Nate Evans enseña Braile en un colegio para niños ciegos. Un día de verano y de forma casual conoce a Steven. El hombre se mete bajo su piel, transformando su vida por completo. A partir de ese momento Nate empieza a vivir su vida realmente, dejando atrás los días monótonos y cansinos de un ciego que se creía sin valor para ser amado. Steven Baldwin es un prestigioso pintor. Sus obras expuestas en las mejores galerías del mundo quedaban ensombrecidas ante la imagen que perturba sus pensamientos a partir del momento en el que descubre a Nate dormitado recostado sobre el verde césped, su cabeza contra el tronco de un gran árbol, la brisa agitando seductoramente los rizos de su cabello sobre su rostro y su perro Max acurrucado a sus pies. A partir de ese día, Steven se obsesiona con el muchacho y cuando tiene la oportunidad de conocerlo, le es imposible apartarlo de su lado. El deseo y el amor surgen en un instante para sorpresa de ambos. Pero los hechos que provocaron la ceguera de Nate en su niñez ensombrecen la felicidad que está queriendo construir junto a Steven. ¿Podrá el amor de Steven batallar contra los fantasmas del pasado y ayudar a Nate a recuperar la visión, o los temores de Nate lograrán alejarlo y perder la única posibilidad de amar y ser amado? Un amor surgido desde el corazón, donde lo que verdaderamente importa es invisible a los ojos.

Hay un dicho que dice “ojos que no ven, corazón que no siente”. Pero yo pienso que aun sin ver, el corazón se entera y siente. Este libro está dedicado a todos los que siente con el corazón aun más allá de lo que vean sus ojos.

Esta historia contiene escenas explícitas de sexo MM.

Este es un trabajo de ficción. Los personajes, nombres, lugares y sucesos son producto de la imaginación del autor o son usados de manera ficticia; cualquier semejanza con cualquier persona real, viva o muerta, establecimiento, negocio, o eventos reales son pura coincidencia

Todos los derechos reservados. . Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.

No podía dormir bien durante la agobiado por el intenso calor y con la garganta como si estuviera bajo el intenso sol en un desierto. Todo estaba ordenado y en su sitio. un ligero desayuno y partir hacia su trabajo…«Una vida aburrida para un chico aburrido». su hermoso cachorro que lo acompañaba desde que se había ido a vivir solo. Para un ciego era importante el orden y poder encontrar todo cuando lo necesitara. despertado sudado y acalorado. Varios meses de entrenamiento intensivo habían hecho de Max un chico obediente y ordenado. Todos sus días eran iguales. También lo había convertido en una gran compañía ya que Nate estaba muy solo. una ducha. reseca Estaba cansado. Su departamento era pequeño pero acogedor. Esperaba con eso poder dormir durante la noche. Había llegado en su noche. rutinarios.Un nuevo día comenzaba para Nate. El verano había implacable y Nate no tenía aire acondicionado departamento. pensaba Nate suspirando cada vez que salía por las mañanas hacia su trabajo. su perro ladrando y saltando sobre él. Su despertador sonando 6:30 AM. no tenía el dinero suficiente para comprar un aire acondicionado. No había sido fácil educar a Max. Hacía días que dormía mal y ya había decidido usar sus ahorros para comprar un ventilador de techo para su dormitorio. lejos de la poca familia que le quedaba y sin . lamiéndolo hasta que se levantaba. El perro jugaba con su ropa y se había llegado a obsesionar con sus zapatos.

La oportunidad de tener una vida independiente y de estar alejado de su madre sobreprotectora. Era un día caluroso como el de ese día en el que despertaba. Aún tenía recuerdos borrosos de su niñez por lo que podía imaginar de alguna manera lo que tocaba o lo que otros podían decirle al describir algún paisaje o cosa. . cansado y sudoroso.amigos en esta cuidad a la que se había mudado apenas hacía un año. Nate se había convertido en profesor de braille y apenas tuvo el título en sus manos recibió un ofrecimiento de una academia para niños ciegos en una ciudad bastante alejada del pequeño pueblo donde vivía. Ni siquiera sabía si le gustaban las chicas. la fortaleza. percibir y sentir el mundo que lo rodeaba. sino la calidez de una persona. Apenas tuvo amigos. Pero Nate se sentía solo. Si para algunos los ojos reflejaban el alma de una persona. amaba enseñar y sus alumnos llenaban sus días con cariño y ternura. la comprensión. Nunca fue un chico muy comunicativo. para Nate la belleza exterior no representaba nada. Con ellas podía transmitir sus deseos y emociones. él caminaba por una calle de la mano de Erick. Si bien todos le decían que él era hermoso. para Nate lo eran sus manos. menos una novia. su hermano mayor. Cuando tenía cuatro años. definitivamente otro tipo de cualidades que le eran difíciles de encontrar en la gente. de regreso a su casa luego de finalizadas las actividades escolares. Nate no siempre fue ciego. la dulzura. ¿Qué podría ser hermoso para un ciego? Sin duda no un rostro o un cuerpo. fueron el motor para que Nate aceptara el trabajo de inmediato. No se había arrepentido.

por el calor y la lucha interna de alejar el dolor de su alma y su corazón. siendo testigo de la vida apagándose en ese cuerpito de niño. más desgarradoras. Los médicos nunca encontraron un impedimento físico para su ceguera. Cuando Erick se rehusó.Un hombre algo borracho se había cruzado en su camino y le había exigido dinero a Erick. Nate salió de su departamento llevando a Max de la correa. Pero Nate se negaba a ir a un psiquiatra. Se levantó y se puso a realizar su rutina diaria como un robot programado. algo o alguien al que quisiera ver con tantas ganas para someterse al dolor emocional de la terapia. Cuando estuvo listo. . prefería estar sumergido en la oscuridad absoluta a ver ese mundo que tanto dolor le había causado. siendo una tortura poder volver a conciliar el sueño. el delincuente le clavó un puñal en un costado. No había ningún estímulo que hiciera que quisiera salir de su ceguera. Era martes. lleno de dolor por la herida que sangraba profusamente. Agitado y sudoroso. Nate lloró tanto que en un momento al restregar sus ojos. Su hermano cayó al suelo gritando por ayuda. la luz había desaparecido de su vida para siempre. sólo pudo ver oscuridad. Despertaba desesperado y jadeando. Nate permaneció a su lado. Ese día no había amanecido diferente. comenzó un día más. Las imágenes borrosas de ese suceso atormentaban a Nate de noche y sus pesadillas cada vez parecían más reales. decían que había sido producto del trauma al ver a su hermano morir ante sus ojos.

gritando su nombre. El corazón de Nate galopaba por el miedo y el terror que no podía dejar atrás y lo sacudían una y otra vez a medida que avanzaba por la calle. Intenso sudor corría desde su cabello por su espalda. dificultado por la confusión de su cuerpo y su mente. Y las imágenes de ese fatídico día volvían a renacer. ¿podría alguna vez encontrarla? Ese día afortunadamente no tenía que dar clases por la tarde así que no era necesario que se preocupase por la hora de regreso. Hacía unas semanas uno de sus alumnos había sido herido en un asalto a un supermercado y los recuerdos y emociones de la pérdida de su hermano revivieron en su cabeza. —Shhh. A medida que Nate caminaba hacia su trabajo. —Max como siempre saltaba de un lado a otro derrochando energía. cada vez más lento. Necesitaba paz. Era un día perfecto para pasar un rato bajo la fresca sombra de un árbol. había pasado una mala noche.Los intensos rayos del sol parecían derretir el asfalto. más crueles que nunca. Nate se apresuró a ir hacia la plaza. . Max. Llegando el mediodía. la voz de su hermano llena de miedo y su último grito antes de que su vida expiara. y ese día en particular Nate no tenía energía suficiente para lidiar con el perro. y en particular hacia su árbol. La mañana transcurrió como siempre. Tenía todo el tiempo que necesitara para buscar un poco de la provisoria paz que su lugar especial siempre le daba. Cálmate. Necesitaba dormitar un rato. el vaho caluroso que se desprendía del suelo se filtraba por entre la botamanga de sus pantalones. enseñando lo que tanto amaba y recibiendo cariño de sus alumnos.

determinación. en ese sitio siempre soplaba una suave brisa que lo relajaba y le daba un poco de la tranquilidad que necesitaba para poder seguir su día. elegancia. El que mirara el cuadro podría conocer el alma del artista que lo había pintado. decidió salir para despejarse después de tantos días encerrado. Estaba muy cansado y se dejó llevar por la somnolencia que hacía sus párpados más pesados a cada momento.Cuando llegó al árbol se dejó caer y apoyó su espalda contra el gran tronco. fortaleza’. el agobiante clima parecía amedrentar a la mayoría. los colores que predominaban reflejaban a Steve a la perfección: rojo ‘fortaleza. Feliz de haber terminado y cansado de estar entre cuatro paredes. Steven quería que el que lo comprara pudiera descubrirlo. energía. En las últimas semanas no habían concurrido muchas personas a esa hora a la plaza. que preferían estar confortables con sus aires acondicionados. sensibilidad’ y negro ‘misterio. . Steven hacía días que estaba en su estudio terminando una de sus pinturas. Nate comió algo de fruta que había llevado consigo. Se quedó dormido. poder. Había puesto mucho de él en ese lienzo. entrando en un sueño tranquilo y distendido. por más que el calor quemara tanto como estar en el infierno. Increíblemente. le dio un bocadillo a Max y se recostó sobre la hierba. sensualidad. Ese fin de semana tenía una exposición y ese era el cuadro que quería presentar como su obra principal. pasión.

se sentó en una de las bancas y empezó a comer.Apenas salió del edificio donde se encontraba su estudio. sobresaltándolo. . el hermoso joven que lo había cautivado era ciego. con unos rasgos exquisitos. Su rostro era hermoso. el calor golpeó su rostro. Su cerebro quería retener cada milímetro de esa hermosa figura. delgado. Su ojo crítico ya estaba calculando su contextura. El chico debería de ser aproximadamente de un metro con setenta de estatura. Casi se arrepiente y da la vuelta pero un extraño impulso lo alentó a ir a la plaza y comer algo allí. unos que hacía tiempo no veía. Steven estaba embelesado con la imagen. El perro que se sentaba a sus pies le daba un aire más aniñado. pero podía observarse por la piel que revelaba que sus músculos estaban tonificados. un automóvil pasó por la calle a unos metros cerca de donde ellos se encontraban y tocó la bocina muy fuerte e insistentemente. Justo en el momento en que se decidió a sacar una foto con su celular de esa impactante visión. Si bien hacía un calor insoportable. Agarró de la correa a su perro y comenzó a caminar. Steven quedó perplejo. En una de las esquinas había un puesto ambulante que vendía unos estupendos hot dogs. delicados. A pocos metros un hermoso joven que dormitaba bajo un árbol llamó su atención. una suave y cálida brisa jugueteaba con el cabello del chico. Su parte artista lo estudiaba con recelo. El alto sonido despertó al joven. Después de comprar su almuerzo. Éste se incorporó y desplegó un bastón. sus formas.

Nate volvió lentamente hacia el colegio llevando la correa de Max en una de sus manos y en la otra su bastón. «¿quién querría perder el tiempo viendo a un ciego? ». se preguntó. —Nate —lo llamó la Sra. No valía la pena desear algo que por el momento no podría tener. . había sentido una sensación extraña. viendo sus gráciles movimientos a medida que se alejaba. Alejando esos pensamientos de su cabeza continuó su camino hacia el colegio. como si alguien lo estuviera vigilando. Subiendo las escaleras una suave voz lo detuvo. Piel de gallina se formó sobre su piel y el vello se le erizó. Atrás quedaba Steven. Si bien no tenía que dar clases por la tarde debía recoger sus pertenencias antes de volver a su casa. debería de conformarse con el ventilador que iba a comprar justo ahora cuando saliera nuevamente al sofocante calor de la calle. Parker. Suspiró. Nate llegó al colegio. que lo observaba avanzar embelesado. deseando poder disfrutar de este placer en la intimidad de su departamento. Nate sacudió su cabeza. el choque de temperaturas entre el caluroso exterior y el frío interior lo golpeó de una forma agradable. Al despertar de su improvisada siesta.

El perro se quedó sentado junto a la puerta y Nate se acercó a la silla frente al escritorio. —Nate se irguió en la silla. Escuché hoy en la sala de profesores cuando le decías a Peter que ibas a comprarte un ventilador para tu habitación. Parker ya estaba sentada tras su gran escritorio en el despacho de la dirección. Nate fue la mejor cosa que la Sra. Los niños lo adoraban y querían ser como su maestro cuando crecieran. —¿Si. —No es nada malo Nate. esperando a que la Sra. Ella no era ciega. Él era la persona perfecta para sacarles el miedo a lo desconocido y la ansiedad a los niños a su llegada al establecimiento. Parker era la directora de la escuela. al igual que la mayoría de los docentes. —¿De qué se trata Sra. no entendía a qué venía toda esta conversación pero permaneció callado. Parker? —respondió mirando el vacío. La cosa es que recordé que . tengo algo para ti —dijo y sin más empezó a caminar en dirección de su despacho. Sra. Pero ella pensaba que el tener un docente que pudiera enseñarle a los pequeños no sólo a leer braille sino también a demostrarles que con esfuerzo un ciego podría vivir plenamente entre los videntes. no te preocupes. Parker? —preguntó Nate algo inseguro. cariñoso y lleno de vida. Parker había hecho por este colegio. Parker continuara—. —Ven conmigo. La Sra. La Sra. Nate ingresaba llevando a Max con él. era la combinación ideal para los niños que recién comenzaban sus estudios.Nate giró hacia el lugar de donde provenía la voz. Nate era un muchacho cálido.

de verdad. Espero que no tomes esto como un atrevimiento de mi parte. No sabe lo bien que esto me viene. —Gracias. esos aparatos están acumulando polvo ahí arriba y tú de seguro les darás mejor uso. Además. ¿Por qué lloras? —Porque soy feliz. tú no sabes lo que significas para este colegio y para mi. Nate no podía creer su suerte. Ya hablé con Jason y él irá esta tarde a instalarlos. cariño. Estaba a punto de gastar sus últimos ahorros en ese ventilador y ahora no sólo le ofrecían gratis dos. —Nate. Estaba a punto de gastarme todos mis ahorros. Gracias.teníamos varios en el ático de cuando los remplazamos por el clima central. No sabe lo que esto significa para mí. Parker lo abrumó y lágrimas de felicidad comenzaron a salir de sus ojos. Una gran sonrisa se formó es sus labios. sino también la instalación. La alegría que veo en los niños que pasan por tu . ¿Recuerdas? Nate asintió y se relajó en su silla. Ahora iremos a buscar a Jason para que te acompañe a tu departamento con los aparatos y haga la instalación. —No entiendo Sra. —La Sra. Parker… —Lo que quiero decir es que puedes llevarte dos para tu departamento. —Nate. Parker se puso de pie y se acercó a Nate—. Estimo que será agradable tener uno en la sala también. —Lo imaginé y por eso es que se me ocurrió la idea. La emoción ante la generosa oferta de la Sra.

podría dormir bien esta noche. Abrió los ojos. pudo encontrar los colores adecuados. Parker. o eso Abriendo la puerta de su atelier. Salieron del despacho y se dirigieron a la oficina de Jason. la tarea más importante y en la que no podía fallar. amo mi trabajo y a los niños. No podía perder tiempo: un nuevo trabajo lo esperaba. El lápiz se deslizaba como si tuviera vida propia y en menos de una hora tenía el boceto de la pintura terminado. Steven se apresuró hacia su atril. el ordenanza del colegio. —Lo sé. pero lo que tú ofreces es raro de encontrar hoy en día en un maestro.aula vale más que miles de ventiladores arrumbados en un ático. Nate por fin esperaba. Ya era de noche y los rayos de la luna se filtraban por el . Ahora era el turno del preparado de los colores. del perro. Una mala elección de seguro terminaría con el cuadro arruinado. respiró profundo y comenzó a dibujar lo que pintaría. Habiendo realizado varias pruebas. —Sra. Preparó todo y comenzó a pintar. Sacó de él la pintura que había terminado hacía unas horas y colocó un nuevo lienzo. No hay ningún otro secreto. del árbol… Todo en su memoria parecía no querer dejar que algún detalle se escapara. Cerrando sus ojos pudo recrear cada línea del muchacho.

pero tenía que terminarlo. Nunca antes había sido capaz de pintar tan fielmente a alguna persona. Con una toalla alrededor de su cintura salió del baño y caminó hacia la cocina para preparar café. Una sonrisa cruzó su cara imaginando la disposición de los cuadros en . era evidente que nadie dejaría de verlo. Estaba literalmente destrozado. Descubrió que de esa manera podía canalizar su frustración y ansiedad. Estaba seguro que si pudiera se colocaría una intravenosa con la mágica infusión para que le permitiera permanecer despierto las horas que necesitaba para terminar la pintura. Con una copa de vino tinto en una mano y un pincel en la otra. Se sentía fatal pero en ese instante decidió que el cuadro del joven ciego ocuparía un lugar especial en su exposición. Hacía más de una semana que dormitaba sólo unas horas por día y no había tenido un descanso real o comida. Steven se desperezó y dejó los pinceles. Sus ojos parecían bailar de un lado a otro y en su boca siempre tenía un pincel que usaba para morder mientras pintaba. Cuando los primeros rayos del sol tocaron el lienzo. Su arte era más abstracto y no sabía bien por qué estaba realizando este cuadro. dando pincelada tras pincelada. Esa noche las estrellas brillaban en el cielo como perlas y había luna llena. dejó que su mano se deslizara suavemente sobre el lienzo. Pasó toda la noche trabajando. aún quedaban detalles por realizar pero Steven estaba impactado del resultado que hasta ese momento había obtenido.balcón. las pinturas y la copa de vino ya vacía para ir a tomar una ducha. El cuadro no se parecía en nada al resto de las obras que expondría ese sábado pero él lo quería llevar precisamente por el contraste notorio. Restregándose los ojos.

el salón de exposiciones. Esperaba que al finalizar el trabajo. El otro cuadro que había terminado hacía poco había quedado en el olvido. su obsesión por el muchacho también terminara. sabía que hasta que no lo hiciera no le sería posible descansar. Necesitaba terminar el cuadro. . la gente mirando embelesada este que ocuparía el centro. ya era basura comparado con el del ciego.

Llegado el mediodía. Pasó la mañana enseñando a sus alumnos. El ciego se dejó caer más pesadamente sobre el césped. cerró sus ojos y trató de dormir un rato rodeado de la paz que ese lugar en particular siempre le daba. Contento se levantó para comenzar un día más. No entendía cómo una buena noche de sueño lo ponía de tan buen humor pero debía agradecerle a la Sra. Una extraña felicidad lo llenaba por dentro. sin dudarlo se dirigió hacia su lugar favorito en la plaza. Nate rio ante las intensas lamidas que recibía del cachorro juguetón. respiró profundamente. Parker y a Jason por conseguir que sus noches empezaran a mejorar. . Nate había podido dormir fresco en la noche. Las pesadillas no lo habían atormentado esta vez y por primera vez en muchos días había podido descansar durante toda la noche. Al llegar se sentó bajo su árbol. Nate presentía que este día sería un día perfecto y que la suerte estaría de su lado.Miércoles. Max lo acompañaba jadeando por el calor y saltando a su alrededor por atención.

Steven suspiró. Había terminado el cuadro. Se alejó un poco y se quedó sin aliento. Estiró una mano y le pareció poder tocar al muchacho. La imagen era tan real. Ni él mismo se lo creía. Se asomó al balcón, una tormenta parecía que se iba a desatar en cualquier momento. Desde allí podía observar la plaza donde conociera al objeto de su inspiración. Miró hacia el árbol y vio un bulto y a un perro acurrucado a los pies del chico. «Es él». El corazón de Steven se detuvo por un instante, luego comenzó a latir precipitadamente, sentía hervir su sangre e hincharse las venas de su garganta. Le costaba respirar, un peso como de una piedra se aplastaba contra su pecho. La visión era exactamente igual a la de su cuadro. Sin pensarlo giró y corrió fuera del atelier. Ya en la calle siguió corriendo, jadeando, hacia el árbol. Se detuvo en seco a unos metros, sólo para observar al joven recostado junto al árbol. Le costaba calmarse, su respiración era entrecortada, su corazón casi se le salía por la boca. Se inclinó y agarró sus rodillas con sus manos, tratando de recobrar el aliento. El chico se despertó, sintiendo la fuerte respiración de alguien cerca. Tomó de la correa a Max y se puso de pie, expectante, asustado por el extraño. Steven percibió el miedo en esos hermosos ojos verdes y casi cae de rodillas. «Es más hermoso de lo que pensé». —Lamento haberte asustado. —Steven trató de entablar una conversación con Nate. Su voz entrecortada. —¿Quién eres? —Nate se puso rígido y acercó más a Max hacia él.

—Disculpa. ¡Qué grosero! Me llamo Steven. Soy pintor, pero no de brocha gorda1. —Steven casi se muerde la lengua por ese chiste TAN malo que dijo. «¡Qué patético que soy, Dios!» Nate se rio ante la ocurrencia de Steven. El chiste era malísimo pero no pudo dejar de reírse por la forma en la que el otro hombre lo había dicho. —Bien, entonces ya aclaramos que eres un pintor de pinceles finos. —Nate levantó una de sus cejas y volvió a sonreír. Steven no pudo evitar carcajearse. La situación no podía ser peor. Pero sí podía… Gotas comenzaron a caer, estaba comenzando a llover… perdón… a diluviar. «Era lo que me faltaba, justo ahora que había podido hablar algo con él…», maldijo Steven por lo bajo. —No me has dicho tu nombre… —Steven no quería alejarse del chico. —Ah, llueve fuerte. Mejor me voy antes de empaparme por completo. —Nate empezó a avanzar y Steven lo agarró de uno de sus brazos. —Mi atelier está enfrente de la plaza. ¿Quieres venir hasta que pare la lluvia? —ofreció Steven. —N…no sé, no te conozco. —Nate se puso rígido ante el agarre y empezó a temblar. Steven lo liberó pero esperaba ansioso que el muchacho aceptara su invitación. —Lo siento, perdona. Tienes razón. De seguro tu mamá siempre te dice que no te vayas con extraños… Nate se rio alejando toda la tensión de su cuerpo y le contestó: —Sinceramente eres gracioso aunque tus chistes apestan. —Nate no recordaba haberse divertido tanto en
(1) Este chiste se usa bastante en mi país. Lo que quiso decirle Steven a Nate es que él es un artista y no un pintor de edificios.

años. «¿Qué puedo perder? », pensó—. Está bien, acepto, pero te costará un café y ropa seca, estoy empapado. Ah, por cierto… me llamo Nate. —De acuerdo, Nate. Mejor te agarro del brazo así te puedo guiar, será más rápido. —Tienes razón. Los dos hombres se fueron caminado muy juntos mientras Max saltaba a su alrededor. Durante el corto trayecto hacia el estudio de Steven, éste contó un par de chistes tan o más malos que los otros y Nate casi cae al suelo destornillado de la risa. —Auch, estamos empapados —dijo Steven cuando entraron al atelier. Nate pudo percibir el fuerte olor a pintura fresca. Era agradable. —Por lo visto no me has mentido. Puedo percibir el fuerte olor de la pintura. Eso o has pintado las paredes de tu departamento y definitivamente sí eres un pintor de brocha gorda. —Nate no se podía creer lo osado que estaba siendo. Siempre había sido tímido con las personas y mucho más con los extraños. Max saltaba a su alrededor y, sacudiéndose, mojó todo a su paso. Ladraba y saltaba y enredó su correa alrededor de Nate. —¡MAX! —Nate gritó. Estaba enojado. El perro se asustó ante el tono de voz de Nate y trató de alejarse, haciendo caer a Nate de narices. Steven corrió hacia Nate y lo atajó antes de que cayera contra el suelo. La suave presión del cuerpo de Steven provocó que las mejillas de Nate se sonrojaran.

«Otra patética situación. Aquí estaban, el típico cliché del chico que se cae y el otro que evita que se golpee. Bingo». Steven no podía dejar de pensar. —¿Estás bien? —preguntó Steven. —Sí, sí. —Nate se puso de pie, incómodo por la situación. «¡Qué patético que debo parecer! », se dijo a sí mismo. —Será mejor que te cambies antes de que te resfríes. Te voy a dar una muda de ropa, creo que tengo un conjunto deportivo que puedes ponerte. Mientras tanto prepararé café. —Gracias, eres muy amable. —Nate se ruborizó. Se sentía tan bien con ese hombre. Nunca antes había estado junto a otra persona con la que se sintiera seguro y protegido, no a minutos de conocerse. —No debes agradecerme. Tal vez tu mami tenía razón y no debiste venir con un desconocido. ¿Quién te dice que no sea un lobo feroz y te coma? —Steven puntualizó la última palabra, haciendo que un leve escalofrío recorriera el cuerpo de Nate, poniéndole la piel de gallina—. No te asustes, fue otro de mis malos chistes, lo siento… —No… es sólo que la idea no me desagradó… —Nate apenas se dio cuenta de lo que dijo cuando Steven se abalanzó sobre él devorando su boca con un beso. —Ahhhh. Mmmmm. —Nate estaba como en un sueño. Era su primer beso. Se sentía agradable, cálido. Los labios de Steven eran suaves pero el artista quería más. Pasó la punta de su lengua sobre los labios de Nate, éste gimió y Steven aprovechó para invadir la dulce caverna que Nate abría para él. El beso se profundizó. Nate sentía sus piernas como gelatina, sus pies parecían no poder

Nate sabía a canela. Steven se sentía como en el cielo. era evidente que estaba excitado. Pero también se felicitaba de no haber seguido adelante. Rompió el beso y vio hacia los profundos ojos verdes de Nate. Era evidente que Nate no tenía experiencia en el romance y Steven no quería apresurar las cosas. —Nunca pensé que me sentiría así besando a alguien. aunque lo que sintió con ese solo beso fue tan intenso que no sabía cuánto más podría contenerse. perdido en las nuevas sensaciones que estaba experimentando. Ya lo que había logrado iba más allá de lo que hubiera pensado. . Los suaves gemidos que salían de la boca del muchacho hacían que Steven quisiera más. —Nate avergonzado. haciendo que el chico jadeara y gimiera cada vez más. ruborizó Steven estaba feliz. Con su lengua recorrió milímetro a milímetro el interior de la boca de Nate. literalmente. Pasando uno de sus dedos sobre los hinchados labios de Nate le dijo: —Por más que quiera seguir creo que debemos detenernos ahora o. Nate colocó sus brazos alrededor del cuello de Steven. Steven lo agarró fuerte por la cintura y lo acercó más hacia él. te comeré.sostenerlo. Debía ir despacio con Nate. tu primer se beso? y —Steven bajó su preguntó cabeza —Si. Los ojos de Nate se dilataron. Podría perderse en ese intenso paraíso si se lo permitiera. Steven lo sujetó de las muñecas y despacio y muy gentilmente lo separó. —¿Fue sorprendido. no queriendo perder el contacto.

Cuando volvió al baño. Cerrando los ojos estiró su brazo con la ropa en la mano y le dijo a Nate: —Aquí tienes. —Gracias. «Tengo que soportarlo. Espero ser tu primero en todo. —De acuerdo. te acompañaré al cambiarte. Posando un rápido beso sobre sus labios le dijo: —Shhh. Steven baño así podrás .Steven tomó la barbilla de Nate y levantó su cabeza. si quiero que Nate se quede a mi lado». Ya sentía que se estaba enamorando del muchacho y esperaba que Nate también se enamorase de él. hombre o mujer. Steven se fue rápidamente antes de que dejara libre al lobo de caperucita y se comiera enterito al corderito. Nate es hermoso y me costará estar a su lado sin arrojarme sobre él y hacerlo mío». su libido estaba en su punto más alto. —Nate estaba siendo tan sincero que a Steven el corazón se le oprimió. se dijo a si mismo para contener el inminente impulso de arrastrar al sofá a Nate y poseerlo. Steven casi se atraganta. Steven llevó a Nate al baño y esperó a que el muchacho reconociera el lugar antes de salir para ir a buscar algo de ropa. Ahora te alcanzo la ropa. —Vamos. Nate ya se había quitado su camisa y se estaba sacando sus pantalones. Sinceramente no lo sé… —¿Te sentiste bien con el beso? —Si… demasiado. ¿Te gustan los hombres? —No sé… nunca me sentí atraído por nadie. —Nate tomó la ropa y continuó quitándose la suya. será difícil. « Ufff.

El perro obedeció al instante. Sus bolas dolían terriblemente. . —Estoy seguro de ello. —Nate aún sin ver penetraba con sus ojos a Steven. El chico sólo llevaba los pantalones deportivos que le había dado. Steven casi cae de espaldas cuando ve a Nate. La risa del chico le alegró el corazón y una sonrisa se dibujó en su boca. Éste se sintió desnudo delante del chico. ¿por qué me haces esto? » —Tengo el café. —Nate se ruborizó e hizo una seña a Max para que se quedara quieto. de seguro eran Max y Nate jugueteando.pensó agarrándose el bulto de sus pantalones. Llevando el café a la sala. y no se había puesto la camiseta. en realidad tengo calor. Steven se acercó y colocó entre las manos de Nate una taza con café negro bien caliente. —Aquí está. Si bien Nate era delgado. A los pocos minutos escuchó ruidos de la sala. «Ay Dios. bastantes bajos en su cadera ya que le quedaban grandes. —Me vuelves loco… —dijo el pintor acercando más sus labios a los de Nate. —¿Pasa algo? —preguntó Nate. ¿No tienes frío sin nada arriba? — preguntó desesperado Steven. el cálido aliento cerca de su cara. —No. Caminó hacia la cocina y preparó el café tratando de aclarar su mente. A Steven se le hizo agua la boca. Podía escuchar la respiración entrecortada del otro hombre. sus músculos estaban bien formados. Espero te guste como lo preparé.

Steven levantó a Nate en sus brazos y lo llevó hacia el sofá. no podía esperar más. no de frío precisamente. Se dejaría llevar y esperaba poder gozar por primera vez en la vida de algo que pensó nunca tener: amor. —Cómeme —rogó Nate entre sollozos. Nate temblaba. Ya no importaba nada. unos fuertes y cálidos brazos que le daban seguridad y paz. . tiró la taza al suelo y se abrazó a Steven. nada. —Nate no pudo decir nada. La boca de Steven estaba devorando la suya y ya no sabía dónde estaba.—Ahhhh. la inexperiencia de Nate. Steven lo deseaba. solo sabía que Steven lo tenía en sus brazos. que fuera ciego. Nate no se lo hacía fácil.

Seré gentil —trató de tranquilizarlo. Sus bocas no se separaron ni por un instante. Nate estaba recostado en el gran sofá-cama que estaba abierto aun. Nunca he estado con alguien antes. cálmate. No quería interrupciones mientras disfrutaba del hermoso hombre entre sus brazos. —No tenemos que hacerlo si no quieres. aferrándose fuertemente a la camisa de Steven. Steven se levantó. luego de las pocas horas de descanso que pasara Steven allí. necesitado. jadeante. jadeando. —Tengo miedo —susurró Nate. besándose salvajemente. liberándose del agarre de Nate y encerró al perro en el balcón. Nate dejó escapar un leve gemido de necesidad. Te juro que no te lastimaré. . esta es… mi primera vez. Max ladraba tras ellos. Steven se acercaba a Nate lentamente. bebé. Rompiendo el beso para respirar. —Shhh.Steven estaba sobre el cuerpo tembloroso de Nate. completamente excitado. sintiéndose como en las nubes. Steven se sentó junto a Nate y acarició su rostro gentilmente. pero eso no quita el miedo. tratando de subirse al sofácama. —Pero sí quiero —dijo Nate con energía—. disfrutando de la hermosa vista del muchacho. levantándose un poco del sofá-cama y escondiendo su cabeza en el pecho de Steven.

se veía más apetitoso.—Y espero que no sea la única. Steven bajó su mirada y vio con deleite la excitación de Nate más cerca. agarrando con sus manos el cabello de Steven. Intuyo que una vez que esté en tu interior no querré irme de allí nunca. blanca y perfecta. Estas sensaciones eran demasiadas. como si una gran . bebé. Una polla para chupar y tocar. Steven tenía que obligarse a controlar con todas sus fuerzas la bestia que se estaba desatando en su interior. quien gimió ante el contacto de los húmedos labios del otro hombre en su caliente carne. y nunca esperó que el placer que estaba experimentando pudiera existir. estaba duro como roca. La dura polla de Nate salió libre del pantalón y golpeaba contra su abdomen. Nate no podía controlar su cuerpo. —Steven besó la frente de Nate y lo apretó fuerte contra su pecho mientras dejaba escapar un gemido ronco y cargado de angustia. Steven se sacó los zapatos y toda su ropa. Se acercó a Nate y le sacó los pantalones deportivos y casi se atora cuando vio que no tenía ropa interior. apretándolo y jalándolo cada vez que el pintor hundía más dentro de su boca la hombría de Nate. nunca en su vida había vivido algo así. —¿Eso piensas? —Sí. —Mmmm. Steven se tragó la erección palpitante de Nate. Era larga y gruesa. se siente muy bien —gimió Nate. Sentía como si un dique se hubiera roto. Sin poder contenerse. El chico era verdaderamente hermoso y ahora. con los labios hinchados por los besos. Acostó a Nate nuevamente en el sofá-cama.

tengo que traer lubricante y condones. ¿Cómo era posible que le entregara todo de él. Steven sonrió y se emocionó ante la cara de puro gozo que podía ver en Nate. Nate se sentía en las nubes. Pero Nate no sabía si iba a tener otra . temiendo perder la cordura una vez que poseyera a su ciego amante. Miedo se apoderó de él. Nate jadeaba. Nate se sentía mal por rogar. Steven liberó de su boca la carne caliente y dura de Nate quien gimió ante la pérdida del placer que estaba experimentando. lo deseaba con cada célula de su cuerpo. Había tenido muchos amantes en el pasado. sacudía la cabeza de un lado al otro como si estuviera poseído por algún demonio. Para Steven era imposible resistirse a la atracción y a la necesidad que lo empujaba más y más a tomar cada vez más profundo en su garganta la dura erección del ciego. el aire cálido rozaba la dura masculinidad de Nate dándole escalofríos. El sofá se sacudió cuando Steven se volvió a levantar. Estaba entregándose en cuerpo y alma a este extraño que apenas si conocía. —Por favor… —rogó Nate. —Relájate. Ya regreso —dijo Steven.ola de deseo y emociones nuevas lo estuvieran inundando. por suplicar que el placer no se alejara. Steven lo quería. pero nunca sintió con ninguno de ellos la conexión que estaba experimentando con Nate. tratando de aferrar la cabeza de Steven entre sus piernas para que volviera a darle el placer que lo estaba consumiendo. que se rindiera ante las nuevas y cálidas sensaciones que el pintor le estaba haciendo experimentar? Era emocionante y aterrante y desconcertante.

Se sentía como una marioneta de la que Steven jalaba las cuerdas para que funcionara. Nunca antes había sentido esta atracción magnética y hechizante que Steven le provocaba. Esto era lo que ambos . ardientes.oportunidad para sentirse así. en este momento. pero se juró ser valiente y dejar que Steven hiciera con su cuerpo lo que quisiera. pulsantes. y si era la única que viviría en su vida. Él era un solitario. era enloquecedor. ante lo desconocido. Absorto en sus pensamientos. Ambos hombres se entregaron a la pasión que fluía entre ellos. calientes. se sobresaltó cuando sintió que el sofá-cama nuevamente se agitaba ante la presión del cuerpo de Steven cuando se cernió sobre su virgen cuerpo. —Ahora podré saborearte como te lo mereces. Era evidente que el hombre tenía experiencia y no lo defraudaría. deseado como era evidente que Steven lo deseaba. Tembló ante la anticipación. Ya no había vuelta atrás. el roce de carne contra carne. tampoco le importaba. ¿Podría Steven anhelar algo más de él que una simple jodida? No lo sabía y ahora. descubrió que la cercanía de otro hombre lo excitaba y se dio cuenta de que era gay. alguien que no tenía vida social más allá que la que su trabajo le brindaba. Relájate y disfrutarás del encuentro —susurró Steven en el odio de Nate y éste se derritió ante la sensual y ronca voz del pintor. Lo único que sabía era que no iba a perder la oportunidad de tener esta experiencia. iba a conservar los recuerdos y revivirlos en su mente una y otra vez. Sus erecciones se presionaron juntas. ¿Dónde iba a conocer a alguien que se interesara por un simple ciego? ¿Qué tenía él para ofrecer a otro? Para su sorpresa.

Steven retiró los dedos. era pronto. Dos dedos ya estaban dentro. como si fuera una alucinación o el recuerdo de un sueño. fuera la mejor que pudiera vivir. . haciendo que se retorciera bajo su poderosa y caliente lengua. buscando la curva donde estaba el punto dulce de placer del muchacho. Cuando Steven la encontró y la rozó con sus dedos. Nate saltó en el sofá y un grito gutural y desgarrador salió del fondo de su garganta.querían. de no poder tenerlo entre sus brazos otra vez. era una tortura. Aun no. Nate convulsionaba. ¿Quería Nate volver a verlo luego de tener sexo? La angustia que sintió Steven ante la idea de no volver a ver a ese hermoso muchacho nuevamente. la primera para Nate. Steven tomó a Nate de las caderas y levantó su culo. sin permitir que el ciego alcanzase su orgasmo. sus bolas estaban tensas. Tomó el lubricante y vertió un poco entre sus dedos. saboreando a su amante. Pero ahora se propuso hacer que la experiencia. su descarga estaba a segundos de ser liberada. El orgasmo de Nate se alejó y gruñó con frustración. exponiendo el rosado agujero del ciego ante sus ojos. Steven quería más. Se zambulló sin pensarlo y lamió y violó la entrada con su lengua una y otra vez. Max ladraba y arañaba el vidrio de la ventana del balcón pero todo parecía lejano. Lentamente empezó a circular sus dedos lubricados por la entrada ansiosa y dilatada del ciego. La vista de su cara enfadada era sexy como el infierno y Steven pensó que nunca se cansaría de verla. lo que necesitaban y lo que no se atrevían a dejar de vivir.

sintiéndose frustrado y dolorido. —¡Steven! Necesito… —lloraba Nate. Steven se detuvo cuando estuvo enterrado hasta las pelotas dentro de su precioso amante. ¿Sería posible que tuviera el incentivo para poder atravesar la dura terapia para volver a llevar luz a sus ojos? Los pensamientos de Nate se interrumpieron cuando sintió una presión en su trasero y el ardor de la invasión. el poder de darle o sacarle el placer a ese delicado muchacho al que estaba corrompiendo. se correría en cualquier momento. te prometo que luego será todo placentero —dijo Steven mientras seguía hundiéndose dentro de Nate. Nate escuchó desagarrar un envoltorio y el sofá-cama sacudirse nuevamente. una vez más. ver a su amante. Necesitaba recuperar el aliento y darle un momento a Nate para que se acostumbrase a tenerlo dentro y profundo.Nate pensaba que iba a morir si no se corría en ese preciso momento pero. volvió a bajar de la cresta de la ola del placer. ver lo que hacía. —Relájate. Falta poco. la presión del virgen interior de Nate lo estaba enloqueciendo. Era la primera vez desde que la luz dejó sus ojos y se sumergieron en las tinieblas que deseaba con todas sus fuerzas poder ver. en un momento. No creía aguantar mucho más. —Shhh. El interior de Nate estaba en llamas y Steven sentía que su polla iba a quemarse. . En ese instante hubiera dado todo por volver a ver. Amaba la sensación de este momento. bebé —le susurró Steven a Nate en el oído y el muchacho se relajó lo suficiente como para que Steven comenzara a moverse.

tocándola. temiendo que lo que había vivido fuese un sueño y que si se dejaba vencer por el cansancio y se dormía. entrando y saliendo frenéticamente de Nate hasta que su orgasmo lo golpeó y su clímax llegó con tanta intensidad que casi pierde el conocimiento. ¿Cómo podrían separarse después de esta experiencia y de los profundos e inquietantes sentimientos que ya empezaban a hacer raíces en los corazones de ambos hombres? La lluvia seguía cayendo con una intensidad asombrosa. haciendo que ondas eléctricas de puro placer recorrieran todo su cuerpo. Steven estaba fuera de control. Steven se derrumbó sobre Nate. Y luego de las dos estocadas siguientes. . Nate se había quedado dormido y Steven lo sostenía fuerte entre sus brazos. Max estaba a buen resguardo del agua en el inmenso balcón aterrazado techado que poseía Steven en su atelier. Estaban perdidos. al despertar su nuevo amante ya no estaría.En cada envite Steven torturó la próstata de Nate. trayendo truenos y rayos. Estaban unidos. La tarde oscurecía con las nubes grises. Ambos jadeando y tratando de recuperar el aliento. blanco semen bañó el abdomen de Nate. como chorros calientes de lava fundida.

tú —dijo al fin Steven cuando pudo despejar el nudo de su garganta. Quería sumergirse en las profundidades de esta relación. . eso parecía ser lo menos importante. Quería al ciego a su lado. haciendo que deseara sumergirse dentro de ese precioso cuerpo una vez más. Pero en ese momento. que el muchacho que estaba entre sus brazos había sido suyo y que no quería dejarlo ir. imposibilitado de moverse. como faros en la tormenta que lo llevaban a buen puerto. Su corazón latía con fuerza. desesperadamente. Nate se revolvió entre sus brazos y abrió sus hermosos ojos verdes. no de su cama ni de su vida. sin encontrar un compañero con quien compartirla y ahora sentía que al fin esa búsqueda había terminado. Había vivido su vida sin rumbo. —Hey. atrapando en sus retinas la hermosura del rostro relajado y saciado de su amante. Parecían tener vida y Steven si no lo hubiera sabido juraría que lo estaban viendo. —Las cinco de la tarde. tan frágil por lo reciente que era. Ahora sólo quería dejarse envolver por el dulce aroma que la piel blanca y suave de Nate despedía e invadía sus fosas nasales. como un caballo desbocado. La respiración pausada de Nate no hacía nada para calmarlo. sólo era la constante prueba de que esto era real. no de la forma en la que lo vivía Steven. completamente. de la profundidad de esos ojos verdes que lo encandilaban. —¿Qué hora es? —preguntó Nate con confusión. Era increíble que la alegría y la esperanza del amor estuvieran en un ciego.Estaba abrumado. El aliento se le quedó atorado en la garganta. una persona que no podría apreciar su arte.

—No importa. —No es necesario. Un calor extraño envolvió su corazón y sintió una poderosa necesidad de no dejarlo ir. —De acuerdo. enseño braille. ¿Enseñas en el colegio de chicos ciegos de la calle Brodway? —Sí. cariñoso. Nate pareció dudar pero luego una hermosa sonrisa iluminó su cara. Steven pudo imaginarlo con los niños.—Es tarde. —Yo vivo a dos calles de allí. No me sentiré bien si sé que te has ido con esta tormenta. Aun sigue lloviendo y te mojarás. de encerrarlo para su único deleite. Mi casa está a unas cuadras de aquí. ¿Te gustaría? —¿Esta no es tu casa? —No. Vamos. Doy clases a los niños más pequeños. tomando coraje para hacer la propuesta que surgió en su cerebro—. el lugar donde trabajo y pinto mis obras. Te dije que era mi atelier. —Steven cerró los ojos. —Te acompaño —dijo impulsivamente. amable. . tengo que irme. Afortunadamente no tenía que dar clases por la tarde pero debo recoger mis cosas de la escuela antes de que cierren. Además… tengo la intención de que vayamos a mi casa cuando hayas recogido tus cosas. vistámonos así podremos recoger tus cosas y luego prepararemos algo para cenar cuando lleguemos a mi casa. —¿Eres maestro? —Sí. querido.

Y. se vistieron y salieron a la calle. Caminaron de la mano. . con Max revoloteando a su alrededor y la lluvia jugando con sus cuerpos. La alegría fluía por los poros de Nate y Steven sentía su alma elevarse ante el descubrimiento de que había hecho una diferencia en su vida y en la del ciego que ahora formaba parte de ella. en un acuerdo silencioso.

haciendo que se mojara aún más. como queriendo sacar sus pensamientos confusos de ella y concentrarse en el aquí y ahora. acercándose a su destino. y llegaron a la entrada del colegio para ciegos. Era abrumante pero a la vez reconfortante. Aun no podía creer lo que había vivido. todo en el mismo momento. Steven apretaba su mano. Sacudió su cabeza. que no había sido un sueño. Demasiadas cosas para un solo día. A pesar del frío que le provocaba la lluvia sobre su cuerpo. Max saltaba a su alrededor y sacudía su cuerpo contra su ropa. Pasaron las calles. Nate no podía entender las emociones que se mezclaban una y otra vez en su interior. como temiendo que se escapara. que tendría un amante y que hubiera perdido su virginidad.Nate caminaba y estaba feliz. El gran colegio estaría sólo poblado por los maestros y el personal que hubiera quedado para terminar sus tareas del día. Nate jaló de Steven para que entrara con él al establecimiento. la mano de Steven era cálida y fuerte. Los alumnos ya deberían de haberse retirado hacía un rato a sus hogares. . pero el dolor en su trasero le recordaba a cada paso que la experiencia había sido real. ¿Cómo podía ser que su vida hubiera cambiado tanto en tan pocas horas? Esa mañana cuando se despertó nunca hubiera imaginado que descubriría que era gay.

Se había acostado con un hombre del que sólo conocía su profesión y su nombre de pila. —Sra. su voz firme y algo severa al hablar. Parker. La mujer parecía seria. Sra. . —Me quedaré con el señor Baldwin mientras regresas —ofreció la Sra. Parker. voy a buscar mi maletín. lamento traer amigos conmigo pero sólo pasaba a buscar mi maletín. Este es Steven. Parker. — Nate estaba muy avergonzado y temía que la mujer le diera una reprimenda. un amigo.De camino hacia el salón de maestros donde recogería su maletín. —No te preocupes. Steven Baldwin —dijo Steven y le extendió la mano a la severa mujer que lo miraba con cara de pocos amigos. Nate. «Steven Baldwin». repitió Nate mentalmente y se relamió con la información. estoy bien. —Nate. ya regreso. estés bien. Nate se encontró con la Sra. seguido por un entusiasta Max. Además ni siquiera sabía su apellido. me alegro que preocupados por tu demora. —Gracias —dijo Nate con una sonrisa y se dirigió a paso apresurado hacia la sala de maestros en busca de sus cosas. —Bien. ¿Se habría convertido en una puta? —Encantada señor… —deslizó la evidentemente buscando más información. Parker. Me alegra saber que tienes amigos. —Steven. Estábamos —Sra. Parker. —Nate se ruborizó. sinceramente no tenía idea de cómo presentar a Steven. Enseguida nos vamos.

—Así que usted es amigo de Nate. Nunca oculté mi inclinación sexual.El silencio reinaba en el lugar a medida que se iban perdiendo los sonidos de los pasos de Nate y los ladridos de Max mientras se alejaban. ¿Qué clase de amigo es? Espero que no se esté aprovechando del muchacho por su ceguera. no me gusta su tono y menos lo que insinúa. sentía que algo importante le sería revelado. —Si a promiscua se refiere a que soy gay. —Señor Baldwin. en verdad no me interesa su vida privada en lo más mínimo. Él es demasiado inocente para su propio bien. Además… ya ha sufrido demasiado. No entendía lo que esta mujer trataba de decirle. . —Lo conozco. —¿Nuevamente? ¿A qué se refiere? —Steven estaba confuso. Es un artista famoso y según cuentan su vida es algo… promiscua —ella dijo destilando su veneno. Parker habló. Pero trató de concentrarse y sacarle a la mujer la mayor información que pudiera darle. —Por lo visto Nate no le contó su historia. Si era respecto a la vida sexual de Nate. —Señora. era inexistente hasta ese día. la de cómo quedó ciego. No me gustaría que alguien lo haga sufrir nuevamente. un chico pueblerino que creció bajo la dura mano de una madre sobreprotectora. Lo reconocí apenas lo vi. Sólo le advierto que se abstenga de tratar de corromper a Nate. Sólo el crepitar de la lluvia interrumpía el incómodo silencio que los envolvió hasta que la Sra. pues eso es verdad. Pero eso no significa que lleve todos los días a un hombre diferente a mi cama.

tal como me ha advertido. papá —dijo burlonamente Nate. Parker no pudo dejar salir una risotada y sin decir nada se fue caminando hacia su despacho. En ese momento se escuchó el ladrido de Max y los pasos acelerados de Nate acercándose a ellos. ansioso por irse de allí. La mujer no contestó. —No se preocupe Sra. lo cegó. tan envueltos en la acalorada conversación como lo habían estado. Ninguno se había percatado de ello. el daño es psicológico. Pienso cuidar muy bien de Nate —concluyó Steven con una sonrisa. —Espero que así sea. . —Una mujer interesante la Sra. Tienes la ropa empapada —anunció Steven retándolo. Steven la miraba alejarse mientras suspiraba. Pero un brillo de afecto iluminó su cara cuando continuó: —Nate presenció el asesinato de su hermano y el trauma de ese hecho cuando apenas era un niño pequeño. Se niega a recordar ese momento tan terrible de su vida. Ella suspiró. evidentemente fastidiada. —Será mejor que nos vayamos o pescarás un refriado. —Parece que dejó de llover —dijo Nate con alegría. Pero si usted pudiera iluminarme al respecto.—No. Pero él no ha querido hacer terapia. No tiene daños físicos en sus ojos que le impidan ver. Parker. La Sra. —Entiendo. Parker. —Sí. no lo ha hecho. sería de gran ayuda para evitar dañarlo nuevamente. Nate se apresuraba y ya estaba junto a ellos.

pensó Steven. Presentía que su vida daría un giro de 180 grados a partir de este mismo día. Tenía que ir con pie de plomo pero ¿cómo? —Tú guía el camino. Hasta había empezado a amar a Max. El cuadro que había pintado de Nate de seguro sería muy elogiado y era algo muy diferente a lo que tenía acostumbrados a los que gustaban de su arte. Nate no entendía por qué estaba tan alegre. Esperaba que la inauguración ese sábado fuera un éxito. de su humor algo ácido pero refrescante. Steven pasaba el verano fuera de la ciudad. pintando. los motivos de alegría no eran los que pululaban en su vida precisamente. «Un verano agobiante pero que resultó ser de lo más interesante». Nunca había sido bueno manteniendo relaciones y temía joder las cosas con Nate. El aire cargado de humedad les daba un respiro a esos días de extremo calor que habían vivido. Hacía mucho tiempo que no sonreía. Saliendo del colegio. ese perro revoltoso y metiche. Por lo general.—Ciertamente lo es —coincidió Nate. Ese verano inauguraría su propia galería de arte y había estado trabajando sin descanso para el gran día. de la risa del muchacho. . Max y yo te seguiremos. el cielo ya se estaba despejando. lejos del crudo verano citadino. Steven empezaba a amar la sensación de la cálida mano de Nate entre la suya. En verdad ya lo había hecho… —Será mejor que pongamos nuestros pies en marcha antes de tentar nuestra suerte y que se venga otro chaparrón —propuso Steven tratando de no pensar en el futuro.

Un poco de carne con verduras estaría bien para él. —¡STEVEN! —gritó Nate lleno de vergüenza—. Esta había sido su primera experiencia y dudaba que pudiera vivir algo mejor que eso. No te preocupes. no te haré el amor esta noche. No tenía la más jodida idea de nada acerca del sexo. por eso pregunté. si no ya se hubiera desmayado. —Sí. pero supongo que eso es normal. ¿podrías ser más discreto? . fuera la que fuese. Estamos en la calle. así podré dedicarme a preparar algo espacial para ti. con mentiras. —Algo. —Eso espero —susurró Steven en el oído de Nate. ¿no? —Sí. —Prefiero comprar ya hecha su comida. pero Max no come nada del otro mundo. Menos mal que no podía ver a Steven a los ojos. —Vas a malcriarnos —contestó Nate tímidamente. lo es. no quería empezar una relación. las hay. —¿Hay otras maneras? —preguntó asombrado Nate.—Pasemos por la veterinaria de camino. —El rubor en la cara de Nate se profundizó y Steven quiso calmarlo—. —Gracias. Quería morirse en ese mismo momento. ¿Cómo te sientes? ¿Tienes dolor? Nate se ruborizó muriéndose de vergüenza ante la mención del posible dolor en su… trasero. dejando un camino húmedo con su lengua que hizo que el muchacho se estremeciera—. Por lo menos no de esa manera. de esa manera podremos comprar algo de comer para Max. Y tan placenteras como la penetración anal. Decidió ser honesto.

Y se dio cuenta que quería tener algo con Nate. ¿Podría ser más feliz? Llegaron a la veterinaria y compraron comida para Max y de allí siguieron una calle hasta la casa de Steven. esperando que Nate no se asustara y se alejase de su vida para siempre. Todo esto es nuevo para mí. ¿te gustaría? —preguntó confiado. —Bien. Apretó la mano de Nate más entre la suya y la llevo hacia su boca. de verdad. No sé cómo tener una… relación. —Sí. no algo pasajero. No tuve en cuenta que quizás a ti te molestaría que te señalaran con el dedo por ser gay. En verdad serás mi primer novio oficial. intentémoslo. una relación —confirmó Steven sin pensarlo.—Lo lamento. Me estoy acostumbrando a la idea. ¿una relación? El corazón de Steven dio un brinco ante la palabra relación. —No es eso —se apresuró a decir Nate al notar el tono amargo en la voz de Steven—. depositando un tierno beso en ella—. —Si. Quiero que seamos novios. Pero te advierto que nunca tuve un novio antes. —¿De verdad quieres eso? La alegría en la cara de Nate le dijo a Steven todo lo que necesitaba saber. . Nate se atragantó con su propia saliva y se echó a reír con lo que Steven le había dicho. Los dos somos vírgenes en eso. —No te preocupes. Tener un amigo. Subieron por un ascensor hasta el piso cinco donde se encontraba el departamento del pintor. el sexo. Nunca escondo mi orientación sexual. algo duradero.

El corazón de Nate latía a toda velocidad. te preocupes. a la compañía. Él podría acostumbrarse a esto. no me despiertes nunca». por favor. —No atención. Espero te guste. caminaron por un pasillo hasta detenerse frente a una puerta. y de forma regular. Al salir del ascensor. Nate no podía estar más contento. lo anhelaba. —Max. Novio. qué linda le sonaba a Nate esa palabra. Nate se sorprendió de la naturalidad en la que Max y Steven actuaban. —Este es mi hogar. a las caricias. Debes tener cuidado. era uno de sus sueños reprimidos. a los besos. como si compartieran sus días desde hace mucho tiempo. ya tengo tu comida muchacho —llamó Steven y Max salió corriendo a su encuentro como si el otro hombre fuera también su dueño. o me gusta pensar en él como tal. Él lo quería aquí. Él nunca pensó merecer que alguien lo amara. Nate quería gritar su alegría. . usaré mi bastón con más —Voy a tener que hacer unos cambios para que no andes tropezando cada vez que vengas aquí —dijo Steven descuidadamente. en breve conocería la casa de su novio. No sabía por qué se le había cruzado esa idea por la cabeza. hay muchas cosas en medio del camino. Lo llenaba de felicidad y orgullo. ¿estaré soñando? Si es así. no con sus ojos sin vida. «Dios.Nate había pensado que Steven viviría en una vieja casa. al amor… Nate lo quería.

—¿Pasta? —sugirió. Deberás tener fuerzas para lo que pienso hacer contigo luego —deslizó Steven. ¿Podría? ¿Steven valdría la pena? Tenía que tomar una decisión y no podía tardar mucho en hacerlo. Nos espera una larga y placentera noche. acercándolo más y haciéndole notar su dura erección tras sus pantalones. Y ambos entraron a la cocina a preparar la mejor cena que de seguro Nate hubiera comido en su vida. —Nate. ¿Quieres ayudarme? —Me encantaría —Nate contestó enseguida. —¿Qué deseas comer? —preguntó Steven. fue avanzando lentamente. —A ti —no dudó Nate en contestar. permitiendo que Steven lo acercara a su pecho y depositara un beso húmedo y a la vez cálido en sus labios. esquivando muchas cosas a su paso. —Vamos entonces.Ahora creía tener una razón para afrontar la terapia. . sin presuponer que no podía hacer nada por su ceguera. rozando con su aliento la suave y tersa piel del rostro de Nate. Nate tragó el nudo de su garganta. por más que muera por la tentación primero quiero alimentar tu estómago. Cuando una mano atrapó uno de sus brazos se sobresaltó y luego se relajó. —Suena como a un plan. Steven no le había mentido. tenía miedo de babear ante el imponente hombre. había cosas desparramadas por todo el piso. feliz debido a que Steven pidió su ayuda. Caminando hacia el lugar que Nate suponía era la cocina.

Tuvo que luchar con todas sus fuerzas para no dejarse caer en la tentación. sus sentidos y aunque no quisiera reconocerlo. nunca quiso una relación estable. Entre sus manos sostenía una taza de café humeante mientras la brisa suave y algo cálida de la mañana rozaba su rostro. Steven estaba sentado en una silla en el balcón terraza de su atelier. un hombre que le exigiera y le reclamara tiempo y cariño. poder escuchar el latido de su joven corazón. «Nate». Luego de la cena acompañó a Nate hasta su departamento y lo dejó allí antes de cometer una locura. «¿Novio?» Jamás había tenido uno. su corazón. quería dormir con él durante toda la noche.Jueves. Aun podía sentir sus manos cosquillear con la sensación de la electricidad del toque sobre la piel de Nate. . sostenerlo entre sus brazos. Sabía que tenía que ir despacio. Qué poco sabía de ese muchacho que ya le estaba robando sus pensamientos. Quería a Nate a su lado. no sólo porque para Nate esta relación era algo nuevo y extraño sino también porque Steven nunca se había permitido bajar las barreras y enamorarse.

Nate no quería hablar seguido con ella. Un sentimiento de intensa posesión se apoderó de Steven. Llevaría el cuadro que había terminado el día en el vio por primera vez a Nate en la plaza. Pero lo que la mujer le había dicho no satisfacía a Steven. Sí. pero a la vez quería envolverlo entre sus brazos para protegerlo de todo mal. y por Dios que lo lograría. . Quería saber todo de Nate. Hoy tenía que llevar el último cuadro a la galería. Nate era distinto a todos aquellos que había conocido antes. Parker acerca de la madre sobreprotectora de Nate. ¿Para qué se había inventado en marcado rápido? Con solo presionar una tecla. El chico le había dicho que para qué iba a tener uno si no tenía a quién llamar fuera de su madre. Y si hacía eso. sólo faltaba ese cuadro para que todo estuviera listo para la inauguración del sábado. ¿no estaría haciendo lo que la madre de Nate había hecho? No olvidaba las palabras de la Sra. El cuadro que pintara de Nate no podría ser expuesto. No quería que ningún otro admirara la belleza de su Nate. Y por lo que Steven pudo detectar. pero anoche descubrió con horror que Nate no tenía celular.Ahora era distinto. Tenía ganas de hablar con su amante. Había tomado una decisión. Pero el oscuro pasado de Nate lo intrigaba y lo turbaba. haría eso y podría disfrutar de la risa y la suave voz de Nate cada vez que tuviera el impulso de salir corriendo para abrazarlo y ahogarlo entre sus besos y caricias. Nate podría comunicarse con Steven en un segundo. Cuando terminara su día en la galería iría a comprarle un celular a Nate y grabaría su número en él.

Steven suspiró. él sería el único que disfrutaría de la vista. ¡Qué confundido estaba! Una de las cosas que sacó en claro de su noche de insomnio fue que debía concurrir a un psiquiatra y tratar de lidiar con su pasado. no se reconocía. adolescente que descubría su primer amor. se había dado cuenta que había estado . Nate estaba sorprendido de que el hombre no lo hubiera invitado a quedarse con él. apenas y si nos conocemos». Parecía un «¿Amor? ¿Es eso lo que estoy sintiendo por Nate? Terminado su café. Es imposible. debía enfrentar sus fantasmas. Ese cuadro sólo sería visto por sus ojos. sino con caricias. No podía seguir escondiéndose tras su ceguera. no sólo con palabras. un cuadro que jamás mostraría a otra persona. Estaba muy cansado. Ahora que Steven estaba en su vida. caminó dentro del estudio. Sí. besos. pero podía sentir la fuerte atracción que lo unía a Steven. Anoche no había podido dormir bien pensando constantemente en Steven y en todo lo que habían pasado juntos. él era un inexperto en las cosas del amor. susurros. Nate había terminado sus clases de la mañana. con el simple latido de su corazón. dejó la taza vacía sobre el escritorio y empezó a embalar el cuadro que lo había hecho sentir tan orgulloso en el momento que puso la última pincelada… eso hasta que terminara el cuadro de Nate. El hombre le había dicho muchas cosas.

Nate dejó escapar el aire que estaba reteniendo y cerró los ojos. Parker. La Sra.como en suspensión. como un animal que pasa sus días de la misma manera. Respiró hondo y exhaló y luego abrió los ojos. Para ti siempre tengo tiempo. Parker le había comentado que había un psiquiatra que conocía que era muy bueno y que además era joven y podría seguramente ayudar a Nate. Decidido tocó la puerta del despacho de la Sra. ¿Tiene unos minutos? —Pasa Nate. sin dejar una sola huella a su paso. Era ahora o nunca. Parker. Ven. aletargado. Nate la abrió y pasó. sino que Nate sabía que tras la oscuridad que lo envolvía existía un dolor muy profundo. —Perdone que la moleste Sra. ¿Lo recuerda? . —¿En qué puedo ayudarte? —preguntó con curiosidad la mujer. un poco más relajado para hablar del psiquiatra. —Adelante —una voz femenina pero poderosa resonó tras la puerta. Él quería más de la vida. quería marcar una diferencia. —Usted me había comentado hace un tiempo que conocía a un psiquiatra que podría ayudarme. No es que pensara que por su ceguera era menos persona que una que tuviera todos sus sentidos funcionando. un sentimiento de culpa que lo ahogaba y que no lo dejaba vivir plenamente su vida. Max acompañó a Nate en silencio y se acurrucó a sus pies cuando Nate se sentó en la silla que enfrentaba la de la Sra. acércate y toma asiento. Parker.

puedes acordar con él qué pasos deberían seguir a partir de allí. no tienes que pedir disculpas de nada. Johnson? No sabía que ella me había recomendado. ¿Qué te parece? —¿Haría eso por mi? —preguntó Nate esperanzado. si. Bueno. ¿Te has decidido? —Si. —Nate. Johnson me habló de ti quise conocerte y que trabajaras para mi en este colegio. casi. Me doy cuenta que este es un gran paso para ti. —A ver. Jonathan Clark. si es que eso fuera posible. La sola idea de revivir de alguna manera la muerte de su hermano y su niñez luego de ese episodio le helaba la sangre. Había creído que se habían contactado con él a través de la escuela de maestros para ciegos. De eso hacía dos años ya. En verdad me siento culpable. Ahora la amaba más. había estado detrás de su contratación. Desde que la Sra. —Nate trató de relajarse pero estaba muy nervioso. —¿La Sra. —¿Cómo crees que supe de ti? Nate se ruborizó por su poca experiencia y su inocencia. Podría llamar al Dr. nunca te aclaré cómo llegó tu . Lamentablemente Emma Johnson se había trasladado con sus hijos al interior del país y Nate no la había visto desde que se mudó. Clark para que venga al colegio y que se conozcan. Haremos una cosa si te parece bien. restregaba sus manos en su regazo y empezó a sudar frío. Si te cae bien y crees que es el indicado para ayudarte. Lo lamento. —Perdone mi ignorancia.—Oh. tú eres especial para mi. Nunca pensó que su tutora y la mujer de la que aprendió todo lo bueno que sabía de la vida. —Nate. El Dr.

—Gracias. trataré de comunicarme con él y verificar su disponibilidad.— ¿Listo para ir a la plaza? Max ladró y empezó a saltar alrededor de Nate. —Te entiendo. de seguro te tendré una respuesta cuando regreses. hombre y perro.currículo a mis manos. Parker. Parker. Ambos. bondadosa conmigo. Al salir del despacho de la Sra. Clark? —Si por mi fuera hoy mismo. Sabes que te quiero como a un . ¿Cuándo quieres ver al Dr. evidentemente contento con la idea de correr al aire libre. Dame unos momentos. Ve a almorzar. Se moría de vergüenza y necesitaba tomar una bocanada de aire fresco. temiendo que Nate se arrepintiera de ver al Dr. Nate se sonrojó y quiso salir del cuarto lo antes posible. Parker. Clark—. El muchacho necesitaba relajarse y pensar. —Gracias Sra. Sentarse bajo su árbol sería de gran ayuda en este momento. ustedes es demasiado —No digas eso. Pero vayamos a lo nuestro —dijo decidida la Sra. Nate tiró un poco de la correa de Max y le preguntó. hijo. Tengo miedo de arrepentirme. Nate. salieron del colegio rumbo al lugar especial de Nate.

los rieles están ajustados. Steven tomó una bocanada de aire y desenvolvió con cuidado su obra. —Calla. —Veo que ya está todo preparado. —Deja de hablar y ven a ayudarme.—¡Steven! —gritó Anthony cuando divisó que su amigo entraba a la galería portando el cuadro que faltaba— . Esta cosa ayuda pero no hace todo el trabajo. Steven y Tony. Lo has traído. —Sep. se conocían desde niños y eran como hermanos. Moría por verlo. . Anthony se acercó a Steven y lo ayudó a empujar el carrito hacia el fondo de la galería. Lo colocaron justo enfrente del espacio destinado para la obra central. te ayudaré. convirtiéndose en una obsesión hasta que la hubo terminando. —Pero si lo traes en ese carrito con ruedas que te compraste en Paris. casi inseparables. —Es fantástica —exclamó Anthony mientras ayudaba a Steven a colgarla de los rieles destinados a sostener el cuadro. Faltaba el cuadro — dijo con orgullo Anthony. debían ajustar los pequeños reflectores para que apuntara de la forma correcta al cuadro. —De acuerdo. El condenado pesa una tonelada. Pesa de todas maneras. Tony. develando de a poco la hermosa pintura en los tonos del rojo y negro que lo había cautivado por tantos días. Sólo falta colgarlo —dijo Steven mientras miraba con orgullo todo alrededor. Una vez colocada en su sitio.

—¿Felicitarme? —preguntó Steven perplejo. Lágrimas salían de sus ojos y se sostenía el vientre para no partirse al medio. Debo confesarte que estoy muy nervioso. Notaba que su amigo estaba diferente. —¿Te has enamorado? —No lo sé. es muy especial. Anthony se puso serio. ¿Estoy loco? Anthony se puso a reír descontroladamente. —Soy humano. —¿De qué te ríes? No encuentro la gracia a la situación. pero somos novios. ese hombre debe ser especial para haberte atrapado. Algo le pasaba. Me siento… perdido. Sus usuales ojeras estaban más pronunciadas. Te felicito. —Si. Se llama Nate y es maestro de braille en la escuela para ciegos. . —Yo sí —pudo decir Tony cuando logró controlar su ataque de risa—. Cuéntamelo todo. —Steven. —¿Tú nervioso? No me hagas reír. Nunca pensé llegar a ver este día.—He trabajado como un burro para esta exposición. su piel había perdido brillo y sus ojos oscuros estaban sin luz. —Si. Conocí a un hombre hace unos días y ha dado patas para arriba mi mundo. ¿sabes? —Steven había querido hacer un chiste pero su rostro no acompañó a sus palabras. Espero que sea un éxito. ¿te encuentras bien? —No lo sé —confesó Steven—.

¿Sabes que ni siquiera tiene un celular? Para él es sólo el trabajo con los niños y su perro Max. predestinación. Steven se quedó pensando en la conversación que mantuviera con Tony. —Estará feliz. —Hay algo que no me dices. destino. ¿Qué ocultas? —Es ciego. No sé cómo preguntarle. tan inocente. Si él se siente mal te ahorcaré. un chico especial. te lo aseguro. Es tu sueño. No puedo apartarlo de mi cabeza. —Pura casualidad. —¿Y cómo lo conociste? No creo que se muevan en los mismos círculos. Él es tan dulce. —Quiero conocerlo —dijo seriamente Tony—. ¿Lo traerás el sábado? —Aun no se lo he pedido. —Sep —dijo secamente Steven. Pueda verlo o no querrá estar a tu lado. pero supongo que ese no es un impedimento para que estén junto. Su amigo siempre le ayudaba a . —Más vale que tengas razón. No quiero que piense que me estoy burlando de él. —¿Has perdido un tornillo? —¿Por qué me dices eso? —Porque él de seguro amaría compartir ese día tan especial contigo. —Bien.—Guau. Confía en mí. no. ¿verdad? —Joder. Pero apenas lo vi supe que era especial. como quieras llamarlo.

Apenas pasó la puerta de entrada del colegio la Sra. Clark no sólo ha aceptado verte sino que ha venido y se encuentra esperándote en mi despacho. —¿Ha venido? —Nate estaba asombrado. Con una sonrisa en sus labios. —¿Si? —preguntó con curiosidad Nate al percibir el estado de ansiedad de la Sra. —Si. —Bien. Ahora estaba más relajado. Una ola de intenso miedo lo atravesó y se obligó a tranquilizarse. me alegro que ya hayas regresado. Steven se dedicó a terminar de ajustar las luces. —El Dr. —Nate. Parker en su voz. Parker fue a su encuentro. Faltaba muy poco para que su vida profesional cambiara y estaba seguro que quería a Nate para que compartiera ese momento a su lado. . Clark —dijo Nate con una valentía que no sentía en absoluto. Nate regresaba de su almuerzo.aclararse y ahora estaba decidido a traer el sábado a Nate a la gran inauguración. Te tengo una buena noticia. no hagamos esperar al Dr. Max estaba algo cansado después de corretear por la plaza por casi una hora. No esperaba ver al psiquiatra tan pronto. Cuando le hablé de ti quiso conocerte de inmediato.

—¿Qué te parece si lo haces desde el principio? —Lo intentaré. tomó a Nate de la mano y lo guio a su despacho como si él fuera uno de los niños del colegio y se encontrara perdido. Parker no dijo nada más. Nate quería perderse en esa potente voz y dejarse envolver en ella. pero puedes llamarme Jonathan. llevándose a Max para que Nate pudiera hablar con total tranquilidad con el hombre que lo aguardaba. No sabía cómo la tapa de esa . —¿Nate? —preguntó una voz masculina. Eso era. soy yo —susurró y se acercó a la voz. Y Nate se sentó y empezó a relatar su vida. ronca y cargada de mucha sensualidad. Nate abrió la puerta como si estuviera enfrentando al verdugo que ejecutaría su sentencia de muerte. —Bien —continuó Jonathan —. —Soy el Dr. Las rodillas de Nate se aflojaron. Ella lo dejó junto a la puerta y le dio un beso en la mejilla. Clark. Sé que por tu ceguera debes ser más receptivo con tus otros sentidos.La Sra. no tratando de encontrar otra explicación al efecto que la voz del buen doctor tenía en él. Nate se relajó. ¿Por qué no nos sentamos y me cuentas algo sobre ti? —No sé por dónde empezar. —Lamento si te perturbé un poco pero uso la hipnosis en mis pacientes y he adiestrado mi voz para facilitar el llevar a mis pacientes a ese estado. como si estuviera leyendo un diario. ¿Qué diablos le estaba pasando? —Si. El hombre parecía emitir mucha virilidad y fuerza. —Jonathan —repitió Nate como embelesado.

. Entonces Nate se dio cuenta que el Dr. Se sentía libre. pero una vez que empezó a hablar no pudo detenerse. Uno al que Steven pudiera amar y del que no se avergonzara cuando estuvieran juntos. en cuerpo. alma y corazón. Clark sería el hombre ideal para desterrar todos sus fantasmas de su vida. Esperaba poder lograr ser un hombre completo. como si hubiera logrado salir de la prisión en la que había estado encerrado desde hacía tantos años.caja cerrada hacia tantos años se abrió.

haciéndose terriblemente dolorosa. manejar el . Nate sonreía y Jonathan se derretía. considerado. Era un buen hermano. El hombre quitaba el aliento. —Mi vida fue la de un niño normal. ¡Parecía un estúpido poeta y era un jodido psiquiatra! Nate se sentó cerca de Jonathan. cariñoso. —Los ojos de Nate perdieron la luz y su cara se ensombreció con angustia. —Nate ladeó la cabeza. Como traído de la nube en la que se encontraba. Jonathan se maldijo a si mismo por sus estúpidos pensamientos. protector. Nate sonreía. Era doloroso. el olor a hierba y almizcle de Nate inundó las fosas nasales del psiquiatra.Jonathan estaba impactado. por lo menos hasta que tuve cuatro años. Nate era más hermoso de lo que esperaba. la voz de Nate empezó a retumbar en la cabeza de Jonathan cuando el muchacho empezó a hablar temblorosamente. Nunca un hombre lo había alterado tanto con su sola presencia. Se alegró de que Nate no pudiera ver la erección que se abultaba tras sus pantalones de mezclilla. Suspiró y continuó—: Mi hermano y yo éramos muy unidos. el brillo de sus ojos parecía crear faros de luz verde que iluminaban todo a su paso. Trató de ser profesional y no dejarse llevar por la lujuria que se estaba despertando en él. tratando de poner en palabras todo lo que jamás podría alejar de su mente. Necesitaba sacar este deseo irracional que se estaba apoderando de sus sentidos. Su erección creció más.

Nate guardó silencio por un momento. estaba sucio y se tambaleaba. Volvíamos del colegio. que mis palabras se atoran en mi garganta. —No te preocupes. El hombre se acercó lentamente. Habíamos planeado jugar con agua cuando llegáramos para refrescarnos y divertirnos al mismo tiempo. necesitaba controlar sus sentimientos. Jonathan tenía el intenso impulso de levantarse y abrazar a Nate. Necesitaba relajarse. Sus manos estaban en sus bolsillos. la calle estaba desierta. —Siento cuando voy a decir más. apretando los puños a sus lados. no estaríamos aquí reunidos. tratando de darle consuelo con sus palabras. Si quería ayudar a Nate con sus problemas. Si fuera así de simple. de reconfortarlo y besarlo una y otra vez. Con el tiempo lo harás — Jonathan le respondió. Ese recuerdo le traía una y otra vez la pérdida de su amado hermano—. caminado en zigzag. —Eso es por el trauma. temblando como si un frío polar hubiera envuelto su cuerpo. —No puedo… —sollozó Nate. tratando de alejar las jodidas lágrimas. hacía calor. Sacudió su cabeza. Se contuvo. Caminábamos de la mano. justo cuando un hombre borracho se cruzó en nuestro camino. podía sentir su repulsión hacia ese hombre. que ya mi voz no está. Mi hermano temblaba de ira. El hombre olía mal. mi hermano.recuerdo de ese día en particular lo inundaba de angustia y desconsuelo. me jaló de tal manera que quedé detrás de él. . Respira profundo. Una lágrima rodó por su mejilla y sus manos comenzaron a temblar. No podemos pretender que superes esa experiencia en unos minutos. Erick. Nate. ser el médico que Nate necesitaba.

No es que me importe estar ciego. —Es verdad —continuó Nate—. pero quiero desterrar mis fantasmas. Pero antes me gustaría saber por qué decidiste hacerla en este momento y no en otro. «Mi novio». Y es algo a lo que le temo. sin los recuerdos que me atormentan. Aunque él es artista. Aun no podía creer la suerte que había tenido de conocer a Steven. de tu corazón y de tu cuerpo». ¿Se hará cargo de mí? —preguntó inocentemente. Nate se sonrojó. —Quiero ser un hombre completo para mi novio — confesó con timidez. —Creo que podremos ponernos de acuerdo para comenzar la terapia. . «¿Novio?¿Tiene un jodido novio?» Jonathan se deprimió con la noticia pero trató de focalizarse en Nate y su problema. es un pintor y me gustaría poder ver su obra. Quiero ser el mejor hombre que pueda llegar a ser para él ¿Eso es algo malo? —¿Y a él le importa tu ceguera? —No. pensó Nate y una sonrisa se dibujó en su rostro. verlo trabajar. Puedo sentir cómo ama lo que hace y eso es algo que no podemos compartir. La voz de Jonathan le calentaba el espíritu. seguir adelante con mi vida. —¿Él de alguna manera te forzó a hacerlo? —¡NO! Él no sabe nada de esto. pensó Jonathan sin dudarlo. «De tus pensamientos. tenía tanta vergüenza de confesar que era debido a su novio.Nate respiró profundamente. sin las pesadillas.

su angustia y sus reproches. No sé si volveré a ver o no. Mi madre ahogándome con sus miedos.—¿Te ha dicho algo al respecto? —preguntó Jonathan. Los primeros años fue una verdadera tortura. —No. el día en que mi hermano fue asesinado. de ninguna manera permitiría que Nate se sintiera menos por su ceguera. Quiero que funcione y es por eso que he decidido hacer algo con mi pasado. Mi vida encerrado entre cuatro paredes. Nate estaba muy feliz. . creo que tendremos muchos en qué trabajar. Quería hablar con Steven y contarle las buenas noticias. ni tampoco quiero recordar con dolor los días después de ese día. Nuestra relación es reciente. Nate le indicó a Jonathan sus horarios y en breve acordaron que tendrían los lunes y jueves por la tarde sus consultas. Si bien no pensaba interferir en la relación de Nate con su novio. —Nate. con mis tormentos. pero quiero despertar cada día y no recordar tan dolorosamente ese día. ¿Te parece? —Perfecto. —¿Reproches? —Sí. ¿Podrías ir a la consulta dos veces a la semana? —Sería fantástico. Ella pensaba que fingía. —Dime tu disponibilidad así ya dejamos establecidos los días y horarios. ella… me culpaba de mi ceguera.

Entre sus manos tenía la caja conteniendo el teléfono celular que le había comprado.Steven esperaba a Nate sentado en las escaleras de la entrada del colegio de ciegos. Abrió una botella de agua que había comprado en un kiosco y se tomó todo el líquido sin respirar. Nunca se había considerado un hombre apasionado… hasta que conoció a Steven. Rápidamente se estaba enamorando del pequeño hombre entre sus brazos. novio —respondió Steven con una voz ronca y cargada de deseo. —Hola. Su rostro estaba empapado. La sonrisa de Nate era lo más bello que Steven había visto en el día. No quería esperar más. Steven lograba ponerlo de muy buen humor… en todos los sentidos. El dolor de su garganta seca se había calmado. Habían acordado este encuentro. Ya había programado su número telefónico en él. El sudor corría por su cuerpo. . El calor era insoportable. La puerta del colegio se abrió y los ladridos de Max le anunciaron a Steven que Nate estaba saliendo a su encuentro. Hacía mucho calor pero él sentía crecer en su interior un fuego más caliente que el del exterior. —Hola. Nate tragó duro. jalando al muchacho a sus brazos. Steven quería ver a Nate en este instante. —¡Nate! —gritó Steven. novio —dijo Nate con un tono burlón.

Nate necesitaba a alguien que lo contuviera. —Steven estaba emocionado. No sería fácil. El perro tenía buenos instintos y eso tranquilizaba aun más a Nate respecto de la decisión de embarcarse con Steven en una relación. Había reconocido a Steven como a alguien familiar. Jonathan no era protector. pero hoy un poco más tranquilo. Hacía tiempo que no se sentía tan bien junto a otra persona. ni demasiado cariñoso y viajaba mucho por su trabajo. —Bien. En la vereda de enfrente estaba Jonathan observando la escena. —Vamos a mi casa y te lo daré. Sonrió. Pudo ver la alegría en el rostro de ambos hombres y se tranquilizó. —¿Qué es? —La sonrisa de Nate parecía la de un niño el día de Navidad. Max se agitaba alrededor. como el día anterior. Caminaron de la mano. ni para Nate ni para el hombre que parecía ser la alegría en la vida del muchacho.—Tengo un regalo para ti. . que estuviera a su lado durante todo el proceso de su tratamiento. Hace mucho calor para quedarnos en la calle. sabiendo que Nate estaba en los brazos del hombre correcto. Si bien sentía una profunda atracción hacia Nate. sabía que él no era el hombre ideal para el muchacho.

abrazó a Nate y profundizó el beso. —Shhh. el deseo brillaba en ellos. Pasó la yema de su dedo índice por la carnosa boca de Steven. Steven recostó a Nate en el sofá. El beso duró más de lo que se suponía debía durar uno de bienvenida. su lengua. tomó entre sus manos la cara de Steven y buscó con sus dedos la boca. me ocuparé de ti y luego te daré tu regalo. La boca de Nate era exquisita y Steven ya sabía que se había convertido en un adicto a ella. arrancando la ropa entre ellos. relájate. besando cada centímetro de piel descubierta. en un beso suave pero demandante. Nate se rio nerviosamente. Nate acercó la cabeza de Steven a la suya y sin pensarlo dos veces fusionó ambas bocas. —Quiero mi regalo —dijo Nate haciendo un puchero. Max estaba en la cocina comiendo algo que Steven le había preparado.Steven y Nate estaban sentados en el gran sofá del departamento de Steven. —Primero dame mi beso —ronroneó Steven al oído de Nate. sus besos. su cuerpo… Los ojos de Nate se oscurecieron. —Steven… —jadeaba Nate. las manos buscaban piel. Recordó la sensación de esos labios contra los suyos y quiso volver a saborear a Steven. Nate se relajó y se entregó a su amante. una boca suave y tentadora. Steven sin poder contenerse. Los jadeos se escucharon en el silencio de la habitación. Steven rápidamente había despojado al ciego de toda su ropa y se .

y a saborearlo. Su cara de asombro al sostener el . Aturdido. Cuando Steven se tragó la erección de Nate. Nate dijo: —Steven. después.quedó unos minutos contemplando extasiado a la hermosa criatura ante sus ojos. —Eres tan jodidamente hermoso y tan jodidamente mio —declaró Steven y luego suspiró y empezó a besar a Nate y a tocarlo. ¿Cómo podría vivir sin esta sensación nuevamente? El solo pensamiento de no poder tener este tipo de intimidad nunca más ensombreció el clímax de Nate cuando repentinamente se corrió en la boca de Steven. tú no… —Shhh. El cuerpo de Nate reaccionaba maravillosamente ante la hábil boca de Steven. tratando de contener un grito de placer que nacía desde el fondo de su garganta. Ahora la boca de Steven bajaba por el torso de Nate. Nate sonrió y empezó a abrir la caja desesperadamente. Ahora abre tu regalo. éste dobló los dedos de sus pies. Quería ser todo para Steven y para eso debería ser sincero con él y contarle su pasado y la importante decisión que había tomado. cada reacción de su cuerpo. —Y diciendo esto puso la caja en las manos de Nate. Nate estaba perdido en las sensaciones de su intenso orgasmo y en las profundas consecuencias de su inminente terapia cuando Steven lo empezó a vestir y esas expertas y suaves manos lo trajeron al aquí y ahora. Amaba la forma en la que Nate se retorcía bajo su boca y sus manos. cada marca. Podía recitar de memoria cada lunar. dejando un camino húmedo que el aire acondicionado secaba casi al instante.

—No te rías de mi ringtone. Apenas comenzó a sonar la música de ‘Somos novios’ interpretada por la sentida y hermosa voz de Luis Miguel. Espera a escuchar el tuyo —declaró Steven con picardía. nos enojamos Somos novios Mantenemos un cariño limpio y puro . —Es un teléfono celular. Su teléfono comenzó a sonar. La canción siguió y la letra quedó grabada para siempre en el corazón de Nate: Somos novios Pues los dos sentimos mutuo amor profundo Y con eso ya ganamos lo más grande De este mundo Nos amamos. Nate cortó la llamada y con ansiedad le pidió a Steven que lo llamara.teléfono celular hizo que Steven dejara escapar una carcajada. la música de ‘Bad Romance’ interpretada por Lady Gaga hizo reír a Nate. Presionando la tecla del número uno te comunicarás con mi celular. Ya tiene programado mi número. Así —Steven tomó la mano de Nate y le mostró dónde estaba la tecla y la presionó con el dedo de Nate. nos besamos Como novios Nos deseamos y hasta a veces sin motivo y Sin razón. —¿Y esto? —preguntó aturdido Nate. Nate se emocionó hasta las lágrimas.

—Ey. Este es el mejor regalo que me han dado en toda mi vida —dijo Nate y besó una vez más los labios de su novio. —No. . ¿hice algo mal? —preguntó preocupado Steven.Como todos Procuramos el momento más obscuro Para hablarnos Para darnos el más dulce de los besos Recordar de qué color son los cerezos Sin hacer más comentarios. Gracias. Steven lo abrazó y supo que nunca podría separarse de Nate. somos novios. al contrario.

Pero Nate quería poder ver el color de su piel. Ahora tenía una copia en braille y era una de las historias favoritas de sus alumnos también. Y Nate había visto con el corazón a Steven pero ahora quería verlo con sus ojos.Nate estaba tan feliz. Ahora comprendía por qué todo el mundo sentía lástima de él por ser ciego. estando con Steven. pero con Steven era diferente. poder saber cómo era. ¿Sería muy ambicioso de su parte? . Cada vez que lo cubría con su cuerpo. También sabía que era mucho más grande que él. Johnson siempre le leía bellas historias que llegaban al corazón de Nate. Recordó la frase que le dijera el zorro al principito y jugó con ella en su cabeza: “He aquí mi secreto. parecía que iba a devorar a Nate con su tamaño. Hasta ahora no le había importado ver a los otros. Lo esencial es invisible a los ojos”. de sus ojos. ya no lo sabía. Los últimos días parecían un hermoso sueño. La Sra. Pero ahora. Y si era un sueño. Nate recordó una historia que le contaba su tutora. Tenía ganas de ver a Steven. La que recordaba a diario era ‘El Principito’ de Antoine de Saint-Exupéry. Sabía que el hombre tenía un cuerpo musculoso y fuerte y una piel tersa. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Nate no quería despertar nunca de él. de su pelo… poder ver el brillo de sus ojos cuando lo mirase. Siempre creyó fervientemente en que lo esencial es invisible a los ojos. La obra le había parecido ingeniosa y le daba a las metáforas utilizadas en ella un nuevo significado cada vez que releía el libro.

Nate no quería separarse de su novio y le pidió tímidamente que se quedara a pasar la noche con él. Yo tenía cuatro años y realmente quedé muy traumado. —Bebé. Ahora estaba entre los fuertes brazos de Steven. más bien sería muy doloroso. Necesitaría todo el apoyo que pudiera recibir.Steven lo había acompañado a su casa después de la cena. Nate estaba agitado pero rápidamente se empezó a relajar con los mimos de Steven. Aun no le había contado nada del psiquiatra y de su pasado. pensando en su futuro. No era tonto y sabía que la experiencia de recordar y de sobrepasar todo lo que había vivido no sería fácil. —Hoy tuve una entrevista con un psiquiatra — comenzó tímidamente y esperó un momento para percibir la reacción de Steven. acariciando su costado y dejando besos suaves en todo su rostro. Los médicos ya me han dicho en reiteradas ocasiones que mis ojos están perfectamente bien. Steven lo jaló más cerca de su pecho y le dio un beso en la frente. Perdí la vista cuando presencié el asesinato de mi hermano. Nate se tensó y luego dejó escapar un suspiro y decidió decirle a Steven sobre su inminente tratamiento. pero la alegría con la que Steven aceptó había alejado los temores de Nate. El hombre no dijo nada y eso le dio a Nate el empujón para continuar—: Sé que mi ceguera es psicológica. Habían hecho el amor por horas. bebé? —le susurró al oído. —¿Algo te preocupa. si te hace daño no tienes que contarme nada ahora. . Sabía que su departamento era modesto y que Steven tal vez se sintiera incómodo por la falta de aire acondicionado. —Steven trató de calmar a Nate.

Es la exposición más grande que he hecho. . Steven lo consideraba importante. Iré los lunes y jueves por la tarde. Las dulces palabras de Steven. no sabes lo que significa para mí el que compartas conmigo ese día. Estoy con mucha ansiedad. tengo que pedirte algo —dijo Steven —¿Y eso? —preguntó Nate con mucha curiosidad. —Ahora tímidamente. la concreción de uno de mis sueños. sus caricias y besos eran un bálsamo para Nate. estaba tenso y Nate se dio cuenta que algo lo preocupaba. de eso estaba seguro. No estás solo. Te voy a acompañar y te esperaré. —No te preocupes. Sabía que había tomado la decisión correcta. Me encantaría que estuvieras a mi lado. cariño. —El sábado inauguro una galería de arte y expondré mi trabajo. Nate se sintió feliz. Es un gran día. tanto como para pedirle que compartiera ese sueño.—El lunes empiezo la terapia. Amaré formar parte de ese momento. Ahora me tienes a mí para ocuparme de ti. —Gracias. Te voy a cuidar. Debo reconocer que tengo miedo y no sé si saldré entero de todo esto. aun cuando él no podría ver nada del lugar que seguramente había sido construido por su amante con mucho cariño y esfuerzo. —Gracias —apenas pudo decir cuando el nudo de su garganta empezó a aflojarse. Luego iremos a celebrar. Steven guardó silencio. Nunca se arrepentiría. —Estaré allí.

ring. Quisiera quedarme contigo en la cama pero tengo que levantarme para ir a trabajar. no pensaba llevarlo de todas maneras. —Steven… —murmuró Nate con una voz quebrada por el deseo—. Nate pudo sentir que Steven se relajaba. haciendo que el muchacho temblara bajo sus caricias. ring. Steven perezosamente estaba recorriendo con sus manos el cuerpo de Nate. La mañana llegó muy rápido y el despertador de Nate retumbó a las 6 AM como todos los días.—¿Hay algo más que no me dices? —Espero que no lo tomes a mal pero… ¿puedes no llevar a Max? No es que me moleste. . Una caricia en su vientre lo estremeció. —Esta noche serás mio y mañana no te dejaré levantarte temprano de la cama. Ring. Steven gruñó pero liberó a su amante. La confianza empezaba a echar raíces entre ellos. —No te preocupes. La calidez del cuerpo de Steven era embriagadora y a Nate le costaba separarse de ese fabuloso cuerpo. pero podría ser una distracción para la gente que concurra. Habían dado un gran paso en su relación. —¿Es una promesa? —pregunto Nate con una sonrisa en su rostro. Nate se empezó a reír y besó a Steven en los labios.

Una vez que sus cuerpos quedaron saciados y se limpiaron. Y Nate se sintió vivo. Y Nate se sorprendió al sentir el cuerpo musculoso de Steven presionarse contra su espalda una vez que entró a la ducha. Pero no estaba tomando sólo su carne. de recorrer con la yema de sus dedos cada curva. El agua caía caliente y el vapor envolvía los cuerpos que cada vez estaban más juntos. Steven se levantó también y siguió a Nate al baño. Nate dejó que Steven hiciera con su cuerpo lo que se le diera la gana. por primera vez en muchos años. Sus pensamientos estaban idos. como si fuera la posesión más importante que tuviera. tan desesperado por estar unido en cuerpo y alma a otro hombre. Hicieron el amor bajo el agua. salieron de la ducha y Steven se encargó de secar a Nate cuidadosamente. Quería poseerlo una y otra vez. sólo existía el aquí y ahora y las sensaciones que las manos y la boca de su novio le provocaban. con dulzura pero con toda la pasión y entrega que podían dar. Si no podía quedarse en la cama con su hermoso amante. disfrutando una vez más de la íntima conexión que crecía cada vez más entre ellos.—Puedes apostar a ello. de emoción y de necesidad. y su cuerpo temblaba de placer. . y ansiedad. aprovecharía el momento de la ducha de la mañana para hacer algunas cosas que tenía en mente. Tenía miedo. de una y mil maneras diferentes. con paciencia. Steven no se cansaba de acariciar la suave piel blanca y perfecta de Nate. Nunca en su vida se había sentido tan necesitado. su mente en blanco. estaba tomando su alma y su corazón. cada rincón del cuerpo de su amante.

—¿A qué hora terminas tus clases hoy? —preguntó Steven. —A las cuatro de la tarde. El muy bribón era muy mimoso y aprovechaba cada momento en el que su amo le daba alguna muestra de cariño. Su cuerpo rápidamente se había acostumbrado a pertenecer al sexy hombre. Hoy es uno de mis días más agitados en el colegio. en unos minutos tendrás tu comida lista —dijo cariñosamente Nate mientras acariciaba a Max en la cabeza. ¿Podrían ser todos sus días así de felices? Ambos se vistieron y se desplazaron a la cocina donde Max saltaba y ladraba desesperado por ser alimentado. ansioso por volver a ver a Nate lo más pronto posible. —Cálmate muchacho. Ya no sentía los dolores de su primera vez. Antes de que Nate debiera contestar. Max comenzó a ladrar reclamando su desayuno. —Parece que alguien tiene hambre —dijo Nate y entonces los gruñidos del estómago de Steven hicieron que ambos se rieran—.—Será mejor que nos vistamos pronto o no dejaré que salgas de este departamento en todo el día —bromeó Steven. Los viernes trabajo hasta las . No entendía cómo sucedía. pero podía tomar a su amante una y otra vez y desearlo cada vez más. Nate se sonrojó ante la idea de pasar todo un día en la cama con Steven. Y él no es el único por lo que puedo escuchar —bromeó Nate y se relajó en el momento cotidiano. El perro se calmó y se retorció bajo la mano de Nate.

Iremos a merendar y a caminar por la ribera del mar. La sonrisa de su rostro murió y el brillo de sus ojos se apagó. darla vueltas y hacer que sacara la cabeza de mi culo. . —Gracias. pasaré a buscarte a esa hora. Él se sentía igual. la declaración de Nate le golpeó pero no de una mala manera. Amo el olor del mar y sentir el agua acariciar mis pies al caminar por la playa. ¿Podría tener tan buena suerte? Nate interpretó la tensión de Steven como rechazo y se alejó. ¿Te gustaría? Estaban a unos minutos de la playa. —Bien. Estaré a las cuatro esperándote como ayer. qué me agradeces? —preguntó confuso —Por aparecer en mi vida.cuatro y el resto de los días hasta el mediodía. —Lo lamento. En algunas ocasiones cubro a algún otro maestro por la tarde pero no es muy a menudo. Steven se puso tenso. eso y más… Nate jaló a Steven más cerca y le dio un beso tierno y suave en los labios. —Sí. —Entonces no hay más que decir. —¿Por Steven. Y sin poder medir sus palabras dijo: —Creo que me estoy enamorando. Nate amaba eso pero nunca había podido ir por temor a perderse o lastimarse. —¿Eso hice? —Sep. sería estupendo.

hambriento y lleno de ternura a la vez—. —Steven quería volver atrás unos minutos y borrar la mala impresión que había causado en Nate. Tengo miedo de no ser lo suficiente para ti. un abrazo posesivo. Nate. con anhelos. —¿Tú?. Eso me aterroriza. Yo también siento que me estoy enamorando. de permitir que crecieran. devorando cada milímetro de esa carnosa boca. ¿estás loco? —preguntó atónito Nate. Lo atrajo nuevamente contra su cuerpo y lo abrazó. Si debo amarte lo haré y es por eso que quiero ser el mejor hombre que pueda ser. más puro y maravilloso que he conocido. por nosotros. ¿no? —No. que volvía a meterse en su caparazón—. ¿Puedes entender eso? —Sí. —Si. Tenía miedo de liberar mis sentimientos.—¿Por qué? —preguntó Steven con terror al ver que Nate se estaba alejando. —¿De verdad? No lo dices para hacerme sentir bien. Nate lo miró con confusión y con anhelo. Y descubrí que soy extremadamente celoso y posesivo. . soy un hombre como cualquier otro. ¿Podrás lidiar con eso? —Podré —contestó Nate sin vacilar y Steven cortó cualquier otra cosa que quisiera decir tomando entre sus labios los del joven ciego. por ti. Eres el hombre más sensible. para nada. Con temores. levantando su cabeza como si pudiera mirarlo a los ojos. zafándose un poco del agarre de Steven. Sólo me sorprendí de que tú te sintieras de la misma manera. cariño. Pero he decidido no huir más. Jamás me he enamorado antes y estoy aterrado. porque a mi me pasa lo mismo. Por mí. con ambiciones y con sentimientos. —Nate.

Llegado el mediodía. Nate quería estar con él en ese instante. Parker. El tiempo estaba pasando muy rápido. El niño fue dado de alta hace dos días pero su madre murió ayer. trataba de controlar sus emociones que estaban a flor de piel. Nate llevaba a Max de su correa. Un nudo se estaba ajustando en su garganta. —¿Podría ir a verlo? —Nate estaba ansioso. la Sra. —¿Pasó algo? —preguntó Nate ante la tensa voz de la mujer. Parker llamó a Nate a su despacho.La mañana en el colegio transcurría como todos los días. Podía saber en carne propia el dolor que sentiría el pequeño. abrazarlo y consolarlo. El perro estaba más tranquilo de lo habitual. casi asfixiándolo. Pero… su padre dice que no habla y que no quiere salir de su habitación. bien. Nate se acercó a la silla que siempre ocupaba y se sentó. —Nate. Logan era el alumno de Nate que había sufrido junto a su madre un asalto en un supermercado hacía unas semanas. —El padre de Logan estuvo hace un momento. Al entrar en el despacho de la directora. No . gracias por venir —empezó la Sra. —¿Cómo está? —Fue lo único que pudo decir. Estaba poniéndose más grande y dejaba día a día su jugueteo de cachorro. —Físicamente.

Nate comprendió las palabras de la Sra. —Iré cuando termine mis clases. Necesitaba saber que el niño estaría bien. Sé que ese niño te adora y seguro que sabrás cómo llegar a él. Nate salió del despacho y caminó lentamente hacia el vestíbulo. Parker. Le dije que le confirmaría tu visita. Sra. —Esperaré a Jason en el vestíbulo. . —Gracias. —Bien. Me ahorraste el trabajo de pedírtelo — respondió la Sra. —Puedes ir ahora. Nate. El celular que Steven le había regalado. Parker dejando salir un suspiro. —¿Haría eso por mi? —Nate. entonces anóteme la dirección de Logan e iré ahora mismo. Yo te cubriré por la tarde.quería que Logan pasara por lo que él pasó. Y de regreso a la escuela. Le diré a Jason que te lleve en la camioneta del colegio. —De acuerdo. Una sonrisa iluminó el rostro de Nate cuando metió su mano en el bolsillo de su pantalón y extrajo el aparato. mejor de lo que ella creía. Repentinamente recordó su cita con Steven y también que podría avisarle el cambio de planes porque tenía su celular. Estarás ansioso y nervioso hasta que puedas ver al niño. te conozco. Parker. ¿Su padre sabe que iré? —Ahora lo llamaré por teléfono. es traer a ese niño de regreso del lugar en donde esté. Ahora tu trabajo. tu verdadero trabajo. —Gracias a ti. —Gracias.

Luego te explico mejor pero ahora debo irme del colegio. Un gemido de dolor alertó a sus sentidos y se dirigió hacia el lugar de donde provenían los sollozos. El hombre estaba devastado. Golpeó otra vez y nada. Luego te lo explico mejor. Golpeó a la puerta pero no recibió respuesta alguna. ahora tengo que irme. giró el picaporte y abrió la puerta. Nate cortó la comunicación justo cuando Jason llegó a su lado. ¿Es una molestia para ti? —¿Pasó algo malo? —Se trata de un alumno mio. Sin desanimarse. dulce —Steven ronroneó a través de la línea. esperaba que se recuperara pronto por el bien del niño. Esperaba como el infierno poder hablar con el chico y sacarlo de su encierro. . Nate respiró hondo. —Hola.Presionó el número uno del marcado rápido para comunicarse con Steven. Nate se encontraba de pie frente a la puerta de la habitación de Logan. —De acuerdo. listo para salir hacia la casa de Logan. Sonó dos veces y su sexy novio atendió la llamada: —Hola. Max se quedó abajo con el padre del chico y Jason. —Llámame cuando te desocupes e iré a buscarte a tu departamento. tratando de aquietar sus nervios. Será mejor que pases por mi departamento a recogerme.

Conozco el dolor de perder a un ser amado. Eso los acercaba más y hacía que sus clases fueran más productivas. agarrados de la mano. —Nate tragó y se aclaró la garganta. poco a poco. Logan se relajó en el abrazo y lloró con todo lo que tenía. transmitiendo a través de él mucho más de lo que parecía. La mano del niño temblaba y estaba húmeda y fría. —Ella murió —susurró el niño entre sollozos. sé que sufres por la pérdida de tu madre. Ven. Logan dejó de llorar. acércate. alejando su sufrimiento y así poder escuchar su hermosa y fresca risa de nuevo. Agarró la mano de Nate cuando se separó de su maestro y lo jaló hacia la cama. Se sentaron y estuvieron en silencio unos momentos. dejando caer las lágrimas que le quedaban. —Lo sé. sentémonos en la cama.—¿Logan? pequeño. Ayúdame a encontrarla. queriendo tomar el dolor del niño. Los recuerdos estaban volviendo . Luego de unos minutos. Nate se estremeció y sin poder contenerse lo abrazó fuerte y le besó la cabeza. —Logan. Nate frotaba la espalda del pequeño de siete años. La sentía seca y le raspaba al tratar de hablar. Logan se levantó del rincón en el cual estaba encorvado y tomó la mano de Nate. teniendo ese único enlace. El dolor de que tu vida ya no será la misma como la has conocido. —Nate… —Nate susurró para no asustar al Nate les permitía a sus alumnos llamarlo por su nombre. —Logan. sin ningún honorífico.

—De verdad. —Logan apretó la mano de Nate con más fuerza y Nate sintió la energía fluir desde su brazo a su corazón—. Me encerré y me alejé del mundo. Para su corta edad era un niño muy inteligente y maduro. por Logan—. no te lo cuento para que me des consuelo. ¿No crees que sería menos doloroso si trataran de apoyarse el uno al otro. . —¿De verdad? —preguntó con incredulidad Logan. Pronto. Cuando tenía cuatro años mi hermano fue asesinado en un salto. sus días y sus noches. —No cariño. Hubo un breve silencio y luego Logan liberó la mano de Nate y lo abrazó muy fuerte.dolorosamente a su mente. Aun se tienen el uno al otro. Tu papá también está dolorido. Lo que quiero decirte es que espero que no cometas el mismo error que cometí yo. tratando de volver a vivir su vida juntos? —Nunca lo pensé de esa manera —meditó Logan en voz alta. Trató de controlarse. —Nate. Y en ese instante Nate supo que todo se resolvería. —¿Tratarás de hacerlo? ¿Volverás al colegio? Tus compañeros preguntan a diario por ti. lo siento. él se siente solo como tú. que Logan y su padre saldrían adelante y que él debería seguir también el consejo que le había dado a su alumno. Ese día quedé ciego y la muerte de mi hermano dejó un profundo vacío en mi vida. muy pronto esperaba hacerlo y poder liberar la opresión que aun lo atormentaba cada vez que el recuerdo del asesinato de su hermano rondaba su mente. Todos te extrañamos.

El aleteo de las astas del ventilador pronto le dio algo de alivio al sofoco que estaba sufriendo. ¿Te sientes bien? La palidez en el rostro de Nate había sorprendido a Steven y ahora en lo único en lo que pensaba era en atender a su novio. . Quería entrar a su departamento y recostarse un rato antes de encontrarse con Steven. El calor era agobiante y Nate sentía que su estómago se hacía trizas. pero revivió cada instante del día de la muerte de su hermano en su cabeza. —Te estuve esperando. Una mano grande y fuerte lo agarró por el brazo y Nate se sobresaltó hasta que escuchó muy cerca la voz dulce y varonil de Steven. La tarde estaba muriendo y Nate se sentía exhausto. No pude soportar esperar tu llamado. Entraron al edificio y subieron al departamento de Nate por el ascensor.Jason llevó a Nate hasta su departamento. Estoy agotado. no una sino varias veces ese día. No quería sentirse de esta manera. Max comenzó a ladrar y a jalar de la correa. Subamos y te contaré todo —le dijo Nate. Se dejó desplomar en el sofá y le pidió a Steven que le trajera agua y que atendiera a Max por él. Nate abrió la puerta de su departamento y prendió el ventilador de techo. —No. Nate estaba cansado para lidiar con el perro pero aun así no podía permitir que Max se soltara y saliera corriendo.

Steven se acercó a Nate. Steven lo levantó en brazos y lo llevó hacia el baño.Nate estaba tan agradecido que Steven estuviera a su lado. El lunes empezaba su dura prueba y la experiencia del día de hoy le habían sacado algo de la determinación que había tenido cuando decidió acudir a un psiquiatra. tomando una de las manos de Nate y jalándolo a sus brazos. le dio un beso en la frente y se alejó rumbo al baño. —¿Quieres que te prepare un baño de inmersión? — propuso Steven tratando de buscar algo con qué confortar a Nate. La bañera de Nate era de loza. Steven abrió los grifos del agua. dejando que su cabeza se relajara en el respaldo del sofá. —Gracias. de esas que tiene patas. vaciando el vaso como si hubiera estado perdido en un desierto por días. —Eso suena maravillo. cerró los grifos y fue a buscar a Nate. Hoy fue un día duro. —Toma —dijo Steven entregándole a Nate un vaso de agua. —Nate le entregó el vaso vacío y cerró sus ojos. —Bien. Steven dejó en el suelo su preciosa carga y comenzó a desnudar lentamente a Nate. Cuando todo estuvo listo. Cuando llegaron al baño. puso el tapón y preparó todo mientras el agua llenaba la inmensa bañera. antigua. ¿Cómo podría atravesar todo este dolor sin él? Tenía mucho miedo. —Vamos —dijo Steven. Nate estaba tan agotado que no protestó. en un momento vengo. Nate se lo tomó sin respirar. .

Algo muy feo te ha pasado para que estés de esta manera. Nate se restregó los ojos y se giró nuevamente. Cuando estés listo cuéntame qué te ha pasado. —Cariño. relájate —susurró Steven en el oído de Nate—. . Cuando Nate estuvo desnudo. no has arruinado nada. Apoyó su cara en el fuerte pecho del pintor y empezó a sacudirse. el llanto lo había alcanzado. disfrutando del acto. volviendo a su posición relajada apoyando su espalda contra el amplio pecho de Steven. —Lo lamento tanto. que no iba a dejar que atravesara nada que le provocara dolor sin su apoyo. Nate se giró de tal manera de poder abrazar a Steven. En silencio. La sensación de los cuerpos calientes juntos y el agua relajando los músculos era abrumadoramente exquisita. Steven comenzó a lavar a su amante. de transmitirle de alguna manera que estaba a su lado. recorriendo su cuerpo centímetro a centímetro. Steven no dejaba de acariciar a Nate. No debes lamentar nada. Arruiné nuestro día —sollozaba Nate. Steven se desnudó rápidamente y se metió en la bañera colocando a Nate entre sus piernas.dejando besos en la piel expuesta. Estoy preocupado. —Shhhh. —Cariño. nada malo va a pasarte —decía Steven mientras acariciaba la espalda de Nate. estás tenso. Nate gimió y se dejó mimar. Cuéntamelo para que podamos resolverlo juntos. saboreando los leves gemidos de su novio. la espalda del ciego contra su pecho. te tengo.

A ella la balearon y murió recientemente. no queriendo revelar lo que la Sra. Estaba con su madre. —Hazme el amor —pidió Nate y Steven fue feliz de complacerlo. Parker le contó acerca de Nate. Nate suspiró y dejó que Steven siguiera besándolo y acariciando su cuerpo. o por lo mensos así le pareció a Nate que no había probado bocado desde temprano esa mañana. No sé si algún día pueda ser capaz de poder lidiar con la muerte de mi hermano. . que debería dejar de luchar contra el pasado. Quería esperar a que el muchacho se lo dijera—. Steven había preparado pasta con ensalada. dejando escapar un gemido de dolor y luego continuó—: Hoy fue el padre del chico al colegio y la directora me pidió que vaya a verlo. Me tienes a tu lado para ayudarte a pasar a través de ello.Steven lo envolvió con sus brazos. —Tú no eres así. depositando besos en la cabeza y el cuello de Nate. Has roto los lazos sobreprotectores de tu madre… —Steven guardó silencio. La cena había estado exquisita. con la vida que mi madre me obligó a llevar después de eso. Sé que lo lograrás. Por lo poco que nos conocemos sé que eres una persona que ha sabido salir adelante y logró su independencia. Fui a su casa y reviví mucho dolor de mi pasado. A veces pienso que no vale la pena. —Hace unas semanas uno de mis alumnos fue herido en un asalto en un supermercado. —Nate tragó el nudo de su garganta.

—¿Qué te parece un desayuno en la playa? —propuso Steven.Nate estaba relajado pero algo triste por haberse perdido la caminata por la playa que tanto anhelaba. Nate se puso colorado y luchando con su timidez habló casi sin respirar. Una gran sonrisa se dibujó en la cara de Nate y el corazón de Steven se calentó. El ruido de las aspas del ventilador girando sobre sus cabezas era el único sonido en la habitación. Pero ahora será mejor que vayamos a acostarnos si queremos disfrutar de una linda mañana en la playa. cariño? —preguntó Steven de repente. hasta que los gemidos de placer de los dos hombres envolvieron el mundo de Nate y Steven. Nate se sonrojó más tratando de ocultar su cara de Steven. —¿Qué te preocupa. —¿De verdad? —preguntó Nate esperanzado. —Me odio por haber perdido nuestra cita de la playa. sus cuerpos presionándose juntos. —De verdad. Steven y Nate se fueron a la recámara tomados de la mano. mientras hacían el amor sobre la estrecha cama de Nate. Sonó como un niño refunfuñando y Steven sin poder aguatarse se rio. calentándose. Pronto tuvieron toda la vajilla limpia y ordenada y a Max durmiendo sobre su manta. . Se acostaron desnudos. ansiando el toque del otro.

por recelo o por decoro. Una sonrisa se dibujaba en su carnosa y roja boca. ojos de esmeralda y oro. Aun Nate no lo había hecho. Steven comenzó a excitarse con imágenes de esos deliciosos labios alrededor de su enorme y deseosa polla. fuerza es que me contempléis. El día de la inauguración de la galería llegó. quiero que me consoléis hermosos ojos que adoro.Sábado. ¡estoy triste y os imploro puesta en tierra la rodilla! ¡Piedad para el que se humilla. Su angelical y hermosa cara estaba relajada. Steven estaba nervioso y se despertó muy temprano en la mañana. Nate estaba durmiendo entre sus brazos. el muchacho no tenía experiencia pero poco a poco se liberada cada vez más mientras tenían sexo. Y a su mente vinieron los primeros versos del poema ‘Ojos verdes’ de Salvador Diaz Miron: Ojos que nunca me veis. Nate se desperezó y abrió los ojos y la luz de esos faros verdes casi cegaron a Steven. No quería presionar a su amante. . pero Steven no perdía las esperanzas de que pronto le diera una mamada.

ladrando y jugueteando con el agua. Steven lo atrajo más hacia su cuerpo. —Buen día —susurró Nate. Steven llevaba una canasta con el desayuno. Entonces se olvidó del poema y toda su atención se centró en el suave y dispuesto cuerpo de Nate. En la otra mano. El sol quemaba desde muy temprano. La brisa proveniente del mar era fresca y reconfortante. envueltos en el calor de la pasión y el deseo. sus erecciones se frotaban duras y calientes. —En un momento lo será —contestó Steven con una voz seductora y desafiante. Parecían no tener suficiente uno del otro y volvieron a sumergirse en el placer de poseerse. El sonido de las aves y el ruido de las olas al romper en el acantilado a lo lejos eran música para los oídos de Nate.ojos de esmeralda y oro! Un beso suave en la mejilla trajo a Steven al aquí y ahora. Nate se rio y abrazó a Steven presionando sus labios juntos. Las suaves olas hacían que el agua salada lamiera la playa y con ello los descalzos pies de Nate y Steven. Nate caminaba despacio dejando que la arena le hiciera cosquillas en los pies. . Max corría feliz. La mano de Steven era cálida y fuerte y apretaba la suya de una manera posesiva.

. —Qué horror —exclamó Nate con pesar. Este aroma a mar. el aroma a sal y humedad era demasiado agradable como para alejarse. extasiado por esta nueva experiencia. tranquilo y relajado. Los dos hombres comenzaron a colocar sobre la manta los recipientes con los alimentos y los termos con el café y la leche. —Relájate. Hay corrientes fuertes y ha habido algunos ahogados en el pasado. el sonido sólo del agua y los pájaros. —Esta zona no es muy visitada. —Esto es maravilloso. El acantilado está cerca y es muy riesgoso meterse mar adentro para nadar. envuelto en una paz que nunca pensé vivir — confesó Nate. el silencio de otras voces.—Ven. Sus sentidos se agudizaron y el olor de algas y mar penetraron por sus fosas nasales. No permitiré que nada malo te pase. extendió una manta sobre la arena y sentó a Nate sobre ella. Comieron y bebieron en un silencio cómodo. Se dejó llevar. Ahora ayúdame a preparar todo para que podamos disfrutar de la comida mientras el sonido del mar nos acompaña. Steven se rio. Nate quería ir con Steven pero la sensación en sus pies. sabiendo que Steven no dejaría que se perdiera las sensaciones que estaba experimentando. hay un lugar donde podremos sentarnos a comer —dijo Steven y jaló a Nate de la mano para que lo siguiera. Me siento libre.

a sentimientos que nunca pensó tener. —El día recién comienza. uno que Nate no conocía. Steven se acercó y le robó un beso. Y este fin de semana eres completamente mio —ronroneó Steven y Nate se sumergió . algo que hacía de niño pero que apenas si podía recordar. nos meterían presos si nos pillaran. Steven sonrió y acarició la cara de su amante con el dorso de su mano. Steven estaba abriéndole un mundo distinto. conocer nuevos lugares.El ladrido de Max se escuchaba a lo lejos. —Por regalarme esta hermosa mañana. concretar varios de sus sueños como el ir a la playa. Nate se recostó sobre la manta. La boca fría de Steven era un contraste agradable contra los cálidos labios de Nate. dejando que el sol acariciase su piel. Rompiendo el beso. pero el cambio que se produjo en su vida había sido radical. Nate se ruborizó y luego abrazó fuerte a Steven. —¿Por qué me agradeces? —preguntó Steven con confusión. —Con las ganas que tengo de hacerte el amor en esta palaya. Un gemido de placer salió desde el fondo de su garganta y Nate comenzó a temblar por la pasión y la anticipación. Pocos días habían pasado desde que conoció al pintor. —Gracias. y Nate supo que el perro estaba disfrutando de la mañana tanto como él. El despertar al sexo.

Max apareció de súbito y se metió en el medio. ladrando y lamiendo la cara de Nate. —Me parece que alguien está celoso Steven. dulces y húmedos que siguieron al primero. disfrutando del mar y la buena compañía.en la calidez del cuerpo de su amante y en los besos tiernos. —bromeó Y ambos se rieron. .

. Nate era diferente. El nudo que se había formado en su estómago se había disuelto remplazado por mariposas revoloteando. La galería quedaba a una corta distancia del departamento de Nate y decidieron ir caminando para disfrutar de la suave brisa proveniente de la costa. Ahora no importaba toda su experiencia y conquistas. hasta que lo tuvo y se dio cuenta que ya sus días sin ese hermoso ser que le sacaba el aliento cada vez que lo veía. el decirle a Nate: ‘te amo’. Y se sentía jodidamente bien el reconocerlo. Ya no podía negar el sentimiento. Pero aun temía el confesarlo en voz alta. sería la primera vez que las diría y quería estar seguro de no ser rechazado.El día pasó más rápido de lo que Steven había supuesto y la compañía de Nate lo había ayudado a relajarse y alejar el nerviosismo que sentía por la inauguración de la galería de arte. el sol brillaba aun en lo alto. La tarde estaba inusualmente fresca para la época del año y parecía que el intenso calor de los últimos días les estaba dando una tregua. Ya eran las seis y. era el hombre que no sabía que necesitaba. Nunca habían salido de sus labios esas palabras. no serían los mismos. como todo día de verano. Estaba decidida y perdidamente enamorado del hermoso ciego. Steven debía ir hacia la galería para estar listo y recibir a los primeros invitados. provocadas por las caricias y la dulce risa de Nate.

Se dio mentalmente una patada en el culo por ser tan estúpido.El aire cargado de sal y olor a mar inundó las fosas nasales de Nate y los recuerdos de la mañana en la playa lo hicieron sonreír como a un niño. alegremente Steven mientras —Hola. Nate no se había dado cuenta de que se había aferrado a la mano de Steven desesperadamente hasta que Steven le dijo que se relajara. Tony. mi novio. Nate. «Novio». He oído hablar mucho de ti. Le hacían recordar lo que ahora tenía. pero Steven se quedó corto. como si se conocieran de toda la vida. —¡Tony! —saludó alguien se acercaba. —Relájate. este es Nate. se estremeció Nate ante la palabra y una corriente de satisfacción y alegría lo inundó. este es mi mejor amigo Anthony. Nate. una relación con un hombre maravilloso que se preocupaba por él y lo consentía. caminaban por las calles. . Nunca se cansaría de escuchar esa palabra de los labios de Steven. Es mi amigo Anthony. —Encantado. Nate. hablando de cosas casuales. ¿Dónde están tus modales? Preséntame a esta belleza —declaró Tony haciendo sonrojar a Nate terriblemente. —¿Steven? —una voz retumbó cerca haciendo que los dos hombres se detuvieran para poder saber de quién se trataba. Tomados de la mano. Eres más hermoso de lo que me había comentado —dijo sin preámbulos Anthony. —No seas descarado —lo retó Steven—.

—Ya nos hemos atrasado. —Sí que lo eres. Nate agradeció en ese Anthony a los ojos. Ahora Nate era todo suyo y lo cuidaría con uñas y dientes. Será mejor que nos pongamos en marcha si no queremos llegar después que los invitados —declaró Steven—. La paz lo inundó. Y tú —siguió dirigiéndose a Tony—. momento el no poder ver a vergüenza que sentía era empezó a caminar con pasos firme de Steven le llevó Siguieron su camino en un silencio cómodo para sorpresa de Nate. Bajó la cabeza y dubitativos pero el agarre tranquilidad y confort. Pero se alegraba por eso. Estaba nervioso y Nate haría lo posible para no sumarle preocupación en ese día que para Steven era muy especial. Al llegar a la galería. . Steven se detuvo y Nate pudo percibir a través del agarre entre sus manos el latido fuerte y acelerado del corazón del otro hombre. deja de babear por mi novio. Parecía que había entrado en una antigua catedral. demasiado —confirmó Tony y el tono lujurioso en el que lo dijo no le gustó para nada a Steven—. La demasiada.—No soy hermoso —aseguró Nate muy avergonzado. Nate sintió el lugar fresco y muy silencioso. Steven sabía que Nate era demasiado hermoso y no entendía cómo podía ser que no estuviera en una relación cuando lo conoció. Eres un hombre afortunado grandulón —felicitó enseguida a su amigo dándole un codazo y la franca sonrisa que mostró le dijo a Steven que Tony se sentía feliz por él y que no codiciaba a su novio. Cuando entraron a la galería.

—Perdona. Nate asintió y se dejó guiar. Entraron en un cuarto y Steven sentó a su amante en un cómodo sofá. cariño. Sé que estos días han sido muy agitados para ti y no has podido dormir lo suficiente. Espero que no te aburras mucho. Te dejaré en el despacho para que puedas descansar mientras que terminamos los preparativos. tratando de aligerar la pesadez que estaba en su cabeza y evitar que se convirtiera en un molesto dolor punzante. ya es hora cariño. El lugar era espacioso y su tranquilidad creció más ya que era muy poco probable que se tropezara con algún mueble. La combinación no era desagradable pero Nate no estaba acostumbrado al penetrante olor de la pintura y se mareó un poco. Prometo compensarte. —Nate —susurró Steven muy despacio—. Le dio un beso en la frente y se fue. La gente ya está llegando. Se recostó en el sofá. Antes de que abramos oficialmente iré por ti. tabaco y café.—Ven. El lugar olía a pintura. Cerró los ojos y seguramente se había dormido por un momento ya que lo siguiente que supo fue que unos labios recorrían su cara dejando un camino húmedo y cálido a su paso. —No te preocupes. calla y sígueme. Saliendo del cuarto entraron nuevamente al gran espacio e la galería y el silencio que antes reinaba en el . creo que me dormí —respondió Nate ruborizándose. —No tienes… —Shhh.

suspiros y signos admiración en el tono de la voz de la concurrencia.lugar había sido desplazado por el murmullo de las personas que alegremente comentaban una u otra pintura. Perdona. —Tony bajó su voz y se acercó más a Nate para decirle una confidencia—. Gracias. —Ven. te presentaré con algunos amigos y conocidos. Es gracioso verlos pujar por obtener cada pieza. Si vieras sus caras morirías de risa. Muchos son admiradores de Steven y se pelean para comprar sus obras. —Guau. Nate se quedó a un lado. a veces no sé lo que digo. envuelta en el bullicio y la excitación que los compradores sentían al intentar arrebatarle la compra a otro potencial comprador. —Nate —lo llamó Tony. Steven si que ha tenido suerte contigo — sentenció Tony y siguió jalando a Nate para presentarle a esas personas que morían por comprar las obras de Steven. Las inseguridades empezaron a atormentarlo nuevamente y su semblante se tornó pálido y con falta de brillo. Nate se . de Nate se sentía orgulloso. sobresaltando a Nate ante el tono alto y chillón en la voz del hombre. Steven seguramente era un gran y reconocido artista. aguzando su oído y escuchando lo que la gente decía del trabajo de su novio. Podía escuchar elogios. —No te preocupes. La noche pasó tranquila. Me siento bien cuando la gente me habla como si mi ceguera no existiera. —Tony se tensó al darse cuenta de la metida de pata que había cometido—. Tony se abalanzó sobre él y lo jaló de un brazo arrastrándolo a la multitud.

no sabía qué tan maravilloso era el trabajo de Steven. Nate ya lo había imaginado como una serpiente. Nate hervía. No me decido —decía el desconocido en un ligero ronroneo. —Steven… Ayúdame a elegir qué comprar. —Eso puede solucionarse fácilmente —la serpiente continuó. Un hombre estaba coqueteando con Steven y no le gustó absolutamente nada. Monroe. Ya sabes lo que siento por ti. ya le he dicho más de una vez que no salgo con clientes. —Siempre tan tenso y distante. tenía ganas de ahorcar a ese hombre que se atrevía a insinuarse a Steven. devorando poco a poco el raciocinio que tenía. el llanto y los suspiros se mezclaban unos con otros. Monroe. tiene que apurarse. está casi todo vendido —respondió Steven secamente. impulsándolo a hacer un escándalo y alejar a ese desconocido de lo que era suyo. Él no podía ver. Monroe.sentía extasiado por la vivencia. Las risas. Nunca pensó que una mujer lloraría por no haber hecho la mejor oferta para obtener un cuadro. —Sr. Le parecía ridículo pero se mordió la lengua. Aguzó su oído y se fue acercando lentamente hacia esa voz que ya le resultaba empalagosa. Por el clima que palpaba esa noche sabía que el día que recobrara la vista quedaría tan maravillado como esas personas. ¿verdad? —declaró el Sr. astuto y venenoso. Un sentimiento de posesividad que no sabía que tenía surgió en su interior. Respiró hondo y trató de calmarse. —Sr. Una voz sensual y ronca le heló la sangre. .

pero quiero que te quede claro que por mi no tienes que cambiar nada. pero amaría poder ver tus cuadros —Nate le susurró al oído cuando Steven lo tomó entre sus brazos y besó su mejilla.—Mire. —¿Y si no lo logro? —No me importa. Nate sonrió. Monroe que despotricaba y maldecía por lo bajo. —Te entiendo. no tienes que hacerlo. dejando atrás al molesto Sr. —No. Perdona por preguntarte. —Steven. Si bien el conocerte me ayudó a tomar la decisión. su novio no lo traicionaría. Decidió rescatarlo como un caballero resplandeciente armadura. amando haber contribuido al malestar de ese atrevido y resbaladizo hombre. No tenía de qué preocuparse. Espero que no te estés por someter a un tratamiento doloroso por mi causa. No cambiaría nada de ti. Si es así. Los recuerdos son muy dolorosos. El tono de voz había cambiado a uno lleno de cariño que envolvió a Nate como una cálida caricia. de —Nate. Si logro volver a ver será algo que valoraré mucho pero lo que pretendo es aprender a tratar con mis temores y mis pesadillas. ¿te estás aburriendo mucho? —le preguntó Steven. relájate. Ya era hora. lo hago por mí. —Steven —lo llamó. Steven se acercó a él. tengo fe en que lograrás ver algún día. Ya se lo he dicho más de una vez. no me interesa tener otro tipo de relación con usted. Yo estoy bien como estás ahora. —Steven se quedó duro ante un pensamiento que se le cruzó en ese instante—. —Steven sonaba enojado y Nate sonrió calmándose. —Ya lo harás. . El que puedas ver sería algo que tú disfrutarías.

Tony. —Steven. Mañana los cambiaré y empezaré a hacer los envíos de éstos a sus nuevos dueños. tomados de la mano. Steven. la inauguración ha sido todo un éxito. —No podría haber sido completamente feliz si no estuvieras hoy aquí a mi lado. Tendré que ponerme a pintar más. Ahorra tendré que ponerme a trabajar otra vez. —Sí. —Bien. Mañana haré limpiar todo aquí. No sé qué haría sin ti. Mañana no habrá nada para exponer. encantado de conocerte. Nos vemos —saludó Tony—. —Nosotros nos iremos en un momento. Tony y Nate eran los únicos que quedaban. . Gracias por dejarme compartir este momento contigo. —Gracias. Además ya he planificado varias exposiciones de otros artistas. —Bien. No me agrada… pensaba descansar un poco. Alquilar la galería trae mucho rédito. hemos vendido todo. —Na. La siguiente hora se quedaron juntos.—Lo sé. Estoy feliz. —Bien. A las doce de la noche la galería estaba en silencio. Ha sido un éxito rotundo —gritaba Tony lleno de entusiasmo. esta locura se terminará pronto. Yo cerraré. ahora me voy. Casi se han vendido todos los cuadros. Nate. mientras el murmullo de la gente se iba reduciendo a medida que se retiraban de la galería. no te preocupes. Steven. —Me alegro por ti. tengo en el depósito algunos cuadros que aun no se han vendido.

sólo esperaba no perder nunca el amor que había encontrado hacía tan pocos días. —Se me ocurren muchas cosas.—Lo mismo digo. —Eso sueña como a un buen plan. pero me gustaría estar en una cama. Anthony se fue y dejó solos a Steven y Nate. ¿Qué te gustaría hacer? —¿Qué propones? —respondió desafiante Nate. Ambos querían estar juntos y disfrutarse uno al otro durante toda la noche. Las palabras ahora cobraban sentido para él. —Estamos solos —susurró Steven en el oído de Nate—. Tony. Amaría con todo su corazón y esperaba que Steven le correspondiera. Y recordó una frase de Barbara Sheir: ‘es mejor haber amado y perdido. Salieron de la galería y se dirigieron al departamento de Nate. que no haber amado nunca’. contigo. sin límites y tenía miedo pero el sentimiento lo hacía tan feliz que no quería reprimirlo. El domingo estarían juntos todo el día y Nate no podía ser más feliz. Estaba enamorándose de Steven sin reservas. . ¿Nos vamos? —Definitivamente.

esfumándose el tiempo a pasos agigantados. Ojalá existiera otra forma de que hagas esto. Parker. —Gracias Sra. Lo tendré en cuenta. —Pienso lo mismo. Ya me iba. Hoy empiezas tus sesiones. —Nate. sabes que te quiero como a un hijo. Parker. pero creo que es . No quiero que te fuerces mientras estás bajo tratamiento o que te estreses por tener que venir al colegio. Conseguiremos un remplazo.El lunes llegó demasiado rápido. era un hecho el que ninguno de los dos quería estar sin la compañía del otro. Ya era rutina el dormir por las noches uno en los brazos del otro. y ninguno se quejaba. —Lo sé. Parker que lo atajó antes de que saliera. —Nate. Habían forjado un acuerdo tácito. Ya no había preguntas o pedidos. Quería decirte que si en algún momento te sientes mal para trabajar me avises. Estoy un poco nervioso pero ya era hora de que lo hiciera. sin importar el departamento en el que lo hicieran. Steven y Nate pasaron el domingo juntos. uno tiene que estar bien. ¿verdad? —Sí. Caminando hacia la puerta de la salida del colegio. La hora del fin de las clases de Nate llegó en un suspiro. —Hola Sra. Nate se encontró con la Sra. Hay que considerar que para tratar con niños pequeños.

yo estoy bien con ello. Parker guardó silencio por un momento como queriendo elegir las palabras que iba a decir luego—. Si eres feliz. —Gracias Sra. —Es bueno escucharte decir eso. Nos vemos mañana. —Hasta mañana. —Lo quieres mucho. Disfruta el tener esa relación tan especial que te hace tan feliz. Parker acarició su brazo y le dijo: —Nunca te avergüences de amar y ser amado. hay muchas personas que te apoyan y te quieren.este es el único camino. desde que recuerdo. el resto de los maestros y Steven. Sin él creo que no tendría el valor de hacer la terapia. Buena suerte. Nate se sonrojó pero la Sra. —Lo sé. . Pero no estás solo. Está usted. corazón. Por primera vez. Nate. Parker. —La Sra. No soy nadie para juzgarte. soy feliz y me siento pleno. ¿no? Se nota en el brillo de tus ojos cuando lo nombras. —Nate. Espero que te vaya bien hoy. —Gracias por comprenderlo y no pensar mal de mí por amar a otro hombre. —Sé que muchos reprobarán mi relación con Steven pero he descubierto que no me importa lo que los demás piensen o crean.

Steven sabía todo eso y quería estar junto a Nate. —También te extrañe. Nate sabía que debía calmarse. El ciego estaba muy ansioso. . Hoy sería la primera sesión de terapia a la que Nate se enfrentaría. el perro ahora era serio y sus jugueteos de cachorro se habían terminado por completo. ¿entiendes? —Gracias. No sabes lo que significa para mí que estés conmigo en este largo y difícil camino. pero recuerda que estaré esperando por ti. Nate pensó que debería de madurar como lo había hecho su perro. Steven. Steven apretó más a Nate contra su pecho y eso hizo que Nate se relajara más y se olvidara de sus temores y ansiedades. Steven estaría cerca y no dejaría que nada malo le sucediera. —Si. Al bajar las escaleras de la entrada del colegio. Nate sintió los brazos de Steven alrededor de su cintura. No te voy a dejar solo. la adrenalina inundaba su torrente sanguíneo. pero por ahora alejó ese pensamiento de su cabeza. su corazón latía a mucha velocidad. pasó a buscar a Nate por el colegio. vamos —dijo Nate decidido. Con ese pensamiento positivo se relajó un poco mientras que caminaba el resto del trayecto hacia la puerta del colegio para encontrarse con su novio. Te extrañé. tal como lo había prometido.Steven. Max estaba muy tranquilo. cariño. un beso en su mejilla y el susurro de palabras cariñosas: —Hola. —Bien. no soportaba que su amor pasara por esta experiencia solo.

—Dr. Sabía que lo que empezaba a sentir por Nate era unilateral. Definitivamente. necesitaba encontrar a alguien y tratar de exorcizar al ciego de su organismo. el hombre con el que Nate tenía una relación amorosa. tratando de aclarar su mente. Sabía que Steven. se notaba con sólo observar cómo lo miraba. Jonathan Clark. La atracción que sentía por el hermoso ciego era abrumadora. se había jurado ayudar a Nate a recuperar la vista y tratar de enterrar los sentimientos que el otro hombre le provocaba. estaba enamorado del ciego. Jonathan respiró profundo. sentimientos que nunca podrían llegar a buen puerto. El corazón de Nate se calentó y tomados de la mano emprendieron la caminata hacia el consultorio del Dr. el perro de Nate. Jonathan estaba nervioso. —Nate. ¿recuerdas? . Nate estaba sentado del otro lado de su escritorio y la reacción que ese joven le provocaba no le permitía poder tomar la actitud profesional que se había jurado tener en este caso.—Quiero estar a tu lado. en esto y en todo lo que venga. ya acordamos en que me llames Jonathan. Se sentía como un adolescente. Steven estaba en la sala de espera junto a Max. Por muy difícil que le resultara. Clark… —comenzó Nate.

Sólo recordaba algunos flashes . —Bien. nunca podré superar lo que me ha pasado. si ellos me vencen. —Nate bajó la cabeza ruborizado y lleno de vergüenza. Ahora estoy decidido a hacerlo. perdón. La voluntad de querer hacerlo es lo más importante en este tipo de terapia.—Sí. Y sabía que por algún lado tenían que empezar. Si me detengo ante mis miedos. Pero creía que había hecho un gran avance. —Ese es un buen comienzo. Ya no más. —Es verdad. —¿Te sientes bien? —preguntó con preocupación Jonathan. el reconocer que debes superar lo que te ha pasado. —No. Al finalizar la consulta. ¿Te parece si me cuentas cómo fueron tus días luego de ese momento? —Bueno… —Nate estaba temblando. Hasta ahora me había negado a pasar a través del profundo trauma que he sufrido. La hora de consulta pasó muy rápido para Jonathan pero a Nate se le había hecho eterna ya que estaba desnudando su alma ante ese desconocido en el que estaba confiando su cura. Hasta que no te sientas con fuerzas para recordar el momento de la muerte de tu hermano no lo trataremos. cueste lo que cueste. Sabía que Jonathan podría usar la hipnosis para poder averiguar los hechos que aun permanecían como lagunas en su memoria. pero tenemos que empezar. Recordar su vida luego de la muerte de su hermano también lo aterraba pero menos que el hecho que le provocó su ceguera. Nate estaba agotado y completamente tenso. No quiero dar vueltas sobre el mismo círculo una y otra vez. vamos a ir poco a poco.

Evans? —indagó el psiquiatra. marcó el número de teléfono y esperó. —¿Hola? —la voz de una mujer mayor contestó. Tenía que saber todo acerca de Nate si quería ayudarlo. El muchacho se veía drenado y al borde de lo soportable. Nate salió del consultorio hacia la sala de espera y Steven se acercó rápidamente a él para sostenerlo. Sentado tras su escritorio. Steven y Nate salieron dejando atrás a un Jonathan muy confundido. Tenía el presentimiento que la mujer ocultaba algo y Jonathan estaba más que dispuesto a averiguarlo. La mujer vivía a dos horas de viaje en automóvil. —Gracias. no lo podía terminar de entender. Estoy agotado. Temía abrir la mente del muchacho y que el resultado fuera peor que el dejar que permaneciera ciego y confuso. Steven. cariño. Una idea atravesó su cabeza. Alguien descolgó del otro lado. un intenso dolor de cabeza lo aturdía y luego venían las pesadillas que lo atormentaban más allá de lo soportable. Levantó el auricular. revisó el expediente de Nate y buscó el número telefónico de su madre. No te preocupes. El pintor estaba asustado por la palidez en el rostro de Nate. . ring. pronto llegaremos. seca y cortante.pero no los hechos completos. una que no podía apartar. Lo que Nate le contara hoy. ring. —Vamos. —Lo sé. Nate. la actitud de su madre. Te llevaré a tu casa así podrás descansar. Ring. Cada vez que se forzaba a recordar. —¿Sra.

¿Eso estaría bien para usted? —Como guste. —Hace pocos días comenzamos con el tratamiento y hay ciertos hechos que… no me cierran —mintió Jonathan. tenga por seguro que lo haré. Mañana podría estar en su casa cerca de las 11 de la mañana. Me gustaría hablar con usted en persona. Evans. —Nathaniel… —Sí —dijo simplemente Jonathan. tomaría al toro por las astas. ¿Podría ir a su casa mañana? —No iba a dejar que se le escapara. Jonathan Clark. —Si es necesario hacerlo para currar a Nate. Peor le advierto. Ella no tenía que saber que recién hoy habían empezado la terapia. Soy el Dr. no abra la caja de pandora. él está bien como está. La mujer parecía arisca y evidentemente no estaba feliz de que su hijo viera a un psiquiatra—.—Sí. —Si quiere gastar su tiempo y venir no le cerraré la puerta en la cara pero le advierto que no obtendrá nada de mí. ¿Quién es usted? —Buenas tardes. . esta es una conversación que me gustaría tenerla con usted cara a cara. —¿No le interesa que su hijo recupere la vista? ¿Que deje de tener pesadillas? ¿Que deje de pensar que su madre lo odia y que lo ha castigado toda su vida por la muerte de su hermano? —Nunca lo he culpado ¿Él le dijo eso? —Sra. —Nathaniel no necesita eso. ella habla. —No debió de concurrir a uno —sentenció la mujer. el psiquiatra de su hijo Nate.

¿quieres que detenga el auto? —No. —Steven —llamó Nate. Silencio y luego un resoplido antes de que la mujer volviera a hablar. Necesito que me abraces mientras que duermo. prefirió llevarlo al suyo. Te sacaré hasta la última gota de información. . Necesito tu calor y saber que estás a mi lado. No podría dejarte solo ni aunque me lo pidieras. Sé como hacerlo y si tengo que usar la hipnosis lo haré. Steven cambió de opinión y en lugar de ir al departamento de Nate. pero lo que si sabía era que lo amaba y que ya no podía callarlo por más tiempo. El tono en el auricular luego de que la mujer cortara casi lastimó el oído de Jonathan. Sra. los malos momentos que había tenido que atravesar. Allí había aire acondicionado y Nate estaría un poco más cómodo. —Nos vemos mañana Dr. lo miserable que había sido su vida. Iría luego al departamento de Nate a buscar lo que hiciera falta pero ahora lo que le importaba era Nate y su bienestar. Clark. —Maldita mujer —gruñó—. —Cariño.—Él no opina lo mismo. La voz de Nate era suave y sus ojos habían perdido su brillo. —Dalo por hecho. —Gracias. No sabía lo que Nate estaba pasando. Evans. El corazón de Steven se retorció.

Nate se mordió el labio pero guardó silencio. —¿Qué cosa? —preguntó lleno de ansiedad Nate. —No era nada… importante —mintió Nate. Nate se desnudó y se metió bajo las frazadas. —¿Quieres beber o comer algo? —ofreció Steven. tus caricias. —Ey. Una vez que aparcaron el vehículo. tus besos. Estaba tentado en levantarlo en brazos. —No. Algo te pasa y será mejor que me digas qué o hilaré miles de suposiciones horribles. . llegaron hacia su departamento y Steven llevó el auto hacia la cochera del edificio. Lo único que quiero es sentir tu calor. —¿Qué? —preguntó Steven con curiosidad. pero sabía que Nate se opondría. no todos los días uno confiesa su amor. Entraron al departamento y Steven condujo a Nate a la recámara. Quiso girar para ocultar su rostro de Steven pero éste se lo impidió. y para Steven ésta sería su primera vez. —Nada —finalmente dijo. —Steven aguardó un momento para que Nate estuviera atento a lo que iba a confesar. mírame —le dijo agarrando la barbilla de Nate y levantando su rostro—. se bajaron y Steven ayudó a Nate a avanzar. tu… —Nate se detuvo justo cuando le iba a decir que quería sentir su amor. Sé que no puedes verme pero esos hermosos ojos nunca me mienten. —Yo sí tengo algo importante que decirte. Steven se sentó a su lado y depositó un suave beso en la frente de su amate.Perdido en sus propios pensamientos. Estaba muy nervioso.

Se sentía en el cielo y una gran piedra fue liberada de su pecho. más aun. Las manos de Steven estaban bajo las frazadas. Miraba los ojos de Nate que habían recuperado el brillo que tanto le gustaba. Sus manos temblaban y estaba sudando frío por los nervios que lo estaban consumiendo. —Quiero que te mudes conmigo. Te amo muchísimo. Ambos eran libres. Si me miras así no podré continuar sin darte miles de besos. tus caricias y tu amor. Y no soporto la idea de pasar una noche . Nate… —Steven tragó el nudo en su garganta. acariciando la tersa piel de su amante. eso ya lo tienes. sin temores de no ser correspondidos. que siento esto. Tenía miedo de decírtelo. —Gracias por decírmelo. —Te amo —Steven declaró y dejó salir el aire que había retenido en sus pulmones. Una chispa de diversión bailaba en sus pupilas y una sonrisa iluminó su hermoso rostro—. libres de expresar por fin sus sentimientos sin tapujos. Estaba volviéndome loco pensando que el único enamorado aquí era yo —le respondió Nate. —Claro. —Una cosa más —interrumpió Steven. tus besos.—Esta es la primera vez en mi vida que lo digo. eres lo mejor que me ha pasado en la vida. —Amor. —¿Me amas? —preguntó con incredulidad Steven. —No te detengas —pidió Nate. En verdad lo que te iba a pedir es que… me dieras tu calor. Ya estoy harto de ir de departamento en departamento. Esas fueron las últimas palabras ya que ambos se perdieron en la calidez de los besos que se dieron por un largo rato.

Yo también te necesito Steven. que muchos pensarán que es una locura. resultando ser la noche más mágica y maravillosa de sus vidas. Esa noche hicieron el amor lentamente. pero te amo demasiado. Nate. de redescubrirse y dejando libres todos sus sentimientos y emociones. Sé que pasó poco tiempo desde que nos conocemos pero te amo y el tiempo solo hará que este amor crezca. Te necesito. ¿Qué me dices? —¡Sí! —gritó Nate. tomándose el tiempo de explorar cada rincón de sus cuerpos.lejos de ti. abrazándose fuertemente al musculoso cuerpo de Steven—. . que hace muy poco que nos conocemos. Sé que tal vez me esté apresurando.

¿Podría confiar en que le dijera toda la verdad? Necesitaba desesperadamente saber qué había en el pasado de Nate. padres que no se preocupaban por el bienestar de su hijo. analizando lo que esa mujer iba a revelarle. . padres que no eran amorosos. estaba en la entrada del pueblo donde Nate nació y creció. Entonces. ¿qué razones ocultas había detrás de su actitud fría? El viaje se tornó tedioso. sin la posibilidad de desplazarse o hacer las cosas de la misma manera que las había hecho cuando veía. tras la completa oscuridad. Eso no hablaba de padres descuidados. Lo que realmente había en él. y ni siquiera la música a través de la radio del estéreo podía distraer a Jonathan un poco. Tomó el mapa que había impreso en su oficina y revisó el trayecto que había marcado hasta la casa de los Evans.Jonathan había partido en su automóvil muy temprano en la mañana rumbo al pueblo donde vivía la madre de Nate. Su mente estaba llena de posibilidades. aburrido. Sabía que los padres de Nate no habían descuidado su educación y habían contratado tutores para que el niño aprendiera a desenvolverse en el nuevo mundo que se cernía ante él. Luego de dos largas horas que a Jonathan le parecieron días. no lo que Nate había hilado detrás de la ceguera y los horribles sentimientos que un pequeño niño había experimentado por el encierro durante tantos años.

Jonathan sonrió. Jonathan se dirigió a una cafetería para desayunar. Apenas entró se sintió transportado en el tiempo.Estaba cerca. —Gracias. —Si. Aun era temprano para la hora acordada para su encuentro con Gloria Evans. Desde allí se podía observar una gran plaza que había frente a la cafetería y a varios niños reír y jugar en ella. Pasados unos minutos la joven camarera apareció trayéndole una taza muy grande con café con leche . Ese definitivamente era un lugar muy lindo y tranquilo para que una familia se asentase. ¿Habrían pesando eso los padres de Nate? La voz de una joven interrumpió sus pensamientos. puedo traerle eso. Había mucho color rosa y la decoración era verdaderamente estridente. a unos diez minutos. Necesitando despejarse un poco luego del viaje en carretera. Si tienen mantequilla y jalea de frambuesa sería ideal. La joven se fue y Jonathan tomó un bloc de hojas y un bolígrafo y comenzó a realizar anotaciones sobre las actividades de los niños. bajó del auto y se dirigió al negocio. Se sentó ante una mesa que estaba junto a una de las ventanas. ¿Qué le gustaría ordenar? —Un café con leche y unas tostadas. —Buenos días. señor. Aparcó su auto cerca de la puerta de una agradable cafetería con decorados de los años ’70. lo que parecía demostrar la vida alegre y distendida que en ese pueblo se vivía.

Sra. «Los ojos de Nate». Todo parecía un crucigrama al que le faltaba descubrir las pistas para terminar de completar los cuadros. Faltando quince minutos para su cita con la Sra. Esperó unos minutos y la puerta se abrió. Mientras que tomaba su desayuno. Clark supongo —dijo con voz seca la mujer. pensó Jonathan. Jonathan dudó unos momentos antes de presionar el timbre. de cabello rubio platinado y profundos ojos verdes. Evans. impactado ante los rasgos tan parecidos de esa mujer con los de Nate. a pesar de ser el único familiar que le quedaba. Evans. en la mujer con la que se encontraría dentro de poco. Salió de la cafetería y nuevamente se subió a su auto. —Así es.humeando. dirigiéndose a la casa que tanto Nate odiaba. Evans. Jonathan llamó a la camarera y pagó la cuenta. . revelando la presencia de una mujer menuda. Frente a la puerta de la Sra. —El Dr. a enfrentarse con la mujer que le había negado su cariño a su hijo. Garabateó en su anotador palabras que solo él comprendía. tostadas de pan blanco y mantequilla con una jalea de frambuesa que tenía toda la pinta de ser casera. en la vida de Nate en este pueblo. Jonathan se sumergía en sus pensamientos.

El lugar era cálido. —Tome asiento —ofreció la Sra. clavó la vista en los ojos de Gloria y continuó: —Sra. —Las apariencias engañan. Él podía verlo claramente en sus ojos. La mujer sirvió con parsimonia dos tazas de té. . Clark —fue lo único que salió de los labios tensos de Gloria. dos sillones mullidos enfrentados y de color claro. gracias. las cortinas blancas con volados levantadas hacia un costado. No se perdió el temblor de la mano de Gloria al decir esa frase. una mesa de café entre ellos sobre la que ya estaba preparado el servicio para el té. ella no podía engañarlo.. Jonathan se sentó en el sillón frente al que ella se sentó—. Ambos tenemos cosas más importantes que hacer que perder el día parloteando. las paredes pintadas de color beige. Jonathan dejó escapar un suspiro. sabe a qué he venido y ya me ha dejado bien claro que no desea dar rodeos. Evans lo guio hacia una sala muy agradable. «Interesante». Dr. —Este pueblo es muy tranquilo —dijo Jonathan quebrando el silencio. ¿Gusta un té? —Sí. Por unos minutos tomaron el té en un silencio absoluto que solo fue interrumpido por el ruido de algún que otro vehículo que pasaba frente a la casa. tratemos de que esta entrevista sea lo más corta posible. Evans. La Sra.—Pase. —Jonathan no quería tomar nada pero sabía que si se negaba la mujer levantaría aun más los muros que había erigido para que nadie penetrara a través de sus recuerdos y su dolor. ofreciendo una a Jonathan.

sus ojos estaban ahora húmedos. No sé qué. Sé que ese día. Sería mucho más sencillo para mí el llevar la terapia adelante si sé a lo que Nate se está enfrentando. el día en el que murió Erick. pasó algo más. Evans? —No. —Ya le he contado que Nate empezó a ir a mi consulta. Pero antes de contarle algo quiero que me diga por qué Nate piensa que no lo quiero. por favor. luchando por no dejar escapar sus lágrimas—. Sra. —Todo lo que hice fue por su bien. levantó una de sus cejas cuestionadoramente. —Como guste. pero algo que Nate no recuerda y lo que verdaderamente le provocó la ceguera. retorciéndolas en un acto reflejo nervioso—. Sé que me enfrento a algo muy grande y si quiere ayudar a su hijo debe decirme qué es lo que me estoy perdiendo. sin dejar su taza de té. —La mujer dejó la taza sobre la mesa de café. —No me ha preguntado nada sobre Nathaniel. se puso más rígida y colocó sus manos en su regazo. Por qué me odia. —Llámeme Jonathan. —Es algo complicado. Hemos hecho algunos progresos pero él tiene muchas lagunas en sus recuerdos y me gustaría que usted me ilumine en ese aspecto.Entonces… ¿por qué estamos sentados y sin decir una palabra sobre Nate? Gloria. ¿Estoy equivocado. Lo que Nate me cuenta durante las horas de terapia es confidencial. Sólo le dije eso porque sabía que se negaría a verme. Luego de ese día esta familia quedó destrozada. —La mujer cada vez se ponía más tensa y Jonathan no entendía por qué. —Fue la única palabra que la mujer dijo. Mi esposo no soportó el . doctor. Ni siquiera debí mencionarle lo poco que le dije.

la ceguera de Nathaniel y su… —Ella apretó sus labios. Por el momento debía comprender qué pasaba por la mente de la mujer para poder entender por qué había mantenido encerrado a Nate en la casa durante más de diez años. —¿Nate fue herido? Él no recuerda eso. Nathaniel cree que fue un accidente pero mi marido se cortó las venas y me dejó sola para afrontar el dolor y sacar adelante a Nathaniel. golpeando su regazo una y otra vez. atormentándolo constantemente. . ella empezaba a dejar salir su dolor. sus sentimientos. sus manos en puños. —¿Cómo se atreve a decirme eso? —Ahora la mujer estaba fuera de si. como creí que sería lo mejor para él. Eso fue preferible a que viviera con esos hechos a diario. Él se suicidó seis meses después del incidente. impidiéndole seguir adelante. Ya llegarían a donde él quería. Fue una suerte el que perdiera los recuerdos de esos dolorosos momentos.peso del dolor de la pérdida de Erick. —Luego de ese día. tratar de que siguiera con su vida. Fue muy duro. su vida pendía de un hilo. conteniéndose para no golpear a Jonathan. Jonathan no quería interrumpirla. He agradecido a Dios que en su lugar lo cegara. Nathaniel estuvo internado dos meses. —No sé si usted lo ayudó mucho en eso —pichó Jonathan. sólo sé que lo hice como pude. como temiendo rebelar algo más—. —Por supuesto. Si lo recordara creo que se volvería loco. su pesar. No sé si he hecho las cosas de la mejor manera.

No le había alcanzado con dejarlo inconsciente y sangrando. . tenerlo entre cuatro paredes e impedirle jugar con otros niños y tener contacto con el mundo exterior. Quería consolarla pero aun no era el momento—. nunca pensó que Nate había sido victima de una violación. Enterrar a un hijo mientras que el otro está en el hospital completamente desgarrado por dentro. Su cuerpo se paralizaba. La sangre en sus venas parecía espesa. —¿Una atrocidad? —ella escupió—. ¿Cómo haría para que el muchacho atravesara por todo ese dolor? Tenía que meditar el asunto pero se alegró de haberlo descubierto a tiempo. —El cuerpo de la mujer se sacudía y Jonathan pudo darse cuenta lo frágil que en verdad era. su corazón estaba teniendo dificultades en bombear y sus pulmones en funcionar. Ya estaba listo para hacerlo de nuevo. El bastardo cumple cadena perpetua pero creo que ni la propia muerte podría hacer que pagara por todo el daño que ha hecho. si abría la caja de Pandora sin conocer los males que había dentro podría haber sido fatal para Nate y nunca se lo hubiera perdonado. No sé lo que Nathaniel vivió ese día. su inocencia mancillada a los 4 años.—Encerrar a Nate en una casa. el horror que tuvo que presenciar y sentir. Tenía tanto miedo. —Sus ojos húmedos ya estaban tan cargados de dolor que no pudo retener más las lágrimas—. Lo encontraron tratando de volver a violar a mi hijo. eso señora mía es una atrocidad. Ese desgraciado está preso. ¿Cómo piensa que viví desde ese día? Tenía miedo de dejar que saliera de la casa y que otro depravado lo agarrara y le volviera a hacer daño. Ella lloró y ya las palabras no pudieron salir a través de la opresión que tenía en su garganta. Jonathan estaba helado. Le diré lo que es una atrocidad. pero agradezco a Dios que lo haya olvidado. Es ver a un hijo muerto y a otro vejado por un degenerado.

no sólo el recordar lo que pasó ese día y poder pasar de ello sino el entender las acciones posteriores de sus padres. sé que es duro todo esto. los había violado hasta que sus cuerpecitos no pudieron soportarlo más. —La mujer estaba angustiada y atormentada. —Él está solo. el entender por qué usted actuó de esa manera. . —Esa lacra había matado a otros niños. —Ese degenerado lo transformó. —Sra. Mi hijo fue el último. él no lo recuerda pero… simplemente no lo entiendo. el que ayudó a que ese pervertido fuera encarcelado y evitar que otros niños vivieran ese horror y que murieran de esa manera. ¿Cómo podría decirle a esta mujer que su hijo era gay. —¿Qué? —dijo la mujer atónita—. Evans se limpió la cara con un pañuelo y luego miró a Jonathan a los ojos.La Sra. Nate tendrá mucho con lo que lidiar. Evans. Dios. que mantenía una relación con un hombre? —No es una mujer —simplemente dijo y la cara de la Sra. Sinceramente no esperaba descubrir lo que me ha contado. su cuerpo temblaba y se abrazaba a sí misma tratando de calmarse un poco. Evans se tornó en una de horror. ¿Tiene una novia? No me comentó nada. Me digo a mi misma que Nathaniel fue el que detuvo todo. Requerirá de tiempo y sobre todo de mucho amor. Jonathan se frotó la cara con las manos. ¿cómo podré ayudarlo desde aquí? Sé que no me quiere a su lado. —Él no está solo —declaró Jonathan sabiendo que pisaba sobre terreno movedizo.

demuéstreselo. —Supongo que tiene razón —dijo en voz baja. Sería duro pero si no lo preparaba con anticipación. El viaje de regreso fue muy angustiante. Ámelo tal como es. —¿Es feliz? —preguntó la mujer con un tono de esperanza. —Si. Como psiquiatra puedo asegurarle que la violación de Nate no tiene nada que ver con su relación actual.—Sra. . Evans. —Sra. Sabía que antes de que el muchacho recordase ese doloroso episodio sería mejor comentarle que había hablado con su madre y relatarle la historia. Además. llena de dolor y angustia. —¿Por qué no me lo contó? —preguntó la mujer llena de dolor. La mujer se veía consumida. Evans. puedo decirle que su novio lo cuida y lo ama y que Nate le corresponde de la misma manera. Nate está enamorado y se lo ve muy feliz. aun no es tarde para recomponer su relación con Nate. —Entonces. —¡Lo amo! —gritó ella desesperadamente. Jonathan pensaba la estrategia para tratar a Nate. —Estimo que habrá temido que lo rechace. que le reclame por ser gay. la hipnosis y el revivir esa experiencia podrían ser fatales. sin recriminaciones. pero ámelo.

—Bien. Tengo que devolverlos. Pero deberemos desmantelar los ventiladores de techo. —Steven. Mis cosas son muy pocas y en un viaje con tu automóvil podríamos mudarlas. Nate salió del colegio para encontrarse con Steven que lo estaba esperando. no pensé que pasarías a buscarme. no será problema. —¿Para qué esperar? —contestó Steven—. La decisión está tomada. con diversión —Sí. Puedo hacerlo mientras que tú haces las valijas. que el miedo la había cegado. De todas maneras no es necesario que hagamos todo hoy. Pero ya quiero que te instales en . pero esperaba que por lo menos la comprendiera. hacer que las personas a su alrededor sean su soporte. que no lo odiaba. tienes razón pero aun no me hago a la idea. —¡Nate! —gritó Steven y jaló a Nate a sus brazos. Debía hacer que entendiera los motivos que había tenido la mujer en encerrarlo. esos son del colegio. ¿lo has olvidado? —¿Ya? —preguntó Nate con asombro. Llegada la hora de finalización de sus clases. No sabía si Nate la perdonaría.¿Debería esperar a decirle todo esto? Jonathan meditaba que lo primero que tenía que hacer era tratar de reparar la imagen que Nate tenía de su madre. —Tenemos una mudanza que empezar.

¿qué esperamos? —dijo Nate tratando de alejar la vergüenza que lo estaba consumiendo. Subieron al automóvil de Steven y se dirigieron al departamento de Nate. —¿A quién debemos avisar? A tu casera seguro. Parker… —Y a mi madre —suspiró Nate con resignación—. —Bien. «Amor». Luego de tomar un almuerzo ligero.mi departamento. Mañana los llevaré al colegio. La tarde fue muy movida. voy a llevar las cajas con los ventiladores al auto. Es hora de que le diga lo nuestro. Supongo que me dará uno de sus sermones. —Gracias —respondió Nate con dulzura. Había tratado de evitarlo pero debo enfrentarla en algún momento. ¿Alguna vez podría acostumbrarse a esta nueva felicidad que pensó nunca tener? Nate no lo sabía y temía despertar de este hermoso sueño que estaba viviendo. —Nate. nuestro departamento —susurró Steven en el oído de Nate y éste se sonrojó. A mi me queda muy poco para terminar de empacar. . ¿Te parece bien? Sólo me falta colocar los apliques que había en su lugar. —Amor. Nate comenzó a hacer sus maletas y Steven se encargó de desmantelar los ventiladores de techo y colocarlos en sus respectivas cajas. —Perfecto. a la Sra. no estás solo —le dijo Steven agarrándole fuerte la mano.

cepillo de diente. dirigiéndose al hogar que a partir de ese día compartirían juntos. —Bien.—Mañana iremos a hablar con tu casera y si te parece bien entregaremos el departamento el fin de semana para revisar bien que no haya quedado nada. —Me parece una buena idea. Saliendo del edificio. Steven volvió al departamento y le dio un beso a Nate. Nate se dirigió hacia el baño y tomó las cosas que había allí: dentífrico. —Estoy muy feliz. —Suena como a un plan. Terminemos preparar la cena. . Steven colocó las maletas en la cajuela del auto y luego se subieron a él. No sabes cuánto. champú y todo el resto de los artículos de tocador y medicinas que guardaba en el mueble que había allí. aquí así podremos irnos y —¿Por qué no llevamos lo que ya está empacado y volvemos mañana a terminar? —propuso Nate. —Yo también soy muy feliz. Nate dejó lo que estaba haciendo y giró para sumergirse en el amplio pecho de Steven. Steven tomó las dos valijas que Nate había preparado y salieron del departamento.

—Sí. Nate se debatía entre llamar a su madre ahora o hacerlo mañana. —¿Te has ido a vivir con alguien? —La pregunta de su madre descolocó a Nate. Quería avisarte que me he mudado. —¿Hola? —La conocida voz del otro lado del teléfono hizo temblar a Nate. Pero ¿para qué posponer el dolor? Se acercó al teléfono de línea y marcó el número que se sabía de memoria. ahora se le clavarían las esquirlas. había tirado la bomba. —¿Nathaniel? ¿Estás bien? —preguntó la mujer con voz de preocupación. ring. mejor que nunca —respondió Nate sorprendido de la ansiedad que demostraba su madre. ¿Ella sabría algo? ¿Cómo podría ser posible? —Si. La pregunta descolocó a Nate pero se apresuró a contestarle. madre. Hubo silencio por unos minutos y Nate pensó que su madre se había desmayado. pero nada malo —deslizó Nate. —Ya estaba. —¿Te has mudado?¿Ha pasado algo? —Si. . Ring. Suspiró para tomar coraje y luego continuó—.Steven estaba preparando la cena. —Hola. —¿Lo amas? —preguntó ella de repente. Me he mudado con mi novio. —Sí. mucho. ring.

Había tantas cosas que debían aclarar entre ellos. ¿Crees que sería bienvenida para visitarlos? Nate parpadeó.—Entonces me alegro por ti. Me gustaría conocerlo. Ella siempre se había rehusado a usar ese diminutivo luego de la muerte de Erick. ¡Cómo lo extrañaba! —¿Cuándo puedes venir? —Nate no pudo contenerse. hijo. ¿Su madre lo amaba? Y lo había llamado Nate. —Steven… ese es su nombre —susurró su madre. Y me ama tanto o más de lo que lo amo yo. —Lo consultaré con Steven. Él lo llamaba así y Nate amaba ese diminutivo. quería hablar con su madre. —¿No me odias? —Nunca. —Sí. Ni en un millón de años esperó esta reacción de parte de ella. —Cuando tú me digas. sorprendido de la reacción de su madre. aun si es con otro hombre. Es un buen hombre mamá. Eres lo único que me queda en la vida. Nate tragó el nudo de su garganta. pero estimo que no habrá inconveniente alguno. Jamás podría odiarte. —Ella respiraba con dificultad. lo hacía sentirse más cerca de su hermano. te amo. hijo. —Estoy feliz de que hayas encontrado el amor. . —Te llamaré mañana y acordaremos tu viaje. Estaré allí cuando sea mejor para ti. Nate suponía que tratando de procesar los hechos—. Nate.

Mañana te llamo. . —Voy —respondió Nate caminando hacia la cocina para darle las noticias a Steven. Nate sentía que su vida estaba dando un nuevo giro. —Hablaré con Steven. —Nate —llamó Steven desde la cocina—. La cena está lista. tratando de comprender el cambio tan repentino en su madre. pero esperaba que así fuese. ¿Podría ser que su soledad y angustia hubieran terminado para siempre? No lo sabía.—Si es algún problema que me quede con ustedes puedo quedarme en un hotel. Tenía a Steven y por lo visto su madre también lo apoyaría. uno que no sabía hacia dónde iba pero ahora sería valiente y enfrentaría lo que viniera. Por un instante quedó en silencio. Luego de darle a su madre el número de teléfono del departamento de Steven cortó la comunicación. No estaba solo. Lo que menos quiero es traer problemas en tu relación.

Ni siquiera me insultó o me dio un sermón cuando se enteró que me mudé contigo. ser… —contestó Nate sin estar muy —Bien. —Steven dijo con cariño. ¿Pasó algo malo con tu madre? —Nada malo. Es más. dile que venga cuando quiera. Puede ser que el que ya no vivan bajo el mismo techo ni se vean a diario la haya hecho recapacitar. Sabes que es bienvenida si te hace bien. quiere venir y concerté. —¿Extraño? No entiendo.La cena transcurrió en un silencio algo incómodo. ¿Te pasa algo? Has estado como ausente desde que terminaste de hablar por teléfono. amor. sólo… extraño. —Siempre fue muy distante conmigo. Nate estaba muy absorto pensando en su madre y en la extraña conversación que habían mantenido por teléfono. Hoy se mostró de lo más cariñosa y comprensiva. ¿Qué habría pasado para que ella cambiara tan radicalmente su trato hacia él? Nate trataba de encontrar algo de lógica en su comportamiento pero le era imposible. Creo que debes darle una oportunidad. Tenemos una habitación de huéspedes si quiere quedarse con nosotros. . —Nate. A mi también me gustaría conocerla. —Puede convencido. ¿Qué opinas? —Me parece bien. tomándole la mano a través de la mesa—.

Sería agradable tener a alguien para variar. sus cuerpos perfectamente alineados. ¿no lo crees? —Lo lamento.—¿De verdad? ¿No lo dices sólo para hacerme sentir bien? —Para nada. se levantó de la silla llevándose a su novio sobre el hombro. Nate se rio y besó a Steven por un largo tiempo. Acá estoy quejándome de mi madre cuando tú no tienes ni siquiera de quién quejarte. amor. jalando de la mano a Nate hacia su regazo. Eso hacía pensar a Nate que Steven tenía la fuerza de Sansón—. ¿Por qué no continuamos en la recámara? —propuso con un tono ronco en su voz Steven. Antes de que Nate pudiera moverse. dejando a su novio casi sin aliento. Steven se estaba portando como un posesivo cavernícola y a Nate eso le encantaba. —Eso fue… caliente. Y sin dejar que Nate contestara. — Nate se sentía un maldito egoísta quejica. Deja de preocuparte tanto y dame un beso —exigió Steven. —Te deseo tanto —susurró Steven en el oído de Nate. No tengo hermanos ni ningún otro familiar cercano. —Ven aquí —gruñó Steven. Era increíble la forma en la que Steven siempre lo jalaba y lo colocaba donde quería con tanta facilidad. hasta que le fue casi imposible poder seguir conteniendo la respiración. Steven. . Steven arrojó a Nate a la cama. Mis padres murieron hace tiempo en un accidente de tránsito. Steven se arrojó sobre el delicado cuerpo del ciego. Nate se reía y movía sus piernas nerviosamente.

su lengua. Caminaba esa mañana lentamente hacia el colegio desde el departamento de Steven. Estaba ansioso por ver si el cambio en ella que había percibido el día anterior aun perduraba. Max muy pegado a su cuerpo. ya eres mio. —Amor. Aun no podía entender lo . llenándolo.Nate se estremeció. en cada beso. Ahora y por siempre —declaró Steven y Nate se derritió bajo el cálido y duro cuerpo de Steven. pero ahora que lo tenía. Tenía programados varios números de teléfono en su celular. que ahora era el de ambos. en cada caricia. Nate nunca sintió la necesidad de tener uno. Ya era miércoles. Nate sonrió sabiendo que no volvería a estar solo. Estaba sorprendido de lo rápido que se había acostumbrado a usar el maldito aparato. Nate tenía un largo día de trabajo por delante y quería llamar a su madre urgentemente. no sabía cómo había vivido sin uno. Respiró profundo y marcó el número 5. Antes de que Steven se lo regalara. su boca. su febril carne palpitante dentro de su cuerpo. todo el amor que sentía. —Hazme tuyo —gimió Nate. dejándose amar y tratando de transmitir en cada jadeo. poseyéndolo. con el que tenía el programado rápido del número de teléfono de su madre. Necesitaba sentir las manos de Steven sobre su piel. sintiendo una oleada de deseo como si una corriente eléctrica atravesara todo su cuerpo.

eso está arreglado entonces. —¿Hola? —la voz de su madre al hablar tenía un tinte de preocupación. Al segundo timbre alguien descolgó el auricular del otro lado de la línea y eso lo trajo a la realidad.rápido que se habían enamorado uno del otro. sería mejor. —Mamá. ¿pasó algo? —Disculpa la hora. —Hijo. Tenemos una habitación disponible si te quieres quedar con nosotros… —Me agradaría quedarme con ustedes —dijo casi en un susurro la mujer. . —Nate suspiró y trató de ser directo. —Bien. ¿Ya decidiste cuándo quieres venir? —¿Te parece bien este fin de semana? No me gustaría entorpecer sus días de trabajo. Nate pensó que cuanto más rápido enfrentara a su madre. No. —De acuerdo. pero Steven era todo lo que Nate hubiera querido y esperado de una pareja. Estaba agradecido a la vida por haberle dado el hermoso regalo que era su adorado pintor. Anoche hablé con Steven. estaba a solo dos cuadras del colegio y no quería alargar la conversación más de lo necesario—. no pasó nada malo. Acordaron el horario y que ella los llamaría para que la fueran a buscar a la terminal de ómnibus. él está deseoso de conocerte también. obligándolo a salir de sus ensoñaciones románticas. soy Nate.

¿cómo podría pensar en arreglar la de los demás? Aun le quedaban unos minutos antes de su primera clase. la que empezó a vivir desde que conociera a Steven. —Adelante —la voz cálida de la mujer se escuchó a través de la gruesa puerta de madera. Nate suspiró y tocó a la puerta. Su día recién comenzaba y ya estaba cargado de ansiedad y de muchas preguntas que rondaban por su cabeza. Frente a la puerta del despacho de la Sra. Parker. ¿Se pondría feliz la mujer? Nate estaba nervioso pero no dejaría que nada ni nadie arruinara su felicidad. de soledad. Nate era un experto en la materia con lo cual detectaba muchos signos delatores en las otras personas. apenas si podía manejar su propia vida. Nate pensó que si no tuvieran una relación de paciente-doctor podrían llegar a ser grandes amigos. .Ya estaba frente a la entrada del colegio. Había detectado en la voz del médico un tinte de tristeza. Estaba ansioso por hablar con Jonathan acerca de la actitud de su madre y su inminente visita. feliz de haber congeniado tan rápidamente con el psiquiatra. Sonrió. Nate giró el picaporte abriendo la puerta y entró en la habitación. Parker y avisarle de su cambio de vivienda. Pero este no era el lugar ni el momento para pensar en hacer de celestino de su psiquiatra. sería mejor ir a ver a la Sra. Mañana tendría su segunda sesión de terapia.

La mujer quedó sorprendida. Nate tomó asiento antes de hablar. —Ya que has venido a verme me gustaría que me cuentes cómo fue tu primera sesión de terapia. Quería decirle que me he mudado. Steven les traerá esta tarde los ventiladores que me prestaron. .—Nate. me alegro que la relación vaya en tan buen camino. Necesito informarle algo. el nudo de su garganta no se aflojaba. Te felicito. Conozco al Dr. Tendría que darle los nuevos datos. —¿Te mudaste? —preguntó con confusión al Sra. —Gracias —fue lo único que el ciego atinó a decir. —Buenos días. —No. nada malo ha pasado. Nate se ruborizó y luego contestó: —Sí. La mujer sólo estaba interesada en el bienestar de Nate. —Nate. Nate esperaba algún comentario en contra pero lo sorprendió con lo que le dijo: —Nate. Clark desde que era un niño. Steven y yo estamos viviendo juntos. Eso lo molestaba un poco. Sra. Estoy segura que él sabrá cómo ayudarte. te noto nervioso. Parker. qué sorpresa verte aquí tan temprano. Parecía que todos últimamente le preguntaban si algo malo pasaba. Parker. ¿Ha pasado algo malo? — preguntó algo angustiada la Sra. Parker. no en unos malditos ventiladores de techo. Nate bufó. es un buen hombre y un excelente profesional. siéntate —ofreció la mujer. Te conozco bien y sé que si no existieran sentimientos muy profundos no hubieras dado este importante paso. olvidándose de los ventiladores.

ella los modificará en tu expediente. Stuart los datos de tu nueva residencia. una galería sin cuadros del principal artista no podría de ninguna manera ser exitosa. Tenía que ponerse a trabajar. No sabe lo que significa para mí su apoyo. —Nate. —Gracias. —De acuerdo. sabes que estaré aquí para lo que necesites.—La sesión fue muy intensa y me afectó mucho pero me ha servido para darme cuenta de lo encerrado que he estado en todos estos años. . El intenso olor a pintura lo golpeó. Parker. Steven entró en su atelier después de una semana de casi no pisar el lugar. Stuart proporcionándole su nueva dirección y número telefónico. Nos vemos luego. —Gracias por estar a mi lado. —Déjale a la Sra. Tengo la esperanza de que pueda sacar los fantasmas fuera de mi mente en poco tiempo. —No sabes cuánto me alegro. Inhaló y exhaló. Sra. Luego caminó metódicamente por el pasillo hacia el aula donde sus alumnos lo estaban esperando. Ahora será mejor que vaya a mi clase si no queremos que los niños se alboroten. Nate salió del despacho y habló con la Sra. Nate. disfrutando del embriagador e intoxicante aroma.

—Dr. sus mejillas coloradas. ¿pasó algo malo? —El mundo de Steven empezó a derrumbarse. Su Nate era tan hermoso y tan dulce que aun no entendía por qué había sido bendecido con su amor. —Si gusta puede venir a mi atelier. ¿Qué carajos le contó la madre de Nate? —preguntó sin ningún tacto Steven. sus pies descalzos siendo acariciados por el agua del mar. Steven no había podido evitar el caer fuerte y duramente enamorado del ciego. Justo cuando estaba preparando las pinturas y los pinceles para empezar a trabajar. Había una que lo estaba enloqueciendo. Clark. con la que soñaba a diario: Nate recostado en la playa. Necesito conversar contigo porque Nate necesitará todo el apoyo y el amor que puedan darle. He meditado mucho antes de comunicarme contigo pero creo que debemos hablar sobre Nate. Steven. su piel cálida por los rayos del sol. me está asustando. Tenía un mal presentimiento acerca de la llamada del psiquiatra. Tampoco se había resistido ya que hubiera sido en vano.Se dedicó las primeras horas de la mañana a enmarcar lienzos limpios. sus labios carnosos y rojos tan besables que a Steven le robaba el aliento y hacía que perdiera el control cada vez que lo veía. qué fue lo que verdaderamente le pasó a Nate para que quedara ciego. —Ayer fui a entrevistarme con la madre de Nate. —¿Cuándo podríamos vernos? Será mejor si hablamos cara a cara de este tema. su teléfono celular sonó. —Dr. —Buenos días. Ya tenía en su cabeza varias de las pinturas que quería pintar. —¿Hola? —dijo Steven. Clark. Soy el Dr. . está cerca de su consultorio. Es algo… delicado. Necesitaba saber qué ocultaba. Clark.

fuerte y muy amargo. Cuando cortó la comunicación se dirigió a la pequeña cocina y preparó café. pero de lo que sí estaba seguro era de que no lo abandonaría por nada en el mundo y que nada haría que lo amara menos. pase —ofreció Steven moviéndose para darle paso al otro hombre para que entrara. no podré trabajar con esta preocupación Steven le dio la dirección de su atelier al psiquiatra. y sentía un agujero en el estómago. encima. El timbre del intercomunicador sonó y Steven se apresuró a abrirle la puerta de entrada al edificio al Dr.—Me parece bien. angustia y soledad. Ya se había tomado dos tazas del horrible café que había preparado. —Dr. Clark apareció con una cara de preocupación. . Un extraño escalofrío recorrió su cuerpo cargado de miedo. Intuía que lo necesitaría y que lo que el Dr. Steven no sabía qué había en el pasado de Nate. Los hermosos rasgos del psiquiatra estaban transformados por un rictus de tensión. Clark. Nate era suyo y haría lo que fuera por ayudarlo. Clark le diría no sería fácil de digerir. ¿Podría ser ahora? —Sí. Steven había pasado la última hora con mucha ansiedad y estaba a punto de treparse por las paredes. Clark. Abrió la puerta de entrada de su atelier y el Dr.

—Como gustes —dijo Steven con una sonrisa y sin entrar en detalles. Él no está preparado para saber la verdad. No era hermoso como Nate pero exudaba una masculinidad abrumadora e intoxicante. ¿tienes algún problema con eso? —contestó desafiante Steven. para nada. No aun por lo menos. —¿Resuelve? ¿Qué resuelve? —Lo que voy a decirte no puedes decírselo a Nate. —Él no lo sabe y no se lo diré por el momento. —Si. . Me haces sentir un viejo. No sabía que ibas a ir a visitarla. Nate no me comentó nada al respecto.—Por favor. —Dijiste que necesitabas contarme algo de Nate. —No. Los dos hombres tomaron refregaba las manos nerviosamente. asiento. Steven se Jonathan veía al hombre frente a él. —¿Se mudaron juntos? —preguntó Jonathan muy sorprendido. —¿Será por eso que la mujer ha cambiado con él? Anoche Nate la llamó y le contó que se mudó conmigo a mi departamento. llámame Jonathan y tutéame. Ella le dijo que estaba contenta por él y le preguntó si podía venir aquí y conocerme. Nate estaba sorprendido. Ahora sólo estaba interesado en Nate y en lo que el psiquiatra le contaría. Eso resuelve algunas cosas. algo que te dijo su madre.

. ¿Cómo ha podido resistir todo eso? ¿Cómo es que perdura su dulzura y su inocencia? —Steven no se había dado cuenta que estaba llorando. —También está el hecho de que su padre se suicido seis meses después. el asesino de Erick violó a Nate. no sabía cómo podría ayudar a su amor—. Si pudiera lo mataría en este mismo instante. encerrarse nuevamente en su concha. Steven se sentía tan impotente. Pero eso es lo último que debemos permitirle. ¿cómo podría estar alguien tan trastornado como para violar a un niño de tan sólo cuatro años? Steven no podía imaginar el dolor y la desesperación que había sentido Nate. el dolor que sentía en su pecho era demasiado intenso. Debes demostrarle que el sexo no es sucio. Seguramente querrá apartarse de todo y de todos. temiendo que su Nate sufriera más de lo que ya lo había hecho. —¿Qué? —Steven estaba conmocionado. Ese hombre le había robado su niñez. —Dios.—¿Qué verdad? —Steven casi estaba en pánico. Cuando fueron asaltados Nate y su hermano. que hay sentimientos en el acto cuando se realiza entre dos personas que se aman. —No hay forma elegante de decir esto —empezó el psiquiatra—. —Sólo debes amarlo y estar a su lado cuando llegue el momento. Nate cree que murió en un accidente. había sido brutalmente vejado por un degenerado. su precioso hombre. su vida tal como la conocía. ¿Qué puedo hacer para ayudarlo? Haré lo que sea. Ahora entendía el porqué la mente de Nate reaccionó borrando su memoria de esos brutales hechos y dejándolo en la completa oscuridad. Su Nate.

—Haré todo lo posible por ayudar. Es imposible hacerlo de otra manera. Siempre he querido encontrar un amor . Eso ayuda mucho con la terapia. No permitiré que algo malo le pase. pero era algo que desgraciadamente nunca se presentó. permitirle que Nate la perdone y que ella misma se perdone. no con él. —Una vez que Nate y Gloria recompongan su relación. Te envidio —dijo Jonathan casi sin —No entiendo —dijo Steven con confusión. ¿verdad? —preguntó Jonathan con algo de tristeza. haré lo que sea por Nate. No había conocido al hombre indicado y su atracción hacia Nate tenía que terminar. El amor entre Steven y Nate era algo que siempre había querido vivir. Si me tengo que convertir en su guardián las veinticuatro horas. Me alegra que Gloria haya recapacitado. Deben integrarla a su familia. Estoy convencido que se culpa por la muerte de Erick y por la violación y ceguera de Nate. —¿Sabes? pensarlo. —Lo amas mucho. —Jonathan.—Eso lo he hecho desde el primer momento en el que tuve a Nate entre mis brazos. —Lo amo más de lo que alguna vez pensé que podría hacerlo. —Bien. Jonathan se sonrojó y luego continuó: —Nate y tú se han encontrado el uno al otro y se nota que se aman profundamente. Ahora más que nunca se daba cuenta que el único que quedaría destrozado y sufriendo ante esa obsesión era él mismo. ten por seguro que lo haré. Nate estará preparado para enfrentar su pasado.

Steven haría lo posible para acercar a madre e hijo. . Pero ahora él estaba en la vida de Nate y haría lo que estuviera en sus manos para que su hombre fuera feliz y pudiera sanar todas las heridas del pasado. No podía entender cómo la mujer había podido seguir adelante con tanto dolor vivido. Conocí a Nate por casualidad y cambió mi vida. Ahora que conocía los hechos. El Dr. Jonathan Clark era gay. —No pierdo las esperanzas. ¿quién lo diría? —Ya encontrarás a alguien cuando menos lo busque. Sabía que tenían un doloroso camino por recorrer pero también sabía que Nate valía la pena el esfuerzo. Steven le contó a Jonathan que el sábado llegaría Gloria y que se quedaría con ellos el fin de semana.como el que ustedes sienten pero nunca he conocido al hombre adecuado. «¿Hombre?» Steven se sorprendió.

—Steven. Steven estaba aterrorizado de que Nate recobrara esos recuerdos. «El asesino de Erick violó a Nate». lo haría. tratando de parecer casual. sin poder apartar de su mente el horror del pasado de Nate. Ahora comprendía a la madre de Nate. estás muy callado. temeroso de que Steven ya estuviera arrepintiéndose de la decisión de vivir juntos. tomando lo que necesitara como si lo estuviera viendo. Estoy cansado. Las palabras de Jonathan retumbaban en su cabeza una y otra vez. temiendo que algún otro depravado volviera a tocar a su hijo. el terror que debió haber sentido. Durante la cena. Era hipnotizante el ver al ciego desplazarse con elegancia y movimientos coordinados. eso es todo —contestó Steven. Dios. Steven se sorprendía de lo bien que Nate se desenvolvía en la cocina a pesar de su ceguera. pero no quería que sufriera y sabía que si recordaba ese día. Steven estaba ensimismado en sus pensamientos. su afán por encerrarlo del mundo exterior. Le importaba una mierda que su amante fuera ciego. .La noche del miércoles los encontró a Nate y Steven cenando en silencio. sin poder apartarlas y disfrutar de su cena junto al hombre que amaba. hoy estuve trabajando mucho en el atelier. Nate había preparado carne al horno con verduras. ¿Pasó algo malo hoy? — preguntó Nate. —No. no pasó nada malo.

provocador y todo. —Así es —contestó Nate. su polla engrosándose buscando clavarse en el hermoso y apretado agujero de Nate. —Si eso te incluye a ti dentro de la bañera no podría negarme ni en un millón de años —contestó Steven. cargado de lujuria y deseo. Ve a preparar el baño. —Ese es el plan —ronroneó Nate. Pero te amo. —Bien. estremeciéndose de placer por los cálidos besos que Steven estaba dejando sobre su piel. Ven listo para sumergirte porque estaré esperándote dentro de la bañera y cubierto por miles de burbujas. Jadeaba. Ahora era el turno de Nate de hacerlo para Steven. . sobre la mesa. Se levantó de la silla y se desplazó lentamente hacia donde estaba sentado Steven. tratando de evitar saltar sobre Nate y tomarlo allí mismo. Éste separó la silla de la mesa. —¿Estos son los juegos previos? —susurró Steven mientras besaba el cuello de Nate. Steven siempre le ofrecía a él un baño de inmersión cuando estaba tenso. —Si no paramos ahora. no vamos a llegar al baño de burbujas —dijo Steven con la voz entrecortada. yo me encargo de limpiar la cocina —Steven continuó diciendo. sacando su mano de debajo de la camiseta de Nate. —Eres un diablillo provocador —le dijo Steven dándole una palmada en el trasero—. sólo separados por la tela de mezclilla de ambos pantalones—. dejando a su amante colocarse a horcajadas sobre su regazo.—¿Quieres que te prepare un baño de burbujas? — ofreció Nate seductoramente.

para amarlo. y demostrarle en cada caricia. Ese hombre iba a matarlo. Su Nate saldría adelante. una sonrisa se dibujaba en su hermoso rostro. pero de una manera en la que no le importaría morir.Steven sonrió. Esta noche se había propuesto tomar a Nate lentamente. Provocar a Steven. Pero aquí estaba. Levantó la vajilla sucia de la mesa y la llevó hacia la cocina. Nunca pensó que se sentiría tan libre con su sexualidad. en cada lamida. preparando un baño para estar juntos y explorar sus cuerpos. cuidarlo y protegerlo y ser el que sostendría su mano durante todo el camino hasta que todos los fantasmas que lo rondaban desaparecieran. nunca llegaron a hacer el amor dentro de ella y Nate quería probar nuevas cosas. Su hombre era tan malditamente sexy que Steven vivía duro desde el momento en el que lo tuvo en sus brazos por primera vez. . pensando en qué cosas podría hacerle a Steven para excitarlo y hacer que goce cada vez más junto a él. nada de eso había pasado nunca por su cabeza. Nate estaba en el baño. viendo a Nate caminar seductoramente hacia el baño. Si bien habían estado juntos en una bañera antes. todo el amor que sentía por él. ser él mismo y disfrutar en los brazos de su amante. Empezó a desvestirse. Quería estar un momento a solas para erradicar de su mente el mal recuerdo de la visita que le hubiera hecho el psiquiatra ese día. ahora Steven estaba en su vida. Hoy se sentía audaz y provocador. El agua caliente corría de la canilla y llenaba la gran bañera. en cada beso.

no te asustes. ajustando el cuerpo de Nate contra el suyo. Envolvió con sus brazos alrededor del cuerpo de Nate y lo jaló contra su pecho. Nate gimió ante la anticipación—. su erecto pene elevándose y goteando pre-semen. no queriendo que Nate se percatara aun de su presencia. —¡Ay! —Nate gritó cuando fue sorprendido. Se acercó sigilosamente. Se agachó y movió sus manos. amor —ronroneó Steven en el oído de Nate—.Una vez desnudo. Se desnudó en el pasillo. —Shhh. Steven entró en el baño y quedó inmóvil ante la imagen de Nate con el culo para arriba. apoyando su cabeza sobre el amplio pecho de su amante. —Steven… —susurró Nate. colocó el líquido de las burbujas en el agua y sintió cosquillas en su nariz cuando un par de burbujas se elevaron del agua y tocaron su cara. te lo prometo. balanceándose sobre el dedo invasor. desnudo y riendo inocentemente ante las burbujas que le hacían cosquillas en la nariz. tratando de que Steven profundizara su toque. Esta noche será despacio y lo disfrutarás mucho. Vas a tener que atenerte a las consecuencias. Has sido malo mostrándome ese precioso culo desnudo. provocándolo. tratando de formar una gruesa capa de espuma. como un depredador acechando a su presa. . —Quieto —ordenó Steven. ¿estás preparado? —dijo Steven mientras metía la yema de uno de sus dedos dentro del agujero de Nate. —Siiiiiii —gimió Nate.

—Sólo hazme tuyo. —Y se sentirá mucho mejor.—Vamos. su corazón bombeaba sangre descontroladamente. envolviendo con su gran cuerpo el más pequeño de su amante. Una vez que Steven terminó de lavar el pecho y los brazos de Nate. Estaba muy excitado. empezó a deslizar la esponja por la espalda. Gimió en respuesta cuando Steven tomó una esponja y comenzó a lavar lentamente su pecho. Nate pudo sentir la gran erección de Steven tocando provocativamente su entrada. Cada vez que Nate le pedía que lo hiciera suyo. Voy a cuidar muy bien de ti. . solo relájate y déjeme amarte. —Se siente tan bien —dijo Nate entrecortadamente. lo alzó y lo metió despacio dentro de la bañera. disfrutando y excitándose más allá de lo imaginable. tenemos que limpiarte. más de lo que recordara haberlo estado hasta ese momento. deslizando su mano hacia la curva perfecta de su trasero. Nate no sabía si podría soportar esta dulce y lenta tortura. dejando besos a su paso. Steven no podía resistirse y arremetía con todo lo que tenía dentro del cuerpo de su amante. Él se posicionó detrás de Nate. amor —declaró Nate y Steven se derritió ante esas palabras. Su respiración era pesada. —Mmmm —gimió Nate retorciéndose bajo las cálidas manos de Steven. Jalando a Nate a sus brazos. mi precioso Nate. Pero hoy se prometió ir despacio y no se dejaría envolver por las seductoras y tentadoras palabras de Nate.

el placer mezclado con el dolor era dulce y embriagador. Los jadeos eran los únicos sonidos en el baño hasta que Nate comenzó a subir y bajar sobre la dura carne de Steven.—Si. Nate estaba en el cielo. escuchando el bamboleo del agua y el chapoteo de su culo bajando y subiendo. —Steven. me seduces. . me enloqueces —dijo Steven. En pocos minutos. Steven introdujo uno de sus dedos hasta el fondo. Sacó los dedos del interior de Nate. la entrada de Nate estaba resbaladiza por el jabón y ya dilatada por la excitación y anticipación que estaba experimentando. ahí. más —jadeó Nate. —Me tientas. teniendo tres dedos de Steven en su interior. Steven no respondió con palabras. Nate no esperó a que Steven empezara a introducirse dentro y con un solo movimiento de sus caderas. suplicando por el toque de su amante en su entrada. tocando en cada movimiento su punto dulce. elevó la cadera del ciego y acomodó la punta de su vibrante carne en el rosado y preparado agujero de Nate. La polla de Steven latía con dolor. agitando el agua alrededor. deseando desesperadamente sumergirse en el interior de Nate. hundió la gran polla de Steven en su interior. de la dura polla de Steven entrando y saliendo. su voz cargada de lujuria. Ambos gimieron. te necesito. enviando corrientes de pura alegría por todo su cuerpo. deslizándose en la suavidad de su amante.

Hazme saber que me deseas. tratando de alargar su orgasmo y llevando al pintor más allá de las estrellas. bebé. Su Nate. El lunes antes de que Nate fuera a la terapia. su todo. se habían hecho los análisis para comprobar que ninguno tuviera enfermedades y los resultados demostraron que estaban limpios y sanos.llevándolos a ambos a un placer supremo. que te gusta mi polla llenando tu culo. . su compañero. al bode del abismo. tratando de soportar hasta que Nate se corriera. amando sentir que su semen marcaba por completo a Nate como suyo. eso fue…—comenzó Nate. —Córrete para mi. su amante. —NATEEEEEEEEE —gritó en respuesta Steven cuando se corrió dentro de su amante. acelerando los movimientos de sus caderas. al mismo cielo. Nate se desplomó contra el pecho de Steven. Apretó los dientes. Exhausto. tratando de recuperar el aliento luego del intenso orgasmo que había vivido. Unos minutos después. —Estoy muy cerca —gimió Nate. —Guauuuuuuu. jadeando por aire. Esta era la primera vez que hacían el amor sin un condón y había sido maravilloso. Las pelotas de Steven estaban tan duras que pensaba que explotarían en cualquier momento. su orgasmo estaba muy cerca. —Siiiiiiiiiiiiiiiiii —gritó Nate cuando el clímax lo golpeó y sin poder detenerse bailaba sobre Steven desenfrenadamente. que gozas haciendo el amor conmigo —provocó Steven.

—Maravilloso —concluyó Steven. Ya me estoy poniendo duro de nuevo. —Amor. Steven estaba en la recepción sentado junto a Max. —Exacto —confirmó Nate y se giró para darle un beso posesivo y exigente a Steven. las pesadillas que cada vez eran más intensas y desconcertantes. su mudanza al departamento de Steven. El jueves pasó rápidamente y Nate se encontró deseando asistir a la consulta para su terapia. Como había prometido estaba una vez más allí. Ahora podré besarte mientras me montas. Ambos se rieron y comenzaron la segunda cabalgata de esa noche. si sigues así no podré salir de tu interior. —¿Quieres otro viaje? —preguntó Steven riendo. esperando . el radical cambio en la actitud de su madre. vas a provocarme un infarto algún día de estos. Estaba ansioso por contarle las últimas novedades a Jonathan. dejando escapar una risita nerviosa cuando Steven se movió demostrándole que su polla estaba aun dentro de él y con ganas de más. bebé. eso suena como a una noche de lujuria y desenfreno —dijo Nate. —Lo que tú quieras. —Nate. mi hermoso vaquero —respondió Nate juguetonamente y magistralmente levantó una de sus piernas y se giró sin sacar la dura polla de Steven de su interior—. —Mmmm.

—Me alegro por ambos. Es como estar flotando en el aire. y eso estaba bien para él. No los alejes. sus esperanzas y sus sueños. Estoy viviendo con Steven. Le gustaba tanto Nate. su candor. ¿estoy en lo cierto? —preguntó Jonathan con esa cadencia cálida en su voz que hacía que Nate se relajara y quisiera contarle todo a ese hombre. Algún día tal vez encontraría un amor así. el día en que su mundo tal como lo conocía cambió por completo. —El amor es muy importante para que puedas recuperarte del trauma que provocó tu ceguera. . Además. Necesitarás todo el apoyo de los que te aman. —Sí —confirmó Nate—. la vida que vivía antes de que Steven se cruzara en su camino. sus alegrías. —Jonathan estaba feliz por Nate pero no pudo evitar que una ráfaga de envidia y de celos lo atravesaran repentinamente. ¿Cómo podría Nate no amarlo si le daba tanto? El ciego no dejaba de pensar en su vida aburrida y triste. Te noto feliz. su inocencia. mientras tanto ayudaría a estos dos a que pudieran hacer su vida juntos atravesando el doloroso pasado de Nate. Estimo que son cosas buenas. Nate. me dijiste que tenías muchas cosas que contarme. Estoy tan feliz. amar y ser amado tan intensamente. —Nate. será muy beneficioso para tu terapia. —¿Me ayudará? ¿De qué manera? —preguntó Nate algo confuso. Agradeció el día en el que lo conoció. sus tristezas. Enfrentarte a ese momento va a ser muy doloroso. Nunca pensé en tener una relación como esta. tocando el cielo a cada instante. Pero también sabía que Nate estaba fuera de su alcance.a Nate. sus hermosos ojos verdes. su sonrisa.

—Nate —lo interrumpió Jonathan—. me relaja. me dice cosas… —Nate se calló de repente. el daño que le había provocado. Le conté que me mudé con Steven. el que mató a mi hermano. ¿que tal vez ella sólo quería protegerte?. aleja las pesadillas de mi mente. sintiéndose horrorizado de tener que repetir esas malditas palabras—. quemándome y lastimándome. Veo una cara de un hombre. Pero en ellas lo veo cerca. No sé qué haría sin Steven. Y este fin de semana vendrá para conocer a Steven. pensé que no me amaba. No lo entiendo. ¿Alguna vez has pensado en que tal vez ella tuviera miedo?. su aliento rozando mi piel. lo que ese hombre le había hecho. —Ya hablaremos de eso. Me dice…— Tragó fuerte y luego continuó—: Me dice que soy su putita. que era una carga para ella. Es espantoso. — Nate se ruborizó y luego continuó—: Me felicitó. —Hablé con mi mamá por teléfono. Todos estos años pensé… —Nate reprimió las lágrimas que querían salir de sus ojos—.—No lo haré. Jonathan no contestó al cuestionamiento de Nate. menos que era con un hombre. —No entiendo qué hizo cambiar a mi madre. Eso me preocupa… mis pesadillas. me contiene. En verdad ella ni siquiera sabía que estaba en una relación. ¿que tal vez quería cuidar y . ahora cuéntame el resto de las buenas noticias —dijo Jonathan tratando de alejar las preocupaciones de Nate. contento por haber influido positivamente en Gloria. Él me sostiene en las noches. aunque fuera por el momento. El muchacho no estaba preparado para saber lo que esas palabras significaban. —Eso suena genial —comentó Jonathan.

para comprender a las personas es importante colocarse en sus zapatos. . —Tienes razón. Tenemos mucho de qué hablar. Espero que ella esté dispuesta. nunca lo vi de esa manera. y esperaba que ella lo amara también.resguardar de la maldad a lo único que le quedaba. Nate. —Cálmate. los momentos que aun no vives a su lado. Yo… — suspiró y una lágrima rodó por su mejilla. —Nate. No te lamentes por lo no vivido sino que trata de encauzar el curso de tu relación con tu madre. Voy a tratar de acercarme a ella a partir de ahora. al único que amaba? —¿Qué? —Nate preguntó con confusión—. ¿Alguna vez has tratado de ponerte en los de tu madre? —No —respondió Nate sollozando. incapaz de contenerla por más tiempo—. Nate tenía mucho en qué pensar pero se dio cuenta que la relación con su madre no estaba perdida. Lo que estás viviendo no es motivo de llanto sino de dicha. —Estimo que lo está si es que ha querido venir a verte y conocer a tu pareja. Piensa en positivo. —Eso haré. No. Él la amaba a pesar de todo. Este fin de semana seguramente lo descubriría.

Dos personas muy importantes le habían sido arrancadas. de las barreras que erigimos para evitar que nos lastimen. Uno es artífice de su propio destino. Teniendo sus dedos entrelazados con los de Steven. Pero ¿cómo podría uno llegar a encontrar el amor. Nate sentía la fuerza de su novio fluir a través de su piel. Nate estaba nervioso. Seguramente no sólo sus ojos habían perdido la capacidad de ver sino también su alma y su corazón. un brillo de comprensión iluminó su cara. Estaba dispuesto a ver las cosas de otra manera. había pensando en lo que habló con Jonathan en su última sesión. de los afectos que ganamos y perdemos. Recordó sus años junto a su madre.El sábado por la mañana. Nate y Steven estaban en la terminal de autobús esperando a que Gloria llegase. los jardines y todo alrededor de los que habitaban la cárcel que era ese lugar. de las consecuencias de sus acciones. ellos dos solos. Una mujer que había perdido a un hijo y al poco tiempo a su marido. Ahora Nate podía reconocer que había estado tan sumergido en su propia miseria y sus propios miedos e incertidumbre de cómo sería la vida para un ciego. la amistad. que no se detuvo a pensar en cómo era la vida de su madre. muy grande para solo dos personas. la generosidad en otra persona si no la dejamos entrar en nuestras vidas? . sin su hermano Erick y su padre. Una inmensa soledad siempre envolviendo la casa. Nate ahora no sabría cómo podría seguir viviendo sin Steven en su vida.

casi como los de su Nate. Steven podía ver en esos hermosos ojos. de sostenerlo. profundas y tenebrosas. de acariciarlo. El ruido del motor apagarse. la de su madre la soledad y el dolor de sus seres perdidos. Steven pudo ver una mujer pequeña. un ómnibus se acercaba y estacionaba en el aparcamiento. muchacho —la voz suave y firme de Gloria le ordenó a Max. Gloria Evans era pequeña pero caminaba erguida. por miedo a volver a perder lo que más querían. evitando vivir la vida plenamente. Esa cálida y gran mano era tan amorosa y delicada a la hora de amar a Nate. la gente charlando al bajar. un intenso amor cuando se fijaron en Nate. Ambos compadeciéndose de si mismos. orgullosa y altiva. desesperado por ir a saludar a la mujer. Steven dio un último apretón a la mano de Nate antes de liberarla. la puerta abrirse. Max ladraba y saltaba junto a Nate. . La mano de Steven apretaba con fuerza la de Nate. de cabellos rubios casi platinados y unos profundos e inquietantes ojos verdes descender y mirar fijo hacia donde ellos estaban esperando.Nate sabía que tanto él como su madre habían construido altas murallas. La oscuridad de la vida de Nate era su excusa. —Ven aquí. En ese preciso momento supo que era la madre de Nate. sacaron a Nate de sus pensamientos. tan tierno y a la vez apasionado. infranqueables. quien sin pensarlo corrió hacia los brazos de la mujer. Nate nunca imaginó que un hombre del tamaño de Steven pudiera ser tan suave y amoroso. de hacerlo suyo.

—Entonces será té —Steven confirmó y tomó la maleta de Gloria—. ahora somos familia. haciendo que ésta se riera y se limpiara con el dorso de la mano la baba que iba dejando en su cara la lengua implacable de Max. Pero puedes llamarme Gloria. No hubiera imaginado ni en un millón de años que su hijo Nate hubiera atraído a alguien como Steven.El perro lamió la cara de Gloria. mamá. —Si. Max dejó libre a Gloria y volvió junto a los dos hombres que aguardaban en el mismo sitio. esperando a que la mujer se acercara a ellos. ¿te apetecería ir a una cafetería por algo de café y tal vez una porción de pastel? —Me encantaría pero prefiero el té. el auto está a unos metros. Este es Steven —dijo presentando a su novio. Luego de unos momentos. ¿verdad? Nate se sonrojó y Steven sonrió. el café me sabe muy amargo —ella dijo con una sonrisa franca y cordial. Sra. Estimo que no has desayunado. Evans —Steven saludó y extendió su mano. Ella se sorprendió de encontrarse con un hombre tan masculino y cautivante. Gloria lo miró de arriba abajo y sonrió ante la mirada oscura y profunda de Steven. así es. —Nate. —Encantado de conocerla. Me alegra que hayas decidido venir. —Igualmente —ella respondió y apretó con su delicada mano la gran mano de Steven—. Gloria —fue la respuesta cálida de Steven y Nate se relajó ante la tensión de la presentación—. —Hola. te ves feliz —dijo Gloria abrazando a Nate. . Vamos. jalando del brazo del otro hombre.

—Steven. bajaron y entraron al local. Sé que es tu lugar preferido. Llegando al automóvil de Steven.Los tres caminaron con Max saltando a su alrededor. Se ubicaron alrededor de una mesa redonda que estaba en un rincón. ¿vinimos a Rico’s? —preguntó Nate cuando el olor de los pasteles frescos invadió sus fosas nasales. —Mamá. Steven condujo en silencio hasta una de las mejores cafeterías de la zona. —Si. justo al lado de una de las ventanas por la que se podían ver las calles y la gente caminar yendo y viniendo apresuradamente. no cuando el perro le demostraba tanto cariño y afecto. Nate se ruborizó. sonriendo y casi saliendo de su piel de tan hinchado que tenía el pecho por la felicidad que sentía. cariño? —preguntó Gloria dándole un beso en la mejilla a Nate. —Definitivamente —respondió Nate. Ya se le hacía agua la boca. Allí se servían los más exquisitos pasteles y sabía que su amante tenía amor por las cosas dulces. ¿Qué opinas. —Entonces deberé comer una porción con mi taza de té. colocaron la maleta en la cajuela y subieron rápidamente. El perro se notaba muy excitado por la presencia de Gloria. amarás el pastel de chocolate con fresas — dijo Nate como si fuera un niño. Steven supo entonces que esa mujer no podía ser fría y desamorada. . En unos minutos Steven estacionó frente a la cafetería. amor. Parecía haberla extrañado en todo este tiempo que no se habían visto.

La camarera se acercó y tomó la orden. Nate y Gloria hablaron de todo y nada. . siempre andan en la búsqueda de nuevas y excitantes aventuras que vivir — contestó Steven como si contara algo que había vivido en carne propia. todos se habían levantado temprano organizando el día en la playa que Nate había propuesto la noche anterior. Pero afortunadamente sus más profundos temores habían sido infundados. Se sentía aliviado y relajado.—Aquí todo el mundo corre. —Sí. El domingo por la mañana. El ciego estaba muy sorprendido de lo bien que su madre y Steven se llevaban. Steven miraba atentamente las expresiones y reacciones de Nate y Gloria y no se había perdido que ahora estaban tomados de la mano. Steven esperaba que este fuera el comienzo de un nuevo rumbo en la relación madre-hijo de su adorado Nate. aun siendo sábado — reflexionó Gloria. riendo y disfrutando simplemente de estar uno con el otro. El desayuno fue todo un éxito. lamentablemente casi nadie se detiene a disfrutar de las cosas buenas que tienen. Gloria no se lo perdió y lo guardó en su memoria para hablar con Steven en otro momento sobre el asunto. Había temido que su relación amorosa fuera repudiada por su madre y eso le habría roto el corazón.

Está mi madre —susurró por lo bajo. —¡Steven! —chilló Nate—. —Steven jaló a Nate a sus brazos y le dio un pequeño y casto beso en los labios. . —Amor.—Mamá. También como algo de fruta desde que desayuno con Steven. —No te atrevas a jugar con mis pasteles —rugió Nate. —Nate. —Ustedes se han complotado en mi contra —gruñó Nate con malhumor—. Gloria rio fuerte y casi le salen lágrimas de los ojos. —Eso ya no más —declaró Steven entrando a la cocina y depositando un beso en la cabeza de Nate. Nate muy enojado le plantó un beso en la boca a Steven que casi lo hace caer al suelo. Siempre has sido bastante propenso a comer poco y mal. cariño —respondió dulcemente—. fue una broma. Sin poder contenerse. —Si. mientras Gloria estaba en la cocina preparando el desayuno. no voy a alarmarme —rio Gloria ante la actitud infantil de su hijo. Él me dijo que estaba determinado a llenar mis huesos flacos. ¿Aun comes tostadas con mermelada con tu café? —Sí. ¿dormiste bien? —preguntó Nate. te llevaré a comer pastel una vez a la semana —bromeó Steven. Pero mis pasteles están fuera de discusión. Sabes que amo comprarte pasteles. —Si eres un niño bueno. —Pues si lo logra dile que le daré una medalla.

Nate no podía estar más feliz. —Si. estaba enamorado de un hombre maravilloso y la relación con su madre tan fragmentada hasta hace unos días había empezado a recomponerse. —Bien. Mientras que ustedes dos se divierten caminando y jugando con el agua y la arena. hace poco inauguré mi propia galería. Aun había un largo comino que recorrer y Nate sabía que jamás podría recuperar los años perdidos. si me besas así de nuevo vas a sacarme el alma del cuerpo —jadeó Steven cuando el beso se rompió. Si gustas otro día te llevaré a que la conozcas. —¿Eres una artista. huele todo exquisito —Steven alagó—. —Entendido —dijeron al unísono Gloria y Steven. prepararon la canasta con la comida y bebida y salieron del departamento rumbo al estacionamiento. —Sería un honor —dijo con sinceridad Gloria. Steven? —preguntó Gloria con curiosidad. comamos y terminemos de preparar la cesta para el día de playa —sentenció Gloria con mucho entusiasmo. . —No más burlas —amenazó Nate. —Mmmm. pero se había propuesto crear buenos momentos junto a su madre y atesorarlos por el resto de su vida. La playa no estaba lejos pero Steven necesitaba cargar con sus cosas si quería pintar y era mucho más cómodo llegar hasta el lugar en el auto. Terminaron el desayuno.—Cariño. voy a pintar un poco.

Era la primera vez que pintaría una playa. la brisa jugueteando con su pelo y Max durmiendo a sus pies. Steven tomó unas cuántas fotografías para retener los colores. . la imagen de Nate y Gloria tomados de la mano mientras caminaban y chismoseaban y no podía olvidar a Max. el cuadro que pintara de Nate. con lo cual no perdía las esperanzas de que ambos hechos coincidieran. Quería crear una exposición en honor a Nate para celebrar la recuperación de su vista. un amor nacido del corazón”. de la arena. el fiel amigo de su amante. del sol tocando el agua. Quería plasmar la belleza del mar. un amor más allá de la visión. aquel que hizo cuando lo conoció y no podía apartar de su cabeza la imagen del hermoso hombre recostado contra el árbol en la plaza. Ya había pensado el nombre de la exposición: “Nathaniel. Lo que tenía planeado le llevaría muchos meses de trabajo. tomados de la mano caminando con Max corriendo tratando de atrapar las pequeñas olas que rompían en la orilla. Sonriendo. pero sabía que el ciego aun no estaba preparado para hacerlo. Su proyecto incluía un largo viaje por el mundo junto a Nate. Tenía una idea en mente. También sabía cuál sería el cuadro central de la exposición. de su amante y su madre.Steve estaba acomodando un caballete en su rincón favorito.

se había girado y había mostrado el dedo corazón en dirección de Steven. lo sé. Siempre temí que terminaras tus días solo. quería descubrir por qué repentinamente Nate se había detenido. También lo amo. mucho. . Sólo que Steven siempre anda con esa cámara de fotos a cuestas tomándome fotos. ¿qué sucede? —preguntó Gloria llena de curiosidad. que las almas gemelas existen. —Te diré que cuando me enteré no sabía qué pensar. Pero cuando conocí a Steven me di cuenta que era verdad. sin lograr conocer lo que es el amor. Pensé que era una locura. el tiempo no tiene importancia. —Él te ama —sentenció Gloria apretando la mano de Nate. no sabes lo feliz que me hace que estés viviendo esta experiencia. —Hijo. que el amor es instantáneo y que dura para toda la vida. Es una locura cómo nuestro amor fue creciendo a pasos agigantados. —Nada. No soy homofóbica. —Nate guardó silencio como pensando si le diría lo siguiente a su madre y decidió hacerlo—: He leído muchas veces que cuando se conoce al indicado. Su madre lo miró con curiosidad. a tu alma gemela. —Sí. —¿No te molesta que esté con un hombre? — preguntó lleno de curiosidad y ansiedad Nate. Él es la mía. —Nate. Pensándolo bien… nunca diste señales de que te gustara nadie. pero nunca antes diste señales de que te gustaran los hombres. Aun no puedo creerlo.Nate podía escuchar el sonido de la cámara de fotos y supo que Steven estaría haciendo una de las suyas. cosas que sólo suceden en las novelas.

—Yo tampoco lo sabía hasta Steven. Pensé que era de esas personas a las que no les atraía el sexo. —¿Y es así? —preguntó con picardía Gloria. Nate se ruborizó antes de contestar. —No, me gusta y mucho. Gloria se rio y jaló a Nate al agua. Los dos se empaparon mutuamente, arrojándose agua uno al otro. La mañana pasó rápido y pronto llegó el momento de almorzar. Gloria dispuso el mantel sobre la arena y acomodó los platos y los vasos. Luego sacó de la canasta los recipientes con la comida y las botellas de jugo de la nevera. Ya había alimentado a Max para que no fuera un estorbo a la hora en que se sentaran a comer. El rugido de las olas, el aire fresco en ese día caluroso y el sol que picaba sobre la piel, revivió el alma de Gloria que había estado durmiendo tanto tiempo que ni ella recordaba cuánto. Estaba sonriendo, riendo, llorando de alegría y charlando de cosas diarias de la vida con Nate y eso calentaba su alma como nada lo había hecho desde antes del fatídico día en el que creyó que su alma había muerto junto con su hijo Erick. Pero ahora, estaba floreciendo de nuevo, y ayudaría a Nate a vivir plenamente. Él se merecía la felicidad, y sabía que junto a Steven la había encontrado y que ambos hombres lucharían por ese infinito amor que era evidente se tenían.

Las semanas pasaban rápidamente. Nate se sentía como en una nebulosa, tan consumido por los recuerdos y la terapia. El amor de su madre y la intimidad que ahora empezaban a tener lo reconfortaba. Steven era el pilar en su vida, la piedra fundamental para no enloquecer y desfallecer. Las pesadillas eran más constantes y cada vez más desgarradoras. Ahora podía ver manos que lo tocaban, que lo lastimaban y que le producían un dolor desgarrador. Escuchaba en su mente las malditas palabras de ese bastardo: “mi putita”, que lo estremecían y lo hacían sentir sucio y despreciable. ¿Por qué estaba soñando con esto? Nate no lo sabía y había tratado de hablar al respecto con Jonathan pero el psiquiatra esquivaba el asunto, focalizándose en afianzar la relación de Nate con su madre. Nate intuía algo, que le estaban ocultando un hecho muy doloroso, que detrás de sus pesadillas había una sucia y cruel realidad. Sabía que hasta que no se enfrentara a ella no podría desterrar sus fantasmas, sus más oscuros demonios. Hoy hacía tres meses que había empezado la terapia. Era jueves y no saldría del consultorio de Jonathan sin conocer la verdad. Gloria estaba de visita, cosa rara en días de semana. Pero ella había venido el fin de semana y quiso quedarse y pasar la semana con Steven, recorriendo galerías y conociendo el atelier del pintor. Era una gran admiradora del arte y adoraba lo que Steven pintaba. Ella era una gran

ayuda para el pintor que estaba empezando a girar su talento hacia paisajes y personas. Su primera obra de este estilo fue la que pintara de Nate cuando lo conoció y sin saberlo se enamoró del joven. Nate estaba algo celoso, Gloria pasaba muchas horas en compañía de Steven y compartían secretos que Nate no podía descubrir. Odiaba que ellos cuchichearan a sus espaldas y se rieran siendo cómplices de alguna travesura. Pero por otro lado estaba feliz de que Gloria riera nuevamente, escuchar la suave risa de su madre llenaba de alegría el alma de Nate y calentaba su corazón haciendo que recordara flashes de sus primeros años de vida, cuando estaban los cuatro juntos y eran felices. ¿Cómo un simple episodio podía cambiar tan radicalmente la vida de una familia? Nate se aferraba a su reciente felicidad con uñas y dientes. Sabía que en un segundo las cosas podían cambiar, ya lo había vivido a sus tiernos cuatro años y ahora no permitiría que su alegría, la felicidad que había alcanzado junto a Steven, le fuera arrebatada de las manos tan fácilmente. Ahora era un hombre, no un simple chiquillo. Podía defender lo suyo y lo haría aunque le costara la vida. Ya estaba en la consulta, Gloria, Steven y Max lo esperaban en la recepción. Podía sentir la mirada penetrante de Jonathan clavada en él. Era incómodo de alguna manera, no lo sentía como una caricia, como sentía la mirada de Steven. —Nate, dime en qué piensas —dijo Jonathan, interrumpiendo los pensamientos tortuosos de Nate. —Quiero saber. Quiero saberlo todo —contestó con firmeza Nate.

—¿Te sientes lo suficientemente fuerte para saberlo? —preguntó el psiquiatra. —Sí. —Fue la respuesta tajante de Nate—. Sé que hay mucho más detrás de la muerte de mi hermano. Mis pesadillas… la voz de ese hombre diciéndome putita. Esas manos sucias y ásperas tocando mi piel. El aliento a wisky barato y a putrefacción. No lo soporto más. Necesito sacar esto de mi sistema, exorcizarlo de alguna manera. Si es un recuerdo o un sueño quiero saberlo. —Sabes que debo hipnotizarte, ¿verdad? —Si. Estoy dispuesto. —Me gustaría que presentes. ¿Lo permitirías? Steven y Gloria estuvieran

—Si, prefiero que sepan todo al mismo tiempo que yo. Me evitaría tener que repetirlo si es que es demasiado doloroso para hacerlo. —Bien. Recuéstate en el sofá, iré por ellos. Jonathan se dirigió hacia la puerta y les pidió a Steven y Gloria que entraran y se sentaran en unas sillas junto al sofá donde Nate ya estaba recostado. —Hoy hipnotizaré a Nate. Él revivirá los hechos del día en el que perdió la vista. Será doloroso pero lo haremos de una manera en la que pueda soportarlo. —Doctor… —comenzó Gloria con desesperación. —Mamá, no soy un niño. Quiero saber, no soporto más vivir con pesadillas y con la angustia que me está consumiendo cada vez más día a día. —Nate, cariño. Aquí estaré sosteniendo tu mano — respondió su madre, tomando la mano de Nate entre la suya.

—Bien. convicción. «Nate caminaba de la mano de su hermano Erick por la calle. que retrocediera en el tiempo. hasta el momento en el que ves salir del colegio a dos niños. relájate y retrocede en el tiempo. sin intervenir.En silencio. embriagándolo. día a día. Erick tiene doce años y amaba a Nate. Steven agarró la otra mano de Nate. mirando desde fuera de tu cuerpo. riendo y conversando con los nuevos juegos que había estando jugando en el colegio con sus amiguitos. Las dos personas más importantes en su vida estaban sosteniendo sus manos y a través de ellas su alma y su corazón. . quiero que nos relates todo lo que haya pasado ese día como un observador. que viera a su yo pequeño y a Erick caminando apenas salieran del colegio. Nate respiraba profundo. solo mirar y contar lo que ves. entrelazando sus dedos con los de él. sintiendo que la voz de Jonathan lo afectaba demasiado. conversando y riendo en el camino. dos hermanos que se dirigen a su casa. Nate estaba tranquilo y dispuesto a pasar por la dura experiencia que sabía se avecinaba. —Lo intentaré. su voz en tono de mando. —Jonathan. ¿Entiendes? —le dijo Jonathan. haciendo que obedeciera. año a año. ya estoy listo —declaró Nate con —Nate. ahora cierra los ojos. Entonces Nate comenzó su relato.

—Nada que le interese —escupe Erick muy enojado. abalanzándose como una fiera salvaje sobre el hombre. Cuando doblan una esquina cerca de un callejón. Sin saber qué había pasado. qué escondes detrás de ti muchacho —le grita el hombre a Erick. Nate cae al suelo y se hace una bola llorando desconsoladamente mientras que Erick luchaba con ese depravado que quería hacerles daño.—No. Nate se asusta y grita colocándose delante de su hermano. pequeño. —¡Suélteme! —gritaba Nate. El olor a mugre y alcohol barato era insoportable. Nate lloraba y mientras el hombre lo llevaba hacia el callejón veía el cuerpo de Erick inerte y un charco de sangre formarse debajo. . Una linda preciosidad con la podría divertirme un rato. Todos le decían eso y Nate se sonrojaba cada vez que lo escuchaba. Eres una preciosidad. tiene la carita de un ángel. —¿Qué tenemos aquí? —pregunta el hombre con sus ojos inyectados en sangre por la bebida. Nate estaba escondido tras Erick sollozando. —Eso lo decidiré yo. Déjame ver —exigió nuevamente el hombre ondeando el cuchillo delante de la cara de Erick. no lastime a mi hermano. El hombre se ríe y luego frunce el seño molesto. El hombre saca un cuchillo de uno de sus bolsillos y le exige a Erick que le de dinero. Erick revuelve en su mochila y le entrega todo el dinero que tiene. Nate siente que lo jalan de un brazo y en un momento ve sus pies colgando en el aire y al hombre que lo jalaba a su pecho y lo apretaba fuerte. un hombre grandote y mal vestido se les acerca tambaleándose un poco. Olía a alcohol y estaba bastante sucio. —¡Suelte a mi hermano! —gritó Erick. Pasa la lengua por sus labios resecos escaneando con la vista el cuerpecito de Nate—. —A ver.Nate es un niño precioso.

milimétricamente. —Ya verás que te gusta mucho. — Nate cierra los ojos. su corazón late muy rápido. pero necesitaba que el niño . No quiero que veas nada. mi putita preciosa. Ahora no abras los ojos. Te haré gozar tanto como gozaré yo. Es un degenerado. así. cierra esos preciosos ojos. cierra los ojos y siente. Se acerca más. no cariñosas. Cálmate y relájate. Lo acuesta sobre el colchón y le arranca la ropa—. bañando el diminuto agujero rosa. ¿No te gustan los juegos nuevos? —Si. babeando ante la anticipación de poseerlo. ahora estás todo mojado. Bien. —Bien. —El hombre deja de tocarlo. así. precioso —susurra en el oído de Nate el hombre. un hijo de puta pederasta que gustaba de abusar de pequeños inocentes como Nate. ¿Entendiste? Nate asiente y suspira. Te lo juro. Sólo estamos jugando. Temblaba de miedo y siente asco de las caricias que el hombre le daba por todo el cuerpo. El hombre levanta el culo de Nate y lo acerca a su boca y empieza a lamerlo lentamente. poco a poco. circulando su lengua alrededor. Pero nunca nadie jugó con mis partes íntimas. La voz ronca y llena de lujuria del hombre asusta tanto a Nate que se hace pis encima. Esto te va a gustar. —Nate hace lo que el hombre le dice—. Será mejor que te quites la ropa. —No me lastime —lloraba Nate desesperadamente.—No te me escaparás. el aliento caliente del hombre acariciaba su piel quemándola—. de manera de no asustar al pequeño—. pone las manos sobre el colchón de tal manera de cubrir el pequeño cuerpo de Nate con el suyo. respira profundo. Son caricias sucias. Está tan excitado que apenas puede contenerse. quiero que sientas y me digas si te duele o te gusta lo que te hago. —No. —El hombre babeaba al ver el cuerpecito de Nate desnudo. Nate está tan aterrado que no puede ni moverse. ¿no? —El hombre lo lleva a un rincón donde había un colchón sucio y todo roto. mi linda putita. Eres precioso. Ahora relájate. A ver. Bien mi preciosa putita. me gustan los juegos nuevos —sollozaba Nate—. lascivas.

El niño gime de dolor. su perversión estaba más allá de una violación. de su polla enterrada en su culo. —Nate lo hace despacio y con mucho miedo. El hombre agrega a su lengua un dedo dentro del culo de Nate. Su boca apenas a unos centímetros de la de Nate. el hombre que había lastimado a su hermano. El hombre devora la . Si dejas de pensar y sientes te va a gustar mucho lo que te hago. que nunca pudiera olvidarse de ese momento. ¿verdad? —No. que se alejara. —No.le dijera que se sentía bien. —No tienes por qué llorar. No quiere ver a ese hombre que tanta repulsión le da. —Abre la boca. Inocentemente se ríe y eso le da mucho placer al desconocido. Tal vez si dejaba que jugara ese juego con él lo dejaría irse y podría ayudar a Erick. te va a doler si no haces lo que te digo. Quería que lo dejara libre. retorciéndose bajo el dedo invasor que lo estaba desgarrando. No te he lastimado. el hombre empieza a introducir lentamente su lengua dentro del ano de Nate. corromperlo de tal manera. relájate. —Bien. Luego de unos minutos de lamer el pequeño culito de Nate y de circular con la lengua su arrugado agujero. Nate siente las lamidas que le hacen cosquillas. —Shhhh. de su boca. se siente raro —sollozaba Nate. ¿Quieres que te duela? —¡NO!¡No quiero esto! ¡Déjeme! El hombre suelta el culo de Nate y se acuesta encima del frágil cuerpo del chico. Tenía que soportarlo por su hermano. —¿Te dolió? —preguntó el hombre. quiere destruir la inocencia del pequeño. relájate. Nate no dice nada pero aprieta más los ojos. Nate se pone rígido y pega un gritito.

Cuando lo libera. toma su dura polla que ya estaba llorando de necesidad. introduciendo su asquerosa lengua dentro de Nate. El hombre se desploma sobre Nate y saca del interior del pequeño la cosa con la que lo había lastimado. El hombre lo mira y escupe a su lado. Nate lloraba. Quise que gozaras pero me obligas a lastimarte. arrasando con su interior.boca de Nate. —Ah. tan caliente. una basura para ser usada y dejar tirada. Vas a sentirme y vas a gritar que te gusta. Eres una puta. Pero ¿cómo podría hacerlo un niño de apenas cuatro años? —Ahora te callas y no abras los ojos. mi dulce putita. Si gritas te mato. estás tan apretado. Me gustas mucho. Y luego de unos minutos de eterno dolor. —No más —gemía Nate y pataleaba para liberarse del fuerte agarre del hombre. —Noooooooo —el grito desgarrador de Nate ante el dolor que siente cuando el hombre se introduce en su interior es tal que cree desmayarse. —No. —La voz amenazante del hombre asusta hasta los huesos a Nate—. putita. Lo quisiste de esta manera. Basta. Me vas a decir que lo gozas. le da un jalón. El hombre se baja el pantalón hasta la mitad de los muslos. Tu culo ha nacido para ser follado por mi polla. —Me has hecho sentir de maravillas. gime y tira un poco la piel que recubre la cabeza hacia atrás y luego la posiciona en la entrada de Nate. Eres hermoso. —Me duele. por favor —sollozaba Nate ya sin esperanzas. Su culo sangraba por los desgarros producidos. eres perfecto —ruge la bestia mientras martilleaba en el culo destrozado de Nate—. el hombre se sacude y Nate siente que un líquido pegajoso y caliente lo inundaba por dentro. el alcohol y el deseo lo tenían cegado. Necesitaba estar dentro de su putita. Ya no podía esperar más. No más —lloraba desconsoladamente Nate. . queriéndole mostrar lo que haría con su polla dentro de su culo en unos momentos. vas a gritar de placer. —Ahora.

Nate gritaba desesperadamente. Gloria llorando desconsoladamente. El borracho jala a Nate y lo besa en la boca y una vez más mete su lengua dentro de la pequeña boquita del niño y lo consume. el psiquiatra trataba de que saliera del estado hipnótico pero Nate estaba tan envuelto en su dolor que seguía perdido en el peor momento de su vida. viviendo el momento como si estuviera pasando. Soy Steven. El sabor del alcohol emborrachaba a Nate. su polla. con un dolor tan intenso que siente que lo estaban partiendo al medio. Jonathan sacudiéndolo. no hiciste lo que te dije. dándole arcadas. su lengua. es tan repulsivo. —Tú te lo buscaste. sintiendo en carne propia el dolor de la vejación de su hijo. .—Me duele —gemía Nate. ¿recuerdas? Ahora tienes mi marca y serás siempre mi putita. empieza a ver nublado y la oscuridad lo envuelve para siempre». Ese hombre le estaba arrancando el alma. diciéndole palabras de cariño. Nate se siente sucio. el corazón. la inocencia. Lloraba. aquí y ahora. Una cosa era imaginar lo que pasó y otra era el escuchar cada detalle. Nate gritaba y jadeaba recostado en un sofá. cuando tenia cuatro años. arrullándolo. Steven jaló a Nate entre sus brazos. asqueado por haber soportado el toque de ese pervertido. Steven apretando más la mano de Nate que sostenía. amor. cada maldito detalle que pasó. desesperado por lo que le había hecho ese depravado y lleno de un dolor insoportable. —Nate. sus dedos. el día que su hermano murió y él fue abusado por el asesino. En un momento.

Eres mi amor. que me penetrara. Te lo juro —Steven prometía abrazando con todas sus fuerzas a su amante. Todo ha pasado. —Las lágrimas le impedían hablar correctamente. regresando al aquí y ahora. —Dejé que me tocara. . él me decía que era su putita. ¡Soy una puta! —NOOOOOOOOOO —Steven gritó y apretó a Nate más fuerte contra su pecho—. Tú no tuviste la culpa.regresa a mi. Te necesito. Ahora estás a salvo y a mi lado. —Amor. —Mi hermano se desangraba mientras él me penetraba y me lastimaba. Dolía. No dejaré que nada ni nadie nunca más te lastime. saliendo poco a poco del estado hipnótico. Soy una puta. —¿Steven? —pregunta Nate. jadeando y abriendo los ojos. sin dejar de abrazarlo y acariciando suavemente su cabeza. eras un inocente. dolía tanto. Eras un niño muy pequeño y ese hijo de puta te dañó y te hizo creer eso para aprovecharse de tu inocencia. estoy sucio! —gritaba Nate mientras se retorcía. te amo tanto. eres el ser más puro que he conocido —le dijo Steven. relájate. estoy sucio. no lo ayudé como era mi deber. mi único y verdadero amor. conmigo. que me besara. el profundo dolor de lo que Nate había tenido que pasar lo había herido mortalmente. que me chupara. No entendía. —No amor. estás aquí. no sabía qué era eso. tratando de transmitirle todo el amor y la necesidad de compartir su vida juntos. Ambos sollozando pero recobrando la compostura de a poco. —¡Fue horrible. Yo lo dejé morir.

La autopsia reveló que Erick murió casi instantáneamente. La oscuridad… puedo ver luces y formas de colores. la culpa y la soledad. él la necesitaba más que nunca. Debía ser fuerte para su hijo. —Nate lloraba ahora más que antes. sus lágrimas borrando el dolor y la desesperación. MAMAAAAAAA. Nate —intervino Gloria—. —¿Mamá? —dijo Nate alargando la mano para acariciar el rostro de Gloria—. limpiando sus ojos de la oscuridad que por tantos años lo mantuvieron preso de la angustia. ¿Sus ojos volvían a tener luz? ¿Las sombras se alejarían por fin de sus ojos.—No es así. —Gloria ahora había secado sus lágrimas y volvía a recuperar su fortaleza y determinación. . Él estaba muerto cuando ese bastardo abusó de ti. su alma y su corazón? Nate no lo sabía pero pronto lo descubriría.

Gloria estaba en su antigua postura rígida. dejando que sus sentidos se aclaren. El intenso llanto se fue transformando en un lento y acompasado sollozo hasta que los ojos de Nate quedaron rojos e hinchados y sin posibilidad de poder derramar más lágrimas. —Steven… ¿cómo podrás seguir pregunto Nate casi en un susurro. su ceño fruncido. La nebulosa de la hipnosis alejándose raudamente. Ese hombre ya no puede hacerte daño. relájate. Shhhh. Nate temblaba en los brazos de Steven. tratando de ser fuerte para ser el sostén de su hijo. gritos y lamentos. su suave voz ahora era dura y firme—. —Amor. con su voz suave y relajante como una caricia. —Steven trataba de calmar a su novio. amándome? — —Escúchame bien porque es la última vez que te lo diré —comenzó Steven. Tu pasado . pero Nate sabía que sólo veía luces y manchas. conteniéndose. permitiendo que sus ojos enfoquen. Las lágrimas nublaban más su visión. Steven abrazaba a Nate con desesperación tratando de calmarlo. Nada ni nadie hará que deje de amarte. su cuerpo convulsionando por el llanto y el horror. Seguramente habían caído algunas barreras que lo tenían prisionero del pasado pero aun faltaban otras.El lugar era un caos de llantos.

el que conocí. —Steven dejó escapar un suspiro. no me importaría un bledo. ¿recuerdas? —Sí. el que amo con cada latido de mi corazón y me quita el aliento cada vez que lo miro. estaré contigo a cada paso. —Lo sé. No hiciste nada malo. —Nate —llamó Jonathan que había estado viendo la escena sin intervenir hasta el momento—. Nate aflojó el agarre que tenía sobre Steven cuando Max empezó a tratar de meterse entre los dos hombres. muchacho. Me importa el Nate de ahora. abrazándolo y acariciando con dulzura su cabeza. él necesitaba verlo. transmitirle todo su amor en las siguientes palabras—. Aún si hubieras cometido en tu pasado algún acto objetable. A ti también te amo —le dijo Nate a Max. Juntos enfrentaremos todo. necesitado de reconfortar a su dueño. —Ey. trata de tranquilizarte. Sabía que Nate podría no verlo pero no le importaba. te amo más de lo que creí fuera posible. de darle su apoyo y su cariño. el que se fue metiendo bajo mi piel. Me has robado la posibilidad de seguir viviendo si te alejas de mi lado. no te dejaré solo. cada vez que escucho su risa. lo recuerdo. Ya lo hablamos. ¿Entiendes que te amo más allá de todo? —Steven… no te merezco —Nate susurró en el pecho de Steven. tomó el rostro de Nate entre sus manos y levantó la cara del hombre para poder mirarlo fijo a los ojos. del hombre que me enamoré. eras un inocente y ese hombre abusó de ti.es parte de lo que eres. del hombre que vive a mi lado. del hombre que elegí para envejecer juntos. ahora apretado contra su amante. Te amo. aferrándose a él como si fuera su única posibilidad de salvarse de la locura—. ahora por favor. Creo que sería . cada vez que veo la pureza y la alegría en sus ojos.

déjalo atrás donde debe estar. —Yo me encargaré que tome su medicina —dijo Steven. ¿Cómo están tus ojos? —Hinchados y doloridos —bromeó Nate—. te aseguro que todo será más fácil. Es un medicamento muy suave pero por lo menos por tres días es recomendable que tomes una cápsula cada doce horas. Ahora que sabes la verdad. Parker para que te de licencia por enfermedad. La incertidumbre te tenía tenso y expectante. Puedo ver luces y manchas de colores pero no distingo nítidamente nada. soy el doctor aquí. Debes apoyarte en las personas que te aman y a las que amas. tu curación ha comenzado —sentenció Jonathan—. cuando te relajes y empieces a dormir mejor y a aceptar lo que te sucedió y seguir .conveniente que fueras a tu casa y trataras de descansar un poco. Tramitaré una licencia por dos semanas para empezar y veremos cómo vas. —Nate. Sé que no será fácil pero tu madre y Steven estarán a tu lado. Te expenderé una receta con un tranquilizante para que te relajes. —Jonathan se tomó unos minutos para que Nate asimilara sus palabras y luego continuó—: Llamaré a la Sra. No es recomendable que trabajes con los niños hasta que estés mejor. No te aferres al pasado. Ya verás que las pesadillas empezarán a disminuir. —También es posible que tu vista vaya mejorando con el paso de los días. Estoy muy satisfecho aunque sé que esto es muy doloroso para ti. apretando a Nate contra su pecho y depositando un beso sobre su cabeza. —Bien. —Pero… —comenzó Nate.

necesitaba que supiera que estaba allí para ella. sus ojos vidriosos y casi sin vida. farmacia y compraron el Una vez en el departamento. . Quiero verte a diario durante el resto de esta semana. el horror de las palabras de ese hombre repulsivo. Cuando Nate se sintió lo suficientemente fuerte como para caminar. Se levantó lentamente de la silla y se abalanzó dentro de los brazos cálidos de Steven. tratando de no despertar a su novio. donde Gloria estaba tomando un té. —Gracias —dijo Nate. ven —dijo Steven y abrió sus brazos para que la mujer pudiera ser contenida. salieron del consultorio y subieron al auto de Steven rumbo a su departamento. acurrucándose junto a él y abrazándolo hasta que la respiración de Nate se relajó y el sueño lo venció.adelante con tu vida. tratando de asimilar lo que su hijo había narrado. Pasaron por una medicamento de Nate. No podía dejarla sola. —Gloria. con la vista perdida y las lágrimas cayendo silenciosamente de sus ojos. Ella lo miró. para evitar que Nate fuera violado y Erick asesinado. la impotencia de no haber podido estar en ese momento ahí para protegerlo. Gloria estaba en silencio. Se dirigió a la cocina. Steven le dio una de las cápsulas a Nate y lo ayudó a acostarse en la cama. Steven se levantó con cuidado. Steven la había llegado a querer como a la madre que no conoció y sentía el dolor que ella estaba experimentando.

Gloria levantó su cabeza del pecho de Steven y lo miró a los ojos con confusión. El que no sabría qué hacer sin ustedes soy yo. Me siento orgullosa de Nate y estoy agradecida de que te tenga en su vida. El único en mi vida antes de Nate es mi amigo Anthony que es lo más cercano a un hermano que he tenido. la madre que nunca creí llegar a tener. por comprenderme. Gloria. Me alegra que me consideres una madre. —Debo confesar que cuando Jonathan fue a verme y me contó que Nate tenía una relación sentimental con un hombre me horroricé. —Steven. Nunca conocí el amor. El imaginar lo que fue no se compara con el dolor del saber exactamente lo que pasó con lujo de detalle. Eres un hombre maravilloso. Mi pobre Nate. —Gracias. —Ella decía las palabras muy bajo. llora si quieres pero no te culpes. —¿Por qué haría eso? —¿Por pensar que pervertí a tu hijo? Gloria se sonrojó. Eres como un hijo para mí. Dios. su voz entrecortada por las lágrimas. —Steven. por no tratar de alejar a Nate de mi lado. Por aceptarme. No había nada que pudieras hacer.—Oh. no podría desear alguien mejor para que esté con mi Nate. que él . —Shhh. no sé qué haríamos sin ti. No porque sea homofóbica sino porque pensé que la violación que había sufrido de niño había marcado la tendencia sexual de Nate. alejó la vista de Steven y luego lo volvió a mirar a los ojos. cariño. Jonathan me dijo que eso no era así. —No. Gloria. No tengo familiares. No fue tu culpa. No recuerdo a mis padres. Ahora lo tengo a Nate y a ti. Steven apenas podía escucharla.

—¿Quieres una taza de té? —ofreció con una sonrisa la mujer. masculino.como psiquiatra me lo aseguraba. —¿Y qué clase de hombre encontraste? —preguntó Steven con diversión. Quise venir a conocerte. Pude meditar las cosas y cuando Nate me habló por teléfono. mientras Max se acurrucaba a los pies de Steven y Nate dormía profundamente. —No te me vayas a poner sentimental ahora — bromeó Gloria mientras que preparaba una taza de té para Steven. —De acuerdo. Pero será mejor que nos pongamos a preparar la cena cuando terminemos el té. —Steven había sido tocado en lo más profundo de su corazón. —Trato —sonrió Steven y quedaron en un cómodo silencio. Un hombre sensible y apasionado por su trabajo. ¿si? —pidió Steven con una sonrisa. algo arrogante pero cariñoso. me dijo que él no aceptaría ninguna mierda de mi parte. gracias. Gloria le dio un beso en la mejilla y lo tomó de la mano para que se sentaran a la mesa. —Sólo unos minutos. —Sí. . Un hombre al que le confiaría mi vida. la fuerza en su voz cuando me dijo que ustedes dos estaban juntos. Un hombre para el que Nate está antes que su propia persona. poder ver con mis propios ojos la clase de hombre que había cautivado a mi hijo. —Gracias. —Un hombre fuerte.

Las sombras de las formas algo más nítidas. Nate levantó una de sus manos y comenzó a tocar el rostro de Steven. Entró en la cocina y vio la forma de dos personas junto a la encimera cortando algo y charlando animadamente. —¿Puedes verme? —preguntó con ansiedad Steven. pero no distingo tus rasgos. Podía escuchar susurros provenir de la cocina. como si lo estuviera haciendo por primera vez. —Nate. Dime cómo eres —pidió Nate con una voz suave y melodiosa. ¿Pudiste descansar? —preguntó Steven acercándose a Nate. La habitación estaba a oscuras pero el brillo de las luces fuera lastimaban sus pupilas que estaban muy sensibles por el llanto y el haber recién despertado. amor. pero pudo darse cuenta que la piel de su amante era más oscura que la de él. . El contraste de su piel blanca contra la chocolate de Steven fascinó a Nate. Las voces de Steven y su madre se iban haciendo más claras.Nate despertó de un profundo sueño. Se levantó de la cama. No podía distinguir sus rasgos. —Algo. Abrió los ojos y vio luces bailar delante de sus ojos. tratando de seguir la luz que se intensificaba a medida que avanzaba. —Si.

ya no tenía motivos para sufrir. Su piel es del color del chocolate con leche. las cejas gruesas. Nate contestó depositando un beso dulce en los labios de Steven. no sé cómo describirme —un avergonzado Steven contestó. del pasado y hacerle olvidar todo el dolor que había recordado. Su vida estaba junto a Steven. las palabras sobraban en ese momento. Ya no estaba solo. para sentirse sin futuro. Sus ojos son oscuros y de mirada penetrante. —No. Gloria tomó la mano de Nate y la condujo por el rostro de Steven mientras iba describiendo los rasgos amados. Haría lo necesario para disfrutar de su vida. —¿Puedo ayudar con la cena? —preguntó Nate con una sonrisa. para llorar. mamá. Ese eres tú. —Tal vez yo pueda ayudar —ofreció Gloria. Tiene unos labios gruesos y carnosos. Su cabello es algo crespo y negro como la noche. su amor podría salvarlo de los recuerdos. casi no puede divisarse la pupila. Su frente es amplia y su nariz recta al estilo romano.—Amor. Ahora más que nunca quería ver esos labios carnosos que tanto había besado y que habían recorrido su cuerpo durante largas noches de amor. —Su cara es algo cuadrada. —Eres hermoso —declaró Nate sin dejar terminar a Gloria con la descripción del hombre que amaba. amor. —Gracias. . sus pómulos altos. aprendería como sea a lidiar con su pasado.

eso dijiste hace un par de días cuando yo cociné pasta —chilló Gloria con diversión. Haces la mejor pasta que he probado —contestó Steven.—Por supuesto. . Eran más que eso. eran una verdadera familia. Los tres se rieron y como un equipo hicieron la cena. —Ey.

Nate lloraba la mayor parte del tiempo y Jonathan siempre estaba a su lado dándole confort y alentándolo a que dejara el pasado atrás y viviera el presente. Algo que no le cerraba en la ecuación. Aun no era capaz de ver rostros o paisajes con claridad. No para Steven o su madre. Nate se dirigió a la plaza con su madre. los colores más nítidos. La tarde del cuarto día luego de que descubriera su horroroso pasado. encontrando la felicidad que nunca creyó vivir y el amor y la comprensión del mejor hombre del mundo. Las sesiones de terapia habían sido tempestuosas. Sabía que no era la compañía ideal para nadie. . ni siquiera para Max. había algo que faltaba. aquel contra el que estuviera recostado el día que conoció a Steven y su vida cambió por completo. Quería mostrarle su árbol. pero sabía que con el tiempo lograría poder hacerlo. En un momento estaba completamente eufórico y al siguiente sumergido en la más intensa depresión. Nate sabía que el psiquiatra tenía razón pero por alguna razón no podía dejar todo atrás. El pobre perro soportaba la peor parte ya que nunca se separaba de Nate. las imágenes tan borrosas del principio iban logrando tener formas. planificando su futuro con los que amaba. La vista de Nate iba mejorando muy lentamente.Los siguientes días fueron muy duros para Nate.

Al caminar pisaban las hojas secas que habían caído de los árboles y Nate recordó que cuando era muy pequeño amaba pisarlas y escuchar cómo crujían.Ese día de otoño el viento jugaba con las ramas de los árboles y silbaba alrededor de Nate y Gloria. Lo extrañaba tanto. sus cuidados. mamá. sabiendo que el recordar esos momentos haría que su hermano siempre estuviera vivo en su corazón. Temo que todo esto . ¿Están conformes? —les dijo tanto a su madre como a su perro. disfrutando del azul y blanco de las manchas de nubes que veía y del brillo del sol que acariciaba su piel. Recordó una tarde soleada como la de hoy. Está bien. —Mejor —mintió Nate y Gloria gruñó su desaprobación. no te mientas. me rindo. —Tienes razón. Si quieres reír. Era un sonido casi musical. en la que Erick había apilado muchas hojas secas en un montón y Nate se había arrojado sobre ellas. llora. Ella lo conocía mejor de lo que Nate suponía y hasta Max ladró cuando él habló—. Me siento pésimo. Sonrió. lo que menos necesitas ahora es ponerte una máscara para aparentar lo que no sientes. grita. dejarlo descansar. Si quieres gritar. Aparto a Steven de mi lado. focalizarse en lo que vendría. Si quieres llorar. aun si no lo había tenido a su lado la mayor parte de su vida. su mirada cálida. Y sobre todo. su risa. Pero ahora debía dejar todo atrás. Pero es muy difícil. Habían pasado una tarde alegre. Pero por favor… no nos mientas. Nate suspiró y se relajó sobre el césped. Lo dejo que me abrace pero no le permito ir más allá. mirando el cielo. —Hijo. ríe. Me siento presionado. ¿cómo te sientes hoy? —preguntó Gloria mientras ambos tomaban asiento a los pies del hermoso y gran árbol. —Nate.

no hizo nada. Nate. ¿qué pasa? —Perdona cielo —Gloria liberó la mano de Nate y se quedó en silencio un momento. Había dicho ya demasiado. Cerró los ojos maldiciéndose. tratando de tomar valor para decir lo que tenía que decir. Gloria se tensó y apretó la mano de Nate sin darse cuenta. Piensas demasiado. Gloria tomó la mano entre las suyas—. Nunca te fue a ver en los dos meses que estuviste internado. no es lo que crees — se apresuró a agregar—. porque creo que voy a enloquecer y enloquecerlo. — de su hijo y la apretó con suavidad crees que porque les lleve tiempo el intimidad él se apartará de tu lado. Nunca pude contar con él. —A veces quisiera ser como papá. cariño. viendo la transformación en el rostro de Nate. Steven te ama más allá del sexo. Espera. Inspiró. Él… —Gloria sintió el nudo de su garganta apretarse y a Nate tensarse a su lado—. —Relájate. Era el momento de que Nate supiera la verdad sobre su padre. me lastimas. —Mamá. ya no tenía sentido que el muchacho siguiera venerando a un hombre que no merecía su respeto—. Pero odiaba que Nate se comparara con el . Si que vuelvan a tener estás equivocado. El muy bastardo se deprimió cuando murió tu hermano. Tú nunca serás como tu padre. —Espero tengas razón. No se encargó del funeral ni de tu hospitalización.destruya nuestra relación. Él era un cobarde e inseguro. Gloria se calló de golpe. Creo que me moriría si lo perdiera. —Nate. me dejaba sola para todas las decisiones.

Él… se suicidó. la traición del hombre que amaba. Lo lamento. Y por lo que me dices no lo estuvo. Le tomó la mano y la llevó a sus labios. Qué egoísta había sido. ni en sueños. no lo estuvo. El hombre no le llegaba ni a los talones a su hijo. —No. —¿Me odias? —preguntó Gloria ante el silencio de Nate y el odio que empezó a leer en su mirada. Jamás hubiera pensado que su padre fuera tan cobarde como para preferir acabar con su vida antes de seguir adelante y luchar por su familia. Nos abandonó. Esperaba que Nate pudiera soportarlo. —Mamá. nunca pensé… lo siento. Y… —Gloria no sabía si continuar pero ya no podía seguir guardando secretos. —¿Y qué? —Nate preguntó con algo de angustia. Nate. Él es tu padre y no sé si tenga derecho a hablar mal de él. . Entendía más el dolor que vivió durante tantos años. No debí decirte esto. —¿Por qué me agradeces? —preguntó Gloria perpleja. —No murió en un accidente. Gracias. Sólo es que… me cegué por un momento. Ahora quería más a su madre. el hombre que debía estar a tu lado. Nunca pude perdonarle lo que hizo. Es él el que no merece mi amor. el que debió estar a su lado y apoyarla y debió cuidar de su hijo. —No. —Antes que mi padre fue tu marido.bastardo que había sido su marido. —Nunca. Su padre había elegido el camino más fácil. te dejó sola con todo. Nate se quedó congelado. Nate miró a su madre y se relajó. depositando un suave beso. Dios santo.

las lágrimas caían por sus ojos. Entró al edificio utilizando la llave que Steven le hubiera dado. Max había quedado en el departamento. Su hermoso hijo era una caja de sorpresas. mamá. —Te amo. . por seguir al pie del cañón hasta en los peores momentos. Steven estaba en el atelier y le había dicho a Nate que llegaría tarde. Una semana más tarde. Parker. Gloria fue al teatro con la Sra. Sabía que sorprendería al pintor y esperaba que fuera una grata sorpresa. Él se lo agradecía pero había llegado el momento de terminar con las autocompasiones y volver a recuperar su vida. Nate se había jurado vencer sus miedos y seducir esa noche a Steven. hijo… Gloria abrazó a Nate fuerte. Nate y Steven se quedarían solos en el departamento.—Por ser valiente. Por abrirme los ojos y darme más luz de la que jamás podré tener aunque recupere por completo la vista. —También te amo. Nate se dirigió al atelier. agradables sorpresas. Estaba trabajando mucho esos días y Nate suponía que era para darle espacio para pensar y pasar con su madre. —Nate. hijo. por no dejarme. Su novio ya había tenido demasiada paciencia y Nate quería recuperar la intimidad que día tras día iban perdiendo.

¿puedo pasar? —preguntó Nate con una sonrisa.Caminando por el pasillo hacia la puerta del departamento. la brisa fresca del otoño puede envolvernos mientras comemos en la terraza. llevándose el olor penetrante de la pintura al salir nuevamente al exterior. —Sí. Ten cuidado. Acomodó todo y luego fue por la bolsa con la comida y la distribuyó en los platos. vajilla y unas velas. La noche está agradable. Tenía la llave pero no quería ser tan grosero de irrumpir sin avisar. ¿Suena agradable para ti? —Más que agradable. supuesto. está todo —Traje comida. Hace un tiempo que no estamos solos. Encendió las velas y apagó el resto de las luces. . Nate sólo escuchaba sus pasos y el golpeteo de su bastón de ciego cada vez que éste tocaba un objeto a medida que avanzaba. Frente a la puerta de madera. Steven abrió las puertas-balcón de la terraza y el viento fresco y húmedo entró. Limpió la mesa redonda que había allí y colocó los almohadones en los dos sillones que estaban alrededor de la mesa. por desordenado. La puerta se abrió y un Steven sorprendido lo recibió. Hasta acá había llegado su osadía. respiró profundo y golpeó con fuerza. Estaba muy contento que Nate hubiera ido a verlo y que le sonriera. —Nate… —Hola. Entró y fue a la cocina por un mantel. —Listo —dijo Steven con ansiedad.

—Yo a ti. Steven se sentó ante la pequeña mesa y esperó a que Nate se acomodara para comenzar a comer. Ambos hombre gimieron y se apretaron aun más. Hace frío y ya empiezan a caer las primeras gotas de lluvia —propuso Steven. cómo había extrañado esa sonrisa. Necesitaba tanto estar a solas con su amante. tenerlo para él solo. —Será mejor que entremos. aunque quería ser un mejor hombre para Nate y cada día se esforzaba por serlo. . Las estrellas y la luna quedaron ocultas tras las nubes negras que anunciaban una tormenta. —Será mejor que comamos. uniendo sus cuerpos hasta que ni un solo milímetro los separaba uno de otro. No era un mar de virtudes. —Ven — le dijo jalándolo a sus brazos—. el brillo de alegría en sus ojos. Nate salió a la terraza y se acercó a Steven. Tengo algo especial de postre. la suave brisa fresca se convirtió en un viento frío y potente. La charla fue animada y alegre. Al finalizar la cena. Steven extrañaba las interrupciones de Max pero estaba agradecido que Nate no lo hubiera traído consigo. No sabes cuánto —declaró Steven y sus palabras fueron cortadas por los labios de Nate que devoraron su boca con un beso hambriento y demandante. —La declaración de Nate y el beso erótico que acababan de compartir tenía a Steven muy duro y necesitado.Dios. Siguiendo el juego de Nate. Te extrañé —confesó sonrojándose. Era egoísta. pero también era un hombre con necesidades y defectos.

Por ti. Ha pasado mucho tiempo y no creo poder contenerme si sigues haciendo eso. demasiado tentador. Nate era demasiado hermoso. Por mí. Habían bebido vino tinto y Nate se había relajado… demasiado. —No tienes que pedir disculpas. no por mí. —Lo quiero. —No quiero que te contengas. en ese sofá. —Lo lamento. Nate tomó la mano de Steven y trató de llevarlo dentro pero tropezó con una banqueta y casi cae de bruces. Los vellos de la nuca de Steven se erizaron y su pene volvió a la vida. Aun nos queda comer el postre. que quieras hacerlo. —Fue todo lo que Steven tenía que escuchar de Nate para entrar raudamente y dirigirse al sofá llevando a Nate en sus brazos. . —¿Dónde quieres ir? —pregunto Steven a un Nate muy sonrojado. Nate no desaprovechó el tiempo y empezó a dejar besos a lo largo del cuello de Steven quien empezó a gemir de puro placer. pero es mejor hacerlo dentro —dijo Nate ronroneando. —Nate. Lo importante es que te sientas a gusto. ¿Lo harías por mí? —Amor. no comiences algo que no puedas terminar. en donde me entregué a ti y me hiciste feliz y gozar como nunca pensé que lo haría. No sabes la agonía que fue el estar a tu lado y no tocarte. demasiado sexy. Steven lo atajó y lo levantó en brazos. por nosotros. por ti. lo haría una y mil veces.—Sí. quiero que me hagas tuyo. Como el día en que nos conocimos. —Al sofá.

siendo uno hasta no poder distinguir dónde terminaba uno y comenzaba el otro. besándose.Esas fueron las últimas palabras antes de que sus bocas se fusionaran y se perdieran en un frenesí de deseo y lujuria que los fue envolviendo. tocándose. . saboreándose.

embalar para trasladar… Mucho por hacer y la alegría y esperanza de dejar atrás un pasado tormentoso. Al día siguiente regresaría a su pueblo. sepultándolo bajo tierra. la angustiosa soledad y el temor de perder a Nate a manos de un delincuente. recordándole a cada instante la agonía de los años de encierro y miedo. . Nate había insistido en ir caminando. Esa casa la asfixiaba. Empezar a clasificar sus cosas.Ya había pasado un mes desde el día en el que Nate recordara los trágicos sucesos que provocaron la pérdida de su visión. Sus ojos se recuperaban día a día pero aun los rostros seguían siendo borrosos. vender. donar. Steven y Nate le habían pedido que se mudara con ellos y Gloria con lágrimas en sus ojos y su corazón bombeando a mil por la emoción. dejando descansar en paz a los muertos. tratando de recuperar sólo los momentos de felicidad. Ahora debía viajar y poner la casa en venta. pero tenía algunas cosas que requerían su presencia. Volvería el siguiente fin de semana. el invierno estaba a la vuelta de la esquina. aceptó la invitación. Ahora todos estaban dejando atrás el pasado. La noche era fresca. Esa noche sería la última que Gloria pasaría con ellos. eran sólo tres calles y el ejercicio lo hacía sentir vivo.

rieron. —Salud —dijeron los tres al chocar sus copas para luego seguir charlando animadamente. la madre que siempre lo colmaba de cariño y vivía pendiente de sus necesidades sin ahogarlo. se sentaron ante una elegante mesa y ordenaron la cena. Steven pagó la cuenta y se pusieron sus abrigos. Este restaurante les gustaba no sólo por su excelente comida. —Gloria. Terminando el café. —¿Y por sonriendo. charlaron y pasaron una de las mejores veladas de los últimos tiempos. qué brindamos? —preguntó la mujer —Por la familia. Max había ido con ellos y Nate estuvo muy orgulloso por el comportamiento de su perro. sino porque permitían que Max entrara con ellos. . Ahora iría una vez a la semana. convirtiéndose en la madre que recordara. Nate amaba tener a su madre alrededor. hagamos un brindis —propuso Steven. Luego del postre. Las sesiones de terapia empezarían a espaciarse. por el amor y por la rápida recuperación que está experimentando la vista de Nate — dijo Steven y levantó su copa para concretar el brindis. Cuando llegaron al restaurante. Ahora también era su confidente. ella había cambiado radicalmente. Bebieron vino tinto. su mejor amiga y Nate amaba eso. todos estaban satisfechos y cansados.Llevaban abrigos livianos y el viento cargado de la humedad proveniente del mar golpeaba en sus mejillas.

celulares. apresurándose para llegar al calor de su hogar y a sólo una calle de llegar unos adolescentes se cruzaron en su camino. señalando a Gloria—. deme su cartera. las cosas de los hombres —ordenaba el líder a los otros que estaban con él. sácale la cartera a la mujer. tenía una cicatriz que cruzaba la mejilla derecha de su rostro. haciendo lo que estaban haciendo. Al que llamó Zack se aproximó a Gloria y le quitó la cartera. El chico era fornido. Sus ojos oscuros penetraban y destellaban odio. están interfiriendo nuestro paso —dijo Steven apretando la mano de Nate. el dinero.Salieron a la calle. . Usted —siguió. temblaba bajo la voz del líder y parecía que no quería estar allí. Steven pensó que el chico estaba bajo los efectos de alguna droga. Hacía mucho frío ahora y Nate se sintió culpable por obligarlos a caminar en lugar de ir con el auto. Estaban inyectados de sangre y respiraba aceleradamente. —Eso es lo que queremos —dijo el que parecía el líder con algo de prepotencia en su voz—. —Muchachos. Brian. jadeando. Todo lo que tengan de valor lo quiero ahora y sin discusiones. ese parece a punto de vomitar —le dijo por lo bajo Brian a su líder señalando a Nate. Y ustedes —dijo. afeando lo que eran unas características delicadas y armoniosas. los relojes. El tal Brian era bajito y regordete. Era un chico menudo. —Zack. —Jasper. de pelo oscuro y largo y piel muy blanca. Caminaron en silencio. lo que lo hacía más peligroso. cabeceando hacia Steven y Nate —.

—Esa palabra era lo único que podía salir de su garganta. —Si lo tocas de nuevo no respondo —rugió Steven. No. estaba aterrado. —Los ojos del muchacho le decían a Steven que no estaba bromeando. —O me sueltas o el que no responde soy yo. El pánico se apoderó de él sin poder evitarlo.El chico miró a Steven con ojos suplicantes. —¡Me importa una mierda. Nate no pudo contenerse más y empezó a gritar y gemir. Nate se sentía mareado. Por el vino y por los recuerdos dolorosos del asalto del jodido borracho que mató a su hermano y lo violó. Seguramente no era la primera vez que el chico usaba un arma. no. sólo déjalo tranquilo —dijo Steven tratando de que Jasper entendiera que Nate estaba perturbado. agarrándose la cabeza. Jasper se acercó a Nate y lo jaló del cabello. . ¿o quieres que te lo saque a la fuerza? Steven agarró fuerte la mano de Jasper. no. Y cuando Brian lo tocó en el hombro. haciendo que liberara el agarre que tenía sobre Nate. Y lo quiero ahora. —Tiene una crisis. su cuerpo temblando sin poder contener las emociones que lo estaban abrumando—. Jasper sonrió y sacó un arma de la cintura de su pantalón apuntando a la cabeza de Steven. —Me importa una mierda si tiene una crisis o se desmaya. —Te dije que me des lo que tienes. hagan lo que les dije! — rugió con odio Jasper a sus compañeros. Quiero el dinero y todo lo que tenga encima. —¡No! —gritó Nate y se hizo una bola en el suelo.

haciéndole dificultoso poder enfocar la vista a lo que estaba sucediendo. ¿Por qué?. —¡Perro de mierda. temiendo que Jasper cometiera una locura peor. tratando de escapar de esta pesadilla y despertar antes de que algo peor sucediera. La calle estaba desierta. Los otros que estaban con Jasper agarraron a Nate de los brazos y lo separaron de su líder. ¿por qué? —preguntaba entre sollozos golpeando el pecho de Jasper.El tono de voz del muchacho era tajante y lleno de odio. su perro gimiendo era como una puñalada en su corazón. advirtiéndole al extraño que se alejara de sus dueños. un charco de sangre formándose lentamente bajo su cuerpo. respirando con dificultad. Me las pagarás! —rugió Jasper y descargó dos tiros más en la cabeza de Max. —Nooooooooooooo —gritó Nate. estaba congelado. Podía distinguir la forma de Max sobre el asfalto. hecho una bola en el suelo. Max empezó a gruñir. —Sólo quería el dinero y las cosas. Pero su cuerpo no respondía. Sus instintos le decían que no era nada bueno. Y todo pasó como en una película. sollozando por el dolor. Pero parece que ustedes quieren encontrar su muerte. Nate rezaba para que alguien hubiera llamado a la policía. Las luces de neón titilaban. Max saltó sobre Jasper mordiéndole el brazo en el que sostenía el arma. recuperando el control de su cuerpo y sin pensarlo se abalanzó sobre el ladrón—. —Jasper miró con . matándolo y destrozando el corazón de Nate en el acto. El gemido de un herido Max sacudió a Nate de su estado de histeria y lo trajo a la realidad. El muchacho se zafó del perro y lo pateó y luego se escuchó un disparo.

Las sirenas de los autos de la policía se escuchaban cada vez más cerca ahora. Una cosa era robar y otra asesinar. Steven se interpuso en la trayectoria y cayó herido a los pies de Nate cuando la bala impactó en su pecho. Steven —sollozaba acariciaba el rostro amado. ¿No te alcanzó con matar al perro? —Cierra la maldita boca o el siguiente serás tú. Nate mientras . —. —¡Cobardes! —rumió Jasper mirando a los que se iban. —Steven. Ella colocó un pañuelo en la herida de Steven haciendo presión.esos ojos negros llenos de odio a Nate y le apuntó. Gloria se acercó a ellos tratando también de ayudar a Steven. Jasper pareció salir de su estado de euforia y empezó a correr por el mismo camino que lo hicieran sus cómplices hacía unos minutos. Brian Y Zack se miraban con miedo. Sin decir una palabra. Las sirenas de los autos de policía se escuchaban a lo lejos. Y antes de que la bala pudiera llegar a Nate. tratando de evitar que más sangre saliera del cuerpo del pintor. Su hombre estaba herido. más que dispuesto a disparar. Liberaron el agarre que tenían sobre Nate y se prepararon para huir. —La ira en Jasper cegaba sus sentidos. La desesperación de Nate era terrible. —Jasper. ¿estás loco? —preguntó Zack. disparando al aire un par de veces en advertencia. Se arrastró hacia el cuerpo de Steven. salieron corriendo dejando a Jasper solo.

La policía llegó y con ellos una ambulancia. yo me haré cargo de Max y luego iré al hospital —dijo Gloria. pudiendo distinguir cada forma. —Nate. Su pecho subía y bajaba con dificultad acompañando su respiración. la bala seguramente había perforado uno de sus pulmones—. la sangre seguía saliendo de su boca cada vez que tosía. ¿Estás bien? —Shhh. empujando a Nate hacia la ambulancia. no podía permitirlo. Nate pensó que ya no tendría más lágrimas para derramar pero las jodidas estaban allí. sin poder resistir a que salieran. la ayuda está en camino. Pestañeó un par de veces y enfocó sus ojos. Nate rezaba para que Steven no muriera. Los paramédicos alejaron dificultosamente a Nate y Gloria del cuerpo de Steven y empezaron a trabajar en él. cada rasgo de las personas. ve con él. No perdería a Steven. Steven fue subido a una camilla y dirigido a la ambulancia.—Nate —dijo Steven con dificultad. Se restregó los ojos con la manga de su abrigo para secar las lágrimas. ¿entiendes? —Nate gritaba y abrazaba a Steven. —Yo también te amo y no te atrevas a dejarme. cada color. no estoy herido. Nate caminó dubitativamente. —Nate… nunca olvides que te amo —dijo Steven y cerró los ojos. su visión completamente restablecida. ¿Cómo podía ser eso? . Ahora calla. Escupía sangre.

Subió a la ambulancia y se sentó junto a Steven sosteniendo su mano. había recuperado completamente la visión. Las manos de Steven siempre eran cálidas y suaves. Preferiría seguir ciego antes que perder a Steven. Le dedicó una última mirada a su fiel amigo mientras se alejaba y el cuerpo inerte en la acera se convertía en un punto a lo lejos. acariciando al perro. ahora que había perdido a su amado perro y que podría estar perdiendo al amor de su vida. Nate no lo quería.Era irónico. Nate miró por la ventanilla de la ambulancia mientras se alejaban del lugar. . ahora estaban frías y algo rígidas. Le habían conectado a Steven una intravenosa. Si este era el precio. Su madre junto a Max. punzado su pulmón derecho para que drenara la sangre acumulada en su pecho y tenía una mascarilla de oxígeno que le ayudaba a resistir hasta que llegaran al hospital.

Steven estaba en la sala de cirugía. Tenía que esperar y esa espera lo estaba consumiendo. su cuerpo estaba entumecido.Nate se encontraba en la sala de espera del hospital. debatiéndose entre la vida y la muerte. estiró las piernas y se llevó las manos a la cara y se la restregó sin piedad. no dejaría que le arrebataran a otro ser amado. Y devastado. Nate observaba todo como si fuera un recién nacido abriendo los ojos por primera vez al mundo. temblando de miedo y expectación. Steven no estaba a su lado. Estaba harto. Estaba solo. sano y salvo. Joder. Enderezó la espalda y dejó caer su cabeza contra la pared. Los médicos no le habían dicho nada. Parecía que para Nate nunca iban a terminar las penas y las vicisitudes. del lugar en donde obtendría noticias de Steven. Quería gritar de frustración pero sabía que si hacía eso lo echarían y lo que menos quería en este momento era irse de allí. y quería a Steven de regreso a su lado. Y lleno de temor. . Sentado en la dura silla de plástico. Pero este mundo no estaba completo. pero Nate no perdía las esperanzas. Steven sobreviviría.

—¡Nate! —gritó el muchacho y Nate supo que ese era Anthony. Dios. Tony era más pequeño que Nate pero tenía una fuerza interior tan grande que envolvía por completo a Nate dándole el confort que en este momento estaba necesitando. No es una obligación estar aquí. me quedaré contigo mientras esperamos. —Nate. Steven es como un hermano para mi. pensó Nate. es el hombre más fuerte que he conocido en mi vida —Tony le aseguró—. su amado compañero había muerto por defenderlo y Steven estaba en un quirófano también por interponerse en la trayectoria de la maldita bala y salvar su vida. Tony. —Gloria me llamó y me dijo que estabas aquí solo. no puedo creerlo —comenzó Tony mientras acariciaba el cabello sedoso de Nate—. para mi es una necesidad. Max. Ya estaba enloqueciendo. . La figura de un muchacho delgado y de caminar casi etéreo se acercaba a Nate. Su cara dura y sin expresiones. Vamos a sentarnos. La bala le perforó el pulmón derecho. —Gracias. ¿Cómo está Steven? —No lo sé. Me contó lo que pasó. «Mi vida». Nate trató de reconocerlo pero necesitaba escuchar su voz para hacerlo. «No vale un centavo si Steven muere». Su cabello ondeado y rubio caía en suaves mechones sobre su rostro. Está en la sala de cirugía. —Él saldrá de esta. De piel blanquísima e intensos ojos azules oscuros.Las lágrimas corrían por su rostro en silencio. —¡Tony! —contestó Nate y se levantó de la silla corriendo a los brazos que se abrían para él.

eso también sería obra de su madre. Era la voz profunda y penetrante de Jonathan y Nate no sabía cómo se había enterado el psiquiatra de lo sucedido. Parecía que últimamente se había transformado en un llorón pero no podía evitarlo. —No puedo permitir que eso pase. no puedo… —Shhh. fue horrible —Nate dijo psiquiatra llegó a su lado y lo jaló a un abrazo. Steven se alegrará cuando se entere. Yo… —Nate no pudo continuar. Para él. —Lo amo. Ya te lo dije. Nate comenzaba a desesperar pero la mano delicada y firme de Tony sobre la suya le daba coraje y esperanza. —Y para Nate era cierto. —Jonathan.—Lo sé. Tony. ¿Cómo podré vivir si se muere? Ni puedo pensar en eso. —Ahora lo único que me importa es Steven y no mi jodida vista. Los minutos se transformaron en horas y aun no se sabía nada de Steven. cuando el . Además… —Tony ya se había dado cuenta de que Nate había recuperado la vista y sonrió cálidamente—. Tony apretó más la mano de Nate y luego le dijo: — Nate. no te angusties. En ese momento lo más importante en su mente era la vida de Steven. no quise decir eso… —No te preocupes. Steven no morirá. eso no es importante. Seguramente. me alegro que hayas recuperado la vista. no por si puedes o no ver. Steven te ama por el hombre que eres. las lágrimas lo sobrepasaban. —¡Nate! —gritó un hombre que se acercaba por el pasillo.

Ahora debes tratar de pensar en positivo y seguir con tu vida. esos dos parecía que iban a incendiar el jodido hospital si seguían mirándose de esa manera. El trauma que has sufrido es muy intenso. Pasaron unos minutos incómodos de silencio donde Jonathan y Tony se devoraban con los ojos y Nate se sintió el tercero en discordia. Nate. —Gracias. Sé que amabas a Max pero ahora no hay nada que puedas hacer. Soy . Anthony Jackson. —No estás emocionalmente preparado para eso. ni siquiera me he puesto a pensar en dónde enterrar a mi pobre Max. Ella me pidió que te dijera que en cuanto acabe los arreglos para Max vendrá para estar contigo. —Hola —dijo Tony mirando a Jonathan—.—Tu madre me contó todo. Tienes razón. —Nate. No fue tu culpa. Nate se estremeció y se horrorizó que una situación tan límite como la que vivió tuviera que pasar para que recuperara completamente su vista. —¿Qué harán con él? Soy un cretino. amigo y socio de Steven. sabemos que amabas a Max y nadie desmerece tus sentimientos por él —interrumpió Tony—. Sé que Gloria encontrará un buen lugar para él. Joder. —Pensarás que era solo un perro pero para mi era un amigo —dijo Nate con rabia. Pero ahora Steven te necesita y ya no puedes hacer nada más por Max. pero eso no impide que me sienta como una mierda. Tony. —Lo que te diré parecerá de un cretino pero esta situación derribó las últimas barreras que te mantenían en las sombras —agregó Jonathan muy serio.

Tony le tendió la mano a Jonathan. Una corriente eléctrica atravesó a ambos hombres pero ninguno liberó la mano del otro. —Encantado de conocerte. Soy Jonathan Clark, el psiquiatra de Nate. —Creo que con un psiquiatra como tú me gustaría empezar terapia. —Tony nunca se guardaba lo que pensaba, él iba directo a lo que quería y era evidente que Jonathan estaba en su mira. Jonathan era un hombre apuesto, alto, de hombros anchos, cuerpo musculoso, cabello negro y tupido y unos preciosos y penetrantes ojos grises. Nate imaginó a Tony con Jonathan y suspiró. ¿Podrían llevarse bien? Nadie hubiera dado dos centavos tampoco por su relación con Steven. ¿Quién era él para cuestionarlos? Suspiró y se sentó nuevamente en la incómoda silla a seguir esperando por noticias de Steven.

La noche moría y los primeros rayos del sol anunciaban que un nuevo día nacía. Y Nate esperaba que con él llegasen buenas noticas sobre el resultado de la operación de Steven. Un médico de rostro cansado se acercó a Nate. —¿Alguien de ustedes es familiar de Steven Baldwin? —preguntó el médico con voz cansina. —Sí, es mi pareja —dijo Nate poniéndose de pie—. ¿Cómo está? ¿Puedo verlo? —La angustia atormentaba a Nate. Ahora debía calmarse, estaba a segundos de saber sobre Steven y su salud.

—Hemos podido salvar el pulmón. Ha sido una larga cirugía pero tengo la esperanza que con el tiempo y buenos cuidados pueda recuperarse completamente. Ahora bien, las próximas 48 horas serán críticas. Está en la sala de recuperación, cuando sea trasladado a su habitación podrá recibir visitas. El alma volvió a cuerpo de Nate. Steven estaba vivo y se recuperaría. —Me quedaré esperando acá hasta que lo muevan a su habitación —dijo Nate, su voz apenas era un hilo perceptible. —Si gustas puedes esperarlo en la habitación. Es la 109 —dijo el médico. —Gracias —respondió Nate y el brillo de sus ojos volvió nuevamente. El médico giró y se fue caminando por el mismo pasillo por el que había llegado. Nate sentía más cerca a Steven, pronto podría verlo, tocarlo y cuidarlo. —Me voy a la habitación a esperar a Steven. Gracias por haberme acompañado —les dijo Nate a Tony y Jonathan. —¿Por qué no vamos a desayunar primero? — propuso Tony. —Gracias, pero no podría pasar bocado. Vayan ustedes —propuso Nate y le guiñó el ojo a Tony. —Bien, tú te lo pierdes. Pero si cambias de opinión me llamas al celular y te traigo algo. Estaremos en la cafetería del hospital —respondió Tony y le devolvió a Nate el guiño de ojo.

La habitación 109 era pequeña. Una cama en el centro, una mesita en el lado derecho. La ventana era grande y las cortinas estaban corridas. Los primeros rayos del sol llenaron la habitación y lastimaron un poco los ojos de Nate que estaban sensibles por no haber dormido y por el llanto. Nate divisó una silla de madera dura en un rincón. Se acercó a ella y la colocó al lado de la cama, se sentó y apoyó su cabeza sobre el colchón, tratando de descansar su dolorida cabeza un poco hasta que llegara Steven y con él su corazón a su pecho. Su respiración agitada poco a poco se fue pausando y el sueño lo venció cuando sólo pudo escuchar el recuerdo de la voz de Steven susurrándole palabras de amor. Palabras que esperaba pronto volver a escuchar.

La puerta se abrió bruscamente y sacó a Nate de su atormentado sueño. Se restregó los ojos y pudo ver que un enfermero entraba con una camilla en la que Steven estaba recostado con los ojos cerrados. Nate se incorporó inmediatamente, entorpecer el trabajo del enfermero. temiendo

Sin una palabra, el hombre retiró las mantas de la cama y trasladó a Steven sobre ella. El movimiento fue rápido y con precisión. Acomodó la intravenosa de Steven y revisó los frascos que colgaban. Aplicó unas inyecciones en uno, tomó el pulso y la temperatura de Steven y los anotó en una planilla. El hombre miró a Nate y por primera vez habló: — Cuando despierte apriete ese botón rojo que está sobre la cabecera de la cama. Vendrá una enfermera a chequearlo. —Gracias —respondió Nate. El hombre le dio una sonrisa y salió rápidamente de la habitación con la camilla. Nate se sentó nuevamente en la silla, tomó la mano de Steven entre las suyas y la besó. La mano de Steven volvía a ser cálida, y ese calor corrió rápidamente al corazón de Nate, envolviéndolo, reconfortándolo. Una lágrima rodó por la mejilla de Nate, ahora de alivio y felicidad. Su amor estaba vivo, pronto volverían a su departamento a vivir su vida juntos. Desde que Steven había sido traído a la habitación, Nate nunca soltó la mano de Steven y dejaba besos en ella cada vez que sentía que no podía contener la necesidad de transmitirle al otro hombre cuánto lo amaba, cuánto lo necesitaba, cuán agradecido estaba que no hubiera muerto. La mañana se transformó en una tarde fría y gris. Nate entraba y salía de un sueño liviano pero algo reparador. La mano de Steven de repente apretó la suya y Nate dio un brinco de alegría. —Steven… —gimió Nate cuando las lágrimas salieron sin poder contenerlas.

—Shhh, no llores, amor. Soy más fuerte de lo que crees —contestó con dificultad Steven. —No hables, voy a llamar a la enfermera. Y éstas son lágrimas de felicidad, bobo. Mis días de llantos dolorosos se acabaron. —Nate apretó el botón rojo que le había indicado el enfermero con anterioridad y pronto una mujer de unos cincuenta años, corpulenta pero con mirada dulce entró a la habitación. —Buenas tardes. Veo que el bello durmiente ha despertado —dijo sonriendo la mujer—. Soy Berta. —Encantado Berta —saludó Nate. —Veo que estás bien, cariño —se dirigió a Steven. La mujer parecía muy maternal y Steven le regaló una sonrisa—. Por ahora trata de no hablar. ¿Tienes sed? — Steven asintió con la cabeza. La mujer salió un momento y volvió con una jarra con hielo—. Por ahora no es conveniente que tomes líquido. Chupa hielo cuando tengas sed, pero sólo un poco, ¿si? —Yo me ocuparé de que lo haga —intervino Nate. La enfermera vio las manos entrelazadas de Steven y Nate y les sonrió. —No lo dudo, cariño. Berta revisó la parafernalia que estaba conectada a Steven, agregó otra inyección al líquido de uno de lo tubos de la intravenosa, saludó y se fue. Steven suspiró y cerró los ojos, luego los abrió y miró a Nate con intención de hablar. —Chito, ya escuchaste a la enfermera. Nada de hablar. Seguro que me querías preguntar por mis ojos, ¿verdad?

Steven asintió sin apartar la mirada de los ojos de Nate. —Milagrosamente mi vista se ha recuperado. Según Jonathan el trauma del incidente donde fuiste herido y Max murió derribaron las barreras que aun quedaban en mi cerebro. —Max… —susurró Steven y Nate pudo ver la tristeza en esos ojos oscuros que tanto le gustaba mirar. —Shhh, no te preocupes. Él está en un cementerio privado de animales. Mamá se ocupó de todo. Podremos ir a visitarlo cuando queramos. —Nate le dio una sonrisa triste a Steven y éste le apretó la mano a Nate tratando de transmitirle todo lo que no podía con palabras—. Lo extraño, no voy a mentirte, pero sé que ya no puedo hacer nada por él. —Nate suspiró y sacudió su cabeza como queriendo alejar el dolor que aun guardaba en su corazón— . No lloraré por él, no penaré como lo hice por Erick. Quiero que descanse en paz, debo seguir con mi vida. Ya entendí eso. —Me alegro —dijo Steven y luego apretó los labios cuando percibió la mirada de reproche de Nate. —Nada de hablar, ¿lo recuerdas? —Nate reprendió a Steven antes de que el pintor pudiera objetar más nada—. Ahora chuparás un hielo y luego dormirás. Debes descansar. Yo no me iré de tu lado. Nunca.

Una semana después, le retiraron la intravenosa a Steven y empezaba con una dieta líquida.

ni a él ni a nadie. —Lo dices porque no la tienes que comer tú —volvió a quejarse Steven. y estaba avergonzado de que su primera vez fuera en un hospital. —Esta cosa que pretenden que coma es horrible —se quejaba Steven como un niño.Nate. —No está tan fea. Steven abrió grande los ojos. Tienes que comer si de verdad quieres salir de aquí pronto. —Me gustaría más que un beso… —soltó Steven. —¿Cómo piensas que podría bromear con eso? — espetó Nate todo colorado. Dame esa maldita cosa verde. —Bueno… pero debes comerte toda la comida — extorsionó Nate. tal y como había prometido. Nate le sacó la lengua y se tomó una cucharada del brebaje verde que le habían traído a Steven. tú ganas. —Si te comes todo te doy un beso —prometió Nate. Era espantoso. pero Nate tragó y le regaló una sonrisa con la que Steven se derritió. sorprendido de que Nate hubiera entendido sus deseos. —Vamos Steven. Nate se ruborizó entendiendo lo que Steven le estaba pidiendo. Gloria le trajo un bolso con ropa y se bañaba en la ducha del baño de la habitación de Steven. —Está bien. no se movió de su lado. . —¿Hablas en serio? —preguntó incrédulo Steven. Nate jamás le había hecho una felación.

la vena gruesa que sobresalía por uno de los costados.Steven se comió todo el horrible brebaje. supongo que no te gustaría una interrupción. Pero la idea de saborear y disfrutar de Steven de esa manera lo excitaba. Nate llamó a la auxiliar y ella retiró la bandeja. deleitándose con la sedosa piel chocolate. puso cerrojo en la puerta y se acercó lentamente a la cama. ¿no? —preguntó juguetonamente Nate. . Cuando estuvieron solos. —¿Cómo lo quieres? —preguntó Nate pasando la lengua por sus labios. Nate rodó los ojos y alejó la mesilla de apoyo donde estaba la bandeja con la bajilla de la comida. Nate se sentó en la silla y acercó la cabeza a la polla hinchada de Steven. Nate tragó duro. la cabeza rosada con forma de seta que chorreaba pre-semen. Lamió tentativamente la cabeza de la polla y Steven cerró los ojos y se retorció de placer. Steven levantó una ceja y luego sonrió. ahora quiero mi premio —ronroneó Steven con mucha ansiedad. La miró por un momento. Me tienes duro desde que me prometiste mi premio —rugió Steven y retiró las mantas que lo cubrían. luego una gelatina y tomó el agua que Nate le ofreció. sabía que Steven era grande pero ahora que veía claramente el falo de su amante no sabía cómo iba a hacer para meterse toda esa dura carne caliente en su boca. —Como quieras pero hazlo. —Listo. —Primero llamaré para que retiren esto.

tratando de no rozar con sus dientes la sensible cabeza de la polla. saboreando el pre-semen de su amante. . —Ni se te ocurra —gruñó Steven y jaló de los cabellos de Nate para depositar un brutal beso en la boca de su amante. atrajo a Nate a su pecho con cuidado de no rozar su herida. —Me alegro que te haya gustado. las pelotas de Steven se contrajeron preparándose para la descarga. Pronto.—¿Te duele algo?. demasiado pronto. saboreándolo. Chupó. maravilloso —dijo Steven entre jadeos. siempre tengo ganas de ti —declaró Steven y Nate se zambulló en su ingle. —Amor. grabando en su memoria el gusto de su amante. moviéndose. le encantó el sabor de Steven. creyendo que se haría adicto con el tiempo. tomando todo lo que pudo la hombría de Steven en su boca. Steven rugía y trataba de contener sus gritos de placer. —Sabes que sí. Cuando Steven se hubo recuperado de las convulsiones del post orgasmo. —Mmmm. Contrario a lo que pensaba. subiendo y bajando. Steven gemía mientras que Nate chupaba ansiosamente el duro eje. eso fue… ufff. ¿quieres que me detenga? — preguntó sensualmente Nate. Ahora será mejor que te acomode la ropa y quite el seguro de la puerta o me darán una patada en el culo fuera del hospital. Chorro tras chorro de espeso semen fue tragado por Nate. estás con ganas —dijo descaradamente Nate cuando se rompió el beso. degustando su esencia.

—Ese culo es mio y nadie más lo tocará —sentenció Steven. su alma y su corazón. . Había recuperado la vista. Nate era feliz. Extrañaba a Max pero agradecía por la vida de Steven día tras día. Nunca se cansaría de hacerlo ni hoy ni nunca. Ambos se miraron y se rieron mientras que Nate acomodaba las mantas sobre Steven y quitaba el seguro de la puerta. La vida otra vez le sonreía. la vida no podía ser mejor. su vida.

Ve a abrir la puerta. Ese sería siempre su tesoro y jamás lo vendería ni por todo el oro del mundo. —Relájate. El sueño de Steven de hacer una exposición con sus cuadros plasmando a Nate en cada una de sus obras se había cristalizado. todo se venderá como pan caliente. Deja de burlarte de mí y has algo productivo. —Cálmate. Steven y Nate habían viajado por el mundo y Steven había realizado un cuadro de Nate en cada uno de los lugares que habían visitado.Un año después. hombre. Tony. . Hoy era la noche de inauguración de la muestra y Steven estaba aterrado. durmiendo bajo la sombra de un árbol. Nate parecía querer salir a la vida de cada lienzo. en la plaza. —Tony. Desde hace días que está todo listo —dijo Tony sonriendo y sacándole la lengua a Steven. ¿De qué valía un artista si su obra era guardada bajo cuatro llaves y no podía ser disfrutada por el resto de las personas? El único cuadro que guardó y que no vendería es el que hizo cuando vio por primera vez a Nate. En unos minutos empezarán a entrar los invitados. ¿ya está todo listo? —preguntó con ansiedad Steven. Él amaba cada uno de los cuadros. Estaba apenado de venderlos pero Nate lo había convencido que lo hiciera. —Qué gracioso.

Los cuadros son bellísimos —susurró Nate al oído de Steven. me alegro que estés bien —saludó Jonathan. No sabía que te gustaban las exposiciones. gran sala se llenó rápidamente con personas que como en una subasta unos contra otros por cada las obras. Creo que ya lo ha adoptado como a un hijo más. —Sí. Los cuadros se vendían como pan tal y como lo había pronosticado Tony. Jonathan se acercó a saludarlo con su sonrisa de un millón de dólares y su mirada penetrante. pero ¿qué? —Gracias por venir. —¿Celoso? —preguntó Jonathan con una sonrisa. Jonathan. ha sido agradable verte de nuevo. Será un gran éxito. Vio al psiquiatra acercarse a Steven para hablar animadamente. No veía a Jonathan desde entonces. Una visita inesperada sorprendió a Nate. —No me disgustan. lo sé. La pujaban una de caliente.—Amor. Giró la cabeza y divisó a un Tony pálido como si hubiera visto un fantasma. —Nate. Se han esmerado mucho los dos. Nate había terminado su terapia antes del viaje. Mamá puede ser insistente cuando se lo propone. Gloria me invitó y ya sabes que es difícil decirle que no. Ellos son buenos amigos. —Iré a dar una vuelta y a saludar a Steven —dijo de repente Jonathan. Nate pudo distinguir que algo lo había perturbado. relájate. . —Para nada. Me alegra que mamá haya tenido compañía en mi ausencia. Ella ha estado ayudando a Tony con esta exposición. —Hola.

espero no haber metido la pata —le dijo Gloria a Nate mientras miraba a Tony con cariño. Caminó hacia Steven. donde lo que verdaderamente importa es invisible a los ojos. novio —dijo juguetonamente Nate cuando estuvo tan cerca de Steven que podría rozarlo si quisiera. se acercó a una de las mesas y tomó dos copas de vino. Nate vio que hablaban y que luego se retiraban hacia el despacho. —Hola. llevando las dos copas de vino tinto en la mano. Milagrosamente su amante no estaba rodeado por sus acosadores admiradores. Con esa declaración. ya tendría tiempo después. novio —respondió Steven tomando la copa que le ofrecía Nate. —Mamá. ¿qué hiciste? —Ojalá no algo de lo que vaya a arrepentirme. . ¿Qué habría pasado entre Jonathan y Tony? Nate sacudió la cabeza. —¿Hacemos un brindis? —propuso Nate. —Me parece apropiado. —Hola. Un amor surgido desde el corazón. ¿Qué propones? Nate levantó su copa y dijo: —Por nuestro amor. Hoy era un gran día para Steven y no quería que nada empañase su felicidad. Jonathan se esfumó de la sala y Nate se encogió de hombros. Gloria se fue directo a donde estaba Tony.Siguiendo la mirada de Tony vio que ese fantasma tenía nombre y apellido: Jonathan Clark. —Dios. Ahora no era momento de preocuparse por eso.

Nate asintió. Nada podía compararse con eso. Sus años de soledad habían desaparecido. en los brazos del hombre que amaba y que nada podía ser mejor que eso. jaló a Nate a sus brazos para un profundo y sentido beso y luego le dijo con un brillo juguetón en su mirada. uno que prometía diversión y placer: —Un amor que me hizo abrir los ojos a la vida y a descubrir la maravilla de amar y ser amado. Él sólo sabía que por fin estaba en casa.Steven no podía estar más de acuerdo con ello y luego de chocar sus copas para sellar el brindis. Y su amor surgido detrás de las sombras ahora brillaba con toda la luz del sol. ahora tenía la compañía de un maravilloso hombre que lo colmaba de amor y felicidad. .

http://losdeseosdegaby. sueño despierta con nuevos personajes para mis futuros proyectos. Hay muchas más historias que quiero compartir contigo. Siempre me encuentro pensando en nuevas tramas sobre las que escribir y mi inspiración nace a diario en el subte cuando sin nada en qué pensar. Comencé hace poco a escribir fics. Desde pequeña me apasionó la lectura y las buenas novelas. mientras espero que mi estación llegue.Soy argentina. cuentos y cortos. Gracias a la insistencia de algunas amigas me decidí a escribir historias más largas.blogspot. Ya de grande me empezaron a fascinar las historias de ficción hombre/hombre.com/ Te espero… . Si te gustó esta historia te invito a que visites mi blog.

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