Está en la página 1de 4

::: SISMICIDAD :::

Un sismo o temblor es un movimiento vibratorio que se origina


en el interior de la Tierra y se propaga por ella en todas
direcciones en forma de ondas.
La sismología es la rama de la geofísica que estudia el
fenómeno de los temblores que ocurren en nuestro planeta
Tierra. Sus principales objetivos son:
*el estudio de la propagación de las ondas sísmicas por el
interior de la Tierra a fin de conocer su estructura interna
*el estudio de las causas que dan origen a los temblores
* La prevención de daños.
La causa de un temblor es la liberación súbita de energía
dentro del interior de la Tierra por un reacomodo de ésta. Este
reacomodo se lleva a cabo mediante el movimiento relativo
entre placas tectónicas. Las zonas en donde se lleva a cabo
este tipo de movimiento se conocen como fallas geológicas (la
falla de San Andrés es
un ejemplo) y a los
temblores producidos
se les conoce como
sismos tectónicos. No
obstante existen otras
causas que también
producen temblores.
Ejemplo de ello son los
producidos por el
ascenso de magma
hacia la superficie de la Tierra.
Este tipo de sismos, denominados volcánicos, nos pueden
servir de aviso de una posible erupción volcánica.
Los maremotos son temblores
que se producen en el fondo
marino, las olas sísmicas son
llamadas tsunamis, que pueden
llegar al continente y destruir
poblados enteros.
*foco o hipocentro: lugar donde
se propagan las ondas sísmicas.
*epi-foco o epicentro: lugar
donde el sismo se percibe con
mayor intensidad.

En un principio el tamaño de un temblor se medía únicamente


por los efectos y daños que éste producía en un lugar
determinado, a lo que se conoce como intensidad del sismo. La
escala de intensidad más utilizada es la de Mercalli modificada.
Esta escala es útil para zonas en donde no existen
instrumentos que registren los movimientos sísmicos
(sismógrafos).

Actualmente se usa la magnitud, la cual permite clasificar a los


sismos con base en la amplitud de onda máxima registrada
por un sismógrafo.
El concepto de magnitud de un temblor se fundamenta en que
la amplitud de las ondas sísmicas es una medida de la energía
liberada en el foco (origen del temblor).
El sismógrafo es un instrumento que registra las ondas
sísmicas.
La magnitud es
un parámetro
que propuso
Charles F.
Richter en 1935
para clasificar
los sismos del
sur de
California, pero
que su uso se
ha extendido a
otras regiones
del mundo.

Durante los últimos años, los sismólogos han preferido el uso


del momento sísmico para cuantificar el tamaño de un
temblor, por ser éste uno de los parámetros sísmicos que se
determinan con mayor precisión.
Este parámetro está basado en el principio de que el
movimiento a lo largo de una falla lo produce un par de fuerzas
que actúan en sentido opuesto a uno y otro lado de la falla. El
momento sísmico es función del desplazamiento relativo a lo
largo de la falla, del área de ruptura y de la rigidez del medio
en que el temblor se origina.
El momento sísmico fue calculado por primera vez por Keiiti
Aki en 1966, a partir de las características de las ondas
sísmicas registradas, para el sismo de Niigata de 1964.

REFERENCIAS:

Geografía general, Alicia Escobar Muñoz, editorial Mc Graw Hill

http://sismologia.cicese.mx/resnom/principal