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http://www.lainsignia.org/2006/noviembre/der_004.

htm

Nigeria
(Violaciones de derechos humanos en el periodo previo a las elecciones)

En abril de 2007 se celebrarán en Nigeria elecciones a la presidencia, al parlamento y a los gobiernos


estatales. Amnistía Internacional ve con preocupación el grado de violencia e intimidación que ya rodea el
proceso electoral, y la posibilidad de que se cometan más violaciones graves de derechos humanos en el
contexto del proceso electoral en el periodo comprendido entre la fecha actual y abril de 2007.
La organización ha documentado actos de violencia política generalizados antes, durante y después de las
elecciones celebradas en Nigeria en 1999 y 2003, que incluyen varios asesinatos políticos, así como
agresiones y combates entre milicias armadas vinculadas a los candidatos. La violencia política se produjo
tanto en el ámbito nacional, como en el estatal y el local.
Amnistía Internacional ya ha recibido numerosos informes de casos de violencia política relacionados con
las elecciones del 2007, incluidos asesinatos y tentativas de asesinato de varios candidatos electorales.
Abundan en todo el país alegaciones según las cuales los líderes políticos están proporcionando armas a
grupos de civiles para fomentar la violencia política en el ámbito local y en el estatal. La amenaza de la
violencia armada está alimentada por la creciente entrada de armas en Nigeria. A Amnistía Internacional le
preocupa especialmente la violencia política que se está produciendo en el ámbito local, a la que la
organización cree que no se está prestando la debida atención.
Bajo esta violencia relacionada con las elecciones subyacen varias cuestiones graves relativas a la
gobernanza y al acceso a los recursos en el país, así como una cultura de la impunidad que hace que por lo
general no se someta a investigación, no digamos se juzgue, a destacadas personalidades políticas que
según se dice fomentan la violencia. Pese a las recientes declaraciones de algunos funcionarios de
seguridad y a las ocasionales detenciones, no se investiga ni se castiga la mayor parte de los actos de
violencia relacionados con las elecciones. La impunidad por delitos y violaciones de derechos humanos
similares cometidos durante elecciones anteriores revierte directamente en la situación actual y en la
posibilidad de que la situación de la seguridad en el país se deteriore aún más a medida que se acerque el
mes de abril del 2007.
El papel de Amnistía Internacional en las elecciones no es actuar como observador electoral, ni en Nigeria ni
en ningún otro país. La organización se limita a investigar y comentar los abusos contra los derechos
humanos que se cometen en el contexto de las elecciones y a pedir que se respeten y se protejan estos
derechos. La organización es estrictamente neutral en cualquier contienda electoral, sin favorecer a ningún
partido ni candidato. Tampoco hace comentarios sobre procedimientos ni cuestiones técnicas relacionados
con las elecciones.
Amnistía Internacional considera que la Comisión Africana puede desempeñar un papel crucial para
garantizar el respeto y la protección de los derechos humanos en Nigeria. Por este motivo, animamos a la
Comisión a que:
-Pida al gobierno de Nigeria que garantice el respeto y la protección plenos de los derechos humanos
consagrados en la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos y pida a todos los partidos
políticos que declaren públicamente que no tolerarán abusos contra los derechos humanos en el contexto
de las elecciones;
-pida a las autoridades pertinentes que investiguen todas las denuncias de abusos contra los derechos
humanos y, si hay pruebas admisibles suficientes, que enjuicien a los presuntos autores;
-pida al gobierno que respete y proteja la labor de los defensores de derechos humanos, incluidos los que
defienden los derechos humanos de las mujeres, y garantice que pueden llevar a cabo sus actividades de
promover y vigilar el respeto a los derechos humanos durante las elecciones.
Amnistía Internacional desea animar a la Comisión Africana a que efectúe una visita a Nigeria antes de las
elecciones de abril del 2007, con el fin de promover la Carta Africana de Derechos Humanos y de los
Pueblos y de animar a las autoridades correspondientes y a todos los partidos políticos a que se
comprometan públicamente con un programa claro de protección y respeto de los derechos humanos tanto
durante como después de las elecciones.
Sudán (Darfur)
Para los desplazados de Darfur la supervivencia sigue siendo difícil y peligrosa. El mismo gobierno que
financió, apoyó y participó junto con la milicia yanyawid en su expulsión de sus pueblos y tierras se niega
ahora a permitir que se realice en Darfur la transición de la actual Misión de la Unión Africana en Sudán
(AMIS) a una misión de paz de la ONU mejor equipada, a la que el Consejo de Seguridad de la ONU ha
otorgado el mandato de proteger a la población civil. El mismo gobierno cuya obligación debe ser proteger a
su pueblo está negando esa protección a su propio pueblo.
Mientras tanto, el pueblo sufre. Más de 2.000 poblaciones de Darfur han sido destruidos desde el 2003. Casi
dos millones de personas viven confinadas en campos, decenas de miles más han buscado refugio en las
ciudades, y 200.000 permanecen en los campos de refugiados del Chad. En la mayor parte de Darfur
Occidental, las tierras están ocupadas por la milicia yanyawid y los desplazados no pueden salir de los
campos para desplazados internos ni de las ciudades sin correr el riesgo de ser torturados, violados o
asesinados por la milicia. Amnistía Internacional, a la que no se le ha permitido el acceso a Sudán, ha
recogido en el Chad decenas de testimonios de personas que han huido recientemente de Darfur, en los
que hablan de matanzas y torturas a manos de la milicia yanyawid. La policía sudanesa no toma medidas
efectivas para investigar las denuncias de los abusos que comete la milicia, y en algunos casos, ha detenido
y torturado a quienes han acudido a ella para denunciarlos.
El gobierno de Sudán, tras varios acuerdos patrocinados por la Unión Africana (UA) desde el 2004, no ha
adoptado ninguna medida efectiva para desarmar a la milicia yanyawid. Lo que es peor, los miembros de
esta milicia no sólo se están incorporando ahora en organizaciones paramilitares como las Fuerzas
Populares de Defensa o el Servicio de Información de Fronteras, sino, según los informes, también en el
ejército regular. En lugar de ser desarmados, se les está rearmando. Por ejemplo, los observadores,
incluidas las víctimas de los ataques de Jebel Moon, informan de que los yanyawid que les atacaron iban
armados con armas totalmente nuevas y llevaban uniformes sudaneses totalmente nuevos. Los
observadores en el Campamento de las Fuerzas Armadas Sudanesas de Tina, en la frontera con el Chad, a
unos 80 kilómetros de Jebel Moon, también han informado de la presencia de milicianos yanyawid con
armas y uniformes nuevos dentro del campo. Se ha atacado a pueblos situados a pocos kilómetros de un
campamento de las fuerzas armadas sudanesas sin que éstas hicieran intento alguno de proteger a sus
habitantes. Al mismo tiempo, las fuerzas armadas sudanesas han cometido ataques indiscriminados y, en
algunas ocasiones, según los informes, ataques selectivos contra civiles, mediante el bombardeo de
pueblos civiles.
Las fuerzas de la AMIS que fueron tan bien recibidas cuando iniciaron su despliegue se enfrentan ahora a la
desconfianza de los desplazados de Darfur. Carecen de financiación adecuada y de equipos esenciales,
como medios de transporte y de comunicaciones, a menudo como consecuencia del incumplimiento de las
promesas de los países donantes. El gobierno sudanés limita sus movimientos, imponiendo el toque de
queda y exigiendo autorización previa para los vuelos, lo que dificulta cualquier respuesta rápida a los
ataques contra civiles y alimenta la desconfianza y la indefensión de la gente.
En marzo del 2006, el Consejo de Paz y Seguridad de la UA respaldó la transición a una fuerza de paz de la
ONU en Darfur. El 31 de agosto de 2005, el Consejo de Seguridad de la ONU había adoptado una
resolución en la que invitaba al gobierno de Sudán a que diera su consentimiento al despliegue de unas
tropas de paz de la ONU en Darfur con mandato y medios para proteger efectivamente a los civiles. Ya hay
más de 10.000 tropas de paz de la ONU en el sur del país, como parte de la UMIS. El Movimiento de
Liberación Popular de Sudán, aliado del Congreso Nacional en el gobierno de Unidad Nacional, apoya la
transición a las tropas de la ONU, así como todos los partidos de la oposición de Sudán. La única excepción
es el partido gobernante, el Congreso Nacional.
Sin un gobierno que los proteja, los desplazados de Darfur se ven abocados a pedir ayuda a las
organizaciones regionales e internacionales: la Unión Africana y las Naciones Unidas. En su 38º. periodo
ordinario de sesiones, la Comisión Africana adoptó una resolución muy importante en la que pedía al
gobierno de Sudán que cumpliera sus obligaciones contraídas en virtud de la Carta Africana de Derechos
Humanos y de los Pueblos.
Amnistía Internacional considera que la Comisión Africana debe seguir ejerciendo su autoridad e instar al
gobierno de Sudán a que garantice la protección efectiva de los civiles en Darfur y a que dé su
consentimiento al despliegue de una misión de paz de la ONU en Darfur, conforme a lo previsto en la
Resolución 1706 del Consejo de Seguridad de la ONU.

Declaración sobre los desalojos forzosos


La práctica del desalojo forzoso ha alcanzado proporciones epidémicas en África, donde se informa que
más de tres millones de africanos han sido desalojados de sus hogares desde el año 2000. Amnistía
Internacional considera que los desalojos forzosos constituyen una de las violaciones de derechos humanos
más extendidas y menos reconocidas en África.
Pese a que la práctica es una violación manifiesta de los derechos humanos según el derecho internacional,
los gobiernos de África continúan desalojando de sus hogares a cientos de miles de personas cada año.
Como consecuencia de los desalojos forzosos, estas personas quedan sin hogar, pierden sus pertenencias
sin recibir indemnización alguna y son alejadas contra su voluntad de las fuentes de agua potable,
alimentos, saneamiento, sustento o educación, vulnerando así la Carta Africana de Derechos Humanos y de
los Pueblos. Estos desalojos forzosos suelen ir acompañados de violaciones de otros derechos humanos
consagrados en la Carta, como uso de fuerza excesiva por los que llevan a cabo los desalojos, detención
arbitraria, palizas, violación sexual, tortura e incluso homicidio.
Se estima que en Nigeria dos millones de personas han sido desalojadas de sus hogares desde el año
2000. En varios casos se han arrasado asentamientos enteros, dejando en la indigencia a hombres,
mujeres, niños y niñas.
En Sudán, aproximadamente 1.800.000 personas desplazadas internamente, forzadas por el prolongado
conflicto y la marginación a abandonar sus hogares, residen hoy en la capital, Jartum, y sus alrededores.
Más de 12.000 personas fueron desalojadas del campo de Dar Assalaam en agosto de este año. La
mayoría ya habían sido desplazadas antes a causa del conflicto que vive el país y se habían asentado en
campos de la capital o en sus proximidades. Las autoridades han desalojado de estos campos a miles de
personas, reasentándolas en zonas desérticas sin acceso a agua potable, alimentos y otras necesidades
esenciales.
En el 2005, mediante una operación que fue objeto de una condena generalizada, el gobierno de Zimbabue
desalojó de su hogar, de su lugar de trabajo o de ambos sitios a la vez, a unas 700.000 personas. Y hasta la
fecha no ha tomado ninguna medida eficaz para resolver la situación en que han quedado estas personas.
En Luanda, Angola, por lo menos 10.000 familias han sido desalojadas desde el 2001, y sus hogares han
sido destruidos. Muchas de estas familias, que no han recibido ninguna indemnización y cuyas posesiones
fueron robadas por las mismas personas que llevaron a cabo los desalojos, continúan sin vivienda.
En Kenia, aproximadamente 70.000 personas que vivían en zonas forestales han sido desalojadas de sus
hogares desde el año 2005, y por lo menos 20.000 más han sido desalojadas de barrios de Nairobi o de
zonas próximas a la capital desde el 2000.
En marzo y abril de este año, más de 7.000 personas quedaron sin vivienda en Ghana cuando fueron
desalojadas por la División de Caza, Fauna y Flora del Parque Nacional de Digya. Los desalojos se
interrumpieron en abril cuando un barco que transportaba a más de 150 de estas personas volcó causando
la muerte de por lo menos 10 de ellas. La amenaza de desalojo forzoso sigue pesando sobre las que
quedaron en el Parque. También se destruyeron los hogares de unas 800 personas en Legion Village,
Accra, en mayo de este año, y unas 30.000 de la comunidad Agbogbloshie de Accra llevan amenazadas con
desalojo desde el 2002.
En Guinea Ecuatorial, más de 650 familias han sido desalojadas de sus hogares desde el 2004, año en que
el gobierno emprendió un programa de regeneración urbana en Malabo y Bata. Estas familias tenían título
de propiedad. Millares más pueden correr la misma suerte.
Pese a que la jurisprudencia de la Comisión Africana refleja la prohibición de los desalojos forzosos, la
Comisión no ha emitido un comunicado oficial ni hecho una declaración que aborde esta cuestión
específicamente. Dada la gravedad y la magnitud del fenómeno de los desalojos forzosos en África,
Amnistía Internacional alienta a la Comisión a que adopte una resolución que condene esta práctica y la
defina como una violación grave de la Carta Africana. Amnistía Internacional también desea sugerir que la
Comisión Africana desarrolle principios para prevenir los desalojos forzosos y brindar protección contra esta
práctica en África, basados en la Carta Africana, en la jurisprudencia sentada por la Comisión y en el
derecho y las normas internacionales de derechos humanos elaborados por los organismos y expertos de
las Naciones Unidas.
Amnistía Internacional recomienda especialmente que los Estados Partes en la Carta Africana se aseguren
de que todos los desalojos cumplen los siguientes principios:
se realiza una consulta genuina con las personas afectadas;
se da un aviso adecuado y razonable (no inferior a 90 días) de la fecha prevista para el desalojo a todas las
personas afectadas;
se comunica información sobre los desalojos que se proponen y, en su caso, sobre los fines para los que se
utilizarán las viviendas, en un plazo de tiempo adecuado a todas las personas afectadas;
se dispone la presencia de funcionarios del gobierno o de sus representantes durante los desalojos,
especialmente cuando éstos se aplican a grupos de personas;
se identifica debidamente a todas las personas que llevan a cabo el desalojo;
no se realiza el desalojo en tiempo particularmente inclemente o de noche, a menos que las personas
afectadas den su consentimiento;
no se deja nunca sin techo a una persona a causa de un desalojo: las personas desalojadas deben recibir
una indemnización justa y una alternativa de vivienda;
se asegura un acceso seguro y sin riesgos a alimentos, agua potable y saneamiento, así como a servicios
médicos, para las personas desalojadas;
se ofrece recurso legal a las personas afectadas para que puedan impugnar los desalojos, incluida
asistencia letrada gratuita a aquéllas que la necesiten para poder buscar reparación en los tribunales.

Declaración sobre la pena de muerte


Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos. Algunos de quienes sostienen que
se debería conservar esta pena alegan argumentos culturales y religiosos. Sin embargo, Amnistía
Internacional considera que la pena capital viola el derecho a la vida y la prohibición de la tortura y de penas
y tratos crueles, inhumanos o degradantes, derechos humanos reconocidos universalmente que también
están consagrados en la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.
Nunca se ha demostrado que la pena de muerte sea más eficaz que otras penas para disuadir de la
comisión de delitos. El uso de la pena de muerte conlleva el riesgo omnipresente de ejecutar a personas
inocentes y cada ejecución tiene un efecto insensibilizador en la sociedad que la lleva a cabo.
Por estas razones y muchas más, el mundo está rechazando el homicidio judicial a manos del Estado. En
1977 sólo habían abolido la pena de muerte 16 países. Hoy esa cifra es de 99. Treinta países más pueden
considerarse "abolicionistas en la práctica", al no haber realizado ninguna ejecución durante al menos 20
años. De los 190 países del mundo, 129 se han liberado ya de la pena de muerte.
Los Estados africanos también han dado pasos importantes hacia la abolición de la pena capital. Según los
informes, en el 2006, de los 53 Estados miembros de la Unión Africana, cuatro habían realizado
ejecuciones: Egipto, Libia, Somalia y Sudán. Lamentablemente, Botsuana se sumó a esta lista en el 2006
con la ejecución en la horca de Oteng Modisane Ping el 1 de abril.
Angola, Cabo Verde, Costa de Marfil, Guinea-Bissau, Liberia, Mauricio, Mozambique, Namibia, Santo Tomé
y Príncipe, las islas Seychelles, Senegal, Sudáfrica y Yibuti han abolido la pena de muerte por completo.
Liberia la abolió para todos los delitos en el 2005. En el 2006, las autoridades nigerianas conmutaron las
penas impuestas a 107 condenados y el fiscal general de Ghana pidió la abolición de la pena capital. Las
autoridades de Kenia y Ruanda han indicado su deseo de eliminar la pena de muerte de sus leyes. El
gobierno de Togo ha informado recientemente a Amnistía Internacional de su deseo de abolir la pena
capital.
Pero en otros países la situación sigue siendo negativa. Egipto sigue realizando ejecuciones después de
procesos judiciales injustos que no cumplen las normas internacionales, como el derecho a apelar a un
tribunal superior.
La ejecución de personas menores de 18 años de edad en el momento del juicio está estrictamente
prohibida en el derecho internacional. No obstante, en la República Democrática del Congo (RDC) y en
Sudán, la ley permite la ejecución de estas personas y en ambos países se condena a muerte a menores.
Según los informes, la última ejecución de un menor se produjo en la RDC en el 2000.
En Somalia se han realizado ejecuciones horas después de la imposición de la pena capital por un tribunal
islámico (saria), que niega el derecho del procesado a disponer de abogado y a apenar ante un tribunal
superior.
En Etiopía hay presos de conciencia condenados a muerte por cargos relacionados con sus actividades
pacíficas y legítimas.
En resumen, según la información de que dispone Amnistía Internacional, de los 53 Estados miembros de la
Unión Africana, 13 han abolido la pena de muerte, otros 17 son abolicionistas en la práctica y quedan 23
que mantienen y usan la pena capital.
En su 26º. periodo ordinario de sesiones, celebrado en noviembre de 1999 en Kigali, Ruanda, la Comisión
Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (Comisión Africana) adoptó una resolución en la que pedía
a los Estados partes de la Carta Africana que considerasen la abolición de la pena de muerte. Esta
resolución reflejo el punto de vista de la comunidad internacional, así como la tendencia a la abolición de la
pena capital. Amnistía Internacional recibe con beneplácito y respalda plenamente al Grupo de Trabajo
sobre la Pena de Muerte en África, al que considera un importante mecanismo para la abolición total de la
pena de muerte en África. La organización cree que el Grupo de Trabajo podría consolidar la labor que ya
ha realizado la Comisión Africana y le anima a seguir elaborando recomendaciones a los Estados africanos
a fin de lograr la abolición de la pena de muerte.
En esta tarea, el Grupo de Trabajo sobre la Pena de Muerte en África debería considerar la posibilidad de
condenar públicamente la pena de muerte como una violación de derechos humanos fundamentales,
incluidos los que garantiza la Carta Africana, e instar a todos los Estados partes de la Carta Africana que
aún mantienen la pena de muerte a que:
-procedan a abolir totalmente la pena de muerte y, mientras tanto, ordenen la suspensión de las
ejecuciones;
-garanticen que las personas acusadas de delitos que conllevan la pena de muerte gozan de todas las
salvaguardias y garantías de debido proceso que establecen la Carta Africana y las normas internacionales,
y tienen derecho a pedir el indulto o la conmutación de la pena;
-no impongan la pena de muerte a personas menores de 18 años en el momento en que cometieron el
delito, y excluyan de la pena de muerte a las mujeres embarazadas y a las madres con hijos de corta edad a
su cargo, así como a las personas que padecen discapacidades mentales o intelectuales;
-no impongan la pena de muerte más que para los delitos de máxima gravedad.
Amnistía Internacional anima también al Grupo de Trabajo a que pida a los Estados partes de la Carta
Africana que ya no aplican la pena de muerte pero aún la mantienen en su legislación que procedan a su
abolición e inste a todos los Estados que aún no lo han hecho a que ratifiquen el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y su Segundo Protocolo Facultativo, destinado a abolir la pena de muerte.

http://www.redescristianas.net/2008/04/25/%c2%bfy-los-derechos-humanos-de-africaodile-tobner/

¿Y los derechos humanos de África?

Odile Tobner
Rebelión

Survie France
Traducido por Caty R.
Del 24 al 28 de febrero, varias ciudades de Camerún, especialmente Douala y la capital, Yaundé,
fueron escenario de motines generalizados reprimidos de una forma brutal y sangrienta que causó,
como poco, un centenar de muertes, según la Asociación Cristiana contra la Tortura (ACAT) de
Douala. Un conocido dirigente asociativo, Jacques Tiwa, ha sido asesinado a sangre fría. En Francia
han aparecido algunos artículos en la prensa escrita sobre el asunto, pero nada en las grandes
cadenas de televisión, ninguna declaración de la clase política. Los medios de comunicación han
ignorado la manifestación de los cameruneses de la diáspora en París.
En ningún medio se trasmite una declaración de la oposición en el exilio que reclama una comisión
de investigación de la ONU. Desde el 1 de marzo hay un silencio absoluto mientras la represión bate
marcas: juicios sumarísimos, cacería de presuntos agitadores, apaleamiento de los sospechosos. Ni
una sola declaración pública dirigida al régimen camerunés.
El 14 de marzo, una manifestación de un centenar de personas reactivó los disturbios en Lhassa,
Tíbet. Las revueltas se extendieron, el 15, a la provincia de Sichuan. El gobierno tibetano en el
exilio habló de 80 muertos y estos lamentables sucesos abrieron todos los telediarios durante varios
días. Mostraron a los manifestantes tibetanos en París, entrevistaron a la oposición en el exilio.
Quince días después todavía se sigue interrogando a todos los invitados, políticos o no, de todas las
emisiones televisadas, que expresan su indignación. Daniel Cohn Bendit se despacha en France 2:
«Hay momentos en los que no se puede guardar silencio»; Bernard Kouchner, ministro de Asuntos
Exteriores declara: «La represión en el Tíbet es intolerable»; Rama Yade, secretaria de Estado de
los derechos humanos, toma de nuevo la palabra «si hay un baño de sangre en el Tíbet, no voy a
quedarme en la grada mirando una competición deportiva». Alain Juppé se escandaliza de que
únicamente se haya pedido a China más contención.
Se constata que los derechos de los pueblos oprimidos en todas partes del mundo, excepto en
África, se defienden vigorosamente en Francia. En Camerún se destrozan de forma tan discreta que
la noticia no llegó a Alain Juppé. El baño de sangre camerunés escapó a Rama Yade si no, habría
propuesto sanciones contra un régimen despótico que mata, después de haberlos cazado, a los
habitantes de los países africanos, sus hermanos. Bernard Kouchner ignora lo que pasa en Camerún,
de otro modo no podría soportarlo. En cuanto al chiflado Cohn Bendit, ¿sabe siquiera que África
existe?
Dejemos de creer en la mascarada de los discursos sobre los derechos humanos tal como se nos
bombardea desde los medios de comunicación. Sólo son discursos de propaganda política. Francia
con respecto a Camerún es peor que China en el Tíbet: una potencia imperial que apoya desde hace
medio siglo la opresión de un pueblo de pobres para atiborrarse libremente con sus recursos. En esta
situación, ¿el concepto de derechos humanos puede siquiera florecer? Al acecho de que se pueda
pedir que cese la opresión en África, los politólogos dicen: Los Africanos sólo tienen que actuar por
sí mismos. ¡Que se liberen!
Pero si surgiera en África un auténtico movimiento de emancipación o las demás potencias abriesen
una brecha en el imperialismo del colonizador, podemos estar seguros de que los medios de
comunicación y los politiqueros occidentales descubrirían de repente, con la más virtuosa
indignación, que se pisotean los derechos humanos. La sangre de las víctimas no deja de fluir al
Kivu ante la indiferencia general. Pero no hace falta sacudir los sensibles corazones de las estrellas
mediáticas y políticas.
Para alimentar la demencia de los tiranuelos locales basta con la avaricia anónima y desenfrenada
de los compradores de metales preciosos, la avidez inagotable de las nebulosas de los proveedores
de armas y tras ellos el mundo, pavimentado por miles de millones, de los paraísos fiscales y los
traficantes. Demasiado silencio mediático. Demasiada hipocresía.
Original en francés: http://survie-france.org/article.php3?id_article=1143
Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traducción se puede
reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la
fuente.

http://www.abc.es/20081010/internacional-africa/situacion-derechos-humanos-guinea-
200810101903.html

¿Cuál es la situación de los derechos humanos en la Guinea de Obiang?


“A pesar de algunos pequeños avances en los últimos años, la situación de los derechos humanos en
Guinea Ecuatorial continúa siendo preocupante para Amnistía Internacional. Esos avances han sido
sobre todo cosméticos. Para que la situación mejore realmente, es preciso que los cambios sean
profundos e institucionales. Se necesita una reforma profunda del sistema judicial, que incluya a las
fuerzas de seguridad, y una separación de poderes pare garantizar la independencia del sistema
judicial.
No se respeta la libertad de expresión ni de la prensa, ni de reunión o asociación: se dificulta la
creación de medios de comunicación que no sean afines al gobierno; no se permiten los sindicatos
ni organizaciones no gubernamentales de derechos humanos que sean realmente independientes.
Aunque el número de detenciones arbitrarias por motivos políticos se ha reducido en el curso de
este año, éstas continúan a ser practicadas. Es el caso de Brigida Ela Asongsua, detenida y
encarcelada en la comisaría central de Malabo durante cuatro meses, sin causa instruida, en
violación no sólo de la ley internacional sino también de la ley de Guinea e ignorando impunemente
una petición de “habeas corpus” emitida por su abogado. Unos 30 presos políticos y de conciencia
fueron liberados en junio pasado con motivo del aniversario del presidente Obiang. No obstante, se
les impusieron unas condiciones arbitrarias por autoridades que no tenían competencia para ello y
sin ninguna base legal.
Todavía hay presos políticos en las cárceles, muchos de los cuales parecen ser lo que AI considera
presos de conciencia, que fueron condenados en juicios irregulares e injustos en los que no se
respetaron las pautas internacionales de derechos humanos sobre la celebración de juicios. La
mayoría fueron sentenciados a largas penas de cárcel sobre la base de confesiones obtenidas bajo
tortura o malos tratos o amenazas.
En noviembre del 2006 se promulgó una ley que sanciona la tortura, un paso adelante importante
pero que necesita ser consolidado. AI ha recogido menos casos de tortura. No obstante, continúa a
ser aplicada con impunidad, resultando en muerte en algunos casos. No se han llevado a cabo
investigaciones independientes y exhaustivas sobre muertes bajo custodia policial -por ejemplo la de
Saturnino Ncogo en marzo pasado- para establecer las causas de la muerte. Las autoridades dijeron
que se había suicidado en la celda.
Las condiciones de encarcelamiento se han endurecido en el último año con la prohibición absoluta
de visitas de familiares a los presos. Esto quiere decir que todos los presos en las cárceles de Guinea
están, de hecho, incomunicados. AI tiene información de que algunos de ellos están incluso aislados
en celdas, encadenados de pies y manos. Es el caso de tres surafricanos condenados en 2004, y de
Florencio Ela y otras dos personas secuestradas en Nigeria en junio de 2005 por las fuerzas de
seguridad de Guinea.
En lo que respecta a derechos económicos, sociales y culturales, los proyectos de urbanización de
las principales ciudades han resultado ya en desalojos forzosos de cientos de familias en Malabo y
Bata.”

http://translate.google.com.pe/translate?hl=es&langpair=en
%7Ces&u=http://en.wikipedia.org/wiki/Human_rights_in_Africa&prev=/translate_s%3Fhl%3Des%26q
%3Dsituacion%2Bde%2Blos%2Bderechos%2Bhumanos%2Ben%2Bafrica%26tq%3Dsituation%2Bof
%2Bhuman%2Brights%2Bin%2Bafrica%26sl%3Des%26tl%3Den

Los derechos humanos en África 
From Wikipedia, the free encyclopedia De Wikipedia, la enciclopedia libre 
Jump to: navigation , search Saltar a navegación, búsqueda
The situation of human rights in Africa is generally reported to be poor, and it is seen as an area of
grave concern according to the UN , governmental, and non-governmental observers. La situación
de los derechos humanos en África en general es informado de que los pobres, y es visto como un
área de grave preocupación en función de las Naciones Unidas, gubernamentales y no
gubernamentales de observadores.
Democratic governments seem to be spreading, though are not yet the majority ( National
Geographic claims 13 African nations can be considered truly democratic [ citation needed ] ). Los
gobiernos democráticos parecen estar extendiéndose, aunque todavía no son la mayoría (National
Geographic reivindicaciones 13 naciones africanas pueden ser considerados verdaderamente
democrática [editar]). As well, many nations have at least nominally recognized basic human rights
for all citizens, though in practice these are not always recognized, and have created reasonably
independent judiciaries. Además, muchas naciones tienen por lo menos nominalmente reconocidos
los derechos humanos básicos para todos los ciudadanos, aunque en la práctica, estas no siempre
son reconocidos, y han creado razonablemente la independencia del poder judicial.
Extensive human rights abuses still occur in several parts of Africa, often under the oversight of the
state. Amplia violaciones de los derechos humanos siguen produciéndose en varias partes de África,
a menudo bajo la supervisión del Estado. Most of such violations occur for political reasons, often
as a 'side-effect' of civil war. La mayoría de tales violaciónes ocurrir por razones políticas, a
menudo como un "efecto colateral" de la guerra civil. Notable countries with reported major
violations include, but are not limited to, the Sudan, and Côte d'Ivoire. Notables los países con
grandes informó de violaciónes incluyen, pero no se limitan a, el Sudán y Côte d'Ivoire. Reported
violations include extrajudicial execution, mutilation, and rape. Informó de violaciónes incluyen
ejecuciones extrajudiciales, mutilaciones y violación.
The African Commission on Human and Peoples' Rights is an international body which seeks to
provide supranational monitoring and rights to citizens of Africa. La Comisión Africana de
Derechos Humanos y Derechos de los Pueblos es un organismo internacional que tiene por objeto
proporcionar supranacionales de vigilancia y los derechos a los ciudadanos de África.

http://www.rebelion.org/noticias/2007/12/61042.pdf

Las ONG y los derechos humanos en África


Leo Igwe
Fundación Sur
La proliferación de Organizaciones No Gubernamentales, ONG, es uno de los mayores
desarrollos
en la defensa, protección y promoción de derechos humanos en África. Me di cuenta cuando fui
en
representación de la Unión Internacional Humanista y Ética, IHEU, a la Sesión Ordinaria número
41
de la Comisión Africana para los Derechos Humanos y de los Pueblos, ACHPR, en Accra, Ghana.
La
Sesión de la ACHPR se celebra dos veces al año para ocuparse del estado de los Derechos
Humanos en África, especialmente de cómo los Estados miembros cumplen sus obligaciones y
compromisos bajo la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.
Normalmente, parte de la sesión se dedica a escuchar los informes y los comunicados que
hacen
los Estados, las Instituciones de Derechos Humanos, las Organizaciones Intergubernamentales
y
No Gubernamentales, que tienen relación con la protección de los Derechos Humanos y su
promoción en la región.
En la última Sesión, escuche los comunicados, declaraciones e informes presentados por los
delegados de Etiopía, Argelia, Gambia, Gabón, Sudán, Egipto, Zimbabue, etc. Sobre la situación
de
los Derechos Humanos en sus países. Los delegados de Estado, incluido los de los países con
un
historial terrible en relación con los Derechos Humanos, dedicaron gran parte de sus
presentaciones a alabar a los Gobiernos de sus países y a describir, en términos entusiastas, el
esfuerzo y el progreso que sus países están haciendo para defender los Derechos Humanos de
sus
pueblos.
Nunca hicieron la menor referencia a ningún abuso de los Derechos Humanos perpetrados por
sus
Gobiernos. Incluso las instituciones nacionales de Derechos Humanos, en sus comunicados, no
reflejaron las violaciones de los Derechos Humanos de sus propios Estados. Esto significa que si
la
ACHPR tuviera que confiar sólo en los informes y las declaraciones de los Estados miembros y
en
sus instituciones para realizar su trabajo, nunca se tendría un conocimiento completo ni una
información adecuada sobre la situación de los Derechos Humanos en la región. Y uno de los
propósitos por los que se estableció la Comisión habría fracasado.
Esto me trae a lo que considero la importancia de las ONG en la protección de los Derechos
Humanos y en su promoción en África. Las ONG son parte de la ACHPR. La comisión les ha
dado el
estatus de observadores. Las ONG se centran en las diferentes áreas de interés como los
derechos
de la mujer, los derechos de los niños, los de las personas sin hogar, los de las minorías, los de
los
homosexuales, los de los defensores de todos estos derechos, en la libertad de expresión, etc.

Algunos días antes de cada Sesión, las ONG organizan un foro para debatir y articular una
plataforma común y aprobar las resoluciones que serán presentadas en la Sesión. Además, a
las
diferentes ONG se les da la oportunidad de elaborar informes y declaraciones sobre casos de
violaciones de Derechos Humanos durante la Sesión. En el último encuentro en Accra, me di
cuenta de que las ONG, en la mayor parte de los casos, destacan y llaman la atención de la
comisión sobre las violaciones más graves de los Derechos, que cometen los Estados
miembros, y
que ignoran o sobre las que se niegan a informar ellos mismos.
Por ejemplo, el Gobierno de Gambia, en su informe, destacó el progreso que había hecho para
reforzar la protección y promoción de los Derechos Humanos, especialmente en el ámbito de la
adopción de una legislación sobre los derechos de la infancia por el conducto pacífico de las
elecciones presidenciales y parlamentarias. No dice nada sobre ningún abuso de Derechos
Humanos que pueda haber cometido. Fue una ONG, la Iniciativa de la Commonwealth para los
Derechos Humanos, la que informó a la Comisión de la muerte y la desaparición de 50
inmigrantes
africanos que tuvo lugar en Gambia en 2005. Estos inmigrantes estaban viajando por la ruta
desde
Senegal hasta Europa, cuando fueron arrestados por la policía de Gambia y soldados del
ejército y
les aporrearon y acuchillaron hasta matarles a todos, arrojando después sus cuerpos
indiscriminadamente por diferentes lugares del país. El Gobierno de Gambia ha frustrado
continuamente los intentos de investigación de los asesinatos extrajudiciales de estas
personas.
También, el delegado de Estado de Zimbabue informó en la Sesión sobre los pasos agigantados
que el Gobierno del Presidente Robert Mugabe ha hecho en el ámbito de la promoción y la
protección de los Derechos Humanos. Culpó a los Gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña
de
distorsionar y desinformar sobre el Gobierno de Mugabe, para provocar un cambio de poder en
el
país y a la crisis que se ha generado por el proceso de redistribución de la tierra. En ningún
momento reconoció ningún tipo de violación de los Derechos Humanos por parte del Gobierno.
Pero fue una ONG, El Instituto de Derechos Humanos de Suráfrica, quien llamó la atención de la
Comisión sobre el hecho de que el Gobierno de Zimbabue estaba utilizando una legislación
restrictiva para suprimir el activismo político, especialmente la libertad de expresión y los
medios
de comunicación. Otra ONG, Human Right Watch, destacó el arresto y la grave paliza de que
fueron víctimas más de 50 personas entre líderes de la oposición y activistas miembros de la
sociedad civil por parte de la policía y los militares del Gobierno de Zimbabue, causando la
muerte
a uno de los activistas y graves heridas a otros.
En el caso de Sudán, el jefe de su delegación contó a la Comisión cómo el Gobierno de Sudán
estaba trabajando para implementar el acuerdo de paz de Darfur y para mejorar la situación
humanitaria y los Derechos Humanos en la región. Pero una ONG, el Instituto de El Cairo para
Estudios de Derechos Humanos, en su comunicado pidió a la Comisión que hiciese que Sudán
termine con las graves y generalizadas violaciones de los Derechos Humanos que se están
produciendo en Darfur. Señaló que el Gobierno de Sudán sigue, como antes, incumpliendo su
compromiso a no entorpecer la llegada de la ayuda de las Agencias Humanitarias
Internacionales a
los desplazados internos, en la región de Darfur. Otras ONG expusieron ante la Comisión otros
casos de violaciones de Derechos Humanos por parte de Estados presentes en la Comisión:
Yibuti,
Eritrea, Etiopía, Kenia, Nigeria, Somalia, Uganda, etc. Estas son cuestiones, perspectivas y
preocupaciones, que, normalmente, no hubieran sido escuchadas, ni se hubiera informado
sobre
ellas, ni la Comisión se hubiera ocupado de ellas, si las ONG no hubieran estado involucradas,
si no se les hubiese dado voz en la plataforma de la ACHPR.
Las ONG aumentan y enriquecen el trabajo y la Misión de la ACHPR. Las ONG dan profundidad,
equilibrio y objetividad al conocimiento y comprensión de la situación de los Derechos
Humanos en
África. La participación de las ONG es crucial y muy importante para la defensa, el
cumplimiento y
la consagración de los Derechos Humanos en la región. A pesar de todo esto, se han
manifestado
un montón de críticas contra las ONG en África. Algunos las consideran meras herramientas, en
manos de cualquier poder imperialista, Países de Occidente y organizaciones que normalmente
socavan los gobiernos, los intereses y el desarrollo africano. Otros dicen que muchas de estas
organizaciones que se hacen llamar No Gubernamentales, son en realidad grupos No
Gubernamentales, que forman personas interesadas únicamente en enriquecerse a sí mismas.
En
cualquier caso, hay un dicho que reza, "el abuso no destruye el valor". Los abusos de aquellos
que
utilizan las ONG para algún motivo ulterior, no pueden destruir el hecho de que las ONG son
una
fuerza muy grande en la protección y la promoción de los Derechos Humanos en África, y en el
mundo en general.
En un continente donde los Gobiernos se pertrechan a sí mismos en el poder. A pesar de la
voluntad y oposición popular, en un continente donde los Gobiernos son los mayores opresores,
explotadores y violadores de los Derechos Humanos, en un continente donde los Estados
apoyan
sólo de boquilla o se muestran totalmente indiferentes a sus obligaciones y compromisos bajo
la
Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, donde una rica y poderosa minoría
oprime
a los pobres, que son la mayoría sin ningún tipo de poder ni de voz, las voces, perspectivas y
participaciones de las ONG en la promoción de los Derechos Humanos seguirá siendo de un
valor
incalculable. Las ONG son y seguirán siendo un enorme recurso en el fomento de los Derechos
Humanos, el desarrollo humano y los valores democráticos en África.

Organización no gubernamental
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Una organización no gubernamental (tanto en singular como en plural ONG) es una entidad de
carácter privado, con fines y objetivos humanitarios y sociales definidos por sus integrantes, creada
independientemente de los gobiernos locales, regionales y nacionales, así como también de los
organismos internacionales. Jurídicamente adopta diferentes estatus, tales como asociación,
fundación, corporación y cooperativa, entre otras formas. Al conjunto del sector que integran las
ONG se le denomina de diferentes formas, tales como sector voluntario, sector no lucrativo, sector
solidario, economía social, tercer sector y sector social.
Su membresía está compuesta por voluntarios. Internamente pueden tener un bajo o alto grado de
organización. El financiamiento de actividades, generalmente, proviene de diversas fuentes:
personas particulares, Estados, organismos internacionales, empresas, otras ONG, etc.

http://translate.google.com.pe/translate?hl=es&langpair=en
%7Ces&u=http://www.chr.up.ac.za/hr_docs/african/docs/achpr/achpr71.doc&prev=/translate_s
%3Fhl%3Des%26q%3Dsituacion%2Bde%2Blos%2Bderechos%2Bhumanos%2Ben%2Bafrica
%26tq%3Dsituation%2Bof%2Bhuman%2Brights%2Bin%2Bafrica%26sl%3Des%26tl%3Den

RESOLUCIÓN SOBRE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS EN


ÁFRICA
The African Commission … La Comisión Africana ...
Acknowledging that the human rights situation in many African countries is characterised by
the violation of economic, social, cultural, civil and political rights, Reconociendo que la
situación de los derechos humanos en muchos países africanos se caracteriza por la violación
de los derechos económicos, sociales, culturales, derechos civiles y políticos,
Alarmed by the possible resurgence of the illegal seizure of the reins of government in
Africa, Alarmado por la posible reaparición de la confiscación ilegal de las riendas del
gobierno en África,
Expressing concern over the persistent situation of refugees and internally displaced persons
affecting the African continent, Expresando su preocupación por la persistente situación de los
refugiados y los desplazados internos que afectan el continente africano,
Seriously concerned with the continuous restrictions imposed on the right of freedom of
expression by the arrest of journalists and the closure of newspapers in some African countries,
Seriamente preocupado con las continuas restricciones impuestas sobre el derecho de la
libertad de expresión por la detención de los periodistas y el cierre de periódicos en algunos
países africanos,
Considering that the persistent economic crisis in Africa has aggravated the human rights
situation of vulnerable groups in African societies, in particular women and children,
Considerando que la persistente crisis económica en África se ha agravado la situación de los
derechos humanos de los grupos vulnerables en las sociedades africanas, en particular las
mujeres y los niños,
Also concerned with the consequences of persistent wars in several African states, on the
civilian population, which prevent the realisation of the right to development, También
preocupa a las consecuencias de la persistencia de las guerras en varios Estados africanos,
sobre la población civil, que impiden la realización del derecho al desarrollo,
Bearing in mind its role under the African Charter on Human and Peoples’ Rights, to ensure the
protection of human and peoples’ rights: Teniendo en cuenta su función en virtud de la Carta
Africana de Derechos Humanos y Derechos de los Pueblos, a fin de garantizar la protección de
los derechos humanos y los derechos de los pueblos:
1. CONDEMNS the planning or execution of coup d’états and any attempt to seize power by
undemocratic means; 1. Condena la planificación o ejecución de golpe de estados y cualquier
intento de tomar el poder por medios democráticos;
2. CALLS UPON all African governments to ensure that elections and electoral processes are
transparent and fair; 2. Exhorta a todos los gobiernos africanos para garantizar que las
elecciones y los procesos electorales sean transparentes y justos;
3. URGES all African countries to adopt appropriate means to stop the phenomenon of refugees
and internally displaced persons affecting the continent; 3. INSTA a todos los países africanos a
adoptar los medios apropiados para detener el fenómeno de los refugiados y los desplazados
internos que afectan al continente;
1. CONDEMNS all attempts at restricting the right to freedom of expression; Condena todos
los intentos de restringir el derecho a la libertad de expresión;
2. CALLS UPON all African governments to adopt legislative and other measures to protect
vulnerable groups of society, in particular women and children, against the
consequences of the persistent economic crisis in Africa; Exhorta a todos los gobiernos
africanos a adoptar medidas legislativas y otras medidas para proteger a los grupos
vulnerables de la sociedad, en particular las mujeres y los niños, contra las
consecuencias de la persistente crisis económica en África;
3. URGES all those parties engaged in war on the African continent to abide by the
provisions of international humanitarian law, particularly with regard to the protection of
civilians and to undertake all efforts to restore peace. INSTA a todas las partes que
participan en la guerra en el continente africano a acatar las disposiciones del derecho
internacional humanitario, en particular en lo que respecta a la protección de los civiles
y llevar a cabo todos los esfuerzos para restablecer la paz.