Programa y resúmenes Viernes 18 de mayo

Departamento de Filosofía Universidad de Santiago de Chile

Estudiantes de Filosofía Universidad de Santiago de Chile

Programa
Carolina Olivos (USACH)
9:30 - 10:00 “Una dificultad en la noción modelo-teórica de dominio de interpretación”

Rafael Miranda (PUCV)
10:00 - 10:30 “Futuros contingentes: contradicción y bivalencia”

Wilfredo Quezada (USACH)
10:30 - 11:15 11:15 - 11:45 “¿Qué debemos esperar de lo infinito?”

CAFÉ Daisy Aguirre (PUCV)

11:45 - 12:15

“Haecceitas y el principio de individuación”

Lautaro Quiroga (U. DE CHILE)
12:15 - 12:45 12:45 - 13:30 13:30 - 15:00 “Lógica mental y razonamiento basado en modelos: los límites entre lógica y psicología”

Guido Vallejos (U. DE CHILE) RECESO DE ALMUERZO Lucía Piretti/Pamela Barone (U. NACIONAL DE CÓRDOBA)

15:00 - 15:30

“El problema lógico: algunas observaciones al desafío formulado por Povinelli”

Carlos Rodolfo Vergne (U. NACIONAL DE CUYO)
15:30 - 16:00 16:00 - 16:30 “Sentidos del uso del concepto de información en biología”

CAFÉ Rolando Núñez (ANPCYT, UBA/U. NACIONAL DE LA PLATA)

16:30 - 17:15

“Retrocausación y contrafácticos”

Hernán Miguel (U. DE BUENOS AIRES)
17:15 -18:00 “Condicionales contraidénticos e inconmensurabilidad del cambio teórico”

“Una dificultad en la noción modelo-teórica de dominio de interpretación” Carolina Olivos Faúndez Universidad de Santiago de Chile La teoría de conjuntos no sólo es utilizada en la matemática actual como un fundamento en el cual se pueden formular las principales áreas de las matemáticas, también nociones conjuntistas son utilizadas por la teoría de modelos (teoría encargada de la semántica de los lenguajes formales), para definir uno de sus conceptos fundamentales, el de “dominio de interpretación”, como el conjunto no vacío escogido para la interpretación. Así, la interpretación de un lenguaje formal de primer orden consiste en la asignación de valores de verdad a sus fórmulas, por medio de la asignación de propiedades y/o relaciones y constantes, pertenecientes al dominio. Por otro lado, diversas teorías, entre ellas teorías matemáticas (como la misma teoría de conjuntos), se formulan en el lenguaje de primer orden, para mayor simplicidad y claridad. El problema que trataremos en esta ponencia surge de esta relación circular entre la teoría de conjuntos y la lógica cuantificacional de primer orden y se puede formular como la imposibilidad de una teoría de conjuntos de proveer una colección (ya sea un conjunto, clase propia, etc.) que sirva como dominio adecuado para su propia interpretación. Ya que el primer autor que advirtió está dificultad, fue el lógico Raúl Orayen, se le ha dado a este problema el nombre de la “paradoja de Orayen”. En particular, surge del hecho de que las teorías axiomáticas de conjuntos (Zermelo-Fraenkel o vonNeumann-Bernays-Gödel) evitan las paradojas de la teoría intuitiva o cantoriana de conjuntos (como la famosa Paradoja de Russell), restringiendo el tamaño o cardinalidad de los conjuntos. En el caso de ZF se niega la existencia de un conjunto de todos los conjuntos. El problema es que ese conjunto o colección es necesario para la interpretación adecuada de TC, ya que para cuantificar sobre todos los objetos acerca de los cuales TC hace generalizaciones, es necesario incluirlos a todos ellos en el dominio de interpretación. Lo que parece mostrar un conflicto en la noción intuitiva de conjunto: la noción de conjunto que es necesario desde un punto de vista matemático no coincide siempre con la noción adecuada desde un punto de vista filosófico. En esta ponencia intentaré mostrar que, aunque la llamada “paradoja de Orayen” no es una paradoja en sentido estricto, porque no implica una contradicción formal, si comparte un rasgo propio de las paradojas: la circularidad. Es por esto, que la solución que parece más adecuada tiene la forma similar a las soluciones dadas a las paradojas basadas en circularidad (como la Paradoja de las clases de Russell o paradojas semánticas), que establecen niveles y jerarquías, como la teoría de los tipos de Russell o la distinción de niveles de lenguaje de Tarski.

“Futuros contingentes: contradicción y bivalencia”
Rafael Felipe Miranda Rojas Pontificia Universidad Católica de Valparaíso/ Universidad Bernardo O’Higgins. El presente trabajo constituye un análisis del modo como Aristóteles aborda el problema de los futuros contingentes. Este problema surge al considerar la posibilidad de que una oración enunciativa referida a hechos futuros contingentes no sea ni verdadera ni falsa o, en otras palabras, no sea bivalente. De esta forma, en los enunciados de futuro contingente no se cumpliría el principio de tercero excluso, aunque si el principio de no contradicción El principio de no contradicción dice que un enunciado no puede ser verdadero y falso al mismo tiempo bajo el mismo respecto, que formalizado es: (p p); y el principio de tercero excluso por su parte afirma que una cosa es o no es, no cabe una tercera posibilidad: (p v p).1 Considérese estos principios con más detalle: Formalmente el principio de no contradicción y el principio de tercero excluso no hacen evidentemente referencia a ningún hecho, están en cierto modo desligados de estos. Sólo afirman que si se da p, debe ser imposible que se dé p. Si bien es cierto puede decirse que ambos afirman lo mismo (o p o p) son no obstante principios distintos. La diferencia principal es que el principio de tercero excluso exige bivalencia, mientras que el principio de no contradicción no. Esto es así porque el principio de no contradicción sigue siendo válido aun cuando no se considere dentro de un contexto bivalente. Aristóteles enuncia el principio de no contradicción de la siguiente manera: “…es imposible que el mismo atributo pertenezca y no pertenezca al mismo sujeto, en un tiempo mismo y bajo la misma relación…”2 Si se observa bien, en este enunciado van de la mano ambos principios, pues toda vez que descarta la posibilidad de que se dé y no se dé al mismo tiempo un atributo (contradicción), exige que se cumpla una de las dos posibilidades (bivalencia), que se dé o no se dé. Luego, la pregunta es cómo es posible que ni se dé ni no se dé un atributo o, en otras palabras: ¿Qué impide que sólo se cumpla el principio de no contradicción y no el de tercero excluso? ¿Es dependiente el principio de tercero excluso del principio de no contradicción? Formalmente, es perceptible que sólo se cumplen ambos principios si “p” y “ p” son enunciables. Si se determina que “ p” depende de su opuesto, de “p”, se entiende la relación no en su formalidad sino considerando un contenido. Este modo de comprender el principio exige tener como referencia algo existente para poder hablar de su posibilidad de que no exista y, por ende, jerarquiza los símbolos formales. Si se dice “mañana ocurrirá la batalla naval o no ocurrirá la batalla naval”, dicho enunciado es formalizable. Alude a un hecho futuro que puede, en principio, ocurrir o no ocurrir. Aquí se presenta el problema de la necesidad ¿Es necesario que ocurra o que no ocurra? Si se responde sí, se sostiene que la realidad es bivalente y que es determinable absolutamente. Sí la respuesta es no, se afirma que no es posible determinar bivalentemente futuros contingentes.

1

Referido a conjuntos infinitos este principio es discutible por cuanto es imposible determinar su absoluta validez. 2 Aristóteles. Metafísica, IV, 3. Espasa Calpe, Madrid 1988, p. 108

“¿Qué debemos esperar de lo infinito?”
Wilfredo Quezada Universidad de Santiago de Chile En este trabajo examinamos las consecuencias esperables y no esperables de introducir axiomas de infinito en la teoría ZF. En particular estaremos interesados en examinar los alcances y limitaciones de los resultados de consistencia que se derivan de ellos. Sin embargo, de fondo, nos estaremos preguntando si podemos aprender algo sustancial sobre lo finito admitiendo conceptos aparentemente incomprehensibles de lo infinito.

“Haecceitas y el principio de individuación”
Daisy Carolina Aguirre Soto. Pontificia Universidad Católica de Chile El problema de la individuación podríamos datarlo desde la Antigüedad pensando en qué es lo que hace que un sujeto sea ese determinado y no otro, esto pensando en el tóde ti griego. Sin embargo, el punto de convergencia en la discusión contemporánea respecto a este tópico se encuentra en dos grandes temas: El principio de la identidad de los indiscernibles de Leibniz y la réplica del famoso contraejemplo de las esferas de Max Black. Muchas son las respuestas que han tratado de postularse como efectivas para refutar el principio de identidad de los indiscernibles propuesto por Leibniz, pero la que ha tomado mayor fuerza a través de el desarrollo de este planteamiento es la de Black. La mayoría de las respuestas – incluyendo la de Black-, apuntan al tema determinado inicialmente: El problema de la individuación. El cómo resolver este asunto surge de la idea que debe existir algo que determine que una entidad en cuestión sea ella de forma determinada, y por tanto en todo mundo posible, y no otra. Una posible solución es plantear la idea de la existencia de esencias individuales, sin embargo esta idea por sí sola conlleva la problemática de que en principio las esencias individuales están conformadas por propiedades universales adjudicables a diferentes entidades. A la luz de lo ya mencionado, surge entonces la idea de la haecceitas, neologismo tomado de los textos de Scoto, para señalar esa propiedad que determina que un objeto sea identificado de manera única y particular en la actualidad y en cualquier mundo posible en el que la entidad en cuestión se dé. Por tanto, lo que finalmente se intentará lograr en este trabajo, es demostrar la efectividad de postular una haecceitas como referencia a la mejor explicación de responder al principio de individuación. Dicho lo anterior, el trabajo se establecerá del siguiente modo: (i) Identidad de los indiscernibles y la respuesta de Black; (ii) Esencias individuales e individuación; (iii) Postulando Haecceitas.

“Lógica mental y razonamiento basado en modelos: los límites entre lógica y psicología”
Lautaro Elías Quiroga Aguilar. Universidad de Chile Desde Aristóteles hasta la lógica clásica hacia fines del siglo XIX, la visión dominante sostuvo que el razonamiento deductivo era un proceso que utilizaba reglas o esquemas de inferencias, siendo la determinación de su validez, el objetivo central de la lógica formal. El tratamiento sistemático de ciertas nociones lógicas, como en el caso de Frege, fue determinante para la oposición entre la lógica y la psicología, enraizada a la idea que los componentes cognitivos alejan la objetividad y propósitos de la lógica clásica. La disputa entre el tratamiento lógico versus el psicológico del razonamiento, se ha guiado a través dos escuelas en psicología cognitiva: 1) la hipótesis de modelos mentales (Wason, 1972; JohnsonLaird, 1983; Fangmeier et. al. 2006), la cual afirma que las inferencias deductivas resultan de la construcción de modelos de estados de cosas descritos en las premisas, contextualmente interactivos, y cuya estructura es análoga al estado de cosas que representan, y 2) la tesis de la lógica mental, que afirma la existencia de componentes lógicos (reglas/esquemas inferenciales) durante una inferencia. En la actualidad, la comprensión de una inferencia como un tipo de cognición ha tenido un giro. Desde las neurociencias cognitivas, la evidencia fMRI confirma la existencia de correlatos neurofisiológicos a favor, tanto de la tesis de la lógica mental (Yang et. al. 2005; Monti et. al, 2007; Posner & Deheani, 1994) como de la tesis de modelos mentales (Reverberi et. al. 2007; Fangmeier & Johnson-Laird et. al., 2006; Goodwin, G. & Johnson-Laird 2005). Paralelamente, gran parte de las objeciones de la psicología a la lógica se refieren a la lógica clásica, cuando hay una variedad de lógicas en la actualidad. Como evidencia, aproximaciones conexionistas como la de Stenning & van Lambalgen (2008) que han implementado lógicas nomonótonas ofreciendo análisis informacionales de procesos inferenciales. En síntesis, sostengo que la disputa entre la tesis de la lógica mental y la tesis de los modelos mentales pone de manifiesto que el problema del formato de la información cognitiva ha sido una limitación ontológica sustantiva. Esta dificultad ha derivado una tendencia a la incorporación de los vínculos externos (de contexto), como factores relevantes de un razonamiento. En consecuencia, el contraste clásico entre lógica y psicología, expresado en la psicología del razonamiento pierde fuerza para las explicaciones cognitivas y permite pensar que el escenario de la lógica contemporánea tiene consecuencias relevantes para el tratamiento cognitivo clásico en psicología.

“El problema lógico: algunas observaciones al desafío formulado por Povinelli”
Lucía Peretti y Pamela Barone Universidad Nacional de Córdoba. En el ámbito de la cognición social animal, específicamente en los desarrollos sobre la atribución de estados mentales, Povinelli ha planteado lo que en la literatura se denomina el problema lógico (Hurley & Nudds, 2006). El desafío consiste en que ningún enfoque experimental actual es capaz de determinar si los animales predicen y dan sentido a las conductas de otros agentes atribuyendo estados mentales a partir de indicadores conductuales y ambientales; o si, por el contrario, lo hacen únicamente a partir del conocimiento de las relaciones contingentes entre dichos rasgos invariantes (los indicadores ambientales o conductuales) y la conducta que se encuentra asociada a ellos. El objetivo de este trabajo será criticar conceptual y empíricamente el problema lógico planteado por Povinelli a través de dos vías: a) cuestionar el supuesto cartesiano que subyace a la concepción de los estados mentales del autor, así como el impacto que este supuesto genera en el modo de comprender la cognición social en general y las atribuciones mentales en particular. Luego de considerar críticamente esta postura, se presentarán modos alternativos de comprender los estados mentales (Gómez Crespo, 2007; Gallagher, 2001, 2008); y b) exponiendo casos empíricos sobre la comprensión de intenciones y objetivos en primates no humanos (Wood & Hauser, 2008; Wood et al. 2007, 2008; Buttelmann, 2008) que creemos son útiles para mostrar como pertinente y justificado el optar por una explicación psicológica por sobre una conductual para dar cuenta de los resultados obtenidos y las habilidades de los agentes. Apoyaremos la interpretación de estos resultados empíricos con consideraciones teóricas a favor de la alternativa mentalista en algunas situaciones de cognición social, argumentando que ésta parece ser más ajustada que su contraparte, la lectura de conductas, al menos si se tienen en cuenta los siguientes ejes de análisis: simplicidad, precisión predictiva, alcance explicativo, productividad científica y coherencia con teorías cercanas (Fitzpatrick, 2009; Carruthers & Fletcher, 2012).

“Sentidos del uso del concepto de información en biología”
Carlos Rodolfo Vergne Universidad Nacional de Cuyo Numerosos biólogos coinciden en considerar importante el tema de la información para explicar muchos procesos biológicos. Los biólogos dependen en gran medida de la información, codificación y transmisión del lenguaje, según la teoría de la información desarrollada por Claude Shannon. Pero no hay un debate abierto acerca de si este lenguaje es algo más que una simple metáfora o analogía. Los filósofos de la biología han argumentado que cuando los biólogos hablan de la información en los genes y en la evolución, no están hablando de la clase de información que aborda la teoría de Shannon. En primer lugar, los filósofos han sugerido que la teoría de Shannon sólo es útil para el desarrollo de una noción superficial de correlación, llamada ''sentido causal de la información”. En segundo lugar, por lo general sostienen que en la genética y

la biología evolutiva, la información se utiliza un “sentido semántico''', mientras que la semántica es deliberadamente omitida de la teoría de Shannon. Otros autores proponen una alternativa a los sentidos causales y semánticos de la información: un sentido de transmisión de la información, en la que un objeto X transmite la información, si la función de X es el de reducir la incertidumbre por parte de un agente que observa X. El sentido de la transmisión no sólo captura la mayor parte de lo que los biólogos pretenden cuando hablan de la información en los genes, sino que retoma la teoría de Shannon. Este enfoque resuelve varios problemas del concepto de información en la biología, y pone de relieve una serie de características importantes de la forma que la información es codificada, almacenada y transmitida como secuencia genética. Pero cuando hablamos de información, estamos hablando de intencionalidad. Aceptar la información intencional, sirve tanto para hablar de diseño como de selección natural.

“Retrocausación y contrafácticos”
Rolando Núñez Pradenas ANPCyT, Universidad de Buenos Aires/Universidad Nacional de La Plata Como es bien sabido, la mecánica cuántica, si se considera que bajo el formalismo de la mecánica cuántica hay un sustento real y no que es una simple herramienta para la predicción, parece traer por consecuencia ciertas paradojas o “misterios de la cuántica”. Desde un punto de vista realista es de esperar que las teorías exitosas también nos otorguen algún grado de comprensión acerca del sustento físico que estaría tras los resultados obtenidos. Sin embargo, existe una interpretación a la mecánica cuántica que, aceptando la posibilidad de que exista retrocausación-en-el-tiempo, muchos de los casos “extraños” de la mecanica cuántica parecen resolverse, como el problema del fenómeno de Bell o el caso del gato de Shrödinger. La idea básica en el modelo de retrocausación-en-el-tiempo la podemos encontrar en la llamada “Interpretación Transaccional” de la mecánica cuántica, defendida principalmente por el físico John G. Cramer. Según esta interpretación, los eventos cuánticos se entienden como interacciones causales entre ondas retrasadas viajando hacia adelante en el tiempo y ondas avanzadas viajando hacia atrás en el tiempo. En palabras de Cramer1 un evento es una transacción entre estas ondas, en donde se genera un intercambio en un doble sentido entre futuro y pasado para los propósitos de transferir energía, momentum, etcétera. La posición de Cramer se basa en la teoría de la absorción de Wheeler – Feynman. Esta teoría es una interpretación a la electrodinámica que considera que la solución a las ecuaciones de campos electromagnéticos tienen que ser simétricas con respecto al tiempo. Ahora bien, si aceptamos un modelo de retrocausación, debemos explicar cómo quedan las relaciones causales que permiten correlaciones preinteractivas. Para esto tendremos que analizar la idea de conexión causal y analizar en qué sentido podemos complementarla con una teoría de la dirección de la causalidad. En este trabajo exploraremos la posibilidad de hacer compatible una interpretación contrafáctica de la causación con la posibilidad de que exista interacción causal hacia el pasado.

“Condicionales contraidénticos e inconmensurabilidad del cambio teórico” Hernán Miguel Universidad de Buenos Aires – CBC--UBA /ANPCYT Goodman aborda tempranamente el problema de los contrafácticos intentando que estos condicionales junto con el antecedente y ciertas condiciones iniciales adicionales pudieran formar un esquema para inferir el consecuente. Goodman no distingue entre casos que hacen referencia a eventos, a estados de cosas, a leyes, ni a propiedades definitorias o identificatorias de las entidades. Así, toda la familia de contrafácticos de diferente tipo es abordada con las mismas pocas herramientas en su trabajo fundacional y, en parte por ese motivo, no puede dar solución a la evaluación de estos condicionales. Más tarde vendrían numerosos avances en el tratamiento de los contrafácticos que subsanarían muchas de aquellas dificultades. En el presente trabajo retomo los contraidénticos, ya presentes entre los ejemplos de Goodman pero sin identificar como tipo particular, y analizo el problema de su evaluación en relación con la elección de las propiedades definitorias de los términos teóricos. Estos resultados ponen de manifiesto de qué modo puede entenderse la inconmensurabilidad de un cambio teórico.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful