¿Es la enseñanza de arte un fraude?

Por: Fietta Jarque | 21 de marzo de 2012

En opinión del artista y profesor de artes plásticas durante 35 años en la universidad estatal de Nueva York, Luis Camnitzer, sí, la enseñanza de arte tal como se imparte en prácticamente todas las universidades es un engaño mayúsculo. Y para eso aporta un razonamiento muy simple que parte de su experiencia. Lo dijo hace un par de semanas en una conferencia titulada La enseñanza de arte como fraude, en la galería Parra & Romero de Madrid, y lo repetirá mañana en Bogotá, en la Universidad Nacional de Colombia. Según el artista conceptual uruguayo, las universidades venden la carrera de artes plásticas como si fuera un medio de producción para ganarse la vida. Eres ingeniero, médico, administrador de empresas o artista. Un diploma acredita que has tenido estudios superiores y se supone que con él podrás estar preparado para subsistir y mantener una familia. Camnitzer afirma que, al menos en Estados Unidos donde la mayor parte de las universidades son privadas, esto llega a ser una "caricatura obscena". La carrera viene a costar unos 200.000 dólares a cada alumno. ¿Qué espera conseguir al terminarla? Hay dos opciones: ser un artista que pueda vender sus obras en el mercado o dedicarse a la enseñanza de arte. "En los 35 años que enseñé en la universidad debo haber tenido unos 5.000 estudiantes", dijo. "De ellos no más de 500 entraron en el circuito de galerías y solo unos 20 han conseguido vivir de la venta de sus obras. Pongamos que los demás se hicieron profesores de arte, quienes a su vez perpetuarán el lucrativo sistema educativo universitario y tendrán unos 240.000 estudianes de los que solo saldrán al final unos 480 artistas". En pocas palabras, el negocio de la enseñanza se nutre a sí mismo, pero el producto que el alumno obtiene de ella es solo ínfimo. "Es una

Pero Camnitzer ha caracterizado sus clases por una actitud muy acorde con lo que predica. Según él.profesión deificada. como un asalariado del sistema que critica. Y concluye: "en arte es más importante hacer conexiones que crear productos". participó hace unos días en el seminario internacional Repensar los modernismos latinoamericanos en el Museo Reina Sofía. El buen arte tiene la función de ser subversivo. dijo. aunque se le ha permitido. Parece que "los dividen entre genios e imbéciles. Camnitzer. Una respuesta de la que debemos deducir cuál fue la pregunta". sino acomodarnos al arte como una disciplina. Es una excepción. "El arte puede ser utilizado como un territorio de libertad". . No consigue formalizar la experiencia de lo desconocido. "y analizar a través de él los procesos de toma de decisiones". sin posibilidad de hacer un lugar para los creadores normales. La clave está en la palabra pensar como "una estrategia para administrar evocaciones. "El arte es un lugar donde se pueden pensar cosas que no se pueden pensar de otra manera". Lo que se genera en las universidades es un artevalium". Pese a su veteranía mantiene una actitud rebelde y señala que lo que prevalece "es un modelo de pedagogía autoritaria que minimiza la posibilidad de reunión con y entre los propios estudiantes". el arte es el único territorio para realizar o simular acciones ilegales sin el riesgo del castigo. El sistema educativo solo está orientado para identificar a los genios. algo que proviene de la época de la Bauhaus. autor de libros tan iluminadores y polémicos como Didáctica de la liberación: arte conceptualista latinoamericano y otros textos. Para él se trata de "una enseñanza sobre cómo hacer productos y venderlos en lugar de cómo revelar cosas a través del arte". una forma de producción". es también un cómplice. con el objetivo de generar ideas. lo que se enseña son técnicas artesanales. Enseñar a tener ideas requiere más que transmitir información. Cualquiera que lea esto pensará que alguien que ha hecho el juego a este sistema perverso.