartado anterior,

incluso cuando los proyectos hubieren sido elaborados por un tercero' c) "La realización de mediciones, cálculos, valoraciones, tasaciones, peritaciones, estudios,

informes, planos de labores y otros trabajos análogos."

d) "El ejercicio de la docencia en sus diversos grados en los casos y términos previstos en la

normativa correspondiente y, en particular, conforme a lo dispuesto en la Ley Orgánica 11/1.983, de 25 de agosto, de Reforma Universitaria. "

e) "La dirección de toda clase de industrias o explotaciones y el ejercicio, en general respecto de

ellas, de las actividades a que se refieren los apartados anteriores." La Ley 12/86 de 1 de abril, declara en su artículo 2.4. "Además de lo dispuesto en los tres primeros apartados de este artículo, los Arquitectos Técnicos e Ingenieros Técnicos tendrán igualmente aquellos derechos y atribuciones profesionales reconocidos en el ordenamiento jurídico vigente; así como las que sus disposiciones reguladoras reconocían a los antiguos Peritos, Aparejadores, Facultativos y Ayudantes de ingenieros".

Los planes de estudio de 1.855 a 1.969 Han sido pues más de ciento cincuenta años de cambios legales y organizativos, los que han dado como resultado el afianzamiento de la profesión y que son por demás significativos para un adecuado entendimiento de la actual situación. Es pues necesario señalar que todas estas transformaciones y evoluciones han sido, en cada momento, respaldadas por diversos cambios en el bagaje de conocimientos impartidos, siendo pues para nosotros imprescindible, conocer también la evolución que estos han seguido.

Como ya se ha mencionado, en el año 1.855 nacieron las enseñanzas de los Aparejadores de Obra, y con ellas su primer- Plan de Estudios. Desde entonces hasta nuestros días se han ido sucediendo

numerosos Planes de Estudio, fruto de ordenaciones, leyes, etc un total de 17 Planes de Estudio en algo más de 150 años.

lo que arroja en estos momentos

,

No es posible, dentro de lo limitado de este tema, acometer el análisis pormenorizado de tal cantidad de Planes de Estudio, pero sí parece muy conveniente extraer algunas conclusiones acerca de los aspectos más destacados que se ofrecen en tan numerosa y dilatada sucesión. Pretendemos, pues, resumir aquellas constantes que se hayan producido, para obtener de ello un posible beneficio en el planteamiento de nuestra actividad docente.

Sintetizando los datos recogidos sobre los sucesivos Planes de Estudio que han ordenado la enseñanza de los Aparejadores, podríamos destacar las siguientes conclusiones:

Existen unas asignaturas que podríamos llamar troncales, que aparecen en todos los Planes, y que son: Matemáticas, Aritmética, Geometría Descriptiva, Topografía, Materiales y Construcción. En los Planes más antiguos se primaba a la Geometría Descriptiva por cuanto se recogía la Estereotomía de la Piedra, y en los más recientes ocurre otro tanto con las Construcciones. El Plan de Estudios de 1.895 recoge a su vez asignaturas como la Química y el Cálculo de Estructuras, desapareciendo la primera a partir del año 1.969 y permaneciendo la segunda hasta el Plan actualmente vigente.

Es precisamente, a partir del Plan de 1.957, cuando se incorporan materias que suponen el mayor esfuerzo de adecuación entre la formación en las aulas y las necesidades del ejercicio profesional. Así en este Plan se introducen materias tan relevantes como Mediciones y Presupuestos, Máquinas y Equipos, e Instalaciones en los edificios.

Hasta el año 1.964 no se incluirán en el Plan de Estudios materias como Organización, Programación y Control de Obras y Oficina Técnica, que junto con las ya citadas anteriormente conformaban, salvo las modificaciones que luego citaremos, el Plan de Estudios experimental de 1.977 dimanado de la Ley General de Educación del año 1.970.

Las E. E. U. U. de Arquitectura Técnica desde 1970 El Plan de Estudios experimental de 1.977 de las Escuelas Universitarias de Arquitectura Técnica deriva, como ya se ha dicho, de la Ley General de Educación y Financiación de la Reforma Educativa y su desarrollo posterior por sucesivos Decretos.

De esta Ley podríamos destacar, por parecernos sus rasgos más relacionados con nuestro tema, y sin querer ser exhaustivos, que su aplicación supone:

La integración de las Escuelas de Arquitectura Técnica en la Universidad, y en el caso particular de la de La Coruña, creada por el llamado Plan 72, esta integración se produce en la, entonces, Universidad de Santiago de Compostela y hoy adscrita a la Universidad de A Coruña. - La clasificación de las Escuelas de Arquitectos Técnicos como centros experimentales, bajo tutela provisional de la Universidad a la que se adscriben.

La posibilidad de que cada Universidad pueda elaborar su propio Plan de Estudios, de acuerdo con las directrices generales que dicta el Ministerio.

En el año 1.976 y por O.M. se publican las directrices antes aludidas y que establecen la duración de los estudios en las Escuelas Universitarias de Arquitectura Técnica en un máximo de tres años, limitan el número de asignaturas y proponen una cierta proporción entre las horas de clase teóricas y las de tipo práctico, así como las realización de un Trabajo Fin de Carrera.

Esta O.M. creó tensiones en el seno de las Escuelas y de los Colegios Profesionales, promoviéndose numerosos recursos y manifestaciones en contra de las directrices recogidas en la Orden.

Plan experimental de 1.977 El Plan de Estudios Experimental, que se dicta por O.M. a principios del año 1.977 para todas las

Escuelas, que para los alumnos de primer curso ha estado en vigor en la EUAT de A Coruña hasta el curso 2008-2009, y que ahora está en fase de transformación al nuevo título de Ingeniero de Edificación, consecuencia de la convergencia europea, presentaba los siguientes rasgos:

Era común a todas las Escuelas Universitarias de Arquitectura Técnica.

Pretendía la formación de los Arquitectos Técnicos de acuerdo con las atribuciones y responsabilidades que la legislación otorga a estos profesionales.

Estructuraba la enseñanza en un curso de formación básica y en dos de específicas, más el Trabajo Final de Carrera. - Introducía la modalidad de dos asignaturas optativas.

Las asignaturas contenidas en este Plan de Estudios también podríamos agruparlas, según afinidades de contenido entre ellas, y de ello resultaría:

Asignaturas de Sistemas de Representación, que comprendía Dibujo, Geometría Descriptiva y Topografía.

Asignaturas Básicas, con Cálculo, Álgebra y Física.

Asignaturas de Tecnología y Ciencias de la Edificación, que englobaba las de Materiales, Construcción, Estructuras, Instalaciones e Historia.

Asignaturas de Organización de la Edificación con Economía, Organización, Mediciones, Equipos y Oficina Técnica.

Ley de Reforma Universitaria Con la nueva Ley Orgánica de Reforma de la Universidad de 1.983, más conocida por sus iniciales L.R.U., se ponen en práctica nuevos y profundos cambios para las Escuelas de Arquitectura Técnica. Implanta la enseñanza cíclica, en su Título Cuarto:

"Art. 30. Los estudios universitarios se estructurarán como máximo en tres ciclos. La superación del primero de ellos, dará derecho, en su caso, al Título de Diplomado, de Arquitecto Técnico o de Ingeniero Técnico " Prevé la elaboración y aprobación de los Planes de Estudio de acuerdo con las directrices marcadas por el Gobierno:

"Art. 29. - Uno:

señalarán las materias que para la obtención de cada título deben ser cursados obligatoria y optativamente ” Adopta la estructura por Departamentos de la Universidad:

"Art. 8. - Uno: Los Departamentos son los órganos básicos encargados de organizar y desarrollar la investigación y las enseñanzas propias de su respectiva área de conocimiento en una o varias Facultades, Escuelas Técnicas Superiores y Escuelas Universitarias Dos: Los Departamentos se constituirán por áreas de conocimiento científico, técnico o artístico y agruparán a todos los docentes e investigadores cuyas especialidades se corresponden con tales "

áreas

“Art. 9. - Uno: Las Facultades, Escuelas Técnicas Superiores y Escuelas Universitarias, son los órganos encargados de la gestión administrativa y la organización de las enseñanzas universitarias conducentes a la obtención de los títulos académicos."

las Universidades elaborarán y aprobarán sus Planes de Estudio, en los que se

Para los centros reserva, con gran diferencia con la situación actual, como funciones

Esta breve enumeración de parte del articulado de la nueva Ley de Reforma Universitaria, fue promotora de cambios en el seno de la Universidad, y como es obvio en las Escuelas Universitarias de Arquitectura Técnica.

Sin embargo esta reforma no se llegó a implantar en algunas Escuelas de España, entre otras en la EUAT de A Coruña, por lo que se pasó directamente del Plan experimental de 1.977 al actual, consecuencia de la Orden ECI 2855 de 27 de diciembre de 2007, y que ha dado lugar al título de

Ingeniero de Edificación. La razón fundamental que se esgrimió fue que al ser Arquitectura Técnica una carrera de ciclo terminal no mejoraba la formación de los alumnos al no poder implantarse la enseñanza cíclica que establecía la Ley en su título cuarto.

La convergencia con Europa. Los créditos ECTS En este momento se está dando lugar una transformación de las carreras universitarias en España, con motivo de la convergencia hacia Europa. Lo que se pretende es buscar una convergencia de las distintas carreras que favorezca la movilidad de los alumnos primero, y la movilidad de los profesionales después, entre los distintos países europeos.

El sistema de medida de la enseñanza se ha establecido en créditos ECTS, que lo que mide es el esfuerzo que precisa un alumno para superar una carrera, partiendo de la base de que 60 créditos ECTS equivalen a 1.500 horas de trabajo del alumno. El trabajo del alumno contempla las horas de asistencia a clase, las horas de estudio, las de examen, las que dedique en biblioteca o asistencia a seminarios, las de trabajos que realice, etc. El número máximo de créditos anuales a cursar por un alumno se ha establecido en 60 ECTS.

La Orden ECI 2855 de 27 de diciembre de 2007 Esta Orden, que se publica dirigida a crear los estudios de Ingeniería de Edificación, establece que las competencias que estos estudiantes deben de adquirir son las siguientes:

1. Dirigir la ejecución material de las obras de edificación, de sus instalaciones y elementos, llevando a cabo el control cualitativo y cuantitativo de lo construido mediante el establecimiento y gestión de los planes de control de materiales, sistemas y ejecución de obra, elaborando los correspondientes registros para su incorporación al Libro del Edificio. Llevar el control económico de la obra elaborando las certificaciones y la liquidación de la obra ejecutada.

2. Redactar estudios y planes de seguridad y salud laboral y coordinar la actividad de las empresas en materia de seguridad y salud laboral en obras de construcción, tanto en fase de proyecto como de ejecución.

3. Llevar a cabo actividades técnicas de cálculo, mediciones, valoraciones, tasaciones y estudios de viabilidad económica; realizar peritaciones, inspecciones, análisis de patología y otros análogos y redactar los informes, dictámenes y documentos técnicos correspondientes; efectuar levantamientos de planos en solares y edificios.

4. Elaborar los proyectos técnicos y desempeñar la dirección de obras de edificación en el ámbito de su habilitación legal.

5. Gestionar las nuevas tecnologías edificatorias y participar en los procesos de gestión de la calidad en la edificación; realizar análisis, evaluaciones y certificaciones de eficiencia energética así como estudios de sostenibilidad en los edificios.

6. Dirigir y gestionar el uso, conservación y mantenimiento de los edificios, redactando los documentos técnicos necesarios. Elaborar estudios del ciclo de vida útil de los materiales, sistemas constructivos y edificios. Gestionar el tratamiento de los residuos de demolición y de la construcción.

7. Asesorar técnicamente en los procesos de fabricación de materiales y elementos utilizados en la construcción de edificios.

8. Gestionar el proceso inmobiliario en su conjunto. Ostentar la representación técnica de las empresas constructoras en las obras de edificación.

LA FORMACIÓN DEL INGENIERO DE EDIFICACIÓN Desde el Decreto de 16 de julio de 1.935, al que ya hemos aludido anteriormente, es obligatoria la participación del Arquitecto Técnico, entonces Aparejador hoy Ingeniero de Edificación, en toda obra de nueva planta o reforma en unión con el Arquitecto, comprendiendo entre sus responsabilidades las de la inspección de los materiales, proporciones y mezclas, y el ordenar la

ejecución material de la obra con sujeción al proyecto y a las buenas prácticas de edificación

Bajo el punto de vista que correspondería a un esquema tradicional, el Aparejador o Arquitecto Técnico o Ingeniero de Edificación, junto con el Arquitecto, responden de la calidad de la obra y representan en el esquema clásico liberal, los intereses de la Propiedad.

En una época en que la actividad edificatoria mantenía un reducido nivel de desarrollo del sistema productivo, con un marcado carácter artesanal en el que la industrialización o la producción masiva de viviendas no se daba, el esquema en esta actividad se planteaba sobre dos polos personales en la mayoría de los casos, la propiedad y el constructor.

El proceso de industrialización generalizada del país a principios de la década de los sesenta, produjo, como una de sus más inmediatas consecuencias, un extraordinario auge de la edificación y esto hizo variar de forma sustancial esta bipolarización personalizada, ya aludida, de modo que las relaciones profesionales en el sector de la edificación iniciaron un cambio profundo.

El hecho más destacado de las siguientes décadas lo constituyó la producción masiva de viviendas, amparadas sobre todo, por sucesivas leyes de Protección Oficial.

La industrialización del sector, a pesar de no haber alcanzado elevado desarrollo en este período, se inició sobre todo, en los aspectos de gestión y organización. Fue entonces el momento álgido de la aparición de un elevado número de empresas cuyo objetivo era la colocación en el mercado de un producto, la vivienda, alejándose totalmente de los modelos anteriores de producción de las mismas.

Bajo estos nuevos parámetros los profesionales de la arquitectura comenzaron a trabajar, en un medio crecientemente despersonalizado, al servicio de entidades mercantiles y con una incipiente mecanización de los medios.

Las nuevas responsabilidades, los controles de producción tanto en la calidad como en la organización de un bien complejo, como es la vivienda, poco tienen que ver con el antiguo papel de defensa de los intereses de la propiedad, al que antes nos referíamos.

Este control es por otro lado difícil y está siempre mediatizado por el sentido industrial de la productividad, tendente a la optimización de los beneficios.

Se puede afirmar que el papel del profesional que interviene en el proceso edificatorio, se ve alterado sustancialmente pasando a ser un técnico inmerso en el proceso, en el que en numerosas ocasiones, se produce una dura pugna entre el sentido industrial de su actuación y la calidad final del producto.

Por último señalar que este crecimiento, tal vez desmesurado, del sector, ha inducido a un importante auge en el número de profesionales que se han venido formando en las últimas décadas, favorecidos a su vez por las medidas legislativas que mantenían la formación académica dentro de las de ciclo corto.

Este es, pues, el panorama ante el que se hallaba la profesión de Arquitecto Técnico, que sin ser muy diferente del de otros técnicos, ha perdido parte de su rol tradicional, y que se encontraba en un periodo de esplendor económico profesional, pero con el desafío de la perspectiva de una innovación tecnológica sin precedentes, que tal vez renueve la actuación profesional.

La actual coyuntura de la edificación en España va a obligar a una reordenación del sector en la que tendrán que participar, de forma importante y decisiva, los actuales Arquitectos Técnicos y los

futuros Ingenieros de Edificación, donde habrá que dar pasos hacia la racionalización de los costes, la industrialización, la sostenibilidad y el ahorro de energía, y en todos aquellos aspectos que supongan una optimización de los recursos disponibles.

En todo caso vamos a analizar cual es el momento actual de la Profesión, desde una óptica que permita comprender la actuación del profesional en sus variados campos de actuación, para poder aplicar las consecuencias, que de ello se deriven, en su formación académica y en su actuación profesional futura.

Por un lado el Arquitecto Técnico asume la función de dirección de un proceso industrial, bien en una empresa industrial al servicio de la edificación, bien en la ejecución propiamente dicho del proceso edificatorio o de las obras de su infraestructura.

Por lo tanto entendemos que en su formación se deben atender genéricamente a los siguientes aspectos:

TÉCNICO, o del conocimiento de los procesos industriales, de la tecnología al uso, de los materiales y de las normas que los rigen, etc.

ECONÓMICO-ORGANIZATIVO, de modo que pueda lograrse la producción al menor costo posible, optimizando la relación entre calidad y coste, y haciéndolo extensible al mas amplio concepto empresarial.

LEGAL-ADMINISTRATIVO, que se extiende a campos tan variados como los de la legislación vigente de carácter técnico, las de tipo laboral o administrativo, y todo ello desde posibles diferentes planteamientos, nacional, autonómico, local, etc.

SICOLÓGICO, ya que su actuación, en definitiva, se establece sobre relaciones con individuos, cuyos comportamientos, modo de actuar, reacciones, etc., debe conocer y prever.

GERENCIAL, ya que en ocasiones debe dominar, en el proceso, la toma de decisiones, ante alternativas que debe saber valorar, con técnicas apropiadas a tos niveles ejecutivos empresariales.

Dado que una parte de la práctica profesional, dentro del campo de la edificación del Arquitecto Técnico, se mueve con sujeción a un proyecto de Arquitectura, se ha de conservar junto a los anteriores aspectos formativos, otros algo más sutiles, pero no por ello menos importantes, cuales son los relacionados con el lenguaje artístico.

No debe desterrarse un complemento en su formación que, al menos de modo introductivo, recoja aspectos:

ARTÍSTICOS generales, que faciliten la interpretación correcta de los valores del proyecto sin desvirtuar su intencionalidad estética.

HISTÓRICOS, que permitan conocer los modos de hacer tradicionales, el origen y evolución de unas determinadas prácticas constructivas que se han convertido en Principios de Edificación.

SOCIALES, con cuyo conocimiento va a poder interpretar la realidad de su tiempo y entender los procesos que se dan en ella.

Campos de actuación profesional Dentro de los cuatro grandes sectores en los que se puede desarrollar la actividad profesional:

Definición - Proyectos; Producción - Empresa; Comprobación - Dirección facultativa; y Conservación - Mantenimiento, que es lo mismo que contemplar todo el sector de la edificación vamos a señalar aquellos segmentos más relevantes en los que la presencia y participación de los profesionales del sector es evidente:

Investigación y desarrollo. La Administración, la Universidad, las empresas privadas, los laboratorios están desarrollando programas de investigación en los que intervienen arquitectos

técnicos. Formación. Tanto a nivel de enseñanza media como universitaria, o de postgrado es importante el número de arquitectos técnicos que trasmiten conocimientos. Reglamentación. En los actuales equipos que han elaborado el Código Técnico de la Edificación (CTE) o a nivel autonómico en la redacción de textos normativos sobre calidad, encontramos un elevado número de estos titulados. Normalización. En los distintos Comités Técnicos de Normalización de AENOR se encuentran arquitectos técnicos, cuya tendencia es creciente, ya que es creciente también la actividad de normalización. Proyecto. Es difícil no encontrar la presencia de arquitectos técnicos en estudios, consulting, en los que desempeñan distintos y variadas actividades especializadas. Promoción. La promoción de cualquier clase de edificación atrae cada día mayor presencia de arquitectos técnicos especializados en asuntos económicos, urbanísticos y administrativos. Planificación. La necesidad de programación dentro de la empresa de edificación es una necesidad creciente aunque aquellas sean pequeñas o medianas, lo que exige técnicos especializados, y aquí los arquitectos técnicos debemos ofertarnos mucho. Fabricación. Tanto en el proceso de control de la producción, como en el comercial y gerencia) el arquitecto técnico en un titulado sumamente interesante para la empresa. Construcción. Entendiendo como tal cualquiera de las distintas actividades que comprende la edificación, la presencia de los arquitectos técnicos en ellas es: en las de dirección facultativa y estudios de Seguridad en el Trabajo obligatorias, y numerosísimas las jefaturas de obra que desempeñan. Aseguramiento de la Calidad. Este campo de reciente actividad y de futuro prometedor para la racionalización del proceso constructivo, ofrece en este siglo XXI grandes posibilidades de participación al arquitecto técnico especialista. Control de Calidad. Las fases de redacción de proyecto y planes de control, las organizaciones de control y la propia dirección de obra, son campos de actividad. Certificación. En nuestro país y también por formar parte de la Unión Europea, es cada día más frecuentes las Certificaciones de Conformidad a Norma o Calidad Europea por lo que la presencia de los arquitectos técnicos tanto en los órganos de gestión representando a las empresas o a la administración es frecuente. Seguros. Las compañías del ramo contratan con estos técnicos la valoración de los siniestros declarados por sus asegurados, es esta una actividad que requiere grandes conocimientos específicos y dedicación. Con la entrada en vigor de la Ley de Ordenación de la Edificación en noviembre de 1.999, que exige un seguro decenal en los edificios, se han creado los Organismos de Control Técnico (OCT) que colaboran con las compañías de seguros con el fin de revisar las condiciones de seguridad de los edificios construidos. En estos organismos trabaja también el arquitecto técnico revisando el proyecto y el proceso de ejecución de la obra. Uso y mantenimiento. Esta es una actividad emergente en la edificación que puede propiciar la intervención del arquitecto técnico si es capaz de especializarse y ofrecer al propietario y al usuario servicios satisfactorios. El Código Técnico de la Edificación aprobado en marzo de 2.006 fija condiciones de uso y mantenimiento de los edificios y da acceso al “arquitecto técnico de cabecera” para realizar tales funciones. Demopatología. Aunque no se ha perfilado la especialidad son muchos los arquitectos técnicos que desarrollan esta actividad. En numerosos ayuntamientos se ha puesto en marcha la obligatoriedad de que los edificios que tengan muchos años de vida deberán pasar una Inspección Técnica de Edificios (ITE) lo que supone la detección de las causas que producen el deterioro del edificio. Rehabilitación. Es otro campo, en la administración, en la empresa y en el proyecto, que ocupará a muchos técnicos, pero precisan una formación específica. Igualmente al pasar la Inspección Técnica del Edificio (ITE) en muchos casos lleva aparejada la necesidad de una rehabilitación.

La profesión de arquitecto técnico y en el futuro la de Ingeniero de Edificación tiene una identidad:

el ejercicio de la técnica y el uso racional de la tecnología de la edificación, pero este ejercicio no cabe hoy en un sólo profesional, y debe compartirse mediante la agrupación de profesionales, y que para ser llevado a la práctica exige la especialización de éstos en el período postuniversitario mediante Cursos de Especialización, Masters, Doctorados, etc.

Queda, pues, planteada la complejidad que rodea la formación del Arquitecto Técnico y del Ingeniero de Edificación, inmerso en un medio social muy cambiante que exige una permanente acomodación, al asumir funciones destacadas en el proceso constructivo, lo que le lleva a asumir responsabilidades de orden muy diverso.

ANÁLISIS GENERAL DEL PROCESO CONSTRUCTIVO

ELEMENTOS FUNDAMENTALES DE UNA EDIFICACIÓN Son elementos fundamentales de una edificación aquellos en que los fallos puedan provocar desordenes patológicos que afecten a la seguridad, llegando en algunos casos a su ruina.

1. EL TERRENO es sobre donde se va a realizar la construcción. Su estudio y conocimiento ha de ser pormenorizado y exhaustivo.

2. LA CIMENTACIÓN es el elemento de transferencia en el edificio y el terreno, y ha de ser adecuada en su tipo y dimensiones para transmitir al terreno las cargas que recibe de la estructura.

3. LA ESTRUCTURA es el sistema resistente que recibe todo tipo de cargas que ha de transmitir a la cimentación, concebida y dimensionada para que su comportamiento accio- nes-solicitaciones-deformaciones sea el correcto.

4. EL MURO soporta las acciones que sobre él actúan sin producir deformaciones indeseables

5. EL ARCO, LA BÓVEDA Y LOS FORJADOS son elementos resistentes, cuyo comportamiento resistente y deformaciones han de ser adecuados a las acciones que reciben.

6. LA ESCALERA elemento estructural que permite la comunicación entre las distintas plantas de una edificación

7. LA CUBIERTA como protección de todo edifico

ELEMENTOS COMPLEMENTARIOS Son aquellos que como los cerramientos y distribuciones configuran el espacio interior.

1. CERRAMIENTOS son la envolvente exterior del edificio, cuyo comportamiento en relación a las deformaciones estructurales ha de ser adecuado.

2. TABIQUERÍA es el sistema que permite la configuración y distribución interior

3. HUECOS, VENTANAS Y PUERTAS son elementos que van a permitir la iluminación, ventilación y paso en los edificios.

4. REVESTIMIENTOS DE SUELOS Y PAREDES son los conjuntos de materiales que protegerán los paramentos.

5. ACABADOS materiales y sistemas de protección y decoración

EQUIPAMIENTOS Son elementos de los edificios cuya complejidad es cada día mayor y que van desde las distintas instalaciones hasta los medios de seguridad.

1. INSTALACIÓN ELÉCTRICA conjunto de sistemas y medios que permiten el aprovechamiento de la energía eléctrica.

2. INSTALACIONES HIDRAÚLICAS conjunto de sistemas y medios que facilitan la distribución del agua en sus distintas formas.

3. INSTALACIONES DE COMUNICACIONES VERTICALES permiten las comunicaciones entre las distintas plantas de los edificios.

4.

INSTALACIONES DE SEÑAL DE AUDIO, VÍDEO, TELEFONÍA conjunto de medios y sistemas que permiten recibir y transmitir señales eléctricas o hercianas a través del espacio o de medios sólidos.

5. INSTALACIONES DE SEGURIDAD, PREVENCIÓN DE INCENDIOS E INTRUSIÓN sistemas y medios que van a permitir mejorar la seguridad de los edificios frente a la seguridad de las personas, el fuego o la intrusión, avisando o impidiendo su propagación.

ELEMENTOS AUXILIARES Aquellos sin los que no podría hacerse realidad un edificio, son propios de la fase constructiva o de

su mantenimiento.

ANDAMIOS, CIMBRAS, MEDIOS DE SEGURIDAD

LA EDIFICACIÓN EN LA HISTORIA De la edificación con materiales tradicionales, piedra, cerámica y madera se ha pasado a los complejos procesos en los que los materiales se colocan conformados previamente.

La vieja edificación ha sido desplazada por materiales que permiten nuevas formas estructurales, espacios más confortables y en suma edificios con mayor durabilidad, pero iremos comprendiendo que si en ocasiones vemos edificios que por sus sistemas se podían situar en el siglo XXI, lo cotidiano nos devuelve a una realidad que nos aleja hacia atrás en el tiempo que vivimos.

Para comprender lo extraño de esta situación actual es necesario distanciarnos de ella y contemplarla con una cierta perspectiva histórica.

A lo firme, útil y bello, exigencias impuestas a los edificios, propugnado por Vitrubio, se le suman

otras cualidades como es la del confort y la durabilidad, la sólida edificación se realiza de acuerdo con unas reglas cada día más complejas. Pero al albergar un espacio, ha de permitir y proteger el ejercicio de ciertas actividades apareciendo consecuentemente otras exigencias, como las urbanísticas, las medioambientales, las de ahorro de energía, etc.

Análisis general de una edificación Vamos a plantearnos pues, cual es el camino desde el inicio de una obra de edificación, porque ello nos obligará a cuestionarnos toda una serie de condicionantes que repercuten en el proceso de la edificación y por tanto en su conocimiento.

Podemos comenzar formulándonos las tres preguntas clásicas ante cualquier edificación: ¿Qué voy a hacer?; ¿De qué voy a hacerla? y ¿Con qué voy a hacerla?

¿Que voy a hacer? La respuesta a ¿que voy a hacer? nos indica cual es el tema de la edificación, definiéndonos que es

lo que vamos a realizar. ¿Qué voy a hacer?: una vivienda, una iglesia, una escuela, etc., Este será el

inicio del planteamiento de una edificación. El tema estará condicionado por los conceptos de Espacio, Lugar y Tiempo. CONDICIONANTE DE ESPACIO

El condicionante del ESPACIO es el primero que se plantea en una obra, depende del programa de

necesidades. Según la función a desarrollar se necesitan un dimensionamiento espacial y una adecuación ambiental que responda a unas determinadas características. CONDICIONANTE DE LUGAR Un segundo condicionante que podemos establecer, referido a la terna, es el de LUGAR. Nos indica que cualquier obra tiene un carácter eminentemente local porque existen unas condiciones como son la climatología, topografía, formas de vida, materiales abundantes en la región, tecnologías,

etc., que harán variar totalmente el planteamiento de una edificación de un lugar a otro. El condicionante de lugar, lo que hace es concretarnos las posibles soluciones para resolver un determinado espacio, concreciones que vienen impuestas por todas las variables citadas. CONDICIONANTES DE TIEMPO Un tercer condicionante del tema es el TIEMPO, condicionante que quizás es el más sutil de todos los que inciden sobre la Edificación. Podríamos resumirlo: hay que hacer una Edificación actual, hay que hacerla en nuestro tiempo y ello en función de que las necesidades humanas varían y evolucionan. Cualquier solución técnica tiene hoy un período de validez realmente corto, frente a las soluciones tradicionales que se han mantenido válidas y constantes durante una serie de años mucho más larga. Hoy unos conceptos de Edificación en una obra de edificación, son válidos únicamente durante un corto tiempo, circunstancia que debemos tener muy presente en el enfoque que queramos darle al estudio de la misma, puesto que, en corto espacio de tiempo, se nos van a quedar totalmente obsoletos. La edificación actual, además, nos impone la aplicación de toda una serie de nuevos procesos técnicos que se hacen cada vez más complejos y que se desarrollan con una rapidez y variaciones enormes. Es decir, a mayor complejidad técnica, acomodación en nuestro tiempo, pero también, y esto es básico en edificación, la búsqueda de la sencillez en las soluciones constructivas no debe ser olvidada nunca.

¿De qué voy a hacerla? Ante esta segunda pregunta aparece como respuesta el MATERIAL; aquello con lo que se materializa la obra, lo que va a sustentar y ha de ser sustentado, lo que permite la configuración de los volúmenes macizos, con unas características que variarán según el acabado y propiedades plásticas y técnicas que tenga ese material. Desde el punto de vista edificatorio tiene una importancia decisiva conocer el material, saber como se comporta, como trabaja, de que forma une, que posibilidades plásticas posee, ventajas o inconvenientes que presenta, etc. Es decir, lo que hay que saber es construir con cada material, cuyas técnicas de uso en los procesos constructivos no serán iguales. Sólo exige que se le emplee de acuerdo con sus posibilidades plásticas, técnicas y funcionales, para lo cual es necesario conocerlo, sentirlo y amarlo.

¿Con qué voy a hacerla? Los medios que puedo emplear para ejecutar la obra tienen una importancia decisiva, pues de ellos dependen los posibles métodos constructivos que podamos desarrollar a lo largo de toda la edificación. Observemos que en la línea expositiva que estamos siguiendo, hay toda una serie de interdependencias y relaciones que se condicionan entre si, por ejemplo, el disponer o no de determinados medios puede hacer desistir del empleo de un determinado tipo de material. Así pues, según el material que tengamos que usar, necesitaremos unos medios, o según los medios de que dispongamos, podremos tener más posibilidades de elección de una clase de materiales o de otros. Planteándonos en general los MEDIOS con que vamos a hacer la edificación, estos los podemos dividir en tres grandes grupos:

Mano de obra

Máquinas, herramientas e instalaciones

Recursos económicos.

MANO DE OBRA Es cada vez más importante en el proceso constructivo puesto que la tendencia actual apunta al personal altamente especializado y cualificado, frente a lo a que ocurría hasta hace poco. La tendencia cara al futuro, impone una mano de obra altamente especializada para exigirle una calidad, un rendimiento y una economía de esfuerzos adecuada al planteamiento de la edificación como industria. MAQUINAS HERRAMIENTAS E INSTALACIONES

En el segundo grupo hemos situado las herramientas, máquinas e instalaciones especiales, que son las que posibilitan la puesta en obra y la realización de los distintos elementos constructivos y deben estar acordes con el tipo, la importancia y el volumen de la edificación, ya que los condicionan de una forma importante. De acuerdo con los medios de que dispongamos, podremos elegir uno u otro tipo de elementos constructivos. MEDIOS ECONÓMICOS Son fundamentales en cualquier obra, ya que su posible financiación la hará rentable o la hará fracasar rotundamente. Las posibilidades económicas de financiación son el motor de cualquier actividad económica y la edificación es una de ellas. Las posibilidades económicas de que se disponen condicionaran un planteamiento u otro de la organización, de los materiales y de la tipología de los elementos constructivos a emplear, en una palabra la forma de construir.

LEY DE ORDENACIÓN DE LA EDIFICACIÓN: (Ley 38/1999, de 5 de noviembre) La edificación actual en España está regulada por la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE). Se trata de una Ley en la que “Por primera vez se integran en una disposición única y del máximo rango la identificación de los agentes que intervienen en el proceso con la determinación pormenorizada de sus respectivas obligaciones, funciones, derechos y responsabilidades” (J. A. Otero Cerezo. Presidente del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España).

Se indican seguidamente, de forma esquemática, los capítulos y artículos de la LOE que tienen mayor interés para los alumnos de primer curso de la asignatura de Construcción I:

Capítulo I.- Disposiciones generales Artículo 1. Objeto Artículo 2. Ámbito de aplicación

Capítulo II.- Exigencias técnicas y administrativas de la edificación Artículo 3. Requisitos básicos de la edificación

1. Seguridad estructural

2. Seguridad en caso de incendio

3. Seguridad en el uso

4. Higiene y protección del medioambiente

5. Protección contra el ruido

6. Ahorro de energía y aislamiento térmico

7. Dotaciones y espacio

8. Accesibilidad

9. Telecomunicación

10. Otros (Normas de piscinas privadas, Casilleros postales domiciliarios, Ascensores, Medidas mínimas de acceso en los edificios, Instrucciones Técnicas Complementarias del REBT)

Los tres primeros requisitos se refieren a seguridad, los tres siguientes a habitabilidad, otros tres a funcionalidad y el último a otros requisitos Artículo 4.- Proyecto El proyecto es el conjunto de documentos mediante los cuales se definen y determinan las exigencias técnicas de las obras. Se suelen distinguir varias clases de proyectos y los más significativos son los siguientes:

a. Proyectos arquitectónicos de edificación a.1 Proyecto básico: Fase del trabajo en que se define y justifica las características y aspectos básicos de toda la edificación. Su contenido sustantivo y formal es suficiente para solicitar la licencia de obra, pero insuficiente para iniciar la construcción. a.2 Proyecto de ejecución: Fase del trabajo en que se desarrolla el proyecto básico, con la determinación completa de detalles y especificaciones de todos los materiales,

elementos, sistemas constructivos y equipos, necesario para la realización de las obras. a.3 Proyectos parciales: Son documentos que desarrollan o completan el proyecto general en aspectos concretos referentes a tecnologías específicas o instalaciones del edificio, definiendo con suficiente detalle para su ejecución sus características constructivas.

b. Proyectos de urbanización

c. Proyectos de parcelación

d. Proyectos de compensación

e. Proyectos de saneamiento

Artículo 5.- Licencias y autorizaciones administrativas Artículo 6.- Recepción de la obra Artículo 7.- Documentación de la obra ejecutada Capítulo III.- Agentes de la edificación Artículo 8.- Concepto Son agentes de la edificación las personas, físicas o jurídicas, que intervienen en el proceso de la edificación Artículo 9.- El promotor Será considerado promotor cualquier persona, física o jurídica, pública o privada, que, individual o colectivamente, decide, impulsa, programa y financia, con recursos propios o ajenos, las obras de edificación para sí o para su posterior enajenación, entrega o cesión a terceros bajo cualquier título Artículo 10.- El proyectista Es el agente que, por encargo del promotor y con sujeción a la normativa técnica y urbanística correspondiente, redacta el proyecto Artículo 11.- El constructor Es el agente que asume, contractualmente ante el promotor, el compromiso de ejecutar con medios humanos y materiales, propios o ajenos, las obras o partes de las mismas con sujeción al proyecto y al contrato Una de las obligaciones que la ley atribuye al constructor es:

Designar al jefe de obra que asumirá la representación técnica del constructor en la obra y que por su titulación o experiencia deberá tener capacitación adecuada de acuerdo con las características y la complejidad de la obra Artículo 12.- El director de obra Es el agente que, formando parte de la dirección facultativa de la obra, dirige el desarrollo de la obra en los aspectos técnicos, estéticos, urbanísticos y medioambientales, de conformidad con el proyecto que la define, la licencia de edificación y demás autorizaciones preceptivas y las condiciones del contrato, con el objeto de asegurar su adecuación al fin propuesto Artículo 13.- El director de la ejecución de la obra Es el agente que, formando parte de la dirección facultativa, asume la función técnica de dirigir la ejecución material de la obra y de controlar cualitativamente y cuantitativamente la construcción y la calidad de lo edificado Son obligaciones del director de la ejecución de la obra:

1. Estar en posesión de la titulación académica y profesional habilitante, que será la de Arquitecto Técnico:

Cuando se trate de obras de uso: administrativo, sanitario, religioso, residencial en todas sus formas, docente y cultural

Cuando se trate de obras de uso: aeronáutico; agropecuario; de la energía; de la hidráulica; minero; de telecomunicaciones; del transporte terrestre, marítimo, fluvial y aéreo; forestal; naval; saneamiento e higiene; y accesorio a las obras de ingeniería y su explotación. En este tipo de usos cuando la dirección de la obra esté dirigida por Arquitecto

Todas las demás edificaciones cuyos usos no estén expresamente relacionados en los

apartados anteriores. En este caso la dirección de ejecución de las obras también pueden ser desempeñada por Arquitectos, Ingenieros o Ingenieros Técnicos

2. Verificar la recepción en obra de los productos de construcción, ordenando la realización de ensayos y pruebas precisas

3. Dirigir la ejecución material de la obra comprobando los replanteos, los materiales, la correcta ejecución y disposición de los elementos constructivos y de las instalaciones, de

acuerdo con el proyecto y con las instrucciones del director de obra

4. Consignar en el Libro de Órdenes y Asistencias las instrucciones precisas

5. Suscribir el acta de replanteo o de comienzo de obra y el certificado final de obra, así como elaborar y suscribir las certificaciones parciales y la liquidación final de las unidades de obra ejecutadas

6. Colaborar con los restantes agentes en la elaboración de la documentación de la obra ejecutada, aportando los resultados del control realizado

Artículo 14.- Las entidades y laboratorios de control de calidad de la edificación

1. Son entidades de control de calidad de la edificación aquellas capacitadas para prestar asistencia técnica en la verificación de la calidad del proyecto, de los materiales y de la ejecución de la obra y sus instalaciones de acuerdo con el proyecto y la normativa aplicable

2. Son laboratorios de ensayos para el control de calidad de la edificación los capacitados para prestar asistencia técnica, mediante la realización de ensayos o pruebas de servicio de los materiales, sistemas o instalaciones de una obra de edificación

Artículo 15.- Los suministradores de productos

1. Se consideran suministradores de productos los fabricantes, almacenistas, importadores o vendedores de productos de construcción

2. Se entiende por producto de construcción aquel que se fabrica para su incorporación permanente en una obra incluyendo materiales, elementos semielaborados, componentes y obras o parte de las mismas, tanto terminadas como en proceso de ejecución

Artículo 16.- Los propietarios y usuarios

1. Son obligaciones de los propietarios conservar en buen estado la edificación mediante un adecuado uso y mantenimiento, así como recibir, conservar y transmitir la documentación de la obra ejecutada y los seguros y garantías con que ésta cuente

2. Son obligaciones de los usuarios, sean o no propietarios, la utilización adecuada de los

edificios o de parte de los mismos de conformidad con las instrucciones de uso y mantenimiento, contenidas en la documentación de la obra ejecutada Capítulo IV.- Responsabilidades y garantías Artículo 17.- Responsabilidad civil de los agentes que intervienen en el proceso de la edificación Artículo 18.- Plazos de prescripción de las acciones Artículo 19.- Garantías por daños materiales ocasionados por vicios y defectos de la construcción

Artículo 20.- Requisitos para la escrituración e inscripción Disposición adicional primera.- Percepción de cantidades a cuenta del precio durante la construcción Disposición adicional segunda.- Obligatoriedad de las garantías por daños materiales ocasionados por vicios y defectos en la construcción Disposición adicional tercera.- Intervenciones en el proceso de la edificación de los cuerpos de Ingenieros de los Ejércitos en el ámbito de la Defensa Disposición adicional cuarta.- Coordinador de Seguridad y Salud Las titulaciones académicas y profesionales habilitantes para desempeñar tal función durante la elaboración del proyecto y la ejecución de la obra, serán las de arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico, de acuerdo con sus competencias y especialidades Disposición adicional quinta.- Regulación del derecho de reversión

Disposición adicional sexta.- Infraestructuras comunes en los edificios para el acceso a los servicios de telecomunicación Disposición adicional séptima.- Solicitud de la demanda de notificación a otros agentes

Luego la Ley tiene dos Disposiciones transitorias, dos Disposiciones derogatorias y cuatro Disposiciones finales.

De todas ellas la de mayor alcance técnico es la Disposición final segunda en la que se autoriza al Gobierno para la aprobación, mediante Real Decreto, de un Código Técnico de la Edificación.

EL CÓDIGO TÉCNICO DE LA EDIFICACIÓN: (Real Decreto 314/2006 de 17 de marzo) Se trata de un documento técnico, de carácter obligatorio, que se publica en el BOE con fecha 28 de marzo de 2006. Como consecuencia las NBE que hasta el momento se venían utilizando, y que se indican seguidamente, han quedado derogadas:

NBE CT-79 Condiciones térmicas de los edificios NBE CA-88 Condiciones acústicas de los edificios NBE AE-88 Acciones en la edificación NBE FL-90 Muros resistentes de fábrica de ladrillo NBE QB-90 Cubiertas con materiales bituminosos NBE EA-95 Estructuras de acero en edificación NBE CPI-96 Condiciones de protección contra incendios en los edificios

El CTE se estructura en seis (6) exigencias básicas: seguridad estructural (SE), seguridad en caso de incendio (SI), seguridad de utilización (SU), protección frente al ruido (HR), salubridad (HS) y ahorro de energía (HE).

SE

Seguridad estructural

 

Resistencia y estabilidad Aptitud al servicio

SE AE

Seguridad estructural

 

Acciones en la edificación

SE C

Seguridad estructural

 

Cimientos

SE A

Seguridad estructural

 

Acero

SE F

Seguridad estructural

 

Fábrica

SE M

Seguridad estructural

 

Madera

DB SI

Seguridad

en

caso

de

Propagación interior Propagación exterior Evacuación de ocupantes Detección, control y extinción del incendio Intervención de los bomberos Resistencia al fuego de la estructura

incendio

DB SU

Seguridad de utilización

Seguridad frente al riesgo de caídas Seguridad frente al riesgo de impacto o de atrapamiento Seguridad frente al riesgo de aprisionamiento Seguridad frente al riesgo causado por iluminación inadecuada Seguridad frente al riesgo causado por situaciones de alta

   

ocupación Seguridad frente al riesgo de ahogamiento Seguridad frente al riesgo causado por vehículos en movimiento Seguridad frente al riesgo causado por la acción del rayo

DB HR

Protección frente al ruido

Protección frente al ruido

DB HS

Salubridad

Protección frente a la humedad Recogida y evacuación de residuos Calidad del aire interior Suministro de agua Evacuación de aguas

DB HE

Ahorro de energía

Limitación de demanda energética Rendimiento de las instalaciones térmicas Eficiencia energética de las instalaciones de iluminación Contribución solar mínima de agua caliente sanitaria Contribución fotovoltaica mínima de energía eléctrica