Discurso de Alberto Spektorowski

Miembro del Grupo internacional de Contacto, en el acto de presentación de la Declaración de Aiete en el Parlamento Europeo
En marzo de 2010 el abogado sudafricano Brian Currin promovió la llamada Declaración de Bruselas, donde se pedía a ETA un alto el fuego permanente y verificable que fuera debidamente respondido por el Gobierno. La declaración fue firmada por 21 líderes internacionales en procesos de paz y resolución de conflictos, entre ellos, varios premios nóbeles. Fue una iniciativa clave para desbloquear la situación y promover un sustancial avance hacia la resolución del conflicto en el País Vasco. No en vano, en enero de 2011 ETA declaró el alto el fuego solicitado, avanzando hacia la desaparición de la violencia. Dado el impacto que tuvo tal Declaración, Brian Currin detectó la necesidad de crear un pequeño grupo de expertos internacionales partiendo de los firmantes de la Declaración con un carácter más operativo. Así, el Grupo Internacional de Contacto nace públicamente el 12 de noviembre de 2010 como resultado de un proceso de consulta llevado a cabo por Brian Currin con diferentes agentes políticos y sociales del País Vasco y España. Finalmente, los componentes del ICG fueron presentado en febrero de 2011, entre otros, tanto Raymond Kendall, secretario honorario de Interpol, presente hoy en este acto, y yo mismo. El objetivo con el que nos pusimos en marcha fue agilizar, facilitar y posibilitar el logro de la normalización política en el País Vasco, es decir, un escenario político inclusivo y transparente basado en las vías exclusivamente democráticas y en ausencia total de violencia o amenaza de violencia de cualquier origen. Nuestro objetivo es contribuir al objetivo de acordar un marco jurídico político ampliamente compartido que garantice un escenario de estabilidad en el que todos los proyectos democráticos puedan ser tanto defendidos como materializados. Con este objetivo hemos trabajado intensamente durante el último año, tanto tratando de generar confianza y cooperación entre los partidos políticos como buscando un mayor soporte internacional a los esfuerzos por la paz. Fruto de ese trabajo, promovimos, junto a otras entidades, la Conferencia Internacional de San Sebastián. No podemos ocultar nuestra satisfacción por los resultados conseguidos hasta ahora. La Conferencia Internacional logró reunir a una muy amplia representación de partidos políticos y agentes sociales y fue el empuje para que ETA anunciara el fin de la violencia. Ahora se van dando las condiciones para que se pueda alcanzar el objetivo de la normalización política. Queda trabajo por hacer. Especialmente estamos interesados en varias cuestiones: 1) la legalización de la Izquierda Abertzale y 2) el diálogo entre los partidos políticos. En este sentido, consideramos que es necesario mantener el impulso de la Conferencia Internacional de San Sebastián. Lo conseguido allí fue una foto inédita, de partidos y agentes sociales hablando y colaborando, lo que representa una gran oportunidad. El diálogo y el consenso son ahora imprescindibles. La consolidación de la paz y la resolución del denominado conflicto vasco requieren, según nuestra experiencia, compartir espacios y foros donde poder reflexionar, consensuar y acordar cómo hay que avanzar. En este sentido, queremos pedir a los gobiernos de España y de Francia una actitud proactiva y constructiva para asentar la paz, acorde con la nueva situación, que contribuya a un escenario de inclusión y respeto a todos los derechos humanos.

Finalmente, queremos subrayar que es muy grato ver cómo desde el Parlamento Europeo se apoya el esfuerzo vasco para la resolución del conflicto. Es la propia ciudadanía vasca la responsable y la protagonista de este proceso, pero la colaboración internacional ha sido determinante para abrir esta etapa histórica y esperamos que la Unión Europea sea, a partir de ahora, un agente activo para impulsar el proceso. Bruselas, 29 de marzo de 2012

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