Está en la página 1de 20

La formación en

gestión cultural en
Iberoamérica:
reflexiones y situación
Alfons Martinell Sempere
Experiencias, proyectos, redes... Fotografía: Xoan García

muy diferentes y con gran arraigo. Por Los encuentros de IBERFORMAT


otro lado la reflexión sobre los perfiles evidencian la necesidad de avanzar en
1 Introducción profesionales y niveles académicos de la un proceso de autoformación de forma-
Las reflexiones, opiniones y propues- gestión cultural nos ha evidenciado la dores que refuerce el sector y como un
tas de este documento reflejan algunas gran diversidad de realidades y situacio- factor del incremento del capital huma-
de las aportaciones realizadas en el pro- nes, así como el gran valor de formacio- no para la gestión cultural en el espacio
ceso de creación e implementación de nes de promotores y agentes culturales iberoamericano, el cual viene en ascen-
la Red IBERFORMAT de Centros y que, desde diferentes instancias sociales, so, pero con desarrollos desiguales.
Unidades de Formación en Gestión han realizado una labor fundamental Existe la necesidad de fomentar la
Cultural de Iberoamérica. para el mantenimiento y desarrollo de formación en gestión cultural en cada
Recopilan aspectos tratados en diferen- formas culturales. uno de los países de acuerdo con las
tes encuentros: II Campus de Coopera- Estas reuniones han fomentado la necesidades locales, sus antecedentes y
ción Cultural Euroamericano realizado reflexión sobre las estructuras y meto- realidades, pero sin perder de vista el
en Cartagena de Indias (Colombia dologías de la formación en gestión sentido de la cooperación internacional
2001), Reunión de Centros y Unidades cultural para desarrollar un mayor y el intercambio de experiencias.
de Formación en Gestión Cultural cele- intercambio y crear condiciones para La circulación de reflexiones, manuales
brada en Antigua (Guatemala) en el año programas de cooperación nacional e y saberes en el campo de la gestión cultu-
2002, I Seminario de Formación de For- internacional en la formación. Final- ral es aún incipiente. Por ello, se requiere
madores en el campo de la gestión cultu- mente IBERFORMAT quiere aportar compendiar y sistematizar mejor las
ral (México 2003) y el II Seminario de en este documento sus interrogantes y experiencias acumuladas, por cuanto la
Formación de Formadores en el campo preocupaciones con la intención de gestión cultural, en el momento actual,
de la gestión cultural (Chile 2003), todos fomentar una investigación aplicada tiene a su favor insumos importantes que
ellos convocados por la Red de Centros y en este campo, capaz de poner a dis- se encuentran desordenados y desestruc-
Unidades de Formación en Gestión Cul- posición de los centros más informa- turados por la forma que se ha desarrolla-
tural IBERFORMAT con el apoyo de la ción y contenidos para mejorar su do este sector.
Organización de Estados Iberoamerica- acción a nivel de proximidad y a nivel Los antecedentes, para algunos países
nos (OEI), la Fundación Interarts, internacional. de la zona, surgen de los procesos de
UNESCO y otras instituciones. intervención cultural con una mirada
Este documento de síntesis, presenta desde la promoción y participación de
una visión sobre el estado de la cuestión los procesos de las culturas populares y
del tema de la formación en gestión cul- la necesidad de atender el sector cultu-
tural en el espacio iberoamericano. De la ral contemporáneo de forma cualificada
misma forma se presentan contribucio-
2 Estado de la cuestión de la y competitiva. Las prácticas en estas
nes y datos recopilados por la red IBER-
formación de gestores culturales formaciones especializadas se inician en
FORMAT a lo largo de estos últimos
en el espacio Iberoamericano seminarios, cursos y encuentros sobre
años que constituyen un esfuerzo de visi- Las diferentes iniciativas de encuen- gestión cultural, y avanzan actualmente
bilidad de esta acción formativa tan tros de formadores en el campo de la hacia la consolidación de ofertas a nivel
importante en el campo del desarrollo gestión cultural coinciden con una profesional, con la promoción de diplo-
cultural y la implementación de políticas expansión de las ofertas formativas de mados y el diseño de cursos de postgra-
culturales diversas y democráticas. acuerdo con diferentes realidades y sen- dos y estudios de pregrado o licenciatu-
Nuestro esfuerzo se ha orientado a dis- sibilidades. Se constata la evidencia de ra en desarrollo.
poner de información sobre la situación una cierta dispersión y lectura sobre la Un factor importante de la confor-
de la formación en gestión cultural en gestión cultural, y la necesidad de mación de las líneas de formación,
Iberoamérica con la intención de superar encontrar referentes comunes con los surge del desencuentro entre el hacer y
el aislamiento local y fomentar el inter- elementos desencadenantes para la la financiación de actividades de tipo
cambio de conocimientos y experiencias. creación de redes impulsadas por orga- artístico-cultural, que se hicieran bajo
En estos encuentros se ha abierto un nismos multilaterales u organizaciones un criterio técnico y ponen en eviden-
debate sobre la denominación de gestión supranacionales. En este marco IBER- cia la debilidad de las herramientas téc-
y otras formas de definir esta función FORMAT intenta responder a estas nicas de gestores, artistas e intervento-
profesional de acuerdo con experiencias dinámicas en el espacio iberoamericano. res culturales para propiciar desarrollos

Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes... 73


a largo plazo. Se destacan en este proce- do el factor de complejidad en el dise- y detractores dependiendo del enfoque y
so: la poca comprensión de la política ño y oferta de este tipo de programas. la realidad contextual. No obstante, los
cultural en sí misma como alternativa Otros países han consolidado un sis- avances de la formación en gestión cultu-
de desarrollo, la necesidad de califica- tema de formación en la gestión cultu- ral aún tienen dificultades para consoli-
ción del sector cultural y su aporte defi- ral apoyado en la dinámica de la red de darse entre las dinámicas locales, las ins-
nido a las transformaciones sociales que centros provinciales. En este sentido, se tituciones públicas y privadas y los
requieren los entornos. Ello evidencia la trabaja en dos niveles: la formación de programas formales e informales.
falta de visión estratégica y de diálogo En algunos países, se ha implantado
entre lo público y lo privado. un sistema totalmente informal con la
En algunos casos, los programas for- aplicación de las prácticas que convo-
mativos surgen por el interés de algunas can la intervención y la animación cul-
universidades en formar a responsables tural, ligado de forma prioritaria a la
de las áreas de extensión universitaria, participación de los creadores y a pro-
definiendo una oferta en el nivel de lo gramas para directores de casas de cul-
no-formal que acoge una demanda tura, buscando niveles iniciales de capa-
importante del sector externo y que citación en la orientación de planes y
agrupa promotores independientes. Sin programas de desarrollo y gestión
embargo, el perfil de los docentes es pública para la cultura. El proceso es
deficiente, así como su sistematización bastante joven y está comenzando a
y calificación académica. Preocupa la convocar distintas instituciones del sec-
reducción de los recursos humanos de tor, como ONGs e instituciones de
los programas de extensión universita- patrimonio y otros campos específicos.
ria, lo que lleva a la pérdida de un capi- Un factor de inquietud es la falta de
tal acumulado en este ámbito. políticas claras que permitan apropiar el
Otros países presentan todavía un valor que la diversidad en sí misma pro-
nivel muy incipiente en ofertas de for- vee al sector, y se destaca la presencia y
mación en gestión cultural, por medio apoyo en la acción local, aunque con
de talleres para promotores culturales manejos muy empíricos de la gestión
de casas de cultura y profesores de ense- cultural.
ñanza artística, debido a que la necesi- gestores para atender la dirección y Se dibuja así en Iberoamérica un
dad de este tipo de formación no se orientación cultural de instituciones, y panorama que va desde la ausencia de
considera prioritaria. Sin embargo, en segundo lugar, los gestores que tra- oferta universitaria de formación en
existe una presencia importante de ges- bajan en las bases para la intervención gestión cultural hasta la formación en
tores y acciones culturales que provie- cultural barrial y comunitaria. Estos gestión cultural como complemento
nen de las iniciativas individuales. programas se han dado con base en lo de otras carreras. En el campo de la
La necesidad de formación en ges- formal y en el nivel de diplomados pre- formación reglada en la enseñanza
tión cultural también surge de los pro- parándose así para ofrecer una licencia- superior existen diferentes situaciones
cesos de descentralización a nivel tura en gestión cultural. Existe en ellos como: universidades que sólo reciente-
regional o local. Hasta la fecha se han una política cultural cuyo eje es promo- mente se hacen cargo de la formación,
realizado algunos esfuerzos con cursos ver un proceso de formación integral pero no en forma institucional sino
iniciales en los que los centros de edu- que beneficie el desarrollo cultural. por el empuje de individuos que per-
cación superior comienzan a prestar Otras dinámicas se deben a la acción sonalmente asumen la cuestión; uni-
atención. Se tiene, entonces, la percep- de las Facultades de Artes, Ciencias versidades que desconocen o no com-
ción de que los programas de forma- Humanas y Sociales preocupadas por prenden la necesidad del pregrado o de
ción deberían dar solución a necesida- los problemas del campo cultural que flexibilidad de requisitos de ingreso,
des de sostenibilidad en doble vía, han intervenido en el sector, ofreciendo cuando un mínimo porcentaje de los
incorporando lo cultural como una programas de formación en gestión cul- funcionarios públicos está en condi-
necesidad del sistema social. Las uni- tural. Recientemente se ha abierto un ciones de acceder a un postgrado o
versidades comienzan a mostrar interés debate sobre la conveniencia de una for- universidades con estructuras rígidas
y el tema de la rentabilidad sigue sien- mación en pregrado que tiene defensores que dificultan la adecuación de los

74 Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes...


Experiencias, proyectos, redes... Fotografía: Xoan García

diseños curriculares a las nuevas nece- En algunos casos las políticas cultura-
sidades de formación. les han ejercido una acción directa de
3 La formación de gestores formación de gestores culturales asu-
En este primer abordaje podemos pre- culturales en el marco de las miendo, en sus estructuras y organiza-
sentar las siguientes conclusiones: políticas culturales ciones, programas formativos perma-
La profesionalización de la gestión nentes y consolidados. Pero en la
1. Existe una expectativa generalizada cultural se genera por diferentes varia- mayoría de estas políticas, en el espacio
ante los cambios, trascendencia y creci- bles. Una de ellas es el dinamismo del iberoamericano, únicamente identifica-
miento del sector cultural. propio sector, sus agentes y los creado- mos intervenciones de apoyo, becas o
2. Parece que el mismo sector no res como resultado del aumento y varie- subsidios intermitentes a las institucio-
manifiesta y explicita la necesidad de dad de actividades. Por otro lado, se nes que asumieron esta función forma-
consolidar los procesos de formación debe a la influencia de políticas cultura- tiva, sean universidades u otros tipos de
como elemento para asumir los cambios les de las Administraciones públicas que organizaciones.
y complejidades que sufre la gestión cul- al intervenir más en la acción cultural La coordinación, a nivel local nacio-
tural. crean un nuevo encargo social profesio- nal, de la oferta formativa en gestión
3. La acción cultural se constituye más nalizador en el sector. Pero uno de los cultural es muy poco remarcable aun-
por elementos empíricos, que por una factores que ha provocado un cambio que últimamente se ha avanzado
base académica disciplinar desde la ges- más importante en las últimas décadas, mucho en algunos países con la institu-
tión cultural, aunque a posteriori es el ha sido la confluencia del dinamismo cionalización de plataformas o sistemas
mismo sector el que reconoce e identifi- entre políticas culturales públicas, ini- de interlocución para llegar a acuerdos
ca las necesidades de profesionalización. ciativa privada y el desarrollo de las básicos sobre las necesidades de respon-
4. Se reconocen grandes aportes en el organizaciones de la sociedad civil o del der de forma coordinada a fin de forta-
acercamiento entre la práctica y lo aca- denominado tercer sector. lecer el sector.
démico en la consolidación del campo La evidencia causa-efecto entre polí- Se constata que la ruptura producida
formativo. Se constata que las universi- ticas culturales, acción de los agentes y por los gobiernos autoritarios resulta
dades no son los únicos agentes en la profesionalización en la gestión cultu- clave en la región para comprender el
revisión de las debilidades y calificación ral, no excluye la poca atención que las lugar de la cultura y su relación con los
de la oferta formativa con una mayor políticas de desarrollo cultural han movimientos sociales (cfr. Chile, Argen-
identificación de la demanda potencial y
dedicado a la formación y creación de tina, Brasil, Uruguay).
contextual.
un capital humano o recursos humanos La inexistencia de formaciones esta-
5. Se hace necesario definir la partici-
capacitados para estas nuevas necesida- bles y reconocidas ha dificultado la
pación de los organismos públicos en la
des. Con esta afirmación se pretende consolidación y reconocimiento social
responsabilidad de la orientación de la
manifestar que, salvo algunas excepcio- de las profesiones de la gestión cultural.
política. Las universidades tendrán que
comprometerse con las ofertas y la inser-
nes, las políticas culturales no han con- Este hecho es debido a diferentes facto-
ción de la gestión como campo discipli- templado entre sus principios estrate- res externos e internos que pueden
nar, con sólida base académica, anclan- gias formativas potentes, permitiendo explicar la realidad actual. En primer
do la certificación y acreditación de sus una consolidación de la formación en lugar se ha de recordar que una parte
ofertas y la definición de los distintos gestión cultural como campo propio. muy importante de la profesionaliza-
niveles en la oferta académica. Quizás ésta es una de las causas de la ción en la gestión cultural es muy
6. En la oferta cultural la procedencia dificultad de continuidad y normaliza- reciente y responde a dinámicas de los
es diversa y acoge otras disciplinas y ción de este sector social. últimos años. Por otro lado, el sector
experiencias fundadas en la sociedad Los contenidos y estrategias de imple- cultural, y más concretamente las fun-
civil y en las necesidades locales que no mentación de las políticas culturales ciones de la gestión cultural, son muy
puede obviarse en el discurso de las polí- públicas, cuando han existido de forma variadas e integran muchos perfiles con
ticas culturales para la formación en ges- explícita en muchos países, se han carac- una alta influencia del entorno y de la
tión cultural y, por último, terizado por una intervención en la for- realidad política, territorial y socioeco-
7. Existe un aumento importante de mación en gestión cultural en un enfoque nómica. Una tercera variable la pode-
la demanda de formación en gestión cul- muy general, más cerca de la organización mos observar en la propia morfología
tural por la transferencia de competen- de eventos formativos que a políticas for- de la gestión cultural, la cual identifica
cias y funciones a los gobiernos locales. mativas a mediano y largo plazo. que para gestionar se requiere más una

Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes... 75


proximidad al hecho cultural, el gusto La cuestión de la denominación se
por lo artístico y apreciar los valores de presenta como algo complejo. Aparece
la cultura, que disponer de competen- 4 La denominación de gestión la dicotomía entre “gestión cultural”,
cias y capacidades técnicas adecuadas. cultural u otras formas de definir por un lado, y “promoción cultural”,
Lo anterior nos conduce al principio de las funciones profesionales por el otro. Con ciertos matices, la “ani-
voluntad, o mejor, de buena voluntad El progresivo uso del concepto de ges- mación cultural” se asimila a la promo-
en lugar de la excelencia técnica. Otra tión cultural, para denominar estas fun- ción y algo similar sucede con la “admi-
explicación la podemos encontrar en el ciones, no está exento de debate entre nistración cultural” respecto de la
carácter pluridisciplinar de la gestión las diferentes tradiciones locales y nacio- gestión, aunque también se las concibe
cultural, que la hace difícil de inscribir nales como las interpretaciones sobre su como algo distinto. Con todo, esta
en las estructuras académicas o discipli- significado. En los encuentros de la red dicotomía gestión/promoción, coexiste
nas clásicas. Esto explica la gran varie- IBERFORMAT se ha intentado respe- con la idea de que el gestor cultural
dad de departamentos, facultades, tar y analizar las denominaciones de esta debe ser un animador cultural.
escuelas, centros, etc., que organizan función a la vez que encontrar un cierto Cabe consignar que en algunos países
estas formaciones. Estas estructuras consenso capaz de presentarnos social- la denominación “producción cultural”
únicamente han reaccionado, en algu- mente sin equívocos. funciona como un sinónimo de gestión
nos sectores académicos, ante el hecho En primer lugar hemos de mantener cultural (cfr. Chile, Brasil). En Brasil las
evidente de una realidad social, econó- una mirada abierta sobre la consolida- leyes de incentivos fiscales instalan la
mica y laboral a la que podrían dar res- ción de la gestión cultural, que responde figura del productor cultural, vinculada
puesta desde sus campos conceptuales. a procesos graduales de profesionaliza- a los aspectos ejecutivos y de marketing,
Por último, se constata cómo la emer- ción y a un encargo social producto de las aunque la noción de gestión está más
gencia de la gestión cultural, tal y como políticas culturales públicas y el creci- ligada a lo estratégico. En Chile, si bien
la entendemos en la actualidad, es el miento del sector cultural en diferentes desde el Estado se instituyó el concepto
resultado de la acción de diferentes ámbitos (privado y asociativo). Estos pro- de gestión cultural, los programas for-
actores culturales (ministerios, munici- cesos han generado nuevas necesidades mativos recurren a apelaciones diversas.
palidades, empresas, organizaciones de perfiles profesionales, consolidándose El concepto de gestión puede abarcar
civiles, etc.) con estrategias y necesida- en base a unas prácticas y unos modelos muchas lecturas y posiciones, pero su
des diferentes. de intervención cultural existentes, los utilización en algunas nuevas profesio-
A pesar de estas consideraciones, la cuales se ven ampliados por el propio nes (gestión ambiental, gestión del
formación en gestión cultural es el fruto proceso y por una evolución muy rápida urbanismo, gestión de calidad de vida,
del desarrollo de nuevas políticas cultu- de los escenarios culturales. No podemos gestión de las ONG, etc.) responde a la
rales que ya no dependen exclusiva- olvidar los diferentes ritmos de desarrollo necesidad de llevar a cabo nuevas fun-
mente de la acción de los organismos del sector cultural en cada país, región o ciones en el proceso de desarrollo de
públicos, sino de una gran sinergia de ciudad y la emergencia de necesidades nuestras sociedades. No podemos olvi-
los diferentes agentes culturales que formativas diferentes. dar que la misma gestión de la cultura
inciden en el desarrollo del sector cul- La utilización del concepto de gestor puede ser respuesta a diferentes inter-
tural. Asimismo, se señala que, en algu- cultural no pretende anular otras deno- venciones de diversos agentes sociales.
nos lugares, las acciones y prácticas cul- minaciones usadas con frecuencia en Es decir, la gestión cultural adquirirá un
turales promovidas por el municipio algunos contextos (promotor cultural, sentido político y técnico diferente si se
son fundamentales, ante la ausencia de animador cultural, dinamizador cultural, realiza desde la sociedad civil y las
iniciativa privada y la inercia de la etc.) sino fomentar una cierta convención ONG o desde el sector industrial. Una
sociedad civil. sobre unos perfiles profesionales de la y otra forma de entender la función
Surge entonces la importancia de la intervención en el sector cultural. Algu- variará por su finalidad, pero puede
transversalidad de la gestión cultural en nos pueden leer que en estas nuevas encontrar sus afinidades por medio de
dos sentidos: incluyendo no sólo el denominaciones, surgidas de nuevas pro- las técnicas y sistemas que se utilicen
“sector cultura” sino también las áreas fesiones, se pretende contraponer un dis- para llevar a cabo su propia función. En
de educación, salud, vivienda, comer- curso más comunitario a un plantea- este sentido entendemos que alrededor
cio, industria, etc. y favoreciendo el tra- miento más técnico y en este debate de la práctica de la gestión cultural exis-
bajo conjunto entre sectores del Estado, consideramos conveniente aportar algu- ten una pluralidad de posiciones, ideo-
la sociedad civil y el mercado. nas consideraciones. logías y enfoques metodológicos, y en

76 Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes...


Experiencias, proyectos, redes... Fotografía: Xoan García

esta diversidad los puntos en común, la La idea es formular una base de defi- tidisciplinares, ligada a los contextos
especificidad de la función y las diferen- nición amplia sobre el tema de la ges- sociopolíticos y a las comunidades, al
cias con otras profesiones son los espa- tión cultural, la cual pueda identificar acontecer y a la acción, pero apoyada al
cios de encuentro que nos ayudan a diferentes códigos de comprensión, mismo tiempo en la formación teórica
consolidar una profesión y construir su admitiendo su diversidad y caracteri- y discursiva del ámbito académico.
referencia conceptual. En este camino zación propia. En otro sentido, se ha La gestión cultural trata de establecer
hacia la normalidad hemos de aceptar la de resaltar la influencia de los entornos una comunicación productiva entre los
existencia de diferentes orientaciones, específicos, atendiendo las necesidades discursos sociológicos, económicos y
en respuesta a entornos y posiciones del medio de intervención territorial, antropológicos, y las instancias socio-

conceptuales diversos, como en cual- local o regional y los intereses de los políticas, con miras a lograr un mutuo
quier otro campo de la intervención distintos colectivos. enriquecimiento entre niveles teóricos,
social. Esta variedad se ha de reflejar en Si bien el Estado es responsable del socioculturales y técnicoadministrati-
el mosaico de los centros de formación diseño e implementación de las políti- vos. Es, por lo tanto, un campo de
y sus programas, que pretende integrar cas culturales públicas que necesitan las acción práctico, con debates teóricos y
y reflejar IBERFORMAT. colectividades, requiere a su vez de suje- controversias ideológicas en torno a los
Por otro lado, cuando hablamos de tos capaces de materializar y dinamizar, conceptos de cultura, identidad, región,
gestión cultural, que abarca diferentes en el ámbito local, regional y nacional, territorio, globalización, modernidad y
ámbitos de la cultura (patrimonio, las prácticas que configuran la cultura posmodernidad, lo privado y lo públi-
aartes visuales, artes escénicas, etc.), de una comunidad. Aunque tradicio- co, diversidad y cultura y un quehacer
no se pretende agotar ni todas las pro- nalmente han existido personas con que recoge todos los conflictos del
fesiones del sector cultural (que son una gran sensibilidad hacia los valores entorno donde interactúa. Pero más allá
más extensas de lo que pensamos), ni culturales, y un liderazgo natural que de los debates teóricos, la finalidad de la
ciertos campos de alta especialización, los ha impulsado a trabajar en pro del gestión cultural está centrada en pro-
ni toda la gama de profesiones y espe- desarrollo de su comunidad, los cam- mover todo tipo de prácticas culturales
cialidades de la formación artística. bios profundos de las últimas décadas de la vida cotidiana de una sociedad
En un principio, la red se orienta pusieron en evidencia la necesidad de que lleve a la concertación, al reconoci-
principalmente a los centros de for- una profesión que asuma de manera sis- miento de la diferencia, a la invención
mación de gestores culturales más temática la reflexión sobre las socieda- y recreación permanente de las identi-
generalistas o con una baja especiali- des actuales, sus modelos de desarrollo dades y al descubrimiento de razones
zación sectorial, dejando para una y las acciones necesarias para dinamizar para la convivencia social. Gana terreno
segunda etapa una incorporación y administrar las prácticas culturales. La la acción cultural de los gestores como
paulatina, si así se considera oportu- gestión cultural responde a esas deman- factor contributivo al mejoramiento
na, de capacitaciones más especializa- das, pues se trata de una práctica profe- económico y desarrollo social, en tanto
das y las formaciones artísticas. sional asentada en conocimientos mul- promueve prácticas que le otorgan hori-

Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes... 77


zonte y sentido a los fines de un desa- En este sentido, es importante acotar En materia de cultura, y más concre-
rrollo integral. que la gestión cultural tiene que ver con tamente en la gestión cultural, no existen
Aun cuando no se exprese en distin- el fomento y reconocimiento de las modelos exclusivos, sino diversas prácti-
tas terminologías, también se plantean prácticas culturales, la creación artísti- cas, tendencias y concepciones que ayu-
dentro de la denominación “gestión ca, la generación de nuevos productos, dan a la identificación y diseño de los
cultural” las orientaciones hacia lo la divulgación con la promoción de los mismos de acuerdo con sus contextos.
público con perspectivas estratégicas y significados y valores de las expresiones En este sentido, las políticas y estrategias
de desarrollo y aquellas hacia el merca- culturales y la preservación de la memo- de gestión cultural deben ser el resultado
do con perspectivas tecnocráticas. Por ria colectiva y la conservación de los del conocimiento y el reconocimiento
otra parte, esta misma denominación bienes culturales. del medio en el cual se da una cultura. El
puede estar refiriéndose a niveles orga- En la gestión cultural la acción ge-ren- gestor cultural es un mediador que
nizativos y niveles de complejidad muy cial tiene un matiz muy particular, por opera entre los diversos actores sociales
dispares. A la vez, puede que ponen en juego las dis-
estar incluyendo perspecti- tintas fases de los procesos
vas más instrumentales (la culturales. Pero para que esa
gestión cultural como una mediación sea realmente
herramienta) o más asocia- efectiva y productiva, es pre-
das a las políticas culturales. ciso que el gestor cultural
Desde el punto de vista posea una formación amplia
epistemológico resulta perti- asegurando una compren-
nente avanzar en el estudio y sión y una valoración de las
comprensión de la gestión prácticas culturales que pro-
cultural como campo de mueve y unas habilidades y
cruce interdisciplinar. conocimientos técnicos que
Como praxis requiere cons- le permitan culminar con
tituir un cuerpo teórico que éxito su tarea.
la consolide como disciplina Si la sociedad es plural, el
y acción profesional. En la sector cultural ha de ser plu-
primera acepción (como ral, es decir, no dirigido úni-
disciplina académica) es un camente ni por el Estado ni
campo complejo de refle- por el mercado y la gestión
xión y construcción teórica deberá ser también plural.
que requiere mucha más ela- Muchos aportes plan-tean y
boración de la que disponemos en la cuanto está atravesada por el sentido de reconocen a la sociedad civil como
actualidad. En la segunda, como praxis, las relaciones sociales en las que se inscri- motivadora y responsable de la cultura,
exige también unos fundamentos a par- be y por lo cultural como dimensión y a la gestión como una herramienta
tir de los cuales se construye una mane- vital. La confluencia de múltiples refle- para su validación y fortalecimiento. Es
ra de concebir la acción humana y su xiones teóricas de las ciencias sociales, importante tener en cuenta los tres pila-
significación cultural. Todo ello implica con la acción directa en las comunidades res a los que se refiere el sociólogo
una acción, por la apropiación y aplica- y sus instituciones, hacen de la gestión Gabriel Restrepo, en su documento:
ción de nociones, conceptos, metodolo- cultural un campo profesional privile- La misión de la universidad en la forma-
gías, etc., de intervención y orientación. giado para el trabajo que tiene que ver ción de un creador o gestor cultural dra-
En el sentido de práctica profesional, la con el fortalecimiento de las identidades mático, cuando plantea algunas acep-
gestión podría aparecer entonces como y una herramienta para el desarrollo ciones para comprender mejor algunos
una tecnología, sólo que su campo de social. Se trata, entonces, de un ámbito significados que aluden a tres órdenes
acción es complejo y las variables socia- profesional contemporáneo que permite complementarios: la creación o recrea-
les (o de otras índoles, como la política, a la sociedad la intervención sobre sí ción (engendrar); las comunicaciones
por ejemplo) no pueden ser reducidas misma en relación con el Estado y con (llevar) y las mediaciones sociales
con facilidad a las exigencias de la praxis los proyectos de mejoramiento de la cali- (representación; portar portarse); y la
o de la teoría. dad de vida de las comunidades. administración (llevar un asunto, en-

78 Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes...


Experiencias, proyectos, redes... Fotografía: Xoan García

cargarse, producir) planteando que gestión cultural como un hecho más de


estos tres pilares configuran la gestión lo público, creando necesariamente
cultural integral1. nuevas relaciones con el concepto de
5 Perfiles y funciones
Se requiere tener una comprensión Estado y las responsabilidades que com- profesionales de la gestión
equilibrada y real entre el ejercicio de peten a la ciudadanía en el desarrollo cultural
lo voluntario empírico y la formación cultural social.
profesional en gestión cultural, porque Para abordar la reflexión sobre la ges- El debate sobre los perfiles de la ges-
a medida que se avanza en lo segundo tión cultural, hemos de tener en cuenta tión cultural evidencia la diversidad de
se requiere la adopción de lenguajes varios factores, como la reestructuración opciones y situaciones de este ámbito, y
comunes, la identificación y unifica- real del sector, la clasificación de los nos abre un amplio campo de observa-
ción de códigos que permitan estable- campos de acción, los ámbitos de de- ción e investigación de la realidad y
cer la interlocución y el salto de lo sempeño e intervención cultural, nece- estudio de sus tendencias.
empírico a lo formativo y profesional. sariamente en diálogo y conexión con Una primera aproximación a los per-
La gestión cultural ha de reflexionar otras disciplinas en las que habrán de files de la gestión cultural ilustra la
sobre las consecuencias de la tendencia definirse relaciones complementarias, amplitud del espacio y ámbitos de este
institucionalista de las Administracio- ejes o bases y su contextualización en el sector. Su misma diversidad se refleja en
nes públicas y el consecuente debilita- medio actual. las múltiples funciones profesionales y
miento de la participación de la socie- Aproximarse a una definición sobre no profesionales, de acuerdo con la gran
dad civil. la gestión cultural, en el momento variedad de estructuras organizativas,
En el contexto latinoamericano, la actual, requiere reflexionar y establecer procedimientos, proyectos y finalidades.
participación de las comunidades en los los aspectos clave de las relaciones con Una segunda reflexión nos plantea la
distintos procesos y movimientos socia- otras disciplinas de las cuales se nutre la necesidad de situar los perfiles en las dife-
les desde la década de los sesenta, creó gestión cultural. Tanto su base teórica rencias entre funciones profesionales y
la necesidad de nuevos enfoques reflexi- (filosofía, sociología, antropología, teo- no profesionales. Es evidente que hay
vos para observar toda la transforma- rías administrativas, economía, peda- gestión cultural emergente de la partici-
ción social y sus posturas políticas, que gogía, comunicación, psicología, etc.) pación social y de la sociedad civil, que se
en el campo cultural se dieron desde como los instrumentos para la inter- ejerce por iniciativa personal o grupal
una promoción cultural acentuada en el vención, deben generar una mirada con la voluntad de actuar socialmente en
ejercicio y la intervención política. Esto estructural de la gestión. Ante todo, el campo de la cultura. La realidad de
genera una tensión por los cruces de con una mirada ética para poder iden- algunos países o zonas nos obliga a con-
culturas entre territorios y por las com- tificar y diseñar así perfiles de forma- siderar estos perfiles dentro de la gestión
plejidades internas. En este sentido el ción coherentes, y niveles profesionales cultural pero difícilmente podemos asu-
debate sobre la gestión cultural, surge o para la intervención cultural, tanto ins- mir una voluntad de definirlos por sus
se formaliza en los noventa, con el apor- titucional como comunitaria que propias características. En algunos casos
te de los movimientos urbanos y rurales atienda las necesidades de los distintos estos perfiles participativos (o no retri-
que hicieron de las expresiones cultura- entornos. buidos) se pueden considerar como
les un instrumento de lucha. Esta ten- A la vez, esos son puntos de partida situaciones pre-profesionalizadoras por
dencia ha trascendido hacia una exigen- en la formación, las trayectorias labora- su práctica y aspiración. En estos casos
cia más profesional, sin que pierda su les de los gestores culturales que inte- ciertas formaciones no formales son el
sentido la búsqueda de la responsabili- rrelacionan distintos espacios (público, punto de partida de itinerarios persona-
dad colectiva por lo público y su rela- privado, comunitario) y diversas lógi- les de tránsito de la vida asociativa a la
ción con lo privado, para hacer sólida la cas (desarrollo, mercado), muchas práctica profesional. El debate sobre
intervención de lo cultural en lo social. veces contrapuestas con su formación estos perfiles es imprescindible por la
Se requiere retomar, para una mejor inicial. Asimismo, se plantea que los importancia que adquieren como agen-
comprensión de la gestión cultural con- tiempos políticos y los tiempos de la tes de desarrollo en muchas realidades
textualizada al momento actual, primero gestión cultural no necesariamente son pero escapa de las funciones de los cen-
la participación de los grupos de creado- coincidentes, siendo que esta última tros de formación o de los promotores de
res, ONG, y hasta gestores independien- requiere tiempos más prolongados y programas de capacitación.
tes, que están generando la base para una mayor permanencia para alcanzar sus La indeterminación de los perfiles y
nueva definición o categorización de la objetivos. funciones de la gestión cultural es una

Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes... 79


debilidad de la formación en este campo, formativas precisas que se han constitui- maciones que se sitúan entre visiones más
justificada por la poca tradición y por do en la gran debilidad del sector. Sin generales con tendencias a especialidades
ciertas confusiones que siempre acompa- embargo, dichos factores están siendo muy específicas (patrimonio, artes escéni-
ñan la intervención en la cultura. Estas corregidos gradualmente para construir cas, etc.). En estas opciones juega un papel
confusiones se reflejan en lo que hemos ofertas más elaboradas y precisas. Este muy importante la institucionalidad de la
podido observar en ofertas de formación hecho es una tendencia general del sector. formación y su ubicación en un sistema
con perfiles indefinidos, entendidos De acuerdo con las consideraciones formal o no formal de la acreditación.
como programas de formación de gesto- anteriores, se recomienda un avance La evolución del propio ámbito de
res culturales sin más precisiones sobre cualitativo del sector en la línea de acción de la gestión cultural, y más
sus contenidos, sin concretar opciones u reforzar los estudios de las necesidades concretamente, la evidencia de su rea-
orientaciones claras y con cargas lectivas formativas a partir de dos variables, por lidad, obliga al diseño de perfiles de
muy diferentes. Muchas veces se han una lado las condiciones de cada con- acuerdo con las funciones que pueda
denominado como perfiles generalistas texto determinado que presenta un desempeñar el gestor cultural. Desde
pero responden a la voluntad inicial de conjunto de elementos y necesidades funciones más directivas a funciones
intervenir en este campo por la necesidad específicos y, por otro, la búsqueda de más operativas como se puede observar
sin una reflexión sobre las necesidades ciertas correspondencias con caracterís- en las aportaciones de estos estudios.
profesionales del sector. Estas situaciones ticas más generales del sector que per- Estos problemas de definición recla-
han conducido a ofertas de formación sin mitan la comparación y la equivalencia. man un mayor rigor en el diseño curri-
estudio previo del mercado, diseño curri- Un elemento a tener en cuenta en la cular de estas formaciones que ayude a
cular específico o estudio de necesidades actualidad es el progresivo diseño de for- precisar más los objetivos de la forma-

* Directores y altos ejecutivos de los servicios de cultura de grandes


Altos directivos de las grandes Administraciones públicas.
políticas culturales * Gerentes de organismos y consorcios autónomos de cultura.
* Altos directivos de fundaciones y empresas culturales.

* Directores administrativos y económicos de servicios culturales.


Responsables de procesos admi-
* Gerentes administrativos de grandes instituciones culturales.
nistrativos, económicos y labo-
* Especialistas en comercialización y gestión de ingresos.
rales
* Responsables de recursos humanos de grandes organizaciones culturales.

* Responsables de imagen, publicaciones y campañas de difusión.


Responsables de imagen, comu- * Relaciones públicas y prensa.
nicación y marketing * Servicios de atención al público, programaciones a grupos especiales, etc.
* Venta de entradas y comercialización de productos.

* Directores de grandes instituciones; museos, teatros, centros artísticos, etc.


Responsables de grandes institu-
* Responsables de centro de producción e investigación.
ciones culturales temáticas
* Directores artísticos con responsabilidad de gestión.

* Responsables sectoriales.
Programados-Planificador de * Responsables de campañas y programaciones.
eventos culturales * Responsables de equipamientos y proyectos artísticos.
* Gerentes de organizaciones de tamaño medio.

80 Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes...


Experiencias, proyectos, redes... Fotografía: Xoan García

* Responsables culturales de pequeños y medianos municipios.


Técnicos generalistas de gestión
* Responsables de equipamientos polivalentes.
cultural
* Gestores de programas y servicios diversos.

Técnicos/animadores de progra- * Responsable técnico de acciones de una equipamiento, programa o servicio.


mas y servicios culturales * Responsable de proyectos de acción territorial.
* Responsable de dinamización de colectivos específicos.

MARCÉ, X.; MARTINELL, A., Perfil y Formación de Gestores Culturales en España, Madrid, Ministerio de Cultura, 1995.

Misiones :

– Elaboración de políticas culturales públicas.

– Administración de políticas públicas.

– Elaboración de legislación cultural.

– Control de políticas culturales.

– Producción de bienes culturales.

– Distribución de bienes culturales.

– Producción de servicios culturales.

– Animación sociocultural.

– Promoción social de la cultura.

– Provisión de financiamiento para acciones culturales y socioculturales.

– Investigación cultural.

– Consultorías y diagnóstico socio-cultural.

– Manejo del patrimonio cultural e histórico.

Estudio de perfiles profesionales del personal cultural en América Latina y el Caribe. División de Políticas Culturales UNESCO. Observatorio Cultural (Universidad de
Buenos Aires), 2003.

Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes... 81


ción y los perfiles a los que va dirigido las ofertas formativas en el campo de la La estructura institucional que asume
para mejorar la imagen de la oferta y gestión cultural. los programas de formación, se distingue
evitar ciertos desajustes. En este senti- inicialmente por el objetivo de forma-
do, la Red IBERFORMAT ha de ayu- ción. Cuando la finalidad es la capaci-
dar a mejorar la visibilidad de la forma- tación de promotores o animadores
ción y establecer sistemas de compara- culturales, los cuales normalmente se
6 Estructuras institucionales
bilidad que permitan, en el futuro, una encuentran integrados a proyectos
mayor movilidad de los estudiantes, sis- de la formación en gestión cultural comunitarios o de iniciación artística, la
temas de equivalencia y convalidación La propia morfología de la gestión cul- forma más frecuente de estructurar los
que permitan desarrollar más las trans- tural, sus antecedentes en las prácticas programas formativos es a través de talle-
ferencias del sector. comunitarias y de la sociedad civil, así res o cursos de tiempo breve y con con-
Lo más destacado en este debate es como la dificultad de identificarla con tenidos definidos en función de un obje-
destacar el subrayado en la importancia un campo disciplinar específico, ha tivo preciso. Normalmente esos talleres
de contextualizar la formación y la motivado una gran variedad de formas no se encuentran inscritos en algún sis-
práctica del gestor cultural. El contexto institucionales de las ofertas formativas. tema de acreditación, por lo que podría-
también aparece en el espacio institu- Las diferentes instancias que intervie- mos considerarlos como no formales.
cional de la formación y en la distinción nen en la formación en gestión cultural En los estudios y encuestas realizadas
entre universidades comprometidas con es tanto una muestra de su diversidad se observa una gran variedad de situa-
el desarrollo y universidades recaudado- como de un cierto desorden del sector. ciones y niveles de las estructuras insti-
ras de fondos. Asimismo, aparece en la Las causas de esta situación las podemos tucionales de la formación en gestión
formación específicamente ofrecida por encontrar en la falta de ordenación de las cultural, pero el desarrollo de los pro-
el centro o unidad, justificando el políticas culturales y educativas en este yectos de formación está evolucionando
carácter formal o no de la formación, su sector y en su propia evolución desde la hacia un nivel formal, entendido éste
adecuación a demandas municipales, práctica y el dinamismo de la propia como el otorgamiento de un diploma
locales o regionales, las posibilidades de actividad cultural. Ante esta situación, se académico o no, pero reconocido por
su pronta actualización, etc. necesita un mayor acuerdo sobre su ubi- instancias del sector público y que tiene
Otro elemento que aparece de forma cación y una ordenación específica que la finalidad de acreditar un nivel técni-
importante es la fragmentación del per- nos dirija a una cierta normalización. co o de formación profesional, de edu-
fil profesional, que desde el campo de la Esta necesidad es uno de los factores cación continua o un grado/postgrado
formación se ve como ligado a la inter- determinantes de la constitución de universitario.
disciplinaridad y desde el campo de la IBERFORMAT y de la emergencia de En algunos casos, los sistemas de for-
práctica a inserciones y trayectorias redes locales que construyan acuerdos mación de las Administraciones públi-
muy dispares. Cabe destacar que la dis- mínimos para proponer a las autoridades cas de la cultura han organizado forma-
tinción en la formación entre formal y correspondientes. ciones que tienen la característica de
no formal, frecuentemente equiparada En los análisis y debates sobre la insti- haber logrado que sus programas sean
a una práctica profesional y no profe- tucionalidad de la formación en gestión reconocidos por las autoridades educa-
sional, respectivamente, apareció cues- cultural, emergen dos elementos condi- tivas del país como diplomas de nivel
tionada por el planteamiento de llevar cionantes. técnico, lo que ha resultado atractivo a
adelante una formación no formal con Por un lado, su origen en la educación gran número de promotores y gestores
objetivos profesionales. no formal por la iniciativa de las organi- culturales que trabajan en diversos
También es interesante señalar la zaciones civiles y públicas que detectan niveles de la Administración pública.
importancia de llevar adelante una for- la necesidad ante la ausencia de interven- Para la formación superior, la estrategia
mación continua, atenta a los cambios ción normativa de los organismos públi- seguida por diferentes administracio-
en las sociedades y en el conocimiento, cos de la cultura y, por otro, la ausencia nes, que ha iniciado actividades de for-
así como a las nuevas demandas y necesi- de identificación de su importancia por mación, es la de involucrar al sector
dades en el campo de la gestión cultural. parte de las instituciones formativas a universitario para que se haga cargo de
En todo caso el debate está abierto y nivel técnico y superior, que no han con- esta función, una vez demostrada la
espera muchas aportaciones que nos templado (las que lo han hecho) incor- demanda y necesidad.
permitan en el futuro disponer de más porar esta oferta dentro de sus respuestas En otros casos, las iniciativas han sur-
elementos para diferenciar y comparar a las necesidades del sector cultural. gido de los propios ministerios o Admi-

82 Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes...


Experiencias, proyectos, redes... Fotografía: Xoan García

nistraciones locales y regionales que respuesta a las necesidades de forma- – A pesar que la tendencia es la formali-
encabezaron la iniciativa ante la falta de ción de diferente índole, con una alta zación de la formación a niveles univer-
personal capacitado y en respuesta a las influencia de su contexto más próximo. sitarios, no podemos olvidar los orígenes
propias demandas de sus políticas, deri- Las ofertas van desde aquellas que sur- profesionales de muchas formaciones.
vando paulatinamente su protagonismo gen por dinámicas internas de las orga- La existencia de formación en gestión
a las universidades públicas y privadas nizaciones culturales a propuestas con cultural, en muchos casos, es el fruto de
que, en la actualidad, otorgan forma- intención de situarse en objetivos a empeños de organizaciones profesiona-
ción de pregrado (licenciatura), diplo- nivel internacional. En este sentido les o de grupos de gestores culturales con
mados y postgrado a nivel de especiali- encontramos promotores de la for- la intención de transferir sus experiencias
zación. mación provenientes desde ong a muni- y compartir con otros sus saberes. En
La formalización de la formación en cipalidades, desde administraciones este sentido, las colaboraciones entre
gestión cultural ha llevado, poco a regionales a organismos internaciona- centros universitarios y profesionales es
poco, a la normalización de ciertos les, pasando por ministerios, univer- uno de los escenarios más deseados para
contenidos, tiempo de duración, perfi- sidades y fundaciones privadas. Un esta formación, que ha de encontrar el
les de egreso y metodologías de traba- amplio mosaico que refleja la realidad equilibrio entre una buena base teórica y
jo. Pero este proceso no ha sido sufi- de un sector y una vitalidad generadora una práctica profesional actualizada.
cientemente consciente, pues más bien de procesos muy interesantes pero – Se confirma la variabilidad de las
han sido las prácticas o las instituciones sumergidos en un cierto caos producto estructuras institucionales de la forma-
pioneras o de mayor influencia las que de la poca atención de las administra- ción en gestión cultural. Éstas aparecen
han establecido los parámetros míni- ciones culturales y del abandono de esta relacionadas tanto a la formación formal
mos. Una tarea de IBERFORMAT es función. como a la no formal. La formación for-
la de ayudar a los diversos organismos – La tendencia a una cierta formalización mal es usualmente asumida por univer-
públicos y privados a encontrar pará- de la función ha de orientarse a una sidades, aunque en distintos niveles de
metros de evaluación y homologación mayor visibilidad y reconocimiento grado (tecnicaturas, licenciaturas) y de
de los programas docentes. social de ésta, pero no puede olvidar sus postgrado (diplomados, especializacio-
La estructura de los programas de antecedentes en la participación social, nes, maestrías). Los requerimientos
formación vinculados a los sistemas que aportan mucha vitalidad y valores. dependen de los sistemas vigentes en
universitarios no puede emanciparse Quizás en un futuro vamos a encontrar cada país, no siempre equiparables. Apa-
de las exigencias y condiciones de los sistemas que logren armonizar estas fina- rece como dificultad de esta oferta aca-
sistemas de educación superior de cada lidades tan diferentes. démica la compartimentación en depar-
país. Sin embargo, ha sido puesto de – Se constata la necesidad de disponer de tamentos o facultades, lo que propicia
manifiesto el escaso número de perso- una alta sensibilidad de cada realidad un conocimiento fragmentado. Esto
nal universitario con interés y capaci- donde vamos a encontrar algunas líneas también conlleva a que el diseño curri-
dad para trabajar en los mismos. Es de actuación que respondan a las necesi- cular responda a necesidades de los
particularmente relevante la necesidad dades locales. En este sentido, se valora la departamentos más que de la formación
de que los programas de formación existencia de formaciones a nivel no for- académica. Esta última está muy condi-
cuenten con docentes con experiencia mal y a nivel universitario buscando el cionada por la escasez o ausencia de
en la gestión de proyectos culturales, equilibrio de acuerdo con las necesidades docentes interesados en la gestión cultu-
lo que supone que las instituciones de de su entorno pero definiendo muy bien ral, y con experiencia práctica en la
educación superior encuentren la sus objetivos para evitar confusiones. misma. Por lo tanto, resulta habitual la
manera de incorporar este tipo de per- – Los niveles de formación no formal y participación de profesores invitados
sonal en su estructura académica. formal se pueden complementar perfec- más ligados al ámbito cultural, a los estu-
Podemos resumir la situación de la tamente, como se ha observado en algu- dios de la cultura y a la gestión cultural.
institucionalidad de la formación en nos países, donde las actividades no regla- – Otra dificultad es que la propia insti-
gestión cultural en los siguientes aspec- das son el primer paso para formaciones tucionalidad no es lo suficientemente
tos que han de someterse a más refle- de nivel superior estableciendo un cierto ágil para adecuar las propuestas de for-
xión y debate: itinerario que ha servido para profesiona- mación a las realidades cambiantes. Por
lizar a muchos promotores culturales que contraste, también aparece como difi-
– Las iniciativas de formación en ges- se iniciaron en la participación comuni- cultad el hecho de la inestabilidad de
tión cultural han sido muy variadas y en taria. los equipos docentes, sujetos a lograr

Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes... 83


una matriculación suficiente que con- La Red ha constatado la dificultad Formación regulada y acreditada
vierta la formación en gestión cultural de realizar estudios comparados por las
en algo económicamente sostenible diferentes estructuras de los niveles
para la universidad. académicos en cada país y también, – Diplomados.
– Asimismo existe el problema de la como ha manifestado en varios aparta- – Másters no universitarios.
falta de titulación de grado en muchos dos de este documento, por las parti- – Otros.
interesados en los postgrados, lo que cularidades de una formación que se
requeriría de una mayor flexibilidad. La construye desde la práctica y que pau- No existe una convención sobre el
formación no formal es llevada adelan- latinamente va evolucionando hacia nivel en el que ha de operar la forma-
te por municipios, ministerios, ONG, niveles regulados del sistema educati- ción en gestión cultural. Si entende-
muchas veces con participación y avales vo. En este sentido, creemos impor- mos la gestión cultural como un con-
universitarios. A la vez, las mismas uni- tante realizar un mapa de las diferentes junto de funciones y profesiones
versidades desde sus áreas de extensión denominaciones, ya que observamos quizás no nos podemos quedar en un
realizan cursos no formales, los que, si que en algunos países la denominación solo nivel y se han de ofrecer formacio-
bien son discontinuos, les permiten diplomado tiene niveles y representa- nes en diferentes niveles de acuerdo
superar la rigidez en contenidos, cuerpo ciones muy variadas lo cual conlleva a con las necesidades de su entorno y la
docente y diseño curricular. una cierta confusión al difundir las demanda del mercado de trabajo. El
– En esta formación se plantea un actividades y realizar estudios compa- análisis de la realidad de la formación
mayor alcance en relación a la cobertu- rados. en gestión cultural en Iberoamérica
ra de las demandas formativas, debido presenta una gran variedad de niveles
a la ya mencionada falta de titula- Una primera clasificación nos sitúa de formación fruto de una dinámica
ciones de grado. A la vez, debido a su en el siguiente esquema: propia o una inercia, pero sin una
carácter de respuesta a necesidades de reflexión profunda sobre los perfiles y
municipios, regiones, etc. con una Formación reglada las necesidades del sector.
mayor vinculación al saber hacer, a la En este marco de reflexión, los
práctica y a la transmisión de herra- encuentros de IBERFORMAT han
– Secundaria.
mientas que a la formación teórico generado dos grandes debates, que
– Terciaria o Técnica.
conceptual. Si bien es una característi- siguen abiertos, sobre el tema. Por un
– Universitaria.
ca más general, la duración, los conte- lado, determinar si la formación en
nidos y el diseño en esta modalidad no – (Grado- pregrado - 1.er y 2.º ciclo gestión cultural ha de situarse única-
formal son muy variables y están con- universitario). mente en la formación de postgrado
dicionados por cada realidad. – 3, 4 ó 5 años. universitario o si puede presentarse
– Tanto en la formación formal como en – Post Universitaria. como un estudio de pregrado. En otro
la no formal existen modalidades presen- – Formación Continuada. sentido, existe una cierta reserva en
ciales, semipresenciales y a distancia. La – Post título. situar la formación únicamente en el
formación virtual aparece como incipien- – Postgrado. ámbito académico sin conexión con la
te y como reto de futuro. – Diplomado. práctica profesional. Es decir, la fun-
– Especialización. ción que puede tener la formación no
– Maestría. formal como generadora de nuevos
– Doctorado. procesos y herramienta de innovación
y contraste ante los lentos procesos de
7 Niveles académicos Formación no reglada/no formal los sistemas de educación superior.
No se conocen, hasta este momento,
Como se puede desprender del estado – No regulada. casos de formación reglada en enseñan-
actual de la formación en gestión cultu- – Cursos y seminarios. za de nivel secundario, terciario o técni-
ral, el tema de los niveles académicos de – Diplomados. co. Tampoco es significativa la oferta
esta capacitación tiene una gran comple- – Formaciones puntuales. formativa a nivel del grado (pregrado)
jidad por su extensión y por las diferen- – Talleres. universitario. Sólo se presentó un caso
tes culturas académicas de los países que – Jornadas. correspondiente a una tecnicatura de
comprenden este espacio geopolítico. – Congresos. tres años de duración (las licenciaturas

84 Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes...


Experiencias, proyectos, redes... Fotografía: Xoan García

usualmente duran cuatro o cinco años). las ofertas formativas actuales. Una demanda profesional, pero presentan
En la formación reglada aparece como explicación de este fenómeno se puede algunas fisuras en su estructura de for-
predominante la formación de postgra- justificar por la falta de estudios detalla- mación profesional completa.
do, particularmente en diplomados, dos sobre el tema, la urgencia de algunas Se constata la influencia de la institu-
especializaciones y maestrías. propuestas o la falta de equipos perma- ción promotora de la formación sobre
Están pendientes aún estudios para nentes en los centros que ofrecen la for- los contenidos, principalmente si
profundizar sobre la significación pre- mación. Abordar esta problemática se hablamos de una Administración pú-
cisa de las denominaciones, su nivel identifica como una de las urgencias más blica o una organización de la sociedad
dentro de la enseñanza superior, su significativas que tiene el sector. civil, o si diseña la formación una uni-
carga horaria, su reconocimien- versidad desde una facultad o
to por parte de las instituciones departamento determinado, etc.
de acreditación de títulos, de Esta influencia no se ciñe a una
manera que se permita confor- orientación determinada dentro
mar una mirada comparativa del campo sino que puede variar
medianamente confiable. enormemente todo el programa
En la formación no reglada, o pensum de una formación. Esta
por su mismo carácter, aparecen alta variabilidad de los programas
propuestas muy diversas enca- es un síntoma de la falta de
minadas a distintos niveles, acuerdos sobre mínimos en este
desde talleres y cursos abiertos a campo. En otros casos, los pro-
todo público hasta cursos espe- gramas y contenidos responden a
cíficos y cerrados para directores opciones muy diversas para abor-
de cultura de municipios, etc. dar las interpretaciones de la cul-
En algunos casos esta formación tura y su gestión, a veces con un
está certificada por la institu- exceso de aspectos disciplinares y
ción oferente, en otros aparece conceptuales que nos permiten
acreditada académicamente por identificar una formación profe-
universidades. sionalizadora. Gradualmente se
Un tema a destacar es la nece- han observado tendencias a una
sidad de una formación conti- mayor aproximación de los pro-
nua atenta a los cambios socia- gramas gracias a un aumento de
les y culturales, la actualización los intercambios de programas y
y el avance en los conocimien- a las influencias de encuentros y
tos, las nuevas experiencias y las transferencias de conocimientos
buenas prácticas detectadas en a partir de la circulación de pro-
la gestión cultural. fesores y alumnos entre los paí-
ses. En este sentido, también
existe una mayor articulación
Las ofertas actuales están muy entre contenidos y duración.
influenciadas por sus propios antece- A pesar que la mayoría de formacio-
8 Programas, contenidos, áreas dentes que se han configurado en un nes presentan un perfil amplio y gene-
temáticas y especialidades conjunto de jornadas, congresos, talle- ral de la gestión cultural, se ha iniciado
res y actividades de educación no for- un proceso en torno a una cierta espe-
Los programas y contenidos han de mal, trasladando sus contenidos y pro- cialización (aunque algunos ámbitos
responder a las definiciones de los perfi- puestas a programas sin ninguna especialmente en el campo del patrimo-
les, la estructura formativa y el nivel aca- reflexión sobre los diferentes elemen- nio ya existe desde hace años) que pre-
démico que se pretende, pero la propia tos del diseño curricular. Lo interesan- sentan niveles de formación más orien-
dinámica de la formación en gestión cul- te de este proceso se encuentra en la tados a funciones específicas (artes
tural ha provocado un proceso de inde- incorporación de aspectos muy prácticos escénicas, gestión municipal, etc.) o
finición y dispersión demasiado alto en o de temas de gran actualidad en la adecuaciones a nuevas necesidades.

Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes... 85


En este escenario el debate sobre los 1. Contenidos orientados a la forma- 6. Formación para la práctica profesio-
contenidos de los programas, se presenta ción conceptual teórica. nal.
como un esfuerzo para diseñar los sabe- 2. Contenidos orientados a la forma- El Estudio de perfiles profesionales
res necesarios para la función y establecer ción sobre el contexto o entorno. del personal cultural en América Lati-
un sistema de prioridades de acuerdo con 3. Formación en bases y técnicas de ges- na y el Caribe de la División de Políti-
las opciones que cada oferta formativa tión. cas Culturales de la UNESCO y el
quiere presentar. Una primera reflexión 4. Formación jurídico institucional. Observatorio Cultural (Universidad de
nos conduce al siguiente sistema de orde- 5. Formación sobre los diferentes ámbi- Buenos Aires) del año 2003, nos pre-
nación de los contenidos de los progra- tos del sector cultural (patrimonio, senta el siguiente esquema sobre los
mas de formación en gestión cultural: artes plásticas, turismo cultural, etc.). contenidos.

En un primer nivel de concreción se establecieron unos conocimientos básicos a tener en cuenta:

Administración pública Investigación cultural

Agentes culturales Lectura y literatura.

Artes escénicas Medio ambiente.

Artes plásticas visuales Medios de comunicación.

Artesanías Mercadeo, difusión, publicidad.

Bases legislativas de la cultura Multiculturalidad.

Bases teóricas de la cultura Museos.

Centros culturales Patrimonio.

Comunicación cultural Planeación.

Cooperación cultural internacional Políticas culturales.

Cultura y desarrollo Producción artística.

Diagnóstico territorial Promoción de emprendedores.

Economía y cultura Sectores culturales.

Elaboración de proyectos Tecnologías de la información.

Folklore Teorías de organizaciones.

Gestión económica y financiera Tercer sector.

Industrias culturales Turismo.

Institucionalidad cultural

86 Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes...


Experiencias, proyectos, redes... Fotografía: Xoan García

Dimensiones y contenidos de – Conocimientos de gestión operativa. ción, la duración de la formación, los


las necesidades de formación – Conocimientos de planificación objetivos del programa, etc. Los ante-
estratégica. riores son un conjunto de aspectos que
requeridas para la gestión cultural – Conocimientos de promoción y permitirán situar la formación y sus
1. Aportes teóricos a la reflexión socio- publicidad. contendidos de manera adecuada en
cultural: – Producción y distribución en el un contexto determinado.
– Conocimientos de antropología. sector cultural. Una cuestión central planteada es la de
– Conocimientos de sociología. – Conocimientos de estrategias comu- no hablar de “contenidos”, lo que apare-
– Conocimientos de psicología. nicacionales. ce como muy prescriptible y limitante,
– Conocimientos de comunicación – Atención al público. sino más bien de “áreas de contenidos” o
social. 6. Conocimientos de gestión de recursos de “áreas temáticas básicas”, más adecua-
– Tendencias socioculturales. humanos: das a los contextos y a los perfiles de la
– Historia de su área específica. – Conocimientos de teorías del lide- formación. Como también se planteó la
2. Instrumentos de análisis de la realidad: razgo. distinción entre “contenidos básicos” y
– Conocimientos de manejo de – Dinámica de grupo. “contenidos no básicos”, esta última
datos estadísticos. – Técnicas de negociación. expresión puede dar lugar a confusiones.
– Conocimientos de análisis merca- – Conocimientos de teorías del con- Cabe consignar que no se ha avanzado
dotécnico. flicto. mucho a nivel de la Red en la discusión
– Resolución de conflictos: métodos. sobre los contenidos básicos y no básicos,
3. Bases jurídicas y económicas del área
– Captación, dirección y trabajo con lo que constituye un debate pendiente.
sociocultural:
voluntarios. Si bien este documento presenta listas
– Sistema jurídico nacional.
muy detalladas de contenidos, resulta per-
– Legislación básica en el campo de 7. Conocimientos del área disciplinar:
tinente destacar que del listado del estu-
la gestión. – Conocimiento del sector en el cual
dio sobre perfiles en América Latina y el
– Legislación aplicada al sector socio- actúa.
Caribe el ítem dos, que trata sobre los ins-
cultural. – Procesos de producción de bienes y
trumentos de análisis de la realidad, plan-
– Bases macroeconómicas del sector. servicios.
tea la insuficiencia del manejo de datos
– Relación economía-sector socio- – Mercados.
estadísticos y del análisis mercadotécnico
cultural. – Tendencias y prospectivas.
para una comprensión adecuada de la
– Gestión económica de un proyecto.
8. Conocimientos técnicos y específicos: misma. Esto se vuelve particularmente
– Bases de contabilidad.
– Expresión oral y escrita. relevante dada la importancia concedida
– Financiación del sector.
– Conocimiento de tecnologías apli- al contexto y a su conocimiento en la for-
– Captación de recursos económicos
cadas a su área. mación y la práctica del gestor cultural.
y financieros.
– Organización de grandes manifes- Asimismo se cuestionó la identifica-
– Análisis de resultados económicos
taciones culturales. ción de la comunicación con la difusión
del sector.
– Idiomas. o la divulgación como una perspectiva
4. Conocimientos sobre políticas socio- – Informática. limitada y errónea, que impide com-
culturales: – Redes. prenderla como elemento estructural de
– Procesos de constitución y elabora- – Diseño gráfico. las sociedades contemporáneas, como
ción. – Planificación operativa. dato cultural central para pensar las
– Estrategias de intervención. – Protocolo y relaciones públicas. políticas culturales y la gestión cultural.
– Realidad actual del desarrollo socio- – Métodos de evaluación de proyectos. En este debate se presenta la importan-
cultural de su país. cia de avanzar en la reflexión sobre la
– Políticas culturales regionales e inter- Conforme a los principios de diseño ética y deontología profesional de la ges-
nacionales. curricular, estos contendidos han de tión cultural que emerge como un tema
– Estructuras supranacionales. contextualizarse de acuerdo con dife- poco tratado.
5. Planificación, programación, gestión: rentes variables: la realidad del entor- En líneas generales, más que conteni-
– Conocimientos de planificación no, el perfil de los destinatarios, el tipo dos de la formación se señalan compe-
sociocultural. y el nivel de la formación, los requisi- tencias del gestor cultural: sensibilidades
– Conocimientos de programación. tos previos para el acceso a la forma- respecto al contexto y a la creación artís-

Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes... 87


tica, conocimiento y valoración de la vida mación sin ningún tipo de profundiza- cualquier proceso de formación como
cultural, capacidad de diagnóstico, capa- ción, lo cual conduce a una visión muy la lectura, la precisión de conceptos, la
cidades para analizar, diseñar e imple- panorámica de la formación con pro- capacidad de abstracción y clasifica-
mentar políticas culturales, capacidad de blemas de estructuración de los conte- ción. Es evidente la falta de materiales
planificación o planeación, capacidad de nidos. En este sentido los formadores adecuados para estos programas adap-
formular proyectos, capacidades para han de acometer una tarea de ordena- tados a las realidades de las funciones
configurar equipos de trabajo, liderar y ción muy importante y difícil, donde de la gestión cultural.
facilitar, capacidad de manejar técnicas se han de extraer los contenidos más Existe la necesidad de fomentar otros
de gestión (marketing, relaciones públi- significativos de cada disciplina para la instrumentos propios del objetivo de la
cas, fundraising, lobbying, etc.). función sin entrar en profundidad en formación de gestores culturales. Estos
todos ellos. deben responder a dos objetivos:
Es evidente que las metodologías
1. Por un lado, colocar a los que se
han de responder a formas muy flexi-
están formando en una situación
bles y adaptadas a su contexto como
9 Metodologías y sistemas en la semejante a la de los gestores cultura-
respuesta a las necesidades del sector.
formación en gestión cultural les profesionales contribuyendo de
Del mismo modo han de ser capaces
este modo a la configuración de un
Las reflexiones, debates y estudios de incorporar la vida cultural de su
juicio profesional a partir de casos y
sobre las metodologías de la formación entorno. La incorporación del saber
experiencias concretas, y, por otro,
en gestión cultural son casi inexisten- hacer profesional obliga a buscar fór-
cubrir la necesidad de acercar los ges-
tes, o dedicados únicamente a un cier- mulas didácticas originales, que per-
tores culturales a los procesos creati-
to intercambio de las prácticas, pero se mitan este contacto con la práctica
vos, de modo que los problemas de la
observan algunos puntos a tener en profesional tan necesario en los perfi-
práctica de las artes sean comprendi-
cuenta en unas reflexiones que se pre- les orientados a la gestión más que a la
dos por ellos y adquieran la sensibili-
sentan como de gran importancia ante formación disciplinar básica.
dad necesaria para servir de mediado-
los nuevos retos. Una de las características metodoló-
res con las instituciones públicas, el
Destaca la gran importancia del perfil gicas de esta formación se centra en la
mercado y los públicos.
de acceso de los destinatarios de la for- necesidad de una formación práctica
mación en las orientaciones metodológi- in situ, esta modalidad de formación Así, las metodologías a desarrollar
cas del diseño curricular. Formar a pro- reclama un proceso de orientación consisten en aproximar o relacionar a
fesionales en activo (como dicen los personal y profesional para adaptar a los futuros gestores culturales al arte y a
franceses en cours demploi) tiene unas las características del alumno. La fun- la producción artística. Este nivel se
consecuencias muy determinantes en las ción tutorial ha de contemplar las vuelve cada vez más importante en la
metodologías. Si además se establecen prácticas profesionales y el proceso de medida en que el perfil de los interesa-
horarios nocturnos o fines de semana, las elaboración personal por medio de dos en formarse en este campo es cada
influencias y limitaciones aumentan una memoria, proyectos o tesina final. vez más joven y menos involucrado con
enormemente. Es decir, requieren una No existe unanimidad con relación el mundo de la creación. Los posibles
constante adaptación. a los sistemas de formación. En algu- instrumentos de trabajo pueden ser:
Un anhelo y necesidad de esta for- nos casos se intenta una aproximación visitas y análisis de proyectos, entrevis-
mación es la búsqueda de metodolo- a las metodologías de las escuelas de ta con públicos y creadores, análisis de
gías que encuentren un equilibrio negocios; en otros se utiliza una orien- casos y petición de decisiones, resolu-
entre la formación teórico conceptual tación más del campo de las ciencias ción realista de problemas o conflicto;
y la formación práctica a pesar de sus sociales. Pero, en todos ellos se obser- la discusión de técnicas de negociación,
dificultades intrínsecas. va una tendencia dirigida a los progra- y, sobre todo, el acercamiento a los pro-
Otras influencias en las metodolo- mas matriciales donde se relacionan cesos creativos, en los que los creadores
gías las podemos detectar en la orien- contenido, prácticas, materias y disci- tengan la posibilidad de manifestar sus
tación pluridisciplinar de estas forma- plinas buscando su interacción en el necesidades y condiciones de trabajo.
ciones que amplían considerablemente campo profesional. Una cuestión recurrente es la búsque-
el abanico de materias a impartir hasta Existe una preocupación sobre los da de una orientación multidisciplinari-
límites imposibles. Este excedente de instrumentos adecuados para la obten- dad o interdisciplinaridad, en tanto se
temas a tratar puede provocar una for- ción de conocimientos requeridos en entiende que la formación y la práctica

88 Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes...


Experiencias, proyectos, redes... Fotografía: Xoan García

de la gestión cultural se nutren de dife- y contacto regular entre los diversos han experimentado a nivel académico,
rentes cuerpos disciplinarios, sin consti- agentes que intervienen en el campo pero que se tendrán que adaptar a las
tuir una disciplina en sí misma. De de la formación para fortalecer los especificidades de nuestro sector.
todas maneras no se abordó el problema procesos locales e iberoamericanos en Entre ellos se destaca:
de la importancia relativa de estas disci- su conjunto. Se trata de incorporar a
plinas, ni de cómo seleccionar de una las instituciones y programas el com- 1. Promover la movilidad de forma-
disciplina lo que resulta apropiado para ponente de la cooperación para forta- dores y alumnos entre centros y paí-
la gestión cultural. lecer el desarrollo de formación en ses para desarrollar una dimensión
Como aporte interesante surge que los gestión cultural. internacional de intercambios y
contenidos no necesariamente deben Las primeras reuniones de la Red transferencia de prácticas y estilos de
estar situados en una asignatura, sino trazaron un posible campo de acción formación. En este sentido se pue-
que puede ser más fructífera su disposi- en la estrategia de la cooperación den proponer a las autoridades cul-
ción cruzada en un diseño curricular internacional que se puede concretar turales y académicas unas líneas de
transversal y ascendente. de la siguiente forma: la cooperación ayuda. Asimismo, se podrían incor-
La formación teórica y conceptual se cultural internacional requiere una porar en las estructuras de coopera-
plantea como importante y a la vez pro- primera etapa centrada en la identifi- ción al desarrollo entre países del
blemática por el peligro de la aridez y del cación de los actores de la formación norte y del sur.
rechazo por parte de los alumnos. En tal en este campo. En este sentido, se ha
2. La movilidad ha de incorporar la
sentido se sostuvo la importancia de que editado, en colaboración con la
dimensión del reconocimiento y
esta formación se refiera a debates rele- UNESCO, un repertorio que puede ir
convalidaciones de las formaciones
vantes en el área y a conceptos vincula- informando y actualizando los dife-
realizadas para poder establecer sis-
dos (diversidad, interculturalidad, etc.). rentes centros y unidades de forma-
temas de equiparación que no difi-
A la vez esto aparece como contrapeso ción en el espacio iberoamericano.
culten la inserción profesional.
frente a la mirada tecnocrática cifrada en Este trabajo ha de relacionarse con las
un conjunto de herramientas y técnicas otras redes especializadas en otras 3. La cooperación internacional ha
para la gestión operativa. regiones, como puede ser la europea, y de permitir mejorar y contrastar las
El balance entre la teoría y la práctica plantearse la necesidad de establecer prácticas formativas surgidas en rea-
es una preocupación común y de difícil contactos de ayuda e intercambio con lidades concretas como respuesta a
resolución por la cuestión en sí misma y otras instituciones formativas en otros sus contextos con otros planteamien-
por los planteles docentes frecuentemen- continentes para disponer de un tos más amplios. Estas dinámicas
te escindidos entre académicos y gesto- amplio nivel de información a nivel han de permitir facilitar la evolución
res. Usualmente se encara por la vía de internacional. de los planteamientos formativos,
las cuotas de presencia de unos y otros, La visibilidad de los centros de for- muchas veces con una cierta tenden-
así como por medio del análisis de casos, mación en gestión cultural puede faci- cia a la endogamia, y situar su acción
visitas a instituciones y pasantías. litar salir de un cierto aislamiento e en los escenarios de una sociedad
Finalmente se han tratado los proble- intentar sensibilizar a las instancias cada vez más globalizada.
mas derivados de la implementación de multilaterales para incorporar la nece-
programas de formación virtual. Este sidad de invertir en formación en cada 4. Las acciones de cooperación han
nuevo campo ha de ser motivo de estu- uno de nuestros países a partir de reco- de defender los procesos formativos
dio y experimentación para superar las mendaciones que puedan incorporarse locales y la gestión cultural que se ha
dificultades actuales y situarlo como un en las agendas políticas nacionales. En de realizar en cada país y ello no
nuevo campo de la acción formativa. este sentido, UNESCO, OEI, Conve- impide el diseño y desarrollo de pro-
nio Andrés Bello, MERCOSUR, etc., gramas de formación internacional
están realizando una función muy con otra dimensión abierta a las
importante para la consolidación de dinámicas de cooperación. En este
10 Cooperación internacional en un campo de formación específica a sentido no hay que olvidar la nece-
la formación en gestión cultural nivel internacional. sidad de potenciar sistemas de for-
El documento inicial de IBERFOR- La cooperación formativa interna- mación surgidos en realidades con
MAT registra los propósitos básicos de cional ha de consolidarse por medio rublos indígenas que han de encon-
la Red, entre otros: establecer relación de diferentes mecanismos que ya se trar sus propios instrumentos de

Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes... 89


gestión cultural de acuerdo con sus en el propio campo de la formación sos agentes que intervienen en la forma-
realidades. en gestión cultural. El debate sobre ción (ministerios, universidades, orga-
el tema pretende generar el inicio de nizaciones no gubernamentales, admi-
5. La creación de bancos de buenas
una comunidad investigadora a par- nistraciones locales, etc.). Con el
prácticas y experiencias significati-
tir de los docentes que intervienen objetivo de fomentar un campo de
vas de todas las procedencias puede
en los procesos formativos de la ges- investigación propio, es necesario ini-
ser una herramienta de transferencia
tión cultural. ciar una reflexión acerca de cuál es el
y ayuda a las realidades con poca
núcleo central de la acción y profesión
tradición y práctica en este campo.
En este sentido es importante hacer de la gestión cultural para precisar una
6. La formación en gestión cultural un inventario de los diferentes traba- investigación central en el campo.
se ha caracterizado por una preocu- jos de investigación sobre la formación La formación en gestión cultural no
pación excesivamente local o muy en gestión cultural, y temas afines que puede separarse de un proceso de inves-
centrada en aspectos técnicos de su se han realizado, estableciendo siste- tigación aplicada y profundización
propia eficacia, pero ha de plantear- mas de comunicación con otras redes acerca de las políticas culturales locales,
se profundamente respecto a sus que desarrollan trabajos de investiga- regionales y sectoriales que han de apor-
aportaciones a la cooperación al ción en este campo. tar sus perspectivas para incorporarlas
desarrollo y la lucha contra las desi- En esta línea de investigación es en los contenidos curriculares.
gualdades. Las aportaciones de la importante incorporar estudios sobre el Las investigaciones sobre el sector
cultura a la lucha contra la pobreza impacto de los procesos de formación cultural en todas sus dimensiones:
y la exclusión han de convertirse en en gestión cultural para reforzar el posi- económicas, sociológicas, comunicati-
un contenido imprescindible ante cionamiento social de la gestión cultu- vas, antropológicas, etc., presentan la
las realidades mundiales que nos ral y poder medir los efectos reales de la realidad de un campo de acción donde
rodean. capacitación en la evolución del sector. se inscriben los profesionales de la ges-
También es necesario fomentar una tión cultural. Por esta razón es preciso
7. La poca atención a la formación de
mayor relación entre formación e inves- establecer contactos entre las investi-
formadores preocupa por sus repercu-
tigación y recopilar información sobre gaciones propias de la formación en
siones directas sobre los programas
los trabajos realizados por los observa- gestión cultural con los centros de
formativos. Por esta razón es conve-
torios de políticas culturales y centros investigación en estudios de la cultura.
niente fomentarla a nivel nacional e
de estudios aplicados que puedan nutrir En la línea de los impactos e influen-
internacional.
los contenidos de la formación. cias entre cultura y otros sectores se
8. Se recomienda introducir el deba- Se recomiendan unos posibles cam- requiere una gran atención a lo que
te de la cooperación y la gestión cul- pos inmediatos a tener en cuenta para el podemos denominar como binomios de
tural en agendas oficiales en cada estudio sobre la situación actual de la la cultura, por ejemplo: la cultura y la
uno de los países, así mismo como formación en gestión cultural: estudios educación, la cultura y el deporte, la cul-
propiciar el diálogo con las agendas sobre los perfiles, funciones profesiona- tura y la política, la cultura y la cohesión
de grandes agentes privados. les, contenidos, metodologías, diseños social, etc. Además, debemos iniciar la
curriculares, necesidades del mercado reflexión sobre: las ciencias de la cultura
9. Se han de establecer estrategias de
de trabajo, etc., para interesar a los cen- y la gestión cultural, los impactos eco-
difusión de IBERFORMAT que
tros de investigación a incorporar entre nómicos de políticas culturales, etc.
amplíen su reconocimiento y su pre-
sus prioridades estos temas para un Se pretende una progresiva incorpora-
sentación en organismos nacionales
mayor conocimiento del sector. ción de los problemas de la gestión cul-
educativos.
En los debates de los seminarios de la tural, y la capacitación del capital huma-
10. Efectúan un estado de la cues- Red se han tratado una serie de temas no necesario para su desarrollo, en las
tión de la investigación especializa- sobre la investigación aplicada en la for- agendas, prioridades y preocupaciones
da en este campo. mación en gestión cultural: sensibilizar de los investigadores del sector cultural
Para desarrollar programas de for- a los responsables de las políticas cultu- que permita un avance cualitativo de la
mación eficientes es imprescindible rales que la formación en gestión cultu- formación en este campo. La normaliza-
una conexión entre formación e ral necesita investigación y, por tanto, ción y eficacia social de la gestión cultu-
investigación y más concretamente se debe realizar un esfuerzo desde nues- ral requiere un proceso de profundiza-
establecer sistemas de investigación tro propio campo, a partir de los diver- ción más allá de las instituciones iniciales

90 Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes...


Experiencias, proyectos, redes... Fotografía: Xoan García

y aceptar la verdadera dimensión políti- Este documento de realizó con la colaboración de los (1) Una mayor explicación al respecto se encuen-
ca y social de la gestión de la cultura ante miembros de la Red IBERFORMAT a partir de los tra en el documento: Misión de la Universidad en
una sociedad compleja y unas relaciones seminarios de formación realizados en Iberoamérica. la formación de un creador o gestor cultural dra-
Alfons Martinell es actualmente Director General de mático. Ideas para la discusión, Gabriel Restrepo,
con otros sectores que van a tener gran Relaciones Culturales y Cooperación del Ministerio escritor. Bogotá, 4 de noviembre de 2002.
importancia en el futuro. de Asuntos Exteriores y Cooperación de España

Programa
Ibermedia
E
Su objetivo es estimular l Fondo Iberoamericano de Ayuda Entre sus objetivos se encuentran la
IBERMEDIA ha sido creado en promoción, mediante la aportación de
la cooperación técnica y noviembre de 1997 sobre la base de las asistencia técnica y financiera, del desa-
decisiones adoptadas por la Cumbre rrollo de proyectos de coproducción
financiera para Iberoamericana de Jefes de Estado y de presentados por productores indepen-
fomentar el desarrollo Gobierno celebrada en Margarita, dientes iberoamericanos, incluido el
Venezuela, con el fin de llevar a cabo un aprovechamiento del patrimonio audio-
de la formación, programa de estímulo a la coproduc- visual, el apoyo a las empresas de pro-
coproducción, ción de películas para cine y televisión ducción y distribución iberoamericanas
en Iberoamérica; fomentar el montaje capaces de desarrollar dichos proyectos,
distribución y promoción inicial de proyectos cinematográficos y el fomento de la integración de las
la distribución y promoción de pelícu- empresas iberoamericanas del audiovi-
audiovisuales y de las en el mercado regional y auspiciar la sual en redes supranacionales, el incre-
programas formación de recursos humanos para la mento de la distribución y promoción
industria audiovisual. de películas iberoamericanas y el fomen-
cinematográficos El Programa IBERMEDIA forma to de la formación y el intercambio de
parte de la política audiovisual de la los profesionales de la industria audiovi-
Conferencia de Autoridades Cinemato- sual iberoamericana.
gráficas de Iberoamérica (CACI). La labor del Programa IBERME-
IBERMEDIA promueve, a través de DIA centra sus ámbitos de actuación
sus acciones en sus Estados miembros sobre cuatro programas de ayudas:
y por medio de ayudas financieras, la Coproducción, Desarrollo, Distribu-
creación de un espacio audiovisual ción-Promoción y Ventas Internacio-
Programa Ibermedia: http://www.programaibermedia.com iberoamericano. nales “Delivery” y Formación.

Pensar Iberoamérica / Experiencias, proyectos, redes... 91