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DAVID SOBREVILLA

ESTUDIO INTRODUCTORIO:

FRANCISCO BILBAO EN EL PERÚ

I. LA ACCIÓN Y OBRA DE FRANCISCO BILBAO EN EL PERÚ

Francisco Bilbao llegó al Perú a fines de julio o a comienzos de agosto de 1851. Venía huyendo de Chile, su país natal, donde había acaudillado una revolución contra el régimen oligárquico- conservador de Manuel Montt, que había fracasado, por lo que fue condenado a muerte. Bilbao había nacido en Santiago el 9 de enero de 1823 bajo el alero de una familia de situación acomodada. Estudió en el prestigioso Instituto Nacional a partir de 1840 y ese mismo año hizo una profunda impresión en él la lectura del libro de F.R. Lamennais El libro del pueblo (1838), que le hizo conocer el radical peruano Pascual Cuevas, exiliado en Chile. Lamennais (1782-1854) había tratado de renovar la apologética católica, pero sus doctrinas habían sido condenadas por la Iglesia. Bilbao quedó tan impresionado con la lectura de Lamennais que de inmediato tradujo otra obra de él (La esclavitud moderna, 1839). El año 1844 se hizo conocido nuestro autor en Chile por la publicación de su texto "La sociabilidad chilena", en que sostenía que en Chile combaten dos tradiciones: la medieval-feudal, traída por España y que mira al pasado, y la independentista con la que han llegado las ideas de la libertad del hombre y de la igualdad del ciudadano. A consecuencia de esta publicación fue Bilbao expulsado del Instituto Nacional. Ese mismo año viajó el autor a Francia, donde permaneció seis años hasta 1850. En el ínterin conoció y estudió con Lamennais que falleció en 1854 durante la posterior estadía de Francisco Bilbao en el Perú, se hizo amigo del profesor Edgar Quinet con quien participó en la defensa de las barricadas durante la revolución en París en 1848, y preparó un escrito sobre Los Araucanos. Otro de los inspiradores de su obra fue Jules Michelet. Luego de volver a Chile Bilbao publicó el folleto Los Boletines del Espíritu, lo que le valió la excomunión, y organizó la "Sociedad de la Libertad" que tuvo un gran éxito, pero que fue disuelta por orden estatal en noviembre del mismo año de 1850. AI año siguiente organizó en el mes de abril en Santiago de Chile un levantamiento contra el régimen de Montt. A consecuencias de su fracaso llegó a Lima. Por entonces gobernaba el Perú el general José Rufino Echenique, cuyo régimen trajo al país una cierta bonanza, según el historiador de la república peruana don Jorge Basadre, pero que tuvo un carácter extraordinariamente conservador y hasta reaccionario y al que se achacó una gran corrupción. En cuanto al clima de ideas, por entonces existían dos grupos ideológicos: los conservadores dirigidos por don Bartolomé Herrera y donde militaba el famoso poeta Felipe Pardo y Aliaga, y el de los liberales donde se encontraban los hermanos Pedro y José Gálvez. Bilbao era un radical que iba bastante más lejos que los liberales: propiciaba la separación entre la Iglesia y el Estado, una democracia directa como veremosy estaba en favor de realizar una igualdad entre todos los seres humanos. De más está decir que también estaba contra el poder económico de la burguesía guanera peruana.

La "Sociedad Republicana" y el pedido de abolición de la esclavitud

Apenas llegado al Perú Bilbao formó una "Sociedad Republicana", la misma que debe haber tenido propósitos similares a los de la "Sociedad de la Igualdad" chilena formada por él mismo: la Sociedad exigía la soberanía de la razón como autoridad de autoridades, la soberanía del pueblo como base de toda política, y el amor y fraternidad universales como base de toda moral. Escribió además un artículo, "La definición'', que salió publicado en el diario El Comercio el 17 de setiembre en que pedía

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la abolición de la esclavitud y la institución que llama del crédito nacional. El argumento con que pide ambas cosas es el siguiente: parte de que Dios es uno, es justo y es amor. Por lo tanto pensaba Bilbao que había que abolir todas las instituciones negativas y privilegios y dar al pueblo los medios materiales para formarse. Escribe:

¿Qué es pedir la abolición de la esclavatura si no hacer entrar a una raza desheredada en la ciudad de los hombres? ¿Qué es pedir el crédito social, la asociación, la educación, si no instalar a las masas, a la mayoría de la humanidad en la posesión de los medios e instrumentos necesarios para la forma de su personalidad? (Obras Completas. Santiago de Chile: Imprenta "El Correo", 1898: III: 81) 1 .

Lo organización de la "Sociedad Republicana" y la publicación de este artículo suscitaron las suspicacias de Bartolomé Herrera, quien a la sazón era Ministro de Echenique: al parecer a instancias suyas el Gobierno ordeno la persecución de Bilbao, pero el prócer chileno pudo asilarse en la Legación de Francia. Después de permanecer allí durante tres meses consiguió que Echenique revocara la orden de prisión con su compromiso de no entrometerse en la política peruana, en lo que el autor convino.

La biografía de Santa Rosa de Lima

Posteriormente nuestro autor se dedicó a escribir algunos textos sobre la política chilena y su biografía Santa Rosa de Lima. Estudios sobre su vida que fue publicada en 1852 (Lima: Imprenta del Correo). Bilbao sostiene que así como la religión es la base y la coronación de toda sociedad, la santidad y el heroísmo son lo que más destaca en un pueblo. De allí que en un continente pobre en santos, Rosa de Lima brille e ilumine al Perú y a América. La idea que Bilbao defiende de los santos es la de los santos populares y no la de los consagrados por la Iglesia. En este sentido, el autor reconoce que es cierto que Rosa había estado unida a Dios en desposorio místico desde los doce años; pero, a la vez, que era una santa "que vivía en el mundo para mejorar el mundo"; y que, en este sentido, estaba unida asimismo a la comunidad en la que veía a Dios por la virtud de la caridad. Esta podría definirse justamente con una fórmula que la propia Rosa acuña: "Mirando por los pobres, miro por mí, pues miro a Dios que está en el pobre y tengo en mi corazón a Dios". En esta visión de lo religioso vinculado a lo social Bilbao anticipa claramente a José Carlos Mariátegui y a la teología de la liberación. Siguiendo este mismo curso de ideas el mal lo concibe Bilbao como teniendo una raíz social: se origina de la forma de comportamiento del hombre (de su moral) y en este sentido todos somos responsables por él "y al mismo tiempo [somos, D.S.] propagadores y conservadores del bien". De allí que si se veja el derecho de una persona, se pisotee el derecho de todos. Y de allí también la necesidad de la acción humana para acabar con el mal y la importancia que adquiere la santidad. La santidad no consiste en fin de cuentas sino en "el holocausto permanente del egoísmo en aras del amor divino". En el camino hacia Dios la corona de espinas de Rosa fue la duda sobre su situación moral, intelectual y sobre ambas a la vez de ella misma. La duda que la corroía fue resuelta según Bilbao mediante una fórmula reelaborada a partir de Descartes. Éste había sostenido "Pienso, luego existo". Bilbao va a escribir. "Amo, luego somos", y para corroborar que esta fórmula se encuentra de alguna manera en Rosa va a recordar su divisa: "Al amor infinito, a la eterna bondad".

1 La esclavitud no existió en el Perú antiguo, habiendo sido traídos los primeros esclavos negros por los españoles. La Constitución de 1839 declaró libertos a los hijos de los esclavos que cumplieran 25 años y obligo a sus patrones a una retribución por el trabajo realizado. En su artículo 155 dispuso que "nadie nace esclavo en la República". Pero cuando en 1850 José Victorino Lastarria llegó a lima encontró esclavos y que la esclavitud proseguía (Jorge Basadre. Historia de la República del Perú. Lima: Universitaria. 1983, III: 145) Tanto las medidas adoptadas en el Perú a favor de suprimir la esclavitud y aminorar su dureza como la demanda de Bilbao de abolirla se enmarcan en una tendencia que comenzó en Europa en los primeros años del siglo XIX. Este hecho no reduce en nada la importancia del pedido del ilustre prócer chileno ni tampoco la notable circunstancia de que lo hiciera por razones claramente teóricas.

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Deportación de Bilbao a Quito. La revolución de la honradez. Participación en el derrocamiento de Echenique

En diciembre de 1853 se rebeló Domingo Elías contra Echenique, cuya situación se complicó pues en enero del año siguiente también se levanto en su contra el general Ramón Castilla, a cuyo bando se unieron los liberales representados por los hermanos Pedro y José Gálvez. Sospechando injustamente que Bilbao estaba involucrado en este movimiento en contra de su gobierno, Echenique lo deportó con su hermano Manuel quien también se hallaba en el Perúa Guayaquil el mes de abril de 1854. Apenas llegado a esta ciudad Bilbao escribió y publicó el mismo mes de abril el panfleto "La Revolución de la Honradez" contra el régimen de Echenique 2 . Sostiene allí que en todos los pueblos de nuestra América hemos presenciado sucesivamente todos los aspectos del mal: el despotismo del clero, de los militares de los capitalistas y de la oligarquía, que hemos percibido la venganza, la avaricia, la pasión, el oprobio y la obediencia ciega, pero que todos esos pueblos han ido paulatinamente venciendo al mal, purificándose y aproximándose a la justicia. Que el Perú es el territorio donde parecen terminar todas las grandes cuestiones que han agitado al Continente. Aquí se libró la batalla que puso punto final al dominio español en nuestra América, mas después instauro la anarquía hasta la llegada de Castilla; "y desde entonces el Perú, sobre quien pesaban todos los tormentos de la ambición, pudo respirar, tuvo paz, hubo orden y marcho a su engrandecimiento con honor. Se dijo hay paz, no hay robo, hay libertad de imprenta y así fue" (44). Sin embargo, posteriormente el gobierno de Echenique ha representado "la conjuración mas impúdica del vicio, la administración más escandalosa en la historia de América, el gobierno más profundamente despótico, la amenaza más espantosa a la moralidad, y el peligro más grande que haya amenazado la vida, el crédito, el honor, el porvenir, el fondo mismo de la existencia humana" (44-45). En este periodo las instituciones han tomado en incompletas y falsas, todo lo que sería soportable si la moralidad las reemplazara, lo que no sucede. De allí que Bilbao llame a todos los peruanos a la revolución de la honradez, en contra de la consolidación del robo. Esta revolución habrá de redimir al esclavo y al indio, mejorar los tribunales de justicia y organizar el crédito nacional. Habrá de ser una revolución del pueblo, para el pueblo y por el pueblo que deberá armarse organizando la Guardia Nacional. Sera una revolución de la libertad que santificará todas las manifestaciones del derecho, que consagrara la inviolabilidad de la persona, el derecho de propiedad, de asociación y de prensa. Que abrirá las fronteras de la patria al comercio libre con el extranjero y que retirará su renta a la Iglesia. Anticipando el famoso dicho del radical peruano Manuel González Prada finaliza Bilbao su arenga escribiendo: "es para esta obra que la juventud debe apelar a su entusiasmo, los viejos de la independencia a sus recuerdos" (46). Y añade que la razón debe apelar a Dios, que es la fuente de toda verdad. Mientras tanto el levantamiento contra Echenique se había extendido y Castilla había dictado algunas medidas importantes como la abolición del tributo indígena por decreto del 5 de julio de 1854. Animado por estas noticias Bilbao debe haber regresado al Perú subrepticiamente en octubre o noviembre. A fin de engrosar sus filas Echenique, que se había retirado a la sierra, lanzó una proclama prometiendo liberar a los esclavos que sirvieran dos años en su ejército. A lo que Bilbao replicó con un escrito en el que manifestaba que la revolución del general Castilla eliminaría en absoluto la esclavitud y la mita y acabaría con Echenique y la inmoralidad. En efecto y como se sabe, Castilla abolió la esclavitud por decreto dado en Huancayo el 5 de diciembre de 1854. Pero la actividad de Bilbao en el Perú no se limitó a escribir en pro de la abolición de la esclavitud, sobre Santa Rosa de Lima o en favor de la revolución castillista, sino que también tuvo lugar en el plano de los hechos. Producida la batalla de La Palma en la que fue derrotado

2 Él narra que el folleto se reimprimió en el Perú, donde se vendía a media onza por ejemplar ('"Apuntes cronológicos", en: A. Donoso, El pensamiento vivo de Bilbao. Santiago de Chile: Nascimento. 1940:178-179). El texto que reproducimos se encuentra publicado en el diario El Triunfo del Pueblo Cusco, 24 de mayo de I854, pp. 44-46. Fue hallado por la historiadora peruana Natalia Sobrevilla Perea.

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Echenique, la noticia llegó a Lima donde el pueblo se levantó contra las fuerzas leales al Presidente. Bilbao lideró el levantamiento consiguiendo que las fuerzas echeniquistas depusieran toda resistencia. Como escribe el prócer chileno: "Fueron, pues, grandes mis servicios a la causa de la regeneración del Perú, pues obligué a la Revolución a liberar los esclavos y a abolir la mita. Los propietarios, me odian todavía" (El pensamiento vivo, 179- 180).

El gobierno de la libertad

Producida la victoria de Castilla sobre Echenique, Bilbao publicó el artículo "La noticia de la victoria", en el diario El Comercio (22 de enero de 1855,2-3). El artículo lleva un epígrafe de Virgilio que el autor traduce así: "Que este ejemplo os ayude a ser justos y a no despreciar a los dioses". El autor cuenta que antes, cuando un viajero llegaba al Perú escuchaba un quejido, pero que ahora oye una aclamación de victoria, y que los americanos han sido testigos de cómo el Señor precipitó el carro del Faraón. Que ya había llegado el tiempo, y que la victoria de La Palma lo ha sido de la humanidad y del Perú dirigido por el brazo de Castilla. Que los desterrados como él han tenido un día de patria, pues esta se halla donde la esclavitud sucumbe; que la liberación de los esclavos ha cumplido la ley de la igualdad, y que ésta ha sido la mejor palabra de la victoria. En fin, con el triunfo de Castilla Pizarro habría sido vencido por Las Casas, Atahualpa vengado y se habría cumplido la palabra de Cristo en la tierra de los hombres. En esta ocasión un ejército profesional y armado habría sido vencido por un ejército de voluntarios. Narra a continuación el autor la campaña de Elías y de Castilla y finaliza el artículo con una cita de su maestro Lammenais, según quien para barrer el viejo mundo se necesita de hombres rigurosos con fuertes virtudes, y manifestando que obtenida la victoria ha llegado el momento de organizar el gobierno de la libertad. A tratar de este tema estuvo dedicada la siguiente publicación de Bilbao, su folleto El gobierno de la libertad (Lima: Imprenta del Comercio, febrero de 1855; XII, 46 p.). En su "Prólogo" Bilbao comienza sosteniendo que la victoria de Castilla sobre Echenique abre la posibilidad de formular un nuevo dogma en el sentido de una nueva verdad evidente. Su escrito quiere mostrar la vía, la verdad y la vida En su opinión los momentos eufóricos de la victoria no deben perderse, sino que hay que emplearlos para imprimir un sello al porvenir. Y luego hace la advertencia que, pese a que la Revolución fue justa, bien pudiera ser infecunda si no se prepara lo radical. Lo radical es lo universal, la libertad para la que se debe despertar al pueblo, darle voz y hacerlo conciente de que lo puede todo. Que ya que se espera una Convención se la prepare según la idea de la revolución:

que es menester aportar un programa de reformas que pueda ser discutido en la prensa y en los clubes populares. El folleto de Bilbao es el programa que él mismo presenta. Su idea básica es la del gobierno de la libertad que es el gobierno directo del pueblo. Su idea podría ser expresada por la fórmula LPQH: Libertas Populusque Humanitas, es decir la libertad y el pueblo humanidad, fórmula que debe reemplazar la vieja fórmula romana SPQR: Serenatus Populusque Romanusel Senado y el pueblo de Roma. En su "Introducción" explica Bilbao que lo que más retarda al advenimiento de la República en las inteligencias es la muerte del sentimiento humano en los corazones. Que no hay República porque el pueblo soberano ha abdicado de la idea de soberanía y porque ha doblegado su voluntad sometiéndose por conciencia y habito a la doctrina de la obediencia ciega, de la revelación y, como consecuencia, a los Estados, los patronatos, a las presidencias y las monarquías. Frente a la máxima "divide para reinar" del maquiavelismo habría que afirmar la nueva máxima: "Unir para ser soberanos". El mal habría sido según el autorla abdicación y la separación de la soberanía del ser humano, por lo que habría que recuperarla. En su opinión, todo hombre es soberano y es por ello que tiene el derecho y el deber de pensar en la cosa pública (res publica). De allí que no pueda confiar en directivas, presidentes y legisladores absolutos que pretenden descargar al pueblo de su trabajo, abdicando entonces aquél de su soberanía. "La indiferencia en el pensamiento, la indolencia en el corazón, la inercia en la voluntad es lo que caracteriza a los pueblos decrépitos y esclavos. El estudio, la caridad, el trabajo es lo que caracteriza a los pueblos libres y viriles" (p. VIII). No basta

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con desear el bien sino que es preciso amarlo, y tampoco es suficiente meramente conocerlo sino que es preciso mucho más: analizarlo. Quien ni desea el bien, ni lo ama, ni lo conoce, es uno de esos "sepulcros blanqueados" de los que hablaba la Escritura. Todas estas ideas e imágenes desembocan en la propuesta del autor de reemplazar la tesis de la delegación del poder por la del poder popular directo y por su ejercicio inmediato, este es, por el gobierno de la libertad. Luego del gobierno de la teocracia y del de las castas, el gobierno de la libertad se le aparece a Bilbao como inaugurando una tercera fase de la historia. En ella el ser humano habrá de reconquistar su soberanía para continuar su desarrollo. El cuerpo principal del folleto se divide en dos partes: la primera comprende los "Fundamentos" del Gobierno de la Libertad y la segunda las propuestas concretas. En la primera afirma Bilbao que el gobierno de Dios es la justicia que no ocupa lugar ni tiempo, sino que ambos están bajo su imperio, siendo ella omnipotente. La justicia es la forma distributiva de la vida que regula las figuras de todos los seres. La del ser humano es la libertad. Conforme a la ley la justicia es el bien, y de acuerdo al sentimiento la felicidad. En el texto Bilbao sólo se ocupa del bien según la justicia. Para el ser humano el bien es la libertad, y la ley del bien es la igualdad y a la inversa, el mal es la usurpación o la esclavitud, y la ley del mal la desigualdad o el privilegio. La fraternidad es la atracción o pasión del bien, mientras el egoísmo es el odio a la fraternidad. El bien del que ha estado hablando Bilbao es según él la verdad o afirmación divina y el mal la mentira o negación humana. Todo bien, deseo o acto de bien lo es de libertad, igualdad y fraternidad; en tanto que todo pensamiento, deseo o acto de mal lo es de opresión, desigualdad y odio. De allí que la prueba de la bondad de una ley, proyecto o institución sea considerar si desarrolla la libertad, sanciona la igualdad y consagra la fraternidad o a la inversa. Según el autor, "La Libertad es el derecho. La Igualdad es el deber. La Fraternidad es la unión" (2). Conociendo nuestro derecho y deber propios podemos analizar lo que nos rodea: lo pasado son las formas del mal: las castas, monarquías absolutas y parlamentarias, las teocracias, las aristocracias, las oligarquías, los privilegios y sus instrumentos. Lo futuro son las tres virtudes radicales: la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. La Libertad es la patria, la moral y la religión, y si es así, y si la libertad es también la soberanía del ser humano dominada, limitada, determinada y desarrollada por la idea misma de libertad, hay que tratar de que la libertad sea gobierno. "El gobierno de la libertad es el problema y el programa de la Revolución" y esta es, como ya dijimos, la reconquista de la libertad para proseguir el desarrollo humano. Hasta ahora no hay ningún gobierno sobre la tierra que haya realizado el gobierno de la libertad y ahora de lo que se trata es de concretarlo. La delegación del poder le parece a Bilbao un error, porque no se puede transmitir la soberanía convirtiéndose en un súbdito de la razón, de la conciencia o de la voluntad del otro abdicando de las facultades propias, esto es, pasándose a ser una maquina o un esclavo. En detalle la soberanía se expresa en la facultad de hacer la ley, aplicarla y ejecutarla. Pero en tanto se delegan estos poderes se establecen dos soberanías, dos autoridades y dos gobiernos. Esto es que el pueblo soberano deja de serlo delegando sus facultades en el legislativo, el ejecutivo y el judicial. En opinión de Bilbao, mediante la delegación los delegados se convierten en soberanos efectivos con más potestad que la originaria. Que esto es así se lo observa de que, mientras los actos de los representantes de las embajadas o de los plenipotenciarios deben ser ratificados, ello no sucede con los delegados o representantes del pueblo, lo que los convierte en sujetos con un poder omnímodo. El dilema básico sobre el gobierno le parece pues a Bilbao: decidirse por la autocracia sea del Emperador, del Papa o de los delegados representativos; o mantener la soberanía directa y permanente en el seno del pueblo. En la segunda parte de su escrito el autor se refiere a los puntos de detalle de su proyecto. Según él una Constitución debe contener dos clases de leyes: la ley eterna en que se consagre lo que hoy llamaríamos el derecho fundamental de la libertad, la cual como ley es la justicia. Esta ley es invariable y deberá ser simplemente recogida por la Carta Magna. Y luego la Constitución deberá recoger un derecho natural humano variable. La libertad es según Bilbao "la potencia de ser con conciencia para manifestar y perfeccionar su

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ser". La libertad puede ser tanto del individuo como del pueblo y constituye un núcleo que no debe ser atacado ni violado. "Luego la ley del hombre y del pueblo es la igualdad de la libertad". Las manifestaciones esenciales de la libertad son a nivel del pensamiento y de la conciencia, a nivel de las relaciones de igualdad con los otros, y a nivel de las relaciones de igualdad de la personalidad con la sociedad. El primer aspecto comprende la libertad de pensar, de creencia, de culto, de palabra, de enseñanza, de prensa, de tribuna, de cátedra y de arte. El segundo incluye la libertad de trabajo, de propiedad, de comercio, de contratos, crédito, interés, convenciones, industria, de profesión y de circulación. Y el tercer aspecto abarca la libertad de asociación, de gobierno, de insurrección para el caso de las violaciones de la libertad y de fraternidad. El deber no es sino el respeto del derecho. En este sentido, no robes significa no debes atacar la propiedad, porque es una manifestación de la libertad. Según Bilbao la Constitución debe partir de este derecho natural inatacable.

A continuación plantea el autor un problema básico en su concepción: cómo realizar el pacto

social quedando tan libres como antes. Es decir: ¿cómo organizar la soberanía sin delegación del soberano? La respuesta es para Bilbao la institución del tribunado. El tribuno es nombrado por el pueblo para que prepare las iniciativas, pero no legisla: quien aprueba las leyes es el pueblo mismo en asamblea. Según la cantidad de ciudadanos se elegirá un cierto número de tribunos que prepararán los proyectos a votarse, siendo el mandato de tribuno revocable. De esta manera no habrá delegación sino un gobierno directo del pueblo. Los tribunos serán nacionales y departamentales. El Poder Ejecutivo habrá de estar representado en el tribunado por un individuo o comisión. Mediante los tribunados nacionales y departamentales se resolverá según el autor el problema de la federación o centralización. Absolutamente convencido de su proyecto escribe

Bilbao: "El gobierno directo presenta todas las ventajas de la unidad centralizada sin ser despótico, y todos los elementos de la federación sin su anarquía" (18). Según el prócer chileno toda acción contra la libertad sea de los tribunos o de los ciudadanos habrá de dar lugar a una acción popular ante un jurado. En el caso de los tribunos están en la obligación de devolver su poder al pueblo, debiendo además ser enjuiciados y castigados. Si un tribuno acusado no se presentase a juicio por estos delitos se le reputará un criminal, pero hay que advertir que también las falsas acusaciones deberán ser sancionadas.

El autor pensaba que todo ciudadano tenía el derecho y el deber de integrar la Guardia Nacional

que defiende al gobierno. En ella los subordinados debían nombrar a la jerarquía, y las armas hallarse en poder del pueblo como en Suiza. Además de la Guardia Nacional debía haber una guardia municipal o policía.

Lo anterior concernía a los deberes del individuo para con el todo, a continuación trata Bilbao de las obligaciones del todo para con los individuos. Ante todo del Crédito Nacional, que debe ser moral, político y material. El derecho al crédito moral se concreta a través del derecho a la educación en la que se hace el aprendizaje de la libertad. Para ello se debe estudiar un Código Político en que se libere al individuo de la tradición de la gracia, de la abdicación y del tutelaje, y se lo inicie en la doctrina de la liberación por la razón y en la ley de la igualdad. La Escuela de la República no pertenece a ningún dogma o iglesia, sino a la enseñanza de "la alianza de la humanidad en lo humano, que es lo universal" (28). La educación deberá comprender la parte intelectual, física y profesional del ser humano.

El segundo crédito es el político y consiste en la educación y práctica del gobierno de la libertad,

que debe dar lugar a la permanencia del régimen y a la fe creciente en la inviolabilidad y al desarrollo del derecho. Y el último crédito es el material, que consiste en proporcionar a todo ser humano los elementos de su trabajo. "Su fin es aumentar la producción y garantizar la vida; sus consecuencias, la abolición de la usura, de la ociosidad y de la miseria"(32). Bilbao sostiene que hay que presuponer la libertad de comercio y que hay que abolir las aduanas Y cree que en un gobierno de la libertad no habrá un problema del trabajo, pues la concesión de los créditos lo harán posible proponiendo para el caso de la falta de pago de lo prestado que se elimine a los morosos de la lista de los ciudadanos. Además del crédito nacional sostenía que debía organizarse otro municipal y el particular.

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Importante es también la ley de la ciudadanización que Bilbao concibe: según él, deben ser ciudadanos no sólo quienes hayan nacido en el país sino además el que manifieste su voluntad de adquirir la nacionalidad y rinda un examen. En sus conclusiones señala el autor que el objeto de su propuesta es "dar al pueblo el poder", que el medio obligado es crear la iniciativa del todo, formar el alma social con el ejercicio de la soberanía, y que el modo es el gobierno directo del pueblo. Que el fin es la libertad y que ésta es la potencia, la forma de gobierno, la ley y el resultado. Proféticamente conjura el hundimiento del viejo orden y el nacimiento de uno nuevo, y concluye diciendo que la vía es la rectitud, la verdad, la vida y el amor; y que el paraíso que buscamos se encuentra en nosotros, si amamos como quien supo dar la vida por nosotros.

La polémica de la tolerancia. Prisión de Bilbao. Alejamiento del Perú

Seguramente en el afán de dar a conocer sus ideas publicó Bilbao la " Introducción" de su folleto El Gobierno de la Libertad en El Comercio del 27 de marzo de 1855, y dos días después la traducción de unos "Pensamientos sobre la tolerancia" de Lamennais en que este autor distinguía entre una tolerancia religiosa y otra civil. Basto esto para que se desatara la "polémica sobre la tolerancia" que se había estado incubando entre quienes eran partidarios de que la religión oficial siguiera siendo la católica con proscripción del ejercicio público de cualquier otro culto como decía el art. 3 de la Constitución peruana de 1839y los que abogaban por la libertad de cultos. De inmediato empezaron a aparecer críticas a Bilbao y textos de respuesta de éste en publicaciones limeñas y provincianas. El 12 de mayo el pensador chileno publicó un artículo en El Comercio anunciando que no respondería más ataques hasta que sus adversarios no cambiaran sus insultos por razones, pero tres dias después apareció la declaración "A unos limeños" en que sus autores manifestaban que no aceptarían ninguna variación en la situación legal sobre los cultos por pequeña que fuere. En estas circunstancias Bilbao publicó su artículo "Catolicismo y Libertad, Paralelismo" en El Comercio. Allí contraponía el texto de sus adversarios "¿En qué consiste el verdadero catolicismo?", extraído del Nº 2 de El Católico, con el suyo propio "¿En qué consiste la verdadera religión?" Distinguía entre cristianismo y catolicismo indicando que éste es posterior a aquél y al judaísmo, y a continuación formulaba una serie de preguntas retóricas inquiriendo sobre si en los Evangelios están contenidos las Cruzadas, la Inquisición y las conquistas, y poniendo en cuestión una serie de dogmas católicos fundamentales. Declaraba el autor que la cuestión de catolicismo y libertad es el problema fundamental de la historia moderna y una cuestión de vida o muerte para nuestra América, porque nunca seremos República si prestamos obediencia ciega a los dogmas y a los privilegios irracionales. La primera reacción al artículo de Bilbao fue una nota zumbona publicada en El Comercio el 18 de mayo. Al día siguiente apareció en el mismo diario una respuesta del pensador y político chileno, pero no a esta nota sino a un artículo crítico de su posición publicado en el diario Grito del pueblo arequipeño. La segunda reacción fue una denuncia suscrita por dos fiscales en contra de Bilbao como habiendo cometido delito de imprenta. Fue así como el 21 de mayo fue apresado y puesto en la cárcel de la Inquisición. Inmediatamente apareció en El Comercio un comunicado en el que "Unos cristianos viejos" protestaban contra la prisión del prócer chileno, pues, aunque los anónimos firmantes reconocían que Bilbao era un excomulgado y tomaban distancia de sus juicios contra la fe religiosa, señalaban que no cabía condenarlo en un juicio por hereje. El mismo día Bilbao presentó un recurso al juez de primera instancia solicitando su inmediata libertad por razones estrictamente jurídicas: como la Constitución peruana de 1839 estaba en suspenso no podía acusárselo por infracción del artículo constitucional respectivo. A esto agregaba que Castilla había dado un Decreto el 25 de marzo garantizando la irrestricta libertad del pensamiento, por lo que el delito no podía considerarse como cometido. Y, finalmente, alegaba Bilbao razones procesales: no se habían cumplido los requisitos del procedimiento establecidos. El

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juez decretó entonces de inmediato su libertad, quizás también por la presión del gobierno de Castilla debido a los servicios que según el mismo Bilbaole había prestado. En los días sucesivos se siguió una escaramuza en los periódicos limeños y el 28 de mayo se embarcó el radical chileno hacia Europa gracias a una suscripción que hicieron sus amigos. La defensa que Bilbao hizo de la causa de la tolerancia y sus propuestas políticas no rindieron los frutos que él esperaba. El 16 de junio Pedro Calvez hizo conocer a los Prefectos mediante una circular que el Gobierno había ordenado suspender la publicación de artículos que dieran lugar a polémicas religiosas. El 14 de julio se instaló la Asamblea Constituyente y en contra de lo que tenía en mente Bilbao que la propia Convención asumiera el poder, se lo entregó al caudillo militar de turno: el general Castilla. En agosto dejaron el gobierno Elías, Ureta y Pedro Gálvez. Y en 1856 se aprobó la nueva Constitución que no consagró el principio de la tolerancia sino que volvió a establecer que la nación profesa la religión católica, apostólica y romana, que el Estado la proteje y que no permite el ejercicio de ninguna otra religión (art. 4). El 13 de octubre de 1855 se publicó en Lima en El Comercio un fragmento de una carta que Bilbao escribía. Allí manifestaba que había habido en el Perú una gran tenacidad en hundirlo, lo que le confirmaba que su causa era más grande de lo que se piensa. Y reflexionando sobre el curso que había tomado el movimiento liderado por el general Castilla, afirmaba que se había apartado de la lógica de la revolución y que había vuelto a la lógica del sistema del pasado. Que hasta los mismos que se dicen revolucionarios despreciaban las ideas y sostenían que él era un visionario sin advertir que ahora dominaban las ideas y pasiones enemigas. Mas todo ello y las persecuciones que sufría no importaban: "Somos el deber", concluía. El misino año de 1855 apareció en Lima un encendido texto del joven radical peruano discípulo de Bilbao Enrique Alvarado (1833 ó 36-1856) en que hacia una encendida apología de su maestro y censuraba en un tono profético a quienes lo habían criticado y sobre todo lo habían obligado a salir del Perú. Escribía:

Francisco Bilbao, el primer republicano de Sur América y una de las más brillantes figuras de la democracia moderna, ha escuchado la voz del deber y desafiado a esa vieja cruzada del error y del crimen. Hemos visto su profesión de fe; es un documento célebre. En medio de la intolerancia que mina a las sociedades americanas él ha arrojado el guante al corazón del catolicismo, valiéndose, de sus propias palabras. Es bella la situación. Esa profesión de fe es “la resurrección del Evanjelio”, libro divino destrozado por los fariseos del catolicismo ("A Francisco Bilbao", en: Corona fúnebre del malogrado joven don Enrique Alvarado. Lima: Tipografía Nacional, 1857: 35-36). En 1856 todavía se publicó una traducción hecha por el prócer chileno y que él, o había dejado o había enviado, de la versión francesa realizada por Lamennais de los Evangelios con notas y comentarios 3 .

II

CONSIDERACIÓN FINAL

Francisco Bilbao estuvo en el Perú en total algo más de tres años unos 37 meses escasos, descontando el tiempo que pasó en Guayaquil. En este período relativamente breve vivió y actuó con una gran intensidad y dejó una obra escrita considerable. ¿Cuáles fueron sus principales aportes a la historia política y cultural peruana durante estos años?' Muchos de detalle; entre otros

3 Traducción Nueva de los Evangelios. Con notas y reflexiones al final de cada capítulo. Publicados en francés en 1846 por F. Lamennais y traducidos al español por F. Bilbao. Lima: Imprenta del Pueblo de Pedro R. Rodríguez, 1856; 4 folletos. Según la lista de escritos de Bilbao realizada por él mismo que publicamos en la Bibliografía, la traducción la hizo entre 1846-47.

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más: haber reivindicado a Santa Rosa de Lima como una santa popular anticipando así la unión entre socialismo y religiosidad que se encuentra en José Carlos Mariátegui y en la teología de la liberación, haber mostrado algunos de los inconvenientes de la institución de la delegación del poder legislativo y haber hecho numerosas propuestas discutibles o noa favor de un régimen de mandato directo, haber defendido los principios de la tolerancia de cultos y de la separación entre Estado e Iglesia. No obstante, juzgamos que las dos grandes contribuciones de Bilbao fueron:

su propuesta en favor de la abolición de la esclavitud y el haber dado inicio al radicalismo en el Perú que ya había sido anticipado por Francisco de Paula Gonzales Vigil. La primera contribución tiene una gran importancia: repárese ante todo que el prócer chileno la elabora sobre la base de razones puramente teóricas: es su adhesión a los principios de un cristianismo libremente entendido y del racionalismo, la que lo llevó a comprender que la institución de la República es incompatible con la esclavitud. De otra parte, su propuesta fue bastante anterior a la decisión de Abraham Lincoln de abolir la esclavitud: fue hecha el año 1851 y recogida por decreto de Castilla del 5 de diciembre de 1854. En cambio Lincoln tomó su división recién el 22 de septiembre de 1862. En este caso se comprueba que el carácter visionario y reflexivo que se atribuía y atribuye a Bilbao fue lo que lo llevó a hacer una propuesta semejante. En cuanto al radicalismo, es la tercera gran corriente de pensamiento político que surgió en la República peruana después del conservadurismo y del liberalismo. Precursor de esta corriente fue, como hemos dicho, Francisco de Paula Gonzales Vigil, pero en verdad quien la trajo al Perú fue Bilbao. Posteriormente siguieron esta línea Enrique Alvarado, Mariano Amézaga y Manuel González Prada. Esta corriente de pensamiento está caracterizada negativamente por estar en contra del clericalismo, de la oligarquía y del capitalismo, y positivamente por ser una opción de izquierda extrema que postulaba un amplio igualitarismo. La existencia de esta línea permite entender la aparición de la gran obra de González Prada y no verla como si surgiera sin precedentes y de la nada. Fue sólo la fuerza y el nivel que alcanzó el marxismo peruano con José Carlos Mariátegui lo que llevó a olvidar la importancia que había tenido el radicalismo peruano. Pero más allá de estos aportes concretos a la historia política e intelectual peruana, la misma personalidad de Bilbao nos parece fascinante. Era, como ha escrito don Jorge Basadre 4 , un nuevo tipo de revolucionario en nuestra América, lleno de audacia, honradez y generosidad. Añadiremos que fue al mismo tiempo un gran intelectual y un hombre de acción, una personalidad profundamente religiosa pero con un gran rechazo por la versión oficial del cristianismo, fundamentalmente chileno y a la vez americano, y en tanto que tal anticipó los problemas que iban a afrontar nuestro continente y el mundo y se enfrentó a ellos con toda resolución: el colonialismo, la injusticia, la alienación y la pérdida del sentimiento por el otro. Si recurrimos a sus propios conceptos podríamos decir que fue un héroe: alguien que se vio a sí mismo en cada uno de sus semejantes y que se sacrificó por la libertad. Luego de abandonar el Perú en 1855 Bilbao permaneció durante un tiempo en Europa y luego se trasladó a Argentina en 1857. Allí fundó la "Sociedad Racionalista" y se hizo masón. En 1862 publicaría La América en peligro, denunciando las invasiones de Santo Domingo por España y de México por Francia, y en 1864 El Evangelio Americano, obras que lo harían justamente famoso. En 1865 falleció a consecuencia de una afección pulmonar. Francisco Bilbao, ciudadano de nuestra América como San Martín, Bolívar, Sarmiento, Hostos y Martí, luchó por reunificar los "Estados Desunidos del Sur", como los llamó en su célebre Iniciativa de América en 1856. En el Perú no olvidamos agradecidos lo que le debemos, y admiramos su perspicacia cuando escribió en 1855; “veo un día en que seremos y quedaremos como los verdaderos precursores del porvenir americano y quizás los precursores de una nueva revolución que ha de brillar sobre toda la humanidad". Chile y el Perú han estado por mucho tiempo alejados a raíz de la infausta guerra que nos enfrentó en 1879 y de las heridas que dejó. Pero felizmente esas heridas han cicatrizado y se ha

4 Chile, Perú y Bolivia independientes. Barcelona/Buenos Aires: Salvat, 1948: 208 y 276.

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cumplido lo que clarividentemente previó en 1931 nuestro gran historiador Jorge Basadre: que disipados los prejuicios de odio y rencor entre nuestros pueblos se habrían de producir sentimientos de interrelación, vinculación y comunidad entre ellos 5 . Por los demás, Chile y Perú no siempre estuvieron separados: antes de la guerra estuvimos sino unidos por lo menos cercanos y con un gran sentimiento de proximidad. De esta cercanía y cooperación entre nuestros pueblos es justamente un símbolo la figura egregia de Francisco Bilbao Y antes después Santa Rosa de Lima, sobre la que escribió Bilbao, y que ha sido y es venerada en el Perú y en buena parte de Chile, por ejemplo en Pelequén, muy cerca de San Fernando.

Lima, septiembre de 2003

(PUBLICADO EN ESCRITOS PERUANOS POR FRANCISCO BILBAO. SELECCIÓN Y PRÓLOGO [PÁGS. 9-22] DE DAVID SOBREVILLA, EDITORIAL UNIVERSITARIA, UNIVERSIDAD DE CHILE 2004, 207 PÁGS.)

Escritos Peruanos Por Francisco Bilbao Selección y Prólogo de David Sobrevilla

CONTENIDO

Prólogo por David Sobrevilla

La definición

Estudios sobre la vida de Santa Rosa de Lima

La revolución de la honradez

La noticia de la victoria

El gobierno de la libertad

Textos de la polémica sobre la tolerancia

ANEXO I: Otros textos de Francisco Bilbao

ANEXO II: Enrique Alvarado, "A Francisco Bilbao"

Nota editorial

BIBLIOGRAFÍA SELECCIONADA

ÍNDICE

Enlace Web:

5 Perú: Problema y posibilidad. Lima: Rosay, 1931: 2.

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El Iniciador del Radicalismo en el Perú:

Francisco Bilbao

El Iniciador del Radicalismo en el Perú: Francisco Bilbao ( Santiago, Chile, 9 de enero de

(Santiago, Chile, 9 de enero de 1823 Buenos Aires, Argentina, 19 de febrero de 1865)

Obras Completas de Francisco Bilbao, Volumen 1

ÍNDICE DE LAS MATERIAS CONTENIDAS EN EL PRIMER TOMO.

Enlace Web:

Obras Completas de Francisco Bilbao, Volumen 2

ÍNDICE DE LAS MATERIAS CONTENIDAS EN EL SEGUNDO Y ÚLTIMO TOMO.

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Obras Completas de Francisco Bilbao Volumen 1

ÍNDICE DE LAS MATERIAS CONTENIDAS EN EL PRIMER TOMO.

Vida de Francisco Bilbao…V. Sociabilidad Chilena…3 Acusación Fiscal…3 Juri. Defensa del artículo Sociabilidad Chilena

19

Prefacio á los Evangelios II…71 Lamennais como representante del dualismo de la civilización moderna La Ley de la Historia…137 Movimiento social de los pueblos de la América Meridional…169 El Presidente Obando, su traición y su enjuiciamiento…181 La Resurrección del Evangelio…195 Boletines del Espíritu…205 El Gobierno de la Libertad…243 Iniciativa de la América, idea de un Congreso Federal de las Repúblicas Los Araucanos…335 Estudios sobre la vida de Santa Rosa de I.ima…351

idea de un Congreso Federal de las Repúblicas Los Araucanos…335 Estudios sobre la vida de Santa

81

284

Obras Completas de Francisco Bilbao Volumen 2

ÍNDICE DE LAS MATERIAS CONTENIDAS EN EL SEGUNDO Y ÚLTIMO TOMO.

Discursos Masónico» (Primero)…7

« « (Segunda)…15

« « (Tercero)…12

« « (Cuarto)…23

Protesta contra el Oriente de Francia

31

Estuchos relijiosos…65 La revelación…67 El Orden sobre natural…70 El Milagro…73 La Omnipotencia de Dios

La Revolución Relijiosa

81

27

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Objeciones a fabor del milagro…87

El

objeto del milagro y de la fé en el revelador…93

El

dogma de la Encarnación…105

El

Ser y la RelijionLa Relijion y la Filosofía…123

De la comunicación del alma con el cuerpo…143

La América en Peligro…171 Primera parte—La invasión…191 Segunda parteLas causas del peligro Tercera parte—El remedio…213 La Contra-Pastoral…279

El Evanjelio Americano…311

Primera parteLa verdad-principio…315 Segunda parte—La conquista…336 Tercera parte—La revolución…367

El Mensaje del Proscripto…445

A la juventud brasilera…460

AI Sr. Julio RoasquellasUna observación sobre su teoría del Destino

A los Sres. Anjel F. CostaB. A. JardínHerácleo C. Fajardo

La Trajedia Divina…476 Edgard Quinet…481 Un anjel y un demonio…487 Ecce Homo…492

249

473

470

El

Grande AdniversarioJueves Santo

495

El

18 de Setiembre de 1854 —La segunda campaña…499

Un recuerdo del Ideal en el 25 de Mayo de 1857…507

4 de Julio de 1776…515

Sobre la revelación del porvenir…524 25 de Mayo de 1810…531

El

conflicto religioso…536

El

eclipse del Sol…542

Emancipación del espíritu en América…545

Digitalizado e ilustrado por http://www.arlequibre.blogspot.com

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