Nate Evans enseña Braile en un colegio para niños ciegos. Un día de verano y de forma casual conoce a Steven. El hombre se mete bajo su piel, transformando su vida por completo. A partir de ese momento Nate empieza a vivir su vida realmente, dejando atrás los días monótonos y cansinos de un ciego que se creía sin valor para ser amado. Steven Baldwin es un prestigioso pintor. Sus obras expuestas en las mejores galerías del mundo quedaban ensombrecidas ante la imagen que perturba sus pensamientos a partir del momento en el que descubre a Nate dormitado recostado sobre el verde césped, su cabeza contra el tronco de un gran árbol, la brisa agitando seductoramente los rizos de su cabello sobre su rostro y su perro Max acurrucado a sus pies. A partir de ese día, Steven se obsesiona con el muchacho y cuando tiene la oportunidad de conocerlo, le es imposible apartarlo de su lado. El deseo y el amor surgen en un instante para sorpresa de ambos. Pero los hechos que provocaron la ceguera de Nate en su niñez ensombrecen la felicidad que está queriendo construir junto a Steven. ¿Podrá el amor de Steven batallar contra los fantasmas del pasado y ayudar a Nate a recuperar la visión, o los temores de Nate lograrán alejarlo y perder la única posibilidad de amar y ser amado? Un amor surgido desde el corazón, donde lo que verdaderamente importa es invisible a los ojos.

Hay un dicho que dice “ojos que no ven, corazón que no siente”. Pero yo pienso que aun sin ver, el corazón se entera y siente. Este libro está dedicado a todos los que siente con el corazón aun más allá de lo que vean sus ojos.

Esta historia contiene escenas explícitas de sexo MM.

Este es un trabajo de ficción. Los personajes, nombres, lugares y sucesos son producto de la imaginación del autor o son usados de manera ficticia; cualquier semejanza con cualquier persona real, viva o muerta, establecimiento, negocio, o eventos reales son pura coincidencia

Esta obra está protegida por las leyes de copyright y tratados internacionales.Todos los derechos reservados. .

reseca Estaba cansado. No había sido fácil educar a Max. no tenía el dinero suficiente para comprar un aire acondicionado. Esperaba con eso poder dormir durante la noche. Todos sus días eran iguales. despertado sudado y acalorado. También lo había convertido en una gran compañía ya que Nate estaba muy solo. Hacía días que dormía mal y ya había decidido usar sus ahorros para comprar un ventilador de techo para su dormitorio. Su departamento era pequeño pero acogedor. No podía dormir bien durante la agobiado por el intenso calor y con la garganta como si estuviera bajo el intenso sol en un desierto. Para un ciego era importante el orden y poder encontrar todo cuando lo necesitara. rutinarios. pensaba Nate suspirando cada vez que salía por las mañanas hacia su trabajo.Un nuevo día comenzaba para Nate. Había llegado en su noche. una ducha. su perro ladrando y saltando sobre él. lejos de la poca familia que le quedaba y sin . su hermoso cachorro que lo acompañaba desde que se había ido a vivir solo. El perro jugaba con su ropa y se había llegado a obsesionar con sus zapatos. Su despertador sonando 6:30 AM. Varios meses de entrenamiento intensivo habían hecho de Max un chico obediente y ordenado. lamiéndolo hasta que se levantaba. un ligero desayuno y partir hacia su trabajo…«Una vida aburrida para un chico aburrido». El verano había implacable y Nate no tenía aire acondicionado departamento. Todo estaba ordenado y en su sitio.

menos una novia. él caminaba por una calle de la mano de Erick. No se había arrepentido. la fortaleza. fueron el motor para que Nate aceptara el trabajo de inmediato. percibir y sentir el mundo que lo rodeaba. Con ellas podía transmitir sus deseos y emociones. Si para algunos los ojos reflejaban el alma de una persona. ¿Qué podría ser hermoso para un ciego? Sin duda no un rostro o un cuerpo. cansado y sudoroso. la dulzura. de regreso a su casa luego de finalizadas las actividades escolares. amaba enseñar y sus alumnos llenaban sus días con cariño y ternura.amigos en esta cuidad a la que se había mudado apenas hacía un año. Nate se había convertido en profesor de braille y apenas tuvo el título en sus manos recibió un ofrecimiento de una academia para niños ciegos en una ciudad bastante alejada del pequeño pueblo donde vivía. . la comprensión. su hermano mayor. Nate no siempre fue ciego. Apenas tuvo amigos. La oportunidad de tener una vida independiente y de estar alejado de su madre sobreprotectora. Si bien todos le decían que él era hermoso. sino la calidez de una persona. para Nate lo eran sus manos. Nunca fue un chico muy comunicativo. Aún tenía recuerdos borrosos de su niñez por lo que podía imaginar de alguna manera lo que tocaba o lo que otros podían decirle al describir algún paisaje o cosa. Ni siquiera sabía si le gustaban las chicas. para Nate la belleza exterior no representaba nada. Cuando tenía cuatro años. Pero Nate se sentía solo. Era un día caluroso como el de ese día en el que despertaba. definitivamente otro tipo de cualidades que le eran difíciles de encontrar en la gente.

siendo testigo de la vida apagándose en ese cuerpito de niño. algo o alguien al que quisiera ver con tantas ganas para someterse al dolor emocional de la terapia. No había ningún estímulo que hiciera que quisiera salir de su ceguera. Nate salió de su departamento llevando a Max de la correa. decían que había sido producto del trauma al ver a su hermano morir ante sus ojos. Su hermano cayó al suelo gritando por ayuda. Pero Nate se negaba a ir a un psiquiatra. Las imágenes borrosas de ese suceso atormentaban a Nate de noche y sus pesadillas cada vez parecían más reales. Despertaba desesperado y jadeando. Era martes. Nate lloró tanto que en un momento al restregar sus ojos. Nate permaneció a su lado. Agitado y sudoroso. sólo pudo ver oscuridad. Se levantó y se puso a realizar su rutina diaria como un robot programado.Un hombre algo borracho se había cruzado en su camino y le había exigido dinero a Erick. el delincuente le clavó un puñal en un costado. siendo una tortura poder volver a conciliar el sueño. la luz había desaparecido de su vida para siempre. Los médicos nunca encontraron un impedimento físico para su ceguera. por el calor y la lucha interna de alejar el dolor de su alma y su corazón. prefería estar sumergido en la oscuridad absoluta a ver ese mundo que tanto dolor le había causado. Cuando Erick se rehusó. lleno de dolor por la herida que sangraba profusamente. comenzó un día más. Cuando estuvo listo. Ese día no había amanecido diferente. más desgarradoras. .

¿podría alguna vez encontrarla? Ese día afortunadamente no tenía que dar clases por la tarde así que no era necesario que se preocupase por la hora de regreso. Cálmate. Y las imágenes de ese fatídico día volvían a renacer. Necesitaba dormitar un rato. Necesitaba paz. La mañana transcurrió como siempre. la voz de su hermano llena de miedo y su último grito antes de que su vida expiara. Nate se apresuró a ir hacia la plaza. más crueles que nunca. Llegando el mediodía. y ese día en particular Nate no tenía energía suficiente para lidiar con el perro. . gritando su nombre. Max. —Max como siempre saltaba de un lado a otro derrochando energía. el vaho caluroso que se desprendía del suelo se filtraba por entre la botamanga de sus pantalones.Los intensos rayos del sol parecían derretir el asfalto. cada vez más lento. Tenía todo el tiempo que necesitara para buscar un poco de la provisoria paz que su lugar especial siempre le daba. A medida que Nate caminaba hacia su trabajo. enseñando lo que tanto amaba y recibiendo cariño de sus alumnos. Hacía unas semanas uno de sus alumnos había sido herido en un asalto a un supermercado y los recuerdos y emociones de la pérdida de su hermano revivieron en su cabeza. Intenso sudor corría desde su cabello por su espalda. había pasado una mala noche. Era un día perfecto para pasar un rato bajo la fresca sombra de un árbol. y en particular hacia su árbol. dificultado por la confusión de su cuerpo y su mente. El corazón de Nate galopaba por el miedo y el terror que no podía dejar atrás y lo sacudían una y otra vez a medida que avanzaba por la calle. —Shhh.

Ese fin de semana tenía una exposición y ese era el cuadro que quería presentar como su obra principal. En las últimas semanas no habían concurrido muchas personas a esa hora a la plaza. determinación. pasión. Steven quería que el que lo comprara pudiera descubrirlo. elegancia. que preferían estar confortables con sus aires acondicionados. los colores que predominaban reflejaban a Steve a la perfección: rojo ‘fortaleza. decidió salir para despejarse después de tantos días encerrado. Feliz de haber terminado y cansado de estar entre cuatro paredes. entrando en un sueño tranquilo y distendido. Steven hacía días que estaba en su estudio terminando una de sus pinturas. por más que el calor quemara tanto como estar en el infierno. energía. Se quedó dormido. poder. Increíblemente. el agobiante clima parecía amedrentar a la mayoría. fortaleza’.Cuando llegó al árbol se dejó caer y apoyó su espalda contra el gran tronco. le dio un bocadillo a Max y se recostó sobre la hierba. El que mirara el cuadro podría conocer el alma del artista que lo había pintado. Había puesto mucho de él en ese lienzo. sensualidad. sensibilidad’ y negro ‘misterio. Nate comió algo de fruta que había llevado consigo. Estaba muy cansado y se dejó llevar por la somnolencia que hacía sus párpados más pesados a cada momento. en ese sitio siempre soplaba una suave brisa que lo relajaba y le daba un poco de la tranquilidad que necesitaba para poder seguir su día. .

el hermoso joven que lo había cautivado era ciego. El perro que se sentaba a sus pies le daba un aire más aniñado. sus formas. con unos rasgos exquisitos.Apenas salió del edificio donde se encontraba su estudio. delgado. Su cerebro quería retener cada milímetro de esa hermosa figura. el calor golpeó su rostro. Steven quedó perplejo. El chico debería de ser aproximadamente de un metro con setenta de estatura. delicados. Su ojo crítico ya estaba calculando su contextura. Si bien hacía un calor insoportable. Su parte artista lo estudiaba con recelo. Steven estaba embelesado con la imagen. Después de comprar su almuerzo. se sentó en una de las bancas y empezó a comer. Su rostro era hermoso. Éste se incorporó y desplegó un bastón. sobresaltándolo. Agarró de la correa a su perro y comenzó a caminar. una suave y cálida brisa jugueteaba con el cabello del chico. pero podía observarse por la piel que revelaba que sus músculos estaban tonificados. En una de las esquinas había un puesto ambulante que vendía unos estupendos hot dogs. unos que hacía tiempo no veía. El alto sonido despertó al joven. A pocos metros un hermoso joven que dormitaba bajo un árbol llamó su atención. . un automóvil pasó por la calle a unos metros cerca de donde ellos se encontraban y tocó la bocina muy fuerte e insistentemente. Justo en el momento en que se decidió a sacar una foto con su celular de esa impactante visión. Casi se arrepiente y da la vuelta pero un extraño impulso lo alentó a ir a la plaza y comer algo allí.

Parker. Si bien no tenía que dar clases por la tarde debía recoger sus pertenencias antes de volver a su casa. . «¿quién querría perder el tiempo viendo a un ciego? ». que lo observaba avanzar embelesado. debería de conformarse con el ventilador que iba a comprar justo ahora cuando saliera nuevamente al sofocante calor de la calle. el choque de temperaturas entre el caluroso exterior y el frío interior lo golpeó de una forma agradable. Nate llegó al colegio. como si alguien lo estuviera vigilando. —Nate —lo llamó la Sra. viendo sus gráciles movimientos a medida que se alejaba. Atrás quedaba Steven. había sentido una sensación extraña. Alejando esos pensamientos de su cabeza continuó su camino hacia el colegio. Piel de gallina se formó sobre su piel y el vello se le erizó. se preguntó. Suspiró. Nate sacudió su cabeza. Subiendo las escaleras una suave voz lo detuvo. No valía la pena desear algo que por el momento no podría tener. deseando poder disfrutar de este placer en la intimidad de su departamento. Al despertar de su improvisada siesta.Nate volvió lentamente hacia el colegio llevando la correa de Max en una de sus manos y en la otra su bastón.

Nate era un muchacho cálido. —¿De qué se trata Sra. Parker continuara—. Parker era la directora de la escuela. Parker había hecho por este colegio. —¿Si. —No es nada malo Nate. Pero ella pensaba que el tener un docente que pudiera enseñarle a los pequeños no sólo a leer braille sino también a demostrarles que con esfuerzo un ciego podría vivir plenamente entre los videntes. Parker? —preguntó Nate algo inseguro. La Sra. Nate ingresaba llevando a Max con él. —Ven conmigo. Él era la persona perfecta para sacarles el miedo a lo desconocido y la ansiedad a los niños a su llegada al establecimiento. al igual que la mayoría de los docentes. cariñoso y lleno de vida. —Nate se irguió en la silla. Parker ya estaba sentada tras su gran escritorio en el despacho de la dirección. era la combinación ideal para los niños que recién comenzaban sus estudios. esperando a que la Sra. no te preocupes. Los niños lo adoraban y querían ser como su maestro cuando crecieran. Nate fue la mejor cosa que la Sra. Parker? —respondió mirando el vacío. no entendía a qué venía toda esta conversación pero permaneció callado. El perro se quedó sentado junto a la puerta y Nate se acercó a la silla frente al escritorio. Sra. La Sra. tengo algo para ti —dijo y sin más empezó a caminar en dirección de su despacho. La cosa es que recordé que .Nate giró hacia el lugar de donde provenía la voz. Escuché hoy en la sala de profesores cuando le decías a Peter que ibas a comprarte un ventilador para tu habitación. Ella no era ciega.

Una gran sonrisa se formó es sus labios. ¿Por qué lloras? —Porque soy feliz. Estaba a punto de gastar sus últimos ahorros en ese ventilador y ahora no sólo le ofrecían gratis dos. de verdad. —La Sra. Parker se puso de pie y se acercó a Nate—. Parker lo abrumó y lágrimas de felicidad comenzaron a salir de sus ojos. sino también la instalación. Espero que no tomes esto como un atrevimiento de mi parte. Ya hablé con Jason y él irá esta tarde a instalarlos. Además. ¿Recuerdas? Nate asintió y se relajó en su silla. Gracias. —Nate. —No entiendo Sra. Parker… —Lo que quiero decir es que puedes llevarte dos para tu departamento. —Nate. No sabe lo que esto significa para mí. Nate no podía creer su suerte. No sabe lo bien que esto me viene.teníamos varios en el ático de cuando los remplazamos por el clima central. Ahora iremos a buscar a Jason para que te acompañe a tu departamento con los aparatos y haga la instalación. esos aparatos están acumulando polvo ahí arriba y tú de seguro les darás mejor uso. La alegría que veo en los niños que pasan por tu . Estaba a punto de gastarme todos mis ahorros. tú no sabes lo que significas para este colegio y para mi. Estimo que será agradable tener uno en la sala también. cariño. —Lo imaginé y por eso es que se me ocurrió la idea. —Gracias. La emoción ante la generosa oferta de la Sra.

Steven se apresuró hacia su atril. Una mala elección de seguro terminaría con el cuadro arruinado. Ya era de noche y los rayos de la luna se filtraban por el . Preparó todo y comenzó a pintar. No hay ningún otro secreto. Ahora era el turno del preparado de los colores. respiró profundo y comenzó a dibujar lo que pintaría. Cerrando sus ojos pudo recrear cada línea del muchacho. Nate por fin esperaba. Parker. Habiendo realizado varias pruebas. No podía perder tiempo: un nuevo trabajo lo esperaba. del perro. podría dormir bien esta noche. El lápiz se deslizaba como si tuviera vida propia y en menos de una hora tenía el boceto de la pintura terminado. del árbol… Todo en su memoria parecía no querer dejar que algún detalle se escapara.aula vale más que miles de ventiladores arrumbados en un ático. el ordenanza del colegio. pudo encontrar los colores adecuados. Salieron del despacho y se dirigieron a la oficina de Jason. Abrió los ojos. la tarea más importante y en la que no podía fallar. o eso Abriendo la puerta de su atelier. —Sra. amo mi trabajo y a los niños. Sacó de él la pintura que había terminado hacía unas horas y colocó un nuevo lienzo. pero lo que tú ofreces es raro de encontrar hoy en día en un maestro. —Lo sé.

dejó que su mano se deslizara suavemente sobre el lienzo. Steven se desperezó y dejó los pinceles. Nunca antes había sido capaz de pintar tan fielmente a alguna persona. Descubrió que de esa manera podía canalizar su frustración y ansiedad. las pinturas y la copa de vino ya vacía para ir a tomar una ducha. Con una copa de vino tinto en una mano y un pincel en la otra. Restregándose los ojos. era evidente que nadie dejaría de verlo. Cuando los primeros rayos del sol tocaron el lienzo. El cuadro no se parecía en nada al resto de las obras que expondría ese sábado pero él lo quería llevar precisamente por el contraste notorio. Una sonrisa cruzó su cara imaginando la disposición de los cuadros en . aún quedaban detalles por realizar pero Steven estaba impactado del resultado que hasta ese momento había obtenido. Estaba literalmente destrozado.balcón. Hacía más de una semana que dormitaba sólo unas horas por día y no había tenido un descanso real o comida. Su arte era más abstracto y no sabía bien por qué estaba realizando este cuadro. Esa noche las estrellas brillaban en el cielo como perlas y había luna llena. pero tenía que terminarlo. dando pincelada tras pincelada. Estaba seguro que si pudiera se colocaría una intravenosa con la mágica infusión para que le permitiera permanecer despierto las horas que necesitaba para terminar la pintura. Sus ojos parecían bailar de un lado a otro y en su boca siempre tenía un pincel que usaba para morder mientras pintaba. Con una toalla alrededor de su cintura salió del baño y caminó hacia la cocina para preparar café. Se sentía fatal pero en ese instante decidió que el cuadro del joven ciego ocuparía un lugar especial en su exposición. Pasó toda la noche trabajando.

. El otro cuadro que había terminado hacía poco había quedado en el olvido. ya era basura comparado con el del ciego. su obsesión por el muchacho también terminara. Esperaba que al finalizar el trabajo. la gente mirando embelesada este que ocuparía el centro.el salón de exposiciones. Necesitaba terminar el cuadro. sabía que hasta que no lo hiciera no le sería posible descansar.

Miércoles. Parker y a Jason por conseguir que sus noches empezaran a mejorar. Llegado el mediodía. cerró sus ojos y trató de dormir un rato rodeado de la paz que ese lugar en particular siempre le daba. respiró profundamente. Contento se levantó para comenzar un día más. . No entendía cómo una buena noche de sueño lo ponía de tan buen humor pero debía agradecerle a la Sra. Una extraña felicidad lo llenaba por dentro. sin dudarlo se dirigió hacia su lugar favorito en la plaza. Nate presentía que este día sería un día perfecto y que la suerte estaría de su lado. Pasó la mañana enseñando a sus alumnos. Las pesadillas no lo habían atormentado esta vez y por primera vez en muchos días había podido descansar durante toda la noche. Nate rio ante las intensas lamidas que recibía del cachorro juguetón. Max lo acompañaba jadeando por el calor y saltando a su alrededor por atención. Al llegar se sentó bajo su árbol. El ciego se dejó caer más pesadamente sobre el césped. Nate había podido dormir fresco en la noche.

Steven suspiró. Había terminado el cuadro. Se alejó un poco y se quedó sin aliento. Estiró una mano y le pareció poder tocar al muchacho. La imagen era tan real. Ni él mismo se lo creía. Se asomó al balcón, una tormenta parecía que se iba a desatar en cualquier momento. Desde allí podía observar la plaza donde conociera al objeto de su inspiración. Miró hacia el árbol y vio un bulto y a un perro acurrucado a los pies del chico. «Es él». El corazón de Steven se detuvo por un instante, luego comenzó a latir precipitadamente, sentía hervir su sangre e hincharse las venas de su garganta. Le costaba respirar, un peso como de una piedra se aplastaba contra su pecho. La visión era exactamente igual a la de su cuadro. Sin pensarlo giró y corrió fuera del atelier. Ya en la calle siguió corriendo, jadeando, hacia el árbol. Se detuvo en seco a unos metros, sólo para observar al joven recostado junto al árbol. Le costaba calmarse, su respiración era entrecortada, su corazón casi se le salía por la boca. Se inclinó y agarró sus rodillas con sus manos, tratando de recobrar el aliento. El chico se despertó, sintiendo la fuerte respiración de alguien cerca. Tomó de la correa a Max y se puso de pie, expectante, asustado por el extraño. Steven percibió el miedo en esos hermosos ojos verdes y casi cae de rodillas. «Es más hermoso de lo que pensé». —Lamento haberte asustado. —Steven trató de entablar una conversación con Nate. Su voz entrecortada. —¿Quién eres? —Nate se puso rígido y acercó más a Max hacia él.

—Disculpa. ¡Qué grosero! Me llamo Steven. Soy pintor, pero no de brocha gorda1. —Steven casi se muerde la lengua por ese chiste TAN malo que dijo. «¡Qué patético que soy, Dios!» Nate se rio ante la ocurrencia de Steven. El chiste era malísimo pero no pudo dejar de reírse por la forma en la que el otro hombre lo había dicho. —Bien, entonces ya aclaramos que eres un pintor de pinceles finos. —Nate levantó una de sus cejas y volvió a sonreír. Steven no pudo evitar carcajearse. La situación no podía ser peor. Pero sí podía… Gotas comenzaron a caer, estaba comenzando a llover… perdón… a diluviar. «Era lo que me faltaba, justo ahora que había podido hablar algo con él…», maldijo Steven por lo bajo. —No me has dicho tu nombre… —Steven no quería alejarse del chico. —Ah, llueve fuerte. Mejor me voy antes de empaparme por completo. —Nate empezó a avanzar y Steven lo agarró de uno de sus brazos. —Mi atelier está enfrente de la plaza. ¿Quieres venir hasta que pare la lluvia? —ofreció Steven. —N…no sé, no te conozco. —Nate se puso rígido ante el agarre y empezó a temblar. Steven lo liberó pero esperaba ansioso que el muchacho aceptara su invitación. —Lo siento, perdona. Tienes razón. De seguro tu mamá siempre te dice que no te vayas con extraños… Nate se rio alejando toda la tensión de su cuerpo y le contestó: —Sinceramente eres gracioso aunque tus chistes apestan. —Nate no recordaba haberse divertido tanto en
(1) Este chiste se usa bastante en mi país. Lo que quiso decirle Steven a Nate es que él es un artista y no un pintor de edificios.

años. «¿Qué puedo perder? », pensó—. Está bien, acepto, pero te costará un café y ropa seca, estoy empapado. Ah, por cierto… me llamo Nate. —De acuerdo, Nate. Mejor te agarro del brazo así te puedo guiar, será más rápido. —Tienes razón. Los dos hombres se fueron caminado muy juntos mientras Max saltaba a su alrededor. Durante el corto trayecto hacia el estudio de Steven, éste contó un par de chistes tan o más malos que los otros y Nate casi cae al suelo destornillado de la risa. —Auch, estamos empapados —dijo Steven cuando entraron al atelier. Nate pudo percibir el fuerte olor a pintura fresca. Era agradable. —Por lo visto no me has mentido. Puedo percibir el fuerte olor de la pintura. Eso o has pintado las paredes de tu departamento y definitivamente sí eres un pintor de brocha gorda. —Nate no se podía creer lo osado que estaba siendo. Siempre había sido tímido con las personas y mucho más con los extraños. Max saltaba a su alrededor y, sacudiéndose, mojó todo a su paso. Ladraba y saltaba y enredó su correa alrededor de Nate. —¡MAX! —Nate gritó. Estaba enojado. El perro se asustó ante el tono de voz de Nate y trató de alejarse, haciendo caer a Nate de narices. Steven corrió hacia Nate y lo atajó antes de que cayera contra el suelo. La suave presión del cuerpo de Steven provocó que las mejillas de Nate se sonrojaran.

«Otra patética situación. Aquí estaban, el típico cliché del chico que se cae y el otro que evita que se golpee. Bingo». Steven no podía dejar de pensar. —¿Estás bien? —preguntó Steven. —Sí, sí. —Nate se puso de pie, incómodo por la situación. «¡Qué patético que debo parecer! », se dijo a sí mismo. —Será mejor que te cambies antes de que te resfríes. Te voy a dar una muda de ropa, creo que tengo un conjunto deportivo que puedes ponerte. Mientras tanto prepararé café. —Gracias, eres muy amable. —Nate se ruborizó. Se sentía tan bien con ese hombre. Nunca antes había estado junto a otra persona con la que se sintiera seguro y protegido, no a minutos de conocerse. —No debes agradecerme. Tal vez tu mami tenía razón y no debiste venir con un desconocido. ¿Quién te dice que no sea un lobo feroz y te coma? —Steven puntualizó la última palabra, haciendo que un leve escalofrío recorriera el cuerpo de Nate, poniéndole la piel de gallina—. No te asustes, fue otro de mis malos chistes, lo siento… —No… es sólo que la idea no me desagradó… —Nate apenas se dio cuenta de lo que dijo cuando Steven se abalanzó sobre él devorando su boca con un beso. —Ahhhh. Mmmmm. —Nate estaba como en un sueño. Era su primer beso. Se sentía agradable, cálido. Los labios de Steven eran suaves pero el artista quería más. Pasó la punta de su lengua sobre los labios de Nate, éste gimió y Steven aprovechó para invadir la dulce caverna que Nate abría para él. El beso se profundizó. Nate sentía sus piernas como gelatina, sus pies parecían no poder

Pero también se felicitaba de no haber seguido adelante. Los ojos de Nate se dilataron. Ya lo que había logrado iba más allá de lo que hubiera pensado. Podría perderse en ese intenso paraíso si se lo permitiera. haciendo que el chico jadeara y gimiera cada vez más. Steven se sentía como en el cielo. ruborizó Steven estaba feliz. Steven lo agarró fuerte por la cintura y lo acercó más hacia él. —¿Fue sorprendido. Nate colocó sus brazos alrededor del cuello de Steven. Era evidente que Nate no tenía experiencia en el romance y Steven no quería apresurar las cosas. literalmente. Steven lo sujetó de las muñecas y despacio y muy gentilmente lo separó. perdido en las nuevas sensaciones que estaba experimentando. Debía ir despacio con Nate. era evidente que estaba excitado. Pasando uno de sus dedos sobre los hinchados labios de Nate le dijo: —Por más que quiera seguir creo que debemos detenernos ahora o. —Nunca pensé que me sentiría así besando a alguien.sostenerlo. no queriendo perder el contacto. tu primer se beso? y —Steven bajó su preguntó cabeza —Si. Con su lengua recorrió milímetro a milímetro el interior de la boca de Nate. Nate sabía a canela. Rompió el beso y vio hacia los profundos ojos verdes de Nate. aunque lo que sintió con ese solo beso fue tan intenso que no sabía cuánto más podría contenerse. te comeré. . —Nate avergonzado. Los suaves gemidos que salían de la boca del muchacho hacían que Steven quisiera más.

Steven casi se atraganta. ¿Te gustan los hombres? —No sé… nunca me sentí atraído por nadie. Cuando volvió al baño. Ya sentía que se estaba enamorando del muchacho y esperaba que Nate también se enamorase de él. su libido estaba en su punto más alto. —Gracias. Cerrando los ojos estiró su brazo con la ropa en la mano y le dijo a Nate: —Aquí tienes. Posando un rápido beso sobre sus labios le dijo: —Shhh. te acompañaré al cambiarte.Steven tomó la barbilla de Nate y levantó su cabeza. Ahora te alcanzo la ropa. será difícil. Nate es hermoso y me costará estar a su lado sin arrojarme sobre él y hacerlo mío». —Nate estaba siendo tan sincero que a Steven el corazón se le oprimió. —De acuerdo. Steven se fue rápidamente antes de que dejara libre al lobo de caperucita y se comiera enterito al corderito. Espero ser tu primero en todo. —Vamos. se dijo a si mismo para contener el inminente impulso de arrastrar al sofá a Nate y poseerlo. Sinceramente no lo sé… —¿Te sentiste bien con el beso? —Si… demasiado. Nate ya se había quitado su camisa y se estaba sacando sus pantalones. —Nate tomó la ropa y continuó quitándose la suya. Steven baño así podrás . Steven llevó a Nate al baño y esperó a que el muchacho reconociera el lugar antes de salir para ir a buscar algo de ropa. « Ufff. hombre o mujer. si quiero que Nate se quede a mi lado». «Tengo que soportarlo.

Si bien Nate era delgado. A los pocos minutos escuchó ruidos de la sala. La risa del chico le alegró el corazón y una sonrisa se dibujó en su boca.pensó agarrándose el bulto de sus pantalones. —Me vuelves loco… —dijo el pintor acercando más sus labios a los de Nate. ¿No tienes frío sin nada arriba? — preguntó desesperado Steven. Podía escuchar la respiración entrecortada del otro hombre. —Nate aún sin ver penetraba con sus ojos a Steven. —Nate se ruborizó e hizo una seña a Max para que se quedara quieto. —¿Pasa algo? —preguntó Nate. El chico sólo llevaba los pantalones deportivos que le había dado. Llevando el café a la sala. en realidad tengo calor. Steven se acercó y colocó entre las manos de Nate una taza con café negro bien caliente. Steven casi cae de espaldas cuando ve a Nate. . y no se había puesto la camiseta. El perro obedeció al instante. «Ay Dios. —Aquí está. —Estoy seguro de ello. Espero te guste como lo preparé. el cálido aliento cerca de su cara. sus músculos estaban bien formados. ¿por qué me haces esto? » —Tengo el café. Éste se sintió desnudo delante del chico. —No. Caminó hacia la cocina y preparó el café tratando de aclarar su mente. de seguro eran Max y Nate jugueteando. A Steven se le hizo agua la boca. bastantes bajos en su cadera ya que le quedaban grandes. Sus bolas dolían terriblemente.

—Cómeme —rogó Nate entre sollozos. que fuera ciego. tiró la taza al suelo y se abrazó a Steven. la inexperiencia de Nate. Nate temblaba. unos fuertes y cálidos brazos que le daban seguridad y paz. Nate no se lo hacía fácil. solo sabía que Steven lo tenía en sus brazos. Steven lo deseaba. no podía esperar más. . Steven levantó a Nate en sus brazos y lo llevó hacia el sofá.—Ahhhh. Se dejaría llevar y esperaba poder gozar por primera vez en la vida de algo que pensó nunca tener: amor. —Nate no pudo decir nada. no de frío precisamente. La boca de Steven estaba devorando la suya y ya no sabía dónde estaba. Ya no importaba nada. nada.

Max ladraba tras ellos. —No tenemos que hacerlo si no quieres. No quería interrupciones mientras disfrutaba del hermoso hombre entre sus brazos. Steven se levantó. Rompiendo el beso para respirar. luego de las pocas horas de descanso que pasara Steven allí. Nate dejó escapar un leve gemido de necesidad. —Tengo miedo —susurró Nate. disfrutando de la hermosa vista del muchacho. cálmate.Steven estaba sobre el cuerpo tembloroso de Nate. Sus bocas no se separaron ni por un instante. jadeante. —Shhh. Te juro que no te lastimaré. —Pero sí quiero —dijo Nate con energía—. aferrándose fuertemente a la camisa de Steven. tratando de subirse al sofácama. Seré gentil —trató de tranquilizarlo. besándose salvajemente. Nate estaba recostado en el gran sofá-cama que estaba abierto aun. jadeando. . Nunca he estado con alguien antes. necesitado. pero eso no quita el miedo. sintiéndose como en las nubes. completamente excitado. liberándose del agarre de Nate y encerró al perro en el balcón. levantándose un poco del sofá-cama y escondiendo su cabeza en el pecho de Steven. bebé. Steven se acercaba a Nate lentamente. Steven se sentó junto a Nate y acarició su rostro gentilmente. esta es… mi primera vez.

El chico era verdaderamente hermoso y ahora. agarrando con sus manos el cabello de Steven. quien gimió ante el contacto de los húmedos labios del otro hombre en su caliente carne. nunca en su vida había vivido algo así. bebé. se siente muy bien —gimió Nate. Era larga y gruesa. Se acercó a Nate y le sacó los pantalones deportivos y casi se atora cuando vio que no tenía ropa interior. Nate no podía controlar su cuerpo. Una polla para chupar y tocar. Steven tenía que obligarse a controlar con todas sus fuerzas la bestia que se estaba desatando en su interior. Acostó a Nate nuevamente en el sofá-cama. y nunca esperó que el placer que estaba experimentando pudiera existir. se veía más apetitoso. apretándolo y jalándolo cada vez que el pintor hundía más dentro de su boca la hombría de Nate. Intuyo que una vez que esté en tu interior no querré irme de allí nunca. como si una gran . —Steven besó la frente de Nate y lo apretó fuerte contra su pecho mientras dejaba escapar un gemido ronco y cargado de angustia. —¿Eso piensas? —Sí. La dura polla de Nate salió libre del pantalón y golpeaba contra su abdomen. —Mmmm. Sentía como si un dique se hubiera roto. estaba duro como roca. Steven se tragó la erección palpitante de Nate. con los labios hinchados por los besos. Steven bajó su mirada y vio con deleite la excitación de Nate más cerca. blanca y perfecta. Estas sensaciones eran demasiadas. Steven se sacó los zapatos y toda su ropa.—Y espero que no sea la única. Sin poder contenerse.

Nate se sentía en las nubes. ¿Cómo era posible que le entregara todo de él. por suplicar que el placer no se alejara. que se rindiera ante las nuevas y cálidas sensaciones que el pintor le estaba haciendo experimentar? Era emocionante y aterrante y desconcertante. pero nunca sintió con ninguno de ellos la conexión que estaba experimentando con Nate. El sofá se sacudió cuando Steven se volvió a levantar. temiendo perder la cordura una vez que poseyera a su ciego amante. Miedo se apoderó de él. Pero Nate no sabía si iba a tener otra . Steven sonrió y se emocionó ante la cara de puro gozo que podía ver en Nate. Steven liberó de su boca la carne caliente y dura de Nate quien gimió ante la pérdida del placer que estaba experimentando. Para Steven era imposible resistirse a la atracción y a la necesidad que lo empujaba más y más a tomar cada vez más profundo en su garganta la dura erección del ciego. Había tenido muchos amantes en el pasado. el aire cálido rozaba la dura masculinidad de Nate dándole escalofríos. tratando de aferrar la cabeza de Steven entre sus piernas para que volviera a darle el placer que lo estaba consumiendo. Estaba entregándose en cuerpo y alma a este extraño que apenas si conocía. Nate se sentía mal por rogar. Steven lo quería. Ya regreso —dijo Steven. sacudía la cabeza de un lado al otro como si estuviera poseído por algún demonio. —Relájate. —Por favor… —rogó Nate. lo deseaba con cada célula de su cuerpo.ola de deseo y emociones nuevas lo estuvieran inundando. tengo que traer lubricante y condones. Nate jadeaba.

Era evidente que el hombre tenía experiencia y no lo defraudaría. y si era la única que viviría en su vida. Absorto en sus pensamientos. Sus erecciones se presionaron juntas. Nunca antes había sentido esta atracción magnética y hechizante que Steven le provocaba. pulsantes. alguien que no tenía vida social más allá que la que su trabajo le brindaba. calientes. Ambos hombres se entregaron a la pasión que fluía entre ellos. Lo único que sabía era que no iba a perder la oportunidad de tener esta experiencia. Ya no había vuelta atrás. Esto era lo que ambos . ¿Podría Steven anhelar algo más de él que una simple jodida? No lo sabía y ahora. en este momento. tampoco le importaba. descubrió que la cercanía de otro hombre lo excitaba y se dio cuenta de que era gay. el roce de carne contra carne. ¿Dónde iba a conocer a alguien que se interesara por un simple ciego? ¿Qué tenía él para ofrecer a otro? Para su sorpresa.oportunidad para sentirse así. iba a conservar los recuerdos y revivirlos en su mente una y otra vez. ante lo desconocido. pero se juró ser valiente y dejar que Steven hiciera con su cuerpo lo que quisiera. Tembló ante la anticipación. Relájate y disfrutarás del encuentro —susurró Steven en el odio de Nate y éste se derritió ante la sensual y ronca voz del pintor. Él era un solitario. ardientes. deseado como era evidente que Steven lo deseaba. era enloquecedor. Se sentía como una marioneta de la que Steven jalaba las cuerdas para que funcionara. —Ahora podré saborearte como te lo mereces. se sobresaltó cuando sintió que el sofá-cama nuevamente se agitaba ante la presión del cuerpo de Steven cuando se cernió sobre su virgen cuerpo.

Dos dedos ya estaban dentro. Nate convulsionaba. Se zambulló sin pensarlo y lamió y violó la entrada con su lengua una y otra vez. era pronto. lo que necesitaban y lo que no se atrevían a dejar de vivir. la primera para Nate. haciendo que se retorciera bajo su poderosa y caliente lengua. La vista de su cara enfadada era sexy como el infierno y Steven pensó que nunca se cansaría de verla. era una tortura.querían. su descarga estaba a segundos de ser liberada. Nate saltó en el sofá y un grito gutural y desgarrador salió del fondo de su garganta. Aun no. buscando la curva donde estaba el punto dulce de placer del muchacho. Steven tomó a Nate de las caderas y levantó su culo. . Lentamente empezó a circular sus dedos lubricados por la entrada ansiosa y dilatada del ciego. de no poder tenerlo entre sus brazos otra vez. Steven retiró los dedos. El orgasmo de Nate se alejó y gruñó con frustración. saboreando a su amante. exponiendo el rosado agujero del ciego ante sus ojos. Cuando Steven la encontró y la rozó con sus dedos. sin permitir que el ciego alcanzase su orgasmo. ¿Quería Nate volver a verlo luego de tener sexo? La angustia que sintió Steven ante la idea de no volver a ver a ese hermoso muchacho nuevamente. Steven quería más. como si fuera una alucinación o el recuerdo de un sueño. Pero ahora se propuso hacer que la experiencia. Max ladraba y arañaba el vidrio de la ventana del balcón pero todo parecía lejano. Tomó el lubricante y vertió un poco entre sus dedos. fuera la mejor que pudiera vivir. sus bolas estaban tensas.

Nate pensaba que iba a morir si no se corría en ese preciso momento pero. Falta poco. No creía aguantar mucho más. se correría en cualquier momento. en un momento. ¿Sería posible que tuviera el incentivo para poder atravesar la dura terapia para volver a llevar luz a sus ojos? Los pensamientos de Nate se interrumpieron cuando sintió una presión en su trasero y el ardor de la invasión. En ese instante hubiera dado todo por volver a ver. —¡Steven! Necesito… —lloraba Nate. te prometo que luego será todo placentero —dijo Steven mientras seguía hundiéndose dentro de Nate. Necesitaba recuperar el aliento y darle un momento a Nate para que se acostumbrase a tenerlo dentro y profundo. Steven se detuvo cuando estuvo enterrado hasta las pelotas dentro de su precioso amante. volvió a bajar de la cresta de la ola del placer. . la presión del virgen interior de Nate lo estaba enloqueciendo. —Relájate. Amaba la sensación de este momento. ver lo que hacía. Nate escuchó desagarrar un envoltorio y el sofá-cama sacudirse nuevamente. —Shhh. sintiéndose frustrado y dolorido. El interior de Nate estaba en llamas y Steven sentía que su polla iba a quemarse. una vez más. ver a su amante. Era la primera vez desde que la luz dejó sus ojos y se sumergieron en las tinieblas que deseaba con todas sus fuerzas poder ver. bebé —le susurró Steven a Nate en el oído y el muchacho se relajó lo suficiente como para que Steven comenzara a moverse. el poder de darle o sacarle el placer a ese delicado muchacho al que estaba corrompiendo.

. blanco semen bañó el abdomen de Nate. Max estaba a buen resguardo del agua en el inmenso balcón aterrazado techado que poseía Steven en su atelier. La tarde oscurecía con las nubes grises. entrando y saliendo frenéticamente de Nate hasta que su orgasmo lo golpeó y su clímax llegó con tanta intensidad que casi pierde el conocimiento. Estaban perdidos. Estaban unidos. ¿Cómo podrían separarse después de esta experiencia y de los profundos e inquietantes sentimientos que ya empezaban a hacer raíces en los corazones de ambos hombres? La lluvia seguía cayendo con una intensidad asombrosa. Nate se había quedado dormido y Steven lo sostenía fuerte entre sus brazos. trayendo truenos y rayos. Y luego de las dos estocadas siguientes. Steven estaba fuera de control. haciendo que ondas eléctricas de puro placer recorrieran todo su cuerpo. al despertar su nuevo amante ya no estaría.En cada envite Steven torturó la próstata de Nate. Steven se derrumbó sobre Nate. como chorros calientes de lava fundida. temiendo que lo que había vivido fuese un sueño y que si se dejaba vencer por el cansancio y se dormía. tocándola. Ambos jadeando y tratando de recuperar el aliento.

una persona que no podría apreciar su arte. Pero en ese momento.Estaba abrumado. como un caballo desbocado. haciendo que deseara sumergirse dentro de ese precioso cuerpo una vez más. Nate se revolvió entre sus brazos y abrió sus hermosos ojos verdes. . Ahora sólo quería dejarse envolver por el dulce aroma que la piel blanca y suave de Nate despedía e invadía sus fosas nasales. imposibilitado de moverse. Quería sumergirse en las profundidades de esta relación. completamente. —Hey. Quería al ciego a su lado. tú —dijo al fin Steven cuando pudo despejar el nudo de su garganta. Había vivido su vida sin rumbo. La respiración pausada de Nate no hacía nada para calmarlo. eso parecía ser lo menos importante. no de su cama ni de su vida. —Las cinco de la tarde. sin encontrar un compañero con quien compartirla y ahora sentía que al fin esa búsqueda había terminado. atrapando en sus retinas la hermosura del rostro relajado y saciado de su amante. como faros en la tormenta que lo llevaban a buen puerto. Su corazón latía con fuerza. Era increíble que la alegría y la esperanza del amor estuvieran en un ciego. tan frágil por lo reciente que era. —¿Qué hora es? —preguntó Nate con confusión. de la profundidad de esos ojos verdes que lo encandilaban. desesperadamente. que el muchacho que estaba entre sus brazos había sido suyo y que no quería dejarlo ir. Parecían tener vida y Steven si no lo hubiera sabido juraría que lo estaban viendo. sólo era la constante prueba de que esto era real. El aliento se le quedó atorado en la garganta. no de la forma en la que lo vivía Steven.

querido. cariñoso. ¿Enseñas en el colegio de chicos ciegos de la calle Brodway? —Sí. Además… tengo la intención de que vayamos a mi casa cuando hayas recogido tus cosas. . Doy clases a los niños más pequeños. amable. el lugar donde trabajo y pinto mis obras. Nate pareció dudar pero luego una hermosa sonrisa iluminó su cara. tomando coraje para hacer la propuesta que surgió en su cerebro—.—Es tarde. de encerrarlo para su único deleite. Vamos. —Yo vivo a dos calles de allí. Te dije que era mi atelier. —No es necesario. —Te acompaño —dijo impulsivamente. Un calor extraño envolvió su corazón y sintió una poderosa necesidad de no dejarlo ir. —No importa. No me sentiré bien si sé que te has ido con esta tormenta. enseño braille. —Steven cerró los ojos. Steven pudo imaginarlo con los niños. Aun sigue lloviendo y te mojarás. vistámonos así podremos recoger tus cosas y luego prepararemos algo para cenar cuando lleguemos a mi casa. ¿Te gustaría? —¿Esta no es tu casa? —No. —De acuerdo. —¿Eres maestro? —Sí. Afortunadamente no tenía que dar clases por la tarde pero debo recoger mis cosas de la escuela antes de que cierren. tengo que irme. Mi casa está a unas cuadras de aquí.

. se vistieron y salieron a la calle. La alegría fluía por los poros de Nate y Steven sentía su alma elevarse ante el descubrimiento de que había hecho una diferencia en su vida y en la del ciego que ahora formaba parte de ella.Y. en un acuerdo silencioso. Caminaron de la mano. con Max revoloteando a su alrededor y la lluvia jugando con sus cuerpos.

Aun no podía creer lo que había vivido. A pesar del frío que le provocaba la lluvia sobre su cuerpo. Demasiadas cosas para un solo día. Nate no podía entender las emociones que se mezclaban una y otra vez en su interior. El gran colegio estaría sólo poblado por los maestros y el personal que hubiera quedado para terminar sus tareas del día. Era abrumante pero a la vez reconfortante. . Los alumnos ya deberían de haberse retirado hacía un rato a sus hogares. Max saltaba a su alrededor y sacudía su cuerpo contra su ropa. como queriendo sacar sus pensamientos confusos de ella y concentrarse en el aquí y ahora. Steven apretaba su mano. como temiendo que se escapara. pero el dolor en su trasero le recordaba a cada paso que la experiencia había sido real. y llegaron a la entrada del colegio para ciegos. acercándose a su destino. que tendría un amante y que hubiera perdido su virginidad. que no había sido un sueño.Nate caminaba y estaba feliz. haciendo que se mojara aún más. ¿Cómo podía ser que su vida hubiera cambiado tanto en tan pocas horas? Esa mañana cuando se despertó nunca hubiera imaginado que descubriría que era gay. Sacudió su cabeza. Nate jaló de Steven para que entrara con él al establecimiento. todo en el mismo momento. la mano de Steven era cálida y fuerte. Pasaron las calles.

Parker. Parker. Parker. —Steven. Además ni siquiera sabía su apellido. sinceramente no tenía idea de cómo presentar a Steven. Se había acostado con un hombre del que sólo conocía su profesión y su nombre de pila. un amigo. lamento traer amigos conmigo pero sólo pasaba a buscar mi maletín. La mujer parecía seria. Me alegra saber que tienes amigos. ¿Se habría convertido en una puta? —Encantada señor… —deslizó la evidentemente buscando más información. su voz firme y algo severa al hablar. repitió Nate mentalmente y se relamió con la información. «Steven Baldwin».De camino hacia el salón de maestros donde recogería su maletín. Parker. estés bien. seguido por un entusiasta Max. Estábamos —Sra. —Nate se ruborizó. —Sra. Nate. Enseguida nos vamos. —Gracias —dijo Nate con una sonrisa y se dirigió a paso apresurado hacia la sala de maestros en busca de sus cosas. — Nate estaba muy avergonzado y temía que la mujer le diera una reprimenda. ya regreso. —Nate. —Bien. Este es Steven. Steven Baldwin —dijo Steven y le extendió la mano a la severa mujer que lo miraba con cara de pocos amigos. me alegro que preocupados por tu demora. Nate se encontró con la Sra. . estoy bien. voy a buscar mi maletín. —Me quedaré con el señor Baldwin mientras regresas —ofreció la Sra. Parker. Sra. —No te preocupes.

Sólo el crepitar de la lluvia interrumpía el incómodo silencio que los envolvió hasta que la Sra. No me gustaría que alguien lo haga sufrir nuevamente. Si era respecto a la vida sexual de Nate. Sólo le advierto que se abstenga de tratar de corromper a Nate. Nunca oculté mi inclinación sexual. en verdad no me interesa su vida privada en lo más mínimo. Es un artista famoso y según cuentan su vida es algo… promiscua —ella dijo destilando su veneno. Parker habló. Pero trató de concentrarse y sacarle a la mujer la mayor información que pudiera darle. Lo reconocí apenas lo vi. no me gusta su tono y menos lo que insinúa. la de cómo quedó ciego. —Si a promiscua se refiere a que soy gay. sentía que algo importante le sería revelado. —¿Nuevamente? ¿A qué se refiere? —Steven estaba confuso. Además… ya ha sufrido demasiado. ¿Qué clase de amigo es? Espero que no se esté aprovechando del muchacho por su ceguera. —Así que usted es amigo de Nate. No entendía lo que esta mujer trataba de decirle. Pero eso no significa que lleve todos los días a un hombre diferente a mi cama. era inexistente hasta ese día. —Señora. pues eso es verdad. —Lo conozco. —Por lo visto Nate no le contó su historia.El silencio reinaba en el lugar a medida que se iban perdiendo los sonidos de los pasos de Nate y los ladridos de Max mientras se alejaban. . —Señor Baldwin. Él es demasiado inocente para su propio bien. un chico pueblerino que creció bajo la dura mano de una madre sobreprotectora.

Tienes la ropa empapada —anunció Steven retándolo. Se niega a recordar ese momento tan terrible de su vida. Pienso cuidar muy bien de Nate —concluyó Steven con una sonrisa. Parker. lo cegó. Parker. no lo ha hecho. sería de gran ayuda para evitar dañarlo nuevamente. Steven la miraba alejarse mientras suspiraba. —Una mujer interesante la Sra. Ella suspiró. En ese momento se escuchó el ladrido de Max y los pasos acelerados de Nate acercándose a ellos. tan envueltos en la acalorada conversación como lo habían estado. . ansioso por irse de allí. Pero si usted pudiera iluminarme al respecto. el daño es psicológico. —Espero que así sea. Pero un brillo de afecto iluminó su cara cuando continuó: —Nate presenció el asesinato de su hermano y el trauma de ese hecho cuando apenas era un niño pequeño. La mujer no contestó. No tiene daños físicos en sus ojos que le impidan ver. tal como me ha advertido. —Será mejor que nos vayamos o pescarás un refriado. Pero él no ha querido hacer terapia. —Entiendo. papá —dijo burlonamente Nate. Parker no pudo dejar salir una risotada y sin decir nada se fue caminando hacia su despacho. evidentemente fastidiada. —Sí. Nate se apresuraba y ya estaba junto a ellos. Ninguno se había percatado de ello. —Parece que dejó de llover —dijo Nate con alegría.—No. La Sra. —No se preocupe Sra.

Steven pasaba el verano fuera de la ciudad. los motivos de alegría no eran los que pululaban en su vida precisamente.—Ciertamente lo es —coincidió Nate. «Un verano agobiante pero que resultó ser de lo más interesante». Max y yo te seguiremos. Hasta había empezado a amar a Max. Por lo general. de su humor algo ácido pero refrescante. Tenía que ir con pie de plomo pero ¿cómo? —Tú guía el camino. el cielo ya se estaba despejando. Hacía mucho tiempo que no sonreía. El aire cargado de humedad les daba un respiro a esos días de extremo calor que habían vivido. Steven empezaba a amar la sensación de la cálida mano de Nate entre la suya. de la risa del muchacho. pintando. En verdad ya lo había hecho… —Será mejor que pongamos nuestros pies en marcha antes de tentar nuestra suerte y que se venga otro chaparrón —propuso Steven tratando de no pensar en el futuro. Ese verano inauguraría su propia galería de arte y había estado trabajando sin descanso para el gran día. lejos del crudo verano citadino. pensó Steven. Presentía que su vida daría un giro de 180 grados a partir de este mismo día. ese perro revoltoso y metiche. Saliendo del colegio. . Nunca había sido bueno manteniendo relaciones y temía joder las cosas con Nate. Nate no entendía por qué estaba tan alegre. El cuadro que había pintado de Nate de seguro sería muy elogiado y era algo muy diferente a lo que tenía acostumbrados a los que gustaban de su arte. Esperaba que la inauguración ese sábado fuera un éxito.

por eso pregunté. pero supongo que eso es normal. —Eso espero —susurró Steven en el oído de Nate. Y tan placenteras como la penetración anal. —Prefiero comprar ya hecha su comida. pero Max no come nada del otro mundo. no quería empezar una relación. —Vas a malcriarnos —contestó Nate tímidamente. No tenía la más jodida idea de nada acerca del sexo. las hay. lo es. Quería morirse en ese mismo momento. ¿Cómo te sientes? ¿Tienes dolor? Nate se ruborizó muriéndose de vergüenza ante la mención del posible dolor en su… trasero. de esa manera podremos comprar algo de comer para Max.—Pasemos por la veterinaria de camino. —¿Hay otras maneras? —preguntó asombrado Nate. —El rubor en la cara de Nate se profundizó y Steven quiso calmarlo—. Esta había sido su primera experiencia y dudaba que pudiera vivir algo mejor que eso. con mentiras. —Algo. así podré dedicarme a preparar algo espacial para ti. Por lo menos no de esa manera. No te preocupes. ¿no? —Sí. ¿podrías ser más discreto? . Decidió ser honesto. si no ya se hubiera desmayado. —Gracias. Menos mal que no podía ver a Steven a los ojos. no te haré el amor esta noche. —¡STEVEN! —gritó Nate lleno de vergüenza—. dejando un camino húmedo con su lengua que hizo que el muchacho se estremeciera—. Estamos en la calle. —Sí. Un poco de carne con verduras estaría bien para él. fuera la que fuese.

Y se dio cuenta que quería tener algo con Nate. —No te preocupes. . Todo esto es nuevo para mí. —No es eso —se apresuró a decir Nate al notar el tono amargo en la voz de Steven—. —Bien. esperando que Nate no se asustara y se alejase de su vida para siempre. En verdad serás mi primer novio oficial. No tuve en cuenta que quizás a ti te molestaría que te señalaran con el dedo por ser gay. Me estoy acostumbrando a la idea. Nunca escondo mi orientación sexual. Los dos somos vírgenes en eso. No sé cómo tener una… relación. algo duradero. Subieron por un ascensor hasta el piso cinco donde se encontraba el departamento del pintor. ¿Podría ser más feliz? Llegaron a la veterinaria y compraron comida para Max y de allí siguieron una calle hasta la casa de Steven.—Lo lamento. ¿una relación? El corazón de Steven dio un brinco ante la palabra relación. no algo pasajero. depositando un tierno beso en ella—. —Sí. ¿te gustaría? —preguntó confiado. Pero te advierto que nunca tuve un novio antes. —¿De verdad quieres eso? La alegría en la cara de Nate le dijo a Steven todo lo que necesitaba saber. intentémoslo. Nate se atragantó con su propia saliva y se echó a reír con lo que Steven le había dicho. Quiero que seamos novios. de verdad. el sexo. Apretó la mano de Nate más entre la suya y la llevo hacia su boca. —Si. Tener un amigo. una relación —confirmó Steven sin pensarlo.

Él podría acostumbrarse a esto. caminaron por un pasillo hasta detenerse frente a una puerta. ya tengo tu comida muchacho —llamó Steven y Max salió corriendo a su encuentro como si el otro hombre fuera también su dueño. El corazón de Nate latía a toda velocidad. en breve conocería la casa de su novio. era uno de sus sueños reprimidos. por favor. No sabía por qué se le había cruzado esa idea por la cabeza. a las caricias. a los besos. al amor… Nate lo quería. Al salir del ascensor. te preocupes. Él nunca pensó merecer que alguien lo amara. Espero te guste. Nate quería gritar su alegría. Él lo quería aquí.Nate había pensado que Steven viviría en una vieja casa. hay muchas cosas en medio del camino. Lo llenaba de felicidad y orgullo. lo anhelaba. o me gusta pensar en él como tal. qué linda le sonaba a Nate esa palabra. a la compañía. —Max. —No atención. como si compartieran sus días desde hace mucho tiempo. Debes tener cuidado. ¿estaré soñando? Si es así. Nate no podía estar más contento. no me despiertes nunca». —Este es mi hogar. Novio. usaré mi bastón con más —Voy a tener que hacer unos cambios para que no andes tropezando cada vez que vengas aquí —dijo Steven descuidadamente. y de forma regular. «Dios. Nate se sorprendió de la naturalidad en la que Max y Steven actuaban. . no con sus ojos sin vida.

rozando con su aliento la suave y tersa piel del rostro de Nate. —¿Pasta? —sugirió. Deberás tener fuerzas para lo que pienso hacer contigo luego —deslizó Steven. feliz debido a que Steven pidió su ayuda. Nos espera una larga y placentera noche. Steven no le había mentido. —¿Qué deseas comer? —preguntó Steven. permitiendo que Steven lo acercara a su pecho y depositara un beso húmedo y a la vez cálido en sus labios. ¿Podría? ¿Steven valdría la pena? Tenía que tomar una decisión y no podía tardar mucho en hacerlo. —Nate. esquivando muchas cosas a su paso. —A ti —no dudó Nate en contestar. sin presuponer que no podía hacer nada por su ceguera. Y ambos entraron a la cocina a preparar la mejor cena que de seguro Nate hubiera comido en su vida. acercándolo más y haciéndole notar su dura erección tras sus pantalones. —Suena como a un plan. ¿Quieres ayudarme? —Me encantaría —Nate contestó enseguida. —Vamos entonces. por más que muera por la tentación primero quiero alimentar tu estómago. había cosas desparramadas por todo el piso. Nate tragó el nudo de su garganta. Caminando hacia el lugar que Nate suponía era la cocina. Cuando una mano atrapó uno de sus brazos se sobresaltó y luego se relajó.Ahora creía tener una razón para afrontar la terapia. . fue avanzando lentamente. tenía miedo de babear ante el imponente hombre.

Jueves. Sabía que tenía que ir despacio. Qué poco sabía de ese muchacho que ya le estaba robando sus pensamientos. Quería a Nate a su lado. Entre sus manos sostenía una taza de café humeante mientras la brisa suave y algo cálida de la mañana rozaba su rostro. Steven estaba sentado en una silla en el balcón terraza de su atelier. . «¿Novio?» Jamás había tenido uno. no sólo porque para Nate esta relación era algo nuevo y extraño sino también porque Steven nunca se había permitido bajar las barreras y enamorarse. Tuvo que luchar con todas sus fuerzas para no dejarse caer en la tentación. sus sentidos y aunque no quisiera reconocerlo. quería dormir con él durante toda la noche. Aun podía sentir sus manos cosquillear con la sensación de la electricidad del toque sobre la piel de Nate. su corazón. sostenerlo entre sus brazos. un hombre que le exigiera y le reclamara tiempo y cariño. nunca quiso una relación estable. Luego de la cena acompañó a Nate hasta su departamento y lo dejó allí antes de cometer una locura. «Nate». poder escuchar el latido de su joven corazón.

Tenía ganas de hablar con su amante. Sí. pero anoche descubrió con horror que Nate no tenía celular. Y si hacía eso. Nate no quería hablar seguido con ella. Quería saber todo de Nate. ¿no estaría haciendo lo que la madre de Nate había hecho? No olvidaba las palabras de la Sra. Y por lo que Steven pudo detectar. Nate era distinto a todos aquellos que había conocido antes. No quería que ningún otro admirara la belleza de su Nate. ¿Para qué se había inventado en marcado rápido? Con solo presionar una tecla. Había tomado una decisión. El chico le había dicho que para qué iba a tener uno si no tenía a quién llamar fuera de su madre. Nate podría comunicarse con Steven en un segundo. Pero el oscuro pasado de Nate lo intrigaba y lo turbaba. Un sentimiento de intensa posesión se apoderó de Steven. haría eso y podría disfrutar de la risa y la suave voz de Nate cada vez que tuviera el impulso de salir corriendo para abrazarlo y ahogarlo entre sus besos y caricias. . Parker acerca de la madre sobreprotectora de Nate. y por Dios que lo lograría. Cuando terminara su día en la galería iría a comprarle un celular a Nate y grabaría su número en él. Pero lo que la mujer le había dicho no satisfacía a Steven. sólo faltaba ese cuadro para que todo estuviera listo para la inauguración del sábado. Llevaría el cuadro que había terminado el día en el vio por primera vez a Nate en la plaza. Hoy tenía que llevar el último cuadro a la galería. El cuadro que pintara de Nate no podría ser expuesto. pero a la vez quería envolverlo entre sus brazos para protegerlo de todo mal.Ahora era distinto.

Estaba muy cansado. pero podía sentir la fuerte atracción que lo unía a Steven. caminó dentro del estudio. apenas y si nos conocemos». sino con caricias. no sólo con palabras. Es imposible. él sería el único que disfrutaría de la vista. ¡Qué confundido estaba! Una de las cosas que sacó en claro de su noche de insomnio fue que debía concurrir a un psiquiatra y tratar de lidiar con su pasado. no se reconocía. besos. debía enfrentar sus fantasmas. No podía seguir escondiéndose tras su ceguera. adolescente que descubría su primer amor. se había dado cuenta que había estado . Anoche no había podido dormir bien pensando constantemente en Steven y en todo lo que habían pasado juntos. El hombre le había dicho muchas cosas. Parecía un «¿Amor? ¿Es eso lo que estoy sintiendo por Nate? Terminado su café. Sí. Ahora que Steven estaba en su vida. Nate había terminado sus clases de la mañana. Ese cuadro sólo sería visto por sus ojos.Steven suspiró. dejó la taza vacía sobre el escritorio y empezó a embalar el cuadro que lo había hecho sentir tan orgulloso en el momento que puso la última pincelada… eso hasta que terminara el cuadro de Nate. él era un inexperto en las cosas del amor. susurros. con el simple latido de su corazón. un cuadro que jamás mostraría a otra persona. Nate estaba sorprendido de que el hombre no lo hubiera invitado a quedarse con él.

aletargado. Parker le había comentado que había un psiquiatra que conocía que era muy bueno y que además era joven y podría seguramente ayudar a Nate. Para ti siempre tengo tiempo.como en suspensión. Él quería más de la vida. Parker. sin dejar una sola huella a su paso. ¿Lo recuerda? . ¿Tiene unos minutos? —Pasa Nate. Parker. Max acompañó a Nate en silencio y se acurrucó a sus pies cuando Nate se sentó en la silla que enfrentaba la de la Sra. quería marcar una diferencia. No es que pensara que por su ceguera era menos persona que una que tuviera todos sus sentidos funcionando. —¿En qué puedo ayudarte? —preguntó con curiosidad la mujer. sino que Nate sabía que tras la oscuridad que lo envolvía existía un dolor muy profundo. Era ahora o nunca. Decidido tocó la puerta del despacho de la Sra. un poco más relajado para hablar del psiquiatra. Nate la abrió y pasó. —Perdone que la moleste Sra. —Adelante —una voz femenina pero poderosa resonó tras la puerta. como un animal que pasa sus días de la misma manera. Ven. un sentimiento de culpa que lo ahogaba y que no lo dejaba vivir plenamente su vida. La Sra. Nate dejó escapar el aire que estaba reteniendo y cerró los ojos. Parker. —Usted me había comentado hace un tiempo que conocía a un psiquiatra que podría ayudarme. acércate y toma asiento. Respiró hondo y exhaló y luego abrió los ojos.

Si te cae bien y crees que es el indicado para ayudarte. Me doy cuenta que este es un gran paso para ti. El Dr. Bueno. En verdad me siento culpable. —Nate trató de relajarse pero estaba muy nervioso. Haremos una cosa si te parece bien. Lamentablemente Emma Johnson se había trasladado con sus hijos al interior del país y Nate no la había visto desde que se mudó. si es que eso fuera posible. nunca te aclaré cómo llegó tu . —A ver. había estado detrás de su contratación. Clark para que venga al colegio y que se conozcan. De eso hacía dos años ya. Johnson me habló de ti quise conocerte y que trabajaras para mi en este colegio. restregaba sus manos en su regazo y empezó a sudar frío. —¿La Sra. —Nate. Johnson? No sabía que ella me había recomendado. Jonathan Clark. casi. ¿Te has decidido? —Si. Ahora la amaba más. —Nate. —¿Cómo crees que supe de ti? Nate se ruborizó por su poca experiencia y su inocencia. no tienes que pedir disculpas de nada. puedes acordar con él qué pasos deberían seguir a partir de allí. Nunca pensó que su tutora y la mujer de la que aprendió todo lo bueno que sabía de la vida. Desde que la Sra. —Perdone mi ignorancia. Podría llamar al Dr. ¿Qué te parece? —¿Haría eso por mi? —preguntó Nate esperanzado. si. La sola idea de revivir de alguna manera la muerte de su hermano y su niñez luego de ese episodio le helaba la sangre. Lo lamento. tú eres especial para mi. Había creído que se habían contactado con él a través de la escuela de maestros para ciegos.—Oh.

Al salir del despacho de la Sra. trataré de comunicarme con él y verificar su disponibilidad. ustedes es demasiado —No digas eso. Sabes que te quiero como a un . Dame unos momentos. Clark—. Nate. Nate se sonrojó y quiso salir del cuarto lo antes posible. Pero vayamos a lo nuestro —dijo decidida la Sra. Se moría de vergüenza y necesitaba tomar una bocanada de aire fresco. —Gracias. ¿Cuándo quieres ver al Dr. Parker. salieron del colegio rumbo al lugar especial de Nate. temiendo que Nate se arrepintiera de ver al Dr. bondadosa conmigo. de seguro te tendré una respuesta cuando regreses. hombre y perro.currículo a mis manos. Clark? —Si por mi fuera hoy mismo. hijo. Nate tiró un poco de la correa de Max y le preguntó. Ambos. Parker. Sentarse bajo su árbol sería de gran ayuda en este momento. evidentemente contento con la idea de correr al aire libre. —Gracias Sra.— ¿Listo para ir a la plaza? Max ladró y empezó a saltar alrededor de Nate. Ve a almorzar. Parker. Tengo miedo de arrepentirme. —Te entiendo. El muchacho necesitaba relajarse y pensar.

Lo colocaron justo enfrente del espacio destinado para la obra central. . —Calla. debían ajustar los pequeños reflectores para que apuntara de la forma correcta al cuadro. Pesa de todas maneras. Una vez colocada en su sitio. —Pero si lo traes en ese carrito con ruedas que te compraste en Paris. Faltaba el cuadro — dijo con orgullo Anthony. develando de a poco la hermosa pintura en los tonos del rojo y negro que lo había cautivado por tantos días. convirtiéndose en una obsesión hasta que la hubo terminando. Lo has traído. Steven tomó una bocanada de aire y desenvolvió con cuidado su obra. El condenado pesa una tonelada. Sólo falta colgarlo —dijo Steven mientras miraba con orgullo todo alrededor. Tony. Esta cosa ayuda pero no hace todo el trabajo. te ayudaré. —Deja de hablar y ven a ayudarme. Moría por verlo. casi inseparables. Anthony se acercó a Steven y lo ayudó a empujar el carrito hacia el fondo de la galería. —Sep. se conocían desde niños y eran como hermanos.—¡Steven! —gritó Anthony cuando divisó que su amigo entraba a la galería portando el cuadro que faltaba— . —Veo que ya está todo preparado. Steven y Tony. —Es fantástica —exclamó Anthony mientras ayudaba a Steven a colgarla de los rieles destinados a sostener el cuadro. los rieles están ajustados. —De acuerdo.

Espero que sea un éxito. Te felicito. pero somos novios. —Soy humano. Nunca pensé llegar a ver este día.—He trabajado como un burro para esta exposición. Conocí a un hombre hace unos días y ha dado patas para arriba mi mundo. Sus usuales ojeras estaban más pronunciadas. ¿te encuentras bien? —No lo sé —confesó Steven—. —¿Te has enamorado? —No lo sé. —Steven. —¿De qué te ríes? No encuentro la gracia a la situación. —Yo sí —pudo decir Tony cuando logró controlar su ataque de risa—. . Debo confesarte que estoy muy nervioso. —Si. ¿Estoy loco? Anthony se puso a reír descontroladamente. ese hombre debe ser especial para haberte atrapado. su piel había perdido brillo y sus ojos oscuros estaban sin luz. —Si. Lágrimas salían de sus ojos y se sostenía el vientre para no partirse al medio. —¿Tú nervioso? No me hagas reír. Se llama Nate y es maestro de braille en la escuela para ciegos. Anthony se puso serio. Me siento… perdido. Algo le pasaba. —¿Felicitarme? —preguntó Steven perplejo. Notaba que su amigo estaba diferente. Cuéntamelo todo. es muy especial. ¿sabes? —Steven había querido hacer un chiste pero su rostro no acompañó a sus palabras.

—Más vale que tengas razón. —Quiero conocerlo —dijo seriamente Tony—. ¿verdad? —Joder. No puedo apartarlo de mi cabeza. tan inocente. —Hay algo que no me dices. ¿Sabes que ni siquiera tiene un celular? Para él es sólo el trabajo con los niños y su perro Max. Su amigo siempre le ayudaba a . te lo aseguro. pero supongo que ese no es un impedimento para que estén junto. Steven se quedó pensando en la conversación que mantuviera con Tony. —¿Has perdido un tornillo? —¿Por qué me dices eso? —Porque él de seguro amaría compartir ese día tan especial contigo. Si él se siente mal te ahorcaré. Pero apenas lo vi supe que era especial. ¿Lo traerás el sábado? —Aun no se lo he pedido. —Sep —dijo secamente Steven. No sé cómo preguntarle.—Guau. No quiero que piense que me estoy burlando de él. Él es tan dulce. —Pura casualidad. Es tu sueño. un chico especial. Pueda verlo o no querrá estar a tu lado. —Estará feliz. no. —¿Y cómo lo conociste? No creo que se muevan en los mismos círculos. predestinación. Confía en mí. —Bien. ¿Qué ocultas? —Es ciego. como quieras llamarlo. destino.

Clark —dijo Nate con una valentía que no sentía en absoluto. Con una sonrisa en sus labios. Ahora estaba más relajado. —Bien. Nate regresaba de su almuerzo.aclararse y ahora estaba decidido a traer el sábado a Nate a la gran inauguración. —Nate. Parker fue a su encuentro. Faltaba muy poco para que su vida profesional cambiara y estaba seguro que quería a Nate para que compartiera ese momento a su lado. . Max estaba algo cansado después de corretear por la plaza por casi una hora. —¿Ha venido? —Nate estaba asombrado. Parker en su voz. Steven se dedicó a terminar de ajustar las luces. —¿Si? —preguntó con curiosidad Nate al percibir el estado de ansiedad de la Sra. no hagamos esperar al Dr. —El Dr. Apenas pasó la puerta de entrada del colegio la Sra. —Si. Clark no sólo ha aceptado verte sino que ha venido y se encuentra esperándote en mi despacho. Una ola de intenso miedo lo atravesó y se obligó a tranquilizarse. Te tengo una buena noticia. Cuando le hablé de ti quiso conocerte de inmediato. me alegro que ya hayas regresado. No esperaba ver al psiquiatra tan pronto.

—Soy el Dr. tomó a Nate de la mano y lo guio a su despacho como si él fuera uno de los niños del colegio y se encontrara perdido. —Lamento si te perturbé un poco pero uso la hipnosis en mis pacientes y he adiestrado mi voz para facilitar el llevar a mis pacientes a ese estado. —Bien —continuó Jonathan —. pero puedes llamarme Jonathan. Las rodillas de Nate se aflojaron. Sé que por tu ceguera debes ser más receptivo con tus otros sentidos. Y Nate se sentó y empezó a relatar su vida. ¿Qué diablos le estaba pasando? —Si. no tratando de encontrar otra explicación al efecto que la voz del buen doctor tenía en él. —¿Nate? —preguntó una voz masculina.La Sra. Clark. No sabía cómo la tapa de esa . llevándose a Max para que Nate pudiera hablar con total tranquilidad con el hombre que lo aguardaba. soy yo —susurró y se acercó a la voz. El hombre parecía emitir mucha virilidad y fuerza. Nate abrió la puerta como si estuviera enfrentando al verdugo que ejecutaría su sentencia de muerte. Nate se relajó. Nate quería perderse en esa potente voz y dejarse envolver en ella. ¿Por qué no nos sentamos y me cuentas algo sobre ti? —No sé por dónde empezar. —Jonathan —repitió Nate como embelesado. Parker no dijo nada más. Ella lo dejó junto a la puerta y le dio un beso en la mejilla. Eso era. como si estuviera leyendo un diario. —¿Qué te parece si lo haces desde el principio? —Lo intentaré. ronca y cargada de mucha sensualidad.

caja cerrada hacia tantos años se abrió. Entonces Nate se dio cuenta que el Dr. en cuerpo. Clark sería el hombre ideal para desterrar todos sus fantasmas de su vida. pero una vez que empezó a hablar no pudo detenerse. Se sentía libre. Esperaba poder lograr ser un hombre completo. . alma y corazón. como si hubiera logrado salir de la prisión en la que había estado encerrado desde hacía tantos años. Uno al que Steven pudiera amar y del que no se avergonzara cuando estuvieran juntos.

El hombre quitaba el aliento. cariñoso. Era un buen hermano. Su erección creció más. —Los ojos de Nate perdieron la luz y su cara se ensombreció con angustia. considerado. Trató de ser profesional y no dejarse llevar por la lujuria que se estaba despertando en él. Nate era más hermoso de lo que esperaba. tratando de poner en palabras todo lo que jamás podría alejar de su mente. Era doloroso. Como traído de la nube en la que se encontraba. Necesitaba sacar este deseo irracional que se estaba apoderando de sus sentidos. —Mi vida fue la de un niño normal. el brillo de sus ojos parecía crear faros de luz verde que iluminaban todo a su paso. protector. la voz de Nate empezó a retumbar en la cabeza de Jonathan cuando el muchacho empezó a hablar temblorosamente. manejar el . Jonathan se maldijo a si mismo por sus estúpidos pensamientos.Jonathan estaba impactado. el olor a hierba y almizcle de Nate inundó las fosas nasales del psiquiatra. —Nate ladeó la cabeza. haciéndose terriblemente dolorosa. Nate sonreía y Jonathan se derretía. Suspiró y continuó—: Mi hermano y yo éramos muy unidos. ¡Parecía un estúpido poeta y era un jodido psiquiatra! Nate se sentó cerca de Jonathan. Nate sonreía. Se alegró de que Nate no pudiera ver la erección que se abultaba tras sus pantalones de mezclilla. por lo menos hasta que tuve cuatro años. Nunca un hombre lo había alterado tanto con su sola presencia.

necesitaba controlar sus sentimientos. Si quería ayudar a Nate con sus problemas. Mi hermano temblaba de ira. hacía calor. tratando de darle consuelo con sus palabras. . Una lágrima rodó por su mejilla y sus manos comenzaron a temblar.recuerdo de ese día en particular lo inundaba de angustia y desconsuelo. —Siento cuando voy a decir más. Nate guardó silencio por un momento. caminado en zigzag. Sacudió su cabeza. que ya mi voz no está. de reconfortarlo y besarlo una y otra vez. El hombre se acercó lentamente. Habíamos planeado jugar con agua cuando llegáramos para refrescarnos y divertirnos al mismo tiempo. Volvíamos del colegio. Erick. —No puedo… —sollozó Nate. Necesitaba relajarse. no estaríamos aquí reunidos. la calle estaba desierta. estaba sucio y se tambaleaba. me jaló de tal manera que quedé detrás de él. que mis palabras se atoran en mi garganta. Ese recuerdo le traía una y otra vez la pérdida de su amado hermano—. mi hermano. temblando como si un frío polar hubiera envuelto su cuerpo. ser el médico que Nate necesitaba. tratando de alejar las jodidas lágrimas. Si fuera así de simple. Respira profundo. Con el tiempo lo harás — Jonathan le respondió. Sus manos estaban en sus bolsillos. Se contuvo. —Eso es por el trauma. Nate. —No te preocupes. Caminábamos de la mano. justo cuando un hombre borracho se cruzó en nuestro camino. podía sentir su repulsión hacia ese hombre. El hombre olía mal. Jonathan tenía el intenso impulso de levantarse y abrazar a Nate. No podemos pretender que superes esa experiencia en unos minutos. apretando los puños a sus lados.

Y es algo a lo que le temo. La voz de Jonathan le calentaba el espíritu. —Es verdad —continuó Nate—. es un pintor y me gustaría poder ver su obra. —¿Él de alguna manera te forzó a hacerlo? —¡NO! Él no sabe nada de esto. pensó Jonathan sin dudarlo. Aun no podía creer la suerte que había tenido de conocer a Steven. Quiero ser el mejor hombre que pueda llegar a ser para él ¿Eso es algo malo? —¿Y a él le importa tu ceguera? —No. Aunque él es artista.Nate respiró profundamente. —Quiero ser un hombre completo para mi novio — confesó con timidez. sin los recuerdos que me atormentan. «¿Novio?¿Tiene un jodido novio?» Jonathan se deprimió con la noticia pero trató de focalizarse en Nate y su problema. . ¿Se hará cargo de mí? —preguntó inocentemente. pero quiero desterrar mis fantasmas. No es que me importe estar ciego. pensó Nate y una sonrisa se dibujó en su rostro. «Mi novio». Nate se sonrojó. sin las pesadillas. verlo trabajar. —Creo que podremos ponernos de acuerdo para comenzar la terapia. seguir adelante con mi vida. «De tus pensamientos. de tu corazón y de tu cuerpo». Pero antes me gustaría saber por qué decidiste hacerla en este momento y no en otro. Puedo sentir cómo ama lo que hace y eso es algo que no podemos compartir. tenía tanta vergüenza de confesar que era debido a su novio.

Nate estaba muy feliz. ella… me culpaba de mi ceguera. con mis tormentos. Los primeros años fue una verdadera tortura. el día en que mi hermano fue asesinado. Nuestra relación es reciente. de ninguna manera permitiría que Nate se sintiera menos por su ceguera. —Nate. Nate le indicó a Jonathan sus horarios y en breve acordaron que tendrían los lunes y jueves por la tarde sus consultas.—¿Te ha dicho algo al respecto? —preguntó Jonathan. —Dime tu disponibilidad así ya dejamos establecidos los días y horarios. Quiero que funcione y es por eso que he decidido hacer algo con mi pasado. ¿Te parece? —Perfecto. . pero quiero despertar cada día y no recordar tan dolorosamente ese día. Ella pensaba que fingía. Mi vida encerrado entre cuatro paredes. Mi madre ahogándome con sus miedos. Si bien no pensaba interferir en la relación de Nate con su novio. —No. No sé si volveré a ver o no. Quería hablar con Steven y contarle las buenas noticias. —¿Reproches? —Sí. ni tampoco quiero recordar con dolor los días después de ese día. creo que tendremos muchos en qué trabajar. su angustia y sus reproches. ¿Podrías ir a la consulta dos veces a la semana? —Sería fantástico.

Steven quería ver a Nate en este instante. Steven lograba ponerlo de muy buen humor… en todos los sentidos. La puerta del colegio se abrió y los ladridos de Max le anunciaron a Steven que Nate estaba saliendo a su encuentro. La sonrisa de Nate era lo más bello que Steven había visto en el día.Steven esperaba a Nate sentado en las escaleras de la entrada del colegio de ciegos. —¡Nate! —gritó Steven. No quería esperar más. Ya había programado su número telefónico en él. . Hacía mucho calor pero él sentía crecer en su interior un fuego más caliente que el del exterior. jalando al muchacho a sus brazos. Abrió una botella de agua que había comprado en un kiosco y se tomó todo el líquido sin respirar. Nunca se había considerado un hombre apasionado… hasta que conoció a Steven. Entre sus manos tenía la caja conteniendo el teléfono celular que le había comprado. Su rostro estaba empapado. Rápidamente se estaba enamorando del pequeño hombre entre sus brazos. El sudor corría por su cuerpo. novio —respondió Steven con una voz ronca y cargada de deseo. —Hola. Nate tragó duro. Habían acordado este encuentro. —Hola. novio —dijo Nate con un tono burlón. El dolor de su garganta seca se había calmado. El calor era insoportable.

ni para Nate ni para el hombre que parecía ser la alegría en la vida del muchacho. Sonrió. Si bien sentía una profunda atracción hacia Nate. Había reconocido a Steven como a alguien familiar. Hacía tiempo que no se sentía tan bien junto a otra persona. No sería fácil. como el día anterior. Hace mucho calor para quedarnos en la calle. . Jonathan no era protector. —¿Qué es? —La sonrisa de Nate parecía la de un niño el día de Navidad. El perro tenía buenos instintos y eso tranquilizaba aun más a Nate respecto de la decisión de embarcarse con Steven en una relación. sabía que él no era el hombre ideal para el muchacho. sabiendo que Nate estaba en los brazos del hombre correcto. pero hoy un poco más tranquilo. ni demasiado cariñoso y viajaba mucho por su trabajo. En la vereda de enfrente estaba Jonathan observando la escena. —Bien. Nate necesitaba a alguien que lo contuviera. —Steven estaba emocionado. Caminaron de la mano. Max se agitaba alrededor. Pudo ver la alegría en el rostro de ambos hombres y se tranquilizó.—Tengo un regalo para ti. que estuviera a su lado durante todo el proceso de su tratamiento. —Vamos a mi casa y te lo daré.

tomó entre sus manos la cara de Steven y buscó con sus dedos la boca. arrancando la ropa entre ellos. Steven rápidamente había despojado al ciego de toda su ropa y se . su lengua. Nate acercó la cabeza de Steven a la suya y sin pensarlo dos veces fusionó ambas bocas. Steven sin poder contenerse. Steven recostó a Nate en el sofá. abrazó a Nate y profundizó el beso. —Quiero mi regalo —dijo Nate haciendo un puchero. sus besos. el deseo brillaba en ellos. Nate se rio nerviosamente. Los jadeos se escucharon en el silencio de la habitación. El beso duró más de lo que se suponía debía durar uno de bienvenida. besando cada centímetro de piel descubierta. las manos buscaban piel. —Steven… —jadeaba Nate. Recordó la sensación de esos labios contra los suyos y quiso volver a saborear a Steven. La boca de Nate era exquisita y Steven ya sabía que se había convertido en un adicto a ella. me ocuparé de ti y luego te daré tu regalo. su cuerpo… Los ojos de Nate se oscurecieron. —Shhh. Pasó la yema de su dedo índice por la carnosa boca de Steven.Steven y Nate estaban sentados en el gran sofá del departamento de Steven. en un beso suave pero demandante. una boca suave y tentadora. Max estaba en la cocina comiendo algo que Steven le había preparado. relájate. —Primero dame mi beso —ronroneó Steven al oído de Nate. Nate se relajó y se entregó a su amante.

quedó unos minutos contemplando extasiado a la hermosa criatura ante sus ojos. cada marca. Nate sonrió y empezó a abrir la caja desesperadamente. —Eres tan jodidamente hermoso y tan jodidamente mio —declaró Steven y luego suspiró y empezó a besar a Nate y a tocarlo. Su cara de asombro al sostener el . dejando un camino húmedo que el aire acondicionado secaba casi al instante. tratando de contener un grito de placer que nacía desde el fondo de su garganta. Ahora la boca de Steven bajaba por el torso de Nate. después. —Y diciendo esto puso la caja en las manos de Nate. éste dobló los dedos de sus pies. y a saborearlo. Ahora abre tu regalo. ¿Cómo podría vivir sin esta sensación nuevamente? El solo pensamiento de no poder tener este tipo de intimidad nunca más ensombreció el clímax de Nate cuando repentinamente se corrió en la boca de Steven. tú no… —Shhh. Amaba la forma en la que Nate se retorcía bajo su boca y sus manos. Aturdido. Nate dijo: —Steven. Quería ser todo para Steven y para eso debería ser sincero con él y contarle su pasado y la importante decisión que había tomado. Cuando Steven se tragó la erección de Nate. cada reacción de su cuerpo. El cuerpo de Nate reaccionaba maravillosamente ante la hábil boca de Steven. Nate estaba perdido en las sensaciones de su intenso orgasmo y en las profundas consecuencias de su inminente terapia cuando Steven lo empezó a vestir y esas expertas y suaves manos lo trajeron al aquí y ahora. Podía recitar de memoria cada lunar.

Así —Steven tomó la mano de Nate y le mostró dónde estaba la tecla y la presionó con el dedo de Nate. Espera a escuchar el tuyo —declaró Steven con picardía. Nate se emocionó hasta las lágrimas. —Es un teléfono celular. Su teléfono comenzó a sonar. —¿Y esto? —preguntó aturdido Nate.teléfono celular hizo que Steven dejara escapar una carcajada. Nate cortó la llamada y con ansiedad le pidió a Steven que lo llamara. La canción siguió y la letra quedó grabada para siempre en el corazón de Nate: Somos novios Pues los dos sentimos mutuo amor profundo Y con eso ya ganamos lo más grande De este mundo Nos amamos. —No te rías de mi ringtone. nos besamos Como novios Nos deseamos y hasta a veces sin motivo y Sin razón. Ya tiene programado mi número. Apenas comenzó a sonar la música de ‘Somos novios’ interpretada por la sentida y hermosa voz de Luis Miguel. Presionando la tecla del número uno te comunicarás con mi celular. la música de ‘Bad Romance’ interpretada por Lady Gaga hizo reír a Nate. nos enojamos Somos novios Mantenemos un cariño limpio y puro .

Este es el mejor regalo que me han dado en toda mi vida —dijo Nate y besó una vez más los labios de su novio. ¿hice algo mal? —preguntó preocupado Steven. .Como todos Procuramos el momento más obscuro Para hablarnos Para darnos el más dulce de los besos Recordar de qué color son los cerezos Sin hacer más comentarios. —No. somos novios. al contrario. —Ey. Steven lo abrazó y supo que nunca podría separarse de Nate. Gracias.

Lo esencial es invisible a los ojos”. La que recordaba a diario era ‘El Principito’ de Antoine de Saint-Exupéry. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Tenía ganas de ver a Steven.Nate estaba tan feliz. estando con Steven. Siempre creyó fervientemente en que lo esencial es invisible a los ojos. Johnson siempre le leía bellas historias que llegaban al corazón de Nate. Nate recordó una historia que le contaba su tutora. poder saber cómo era. Ahora tenía una copia en braille y era una de las historias favoritas de sus alumnos también. La Sra. ya no lo sabía. ¿Sería muy ambicioso de su parte? . Hasta ahora no le había importado ver a los otros. La obra le había parecido ingeniosa y le daba a las metáforas utilizadas en ella un nuevo significado cada vez que releía el libro. Nate no quería despertar nunca de él. Recordó la frase que le dijera el zorro al principito y jugó con ella en su cabeza: “He aquí mi secreto. parecía que iba a devorar a Nate con su tamaño. de su pelo… poder ver el brillo de sus ojos cuando lo mirase. Sabía que el hombre tenía un cuerpo musculoso y fuerte y una piel tersa. Los últimos días parecían un hermoso sueño. Y si era un sueño. También sabía que era mucho más grande que él. Cada vez que lo cubría con su cuerpo. Y Nate había visto con el corazón a Steven pero ahora quería verlo con sus ojos. pero con Steven era diferente. Pero ahora. Pero Nate quería poder ver el color de su piel. de sus ojos. Ahora comprendía por qué todo el mundo sentía lástima de él por ser ciego.

—¿Algo te preocupa. pensando en su futuro. más bien sería muy doloroso. Habían hecho el amor por horas. si te hace daño no tienes que contarme nada ahora. —Hoy tuve una entrevista con un psiquiatra — comenzó tímidamente y esperó un momento para percibir la reacción de Steven. pero la alegría con la que Steven aceptó había alejado los temores de Nate. Nate estaba agitado pero rápidamente se empezó a relajar con los mimos de Steven. No era tonto y sabía que la experiencia de recordar y de sobrepasar todo lo que había vivido no sería fácil. El hombre no dijo nada y eso le dio a Nate el empujón para continuar—: Sé que mi ceguera es psicológica. —Bebé. Nate no quería separarse de su novio y le pidió tímidamente que se quedara a pasar la noche con él. Nate se tensó y luego dejó escapar un suspiro y decidió decirle a Steven sobre su inminente tratamiento. acariciando su costado y dejando besos suaves en todo su rostro. Perdí la vista cuando presencié el asesinato de mi hermano. bebé? —le susurró al oído. Aun no le había contado nada del psiquiatra y de su pasado. Necesitaría todo el apoyo que pudiera recibir.Steven lo había acompañado a su casa después de la cena. Los médicos ya me han dicho en reiteradas ocasiones que mis ojos están perfectamente bien. Sabía que su departamento era modesto y que Steven tal vez se sintiera incómodo por la falta de aire acondicionado. —Steven trató de calmar a Nate. Ahora estaba entre los fuertes brazos de Steven. . Steven lo jaló más cerca de su pecho y le dio un beso en la frente. Yo tenía cuatro años y realmente quedé muy traumado.

. no sabes lo que significa para mí el que compartas conmigo ese día. Es un gran día. Steven guardó silencio. tengo que pedirte algo —dijo Steven —¿Y eso? —preguntó Nate con mucha curiosidad. Iré los lunes y jueves por la tarde. Nate se sintió feliz. cariño. tanto como para pedirle que compartiera ese sueño. —Ahora tímidamente. la concreción de uno de mis sueños. Sabía que había tomado la decisión correcta. aun cuando él no podría ver nada del lugar que seguramente había sido construido por su amante con mucho cariño y esfuerzo. —Estaré allí. Ahora me tienes a mí para ocuparme de ti. Las dulces palabras de Steven. Me encantaría que estuvieras a mi lado. —Gracias. estaba tenso y Nate se dio cuenta que algo lo preocupaba. Es la exposición más grande que he hecho. —El sábado inauguro una galería de arte y expondré mi trabajo. de eso estaba seguro. Estoy con mucha ansiedad. Nunca se arrepentiría. Amaré formar parte de ese momento. Debo reconocer que tengo miedo y no sé si saldré entero de todo esto. —Gracias —apenas pudo decir cuando el nudo de su garganta empezó a aflojarse. Te voy a cuidar. —No te preocupes.—El lunes empiezo la terapia. Te voy a acompañar y te esperaré. No estás solo. Luego iremos a celebrar. sus caricias y besos eran un bálsamo para Nate. Steven lo consideraba importante.

Una caricia en su vientre lo estremeció. —¿Es una promesa? —pregunto Nate con una sonrisa en su rostro. La confianza empezaba a echar raíces entre ellos. no pensaba llevarlo de todas maneras. Ring. —Esta noche serás mio y mañana no te dejaré levantarte temprano de la cama. —Steven… —murmuró Nate con una voz quebrada por el deseo—. —No te preocupes. La mañana llegó muy rápido y el despertador de Nate retumbó a las 6 AM como todos los días. Habían dado un gran paso en su relación. Quisiera quedarme contigo en la cama pero tengo que levantarme para ir a trabajar. Nate pudo sentir que Steven se relajaba. ring. . Steven perezosamente estaba recorriendo con sus manos el cuerpo de Nate. La calidez del cuerpo de Steven era embriagadora y a Nate le costaba separarse de ese fabuloso cuerpo. pero podría ser una distracción para la gente que concurra. haciendo que el muchacho temblara bajo sus caricias. Steven gruñó pero liberó a su amante. Nate se empezó a reír y besó a Steven en los labios.—¿Hay algo más que no me dices? —Espero que no lo tomes a mal pero… ¿puedes no llevar a Max? No es que me moleste. ring.

aprovecharía el momento de la ducha de la mañana para hacer algunas cosas que tenía en mente. por primera vez en muchos años. Nunca en su vida se había sentido tan necesitado. de recorrer con la yema de sus dedos cada curva. Y Nate se sorprendió al sentir el cuerpo musculoso de Steven presionarse contra su espalda una vez que entró a la ducha. Hicieron el amor bajo el agua.—Puedes apostar a ello. Una vez que sus cuerpos quedaron saciados y se limpiaron. y su cuerpo temblaba de placer. Sus pensamientos estaban idos. y ansiedad. Y Nate se sintió vivo. disfrutando una vez más de la íntima conexión que crecía cada vez más entre ellos. tan desesperado por estar unido en cuerpo y alma a otro hombre. Si no podía quedarse en la cama con su hermoso amante. Nate dejó que Steven hiciera con su cuerpo lo que se le diera la gana. con paciencia. Tenía miedo. Quería poseerlo una y otra vez. de una y mil maneras diferentes. como si fuera la posesión más importante que tuviera. de emoción y de necesidad. . su mente en blanco. El agua caía caliente y el vapor envolvía los cuerpos que cada vez estaban más juntos. con dulzura pero con toda la pasión y entrega que podían dar. cada rincón del cuerpo de su amante. salieron de la ducha y Steven se encargó de secar a Nate cuidadosamente. Pero no estaba tomando sólo su carne. estaba tomando su alma y su corazón. sólo existía el aquí y ahora y las sensaciones que las manos y la boca de su novio le provocaban. Steven se levantó también y siguió a Nate al baño. Steven no se cansaba de acariciar la suave piel blanca y perfecta de Nate.

Hoy es uno de mis días más agitados en el colegio. El muy bribón era muy mimoso y aprovechaba cada momento en el que su amo le daba alguna muestra de cariño. Antes de que Nate debiera contestar. —¿A qué hora terminas tus clases hoy? —preguntó Steven. —A las cuatro de la tarde. ansioso por volver a ver a Nate lo más pronto posible. Los viernes trabajo hasta las . ¿Podrían ser todos sus días así de felices? Ambos se vistieron y se desplazaron a la cocina donde Max saltaba y ladraba desesperado por ser alimentado. No entendía cómo sucedía. Max comenzó a ladrar reclamando su desayuno.—Será mejor que nos vistamos pronto o no dejaré que salgas de este departamento en todo el día —bromeó Steven. Y él no es el único por lo que puedo escuchar —bromeó Nate y se relajó en el momento cotidiano. pero podía tomar a su amante una y otra vez y desearlo cada vez más. en unos minutos tendrás tu comida lista —dijo cariñosamente Nate mientras acariciaba a Max en la cabeza. Nate se sonrojó ante la idea de pasar todo un día en la cama con Steven. —Cálmate muchacho. Su cuerpo rápidamente se había acostumbrado a pertenecer al sexy hombre. —Parece que alguien tiene hambre —dijo Nate y entonces los gruñidos del estómago de Steven hicieron que ambos se rieran—. El perro se calmó y se retorció bajo la mano de Nate. Ya no sentía los dolores de su primera vez.

—Bien. Steven se puso tenso. Él se sentía igual. —Lo lamento. La sonrisa de su rostro murió y el brillo de sus ojos se apagó. Estaré a las cuatro esperándote como ayer. —¿Eso hice? —Sep. —¿Por Steven. —Gracias. qué me agradeces? —preguntó confuso —Por aparecer en mi vida. En algunas ocasiones cubro a algún otro maestro por la tarde pero no es muy a menudo. —Entonces no hay más que decir. la declaración de Nate le golpeó pero no de una mala manera. ¿Podría tener tan buena suerte? Nate interpretó la tensión de Steven como rechazo y se alejó. sería estupendo. eso y más… Nate jaló a Steven más cerca y le dio un beso tierno y suave en los labios. Iremos a merendar y a caminar por la ribera del mar. ¿Te gustaría? Estaban a unos minutos de la playa. Y sin poder medir sus palabras dijo: —Creo que me estoy enamorando. Amo el olor del mar y sentir el agua acariciar mis pies al caminar por la playa. . —Sí. darla vueltas y hacer que sacara la cabeza de mi culo. Nate amaba eso pero nunca había podido ir por temor a perderse o lastimarse.cuatro y el resto de los días hasta el mediodía. pasaré a buscarte a esa hora.

—¿De verdad? No lo dices para hacerme sentir bien. Eres el hombre más sensible. ¿Podrás lidiar con eso? —Podré —contestó Nate sin vacilar y Steven cortó cualquier otra cosa que quisiera decir tomando entre sus labios los del joven ciego. —¿Tú?. Nate lo miró con confusión y con anhelo. devorando cada milímetro de esa carnosa boca. soy un hombre como cualquier otro. Nate. Pero he decidido no huir más. hambriento y lleno de ternura a la vez—. Por mí. por ti. Tenía miedo de liberar mis sentimientos. que volvía a meterse en su caparazón—. Lo atrajo nuevamente contra su cuerpo y lo abrazó. para nada. cariño. —Si. Yo también siento que me estoy enamorando. Jamás me he enamorado antes y estoy aterrado. zafándose un poco del agarre de Steven. Tengo miedo de no ser lo suficiente para ti. ¿estás loco? —preguntó atónito Nate. Eso me aterroriza. Sólo me sorprendí de que tú te sintieras de la misma manera.—¿Por qué? —preguntó Steven con terror al ver que Nate se estaba alejando. por nosotros. ¿no? —No. levantando su cabeza como si pudiera mirarlo a los ojos. —Nate. Si debo amarte lo haré y es por eso que quiero ser el mejor hombre que pueda ser. de permitir que crecieran. Con temores. más puro y maravilloso que he conocido. —Steven quería volver atrás unos minutos y borrar la mala impresión que había causado en Nate. porque a mi me pasa lo mismo. un abrazo posesivo. con anhelos. con ambiciones y con sentimientos. . Y descubrí que soy extremadamente celoso y posesivo. ¿Puedes entender eso? —Sí.

No . Un nudo se estaba ajustando en su garganta. El tiempo estaba pasando muy rápido. Podía saber en carne propia el dolor que sentiría el pequeño. Pero… su padre dice que no habla y que no quiere salir de su habitación. Nate quería estar con él en ese instante. casi asfixiándolo. El niño fue dado de alta hace dos días pero su madre murió ayer. —¿Pasó algo? —preguntó Nate ante la tensa voz de la mujer. la Sra. trataba de controlar sus emociones que estaban a flor de piel. Logan era el alumno de Nate que había sufrido junto a su madre un asalto en un supermercado hacía unas semanas. Parker. Estaba poniéndose más grande y dejaba día a día su jugueteo de cachorro. bien.La mañana en el colegio transcurría como todos los días. —Físicamente. Nate llevaba a Max de su correa. El perro estaba más tranquilo de lo habitual. gracias por venir —empezó la Sra. —¿Podría ir a verlo? —Nate estaba ansioso. Parker llamó a Nate a su despacho. Al entrar en el despacho de la directora. —El padre de Logan estuvo hace un momento. Llegado el mediodía. —Nate. abrazarlo y consolarlo. —¿Cómo está? —Fue lo único que pudo decir. Nate se acercó a la silla que siempre ocupaba y se sentó.

Nate salió del despacho y caminó lentamente hacia el vestíbulo. —¿Haría eso por mi? —Nate. entonces anóteme la dirección de Logan e iré ahora mismo. Y de regreso a la escuela. Le dije que le confirmaría tu visita. —Puedes ir ahora.quería que Logan pasara por lo que él pasó. Parker dejando salir un suspiro. —Gracias. Nate. Sé que ese niño te adora y seguro que sabrás cómo llegar a él. Repentinamente recordó su cita con Steven y también que podría avisarle el cambio de planes porque tenía su celular. Nate comprendió las palabras de la Sra. Parker. Necesitaba saber que el niño estaría bien. —Bien. —Gracias. Una sonrisa iluminó el rostro de Nate cuando metió su mano en el bolsillo de su pantalón y extrajo el aparato. Ahora tu trabajo. tu verdadero trabajo. Yo te cubriré por la tarde. El celular que Steven le había regalado. ¿Su padre sabe que iré? —Ahora lo llamaré por teléfono. Le diré a Jason que te lleve en la camioneta del colegio. . —Iré cuando termine mis clases. Me ahorraste el trabajo de pedírtelo — respondió la Sra. es traer a ese niño de regreso del lugar en donde esté. Parker. —Gracias a ti. —De acuerdo. mejor de lo que ella creía. Sra. Estarás ansioso y nervioso hasta que puedas ver al niño. —Esperaré a Jason en el vestíbulo. te conozco.

Luego te explico mejor pero ahora debo irme del colegio. —Llámame cuando te desocupes e iré a buscarte a tu departamento. esperaba que se recuperara pronto por el bien del niño. Nate cortó la comunicación justo cuando Jason llegó a su lado. Esperaba como el infierno poder hablar con el chico y sacarlo de su encierro. ¿Es una molestia para ti? —¿Pasó algo malo? —Se trata de un alumno mio. dulce —Steven ronroneó a través de la línea. Luego te lo explico mejor. Golpeó a la puerta pero no recibió respuesta alguna. Golpeó otra vez y nada. ahora tengo que irme. Nate respiró hondo. giró el picaporte y abrió la puerta. listo para salir hacia la casa de Logan. Sin desanimarse. tratando de aquietar sus nervios. Nate se encontraba de pie frente a la puerta de la habitación de Logan. —Hola. . Sonó dos veces y su sexy novio atendió la llamada: —Hola. Será mejor que pases por mi departamento a recogerme. El hombre estaba devastado. Max se quedó abajo con el padre del chico y Jason. Un gemido de dolor alertó a sus sentidos y se dirigió hacia el lugar de donde provenían los sollozos.Presionó el número uno del marcado rápido para comunicarse con Steven. —De acuerdo.

Logan dejó de llorar. Conozco el dolor de perder a un ser amado. Eso los acercaba más y hacía que sus clases fueran más productivas. La mano del niño temblaba y estaba húmeda y fría.—¿Logan? pequeño. Ven. —Nate tragó y se aclaró la garganta. sin ningún honorífico. El dolor de que tu vida ya no será la misma como la has conocido. —Logan. Luego de unos minutos. Se sentaron y estuvieron en silencio unos momentos. teniendo ese único enlace. Logan se relajó en el abrazo y lloró con todo lo que tenía. dejando caer las lágrimas que le quedaban. acércate. transmitiendo a través de él mucho más de lo que parecía. Nate se estremeció y sin poder contenerse lo abrazó fuerte y le besó la cabeza. Nate frotaba la espalda del pequeño de siete años. La sentía seca y le raspaba al tratar de hablar. Los recuerdos estaban volviendo . —Ella murió —susurró el niño entre sollozos. sé que sufres por la pérdida de tu madre. —Nate… —Nate susurró para no asustar al Nate les permitía a sus alumnos llamarlo por su nombre. poco a poco. sentémonos en la cama. Agarró la mano de Nate cuando se separó de su maestro y lo jaló hacia la cama. queriendo tomar el dolor del niño. Logan se levantó del rincón en el cual estaba encorvado y tomó la mano de Nate. Ayúdame a encontrarla. —Logan. —Lo sé. agarrados de la mano. alejando su sufrimiento y así poder escuchar su hermosa y fresca risa de nuevo.

¿No crees que sería menos doloroso si trataran de apoyarse el uno al otro. Para su corta edad era un niño muy inteligente y maduro. Pronto. —¿Tratarás de hacerlo? ¿Volverás al colegio? Tus compañeros preguntan a diario por ti. Tu papá también está dolorido. Me encerré y me alejé del mundo. él se siente solo como tú. —Logan apretó la mano de Nate con más fuerza y Nate sintió la energía fluir desde su brazo a su corazón—. Hubo un breve silencio y luego Logan liberó la mano de Nate y lo abrazó muy fuerte. Cuando tenía cuatro años mi hermano fue asesinado en un salto.dolorosamente a su mente. muy pronto esperaba hacerlo y poder liberar la opresión que aun lo atormentaba cada vez que el recuerdo del asesinato de su hermano rondaba su mente. —Nate. Ese día quedé ciego y la muerte de mi hermano dejó un profundo vacío en mi vida. Trató de controlarse. sus días y sus noches. no te lo cuento para que me des consuelo. —No cariño. lo siento. por Logan—. —De verdad. Aun se tienen el uno al otro. Y en ese instante Nate supo que todo se resolvería. Lo que quiero decirte es que espero que no cometas el mismo error que cometí yo. —¿De verdad? —preguntó con incredulidad Logan. tratando de volver a vivir su vida juntos? —Nunca lo pensé de esa manera —meditó Logan en voz alta. que Logan y su padre saldrían adelante y que él debería seguir también el consejo que le había dado a su alumno. Todos te extrañamos. .

Estoy agotado. Se dejó desplomar en el sofá y le pidió a Steven que le trajera agua y que atendiera a Max por él. El aleteo de las astas del ventilador pronto le dio algo de alivio al sofoco que estaba sufriendo. ¿Te sientes bien? La palidez en el rostro de Nate había sorprendido a Steven y ahora en lo único en lo que pensaba era en atender a su novio. . No pude soportar esperar tu llamado. La tarde estaba muriendo y Nate se sentía exhausto. —Te estuve esperando. El calor era agobiante y Nate sentía que su estómago se hacía trizas. Entraron al edificio y subieron al departamento de Nate por el ascensor. Nate abrió la puerta de su departamento y prendió el ventilador de techo. Una mano grande y fuerte lo agarró por el brazo y Nate se sobresaltó hasta que escuchó muy cerca la voz dulce y varonil de Steven. Nate estaba cansado para lidiar con el perro pero aun así no podía permitir que Max se soltara y saliera corriendo. no una sino varias veces ese día. pero revivió cada instante del día de la muerte de su hermano en su cabeza.Jason llevó a Nate hasta su departamento. Subamos y te contaré todo —le dijo Nate. —No. Quería entrar a su departamento y recostarse un rato antes de encontrarse con Steven. No quería sentirse de esta manera. Max comenzó a ladrar y a jalar de la correa.

¿Cómo podría atravesar todo este dolor sin él? Tenía mucho miedo. Hoy fue un día duro. dejando que su cabeza se relajara en el respaldo del sofá. Steven abrió los grifos del agua. —Bien. Steven dejó en el suelo su preciosa carga y comenzó a desnudar lentamente a Nate.Nate estaba tan agradecido que Steven estuviera a su lado. Steven lo levantó en brazos y lo llevó hacia el baño. de esas que tiene patas. El lunes empezaba su dura prueba y la experiencia del día de hoy le habían sacado algo de la determinación que había tenido cuando decidió acudir a un psiquiatra. —Gracias. en un momento vengo. —Toma —dijo Steven entregándole a Nate un vaso de agua. puso el tapón y preparó todo mientras el agua llenaba la inmensa bañera. cerró los grifos y fue a buscar a Nate. —¿Quieres que te prepare un baño de inmersión? — propuso Steven tratando de buscar algo con qué confortar a Nate. Cuando todo estuvo listo. antigua. le dio un beso en la frente y se alejó rumbo al baño. Nate se lo tomó sin respirar. La bañera de Nate era de loza. —Eso suena maravillo. . Nate estaba tan agotado que no protestó. Cuando llegaron al baño. —Vamos —dijo Steven. —Nate le entregó el vaso vacío y cerró sus ojos. Steven se acercó a Nate. vaciando el vaso como si hubiera estado perdido en un desierto por días. tomando una de las manos de Nate y jalándolo a sus brazos.

—Cariño. —Shhhh. la espalda del ciego contra su pecho. No debes lamentar nada. En silencio. estás tenso. Steven se desnudó rápidamente y se metió en la bañera colocando a Nate entre sus piernas. nada malo va a pasarte —decía Steven mientras acariciaba la espalda de Nate. saboreando los leves gemidos de su novio. Estoy preocupado.dejando besos en la piel expuesta. La sensación de los cuerpos calientes juntos y el agua relajando los músculos era abrumadoramente exquisita. el llanto lo había alcanzado. —Cariño. Cuando estés listo cuéntame qué te ha pasado. Steven comenzó a lavar a su amante. recorriendo su cuerpo centímetro a centímetro. Algo muy feo te ha pasado para que estés de esta manera. que no iba a dejar que atravesara nada que le provocara dolor sin su apoyo. Steven no dejaba de acariciar a Nate. Cuéntamelo para que podamos resolverlo juntos. —Lo lamento tanto. de transmitirle de alguna manera que estaba a su lado. te tengo. Cuando Nate estuvo desnudo. volviendo a su posición relajada apoyando su espalda contra el amplio pecho de Steven. relájate —susurró Steven en el oído de Nate—. no has arruinado nada. disfrutando del acto. Apoyó su cara en el fuerte pecho del pintor y empezó a sacudirse. Nate se giró de tal manera de poder abrazar a Steven. Nate gimió y se dejó mimar. Arruiné nuestro día —sollozaba Nate. . Nate se restregó los ojos y se giró nuevamente.

Fui a su casa y reviví mucho dolor de mi pasado. —Hace unas semanas uno de mis alumnos fue herido en un asalto en un supermercado. Steven había preparado pasta con ensalada. Sé que lo lograrás. Me tienes a tu lado para ayudarte a pasar a través de ello. La cena había estado exquisita. dejando escapar un gemido de dolor y luego continuó—: Hoy fue el padre del chico al colegio y la directora me pidió que vaya a verlo. Nate suspiró y dejó que Steven siguiera besándolo y acariciando su cuerpo. depositando besos en la cabeza y el cuello de Nate. —Hazme el amor —pidió Nate y Steven fue feliz de complacerlo. Has roto los lazos sobreprotectores de tu madre… —Steven guardó silencio. —Tú no eres así. A ella la balearon y murió recientemente. Estaba con su madre.Steven lo envolvió con sus brazos. Parker le contó acerca de Nate. con la vida que mi madre me obligó a llevar después de eso. no queriendo revelar lo que la Sra. que debería dejar de luchar contra el pasado. . —Nate tragó el nudo de su garganta. No sé si algún día pueda ser capaz de poder lidiar con la muerte de mi hermano. o por lo mensos así le pareció a Nate que no había probado bocado desde temprano esa mañana. Por lo poco que nos conocemos sé que eres una persona que ha sabido salir adelante y logró su independencia. A veces pienso que no vale la pena. Quería esperar a que el muchacho se lo dijera—.

calentándose.Nate estaba relajado pero algo triste por haberse perdido la caminata por la playa que tanto anhelaba. —De verdad. —¿Qué te preocupa. —Me odio por haber perdido nuestra cita de la playa. . Una gran sonrisa se dibujó en la cara de Nate y el corazón de Steven se calentó. —¿Qué te parece un desayuno en la playa? —propuso Steven. cariño? —preguntó Steven de repente. mientras hacían el amor sobre la estrecha cama de Nate. Nate se sonrojó más tratando de ocultar su cara de Steven. Pero ahora será mejor que vayamos a acostarnos si queremos disfrutar de una linda mañana en la playa. —¿De verdad? —preguntó Nate esperanzado. hasta que los gemidos de placer de los dos hombres envolvieron el mundo de Nate y Steven. El ruido de las aspas del ventilador girando sobre sus cabezas era el único sonido en la habitación. Se acostaron desnudos. ansiando el toque del otro. Steven y Nate se fueron a la recámara tomados de la mano. sus cuerpos presionándose juntos. Nate se puso colorado y luchando con su timidez habló casi sin respirar. Pronto tuvieron toda la vajilla limpia y ordenada y a Max durmiendo sobre su manta. Sonó como un niño refunfuñando y Steven sin poder aguatarse se rio.

Y a su mente vinieron los primeros versos del poema ‘Ojos verdes’ de Salvador Diaz Miron: Ojos que nunca me veis. Nate se desperezó y abrió los ojos y la luz de esos faros verdes casi cegaron a Steven. fuerza es que me contempléis. No quería presionar a su amante. Steven estaba nervioso y se despertó muy temprano en la mañana. por recelo o por decoro. el muchacho no tenía experiencia pero poco a poco se liberada cada vez más mientras tenían sexo. Nate estaba durmiendo entre sus brazos. Steven comenzó a excitarse con imágenes de esos deliciosos labios alrededor de su enorme y deseosa polla. El día de la inauguración de la galería llegó. Su angelical y hermosa cara estaba relajada. quiero que me consoléis hermosos ojos que adoro. ojos de esmeralda y oro. Una sonrisa se dibujaba en su carnosa y roja boca.Sábado. ¡estoy triste y os imploro puesta en tierra la rodilla! ¡Piedad para el que se humilla. pero Steven no perdía las esperanzas de que pronto le diera una mamada. Aun Nate no lo había hecho. .

Parecían no tener suficiente uno del otro y volvieron a sumergirse en el placer de poseerse. La mano de Steven era cálida y fuerte y apretaba la suya de una manera posesiva. Nate se rio y abrazó a Steven presionando sus labios juntos. Steven lo atrajo más hacia su cuerpo. sus erecciones se frotaban duras y calientes.ojos de esmeralda y oro! Un beso suave en la mejilla trajo a Steven al aquí y ahora. Steven llevaba una canasta con el desayuno. El sonido de las aves y el ruido de las olas al romper en el acantilado a lo lejos eran música para los oídos de Nate. —Buen día —susurró Nate. En la otra mano. Entonces se olvidó del poema y toda su atención se centró en el suave y dispuesto cuerpo de Nate. Nate caminaba despacio dejando que la arena le hiciera cosquillas en los pies. —En un momento lo será —contestó Steven con una voz seductora y desafiante. La brisa proveniente del mar era fresca y reconfortante. ladrando y jugueteando con el agua. El sol quemaba desde muy temprano. envueltos en el calor de la pasión y el deseo. Max corría feliz. Las suaves olas hacían que el agua salada lamiera la playa y con ello los descalzos pies de Nate y Steven. .

—Qué horror —exclamó Nate con pesar. No permitiré que nada malo te pase. hay un lugar donde podremos sentarnos a comer —dijo Steven y jaló a Nate de la mano para que lo siguiera. el aroma a sal y humedad era demasiado agradable como para alejarse. Ahora ayúdame a preparar todo para que podamos disfrutar de la comida mientras el sonido del mar nos acompaña. el silencio de otras voces. Este aroma a mar. Sus sentidos se agudizaron y el olor de algas y mar penetraron por sus fosas nasales. Nate quería ir con Steven pero la sensación en sus pies. extendió una manta sobre la arena y sentó a Nate sobre ella. tranquilo y relajado. Comieron y bebieron en un silencio cómodo. Me siento libre. envuelto en una paz que nunca pensé vivir — confesó Nate. Hay corrientes fuertes y ha habido algunos ahogados en el pasado. —Relájate. Los dos hombres comenzaron a colocar sobre la manta los recipientes con los alimentos y los termos con el café y la leche. . El acantilado está cerca y es muy riesgoso meterse mar adentro para nadar. —Esto es maravilloso. sabiendo que Steven no dejaría que se perdiera las sensaciones que estaba experimentando. extasiado por esta nueva experiencia. —Esta zona no es muy visitada. el sonido sólo del agua y los pájaros. Steven se rio.—Ven. Se dejó llevar.

Steven se acercó y le robó un beso. —Por regalarme esta hermosa mañana. Steven estaba abriéndole un mundo distinto. Pocos días habían pasado desde que conoció al pintor. La boca fría de Steven era un contraste agradable contra los cálidos labios de Nate. Y este fin de semana eres completamente mio —ronroneó Steven y Nate se sumergió . —Gracias. concretar varios de sus sueños como el ir a la playa. a sentimientos que nunca pensó tener. —El día recién comienza. nos meterían presos si nos pillaran. uno que Nate no conocía. El despertar al sexo. Rompiendo el beso. Steven sonrió y acarició la cara de su amante con el dorso de su mano. conocer nuevos lugares. —Con las ganas que tengo de hacerte el amor en esta palaya.El ladrido de Max se escuchaba a lo lejos. algo que hacía de niño pero que apenas si podía recordar. —¿Por qué me agradeces? —preguntó Steven con confusión. Un gemido de placer salió desde el fondo de su garganta y Nate comenzó a temblar por la pasión y la anticipación. y Nate supo que el perro estaba disfrutando de la mañana tanto como él. dejando que el sol acariciase su piel. Nate se ruborizó y luego abrazó fuerte a Steven. pero el cambio que se produjo en su vida había sido radical. Nate se recostó sobre la manta.

dulces y húmedos que siguieron al primero.en la calidez del cuerpo de su amante y en los besos tiernos. —Me parece que alguien está celoso Steven. Max apareció de súbito y se metió en el medio. ladrando y lamiendo la cara de Nate. . disfrutando del mar y la buena compañía. —bromeó Y ambos se rieron.

como todo día de verano. hasta que lo tuvo y se dio cuenta que ya sus días sin ese hermoso ser que le sacaba el aliento cada vez que lo veía. Nate era diferente. Steven debía ir hacia la galería para estar listo y recibir a los primeros invitados. provocadas por las caricias y la dulce risa de Nate. Pero aun temía el confesarlo en voz alta. Estaba decidida y perdidamente enamorado del hermoso ciego. el decirle a Nate: ‘te amo’. no serían los mismos. el sol brillaba aun en lo alto. Ahora no importaba toda su experiencia y conquistas.El día pasó más rápido de lo que Steven había supuesto y la compañía de Nate lo había ayudado a relajarse y alejar el nerviosismo que sentía por la inauguración de la galería de arte. era el hombre que no sabía que necesitaba. Ya eran las seis y. La galería quedaba a una corta distancia del departamento de Nate y decidieron ir caminando para disfrutar de la suave brisa proveniente de la costa. sería la primera vez que las diría y quería estar seguro de no ser rechazado. Nunca habían salido de sus labios esas palabras. Y se sentía jodidamente bien el reconocerlo. La tarde estaba inusualmente fresca para la época del año y parecía que el intenso calor de los últimos días les estaba dando una tregua. Ya no podía negar el sentimiento. El nudo que se había formado en su estómago se había disuelto remplazado por mariposas revoloteando. .

caminaban por las calles. Le hacían recordar lo que ahora tenía. Se dio mentalmente una patada en el culo por ser tan estúpido. —No seas descarado —lo retó Steven—. pero Steven se quedó corto. hablando de cosas casuales. Nate. Nate no se había dado cuenta de que se había aferrado a la mano de Steven desesperadamente hasta que Steven le dijo que se relajara. «Novio». .El aire cargado de sal y olor a mar inundó las fosas nasales de Nate y los recuerdos de la mañana en la playa lo hicieron sonreír como a un niño. Tony. Eres más hermoso de lo que me había comentado —dijo sin preámbulos Anthony. una relación con un hombre maravilloso que se preocupaba por él y lo consentía. —Encantado. se estremeció Nate ante la palabra y una corriente de satisfacción y alegría lo inundó. He oído hablar mucho de ti. Nunca se cansaría de escuchar esa palabra de los labios de Steven. Nate. alegremente Steven mientras —Hola. Es mi amigo Anthony. ¿Dónde están tus modales? Preséntame a esta belleza —declaró Tony haciendo sonrojar a Nate terriblemente. Tomados de la mano. este es Nate. como si se conocieran de toda la vida. este es mi mejor amigo Anthony. —Relájate. mi novio. Nate. —¿Steven? —una voz retumbó cerca haciendo que los dos hombres se detuvieran para poder saber de quién se trataba. —¡Tony! —saludó alguien se acercaba.

Pero se alegraba por eso. —Sí que lo eres. Cuando entraron a la galería. Bajó la cabeza y dubitativos pero el agarre tranquilidad y confort. Estaba nervioso y Nate haría lo posible para no sumarle preocupación en ese día que para Steven era muy especial. Al llegar a la galería. Parecía que había entrado en una antigua catedral. Steven se detuvo y Nate pudo percibir a través del agarre entre sus manos el latido fuerte y acelerado del corazón del otro hombre. Steven sabía que Nate era demasiado hermoso y no entendía cómo podía ser que no estuviera en una relación cuando lo conoció. La demasiada. Y tú —siguió dirigiéndose a Tony—.—No soy hermoso —aseguró Nate muy avergonzado. demasiado —confirmó Tony y el tono lujurioso en el que lo dijo no le gustó para nada a Steven—. Ahora Nate era todo suyo y lo cuidaría con uñas y dientes. momento el no poder ver a vergüenza que sentía era empezó a caminar con pasos firme de Steven le llevó Siguieron su camino en un silencio cómodo para sorpresa de Nate. . Eres un hombre afortunado grandulón —felicitó enseguida a su amigo dándole un codazo y la franca sonrisa que mostró le dijo a Steven que Tony se sentía feliz por él y que no codiciaba a su novio. —Ya nos hemos atrasado. deja de babear por mi novio. Será mejor que nos pongamos en marcha si no queremos llegar después que los invitados —declaró Steven—. Nate agradeció en ese Anthony a los ojos. La paz lo inundó. Nate sintió el lugar fresco y muy silencioso.

—No te preocupes.—Ven. La combinación no era desagradable pero Nate no estaba acostumbrado al penetrante olor de la pintura y se mareó un poco. Prometo compensarte. cariño. Saliendo del cuarto entraron nuevamente al gran espacio e la galería y el silencio que antes reinaba en el . —No tienes… —Shhh. Se recostó en el sofá. creo que me dormí —respondió Nate ruborizándose. Entraron en un cuarto y Steven sentó a su amante en un cómodo sofá. tabaco y café. Sé que estos días han sido muy agitados para ti y no has podido dormir lo suficiente. El lugar era espacioso y su tranquilidad creció más ya que era muy poco probable que se tropezara con algún mueble. —Nate —susurró Steven muy despacio—. Le dio un beso en la frente y se fue. —Perdona. Cerró los ojos y seguramente se había dormido por un momento ya que lo siguiente que supo fue que unos labios recorrían su cara dejando un camino húmedo y cálido a su paso. tratando de aligerar la pesadez que estaba en su cabeza y evitar que se convirtiera en un molesto dolor punzante. Espero que no te aburras mucho. Nate asintió y se dejó guiar. ya es hora cariño. El lugar olía a pintura. Te dejaré en el despacho para que puedas descansar mientras que terminamos los preparativos. calla y sígueme. La gente ya está llegando. Antes de que abramos oficialmente iré por ti.

envuelta en el bullicio y la excitación que los compradores sentían al intentar arrebatarle la compra a otro potencial comprador. Nate se . Perdona. a veces no sé lo que digo. Muchos son admiradores de Steven y se pelean para comprar sus obras. suspiros y signos admiración en el tono de la voz de la concurrencia. —Guau. Tony se abalanzó sobre él y lo jaló de un brazo arrastrándolo a la multitud. Me siento bien cuando la gente me habla como si mi ceguera no existiera. —Ven. Nate se quedó a un lado. —Tony bajó su voz y se acercó más a Nate para decirle una confidencia—. Las inseguridades empezaron a atormentarlo nuevamente y su semblante se tornó pálido y con falta de brillo. Es gracioso verlos pujar por obtener cada pieza.lugar había sido desplazado por el murmullo de las personas que alegremente comentaban una u otra pintura. Steven seguramente era un gran y reconocido artista. Gracias. te presentaré con algunos amigos y conocidos. La noche pasó tranquila. Steven si que ha tenido suerte contigo — sentenció Tony y siguió jalando a Nate para presentarle a esas personas que morían por comprar las obras de Steven. de Nate se sentía orgulloso. Si vieras sus caras morirías de risa. —Nate —lo llamó Tony. sobresaltando a Nate ante el tono alto y chillón en la voz del hombre. —Tony se tensó al darse cuenta de la metida de pata que había cometido—. Podía escuchar elogios. —No te preocupes. aguzando su oído y escuchando lo que la gente decía del trabajo de su novio.

Respiró hondo y trató de calmarse. ¿verdad? —declaró el Sr.sentía extasiado por la vivencia. Aguzó su oído y se fue acercando lentamente hacia esa voz que ya le resultaba empalagosa. —Sr. Una voz sensual y ronca le heló la sangre. Monroe. Las risas. impulsándolo a hacer un escándalo y alejar a ese desconocido de lo que era suyo. no sabía qué tan maravilloso era el trabajo de Steven. ya le he dicho más de una vez que no salgo con clientes. Nate hervía. —Eso puede solucionarse fácilmente —la serpiente continuó. Por el clima que palpaba esa noche sabía que el día que recobrara la vista quedaría tan maravillado como esas personas. el llanto y los suspiros se mezclaban unos con otros. No me decido —decía el desconocido en un ligero ronroneo. —Steven… Ayúdame a elegir qué comprar. Monroe. . —Siempre tan tenso y distante. Le parecía ridículo pero se mordió la lengua. Nate ya lo había imaginado como una serpiente. Un hombre estaba coqueteando con Steven y no le gustó absolutamente nada. astuto y venenoso. Ya sabes lo que siento por ti. está casi todo vendido —respondió Steven secamente. Nunca pensó que una mujer lloraría por no haber hecho la mejor oferta para obtener un cuadro. tiene que apurarse. Un sentimiento de posesividad que no sabía que tenía surgió en su interior. Monroe. —Sr. Él no podía ver. devorando poco a poco el raciocinio que tenía. tenía ganas de ahorcar a ese hombre que se atrevía a insinuarse a Steven.

—No. Si bien el conocerte me ayudó a tomar la decisión. Espero que no te estés por someter a un tratamiento doloroso por mi causa. su novio no lo traicionaría. —¿Y si no lo logro? —No me importa. relájate. Nate sonrió. pero quiero que te quede claro que por mi no tienes que cambiar nada. tengo fe en que lograrás ver algún día. ¿te estás aburriendo mucho? —le preguntó Steven. Decidió rescatarlo como un caballero resplandeciente armadura.—Mire. amando haber contribuido al malestar de ese atrevido y resbaladizo hombre. Si logro volver a ver será algo que valoraré mucho pero lo que pretendo es aprender a tratar con mis temores y mis pesadillas. No tenía de qué preocuparse. —Steven —lo llamó. dejando atrás al molesto Sr. no me interesa tener otro tipo de relación con usted. El tono de voz había cambiado a uno lleno de cariño que envolvió a Nate como una cálida caricia. no tienes que hacerlo. lo hago por mí. Si es así. Ya era hora. Steven se acercó a él. —Steven. —Steven se quedó duro ante un pensamiento que se le cruzó en ese instante—. —Te entiendo. Yo estoy bien como estás ahora. . No cambiaría nada de ti. Perdona por preguntarte. pero amaría poder ver tus cuadros —Nate le susurró al oído cuando Steven lo tomó entre sus brazos y besó su mejilla. Ya se lo he dicho más de una vez. de —Nate. Monroe que despotricaba y maldecía por lo bajo. —Ya lo harás. El que puedas ver sería algo que tú disfrutarías. —Steven sonaba enojado y Nate sonrió calmándose. Los recuerdos son muy dolorosos.

Mañana los cambiaré y empezaré a hacer los envíos de éstos a sus nuevos dueños. —Sí. Mañana haré limpiar todo aquí. Tony y Nate eran los únicos que quedaban. hemos vendido todo. —Steven. Ahorra tendré que ponerme a trabajar otra vez. Estoy feliz. Ha sido un éxito rotundo —gritaba Tony lleno de entusiasmo. encantado de conocerte. Nos vemos —saludó Tony—. No me agrada… pensaba descansar un poco. Además ya he planificado varias exposiciones de otros artistas. Gracias por dejarme compartir este momento contigo. —No podría haber sido completamente feliz si no estuvieras hoy aquí a mi lado. —Bien. Steven. A las doce de la noche la galería estaba en silencio. mientras el murmullo de la gente se iba reduciendo a medida que se retiraban de la galería. —Gracias. esta locura se terminará pronto. . No sé qué haría sin ti. ahora me voy. Casi se han vendido todos los cuadros. —Na. tengo en el depósito algunos cuadros que aun no se han vendido. tomados de la mano. —Me alegro por ti. Nate. —Bien. Tony. Mañana no habrá nada para exponer. Tendré que ponerme a pintar más. Alquilar la galería trae mucho rédito. Steven. la inauguración ha sido todo un éxito. La siguiente hora se quedaron juntos.—Lo sé. —Bien. no te preocupes. —Nosotros nos iremos en un momento. Yo cerraré.

—Se me ocurren muchas cosas.—Lo mismo digo. El domingo estarían juntos todo el día y Nate no podía ser más feliz. sólo esperaba no perder nunca el amor que había encontrado hacía tan pocos días. Las palabras ahora cobraban sentido para él. . que no haber amado nunca’. Estaba enamorándose de Steven sin reservas. ¿Nos vamos? —Definitivamente. —Eso sueña como a un buen plan. ¿Qué te gustaría hacer? —¿Qué propones? —respondió desafiante Nate. Salieron de la galería y se dirigieron al departamento de Nate. Anthony se fue y dejó solos a Steven y Nate. Tony. contigo. Amaría con todo su corazón y esperaba que Steven le correspondiera. Ambos querían estar juntos y disfrutarse uno al otro durante toda la noche. —Estamos solos —susurró Steven en el oído de Nate—. sin límites y tenía miedo pero el sentimiento lo hacía tan feliz que no quería reprimirlo. pero me gustaría estar en una cama. Y recordó una frase de Barbara Sheir: ‘es mejor haber amado y perdido.

—Pienso lo mismo.El lunes llegó demasiado rápido. y ninguno se quejaba. —Nate. Parker. Nate se encontró con la Sra. sin importar el departamento en el que lo hicieran. Hoy empiezas tus sesiones. pero creo que es . —Gracias Sra. —Hola Sra. —Nate. Quería decirte que si en algún momento te sientes mal para trabajar me avises. uno tiene que estar bien. Ojalá existiera otra forma de que hagas esto. Steven y Nate pasaron el domingo juntos. Conseguiremos un remplazo. La hora del fin de las clases de Nate llegó en un suspiro. Hay que considerar que para tratar con niños pequeños. No quiero que te fuerces mientras estás bajo tratamiento o que te estreses por tener que venir al colegio. esfumándose el tiempo a pasos agigantados. —Lo sé. Parker que lo atajó antes de que saliera. sabes que te quiero como a un hijo. Caminando hacia la puerta de la salida del colegio. Habían forjado un acuerdo tácito. Estoy un poco nervioso pero ya era hora de que lo hiciera. Parker. Lo tendré en cuenta. ¿verdad? —Sí. Ya era rutina el dormir por las noches uno en los brazos del otro. Ya me iba. Ya no había preguntas o pedidos. era un hecho el que ninguno de los dos quería estar sin la compañía del otro.

Nate. No soy nadie para juzgarte. —Nate. —Hasta mañana. corazón. desde que recuerdo. —Gracias por comprenderlo y no pensar mal de mí por amar a otro hombre.este es el único camino. Disfruta el tener esa relación tan especial que te hace tan feliz. Por primera vez. soy feliz y me siento pleno. Parker guardó silencio por un momento como queriendo elegir las palabras que iba a decir luego—. —Gracias Sra. Buena suerte. Parker. —Lo quieres mucho. Nos vemos mañana. Pero no estás solo. Está usted. Nate se sonrojó pero la Sra. —Sé que muchos reprobarán mi relación con Steven pero he descubierto que no me importa lo que los demás piensen o crean. el resto de los maestros y Steven. Sin él creo que no tendría el valor de hacer la terapia. . yo estoy bien con ello. ¿no? Se nota en el brillo de tus ojos cuando lo nombras. Si eres feliz. —La Sra. Parker acarició su brazo y le dijo: —Nunca te avergüences de amar y ser amado. —Es bueno escucharte decir eso. Espero que te vaya bien hoy. —Lo sé. hay muchas personas que te apoyan y te quieren.

Steven estaría cerca y no dejaría que nada malo le sucediera. —También te extrañe. pero por ahora alejó ese pensamiento de su cabeza. Nate sintió los brazos de Steven alrededor de su cintura. —Bien. pero recuerda que estaré esperando por ti. Te extrañé. Nate sabía que debía calmarse. —Si. Steven. pasó a buscar a Nate por el colegio. Steven apretó más a Nate contra su pecho y eso hizo que Nate se relajara más y se olvidara de sus temores y ansiedades. un beso en su mejilla y el susurro de palabras cariñosas: —Hola. tal como lo había prometido. Hoy sería la primera sesión de terapia a la que Nate se enfrentaría. Con ese pensamiento positivo se relajó un poco mientras que caminaba el resto del trayecto hacia la puerta del colegio para encontrarse con su novio. Steven sabía todo eso y quería estar junto a Nate. . Nate pensó que debería de madurar como lo había hecho su perro. No te voy a dejar solo. la adrenalina inundaba su torrente sanguíneo. El ciego estaba muy ansioso. cariño.Steven. No sabes lo que significa para mí que estés conmigo en este largo y difícil camino. su corazón latía a mucha velocidad. vamos —dijo Nate decidido. ¿entiendes? —Gracias. el perro ahora era serio y sus jugueteos de cachorro se habían terminado por completo. Al bajar las escaleras de la entrada del colegio. Max estaba muy tranquilo. no soportaba que su amor pasara por esta experiencia solo.

tratando de aclarar su mente. Jonathan respiró profundo. —Dr. Clark… —comenzó Nate. necesitaba encontrar a alguien y tratar de exorcizar al ciego de su organismo. ya acordamos en que me llames Jonathan. Jonathan Clark. en esto y en todo lo que venga. Steven estaba en la sala de espera junto a Max. estaba enamorado del ciego. Jonathan estaba nervioso. Se sentía como un adolescente. se había jurado ayudar a Nate a recuperar la vista y tratar de enterrar los sentimientos que el otro hombre le provocaba. se notaba con sólo observar cómo lo miraba. Sabía que Steven. el hombre con el que Nate tenía una relación amorosa. ¿recuerdas? . Nate estaba sentado del otro lado de su escritorio y la reacción que ese joven le provocaba no le permitía poder tomar la actitud profesional que se había jurado tener en este caso. —Nate. La atracción que sentía por el hermoso ciego era abrumadora. El corazón de Nate se calentó y tomados de la mano emprendieron la caminata hacia el consultorio del Dr. el perro de Nate. sentimientos que nunca podrían llegar a buen puerto.—Quiero estar a tu lado. Sabía que lo que empezaba a sentir por Nate era unilateral. Por muy difícil que le resultara. Definitivamente.

—¿Te sientes bien? —preguntó con preocupación Jonathan.—Sí. —Bien. Ahora estoy decidido a hacerlo. Nate estaba agotado y completamente tenso. —Nate bajó la cabeza ruborizado y lleno de vergüenza. La hora de consulta pasó muy rápido para Jonathan pero a Nate se le había hecho eterna ya que estaba desnudando su alma ante ese desconocido en el que estaba confiando su cura. Hasta ahora me había negado a pasar a través del profundo trauma que he sufrido. el reconocer que debes superar lo que te ha pasado. —Es verdad. Pero creía que había hecho un gran avance. pero tenemos que empezar. Y sabía que por algún lado tenían que empezar. si ellos me vencen. Si me detengo ante mis miedos. Hasta que no te sientas con fuerzas para recordar el momento de la muerte de tu hermano no lo trataremos. perdón. —Ese es un buen comienzo. Sólo recordaba algunos flashes . No quiero dar vueltas sobre el mismo círculo una y otra vez. nunca podré superar lo que me ha pasado. ¿Te parece si me cuentas cómo fueron tus días luego de ese momento? —Bueno… —Nate estaba temblando. Al finalizar la consulta. —No. Recordar su vida luego de la muerte de su hermano también lo aterraba pero menos que el hecho que le provocó su ceguera. vamos a ir poco a poco. Ya no más. cueste lo que cueste. La voluntad de querer hacerlo es lo más importante en este tipo de terapia. Sabía que Jonathan podría usar la hipnosis para poder averiguar los hechos que aun permanecían como lagunas en su memoria.

Estoy agotado. —Lo sé. La mujer vivía a dos horas de viaje en automóvil.pero no los hechos completos. la actitud de su madre. ring. Cada vez que se forzaba a recordar. —¿Sra. Steven. Lo que Nate le contara hoy. —¿Hola? —la voz de una mujer mayor contestó. Nate. cariño. Temía abrir la mente del muchacho y que el resultado fuera peor que el dejar que permaneciera ciego y confuso. Nate salió del consultorio hacia la sala de espera y Steven se acercó rápidamente a él para sostenerlo. —Vamos. Evans? —indagó el psiquiatra. una que no podía apartar. Una idea atravesó su cabeza. . Ring. revisó el expediente de Nate y buscó el número telefónico de su madre. Tenía el presentimiento que la mujer ocultaba algo y Jonathan estaba más que dispuesto a averiguarlo. No te preocupes. El pintor estaba asustado por la palidez en el rostro de Nate. Sentado tras su escritorio. pronto llegaremos. Steven y Nate salieron dejando atrás a un Jonathan muy confundido. seca y cortante. un intenso dolor de cabeza lo aturdía y luego venían las pesadillas que lo atormentaban más allá de lo soportable. ring. Te llevaré a tu casa así podrás descansar. El muchacho se veía drenado y al borde de lo soportable. —Gracias. Levantó el auricular. no lo podía terminar de entender. marcó el número de teléfono y esperó. Tenía que saber todo acerca de Nate si quería ayudarlo. Alguien descolgó del otro lado.

Jonathan Clark. Soy el Dr. —Si es necesario hacerlo para currar a Nate. no abra la caja de pandora. Evans. ella habla. ¿Eso estaría bien para usted? —Como guste. él está bien como está. ¿Podría ir a su casa mañana? —No iba a dejar que se le escapara. tomaría al toro por las astas. Me gustaría hablar con usted en persona. esta es una conversación que me gustaría tenerla con usted cara a cara. Mañana podría estar en su casa cerca de las 11 de la mañana.—Sí. ¿Quién es usted? —Buenas tardes. —Nathaniel no necesita eso. el psiquiatra de su hijo Nate. —Nathaniel… —Sí —dijo simplemente Jonathan. Peor le advierto. Ella no tenía que saber que recién hoy habían empezado la terapia. La mujer parecía arisca y evidentemente no estaba feliz de que su hijo viera a un psiquiatra—. —Hace pocos días comenzamos con el tratamiento y hay ciertos hechos que… no me cierran —mintió Jonathan. —Si quiere gastar su tiempo y venir no le cerraré la puerta en la cara pero le advierto que no obtendrá nada de mí. —¿No le interesa que su hijo recupere la vista? ¿Que deje de tener pesadillas? ¿Que deje de pensar que su madre lo odia y que lo ha castigado toda su vida por la muerte de su hermano? —Nunca lo he culpado ¿Él le dijo eso? —Sra. . tenga por seguro que lo haré. —No debió de concurrir a uno —sentenció la mujer.

Necesito que me abraces mientras que duermo. El tono en el auricular luego de que la mujer cortara casi lastimó el oído de Jonathan. Clark. Iría luego al departamento de Nate a buscar lo que hiciera falta pero ahora lo que le importaba era Nate y su bienestar. —Steven —llamó Nate. Steven cambió de opinión y en lugar de ir al departamento de Nate. prefirió llevarlo al suyo. El corazón de Steven se retorció. Te sacaré hasta la última gota de información. lo miserable que había sido su vida.—Él no opina lo mismo. Sra. La voz de Nate era suave y sus ojos habían perdido su brillo. No podría dejarte solo ni aunque me lo pidieras. —Gracias. ¿quieres que detenga el auto? —No. . —Maldita mujer —gruñó—. los malos momentos que había tenido que atravesar. Necesito tu calor y saber que estás a mi lado. —Dalo por hecho. Evans. Allí había aire acondicionado y Nate estaría un poco más cómodo. pero lo que si sabía era que lo amaba y que ya no podía callarlo por más tiempo. Sé como hacerlo y si tengo que usar la hipnosis lo haré. Silencio y luego un resoplido antes de que la mujer volviera a hablar. No sabía lo que Nate estaba pasando. —Cariño. —Nos vemos mañana Dr.

—Nada —finalmente dijo. y para Steven ésta sería su primera vez. . Quiso girar para ocultar su rostro de Steven pero éste se lo impidió. —Ey. llegaron hacia su departamento y Steven llevó el auto hacia la cochera del edificio. —Yo sí tengo algo importante que decirte. Lo único que quiero es sentir tu calor. —¿Quieres beber o comer algo? —ofreció Steven. —No. Nate se mordió el labio pero guardó silencio. pero sabía que Nate se opondría. —¿Qué cosa? —preguntó lleno de ansiedad Nate. —Steven aguardó un momento para que Nate estuviera atento a lo que iba a confesar. Entraron al departamento y Steven condujo a Nate a la recámara.Perdido en sus propios pensamientos. Steven se sentó a su lado y depositó un suave beso en la frente de su amate. mírame —le dijo agarrando la barbilla de Nate y levantando su rostro—. Estaba tentado en levantarlo en brazos. no todos los días uno confiesa su amor. tus caricias. Sé que no puedes verme pero esos hermosos ojos nunca me mienten. —¿Qué? —preguntó Steven con curiosidad. —No era nada… importante —mintió Nate. se bajaron y Steven ayudó a Nate a avanzar. tus besos. Algo te pasa y será mejor que me digas qué o hilaré miles de suposiciones horribles. tu… —Nate se detuvo justo cuando le iba a decir que quería sentir su amor. Estaba muy nervioso. Una vez que aparcaron el vehículo. Nate se desnudó y se metió bajo las frazadas.

Las manos de Steven estaban bajo las frazadas. sin temores de no ser correspondidos. Estaba volviéndome loco pensando que el único enamorado aquí era yo —le respondió Nate. que siento esto. tus besos. —Te amo —Steven declaró y dejó salir el aire que había retenido en sus pulmones.—Esta es la primera vez en mi vida que lo digo. Se sentía en el cielo y una gran piedra fue liberada de su pecho. Sus manos temblaban y estaba sudando frío por los nervios que lo estaban consumiendo. —No te detengas —pidió Nate. libres de expresar por fin sus sentimientos sin tapujos. acariciando la tersa piel de su amante. —Claro. Nate… —Steven tragó el nudo en su garganta. Tenía miedo de decírtelo. eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Ambos eran libres. Y no soporto la idea de pasar una noche . —Amor. eso ya lo tienes. Te amo muchísimo. En verdad lo que te iba a pedir es que… me dieras tu calor. tus caricias y tu amor. Ya estoy harto de ir de departamento en departamento. Miraba los ojos de Nate que habían recuperado el brillo que tanto le gustaba. —Una cosa más —interrumpió Steven. —Gracias por decírmelo. Esas fueron las últimas palabras ya que ambos se perdieron en la calidez de los besos que se dieron por un largo rato. —Quiero que te mudes conmigo. Si me miras así no podré continuar sin darte miles de besos. —¿Me amas? —preguntó con incredulidad Steven. más aun. Una chispa de diversión bailaba en sus pupilas y una sonrisa iluminó su hermoso rostro—.

de redescubrirse y dejando libres todos sus sentimientos y emociones. tomándose el tiempo de explorar cada rincón de sus cuerpos. resultando ser la noche más mágica y maravillosa de sus vidas. Esa noche hicieron el amor lentamente. Sé que pasó poco tiempo desde que nos conocemos pero te amo y el tiempo solo hará que este amor crezca. Sé que tal vez me esté apresurando. que muchos pensarán que es una locura. ¿Qué me dices? —¡Sí! —gritó Nate.lejos de ti. que hace muy poco que nos conocemos. pero te amo demasiado. Te necesito. . Yo también te necesito Steven. Nate. abrazándose fuertemente al musculoso cuerpo de Steven—.

estaba en la entrada del pueblo donde Nate nació y creció. . Su mente estaba llena de posibilidades.Jonathan había partido en su automóvil muy temprano en la mañana rumbo al pueblo donde vivía la madre de Nate. no lo que Nate había hilado detrás de la ceguera y los horribles sentimientos que un pequeño niño había experimentado por el encierro durante tantos años. Lo que realmente había en él. Sabía que los padres de Nate no habían descuidado su educación y habían contratado tutores para que el niño aprendiera a desenvolverse en el nuevo mundo que se cernía ante él. aburrido. padres que no eran amorosos. Eso no hablaba de padres descuidados. analizando lo que esa mujer iba a revelarle. ¿qué razones ocultas había detrás de su actitud fría? El viaje se tornó tedioso. tras la completa oscuridad. ¿Podría confiar en que le dijera toda la verdad? Necesitaba desesperadamente saber qué había en el pasado de Nate. Luego de dos largas horas que a Jonathan le parecieron días. sin la posibilidad de desplazarse o hacer las cosas de la misma manera que las había hecho cuando veía. y ni siquiera la música a través de la radio del estéreo podía distraer a Jonathan un poco. Entonces. padres que no se preocupaban por el bienestar de su hijo. Tomó el mapa que había impreso en su oficina y revisó el trayecto que había marcado hasta la casa de los Evans.

a unos diez minutos. Jonathan sonrió. bajó del auto y se dirigió al negocio. Aun era temprano para la hora acordada para su encuentro con Gloria Evans. Aparcó su auto cerca de la puerta de una agradable cafetería con decorados de los años ’70. señor. Se sentó ante una mesa que estaba junto a una de las ventanas. lo que parecía demostrar la vida alegre y distendida que en ese pueblo se vivía. —Buenos días. Si tienen mantequilla y jalea de frambuesa sería ideal. —Si. puedo traerle eso.Estaba cerca. Ese definitivamente era un lugar muy lindo y tranquilo para que una familia se asentase. ¿Qué le gustaría ordenar? —Un café con leche y unas tostadas. La joven se fue y Jonathan tomó un bloc de hojas y un bolígrafo y comenzó a realizar anotaciones sobre las actividades de los niños. Jonathan se dirigió a una cafetería para desayunar. Apenas entró se sintió transportado en el tiempo. Necesitando despejarse un poco luego del viaje en carretera. —Gracias. ¿Habrían pesando eso los padres de Nate? La voz de una joven interrumpió sus pensamientos. Había mucho color rosa y la decoración era verdaderamente estridente. Desde allí se podía observar una gran plaza que había frente a la cafetería y a varios niños reír y jugar en ella. Pasados unos minutos la joven camarera apareció trayéndole una taza muy grande con café con leche .

—El Dr. Jonathan llamó a la camarera y pagó la cuenta. Salió de la cafetería y nuevamente se subió a su auto. Evans. Evans. —Así es. tostadas de pan blanco y mantequilla con una jalea de frambuesa que tenía toda la pinta de ser casera. Jonathan dudó unos momentos antes de presionar el timbre. pensó Jonathan.humeando. «Los ojos de Nate». Esperó unos minutos y la puerta se abrió. de cabello rubio platinado y profundos ojos verdes. Sra. a pesar de ser el único familiar que le quedaba. revelando la presencia de una mujer menuda. Jonathan se sumergía en sus pensamientos. dirigiéndose a la casa que tanto Nate odiaba. Garabateó en su anotador palabras que solo él comprendía. Todo parecía un crucigrama al que le faltaba descubrir las pistas para terminar de completar los cuadros. Evans. en la mujer con la que se encontraría dentro de poco. en la vida de Nate en este pueblo. impactado ante los rasgos tan parecidos de esa mujer con los de Nate. . a enfrentarse con la mujer que le había negado su cariño a su hijo. Mientras que tomaba su desayuno. Faltando quince minutos para su cita con la Sra. Frente a la puerta de la Sra. Clark supongo —dijo con voz seca la mujer.

—Este pueblo es muy tranquilo —dijo Jonathan quebrando el silencio. —Jonathan no quería tomar nada pero sabía que si se negaba la mujer levantaría aun más los muros que había erigido para que nadie penetrara a través de sus recuerdos y su dolor. Él podía verlo claramente en sus ojos. las cortinas blancas con volados levantadas hacia un costado. Evans lo guio hacia una sala muy agradable. Dr. Jonathan dejó escapar un suspiro. No se perdió el temblor de la mano de Gloria al decir esa frase. las paredes pintadas de color beige. La mujer sirvió con parsimonia dos tazas de té.. El lugar era cálido. «Interesante». ofreciendo una a Jonathan. Ambos tenemos cosas más importantes que hacer que perder el día parloteando. La Sra. clavó la vista en los ojos de Gloria y continuó: —Sra. Evans. Clark —fue lo único que salió de los labios tensos de Gloria. tratemos de que esta entrevista sea lo más corta posible. una mesa de café entre ellos sobre la que ya estaba preparado el servicio para el té. ella no podía engañarlo. —Las apariencias engañan. gracias. Por unos minutos tomaron el té en un silencio absoluto que solo fue interrumpido por el ruido de algún que otro vehículo que pasaba frente a la casa. dos sillones mullidos enfrentados y de color claro. ¿Gusta un té? —Sí. . Jonathan se sentó en el sillón frente al que ella se sentó—. sabe a qué he venido y ya me ha dejado bien claro que no desea dar rodeos.—Pase. —Tome asiento —ofreció la Sra.

Evans? —No. doctor. Mi esposo no soportó el . —Como guste. sus ojos estaban ahora húmedos. Sé que ese día. No sé qué. Por qué me odia. retorciéndolas en un acto reflejo nervioso—. Sólo le dije eso porque sabía que se negaría a verme. Sería mucho más sencillo para mí el llevar la terapia adelante si sé a lo que Nate se está enfrentando. —Es algo complicado. el día en el que murió Erick. pero algo que Nate no recuerda y lo que verdaderamente le provocó la ceguera. por favor. Hemos hecho algunos progresos pero él tiene muchas lagunas en sus recuerdos y me gustaría que usted me ilumine en ese aspecto. levantó una de sus cejas cuestionadoramente. luchando por no dejar escapar sus lágrimas—. pasó algo más. —Fue la única palabra que la mujer dijo. —Llámeme Jonathan. —Ya le he contado que Nate empezó a ir a mi consulta. —Todo lo que hice fue por su bien. Sé que me enfrento a algo muy grande y si quiere ayudar a su hijo debe decirme qué es lo que me estoy perdiendo. Ni siquiera debí mencionarle lo poco que le dije. —No me ha preguntado nada sobre Nathaniel. Sra. —La mujer cada vez se ponía más tensa y Jonathan no entendía por qué.Entonces… ¿por qué estamos sentados y sin decir una palabra sobre Nate? Gloria. Lo que Nate me cuenta durante las horas de terapia es confidencial. ¿Estoy equivocado. sin dejar su taza de té. se puso más rígida y colocó sus manos en su regazo. Luego de ese día esta familia quedó destrozada. —La mujer dejó la taza sobre la mesa de café. Pero antes de contarle algo quiero que me diga por qué Nate piensa que no lo quiero.

conteniéndose para no golpear a Jonathan. como temiendo rebelar algo más—.peso del dolor de la pérdida de Erick. —Luego de ese día. Ya llegarían a donde él quería. Nathaniel cree que fue un accidente pero mi marido se cortó las venas y me dejó sola para afrontar el dolor y sacar adelante a Nathaniel. golpeando su regazo una y otra vez. —Por supuesto. He agradecido a Dios que en su lugar lo cegara. ella empezaba a dejar salir su dolor. . como creí que sería lo mejor para él. Eso fue preferible a que viviera con esos hechos a diario. Nathaniel estuvo internado dos meses. Él se suicidó seis meses después del incidente. atormentándolo constantemente. —¿Nate fue herido? Él no recuerda eso. sus manos en puños. impidiéndole seguir adelante. sus sentimientos. —No sé si usted lo ayudó mucho en eso —pichó Jonathan. Si lo recordara creo que se volvería loco. Jonathan no quería interrumpirla. tratar de que siguiera con su vida. sólo sé que lo hice como pude. Por el momento debía comprender qué pasaba por la mente de la mujer para poder entender por qué había mantenido encerrado a Nate en la casa durante más de diez años. su pesar. —¿Cómo se atreve a decirme eso? —Ahora la mujer estaba fuera de si. Fue una suerte el que perdiera los recuerdos de esos dolorosos momentos. Fue muy duro. su vida pendía de un hilo. No sé si he hecho las cosas de la mejor manera. la ceguera de Nathaniel y su… —Ella apretó sus labios.

si abría la caja de Pandora sin conocer los males que había dentro podría haber sido fatal para Nate y nunca se lo hubiera perdonado. Quería consolarla pero aun no era el momento—. Ya estaba listo para hacerlo de nuevo. —El cuerpo de la mujer se sacudía y Jonathan pudo darse cuenta lo frágil que en verdad era. el horror que tuvo que presenciar y sentir. Lo encontraron tratando de volver a violar a mi hijo. Es ver a un hijo muerto y a otro vejado por un degenerado. Ella lloró y ya las palabras no pudieron salir a través de la opresión que tenía en su garganta. ¿Cómo piensa que viví desde ese día? Tenía miedo de dejar que saliera de la casa y que otro depravado lo agarrara y le volviera a hacer daño.—Encerrar a Nate en una casa. pero agradezco a Dios que lo haya olvidado. tenerlo entre cuatro paredes e impedirle jugar con otros niños y tener contacto con el mundo exterior. eso señora mía es una atrocidad. . No sé lo que Nathaniel vivió ese día. Enterrar a un hijo mientras que el otro está en el hospital completamente desgarrado por dentro. su corazón estaba teniendo dificultades en bombear y sus pulmones en funcionar. La sangre en sus venas parecía espesa. —¿Una atrocidad? —ella escupió—. Ese desgraciado está preso. ¿Cómo haría para que el muchacho atravesara por todo ese dolor? Tenía que meditar el asunto pero se alegró de haberlo descubierto a tiempo. su inocencia mancillada a los 4 años. Tenía tanto miedo. Le diré lo que es una atrocidad. nunca pensó que Nate había sido victima de una violación. Jonathan estaba helado. El bastardo cumple cadena perpetua pero creo que ni la propia muerte podría hacer que pagara por todo el daño que ha hecho. No le había alcanzado con dejarlo inconsciente y sangrando. —Sus ojos húmedos ya estaban tan cargados de dolor que no pudo retener más las lágrimas—. Su cuerpo se paralizaba.

Evans se tornó en una de horror. —Él está solo. Dios. Mi hijo fue el último. Jonathan se frotó la cara con las manos. que mantenía una relación con un hombre? —No es una mujer —simplemente dijo y la cara de la Sra. Sinceramente no esperaba descubrir lo que me ha contado. —La mujer estaba angustiada y atormentada. ¿Tiene una novia? No me comentó nada. —¿Qué? —dijo la mujer atónita—. sé que es duro todo esto. —Ese degenerado lo transformó. el que ayudó a que ese pervertido fuera encarcelado y evitar que otros niños vivieran ese horror y que murieran de esa manera. ¿Cómo podría decirle a esta mujer que su hijo era gay.La Sra. —Sra. —Esa lacra había matado a otros niños. Requerirá de tiempo y sobre todo de mucho amor. Nate tendrá mucho con lo que lidiar. no sólo el recordar lo que pasó ese día y poder pasar de ello sino el entender las acciones posteriores de sus padres. los había violado hasta que sus cuerpecitos no pudieron soportarlo más. ¿cómo podré ayudarlo desde aquí? Sé que no me quiere a su lado. su cuerpo temblaba y se abrazaba a sí misma tratando de calmarse un poco. . el entender por qué usted actuó de esa manera. Evans. Evans se limpió la cara con un pañuelo y luego miró a Jonathan a los ojos. Me digo a mi misma que Nathaniel fue el que detuvo todo. —Él no está solo —declaró Jonathan sabiendo que pisaba sobre terreno movedizo. él no lo recuerda pero… simplemente no lo entiendo.

la hipnosis y el revivir esa experiencia podrían ser fatales. puedo decirle que su novio lo cuida y lo ama y que Nate le corresponde de la misma manera. —Si. Como psiquiatra puedo asegurarle que la violación de Nate no tiene nada que ver con su relación actual. Jonathan pensaba la estrategia para tratar a Nate. —Supongo que tiene razón —dijo en voz baja. Evans. Evans. —¡Lo amo! —gritó ella desesperadamente. que le reclame por ser gay. Sería duro pero si no lo preparaba con anticipación. . sin recriminaciones. Ámelo tal como es. Sabía que antes de que el muchacho recordase ese doloroso episodio sería mejor comentarle que había hablado con su madre y relatarle la historia. pero ámelo. llena de dolor y angustia. Nate está enamorado y se lo ve muy feliz. —¿Por qué no me lo contó? —preguntó la mujer llena de dolor.—Sra. aun no es tarde para recomponer su relación con Nate. —Sra. Además. —Entonces. El viaje de regreso fue muy angustiante. —Estimo que habrá temido que lo rechace. La mujer se veía consumida. demuéstreselo. —¿Es feliz? —preguntó la mujer con un tono de esperanza.

¿Debería esperar a decirle todo esto? Jonathan meditaba que lo primero que tenía que hacer era tratar de reparar la imagen que Nate tenía de su madre. —¡Nate! —gritó Steven y jaló a Nate a sus brazos. tienes razón pero aun no me hago a la idea. La decisión está tomada. ¿lo has olvidado? —¿Ya? —preguntó Nate con asombro. Pero deberemos desmantelar los ventiladores de techo. De todas maneras no es necesario que hagamos todo hoy. Mis cosas son muy pocas y en un viaje con tu automóvil podríamos mudarlas. —¿Para qué esperar? —contestó Steven—. —Tenemos una mudanza que empezar. pero esperaba que por lo menos la comprendiera. Puedo hacerlo mientras que tú haces las valijas. que el miedo la había cegado. Tengo que devolverlos. esos son del colegio. —Steven. No sabía si Nate la perdonaría. Llegada la hora de finalización de sus clases. con diversión —Sí. hacer que las personas a su alrededor sean su soporte. —Bien. que no lo odiaba. no será problema. Debía hacer que entendiera los motivos que había tenido la mujer en encerrarlo. Pero ya quiero que te instales en . no pensé que pasarías a buscarme. Nate salió del colegio para encontrarse con Steven que lo estaba esperando.

¿Alguna vez podría acostumbrarse a esta nueva felicidad que pensó nunca tener? Nate no lo sabía y temía despertar de este hermoso sueño que estaba viviendo. . —Gracias —respondió Nate con dulzura. voy a llevar las cajas con los ventiladores al auto. ¿Te parece bien? Sólo me falta colocar los apliques que había en su lugar. a la Sra. —Perfecto. Mañana los llevaré al colegio. «Amor». nuestro departamento —susurró Steven en el oído de Nate y éste se sonrojó. Había tratado de evitarlo pero debo enfrentarla en algún momento. —Nate. Nate comenzó a hacer sus maletas y Steven se encargó de desmantelar los ventiladores de techo y colocarlos en sus respectivas cajas. Es hora de que le diga lo nuestro.mi departamento. Parker… —Y a mi madre —suspiró Nate con resignación—. no estás solo —le dijo Steven agarrándole fuerte la mano. A mi me queda muy poco para terminar de empacar. —Bien. La tarde fue muy movida. Luego de tomar un almuerzo ligero. Subieron al automóvil de Steven y se dirigieron al departamento de Nate. ¿qué esperamos? —dijo Nate tratando de alejar la vergüenza que lo estaba consumiendo. —¿A quién debemos avisar? A tu casera seguro. —Amor. Supongo que me dará uno de sus sermones.

No sabes cuánto. cepillo de diente. Nate se dirigió hacia el baño y tomó las cosas que había allí: dentífrico. —Me parece una buena idea. dirigiéndose al hogar que a partir de ese día compartirían juntos. Terminemos preparar la cena. Steven colocó las maletas en la cajuela del auto y luego se subieron a él. —Estoy muy feliz. —Yo también soy muy feliz. Steven volvió al departamento y le dio un beso a Nate. —Suena como a un plan. aquí así podremos irnos y —¿Por qué no llevamos lo que ya está empacado y volvemos mañana a terminar? —propuso Nate. Steven tomó las dos valijas que Nate había preparado y salieron del departamento. —Bien. . Nate dejó lo que estaba haciendo y giró para sumergirse en el amplio pecho de Steven. Saliendo del edificio.—Mañana iremos a hablar con tu casera y si te parece bien entregaremos el departamento el fin de semana para revisar bien que no haya quedado nada. champú y todo el resto de los artículos de tocador y medicinas que guardaba en el mueble que había allí.

—¿Te has ido a vivir con alguien? —La pregunta de su madre descolocó a Nate. ahora se le clavarían las esquirlas. . mejor que nunca —respondió Nate sorprendido de la ansiedad que demostraba su madre. Suspiró para tomar coraje y luego continuó—. —¿Lo amas? —preguntó ella de repente. Me he mudado con mi novio. —Hola. Quería avisarte que me he mudado. pero nada malo —deslizó Nate. ring. La pregunta descolocó a Nate pero se apresuró a contestarle. —Ya estaba. —¿Te has mudado?¿Ha pasado algo? —Si. —¿Nathaniel? ¿Estás bien? —preguntó la mujer con voz de preocupación. Hubo silencio por unos minutos y Nate pensó que su madre se había desmayado. madre. había tirado la bomba. —Sí.Steven estaba preparando la cena. —¿Hola? —La conocida voz del otro lado del teléfono hizo temblar a Nate. ¿Ella sabría algo? ¿Cómo podría ser posible? —Si. Nate se debatía entre llamar a su madre ahora o hacerlo mañana. Ring. Pero ¿para qué posponer el dolor? Se acercó al teléfono de línea y marcó el número que se sabía de memoria. ring. mucho. —Sí.

—Entonces me alegro por ti. Ella siempre se había rehusado a usar ese diminutivo luego de la muerte de Erick. Estaré allí cuando sea mejor para ti. Nate suponía que tratando de procesar los hechos—. ¡Cómo lo extrañaba! —¿Cuándo puedes venir? —Nate no pudo contenerse. Ni en un millón de años esperó esta reacción de parte de ella. —Steven… ese es su nombre —susurró su madre. lo hacía sentirse más cerca de su hermano. pero estimo que no habrá inconveniente alguno. Había tantas cosas que debían aclarar entre ellos. ¿Su madre lo amaba? Y lo había llamado Nate. —Lo consultaré con Steven. Es un buen hombre mamá. sorprendido de la reacción de su madre. quería hablar con su madre. ¿Crees que sería bienvenida para visitarlos? Nate parpadeó. hijo. Me gustaría conocerlo. Jamás podría odiarte. —Estoy feliz de que hayas encontrado el amor. aun si es con otro hombre. Nate tragó el nudo de su garganta. te amo. —Ella respiraba con dificultad. Y me ama tanto o más de lo que lo amo yo. Nate. hijo. Él lo llamaba así y Nate amaba ese diminutivo. Eres lo único que me queda en la vida. . —Cuando tú me digas. —Sí. —Te llamaré mañana y acordaremos tu viaje. —¿No me odias? —Nunca.

tratando de comprender el cambio tan repentino en su madre. Luego de darle a su madre el número de teléfono del departamento de Steven cortó la comunicación. ¿Podría ser que su soledad y angustia hubieran terminado para siempre? No lo sabía. —Hablaré con Steven. Lo que menos quiero es traer problemas en tu relación. . pero esperaba que así fuese. Por un instante quedó en silencio. No estaba solo. Tenía a Steven y por lo visto su madre también lo apoyaría. Mañana te llamo.—Si es algún problema que me quede con ustedes puedo quedarme en un hotel. uno que no sabía hacia dónde iba pero ahora sería valiente y enfrentaría lo que viniera. —Voy —respondió Nate caminando hacia la cocina para darle las noticias a Steven. Nate sentía que su vida estaba dando un nuevo giro. —Nate —llamó Steven desde la cocina—. La cena está lista.

—Nate. ¿Te pasa algo? Has estado como ausente desde que terminaste de hablar por teléfono. ¿Qué opinas? —Me parece bien. —Puede convencido. Creo que debes darle una oportunidad. Hoy se mostró de lo más cariñosa y comprensiva. ser… —contestó Nate sin estar muy —Bien. quiere venir y concerté. tomándole la mano a través de la mesa—. ¿Qué habría pasado para que ella cambiara tan radicalmente su trato hacia él? Nate trataba de encontrar algo de lógica en su comportamiento pero le era imposible. —Siempre fue muy distante conmigo. Puede ser que el que ya no vivan bajo el mismo techo ni se vean a diario la haya hecho recapacitar. —¿Extraño? No entiendo. dile que venga cuando quiera.La cena transcurrió en un silencio algo incómodo. ¿Pasó algo malo con tu madre? —Nada malo. . Sabes que es bienvenida si te hace bien. Es más. Ni siquiera me insultó o me dio un sermón cuando se enteró que me mudé contigo. amor. Nate estaba muy absorto pensando en su madre y en la extraña conversación que habían mantenido por teléfono. Tenemos una habitación de huéspedes si quiere quedarse con nosotros. sólo… extraño. —Steven dijo con cariño. A mi también me gustaría conocerla.

Nate se rio y besó a Steven por un largo tiempo. — Nate se sentía un maldito egoísta quejica. Steven arrojó a Nate a la cama. amor. hasta que le fue casi imposible poder seguir conteniendo la respiración. jalando de la mano a Nate hacia su regazo. Nate se reía y movía sus piernas nerviosamente. ¿Por qué no continuamos en la recámara? —propuso con un tono ronco en su voz Steven. Era increíble la forma en la que Steven siempre lo jalaba y lo colocaba donde quería con tanta facilidad. Deja de preocuparte tanto y dame un beso —exigió Steven. Acá estoy quejándome de mi madre cuando tú no tienes ni siquiera de quién quejarte. ¿no lo crees? —Lo lamento.—¿De verdad? ¿No lo dices sólo para hacerme sentir bien? —Para nada. Antes de que Nate pudiera moverse. Steven. No tengo hermanos ni ningún otro familiar cercano. Sería agradable tener a alguien para variar. Steven se arrojó sobre el delicado cuerpo del ciego. . —Te deseo tanto —susurró Steven en el oído de Nate. dejando a su novio casi sin aliento. se levantó de la silla llevándose a su novio sobre el hombro. —Ven aquí —gruñó Steven. Eso hacía pensar a Nate que Steven tenía la fuerza de Sansón—. —Eso fue… caliente. Y sin dejar que Nate contestara. Steven se estaba portando como un posesivo cavernícola y a Nate eso le encantaba. sus cuerpos perfectamente alineados. Mis padres murieron hace tiempo en un accidente de tránsito.

Respiró profundo y marcó el número 5. poseyéndolo. Caminaba esa mañana lentamente hacia el colegio desde el departamento de Steven. Antes de que Steven se lo regalara. Ya era miércoles. —Hazme tuyo —gimió Nate. su febril carne palpitante dentro de su cuerpo. Nate nunca sintió la necesidad de tener uno. con el que tenía el programado rápido del número de teléfono de su madre. Tenía programados varios números de teléfono en su celular. —Amor. Estaba ansioso por ver si el cambio en ella que había percibido el día anterior aun perduraba. en cada caricia. no sabía cómo había vivido sin uno. pero ahora que lo tenía. que ahora era el de ambos. Nate tenía un largo día de trabajo por delante y quería llamar a su madre urgentemente. dejándose amar y tratando de transmitir en cada jadeo. en cada beso. todo el amor que sentía.Nate se estremeció. sintiendo una oleada de deseo como si una corriente eléctrica atravesara todo su cuerpo. Aun no podía entender lo . Ahora y por siempre —declaró Steven y Nate se derritió bajo el cálido y duro cuerpo de Steven. su boca. su lengua. Estaba sorprendido de lo rápido que se había acostumbrado a usar el maldito aparato. llenándolo. ya eres mio. Nate sonrió sabiendo que no volvería a estar solo. Necesitaba sentir las manos de Steven sobre su piel. Max muy pegado a su cuerpo.

—Hijo. soy Nate. Estaba agradecido a la vida por haberle dado el hermoso regalo que era su adorado pintor. él está deseoso de conocerte también. eso está arreglado entonces. . ¿pasó algo? —Disculpa la hora. ¿Ya decidiste cuándo quieres venir? —¿Te parece bien este fin de semana? No me gustaría entorpecer sus días de trabajo. —Mamá. pero Steven era todo lo que Nate hubiera querido y esperado de una pareja. obligándolo a salir de sus ensoñaciones románticas. Nate pensó que cuanto más rápido enfrentara a su madre. No.rápido que se habían enamorado uno del otro. —Nate suspiró y trató de ser directo. Anoche hablé con Steven. estaba a solo dos cuadras del colegio y no quería alargar la conversación más de lo necesario—. Al segundo timbre alguien descolgó el auricular del otro lado de la línea y eso lo trajo a la realidad. no pasó nada malo. —Bien. —¿Hola? —la voz de su madre al hablar tenía un tinte de preocupación. —De acuerdo. sería mejor. Tenemos una habitación disponible si te quieres quedar con nosotros… —Me agradaría quedarme con ustedes —dijo casi en un susurro la mujer. Acordaron el horario y que ella los llamaría para que la fueran a buscar a la terminal de ómnibus.

Sonrió. ¿Se pondría feliz la mujer? Nate estaba nervioso pero no dejaría que nada ni nadie arruinara su felicidad. de soledad. Había detectado en la voz del médico un tinte de tristeza. feliz de haber congeniado tan rápidamente con el psiquiatra. Pero este no era el lugar ni el momento para pensar en hacer de celestino de su psiquiatra. Mañana tendría su segunda sesión de terapia. apenas si podía manejar su propia vida. Nate era un experto en la materia con lo cual detectaba muchos signos delatores en las otras personas. la que empezó a vivir desde que conociera a Steven. Nate pensó que si no tuvieran una relación de paciente-doctor podrían llegar a ser grandes amigos. Estaba ansioso por hablar con Jonathan acerca de la actitud de su madre y su inminente visita.Ya estaba frente a la entrada del colegio. Parker. Parker y avisarle de su cambio de vivienda. Nate suspiró y tocó a la puerta. Su día recién comenzaba y ya estaba cargado de ansiedad y de muchas preguntas que rondaban por su cabeza. Frente a la puerta del despacho de la Sra. Nate giró el picaporte abriendo la puerta y entró en la habitación. —Adelante —la voz cálida de la mujer se escuchó a través de la gruesa puerta de madera. . ¿cómo podría pensar en arreglar la de los demás? Aun le quedaban unos minutos antes de su primera clase. sería mejor ir a ver a la Sra.

—Buenos días. Parecía que todos últimamente le preguntaban si algo malo pasaba. Sra. —¿Te mudaste? —preguntó con confusión al Sra. Tendría que darle los nuevos datos. me alegro que la relación vaya en tan buen camino. ¿Ha pasado algo malo? — preguntó algo angustiada la Sra.—Nate. Steven les traerá esta tarde los ventiladores que me prestaron. La mujer sólo estaba interesada en el bienestar de Nate. qué sorpresa verte aquí tan temprano. Necesito informarle algo. Estoy segura que él sabrá cómo ayudarte. Te felicito. Steven y yo estamos viviendo juntos. —Gracias —fue lo único que el ciego atinó a decir. Parker. no en unos malditos ventiladores de techo. olvidándose de los ventiladores. Nate esperaba algún comentario en contra pero lo sorprendió con lo que le dijo: —Nate. —Ya que has venido a verme me gustaría que me cuentes cómo fue tu primera sesión de terapia. Te conozco bien y sé que si no existieran sentimientos muy profundos no hubieras dado este importante paso. Conozco al Dr. Parker. siéntate —ofreció la mujer. Nate se ruborizó y luego contestó: —Sí. Quería decirle que me he mudado. Eso lo molestaba un poco. Nate tomó asiento antes de hablar. Parker. te noto nervioso. es un buen hombre y un excelente profesional. Clark desde que era un niño. —Nate. La mujer quedó sorprendida. . el nudo de su garganta no se aflojaba. nada malo ha pasado. —No. Nate bufó.

Parker. ella los modificará en tu expediente. Nate. Luego caminó metódicamente por el pasillo hacia el aula donde sus alumnos lo estaban esperando. sabes que estaré aquí para lo que necesites. —No sabes cuánto me alegro. Tenía que ponerse a trabajar. Stuart los datos de tu nueva residencia. Steven entró en su atelier después de una semana de casi no pisar el lugar. Stuart proporcionándole su nueva dirección y número telefónico. Inhaló y exhaló. No sabe lo que significa para mí su apoyo. —Gracias por estar a mi lado. Ahora será mejor que vaya a mi clase si no queremos que los niños se alboroten. —De acuerdo. Sra. Tengo la esperanza de que pueda sacar los fantasmas fuera de mi mente en poco tiempo. —Gracias. El intenso olor a pintura lo golpeó.—La sesión fue muy intensa y me afectó mucho pero me ha servido para darme cuenta de lo encerrado que he estado en todos estos años. Nos vemos luego. una galería sin cuadros del principal artista no podría de ninguna manera ser exitosa. disfrutando del embriagador e intoxicante aroma. . —Déjale a la Sra. Nate salió del despacho y habló con la Sra. —Nate.

con la que soñaba a diario: Nate recostado en la playa. He meditado mucho antes de comunicarme contigo pero creo que debemos hablar sobre Nate. Ya tenía en su cabeza varias de las pinturas que quería pintar. su teléfono celular sonó. . Tenía un mal presentimiento acerca de la llamada del psiquiatra. —Dr. —Ayer fui a entrevistarme con la madre de Nate. Necesito conversar contigo porque Nate necesitará todo el apoyo y el amor que puedan darle. Clark. —¿Cuándo podríamos vernos? Será mejor si hablamos cara a cara de este tema. ¿Qué carajos le contó la madre de Nate? —preguntó sin ningún tacto Steven.Se dedicó las primeras horas de la mañana a enmarcar lienzos limpios. Steven no había podido evitar el caer fuerte y duramente enamorado del ciego. Necesitaba saber qué ocultaba. está cerca de su consultorio. sus pies descalzos siendo acariciados por el agua del mar. —Dr. qué fue lo que verdaderamente le pasó a Nate para que quedara ciego. Soy el Dr. —¿Hola? —dijo Steven. ¿pasó algo malo? —El mundo de Steven empezó a derrumbarse. Clark. sus labios carnosos y rojos tan besables que a Steven le robaba el aliento y hacía que perdiera el control cada vez que lo veía. Tampoco se había resistido ya que hubiera sido en vano. —Buenos días. su piel cálida por los rayos del sol. Justo cuando estaba preparando las pinturas y los pinceles para empezar a trabajar. Steven. —Si gusta puede venir a mi atelier. Es algo… delicado. Había una que lo estaba enloqueciendo. Clark. Su Nate era tan hermoso y tan dulce que aun no entendía por qué había sido bendecido con su amor. sus mejillas coloradas. me está asustando.

no podré trabajar con esta preocupación Steven le dio la dirección de su atelier al psiquiatra. y sentía un agujero en el estómago. El timbre del intercomunicador sonó y Steven se apresuró a abrirle la puerta de entrada al edificio al Dr. fuerte y muy amargo. Clark le diría no sería fácil de digerir. Abrió la puerta de entrada de su atelier y el Dr. pero de lo que sí estaba seguro era de que no lo abandonaría por nada en el mundo y que nada haría que lo amara menos. Los hermosos rasgos del psiquiatra estaban transformados por un rictus de tensión. ¿Podría ser ahora? —Sí. pase —ofreció Steven moviéndose para darle paso al otro hombre para que entrara. Steven había pasado la última hora con mucha ansiedad y estaba a punto de treparse por las paredes. Clark. angustia y soledad. Cuando cortó la comunicación se dirigió a la pequeña cocina y preparó café. Ya se había tomado dos tazas del horrible café que había preparado. Intuía que lo necesitaría y que lo que el Dr. Steven no sabía qué había en el pasado de Nate. Nate era suyo y haría lo que fuera por ayudarlo. encima. —Dr. . Clark.—Me parece bien. Clark apareció con una cara de preocupación. Un extraño escalofrío recorrió su cuerpo cargado de miedo.

—¿Será por eso que la mujer ha cambiado con él? Anoche Nate la llamó y le contó que se mudó conmigo a mi departamento. —Si. —¿Se mudaron juntos? —preguntó Jonathan muy sorprendido. No sabía que ibas a ir a visitarla. No aun por lo menos. Nate no me comentó nada al respecto. —Dijiste que necesitabas contarme algo de Nate. Él no está preparado para saber la verdad. Me haces sentir un viejo. Eso resuelve algunas cosas. . —Como gustes —dijo Steven con una sonrisa y sin entrar en detalles. llámame Jonathan y tutéame. ¿tienes algún problema con eso? —contestó desafiante Steven. No era hermoso como Nate pero exudaba una masculinidad abrumadora e intoxicante. —¿Resuelve? ¿Qué resuelve? —Lo que voy a decirte no puedes decírselo a Nate.—Por favor. Los dos hombres tomaron refregaba las manos nerviosamente. Steven se Jonathan veía al hombre frente a él. para nada. —No. Ahora sólo estaba interesado en Nate y en lo que el psiquiatra le contaría. Ella le dijo que estaba contenta por él y le preguntó si podía venir aquí y conocerme. asiento. —Él no lo sabe y no se lo diré por el momento. Nate estaba sorprendido. algo que te dijo su madre.

¿Qué puedo hacer para ayudarlo? Haré lo que sea. Si pudiera lo mataría en este mismo instante. Cuando fueron asaltados Nate y su hermano.—¿Qué verdad? —Steven casi estaba en pánico. —No hay forma elegante de decir esto —empezó el psiquiatra—. había sido brutalmente vejado por un degenerado. su precioso hombre. . —Dios. que hay sentimientos en el acto cuando se realiza entre dos personas que se aman. Nate cree que murió en un accidente. temiendo que su Nate sufriera más de lo que ya lo había hecho. —¿Qué? —Steven estaba conmocionado. Debes demostrarle que el sexo no es sucio. Su Nate. no sabía cómo podría ayudar a su amor—. Steven se sentía tan impotente. ¿cómo podría estar alguien tan trastornado como para violar a un niño de tan sólo cuatro años? Steven no podía imaginar el dolor y la desesperación que había sentido Nate. —También está el hecho de que su padre se suicido seis meses después. Ese hombre le había robado su niñez. —Sólo debes amarlo y estar a su lado cuando llegue el momento. ¿Cómo ha podido resistir todo eso? ¿Cómo es que perdura su dulzura y su inocencia? —Steven no se había dado cuenta que estaba llorando. el dolor que sentía en su pecho era demasiado intenso. su vida tal como la conocía. Pero eso es lo último que debemos permitirle. Seguramente querrá apartarse de todo y de todos. encerrarse nuevamente en su concha. Ahora entendía el porqué la mente de Nate reaccionó borrando su memoria de esos brutales hechos y dejándolo en la completa oscuridad. el asesino de Erick violó a Nate.

Nate estará preparado para enfrentar su pasado. No permitiré que algo malo le pase. Me alegra que Gloria haya recapacitado. —Jonathan. pero era algo que desgraciadamente nunca se presentó. permitirle que Nate la perdone y que ella misma se perdone. —¿Sabes? pensarlo. Ahora más que nunca se daba cuenta que el único que quedaría destrozado y sufriendo ante esa obsesión era él mismo. —Haré todo lo posible por ayudar. Jonathan se sonrojó y luego continuó: —Nate y tú se han encontrado el uno al otro y se nota que se aman profundamente. ¿verdad? —preguntó Jonathan con algo de tristeza. Estoy convencido que se culpa por la muerte de Erick y por la violación y ceguera de Nate. haré lo que sea por Nate. —Bien. El amor entre Steven y Nate era algo que siempre había querido vivir. Siempre he querido encontrar un amor . No había conocido al hombre indicado y su atracción hacia Nate tenía que terminar. ten por seguro que lo haré. no con él.—Eso lo he hecho desde el primer momento en el que tuve a Nate entre mis brazos. —Una vez que Nate y Gloria recompongan su relación. Te envidio —dijo Jonathan casi sin —No entiendo —dijo Steven con confusión. —Lo amas mucho. Si me tengo que convertir en su guardián las veinticuatro horas. Eso ayuda mucho con la terapia. —Lo amo más de lo que alguna vez pensé que podría hacerlo. Deben integrarla a su familia. Es imposible hacerlo de otra manera.

Jonathan Clark era gay. —No pierdo las esperanzas. ¿quién lo diría? —Ya encontrarás a alguien cuando menos lo busque. Pero ahora él estaba en la vida de Nate y haría lo que estuviera en sus manos para que su hombre fuera feliz y pudiera sanar todas las heridas del pasado. Ahora que conocía los hechos. No podía entender cómo la mujer había podido seguir adelante con tanto dolor vivido. .como el que ustedes sienten pero nunca he conocido al hombre adecuado. Steven haría lo posible para acercar a madre e hijo. Sabía que tenían un doloroso camino por recorrer pero también sabía que Nate valía la pena el esfuerzo. Steven le contó a Jonathan que el sábado llegaría Gloria y que se quedaría con ellos el fin de semana. Conocí a Nate por casualidad y cambió mi vida. «¿Hombre?» Steven se sorprendió. El Dr.

Le importaba una mierda que su amante fuera ciego. sin poder apartarlas y disfrutar de su cena junto al hombre que amaba. Durante la cena. temeroso de que Steven ya estuviera arrepintiéndose de la decisión de vivir juntos. su afán por encerrarlo del mundo exterior. —No. no pasó nada malo. el terror que debió haber sentido. tomando lo que necesitara como si lo estuviera viendo. ¿Pasó algo malo hoy? — preguntó Nate. sin poder apartar de su mente el horror del pasado de Nate. Ahora comprendía a la madre de Nate. hoy estuve trabajando mucho en el atelier. Steven estaba ensimismado en sus pensamientos.La noche del miércoles los encontró a Nate y Steven cenando en silencio. . Era hipnotizante el ver al ciego desplazarse con elegancia y movimientos coordinados. Steven se sorprendía de lo bien que Nate se desenvolvía en la cocina a pesar de su ceguera. Steven estaba aterrorizado de que Nate recobrara esos recuerdos. «El asesino de Erick violó a Nate». eso es todo —contestó Steven. Dios. pero no quería que sufriera y sabía que si recordaba ese día. Estoy cansado. Nate había preparado carne al horno con verduras. —Steven. estás muy callado. lo haría. temiendo que algún otro depravado volviera a tocar a su hijo. Las palabras de Jonathan retumbaban en su cabeza una y otra vez. tratando de parecer casual.

Pero te amo. —Bien.—¿Quieres que te prepare un baño de burbujas? — ofreció Nate seductoramente. su polla engrosándose buscando clavarse en el hermoso y apretado agujero de Nate. sacando su mano de debajo de la camiseta de Nate. Ahora era el turno de Nate de hacerlo para Steven. no vamos a llegar al baño de burbujas —dijo Steven con la voz entrecortada. —Ese es el plan —ronroneó Nate. sobre la mesa. cargado de lujuria y deseo. Jadeaba. . dejando a su amante colocarse a horcajadas sobre su regazo. sólo separados por la tela de mezclilla de ambos pantalones—. —Así es —contestó Nate. estremeciéndose de placer por los cálidos besos que Steven estaba dejando sobre su piel. —Si eso te incluye a ti dentro de la bañera no podría negarme ni en un millón de años —contestó Steven. —Eres un diablillo provocador —le dijo Steven dándole una palmada en el trasero—. Ve a preparar el baño. Éste separó la silla de la mesa. —¿Estos son los juegos previos? —susurró Steven mientras besaba el cuello de Nate. —Si no paramos ahora. yo me encargo de limpiar la cocina —Steven continuó diciendo. tratando de evitar saltar sobre Nate y tomarlo allí mismo. provocador y todo. Se levantó de la silla y se desplazó lentamente hacia donde estaba sentado Steven. Steven siempre le ofrecía a él un baño de inmersión cuando estaba tenso. Ven listo para sumergirte porque estaré esperándote dentro de la bañera y cubierto por miles de burbujas.

en cada lamida. El agua caliente corría de la canilla y llenaba la gran bañera. Nate estaba en el baño. viendo a Nate caminar seductoramente hacia el baño. Provocar a Steven. y demostrarle en cada caricia. preparando un baño para estar juntos y explorar sus cuerpos. Ese hombre iba a matarlo. Su hombre era tan malditamente sexy que Steven vivía duro desde el momento en el que lo tuvo en sus brazos por primera vez. Nunca pensó que se sentiría tan libre con su sexualidad. Su Nate saldría adelante. en cada beso. Esta noche se había propuesto tomar a Nate lentamente. ahora Steven estaba en su vida. Si bien habían estado juntos en una bañera antes. Hoy se sentía audaz y provocador. todo el amor que sentía por él. para amarlo. nunca llegaron a hacer el amor dentro de ella y Nate quería probar nuevas cosas. Levantó la vajilla sucia de la mesa y la llevó hacia la cocina. pensando en qué cosas podría hacerle a Steven para excitarlo y hacer que goce cada vez más junto a él. cuidarlo y protegerlo y ser el que sostendría su mano durante todo el camino hasta que todos los fantasmas que lo rondaban desaparecieran. . Quería estar un momento a solas para erradicar de su mente el mal recuerdo de la visita que le hubiera hecho el psiquiatra ese día. Empezó a desvestirse. pero de una manera en la que no le importaría morir. una sonrisa se dibujaba en su hermoso rostro.Steven sonrió. ser él mismo y disfrutar en los brazos de su amante. Pero aquí estaba. nada de eso había pasado nunca por su cabeza.

—Steven… —susurró Nate. Vas a tener que atenerte a las consecuencias. tratando de que Steven profundizara su toque. Nate gimió ante la anticipación—. apoyando su cabeza sobre el amplio pecho de su amante. Esta noche será despacio y lo disfrutarás mucho. Se agachó y movió sus manos. te lo prometo. no te asustes. —Siiiiiii —gimió Nate. su erecto pene elevándose y goteando pre-semen. Se acercó sigilosamente. —¡Ay! —Nate gritó cuando fue sorprendido.Una vez desnudo. Se desnudó en el pasillo. —Shhh. amor —ronroneó Steven en el oído de Nate—. ¿estás preparado? —dijo Steven mientras metía la yema de uno de sus dedos dentro del agujero de Nate. desnudo y riendo inocentemente ante las burbujas que le hacían cosquillas en la nariz. no queriendo que Nate se percatara aun de su presencia. Has sido malo mostrándome ese precioso culo desnudo. tratando de formar una gruesa capa de espuma. Envolvió con sus brazos alrededor del cuerpo de Nate y lo jaló contra su pecho. balanceándose sobre el dedo invasor. provocándolo. . —Quieto —ordenó Steven. Steven entró en el baño y quedó inmóvil ante la imagen de Nate con el culo para arriba. como un depredador acechando a su presa. ajustando el cuerpo de Nate contra el suyo. colocó el líquido de las burbujas en el agua y sintió cosquillas en su nariz cuando un par de burbujas se elevaron del agua y tocaron su cara.

solo relájate y déjeme amarte. empezó a deslizar la esponja por la espalda. . —Y se sentirá mucho mejor. Nate pudo sentir la gran erección de Steven tocando provocativamente su entrada. tenemos que limpiarte. Su respiración era pesada. Una vez que Steven terminó de lavar el pecho y los brazos de Nate. Nate no sabía si podría soportar esta dulce y lenta tortura. dejando besos a su paso. Steven no podía resistirse y arremetía con todo lo que tenía dentro del cuerpo de su amante. Voy a cuidar muy bien de ti. amor —declaró Nate y Steven se derritió ante esas palabras. —Sólo hazme tuyo. lo alzó y lo metió despacio dentro de la bañera. Gimió en respuesta cuando Steven tomó una esponja y comenzó a lavar lentamente su pecho. mi precioso Nate. envolviendo con su gran cuerpo el más pequeño de su amante. Jalando a Nate a sus brazos. Estaba muy excitado. Pero hoy se prometió ir despacio y no se dejaría envolver por las seductoras y tentadoras palabras de Nate. su corazón bombeaba sangre descontroladamente. Él se posicionó detrás de Nate. disfrutando y excitándose más allá de lo imaginable. —Se siente tan bien —dijo Nate entrecortadamente. —Mmmm —gimió Nate retorciéndose bajo las cálidas manos de Steven. Cada vez que Nate le pedía que lo hiciera suyo. más de lo que recordara haberlo estado hasta ese momento.—Vamos. deslizando su mano hacia la curva perfecta de su trasero.

su voz cargada de lujuria. Sacó los dedos del interior de Nate. deseando desesperadamente sumergirse en el interior de Nate. tocando en cada movimiento su punto dulce. —Me tientas. deslizándose en la suavidad de su amante. Nate no esperó a que Steven empezara a introducirse dentro y con un solo movimiento de sus caderas. Nate estaba en el cielo. Ambos gimieron. me seduces. te necesito.—Si. Steven introdujo uno de sus dedos hasta el fondo. agitando el agua alrededor. me enloqueces —dijo Steven. teniendo tres dedos de Steven en su interior. escuchando el bamboleo del agua y el chapoteo de su culo bajando y subiendo. La polla de Steven latía con dolor. de la dura polla de Steven entrando y saliendo. —Steven. . enviando corrientes de pura alegría por todo su cuerpo. suplicando por el toque de su amante en su entrada. En pocos minutos. elevó la cadera del ciego y acomodó la punta de su vibrante carne en el rosado y preparado agujero de Nate. ahí. Los jadeos eran los únicos sonidos en el baño hasta que Nate comenzó a subir y bajar sobre la dura carne de Steven. Steven no respondió con palabras. hundió la gran polla de Steven en su interior. la entrada de Nate estaba resbaladiza por el jabón y ya dilatada por la excitación y anticipación que estaba experimentando. el placer mezclado con el dolor era dulce y embriagador. más —jadeó Nate.

Apretó los dientes. —Guauuuuuuu. amando sentir que su semen marcaba por completo a Nate como suyo. —Córrete para mi. Hazme saber que me deseas. Esta era la primera vez que hacían el amor sin un condón y había sido maravilloso. al mismo cielo. se habían hecho los análisis para comprobar que ninguno tuviera enfermedades y los resultados demostraron que estaban limpios y sanos. El lunes antes de que Nate fuera a la terapia. —NATEEEEEEEEE —gritó en respuesta Steven cuando se corrió dentro de su amante. eso fue…—comenzó Nate. Unos minutos después. al bode del abismo. tratando de alargar su orgasmo y llevando al pintor más allá de las estrellas. Las pelotas de Steven estaban tan duras que pensaba que explotarían en cualquier momento. Nate se desplomó contra el pecho de Steven.llevándolos a ambos a un placer supremo. Su Nate. su orgasmo estaba muy cerca. jadeando por aire. su compañero. su todo. acelerando los movimientos de sus caderas. —Estoy muy cerca —gimió Nate. que te gusta mi polla llenando tu culo. . —Siiiiiiiiiiiiiiiiii —gritó Nate cuando el clímax lo golpeó y sin poder detenerse bailaba sobre Steven desenfrenadamente. bebé. Exhausto. tratando de recuperar el aliento luego del intenso orgasmo que había vivido. tratando de soportar hasta que Nate se corriera. que gozas haciendo el amor conmigo —provocó Steven. su amante.

el radical cambio en la actitud de su madre. —Amor. —¿Quieres otro viaje? —preguntó Steven riendo. bebé. su mudanza al departamento de Steven. las pesadillas que cada vez eran más intensas y desconcertantes. mi hermoso vaquero —respondió Nate juguetonamente y magistralmente levantó una de sus piernas y se giró sin sacar la dura polla de Steven de su interior—. —Nate.—Maravilloso —concluyó Steven. —Lo que tú quieras. dejando escapar una risita nerviosa cuando Steven se movió demostrándole que su polla estaba aun dentro de él y con ganas de más. esperando . si sigues así no podré salir de tu interior. Steven estaba en la recepción sentado junto a Max. vas a provocarme un infarto algún día de estos. eso suena como a una noche de lujuria y desenfreno —dijo Nate. Como había prometido estaba una vez más allí. El jueves pasó rápidamente y Nate se encontró deseando asistir a la consulta para su terapia. Ambos se rieron y comenzaron la segunda cabalgata de esa noche. Estaba ansioso por contarle las últimas novedades a Jonathan. Ya me estoy poniendo duro de nuevo. —Mmmm. —Exacto —confirmó Nate y se giró para darle un beso posesivo y exigente a Steven. Ahora podré besarte mientras me montas.

amar y ser amado tan intensamente. Le gustaba tanto Nate. —Jonathan estaba feliz por Nate pero no pudo evitar que una ráfaga de envidia y de celos lo atravesaran repentinamente. sus tristezas. ¿Cómo podría Nate no amarlo si le daba tanto? El ciego no dejaba de pensar en su vida aburrida y triste. sus hermosos ojos verdes. la vida que vivía antes de que Steven se cruzara en su camino. tocando el cielo a cada instante. Nunca pensé en tener una relación como esta.a Nate. mientras tanto ayudaría a estos dos a que pudieran hacer su vida juntos atravesando el doloroso pasado de Nate. —¿Me ayudará? ¿De qué manera? —preguntó Nate algo confuso. —Sí —confirmó Nate—. Pero también sabía que Nate estaba fuera de su alcance. Nate. Es como estar flotando en el aire. No los alejes. Te noto feliz. su sonrisa. Necesitarás todo el apoyo de los que te aman. será muy beneficioso para tu terapia. —Nate. . me dijiste que tenías muchas cosas que contarme. Estoy viviendo con Steven. su inocencia. y eso estaba bien para él. Enfrentarte a ese momento va a ser muy doloroso. —Me alegro por ambos. Estoy tan feliz. sus esperanzas y sus sueños. su candor. Además. Estimo que son cosas buenas. el día en que su mundo tal como lo conocía cambió por completo. —El amor es muy importante para que puedas recuperarte del trauma que provocó tu ceguera. Algún día tal vez encontraría un amor así. sus alegrías. Agradeció el día en el que lo conoció. ¿estoy en lo cierto? —preguntó Jonathan con esa cadencia cálida en su voz que hacía que Nate se relajara y quisiera contarle todo a ese hombre.

¿Alguna vez has pensado en que tal vez ella tuviera miedo?. aleja las pesadillas de mi mente. Es espantoso. — Nate se ruborizó y luego continuó—: Me felicitó.—No lo haré. contento por haber influido positivamente en Gloria. el daño que le había provocado. ¿que tal vez quería cuidar y . lo que ese hombre le había hecho. me relaja. Le conté que me mudé con Steven. Me dice…— Tragó fuerte y luego continuó—: Me dice que soy su putita. pensé que no me amaba. me dice cosas… —Nate se calló de repente. ¿que tal vez ella sólo quería protegerte?. —Hablé con mi mamá por teléfono. No sé qué haría sin Steven. —Nate —lo interrumpió Jonathan—. aunque fuera por el momento. quemándome y lastimándome. el que mató a mi hermano. —Eso suena genial —comentó Jonathan. El muchacho no estaba preparado para saber lo que esas palabras significaban. En verdad ella ni siquiera sabía que estaba en una relación. sintiéndose horrorizado de tener que repetir esas malditas palabras—. ahora cuéntame el resto de las buenas noticias —dijo Jonathan tratando de alejar las preocupaciones de Nate. —Ya hablaremos de eso. menos que era con un hombre. Y este fin de semana vendrá para conocer a Steven. Veo una cara de un hombre. Jonathan no contestó al cuestionamiento de Nate. Él me sostiene en las noches. —No entiendo qué hizo cambiar a mi madre. que era una carga para ella. Pero en ellas lo veo cerca. me contiene. No lo entiendo. su aliento rozando mi piel. Todos estos años pensé… —Nate reprimió las lágrimas que querían salir de sus ojos—. Eso me preocupa… mis pesadillas.

Nate. —Tienes razón. Este fin de semana seguramente lo descubriría. los momentos que aun no vives a su lado. —Eso haré.resguardar de la maldad a lo único que le quedaba. nunca lo vi de esa manera. Tenemos mucho de qué hablar. . y esperaba que ella lo amara también. Él la amaba a pesar de todo. Lo que estás viviendo no es motivo de llanto sino de dicha. incapaz de contenerla por más tiempo—. No te lamentes por lo no vivido sino que trata de encauzar el curso de tu relación con tu madre. —Nate. ¿Alguna vez has tratado de ponerte en los de tu madre? —No —respondió Nate sollozando. —Cálmate. Yo… — suspiró y una lágrima rodó por su mejilla. No. Nate tenía mucho en qué pensar pero se dio cuenta que la relación con su madre no estaba perdida. Espero que ella esté dispuesta. al único que amaba? —¿Qué? —Nate preguntó con confusión—. para comprender a las personas es importante colocarse en sus zapatos. —Estimo que lo está si es que ha querido venir a verte y conocer a tu pareja. Piensa en positivo. Voy a tratar de acercarme a ella a partir de ahora.

Nate ahora no sabría cómo podría seguir viviendo sin Steven en su vida. Dos personas muy importantes le habían sido arrancadas. de las consecuencias de sus acciones. sin su hermano Erick y su padre. un brillo de comprensión iluminó su cara. Nate sentía la fuerza de su novio fluir a través de su piel. los jardines y todo alrededor de los que habitaban la cárcel que era ese lugar. la generosidad en otra persona si no la dejamos entrar en nuestras vidas? . había pensando en lo que habló con Jonathan en su última sesión. ellos dos solos. Recordó sus años junto a su madre. de las barreras que erigimos para evitar que nos lastimen. que no se detuvo a pensar en cómo era la vida de su madre. Pero ¿cómo podría uno llegar a encontrar el amor. Ahora Nate podía reconocer que había estado tan sumergido en su propia miseria y sus propios miedos e incertidumbre de cómo sería la vida para un ciego. Nate estaba nervioso.El sábado por la mañana. la amistad. Seguramente no sólo sus ojos habían perdido la capacidad de ver sino también su alma y su corazón. de los afectos que ganamos y perdemos. Teniendo sus dedos entrelazados con los de Steven. muy grande para solo dos personas. Una mujer que había perdido a un hijo y al poco tiempo a su marido. Estaba dispuesto a ver las cosas de otra manera. Nate y Steven estaban en la terminal de autobús esperando a que Gloria llegase. Una inmensa soledad siempre envolviendo la casa. Uno es artífice de su propio destino.

un intenso amor cuando se fijaron en Nate. Max ladraba y saltaba junto a Nate. la gente charlando al bajar. por miedo a volver a perder lo que más querían. de cabellos rubios casi platinados y unos profundos e inquietantes ojos verdes descender y mirar fijo hacia donde ellos estaban esperando. profundas y tenebrosas. La oscuridad de la vida de Nate era su excusa. tan tierno y a la vez apasionado. desesperado por ir a saludar a la mujer.Nate sabía que tanto él como su madre habían construido altas murallas. El ruido del motor apagarse. quien sin pensarlo corrió hacia los brazos de la mujer. un ómnibus se acercaba y estacionaba en el aparcamiento. de sostenerlo. —Ven aquí. de hacerlo suyo. Ambos compadeciéndose de si mismos. Esa cálida y gran mano era tan amorosa y delicada a la hora de amar a Nate. infranqueables. Steven dio un último apretón a la mano de Nate antes de liberarla. Steven podía ver en esos hermosos ojos. de acariciarlo. sacaron a Nate de sus pensamientos. la de su madre la soledad y el dolor de sus seres perdidos. evitando vivir la vida plenamente. Steven pudo ver una mujer pequeña. La mano de Steven apretaba con fuerza la de Nate. En ese preciso momento supo que era la madre de Nate. casi como los de su Nate. la puerta abrirse. Gloria Evans era pequeña pero caminaba erguida. orgullosa y altiva. muchacho —la voz suave y firme de Gloria le ordenó a Max. Nate nunca imaginó que un hombre del tamaño de Steven pudiera ser tan suave y amoroso. .

Luego de unos momentos. —Encantado de conocerla.El perro lamió la cara de Gloria. —Si. Estimo que no has desayunado. ¿verdad? Nate se sonrojó y Steven sonrió. el café me sabe muy amargo —ella dijo con una sonrisa franca y cordial. el auto está a unos metros. Gloria lo miró de arriba abajo y sonrió ante la mirada oscura y profunda de Steven. jalando del brazo del otro hombre. Pero puedes llamarme Gloria. —Entonces será té —Steven confirmó y tomó la maleta de Gloria—. haciendo que ésta se riera y se limpiara con el dorso de la mano la baba que iba dejando en su cara la lengua implacable de Max. mamá. Me alegra que hayas decidido venir. —Hola. . ¿te apetecería ir a una cafetería por algo de café y tal vez una porción de pastel? —Me encantaría pero prefiero el té. Vamos. Sra. No hubiera imaginado ni en un millón de años que su hijo Nate hubiera atraído a alguien como Steven. Max dejó libre a Gloria y volvió junto a los dos hombres que aguardaban en el mismo sitio. —Nate. Ella se sorprendió de encontrarse con un hombre tan masculino y cautivante. —Igualmente —ella respondió y apretó con su delicada mano la gran mano de Steven—. esperando a que la mujer se acercara a ellos. ahora somos familia. te ves feliz —dijo Gloria abrazando a Nate. Gloria —fue la respuesta cálida de Steven y Nate se relajó ante la tensión de la presentación—. así es. Este es Steven —dijo presentando a su novio. Evans —Steven saludó y extendió su mano.

Allí se servían los más exquisitos pasteles y sabía que su amante tenía amor por las cosas dulces. Ya se le hacía agua la boca. colocaron la maleta en la cajuela y subieron rápidamente. sonriendo y casi saliendo de su piel de tan hinchado que tenía el pecho por la felicidad que sentía. cariño? —preguntó Gloria dándole un beso en la mejilla a Nate. —Mamá. En unos minutos Steven estacionó frente a la cafetería. Nate se ruborizó. Steven supo entonces que esa mujer no podía ser fría y desamorada. amarás el pastel de chocolate con fresas — dijo Nate como si fuera un niño. —Entonces deberé comer una porción con mi taza de té. justo al lado de una de las ventanas por la que se podían ver las calles y la gente caminar yendo y viniendo apresuradamente. amor. . Steven condujo en silencio hasta una de las mejores cafeterías de la zona. El perro se notaba muy excitado por la presencia de Gloria. —Definitivamente —respondió Nate.Los tres caminaron con Max saltando a su alrededor. bajaron y entraron al local. Llegando al automóvil de Steven. —Steven. Sé que es tu lugar preferido. no cuando el perro le demostraba tanto cariño y afecto. ¿Qué opinas. Se ubicaron alrededor de una mesa redonda que estaba en un rincón. Parecía haberla extrañado en todo este tiempo que no se habían visto. ¿vinimos a Rico’s? —preguntó Nate cuando el olor de los pasteles frescos invadió sus fosas nasales. —Si.

El desayuno fue todo un éxito. Pero afortunadamente sus más profundos temores habían sido infundados. riendo y disfrutando simplemente de estar uno con el otro. Se sentía aliviado y relajado. El domingo por la mañana. Nate y Gloria hablaron de todo y nada. Steven miraba atentamente las expresiones y reacciones de Nate y Gloria y no se había perdido que ahora estaban tomados de la mano. . todos se habían levantado temprano organizando el día en la playa que Nate había propuesto la noche anterior. Gloria no se lo perdió y lo guardó en su memoria para hablar con Steven en otro momento sobre el asunto. aun siendo sábado — reflexionó Gloria. La camarera se acercó y tomó la orden. Había temido que su relación amorosa fuera repudiada por su madre y eso le habría roto el corazón.—Aquí todo el mundo corre. El ciego estaba muy sorprendido de lo bien que su madre y Steven se llevaban. lamentablemente casi nadie se detiene a disfrutar de las cosas buenas que tienen. Steven esperaba que este fuera el comienzo de un nuevo rumbo en la relación madre-hijo de su adorado Nate. —Sí. siempre andan en la búsqueda de nuevas y excitantes aventuras que vivir — contestó Steven como si contara algo que había vivido en carne propia.

no voy a alarmarme —rio Gloria ante la actitud infantil de su hijo. Sabes que amo comprarte pasteles. . cariño —respondió dulcemente—. ¿dormiste bien? —preguntó Nate. —Nate. Él me dijo que estaba determinado a llenar mis huesos flacos.—Mamá. Sin poder contenerse. —Amor. Pero mis pasteles están fuera de discusión. Siempre has sido bastante propenso a comer poco y mal. —Si eres un niño bueno. —No te atrevas a jugar con mis pasteles —rugió Nate. fue una broma. ¿Aun comes tostadas con mermelada con tu café? —Sí. Está mi madre —susurró por lo bajo. —¡Steven! —chilló Nate—. —Pues si lo logra dile que le daré una medalla. te llevaré a comer pastel una vez a la semana —bromeó Steven. —Ustedes se han complotado en mi contra —gruñó Nate con malhumor—. —Eso ya no más —declaró Steven entrando a la cocina y depositando un beso en la cabeza de Nate. —Steven jaló a Nate a sus brazos y le dio un pequeño y casto beso en los labios. También como algo de fruta desde que desayuno con Steven. mientras Gloria estaba en la cocina preparando el desayuno. Nate muy enojado le plantó un beso en la boca a Steven que casi lo hace caer al suelo. —Si. Gloria rio fuerte y casi le salen lágrimas de los ojos.

Mientras que ustedes dos se divierten caminando y jugando con el agua y la arena. hace poco inauguré mi propia galería. huele todo exquisito —Steven alagó—. Aun había un largo comino que recorrer y Nate sabía que jamás podría recuperar los años perdidos. prepararon la canasta con la comida y bebida y salieron del departamento rumbo al estacionamiento. Nate no podía estar más feliz. comamos y terminemos de preparar la cesta para el día de playa —sentenció Gloria con mucho entusiasmo. si me besas así de nuevo vas a sacarme el alma del cuerpo —jadeó Steven cuando el beso se rompió. —No más burlas —amenazó Nate. —Si. —Sería un honor —dijo con sinceridad Gloria. pero se había propuesto crear buenos momentos junto a su madre y atesorarlos por el resto de su vida. —¿Eres una artista. —Mmmm. estaba enamorado de un hombre maravilloso y la relación con su madre tan fragmentada hasta hace unos días había empezado a recomponerse. —Entendido —dijeron al unísono Gloria y Steven. La playa no estaba lejos pero Steven necesitaba cargar con sus cosas si quería pintar y era mucho más cómodo llegar hasta el lugar en el auto. Terminaron el desayuno. voy a pintar un poco. Steven? —preguntó Gloria con curiosidad. . Si gustas otro día te llevaré a que la conozcas.—Cariño. —Bien.

el fiel amigo de su amante. de su amante y su madre. Quería plasmar la belleza del mar. . tomados de la mano caminando con Max corriendo tratando de atrapar las pequeñas olas que rompían en la orilla. del sol tocando el agua. También sabía cuál sería el cuadro central de la exposición. Su proyecto incluía un largo viaje por el mundo junto a Nate. Tenía una idea en mente. un amor nacido del corazón”. un amor más allá de la visión. Sonriendo. Era la primera vez que pintaría una playa. con lo cual no perdía las esperanzas de que ambos hechos coincidieran. la imagen de Nate y Gloria tomados de la mano mientras caminaban y chismoseaban y no podía olvidar a Max. pero sabía que el ciego aun no estaba preparado para hacerlo. aquel que hizo cuando lo conoció y no podía apartar de su cabeza la imagen del hermoso hombre recostado contra el árbol en la plaza. Lo que tenía planeado le llevaría muchos meses de trabajo.Steve estaba acomodando un caballete en su rincón favorito. Steven tomó unas cuántas fotografías para retener los colores. Quería crear una exposición en honor a Nate para celebrar la recuperación de su vista. el cuadro que pintara de Nate. Ya había pensado el nombre de la exposición: “Nathaniel. la brisa jugueteando con su pelo y Max durmiendo a sus pies. de la arena.

—Hijo. cosas que sólo suceden en las novelas. Es una locura cómo nuestro amor fue creciendo a pasos agigantados.Nate podía escuchar el sonido de la cámara de fotos y supo que Steven estaría haciendo una de las suyas. no sabes lo feliz que me hace que estés viviendo esta experiencia. —¿No te molesta que esté con un hombre? — preguntó lleno de curiosidad y ansiedad Nate. que el amor es instantáneo y que dura para toda la vida. —Nate guardó silencio como pensando si le diría lo siguiente a su madre y decidió hacerlo—: He leído muchas veces que cuando se conoce al indicado. lo sé. Pero cuando conocí a Steven me di cuenta que era verdad. Su madre lo miró con curiosidad. . Pensé que era una locura. pero nunca antes diste señales de que te gustaran los hombres. el tiempo no tiene importancia. Aun no puedo creerlo. se había girado y había mostrado el dedo corazón en dirección de Steven. Pensándolo bien… nunca diste señales de que te gustara nadie. —Nada. —Te diré que cuando me enteré no sabía qué pensar. —Él te ama —sentenció Gloria apretando la mano de Nate. —Nate. ¿qué sucede? —preguntó Gloria llena de curiosidad. a tu alma gemela. mucho. quería descubrir por qué repentinamente Nate se había detenido. Sólo que Steven siempre anda con esa cámara de fotos a cuestas tomándome fotos. sin lograr conocer lo que es el amor. que las almas gemelas existen. También lo amo. No soy homofóbica. —Sí. Él es la mía. Siempre temí que terminaras tus días solo.

—Yo tampoco lo sabía hasta Steven. Pensé que era de esas personas a las que no les atraía el sexo. —¿Y es así? —preguntó con picardía Gloria. Nate se ruborizó antes de contestar. —No, me gusta y mucho. Gloria se rio y jaló a Nate al agua. Los dos se empaparon mutuamente, arrojándose agua uno al otro. La mañana pasó rápido y pronto llegó el momento de almorzar. Gloria dispuso el mantel sobre la arena y acomodó los platos y los vasos. Luego sacó de la canasta los recipientes con la comida y las botellas de jugo de la nevera. Ya había alimentado a Max para que no fuera un estorbo a la hora en que se sentaran a comer. El rugido de las olas, el aire fresco en ese día caluroso y el sol que picaba sobre la piel, revivió el alma de Gloria que había estado durmiendo tanto tiempo que ni ella recordaba cuánto. Estaba sonriendo, riendo, llorando de alegría y charlando de cosas diarias de la vida con Nate y eso calentaba su alma como nada lo había hecho desde antes del fatídico día en el que creyó que su alma había muerto junto con su hijo Erick. Pero ahora, estaba floreciendo de nuevo, y ayudaría a Nate a vivir plenamente. Él se merecía la felicidad, y sabía que junto a Steven la había encontrado y que ambos hombres lucharían por ese infinito amor que era evidente se tenían.

Las semanas pasaban rápidamente. Nate se sentía como en una nebulosa, tan consumido por los recuerdos y la terapia. El amor de su madre y la intimidad que ahora empezaban a tener lo reconfortaba. Steven era el pilar en su vida, la piedra fundamental para no enloquecer y desfallecer. Las pesadillas eran más constantes y cada vez más desgarradoras. Ahora podía ver manos que lo tocaban, que lo lastimaban y que le producían un dolor desgarrador. Escuchaba en su mente las malditas palabras de ese bastardo: “mi putita”, que lo estremecían y lo hacían sentir sucio y despreciable. ¿Por qué estaba soñando con esto? Nate no lo sabía y había tratado de hablar al respecto con Jonathan pero el psiquiatra esquivaba el asunto, focalizándose en afianzar la relación de Nate con su madre. Nate intuía algo, que le estaban ocultando un hecho muy doloroso, que detrás de sus pesadillas había una sucia y cruel realidad. Sabía que hasta que no se enfrentara a ella no podría desterrar sus fantasmas, sus más oscuros demonios. Hoy hacía tres meses que había empezado la terapia. Era jueves y no saldría del consultorio de Jonathan sin conocer la verdad. Gloria estaba de visita, cosa rara en días de semana. Pero ella había venido el fin de semana y quiso quedarse y pasar la semana con Steven, recorriendo galerías y conociendo el atelier del pintor. Era una gran admiradora del arte y adoraba lo que Steven pintaba. Ella era una gran

ayuda para el pintor que estaba empezando a girar su talento hacia paisajes y personas. Su primera obra de este estilo fue la que pintara de Nate cuando lo conoció y sin saberlo se enamoró del joven. Nate estaba algo celoso, Gloria pasaba muchas horas en compañía de Steven y compartían secretos que Nate no podía descubrir. Odiaba que ellos cuchichearan a sus espaldas y se rieran siendo cómplices de alguna travesura. Pero por otro lado estaba feliz de que Gloria riera nuevamente, escuchar la suave risa de su madre llenaba de alegría el alma de Nate y calentaba su corazón haciendo que recordara flashes de sus primeros años de vida, cuando estaban los cuatro juntos y eran felices. ¿Cómo un simple episodio podía cambiar tan radicalmente la vida de una familia? Nate se aferraba a su reciente felicidad con uñas y dientes. Sabía que en un segundo las cosas podían cambiar, ya lo había vivido a sus tiernos cuatro años y ahora no permitiría que su alegría, la felicidad que había alcanzado junto a Steven, le fuera arrebatada de las manos tan fácilmente. Ahora era un hombre, no un simple chiquillo. Podía defender lo suyo y lo haría aunque le costara la vida. Ya estaba en la consulta, Gloria, Steven y Max lo esperaban en la recepción. Podía sentir la mirada penetrante de Jonathan clavada en él. Era incómodo de alguna manera, no lo sentía como una caricia, como sentía la mirada de Steven. —Nate, dime en qué piensas —dijo Jonathan, interrumpiendo los pensamientos tortuosos de Nate. —Quiero saber. Quiero saberlo todo —contestó con firmeza Nate.

—¿Te sientes lo suficientemente fuerte para saberlo? —preguntó el psiquiatra. —Sí. —Fue la respuesta tajante de Nate—. Sé que hay mucho más detrás de la muerte de mi hermano. Mis pesadillas… la voz de ese hombre diciéndome putita. Esas manos sucias y ásperas tocando mi piel. El aliento a wisky barato y a putrefacción. No lo soporto más. Necesito sacar esto de mi sistema, exorcizarlo de alguna manera. Si es un recuerdo o un sueño quiero saberlo. —Sabes que debo hipnotizarte, ¿verdad? —Si. Estoy dispuesto. —Me gustaría que presentes. ¿Lo permitirías? Steven y Gloria estuvieran

—Si, prefiero que sepan todo al mismo tiempo que yo. Me evitaría tener que repetirlo si es que es demasiado doloroso para hacerlo. —Bien. Recuéstate en el sofá, iré por ellos. Jonathan se dirigió hacia la puerta y les pidió a Steven y Gloria que entraran y se sentaran en unas sillas junto al sofá donde Nate ya estaba recostado. —Hoy hipnotizaré a Nate. Él revivirá los hechos del día en el que perdió la vista. Será doloroso pero lo haremos de una manera en la que pueda soportarlo. —Doctor… —comenzó Gloria con desesperación. —Mamá, no soy un niño. Quiero saber, no soporto más vivir con pesadillas y con la angustia que me está consumiendo cada vez más día a día. —Nate, cariño. Aquí estaré sosteniendo tu mano — respondió su madre, tomando la mano de Nate entre la suya.

Entonces Nate comenzó su relato. —Lo intentaré. sin intervenir. entrelazando sus dedos con los de él. convicción. embriagándolo. . Steven agarró la otra mano de Nate. ahora cierra los ojos. Nate respiraba profundo. sintiendo que la voz de Jonathan lo afectaba demasiado. conversando y riendo en el camino.En silencio. día a día. hasta el momento en el que ves salir del colegio a dos niños. relájate y retrocede en el tiempo. Nate estaba tranquilo y dispuesto a pasar por la dura experiencia que sabía se avecinaba. Las dos personas más importantes en su vida estaban sosteniendo sus manos y a través de ellas su alma y su corazón. ¿Entiendes? —le dijo Jonathan. —Bien. dos hermanos que se dirigen a su casa. —Jonathan. que viera a su yo pequeño y a Erick caminando apenas salieran del colegio. mirando desde fuera de tu cuerpo. haciendo que obedeciera. riendo y conversando con los nuevos juegos que había estando jugando en el colegio con sus amiguitos. quiero que nos relates todo lo que haya pasado ese día como un observador. que retrocediera en el tiempo. solo mirar y contar lo que ves. «Nate caminaba de la mano de su hermano Erick por la calle. ya estoy listo —declaró Nate con —Nate. su voz en tono de mando. año a año. Erick tiene doce años y amaba a Nate.

Nate estaba escondido tras Erick sollozando. qué escondes detrás de ti muchacho —le grita el hombre a Erick. un hombre grandote y mal vestido se les acerca tambaleándose un poco. Sin saber qué había pasado. El olor a mugre y alcohol barato era insoportable.Nate es un niño precioso.—No. Olía a alcohol y estaba bastante sucio. Eres una preciosidad. . Nate lloraba y mientras el hombre lo llevaba hacia el callejón veía el cuerpo de Erick inerte y un charco de sangre formarse debajo. Erick revuelve en su mochila y le entrega todo el dinero que tiene. —¡Suelte a mi hermano! —gritó Erick. pequeño. Cuando doblan una esquina cerca de un callejón. El hombre se ríe y luego frunce el seño molesto. Nate cae al suelo y se hace una bola llorando desconsoladamente mientras que Erick luchaba con ese depravado que quería hacerles daño. —¡Suélteme! —gritaba Nate. no lastime a mi hermano. tiene la carita de un ángel. —¿Qué tenemos aquí? —pregunta el hombre con sus ojos inyectados en sangre por la bebida. Déjame ver —exigió nuevamente el hombre ondeando el cuchillo delante de la cara de Erick. Una linda preciosidad con la podría divertirme un rato. abalanzándose como una fiera salvaje sobre el hombre. —Eso lo decidiré yo. El hombre saca un cuchillo de uno de sus bolsillos y le exige a Erick que le de dinero. —Nada que le interese —escupe Erick muy enojado. Todos le decían eso y Nate se sonrojaba cada vez que lo escuchaba. Pasa la lengua por sus labios resecos escaneando con la vista el cuerpecito de Nate—. Nate siente que lo jalan de un brazo y en un momento ve sus pies colgando en el aire y al hombre que lo jalaba a su pecho y lo apretaba fuerte. Nate se asusta y grita colocándose delante de su hermano. —A ver.

Se acerca más. así. Bien. pone las manos sobre el colchón de tal manera de cubrir el pequeño cuerpo de Nate con el suyo. su corazón late muy rápido. lascivas. Ahora relájate.—No te me escaparás. Son caricias sucias. Esto te va a gustar. cierra esos preciosos ojos. así. ¿no? —El hombre lo lleva a un rincón donde había un colchón sucio y todo roto. — Nate cierra los ojos. El hombre levanta el culo de Nate y lo acerca a su boca y empieza a lamerlo lentamente. no cariñosas. —Ya verás que te gusta mucho. quiero que sientas y me digas si te duele o te gusta lo que te hago. Será mejor que te quites la ropa. —Nate hace lo que el hombre le dice—. Cálmate y relájate. poco a poco. de manera de no asustar al pequeño—. Nate está tan aterrado que no puede ni moverse. Pero nunca nadie jugó con mis partes íntimas. No quiero que veas nada. —El hombre babeaba al ver el cuerpecito de Nate desnudo. Está tan excitado que apenas puede contenerse. —El hombre deja de tocarlo. respira profundo. Te haré gozar tanto como gozaré yo. bañando el diminuto agujero rosa. —No. pero necesitaba que el niño . cierra los ojos y siente. A ver. Te lo juro. Lo acuesta sobre el colchón y le arranca la ropa—. Temblaba de miedo y siente asco de las caricias que el hombre le daba por todo el cuerpo. ahora estás todo mojado. Bien mi preciosa putita. circulando su lengua alrededor. Eres precioso. —Bien. un hijo de puta pederasta que gustaba de abusar de pequeños inocentes como Nate. ¿No te gustan los juegos nuevos? —Si. precioso —susurra en el oído de Nate el hombre. babeando ante la anticipación de poseerlo. me gustan los juegos nuevos —sollozaba Nate—. La voz ronca y llena de lujuria del hombre asusta tanto a Nate que se hace pis encima. milimétricamente. Es un degenerado. Ahora no abras los ojos. mi putita preciosa. el aliento caliente del hombre acariciaba su piel quemándola—. ¿Entendiste? Nate asiente y suspira. —No me lastime —lloraba Nate desesperadamente. mi linda putita. Sólo estamos jugando.

Nate se pone rígido y pega un gritito. —No tienes por qué llorar. Quería que lo dejara libre. relájate. Luego de unos minutos de lamer el pequeño culito de Nate y de circular con la lengua su arrugado agujero. relájate. de su polla enterrada en su culo. Tal vez si dejaba que jugara ese juego con él lo dejaría irse y podría ayudar a Erick. —¿Te dolió? —preguntó el hombre. El hombre agrega a su lengua un dedo dentro del culo de Nate. que se alejara. el hombre empieza a introducir lentamente su lengua dentro del ano de Nate. —Abre la boca. El hombre devora la . No quiere ver a ese hombre que tanta repulsión le da. Inocentemente se ríe y eso le da mucho placer al desconocido. No te he lastimado. El niño gime de dolor. —Shhhh. —Bien. corromperlo de tal manera. ¿Quieres que te duela? —¡NO!¡No quiero esto! ¡Déjeme! El hombre suelta el culo de Nate y se acuesta encima del frágil cuerpo del chico. su perversión estaba más allá de una violación. Su boca apenas a unos centímetros de la de Nate.le dijera que se sentía bien. retorciéndose bajo el dedo invasor que lo estaba desgarrando. —Nate lo hace despacio y con mucho miedo. que nunca pudiera olvidarse de ese momento. se siente raro —sollozaba Nate. el hombre que había lastimado a su hermano. Nate no dice nada pero aprieta más los ojos. Nate siente las lamidas que le hacen cosquillas. —No. Si dejas de pensar y sientes te va a gustar mucho lo que te hago. de su boca. ¿verdad? —No. Tenía que soportarlo por su hermano. te va a doler si no haces lo que te digo. quiere destruir la inocencia del pequeño.

el hombre se sacude y Nate siente que un líquido pegajoso y caliente lo inundaba por dentro. arrasando con su interior. putita. Pero ¿cómo podría hacerlo un niño de apenas cuatro años? —Ahora te callas y no abras los ojos. Vas a sentirme y vas a gritar que te gusta. Ya no podía esperar más. Su culo sangraba por los desgarros producidos. Basta. . Y luego de unos minutos de eterno dolor. una basura para ser usada y dejar tirada. queriéndole mostrar lo que haría con su polla dentro de su culo en unos momentos. el alcohol y el deseo lo tenían cegado. introduciendo su asquerosa lengua dentro de Nate. —Ah. tan caliente. Me gustas mucho. No más —lloraba desconsoladamente Nate. Me vas a decir que lo gozas. —No más —gemía Nate y pataleaba para liberarse del fuerte agarre del hombre. toma su dura polla que ya estaba llorando de necesidad. Lo quisiste de esta manera. —Me has hecho sentir de maravillas. Si gritas te mato. El hombre se desploma sobre Nate y saca del interior del pequeño la cosa con la que lo había lastimado. —La voz amenazante del hombre asusta hasta los huesos a Nate—. gime y tira un poco la piel que recubre la cabeza hacia atrás y luego la posiciona en la entrada de Nate. Eres hermoso. Quise que gozaras pero me obligas a lastimarte. eres perfecto —ruge la bestia mientras martilleaba en el culo destrozado de Nate—. Eres una puta. El hombre se baja el pantalón hasta la mitad de los muslos. El hombre lo mira y escupe a su lado. Tu culo ha nacido para ser follado por mi polla. —Noooooooo —el grito desgarrador de Nate ante el dolor que siente cuando el hombre se introduce en su interior es tal que cree desmayarse. —No. mi dulce putita. —Me duele. le da un jalón.boca de Nate. vas a gritar de placer. por favor —sollozaba Nate ya sin esperanzas. Cuando lo libera. estás tan apretado. Nate lloraba. —Ahora. Necesitaba estar dentro de su putita.

Nate se siente sucio.—Me duele —gemía Nate. desesperado por lo que le había hecho ese depravado y lleno de un dolor insoportable. diciéndole palabras de cariño. Soy Steven. En un momento. sintiendo en carne propia el dolor de la vejación de su hijo. amor. asqueado por haber soportado el toque de ese pervertido. —Nate. la inocencia. Steven apretando más la mano de Nate que sostenía. aquí y ahora. el día que su hermano murió y él fue abusado por el asesino. el corazón. arrullándolo. Jonathan sacudiéndolo. empieza a ver nublado y la oscuridad lo envuelve para siempre». El sabor del alcohol emborrachaba a Nate. cuando tenia cuatro años. El borracho jala a Nate y lo besa en la boca y una vez más mete su lengua dentro de la pequeña boquita del niño y lo consume. dándole arcadas. Gloria llorando desconsoladamente. el psiquiatra trataba de que saliera del estado hipnótico pero Nate estaba tan envuelto en su dolor que seguía perdido en el peor momento de su vida. con un dolor tan intenso que siente que lo estaban partiendo al medio. . su lengua. Steven jaló a Nate entre sus brazos. cada maldito detalle que pasó. ¿recuerdas? Ahora tienes mi marca y serás siempre mi putita. —Tú te lo buscaste. Una cosa era imaginar lo que pasó y otra era el escuchar cada detalle. su polla. Nate gritaba desesperadamente. Ese hombre le estaba arrancando el alma. es tan repulsivo. Lloraba. sus dedos. no hiciste lo que te dije. Nate gritaba y jadeaba recostado en un sofá. viviendo el momento como si estuviera pasando.

dolía tanto. ¡Soy una puta! —NOOOOOOOOOO —Steven gritó y apretó a Nate más fuerte contra su pecho—. tratando de transmitirle todo el amor y la necesidad de compartir su vida juntos. sin dejar de abrazarlo y acariciando suavemente su cabeza. conmigo. —¿Steven? —pregunta Nate. —Dejé que me tocara. que me chupara. Eres mi amor. —¡Fue horrible. que me penetrara. que me besara. Tú no tuviste la culpa.regresa a mi. Soy una puta. estoy sucio. te amo tanto. no sabía qué era eso. Ahora estás a salvo y a mi lado. Eras un niño muy pequeño y ese hijo de puta te dañó y te hizo creer eso para aprovecharse de tu inocencia. relájate. Te necesito. estás aquí. Yo lo dejé morir. —Mi hermano se desangraba mientras él me penetraba y me lastimaba. regresando al aquí y ahora. No dejaré que nada ni nadie nunca más te lastime. mi único y verdadero amor. jadeando y abriendo los ojos. saliendo poco a poco del estado hipnótico. —Amor. eras un inocente. Ambos sollozando pero recobrando la compostura de a poco. —Las lágrimas le impedían hablar correctamente. . eres el ser más puro que he conocido —le dijo Steven. el profundo dolor de lo que Nate había tenido que pasar lo había herido mortalmente. Todo ha pasado. estoy sucio! —gritaba Nate mientras se retorcía. Te lo juro —Steven prometía abrazando con todas sus fuerzas a su amante. No entendía. no lo ayudé como era mi deber. Dolía. él me decía que era su putita. —No amor.

su alma y su corazón? Nate no lo sabía pero pronto lo descubriría. él la necesitaba más que nunca. —Nate lloraba ahora más que antes. sus lágrimas borrando el dolor y la desesperación.—No es así. limpiando sus ojos de la oscuridad que por tantos años lo mantuvieron preso de la angustia. La autopsia reveló que Erick murió casi instantáneamente. La oscuridad… puedo ver luces y formas de colores. Él estaba muerto cuando ese bastardo abusó de ti. MAMAAAAAAA. Nate —intervino Gloria—. la culpa y la soledad. —¿Mamá? —dijo Nate alargando la mano para acariciar el rostro de Gloria—. ¿Sus ojos volvían a tener luz? ¿Las sombras se alejarían por fin de sus ojos. Debía ser fuerte para su hijo. —Gloria ahora había secado sus lágrimas y volvía a recuperar su fortaleza y determinación. .

amándome? — —Escúchame bien porque es la última vez que te lo diré —comenzó Steven. Steven abrazaba a Nate con desesperación tratando de calmarlo. pero Nate sabía que sólo veía luces y manchas. Las lágrimas nublaban más su visión. su cuerpo convulsionando por el llanto y el horror. con su voz suave y relajante como una caricia. —Steven trataba de calmar a su novio. Seguramente habían caído algunas barreras que lo tenían prisionero del pasado pero aun faltaban otras. tratando de ser fuerte para ser el sostén de su hijo. Nate temblaba en los brazos de Steven. Tu pasado . Shhhh. permitiendo que sus ojos enfoquen. Gloria estaba en su antigua postura rígida.El lugar era un caos de llantos. dejando que sus sentidos se aclaren. Nada ni nadie hará que deje de amarte. —Amor. La nebulosa de la hipnosis alejándose raudamente. su ceño fruncido. El intenso llanto se fue transformando en un lento y acompasado sollozo hasta que los ojos de Nate quedaron rojos e hinchados y sin posibilidad de poder derramar más lágrimas. Ese hombre ya no puede hacerte daño. conteniéndose. —Steven… ¿cómo podrás seguir pregunto Nate casi en un susurro. gritos y lamentos. su suave voz ahora era dura y firme—. relájate.

él necesitaba verlo. eras un inocente y ese hombre abusó de ti. el que conocí. No hiciste nada malo. no me importaría un bledo. cada vez que escucho su risa. lo recuerdo. estaré contigo a cada paso. Te amo. del hombre que elegí para envejecer juntos. —Nate —llamó Jonathan que había estado viendo la escena sin intervenir hasta el momento—. Aún si hubieras cometido en tu pasado algún acto objetable. del hombre que me enamoré. Me importa el Nate de ahora. —Ey. del hombre que vive a mi lado. ahora por favor. el que se fue metiendo bajo mi piel. de darle su apoyo y su cariño. Juntos enfrentaremos todo. transmitirle todo su amor en las siguientes palabras—. no te dejaré solo. ¿Entiendes que te amo más allá de todo? —Steven… no te merezco —Nate susurró en el pecho de Steven. Creo que sería . Me has robado la posibilidad de seguir viviendo si te alejas de mi lado. ¿recuerdas? —Sí. cada vez que veo la pureza y la alegría en sus ojos. muchacho. trata de tranquilizarte. necesitado de reconfortar a su dueño. aferrándose a él como si fuera su única posibilidad de salvarse de la locura—. el que amo con cada latido de mi corazón y me quita el aliento cada vez que lo miro. A ti también te amo —le dijo Nate a Max.es parte de lo que eres. —Lo sé. Ya lo hablamos. ahora apretado contra su amante. abrazándolo y acariciando con dulzura su cabeza. Sabía que Nate podría no verlo pero no le importaba. —Steven dejó escapar un suspiro. Nate aflojó el agarre que tenía sobre Steven cuando Max empezó a tratar de meterse entre los dos hombres. te amo más de lo que creí fuera posible. tomó el rostro de Nate entre sus manos y levantó la cara del hombre para poder mirarlo fijo a los ojos.

te aseguro que todo será más fácil. No te aferres al pasado. cuando te relajes y empieces a dormir mejor y a aceptar lo que te sucedió y seguir . —Bien. soy el doctor aquí. Te expenderé una receta con un tranquilizante para que te relajes. Ahora que sabes la verdad. tu curación ha comenzado —sentenció Jonathan—. No es recomendable que trabajes con los niños hasta que estés mejor. Es un medicamento muy suave pero por lo menos por tres días es recomendable que tomes una cápsula cada doce horas. —Jonathan se tomó unos minutos para que Nate asimilara sus palabras y luego continuó—: Llamaré a la Sra. Ya verás que las pesadillas empezarán a disminuir. Tramitaré una licencia por dos semanas para empezar y veremos cómo vas. La incertidumbre te tenía tenso y expectante. Parker para que te de licencia por enfermedad. déjalo atrás donde debe estar. Puedo ver luces y manchas de colores pero no distingo nítidamente nada. ¿Cómo están tus ojos? —Hinchados y doloridos —bromeó Nate—. —También es posible que tu vista vaya mejorando con el paso de los días.conveniente que fueras a tu casa y trataras de descansar un poco. apretando a Nate contra su pecho y depositando un beso sobre su cabeza. Estoy muy satisfecho aunque sé que esto es muy doloroso para ti. —Pero… —comenzó Nate. —Nate. Sé que no será fácil pero tu madre y Steven estarán a tu lado. Debes apoyarte en las personas que te aman y a las que amas. —Yo me encargaré que tome su medicina —dijo Steven.

sus ojos vidriosos y casi sin vida. Se dirigió a la cocina. Se levantó lentamente de la silla y se abalanzó dentro de los brazos cálidos de Steven. Quiero verte a diario durante el resto de esta semana. para evitar que Nate fuera violado y Erick asesinado. la impotencia de no haber podido estar en ese momento ahí para protegerlo. . Pasaron por una medicamento de Nate. Steven se levantó con cuidado. No podía dejarla sola. Steven le dio una de las cápsulas a Nate y lo ayudó a acostarse en la cama. ven —dijo Steven y abrió sus brazos para que la mujer pudiera ser contenida. tratando de asimilar lo que su hijo había narrado. —Gracias —dijo Nate. donde Gloria estaba tomando un té. el horror de las palabras de ese hombre repulsivo.adelante con tu vida. Ella lo miró. Steven la había llegado a querer como a la madre que no conoció y sentía el dolor que ella estaba experimentando. Cuando Nate se sintió lo suficientemente fuerte como para caminar. —Gloria. salieron del consultorio y subieron al auto de Steven rumbo a su departamento. acurrucándose junto a él y abrazándolo hasta que la respiración de Nate se relajó y el sueño lo venció. tratando de no despertar a su novio. Gloria estaba en silencio. farmacia y compraron el Una vez en el departamento. necesitaba que supiera que estaba allí para ella. con la vista perdida y las lágrimas cayendo silenciosamente de sus ojos.

alejó la vista de Steven y luego lo volvió a mirar a los ojos. llora si quieres pero no te culpes. Gloria levantó su cabeza del pecho de Steven y lo miró a los ojos con confusión. por no tratar de alejar a Nate de mi lado. —Gracias. —Steven. —Debo confesar que cuando Jonathan fue a verme y me contó que Nate tenía una relación sentimental con un hombre me horroricé. Eres un hombre maravilloso. Me siento orgullosa de Nate y estoy agradecida de que te tenga en su vida. cariño. El que no sabría qué hacer sin ustedes soy yo. —Ella decía las palabras muy bajo. que él . por comprenderme. Eres como un hijo para mí. No había nada que pudieras hacer. su voz entrecortada por las lágrimas. No tengo familiares. No recuerdo a mis padres. El único en mi vida antes de Nate es mi amigo Anthony que es lo más cercano a un hermano que he tenido. no sé qué haríamos sin ti. No fue tu culpa. Ahora lo tengo a Nate y a ti. —Shhh. —Steven.—Oh. Mi pobre Nate. El imaginar lo que fue no se compara con el dolor del saber exactamente lo que pasó con lujo de detalle. Dios. Gloria. Jonathan me dijo que eso no era así. —¿Por qué haría eso? —¿Por pensar que pervertí a tu hijo? Gloria se sonrojó. Steven apenas podía escucharla. —No. Nunca conocí el amor. Gloria. Me alegra que me consideres una madre. no podría desear alguien mejor para que esté con mi Nate. Por aceptarme. No porque sea homofóbica sino porque pensé que la violación que había sufrido de niño había marcado la tendencia sexual de Nate. la madre que nunca creí llegar a tener.

Pude meditar las cosas y cuando Nate me habló por teléfono. —Steven había sido tocado en lo más profundo de su corazón. Un hombre para el que Nate está antes que su propia persona. Un hombre sensible y apasionado por su trabajo. —Trato —sonrió Steven y quedaron en un cómodo silencio. ¿si? —pidió Steven con una sonrisa. —Un hombre fuerte. —De acuerdo. . algo arrogante pero cariñoso. poder ver con mis propios ojos la clase de hombre que había cautivado a mi hijo. —¿Quieres una taza de té? —ofreció con una sonrisa la mujer. —Sí. Pero será mejor que nos pongamos a preparar la cena cuando terminemos el té. masculino. gracias. —No te me vayas a poner sentimental ahora — bromeó Gloria mientras que preparaba una taza de té para Steven. me dijo que él no aceptaría ninguna mierda de mi parte. Quise venir a conocerte. Un hombre al que le confiaría mi vida. la fuerza en su voz cuando me dijo que ustedes dos estaban juntos. —Gracias. —Sólo unos minutos. —¿Y qué clase de hombre encontraste? —preguntó Steven con diversión.como psiquiatra me lo aseguraba. mientras Max se acurrucaba a los pies de Steven y Nate dormía profundamente. Gloria le dio un beso en la mejilla y lo tomó de la mano para que se sentaran a la mesa.

Las sombras de las formas algo más nítidas. —Si. No podía distinguir sus rasgos. como si lo estuviera haciendo por primera vez. amor. El contraste de su piel blanca contra la chocolate de Steven fascinó a Nate. —Algo. Dime cómo eres —pidió Nate con una voz suave y melodiosa. ¿Pudiste descansar? —preguntó Steven acercándose a Nate. —Nate. tratando de seguir la luz que se intensificaba a medida que avanzaba. La habitación estaba a oscuras pero el brillo de las luces fuera lastimaban sus pupilas que estaban muy sensibles por el llanto y el haber recién despertado. Nate levantó una de sus manos y comenzó a tocar el rostro de Steven.Nate despertó de un profundo sueño. pero pudo darse cuenta que la piel de su amante era más oscura que la de él. Las voces de Steven y su madre se iban haciendo más claras. Entró en la cocina y vio la forma de dos personas junto a la encimera cortando algo y charlando animadamente. Podía escuchar susurros provenir de la cocina. Abrió los ojos y vio luces bailar delante de sus ojos. . Se levantó de la cama. pero no distingo tus rasgos. —¿Puedes verme? —preguntó con ansiedad Steven.

sus pómulos altos. Su piel es del color del chocolate con leche. Haría lo necesario para disfrutar de su vida. Sus ojos son oscuros y de mirada penetrante. ya no tenía motivos para sufrir. Su frente es amplia y su nariz recta al estilo romano. Ya no estaba solo. amor. las palabras sobraban en ese momento. —¿Puedo ayudar con la cena? —preguntó Nate con una sonrisa. —No. casi no puede divisarse la pupila. —Gracias. Gloria tomó la mano de Nate y la condujo por el rostro de Steven mientras iba describiendo los rasgos amados. su amor podría salvarlo de los recuerdos. Ahora más que nunca quería ver esos labios carnosos que tanto había besado y que habían recorrido su cuerpo durante largas noches de amor.—Amor. las cejas gruesas. Ese eres tú. —Eres hermoso —declaró Nate sin dejar terminar a Gloria con la descripción del hombre que amaba. mamá. para llorar. Su vida estaba junto a Steven. del pasado y hacerle olvidar todo el dolor que había recordado. —Tal vez yo pueda ayudar —ofreció Gloria. no sé cómo describirme —un avergonzado Steven contestó. Tiene unos labios gruesos y carnosos. Su cabello es algo crespo y negro como la noche. —Su cara es algo cuadrada. para sentirse sin futuro. Nate contestó depositando un beso dulce en los labios de Steven. . aprendería como sea a lidiar con su pasado.

eso dijiste hace un par de días cuando yo cociné pasta —chilló Gloria con diversión. Haces la mejor pasta que he probado —contestó Steven.—Por supuesto. eran una verdadera familia. —Ey. Los tres se rieron y como un equipo hicieron la cena. . Eran más que eso.

Nate se dirigió a la plaza con su madre. El pobre perro soportaba la peor parte ya que nunca se separaba de Nate. . La vista de Nate iba mejorando muy lentamente. Algo que no le cerraba en la ecuación. En un momento estaba completamente eufórico y al siguiente sumergido en la más intensa depresión. aquel contra el que estuviera recostado el día que conoció a Steven y su vida cambió por completo. Nate lloraba la mayor parte del tiempo y Jonathan siempre estaba a su lado dándole confort y alentándolo a que dejara el pasado atrás y viviera el presente. Sabía que no era la compañía ideal para nadie. ni siquiera para Max. La tarde del cuarto día luego de que descubriera su horroroso pasado. No para Steven o su madre. encontrando la felicidad que nunca creyó vivir y el amor y la comprensión del mejor hombre del mundo. Nate sabía que el psiquiatra tenía razón pero por alguna razón no podía dejar todo atrás. Aun no era capaz de ver rostros o paisajes con claridad. pero sabía que con el tiempo lograría poder hacerlo.Los siguientes días fueron muy duros para Nate. planificando su futuro con los que amaba. las imágenes tan borrosas del principio iban logrando tener formas. Quería mostrarle su árbol. Las sesiones de terapia habían sido tempestuosas. los colores más nítidos. había algo que faltaba.

—Hijo. mirando el cielo. —Tienes razón. Temo que todo esto . Está bien. Nate suspiró y se relajó sobre el césped. —Mejor —mintió Nate y Gloria gruñó su desaprobación. Y sobre todo. me rindo. Aparto a Steven de mi lado. Pero es muy difícil. Pero ahora debía dejar todo atrás. Si quieres reír. Ella lo conocía mejor de lo que Nate suponía y hasta Max ladró cuando él habló—. Pero por favor… no nos mientas. aun si no lo había tenido a su lado la mayor parte de su vida. Me siento pésimo. su mirada cálida. Lo extrañaba tanto. Me siento presionado. Era un sonido casi musical. Habían pasado una tarde alegre. focalizarse en lo que vendría. mamá. sabiendo que el recordar esos momentos haría que su hermano siempre estuviera vivo en su corazón. Recordó una tarde soleada como la de hoy. ¿cómo te sientes hoy? —preguntó Gloria mientras ambos tomaban asiento a los pies del hermoso y gran árbol. Si quieres gritar. ¿Están conformes? —les dijo tanto a su madre como a su perro. sus cuidados. grita. Sonrió. ríe.Ese día de otoño el viento jugaba con las ramas de los árboles y silbaba alrededor de Nate y Gloria. disfrutando del azul y blanco de las manchas de nubes que veía y del brillo del sol que acariciaba su piel. no te mientas. —Nate. Lo dejo que me abrace pero no le permito ir más allá. su risa. llora. lo que menos necesitas ahora es ponerte una máscara para aparentar lo que no sientes. en la que Erick había apilado muchas hojas secas en un montón y Nate se había arrojado sobre ellas. Al caminar pisaban las hojas secas que habían caído de los árboles y Nate recordó que cuando era muy pequeño amaba pisarlas y escuchar cómo crujían. dejarlo descansar. Si quieres llorar.

me dejaba sola para todas las decisiones. Si que vuelvan a tener estás equivocado. no hizo nada.destruya nuestra relación. Nunca te fue a ver en los dos meses que estuviste internado. Steven te ama más allá del sexo. Espera. Gloria se calló de golpe. viendo la transformación en el rostro de Nate. Él… —Gloria sintió el nudo de su garganta apretarse y a Nate tensarse a su lado—. —Relájate. —A veces quisiera ser como papá. Había dicho ya demasiado. Inspiró. Nunca pude contar con él. ya no tenía sentido que el muchacho siguiera venerando a un hombre que no merecía su respeto—. —Mamá. Tú nunca serás como tu padre. ¿qué pasa? —Perdona cielo —Gloria liberó la mano de Nate y se quedó en silencio un momento. me lastimas. Era el momento de que Nate supiera la verdad sobre su padre. tratando de tomar valor para decir lo que tenía que decir. Gloria se tensó y apretó la mano de Nate sin darse cuenta. No se encargó del funeral ni de tu hospitalización. Gloria tomó la mano entre las suyas—. — de su hijo y la apretó con suavidad crees que porque les lleve tiempo el intimidad él se apartará de tu lado. —Espero tengas razón. El muy bastardo se deprimió cuando murió tu hermano. porque creo que voy a enloquecer y enloquecerlo. Piensas demasiado. Nate. —Nate. Cerró los ojos maldiciéndose. Creo que me moriría si lo perdiera. no es lo que crees — se apresuró a agregar—. Él era un cobarde e inseguro. Pero odiaba que Nate se comparara con el . cariño.

—Nunca. —¿Y qué? —Nate preguntó con algo de angustia. no lo estuvo.bastardo que había sido su marido. Jamás hubiera pensado que su padre fuera tan cobarde como para preferir acabar con su vida antes de seguir adelante y luchar por su familia. Nos abandonó. —Antes que mi padre fue tu marido. —Mamá. —No murió en un accidente. Entendía más el dolor que vivió durante tantos años. Gracias. Sólo es que… me cegué por un momento. depositando un suave beso. El hombre no le llegaba ni a los talones a su hijo. Nate miró a su madre y se relajó. el hombre que debía estar a tu lado. Dios santo. Lo lamento. —No. Su padre había elegido el camino más fácil. el que debió estar a su lado y apoyarla y debió cuidar de su hijo. Él… se suicidó. . Esperaba que Nate pudiera soportarlo. —No. Él es tu padre y no sé si tenga derecho a hablar mal de él. —¿Me odias? —preguntó Gloria ante el silencio de Nate y el odio que empezó a leer en su mirada. —¿Por qué me agradeces? —preguntó Gloria perpleja. No debí decirte esto. nunca pensé… lo siento. Nate. Es él el que no merece mi amor. ni en sueños. Y… —Gloria no sabía si continuar pero ya no podía seguir guardando secretos. la traición del hombre que amaba. Nate se quedó congelado. Nunca pude perdonarle lo que hizo. Qué egoísta había sido. Y por lo que me dices no lo estuvo. te dejó sola con todo. Ahora quería más a su madre. Le tomó la mano y la llevó a sus labios.

por seguir al pie del cañón hasta en los peores momentos. Nate se dirigió al atelier. Nate y Steven se quedarían solos en el departamento. Entró al edificio utilizando la llave que Steven le hubiera dado. —También te amo. Nate se había jurado vencer sus miedos y seducir esa noche a Steven. Sabía que sorprendería al pintor y esperaba que fuera una grata sorpresa. —Nate. Una semana más tarde. Su hermoso hijo era una caja de sorpresas. Él se lo agradecía pero había llegado el momento de terminar con las autocompasiones y volver a recuperar su vida. Parker. hijo. las lágrimas caían por sus ojos. Max había quedado en el departamento. Gloria fue al teatro con la Sra. Por abrirme los ojos y darme más luz de la que jamás podré tener aunque recupere por completo la vista. —Te amo. Steven estaba en el atelier y le había dicho a Nate que llegaría tarde. .—Por ser valiente. por no dejarme. Estaba trabajando mucho esos días y Nate suponía que era para darle espacio para pensar y pasar con su madre. hijo… Gloria abrazó a Nate fuerte. agradables sorpresas. Su novio ya había tenido demasiada paciencia y Nate quería recuperar la intimidad que día tras día iban perdiendo. mamá.

llevándose el olor penetrante de la pintura al salir nuevamente al exterior. Hasta acá había llegado su osadía. Steven abrió las puertas-balcón de la terraza y el viento fresco y húmedo entró. Nate sólo escuchaba sus pasos y el golpeteo de su bastón de ciego cada vez que éste tocaba un objeto a medida que avanzaba. por desordenado. Ten cuidado. supuesto. Entró y fue a la cocina por un mantel. respiró profundo y golpeó con fuerza. —Listo —dijo Steven con ansiedad. —Sí. está todo —Traje comida. . Estaba muy contento que Nate hubiera ido a verlo y que le sonriera. La noche está agradable. —Nate… —Hola. ¿puedo pasar? —preguntó Nate con una sonrisa. Acomodó todo y luego fue por la bolsa con la comida y la distribuyó en los platos. Encendió las velas y apagó el resto de las luces. Limpió la mesa redonda que había allí y colocó los almohadones en los dos sillones que estaban alrededor de la mesa.Caminando por el pasillo hacia la puerta del departamento. ¿Suena agradable para ti? —Más que agradable. Frente a la puerta de madera. Hace un tiempo que no estamos solos. la brisa fresca del otoño puede envolvernos mientras comemos en la terraza. La puerta se abrió y un Steven sorprendido lo recibió. vajilla y unas velas. Tenía la llave pero no quería ser tan grosero de irrumpir sin avisar.

Tengo algo especial de postre. —Será mejor que entremos. Ambos hombre gimieron y se apretaron aun más. . aunque quería ser un mejor hombre para Nate y cada día se esforzaba por serlo. Las estrellas y la luna quedaron ocultas tras las nubes negras que anunciaban una tormenta. —Será mejor que comamos. Hace frío y ya empiezan a caer las primeras gotas de lluvia —propuso Steven. —La declaración de Nate y el beso erótico que acababan de compartir tenía a Steven muy duro y necesitado. pero también era un hombre con necesidades y defectos. Nate salió a la terraza y se acercó a Steven. No era un mar de virtudes.Dios. Al finalizar la cena. La charla fue animada y alegre. —Yo a ti. uniendo sus cuerpos hasta que ni un solo milímetro los separaba uno de otro. tenerlo para él solo. cómo había extrañado esa sonrisa. —Ven — le dijo jalándolo a sus brazos—. el brillo de alegría en sus ojos. Steven se sentó ante la pequeña mesa y esperó a que Nate se acomodara para comenzar a comer. Te extrañé —confesó sonrojándose. Necesitaba tanto estar a solas con su amante. Siguiendo el juego de Nate. la suave brisa fresca se convirtió en un viento frío y potente. Steven extrañaba las interrupciones de Max pero estaba agradecido que Nate no lo hubiera traído consigo. Era egoísta. No sabes cuánto —declaró Steven y sus palabras fueron cortadas por los labios de Nate que devoraron su boca con un beso hambriento y demandante.

—Nate. no por mí. Como el día en que nos conocimos. —No tienes que pedir disculpas. —¿Dónde quieres ir? —pregunto Steven a un Nate muy sonrojado. lo haría una y mil veces. Por mí. —Fue todo lo que Steven tenía que escuchar de Nate para entrar raudamente y dirigirse al sofá llevando a Nate en sus brazos. en ese sofá. —Lo quiero. pero es mejor hacerlo dentro —dijo Nate ronroneando. Nate era demasiado hermoso. Los vellos de la nuca de Steven se erizaron y su pene volvió a la vida. —Lo lamento. en donde me entregué a ti y me hiciste feliz y gozar como nunca pensé que lo haría. No sabes la agonía que fue el estar a tu lado y no tocarte. no comiences algo que no puedas terminar. quiero que me hagas tuyo. —No quiero que te contengas. Nate tomó la mano de Steven y trató de llevarlo dentro pero tropezó con una banqueta y casi cae de bruces. que quieras hacerlo. Steven lo atajó y lo levantó en brazos. —Al sofá. ¿Lo harías por mí? —Amor. por nosotros. demasiado sexy. . Lo importante es que te sientas a gusto. Habían bebido vino tinto y Nate se había relajado… demasiado. Por ti.—Sí. demasiado tentador. Nate no desaprovechó el tiempo y empezó a dejar besos a lo largo del cuello de Steven quien empezó a gemir de puro placer. Aun nos queda comer el postre. Ha pasado mucho tiempo y no creo poder contenerme si sigues haciendo eso. por ti.

tocándose. besándose.Esas fueron las últimas palabras antes de que sus bocas se fusionaran y se perdieran en un frenesí de deseo y lujuria que los fue envolviendo. siendo uno hasta no poder distinguir dónde terminaba uno y comenzaba el otro. . saboreándose.

Volvería el siguiente fin de semana. tratando de recuperar sólo los momentos de felicidad. dejando descansar en paz a los muertos. Esa casa la asfixiaba. pero tenía algunas cosas que requerían su presencia. sepultándolo bajo tierra. recordándole a cada instante la agonía de los años de encierro y miedo. Sus ojos se recuperaban día a día pero aun los rostros seguían siendo borrosos. Al día siguiente regresaría a su pueblo. eran sólo tres calles y el ejercicio lo hacía sentir vivo. vender.Ya había pasado un mes desde el día en el que Nate recordara los trágicos sucesos que provocaron la pérdida de su visión. . La noche era fresca. Empezar a clasificar sus cosas. Ahora debía viajar y poner la casa en venta. Esa noche sería la última que Gloria pasaría con ellos. Nate había insistido en ir caminando. Steven y Nate le habían pedido que se mudara con ellos y Gloria con lágrimas en sus ojos y su corazón bombeando a mil por la emoción. donar. el invierno estaba a la vuelta de la esquina. aceptó la invitación. Ahora todos estaban dejando atrás el pasado. embalar para trasladar… Mucho por hacer y la alegría y esperanza de dejar atrás un pasado tormentoso. la angustiosa soledad y el temor de perder a Nate a manos de un delincuente.

—¿Y por sonriendo.Llevaban abrigos livianos y el viento cargado de la humedad proveniente del mar golpeaba en sus mejillas. —Gloria. rieron. ella había cambiado radicalmente. todos estaban satisfechos y cansados. Ahora también era su confidente. Max había ido con ellos y Nate estuvo muy orgulloso por el comportamiento de su perro. convirtiéndose en la madre que recordara. sino porque permitían que Max entrara con ellos. su mejor amiga y Nate amaba eso. hagamos un brindis —propuso Steven. qué brindamos? —preguntó la mujer —Por la familia. se sentaron ante una elegante mesa y ordenaron la cena. . Luego del postre. Nate amaba tener a su madre alrededor. charlaron y pasaron una de las mejores veladas de los últimos tiempos. —Salud —dijeron los tres al chocar sus copas para luego seguir charlando animadamente. la madre que siempre lo colmaba de cariño y vivía pendiente de sus necesidades sin ahogarlo. Steven pagó la cuenta y se pusieron sus abrigos. Cuando llegaron al restaurante. por el amor y por la rápida recuperación que está experimentando la vista de Nate — dijo Steven y levantó su copa para concretar el brindis. Este restaurante les gustaba no sólo por su excelente comida. Las sesiones de terapia empezarían a espaciarse. Bebieron vino tinto. Terminando el café. Ahora iría una vez a la semana.

deme su cartera. jadeando. Hacía mucho frío ahora y Nate se sintió culpable por obligarlos a caminar en lugar de ir con el auto. Usted —siguió. ese parece a punto de vomitar —le dijo por lo bajo Brian a su líder señalando a Nate. Steven pensó que el chico estaba bajo los efectos de alguna droga. los relojes. haciendo lo que estaban haciendo. —Muchachos. Estaban inyectados de sangre y respiraba aceleradamente.Salieron a la calle. las cosas de los hombres —ordenaba el líder a los otros que estaban con él. Brian. señalando a Gloria—. cabeceando hacia Steven y Nate —. tenía una cicatriz que cruzaba la mejilla derecha de su rostro. El chico era fornido. apresurándose para llegar al calor de su hogar y a sólo una calle de llegar unos adolescentes se cruzaron en su camino. —Jasper. celulares. Y ustedes —dijo. —Zack. Todo lo que tengan de valor lo quiero ahora y sin discusiones. —Eso es lo que queremos —dijo el que parecía el líder con algo de prepotencia en su voz—. lo que lo hacía más peligroso. sácale la cartera a la mujer. El tal Brian era bajito y regordete. Caminaron en silencio. Sus ojos oscuros penetraban y destellaban odio. de pelo oscuro y largo y piel muy blanca. . el dinero. temblaba bajo la voz del líder y parecía que no quería estar allí. Era un chico menudo. Al que llamó Zack se aproximó a Gloria y le quitó la cartera. están interfiriendo nuestro paso —dijo Steven apretando la mano de Nate. afeando lo que eran unas características delicadas y armoniosas.

¿o quieres que te lo saque a la fuerza? Steven agarró fuerte la mano de Jasper.El chico miró a Steven con ojos suplicantes. . No. Nate no pudo contenerse más y empezó a gritar y gemir. El pánico se apoderó de él sin poder evitarlo. —Tiene una crisis. —Te dije que me des lo que tienes. Y cuando Brian lo tocó en el hombro. Por el vino y por los recuerdos dolorosos del asalto del jodido borracho que mató a su hermano y lo violó. Quiero el dinero y todo lo que tenga encima. estaba aterrado. —Esa palabra era lo único que podía salir de su garganta. Seguramente no era la primera vez que el chico usaba un arma. sólo déjalo tranquilo —dijo Steven tratando de que Jasper entendiera que Nate estaba perturbado. —Si lo tocas de nuevo no respondo —rugió Steven. haciendo que liberara el agarre que tenía sobre Nate. Jasper se acercó a Nate y lo jaló del cabello. Y lo quiero ahora. Nate se sentía mareado. Jasper sonrió y sacó un arma de la cintura de su pantalón apuntando a la cabeza de Steven. su cuerpo temblando sin poder contener las emociones que lo estaban abrumando—. —Los ojos del muchacho le decían a Steven que no estaba bromeando. agarrándose la cabeza. hagan lo que les dije! — rugió con odio Jasper a sus compañeros. no. no. —¡Me importa una mierda. —¡No! —gritó Nate y se hizo una bola en el suelo. —O me sueltas o el que no responde soy yo. —Me importa una mierda si tiene una crisis o se desmaya.

Max empezó a gruñir. ¿por qué? —preguntaba entre sollozos golpeando el pecho de Jasper. Pero parece que ustedes quieren encontrar su muerte. Max saltó sobre Jasper mordiéndole el brazo en el que sostenía el arma. matándolo y destrozando el corazón de Nate en el acto.El tono de voz del muchacho era tajante y lleno de odio. El gemido de un herido Max sacudió a Nate de su estado de histeria y lo trajo a la realidad. estaba congelado. La calle estaba desierta. tratando de escapar de esta pesadilla y despertar antes de que algo peor sucediera. un charco de sangre formándose lentamente bajo su cuerpo. —Nooooooooooooo —gritó Nate. recuperando el control de su cuerpo y sin pensarlo se abalanzó sobre el ladrón—. Me las pagarás! —rugió Jasper y descargó dos tiros más en la cabeza de Max. Y todo pasó como en una película. —Jasper miró con . respirando con dificultad. advirtiéndole al extraño que se alejara de sus dueños. ¿Por qué?. El muchacho se zafó del perro y lo pateó y luego se escuchó un disparo. haciéndole dificultoso poder enfocar la vista a lo que estaba sucediendo. temiendo que Jasper cometiera una locura peor. —Sólo quería el dinero y las cosas. Podía distinguir la forma de Max sobre el asfalto. —¡Perro de mierda. Pero su cuerpo no respondía. sollozando por el dolor. Nate rezaba para que alguien hubiera llamado a la policía. Los otros que estaban con Jasper agarraron a Nate de los brazos y lo separaron de su líder. su perro gimiendo era como una puñalada en su corazón. hecho una bola en el suelo. Sus instintos le decían que no era nada bueno. Las luces de neón titilaban.

Nate mientras . ¿estás loco? —preguntó Zack. Y antes de que la bala pudiera llegar a Nate. Steven se interpuso en la trayectoria y cayó herido a los pies de Nate cuando la bala impactó en su pecho. más que dispuesto a disparar. Jasper pareció salir de su estado de euforia y empezó a correr por el mismo camino que lo hicieran sus cómplices hacía unos minutos. —La ira en Jasper cegaba sus sentidos. Gloria se acercó a ellos tratando también de ayudar a Steven. —¡Cobardes! —rumió Jasper mirando a los que se iban. —. La desesperación de Nate era terrible. Liberaron el agarre que tenían sobre Nate y se prepararon para huir. Las sirenas de los autos de la policía se escuchaban cada vez más cerca ahora. Su hombre estaba herido. disparando al aire un par de veces en advertencia. Sin decir una palabra. Steven —sollozaba acariciaba el rostro amado. salieron corriendo dejando a Jasper solo. Se arrastró hacia el cuerpo de Steven. —Jasper. —Steven. Ella colocó un pañuelo en la herida de Steven haciendo presión. Las sirenas de los autos de policía se escuchaban a lo lejos. Una cosa era robar y otra asesinar. ¿No te alcanzó con matar al perro? —Cierra la maldita boca o el siguiente serás tú.esos ojos negros llenos de odio a Nate y le apuntó. tratando de evitar que más sangre saliera del cuerpo del pintor. Brian Y Zack se miraban con miedo.

Se restregó los ojos con la manga de su abrigo para secar las lágrimas. ¿Estás bien? —Shhh. yo me haré cargo de Max y luego iré al hospital —dijo Gloria. —Nate… nunca olvides que te amo —dijo Steven y cerró los ojos. la bala seguramente había perforado uno de sus pulmones—. Nate rezaba para que Steven no muriera. cada rasgo de las personas. pudiendo distinguir cada forma. —Yo también te amo y no te atrevas a dejarme. Steven fue subido a una camilla y dirigido a la ambulancia. cada color. sin poder resistir a que salieran. La policía llegó y con ellos una ambulancia. ¿Cómo podía ser eso? . la ayuda está en camino. Los paramédicos alejaron dificultosamente a Nate y Gloria del cuerpo de Steven y empezaron a trabajar en él. Ahora calla. Nate pensó que ya no tendría más lágrimas para derramar pero las jodidas estaban allí. empujando a Nate hacia la ambulancia. —Nate. ve con él. No perdería a Steven. no estoy herido.—Nate —dijo Steven con dificultad. Nate caminó dubitativamente. Escupía sangre. la sangre seguía saliendo de su boca cada vez que tosía. Su pecho subía y bajaba con dificultad acompañando su respiración. ¿entiendes? —Nate gritaba y abrazaba a Steven. Pestañeó un par de veces y enfocó sus ojos. su visión completamente restablecida. no podía permitirlo.

Era irónico. ahora que había perdido a su amado perro y que podría estar perdiendo al amor de su vida. acariciando al perro. Las manos de Steven siempre eran cálidas y suaves. Nate no lo quería. Le habían conectado a Steven una intravenosa. Nate miró por la ventanilla de la ambulancia mientras se alejaban del lugar. Su madre junto a Max. ahora estaban frías y algo rígidas. Si este era el precio. punzado su pulmón derecho para que drenara la sangre acumulada en su pecho y tenía una mascarilla de oxígeno que le ayudaba a resistir hasta que llegaran al hospital. Preferiría seguir ciego antes que perder a Steven. . había recuperado completamente la visión. Le dedicó una última mirada a su fiel amigo mientras se alejaba y el cuerpo inerte en la acera se convertía en un punto a lo lejos. Subió a la ambulancia y se sentó junto a Steven sosteniendo su mano.

Nate observaba todo como si fuera un recién nacido abriendo los ojos por primera vez al mundo.Nate se encontraba en la sala de espera del hospital. Estaba harto. su cuerpo estaba entumecido. Enderezó la espalda y dejó caer su cabeza contra la pared. Steven sobreviviría. Sentado en la dura silla de plástico. Y devastado. Joder. Los médicos no le habían dicho nada. no dejaría que le arrebataran a otro ser amado. sano y salvo. debatiéndose entre la vida y la muerte. Steven estaba en la sala de cirugía. Estaba solo. Y lleno de temor. Pero este mundo no estaba completo. Parecía que para Nate nunca iban a terminar las penas y las vicisitudes. Quería gritar de frustración pero sabía que si hacía eso lo echarían y lo que menos quería en este momento era irse de allí. . del lugar en donde obtendría noticias de Steven. Tenía que esperar y esa espera lo estaba consumiendo. Steven no estaba a su lado. y quería a Steven de regreso a su lado. estiró las piernas y se llevó las manos a la cara y se la restregó sin piedad. temblando de miedo y expectación. pero Nate no perdía las esperanzas.

Nate trató de reconocerlo pero necesitaba escuchar su voz para hacerlo. No es una obligación estar aquí. no puedo creerlo —comenzó Tony mientras acariciaba el cabello sedoso de Nate—. Dios. Ya estaba enloqueciendo. . es el hombre más fuerte que he conocido en mi vida —Tony le aseguró—. Su cara dura y sin expresiones. De piel blanquísima e intensos ojos azules oscuros. Está en la sala de cirugía. —Gracias. —¡Nate! —gritó el muchacho y Nate supo que ese era Anthony. su amado compañero había muerto por defenderlo y Steven estaba en un quirófano también por interponerse en la trayectoria de la maldita bala y salvar su vida. «No vale un centavo si Steven muere». «Mi vida». pensó Nate.Las lágrimas corrían por su rostro en silencio. Su cabello ondeado y rubio caía en suaves mechones sobre su rostro. Vamos a sentarnos. La figura de un muchacho delgado y de caminar casi etéreo se acercaba a Nate. me quedaré contigo mientras esperamos. —Él saldrá de esta. Steven es como un hermano para mi. —¡Tony! —contestó Nate y se levantó de la silla corriendo a los brazos que se abrían para él. Me contó lo que pasó. —Gloria me llamó y me dijo que estabas aquí solo. Tony era más pequeño que Nate pero tenía una fuerza interior tan grande que envolvía por completo a Nate dándole el confort que en este momento estaba necesitando. La bala le perforó el pulmón derecho. —Nate. para mi es una necesidad. Tony. Max. ¿Cómo está Steven? —No lo sé.

Además… —Tony ya se había dado cuenta de que Nate había recuperado la vista y sonrió cálidamente—.—Lo sé. Para él. Parecía que últimamente se había transformado en un llorón pero no podía evitarlo. no por si puedes o no ver. —No puedo permitir que eso pase. Tony. las lágrimas lo sobrepasaban. Steven se alegrará cuando se entere. —Y para Nate era cierto. no puedo… —Shhh. Nate comenzaba a desesperar pero la mano delicada y firme de Tony sobre la suya le daba coraje y esperanza. eso también sería obra de su madre. —Jonathan. fue horrible —Nate dijo psiquiatra llegó a su lado y lo jaló a un abrazo. Yo… —Nate no pudo continuar. Era la voz profunda y penetrante de Jonathan y Nate no sabía cómo se había enterado el psiquiatra de lo sucedido. Seguramente. no te angusties. —Lo amo. Steven te ama por el hombre que eres. —¡Nate! —gritó un hombre que se acercaba por el pasillo. no quise decir eso… —No te preocupes. cuando el . Tony apretó más la mano de Nate y luego le dijo: — Nate. En ese momento lo más importante en su mente era la vida de Steven. ¿Cómo podré vivir si se muere? Ni puedo pensar en eso. Ya te lo dije. eso no es importante. me alegro que hayas recuperado la vista. Los minutos se transformaron en horas y aun no se sabía nada de Steven. Steven no morirá. —Ahora lo único que me importa es Steven y no mi jodida vista.

Tienes razón. No fue tu culpa. —Nate. Joder. pero eso no impide que me sienta como una mierda. —Gracias. sabemos que amabas a Max y nadie desmerece tus sentimientos por él —interrumpió Tony—. Sé que amabas a Max pero ahora no hay nada que puedas hacer. —Lo que te diré parecerá de un cretino pero esta situación derribó las últimas barreras que te mantenían en las sombras —agregó Jonathan muy serio. ni siquiera me he puesto a pensar en dónde enterrar a mi pobre Max. Sé que Gloria encontrará un buen lugar para él. Anthony Jackson. —No estás emocionalmente preparado para eso. Nate se estremeció y se horrorizó que una situación tan límite como la que vivió tuviera que pasar para que recuperara completamente su vista. Soy . —Pensarás que era solo un perro pero para mi era un amigo —dijo Nate con rabia. Pasaron unos minutos incómodos de silencio donde Jonathan y Tony se devoraban con los ojos y Nate se sintió el tercero en discordia. amigo y socio de Steven.—Tu madre me contó todo. —¿Qué harán con él? Soy un cretino. esos dos parecía que iban a incendiar el jodido hospital si seguían mirándose de esa manera. Pero ahora Steven te necesita y ya no puedes hacer nada más por Max. Tony. Nate. Ella me pidió que te dijera que en cuanto acabe los arreglos para Max vendrá para estar contigo. Ahora debes tratar de pensar en positivo y seguir con tu vida. El trauma que has sufrido es muy intenso. —Hola —dijo Tony mirando a Jonathan—.

Tony le tendió la mano a Jonathan. Una corriente eléctrica atravesó a ambos hombres pero ninguno liberó la mano del otro. —Encantado de conocerte. Soy Jonathan Clark, el psiquiatra de Nate. —Creo que con un psiquiatra como tú me gustaría empezar terapia. —Tony nunca se guardaba lo que pensaba, él iba directo a lo que quería y era evidente que Jonathan estaba en su mira. Jonathan era un hombre apuesto, alto, de hombros anchos, cuerpo musculoso, cabello negro y tupido y unos preciosos y penetrantes ojos grises. Nate imaginó a Tony con Jonathan y suspiró. ¿Podrían llevarse bien? Nadie hubiera dado dos centavos tampoco por su relación con Steven. ¿Quién era él para cuestionarlos? Suspiró y se sentó nuevamente en la incómoda silla a seguir esperando por noticias de Steven.

La noche moría y los primeros rayos del sol anunciaban que un nuevo día nacía. Y Nate esperaba que con él llegasen buenas noticas sobre el resultado de la operación de Steven. Un médico de rostro cansado se acercó a Nate. —¿Alguien de ustedes es familiar de Steven Baldwin? —preguntó el médico con voz cansina. —Sí, es mi pareja —dijo Nate poniéndose de pie—. ¿Cómo está? ¿Puedo verlo? —La angustia atormentaba a Nate. Ahora debía calmarse, estaba a segundos de saber sobre Steven y su salud.

—Hemos podido salvar el pulmón. Ha sido una larga cirugía pero tengo la esperanza que con el tiempo y buenos cuidados pueda recuperarse completamente. Ahora bien, las próximas 48 horas serán críticas. Está en la sala de recuperación, cuando sea trasladado a su habitación podrá recibir visitas. El alma volvió a cuerpo de Nate. Steven estaba vivo y se recuperaría. —Me quedaré esperando acá hasta que lo muevan a su habitación —dijo Nate, su voz apenas era un hilo perceptible. —Si gustas puedes esperarlo en la habitación. Es la 109 —dijo el médico. —Gracias —respondió Nate y el brillo de sus ojos volvió nuevamente. El médico giró y se fue caminando por el mismo pasillo por el que había llegado. Nate sentía más cerca a Steven, pronto podría verlo, tocarlo y cuidarlo. —Me voy a la habitación a esperar a Steven. Gracias por haberme acompañado —les dijo Nate a Tony y Jonathan. —¿Por qué no vamos a desayunar primero? — propuso Tony. —Gracias, pero no podría pasar bocado. Vayan ustedes —propuso Nate y le guiñó el ojo a Tony. —Bien, tú te lo pierdes. Pero si cambias de opinión me llamas al celular y te traigo algo. Estaremos en la cafetería del hospital —respondió Tony y le devolvió a Nate el guiño de ojo.

La habitación 109 era pequeña. Una cama en el centro, una mesita en el lado derecho. La ventana era grande y las cortinas estaban corridas. Los primeros rayos del sol llenaron la habitación y lastimaron un poco los ojos de Nate que estaban sensibles por no haber dormido y por el llanto. Nate divisó una silla de madera dura en un rincón. Se acercó a ella y la colocó al lado de la cama, se sentó y apoyó su cabeza sobre el colchón, tratando de descansar su dolorida cabeza un poco hasta que llegara Steven y con él su corazón a su pecho. Su respiración agitada poco a poco se fue pausando y el sueño lo venció cuando sólo pudo escuchar el recuerdo de la voz de Steven susurrándole palabras de amor. Palabras que esperaba pronto volver a escuchar.

La puerta se abrió bruscamente y sacó a Nate de su atormentado sueño. Se restregó los ojos y pudo ver que un enfermero entraba con una camilla en la que Steven estaba recostado con los ojos cerrados. Nate se incorporó inmediatamente, entorpecer el trabajo del enfermero. temiendo

Sin una palabra, el hombre retiró las mantas de la cama y trasladó a Steven sobre ella. El movimiento fue rápido y con precisión. Acomodó la intravenosa de Steven y revisó los frascos que colgaban. Aplicó unas inyecciones en uno, tomó el pulso y la temperatura de Steven y los anotó en una planilla. El hombre miró a Nate y por primera vez habló: — Cuando despierte apriete ese botón rojo que está sobre la cabecera de la cama. Vendrá una enfermera a chequearlo. —Gracias —respondió Nate. El hombre le dio una sonrisa y salió rápidamente de la habitación con la camilla. Nate se sentó nuevamente en la silla, tomó la mano de Steven entre las suyas y la besó. La mano de Steven volvía a ser cálida, y ese calor corrió rápidamente al corazón de Nate, envolviéndolo, reconfortándolo. Una lágrima rodó por la mejilla de Nate, ahora de alivio y felicidad. Su amor estaba vivo, pronto volverían a su departamento a vivir su vida juntos. Desde que Steven había sido traído a la habitación, Nate nunca soltó la mano de Steven y dejaba besos en ella cada vez que sentía que no podía contener la necesidad de transmitirle al otro hombre cuánto lo amaba, cuánto lo necesitaba, cuán agradecido estaba que no hubiera muerto. La mañana se transformó en una tarde fría y gris. Nate entraba y salía de un sueño liviano pero algo reparador. La mano de Steven de repente apretó la suya y Nate dio un brinco de alegría. —Steven… —gimió Nate cuando las lágrimas salieron sin poder contenerlas.

—Shhh, no llores, amor. Soy más fuerte de lo que crees —contestó con dificultad Steven. —No hables, voy a llamar a la enfermera. Y éstas son lágrimas de felicidad, bobo. Mis días de llantos dolorosos se acabaron. —Nate apretó el botón rojo que le había indicado el enfermero con anterioridad y pronto una mujer de unos cincuenta años, corpulenta pero con mirada dulce entró a la habitación. —Buenas tardes. Veo que el bello durmiente ha despertado —dijo sonriendo la mujer—. Soy Berta. —Encantado Berta —saludó Nate. —Veo que estás bien, cariño —se dirigió a Steven. La mujer parecía muy maternal y Steven le regaló una sonrisa—. Por ahora trata de no hablar. ¿Tienes sed? — Steven asintió con la cabeza. La mujer salió un momento y volvió con una jarra con hielo—. Por ahora no es conveniente que tomes líquido. Chupa hielo cuando tengas sed, pero sólo un poco, ¿si? —Yo me ocuparé de que lo haga —intervino Nate. La enfermera vio las manos entrelazadas de Steven y Nate y les sonrió. —No lo dudo, cariño. Berta revisó la parafernalia que estaba conectada a Steven, agregó otra inyección al líquido de uno de lo tubos de la intravenosa, saludó y se fue. Steven suspiró y cerró los ojos, luego los abrió y miró a Nate con intención de hablar. —Chito, ya escuchaste a la enfermera. Nada de hablar. Seguro que me querías preguntar por mis ojos, ¿verdad?

Steven asintió sin apartar la mirada de los ojos de Nate. —Milagrosamente mi vista se ha recuperado. Según Jonathan el trauma del incidente donde fuiste herido y Max murió derribaron las barreras que aun quedaban en mi cerebro. —Max… —susurró Steven y Nate pudo ver la tristeza en esos ojos oscuros que tanto le gustaba mirar. —Shhh, no te preocupes. Él está en un cementerio privado de animales. Mamá se ocupó de todo. Podremos ir a visitarlo cuando queramos. —Nate le dio una sonrisa triste a Steven y éste le apretó la mano a Nate tratando de transmitirle todo lo que no podía con palabras—. Lo extraño, no voy a mentirte, pero sé que ya no puedo hacer nada por él. —Nate suspiró y sacudió su cabeza como queriendo alejar el dolor que aun guardaba en su corazón— . No lloraré por él, no penaré como lo hice por Erick. Quiero que descanse en paz, debo seguir con mi vida. Ya entendí eso. —Me alegro —dijo Steven y luego apretó los labios cuando percibió la mirada de reproche de Nate. —Nada de hablar, ¿lo recuerdas? —Nate reprendió a Steven antes de que el pintor pudiera objetar más nada—. Ahora chuparás un hielo y luego dormirás. Debes descansar. Yo no me iré de tu lado. Nunca.

Una semana después, le retiraron la intravenosa a Steven y empezaba con una dieta líquida.

Dame esa maldita cosa verde. Tienes que comer si de verdad quieres salir de aquí pronto. Gloria le trajo un bolso con ropa y se bañaba en la ducha del baño de la habitación de Steven. Nate se ruborizó entendiendo lo que Steven le estaba pidiendo. —Esta cosa que pretenden que coma es horrible —se quejaba Steven como un niño. —¿Cómo piensas que podría bromear con eso? — espetó Nate todo colorado. . —Vamos Steven. y estaba avergonzado de que su primera vez fuera en un hospital. —No está tan fea. tal y como había prometido. —¿Hablas en serio? —preguntó incrédulo Steven. Steven abrió grande los ojos. —Bueno… pero debes comerte toda la comida — extorsionó Nate. tú ganas. sorprendido de que Nate hubiera entendido sus deseos. pero Nate tragó y le regaló una sonrisa con la que Steven se derritió. —Lo dices porque no la tienes que comer tú —volvió a quejarse Steven. no se movió de su lado. ni a él ni a nadie. —Está bien.Nate. —Si te comes todo te doy un beso —prometió Nate. —Me gustaría más que un beso… —soltó Steven. Era espantoso. Nate jamás le había hecho una felación. Nate le sacó la lengua y se tomó una cucharada del brebaje verde que le habían traído a Steven.

la vena gruesa que sobresalía por uno de los costados. Nate rodó los ojos y alejó la mesilla de apoyo donde estaba la bandeja con la bajilla de la comida. —Listo. Pero la idea de saborear y disfrutar de Steven de esa manera lo excitaba. . Nate llamó a la auxiliar y ella retiró la bandeja. ahora quiero mi premio —ronroneó Steven con mucha ansiedad. deleitándose con la sedosa piel chocolate. —Primero llamaré para que retiren esto. La miró por un momento. —Como quieras pero hazlo.Steven se comió todo el horrible brebaje. Lamió tentativamente la cabeza de la polla y Steven cerró los ojos y se retorció de placer. luego una gelatina y tomó el agua que Nate le ofreció. ¿no? —preguntó juguetonamente Nate. Nate se sentó en la silla y acercó la cabeza a la polla hinchada de Steven. supongo que no te gustaría una interrupción. Cuando estuvieron solos. —¿Cómo lo quieres? —preguntó Nate pasando la lengua por sus labios. puso cerrojo en la puerta y se acercó lentamente a la cama. sabía que Steven era grande pero ahora que veía claramente el falo de su amante no sabía cómo iba a hacer para meterse toda esa dura carne caliente en su boca. Nate tragó duro. la cabeza rosada con forma de seta que chorreaba pre-semen. Me tienes duro desde que me prometiste mi premio —rugió Steven y retiró las mantas que lo cubrían. Steven levantó una ceja y luego sonrió.

le encantó el sabor de Steven. saboreando el pre-semen de su amante. —Ni se te ocurra —gruñó Steven y jaló de los cabellos de Nate para depositar un brutal beso en la boca de su amante. Steven rugía y trataba de contener sus gritos de placer. —Me alegro que te haya gustado. tomando todo lo que pudo la hombría de Steven en su boca. moviéndose. Cuando Steven se hubo recuperado de las convulsiones del post orgasmo. —Mmmm. atrajo a Nate a su pecho con cuidado de no rozar su herida. subiendo y bajando. Steven gemía mientras que Nate chupaba ansiosamente el duro eje. tratando de no rozar con sus dientes la sensible cabeza de la polla. grabando en su memoria el gusto de su amante. saboreándolo. —Sabes que sí. demasiado pronto. Pronto. eso fue… ufff. ¿quieres que me detenga? — preguntó sensualmente Nate. —Amor. Chorro tras chorro de espeso semen fue tragado por Nate. . Chupó. las pelotas de Steven se contrajeron preparándose para la descarga. estás con ganas —dijo descaradamente Nate cuando se rompió el beso. degustando su esencia. Contrario a lo que pensaba.—¿Te duele algo?. Ahora será mejor que te acomode la ropa y quite el seguro de la puerta o me darán una patada en el culo fuera del hospital. maravilloso —dijo Steven entre jadeos. creyendo que se haría adicto con el tiempo. siempre tengo ganas de ti —declaró Steven y Nate se zambulló en su ingle.

—Ese culo es mio y nadie más lo tocará —sentenció Steven. . la vida no podía ser mejor. Nunca se cansaría de hacerlo ni hoy ni nunca. Ambos se miraron y se rieron mientras que Nate acomodaba las mantas sobre Steven y quitaba el seguro de la puerta. su vida. Había recuperado la vista. su alma y su corazón. La vida otra vez le sonreía. Extrañaba a Max pero agradecía por la vida de Steven día tras día. Nate era feliz.

—Cálmate. —Tony. ¿ya está todo listo? —preguntó con ansiedad Steven. ¿De qué valía un artista si su obra era guardada bajo cuatro llaves y no podía ser disfrutada por el resto de las personas? El único cuadro que guardó y que no vendería es el que hizo cuando vio por primera vez a Nate. Steven y Nate habían viajado por el mundo y Steven había realizado un cuadro de Nate en cada uno de los lugares que habían visitado. hombre. todo se venderá como pan caliente. Nate parecía querer salir a la vida de cada lienzo. —Qué gracioso. —Relájate. Estaba apenado de venderlos pero Nate lo había convencido que lo hiciera. Desde hace días que está todo listo —dijo Tony sonriendo y sacándole la lengua a Steven.Un año después. Tony. Ve a abrir la puerta. Hoy era la noche de inauguración de la muestra y Steven estaba aterrado. Él amaba cada uno de los cuadros. En unos minutos empezarán a entrar los invitados. El sueño de Steven de hacer una exposición con sus cuadros plasmando a Nate en cada una de sus obras se había cristalizado. en la plaza. Deja de burlarte de mí y has algo productivo. . Ese sería siempre su tesoro y jamás lo vendería ni por todo el oro del mundo. durmiendo bajo la sombra de un árbol.

Jonathan. Ellos son buenos amigos. No sabía que te gustaban las exposiciones. Creo que ya lo ha adoptado como a un hijo más. Nate había terminado su terapia antes del viaje. Vio al psiquiatra acercarse a Steven para hablar animadamente. No veía a Jonathan desde entonces. —Para nada. —¿Celoso? —preguntó Jonathan con una sonrisa. Se han esmerado mucho los dos. Los cuadros son bellísimos —susurró Nate al oído de Steven. —Nate. Ella ha estado ayudando a Tony con esta exposición. —Hola. La pujaban una de caliente. Será un gran éxito. relájate. Una visita inesperada sorprendió a Nate. ha sido agradable verte de nuevo. Jonathan se acercó a saludarlo con su sonrisa de un millón de dólares y su mirada penetrante. pero ¿qué? —Gracias por venir. Giró la cabeza y divisó a un Tony pálido como si hubiera visto un fantasma. Nate pudo distinguir que algo lo había perturbado. . Gloria me invitó y ya sabes que es difícil decirle que no. —No me disgustan. Los cuadros se vendían como pan tal y como lo había pronosticado Tony. Mamá puede ser insistente cuando se lo propone. —Sí. gran sala se llenó rápidamente con personas que como en una subasta unos contra otros por cada las obras. Me alegra que mamá haya tenido compañía en mi ausencia. lo sé. —Iré a dar una vuelta y a saludar a Steven —dijo de repente Jonathan. me alegro que estés bien —saludó Jonathan.—Amor.

Ahora no era momento de preocuparse por eso. Nate vio que hablaban y que luego se retiraban hacia el despacho. se acercó a una de las mesas y tomó dos copas de vino. Hoy era un gran día para Steven y no quería que nada empañase su felicidad. ¿Qué propones? Nate levantó su copa y dijo: —Por nuestro amor. Caminó hacia Steven. —Dios. Con esa declaración. —Hola. —Hola. —Mamá. . novio —respondió Steven tomando la copa que le ofrecía Nate.Siguiendo la mirada de Tony vio que ese fantasma tenía nombre y apellido: Jonathan Clark. Jonathan se esfumó de la sala y Nate se encogió de hombros. Gloria se fue directo a donde estaba Tony. novio —dijo juguetonamente Nate cuando estuvo tan cerca de Steven que podría rozarlo si quisiera. donde lo que verdaderamente importa es invisible a los ojos. —Me parece apropiado. ¿qué hiciste? —Ojalá no algo de lo que vaya a arrepentirme. espero no haber metido la pata —le dijo Gloria a Nate mientras miraba a Tony con cariño. ¿Qué habría pasado entre Jonathan y Tony? Nate sacudió la cabeza. llevando las dos copas de vino tinto en la mano. Milagrosamente su amante no estaba rodeado por sus acosadores admiradores. ya tendría tiempo después. Un amor surgido desde el corazón. —¿Hacemos un brindis? —propuso Nate.

Él sólo sabía que por fin estaba en casa.Steven no podía estar más de acuerdo con ello y luego de chocar sus copas para sellar el brindis. Y su amor surgido detrás de las sombras ahora brillaba con toda la luz del sol. Nada podía compararse con eso. ahora tenía la compañía de un maravilloso hombre que lo colmaba de amor y felicidad. jaló a Nate a sus brazos para un profundo y sentido beso y luego le dijo con un brillo juguetón en su mirada. Sus años de soledad habían desaparecido. uno que prometía diversión y placer: —Un amor que me hizo abrir los ojos a la vida y a descubrir la maravilla de amar y ser amado. . en los brazos del hombre que amaba y que nada podía ser mejor que eso. Nate asintió.

sueño despierta con nuevos personajes para mis futuros proyectos. Comencé hace poco a escribir fics. Desde pequeña me apasionó la lectura y las buenas novelas. http://losdeseosdegaby.Soy argentina.blogspot.com/ Te espero… . Hay muchas más historias que quiero compartir contigo. Ya de grande me empezaron a fascinar las historias de ficción hombre/hombre. cuentos y cortos. Siempre me encuentro pensando en nuevas tramas sobre las que escribir y mi inspiración nace a diario en el subte cuando sin nada en qué pensar. Gracias a la insistencia de algunas amigas me decidí a escribir historias más largas. mientras espero que mi estación llegue. Si te gustó esta historia te invito a que visites mi blog.

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