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El Presente Siglo Malo

por William Bell

De acuerdo a algunos, la era presente de las escrituras es la era Cristiana. Muchos escritores expresan este
punto de vista, en gran manera porque ven el "siglo venidero" como el cielo (o la era futura milenial, en el caso
de muchos dispensacionalistas - AR). Su visión futurista de la venida de Cristo es la base para interpretar las
escrituras de esta manera.

Opinamos que hay serios problemas exegéticos con equivaler el "siglo presente" de las escrituras con la Era
Cristiana. Las dificultades de tal visión sólo son multiplicados cuando "el siglo venidero" es interpretado como
una entrada futura al cielo a un supuesto futuro retorno de Cristo.

En la carta a los Gálatas, Pablo, hablando sobre Cristo, escribe: "El cual se dió á sí mismo por nuestros
pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme á la voluntad de Dios y Padre nuestro" (Gál 1:4).
De importancia primordial es que Cristo murió por "nuestros" pecados [o sea, de los Judíos*]. Segundo, él
murió para librar a los santos de "el presente siglo". Tercero, el apóstol describe el siglo presente como "malo".

Primeramente, si el "presente siglo" es la Era Cristiana, como alegan los futuristas, entonces es la era que
trajo la muerte y resurrección de Cristo. La "era presente" encuentra su inicio en Pentecostés y corresponde a
la dispensación evangélica. Es acá donde levantamos la primera bandera roja. Si "este siglo" es la Era
Cristiana, entonces Cristo murió para librarnos del siglo que El mismo vino a establecer.

Más aún, esto significa que la era que Cristo vino a establecer (la Era Cristiana) no era más efectiva que la era
Judía en el que los hombres vivían previamente. Considere esto. Pablo escribe, "¿Luego la ley es contra las
promesas de Dios? En ninguna manera: porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera
verdaderamente por la ley (Gál 3:21). De modo que la vida no podía ser establecida durante la Era Judía, por
lo que se necesitó librar a los Judíos de ella (Romanos 7:6).

Sin embargo, ya que algunos argumentan que la vida no nos llega durante la Era Cristiana, entonces Pablo
también debió haber escrito: " ¿Luego el evangelio es contra las promesas de Dios? En ninguna manera:
porque si el evangelio dado pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por el evangelio." De acuerdo a
los futuristas, ellos vivían durante la era del evangelio. De acuerdo a Pablo, estaban aguardando, a través del
Espíritu, la esperanza de la justicia (Gál 5:5). Por tanto, el evangelio (la Era Cristiana) no ofreció ninguna
ventaja sobre la ley con respecto a lograr la esperanza de vida/justicia.

Segundo, significa que Cristo murió para liberar a la iglesia de un siglo que ni siquiera existía durante el
tiempo de su muerte. De hecho, ni siquiera la iglesia existía. Cristo tuvo que morir para traer la existencia de la
iglesia. Luego creó un siglo en el cual colocó a la iglesia, ¡para sacarlos de ese mismo siglo inmediatamente!
Alegadamente, los saca de la Era Judía durante su muerte, sólo para colocarles en una era del cual aún
necesitan ser sacados. Sin duda, esto debió ser una gran tribulación para la iglesia. ¡Todo ese jaleo y todo ese
movimiento de una era a otra debió haberlos mareado tremendamente!

Otro punto que complica este asunto es el hecho de que Cristo enseñó a través de la inspiración que su
liberación del "presente siglo" estaba "cerca" y "dentro de muy poco" (Santiago 5:7-9; Hebreos 10:37). Esto
debe ser el caso, ya que la liberación de ese siglo es completado a la venida de Cristo. Sin embargo, ya que el
punto de vista tradicional futurista alega que estos enunciados de tiempo son "elásticos" y "relativos", entonces
Cristo en realidad les estaba tomando el pelo con esos "yo vengo pronto" elásticos. Generaciones vienen y
van y aún siguen y siguen como la batería Duracell, y sin embargo aún no hay liberación de "el presente siglo
malo".

No puede haber mayor imagen de la torcedura y chabacanería de la gloriosa obra redentora-histórica de


Cristo, como lo muestran las Escrituras.

Considere el siguiente escenario. Un mecánico de autos ofrece arreglarle su parabrisas. El único problema es
que el parabrisas no está roto.

Cuando usted hace notar al mecánico este hecho, él responde destrozando su parabrisas con un martillo, y
luego dice, "¡ahora lo está!".

Esto en alguna manera corresponde con la travesía de los santos del Nuevo Pacto. Cristo murió, según los
tradicionalistas, y acabó con la ley (la era Judía) en la cruz. Por tanto, desde su punto de vista, nadie vivía en
esa era. De acuerdo a Gálatas, Cristo también murió para liberarles del "presente siglo malo", una era que él
tuvo que crear, luego colocar allí a los santos, y luego, como el mecánico, librarles de esa era. ¿No hubiera
sido más fácil que el mecánico no hubiese roto el cristal? ¿NO hubiese sido más fácil que Cristo jamás
hubiese creado una era del cual los santos inmediatamente necesitaban ser liberados?

Un tercer problema en interpretar el "presente siglo" como la Era Cristiana, es lo absurdo que vuelve la
defección de Demas. "Porque Demas me ha desamparado, amando este siglo, y se ha ido á Tesalónica;
Crescente á Galacia, Tito á Dalmacia." (2 Timoteo 4:10). ¿Qué era tan maligno del "presente siglo" (si en
verdad representa la Era Cristiana), que el amarlo puede ser considerado como apostasía? ¿Es Cristo ministro
de pecado? ¡Dios nos libre!

Si Demas abandonó a Pablo por el siglo presente (que alegadamente es la Era Cristiana), entonces ¿en qué
era se hallaba Pablo? No estaba en la era Judía, si en verdad esta terminó en la cruz. Tampoco estaba en "el
siglo venidero", ya que se argumenta que este es aún futuro.

¿Podemos acaso atribuir el siglo presente hacia el cual Demas apostató, a la era que Cristo vino a establecer?
¿Acaso este pasaje no enseña claramente que el evangelio al que Pablo se sujetó con firmeza hasta su
muerte (2 Tim 4:6-8) no pertenecía al "siglo presente" mostrado en las escrituras? ¡En qué clase de líos nos
metemos todos si amar la Era Cristiana es una apostasía!

Cuarto, si el "presente siglo" es la dispensación evangélica, entonces los apóstoles no hablaron la sabiduría
que correspondía con la era evangélica. "Empero hablamos sabiduría de Dios entre perfectos; y sabiduría, no
de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que se deshacen" (1 Corintios 2:6). Los apóstoles no sólo se
rehusaron a hablar la sabiduría de "este siglo", sino que también, aparentemente, Dios otorgó la autoridad
sobre la era evangélica a otros individuos, y no a los apóstoles.

¿Quiénes era los "príncipes" de "el presente siglo"? Pablo claramente los identifica como aquellos quienes en
ignorancia crucificaron al Señor de gloria. Compare esto con las palabras de Pedro en Hechos. "Mas ahora,
hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros príncipes." (Hechos 3:17; vea
también el verso 14). Pedro dice que los que crucificaron al Señor de gloria son sus hermanos Judíos y sus
príncipes. Son los Judíos. Los príncipes no son más que los sacerdotes, ancianos y el concilio Sanhedrín.
¿Acaso vino Cristo a liberar a los Judíos de la ley, sólo para luego crear una nueva era sujeta a los regidores -
celosos de la ley - del siglo viejo? Quizás ahora podemos empezar a comprender por qué el Judaísmo era tan
problemático dentro de la Iglesia. Dios cortó con la era Judía en la cruz sólo para coronar a los líderes Judíos
quienes crucificaron a Cristo como regidores de la era evangélica.

¿Cómo puede un individuo creer que estos líderes Judíos, quienes crucificaron a Cristo, serían los regidores
de la Era Cristiana? Aún estaban rigiendo la era durante el tiempo en que Pablo escribía, ya que él dice que
"se deshacen". Supongo que se terminarían de deshacer cuando su era ya no existiera más, pues ya no
tendrían una era sobre la cual regir. Si la era Judía terminó en la cruz, ¿por qué aún rigen sobre "el siglo
presente"?

Aparentemente, existía un tremendo conflicto, ya que Pablo y la iglesia lucharon contra estos regidores.
"Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores
del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires." (Efesios 6:12) El
"presente siglo" es caracterizado como "malo" y "oscuro". Eso definitivamente no suena como la Era que
Cristo vino a establecer. Tales son las consecuencias auto-contradictorias e innecesarias de hacer que el "siglo
presente" sea igual a la Era Cristiana.

Quinto, un traslapo de eras se torna en una pesadilla exegética para aquellos quienes interpretan el "presente
siglo" como la Era Cristiana. Jesús habló sobre la consumación de una Era, concurrentemente con la caída de
Jersualén en el año 70 d.C.. "Y sentándose él en el monte de los Olivos, se llegaron á él los discípulos aparte,
diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?" (Mateo
24:3). Esta Era estaba presente antes de la muerte de Cristo, y permaneció intacta hasta el año 70 d.C..
Finalizó junto con la venida de Cristo durante "esta generación" (la generación del primer siglo, Mateo 24:34).
Era, por tanto, un "presente siglo" durante todo el ministerio de los apóstoles. Ciertamente, ellos no se
confundieron con muchos diferentes "siglos presentes".
Sexto, los futuristas afirman que "el siglo venidero" de las escrituras es igual al cielo [ o a una futura era
milenial - AR]. Ellos comprenden que "este siglo" está en oposición y es antitético al "siglo venidero". Ellos
reconocen que el "presente siglo" perdura hasta la venida de Cristo, que trae consigo la era de la eternidad.
Ellos saben que la vida eterna es una bendición del "siglo venidero". Pero al mismo tiempo, niegan que Cristo
haya venido. También niegan que ahora tengamos vida eterna. En la publicación Gospel Advocate, Mayo
1990, Robert Taylor Jr. vigorosamente negó que la vida eterna fuera una bendición presente del reino de Dios.

Una falacia básica en esta negación es negar que las bendiciones eternas puedan ser recibidas en esta
vida. Si así fuera, entonces tampoco pudiéramos tener a Dios, a Cristo, a Su Palabra, o al Reino, ya que todos
estos son eternos. El hecho de que podamos tener vida eterna no implica la imposibilidad de la apostasía,
¡como tampoco lo implica el hecho de que tengamos al Padre eterno (Salmo 90:2), al Hijo (Isaías 9:6), al
Espíritu Santo (Hebreos 9:14), el Reino (Daniel 2:44), el pacto (Hebreos 13:20), o la Palabra (1 Pedro 1:25)!

W. Terry Varner groseramente sobre-enfatizó su caso cuando arguyó que las implicaciones del cumplimiento
de Mateo 24:46 en el año 70 d.C. enseñaran la imposibilidad de la apostasía o de salvar al perdido. ¿Por qué
no arguyen de la misma manera en referencia a un Dios, Salvador, o al pacto, siendo todos eternos? Si hay
hombres fieles a un Dios eterno, ¿perderán su salvación? Si se vuelven contra un pacto eterno,
¿permanecerán en él? Ahora, pregúntese lo mismo con respecto a la vida eterna y la respuesta será obvia.
Ambas condiciones de fidelidad y de infidelidad estan implicadas en el texto. Vea a Juan 3:36, 8:51, y 2 Juan
vs. 9.

El hecho es que Varner, Taylor, Jackson, ni ningún otro tienen base alguna para afirmar a Mateo 25 hasta que
exitosamente dividan a Mateo 24. Hasta el momento en que lo hagan, los dos capítulos forman una unidad
indivisible, con un tema armonioso, la parusía de Cristo en conexión con la caída de Jerusalén en el año
70d.C.. [...]

Otra falacia en la negación de la vida eterna es que está unida a un retorno de Cristo alegadamente futuro. La
vida eterna es usualmente equiparado con la entrada al cielo. Bien hermanos, analicémoslo desde su propio
punto de vista. El Cristo resucitado entró a su oficio como Rey y Sacerdote en su ascención (Zacarías 6:13,
Hechos 2:33-36, Hebreos 4:14). Pablo escribe, "La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que
entra hasta dentro del velo; Donde entró por nosotros como precursor Jesús, hecho Pontífice eternalmente
según el orden de Melchîsedec." (Hebreos 6:19-20)

Por tanto Jesús, en su ascención, entró al cielo, el "siglo venidero" donde hay vida eterna. Lo hizo como
nuestro precursor (prodromos), que quiere decir aquel que avanza para explorar y preparar el camino, según
Bagster, p.353. Anteriormente, Pablo había dicho que Jesús había estado trayendo "muchos hijos a la gloria"
(2:10). La entrada a la Presencia tras el velo claramente era la esperanza de los Cristianos mientras Pablo
escribía. Unos versos más abajo, en el verso 5, Pablo nos dice que los santos ya habían probado
(experimentado) los poderes del "siglo venidero", o sea, la vida eterna, la entrada a la Presencia tras el velo.
Este sabor prematuro claramente vino a través de las revelaciones y el ministerio del Espíritu (v 4).

En el capítulo 9:11-12, se dice que Cristo entró al mayor y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, que
es el Lugar Santísimo. Los hermanos están todos de acuerdo con que este es el cielo. En el capítulo 10:19, se
le exhorta a la iglesia que tengan confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús. Esta
posibilidad no podía ser siquiera considerada bajo el antiguo pacto. El intentar hacer esto incurriría en la ira de
Dios. Sólo el Sumo Sacerdote podía entrar, y sólo una vez al año (9:7).

Ahora bien, ¿cuándo entraría la iglesia al Santísimo? "Queriendo el Espíritu Santo dar a entender esto: que
el camino al Lugar Santísimo aún no había sido revelado en tanto que el primer tabernáculo permaneciera en
pie. Esto es un símbolo para el tiempo presente." (Hebreos 9:8,9). Pablo dice que la vía hacia el Santísimo no
era revelado entre tanto que el primer tabernáculo, o el tabernáculo exterior (el templo) permaneciera en pie.
Más aún, dice que el templo era un símbolo o señal del "tiempo presente". "Este tiempo" o "el tiempo
presente" en las Escrituras es lo mismo que "este siglo" o "el presente siglo".

El templo (tabernáculo externo) era un símbolo que representaba aquella era (la era Judía), significando
que mientras estuviera en pie, la vía hacia el Lugar Santísimo no sería revelada. ¿Está el templo en pie hoy
día? ¿Cuándo fue que cayó el templo? ¿Acaso no une Mateo 24 la caída del templo, la parusía de Cristo y el
fin del siglo (24:3,27)? ¿Acaso no ocurrió todo esto durante la generación del primer siglo (v. 34)?

¿Acaso no queda transparentemente claro que Hebreos está discutiendo el mismo tema que Mateo 24, la
presencia, el siglo, y la caída del templo? ¿Acaso no se estaban congregando, aguardando atentamente su
aparición, y tanto más mientras veían el día acercarse (Hebreos 9:28; 10:25)? ¿Acaso no era esto una
advertencia de juicio sobre los enemigos? "Sabemos quién es el que dijo: Mía es la venganza, yo daré el
pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará su pueblo." (10:30)

¿Acaso no sería la venida del Señor pronto, sin tardanza? "Porque aun un poquito, Y el que ha de venir
vendrá, y no tardará." (10:37) ¿Y cuál era exactamente la "promesa" que la iglesia recibiría en esa "pronta"
venida, y "dentro de poco tiempo"? ¿Acaso no se les prometió la entrada al Lugar Santísimo? ¿Era la entrada
al Lugar Santísimo una bendición del "siglo presente", o del "siglo venidero"? De nuevo, repetimos, ¿está el
templo aún en pie? Si no, ¿entonces cuándo fue que cayó?

Todos sabemos cuándo cayó, ¡en el año 70d.C.! La entrada al Lugar Santísimo es una bendición del "siglo
venidero". La entrada fue abierta junto con la caída del templo. Por tanto, las bendiciones del "siglo venidero"
fueron abiertas (recibidas) con la caída del templo, específicamente ¡LA VIDA ETERNA! Cuando los exegetas
cesen de dividir a Mateo, y empiecen a "trazar bien" la Palabra en cuanto a la escatología Bíblica, la vida
eterna será apreciada en Mateo en donde mismo se aprecia en Hebreos, en el año 70 d.C., con la caída del
templo y del sistema Judío. De hecho, es aquí donde se observa a través de todas las Escrituras.

William Bell
www.allthingsfulfilled.com

Traducido por Alexander Rodríguez el 7.12.06