40 LA VANGUARDIA

T E N D E N C I A S

DOMINGO, 6 MAYO 2012

Nuevos hábitos en las relaciones humanas

Los grupos de tertulia abarcan a profesionales de todos los ámbitos con el afán de entrar a fondo en los temas y cultivar la amistad más allá del ocio

Jaime Serra

El placer privado de aprender

Un icono vivo
Continuación de la columna “Vida de un corazón”, publicada el 11 de julio del 2010

En cualquier caso: ambos sabían que aquel icono vivo –nacido con hojas frescas y flores de color–, que apareció adherido a la ventana la noche en que se conocieron, no permanecería siempre verde.

Al duelo que supuso ver cómo el paso del tiempo reducía su corazón a una triste parodia de lo que fue se sobrepusieron acercándose a él hasta perder la perspectiva del conjunto.

Nou Set de Tertúlia en acción. Dieciséis años lleva este grupo de personas con diferentes profesiones e ideologías charlando en torno a una mesa; el jueves lo hicieron con el economista Josep Oliver
CRISTINA SEN Barcelona

XAVIER CERVERA

esa y mantel, ambiente agradable, amistad, curiosidad intelectual y, sobre todo, ganas de aprender más. Xavier Trabado, ingeniero industrial, presentaba la noche del jueves al economista Josep Oliver a sus colegas y contertulios de Nou Set de Tertúlia, un grupo ideológicamente variopinto que se reúne desde hace 16 años una vez al mes con un invitado para conocer, preguntar y debatir. En la rebotica del restaurante Pitarra lo importante es charlar con el que sabe, arreglar y desarreglar el mundo para que siempre quede lugar para una nueva cena. Nou Set de Tertúlia nació de los encuentros de tres amigos a los que les gustaba hablar de todo. Decidieron formalizar un grupo con unas reglas muy simples, buscar cada mes un invitado interesante y de todos los sectores profesionales y emprendieron la marcha. En estos 16 años, el grupo ha permanecido prácticamente inalterable y se ha trabado una amistad entre todos pese a sus diferentes sensibilidades y experiencias –hay de derechas y de izquierdas, nacionalistas y no nacionalistas, abogados, empresarios, autónomos, asalariados...–. “No todos pensamos igual, pero sí que tenemos la misma sensibilidad para saber escuchar”, comenta Xavier Trabado. No muy lejos, en el barrio del Raval, el filólogo, periodista y novelista Manuel Foraster (acaba de publicar Factures pagades) y el galerista Fidel Balaguer son el alma de una tertulia de dimensiones variables que tiene como hilo conductor la cultura y sus múltiples expresiones. También en torno a las aportaciones de un invitado, hablan sin tapujos, a veces apasionadamente,

M

disfrutan siempre, y más cuando la altura intelectual del invitado aporta nuevas visiones sobre el proceso creativo, sobre la vida misma. El grupo tiene siete u ocho fieles que se reúnen un miércoles al mes en Casa Leopoldo, pero las convocatorias son más abiertas y la afluencia depende de los invitados. Hacer todo la lista sería aburrido pero por allí han pasado Arnau Puig, decano de los críticos de arte; Rafael Argullol, catedrático y filósofo; el conseller Ferran Mascarell; José Francisco Yvars, historiador del arte; Isona Passola, productora y directora de cine...

Los grupos invitan a un experto al que escuchan y con el que debaten
U N F IN E N SÍ M ISM O

E N T O R N O A U N E SPECIA L IST A

Se busca el aprendizaje de forma relajada y sin un objetivo utilitarista

Foraster y Balaguer pusieron en marcha este grupo hace tres años para poner en contacto dos mundos. La galería de Balaguer está especializada en artistas jóvenes, mientras que por su trayectoria profesional Foraster tiene una amplio conocimiento del “mundo” de la cultura. Conocerse y conocer. Y es que el objetivo de este tipo de encuentros es la tertulia en sí misma, el placer de intercambiar puntos de vista y aprender. No hay que buscar así un fin utilitarista, una especie de networking en boga en esta etapa de crisis. Aunque en todas se capte el desánimo del momento. Las reglas de Nou Set Tertúlies son

sencillas. Cada mes una persona del grupo es la encargada de buscar al invitado en un plan organizado con la antelación suficiente. Los contertulios pagan la cena asistan o no a ella mediante una transferencia bancaria –es de los pocos cambios que han realizado con el paso de los años, junto a la creación de una web– y quien ha realizado el contacto es quien presenta al invitado. El dramaturgo Sergi Belbel, el ex presidente del Congreso Federico Trillo, el ex ministro Joan Majó, el empresario Agustí Benedito, sólo por citar a algunos, han pasado por la rebotica, un lugar que se convierte para los miembros del grupo en un espacio reservado para el disfrute personal, un paréntesis fijo y diferente en el ir y venir de cada día. Se busca la diversidad de criterios, el conocimiento profundo de la temática que se aborda en una sociedad en la que el tertulianismo de radios y televisiones carece normalmente de expertos. Pero tampoco hay que darle un aire trascendental porque, como señalan todos, lo bonito es “fer volar coloms”. Inmerso en los últimos años en la escritura de una novela, Foraster explica que estos encuentros mensuales le facilitan un reencuentro con el mundo exterior, al igual que lo agradecen los artistas y profesionales cuyo proceso creativo se realiza normalmente en soledad. Cada tertulia tiene así sus motivos de ser, pero todas comparten el hilo conductor de placer del aprendizaje, el debate y el respeto. Se señalaba antes que los nueve componentes de Nou Set de Tertúlia pagan aunque no asistan. Este dinero va a un fondo común que sirve para celebrar una nueva cena, esta vez sin invitado, sin tema y sin orden ni concierto en el mes de julio. Después de tantos años y de tanta fidelidad con la causa, se ha creado. dicen, una amistad especial.c

Y redibujando cada uno desde su color las formas abstractas que sólo ellos podía comprender, nació una nueva emoción que ampliaba con nuevos trazos su icono, convertido ahora en una piel muerta que muda en un nuevo principio.

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