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ECUACIONES EN DERIVADAS

PARCIALES
Enrique Zuazua
enrique.zuazua@uam.es
Contents
1 Introducci´ on y motivaci´ on 2
2 ¿Qu´e es una ecuaci´ on en derivadas parciales? 5
3 El m´etodo de Cauchy en EDO 6
4 Funciones anal´ıticas reales en varias variables 9
5 El m´etodo de Cauchy y las superficies no-caracter´ısticas* 11
6 El Teorema de Cauchy-Kovalevskaya* 11
7 Caracterizaci´ on de superficies no-caracter´ısticas 11
8 ¿Soluciones locales o globales? 16
9 Unicidad de soluciones 19
9.1 El Teorema de Holmgren . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
9.2 Dualidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
9.3 La soluci´on de Tychonoff . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
10 La transformada de Fourier 28
11 La f´ ormula de variaci´ on de las constantes. Ecuaciones no homog´eneas 38
12 La ecuaci´ on de transporte lineal 42
1
13 La ecuaci´ on del calor 43
13.1 El problema de valores iniciales en IR . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44
13.2 Propiedades elementales de la convoluci´on . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
13.3 El problema de valores iniciales en IR
n
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57
13.4 El problema de Dirichlet . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 58
14 La ecuaci´ on de Burgers 62
15 La ecuaci´ on de Burgers viscosa 67
16 Ecuaciones de convecci´ on difusi´ on: difusi´ on evanescente 68
17 La ecuaci´ on de ondas 72
17.1 La f´ormula de d’Alembert . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
17.2 El problema de Dirichlet . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75
17.3 Dimensi´on n = 3. El m´etodo de las medias esf´ericas . . . . . . . . . . . . . 76
17.4 Dimensi´on n = 2. El m´etodo del descenso de Hadamard . . . . . . . . . . . . 80
18 Comparaci´ on de la ecuaci´ on de ondas y del calor 80
19 Resoluci´ on de sistemas lineales mediante el M´etodo Directo del C´alculo
de Variables (MDCV) 82
20 Espacios de Hilbert 84
21 Ejercicios 89
21.1 Problema de Cauchy y teorema de Cauchy-Kovalevskaya . . . . . . . . . . . 89
21.2 La ecuaci´on del calor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 98
21.3 La ecuaci´on de ondas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 104
21.4 La ecuaci´on de transporte . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105
21.5 Soluciones fundamentales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106
21.6 Simetr´ıas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 107
21.7 Espacios de Sobolev . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 108
21.8 Ejercicios diversos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 122
1 Introducci´ on y motivaci´ on
Estas notas constituyen una breve introducci´on a la teor´ıa de las Ecuaciones en Derivadas
Parciales (EDP).
2
La forma en la que las EDP se presentan habitualmente en la modelizaci´on de fen´omenos
de la Ciencia y Tecnolog´ıa es la de modelos de evoluci´on en los que se describe la din´amica a
lo largo del tiempo de determinada cantidad o variable (tambi´en a veces denominada estado)
que puede representar objetos de lo m´as diversos que van desde la posici´on de un sat´elite en
el espacio hasta la din´amica de un ´atomo, pasando por los ´ındices burs´atiles o el grado en
que una enfermedad afecta a la poblaci´on. En otras palabras, los modelos din´amicos o de
evoluci´on son los m´as naturales en la medida que reproducen nuestra propia concepci´on del
mundo: un espacio tri-dimensional que evoluciona y cambia en el tiempo.
Cuando el estado o variable de un modelo o sistema de evoluci´on es finito-dimensional,
el modelo m´as natural es un sistema de EDO, cuya dimensi´on coincide precisamente con el
del n´ umero de par´ametros necesarios para describir dicho estado. As´ı, por ejemplo, para
posicionar una part´ıcula en el espacio necesitamos de tres variables dependientes del tiempo
y para describir su din´amica un sistema de tres ecuaciones diferenciales. Pero en muchas oca-
siones, como es el caso sistem´aticamente en el contexto de la Mec´anica de Medios Continuos,
la variable de estado es infinito-dimensional. Esto ocurre por ejemplo cuando se pretende
describir la deformaci´on de cuerpos el´asticos o la temperatura de un cuerpo s´olido en los que
la deformaci´on o temperatura de cada uno de los puntos de ese medio continuo constituye
una variable o inc´ognita del sistema. Los modelos matem´aticos naturales en este caso son
las EDP.
En la teor´ıa cl´asica de EDP ´estas se clasifican en tres grandes grupos: el´ıpticas, parab´olicas
e hiperb´olicas.
El modelo el´ıptico por excelencia involucra el operador de Laplace
∆ =
N

i=1

2
/∂x
2
i
. (1.1)
La variable tiempo est´a ausente en este modelo. Es por eso que s´olo permite describir estados
estacionarios o de equilibrio.
Las ecuaciones parab´olicas y las hiperb´olicas, representadas respectivamente por la ecuaci´on
del calor y la de ondas, son los modelos cl´asicos en el contexto de las EDP de evoluci´on. Sus
caracter´ısticas matem´aticas son bien distintas. Mientras que la ecuaci´on del calor permite
describir fen´omenos altamente irreversibles en tiempo en los que la informaci´on se propaga a
velocidad infinita, la ecuaci´on de ondas es el prototipo de modelo de propagaci´on a velocidad
finita y completamente reversible en tiempo.
El operador del calor es

t
−∆, (1.2)
de modo que al actuar sobre una funci´on u = u(x, t) que depende de la variable espacio-
3
tiempo (x, t) ∈ IR
N
(0, ∞) tiene como resultado
[∂
t
−∆] u =
∂u
∂t

N

i=1

2
u
∂x
2
i
. (1.3)
Sin embargo, el operador de ondas o de D’Alembert es de la forma
= ∂
2
t
−∆ (1.4)
y da lugar a
u =
_

2
t
−∆
¸
u =

2
u
∂t
2
−∆u. (1.5)
La irreversibilidad temporal de (1.3) es evidente. Si hacemos el cambio de variable
t →
¯
t = −t, el operador (1.3) cambia y da lugar al operador del calor retr´ogrado ∂
e
t
+ ∆
mientras que el operador de ondas permanece invariante.
El operador del calor y de ondas se distinguen tambi´en por sus ´ambitos de aplicaci´on.
Mientras que el primero es habitual en la din´amica de fluidos (a trav´es de una versi´on
m´as sofisticada, el operador de Stokes) o en fen´omenos de difusi´on (del calor, de contami-
nantes,. . . ), el operador de ondas y sus variantes intervienen de forma sistem´atica en elasti-
cidad (frecuentemente a trav´es de sistemas m´ as sofisticados, como el de Lam´e, por ejemplo)
o en la propagaci´on de ondas ac´ usticas o electromagn´eticas (ecuaciones de Maxwell).
La Mec´anica de Medios Continuos est´a repleta tambi´en de otras ecuaciones, operadores
y modelos, pero en todos ellos, de una u otra manera, encontraremos siempre el operador
del calor, de ondas o una variante muy pr´oxima de los mismos.
Frecuentemente los modelos son m´as sofisticados que una “simple” ecuaci´on aislada.
Se trata a menudo de sistemas acoplados de EDP en los que es habitual encontrar tanto
componentes parab´olicos como hiperb´olicos. Es el caso por ejemplo de las ecuaciones de la
termoelasticidad. En estos casos, si bien un buen conocimiento de los aspectos m´as relevantes
de la ecuaci´on del calor y de ondas aisladamente puede no ser suficiente a causa de las
interacciones de los diferentes componentes, s´ı que resulta indispensable.
Por todo ello es natural e importante entender todos los aspectos matem´aticos funda-
mentales de estas dos piezas clave: la ecuaci´on del calor y la de ondas. Evidentemente esto
es tambi´en cierto desde el punto de vista del An´alisis y del C´alculo Num´erico.
Hasta ahora nos hemos referido s´olo a las ecuaciones del calor y de ondas en su expresi´on
m´as sencilla: con coeficientes constantes. Estas ecuaciones, cuando modelizan fen´omenos en
medios heterog´eneos (compuestos por materiales de diversa naturaleza) adoptan formas m´as
complejas y se presentan con coeficientes variables, dependientes de la variable espacial x,
de la variable temporal t o de ambas.
En esta introducci´on no hemos mencionado para nada otras palabras clave en la mod-
elizaci´on de fen´omenos complejos como son los t´erminos “no-lineal” y “no-determinista”. La
4
aproximaci´on num´erica de modelos de EDP que involucran estos fen´omenos queda fuera de
los objetivos de este curso pero, nuevamente, se puede asegurar que los elementos que aqu´ı
expondremos ser´an sin duda de gran utilidad, si no indispensables, a la hora de adentrarse
en otros modelos m´as complejos que involucren t´erminos no-lineales y estoc´asticos.
En estas notas desarrollaremos parte de lo que es una teor´ıa general de EDP que involucra
el teomrea de Cauchy-Kovalevskaya, la tranformada de Fourier, los espacios de Sobolev,
y muchos otros conceptos y t´ecnicas importantes del An´alisis Matem´atico. Pero el curso
tambi´en estar´a dedicado a estudiar con cierto detalle los modelos m´as importantes como son
la ecuaci´on de Laplace, del calor y de ondas. Si bien la mayor parte del curso estar´a dedicada
a problemas lineales, analizaremos tambi´en la ecuaci´on de Burgers y su aproximaci´on viscosa,
como ejemplos m´as simples y significativos de modelos no-lineales en los que las soluciones
desarrollan singularidades en tiempo finito.
La teor´ıa de EDP es evidentemente una generalizaci´on y extensi´on de la teor´ıa de EDO.
A lo largo de las notas intentaremos establecer paralelismos entre una y otra. Pero la
teor´ıa que desarrollaremos es mucho m´as sofisticada que la cl´asica de EDO. En la teor´ıa de
EDP necesitamos desarrollar conceptos como superficie caracter´ıstica, distinguir las clases
de soluciones, analizar cuidadosamente la dependencia (regularidad) de las soluciones con
respecto a la variable espacial, necesidades que no se presentan en el marco de la teor´ıa de
EDO.
2 ¿Qu´e es una ecuaci´ on en derivadas parciales?
Una Ecuaci´on en Derivadas Parciales (EDP) es una relaci´on de la forma
F (x, t, u, ∂
x
1
u, . . . ∂
xn
u, ∂
t
u, . . . , D
α
u) = 0. (2.1)
En ella u = u(x, t), una funci´on de la variable espacial x = (x
1
, . . . , x
n
) ∈ R
n
y de la
variable temporal t, es la inc´ognita.
La inc´ognita u representa una cantidad f´ısica, como por ejemplo, temperatura, concen-
traci´ on de un contaminante, intensidad de una se˜ nal ac´ ustica, deformaci´on de una estructura,
etc.
La ley (2.1), normalmente derivada en el ´ambito de la Mec´anica, establece una relaci´on
entre la inc´ognita u, sus derivadas parciales hasta un cierto orden y el punto (x, t) espacio-
temporal.
1
1
Desde un punto de vista estrictamente matem´atico no hay ninguna raz´on para distinguir la variable
temporal t de las n variables espaciales x
1
, ..., x
n
. Podr´ıamos simplemente denotarla como x
n+1
y considerar
u como una funci´on de n + 1 variables x
1
, ..., x
n
, x
n+1
. Sin embargo, de acuerdo a nuestra concepci´on del
universo, conviene normalmente distinguir la variable temporal de las dem´as. De hecho, frecuentemente,
5
En (2.1) utilizamos la notaci´on habitual para las derivadas parciales de modo que ∂
x
j
u
denota la derivada parcial de u con respecto a la variable espacial x
j
, ∂u/∂x
j
, mientras que

t
u lo es respecto a la variable temporal. A veces, cuando no haya riesgo de confusi´on,
utilizaremos tambi´en la notaci´on ∂
j
u.
En (2.1) hemos utilizado tambi´en la notaci´on de Schwartz seg´ un la cual α = (α
0
, α
1
, . . . , α
n
)
es un multi´ındice perteneciente a R
n+1
de modo que D
α
u denota una derivada parcial iterada
de u de orden [ α [= α
0

1
+. . . +α
n
en la que derivamos α
0
veces con respecto a la variable
t y α
j
veces en cada una de las variables x
j
. De este modo, el orden de la EDP (2.1) es el de
la derivada de mayor orden involucrada, i.e. el m´aximo de los m´odulos [ α [ de los ´ındices α
que intervienen en (2.1). Cuando la inc´ognita u de (2.1) no es una funci´on escalar sino un
vector
u =
_
_
_
u
1
.
.
.
u
N
_
_
_
(2.1) puede tambi´en representar un sistema de ecuaciones. En ese caso F es tambi´en una
funci´on vectorial. Si F tiene M componentes (2.1) es pues un sistema de M ecuaciones con
N inc´ognitas.
La ecuaci´on (2.1) puede ser lineal o no-lineal dependiendo de que F lo sea o no. En
el marco de las ecuaciones no-lineales se distingue tambi´en a veces entre las ecuaciones
semilineales, cuasilineales y fuertemente no lineales, dependiendo de si la no-linealidad de la
funci´on F afecta a la inc´ognita u, a algunas de sus derivadas, o a las derivadas de mayor
orden que intervienen en (2.1). En este curso no entraremos en un an´alisis exhaustivo de
esta cuesti´on. Si que conviene sin embargo subrayar que las EDP no-lineales, lejos de ser
problemas puramente acad´emicos, intervienen de manera decisiva en muchos e importantes
´ambitos de las Ciencias y la Tecnolog´ıa. Tal y como mencion´abamos anteriormente, en
estas notas analizaremos la ecuaci´on de Burgers, como ejemplo paradigm´atico de ecuaci´on
no-lineal sencillo pero a la vez importante.
3 El m´etodo de Cauchy en EDO
En esta secci´on introducimos el m´etodo de Cauchy para la resoluci´on de Ecuaciones Difer-
enciales Ordinarias (EDO) para despu´es abordar el caso de la EDP, lo cual nos conducir´a al
Teorema de Cauchy-Kovalevskaya.
Cauchy fue uno de los primeros en abandonar, al menos parcialmente, la idea de resolver
consideraremos a la funci´on u(x, t), como una funci´on del tiempo t a valores en un espacio de funciones
u(, t) que, en el trancurso del mismo, va tomando diferentes valores siendo cada uno de ellos una funci´on de
la variable espacial x.
6
las EDO expl´ıcitamente y en proporcionar un m´etodo sistem´atico para resolver “todas” las
EDO. Como veremos, el m´etodo de Cauchy permite en efecto probar que una EDO con
coeficientes an´aliticos y datos iniciales admite una ´ unica soluci´on anal´ıtica local en tiempo.
La idea de Cauchy es sumamente natural y a la vez eficaz. Para ilustrarla consideramos
el caso sencillo de la EDO:
_
·
x(t) + a(t)x(t) = b(t), t > 0
x(0) = x
0
.
(3.1)
Por supuesto, la soluci´on de (3.1) puede calcularse de manera expl´ıcita. En el caso homog´eneo
en que b ≡ 0 tenemos
x(t) = x
0
e
−A(t)
, A(t) =
_
t
0
a(s)ds. (3.2)
Cuando b ,≡ 0 la soluci´on puede calcularse f´acilmente mediante el m´etodo de variaci´on
de las constantes
2
. Obtenemos as´ı
x(t) = x
0
e
−A(t)
+ e
−A(t)
_
t
0
e
A(s)
b(s)ds = x
0
e
−A(t)
+
_
t
0
e

R
t
s
a(σ)dσ
b(s)ds. (3.3)
A pesar de que la soluci´on (3.3) de (3.1) es expl´ıcita es interesante analizar (3.1) con el
m´etodo de Cauchy para ilustrar con claridad la idea fundamental del mismo.
Cauchy busc´o soluciones x(t) anal´ıticas reales, i.e. que admitiesen un desarrollo en serie
de potencias convergente en un entorno de t = 0:
x(t) =

k=0
x
k
t
k
. (3.4)
Obviamente, buscar una funci´on x = x(t) de esta forma equivale a buscar los coeficintes
¦x
k
¦
k0
de su desarrollo en serie de potencias.
Cauchy observ´o que estos coeficientes ¦x
k
¦
k0
pueden determinarse de manera ´ unica a
partir de los coeficientes y segundo miembro de la ecuaci´on. Supongamos por tanto que
a = a(t) y b = b(t) son funciones anal´ıticas reales que admiten el desarrollo en serie de
potencias:
a(t) =

k=0
a
k
t
k
(3.5)
b(t) =

k=0
b
k
t
k
. (3.6)
2
En este caso basta con observar que y(t) = e
A(t)
x(t) es soluci´on de y

(t) = e
A(t)
b(t) con dato inicial
y(0) = x
0
, i. e. y(t) = y
0
+
_
t
0
e
A(s)
b(s)ds = x
0
+
_
t
0
e
A(s)
b(s)ds.
7
Insertando la expresi´on (3.4) del desarrollo en serie de potencias de la inc´ognita x y
usando los de los datos (3.5) y (3.6) obtenemos la identidad:

k=1
kx
k
t
k−1
+
_

k=0
a
k
t
k
__

k=0
x
k
t
k
_
=

k=0
b
k
t
k
. (3.7)
Para obtener (3.7) hemos utilizado el hecho conocido de que x

(t) admite tambi´en un desa-
rrollo en serie de potencias de la forma
3
x

(t) =

k=1
kx
k
t
k−1
. (3.8)
El siguiente paso consiste en desarrollar el producto de las dos series de potencias en (3.7):
_

k=0
a
k
t
k
__

k=0
x
k
t
k
_
=

k=0
_
k

j=0
a
j
x
k−j
_
t
k
. (3.9)
Como el producto de funciones anal´ıticas es tambi´en anal´ıtico vemos que la serie producto
es tambi´en convergente por lo que lo hecho hasta ahora es plenamente riguroso.
En virtud de (3.7) y (3.9), y utilizando el hecho de que para que dos series de potencias
coincidan han de hacerlo uno a uno todos sus coeficientes, obtenemos que:
(k + 1)x
k+1
+
k

j=0
a
j
x
k−j
= b
k
, k 0. (3.10)
La identidad (3.10) proporciona una f´ormula de recurrencia que permite calcular el (k + 1)-
´esimo coeficiente del desarrollo de x a partir de los k primeros y de los coeficientes de a
y b. Sin embargo, para poder identificar plenamente la inc´ognita x precisamos su primer
coeficiente x
0
. Este viene determinado por el dato inicial x
0
de la EDO (3.1).
Calculando unos pocos t´erminos obtenemos
x
1
= b
0
−a
0
x
0
x
2
=
1
2
[b
1
−a
0
x
1
−a
1
x
0
]
x
3
=
1
3
[b
2
−a
0
x
2
−a
1
x
1
−a
2
x
0
]
. . . .
La argumentaci´on anterior permite ver que el m´etodo de Cauchy proporciona todos los
coeficientes del desarrollo en serie de potencias de la inc´ognita soluci´on x que queda perfec-
tamente identificada.
3
Es una hecho bien conocido que una serie de potencias es de clase C

en el interior de su intervalo de
convergencia y que la derivada de la serie coincide con la serie de las derivadas.
8
Pero Cauchy lleg´o m´as lejos y prob´o que el desarrollo en serie de potencias as´ı obtenido
converge. De esta manera demostr´o que la soluci´on del problema de valores iniciales para
una EDO con coeficientes anal´ıticos existe, es anal´ıtica y es ´ unica.
Conviene resaltar que el m´etodo de Cauchy es constructivo de modo que puede f´acilmente
implementarse en el ordenador para obtener aproximaciones num´ericas. Adem´as, tal y como
veremos en la secci´on dedicada al Teorema de Cauchy-Kovalevskaya, se pueden obtener
estimaciones muy expl´ıcitas sobre el radio de convergencia de la soluci´on.
Aqu´ı hemos presentado el m´etodo de Cauchy en un caso muy sencillo (3.1). Pero el
m´etodo puede tambi´en extenderse a sistemas de EDO no-lineales. La extensi´on a las EDP
necesit´o de la contribuci´on fundamental de Sonia Kovalevskaya.
4 Funciones anal´ıticas reales en varias variables
En esta secci´on recordamos muy brevemente las propiedades m´as importantes de las fun-
ciones anal´ıticas reales. Para ello seguiremos el contenido de la secci´on 4.6.2 del libro de
Evans [3]. El libro de John [5] desarrolla este material con algo m´as de detalle.
Esencialmente, las funciones anal´ıticas reales en varias variables son aqu´ellas que, lo
mismo que en una sola variable, admiten un desarrollo en series de potencias. Estas funciones
se identifican a trav´es de sus coeficientes, lo cual es sumamente ´ util a la hora de aplicar el
m´etodo de Cauchy. Las funciones en cuesti´on son, por supuesto, infinitamente derivables (i.e.
son de clase C

) y admiten una relaci´on de orden o de comparaci´on que ser´a sumamente ´ util
a la hora de probar la convergencia de las series obtenidas al aplicar el m´etodo de Cauchy
en el contexto de las EDP.
Una funci´on f : R
n
→ R se dice anal´ıtica real en un entorno de x
0
∈ R
n
si existe r > 0
tal que
f(x) =

α
f
α
(x −x
0
)
α
, [ x −x
0
[≤ r. (4.1)
La suma en (4.1) se toma a lo largo de todos los multi-´ındices α ∈ N
n
.
Se puede comprobar que toda funci´on anal´ıtica real es de clase C

. Adem´as las constantes
f
α
del desarrollo de serie de potencias (4.1) pueden calcularse expl´ıcitamente evaluando las
sucesivas derivadas de f en x = x
0
, i.e.
f
α
= D
α
f(x
0
)
_
α!. (4.2)
Por tanto, las funciones anal´ıticas reales coinciden con su desarrollo de Taylor:
f(x) =

α
1
α!
D
α
f(x
0
)(x −x
0
)
α
, [ x −x
0
[< r. (4.3)
9
Sin perdida de generalidad y con el objeto de simplificar la notaci´on en lo sucesivo
suponemos que x
0
= 0.
El siguiente ejemplo de funci´on anal´ıtica juega un papel muy importante en la prueba
del Teorema de Cauchy-Kovalevskaya:
f(x) =
r
r −(x
1
+ + x
n
)
. (4.4)
Se trata efectivamente de una funci´on anal´ıtica en la esfera [ x [< r
_

n.
Su desarrollo en serie de potencias es f´acil de calcular a trav´es de lo que ya conocemos
de la teor´ıa de funciones de una sola variable:
f(x) =
1
1 −
_
x
1
+···+xn
r
_ =

k=0
_
x
1
+ + x
n
r
_
k
(4.5)
=

k=0
1
r
k

|α|=k
_
[ α [
α
_
x
α
=

α
[ α [!
r
|α|
α!
x
2
.
Es f´acil comprobar que esta serie de potencias es absolutamente convergente para [ x [<
r
_

n. En efecto,

α
[ α [!
r
|α|
α!
[ x [
α
=

k=0
_
[ x
1
[ + + [ x
n
[
r
_
k
< ∞
puesto que
[ x
1
[ + + [ x
n
[
r


n [ x [
r
< 1,
para todo x tal que [x[ < r/

n.
Establezcamos ahora una relaci´on de orden en la clase de funciones anal´ıticas que jugar´a
un papel muy importante en la demostraci´on del Teorema de Cauchy-Kovalevskaya.
Dadas dos funciones anal´ıticas f y g representadas en series de potencias en la forma
f(x) =

α
f
α
x
α
, g(x) =

α
g
α
x
α
, (4.6)
diremos que g mayora a f y lo representaremos escribiendo
g ¸f, (4.7)
si
g
α
[ f
α
[, ∀α ∈ N
n
. (4.8)
La relaci´on de mayoraci´on establece una cierta jerarqu´ıa en la clase de funciones anal´ıticas.
As´ı, por ejemplo, si g ¸ f y g converge para [ x [< r tambi´en el desarrollo de Taylor de f
10
converge. Dicho en otras palabras, las funciones mayoradas por una funci´on g dada heredan
de esta ´ ultima la esfera donde el desarrollo en serie de potencias converge. Esta propiedad es
sumamente ´ util a la hora de probar la convergencia de series de potencias por comparaci´on.
Verifiquemos que lo que acabamos de decir es cierto. Como g ¸f tenemos que

α
¸
¸
¸f
α
¸
¸
¸ [ x [
α

α
g
α
[ x [
α
.
Ahora bien, como la segunda serie converge, la primera lo hace tambi´en y por tanto la
serie

α
f
α
x
α
converge absolutamente en la bola [ x [< r.
Se puede tambi´en probar la propiedad rec´ıproca en el sentido que si f =

α
f
α
x
α
con-
verge en [ x [< r entonces admite una mayorante expl´ıcita en cada subesfera [ x [< s

n < r.
5 El m´etodo de Cauchy y las superficies no-caracter´ısticas*
6 El Teorema de Cauchy-Kovalevskaya*
7 Caracterizaci´ on de superficies no-caracter´ısticas
Tal y como hemos visto en las secciones anteriores, el Teorema de Cauchy-Kovalevskaya
asegura que el cl´asico Teorema de Cauchy de la teor´ıa de EDO (que garantiza que toda
EDO con coeficientes anal´ıticos tiene una ´ unica soluci´on local anal´ıtica) es cierto tambi´en
en el marco de las EDP cuasilineales bajo la condici´on adicional de que la superficie sobre
la que se dan los datos de Cauchy sea anal´ıtica y no caracter´ıstica.
Conviene pues tener una caracterizaci´on sencilla que permita verificar cu´ando una hiper-
superficie es caracter´ıstica o no. Esto es particularmente f´acil de hacer en el marco de las
EDP lineales con coeficientes constantes.
Consideremos pues operadores diferenciales de la forma
P(D) =

|α|k
a
α
D
α
(7.1)
donde a
α
∈ R, para cada [ α [ k. Se trata en efecto de un operador diferencial lineal de
orden k con coeficientes constantes.
La parte principal de este operador viene dada por los t´erminos de orden superior, k en
este caso:
P
p
(D) =

|α|=k
a
α
D
α
, (7.2)
11
al que podemos asociar su polinomio caracter´ıstico
P
p
(ξ) =

|α|=k
a
α
ξ
α
. (7.3)
Dado un hiperplano H de dimensi´on n−1 en el espacio eucl´ıdeo R
n
´este es caracter´ıstico
si y s´olo s´ı su vector normal ν = (ν
1
, , ν
n
) es un cero de este polinomio, es decir, si
P
p
(ν) =

|α|=k
a
α
ν
α
=

|α|=k
a
α
ν
α
1
1
ν
αn
n
= 0. (7.4)
De esta caracterizaci´on se deduce f´acilmente que el hecho que un hiperplano sea caracter´ıstico
es algo muy excepcional, dado que el conjunto de ceros de un polinomio en R
n
es un conjunto
muy peque˜ no (de medida nula, en particular).
Por otra parte, de la construcci´on desarrollada en el Teorema de Cauchy-Kovalevskaya
(C-K) es f´acil convencerse de que s´olo la parte principal del operador puede afectar a la
condici´on de que el hiperplano sea caracter´ıstico. En efecto, tal y como ve´ıamos, la ´ unica
dificultad que surge en la identificaci´on de todos los coeficientes del desarrollo en serie de
potencias de la soluci´on ocurre a la hora de calcular los coeficientes correspondientes a la
derivada normal (en la direcci´on normal a la superficie donde se dan los datos de Cauchy)
de orden mayor o igual al orden del operador involucrado en la EDP.
Por ´ ultimo, no es dif´ıcil comprobar a trav´es de la definici´on de derivada direccional que el
caso patol´ogico en que la identificaci´on no puede ser realizado, es decir, en que el hiperplano
es caracter´ıstico, es cuando el vector normal ν es un cero del polinomio P
p
().
Veamos ahora c´omo se puede usar esta caracterizaci´on en los ejemplos m´as cl´asicos de la
ecuaci´on de Laplace, del calor y de ondas.
• La ecuaci´ on de Laplace
El operador de Laplace viene dado por
∆ =
n

i=1

2

∂x
2
i
. (7.5)
Se trata pues de un operador de orden 2 puro en el que su parte principal es todo el operador
∆.
El polinomio caracter´ıstico del operador de Laplace es por tanto:
P

(ξ) = ξ
2
1
+ + ξ
2
n
=[ ξ [
2
(7.6)
y por consiguiente P

no admite ning´ un cero no trivial. Esto significa que ning´ un vector
puede ser normal a un hiperplano caracter´ıstico. y en definitiva que ninguna hipersuperficie
es caracgter´ıstica.
12
Por lo tanto, sea cual sea la hipersuperficie anal´ıtica considerada, el problema de Cauchy
est´a bien puesto localmente en el marco de las soluciones anal´ıticas, en el sentido del Teorema
de Cauchy-Kovalevskaya.
En particular, se deduce el siguiente resultado:
Sea o una hipersuperficie anal´ıtica de R
n
de dimensi´on n−1. Sea f una funci´on anal´ıtica
definida en un entorno de o. Sean ϕ
0
y ϕ
1
funciones anal´ıticas definidas sobre la superficie
o.
Entonces, para todo x
0
∈ o, existe un entorno ^
x
0
de x
0
en R
n
en el que el problema de
Cauchy admite una ´ unica soluci´on anal´ıtica:
_
¸
¸
¸
_
¸
¸
¸
_
∆u = f en ^
x
0
u = ϕ
0
en o ∩ ^
x
0
∂u
∂ν
= ϕ
1
en o ∩ ^
x
0
.
(7.7)
Conviene subrayar que la ´ unica diferencia de este enunciado con el que es v´alido gracias al
Teorema de Cauchy-Kovalevskaya es que, en este caso, no hace falta que impongamos a o
la hip´otesis de ser no caracter´ıstico.
• La ecuaci´ on del calor:
Consideramos ahora el operador del calor:

t
−∆
x
. (7.8)
Trat´andose de un operador de orden dos su parte principal es −∆
x
y el s´ımbolo correspon-
diente P
p
(ξ, τ) = − [ ξ [
2
.
Conviene observar que, en este caso, P
p
es un polinomio en las variables (ξ, τ) ∈ R
n
R
puesto que consideramos un operador diferencial en las variables (x, t) ∈ R
n
R.
Los vectores normales a los hiperplanos caracter´ısticos son por tanto de la forma ν =
(0, τ). Es decir se trata de vectores perpendiculares al eje temporal. Los hiperplanos carac-
ter´ısticos son entonces de la forma:
¦x = cte¦ . (7.9)
Es por ´esto que el problema de valores iniciales para la ecuaci´on del calor
_
¸
_
¸
_
u
t
−∆
x
u = 0, x ∈ R
n
, t ∈ R
u(x, 0) = ϕ
0
(x), x ∈ R
n
u
t
(x, 0) = ϕ
1
(x), x ∈ R
n
(7.10)
es un problema caracter´ıstico al que no se puede aplicar el Teorema de C-K.
De hecho est´a claro que en este problema los datos de Cauchy est´an sobredeterminados
puesto que, si
u(x, 0) = ϕ
0
(x), (7.11)
13
tambi´en se cumple necesariamente que

x
u(x, 0) = ∆
x
ϕ
0
(x). (7.12)
De la ecuaci´on del calor se deduce entonces que
u
t
(x, 0) = ∆
x
ϕ
0
(x), (7.13)
lo cual muestra que, para que pueda existir una soluci´on del problema de Cauchy, es necesario
que se cumpla la condici´on de compatibilidad
ϕ
1
(x) = ∆
x
ϕ
0
(x). (7.14)
Vemos pues que el problema de Cauchy no siempre tiene soluci´on.
Conviene sin embargo observar que, si bien la ecuaci´on del calor es de orden dos, es
s´olo de primer orden en la variable temporal. Por tanto, (7.10) cabe tambi´en interpretarse
como una ecuaci´on de evoluci´on de orden uno. Si as´ı fuese, ser´ıa razonable considerar el
problema de valores iniciales en el que s´olo se impone el valor de la soluci´on en la superficie
caracter´ıstica t = 0 pero no el de la derivada temporal:
_
u
t
−∆
x
u = 0, x ∈ R
N
, t ∈ R
u(x, 0) = ϕ(x), x ∈ R
N
.
(7.15)
Este problema de valores iniciales si que est´a bien puesto pero s´olo en el sentido positivo
del tiempo, i.e. para t > 0. La soluci´on de (7.15) viene dada a trav´es de la convoluci´on con
la soluci´on fundamental:
((x, t) = (4πt)
−N/2
exp(− [ x [
2
/4t). (7.16)
En efecto la soluci´on de (7.15) es
u(x, t) = [G(x, t) ∗ ϕ](x), (7.17)
donde ∗ denota la convoluci´on en la variable espacial exclusivamente, es decir,
u(x, t) = (4πt)
−N/2
_
R
n
exp
_

[ x −y [
2
4t
_
ϕ(y)dy. (7.18)
Este problema ser´a desarrollada con m´as detallle en la secci´on 13.
• La ecuaci´ on de ondas
Consideramos ahora el operador de ondas o de d’Alembert
= ∂
2
t
−∆
x
. (7.19)
14
Se trata de un operador de orden dos donde la parte principal es, como en la ecuaci´on de
Laplace, el propio operador.
En este caso el polinomio caracter´ıstico es de la forma
P(ξτ) = τ
2
− [ ξ [
2
. (7.20)
Por tanto los vectores normales a los hiperplanos caracter´ısticos son de la forma (ξ, ± [ ξ [)
y los hiperplanos caracter´ısticos son planos inclinados de pendiente unidad. Se trata pues
de planos tangentes al cono de luz
[ x [= t (7.21)
o a sus traslaciones
[ x −x
0
[= t −t
0
. (7.22)
En el caso de una sola variable espacial la ecuaci´on de ondas se reduce a
u
tt
−u
xx
= 0, (7.23)
y el problema de valores iniciales correspondiente es por tanto
_
¸
_
¸
_
u
tt
−u
xx
= 0, x ∈ R, t ∈ R
u(x, 0) = f(x), x ∈ R
u
t
(x, 0) = g(x), x ∈ R.
(7.24)
Se trata obviamente de un problema no caracter´ıstico en el que los datos de Cauchy est´an
dados sobre la recta no caracter´ıstica t = 0.
La f´ormula de d’Alembert proporciona en este caso la expresi´on expl´ıcita de la soluci´on:
u(x, t) =
1
2
[f(x + t) + f(x −t)] +
1
2
_
x+t
x−t
g(s)ds. (7.25)
De esta expresi´on se deduce que la soluci´on est´a por tanto globalmente definida. Cuando los
datos f y g son funciones anal´ıticas, la soluci´on tambi´en lo es. Pero la f´ormula (7.25) tiene
tambi´en la virtud de proporcionar una expresi´on de la soluci´on para datos iniciales f y g
mucho menos regulares. Por ejemplo, cuando f es continuo y g es integrable, (7.25) repre-
senta una funci´on continua. Pero la f´ormula (7.25) tiene incluso sentido para funciones f y g
localmente integrables (en el sentido de Lebesgue) y por tanto permite tambi´en representar
las soluciones d´ebiles de la ecuaci´on.
Esta f´ormula permite tambi´en observar la velocidad finita de propagaci´on en el proceso
descrito por la ecuaci´on de ondas (= 1 en este caso). En particular, el valor de la soluci´on u
en el punto (x, t) depende del de los datos iniciales en el intervalo [x −t, x +t] denominado
dominio de dependencia, mientras que el valor de los datos iniciales en el punto x
0
s´olo afecta
15
al valor de la soluci´on en el interior del cono [x −x
0
[ ≤ t, tambi´en conocido como regi´on de
influencia.
En el caso de varias variables espaciales se pueden tambi´en obtener f´ormulas de repre-
sentaci´on expl´ıcita de las soluciones aunque en estos casos son algo m´as complejos. Conviene
se nalar que:
• En tres dimensiones espaciales, el m´etodo de las medias esf´ericas permite reducir el
c´alculo de la soluci´on general al caso particular de las soluciones radiales para las que
u = u(r, t), con r = [x[. En este caso la ecuaci´on de ondas se escribe
u
tt
−u
rr

2
r
u
r
= 0.
El cambio de variables v = ru reduce ´esta a la ecuaci´on de ondas pura en una dimensi´on:
v
tt
−v
rr
= 0. Esto permite obtener una expresi´on expl´ıcita de la soluci´on radial de la
que despu´es se obtiene la soluci´on general.
• Una vez de haber obtenido la soluci´on de la ecuaci´on de ondas en tres dimensiones, la
soluci´on en dos dimensiones se puede obtener por el m´etodo del descenso. Basta para
ello considerar la soluci´on u = u(x, y, t) como una soluci´on de la ecuaci´on de ondas en
tres dimensiones independiente de la variable z.
8 ¿Soluciones locales o globales?
Tal y como hemos subrayado en secciones anteriores, el Teorema de C-K proporciona solu-
ciones locales, definidas en torno a la superficie donde se dan los datos de Cauchy.
Sin embargo, en algunos casos, como por ejemplo en el problema de valores iniciales para
la ecuaci´on de ondas 1 −d, la soluci´on est´a globalmente definida.
El objeto de esta secci´on es enfatizar que, en general, no puede garantizarse que la soluci´on
sea global.
Ya en el marco de la teor´ıa de EDO encontramos ejemplos que ilustran claramente este
hecho.
Consideramos por ejemplo la ecuaci´on diferencial lineal:
_
x

= x, t ∈ R
x(0) = x
0
.
(8.1)
En este caso la soluci´on es global y viene dada por la expresi´on
x(t) = x
0
e
t
. (8.2)
Resulta pues evidente que se trata de una funci´on anal´ıtica globalmente definida.
16
Consideremos ahora la ecuaci´on no lineal:
_
x

= x
3
, t ∈ R
x(0) = x
0
.
(8.3)
La soluci´on tambi´en puede obtenerse de forma expl´ıcita en este caso. En efecto, la ecuaci´on
puede reescribirse como
x

/x
3
= 1.
Integrando en la variable temporal obtenemos
−1
2x
2
(t)
¸
¸
¸
¸
t
0
= t.
Es decir
x(t) =
_
x
−2
0
−2t
¸
−1/2
=
x
0

1 −2tx
0
. (8.4)
La soluci´on obtenida es anal´ıtica pero tiene car´acter local puesto que x(t) ¸ ∞ cuando
t ¸t

, el tiempo m´aximo de existencia de la soluci´on que viene dada por:
t

=
1
2x
2
0
. (8.5)
Se trata de un fen´omeno de explosi´on en tiempo finito.
En realidad, salvo la soluci´on trivial x ≡ 0 que corresponde al dato inicial x
0
= 0, todas
las soluciones explotan en tiempo finito t

. De la expresi´on expl´ıcita de t

se observa tambi´en
que, a medida que el m´odulo [ x
0
[ del dato inicial aumenta el tiempo de existencia de la
soluci´on disminuye. Por el contrario, a medida que [ x
0
[ tiende a cero el tiempo de existencia
aumenta y tiende a infinito.
Este ejemplo muestra con claridad que la restricci´on que el enunciado del Teorema de
C-K impone a las soluciones de ser locales no es meramente t´ecnica sino que obedece a que,
en algunas ocasiones, las soluciones no est´an globalmente definidas.
De este ejemplo se podr´ıa sin embargo pensar que el ´ unico obst´aculo para que las solu-
ciones est´en globalmente definidas es que la ecuaci´on en cuesti´on sea no-lineal. Esto es as´ı
en el marco de las EDO pero no en el de las EDP donde tambi´en pueden aparecer otro tipo
de restricciones, de car´acter m´as geom´etrico.
Para convencernos de eso consideremos la ecuaci´on de Laplace en dos dimensiones espa-
ciales
∆u = u
xx
+ y
yy
= 0 (8.6)
con datos de Cauchy sobre la circunferencia unidad
Γ =
_
x
2
+ y
2
= 1
_
. (8.7)
17
En este caso el problema de Cauchy puede escribirse del siguiente modo
_
¸
¸
_
¸
¸
_
u
xx
+ u
yy
= 0 en R
2
u
¸
¸
¸
Γ
= f
xu
x
+ yu
y
¸
¸
¸
Γ
= g.
(8.8)
Conviene se˜ nalar que, en cada punto de Γ, el vector (x, y) apunta en la direcci´on normal.
Por tanto el valor de u y de xu
x
+ yu
y
sobre Γ proporcionan datos de Cauchy completos.
Teniendo en cuenta que, tal y como vimos en la secci´on anterior, el operador de Laplace
no posee ninguna curva caracter´ıstica, se deduce que el Teorema de C-K es aplicable en este
caso. Obtenemos as´ı una soluci´on anal´ıtica ´ unica local en un entorno de la curva Γ para
cada par de datos iniciales anal´ıticos f y g.
Cabe ahora preguntarse cuando esta soluci´on est´a globalmente definida en el interior de
la esfera [x[ ≤ 1. Para que esto ocurra es imprescindible que los datos de Cauchy f y g est´en
correlados. En otras palabras, para cada dato f s´olo existe un dato g para el que la soluci´on
est´a blobalmente definida en la bola.
Para comprobar este hecho basta observar que la soluci´on del problema
_
u
xx
+ u
yy
= 0 en [x[ ≤ 1
u
¸
¸
¸
Γ
= f,
(8.9)
es ´ unica. Este hecho puede probarse tanto por el principio del m´aximo como por el m´etodo
de la energ´ıa. Hagamos la verificaci´on por este ´ ultimo m´etodo. Si el problema posee dos
soluciones distintas su diferencia v satisface
_
v
xx
+ v
yy
= 0 en [x[ ≤ 1
v
¸
¸
¸
Γ
= 0.
(8.10)
Multiplicando en la ecuaci´on por v, e integrando por partes mediante la f´ormula de Green
obtenemos que
_
|x|≤1
[∇v[
2
dx = 0.
Esto implica que v ha de ser constante. Como se anula en el borde de la bola, ha de ser
necesariamente nula, lo cual garantiza la unicidad.
4
El ejemplo que acabamos de desarrollar demuestra que, lejos de tratarse de un hecho
raro, la ausencia de soluciones globales para el problema de Cauchy ocurre en el ejemplo
m´as importante en la teor´ıa de EDP: la ecuaci´on de Laplace.
4
Otra prueba alternativa est´a basada en el principio del m´aximo. En efecto, si ∆v ≥ 0 su valor m´aximo
se alcanza en el borde de modo que v ≤ 0. Como ∆v = 0, aplicando el mismo argumento a −v se deducir´ıa
que v ≤ 0. De este modo se concluir´ıa que v ≡ 0.
18
9 Unicidad de soluciones
En las secciones anteriores hemos construido soluciones para diversas ecuaciones. El Teorema
de C-K garantiza que estas son ´ unicas en el marco de problemas de Cauchy con datos y
coeficientes anall´ıticos y siempre que la superficie donde se dan los datos sea anal´ıtica y no
caracter´ıstica.
Sin embargo, tal y como hemos tenido oportunidad de comprobar, el resultado de unicidad
que el Teorema de C-K proporciona no siempre es de aplicaci´on por, al menos, dos razones:
• Hay problemas importantes, como por ejemplo el problema de valores iniciales para la
ecuaci´on del calor, que no es un problema de Cauchy y adem´as los datos est´an dados
sobre una hipersuperficie (t = 0 en este caso) caracter´ıstica.
• Frecuentemente los datos del problema no son anal´ıticos.
Este era el caso por ejemplo en la ecuaci´on del calor donde se observaba que para un
dato inicial en L
1
(R
n
) se obten´ıa una soluci´on en la clase BC ([0, ∞); L
1
(R
n
)).
Conviene pues desarrollar herramientas adicionales que permitan abordar el problema de la
unicidad de manera m´as sistem´atica. Aqu´ı analizaremos dos de ellas:
• El Teorema de Holmgren.
• El m´etodo de dualidad.
9.1 El Teorema de Holmgren
El Teorema de Holmgren es v´alido en el contexto del Teorema de C-K siendo un corolario
de este ´ ultimo. Su enunciado es el siguiente:
Teorema de Holmgren
En el marco del Teorema de C-K, es decir, para ecuaciones con coeficientes y datos
anal´ıticos sobre una superficie anal´ıtica y no caracter´ıstica la soluci´on proporcionada por el
Teorema de C-K es la ´ unica no s´olo en la clase de funciones anal´ıticas sino que es ´ unica en
toda la clase de funciones localmente integrables.
La importancia del Teorema de Holmgren radica en que, para problemas de Cauchy en
los que el Teorema de C-K es aplicable, no puede existir otra soluci´on que no sea la funci´on
anal´ıtica que C-K proporciona.
19
Teorema de C-K puede tambi´en aplicarse incluso cuando los datos del problema no son
anal´ıticos. Consideremos por ejemplo el problema de Cauchy para la ecuaci´on de Laplace.
_
¸
¸
¸
_
¸
¸
¸
_
∆u = 0 en R
n
u = f en Γ
∂u
∂ν
= g en Γ
(9.1)
donde Γ es una hipersuperficie anal´ıtica de R
n
de dimensi´on n −1.
Como el operador de Laplace no posee hipersuperficies caracter´ısticas, el problema (9.1)
entra en el marco del Teorema de C-K.
Supongamos ahora que, por ejemplo, f y g son funciones continuas. En estas condiciones
el Teorema de C-K no se aplica puesto que, para hacerlo, se necesitan datos anal´ıticos. Ahora
bien, a pesar de ello, el Teorema de Holmgren garantiza la unicidad de la soluci´on de (9.1).
En efecto, suponiendo que (9.1) posee dos soluciones u
1
y u
2
introducimos v = u
1
− u
2
.
Entonces v es soluci´on de
_
∆v = 0 en R
n
v = ∂v/∂ν = 0 en Γ.
(9.2)
Los datos en el sistema (9.2) son anal´ıticos. El Teorema de C-K se aplica y deducimos que
(9.2) posee una ´ unica soluci´on que no puede ser otra que v ≡ 0. Por tanto u
1
≡ u
2
.
Vemos pues que el Teorema de Holmgren garantiza la unicidad de las soluciones de (9.1).
Conviene sin embargo observar que el problema de la existencia persiste pues, si bien cuando
f y g son anal´ıticas el Teorema de C-K se aplica, esto no ocurre cuando f y g son, por
ejemplo, meramente continuas.
En el caso de operadores lineales con coeficientes constantes
T(D)u =

|α|k
a
α
D
α
u (9.3)
la aplicaci´on del Teorema de Holmgren proporciona el siguiente resultado.
Corolario. Sea u = u(x) una soluci´on de
T(D)u = 0 en R
n
(9.4)
y supongamos que u se anula en un abierto no vac´ıo ω de R
n
.
Entonces, u tambi´en se anula en un conjunto m´as grande ¯ ω, la envolvente caracter´ıstica
de ω, que se define del modo siguiente: ¯ ω es el abierto de R
n
con la propiedad de que todo
hiperplano caracter´ıstico que interseque ¯ ω tambi´en ha de intersecar a ω.
Veamos los resultados que arroja la aplicaci´on de este Corolario en los tres modelos m´as
importantes.
20
• La ecuaci´ on de Laplace
Supongamos que u = u(x) es una soluci´on de
∆u = 0 en R
n
. (9.5)
Supongamos adem´as que u = 0 en ω, un abierto no vac´ıo de R
n
.
En este caso se deduce inmediatamente que u ≡ 0. Esto es as´ı puesto que ¯ ω = R
n
, lo
cual ocurre porque ∆ no tiene hiperplanos caracter´ısticos.
Conviene tambi´en se˜ nalar que el Teorema de Holmgren es de aplicaci´on local de modo
que si la ecuaci´on ∆u = 0 se verifica en un abierto Ω de R
n
y u = 0 en un subconjunto
abierto no vac´ıo ω de Ω, entonces u ≡ 0 en todo Ω.
21
• La ecuaci´ on del calor
Supongamos ahora que u = u(x, t) es soluci´on de la ecuaci´on del calor
u
t
−∆u = 0 en R
n
, 0 < t < T (9.6)
y que
u = 0 en ω = Θ(0, T) (9.7)
donde Θ es un abierto no vac´ıo de R
n
.
Entonces, como consecuencia del Teorema de Holmgren tenemos que
u = 0 en ¯ ω = R
n
(0, T). (9.8)
Al cilindro ¯ ω = R
n
(0, T) se le denomina la componente horizontal de ω = θ (0, T).
Esto es as´ı pues todos los hiperplanos caracter´ısticos de la ecuaci´on del calor son de la
forma t = cte. Es pues evidente que R
n
(0, T) es el conjunto m´as grande con la propiedad de
que todo hiperplano caracter´ıstico que lo corta, interseque tambi´en al subconjunto ω(0, T).
Vemos por lo tanto que, tanto en la ecuaci´on de Laplace como del calor el conjunto de
ceros de la soluci´on se propaga a velocidad infinita en la variable espacial.
• La ecuaci´ on de ondas
Supongamos ahora que
u
tt
−∆u = 0 en R
n
x
R
t
(9.9)
y que
u = 0 en ω = Θ(−T, T). (9.10)
En este caso, como consecuencia del Teorema de Holmgren tenemos que
u = 0 en ˜ ω (9.11)
donde
˜ ω =
_
0RT
Θ
R
(−T + R, T −R) (9.12)
donde θ
R
es un entorno en R
n
x
de tadio R de θ.
En el caso de una variable espacial el resultado es particularmente sencillo pues garantiza
que si
u = 0 en (a, b) (−T, T)
entonces
u = 0 en
_
0RT
[(a −R, b + R) (−T + R, T −R)] .
22
An´alogamente,
u = 0 en
_
0σ(b−a)/2
[(a + σ, b −σ) ¦T + σ¦]
y
u = 0 en
_
0σ(b−a)/2
[(a + σ, b −σ) ¦−T −σ¦] .
En esta construcci´on se observa que el conjunto de ceros se propaga con velocidad uno, de
acuerdo con las propiedades b´asicas de la ecuaci´on de ondas considerada.
El resultado obtenido es ´optimo tal y como se confirma al estudiar el cono de influencia
y las regiones de dependencia en la ecuaci´on de ondas.
9.2 Dualidad
A pesar de la versatilidad del Teorema de Holmgren, hay una situaci´on en la que su aplicaci´on
es imposible. Se trata del caso en que el problema considerado es caracter´ıstico.
Esta es precisamente la situaci´on en uno de los problemas m´as relevantes: El problema
de valores iniciales para la ecuaci´on del calor:
_
u
t
−∆u = 0 en R
n
(0, ∞)
u(x, 0) = f(x) en R
n
.
(9.13)
En secciones anteriores hemos visto que si f ∈ L
2
(R
n
), el problema admite una soluci´on
de la forma
u(t) = ((t) ∗ f, (9.14)
siendo ( el n´ ucleo de Gauss y que pertenece a la clase u ∈ BC ([0, ∞); L
2
(R
n
)).
Hab´ıamos asimismo comprobado (esto puede hacerse aplicando la desigualdad de Young
para la convoluci´on o el m´etodo de la energ´ıa) que
| u(t) |
L
2
(R
n
)
| f |
L
2
(R
n
)
, ∀t > 0. (9.15)
Se nos plantea pues el problema de la unicidad. Como el hiperplano ¦t = 0¦ en el que el
dato inicial est´a dado es caracter´ıstico para la ecuaci´on del calor, el Teorema de Holmgren
no se puede aplicar.
En este caso el m´etodo de dualidad proporciona la soluci´on de manera sencilla.
Supopngamos que (9.13) admite dos soluciones u
1
y u
2
en la clase BC ([0, ∞); L
2
(R
n
)).
Entonces v = u
1
−u
2
∈ BC ([0, ∞); L
2
(R
n
)) es soluci´on de
_
v
t
−∆v = 0 en R
n
(0, ∞)
v(0) = 0 en R
n
.
(9.16)
23
El problema se reduce a comprobar que v ≡ 0. En otras palabras, dado T > 0 arbitrario se
trata de ver que v(T) ≡ 0.
Consideramos ahora el problema adjunto
_
−ϕ
t
−∆ϕ = v en R
n
(0, T)
ϕ(T) = 0 en R
n
.
(9.17)
A pesar de que hemos combinado el signo de la derivada temporal de la ecuaci´on del calor que
interviene en (9.17), en la medida en que los datos se dan en el instante final T, la soluci´on
ϕ puede ser construida como para el problema de valores iniciales en la cl´asica ecuaci´on del
calor.
En efecto, si hacemos el cambio de variables
ψ(x, t) = ϕ(x, T −t), (9.18)
observamos que ϕ es soluci´on de (9.17) si y s´olo si ψ es soluci´on de
_
ψ
t
−∆ψ = v(T −t) en R
n
(0, T)
ψ(0) = 0 en R
n
.
(9.19)
Sabemos que (9.19) admite una soluci´on de la forma
ψ(t) =
_
t
0
((t −s) ∗ v(T −s)ds. (9.20)
Deshaciendo el cambio obtenemos que
ϕ(t) = ψ(T −t) =
_
T−t
0
((T −t −s) ∗ v(T −s)ds =
_
T
t
((σ −t) ∗ v(σ)dσ. (9.21)
Tenemos adem´as la estimaci´on
| ϕ(t) |
L
2
(R
n
)
| v |
L
1
(0,T; L
2
(R
n
))
, 0 t T. (9.22)
Multiplicando en (9.17) por v e integrando por partes obtenemos que
_
R
n
×(0,T)
v
2
dxdt =
_
R
n
×(0,T)
(−ϕ
t
−∆ϕ)v dxdt (9.23)
= −
_
R
n
ϕvdx
¸
¸
¸
¸
T
0
+
_
R
n
ϕ(v
t
−∆v)dxdt.
Es f´acil ver que todos y cada uno de los t´erminos a la derecha de la identidad (9.13) se
anulan. En efecto,
_
R
n
ϕ(0)v(0)dx = 0
24
puesto que el dato inicial de v se anula. El hecho de que el valor de ϕ en t = T se anula
implica que
_
R
n
ϕ(T)v(T)dx = 0.
Por ´ ultimo, como v satisface la ecuaci´on del calor vemos que
_
R
n
×(0,T)
ϕ(v
t
−∆v)dxdt = 0.
Concluimos por tanto que
_
R
n
×(0,T)
v
2
dxdt = 0, (9.24)
lo cual garantiza que v ≡ 0 y da el resultado de unicidad buscado.
Vemos pues que el m´etodo de dualidad funciona proporcionando la soluci´on en problemas
caracter´ısticos. Esencialmente, el m´etodo de dualidad funciona cada vez que disponemos
de un m´etodo que permite construir soluciones con estimaciones adecuadas. Conviene sin
embargo ser cautos en el caso en que el problema considerado es no-lineal. Para comprobarlo,
consideramos el caso m´as sencillo de la EDO:
_
x

(t) = f(x(t)), t > 0
x(0) = x
0
.
(9.25)
Supongamos que (9.25) admite dos soluciones x e y y definamos z = x − y. Entonces, z
satisface
_
z

= f(x) −f(y) = a(t)z, t > 0
z(0) = 0,
(9.26)
donde
a(t) =
f(x) −f(y)
x −y
. (9.27)
Es ahora muy f´acil aplicar el m´etodo de la dualidad para deducir que, cuando f es Lipschitz,
la soluci´on es ´ unica. En efecto, si f es Lipschitz con constante de Lipschitz L > 0, tenemos
[ a(t) [=
¸
¸
¸
¸
f(x(t)) −f(y(t))
x(t) −y(t)
¸
¸
¸
¸
L. (9.28)
Por tanto, el potencial a = a(t) en (9.26) est´a acotado.
Consideramos ahora el problema adjunto
_
−ϕ

= a(t)ϕ + z, 0 < t < T
ϕ(T) = 0.
(9.29)
La soluci´on ϕ de (9.29) existe y se puede construir por el m´etodo de la variaci´on de las
constantes.
25
Multiplicando en (9.29) por z e integrando por partes en el intervalo 0 < t < T deducimos
que z ≡ 0. Es decir, se obtiene la unicidad en (9.25).
¿Por qu´e el m´etodo no se aplica cuando f deja de ser Lipschitz?
En efecto, cuando f deja de ser Lipschitz hay ejemplos claros de no unicidad. El m´as
sencillo es el caso en que f(x) =
_
[ x [. Obviamente f no es Lipschitz en x = 0 y el problema
de valores iniciales _
_
_
x

=
_
[ x [
x(0) = 0
(9.30)
admite al menos dos soluciones:
x ≡ 0 (9.31)
y
y = t
2
/4. (9.32)
El m´etodo de dualidad no puede entonces aplicarse pues el potencial a = a(t) correspondiente
es singular
a(t) =
_
[ x [ −
_
[ y [
x −y
=
_
[ y [
y
= (

y)
−1
= (t/2)
−1
=
2
t
. (9.33)
La ecuaci´on adjunta es entonces
_
_
_
−ϕ

=

t
+ z, 0 < t < T
ϕ(T) = 0.
(9.34)
Se puede incluso comprobar que (9.34) admite una ´ unica soluci´on que se puede escribir de
manera expl´ıcita por el m´etodo de la variaci´on de las constantes. Pero la soluci´on ϕ obtenida
es singular en t = 0, de modo que el m´etodo de dualidad que precisa de la integraci´on por
partes en el intervalo (0, T) no se puede aplicar en este caso.
9.3 La soluci´ on de Tychonoff
Acabamos de probar mediante el m´etodo de dualidad que el problema de valores iniciales
para la ecuaci´on del calor tiene una soluci´on ´ unica. Sin embargo Tychonoff contruy´o una
soluci´on de la ecuaci´on del calor que parece contradecir este hecho.
En efecto, Tychonoff construy´o una funci´on u = u(x, t) de clase C

para x ∈ R y t > 0
tal que
u
t
−u
xx
= 0, x ∈ R, t > 0 (9.35)
y de modo que
u(x, t) →0, t →0
+
, ∀x ∈ R. (9.36)
26
Esto entra en aparente contradicci´on con el resultado de unicidad probado mediante el
m´etodo de dualidad que garantiza que si el dato inicial es nulo, la ´ unica soluci´on del problema
de valores iniciales es la nula.
Un an´alisis un poco m´as cuidadoso de la soluci´on de Tychonoff y del resultado de unicidad
probado permite deshacer esta aparente paradoja.
La soluci´on de Tychonoff se construye de la siguiente manera (v´ease el cap´ıtulo 7 del
libro de F. John [5] para m´as detalles).
Consideramos la ecuaci´on del calor unidimensional
u
t
−u
xx
= 0, x ∈ R, t > 0 (9.37)
con datos de Cauchy en el eje temporal:
u(0, t) = g(t), u
x
(0, t) = 0, t > 0. (9.38)
Buscamos una soluci´on de (9.37)-(9.38) desarrolla en serie de potencias de la forma
u =

j=0
g
j
(t)x
j
. (9.39)
Introduciendo la expresi´on (9.39) en la ecuaci´on del calor, igualando los coeficientes de las
diferentes potencias de x y usando los datos de Cauchy (9.38) obtenemos que
g
0
= g, g
1
= 0, g

j
= (j + 2)(j + 1)g
j+2
. (9.40)
Obtenemos por tanto la soluci´on formal
u(x, t) =

k=0
g
(k)
(t)
(2k)!
x
2k
. (9.41)
Elegimos ahora el dato de Cauchy
_
exp(−t
−α
), t > 0
0, t 0
(9.42)
con α > 1. Se trata de una funci´on C

pero no es anal´ıtica. Adem´as se puede comprobar
que
¸
¸
¸g
(k)
(t)
¸
¸
¸
k!
(θt)
k
exp
_

1
2
t
−α
_
, (9.43)
para un cierto θ = θ(α) > 0.
Esta propiedad basta para garantizar la convergencia de la serie de potencias (9.41). En
efecto,

k=0
¸
¸
¸
¸
g
(k)
(t)
(2k)!
x
2k
¸
¸
¸
¸

k=0
[ x [
2k
k!(θt)
k
exp
_

1
2
t
−α
_
= (9.44)
= exp
_
1
t
_
[ x [
2
θ

1
2
t
1−α
__
= U(x, t).
27
De la estimaci´on (9.44) deducimos que, para t > 0, u << U, en la relaci´on de orden de las
funciones anal´ıticas.
De este modo vemos que para todo t > 0, (9.41) define una funci´on anal´ıtica en x. Es
tambi´en f´acil comprobar por argumentos semejantes que es de clase C

en t > 0.
Por construcci´on, se trata de una soluci´on de la ecuaci´on del calor (9.37). Por otra parte,
de la cota (9.44) deducimos con facilidad que
u(x, t) →0 cuando t →0
+
. (9.45)
Cabe entonces preguntarse el modo en que la existencia de la soluci´on de Tychonoff es
compatible con el resultado de unicidad probado mediante el m´etodo de dualidad.
Un an´alisis cuidadoso del desarrollo realizado mediante aqu´el m´etodo muestra que el
resultado de unicidad que aqu´el arroja es en la clase de soluciones BC ([0, ∞); L
2
(R
n
)).
Esta clase puede ser ligeramente ampliada pero no de manera arbitraria puesto que en la
aplicaci´on del m´etodo de dualidad hemos de resolver la ecuaci´on (9.17) y despu´es integrar
por partes tras multiplicar por v.
Ninguna de estas operaciones puede realizarse en el marco de la soluci´on de Tychonoff.
En efecto, la soluci´on u que Tychonoff proporciona crece muy r´apidamente cuando [ x [→∞.
Esto es particularmente claro en la cota superior U(x, t) en la que se ve f´acilmente que, para
cada t > 0 fijo, cuando [ x [→∞ diverge de manera exponencial.
La soluci´on de Tychonoff est´a pues fuera de la clase donde el m´etodo de la dualidad se
puede aplicar.
Se observa pues un matiz importante entre el resultado que el Teorema de Holmgren
proporciona y el que nos da la dualidad. El Teorema de Holmgren, cuando se puede aplicar,
es decir en los problemas no caracter´ısticos, garantiza que s´olo puede haber una soluci´on,
sea cual sea la clase de funciones consideradas. Sin embargo, el m´etodo de la dualidad
proporciona la unicidad en una clase de soluciones dada y no excluye la existencia de otras
como ocurre con la soluci´on de Tychonoff.
10 La transformada de Fourier
Una de las herramientas m´as ´ utiles en el estudio de las Ecuaciones en Derivadas Parciales
(EDP) es la transformada de Fourier.
Dada una funci´on f ∈ L
1
(R
n
) definimos su transformaci´on de Fourier del modo siguiente:
ˆ
f(ξ) =
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·ξ
f(x)dx, ξ ∈ R
n
. (10.1)
Conviene se˜ nalar que
ˆ
f est´a bien definida para todo ξ ∈ R
n
puesto e
ix·ξ
f(x) ∈ L
1
(R
n
). Esto
28
es efectivamente cierto puesto que
¸
¸
e
−ix·ξ
f(x)
¸
¸
=[ f(x) [∈ L
1
(R
n
). (10.2)
De esta propiedad se deduce que
|
ˆ
f |
L

(R
n
)
| f |
L
1
(R
n
)
. (10.3)
Por otra parte, el Teorema de la Convergencia Dominada (TCD) permite ver que
ˆ
f es
tambi´en una funci´on continua. Por tanto,
ˆ
f ∈ BC(R
n
).
La transformada de Fourier tiene varias propiedades fundamentales que la hacen no
s´olamente una herramienta muy ´ util en el contexto de las EDP sino tambi´en en muchos
otros ´ambitos de las Matem´aticas y de las otras Ciencias y Tecnolog´ıas.
Una de ellas est´a relacionada con el comportamiento de la transformada de Fourier en
relaci´ on a los operadores de derivaci´on. Tenemos:
¯
∂f
∂x
j
(ξ) =
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·ξ
∂f
∂x
j
(x)dx =

j
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·ξ
f(x)dx = iξ
j
ˆ
f(ξ). (10.4)
Gracias a esta propiedad, las EDP lineales con coeficientes constantes se reducen a ecua-
ciones algebraicas lineales en el espacio de Fourier. En efecto, consideremos por ejemplo la
ecuaci´on de Laplace
−∆u = f en R
n
. (10.5)
Tomando la transformada de Fourier obtenemos
[ ξ [
2
ˆ u(ξ) =
ˆ
f(ξ), ξ ∈ R
n
. (10.6)
En la obtenci´on de (10.6) hemos utilizado de manera esencial que

−∆u = −
n

i=1

2
u
∂x
2
i
= −
n

i=1
¯

2
u
∂x
2
i
= −
n

i=1
(iξ
i
)
2
ˆ u =[ ξ [
2
ˆ u.
De (10.6) podemos obtener de manera inmediata una expresi´on para la transformada de
Fourier ˆ u de la soluci´on u:
ˆ u(ξ) =
ˆ
f(ξ)
_
[ ξ [
2
. (10.7)
Pero, para obtener la soluci´on necesitamos invertir de la transformada de Fourier.
La transformada inversa de Fourier se define del modo siguiente:
ˇ
f(x) =
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
ix·ξ
f(ξ)dξ. (10.8)
Nuevamente, si f ∈ L
1
(R
n
),
ˇ
f est´a bien definida y es una funci´on de BC(R
n
).
29
La Gaussiana es un ejemplo particularmente importante en el que la transformada de
Fourier es f´acil de calcular expl´ıcitamente.
Tenemos

e
−t|x|
2
(ξ) =
_
1
2t
_
n/2
e
−|ξ|
2
_
4t. (10.9)
En efecto,

e
−t|x|
2
(ξ) =
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·ξ
e
−t|x|
2
dx =
n

j=1
1
(2π)
1/2
_
R
e
−ixj·ξ
j
e
−t|x
j
|
2
dx
j
. (10.10)
Para comprobar (10.9) basta calcular la siguiente integral en una sola variable real:
_
R
e
−ix·ξ
e
−tx
2
dx =
_
R
e
−t(x+iξ/2t)
2
e
−ξ
2
/4t
dx = e
−ξ
2
/4t
_
Γ
e
−tz
2
dz (10.11)
donde Γ es el contorno Im(z) = ξ/2t del plano complejo. Deformando los contornos la
integral, por el teorema de los residuos, puede reducirse al c´alculo de la misma sobre el eje
real:
_
Γ
e
−tz
2
dx =
_

−∞
e
−tx
2
dx =
_
π/t. (10.12)
De (10.11) y (10.12) obtenemos
_
R
e
−ix·ξ
e
−tx
2
dx = e
−ξ
2
/4t
_
π
t
_
1/2
, (10.13)
lo cual, combinado con (10.10), proporciona (10.9).
En (10.9) se observa una de las propiedades m´as importantes de la Transformada de
Fourier. En efecto, dada f ∈ R
n
, si definimos la funci´on
f
t
(x) = f(t
x
) (10.14)
tenemos
ˆ
f
t
(ξ) =
1
t
n
ˆ
f(ξ/t). (10.15)
Para comprobar (10.15) basta observar que
ˆ
f
t
(ξ) =
1
(2π)
n/2
_
R
e
−ix·ξ
f
t
(x)dx =
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·ξ
f(tx)dx =
1
(2π)
n/2
t
n
_
R
n
e
−iy·ξt
f(y)dy.
La relaci´on (10.15) expresa el comportamiento de la transformada de Fourier con respecto a
cambios de escala.
La identidad (10.9) sobre la transformada de Fourier de la Gaussiana es muy ´ util. En
particular proporciona la soluci´on fundamental de la ecuaci´on del calor
((x, t) = (4πt)
−n/2
exp
_
− [ x [
2
_
4t
_
. (10.16)
30
En efecto, recordemos que ( es la soluci´on del sistema
_
(
t
−∆( = 0 en R
n
(0, ∞)
((x, 0) = δ
0
(x) en R
n
.
(10.17)
Tomando la transformada de Fourier en la primera ecuaci´on de (10.17) obtenemos
ˆ
(
t
+ [ ξ [
2
ˆ
( = 0, ξ ∈ R
n
, t > 0 (10.18)
y por tanto
ˆ
((ξ, t) = e
−|ξ|
2
t
ˆ
((ξ, 0). (10.19)
Conviene observar que en (10.18) s´olo se toma la transformada de Fourier en la variable
espacial, lo que transforma la ecuaci´on en derivadas parciales en una ecuaci´on diferencial
ordinaria con par´ametro ξ.
Por otra parte, en virtud del dato inicial de (10.17) tenemos
ˆ
((ξ, 0) =
ˆ
δ
0
(ξ). (10.20)
Por otra parte
ˆ
δ
0
≡ 1
_
(2π)
n/2
. (10.21)
Son varias las maneras de justificar la identidad (10.21). Una primera es simplemente
aplicar la definici´on de la transformada de Fourier, teniendo en cuenta que δ
0
es una medida.
Se obtiene
ˆ
δ
0
(ξ) =
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·ξ
ˆ
δ
0
(x)dx =
1
(2π)
n/2
.
Otra posibilidad es observar que la familia
_
t
π
_
n/2
e
−t|x|
2
es una aproximaci´on de la identidad cuando t →∞ de modo que
_
R
n
_
t
π
_
n/2
e
−t|x|
2
ϕ(x)dx → ϕ(0)
para todo ϕ ∈ BC(R
n
). Entonces
ˆ
δ
0
(ξ) = lim
t→∞
_
t
π
_
n/2

e
−t|x|
2
(ξ) = lim
t→∞
1
(2π)
n/2
e
−|ξ|
2
/4t
=
1
(2π)
n/2
.
Combinando (10.19) y (10.21) obtenemos
ˆ
((ξ, t) =
1
(2π)
n/2
e
−|ξ|
2
t
. (10.22)
31
Basta por ´ ultimo aplicar la transformada inversa de Fourier para obtener ((x, t) a partir de
su transformada de Fourier (10.22). Obtenemos entonces
((x, t) = (4πt)
−n/2
exp
_
− [ x [
2
_
4t
_
. (10.23)
La f´ormula (10.23) se obtiene f´acilmente a partir de (10.9) teniendo que, en virtud de la
definici´on de ˆ y ˇ se tiene
ˆ
f(ξ) =
ˇ
f(−ξ). (10.24)
Sigamos ahora estudiando las propiedades fundamentales de la transformada de Fourier
la identidad de Plancherel garantiza que
| f |
L
2
(R
n
)
=|
ˆ
f |
L
2
(R
n
)
(10.25)
para todo f ∈ L
1
(R
n
) ∩ L
2
(R
n
).
Antes de probar (10.25) observamos que esta identidad garantiza que la transformada
de Fourier define una isometr´ıa de L
2
(R
n
) en L
2
(R
n
). Adem´as, en virtud de (10.25), la
transformada de Fourier puede extenderse por densidad a una isometr´ıa definida en todo el
espacio L
2
(R
n
).
Con el objeto de probar (10.25) observamos en primer lugar que
_
R
n
v(x) ˆ w(x)dx =
_
R
n
ˆ v(x)w(x)dx, (10.26)
para todov, w ∈ L
1
(R
n
). Conviene en primer lugar observar que ambas integrales est´an bien
definidas puesto que como v, w ∈ L
1
(R
n
), entonces ˆ v, ˆ w ∈ L

(R
n
), por lo que v ˆ w, ˆ vw ∈
L
1
(R
n
).
La identidad (10.26) es f´acil de comprobar. En efecto,
_
R
n
v(x) ˆ w(x)dx =
_
R
n
v(x)
1
(2π)
n/2
_
R
e
−ix·y
w(y)dy dx =
1
(2π)
n/2
_
R
n
_
R
n
e
−ix·y
v(x)w(y)dx dy
que coincide con la expresi´on de
_
R
n
ˆ v(x)w(x)dx.
Aplicando esta identidad con v(x) = e
−ε|x|
2
y usando la expresi´on de ˆ v antes calculada
obtenemos que
_
R
n
ˆ w(y)e
−ε|ξ|
2
dξ =
1
(2ε)
n/2
_
R
n
w(x)e
−|x|
2
/4ε
dx. (10.27)
Dada u ∈ L
1
(R
n
) ∩ L
2
(R
n
), definimos v(x) := ¯ u(−x) y w = u ∗ v (que pertenece a
L
1
(R
n
) ∩ C(R
n
)). Tenemos
ˆ w = u ∗ v = (2π)
u/2
ˆ uˆ v ∈ L

(R
n
). (10.28)
32
Esta es otra de las propiedades importantes de la transformada de Fourier: la transfor-
mada de Fourier de la convoluci´on es, m´odulo una constante multiplicativa, igual al producto
de las transformadas de Fourier.
En este caso, como v(x) = ¯ u(−x), tenemos
ˆ v(ξ) =
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·ξ
¯ u(−x)dx =
¯
ˆ u(ξ) (10.29)
y por tanto ˆ w = (2π)
n/2
[ ˆ u(ξ) [
2
.
Como w es continua tenemos tambi´en
lim
ε→0
1
(2ε)
n/2
_
R
n
w(x)e

|x|
2

dx = (2π)
n/2
w(0). (10.30)
De la identidad (10.27) deducimos entonces que ˆ w = (2π)
n/2
[ ˆ u(ξ) [
2
pertenece a L
1
(R
n
), es
decir que ˆ u ∈ L
2
(R
n
).
Adem´as
_
R
n
[ ˆ u [
2
dξ =
1
(2π)
n/2
_
R
n
ˆ w(ξ)dξ = w(0) =
_
R
n
[ u(x) [
2
dx,
lo cual concluye la prueba de la identidad de Plancherel (10.25).
Comprobamos ahora la f´ormula (10.28) que pone en relaci´on la convoluci´on y la trans-
formada de Fourier. Tenemos
ˆ w(ξ) = u ∗ v(ξ) =
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·ξ
(u ∗ v)(x)dx
=
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·ξ
_
R
n
u(x −y)v(y)dy dx
=
1
(2π)
n/2
_
R
n
_
R
n
e
−ix·ξ
u(x −y)v(y)dy dx
=
1
(2π)
n/2
_
R
n
_
R
n
e
−i[(x−y)+y]·ξ
u(x −y)v(y)dy dx
=
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−iy·ξ
v(y)
_
R
n
e
−i(x−y)·ξ
u(x −y)dx = (2π)
n/2
ˆ u(ξ)ˆ v(ξ).
Probemos algunas propiedades m´as de la transformada de Fourier. La identidad de
Parseval garantiza que
_
R
n
u¯ vdx =
_
R
n
ˆ u
¯
ˆ vdξ. (10.31)
Para comprobarlo, dados u, v y α ∈ C, aplicamos la identidad de Plancherel a la funci´on
u + αv de modo que
| u + αv |
2
L
2
(R
n
)
=| ˆ u + αˆ v |
2
L
2
(R
n
)
.
Expandiendo esta identidad tenemos
_
R
n
_
[ u [
2
+ [ α [
2
+¯ u(αv) + u(¯ α¯ v)
¸
dx =
_
R
n
_
¯
ˆ u(αˆ v) + (
¯
α
¯
ˆ v)
_
dξ.
33
Tomando sucesivamente α = 1 y α = i en esta identidad obtenemos (10.31).
Comprobamos por ´ ultimo la f´ormula de inversi´on de la transformada de Fourier, es decir,
(
ˆ
f)

= f. (10.32)
Dado z ∈ R
n
y ε > 0 consideramos la funci´on v
ε
(x) = e
ix·z−ε|x|
2
. Tenemos
ˆ v
ε
(ξ) =
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·(y−z)−ε|x|
2
dx =
1
(2ε)
n/2
e
−|y−z|
2
/4ε
. (10.33)
En este punto hemos usado la f´ormula (10.13) que identifica la transformada de Fourier de
la Gaussiana.
De la f´ormula (10.26) deducimos que
_
R
n
ˆ
f(ξ)e
iz·ξ−ε|ξ|
2
dξ =
1
(2ε)
n/2
_
R
n
f(x)e

|x−z|
2

dx.
Ahora bien, la expresi´on de la derecha de esta identidad converge a f(z) para casi todo
z ∈ R
n
, mientras que la de la izquierda converge a (
ˆ
f)

(z). Esto concluye la prueba de la
f´ormula de inversi´on.
Volvamos ahora al problema de la resoluci´on de la ecuaci´on de Laplace (10.5) mediante
la transformada de Fourier. Tal y como ve´ıamos en (10.7),
ˆ u(ξ) =
ˆ
f(ξ)
_
[ ξ [
2
,
y, por lo tanto, por la f´ormula de inversi´on
u(x) =
_
ˆ
f(ξ)
_
[ ξ [
2
_

(x). (10.34)
Conviene sin embargo aplicar con cuidado la f´ormula (10.34) puesto que el n´ ucleo [ ξ [
2
que
aparece en el denominador se anula en ξ = 0.
La manera m´as natural de compensar esta singularidad es considerar en (10.5) segundos
miembros de la forma
f(x) = div(g(x)) (10.35)
donde g = (g
1
, . . . , . . . , g
n
) es un campo vectorial y div denota el operador de divergencia
div(g) =
n

i=1
∂g
i
_
∂x
i
.
En este caso
ˆ
f(ξ) =

divg(ξ) = iξ
ˆ
g(ξ).
Obtenemos entonces
ˆ u(ξ) =

ˆ
g(ξ)
[ ξ [
2
,
34
y
ξˆ u(ξ) =

_
ξ
ˆ
g(ξ)
_
[ ξ [
2
.
De esta identidad vemos que
| ξˆ u(ξ) |
L
2
(R
n
)
| g |
(L
2
(R
n
))
n
.
Por otra parte, combinando la f´ormula de inversi´on (10.4) obtenemos
(ξˆ u)

= −i∇u(x).
De este modo se prueba que, cuando f = div(g) con g ∈ (L
2
(R
n
))
n
, la ecuaci´on de Laplace
(10.5) admite una soluci´on u = u(x) tal que ∇u ∈ L
2
(R
n
).
El mismo an´alisis permite resolver la ecuaci´on de Laplace con potencial
−∆u + u = f en R
n
. (10.36)
En este caso se obtiene
(1+ [ ξ [
2
)ˆ u(ξ) =
ˆ
f(ξ) (10.37)
y, por tanto,
ˆ u(ξ) =
ˆ
f(ξ)
1+ [ ξ [
2
. (10.38)
Por consiguiente,
u(x) =
_
ˆ
f(ξ)
1+ [ ξ [
2
_

(x). (10.39)
En esta ocasi´on no se plantea el problema de la singularidad del polinomio caracter´ıstico
de la EDP.
Es en particular evidente que
| u |
2
L
2
(R)
=| ˆ u |
2
L
2
(R
n
)
=
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
ˆ
f
1+ [ ξ [
2
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
2
L
2
(R
n
)
|
ˆ
f |
2
L
2
(R
n
)
=| f |
2
L
2
(R
n
)
.
Pero se puede obtener una estimaci´on a´ un m´as fina:
| ∇u |
2
L
2
(R
n
)
+ | u |
2
L
2
(R
n
)
=|
´
∇u |
2
L
2
(R
n
)
+ | ˆ u |
2
L
2
(R
n
)
(10.40)
=|[ ξ [ ˆ u |
2
L
2
(R
n
)
+ | ˆ u |
2
L
2
(R
n
)
=|
_
1+ [ ξ [
2
ˆ u |
2
L
2
(R
n
)
| (1+ [ ξ [
2
)ˆ u |
2
L
2
(R
n
)
=|
ˆ
f |
2
L
2
(R
n
)
=| f |
2
L
2
(R
n
)
.
Esta propiedad puede tambi´en obtenerse con facilidad mediante el m´etodo de energ´ıa. En
efecto, multiplicando la ecuaci´on (10.36) por u e integrando en R
n
obtenemos
_
R
n
(−∆u + u)udx =
_
R
n
_
[ ∇u [
2
+u
2
¸
dx =
_
R
n
fudx | f |
L
2
(R
n
)
| u |
L
2
(R
n
)
. (10.41)
35
De esta desigualdad se obtiene, en particular, la estimaci´on (10.40).
Otra de las propiedades m´as cl´asicas de la Transformada de Fourier es la que se obtiene
en relaci´on al operador de traslaci´on. En efecto, dada una funci´on f ∈ L
1
(R) definimos una
traslaci´on de la misma de amplitud a ∈ R
n
:
f
a
(x) = f(x + a). (10.42)
La transformada de Fourier de la trasladada f
a
viene dada por
ˆ
f
a
(ξ) = e
ia·ξ
ˆ
f(ξ). (10.43)
En efecto, mediante un simple cambio de variables se obtiene
ˆ
f
a
(ξ) =
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·ξ
f
a
(x) =
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−ix·ξ
f(x + a)dx (10.44)
=
1
(2π)
n/2
_
R
n
e
−i(y−a)·ξ
f(y)dy = e
iaξ
ˆ
f(ξ).
De manera an´aloga, se comprueba que
¯
e
ia·
f(ξ) =
ˆ
f
−a
(ξ). (10.45)
Para la Transformada Inversa de Fourier se obtienen f´ormulas semejantes:
ˇ
f
a
(x) = e
−ia·x
ˇ
f(x) (10.46)
y
_
e
ia·ξ
f
_

(x) =
ˇ
f
a
(x). (10.47)
La transformada de Fourier permite tambi´en obtener la soluci´on expl´ıcita de la ecuaci´on
de transporte
u
t
+ u
x
= 0, x ∈ R, t > 0. (10.48)
Tal y como comprobamos anteriormente, las soluciones de esta ecuaci´on son de la forma
u = f(x −t). (10.49)
Veamos como la expresi´on (10.49) se puede obtener empleando la Transformada de Fourier.
Aplic´andola en la variable x, i.e. definiendo
ˆ u(ξ, t) =
1
(2π)
1/2
)
_
R
e
−ix·ξ
u(x, t)dx, (10.50)
obtenemos que ˆ u ha de satisfacer
ˆ u
t
+ iξˆ u + 0, ξ ∈ R, t > 0. (10.51)
36
Vemos por tanto c´omo la Transformaci´on de Fourier conduce la EDP (10.48) en una EDO
(10.51) dependiente del par´ametro ξ ∈ R.
Es f´acil obtener la soluci´on de (10.51) expl´ıcitamente. Tenemos
ˆ u(ξ, t) = e
−iξt
ˆ
f(ξ), ξ ∈ R, t > 0 (10.52)
siendo f = f(x) el dato inicial de la soluci´on.
Aplicamos ahora en (10.52) la Transformada Inversa de Fourier. Lo hacemos, obviamente,
´ unicamente en la variable ξ. Obtenemos as´ı
u(x, t) =
_
e
−iξt
ˆ
f
_

(x) = f
−t
(x) = f(x −t) (10.53)
gracias a la propiedad (10.47).
Tal y como hemos indicando en la introducci´on de esta secci´on, las aplicaciones de la
Transformada de Fourier son muy numerosas, no s´olo en el ´ambito de las EDP, sino tambi´en
en el tratamiento de se˜ nales y de im´agenes, por ejemplo.
Hay muchos aspectos de la utilidad de la Transformada de Fourier en EDP que no hemos
abordado en esta secci´on. Entre ellas cabe mencionar El Teorema de Malgrange-Erenphreis.
Se trata de uno de los resultados m´as cl´asicos e importantes en la teor´ıa de EDP. Garantiza
que todo operador en derivadas parciales lineal de coeficientes constantes
T(T)u =

|α|k
a
α
T
α
u (10.54)
admite una soluci´on fundamental E = E(x) tal que
T(T)E = δ
0
. (10.55)
En el libro de Folland [4] puede encontrarse una prueba de este resultado basada en la
Transformada de Fourier. La dificultad de la misma es evidente. Aplicando la Transformada
de Fourier en (10.55) se obtiene
T(iξ)
ˆ
E = 1/(2π)
n/2
(10.56)
de donde se deduce que
ˆ
E =
1
(2π)
n/2
T(iξ)
. (10.57)
Es sin embargo preciso analizar con cuidado el significado de la expresi´on (10.57) puesto que
el Polinomio T en general tendr´a un conjunto de ceros no trivial. Esto nos obliga a dar un
sentido a la f´ormula de inversi´on:
E(x) =
_
1
(2π)
n/2
T(iξ)
_

(x).
37
11 La f´ ormula de variaci´ on de las constantes. Ecua-
ciones no homog´eneas
En las secciones anteriores hemos visto c´omo las soluciones fundamentales permiten resolver
el problema de valores iniciales para las EDP con coeficientes constantes. Hemos visto
asimismo que dichas soluciones fundamentales se pueden obtener mediante la Transformada
de Fourier. La ecuaci´on del calor es el ejemplo que hemos analizado en m´as detalle.
Pero en la pr´actica, los problemas que en la vida real se plantean y que son susceptibles
de ser modelizados mediante EDP no s´olo tienen como datos la configuraci´on inicial del
sistema sino tambi´en las fuentes o fuerzas que pueden modificar, perturbar o determinar su
din´amica temporal.
Esto conduce a problemas no-homog´eneos.
En el caso de la ecuaci´on del calor el problema correspondiente es de la forma
_
u
t
−∆u = g(x, t) en R
n
, t > 0
u(x, 0) = f(x) en R
n
.
(11.1)
En este sistema f = f(x) describe la distribuci´on inicial del calor mientras que g = g(x, t)
representa una fuente externa que var´ıa en tiempo con una distribuci´on desigual en espacio.
En esta secci´on veremos que, combinando el n´ ucleo de Gauss y la cl´asica f´ormula de
variaci´on de las constantes para EDO, se puede obtener una f´ormula de representaci´on
expl´ıcita para la soluci´on de (11.1).
Recordemos brevemente el m´etodo de variaci´on de las constantes en el caso m´as simple
de las EDO:
_
x

(t) + a(t)x(t) = b(t)
x(0) = x
0
.
(11.2)
En el caso m´as simple en que b ≡ 0 la soluci´on expl´ıcita de (11.2) es:
x(t) = e
−A(t)
x
0
(11.3)
donde
A(t) =
_
t
0
a(s)ds. (11.4)
Cuando b ≡ 0 buscamos una soluci´on de la forma
x(t) = e
−A(t)
y(t). (11.5)
La funci´on y = y(t) ha de satisfacer
y

(t) = e
A(t)
b(t), y(0) = x
0
38
de donde deducimos que
y(t) =
_
t
0
e
A(s)
b(s)ds + x
0
.
Por lo tanto
x(t) = e
−A(t)
x
0
+ e
−A(t)
_
t
0
e
A(s)
b(s)ds = e
−A(t)
x
0
+
_
t
0
e
−(A(t)−A(s))
b(s)ds. (11.6)
En la f´ormula (11.6) se observa que:
• La soluci´on general del problema no-homog´eneo (11.2) es la superposici´on (suma) de
la soluci´on general del problema homog´eneo (11.3) y la funci´on
z(t) =
_
t
0
e
−(A(t)−A(s))
b(s)ds. (11.7)
• Esta funci´on z de (11.7) es una soluci´on particular del problema no-homog´eneo
z

+ a(t)z = b(t). (11.8)
Se trata de aquella en la que z(0) = 0.
Los mismos principios son v´alidos para la resoluci´on de (11.1).
En efecto, el principio de superposici´on permite escribir la soluci´on de (11.1) como
u = v + w (11.9)
donde
v(x, t) = [((, t) ∗ f](x) (11.10)
es la soluci´on del problema homog´eneo y w es soluci´on de
_
w
t
−∆w = g en R
n
(0, ∞)
w(x, 0) = 0, en R
n
.
(11.11)
Por otra parte la soluci´on de (11.11) es de la forma
w(x, t) =
_
t
0
[((, t −s) ∗ g(, s)](x)ds (11.12)
es decir,
w(x, t) = (4πt)
−n/2
_
t
0
_
t
R
n
exp
_

[ x −y [
2
4(t −s)
_
g(y, s)dy ds. (11.13)
En efecto, de (11.12) es f´acil de comprobar que
w(x, 0) ≡ 0. (11.14)
39
Por otra parte,
w
t
(x, t) =
_
t
0
[(
t
(, t −s) ∗ g(, s)](x)ds + [((, 0) ∗ g(, t)](x) =
= g(x, t) +
_
t
0
[(
t
(, t −s) ∗ g(, s)](x)ds
puesto que ((, 0) = δ
0
. Adem´as,
∆w(x, t) =
_
t
0
[∆
x
((, t −s) ∗ g(, s)] (x)ds.
Utilizando que
(
t
−∆
x
( = 0
deducimos que w dado por (11.12) resuelve en efecto (11.10).
De este modo se comprueba que la soluci´on general de la ecuaci´on (11.1) es de la forma
u(x, t) = [((, t) ∗ f()] (x) +
_
t
0
[((, t −s) ∗ g(, s)] (x)ds. (11.15)
La f´ormula (11.15) es semejante a la obtenida en (11.6) mediante el m´etodo de variaci´on
de las constantes. En efecto, en ambas expresiones, el primer t´ermino representa la soluci´on
del problema mientras que la segunda incorpora la contribuci´on del segundo miembro.
Conviene por ´ ultimo observar que el segundo t´ermino de la expresi´on (11.15), correspon-
diente a la contribuci´on del segundo miembro g, es una media temporal de expresiones de
la forma ((, t − s) ∗ g(, s) que son en realidad las soluciones de la ecuaci´on del calor en el
instante t − s que arrancan en el dato inicial g(s). Vemos pues que la contribuci´on de un
segundo miembro en la ecuaci´on es semejante a la del dato inicial promediada en tiempo.
Conviene analizar el sentido de la expresi´on (11.15). Gracias a la desigualdad de Young
para la convoluci´on es f´acil comprobar que si f ∈ L
p
(R
n
) con 1 p ∞, como ( ∈
L

(0, ∞; L
1
(R
n
)), entonces
_
t
0
((, t −s) ∗ g(, s)ds ∈ BC ([0, ∞); L
p
(R
n
)) .
De este modo conclu´ımos que:
“Si f ∈ L
p
(R
n
) y g ∈ L
1
(0, ∞; L
p
(R
n
)), con 1 p ∞, la soluci´on u de (11.1)
representada por la f´ormula de variaci´on de las constantes (11.15) pertenece a la
clase BC ([0, ∞); L
p
(R
n
))”.
En algunos casos el m´etodo de la energ´ıa permite obtener este tipo de estimaci´on. En
efecto, multiplicando en (11.1) por u e integrando por partes en R
n
obtenemos que
1
2
d
dt
_
R
n
[ u [
2
dx +
_
R
n
[ ∇u [
2
dx =
_
R
n
gudx (11.16)
40
de donde se deduce que
1
2
d
dt
| u(t) |
2
L
2
(R
n
)
| g(t) |
L
2
(R
n
)
| u(t) |
L
2
(R
n
)
.
Por tanto,
d
dt
| u(t) |
L
2
(R
n
)
| g(t) |
L
2
(R
n
)
.
Integrando en tiempo esta estimaci´on de energ´ıa se deduce que
| u(t) |
L
2
(R
n
)
| f |
L
2
(R
n
)
+
_
t
0
| g(s) |
L
2
(R
n
)
ds, (11.17)
lo cual confirma el resultado de regularidad antes mencionado cuando p = 2.
La f´ormula (11.15) no es exclusiva de la ecuaci´on del calor. En realidad es v´alida para
cualquier EDP con coeficientes constantes, siempre y cuando ( se sustituya por la soluci´on
fundamental correspondiente.
En particular, se puede aplicar con facilidad en la ecuaci´on de ondas unidimensional:
_
u
tt
−u
xx
= h(x, t), x ∈ R, t > 0
u(x, 0) = f(x), u
t
(x, 0) = g(x), x ∈ R.
(11.18)
En este caso la soluci´on viene dada por la f´ormula:
u(x, t) =
1
2
[f(x + t) + f(x −t)] +
1
2
_
x+t
x−t
g(s)ds +
1
2
_
t
0
_
x+t−s
x−(t−s)
h(y, s)dyds. (11.19)
La primera parte de la expresi´on (11.19) en la que intervienen f y g es conocida. Se trata
de la soluci´on de la ecuaci´on de ondas homog´enea con datos iniciales f y g.
En la segunda parte se observa que h interviene como una integral doble. En particular,
la funci´on h se integra en la variable espacial, de manera semejante a como se hace con la
velocidad inicial g.
Esto es as´ı puesto que, en efecto, el efecto que la fuerza exterior h produce sobre la cuerda
en deformaci´on es semejante a un cambio de velocidad. Desde el punto de vista anal´ıtico
´esto se puede comprobar f´acilmente al escribir la ecuaci´on de ondas como un sistema. Para
ello introducimos la variable auxiliar v = u
t
que representa la velocidad de deformaci´on. La
ecuaci´on (11.18) puede entonces escribirse del modo siguiente:
_
u
t
= v
v
t
= u
xx
+ h,
o, utilizando la notaci´on matricial
U =
_
u
v
_
, A =
_
0 I

2
x
0
_
,
41
en la siguiente forma abstracta,
U
t
= AU +
_
0
h
_
.
Vemos de este modo que la fuerza externa h de (11.18) act´ ua en el sistema al nivel de la
componente velocidad v = u
t
.
12 La ecuaci´ on de transporte lineal
Las ecuaciones que modelizan fen´omenos de propagaci´on de ondas y vibraciones son t´ıpicamente
Ecuaciones en Derivadas Parciales (EDP) de orden dos. Sin embargo en todas ellas subyacen
las ecuaciones de transporte de orden uno que analizamos en esta secci´on.
El modelo m´as sencillo es
u
t
+ u
x
= 0. (12.1)
Es f´acil comprobar que u = u(x, t) es soluci´on de esta ecuaci´on si y s´olo si es constante
a lo largo de las l´ıneas caracter´ısticas
x + t = cte. (12.2)
De este modo deducimos que las soluciones de (12.1) son de la forma
u = f(x −t), (12.3)
donde f es el perfil de la soluci´on en el instante inicial t = 0, i.e.
u(x, 0) = f(x). (12.4)
La soluci´on (12.3) es entonces una simple onda de transporte pura en la que el perfil f
se transporta (avanza) en el eje real a velocidad constante uno.
Al invertir el sentido del tiempo (i.e. haciendo el cambio de variable t →−t) la ecuaci´on
(12.1) se transforma en
u
t
−u
x
= 0 (12.5)
cuyas soluciones son ahora de la forma
u = g(x + t), (12.6)
trat´andose de ondas viajeras que se propagan en direcci´on opuesta a velocidad uno.
Vemos por tanto que las soluciones de la ecuaci´on de transporte pueden calcularse de
manera expl´ıcita y que en ellas se observa un sencillo fen´omeno de transporte lineal sin
deformaci´on.
42
Como dec´ıamos, este ecuaci´on de transporte de orden uno subyace en muchas de las
ecuaciones de ondas que intervienen en la teor´ıa de vibraciones. As´ı, por ejemplo, el operador
de ondas ∂
2
t
−∂
2
x
se puede descomponer en dos operadores de transporte

2
t
−∂
2
x
= (∂
t
−∂
x
)(∂
t
+ ∂
x
) = (∂
t
+ ∂
x
)(∂
t
−∂
x
).
En el caso en que el transporte se produzca en un medio no homog´eneo, la ecuaci´on corre-
spondiente adopta la forma:
u
t
+ c(x)u
x
= 0. (12.7)
En este caso, nuevamente, la soluci´on es constante a lo largo de las caracter´ısticas que son
las soluciones de
x

(t) = c(x(t)), t > 0; x(0) = x
0
. (12.8)
En efecto, es f´acil comprobar que si u es soluci´on de (12.7) se tiene que u(x(t), t) es
independiente de t para cualquier curva caracter´ıstica.
En realidad, tal y como ocurr´ıa en el caso de los coeficientes constantes, esta propiedad
permite definir la soluci´on. En efecto, supondiendo que el coeficiente c = c(x) es una
funci´on Lipschitz, para cada x
0
existe una ´ unica caracter´ıstica soluci´on de (12.8). Adem´as
las caracter´ısticas est´an globalemente definidas y no pueden cortarse por unicidad de la
soluci´on de la EDO (12.8). Por ´ ultimo, por cada punto del espacio tiempo (x
1
, t
1
) pasa una
´ unica caracter´ıstica. Para comprobarlo basta resolver la ecuaci´on
x

(t) = c(x(t)),
con dato inicial x(t
1
) = x
1
y observar que la caracter´ıstica soluci´on de (12.8) pasa por (x
1
, t
1
)
si el dato inicial x
0
coincide con el valor de esta soluci´on en t = 0, i.e. x(0).
De este modo vemos que la soluci´on de la ecuaci´on de transporte (12.7) est´a globalmente
definida por su dato inicial u(x, 0) = f(x).
13 La ecuaci´ on del calor
Como hemos mencionado en la Introducci´on la ecuaci´on del calor es el prototipo de ecuaci´on
de evoluci´on de tipo parab´ olico cuyas variantes est´an presentes de manera sistem´atica en
todos los modelos matem´aticos de la difusi´on y de la Mec´anica de Fluidos. Se trata de un
modelo fuertemente irreversible en tiempo en el que la informaci´on se propaga a velocidad
infinita. Estas propiedades quedar´an claramente de manifiesto a lo largo de esta secci´on en
la que recordamos sus principales propiedades anal´ıticas.
43
13.1 El problema de valores iniciales en IR
Consideremos el problema de valores iniciales para la ecuaci´on del calor
_
u
t
−u
xx
= 0, x ∈ R, t > 0
u(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(13.1)
Se trata evidentemente de una ecuaci´on de orden dos lineal y con coeficientes constantes y
por tanto susceptible de que se aplique el Teorema de C-K.
Conviene sin embargo obervar que en (13.1) s´olo damos un dato de Cauchy: El valor de
u, en t = 0. Tal y como observamos en la secci´on 7 esto es as´ı puesto que la recta t = 0
sobre la que se dan los datos es caracter´ıstica. En efecto, la parte principal del operador
diferencial involucrado en (13.1) es −∂
2
x
y su s´ımbolo −ξ
2
, de modo que un vector (ξ, τ) es
normal a una recta caracter´ıstica cuando ξ = 0, i.e. cuando es de la forma (0, ±1). Esto
significa que las rectas caracter´ısticas de la ecuaci´on del calor son las horizontales. La recta
t = 0 que interviene en (13.1) lo es. Es por ello que s´olo damos un dato de Cauchy y no dos
como ser´ıa de esperar en una ecuaci´on de orden dos. Vimos asimismo que el sistema estar´ıa
sobredeterminado si impusi´esemos dos datos de Cauchy en t = 0 como corresponde a un
sistema de orden dos. En efecto, como u(x, 0) = f(x), necesariamente u
xx
(x, 0) = f

(x) y,
por tanto, si u es soluci´on de la ecuaci´on del calor, como u
t
= u
xx
, necesariamente tendremos
que u
t
(x, 0) = f

(x). Es decir, si nos diesemos un dato de Cauchy adicional u
t
(x, 0) = g(x)
tendr´ıa que tenerse la condici´on de compatibilidad g(x) = f

(x) para que la soluci´on pudiese
existir.
A pesar de que el problema de valores iniciales (13.1) no entra en el marco del Teorema de
C-K cabe abordarlo a partir del m´etodo de Cauchy basado en el desarrollo de las soluciones
en series de potencias.
Supongamos que el dato inicial f = f(x) es una funci´on anal´ıtica de modo que
f(x) =

k=0
f
k
x
k
y busquemos una soluci´on anal´ıtica de la forma
u(x, t) =

k=0
u
k
(t)x
k
.
Para que la ecuaci´on del calor se satisfaga es necesario que

k=0
u

k
(t)x
k

k=2
k(k −1)u
k
(t)x
k−2
= 0.
Esta identidad se verifica si y s´olo si
u

k
(t) −(k + 2)(k + 1)u
k+2
(t) = 0, ∀k 0.
44
Por otra parte, el dato inicial u(x, 0) = f(x) de la EDP permite identificar el dato inicial de
cada uno de los coeficientes u
k
:
u
k
(0) = f
k
, ∀k 0.
Se trata de un sistema de ecuaciones diferenciales con un n´ umero infinito de inc´ognitas. Su
resoluci´on excede obviamente de las t´ecnicas que la teor´ıa de EDO proporciona.
Este sistema puede ser abordado nuevamente mediante el m´etodo de Cauchy. En efecto,
suponiendo que cada una de las funciones u
k
(t) es anal´ıtica, el problema se reduce a identificar
todos los coeficientes de su desarrollo en series de potencias:
u
k
(t) =

j=0
u
k,j
t
j
.
Las ecuaciones anteriores pueden entonces reescribirse del modo siguiente:
(j + 1)u
k,j+1
−(k + 2)(k + 1)u
k,j
= 0, ∀k, j 0.
Estas ecuaciones, junto con los datos iniciales que permiten identificar los coeficientes cor-
respondientes al ´ındice j = 0 (u
k,0
= f
k
), permiten identificar de manera ´ unica todos los
coeficientes u
k,j
k, j 0.
Queda pendiente entender si los coeficientes que hemos identificado de este modo garan-
tizan la convergencia de la serie de potencias correspondiente.
La soluci´on puede ser contruida de manera expl´ıcita mediante la soluci´on fundamental o
n´ ucleo de Gauss
G(x, t) = (4πt)
−1/2
exp
_
−x
2
/4t
_
. (13.2)
Es f´acil comprobar que el n´ ucleo ( verifica las siguientes propiedades:
• Autosemejanza: ( es de la forma
((x, t) =
1

t
F(x/

t),
donde
F(z) = (4π)
−1/2
exp
_
−z
2
/4
_
.
• Conservaci´on de la masa
_
R
((x, t)dx = 1, ∀t > 0.
• La funci´on ( es de clase C

(de hecho anal´ıtica real) para todo t > 0.
• La amplitud m´axima de la funci´on ( decrece con el factor multiplicativo del orden de
t
−1/2
.
45
• ( es una funci´on par con respecto a la variable espacial x.
Es adem´as f´acil comprobar que el n´ ucleo de Gauss es una soluci´on de la ecuaci´on del
calor. En efecto, en vista de la estructura autosemejante de ( tenemos
(
t
= −
1
2t
3/2
F(x/

t) −
x
2t
2
F

(x/

t)
y
(
xx
=
1
t
3/2
F

(x/

t).
Es f´acil pues comprobar que ( satisface la ecuaci´on del calor si y s´olo si F satisface la EDO
−F


z
2
F

= −
1
2
F,
cosa que, efectivamente, ocurre.
Nos queda identificar el dato inicial que el n´ ucleo de Gauss toma en t = 0. En vista de su
estructura autosemejante es f´acil comprobar que, cuando t →0
+
, ((, t) converge a la masa
o delta de Dirac en x = 0 en el sentido que
_
R
((x, t)ϕ(x)dx =
1

t
_
R
F
_
x

t
_
ϕ(x)dx
=
_
R
F(y)ϕ
_

ty
_
dy →ϕ(0), t →0
+
,
para toda funci´on continua y acotada ϕ.
Este l´ımite se satisface, efectivamente, gracias al Teorema de la Convergencia Dominada
de Lebesgue. En efecto, si ϕ es continua y acotada tenemos que:
• F(y)ϕ
_

ty
_
→F(y)ϕ(0), ∀y ∈ R;

¸
¸
¸F(y)ϕ
_

ty

¸
¸ max
y∈R
[ ϕ(y) [ F(y), ∀y ∈ R.
En la medida en que F ∈ L
1
(R) se puede entonces aplicar el TCD
5
para deducir que
_
R
F(y)ϕ
_

ty
_
dy →
_
R
ϕ(0)F(y)dy = ϕ(0).
5
El TCD de Lebesgue garantiza que si Ω es un conjunto medible de R
n
y f
j
es una sucesi´on de L
1
(Ω) tal
que f
j
(x) →f(x) para casi todo x ∈ Ω y de modo que exista g ∈ L
1
(Ω) tal que
[ f
j
(x) [ g(x), ∀x ∈ Ω, ∀j
entonces _

f
j
(x)dx →
_

f(x)dx, cuando j →∞.
46
El n´ ucleo de Gauss es por tanto soluci´on del siguiente problema de valores iniciales:
_
(
t
−(
xx
= 0, x ∈ R, t > 0,
((x, 0) = δ
0
, x ∈ R
y tambi´en se denomina soluci´on fundamental de la ecuaci´on del calor. Esto es as´ı puesto que,
como veremos, el n´ ucleo de Gauss permite calcular las soluciones del problema de valores
iniciales para la ecuaci´on del calor con datos muy generales.
En virtud de las propiedades del n´ ucleo de Gauss ( y de la operaci´on de convoluci´on no
es dif´ıcil comprobar que
u = ( ∗ f (13.3)
es soluci´on del problema de valores iniciales (13.1).
En efecto:
• Como ((t) →δ
0
cuando t →0
+
en el sentido de las medidas, es f´acil comprobar que
u(t) →f cuando t →0
+
, para casi todo x ∈ R. (13.4)
• Por las propiedades de la convoluci´on tenemos que
u
xx
= (
xx
∗ f (13.5)
• Utilizando el TCD nuevamente se comprueba que
6
u
t
= (
t
∗ f. (13.6)
• De estas dos ´ ultimas identidades se deduce que u resuelve la ecuaci´on del calor (13.1).
En (13.50) es tambi´en f´acil comprobar el enorme efecto regularizante de la ecuaci´on del
calor. En efecto, basta que f ∈ L
1
(IR) o que f ∈ L

(IR) para que la soluci´on u(, t)
7
en
cada instante t > 0 sea una funci´on de C

(IR). Este efecto regularizante implica tambi´en la
irreversibilidad temporal.
8
De la f´ormula (13.50) se deducen otras propiedades de la soluci´on de la ecuaci´on del
calor. Todas ellas admiten claras interpretaciones f´ısicas y obedecen, efectivamente, al com-
portamiento habitual en un proceso de difusi´on.
6
La prueba de esta identidad es objeto de uno de los ejercicios que proponemos al final de estas notas.
7
Interpretamos la funci´on u = u(x, t) como una funci´on del tiempo t que, a cada instante t, tiene como
imagen una funci´on de x que var´ıa en el tiempo.
8
En efecto, si la ecuaci´on del calor estuviese bien puesta en el sentido retr´ogrado del tiempo, como la
soluci´on es regular para t > 0, volviendo hacia atr´as en el tiempo, obtendr´ıamos en el instante inicial t = 0
una funci´on C

(IR). De este modo acabar´ıamos probando que toda funci´on de L
1
(IR) o L

(IR) est´a en
C

(IR), cosa falsa evidentemente.
47
• Principio del m´aximo: Si f ≥ 0 entonces u ≥ 0 y en realidad u > 0 en IR
n
(0, ∞)
salvo que f ≡ 0.
• Conservaci´on de la masa:
_
IR
u(x, t)dx =
_
IR
f(x)dx, ∀t > 0. (13.7)
• Decaimiento:
| u(t) |
L

(IR)
≤ Ct
−1/2
| f |
L
1
(IR)
, ∀t > 0. (13.8)
• Velocidad infinita de propagaci´on. Esta propiedad se deduce de la anterior. En efecto,
consideramos como dato inicial f = f(x) una funci´on no-negativa y de soporte compacto, por
ejemplo f(x) = χ
(−1,1)
, la funci´on caracter´ıstica del intervalo (−1, 1). La propiedad anterior
demuestra que u > 0 en todos los puntos x ∈ R y en un tiempo t > 0 arbitrariamente
peque˜ no.
Esto demuestra que la informaci´on se propaga a velocidad infinita en el modelo que la
ecuaci´on del calor representa. Este hecho suele utilizarse frecuentemente para cuestionar
la validez del modelo pues la experiencia demuestra que el calor no se propaga a velocidad
infinita. Existen de hecho algunas variantes de la ecuaci´on del calor que corrigen este hecho
9
.
Pero un an´alisis cuantitativo de este hecho muestra que este efecto de propagaci´on a
velocidad infinita es sumamente moderado.
Con el objeto de analizarlo consideremos con un poco m´as de detalle el caso en que
f = χ
(−1,1)
.
Entonces
u(x, t) = [((, t) ∗ f] (x) = (4πt)
−1/2
_
1
−1
e

|x−y|
2
4t
dy. (13.9)
De esta expresi´on se observa que u(x, t) > 0 en todo punto.
Por otra parte, si [ x [> 2, [ x −y [>[ x [ −1 para todo y ∈ (−1, 1) por lo que
_
1
−1
e
−|x−y|
2
/4t
dy
_
1
−1
e
−(1−|x|)
2
/4t
dy = 2e
−(|−|x|)
2
/4t
.
Por tanto
[ u(x, t) [ (πt)
−1/2
e
−(1−|x|)
2
/4t
, ∀x ∈ R :[ x [> 2, ∀t > 0. (13.10)
De esta expresi´on se deduce que, para todo t > 0, la funci´on u(, t) tiende exponencialmente
a cero cuando [ x [→∞. Por tanto, si bien el efecto de una fuente inicial de calor f = χ
(−1,1)
9
Se trata de la denominada “ecuaci´on de medios porosos”
u
t
−(u
m
)
xx
= 0
donde m > 1. Obs´ervese que la ecuaci´on del calor corresponde al caso m = 1.
48
localizada en el intervalo (−1, 1) se percibe instant´aneamente en toda la recta real, este es
exponencialmente peque˜ no para los puntos que est´an lejos de esa fuente inicial de calor.
• Efecto regularizante. Como ((, t) ∈ BC

(R) para todo t > 0, de las propiedades
elementales de la convoluci´on deducimos que
u = ((, t) ∗ f ∈ BC

(R), ∀t > 0 (13.11)
para todo f ∈ L
1
(R).
Por lo tanto, a pesar de que la ecuaci´on del calor arranque de un dato inicial f meramente
integrable, la soluci´on se hace infinitamente regular en un tiempo arbitrariamente peque˜ no.
• Conservaci´on de la masa.
Integrando la ecuaci´on del calor en la variable espacial obtenemos que
_
R
(u
t
−u
xx
)(x, t)dx = 0. (13.12)
Por otra parte,
10
_
R
u
t
(x, t)dx =
d
dt
_
R
u(x, t)dx. (13.13)
Adem´as, tal y como veremos m´as adelante,
_
R
u
xx
(x, t)dx = 0, ∀t > 0. (13.14)
De estas identidades se deduce inmediatamente que
d
dt
_
R
u(x, t)dx = 0, (13.15)
es decir,
_
R
u(x, t)dx =
_
R
f(x)dx, ∀t > 0. (13.16)
Comprobemos ahora la identidad (13.35). Bajo la hip´otesis de que [ u(x, t) [ +
[ u
x
(x, t) [→ 0 cuando [ x [→ ∞ no es dif´ıcil obtenerla mediante la f´ormula de integraci´on
por partes. En efecto, supongamos que
_
R
u
xx
(x, t)dx = lim
L→∞
_
L
−L
u
xx
(x, t)dx.
Obs´ervese que para que esto sea as´ı es suficiente que u
xx
(, t) ∈ L
1
(R).
Aplicamos ahora la f´ormula de integraci´on por partes obteniendose
_
L
−L
u
xx
(x, t)dx = u
x
(, t)
¸
¸
¸
L
−L
−u(, t)
¸
¸
¸
L
−L
.
10
Esta identidad puede obtenerse a partir de las propiedades de regularidad de la soluci´on que el n´ ucleo
de Gauss proporciona y de la aplicaci´on del TCD.
49
Suponiendo que
[ u(x, t) [ + [ u
x
(x, t) [→0, [ x [→∞, (13.17)
deducimos que (13.35) se cumple.
Por otra parte, del efecto regularizante del n´ ucleo de Gauss no es dif´ıcil concluir que si
f ∈ L
1
(R) para todo t > 0 se tiene u
xx
∈ L
1
(R) as´ı como (13.38). Concluimos as´ı la ley de
conservaci´on de la masa (13.37)
Esta ley de conservaci´on puede tambi´en deducirse de la f´ormula expl´ıcita de la soluci´on
si bien el m´etodo que acabamos de emplear, basado en la integraci´on por partes, es m´as
interesante y ´ util en la medida que puede ser aplicado en muchos otros casos.
En virtud de la f´ormula expl´ıcita de la soluci´on tenemos que, tras aplicar el Teorema de
Fubini,
_
R
u(x, t)dx = (4πt)
−1/2
_
R
_
R
e
−|x−y|
2
/4t
f(y)dydx
= (4πt)
−1/2
_
R
f(y)
__
R
e
−|x−y|
2
/4t
dx
_
dy
=
_
R
f(y)dy
puesto que
(4πt)
−1/2
_
R
e
−|x−y|
2
/4t
dx = 1, ∀y ∈ R, ∀t > 0.
•Ley de disipaci´on de la energ´ıa
Multiplicando la ecuaci´on del calor e integrando con respecto a la variable espacial ten-
emos
_
R
u
t
udx −
_
R
u
xx
udx = 0.
Por otra parte,
_
R
u
t
udx =
1
2
d
dt
_
R
u
2
dx
mientras que de la f´ormula de integraci´on por partes obtenemos que
_
R
u
xx
udx = −
_
R
u
2
x
dx.
Obtenemos as´ı la f´ormula de disipaci´on de energ´ıa:
1
2
d
dt
_
R
u
2
dx = −
_
R
u
2
x
dx, (13.18)
o, una vez integrada en la variable temporal,
1
2
_
R
u
2
(x, t)dx =
1
2
_
R
f
2
(x)dx −
_
t
0
_
R
u
2
x
dxdt (13.19)
50
f´ormula que es v´alida si f ∈ L
2
(R).
Un an´alisis cuidadoso del n´ ucleo de Gauss permite comprobar que, efectivamente, la
energ´ıa o norma L
2
de la soluci´on del calor se disipa. En efecto, recordemos que el n´ ucleo
de Gauss ( tiene la estructura autosemejante ((x, t) =
1

t
T(x/

t). De esta expresi´on es
f´acil deducir que
| ((, t) |
L
2
(R)
= t
−1/4
| T |
L
2
(R)
(13.20)
que indica un decaimiento en tiempo de la norma L
2
, compatible con las leyes de disipaci´on.
La f´ormula (13.20) sin embargo se˜ nala que cuando t → 0
+
la norma L
2
del n´ ucleo de
Gauss explota.
Esto es efectivamente as´ı puesto que, recordemos, el dato inicial de ( es la delta de
Dirac. Si bien la delta de Dirac es el l´ımite en el sentido de las medidas de una sucesi´on
(aproximaci´on de la identidad) que permanece acotada en L
1
, esta sucesi´on no puede estar
acotada en L
2
.
11
Cabe plantearse si la f´ormula de disipaci´on de la energ´ıa puede obtenerse directamente
operando en la f´ormula de representaci´on de la soluci´on por conduci´on con el n´ ucleo de Gauss.
Esto es efectivamente posible pero, como veremos, el procedimiento resulta excesivamente
complejo frente a lo f´acil que resulta el m´etodo de energ´ıa antes desarrollado basado en
multiplicar la ecuaci´on por u y en integrar por partes.
Tenemos que, aplicando Fubini,
_
R
u
2
(x, t)dx = (4πt)
−1
_
R
__
R
e
−|x−y|
2
/4t
f(y)dy
___
R
e
−|x−z|
2
/4t
f(z)dz
_
dy (13.21)
= (4πt)
−1
_
R
_
R
f(y)f(z)
__
R
e
−[|x−y|
2
+|x−z|
2
]/4t
dx
_
dydz.
Ahora bien
[ x −y [
2
+ [ x −z [
2
= 2x
2
+ y
2
+ z
2
−2(y + z)x
= 2 (x −(y + z)/2)
2

(y + z)
2
2
+ y
2
+ z
2
= 2 (x −(y + z)/2)
2
+
1
2
(y −z)
2
.
Por tanto
_
R
e
−[|x−y|
2
/4t+|x−z|
2
/4t]
dx = e
−(y−z)
2
/8t
_
R
e
−(x−(y+z)/2)
2
/2t
dx = e
−(y−z)
2
/8t

2πt.
11
Recordemos que L
2
(R) es un espacio de Hilbert. En todo espacio de Hilbert las sucesiones acotadas son
relativamente compactas con respecto a la topolog´ıa d´ebil. En el caso de una aproximaci´on de la identidad
su l´ımite es la delta de Dirac que no pertenece a L
2
(R). Esto supone un obst´aculo para que la aproximaci´on
de la identidad permanezca acotada en L
2
(R), tal y como su expresi´on expl´ıcita indica.
51
Combinando estas dos identidades tenemos
_
R
u
2
(x, t)dx =
1
2
(2πt)
−1/2
_
R
_
R
f(y)f(z)e
−(y−z)
2
/8t
dydz (13.22)
=
_
R
_
R
f(y)f(z)((y −z, zt)dydz.
Derivando en tiempo esta expresi´on y usando que ( es soluci´on de la ecuaci´on del calor
obtenemos que
d
dt
_
R
u
2
(x, t)dx = 2
_
R
_
R
f(y)f(z)(
t
(y −z, 2t) (13.23)
= 2
_
R
_
R
f(y)f(z)(
xx
(y −z, 2t)dydz
= −2
_
R
f(y)f(z)

2
∂y∂z
[((y −z, 2t)] dydz
= −2
_
R
_
R
f

(y)f

(z)((y −z, 2t)dydz.
En virtud de (13.22) vemos que el ´ ultimo t´ermino que aparece en (13.23) puede tambi´en ser
reescrito de la siguiente manera
_
R
_
R
f

(y)f

(z)((y −z), 2t)dydz =
_
R
v
2
(x, t)dx
siendo
v = ((, t) ∗ f

i.e. siendo v la soluci´on de la ecuaci´on del calor con datos iniciales f

. Obviamente v = u
x
por lo que
_
R
_
R
f

(y)f

(z)((y −z, 2t)dydz =
_
R
u
2
x
(x, t)dx. (13.24)
Combinando (13.23) y (13.24) obtenemos inmediatamente la f´ormula de disipaci´on de ener-
g´ıa:
d
dt
_
R
u
2
(x, t)dx = −2
_
R
u
2
x
(x, t)dx. (13.25)
En efecto, en virtud de las propiedades del n´ ucleo de Gauss ( y de la operaci´on de
convoluci´on no es dif´ıcil comprobar que
u = ( ∗ f (13.26)
es soluci´on del problema de valores iniciales (13.1).
En efecto:
• Como ((t) →δ
0
cuando t →0
+
en el sentido de las medidas, es f´acil comprobar que
52
u(t) →f cuando t →0
+
, para casi todo x ∈ R. (13.27)
• Por las propiedades de la convoluci´on tenemos que
u
xx
= (
xx
∗ f (13.28)
• Utilizando el TCD nuevamente se comprueba que
12
u
t
= (
t
∗ f. (13.29)
• De estas dos ´ ultimas identidades se deduce que u resuelve la ecuaci´on del calor.
La f´ormula de representaci´on (13.26) de la soluci´on de (??) permite deducir con facili-
dad algunas de las propiedades que mejor caracteriza al proceso que la ecuaci´on del calor
representa:
• Principio del m´aximo. Si f 0 p. c. t. x ∈ R, y f ,≡ 0, entonces u(x, t) > 0 para todo
x ∈ R y t > 0.
Esto es una consecuencia inmediata del hecho que ( > 0.
• Velocidad infinita de propagaci´on. Esta propiedad se deduce de la anterior. En efecto,
consideramos como dato inicial f = f(x) una funci´on no-negativa y de soporte compacto, por
ejemplo f(x) = χ
(−1,1)
, la funci´on caracter´ıstica del intervalo (−1, 1). La propiedad anterior
demuestra que u > 0 en todos los puntos x ∈ R y en un tiempo t > 0 arbitrariamente
peque˜ no.
Esto demuestra que la informaci´on se propaga a velocidad infinita en el modelo que la
ecuaci´on del calor representa. Este hecho suele utilizarse frecuentemente para cuestionar
la velidez del modelo pues la experiencia demuestra que el calor no se propaga a velocidad
infinita. Existen de hecho algunas variantes de la ecuaci´on del calor que corrigen este hecho
13
.
Pero un an´alisis cuantitativo de este hecho muestra que este efecto de propagaci´on a
velocidad infinita es sumamente moderado.
Con el objeto de analizarlo consideremos con un poco m´as de detalle el caso en que
f = χ
(−1,1)
.
Entonces
u(x, t) = [((, t) ∗ f] (x) = (4πt)
−1/2
_
1
−1
e

|x−y|
2
4t
dy. (13.30)
De esta expresi´on se observa que u(x, t) > 0 en todo punto.
12
La prueba de esta identidad es objeto de uno de los ejercicios que proponemos al final de estas notas.
13
Se trata de la denominada “ecuaci´on de medios porosos”
u
t
−(u
m
)
xx
= 0
donde m > 1. Obs´ervese que la ecuaci´on del calor corresponde al caso m = 1.
53
Por otra parte, si [ x [> 2, [ x −y [>[ x [ −1 para todo y ∈ (−1, 1) por lo que
_
1
−1
e
−|x−y|
2
/4t
dy
_
1
−1
e
−(1−|x|)
2
/4t
dy = 2e
−(|−|x|)
2
/4t
.
Por tanto
[ u(x, t) [ (πt)
−1/2
e
−(1−|x|)
2
/4t
, ∀x ∈ R :[ x [> 2, ∀t > 0. (13.31)
De esta expresi´on se deduce que, para todo t > 0, la funci´on u(, t) tiende exponencialmente
a cero cuando [ x [→∞. Por tanto, si bien el efecto de una fuente inicial de calor f = χ
(−1,1)
localizada en el intervalo (−1, 1) se percibe instant´aneamente en toda la recta real, este es
exponencialmente peque˜ no para los puntos que est´an lejos de esa fuente inicial de calor.
• Efecto regularizante.
Como ((, t) ∈ BC

(R) para todo t > 0,
de las propiedades elementales de la convoluci´on deducimos que
u = ((, t) ∗ f ∈ BC

(R), ∀t > 0 (13.32)
para todo f ∈ L
1
(R).
Por lo tanto, a pesar de que la ecuaci´on del calor arranque de un dato inicial f nuevamente
integrable, la soluci´on se hace infinitamente regular en un tiempo arbitrariamente peque˜ no.
• Conservaci´on de la masa.
Integrando la ecuaci´on del calor en la variable espacial obtenemos que
_
R
(u
t
−u
xx
)(x, t)dx = 0. (13.33)
Por otra parte,
14
_
R
u
t
(x, t)dx =
d
dt
_
R
u(x, t)dx. (13.34)
Adem´as, tal y como veremos m´as adelante,
_
R
u
xx
(x, t)dx = 0, ∀t > 0. (13.35)
De estas identidades se deduce inmediatamente que
d
dt
_
R
u(x, t)dx = 0, (13.36)
14
Esta identidad puede obtenerse a partir de las propiedades de regularidad de la soluci´on que el n´ ucleo
de Gauss proporciona y de la aplicaci´on del TCD.
54
es decir,
_
R
u(x, t)dx =
_
R
f(x)dx, ∀t > 0. (13.37)
Comprobemos ahora la identidad (13.35). Bajo la hip´otesis de que [ u(x, t) [ +
[ u
x
(x, t) [→0 cuando [ x [→∞no es dif´ıcil obtenerla mediante la f´ormula de integraci´on por
partes. Pero conviene proceder con cuidado pues ´este principio, s´olo es v´alido en intervalos
de integraci´on acotados.
En efecto, supongamos que
_
R
u
xx
(x, t)dx = lim
L→∞
_
L
−L
u
xx
(x, t)dx.
Obs´ervese que para que esto sea as´ı es suficiente que u
xx
(, t) ∈ L
1
(R).
Aplicamos ahora la f´ormula de integraci´on por partes obteniendose
_
L
−L
u
xx
(x, t)dx = u
x
(, t)
¸
¸
¸
L
−L
−u(, t)
¸
¸
¸
L
−L
.
Suponiendo que
[ u(x, t) [ + [ u
x
(x, t) [→0, [ x [→∞, (13.38)
deducimos que (13.35) se cumple.
Por otra parte, del efecto regularizante del n´ ucleo de Gauss no es dif´ıcil concluir que si
f ∈ L
1
(R) para todo t > 0 se tiene u
xx
∈ L
1
(R) as´ı como (13.38). Concluimos as´ı la ley de
conservaci´on de la masa (13.37)
13.2 Propiedades elementales de la convoluci´ on
Recordemos que la convoluci´on est´a definida del siguiente modo:
[f ∗ g](x) =
_
R
f(x −y)g(y)dy. (13.39)
La misma definici´on es v´alida en varias dimensiones espaciales.
Recordemos brevemente algunas propiedades b´asicas de la operaci´on de convoluci´on:
• Conmutatividad:
f ∗ g = g ∗ f. (13.40)
Para comprobar esta propiedad basta hacer el cambio de variable z = x − y en la integral
(13.39). Obtenemos as´ı,
[f ∗ g](x) =
_
R
f(x −y)g(y)dy =
_
R
f(z)g(x −z)dz = [g ∗ f](x).
55
• Desigualdad de Young: Es f´acil comprobar que si f ∈ L
1
(R) y g ∈ L

(R), entonces
f ∗ g ∈ L

(R). En efecto,
[[f ∗ g](x)[ =
¸
¸
¸
¸
_
R
f(x −y)g(y)dy
¸
¸
¸
¸

_
R
[ f(x −y) [ g(y)dy
| g |
L

(R)
_
R
[ f(x −y) [ dy =| f |
L
1
(R)
| g |
L

(R)
.
Por tanto,
| f ∗ g |
L

(R)
| f |
L
1
(R)
| g |
L

(R)
. (13.41)
Se trata de un caso particular de la desigualdad de Young que garantiza que si f ∈ L
p
(R)
y g ∈ L
q
(R), entonces f ∗ g ∈ L
r
(R) con
1 +
1
r
=
1
p
+
1
q
(13.42)
y adem´as
| f ∗ g |
L
r
(R)
| f |
L
p
(R)
| g |
L
q
(R)
. (13.43)
La desigualdad (13.41) corresponde a (13.43) en el caso particular p = ∞, q = 1 en el que
(13.42) se satisface con r = ∞.
• Efecto regularizante: Si f ∈ BC(R) y g ∈ L
1
(R), entonces f ∗ g ∈ BC(R). Aqu´ı y
en lo sucesivo BC denota el espacio de las funciones continuas y acotadas
15
.
Para comprobar esta propiedad basta aplicar el Teorema de la Convergencia Dominada
(TCD) de Lebesgue en la representaci´on integral de la convoluci´on.
En efecto, para comprobar la continuidad de f ∗ g tenemos que ver si x
n
→ x, entonces
[f ∗ g](x
n
) →[f ∗ g](x). Por la definici´on integral de la convoluci´on el problema se reduce a
ver que
lim
n→∞
_
R
f(x
n
−y)g(y)dy =
_
R
f(x −y)g(y)dy. (13.44)
Para comprobar que (13.44) se cumple aplicamos el TCD y para ello hemos de verificar que:
∗ f(x
n
−y)g(y) →f(x −y)g(y), p.c.t. y ∈ R. Esto es obvio de la continuidad de f.
∗ [ f(x
n
−y)g(y) [ h(y), p.c.t. y ∈ R, ∀n ∈ N, siendo h ∈ L
1
(R).
Esto es nuevamente f´acil de comprobar puesto que
[ f(x
n
−y)g(y) [| f |
L

(R)
[ g(y) [ .
Basta por tanto tomar h =| f |
L

(R)
[ g(y) [ como funci´on mayorante.
15
“Bounded and continuous” en ingl´es.
56
Por lo tanto el l´ımite (13.44) se cumple y la funci´on f ∗ g es continua. La funci´on f ∗ g es
adem´as acotada en virtud de (13.41).
Esta propiedad puede interpretarse efectivamente como un efecto regularizante de la
convoluci´on. En efecto, basta que una de las funciones que intervienen en la misma sea
continua y acotada para que el resultado lo sea.
• Otra de las propiedades m´as interesantes de la convoluci´on se presenta en relaci´on a la
derivaci´on. En efecto:

∂x
i
(f ∗ g) =
∂f
∂f
i
∗ g. (13.45)
Esta identidad es obvia a partir de la definici´on de la convoluci´on. Si utilizamos su propiedad
conmutativa se deduce que, tambi´en,

∂x
i
(f ∗ g) = f ∗
∂g
∂x
i
. (13.46)
Obviamente, necesitamos de algunas propiedades m´ınimas de regularidad e integrabilidad
de las funciones f y g para que (13.45) y (13.46) se cumplan.
Por ejemplo, (13.45) es cierto si f ∈ BC
1
(R) y g ∈ L
1
(R). Aqu´ı y en lo sucesivo BC
1
(R)
denota el espacio de Banach de las funciones tales que f ∈ BC(R) y f

∈ BC(R).
13.3 El problema de valores iniciales en IR
n
El problema de Cauchy en IR
n
admite desarrollos semejantes a los de la secci´on anterior.
Consideremos el problema
_
u
t
−∆u = 0 en IR
n
(0, ∞)
u(x, 0) = f(x) en IR
n
.
(13.47)
Se trata de un problema caracter´ıstico en el sentido de Cauchy-Kowaleski (ver F. John [5]).
Precisamente por serlo cabe esperar que (13.47) est´e bien planteado a pesar de que no damos
dos datos de Cauchy como es habitual en una ecuaci´on de orden dos, sino s´olo una.
La soluci´on fundamental de (13.47) se puede calcular expl´ıcitamente. Obtenemos as´ı el
n´ ucleo de Gauss:
G(x, t) = (4πt)
−n/2
exp
_
− [ x [
2
/4t
_
. (13.48)
No es dif´ıcil comprobar que G es efectivamente la soluci´on de (13.47) con f = δ
0
, la delta de
Dirac en x = 0
16
.
Por consiguiente, para “cualquier” f,
u = G∗ f (13.49)
16
Recordemos que la delta o masa de Dirac δ
0
es la medida tal que < δ
0
, φ >= φ(0) para toda funci´on
continua φ.
57
representa la ´ unica soluci´on de (13.47). (Hemos entrecomillado el cuantificador “cualquier”
puesto que se requieren algunas condiciones m´ınimas sobre f y la propia soluci´on para
que ´esta pueda escribirse de manera ´ unica como en (13.49). Basta por ejemplo con tomar
f ∈ L
2
(IR
n
) o f ∈ L

(IR
n
) y buscar soluciones u tales que, para cualquier t > 0, sean
funciones acotadas (v´ease F. John [5])).
En (13.49) ∗ representa la convoluci´on espacial de modo que
u(x, t) = (4πt)
−n/2
_
IR
N
exp
_
− [ x −y [
2
/4t
_
f(y)dy. (13.50)
En esta expresi´on se observa inmediatamente la velocidad infinita de propagaci´on. En efecto,
todos los valores de f, en cualquier punto y de IR
n
, intervienen a la hora de calcular u en
cualquier punto espacio-temporal (x, t).
13.4 El problema de Dirichlet
Consideramos ahora el problema de la difusi´on del calor en un dominio acotado Ω de IR
n
.
En esta ocasi´on, con el objeto de que el sistema de ecuaciones sea completo tenemos tambi´en
que imponer condiciones de contorno que determinen la interacci´on del medio Ω con el medio
circundante. Desde un punto de vista matem´atico las condiciones m´as simples son las de
Dirichlet. Obtenemos as´ı el sistema
_
¸
_
¸
_
u
t
−∆u = 0 en Ω (0, ∞)
u = 0 en ∂Ω (0, ∞)
u(x, 0) = f(x) en Ω.
(13.51)
Las condiciones de contorno u = 0 en ∂Ω indican que las paredes del dominio Ω se
mantienen a temperatura constante u = 0. En la pr´actica, frecuentemente, se utilizan otras
condiciones de contorno no tanto sobre la variable u que en la ecuaci´on del calor representa la
temperatura, sino sobre el flujo de calor a trav´es de la frontera. As´ı, por ejemplo, en el caso
en que queramos representar que el dominio Ω est´a completamente aislado de su entorno
impondremos condiciones de flujo nulo, i.e.
∂u
∂n
= 0 en ∂Ω (0, ∞).
Aqu´ı ∂/∂n denota el operador derivada normal y n es el vector normal exterior unitario a
∂Ω que var´ıa en funci´on de la geometr´ıa del dominio al variar el punto x ∈ ∂Ω. Se trata de
una derivada direccional, de modo que

∂n
= ∇ n,
donde ∇ denota el operador gradiente ∇ =
_

∂x
1
, . . . ,

∂xn
_
y el producto escalar euclideo
en IR
n
.
58
Pero, con el objeto de simplificar y no hacer demasiado larga la presentaci´on, en estas
notas nos limitaremos a considerar las condiciones de contorno de Dirichlet como en (13.51).
En este caso la soluci´on no es tan f´acil de obtener expl´ıcitamente como lo fue para el pro-
blema de Cauchy en IR
n
. Son diversos los m´etodos disponibles para su resoluci´on: Galerkin,
semigrupos, series de Fourier, . . . . El lector interesado en el estudio de estos m´etodos puede
consultar el texto de L. Evans [3].
Aqu´ı nos centraremos en el problema de una sola dimensi´on espacial. Consideraremos
por lo tanto el sistema
_
¸
_
¸
_
u
t
−u
xx
= 0, 0 < x < π, t > 0
u(0, t) = u(π, t) = 0, t > 0
u(x, 0) = f(x), 0 < x < π.
(13.52)
En este caso la soluci´on puede obtenerse f´acilmente mediante el desarrollo en series de
Fourier. En efecto, las funciones trigonom´etricas
w
l
(x) =
_
2
π
sen(jx), j ≥ 1 (13.53)
constituyen una base ortonormal de L
2
(0, π).
Por lo tanto, para cualquier funci´on f ∈ L
2
(0, π) la soluci´on u de (13.52) se puede escribir
en la forma
u(x, t) =

j=1
ˆ
f
j
e
−j
2
t
w
l
(x) (13.54)
donde
_
ˆ
f
j
_
j≥1
son los coeficientes de Fourier de la funci´on f, i.e.
ˆ
f
j
=
_
π
0
f(x)w
l
(x)dx. (13.55)
Esta expresi´on de la soluci´on en series de Fourier nos resultar´a de gran utilidad a la hora
de abordar la aproximaci´on num´erica de la soluci´ on. En realidad, las propias sumas parciales
de la serie proporcionan ya una manera sistem´atica de aproximar la soluci´on. As´ı, para cada
M ∈ N podemos introducir
u
M
(x, t) =
M

j=1
ˆ
f
j
e
−j
2
t
w
l
(x), (13.56)
y es entonces f´acil comprobar que
| u(t) −u
M
(t) |
L
2
(0,π)
≤ e
−M
2
t/2
| f |
L
2
(0,π)
, ∀t ≥ 0, (13.57)
lo cual indica, efectivamente, que la aproximaci´on de u mediante u
M
mejora a medida que
M →∞.
59
En este caso la obtenci´on de las funciones de base ¦w
l
¦
j≥1
(que son, en realidad, aut-
ofunciones del operador de Laplace involucrado en la ecuaci´on del calor con condiciones
de contorno de Dirichlet) es muy simple por encontrarnos en una dimensi´on espacial, en
varias dimensiones espaciales el problema es mucho m´as complejo, pues pasa por calcular las
autofunciones del problema:
_
−∆w = λw en Ω
w = 0 en ∂Ω.
(13.58)
Antes que nada conviene se˜ nalar que las autofunciones w
l
de (13.53) se obtienen pre-
cisamente al resolver el an´alogo uni-dimensional de (13.58). En este caso el problema de
autovalores es un sencillo problema de Sturm-Liouville que se escribe en la forma
_
−w

= λw, 0 < x < π
w(0) = w(π) = 0.
(13.59)
Los autovalores son en este caso
λ
l
= l
2
, l ≥ 1 (13.60)
y las autofunciones correspondientes, una vez normalizadas en L
2
(0, π), las funciones trigonom´e-
tricas (13.53).
Si bien la teor´ıa espectral garantiza la existencia de una sucesi´on de autofunciones que
constituyen una base ortogonal de L
2
(Ω) ([1]), su forma depende de la geometr´ıa del dominio
Ω y, por supuesto, su c´alculo expl´ıcito es imposible salvo para dominios muy particulares
([5]). Por lo tanto, en varias dimensiones espaciales, la utilizaci´on de estas autofunciones
exige previamente el desarrollo de m´etodos num´ericos para su aproximaci´on.
Este hecho, junto con otro igualmente importante como es que para muchas ecuaciones
(no-lineales, coeficientes dependientes del espacio-tiempo, etc.) la resoluci´on mediante series
de Fourier no es posible, aconsejan que desarrollemos m´etodos alternativos que permitan
abordar sistem´aticamente la ecuaci´on del calor y sus variantes, sin pasar por la Teor´ıa Es-
pectral.
Volvamos entonces a la ecuaci´on (13.52) y a su soluci´on (13.54).
En la expresi´on (13.54) se observa un comportamiento de u distinto al del problema de
Cauchy en IR
n
.
En efecto, en este caso es f´acil comprobar que la soluci´on decae exponencialmente cuando
t →∞:
| u(t) |
2
L
2
(0,π)
=

j=1
[
ˆ
f
j
[
2
e
−2j
2
t
≤ e
−2t

j=1
[
ˆ
f
j
[
2
= e
−2t
| f |
2
L
2
(0π)
. (13.61)
60
Esta propiedad de decaimiento puede tambi´en obtenerse directamente de la ecuaci´on
(13.52) mediante el m´etodo de la energ´ıa, sin hacer uso del desarrollo en serie de Fourier de
la soluci´on. En efecto, multiplicando en (13.52) por u e integrando por partes se obtiene que
0 =
_
π
0
(u
t
−u
xx
) udx =
1
2
d
dt
_
π
0
u
2
dx +
_
π
0
u
2
x
dx,
o, lo que es lo mismo,
1
2
d
dt
_
π
0
u
2
dx = −
_
π
0
u
2
x
dx. (13.62)
Utilizamos ahora la desigualdad de Poincar´e ([1])
_
π
0
u
2
x
dx ≥
_
π
0
u
2
dx, ∀u ∈ H
1
0
(0, π) (13.63)
que, combinada con la identidad (13.62), proporciona la desigualdad
d
dt
_
π
0
u
2
dx ≤ −2
_
π
0
u
2
dx. (13.64)
Integrando esta desigualdad (13.64) obtenemos exactamente la tasa exponencial de de-
caimiento de la soluci´on que predijimos en (13.61).
Observaci´ on 13.1 La desigualdad de Poincar´e (ver [B]) garantiza que
_
π
0
[a

(x)[
2
dx ≥
_
π
0
[a(x)[
2
dx, ∀a ∈ H
1
0
(0, π). (13.65)
Aqu´ı y en lo sucesivo H
1
0
(0, π) es el espacio de Sobolev de las funciones de L
2
(0, π) cuya
primera derivada sea tambi´en una funci´on de L
2
(0, π) y que se anula en el borde x = 0, π. Se
trata de un subespacio cerrado de H
1
(0, π), el espacio de Hilbert de funciones de cuadrado
integrable con derivada de cuadrado integrable. La norma can´onica del espacio H
1
(0, π)
viene dada por
[[f[[
H
1
(0,π)
=
__
π
0
[f
2
+[f

[
2
]dx
_
1/2
.
Conviene subrayar que las funciones de H
1
, por tener derivada integrable, son funciones
continuas, por lo que su restricci´on al borde est´a bien definida. En el espacio H
1
0
(0, π), gracias
a la desigualdad de Poincar´e, la norma inducida por el espacio H
1
(0, π) es equivalente a
[[f[[
H
1
0
(0,π)
=
__
π
0
[f

[
2
dx
_
1/2
.
La mejor constante de la desigualdad (13.65) viene caracterizada por el siguiente principio
de minimalidad que involucra el cociente de Rayleigh:
λ
1
= min
a∈H
1
0
(0,π)
_
π
0
[a

(x)[
2
dx
_
π
0
a
2
(x)dx
. (13.66)
61
En este caso λ
1
= 1 puesto que se trata del primer autovalor λ
1
del operador −d
2
/dx
2
en
H
1
0
(0, π) que posee una sucesi´on de autovalores (13.60).
14 La ecuaci´ on de Burgers
La ecuaci´on de Burgers es un modelo sencillo para la propagaci´on de fluidos que puede
entenderse como una versi´on simplificada uni-dimensional de las c´elebres ecuaciones de Euler
para un fluido ideal o perfecto incompresible.
Tal y como veremos, la ecuaci´on permite la aplicaci´on del Teorema de Cauchy-Kovalevskaya
pero a su vez es un ejemplo modelo de sistema en el que las soluciones pueden generar sin-
gularidades en tiempo finito. Como veremos, se trata en este caso de discontinuidades no
evitables de la soluci´on, tambi´en denominadas de choque.
Consideremos el problema de valores iniciales para la ecuaci´on de Burgers:
_
u
t
+ uu
x
= 0, x ∈ R, t > 0
u(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(14.1)
Se trata obviamente de una EDP de orden uno, no-lineal (cuasilineal seg´ un la terminolog´ıa
empleada en su clasificaci´on). La no-linealidad involucrada en la ecuaci´on es polinomial
cuadr´atica de modo que la ecuaci´on entra en el marco de las que pueden ser tratadas mediante
el Teorema de C-K.
La ecuaci´on de Burgers es una ecuaci´on de transporte en la que la velocidad de propa-
gaci´ on depende de la propia soluci´on siendo este el valor de la propia soluci´on u. Como
veremos m´as adelante, esto nos permite resolver la ecuaci´on mediante el m´etodo de las
caracter´ısticas, pero antes de hacerlo conviene analizarla en el contexto del Teorema de
Cauchy-Kovalevskaya.
En (14.1) el dato de Cauchy (uno s´olo basta por tratarse de una ecuaci´on de orden uno)
viene dado sobre la recta ¦t = 0¦. Se trata en este caso de una recta no caracter´ıstica puesto
que el coeficiente de la derivada parcial ∂
t
en la direcci´on normal es distinto de cero (igual a
uno en este caso).
El Teorema de C-K asegura por tanto que si el dato inicial f = f(x) es una funci´on
anal´ıtica real, existe una ´ unica soluci´on local anal´ıtica u = u(x, t) en un entorno de la recta
t = 0 donde se da el dato de Cauchy.
Pero, como mencionamos anteriormente, en este caso la soluci´on puede calcularse con
facilidad mediante el m´etodo de las caracter´ısticas. Esto nos va a permitir comprobar que,
para algunos datos iniciales, la soluci´on no est´a globalmente definida en tanto que funci´on
62
regular y que el car´acter local del resultado que el Teorema de C-K proporciona es por tanto
inevitable.
Las curvas caracter´ısticas x = x(t) son las soluciones de la ecuaci´on:
_
x

(t) = u(x(t), t), t > 0
x(0) = x
0
.
(14.2)
Cuando la soluci´on u = u(x, t) es localmente Lipschitziana en la variable x y, digamos,
continua en el tiempo t, para cada x
0
∈ R la ecuaci´on (14.2) admite una ´ unica soluci´on local
que denominaremos curva caracter´ıstica.
Tal y como ocurr´ıa en las ecuaciones de transporte lineales, las soluciones regulares de
(14.1) (basta con que sean de clase C
1
) son constantes a lo largo de las caracter´ısticas. En
efecto, u(x(t), t), i.e. el valor de la soluci´on u a lo largo de una curva caracter´ıstica, es
independiente del tiempo t. Basta para comprobarlo con derivar con respecto el tiempo t y
usar la ecuaci´on (14.1) as´ı como la ecuaci´on (14.2) satisfecha por las curvas caracter´ısticas:
d
dt
[u(x(t), t)] = x

(t)u
x
(x(t), t) + u
t
(x(t), t) = (14.3)
= u(x(t), t)u
x
(x(t), t) + u
t
(x(t), t) = 0.
Por lo tanto, tal y como ocurr´ıa en las ecuaciones de transporte lineales la soluci´on
puede determinarse de manera ´ unica a partir del dato inicial f = f(x) y de las curvas
caracter´ısticas soluci´on de (14.2). Ahora bien, en este caso, el c´alculo de las soluciones de
(14.2) exige en principio el conocimiento de la soluci´on u de (14.1). Esto hace que el m´etodo
de las caracter´ısticas entre en un aparente c´ırculo vicioso que acaba no proporcionando el
valor de la soluci´on.
Pero esto no es as´ı. En efecto, como u es constante a lo largo de las caracter´ısticas
tenemos
u(x(t), t) = u(x(0), 0) = f(x(0)) = f(x
0
) (14.4)
siendo x
0
el punto de arrancada de la caracter´ıstica x = x(t) soluci´on de (14.2).
De (14.2) y (14.4) deducimos que, en realidad, las caracter´ısticas han de ser necesaria-
mente soluciones de la ecuaci´on simplificada
_
x

(t) = f(x
0
), t > 0
x(0) = x
0
(14.5)
y por tanto
x(t) = x
0
+ f(x
0
)t, t > 0. (14.6)
Vemos por tanto que las curvas caracter´ısticas son en realidad rectas. La diferencia mayor
con respecto al caso de la ecuaci´on de transporte con coeficientes constantes es que estas
63
rectas no son paralelas sino que su pendiente depende del punto x
0
de arrancada. En efecto,
si escribimos la ecuaci´on (14.6) como
t =
1
f(x
0
)
(x −x
0
), (14.7)
vemos que la pendiente de la recta caracter´ıstica en el plano (x, t) es 1/f(x
0
).
Este an´alisis permite dar una simple “receta” para el c´aculo de la soluci´on de la ecuaci´on
de Burgers:
• En primer lugar dibujamos las rectas caracter´ısticas en el plano (x, t). Se trata de
rectas que en el instante t = 0 pasan por el punto x
0
y que tienen pendiente 1/f(x
0
).
• Una vez que las rectas han sido obtenidas, damos a la soluci´on u en cada punto (x, t)
del plano, el valor del dato inicial f en el punto x
0
de arrancada de la caracter´ıstica
que en el instante t pase por el punto x.
En definitiva se trata de una definici´on de la soluci´on que hace que ´esta obedezca a la
ecuaci´on impl´ıcita:
u(x, t) = f(x −u(x, t)t). (14.8)
Pero, a la vista de este m´etodo de construcci´on de soluciones, cabe plantearse dos inc´ognitas:
• ¿Las rectas caracter´ısticas llegan a todos los puntos (x, t) del plano con t > 0?
• ¿Podemos asegurar que por cada punto del plano s´olo pasa una caracter´ıstica?
Tal y como vamos a ver, contrariamente a lo que ocurr´ıa en el caso de las ecuaciones lineales,
ninguna de estas cuestiones admiten una respuesta afirmativa en general, sino que ambas
dependen del dato inicial considerado.
Para comprobarlo distinguimos los dos siguientes casos:
• Dato inicial creciente
Consideramos un dato inicial positivo, creciente y regular f = f(x) de modo que f(x) →1
cuando x →−∞ y f(x) →0 cuando x →+∞, por ejemplo.
Tal y como indicabamos anteriormente, la pendiente en el plano (x, t) de la caracter´ıstica
que arranca del punto x
0
es 1/f(x
0
). Obviamente, como f es positiva y decreciente la
velocidad de propagaci´on de las caracter´ısticas aumenta a medida que el punto de arrancada
x
0
crece. Por tanto dos caracter´ısticas distintas no pueden cruzarse en ning´ un tiempo t > 0.
La segunda cuesti´on tiene pues respuesta afirmativa en este caso.
Por otra parte, si la funci´on f es continua, la pendiente 1/f de las rectas caracter´ısticas es
tambi´en una funci´on continua de x
0
. No es pues dif´ıcil comprobar que, en este caso, ning´ un
punto (x, t) del semiplano t > 0 quede sin que una (y s´olo una) caracter´ıstica lo alcance.
64
Por lo tanto, en este caso, el m´etodo de las caracter´ısticas define una ´ unica soluci´on global
de la ecuaci´on de Burgers en el semiplano t > 0.
• Dato inicial decreciente
Consideramos ahora el caso de un dato inicial f positivo y decreciente tal que
f(x) →0 cuando x →−∞ y f(x) →1
cuando x →+∞. En este caso la pendiente 1/f de las rectas caracter´ısticas es una funci´on
creciente de x. Por lo tanto, los puntos x que se sit´ uan m´as a la izquierda del eje real se
propagan en esta ocasi´on a una velocidad mayor y es previsible que los choques se produzcan.
En efecto, en esta situaci´on no es dif´ıcil calcular el tiempo que dos caracter´ısticas que
arrancan de los puntos x
0
y x
1
respectivamente necesitan para cortarse. Las ecuaciones
respectivas son:
t =
1
f(x
0
)
(x −x
0
) (14.9)
y
t =
1
f(x
1
)
(x −x
1
) (14.10)
y por tanto se cortan en el punto (x, t) si
1
f(x
0
)
=
1
f(x
1
)
(x −x
1
). (14.11)
es decir, si
_
1 −
f(x
0
)
f(x
1
)
_
x = x
0

f(x
0
)
f(x
1
)
x
1
. (14.12)
Por tanto, si x
0
> x
1
, como f(x
0
) < f(x
1
) el punto x donde el choque se produce queda
perfectamente identificado por la ecuaci´on (14.12). Lo mismo ocurre con el instante de
tiempo en que se produce. En efecto, teniendo en cuenta que las ecuaciones de las rectas
caracter´ısticas son
x = f(x
0
)t + x
0
(14.13)
y
x = f(x
1
)t + x
1
, (14.14)
cuando el choque se produce, tenemos que
f(x
0
)t + x
0
= f(x
1
)t + x
1
, (14.15)
de donde deducimos que
t =
x
1
−x
0
f(x
0
) −f(x
1
)
. (14.16)
65
Como f es una funci´on decreciente vemos que el tiempo de choque obtenido en (14.16) es
positivo.
Conviene observar que el mismo argumento se puede usar cuando f es creciente. En ese
caso el instante t en el que se produce el choque o cruce de caracter´ısticas es negativo
17
.
Cuando x
1
→x
0
el tiempo de choque en (14.16) converge a
t

= −
1
f

(x
0
)
. (14.17)
El tiempo m´ınimo en que el choque se produce es entonces
t = min
x∈R
_
−1
f

(x)
_
. (14.18)
Este ejemplo muestra que el resultado local de existencia y unicidad de soluciones anal´ıticas
que el Teorema de C-K proporciona no puede ser global.
En efecto, si (x, t) es un punto en que dos caracter´ısticas que arrancan de x
0
y x
1
re-
spectivamente se cortan, en este punto la soluci´on no puede ser continua. En efecto, si la
soluci´on fuese regular y por tanto constante a lo largo de caracter´ısticas se tendr´ıa
u(x, t) = f(x
0
)
y, a la vez,
u(x, t) = f(x
1
),
lo cual es claramente imposible si f(x
0
) ,= f(x
1
) como ocurre cuando f es una funci´on
estrictamente decreciente.
Hay un ejemplo en el que los c´alculos pueden hacerse de manera expl´ıcita. En efecto,
supongamos que el dato inicial es de la forma
_
¸
_
¸
_
1, x < 0
1 −x, 0 < x < 1,
0, x > 1.
(14.19)
En este caso es f´acil comprobar que el tiempo m´ınimo de choque en t = 1. Antes de que este
se produzca la soluci´on puede calcularse de manera expl´ıcita.
En efecto, no es dif´ıcil comprobar que
u(x, t) =
_
¸
¸
¸
_
¸
¸
¸
_
1, x < t
1 −x
1 −t
, 0 < x < t
0, x > 1
(14.20)
17
Este hecho es f´acilmente comprensible. En efecto, obs´ervese que el cambio de variables v(x, t) =
u(−x, −t) transforma soluciones de la ecuaci´on de Burgers en soluciones. Asimismo, mientras que la mono-
ton´ıa espacial de los perfiles se invierte, tambi´en se invierte el sentido del tiempo.
66
en el intervalo temporal.
Es obvio que esta soluci´on predice un choque en el instante t = 1 en el punto x = 1 en
el que la soluci´on se encuentra ante la imposibilidad de hacer compatibles los valores u = 1
que toma a la izquierda de x = 1 y u = 0 que toma a la derecha.
La evoluci´on del perfil de esta soluci´on simula de manera simplificada el de una ola marina
que se aproxima a la costa. A medida que lo hace su perfil se encrespa hasta romperse. Una
vez se ha roto se desliza hasta la orilla sin m´as deformaci´on.
15 La ecuaci´ on de Burgers viscosa
Los fluidos perfectos o ideales, si bien constituyen modelos matem´aticos interesantes, no
dejan de ser un tanto irrealistas en la medida en que todo fluido posee un cierto grado de
viscosidad.
La ecuaci´on de Burgers viscosa adopta la siguiente forma
u
t
−νu
xx
+ uu
x
= 0 (15.1)
donde ν > 0 es la constante de viscosidad.
La ecuaci´on de Burgers considerada en la secci´on anterior es el l´ımite cuando ν → 0 de
la versi´on viscosa (15.1). Esto es as´ıa desde un punto de vista formal, pero lo es tambi´en en
el sentido m´as estricto y riguroso.
No es dif´ıcil comprobar que la ecuaci´on (15.1) puede reducirse, mediante un simple cambio
de variable, a la ecuaci´on en que la viscosidad es la unidad:
v
t
−v
xx
+ vv
x
= 0. (15.2)
En efecto, basta definir
u(x, t) =

νv
_
x/

ν, t
_
(15.3)
o, rec´ıprocamente
v(x, t) =
1

ν
u
_√
νx, t
_
. (15.4)
Por otra parte, la transformaci´on de Cole-Hopf permite reducir (15.2) a la ecuaci´on del
calor lineal. En efecto, consideremos
w(x, t) =
_
x
−∞
v(σ, t)dσ. (15.5)
Para obtener la ecuaci´on que w satisface basta con integrar la ecuaci´on (15.2). Se obtiene
entonces, suponiendo que [ v [ y [ v
x
[→0 cuando [ x [→∞,
w
t
−w
xx
+
1
2
[ w
x
[
2
= 0. (15.6)
67
Definimos por ´ ultimo
z = 2e
−w/2
(15.7)
y se verifica
z
t
−z
xx
= 0. (15.8)
De este modo la ecuaci´on de Burgers viscosa (15.1) se reduce a la ecuaci´on del calor lineal
(15.8).
Con el objeto de aplicar esta transformaci´on debemos tambi´en analizar c´omo se trans-
forman los datos iniciales. En efecto, si el dato inicial de la ecuaci´on (15.1) es la funci´on
f = f(x), i.e.
_
u
t
−νu
xx
+ uu
x
= 0, x ∈ R, t > 0
u(x, 0) = f(x), x ∈ R
(15.9)
entonces, la funci´on
z(x, t) = 2e

R
x
−∞
u(

νs,t)ds/2

ν
(15.10)
satisface _
_
_
z
t
−z
xx
= 0, x ∈ R, t > 0
z(x, 0) = 2e

R
x
−∞
f(

νσ)dσ/2

ν
.
(15.11)
Este cambio de variable puede tambi´en invertirse. En efecto, de (15.10) se deduce que
u
_√
νx, t
_
= −2

ν
z
x
(x, t)
z(x, t)
. (15.12)
Como consecuencia de esta transformaci´on, el an´alisis de la ecuaci´on de Burgers viscosa
puede reducirse al de la ecuaci´on del calor.
16 Ecuaciones de convecci´ on difusi´ on: difusi´ on evanes-
cente
Tal y como mencionamos en el contexto de la ecuaci´on de Burgers, es natural considerar el
problema del paso al l´ımite cuando la viscosidad o difusividad de la ecuaci´on del calor tiende
a cero. En esta secci´on vamos a hacerlo en el marco lineal en el que la ecuaci´on de transporte
subyacente no es la de Burgers (en la que est´a presenta una no-linealidad cuadr´atica) sino
simplemente la ecuaci´on de transporte lineal.
Consideramos pues el problema de valores iniciales
_
u
t
−εu
xx
+ u
x
= 0, x ∈ R, t > 0
u(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(16.1)
68
Aqu´ı hemos optado por denotar mediante ε la viscosidad con el objeto de subrayar que tiende
a cero, si bien es m´as com´ un denotarla mediante ν.
La ecuaci´on (16.1) es una ecuaci´on del calor con un t´ermino convectivo adicional (u
x
) en
la que la constante de difusividad o de viscosidad tiende a cero. Formalmente (esto quedar´a
probado de manera rigurosa a lo largo de esta secci´on); en el l´ımite cuando ε →0, esperamos
que las soluciones converjan a la soluci´on de la ecuaci´om de transporte:
_
u
t
+ u
x
= 0, x ∈ R, t > 0
u(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(16.2)
La soluci´on de la ecuaci´on l´ımite se puede calcular de manera completamente expl´ıcita:
u(x, t) = f(x −t), (16.3)
e indica con claridad que (16.2) modeliza un fen´omeno de transporte lineal sin deformaci´on
alguna de los perfiles.
El paso al l´ımite de (16.1) a (16.2) es lo que se denomina un problema de perturbaciones
singulares. La ecuaci´on (16.1) es de orden dos y, como hemos visto en las secciones an-
teriores, posee algunas importantes propiedades (velocidad infinita de propagaci´on, efecto
regularizante, irreversibilidad temporal. . . ) que no est´an presentes en el modelo l´ımite. Por
lo tanto, en el l´ımite cuando ε →0 se ha necesariamente de producir un cambio dr´astico en
las propiedades de la soluci´on.
Sin embargo, tal y como veremos, a pesar de tratarse de un problema de perturbaciones
singulares, el modo en que las soluciones de (16.1) se transforman en las de (16.2) es a la vez
sumamente natural y armoniosa. En efecto, tal y como veremos las soluciones de (16.1) son
esencialmente iguales que las de (16.2) pero con un cierto efecto de regularizaci´on debido a
la presencia del t´ermino difusivo.
Procedamos pues a la resoluci´on expl´ıcita de la ecuaci´on
_
u
t
−εu
xx
+ u
x
= 0, x ∈ R, t > 0,
u(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(16.4)
Haciendo el cambio de variable
v(x, t) = u(x + t, t) (16.5)
vemos que v es la soluci´on de
_
v
t
−εv
xx
= 0, x ∈ R, t > 0
v(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(16.6)
Introducimos seguidamente:
w(x, t) = v(x, t/ε) (16.7)
69
y vemos que w resuelve la ecuaci´on
_
w
t
−w
xx
= 0, x ∈ R, t > 0
w(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(16.8)
La soluci´on de (16.8) puede calcularse de manera expl´ıcita mediante la convoluci´on con
el n´ ucleo de Gauss:
w(x, t) = [((, t) ∗ f](x). (16.9)
Deshaciendo el cambio de variables (16.7) tenemos
v(x, t) = [((, εt) ∗ f](x). (16.10)
De (16.5) deducimos que
u(x, t) = [((, εt) ∗ f](x −t). (16.11)
En la f´ormula (16.11) se ve con claridad que, a medida que ε → 0, la soluci´on de (16.4)
converge a la soluci´on de la ecuaci´on de transporte f(x −t).
Para cada t > 0 fijo esto es efectivamente as´ı puesto que
((, εt) δ
0
, cuando ε →0 (16.12)
en el sentido de las medidas de modo que
((, εt) ∗ f →f, ε →0. (16.13)
Esta ´ ultima convergencia se cumple en L
1
(R) para todo t > 0, siempre y cuando f ∈ L
1
(R).
En la expresi´on (16.11) se observa tambi´en que el efecto a˜ nadido que la ecuaci´on aporta
a la soluci´on de la ecuaci´on de transporte pura es un cierto efecto regularizante debido a la
convoluci´on con el n´ ucleo Gaussiano ((, εt) que se desvanece en el l´ımite ε →0.
En el marco de la ecuaci´on de Burgers ocurre algo semejante. La presencia de un t´ermino
de viscosidad introduce un efecto de regularizaci´on adicional en la ecuaci´on de transporte
no-lineal. Lo que resulta importante en este caso es que este efecto regularizante es eficaz
para todo tiempo t > 0 impidiendo que se produzcan choques.
Con el objeto de analizar este fen´omeno con m´as cuidado consideramos nuevamente la
ecuaci´on de Burgers viscosa
_
u
t
−νu
xx
+ uu
x
= 0, x ∈ R, t > 0
u(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(16.14)
La funci´on
v(x, t) =
_
x
−∞
u(σ, t)dσ (16.15)
70
satisface
v
t
−νv
xx
+
[ v
x
[
2
2
= 0 (16.16)
y el cambio de variable temporal
w(x, t) = v(x, t/ν) (16.17)
la reduce a
w
t
−w
xx
+
1

[ w
x
[
2
= 0. (16.18)
Es ahora f´acil de comprobar que
z = e
−2νw
(16.19)
resuelve la ecuaci´on del calor
_
z
t
−z
xx
= 0
z(x, 0) = e
−2ν
R
x
−∞
f(σ)dσ
= g
ν
(x).
(16.20)
Por tanto
z(x, t = [((, t) ∗ g
ν
](x) (16.21)
y entonces
w(x, t) = −
1

log
_
[((, t) ∗ g
ν
](x)
_
. (16.22)
Es decir
v(x, t) = −
1

log[((, νt) ∗ g
ν
](x). (16.23)
Por lo tanto
u(x, t) = −
1

[(
x
(, νt) ∗ g
ν
](x)
[((, νt) ∗ g
ν
](x)
. (16.24)
De la expresi´on (16.24) de la soluci´on u de la ecuaci´on de Burgers viscosa (16.14) se
deduce inmediatamente que:
• La soluci´on u de (16.14) est´a globalmente definida para todo ν > 0.
• La soluci´on u de (16.14) es de clase C

(R (0, ∞)) para todo ν > 0.
Esto significa que la introducci´on del t´ermino de viscosidad o de difusi´on en la ecuaci´on
de Burgers, por peque˜ no que ν > 0 sea, hace que las soluciones sean regulares. Recordemos
que en la ecuaci´on de Burgers, en ausencia de viscosidad, se produc´ıan choques en tiempo
finito y la soluci´on dejaba de ser continua. El efecto regularizante del t´ermino de viscosidad
ν > 0 es pues evidente. Simult´aneamente, las soluciones se hacen globales en tiempo.
De (16.14) se puede tambi´en ver que el l´ımite cuando ν →0 de la soluci´on de (16.14) es
una soluci´on de la ecuaci´on de Burgers en ausencia de t´erminos de viscosidad. De hecho este
proceso de paso al l´ımite es en realidad un criterio para seleccionar la soluci´on de la ecuaci´on
71
de Burgers en ausencia de viscosidad que tiene un significado f´ısico real. Es la denominada
soluci´on de entrop´ıa. Desde el punto de vista de la modelizaci´on se trata de un procedimiento
natural puesto que la ecuaci´on de Burgers sin viscosidad es un modelo sencillo de fluido ideal
o perfecto en ausencia absoluta de viscosidad. Sin embargo, en la pr´actica, todo fluido tiene
un cierto grado de viscosidad. Es por tanto natural que las ´ unicas soluciones relevantes de
la ecuaci´on de Burgers sin viscosidad sean aqu´ellas que se pueden obtener como l´ımites del
procedimiento de viscosidad evanescente que acabamos de describir. Un resultado cl´asico y
relevante en el ´ambito de los sistemas hiperb´olicos no-lineales debido a Kruzkov garantiza
que la soluci´on de entrop´ıa as´ı obtenida es ´ unica.
17 La ecuaci´ on de ondas
Tal y como hemos mencionado en la introducci´on, la ecuaci´on de ondas es otro de los modelos
m´as relevantes que se escribe en t´erminos de EDP puesto que interviene, de uno u otro modo,
en infinidad de problemas de la Mec´anica, de la F´ısica y de la Ingenier´ıa. As´ı, se trata de
un modelo ubicuo en elasticidad y vibraciones de estructuras pero tambi´en en el ´ambito de
la propagaci´on de ondas ac´ usticas o electromagn´eticas.
Desde un punto de vista matem´atico la ecuaci´on de ondas es el opuesto exacto de la
del calor pues se trata de un sistema reversible en tiempo, conservativo, carente de efectos
regularizantes y en el que la velocidad de propagaci´on es finita.
En esta secci´on describimos brevemente los m´etodos que permiten resolver la ecuaci´on
de ondas en dimensiones espaciales n = 1, 2, 3, que son las m´as relevantes desde un punto
de vista f´ısico. Mientras que en dimensiones n = 1 y 2 la ecuaci´on de ondas sirve para
modelizar las vibraciones de una cuerda y membrana respectivamente, en dimensiones n = 3
es un buen modelo para la propagaci´on de ondas ca´ usticas.
Por una cuesti´on de espacio nos ce˜ niremos en la ecuaci´on de ondas. Sin embargo, muchos
de los conceptos y resultados que veremos y desarrollaremos se adaptan con relativa facilidad
al sistema de Lam´e en elasticidad, a las ecuaciones de placas que involucran habitualmente
el operador biharm´onico, las ecuaciones de Schr¨odinger de la Mec´anica Cu´antica o incluso
a otros modelos como las ecuaciones de Korteweg-de-Vries para las olas en canales poco
profundos. Todos estos temas quedan para desarrollos posteriores.
17.1 La f´ ormula de d’Alembert
En primer lugar consideramos el problema de Cauchy en toda la recta:
_
u
tt
−u
xx
= 0, x ∈ IR, t > 0
u(x, 0) = f(x), u
t
(x, 0) = ψ(x), x ∈ IR.
(17.1)
72
El operador en derivadas parciales involucrado ∂
2
t
− ∂
2
x
se denota frecuentemente mediante
el s´ımbolo y se denomina d’Alembertiano. Su versi´on multi-dimensional es
= ∂
2
t
−∆
x
= ∂
2
t

N

i=1

2
x
i
.
Pero en esta secci´on nos limitaremos al caso unidimensional.
En una dimensi´on espacial la ecuaci´on de ondas es un modelo simplificado para las
vibraciones de peque˜ na amplitud de una cuerda y mediante u = u(x, t) se describen las
deformaciones verticales de la misma.
La soluci´on de (17.1) puede calcularse de forma expl´ıcita. En efecto, es f´acil comprobar
que la soluci´on de (17.1) es
u(x, t) =
1
2
[f(x + t) + f(x −t)] +
1
2
_
x+t
x−t
ψ(s)ds. (17.2)
Conviene tambi´en observar que u es de la forma
u(x, t) = T(x + t) +((x −t) (17.3)
donde
T(s) =
1
2
f(s) +
1
2
_
s
0
ψ(σ)dσ, (17.4)
((s) =
1
2
f(s) +
1
2
_
0
s
ψ(σ)dσ. (17.5)
Es tambi´en digno de menci´on que cualquier funci´on de la forma (17.3) es soluci´on de
(17.1). Este hecho corresponde a la siguiente factorizaci´on del operador de d’Alembert
= ∂
2
t
−∂
2
x
= (∂
t
−∂
x
) (∂
t
+ ∂
x
) = (∂
t
+ ∂
x
) (∂
t
−∂
x
) , (17.6)
seg´ un la cual el operador de ondas es la composici´on de los dos operadores de transporte de
orden uno ∂
t
±∂
x
, cuyas soluciones son efectivamente ondas viajeras de la forma T(x +t) o
((x −t).
En la f´ormula (17.2) se observa tambi´en otra de las propiedades fundamentales de la
ecuaci´on de ondas: la velocidad finita de propagaci´on. As´ı el valor de la soluci´on u en el punto
(x, t) depende exclusivamente del valor de los datos iniciales en el intervalo de dependencia
[x −t, x +t]. Por otra parte, una perturbaci´on de los datos iniciales en el instante t = 0 en
el punto x
0
s´olo afecta al valor de la soluci´on en el cono de influencia [x −x
0
[ < [t[.
Otra de las propiedades que se deduce de la f´ormula de representaci´on (17.2) es la ausencia
de efecto regularizante. En efecto, de (17.2) se deduce que la soluci´on u, en cualquier instante
t > 0, es tan regular como el dato inicial f para la posici´on y gana una derivada con respecto
73
a la velocidad inicial ψ. Del mismo modo, la velocidad u
t
tiene la misma regularidad que ψ
y pierde una derivada con respecto a f.
Al tratarse de una ecuaci´on de orden dos en tiempo, las genuinas inc´ognitas del problema
son tanto u como u
t
. Es por eso que en (17.1) hemos de proporcionar los datos iniciales de
ambas inc´ognitas para garantizar la existencia y unicidad de soluciones. Desde este punto
de vista es habitual escribir la ecuaci´on (17.1) como un sistema de la forma
_
u
t
= v
v
t
= u
xx
o bien como un sistema de leyes de conservaci´on hiperb´olica
_
u
t
= w
x
w
t
= u
x
Como hemos dicho anteriormente algunas de estas propiedades de la ecuaci´on se preservan en
m´as de una dimensi´on espacial. En particular, se tienen f´ormulas de representaci´on expl´ıcitas
semejantes a (17.2) aunque algo m´as complejas ([3], [5]).
Otra de las propiedades importantes de la ecuaci´on de ondas es la ley de conservaci´on de
la energ´ıa. En este caso la energ´ıa correspondiente es
E(t) =
1
2
_
IR
_
[u
x
(x, t)[
2
+[u
t
(x, t)[
2
¸
dx (17.7)
y se tiene
dE
dt
(t) = 0, ∀t ≥ 0, (17.8)
lo cual es f´acil de comprobar multiplicando la ecuaci´on de (17.1) por u
t
e integrando en IR.
Esta ley de conservaci´on de la energ´ıa sugiere que el espacio H
1
(IR) L
2
(IR) es un marco
funcional adecuado para la resoluci´on de la ecuaci´on de ondas. Y, efectivamente, es as´ı. Por
tanto, para todo dato inicial (f, ψ) ∈ H
1
(IR) L
2
(IR) existe una ´ unica soluci´on de (17.1) en
la clase u ∈ C ([0, ∞); H
1
(IR)) ∩C
1
([0, ∞); L
2
(IR)). Consiguientemente vemos que el vector
inc´ognita preserva, con continuidad en tiempo, la regularidad de los datos iniciales.
Son diversos los m´etodos que permiten probar este tipo de resultados de existencia y
unicidad: m´etodo de Galerkin, teor´ıa de semigrupos, transformada de Fourier, etc. Pero en
el caso que nos ocupa puede deducirse inmediatamente de la f´ormula de d’Alembert (17.2).
De la f´ormula de representaci´on (17.2) se deduce que la ecuaci´on (17.1) est´a bien puesta en
infinidad de otros espacios. Pero el m´as natural para resolverlo y el que se extiende de manera
natural a otras situaciones como problemas de frontera o situaciones multidimensionales es
precisamente el marco hilbertiano H
1
(IR) L
2
(IR).
74
17.2 El problema de Dirichlet
Consideramos ahora la ecuaci´on de ondas en un intervalo acotado:
_
¸
_
¸
_
u
tt
−u
xx
= 0, 0 < x < π, t > 0
u(0, t) = u(π, t) = 0, t > 0
u(x, 0) = f(x), u
t
(x, 0) = ψ(x), 0 < x < π.
(17.9)
Se trata de un modelo simplificado para las vibraciones de una cuerda de longitud π. En
este caso hemos impuesto condiciones de contorno de Dirichlet que indican que la cuerda
est´a fija en sus extremos, si bien los resultados que aqu´ı describimos se adaptan con facilidad
a otras.
Las soluciones de (17.9) se pueden representar f´acilmente en series de Fourier. En efecto,
si los datos iniciales admiten el desarrollo en serie de Fourier
f(x) =

l≥1
ˆ
f
l
w
l
(x); ψ(x) =

l≥1
ˆ
ψ
l
w
l
(x), 0 < x < π, (17.10)
donde w
l
(x) viene dado por (13.53), la soluci´on de (17.9) se escribe del siguiente modo
u(x, t) =

l=1
_
ˆ
f
l
cos(lt) +
ˆ
ψ
l
l
sen(lt)
_
w
l
(x). (17.11)
Esta expresi´on puede ser simplificada utilizando exponenciales complejas:
u(x, t) =
+∞

l=−∞
ˆ
θ
l
e
ilt
w
l
(x), (17.12)
donde
w
−l
(x) = w
l
(x), l ≥ 1 y
ˆ
θ
l
=
l
ˆ
f
l
−i
ˆ
ψ
l
2l
,
ˆ
θ
−l
=
ˆ
θ
l
+
i
ˆ
ψ
l
l
, ∀l ≥ 1. (17.13)
Como veremos m´as adelante, las soluciones de los problemas semi-discretos y completamente
discretos que consideramos admiten desarrollos en serie de Fourier semejantes.
Nuevamente, la energ´ıa de las soluciones de (17.9) se conserva en tiempo.
En efecto
E(t) =
1
2
_
π
0
_
[u
t
(x, t)[
2
+[u
x
(x, t)[
2
¸
dx, (17.14)
satisface
dE
dt
(t) = 0, ∀t ≥ 0, (17.15)
lo cual puede comprobarse f´acilmente de dos maneras. La primera, por el m´etodo de la
energ´ıa, multiplicando la ecuaci´on (17.9) por u
t
e integrando con respecto a x ∈ (0, π). La
segunda mediante simple inspecci´on del desarrollo en serie de Fourier (17.11). El espacio
75
natural para resolver (17.9) es H
1
0
(0, π) L
2
(0, π). De ese modo, cuando (f, ψ) ∈ H
1
0
(0, π)
L
2
(0, π), (17.9) admite una ´ unica soluci´on u ∈ C ([0, ∞); H
1
0
(0, π)) ∩ C
1
([0, ∞); L
2
(0, π)).
La energ´ıa equivale al cuadrado de la norma can´onica del espacio H
1
0
(0, π) L
2
(0, π).
El hecho de que la energ´ıa permanezca constante en tiempo equivale a que la trayectoria de
la soluci´on permanece indefinidamente en una esfera del espacio H
1
0
(0, π) L
2
(0, π), la que
corresponde a los datos iniciales del sistema.
El hecho de que los datos iniciales del problema pertenezcan a H
1
0
(0, π)L
2
(0, π) equivale
a que los coeficientes
_

f
l
_
k≥1
y
_

ψ
l
_
k≥1
del desarrollo en serie de Fourier (17.11) de u
satisfagan

k≥1
_
l
2
¸
¸
¸

f
l
¸
¸
¸
2
+
¸
¸
¸

ψ
l
¸
¸
¸
2
_
< ∞, (17.16)
o, equivalentemente,
+∞

k=−∞
¸
¸
¸

θ
l
¸
¸
¸
2
l
2
< ∞. (17.17)
17.3 Dimensi´ on n = 3. El m´etodo de las medias esf´ericas
Una vez de haber resuelto el problema en dimensi´on n = 1 el siguiente caso en que la soluci´on
se obtiene con facilidad en el de n = 3.
Para ello empleamos el m´etodo de las medias esf´ericas.
Consideramos por tanto el problema
_
u
tt
−∆u = 0 en R
3
, t > 0
u(x, 0) = f(x), u
t
(x, 0) = g(x) en R
3
.
(17.18)
Introducimos la media esf´erica de u definida del modo siguiente:
m
u
(x, σ, t) =
1
ω
n
σ
n−1
_
|x−y|=σ
u(y, t)dσ(y). (17.19)
Aqu´ı y en lo sucesivo ω
n
denota la medida de la esfera unidad S
n−1
en R
n
. En el caso
que nos ocupa, n = 3.
La medida esf´erica (17.19) puede tambi´en escribirse del siguiente modo
m
u
(x, r, t) =
1
ω
n
_
|ξ|=1
u(x + rξ, t)dσ(ξ). (17.20)
Aunque en un principio (17.19) s´olo est´a definida para r > 0, se extiende a todo r ∈ R
mediante la f´ormula (17.20).
76
Utilizando la f´ormula de la divergencia se deduce que

r
m
u
(x, r, t) =
1
ω
n
_
|ξ|=1
∇u(x + rξ, t) ξdσ(ξ)
=
r
ω
n
_
|ξ|<1
∆u(x + rξ, t)dξ
=
r
1−n

ω
n
_
|x−y|<r
u(y, t)dy =
r
1−n
ω
n
∆x
_
r
0

_
|x−y|=ρ
u(y, t)dσ(y)
= r
1−n

_
r
0
ρ
n−1
m
u
(x, r, t)dρ.
En este punto utilizamos la siguiente observaci´on ∇u(x+rξ, t)ξ =
1
r
∂v
∂ν
¸
¸
¸
S
n−1
donde v = v(y)
es la funci´on definida en B
1
del siguiente modo
v(y, t) = u(x + ry, t).
Entonces, efectivamente

y
v(y, t) = r∇u(x + ry, t)
y
∂v
∂ν
¸
¸
¸
S
n−1
= r∇(x + rξ, t) ξ.
Aplicando la f´ormula de Green tenemos
_
|ξ|=1
∇u(x + rξ, t) ξdσ(ξ) =
1
r
_
S
n−1
∂v
∂ν
dσ(y)
=
1
r
_
B
1
∆yv(y, t)dy = r
_
|ξ|<1

x
u(x + rξ, t)dξ.
Esta ´ ultima identidad es cierta puesto que

y
v(y, t) = r
2

x
u(x + ry, t).
Por tanto,

∂r
_
r
n−1

r
m
u
(x, r, t)
_
= ∆r
n−1
m
u
(x, r, t)
y
_

2
∂r
2
+
n −1
r

∂r
_
m
u
(x, r, t) = ∆
x
m
u
(x, r, t).
Por otra parte

x
m
u
(x, r, t) =
1
ω
n
_
|ξ|=1

x
u(x + rξ, t)dξ
=

2
∂t
2
1
ω
n
_
|ξ|=1
u(x + rξ, t)dξ
=

2
m
u
∂t
2
(x, r, t).
77
De este modo deducimos que, para cada x ∈ R
3
, m
u
= m
u
(x, r, t) es una soluci´on de la
ecuaci´on
_
¸
¸
_
¸
¸
_

2
m
u
∂t
2
=
_

2
∂r
2
+
2
r

∂r
_
m
u
, r ∈ R, t > 0
m
u
(x, r, 0) = m
f
(x, r),
∂m
u
∂t
(x, r, 0) = m
g
(x, r, 0), r ∈ R
(17.21)
para cada x ∈ R
3
.
Observaci´ on. El hecho de que las medias esf´ericas verifiquen la ecuaci´on de ondas (17.21)
es natural. En efecto conviene recordar que ∂
2
r
+ (n −1)∂
r
/r es la expresi´on del Laplaciano
para funciones radiales. Por otra parte, la rotaci´on de una soluci´on de la ecuaci´on de ondas
es soluci´on de la misma ecuaci´on. Superponiendo todas las posibles rotaciones obtenemos la
media esf´erica que es pues soluci´on de la ecuaci´on de ondas. Como adem´as es radial satisface
(17.21).
Observamos ahora que m
u
es soluci´on de (17.21) si y s´olo si
v = rm
u
(x, r, t) (17.22)
satisface la ecuaci´on de ondas 1 −d
v
tt
−rv
rr
= 0. (17.23)
Aplicando la f´ormula de d’Alembert a v obtenemos que
v(x, r, t) =
1
2
[(r + t)m
f
(x, r + t) + (r + t)m
f
(x, r −t)] +
1
2
_
r+t
r−t
om
g
(x, s)ds.
De esta expresi´on recuperamos
m
u
r, t) =
1
2r
[(r + t)m
f
(r + t) + (r −t)m
f
(r −t)] +
1
2r
_
r+t
r−t
sm
g
(s)ds. (17.24)
En la expresi´on anterior hemos omitido el s´ımbolo x en la notaci´on de las medias para
simplificar las expresiones.
La identidad (17.24) proporciona una f´ormula expl´ıcita para la media esf´erica m
u
. Debe-
mos ahora de obtener el valor de u en el punto (x, t).
Para ello observamos que
u(x, t) = lim
r→0
m
u
(x, r, t). (17.25)
Obtenemos as´ı
u(x, t) = m
f
(x, t) + t∂
t
m
f
(x, t) + tm
g
(x, t). (17.26)
78
En efecto, como m
f
y m
g
son pares con respecto a r obtenemos que
1
2
(r + t)m
f
(x, r + t) + (r −t)m
f
(x, r −t)
r
=
1
2
[m
f
(x, r + t) + m
f
(x, r −t)] +
t
2r
(m
f
(x, r + t) −m
f
(x, r −t))
=
1
2
[m
f
(x, r + t) + m
f
(x, t −r)] +
[m
f
(x, r + t) −m
f
(x, t −r)]
2r
.
El primer t´ermino de esta identidad converge a m
f
(x, t) mientras que el segundo tiene como
l´ımite t∂
t
m
f
(x, t).
Por otra parte,
1
2r
_
r+t
r−t
sm
g
(x, s)ds =
1
2r
_
t+r
t−r
sm
g
(x, s)ds
r→0
−−−−→tm
g
(x, t).
Obtenemos as´ı la identidad (17.26) de manera m´as expl´ıcita se deduce que
u(x, t) =
1
4πt
_
|x−y|=t
g(y)dσ(y) +

∂t
_
1
4πt
_
|x−y|=t
f(y)dσ(y)
_
. (17.27)
Esta f´ormula indica que:
• El dominio de dependencia del punto (x, t) es la corteza esf´erica [ y −x [= t.
• La regi´on de influencia del punto x
0
en t = 0 es el cono de luz [ x −x
0
[=[ t [.
Esta f´ormula pone tambi´en de manifiesto otras propiedades importantes que hacen que la
naturaleza de la soluci´on en dimensi´on n = 3 no sea del todo coincidente con la de soluci´on
en dimensi´on n = 1. En efecto, el hecho de que en (17.27) haya t´erminos como la media de f
sobre la corteza esf´erica hacen que las irregularidades de f puedan “enfocarse” en un punto,
aumentando la irregularidad de la soluci´on en conjuntos menores denominados “ca´ usticas”.
Este el fen´omeno conocido como “focussing”. En particular, la soluci´on puede incluso perder
un orden de diferenciabilidad pues de las f´ormulas anteriores s´olo se deduce que si f ∈ C
s
y
g ∈ C
s−1
entonces u ∈ C
s−1
y u
t
∈ C
s−2
.
Otra propiedad interesante es que cuando los datos iniciales son de soporte compacto, si
bien el soporte de la soluci´on se expande, su valor m´aximo decrece domo 1/t.
Por ´ ultimo, de la f´ormula (17.27) se deduce que una perturbaci´on inicial producida en el
instante t = 0 en el punto x
0
∈ R
3
s´olo se percibe por la soluci´on en la superficie del cono
[ x − x
0
[=[ t [. Esto significa en particular que para todo y ∈ R
3
s´olo existe un instante
de tiempo en que esa perturbaci´on es percibida, el instante t
0
=[ y − x
0
[. Este hecho se
conoce como fen´omeno del Huygens. Este hecho es de gran importancia en nuestra vida
cotidiana. En la medida en que la ecuaci´on de ondas 3−d es un modelo para la propagaci´on
de las ondas ac´ usticas, esto implica que los sonidos del pasado s´olo los percibimos una vez.
79
Conviene subrayar que ´esto no ocurre en 1−d. En efecto, la f´ormula de d’Alembert hace que
la soluci´on en (x, t) dependa del valor inicial de la velocidad en todo el intervalo [x−t, x+t].
De modo que, en 1 −d, cuando una perturbaci´on inicial alcanza el punto espacial perturba
su din´amida en todos los instantes futuros.
17.4 Dimensi´ on n = 2. El m´etodo del descenso de Hadamard
Consideremos ahora la ecuaci´on de ondas en dos dimensiones espaciales:
_
u
tt
−∆u = 0 en R
2
, t > 0
u(x, 0) = f(x), u
t
(x, 0) = g(x), x ∈ R
2
.
(17.28)
En esta ocasi´on x = (x
1
, x
2
).
Ahora bien la soluci´on u = u(x
1
, x
2
, t) puede tambi´en considerarse como una soluci´on
de la ecuaci´on de ondas en 3 − d que es independiente de la tercera variable espacial x
3
.
Esta es la idea que inspira el m´etodo del descenso de Hadamard. Aplicamos entonces la
f´ormula (17.27) en el punto x
3
= 0 para simplificar la expresi´on. Explicitando las integrales
de superficie de (17.27) obtenemos que
u(x
1
, x
2
, t) =
1

_ _
r<t
g(y
1
, y
2
)

t
2
−r
2
dy, dy
2
+

∂t
1

_ _
r<t
f(y
1
, y
2
)

t
2
−r
2
dy, dy
2
(17.29)
donde
r =
_
(x
1
−y
1
)
2
+ (x
2
−y
2
)
2
. (17.30)
Se observa una diferencia sustancial entre la dimensi´on n = 2 y n = 3. En dimensi´on
n = 2 el dominio de dependencia de la soluci´on es toda la bola [ y −x [ t mientras que en
dimensi´on n = 3 es s´olo la corteza esf´erica. Por otra parte la regi´on de influencia es todo el
interior del cono [ x −x
0
[ t. ¡Afortunadamente las ondas ac´ usticas obedecen a la ecuaci´on
de ondas en dimensi´on n = 3 y no en dimensi´on n = 2!
18 Comparaci´ on de la ecuaci´ on de ondas y del calor
Las ecuaciones de ondas y del calor son sin duda dos de los modelos m´as simples y fun-
damentales en la teor´ıa de EDP. El an´alisis anterior de los mismos indica que se trata de
modelos con propiedades cualitativas muy distintas o, incluso, contrapuestas. Mencionamos
aqu´ı algunas de ellas:
•Reversibilidad temporal.
La ecuaci´on de ondas es reversible en tiempo. Basta para ello hacer el cambio de variable
temporal t

= −t. Se comprueba que el operador de d’Alembert se mantiene invariante por
80
incluir t´erminos en los que s´olo aparece un n´ umero par de derivadas. Esto no es as´ı en el
caso de la ecuaci´on del calor. Por otra parte, la f´ormula de d’Alembert para la soluci´on de la
ecuaci´on de ondas es tambi´en perfectamente reversible en tiempo. En particular, predice que
las soluciones son igualmente regulares en el pasado que en el futuro. Esto es exactamente
lo contrario de lo que ocurre con la ecuaci´on del calor en la que, a causa de un efecto
regularizante sumamente fuerte, basta que el dato inicial sea integrable para que en todos
los tiempos t > 0 la soluci´on pertenezca a BC

(R).
• Conservaci´on de energ´ıa.
Las diferencias antes mencionadas se observan tambi´en el el comportamiento temporal
de la energ´ıa de las soluciones.
En efecto mientras que en la ecuaci´on de ondas de energ´ıa
E(t) =
1
2
_
R
_
u
2
t
(x, t) + u
2
x
(x, t)
¸
dx
se conserva, en la ecuaci´on del calor la energ´ıa correspondiente
e(t) =
1
2
_
R
u
2
dx
se disipa, tal y como vimos, seg´ un la ley
de(t)
dt
= −
_
R
[u
x
(x, t)[
2
dx.
•Velocidad infinita de propagaci´on.
Tal y como vimos, en la ecuaci´on de ondas la velocidad de propagaci´on es finita. Esto
queda claramente de manifiesto en la f´ormula de d’Alembert para la soluci´on:
u(x, t) =
1
2
[f(x + t) + g(x −t)] +
1
2
_
x+t
x−t
g(s)ds.
De esta f´ormula se deduce que el valor de la soluci´on en el punto (x, t) depende exclusivamente
del valor de los datos iniciales en el intervalo [x−t, x+t] denominado dominio de dependencia.
Del mismo, el valor de los datos iniciales en el punto x
0
en el instante t = 0 se perciben
exclusivamente en el cono: [ x −x
0
[ t, denominado regi´on de influencia.
Estos dos hechos confirman que la velocidad de propagaci´on en la ecuaci´on de ondas
considerada es de hecho la unidad.
Sin embargo, en la ecuaci´on del calor, el hecho de que la soluci´on fundamental o n´ ucleo
de Gauss ( sea estrictamente positivo en todos los puntos hace que la velocidad de propa-
gaci´on sea infinita de modo que una perturbaci´on del dato inicial en cualquier punto es
instant´aneamente percibida en todos los puntos de la recta real.
81
19 Resoluci´ on de sistemas lineales mediante el M´etodo
Directo del C´alculo de Variables (MDCV)
En esta secci´on vamos a ilustrar un modo simple de resolver sistemas lineales de la forma
Ax + b (19.1)
mediante un m´etodo inspirado en el C´alculo de Variaciones, el denominado M´etodo Directo
del C´alculo de Variaciones (MDCV).
El m´etodo est´a basado en la simple constataci´on en el ´ambito del an´alisis de funciones
reales de una variable real seg´ un lo cual
f(x) = 0 (19.2)
si y s´olo si
F

(x) = 0 (19.3)
siendo F una positiva de f. En vista de este hecho cualquier punto cr´ıtico de la funci´on F
es soluci´on de la ecuaci´on (19.2). En particular, si F admite un m´aximo o un m´ınimo local,
´este constituye una soluci´on de (19.2).
Hay un caso en el que es particularmente f´acil probar que F admite un punto cr´ıtico.
Esto ocurre por ejemplo cuando
F : R →R es continua, (19.4)
y, coerciva, i. e. lim
|x|→∞
F(x) = ∞ (19.5)
Bajo estas dos hip´otesis es f´acil probar que el m´ınimo de F se alcanza. La demostraci´on nos
conduce al MDCV. Procedemos en varias etapas:
Etapa 1. Definimos el ´ınfimo
I = inf
x∈R
F(x). (19.6)
De (19.4) y (19.5) se deduce que I > −∞.
Etapa 2. Construimos una sucesi´on minimizante (x
n
)
n∈N
tal que
F(x
n
) ↓ I, n →∞. (19.7)
Esta sucesi´on existe por la propia definici´on de ´ınfimo.
Etapa 3. En vista de (19.5) se deduce inmediatamente que (x
n
)
n∈N
es una sucesi´on acotada
de n´ umeros reales.
82
Etapa 4. Como (x
n
) es una sucesi´on acotada de n´ umeros reales, admite una subsucesi´on
convergente, i.e.
x
n
→x, si n

→∞. (19.8)
Etapa 5. Como la funci´on F es continua tendremos entonces
F(x
n
) →F(x), n

→∞. (19.9)
En vista de (19.7) y (19.9) tenemos
F(x) = I. (19.10)
Esto demuestra que el m´ınimo de F se alcanza en todo punto de acumulaci´on de cualquier
sucesi´on minimizante.
Conviene ahora analizar qu´e hip´otesis ha de satisfacer f para que F est´e en las condiciones
de aplicar el MDCV.
Si f es continuo, su primitiva F es de clase C
1
por lo que (19.4) se cumple.
Por otra parte, si f es creciente su primitiva es convexa.
La condici´on (19.5) se cumple entonces, por ejemplo si
lim
x→∞
f(x) = ∞, lim
x→−∞
f(x) = −∞. (19.11)
En efecto, en este caso tenemos
_

1
f(x)dx = +∞;
_
−1
−∞
f(x)dx = −∞ (19.12)
y la primitiva
F(x) =
_
x
0
f(σ)dσ (19.13)
es tal que se verifican las hip´otesis (19.4) y (19.5).
A la hora de analizar el sistema de ecuaciones (19.1), la primera condici´on que se nos
presenta es que (19.1) sea un sistema gradiente. Esto ocurre si y s´olo si
la matriz A es sim´etrica. (19.14)
En este caso, la funci´on
F(x) =
1
2
(ax, x) −(b, x) (19.15)
donde (, ) denota el producto eucl´ıdeo en R
n
es tal que
∇F(x) = 0 ⇔x es soluci´on de (19.1). (19.16)
83
Con el objeto de aplicar el MDCV hemos de asegurarnos de que la propiedad de coer-
cividad (19.5) se cumple. Esto ocurre cuando la matriz A es definida positiva, i.e. cuando
existe α > 0 tal que
(Ax, x) α [ x [
2
, ∀x ∈ R
n
. (19.17)
En este caso tenemos efectivamente que
F(x)
α
2
[ x [
2
−(b, x)
α
2
[ x [
2
− [ b [ [ x [→∞, [ x [→∞ (19.18)
de donde se deduce la propiedad de coercividad (19.5).
Obviamos cuando A es sim´etrica y definida positiva la matriz A es tambi´en inversible de
modo que la soluci´on de (19.1) existe, es ´ unica y viene dada por
x = A
−1
b. (19.19)
Acabamos de ver que el MDCV proporciona un m´etodo para el c´alculo de dicha soluci´on
que no necesita de la expresi´on de A
−1
.
En el caso considerado la funci´on F considerada es cuadr´atica, estrictamente convexa y
el m´ınimo global de F obtenido es el ´ unico punto fijo cr´ıtico de esta funci´on.
Buena parte de la teor´ıa moderna de resoluci´on de EDP est´a basada en estas ideas
desarrolladas para resolver, en primer lugar, el problema de Dirichlet para la ecuaci´on de
Laplace.
Pero hay un punto fundamental por el que, tal y como lo hemos presentado, el MDCV
no puede ser aplicado en este contexto. Se trata del hecho que, si bien en el espacio euclideo
toda sucesi´on acotada posee una subsucesi´on convergente, esto no ocurre en espacios de
dimensi´on infinita como son los espacios de funciones que surgen de manera natural en el
estudio de las EDP.
20 Espacios de Hilbert
Un espacio de Hilbert (H, | |
H
) es un espacio de Banach cuya norma proviene de un
producto escalar (, )
H
, i.e.
| h |
2
H
= (h, h)
H
. (20.1)
El espacio de Hilbert con el que estamos m´as familiarizados es el espacio R
N
dotado de
la norma eucl´ıdea. Se trata de un espacio de dimensi´on finita N.
Otro de los ejemplos m´as naturales es el espacio
2
de las sucesiones de cuadrado sumable:

2
=
_
(a
k
)
k∈N
:

k=1
[ a
k
[
2
< ∞
_
. (20.2)
84
El espacio
2
dotado de la norma can´onica
¸
¸
¸
¸
¸
¸¦a
k
¦
k∈N
¸
¸
¸
¸
¸
¸

2
=
_

k=1
[ a
k
[
2
_
1/2
(20.3)
es un espacio de Hilbert.
Se trata en este caso de un espacio de dimensi´on infinita.
Con el objeto de simplificar la notaci´on y subrayar la analog´ıa de este espacio con el
espacio finito-dimensional R
N
sus elementos ser´an denotados mediante la notaci´on vectorial
habitual a = ¦a
k
¦
k∈N
.
No es dif´ıcil comprobar que en el espacio
2
falla una de las propiedades fundamentales del
espacio euclideo finito-dimensional como es que toda sucesi´on acotada tiene una subsucesi´on
convergente. en efecto, consideremos la sucesi´on
2
constituida por los elementos de la base
can´ onica ¦e
j
¦
j∈N
, donde e
j
es el elemento de
2
tal que e
j,k
= δ
jk
, donde δ
jk
denota la delta
de Kronecker. Obviamente | e
j
|

2= 1 para todo j 1, de modo que cada e
j
pertenece a
la esfera unidad de
2
. Se trata por tanto de una sucesi´on acotada en
2
. Por otra parte
| e
j
−e
k
|

2= 1 cuando j ,= k. Por lo tanto, ¦e
j
¦
j∈N
no puede poseer ninguna subsucesi´on
de Cauchy y por consiguiente ninguna subsucesi´on convergente.
Sin embargo y, a pesar de que ¦e
j
¦
j∈N
no admite ninguna subsucesi´on convergente, es
obvio que e
j,k
→ 0 cuando j → ∞ para todo k ∈ N. Es decir, cada una de las componentes
de los elementos de
2
tiende a cero cuando j →∞.
En este ejemplo se observa el impacto de la dimensi´on infinita. En efecto, mientras que
en R
N
la convergencia equivale a la convergencia de cada una de las componentes, esto no
es as´ı en
2
puesto que mientras que cada una de las componentes converge no se produce la
convergencia en norma en
2
.
Este ejemplo conduce a la siguiente noci´on de convergencia d´ebil:
Definici´ on (convergencia d´ebil). Una sucesi´on ¦h
j
¦
j∈N
es un espacio de Hilbert H se
dice que converge d´ebilmente a h ∈ H si y s´olo si
(h
j
, g)
H
→(h, g), ∀g ∈ H. (20.4)
Cuando esto ocurre lo denotaremos mediante
h
j
h en H. (20.5)
En el ejemplo anterior se observa que la sucesi´on ¦e
j
¦
j∈N
converge d´ebilmente a cero en

2
.
En el siguiente teorema se establecen algunas de las propiedades m´as importantes de
la convergencia d´ebil y de su relaci´on con la convergencia en norma, tambi´en denominada
convergencia fuerte.
85
Teorema. Se verifican las siguientes propiedades:
a) Si h
j
→h en H entonces h
j
h d´ebilmente en H.
b) Si h
j
h en H y | h
j
|
H
→| h |
H
entonces h
j
→h en H.
c) Si h
j
h d´ebilmente en H entonces
| h |
H
liminf
j→∞
| h
j
|
H
. (20.6)
En este Teorema se se˜ nala que:
• La convergencia en norma implica la convergencia d´ebil.
• La convergencia en norma equivale a la combinaci´on de la convergencia d´ebil y de la
convergencia de las normas.
• La norma | |
H
es semicontinua inferiormente (s.c.i.) con respecto a la convergencia
d´ebil.
Desarrollamos brevemente la demostraci´on del Teorema:
Demostraci´ on.
a) Basta observar que, por la desigualdad de Cauchy-Schwartz,
[(h
j
, g)
H
−(h, g)
H
[ = [(h
j
−h, g)
H
[ | h
j
−h |
H
| g |
H
→0, j →∞.
b) Gracias a que la norma en un espacio de Hilbert proviene del producto escalar asociado
tenemos que:
| h
j
−h |
2
H
= (h
j
−h, h
j
−h)
H
= (h
j
, h
j
)
H
−2(h
j
, h)
H
+(h, h)
H
=| h
j
|
2
H
−2(h
j
, h)
H
+ | h |
2
H
.
Usando la convergencia de las normas y la convergencia d´ebil deducimos que
| h
j
−h |
2
H
= (h
j
−h, h
j
−h)
H
→| h |
2
H
−2 | h |
2
H
+ | h |
2
H
= 0.
c)
| h |
2
H
= (h, h)
H
= lim
j→∞
(h
j
, h)
H
.
Por otra parte,
[ (h
j
, h)
H
[| h
j
|
H
| h |
H
.
Por consiguiente,
| h |
2
H
= lim
j→∞
[ (h
j
, h)
H
[ liminf
j→∞
| h
j
|
H
| h |
H
y por tanto (20.6) se cumple.
El siguiente resultado proporciona condiciones suficientes para garantizar la continuidad
de una funci´on.
Teorema. Sea J : H → R una funci´on en un espacio de Hilbert que satisfaga las dos
propiedades siguientes:
86
• J es continua.
• J es convexa.
Entonces, J es semicontinua inferiormente con respecto a la toplog´ıa d´ebil, es decir
J(h) liminf
j→∞
J(h
j
) (20.7)
cuando h
j
h.
Este teorema establece una relaci´on que, de entrada, puede resultar sorprendente entre
la convexidad de una funci´on y su continuidad con respecto a la convergencia d´ebil. Un
an´alisis un poco m´as cuidadoso permite entender esta conexi´on.
En efecto, si J : H → R es convexa, entonces, gracias al teorema de Hahn-Banch (ver
Tma. III.7 de [1])
18
J(h) = sup
∈L(H, R)
J
(h) (20.8)
Es decir, como J es convexa, J es el supremo de las funciones lineales y continuas que est´an
dominadas por J en el sentido que (h) J(h) para cada h ∈ H.
Esta caracterizaci´on permite probar la continuidad con respecto a la topolog´ıa d´ebil a
partir de la continuidad en norma. En efecto: Si h
j
→h y ∈ L(H, R) se tiene
(h
j
) →(h), j →∞. (20.9)
Por otra parte, en vista de (20.8), para cada ε > 0 existe
ε
∈ L(H, R) tal que

ε
(h) J(h) −ε. (20.10)
Combinando (20.8)-(20.10) se obtiene
J(h)
ε
(h) + ε = lim
j→∞

ε
(h
j
) + ε liminf
j→∞
J(h
j
) + ε. (20.11)
De aqu´ı se deduce (20.7) de manera inmediata.
Se precisa a´ un una nueva herramienta para poder aplicar el MDCV en el contexto de los
espacios de Hilbert de dimensi´on infinita.
Teorema. En un espacio de Hilbert toda sucesi´on acotada posee una subsucesi´on que con-
verge d´ebilmente.
El ejemplo del espacio de Hilbert
2
proporciona un excelente caso particular para explorar
una posible demostraci´on de este Teorema. Analic´emoslo.
18
Aqu´ı y en lo sucesivo L(H, R) denota el espacio de las funciones lineales y continuas de H en R.
87
Consideremos una sucesi´on acotada ¦a
j
¦
j∈N
en
2
.
Bajo estas condiciones ¦a
j,k
¦
j∈N
constituye una sucesi´on acotada de n´ umeros reales para
cada k. Por lo tanto, para cada k ∈ N, existe una subsucesi´on convergente. Sin embargo,
para garantizar la existencia de una subsucesi´on que converge d´ebilmente hemos de aplicar
el procedimiento de extracci´on diagonal de Cantor. Esto nos permite efectivamente asegurar
la existencia de una subsucesi´on j

tal que
a
j

, k
a
k
, j

→∞ (20.12)
para cada k ∈ N.
La propiedad (20.12) equivale a la convergencia d´ebil en el espacio
2
. En efecto, debemos
comprobar que, para cada g ∈
2
,
(a
j
, g)

2 =

k=1
a
j

, k
g
k

k=1
a
k
g
k
= (a, g)

2. (20.13)
De (20.12) es inmediato comprobar que (20.13) se cumple para cada g ∈
2
que s´olo tenga
un n´ umero finito de componentes no nulos.
En el caso de un elemento g ∈
2
general, para cualquier ε > 0 existe g
N

2
tal que
| g
N
−g |

2 ε donde g
N
denota la sucesi´on truncada en la que los primeros N t´erminos
son los de g y los dem´as son nulos. Entonces
¸
¸
(a
j
, g)

2
−(a, g)

2
¸
¸
=
¸
¸
(a
j
−a, g)

2
¸
¸

¸
¸
(a
j
−a, g
N
)

2
¸
¸
+[(a
j
−a, g −g
N
)[

2
= I
1
j
+ I
2
j
.
Como g
N
s´olo tiene un n´ umero finito de componentes no nulos se tiene I
1
j
→ 0 cuando
j

→∞. Por otra parte,
I
2
j

¸
¸
¸
¸
¸
¸a
j
−a
¸
¸
¸
¸
¸
¸

2
¸
¸
¸
¸
¸
¸g −g
N
¸
¸
¸
¸
¸
¸

2
ε
¸
¸
¸
¸
¸
¸a
j
−a
¸
¸
¸
¸
¸
¸

2
.
El resultado se deduce entonces del hecho de ¦a
j
−a¦
j

es una sucesi´on acotada de
2
. Esto
se deduce de las dos siguientes observaciones:
• ¦a
j
¦
j

es una sucesi´on acotada de
2
.
Esto se deduce del hecho de que toda sucesi´on que converge d´ebilmente en
2
est´a acotada
en
2
, lo cual es consecuencia del principio de la acotaci´on uniforme
19
y del Teorema de
representaci´on de Riesz-Fr´echet
20
que garantiza que L(H; R) es isom´etrico al propio espacio
H.
19
El principio de la acotaci´on uniforme o Teorema de Banach-Steinhaus garantiza que si ¦T
j
¦ es una
familia de operadores lineales acotados entre dos espacios de Banach E y F tal que T
j
x est´a acotada en F
para cada x de E, entonces la familia ¦T
j
¦ est´a acotada en L(E, F) (v´ease Tma. II.1 de [1]) .
20
El Teorema de representaci´on de Riesz-Fr´echet ([1], Tma. IV.11) garantiza que para cada elemento T
del dual H

de un espacio de Hilbert H existe un ´ unico elemento g de H tal que < T, h >= (g, h)
H
para
cada h en H.
88
Bibliograf´ıa
[1] BREZIS, H. An´alisis funcional, Alianza Universidad, Madrid 1984.
[2] CASAS E., Introducci´on a las Ecuaciones en Derivadas Parciales, Universidad de
Cantabria, 1992.
[3] EVANS, L. G., Partial Differential Equations, G.S.M. Volumen 19, American Mathe-
matical Society, 1998
[4] FOLLAND, G. B., Introduction to Partial Differential Equations, Princeton University
Press, 1976.
[5] JOHN, F., Partial Differential Equations, 4 ed. Applied Math. Scs, n¸ 1, Springer-
Verlag, 1982.
[6] PERAL, I. Primer curso de EDP, p´agina WEB del Departamento de Matem´aticas,
U.A.M. 2001.
[7] STRAUSS, W. Partial Differential Equations, An Introduction, John Wiley & Sons,
1992.
21 Ejercicios
21.1 Problema de Cauchy y teorema de Cauchy-Kovalevskaya
Problema 1.
Consideramos la ecuaci´on de ondas
(1) u
tt
= u
xx
+ u, x ∈ IR, t ∈ IR
con datos iniciales en t = 0 :
(2) u(x, 0) = e
x
, u
t
(x, 0) = 0, x ∈ IR
n
.
1. Aplicando el Teorema de Cauchy-Kowalewskaya demostrar que existe un entorno de
IR ¦0¦ en IR
2
en el que (1)-(2) admite una ´ unica soluci´on anal´ıtica real.
2. Buscamos una expresi´on de la soluci´on de la forma
u =

k=0
f
k
(x)t
k
.
Identificar los coeficientes (dependientes de x)f
k
(x) de esta serie.
89
3. Estudiar la convergencia de esta serie y comprobar que define una funci´on anal´ıtica
real en un entorno de IR ¦0¦ en IR
2
.
4. Analizar estas mismas cuestiones en el caso multidimensional
(3)
_
u
tt
= ∆
x
u + u , x ∈ IR
n
, t ∈ IR
u(x, 0) = e
x
1
+...+xn
, u
t
(x, 0) = 0 , x ∈ IR
n
con n ≥ 2.
Problema 2.
Sea u = u(x, y) una soluci´on de la ecuaci´on de Laplace
(1) ∆u =

2
u
∂x
2
+

2
u
∂y
2
= 0.
Hacemos el cambio a las coordenadas polares:
_
x = r cos θ
y = r sen θ.
Prescribimos datos de Cauchy en la circunferencia unidad:
(2) u = f(θ),
∂u
∂r
= g(θ) si r = 1,
siendo f y g funciones anal´ıticas reales y de per´ıodo 2π con respecto al ´angulo θ.
(A) Probar que existe ε > 0 tal que el sistema (1)-(2) admite una y s´olo una soluci´on
anal´ıtica real u en el conjunto
¦(θ, r) : θ ∈ [0, 2π], [ r −1 [< ε¦ .
(B) Explica la importancia de que la circunferencia unidad sea compacta a la hora de
responder a la primera cuesti´on (A).
(C) ¿Se puede asegurar que para 1 −ε < r < 1, la soluci´on u(r, θ) obtenida es per´ıodica de
per´ıodo 2π con respecto a θ? Razonar la respuesta.
(D) Consideramos ahora el caso particular en que f y g son polinomios trigonom´etricos
f(θ) =

|n|≤k
n∈Z
a
n
sen nθ
g(θ) =

|n|≤k
n∈Z
b
n
sen nθ.
Construir expl´ıcitamente una soluci´on de (1) y (2) en este caso particular.
Indicaci´ on: Utilizar soluciones especiales de la forma e
±inθ
r
n
y e
±inθ
r
−n
90
(E) Probar que la soluci´on obtenida en el apartado anterior define una funci´on anal´ıtica en
el plano IR
2
salvo en el origen, i.e. en IR
2
−¦(0, 0)¦.
(F) Supongamos ahora que
f(θ) =

n∈Z
a
n
sen nθ ; g(θ) =

n∈Z
b
n
sen nθ.
Es decir, consideramos datos de Cauchy que involucran infinitos modos de Fourier.
Probar que bajo una condici´on de crecimiento del tipo
[ a
n
[ + [ b
n
[≤ Ce
−|n|
2
, ∀n ∈ Z
los datos f y g son funciones anal´ıticas reales y que lo dicho en los apartados (E) y (F)
permanece cierto.
Problema 3.
Consideramos el problema de valores iniciales para la ecuaci´on del calor
u
t
−u
xx
= 0 enR (0, ∞); u(x, 0) = x
n
(1)
siendo n un n´ umero natural.
a) ¿Se puede aplicar el Teorema de Cauchy-Kovalevskaya? En caso afirmativo indicar el
resultado que se obtiene. En caso negativo, explicar cuales de las hip´otesis de este Teorema
no se cumplen.
b) Encontrar una solucion u(x, t) = p(x, t), siendo p un polinomio homog´eneo de grado
n en las variables x y t
1/2
.
c) Comparar los resultados de los dos apartados anteriores y justificar su compatibilidad.
Comprobar en particular la analiticidad de la soluci´on obtenida en el apartado b).
d) Indicar como se puede calcular la soluci´on de (1) utilizando la transformada de Fourier
y gracias a que
u = K ∗ x
n
(2)
siendo K = K(x, t) la soluci´on fundamental de la ecuaci´on del calor.
[Nota: En la f´ormula (2) mediante * se indica la convoluci´on en la variable espacial x.
Conviene recordar que K(x, t) = (4πt)
−1/2
exp(−x
2
/4t).]
e) ¿Cual es el comportamiento de la soluci´on para t > 0 fijo cuando [x[ tiende a infinito?
f) ¿Y el comportamiento de la soluci´on para x fijo cuando t tiende a infinito?
Problema 4.
91
Consideramos la funci´on
u = u(x, t) = (4πt)
−1/2
exp
_
−x
2
4t
_
(1)
de IR
x
IR
t
en IR.
A. Comprueba que
u
t
= u
xx
, x ∈ IR, t > 0. (Ecuaci´on del calor ) (2)
B. Comprueba que
u(x, t) →0
u
x
(x, t) →0 cuando t →0
+
u
t
(x, t) →0
uniformemente en intervalos I cerrados y acotados de IR
x
tales que 0 / ∈ I.
C. En funci´on de los resultados de los apartados anteriores construye un ejemplo de pro-
blema de Cauchy para el operador del calor (2) para el que no se tenga unicidad.
D. Sobre el ejemplo del problema de Cauchy anterior comprueba que existe una infinidad
de soluciones anal´ıticas distintas.
E. Apoy´andote en el Teorema de Cauchy-Kovalewski deduce que la recta ¦(x, 0)¦ ⊂ IR
x

IR
t
es caracter´ıstica con respecto al operador del calor (2).
F. Generaliza este ejemplo al caso en que x ∈ IR
N
con N ≥ 2.
G. ¿Podr´ıas construir un ejemplo semejante para la siguiente ecuaci´on de Schr¨odinger
iu
t
= u
xx
?
Problema 5.
Supongamos que P(D) es un operador diferencial lineal homog´eneo de grado m con
coeficientes constantes.
Supongamos que H ⊂ IR
n
es un semi-espacio con frontera caracter´ıstica.
A. Construye una soluci´on u ∈ C

(IR
n
) de P(D)u = 0 tal que el soporte de u est´e
contenido en H.
92
Indicaci´ on: Escribe H como x ξ ≥ 0 para un cierto vector ξ ∈ IR
n
( denota el producto escalar de IR
n
) y considera soluciones de la forma
u = f(x ξ) con f : IR →IR.
B. ¿Puede hacerse una construcci´on semejante de modo que u sea anal´ıtica real en IR
n
?.
C. ¿Podr´ıas aplicar esta construcci´on en el caso del operador de ondas u
tt
−2∆u = P(D)u?
D. ¿Se puede realizar una construcci´on semejante a la del apartado A cuando H es no
carcater´ıstica?
Problema 6.
Consideramos la ecuaci´on del calor
_
u
t
= νu
xx
, x ∈ IR, t > 0
u(x, 0) = u
0
(x), x ∈ IR.
(21.1)
Suponemos que el dato inicial es un polinomio
u(x, 0) = a
0
+ a
1
x + + a
n
x
n
. (21.2)
A ¿Podemos aplicar el Teorema de Cauchy-Kovalewskaya para deducir que (1) con el dato
inicial (2) admite una ´ unica soluci´on anal´ıtica en un entorno de IR
x
¦0¦? Razona la
respuesta.
B Buscamos una soluci´on de (1) desarrollable en serie de potencias:
u(x, t) =

k≥0,j≥0
a
k,j
x
k
t
j
. (21.3)
Identifica los coeficientes a
k,j
en funci´on de los coeficientes a
k
del polinomio (2).
C ¿Se puede garantizar que para t > 0 fijo la serie de potencias converja?
D Comprueba que para t > 0 fijo, u(x, t) es un polinomio. ¿Cu´al es su orden?
E ¿Se puede decir lo mismo si invertimos el orden de las variables. Es decir, ¿para x ∈ IR
fijado, es u(x, t) un polinomio en t? En caso afirmativo, ¿cu´al es su orden?
F ¿Se puede calcular de este modo la soluci´on de (1) para t < 0?
G Generaliza los resultados de los apartados anteriores al caso bidimensional
_
u
t
= ν (u
xx
+ u
yy
) , (x, y) ∈ IR
2
, t > 0
u(x, y, 0) = u
0
(x, y)
93
con
u
0
(x, y) =

1≤k≤N
1≤j≤N
a
k,j
x
k
y
j
.
Problema 7.
Consideramos la ecuaci´on de transporte
u
t
+ u
x
= 0, x ∈ IR, t > 0. (21.1)
(a) Demuestra que si f es de clase C
1
, u(x, t) = f(x −t) es soluci´on de (0.1).
Consideramos el problema de Cauchy
_
u
t
+ u
x
= 0, x ∈ IR, t > 0
u(x, 0) = ϕ(x), x ∈ IR.
(21.2)
(b) Deduce que si ϕ anal´ıtica (0.2) admite una ´ unica soluci´on anal´ıtica en un entorno de
t = 0.
(c) En vista del apartado (a) calcula expl´ıcitamente la soluci´on.
Consideramos ahora el problema
_
u
t
+ u
x
= 0, x ∈ IR, t > 0
u(x, ax) = ϕ(x), x ∈ IR.
(21.3)
siendo a una constante no nula.
(d) ¿Para que valores de a la recta t = ax es caracter´ıstica?
Calcula expl´ıcitamente la soluci´on de (0.3) siempre que a ,= 0 sea tal que la recta
t = ax no sea caracter´ıstica.
(f) Responde a las cuestiones (c)-(d) en el sistema
_
u
t
+ a(x)u
x
= 0, x ∈ IR, t > 0
u(x, 0) = ϕ(x), x ∈ IR
(21.4)
siendo a = a(x) una funci´on anal´ıtica tal que existen constantes positivas β > α > 0
tales que
α ≤ a(x) ≤ β, ∀x ∈ IR.
Problema 8. Consideramos los siguientes operadores diferenciales en IR
2
:
(a) ∂
t
; (b) ∂
x
; (c) ∂
t

x
; (d) ∂
2
t
+ ∂
t

x
; (e) ∂
2
t
+ ∂
t

x
+ ∂
2
x
; (f) ∂
2
t
+ ∂
2
x
.
94
1.- Calcular todas las rectas caracter´ısticas de cada uno de los operadores.
Supongamos ahora que u = u(x, t) es una funci´on soluci´on de la ecuaci´on
P(D)u = 0
en todo el plano IR
2
, siendo P(D) cualquiera de los operadores anteriores. Supongamos
asimismo que u = 0 es el rect´angulo a < x < b, t
1
< t < t
2
.
2.- Dar la expresi´on anal´ıtica y gr´afica del abierto maximal de IR
2
en el que podemos
garantizar que u ≡ 0, mediante el Teorema de Holmgren.
3.- Justificar la optimalidad del resultado del apartado anterior en funci´on de las expre-
siones de 1.- para las rectas caracter´ısticas.
Problema 9. Aplica el m´etodo de Cauchy y obt´en el desarrollo en serie de potencias de
las soluciones de la ecuaci´on de segundo orden
x

+ a(t)x = b(t).
Calcula la f´ormula de recurrencia de los coeficientes.
Problema 10. Comprueba que el m´etodo de Cauchy puede tambi´en ser aplicado en
algunas ecuaciones no-lineales, como por ejemplo
x

+ x
2
= b(t).
¿En el caso general de una ecuaci´on no-lineal de la forma
x

+ f(x) = b(t)
cu´al es la hip´otesis necesaria sobre la funci´on no-lineal f para que el m´etodo de Cauchy
pueda ser aplicado?
Problema 11. Consideramos la ecuaci´on diferencial:
x

= x
3
.
• Resuelve expl´ıcitamente la ecuaci´on.
• Comprueba que existen datos iniciales para los que el tiempo m´aximo de existencia no
es infinito, es decir, se produce explosi´on en tiempo finito.
• Calcula expl´ıcitamente el tiempo de explosi´on.
95
• Observa que la no-linealidad c´ ubica del segundo miembro de la ecuaci´on es un poli-
nomio y por tanto una funci´on anal´ıtica. ¿Existe alguna incompatibilidad entre la
aplicabilidad del m´etodo de Cauchy y el que las soluciones exploten en tiempo finito?
Problema 12. Consideremos nuevamente la ecuaci´on no lineal
_
x

+ f(x) = b(t), t > 0
x(0) = x
0
siendo f = f(x) y b = b(t) funciones anal´ıticas.
El m´etodo de Cauchy garantiza la existencia de una ´ unica soluci´on anal´ıtica.
Pero el resultado de unicidad de la soluci´on se verifica en una clase mucho m´as amplia,
digamos en la clase de funciones de clase C
1
. ¿Existe alguna contradicci´on entre esos dos
hechos?
Problema 13. Consideramos la ecuaci´on del calor
u
t
−u
xx
= 0, x ∈ R, t > 0.
Analiza cu´ales de los siguientes problemas de Cauchy entran en el marco del Teorema de
Cauchy-Kovalevskaya y cu´ales no.
Razona la respuesta.
a) u(x, 0) = f(x), u
t
(x, 0) = g(x), x ∈ R;
b) u(0, t) = f(t), u
x
(0, t) = g(t), t > 0;
c) u = f, u
x
= g, sobre la recta x = t.
Problema 14. Analiza el mismo problema en el caso de la ecuaci´on de ondas
u
tt
−u
xx
= 0, x ∈ R, t > 0.
Problema 15. Utilizando la f´ormula de d’Alembert comprueba que, cuando f y g son
funciones anal´ıticas en toda la recta real R, el problema de valores iniciales para la ecuaci´on
de ondas
_
¸
_
¸
_
u
tt
−u
xx
= 0, x ∈ R, t > 0
u(x, 0) = f(x), x ∈ R
u
t
(x, 0) = g(x), x ∈ R
admite una soluci´on anal´ıtica definida en todo el plano.
Deduce por tanto, en este caso, la soluci´on que el Teorema de Cauchy-Kovalevskaya
proporciona no es local sino global.
Problema 16. Calcula las rectas caracter´ısticas de las ecuaciones:
96
(a) Ecuaci´on de Airy: u
t
+ u
xxx
= 0.
(b) Ecuaci´on de la viga: u
tt
+ u
xxxx
= 0.
(c) Ecuaci´on de la viga con t´ermino de inercia de rotaci´on:
u
tt
−γu
xxtt
+ u
xxxx
= 0
.
(d) Ecuaci´on del tel´egrafo: u
tt
−u
xx
+ du
t
= 0.
Problema 17. Calcula los planos caracter´ısticos a las ecuaciones siguientes:
(a) Ecuaci´on de placas: u
tt
+ ∆
2
u = 0,
(b) Ecuaci´on de placas con inercia de rotaci´on:
u
tt
−γ∆u
tt
+ ∆
2
u = 0.
(c) Ecuaci´on de convecci´on-difusi´on:
u
t
−∆u + ∂
x
u = 0.
Problema 18. Ejemplo de Hadamard.
Consideramos la ecuaci´on de Laplace en R
2
:
∆u = u
xx
+ u
yy
= 0 en R
2
,
y el problema de Cauchy asociado con datos
u = 0, u
y
=
1
n
sen(nx), en y = 0.
a) Demuestra que la soluci´on correspondiente es
u =
1
n
2
sen(nx)senh(ny).
b) ¿Qu´e se puede decir de la aplicaci´on que a los datos de Cauchy (u, u
y
) en y = 0 asocia
la soluci´on sobre la recta y = 1?
97
21.2 La ecuaci´ on del calor
Problema 1.
Estudiamos la ecuaci´ on del calor
(1)
_
u
t
−∆u + c
∂u
∂x
1
= 0 en IR
n
(0, ∞)
u(x, 0) = ϕ(x) en IR
n
siendo a una constante real y ϕ una funci´on continua y acotada de IR
n
.
1. Comprobar que u es soluci´on de (1) si y s´olo si
v(x
1
, , x
n
, t) = u(x
1
+ ct, x
2
, , x
n
, t)
resuelve
(2)
_
v
t
−∆v = 0 en IR
n
(0, ∞)
v(x, 0) = ϕ(x)
2. Utilizando el apartado anterior construir la soluci´on fundamental K
c
(x, t) de (1) tal
que la ´ unica soluci´on de (1) que satisface
[ u(x, t) [≤ Ae
C|x|
2
, ∀(x, t) ∈ IR
n
(0, ∞)
sea de la forma
u = K
c
∗ ϕ.
3. Utilizar un cambio de variables semejante al del apartado 2 para construir la soluci´on
de
(3)
_
¸
_
¸
_
u
t
−∆u +
n

i=1
c
i
∂u
∂x
i
= 0 en IR
n
(0, ∞)
u(x, 0) = ϕ(x).
Problema 2. Consideramos el problema de Cauchy para la ecuaci´on del calor
_
u
t
−∆u = 0 en IR (0, ∞)
u(x, 0) = f(x) en IR
con dato inicial
f(x) =
_
1 si x > 0
0 si x < 0.
98
1. Probar que
u(x, t) =
1
2
_
1 + φ
_
x

4t
__
con φ la funci´on error
φ(s) =
2

π
_
s
0
e
−t
2
dt
es la ´ unica soluci´on de este sistema.
2. Obtener esta expresi´on de u a partir de la f´ormula general de la soluci´on
u = G(t) ∗ f
siendo G el n´ ucleo del calor unidimensional.
3. ¿Cu´anto valen los l´ımites
lim
x→∞
u(x, t) ; lim
x→−∞
u(x, t)
para cada t > 0 fijo?.
4. Dibujar la gr´afica del dato inicial y de la soluci´on u en el instante t = 1.
5. Describir la evoluci´on del “frente”
_
x ∈ IR : u(x, t) =
1
2
_
cuando t →∞.
6. ¿Podr´ıas describir en un par de frases el efecto que la evoluci´on de la ecuaci´on del calor
produce sobre este dato inicial?
Problema 3. Consideramos el problema de valores iniciales para la ecuaci´on del calor
_
u
t
−∆u = 0 en R
n
, t > 0
u(x, 0) = f(x) en R
n
.
• Utilizando la separaci´on de variables, comprueba que la Gaussiana
((x, t) = (4πt)
−n/2
exp
_
− [ x [
2
4t
_
,
es soluci´on de la ecuaci´on
(
t
−∆( = 0, x ∈ R
n
, t > 0.
99
Indicaci´ on: Observa que
((x, t) =
n

j=1
(
1
(x
j
, t)
donde (
1
es la Gaussiana unidimensional
(
1
(s, t) = (4πt)
−1/2
exp(−s
2
/4t).
• Verifica que cuando t →0, ((, t) constituye una aproximaci´on de la identidad de modo
que
((, t) δ
0
, t →0
+
en el sentido de las medidas, es decir,
_
R
n
((x, t)ϕ(x)dx →ϕ(0), t →0
+
para toda ϕ ∈ BC(R
n
).
• Demuestra que, para cualquier dato f ∈ L
1
(R
n
)
u = ( ∗ f
es una soluci´on del problema de valores iniciales.
Problema 4. Consideramos la ecuaci´on de convecci´on-difusi´on
_
u
t
−εu
xx
+ u
x
= 0, x ∈ R, t > 0
u(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(21.5)
• Utilizando el cambio de variable
v(x, t) = u(x + t, t) (21.6)
comprueba que el sistema (21.5) puede reducirse al siguiente:
_
v
t
−εv
xx
= 0, x ∈ R, t > 0
v(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(21.7)
• Comprueba que v verifica esta ecuaci´on si y s´olo si
w(x, t) = v(x, t/ε) (21.8)
verifica
_
w
t
−w
xx
= 0, x ∈ R t > 0
w(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(21.9)
100
• A partir de la expresi´on expl´ıcita de la soluci´on de (21.9) por convoluci´on con el n´ ucleo
de Gauss obt´en una representaci´on expl´ıcita de la soluci´on de (21.5).
• Comprueba en la expresi´on obtenida que la soluci´on u
ε
= u
ε
(x, t) de (21.5) es tal que
u
ε
(x, t) →z(x, t) = f(x, t) (21.10)
para todo t > 0 y para casi todo x ∈ R bajo la hip´otesis de que f ∈ L
1
(R).
• Observa que la funci´on z = z(x, t) obtenida en el proceso de paso el l´ımite (21.10) es
soluci´on de
_
z
t
+ z
x
= 0, x ∈ R, t > 0
z(x, 0) = f(x), x ∈ R.
(21.11)
• Comenta el resultado en base a la estructura de la ecuaci´on inicial (21.5).
Problema 5.
Consideramos el problema de valores iniciales para la ecuaci´on del calor
u
t
−u
xx
= 0 en IR (0, ∞); u(x, 0) = u
0
(x) en IR. (1)
a) ¿Se trata de un problema de Cauchy en el que se puede aplicar el Teorema de Cauchy-
Kovalevskaya? En caso afirmativo indicar el resultado que se obtiene. En caso negativo,
explicar cu´ales de las hip´otesis de este Teorema no se cumplen. Verificar en detalle si la
recta t = 0 sobre la que se dan los datos inicial es caracter´ıstica.
b) En el caso de un dato inicial de la forma u
0
(x) = x
n
, siendo n un n´ umero natural,
encontrar una soluci´on de la forma u(x, t) = p(x, t), siendo p un polinomio de grado n en las
variables x y t
1/2
.
Comprobar que se trata de un polinomio homog´eneo de grado n en las variables x y t
1/2
.
Deducir la expresi´on de la soluci´on cuando el dato inicial es un polinomio general
u(x, 0) = a
0
+ a
1
x + a
2
x
2
+ ... + a
n
x
n
.
c) Comparar los resultados de los dos apartados anteriores y justificar su compatibilidad.
Comprobar en particular la analiticidad de la soluci´on obtenida en el apartado b).
d) Comprobar que la soluci´on del caso u
0
(x) = x
n
se puede calcular utilizando su ex-
presi´on por convoluci´on u = G∗ x
n
con la soluci´on fundamental gaussiana G = G(x, t) de la
ecuaci´on del calor
G(x, t) = (4πt)
−1/2
exp
_
−[x[
2
/4t
_
.
Soluci´ on:
101
a La ecuaci´on
_
u
t
−u
xx
, x ∈ R, t > 0
u(x, 0) = ϕ, x ∈ R
es caracter´ıstica puesto que la recta ¦t = 0¦ sobre la que se prescriben los datos iniciales
lo es con respecto al operador del calor. En efecto el s´ımbolo del operador del calor es
P = iτ + ξ
2
y su parte principal
P
p
(ξ, τ) = ξ
2
.
Los ceros de P
p
son pues de la forma (0, τ). Como ´estos son los vectores normales a
las rectas caracter´ısticas deducimos que ¦t = 0¦ lo es.
Como consecuencia de este hecho el Teorema de C-K no puede aplicarse en este caso.
De hecho el problema de valores iniciales considerado s´olo posee un dato inicial y no
dos como corresponde a un problema de Cauchy para un operador de orden 2.
Es f´acil comprobar de hecho que el dato u(x, 0) = ϕ(x) junto con la ecuaci´on del calor
determinan la derivada normal:
u
t
(x, 0) = u
xx
(x, 0) = ϕ

(x).
b Consideramos el caso particular ϕ(x) = x
n
y buscamos una soluci´on de la forma
u = a
n
x
n
+ a
n−1
x
n−1

t + + a
1
x
_

t
_
n−1
+ a
0
_

t
_
n
.
Tomando valores en t = 0 obtenemos a
n
= 1.
Por otra parte
u
xx
= n(n −1)x
n−2
+ a
n−1
(n −1)(n −2)x
n−3

t + + 2a
2
_

t
_
n−2
,
y
u
t
=
a
n−1
x
n−1
2

t
+ a
n−2
x
n−2
+
3a
n−3
x
n−3
2

t
+ a
1

(n −1)
2
_

t
_
n−3
+
a
0
n
2
_

t
_
n−2
.
Igualando potencias vemos que:
• a
n−1
= 0
• a
n−2
= n(n −1)
• a
n−3
= 0
102
• a
n−4
=
Comprobamos de este modo que la mitad de los t´erminos se anulan y s´olo persisten
las potencias pares de

t.
Vemos pues que la soluci´on obtenida es un polinomio homog´eneo de grado n de x y

t
pero que se trata tambi´en de un polinomio en las variables x y t y por tanto de una
soluci´on anal´ıtica.
c El hecho de que la soluci´on obtenida sea anal´ıtica no contradice en absoluto que el Teo-
rema de Cauchy-Kovaleskaya no puede ser aplicado pues este proporciona condiciones
suficientes para la existencia y unicidad de soluciones anal´ıticas pero no condiciones
necesarias.
d La soluci´on obtenida es la misma que puede ser calculada mediante la transformada
de Fourier o por convoluci´on con el n´ ucleo de Gauss.
Tenemos
u(x, t) = [((, t) ∗ ϕ](x).
En el caso que nos ocupa
u(x, t) = (4πt)
−1/2
_
R
e

|x−y|
2
4t
y
n
dy
= (4πt)
−1/2
_
R
e
−y
2
/4t
(x −y)
n
dy
= (4πt)
−1/2
_
R
e
−y
2
/4t
n

k=0
_
n
k
_
x
k
(−1)
n−k
y
n−k
dy
= (4πt)
−1/2
n

k=0
_
n
k
_
(−1)
n−k
x
k
_
R
e
−y
2
/4t
y
n−k
dy.
Por tanto el c´alculo se reduce a evaluar las integrales
I

=
_
R
e
−y
2
/4t
y

dy =
_
2

t
_
+1
_
R
e
−z
2
z

dz =
_
2

t
_
+1
α

donde los n´ umeros α

son precisamente:
α

=
_
R
e
−z
2
z

d.
Obviamente α

= 0 cuando es impar.
Cuando es par la integrando puede reducirse por integraci´on por partes a la ya
conocida
_
R
e
−z
2
dz en un n´ umero finito de pasos.
La expresi´on obtenida coincide con la calculada anteriormente. Este segundo m´etodo
es algo m´as complicado.
103
21.3 La ecuaci´ on de ondas
Problema 1. Comprueba que mediante el cambio de variables ξ = x+t, η = x−t la ecuaci´on
de ondas u
tt
−u
xx
= 0 puede escribirse en la forma u
ξη
= 0. Obten la f´ormula general para
las soluciones de esta ecuaci´on y calcula la que toma los datos u(ξ, 0) = f(ξ), u(0, η) = g(η).
Problema 2. Consideramos el problema de Cauchy para la siguiente ecuaci´on de ondas
no-lineal:
(1)
_
u
tt
−u
xx
+ [ u
t
[
2
− [ u
x
[
2
= 0 x ∈ IR, t ∈ IR
u(x, 0) = u
0
(x), u
t
(x, 0) = u
1
(x), x ∈ IR.
1. Comprobar formalmente que u resuelve (1) si y s´olo si v = e
u
satisface
(2)
_
v
tt
−v
xx
= 0 x ∈ IR, t ∈ IR
v(x, 0) = v
0
(x), v
t
(x, 0) = v
1
(x), x ∈ IR
con
(3) v
0
= e
u
0
, v
1
= e
u
0
u
1
.
1. Escribir expl´ıcitamente la expresi´on de la soluci´on v de (2).
2. Deducir una expresi´on para la soluci´on u de (1) deshaciendo el cambio de variables
v = e
u
.
3. Comprobar que los datos iniciales u
0
, u
1
de u est´an acotados en IR si y s´olo si existen
α > 0 y β > 0 tales que
α ≤ v
0
(x) ≤ β, α ≤ v
1
(x) ≤ β, ∀x ∈ IR.
4. Comprobar que la soluci´on v satisface entonces
α ≤ v(x, t); ∀(x, t) ∈ IR IR
y
v(x, t) ≤ β + β [ t [, ∀(x, t) ∈ IR IR.
5. Deducir una cota superior para
max
x∈IR
[ u(x, t) [= f(t).
104
Problema 3. Consideramos la ecuaci´on de las ondas el´asticas en tres dimensiones espaciales:
(4) Lu =
_

2
∂t
2
−c
2
1

__

2
∂t
2
−c
2
2

_
u(x, t) = 0 , x ∈ IR
3
, t ∈ IR
con c
1
, c
2
dos constantes distintas.
Estudiamos las soluciones radiales u = u(r, t) con r =
_
x
2
1
+ x
2
2
+ x
2
3
.
1. Comprobar que si u es radial la ecuaci´on (4) se reduce a
_

2
∂t
2
−c
2
1

2
∂r
2

2c
2
1
r

∂r
__

2
∂t
2

c
2
2

2
∂r
2

2c
2
2
r

∂r
_
u(r, t) = 0.
2. Probar que v = ru satisface
_

2
∂t
2
−c
2
1

2
∂r
2
__

2
∂t
2
−c
2
2

2
∂r
2
_
v = 0.
3. Deducir que v es necesariamente de la forma:
v(r, t) = F
1
(r + c
1
t) + F
2
(r −c
1
t) + G
1
(r + c
2
t) + G
2
(r −c
2
t)
y que por tanto
(5) u(r, t) =
1
r
¦F
1
(r + c
1
t) + F
2
(r −c
1
t) + G
1
(r + c
2
t) + G
2
(r −c
2
t)¦ .
4. ¿Cu´antos datos iniciales se necesitan para determinar de manera ´ unica una soluci´on
radial de (4)? Se entiende que los datos iniciales se toman en t = 0 y que por tanto
son funciones del radio r.
5. Establecer una relaci´on biun´ıvoca entre los datos iniciales de u y los perfiles F
1
, F
2
, G
1
y G
2
de la forma general de la soluci´on.
Problema 4. Demuestra la f´ormula de conservaci´on de energ´ıa de las soluciones de la
ecuaci´on de ondas en una dimensi´on a partir de la f´ormula de d’Alembert.
21.4 La ecuaci´ on de transporte
1.- * Resolver la ecuaci´on de transporte
u
t
+ cu
x
= 0
mediante el m´etodo de las caracter´ısticas para un valor de c ∈ R general.
105
* Consideramos la ecuaci´on de transporte con coeficiente variable c = c(x):
u
t
+ c(x)u
x
= 0
Suponemos que c es localmente Lipschitz.
Demostrar que para cada dato inicial f continuo y acotado la soluci´on puede definirse
mediante el m´etodo de las caracter´ısticas.
¿Se puede asegurar que existe un tiempo T > 0 de modo que la soluci´on est´e definida
para todo 0 ≤ t ≤ T?
Con el objeto de responder a esta pregunta se podr´a considerar el caso en que c(x) = x
3
.
¿Qu´e ocurre cuando c es globalmente Lipschitz?
¿ Y cuando c deja de ser localmente Lipschitz?
Para analizar esta ´ ultima cuesti´on se podr´a considerar el caso en que c(x) =
_
[x[.
2.- Resuelve mediante el m´etodo de las caracter´ısticas la ecuaci´on de transporte
u
t
+[x[u
x
= 0.
21.5 Soluciones fundamentales
1.- Consideramos la ecuaci´on de Schr¨odinger
(1)
_
iu
t
+ ∆u = 0 en R
n
(0, ∞)
u(x, 0) = f(x).
a) Utilizando la transformada de Fourier reduce (1) a la resoluci´on de una familia
de ecuaciones diferenciales dependientes del par´ametro ξ ∈ R
n
.
b) Calcula la soluci´on fundamental de (1).
c) Comprueba que la soluci´on general de (1) viene dada por
(2) u(x, t) =
1
(4πit)
n/2
)
_
R
n
e
i|x−y|
2
/4t
f(y)dy.
d) Da condiciones sobre el dato inicial f que aseguren que u est´a bien definida y que
constituye, para cada t > 0, una funci´on continua de la variable x ∈ R
n
.
e) Comprueba de la expresi´on (2) que la ecuaci´on (1) genera un grupo de isometr´ıas
en L
2
(R
n
) de modo que
(3) | u(t) |
L
2
(R
n
)
=| f |
L
2
(R
n
)
, ∀t > 0.
106
f) Comprueba la misma propiedad mediante el m´etodo de la energ´ıa multiplicando
en (1) por ¯ u e integrando por partes en R
n
.
g) Obt´en una estimaci´on sobre la norma de u(t) en L

(R
n
).
2.- Consideramos la ecuaci´on
(1) −∆u + u = f en R
n
.
a) Comprueba que la soluci´on de (1) satisface
(2) ˆ u(ξ) =
ˆ
f(ξ)
1+ [ ξ [
2
, ξ ∈ R
n
.
b) Demuestra que la soluci´on de (1) es entonces de la forma
(3) u = B ∗ f
donde
(4) B =
1
(2π)
n/2
_
1
1+ [ ξ [
2
_

.
c) Demuestra que B, denominado potencial de Bessel, es de la forma
B(x) =
1
2
n/2
_

0
e
−t−
|x|
2
4t
t
n/2
dt.
Indicaci´ on: Utiliza argumentos semejantes a los empleados en el c´alculo de la
Transformada de Fourier de la Gaussiana y el hecho de que
1
a
=
_

0
e
−ta
dt
lo cual implica que
1
1+ [ y [
2
=
_

0
e
−t(1+|y|
2
)
dt.
21.6 Simetr´ıas
Utilizando en cada caso la unicidad de la soluci´on y la invarianza del problema con respecto
a un grupo de transformaciones demuestra la simetr´ıa de la soluci´on:
a) En el sistema lineal Ax = b demuestra que la soluci´on x = (x
1
, . . . , x
n
)
t
es tal que
x
i
= x
j
cuando b
i
= b
j
y a
ik
= a
jk
para todo k = 1, . . . , n.
107
b) En la ecuaci´on de Laplace en una dimensi´on
_
−w
xx
= f(x), −1 < x < 1
w(−1) = w(1) = 0
demuestra que cuando f es par (resp. impar) la soluci´on es par (resp. impar).
c) En la ecuaci´on de Laplace en el disco
_
−∆w = f(x) en B = ¦x ∈ R
n
:[ x [ 1¦
w
¸
¸
¸
∂B
= 0
demuestra que cuando f = f([ x [), i.e. f tiene simetr´ıa radial, entonces tambi´en la
soluci´on w tiene simetr´ıa radial.
d) En el problema de valores iniciales para la ecuaci´on del calor
_
u
t
−u
xx
= 0, x ∈ R, t > 0
u(x, 0) = f(x), x ∈ R
demuestra que u es par (resp. impar) respecto a la variable espacial x cuando f es par
(resp. impar).
21.7 Espacios de Sobolev
1.- Demostrar que la desigualdad de Poincar´e no se cumple en toda la recta real.
Soluci´ on: Tenemos que probar que no existe ninguna constante positiva C > 0 tal
que
_
R
ϕ
2
dx C
_
R
[ ϕ

[
2
dx, ∀ϕ ∈ H
1
(R).
Para ello vamos a construir una sucesi´on de funciones test ϕ
n
∈ C

c
(R) tales que
_
R
ϕ
2
n
dx
__
R
[ ϕ

n
[
2
dx →∞.
Dada una funci´on test no trivial ϕ ∈ C

c
(R) definimos
ϕ
n
(x) = ϕ
_
x
n
_
.
Entonces
_
R
ϕ
2
n
(x)dx =
_
R
ϕ
2
_
x
n
_
dx = n
_
R
ϕ
2
(y)dy
108
mientras que
_
R
[ ϕ

n
(x) [
2
dx =
1
n
2
_
R

)
2
_
x
n
_
dx =
1
n
_
R

)
2
(y)dy.
Por lo tanto _
R
ϕ
2
n
(x)dx
_
R

n
)
2
(x)dx
=
_
R
ϕ
2
(y)dy
_
R

)
2
(y)dy
n
2
→∞, n →∞.
2.- Comprobar que la desigualdad de Poincar´e tampoco se cumple en un intervalo semi-
infinito.
Soluci´ on: Por traslaci´on y simetr´ıa basta considerar el caso del intervalo (0, ∞)
donde la misma prueba del problema anterior se aplica.
3.- Sea Ω = (0, 1) (0, 1) ⊂ R
2
. Demostrar que
_

ϕ
2
dxdy
_

[ ϕ
x
[
2
dxdy, ∀ϕ ∈ C
1
c
(Ω).
Soluci´ on: Para cualquier punto (x, y) ∈ Ω, como (0, y) ∈ ∂Ω tenemos que ϕ(0, y) =
0. Integrando en la variable x en el segmento horizontal que une (0, y) con (x, y)
tenemos entonces
ϕ(x, y) =
_
x
0

x
ϕ(s, y)ds.
Por lo tanto
[ ϕ(x, y) [
_
x
0
[ ∂
x
ϕ(s, y) [ dx

__
x
0
[ ∂
x
ϕ((s, y) [
2
dx
_
1/2

x

__
1
0
[ ∂
x
ϕ(s, y) [
2
dx
_
1/2
.
Entonces
[ ϕ(x, y) [
2

_
1
0
[ ∂
x
ϕ(x, y) [
2
dx, ∀(x, y) ∈ Ω.
Integrando en (x, y) ∈ Ω obtenemos que
_

[ ϕ(x, y) [
2
dxdy
_

[ ∂
x
ϕ(x, y) [
2
dxdy.
109
4.- Consideramos la banda infinita
Ω = (0, 1) R
y
⊂ R
2
demostrar que se cumple la desigualdad del ejercicio anterior.
Soluci´ on: La prueba del ejercicio anterior se aplica sin ninguna alteraci´on pues y no
juega m´as que el papel de un par´ametro de integraci´on.
5.- Probar la desigualdad de Poincar´e-Wirtinger
_
1
0
ϕ
2
dx
_
1
0
[ ϕ

[
2
dx
en el subespacio
V =
_
ϕ ∈ H
1
(0, 1) :
_
1
0
ϕdx = 0
_
de funciones de media nula.
Deducir que en V la semi-norma
| ϕ |
V
=
__
1
0
[ ϕ

[
2
dx
_
1/2
es una norma equivalente a la inducida por la norma de H
1
(0, 1).
Soluci´ on:
• Toda funci´on de H
1
(0, 1) es continua. Por tanto, si es de media nula, existe nece-
sariamente un punto x
0
∈ (0, 1) en el que ϕ(x
0
) = 0.
Entonces, para cualquier x ∈ (0, 1) se tiene
ϕ(x) =
_
x
x
0
ϕ

(s)ds
y
[ ϕ(x) [
_
x
x
0
[ ϕ

(s) [ ds
__
x
x
0
[ ϕ

(s) [
2
ds
_
1/2

x −x
0

__
x
x
0
[ ϕ

(s) [
2
ds
_
1/2

__
1
0
[ ϕ

(s) [
2
ds
_
1/2
.
Por lo tanto
[ ϕ(x) [
2

_
1
0
[ ϕ

(s) [
2
ds, ∀x ∈ (0, 1).
Integrando esta desigualdad obtenemos
_
1
0
ϕ
2
dx
_
1
0
[ ϕ

[
2
dx.
110
6.- Consideramos el problema de Neumann
_
−u
xx
= f, 0 < x < 1
u
x
(0) = u
x
(1) = 0.
(21.12)
• Probar que la condici´on necesaria para que (21.12) tenga soluci´on es que
_
1
0
f = 0.
• Probar que la soluci´on de (21.12) no puede ser ´ unica.
• Probar, usando la desigualdad de Poincar´e-Wirtinger, que la soluci´on de (21.12)
de media cero es ´ unica.
Soluci´ on:
• Integrando la ecuaci´on de (21.12) y usando las condiciones de contorno tenemos
_
1
0
fdx = −
_
1
0
u
xx
dx = −u
x
(1) + u
x
(0) = 0.
• En efecto, si u es una soluci´on de (21.12) cualquier otra funci´on de la forma u
c
= u+c
con c ∈ R constante es tambi´en soluci´on de (21.12) puesto que
u

c
= −(u + c)

= −u

= f
y que
u

c
(x) = (u + c)

(x) = u

(x) = 0, x = 0, 1.
• Supongamos que u
1
y u
2
son dos soluciones de (21.12). Entonces v = u
1
− u
2
es
soluci´on de
_
−v

= 0, 0 < x < 1
v
x
(0) = v
x
(1) = 0.
Multiplicando la ecuaci´on por v, integrando por partes y usando las condiciones de
contorno tenemos
_
1
0
v
2
x
dx = 0.
Ahora bien, si u
1
y u
2
son funciones de media nula tambi´en v lo es por lo que, por la
desigualdad de Poincar´e-Wirtinger, si
_
1
0
v
2
x
dx = 0 tambi´en se tiene
_
1
0
v
2
dx = 0 y,
por consiguiente, v ≡ 0. Es decir, u
1
≡ u
2
lo cual garantiza el resultado de unicidad
enunciado.
111
7.- Sea u ∈ H
1
0
(0, 1) la soluci´on de
_
−u
xx
= f, x ∈ (0, 1)
u(0) = u(1) = 0.
(21.13)
Definimos la extensi´on impar de u y f del modo siguiente
˜ u(x) =
_
u(x), 0 x 1
−u(−x), −1 x 0
;
˜
f(x) =
_
f(x), 0 x 1
−f(−x), −1 x 0.
Probar que ˜ u es tal que ˜ u ∈ H
1
0
(−1, 1) y que satisface
_
−˜ u
xx
=
˜
f, −1 x 1
˜ u(−1) = ˜ u(1) = 0.
(21.14)
Soluci´ on: Comprobamos en primer lugar que ˜ u ∈ H
1
0
(−1, 1). Es obvio que ˜ u ∈
L
2
(−1, 1). En efecto,
_
1
−1
[ ˜ u [
2
dx = 2
_
1
0
u
2
dx < ∞.
Por otra parte, la derivada de ˜ u en el sentido de las distribuciones viene dada por
(˜ u)

(x) = u

(x)1
(0, 1)
+ u

(−x)1
(−1, 0)
. (21.15)
En efecto, en la derivada distribucional de ˜ u no posee un elemento singular en x = 0
puesto que no hay discontinuidad de ˜ u en ese punto.
Por ´ ultimo, ˜ u(−1) = ˜ u(1) = 0. Por tanto, ˜ u ∈ H
1
0
(−1, 1).
Por otra parte, la formulaci´on variacional de (21.13) garantiza que
_
1
0
u
x
ϕ
x
dx =
_
1
0
fϕdx, ∀ϕ ∈ C
1
c
(0, 1). (21.16)
De (21.15) y de (21.16) se deduce que
_
1
−1
˜ u
x
ϕ
x
dx =
_
1
−1
˜
fϕdx, (21.17)
para toda funci´on test ϕ ∈ C
1
c
(−1, 1) con soporte en (0, 1) o en (−1, 0).
De (21.17) deducimos que
−˜ u
xx
=
˜
f (21.18)
tanto en el intervalo (−1, 0) como en el (0, 1).
112
Por ´ ultimo, dada una funci´on test arbitraria ϕ ∈ C
1
c
(R), de (21.18) tenemos que
−˜ u
xx
ϕ =
˜
fϕ p.c.t. x ∈ (−1, 1). (21.19)
Integrando (21.19) en los intervalos (−1, 0) y (0, 1) tenemos
_
0
−1
˜ u
x
ϕ
x
dx − ˜ u
x
(0

)ϕ(0) =
_
0
−1
˜
fϕdx
y
_
1
0
˜ u
x
ϕ
x
dx + ˜ u
x
(0
+
)ϕ(0) =
_
1
0
˜
fϕdx.
Sumando ambas identidades obtenemos (21.17) para cualquier ϕ ∈ C
1
c
(R) y por tanto
˜ u es la soluci´on de (21.14).
8.- Comprobar que si Ω es la bola unidad de R
n
con n 2, existen funciones de H
1
(Ω)
que no son continuas.
Indicaci´ on: Considerar funciones de la forma
ϕ(x) =[ x [
−p
con p > 0, o, si fuese necesario,
ϕ(x) =[ x [
−p
log
−q
(2 [ x [).
9.- Comprobar mediante un argumento de cambio de escala que la desigualdad de Poincar´e
no puede ser cierta en un dominio c´onico Ω.
Indicaci´ on: Ω es un cono si λx ∈ Ω para todo x ∈ Ω y λ > 0.
10.- Probar un resultado de existencia y unicidad para el problema de Neumann:
_
−u
xx
= f, 0 < x < 1
u
x
(0) = u
x
(1) = 0
(21.20)
que modeliza las vibraciones de una cuerda, libre en sus extremos y sometida a una
fuerza f.
Soluci´ on.
113
• En primer lugar, integrando la ecuaci´on en el intervalo (0, 1) y usando las condiciones
de contorno observamos que una condici´on necesaria para la existencia de soluci´on es
que
_
1
0
f(x)dx = 0. (21.21)
• En segundo lugar observamos que si u es soluci´on de (21.20), entonces, para cualquier
constante c ∈ R, u + c es tambi´en soluci´on.
Por tanto no cabe pretender la unicidad de soluci´on de manera absoluta sino que la
unicidad s´olo es esperable m´odulo constantes aditivas.
Buscaremos por tanto soluciones de media nula
_
1
0
u(x)dx = 0. (21.22)
Conviene observar que dada cualquier funci´on v = v(x), de entre todas las funciones
de la forma
u
c
(x) = v(x) + c (21.23)
con c ∈ R s´olo hay una que verifica la condici´on (21.22). Esto ocurre precisamente
cuando
c = −
_
1
0
v(x)dx. (21.24)
• A partir de ahora intentaremos por tanto probar que, bajo la condici´on (21.21) existe
una ´ unica soluci´on u que verifica (21.22).
• Introducimos el subespacio
V =
_
v ∈ H
1
(0, 1) :
_
1
0
v(x)dx = 0
_
(21.25)
del espacio de Sobolev H
1
(0, 1).
Es f´acil comprobar que V est´a bien definido y que es un subespacio cerrado de H
1
(0, 1).
Veamos por ejemplo que es cerrado. Si v
n
→ v en H
1
(0, 1), en particular se tiene que
v
n
→v en L
2
(0, 1) y esto permite garantizar que
_
1
0
v
n
dx →
_
1
0
vdx
de modo que si
_
1
0
v
n
dx = 0 para todo n ∈ N, necesariamente,
_
1
0
vdx = 0.
114
• Recordemos que seg´ un la desigualdad de Poincar´e-Wirtinger, existe una constante
c > 0 tal que
_
1
0
u
2
dx C
_
1
0
[ u
x
[
2
dx, ∀u ∈ V. (21.26)
• Consideramos ahora el funcional
J(v) =
1
2
_
1
0
v
2
x
dx −
_
1
0
fvdx, (21.27)
en el espacio de Hilbert V .
El M´etodo Directo del C´alculo de Variaciones garantiza la existencia de un minimizador
u ∈ V de J tal que
J(u) = min
v∈V
J(v). (21.28)
En efecto,
• V es un espacio de Hilbert,
• J es una funci´on continua de V en R,
• J es convexa,
• J es coerciva.
La coercividad de la funci´on J se prueba a partir de la desigualdad (21.26). En efecto,
por (21.26) la norma inducida por H
1
(0, 1) sobre V es equivalente a la norma
| v |
V
=
__
1
0
v
2
x
dx
_
1/2
. (21.29)
Tenemos entonces, por (21.26) nuevamente,
J(v) =
1
2
_
1
0
[ v
x
[
2
dx −
_
1
0
fvdx (21.30)

1
2
_
1
0
[ v
x
[
2
dx− | f |
L
2
(0, 1)
| v |
L
2
(0, 1)

1
2
| v |
2
V


c | f |
L
2
(0, 1)
| v |
V
.
De la ´ ultima desigualdad es obvio que
J(v) →∞, | v |
V
→∞. (21.31)
• El m´ınimo de J en V proporciona una soluci´on d´ebil de (21.20) que satisface
_
¸
_
¸
_
u ∈ V
_
1
0
u
x
v
x
dx =
_
1
0
fvdx, ∀v ∈ V.
(21.32)
115
En efecto,
J(u) J(u + tv), ∀v ∈ V, ∀t ∈ R, (21.33)
por ser u el m´ınimo de J en V .
Desarrollando el valor de J(u) y J(u + tv) en (21.33) obtenemos
1
2
_
1
0
u
2
x
dx −
_
1
0
fudx
1
2
_
1
0
u
2
x
+ t
_
1
0
u
x
v
x
dx
+
t
2
2
_
1
0
v
2
x
dx −
_
1
0
fudx −t
_
1
0
fvdx.
Simplificando obtenemos
0 t
_
1
0
u
x
v
x
dx +
t
2
2
_
1
0
v
2
x
dx −t
_
1
0
fvdx. (21.34)
Dividiendo por t > 0 y pasando al l´ımite t →0
+
deducimos
0
_
1
0
u
x
v
x
dx −
_
1
0
fvdx, ∀v ∈ V. (21.35)
De modo an´alogo, dividiendo en (21.34) por t < 0 y pasando al l´ımite t →0

obtenemos
0
_
1
0
u
x
v
x
dx −
_
1
0
fvdx. (21.36)
Combinando (21.35) y (21.36) obtenemos (21.32).
• Conviene observar que si bien en (21.32) la formulaci´on d´ebil se verifica en un principio
para las funciones test v en V , en realidad la misma identidad se cumple para todo
v ∈ H
1
(0, 1).
En efecto, dada v ∈ H
1
(0, 1) se puede descomponer como
v = w + c, w ∈ V, c ∈ R (21.37)
donde
w = v −
_
1
0
vdx, c =
_
1
0
vdx. (21.38)
Aplicando (21.32) a w ∈ V obtenemos
_
1
0
u
x
w
x
dx =
_
1
0
fwdx. (21.39)
Por otra parte
_
1
0
u
x
c
x
dx = 0 (21.40)
116
puesto que c
x
= 0 y
_
1
0
fcdx = c
_
1
0
fdx = 0 (21.41)
ya que, por hip´otesis,
_
1
0
fdx = 0.
Combinando (21.39)-(21.41) vemos que
_
1
0
u
x
v
x
dx =
_
1
0
fvdx, ∀v ∈ H
1
(0, 1). (21.42)
• La funci´on J es estrictamente convexa en V y por tanto posee un ´ unico punto de
m´ınimo. Eso garantiza que (21.20) admite una ´ unica soluci´on d´ebil que se obtiene
como m´ınimo de J, pero en realidad la soluci´on d´ebil es ´ unica, con independencia del
m´etodo empleado en su obtenci´on
En efecto, supongamos que u
1
∈ V, u
2
∈ V son dos soluciones d´ebiles que satisfacen
(21.32). Definimos entonces
w = u
1
−u
2
∈ V
que satisface
_
1
0
w
x
v
x
dx = 0, ∀v ∈ V.
Tomando como funci´on test v = w obtenemos
_
1
0
w
2
x
dx = 0
lo cual implica que w
x
= 0 p.c.t. x ∈ (0, 1). Por tanto w es constante y, como es de
media cero por pertenecer a V , necesariamente w ≡ 0. Es decir u
1
≡ u
2
.
El mismo argumento demuestra que la soluci´on d´ebil de (21.20) que satisface
_
1
0
u
c
dx = c
es ´ unica, para cualquier c ∈ R.
11.- Consideramos la ecuaci´on
−∆u + u = f en R
n
. (21.43)
En un ejercicio anterior, utilizando la transformada de Fourier probamos que (21.43)
admite una ´ unica soluci´on que puede escribirse como
u = B ∗ f (21.44)
117
donde B es el potencial de Bessel
B(x) =
1
2
n/2
_

0
e
−t−
|x|
2
4t
t
n/2
dt. (21.45)
a) Probar un resultado semejante utilizando m´etodos variacionales, es decir, comprobar
que para todo f ∈ L
2
(R
n
) existe una ´ unica soluci´on d´ebil u ∈ H
1
(R
n
) de (21.43).
b) Comprobar que en realidad la soluci´on as´ı obtenida pertenece a H
2
(R
n
).
Soluci´ on.
(a) Definimos la soluci´on d´ebil de (21.43) como
_
¸
_
¸
_
u ∈ H
1
(R
n
)
_
R
n
∇u ∇vdx +
_
R
n
uvdx =
_
R
n
fvdx, ∀v ∈ H
1
(R
n
)
(21.46)
• La unicidad de la soluci´on d´ebil se obtiene como es habitual.
• Para probar la existencia basta con aplicar el M´etodo Directo del C´alculo de Variaciones
al funcional
J : H
1
(R
n
) →R
J(v) =
1
2
_
R
n
_
[ ∇v [
2
+v
2
¸
dx −
_
R
n
fvdx.
Los argumentos habituales permiten comprobar, en efecto, que J es continuo, convexo
y coercivo en el espacio de Hilbert H
1
(R
n
).
La coercividad es f´acil de verificar puesto que en esta ocasi´on la parte cuadr´atica del
funcional coincide con el cuadrado de la norma en H
1
(R
n
).
(b) El hecho de que la soluci´on d´ebil pertenece a H
2
(R
n
) se deduce del hecho que la soluci´on
d´ebil, en el sentido de las distribuciones, satisface
−∆u + u = f. (21.47)
Por tanto, como f ∈ L
2
(R
n
) y u ∈ L
2
(R
n
) tenemos
−∆u = g = −u + f ∈ L
2
(R
n
). (21.48)
De este hecho se deduce que u ∈ H
2
(R
n
).
118
En efecto, aplicando la transformada de Fourier tenemos que
[ ξ [
2
ˆ u(ξ) = ˆ g(ξ). (21.49)
Como T es un isomorfismo de L
2
(R
n
) en L
2
(R
n
) deducimos que ˆ g ∈ L
2
(R
n
) y por
tanto [ ξ [
2
ˆ u(ξ) ∈ L
2
(R
n
).
De este hecho deducimos que
p(ξ)ˆ u(ξ) ∈ L
2
(R
n
), (21.50)
para todo polinomio homog´eneo p de grado 2. En efecto, un polinomio homog´eneo p
es de la forma
p(ξ) =
n

i=1
n

j=1
α
ij
ξ
i
ξ
j
(21.51)
para ciertos coeficientes reales α
ij
∈ R. Por lo tanto existe, una constante c > 0 tal
que
[ p(ξ) [ c [ ξ [
2
, ∀ξ ∈ R. (21.52)
De (21.52) deducimos que, como [ ξ [
2
ˆ u ∈ L
2
(R
n
), entonces p(ξ)ˆ u(ξ) ∈ L
2
(R
n
).
Esto permite concluir que u ∈ H
2
(R
n
).
En efecto, recordemos que
H
2
(R
n
) =
_
u ∈ H
1
(R
n
) : ∂
2
ij
u ∈ L
2
(R
n
), i, j = 1 . . . , n
_
que se trata de un espacio de Hilbert con la norma
| u |
H
2
(R
n
)
=
_
_
1
0
_
u
2
+ [ ∇u [
2
+
n

i,j=1
¸
¸

2
ij
u
¸
¸
2
_
dx
_
1/2
.
Por tanto, como u ∈ H
1
(R
n
) por construcci´on de la soluci´on d´ebil, basta con ver que

2
ij
u ∈ L
2
(R
n
) para cada par de ´ındices i, j = 1, , n.
Para comprobar ´esto podemos nuevamente usar la transformada de Fourier. en efecto,

2
ij
u ∈ L
2
(R
n
) si y s´olo si ξ
i
ξ
j
ˆ u(ξ) ∈ L
2
(R
n
) y esto es evidentemente cierto puesto que
p(ξ) = ξ
i
ξ
j
es un polinomio homog´eneo de grado 2.
12.- Consideramos la siguiente ecuaci´on el´ıptica en la recta real IR:
−u
xx
+ u = f, en IR. (1)
a) ¿Se trata de un problema de Cauchy en el que se puede aplicar el Teorema de Cauchy-
Kovalevskaya?
119
b) Calcular la soluci´on fundamental E = E(x) integrable tal que:
−E
xx
+ E = δ
0
, en IR. (2)
Indicaci´on: Observar que E ha de ser necesariamente de la forma E(x) = αe
x
para x < 0
y E(x) = βe
−x
para x > 0 y calcular las constantes α y β de modo que se verifique (2).
c) Comprueba que E est´a en L
p
(IR) para todo 1 ≤ p ≤ ∞.
d) Escribe la soluci´on de (1) por convoluci´on con el n´ ucleo E y deduce que u est´a
uniformemente acotada cuando f est´a en L
2
(IR).
e) Escribe la formulaci´on variacional de las soluciones d´ebiles u ∈ H
1
(IR) de (1) cuando
f est´a en L
2
(IR).
f ) Define un funcional J : H
1
(IR) → IR cuyo m´ınimo sea la soluci´on d´ebil buscada y
comprueba que verifica todas las condiciones del M´etodo Directo del C´alculo de Variaciones.
g) Deduce la existencia de un m´ınimo y comprueba que se trata de una soluci´on d´ebil.
h) Prueba que la soluci´on d´ebil es ´ unica.
Soluci´ on:
a El problema considerado no es de Cauchy. No se prescriben los datos en ninguna
hipersuperficie (un punto en este caso).
b Para x < 0 y x > 0, E = E(x) es soluci´on de la EDO E

= E y por tanto es de la
forma E = ae
x
+ be
−x
para ciertas constantes a y b en cada uno de los dos intervalos.
Imponiendo la condici´on de que E es integrable se obtiene que
E(x) = α1
[x,0]
e
x
+ β1
[x>0]
e
−x
.
De la continuidad de E en x = 0 deducimos que α = β.
Como, por otra parte,
−E
xx
+ E = −[E
x
]
¸
¸
¸
x=0
y como
[E
x
] = −β −α
deducimos que
E(x) =
1
2
_
e
x
¸
¸
¸
[x<0]
+ e
−x
¸
¸
¸
[x>0]
_
.
c Es evidente que E ∈ L
p
(R) para todo 1 p ∞. Adem´as todas las normas pueden
calcularse expl´ıcitamente.
120
d La transformada de Fourier de E se calcula de manera inmediata de la ecuaci´on:

−E
xx
+
ˆ
E =
ˆ
δ
0
y por tanto
ˆ
E(ξ) =
1
1 + ξ
2
.
e Tenemos entonces
u(x) = [E ∗ f](x) =
_
R
E(x −y)f(y)dy
=
1
2
__
x
−∞
e
−(x−y)
f(y)dy +
_

x
e
x−y
f(y)dy
_
.
El hecho de que u ∈ L

(R) cuando f ∈ L
2
(R) se deduce inmediatamente por la
desigualdad de Young para la convoluci´on o aplicando directamente la desigualdad de
Cauchy-Schwartz en la expresi´on de u.
f
_
¸
_
¸
_
u ∈ H
1
(R)
_

−∞
(u
x
v
x
+ uv) dx =
_

−∞
fvdx, ∀v ∈ H
1
(R).
g
J : H
1
(R) →R :
J(u) =
1
2
_
R
_
u
2
x
+ u
2
_
dx −
_
R
fudx.
Es f´acil comprobar que:
• J est´a bien definido,
• J es continuo,
• J es coercivo,
• J es convexo.
Aplicando el MDCV se deduce entonces la existencia de un m´ınimo u ∈ H
1
(R) de J.
h El m´ınimo de J verifica la formulaci´on d´ebil. Para ello basta comprobar que
lim
t→0
J(u + tv) −J(u)
t
=
_
R
(u
x
v
x
+ uv) dx −
_
R
fv
y observar que el l´ımite se anula por ser u el m´ınimo de J.
121
i La soluci´on d´ebil es ´ unica. De haber dos u
1
, u
2
∈ H
1
(R) definimos w = u
1
−u
2
∈ H
1
(R)
que satisface
_
R
(w
x
v
x
+ wv) dx = 0.
Basta tomar la funci´on test v = w para ver que w ≡ 0.
21.8 Ejercicios diversos.
1.- Comprobar de manera rigurosa que δ
0
, la masa de Dirac, es el neutro con respecto a
la convoluci´on, i.e.
f ∗ δ
0
= f.
Indicaci´ on: Para ello define una aproximaci´on de la identidad ρ
ε
= ρ
ε
(x) y com-
prueba mediante el TDC que
f ∗ ρ
ε
→f, ε →0.
3.- Dada una funci´on f = f(σ), escribe la integral doble
_
t
0
_
s
0
f(σ)dσds
como una integral simple
Indicaci´ on: Utiliza el Teorema de Fubini e invierte el orden en las variables de
integraci´on.
4.- Demuestra la f´ormula de Leibniz para la derivaci´on del producto:
D
α
(uv) =

βα
_
α
β
_
D
β
uD
α−β
v.
En esta identidad utilizamos las convenciones habituales para los multi´ındices:
β α ⇔β
i
α
i
, i = 1, , n,
D
α
= ∂
|α|
_
∂x
α
1
1
∂x
αn
n
, [ α [= α
1
+ + α
n
,
_
α
β
_
= α!
_
β!(α −β)!,
α! = α
1
! α
n
!
122
5.- Utilizando la f´ormula de Taylor para funciones de una sola variable real demuestra que
si f ∈ C
k+1
(R
n
; R) se tiene:
f(x) =

|α|k
1
α!
D
α
f(0)x
α
+ O
_
[ x [
k+1
_
cuando [ x [→0.
En esta identidad se entiende que
x
α
= x
α
1
1
. . . x
αn
n
.
Indicaci´ on: Aplica la f´ormula de Taylor a la funci´on t →f(tx).
6.- Prueba la identidad multinomial:
(x
1
+ . . . + x
n
)
k
=

|α|=k
_
[ α [
α
_
x
α
donde
_
[ α [
α
_
=
[ α [!
α!
.
7.- Demostrar que la funci´on
f(x) =
_
0, si x < 0
e
−1/x
2
, si x > 0
es de clase C

pero que no es anal´ıtica en x = 0.
¿Cu´al de las propiedades fundamentales de las funciones anal´ıticas se observa que no
se verifica en el marco de las funciones de clase C

a trav´es de este ejemplo?
8.- Usando el Teorema de la Convergencia Dominada demuestra que si f ∈ L
1
(0, 1) se
tiene que
• ∂
t
H(x, t) =
_
1
0
x cos(xt)f(x)dx si H(x, t) =
_
1
0
sin(xt)f(x)dx,
• ∂
t
((x, t) = −
1
t
2
_
1
0
x cos
_
x
t
_
f(x)dx para todo t ,= 0 si
((x, t) =
_
1
0
sen
_
x
t
_
f(x)dx.
9.- a) Probar que existen funciones continuas f ∈ L
1
(R) tales que f(x) no tiende a cero
cuando [ x [→∞.
123
b) Probar que, sin embargo,
lim
|x|→∞
[[ f(x) [] = 0
cuando f ∈ L
1
(R) y f

∈ L
1
(R).
10.- Utilizando el Teorema de la Convergencia Dominada demuestra que si f ∈ L
1
(R), la
funci´on [((, t) ∗ f](x) soluci´on de la ecuaci´on del calor con dato inicial f = f(x) es
una funci´on derivable con respecto a t > 0 para todo x ∈ R.
Demuestra asimismo que

t
[((, t) ∗ f](x) = [∂
t
((, t) ∗ f] (x).
11.- ¿Existen funciones f, g ∈ L
2
(IR
n
) tales que f ∗ g = 0?
12.- Comprueba que el espacio L
2
(IR
n
) no est´a contenido en L
1
(IR
n
) ni L
1
(IR
n
) en L
2
(IR
n
).
Demuestra que, sin embargo, L
2
(¦[x[ ≤ 1¦) est´a contenido en L
1
(¦[x[ ≤ 1¦) con
continuidad.
13.- Prueba que si f ∈ L
1
(IR
n
) es de soporte compacto su transformada de Fourier es una
funci´on anal´ıtica real y que, por tanto, no puede tener soporte comnpacto.
14.- Comprueba que si el soporte de f es el intervalo [−k, k] y el de la aproximaci´on de
la identidad ρ
ε
el intervalo [−ε, ε], entonces el soporte de f ∗ ρ
ε
est´a contenido en el
intervalo [−k −ε, k + ε].
15.- Analiza los exponentes α ∈ IR y p ≥ 1 tales que [x[
α
∈ L
p
(¦[x[ ≤ 1¦).
16.- Utilizando el Teorema de la Convergencia Dominada demuestra que si u ∈ C
1
(IR
t
; L
1
(IR
n
x
))
entonces
d
dt
_
IR
n
u(x, t)dx =
_
IR
n
u
t
(x, t)dx.
124

13 La ecuaci´n del calor o 13.1 El problema de valores iniciales en I . . . R 13.2 Propiedades elementales de la convoluci´n o n 13.3 El problema de valores iniciales en I . . R 13.4 El problema de Dirichlet . . . . . . . . . . 14 La ecuaci´n de Burgers o 15 La ecuaci´n de Burgers viscosa o

. . . .

. . . .

. . . .

. . . .

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. . . .

. . . .

. . . .

43 44 55 57 58 62 67 68 72 72 75 76 80 80

16 Ecuaciones de convecci´n difusi´n: difusi´n evanescente o o o 17 La ecuaci´n de ondas o 17.1 La f´rmula de d’Alembert . . . . . . . . . . . . . . . . . o 17.2 El problema de Dirichlet . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17.3 Dimensi´n n = 3. El m´todo de las medias esf´ricas . . o e e 17.4 Dimensi´n n = 2. El m´todo del descenso de Hadamard . o e 18 Comparaci´n de la ecuaci´n de ondas y del calor o o

. . . .

. . . .

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19 Resoluci´n de sistemas lineales mediante el M´todo Directo del C´lculo o e a de Variables (MDCV) 82 20 Espacios de Hilbert 21 Ejercicios 21.1 Problema de Cauchy y teorema de Cauchy-Kovalevskaya 21.2 La ecuaci´n del calor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . o 21.3 La ecuaci´n de ondas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . o 21.4 La ecuaci´n de transporte . . . . . . . . . . . . . . . . . o 21.5 Soluciones fundamentales . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21.6 Simetr´ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ıas 21.7 Espacios de Sobolev . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21.8 Ejercicios diversos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 84 89 89 98 104 105 106 107 108 122

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Introducci´n y motivaci´n o o

Estas notas constituyen una breve introducci´n a la teor´ de las Ecuaciones en Derivadas o ıa Parciales (EDP). 2

La forma en la que las EDP se presentan habitualmente en la modelizaci´n de fen´menos o o de la Ciencia y Tecnolog´ es la de modelos de evoluci´n en los que se describe la din´mica a ıa o a lo largo del tiempo de determinada cantidad o variable (tambi´n a veces denominada estado) e que puede representar objetos de lo m´s diversos que van desde la posici´n de un sat´lite en a o e el espacio hasta la din´mica de un ´tomo, pasando por los ´ a a ındices burs´tiles o el grado en a que una enfermedad afecta a la poblaci´n. En otras palabras, los modelos din´micos o de o a evoluci´n son los m´s naturales en la medida que reproducen nuestra propia concepci´n del o a o mundo: un espacio tri-dimensional que evoluciona y cambia en el tiempo. Cuando el estado o variable de un modelo o sistema de evoluci´n es finito-dimensional, o el modelo m´s natural es un sistema de EDO, cuya dimensi´n coincide precisamente con el a o del n´mero de par´metros necesarios para describir dicho estado. As´ por ejemplo, para u a ı, posicionar una part´ ıcula en el espacio necesitamos de tres variables dependientes del tiempo y para describir su din´mica un sistema de tres ecuaciones diferenciales. Pero en muchas ocaa siones, como es el caso sistem´ticamente en el contexto de la Mec´nica de Medios Continuos, a a la variable de estado es infinito-dimensional. Esto ocurre por ejemplo cuando se pretende describir la deformaci´n de cuerpos el´sticos o la temperatura de un cuerpo s´lido en los que o a o la deformaci´n o temperatura de cada uno de los puntos de ese medio continuo constituye o una variable o inc´gnita del sistema. Los modelos matem´ticos naturales en este caso son o a las EDP. En la teor´ cl´sica de EDP ´stas se clasifican en tres grandes grupos: el´ ıa a e ıpticas, parab´licas o e hiperb´licas. o El modelo el´ ıptico por excelencia involucra el operador de Laplace
N

(1.1)

∆=
i=1

∂ 2 /∂x2 . i

La variable tiempo est´ ausente en este modelo. Es por eso que s´lo permite describir estados a o estacionarios o de equilibrio. Las ecuaciones parab´licas y las hiperb´licas, representadas respectivamente por la ecuaci´n o o o del calor y la de ondas, son los modelos cl´sicos en el contexto de las EDP de evoluci´n. Sus a o caracter´ ısticas matem´ticas son bien distintas. Mientras que la ecuaci´n del calor permite a o describir fen´menos altamente irreversibles en tiempo en los que la informaci´n se propaga a o o velocidad infinita, la ecuaci´n de ondas es el prototipo de modelo de propagaci´n a velocidad o o finita y completamente reversible en tiempo. El operador del calor es (1.2) ∂t − ∆, de modo que al actuar sobre una funci´n u = u(x, t) que depende de la variable espacioo

3

La o o e (1.3) es evidente. a o Se trata a menudo de sistemas acoplados de EDP en los que es habitual encontrar tanto componentes parab´licos como hiperb´licos. Evidentemente esto o es tambi´n cierto desde el punto de vista del An´lisis y del C´lculo Num´rico. como el de Lam´. El operador del calor y de ondas se distinguen tambi´n por sus ´mbitos de aplicaci´n. el operador (1.5) 2 u = ∂t − ∆ u = 2 = ∂t − ∆ 4 . s´ que resulta indispensable. Estas ecuaciones. ∞) tiene como resultado R (1. cuando modelizan fen´menos en a o medios heterog´neos (compuestos por materiales de diversa naturaleza) adoptan formas m´s e a complejas y se presentan con coeficientes variables. encontraremos siempre el operador del calor. pero en todos ellos. t) ∈ I N × (0. el operador de ondas o de D’Alembert es de la forma (1. de la variable temporal t o de ambas.3) cambia y da lugar al operador del calor retr´grado ∂e + ∆ o t mientras que el operador de ondas permanece invariante. el operador de Stokes) o en fen´menos de difusi´n (del calor. Es el caso por ejemplo de las ecuaciones de la o o termoelasticidad. de una u otra manera. o u e La Mec´nica de Medios Continuos est´ repleta tambi´n de otras ecuaciones.. e a a e Hasta ahora nos hemos referido s´lo a las ecuaciones del calor y de ondas en su expresi´n o o m´s sencilla: con coeficientes constantes. si bien un buen conocimiento de los aspectos m´s relevantes a de la ecuaci´n del calor y de ondas aisladamente puede no ser suficiente a causa de las o interacciones de los diferentes componentes. dependientes de la variable espacial x. e a o Mientras que el primero es habitual en la din´mica de fluidos (a trav´s de una versi´n a e o m´s sofisticada. operadores a a e y modelos. de contamia o o nantes. o Frecuentemente los modelos son m´s sofisticados que una “simple” ecuaci´n aislada. por ejemplo) e a e o en la propagaci´n de ondas ac´sticas o electromagn´ticas (ecuaciones de Maxwell).4) y da lugar a ∂2u − ∆u. ∂t2 La irreversibilidad temporal de (1. En estos casos. ∂x2 i Sin embargo. Si hacemos el cambio de variable t → t = −t.3) ∂u [∂t − ∆] u = − ∂t N i=1 ∂2u . . ).tiempo (x. En esta introducci´n no hemos mencionado para nada otras palabras clave en la modo elizaci´n de fen´menos complejos como son los t´rminos “no-lineal” y “no-determinista”. ı Por todo ello es natural e importante entender todos los aspectos matem´ticos fundaa mentales de estas dos piezas clave: la ecuaci´n del calor y la de ondas. . el operador de ondas y sus variantes intervienen de forma sistem´tica en elastia cidad (frecuentemente a trav´s de sistemas m´s sofisticados. de ondas o una variante muy pr´xima de los mismos.

. ∂x1 u. a la hora de adentrarse a en otros modelos m´s complejos que involucren t´rminos no-lineales y estoc´sticos. xn . a e a En estas notas desarrollaremos parte de lo que es una teor´ general de EDP que involucra ıa el teomrea de Cauchy-Kovalevskaya. t) espacioo 1 temporal. t).aproximaci´n num´rica de modelos de EDP que involucran estos fen´menos queda fuera de o e o los objetivos de este curso pero. analizaremos tambi´n la ecuaci´n de Burgers y su aproximaci´n viscosa. es la inc´gnita. t. . si no indispensables. normalmente derivada en el ´mbito de la Mec´nica. . . de acuerdo a nuestra concepci´n del o o universo. analizar cuidadosamente la dependencia (regularidad) de las soluciones con respecto a la variable espacial. Podr´ ıamos simplemente denotarla como xn+1 y considerar u como una funci´n de n + 1 variables x1 . establece una relaci´n a a o entre la inc´gnita u. . En la teor´ de ıa a a ıa EDP necesitamos desarrollar conceptos como superficie caracter´ ıstica. . concentraci´n de un contaminante. u. . los espacios de Sobolev. xn+1 . necesidades que no se presentan en el marco de la teor´ de ıa EDO. Si bien la mayor parte del curso estar´ dedicada o a a problemas lineales.. a 1 5 . La ley (2. Sin embargo. 2 ¿Qu´ es una ecuaci´n en derivadas parciales? e o Una Ecuaci´n en Derivadas Parciales (EDP) es una relaci´n de la forma o o (2. . frecuentemente. . conviene normalmente distinguir la variable temporal de las dem´s. Pero el curso e a a tambi´n estar´ dedicado a estudiar con cierto detalle los modelos m´s importantes como son e a a la ecuaci´n de Laplace. ∂t u. se puede asegurar que los elementos que aqu´ ı expondremos ser´n sin duda de gran utilidad. . En ella u = u(x. distinguir las clases de soluciones. . sus derivadas parciales hasta un cierto orden y el punto (x.. Pero la teor´ que desarrollaremos es mucho m´s sofisticada que la cl´sica de EDO. deformaci´n de una estructura. la tranformada de Fourier. De hecho. temperatura. e o o como ejemplos m´s simples y significativos de modelos no-lineales en los que las soluciones a desarrollan singularidades en tiempo finito. y muchos otros conceptos y t´cnicas importantes del An´lisis Matem´tico.1).. xn ) ∈ Rn y de la o variable temporal t.. o n u o etc. intensidad de una se˜al ac´stica. xn . ∂xn u. . del calor y de ondas. ıa o o ıa A lo largo de las notas intentaremos establecer paralelismos entre una y otra. . nuevamente. como por ejemplo. Dα u) = 0.1) F (x. La teor´ de EDP es evidentemente una generalizaci´n y extensi´n de la teor´ de EDO.. . una funci´n de la variable espacial x = (x1 . Desde un punto de vista estrictamente matem´tico no hay ninguna raz´n para distinguir la variable a o temporal t de las n variables espaciales x1 . o La inc´gnita u representa una cantidad f´ o ısica.

lejos de ser o problemas puramente acad´micos. o a las derivadas de mayor o o orden que intervienen en (2.  u= . o La ecuaci´n (2. α1 . como ejemplo paradigm´tico de ecuaci´n o a o no-lineal sencillo pero a la vez importante. . o utilizaremos tambi´n la notaci´n ∂j u. . En este curso no entraremos en un an´lisis exhaustivo de a esta cuesti´n.1). cuasilineales y fuertemente no lineales.1) no es una funci´n escalar sino un o o vector   u1  . mientras que ∂t u lo es respecto a la variable temporal. 3 El m´todo de Cauchy en EDO e En esta secci´n introducimos el m´todo de Cauchy para la resoluci´n de Ecuaciones Difero e o enciales Ordinarias (EDO) para despu´s abordar el caso de la EDP.1) puede ser lineal o no-lineal dependiendo de que F lo sea o no. el orden de la EDP (2.e. en el trancurso del mismo.1) hemos utilizado tambi´n la notaci´n de Schwartz seg´n la cual α = (α0 . Si que conviene sin embargo subrayar que las EDP no-lineales. ∂u/∂xj . lo cual nos conducir´ al e a Teorema de Cauchy-Kovalevskaya.1) es pues un sistema de M ecuaciones con o N inc´gnitas. t). cuando no haya riesgo de confusi´n. como una funci´n del tiempo t a valores en un espacio de funciones o o u(·. a estas notas analizaremos la ecuaci´n de Burgers.  . a algunas de sus derivadas.1) es el de la derivada de mayor orden involucrada. . intervienen de manera decisiva en muchos e importantes e a ´mbitos de las Ciencias y la Tecnolog´ Tal y como mencion´bamos anteriormente. dependiendo de si la no-linealidad de la funci´n F afecta a la inc´gnita u. Cauchy fue uno de los primeros en abandonar. αn ) e o u n+1 α es un multi´ ındice perteneciente a R de modo que D u denota una derivada parcial iterada de u de orden | α |= α0 +α1 +. Si F tiene M componentes (2. . va tomando diferentes valores siendo cada uno de ellos una funci´n de o la variable espacial x. el m´ximo de los m´dulos | α | de los ´ a o ındices α que intervienen en (2.1) utilizamos la notaci´n habitual para las derivadas parciales de modo que ∂xj u o denota la derivada parcial de u con respecto a la variable espacial xj . uN (2.En (2. al menos parcialmente. . e o En (2. t) que. De este modo.1).1) puede tambi´n representar un sistema de ecuaciones. Cuando la inc´gnita u de (2. la idea de resolver consideraremos a la funci´n u(x. en ıa. En o el marco de las ecuaciones no-lineales se distingue tambi´n a veces entre las ecuaciones e semilineales. 6 . +αn en la que derivamos α0 veces con respecto a la variable t y αj veces en cada una de las variables xj . . i. En ese caso F es tambi´n una e e funci´n vectorial. A veces.

1) con el m´todo de Cauchy para ilustrar con claridad la idea fundamental del mismo. Supongamos por tanto que o a = a(t) y b = b(t) son funciones anal´ ıticas reales que admiten el desarrollo en serie de potencias: ∞ (3.1) x(t) + a(t)x(t) = b(t).3) de (3. el m´todo de Cauchy permite en efecto probar que una EDO con e coeficientes an´liticos y datos iniciales admite una unica soluci´n anal´ a ´ o ıtica local en tiempo. 7 .1) es expl´ o ıcita es interesante analizar (3. y(t) = y0 + 0 e b(s)ds = x0 + 0 e b(s)ds.5) (3. En el caso homog´neo e en que b ≡ 0 tenemos t (3.e.las EDO expl´ ıcitamente y en proporcionar un m´todo sistem´tico para resolver “todas” las e a EDO. Obviamente. La idea de Cauchy es sumamente natural y a la vez eficaz. Cauchy observ´ que estos coeficientes {xk }k 0 pueden determinarse de manera unica a o ´ partir de los coeficientes y segundo miembro de la ecuaci´n. Para ilustrarla consideramos el caso sencillo de la EDO: (3. A(t) = 0 a(s)ds. A pesar de que la soluci´n (3. que admitiesen un desarrollo en serie de potencias convergente en un entorno de t = 0: ∞ (3. i. · Por supuesto. la soluci´n de (3. e. Como veremos.6) 2 a(t) = k=0 ∞ ak tk bk tk . k=0 b(t) = En este caso basta con observar que y(t) = eA(t) x(t) es soluci´n de y (t) = eA(t) b(t) con dato inicial o t A(s) t A(s) y(0) = x0 . Obtenemos as´ ı t t (3. t > 0 x(0) = x0 . e Cauchy busc´ soluciones x(t) anal´ o ıticas reales.3) x(t) = x0 e−A(t) + e−A(t) 0 eA(s) b(s)ds = x0 e−A(t) + 0 e− Rt s a(σ)dσ b(s)ds.4) x(t) = k=0 xk tk . Cuando b ≡ 0 la soluci´n puede calcularse f´cilmente mediante el m´todo de variaci´n o a e o 2 de las constantes .1) puede calcularse de manera expl´ o ıcita.2) x(t) = x0 e−A(t) . buscar una funci´n x = x(t) de esta forma equivale a buscar los coeficintes o {xk }k 0 de su desarrollo en serie de potencias. i.

Para obtener (3.9). 3 8 . para poder identificar plenamente la inc´gnita x precisamos su primer o coeficiente x0 . Es una hecho bien conocido que una serie de potencias es de clase C ∞ en el interior de su intervalo de convergencia y que la derivada de la serie coincide con la serie de las derivadas.. e En virtud de (3. El siguiente paso consiste en desarrollar el producto de las dos series de potencias en (3. obtenemos que: k (3.6) obtenemos la identidad: ∞ ∞ ∞ ∞ (3. Este viene determinado por el dato inicial x0 de la EDO (3.1).. k 0.7) y (3.. y utilizando el hecho de que para que dos series de potencias coincidan han de hacerlo uno a uno todos sus coeficientes.10) (k + 1)xk+1 + j=0 aj xk−j = bk .5) y (3.9) k=0 ak t k k=0 xk t k = k=0 j=0 aj xk−j tk .10) proporciona una f´rmula de recurrencia que permite calcular el (k + 1)o ´simo coeficiente del desarrollo de x a partir de los k primeros y de los coeficientes de a e y b.7) hemos utilizado el hecho conocido de que x (t) admite tambi´n un desae 3 rrollo en serie de potencias de la forma ∞ (3. Sin embargo.4) del desarrollo en serie de potencias de la inc´gnita x y o o usando los de los datos (3. Como el producto de funciones anal´ ıticas es tambi´n anal´ e ıtico vemos que la serie producto es tambi´n convergente por lo que lo hecho hasta ahora es plenamente riguroso.7): ∞ ∞ ∞ k (3. La identidad (3.8) x (t) = k=1 kxk tk−1 . x2 = La argumentaci´n anterior permite ver que el m´todo de Cauchy proporciona todos los o e coeficientes del desarrollo en serie de potencias de la inc´gnita soluci´n x que queda perfeco o tamente identificada.7) k=1 kxk t k−1 + k=0 ak t k k=0 xk t k = k=0 bk tk .Insertando la expresi´n (3. Calculando unos pocos t´rminos obtenemos e x1 = b0 − a0 x0 1 [b1 − a0 x1 − a1 x0 ] 2 1 x3 = [b2 − a0 x2 − a1 x1 − a2 x0 ] 3 .

o o 4 Funciones anal´ ıticas reales en varias variables En esta secci´n recordamos muy brevemente las propiedades m´s importantes de las funo a ciones anal´ ıticas reales. por supuesto. La extensi´n a las EDP e e o necesit´ de la contribuci´n fundamental de Sonia Kovalevskaya. tal y como e a veremos en la secci´n dedicada al Teorema de Cauchy-Kovalevskaya.6. lo e mismo que en una sola variable. infinitamente derivables (i. ı ı ´ Conviene resaltar que el m´todo de Cauchy es constructivo de modo que puede f´cilmente e a implementarse en el ordenador para obtener aproximaciones num´ricas.e.Pero Cauchy lleg´ m´s lejos y prob´ que el desarrollo en serie de potencias as´ obtenido o a o ı converge. las funciones anal´ ıticas reales en varias variables son aqu´llas que.2) fα = Dα f (x0 ) α!. Adem´s. las funciones anal´ ıticas reales coinciden con su desarrollo de Taylor: (4. De esta manera demostr´ que la soluci´n del problema de valores iniciales para o o una EDO con coeficientes anal´ticos existe. e o ∞ son de clase C ) y admiten una relaci´n de orden o de comparaci´n que ser´ sumamente util o o a ´ a la hora de probar la convergencia de las series obtenidas al aplicar el m´todo de Cauchy e en el contexto de las EDP. a Esencialmente. lo cual es sumamente util a la hora de aplicar el e ´ m´todo de Cauchy. admiten un desarrollo en series de potencias.2 del libro de o Evans [3].1) se toma a lo largo de todos los multi-´ ındices α ∈ Nn .e. Adem´s las constantes a fα del desarrollo de serie de potencias (4. | x − x0 |< r.1) f (x) = fα (x − x0 )α . Pero el ı e m´todo puede tambi´n extenderse a sistemas de EDO no-lineales. es anal´tica y es unica. i. o Aqu´ hemos presentado el m´todo de Cauchy en un caso muy sencillo (3.1). se pueden obtener o estimaciones muy expl´ ıcitas sobre el radio de convergencia de la soluci´n. Se puede comprobar que toda funci´n anal´ o ıtica real es de clase C ∞ . | x − x0 |≤ r. α! 9 . Una funci´n f : Rn → R se dice anal´tica real en un entorno de x0 ∈ Rn si existe r > 0 o ı tal que (4. Por tanto. α La suma en (4. Las funciones en cuesti´n son. (4.3) f (x) = α 1 α D f (x0 )(x − x0 )α . Para ello seguiremos el contenido de la secci´n 4.1) pueden calcularse expl´ ıcitamente evaluando las sucesivas derivadas de f en x = x0 . El libro de John [5] desarrolla este material con algo m´s de detalle. Estas funciones se identifican a trav´s de sus coeficientes.

Se trata efectivamente de una funci´n anal´ o ıtica en la esfera | x |< r Su desarrollo en serie de potencias es f´cil de calcular a trav´s de lo que ya conocemos a e de la teor´ de funciones de una sola variable: ıa (4.4) f (x) = r . f y g converge para | x |< r tambi´n el desarrollo de Taylor de f e 10 . La relaci´n de mayoraci´n establece una cierta jerarqu´ en la clase de funciones anal´ o o ıa ıticas. r | α |! | x |α = r|α| α! ∞ α k=0 | x1 | + · · · + | xn | r k <∞ √ | x1 | + · · · + | xn | n|x| < 1. Establezcamos ahora una relaci´n de orden en la clase de funciones anal´ o ıticas que jugar´ a un papel muy importante en la demostraci´n del Teorema de Cauchy-Kovalevskaya. r|α| α! k 1 rk |α|=k |α| α x = α α Es f´cil comprobar que esta serie de potencias es absolutamente convergente para | x |< a √ n.5) f (x) = = k=0 1 1− ∞ x1 +···+xn r ∞ = k=0 x1 + · · · + xn r | α |! 2 x. r r √ para todo x tal que |x| < r/ n.7) si (4. o Dadas dos funciones anal´ ıticas f y g representadas en series de potencias en la forma (4. gα | fα |. diremos que g mayora a f y lo representaremos escribiendo (4.6) f (x) = α puesto que fα xα . r − (x1 + · · · + xn ) √ n.Sin perdida de generalidad y con el objeto de simplificar la notaci´n en lo sucesivo o suponemos que x0 = 0.8) g f. En efecto. g(x) = α gα xα . ∀α ∈ Nn . El siguiente ejemplo de funci´n anal´ o ıtica juega un papel muy importante en la prueba del Teorema de Cauchy-Kovalevskaya: (4. As´ por ejemplo. si g ı.

Conviene pues tener una caracterizaci´n sencilla que permita verificar cu´ndo una hipero a superficie es caracter´ ıstica o no. las funciones mayoradas por una funci´n g dada heredan o de esta ultima la esfera donde el desarrollo en serie de potencias converge. para cada | α | k. Esto es particularmente f´cil de hacer en el marco de las a EDP lineales con coeficientes constantes. Consideremos pues operadores diferenciales de la forma (7. |α|=k 11 .1) P (D) = |α| k aα D α donde aα ∈ R. la primera lo hace tambi´n y por tanto la e serie fα xα α converge absolutamente en la bola | x |< r. Dicho en otras palabras. Como g f tenemos que fα | x |α α α gα | x |α . 5 6 7 El m´todo de Cauchy y las superficies no-caracter´ e ısticas* El Teorema de Cauchy-Kovalevskaya* Caracterizaci´n de superficies no-caracter´ o ısticas Tal y como hemos visto en las secciones anteriores. Se trata en efecto de un operador diferencial lineal de orden k con coeficientes constantes.2) Pp (D) = aα D α . Ahora bien. Se puede tambi´n probar la propiedad rec´ e ıproca en el sentido que si f = α fα xα con√ verge en | x |< r entonces admite una mayorante expl´ ıcita en cada subesfera | x |< s n < r. Esta propiedad es ´ sumamente util a la hora de probar la convergencia de series de potencias por comparaci´n. La parte principal de este operador viene dada por los t´rminos de orden superior. el Teorema de Cauchy-Kovalevskaya asegura que el cl´sico Teorema de Cauchy de la teor´ de EDO (que garantiza que toda a ıa EDO con coeficientes anal´ ıticos tiene una unica soluci´n local anal´ ´ o ıtica) es cierto tambi´n e en el marco de las EDP cuasilineales bajo la condici´n adicional de que la superficie sobre o la que se dan los datos de Cauchy sea anal´ ıtica y no caracter´ ıstica. k en e este caso: (7. como la segunda serie converge. ´ o Verifiquemos que lo que acabamos de decir es cierto.converge.

Esto significa que ning´n vector u u puede ser normal a un hiperplano caracter´ ıstico. El polinomio caracter´ ıstico del operador de Laplace es por tanto: (7. o • La ecuaci´n de Laplace o El operador de Laplace viene dado por n (7. 12 . De esta caracterizaci´n se deduce f´cilmente que el hecho que un hiperplano sea caracter´ o a ıstico n es algo muy excepcional. Dado un hiperplano H de dimensi´n n − 1 en el espacio eucl´ o ıdeo Rn ´ste es caracter´ e ıstico si y s´lo s´ su vector normal ν = (ν1 . la unica ´ dificultad que surge en la identificaci´n de todos los coeficientes del desarrollo en serie de o potencias de la soluci´n ocurre a la hora de calcular los coeficientes correspondientes a la o derivada normal (en la direcci´n normal a la superficie donde se dan los datos de Cauchy) o de orden mayor o igual al orden del operador involucrado en la EDP. es decir. νn ) es un cero de este polinomio. Por ultimo. si o ı (7.al que podemos asociar su polinomio caracter´ ıstico (7.4) Pp (ν) = |α|=k aα ν α = |α|=k α α aα ν1 1 · · · νn n = 0. En efecto. es cuando el vector normal ν es un cero del polinomio Pp (·). n Por otra parte. tal y como ve´ ıamos. del calor y de ondas. de la construcci´n desarrollada en el Teorema de Cauchy-Kovalevskaya o (C-K) es f´cil convencerse de que s´lo la parte principal del operador puede afectar a la a o condici´n de que el hiperplano sea caracter´ o ıstico. es decir. · · · . ∂x2 i Se trata pues de un operador de orden 2 puro en el que su parte principal es todo el operador ∆. y en definitiva que ninguna hipersuperficie es caracgter´ ıstica.5) ∆= i=1 ∂2· .6) 2 2 P∆ (ξ) = ξ1 + · · · + ξn =| ξ |2 y por consiguiente P∆ no admite ning´n cero no trivial. en particular). Veamos ahora c´mo se puede usar esta caracterizaci´n en los ejemplos m´s cl´sicos de la o o a a ecuaci´n de Laplace. dado que el conjunto de ceros de un polinomio en R es un conjunto muy peque˜o (de medida nula.3) Pp (ξ) = |α|=k aα ξ α . en que el hiperplano o o es caracter´ ıstico. no es dif´ comprobar a trav´s de la definici´n de derivada direccional que el ´ ıcil e o caso patol´gico en que la identificaci´n no puede ser realizado.

Los hiperplanos caracter´ ısticos son entonces de la forma: (7. τ ) = − | ξ |2 .10) u(x. De hecho est´ claro que en este problema los datos de Cauchy est´n sobredeterminados a a puesto que. si (7.7)  ∂u    = ϕ1 en S ∩ Nx0 . τ ). 13 . Los vectores normales a los hiperplanos caracter´ ısticos son por tanto de la forma ν = (0. x ∈ Rn   ut (x. 0) = ϕ0 (x). t) ∈ Rn × R. • La ecuaci´n del calor: o Consideramos ahora el operador del calor: (7. no hace falta que impongamos a S la hip´tesis de ser no caracter´ o ıstico. Sean ϕ0 y ϕ1 funciones anal´ ıticas definidas sobre la superficie S. ∂ν Conviene subrayar que la unica diferencia de este enunciado con el que es v´lido gracias al ´ a Teorema de Cauchy-Kovalevskaya es que. Es decir se trata de vectores perpendiculares al eje temporal. en el sentido del Teorema de Cauchy-Kovalevskaya. existe un entorno Nx0 de x0 en Rn en el que el problema de Cauchy admite una unica soluci´n anal´tica: ´ o ı   ∆u = f en Nx0    u = ϕ0 en S ∩ Nx0 (7.8) ∂t − ∆x . en este caso. Conviene observar que. Es por ´sto que el problema de valores iniciales para la ecuaci´n del calor e o   ut − ∆x u = 0. Pp es un polinomio en las variables (ξ. en este caso. se deduce el siguiente resultado: Sea S una hipersuperficie anal´tica de Rn de dimensi´n n−1. para todo x0 ∈ S. Entonces.Por lo tanto. x ∈ Rn es un problema caracter´ ıstico al que no se puede aplicar el Teorema de C-K.9) {x = cte} . Trat´ndose de un operador de orden dos su parte principal es −∆x y el s´ a ımbolo correspondiente Pp (ξ. 0) = ϕ1 (x). Sea f una funci´n anal´ ı o o ıtica definida en un entorno de S. 0) = ϕ0 (x). sea cual sea la hipersuperficie anal´ ıtica considerada. En particular. x ∈ Rn . τ ) ∈ Rn × R puesto que consideramos un operador diferencial en las variables (x.11) u(x. t ∈ R  (7. el problema de Cauchy est´ bien puesto localmente en el marco de las soluciones anal´ a ıticas.

x ∈ RN . o Conviene sin embargo observar que. t) = [G(x.15) es o (7.15) ut − ∆x u = 0. si bien la ecuaci´n del calor es de orden dos. t) = (4πt)−N/2 Rn exp − | x − y |2 4t ϕ(y)dy.13) ut (x.19) 2 = ∂t − ∆x . 0) = ϕ(x). Por tanto.17) u(x.16) G(x.10) cabe tambi´n interpretarse o e como una ecuaci´n de evoluci´n de orden uno. 14 . para que pueda existir una soluci´n del problema de Cauchy. Vemos pues que el problema de Cauchy no siempre tiene soluci´n. (7. es o s´lo de primer orden en la variable temporal.e. ser´ razonable considerar el o o ı ıa problema de valores iniciales en el que s´lo se impone el valor de la soluci´n en la superficie o o caracter´ ıstica t = 0 pero no el de la derivada temporal: (7. t) ∗ ϕ](x). Este problema ser´ desarrollada con m´s detallle en la secci´n 13. Este problema de valores iniciales si que est´ bien puesto pero s´lo en el sentido positivo a o del tiempo. t) = (4πt)−N/2 exp(− | x |2 /4t). La soluci´n de (7. 0) = ∆x ϕ0 (x).tambi´n se cumple necesariamente que e (7. para t > 0.18) u(x. En efecto la soluci´n de (7. x ∈ RN . 0) = ∆x ϕ0 (x). i.12) ∆x u(x. Si as´ fuese. es necesario o que se cumpla la condici´n de compatibilidad o (7. t ∈ R u(x. De la ecuaci´n del calor se deduce entonces que o (7. lo cual muestra que.15) viene dada a trav´s de la convoluci´n con o e o la soluci´n fundamental: o (7. donde ∗ denota la convoluci´n en la variable espacial exclusivamente.14) ϕ1 (x) = ∆x ϕ0 (x). a a o • La ecuaci´n de ondas o Consideramos ahora el operador de ondas o de d’Alembert (7. es decir. o (7.

x + t] denominado dominio de dependencia.25) tiene o e o tambi´n la virtud de proporcionar una expresi´n de la soluci´n para datos iniciales f y g e o o mucho menos regulares. En este caso el polinomio caracter´ ıstico es de la forma (7.25) tiene incluso sentido para funciones f y g o o localmente integrables (en el sentido de Lebesgue) y por tanto permite tambi´n representar e las soluciones d´biles de la ecuaci´n.24) u(x.25) u(x.25) representa una funci´n continua. x−t De esta expresi´n se deduce que la soluci´n est´ por tanto globalmente definida.Se trata de un operador de orden dos donde la parte principal es.21) | x |= t o a sus traslaciones (7. y el problema de valores iniciales correspondiente es por tanto   utt − uxx = 0. Pero la f´rmula (7. 0) = f (x). x ∈ R   ut (x. Por ejemplo.22) | x − x0 |= t − t0 . mientras que el valor de los datos iniciales en el punto x0 s´lo afecta o 15 . t) depende del de los datos iniciales en el intervalo [x − t.23) utt − uxx = 0. En particular. la soluci´n tambi´n lo es. Se trata pues de planos tangentes al cono de luz (7. Pero la f´rmula (7. el propio operador. Se trata obviamente de un problema no caracter´ ıstico en el que los datos de Cauchy est´n a dados sobre la recta no caracter´ ıstica t = 0. el valor de la soluci´n u o o en el punto (x. como en la ecuaci´n de o Laplace.20) P (ξτ ) = τ 2 − | ξ |2 . Cuando los o o a datos f y g son funciones anal´ ıticas. (7. 0) = g(x). x ∈ R. cuando f es continuo y g es integrable. Por tanto los vectores normales a los hiperplanos caracter´ ısticos son de la forma (ξ. e o Esta f´rmula permite tambi´n observar la velocidad finita de propagaci´n en el proceso o e o descrito por la ecuaci´n de ondas (= 1 en este caso). t ∈ R  (7. t) = 1 1 [f (x + t) + f (x − t)] + 2 2 x+t g(s)ds. La f´rmula de d’Alembert proporciona en este caso la expresi´n expl´ o o ıcita de la soluci´n: o (7. x ∈ R. En el caso de una sola variable espacial la ecuaci´n de ondas se reduce a o (7. ± | ξ |) y los hiperplanos caracter´ ısticos son planos inclinados de pendiente unidad.

r El cambio de variables v = ru reduce ´sta a la ecuaci´n de ondas pura en una dimensi´n: e o o vtt − vrr = 0. definidas en torno a la superficie donde se dan los datos de Cauchy. la soluci´n est´ globalmente definida. con r = |x|. Sin embargo. Resulta pues evidente que se trata de una funci´n anal´ o ıtica globalmente definida. tambi´n conocido como regi´n de o e o influencia. Consideramos por ejemplo la ecuaci´n diferencial lineal: o (8. t∈R x(0) = x0 . en general. en algunos casos.al valor de la soluci´n en el interior del cono |x − x0 | ≤ t. En el caso de varias variables espaciales se pueden tambi´n obtener f´rmulas de repree o sentaci´n expl´ o ıcita de las soluciones aunque en estos casos son algo m´s complejos. no puede garantizarse que la soluci´n o o sea global. y. Ya en el marco de la teor´ de EDO encontramos ejemplos que ilustran claramente este ıa hecho. t) como una soluci´n de la ecuaci´n de ondas en o o o tres dimensiones independiente de la variable z. 16 . o o a El objeto de esta secci´n es enfatizar que.2) x(t) = x0 et . el m´todo de las medias esf´ricas permite reducir el e e c´lculo de la soluci´n general al caso particular de las soluciones radiales para las que a o u = u(r.1) x = x. En este caso la ecuaci´n de ondas se escribe o 2 utt − urr − ur = 0. t). como por ejemplo en el problema de valores iniciales para la ecuaci´n de ondas 1 − d. el Teorema de C-K proporciona soluciones locales. Conviene a se nalar que: • En tres dimensiones espaciales. Basta para o e ello considerar la soluci´n u = u(x. 8 ¿Soluciones locales o globales? Tal y como hemos subrayado en secciones anteriores. e o • Una vez de haber obtenido la soluci´n de la ecuaci´n de ondas en tres dimensiones. la o o soluci´n en dos dimensiones se puede obtener por el m´todo del descenso. En este caso la soluci´n es global y viene dada por la expresi´n o o (8. Esto permite obtener una expresi´n expl´ o ıcita de la soluci´n radial de la o que despu´s se obtiene la soluci´n general.

salvo la soluci´n trivial x ≡ 0 que corresponde al dato inicial x0 = 0. 1 − 2tx0 ∞ cuando La soluci´n obtenida es anal´ o ıtica pero tiene car´cter local puesto que x(t) a t t∗ . e en algunas ocasiones. Por el contrario. todas o las soluciones explotan en tiempo finito t∗ . Este ejemplo muestra con claridad que la restricci´n que el enunciado del Teorema de o C-K impone a las soluciones de ser locales no es meramente t´cnica sino que obedece a que. a medida que el m´dulo | x0 | del dato inicial aumenta el tiempo de existencia de la o soluci´n disminuye. a De este ejemplo se podr´ sin embargo pensar que el unico obst´culo para que las soluıa ´ a ciones est´n globalmente definidas es que la ecuaci´n en cuesti´n sea no-lineal. las soluciones no est´n globalmente definidas. o o En realidad. 17 . La soluci´n tambi´n puede obtenerse de forma expl´ o e ıcita en este caso. t∈R x(0) = x0 . En efecto. 0 −1/2 =√ x0 . el tiempo m´ximo de existencia de la soluci´n que viene dada por: a o (8. la ecuaci´n o puede reescribirse como x /x3 = 1.5) t∗ = 1 .Consideremos ahora la ecuaci´n no lineal: o (8.7) Γ = x2 + y 2 = 1 . Integrando en la variable temporal obtenemos −1 2x2 (t) Es decir (8.3) x = x3 . a medida que | x0 | tiende a cero el tiempo de existencia o aumenta y tiende a infinito.6) ∆u = uxx + yyy = 0 con datos de Cauchy sobre la circunferencia unidad (8. De la expresi´n expl´ o ıcita de t∗ se observa tambi´n e que. de car´cter m´s geom´trico. 2x2 0 Se trata de un fen´meno de explosi´n en tiempo finito. a a e Para convencernos de eso consideremos la ecuaci´n de Laplace en dos dimensiones espao ciales (8. Esto es as´ e o o ı en el marco de las EDO pero no en el de las EDP donde tambi´n pueden aparecer otro tipo e de restricciones.4) x(t) = x−2 − 2t 0 t = t.

a Para comprobar este hecho basta observar que la soluci´n del problema o (8.4 El ejemplo que acabamos de desarrollar demuestra que. Para que esto ocurra es imprescindible que los datos de Cauchy f y g est´n e correlados. es unica. e integrando por partes mediante la f´rmula de Green o o obtenemos que | v|2 dx = 0. se deduce que el Teorema de C-K es aplicable en este caso. lo cual garantiza la unicidad. Como se anula en el borde de la bola. la ausencia de soluciones globales para el problema de Cauchy ocurre en el ejemplo m´s importante en la teor´ de EDP: la ecuaci´n de Laplace.9) uxx + uyy = 0 u Γ en |x| ≤ 1 = f. aplicando el mismo argumento a −v se deducir´ ıa que v ≤ 0. tal y como vimos en la secci´n anterior. Este hecho puede probarse tanto por el principio del m´ximo como por el m´todo ´ a e de la energ´ Hagamos la verificaci´n por este ultimo m´todo. para cada dato f s´lo existe un dato g para el que la soluci´n o o est´ blobalmente definida en la bola.8)  Γ   xu + yu = g. a ıa o Otra prueba alternativa est´ basada en el principio del m´ximo. Multiplicando en la ecuaci´n por v. x y Γ Conviene se˜alar que. el operador de Laplace o no posee ninguna curva caracter´ ıstica. En efecto. De este modo se concluir´ que v ≡ 0. Como ∆v = 0.En este caso el problema de Cauchy puede escribirse del siguiente modo  en R2  uxx + uyy = 0   u =f (8. ıa 4 18 . Cabe ahora preguntarse cuando esta soluci´n est´ globalmente definida en el interior de o a la esfera |x| ≤ 1. lejos de tratarse de un hecho raro. si ∆v ≥ 0 su valor m´ximo a a a se alcanza en el borde de modo que v ≤ 0. Si el problema posee dos ıa. o ´ e soluciones distintas su diferencia v satisface (8. el vector (x. y) apunta en la direcci´n normal. |x|≤1 Esto implica que v ha de ser constante. en cada punto de Γ.10) vxx + vyy = 0 v Γ en |x| ≤ 1 = 0. n o Por tanto el valor de u y de xux + yuy sobre Γ proporcionan datos de Cauchy completos. Obtenemos as´ una soluci´n anal´ ı o ıtica unica local en un entorno de la curva Γ para ´ cada par de datos iniciales anal´ ıticos f y g. Teniendo en cuenta que. En otras palabras. ha de ser necesariamente nula.

Su enunciado es el siguiente: ´ Teorema de Holmgren En el marco del Teorema de C-K. dos razones: o • Hay problemas importantes. La importancia del Teorema de Holmgren radica en que. al menos. para ecuaciones con coeficientes y datos anal´ticos sobre una superficie anal´tica y no caracter´ ı ı ıstica la soluci´n proporcionada por el o Teorema de C-K es la unica no s´lo en la clase de funciones anal´ ´ o ıticas sino que es unica en ´ toda la clase de funciones localmente integrables. no puede existir otra soluci´n que no sea la funci´n o o anal´ ıtica que C-K proporciona.9 Unicidad de soluciones En las secciones anteriores hemos construido soluciones para diversas ecuaciones. 19 . que no es un problema de Cauchy y adem´s los datos est´n dados o a a sobre una hipersuperficie (t = 0 en este caso) caracter´ ıstica.1 El Teorema de Holmgren El Teorema de Holmgren es v´lido en el contexto del Teorema de C-K siendo un corolario a de este ultimo. como por ejemplo el problema de valores iniciales para la ecuaci´n del calor. para problemas de Cauchy en los que el Teorema de C-K es aplicable. • El m´todo de dualidad. ∞). ıa o Conviene pues desarrollar herramientas adicionales que permitan abordar el problema de la unicidad de manera m´s sistem´tica. El Teorema de C-K garantiza que estas son unicas en el marco de problemas de Cauchy con datos y ´ coeficientes anall´ ıticos y siempre que la superficie donde se dan los datos sea anal´ ıtica y no caracter´ ıstica. L1 (Rn )). • Frecuentemente los datos del problema no son anal´ ıticos. tal y como hemos tenido oportunidad de comprobar. es decir. el resultado de unicidad que el Teorema de C-K proporciona no siempre es de aplicaci´n por. e 9. Este era el caso por ejemplo en la ecuaci´n del calor donde se observaba que para un o dato inicial en L1 (Rn ) se obten´ una soluci´n en la clase BC ([0. Aqu´ analizaremos dos de ellas: a a ı • El Teorema de Holmgren. Sin embargo.

2) posee una unica soluci´n que no puede ser otra que v ≡ 0. o Corolario. Entonces v es soluci´n de o ∆v = 0 en Rn (9. o Como el operador de Laplace no posee hipersuperficies caracter´ ısticas. la envolvente caracter´stica e a ı n de ω. En estas condiciones el Teorema de C-K no se aplica puesto que.1). suponiendo que (9. ı Entonces. por ejemplo. por ejemplo. f y g son funciones continuas. u tambi´n se anula en un conjunto m´s grande ω. si bien cuando f y g son anal´ ıticas el Teorema de C-K se aplica. e Veamos los resultados que arroja la aplicaci´n de este Corolario en los tres modelos m´s o a importantes. que se define del modo siguiente: ω es el abierto de R con la propiedad de que todo hiperplano caracter´ ıstico que interseque ω tambi´n ha de intersecar a ω. o En efecto. ´ o Vemos pues que el Teorema de Holmgren garantiza la unicidad de las soluciones de (9. o   ∆u = 0 en Rn    u=f en Γ (9. En el caso de operadores lineales con coeficientes constantes (9.1) posee dos soluciones u1 y u2 introducimos v = u1 − u2 . meramente continuas. El Teorema de C-K se aplica y deducimos que (9. se necesitan datos anal´ ıticos. Ahora bien.3) P(D)u = |α| k aα D α u la aplicaci´n del Teorema de Holmgren proporciona el siguiente resultado. para hacerlo. Los datos en el sistema (9.2) v = ∂v/∂ν = 0 en Γ. el Teorema de Holmgren garantiza la unicidad de la soluci´n de (9. a pesar de ello. el problema (9. Consideremos por ejemplo el problema de Cauchy para la ecuaci´n de Laplace.1).1)  ∂u    = g en Γ ∂ν donde Γ es una hipersuperficie anal´ ıtica de Rn de dimensi´n n − 1. esto no ocurre cuando f y g son. Supongamos ahora que. Sea u = u(x) una soluci´n de o (9. Conviene sin embargo observar que el problema de la existencia persiste pues.4) P(D)u = 0 en Rn y supongamos que u se anula en un abierto no vac´o ω de Rn .Teorema de C-K puede tambi´n aplicarse incluso cuando los datos del problema no son e anal´ ıticos.1) entra en el marco del Teorema de C-K. Por tanto u1 ≡ u2 . 20 .2) son anal´ ıticos.

• La ecuaci´n de Laplace o Supongamos que u = u(x) es una soluci´n de o (9.5) ∆u = 0 en Rn .

Supongamos adem´s que u = 0 en ω, un abierto no vac´ de Rn . a ıo En este caso se deduce inmediatamente que u ≡ 0. Esto es as´ puesto que ω = Rn , lo ı cual ocurre porque ∆ no tiene hiperplanos caracter´ ısticos. Conviene tambi´n se˜alar que el Teorema de Holmgren es de aplicaci´n local de modo e n o n que si la ecuaci´n ∆u = 0 se verifica en un abierto Ω de R y u = 0 en un subconjunto o abierto no vac´ ω de Ω, entonces u ≡ 0 en todo Ω. ıo

21

• La ecuaci´n del calor o Supongamos ahora que u = u(x, t) es soluci´n de la ecuaci´n del calor o o (9.6) y que (9.7) ut − ∆u = 0 en Rn , 0 < t < T

u = 0 en ω = Θ × (0, T )

donde Θ es un abierto no vac´ de Rn . ıo Entonces, como consecuencia del Teorema de Holmgren tenemos que (9.8) u = 0 en ω = Rn × (0, T ).

Al cilindro ω = Rn × (0, T ) se le denomina la componente horizontal de ω = θ × (0, T ). Esto es as´ pues todos los hiperplanos caracter´ ı ısticos de la ecuaci´n del calor son de la o n forma t = cte. Es pues evidente que R ×(0, T ) es el conjunto m´s grande con la propiedad de a que todo hiperplano caracter´ ıstico que lo corta, interseque tambi´n al subconjunto ω ×(0, T ). e Vemos por lo tanto que, tanto en la ecuaci´n de Laplace como del calor el conjunto de o ceros de la soluci´n se propaga a velocidad infinita en la variable espacial. o • La ecuaci´n de ondas o Supongamos ahora que (9.9) y que (9.10) utt − ∆u = 0 en Rn × Rt x u = 0 en ω = Θ × (−T, T ).

En este caso, como consecuencia del Teorema de Holmgren tenemos que (9.11) donde (9.12) u = 0 en ω ˜

ω= ˜
0 R T

ΘR × (−T + R, T − R)

de tadio R de θ. donde θR es un entorno en En el caso de una variable espacial el resultado es particularmente sencillo pues garantiza que si u = 0 en (a, b) × (−T, T ) entonces u = 0 en
0 R T

Rn x

[(a − R, b + R) × (−T + R, T − R)] .

22

An´logamente, a u = 0 en
0 σ (b−a)/2

[(a + σ, b − σ) × {T + σ}]

y u = 0 en
0 σ (b−a)/2

[(a + σ, b − σ) × {−T − σ}] .

En esta construcci´n se observa que el conjunto de ceros se propaga con velocidad uno, de o acuerdo con las propiedades b´sicas de la ecuaci´n de ondas considerada. a o El resultado obtenido es ´ptimo tal y como se confirma al estudiar el cono de influencia o y las regiones de dependencia en la ecuaci´n de ondas. o

9.2

Dualidad

A pesar de la versatilidad del Teorema de Holmgren, hay una situaci´n en la que su aplicaci´n o o es imposible. Se trata del caso en que el problema considerado es caracter´ ıstico. Esta es precisamente la situaci´n en uno de los problemas m´s relevantes: El problema o a de valores iniciales para la ecuaci´n del calor: o (9.13) ut − ∆u = 0 u(x, 0) = f (x) en en Rn × (0, ∞) Rn .

En secciones anteriores hemos visto que si f ∈ L2 (Rn ), el problema admite una soluci´n o de la forma (9.14) u(t) = G(t) ∗ f, siendo G el n´cleo de Gauss y que pertenece a la clase u ∈ BC ([0, ∞); L2 (Rn )). u Hab´ ıamos asimismo comprobado (esto puede hacerse aplicando la desigualdad de Young para la convoluci´n o el m´todo de la energ´ que o e ıa) (9.15) u(t)
L2 (Rn )

f

L2 (Rn ) ,

∀t > 0.

Se nos plantea pues el problema de la unicidad. Como el hiperplano {t = 0} en el que el dato inicial est´ dado es caracter´ a ıstico para la ecuaci´n del calor, el Teorema de Holmgren o no se puede aplicar. En este caso el m´todo de dualidad proporciona la soluci´n de manera sencilla. e o Supopngamos que (9.13) admite dos soluciones u1 y u2 en la clase BC ([0, ∞); L2 (Rn )). Entonces v = u1 − u2 ∈ BC ([0, ∞); L2 (Rn )) es soluci´n de o (9.16) vt − ∆v = 0 v(0) = 0 en en 23 Rn × (0, ∞) Rn .

dado T > 0 arbitrario se trata de ver que v(T ) ≡ 0. En efecto. la soluci´n o ϕ puede ser construida como para el problema de valores iniciales en la cl´sica ecuaci´n del a o calor. Es f´cil ver que todos y cada uno de los t´rminos a la derecha de la identidad (9.El problema se reduce a comprobar que v ≡ 0. Tenemos adem´s la estimaci´n a o (9.21) ϕ(t) = ψ(T − t) = 0 G(T − t − s) ∗ v(T − s)ds = t G(σ − t) ∗ v(σ)dσ. Deshaciendo el cambio obtenemos que T −t T (9. 0 t T.22) ϕ(t) L2 (Rn ) v L1 (0.17) si y s´lo si ψ es soluci´n de o o o (9. En efecto. Sabemos que (9.T .19) admite una soluci´n de la forma o t (9. T − t).T ) v 2 dxdt = Rn ×(0. A pesar de que hemos combinado el signo de la derivada temporal de la ecuaci´n del calor que o interviene en (9. si hacemos el cambio de variables (9. Multiplicando en (9.20) ψ(t) = 0 G(t − s) ∗ v(T − s)ds. ϕ(0)v(0)dx = 0 Rn 24 .17) −ϕt − ∆ϕ = v ϕ(T ) = 0 en en Rn × (0.17) por v e integrando por partes obtenemos que (9. L2 (Rn )) .18) ψ(x.23) Rn ×(0. T ) Rn . t) = ϕ(x.13) se a e anulan. En otras palabras.17). en la medida en que los datos se dan en el instante final T .19) ψt − ∆ψ = v(T − t) ψ(0) = 0 en en Rn × (0. T ) Rn . observamos que ϕ es soluci´n de (9.T ) (−ϕt − ∆ϕ)v dxdt T = − Rn ϕvdx 0 + Rn ϕ(vt − ∆v)dxdt. Consideramos ahora el problema adjunto (9.

Para comprobarlo. t > 0 (9. a Consideramos ahora el problema adjunto (9. Vemos pues que el m´todo de dualidad funciona proporcionando la soluci´n en problemas e o caracter´ ısticos.26) est´ acotado.29) existe y se puede construir por el m´todo de la variaci´n de las o e o constantes. el potencial a = a(t) en (9.25) admite dos soluciones x e y y definamos z = x − y. Supongamos que (9. consideramos el caso m´s sencillo de la EDO: a (9. 25 . Conviene sin e embargo ser cautos en el caso en que el problema considerado es no-lineal. Rn Por ultimo.puesto que el dato inicial de v se anula. el m´todo de dualidad funciona cada vez que disponemos e de un m´todo que permite construir soluciones con estimaciones adecuadas.28) | a(t) |= f (x(t)) − f (y(t)) x(t) − y(t) L. z satisface z = f (x) − f (y) = a(t)z. donde (9. Por tanto.29) −ϕ = a(t)ϕ + z. lo cual garantiza que v ≡ 0 y da el resultado de unicidad buscado.25) x (t) = f (x(t)). t > 0 x(0) = x0 . cuando f es Lipschitz. como v satisface la ecuaci´n del calor vemos que ´ o ϕ(vt − ∆v)dxdt = 0. x−y Es ahora muy f´cil aplicar el m´todo de la dualidad para deducir que. La soluci´n ϕ de (9. Entonces.T ) Concluimos por tanto que (9. En efecto. a e la soluci´n es unica.26) z(0) = 0. tenemos o ´ (9. Rn ×(0.27) a(t) = f (x) − f (y) . Esencialmente.24) Rn ×(0. si f es Lipschitz con constante de Lipschitz L > 0. El hecho de que el valor de ϕ en t = T se anula implica que ϕ(T )v(T )dx = 0.T ) v 2 dxdt = 0. 0 < t < T ϕ(T ) = 0.

x−y y t La ecuaci´n adjunta es entonces o   −ϕ = 2ϕ + z. Tychonoff construy´ una funci´n u = u(x.36) u(x. El m´todo de dualidad no puede entonces aplicarse pues el potencial a = a(t) correspondiente e es singular |x|− |y | |y| 2 √ a(t) = (9. ¿Por qu´ el m´todo no se aplica cuando f deja de ser Lipschitz? e e En efecto.30)  x(0) = 0 admite al menos dos soluciones: (9.34) admite una unica soluci´n que se puede escribir de ´ o manera expl´ ıcita por el m´todo de la variaci´n de las constantes.29) por z e integrando por partes en el intervalo 0 < t < T deducimos que z ≡ 0. de modo que el m´todo de dualidad que precisa de la integraci´n por e o partes en el intervalo (0. t > 0 y de modo que (9. Pero la soluci´n ϕ obtenida e o o es singular en t = 0. 26 . o o En efecto. t) de clase C ∞ para x ∈ R y t > 0 o o tal que (9.3 La soluci´n de Tychonoff o Acabamos de probar mediante el m´todo de dualidad que el problema de valores iniciales e para la ecuaci´n del calor tiene una soluci´n unica. x ∈ R. t → 0+ . 0 < t < T t (9. t) → 0.34)  ϕ(T ) = 0. se obtiene la unicidad en (9. ∀x ∈ R. Sin embargo Tychonoff contruy´ una o o ´ o soluci´n de la ecuaci´n del calor que parece contradecir este hecho. cuando f deja de ser Lipschitz hay ejemplos claros de no unicidad. T ) no se puede aplicar en este caso.Multiplicando en (9. El m´s a sencillo es el caso en que f (x) = | x |. Es decir.32) x≡0 y = t2 /4.35) ut − uxx = 0.33) = = ( y)−1 = (t/2)−1 = .25). 9. Se puede incluso comprobar que (9.31) y (9. Obviamente f no es Lipschitz en x = 0 y el problema de valores iniciales   x = |x| (9.

38) desarrolla en serie de potencias de la forma o ∞ (9. La soluci´n de Tychonoff se construye de la siguiente manera (v´ase el cap´ o e ıtulo 7 del libro de F.43) g (k) (t) exp − t−α .40) g0 = g. t > 0 con datos de Cauchy en el eje temporal: (9.41) u(x. (2k)! Elegimos ahora el dato de Cauchy (9.37) ut − uxx = 0. t) = 0. ∞ (9. t > 0 0. g1 = 0. Buscamos una soluci´n de (9. a Consideramos la ecuaci´n del calor unidimensional o (9. ∞ Obtenemos por tanto la soluci´n formal o (9. t) = k=0 g (k) (t) 2k x . igualando los coeficientes de las o o diferentes potencias de x y usando los datos de Cauchy (9. En efecto.44) k=0 g (k) (t) 2k x (2k)! ∞ k=0 | x |2k 1 exp − t−α k k!(θt) 2 1 t 27 | x |2 1 1−α − t θ 2 = = U (x.Esto entra en aparente contradicci´n con el resultado de unicidad probado mediante el o m´todo de dualidad que garantiza que si el dato inicial es nulo. t) = g(t).38) u(0.39) en la ecuaci´n del calor.42) exp(−t−α ). t > 0. t 0 con α > 1. x ∈ R. la unica soluci´n del problema e ´ o de valores iniciales es la nula. (θt)k 2 para un cierto θ = θ(α) > 0. ux (0. Un an´lisis un poco m´s cuidadoso de la soluci´n de Tychonoff y del resultado de unicidad a a o probado permite deshacer esta aparente paradoja. Se trata de una funci´n C ∞ pero no es anal´ o ıtica. gj = (j + 2)(j + 1)gj+2 . = exp . John [5] para m´s detalles).38) obtenemos que (9. Esta propiedad basta para garantizar la convergencia de la serie de potencias (9. t).41). Adem´s se puede comprobar a que k! 1 (9.37)-(9. Introduciendo la expresi´n (9.39) u= j=0 gj (t)xj .

44) deducimos que. Por otra parte. u << U . garantiza que s´lo puede haber una soluci´n. Dada una funci´n f ∈ L1 (Rn ) definimos su transformaci´n de Fourier del modo siguiente: o o (10.45) u(x. Ninguna de estas operaciones puede realizarse en el marco de la soluci´n de Tychonoff. o o o de la cota (9. la soluci´n u que Tychonoff proporciona crece muy r´pidamente cuando | x |→ ∞. o 10 La transformada de Fourier Una de las herramientas m´s utiles en el estudio de las Ecuaciones en Derivadas Parciales a ´ (EDP) es la transformada de Fourier. se trata de una soluci´n de la ecuaci´n del calor (9. Es tambi´n f´cil comprobar por argumentos semejantes que es de clase C ∞ en t > 0. cuando se puede aplicar. para a cada t > 0 fijo.41) define una funci´n anal´ o ıtica en x. e Un an´lisis cuidadoso del desarrollo realizado mediante aqu´l m´todo muestra que el a e e resultado de unicidad que aqu´l arroja es en la clase de soluciones BC ([0. e a Por construcci´n. ∞). para t > 0. t) en la que se ve f´cilmente que. L2 (Rn )).37). o En efecto. Rn ˆ a Conviene se˜alar que f est´ bien definida para todo ξ ∈ Rn puesto eix·ξ f (x) ∈ L1 (Rn ). t) → 0 cuando t → 0+ . ξ ∈ Rn . en la relaci´n de orden de las o o funciones anal´ ıticas. cuando | x |→ ∞ diverge de manera exponencial.De la estimaci´n (9. o a Esto es particularmente claro en la cota superior U (x. el m´todo de la dualidad e proporciona la unicidad en una clase de soluciones dada y no excluye la existencia de otras como ocurre con la soluci´n de Tychonoff. De este modo vemos que para todo t > 0. El Teorema de Holmgren. Esto n 28 .1) ˆ f (ξ) = 1 (2π)n/2 e−ix·ξ f (x)dx. Cabe entonces preguntarse el modo en que la existencia de la soluci´n de Tychonoff es o compatible con el resultado de unicidad probado mediante el m´todo de dualidad. o o sea cual sea la clase de funciones consideradas. Se observa pues un matiz importante entre el resultado que el Teorema de Holmgren proporciona y el que nos da la dualidad. e Esta clase puede ser ligeramente ampliada pero no de manera arbitraria puesto que en la aplicaci´n del m´todo de dualidad hemos de resolver la ecuaci´n (9. Sin embargo. (9.44) deducimos con facilidad que (9.17) y despu´s integrar o e o e por partes tras multiplicar por v. La soluci´n de Tychonoff est´ pues fuera de la clase donde el m´todo de la dualidad se o a e puede aplicar. es decir en los problemas no caracter´ ısticos.

Tenemos: o o (10.3) ˆ f L∞ (Rn ) f L1 (Rn ) .6) ˆ | ξ |2 u(ξ) = f (ξ). f est´ bien definida y es una funci´n de BC(Rn ). ξ ∈ Rn . para obtener la soluci´n necesitamos invertir de la transformada de Fourier. ˆ Por otra parte. e o La transformada de Fourier tiene varias propiedades fundamentales que la hacen no s´lamente una herramienta muy util en el contexto de las EDP sino tambi´n en muchos o ´ e otros ´mbitos de las Matem´ticas y de las otras Ciencias y Tecnolog´ a a ıas.5) −∆u = f en Rn . o La transformada inversa de Fourier se define del modo siguiente: (10.6) hemos utilizado de manera esencial que o n −∆u = − i=1 ∂2u =− ∂x2 i n i=1 ∂2u =− ∂x2 i n (iξi )2 u =| ξ |2 u.6) podemos obtener de manera inmediata una expresi´n para la transformada de o Fourier u de la soluci´n u: ˆ o ˆ (10. Tomando la transformada de Fourier obtenemos (10. Rn Gracias a esta propiedad. consideremos por ejemplo la ecuaci´n de Laplace o (10. ˆ ˆ i=1 De (10. ˆ Pero.2) e−ix·ξ f (x) =| f (x) |∈ L1 (Rn ).8) ˇ f (x) = 1 (2π)n/2 eix·ξ f (ξ)dξ. f ∈ BC(Rn ). En efecto. si f ∈ L1 (Rn ). Una de ellas est´ relacionada con el comportamiento de la transformada de Fourier en a relaci´n a los operadores de derivaci´n. ˆ En la obtenci´n de (10. el Teorema de la Convergencia Dominada (TCD) permite ver que f es ˆ tambi´n una funci´n continua. De esta propiedad se deduce que (10.es efectivamente cierto puesto que (10. Rn ˇ a Nuevamente.7) u(ξ) = f (ξ) | ξ |2 .4) 1 ∂f (ξ) = ∂xj (2π)n/2 e−ix·ξ Rn ∂f iξj (x)dx = ∂xj (2π)n/2 ˆ e−ix·ξ f (x)dx = iξj f (ξ). o 29 . Por tanto. las EDP lineales con coeficientes constantes se reducen a ecuaciones algebraicas lineales en el espacio de Fourier.

En ´ particular proporciona la soluci´n fundamental de la ecuaci´n del calor o o (10.10).15) ft (x) = f (tx ) 1 ˆ ˆ ft (ξ) = n f (ξ/t). En efecto. Tenemos n/2 1 2 −t|x|2 (ξ) = (10.9).16) G(x.10) e−t|x|2 (ξ) 1 = (2π)n/2 e Rn −ix·ξ −t|x|2 n e dx = 1 (2π)1/2 j=1 e−ixj·ξj e−t|xj | dxj .12) e−tz dx = e−tx dx = π/t. Γ −∞ De (10.15) basta observar que ˆ ft (ξ) = 1 (2π)n/2 e−ix·ξ ft (x)dx = R 1 (2π)n/2 e−ix·ξ f (tx)dx = Rn 1 (2π)n/2 tn e−iy·ξt f (y)dy. por el teorema de los residuos. si definimos la funci´n o (10. La identidad (10. dada f ∈ R . 2t En efecto.12) obtenemos (10.13) R e−ix·ξ e−tx dx = e−ξ 2 2 /4t π t 1/2 . Deformando los contornos la integral.11) R e−ix·ξ e−tx dx = R 2 e−t(x+iξ/2t) e−ξ 2 2 /4t dx = e−ξ 2 /4t e−tz dz Γ 2 donde Γ es el contorno Im (z) = ξ/2t del plano complejo. proporciona (10.15) expresa el comportamiento de la transformada de Fourier con respecto a o cambios de escala. En (10. Rn La relaci´n (10.9) e e−|ξ| 4t. (10. puede reducirse al c´lculo de la misma sobre el eje a real: ∞ 2 2 (10.11) y (10. lo cual. combinado con (10.14) tenemos (10.9) sobre la transformada de Fourier de la Gaussiana es muy util. .9) basta calcular la siguiente integral en una sola variable real: (10.La Gaussiana es un ejemplo particularmente importante en el que la transformada de Fourier es f´cil de calcular expl´ a ıcitamente. t) = (4πt)−n/2 exp − | x |2 30 4t . R 2 Para comprobar (10. t Para comprobar (10.9) se observa una de las propiedades m´s importantes de la Transformada de a n Fourier.

ξ ∈ Rn . 0) = δ0 (ξ).17) obtenemos o (10. 0). Conviene observar que en (10. t) = e−|ξ| t G(ξ. Tomando la transformada de Fourier en la primera ecuaci´n de (10.21) ˆ ˆ G(ξ.20) Por otra parte (10.17) Gt − ∆G = 0 G(x.17) tenemos (10. recordemos que G es la soluci´n del sistema o (10. lo que transforma la ecuaci´n en derivadas parciales en una ecuaci´n diferencial o o ordinaria con par´metro ξ. t) = 1 2 e−|ξ| t . ˆ δ0 ≡ 1 (2π)n/2 . Entonces ˆ δ0 (ξ) = lim t π n/2 t→∞ e−t|x|2 (ξ) = lim 1 1 2 e−|ξ| /4t = . Una primera es simplemente aplicar la definici´n de la transformada de Fourier.18) y por tanto (10. 0) = δ0 (x) en en Rn × (0. n/2 (2π) 31 . n/2 (2π) (2π)n/2 Rn Otra posibilidad es observar que la familia t π n/2 e−t|x| 2 es una aproximaci´n de la identidad cuando t → ∞ de modo que o t π n/2 e−t|x| ϕ(x)dx → ϕ(0) 2 Rn para todo ϕ ∈ BC(Rn ).19) y (10.19) ˆ ˆ Gt + | ξ |2 G = 0. o Se obtiene 1 1 ˆ ˆ δ0 (ξ) = e−ix·ξ δ0 (x)dx = . ∞) Rn . Son varias las maneras de justificar la identidad (10. n/2 t→∞ (2π) (2π)n/2 Combinando (10. en virtud del dato inicial de (10. a Por otra parte. teniendo en cuenta que δ0 es una medida.18) s´lo se toma la transformada de Fourier en la variable o espacial. t > 0 2 ˆ ˆ G(ξ.21).En efecto.21) obtenemos (10.22) ˆ G(ξ.

Basta por ultimo aplicar la transformada inversa de Fourier para obtener G(x, t) a partir de ´ su transformada de Fourier (10.22). Obtenemos entonces (10.23) G(x, t) = (4πt)−n/2 exp − | x |2 4t .

La f´rmula (10.23) se obtiene f´cilmente a partir de (10.9) teniendo que, en virtud de la o a definici´n de ˆ y ˇ se tiene o · · ˆ ˇ (10.24) f (ξ) = f (−ξ). Sigamos ahora estudiando las propiedades fundamentales de la transformada de Fourier la identidad de Plancherel garantiza que (10.25) f
L2 (Rn ) =

ˆ f

L2 (Rn )

para todo f ∈ L1 (Rn ) ∩ L2 (Rn ). Antes de probar (10.25) observamos que esta identidad garantiza que la transformada de Fourier define una isometr´ de L2 (Rn ) en L2 (Rn ). Adem´s, en virtud de (10.25), la ıa a transformada de Fourier puede extenderse por densidad a una isometr´ definida en todo el ıa espacio L2 (Rn ). Con el objeto de probar (10.25) observamos en primer lugar que (10.26)
Rn

v(x)w(x)dx = ˆ
Rn

v (x)w(x)dx, ˆ

para todov, w ∈ L1 (Rn ). Conviene en primer lugar observar que ambas integrales est´n bien a definidas puesto que como v, w ∈ L1 (Rn ), entonces v , w ∈ L∞ (Rn ), por lo que v w, v w ∈ ˆ ˆ ˆ ˆ 1 n L (R ). La identidad (10.26) es f´cil de comprobar. En efecto, a v(x)w(x)dx = ˆ
Rn Rn

v(x)

1 (2π)n/2

e−ix·y w(y)dy dx =
R

1 (2π)n/2

e−ix·y v(x)w(y)dx dy
Rn Rn

que coincide con la expresi´n de o
Rn

v (x)w(x)dx. ˆ
2

Aplicando esta identidad con v(x) = e−ε|x| y usando la expresi´n de v antes calculada o ˆ obtenemos que 1 2 2 w(y)e−ε|ξ| dξ = ˆ (10.27) w(x)e−|x| /4ε dx. (2ε)n/2 Rn Rn Dada u ∈ L1 (Rn ) ∩ L2 (Rn ), definimos v(x) := u(−x) y w = u ∗ v (que pertenece a ¯ L1 (Rn ) ∩ C(Rn )). Tenemos (10.28) w = u ∗ v = (2π)u/2 uv ∈ L∞ (Rn ). ˆ ˆˆ 32

Esta es otra de las propiedades importantes de la transformada de Fourier: la transformada de Fourier de la convoluci´n es, m´dulo una constante multiplicativa, igual al producto o o de las transformadas de Fourier. En este caso, como v(x) = u(−x), tenemos ¯ (10.29) v (ξ) = ˆ 1 (2π)n/2 ¯ e−ix·ξ u(−x)dx = u(ξ) ¯ ˆ
Rn

y por tanto w = (2π)n/2 | u(ξ) |2 . ˆ ˆ Como w es continua tenemos tambi´n e |x|2 1 (10.30) lim w(x)e− 4ε dx = (2π)n/2 w(0). ε→0 (2ε)n/2 Rn De la identidad (10.27) deducimos entonces que w = (2π)n/2 | u(ξ) |2 pertenece a L1 (Rn ), es ˆ ˆ 2 n decir que u ∈ L (R ). ˆ Adem´s a 1 w(ξ)dξ = w(0) = ˆ | u(x) |2 dx, | u |2 dξ = ˆ n/2 (2π) Rn Rn Rn lo cual concluye la prueba de la identidad de Plancherel (10.25). Comprobamos ahora la f´rmula (10.28) que pone en relaci´n la convoluci´n y la transo o o formada de Fourier. Tenemos 1 w(ξ) = u ∗ v(ξ) = ˆ e−ix·ξ (u ∗ v)(x)dx (2π)n/2 Rn 1 = e−ix·ξ u(x − y)v(y)dy dx (2π)n/2 Rn Rn 1 = e−ix·ξ u(x − y)v(y)dy dx (2π)n/2 Rn Rn 1 e−i[(x−y)+y]·ξ u(x − y)v(y)dy dx = n/2 (2π) Rn Rn 1 = e−iy·ξ v(y) e−i(x−y)·ξ u(x − y)dx = (2π)n/2 u(ξ)ˆ(ξ). ˆ v n/2 (2π) Rn Rn Probemos algunas propiedades m´s de la transformada de Fourier. La identidad de a Parseval garantiza que (10.31) u¯dx = v uv dξ. ˆ¯ ˆ
Rn Rn

Para comprobarlo, dados u, v y α ∈ C, aplicamos la identidad de Plancherel a la funci´n o u + αv de modo que u + αv 2 2 (Rn ) = u + αˆ 2 2 (Rn ) . ˆ v L L Expandiendo esta identidad tenemos | u |2 + | α |2 +¯(αv) + u(¯ v ) dx = u α¯
Rn Rn

¯¯ ¯ v u(αˆ) + (αv ) dξ. ˆ ˆ

33

Tomando sucesivamente α = 1 y α = i en esta identidad obtenemos (10.31). Comprobamos por ultimo la f´rmula de inversi´n de la transformada de Fourier, es decir, ´ o o (10.32) ˆ (f )∨ = f.
2

Dado z ∈ Rn y ε > 0 consideramos la funci´n vε (x) = eix·z−ε|x| . Tenemos o (10.33) vε (ξ) = ˆ 1 (2π)n/2 e−ix·(y−z)−ε|x| dx =
Rn
2

1 2 e−|y−z| /4ε . n/2 (2ε)

En este punto hemos usado la f´rmula (10.13) que identifica la transformada de Fourier de o la Gaussiana. De la f´rmula (10.26) deducimos que o
2 ˆ f (ξ)eiz·ξ−ε|ξ| dξ =

Rn

1 (2ε)n/2

f (x)e−
Rn

|x−z|2 4ε

dx.

Ahora bien, la expresi´n de la derecha de esta identidad converge a f (z) para casi todo o n ˆ z ∈ R , mientras que la de la izquierda converge a (f )∨ (z). Esto concluye la prueba de la f´rmula de inversi´n. o o Volvamos ahora al problema de la resoluci´n de la ecuaci´n de Laplace (10.5) mediante o o la transformada de Fourier. Tal y como ve´ ıamos en (10.7), ˆ u(ξ) = f (ξ) ˆ y, por lo tanto, por la f´rmula de inversi´n o o (10.34) ˆ u(x) = f (ξ) | ξ |2

| ξ |2 ,

(x).

Conviene sin embargo aplicar con cuidado la f´rmula (10.34) puesto que el n´cleo | ξ |2 que o u aparece en el denominador se anula en ξ = 0. La manera m´s natural de compensar esta singularidad es considerar en (10.5) segundos a miembros de la forma (10.35) f (x) = div(g(x)) donde g = (g1 , . . . , . . . , gn ) es un campo vectorial y div denota el operador de divergencia
n

div(g) =
i=1

∂gi ∂xi .

En este caso ˆ ˆ f (ξ) = div g(ξ) = iξ · g(ξ). Obtenemos entonces u(ξ) = ˆ ˆ iξ · g(ξ) , | ξ |2 34

ˆ (1+ | ξ |2 )ˆ(ξ) = f (ξ) u (x).39) u(x) = ˆ f (ξ) 1+ | ξ |2 u(ξ) = ˆ ˆ f (ξ) .36) por u e integrando en R obtenemos o (10.37) y. o El mismo an´lisis permite resolver la ecuaci´n de Laplace con potencial a o (10. por tanto. multiplicando la ecuaci´n (10. 35 . ˆ De este modo se prueba que.40) u 2 L2 (Rn ) + u + 2 L2 (Rn ) = u 2 L2 (Rn ) + u ˆ 2 L2 (Rn ) 2 L2 (Rn ) = |ξ|u ˆ 2 L2 (Rn ) u ˆ 2 L2 (Rn ) = 1+ | ξ |2 u ˆ f 2 L2 (Rn ) (1+ | ξ |2 )ˆ u 2 L2 (Rn ) = ˆ f 2 L2 (Rn ) = . En esta ocasi´n no se plantea el problema de la singularidad del polinomio caracter´ o ıstico de la EDP. 1+ | ξ |2 ∨ n −∆u + u = f en Rn .41) Rn (−∆u + u)udx = Rn | u |2 +u2 dx = Rn f udx f L2 (Rn ) u L2 (Rn ) . Es en particular evidente que u 2 L2 (R) = u ˆ 2 L2 (Rn ) = ˆ f 1+ | ξ |2 2 ˆ f L2 (Rn ) 2 L2 (Rn ) = f 2 L2 (Rn ) . Esta propiedad puede tambi´n obtenerse con facilidad mediante el m´todo de energ´ En e e ıa. n efecto. (10. Por otra parte. cuando f = div(g) con g ∈ (L2 (Rn )) . combinando la f´rmula de inversi´n (10.4) obtenemos o o (ξ u)∨ = −i u(x).5) admite una soluci´n u = u(x) tal que u ∈ L (R ).y ˆ iξ ξ · g(ξ) ξ u(ξ) = ˆ De esta identidad vemos que ξ u(ξ) ˆ L2 (Rn ) | ξ |2 .36) En este caso se obtiene (10. g (L2 (Rn ))n . la ecuaci´n de Laplace o 2 n (10. Pero se puede obtener una estimaci´n a´n m´s fina: o u a (10. (10.38) Por consiguiente.

La transformada de Fourier permite tambi´n obtener la soluci´n expl´ e o ıcita de la ecuaci´n o de transporte (10. t > 0. se comprueba que a (10. Para la Transformada Inversa de Fourier se obtienen f´rmulas semejantes: o (10. o Otra de las propiedades m´s cl´sicas de la Transformada de Fourier es la que se obtiene a a en relaci´n al operador de traslaci´n. La transformada de Fourier de la trasladada fa viene dada por (10. ˆ ˆ 36 . En efecto.42) fa (x) = f (x + a).49) se puede obtener empleando la Transformada de Fourier. Tal y como comprobamos anteriormente. i. t)dx.49) u = f (x − t).46) y (10.50) u(ξ.43) ˆ ˆ fa (ξ) = eia·ξ f (ξ). Rn De manera an´loga. o Aplic´ndola en la variable x. definiendo a (10. x ∈ R. Veamos como la expresi´n (10. mediante un simple cambio de variables se obtiene (10.De esta desigualdad se obtiene.45) ˆ eia· f (ξ) = f−a (ξ).47) ˇ ˇ fa (x) = e−ia·x f (x) ∨ eia·ξ f ˇ (x) = fa (x).44) ˆ fa (ξ) = 1 (2π)n/2 1 = (2π)n/2 e−ix·ξ fa (x) = Rn 1 (2π)n/2 e−ix·ξ f (x + a)dx Rn ˆ e−i(y−a)·ξ f (y)dy = eiaξ f (ξ). t) = ˆ 1 (2π)1/2 ) e−ix·ξ u(x. las soluciones de esta ecuaci´n son de la forma o (10. R obtenemos que u ha de satisfacer ˆ (10. t > 0.40). ξ ∈ R.e. la estimaci´n (10. En efecto. en particular.48) ut + ux = 0.51) ut + iξ u + 0. dada una funci´n f ∈ L1 (R) definimos una o o o traslaci´n de la misma de amplitud a ∈ Rn : o (10.

Entre ellas cabe mencionar El Teorema de Malgrange-Erenphreis.52) la Transformada Inversa de Fourier. n a Hay muchos aspectos de la utilidad de la Transformada de Fourier en EDP que no hemos abordado en esta secci´n. . Lo hacemos. t) = e−iξt f (ξ). las aplicaciones de la o o Transformada de Fourier son muy numerosas. ξ ∈ R. t > 0 ˆ siendo f = f (x) el dato inicial de la soluci´n.51) dependiente del par´metro ξ ∈ R.57) puesto que o el Polinomio P en general tendr´ un conjunto de ceros no trivial. ˆ P(iξ)E = 1/(2π)n/2 Es sin embargo preciso analizar con cuidado el significado de la expresi´n (10. sino tambi´n o a e en el tratamiento de se˜ales y de im´genes. t) = e−iξt f ∨ (x) = f−t (x) = f (x − t) gracias a la propiedad (10.55) P(D)E = δ0 . por ejemplo. Garantiza a a ıa que todo operador en derivadas parciales lineal de coeficientes constantes (10. La dificultad de la misma es evidente.56) de donde se deduce que (10.55) se obtiene (10. o Aplicamos ahora en (10. Esto nos obliga a dar un a sentido a la f´rmula de inversi´n: o o E(x) = 1 (2π)n/2 P(iξ) 37 ∨ (x). no s´lo en el ´mbito de las EDP.53) ˆ u(x. obviamente. En el libro de Folland [4] puede encontrarse una prueba de este resultado basada en la Transformada de Fourier. Tenemos (10.57) ˆ E= 1 (2π)n/2 P(iξ) .48) en una EDO o o (10. Aplicando la Transformada de Fourier en (10. Tal y como hemos indicando en la introducci´n de esta secci´n. o Se trata de uno de los resultados m´s cl´sicos e importantes en la teor´ de EDP. unicamente en la variable ξ.Vemos por tanto c´mo la Transformaci´n de Fourier conduce la EDP (10.47).52) ˆ u(ξ. a Es f´cil obtener la soluci´n de (10.51) expl´ a o ıcitamente. Obtenemos as´ ´ ı (10.54) P(D)u = |α| k aα D α u admite una soluci´n fundamental E = E(x) tal que o (10.

t > 0 Rn . Hemos visto asimismo que dichas soluciones fundamentales se pueden obtener mediante la Transformada de Fourier. t) o representa una fuente externa que var´ en tiempo con una distribuci´n desigual en espacio.11 La f´rmula de variaci´n de las constantes.1). perturbar o determinar su e din´mica temporal. ıa o En esta secci´n veremos que. combinando el n´cleo de Gauss y la cl´sica f´rmula de o u a o variaci´n de las constantes para EDO. 0) = f (x) en en Rn .2) x(0) = x0 . La ecuaci´n del calor es el ejemplo que hemos analizado en m´s detalle. Cuando b ≡ 0 buscamos una soluci´n de la forma o (11.5) La funci´n y = y(t) ha de satisfacer o y (t) = eA(t) b(t). En el caso m´s simple en que b ≡ 0 la soluci´n expl´ a o ıcita de (11. se puede obtener una f´rmula de representaci´n o o o expl´ ıcita para la soluci´n de (11. t) u(x.1) ut − ∆u = g(x. los problemas que en la vida real se plantean y que son susceptibles a de ser modelizados mediante EDP no s´lo tienen como datos la configuraci´n inicial del o o sistema sino tambi´n las fuentes o fuerzas que pueden modificar. .4) A(t) = 0 x(t) = e−A(t) x0 t a(s)ds.2) es: (11. y(0) = x0 38 x(t) = e−A(t) y(t). o Recordemos brevemente el m´todo de variaci´n de las constantes en el caso m´s simple e o a de las EDO: x (t) + a(t)x(t) = b(t) (11. En este sistema f = f (x) describe la distribuci´n inicial del calor mientras que g = g(x. a Esto conduce a problemas no-homog´neos. o a Pero en la pr´ctica. Ecuao o ciones no homog´neas e En las secciones anteriores hemos visto c´mo las soluciones fundamentales permiten resolver o el problema de valores iniciales para las EDP con coeficientes constantes. e En el caso de la ecuaci´n del calor el problema correspondiente es de la forma o (11.3) donde (11.

En efecto. t) = [G(·.11) es de la forma o t (11. 0) = 0.6) se observa que: o • La soluci´n general del problema no-homog´neo (11. el principio de superposici´n permite escribir la soluci´n de (11.14) w(x. en en Rn × (0.10) u=v+w v(x. t) ∗ f ](x) es la soluci´n del problema homog´neo y w es soluci´n de o e o (11.6) x(t) = e−A(t) x0 + e−A(t) 0 eA(s) b(s)ds = e−A(t) x0 + 0 e−(A(t)−A(s)) b(s)ds.11) wt − ∆w = g w(x. 39 . • Esta funci´n z de (11.12) es f´cil de comprobar que a (11. t) = 0 [G(·. w(x.8) z + a(t)z = b(t).de donde deducimos que t y(t) = 0 eA(s) b(s)ds + x0 . s)dy ds. 0) ≡ 0. Se trata de aquella en la que z(0) = 0. a o En efecto.7) z(t) = 0 e−(A(t)−A(s)) b(s)ds. ∞) Rn .9) donde (11.1). t) = (4πt)−n/2 0 Rn exp − | x − y |2 4(t − s) g(y.3) y la funci´n o e o t (11.13) w(x. En la f´rmula (11.1) como o o (11. t − s) ∗ g(·. s)](x)ds t t (11.12) es decir. Por lo tanto t t (11.7) es una soluci´n particular del problema no-homog´neo o o e (11. Los mismos principios son v´lidos para la resoluci´n de (11. Por otra parte la soluci´n de (11.2) es la superposici´n (suma) de o e o la soluci´n general del problema homog´neo (11. de (11.

s) que son en realidad las soluciones de la ecuaci´n del calor en el o instante t − s que arrancan en el dato inicial g(s). En e ıa o n efecto. s)] (x)ds. como G ∈ ∞ 1 n L (0. t)](x) = t = g(x. en ambas expresiones. L (R )).15). con 1 p ∞. t − s) ∗ g(·. Adem´s. En algunos casos el m´todo de la energ´ permite obtener este tipo de estimaci´n. t) = [G(·. t) = 0 [Gt (·. 0) ∗ g(·.15).6) mediante el m´todo de variaci´n o e o de las constantes. t) ∗ f (·)] (x) + 0 [G(·. la soluci´n u de (11. s)](x)ds puesto que G(·. En efecto. Lp (Rn )). 0 De este modo conclu´ ımos que: “Si f ∈ Lp (Rn ) y g ∈ L1 (0. t wt (x. t − s) ∗ g(·. o Conviene por ultimo observar que el segundo t´rmino de la expresi´n (11.15) pertenece a la o o p n clase BC ([0. o Conviene analizar el sentido de la expresi´n (11. s)ds ∈ BC ([0. La f´rmula (11. correspon´ e o diente a la contribuci´n del segundo miembro g. ∞).15) u(x.Por otra parte.15) es semejante a la obtenida en (11.1) por u e integrando por partes en R obtenemos que (11. es una media temporal de expresiones de o la forma G(·. t) = 0 [∆x G(·. multiplicando en (11. t − s) ∗ g(·.12) resuelve en efecto (11.1) es de la forma o o t (11. Gracias a la desigualdad de Young o para la convoluci´n es f´cil comprobar que si f ∈ Lp (Rn ) con 1 o a p ∞.10). De este modo se comprueba que la soluci´n general de la ecuaci´n (11. s)](x)ds + [G(·. L (R ))”. s)] (x)ds. Vemos pues que la contribuci´n de un o segundo miembro en la ecuaci´n es semejante a la del dato inicial promediada en tiempo. t) + 0 [Gt (·. ∞). ∞. el primer t´rmino representa la soluci´n e o del problema mientras que la segunda incorpora la contribuci´n del segundo miembro.1) o representada por la f´rmula de variaci´n de las constantes (11. t − s) ∗ g(·. t − s) ∗ g(·.16) 1d 2 dt | u |2 dx + Rn Rn | 40 u |2 dx = Rn gudx . 0) = δ0 . Lp (Rn )) . Utilizando que Gt − ∆x G = 0 deducimos que w dado por (11. t − s) ∗ g(·. ∞. entonces t G(·. a t ∆w(x.

18) utt − uxx = h(x. Esto es as´ puesto que. (11.18) puede entonces escribirse del modo siguiente: o ut = v vt = uxx + h. 0) = f (x). o. t).de donde se deduce que 1d 2 dt Por tanto. se puede aplicar con facilidad en la ecuaci´n de ondas unidimensional: o (11. Se trata o de la soluci´n de la ecuaci´n de ondas homog´nea con datos iniciales f y g. t) = [f (x + t) + f (x − t)] + 2 2 x+t x−t 1 g(s)ds + 2 t 0 x+t−s h(y.A= v 41 0 I . siempre y cuando G se sustituya por la soluci´n o fundamental correspondiente. La o ecuaci´n (11. en efecto. t>0 En este caso la soluci´n viene dada por la f´rmula: o o 1 1 (11. En particular. lo cual confirma el resultado de regularidad antes mencionado cuando p = 2. x ∈ R. u(x. s)dyds. el efecto que la fuerza exterior h produce sobre la cuerda ı en deformaci´n es semejante a un cambio de velocidad. 2 ∂x 0 . x−(t−s) La primera parte de la expresi´n (11. utilizando la notaci´n matricial o U= u . Desde el punto de vista anal´ o ıtico ´sto se puede comprobar f´cilmente al escribir la ecuaci´n de ondas como un sistema.17) u(t) L2 (Rn ) f L2 (Rn ) + 0 g(s) L2 (Rn ) ds. En particular.19) en la que intervienen f y g es conocida.19) u(x. d u(t) L2 (Rn ) g(t) L2 (Rn ) . dt Integrando en tiempo esta estimaci´n de energ´ se deduce que o ıa t u(t) 2 L2 (Rn ) g(t) L2 (Rn ) u(t) L2 (Rn ) . En realidad es v´lida para o o a cualquier EDP con coeficientes constantes. de manera semejante a como se hace con la o velocidad inicial g.15) no es exclusiva de la ecuaci´n del calor. o o e En la segunda parte se observa que h interviene como una integral doble. La f´rmula (11. la funci´n h se integra en la variable espacial. ut (x. Para e a o ello introducimos la variable auxiliar v = ut que representa la velocidad de deformaci´n. 0) = g(x). x ∈ R.

2) x + t = cte. o 42 .e.3) es entonces una simple onda de transporte pura en la que el perfil f o se transporta (avanza) en el eje real a velocidad constante uno. 12 La ecuaci´n de transporte lineal o Las ecuaciones que modelizan fen´menos de propagaci´n de ondas y vibraciones son t´ o o ıpicamente Ecuaciones en Derivadas Parciales (EDP) de orden dos. Al invertir el sentido del tiempo (i. h Vemos de este modo que la fuerza externa h de (11. 0) = f (x).1) se transforma en (12.e. haciendo el cambio de variable t → −t) la ecuaci´n o (12.6) u = g(x + t). i. De este modo deducimos que las soluciones de (12. o El modelo m´s sencillo es a (12. trat´ndose de ondas viajeras que se propagan en direcci´n opuesta a velocidad uno.1) son de la forma (12. Ut = AU + 0 .en la siguiente forma abstracta. t) es soluci´n de esta ecuaci´n si y s´lo si es constante a o o o a lo largo de las l´ ıneas caracter´sticas ı (12. a o Vemos por tanto que las soluciones de la ecuaci´n de transporte pueden calcularse de o manera expl´ ıcita y que en ellas se observa un sencillo fen´meno de transporte lineal sin o deformaci´n. La soluci´n (12.3) u = f (x − t). Sin embargo en todas ellas subyacen las ecuaciones de transporte de orden uno que analizamos en esta secci´n.4) u(x.1) ut + ux = 0.18) act´a en el sistema al nivel de la u componente velocidad v = ut . Es f´cil comprobar que u = u(x. donde f es el perfil de la soluci´n en el instante inicial t = 0. o (12.5) u t − ux = 0 cuyas soluciones son ahora de la forma (12.

esta propiedad ıa permite definir la soluci´n. Se trata de un a o a modelo fuertemente irreversible en tiempo en el que la informaci´n se propaga a velocidad o infinita. 2 2 de ondas ∂t − ∂x se puede descomponer en dos operadores de transporte 2 2 ∂t − ∂x = (∂t − ∂x )(∂t + ∂x ) = (∂t + ∂x )(∂t − ∂x ).7) est´ globalmente o o a definida por su dato inicial u(x. 43 . t1 ) pasa una o ´ unica caracter´ ´ ıstica. t) es a o independiente de t para cualquier curva caracter´ ıstica. En este caso. para cada x0 existe una unica caracter´ o ´ ıstica soluci´n de (12. Estas propiedades quedar´n claramente de manifiesto a lo largo de esta secci´n en a o la que recordamos sus principales propiedades anal´ ıticas.8). supondiendo que el coeficiente c = c(x) es una o funci´n Lipschitz. Para comprobarlo basta resolver la ecuaci´n o x (t) = c(x(t)). la soluci´n es constante a lo largo de las caracter´ o ısticas que son las soluciones de (12. En efecto. En realidad. x(0) = x0 . Por ultimo. En el caso en que el transporte se produzca en un medio no homog´neo.8) x (t) = c(x(t)). por cada punto del espacio tiempo (x1 . es f´cil comprobar que si u es soluci´n de (12. En efecto. este ecuaci´n de transporte de orden uno subyace en muchas de las o ecuaciones de ondas que intervienen en la teor´ de vibraciones. 0) = f (x). t > 0.7) ut + c(x)ux = 0. As´ por ejemplo.Como dec´ ıamos. o De este modo vemos que la soluci´n de la ecuaci´n de transporte (12. tal y como ocurr´ en el caso de los coeficientes constantes. con dato inicial x(t1 ) = x1 y observar que la caracter´ ıstica soluci´n de (12. nuevamente.7) se tiene que u(x(t). t1 ) o si el dato inicial x0 coincide con el valor de esta soluci´n en t = 0.8) pasa por (x1 . i.e. 13 La ecuaci´n del calor o Como hemos mencionado en la Introducci´n la ecuaci´n del calor es el prototipo de ecuaci´n o o o de evoluci´n de tipo parab´lico cuyas variantes est´n presentes de manera sistem´tica en o o a a todos los modelos matem´ticos de la difusi´n y de la Mec´nica de Fluidos. el operador ıa ı. x(0). la ecuaci´n corree o spondiente adopta la forma: (12.8). Adem´s o a las caracter´ ısticas est´n globalemente definidas y no pueden cortarse por unicidad de la a soluci´n de la EDO (12.

0) = f (x). 44 ∀k 0. en t = 0. 0) = f (x). i. necesariamente uxx (x. si u es soluci´n de la ecuaci´n del calor. como ut = uxx . 0) = f (x). Vimos asimismo que el sistema estar´ ıa o ıa sobredeterminado si impusi´semos dos datos de Cauchy en t = 0 como corresponde a un e sistema de orden dos.1 El problema de valores iniciales en I R Consideremos el problema de valores iniciales para la ecuaci´n del calor o (13. Es por ello que s´lo damos un dato de Cauchy y no dos o como ser´ de esperar en una ecuaci´n de orden dos. 0) = g(x) tendr´ que tenerse la condici´n de compatibilidad g(x) = f (x) para que la soluci´n pudiese ıa o o existir. como u(x. Tal y como observamos en la secci´n 7 esto es as´ puesto que la recta t = 0 o ı sobre la que se dan los datos es caracter´ ıstica.13.1) lo es. A pesar de que el problema de valores iniciales (13. ±1). cuando es de la forma (0. Esto significa que las rectas caracter´ ısticas de la ecuaci´n del calor son las horizontales.1) ut − uxx = 0. por tanto. necesariamente tendremos o o que ut (x. x ∈ R. si nos diesemos un dato de Cauchy adicional ut (x. Para que la ecuaci´n del calor se satisfaga es necesario que o ∞ ∞ uk (t)x − k=0 k=2 k k(k − 1)uk (t)xk−2 = 0. t > 0 u(x. de modo que un vector (ξ. La recta o t = 0 que interviene en (13. la parte principal del operador 2 diferencial involucrado en (13. τ ) es normal a una recta caracter´ ıstica cuando ξ = 0. Supongamos que el dato inicial f = f (x) es una funci´n anal´ o ıtica de modo que ∞ f (x) = k=0 fk xk y busquemos una soluci´n anal´ o ıtica de la forma ∞ u(x. 0) = f (x) y.1) s´lo damos un dato de Cauchy: El valor de o u.1) no entra en el marco del Teorema de C-K cabe abordarlo a partir del m´todo de Cauchy basado en el desarrollo de las soluciones e en series de potencias. t) = k=0 uk (t)xk . . En efecto. Se trata evidentemente de una ecuaci´n de orden dos lineal y con coeficientes constantes y o por tanto susceptible de que se aplique el Teorema de C-K. x ∈ R. Conviene sin embargo obervar que en (13. Esta identidad se verifica si y s´lo si o uk (t) − (k + 2)(k + 1)uk+2 (t) = 0.1) es −∂x y su s´ ımbolo −ξ 2 . Es decir.e. En efecto.

el dato inicial u(x.2) G(x. ∀k. ∀k 0. t)dx = 1. j 0.j k. • Conservaci´n de la masa o G(x. La soluci´n puede ser contruida de manera expl´ o ıcita mediante la soluci´n fundamental o o n´cleo de Gauss u (13. Se trata de un sistema de ecuaciones diferenciales con un n´mero infinito de inc´gnitas. e suponiendo que cada una de las funciones uk (t) es anal´ ıtica.0 = fk ). el problema se reduce a identificar todos los coeficientes de su desarrollo en series de potencias: ∞ uk (t) = j=0 uk. • La amplitud m´xima de la funci´n G decrece con el factor multiplicativo del orden de a o −1/2 t . junto con los datos iniciales que permiten identificar los coeficientes correspondientes al ´ ındice j = 0 (uk. t) = (4πt)−1/2 exp −x2 /4t . Su u o resoluci´n excede obviamente de las t´cnicas que la teor´ de EDO proporciona.j = 0. Es f´cil comprobar que el n´cleo G verifica las siguientes propiedades: a u • Autosemejanza: G es de la forma √ 1 G(x. 0) = f (x) de la EDP permite identificar el dato inicial de cada uno de los coeficientes uk : uk (0) = fk . j 0. Queda pendiente entender si los coeficientes que hemos identificado de este modo garantizan la convergencia de la serie de potencias correspondiente. permiten identificar de manera unica todos los ´ coeficientes uk. 45 .Por otra parte. Estas ecuaciones. R ∀t > 0.j+1 − (k + 2)(k + 1)uk. Las ecuaciones anteriores pueden entonces reescribirse del modo siguiente: (j + 1)uk. o e ıa Este sistema puede ser abordado nuevamente mediante el m´todo de Cauchy. En efecto. t donde F (z) = (4π)−1/2 exp −z 2 /4 .j tj . t) = √ F (x/ t). • La funci´n G es de clase C ∞ (de hecho anal´ o ıtica real) para todo t > 0.

si ϕ es continua y acotada tenemos que: • F (y)ϕ • ty → F (y)ϕ(0). o Es adem´s f´cil comprobar que el n´cleo de Gauss es una soluci´n de la ecuaci´n del a a u o o calor. R para toda funci´n continua y acotada ϕ. En vista de su u estructura autosemejante es f´cil comprobar que. G(·. ∀y ∈ R. cuando t → 0+ .• G es una funci´n par con respecto a la variable espacial x. o Este l´ ımite se satisface. 2 2 cosa que. cuando j → ∞. y∈R √ En la medida en que F ∈ L1 (R) se puede entonces aplicar el TCD5 para deducir que F (y)ϕ R 5 √ ty dy → R ϕ(0)F (y)dy = ϕ(0). En efecto. ocurre. El TCD de Lebesgue garantiza que si Ω es un conjunto medible de Rn y fj es una sucesi´n de L1 (Ω) tal o que fj (x) → f (x) para casi todo x ∈ Ω y de modo que exista g ∈ L1 (Ω) tal que | fj (x) | entonces fj (x)dx → Ω Ω g(x). t) converge a la masa a o delta de Dirac en x = 0 en el sentido que 1 x G(x. 46 . Nos queda identificar el dato inicial que el n´cleo de Gauss toma en t = 0. gracias al Teorema de la Convergencia Dominada de Lebesgue. ∀j f (x)dx. ∀y ∈ R. t3/2 Es f´cil pues comprobar que G satisface la ecuaci´n del calor si y s´lo si F satisface la EDO a o o z 1 −F − F = − F. t → 0+ . ∀x ∈ Ω. efectivamente. √ F (y)ϕ ty max | ϕ(y) | F (y). En efecto. efectivamente. en vista de la estructura autosemejante de G tenemos Gt = − y √ √ 1 x F (x/ t) − 2 F (x/ t) 2t3/2 2t Gxx = 1 √ F (x/ t). t)ϕ(x)dx = √ F √ ϕ(x)dx t R t R √ = F (y)ϕ ty dy → ϕ(0).

Esto es as´ puesto que.5) uxx = Gxx ∗ f • Utilizando el TCD nuevamente se comprueba que6 (13. • Por las propiedades de la convoluci´n tenemos que o (13.50) se deducen otras propiedades de la soluci´n de la ecuaci´n del o o o calor. para casi todo x ∈ R. Interpretamos la funci´n u = u(x. • De estas dos ultimas identidades se deduce que u resuelve la ecuaci´n del calor (13. o ıa 8 En efecto. G(x. tiene como o o imagen una funci´n de x que var´ en el tiempo. Todas ellas admiten claras interpretaciones f´ ısicas y obedecen. el n´cleo de Gauss permite calcular las soluciones del problema de valores u iniciales para la ecuaci´n del calor con datos muy generales. al comportamiento habitual en un proceso de difusi´n. a cada instante t. 0) = δ0 . cosa falsa evidentemente. De este modo acabar´ o R ıamos probando que toda funci´n de L1 (I ) o L∞ (I ) est´ en o R R a ∞ C (I ). o La prueba de esta identidad es objeto de uno de los ejercicios que proponemos al final de estas notas.4) u(t) → f cuando t → 0+ . Este efecto regularizante implica tambi´n la e 8 irreversibilidad temporal.3) u=G∗f es soluci´n del problema de valores iniciales (13.El n´cleo de Gauss es por tanto soluci´n del siguiente problema de valores iniciales: u o Gt − Gxx = 0. o En virtud de las propiedades del n´cleo de Gauss G y de la operaci´n de convoluci´n no u o o es dif´ comprobar que ıcil (13. o En efecto: • Como G(t) → δ0 cuando t → 0+ en el sentido de las medidas.1). como la o o soluci´n es regular para t > 0. si la ecuaci´n del calor estuviese bien puesta en el sentido retr´grado del tiempo. t)7 en R) R) o ∞ cada instante t > 0 sea una funci´n de C (I o R). x ∈ R. obtendr´ o a ıamos en el instante inicial t = 0 ∞ una funci´n C (I ). En efecto. basta que f ∈ L (I o que f ∈ L (I para que la soluci´n u(·. ´ o En (13. es f´cil comprobar que a (13.6) ut = Gt ∗ f. t > 0. e o o ı como veremos. volviendo hacia atr´s en el tiempo. R 7 6 47 . De la f´rmula (13. t) como una funci´n del tiempo t que. efectivamente.50) es tambi´n f´cil comprobar el enorme efecto regularizante de la ecuaci´n del e a o 1 ∞ calor. x ∈ R y tambi´n se denomina soluci´n fundamental de la ecuaci´n del calor.1).

Existen de hecho algunas variantes de la ecuaci´n del calor que corrigen este hecho9 . ∀t > 0. t)dx = I R f (x)dx. Entonces 1 (13.10) | u(x. t) ∗ f ] (x) = (4πt)−1/2 −1 e− |x−y|2 4t dy. o Pero un an´lisis cuantitativo de este hecho muestra que este efecto de propagaci´n a a o velocidad infinita es sumamente moderado. Esta propiedad se deduce de la anterior. por o ejemplo f (x) = χ(−1. t) = [G(·. En efecto. Por tanto.• Principio del m´ximo: Si f ≥ 0 entonces u ≥ 0 y en realidad u > 0 en I n × (0. 1).9) u(x. t) | (πt)−1/2 e−(1−|x|) 2 /4t . ∀x ∈ R :| x |> 2. Este hecho suele utilizarse frecuentemente para cuestionar o la validez del modelo pues la experiencia demuestra que el calor no se propaga a velocidad infinita. Obs´rvese que la ecuaci´n del calor corresponde al caso m = 1. o Por otra parte.1) . t) > 0 en todo punto. 1) por lo que 1 e−|x−y| −1 2 /4t 1 dy −1 e−(1−|x|) 2 /4t dy = 2e−(|−|x|) 2 /4t . • Velocidad infinita de propagaci´n. n Esto demuestra que la informaci´n se propaga a velocidad infinita en el modelo que la o ecuaci´n del calor representa.1) 9 Se trata de la denominada “ecuaci´n de medios porosos” o ut − (um )xx = 0 donde m > 1. si | x |> 2.8) u(t) L∞ (I ) ≤ R Ct−1/2 f L1 (I ) . Con el objeto de analizarlo consideremos con un poco m´s de detalle el caso en que a f = χ(−1. • Decaimiento: (13. De esta expresi´n se observa que u(x. | x − y |>| x | −1 para todo y ∈ (−1. Por tanto (13. De esta expresi´n se deduce que. si bien el efecto de una fuente inicial de calor f = χ(−1. R ∀t > 0. ∞) a R salvo que f ≡ 0.7) I R u(x. la funci´n caracter´ o ıstica del intervalo (−1. t) tiende exponencialmente o o a cero cuando | x |→ ∞. la funci´n u(·. para todo t > 0. o consideramos como dato inicial f = f (x) una funci´n no-negativa y de soporte compacto.1) . La propiedad anterior demuestra que u > 0 en todos los puntos x ∈ R y en un tiempo t > 0 arbitrariamente peque˜o. ∀t > 0. e o 48 . • Conservaci´n de la masa: o (13.

10 (13. a a (13. este es a exponencialmente peque˜o para los puntos que est´n lejos de esa fuente inicial de calor. De estas identidades se deduce inmediatamente que (13. Esta identidad puede obtenerse a partir de las propiedades de regularidad de la soluci´n que el n´cleo o u de Gauss proporciona y de la aplicaci´n del TCD. (13. Bajo la hip´tesis de que | u(x.11) u = G(·. tal y como veremos m´s adelante. t) ∈ BC ∞ (R) para todo t > 0. t) ∗ f ∈ BC ∞ (R). de las propiedades elementales de la convoluci´n deducimos que o (13. t)dx = 0. R Adem´s. t)dx = R f (x)dx. o 49 . t)dx = lim R L→∞ uxx (x. −L Obs´rvese que para que esto sea as´ es suficiente que uxx (·. t) | + o | ux (x. ∀t > 0.35). o Integrando la ecuaci´n del calor en la variable espacial obtenemos que o (13. ∀t > 0. t) |→ 0 cuando | x |→ ∞ no es dif´ obtenerla mediante la f´rmula de integraci´n ıcil o o por partes. En efecto. t) −L 10 −L − u(·.14) R uxx (x. t)dx = 0. Por lo tanto.16) R d dt u(x. Como G(·. e ı Aplicamos ahora la f´rmula de integraci´n por partes obteniendose o o L L L uxx (x.12) R (ut − uxx )(x. t)dx = 0. t) ∈ L1 (R). a pesar de que la ecuaci´n del calor arranque de un dato inicial f meramente o integrable. 1) se percibe instant´neamente en toda la recta real. t)dx. la soluci´n se hace infinitamente regular en un tiempo arbitrariamente peque˜o. t)dx = ux (·. ∀t > 0 para todo f ∈ L1 (R). n a • Efecto regularizante. o n • Conservaci´n de la masa. t)dx = d dt u(x.localizada en el intervalo (−1.13) R ut (x. t)dx. supongamos que L uxx (x. Por otra parte.15) es decir. R u(x. Comprobemos ahora la identidad (13. t) −L .

38). x Obtenemos as´ la f´rmula de disipaci´n de energ´ ı o o ıa: (13. una vez integrada en la variable temporal. u(x. (13. ∀y ∈ R.17) | u(x. •Ley de disipaci´n de la energ´a o ı Multiplicando la ecuaci´n del calor e integrando con respecto a la variable espacial teno emos ut udx − uxx udx = 0.18) 1d 2 dt u2 dx = − R R u2 dx. x o. t) | + | ux (x. tras aplicar el Teorema de o Fubini. basado en la integraci´n por partes. ut udx = R 1d 2 dt u2 dx R mientras que de la f´rmula de integraci´n por partes obtenemos que o o uxx udx = − R R u2 dx. Concluimos as´ la ley de ı ı conservaci´n de la masa (13. Por otra parte.Suponiendo que (13. t)dx = R 1 2 t f 2 (x)dx − R 0 R u2 dxdt x 50 . deducimos que (13. es m´s e o a interesante y util en la medida que puede ser aplicado en muchos otros casos. | x |→ ∞. ´ En virtud de la f´rmula expl´ o ıcita de la soluci´n tenemos que. R R Por otra parte. ∀t > 0.19) 1 2 u2 (x. del efecto regularizante del n´cleo de Gauss no es dif´ concluir que si u ıcil 1 1 f ∈ L (R) para todo t > 0 se tiene uxx ∈ L (R) as´ como (13. t)dx = (4πt)−1/2 R R R e−|x−y| f (y) R R 2 /4t f (y)dydx 2 /4t = (4πt)−1/2 = R e−|x−y| dx dy f (y)dy puesto que (4πt)−1/2 R e−|x−y| 2 /4t dx = 1. t) |→ 0.37) o Esta ley de conservaci´n puede tambi´n deducirse de la f´rmula expl´ o e o ıcita de la soluci´n o si bien el m´todo que acabamos de emplear.35) se cumple.

Recordemos que L2 (R) es un espacio de Hilbert.f´rmula que es v´lida si f ∈ L2 (R). 2 √ Por tanto e−[|x−y| R 11 2 /4t+|x−z|2 /4t ] dx = e−(y−z)2 /8t R e−(x−(y+z)/2) 2 /2t dx = e−(y−z) 2 /8t 2πt. En efecto. Ahora bien | x − y |2 + | x − z |2 = 2x2 + y 2 + z 2 − 2(y + z)x (y + z)2 = 2 (x − (y + z)/2)2 − + y2 + z2 2 1 2 = 2 (x − (y + z)/2) + (y − z)2 . 51 . t)dx = (4πt)−1 R R e−|x−y| e−[|x−y| R 2 /4t f (y)dy R e−|x−z| 2 /4t f (z)dz dy = (4πt)−1 R R f (y)f (z) 2 +|x−z|2 ]/4t dx dydz. t) = √ F(x/ t).21) R u2 (x. el dato inicial de G es la delta de ı Dirac. o a Un an´lisis cuidadoso del n´cleo de Gauss permite comprobar que. efectivamente. recordemos. como veremos. En todo espacio de Hilbert las sucesiones acotadas son relativamente compactas con respecto a la topolog´ d´bil. recordemos que el n´cleo ıa o u √ 1 o de Gauss G tiene la estructura autosemejante G(x.20) sin embargo se˜ala que cuando t → 0 la norma L del n´cleo de o n u Gauss explota. el procedimiento resulta excesivamente complejo frente a lo f´cil que resulta el m´todo de energ´ antes desarrollado basado en a e ıa multiplicar la ecuaci´n por u y en integrar por partes. tal y como su expresi´n expl´ o ıcita indica. Esto es efectivamente as´ puesto que. o o o o u Esto es efectivamente posible pero. Esto supone un obst´culo para que la aproximaci´n a o 2 de la identidad permanezca acotada en L (R).11 Cabe plantearse si la f´rmula de disipaci´n de la energ´ puede obtenerse directamente o o ıa operando en la f´rmula de representaci´n de la soluci´n por conduci´n con el n´cleo de Gauss.20) G(·. o Tenemos que. t) L2 (R) = t−1/4 F L2 (R) que indica un decaimiento en tiempo de la norma L2 . En el caso de una aproximaci´n de la identidad ıa e o 2 su l´ ımite es la delta de Dirac que no pertenece a L (R). o + 2 La f´rmula (13. Si bien la delta de Dirac es el l´ ımite en el sentido de las medidas de una sucesi´n o 1 (aproximaci´n de la identidad) que permanece acotada en L . (13. compatible con las leyes de disipaci´n. esta sucesi´n no puede estar o o acotada en L2 . aplicando Fubini. la a u 2 energ´ o norma L de la soluci´n del calor se disipa. De esta expresi´n es t f´cil deducir que a (13.

2t)dydz. R En virtud de (13. siendo v la soluci´n de la ecuaci´n del calor con datos iniciales f .22) R u2 (x. 2t)] dydz ∂y∂z f (y)f (z)G(y − z. o En efecto: • Como G(t) → δ0 cuando t → 0+ en el sentido de las medidas. 2t) =2 R R f (y)f (z)Gxx (y − z.24) obtenemos inmediatamente la f´rmula de disipaci´n de enero o g´ ıa: d (13.23) puede tambi´n ser ´ e e reescrito de la siguiente manera f (y)f (z)G(y − z).1). Obviamente v = ux o o por lo que (13. t)dx = = 1 (2πt)−1/2 2 R R f (y)f (z)e−(y−z) R R 2 /8t dydz f (y)f (z)G(y − z. t) ∗ f i. t)dx siendo v = G(·. 2t)dydz = R R R v 2 (x. zt)dydz. t)dx. x Combinando (13. t)dx. 2t)dydz = R u2 (x.Combinando estas dos identidades tenemos (13.26) u=G∗f es soluci´n del problema de valores iniciales (13.22) vemos que el ultimo t´rmino que aparece en (13.25) u2 (x. en virtud de las propiedades del n´cleo de Gauss G y de la operaci´n de u o convoluci´n no es dif´ comprobar que o ıcil (13. 2t)dydz f (y)f (z) R = −2 = −2 R ∂2 [G(y − z. es f´cil comprobar que a 52 .24) R R f (y)f (z)G(y − z. t)dx = −2 u2 (x. t)dx = 2 R R R f (y)f (z)Gt (y − z.23) y (13.23) d dt u2 (x. Derivando en tiempo esta expresi´n y usando que G es soluci´n de la ecuaci´n del calor o o o obtenemos que (13.e. x dt R R En efecto.

Con el objeto de analizarlo consideremos con un poco m´s de detalle el caso en que a f = χ(−1. 1). t) = [G(·. t.26) de la soluci´n de (??) permite deducir con facilio o o dad algunas de las propiedades que mejor caracteriza al proceso que la ecuaci´n del calor o representa: • Principio del m´ximo. entonces u(x. Entonces 1 (13. t) > 0 para todo a x ∈ R y t > 0. Esta propiedad se deduce de la anterior.1) . t) ∗ f ] (x) = (4πt) −1/2 −1 e− |x−y|2 4t dy. • Por las propiedades de la convoluci´n tenemos que o (13. la funci´n caracter´ o ıstica del intervalo (−1. Se trata de la denominada “ecuaci´n de medios porosos” o ut − (um )xx = 0 donde m > 1. Si f 0 p. o 12 13 La prueba de esta identidad es objeto de uno de los ejercicios que proponemos al final de estas notas. Esto es una consecuencia inmediata del hecho que G > 0. De esta expresi´n se observa que u(x.30) u(x. Obs´rvese que la ecuaci´n del calor corresponde al caso m = 1. • Velocidad infinita de propagaci´n. c. x ∈ R.(13. n Esto demuestra que la informaci´n se propaga a velocidad infinita en el modelo que la o ecuaci´n del calor representa. o Pero un an´lisis cuantitativo de este hecho muestra que este efecto de propagaci´n a a o velocidad infinita es sumamente moderado. En efecto.29) ut = Gt ∗ f. t) > 0 en todo punto.27) u(t) → f cuando t → 0+ .28) uxx = Gxx ∗ f • Utilizando el TCD nuevamente se comprueba que12 (13. ´ o La f´rmula de representaci´n (13. Existen de hecho algunas variantes de la ecuaci´n del calor que corrigen este hecho13 . La propiedad anterior demuestra que u > 0 en todos los puntos x ∈ R y en un tiempo t > 0 arbitrariamente peque˜o.1) . • De estas dos ultimas identidades se deduce que u resuelve la ecuaci´n del calor. e o 53 . por o ejemplo f (x) = χ(−1. Este hecho suele utilizarse frecuentemente para cuestionar o la velidez del modelo pues la experiencia demuestra que el calor no se propaga a velocidad infinita. y f ≡ 0. o consideramos como dato inicial f = f (x) una funci´n no-negativa y de soporte compacto. para casi todo x ∈ R.

Por tanto. si bien el efecto de una fuente inicial de calor f = χ(−1. ∀x ∈ R :| x |> 2. t) | (πt)−1/2 e−(1−|x|) 2 /4t . este es a exponencialmente peque˜o para los puntos que est´n lejos de esa fuente inicial de calor. o n • Conservaci´n de la masa. a pesar de que la ecuaci´n del calor arranque de un dato inicial f nuevamente o integrable.36) 14 d dt u(x. De estas identidades se deduce inmediatamente que (13. R Esta identidad puede obtenerse a partir de las propiedades de regularidad de la soluci´n que el n´cleo o u de Gauss proporciona y de la aplicaci´n del TCD.1) localizada en el intervalo (−1.31) | u(x. t)dx = 0. t)dx = 0.14 (13. ∀t > 0 para todo f ∈ L1 (R). De esta expresi´n se deduce que. la soluci´n se hace infinitamente regular en un tiempo arbitrariamente peque˜o. ∀t > 0. t) tiende exponencialmente o o a cero cuando | x |→ ∞. tal y como veremos m´s adelante. o Integrando la ecuaci´n del calor en la variable espacial obtenemos que o (13. t)dx = d dt u(x. Por lo tanto. la funci´n u(·.Por otra parte. t)dx = 0. para todo t > 0.32) u = G(·. Por tanto (13. de las propiedades elementales de la convoluci´n deducimos que o (13. R Adem´s. Como G(·. a a (13. t) ∈ BC ∞ (R) para todo t > 0. ∀t > 0. si | x |> 2.33) R (ut − uxx )(x. 1) se percibe instant´neamente en toda la recta real. t) ∗ f ∈ BC ∞ (R).34) R ut (x. o 54 . Por otra parte. | x − y |>| x | −1 para todo y ∈ (−1. t)dx.35) R uxx (x. n a • Efecto regularizante. 1) por lo que 1 e−|x−y| −1 2 /4t 1 dy −1 e−(1−|x|) 2 /4t dy = 2e−(|−|x|) 2 /4t .

37) R u(x.35). t) −L . t) | + o | ux (x.38) | u(x. o a Recordemos brevemente algunas propiedades b´sicas de la operaci´n de convoluci´n: a o o • Conmutatividad: (13.38). del efecto regularizante del n´cleo de Gauss no es dif´ concluir que si u ıcil 1 1 f ∈ L (R) para todo t > 0 se tiene uxx ∈ L (R) as´ como (13. t) ∈ L1 (R).37) o 13. [f ∗ g](x) = R f (x − y)g(y)dy = R f (z)g(x − z)dz = [g ∗ f ](x). t) | + | ux (x. Suponiendo que (13. t)dx = ux (·. Comprobemos ahora la identidad (13.es decir.35) se cumple. ∀t > 0. t) −L −L − u(·. o En efecto. 55 . t)dx = R f (x)dx. Por otra parte. supongamos que L uxx (x. Obtenemos as´ ı. (13. Concluimos as´ la ley de ı ı conservaci´n de la masa (13. | x |→ ∞. −L Obs´rvese que para que esto sea as´ es suficiente que uxx (·. t) |→ 0.39) [f ∗ g](x) = R f (x − y)g(y)dy. s´lo es v´lido en intervalos e o a de integraci´n acotados. La misma definici´n es v´lida en varias dimensiones espaciales. Para comprobar esta propiedad basta hacer el cambio de variable z = x − y en la integral (13. t) |→ 0 cuando | x |→ ∞ no es dif´ obtenerla mediante la f´rmula de integraci´n por ıcil o o partes. e ı Aplicamos ahora la f´rmula de integraci´n por partes obteniendose o o L L L uxx (x. Bajo la hip´tesis de que | u(x. deducimos que (13.39).2 Propiedades elementales de la convoluci´n o Recordemos que la convoluci´n est´ definida del siguiente modo: o a (13. t)dx = lim R L→∞ uxx (x. Pero conviene proceder con cuidado pues ´ste principio.40) f ∗ g = g ∗ f. t)dx.

43) 1+ 1 1 1 = + r p q f ∗g Lr (R) f Lp (R) g Lq (R) . siendo h ∈ L1 (R). Para comprobar que (13.t.c. Por la definici´n integral de la convoluci´n el problema se reduce a o o ver que (13. (13. q = 1 en el que (13. y ∈ R.• Desigualdad de Young: Es f´cil comprobar que si f ∈ L1 (R) y g ∈ L∞ (R). entonces f ∗ g ∈ BC(R). para comprobar la continuidad de f ∗ g tenemos que ver si xn → x. Para comprobar esta propiedad basta aplicar el Teorema de la Convergencia Dominada (TCD) de Lebesgue en la representaci´n integral de la convoluci´n. La desigualdad (13. • Efecto regularizante: Si f ∈ BC(R) y g ∈ L1 (R). ∀n ∈ N. En efecto. ∗ | f (xn − y)g(y) | h(y). o o En efecto.41) corresponde a (13. |[f ∗ g](x)| = R f (x − y)g(y)dy R | f (x − y) | g(y)dy L1 (R) g Por tanto. y ∈ R. Esto es obvio de la continuidad de f . Esto es nuevamente f´cil de comprobar puesto que a | f (xn − y)g(y) | Basta por tanto tomar h = f 15 f L∞ (R) | g(y) | .42) y adem´s a (13. p. L∞ (R) | g(y) | como funci´n mayorante.44) se cumple aplicamos el TCD y para ello hemos de verificar que: ∗ f (xn − y)g(y) → f (x − y)g(y). p.41) L∞ (R) R | f (x − y) | dy = f g L∞ (R) . f ∗g L∞ (R) f L1 (R) g L∞ (R) . Se trata de un caso particular de la desigualdad de Young que garantiza que si f ∈ Lp (R) y g ∈ Lq (R). Aqu´ y ı 15 en lo sucesivo BC denota el espacio de las funciones continuas y acotadas . entonces [f ∗ g](xn ) → [f ∗ g](x). o “Bounded and continuous” en ingl´s.c.43) en el caso particular p = ∞.44) n→∞ lim f (xn − y)g(y)dy = R R f (x − y)g(y)dy. e 56 . entonces f ∗ g ∈ Lr (R) con (13. entonces a ∞ f ∗ g ∈ L (R).t.42) se satisface con r = ∞.

∂xi ∂fi Esta identidad es obvia a partir de la definici´n de la convoluci´n. R Se trata de un problema caracter´ ıstico en el sentido de Cauchy-Kowaleski (ver F. basta que una de las funciones que intervienen en la misma sea o continua y acotada para que el resultado lo sea.41).47) ut − ∆u = 0 u(x.44) se cumple y la funci´n f ∗ g es continua. (13. R o Consideremos el problema (13. tambi´n.Por lo tanto el l´ ımite (13.47) con f = δ0 .46) ∂ ∂g (f ∗ g) = f ∗ . Por consiguiente. La funci´n f ∗ g es o o adem´s acotada en virtud de (13. la delta de ıcil o 16 Dirac en x = 0 .48) G(x. En efecto. Aqu´ y en lo sucesivo BC 1 (R) ı denota el espacio de Banach de las funciones tales que f ∈ BC(R) y f ∈ BC(R).46) se cumplan. Por ejemplo. John [5]).3 El problema de valores iniciales en I n R El problema de Cauchy en I n admite desarrollos semejantes a los de la secci´n anterior. ∂xi ∂xi Obviamente. En efecto: o ∂f ∂ (13. ∞) R I n.45) es cierto si f ∈ BC 1 (R) y g ∈ L1 (R). sino s´lo una. 57 .47) est´ bien planteado a pesar de que no damos e dos datos de Cauchy como es habitual en una ecuaci´n de orden dos.45) y (13. t) = (4πt)−n/2 exp − | x |2 /4t . Precisamente por serlo cabe esperar que (13. 0) = f (x) en en I n × (0.47) se puede calcular expl´ o ıcitamente. 13. φ >= φ(0) para toda funci´n o continua φ. para “cualquier” f .49) 16 u=G∗f Recordemos que la delta o masa de Dirac δ0 es la medida tal que < δ0 . o o La soluci´n fundamental de (13.45) (f ∗ g) = ∗ g. e (13. Si utilizamos su propiedad o o conmutativa se deduce que. • Otra de las propiedades m´s interesantes de la convoluci´n se presenta en relaci´n a la a o o derivaci´n. necesitamos de algunas propiedades m´ ınimas de regularidad e integrabilidad de las funciones f y g para que (13. No es dif´ comprobar que G es efectivamente la soluci´n de (13. Obtenemos as´ el ı n´cleo de Gauss: u (13. (13. a Esta propiedad puede interpretarse efectivamente como un efecto regularizante de la convoluci´n.

(Hemos entrecomillado el cuantificador “cualquier” ´ o puesto que se requieren algunas condiciones m´ ınimas sobre f y la propia soluci´n para o que ´sta pueda escribirse de manera unica como en (13. en que queramos representar que el dominio Ω est´ completamente aislado de su entorno a impondremos condiciones de flujo nulo. . Obtenemos as´ el sistema ı   ut − ∆u = 0 en Ω × (0. con el objeto de que el sistema de ecuaciones sea completo tenemos tambi´n o e que imponer condiciones de contorno que determinen la interacci´n del medio Ω con el medio o circundante. ∞)   u(x. t) = (4πt)−n/2 IN R exp − | x − y |2 /4t f (y)dy. ∞). En efecto. i. ∂n Aqu´ ∂/∂n denota el operador derivada normal y n es el vector normal exterior unitario a ı ∂Ω que var´ en funci´n de la geometr´ del dominio al variar el punto x ∈ ∂Ω. o R En esta ocasi´n. Desde un punto de vista matem´tico las condiciones m´s simples son las de a a Dirichlet.49).4 El problema de Dirichlet Consideramos ahora el problema de la difusi´n del calor en un dominio acotado Ω de I n .e. para cualquier t > 0. intervienen a la hora de calcular u en R cualquier punto espacio-temporal (x. En la pr´ctica. . 13.49) ∗ representa la convoluci´n espacial de modo que o (13. sean R R funciones acotadas (v´ase F. R denota el operador gradiente = · n. ∂ ∂ . 0) = f (x) en Ω. . John [5])). sino sobre el flujo de calor a trav´s de la frontera. ∂x ∂x1 n y · el producto escalar euclideo 58 .47). o o n todos los valores de f . . Se trata de ıa o ıa una derivada direccional. se utilizan otras a condiciones de contorno no tanto sobre la variable u que en la ecuaci´n del calor representa la o temperatura. e En (13.51) u=0 en ∂Ω × (0.representa la unica soluci´n de (13. t). en cualquier punto y de I . de modo que ∂ = ∂n donde en I n . frecuentemente. ∂u = 0 en ∂Ω × (0.50) u(x. en el caso e ı. As´ por ejemplo. En esta expresi´n se observa inmediatamente la velocidad infinita de propagaci´n. ∞)  (13. Basta por ejemplo con tomar e ´ f ∈ L2 (I n ) o f ∈ L∞ (I n ) y buscar soluciones u tales que. Las condiciones de contorno u = 0 en ∂Ω indican que las paredes del dominio Ω se mantienen a temperatura constante u = 0.

con el objeto de simplificar y no hacer demasiado larga la presentaci´n. t) = 0. t > 0   u(x.52) u(0.52) se puede escribir o o en la forma ∞ ˆ 2 u(x. las funciones trigonom´tricas e (13. Por lo tanto. π). 59 . t > 0  (13.57) u(t) − uM (t) L2 (0. en estas o notas nos limitaremos a considerar las condiciones de contorno de Dirichlet como en (13.Pero.π) . 0 < x < π. En este caso la soluci´n no es tan f´cil de obtener expl´ o a ıcitamente como lo fue para el pron blema de Cauchy en I . Esta expresi´n de la soluci´n en series de Fourier nos resultar´ de gran utilidad a la hora o o a de abordar la aproximaci´n num´rica de la soluci´n. lo cual indica. π) la soluci´n u de (13. para cualquier funci´n f ∈ L2 (0. .56) uM (x.π) ≤ e−M 2 t/2 f L2 (0.54) fj e−j t wl (x) j=1 ˆ donde fj (13. las propias sumas parciales o e o de la serie proporcionan ya una manera sistem´tica de aproximar la soluci´n. t) = j=1 ˆ 2 fj e−j t wl (x). series de Fourier. En efecto. . y es entonces f´cil comprobar que a (13. En realidad. efectivamente. t) = u(π. As´ para cada a o ı. que la aproximaci´n de u mediante uM mejora a medida que o M → ∞. . . Son diversos los m´todos disponibles para su resoluci´n: Galerkin. R e o semigrupos.51). j ≥ 1 π constituyen una base ortonormal de L2 (0. M ∈ N podemos introducir M (13. Consideraremos ı o por lo tanto el sistema   ut − uxx = 0. o j≥1 π ˆ fj = 0 f (x)wl (x)dx. ∀t ≥ 0. Aqu´ nos centraremos en el problema de una sola dimensi´n espacial. 0) = f (x). En este caso la soluci´n puede obtenerse f´cilmente mediante el desarrollo en series de o a Fourier.e. Evans [3]. El lector interesado en el estudio de estos m´todos puede e consultar el texto de L. 0 < x < π. i.55) son los coeficientes de Fourier de la funci´n f .53) wl (x) = 2 sen(jx). t) = (13.

En este caso la obtenci´n de las funciones de base {wl }j≥1 (que son.) la resoluci´n mediante series o de Fourier no es posible. e e o Este hecho.54) se observa un comportamiento de u distinto al del problema de o n Cauchy en I . sin pasar por la Teor´ Esa o ıa pectral.60) λl = l 2 .53) se obtienen pren cisamente al resolver el an´logo uni-dimensional de (13.61) | fj |2 = e−2t f 2 2 . pues pasa por calcular las a autofunciones del problema: (13. l ≥ 1 y las autofunciones correspondientes. R En efecto. junto con otro igualmente importante como es que para muchas ecuaciones (no-lineales. por supuesto. Por lo tanto. en o varias dimensiones espaciales el problema es mucho m´s complejo.52) y a su soluci´n (13. su c´lculo expl´ a ıcito es imposible salvo para dominios muy particulares ([5]). 0<x<π w(0) = w(π) = 0. u(t) 2 = | fj L (0. una vez normalizadas en L2 (0.58). En este caso el problema de a autovalores es un sencillo problema de Sturm-Liouville que se escribe en la forma (13. la utilizaci´n de estas autofunciones o exige previamente el desarrollo de m´todos num´ricos para su aproximaci´n.59) −w = λw. su forma depende de la geometr´ del dominio ıa Ω y.58) −∆w = λw w=0 en en Ω ∂Ω. las funciones trigonom´e tricas (13. coeficientes dependientes del espacio-tiempo.54). en realidad. π). Antes que nada conviene se˜alar que las autofunciones wl de (13. en este caso es f´cil comprobar que la soluci´n decae exponencialmente cuando a o t → ∞: ∞ ∞ 2 ˆ ˆ |2 e−2j 2 t ≤ e−2t (13. Volvamos entonces a la ecuaci´n (13.π) L (0π) j=1 j=1 60 .53). aconsejan que desarrollemos m´todos alternativos que permitan e abordar sistem´ticamente la ecuaci´n del calor y sus variantes. Si bien la teor´ espectral garantiza la existencia de una sucesi´n de autofunciones que ıa o constituyen una base ortogonal de L2 (Ω) ([1]). etc. Los autovalores son en este caso (13. auto ofunciones del operador de Laplace involucrado en la ecuaci´n del calor con condiciones o de contorno de Dirichlet) es muy simple por encontrarnos en una dimensi´n espacial. o o En la expresi´n (13. en varias dimensiones espaciales.

π) o viene dada por π 1/2 ||f ||H 1 (0. Aqu´ y en lo sucesivo ı es el espacio de Sobolev de las funciones de L2 (0. Integrando esta desigualdad (13.π) = 1/2 |f |2 dx 0 . En efecto.π) 0 2 min 1 0 π . la norma inducida por el espacio H 1 (0.64) d dt π π u2 dx ≤ −2 0 0 u2 dx. π) cuya primera derivada sea tambi´n una funci´n de L2 (0. π) es equivalente a e π 1 ||f ||H0 (0. el espacio de Hilbert de funciones de cuadrado integrable con derivada de cuadrado integrable. La norma can´nica del espacio H 1 (0. π).52) mediante el m´todo de la energ´ sin hacer uso del desarrollo en serie de Fourier de e ıa.64) obtenemos exactamente la tasa exponencial de decaimiento de la soluci´n que predijimos en (13. x 0 (13. ∀u ∈ H0 (0.π) = 0 1 [f 2 + |f |2 ]dx . son funciones 1 continuas.61). lo que es lo mismo. la soluci´n.62) π π o. combinada con la identidad (13. gracias o a a la desigualdad de Poincar´. π). multiplicando en (13.65) viene caracterizada por el siguiente principio de minimalidad que involucra el cociente de Rayleigh: π |a (x)| dx (13.52) por u e integrando por partes se obtiene que o π 0= 0 (ut − uxx ) udx = 1d 2 dt π π u2 dx + 0 π 0 u2 dx.65) 0 |a (x)| dx ≥ 0 1 H0 (0. π) que. por tener derivada integrable.62). ∀a ∈ H0 (0. x 1d π 2 u dx = − 2 dt 0 Utilizamos ahora la desigualdad de Poincar´ ([1]) e (13.Esta propiedad de decaimiento puede tambi´n obtenerse directamente de la ecuaci´n e o (13.63) 0 u2 dx ≥ x 0 1 u2 dx. a (x)dx 2 61 . proporciona la desigualdad (13. Conviene subrayar que las funciones de H . π) 2 π 1 |a(x)|2 dx. En el espacio H0 (0.1 La desigualdad de Poincar´ (ver [B]) garantiza que o e π (13. π. Se e o trata de un subespacio cerrado de H 1 (0. u2 dx. o Observaci´n 13. π) y que se anula en el borde x = 0. La mejor constante de la desigualdad (13. π).66) λ1 = a∈H0 (0. por lo que su restricci´n al borde est´ bien definida.

x ∈ R. Tal y como veremos. para algunos datos iniciales. o e Consideremos el problema de valores iniciales para la ecuaci´n de Burgers: o (14. esto nos permite resolver la ecuaci´n mediante el m´todo de las a o e caracter´ ısticas. Se trata obviamente de una EDP de orden uno. x ∈ R. El Teorema de C-K asegura por tanto que si el dato inicial f = f (x) es una funci´n o anal´ ıtica real. Pero. o 14 La ecuaci´n de Burgers o La ecuaci´n de Burgers es un modelo sencillo para la propagaci´n de fluidos que puede o o entenderse como una versi´n simplificada uni-dimensional de las c´lebres ecuaciones de Euler o e para un fluido ideal o perfecto incompresible. la ecuaci´n permite la aplicaci´n del Teorema de Cauchy-Kovalevskaya o o pero a su vez es un ejemplo modelo de sistema en el que las soluciones pueden generar singularidades en tiempo finito. como mencionamos anteriormente. t > 0 u(x. En (14. Como o o o veremos m´s adelante. no-lineal (cuasilineal seg´n la terminolog´ u ıa empleada en su clasificaci´n). Como veremos. la soluci´n no est´ globalmente definida en tanto que funci´n o a o 62 . tambi´n denominadas de choque.1) el dato de Cauchy (uno s´lo basta por tratarse de una ecuaci´n de orden uno) o o viene dado sobre la recta {t = 0}. existe una unica soluci´n local anal´ ´ o ıtica u = u(x. La ecuaci´n de Burgers es una ecuaci´n de transporte en la que la velocidad de propao o gaci´n depende de la propia soluci´n siendo este el valor de la propia soluci´n u.En este caso λ1 = 1 puesto que se trata del primer autovalor λ1 del operador −d2 /dx2 en 1 H0 (0. en este caso la soluci´n puede calcularse con o facilidad mediante el m´todo de las caracter´ e ısticas. se trata en este caso de discontinuidades no evitables de la soluci´n. La no-linealidad involucrada en la ecuaci´n es polinomial o o cuadr´tica de modo que la ecuaci´n entra en el marco de las que pueden ser tratadas mediante a o el Teorema de C-K.1) ut + uux = 0. Esto nos va a permitir comprobar que. t) en un entorno de la recta t = 0 donde se da el dato de Cauchy. π) que posee una sucesi´n de autovalores (13. Se trata en este caso de una recta no caracter´ ıstica puesto que el coeficiente de la derivada parcial ∂t en la direcci´n normal es distinto de cero (igual a o uno en este caso). 0) = f (x). pero antes de hacerlo conviene analizarla en el contexto del Teorema de Cauchy-Kovalevskaya.60).

2) x (t) = u(x(t). Basta para comprobarlo con derivar con respecto el tiempo t y usar la ecuaci´n (14. t) + ut (x(t). La diferencia mayor con respecto al caso de la ecuaci´n de transporte con coeficientes constantes es que estas o 63 . t).3) d [u(x(t). t). ı Tal y como ocurr´ en las ecuaciones de transporte lineales.1). como u es constante a lo largo de las caracter´ ı.1) (basta con que sean de clase C 1 ) son constantes a lo largo de las caracter´ ısticas. t) = dt = u(x(t). Por lo tanto. t) es localmente Lipschitziana en la variable x y. Esto hace que el m´todo o e de las caracter´ ısticas entre en un aparente c´ ırculo vicioso que acaba no proporcionando el valor de la soluci´n. para cada x0 ∈ R la ecuaci´n (14.5) y por tanto (14.2). u(x(t).2) admite una unica soluci´n local o ´ o que denominaremos curva caracter´stica.1) as´ como la ecuaci´n (14.4) deducimos que. las soluciones regulares de ıa (14. ısticas tenemos (14. t > 0 x(0) = x0 . En efecto.regular y que el car´cter local del resultado que el Teorema de C-K proporciona es por tanto a inevitable. 0) = f (x(0)) = f (x0 ) siendo x0 el punto de arrancada de la caracter´ ıstica x = x(t) soluci´n de (14. o continua en el tiempo t. es independiente del tiempo t. digamos. t)] = x (t)ux (x(t).e. Ahora bien.2) exige en principio el conocimiento de la soluci´n u de (14. t) = 0. el valor de la soluci´n u a lo largo de una curva caracter´ o ıstica.6) x (t) = f (x0 ). t > 0. tal y como ocurr´ en las ecuaciones de transporte lineales la soluci´n ıa o puede determinarse de manera unica a partir del dato inicial f = f (x) y de las curvas ´ caracter´ ısticas soluci´n de (14. o De (14.2). Vemos por tanto que las curvas caracter´ ısticas son en realidad rectas.2) y (14. o Pero esto no es as´ En efecto. i. t) + ut (x(t). t) = u(x(0).2) satisfecha por las curvas caracter´ o ı o ısticas: (14. el c´lculo de las soluciones de o a (14.4) u(x(t). en realidad. Las curvas caracter´ ısticas x = x(t) son las soluciones de la ecuaci´n: o (14. t)ux (x(t). las caracter´ ısticas han de ser necesariamente soluciones de la ecuaci´n simplificada o (14. t > 0 x(0) = x0 x(t) = x0 + f (x0 )t. Cuando la soluci´n u = u(x. en este caso.

Por tanto dos caracter´ ısticas distintas no pueden cruzarse en ning´n tiempo t > 0. • Una vez que las rectas han sido obtenidas. contrariamente a lo que ocurr´ en el caso de las ecuaciones lineales. creciente y regular f = f (x) de modo que f (x) → 1 cuando x → −∞ y f (x) → 0 cuando x → +∞. la pendiente en el plano (x. ning´n e o ıcil u punto (x. como f es positiva y decreciente la velocidad de propagaci´n de las caracter´ o ısticas aumenta a medida que el punto de arrancada x0 crece. sino que ambas dependen del dato inicial considerado. 64 . Este an´lisis permite dar una simple “receta” para el c´culo de la soluci´n de la ecuaci´n a a o o de Burgers: • En primer lugar dibujamos las rectas caracter´ ısticas en el plano (x. si escribimos la ecuaci´n (14. Obviamente. t) del semiplano t > 0 quede sin que una (y s´lo una) caracter´ o ıstica lo alcance. Se trata de rectas que en el instante t = 0 pasan por el punto x0 y que tienen pendiente 1/f (x0 ). En definitiva se trata de una definici´n de la soluci´n que hace que ´sta obedezca a la o o e ecuaci´n impl´ o ıcita: (14. Pero. Tal y como indicabamos anteriormente. t) o del plano. t) es 1/f (x0 ). t).7) t= 1 (x − x0 ). a la vista de este m´todo de construcci´n de soluciones. f (x0 ) vemos que la pendiente de la recta caracter´ ıstica en el plano (x. t) del plano con t > 0? • ¿Podemos asegurar que por cada punto del plano s´lo pasa una caracter´ o ıstica? Tal y como vamos a ver. o Por otra parte. Para comprobarlo distinguimos los dos siguientes casos: • Dato inicial creciente Consideramos un dato inicial positivo. la pendiente 1/f de las rectas caracter´ o ısticas es tambi´n una funci´n continua de x0 . cabe plantearse dos inc´gnitas: e o o • ¿Las rectas caracter´ ısticas llegan a todos los puntos (x.rectas no son paralelas sino que su pendiente depende del punto x0 de arrancada. t) de la caracter´ ıstica que arranca del punto x0 es 1/f (x0 ). En efecto. en este caso. t)t). damos a la soluci´n u en cada punto (x. t) = f (x − u(x.6) como o (14. ıa ninguna de estas cuestiones admiten una respuesta afirmativa en general. el valor del dato inicial f en el punto x0 de arrancada de la caracter´ ıstica que en el instante t pase por el punto x. si la funci´n f es continua. u La segunda cuesti´n tiene pues respuesta afirmativa en este caso. No es pues dif´ comprobar que.8) u(x. por ejemplo.

en esta situaci´n no es dif´ calcular el tiempo que dos caracter´ o ıcil ısticas que arrancan de los puntos x0 y x1 respectivamente necesitan para cortarse.16) t= f (x0 )t + x0 = f (x1 )t + x1 . como f (x0 ) < f (x1 ) el punto x donde el choque se produce queda perfectamente identificado por la ecuaci´n (14. o En efecto.14) x = f (x1 )t + x1 . en este caso. teniendo en cuenta que las ecuaciones de las rectas caracter´ ısticas son (14. Por lo tanto.11) es decir. los puntos x que se sit´an m´s a la izquierda del eje real se u a propagan en esta ocasi´n a una velocidad mayor y es previsible que los choques se produzcan. En este caso la pendiente 1/f de las rectas caracter´ ısticas es una funci´n o creciente de x. f (x1 ) 1 1 = (x − x1 ). o • Dato inicial decreciente Consideramos ahora el caso de un dato inicial f positivo y decreciente tal que f (x) → 0 cuando x → −∞ y f (x) → 1 cuando x → +∞. t) si (14. f (x0 ) f (x1 ) Por tanto. si (14. x1 − x0 . Lo mismo ocurre con el instante de o tiempo en que se produce. tenemos que (14.Por lo tanto.10) t= (x − x1 ) f (x1 ) y por tanto se cortan en el punto (x.9) (x − x0 ) t= f (x0 ) y 1 (14. el m´todo de las caracter´ e ısticas define una unica soluci´n global ´ o de la ecuaci´n de Burgers en el semiplano t > 0.12) 1− f (x0 ) f (x1 ) x = x0 − f (x0 ) x1 . f (x0 ) − f (x1 ) 65 .12). En efecto.15) de donde deducimos que (14. cuando el choque se produce. Las ecuaciones respectivas son: 1 (14.13) x = f (x0 )t + x0 y (14. si x0 > x1 .

17) t∗ = − 1 . f (x) El tiempo m´ ınimo en que el choque se produce es entonces (14. lo cual es claramente imposible si f (x0 ) = f (x1 ) como ocurre cuando f es una funci´n o estrictamente decreciente.   0. Asimismo. ıa e 17 66 . si (x. t) = (14. x > 1.19) 1 − x. 0 < x < t    0. t) = f (x1 ).20)  1−t. Cuando x1 → x0 el tiempo de choque en (14. t) = a e u(−x. x>1 Este hecho es f´cilmente comprensible. t) es un punto en que dos caracter´ ısticas que arrancan de x0 y x1 respectivamente se cortan. En efecto.16) converge a (14.18) t = min x∈R Este ejemplo muestra que el resultado local de existencia y unicidad de soluciones anal´ ıticas que el Teorema de C-K proporciona no puede ser global. x<t    1−x u(x. En efecto. En efecto.16) es o positivo.Como f es una funci´n decreciente vemos que el tiempo de choque obtenido en (14. 0 < x < 1. En ese caso el instante t en el que se produce el choque o cruce de caracter´ ısticas es negativo17 . Conviene observar que el mismo argumento se puede usar cuando f es creciente. a la vez. u(x. en este punto la soluci´n no puede ser continua. si la o soluci´n fuese regular y por tanto constante a lo largo de caracter´ o ısticas se tendr´ ıa u(x. tambi´n se invierte el sentido del tiempo. x<0  (14. Antes de que este se produzca la soluci´n puede calcularse de manera expl´ o ıcita. t) = f (x0 ) y. Hay un ejemplo en el que los c´lculos pueden hacerse de manera expl´ a ıcita. En efecto. mientras que la monoo ton´ espacial de los perfiles se invierte. f (x0 ) −1 . −t) transforma soluciones de la ecuaci´n de Burgers en soluciones. En este caso es f´cil comprobar que el tiempo m´ a ınimo de choque en t = 1. supongamos que el dato inicial es de la forma   1. obs´rvese que el cambio de variables v(x. En efecto. no es dif´ comprobar que ıcil   1.

t . Para obtener la ecuaci´n que w satisface basta con integrar la ecuaci´n (15. consideremos x (15. t u(x. suponiendo que | v | y | vx |→ 0 cuando | x |→ ∞. rec´ ıprocamente (15. Esto es as´ desde un punto de vista formal. t)dσ. Se obtiene o o entonces. si bien constituyen modelos matem´ticos interesantes. a o 15 La ecuaci´n de Burgers viscosa o Los fluidos perfectos o ideales. pero lo es tambi´n en o ıa e el sentido m´s estricto y riguroso.4) vt − vxx + vvx = 0. basta definir (15.5) w(x. (15.en el intervalo temporal. 2 67 . La ecuaci´n de Burgers viscosa adopta la siguiente forma o (15. t) = √ 1 v(x. Una vez se ha roto se desliza hasta la orilla sin m´s deformaci´n.2) a la ecuaci´n del o o calor lineal.1) ut − νuxx + uux = 0 donde ν > 0 es la constante de viscosidad. La evoluci´n del perfil de esta soluci´n simula de manera simplificada el de una ola marina o o que se aproxima a la costa.2).6) wt − wxx + 1 | wx |2 = 0. t) = −∞ v(σ. √ √ νv x/ ν. ν Por otra parte. la transformaci´n de Cole-Hopf permite reducir (15. t) = √ u νx. La ecuaci´n de Burgers considerada en la secci´n anterior es el l´ o o ımite cuando ν → 0 de la versi´n viscosa (15. A medida que lo hace su perfil se encrespa hasta romperse.1). En efecto.2) En efecto.1) puede reducirse. a No es dif´ comprobar que la ecuaci´n (15. a la ecuaci´n en que la viscosidad es la unidad: o (15. Es obvio que esta soluci´n predice un choque en el instante t = 1 en el punto x = 1 en o el que la soluci´n se encuentra ante la imposibilidad de hacer compatibles los valores u = 1 o que toma a la izquierda de x = 1 y u = 0 que toma a la derecha. no a dejan de ser un tanto irrealistas en la medida en que todo fluido posee un cierto grado de viscosidad. mediante un simple cambio ıcil o de variable.3) o.

11) z(x. o 16 Ecuaciones de convecci´n difusi´n: difusi´n evaneso o o cente Tal y como mencionamos en el contexto de la ecuaci´n de Burgers. es natural considerar el o problema del paso al l´ ımite cuando la viscosidad o difusividad de la ecuaci´n del calor tiende o a cero. 0) = f (x).1) es la funci´n o o f = f (x).9) u(x. t = −2 ν . De este modo la ecuaci´n de Burgers viscosa (15. x ∈ R.t)ds/2 ν x ∈ R.12) u √ √ zx (x. t > 0 f ( νσ )dσ/2 ν √ √ . si el dato inicial de la ecuaci´n (15. 0) = f (x). x ∈ R. ut − νuxx + uux = 0.8) z = 2e−w/2 zt − zxx = 0.10) satisface (15. x ∈ R. x∈R entonces. de (15. i. t) Como consecuencia de esta transformaci´n. t > 0 u(x.7) y se verifica (15. En efecto.1) ut − εuxx + ux = 0.  z(x. t > 0 (15. el an´lisis de la ecuaci´n de Burgers viscosa o a o puede reducirse al de la ecuaci´n del calor.Definimos por ultimo ´ (15. En esta secci´n vamos a hacerlo en el marco lineal en el que la ecuaci´n de transporte o o subyacente no es la de Burgers (en la que est´ presenta una no-linealidad cuadr´tica) sino a a simplemente la ecuaci´n de transporte lineal. o Consideramos pues el problema de valores iniciales (16. En efecto. z(x. t) νx. 68 .8).e. Con el objeto de aplicar esta transformaci´n debemos tambi´n analizar c´mo se transo e o forman los datos iniciales. 0) = 2e− Rx −∞ Rx −∞ √ √ u( νs. la funci´n o (15. t) = 2e−   zt − zxx = 0.10) se deduce que e (15. Este cambio de variable puede tambi´n invertirse.1) se reduce a la ecuaci´n del calor lineal o o (15.

) que no est´n presentes en el modelo l´ a ımite. irreversibilidad temporal.7) v(x.Aqu´ hemos optado por denotar mediante ε la viscosidad con el objeto de subrayar que tiende ı a cero. x ∈ R. Formalmente (esto quedar´ a probado de manera rigurosa a lo largo de esta secci´n). w(x. como hemos visto en las secciones ano teriores.5) vemos que v es la soluci´n de o (16. x ∈ R. La soluci´n de la ecuaci´n l´ o o ımite se puede calcular de manera completamente expl´ ıcita: (16. el modo en que las soluciones de (16. 0) = f (x).4) ut − εuxx + ux = 0. o Sin embargo. x ∈ R. La ecuaci´n (16. a u La ecuaci´n (16. tal y como veremos las soluciones de (16. x ∈ R. Haciendo el cambio de variable (16.1) a (16. El paso al l´ ımite de (16.2) ut + ux = 0. en el l´ ımite cuando ε → 0 se ha necesariamente de producir un cambio dr´stico en a las propiedades de la soluci´n.1) se transforman en las de (16. t) = u(x + t. t > 0 u(x.1) es de orden dos y. .2) modeliza un fen´meno de transporte lineal sin deformaci´n o o alguna de los perfiles. t) = f (x − t).2) es a la vez sumamente natural y armoniosa.3) u(x. tal y como veremos. posee algunas importantes propiedades (velocidad infinita de propagaci´n. . u(x. si bien es m´s com´n denotarla mediante ν. efecto o regularizante. t/ε) 69 .2) es lo que se denomina un problema de perturbaciones singulares. Por lo tanto.1) es una ecuaci´n del calor con un t´rmino convectivo adicional (ux ) en o o e la que la constante de difusividad o de viscosidad tiende a cero. a pesar de tratarse de un problema de perturbaciones singulares. en el l´ o ımite cuando ε → 0. t) vt − εvxx = 0. e indica con claridad que (16.2) pero con un cierto efecto de regularizaci´n debido a o la presencia del t´rmino difusivo. x ∈ R.1) son esencialmente iguales que las de (16. En efecto. t) = v(x. x ∈ R. esperamos que las soluciones converjan a la soluci´n de la ecuaci´m de transporte: o o (16. e Procedamos pues a la resoluci´n expl´ o ıcita de la ecuaci´n o (16. 0) = f (x). 0) = f (x). t > 0.6) Introducimos seguidamente: (16. t > 0 v(x.

x ∈ R.14) La funci´n o (16. t) = [G(·. x ∈ R.11) se ve con claridad que.4) o o converge a la soluci´n de la ecuaci´n de transporte f (x − t). Con el objeto de analizar este fen´meno con m´s cuidado consideramos nuevamente la o a ecuaci´n de Burgers viscosa o (16.9) w(x. εt) ∗ f ](x). t) = [G(·. la soluci´n de (16. Deshaciendo el cambio de variables (16. v(x.11) se observa tambi´n que el efecto a˜adido que la ecuaci´n aporta o e n o a la soluci´n de la ecuaci´n de transporte pura es un cierto efecto regularizante debido a la o o convoluci´n con el n´cleo Gaussiano G(·. t) ∗ f ](x). εt) δ0 . a medida que ε → 0.5) deducimos que (16.7) tenemos (16. 0) = f (x). εt) ∗ f → f.y vemos que w resuelve la ecuaci´n o (16.12) G(·. εt) que se desvanece en el l´ o u ımite ε → 0. Esta ultima convergencia se cumple en L1 (R) para todo t > 0. En la f´rmula (16. t) = [G(·. ´ En la expresi´n (16. La soluci´n de (16. 0) = f (x). t) = −∞ u(σ. t > 0 u(x. siempre y cuando f ∈ L1 (R). cuando ε → 0 en el sentido de las medidas de modo que (16. o o Para cada t > 0 fijo esto es efectivamente as´ puesto que ı (16.13) G(·. x ∈ R. En el marco de la ecuaci´n de Burgers ocurre algo semejante.8) wt − wxx = 0. x v(x.8) puede calcularse de manera expl´ o ıcita mediante la convoluci´n con o el n´cleo de Gauss: u (16. La presencia de un t´rmino o e de viscosidad introduce un efecto de regularizaci´n adicional en la ecuaci´n de transporte o o no-lineal.10) De (16.11) u(x. x ∈ R.15) ut − νuxx + uux = 0. t)dσ 70 . t > 0 w(x. εt) ∗ f ](x − t). ε → 0. Lo que resulta importante en este caso es que este efecto regularizante es eficaz para todo tiempo t > 0 impidiendo que se produzcan choques.

o Esto significa que la introducci´n del t´rmino de viscosidad o de difusi´n en la ecuaci´n o e o o de Burgers. a De (16.14) es de clase C ∞ (R × (0. Recordemos n que en la ecuaci´n de Burgers.14) es o una soluci´n de la ecuaci´n de Burgers en ausencia de t´rminos de viscosidad. las soluciones se hacen globales en tiempo. t) ∗ gν ](x) 1 log [G(·. ∞)) para todo ν > 0. t) ∗ gν ](x) .14) est´ globalmente definida para todo ν > 0. se produc´ choques en tiempo o ıan finito y la soluci´n dejaba de ser continua. El efecto regularizante del t´rmino de viscosidad o e ν > 0 es pues evidente.24) w(x. t) = − De la expresi´n (16.19) resuelve la ecuaci´n del calor o (16. t) = − vt − νvxx + | vx |2 =0 2 w(x. t/ν) 1 | wx |2 = 0.16) y el cambio de variable temporal (16. νt) ∗ gν ](x) .18) Es ahora f´cil de comprobar que a (16. Simult´neamente. νt) ∗ gν ](x) v(x. hace que las soluciones sean regulares.23) Por lo tanto (16.satisface (16. De hecho este o o e proceso de paso al l´ ımite es en realidad un criterio para seleccionar la soluci´n de la ecuaci´n o o 71 . 0) = e−2ν −∞ f (σ)dσ = gν (x). t) = − u(x. o a • La soluci´n u de (16.20) Por tanto (16. en ausencia de viscosidad. 2ν [G(·. z(x.24) de la soluci´n u de la ecuaci´n de Burgers viscosa (16. νt) ∗ gν ](x). t = [G(·. t) = v(x. 2ν 1 log[G(·. 2ν wt − wxx + z = e−2νw zt − zxx = 0 R x z(x.17) la reduce a (16.14) se o o o deduce inmediatamente que: • La soluci´n u de (16. por peque˜o que ν > 0 sea.21) y entonces (16. 2ν 1 [Gx (·.14) se puede tambi´n ver que el l´ e ımite cuando ν → 0 de la soluci´n de (16.22) Es decir (16.

1 La f´rmula de d’Alembert o En primer lugar consideramos el problema de Cauchy en toda la recta: (17.de Burgers en ausencia de viscosidad que tiene un significado f´ ısico real. a las ecuaciones de placas que involucran habitualmente e el operador biharm´nico. Todos estos temas quedan para desarrollos posteriores. muchos o n o de los conceptos y resultados que veremos y desarrollaremos se adaptan con relativa facilidad al sistema de Lam´ en elasticidad. carente de efectos regularizantes y en el que la velocidad de propagaci´n es finita. x ∈ I R. Es la denominada soluci´n de entrop´ Desde el punto de vista de la modelizaci´n se trata de un procedimiento o ıa. Es por tanto natural que las unicas soluciones relevantes de ´ la ecuaci´n de Burgers sin viscosidad sean aqu´llas que se pueden obtener como l´ o e ımites del procedimiento de viscosidad evanescente que acabamos de describir. 0) = f (x). en la pr´ctica.1) utt − uxx = 0. 17. 0) = ψ(x). de uno u otro modo. t > 0 u(x. ı. la ecuaci´n de ondas es otro de los modelos o o m´s relevantes que se escribe en t´rminos de EDP puesto que interviene. un modelo ubicuo en elasticidad y vibraciones de estructuras pero tambi´n en el ´mbito de e a la propagaci´n de ondas ac´sticas o electromagn´ticas. en dimensiones n = 3 es un buen modelo para la propagaci´n de ondas ca´sticas. de la F´ a ısica y de la Ingenier´ As´ se trata de ıa. todo fluido tiene a un cierto grado de viscosidad. que son las m´s relevantes desde un punto a de vista f´ ısico. o u e Desde un punto de vista matem´tico la ecuaci´n de ondas es el opuesto exacto de la a o del calor pues se trata de un sistema reversible en tiempo. las ecuaciones de Schr¨dinger de la Mec´nica Cu´ntica o incluso o o a a a otros modelos como las ecuaciones de Korteweg-de-Vries para las olas en canales poco profundos. o En esta secci´n describimos brevemente los m´todos que permiten resolver la ecuaci´n o e o de ondas en dimensiones espaciales n = 1. Sin embargo. 2. x∈I R. 72 . Un resultado cl´sico y a relevante en el ´mbito de los sistemas hiperb´licos no-lineales debido a Kruzkov garantiza a o que la soluci´n de entrop´ as´ obtenida es unica. o ıa ı ´ 17 La ecuaci´n de ondas o Tal y como hemos mencionado en la introducci´n. 3. conservativo. o u Por una cuesti´n de espacio nos ce˜iremos en la ecuaci´n de ondas. a e en infinidad de problemas de la Mec´nica. o natural puesto que la ecuaci´n de Burgers sin viscosidad es un modelo sencillo de fluido ideal o o perfecto en ausencia absoluta de viscosidad. ut (x. Sin embargo. Mientras que en dimensiones n = 1 y 2 la ecuaci´n de ondas sirve para o modelizar las vibraciones de una cuerda y membrana respectivamente.

s Es tambi´n digno de menci´n que cualquier funci´n de la forma (17. La soluci´n de (17. de (17. En efecto. Por otra parte. en cualquier instante o t > 0. t) = F(x + t) + G(x − t) ψ(σ)dσ. 0 0 ψ(σ)dσ.2) se observa tambi´n otra de las propiedades fundamentales de la o e ecuaci´n de ondas: la velocidad finita de propagaci´n.2) se deduce que la soluci´n u. una perturbaci´n de los datos iniciales en el instante t = 0 en o el punto x0 s´lo afecta al valor de la soluci´n en el cono de influencia |x − x0 | < |t|.3) donde (17.4) (17.2) u(x.5) F(s) = 1 f (s) + 2 1 G(s) = f (s) + 2 1 2 1 2 s u(x. cuyas soluciones son efectivamente ondas viajeras de la forma F(x + t) o G(x − t). Su versi´n multi-dimensional es o N = 2 ∂t − ∆x = 2 ∂t − i=1 2 ∂xi . x + t]. es tan regular como el dato inicial f para la posici´n y gana una derivada con respecto o 73 .1) puede calcularse de forma expl´ o ıcita. o o Otra de las propiedades que se deduce de la f´rmula de representaci´n (17.6) 2 2 = ∂t − ∂x = (∂t − ∂x ) (∂t + ∂x ) = (∂t + ∂x ) (∂t − ∂x ) .2) es la ausencia o o de efecto regularizante. Este hecho corresponde a la siguiente factorizaci´n del operador de d’Alembert o (17. En efecto. x−t Conviene tambi´n observar que u es de la forma e (17.2 2 El operador en derivadas parciales involucrado ∂t − ∂x se denota frecuentemente mediante el s´ ımbolo y se denomina d’Alembertiano. t) depende exclusivamente del valor de los datos iniciales en el intervalo de dependencia [x − t. t) = 1 1 [f (x + t) + f (x − t)] + 2 2 x+t ψ(s)ds. seg´n la cual el operador de ondas es la composici´n de los dos operadores de transporte de u o orden uno ∂t ± ∂x . es f´cil comprobar a que la soluci´n de (17. o En una dimensi´n espacial la ecuaci´n de ondas es un modelo simplificado para las o o vibraciones de peque˜a amplitud de una cuerda y mediante u = u(x. Pero en esta secci´n nos limitaremos al caso unidimensional.1).3) es soluci´n de e o o o (17. En la f´rmula (17.1) es o (17. As´ el valor de la soluci´n u en el punto o o ı o (x. t) se describen las n deformaciones verticales de la misma.

dt lo cual es f´cil de comprobar multiplicando la ecuaci´n de (17. a Otra de las propiedades importantes de la ecuaci´n de ondas es la ley de conservaci´n de o o la energ´a. En este caso la energ´ correspondiente es ı ıa (17. para todo dato inicial (f. Y. las genuinas inc´gnitas del problema o o son tanto u como ut . Desde este punto o de vista es habitual escribir la ecuaci´n (17. Consiguientemente vemos que el vector inc´gnita preserva.1) en R) R) ´ o 1 1 2 la clase u ∈ C ([0.1) como un sistema de la forma o ut = v vt = uxx o bien como un sistema de leyes de conservaci´n hiperb´lica o o ut = wx wt = ux Como hemos dicho anteriormente algunas de estas propiedades de la ecuaci´n se preservan en o m´s de una dimensi´n espacial. Pero el m´s natural para resolverlo y el que se extiende de manera a natural a otras situaciones como problemas de frontera o situaciones multidimensionales es precisamente el marco hilbertiano H 1 (I × L2 (I R) R). se tienen f´rmulas de representaci´n expl´ a o o o ıcitas semejantes a (17. Es por eso que en (17.2) se deduce que la ecuaci´n (17. En particular. o Son diversos los m´todos que permiten probar este tipo de resultados de existencia y e unicidad: m´todo de Galerkin. ∞). t)|2 + |ut (x. ∀t ≥ 0.1) por ut e integrando en I a o R. Del mismo modo.1) hemos de proporcionar los datos iniciales de ambas inc´gnitas para garantizar la existencia y unicidad de soluciones. Al tratarse de una ecuaci´n de orden dos en tiempo.7) y se tiene dE (t) = 0.2) aunque algo m´s complejas ([3]. ∞). es as´ Por o o ı. la regularidad de los datos iniciales. t)|2 dx I R 74 .1) est´ bien puesta en o o o a infinidad de otros espacios. o De la f´rmula de representaci´n (17. etc. 1 2 Esta ley de conservaci´n de la energ´ sugiere que el espacio H (I × L (I es un marco o ıa R) R) funcional adecuado para la resoluci´n de la ecuaci´n de ondas. con continuidad en tiempo. (17. ψ) ∈ H 1 (I × L2 (I existe una unica soluci´n de (17. [5]). Pero en e ıa el caso que nos ocupa puede deducirse inmediatamente de la f´rmula de d’Alembert (17.8) E(t) = 1 2 |ux (x. tanto. H (I ∩ C ([0. efectivamente. la velocidad ut tiene la misma regularidad que ψ y pierde una derivada con respecto a f . transformada de Fourier.2).a la velocidad inicial ψ. L (I R)) R)). teor´ de semigrupos.

2 El problema de Dirichlet Consideramos ahora la ecuaci´n de ondas en un intervalo acotado: o   utt − uxx = 0. o segunda mediante simple inspecci´n del desarrollo en serie de Fourier (17. El espacio o 75 . si bien los resultados que aqu´ describimos se adaptan con facilidad a ı a otras. t > 0  (17. E(t) = 2 0 (17.9) se conserva en tiempo. 0 < x < π. La primera. Las soluciones de (17. 0) = f (x). dt lo cual puede comprobarse f´cilmente de dos maneras. Se trata de un modelo simplificado para las vibraciones de una cuerda de longitud π. t>0   u(x. 0 < x < π. a si los datos iniciales admiten el desarrollo en serie de Fourier (17.53). donde wl (x) viene dado por (13. t)|2 + |ux (x. ˆ ˆ ˆ lfl − iψl ˆ ˆ ˆ iψl . ∀l ≥ 1. t) = 0.13) satisface (17.15) dE (t) = 0. la energ´ de las soluciones de (17. t) = u(π. l ≥ 1 y θl = .14) |ut (x. por el m´todo de la a e energ´ multiplicando la ecuaci´n (17.12) donde u(x. 0 < x < π. En este caso hemos impuesto condiciones de contorno de Dirichlet que indican que la cuerda est´ fija en sus extremos. ıa En efecto 1 π (17.11) u(x. t)|2 dx. las soluciones de los problemas semi-discretos y completamente a discretos que consideramos admiten desarrollos en serie de Fourier semejantes.11).17.9) por ut e integrando con respecto a x ∈ (0. ut (x. En efecto. π). la soluci´n de (17. l Esta expresi´n puede ser simplificada utilizando exponenciales complejas: o +∞ (17. θ−l = θl + 2l l Como veremos m´s adelante.9) se pueden representar f´cilmente en series de Fourier. La ıa.9) u(0. t) = l=−∞ ˆ θl eilt wl (x). ψ(x) = l≥1 ˆ ψl wl (x). ∀t ≥ 0. 0) = ψ(x). w−l (x) = wl (x). Nuevamente. t) = l=1 ˆ ψl ˆ fl cos(lt) + sen(lt) wl (x).10) f (x) = l≥1 ˆ fl wl (x).9) se escribe del siguiente modo o ∞ (17.

19) mu (x. Introducimos la media esf´rica de u definida del modo siguiente: e (17. π) × 1 L2 (0. π).1 1 natural para resolver (17. El m´todo de las medias esf´ricas o e e Una vez de haber resuelto el problema en dimensi´n n = 1 el siguiente caso en que la soluci´n o o se obtiene con facilidad en el de n = 3. t) = 1 ωn σ n−1 u(y. π)). π) × L2 (0.3 Dimensi´n n = 3. 0) = f (x).18) utt − ∆u = 0 u(x. equivalentemente. ψ) ∈ H0 (0. t)dσ(ξ). t)dσ(y).9) admite una unica soluci´n u ∈ C ([0. π). π). t > 0 en R3 .11) de u a que los coeficientes fl k≥1 k≥1 satisfagan (17. ıa o El hecho de que la energ´ permanezca constante en tiempo equivale a que la trayectoria de ıa 1 la soluci´n permanece indefinidamente en una esfera del espacio H0 (0.16) k≥1 l2 fl 2 2 + ψl < ∞. π)) ∩ C 1 ([0. La medida esf´rica (17.20). π). t) = 1 ωn u(x + rξ. π) equivale y ψl del desarrollo en serie de Fourier (17. ∞).20) mu (x. o. L2 (0. la que o corresponde a los datos iniciales del sistema.19) puede tambi´n escribirse del siguiente modo e e (17. 1 El hecho de que los datos iniciales del problema pertenezcan a H0 (0. e e Consideramos por tanto el problema (17. ´ o 1 La energ´ equivale al cuadrado de la norma can´nica del espacio H0 (0. σ. o 76 . Para ello empleamos el m´todo de las medias esf´ricas.19) s´lo est´ definida para r > 0. π) × L2 (0. |ξ|=1 Aunque en un principio (17. se extiende a todo r ∈ R o a mediante la f´rmula (17. π) × L2 (0.17) k=−∞ θl l2 < ∞. 2 17. En el caso ı que nos ocupa.9) es H0 (0. 0) = g(x) en R3 . De ese modo. |x−y|=σ Aqu´ y en lo sucesivo ωn denota la medida de la esfera unidad S n−1 en Rn . ∞). +∞ (17. n = 3. r. H0 (0. ut (x. cuando (f. (17. π)×L2 (0.

t)dρ. r. t) = = = 1 ωn ∆x u(x + rξ. t)dξ |ξ|=1 ∂ 2 mu (x. t) · ξdσ(ξ) |ξ|=1 ∆u(x + rξ. ∂ν S n−1 Aplicando la f´rmula de Green tenemos o u(x + rξ. ∂t2 77 . t) = ∆x mu (x. t)dξ |ξ|<1 r1−n ωn ∆ 0 u(y. t) = u(x + ry. r. t) = r u(x + ry. r. r. ∂2 1 ∂t2 ωn u(x + rξ. r. t). t)dy = |x−y|<r r n−1 r1−n ∆x ωn r dρ 0 |x−y|=ρ u(y. r. u(x+rξ. t). Esta ultima identidad es cierta puesto que ´ ∆y v(y. r. t)dσ(y) = r1−n ∆ ρ mu (x. efectivamente y v(y. ∂ n−1 r ∂r mu (x. t) · ξ. r.Utilizando la f´rmula de la divergencia se deduce que o ∂r mu (x. t) · ξdσ(ξ) = |ξ|=1 1 r S n−1 ∂v dσ(y) ∂ν = 1 r ∆yv(y. t) = r2 ∆x u(x + ry. t)dξ |ξ|=1 mu (x. t) = ∆rn−1 mu (x. t). t)·ξ = 1 ∂v r ∂ν donde v = v(y) En este punto utilizamos la siguiente observaci´n o es la funci´n definida en B1 del siguiente modo o S n−1 v(y. Por tanto. t)dξ. t) y ∂v = r (x + rξ. t). t) ∂r y ∂2 n−1 ∂ + 2 ∂r r ∂r Por otra parte ∆x mu (x. t) = 1 ωn r = ωn = u(x + rξ. Entonces. t)dy = r B1 |ξ|<1 ∆x u(x + rξ.

Observaci´n.21).De este modo deducimos que. 0) = mg (x. r. t).26) u(x. La identidad (17. En efecto conviene recordar que ∂r + (n − 1)∂r /r es la expresi´n del Laplaciano o para funciones radiales. Como adem´s es radial satisface e o o a (17. mu = mu (x. 0). Superponiendo todas las posibles rotaciones obtenemos la o o media esf´rica que es pues soluci´n de la ecuaci´n de ondas. Por otra parte. t) + t∂t mf (x.23) vtt − rvrr = 0. t > 0   u ∂t2 ∂r2 r ∂r (17.22) satisface la ecuaci´n de ondas 1 − d o (17. t) + tmg (x. Para ello observamos que (17. r−t De esta expresi´n recuperamos o (17. t) Aplicando la f´rmula de d’Alembert a v obtenemos que o v(x.21)    mu (x. r. t) = lim mu (x. 78 . t). ∂mu (x. r + t) + (r + t)mf (x.24) mu r. r. t) es una soluci´n de la o ecuaci´n o  2 2  ∂ mu = ∂ + 2 ∂ m . la rotaci´n de una soluci´n de la ecuaci´n de ondas o o o es soluci´n de la misma ecuaci´n. r.21) o e o 2 es natural. r. r. t) = mf (x.24) proporciona una f´rmula expl´ o ıcita para la media esf´rica mu . v = rmu (x. Debee mos ahora de obtener el valor de u en el punto (x.25) u(x. Observamos ahora que mu es soluci´n de (17.21) si y s´lo si o o (17. para cada x ∈ R3 . s)ds. r ∈ R ∂t 3 para cada x ∈ R . 0) = mf (x. r − t)] + 2 2 r+t Smg (x. r ∈ R. r). r−t En la expresi´n anterior hemos omitido el s´ o ımbolo x en la notaci´n de las medias para o simplificar las expresiones. r→0 Obtenemos as´ ı (17. El hecho de que las medias esf´ricas verifiquen la ecuaci´n de ondas (17. t) = 1 1 [(r + t)mf (x. t). t) = 1 1 [(r + t)mf (r + t) + (r − t)mf (r − t)] + 2r 2r r+t smg (s)ds. r.

Esto significa en particular que para todo y ∈ R3 s´lo existe un instante o de tiempo en que esa perturbaci´n es percibida. En la medida en que la ecuaci´n de ondas 3 − d es un modelo para la propagaci´n o o de las ondas ac´sticas. el instante t0 =| y − x0 |. En efecto. e aumentando la irregularidad de la soluci´n en conjuntos menores denominados “ca´sticas”. si bien el soporte de la soluci´n se expande. r + t) − mf (x. e • La regi´n de influencia del punto x0 en t = 0 es el cono de luz | x − x0 |=| t |. o Esta f´rmula pone tambi´n de manifiesto otras propiedades importantes que hacen que la o e naturaleza de la soluci´n en dimensi´n n = 3 no sea del todo coincidente con la de soluci´n o o o en dimensi´n n = 1. r − t)] + (mf (x. r + t) + mf (x. t − r)] = [mf (x. t − r)] + . s)ds − − → tmg (x. r − t) 2 r t 1 = [mf (x. como mf y mg son pares con respecto a r obtenemos que 1 (r + t)mf (x. Por otra parte.27) u(x. u o 79 .27) se deduce que una perturbaci´n inicial producida en el ´ o o instante t = 0 en el punto x0 ∈ R3 s´lo se percibe por la soluci´n en la superficie del cono o o | x − x0 |=| t |. la soluci´n puede incluso perder o o un orden de diferenciabilidad pues de las f´rmulas anteriores s´lo se deduce que si f ∈ C s y o o s−1 s−1 s−2 g∈C entonces u ∈ C y ut ∈ C . −− r→0 Obtenemos as´ la identidad (17. su valor m´ximo decrece domo 1/t. Este hecho es de gran importancia en nuestra vida o cotidiana. |x−y|=t Esta f´rmula indica que: o • El dominio de dependencia del punto (x. t) = 1 4πt g(y)dσ(y) + |x−y|=t ∂ ∂t 1 4πt f (y)dσ(y) . Otra propiedad interesante es que cuando los datos iniciales son de soporte compacto. r + t) − mf (x. r + t) + mf (x.En efecto. t) es la corteza esf´rica | y − x |= t. r − t)) 2 2r 1 [mf (x. t). t). En particular. t) mientras que el segundo tiene como e l´ ımite t∂t mf (x. Este hecho se o conoce como fen´meno del Huygens. 2 2r El primer t´rmino de esta identidad converge a mf (x. de la f´rmula (17. r + t) + (r − t)mf (x.27) haya t´rminos como la media de f o e sobre la corteza esf´rica hacen que las irregularidades de f puedan “enfocarse” en un punto. esto implica que los sonidos del pasado s´lo los percibimos una vez. el hecho de que en (17.26) de manera m´s expl´ ı a ıcita se deduce que (17. o a Por ultimo. 1 2r r+t r−t 1 smg (x. o u Este el fen´meno conocido como “focussing”. s)ds = 2r t+r t−r smg (x.

El an´lisis anterior de los mismos indica que se trata de ıa a modelos con propiedades cualitativas muy distintas o. El m´todo del descenso de Hadamard o e Consideremos ahora la ecuaci´n de ondas en dos dimensiones espaciales: o (17. x ∈ R2 . x2 ). Basta para ello hacer el cambio de variable o temporal t = −t. Por otra parte la regi´n de influencia es todo el o o e o interior del cono | x − x0 | t. Aplicamos entonces la e f´rmula (17.27) en el punto x3 = 0 para simplificar la expresi´n. Mencionamos aqu´ algunas de ellas: ı •Reversibilidad temporal.28) utt − ∆u = 0 en R2 . o Esta es la idea que inspira el m´todo del descenso de Hadamard. y ) √ 1 2 dy. y2 ) √ dy. cuando una perturbaci´n inicial alcanza el punto espacial perturba o su din´mida en todos los instantes futuros. t) = donde (17. o De modo que. ut (x.30) 1 2π ∂ 1 g(y . f (y1 . en 1 − d. incluso. En dimensi´n o o n = 2 el dominio de dependencia de la soluci´n es toda la bola | y − x | t mientras que en o dimensi´n n = 3 es s´lo la corteza esf´rica. dy2 t2 − r2 r<t r<t r= Se observa una diferencia sustancial entre la dimensi´n n = 2 y n = 3. a 17. t > 0 u(x.Conviene subrayar que ´sto no ocurre en 1 − d. ¡Afortunadamente las ondas ac´sticas obedecen a la ecuaci´n u o de ondas en dimensi´n n = 3 y no en dimensi´n n = 2! o o 18 Comparaci´n de la ecuaci´n de ondas y del calor o o Las ecuaciones de ondas y del calor son sin duda dos de los modelos m´s simples y funa damentales en la teor´ de EDP. En efecto. t) dependa del valor inicial de la velocidad en todo el intervalo [x − t.29) u(x1 . x2 . contrapuestas. t) puede tambi´n considerarse como una soluci´n o e o de la ecuaci´n de ondas en 3 − d que es independiente de la tercera variable espacial x3 . 0) = f (x). x2 .27) obtenemos que (17.4 Dimensi´n n = 2. x + t]. dy2 + ∂t 2π t2 − r2 (x1 − y1 )2 + (x2 − y2 )2 . La ecuaci´n de ondas es reversible en tiempo. Se comprueba que el operador de d’Alembert se mantiene invariante por 80 . o Ahora bien la soluci´n u = u(x1 . 0) = g(x). la f´rmula de d’Alembert hace que e o la soluci´n en (x. En esta ocasi´n x = (x1 . Explicitando las integrales o o de superficie de (17.

t) dx t x R se conserva. en la ecuaci´n de ondas la velocidad de propagaci´n es finita. Del mismo. en la ecuaci´n del calor. o Estos dos hechos confirman que la velocidad de propagaci´n en la ecuaci´n de ondas o o considerada es de hecho la unidad. seg´n la ley u de(t) =− dt •Velocidad infinita de propagaci´n. la f´rmula de d’Alembert para la soluci´n de la o o o ecuaci´n de ondas es tambi´n perfectamente reversible en tiempo. t)|2 dx. el hecho de que la soluci´n fundamental o n´cleo o o u de Gauss G sea estrictamente positivo en todos los puntos hace que la velocidad de propagaci´n sea infinita de modo que una perturbaci´n del dato inicial en cualquier punto es o o instant´neamente percibida en todos los puntos de la recta real. o • Conservaci´n de energ´ o ıa. o Tal y como vimos.incluir t´rminos en los que s´lo aparece un n´mero par de derivadas. t) = 1 1 [f (x + t) + g(x − t)] + 2 2 x+t 1 2 u2 dx R |ux (x. Esto o o queda claramente de manifiesto en la f´rmula de d’Alembert para la soluci´n: o o u(x. R g(s)ds. x−t De esta f´rmula se deduce que el valor de la soluci´n en el punto (x. a causa de un efecto o regularizante sumamente fuerte. t) + u2 (x. Esto no es as´ en el e o u ı caso de la ecuaci´n del calor. x+t] denominado dominio de dependencia. a 81 . Esto es exactamente lo contrario de lo que ocurre con la ecuaci´n del calor en la que. tal y como vimos. ıa En efecto mientras que en la ecuaci´n de ondas de energ´ o ıa E(t) = 1 2 u2 (x. Sin embargo. Las diferencias antes mencionadas se observan tambi´n el el comportamiento temporal e de la energ´ de las soluciones. Por otra parte. basta que el dato inicial sea integrable para que en todos los tiempos t > 0 la soluci´n pertenezca a BC ∞ (R). el valor de los datos iniciales en el punto x0 en el instante t = 0 se perciben exclusivamente en el cono: | x − x0 | t. t) depende exclusivamente o o del valor de los datos iniciales en el intervalo [x−t. En particular. denominado regi´n de influencia. predice que o e las soluciones son igualmente regulares en el pasado que en el futuro. en la ecuaci´n del calor la energ´ correspondiente o ıa e(t) = se disipa.

19

Resoluci´n de sistemas lineales mediante el M´todo o e Directo del C´lculo de Variables (MDCV) a

En esta secci´n vamos a ilustrar un modo simple de resolver sistemas lineales de la forma o (19.1) Ax + b

mediante un m´todo inspirado en el C´lculo de Variaciones, el denominado M´todo Directo e a e del C´lculo de Variaciones (MDCV). a El m´todo est´ basado en la simple constataci´n en el ´mbito del an´lisis de funciones e a o a a reales de una variable real seg´n lo cual u (19.2) si y s´lo si o (19.3) f (x) = 0

F (x) = 0

siendo F una positiva de f . En vista de este hecho cualquier punto cr´ ıtico de la funci´n F o es soluci´n de la ecuaci´n (19.2). En particular, si F admite un m´ximo o un m´ o o a ınimo local, ´ste constituye una soluci´n de (19.2). e o Hay un caso en el que es particularmente f´cil probar que F admite un punto cr´ a ıtico. Esto ocurre por ejemplo cuando (19.4) (19.5) F : R → R es continua, y, coerciva, i. e. lim F (x) = ∞
|x|→∞

Bajo estas dos hip´tesis es f´cil probar que el m´ o a ınimo de F se alcanza. La demostraci´n nos o conduce al MDCV. Procedemos en varias etapas: Etapa 1. Definimos el ´ ınfimo (19.6)

I = inf F (x).
x∈R

De (19.4) y (19.5) se deduce que I > −∞. Etapa 2. Construimos una sucesi´n minimizante (xn )n∈N tal que o (19.7) F (xn ) ↓ I, n → ∞.

Esta sucesi´n existe por la propia definici´n de ´ o o ınfimo. Etapa 3. En vista de (19.5) se deduce inmediatamente que (xn )n∈N es una sucesi´n acotada o de n´meros reales. u 82

Etapa 4. Como (xn ) es una sucesi´n acotada de n´meros reales, admite una subsucesi´n o u o convergente, i.e. (19.8) xn → x, si n → ∞. Etapa 5. Como la funci´n F es continua tendremos entonces o (19.9) F (xn ) → F (x), n → ∞.

En vista de (19.7) y (19.9) tenemos (19.10)

F (x) = I.

Esto demuestra que el m´ ınimo de F se alcanza en todo punto de acumulaci´n de cualquier o sucesi´n minimizante. o Conviene ahora analizar qu´ hip´tesis ha de satisfacer f para que F est´ en las condiciones e o e de aplicar el MDCV. Si f es continuo, su primitiva F es de clase C 1 por lo que (19.4) se cumple. Por otra parte, si f es creciente su primitiva es convexa. La condici´n (19.5) se cumple entonces, por ejemplo si o (19.11)
x→∞

lim f (x) = ∞, lim f (x) = −∞.
x→−∞

En efecto, en este caso tenemos
∞ −1

(19.12)
1

f (x)dx = +∞;
−∞

f (x)dx = −∞

y la primitiva (19.13) F (x) =
0

x

f (σ)dσ

es tal que se verifican las hip´tesis (19.4) y (19.5). o A la hora de analizar el sistema de ecuaciones (19.1), la primera condici´n que se nos o presenta es que (19.1) sea un sistema gradiente. Esto ocurre si y s´lo si o (19.14) En este caso, la funci´n o 1 F (x) = (ax, x) − (b, x) 2 donde (·, ·) denota el producto eucl´ ıdeo en Rn es tal que (19.15) (19.16) F (x) = 0 ⇔ x es soluci´n de (19.1). o la matriz A es sim´trica. e

83

Con el objeto de aplicar el MDCV hemos de asegurarnos de que la propiedad de coercividad (19.5) se cumple. Esto ocurre cuando la matriz A es definida positiva, i.e. cuando existe α > 0 tal que (19.17) (Ax, x) α | x |2 , ∀x ∈ Rn . En este caso tenemos efectivamente que (19.18) F (x) α | x |2 −(b, x) 2 α | x |2 − | b | | x |→ ∞, | x |→ ∞ 2

de donde se deduce la propiedad de coercividad (19.5). Obviamos cuando A es sim´trica y definida positiva la matriz A es tambi´n inversible de e e modo que la soluci´n de (19.1) existe, es unica y viene dada por o ´ (19.19) x = A−1 b.

Acabamos de ver que el MDCV proporciona un m´todo para el c´lculo de dicha soluci´n e a o que no necesita de la expresi´n de A−1 . o En el caso considerado la funci´n F considerada es cuadr´tica, estrictamente convexa y o a el m´ ınimo global de F obtenido es el unico punto fijo cr´ ´ ıtico de esta funci´n. o Buena parte de la teor´ moderna de resoluci´n de EDP est´ basada en estas ideas ıa o a desarrolladas para resolver, en primer lugar, el problema de Dirichlet para la ecuaci´n de o Laplace. Pero hay un punto fundamental por el que, tal y como lo hemos presentado, el MDCV no puede ser aplicado en este contexto. Se trata del hecho que, si bien en el espacio euclideo toda sucesi´n acotada posee una subsucesi´n convergente, esto no ocurre en espacios de o o dimensi´n infinita como son los espacios de funciones que surgen de manera natural en el o estudio de las EDP.

20

Espacios de Hilbert
·
H)

Un espacio de Hilbert (H, producto escalar (·, ·)H , i.e. (20.1)

es un espacio de Banach cuya norma proviene de un h
2 H=

(h, h)H .

El espacio de Hilbert con el que estamos m´s familiarizados es el espacio RN dotado de a la norma eucl´ ıdea. Se trata de un espacio de dimensi´n finita N . o Otro de los ejemplos m´s naturales es el espacio 2 de las sucesiones de cuadrado sumable: a

(20.2)

2

=

(ak )k∈N :
k=1

| ak |2 < ∞ . 84

5) hj h en H. tambi´n denominada e o e convergencia fuerte. En efecto. g). a pesar de que {ej }j∈N no admite ninguna subsucesi´n convergente.4) (hj . o Con el objeto de simplificar la notaci´n y subrayar la analog´ de este espacio con el o ıa N espacio finito-dimensional R sus elementos ser´n denotados mediante la notaci´n vectorial a o habitual a = {ak }k∈N . Obviamente ej 2 = 1 para todo j 1. Este ejemplo conduce a la siguiente noci´n de convergencia d´bil: o e Definici´n (convergencia d´bil). mientras que o N en R la convergencia equivale a la convergencia de cada una de las componentes. Se trata por tanto de una sucesi´n acotada en 2 . En el ejemplo anterior se observa que la sucesi´n {ej }j∈N converge d´bilmente a cero en o e 2 . g)H → (h. Por lo tanto.k → 0 cuando j → ∞ para todo k ∈ N. Por otra parte o ej − ek 2 = 1 cuando j = k. consideremos la sucesi´n constituida por los elementos de la base o can´nica {ej }j∈N . cada una de las componentes de los elementos de 2 tiende a cero cuando j → ∞. Una sucesi´n {hj }j∈N es un espacio de Hilbert H se o e o dice que converge d´bilmente a h ∈ H si y s´lo si e o (20. en efecto. 85 . Es decir. ∀g ∈ H. de modo que cada ej pertenece a 2 la esfera unidad de . Se trata en este caso de un espacio de dimensi´n infinita. donde ej es el elemento de 2 tal que ej. Cuando esto ocurre lo denotaremos mediante (20.3) 2 dotado de la norma can´nica o ∞ 1/2 {ak }k∈N 2 = k=1 | ak | 2 es un espacio de Hilbert. No es dif´ comprobar que en el espacio 2 falla una de las propiedades fundamentales del ıcil espacio euclideo finito-dimensional como es que toda sucesi´n acotada tiene una subsucesi´n o o 2 convergente. En este ejemplo se observa el impacto de la dimensi´n infinita. En el siguiente teorema se establecen algunas de las propiedades m´s importantes de a la convergencia d´bil y de su relaci´n con la convergencia en norma.k = δjk . es o obvio que ej. donde δjk denota la delta o de Kronecker.El espacio (20. esto no es as´ en 2 puesto que mientras que cada una de las componentes converge no se produce la ı convergencia en norma en 2 . o Sin embargo y. {ej }j∈N no puede poseer ninguna subsucesi´n o de Cauchy y por consiguiente ninguna subsucesi´n convergente.

Sea J : H → R una funci´n en un espacio de Hilbert que satisfaga las dos o propiedades siguientes: 86 .c. • La norma d´bil. o Teorema. j → ∞. hj )H −2(hj . hj − h)H → h 2 H −2 h 2 H + h 2 H= 0. j→∞ hj H h H . Se verifican las siguientes propiedades: a) Si hj → h en H entonces hj h d´bilmente en H. g)H | = |(hj − h. h lim | (hj . h)H . e · H h H lim inf j→∞ hj H . b) Gracias a que la norma en un espacio de Hilbert proviene del producto escalar asociado tenemos que: hj −h 2 H= (hj −h. g)H | hj − h H g H→ 0.6) se cumple. o a) Basta observar que. h)H | Por consiguiente. (h. g)H − (h. h)H = hj 2 H −2(hj .) con respecto a la convergencia Desarrollamos brevemente la demostraci´n del Teorema: o Demostraci´n. e • La convergencia en norma equivale a la combinaci´n de la convergencia d´bil y de la o e convergencia de las normas. Usando la convergencia de las normas y la convergencia d´bil deducimos que e hj − h c) h Por otra parte. h)H + h 2 H .Teorema. h)H +(h. h)H = lim (hj . | (hj . e b) Si hj h en H y hj H → h H entonces hj → h en H.i. |(hj . c) Si hj h d´bilmente en H entonces e (20. h 2 H= j→∞ 2 H= 2 H= (hj − h.6) En este Teorema se se˜ala que: n • La convergencia en norma implica la convergencia d´bil. h)H | lim inf j→∞ hj H H y por tanto (20. es semicontinua inferiormente (s. por la desigualdad de Cauchy-Schwartz. El siguiente resultado proporciona condiciones suficientes para garantizar la continuidad de una funci´n. hj −h)H = (hj .

En efecto: Si hj → h y ∈ L(H.7) J(h) lim inf J(hj ) j→∞ cuando hj h. Combinando (20. R) J Es decir. en vista de (20. Un o e an´lisis un poco m´s cuidadoso permite entender esta conexi´n. puede resultar sorprendente entre o la convexidad de una funci´n y su continuidad con respecto a la convergencia d´bil. • J es convexa. e El ejemplo del espacio de Hilbert 2 proporciona un excelente caso particular para explorar una posible demostraci´n de este Teorema.10) se obtiene (20.7 de [1]) 18 (20.11) J(h) ε (h) + ε = lim j→∞ ε (hj ) +ε lim inf J(hj ) + ε. ε Por otra parte.8). Entonces. R) denota el espacio de las funciones lineales y continuas de H en R. R) tal que J(h) − ε.8)-(20. gracias al teorema de Hahn-Banch (ver Tma. para cada ε > 0 existe (20. Esta caracterizaci´n permite probar la continuidad con respecto a la topolog´ d´bil a o ıa e partir de la continuidad en norma. entonces. J es semicontinua inferiormente con respecto a la toplog´ d´bil. o Teorema. a a o En efecto. Este teorema establece una relaci´n que.9) (hj ) → (h). Analic´moslo. ı Se precisa a´n una nueva herramienta para poder aplicar el MDCV en el contexto de los u espacios de Hilbert de dimensi´n infinita. j → ∞. de entrada. J es el supremo de las funciones lineales y continuas que est´n a dominadas por J en el sentido que (h) J(h) para cada h ∈ H.8) J(h) = sup (h) ∈L(H.7) de manera inmediata. ı 87 .10) ε (h) ∈ L(H. si J : H → R es convexa. j→∞ De aqu´ se deduce (20.• J es continua. es decir ıa e (20. En un espacio de Hilbert toda sucesi´n acotada posee una subsucesi´n que cono o verge d´bilmente. o e 18 Aqu´ y en lo sucesivo L(H. III. como J es convexa. R) se tiene (20.

j → ∞ para cada k ∈ N.Consideremos una sucesi´n acotada {aj }j∈N en 2 .13) (aj . 2 Ij aj − a 2 g − gN 2 ε aj − a 2 . o para garantizar la existencia de una subsucesi´n que converge d´bilmente hemos de aplicar o e el procedimiento de extracci´n diagonal de Cantor. g) 2 = k=1 aj . Por otra parte. existe una subsucesi´n convergente. 1 Como gN s´lo tiene un n´mero finito de componentes no nulos se tiene Ij → 0 cuando o u j → ∞. Por lo tanto. h >= (g. R) es isom´trico al propio espacio o e e H. 2 El resultado se deduce entonces del hecho de {aj − a}j es una sucesi´n acotada de o se deduce de las dos siguientes observaciones: • {aj }j es una sucesi´n acotada de o 2 . h)H para ´ cada h en H.11) garantiza que para cada elemento T o e del dual H de un espacio de Hilbert H existe un unico elemento g de H tal que < T. para cualquier ε > 0 existe gN ∈ 2 tal que gN − g 2 ε donde gN denota la sucesi´n truncada en la que los primeros N t´rminos o e son los de g y los dem´s son nulos. IV. El principio de la acotaci´n uniforme o Teorema de Banach-Steinhaus garantiza que si {Tj } es una o familia de operadores lineales acotados entre dos espacios de Banach E y F tal que Tj x est´ acotada en F a para cada x de E. g) 2 = (aj − a. La propiedad (20. debemos (20. ∞ ∞ 2 . F ) (v´ase Tma. k ak .13) se cumple para cada g ∈ 2 que s´lo tenga o un n´mero finito de componentes no nulos. 19 88 . En efecto.12) equivale a la convergencia d´bil en el espacio e 2 comprobar que. Entonces a (aj . o Bajo estas condiciones {aj. para cada k ∈ N. u En el caso de un elemento g ∈ 2 general. Esto nos permite efectivamente asegurar o la existencia de una subsucesi´n j tal que o (20. g − gN )| 2 = Ij + Ij . Esto se deduce del hecho de que toda sucesi´n que converge d´bilmente en 2 est´ acotada o e a en 2 . II.1 de [1]) .12) es inmediato comprobar que (20. g) 2 . k gk → k=1 ak gk = (a. lo cual es consecuencia del principio de la acotaci´n uniforme19 y del Teorema de o 20 representaci´n de Riesz-Fr´chet que garantiza que L(H. g) 2 − (a. Sin embargo. Esto . gN ) 2 + |(aj − a. entonces la familia {Tj } est´ acotada en L(E. g) 2 1 2 (aj − a. De (20. a e 20 El Teorema de representaci´n de Riesz-Fr´chet ([1].12) aj . Tma. para cada g ∈ .k }j∈N constituye una sucesi´n acotada de n´meros reales para o u cada k.

89 . B. Introducci´n a las Ecuaciones en Derivadas Parciales. R utt = uxx + u. Identificar los coeficientes (dependientes de x)fk (x) de esta serie.. 4 ed. Applied Math. G. Alianza Universidad. American Mathematical Society. 0) = ex . 1998 [4] FOLLAND. I.t∈I R R 1. H. G. John Wiley & Sons.. Consideramos la ecuaci´n de ondas o (1) con datos iniciales en t = 0 : (2) u(x. Primer curso de EDP. x∈I . An Introduction. 1976. SpringerVerlag. a a U. Princeton University Press. p´gina WEB del Departamento de Matem´ticas. Partial Differential Equations. 21 21. Aplicando el Teorema de Cauchy-Kowalewskaya demostrar que existe un entorno de I × {0} en I 2 en el que (1)-(2) admite una unica soluci´n anal´ R R ´ o ıtica real. L. 1982. Introduction to Partial Differential Equations. [3] EVANS. 0) = 0. 2001.M.. 2.Bibliograf´ ıa [1] BREZIS.A. Madrid 1984. G. x ∈ I n. ut (x. 1992.M. Buscamos una expresi´n de la soluci´n de la forma o o ∞ u= k=0 fk (x)tk . Partial Differential Equations. Volumen 19. [5] JOHN. [7] STRAUSS.. Partial Differential Equations.1 Ejercicios Problema de Cauchy y teorema de Cauchy-Kovalevskaya Problema 1. F. 1992.S. An´lisis funcional. Scs. a [2] CASAS E. n§ 1. Universidad de o Cantabria. W. [6] PERAL.

Prescribimos datos de Cauchy en la circunferencia unidad: ∂u = g(θ) si r = 1. ∂x2 ∂y 2 utt = ∆x u + u .. y) una soluci´n de la ecuaci´n de Laplace o o (1) ∆u = ∂2u ∂2u + = 0. Problema 2. Sea u = u(x. o Indicaci´n: Utilizar soluciones especiales de la forma e±inθ rn y e±inθ r−n o 90 .3. a (2) u = f (θ). r) : θ ∈ [0. ut (x. θ) obtenida es per´ o ıodica de per´ ıodo 2π con respecto a θ? Razonar la respuesta. 0) = 0 . t ∈ I R R x1 +. | r − 1 |< ε} . 0) = e . (D) Consideramos ahora el caso particular en que f y g son polinomios trigonom´tricos e f (θ) = |n|≤k n∈Z an sen nθ g(θ) = |n|≤k n∈Z bn sen nθ. la soluci´n u(r. (A) Probar que existe ε > 0 tal que el sistema (1)-(2) admite una y s´lo una soluci´n o o anal´ ıtica real u en el conjunto {(θ. (B) Explica la importancia de que la circunferencia unidad sea compacta a la hora de responder a la primera cuesti´n (A). x ∈ I n .+xn u(x. ∂r siendo f y g funciones anal´ ıticas reales y de per´ ıodo 2π con respecto al ´ngulo θ. x ∈ I n R Hacemos el cambio a las coordenadas polares: x = r cos θ y = r sen θ. Construir expl´ ıcitamente una soluci´n de (1) y (2) en este caso particular. o (C) ¿Se puede asegurar que para 1 − ε < r < 1. Analizar estas mismas cuestiones en el caso multidimensional (3) con n ≥ 2. Estudiar la convergencia de esta serie y comprobar que define una funci´n anal´ o ıtica 2 real en un entorno de I × {0} en I . R R 4.. 2π].

en I − {(0. Es decir. o o [Nota: En la f´rmula (2) mediante * se indica la convoluci´n en la variable espacial x. 0) = xn (1) 2 siendo n un n´mero natural. u a) ¿Se puede aplicar el Teorema de Cauchy-Kovalevskaya? En caso afirmativo indicar el resultado que se obtiene. o d) Indicar como se puede calcular la soluci´n de (1) utilizando la transformada de Fourier o y gracias a que u = K ∗ xn (2) siendo K = K(x. t) = p(x. 0)}. R R (F) Supongamos ahora que f (θ) = n∈Z an sen nθ . explicar cuales de las hip´tesis de este Teorema o no se cumplen.e. Consideramos el problema de valores iniciales para la ecuaci´n del calor o ut − uxx = 0 en R × (0. g(θ) = n∈Z bn sen nθ. t). b) Encontrar una solucion u(x. t) = (4πt) exp(−x /4t). 91 . siendo p un polinomio homog´neo de grado e 1/2 n en las variables x y t . Comprobar en particular la analiticidad de la soluci´n obtenida en el apartado b). u(x. t) la soluci´n fundamental de la ecuaci´n del calor.(E) Probar que la soluci´n obtenida en el apartado anterior define una funci´n anal´ o o ıtica en 2 2 el plano I salvo en el origen. consideramos datos de Cauchy que involucran infinitos modos de Fourier. o o −1/2 2 Conviene recordar que K(x. Problema 3. c) Comparar los resultados de los dos apartados anteriores y justificar su compatibilidad. En caso negativo. Probar que bajo una condici´n de crecimiento del tipo o | an | + | bn |≤ Ce−|n| . ∞). ∀n ∈ Z los datos f y g son funciones anal´ ıticas reales y que lo dicho en los apartados (E) y (F) permanece cierto.] e) ¿Cual es el comportamiento de la soluci´n para t > 0 fijo cuando |x| tiende a infinito? o f) ¿Y el comportamiento de la soluci´n para x fijo cuando t tiende a infinito? o Problema 4. i.

Comprueba que u(x. t) → 0 ux (x. R / C. 0)} ⊂ I x × a R I t es caracter´ R ıstica con respecto al operador del calor (2). t) → 0 cuando t → 0+ ut (x. D. Supongamos que H ⊂ I n es un semi-espacio con frontera caracter´ R ıstica. (Ecuaci´n del calor ) R. E.Consideramos la funci´n o u = u(x. t) → 0 uniformemente en intervalos I cerrados y acotados de I x tales que 0 ∈ I. ¿Podr´ construir un ejemplo semejante para la siguiente ecuaci´n de Schr¨dinger ıas o o iut = uxx ? Problema 5. Construye una soluci´n u ∈ C ∞ (I n ) de P (D)u = 0 tal que el soporte de u est´ o R e contenido en H. R G. F. Sobre el ejemplo del problema de Cauchy anterior comprueba que existe una infinidad de soluciones anal´ ıticas distintas. . o (2) −x2 4t (1) Supongamos que P (D) es un operador diferencial lineal homog´neo de grado m con e coeficientes constantes. t) = (4πt)−1/2 exp de I x × I t en I R R R. 92 . Generaliza este ejemplo al caso en que x ∈ I N con N ≥ 2. Comprueba que ut = uxx B. A. Apoy´ndote en el Teorema de Cauchy-Kovalewski deduce que la recta {(x. x ∈ I t > 0. En funci´n de los resultados de los apartados anteriores construye un ejemplo de proo blema de Cauchy para el operador del calor (2) para el que no se tenga unicidad. A.

0) = u (x). t > 0 R 0 u(x. Consideramos la ecuaci´n del calor o (21. y.j en funci´n de los coeficientes ak del polinomio (2). ¿Se puede realizar una construcci´n semejante a la del apartado A cuando H es no o carcater´ ıstica? Problema 6. y) ∈ I 2 . y) 93 . ¿para x ∈ I R fijado. t) = k≥0. ¿Podr´ aplicar esta construcci´n en el caso del operador de ondas utt −2∆u = P (D)u? ıas o D. ¿Cu´l es su orden? a E ¿Se puede decir lo mismo si invertimos el orden de las variables. t) un polinomio en t? En caso afirmativo. A ¿Podemos aplicar el Teorema de Cauchy-Kovalewskaya para deducir que (1) con el dato inicial (2) admite una unica soluci´n anal´ ´ o ıtica en un entorno de I x × {0}? Razona la R respuesta. B.Indicaci´n: Escribe H como x · ξ ≥ 0 para un cierto vector ξ ∈ I n o R n (· denota el producto escalar de I ) y considera soluciones de la forma R u = f (x · ξ) con f : I → I R R.3) u(x.j xk tj . t) es un polinomio. Suponemos que el dato inicial es un polinomio (21. (x. ¿Puede hacerse una construcci´n semejante de modo que u sea anal´ o ıtica real en I n ?. B Buscamos una soluci´n de (1) desarrollable en serie de potencias: o (21. u(x. x ∈ I R. R C. es u(x. 0) = a0 + a1 x + · · · + an xn .2) u(x. x ∈ I t > 0 R. Identifica los coeficientes ak. Es decir. o C ¿Se puede garantizar que para t > 0 fijo la serie de potencias converja? D Comprueba que para t > 0 fijo.1) ut = νuxx . 0 u(x. 0) = u (x.j≥0 ak. ¿cu´l es su orden? a F ¿Se puede calcular de este modo la soluci´n de (1) para t < 0? o G Generaliza los resultados de los apartados anteriores al caso bidimensional ut = ν (uxx + uyy ) .

x∈I R. (b) ∂x . (e) ∂t + ∂t ∂x + ∂x . (d) ∂t + ∂t ∂x . Consideramos la ecuaci´n de transporte o (21. (f) Responde a las cuestiones (c)-(d) en el sistema (21.con u0 (x. t > 0 u(x. x ∈ I t > 0. x ∈ I R. o Consideramos el problema de Cauchy (21. (c) En vista del apartado (a) calcula expl´ ıcitamente la soluci´n. Problema 7. x ∈ I R. t > 0 u(x.3) siempre que a = 0 sea tal que la recta o t = ax no sea caracter´ ıstica. (b) Deduce que si ϕ anal´ ıtica (0. ax) = ϕ(x). Consideramos los siguientes operadores diferenciales en I 2 : R 2 2 2 2 2 (a) ∂t . y) = 1≤k≤N 1≤j≤N ak. x ∈ I R siendo a = a(x) una funci´n anal´ o ıtica tal que existen constantes positivas β > α > 0 tales que α ≤ a(x) ≤ β. siendo a una constante no nula. Problema 8. (c) ∂t ∂x . 94 .j xk y j . t) = f (x − t) es soluci´n de (0. o Consideramos ahora el problema (21.1). ∀x ∈ I R. u(x. (d) ¿Para que valores de a la recta t = ax es caracter´ ıstica? Calcula expl´ ıcitamente la soluci´n de (0.4) ut + a(x)ux = 0.3) ut + ux = 0. R.2) admite una unica soluci´n anal´ ´ o ıtica en un entorno de t = 0. (a) Demuestra que si f es de clase C 1 . (f) ∂t + ∂x . t > 0 u(x. 0) = ϕ(x).1) ut + ux = 0. x ∈ I R. x∈I R.2) ut + ux = 0. 0) = ϕ(x).

. Problema 9.. t) es una funci´n soluci´n de la ecuaci´n o o o P (D)u = 0 en todo el plano I 2 . o • Comprueba que existen datos iniciales para los que el tiempo m´ximo de existencia no a es infinito.Dar la expresi´n anal´ o ıtica y gr´fica del abierto maximal de I 2 en el que podemos a R garantizar que u ≡ 0. o • Calcula expl´ ıcitamente el tiempo de explosi´n. se produce explosi´n en tiempo finito. 3.para las rectas caracter´ ısticas. es decir. ¿En el caso general de una ecuaci´n no-lineal de la forma o x + f (x) = b(t) cu´l es la hip´tesis necesaria sobre la funci´n no-lineal f para que el m´todo de Cauchy a o o e pueda ser aplicado? Problema 11. mediante el Teorema de Holmgren. o Problema 10. siendo P (D) cualquiera de los operadores anteriores.. Calcula la f´rmula de recurrencia de los coeficientes.1. Comprueba que el m´todo de Cauchy puede tambi´n ser aplicado en e e algunas ecuaciones no-lineales. Consideramos la ecuaci´n diferencial: o x = x3 .Calcular todas las rectas caracter´ ısticas de cada uno de los operadores. Aplica el m´todo de Cauchy y obt´n el desarrollo en serie de potencias de e e las soluciones de la ecuaci´n de segundo orden o x + a(t)x = b(t). como por ejemplo x + x2 = b(t). • Resuelve expl´ ıcitamente la ecuaci´n..Justificar la optimalidad del resultado del apartado anterior en funci´n de las expreo siones de 1. Supongamos ahora que u = u(x. a 2. o 95 . t1 < t < t2 . Supongamos R asimismo que u = 0 es el rect´ngulo a < x < b.

Problema 16. Deduce por tanto. Utilizando la f´rmula de d’Alembert comprueba que. ¿Existe alguna incompatibilidad entre la aplicabilidad del m´todo de Cauchy y el que las soluciones exploten en tiempo finito? e Problema 12. cuando f y g son o funciones anal´ ıticas en toda la recta real R. c) u = f. a) u(x. ux = g. t > 0. b) u(0. t) = f (t). t > 0. x ∈ R. ux (0. 0) = f (x). sobre la recta x = t. Calcula las rectas caracter´ ısticas de las ecuaciones: 96 . x ∈ R. x ∈ R. a Razona la respuesta. la soluci´n que el Teorema de Cauchy-Kovalevskaya o proporciona no es local sino global. Analiza cu´les de los siguientes problemas de Cauchy entran en el marco del Teorema de a Cauchy-Kovalevskaya y cu´les no. t) = g(t). ut (x. t > 0. t > 0  u(x. o a 1 digamos en la clase de funciones de clase C . x ∈ R admite una soluci´n anal´ o ıtica definida en todo el plano. 0) = f (x). Analiza el mismo problema en el caso de la ecuaci´n de ondas o utt − uxx = 0.• Observa que la no-linealidad c´bica del segundo miembro de la ecuaci´n es un poliu o nomio y por tanto una funci´n anal´ o ıtica. 0) = g(x). Pero el resultado de unicidad de la soluci´n se verifica en una clase mucho m´s amplia. en este caso. t > 0 x(0) = x0 siendo f = f (x) y b = b(t) funciones anal´ ıticas. el problema de valores iniciales para la ecuaci´n o de ondas   utt − uxx = 0. Problema 15. x ∈ R. El m´todo de Cauchy garantiza la existencia de una unica soluci´n anal´ e ´ o ıtica. 0) = g(x). ¿Existe alguna contradicci´n entre esos dos o hechos? Problema 13. x ∈ R   ut (x. Problema 14. Consideramos la ecuaci´n del calor o ut − uxx = 0. Consideremos nuevamente la ecuaci´n no lineal o x + f (x) = b(t).

n a) Demuestra que la soluci´n correspondiente es o u= 1 sen(nx)senh(ny). y el problema de Cauchy asociado con datos u = 0. Calcula los planos caracter´ ısticos a las ecuaciones siguientes: (a) Ecuaci´n de placas: utt + ∆2 u = 0.(a) Ecuaci´n de Airy: ut + uxxx = 0. Ejemplo de Hadamard. o e Problema 17. Consideramos la ecuaci´n de Laplace en R2 : o ∆u = uxx + uyy = 0 en R2 . uy = 1 sen(nx). o (c) Ecuaci´n de la viga con t´rmino de inercia de rotaci´n: o e o utt − γuxxtt + uxxxx = 0 . (c) Ecuaci´n de convecci´n-difusi´n: o o o ut − ∆u + ∂x u = 0. (d) Ecuaci´n del tel´grafo: utt − uxx + dut = 0. en y = 0. o (b) Ecuaci´n de placas con inercia de rotaci´n: o o utt − γ∆utt + ∆2 u = 0. Problema 18. uy ) en y = 0 asocia e o la soluci´n sobre la recta y = 1? o 97 . o (b) Ecuaci´n de la viga: utt + uxxxx = 0. n2 b) ¿Qu´ se puede decir de la aplicaci´n que a los datos de Cauchy (u.

t) ∈ I n × (0. 3. xn . ∞) R Problema 2. 0) = f (x) en I R con dato inicial f (x) = 1 0 98 si si x>0 x < 0. ∞) R (2) 2. Comprobar que u es soluci´n de (1) si y s´lo si o o v(x1 . ∀(x. x2 . xn . t) resuelve vt − ∆v = 0 v(x. 0) = ϕ(x) en I n × (0. 2 (3) en I n × (0. t) |≤ AeC|x| . t) = u(x1 + ct. Consideramos el problema de Cauchy para la ecuaci´n del calor o ut − ∆u = 0 en I × (0. 0) = ϕ(x). o R 1. Estudiamos la ecuaci´n del calor o (1) ∂u ut − ∆u + c ∂x1 = 0 u(x. t) de (1) tal o que la unica soluci´n de (1) que satisface ´ o | u(x. Utilizar un cambio de variables semejante al del apartado 2 para construir la soluci´n o de  n ∂u   u − ∆u + =0 ci t ∂xi i=1   u(x.21. ∞) R en I n R siendo a una constante real y ϕ una funci´n continua y acotada de I n . ∞) R sea de la forma u = Kc ∗ ϕ.2 La ecuaci´n del calor o Problema 1. . · · · . ∞) R u(x. 0) = ϕ(x) en I n × (0. · · · . Utilizando el apartado anterior construir la soluci´n fundamental Kc (x.

Describir la evoluci´n del “frente” o x ∈ I : u(x. a o 5. t) . x ∈ Rn . t > 0. 99 . t) x→−∞ para cada t > 0 fijo?. t) = (4πt)−n/2 exp es soluci´n de la ecuaci´n o o Gt − ∆G = 0. ´ o 2. 1 2 • Utilizando la separaci´n de variables. comprueba que la Gaussiana o G(x. Probar que u(x. − | x |2 4t . Obtener esta expresi´n de u a partir de la f´rmula general de la soluci´n o o o u = G(t) ∗ f siendo G el n´cleo del calor unidimensional. lim u(x. t > 0 Rn . 0) = f (x) en en Rn . Consideramos el problema de valores iniciales para la ecuaci´n del calor o ut − ∆u = 0 u(x. t) = R cuando t → ∞. ¿Cu´nto valen los l´ a ımites x→∞ 0 1 1+φ 2 s x √ 4t e−t dt 2 lim u(x. Dibujar la gr´fica del dato inicial y de la soluci´n u en el instante t = 1. 6.1. ¿Podr´ describir en un par de frases el efecto que la evoluci´n de la ecuaci´n del calor ıas o o produce sobre este dato inicial? Problema 3. t) = con φ la funci´n error o 2 φ(s) = √ π es la unica soluci´n de este sistema. u 3. 4.

• Demuestra que.5) puede reducirse al siguiente: (21. t → 0+ en el sentido de las medidas. para cualquier dato f ∈ L1 (Rn ) u=G∗f es una soluci´n del problema de valores iniciales.5) ut − εuxx + ux = 0. • Verifica que cuando t → 0. t) comprueba que el sistema (21. 0) = f (x). x ∈ R. t) = v(x. t) donde G1 es la Gaussiana unidimensional G1 (s. • Comprueba que v verifica esta ecuaci´n si y s´lo si o o (21. x ∈ R. es decir. 0) = f (x). 0) = f (x). x ∈ R.Indicaci´n: Observa que o n G(x. t)ϕ(x)dx → ϕ(0). t) constituye una aproximaci´n de la identidad de modo o que G(·. t) = j=1 G1 (xj . t > 0 u(x. t → 0+ Rn para toda ϕ ∈ BC(Rn ). G(·. 100 w(x.7) vt − εvxx = 0. x ∈ R t > 0 w(x. t/ε) . t) = (4πt)−1/2 exp(−s2 /4t). t) δ0 . x ∈ R. t > 0 v(x.9) wt − wxx = 0. • Utilizando el cambio de variable (21. o Problema 4. Consideramos la ecuaci´n de convecci´n-difusi´n o o o (21.8) verifica (21. G(x. t) = u(x + t.6) v(x. x ∈ R.

(1) a) ¿Se trata de un problema de Cauchy en el que se puede aplicar el Teorema de CauchyKovalevskaya? En caso afirmativo indicar el resultado que se obtiene. x ∈ R. ∞). Comprobar que se trata de un polinomio homog´neo de grado n en las variables x y t1/2 .• A partir de la expresi´n expl´ o ıcita de la soluci´n de (21. t > 0 (21. Consideramos el problema de valores iniciales para la ecuaci´n del calor o ut − uxx = 0 en I × (0.. Comprobar en particular la analiticidad de la soluci´n obtenida en el apartado b). 0) = a0 + a1 x + a2 x2 + . o • Comprueba en la expresi´n obtenida que la soluci´n uε = uε (x. t) de (21.. t) = p(x.10) es soluci´n de o zt + zx = 0. o d) Comprobar que la soluci´n del caso u0 (x) = xn se puede calcular utilizando su exo presi´n por convoluci´n u = G ∗ xn con la soluci´n fundamental gaussiana G = G(x. 0) = u0 (x) en I R.10) uε (x. t) de la o o o ecuaci´n del calor o G(x.11) z(x. 0) = f (x). t) → z(x. b) En el caso de un dato inicial de la forma u0 (x) = xn . Verificar en detalle si la a o recta t = 0 sobre la que se dan los datos inicial es caracter´ ıstica. En caso negativo. R u(x. siendo p un polinomio de grado n en las o 1/2 variables x y t .5). + an xn . e Deducir la expresi´n de la soluci´n cuando el dato inicial es un polinomio general o o u(x. o • Observa que la funci´n z = z(x. o Problema 5.9) por convoluci´n con el n´cleo o o u de Gauss obt´n una representaci´n expl´ e o ıcita de la soluci´n de (21. t) = f (x.5). • Comenta el resultado en base a la estructura de la ecuaci´n inicial (21.5) es tal que o o (21. c) Comparar los resultados de los dos apartados anteriores y justificar su compatibilidad. t) para todo t > 0 y para casi todo x ∈ R bajo la hip´tesis de que f ∈ L1 (R). t) = (4πt)−1/2 exp −|x|2 /4t . x ∈ R. siendo n un n´mero natural. explicar cu´les de las hip´tesis de este Teorema no se cumplen. Soluci´n: o 101 . t). u encontrar una soluci´n de la forma u(x. t) obtenida en el proceso de paso el l´ o ımite (21.

Los ceros de Pp son pues de la forma (0. De hecho el problema de valores iniciales considerado s´lo posee un dato inicial y no o dos como corresponde a un problema de Cauchy para un operador de orden 2. 0) = ϕ. τ ) = ξ 2 . t > 0 u(x.a La ecuaci´n o ut − uxx . b Consideramos el caso particular ϕ(x) = xn y buscamos una soluci´n de la forma o √ √ u = an xn + an−1 xn−1 t + · · · + a1 x t Tomando valores en t = 0 obtenemos an = 1. . 0) = uxx (x. 0) = ϕ (x). Por otra parte √ √ uxx = n(n − 1)xn−2 + an−1 (n − 1)(n − 2)xn−3 t + · · · + 2a2 t y 3an−3 xn−3 √ an−1 xn−1 √ + an−2 xn−2 + t 2 2 t (n − 1) √ n−3 a0 n √ n−2 + · · · a1 × t + t . Es f´cil comprobar de hecho que el dato u(x. Como consecuencia de este hecho el Teorema de C-K no puede aplicarse en este caso. . τ ). x ∈ R. 2 2 Igualando potencias vemos que: ut = • an−1 = 0 • an−2 = n(n − 1) • an−3 = 0 102 n−2 n−1 + a0 √ n t . 0) = ϕ(x) junto con la ecuaci´n del calor a o determinan la derivada normal: ut (x. Como ´stos son los vectores normales a e las rectas caracter´ ısticas deducimos que {t = 0} lo es. En efecto el s´ ımbolo del operador del calor es P = iτ + ξ 2 y su parte principal Pp (ξ. x ∈ R es caracter´ ıstica puesto que la recta {t = 0} sobre la que se prescriben los datos iniciales lo es con respecto al operador del calor.

c El hecho de que la soluci´n obtenida sea anal´ o ıtica no contradice en absoluto que el Teorema de Cauchy-Kovaleskaya no puede ser aplicado pues este proporciona condiciones suficientes para la existencia y unicidad de soluciones anal´ ıticas pero no condiciones necesarias.• an−4 = · · · Comprobamos de este modo que la mitad de los t´rminos se anulan y s´lo persisten e o √ las potencias pares de t. En el caso que nos ocupa u(x. t) = [G(·. d La soluci´n obtenida es la misma que puede ser calculada mediante la transformada o de Fourier o por convoluci´n con el n´cleo de Gauss. es par la integrando puede reducirse por integraci´n por partes a la ya o e−z dz en un n´mero finito de pasos. Por tanto el c´lculo se reduce a evaluar las integrales a I = R e−y 2 /4t √ y dy = 2 t +1 R √ 2 e−z z dz = 2 t +1 α donde los n´meros α son precisamente: u α = R e−z z d . o u Tenemos u(x. t) ∗ ϕ](x). 2 Obviamente α = 0 cuando Cuando conocida R 2 es impar. Este segundo m´todo o e es algo m´s complicado. a 103 . √ Vemos pues que la soluci´n obtenida es un polinomio homog´neo de grado n de x y t o e pero que se trata tambi´n de un polinomio en las variables x y t y por tanto de una e soluci´n anal´ o ıtica. t) = (4πt)−1/2 R e− |x−y|2 4t y n dy = (4πt) = (4πt) −1/2 R −1/2 R n e−y e 2 /4t (x − y)n dy n −y 2 /4t k=0 n k x (−1)n−k y n−k dy k e−y R 2 /4t = (4πt)−1/2 k=0 n (−1)n−k xk k y n−k dy. u La expresi´n obtenida coincide con la calculada anteriormente.

Escribir expl´ ıcitamente la expresi´n de la soluci´n v de (2). x ∈ I R. Comprobar formalmente que u resuelve (1) si y s´lo si v = eu satisface o vtt − vxx = 0 x∈I t∈I R. 0) = v (x). ∀(x. ∀(x. Obten la f´rmula general para o las soluciones de esta ecuaci´n y calcula la que toma los datos u(ξ. α ≤ v 1 (x) ≤ β. u(0. v 1 = eu u1 . 0 0 1. x ∈ I R (2) con (3) v 0 = eu . Comprobar que la soluci´n v satisface entonces o α ≤ v(x. vt (x. t) |= f (t). 0) = v (x). Consideramos el problema de Cauchy para la siguiente ecuaci´n de ondas o no-lineal: (1) utt − uxx + | ut |2 − | ux |2 = 0 x∈I t∈I R. o o 2. ∀x ∈ I R.21. t) ∈ I × I R R y v(x. t) ≤ β + β | t |.3 La ecuaci´n de ondas o Problema 1. 4. Comprueba que mediante el cambio de variables ξ = x+t. u1 de u est´n acotados en I si y s´lo si existen a R o α > 0 y β > 0 tales que α ≤ v 0 (x) ≤ β. x∈I R 104 . η) = g(η). 0) = f (ξ). 0) = u (x). Deducir una expresi´n para la soluci´n u de (1) deshaciendo el cambio de variables o o u v=e . o Problema 2. 5. t) ∈ I × I R R. ut (x. t). Deducir una cota superior para max | u(x. R 0 1 u(x. Comprobar que los datos iniciales u0 . 1. η = x−t la ecuaci´n o de ondas utt − uxx = 0 puede escribirse en la forma uξη = 0. 0) = u (x). R 0 1 v(x. 3.

Demuestra la f´rmula de conservaci´n de energ´ de las soluciones de la o o ıa ecuaci´n de ondas en una dimensi´n a partir de la f´rmula de d’Alembert. 5. Probar que v = ru satisface ∂2 ∂2 − c2 2 1 ∂t2 ∂r ∂2 ∂2 − c2 2 2 ∂t2 ∂r v = 0. Establecer una relaci´n biun´ o ıvoca entre los datos iniciales de u y los perfiles F1 .Problema 3. t) con r = x2 + x2 + x2 . Comprobar que si u es radial la ecuaci´n (4) se reduce a o ∂2 2c2 ∂ ∂2 − c2 2 − 1 1 ∂t2 ∂r r ∂r 2. r (5) u(r. G1 y G2 de la forma general de la soluci´n.4 La ecuaci´n de transporte o 1. ¿Cu´ntos datos iniciales se necesitan para determinar de manera unica una soluci´n a ´ o radial de (4)? Se entiende que los datos iniciales se toman en t = 0 y que por tanto son funciones del radio r. Consideramos la ecuaci´n de las ondas el´sticas en tres dimensiones espaciales: o a ∂2 − c2 ∆ 1 ∂t2 ∂2 − c2 ∆ u(x. c2 dos constantes distintas. Estudiamos las soluciones radiales u = u(r.. ∂2 c2 ∂ 2 2c2 ∂ − 2 2 − 2 ∂t2 ∂r r ∂r u(r. t) = 0. x ∈ I 3 . 105 .* Resolver la ecuaci´n de transporte o ut + cux = 0 mediante el m´todo de las caracter´ e ısticas para un valor de c ∈ R general. t) = 0 . t) = 4. o Problema 4. 3. t) = F1 (r + c1 t) + F2 (r − c1 t) + G1 (r + c2 t) + G2 (r − c2 t) y que por tanto 1 {F1 (r + c1 t) + F2 (r − c1 t) + G1 (r + c2 t) + G2 (r − c2 t)} . F2 . t ∈ I R R 2 ∂t2 (4) Lu = con c1 . o o o 21. Deducir que v es necesariamente de la forma: v(r. 1 2 3 1.

. 106 . t) = 1 (4πit)n/2 ) ei|x−y| Rn 2 /4t f (y)dy. a b) Calcula la soluci´n fundamental de (1).. ∞) a) Utilizando la transformada de Fourier reduce (1) a la resoluci´n de una familia o n de ecuaciones diferenciales dependientes del par´metro ξ ∈ R . o e) Comprueba de la expresi´n (2) que la ecuaci´n (1) genera un grupo de isometr´ o o ıas 2 n en L (R ) de modo que (3) u(t) L2 (Rn ) = f L2 (Rn ) . ∀t > 0. ¿Se puede asegurar que existe un tiempo T > 0 de modo que la soluci´n est´ definida o e para todo 0 ≤ t ≤ T ? Con el objeto de responder a esta pregunta se podr´ considerar el caso en que c(x) = x3 . Demostrar que para cada dato inicial f continuo y acotado la soluci´n puede definirse o mediante el m´todo de las caracter´ e ısticas.Resuelve mediante el m´todo de las caracter´ e ısticas la ecuaci´n de transporte o ut + |x|ux = 0. una funci´n continua de la variable x ∈ Rn . a ¿Qu´ ocurre cuando c es globalmente Lipschitz? e ¿ Y cuando c deja de ser localmente Lipschitz? Para analizar esta ultima cuesti´n se podr´ considerar el caso en que c(x) = ´ o a 2.5 Soluciones fundamentales 1. o c) Comprueba que la soluci´n general de (1) viene dada por o (2) u(x. d) Da condiciones sobre el dato inicial f que aseguren que u est´ bien definida y que a constituye. |x|.* Consideramos la ecuaci´n de transporte con coeficiente variable c = c(x): o ut + c(x)ux = 0 Suponemos que c es localmente Lipschitz.Consideramos la ecuaci´n de Schr¨dinger o o (1) iut + ∆u = 0 u(x. para cada t > 0. 21. 0) = f (x). en Rn × (0.

. n. tn/2 |x|2 Indicaci´n: Utiliza argumentos semejantes a los empleados en el c´lculo de la o a Transformada de Fourier de la Gaussiana y el hecho de que 1 = a lo cual implica que 1 = 1+ | y |2 0 ∞ e−ta dt 0 ∞ e−t(1+|y| ) dt. . ξ ∈ Rn . ¯ g) Obt´n una estimaci´n sobre la norma de u(t) en L∞ (Rn ). 107 . e o 2. . es de la forma B(x) = 1 2n/2 0 ∞ e−t− 4t dt. a) Comprueba que la soluci´n de (1) satisface o (2) u(ξ) = ˆ ˆ f (ξ) . . . . c) Demuestra que B. denominado potencial de Bessel. . . xn )t es tal que o xi = xj cuando bi = bj y aik = ajk para todo k = 1.f) Comprueba la misma propiedad mediante el m´todo de la energ´ multiplicando e ıa n en (1) por u e integrando por partes en R . 2 21.6 Simetr´ ıas Utilizando en cada caso la unicidad de la soluci´n y la invarianza del problema con respecto o a un grupo de transformaciones demuestra la simetr´ de la soluci´n: ıa o a) En el sistema lineal Ax = b demuestra que la soluci´n x = (x1 ..Consideramos la ecuaci´n o (1) −∆u + u = f en Rn . 1+ | ξ |2 b) Demuestra que la soluci´n de (1) es entonces de la forma o (3) donde (4) B= 1 (2π)n/2 1 1+ | ξ |2 ∨ u=B∗f .

impar) la soluci´n es par (resp. ∞ Para ello vamos a construir una sucesi´n de funciones test ϕn ∈ Cc (R) tales que o ϕ2 dx n R R | ϕn |2 dx → ∞. impar). ∀ϕ ∈ H 1 (R). o c) En la ecuaci´n de Laplace en el disco o −∆w = f (x) w ∂B en B = {x ∈ Rn :| x | 1} =0 demuestra que cuando f = f (| x |).7 Espacios de Sobolev 1.e. −1 < x < 1 w(−1) = w(1) = 0 demuestra que cuando f es par (resp. impar) respecto a la variable espacial x cuando f es par (resp.b) En la ecuaci´n de Laplace en una dimensi´n o o −wxx = f (x). x ∈ R demuestra que u es par (resp. ∞ Dada una funci´n test no trivial ϕ ∈ Cc (R) definimos o ϕn (x) = ϕ Entonces ϕ2 (x)dx = n R R x . i. 0) = f (x). 21. f tiene simetr´ radial.Demostrar que la desigualdad de Poincar´ no se cumple en toda la recta real. impar). entonces tambi´n la ıa e soluci´n w tiene simetr´ radial.. n ϕ2 (y)dy R ϕ2 x dx = n n 108 . x ∈ R. e Soluci´n: Tenemos que probar que no existe ninguna constante positiva C > 0 tal o que ϕ2 dx R C R | ϕ |2 dx. t > 0 u(x. o ıa d) En el problema de valores iniciales para la ecuaci´n del calor o ut − uxx = 0.

Soluci´n: Por traslaci´n y simetr´ basta considerar el caso del intervalo (0. y) = o 0. 109 . y) = ∂x ϕ(s. y) ∈ Ω.. n → ∞. Entonces | ϕ(x. y)ds. ∀ϕ ∈ Cc (Ω). y) | dx x 1/2 | ∂x ϕ((s. y) ∈ Ω obtenemos que | ϕ(x. (ϕn )2 (x)dx R R (ϕ )2 (y)dy 2.Comprobar que la desigualdad de Poincar´ tampoco se cumple en un intervalo semie infinito.mientras que | ϕn (x) |2 dx = R 1 n2 (ϕ )2 R x 1 dx = n n (ϕ )2 (y)dy. y) |2 dxdy. ∀(x. y) tenemos entonces x ϕ(x. y) ∈ ∂Ω tenemos que ϕ(0. Integrando en la variable x en el segmento horizontal que une (0.. 0 Por lo tanto x | ϕ(x. Integrando en (x. como (0. y) con (x. y) | 0 | ∂x ϕ(s. 1) × (0. 3. 1) ⊂ R2 . y) | dx 0 2 . y) |2 0 1 | ∂x ϕ(x. Soluci´n: Para cualquier punto (x. y) ∈ Ω. y) |2 dxdy Ω Ω | ∂x ϕ(x. y) |2 dx 0 1 1/2 √ x | ∂x ϕ(s. y) |2 dx. R Por lo tanto ϕ2 (x)dx n R ϕ2 (y)dy = R n2 → ∞.Sea Ω = (0. Demostrar que ϕ2 dxdy Ω Ω 1 | ϕx |2 dxdy. ∞) o o ıa donde la misma prueba del problema anterior se aplica.

110 . 1) se tiene x ϕ(x) = x0 ϕ (s)ds y x x 1/2 | ϕ(x) | x0 x | ϕ (s) | ds x0 1/2 | ϕ (s) | ds 1 2 √ x − x0 1/2 ≤ x0 | ϕ (s) | ds 0 1 2 | ϕ (s) | ds 2 . ∀x ∈ (0. para cualquier x ∈ (0. Por lo tanto | ϕ(x) |2 0 | ϕ (s) |2 ds. existe neceo sariamente un punto x0 ∈ (0. Integrando esta desigualdad obtenemos 1 1 ϕ2 dx 0 0 | ϕ |2 dx. Soluci´n: La prueba del ejercicio anterior se aplica sin ninguna alteraci´n pues y no o o juega m´s que el papel de un par´metro de integraci´n.. 1) : 0 ϕdx = 0 ϕ V= 0 | ϕ |2 dx es una norma equivalente a la inducida por la norma de H 1 (0. 1) × Ry ⊂ R2 demostrar que se cumple la desigualdad del ejercicio anterior. Soluci´n: o • Toda funci´n de H 1 (0. 1) en el que ϕ(x0 ) = 0. Deducir que en V la semi-norma 1 1/2 ϕ ∈ H 1 (0. 1). a a o 5.Consideramos la banda infinita Ω = (0. 1). Por tanto. 1) es continua.Probar la desigualdad de Poincar´-Wirtinger e 1 1 ϕ dx 0 0 2 | ϕ |2 dx 1 en el subespacio V = de funciones de media nula..4. Entonces. si es de media nula.

Es decir. 0 < x < 1 vx (0) = vx (1) = 0.12) no puede ser unica. Multiplicando la ecuaci´n por v. si u es una soluci´n de (21. ´ Soluci´n: o • Integrando la ecuaci´n de (21.12) cualquier otra funci´n de la forma uc = u+c o o con c ∈ R constante es tambi´n soluci´n de (21. • Supongamos que u1 y u2 son dos soluciones de (21. por la e 1 1 desigualdad de Poincar´-Wirtinger. x = 0. si u1 y u2 son funciones de media nula tambi´n v lo es por lo que.12) y usando las condiciones de contorno tenemos o 1 1 f dx = − 0 0 uxx dx = −ux (1) + ux (0) = 0.12) puesto que e o uc = −(u + c) = −u = f y que uc (x) = (u + c) (x) = u (x) = 0.12) e o de media cero es unica. que la soluci´n de (21.. por consiguiente. 111 . 0 Ahora bien. usando la desigualdad de Poincar´-Wirtinger.12) −uxx = f. 0 < x < 1 ux (0) = ux (1) = 0. u1 ≡ u2 lo cual garantiza el resultado de unicidad enunciado.12) tenga soluci´n es que o o 0 f = 0. si e 0 2 vx dx = 0 tambi´n se tiene e 0 v 2 dx = 0 y. • En efecto. o ´ • Probar.Consideramos el problema de Neumann (21. Entonces v = u1 − u2 es soluci´n de o −v = 0. integrando por partes y usando las condiciones de o contorno tenemos 1 2 vx dx = 0. 1. 1 • Probar que la condici´n necesaria para que (21.12). • Probar que la soluci´n de (21.6. v ≡ 0.

16) se deduce que 1 1 (21. la derivada de u en el sentido de las distribuciones viene dada por ˜ (21.13) −uxx = f.18) ˜ −˜xx = f u tanto en el intervalo (−1. ˜ ˜ 1 1 Soluci´n: Comprobamos en primer lugar que u ∈ H0 (−1. u En efecto.15) y de (21. 1) o en (−1. Por tanto. Es obvio que u ∈ o ˜ ˜ L2 (−1.17) deducimos que (21. u(−1) = u(1) = 0. en la derivada distribucional de u no posee un elemento singular en x = 0 ˜ puesto que no hay discontinuidad de u en ese punto. 1) + u (−x)1(−1. De (21. 1). o De (21. 0 x 1 .16) 0 ux ϕx dx = 0 1 f ϕdx. −1 x 0.1 7. 0). 0 x 1 −f (−x).Sea u ∈ H0 (0.14) ˜ −˜xx = f . 1) la soluci´n de o (21. 1 para toda funci´n test ϕ ∈ Cc (−1. ´ ˜ ˜ ˜ Por otra parte. 1) con soporte en (0. 1). −u(−x). 1 Probar que u es tal que u ∈ H0 (−1.13) garantiza que o 1 1 (21. ∀ϕ ∈ Cc (0. −1 x u u(−1) = u(1) = 0. 1). 1 1 | u |2 dx = 2 ˜ −1 0 u2 dx < ∞. u ∈ H0 (−1. la formulaci´n variacional de (21. 1). Definimos la extensi´n impar de u y f del modo siguiente o u(x) = ˜ u(x).. −1 x 0 ˜ f (x) = f (x). En efecto. x ∈ (0. 1) u(0) = u(1) = 0. 112 . 1).15) (˜) (x) = u (x)1(0.17) −1 ux ϕx dx = ˜ −1 ˜ f ϕdx. Por otra parte. 0) como en el (0. ˜ 1 Por ultimo. 0) . 1) y que satisface ˜ ˜ (21.

17) para cualquier ϕ ∈ Cc (R) y por tanto u es la soluci´n de (21. o 113 . 0) y (0.c.t. existen funciones de H 1 (Ω) Indicaci´n: Considerar funciones de la forma o ϕ(x) =| x |−p con p > 0. 1) tenemos 0 0 ux ϕx dx − ux (0− )ϕ(0) = ˜ ˜ −1 −1 1 ˜ f ϕdx y 1 ux ϕx dx + ux (0 )ϕ(0) = ˜ ˜ 0 0 + ˜ f ϕdx. Soluci´n. 2. dada una funci´n test arbitraria ϕ ∈ Cc (R). ˜ o 8. o Indicaci´n: Ω es un cono si λx ∈ Ω para todo x ∈ Ω y λ > 0. libre en sus extremos y sometida a una fuerza f .19) ˜ −˜xx ϕ = f ϕ p.Comprobar que si Ω es la bola unidad de Rn con n que no son continuas. 1 Sumando ambas identidades obtenemos (21.. 9.Comprobar mediante un argumento de cambio de escala que la desigualdad de Poincar´ e no puede ser cierta en un dominio c´nico Ω.18) tenemos que ´ o (21. 0<x<1 ux (0) = ux (1) = 0 que modeliza las vibraciones de una cuerda.19) en los intervalos (−1. u Integrando (21. si fuese necesario. o. ϕ(x) =| x |−p log−q (2 | x |).20) −uxx = f..14).Probar un resultado de existencia y unicidad para el problema de Neumann: (21.1 Por ultimo. o 10. de (21.. 1). x ∈ (−1.

a a Veamos por ejemplo que es cerrado. 1) : 0 1 v(x)dx = 0 del espacio de Sobolev H 1 (0. 1). Si vn → v en H 1 (0.21) existe o una unica soluci´n u que verifica (21. en particular se tiene que vn → v en L2 (0.20). 1) y usando las condiciones o de contorno observamos que una condici´n necesaria para la existencia de soluci´n es o o que 1 (21. u + c es tambi´n soluci´n. Esto ocurre precisamente o o cuando 1 (21. integrando la ecuaci´n en el intervalo (0. 1). Es f´cil comprobar que V est´ bien definido y que es un subespacio cerrado de H 1 (0. para cualquier o constante c ∈ R.23) uc (x) = v(x) + c con c ∈ R s´lo hay una que verifica la condici´n (21. 1). entonces.• En primer lugar.21) 0 f (x)dx = 0.22). 0 vdx = 0. 114 . o o Buscaremos por tanto soluciones de media nula 1 (21. • En segundo lugar observamos que si u es soluci´n de (21. bajo la condici´n (21. de entre todas las funciones o de la forma (21. 1) y esto permite garantizar que 1 1 vn dx → 0 1 0 vdx 1 de modo que si 0 vn dx = 0 para todo n ∈ N.22) 0 u(x)dx = 0. e o Por tanto no cabe pretender la unicidad de soluci´n de manera absoluta sino que la o unicidad s´lo es esperable m´dulo constantes aditivas. Conviene observar que dada cualquier funci´n v = v(x).22). necesariamente.25) V = v ∈ H (0.24) c=− 0 v(x)dx. • A partir de ahora intentaremos por tanto probar que. ´ o • Introducimos el subespacio 1 (21.

• Recordemos que seg´n la desigualdad de Poincar´-Wirtinger.32)   ux vx dx = f vdx. V 2 De la ultima desigualdad es obvio que ´ (21. por (21.31) J(v) → ∞. v∈V 1 J(v) = 2 1 2 vx dx 0 1 − 0 f vdx. El M´todo Directo del C´lculo de Variaciones garantiza la existencia de un minimizador e a u ∈ V de J tal que (21. v V→ ∞. • V es un espacio de Hilbert. 1) sobre V es equivalente a la norma 1 1/2 2 vx dx 0 (21. 1) v L2 (0. 0 0 115 . • J es coerciva.29) v V= .27) en el espacio de Hilbert V .26) nuevamente. 1) v V . La coercividad de la funci´n J se prueba a partir de la desigualdad (21. En efecto.20) que satisface o e   u∈V  1 1 (21.28) J(u) = min J(v). • Consideramos ahora el funcional (21.26). • El m´ ınimo de J en V proporciona una soluci´n d´bil de (21. 1) 2 0 √ 1 v 2 − c f L2 (0. En efecto. 1 1 1 | vx |2 dx − f vdx 2 0 0 1 1 | vx |2 dx− f L2 (0. Tenemos entonces. ∀u ∈ V.26) 0 u2 dx C 0 | ux |2 dx. ∀v ∈ V. • J es una funci´n continua de V en R.30) J(v) = (21. o • J es convexa.26) la norma inducida por H 1 (0. o por (21. existe una constante u e c > 0 tal que 1 1 (21.

Simplificando obtenemos 1 (21. Dividiendo por t > 0 y pasando al l´ ımite t → 0+ deducimos 1 1 (21. ∀t ∈ R. 1). (21. Desarrollando el valor de J(u) y J(u + tv) en (21.36) obtenemos (21.36) 0 0 ux vx dx − 0 f vdx.37) donde (21. ∀v ∈ V.33) obtenemos 1 2 1 1 u2 dx − x 0 0 f udx 1 2 + 1 1 u2 + t x 0 0 1 ux vx dx 1 1 t2 2 2 vx dx − 0 0 f udx − t 0 f vdx. dada v ∈ H 1 (0.32).En efecto. en realidad la misma identidad se cumple para todo v ∈ H 1 (0.40) 0 ux cx dx = 0 116 .32) la formulaci´n d´bil se verifica en un principio o e para las funciones test v en V . 1) se puede descomponer como (21.35) 0 0 ux vx dx − 0 f vdx. De modo an´logo. Por otra parte 1 (21.35) y (21. ∀v ∈ V.38) w=v− 0 v = w + c. c = 0 vdx. En efecto.33) J(u) J(u + tv). • Conviene observar que si bien en (21. c ∈ R 1 1 vdx.34) 0 t 0 ux vx dx + t2 2 1 2 vx dx − t 0 0 1 f vdx. por ser u el m´ ınimo de J en V . Combinando (21.39) 0 ux wx dx = 0 f wdx.34) por t < 0 y pasando al l´ a ımite t → 0− obtenemos 1 1 (21. w ∈ V. dividiendo en (21.32) a w ∈ V obtenemos 1 1 (21. Aplicando (21.

41) 0 1 1 1 f cdx = c 0 f dx = 0 ya que.puesto que cx = 0 y (21. 0 Tomando como funci´n test v = w obtenemos o 1 2 wx dx = 0 0 lo cual implica que wx = 0 p. ´ 11. Combinando (21. Eso garantiza que (21.t. 1). utilizando la transformada de Fourier probamos que (21. • La funci´n J es estrictamente convexa en V y por tanto posee un unico punto de o ´ m´ ınimo.39)-(21.20) que satisface o e 1 uc dx = c 0 es unica. u2 ∈ V son dos soluciones d´biles que satisfacen e (21.c.20) admite una unica soluci´n d´bil que se obtiene ´ o e como m´ ınimo de J. En un ejercicio anterior.Consideramos la ecuaci´n o (21. ∀v ∈ V. Por tanto w es constante y.41) vemos que 1 1 (21. o 0 f dx = 0. con independencia del o e ´ m´todo empleado en su obtenci´n e o En efecto. x ∈ (0. como es de media cero por pertenecer a V .44) u=B∗f 117 . Definimos entonces w = u1 − u2 ∈ V que satisface 1 wx vx dx = 0. por hip´tesis.43) admite una unica soluci´n que puede escribirse como ´ o (21. necesariamente w ≡ 0. para cualquier c ∈ R.42) 0 ux vx dx = 0 f vdx..32). 1).43) −∆u + u = f en Rn . El mismo argumento demuestra que la soluci´n d´bil de (21. pero en realidad la soluci´n d´bil es unica. supongamos que u1 ∈ V. Es decir u1 ≡ u2 . ∀v ∈ H 1 (0.

o ı Soluci´n. convexo y coercivo en el espacio de Hilbert H 1 (Rn ).43) como o e   u ∈ H 1 (Rn )  (21. comprobar e 2 n que para todo f ∈ L (R ) existe una unica soluci´n d´bil u ∈ H 1 (Rn ) de (21. en el sentido de las distribuciones. La coercividad es f´cil de verificar puesto que en esta ocasi´n la parte cuadr´tica del a o a 1 n funcional coincide con el cuadrado de la norma en H (R ). Rn Los argumentos habituales permiten comprobar.48) −∆u = g = −u + f ∈ L2 (Rn ). como f ∈ L2 (Rn ) y u ∈ L2 (Rn ) tenemos (21.45) B(x) = 1 2n/2 0 ∞ e−t− 4t dt. tn/2 |x|2 a) Probar un resultado semejante utilizando m´todos variacionales. es decir. satisface e (21.46)   u · vdx + uvdx = Rn Rn f vdx. Por tanto. De este hecho se deduce que u ∈ H 2 (Rn ). ´ o e b) Comprobar que en realidad la soluci´n as´ obtenida pertenece a H 2 (Rn ). en efecto.47) −∆u + u = f. ∀v ∈ H 1 (Rn ) Rn • La unicidad de la soluci´n d´bil se obtiene como es habitual. (b) El hecho de que la soluci´n d´bil pertenece a H 2 (Rn ) se deduce del hecho que la soluci´n o e o d´bil.donde B es el potencial de Bessel (21.43). que J es continuo. 118 . o (a) Definimos la soluci´n d´bil de (21. o e • Para probar la existencia basta con aplicar el M´todo Directo del C´lculo de Variaciones e a al funcional J : H 1 (Rn ) → R 1 | v |2 +v 2 dx − J(v) = 2 Rn f vdx.

En efecto. recordemos que 2 H 2 (Rn ) = u ∈ H 1 (Rn ) : ∂ij u ∈ L2 (Rn ). i. .49) | ξ |2 u(ξ) = g (ξ). entonces p(ξ)ˆ(ξ) ∈ L2 (Rn ). n que se trata de un espacio de Hilbert con la norma 1 n 1/2 2 2 ∂ij u i. Por tanto. un polinomio homog´neo p e e es de la forma n n (21. en I R.j=1 u H 2 (Rn ) = 0 u +| 2 u| + 2 dx . (1) a) ¿Se trata de un problema de Cauchy en el que se puede aplicar el Teorema de CauchyKovalevskaya? 119 . en efecto. Por lo tanto existe. . aplicando la transformada de Fourier tenemos que (21. u para todo polinomio homog´neo p de grado 2. De (21. e 2 n 2 o ˆ ∂ij u ∈ L (R ) si y s´lo si ξi ξj u(ξ) ∈ L2 (Rn ) y esto es evidentemente cierto puesto que p(ξ) = ξi ξj es un polinomio homog´neo de grado 2.52) deducimos que. En efecto. ∂ij u ∈ L (R ) para cada par de ´ Para comprobar ´sto podemos nuevamente usar la transformada de Fourier. n. basta con ver que o o e 2 2 n ındices i. como u ∈ H 1 (Rn ) por construcci´n de la soluci´n d´bil. una constante c > 0 tal que (21. como | ξ |2 u ∈ L2 (Rn ). j = 1 .Consideramos la siguiente ecuaci´n el´ o ıptica en la recta real I R: −uxx + u = f. En efecto. · · · .51) p(ξ) = i=1 j=1 αij ξi ξj para ciertos coeficientes reales αij ∈ R. j = 1. ˆ u Esto permite concluir que u ∈ H 2 (Rn ). ∀ξ ∈ R. e 12.. ˆ De este hecho deducimos que (21.52) | p(ξ) | c | ξ |2 .50) p(ξ)ˆ(ξ) ∈ L2 (Rn ). . ˆ ˆ Como F es un isomorfismo de L2 (Rn ) en L2 (Rn ) deducimos que g ∈ L2 (Rn ) y por ˆ 2 2 n tanto | ξ | u(ξ) ∈ L (R ).

o e h) Prueba que la soluci´n d´bil es unica. (2) Indicaci´n: Observar que E ha de ser necesariamente de la forma E(x) = αex para x < 0 o y E(x) = βe−x para x > 0 y calcular las constantes α y β de modo que se verifique (2). c Es evidente que E ∈ Lp (R) para todo 1 calcularse expl´ ıcitamente. Como. Adem´s todas las normas pueden a 120 . De la continuidad de E en x = 0 deducimos que α = β. e) Escribe la formulaci´n variacional de las soluciones d´biles u ∈ H 1 (I de (1) cuando o e R) 2 f est´ en L (I a R). por otra parte.0] ex + β1[x>0] e−x . p ∞. No se prescriben los datos en ninguna hipersuperficie (un punto en este caso).b) Calcular la soluci´n fundamental E = E(x) integrable tal que: o −Exx + E = δ0 . c) Comprueba que E est´ en Lp (I para todo 1 ≤ p ≤ ∞. Imponiendo la condici´n de que E es integrable se obtiene que o E(x) = α1[x. E = E(x) es soluci´n de la EDO E = E y por tanto es de la o x −x forma E = ae + be para ciertas constantes a y b en cada uno de los dos intervalos. e a g) Deduce la existencia de un m´ ınimo y comprueba que se trata de una soluci´n d´bil. en I R. f ) Define un funcional J : H 1 (I → I cuyo m´ R) R ınimo sea la soluci´n d´bil buscada y o e comprueba que verifica todas las condiciones del M´todo Directo del C´lculo de Variaciones. a R) d) Escribe la soluci´n de (1) por convoluci´n con el n´cleo E y deduce que u est´ o o u a uniformemente acotada cuando f est´ en L2 (I a R). o e ´ Soluci´n: o a El problema considerado no es de Cauchy. b Para x < 0 y x > 0. −Exx + E = −[Ex ] y como [Ex ] = −β − α deducimos que E(x) = 1 2 ex [x<0] x=0 + e−x [x>0] .

Aplicando el MDCV se deduce entonces la existencia de un m´ ınimo u ∈ H 1 (R) de J. ∀v ∈ H 1 (R). 121 . El hecho de que u ∈ L∞ (R) cuando f ∈ L2 (R) se deduce inmediatamente por la desigualdad de Young para la convoluci´n o aplicando directamente la desigualdad de o Cauchy-Schwartz en la expresi´n de u. • J es coercivo. a • J es continuo. h El m´ ınimo de J verifica la formulaci´n d´bil.d La transformada de Fourier de E se calcula de manera inmediata de la ecuaci´n: o ˆ ˆ −Exx + E = δ0 y por tanto ˆ E(ξ) = e Tenemos entonces u(x) = [E ∗ f ](x) = R 1 . • J es convexo. fv y observar que el l´ ımite se anula por ser u el m´ ınimo de J. o f   u ∈ H 1 (R)  ∞ ∞   g (ux vx + uv) dx = −∞ −∞ f vdx. 1 + ξ2 E(x − y)f (y)dy ∞ = 1 2 x e−(x−y) f (y)dy + −∞ x ex−y f (y)dy . J : H 1 (R) → R : J(u) = Es f´cil comprobar que: a • J est´ bien definido. Para ello basta comprobar que o e lim J(u + tv) − J(u) = t→0 t (ux vx + uv) dx − R R 1 2 u2 + u2 dx − x R R f udx.

Indicaci´n: Para ello define una aproximaci´n de la identidad ρε = ρε (x) y como o prueba mediante el TDC que f ∗ ρε → f. ε → 0.Demuestra la f´rmula de Leibniz para la derivaci´n del producto: o o Dα (uv) = β α α Dβ uDα−β v. u2 ∈ H 1 (R) definimos w = u1 −u2 ∈ H 1 (R) o e ´ que satisface (wx vx + wv) dx = 0. β En esta identidad utilizamos las convenciones habituales para los multi´ ındices: β α ⇔ βi αi . i. i = 1. la masa de Dirac.. o 4. R Basta tomar la funci´n test v = w para ver que w ≡ 0. | α |= α1 + · · · + αn . · · · . es el neutro con respecto a la convoluci´n. escribe la integral doble o t 0 0 s f (σ)dσds como una integral simple Indicaci´n: Utiliza el Teorema de Fubini e invierte el orden en las variables de o integraci´n.8 Ejercicios diversos.. Dα = ∂ |α| ∂xα1 · · · ∂xαn . β α! = α1 ! · · · αn ! 122 . De haber dos u1 . n. o f ∗ δ0 = f..Dada una funci´n f = f (σ).Comprobar de manera rigurosa que δ0 .i La soluci´n d´bil es unica. 3. 1. 1 n α = α! β!(α − β)!. o 21.e.

..- a) Probar que existen funciones continuas f ∈ L1 (R) tales que f (x) no tiende a cero cuando | x |→ ∞.Demostrar que la funci´n o f (x) = 0.5. ¿Cu´l de las propiedades fundamentales de las funciones anal´ a ıticas se observa que no se verifica en el marco de las funciones de clase C ∞ a trav´s de este ejemplo? e 8. o o o 6. α! 7..Utilizando la f´rmula de Taylor para funciones de una sola variable real demuestra que o k+1 n si f ∈ C (R . + xn )k = |α|=k |α| α x α donde |α| α = | α |! . t) = 0 sin(xt)f (x)dx. R) se tiene: f (x) = |α| k 1 α D f (0)xα + O | x |k+1 α! cuando | x |→ 0. En esta identidad se entiende que x α = x α1 . . 1 n Indicaci´n: Aplica la f´rmula de Taylor a la funci´n t → f (tx).. e −1/x2 . t 9. t) = 0 x cos(xt)f (x)dx 1 si H(x. .. 1 • ∂t G(x. t) = 0 sen x f (x)dx. 123 . 1) se tiene que 1 1 • ∂t H(x.Prueba la identidad multinomial: (x1 + . .Usando el Teorema de la Convergencia Dominada demuestra que si f ∈ L1 (0. x αn . si si x<0 x>0 es de clase C ∞ pero que no es anal´ ıtica en x = 0. t) = − 2 t x cos 0 x f (x)dx para todo t = 0 si t 1 G(x.

15. la funci´n [G(·. k] y el de la aproximaci´n de o la identidad ρε el intervalo [−ε.Utilizando el Teorema de la Convergencia Dominada demuestra que si f ∈ L1 (R).Utilizando el Teorema de la Convergencia Dominada demuestra que si u ∈ C 1 (I t .. t) ∗ f ] (x). L1 (I x )) R Rn entonces d u(x. R 16.. no puede tener soporte comnpacto.. 13.Comprueba que el espacio L2 (I n ) no est´ contenido en L1 (I n ) ni L1 (I n ) en L2 (I n ). L ({|x| ≤ 1}) est´ contenido en L ({|x| ≤ 1}) con a continuidad. k + ε]. g ∈ L2 (I n ) tales que f ∗ g = 0? R 12.Comprueba que si el soporte de f es el intervalo [−k. sin embargo. ε].Analiza los exponentes α ∈ I y p ≥ 1 tales que |x|α ∈ Lp ({|x| ≤ 1}). sin embargo. R a R R R 2 1 Demuestra que. dt I n R In R 124 . 10.. t) ∗ f ](x) soluci´n de la ecuaci´n del calor con dato inicial f = f (x) es o o o una funci´n derivable con respecto a t > 0 para todo x ∈ R.. t)dx = ut (x.¿Existen funciones f. o Demuestra asimismo que ∂t [G(·.b) Probar que. t) ∗ f ](x) = [∂t G(·. 11. 14. t)dx. por tanto. entonces el soporte de f ∗ ρε est´ contenido en el a intervalo [−k − ε.. |x|→∞ lim [| f (x) |] = 0 cuando f ∈ L1 (R) y f ∈ L1 (R)..Prueba que si f ∈ L1 (I n ) es de soporte compacto su transformada de Fourier es una R funci´n anal´ o ıtica real y que.