1.

HISTORIA(S) DEL CONFLICTO

La ecuación entre el lugar geográfico y la teoría (al igual que la producción tecnológica de conocimientos), está relacionada con la ecuación moderna entre tiempo y teoría (y producción tecnológica de conocimientos). La etapa actual de globalización está reconvirtiendo la prioridad que la modernidad puso en una progresión lineal y temporal de la historia universal, en la simultaneidad espacial de las historias locales. (Mignolo, 2001:8).

Guamal es una pequeña vereda enclavada en la porción centro occidental del municipio de Supía en el Departamento de Caldas. En tan sólo un par de minutos de recorrido a pie o en mototaxi –motocicletas adaptadas como vehículos de servicio público de transporte intermunicipal- a través de la Vía Troncal de Occidente es posible arribar desde el casco urbano de Supía hasta el centro de la Plaza de Guamal, un conjunto de pequeñas viviendas que rodean un sinuoso parque sombreado por una frondosa Ceiba y coronado en su tope por La Iglesia consagrada a la patrona de la comunidad, Santa Ana, centro geográfico y simbólico de la población, y por demás, el más prominente elemento paisajístico de referencia para cualquier recién llegado.

Los algo más de un millar de habitantes de esta vereda sobrevive económicamente gracias al cultivo de la caña y la comercialización de uno de sus productos derivados, la panela, uno de los perennes legados que se le adeudan a los grupos sociales que habitaron la región en tiempos coloniales. En una proporción menor, y casi siempre en complementariedad con la caña se explotan de manera artesanal las arenas auríferas del río Supía, límite natural de la vereda con el pueblo de Supía en su flanco norte

1

occidental, actividad de la que hoy se benefician principalmente pequeños grupos de colonos antioqueños y chocoanos llegados hace ya algunas décadas, durante las últimas oleadas migratorias resultantes de las espasmódicas altas en la extracción del mineral.

En su mayoría, los guamaleños se reconocen como descendientes de una cuadrilla de esclavos que desde el siglo XVIII habitaron las tierras que hoy corresponden a los límites de las veredas Guamal, Santa Ana, Santa Cruz, San Marcos y San Cayetano, zonas de explotación adjudicadas por las autoridades reales a la Familia Moreno de la Cruz durante los siglos XVIII y XIX.

Si bien administrativamente Guamal depende de la municipalidad de Supía, en términos geopolíticos la vereda hace parte de la jurisdicción resguardo indígena de Cañamomo y Lomaprieta, un extenso territorio que se vislumbra desde la región sur oriente del municipio de Riosucio pasando por el flanco norte de la Vega de Supía hasta el municipio de Marmato, según la disposición original del Oidor de la Real Audiencia Don Lesmes de Espinosa y Saravia, quien el 15 de marzo de 1627 fijaba los linderos de las tierras que se adjudicarían a las colectividades indígenas supervivientes de la catástrofe demográfica acaecida durante el primer siglo del choque entre nativos y conquistadores en el occidente del hoy Departamento de Caldas (Cuesta, 1995:914-915).

Pese al doble condicionamiento gubernativo que este hecho implica, por casi un siglo y medio transcurrido entre el desmantelamiento del sistema esclavista en Colombia y las transformaciones constitucionales de 1991, los guamaleños establecieron una colectividad social relativamente autónoma con respecto tanto del poder municipal como del cabildo de Cañamomo y Lomaprieta; gracias, en gran medida, a la reproducción de un régimen local de propiedad territorial común y a la constitución de un sistema organizacional fundado sobre la figura institucional conocida como la administración: una suerte de órgano de control envestido con autoridad y representatividad tanto al interior como con las demás instancias del poder regional relativas a la comunidad, que operó hasta mediados de la década de 1970, cuando según las narrativas de los

2

guamaleños, se desintegra con la muerte de Jesús María “Yankee” Moreno, último Administrador y punto cardinal de inflexión en la memoria del pasado reciente de Guamal.

Con el paso de las décadas de 1980 y 1990, el panorama socio político de la región sufre una gran transformación. Tras la creación y fortalecimiento del CRIDEC (Consejo Regional Indígena de Caldas) en 1981 -proceso abanderado de manera protagonista por la dirigencia del resguardo de Cañamomo y Lomaprieta- y la disposición legislativa de derechos efectivos para la población indígena agrupada en los territorios

correspondientes a los antiguos resguardos coloniales dentro del proceso de reglamentación de las instrucciones constitucionales emergentes para las colectividades indias y negras, de ser fuerzas meramente periféricas, los cabildos del norte occidente de Caldas pasaron a ocupar una posición medular en la cartografía política de la región. En un primer momento la movilización social dinamizada por dichos cabildos operó de manera difusiva de la naturaleza de las reivindicaciones del proyecto indígena, apuntalando progresivamente un proceso de incorporación territorial y política de todas aquellas poblaciones que por fuerza de la oblicua juridicidad colonial habían sido desprendidas de los dominios que la corona misma había determinado como parte de sus resguardos.

Poblaciones de Veredas como Guamal, San Cayetano, Santa Cruz, Obispo, por nombrar algunas de las instancias territoriales re-configuradas como parte del resguardo de Cañamomo y Lomaprieta, fueron gradualmente cooptadas como parte de la parcialidad, es decir, reconocidas como unidades familiares indígenas con representación ante el cabildo, lo cual se tradujo, por una parte, en un mejoramiento incuestionable en el acceso a los servicios de salud, educación y vivienda dadas las condiciones extraordinarias dispuestas por el estado para dichas comunidades –un beneficio inédito teniendo en cuenta la débil presencia de la institucionalidad tanto oficial como privada en la región-, y por otra, en una fuente indefectible de tensión entre

3

significativa movilización en torno a lo afro. Paralelamente al desarrollo de las fuerzas políticas de las colectividades indígenas en Caldas. se ha convertido en los últimos años en un factor de disensión que alcanza su punto álgido hacia el año 2004.5% y un 17. quienes han jalonado el avance de múltiples intencionalidades tendientes a la colectivización de los proyectos particulares de comunidad. el centro más importante de población negra del municipio de Supía e imagen iconográfica de lo negro dentro de los imaginarios sociales de la región. Guamal. según cifras oficiales. bajo la rúbrica de la retórica oficial. lo que le permitió adquirir tempranamente el reconocimiento del Ministerio del Interior como comunidad afrocolombiana. 2005:48). Esta tendencia se vislumbra especialmente en los municipios de Marmato y Supía. aunque limitada. Guamal se erigió en un foco de atención que atrajo la presencia de agentes sociales diversos –agentes académicos. bajo el horizonte discursivo de lo afrocolombiano. bajo la categoría de lo indígena. la década de 1990 trajo consigo un inusitado crecimiento en las iniciativas de organización rotuladas. 4 . En este contexto. rápidamente se convirtió en el eje generador de una. gubernamentales así como no gubernamentales-. principales núcleos demográficos negros del norte occidente caldense que cuentan. en estos municipios fueron conformadas 21 y 18 organizaciones de base negra respectivamente. como afrocolombianas.los proyectos políticos identitarios tanto negros como campesinos que ahora se disolvían por cuenta de las nuevas políticas étnicas. con una población categorizada como afro-descendiente de 4800 personas para el primero y 4500 personas para el segundo –cifras que representan un 51. La confluencia de los intereses de reivindicación y proyección que acompasan las movilizaciones en torno a lo afrocolombiano y lo indígena.9% de la población global proyectada para cada municipio para el año 2003 (Gobernación de Caldas. Gracias a esta afirmación y al afianzamiento de un reducido grupo de líderes locales como gestores de iniciativas sociales y políticas fundadas en los diacríticos culturales de su pasado negro. En el transcurso de la década de 2000.

considerados como contradictores directos de la lucha indígena. un joven distinguido como pionero de los procesos organizativos de las comunidades negras en el Departamento. un fuerte rumor se difundía entre las conversaciones habituales de los habitantes de Guamal. Todo lo que. febrero de 2004. asimismo. lejos de ser un cuestionamiento de tipo cerrado que encuentre resolución en una respuesta unívoca.Hacia mediados del mes de febrero del mismo año. es decir. A través del ejercicio constante de posicionamiento que impele el pensarse como miembro de una configuración territorial.asumían posiciones de liderazgo sin respeto por las formas democráticas propugnadas dentro de las políticas de acción del resguardo. se activa un trabajo de producción de lógicas. Según los comentarios del recién elegido cabildante ante las autoridades de Cañamomo y Lomaprieta. esto desde las encrucijadas constituidas por las condiciones específicas de la región y el 1 Entrevista de trabajo de campo. los miembros del cabildo indígena le habían comunicado durante la última sesión del concejo su preocupación por la forma en que las organizaciones de base negras venían instando a los guamaleños para retirar su apoyo al resguardo con la promesa de lograr a través de la plataforma política afrocolombiana la visibilidad y el mejoramiento en las condiciones de vida por ellos requeridas. ustedes son negros o indios?”. conduciría a que el gobernador del resguardo. si bien no de forma literal. en últimas. el malestar residía en la manera en que algunos personajes -generalmente asociados con los partidos políticos tradicionales. durante mi primera estancia de trabajo de campo. política e identitaria determinada. Sin embargo. ha sido planteada por las autoridades indígenas a los habitantes de Guamal.1 Durante los años siguientes no han sido pocas las ocasiones en las que la pregunta. lo que en palabras literales del cabildante se reducía a la pregunta: “¿bueno. sin la aquiescencia explícita de toda la comunidad. sentidos y subjetividades múltiples y muchas veces contradictorias que edifican el ser negro. Vereda Guamal. 5 . exhortara públicamente a los guamaleños a sentar con claridad su posición frente a qué proyecto brindarían su respaldo. el ser negro o indio se ha convertido en un factor determinante para la orientación del curso del proceso de etnización de comunidad afrocolombiana en Guamal.

el planteamiento del presente capítulo se relaciona más con una re-lectura del relato de la historia particular de la dinámica de tensión intercolectiva producida en el curso de una gran historia colonial. En este capítulo se tratará de manera precisa un ítem sustancial. traslapar la ineluctable relación interna existente entre la producción de espacios geográficos y lugares epistemológicos. en detrimento del reconocimiento de una concepción de la historia como objeto localizable. 2000). En este sentido. en el marco de los saberes y poderes que han modelado históricamente la cuestión en el contexto del norte occidente de Caldas. la pretensión primaria es la de ofrecer un marco contextual que permita comprender las condiciones diacrónicas para el surgimiento de las tensiones actuales entre Guamal y la dirigencia política del Resguardo Cañamomo y Lomaprieta. 6 . que con una reificación de las lógicas hegemónicas que de hecho algunas de las fuentes citadas reproducen desde el quehacer historiográfico. Desde esta perspectiva podríamos decir que en gran parte la pertinencia de la extensión de la revisión histórica de las fuentes de verdad que articulan las actuales dinámicas de conflicto en la región recae precisamente en el revertimiento de la doxa convencional de la historiografía occidental que pretende mediante una narrativa universalista y desnuda de la impronta del lenguaje particular del contexto enunciativo. Éste tiene que ver una pesquisa de los escenarios desde donde ha emergido el interrogante acerca del ser negro o indio. Cabe aclarar que si bien la extensión de las referencias y la forma de articulación de los episodios aquí presentados coinciden en cierta forma con un registro historiográfico en su versión más convencional. es decir como historia local (Mignolo.marco de las discursividades contemporáneas de lo étnico en los órdenes nacional y global.

y el segundo. Nacen de una montaña que está por lo alto de Anserma muchos ríos pequeños. al parecer.000 habitantes para la entonces denominada Provincia de Anserma (Gonzáles. Estas poblaciones fueron redistribuidas en treinta pueblos de indios en los que se concentraban miles de individuos de diversos orígenes geográficos y sociales.1. asegurando el abastecimiento constante de fuerza de trabajo para el laboreo en las minas. Zapata. que no se puede encarecer. 1978. 1978: 26). trazado por el curso de las expediciones de Juan de Vadillo y Jorge Robledo sobre las márgenes del Río Cauca (Colmenares. Al igual que en la mayoría de regiones de la Nueva Granada. y muy rico […] (Cieza de León. y evitando. Anserma. 1922:53) Durante los primeros años de ocupación fueron reducidas alrededor de 28 poblaciones nativas que representaban. según es mucho. la imagen esbozada en un corto fragmento de las narraciones del cronista Pedro Cieza de León a su paso por las provincias sufragáneas de Anserma en 1538 –las correspondientes a los actuales municipios de Quinchía. Supía y Marmato.es más que elocuente al respecto: Hay tantas provincias y pueblos de indios desde el nacimiento de este río. Riosucio. por los cuales toda la zona bañada por los ríos Supía y Cauca rápidamente se hizo leyenda. Gonzáles. el primero delimitado por el corredor comprendido entre las altiplanicies de la Sabana de Bogotá y Pamplona. el móvil estructural de la ocupación inicial en la región norte occidente se focalizó en la búsqueda de yacimientos auríferos. Entre los años 1538 y 1540 se darían las principales incursiones hispánicas dentro del territorio del actual norte occidente de Caldas. de los cuales se ha sacado y saca mucho oro. 1980).1 EL ORO Y LA DOMINACIÓN En el lapso comprendido entre 1537 y 1542 se definieron los dos grandes ejes de avanzada de la conquista de la Nueva Granada. 2002:22). 2002. siendo las fundaciones de Santana en 1939 y Supía en 1540 dos de las acciones estratégicas más importantes para la estabilización de un centro de control de los recursos naturales y humanos de la región (Colmenares. a través de la vigilancia constante de las instituciones policiales y eclesiales 7 . una población aproximada de 40. como lo que los indios tienen […] y es tan grande la contratación del oro. y tanta riqueza así de minas de oro.

Guarma. Desde su centro administrativo. Cupinga. 1979: 66). se controlaba una de las producciones de oro más significativa de todo el reino. Uripama. Aconchare. 1980:181). lo que se puede deducir según los datos que en 1889 sugería Fray Jerónimo de Escobar en cuanto a la producción anual de las principales minas de la provincia a mediados del siglo XVI. Yra. Umbría. que sobrepasan en casi un 10% la producción 2 En un listado trascrito por Juan López de Velasco en su “Corografía de Caldas y sus regiones comarcanas en el siglo XVI”. Tabuya.de la producción. En la Provincia de Anserma el mitaje fue implantado casi inmediatamente después de hechos los repartimientos del Mariscal Robledo y llegó a convertirse en el principal ejercicio sistemático de expoliación del resguardo laboral encarnado por la población indígena.2 Uno de los principales métodos de dominación utilizado por los europeos para asegurar la regularidad en la explotación de los aluviones y vetas del norte occidente fue un sistema de aplicación incidental en la Nueva Granada conocido como el mitaje. son presentados veintiocho de los treinta pueblos. Piesa. mineras y urbanas (Colmenares.dispuestas por los encomenderos adjudicatarios de dichos pueblos. Andyca. Curumby.000 pesos oro (Escobar. Éste consistía básicamente en una forma de trabajo no remunerado.a prestar un tributo anual a través de la participación en actividades agrícolas. Cada pueblo de indios debía aportar un número variable de individuos que eran obligados a ocuparse por turnos –traducción castellana de la palabra quechua mita. Napiora. Tusa. Guacayca. adaptado por los españoles de la práctica incaica que constreñía a los yanaconas –miembros de las posiciones sometidas de las jerarquías incaicas. Para la segunda mitad del siglo XVI La Provincia de Anserma llegó a convertirse en una de las más prósperas de toda la por aquél entonces denominada Gobernación de Popayán. esencialmente. Supía. 1978: 168). Curumpancha. Chataya. Ypa. en Restrepo. 1889. Ocanchara. cualquier tipo de insurrección. unos 70. Apía. estos son: Carpa. Chatapa y Supía (1918: 26). Yndipiati. Apía. Santana. Cumba. Gorrones. Guática. de las minas usufructuadas por los encomenderos (Valencia. 8 . La Provincia.

la exterminación de las poblaciones nativas por cuenta. de los estrictos regimenes laborales de la encomienda.total anual del Distrito Minero de Popayán. Al mismo tiempo que las fuerzas productivas de la empresa minera empujaban el desarrollo de una pequeña elite conformada por los encomenderos. principalmente. y Germán Colmenares (1975) con relación a los índices demográficos registrados durante algunas de las visitas de la tierra realizadas por los oidores de la corona como parte de los procedimientos administrativos de seguimiento del trabajo de los encomenderos en Anserma entre los años de 1558 y 1627. Población aproximada de la Provincia de Anserma entre 1558 y 1627 Visitas de la tierra Visitas de 1558–1562 Visitas de 1559 Visitas de 1583 Visitas de 1627 Indios Tributarios 5000 1476 1500 465 Población total -6391 6195 2411 Fuente: Valencia (1980: 141-144). Es así como en 1627 se envía a un delegado real para dar fe de la situación fiscal y poblacional de la región. A partir los datos retomados por Valencia Llano (1980:141-144) de los trabajos de Juan Friede (1961 y 1978). el más importante de la Nueva Granada en dicha centuria (Colmenares. Juan López de Velasco (1918). 1978: 307). el siglo XVII trajo consigo la inminencia de la peor catástrofe humana registrada durante la colonia. Así mediante la visita del Oidor Lesmes de Espinosa se definieron en parte las áreas de los 9 . La escasez de mano de obra resultante para la empresa colonial obligó a la toma de medidas de contingencia para frenar el lascivo régimen encomendal en la zona. se muestra el siguiente horizonte: Tabla 1. y para definir los territorios correspondientes a colonos y nativos.

para el año 1572 las minas circunvecinas de Quiebralomo.2 PRESENCIA NEGRA EN EL ALTO OCCIDENTE Empero y pese a los intentos de la Corona por frenar el abrupto descenso demográfico. 1982: 139). 1. Pácora y Mapurá contaban con una población de esclavizados cercana al millar (1972: 18). hoy denominado Cañamomo y Lomaprieta (Zapata 1980:19.resguardos indígenas del occidente de Caldas: los nativos de la Montaña fueron concentrados en la región occidental del actual municipio de Riosucio en el resguardo de Nuestra Señora Candelaria de La Montaña. A finales de siglo se hace mucho más evidente la presencia negra. quienes aparentemente migraron junto al Oidor en 1627 desde la región antioqueña del mismo nombre.terminaron por hacer insostenible el modelo minero edificado sobre la base de la explotación exclusiva de la mano de obra nativa. entraron a formar parte del resguardo de Supía y Cañamomo. Zuluaga. Ciertamente para finales del siglo XVI y principios del siglo XVII se empezó a delinear un nuevo horizonte socio político en la provincia de Anserma. Estas circunstancias propiciaron la introducción de un nuevo frente poblacional en el norte occidente a partir de la segunda mitad del siglo XVI: los esclavizados negros. Según datos recogidos por Robert West. Supía. los Pirgas – variante toponímica del cacicazgo denominado propiamente como Zopía. Marmato. quedarían asentados en el actual resguardo de San Lorenzo en Riosucio. el reclutamiento de los indios para las guerras de conquista y las constantes confrontaciones intestinas entre los propios conquistadores. según Valencia para el caso de Quiebralomo hacia el año de 1597 la utilidad generada por esclavizados superaba en casi un 42% la registrada para el caso de los indios mitayos (West. los regimenes laborales de la encomienda – además de hechos eventuales tales como la aparición de enfermedades exógenas.y los Pirsas quienes cohabitaban el valle y el llano de Supía y la región sur oriental de Riosucio. los Sonsones. 1994: 18). determinado por 10 .

A principios de siglo XVIII arribarían a Supía dos de los principales ascendientes del linaje que decretaría gran parte del devenir de la región hasta el siglo XIX. Éstos intervenían a su vez la mayor parte de la producción agrícola del occidente a través de la utilización de la labor negra en las haciendas y estancias constituidas en la región norte del actual departamento del Valle del Cauca. quien llega a Marmato hacia 1634 con una cuadrilla de 40 “piezas”. La mayoría de ellos poseían importantes sitios de extracción a lo largo y ancho de toda la gobernación.el ascenso de una nueva clase hegemónica. para quienes la minería implicaba un negocio exento de inversiones (Muñoz. Valencia 1987). Entre dichos personajes se destacaron algunos tales como el capitán Jacinto Arboleda. Se promovía así un relevo en el orden de las jerarquías constituidas durante la conquista. 1979:71). atrofiaron las posibilidades de acumulación de un capital lo suficientemente amplio como para que se pudieran perpetuar los privilegios de los que gozaban las grupos dominantes primigenios. Las limitaciones impuestas por la Corona para con los encomenderos. y Juan de Borja. en lugar de los antiguos encomenderos se asentaron como señores de minas de la región potentados personajes venidos de Popayán con grandes cuadrillas. Según el historiador Albeiro Valencia. Gregorio y Simón Pablo Moreno de la Cruz. Agustín Valencia dueño de las minas de Yurumanguí desde 1743 (Restrepo. reputado como el artífice de la penetración de colonos mineros en el Chocó tras la pacificación obrada por los misioneros jesuitas. lo que les permitía un amplio nivel de movilidad de fuerza de trabajo según las fluctuaciones en el beneficio de los diferentes depósitos. la de los esclavizadores de población de origen o ascendencia africana. 1998. quien describe la llegada de los Moreno con base en sus extensos análisis de los documentos contenidos en el Archivo Notarial de Toro en el Valle del Cauca: 11 . uno de los primeros propietarios de esclavizados y minas en la Vega del río Supía (Valencia. 1980:86). además de los altos costos que implicaba la consecución de esclavos en una provincia débilmente intercomunicada con la trata humana del Nuevo Reino. lo que proveía la subsistencia de los enclaves auríferos del norte occidente.

lo que les dispondría el control del grueso de la economía y la política locales hasta bien entrado el siglo XVIII (Gonzáles.de las tierras más ricas de la región comprendida por Supía. en la cantidad de 6612 patacones de 8 reales”(Valencia. más 25 piezas de esclavos chicos y grandes. Folio. esposa de Simón Pablo.3 Una de las cuadrillas más sobresalientes de los Moreno de la Cruz fue la asentada sobre la margen oriental del río Supía en el sitio denominado El Molino. propietario de una porción considerable de tierras en Marmato. un derecho de mina en la Vega de Supía que comprende “desde el Pueblo de Supía hasta El Salado que llaman. Archivo General de la Nación (AGN). Tomo 3. devino el bastión minero más significativo de la región. hijo del matrimonio de Ignacio Luís Moreno y Adriana Isabel Valencia. Tanto Sebastián como su albacea Simón Pablo construyeron un monopolio de grandes proporciones mediante la adquisición -y en no pocas ocasiones la usurpación. La zona.Sebastián Moreno de la Cruz llegó a principios del siglo XVIII (1717). Don Sebastián trasladó su cuadrilla de esclavos del Chocó y denunció las minas de aluvión del llano de Supía. Gran parte de su riqueza fue obtenida de por medio de cardinales alianzas realizadas con otros emporios familiares a través de uniones conyugales con los herederos de fortunas como las de Agustín de Castro. herramientas y demás aperos de dicha mina. padre de Bárbara Margarita de Castro. 1987:91). atraído por el auge minero de la Vega de Supía. ocupante de algunos de los más importantes cargos públicos de la gobernación (Muñoz. aportando uno de los 3 Fondo Testamentario Cauca. 2002: 24). A mediados del siglo XVIII se descubrieron las minas de plata de Quiebralomo. con su casa. representaba la continuidad de una acaudalada familia asentada en la ciudad de Nuestra Señora de la Concepción de Toro desde principios del siglo XVII. 708. compró a doña Josefa de Borja y Franco. Teniente General de Gobernador y Justicia Mayor. viuda del Maestre de Campo don Nicolás Becerra. centro geográfico de una extensa área adjudicada por el Alférez Real de Cali a Sebastián Moreno (Duque. denominada posteriormente como Guamal. un platanar en tierras propias. de algún modo permitió también la cristalización de la presencia negra al convertirse en uno de los primeros epicentros permanentes de población esclavizada hacia la segunda mitad del siglo XVIII. Chachafruto o Sachafruto por Don Gregorio Moreno de la Cruz […] Por la misma época Simón Pablo Moreno de la Cruz. 12 . 1943-1944: 644). Sebastián Moreno de la Cruz. Marmato y Quiebralomo. 1998:26).

La minería extensiva aceleró la conexión comercial del poblado con el circuito conformado por las ciudades de Cartago. y Chocó al convertirse en un mercado atractivo para los negociantes y tratantes del Nuevo Reino. relegado del contexto neogranadino por su situación liminal en la franja de frontera de las gobernaciones de Popayán y Antioquia. ávidos por la captación de las nuevas demandas de las emergentes facciones sociales criollas supieñas. Buga. Popayán. La incursión de esclavizadores y empresarios mineros hace que durante el siglo XVIII se produzca un paulatino pero sustancial crecimiento en el Norte Occidente.hacia el norte del Valle del río Cauca. cuando a causa del traslado de Cartago –desde su ubicación inicial en la actual Pereira. dicha ciudad deja de ser un sitio obligado en de paso hacia el occidente. así como por la utilización de las poblaciones flotantes de libres. pilar fundamental para el desarrollo de un mercado interno relativamente autosuficiente 13 . completando la base social que permitiría la estructuración de la maquinaria de poder engranada por el capital minero: en este contexto la colonia fijo claramente las posiciones de una espacialidad social dominada por una minoría blanca que se reproducía a costa de la crasa expoliación de esclavizados y tributarios -personificados por negros e indios-.referentes sociales determinantes en la historia colonial y republicana del norte occidente. con especiales implicaciones en el distrito de Supía. Los sobresaltos constitutivos de la empresa aurífera hicieron que Supía se erigiera en un polo que impulsaba la presencia de actores sociales de diversos orígenes. agregando inusitadas variables a la ya compleja trama relacional instituida desde la ocupación. que a pesar de su importancia en cuanto a la producción aurífera durante la conquista no figuraba más que como un pequeño poblado satélite de la ciudad de Anserma. Nuevos núcleos compuestos por mestizos y mulatos aparecieron en la región. Poco a poco el distrito fue consolidándose como el principal centro urbano de la Provincia lo que permitió su deslinde parcial de la centralidad Ansermeña a finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII.

continuaba entorpeciendo la optimización de la explotación de los recursos de la zona por parte de la administración regional.3 EL PROYECTO LIBERAL Como muestra el cuadro anterior. La iniciativa era sustentada en un comunicado proferido por el alcalde ordinario Joseph Esteban de Castro el 26 de octubre de 1793: 14 .y para el mantenimiento de la minería tras la revocación del sistema esclavizador hacia la mitad del siglo siguiente: Tabla 2. sin embargo.hacia los predios del pueblo de indios mencionado. establecida desde 1627 en Supía La Alta -actual vereda Sevilla. circunstancia por la cual las autoridades locales piden a la gobernación el traslado de la población blanca. Censo de población de 1793 Pueblo Vega de Supía Quiebralomo San Lorenzo Cañamomo Ansermaviejo Guática Tachiguía Quinchía Montaña Eclesiásticos Blancos 1 1 --1 ---1 60 22 -------- Indios Libres 217 -182 66 56 348 82 194 640 925 768 --330 ----- Esclavos 588 57 --27 ----- Total 1791 848 182 66 414 348 82 194 641 Totales 4 82 1785 2023 672 4566 Fuente: Valencia (1987:120). 1. a finales del siglo XVIII Supía se constituyó en el principal centro urbano de la Provincia de Anserma (Tabla 2). la dispersión de la población por toda la vega del río y en las inmediaciones del pueblo de indios de San Lesmes de Supía La Baja.

el mismo alcalde citó a las cabezas visibles de los resguardos procediendo a corroborar su reverencia al respecto de la nueva medida: […] acudió Bernardo Fátima quien dijo que los linderos de su pueblo son: “desde el alto de Guática a dar a la quebrada de San Juan y desde el alto del gallo hasta el cerro de Mudarra y desde donde nace la quebrada del Obispo todo lo que son aguas vertientes del río de Supía”. el atraso en el pago de los tributos. Dichos movimientos invocaban. Tachiguía y Tabuya. Al preguntársele en que ocupan el llano que hay entre los dos cerros dijo que “en nada porque no tienen cabezas de ganado y que lo han dejado enmontar porque han estado ocupados sacando madera para hacer algunas obras de adorno para la iglesia y en esto se han gastado cuatro años”. 4 Por medio de la potestad otorgada por el gobernador de Popayán. la insignificancia de la población. 4 15 . La traslación de la población blanca y libre de Supía hacia los terrenos de los Pirga en el primer decenio del siglo XIX representa la génesis de una serie de movilizaciones en contra de los territorios del Resguardo de Supía y Cañamomo. Para apaciguar los ánimos de la población india afectada.La feligresía de este curato consta de 1790 almas advirtiéndose con el mayor dolor que no pueden comunicarse entre sí sino es pasando a caballo de una a otra casa por la dispersión en que éstas se hallan. intermitentemente. el abandono generalizado de las tierras de los indios. en los territorios de San Lesmes de Supía La Baja. quien planteaba la Trascripción del autor del folio 971 del tomo I del libro de Poblaciones del Cauca en el Archivo Histórico Nacional (AHN). el alcalde decretó a los vecinos y libres poblar el llano de Benítez en la actual cabecera municipal de Supía. 1987: 123-124). de lo que se sigue la falta de conocimiento de lo que es sociedad y lo que es peor muchas dificultades para que se congreguen a los comunes actos de religión y aún para que en los extremos de la vida puedan ser socorridos con los Santos Sacramentos […] siendo como es lo más sencillo que todos los vecinos se reúnan y pueblen en un paraje determinado (Valencia. Guática. como la justificación para la liberación y puesta en circulación de tales posesiones. Este fenómeno se evidenció en la argumentación del cura de los pueblos de indios de Quinchía. 1987: 123). dijo que no “porque no intermedia más que el río” (Valencia. El alcalde le interrogó acerca de si al pasar su pueblo al terreno donde se está formando el de los libres se les aleja de su tierra. o la intención de las poblaciones de los mismos resguardos de ser trasladadas a las villas de libres. José Antonio de Velasco.

Esta certificación evidencia la falsedad con que nuestros contrarios han asegurado ser menor el número de indios.necesidad de trasladar las concentraciones de San Lesmes de Supía. 1987:125) Sin embargo la posición real de los indios con respecto a su traslación distaba diametralmente de la holganza descrita por Valencia. 1987: 124). es desde el segundo Trascripción del autor del folio 992 del tomo I del libro de Poblaciones del Cauca en el Archivo Histórico Nacional (AHN). tratan de quitarnos nuestros resguardos. gran parte de sus rezagos” (Valencia. Los de Cañamomo del mismo modo han electo a Quinchía para sus habitaciones” (Valencia. D. Joaquín Leal y otros vecinos blancos de aquel feligresado. Ellos con todo proceden con malicia y falsedad […] Nosotros no embarazamos a persona alguna que se aproveche de nuestro resguardo. coligados y unidos a nuestro corregidor D. José María Buenaventura. 5 La gestión de las autoridades de los resguardos de Supía y Cañamomo logró aplazar sólo temporalmente la arremetida territorial. Pablo José de Castro. y con ese producto que es efectivo. alcalde de Quiebralomo: “Resulta que los indios de Supía. Cañamomo y San Lorenzo hacia Ansermaviejo. los indios de San Lesmes de Supía se remitieron al fiscal y al protector de naturales así: […] habiendo llegado a nuestra noticia el que el alcalde de la ciudad de Anserma D. terreno de su propiedad: “en el día se venderán muy bien las tierras que aquellos poseen y de que tienen necesidad los sujetos que en esos territorios comienzan a entablar sus minerales. En apoyo a la propuesta de Velasco argüía Tomás Valencia. 1987:126). de extinguir el pueblo y trasladarnos al de Tachiguía sobre lo que promueven expediente en el superior gobierno [decimos que] en aquella doctrina hay el considerable número de 227 indios según que así lo certifica nuestro cura vicario doctor D. Joaquín de Velarde. según su propio alcalde están dispuestos a trasladarse a donde se les destine. cubren sino en todo. Los blancos a quienes damos en arrendamiento disfrutar de ellos y lo que recibimos de arrendamiento nos sirve para pagar en parte los tributos. En respuesta a la intención de repartición. Además en aquél sitio hay muchas tierras realengas en donde pueden trabajar los vecinos blancos haciendo sus rocerías y poniendo platanares de donde resulta más utilidad al público y al rey […] Los vecinos blancos lo que quieren es aprovecharse de nuestras tierras privándonos de la legítima y antigua posesión que en ella tenemos (Valencia. Si bien la presión por las tierras de resguardo se manifestó desde el momento mismo de su creación. 5 16 .

aumentando los niveles de producción en proporciones inusitadas. el sueco Segismundo de Greiff. apoderado de la contraparte inglesa.A. y a poco más de un mes de la erección de Supía como villa capital de un cantón que incluía los antiguos reales de minas de Quiebralomo y San Juan – Marmato-. Con la llegada del capital y las tecnologías europeas se produjo un desarrollo económico sin precedentes en la región. secretario del Despacho de Hacienda y Segismundo Leidersford. Este hecho obligó al naciente estado a embarcarse en grandes empréstitos que condicionaban soslayadamente la entrega “en prenda” de buena parte de los recursos mineros de base disponibles después del embargo estatal de las explotaciones propiedad de la corona y de las significativas extensiones de tierra abandonadas por los colonos españoles desertores luego de la independencia. cuando se registra con mayor claridad la dinámica de desintegración de la institución. 2002: 59). Tras la intervención de Manuel Antonio Arrubla y Francisco Montoya. Fueron construidos además los primeros laboratorios y centros de formación en mineralogía de la Gran Colombia bajo la tutela de renombrados ingenieros como el inglés Tyrell Moore. Los procedimientos artesanales de extracción aurífera –que hasta el siglo XIX eran básicamente los mismos que habían sido apropiados por blancos y esclavizados a partir de los conocimientos indios. en los albores del periodo republicano. sorpresivamente a solo 16 días de haber sido entregadas las minas del distrito de Supía y Marmato a la misma compañía mediante un contrato de arrendamiento suscrito por José María Castillo. Una de las consecuencias inmediatas del proceso independentista en la Nueva Granada fue la profunda crisis económica producida por la amortización de los altos costos de las campañas militares criollas. Goldschmith el 4 de mayo de 1825.000 de pesos oro con la compañía B. lo que apuntaló al Cantón como el epicentro de la industrialización de las 17 . y los pueblos de La Montaña.fueron reemplazados por aplicaciones científicas que redujeron las pérdidas. Cañamomo y San Lorenzo (Gonzáles. el alemán Carlos Greiffestein y el francés Jean Baptiste Boussingault.decenio del siglo XIX. enviados por el gobierno de Francisco de Paula Santander hacia Londres. Colombia logró acceder a un crédito por 20’000.

Inglaterra. 2002: 68). los ingleses tomaron en alquiler las cuadrillas existentes en el cantón (Boussingault. “eran prácticamente su ejército privado” (2002: 104). pronto fue necesario recurrir a ellos ante el exiguo rendimiento de los obreros ingleses en las extenuantes labores del lavado del oro en los ríos. dificultaba el sostenimiento de una base obrera suficiente para la explotación de las minas. que desde la conquista había sido instituida sobre un modelo económico preponderantemente minero. los esclavizados cumplían además funciones relacionadas con la seguridad de los laboratorios ingleses. La labilidad de la producción agrícola de la región. 1985: 182). 1982: 17. En un comienzo la Goldschmith tuvo como base laboral un grupo de alrededor de 150 obreros europeos. Aunque el contrato público de arrendamiento -y las ventas posteriores de minas hasta entonces usufructuadas por esclavizadores caucanos.fuerzas productivas del renglón minero en el país (Valencia. trayendo con ellos víveres para 15 días y luego regresaban para volver de nuevo” (Boussingault. además de centenares de migrantes articulados como asalariados a la compañía inglesa.no incluían a los esclavos como parte de los bienes entregados. las difíciles condiciones del medio hicieron que muchos de ellos sucumbieran rápidamente. Los esclavizados negros hicieron parte de la compañía inglesa desde su llegada a Supía. que desde finales del siglo XVIII avanzaban a paso acelerado hacia la ampliación de las fronteras económicas de 18 . procedentes mayormente de Cornwall. hecho que se convirtió en la coyuntura idónea para el ingreso de las elites comerciales de Medellín. 1985: 118). Sin embargo. Los imperativos surgidos por la insuficiencia de mano de obra atrajeron igualmente a muchos campesinos antioqueños que se incorporaban como empleados de la compañía por periodos cortos de tiempo: “se trajo mano de obra de la provincia de Antioquia y llegaban. Como lo señala Gonzáles. Por fuera de las cláusulas contempladas en los documentos de contratación. Gonzáles. exigiendo la vinculación de la población libre de la región. asentados en tres campamentos en las inmediaciones de Supía y Marmato (Gonzáles. 2002: 75).

creada en 1837 por licencia del senado y la cámara de representantes de la Nueva Granada. tal es el caso de la Sociedad de Comercio Posada y Compañía. límite de Antioquia con el Cauca. Supía y Quinchía (Uribe y Álvarez. 2002: 82-83). permitiendo la comunicación entre las tierras de los empresario antioqueños Juan Uribe. Juan y Alejandro Santamaría y Gabriel Echeverry en las montañas de Caramanta (Gonzáles. 1987: 211) El abastecimiento de los emplazamientos de la Goldschmith supuso no sólo el control de los bienes de subsistencia y las mercaderías importadas que llegaban a la región. Ya desde principios del siglo XIX se habían establecido algunos nexos comerciales con Antioquia. disposición que decantaba un nuevo direccionamiento ideológico consecuente de las encendidas disertaciones filosóficas y políticas generadas en el contexto post-independentista. se registra un acontecimiento crucial para la historia republicana de la Gran Colombia. sino que derivó también en el manejo mercantil del oro producido por la misma. con delegados paisas residentes en el distrito parroquial de Supía. ruta que conducía a la Concesión Aranzazu.Antioquia. 2002: 83) Al mismo tiempo que se inauguraba la presencia inglesa en Supía. que Supía quedaría indefectiblemente enganchada al proceso de colonización antioqueña. Las relaciones comerciales con Antioquia se estrecharon al punto que en la década de 1840 ya había empresas comerciales de Medellín en el cantón. Con la apertura de esta ruta Medellín quedaba conectado con el Cantón de Supía y consiguientemente con los demás mercados del departamento del Cauca. frontera agrícola más cercana en el río Cauca. eximiendo el pago del impuesto de pontazgo sobre los víveres producidos dentro del territorio de Nueva Caramanta con destino a Marmato. En 1821 el congreso nacional expidió la ley conocida como “libertad de los partos. La concesión impulsaba la migración de campesinos antioqueños. La concesión daba vía libre a la construcción de un camino entre Fredonia y el río Arquía. manumisión y abolición del tráfico de esclavos”. Pero sería con la llamada Concesión Echeverry. La ley declaraba como libres a los hijos de los esclavos que nacieran a partir de la fecha de su expedición. Para atenuar los efectos 19 . dirigida por Bartolomé Chávez (Gonzáles. a partir de la conexión de Supía por el oriente con el camino que iba hacia al paso de Bufú.

los indios. El nuevo grupo fue conformado por el concierto de sectores sociales diversos: descendientes de las clases dominantes de la colonia. además de los comerciantes antioqueños habitantes del distrito parroquial (Gonzáles. ya conocidos: matrimonios de indios con colonos 20 . 2002: 105). Si bien los efectos de las manumisiones sobre la población total de esclavizados no fue perceptible sino hasta después de 1852. criollos nativos en ascenso. encargadas de la relación de los esclavizados muertos y de la selección y liberación de los “más honrados e industriosos” (Gonzáles. Mientras que el criollato se asía en la cúspide de las estructuras del poder local. que a pesar de mantener sus privilegios políticos. Las condiciones generadas durante la primera mitad del siglo XIX se confabularon infranqueablemente en contra de las poblaciones indias. unos cuantos extranjeros presentes en la provincia desde los siglos XVII y XVIII. como fue también conocida. hasta la abolición formal del sistema el 1 de enero de 1852. los técnicos mineros de la Goldschmith. Pronto el nuevo criollato local apareció en el escenario público de Supía y su área de influencia asumiendo las plazas que la nueva condición político-administrativa cantonal requería. la conjunción de las leyes abolicionistas y las nuevas circunstancias sociales. los libres. continuaban siendo los dueños de la mayor parte de las tierras del Cantón. En el cuarto decenio del siglo XIX la transición entre el criollato colonial y el criollato republicano se hace efectiva. que se formaban con un porcentaje sobre las mortuorias que era recaudado por las Juntas de Manumisión. En un comienzo las estrategias de ocupación se desplegaban de manera silenciosa a partir de mecanismos.negativos de la ley sobre los esclavizadores se crearon los fondos de manumisión de esclavos. por otro lado. políticas y económicas desprendidas de los cambios relativos a la entrada del capital inglés condujeron lentamente a la decadencia de las elites esclavizadoras de Supía. Cartago y Toro. 2002: 88). ascendían vertiginosamente en el nuevo contexto económico de mercado. si bien redimensionados. criollos caucanos llegados principalmente de las ciudades de Buga. La ley de “libertad de vientres”. fue el prólogo de una serie normas que llevaron al progresivo desmantelamiento de la esclavización de las poblaciones negras. a su merced. ya no se constituían en las propietarias absolutas del poder.

después de practicadas las diligencias legales” (Zuluaga. En el artículo 2 la ordenanza 25 señalaba: Los indíjenas pueden proceder judicial o estrajudicialmente a la división de sus resguardos. se declararon del común de la ciudad. Zuluaga. 2002: 100. 2002: 102) Bajo los “sofismas” de la libertad y la ciudadanía se ocultaba el afán por la expropiación de las tierras indígenas de la provincia de Popayán. la legislatura de la provincia del Cauca daba libertad a los indios para “disponer de sus terrenos i resguardos del mismo modo i con la misma libertad que los granadinos” (Gonzáles. quizás. El decreto representaba. En el año de 1841 el Concejo de Supía expedía un decreto que “en arreglo al inciso 3º del artículo 178 de la ley 19 de marzo de 1834. para evitar el que se defrauden recíprocamente los derechos de los indíjenas (Gonzáles. Con el tiempo la presión alcanzó nuevos niveles. una de las regiones con mayor crecimiento demográfico. 2002: 102). que adquirían por esta vía la posibilidad de reclamación sobre los territorios de resguardo. la cual deberá verificarse con arreglo a las disposiciones legales sobre la materia y las reglas que deben dictarse por los cabildos parroquiales del distrito respectivo. 1993: 35-197). legitimadas por la ausencia o la imprecisión de los elementos jurídicos que comprobaran lo contrario (Gonzáles. que dentro de los discursos liberales constitutivos de los movimientos políticos emergentes de la novel nación –y por supuesto de los intereses particulares de sus abanderados-. solo entorpecía el desarrollo de la producción y de la libre circulación de los recursos de los neogranadinos. el primer compromiso abierto del criollato republicano con la configuración definitiva de un centro urbano para el entonces Cantón de Supía. ocupaciones y mejoras de larga data. nombrando para el efecto los agrimensores que crean necesarios con quienes contratarán la división. empujada por la presencia de colonos y un imparable 21 . El 21 de octubre de 1854. villa o distrito parroquial los solares y tierras incultas y desiertas que estando dentro del distrito y cuatro leguas en contorno del centro de la cabecera de la población aparezcan sin dueño. arrendamientos y ventas “voluntarias” de terrenos de titularidad india. 1993: 35-197).y libres. El decreto sirvió además como el punto de apoyo para la legitimación de un proyecto continuado para la disolución del régimen colonial de propiedad común.

El 17 de septiembre de 1874 el Juez de Supía Reginaldo de la Roche ordenaba al notario de la Villa la protocolización del Padrón correspondiente al resguardo de Supía y Cañamomo. A pesar de ser revocada posteriormente. el documento inscribía a 564 individuos pertenecientes a 98 familias indias (Gonzáles. la ordenanza 25 de 1854 allanó el camino para la consolidación de las políticas oficiales de supresión de los resguardos indígenas durante la segunda mitad del siglo. Jefe Municipal de Toro y uno de los más fervientes impulsores de la ley 44 durante su paso por la Cámara del Cauca. y Juan Gregorio Trejo. Siendo considerados como “salvajes”. se presentaba teóricamente como un intento para poner fin a los conflictos entre colonos e indígenas. Appelbaum. esencialmente a través de las medidas adoptadas mediante la ley 44 de 1873. “Ley sobre la administración i división de los resguardos indígenas”. por aquel tiempo.y la medición de los predios necesarios para las enajenaciones. en gran medida dirigida por las intencionalidades del criollato republicano. 1. 1997: 175) Para establecer las directrices del proceso fue nombrada una junta de comuneros compuesta por Trejo como administrador. abogado de ancestro Quiebralomeño y viudo de María Carlota Tabasco. antiguo Cantón de Supía. denominada también. Para ello se ordenaba hacer un padrón de los indios con derechos sobre las tierras – aquellos que comprobaran pertenecer al linaje de un indio tributario durante colonia. Ricardo Sanz procurador del distrito de Supía.desarrollo minero. los indios debían a su vez contratar los servicios de un defensor que salvaguardara sus intereses dentro de los litigios y un administrador que mediara con las demás “comunidades” durante las titulaciones. comunera del resguardo de Supía y Cañamomo.4 MEMORIAS DEL CONFLICTO La ley 44. Palau. 2002: 249. resultado directo de las pretensiones de elite impulsadas por la clase política caucana. 22 . facultando la legalización definitiva de los territorios disputados. para este menester fue nombrado el conocido cabecilla del liberalismo radical de la región Ramón E. del para entonces.

la mayor porción que tengan ocupada. Como adjuntos del procurador de San Juan (Gonzáles. es a favor de cada individuo de una sola posesión. los vecinos Guillermo Santacoloma y Santiago Silva como adjuntos del administrador. 4. por la medida general de la superficie del resguardo i la de la tercera parte adjudicada a cada una de las tres partes interesadas. El 8 de octubre del mismo año el administrador. del Aguacatal. A los dueños de minas con derechos adquiridos con legítimos títulos. 2. de Marmato. 4. debe escoger la que convenga […] 6. labranza o mejora. 3. Juan bautista Gutiérrez y Polidoro de la Roche como adjuntos del procurador de Supía. y otro por el director del respectivo establecimiento […] el producto de la venta de dichos globos se aplica esclusivamente al pago del honorario del abogado que aseguró a los indíjenas de la comunidad expresada la propiedad de sus resguardos. El terreno restante del resguardo. de Benites. uno por el administrador y otro por los procuradores de los distritos de Supía y San Juan de Marmato. o por denuncias establecidas antes de la publicación de la última ley. 2. se hará por estas en la misma proporción […] 13. 7. y José María Arango y Hermenegildo Villa . solo se les reconocerá el derecho de propiedad sobre media hectárea […] 5. 3. otra para el distrito de Supía y la otra para el distrito de San Juan de Marmato. 5. A los vecinos naturales que quedasen radicados con casa. se les reconoce el derecho de propiedad en la estención que tengan pobladas. si tuviere dos o mas. 2002: 249). cultivadas o mejoradas con tal que no pase de una hectárea […] pues escediendo de esta. del Cerro de Loaisa y Chaburquía. la superficie o terreno que deban ocupar sus pertenencias. 6. La medida de las cincuenta hectáreas de terreno para área de 23 . se les venderá por el administrador de la comunidad o procurador del respectivo distrito. a razón de cuatro piezas de a ocho décimos la hectárea. de Moraga. y al que debe montar el señor Bartolomé Chavez en el punto Vikingo. los globos de tierra que demande el beneficio de tales establecimientos. Cualquiera otras reconocidas o que se reclamen con títulos lejítimos. deberán comprar al administrador de la comunidad o al procurador respectivo. labranza o mejoras en las porciones o globos de tierra de la comunidad de indíjenas o de los distritos espresados en la base anterior. del Arenal.Fausto Zapata Procurador del distrito de San Juan –Marmato-. de Roldán o Panderón. 12. El pago de honorarios del agrimensor. del Peñol. La comunidad de indíjenas y los distritos reconocen las siguientes propiedades territoriales de antigua adquisición: 1. y los procuradores de Supía y San Juan protocolizaban el documento que definiría las bases de la posterior distribución del resguardo. La concesión de que hablan las dos bases antecedentes. 11. 8. se distribuirá en tres partes iguales. A los vecinos no naturales que tengan una residencia mayor de diez años. 9. 10. Del terreno que forma el resguardo […] se venderán por el administrador a los establecimientos de Taborda y Arcón. de preferencia a cualquier otras persona […] incluyéndose forzosamente en la venta los bosques que contengan las maderas que demande la explotación de las minas. del Guamal. o sea ley nº 59 de 1873. en su estención de 150 hectáreas por el precio que le den dos peritos nombrados. En él se disponía: 1. en esta forma: una para la comunidad de indíjenas.

casi todos mestizos con una línea de ascendencia india. por el tiempo que falta para cumplir el contrato (Gonzáles. 2002: 289) Los mejor beneficiados fueron los propios “protectores” de los indios. Las reclamaciones por derechos representaron otro fructífero negocio para los apoderados. 2002: 260).población de una hectárea para escuela […] 14. Las tierras pasaron a formar parte de los capitales del criollato convirtiéndose en mejoras y fincas. que sin proceder al avalúo. en grandes extensiones de bosques para el terraje. quienes por cada caso recibían más tierras (Gonzáles. 2002: 250-252). entre octubre y noviembre de 1854 fueron adjuntados casi 160 individuos al padrón. 1997: 202). 24 . especialmente Juan Gregorio Trejo y Ramón E Palau. principalmente de Palau. en establecimientos mineros. 2002: 261. Durante los tres decenios subsiguientes las ventas redujeron el resguardo de Supía y Cañamomo a casi un 20% de la proporción que legalmente comprendía hacia 1870. El primero en acusar los procedimientos fraudulentos del accionar. Las acusaciones de Sanz ante la presidencia del Estado Soberano del Cauca hicieron que se suspendiera temporalmente la repartición de Supía y Cañamomo desde 1854 –además de causar su muerte política en la región (Gonzáles. o zonas de cabecera de los distritos parroquiales (Gonzáles. vendieran varios lotes de tierras. les exigió para el pago de sus honorarios. los más importantes y valiosos. La disolución fue retomada a partir del acuerdo nº 8 del 24 de febrero de 1878 del Cabildo del distrito de Supía. fue el procurador de Supía Ricardo Sanz: “por el interés personal que tiene este funcionario como apoderado. y los numerosos agrimensores. 2002: 258). Pronto surgieron contradicciones entre los mismos implicados. quienes recibían por cada transacción jugosas porciones de los montos totales. y abogado de los supuestos indígenas. Appelbaum. mensura y plano ya pasaron a poder de los compradores” (Gonzáles. Se respetarán los arrendamientos de bosques hechos por la Corporación municipal del distrito de Supía a los establecimientos de minas de Marmato. A medida que se desintegraba el resguardo aparecían nuevos “indígenas” reclamando su membresía a Supía y Cañamomo. Los efectos de la disposición eran más que previsibles.

en 1891 se firmaría un contrato territorial entre los líderes de ambas partes en el cual fue renovado el reconocimiento de los cañamomos de la propiedad de los Guamaleños (Appelbaum. El largo litigio obligó a los comuneros de Guamal a contratar los servicios de Juan Gregorio Trejo. A través de su influencia sobre el resguardo Trejo logró que los mismos indígenas solicitaran la nulidad de la carta de 1888. lo que sin embargo no difirió la nulidad de los acuerdos territoriales de 1879. Un documento que subyace en los registros del denominado “Archivo de la comunidad de Guamal”. Como vimos anteriormente ya desde la década de 1870 se reconocían jurídicamente los terrenos de Guamal como de propiedad externa al resguardo. en el cual se comprometen a respetar el derecho legítimo a la propiedad de las tierras 25 . En el documento fechado el 29 de mayo de 1941. da fe del episodio. Hacía 1888 los líderes de Cañamomo firmaron una carta en conjunto con el para entonces párroco de Supía en la que se pedía que las tres cuartas partes del terreno de Guamal perteneciente a la iglesia de la misma fueran entregadas a la parroquia de Supía. 1994: 12). la carta de 1888 era el resultado de la amenaza de excomunión del párroco de Supía quien más allá de defender los intereses particulares de los indígenas representaba la intención de algunos de los sucesores de los antiguos esclavizadores de Guamal quienes pretendían recuperar la propiedad sobre los terrenos en cuestión. sin embargo pronto comenzaron a surgir controversias acerca de la legalidad de los acuerdos que habían derivado en dicho reconocimiento. quien al mismo tiempo se desempeñaba como administrador de Supía y Cañamomo. Según sus alegatos. según parece a partir de la presión del Presbítero para conseguir el control de las fértiles tierras que hoy corresponden a la vereda Santa Ana. El fiscal de Supía respondió la petición tratando de anular la escritura de 1879. En la carta se desestimaban los acuerdos previos de 1874 y 1879 en los que se reconocía a los comuneros de Guamal la propiedad de antigua adquisición sobre el mismo territorio (Appelbaum.En medio del proceso los primeros vestigios de contradicción territorial entre el resguardo de Supía y Cañamomo y Guamal. 1994: 11). Posteriormente. se expide la copia de un acuerdo firmado por los administradores de las parcialidades de indígenas de Cañamomo y Supía el 28 de febrero de 1891.

esta (sic) abajo. conforme al deslinde practicado por el señor juez del circuito de Toro el 8 de octubre de 1885. como es referido en los innumerables folios que conforman los registros oficiales de la región. hasta ponerse en dirección a “Peña Morada”. República de Colombia a veintiocho de febrero de mil ochocientos noventa y uno. Folio 199. ante mí. varones mayores de edad. 6 Copia del contrato territorial de Guamal. a favor de los dueños de Guamal. Departamento del Cauca. Archivo de la Comunidad de Guamal (ACG). Cock B. provincia de Toro. han convenido en el contrato consignado bajo las siguientes bases. determinó la constitución de Guamal como un territorio de propiedad común sustentado por individuos reconocidos como comuneros por su filiación con el grupo primigenio reconocido como “Comunidad de Guamal” en las primeras negociaciones con el resguardo de cañamomo. de aquí linea (sic) recta al Alto de Guatica (sic). reconociendo la propiedad común de quienes por discriminación pública se declaren como pertenecientes a dicha comunidad: En el distrito municipal de Riosucio. rio (sic) Supía arriba . Fortunato C. de aquí al rio (sic). cuya póliza presentada y firmada por los comparecientes copio testualmente (sic): -Que los dos primeros en representación de las parcialidades de Cañamomo y Supía nos comprometemos a protegernos generalmente en todo lo relativo a los derechos del terreno de cada comunidad y favorecernos de comun (sic) acuerdo.correspondientes a la comunidad de Guamal. vecinos los dos primeros de este distrito y el último del de Supía a quienes conozco y dijeron: Que el primero como administrador de la parcialidad de indígenas de Cañamomo. y por estar dentro del resguardo de Cañamomo como consta de los titulos (sic) que conservamos expedidos por el visitador Don Lezmes (sic) Arvavia (sic) y Espinosa desde el año 1727. Juan Gregorio Trejos y Manuel María Moreno. de buen crédito y en quienes no concurre ninguna causal de impedimento. bajo estos linderos: Del alto de Guatica (sic). al de San Juan. con el administrador del terreno de Guamal.6 Al parecer el contrato cuasiterritorial. 26 . punto de partida. de este a la quebrada de la Honda. al desemboque de la quebrada Arcón. notario principal del circuito de Riosucio y los testigos instrumentales señores Fidel Mª Betancur y Luis García vecinos del mismo circuito. mayores de edad. el segundo como administrador de la parcialidad de Supía y el tercero administrador de la comunidad de Guamal. comparecieron los señores Juan Bautista Tabasco. según (sic) orden superior y posesión del dia (sic) 22 de marzo del año citado y otros mandatos riales (sic) y en virtud de la prescripción de más de cien años de posesión pacifica los hizo dueños perfectos les cedemos todo derecho y respetamos el terreno de Guamal. por haber estos poseido (sic) desde fecha inmemorial y según (sic) acuerdos escriturarios desde 1874 de 8 de octubre también.

reconocido hasta entonces como parte del territorio de Guamal. hoy nos dicen que seamos indios. Nosotros negros queríamos que se nos respetara eso. 27 . eso era de nosotros de Guamal. y que eran de ellos. reside en la 7 Hombre adulto. devendría en la escrituración de los predios a un número considerable de familias indígenas y negras: Hubo una invasión en donde de un momento a otro se ubicaron los “invasores”. uno de los principales centros de población del resguardo. y eso no se va a poder. la cuestión acerca de la propiedad territorial sobre las tierras de Guamal. que nosotros llamábamos popularmente en el lugar de Santa Ana. a principios de 1971 un número cercano al centenar de habitantes indígenas venidos de la vereda la Iberia. Uno de los episodios más recientes de este conflicto se presentó a principios de la década de 1970. La intervención INCORA (Instituto Colombiano para la Reforma Agraria) y de las autoridades eclesiales. encargadas desde finales del siglo XIX tras los procesos jurídicos de los 1870. “la invasión” no sólo expresa el tono de las relaciones contemporáneas con la parte indígena. de la administración de los terrenos en cuestión. Allí hubo un pequeño enfrentamiento. Líder de Guamal. mayo de 2004. Entrevista de trabajo de campo. Eso no debió haber sido así. La elocuencia del acontecimiento que relata la enajenación de las tierras de Santa Ana. porque el territorio era guamaleño […] Desde eso se ve el exceso del cabildo de Cañamomo. reclamando ante las autoridades estatales la adjudicación de dichos terrenos por ser estos parte de los mojones establecidos en los títulos coloniales de 1727. Según la mayoría de las versiones. 1880 y 1890. sino que además representa la actualidad de una vieja divergencia entre las perspectivas históricas de los dos grupos acerca de su legitimidad sobre los territorios y sus destinos colectivos. Vereda Guamal. llegó al sitio conocido como Santa Ana –hoy Vereda Santa Ana del municipio de Supía-. y los indios decían que eran tierras baldías que podían trabajar. Los que estaban formando parte de la invasión quedaron con lotes y algunos de Guamal también quedaron con su terreno. nunca ha cesado de generar interrogantes para ambas colectividades.Si bien los archivos dan fe de la continuidad del acuerdo entre cañamomos y guamaleños a lo largo del siglo subsiguiente.7 Para la mayoría de los guamaleños.

Inclusive se dice que los esclavos trajeron al hombro la imagen desde el Ecuador. pero no más.. Francisco Lemos y Pablo Vicente. Eso solo fueron los indios que se metieron y nos invadieron Santana. pues a nuestros antepasados. y era una terrateniente que nos defendió y la herencia que ella tenía se la heredo a sus esclavos. Entrevista de trabajo de campo. Agricultora y minera. quienes por mandato testamentario de la señora Moreno deberían laborarla para producir los recursos necesarios para el sostenimiento del templo erigido en el año 1831 en honor a la patrona de la pequeña comunidad. nosotros siempre respetamos mucho esas tierras pero hubo que ceder.9 Hombre adulto. Las Tierras de Santa Ana –tres cuartas partes del territorio consagrado en los documentos públicos de la época-. el culto a Santa Ana que es nuestra patrona. las tierras de Santa Ana fueron el legado primordial de la última y más recordada propietaria de las minas y los esclavos que explotaban el oro durante el siglo XIX en la región. descendiente de Simón Pablo Moreno de la Cruz. febrero de 2004. o sea las tierras debíamos explotarlas para sostener la iglesia y la imagen de la santa. Según las narrativas de los guamaleños.potencia misma de la fractura implicada en la expoliación de uno de los principales referentes históricos del origen de la colectividad de Guamal. Casco urbano del municipio de Supía. Vereda San Cayetano. ella nos quería y quería que fuéramos libres (. todo su territorio (…) Mantener el legado de la señora Josefa es para nosotros una forma de defender nuestra fe… y las tierras. abril de 2004. con la condición de trabajar las tierras de Santa Ana. todo eso es de Guamal. Supuestamente tenía dos sobrinos. nuestra protectora y. Entrevista de trabajo de campo. Josefa Moreno. Educador.8 La señora Josefa Moreno… ah ella fue la que nos ayudó a ser libres. a pie (…) No sé como paso pero nosotros quedamos con las tierras. corresponderían a la porción de la herencia perteneciente a los antiguos esclavos. Ella repartió la tierra para ellos y nosotros. 8 28 . Santa Ana: Ana Josefa Moreno era la dueña de una recua de esclavos. Es que ella era benévola a diferencia de los otros amos. por supuesto. todo lo que usted ve por allá. o por lo menos eso decía el testamento de la señora. por eso todos somos Moreno Moreno. eso es por gratitud con la señora (…) nos dejó lo más bonito que hay que es la Santana.) nos dejó lo principal para todos los guamaleños. Eso fue un golpe para los de Guamal.. Ella nos quería mucho y quería que nosotros cuidáramos todo y mantuviéramos el apellido Moreno. Por eso es que la devoción por Santa Ana es tan importante para nosotros. habría dispuesto sus tierras en igual proporción a dos de sus hijos adoptivos y a los esclavos manumisos a mediados de la segunda mitad del siglo. se dice. que es nuestra patrona y nos ha cuidado de que nos hagan males o nos quiten la tierra. 9 Mujer adulta. Ella nos dejó todas estas tierras.

El documento.La conformidad de la posesión de los territorios de Guamal. e incluso para los mismos indígenas del resguardo de Cañamomo y Lomaprieta. Entrevista de trabajo de campo. 10 Del testamento se dice que está en Popayán o en Toro. Pablo Vicente Moreno. Líder indígena. más que una evidencia en el sentido asignado por las disciplinas científicas occidentales a dicho término. se dice que hay un testamento que hizo antes de morir en el que le dejaba todas las tierras a los esclavos para que ellos las explotaran.11 Del documento testamentario. la veracidad de tal declaración parece ser un hecho incuestionable -a pesar también de lo insólito que puede resultar pensar en un acto de altruismo tal por parte de una reconocida terrateniente: Parece que sí. El testamento sí existió. junio de 2004. el de la organización autónoma de los pobladores negros. lo que llamábamos el administrador. 11 Hombre mayor. que la tal señora Moreno que como que a diferencia de los esclavistas de la región les dejó las tierras a los negros de Guamal. Agricultor. nosotros tenemos las escrituras y por eso no se pueden meter tanto. pronunciado en el 29 de enero del año 1827 en vísperas de la muerte de Josefa Moreno. junio de 2004. contra el administrador encargado de la comunidad de Guamal en 1878. sólo queda una copia posterior que fue reclamada dentro de un litigio entablado por uno de sus sobrinos. eso con el mandato de que todos llevaran su apellido Después de eso los negros fueron libres por completo. se vincula directamente con la reificación de la existencia de los documentos testamentarios y escriturarios que demostrarían que en algún momento Josefa Moreno entregó a sus esclavos la totalidad de sus propiedades. acusando la Hombre adulto. Vereda Guamal. Entrevista de trabajo de campo. para los habitantes del actual Guamal. usted? (…) por eso mismo es que los indios no han podido quitarnos las tierras. Esto explicaría cómo pese a la imposibilidad de hallar el vestigio de tal proceso jurídico. lo que pasa es que a mucha gente no le convenía que los negros tuviéramos todo esto para nosotros. es asumido en la memoria de los guamaleños como un objeto legendario que marca el comienzo de un tiempo originario para la comunidad. Casco urbano del municipio de Manizales. ¿sí ve. 10 29 . Se organizaron y empezaron a administrar las tierras en unas juntas que tenían como un líder.

12 30 . mina y sus herramientas para que sus productos lo mismo que el valor de los esclavos que puedan libertarse por su dinero correspondan asi (sic) mismo a todos tres por iguales partes destinando las de la capilla a proveerla de lo que pueda necesitar. julio 3 de 1878. deviendo (sic) ser la de la capilla destinada como la destino para mantenerla con la decencia correspondiente. observando obediencia para con sus nuevos amos. haciendo a los esclavos algunas concesiones y otorgándoles privilegios. a la primera por haberla construido. que al parecer pudo transcribir durante su estancia de investigación en el occidente caldense a principios de los años cuarenta del siglo anterior. y mandar se concluya a mi consta. intereses derechos y futuras acciones presentes y futuras a la iglesia viceparroquia de Sª Santana que me hallo construyendo en este Guamal. por cuya razón mando que dicha herencia por terceras partes toque a cada una la suya. y nombro por mis únicos y unibersales (sic) herederos del remanente liquido (sic) de todos mis vienes (sic). al segundo por reputarlo profesándole todo el amor de madre y al tercero por correspondencia a la compañía que en treinta años ha hecho. deudas. y sus servicios porque igualmente lo he reputado mi hijo. los tres primeros dias (sic) de cada semana. Archivo del Juzgado del Circuito Civil de Riosucio (AJCCR). y pagado que sea este mi testamento. Folios 14-17. a mi sobrino consanguinio (sic) e hijo adoctivo (sic) Pablo Vicente Moreno y a mi sobrino tambien (sic) consanguinio (sic) Francisco Gervacio de Lémos. Fieles a la última voluntad de su dueña. deverá (sic) subsistir por demancomún entre los tres herederos el valor de los citados esclavos. El documento. luz diaria de la Santa y celebrarle sus festividades en el dia (sic) veinte y seis de julio de cada año que le esta (sic) dedicado (…)Advirtiendo que como por clausula (sic) anterior de este mi testamento he dispuesto se conserven los esclavos de mi cuadrilla en labor de mona de oro corrido de Guamal. expedido por el Juez del circuito de Riosucio. El antropólogo Luís Duque Gómez nos ofrece una lectura mucho menos estricta del documento original.12 Copia del testamento de la señora María Josefa Moreno. permanecieron en este sitio.restricción de sus derechos como heredero legítimo a enajenar la parte correspondiente de los terrenos poseídos en vida por su tía paterna. mandas y legados en el contenido a mi boluntad (sic) instituir y nombrar como sustituyo. antes de que el documento fuera destruido en una de las tantas revueltas partidistas ocurridas en Riosucio durante la llamada época de “La Violencia”. aun después de haber conseguido su independencia” (1944: 645). contiene la siguiente declaración: Yo declaro haber criado al niño Pablo Vicente mi sobrino desde su nacimiento por lo que lo he adoctado (sic) por hijo lo que declaro para que conste (…) Yo declaro por bienes mios (sic) la mina de oro corrido que laboreo en este Guamal terreno propio cuyo derecho de mina comprende tambien (sic) del otro lado del rio (sic) desde Supia (sic) hasta el pueblo o bien parroquia de San Lorenzo como claramente lo expresa el registro que existe en mi poder (…) Bien declaro que cumplido. al tiempo que da las normas necesarias para el buen gobierno de esta cuadrilla después de su muerte. Dice Duque Gómez: “en el documento [María Josefa Moreno] expresa como es su voluntad que estos negros permanezcan indefinidamente en este Mineral del Guamal.

31 . Tras la transferencia de los derechos de propiedad a los antiguos esclavos.Independientemente del grado de verosimilitud de la copia citada del testamento de Josefa Moreno. la rememoración de su existencia marca la etapa embrionaria de un tiempo social nuevo en la historia de Guamal.de lo que hoy es Guamal. la “libertad” se haría totalmente efectiva mediante la configuración de una forma propia de autoridad que determinaría “el origen” -como lo mencionaba una líder guamaleña en una de las interlocuciones sostenidas en mi trabajo de campo.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful