Rosario por las Almas del Purgatorio
Rosario por las Almas del Purgatorio
Pues sí eres nuestro consuelo y medianera con Dios, ruega señora por
nosotros Virgen del Monte Carmelo, Virgen del Monte Carmelo por tu
escapulario santo llévalas a gozar al cielo y cúbrelas con tu santísimo
manto. Para que descansen en paz. Así sea
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En El Nombre Del +Padre, Del +Hijo Y Del +Espíritu
Santo
Oración (2)
Dios misericordioso, que nos perdonas y quieres la
salvación de todos los hombres, imploramos tu clemencia
para que, por la intercesión de María Santísima y de todos
los santos, concedas a las almas de nuestros padres,
hermanos, parientes, amigos y bienhechores, que han
salido de este mundo, la gracia de llegar a la reunión de la
eterna felicidad.
Santísima Virgen María, Reina del Purgatorio;
vengo a depositar en tu Corazón Inmaculado una oración
en favor de las almas benditas que sufren en el lugar de
expiación. Dígnate escucharla, clementísima Señora, si es
ésta tu voluntad y la de tu misericordioso Hijo. Amén.
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Oración (3)
¡Oh Virgen Santísima del Carmen, Madre de
piedad y de misericordia! A tus pies venimos a pedirte
socorro y ayuda para las pobres almas del purgatorio,
especialmente para el alma de nuestro hermano (a) N.
Mira, Señora y Madre nuestra, cuanto sufren en aquellas
cárceles tan terribles; extiende sobre ellas, tu manto
protector; alárgales tú Santo y bendito Escapulario, para
que cuanto antes suban a gozar de Dios, en tu dulce
compañía y en la de todos los ángeles y santos del cielo.
Amén.
Oración (4)
Dios Padre Todopoderoso, apoyados en nuestra fe,
que proclama la muerte y resurrección de tu hijo
Jesucristo, te ofrecemos este Santo Rosario por nuestro(a)
hermano(a) N… y te pedimos que, así como ha
participado ya de la muerte de Cristo, que también llegue
a participar de la alegría de su gloriosa resurrección. Por
Jesucristo, Nuestro Señor. Amen
Credo de Nicea-Constantinopla
Te ofrecemos, Santísima Trinidad, este Credo para
honrar todos los misterios de nuestra fe:
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador
del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de
Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de
Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del
Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo
hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de
Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer
día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a
la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para
juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo, con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los
profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y
apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el
perdón de los pecados. Espero la resurrección de los
muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
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Credo
Símbolo de los apóstoles:
Te ofrecemos, Santísima Trinidad, este Credo para
honrar todos los misterios de nuestra fe:
Creo en Dios Padre Todopoderoso creador del
cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que
fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació
de Santa María virgen, padeció bajo el poder de Poncio
Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a
los infiernos, al tercer día resucito de entre los muertos,
subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios
Padre, desde allí ha de venir a juzgar a vivos y a
muertos.
Creo en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia
Católica, la comunión de los santos, en el perdón de los
pecados, en la resurrección de los muertos y la vida
eterna. Amen
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Señor abre mis labios.( 1)
V. Señor abre mis labios.
R. Y mi boca proclamara tu alabanza
V. Oh Dios mi ven en mi auxilio
R. Señor date prisa en socorrerme
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo
R. Como era en el principio, ahora y siempre por los
siglos de los siglos. Amen
Jaculatoria
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Dulcísimo Jesús mirar con benignos ojos a los fieles
difuntos, por los cuales derramaste tu preciosísima
sangre al pie del santo árbol de la Cruz.
8
Querido hermano: te entrego a Dios y, como criatura
suya, te pongo en sus manos, pues es tu Hacedor, que
te formó del polvo de la tierra, Y al dejar esta vida,
salgan a tu encuentro la VIRGEN MARIA y todos los
ángeles y santos.
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hermano(a) N. y las demás del purgatorio, salgan a gozar
de los brazos de su esposo Jesús en la gloria. Amen Jesús
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Guía: Padre nuestro que estas en el cielo ……
Todos: Danos hoy nuestro pan ….
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Todos: Dios te salve reina y madre de misericordia vida
dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve a ti llamamos
los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo en
esta valle de lágrimas Ea pues señora abogada nuestra
vuelve esos tus ojos misericordiosos y después de este
destierro muéstranos a Jesús fruto bendito de vientre oh
clemente, oh piadosa, oh dulce siempre virgen María,
ruega por nosotros santa madre de Dios para que seamos
dignos de alcanzar las promesas de nuestro señor
Jesucristo. Amen
Oraciones……
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*Oración: Contigo vamos Virgen pura, Y en tu poder
vamos confiados Pues yendo de Ti amparados Nuestras
almas volverán seguras. Dulce Madre, no te alejes Tu vista
de nosotros no apartes Ven con nosotros a todas partes Y
nunca solo nos dejes. Ya que nos proteges tanto Como
verdadera Madre Haz que nos bendiga el +Padre, el +Hijo
y el +Espíritu Santo. Amén.
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*Oración: Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza, a ti
celestial princesa virgen sagrada María yo te ofrezco en
este día alma, vida y corazón, míranos con compasión no
nos dejes madre mía caer en tentación ni de noche ni de
día. Por tu limpia concepción Oh soberana Princesa una
muy grande pureza te pido de corazón que no viva yo en
pecado ni muera sin confesión. Virgen sin comparación
madre del verbo divino, danos ya tu bendición y guíanos
por buen camino. Ya que nos proteges tanto Como
verdadera Madre Haz que nos bendiga el +Padre, el +Hijo
y el +Espíritu Santo. Amén
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ORACIONES POR LOS DIFUNTOS
Oración Por Un Difunto
Dios nuestro, ante quien los muertos viven y en
quien los santos encuentran la felicidad eterna, escucha
nuestras súplicas por nuestro(a) hermano(a) N., que ha
sido privado(a) de la luz de este mundo, y concédele
gozar eternamente de la claridad de tu presencia. Por
Cristo nuestro Señor. Amén.
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sierva N., a quien has llamado del seno de nuestra familia.
Bendice el amor que siempre nos tuvo en la tierra, y haz
que, desde el cielo, pueda seguir ayudándonos. Toma bajo
tu protección misericordiosa a nosotros a quienes ella ha
tenido que abandonar en la tierra. Tú que vives y reinas
por los siglos de los siglos. Amén.
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Oración Por Un Joven Difunto
A ti, Señor, que eres el dueño de la vida humana, y
quien dispone su término, te encomiendo: N., cuya
temprana muerte me aflige, para que su juventud vuelva
a florecer junto a ti, en tu casa para siempre. Por Cristo
nuestro Señor. Amén.
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Oración Por Las Benditas Ánimas Del Purgatorio
María, Reina del Purgatorio, te ruego por aquellas
almas por las cuales tengo o pueda tener alguna
obligación, sea de caridad o de justicia. (Dios te salve
María…) Dales, Señor, el descanso eterno. Y la luz
perpetua les alumbre. Descansen en paz. Amén.
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María, Reina del Purgatorio: te ruego de un modo
especial por aquellas almas que más padecen. Es
verdad que todas sufren con resignación, pero sus
penas son atroces y no podemos imaginarlas siquiera.
Intercede Madre nuestra por ellas, y Dios escuchará tu
oración. (Dios te salve María...) Dales, Señor, el
descanso eterno. Y la luz perpetua les alumbre.
Descansen en paz. Amén
Oración.
¡Padre ternos, soberano Dios! Envía a tus ángeles a
sacar del purgatorio ésta alma por quien es nuestra
intención rogar; te suplicamos las presentes en tu gloria, y
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te pedimos Señor, que la parte que le falte satisfacer por
sus culpas se las perdones por los méritos de las penas de
tu Hijo, y Señor nuestro Jesucristo, y te rogamos creador
nuestro misericordioso, no seas riguroso en nuestro juicio.
Y no nos dejes caer en la tentación, líbranos de todo mal.
Amen Jesús
Oración.
¡Dios te salve, ánimas cristianas! Jesucristo, que nos
redimió con su preciosísima sangre, tenga por bien
libraros de tus penas, y darnos lugar y asiento entre los
coros de los ángeles, donde te acuerdes de nosotros y
supliques a Dios que nos lleve a tu compañía para ser
coronados en el cielo. Amen Jesús
Oración.
Señor mío Jesucristo, que no viniste a perder sino a
librar las almas de los hombres, de quienes te constituiste
remedio y libertad dando tu vida por su rescate;
humildemente imploramos tu clemencia y misericordia
inefables, para que te apiades de todas las almas de los
fieles difuntos, que son atormentadas en las penas del
purgatorio, a fin de las que justamente son por sus
pecados afligidas, sean por tu benignidad perdonadas, y
pues las has redimido con tu preciosa sangre, consigan
por los méritos e intercesión de la beatísima Virgen María,
y de todos los santos, que las libres de las penas que
sufren y las lleves a la gloria, donde te alaben por los
siglos de los siglos. Amen.
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Soneto.
Señor, Dios de bondad en tu presencia tienes un
alma que por malicia mereciera tal vez que tu justicia la
condenara a sempiterna ausencia. Más tú la redimiste y tu
clemencia, por esto es fuerza que le sea propicia,
mandando que la angélica milicia, de su perdón
promulgue la sentencia. Pues si eres justiciero y riguroso
con el impío que muere impenitente, también eres
benigno y generoso con aquel que te invoca reverente.
Oye pues nuestras suplicas piadosa y haz que esta alma
goce eternamente. Amen.
Oración.
¡Dios mío! Tú te has llevado la persona que más
amaba en este mundo; me has privado de ella para
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siempre; pero Tú lo has dispuesto de esta suerte,
cúmplase en todo tu santísima voluntad, así sobre ella
como sobre mí. El grande consuelo que me queda es la
esperanza de que Tú la has recibido en el seno de tu
misericordia, y que te dignaras algún día de unirme con
ella. Si la entera satisfacción de sus pecados la detiene aún
en las penas sin que haya ido todavía a unirse contigo, yo
te ofrezco por ella todas mis oraciones y buenas obras, y
más principalmente mi resignación en el sentimiento de
su pérdida; has Señor que esta resignación sea entera y
digna de Ti. ¡Arbitro supremo de nuestra suerte, dueño
absoluto de nuestro destino! Dispón soberanamente de
nosotros y de nuestros días. No somos de nosotros
mismos, sino de Ti sólo, no habrás hecho sino tomar lo
que te pertenecía y me has prestado por algún tiempo.
Sean benditas y adoradas las disposiciones de tu
providencia. Esta muerte que me hace derramar tantas
lágrimas, debe producir en mi un efecto más sólido y
saludable; ella misma me advierte que llegará mi hora,
que debo de prepararme sin dilación y estar pronto en
todos los instantes de mi vida; has ¡Oh Dios de bondad
que cuando llegue mi último momento, me encuentre
delante de ti, y de reunirme a la persona que he perdido,
para bendecirte y alabarte eternamente con ella! Amen.
Jaculatoria:
Si con tu sangre preciosa, Señor la has redimido, Que la
perdones te pido, Por tu pasión dolorosa.
Oración.
Fieles almas cristianas: te dé a todo descanso aquel
que es verdadero descanso, Jesucristo, Hijo de Dios vivo,
el cual nació de la inmaculada Virgen Santa María por
nuestra salud y de todo el mundo y te redimió con su
preciosísima sangre: Él te dé su bendición, te libre y
resucite en el día santo de la resurrección y del juicio final,
haciéndonos participantes de las compañía de los santos
ángeles y suya, con gozo para siempre. Amen Jesús, María
y José
Padrenuestro y Avemaría
Rogamos y pedimos, omnipotente Dios Nuestro,
que ya que por nuestros pecados justamente merecemos
castigo, por la gloria de tu santísimo nombre sea libre de
todas nuestras culpas y maldades. Que vives y reinas en
todos los siglos. Amen.
Oración.
Señor mío Jesucristo, que no quieres que ninguno
perezca, y a quien nunca se pide, sino con una esperanza
segura de tu misericordia pues por tu misma boca santa y
bendita dijiste: “Cuantas cosas pidieras en mi nombre al
Padre celestial, se te concederán” Te suplico Señor, por
tu santo nombre de Jesús me concedas en el artículo de mi
muerte entero juicio, uso de mi habla, vehemente
contrición de mis culpas, fe verdadera, esperanza
ordenada y caridad perfecta para decirte de todo corazón:
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en tus manos encomiendo mi espíritu y que seas alabado
por los siglos de los siglos. Amen
Oración.
¡Oh Jesús, Oh María, esperanza, salud y felicidad
de todos los fieles! Desde lo profundo de sus miserias a
ustedes se vuelven las desconsoladas almas del purgatorio
e imploran el beneficio de tu sangre Oh Jesús y el fruto de
tus dolores Oh María, esta sangre y estos dolores que
fueron de tanta eficacia la primera vez en el calvario y que
rompieron todo lazo de iniquidad en el mundo, libren de
sus penas a las almas de purgatorio, y por los méritos de
tan preciosa sangre sean salvas de tan acerbos dolores y
conducidas libres al cielo aquellas pobres prisioneras, y
especialmente el alma de nuestro(a) hermano(a) N. por la
cual te pedimos con todo el fervor de nuestro espíritu.
Amen.
Ofrecimiento e indulgencia
Señor Dios mío, yo te ofrezco estas indulgencias
por el alma de N. y lo que ella no hubiera menester de esta
satisfacción te suplico lo apliques, como se los aplico, al
anima que según el orden de caridad, más cerca está de
salir del purgatorio, o al anima que más necesidad y
desamparo tiene; y en caso de igualdad, escojo y prefiero
a la que tú, mi Dios, sabes que me inclinaría se delante la
tuviera. Amen Jesús
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Padrenuestro, Avemaría y Gloria. Dales señor el
eterno descanso, Y luzca para ellos la luz perpetua,
Descansen en paz. Así sea.
De Profundis
Salmo CXXIX De David
Desde el profundo abismo de mis penas a Ti clamo,
Señor, de noche y día; oye, mi Dios, los incesantes ruegos
de un corazón contrito que se humilla. Estén gratos y
atentos tus oídos a mi voz lamentable y dolorida: a Ti mis
guías y gemidos lleguen pues al escucharlos tu piedad se
inclina. ¿Si siempre airado tus divinos ojos sobre las
culpas de los hombres fijas, quién estará confiado en tu
presencia, confundiéndonos sólo ante tu vista? Más la
eterna palabra de tu seno que aplaque espero tus terribles
iras; porque son inefables tus promesas y con tus gracias
pecador invitas. Así aunque mi alma acongojada gime
contemplando el rigor de tu justicia, por tu palabra la
indulgencia espera, de que la hacen culpas tan indigna.
¡Oh pueblo electo! De mañana y noche, en todos tus
peligros y fatigas, acógete al Señor con la confianza que
en su ley soberana nos intima. Porque es inagotable su
clemencia; se muestra con los flacos compasiva; de todas
sus miserias los redime, y siempre que le claman los
auxilia. Este Dios abrevie el tiempo en que logre Israel su
eterna dicha cuando de tus pecados la liberte, que con
tanto rigor la tiranizan.
V. De las puertas del infierno
R. Líbralas ¡Oh Señor!
V. Descansen en paz.
R. Así sea.
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V. Señor, oye mi oración
R. Y mi clamor llegue a Ti.
Oración.
¡Oh Dios, que concedes el perdón de los pecados y
quieres la salvación de los hombres! Imploramos tu
clemencia, para que, por la intercesión de la
bienaventurada siempre Virgen María, y por la de todos
los santos, hagas que llegue a: participar de la eterna
bienaventuranza todos nuestros hermanos, parientes y
bienhechores difuntos que han pasado de esta vida a la
otra. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amen.
Oración
Mírame ¡Oh mi amado y buen Jesús! Postrado en tu
santísima presencia; te ruego con el mayor fervor
imprimas en mi corazón los sentimientos de fe, esperanza
y caridad, dolor de mis pecados y propósito de jamás
ofenderte, mientras que yo con todo el amor y con toda la
compasión de que soy capaz, voy considerando tus cinco
llaga, comenzando por aquello que dijo de ti ¡Oh mi Dios!
el santo profeta David,…. << Han taladrado mis manos y
mis pies, y se pueden contar todos mis huesos>>
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
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de cuantos sufragios reciba de pues de mi muerte. Dispón
de todo según tu santa voluntad.
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¡Oh Padre amantísimo! Ten piedad de ellas.
(Padrenuestro, Avemaría, Dales señor el descanso eterno.)
6.- ¡Oh piadosísimo Jesús mío! Por las penas que padeciste
en la cruz durante las tres horas de tu amarguísima
agonía, apiádate de las ánimas benditas y en particular de
aquellas que se hallan más abandonadas de sufragios. ¡Oh
Padre amantísimo! Ten piedad de ellas. (Padrenuestro,
Avemaría, Dales señor el descanso eterno.)
Luego se dice:
Jaculatoria: Almas santas, almas pacientes, almas cautivas,
rogad a Dios por nosotros, que rogamos por vosotras para
que el Señor os dé su gloria. Amén
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ROSARIO DE LOS DIFUNTOS
(Decenario de la Pasión)
Se repite cinco veces para formar un Rosario de cinco
dieces.
Oración inicial:
Abrid, Señor, nuestros labios; alentad nuestros
corazones y limpiadlos de vanos, impuros e impertinentes
pensamientos; ilustrad nuestro entendimiento, inflamad
nuestra voluntad, para que, con todo nuestro corazón,
meditemos los pasos de vuestra Sagrada Pasión y muerte,
con los acerbísimos dolores de vuestra Madre Santísima, y
merezcamos sor oídos ante el acatamiento de vuestra
Divina Majestad, que vivís y reináis en todos los siglos.
Amén.
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4. Jesús mío, por la corona de agudas espinas que
traspasaron tu santísima cabeza, ten misericordia
de las almas del Purgatorio...
5. Jesús mío, por los pasos que diste en la calle de la
Amargura con la cruz a cuestas, ten misericordia de
las almas del Purgatorio…
6. Jesús mío, por tu santísimo rostro lleno de sangre,
que dejaste impreso en el velo de la Verónica, ten
misericordia de las almas del Purgatorio...
7. Jesús mío, por la vestidura sangrienta que con
violencia te desnudaron los sayones, ten
misericordia de las almas del Purgatorio...
8. Jesús mío, por tu santísimo Cuerpo clavado en la
cruz, ten misericordia de las almas del Purgatorio...
9. Jesús mío, por tus santísimos pies y manos
clavados con duros clavos, ten misericordia de las
almas del purgatorio …
10. Jesús mío, por tu costado abierto al borde de una
lanzada, de donde manó sangre y agua, ten
misericordia de las almas del Purgatorio (o del
alma de N.)
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NOVENARIO A LOS FIELES DIFUNTOS.
1er. Día
Oración Comunitaria: Hermanos, meditemos un poco
sobre nuestra vida, para darnos cuenta de nuestras
infidelidades al Dios. Nadie puede decir: “Yo No Tengo
Pecados”. Tenemos que reconocer honestamente que
todos somos pecadores, como repetimos siempre en el
padre nuestro, la oración que Cristo mismo nos enseñó.
Ahora cada quien reflexione por su cuenta, delante de
Dios, como si estuviera para morirse hoy Mismo (Un
Momento De Silencio). No Nos Queda Más Que Pedir
perdón a Dios por los pecados que hemos cometidos
nosotros y nuestro (a) hermano (a). A cada petición
responderemos “Escúchanos, Señor”.
2°. Día
Oración Comunitaria: Hermanos como hemos visto,
Cristo ha muerto por todos nosotros. Ahora pidamos a
Dios que su sangre no sea inútil para nuestro(a)
hermano(a) difunto N. y para todos nosotros. A cada
petición contestaremos todos: “Concédele, Señor El
Descanso Eterno”
3er. Día
Oración Comunitaria: Lo que de veras puede ayudar
nuestro(a) hermano(a) en este momento es la oración.
Pidamos, pues, por nuestro(a) hermano(a) delante de
nuestro Señor Jesucristo. A cada petición contestaremos:
“Escúchanos Señor”.
4° Día
Oración Comunitaria: Hermanos, pidamos a Dios por
nuestro(a) hermano(a) N. para que Dios lo (la) reciba en el
banquete celestial, como lo hizo con el hijo pródigo. A
cada petición contestaremos: “Concédele, Señor, El
Descanso Eterno”
6° Día
Oración Comunitaria: Lo que pasó a los judíos, pasa
también con nosotros. Ellos murieron luchando por la fe,
pero al mismo tiempo no tenían el alma completamente
limpia del pecado, ya que habían escondido objetos
prohibidos por la ley de Dios. Entonces todo el pueblo
intercedió por ellos, ofreciendo sacrificios. También
nosotros tenemos que hacer lo mismo: pedir a Dios por
nuestros hermanos que han muerto creyendo en Cristo,
para que Dios le perdone todos sus pecados y puedan
entrar en la gloria. Es por esta razón que estamos
celebrando este novenario: para que Dios tenga en cuenta
la oración de la iglesia y reciba en la gloria a nuestro(a)
hermano(a). A cada petición contestaremos todos.
“Concédele, Señor, El Descanso Eterno”
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pedimos que recibas el alma de nuestro(a) hermano(a)
en la gloria de tu reino.
Por los sacrificios que están haciendo los misioneros
para predicar tu palabra en todo el mundo, te pedimos
que mandes al olvido completo todos los pecados que
haya cometido nuestro(a) hermano(a) n. Y le concedas
la felicidad eterna.
7° Día
Oración Comunitaria: Y ahora, hermanos, ofrezcamos a
Dios nuestro señor todos nuestros sufrimientos, nuestros
trabajos y nuestras esperanzas, en unión con el sacrificio
de Cristo, para que limpie de todo pecado el alma de
nuestro hermano(a) N. y lo (la) reciba en su gloria. A cada
petición responderemos “Concédele, Señor El Descanso
Eterno”
Te rogamos; Dios Padre omnipotente, que creaste el
alma de tu hijo(a) n. Que te dignes recibirla en tu seno
como padre misericordioso.
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Te rogamos, Dios Hijo y señor nuestro Jesucristo, que
redimiste el alma de nuestro(a) hermano(a) n. Mediante
tu gloriosa muerte y resurrección, te dignes liberarlo(a)
de las penas del purgatorio.
Te rogamos, Dios Espíritu Santo, que santificaste el
alma de nuestro(a) hermano(a) n. Con tus sacratísimos
dones y gracias, te dignes borrar de su alma toda huella
o mancha de pecado.
Te rogamos, oh Augusta Trinidad, que aceptes todos
nuestros trabajos, penas y esperanzas en sufragio del
alma de nuestro(a) hermano(a) para que pronto pueda
entrar en el gozo eterno con todos los santos del cielo.
8° Día
Oración Comunitaria: Invoquemos confiadamente a Dios
Padre omnipotente que resucitó a Jesucristo, su hijo, de
entre los muertos, para salvar a los vivos y a los difuntos.
A cada petición contestaremos. “Te Lo Pedimos, Señor”.
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Roguemos al Señor por las almas de nuestros
hermanos, parientes y bienhechores, para que el señor
les de la recompensa a sus trabajos.
Roguemos al Señor por todos los que duermen ya con
la esperanza de la resurrección, para que reciban la luz
de su rostro.
Roguemos al Señor por todos los que estamos aquí
reunidos con fe y devoción, para que dios nos reúna en
su reino glorioso.
9° Día
Oración Comunitaria: Hermanos, pidamos a Dios nuestro
Señor por nuestro(a) hermano(a) N. y de todos los que
murieron en señor. A cada petición contestaremos:
“Concédele Señor El Descanso Eterno”
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Oración Final: Señor Dios omnipotente y eterno, tú que
tienes señorío sobre los vivos y los muertos, y estás
dispuesto a compadecerte de todos; por la intercesión te
pedimos que recibas en tu reino a todos los que han
muerto con la esperanza de la resurrección y concedas a
nosotros un gran deseo de contemplarte en la patria
celestial. Por Cristo nuestro Señor. Amén
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POSTURA DE SOMBRA
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LEVANTAMIENTO DE LA CRUZ
Hermanos antes que nada, tenemos que acordarnos que la
muerte es algo provisional, es decir, que no va a durar
para siempre. Llegará un día en que ya no habrá ni
muerte, ni lágrimas, ni sufrimiento. Dios preparará, para
todos los que hayan hecho el esfuerzo de portarse bien,
una fiesta que será como un banquete donde no faltará
nada. En realidad con el Señor, estaremos felices y
contentos para siempre. Escuchemos al profeta Isaías.
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hizo tantas maravillas y que en lugar de serle agradecidos
lo hemos ofendido en muchas maneras.
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Yo te di de beber agua salvadora que broto de la peña:
tú me diste a beber hiel y vinagre. ¡Pueblo mío! ¿Qué te
he hecho en que te he ofendido? respóndeme
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Hecho un niño está llorando, de un pesebre en la
estrechez; en Belén, la Virgen madre, en pañales lo
envolvió: ¡He allí al Dios potente, pobre, débil, sencillo.
Cuando el cuerpo de Dios-Hombre alcanzó su plenitud,
al tormento libremente, cual cordero se entregó, pues a
ello vino al mundo: a morir en una cruz.
Ya se enfrentan a la injuria, a los golpes y al rencor, ya
la sangre está brotando de la fuente de salud, ¡En que
río tan divino se ha lavado la creación!
¡Árbol santo, cruz excelsa, tu dureza ablanda ya! que
tus ramas se dobleguen al morir el Redentor, y tu
tronco suaviza, los sostengas con piedad.
Feliz puerto preparaste para el mundo naufrago, y el
rescate presentaste para nuestra redención, pues la
sangre del Cordero en tus brazos ofrendó.
¡Cruz amable redentora, árbol noble, espléndido!
Ningún árbol fue tan rico, ni en sus frutos ni en su flor
Elevemos jubilosos a la Augusta Trinidad nuestra
gratitud inmensa por su amor y redención, al eterno
Padre, al Hijo, y al Espíritu de amor. Amén.
1: Cabeza
Guía: Señor Jesús, tú sabes cómo es difícil poder alcanzar
la sencillez y humildad que nos enseñaste mediante tu
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palabra y ejemplo. Tú sabes cómo nuestra mente se deja
guiar siempre por el orgullo y la soberbia, y como nos
resulta difícil someternos a los dejaste. Te pedimos de
todo corazón que perdones todos los pecados de orgullo
que haya cometido nuestro(a) hermano(a) N. y le
concedas poder entrar pronto en la gloria. Te lo pedimos,
confiando no en nuestros méritos sino en la sangre que
derramaste en la cruz mediante la corona de espinas que
te hizo sufrir tanto.
Todos: Concédele señor el perdón de todos sus pecados. (Padre
nuestro, Ave María y Gloria)
4: Corazón.
Guía: Hermanos, un día Jesús nos invitó a poner mucho
cuidado con el corazón, porque del corazón sale todo lo
bueno y lo malo que hacemos. Por eso tenemos que evitar
antes que nada los malos deseos, si queremos evitar las
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malas acciones. Jesús, para manifestar su completa
entrega hacia nosotros quiso que al morir, un soldado le
abriera el corazón con una lanza.
5: Los pies
Guía: Después de haber caminado tanto, predicando la
palabra de Dios y haciendo el bien de todos. Jesús terminó
su vida con los pies clavados en una cruz. De esta manera
el quiso pagar por todos los pecados que hemos cometido,
tomando algún camino equivocado. Señor Jesús,
perdónanos por todas las veces que en lugar de seguirte,
hemos preferido seguir a otros maestros. Sabemos que
solo tú tienes palabras de vida eterna, pero en muchas
veces por no renunciar a tantas cosas que nos alejan de ti,
nos hemos perdido y hemos sufrido inútilmente. Te
pedimos que nos perdones por todo esto y nos conceda
más fuerzas para ser tus verdaderos discípulos,
escuchando tu palabra y poniéndola en práctica. Te
pedimos de una manera especial a favor de nuestro(a)
hermano(a) que ya dejó este mundo, para que pronto te
pueda alcanzar en la gloria celestial, donde vives y reinas
con el Padre celestial y el Espíritu de amor, por los siglos
de los siglos. Amén
Todos: Concédele señor el perdón de todos sus pecados. (Padre
nuestro, Ave María y Gloria)
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CONCLUSIÓN.
Guía: Y ahora, hermanos, antes de terminar nuestro
encuentro de oración en favor de nuestro(a) hermano(a)
N. pidamos a Dios una vez más por su eterno descanso y
por las necesidades de la iglesia y el mundo entero. A
cada petición contestaremos todos: Te Rogamos Señor.
Lector:
Por nuestros amigos y parientes difuntos, para que
Dios limpie completamente su alma de toda mancha de
pecado y les conceda el descanso eterno.
Por todos los que están por dejar este mundo, para que
se arrepientan de todos su pecados y entreguen su vida
Cristo, como ofrenda agradable.
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CANTOS A CRISTO
A LA SANTA CRUZ
Venid Oh cristianos, la cruz adoremos, la cruz
ensalcemos, que al mundo salvo.
Oh cruz adorable, yo te amo y te adoro, cual rico
tesoro, de gracia y amor.
Quisiera llevarte, grabada en mi pecho, cual único
lecho, de mi corazón.
Tus brazos abiertos, disipan temores, y vierten
amores, piedad y temor.
Recibe cruz santa, mis brazos cansados, y en ti
asegurados, alcancen a Dios.
Venid almas fieles, besad con anhelo, la llave del
cielo, la cruz del Señor.
La cruz es un libro, que en muda elocuencia,
enseña la ciencia, de la salvación.
Horror al pecado, inspira y propicio, nos hace en el
juicio, el juez vengador.
Con suaves encantos. El pecho enamora, y en el
atesora, de Cristo el amor.
Es fuente perenne, de fuerza invencible, y al ángel
terrible, infunde pavor.
Tesoro inexhausto, de gracias del cielo, nos da en
este suelo, la sangre de Dios.
La cruz es el cetro, del Rey muy amado, Jesús que
enclavado, en ella expiro.
Oh árbol divino, oh fuente de gloria, eterna
memoria, de mi redentor.
Permite que llegue, a ti y en ti muera, que dulce me
fuera, lograr tal favor
67
A LA BENDITAS ANIMAS
Salgan, salgan, salgan, animas de pena, que el rosario
santo, rompe sus cadenas.
Miren consideren, que también vendrán, y estas
tristes penas, la padecerán.
No olvides allá,, al que con anhelo, alivia sus penas,
amantes y tiernas
Con un padrenuestro, y un avemaría, tenemos
descanso, en tanta agonía.
Hijo muy amado, pariente o compadre, padrecito o
madre, ¿Qué nos han olvidado?
Oigan nuestra voz, que estamos pidiendo, por
amor a Dios, nos están oyendo.
Con triste lamento, nos están pidiendo, alivio a las
penas, que están padeciendo.
Nos piden hermanos, en llamas hundidos, que los
socorramos, por verse afligidos.
Pedid pues a Dios, que nos lleve al cielo, y que
todas juntas, cantemos al eterno.
Oigan nuestro llanto, y nuestra agonía, el rosario
santo , recen a María.
Hermano querido, sobrino y ahijado, ¿Por qué
tanto tiempo, nos han olvidado?
Lúgubre mansión, es la que habitamos, pecamos
morimos, recuérdalo hermano.
Las llamas nos quemas, por nuestros pecados, dad
pues el descanso, hermanos amados.
Pidan pues a Cristo, con semblante tierno, conceda
se acorte, el ardiente fuego.
68
Gocen de la vista, del Dios verdadero, sus
misericordias, aquí cantaremos.
Tenemos descanso, el día de finados, pero en todo
el año, somos olvidados.
Estamos pagando, culpas cometidas aquí
compurgamos, presas y cautivas
Príncipes bizarros, del palacio empíreo, libres van
las almas, de su cautiverio.
Oh coros celestiales, para ninfos bellos, cantad pues
que suben, moradores nuevos.
Recordadlo siempre, con vivos dolores, pensad que
son justas, las penas atroces.
A Dios ofendieron, y por eso lloran, mas ya por
Jesús, están perdonados.
El fuego ardoroso, los deja ya limpios, y se ha
terminado, su largo martirio.
¿Quiénes son los que salen, del segundo seno?, las
almas benditas , para ir al cielo.
El juicio final, será formidable, y entonces estable,
te ha de redimir.
Pediré a María, te lleve a la gloria, cantaras
victorias, en su compañía.
Estrellas brillantes, hermoso lucero, planeta lucido,
festejas a un tiempo.
Del profundo seno, es grato contento, suben los
cofrades, de María a su reino.
La sangre preciosa, por nos derramada, las salve y
las lleve, a su patria amada.
Y tú reina del cielo, jardín de azucena, dadles el
consuelo, sacadles de pena.
69
Rogad a vuestro hijo, que cante victoria, para que
lo alaben, de su santa gloria.
María les dará, descanso y alivio, y las llevará, para
el cielo empíreo.
Almas pues confiad, que a Dios pediremos, les dé
el descaso, por siglos eternos.
AMÉMONOS DE CORAZÓN.
Amémonos de corazón, no de labios ni de oídos (2),
para cuando Cristo venga (2) nos encuentre
preparados (2)
70
Como tú puedes orar, enojado con tu hermano, (2)
Dios no oye la oración (2) sino estas reconciliado (2)
¿Cuántas veces debo yo, perdonar al que me
ofende? (2) setenta veces siete (2) perdonaras a tu
hermano (2)
Ven acércate a Jesús y confiesa tus pecados (2) por
es justo nuestro Dios (2) y fiel para perdonar (2)
Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos
otros (2) como yo os he amado (2) os améis también
vosotros (2)
Que recompensa tendrás, Cristo nos a preguntado
(2) si te dispones amar (2) solo para ser amado (2)
71
Contempla la pena, también el dolor, al verse
desnudo, nuestro redentor.
Siente la vergüenza, y la confusión, que tuvo Jesús,
puesto en el baleón.
Contempla el dolor, de aquellas espinas, con que
traspasaron, sus sienes divinas.
Mira la sangre, de sus pies y manos, y besa devoto,
la de su costumbre.
Adra el ropaje, con que va vestido, porque con su
sangre, la lleva teñido.
Adoro la cruz, que lleva cargando, y también su
sangre, que va derramando.
En la calle de la amargura, con Dimas y Gestas, tres
veces cayó, con la cruz a cuestas.
Contempla el dolor, que allí padeció, su afligida
Madre, cuando lo encontró.
Llegando al calvario, en él derramo, su sangre
preciosa, y luego expiró.
¡Oh sangre preciosa!, remedia mis males, y dame a
beber, el precioso cáliz.
Jesús oh si tuviera, el dolor más vivo, de la
magdalena, o de Juan su primo.
De veras me pesa, tan malo haber sido, y estar
contra ti, Jesús infinito.
Las gracias te doy, rey esclarecido, pues me
concedes, muchos beneficios.
Clavado te ves, por este mal hijo, de pies y de
manos y herido de espinas.
Estas tiernas llagas, son los cinco ríos, que
derraman sangre, por mis desvaríos.
72
Ya murió Jesús, ya perdió la vida, entregando su
alma, a su eterno padre.
En ese madero, donde ha fallecido, piadoso nos
llama, quiere redimirnos.
Venid pecadores, venid con honor, adorad el
cuerpo, de mi redentor.
Muera yo Jesús, muera yo de amor, acabe mi vida,
unido a vos.
Adiós mi buen Jesús, adiós mi Señor, adiós dulce
sangre, de mi Redentor.
Adiós Padre mío, adiós mi remedio, adiós mi
refugio, adiós mi consuelo.
CRISTO TE NECESITA
Cristo te necesita para amar, para amar Cristo te
necesita para amar. (2)
No te importen las razas ni el color de la piel ama a
todos como hermanos y haz el bien. (2)
73
Al que sufre y al triste, dale amor, dale amor, al
humilde y al pobre, dale amor.
Al que vive a tu lado, dale amor, dale amor, al que
viene de lejos dale amor.
Al que habla otra lengua, dale amor, dale amor, al
que piensa distinto, dale amor.
Al amigo de siempre, dale amor, dale amor, al que
no te saluda, dale amor.
EL SEÑOR ES MI PASTOR.
El señor es mi pastor, la vida ha dado por mí, yo su voz
he de escuchar, y suyo siempre seré
Yo soy el buen pastor, doy la vida a mis ovejas, por
su nombre yo las llamo y con gran amor me siguen.
Yo no soy el mercenario que abandona a las ovejas
cuando ve venir el lobo que las mata y las dispersa.
Yo conozco mis ovejas y ellas también me conocen,
como el Padre me conoce y también conozco al
Padre.
Tengo muchas ovejas lejos y es preciso que las
traiga; mi llamada escucharan y se hará un solo
rebaño.
Mis ovejas mi voz oyen y me siguen por doquiera
yo les doy la vida eterna ellas no verán la muerte.
EMMANUEL
Emmanuel, Emmanuel su nombre es Emmanuel
Dios con nosotros, el con nosotros su nombre es
Emmanuel.
Te amamos, te amamos Dios su nombre es
Emmanuel.
75
ERAN CIEN OVEJAS
Eran cien ovejas que había en el rebaño, eran cien
ovejas que amante cuidó; pero una tarde al
contarlas todas, le faltaba una (2) y triste lloró.
Las noventa y nueve dejó en el aprisco y por la montaña
a buscarla fue; la encontró gimiendo, temblando de frío,
ungió sus heridas (2) y al redil volvió.
Esta misma historia vuelve a repetirse: hay muchas
ovejas que aún errantes van, vagando en el mundo
sin Dios, sin consuelo (2) y sin Su perdón
Yo era esa oveja, que andaba perdida, lejos de mi
Cristo, lejos de Jesús, pero el Maestro, me tendió su
mano, me tomo en sus brazos (2) y al redil volví
Tu eres esa oveja, que sin darse cuenta, va por este
mundo, sin Dios y sin fe, tu pastor amante,
llamándote te espera, sufrió sus heridas (2) por
salvarte a ti
HOY EN ORACIÓN.
Hoy en oración quiero preguntar señor quiero
escuchar tu voz tus palabras con amor.
Ser como eres tú servidor de los demás dime cómo
y en qué lugar te hago falta más,
Dime señor en que te puedo servir, déjame conocer tu
voluntad, dime señor en ti yo quiero vivir quiero de ti
aprender saber amar.
Hoy quiero seguir tus camino junto al mar, tu
palabra tu verdad, ser imagen ti.
Ser como eres tú servidor de los demás dime cómo
y en qué lugar te hago falta más,
77
HOY SEÑOR JESÚS.
Hoy Señor Jesús, vengo ante ti para alabarte, hoy
Señor Jesús con tu poder puedes cambiarme.
Sáname Señor hoy quiero vivir dame tu amor sin ti
no puede ser feliz. Sáname señor líbrame del mal
toca el corazón para alcanzar la santidad.
LA PUERTA ES CRISTO
La puerta es Cristo para entrar al reino celestial, si
tú quieres participar apártate del mal.
Por cual camino vas, si tu dispuesto estas, ya sabes que a
Jesús, tu cuenta le darás por cual camino vas.
Son dos caminos los que van hacia la eternidad, el
más angosto es el de Dios y el ancho es de Satán.
Por el angosto hay aflicción, pruebas y tentación el
venciere reinara con Cristo en su mansión.
Por el más ancho solo van todos los que hacen mal,
también su pago lo tendrán en el lago infernal.
Ven al Señor no seas infiel dale tu corazón, para
que puedas recibir de Cristo el galardón
MARAVILLOSO.
Maravilloso (3) es el señor (2)
Nadie puede ser tan maravilloso (2) nadie puede
ser tan maravilloso como tú Yahveh.
Alabare (3) el gran nombre de Yahveh, caminare (3)
por la senda de Yahveh.
Si Dios hace al hombre maravilloso (2) maravillas
hace con el Yahveh
78
MI ALMA ALABA
Mi alma alaba al señor y mi espíritu, se alegra en su
presencia., porque él que es grande maravillas ha
hecho en mí, es santo su nombre.
Mi alma alaba al señor, mi alma alaba al señor, y mi
espíritu se alegra en su presencia. Porque él que es
grande, maravillas ha hecho en mí, es santo su
nombre.
79
OH BUEN JESÚS
Oh buen Jesús Oh redentor amado veme a tus pies
cubierto de dolor al recordar lo mucho que he
pecado y lo que tú sufriste por mi amor,
Oh Dios clemente piedad y perdón y salva nuestra patria
sagrado corazón.
Que ingratitud, Oh Salvador amable; tu por mi bien
estas en el altar, oras por mí y con cariño afable y
tierno amor, me llamas sin cesar.
Oh buen señor cuan poco os ama el hombre, huye
de ti desdeña tu bondad, y sin temor blasfema de
tu nombre, tu corazón desgarra sin piedad.
Mas buen Jesús hoy vengo arrepentido, y con
fervor imploro tu perdón, si dulce amor atiende mi
gemido, oye mi voz perdona a tu nación.
Suban señor mis ruegos hasta el cielo, y en tu
bondad te apiades del mortal, perdón Señor por los
que en este suelo, note aman ya y buscan solo el
mal.
Perdón Señor por todo el mundo entero, por los
que a ti no quieren adorar, y con furor persiguen a
tu clero, y la piedad quisieran desterrar.
Perdón Señor por las profanaciones que sin cesar
recibes en tu altar, perdón Jesús por todas las
naciones que sin tu ley se quieren gobernar.
Oh buen Jesús perdón por los blasfemos, que sin
temor provocan tu rigor, antes morir hoy todos
pretendemos, que tal decir el nombre del Señor.
Perdón Jesús por nuestra prensa impía, que por
doquier propaga la impiedad, danos Señor la
fuerza y la energía, para luchar en pro de la verdad.
80
Perdón Señor, por los aquí presentes que con fervor
imploran tu piedad danos Jesús a todos penitentes
tu bendición cual prenda de amistad.
OH PECADOR
Oh pecador ¿Dónde vas errante? (3) ¿A dónde iras?
En la prisión es la voz del hombre. (3) ¿A dónde
irás?
Busca la paz tú qué sabes tanto. (3) ¿A dónde irás?
(2).
81
Tus brazos abiertos, estréchenme el cuello, y sea
este sello, de eterna amistad.
PERDONA A TU PUEBLO.
Perdona a tu pueblo Señor, perdona a tu pueblo
perdónale Señor
No estés eternamente enojado, no estés
eternamente enojado perdónale Señor.
Por tus profundas llagas crueles por tus salivas y
por tus hieles perdónale Señor.
Por tus heridas de pies y manos por los azotes tan
inhumanos perdónale Señor
Por los tres clavos que te clavaron y las espinas que
te punzaron perdónales Señor.
Por las tres horas de agonía en que por madre diste
a María perdónale Señor.
Por la abertura de tu costado no estés eternamente
enojado perdónale Señor.
82
Ustedes no me han elegido, fui yo quien se fijo en
ustedes, pues quiero que produzcan muchos frutos,
y ese fruto permanezca para siempre.
SI ME LEVANTARE
SI ME LEVANTARE, VOLVERE A MI PADRE (2)
A ti señor elevo mi alma, tú eres mi Dios y mi
Salvador.
Mira mi angustia, mira mi pena, dame la gracia, de
tu perdón.
Mi corazón, busca tu rostro, oye mi voz, Señor ten
piedad.
A ti Señor, te invoco y te llamo, tu eres mi roca, oye
mi voz
No pongas fin, a tu ternura, haz que me guarde,
siempre tu amor
Sana mi alma, y mi corazón, porque pequé, Señor
contra ti.
Piedad de mí, oh Dios de ternura, lava mis culpas,
oh Salvador
Tu sabes bien, Señor mis pecados, ante tus ojos,
todos están
Como el vigía, espera la aurora, así mi alma, espera
al Señor.
Vuelve Señor, vuelve a nosotros: somos tus hijos,
tennos piedad.
SI NO DAS LA ESPALDA.
Si no das la espalda a tu hermano y alegre
perdonas su ofensa.
83
Entonces serás un sendero de luz que conduzca a los
hombres a Dios (2)
Si das de tu pan al hambriento y cubre su cuerpo
desnudo.
Si escuchas atento al que te habla, y entiendes sus
mil inquietudes.
Si luchas por un mundo nuevo, consiente que es un
compromiso.
SI YO NO TENGO AMOR.
Si yo no tengo amor yo nada soy señor. (2)
El amor es compresivo el amor es servicial, el amor
no tiene envidia, el amor no busca el mal.
El amor nunca se irrita, el amor no es descortés, el
amor no s egoísta, el amor nunca es doblez.
El amor disculpa todo, el amor es a caridad, no le
agra de lo injusto solo goza en la verdad.
El amor soporta todo, el amor todo lo cree, el amor
todo lo espera, el amor es siempre fiel.
Nuestra fe, nuestra esperanza, frente a Dios
terminará, el amor es algo eterno, nunca, nunca
pasará.
84
A tus puertas llamo sé que me abrirás. Con los
pecadores muestras tu bondad. A salvamos vienes,
ten piedad. Señor, vuelve a mí tus ojos con amor.
TÚ ERES MI HERMANO.
Tu eres mi hermano del alma realmente el amigo,
que en todo camino y jornada esta siempre
conmigo, aunque eres un hombre aun tienes alma
de niño, aquel que me da su respeto y cariño.
Recuerdo que juntos pasamos muy duro momentos
y tú no cambiaste por fuerte que fueran los vientos,
es tu corazón una casa de puertas abiertas tú eres
realmente el más cierto en horas inciertas.
En ciertos momentos difíciles que hay en la vida
buscamos a quien nos ayude a entrar la salida y
aquella palabra de fuerza y de fe que me has dado,
me da la certeza que siempre estuviste a mi lado.
Tú eres mi amigo del alma en toda jornada sonrisa
y abrazo festivo a cada llegada, me dices verdades
tan grandes con frases abiertas, tú eres realmente el
más cierto en horas inciertas.
No preciso ni decir, todo esto que te digo pero es
bueno si sentir que eres tú mi gran amigo. (3)
UN DÍA CAMINABA.
Un día caminaba muy triste por ahí, mi corazón
gritaba ya no quiero seguir.
Sintiendo mil tristeza oí hablar de ti Jesús decían
que me amabas que habías muerto por mí en la
cruz.
85
Lloré en ese momento al recordar el tiempo, ese
tiempo que viví sin saber de ti.
Y aquí está mi vida y voz para cantar, para alabarte
Señor y aquí esta mis ansias de amar de vivir y de
perdonar
UNA MIRADA DE FE
Una mirada de fe, una mirada de fe, es la que
puede salvar al pecador. (2)
Y si tu miras a Cristo Jesús, él te perdonará. Porque una
mirada de fe, es la que puede salvar al pecador.
Una mirada de amor, una mirada de amor, es la
que puede salvar al pecador. (2)
Es la mirada de Dios, es la mirada de Dios, es la
que puede salvar al pecador. (2)
TODO ES POSIBLE
Todo es posible si puedes creer (2) Del poder de la
mano de Dios de su palabra viva. Todo es posible si
puedes creer.
Cristo el Señor Jesús te invita a rezar, habrá en tu
corazón mil cosas que sanar, solo Dios podrá
cambiar tu ser si tan solo tienes que creer en él.
TU MI ALFARERO
Hablado: Un día yo Salí de tus manos y tuve vida,
un día me aleje de ella y conocí la muerte, alfarero
tengo nostalgia de tus manos ven a reparar tus
cacharro.
Gira que gira, rueda que rueda, siento tus manos en
mi greda, me asombra el pensar que tú la quieras,
86
tu cacharro acaba de caerse, acaba de quebrarse,
acaba de encontrarte.
Tu mi alfarero (2), toma mi barro y vuelve a empezar de
nuevo (2)
Gira que gira rueda que rueda, siento tus manos en
mi greda, me asombra el pensar que tú la quiera
acaso no puedes hacer de nuevo acaso no puedes
formarme, tu cacharro acaba de caerse, acaba de
quebrarse, acaba de encontrarte.
Tu mi alfarero (2) tomo mi barro y vulva a empezar
de nuevo (2). De nuevo, de nuevo, tu mi alfarero (2)
VIVE JESÚS.
Vive Jesús el Señor (4) el vive (3) vive Jesús el
Señor. Reina, Sana, Salva, Ama…
Y NO LE CREYERON.
Y no le creyeron, y no le creyeron, subió pues al monte
cargando una cruz.
Volvió el desierto, entróse en el pueblo, y háblole a
su gente mil cosas de Dios.
Contábale al pueblo, que había venido, para
rescatarles de la esclavitud.
Que extraño ese hombre parece profeta quizás es
Elías o es el mismo Juan.
Que humilde ese hombre come con los pobres y a
los pecadores hermano llamó.
Mirad como habla, palabras tan sabias, levanta a
los muertos, y a un ciego sano.
Oraba en la noche, por sus seguidores, por sus
enemigos por todos a Dios.
87
Mirad como llora, arriba en el monte, por el cruel
destino de Jerusalén
Y lo traicionaron, después lo apresaron y a la
mañana fue puesto en la cruz.
Mirad sus heridas, profundos los clavos, la sangre
que corre, es un río de amor
Te invita a la gloria, no importa tu historia, si lo
que interesa, es que vengas a él.
YO NO ERA PROFETA.
Yo no era profeta, ni un hijo de profeta, tan solo era
un pastor y vendedor de higos. El señor me tomo
de detrás del rebaño y me dijo ve y profetiza.
Desde la alborada de mi vida te sentí sin que tú me
hablaras yo sabia que estabas ahí.
En el verde espejo de los campos yo te vi y en el
aire fresco de los montes te sentí.
En la dulce risa de los niños yo te vi., y en el
corazón de los sencillos te sentí.
En la noche negra tú estabas junto a mí, fue por tu
presencia que el fango no caí.
Desde la alborada de mi vida te sentí, y ahora me
consagras para transformarme en ti, para transformarme
en ti.
88
satisface lo que quiero es la paz lo que quiero es
vivir.
Al pecho llevo una cruz y en mi corazón lo que dice
Jesús. (2)
Yo sé que no tengo la edad ni la madurez de quien
la vivió, más sé que es de mi propiedad buscar la
verdad y gritar con mi voz, el mundo va herido y
cansado de un negro pasado de guerras sin fin, hoy
teme a la bomba que hizo y la fe que deshizo y
espera por mí.
Yo quiero dejar mi recado, no tengo pasado pero
tengo amor el mismo de un crucificado que quiso
dejarnos un mundo mejor, yo digo a los
indiferentes que soy de la gente que cree en la cruz
y creo en la fuerza del hombre que sigue el camino
de Cristo Jesús.
89
CANTOS A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
A NUESTRA SEÑORA.
A nuestra señora la madre de amor, recemos
rosario con santo fervor.
Ave, ave, ave, María (2)
(Misterios de gozo)
El ángel le anuncia ser madre de Dios, y en ella se
encarna nuestro redentor.
Visita a su prima santa Isabel, colmando de gracias
a su sierva fiel.
En pobre pesebre nace el redentor, los ángeles
cantan la paz y el amor.
Al templo presenta al niño Jesús, la virgen más
pura que un rayo de luz.
90
Al niño perdido buscan con afán, y entre los
doctores lo encontraran.
(Misterios de luz)
En el bautizo de nuestro Señor, los cielos se
abrieron y Dios nos habló.
Un día de bodas el vino falto, que bello milagro
hiciste Señor.
Jesús nos invita al reino de dios, para tener toda
una conversión.
Al transfigurarse en el mote Tabor, Jesús se nos
muestra con su grande amor.
Jesús instituye la eucaristía, y es como alimento
para el alma mía.
(Misterios de dolor)
En larga agonía su sangre vertió, y nuestros
pecados con ella borro.
Junto a la columna azotes sufrió, pagando la deuda
del hombre traidor.
Corona de espinas su frente rasgo, por los
pensamientos que ofenden a Dios.
Cayendo tres veces con pesada cruz, al hombre
caído levanta Jesús.
En la cruz clavado muere el salvador, y nos da a su
madre con supremo amor.
(Misterios de gloria)
Al día tercero dios resucitó, venciendo la muerte
que el pecado dio.
91
Subiendo a los cielos en carne mortal, nos abre las
puertas del gozo eternal.
Del cielo nos manda al consolador, con todos los
dones de que él es dador.
En cuerpo y en alma la virgen se va, al cielo donde
ella nos esperara.
Y las tres personas coronan le dan, de cielos y tierra
la reina será.
Virgen del rosario Oh reina de amor, acógenos
madre en tu corazón.
93
Cuando llora doliente y herida con mal toque de
negro pesar, ven cristiano a tu Madre querida ella
sabe tus penas templar.
A TI MADRE DE ESPERANZA
A ti madre de esperanza, a ti madre del creador, a ti
madre de los hombres, a ti canto mi canción.
Tu pones alegría en nuestras vidas, tu eres ternura
y comprensión, sonríes esperas y nos llamas, cada
día eres nueva ilusión.
Si todo fracaso en nuestro camino, si olvidamos de
dar a dios el sí, tú das nuevo valor a nuestras vidas,
y todo nos vuelve a sonreír
95
Me ofrezco a ti señora tu amor será mi amor, y al
fenecer mi vida condúceme al seño.
Adiós del cielo encanto del orbe entero honor,
adiós Oh madre mía adiós, adiós, adiós.
A dejarte Oh María no acierta el corazón, te lo
entrego señora dame tu bendición
ALABEMOS A MARÍA
Alabemos a María la Madre de Dios. (2)
Ensalcemos a María la Madre de Dios. (2)
Glorifiquemos a María la Madre de Dios. (2)
Alabémosla, ensalcémosla, glorifiquémosla,
eternamente, amen.
AVE MARÍA
Vamos a cantar "ave" noche y día; y el "ave María"
no cese jamás
Ave, Ave, Ave María. (2)
El mismo saludo que el ángel te dio repiten tus
hijos cantando a una voz.
La buena noticia que Él te anunció nos llena de
gozo y enciende de amor.
Tú eres la estrella que anuncia el sol, la pronta
venida del Dios Salvador.
Alegre viviste tu entrega total en manos del Padre,
con fe sin igual.
Tú eres la Madre del pueblo de Dios. Tú le das su
vida: la fe y el amor.
Tu amor lo probaste al pie de la cruz: en todo
quisiste ser como Jesús.
96
Tú eres primicia de resurrección: tu cuerpo está
vivo junto al del Señor.
Tú, Madre bendita, nos llenas de luz; Reflejas sin
mancha a Dios, a Jesús.
98
Anduve dudando, hoy recuerdo, de cosas divinas
que me enseñaban, en mí estaba muerto aquel niño
inocente, mis caminos de ti se alejaban.
Tu amor es muy grande, no se acaba, la madre no
olvida al que se marcha, hoy llego a mi casa
disgustado y cansado, pero rezo como ayer rezaba.
Las mismas palabras que ahora rezo, a veces olvido
y hasta me duermo; no importa dormir sin rezar lo
debido, pues está mi corazón contigo.
CUANTAS VECES
Cuantas veces siendo niño te recé, con mis besos te
decía que te amaba, poco a poco con el tiempo,
alejándome de ti, por caminos que se alejan te
perdí.
Hoy he vuelto madre a recordar cuantas cosas dije ante
tu altar y al rezarte puedo comprender que una madre no
se cansa de esperar, que una madre no se cansa de
esperar.
Al regreso de ese día sudador, sonriendo desde
lejos me esperabas en la mesa la comida aún
caliente y el mantel y tu abrazo en mi alegría de
volver. (2)
Aunque el hijo se alejara del hogar, una madre
siempre espera su regreso que regalo más hermoso
que a los hijos da el Señor es su madre y el milagro
de su amor. (2)
DOLOROSA
Dolorosa, de pie junto a la cruz. Tú conoces nuestra
penas, penas de un mundo, que sufre.
99
Dolor de los cuerpos, que sufren enfermos, el
hambre de las gentes que no tienen pan, silencio de
aquellos que callan por medio de la pena del triste
que está en soledad.
El drama del hombre, que fue marginado, tragedia
de niños, que ignoran reír, la burda comedia de
huecas promesas, la farsa de muertos que deben
vivir.
Dolor en los hombros, sin tregua oprimidos,
cansancio de brazos en lucha sin fin, cerebros
lavados a base de slogan, el rictus amargo del
pobre infeliz.
El llanto de aquellos, que sufren fracasos, la cruz
del soldado que mata el amor, pobreza de muchos,
sin libro en las manos, derechos del hombre,
truncados en flor.
EL AVE MARÍA.
Dios te salve luna hermosa. Dios te salve luz del día,
Dios te salve sol y estrella y Dios te salve María.
Los ángeles en el cielo los hombres en alabanza a
boca llena digamos llena eres tú de gracia.
Hoy postrados a tus pies una merced te pedimos
concédenosla señora pues el señor es contigo.
Más hermosa que la luna y más linda que el sol
eres desde el principio del mundo señora bendita
tu eres.
Los ángeles y los hombres te den gloria con gran
gustó y en el nombre de Jesús digan bendito es el
fruto.
100
Del oriente nace el sol dando al mundo hermosa
luz de tus labios nace el alba y de tu vientre Jesús.
¿Quién dichoso mereciera ser tu esclavo madre mía
con un letrero en el pecho diciendo Santa María?
Dándote el rey celestial los bienes de dos en dos
eres hija de dios padre virgen y madre de Dios.
Y pues que te coronaron de diamantes y de flores,
te suplicamos señora ruegues por los pecadores.
Eres torre de David donde Dios escala fuerte,
dadnos la mano en la hora de la muerte.
En fin reina celestial pues a tu amparo y luz
misericordia pedimos diciéndote, amen Jesús
102
Tengo un alma que no muere; tengo un alma que
salvar; si al morir se me perdiere ,¡ay de mi perdida
esta!
No he nacido para el suelo , que es morada de
dolor, he nacido para el cielo, he nacido para Dios
No olvides que yo vine un día lleno de amor, al
santo altar, y te escogí por Madre mía, ¡Ah, no me
dejes más pecar!
Te prometí pertenecerte, y a ti jamás abandonar; te
confié mi eterna suerte y tú me tienes que salvar.
GLORIA Y HONOR.
Gloria y honor, Oh reina del Carmelo canta mi voz con
placido fervor, madre de dios mi refugio y consuelo
gloria y honor princesa de Sión
Tu escapulario madre de amor, es signo cierto de
salvación siempre en mi pecho lo llevaré con el al
cielo yo volaré.
103
El ángel malo no mancilló virgen María tu
concepción tú quebrantaste con gran valor, del ser
infame la rebelión.
104
evangelio esparcieron, la verdad por todo el suelo.
Se nuestro amparo.
106
Dichoso el que te implora, feliz quien a ti clama,
Consuelo del que llora! Delicia del que te ama!
Quisiera, Madre mía, que todos te alabaran; que
todos a porfía tus glorias entonaran.
Convierte ¡Virgen Santa! Convierte el alma mía; al
pecador levanta, al triste da alegría.
JUNTO A TI MARÍA
Junto a ti maría como un niño quiero estar tómame
en tus brazos guíame en mi caminar.
Quiero que me eduques que me enseñes a orar
hazme transparente lléname de paz.
Madre, madre, madre, madre (2)
Gracias madre mía por llevarnos a Jesús haznos
más humildes tan sencillos como tú.
Gracias madre mía por abrir tu corazón porque nos
congregas y nos das tu amor.
MADRE MÍA
Madre mía que estas en los cielos (2), ruega por su
alma, ruega por su alma, ruega por su alma y se
salvará. (2)
Madre mía que estas en los cielos (2), llévale su
alma, llévale su alma, llévale su alma, a gozar de
Dios. (2)
Madre mía que estas en los cielos (2), guíale su
alma, guíale su alma, guíale su alma, a la eternidad
. (2)
MADRE ÓYEME.
Madre óyeme mi plegaria es un grito en la noche,
Madre mírame en la noche de mi juventud, Madre,
sálvame mil peligros asechan mi vida., Madre
lléname de esperanza, de amor y de fe. Madre
guíame en las sombras no encuentro el camino.
Madre llévame que a tu lado feliz cantaré. La, la, la,
la, la, la, la, (2)
108
Madre una flor, una flor con espinas que es bella.
Madre un amor, un a amor que ha empezado a
nacer. Madre sonreír, sonreír aunque llore en el
alma. Madre construir, caminar aunque vuelva a
caer. Madre solo soy el anhelo y la sangre que
lucha. Madre tuyo soy, en tus manos me vengo a
poner.
MARÍA DE NAZARETH
María de Nazaret, María me cautivo hizo más
fuerte mi fe y por hijo me adoptó
A veces cuando me pongo a rezar en mis
pensamientos vuelvo a soñar y con sentimiento
empiezo a cantar, María de Nazaret.
La virgen a quien Dios padre eligió por madre del
hijo santo de Dios María que nos conduce al amor
María de mi señor.
Ave María (3) madre de Dios.
Mujer que trajiste al Dios de la paz de todos os
hombres madre serás ye n nuestros caminos
siempre estarás llevándonos hacia Dios.
María que vio a Jesús caminar María que le ha
enseñado a hablar, María la que sabía escuchar,
María de Nazaret.
MI VIRGEN BELLA.
Tu eres la esperanza que a nosotros en forma de
mujer mando el señor, le pides con paciencia que
su enojo no caiga sobre el mundo pecador, tan puro
es tu amor y tan hermoso que humildes nos
109
postramos a tus pies no me atrevo a mirarte a los
ojos,
Como quisiera mi virgen bella que mi cariño se
convirtiera en una ofrenda y ahí entregártelo reina del
cielo la más amable como un lucero maravilloso que
siempre está cuidándonos.
Hoy ante tu altar y en tu presencia te quiero regalar
mi corazón va lleno de oración y de promesa para
que se lo entregues al señor. Tu eres el orgullo de
mi tierra que México escogiste para hacer la casa
donde al pobre le pudieras tu amor y bendiciones
conceder
Misterios Luminosos
Oh grandioso aquel día, en el que se bautizó, mi
Jesús el hombre santo, el amado de mi Dios.
Bendita aquella tarde, que el Señor se revelo,
convirtiendo el agua en vino, por María su gran
amor.
Mi Jesús el gran Señor, nos anuncia el gran reino, y
nos pide por amor, a sus hijos conversión.
111
En aquel monte sagrado, mi Jesús se nos mostró,
como el Hijo muy amado, el enviado del Señor.
Por amor y por cariño, mi Jesús se transformó, con
su vida, cuerpo y sangre, un regalo nos dejó.
Mi Jesús el Hijo santo, como siempre demostró,
para el hombre su amigo, a raudales gran amor.
Misterios Dolorosos.
Mi Jesús el santo el fuerte, ya comienza su pasión,
con tristeza hasta la muerte, suda sangre por mi
amor.
De su sangre hace raudales, la cruel flagelación,
¡Cuantos cuentas mis carnales, apetitos al Señor.
Con espinas lo coronan, y le dicen “¡Salve Oh Rey!,
los cristianos que traicionan, como yo su santa ley.
Coronado con espinas, y abrazado con la cruz, a la
muerte te encaminas, ¡Por salvarme buen Jesús!
Mi Jesús esta clavado, va morir ya mi Señor, Oh
maldito mi pecado, que a Jesús crucifico.
Madre santa: ¡Ya no llores!, ¡vuelve tus ojos acá!,
que tus hijos pecadores, te queremos consolar.
Misterios Gloriosos
Ya la muerte huyó espantada, ya surgió triunfante
el sol, a la muerte sepultada, deja nuestro redentor.
Lentamente deja el suelo, a la gloria ya se va, Él lo
dijo va a su cielo, a guardarnos un lugar.
El espíritu divino, a la iglesia descendió, y nos trajo
cuando vino, fuerza y vida, luz y amor.
112
Ya la Reina sube al cielo, y nos deja en la orfandad,
no lloremos sin consuelo, ya volvió a su Tepeyac.
Ya sus sienes virginales, el Eterno coronó, y en sus
manos maternales, sus tesoros puso Dios.
Ni en la vida ni en la muerte, me abandone tu
piedad, quiero amarte quiero verte, por toda la
eternidad.
OH VIRGEN SANTA
Oh virgen santa, madre de Dios, sois la esperanza del
pecador. (2)
Vuela, suspiro del alma mía, lleva a María mi
ardiente amor, haz que me mande mi Madre
Amada una mirada de protección.
Dile que has visto mi sufrimiento, dile que siento
mortal dolor, que su amor santo es ya mi anhelo.,
es el consuelo del corazón.
En ti ponemos nuestra confianza, todo lo alcanza fu
intercesión, hacía nosotros ni mano extiende,
benigna atiende nuestra oración.
Somos cual nave que va perdida, y combatida del
aquilón, más tú nos llevas con rumbo cierto, al feliz
puerto de salvación.
Cruzando vamos por este mundo, de horror
profundo sin paz hallar, en tu amante pecho danos
abrigo, que en ese nido quiero morir.
Llévame, Oh Madre, llévame al cielo, pues este
suelo es de sufrir, llévame, Oh Madre, llévame al
cielo que ya no puedo sin Ti vivir.
113
QUE BELLA ESTAS MARÍA
Venimos reina hermosa, al pie de tus altares, con flores
y cantares, tus glorias a ensalzar.
Recibe virgen pura, los lirios y las rosas, mil flores
olorosas, que adornan hoy tu altar.
¡Que bella estas María!, tus ojos refulgentes,
derraman a torrentes, tu lumbre celestial.
De esplendida corana, tu frente esta ceñida, de
gloria esta circuida, de honor y majestad.
¡Que bella esta María!, que amable y que graciosa,
tus labios son de rosa de nieve es tu color.
Mirando tu hermosura, nuestra alma se enajena,
pareces la azucena, del valle encantador.
¡Que bella estas María!, ropaje de inocencia,
protege tu existencia, y encumbra tu beldad.
No existe ni una mancha, que empañe tu
hermosura, por ti la sierpe impura, quedo vencida
ya.
¡Que bella esta María!, los ángeles pasando, tu
huella van besando, latiendo de placer.
Y entonan placenteros, su cántico de amores, y
esparcen frescas flores, postrados a tus pies.
114
Te alaban los querubines, y los ángeles también,
permítenos, que te alabemos también.
115
Pobre de mí, pobre de ti, escúchame madre mía,
que al fenecer he merecer del tentador al trofeo.
Yo desde aquí, me vuelvo a ti, pobre sin fuerzas me
veo, en la oración, en la canción siempre te invoco
María
117
TE VENGO A PEDIR
Te vengo a pedir, te vengo a pedir, Oh Madre de Dios,
que ruegues por mí a Nuestro Señor, te vengo a pedir, te
vengo a pedir, por tu intercesión, amar como tú, llevar a
Jesús en mi corazón.
Yo quiero crecer, yo quiero crecer en fe y oración,
yo quiero vivir, yo quiero vivir la vida de Dios. Te
vengo a pedir, te vengo a pedir, oh madre de Dios
amar como tú, llevar a Jesús en mi corazón.
UN DÍA YO IRÉ
Un día yo iré al cielo patria mía allí veré a María,
¡Oh sí, yo la veré!
¡Al cielo, al cielo sí! maría yo iré, ¡al cielo, al cielo sí! a
verte yo iré.
Un día a ver iré aquella Virgen bella, y yendo en
pos de Ella mi amor le cantaré.
Un día a verla iré y su semblante hermoso, que
inunda el cielo en gozo, sin fin contemplaré.
Un día a ver iré a Madre tan querida, pues que
desde esta vida mi ser le consagré.
Un día a ver iré a tan brillante estrella, y junto a luz
tan bella, en paz descansaré.
Un día a ver iré a Rosa tan fragante, y con ardor
constante por siempre la amaré.
Un día a ver iré del cielo la princesa y con la corte
excelsa, sin fin la alabaré.
Un día la veré, con célica armonía, las glorias de
María dichoso cantaré.
Un día la veré, es el cantar del alma, que mi
tormento calma y aliento da a mi fe.
118
Un día a ver iré aquella Virgen pura y toda mi
ventura en ella cifraré
119
VIVA MARÍA VIVA EL CARMELO
Viva maría, viva el Carmelo viva el escapulario prenda
del cielo,
Es la virgen del Carmen, nuestra bogada, que en
penas y peligros, graciosa ampara.
Los hijos del Carmelo siempre han vencido con el
escapulario al enemigo.
Del purgatorio Ella te sacará y en sus brazos al cielo
te llevará.
De la virgen del Carmen sed fieles hijos y ella os
dará mil beneficios.
Es la virgen del Carmen nuestra patrona tiene un
niño en sus brazos que nos perdona
La virgen del Carmen presta su amparo al devoto
viste su escapulario.
La tentación más fuerte rinde homenaje al que el
escapulario lleva por ángel.
El que quiera salvarse corra al Carmelo y el santo
escapulario ponga en su pecho.
A la virgen del Carmen quiero y venero porque
saca las almas del purgatorio.
Pon el escapulario sobre tu pecho y a las balas de
plomo no tengas miedo
En vida y en la muerte tu escapulario, en el mar y
en la tierra obra milagros.
Cuando el sábado llega que hermoso día salen del
purgatorio los carmelitas.
120
El concepto de comunidad y fe en las oraciones comunitarias por los difuntos se articula mediante la intercesión colectiva suplicando a Dios por el alma del difunto, reflejando una fe compartida y el deseo comunitario de alcanzar la salvación eterna. Estas oraciones enfatizan la esperanza en la misericordia divina y el poder intercesor de Jesucristo, la Virgen María y los santos . El acto de comunidad se ejemplifica al unir voces en las súplicas colectivas, rogando conjuntamente por el descanso del alma en purgatorio, involucrando tanto a los presentes como a la Iglesia en su conjunto . Asimismo, se ofrece el consuelo de la esperanza en la resurrección y la fe en que las almas purificadas serán admitidas en la gloria celestial, ilustrando un vínculo entre la fe de la comunidad y el estado futuro del alma . Las oraciones refuerzan el sentido de pertenencia a una comunidad de creyentes, todos compartiendo el mismo destino último en la fe .
The text suggests that communal intercessions are more emphasized and portrayed as essential for salvation by advocating persistent and collective prayers for the deceased. The communal aspect is seen as a powerful mechanism for invoking divine mercy, implying that, although individual efforts are valuable, salvation is depicted as more attainable with the community's prayerful support .
La promesa de vida eterna se refleja en las oraciones litúrgicas a través de varios pasajes que imploran por el descanso eterno y la liberación de las almas del purgatorio hacia la gloria celestial. En las oraciones, se pide a Dios que, por la intercesión de la Virgen María y todos los santos, las almas participen de la "eterna bienaventuranza" . También se menciona la esperanza de ser resucitados en el último día y de ser recibidos en el reino de Dios junto a los santos . Estas promesas se fundamentan en el sacrificio de Jesucristo, que redimió a la humanidad con su sangre preciosa, otorgando así la posibilidad de la salvación y la entrada en el cielo . Además, las oraciones invocan a la Virgen del Carmen para que cumpla sus promesas de liberar a las almas del purgatorio, asegurando su entrada al paraíso celestial . Esta esperanza está anclada en la inagotable misericordia de Dios, que promete socorro y redención para alcanzar la vida eterna .
Communal prayer is depicted as vital in aiding the souls of the deceased by reinforcing the collective responsibility of the faithful to intercede for the departed. It signifies solidarity and shared faith efforts to beseech God's mercy, demonstrating that intercessory prayers help release souls from sin's bonds and grant them eternal peace .
Divine mercy is portrayed as pivotal in the prayers for the deceased, emphasizing God's compassionate nature in forgiving sins and granting eternal peace. The prayers seek to invoke divine mercy to overlook human faults and assure the soul's acceptance into heaven, portraying divine mercy as the ultimate source of hope for salvation beyond human merits .
The theological implications highlight the belief that the sacraments, especially baptism and the Eucharist, impart foundational grace and the promise of eternal life. The texts imply that these sacraments are divine instruments for forgiveness and redemption, integral to attaining salvation, reflecting profound theological significance in the Catholic tradition of grace and community intercession for the deceased .
La intercesión de la Virgen María y otros santos desempeña un papel crucial en el apoyo espiritual y la mediación entre los fieles y Dios. La Virgen María es vista como una abogada y refugio para los pecadores, intercediendo ante Dios por las almas, especialmente en momentos de necesidad y sufrimiento . Los textos resaltan que María puede proporcionar consuelo y esperanza a los fieles, ayudándoles a alcanzar las promesas de Jesucristo y a obtener misericordia y salvación . Además, se menciona el papel del escapulario de la Virgen del Carmen como un signo de protección y salvación espiritual para aquellos que mueren en gracia . La intercesión de los santos y la Virgen es vista como un medio poderoso para recibir gracia y paz, y para participar de la vida eterna junto a Dios .
El simbolismo del sacrificio y el sufrimiento en las oraciones dedicadas a los difuntos y a figuras santas se centra principalmente en las llagas y el sufrimiento de Cristo y su Madre como medios de expiación y redención. Por ejemplo, se ofrecen las Sagradas Llagas de Jesucristo como sacrificio redentor para sanar las almas en el Purgatorio y proporcionar perdón y misericordia a los pecadores y moribundos . Este simbolismo conecta el sufrimiento de Cristo con la redención humana, enfatizando que, a través de su sacrificio, él paga por los pecados de la humanidad . Las oraciones también expresan la esperanza de que las almas de los difuntos sean perdonadas y acogidas en la vida eterna, utilizando el sufrimiento de Cristo como un medio de intercesión . Además, se destaca el papel de la Virgen María como intercesora y protectora, quien junto a Cristo, a través de sus propios sufrimientos, aboga por las almas para que sean liberadas del Purgatorio y llevadas al cielo . Este enfoque en el sufrimiento como vía de salvación y purificación resalta la centralidad del sacrificio en la práctica y creencias cristianas, simbolizando la esperanza y la redención de los fieles y difuntos ."}
La misericordia divina juega un papel crucial frente a la justicia en las oraciones religiosas, ya que frecuentemente se invoca para perdonar pecados y liberar almas del purgatorio. En varias oraciones, se alude a la indulgencia divina como un medio esencial para superar las penas y acceder a la salvación, sugiriendo que la clemencia de Dios es infinita y puede contrarrestar con amor y bondad los pecados humanos . Asimismo, en las oraciones, se evidencia un reconocimiento de las debilidades humanas y una esperanza continua en la gran misericordia del Señor como medio de redención y paz eterna . Por lo tanto, aunque la justicia divina es un tema reconocido, la misericordia se enfatiza como un camino vital para alcanzar el perdón y la reconciliación con Dios.
Las oraciones por los difuntos en los textos litúrgicos enfatizan la petición de perdón por sus pecados y la intercesión divina para aliviar sus almas, especialmente en el purgatorio. Se solicita a Dios y a Jesucristo el perdón de las ofensas cometidas por los difuntos, implorando su misericordia y clemencia . Además, se recurre a la intercesión de la Virgen María y los santos, pidiendo que su intervención auxilie a las almas a alcanzar la salvación y la paz eterna . Las oraciones buscan que los fieles difuntos sean liberados de las penas del purgatorio y llevados a la gloria celestial, donde puedan descansar en paz y adoración continua a Dios .