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Capítulo 1

 

Introducción a los conceptos en Odontología estética

Marc Geissberger DDS, MA, BS, CPT

Principios generales de la Estética

La Estética es una especialidad de valor teórico o axiológico, siendo una rama de la filosofía que estudia los valores senso- riales, a veces llamados juicios del sentimiento o gusto. La Estética se asocia muy de cerca a la filosofía de las Bellas Artes. La Estética incluye el arte así como el propósito que hay detrás del mismo. La Estética como rama de la filosofía estudia el arte, los métodos para evaluar el arte y los juicios del arte. El arte ha existido a largo de toda la historia de la humanidad. El arte es único a los seres humanos debido a nuestra capacidad innata de abstraer. La Estética es importante porque examina las razones por las que ha existido el arte e intenta traer clari- dad a una necesidad humana intelectual sumamente compleja (Manns, 1997). El término Estética se deriva del griego κ (aisthe- tike) y fue adoptado por el filósofo Alexander Gottlieb Baum- garten en 1735 como «la ciencia de cómo las cosas son cono- cidas mediante los sentidos». El término fue utilizado en idioma alemán, poco después de que Baumgarten introdujera su forma latina (Aesthetica), pero no entró en uso popular en otros idiomas como el inglés hasta principios del siglo XIX (Kivy, 1998). Sin embargo, al mismo estudio se le llamó «están- dar del gusto» o «juicios del gusto» (en inglés, standards of taste y judgments of taste), siguiendo el vocabulario fijado por David Hume antes de la introducción del término Estética (aesthetics) (Hume, 1987). Se ha dicho que la «belleza está en el ojo del espectador». Este mismo concepto sugiere que puede no haber acuerdo universal sobre qué constituye arte o belleza. Observe las dos imágenes que se muestran en las Figs. 1-1 y 1-2. Ambas son pinturas, una abstracta y otra realista. Como observador ¿ambas le agradan? De ser así, ¿por qué? En caso contrario ¿por qué no? Por naturaleza, todo proyecto estético provocará una respuesta emocional de su creador, del receptor del trabajo estético y de la audiencia en general. El arte exitoso no solo debe atraer a su creador también sino al receptor y a la audien- cia. Por otra parte, lo que un grupo o sociedad puede juzgar como estético, puede ser desestimado como poco atractivo por otros. La Estética y el arte no necesariamente cruzan los límites culturales, políticos, generacionales o sociales. Dicho

esto, ¿puede haber un conjunto de directrices que aumentan la probabilidad de saber cuál arte se considera estético? Aunque la Estética estudia el contexto más amplio del arte

y puede ser difícil de conceptualizarla por completo, existen

principios dentro del campo del arte que pueden realzar con- siderablemente el atractivo estético de cualquier objeto. Este libro proporcionará a los practicantes dentales diferentes herramientas diseñadas para realzar la belleza de las restaura- ciones dentales que realicen. A través de este libro, los profe- sionales serán introducidos a diferentes guías, principios, téc- nicas y métodos que, cuando sean seguidos, pueden aumentar considerablemente el atractivo estético de sus esfuerzos. El objetivo de este libro es organizar y definir conceptos de la Estética mediante herramientas tangibles y significativas que puedan ser aplicadas a la práctica de la Odontología estética.

Odontología estética (cosmética)

Durante años, la atención de la práctica odontológica estuvo centrada principalmente en la prevención y el tratamiento de

la enfermedad dental. Este período ha sido descrito de manera

somera como Odontología basada en la «necesidad» (Chris- tensen, 2000). A mediados del siglo XX, la Odontología evo- lucionó como una profesión altamente organizada con meto- dologías avanzadas de tratamientos y protocolos, lo que per- mitió a los odontólogos tratar con mucho éxito la enfermedad

dental. En la medida que se desarrollaron materiales restaura- dores con el color de los dientes, tanto los odontólogos como

el público empezaron a reconocer las mejoras estéticas que se

podrían obtener con estos avances. Durante los últimos años del siglo pasado, los profesionales empezaron a notar un cambio en el tipo de Odontología que el público estaba bus- cando. El público ya no estaba forzado a seleccionar entre materiales restauradores metálicos que restauraban la función pero que presentaban compromisos estéticos. Con la rápida mejora de los materiales restauradores con los colores denta- rios, el descubrimiento de los agentes de blanqueamiento y la preocupación occidental por la apariencia, los pacientes, de pronto, estaban buscando procedimientos selectivos que se enfocarían en la mejora estética de sus dentaduras. Se había

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Odontología estética en la práctica clínica

4 Odontología estética en la práctica clínica Fig. 1-1. Obra abstracta, acuarela sobre papel, artista desconocido.

Fig. 1-1.

Obra abstracta, acuarela sobre papel, artista desconocido.

Obra abstracta, acuarela sobre papel, artista desconocido. Fig. 1-2. Geissberger. Arrendajo en matorral, guache sobre

Fig. 1-2.

Geissberger.

Arrendajo en matorral, guache sobre papel. Artista: Marc

iniciado la era de la Odontología basada en los deseos (Chris- tensen, 2000). La Odontología estética (cosmética) es una disciplina dentro de la Odontología cuyo objetivo primario es la modificación o la alteración de la apariencia de las estructuras orales de un paciente, conjuntamente con el tratamiento y la prevención de la enfermedad oral estructural, funcional u orgánica. A través de la Odontología estética, la apariencia de la boca es alterada para ajustarse más estrechamente al concepto subjetivo que tiene el paciente acerca de lo que es agradable a la vista. Bajo esta defi- nición, la Odontología cosmética exitosa se adhiere al principio de que la «belleza está en el ojo del espectador». Requiere, además, que el profesional, como el artista, reconozca la natu- raleza subjetiva de todos los proyectos estéticos. Bajo este principio, el odontólogo es el artista y el paciente es el receptor del trabajo artístico. Ambos tienen una expecta-

receptor del trabajo artístico. Ambos tienen una expecta- Fig. 1-3. del cerebro. Representación esquemática de los

Fig. 1-3.

del cerebro.

Representación esquemática de los hemisferios izquierdo y derecho

tiva emocional en el proceso y en los resultados. Para conseguir un resultado exitoso, el profesional debe ser capaz de poner sus inclinaciones personales y permitir al paciente guiar las deci- siones estéticas. Una vez que esto ocurre, las probabilidades de éxito estético se incrementan en forma dramática. Por el con- trario, si el odontólogo controla el proceso e impone sus pre- concepciones estéticas sobre la de los pacientes, las probabili- dades de éxito se verán disminuidas.

¿Por qué la Odontología Estética es tan estimulante?

Roger W. Sperry, PhD, profesor de psicobiología, ganó el premio Nobel en Fisiología o Medicina en el año 1981 por sus descu- brimientos concernientes a la especialización funcional de los hemisferios cerebrales, definiendo, nominalmente, las diferentes funciones de los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro. Su trabajo llevó a la creencia de la asociación de la parte izquierda del cerebro con el pensamiento verbal, lógico y analítico. Sobre- sale en el nombramiento y la clasificación de las cosas, en la

abstracción simbólica, en el discurso, en la lectura, en la escritura

y en la aritmética. El hemisferio derecho, por otra parte, fun- ciona en una manera no verbal, sobresaliendo la información

visual, espacial, perceptual e intuitiva (Sperry, 1973; Fig. 1-3). La Odontología, como profesión, es una actividad relacionada con la parte izquierda del cerebro, en donde mandan los hechos,

se forman las estrategias y es corriente el comportamiento deta-

llista. Un plan lógico bien estructurado y la puesta en práctica de los procedimientos quirúrgicos o tratamientos resulta esen-

cial para el éxito clínico. La estética y el arte, por otro lado, son en gran parte funciones del cerebro derecho, en donde prevalece

la imaginación, abunda la percepción espacial y se exploran todas

Introducción a los conceptos en Odontología estética

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las posibilidades. El éxito en esta área requiere de imaginación, visión y flexibilidad. La práctica exitosa de la Odontología estética combina el funcionamiento de los lados derecho e izquierdo del cerebro. La actividad del lado izquierdo del cerebro permite al profesional desarrollar planes de tratamiento coherentes, lógicos y predeci- bles. Adicionalmente, permiten lograr una necesaria labor deta- llada para lograr resultados clínicos exitosos. El pensamiento artístico necesario para la Odontología estética permite al clínico desencadenar las actividades visual, espacial e intuitiva de la parte derecha del cerebro. Este desempeño total del cerebro puede ayudar a explicar por qué la Odontología estética resulta tan atractiva y es muy bien remunerada para los profesionales dentales. La Odontología estética puede suministrar un trabajo altamente estimulante, que hace que sea necesario que el profe- sional balancee la lógica, los hechos y el conocimiento con sensaciones, percepciones y con lo desconocido.

Breve historia de la Odontología estética

Estética antigua

Aunque sean escasos, existen ejemplos de arte prehistórico. El contexto de su producción y su uso no está del todo claro, por lo cual solo podemos hacer conjeturas acerca de la cultura esté- tica que guió su producción e interpretación. El arte antiguo estaba ampliamente, pero no del todo, basado en las seis grandes civilizaciones: Egipto, Mesopotamia, Grecia, Roma, India y China. Cada una de estas civilizaciones desarrolló un estilo artístico único y característico. Grecia tuvo la mayor influencia en el desarrollo de la estética en Occidente. El período domi- nado por el arte griego estuvo marcado por la veneración de la forma física humana y el desarrollo de las habilidades corres- pondientes a la musculatura, el equilibrio, la belleza y las pro- porciones anatómicamente correctas. Los filósofos griegos consideraban inicialmente que los objetos estéticamente atractivos eran hermosos por sí mismos. Platón consideraba que los objetos hermosos incorporaban la proporción, la armonía y la unidad entre sus partes. De igual manera, en la Metafísica, Aristóteles encontró que los elementos universales de la belleza eran el orden, la simetría y la definición (Ahmad, 2005). Estas teorías «matemáticas» de la Estética se han utilizado para establecer muchos de los conceptos actuales en la Odontología estética. Se debe destacar que aunque varios princi- pios matemáticos se puedan aplicar a la belleza y a la estética, son simplemente herramientas y no constituyen absolutos; los mismos serán discutidos en mayor detalle en capítulos posteriores. Para el siglo XXI en Estados Unidos, se puede simplificar que una dentición estética se sustenta en una dentadura com- pleta con dientes rectos y blancos. La sonrisa estilo «Hollywood», popularizada por el cine y la televisión estadounidenses, se puede reconocer en todo el mundo. No obstante, la Historia nos muestra que en el mundo no siempre pudo haber sido este el caso de una dentición estética. Hay varios ejemplos de modi-

ficaciones dentales por razones estéticas que no se adhieren al estándar de la sonrisa de «Hollywood». Reconociendo que ha habido y aún siguen habiendo diferentes conceptos de Odon- tología estética, ayuda a ilustrar que la belleza dental está ver- daderamente en el ojo del espectador. Además, lo que atrae a un grupo puede ser desagradable para otro.

Dientes demasiados blancos: tradición japonesa del ennegrecimiento dentario

Un estudio de restos esqueléticos y del arte desde período Asuka al período Edo (del siglo VII al XIX) revela una tradición por ennegrecer intencionalmente los dientes como práctica entre mujeres y hombres. Esta costumbre llamada ohaguro, símbolo

estético desde épocas antiguas en Japón, llegó a ser popular entre las mujeres casadas como manera de distinguirse de las mujeres solteras y de proporcionar contraste a sus caras pintadas de blanco. Las ilustraciones mostradas aquí representan a mujeres

a partir de esta era con los dientes intencionalmente ennegreci-

dos (Fig. 1-4). El tinte negro era una mezcla oxidada de virutas de hierro fundidas en vinagre y polvo de nuez. La tradición del ohaguro llegó a ser popular entre los varones, especialmente

nobles de la corte y comandantes. Entre los samuráis, la costum- bre del ohaguro era un símbolo de lealtad de por vida a un amo. En el caso de los hombres, se dice que la costumbre tuvo que haber terminado alrededor del período Muromati (1558-1572)

y fue menos popular y de breve duración comparada con la

tradición femenina (Hara, 2001). Con origen en Japón, esta tradición se propagó por el resto en Asia. Hasta el día de hoy

se propagó por el resto en Asia. Hasta el día de hoy Fig. 1-4. Arte japonés

Fig. 1-4. Arte japonés que plasma a una mujer con los dientes ennegrecidos, hacia el siglo XVI.

6 Odontología estética en la práctica clínica

6 Odontología estética en la práctica clínica Fig. 1-5. Asia con los dientes ceremonialmente ennegrecidos. Versión

Fig. 1-5.

Asia con los dientes ceremonialmente ennegrecidos.

Versión moderna del ohaguro que representa a una mujer de

la tradición de ennegrecer los dientes se puede ver en pequeñas manifestaciones culturales de Asia (Fig. 1-5).

Modificación africana de los dientes

El pueblo Bantú de África mantiene un mito según el cual la muerte se introduce en el cuerpo humano a través de los dientes. Debido a esta creencia arraigada, el pueblo Bantú lima sus dientes en punta como un intento por crear un portal a través del cual la muerte pueda salir del cuerpo (Favazza, 1996). La Fig. 1-6 es de una reproducción en molde de un hombre de una tribu Bantú que representa la modificación típica de los dientes asociada a este pueblo. Aunque este proceso de modificación de los dientes tenga sus raíces en la mitología tribal antigua, esta costumbre se convirtió a través del tiempo en la norma estética para muchos adultos Bantú. Esto creó un cambio cultural que se constituyó como el ideal de sonrisa hermosa para el pueblo Bantú. Aunque para algunos estas modificaciones de los dientes no sean estéticas, los bantúes las aceptan como hermosas.

Estética durante el Imperio romano

Los ciudadanos romanos eran muy conscientes de la estética dentaria. Algunas de sus prácticas pueden proporcionarnos la primera evidencia verdadera de una inclinación cultural hacia los dientes más blancos. Los médicos romanos del primer siglo aconsejaban cepillarse los dientes con orina portuguesa para lograr una apariencia más blanca.

con orina portuguesa para lograr una apariencia más blanca. Fig. 1-6. muestra la modificación típica de

Fig. 1-6.

muestra la modificación típica de los dientes. Cortesía del Dr. Scott Swank,

curador del Museo Nacional de Odontología Dr. Samuel D. Harris.

Reproducción en yeso de un miembro de una tribu Bantú que

Reproducción en yeso de un miembro de una tribu Bantú que Figura 1-7. lucra a los

Figura 1-7.

lucra a los dientes anteroinferiores en una ciudadana romana.

Tentativa de una prótesis parcial fija del I a II siglo que invo-

La apariencia producida por la ausencia de dientes tenía un impacto social significativo en la cultura romana. Los dientes fueron sustituidos toscamente para propósitos funcio- nales y estéticos. Una de las primeras prótesis dentales cono- cidas se puede remontar al inicio del Imperio romano. El aparato protético utilizó un alambre del oro de 18 quilates para unir los «dientes artificiales». Los dientes, representados aquí, datan del primer al siglo II dC. Fueron encontrados en la boca de una mujer no identificada que fue enterrada en un mausoleo dentro de una necrópolis romana (Fig. 1-7).