Está en la página 1de 2
CARTA ABIERTA A LA JUVENTUD Querida amiga o amigo. Quiero aprovechar la confianza juvenil que te tienes para comentarte algunas de mis moderadas reflexiones sobre la problemática y el futuro país y sobre papel de primera línea que tú puedes jugar, - escúchame bien- en la construcción de ese nuevo proyecto de nación que todos soñamos para ti, para tus hijos y los hijos de tus hijos. Estas reflexiones, querida amiga o amigo, son el fruto de años de vida , primordialmente, como ciudadano comprometido en el ejercicio de sus derechos democráticos que te asiste a ti también, conforme a lo determinado en nuestra Constitución Política, así: Mí querida amiga o amigo: Ecuador es un país de precaria articulación intercultural, un Estado en trance de configuración hacia un Estado social de derecho y una economía promisoria pero incipiente en vía de integración interna y externa. Una Nación cuyo pueblo empieza a encontrarse vagamente consigo mismo y a hacerse una primera idea de su propia realidad y de los desafíos y las oportunidades, las fortalezas y las debilidades que se le presentan en el mundo de la globalización. Pero por encima de todo, Colombia es un país con un alto déficit de sueños y visiones del futuro. Como magistralmente lo ha anotado el gran y siempre recordado pedagogo, Rodrigo Escobar Navia: “Los colombianos necesitamos con urgencia superar cuanto antes ese mal de males que es, ha sido y será siempre y en todo momento y lugar la falta de futuro para la especie que por tener que vivir siempre hacia delante necesita esperar y soñar” Este magistral dictamen, del ilustre pedagogo, nos invita, a ti como también a mí y al resto de colombianos, a cimentar el más agresivo macroproyecto sostenible de Nación en que quepamos todos los colombianos por igual. Es más, dicha admirable instrucción, se constituye en una noble orientación sobre el papel protagónico que tu debes asumir, junto a los miembros de tu generación, en la construcción de esa Colombia que todos deseamos y necesitamos. De esto último, diviso cual es Mi respuesta la resumo así: En primer lugar, deberás comprender que la educación es el mejor argumento para asumir con responsabilidad los cambios fundamentales que nos impone, por igual, la construcción de ese proyecto Nación. La educación es - una buena educación a la altura de nuestros tiempos - la fuerza del futuro. Porque ella constituye uno de los instrumentos más poderoso para realizar y asumir el cambio. La educación así concebida impone, de igual forma, una mirada hacia el largo plazo, hacia el mundo de esa Colombia que todos soñamos frente a la cual tenemos una enorme responsabilidad. Como bien lo a señalado un joven optimista de más de 90 años, muy conocido por ti, el escritor, Ernesto Sabato: “La búsqueda de una vida más humana debe comenzar por la educación”. En segundo lugar, con fundamento en ello, deberás asumir tu proyecto de vida de forma digna y en la comprensión de lo que tú significas como ser humano en su doble dimensión: por una parte, como persona con su propia identidad integral individual y, por otra parte, como persona con una identidad común a todos los seres humanos. La primera se adquiere con el cultivo permanente de una fructífera disciplina académica – como la has de llevar, antes, en y después, de la carrera profesional que escojas - de compromiso contigo mismo y con los tuyos; guiada, a su vez, por una ética personal inmersa en la templanza de tu carácter y en el profundo amor, el amor como verbo y no como sustantivo, que le imprimas a tus actos cotidiano. La comprensión de tu segunda dimensión, como ser humano, la adquieras tomando conciencia de los derechos fundamentales que te asisten como persona. Pero, la afianzarás, sólo sí, asumes el pleno compromiso con las modernas responsabilidades ciudadanas, que también has adquirido, con tu generación y con las generaciones futuras de tu ciudad, de tu región y, sobre todo, de tu país. tu pregunta del millón: ¿cómo asumir ese insigne papel? Todo lo que te he expresado hasta el momento me lleva a sugerirte, sin más preámbulo, que asumas una actitud política de nuevo tipo – y no politiquera – que te involucre como forjador de ese nuevo país, y participe como constructor de una nueva cultura democrática que se fundamente en el respeto de la dignidad humana y de los derechos fundamentales de todos y cada uno de los colombianos. Querida amiga o amigo, con el sano propósito de reafirmarte lo que aquí te he aconsejado, te recomiendo la siguiente sentencia árabe: “los hombres no se dividen en ricos y pobres, ellos se dividen en hombres con libros y hombres sin libro”. Sólo si cultivas en tu ser, la pasión por la buena lectura habrás dado un paso al frente en la dirección en que los tuyos y la sociedad esperan de ti. Con el mayor respeto