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Taller de Comunicación

EEM 448 – V.G.Galvez

Desde la antigüedad, la humanidad pretendió extender la potencia de la voz


humana. La reemplazó por distintos instrumentos para prevenir peligros,
expresar sentimientos, etc. El telégrafo y el teléfono eran, hacia fines del S.
XIX, las tecnologías más avanzadas para potenciar la voz. Pero la necesidad
de cables entre ambos polos- aparato emisor/aparato receptor de señales-
dificultaba técnica y económicamente algunas conexiones, sobre todo cuando
las distancias eran muy largas o tenían obstáculos naturales (colinas, mar,
interferencias, etc)

En 1894, en Bologna, Italia, un joven de apenas 20 años, Guglielmo Marconi,


recibía a través del diario la noticia de los efectos de las ondas
electromagnéticas generadas por un oscilador eléctrico inventado por Hertz.
Utilizando éstas ondas electromagnéticas, Marconi comenzó a experimentar y
pudo transmitir vibraciones eléctricas a distancia sin necesidad de cables. La
noticia no tuvo demasiado eco en la opinión pública italiana. Marconi ofreció la
explotación al gobierno pero éste rechazó la propuesta. En 1896 Marconi viajó
a Londres para buscar patrocinio. También allí sus aparatos fueron recibidos
con recelo y oposición. Pero una de sus demostraciones fue presenciada por el
Jefe e ingeniero del Correo Inglés, William Preece, quien se entusiasmó con el
proyecto, le prestó su propio laboratorio y le otorgó una subvención del Correo
para continuar con sus experimentos.

Un año más tarde se había fundado en Inglaterra la Marconi’s Wíreless


Telegraph Co. Ltd. (Sociedad Anónima de Telegrafía sin Cables Marconi), cuyo
fin era instalar radios en los barcos faros en toda la costa británica y en cuanto
país lo solicitara. Por elección de Marconi, Italia podía hacer uso de este
servicio sin pagar patentes a Inglaterra. Casi un año más tarde, cuando esta
práctica aislada ya se había convertido en la transmisión regular de conciertos,
comenzaría la actividad comercializada a gran escala.

En nuestro país, la primera emisión de radio se produjo también en 1920, con


la transmisión de “Parsifal” (una ópera de Richard Wagner) desde el Teatro
Coliseo por LOR Radio Argentina.

Las emisiones regulares de radio se concretarían meses más tarde. Es decir


que la incorporación tecnológica del medio en nuestro país es contemporánea
a su surgimiento internacional, dado que en 1920 también aparece la primera
emisora de radio comercial en los Estados Unidos. Este hecho no se repetirá
con otras tecnologías.

Fuente: “Teoría de la Comunicación. Herramientas para descifrar la comunicación


humana” Nivel Polimodal y Escuelas Medias. Gabriela Cicalese. Editorial La Crujía y
Editorial Stella. Año 2000.