Está en la página 1de 3

A continuación se trascriben los puntos II y III del Requerimiento de

Instrucción presentado en el día de ayer por el agente fiscal Richard


Trincheri, a cargo por Subrogancia legal de la Agencia Fiscal de
Delitos Complejos, y los Fiscales Adjuntos, Mauricio Zabala y Horacio
Maitini.

II- Imputados:

Se encuentran imputados : a) Raúl Pascuarelli, ex Subsecretario de


Seguridad de la Provincia del Neuquén, b) Carlos David Salazar, c)
Moisés Soto, d) Adolfo Soto, e) Mario Rinzafri, f) Jorge Garrido, g)
Diego Ariel González, h) Adrián Camilo Espinoz, i) Ángel González, j)
Sergio Luis Burgos; k) Néstor Bascuñan; l) Juan José Venegas, ll) Julio
César Lincoleo; m) Víctor Fabián Pérez, n) Luis Alberto Rodríguez, ñ)
Oscar Antonio Lezana, o) Cristian Alejandro Vásquez Salinas, p) Félix
Torres, q) Pablo David Oddone, r) Rubén Hernández, s) Aquiles Atreo
González, t) Benito Ariel Matus, todos de demás condiciones
personales obrantes en autos.

En los casos de los imputados apartados b,g,h,i,j,k,l,ll,m,n,ñ,o,q,r y s


previo a imputarles el hecho objeto de proceso, se los deberá de
relevar del juramento que prestaran en oportunidad de prestar
declaración testimonial.

III- Hechos:

1. Se les imputa a Raúl Pascuarelli y a Carlos David Salazar, en sus


caracteres de Subsecretario de Seguridad y Jefe de la Policía
provincial, respectivamente, haber actuado con negligencia en el
cumplimiento del mandato legal que ambos detentaban en el
ejercicio de sus funciones como garantes para la preservación de los
bienes jurídicos puestos en riesgo, en forma cierta y concreta,
hecho acaecido el día 4 de abril de 2007 en la zona del Paraje
Arroyito en ocasión de realizarse un procedimiento policial
dispuesto, aparentemente, para impedir un corte en la intersección
de la ruta mencionada con la Nº 237, por parte del gremio docente.
Dicho procedimiento, sin origen en una orden de operación escrita,
aun después de logrado el fin que se pretendía cumplir, devino en
un desmesurado, descontrolado y anárquico operativo de represión
policial, que comprendió tres etapas: a) la primera, desarrollada en
cercanías del cruce de las rutas mencionadas, en donde se produce
la primera acción directa por parte el personal policial que consistió
en el avance de los grupos especiales arrojando sobre la cinta
asfáltica gases lacrimógenos e irritantes sobre los manifestantes,
balas de goma y agua por parte del camión hidratante, lo cual
produjo el repliegue de los manifestantes hacia la estación de
servicio YPF de Arroyito; b) encontrándose la mayoría de los
manifestantes en la estación de servicio mencionada, se produce la
segunda disuasión en la cual los grupos especiales de la policía
avanzaron desde la ruta no solo hacia el interior de la YPF sino
además hasta la parte posterior de la misma llegando, incluso, a
perseguir a manifestantes (en su mayoría mujeres) que se
encontraban guarecidos detrás del edificio de la estación quienes
fueron seguidos incluso cientos de metros hasta las chacras
aledañas y c) finalmente, luego de un breve intervalo en el cual los
manifestantes se reagrupan y marchan en dirección hacia Senillosa,
algunos caminando y otros en automóviles, se produce una
desproporcionada e irracional represión con gases y disparos, con
escopetas lanzagases y de balas de goma, en un primer momento a
la parte posterior de la caravana, donde en el km 1263
aproximadamente se produce la alevosa agresión contra la vida del
maestro Carlos Fuentealba, teniendo los comportamientos
negligentes que se reprochan directa relación causal con la muerte
registrada, en tanto constituyeron una circunstancia que
evidentemente incrementó el riesgo más allá del límite razonable
permitido para que se produjeran afectaciones a los bienes
jurídicos.

2. Se les imputa a Moisés Soto, en su carácter de Subjefe; Adolfo


Soto, Superintendente de Seguridad Metropolitana; Mario Rinsafri,
Director de Seguridad y Jorge Garrido, Jefe de Departamento de
Seguridad Metropolitana, todos de la Policía Provincial, con
facultades de dirección en la actividad policial directa desplegada
por los grupos especiales en el procedimiento policial descripto en
el hecho anterior, no haber ejecutado las leyes (orgánica policial,
penal y procesal penal) cuyos cumplimientos les incumbía, y con
posterioridad al hecho delictuoso "prima facie" cometido por el
Cabo Primero José Dario Poblete en perjuicio del docente Carlos
Fuentealba en el km 1263 aproximadamente de la Ruta Nacional 22,
ayudando dolosamente con dicho comportamiento al mencionado
Poblete a eludir su responsabilidad penal en tanto no adoptaron
medida alguna para preservar la escena del crimen ocurrido
momentos previos, ni propiciaron ni requirieron que aquellas se
implementaran, omitiendo preservar los rastros materiales y el
estado de las cosas relacionadas con la agresión a Fuentealba y sin
practicar absolutamente ninguna diligencia tendiente a la
individualización del autor cuyo delito conocieron estando
obligados, además, a promover la persecución penal.

3. Que se les imputa a Diego Ariel González, Adrián Camilo


Espinoz, Ángel González, Sergio Luis Burgos; Néstor Bascuñan; Juan
José Venegas, Julio César Lincoleo; Víctor Fabián Pérez, Luis Alberto
Rodríguez, Oscar Antonio Lezana, Cristian Alejandro Vásquez
Salinas, Félix Torres, Pablo David Oddone, Rubén Hernández, y
Aquiles Atreo González haber ayudado dolosamente al cabo José
Darío Poblete a eludir la investigación de la justicia y no haber
denunciado el accionar delictual del nombrado Poblete en perjuicio
del docente Carlos Fuentealba, ocurrido en el km 1263
aproximadamente de la Ruta Nacional 22 conforme fuera descrito
en los hechos anteriores, accionar que presenciaron, en
circunstancias que los imputados, integrantes de los grupos
especiales de la policía provincial, en el transcurso de la tercera
etapa del procedimiento descrito en el hecho Nº1 de este
requerimiento, a bordo de móviles se dirigieron hacia el frente de la
caravana de manifestantes, que circulaban con sentido oeste – este,
se bajaron de los vehículos y, en medio de una descomunal e
injustificada represión con gases y balas de goma, se produce el
disparo que hiere de muerte a Fuentealb, lo cual fue visto y no
denunciado ni declarado testimonialmente por los imputados
durante las declaraciones prestadas en sedes policiales y judiciales,
ocasiones en las que deliberadamente omitieron decir la verdad o
falsearon las versiones sobre las circunstancias en que fue agredido
el docente finalmente fallecido.

4. Benito Ariel Matus: se le imputan los siguientes hechos: a)


haber disparado un arma de fuego – escopeta calibre 12/70- contra
Angélica Cisterna el día 4 de abril de 2007 en horas de la mañana
sin herirla, en circunstancias en la que se encontraba apostado en la
zona de la playa de estacionamiento de la Estación de Servicios YPF
de Arroyito y la víctima viajaba a bordo del automóvil Marca Ford
E... conducido por Marcelo Marengo, la cual iba ubicada en el
asiento trasero derecho, cuando el automóvil descrito se alejaba de
la Estación con dirección a la localidad de Senillosa y en el marco de
la segunda etapa de represión descrita el hecho 1; b) que el día 4 de
abril de 2007 en horas de la mañana y con posterioridad al hecho
relatado en el pinto 1) encontrándose sobre la cinta asfáltica de la
ruta 22 a la altura del km. 1263 aproximadamente, interceptó a
Miguel Alejandro Castelar que se dirugía con las manos en alto hacia
el cordón policial formado en la ruta, aplicándole un golpe con el
arma larga que portaba, que produjo una luxación de la zona
anteroinferior del hombro derecho".