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ATOM Es SheMet De la independencia CECE Uc mele Mtn el CUS WR an sas\ alae vas globales joamericana estaran amenazadas icidad de los cambios. Viajar es, entre otras Cosas, en América Latina un modo de rescatar el pasado. En tuna recorrida actual se podran encontrar restos de pueblos primitivos para los que poco o nada significé el contacto con, el hombre blanco, mundos en correspondencia con lo que fue en algunas de sus caracteristicas la sociedad colonial; en otros lados se evocard al siglo xIx y finalmente, en las grandes urbes modernas, se_ ran apreciar multiples mani- festaciones que corresponde los mas recientes cambios de las sociedades industriales. iis it retin tne et Primer periodo La independencia En algunas de sus caracteristicas, este periodo supera los limites cronolégicos (1810-1825) que le hemos fijado. En cier- to modo, la independencia fue la culminacién de un proceso de avances britanicos —que se hace sentir imperiosamente desde comienzos del siglo xv— contra los imperios colo niales de Espana y Portugal. Las tentativas reformistas his panicas obraron como elemento desencadenante de ciertas royectos de cambio los intere 208 coloniales de todas las regi de nuevos estados por fragme En estos casos, las fechas deben (independencia de Cuba) y 1903 (segregacién de Panamé). de otros mas amplios. sr extendidas hasta 1898 1. Las guerras de la independencia Es dificil explicar las causas del movimiento emancipa- estudia en el reducido lapso de su duracion y el de los aos inmediatamente anteriores. Solamente puede entenderse con claridad si se le considera en relacion con un proceso mas amplio, de cambios profundos, inicio con jerar algunas de sus fereses briténicos en ul ligente, a tono con los progresos econémicos de ese p los saldos ampliamente favorables de su balanza comercial, aumentados a la vez por el comercio ilicito y el contrabando, Inglaterra se apropia buena parte de los metales preciosos extraidos en las colonias americanas de Espafia y Portugal. Esto no satisface plenamente los crecientes apetitos brité- tos reformistas peninsulares para reaccionar con- tra ese orden de cosas. 2) Los profundos cambios en la sociedad europea, carac- terizados por el ascenso rrollo de una intensa ai , comparten, por lo menos el culto a la riqueza y una clara idea de las po- sibilidades de disfrute que ella otorga: han ido acrecentando su fortuna y desean mas de lo que Ia tutela metropolitana esta dispuesta a permitir. 9