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DIAGNÓSTICO DE LA TENENCIA DE LA TIERRA CON ENFOQUE ANTROPOLÓGICO PARA EL PUEBLO O COMUNIDAD INDÍGENA DE TELPANECA

INFORME FINAL

EL PUEBLO O COMUNIDAD INDÍGENA DE TELPANECA INFORME FINAL Servicio de Consultoría para la Procuraduría General

Servicio de Consultoría para la Procuraduría General de la República Brindado por el antropólogo Mario Rizo

19 de Octubre de 2011

Managua, Nicaragua en la América Central

Diagnóstico de la tenencia de la tierra con enfoque antropológico en la Comunidad Indígena de Telpaneca. PGR. Consultor. Mario Rizo.

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INDICE GENERAL

I. RESUMEN EJECUTIVO …………………………

…………………

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II. METODOLOGIA……………………………………………………. 15

Diseño

Instrumentos

Coordinación

Seguimiento del comité y presentación de resultados finales del Diagnóstico

III. RESULTADOS DEL ESTUDIO ETNOHISTORICO

Y JURIDICO…………………………………………………………

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A. Presentación

B. Pertinencia de la Historia

C. Conquista Española y la Provincia indígena de Telpaneca

D. Efectos jurídicos de la conquista sobre la propiedad y los pueblos

originarios

E. La Encomienda en Telpaneca como esclavitud solapada, 1557

F. El Título Real de los Naturales del Pueblos de San Juan de Litelpeneca,

1622

G. Peticiones de quejas de los naturales de Litelpaneca por maltratos y resolución favorable en cédula real, 1649

H. Título de nombramiento de Gobernador otorgado en cédula real al Cacique de Telpaneca, 1713

I. Pueblo indígena de Telpaneca propietario de hatillos y cementeras en sus tierras, 1752

J. Tributarios y prójimos del pueblo de San Juan de Litelpaneca, 1817-

1818

K. Gobierno propios de los indígenas

IV. RESULTADOS DEL DIAGNOSTICO SOCIOECONOMICO

Y DE LA TENENCIA DE LA TIERRA……………………………

1. Población indígena en Telpaneca

2. La ficha Municipal de Telpaneca

3. Identidad indígena

4. Vivienda

5. Tenencia de la Tierra

6. Producción

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7. Educación

8. Salud

9. Gobernabilidad

10. Conclusiones

V. ANALISIS DEL ESTADO DE LA SITUACIÓN ACTUAL DE LOS DERECHOS DEL PUEBLO INDIGENA…………………………….157

A. Acciones y omisiones que han podido afectar los derechos del Pueblo Indígena de Telpaneca

B. Acciones del Pueblo Indígena de Telpaneca en la última década reclamando el reconocimiento y efectividad de sus derechos

C. Consideraciones respecto al tracto sucesivo

D. Mapas del territorio del Pueblo Indígena de Telpaneca

E. ¿Qué es el Pueblo Indígena de Telpaneca?

VI. FUNDAMENTOS JURIDICOS PARA LA SOLUCION DEL RECLAMO DEL PUEBLO INDIGENA DE TELPANECA………

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A. El Pueblo Indígena de Telpaneca ante el Estado Social de Derechos de Nicaragua

B. Bases constitucionales que respaldan el derecho de propiedad del Pueblo Indígena de Telpaneca

C. Declaración Americana

D. Convención Americana

E. Convenio 169

F. Declaración de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas

G. Jurisprudencia Internacional

VII. CONSIDERACIONES PARA LA INSERCION DE LOS DERECHOS

DEL PUEBLO INDIGENA EN EL PRODEP ……………

………….219

1. Análisis del proyecto de Ordenamiento de la Propiedad

2. Elementos de la legislación ordinaria a considerar

3. Principios y leyes de la tenencia de la tierra y la propiedad indígena

4. Corolario

5. Visibilización del Pueblo Indígena de Telpaneca en el PRODEP

6. Implicaciones legales del reclamo indígena en Telpaneca

7. El rostro humano de los derechos reclamados por el Pueblo Indígena de Telpaneca

8. Conclusiones

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VIII. ESTRATEGIA Y PLAN DE ACCION………………………………

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1-

Principios de Gobernabilidad

2.

Recomendaciones

3.

Matriz de ventajas y desventajas del reconocimiento de los derechos del Pueblo Indígena de Telpaneca

4.

Estrategia para la implementación del barrido catastral en Telpaneca

5.

Matriz de Plan de Acción

ANEXOS

1. Documentos históricos y legales

2. Georeferenciación de Mojones

3. Encuesta

4. Participantes

5. Contratos y carta de aceptación PIT / C. D.

Créditos:

Fotografías: Archivo PIT / Mario Rizo Mapa de Nicaragua pag. 43:Jaime Incer, Eduardo Pérez Valle Mapas PIT: Erick Adán Contreras y Carlos Adán Melgara Fuentes Primarias Documentales:

Archivo Nacional Hemeroteca Nacional “Manolo Morales” Biblioteca Banco Central de Nicaragua Archivo PIT Leyes:

Diarios Oficiales Constitución Política Código Civil Testimonios:

Don Reynaldo Guillén Don Julián Martínez Gómez

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I. RESUMEN EJECUTIVO

Términos de Referencia

El presente resumen se refiere a los resultados finales de la consultoría Diagnóstico de la tenencia de la tierra con enfoque antropológico de la Comunidad Indígena de Telpaneca. La consultoría se ejecutó por disposición de la PGR mediante proceso de licitación y contrato identificado con el código FA-SE-C-629-2011. Se enmarca en los términos del Programa de Ordenamiento de la Propiedad que impulsa el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional con apoyo de la Asociación Internacional de Fomento (AIP) del Banco Mundial. El programa de regularización de la tenencia de la tierra del PRODEP ha cubierto en su fase piloto los departamentos de Chinandega y León, en el occidente del país, y los departamentos de Estelí y Madriz, en el norte. Adicionalmente, el gobierno de la república ha avanzado en la entrega masiva de títulos de propiedad a comunidades y bloques de comunidades indígenas en las Regiones Autónomas de la Costa Caribe que se rigen por la Ley 28 y la Ley 445.

Antecedentes

En lo particular, el caso del departamento de Madriz, en el norte de Nicaragua, representó para el avance del PRODEP un avatar al proceso de implementación de una de las fases del proyecto denominada “barrido catastral” bajo la conducción técnica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) cuando sus técnicos encontraron la presencia del Pueblo Indígena de Telpaneca en el municipio del mismo nombre en el mencionado departamento. Al intentar avanzar en sus planes las autoridades legalmente constituidas del Pueblo Indígena de Telpaneca plantearon en forma verbal y por escrito un reclamo señalando que hasta ese momento no se le había consultado ni tomado en cuenta en relación a:

1. Sobre la presencia del Pueblo indígena de Telpaneca en el territorio municipal.

2. Sobre la existencia de un derecho de propiedad del referido pueblo indígena en el territorio objeto del barrido catastral, al amparo de la legislación nicaragüense, como consta en título de vieja data del año 1622 reinscrito en el registro público en 2003.

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De esta manera se aperturó un paréntesis que dio cabida en él a varios elementos institucionales y de derecho que se cruzaron dando lugar a la vez a conversatorios entre autoridades del PRODEP, la Procuraduría General de la República e INETER, de una parte, y el Pueblo Indígena de Telpaneca, de otra. Esta génesis conllevó a otras instituciones como la Intendencia de la Propiedad y el Municipio de Telpaneca, hasta entonces concebido por el PRODEP-INETER como la única instancia local necesaria para la implementación del barrido catastral. De otra parte, el Pueblo Indígena de Telpaneca recurrió ante la honorable Comisión de Asuntos Étnicos de la Asamblea Nacional solicitando por conducto de su presidente el diputado Brooklin Rivera, sus buenos oficios en el marco de las atribuciones que la ley orgánica le confiere a esa instancia, y con la petición de interpelar a las autoridades del poder ejecutivo que estaban al frente del barrido catastral en el sentido de respetar los derechos del Pueblo Indígena de Telpaneca. Se logró allí abrir un diálogo con la presencia de la representante de la Intendencia de la Propiedad, Dra. Yara Pérez, órgano adscrito a la PGR. A la vez el Pueblo Indígena de Telpaneca puso en perspectiva, para efectos del barrido catastral, el asunto de su presencia y de sus derechos ante la oficina del Banco Mundial en Managua con el fin de que las normativas internas de este organismo financiero en materia de pueblos indígenas se tuvieran presentes conjuntamente con las normativas que forman el derecho positivo de la República de Nicaragua, al igual que el respeto de las normas consuetudinarias propias del fuero de los pueblos indígenas. El conjunto de elementos atrás planteados por el Pueblo Indígena de Telpaneca logró resolver el impase arribando a un puerto intermedio de armonía que significó tomar la decisión de dar inicio a un estudio que proporcionara al gobierno de Nicaragua los elementos antropológicos que el caso de Telpaneca exige a efectos de que el proceso del barrido catastral se desarrolle, en todo caso, considerando en forma participativa y previamente informada a la comunidad indígena, con todos los elementos jurídicos que la presencia del Pueblo Indígena de Telpaneca impone considerar desde la perspectiva de la restitución de derechos y de la actuación del Estado, guiado por la Constitución Política de la República en ese territorio del departamento de Madriz. No obstante, los planteamientos y reclamos del pueblo indígena de Telpaneca son más complejos que la sola participación en el barrido catastral toda vez que el reclamo comprende, además:

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3.-

La demanda de restitución de las fincas ocupadas por ex militares en las comunidades del pueblo llamadas Los Ranchos y El Limón,

4.-

La delimitación correcta de los rumbos municipales de conformidad con los mojones históricos. De manera que las familias indígenas constituidas en comunidades o unidades mínimas territoriales del Pueblo Indígena, que por error de los límites o por acuerdos gubernamentales, han sido separadas del territorio histórico con el cual tienen un vínculo especial de unidad, logren restablecer su estructura y afinidad.

5.-

La falta de apoyo del Municipio al Pueblo Indígena, de manera que el pueblo indígena

de Telpaneca no se beneficia de ningún aspecto de la participación y del presupuesto municipal que proviene del Tesoro Nacional y que debe estar por ley en función de toda la poblaciónsin excluir al pueblo indígena y a su gobierno. De manera que la demanda que plantea el Pueblo Indígena de Telpaneca comprende cinco temas que forman parte de un solo concepto como lo es el respeto de su existencia como Pueblo Indígena y sus correspondientes derechos de propiedad lo que está en relación directa al concepto constitucional nicaragüense en particular el artículo 5 Cn. Por la bastedad histórica que comprende la existencia del Pueblo Indígena de Telpaneca hasta el presente, es necesario profundizar en sus orígenes que son a la vez el origen de sus derechos de propiedad. Un derecho que es antelar a cualquier otro que se pueda alegar por un tercero, por ser aquel de tipo consuetudinario, ancestral y previo a la llegada de los

españoles y por ser constante el Pueblo Indígena de Telpaneca en su dominio y vínculo con el territorio que reclama, además de encontrarse formalmente respaldado por diversos instrumentos legales coloniales y modernos de 1557, 1622, 1649, 1713, 1818, 1904 y 2003.

Resultados del Estudio y Diagnóstico

La respuesta a la interrogante de quienes son los Telpaneca, su origen, phyllum, cultura, religión y organización social se profundiza en el Informe Final desde la perspectiva de sus mismos reclamos que se sustentan precisamente en su ancestralidad en el territorio y en la consecución de sus formas de gobierno indígena, sin solución de continuidad, a través del tiempo. Los telpanecas son pues, un pueblo originario de Nicaragua sobreviviente y como tal constituido como una comunidad étnica cuyos individuos son indígenas en tanto forman parte de linajes, siendo éstos la estructura social de la comunidad manifestada en redes de

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parientes cuyos ancestros son identificables en el registro histórico. Como pueblo originario está vinculado al área etnolingüística “Matagalpa”, de la subfamilia SUMALPA. Lingüísticamente hablando los topónimos del territorio propios de este phyllum se localizan en toda la extensión de Telpaneca como un núcleo de un área mayor que abarca todo el corredor del centro norte del país y trasciende la actual frontera internacional integrando el centro y sur de Honduras y el oriente de El Salvador. Palabras características son: apa (piedra), cayán (montaña), güina (gente), galpa (pueblo), cusma (zopilote), y lí (agua), que las encontramos en: Palacagüina, Yalagüina, Molagüina, Jigüina, Wina y Wiwinac; otras como Totogalpa, Matagalpa, Solingalpa, Tegucigalpa y Juticalpa; también Apagüique, Apatoro, Apaventana; Namaslí, Estelí, Yalí, Boalí, Sinislí; Amucayán y Sulucayán; Cusmají y Cusmapa; y, obviamente, Litelpaneca: la partícula “li” significa “río” en casi todas las lenguas del grupo MISUMALPA. Litelpaneca es el <Río de Telpaneca> nombre original del pueblo y nombre con el cual los españoles conocieron ese territorio y el río al inicio de la colonización. Este pueblo ha permanecido asentado en ese espacio territorial en las márgenes del río Coco en un trayecto donde el río serpentea por espacio de 30 kilómetros aproximadamente abarcando en este recorrido el territorio actual de Telpaneca en un plano inclinado desde los 496 metros del altura sobre el nivel del mar cuando el río deja atrás el límite de Nueva Segovia, hasta los 407 msnm., al abandonar el territorio de Telpaneca en su ruta hacia el Mar Caribe. En su trayectoria el río irriga los valles y separa montañas y recibe el gran río en ese trayecto las aguas de dos ríos afluentes, el río Estelí y el río Yalí, y de trece quebradas permanentes: Apamáscara, Cuje, Carbonal, Achiote, Pericón, Namaslí, las Vegas, Guanacaste, las Cañas, San Francisco, El Naranjo y las Brisas. Las alturas máximas en Telpaneca llegan hasta arriba de los 1500 m. en las montañas de Santo Domingo, Quibuto y otras. La identidad religiosa de los telpanecas es el cristianismo matizada de características expresiones sincréticas. Dos fiestas religiosas principales se realizan el 3 de mayo o día de la Cruz y el 12 de diciembre, en honor a la virgen de Guadalupe y al indio Juan Diego. En Telpaneca son ambos eventos, trascendentales. Básicamente son fiestas indígenas que aún tienen el formato de una danza colectiva y ocasión de entregar primicias de la cosecha a los seres del cielo. Especialmente el 12 de diciembre bajan de las comunidades miles de feligreses ataviados de forma típica, hombres y mujeres, adultos y niños y danzan en las

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calles con música de chicheros o sonidos electrónicos pero que antes se hacía con tamborcillos y pitos como instrumentos básicos a los que se agregaron guitarras, cuatreras, guitarrones y violines. Otro evento del patrimonio cultural de los indígenas de Telpaneca es la “danza de la palma y del lirio”, un ritual que se efectúa en ocasión de la muerte de un infante. Esta danza es propicia para la ratificación de las lealtades primordiales en ese trance de dolor puesto que involucra en ella a los parientes rituales: los compadres o padrino y madrina del párvulo difunto que son los encargados de la danza; de esa manera se refuerzan las alianzas políticas entre las familias de los diferentes linajes. La cosmovisión del Pueblo Indígena de Telpaneca está construida sobre esas tradiciones. Muchos elementos del ritual de la muerte, los ritos de paso, las enfermedades y los acontecimientos ordinarios están explicados desde una perspectiva híbrida dada por una interpretación de la naturaleza animada y viva de la cultura ancestral y los elementos de la religión cristiana. El ciclo agrícola está signado de eventos cósmicos y en los momentos cruciales se conmemoran otras fiestas religiosas que marcan de inicio a fin el ciclo de las cosechas. La cultura originaria han soportado las políticas oficiales que se empeñaron en hacerlas desaparecer mediante la represión generándose sincretismos y formas híbridas. El idioma nativo fue así proscrito y satanizado hasta hacerlo desaparecer del orden de lo público pasando a ser usado únicamente en el escenario comunal, doméstico e íntimo, al punto de desaparecer del medio audible a los oídos de extraños. Técnicamente, el idioma materno desapareció. La vida tradicional de los telpanecas está saturada pues de interacción entre lo cotidiano y aparente y lo espiritual o trascendente. En medio de las condiciones de pobreza en que se encuentra la mayoría de familias indígenas, su cultura es un patrimonio de auxilio a los padeceres y gozos que experimentan. La producción, la salud y la vida cotidiana tienen en su cultura tradicional explicaciones donde el mundo mágico ocupa un lugar vital. En términos de la identidad habría que señalar que este campo está cubierto legalmente por los alcances del artículo 5 Cn. al establecer el derecho a su desarrollo. No obstante, es muy poco o casi nada lo que se ha podido trabajar desde las instituciones públicas a este respecto. El Pueblo Indígena de Telpaneca ha venido haciendo algunos trabajos en torno al rescate de sus elementos históricos y culturales en coordinación de la delegación del ministerio de educación a nivel municipal proporcionando el pueblo elementos para la

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escuela rural, sin embargo, aun falta que las instituciones oficiales se involucren de manera decidida extendiendo la mano solidaria a esta cultura originaria sobreviviente. Respecto a su sistema de autogobierno este se define en un Consejo de Ancianos y una Junta Directiva electos bajo patrones consuetudinarios que se articulan con formalidades. Así, la junta directiva se elige en elecciones generales cada cuatro años. Las mejores expresiones del quehacer de las autoridades indígenas en Telpaneca se desprende de apreciar su sólida defensa del territorio a lo largo del tiempo, desde la colonia hasta la actualidad, posible gracias a una cultura política sostenida en fuertes lazos en su organización social soportada a la vez en las redes de su parentesco. El gobierno indígena de Telpaneca funciona en forma autónoma y a pesar de ser oficialmente “certificado” por las autoridades municipales tal como manda la Ley de Municipios, en la práctica, el Municipio se desentiende absolutamente de la entidad indígena, sin tomarlo en cuenta en la forma que la constitución y la legislación del caso exige. A pesar de ese desprendimiento de responsabilidades del Municipio como órgano del Estado respecto a la entidad indígena, estos desempeñan desde esa condición subordinada y asimétrica importantes esfuerzos por sostener su entidad funcionando e interactuando en defensa de los derechos que el sistema legal nicaragüense dice reconocerles. El estudio ha permitido visibilizar a la comunidad o pueblo indígena de Telpaneca, integrado por una población superior a los 10 mil habitantes, poseedor de una memoria particular donde resalta el tracto histórico de los derechos de propiedad logrados por este pueblo ante la corona española y que la Constitución Política, las leyes y el ordenamiento jurídico internacional del sistema de derechos humanos, respaldan. Este derecho se refiere a un territorio demarcado en 1622 en un área de 14 caballerías y cuyos bordes o carriles abarcan espacios en municipios vecinos. La aproximación a este terreno, a efectos de calcular su dimensión, según los mojones y títulos, arrojó un área de 37,700.23 hectáreas. Asumir los redescubrimientos que el diagnóstico pueda ofrecer requiere del Estado de Nicaragua la más firme determinación hacia este sector de la sociedad nicaragüense sumida en la miseria desde el pasado colonial. La toma de conciencia sobre esta situación y la materialización o efectiva restitución de los derechos de este pueblo indígena, es una osada tarea gubernamental como nunca ha ocurrido en este sector del país, quizá desde que en 1622 las autoridades españoles le titularon sus tierras ancestrales. El Estado de Nicaragua

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debe visibilizar la experiencia de la Costa Atlántica, la cual es de vital importancia de tener presente para el caso de Telpaneca no solamente como modelo sino como analogía legal por las implicaciones de orden jurídico, pues aquel es un territorio donde se ha desarrollado un proceso de restitución de derechos históricos para beneficio de pueblos indígenas por medio de la Autonomía regional cuando hubo tiempo atrás falta de comprensión y contradicciones muy profundas que en gran medida están presentes en Telpaneca. Cuanto más por el vínculo que el río Coco o río de Telpaneca hace con otros pueblos indígenas. El Barrido Catastral, de manera similar, enfrenta los criterios de aquellos que ven en las tierras de los pueblos indígenas como las de Telpaneca tan solo un “banco de tierras” como lo expresó un funcionario de la Intendencia de la Propiedad de Madriz, en el año 2007. Pugnan estos por desconocer el derecho de propiedad del Pueblo Indígena de Telpaneca para beneficiar a terceros. De otro lado, el Barrido Catastral como programa gubernamental, y por ende como extensión del Estado, tiene la demanda del Pueblo Indígena de Telpaneca basada en los principios del derecho nicaragüense y de la justicia internacional; que reclama por su derecho de propiedad en representación de un colectivo de masa, de un pueblo con más de diez mil personas ligadas a ese territorio por vínculos de sangre y de cultura y como legítimos propietarios que reclaman el gozo de un derecho real de su propiedad que es identificable, delimitable y medible, que tiene linderos preestablecidos y públicos desde hace mucho tiempo. El Estado de Nicaragua tiene con ellos el compromiso de hacer efectivo tal derecho real sobre ese patrimonio de las 14 caballerías de tierra, las que están además amojonadas y cuyos bordes se pueden seguir desde un punto inicial y, siguiendo los mojones, volver al punto de partida. Este es un derecho irrenunciable a la luz de sus propias necesidades sociales y de su propio ánimo de dueños, respaldado además por la Constitución Política de Nicaragua y por las leyes que expresamente lo garantizan. También la jurisprudencia internacional y el sistema del derecho interamericano en particular la Declaración Americana y en la Convención Americana, a las cuales se ha suscrito en todos sus efectos Nicaragua, le obligan como Estado a respetar y materializar el derecho de propiedad de sus pueblos indígenas mucho más por estar ellos ocupando una condición histórica y social de desventaja, desigualdad e inequidad.

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La Procuraduría General de la República tiene en sus manos los elementos para tomar la mejor decisión y aplicar de una vez en el Barrido Catastral el pleno derecho del Pueblo Indígena de Telpaneca a su terreno. Es pues, en opinión de esta consultoría, urgente que el PRODEP proceda en conjunción con el Pueblo Indígena de Telpaneca y bajo la luz del Estado de la República a implementar el ordenamiento de la propiedad en su territorio y aplicar el barrido catastral en el Municipio de Telpaneca, tomando en cuenta lo siguiente:

1. El Pueblo Indígena de Telpaneca es una realidad antropológica, sociológica, demográfica, histórica, jurídica, institucional y legal de la nación nicaragüense.

2. Dicho pueblo consta de un gobierno indígena desde tiempo inmemorial, hoy debidamente reconocido por los órganos del Estado en dicho Municipio

3. La existencia de un territorio indígena ancestral en Telpaneca

4. La existencia de una demarcación y amojonamiento de su territorio desde principios del siglo XVII cuando recibieron su título en 1622

5. La existencia de un derecho de propiedad ancestral del Pueblo Indígena

6. La existencia de documentos legales e históricos que verifican los derechos

7. La existencia de peticiones y demandas del Pueblo Indígena de Telpaneca presentadas a órganos del Estado de Nicaragua, en diferentes gobiernos anteriores, reclamando justicia sin que se le haya respondido y antes eludido hacerlo.

8. La presencia de condiciones socioeconómicas de pobreza en sus diversas expresiones: severa, media y baja; condiciones que vive el Pueblo Indígena de Telpaneca en el territorio municipal producto de las inequidades.

9. El Pueblo Indígena de Telpaneca es una entidad propia, autónoma y por ende la

relación del PRODEP, como programa gubernamental, debe tomar en cuenta tal carácter, por las implicaciones jurídicas y de políticas de Estado que implica. En términos de la tenencia de la tierra el cuadro social diagnosticado del Pueblo Indígena de Telpaneca se resume en los siguientes puntos:

1.- La presencia de diez mil trescientos sesenta (10,360) miembros del Pueblo Indígena de Telpaneca -por lo menos- que dependen de la tierra para la sobrevivencia colectiva. 2.- La presencia de ochocientas diecisiete (817) familias del Pueblo Indígena de Telpaneca que carecen de un lote de tierra donde trabajar.

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3.- La presencia de quinientas cuarenta y cuatro (544) familias indígenas de Telpaneca que

sólo cuenta con menos de 2 manzanas de tierra para sobrevivir; de ellas 193 familias tienen menos de 1 manzana. 4.- La presencia de quinientas ochenta y tres (583) familias del Pueblo Indígena de Telpaneca que deben alquilar tierras a terceros cada año para poder cultivar y sobrevivir. En este marco de la realidad social no existe justificación alguna que respalde y priorice entregar tierras indígenas a grupos de desmovilizados y continuar con una política del pasado caracterizada por la discriminación y ofensa al PIT, por la cual se le ha despojado de sus tierras desde la época del gobierno dictatorial de Somoza, un régimen que se caracterizó por la violación de los derechos humanos de los nicaragüenses y el genocidio. Para el Gobierno y el estado de derecho en Nicaragua se abre una oportunidad histórica solventar la demanda del Pueblo Indígena de Telpaneca por su derecho de propiedad. Esta consultoría pudo verificar ampliamente en el trabajo de campo la identificación realizada por el equipo de georeferenciación de mojones históricos, siguiendo las voces de sus títulos de antigua data y el conocimiento y cosmovisión de los ancianos del Pueblo Indígena de Telpaneca. Traducidos a puntos geográficos y puestos en un programa de computación arrojaron un polígono y este un área, que permite concluir que:

1. El área del polígono de las 14 caballerías de tierras ancestrales tituladas al Pueblo indígena de Telpaneca en el año 1622 consta actualmente de:

a. 41 comunidades y siete barrios y una población mínima de 10,036 indígenas.

b. Un área igual a 37,700.23 hectáreas, igual a 377.0023 Km2.

2. La existencia de un área traslapada del terreno del Pueblo Indígena de Telpaneca por límites municipales de San Juan de Río Coco, Ciudad Antigua, Mozonte, Totogalpa, Palacagüina y Condega, de 9,813.93 hectáreas iguales a 98.2023 Km2.

3. Que las fincas tomadas por los ex militares en los sitios Los Ranchos y El Limón, y que han sido fusionadas en tres cuentas registrales separadas e inscritas a nombre del Estado de Nicaragua en el año 2010, con los números 20,918, 20,975 y 21,001; se encuentran insertas dentro del terreno perteneciente al Pueblo Indígena de Telpaneca y debidamente registrado a su nombre con antelación, en la cuenta 15,902 asiento 1º, Folios 176 a 183, Tomo 186, Libro de Propiedades, Sección de Derechos Reales del Registro Público del Departamento de Madriz.

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4. Que el Pueblo Indígena de Telpaneca ha sido despojado de partes de sus terrenos.

5. Que el Pueblo Indígena de Telpaneca solicitó la intervención del Estado de Nicaragua por medio de la Fiscalía General de Hacienda en 1954/1959 y a través del IAN en 1966/1969, y a pesar de haberse autorizado un proceso legal de remedida de sus tierras conforme las voces de su título de 1622, este no se llevó a cabo por negligencia y mala fe y los líderes indígenas fueron perseguidos, amenazados y encarcelados.

6. El Pueblo Indígena de Telpaneca ha solicitado la reivindicación de sus terrenos a los titulares del Ministerio de Hacienda y de la Procuraduría General de la República y otros órganos del Estado, en varias oportunidades y desde hace muchos años, encontrándose a la espera de una respuesta a su demanda de justicia.

7. El PRODEP y la Procuraduría General de la República deben resolver

afirmativamente el reclamo histórico del PIT. Otros derechos de orden político, social, económico y cultural, son temas de otra agenda por revisar e incorporar en los planes de desarrollo no sólo local en Telpaneca sino en el departamento de Madriz. El derecho de propiedad es trascendente para esos propósitos.

TRACTO SUCESIVO DE LA PROPIEDAD DE LOS NATURALES DEL PUEBLO DE SAN JUAN DE LITELPANECA

TIEMPO SOCIEDAD TERRITORIO Asentamientos nómadas 10.000 – 6.000 AC Sociedades Cazadoras Recolectoras
TIEMPO
SOCIEDAD
TERRITORIO
Asentamientos nómadas
10.000 – 6.000 AC
Sociedades Cazadoras Recolectoras
Asentamientos estables
5.000
– 2.000 AC
Sociedades de Jefatura
Pueblo
libre
que
ejercen
el
L
Cacicazgo de Litelpaneca
1.000
– 1,528 DC
derecho
natural
de
la
i
Provincia de Telpaneca
propiedad
Siglo XVI: Conquista
t
Fundación de Nueva Ciudad Segovia
Pueblo Libre defiende su territorio
1,528
e
Sojuzgamiento y Resistencia
l
1,543
Encomienda de Telpaneca
Alcalde español de
p
1,557
Traslado de familias, dispersión y
Benito Jordán
Nueva Segovia,
a
reducción de poblados
Miguel de Avila
Propietarios de la
n
1611-1612
Encomienda
Destrucción y abandono de
e
Nueva Ciudad Segovia
1,621
Título Real, 14 caballerías:
c
Incendio de Comalteca
Caballerías de San Francisco
a
1,622
Queja e Invocación de los naturales de
Censo Anterior, E xidos ,
Litelpaneca tramitando el Título Real
Unificación de Pueblos
1,752
Amojonamiento, delimitación
Obispo Morel de Santa Cruz
Hatíos y Cementeras en sus Tierras
1,879 – 1,904
Remedida ante intento de Privatización
Inscripción en León
1,953
Alcaldía usurpa asiento registral ilegalmente
Coronel G. N. Agustín Peralta y
Comunidad
Creación del Municipio de San Juan de
Alcaldes Somocistas: Feliciano
1,964
Indígena de
Río Coco en tierra de Telpaneca
Valladares y Mauricio Portillo
Telpaneca
1,954, 1,956, 1959, 1,969
Líderes indígenas: Lorenzo Melgara, Asunción
Trámite de Remedida pedido por la
Gutiérrez, Trinidad Martínez, Julián Martínez,
CIT y autorizado, fue frustrado
Leonardo Cárdenas, Isaías Basilio y otros …
Pueblo
No. 15,902, As. 1º, Fo. 176–183, To. 186,
Indígena de
Compulsa e Inscripción del Título Real
Libro de Inscripciones Sección Derechos
2,003
Telpaneca
del Pueblo Indígena de Telpaneca
Reales, Registro Público de Somoto

Esquema: elaboración propia

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II. METODOLOGIA Y ESTRATEGIA

La consultoría del diagnóstico de la tenencia de la tierra con enfoque antropológico en la Comunidad Indígena de Telpaneca siguió para su ejecución un esquema participativo, en su filosofía y método. La siguiente ruta, resume este carácter aplicado al trabajo:

1. Diseño de una estrategia participativa con el Pueblo Indígena de Telpaneca

2. Identificación de documentación relacionada a la temática de la tierra y de la existencia de la comunidad indígena de Telpaneca

3. Diseño de instrumentos y validación

4. Trabajo de campo

5. Análisis de materiales

A continuación se explica cada uno de los anteriores pasos en el marco de la metodología previamente expuesta en el contexto de tiempo hasta aquí implicado conforme el cronograma.

1. Diseño de una estrategia participativa de la Comunidad o Pueblo Indígena de Telpaneca

1.1. La Comunidad Indígena de Telpaneca a que se refieren los términos de

referencia y el contrato soporte del presente trabajo, en lo sucesivo será identificada como el “Pueblo Indígena de Telpaneca” y con las siglas PIT por abreviatura; esto, en atención al criterio moderno aceptado en la legislación actual nicaragüense e internacional para denominar lo que anteriormente se había llamado comunidades indígenas, entendidas estas como colectivos humanos de poblaciones ancestrales cohesionadas alrededor de su historia, tradición, cultura, territorio y economía, como factores que le confieren un valor de unidad política en el contexto de un estado nacional del que forman parte. De igual manera, estos pueblos indígenas a través de sus autoridades, se denominan asimismo con el término de “pueblo indígena”. En Telpaneca, la denominación de Pueblo Indígena de Telpaneca es equivalente a lo que anteriormente se explicaba bajo el concepto “casta indígena” término que por sí mismo, en su gramática, denota su origen colonial, y que, guardando las diferencias con los conceptos modernos, hace referencia a esa unidad

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sociocultural y política que representa el pueblo indígena. En la tradición de Telpaneca y

coincidiendo con la nueva nomenclatura legal- el “pueblo indígena” hace referencia al conjunto de pobladores, familias y comunidades que integran un colectivo cultural, político y territorial vinculado al espacio físico y espiritual que se expresa simbólicamente en un territorio demarcado de catorce caballerías de tierra medida antigua. El Pueblo Indígena de Telpaneca se conforma así por un colectivo indígena que se asienta en ese territorio, constituido a la vez de 41 comunidades rurales y siete unidades urbanas; éstas, formadas por el casco urbano de la ciudad de Telpaneca con los barrios Guadalupe, Cristo Rey, 15 de Septiembre, Villa Quezada, Comalteca o Villa Austria y El Zapotillo.

1.2. Como explicación necesaria del origen del diagnóstico señalamos que el

Pueblo Indígena de Telpaneca por medio de sus autoridades formalmente aceptó la propuesta de la Procuraduría General de la República para su realización, cuando fue convocado para integrar el Comité de Selección y Seguimiento a la Consultoría. Mediante acuerdo del PIT se designó al presidente de la Junta Directiva para integrar dicho Comité; que lo complementa el doctor Giovanni Delgado funcionario del INETER actuando en calidad de representante del Procurador General de Justicia; y el licenciado Francisco Chévez, coordinador técnico del PRODEP y delegado por el Procurador como supervisor de los estándares de calidad del diagnóstico. Este comité seleccionó al consultor de una lista de varias opciones presentadas. Suscrito el contrato el día 6 de junio del presente año, el consultor realizó inmediatamente una primera sesión de trabajo con las autoridades indígenas que se efectuó el día 8 de junio de 2011 en el local del PIT, con el fin de presentarle la propuesta de trabajo y los términos del contrato, a fin de que dichas autoridades tuvieran la información del mismo. Se tomó acuerdo en que el PIT brindara la cooperación necesaria y sus buenos oficios para la participación de miembros capacitados del pueblo indígena en el equipo de trabajo en apoyo al diagnóstico a fin de garantizar la participación indígena en el mismo. El resultado fue la organización de un equipo de técnicos y profesionales indígenas como asistentes para trabajar en la consultoría, que serían a la vez contratados por el consultor. Se formó así un equipo integrado por las siguientes especialidades:

Equipo de Apoyo Legal Equipo de Apoyo Socioeconómico

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Equipo de Georeferencia Equipo de Encuestadores Equipo de Líderes comunales territoriales Equipo de Análisis Antropológico El equipo legal se integró con dos compañeros indígenas, una activista local graduada en Derecho y un líder indígena rural estudiante de 4º año de la carrera de Derecho. Estos compañeros son la Lic. Luz Isabett Vázquez Gutiérrez y el Br. Santos Yader González Hernández. Ambos están ordinariamente al frente de los procesos de Mediación y Administración de justicia en el PIT y trabajan en coordinación con la Policía Nacional y el Juzgado Local de Telpaneca; el segundo de ellos es miembro de la Junta Directiva y fue desmovilizado de la Resistencia y es originario y residente en la comunidad de la Loma. El equipo socioeconómico integrado por los técnicos Fernando Guevara y Tito Ramón Guevara; el primero técnico en contabilidad y el segundo administrador de empresas y miembros del PIT. El equipo de georeferenciación está formado por los técnicos Erick Adán Martínez Contreras y Carlos Adán Hernández Melgara, ambos son indígenas y activistas del PIT; tienen capacitación y experiencia en técnicas de georeferenciación y han participado en proyectos de mapeo participativo de tenencia de la tierra en comunidades indígenas. El equipo de análisis antropológico está formado por el consultor y la asistencia de los equipos mencionados. Para el enfoque antropológico de la tenencia de la tierra se utilizó las disciplinas auxiliares de la antropología tales como la etnohistoria, la lingüística, la arqueología, la etnografía y la antropología jurídica, y se recurrió a realizar consultas con otros expertos de la comunidad científica para mayor ilustración de los resultados. El equipo de encuestadores se formó con diez jóvenes activistas indígenas, seis mujeres y cuatro varones, todos bachilleres, técnicos o estudiantes universitarios; de ellos cinco son originarios del casco urbano y los cinco restantes son originarios de las comunidades. Así mismo, se acordó contar con la asistencia logística, en calidad de miembro del Comité de Seguimiento de la presente consultoría, del presidente de la Junta Directiva, señor José Benito Basilio, a título de interés propio en la realización adecuada de la consultoría sin vínculo contractual. Por otro lado se identificaron a un total de 29 líderes comunales que estarán dando apoyo a la investigación de campo en acompañamiento a los encuestadores y

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en la identificación de mojones históricos y georeferenciación. En el cuadro se muestra el personal indígena participante en los equipos:

No.

Nombre y Apellidos

Origen

Sexo

Cédula

M

F

1

Petronila del Carmen Basilio

Amucayán

 

x

322-180182-0000H

2

José Efraín González Muñoz

La Loma

X

 

322-210382-0000U

3

Aldo Gutiérrez Aldana

Telpaneca

X

 

322-190988-0001X

4

Miriam Pérez Polanco

Telpaneca

 

x

322-210888-0000U

5

Juan José Alvarado

Casilí

X

 

322-100988-0000C

6

Julia del Rosario Hernández Polanco

Telpaneca

 

x

322-080683-0000F

7

Luisa Emilia Valle Polanco

Telpaneca

 

x

322-171284-0000J

8

Gustavo Adolfo Melgara Basilio

Amucayán

X

 

322-120889-0001V

9

Reyna Amada López Hernández

Zapotillo

 

x

322-111188-0001T

10

María de Jesús Vázquez Gutiérrez

Telpaneca

 

x

322-010190-0001V

11

Santos Yader González Hernández

La Loma

X

 

322-280665-0000W

12

Luz Isabett Vázquez Gutiérrez

Telpaneca

 

x

322-041282-0000R

13

Carlos Adán Melgara

Telpaneca

X

 

322-230484-0000$

14

Erick Adán Contreras

Telpaneca

X

 

322-051083-0000A

De esta manera se integraron a la labor de la consultoría un total de 45 líderes indígenas en labores de apoyo técnico, encuestadores y guías; de ellos únicamente 8 (18%) son originarios del casco urbano, siendo el resto (72%) activistas rurales. Del total de participantes (45), diez son mujeres, que hacen el 22%; sin embargo, entre los técnicos (16), la participación de mujeres es de siete personas para representar el 44%.

2. Instrumentos y validación

Se trabajó una boleta para encuesta y actas de sitios. Una vez seleccionado el grupo de encuestadores se procedió mediante un taller celebrado el 22 de junio del corriente a

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realizar la capacitación del equipo y la elaboración de los principales instrumentos, y seguidamente se realizó la validación de los mismos. Estos instrumentos fueran una boleta de encuesta, un acta de identificación de sitios y un juego de mapas a escala 1:50.000. Para la capacitación se diseñó un programa cuyo contenido fue:

1. Exposición de los términos de la encuesta en el marco del diagnóstico de la tenencia de la tierra con enfoque antropológico en la comunidad indígena de Telpaneca. Se explicó el criterio de base acerca de la población a encuestar, que consiste en las familias indígenas del territorio. A este respecto se consideró que siendo esta la primera encuesta dirigida a este sector, el punto de partida sería la única referencia formal acerca del total de población indígena del municipio de Telpaneca, como es el dato del Censo Nacional de 2005 que arrojó un total de 7,544 habitantes indígenas en Telpaneca. Se consideró también el hecho que los resultados de ese censo no ofrecían detalles de las características demográficas de la población indígena del país, ni por comunidad ni por área de residencia 1 . Ese censo encontró un total de 3,495 viviendas en el municipio de Telpaneca sin distinguir entre familias indígenas y no indígenas; extrapolando estos datos aparece que la población indígena reconocida entonces representó el 40% de la población municipal en ese año. No obstante, la cantidad exacta de población indígena en el municipio de Telpaneca no se conoce y, dadas las limitaciones metodológicas que tuvo dicho censo especialmente respecto a la temática de la identidad y otras características demográficas, el mismo solo sirve como guía. Es aceptado que el censo del 2005 por primera vez introdujo el tema de la identidad como característica de las personas para la zona del pacífico, norte y centro del país. También se reconoce que el censo de 2005 ofreció un menú amplísimo y complejo de opciones de respuesta para su pregunta única, sobre identidad, y para lo cual la población meta parece no estuvo preparada. Cabe por tanto que se indujera al error por omisión o por confusión 2 . Además, para mayor complejidad, el censo usó una terminología científica ajena a la experiencia popular y en algunos casos, inadecuada y contradictoria, obligando a la población a encasillarse en una de las 14 opciones ofrecidas. Este menú de opciones incluía: Xiu-Sutiava/Nahoa-Nicarao/Chorotega-Nahua-Mangue/Cacaopera-Matagalpa.

1 Ver, Caracterización Sociodemográfica del Departamento de Madriz”. VIII Censo Nacional de Población y Vivienda, INIDE, Julio 2007. 2 De las 14 opciones ofrecidas en Telpaneca se usaron 8 en muestra de la confusión. La respuesta que debía ser tan sencilla como debía ser la pregunta se diluyó en 8 opciones cuando debió ser sólo una.

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Considerando el criterio sostenido por los líderes del PIT que estiman una población indígena mayor a la estimada en el censo de 2005 para el municipio de Telpaneca, esta consultoría consideró posible superar el porcentaje del 40% de población indígena en el

municipio de Telpaneca, además, consideró importante caracterizar demográficamente a la población indígena cuya referencia no existe 3 .

2. Formación de cinco grupos de dos integrantes para la lectura y análisis de la boleta. Se

analizaron los contenidos de las preguntas de la boleta e igualmente se analizó el contenido

de las actas de identificación de sitios; al mismo tiempo se trabajó organizando las cuatro cartas topográficas a escala 1:50,000 que contienen los rumbos del municipio de Telpaneca y del territorio del Pueblo Indígena de Telpaneca de conformidad con el conocimiento práctico de los líderes sobre el terreno y distribución de las comunidades.

3. Plenario donde se aclararon dudas.

4. Posteriormente se hizo una prueba de validación de la encuesta donde se aplicó la misma

en su totalidad a una familia, midiendo el tiempo de duración de la encuesta. Como resultado se concluyó que la misma se toma de 15 a 20 minutos.

5. De último, se realizó en el tiempo transcurrido la organización y tendido del trabajo de

campo y la distribución de los encuestadores en los territorios indígenas. En complemento de la organización política territorial del municipio de Telpaneca, que se divide en 10 microregiones y 39 comunidades, se tomó en cuenta las 41 comunidades indígenas que forman la estructura territorial del Pueblo indígena más el sector urbano, y se tomó la decisión de designar dos subregiones para cada par de encuestadores. De manera que entre dos encuestadores se llevó adelante el barrido de encuesta en dichas subregiones y comunidades respectivas asignadas y al final se concentraron encuestadores donde resultó más lento el proceso. Se acordó que cada encuestador aplicara 200 boletas para un universo teórico de 2,000 familias, cifra que representa aproximadamente un 40% más que la estimación resultante del censo de 2005, siendo esta nuestra hipótesis de fatiga que se comprobó con los resultados. Al final, la boleta se vertió en una matriz de Excel para su

3 El Comité para la Eliminación de las Formas de Discriminación Racial, de la ONU, que tuvo acceso a este censo y pudo conocer sus limitaciones ha recomendado al Estado de Nicaragua observar las deficiencias de dicho Censo a efectos del Arto. 9 de esa Convención. Ver Observaciones finales del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial. Nicaragua. Examen de los informes presentados por los Estados. 14 de marzo de 2008.

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procesamiento y tabulación, organizándose los resultados por comunidad y global sobre la base de un total de 1,942 boletas realizadas de las 2 mil propuestas. La encuesta se pudo llevar a cabo a pesar de los inconvenientes que resultaron en el terreno especialmente por el fuerte invierno que se comenzó a manifestar en la zona y que en momentos dejaba algunas comunidades incomunicadas por inundación de ríos y quebradas. La labor del equipo de rastreo legal se centró en dos temas. Uno relacionado a la identificación y captura de todo cuerpo legal, público o privado, que atribuya derechos y obligaciones a la entidad llamada Pueblo Indígena de Telpaneca, a través del tiempo. Para esta labor se realizó una exploración en el Archivo del pueblo indígena, en otros archivos y en bibliografía especializada. El otro tema está relacionado al conflicto legal de la propiedad y a la situación de la tenencia de la tierra. Bajo los criterios jurídicos legales que respaldan a los pueblos indígenas de Nicaragua, se analizaron los materiales legales que resultaron de la investigación lo mismo que el tracto sucesivo que aparezca en el registro público de la propiedad inmueble y mercantil. El equipo de georeferenciación trabajó correlacionado estrechamente con el equipo legal y los líderes del Consejo de Ancianos, indagando en la identificación del territorio que reclama el Pueblo Indígena de Telpaneca y sobre la existencia de mojones que demarcan el territorio conforme la tradición oral, el derecho consuetudinario y los documentos legales existentes. A este respecto se tuvo de referencia el respaldo de mapas oficiales de INETER de escala 1:50.000, cruzando la información de los informantes claves en cada comunidad. Estos son ancianos conocedores del territorio y de las tradiciones comunitarias. Para el levantamiento de campo se coordinó con líderes comunales, tomándose testimonios en base a una ficha de identificación de mojones históricos, se cotejaron con los títulos, se tomaron coordenadas mediante el uso de dos aparatos GPS modelo Garmín XL y se levantaron los polígonos correspondientes para verterse en el ordenador usando el programa Mapmaker plasmando los resultados en un juego de mapas derivados de la posición geográfica de los mojones permitiendo plasmar el croquis del territorio ancestral En anexo se adjunta el modelo de acta de identificación de mojones y de testimonios de ancianos. Adicionalmente se seleccionaron líderes comunales que apoyarán la labor de los encuestadores y a quienes la autoridad del PIT les dirigió una comunicación al respecto.

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CUADRO DE LA LABOR ORGANIZATIVA DE LA ENCUESTA

Comunidades indígenas que integran el PIT

Micro

Total

de

Encuestadores

 

Región

familias

 

Cerro Grande de Amucayán

   

Petronila

del

Carmen

San José de Amucayán

Basilio

Las Trojas

I

242

Encuentros de Cuje

Gustavo Adolfo Melgara

Poza Redonda

Lomas de Santa Rosa

   

José Efraín González

El Limón

Los Ranchos

II

209

Aldo Gutiérrez Aldana

El Zapote

Sinislí

El Carrizal

   

Petronila

del

Carmen

El Carbonal

Basilio

El Naranjo

III

569

 

El Paraisito

Gustavo Adolfo Melgara

San Francisco

   

Cerro Grande de S. Francisco

San Ignacio El Rodeo

   

María de Jesús Vázquez

Santo Domingo

El Achiote

IV

599

Luisa

Emilia

Valle

Los Pinares

Polanco

Las Flores

El Pericón

     

Namaslí

V

 

384

 

Juan José Alvarado

Altagracia

El Barro

   

Los Lirios

   

José Efraín González

Apagüique

Playa Hermosa

VI

336

Aldo Gutiérrez Aldana

El Tamarindo

Villa Austria

Quibuto

VII

 

María de Jesús Vázquez

El Portal

341

Luisa Valle

 

Las Vegas

 

San Andrés

   

Reyna

Amada

López

La Lima

Hernández

El Bijagual

VIII

447

Julia

del

Rosario

El Naranjo

Hernández Polanco

San Jerónimo

Zona Urbana

     

El Zapotillo

Villa Quezada

IX

787

Miriam Pérez

Casilí Arriba

El Barro

TOTAL: 39

 

3,530

 

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23

3. Coordinación con autoridades municipales

Se efectuó una reunión con la asesora legal de la alcaldía municipal y fue posible realizar varias conversaciones con la alcaldesa profesora Bernarda castillo. Particularmente se trató el punto de los términos de la consultoría presentándosele una carta que al efecto hizo el Procurador General de la República. Se les presentó también el 12 de agosto de 2011 una propuesta de realización de una sesión de trabajo bajo la modalidad de Grupo Focal donde se proponía la participarían de dos concejales municipales más la alcaldesa, junto a dos ex alcaldes; y otro tanto de autoridades indígenas que estarían representados por el presidente de la junta directiva, dos ex presidentes y dos miembros del consejo de ancianos, con el fin de tocar los temas de fondo del reclamo del pueblo indígena. La alcaldesa, Prof. Bernarda Castillo, después de deliberar la propuesta manifestó su acuerdo pero propuso en forma verbal que se incluyera al pleno del concejo municipal para participar en el evento. Es así que tomando en cuenta su propuesta se amplió la lista de participantes conforme lo solicitado. Inicialmente se propuso el evento a realizarse entre el 15 y el 19 de agosto, pero las autoridades municipales expresaron que tenían una agenda de trabajo muy cargada para esos días y que debían coordinar con las autoridades del PRODEP de Managua y de Somoto, cabecera departamental de Madriz; posponiéndose para el siguiente viernes 26. Se hizo la consulta con los funcionarios del PRODEP de Managua y Somoto y se nos informó que el Procurador General de la República había autorizado el evento, adjuntándose como correspondía el programa propuesto. La fecha para realizar el taller de trabajo bajo la modalidad de grupo focal se pospuso para el último viernes de agosto, lo mismo que se amplió la participación incluyéndose a todos los concejales del municipio. Llegada la fecha el evento se realizó en el local llamado Casa Comunal de la Alcaldía Municipal de Telpaneca. Inicialmente se pensó hacer el evento en el Colegio de la parroquia buscando un lugar que resultara neutral pero no fue posible por encontrarse ocupado y además la banda de guerra del colegio se encontraba practicando a todo vigor. La opción de realizarse en el auditorio del pueblo indígena se tomó en cuenta pero los líderes señalaron que usualmente los munícipes no llegan a actividades en el local indígena por lo que pensamos que la mejor forma era hacerlo en la Casa Comunal, haciéndose la consulta con la responsable administrativa de la alcaldía y obteniendo la correspondiente venia para usar dicho local que tiene la característica de ser amplio y

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moderno. La metodología para la actividad comprendía en primer lugar la identificación y

participación de un grupo de interés; la discusión de una temática; la focalización del

interés en temas propios; la centralidad en la pluralidad de actitudes, experiencias, criterios,

prácticas y creencias, y una filosofía basada en el respeto y tolerancia del derecho ajeno.

Todo lo cual se presentó de previo a la alcaldía y a los funcionarios del PRODEP.

El cuadro muestra la lista de invitados:

No

Nombre y Apellido

Cargo

Profesión

Identidad Étnica

Sexo

Mestiza

Indígena

M

F

01

Bernarda Castillo

Alcaldesa

Maestra

X

   

X

02

Juan José Quintanilla

Vice Alcalde

 

Oficinista

X

 

X

 

03

Ramón Morán

Concejal

Agricultor

X

 

X

 

04

Sebastián Irías

Concejal

Comerciante

X

 

X

 

05

Dora Talavera

Concejal

Maestra

X

   

X

06

Tomas Palacios

Concejal

Agricultor

X

 

X

 

07

Arnulfo López Polanco

Ex Alcalde

 

Ingeniero

 

X

X

 

08

Reynaldo Guillén

Ex Alcalde

 

Maestro

X

 

X

 

09

José Benito Basilio

Presidente JD PIT

 

Agricultor

 

X

X

 

10

Yader González

Vice Presidente J.D.

 

Agricultor

 

X

X

 

11

Concepción Melgara

Consejo d Ancianos PIT

 

Agricultor

 

X

X

 

12

Juana Pastora González

Consejo d Ancianos PIT

 

Agricultor

 

X

 

X

13

Genaro Martínez

Ex Presidente JD PIT

Agricultor

 

X

X

 

14

Miguel Hernández

Ex Presidente JD PIT

Agricultor

 

X

X

 

15

Teresa Portillo

Asesora Legal Alcaldía

 

Abogada

X

   

X

16

Luz Vázquez

Asesora Legal PIT

 

Abogada

 

X

 

X

17

Rosario Valdivia

Procuradora Regional

 

Abogada

X

   

X

18

Giovanni Delgado

Delegado

PGR

Asesor

X

 

X

 

INETER

19

Mario Rizo

Consultor

Abogado/An

X

 

X

 

tropólogo

T

19

   

8

8

13

6

Se definió un reglamento que señalaba:

1. El moderador inicia, presentando la actividad y lee el reglamento y la filosofía propositiva de la actividad tras la búsqueda de comprensión, solidaridad, consenso y acuerdos.

2. Cada participante tendrá una primera oportunidad para expresar en forma libre sus consideraciones en torno a cada punto de la agenda con 10 minutos máximo.

3. Cada participante tendrá derecho a una segunda oportunidad de expresar sus consideraciones sobre cualquier punto de la agenda con 10 minutos de tiempo máximo.

4. Cada participante tendrá derecho a la palabra para aclarar alusiones por 5 minutos.

5. Cada participante podrá presentar al moderador por escrito cualquier consideración propositiva sobre la temática para ser incluida en la memoria de la actividad.

6. Al final se suscriben los acuerdos logrados en la actividad.

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Objetivo: 1. Lograr un acercamiento cualitativo a los discursos y actitudes de los líderes locales en torno a la cuestión planteada por la comunidad o pueblo indígena de Telpaneca. Objetivo 2: Lograr un acercamiento a soluciones de los problemas que se acarrean en torno a la tenencia de la tierra en la comunidad indígena de Telpaneca. Las siguientes preguntas se propusieron para darle dirección al taller:

1. ¿Es la Comunidad o Pueblo Indígena de Telpaneca un Pueblo Originario de Nicaragua?

2. ¿En Nicaragua, es legal la existencia del Pueblo Indígena de Telpaneca?

3. ¿El respeto de los derechos de propiedad y la tenencia de la tierra indígena son temas que la Comunidad indígena de Telpaneca ha reclamado en diferentes épocas al Estado de Nicaragua?

4. ¿Alguna vez la Comunidad Indígena de Telpaneca ha enajenado su derecho a la tierra y la tenencia de la tierra? ¿Es posible hacerlo conforme la legislación?

5. ¿Existe un censo municipal que de cuenta de cuanta población indígena forma parte del total de la población del municipio de Telpaneca?

6. ¿Existen autoridades legalmente electas, y reconocidas que representen al pueblo o comunidad indígena de Telpaneca?

7. La Comunidad o pueblo indígena de Telpaneca es parte de la Población municipal de Telpaneca?

8. En opinión de los líderes de las comunidades hay traslapes en la línea de la frontera municipal que afectan a la población originaria (Condega, Totogalpa, Mozonte, Ciudad Antigua y San Juan de Río Coco). ¿Conoce el Municipio estos problemas y los ha planteado para su solución a INETER o a otras instancias superiores del Estado? ¿Qué respuestas ha tenido?

9. ¿En los principales instrumentos de la gestión municipal el Plan de Inversión Municipal (PIM) y los Cabildos- ha sido consultado, debidamente informado al respecto el Pueblo o Comunidad Indígena de Telpaneca y tomado en cuenta?

10. ¿Tiene el Gobierno Municipal obligaciones con la población indígena de Telpaneca como parte de la población municipal?

11. ¿Cuál es la política del gobierno municipal con respecto al cobro de los impuestos de bienes inmuebles para el caso de los indígenas? ¿El gobierno municipal considera que este es un problema que merece atenderse y buscarle soluciones? ¿Ha planteado este asunto a un nivel superior (Ministerio de Finanzas, Asamblea Nacional, Gobierno Central, Gobierno Indígena de Telpaneca)?

12. ¿Tiene el Pueblo Indígena de Telpaneca por medio de sus autoridades derecho a participar de los beneficios del PIM?

13. ¿Es posible crear y mejorar una Mesa de trabajo entre la Municipalidad y el Pueblo Indígena de Telpaneca para encontrar soluciones fraternas y solidarias en torno a los principales problemas que plantea la Comunidad Indígena en temas como la tenencia de la tierra y la gobernabilidad?

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La filosofía de soporte al grupo focal se asienta en el principio de complementariedad del físico cuántico Niels Bohr. Después de observar que la luz se comporta como una onda en determinadas condiciones de observación y como una partícula en otras, le permitió considerar el principio de complementariedad como un aspecto central de la descripción de la Naturaleza. En un primer análisis de la observación, nos dice Bohr, se piensa que ambos resultados son conceptualmente incompatibles; pero, bajo un esquema más riguroso, lo que ocurre es que los resultados son, antes que contradictorios, complementarios. Esto quiere decir que aunque parezca que se excluyen entre sí y que no pueden existir simultáneamente, en realidad y bajo una observación cuidadosa, el análisis llevó al físico a la conclusión de que son realidades compatibles, conciliables y complementarias del fenómeno de la luz. Bohr, sugirió que este principio de la física cuántica debería ser considerado útil fuera del campo de la física. En esencia el principio de complementariedad subraya la incapacidad humana para agotar la realidad con una sola perspectiva, punto de vista, enfoque, óptica o abordaje, es decir, con un solo intento por abordar la realidad. La descripción más rica de cualquier entidad, sea física o humana, se lograría al integrar en un todo coherente y lógico los aportes de diferentes personas, filosofías, escuelas y métodos. Para el caso que nos ocupa como lo es el reclamo de la comunidad o pueblo indígena de Telpaneca, el diagnóstico busca aportar a la Procuraduría General de la República de los criterios objetivos que el caso plantea para lo cual la indagación metodológica del enfoque del grupo focal, puede rastrear los puntos de vista existentes buscando la complementariedad en el plan de acción y estrategia de intervención con miras al barrido catastral que se debe aplicar en concordancia con la legislación que protege los derechos de los pueblos indígenas. El grupo focal preveía la concentración de tres clases de personas en función de sus responsabilidades. Unos situados en el campo municipal que incluía a los cuatro miembros del Concejo Municipal de Telpaneca; al Secretario Municipal y a la Alcaldesa; además incluía a dos ex alcaldes municipales y a la asesora legal del municipio. De parte del sector del pueblo indígena se invitaron al presidente y vice presidente de la Junta Directiva, a los líderes del Consejo de Ancianos y a dos vice presidentes de la Junta Directiva, más la presencia de la asesora legal del pueblo indígena. Un tercero grupo de invitados lo

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integraban los funcionarios de la Procuraduría General de la República, PRODEP, Intendencia de la Propiedad e INETER. De los invitados no asistieron todos los concejales, el secretario municipal, la alcaldesa y uno de los ex alcaldes. Del lado del pueblo indígena no asistió uno de los ex vice presidentes de la junta directiva. Por parte de las instituciones, estuvieron representadas todas ellas: PGR, Intendencia e INETER departamental. El evento se hizo pues con la ausencia completa de la parte municipal con quienes se esperaba lograr abordar los temas y tomar acuerdos, pero, con su ausencia, no se logró el principal objetivo del evento. La actividad se realizó con quienes estuvieron presentes. La asesora legal de la alcaldía y el ex alcalde de Telpaneca profesor Reynaldo Guillén, quien fue alcalde de Telpaneca en el periodo 1990 y 1996 y también había ejercido el cargo de alcalde varias veces en la época de Anastasio Somoza García, en tiempos cuando no existía autonomía municipal y el cargo se obtenía por nombramiento. Ambos participantes en el grupo focal constituyeron la única representación municipalmas por el carácter personal de ambos en el evento se careció de representación oficial, pese a que la presencia del profesor Guillén aseguraba una magnífica experiencia municipalista en Telpaneca respecto al asunto de la presencia y consideración de la Comunidad Indígena a través del tiempo. De su parte, la representante legal de la alcaldía transmitió la justificación de la ausencia enviada por las autoridades municipales, expresando que se encontraban participando en unos ejercicios de la defensa civil que precisamente hacían maniobras con unidades de la cruz roja, la policía, ejército, salud y otros, para ese importante desempeño de prever el impacto de desastres naturales ante la población de Telpaneca. Por lo demás el evento se desarrolló conforme estaba programado, discutiéndose la temática entre los funcionarios del Estado, las autoridades indígenas, el ex alcalde y la asesora legal de la alcaldía, comprometiéndose todas en el respeto de los derechos de los pueblos indígenas como bien lo dijo la Dra. Valdivia en representación de la PGR departamental. No obstante, la ausencia de las autoridades municipales en el evento expresó por sí mismo la dimensión del conflicto de intereses en torno al derecho del pueblo indígena de Telpaneca por la restitución de sus tierras y su participación en los asuntos locales.

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4. Seguimiento y presentación de resultados finales del Diagnóstico

Como estaba previsto se realizaron presentaciones del avance de la consultoría al equipo de seguimiento integrado por el doctor Giovanni Delgado, asesor de INETER y delegado por el Procurador a ese fin en esta consultoría, el compañero Francisco Chevez responsable técnico del seguimiento de la consultoría por parte de la PGR, el doctor Landero por el PRODEP y el compañero José Benito Basilio por parte del Pueblo Indígena de Telpaneca. Estas reuniones se verificaron, todas, en la sede de la Procuraduría General de la República. Las mismas tenían como propósito recibir los informes de avance, evaluar y tomar acuerdos respecto a los mismos y a los temas del calendario. La consultoría prevista finalizar el 6 de septiembre de 2011 pidió una extensión de tiempo que fue autorizada y suscrita la extensión del plazo hasta el 20 de octubre de 2011. Motivaron y justificaron esa extensión los atrasos impuestos por fuerza mayor tales como el copioso invierno que se experimentó en la zona norte desde finales de agosto, al igual que múltiples compromisos de funcionarios apretados por las preparaciones de festejos para las fiestas patrias y otras conmemoraciones que hicieron posponer varias actividades. Adicionalmente, la consultoría mantuvo estrecha comunicación con el licenciado Francisco Chevez encargado del seguimiento técnico y de verificación del proceso; se programó así una visita a las oficinas del PIT y el equipo de trabajo de esta consultoría, ocasión cuando el licenciado Chevez pudo verificar las diversas actividades que se llevaban a cabo en cuanto a la identificación de las características del estudio de mapas y de mojones en el territorio. Por otro lado las reuniones del equipo de seguimiento permitió definir un plan de presentación de los resultados finales acordándoselas fechas, lugares y participantes para ese fin en seguimiento de los términos. Es así que se planearon dos actividades de presentación de resultados finales de la consultoría y se llevaron a cabo conforme los términos de referencia; una primera realizada el día 8 de octubre de 2011 de las 4:00 pm a las 6:00 pm, en el auditorio de la Procuraduría General de la República, en Managua, con participación de seis funcionarios de nivel central, en representación respectivamente de la PGR, el PRODEP, INETER, INIFOM y la INTENDENCIA DE LA PROPIEDAD. Estuvieron presentes: Dr. Giovanni Delgado, Lic. Francisco Chevez, Ing. Jorge Castro, Dra. Carolina de los Ángeles Torres Porras, Dra. Angelita Rodríguez. Antes de iniciar la presentación estuvo con nosotros el Procurador

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General de la República quien saludó a los participantes y se retiró delegando su presencia el Doctor Giovanni Delgado. La exposición se hizo sobre los resultados del estudio histórico - jurídico, el diagnóstico socioeconómico y de la tenencia de la tierra, y del análisis legal y estuvo auxiliada de un documental en power point que ilustró el proceso y mostró los mapas levantados del área del territorio ancestral del PIT de conformidad con sus documentos y los mojones identificados por los ancianos en el trabajo de campo. La segunda presentación de resultados finales se hizo ante las autoridades del Pueblo Indígena de Telpaneca, en el local del Auditorio de la casa indígena, en fecha jueves 11 de octubre de 2011 de las 10:00 am a las 12 m., participando un total de treinta y dos personas, la mayoría de ellos miembros del Consejo de Ancianos y la Junta Directiva, los funcionarios regionales de la Procuraduría General de la República con sede en Somoto, funcionarias de la Intendencia de la Propiedad departamentales y funcionarias de INETER. No se hicieron presentes los munícipes que también habían sido invitados. La exposición abordó los temas centrales de la consultoría apoyándose en un documental en power point que facilitó apreciar las ilustraciones del territorio. El Pueblo Indígena de Telpaneca tuvo oportunidad de exponer sus criterios en torno a la presentación de los resultados presentados por el consultor en el mismo acto. Por el Consejo de Ancianos habló don Pablo Martínez quien centró su intervención en los siguientes puntos: 1. Que no consideran justo desde ningún punto de vista que terceros extraños al pueblo indígena llegaran a beneficiarse de las tierras indígenas tan necesitadas por ellos. 2. Que están conscientes en el Consejo de Ancianos del apoyo que la Organización de las Naciones Unidas da a los Pueblos Indígenas para el reconocimiento y respecto de los derechos y principalmente de la tierra, y agregó que los Pueblos Indígenas de otras partes del Mundo también apoyan la restitución de los derechos del PIT. 3. Que en consideración del Consejo de Ancianos del PIT, el Estado y el Gobierno de la República de Nicaragua no puede dar títulos a los ex militares toma tierraque se encuentran en las fincas Los Ranchos y El Limón porque sería un acto contrario al derecho del PIT. 4. Como miembro del Consejo de Ancianos rogó a los funcionarios del Gobierno ver al Pueblo Indígena de Telpaneca con ojos de piedad cristiana. 5. Por último expresó que tienen confianza en que el Gobierno de Unidad y Reconciliación cumpla su palabra de respetar el derecho de propiedad del pueblo indígena de Telpaneca. Seguidamente tomó la palabra el

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Vicepresidente de la Junta Directiva Cro. Yader González, quien hizo una aclaración ante las autoridades del gobierno allí presentes. Dijo que tenían información acerca de una titulación efectuada recientemente por el Cardenal Miguel Obando, en tierras de un sitio llamado El Silencio y que esas tierras forman parte del territorio del PIT. Pidió que se expusiera en la pantalla el mapa del territorio e indicó donde se encontraba esas tierras señalando que estaban dentro del área del pueblo indígena. Recordó que la Dra. Yara Pérez, directora de la Intendencia de la Propiedad, en reunión sostenida con el Pueblo Indígena en Somoto, el año pasado, afirmó que no se afectaría en ningún momento las tierras del PIT. En relación a la unidad territorial del Pueblo Indígena de Telpaneca, en los términos del reclamo, respecto a los límites municipales, citó el caso del Pueblo Indígena de Sébaco, cuyas tierras y comunidades comprenden áreas que se encuentran dentro de los límites de otros municipios como Ciudad Darío y San Isidro, sin menoscabo de su derecho de propiedad. Por último, dijo que los tratados internacionales dan el respaldo pleno al reclamo del PIT y que espera que los funcionarios del gobierno actúen con responsabilidad. Luego tomó la palabra el Presidente del PIT, Cro. José Benito Basilio, quien expresó: 1. Que en lo personal él era parte integrante de esta lucha de su pueblo por sus derechos históricos, lucha sostenida en todos los tiempos transcurridos hasta hoy. 2. Que en su consideración el diagnóstico expuesto refleja la verdad sobre la lucha y la existencia misma del Pueblo Indígena de Telpaneca. 3. Pide que el Diagnóstico sea reconocido plenamente por el Gobierno. 4. Que el reclamo de los derechos por el territorio no es más que el reclamo de los naturales de esta tierra. 5. Refiriéndose a los terceros que en calidad de finqueros tienen posesiones en el territorio indígena afirmó que es criterio de las autoridades del gobierno indígena que debe realizarse un procedimiento de esclarecimiento de su estado en cada caso. 6. Refiriéndose a los ex militares en Los Ranchos y El Limón dijo que la resolución es diferente, porque esas tierras son necesarias para el PIT. 7. Por último, dijo que reconoce y acepta los resultados vertidos en los resultados expuestos del Diagnóstico de la Tenencia de la Tierra con Enfoque Antropológico en la Comunidad Indígena de Telpaneca. Los funcionarios presentes en la actividad se excusaron de emitir opinión respecto a la presentación expresando que sería expuesta por las autoridades centrales correspondientes.

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Esta consultoría recibió unas observaciones de parte del Lic. Francisco Chévez que según él retoma los criterios de los funcionarios, las que fueron tomadas en consideración en lo que correspondía. Básicamente, una referidas a la redacción de pasajes, las que fueron incorporadas. Otras recomendaciones referidas a eliminar la parte de recomendacionesconsideró esta consultoría que éstas forman parte de los términos y de la naturaleza misma de la consultoría, precisamente, para dotar a las autoridades gubernamentales de un criterio técnico y de posibles soluciones que ayuden a la comprensión objetiva de la magnitud del reclamo del PIT. Por su parte la Dra. Rodríguez manifestó su inquietud expresada verbalmente en cuanto a cómo dilucidar la cuestión de las tierras ejidales. Un tema que por supuesto es ampliamente tratado en el diagnóstico al igual que lo concerniente al tracto sucesivo, abundantemente tratado y ampliado, tema que precisamente es objeto de una importante aclaración por los mismos maestros glosadores del Código Civil de Nicaragua, en el sentido de respetar totalmente en el tracto sucesivo el derecho primordial de los pueblos indígenas obtenidos por el otorgamiento de títulos librados por la Corona española. Derechos estos que, el artículo 5 constitucional transforma revolucionariamente y superprotege en todo caso ante las medidas registrales de quienes pretenden disminuir, reducir, retraer o desconocer el derecho de propiedad del Pueblo Indígena de Telpaneca. En el siguiente capítulo (III) se abordan los aspectos más oportunos de conocer y tener presente acerca de las raíces históricas, arqueológicas, étnicas, lingüísticas y jurídicas en que se sustenta la existencia del Pueblo Indígena de Telpaneca como una entidad real y los derechos que se desprenden de tal realidad. En el capítulo IV se abordan los resultados del diagnóstico socioeconómico a partir del análisis demográfico, estadístico y de tenencia de la tierra. En los capítulos V y VI se analiza los derechos del PIT, primero, en relación a su estado actual y luego a la luz del ordenamiento jurídico nacional e internacional. En el capítulo VII se ofrecen consideraciones generales orientadas a la estrategia y en el capítulo VIII se expone la estrategia y el plan de acción. En anexos se incorporan los instrumentos de trabajo, listas de participantes, referencias de los mojones del territorio indígena y documentos legales que ilustran los reclamos del PIT planteados al Estado de Nicaragua en diferentes administraciones. Para esta consultoría resultó determinante poder considerar a la luz de fuentes primarias, históricas y etnográficas la presencia real y verdadera de la entidad llamada Pueblo Indígena o Comunidad Indígena de Telpaneca, a fin de garantizar al

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Estado de Nicaragua los elementos objetivos que sean de utilidad para la definición de sus políticas y para la toma de decisiones en torno a temas particulares como el barrido catastral y el ordenamiento de la propiedad.

como el barrido catastral y el ordenamiento de la propiedad. Lic. Francisco Chevez, Dr. Giovanni Delgado
como el barrido catastral y el ordenamiento de la propiedad. Lic. Francisco Chevez, Dr. Giovanni Delgado
como el barrido catastral y el ordenamiento de la propiedad. Lic. Francisco Chevez, Dr. Giovanni Delgado

Lic. Francisco Chevez, Dr. Giovanni Delgado y Cro. Benito Basilio, del Comité de Seguimiento, en sesión de trabajo en la PGR, en Managua, dando seguimiento al proceso de la Consultoría y revisión de informes.

al proceso de la Consultoría y revisión de informes. Ings. Claudia Amador, Joel Rodríguez y Mario
al proceso de la Consultoría y revisión de informes. Ings. Claudia Amador, Joel Rodríguez y Mario

Ings. Claudia Amador, Joel Rodríguez y Mario Cornavaca, y Dras. Carmen Benavidez y Angelita Rodríguez, de la Intendencia, y Dra. Rosario Valdivia de la PGR en Madriz, atienden las palabras de don Manuel Martínez del Consejo de Ancianos

las palabras de don Manuel Martínez del Consejo de Ancianos Cros. Yader González y Erick Contreras,
las palabras de don Manuel Martínez del Consejo de Ancianos Cros. Yader González y Erick Contreras,

Cros. Yader González y Erick Contreras, explicando en el mapa ubicación del sitio El Silencio, en tierra india de Telpaneca.

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III. RESULTADOS DEL ESTUDIO ETNOHISTORICO Y JURIDICO DE LA COMUNIDAD INDÍGENA DE TELPANECA

A. Presentación

El estudio que nos ocupa busca aproximarse antropológicamente al asunto de la tenencia de la tierra en una comunidad indígena. En esencia, nos dirigimos a analizar a una comunidad particular del conjunto de comunidades que configuraron y dieron forma a la nación nicaragüense en un proceso de su formación en el cual se fueron incorporando sucesivamente sujetos y actores sociales diversos, económicos, culturales e institucionales. Nos interesó identificar y aportar los elementos que caracterizan a esta comunidad desde su aparición en el escenario prehispánico, con sus adaptaciones y continuidades experimentadas en el proceso colonial hasta la actualidad manifiestas en su identidad y ser social como pueblo indígena de Nicaragua. En ese largo recorrido por el tiempo, el asunto de la restitución de derechos indígenas, el asunto del ordenamiento de la tenencia de la tierra desde un enfoque antropológico, resultan ser temas centrales para la comprensión general de los derechos de la comunidad indígena de Telpaneca y para el resto de pueblos indígenas de este sector del país. No en balde, el marco general que sirve de soporte a esta consultoría es, precisamente, el proyecto de ordenamiento de la propiedad y de restitución de derechos. Partiendo de la definición que el Estado de Nicaragua hace de su nación, esto es, de la naturaleza de su carácter nacional reconociéndose como entidad étnicamente plural, el presente estudio se situará en correspondencia al marco figurado en uno de los principios políticos oficiales de la nación y del estado nicaragüense: el pluralismo étnico y jurídico. En esencia, este principio admite que la nación nicaragüense está integrada por sujetos diversos, cultural y étnicamente hablando, además de reconocer a otros tipos de sujetos con diferencias de orden socioeconómico que han sido más comúnmente reconocidos, como las de clase o posición económica. La Constitución político de 1987 y su reforma de 1995, marcaron, en este sentido, un nuevo derrotero en el marco jurídico y político de las relaciones entre el Estado de Nicaragua y los Pueblos Indígenas al darles a estos sujetos el reconocimiento de derechos políticos o constitucionales que antes no tenían. El pluralismo

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étnico y la diversidad no son, pues, una mera declaración, sino un hecho contundente en el sistema político y jurídico nicaragüense. Es en el artículo 5 de la Constitución Política de Nicaragua donde se encuentra el principal esquema que debe guiar cualquier consideración al sentido e interpretación de los derechos de una comunidad o pueblo indígena a sus temas particulares como el de la tenencia de la tierra. Desde este marco superior, constitucional, el asunto de la tenencia de la tierra como un aspecto ordinario de la economía y el derecho será observado desde una perspectiva antropológica, que no es sino focalizar la etnografía y desenvolvimiento de la comunidad indígena de Telpaneca (PIT) como entidad histórica, cultural, económica, social y política en la Nicaragua de hoy. El mismo hecho de tener a la vista el término de comunidad indígenay el de pueblo indígenaes una expresión más que semántica pues nos lleva a ver las continuidades y los cambios en materia del reconocimiento de derechos de este sujeto, hecho que experimenta un largo proceso en la vida del estado que alumbra momentos de pérdida y procesos de recuperación de derechos, y hoy día este proceso se orienta hacia la restitución de los mismos. Antes de la constitución política de 1987 el tema indígena no formó parte de la estructura del constitucionalismo nicaragüense. Se puede constatar que en ninguna de las diez constituciones anteriores a la de 1987 y sus reformas de 1995/2005 se estableció reconocimiento alguno de derechos a este nivel para las comunidades indígenas. En cambio, en la legislación ordinaria, en decretos, reglamentos, ordenanzas, sentencias de tribunales, consultas de la Corte Suprema de Justicia y en disposiciones administrativas de distintos órganos del poder ejecutivo, si era posible encontrar referencias a derechos menores reconocidos por el Estado a las llamadas entonces “comunidades indígenas”. Una de las características de ese viejo orden era la consideración de las comunidades indígenas como entidades de subciudadanía. En una consultade la Corte Suprema de Justicia del año 1974 emitió opinión doctrinal en el sentido que las comunidades indígenas constituían entidades “cuasi-municipales” y reconocía que los documentos librados por sus autoridades tenían el carácter de “documentos públicos”. Aunque, de hecho, la naturaleza que le asignaba aquel viejo orden, en la práctica, dejaba a las comunidades indígenas como semi entidades de derecho privado en una total discriminación por la cual se le negaba protección jurídica estatal efectiva a los pueblos indígenas. En algunos casos se pretendía

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justificar tales atropellos, arguyendo antes que argumentando, el mito de la extinciónde las comunidades indígenas. También se observa en las determinaciones del estado de ese periodo la consideración de las entidades indígenas como estructuras “provisionales” que estaban por desaparecer. Por lo mismo y como resultado del hecho fehaciente de que las comunidades indígenas no desaparecieron, debemos admitir que en el sistema político nicaragüense se produjo una ruptura respecto a la discriminación jurídica preexistente hacia las Comunidades Indígenas, que se expresa con la nueva Constitución política de 1987 y las reformas antes dichas de 1995, ruptura que ha sido apenas el inicio de un ciclo de democratización inclusiva para las comunidades o pueblos indígenas mediante el reconocimiento de derechos y su plena eficacia. Por lo que no debemos pensar que por sí mismo la mención constitucional de los pueblos indígenas resuelve un conflicto de tan larga e injusta simiente y que no sea un asunto sumamente complicado de resolver en términos jurídicos como en términos económicos y político-administrativo, para la sociedad en su conjunto. De suyo es de comprender la presencia reiterada de actitudes entre funcionarios de los órganos del poder público o entre ciudadanos, que son coherentes con el viejo sistema discriminatorio que niega reconocimiento a las Comunidades o Pueblos Indígenas. O bien la presencia de conductas de tipo habitus 4 que se desencadenan desde valores coherentes a una concepción del mundo donde los indígenas no son determinados en forma positiva. El peligro de que tales actitudes y conductas se expresen en relaciones de poder que naturalicen las desigualdades, la inequidad, la invisibilidad y la marginación de las comunidades indígenas, es una posibilidad que debe llamar la atención de las autoridades y prevenir que se materialice por descuido o por omisión, en prácticas de discriminación. Esta complejidad de la situación indígena, evidentemente, no es tampoco un argumento válido para mantener

4 Pierre Bourdieu (1930-2002) construye el concepto de habitus para exponer cómo funcionan las diferencias sociales. Explica el habitus como un sistema de disposiciones duraderas que funcionan en diferentes campos sociales al margen de la voluntad y conciencia del individuo, como principios organizadores de sus prácticas y representaciones. Es la cultura in-corporada que se materializa en actitudes y conductas de las personas, en su actuación cotidiana e institucional como expresión de esquemas mentales profundos que actúan como disposiciones “pre-reflexivas” del “inconsciente social”. Quizá ayude a explicarnos la reiteración de acciones y omisiones de funcionarios en torno a desconocer derechos de las comunidades indígenas. De allí que apuntamos en el plan de acción medidas de sensibilización y capacitación. Ver Bourdie, Pierre (1998) La Distinción. Taurus, Madrid.

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tal statu quo sino que, por el contrario, las instituciones públicas están en primer lugar obligadas a identificarlas, prevenirlas y superarlas, en cumplimiento del mandato constitucional y del desarrollo de la justicia y del derecho. Tampoco veamos esto como un fenómeno exclusivo de Nicaragua. De hecho, lo que se ha producido en el país en materia de nuevos derechos de pueblos indígenas, no es un fenómeno aislado entre la comunidad de países de la región americana, pese a las particularidades que Nicaragua como país plantea en esta materia y pese a los avances logrados en la materia en la zona del Caribe nicaragüense. Así, somos testigos que el asunto de los pueblos indígenas, de su reconocimiento constitucional y legal, es un proceso que ha conmovido a muchos países de América Latina, desde Guatemala donde una indígena abusada por el sistema político llegó a ser figura internacional como es el caso de la dirigente Rigoberta Menchú, Premio Nóvel de la Paz, y quien fue incluso candidata a la presidencia de la república en su país. Un asunto este inimaginable e impensable en el marco de los sistemas constitucionalistas que consideraban en forma monocultural y machista a las naciones latinoamericanas un par de décadas atrás. Similar situación hemos visto experimentar en otros países sudamericanos como en Bolivia y Perú. En la Bolivia contemporánea ascendió primero a la vicepresidencia de la república un indígena aymara 5 para posteriormente alcanzar la presidencia otro ciudadano indígena como lo es el caso de Evo Morales Ayma (Oruro, 1956), su actual presidente. La nueva constitución política boliviana declaró el nuevo carácter del país como “estado plurinacional, democrático, participativo”. En Perú, el nuevo presidente de la república que recién ha tomado su cargo es Ollanta Humala Tasso de innegable ascendencia indígena. También en Colombia y en Venezuela se experimentan procesos de reconocimiento de derechos a las comunidades o resguardos indígenas. Incluso en Colombia un sistema legal específico constitucional garantiza la representación indígena en el poder legislativo de forma muy novedosa con independencia del tamaño de la población indígena y garantiza una cuota del presupuesto nacional a los resguardos indígenas. La legislación internacional ha acompañado también estos procesos de evolución jurídica si tomamos en cuenta el hecho que desde 1957 se venía discutiendo en las Naciones Unidas

5 Se trata de Víctor Hugo Cárdenas Conde (1952)

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cierta legislación referente a los pueblos indígenas o sociedades originarias sin que se lograran avances concretos por más de treinta años. Es el caso del llamado Convenio 157 para las sociedades “tribales”. Tanto tiempo se mantuvo este proyecto en la Asamblea General de las Naciones Unidas que al final del siglo XX se transformó hasta cambiar de nombre y recoger elementos del derecho a la autonomía en la forma de un nuevo instrumento que conocemos como el “Convenio 169” de la OIT. Nicaragua es uno de los últimos países en haber ratificado este Convenio como lo hizo el actual gobierno al asumir el periodo presidencial, y ya está entrando en vigencia en este año de 2011. El Convenio 169 había sido suscrito por Nicaragua en 1993 pero el mismo quedó sin lograr su ratificación por casi veinte años. Paralelamente, la Asamblea General de las Naciones Unidas también aprobó una Declaración sobre derechos de los Pueblos Indígenas, misma que ha sido ratificada por el gobierno de la república de Nicaragua en el año 2010, incorporándose ambos instrumentos como normas vigentes y efectivos del ordenamiento jurídico nicaragüense. El largo camino hacia la democratización inclusiva para los pueblos indígenas en las sociedades nacionales de América Latina, es, sin embargo, un camino cuesta arriba. El mismo legislador constitucional nicaragüense, se encarga de mostrar que el reconocimiento y el alcance de los derechos de los pueblos indígenas es una metadel Estado de Nicaragua, a la vez que es un hecho al que se llega en temas particulares solo defendiendo los mismos. Así lo dice el legislador en el artículo 27 Cn:

“Todas las personas son iguales ante la ley y tienen derechos a igual protección. No habrá discriminación por motivo de nacimiento, nacionalidad, credo político, raza, sexo, idioma, religión, opinión, origen, posición económica o condición social.” Este artículo establece la igualdad de todos ante la ley y al mismo tiempo hace la advertencia que no habrá discriminación forma gramatical en tiempo futuro que nos advierte de la existencia de ella y que, precisamente, este artículo y otros, se encargan de proscribir la discriminación como una práctica que se arrastra del pasado colonial y neocolonial. El artículo 48 de la Constitución, in fine, en el capítulo de los derechos políticos, ensambla en sus metas y objetivos, en sus nuevos principios constitucionales, el compromiso del estado en esta materia al señalar que:

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“Es obligación del Estado eliminar los obstáculos que impiden de hecho la igualdad entre los nicaragüenses y su participación efectiva en la vida política, económica y social”. El artículo 91 de la Constitución retoma el asunto para reiterar que:

“El Estado tiene la obligación de dictar leyes encaminadas a promover acciones que aseguren que ningún nicaragüense sea objeto de discriminación por razón de lengua, cultura y origen” Conoce a ti mismo reza la antigua sentencia griega válida para personas, etnias y naciones.

B. Pertinencia de la Historia

La presencia del Pueblo Indígena de Telpaneca, con su población, territorio y gobierno propio, y su localización en el ámbito político administrativo del municipio de Telpaneca, es un hecho que tiene constatación histórica y supera al mismo municipio. Está vinculado este pueblo de manera inseparable a un territorio ancestral conforme su memoria histórica lo manifiesta. Asimismo, esta relación se encuentra debidamente registrada por la historia escrita de Nicaragua debido a las acciones mismas del Pueblo Indígena de Telpaneca que a lo largo de los 500 años últimos han permitido su registro. De igual forma está debidamente documentada la expresión de sus derechos en instrumentos legales logrados por el propio esfuerzo del Pueblo Indígena de Telpaneca, quien así lo ha hecho saber a distintas instituciones del Estado de Nicaragua, en diferentes gobiernos, e incluso, se encuentran esos instrumentos inscritos en el Registro Público de la Propiedad Inmueble y Mercantil. De manera que, para la Procuraduría General de la República, es de suyo necesario y útil conocer el vínculo histórico y cultural del Pueblo Indígena de Telpaneca con su territorio ancestral del cual, como lo muestra este estudio, nunca se ha separado ni jurídicamente desligado. De igual forma el Pueblo Indígena de Telpaneca ha construido una relación legal sobre su territorio ancestral de manera efectiva y consistente a pesar de las políticas de explotación y discriminación jurídica del sistema colonial y neocolonial aplicadas en su contra cuyos ecos nos llegan hasta la actualidad, tal como se aprecia en la relación del tracto histórico y legal de sus derechos. En respuesta, el Pueblo Indígena de Telpaneca ha obtenido de parte del Estado de Nicaragua, en diferentes épocas y sistemas políticos, el

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reconocimiento explícito e implícito de sus derechos sobre el territorio ancestral. Se aprecia en esta relación histórica y jurídica que el Pueblo Indígena de Telpaneca ha sido víctima de abusos, represiones, persecución y encarcelamiento de líderes, expropiación de parte de sus terrenos, desconocimiento de sus derechos, aprovechamiento de sus recursos y de sus bienes por terceros y por agentes del Estado, sin mediar en todo ello el consentimiento del pueblo indígena que, al contrario, ha sostenido en todo tiempo el reclamo por el derecho de propiedad que le corresponde como pueblo originario y como titular único de l4 caballerías de tierra medida antigua. Las referencias indican que ese territorio ancestral se encuentra amojonado desde al año de 1622 y que esas tierras fueron objetos de remedidas en 1879 e inscritas en 1904 y últimamente en 2003 a nombre de los “Naturales del Pueblo de San Juan de Litelpaneca” o Pueblo Indígena de Telpaneca. Téngase presente la relación positiva entre la historia de un pueblo y su territorio a efectos del alcance del derecho de propiedad. Este es un elemento fundacional del derecho de propiedad de los pueblos indígenas, campo al que la jurisprudencia internacional en materia de derechos de pueblos indígenas le da una importancia considerable, al punto de ser un hecho fuente y sustento de derecho aplicado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en varios casos. La CIDH considera los vínculos históricos de un pueblo con su territorio ancestral como elemento clave para relevar la continuidad histórica de los pueblos indígenas y para identificar y salvaguardar sus derechos. Todo lo cual forma parte de la identidad cultural de un pueblo indígena como hecho histórico que da identidad y pertenencia étnica. Así lo ha sentenciado la Corte recientemente en los casos de la comunidad Xákmok-Kásek Vs. Paraguay donde hubo reparación y costas 6 . Además, el Estado de Nicaragua al procesar los derechos históricos reclamados por los pueblos y comunidades étnicas de la sección oriental de su territorio, mejor conocido como Costa Atlántica, ha desarrollado conceptos, legislación e instituciones que reconocen derechos históricos; por lo que, por un principio de simple analogía jurídica, son aplicables también a otros pueblos indígenas nicaragüenses situados en la zona norte del país.

6 Corte IDH, Sentencia de 24 de agosto de 2010. Caso de la comunidad indígena Xákmak Kásek V. Paraguay, Serie C, No. 214, párr. 35.

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Entremos pues al mundo de los orígenes de esta entidad llamada Pueblo Indígena de Telpaneca según diferentes enfoques científicos que nos auxiliarán en su conocimiento, acudiendo a las referencias arqueológicas presentes en el territorio.

a. Referencias Arqueológicas en Telpaneca. Justificación de la ancestralidad del Pueblo Indígena de Telpaneca.

Es hasta en tiempos muy recientes que se han podido hacer los primeros estudios arqueológicos en la zona del Departamento de Madriz y en general de toda la zona del Centro y Norte del país 7 . El análisis de sitios y de cerámica prehispánica encontrada en el Departamento de Madriz, arroja información que demuestra la presencia sobresaliente de un tipo de cerámica que por su particularidad ha sido llamada Segovia Naranja, la cual se encuentra en forma densa únicamente en la zona norte y central del país. Este rasgo es considerado por los especialistas como una indicación de la presencia de cerámica de fabricación local, y no importada desde otras zonas. Otros tipos de cerámica localizados en estos estudios son igualmente de origen norteño tales como los llamados Ulúa Polícromo, Babilonia y Banda Polícromo, que son tipos originarios de Honduras. También se han encontrado pero en menor proporción otros tipos de cerámica procedente del Pacífico de Nicaragua, propios de la zona llamada Gran Nicoya, tales como Papagayo Polícromo, Vallejo Polícromo, Combo Colador, León Punteado, Pataky y Sacasa Estriado. El criterio de los arqueólogos nicaragüenses del Museo Nacional es que la zona del norte del país formó parte, primero, de un espacio culturalmente homogéneo y que, posteriormente, estuvo en contacto y fue parte de un corredor de intercambio cultural y comercial entre el Pacífico nicaragüense o área de la Gran Nicoya, y el Sur de El Salvador y de Honduras. A esto habría que agregar la presencia de contactos culturales con los pueblos de la zona del Caribe. En este sentido se reconoce a Nicaragua como una provincia de la periferia de Mesoamérica. La sección territorial del Río Coco, en el departamento de Madriz es exclusiva del territorio indígena de “Litelpaneca” donde el río corre en un plano inclinado de altitud situada entre 496 msnm hasta los 356 msnm al salir del departamento y territorio de este pueblo indígena para entrar de nuevo a Nueva Segovia, y a Jinotega con

7 Ver, Espinoza Edgar, Loreine Fletcher y Ronald Salgado (1996) Arqueología de las Segovias: Una secuencia cultural preliminar. Instituto Nicaragüense de Cultura / Organización de Estados Americanos. Managua.

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294 msnm al pasar por Wiwilí y seguir bajando de altitud en la medida en que avanza sus aguas con rumbo a la llanura del Caribe Norte, en la RAAN, con destino a su desembocadura en el sitio histórico de Cabo de Gracias a Dios. Estos primeros estudios arqueológicos de la zona altadel río Coco, en el municipio de Somoto, ofrecen los primeros datos organizados que muestran la presencia de numerosos sitios arqueológicos localizados en las orillas de sus ríos afluentes que abren nuevas hipótesis en relación a los contactos con esta zona. Por otro lado, estudios de arqueología social desarrollados por el costarricense Oscar Fonseca, son coincidentes en señalar la presencia en ese mismo espacio y tiempo, de una cultura que denomina de tradición chibchoidea 8 , cuya sociedad, sería preexistente a las migraciones mesoamericanas de los chorotegas, nicaraos y maribios, y por ende contemporánea con los MISUMALPAS. También, desde la perspectiva de la etnohistoria moderna se coincide al respecto, y se ha verificado que las migraciones de los chorotegas y nicaraos, entre los siglos VIII-XII, de los maribios o sutiabas, y de las tardías llegadas de los pochtecas o comerciantes mexicanos aztecas al tiempo inmediato anterior a la conquista española, en el siglo XVI, debieron presionar y desplazar progresivamente a aquellos pueblos MISUMALPAS pobladores originarios de Nicaragua, desde diferentes lugares y direcciones 9 . Sobre esta ruta prehispánica tardía de mangües y nahuas de Nicaragua, es que los españoles se montan en el proceso de conquista y colonización de la zona del norte segoviano de Nicaragua. Esta sección de la geografía del país durante la colonia temprana fue identificada como área de influencia de pueblos llamados “chontales, y cuyo término persistió entre los siglos XVII al XIX. Es esa la razón por la que en la colonia temprana, a los indios de esas extensas zonas, los españoles llaman “chontales”, y luego definen a ese territorio con el nombre de Corregimiento de Chontales y Matagalpa y también denominado Corregimiento de Sébaco y Matagalpa. Los españoles, al implementar la política de “reducciones” o de “congregación”, que eran formas de reasentamiento de las comunidades indígenas originarias, aplicadas ya por la fuerza o la necesidad para fundar nuevos poblados, fueron removiendo la huella de aquella organización territorial y política

8 Fonseca Zamora Oscar (1984) “El concepto de área de tradición chibchoide y su pertinencia para entender Gran Nicoya”. Revista Vínculos Volumen 18 y 19, Nos. 1-2. 9 Ver también Carmack, Robert (1993) Historia Antigua. Historia General de Centroamérica, tomo 1. FLACSO, Madrid.

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prehispánica anterior al siglo XVI. Por tal razón, hoy día, esa huella no es tan evidente y sobre la cual se posan las actuales divisiones políticas y administrativas del país, de municipios, departamentos y regiones.

b. Litelpaneca: Geografía y vinculación histórica al río Coco

La vinculación del pueblo indígena de Telpaneca con el río Coco y su hábitat es muy importante de destacar no sólo por cuanto este es el más largo de Nicaragua sino por el hecho de que aún en la actualidad este río tiene en sus riveras la mayor cantidad de pueblos indígenas de Nicaragua. Este pueblo está vinculado cultural y materialmente a este río, de hecho, este vínculo lo contiene su nombre ancestral mismo: Li-Telpaneca, y que no es su significado otro sino Rio de Telpaneca. Hoy día Telpaneca es el pueblo indígena de mayor consideración política y demográfica que se ubica en sus márgenes y así lo fue durante la época colonial, un hecho que nos ilustra para una lectura de Telpaneca como un territorio construido por una sociedad particular. Es la razón de que los mismos españoles llamaran a este río, en los siglos XVII y XVIII “río de Telpaneca”. Desde la época prehispánica existen asentamientos indígenas en las márgenes del Coco en el territorio de Telpaneca. Últimamente se ha localizado en las comunidades de La Loma y El Zapotillo, que forman parte del Pueblo Indígena de Telpaneca, numerosos montículos y restos cerámicos que denotan el desarrollo local de estilos artísticos muy finos que presume su articulación con actividades de intercambio comercial con otros pueblos de la zona de la actual Honduras, del interior de la Mosquitia en el amplio margen espacial de la cuenca del río Coco, y de las áreas del Pacífico y por supuesto de todo el centro norte. El río sentó las bases para la construcción de cosmogonías antiguas que se aprecian en la simbología relacionada a este medio de vida en la forma del símbolo de la Serpiente o “Yara” en el idioma ancestral de los Telpanecas 10 . Siendo el río un ser vivo y el eje de una geografía sacra, es reproducido en motivos y símbolos apreciables en la cerámica prehispánica que se localiza en Telpaneca al igual que en mitos y leyendas allí difundidas como la culebrita nagual o la mujer serpiente que se transformó en el río Coco. Este personaje o cihuacoatl, es un antiguo mito prehispánico extendido en un amplio territorio

10 Yaraje es topónimo de un sitio cercano en las márgenes del río Coco en Nueva Segovia.

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del norte centro del país cuya simbología expresa la vitalidad primaria del agua o “li” en el ciclo de la vida.

primaria del agua o “li” en el ciclo de la vida. Arriba: Familia indígena y vista
primaria del agua o “li” en el ciclo de la vida. Arriba: Familia indígena y vista

Arriba: Familia indígena y vista del río Coco a su paso por el puente-vado de Telpaneca. Abajo: Mapa comunitario de El Limón y medallón polícromo con figura mortuoria orlada por una serpiente coral o “yara”.

mortuoria orlada por una serpiente coral o “yara”. El río es la fuente de vida de
mortuoria orlada por una serpiente coral o “yara”. El río es la fuente de vida de

El río es la fuente de vida de este pueblo en tanto que sus aguas irrigan las vegas aprovechadas en la agricultura base de su economía como correlato económico de la simbología del río como espacio y energía vital. El río Coco es pues, la columna vertebral

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sobre el cual se desarrolló este pueblo desde la antigüedad hasta el presente dándole expresión al territorio ancestral.

c. Phyllum lingüístico del Pueblo Indígena de Telpaneca

Oviedo, el mejor cronista español en cuanto a la amplísima descripción que hace del Nuevo Mundo donde la provincia de Nicaragua ocupa en gran espacio, es, evidentemente, el mejor descriptor de las características etnográficas de la población autóctona de Nicaragua al momento del contacto de los conquistadores españoles con los pueblos originarios. Oviedo, con sus propias palabras, distingue perfectamente las diferencias culturales existentes entre los diferentes pueblos originarios del país, destacando que los principales son “chorotegas”, “nicaraos” y “chontales”. Refiere al respecto:

“… Nicaragua es un gran reyno, de muchas é buenas provinçias, é las más dellas anexas á quatro o cinco leguas distintas, apartadas é diversas las unas de las otras. La principal es la que llaman de Nicaragua, y es la mesma que hablan en México ó en la Nueva España. La otra es la que llaman de Chorotega, é la tercera es Chontal. Essos chondales es gente más avillanada, é moran en las sierras ó en las faldas dellas. Otra hay ques del golpho de Orotiñaruba haçia la parte del Nordeste, ó otras lenguas hay adelante la tierra adentro…” 11 Oviedo claramente reconoce los idiomas diversos que hablan estos pueblos del país que están conquistando, y respecto de las diferencias lingüísticas apunta:

“… assimesmo son diferentes de los unos con los otros, ni se paresçe más que la del vizcayno con el tudesco…” 12 En la ruta que traza Oviedo en el año 1528 para mostrar la ubicación de la provincia de Telpaneca caracterizada por la presencia de oro en abundancia, se identifican a varios pueblos como es el caso de Olocotón, Somoto, Condega y Olomega, entre otros, a los que llama Guanexicos, todos ellos identificados como pueblos chontales. Algunos de estos mismos pueblos los encontraremos mencionados en el censo que se levanta en el año de

11 Oviedo (1976:302).

12 Oviedo (1976:306). Oviedo es irónico en su comparación de los tres idiomas mayoritarios de Nicaragua en el siglo XVI, pues el vizcayno es hablado en la península ibérica en la provincia de Vizcaya, y es uno de los principales dialectos vascuences, en tanto que el tudesco que uso a modo de comparación, es un dialecto alemán hablado en Thiudiska, una región de la Sajonia inferior.

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1571, durante la gubernatura de Cherinos, los que son identificados como pueblos “chontales de León” 13 . Así mismo, también se mencionan nuevamente a varios de estos pueblos de la zona de Telpaneca en otra importante fuente histórica como es la Relación de fray Alonso Ponce del año 1586 14 , ahora son identificados como pueblos de habla “ulúa” distinguidos claramente por el cronista de otros pueblos de la costa del Pacífico de El Salvador y de Nicaragua hablantes del idioma identificado como mexicano corrupto o lengua pipil/nicarao y del mangue o chorotega. Los lingüistas modernos consideran que el “ulúade Ponce se trata del mismo chontalde que hace referencia Oviedo, como también consideran que es el mismo dialecto llamado cacaopera” el cual se identifica con la moderna clasificación que terminó por denominar a este idioma como matagalpa. Más adelante, este mismo idioma chondal-ulúa es llamado “xicaque”, “popoluca” y “caribe” en oposición al idioma que los españoles de Nueva España y Guatemala han utilizado como lengua general para sus labores de evangelización. Las denominaciones de “xicaque” y “popoluca” corresponden en significado al mismo que atribuía Oviedo al término “chontal”. Igualmente, la voz “Caribe” era usada en el sentido de “salvaje” que es la interpretación que se hace de la voz “chontal” 15 . El lingüista Walter Lehmann, quien visitó Nicaragua en 1909 y recorrió casi todo el país estudiando los idiomas indígenas, encontró ancianas que aún hablaban el Sutiaba y rescató muchos de sus elementos. Dice al respecto que la voz con que los sutiabas identificaban a los “indios caribes” es la palabra “rúzcuñú” equivalente a “indómitos”, “salvajes” o “paganos”, término dentro del cual incluían a los indios de la antigua Mosquitia. Agrega Lehmann que los sutiaba usaban la palabra “rézúu” para identificar a los “indios ramas”. Lehmann también encontró que entre los indios chorotegas o mangues de la zona de Masaya la voz “Caribe” era usada para referirse a los indios de la zona del otro lado del lago de Nicaragua al igual que era común

13 Ver Van Broekhoven, Laura N. K. (2002) Conquistando los Invencible. Fuentes históricas sobre las culturas indígenas de la región Central de Nicaragua. Research School CNWS, Leiden, The Nederlands.

14 Cibdad Real, Fray Antonio (1965) “Relación de las cosas que sucedieron al padre Fray Alonso Ponce, Comisario General de las Provincias de Mueva España, 1586”, En Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano, Vol. 10, No. 58, Managua.

15 Ver, Ibarra, Eugenia (1992) “Los Matagalpas a principios del siglo XVI, aproximaciones a las relaciones interétnicas en Nicaragua (1522-1581)”. En Vínculos, Vol. 18 y 19, Nos. 1-2. Revista de Antropología del Museo Nacional de Costa Rica, San José.

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la palabra “caribito” para denominar las cabecitas de animales o antropomorfas de barro que se encontraban en la tierra en sus huertas, similar a cosa antigua 16 :

“… Este término "caribes" tiene que ver sólo accidentalmente con los caraibos de Sudamérica. Me parece más lógico suponer que esta denominación "caribes" originalmente fue derivada del término corobicí (caribicí) de los antiguos autores, para los habitantes "salvajes" de las selvas vírgenes en el sur del lago de Nicaragua y que más adelante fue transferido a los habitantes menos civilizados de la costa atlántica en el sentido del "chontal" mexicano…” Los científicos modernos que han estudiado consistentemente los antecedentes etnohistóricos y lingüísticos de Nicaragua sitúan a Telpaneca, sin lugar a dudas, como uno de los pueblos vinculados al territorio e idioma llamado “matagalpa”. El doctor Jaime Incer Barquero escudriñó minuciosamente las hojas cartográficas a escala 1:50.000 del Instituto Geográfico Nacional (hoy INETER) e identificó a más de 300 vocablos de evidente filiación matagalpa. Explica el doctor Incer que estos topónimos se encuentran en profusión en dos áreas geográficas bien definidas 17 :

“…una, alrededor del curso superior del río Coco, amplio territorio comprendido entre lo que hoy es Somoto-Ocotal-Telpaneca-Pueblo Nuevo, dentro del cual existen algunos topónimos que se repiten en territorio hondureño. Una segunda área se ubica en Matagalpa-San Ramón-San Dionisio-Muy Muy, donde además aparecen términos con raíces similares al sumu…” Otro estudioso contemporáneo de las lenguas indígenas como es el Dr. Costenla Umaña, señala, siguiendo la recopilación del padre Noguera de 1855, que el idioma “matagalpa” se hablaba en los pueblos de los departamentos de 18 :

“… Matagalpa, Madriz y Nueva Segovia, como San Ramón, Muy Muy, Sébaco, Telpaneca, Palacagüina, Yalagüina, Condega, Totogalpa y Somoto…”

16 Lehmann, Walter (1910) Abhandlungen und vortrage. Ergebnisse einer Forschungsreise in Mittelamerika und Mexico 1907-1909 (Resultados de un viaje exploratorio en Centroamérica y México, 1907-1909).

17 Incer, Jaime (1985:265) Toponimias Indígenas de Nicaragua. Editorial Libro Libre, San José.

18 Costenla Umaña, Adolfo (1991:195) Las lenguas del Area Intermedia: introducción al estudio areal. Editorial de la Universidad de Costa Rica, San José.- También, (1994) “Las lenguas de la Gran Nicoya”, en Revista VINCULOS, Revista de Antropología del Museo Nacional de Costa Rica, Volumen 18/19, San José.

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Los pueblos originarios de Nicaragua han sido estudiados en cuanto a su origen y phyllum lingüístico y han agrupado las lenguas originarias en cinco grandes familias las que han sido ampliamente estudiadas. Primero estaría el grupo del phyllum MISUMALPA acrónimo que integra a mískitos, sumus o mayangnas y matagalpas como una familia de lenguas emparentadas como se muestran en el esquema siguiente:

Procedentes del Norte, alcanzarían el territorio de C. A. en épocas remotas, quizá 6,000 años atrás

expandiéndose hasta Colombia interactuando con pueblos sudamericanos y dando lugar a la cultura

de tradición chibchoide

y dando lugar a la cultura de tradición chibchoide MISUMALPA Probablemente su arriba a Nicaragua también

MISUMALPA

Probablemente su arriba a Nicaragua también fue tardío

respecto al resto de MISUMALPAS. Quizá fue coetáneo

SUMALPA

con las migraciones chorotegas y nicaraos en el otro

extremo del país empujados todos por la emergencia

azteca. A partir de 1630 entran en contacto con los

ingleses y africanos para dar forma a los mískitos.

BAWIKA

PRINZU

MÍSKITU MAM TÁWIRA
MÍSKITU
MAM
TÁWIRA

WANGKI

a los mískitos. BAWIKA PRINZU MÍSKITU MAM TÁWIRA WANGKI Litoral Norte Resistieron las migraciones procedentes del

Litoral Norte

Resistieron las migraciones

procedentes del sur de México

desde el siglo VIII

SUMU O MAYANGNAprocedentes del sur de México desde el siglo VIII TAWAHKA XICAQUES MATAGALPA LENCAS CACAOPERA ULUA kUKRAS

TAWAHKA
TAWAHKA

XICAQUES

MATAGALPA

el siglo VIII SUMU O MAYANGNA TAWAHKA XICAQUES MATAGALPA LENCAS CACAOPERA ULUA kUKRAS LILISQUE MATAGALPA ULWA

LENCAS

CACAOPERA

ULUA

kUKRAS

LILISQUE

XICAQUES MATAGALPA LENCAS CACAOPERA ULUA kUKRAS LILISQUE MATAGALPA ULWA Norte Norte centro Centro de Nororiente

MATAGALPA

ULWA

Norte Norte centro Centro de Nororiente Nicaragua Nicaragua
Norte
Norte centro
Centro de
Nororiente
Nicaragua
Nicaragua

Desaguadero

 

TWAHKA

Sur de

Honduras

Suroriente

Honduras

PANAMAHKA

Nororiente de Nororiente de Nicaragua Nicaragua
Nororiente de
Nororiente de
Nicaragua
Nicaragua

Oriente de

El

Salvador

Sureste de

Honduras

Noreste de

Nicaragua

Chinandega

Nueva Segovia

Madriz Estelí

Matagalpa Jinotega

Boaco Chontales

R. G. de Matg.

Chontales

Rosita

Prinzapolka

Establecidos en un piso ecológico arriba de los 400 msnm

Bonanza

Waspam

Bocay

Río Coco,

Waspam

En el litoral del Mar Caribe

Waspam

Puerto Cabezas

Desaguadero

Pear Lagoon

Esquema MISUMALPA: Elaboración propia en base a fuentes citadas

Walter Lehmann, recorrió Nicaragua y Centra América entre 1907 y 1909 y realizó el mayor estudio de los idiomas indígenas centroamericanos, que se haya realizado hasta hoy día 19 , y es quien sentó las bases para el análisis comparativo de los numerosos elementos gramaticales comunes entre los idiomas mískito, sumu y el hoy extinto idioma matagalpa. Concluyó que de este grupo de idiomas de Nicaragua diferentes a los idiomas del pacífico (chorotega, nahua y maribio), el sumo y el matagalpa conformaban una subfamilia de

19 Lehmann, Walter (1920) Zentral Amerika- Teil I, II. Die Sprachen Zentral Amerikas. Berlín. Vol. I y II.

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lenguas, y que estaría vinculada al gran tronco o phillum macro chibcha 20 . Al tiempo de la estancia de Lehmann en Nicaragua el idioma matagalpa, llamado también chontal y popoluca, aún se hablaba en las comarcas, en un territorio amplio de Nicaragua, que incluía los actuales departamentos de Chontales, Boaco, Matagalpa, Jinotega, Estelí, Madriz, Nueva Segovia y norte de Chinandega y continuaba en los territorios inmediatos, en los departamentos del sur de Honduras y del oriente de El Salvador. El hecho que encontremos la huella prehistórica de estos pueblos, marcando el territorio del

país desde la época paleoindia, ocupando un espacio geográfico contiguo que cubre la gran

mayoría del territorio del país, contribuye a ratificar esta tesis. Las más antiguas huellas humanas como las de Acahualinca con cinco mil años de edad, hasta los restos de shell mounts, en el litoral del Mar Caribe, en la RAAS, con estimaciones de 6 mil años de antigüedad, marcan el tiempo largo de los orígenes del poblamiento del territorio de Nicaragua que recibió las primeras oleadas migratorias de comunidades humanas organizadas en grupos de cazadores recolectores. Las estimaciones del etnólogo Gregorio Smutko 21 refieren que pueblos procedentes del norte de origen nahua arribarían al país unos 6 mil años atrás, los que darían forma a los macrochibchas una de cuyas culturas más llamativas es la de los muisca, ocupando el istmo de Centroamérica hasta Panamá y Colombia, y sentando las bases del tronco MISUMALPA. Estos pueblos habían resistido varios procesos de expansión, concentración, aislamiento,

integración y separación por diversos motivos tales como invasiones, guerras, divisiones políticas, procesos de aculturación, influencias lingüísticas de otros idiomas también americanos (mangue, nahua) y europeos (español e inglés) al punto que sus fisonomías han

sido

más o menos modificadas y sufrido desplazamientos en el territorio. Entre los siglos

VIII

y XII se produjeron nuevas migraciones, ahora de de pueblos hocanos, otomangues y

nahuas, desplazados de la zona de México como resultados del llamado colapso maya del

año 800 d.C. y a quienes conocemos como chorotegas, maribios y nicaraos, ubicándose

20 Lehmann, Walter (1910) Resultados de un viaje exploratorio por Centroamérica y México 1907-1909.

21 Smutko, Gregorio (1985) La Mosquitia. Historia y cultura de la Costa Atlántica. Editorial La Ocarina, Managua.

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estos en la franja del pacífico, un piso ecológico particular, luego de desplazar de allí a sus antiguos ocupantes sumo-matagalpas. 22 De los pueblos mayangnas, que reúnen hoy día al grupo de los pueblos sumos, sobreviven tres variantes idiomáticas en Nicaragua mejor conocidas como “twahkas”, “panamahkas” y “ulwas”, contemporáneos; su localización geográfica actual en las Regiones Autónomas y en el Norte del departamento de Jinotega y en secciones del departamento de Chontales, son tan solo el resultado de la interacción de los últimos 500 años. Una cuarta expresión son los “tawakas” del sur de Honduras. La memoria histórica de los mayangnas permite saber de su presencia en otros espacios de donde fueron desplazados en épocas no claramente definidas de lugares del Centro y del Pacífico y de cuya presencia encontramos su constatación en numerosos topónimos de origen “sumu” en la zona occidental de Nicaragua. Julius Froebel, un etnógrafo europeo que recorrió el país a mediados del siglo XIX, recogió testimonios de indígenas “ulwas” de Chontales quienes en sus leyendas consideraban que sus antepasados habían migrado hasta Chontales procedentes de Masaya 23 . La separación de los idiomas mayangnas con respecto al matagalpa, de conformidad con los cálculos glotocronológicos, estiman que ocurrió unos 4,500 años 24 . Otro lingüista moderno, el proffesor Lyle Campbell, de la Universidad de Indiana, estudió en 1974 a la comunidad salvadoreña llamada Cacaopera, en el departamento de Morazán, al oriente de ese país, donde si bien no había hablantes del idioma originario si existían familias cuyos miembros conservaban una serie sustancial de palabras del idioma de sus abuelos. Estos pueblos son del área geográfica que se mencionan en la Relación de fray Alonso Ponce de 1586 como hablantes del ulúa. Campbell, con una amplia experiencia y disponiendo de la base de información moderna recopilada por Brinton (1895) y Lehmann (1910 y 1920) hizo un estudio comparativo de la lengua en referencia y llegó a la

22 Ronas Dolores, quien fue el único diputado “twahka” en el poder legislativo (1984-1990) y quien era un hombre de conocimiento de los idiomas originarios pues hablaba twahka, panamahka, mískito además del español y el inglés criollo, afirmaba que topónimos tales como Xiloa y Managua tenían explícito significado en su lengua materna twahka y panamahka, Managua es “el lugar que se atraviesa por el agua”. El término Cosigüina es considerado de origen matagalpa. La zona norte de Chinandega se encuentra saturada de topónimos matagalpa que son huellas idiomáticas que sobrevivieron a las migraciones mesoamericanas.

23 Froebel, Julius (1978) Siete años de viaje en Centroamérica. Traducción de Luciano Cuadra. Fondo de Promoción Cultural del Banco de América, Managua.

24 Costenla Umaña, Adolfo (1991:197)

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conclusión que el “cacaopera” estaba estrechamente relacionado con el “matagalpa” y que formaban parte de la familia MISUMALPA 25 . Por su parte el doctor Danilo Salamanca experto en lenguas de este phyllum afirma en sus investigaciones que esta familia se distingue propiamente de los MACROCHIBCHAS y que tiene un vínculo histórico más cercano con la familia de idiomas lencas que se hablaron en Honduras y El Salvador y que los ramas de Nicaragua y los pech de Honduras, estarían más emparentados con los miembros de la familia CHIBCHA 26 . Sobre el acrónimo MISUMALPA tan mencionado digamos que Bárbara Grimes, otra lingüista, es la responsable del mismo ya que ella le bautizó así en base a los criterios de Lehmann 27 . Las otras familias lingüísticas presentes en Nicaragua al momento del contacto europeo en el siglo XVI son: la familia OTO-MANGUE, la familia TLAPANECO y la familia UTO- AZTECA de procedencia norteña, y la familia CHIBCHA, de procedencia sureña. La familia Oto Mangue está representada por el mangue que es el idioma de los llamados chorotegas de la franja del pacífico; la familia Tlapaneco representado por los maribios o sutiabas y la familia uto azteca representados en Nicaragua por los nicaraos hablantes de lo que llamaron los españoles “mexicano corrupto” similar el “pipil” salvadoreño, para decir que estos eran de origen nahua y hablaban una variante del náhuatl o mexicano, derivado tal hecho de ser estos pueblos de esa cepa y quienes migraron hacia Centro América varios siglos atrás, usando una forma idiomática que se quedó estancada respecto a la evolución que experimentó el “náhuatl” en el Valle de México, donde adquirió la forma de un idioma con escritura y numeración. De lo antes referido se colige que en el territorio de la zona central y norte de Nicaragua se desarrolló la cultura antigua sumo-matagalpa, expandida en un piso ecológico característico de montaña, entre los 400 metros de altura hasta los pisos máximos que ofrece la geografía de la región. Probablemente fueron los originales habitantes del país hasta que se produjo la

25 Campbell, Lyle (1975) “Cacaopera”. Anthropological Linguistics, Vol. 17, No. 4, April, p. 146-153. Trustees of Indiana University. Jstor. Por lo que es impropio que al idioma “matagalpa” le llamen “Cacaopera” en el censo de 2005, pues el sentido de la información es inverso: en Cacopera hablaban el idioma “matagalpa”.

26 Salamanca, Danilo (2010) “Los idiomas mesoamericanos de Nicaragua en el contexto centroamericano. Informe de una investigación. En WANI, No. 62, Bicu-Cidca, julio-septiembre.

27 Grimes, Bárbara (1978) Ethnologue. Huntington Beach, California. Wycliffe Bible Traslator. Citado por Smutko (1996) La Presencia Capuchina entre los Mískitos 1915-1995. Vice Provincia de los Capuchinos de América Central y Panamá URACCAN, Cartago, p.4.

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misteriosa desaparición o colapso de los mayas y la irrupción de los mexica que van
misteriosa desaparición o colapso de los mayas y la irrupción de los mexica que van a dar
lugar en un par de siglos a la emergencia del imperio azteca.
Teotihuacán
Copán
Colapso Maya
Tula
Migrarían en oleadas a partir del año 800 d.C. como efecto del colapso maya
Tenochtitlán
Migrarían a partir del 1200 d.C.
M
empujados por la emergencia
I
Azteca
G
R
HOKANO
OTOMANGUE
UTO AZTECA
A
C
I
Ó
N
A
Chololtecas
Niquiranos
Dirianes
Nicoyas
Pipiles
Nicaraos
C
E
N
T
Golfo de
Niquinohomo
Diria
Diriamba
Nicoya
Fonseca
Masaya
Agateyte
Nicarao
R
Maribios
Dírita
O
El Viejo
San Jorge
Sutiaba
Chinandega
A
Rivas
M
Nicaragua
E
R
I
C
A
El Salvador
Costa Rica
Nicaragua
Honduras
El Salvador

Establecidos en un piso ecológico inferior a los 400 msnm, en la franja del Pacífico de Centro América

Esquema MISUMALPA: Elaboración propia en base a fuentes citadas

MISUMALPA: Elaboración propia en base a fuentes citadas Proyección imaginaria del Doctor Jaime Incer del territorio

Proyección imaginaria del Doctor Jaime Incer del territorio habitado por los matagalpascubre la parte norte central del país y la zona del suroeste de Honduras y Oriente de El Salvador. Obsérvese que el departamento de Madriz se encuentra cubierto enteramente. Ver, Incer (1985) Toponimias indígenas de Nicaragua. Ed. Libro Libre, San José.

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C. La Conquista Española y la Provincia Indígena de Telpaneca

Este contexto de conquista y la búsqueda de las fuentes del oro en el norte y centro del país llevó a los españoles a conocer la “Provincia de Telpaneca. Las fuentes españolas de la colonia temprana destacan dos aspectos cruciales en este corto periodo inicial de la colonización española, entre 1524 y 1529, que nos son útiles para enmarcar a Telpaneca y conocer a sus habitantes originarios. En efecto, un primer aspecto es que los españoles en su afán por encontrar y explotar el oro destacan la presencia de “aguerridos indios chontales” que en esas montañas le hacen la guerra a los conquistadores de una forma tal que alarma a las autoridades de León y Granada por las numerosas bajas que les causan. El segundo aspecto a destacar es la presencia en esa región conflictiva de una zona indígena que llaman “provincia de Telpaneca”. La guerra planteada por esos “chontales” en la “provincia de Telpaneca” impide que los españoles logren establecerse de manera efectiva sino hasta el año de 1543 cuando fundan la Nueva Ciudad Segovia, casi dos décadas después de haber fundado León y Granada, en 1526. Para Oviedo 28 esto significaba:

“… En algunas partes hay señores ó prínçipes de mucho estado ó gente, assimesmo el cacique Teocatega y el de Mistega, y el de Nicaragua y el de Nicoya é otros tienen vasallos principales é cavalleros (digo varones, que son cabeçeras de provinçias ó pueblos con señorío por sí con vassallos), á los quales llaman galpones: é aquellos acompañan é guardan la persona del prínçipe ordinariamente, é son sus cortesanos é capitanes: é prinçipales; e son muy crudos á natura, é sin misericordia, é muy mentirosos, é de ninguna piedad usan…” De la cita se desprende que cuando Oviedo habla de la provincia de Telpaneca se refiere a una sociedad organizada políticamente, indicando la existencia de “galpones” término plural de “galpón”. Especialistas como el Proffesor Robert Carmack 29 interpreta que esta palabra se deriva de “Calpul” que era una forma ancestral de organización política en torno

28 Oviedo (1976:306) Nicaragua en los Cronistas de Indias: Oviedo. Serie Cronistas No. 3. Introducción y Notas de Eduardo Pérez Valle. Promoción Cultural Banco de América, Managua. 29 Carmack, Robert M. “Historia prehispánica de los chorotegas de Nicaragua”. En Revista de Historia No. 14. Mayo 2002. Mario Rizo y Robert Carmack, editores. Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica, Managua.

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a la tierra 30 . Este término lo encontramos reiteradamente en la zona norte en la designación “galpa” que acompaña en el nombre de muchos pueblos del corredor del centro norte tales como Juigalpa, Solingalpa, Matagalpa, Totogalpa, incluidos pueblos de Honduras tales como Juticalpa y Tegucigalpa. No es casual que en la colonia temprana los españoles identificaran este amplio territorio con el nombre de Tologalpa y Taguzgalpa 31 . Otra voz indígena, propia de esta zona es la palabra “güina” que significa “gente”, “pueblo” en el idioma matagalpa; winac, es también palabra maya, polivalente, pues significa “veinte” y expresa al “ser humano”; veinte es la base del sistema numérico mesomaericano y es una cosmogonía el número a partir del Hombre y sus veinte dedos que lo caracterizan como principio de la cuenta. Muchos pueblos de la región MISUMALPA se caracterizan por llevar este vocablo: Yalagüina, Palacagüina, Molagüina, Ligüinagüina, Jigüina, Wina y Wiwinac, para citar lugares de Matagalpa, Madriz, Jinotega y la RAAN. En los siguientes veinte años después que los españoles iniciaron la conquista del Norte y Centro lograron extraer güiriseando en esas minas del norte un total de 128,407 pesos de oro, suma que equivale a 12,840 onzas troy modernas, según los cálculos realizados por el investigador Patrick Werner, en base a la documentación de los españoles 32 .

a. Los indios de Telpaneca defienden su territorio

Según las fuentes históricas referidas a la conquista del Norte de Nicaragua en este primer periodo colonial, se sabe que los españoles lograron fundar varios asentamientos mineros en el Norte. En algunos casos se trataba del mismo lugar al que cambiaban de nombre. Las fuentes indican que estos asentamientos eran inestables ya que fueron atacados permanentemente por los indios a quienes, en forma clara, los españoles identifican como “chontales” comarcanos de la zona. Veamos cuales fueron estos asentamientos y las fechas de sus fundaciones:

30 Ver Buitrago, Edgardo (1983) El Derecho y el Estado Precolombino en general y especialmente en Nicaragua. Editorial Universitaria, UNAN, León.

31 Espino, Fray Fernando (1977) Relación Verdadera de la Reducción de los Indios Infieles de la Provincia de Taguisgalpa llamados por Xicaques. Introducción y notas de Jorge Eduardo Arellano. Banco de América, Managua.

32 Werner, Patrick (1996) Los reales de minas en la Nicaragua colonial y la ciudad perdida de Nueva Segovia. INC. UNESCO, Managua.

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1. Cáceres de la Frontera. Fue fundado el 12 de mayo de 1526 por el capitán Bartolomé de Celaya, que era del grupo de Hernán Cortés. Estaba situado el asentamiento a cuatro leguas de Telpaneca, en ruta hacia León. Sus colonos llegaron de Honduras. Los capitanes Benito Hurtado y Benito Alvitez, siguiendo órdenes de Pedrarias Dávila, sacaron del territorio a Celaya y desmantelaron el lugar, fundando otro que llamaron Villa Hermosa. 2. Villa Hermosa. Los capitanes Hurtado y Alvitez repoblaron el nuevo asentamiento con españoles que llevaron desde León y Granada. Esto ocurrió en 1528. Pero ese mismo año los indígenas “chontales” de Telpaneca, dieron cuenta de los españoles y quemaron el mineral. 3. Maribichicoa. Los españoles establecieron un campamento en este lugar, donde había un río al que los naturales llamaban Guatahiguala 33 . El asentamiento minero contaba con una encomienda de 800 indios, probablemente de los esclavizados que llevaron del Pacífico encadenados por la ruta de León y Granada hasta ese mineral. Muchos morían en el camino. De ello nos informa Fray Bartolomé de las Casas, cuando denunció ante el rey lo que llamó el “camino blanco” a las minas, por la cantidad de esqueletos que dejaban a orillas del camino. 4. Tepancingo. También se habla de un mineral que llamaron Tepancingo [Telpancingo]. Las fuentes sitúan el lugar a 30 leguas de León hacia el norte, es decir, siempre en las cercanías de Telpaneca. Estas minas parece que fueron abandonadas por los españoles en 1533 por que no soportaron los ataques de los “chontales”. 5. Santa María de Buena Esperanza. Probablemente fue descubierta por el capitán Gabriel de Rojas en 1526. Este asentamiento varias veces fue quemado por los indígenas, una de ellas en 1529 34 y dos veces más fue reutilizado por los españoles, con el mismo nombre. Las fuentes lo ubican en las cercanías de Quilalí, para terminar fundando allí mismo la Ciudad de Nueva Segovia, en 1543. Como podemos apreciar, los conquistadores españoles resintieron por primera vez en carne propia los efectos de la guerra de conquista, ya que antes, en la conquista del Pacífico,

33 Oviedo (1976:456)

34 Oviedo (1976:454)

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ningún soldado español murió en circunstancias conocidas de guerra 35 . Al convertirse ese territorio en escenario de guerra es que sale a relucir Telpaneca como una provincia indígena involucrada en esa “guerra de los chontales”. Esta situación obligó al capitán Gabriel de Rojas, en 1531, a ponerse al frente de la empresa de conquista del Norte e intentó reactivar con más soldados los asentamientos mineros que habían sido incendiados. En esos días, el mismo capitán Rojas, reportó al gobernador interino Francisco de Castañeda, en León, de un nuevo ataque de indios “chontales”. Castañeda acudió en su auxilio y pronto le envió 40 soldados armados de ballestas, que eran armas europeas superiores a las flechas y macanas de los indios. En prueba de la férrea resistencia que plantean los “chontales” a la conquista española en el Norte hay otra información del año 1532 cuando el gobernador Castañeda se vio obligado a enviar 19 soldados más para garantizar la protección de los asentamientos mineros de los españoles. En una carta del gobernador del 6 de mayo de 1532 dirigida urgentemente al cabildo español de Granada, pedía el envío de más soldados, lo que explica mejor la situación que estaban enfrentando en la zona llamada Provincia de Telpaneca. Dice en la carta 36 :

“… Es verdad que aunque sólo halla 10 indios Chontales ellos cortarán nuestras cabezas en los caminos hacia las minas, al menos que una guarnición proteja a los mineros. Essos messmos Chontales dijeron que no necesitaban cultivar sus propias cosechas, ya que se comerían las nuestras… habían organizado ejércitos como los nuestros y después que el capitán Diego de Castañeda ejecutó un asalto en las personas de Tacubaste, ellos llevarían dos ataques a nuestros indios [los que tenían dominados los españoles]. La guarnición es arreglada hasta el último día de agosto y si no mandamos hombres bien equipados, podemos olvidarnos de las minas…” Como podemos apreciar por la lectura del fragmento de esta carta, los originales habitantes indígenas del Norte Centro de Nicaragua llamados por los españoles reiteradamente con el término gentilicio de “chontales” son quienes mantienen una resistencia tenaz en contra de

35 De la lista de soldados en la campaña de conquista de Francisco Hernández de Córdoba entre 1523 y 1524 sólo dos miembros resultaron muertos, Sebastián Pérez y Antón Mayor, sin que exista referencia de cómo murieron, ni mención alguna de haber muerto en combate. Ver Werner (1996:25).

36 Colección Somoza, Tomo IV, pp. 699.

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la conquista. Después que los españoles fundan la Ciudad Segovia en 1543, se reportan ataques a la ciudad en donde los españoles responsabilizan a los chontales de haber matado a otros 15 soldados españoles. En definitiva son los “chontales” quienes hacen a los conquistadores una gran cantidad de bajas mortales. Solamente de las fuentes primarias que citamos, se contabilizan 52 bajas, incluyendo 2 capitanes y 50 soldados españoles. Corrobora lo anteriormente dicho otro testimonio ofrecido por uno de los conquistadores, un español llamado Benito Dávila 37 , quien declaró en un juicio de residencia, que:

“… no avía avido guerra ni muertos cristianos a manos de los indios no otro ninguno contraste en los llanos [Pacífico] adonde a la sazón los cristianos estaban, salvo el reencuentro que fue de la sierra de Juana Mostega e con los chontales e no otro ninguno…”.

b. Ubicación de Telpaneca

Las primeras referencias de la existencia de un pueblo indígena con la denominación de “Telpaneca” son pues, muy tempranas en la historia de Nicaragua y muy exactas en cuanto a su ubicación se refiere. En efecto, el cronista español más reputado como lo es don Gonzalo Fernández de Oviedo, quien estuvo en la provincia de Nicaragua en 1528 nos descubre a Telpaneca como una aguerrida zona de indígenas “chontales” a la cual le rinde un reconocimiento al llamarla “Provincia Indígena” para denotar cierto estatus político a la manera de un “señorío”, cuestión ésta que en términos de la antropología y arqueología moderna nos refiere a una especie de cacicazgo, que sería una forma de gobierno semicentralizada con una o varias plazas que se circunscribían a un mando. La referencia de Oviedo se halla en su obra clásica titulada “Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano”. En el libro cuarto de la tercera parte, en su capítulo I, Oviedo nos ofrece la localización de la “provincia” de Telpaneca que es congruente a su ubicación actual:

“… hay desde la cibdad de León 38 nueve leguas á Olocotón, é seys adelante están los primeros guanexicos, ques çierta generación assi llamada; é otras tres leguas

37 Benito Dávila. Colección Somoza T. III, ps. 182, 185, 195 y 198.

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adelante están otros guanexicos, desde los cuales hay tres leguas hasta Palangagalpa; é desde allí hay ocho hasta Anaguaca, é otras seys hasta Chalan, é otras seys adelante hasta Guayape, é quatro á Telpaneca, do mataron un hidalgo muy honrado que avia seydo Juez desta nuestra Isla, llamado Alonso de Solís. É quatro leguas más háçia la parte de León, en la provincia de Telpaneca, es donde mataron al dicho Hurtado é los otros españoles en la dicha Villahermosa. É desde allí hasta la villa de Trujillo, que está en estotra costa del Norte, en la gobernaçión de Honduras, hay treynta é siete leguas…” 39 Las referencias etnohistóricas de la colonia temprana, en la primera mitad del siglo XVI

identifican la zona de Telpaneca como territorio de los indios llamados “chontales”. Estamos hablando de la primera generación de conquistadores, oficiales y soldados y de los primeros alcaldes y gobernadores españoles de Nicaragua. Todos ellos personal muy interesado en conocer las características del territorio y población de la provincia de Nicaragua, si compartimos la idea que la conquista es el “descubrimiento” y la “apropiación” de lo descubierto. Podemos concluir este apartado afirmando que las fuentes primarias, históricas, etnohistóricas, arqueológicas y lingüísticas identifican plenamente:

1. Que Telpaneca es un territorio habitando por indígenas en el norte de Nicaragua al momento en que llegan los primeros españoles conquistadores después de la fundación de la ciudad de León y Granada en 1526.

2. Que la existencia de este pueblo o provincia de Telpaneca se remonta a la época prehispánica como lo evidencias los registros arqueológicos.

3. Que los indígenas de Telpaneca llamados por los españoles “chontales” ocuparon el territorio y lo defendieron de los conquistadores.

4. Que el territorio donde se encuentra Telpaneca formó parte de un área cultural y familia lingüística MISUMALPA.

38 Se trata del primer asiento de León, es decir las actuales ruinas de León Viejo, a orillas del lago de Managua en su parte noroeste.

39 Oviedo (1976:455)

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58 Arriba: Formidable pieza de cerámica polícroma localizada en Telpaneca en un sitio a orillas del
58 Arriba: Formidable pieza de cerámica polícroma localizada en Telpaneca en un sitio a orillas del
58 Arriba: Formidable pieza de cerámica polícroma localizada en Telpaneca en un sitio a orillas del
58 Arriba: Formidable pieza de cerámica polícroma localizada en Telpaneca en un sitio a orillas del

Arriba: Formidable pieza de cerámica polícroma localizada en Telpaneca en un sitio a orillas del río Coco. Varios personajes con trajes ceremoniales llevan ofrendas de la selva. Influencia maya y ubica el sitio en el periodo maya tardío, alrededor del siglo VIII. Las patas rectangulares de tripode son un rasgo marcador. Abajo:

Cerámica utilitaria de dos caras con tocado a manera de serpiente coral, de apariencia tardía, quizá de la época del contacto en el siglo XVII. Este motivo, la serpiente “coral” está presente en varias muestras de cerámica policroma de Telpaneca como este otro medallón de probable uso funerario. Sitio El Zapotillo, Telpaneca.

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D. Efectos Jurídicos de la Conquista sobre la propiedad de la tierra y los pueblos originarios

Cómo es sabido, la llegada de Cristóbal Colón a tierras de la actual Nicaragua se produjo en

el año de 1502, en el cuarto y último viaje, cuando el almirante aún desconocía que se

encontraba ante un nuevo continente y persistía en que había llegado a la India. Colón tocó

tierra en Nicaragua por la costa del actual Mar Caribe el 12 de septiembre de ese año y navegó por esa costa para no volver los españoles sino por el otro lado del país, dos décadas más tarde, por la costa y llanura del Pacífico cuando el capitán de conquista Gil González de Ávila, con 100 soldados llegó procedente de “Castilla de Oro” o Panamá, hasta los dominios del cacique Nicarao en la zona que hoy conocemos como el departamento de Rivas, al sur oeste de Nicaragua. En la plaza principal del cacique los curas que venían en

la compañía de conquista de González, realizaron un bautismo masivo de 9 mil súbditos del

cacique. Este ritual marcó el inicio de la conquista de la provincia que los españoles van a denominar desde entonces con el nombre de Nicaragua. El bautismo realizado, de lo cual nos dan crédito varias fuentes históricas, fue también el resultado de una primera convención o acuerdo político conforme el procedimiento de conquista española que se

basaba en el Requerimiento y este se fundaba en las bulas alejandrinas constituyendo la doctrina del justo título sobre el cual se montó el derecho indiano y la colonia española en Nicaragua vigente hasta la Independencia.

Si bien el capitán Gil González logró su cometido con la gente del cacique Nicarao no tuvo

éxito con otro de los caciques llamado Diriangén, cuyos terrenos y gentes indudablemente

se encontraban en el pul de pueblos denominados aún hoy día con nombre derivados o en

relación semántica con el nombre de aquel cacique como es el caso de la ciudad de Diriamba y los pueblos de Diriá, Diriomo y Dírita, entre otros, de los actuales departamentos de Carazo, Granada y Masaya. El conquistador debió escapar apurado de esa zona cuando Diriangén, en contrario de Nicarao, no aceptó los términos del Requerimiento

y en cambio les plantó guerra a su modo en un día que era 17 de abril de 1522, expulsándolos.

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Un año después, otra compañía de conquista bajo el mando del capitán Francisco Hernández de Córdoba, con el doble número de soldados y entrando en pinza, por mar y tierra, dio cuenta de la resistencia planteada por Diriangén y otros caciques de la franja del Pacífico que fueron sometidos a sangre y fuego entre 1523 y 1524. Las fuentes no proporcionan información respecto a los actos de requerimiento que el capitán Córdoba debía plantear a los caciques en esta nueva ofensiva de conquista, pero sabemos que este fue un procedimiento obligatorio que siguieron los conquistadores en sus acciones por cuanto el mismo era necesario a la corona española para justificar sus actos ante otros reyes europeos. Sabemos que el capitán Francisco Hernández de Córdoba logró someter al resto de caciques de la zona del Pacífico, y que el 1º de mayo de 1524 remitió en una carabela desde la “provincia” de Hecaotega “… ques en estas probinçias del mar del sur e Tierra firme del mar océano…” [Tezoatega, El Viejo, Chinandega], un cargamento conteniendo 35,724 pesos de oro capturado en la “pacificación” de Nicaragua y para efectos de su fundición en Panamá y el reparto del botín entre los “accionistas” y “compañeros” de la compañía de conquista 40 , cubrir el pago del quinto real y las promesas y mandas que hacían los soldados conquistadores a la Iglesia. Inmediatamente y ese mismo año Hernández de Córdoba funda las ciudades de León y Granada y emprende la conquista de la zona del norte donde se encuentran las fuentes del oro que ha encontrado, y la ruta estratégica del desaguadero o río san Juan. A una distancia de 40 leguas de León en dirección al actual norte segoviano los españoles localizan minas que reportan al rey en 1525 mediante cartas que envían el gobernador Pedrarias desde Panamá y el tesorero de Nicaragua Rodrigo del Castillo. Es en estas primeras comunicaciones relacionadas a la búsqueda de oro en el norte cuando se menciona la existencia de Telpaneca o Telpanega. En uno de estos primeros documentos se dice que a cuatro leguas de Telpaneca se estableció el primer asentamiento de mineros españoles.

40 La segunda compañía para la conquista de Nicaragua fue organizada en Panamá el 22 de septiembre de 1523 por Pedrarias de Ávila lugarteniente, capitán general y gobernador de Castilla de Oro, Alonso de la Puente, tesorero, Diego Márquez, contador, el licenciado Juan Rodríguez de Alarconcillo teniente general y el capitán Francisco Fernández [de Córdoba] como los principales socios. De la escritura se hicieron 5 copias de un mismo tenor. Ver, Góngora, Mario (1962) Los grupos de conquistadores en tierra firme (1519-1530). Universidad de Chile, Centro de Historia Militar. Santiago de Chile.

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Respecto a la no existencia de minas de oro en la franja del Pacífico de Nicaragua los españoles lo tenían claro y sabían que el oro capturado a los chorotegas, nicaraos y maribios procedía de “otras provincias” del país. El cronista milanés Girolano Benzoni, quien estuvo en Nicaragua en 1546 41 y escribiera la Historia del Mondo Novo, publicada por primera vez en Venecia en 1565, destaca este hecho diciendo:

“… No tienen minas de metal de ninguna clase, a pesar de que cuando llegaron los españoles poseían gran cantidad de oro traído de otras provincias…”

a. El Requerimiento

El requerimiento fue un instrumento legal redactado por un jurista de la Corte y profesor universitario llamado Juan López de Palacios Rubio, en el año 1513, precisamente, para enfrentar las críticas de varios sectores humanistas de la península por la actuación conquistadora de la Corona. El Requerimiento era una fórmula jurídica totalmente unilateral por la cual se notificaba al cacique de un pueblo de las condiciones de la conquista y éste no tenía opción: o aceptaba los términos o los rechazaba. Si los rechazaban eran sometidos a sangre y fuego. Sabemos que Nicarao aceptó el Requerimiento toda vez que se produjo el bautismo colectivo y solo interpuso a cambio una serie de preguntas de orden cosmogónicas al conquistador buscando explicaciones al contenido filosófico/religioso del requerimiento 42 . Diriangén, que rechazó los términos del requerimiento cargó con la guerra que luego trajo un año más tarde hasta él el capitán Francisco Hernández de Córdoba. Este requerimiento se siguió presentando al resto de caciques en la medida en que avanzaban los españoles al interior del territorio. Por lo que conviene ver cuáles eran las fuentes del requerimiento y cuáles fueron sus consecuencias en materia de derechos de propiedad toda vez que en él se funda política y jurídicamente el régimen colonial y de donde se derivan más tarde los llamados títulos de mercedes reales y los títulos reales y todo el llamado Derecho Indiano. Este documento cuyo contenido se exponía a los caciques

41 Benzoni, Girolano (1975:133) “Historia del Nuevo Mundo”. En, Nicaragua en los Cronistas de Indias. Serie Cronistas No. 1. Promoción Cultural Banco de América, Managua. 42 El famoso “diálogo” entre el cacique Nicarao y el capitán Gil González puede verse en: Anglería, Pedro Mártir (1975: 23) “Décadas del Nuevo Mundo”, en Nicaragua en los Cronistas de Indias. Serie Cronistas No. 1. Banco de América, Managua.

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para su aceptación, es el primer acto de imperio o de estado, que se aplica en Nicaragua en relación a las tierras y a los pueblos y personas que habitaban en el país a nombre del Rey de España. En términos históricos y políticos, en base al Requerimiento, se da inicio a una relación de subordinación de los pueblos originarios del país a la Corona del reino de Castilla y León, en España. En términos jurídicos también marca el inicio de la concatenación del derecho de propiedad de la tierra por cuanto el requerimiento se constituía en el acto público por el cual el capitán de conquista, a nombre del rey español, que a la vez actuaba en representación del Papa y este en representación de Dios, tomaba posesión de la tierra que por derecho divino había sido entregada a San Pedro y este por medio de sus sucesores donado a los reyes católicos:

“… Dios Nuestro señor dio cargo a uno, que fue llamado Sant Pedro, para que de todos

los hombres del mundo fuese señor y superior a quien todos obedeciesen y fuese cabeza

de todo linaje humano, doquier que los hombres viviesen y estuviesen, en cualquier ley,

secta y creencia, y dióle el mundo por su reino y jurisdicción…” En efecto, uno de los puntos principales del requerimiento declaraba que “las tierras e islas del Nuevo Mundo (América) habían sido donadas en forma perpetua al Rey Fernando y a la Reina Juana de Castilla y León, y a sus sucesores 43 por el Papa Alejandro VI 44 en sendas escrituras o bulas papales del 3 y 4 de mayo del año 1493 llamadas en la doctrina bulas alejandrinas Inter Caetera. En el requerimiento se decía que si los requeridos lo deseaban podían “ver” esas escrituras, lo que supone que efectivamente los capitanes de conquista cargaban testimonios de ellas como parte de sus materiales de guerra:

“… Uno de los pontífices pasados, que en lugar de este sucedió en aquella dignidad e silla que he dicho, como señor del mundo, hizo donación destas islas e tierra firme del mar Océano a los dichos Rey y reina e a sus sucesores en estos reinos, nuestros señores, con todo lo que en ellas hay, según se contiene en ciertas escrituras que sobre ello pasaron, según dicho es, que podéis ver si quisieredes…”

43 Este personaje, Palacios Rubio, era un docto asesor de la Corona española quien es el autor de este documento llamado “requerimiento” que fundamentaba jurídicamente las acciones de conquista, básicamente la apropiación de la tierra, el avasallamiento de sus habitantes y la imposición de la fé católica; caso contrario proceder a la guerra teniendo a esta como justa en base a dicho requerimiento. 44 El Papa Alejandro VI era de origen español.

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Las escrituras a que hace referencia el Requerimiento fueron firmadas por el Papa

Alejandro VI, los días 3 y 4 de mayo de 1493, es decir un año después del descubrimiento de Cristóbal Colón. La parte conducente de estas bulas Inter Caetera Divinai, expresan:

“… Nos hemos enterado en efecto que desde hace un tiempo os habíais propuesto buscar y encontrar tierras e islas remotas y desconocidas y hasta ahora no descubiertas por otros, a fin de reducir a sus pobladores a la acción de nuestro Redentor y a la profesión de la fe católica, pero, grandemente como estabais en la recuperación misma del reino de Granada, no habíais podido llevar a cabo tan santo y laudable propósito; pero como quiera que sea recuperado dicho reino por voluntad divina y queriendo cumplir vuestro deseo, habéis enviado al amado hijo Cristóbal con navíos y con hombres convenientemente preparados, y no sin grandes trabajos, peligros y gastos, para que un mar hasta ahora no navegado buscasen diligentemente unas tierras remotas y desconocidas. Estos navegando el mar océano con extrema diligencia y con auxilio divino hacia occidente, o hacia los indios, como se sabe encontraron ciertas islas lejanísimas y también tierras firmes que hasta ahora no habían sido encontradas por otros en las cuales vive una inmensa cantidad de gente, que según se afirma van desnudos y no comen carne…[] … tales gentes creían en un Dios Creador en los cielos, y parecían suficientemente dispuestos a abrazar la fe católica y aprender las buenas costumbres. Y en semejantes condiciones, era de esperarse que, si se les instruía, el nombre del Salvador, Nuestro Señor Jesucristo, sería fácilmente acatado en dichos

uso de la plenitud de la potestad apostólica y con la

países e islas…[]

autoridad de Dios omnipotente os donamos, concedemos y asignamos perpetuamente, a vosotros y a vuestros herederos y sucesores en los reinos de Castilla y León, todas y cada una de las islas y tierras predichas y desconocidas que hasta el momento han sido encontradas por vuestros enviados, y las que se encontrasen en el futuro y que en la actualidad no se encuentran bajo el protectorado de ningún otro señor cristiano, junto a todos sus dominio, ciudades fortalezas, lugares y villas con todas sus jurisdicciones correspondientes y con todas sus pertenencias, y a vosotros y a vuestros herederos… Nadie pues se atreva en modo alguno a infringir o contrariar con ánimo esta deputación, mandato, inhibición indulto, extensión, ampliación, voluntad y decreto. Si alguien pues se atreviese que sepa que incurre en la ira de Dios omnipotente y de los

haciendo

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bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo. Dado en Roma. San Pedro, en el año de la encarnación del señor, mil cuatrocientos noventa y tres, el día quinto de las nonas de mayo, primero de nuestro pontificado…”

b. El Derecho de Gentes y el Humanismo: Fuente del Derecho Internacional

La conquista de América en los términos de las bulas papales y sus efectos en cuanto a la esclavitud y mortandad de los pueblos originarios, causó controversias filosóficas, teológicas y políticas en España. En el seno de las más connotadas universidades y órdenes religiosas surgió un movimiento opositor al hecho de la conquista. Varios religiosos dominicos profundizaron en el tema hasta el fondo jurídico y teologal mismo de las bulas papales, entre ellos Domingo de Soto, Bernardino de Minaya y el catedrático de Prima Teología de la Universidad de Salamanca llamado Francisco de Vitoria (1483-1546), quien sentó las bases jurídicas del derecho internacional de las naciones en base al reconocimiento del derecho natural de los pueblos y hombres o “gentes”, tesis que la expresaba Vitoria en estos términos:

“… El derecho de gentes no solo tiene fuerza por el pacto y convenio de los hombres, sino que tiene por si mismo fuerza de ley, y es que el orbe todo, que en cierta manera forma una república, tiene poder de dar leyes justas y a todos convenientes, como son las del derecho de gentes. De donde se desprenden que pecan mortalmente los que violan los derechos de gentes, sea de paz, sea tocantes a la Guerra. Y en los asuntos graves, como en la inviolabilidad de los legados, ninguna nación puede darse por no obligada por el derecho de gentes, pues esta viene conferida por la autoridad de todo el orbe…” Vitoria apoyaba sus argumentos en los principios de la Summa Teológica de Santo Tomás de Aquino, por ejemplo el que “Nadie es esclavo por naturaleza”. Una síntesis del pensamiento humanista de Vitoria es el siguiente:

“… Todo hombre, simplemente por el hecho de serlo, sea o no cristiano, posee en cuanto tal un conjunto de derechos fundamentales, inherentes a su personalidad. El orden sobrenatural corresponde al hombre en cuanto elevado por la gracia a un estado superior a la naturaleza humana, que fue restablecida por la redención de Jesucristo…”

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En el plano contrario había defensores de la conquista soportada tanto en el antiguo derecho romano del ius belli, como en el justo título de las donaciones papales. Uno de ellos fue Palacios Rubio, autor del Requerimiento antes expuesto, otro fue Juan Ginés de Sepúlveda, que defendía la conquista y sometimiento de los pueblos originarios de América bajo el criterio de la llamada “guerra justa” y, ésta, basada en el supuesto de la condición salvaje e inhumana de los americanos. Entre los argumentos de Ginés de Sepúlveda 45 citamos este párrafo:

“… Bien pueden comprender, ¡oh Leopoldo!, si es que conoces las costumbres y naturaleza de una y otra parte, que con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo e islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores a los españoles como los niños a los adultos y las mujeres a los varones, habiendo entre ellos tanta diferencia como la que va de gentes fieras y crueles a gentes clementísimas, de los más prodigiosamente intemperantes a los continentes y templados, y estoy por decir que de monos a hombres…Que cosa pudo suceder a estos bárbaros más conveniente ni más saludable que el quedar sometidos al imperio español cuya prudencia, virtud y religión los han de convertir de bárbaros tales que apenas merecían el nombre de seres humanos, en hombres civilizados…” Las tesis de Vitoria prevalecieron y también apuntaron a destacar el derecho de los indígenas a poseer bienes y propiedades. Otro importante dominico que participó en estos debates es Fray Bartolomé de las Casas, quien, además estuvo en Nicaragua y constató las injusticias e inhumanidades cometidas por los españoles en contra de los nativos, cuestión que expuso este último en un texto que nombró De Indis. Fray Bartolomé de Las Casas expuso sus consideraciones anotando que los religiosos humanistas:

“… comenzaron a juntar el derecho con el hecho y a tratar entre sí la fealdad y enormidad de tan nunca oída injusticia, diciendo así: ¿Estos no son hombres? ¿Con estos no se deben guardar y cumplir los preceptos de caridad y justicia? ¿Estos no tienen sus tierras propias y sus señores y señoríos? ”

45 Juan Ginés de Sepúlveda (1987) “Tratado sobre las justas causas de la guerra contra los indios”. Fondo de Cultura Económica, México.

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Para la fecha de Adviento esta comunidad de frailes humanistas criticó las injusticias de los conquistadores por intermedio de fray Antón de Montesinos quien en la homilía de esa fecha inquirió así en su parte medular:

“… Decid: ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre aquestos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestable guerra a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas dellas,

¿Estos, no son hombres? ¿No

con muertes y estragos nunca oídos, habéis consumido?

tienen ánimas racionales? ¿No sois obligados a amarlos como a vosotros mismos? ” Fray Bartolomé de las Casas hizo llegar directamente la experiencia cruel e injusta de la conquista y esclavitud de los indios ante el mismo emperador y señaló particularmente los graves hechos que ocurrían en la conquista de las montañas del norte de Nicaragua. Uno de sus señalamientos decía en relación a los argumentos de Sepúlveda y Rubio:

“… porque de derecho divino es ordenado y mandado que para que los hombres vaguen a las cosas divinas y se ejerciten en las cosas de cristianos, tengan paz y tranquilidad, y sean conservados en ella, la cual se alcanza y se conserva con la guarda de la justicia, conviene a saber, dejando y no tomando a cada uno lo suyo, y conservándole su derecho sin hacerle injuria ni injusticia alguna… Y porque los cristianos, por sus grandes codicias, no pueden estar ni les es posible, teniendo señorío particular o interés en los indios, dejarlos de afligir, injuriar, turbar, agraviándolos… tomándoles sus pobres

haciendas, sus tierras, sus mujeres, y haciéndoles otras muchas maneras de injusticias…” 47 Esto dio lugar a que Roma publicara un nuevo cuerpo de decretos papales que indudablemente, marcaron a nivel jurídico un nuevo orden. Primero hay que señalar la encíclica Sublime Deu 48 s, que expresaba:

“… En virtud de nuestra autoridad apostólica, nos definimos y declaramos por las

presentes cartas que dichos indios deben ser convertidos a la fe de Jesucristo, por medio

46

Conociendo que estos

mismos indios, como verdaderos hombres […] determinamos y declaramos que los

de la palabra divina y con el ejemplo de una buena y santa vida

46 Bartolomé de las Casas (1981:442) Historia de las Indias. Fondo de Cultura Económica, México.

47 Idem.

48 Roma, en el cuarto día de las nonas de junio de 1537.

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dichos indios y todas las demás gentes que de aquí en adelante vinieren a noticia de los cristianos, aunque estén fuera de la fe de Cristo, no están privados ni deben serlo de su libertad ni del dominio de sus bienes, y que no deben ser reducidos a servidumbre…” Este resumen del cuerpo de doctrina, filosofía y derecho que resultó de la guerra de conquista y esclavitud de los indios, sentó las bases no solo de lo que se va a llamar Leyes Nuevas sino de los Derechos Humanos modernos y de los Derechos de los Pueblos indígenas como expresiones de última generación. Hoy día tienen un rango y estatus de reconocimiento internacional y en Nicaragua están protegidos constitucionalmente.

y en Nicaragua están protegidos constitucionalmente. Fragmento de la transcripción literal del título real de

Fragmento de la transcripción literal del título real de Telpaneca que hicieron los historiadores Guerrero y Soriano en 1970, cuando visitaron el Archivo de la Comunidad Indígena de Telpaneca.

c. Derechos y Obligaciones adquiridos por Telpaneca en la Colonia

Visto lo anterior, pasemos a conocer cómo se experimentaron estos hechos en cuanto al reconocimiento jurídico de la población indígena en general y como pueblos o consejos. Los españoles, instalados en Nicaragua en las ciudades de León, Granada y Nueva Segovia, impusieron varios tipos de medidas en contra de los nativos derivadas del concepto de derechos de conquista y del concepto de donación de las tierras a la corona por mandato divino tal como se exponía en el requerimiento. Inicialmente aplicaron la esclavitud y la venta de esclavos al punto que muchos lugares del país fueron despobladostotalmente. Recordemos que la esclavitud estaba regulada por el derecho romano que imperaba en la

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España medieval. Bajo tales preceptos, un “indio” era “res nullis” es decir, una cosa que su dueño podía incluso destruir. Como esclavos, carecían de derecho político y civil, no tenía el esclavo personalidad legal ni capacidad de tener algo en propiedad. Estas medidas iniciales de los conquistadores provocaron el rechazo de algunos sectores religiosos y humanistas, tanto en España como en América, que se oponían a la práctica de la esclavitud y a los fundamentos mismos de la conquista basada en conceptos religiosos. Los obispos de Nicaragua y de Chiapas estuvieron entre los principales opositores a las prácticas de esclavitud y de conquista violenta. Fray Antonio de Valdivieso, obispo de Nicaragua con residencia en León fue asesinado por los hijos del gobernador Rodrigo de Contreras en 1550 en represalia por las denuncias que hizo de las políticas y crueldades de Contreras. En tanto que Fray Bartolomé de las Casas fue expulsado por Contreras de la provincia años atrás debido a su acción en contra de la esclavitud de los indios: le acusó de subversivo y levantisco y lo envió preso a Santo Domingo. La administración de la provincia de Nicaragua en el primer trienio de la colonia arrojó datos terriblemente asoladores en cuanto al despoblamiento indígena se refiere, debido principalmente a mortandad por causas de la venta como esclavos y por efecto de enfermedades y hambre. De un estimado de 800 mil indígenas o más existentes en Nicaragua al inicio de la colonia, en un par de décadas esta cifra se había reducido hasta en un 80%. Esto obligó a los españoles a varias medidas, habida cuenta de la posición que tomó también Roma a favor de los indígenas con la bula Sublime Deus. Una de estas medidas fue la eliminación de la esclavitud y la legalización de nuevas medidas de control y dominación de la población originaria. Surgen así la Congregación o Reducción y el Repartimiento de Encomiendas. Ambas medidas implicaban derechos y obligaciones para la corona, para los colonos y para los pueblos indígenas. Para la corona el asunto descansaba siempre en el criterio del justo título derivado del requerimiento y las bulas papales que confería a la corona derechos sobre tierras y gentes, y de otra parte, derivado siempre de aquellos mismos instrumentos, la obligación de la evangelización. Para los indios o naturales, el asunto contenía el criterio de que eran personas libres pero vasallas del rey con deber de obediencia y sumisión. El resultado de la labor de los humanistas dominicos obligó a la corona española y al Papa al reconocimiento de los indígenas en los términos de:

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1. Ser considerados verdaderos hombres,

2. Que no debían ser esclavizados y por tanto no podían ser privados de su libertad

3. Que tampoco podían ser privados de sus propiedades.

Nuevas bulas y decretos reales terminaron por definir las Leyes de Indias que se iniciaron desde 1540 aproximadamente y fueron recopiladas y publicadas por primera vez hasta en 1690, reconociendo en ellas el derecho de los indígenas de:

1. Constituirse políticamente como concejos, repúblicas o municipios de indios

2. Conservar sus usos y costumbres cuando no se opusieran a la corona y a la fe

3. Conservar sus autoridades: siguieron presentes los “caciques” y “principales”

4. El autogobierno de los asuntos de sus pueblos

5. La administración de justicia

6. El control de sus bienes

7. Recolección del tributo

8. Ahorro de dinero en las cajas de comunidades

Sin embargo, la condición de libertad estaba siempre mediatizada de manera que sobre los

pueblos recayeron una serie de prohibiciones tales como:

1. Uso de vestimenta como los españoles

2. Uso de armas de fuego y de montar caballos

3. Derecho de propiedad limitado

4. Se limitó su libertad de tránsito y se redujeron en pueblos o congregaciones

5. Quedaron supeditados a los alcaldes españoles y a los encomenderos por mucho tiempo

E. La Encomienda de Telpaneca: 1557

Estas condiciones obligaban a los pueblos servir a los españoles con el pago de un tributo anual, en especies, las que obtenían de sus labores agrícolas, de recolección, caza y pesca. Para hacer efectiva la encomienda se implementaba el repartimiento de indios y luego la encomienda se materializaba mediante escritura pública que era una especie de contrato entre la corona y el encomendero, sin consultar al pueblo indígena, y este tenía la carga o responsabilidad de pagar al encomendero el tributo mermando sus economías. El

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encomendero como obligación hacerse cargo de la evangelización. La escritura donde se

otorgaba la encomienda tenía la forma de una cédula real y era otorgada por la Corona a los

conquistadores y sus descendientes, primero por una generación, luego se permitió por dos

y más aunque los conquistadores demandaban que fueran vitalicias. Las encomiendas no

otorgaban la tierra del pueblo al encomendero por lo que esta siguió siendo propiedad de

los indígenas.

La Congregación o Reducción consistía en la concentración de varias aldeas o familias o

pueblos en un punto geográfico escogido a criterio de las autoridades españolas. Este punto

dio lugar al nacimiento de las llamadas “repúblicas de indios” o municipios que fueron

exclusivos para los indígenas quienes tenían sus propias autoridades. Ambas instituciones,

congregaciones o reducciones y encomiendas en la práctica se fueron concentrando en una

la misma entidad después que se prohibió a los encomenderos trasladar pueblos, cuestión

que sólo se permitió con excepciones. La fundación de Ciudad Nueva Segovia en el año

1543 fue el resultado de una empresa de conquista financiada por el gobernador Rodrigo de

Contreras y su tesorero, el teniente de gobernador Pedro de los Ríos. Esta empresa estuvo

en medio de la confrontación que en España y en Nicaragua habían logrado hacer los frailes

humanistas por las crueldades cometidas en contra de los indios. El siguiente cuadro nos

ofrece información sobre los conquistadores que fundaron Ciudad Segovia en el año 1543,

la tercera ciudad española en la provincia de Nicaragua, quienes eran en su totalidad dueños

de encomiendas 49 .

FUNDADORES DE CIUDAD SEGOVIA EN 1543 Y ENCOMENDEROS DE PUEBLOS INDIOS DE LA SEGOVIA A LO LARGO DEL SIGLO XVI

Diego de Castañeda Hernando de Aguilera Juan Yánez Alonso Quintero Francisco de Montoya Sebastián de Arguello Benito Jordán Adrián de Nápoles Gonzalo de Aguilera Bernabé Martín Blas Gómez de Herrera

Hernán Lorenzo Juan de Mayorga Juan Martín de Cedeño Pedro González Francisco de Villasán Melchor Jiménez Juan Román Juan Landero de Saavedra Pedro Ternero Alonso Sánchez Calderón Nicolás Sánchez

49 Rubio Sánchez, Manual (1976) Historia de la muy noble y leal Ciudad de Nueva Segovia, su jurisdicción y los subdelegados intendentes. Inédita. Manuscrito. Biblioteca Banco Central de Nicaragua.

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Uno de los españoles fundadores de Ciudad Segovia y quien fue alcalde de la ciudad es el capitán Benito Jordán, personaje que aparece como co-propietario de la encomienda del pueblo de Telpaneca. Esto ocurre en el año 1557. Este derecho lo obtuvo Benito Jordán compartido con otro español de nombre Miguel de Ávila y comprendía a tres pueblos más. Este privilegio de la encomienda de Telpaneca les fue entregado a estos españoles mediante la siguiente cédula real:

TÍTULO DE ENCOMIENDA DE LOS PUEBLOS LLAMADOS YGUATEGA Y CACAOLOASTE, GUATAUNA Y TELPANEGA DE 1557

“NOS, el Presidente y Oidores de la Audiencia y Chancillería Real de S. M. que está y reside en la ciudad de Santiago de la provincia de Guatemala, por la presente en nombre de S. M. y por virtud del poder a nos dado por su real cédula, se deposita y encomienda en vos, Benito Jordán, vecino de la ciudad de la Nueva Segovia de la provincia de Nicaragua, los pueblos llamados Yguatega y Cacaoloaste que son en los términos y jurisdicción de la dicha ciudad de la Nueva Segovia, con todos los caciques, indios y principales de los dichos pueblos, con los barrios y las estancias y con todo lo demás a ellos anexo y perteneciente según que la mitad de los dichos pueblos los tomados y poseídos por vos el dicho Benito Jordán en compañía del dicho Miguel de Ávila, juntamente con los pueblos de Guatauna y Talpanega que es en los términos de la dicha ciudad, y de consentimiento de ambos los suso dichos se os encomiendan a vos el dicho Benito Jordán los dichos pueblos de Guacatega y Cacaloaste y al dicho Miguel de Ávila los dichos pueblos de Guatauna y Talpanega de manera que cada uno toma la mitad de todos cuatro pueblos, tengan lo de ellos según es dicho para llevar los tributos y aprovechamientos de los dichos pueblos e yndios conforme a las tasaciones que dellos están hechas e se hicieren de aquí en adelante y con cargo que tengáis de enseñar e yndustriar a los yndios vecinos e naturales de los dichos pueblos en las cosas de nuestra Santa Fe Católica para lo cual se os encarga la conciencia y descarga la de S. M. y nuestra en su real nombre.Y con que guardéis las ordenanzas que están hechas en pro y aumento de los yndios y todo lo demás que por su majestad está mandado y se mandare a favor.Y mandamos a los alcaldes ordinarios de la dicha ciudad de la Nueva Segovia y a cada uno e cualquiera dellos que os metan y amparen en la posesión de los dichos

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pueblos e yndios y defiendan en ella y no consientan que de ella seáis desposeído sin ser primero oído y vencido conforme a lo por su majestad mandado, la cual dicha encomienda se os hace con que guardéis las ultimas tasaciones que en cualquier tiempo estuvieren hechas de los dichos pueblos so pena de privación de ellos. Fecha en la ciudad de Santiago de Guatemala a cinco días del mes de abril de mil y quinientos cincuenta y siete año. El Doctor Mexía, el licenciado Jofre de Loaisa. Por mandato de los señores presidente y Oydores. Diego Robledo”. 50 La encomienda era una forma legal solapada de la esclavitud aplicada a los pueblos indígenas por la cual podían vender o negociar como quisieran ese derecho. Incluso, en la práctica, aunque estaba prohibido, podían trasladar a los indios encomendados de un lugar a otro. De hecho, una década más tarde al sometimiento de Telpaneca como encomienda en Nueva Segovia en 1557, aparece un grupo de familias indígenas establecidas en las cercanías del pueblo de Managua con la denominación de Telpaneca. Explica este hecho el saber que en Managua se produjo un fuerte despoblamiento de los nativos por efecto de la guerra y la esclavitud y venta de indios usados en la conquista y explotación de minas en Perú, entre 1527 y 1540. Estos telpanecasque se localizan en Managua trabajando las tierras de los españoles y que pagaban tributos a la corona llegaron a adquirir derechos de mercedes de tierras propias, como parcialidad o pueblo. La información que hemos localizado sitúa éstas de los “telpanecas de Managua” en la parte norte del lago, limitando con las huertas de los indios de Matagalpa51 . Con el tiempo adquirieron el carácter de parcialidadcomo llamaban los españoles a una población indígena que adquiría estatus de república de indios o municipio indígena, con sus propias autoridades y tierras. Esta parcialidad pasó también a llamarse Pueblo de Telpaneca en evocación de su origen. En 1752 el obispo Morel de Santa Cruz, quien describe el pueblo de Managua en su Relación de ese año, menciona la existencia de esta parcialidad de indios llamada Telpaneca 52 .

50 Archivo histórico jurídico del pueblo Indígena de Telpaneca, Madriz.

51 Ver Rizo, Mario (2010:87) Litelpaneca en su Historia. Pueblo Indígena de Telpaneca, Managua. También confrontar Guerrero y Soriano (1964:151) Monografía de Managua. Managua.

52 Morel de Santa Cruz /1752) Visita Apostólica, topográfica, histórica y estadística de todos los pueblos de Nicaragua y Costa Rica, hecha por ilustrísimo Obispo señor don Pedro Agustín Morel de Santa Cruz, obispo de la diócesis y elevada al conocimiento de S. M. Católica Fernando VI el 8 de septiembre de 1752. Hay

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F. El Título Real: 1622. Antecedentes y Características Legales

Para entender la existencia de este título real o título primordial en el pueblo indio de San Juan de Litelpaneca, en 1622, debemos tener presente que su origen radica, primero, en las leyes nuevas que promulgó el emperador Carlos V. Esta, operaron ante los indios de América como un “nuevo pactopor el cual el monarca les reconocía derechos políticos y de propiedad, les admitía como pueblos libres con autogobierno significando una ruptura con la política anterior de dura esclavitud. Seguidamente, los decretos del rey Felipe II, sucesor del emperador, quien libró a su vez cuatro importantes cédulas reales el 1º de noviembre de 1591 por medio de las cuales ordena y comisiona a los virreyes y gobernadores en América a efectuar “composición de tierras”. Esta medida estaba dirigida a: 1) examinar las posesiones de tierras de los españoles pues consideraba que muchos carecían de justos títulos o que tenían en demasía y con vicio; 2) Amparar a los indios en sus tierras ancestrales, y 3) Obtener ingresos para la real hacienda a fin de solventar los gastos de la Armada española o flota naval. Estas cédulas de 1591 retomaban las primeras leyes de indias o leyes nuevas, y buscaban poner orden en el reparto de las tierras americanas dejando sentado el derecho primordial de los indígenas, como se ve en la Ley 7 de 1588, que decía: “Que las tierras se repartan sin acepción de personas, y agravio de los indios; la Ley 9 que señalaba: “Que no se den tierras en perjuicio de los indios, y las dadas se devuelvan a sus dueños” o la Ley 17 que ordenaba: “Que no se admita a composición de tierras, [las] que huvieren sido de los indios, o con títulos viciosos, y los fiscales y protectores sigan sus justicias53 . Las cédulas de 1591 no se materializaron en América sino a partir de inicios de la década de 1620 de manera que el título obtenido por Litelpaneca está entre los primeros obtenidos de esta generación de derechos que se desprenden de las cédulas reales de 1591 en todo el Nuevo Mundo. Por la importancia de estas cédulas reproducimos la parte conducente de la principal de ellas, a efecto de tener presente su contenido respecto al derecho de propiedad de la tierra reconocido a los indios por la corona española en los llamados títulos reales:

versión electrónica en SITIO WEB de AFEHC, también puede verse la versión publicada en la Revista del Pensamiento Centroamericano, del mes de julio de 1967, No. 82, Managua. 53 Estas leyes fueron posteriormente reunidas en un cedulario que se conoce como la Recopilación de Leyes de indias, la primera se publicó en 1681.

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CEDULA DEL REY FELIPE II DE 1591 Mi presidente de mi Audiencia Real de Guathemala, por haber Yo sucedido enteramente en el Señorío que tuvieron en las Indias los Señores que fueron de ellas, es de mi patrimonio y corona Real el Señorío de los baldíos, suelo, tierras de ellas, que no estuvieren concedidas por los Señores Reyes mis predecesores, ó por mí en su nombre, y en el mío con poderes, ó facultades especiales, que hubiéremos dado para ello. Y aunque Yo he tenido, y tengo siempre voluntad de hacer merced, y repartir justamente el dicho suelo, tierras, y baldíos, asignando a los lugares y consejos lo que les pareciere que les conviene, para que tengan suficientes exidos, propios y términos públicos; según la cualidad de los dichos lugares y consejos; y asimismo a los naturales indios, y españoles para que tengan tierras en propiedad, en que poder labrar, y criar; más por que la confusión y exceso que ha habido en esto por culpa ó omisión, de mis Virreyes, Audiencias y Gobernadores pasados, que han consentido que unos con ocasión que tienen de la merced de él unas tierras se hayan entrado, y ocupado en otras muchas, sin título, causa ni razón, y que otros las tengan, y conserven con títulos fingidos e inválidos de quien no tuvo poder ni facultad para podérselas dar, es causa de que se hayan ocupado lo mejor y la mayor parte de toda la tierra, sin que los Consejos e Indios tengan la que necesariamente han menester, y que ninguno lo posee con justo título, habiéndose visto, y considerado todo lo susodicho en el mi Real Consejo de las Indias, y consultándose conmigo, ha parecido que conviene que toda la tierra que se posea sin justos y verdaderos títulos se me restituya según y como me pertenecen para que reservando ante todas cosas lo que os pareciere necesario para plazas, exidos, propios, pastos y baldíos, de los lugares y consejos, que están poblados, así por lo que toca al estado presente en que se hallan como al porvenir, y al aumento, y crecimiento que igualmente conviene cada uno; y repartiendo a los indios lo que buenamente hubieren menester para que tengan en que poblar, labrar y hacer sus sementeras, y crianzas, confirmándoles en lo que tienen de presente y dándoles de nuevo hasta lo que fuese necesario, toda la demás tierra quede y esté libre y desembarazada para hacer merced, y disponer de ella a mi voluntad; y para este efecto os mando que luego proveáis que dentro del término que para ello señalarades, exhiban ante vos y ante las personas de letras, ciencia y conciencia que nombraredes para ello, los títulos que todos tuvieran de

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las tierras, estancias, chacras y caballerías que cada uno tiene, y amparándolos en los que con buenos títulos y recaudos poseyeren, se me vuelvan y restituyan las demás para disponer de ellas a mi voluntad sin que haya ni pueda haber sobre ello pleito alguno más de la declaración que vos y las personas que tuvieren vuestro poder y comisión, hicieren acerca de ello: para que el dicho efecto que a vos y a ellos os doy y concedo bastante y cumplido poder como se requiere. Fecho en El Pardo a primero de Noviembre de mil quinientos y noventa y un años. Yo el ReyAyuda a comprender la celeridad con que se implementó esta cédula, en el caso de Litelpaneca, si traemos a colación la situación o contexto militar existente en la amplia jurisdicción de Ciudad Segovia y las amenazas que España enfrentaba de parte de Inglaterra dispuesta a incursionar sus posesiones por la ruta de la costa Caribe. En efecto, Inglaterra establece muy pronto una alianza con los indios mískitos, tornándose para los españoles en una amenaza extra ante la posibilidad de que esa alianza se extendiera con otros pueblos en la zona norte y centro de la provincia como de hecho así estaba ocurriendo. El siguiente cuadro está extraído de documentos oficiales del año 1603 que muestran la avanzada de conquista de pueblos y su sometimiento forzoso como tributarios:

TASACION DE INDIOS DE LA JURISDICCION DE NUEVA SEGOVIA: 1603

No.

PUEBLO

TRIBUTARIOS

SACA

NOTAS

01

Teotecacinte

70

2

 

02

Jalapa

10

 

Muy pocos

03

Poteca

30

1

 

04

Telpaneca

15

 

Despoblado por andar muchos hydos

05

Cacaloaste

10

 

Ser pocos

06

Mozonte

30

1

 

07

Totogalpa

45

1

 

08

Yalagüina

30

1

 

09

Condega

12

 

Por estar muchos de ellos ausentes

10

Palacagüina

50

1

Por estar muchos ausentes

11

Ylitelpaneca

40

1

Por aver muchos ausentes

12

Sulingalpa

y

50

1

Por andar huidos muchos

Molagüina

13

Jinotega

30

1

 

14

Guasguallambina

25

1

 

15

Comaltega

10

 

Por ser pocos

16

Apagüina

4

 

Por ser pocos

16

 

461

11

 

Elaboración propia en base a fuente citada en nota 49.

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Esta información del año 1603 indicaba que los españoles de Ciudad Segovia habían sometido a 16 pueblos indios del norte de Nicaragua sólo después de transcurridos ochenta años de la llegada de Francisco Hernández de Córdoba. Entre los pueblos sometidos aparecen registrados Telpaneca, Ylitelpaneca y Comalteca, que contaban entre los tres con 65 indios tributarios, como se aprecia en el cuadro anterior. Estos tres pueblos junto a otro que se menciona en otras fuentes como “Telpanequilla” formaban una especie de barrios o “comunidades” que de alguna manera estaban confederadas en sus costumbres como una sola entidad, quizá, derivada de aquella Provincia de Telpaneca que reconocían Oviedo en 1528, pues, a la postre, pasaron a formar una sola entidad como se verá ocurre al momento de titular sus tierras en 1622. También se menciona en la fuente que usamos para organizar el cuadro anterior 54 que había muchos indios huidos. Prácticamente, la fuente nos ilustra que Telpaneca está “despoblado”, situación que la fuente repite para los pueblos de Solingalpa y Molagüina, y lo podemos interpretar se trataba de indios rebeldes, pues en los otros casos se habla de indios “ausentes” cuestión que era común cuando muchos indios tributarios estaban ausentes por cumplir trabajos de los encomenderos. Estos pequeños detalles son reveladores de las diferentes actitudes que los pueblos van tomando respecto al conquistador y es elocuente la tradición de rebeldía de los telpanecas y matagalpas, que se remonta al periodo de 1526 en adelante, cuando enfrentaron a los conquistadores. Efectivamente estos “huidos” eran aquellos que se escapaban a la montaña y se alzaban en armas, manteniéndose así un estado de guerra en la zona, situación que va a tener en los años 1611 1612 uno de sus momentos clímax, cuando se produce la destrucción de Ciudad Segovia a manos de estos indígenas. Otro hecho funesto asociado a estos acontecimientos fue la muerte de los frailes Esteban de Verdelete y Juan de Monteagudo, del fiero capitán español Alonso Daza y cerca de veinte de sus soldados, a manos de los indios alzados en esa zona del río Coco. Los religiosos se encontraban en una de las misiones de evangelización y conquista, al norte de Litelpaneca. Las fuentes españolas indican que este desencuentro ocurrió el 16 de enero de 1612 y que a los frailes los sacrificaron cortando sus cabezas, un resultado de acciones crueles que los soldados

54 Colección de Documentos Referentes a la Historia Colonial de Nicaragua. Recuerdos del Centenario de la Independencia Nacional 1821-1921. Gobierno de Nicaragua. Managua, 1921, pag. 129 - 170

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españoles hicieron a un cacique de la zona. Quizá de acá deriven las leyendas que existen en Telpaneca del “padre sin cabeza” y el culto y devoción popular a la “Santa Cabeza” que se celebra en el pueblo 55 . De ahí que al comenzar la segunda década del siglo XVII la Corona española implementó en la Nueva Segovia medidas radicales de orden político y administrativas en torno al tratamiento a los pueblos indígena de la montaña segoviana en la provincia de Nicaragua, marcando una distancia de las practicadas hasta entonces hacia los indígenas, buscando una negociación. España se decidió a entrar en mejores tratos con los indígenas de la zona, permitiendo la organización de municipios de indios y haciendo una especie de amistío o tratado, que permitía que los indígenas tuvieran sus tierras y mantuvieran tropas armadas con el fin de vigilar la frontera del principal enemigo de España como era Inglaterra en alianza con los indígenas de la costa Caribe, región que comenzará a llamarse Mosquitia. Recordemos que los ingleses establecen su presencia en el Mar Caribe al apoderarse de la isla de Jamaica y de Belice, y logran acercarse comercialmente a las costas del Caribe de Nicaragua y abren una alianza con los indios mosquitos a mediados del siglo XVII. Entre tanto, en Litelpaneca, ocurrió la congregación de los tres pueblos en uno solo como se aprecia ya en el título real de Litelpaneca, que da cuenta de ello en lo que en adelante se conocerá como Telpaneca. En el título se aprecia la voz de los indígenas identificándose como indios tributarios, que cumplen funciones de vigía en la montañay que se han fusionado con Comalteca. Hacen referencia a un incendio del Dios del Cielo” habido el año anterior, el que destruyó sus casas, templos” y “alajas sagradas”. Estas expresiones no son sobranceras en un documento legal como se puede interpretar en forma simple. No. Son expresiones propias de un estatus por el cual las autoridades indígenas de Telpaneca dejaban claramente establecida su condición de civilidad: tenían casas, templo y joyas; es decir, eran una sociedad organizada, con estructuras y con sentido político de alianza intercomunitaria. Asimismo, expresa un sentido de territorio al fusionarse con los hermanos de Comalteca. Por otro lado la voz indígena en el título expresa su alianza con el emperador españoly su ánimo de obtener un título que respaldara su derecho en la forma de la ley española como expresión de su condición de personas libres. Esta petición del

55 La referencia mejor documentada de estos sucesos es la historia del obispo de Guatemala en los años 20 del siglo XIX, doctor García Peláez (1944) Historia del Antiguo Reino de Guatemala. Tomo I. Guatemala.

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título obedece al hecho de que si bien la cédula real de 1591 sólo exigía a los españoles estos trámites de composición y no a los indígenas era una forma de argumentar su consideración de pueblo libre que podían gozar de la protección de sus derechos por medio de un título real al igual que los demás propietarios y pueblos españoles. El título de Telpaneca, es pues una joya legal que nos permite acercarnos a las dimensiones de la sociedad de Telpaneca en esas circunstancias de la colonia, como entidad política y que corresponde al sentido de lo que Oviedo refería como la “provincia de Telpaneca”. También se menciona en el título que los indios de Telpaneca han comprado unas tierras de capellanías, que es otro elemento que nos da luces de las capacidades económicas de este pueblo. Podría ser que se tratare de tierras abandonadas por los españoles de Ciudad Segovia, pues en 1612, como se sabe, huyeron del sitio anterior de la ciudad situada entre Quilalí y Wiwilí, en el lugar llamado hoy “ruinas de ciudad vieja”. El título de Litelpaneca es tramitado por sus caciques que son: Andrés Gutiérrez en calidad de Alcalde 1º, Silvestre Mendes, de Alcalde 2º, y Pascual de Ávila y Patricio Landero como regidores. También se menciona en el título que actúa el “común” que representa el resto de autoridades tradicionales que formaban otros caciques y los principales, que son los ancianos cabezas de linajes o familias ampliadas según su sistema agnado de organización. Los apellidos que muestran algunas de estas autoridades podemos relacionarlos con la lista de encomenderos donde aparece por ejemplo el apellido “Landero” y en el título de encomienda tenemos el apellido “Ávila”. Los frailes bautizaban a los indígenas e imponían los nombres y apellidos de la usanza española y teniendo seguramente como modelo a los capitanes españoles. Fray Fernando Espino, por ejemplo, explica en su Relación el caso de un cacique llamado Alpuis quien fue bautizado con el nombre de Don Diego de Olmedo 56 . Muchos sitios que aparecen mencionados en el título real hacen referencia a apellidos tales como cerro de “Ponce”, por ejemplo, que nos recuerda al nombre de uno de los primeros capitanes de conquista que llegó por esas tierras. Se observa también que el título tiene la forma de una “invocación” un término que en el derecho colonial español equivale a un petitorio a la autoridad superior, y se dirige al

56 Espino, fr. Fernando (1977) Relación verdadera de la reducción de los indios infieles de la provincia de la Taguisgalpa llamados xicaques. Introducción y notas de Jorge Eduardo Arellano. Colección Cultural, Banco de América, Managua.

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Soberano señor, es decir, al rey de España, indicándonos el nivel de pacto que las autoridades indígenas le desean imprimir al instrumento. La invocación pide una remedida de las tierras de Comalteca, indicándonos con ello que ya existía una medida anterior, la cual estaba “arreglada” y “pagada” al señor Carlos V (1500-1558) ubicándonos ese hecho en el imperio de este rey que fue coronado emperador del sacro imperio germano-romano en 1520 y quien renunció a la corona de España a favor de su hermano Felipe II, en 1556. Carlos V fue quien admitió los derechos de los indígenas a la tierra y a la libertad al promover las “leyes nuevas”. Observamos que esa referencia a un título o medida anterior, de las tierras de Comalteca, se habría efectuado antes de 1556, en el periodo que corresponde a Carlos V. En tanto que la invocación y la emisión del nuevo título se produce en el reinado de Felipe IV, quien precisamente, gobernó desde 1621 hasta 1655. El título de Telpaneca 57 está solicitado por los “naturales de San Juan de Litelpaneca” indicándonos que la reducción de este pueblo se hizo probablemente en la fecha de San Juan Bautista, símbolo que a la vez lo relaciona a su propio nombre prehispánico de Litelpaneca que en español significa Río de Telpanecay que ya sabemos que San Juan Bautista es un personaje místico de la tradición cristiana relacionado a las aguas del río Jordán, las aguas de la vida, del bautismo o rito de paso del ego inferior al ego superior por medio de las aguas del devenir eterno. Otro elemento a considerar en el contenido del título es la mención que se hace de las “caballerías de San Francisco”. Estas se refieren, al igual que las capellanías antes mencionadas, a tierras consideradas sagradas por los indígenas y estaban dedicadas al culto religioso. De hecho algunos nombres de comunidades como en el caso de Las Trojas, eran llamadas antes “Cofradías”. En el derecho español de la época, basado a la vez en el derecho romano, este tipo de bienes corresponde al tipo jurídico de la “res divini juris” que eran bienes colocados bajo la protección de los dioses. Por último, señalemos que la demarcación realizada en este título sigue la técnica de la “vista de ojos” y de la “cuerda de ciento cincuenta varas castellanascomo unidad de

57 Para referencia comparativa de un título real indígena de este mismo periodo véase el trabajo de Margarita Menegas Bornemann “Los títulos primordiales de los pueblos indígenas”. UNAM, México, en http://centro.uv.es/web/departamentos/D235/dat. Como referencia general sobre el derecho indiano ver el texto clásico de Ots Capdequi, José María (1959) España en América. El régimen de tierras en la época colonial. Fondo de Cultura Económica, México. Como referencia en Nicaragua ver Rizo Mario (1999) Identidad y Derecho. Los títulos reales del pueblo de Sutiaba. IHNCA-UCA, Managua.

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medida de la caballería. Sobre la caballería como unidad de medida debemos tener presente que esta experimentó una evolución paralela al mejoramiento de las técnicas administrativas de los españoles sobre la tierra. Al inicio de la colonia la caballería era una unidad que expresaba una merced o donación especial de bienes agrícolas para una clase de españoles que gozaban de estatus como los conquistadores o funcionarios reales o religiosos, contraria a la peonía, que representaba una asignación menor de bienes. La caballería no se expresaba como una medida lineal de superficie sino como paquete o combo de bienes y unidades de medida que no se explicaban por si solas. Una caballería comprendía: un solar de 100 x 100 pies, cinco peonías, 500 fanegas de pan llevar, 50 fanegas de maíz, 10 huebras de tierra para huerta, 40 huebras de tierra para plantas de secado, tierra de pasto para: 50 cerdas de vientre; 100 vacas; 20 yeguas; 500 ovejas y 100 cabras 58 . La literatura de la historia catastral admite además que los conquistadores aplicaban medidas sin regirse a un solo patrón sino a las costumbres que traían de sus lugares de origen y que estas eran a la vez dispares. Sin embargo, la necesidad de administrar las tierras de sus colonias obligó a la Corona a imponer cierto orden que nunca quedó claro. De ahí que las caballerías de los primeros títulos fueran amplísimas y es la razón de que sus propietarios alegaran posteriormente de tratarse de caballerías medida antigua” y es otra de las razones por las cuales se hacían y hacen las remedidas. Dado que el título de Telpaneca es de los más antiguos, sus caballerías son de aquel primer tipo señalado. En la literatura de medidas castellanas antiguas se hace equivaler una caballería a 60 fanegadas y cada fanegada equivale a 454908 metros cuadrados. En las medidas efectuadas en el título de Telpaneca se habla también de la “baldía” referido a cierto costado de la montaña, que consistía en un margen de tierras libres que corresponden a tierras de uso común dedicadas a la cacería y recolección, y que serían tierras complementarias para el uso de los indios. Antes de pasar a ver el título volvamos a la cédula real de 1591 para anotar el asunto del derecho de propiedad contenido en la comprensión de ese instrumento matriz pues una

58 Ver, Rizo, Mario (2010) Litelpaneca en su historia. Pueblo Indígena de Telpaneca, Managua. Ver, Feijoó Osorio, Carlos (2006) “Evolución de las unidades de longitud en relación a los grandes acontecimientos de la historia”. Primer Congreso Internacional de Agrimensores. CIELA, Buenos Aires. Ver, Florescano, Enrique (1971) Origen y desarrollo de los problemas agrarios de México, ERA, México.

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ligera lectura aparenta que comprende únicamente exidos. Sin embargo, el título de Telpaneca es amplio en cuanto al tipo y usos de la tierra que se estipula, como se comprende de la fórmula que usa la cédula, al decir: para que tengan en que poblar, labrar y hacer sus sementeras, y crianzascon lo cual queda comprendido en el derecho de propiedad del pueblo indígena de Telpaneca todas las formas permitidas en el derecho español y que los indios requieran, abarcando exidos, propios, pechos, tierras públicas, cofradías, etc. Como vimos en las primeras leyes y se ratifica en la referida cédula, la obligación de los virreyes y gobernadores en América, es de dar a los indios toda la tierra que “hubieren menester”, es decir, toda la que necesitaren, abarcando la que ya tenían en el presente y aquella otra “hasta que fuese necesario” lo que explica la función de la “baldía” antes referida. El texto del título real de Telpaneca es el siguiente:

TITULO REAL DE TELPANECA

INVOCACION DE LOS NATURALES DE SAN JUAN DE LITELPANECA.- NOSOTROS los Alcaldes, Regidores y demás común del Pueblo de San Juan de Litelpaneca, nos presentamos en la mejor forma de derecho ante nuestra Real Majestad en la ciudad de Santiago de Guatemala, pidiendo nos oiga y atienda nuestra quejas y reclamos que ponemos a Nuestro Soberano: Soberano Señor, os presentamos ante Vm [Vuestra Merced] como súbditos vuestros y naturales tributarios de Vm Real Majestad dándole a saber del castigo de Dios omnipotente del Cielo, acaecido en el incendio de nuestro hermano pueblo de Comalteca sucedido el día veintidós de mayo del año de mil seiscientos veinte y uno que se quemó el Pueblo, y principalmente el Santo Templo, y todas las alajas Sagradas, en donde los vecinos hermanos se agregaron a Telpaneca; pues a esto suplicamos a nuestra Real Magestad, nos sea servido remedirnos las tierras de Comalteca, y junto a ella que nos de la demarcación entera de cuatro caballerías de tierra que tenemos arreglado y pagado al señor Carlos V nuestra Real Magestad, que Dios guarde a nuestro Soberano por muchos años. Por lo cual tenemos esperanzas y consuelo los tributarios naturales de Telpaneca se sirva dictar las medidas arriba dichas para quedar consolidado dicho pueblo con sus ejidos: advirtiendo; que de parte de Comalteca son diez caballerías y cuatro al censo anterior, cuyo favor necesitamos se nos presente nuestra exclamación por medio del Señor Oidor y Real Fiscal, a que siendo así, tendremos bien de merecer. También os suplicamos encarecidamente que se nos mire con

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piedad y rebaja en las diez primeras caballerías: que las otras están pago a su Magestad por lo cual tenemos las constancias y carta de venta: a las diez primeras necesitamos favor de Vm [Vuestra Merced] pues somos unos pobres, y servimos de tributarios donativos y en tiempo pasado de vigías en los puertos pues exaltaban nuestra Santa Religión los indios caribíes. Por tanto os juramos no proceder de malicia en todo lo necesario. Y firmamos los Alcaldes y Regidores, Principales y demás común del Pueblo. GABRIEL PADILLA ESCRIBANO DEL PUEBLO. Jurisdicción de Nueva Segovia, Provincia de Nicaragua, Marzo quince de mil seiscientos veintidós años, habiendo sido recibida la información de los Alcaldes de Telpaneca, mencionados Andrés Gutiérrez, Alcalde 1º Silvestre Méndes Alcalde 2º Pascual de Avila Regidor y Patricio Landero Regidor, me fue necesario presentar la petición a su sacra Real Magestad, por cuyo contenido contesto lo siguiente. Domingo Aráuz Oidor Fiscal me fue presentada la petición de los Alcaldes de Telpaneca, por cuyo tenor os digo, que doy por recibidas dichas medidas y hágase cumplir y cúmplase. DOMINGO ARAUZ. FRANCISCO NAVARRO. ESCRIBANO. Jurisdicción de Nueva Segovia, Provincia de Nicaragua. Marzo veinte y nueve de mil seiscientos veintidos años. Don Miguel de Saravia, medidor nombrado por su Magestad, para que salga a las medidas acompañado de Luis Samorán, y Nicolás Avilés, Francisco Calderón, Juan de Fonseca: y tan luego como fue cumplido el nombramiento, fuí tomado juramento de cumplir fielmente mi cargo de obligación, y me fue entregado las medidas y dicha cuerda tiene ciento cincuenta varas, en donde entregué la cuerda a mi acompañante Juan de Fonseca. Y firmamos. Don Miguel de Saravia, medidor, Luis Samorán, Nicolás Avilés. Testigos, Francisco Calderón, Juan de Fonseca.- Escribano.- San Juan de Litelpaneca. Abril cinco de mil seiscientos veintidós, yo el medidor Miguel de Saravia Juez medidor nombrado por su Magestad acompañado de los Alcaldes, Regidores y Principales, y demás común del Pueblo de San Juan de Litelpaneca.- Salimos a las medidas, dándole sus anchos y cabezales por toda la demarcación del Pueblo: comenzando por el norte, bajamos al río y llegamos al encuentro de una quebrada gragoza, y subimos una cuesta donde le llaman los naturales Tupulí, y bajando a otro río que le llaman Estelí subimos una cuesta de un monte muy fragoso, hasta salir a Tienta Pecho que es el mojón que dividen las tierras del Ayudante Pedro de Bustamante: se le dio ojo, a la lumbrera de Apagüique pasando

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lomas y cerros, se le dio ojo con poca diferencia al picacho del Volcán del Bijagual que es el mojón que dividen las tierras de Esperanza Bustamante, trozando línea recta, pasando lomas, y quebradas, y cuerdas rectas, del dicho Bijagual; se le dio ojo, al pie del potrero Namaxli, pasando una bajada fragosa al río Grande, del dicho Namaxli, se le dio vista recta, al Plan de Roble, cojiendo una loma arriba hasta llegar a dicho Roble, dejando una legua a la montaña, de baldía, se le dio vista, a la loma del Coyol que dicen los naturales, al cerro del Tisate, siempre dejando la legua a la montaña inculta; del Tisate señala, a la Laguna Seca del Rodeo, al Bonete, de la Loma del Encinal, al Potrero Grande Alumasí; a la quebrada del Horno, a la sábana de Tejupo: y parados con la cara al Oriente, cojimos el caminos de la montaña hasta llegar al Horno Viejo quedándole la baldía a la montaña: prosiguiendo el rumbo al Sur, pasando lomas ásperas, cerros fragosos por el pie de la montaña, llegamos a la punta de la montaña de Boalí siguiendo la derecera del Carrisalito al Ocote Cargado, quedando una legua de distancia, de las Caballerías de San Francisco: y bajando a una quebrada áspera y fragosa, subimos a un cerro muy alto, en donde encontramos con el camino real de Ciudad Antigua, no dejando mojones señalados, en los puntos antepasados por no tener linderos que embaracen. En donde se concluyen las 10 caballerías de las tierras de Comalteca, que reclaman los Naturales de Telpaneca, por tener vecinos agregados a dicho Pueblo. Por cuyo beneficio, concede su Magestad a sus tributarios las caballerías a sus favores: que cultiven sus ejidos; en donde se valúan a su legítimo precio: a veinte y cinco pesos cada Caballería.- Y vueltas las caras al Poniente, seguimos dicho camino real hasta llegar a la Loma Verde en donde cede en linderos de Telpaneca, y la Ciudad Antigua. Prosiguiendo el mismo rumbo: tendió la cuerda el medidor, hasta llegar a la Sábana del Rancho: hasta donde se midieron ciento cincuenta y dos cuerdas; puse un montón de piedras, y señalé por mojón: y advierto que de la dicha Loma Verde a este mojón se liquidan los dos pueblos sus ejidos.- Prosiguiendo el rumbo con las caras al poniente, se les señala por mojón la Jagua, la Loma Abajo hasta caer a la quebrada de las Cañas, linderos de Telpaneca y Ciudad Antigua, pasando dicha quebrada, subimos a un monte muy fragoso y salimos al Cerro de Ponce o Zacatal, que dicen los Naturales, quedando devagado el mojón de la Piedra Cruz por quedar dentro de las Capellanías compradas de Telpaneca.- Y vueltas las caras al Sur, proseguimos a la Loma Alta del Encinal, línea

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recta al Gamalotal, que da el mojón al Varial, mojón de las tierras de Telpaneca, a la Quebrada del Guarumo, la línea recta a la Piedra Pintada, línea quebrada abajo, ante una vuelta, a bajar al río Grande, coje por media falda a la corriente del Carrizo, al Encuentro del Caracol, mojón divisorio, al Jícaro Cargado al Matapalito, quedando por mojón el Peñascal de la Loma que dicen los Naturales Güegüecho el Picacho de Apamiguel, en donde hacen quiebre los ejidos de los tres Pueblos: Telpaneca, Mozonte y Totogalpa. Siguiendo dicho rumbo, al Cerro de Amucayán linderos de Totogalpa y Telpaneca: de dicho cerro se mide la cuerda al Portillo del Rodeo, que da al mojón la Loma Abajo, hasta llegar a la Piedra del Rastro o Apanata, que dicen los Naturales:

dándole ojo al portillo del Veinte Roble, quedando la Quebrada de Cuje dentro de las tierras de Telpaneca: se derrama la cuerda, a la Quebrada de Muhun; al Pretil del Picacho Grande al Portillo de la Anona, a la Lumbrera de Saguazca en donde se dividen las tierras de Antonio Martínez, y las del Alférez Juan de Córdoba, al Portillo Grande de Ticuiliquín, se derrama la cuerda la Quebrada de Debajo de Liculinguín, linderos de Palacagüina y Telpaneca, al Bonete del Jícaro Pando, quedando mojones en el Portillo Grande, y el dicho Jícaro Pando, de este mojón divisorio a Voeda Negüe a Tienta Pecho. Hasta donde se concluyó las medidas pedidas, por los Alcaldes, Regidores, Principales y demás común del Pueblo, quedando conforme todas las partes, Ciudad Antigua, Mosonte, Totogalpa y Palacagüina. Hermanables y amistosos, dichos Pueblos, para los

antecedentes, no tener que referir discordias a dichas medidas, tanto uno y otra partes. Y juramos no proceder de malicia en todo lo necesario. Y firmo con los testigos de asistencia en falta de notario. Miguel de Sarria, Juez Medidor, Luis Samorán. Nicolás Aviles, testigo. Francisco Calderón, testigo. Juan de Fonseca.- Por el Común del Pueblo firmamos nosotros los Alcaldes, Regidores y Principales.- Andrés Gutiérrez Alcalde 1º Silvestre Méndes, Alcalde 2º Pascual Avilés Regidor. Patricio Landero, Regidor. Y como Escribano del Pueblo: Gabriel Padilla.- Aprobado dicho Título por el señor Oidor y Real Fiscal.- Abril diez y ocho de mil seiscientos veintidós años.- Y es fecho otorgado y seguro: para seguridad de dicho Pueblo. Domingo Arauz. Francisco Navarro. Escribano

Público.-

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a. Referentes geográficos comprendidos en el Título Real y en la memoria histórica de Telpaneca

RUMBO

LUGARES

CARACTERÍSTICAS

NORTE

Tupulí

Quebrada fragosa, afluente del Coco y cuesta

Estelí

Río afluente del Coco desemboca cerca de Telpaneca

Tienta Pecho

Mojón del ayudante Pedro de Bustamante

Lumbrera de Apagüique

Apagüique: peñón. Lumbrera sitio donde se hacía carbón. El Carbonal es el nombre de una Comunidad de Telpaneca.

Pichacho del volcán del Bijagual

Peñón. Mojón de las tierras de Esperanza de Bustamante

Potrero de Namaxlí

Namah li o río del jaguar

Plan de Roble

Nombre de una loma

Loma del Coyol

Nombre de una loma

Cerro del Tizate

Nombre de un cerro

Laguna Seca del Rodeo

Sitio

Bonete de la Loma del Encinal

Parapeto militar (bonete) situado en una loma. Lugar con abundancia de encinos, árbol y fruta que se produce en lugares de nebliselva (encinal).

Alumasí

Quebrada Grande

Quebrada del Horno

Quebrada en cuya cercanía había un Horno de procesamiento de la brea de pino

Sábana de Tapujo

Sábana forma española antigua usada en el norte para referirse a un lugar plano. Tapujo, palabra de significado desconocido

ORIENTE

Horno viejo

Sitio donde antiguamente se procesaba brea de pino

SUR

Punta de la Montaña de Boalí

Boalí: Río de los Cantores o Chamanes. En el famoso cuadro al óleo de la Reducción de indios de Pantasma (siglo XVII) se dibuja un río y se describe en un texto explicativo en el mismo cuadro el camino de Boalí” indicándonos la existencia de comunicación antigua entre el pueblo de Telpaneca y los pueblos de Pantasma cuyo rio también es tributarios del Coco

 

Carrizalito

Nombre de comunidad

 

Ocote Cargado

Sitio

 

Caballerías de San Francisco

Sitio y nombre de actual de Comunidad. Probablemente se trate de un sitio sagrado al cual los indios ofrecieron algunas caballerías de tierra en calidad de cofradía

 

Camino Real de Ciudad Antigua

Los viejos caminos prehispánicos fueron parte de los bienes apropiados por la Corona española, de allí lo de camino real.

PONIENTE

Loma Verde

Linderos de Telpaneca y Ciudad Antigua

Sábana del Rancho

Actual comunidad de Los Ranchos. Acá se encuentra la finca de Los Ranchos tomada por ex militares foráneos y reclamada por el Pueblo Indígena al Estado

La Jagua

Sitio

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Loma de Abajo

 

Comunidad

Las Cañas

Nombre de quebrada

PONIENTE

Piedra Cruz

 

Apacruz. Mojón. Sitio de tierras de Capellanías que fueron compradas por los naturales de Telpaneca

SUR

Loma Alta del encinal

 

Sitio

 

Guarumo

Nombre de quebrada

 

Piedra Pintada

 

Sitio de interés arqueológico

 

Corriente del Carrizo

 

Sitio a orillas del Río Coco