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De la Biblia a la vida

Para proclamar y vivir mejor la Palabra

P. Toribio Tapia Bahena


Diócesis de Cd. Lázaro Cárdenas
Dimensión para la Animación Bíblica
tapiato@hotmail.com

Domingo 7 de diciembre de 2008


La Buena Noticia de Jesucristo, el Hijo de Dios
Marcos 1,1-8

1. Lectura
¿Con qué nombres menciona a Jesucristo?
Vea también Mc 15,39 ¿Cuál es la proclamación del centurión romano al pie de
la cruz?
¿En dónde bautizaba Juan? ¿Qué tipo de bautismo proclamaba? En cambio ¿Con
qué bautizará Jesucristo (v. 8)?
¿Desde qué lugares acudían para ser bautizados por Juan?
¿Qué era lo que proclamaba Juan (vv. 7-8)?
Ahora, para complementar esta lectura lea también: Mc 1,14 ¿por qué se
imagina que el evangelista menciona la entrega de Juan como un momento determinante
en la vida de Jesús? 2,18 ¿que puede significar que Juan haya tenido discípulos? Según
6,17-29 ¿por qué mataron a Juan?
____________________

Juan el Bautista debió ser considerado alguien muy importante en la experiencia


de fe del pueblo de Israel. El evangelio menciona que tuvo discípulos (Mc 2,18)1 y que
éstos llamaban la atención de otros por lo que hacían2. La gente le tenía gran admiración
al grado de pensar que él era el Mesías esperado y lo consideraban un verdadero profeta
(Mc 6,14; 8,28; 11,32). El mismo Jesús le tenía un gran aprecio (11,30)3.
No obstante, también encontramos en los evangelios unas indicaciones que
reflejan que hubo algunas (o quizás muchas) personas que no entendieron
adecuadamente el papel de Juan el Bautista. Así, por ejemplo, el evangelio de Juan (1,6-
8) al mencionar a Juan el Bautista como el precursor aclara, muy atinadamente, que él
no era la luz sino su testigo; su responsabilidad había sido dar testimonio para que la
gente se acercara a Jesucristo. Es posible que por esto mismo los evangelios de Mateo y
Lucas, por un lado reconozcan la importancia de Juan pero, al mismo tiempo, la
relativicen en comparación con la de Jesús (Lc 16,16; Mt 11,11)4. Esto mismo aparece
con mucha claridad en Hechos de los Apóstoles (19,1-7) donde se nos habla de un
grupo de personas que sólo habían recibido el bautismo de Juan; les faltaba el de
Jesucristo, el del Espíritu (también Mc 1,8).

1
El evangelio de Lucas en su interés por presentar la importancia de la oración dice que los
discípulos de Jesús le pidieron que los enseñara a orar como Juan había enseñado a sus discípulos (11,1).
2
Existen testimonios de los evangelios que indican que los discípulos de Juan ayunaban (Mc
2,18); el evangelio de Lucas hasta se atreve a decir que lo hacían frecuentemente (5,33).
3
Este aprecio es reflejado en Mateo cuando Jesús afirma que entre los nacidos de mujer, es decir
entre los seres humanos, no existe alguien mayor que Juan el Bautista (11,11); además lo considera un
verdadero profeta (vv. 13-14; también Lc 16,16).
4
Cuando Lucas habla del nacimiento de Jesucristo lo va presentando a la par de Juan el Bautista
(caps. 1-2); dejando claro que Jesús es mayor que él (véase sobre todo 1,80 en comparación con 2,40.52).

1
Además, el modo de comenzar del evangelio es ya un mensaje en sí mismo:
indica que va a presentar la Buena Noticia de Jesús, el Cristo, el Hijo de Dios. Son tres
modos de reconocer a Jesucristo que se van complementando entre sí. Algunos de los
primeros cristianos tenían el riesgo de reconocer a Jesús solamente como un hombre
que hacía cosas buenas (Lc 24,19); otros, como el caso de algunos discípulos –entre
ellos Pedro- (Mc 8,31-33) se lo imaginaban a su antojo... El evangelio aclara que aquel
Jesús que habían conocido, con el que habían convivido y al que habían seguido era
verdaderamente el Mesías (el Cristo) y el Hijo de Dios. Y que no era suficiente con
conocerlo; tenían, si querían ser verdaderos discípulos, RE-conocerlo como el centurión
romano que el mismo evangelio de Marcos presenta (15,39).

2. Meditación
El evangelio de Marcos en esta ocasión nos da, entre otros contenidos, una
aclaración y un mensaje de esperanza.
Nos aclara, en primer lugar, quién era Juan el Bautista. Este gran hombre, este
buen profeta preparó la venida del Señor, sirvió de enlace con Jesucristo. Él no era el
Mesías sino su servidor; no era el Maestro sino un excelente discípulo. Ante la tentación
permanente de confundir los fines con los medios, la adhesión a Jesús con la veneración
de los intermediarios, este evangelio se vuelve todavía más importante. En Juan el
Bautista encontramos un ejemplo de facilitador para el encuentro con Jesús. El
evangelio lo presenta como quien se ubica adecuadamente en su papel y servicio ante la
presencia de Jesucristo; no asume papeles de Mesías pues esos le corresponden a Jesús.
En segundo lugar, el evangelio nos presenta un mensaje alentador: Jesucristo es
la Buena Noticia. Marcos es suficientemente cuidadoso para presentar la Buena Noticia
de Jesucristo en una dimensión completa: es Jesús, Cristo e Hijo de Dios. Si Jesús fuera
sólo hombre o únicamente Dios no sería buena noticia para la humanidad; algo faltaría.
Es la Gran Noticia, la mejor Buena Nueva para el ser humano, precisamente porque es
verdadero Dios y verdadero Hombre. En Él los seres humanos sabemos que no estamos
solos, que el Señor se ha hecho, para siempre y en toda circunstancia, nuestro
compañero. Dios no es un extraño; se ha introducido de manera amorosa en la vida de la
humanidad.
Al mismo tiempo, el evangelio deja suficientemente claro en su breve
presentación, que aquel de quien hablará enseguida era un verdadero y auténtico
hombre en el que toda persona ve con claridad que es posible vivir en plenitud la
humanidad. Él, que no fue probado en el pecado (Heb 4,15), es la auténtica garantía de
que la maldad no es una situación normal del ser humano; que sólo somos
auténticamente personas cuando hacemos el bien, cuando amamos.
Que Jesucristo sea verdadero Dios nos anima pues no estamos solos, alguien
mayor que nosotros nos acompaña y alienta; que Jesucristo sea verdadero hombre nos
llena de esperanza pues tenemos dentro de nosotros mismos –si así lo queremos- la
posibilidad de vivir a plenitud nuestra humanidad cómo él lo hizo: amando a Dios, a los
demás y a nosotros mismos5.

3. Oración
Hagamos una oración de acuerdo a lo leído y meditado.

4. Contemplación – acción

5
Esta nota inicial de Marcos indicando que presentará a Jesús, Cristo, Hijo de Dios refleja lo que
que dirá, de diversos modos, en todo su evangelio; por eso, no se casualidad que al final ponga la
proclamación de fe en aquel centurión romano (15,39).

2
Quienes trabajamos más de cerca en la tarea evangelizadora de la Iglesia ¿nos
ubicamos adecuadamente como auténticos facilitadores para el encuentro de nuestros
hermanos con Jesucristo? ¿Hemos tenido la tentación –en lo que decimos o hacemos- de
ocupar el lugar de Dios? ¿Qué podríamos hacer para que las personas que nos conozcan
se animen no sólo a integrarse a un grupo sino sobre todo amar a Dios y a nuestros
hermanos?
¿A qué nos anima y compromete que Jesucristo sea verdadero Dios?
¿A qué nos anima y compromete que Jesucristo verdadero Hombre?