2.3.

Marco Teórico Específico En el punto referido al marco teórico específico se analizará propiamente el delito contra la fe pública en la modalidad de falsificación de documentos. 2.3.1. Concepto de Delitos contra la Fe Pública Cuando repasamos nuestros libros de derecho y además recurrimos a la jurisprudencia para clarificar algunas interrogantes que surgen en relación a lo delitos Contra la Fe Pública, observamos que en la doctrina nacional ha sido uno de los delitos menos estudiados en relación a otros que sí han merecido una especial y amplia dedicación como es el caso de los Delitos Contra la Vida, el Cuerpo y la Salud; Contra el Patrimonio; Contra la Administración Pública; Contra la Salud Pública y otros, sobre los cuales abunda material bibliográfico. Observando, en sentido similar, que nuestra jurisprudencia tampoco ha incidido en brindar mayores aportes dogmáticos en torno a este tipo de delitos. Sin embargo, lo señalado anteriormente no significa que no existan problemas relacionados a su tratamiento, ni que éstos hubieren sido del todo soslayados, puesto uno de los temas que se discute en torno a ellos está relacionado al bien jurídico protegido, existiendo posiciones distintas respecto a si estos delitos protegen la verdad, la fe pública o el tráfico jurídico. Pero el problema relacionado a la identificación del bien jurídico protegido por los delitos contra la Fe Pública no es el único. Así, refiriéndonos en forma específica a los delitos de Falsificación de Documento a que se refiere el primer párrafo del artículo 427° del Código Penal, hemos observado a lo largo de estos años que en los operadores jurídicos aún no existe consenso sobre qué se debe entender, para efectos penales, por documento público y documento privado, ni cuáles son los criterios para su clasificación, existiendo muchas dudas sobre la categorización de los documentos cuando contienen una falsedad a efectos de realizar adecuadamente el juicio de tipicidad. Así también, hemos observado a través de la

centrándonos en la identificación del bien jurídico protegido por los delitos Contra la Fe Pública. La pena que se aplicaba por la comisión de estos delitos era la interdictio aqua et igni que consistía en la confiscación de bienes y deportación para los nobles y plebeyos.2. No obstante lo señalado anteriormente. en tanto que a los esclavos se le imponía la pena de muerte. algunos operadores lo consideran un elemento del tipo. en razón a que se consideraba una afrenta a la prerrogativa del Estado para acuñar monedas. iniciaremos estas breves reflexiones a través del presente trabajo. no sin antes hacer una breve reseña histórica del delito de falsedad. mientras que otros lo consideran una condición objetiva de punibilidad. que no existe consenso respecto a la naturaleza jurídica del “perjuicio” a que se refiere el primer párrafo del ya mencionado artículo 427° del Código Penal.C. en la cual – según referencias del digesto – se aludía a la elaboración de testamentos falsos. lo encontramos en la denominada Lex Cornelia Testamentaria Nummaria. Uno de los antecedentes legislativos ciertos de los delitos de falsedad. la severidad de las penas se vio incrementada en la época de Constantino cuando el crimen falsae monetae o delito de falsificación de moneda. pues. Dicha ley fue dada en el año 81 A. En el derecho germánico también se sancionó con rigurosidad el delito de falsedad. No obstante las interrogantes planteadas. llamada por algunos Lex Cornelia de Falsis debido a su extenso campo de aplicación y a que acopiaba diversas modalidades de falsedad.3. referirnos a su sistematización en nuestro ordenamiento penal. para luego. a la alteración o supresión de testamentos auténticos y a la falsificación de monedas y sellos. al extremo de disponerse que se cortara la mano . pasó a ser considerado como un delito que dañaba la investidura de su majestad. Antecedentes históricos del delito de falsedad. 2.jurisprudencia nacional. por Lucio Cornelio Sila Fénix. abordar el tema central del presente trabajo.

que consideraba como una lesión a las prerrogativas del Estado. No obstante esta evolución respecto al estudio del objeto central de protección de los delitos Contra la Fe Pública. en la severidad del derecho romano. luego de lo cual se acogió como bien jurídico protegido la fe pública y posteriormente – a través de las nuevas tendencias – se adoptó una visión utilitaria del bien jurídico en razón al rol fundamental que pasaba a ocupar el documento como prueba de las diferentes relaciones jurídicas. que no podía ser otro que el documento.3.3. este delito se encontró regulado en el Código Penal de 1924 a través del artículo 364º.que eran personajes importantes no religiosos que colaboraban en la iglesia-. El derecho canónico. tradicionalmente considerado como un medio de prueba. por su parte.que sirvió par cometerla. pues. se necesitaba de un instrumento que asegure el contenido y alcance de las obligaciones. Finalmente.en primer término – como protección del derecho a la verdad. debido al desarrollo del tráfico jurídico. castigando a los procesados con penitencias si trataba de seglares . si eran religiosos. es preciso señalar que este delito apareció . dicho tipo penal no ha sufrido variaciones sustanciales respecto al texto actual comprendido en el artículo 427° del Código Penal de 1991. en razón a que constituye el delito más representativo de los delitos Contra la Fe Pública por su alta incidencia4 y. el derecho intermedio se inspiró en general. El delito de Falsificación de Documentos y su ubicación sistemática en nuestra legislación. es preciso señalar que aún en la actualidad existen discrepancias sobre el bien . incluyó en el crimen falsi el falso testimonio y la calumnia. conforma la base de estructuración de los delitos contra la Fe Pública. En ese sentido. Como sabemos. según los cambios legislativos producidos. Desde entonces. Nos referiremos en breve al delito de Falsificación de Documentos. es decir. 2. especialmente en materia de falsedad monetaria. y con excomunión si eran eclesiásticos. por que además.

El que hace uso de un documento falso o falsificado. es preciso señalar que aunque el artículo 427° el Código Penal muestra diversas variantes en cuanto a la conducta típica. Pg. cuyo texto original señala de manera literal que “El que hace. si de su uso puede resultar algún perjuicio. si se trata de un documento privado.que proponen tener por ámbito de protección tan solo la seguridad en el tráfico jurídico en razón del afianzamiento del documento como instrumento de prueba. como si fuese legítimo.muestran falencias que las hacen vulnerables a críticas doctrinarias. no ha sufrido modificación legislativa alguna desde la promulgación del Código (es decir. como referencia. título auténtico o cualquier otro trasmisible por endoso o al portador y con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cuatro años. lo cual nos podría conducir a reflexiones preliminares equivocadas. Lima. como lo son que no existirían problemas acerca de la aplicación del mencionado artículo ni derivados de él. la verdad continúa siendo un bien tutelado por los delitos contra la Fe Pública en tanto su vulneración genere perjuicios. hace 19 años). Este artículo. y considerando que en la realidad existen problemas relacionados . Actualmente. 391.jurídico protegido por estos delitos debido a que las nuevas tendencias . un documento falso o adultera uno verdadero que pueda dar origen a derecho u obligación o servir para probar un hecho. que sí existirían problemas pero que no han sido materia de estudio por parte de la doctrina y la jurisprudencia. público. y con ciento ochenta a trescientos sesenticinco días-multa. Adicionalmente. Así las cosas. Ahora bien. en su caso. será reprimido. con el propósito de utilizar el documento. con las mismas pena”. será reprimido. Manual de Derecho Penal. Luis A. o que los problemas advertidos ya habrían sido solucionados. tal como se aprecia del artículo 438° del Código Penal. siempre que de su uso pueda resultar algún perjuicio. 1994. registro 5 Bramont – Arias Torres. en todo o en parte. que a su vez se ubica en el primer capítulo del Libro Segundo del Título XIX. lo cual ha contribuido en parte a la diversidad de posiciones respecto al bien jurídico protegido. Parte Especial. Editorial San Marcos. hecho que será visto en el presente trabajo. el delito de Falsificación de Documentos se encuentra tipificado en el artículo 427º de nuestro Código Penal . con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de diez años y con treinta a noventa días-multa si se trata de un documento público.

Quizás hablar del bien jurídico protegido. interés del individuo o de la comunidad. según el cual “Todos los bienes jurídicos son intereses vitales. conforme hemos mencionado al inicio. Manuel. 6 Citando a Von Liszt: Bustos Ramírez. Incluso. etc.6 Recordemos. constituye el problema central para esta clase de delitos. la existencia de una bibliografía nacional reducida sobre los temas específicos planteados. de alguna forma . nos referimos a los bienes que son directamente lesionados o puestos en peligro mediante las acciones delictuosas7. los problemas sobre el bien jurídico protegido subsisten aún. pero la protección jurídica eleva el interés vital a bien jurídico”. pág. en los delitos contra la Fe Pública. es la verdad. la problemática va mas allá si consideramos que la propia conceptualización de bien jurídico en materia penal. así como también los relacionados a la identificación y clasificación de documentos en públicos o privados para efectos penales. consideraremos la tesis de Von Lizst respecto al bien jurídico. No es el ordenamiento jurídico lo que genera el interés. para efectos del presente estudio. o dicho de otro modo. & Valenzuela Bejas. Tomo I. En cuanto al bien jurídico protegido. 1981. Además. 130‐131. es cuál es el bien jurídico protegido o tutelado. Es acaso la Fe Pública. es la protección del documento en sí. en general. Buenos Aires. Juan. Sin embargo. es la seguridad en el tráfico jurídico?. y los relacionados al perjuicio como elemento objetivo del tipo o como condición objetiva de punibilidad.al delito de Falsificación de Documentos en General – según se pudo advertir en la introducción del presente trabajo -. que cuando nos referimos al bien jurídico protegido. nos referimos a los bienes que constituyen unidades funcionales valiosas para la Sociedad y que encuentran protección constitucional. sobre bien jurídico. lo cual explicaría. La interrogante que surge en torno a los delitos contra la Fe Pública de modo genérico. Editorial Depalma. sociológicas. sino la vida. . es un tema que aún genera discrepancias a la luz de las teorías constitucionales. podríamos sostener tentativamente que los inconvenientes mencionados no han sido ampliamente estudiados en nuestro país. . Derecho Penal Latinoamericano Comparado‐ Parte General. tan es así que algunos autores afirman que la conceptualización del bien jurídico no ha sido un tema pacífico en la doctrina penal contemporánea.

es el Vocal de Apurimac. Jelio Paredes Infanzon. 1978.Pg. parafraseando a Juan Bustos Ramírez. Prado Saldarriaba. Cit. Dr. Y que determina que ciertos hechos y documentos adquieran una condición especial de validez jurídica. 19.7 Hurtado Pozo. facilitar la interacción de los individuos a partir de un consenso o confianza en el significado y validez de determinados actos y símbolos”..11 Para el citado autor. que sostiene que lo que se protege mediante estos delitos es la Fe Pública por sí misma. La primera. Castillo Alva. El vocal y catedrático Prado Saldarriaga. el rol es el de “permitir el tráfico social o. Op. la cual es aceptada por todos los ciudadanos de manera objetiva. 9 Veamos a continuación la fe pública como bien jurídico protegido. que en nuestro país uno de los operadores jurídicos que ha incidido con importancia en el estudio relacionado al delito contra la Fe Pública. Lima. sea por estar garantizado por el Estado o el consenso común. Manual de Derecho Penal parte general. y que. Pg. Pg. 297. para el caso concreto. 10 Tutelado en los Delitos contra la Fe Pública.A. Es así. Sesator. Lima 2001. Josè. una verdad basada en la existencia de presupuestos o formas. en virtud de la cual para que se configure el tipo delictivo sólo bastará que se ponga en riesgo o se atente contra el bien jurídico por . que en su proceso evolutivo el concepto de fe pública se ha ido diferenciando de un simple derecho a la verdad. que genera una confianza de los ciudadanos en los documentos que facilita las relaciones de convivencia”. formas y signos conocida como el valor social de la fe pública10. en razón a ello. José Luis. Todo sobre el Código Penal. Jurista Editores. para orientarse mas bien hacia una exigencia de verdad legal o jurídica. 8 Continúa Prado. sostiene que “La fe pública como bien jurídico tutelado plasma un elemento subjetivo. imposición del Estado. La Fe Pública como bien jurídico protegido. Víctor. principalmente a través de sus publicaciones en la web. existen cuatro tesis relacionadas al bien jurídico penalmente tutelado en los delitos contra la fe pública que detallaremos a continuación. Víctor. mejor dicho. Considero a título personal. y segundo: derivación de la confianza general sobre objetos. Lima. La Falsedad Documental. donde lo primordial es la correspondencia del documento con la realidad. Algunos autores sostienen que la teoría de la fe pública advierte dos posibles nociones: la primera. quien en su artículo el Bien Jurídico 8 9 Prado Saldarriaga. Moreno S. ha sostenido que de modo predominante se ha demandado que toda definición debe reflejar el rol funcional que socialmente cumple el bien jurídico. es decir. 222. 1996.

en : www.pe/alertainformativa/download. Cit.encontramos ante un tipo de mera actividad. 14 además. es la intermedia o ecléctica. y. Pg.php?id=4826. 939 y ss. de peligro abstracto. en tanto que. siguiendo a Flavio García del Río. Derecho Penal parte especial. Muñoz Conde se refiere a la fe pública como un bien jurídico que se representa en una apariencia de conformidad con la realidad y que fluye de documentos o símbolos. es decir. ni siquiera al Estado. sino que será necesario que la falsificación o alteración 11 12 En: www. la fe pública no es un sentimiento de confianza que nace espontáneamente de los individuos que componen la sociedad. sino a todos los miembros de la . en donde será suficiente que el agente altere o desfigure material o ideológicamente el documento. 2.com. Buenos Aires. la Fe Pública vendría a entenderse como la amplia confianza que se tiene en el tráfico jurídico y social documentario. Francisco. Tampoco se trata de un interés jurídico que tenga por sujeto a una persona determinada. en el público en general la fe pública que se protege por el Estado en cuanto es necesaria para el tráfico jurídico y puede servir como medio de prueba o autenticación. Pg. sostiene que “lo que se protege es la confianza de los integrantes de la Sociedad en los instrumentos a los cuales la ley le otorga fe pública.lozavalos. según Infanzón.php?id=4826 Op.com. 13 Para el autor Donnedieu de Vabre la fe pública es un bien colectivo que consiste en un interés para todos en la autenticidad y sinceridad de las formas escritas. impuesta hecha obligatoria por la autoridad social. para Reiner Chocano. Sobre el particular. Paredes Infanzòn. tampoco se requerirá que el documento falsificado ocasione perjuicio a terceros de manera efectiva. Abeledo Perrot. que de este modo. esto no de cualesquiera.pe/alertainformativa/download. genera una confianza.12 La segunda. del documento sea idónea para mantener la confianza que aquél merezca como portador de la fe pública”. sino de aquellas cuyo valor ha consagrado la ley al atribuirles una eficacia jurídica14. sino una confianza dirigida. una fe. por cuya razón no será necesario que se compruebe la idoneidad o eficacia de tal alteración ya que bastará que la misma esté dirigida a defraudar la confianza de los que participan en el tráfico jurídico.lozavalos. cuya autenticidad o veracidad es 13 Muñoz Conde.15 La otra tesis a que se refiere Paredes Infanzón. Agrega 1987. que además esta apariencia de verdad que generan tales signos. según la cual la protección es en parte stricto sensu y en otra parte la confianza de las personas respecto de ciertos objetos o actos. en virtud a la cual la configuración de los tipos exigirá que el agente no sólo ponga en peligro abstracto el bien jurídico fé pública. en la sociedad.

y por otra parte. según la cual lo que se tutela es la fe pública sancionadora. Instituto Peruano de Ciencias Penales. Finalmente. vulnerándose así el principio de mínima intervención del derecho penal que exige sancionar únicamente las perturbaciones sociales de mayor gravedad. Asimismo. Castillo Alva. sin posibilitarse o permitir un mayor dinamismo. Asimismo. Castillo Alva sostiene que esta tesis supone la consideración estática de la sociedad. De acuerdo a la opinión de algunos autores. Pg. las cosas. encontraría serios problemas al intentar explicar la falsificación de documentos privados18. tal es el caso de la Teoría de Binding que sostiene que el bien jurídico protegido es el valor probatorio . 15 Chocano Rodríguez. En Revista Peruana de Doctrina & Jurisprudencia Penal. José Luis. Nº 1. Lima 2000. Grijley. Otras teorías.sociedad: la fe pública es un interés colectivo. vale decir. Críticas a la fe pública como bien jurídico. la mentira. 16 17 García del Río. dentro de las críticas. lo cual ha permitido que se llegue al extremo de castigar. Pg. en la medida que ello implicaría resignarse a utilizarse siempre las mismas formalidades y objetos en el tráfico jurídico. quienes critican esta teoría también sostienen que constituye un acercamiento del objeto de tutela a los delitos contra la administración pública. 31. Análisis dogmático de la Falsedad Documental del artículo 427° del Código Penal. cit. son diversas las críticas acerca de la teoría que propugna la fe pública como bien jurídico protegido. 492. Reiner. citado por Paredes Infanzòn. necesaria preservar por la función social que desempeñan. por ejemplo. induciendo a alguien en error acerca de un hecho en el cual fundará un juicio16. que si bien podría explicar la falsificación de documentos públicos. Flavio. Existen diversas teorías que no admiten a la fe pública como bien jurídico a proteger en los delitos referidos al Título IX del Código Penal. como por ejemplo que adolece de falta de especificidad y concreción jurídica. intercambio y fluidez de las diversas relaciones sociales y jurídicas que se desarrollan dentro de la sociedad17. una cuarta tesis citada por el autor considera a la falsedad como una infracción contra los medios de prueba y los signos de identificación. documentos y signos a los cuales el Estado vincula la idea de autenticidad y de veracidad.Op. de tomar en cuenta la alteración de la verdad en la medida en la que aparece como medio para causar lesiones posteriores.

que mediante la falsificación de documentos se afectan también otros bienes jurídicos dignos de protección jurídico-penal. El Delito de Falsedad Documental. es decir. 31.Op. para este planteamiento. Las críticas fundamentales a esta teoría son principalmente: 1) que se limita el valor del documento exclusivamente al proceso. sostiene en su obra que la Teoría de Binding sobre la falsificación de documentos gira en torno al atentado contra el valor probatorio de los instrumentos destinados a constituirse en prueba procesal. Pg. no podría aplicarse a la falsedad fuera del proceso. María del Carmen. La autora García Cantizano. Según Paredes Infanzón. Madrid. ya que ambos desempeñan idéntica función. sería tanto el sistema probatorio basado en el documento. que el objeto de protección de la norma son los medios de prueba y signos de autenticación19.21 menciona que en estos tipos de delitos existen dos formas de ofensa. situación que resulta necesaria tanto para el desarrollo como para el adecuado funcionamiento de la sociedad. Pg. 1995. Binding. se toma en consideración que la falsedad constituye un medio. 20 España. la estructura pluriofoensiva de la falsedad documental. citado por Enrique Bacigalupo. aunque su valor de prueba en el proceso tenga muy diferente alcance20. 1999. 22 . un instrumento para conseguir un resultado distinto al de la falsificación. veracidad o conformidad con la realidad de ciertos objetos. es decir. que viene a ser la realización del documento y la segunda varìa a los delitos que se cometen que es a salvaguardia por la integridad de los medios probatorios. la falsedad. consiste en un resquebrajamiento o rotura de la confianza que los miembros de una sociedad guardan en relación a la autenticidad. 2) que. Falsedades documentales. Pg. es decir es el acto de utilización del documento. La Teoría del Bien Jurídico Pluriofensivo planteada por Francesco Antolisei. 6. Cit. García Cantizano. y en segundo lugar. Queda claro. con esta teoría el bien jurídico protegido no 18 19 Castillo Alva. En el valor del documento como medio de prueba se acoge el elemento común que justifica la tipificación de la falsedad de un documento público y la del documento privado. recogida por Edgardo Alberto Donna.del documento. sino la verdad del contenido de la prueba procesal. y. obedece a dos momentos o premisas de las que se parte: primero. Tirant Lo Blanch. 110‐ 118. la primera que es común a estos delitos que corresponde a la Fe Pública. que cumplen una función probatoria al interior del tráfico jurídico.

el bien jurídico específico particularmente 23 Castillo Alva. De otro lado. Pg. y a nivel nacional Castillo Alva y García Cantizano. es decir. Welzel y Maurach sostienen que la seguridad es la característica previa e independiente de una actitud psicológica de la colectividad. Idemsa. idónea para hacer pasar un signo ilegítimo o falso por legítimo o verdadero. destinada a entrar en el tráfico jurídico. la protección legislativa de la seguridad en el tráfico jurídico procura su resguardo y tutela en el intercambio de bienes y servicios. Op. en la que autores como Meyer. en todo caso. Juan Bustos Ramírez. 5. 23 De ahí que se sostiene que sin seguridad jurídica no se podría llegar incluso a imaginar una sociedad justa o una convivencia pacífica y estable donde prevalezca la confianza mutua. La acción falsearia. que dentro de este marco habrá que identificar después en cada delito. y la conservación de las declaraciones negociables y el valor probatorio de los documentos. Op. La seguridad en el tráfico jurídico no alude tanto a una visión estatal de la falsedad documental ni se vincula a un criterio sociológico en el sentido del valor social.Perú.21 El Bien Jurídico en los Delitos contra la Fe Pública”. Muñoz Conde en España. debe ser además. afectado por la acción típica. sino que se aparenta con criterios jurídicos más rigurosos y precisos. Lima . Cit. 2007. Puppe. Libro Homenaje al Dr. Pg. Es así. debe ser adecuada para inducir a error a las personas.24 La teoría del carácter funcional del documento. De acuerdo a ésta. Cit. manifiestan que el error que existe en ella es que el delito se configura cuando el documento necesariamente debe ser ingresado dentro del tráfico jurídico. por esta razón. Los detractores de esta teoría. En Modernas Tendencias de Dogmática Penal y Política Criminal. que. 273 22 Paredes Infanzon. el bien jurídico protegido en las falsedades documentales es el mismo documento por considerarlo el objeto que cualifica y le otorga autonomía a la falsedad respecto de . es una propuesta defendida por autores como Rheinek. este requisito es más amplio que el hecho mismo de la utilización. Samson en Alemania. pag. 34. Lima. o por lo menos en cada grupo de delitos. la cual aparece como efecto o reflejo de la misma situación de seguridad de que goza el tráfico jurídico. existe también la Teoría de la Seguridad del Tráfico Jurídico. planteando un elemento finalista: la introducción del documento en el tráfico.

es colectivo de carácter institucional. que debe entenderse como un bien jurídico colectivo en tanto no se afecta una fe personal de un individuo concreto. Algunas generalidades sobre los crimina y los judicia”. coloca su atención en el mismo objeto material del delito: el documento. conforme a lo ya mencionado. ésta debe ser protegida a través de una disposición legal que materialice la exigencia de certeza y validez que se otorga a documentos. pues. símbolos o signos. respecto a los hechos o calidades que contienen o representan. Conclusión acerca del bien jurídico protegido en el delito de Falsificación de Documento en nuestro país.cit. Según lo dicho. pg. el error que tiene esta teoría es considerar al objeto material como el bien jurídico en sí. encontrando incluso.otras figuras delictivas. finalmente. sino de todo el grupo social o una colectividad. Además. se trata de delitos pluriofensivos que involucran la vulneración o puesta en peligro de una diversidad de bienes tutelados. 704. podemos apreciar la diversidad de formas de comisión de los distintos delitos contra la Fe Pública y las afectaciones a los bienes tutelados. BIBLIOGRAFÍA: Ares Nogueira. Alicia. de la seguridad del tráfico jurídico y de la 24 Muñoz Conde. Sin embargo. es decir. Francisco. En: . Luego de abordar las diversas teorías. finalmente podremos concluir que el bien jurídico protegido en el caso del derecho nacional es la Fe Pública. que el artículo 438° protege el derecho a la verdad legal. se sanciona la misma conducta de alterar el documento aún cuando no se piense utilizarlo en el tráfico jurídico. el bien jurídico atribuido a las falsedades del título XIX del Código Penal. podemos llegar a la conclusión de que el bien jurídico protegido en los delitos contra la Fe Pública se determina en razón a la fusión de la teoría de la fe pública. Entonces. y. de ahí que dentro de la sistematización de delitos contemplados en el Código Penal se ubique en el último título de la parte especial. perspectiva funcionalista. para que se entienda la Fe Pública como bien jurídico. Op. tan es así que si analizamos los diversos tipos penales que comprenden el título XIX del Código Penal. es decir un bien jurídico que es complementario. debe contener una función político criminal de servir al tráfico jurídico e interacción social. El documento se convierte así en el interés amparado penalmente elevándose a la categoría de elemento básico para el desarrollo de la sociedad. que esta teoría.

1987. Reiner. Derecho Penal Latinoamericano Comparado. 1978 Moncayo Rodríguez. La Falsedad Documental.pdf Muñoz Conde. Socorro.ar/. Instituto Peruano de Ciencias Penales. Todo Sobre el Código Penal. 2007. En: http://www. Tomo I. 1994. Jelio. 1995. Lima. En: www. En Revista Peruana de Doctrina & Jurisprudencia Penal. 1999 Bramont – Arias Torres.www. “El Delito de Falsedad en el Derecho Romano”. Jurista Editores. Manual de Derecho Penal. Paredes Infanzón. Chocano Rodríguez. Moreno S.. Hurtado Pozo. Libro Homenaje al Dr. Manual de Derecho Penal Parte General. Lima. Idemsa. Bustos Ramírez.%20Alicia_ %20ARAMBURU%20ROMINA.edictum. En Modernas Tendencias de Dogmática Penal y Política Criminal. Enrique. Abeledo Perrot.Parte General. 1981. & Valenzuela Bejas. Ediciones legales. Buenos Aires. María del Carmen.Perú. Buenos Aires. García del Río.letrasjuridicas. Josè. Manual de Derecho Penal parte general y parte especial. . Luis A. Lima.lozavalos. Víctor. Editorial Depalma. Lima 2000 Código Penal Peruano. Parte Especial. Flavio. Grijley. Jurista Editores. 1996. Madrid. Lima. Tirant Lo Blanch. Editorial San Marcos. Lima. El Bien Jurídico Tutelado en los Delitos Contra la Fe Pública.pe/alertainformativa/download.com.A. Nº 1. Lima 2001. Sesator. Derecho Penal ParteEespecial. Juan Bustos Ramírez. 2002. Francisco.doc – Bacigalupo. Análisis Dogmático de la Falsedad Documental del artículo 427° del Código Penal./Ares%20Nogueira. Falsedades Documentales. Lima .com. España..php?id=4826 Prado Saldarriaga. 2010. El Delito de Falsedad Documental. Manuel. Lima. José Luis. Juan. Castillo Alva. Bien Jurídico en los Delitos contra la Fe Pública..com/Volumenes/2/moncayo2. García Cantizano.

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