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Lucas 9 10-17 Alimentación de los cinco mil

(Mt. 14.13-21; Mr. 6.30-44; Jn. 6.1-14)

Luc 9:10 Vueltos los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho. Y tomándolos,
se retiró aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada Betsaida.
Betsaida: Casa de frutos
Al Señor le gustaba estar apartado a veces para meditar, para conversar con su padre,
para comer o descansar un poco. Porque aunque él era Dios, tenía las mismas
necesidades que tenemos nosotros los humanos porque se hizo semejante a los
humanos pero sin pecado, sin mancha.
El nombre de la ciudad da un significado muy importante a lo que vendría luego.
Muchas veces en los primeros versículos se encuentra una pista de lo que Dios quiere
hacer más adelante.

Luc 9:11 Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino
de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados.
Aunque Cristo deseaba momentos de privacidad la gente le seguía y el nunca se negó
a atenderlos. ¿Por qué era necesario que fuera así? Es algo que a nosotros también nos
debería importar. Estamos de paso por este mundo, si bien el Señor sabía que no
estaría muchos años más en el mundo, no nosotros no sabemos la hora en que el Señor
vendrá o que dejaremos este mundo. Jesucristo aprovecho cada momento que tuvo a
predicar el evangelio pasando por alto sus necesidades.

Luc 9:12 Pero el día comenzaba a declinar; y acercándose los doce, le dijeron:
Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos de alrededor, y se alojen y
encuentren alimentos; porque aquí estamos en lugar desierto.
Habían pasado todo el día junto al Señor en un lugar desierto al que se había apartado
pero ya se hacía de noche. Y se acercan los 12 discípulos para darle una instrucción a
Cristo, que se despida a la gente para que valla a los alrededores a dormir y comer.
¿Cómo debe ser una disposición ante Dios? ¿Esperar una respuesta o imponer nuestra
opinión? A Dios debemos consultar todo y en esto fallaron sus discípulos al decir sin
preguntar primero a Cristo que es Dios.

Luc 9:13 Él les dijo: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que
cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para
toda esta multitud.
Dios les responde dándoles una orden a ellos de que les den ellos de comer.Lo que les
pide hacer Cristo es algo imposible para cualquiera porque alimentar a cinco mil
personas es algo muy costoso y además ¿dónde encontrar alimento? Estaban en un
lugar apartado si nada cerca, a excepción de cinco panes y dos peses que tenía un
muchacho precavido que había llevado. A veces encontramos las soluciones en
personas jóvenes, por eso se nos dice:

1Ti 4:12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en
palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.

Luc 9:14 Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: Hacedlos
sentar en grupos, de cincuenta en cincuenta.
Dios es un Dios de orden e incluso en cosas tan simples como comer le gustaba hacerlo
así, pero también tenía el fin de poder contar a las personas y además que se trabaja
mejor en grupos. Cuando la gente comienza a desesperarse la atención a las personas
se hace más ágil si están en grupos porque no prestan atención a lo que sucede
alrededor sino que da una instancia a conversar y distraerse.

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Por: Iván P. Yáñez Fica www.mirad.cl contacto@mirad.cl
Luc 9:15 Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos.
Si bien en un comienzo intentaron hacer las cosas por sus propios medios, ahora
esperan las ordenes del Señor para realizar lo que es debido y actuando de forma
inmediata y rápida.
A veces no entendemos las cosas que Dios nos pide hacer, a veces queremos hacer
algo pero que según Dios no está bien y terminamos haciendo algo totalmente distinto
pero que es algo que nos beneficiara a nosotros.

Luc 9:16 Y tomando los cinco panes y los dos pescados, levantando los ojos al cielo,
los bendijo, y los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante de la
gente.
El Señor para mostrar a todo el mundo que estaba dando gracias mira al cielo, en señal
para todos y dio gracias a Dios, para algunos podría no ser un motivo por la poca
comida y tantas personas, pero Cristo dio gracias por lo poco dado por el Padre y lo
partió.
El pan es símbolo del cuerpo de Cristo y en la cena de Señor lo celebramos y lo
compartimos meditando en la obra de nuestro Salvador. Y así como tan poca comida
alcanzó para más de cinco mil personas, nuestro único Señor es quien puede darle de
comer de la gracia a todo el mundo pero es necesario que nosotros queramos recibirle
en nuestros corazones.

Luc 9:17 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que les sobró, doce cestas
de pedazos.
La comida que nos ofrece Cristo nos llena e incluso rebasa lo que necesitamos, en los
salmos leemos que nuestro corazón esta rebozando, esta rebasando nuestra capacidad
de gozo.
Dios nos ama de una informa infinita que para nosotros nos es casi imposible percibir
totalmente pero él se conforma solo con nuestra aceptación. No nos pide obra o dinero
a cambio sino que lo aceptemos como Señor de nuestras vidas y pueda gobernar y
dirigirnos según como mejor le parezca.
Dios te ama y retrasa su venida solo por darte otra oportunidad de arrepentirte, no le
hagas esperar más porque el día de mañana puede ser demasiado tarde.
Y así como Betsaida significa casa de frutos Cristo quiere que usted sea un ser que
como dice las escrituras:
Luc 3:8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento.

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