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ARTÍCULO DEL PADRE GLEIZE Y SUS MODIFICACIONES

Presentamos el texto publicado por el sitio del Distrito de América del Sur, con las traducciones de las partes que faltan y con notas explicativas. El texto italiano está tomado de: http://www.sanpiox.it/public/index.php?option=com_content&view=article&id=467:una-questione-crucialeil-valore-magisteriale-del-concilio-vaticano-ii&catid=64:crisi-nella-chiesa&Itemid=81 El texto castellano del distrito de sudamérica de la FSSPX aparece en: http://www.fsspx-sudamerica.org/fraternidad/respuestagleize.php LO QUE FALTA está pintado de amarillo. LO MODIFICADO está pintado de turquesa. UNA CUESTIÓN CRUCIAL: EL VALOR MAGISTERIAL DEL CONCILIO VATICANO II

L’Osservatore Romano del 2 de diciembre de 2011 publicó un estudio realizado por Mons. Fernando Ocariz, uno de los cuatro expertos que representaron a la Santa Sede durante las últimas discusiones doctrinales con la Fraternidad San Pío X (de octubre 2009 a abril 2011). En él se aborda con toda claridad (§ 1), pero de una manera que sigue siendo muy insuficiente (§ 2), la cuestión central del valor magisterial del Concilio Vaticano II.
-1PRINCIPIOS INCONTESTABLES En la primera parte de su estudio, el prelado español recapitula las nociones fundamentales ya recordadas por Pío XII en Humani generis 1 : el hecho de que un acto del magisterio no esté garantizado por el carisma infalibilidad, propio de las definiciones solemnes, no significa que pueda ser considerado como “falible”, en el sentido de que propondría una “doctrina provisoria” o incluso “opiniones autorizadas”. En sentido amplio, esto significa que cuando no emite una definición solemne e infalible, el magisterio siempre es asistido por Dios, y esta asistencia es necesaria para asegurar la transmisión indefectible del depósito de la fe. En este sentido, el simple magisterio ordinario también goza de cierto carisma de verdad. (1) La infalibilidad del magisterio debe entenderse, por eso, en sentido análogo, es decir, en grados diversos. (2) Se sigue con evidencia que la adhesión debida a la verdad propuesta por el magisterio también se entiende en modos diversos. Las definiciones solemnes infalibles proponen ordinariamente como tales, verdades formal o virtualmente 2 reveladas, que exigen un asentimiento de fe teologal. Las otras enseñanzas no definitorias exigen un asentimiento religioso interno que implica, además del asentimiento respecto a la verdad propiamente dicha, cierta parte de obediencia respecto a la autoridad magisterial. En fin, los actos magisteriales pueden contener elementos que, sin hacer parte de la materia de una enseñanza propiamente dicha, no exigen en cuanto tales ninguna adhesión.

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FALTA LA NOTA [1]. Verla al final, en las notas. AGREGADO en la traducción del Distrito de Sudamérica. El texto italiano solo dice “verdades formalmente reveladas”.

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Es la razón que da la constitución Pastor aeternus del Concilio Vaticano I: “Así. Quiérase o no.” . uno se ve obligado comprobar que los procedimientos del Vaticano II no se ajustan a él (§ 6-7). Santo Tomás explica por qué magisterio es lo que explica la indefectibilidad en la fe. viendo al fin un teólogo de la Santa Sede introducir todos estos matices. (5) En consecuencia. no es absoluta sino limitada: acompaña la transmisión de la revelación y no otra cosa. ni más. a los ojos de los católicos. ni menos. no pudiese ser definida por aquel que preside en toda la Iglesia. El estudio de Mons. Esta asistencia. Las otras enseñanzas doctrinales del Concilio requieren asentimiento religioso interno. la Iglesia entera se conserve una”. el carisma de verdad y la autoridad del magisterio estuvieron ciertamente presentes. si se recuerda la definición tradicional del magisterio (§ 3-5). sin embargo. De hecho. Más exactamente. De hecho. si Mons. Ocariz no las aplicara a las enseñanzas del Vaticano II. Esta unidad no puede salvaguardarse si. semejante análisis vehicula en su raíz un postulado que está lejos de ser evidente. aunque implícito. no es seguro que. por más seductor que sea en los matices y las distinciones que aporta. implicaría negar una parte de la esencia misma de la Iglesia.-2UNA PROBLEMÁTICA INSUFICIENTE Estas referencias generales no presentarían ninguna dificultad. 10): ‘Tened un mismo lenguaje y no haya entre vosotros cismas’.(3) Sin embargo. que es el bien de la unidad en la profesión de una misma fe. aún si el último concilio no quiso definir ningún dogma. que aún queda pendiente entre la Fraternidad San Pío X y la Santa Sede. está lejos de ser evidente que el carisma de la verdad y de la autoridad del magisterio hayan estado ciertamente presentes en el último concilio y que el conjunto del episcopado reunido cum Petro et sub Petro se haya beneficiado de la luz del Espíritu Santo para enseñar a la Iglesia universal. debe serlo precisamente cuando actúa como cabeza de la Iglesia. En efecto. más que nunca.(4) De la misma manera. Ocariz evita así responder a la cuestión crucial. que reclama la adhesión de ellos en los distintos niveles indicados. de modo que toda la Iglesia observe firmemente su sentencia”. como si nunca hubiese sido necesario abordarla. En efecto. a los ojos del prelado del Opus Dei la respuesta a esta cuestión parece estar sobreentendida. pues. Cristo dijo a sus Apóstoles que el Espíritu Santo los asistiría para enseñar todo lo que Él mismo les había enseñado. planteándose una cuestión de fe en materia de fe. quitada la ocasión del cisma. -3– LA RAZÓN DE SER DEL MAGISTERIO La unidad de la Iglesia y la unidad en la fe son inseparables. nosotros lo negamos por razones seriamente fundadas. como medio requerido para conservar el bien común de la Iglesia. como un dogma absolutamente intocable. fue divinamente conferido a Pedro y a sus sucesores en esta cátedra (…) para que. al punto que negarlos al conjunto del episcopado reunido cum Petro et sub Petro para dar una enseñanza a la Iglesia universal. este carisma de la verdad y de la fe nunca el Papa debe ser divinamente asistido cuando enseña el dogma. que es la unidad de la profesión común de la fe. (6) una única fe en toda la Iglesia. Éste se impone. a todas las exposiciones unilaterales que hasta el presente han presentado al Concilio Vaticano II en una óptica maximalista. y eso tanto menos. según él. y justamente el rol del magisterio es salvaguardarlas. las afirmaciones del Concilio que recuerdan verdades ya propuestas por un acto definitivo del magisterio anterior. “más importante aún que el de Nicea”. El texto italiano dice: “El magisterio es asistido por Dios en la medida en que debe asegurar la unidad de la Iglesia. por tanto. o como si el debate nunca hubiese debido tener lugar. Uno podría felicitarse. cuanto esta novedad integral del 21º concilio ecuménico se explica profundamente en razón de presupuestos absolutamente inéditos (§ 8-12). El magisterio es asistido por Dios en la medida en que debe asegurar la unidad de la fe de la Iglesia 3. Para este fin necesita del carisma de la verdad. requieren evidentemente la adhesión de la fe teologal. conforme a la recomendación del Apóstol (1 Cor 1. la causa final de la actividad del 3 CAMBIADO. y oponer así un mentís de lo más formal. sin duda. En consecuencia. para salvaguardar la unidad de la Iglesia: “La razón es que no debe haber sino deficiente. el último concilio pueda imponerse en todo y para todos como el ejercicio de un verdadero magisterio.

la enunciación conceptual del misterio. unos en dependencia de otros. Esta composición es precisamente lo que reabsorbe la multiplicidad en la unidad. que es el principio de no contradicción. pero forman una unidad. (15) El objeto de la revelación es la verdad lógica. Una exige la otra. en la constitución Dei Filius. la unidad. Por eso. porque la doctrina revelada es el principio y fundamento de la enseñanza magisterial. puesto que establece justamente un vínculo que pone en relación y orden (unos con respecto a otros) diversos elementos que entran en una composición y que por eso mismo dejan de constituir una multitud informe. La predicación del magisterio o la Tradición es la comunicación de esta revelación por medio de 4 FALTA también la nota [13]. en beneficio de la guardiana y maestra.(13) Y en el Juramento antimodernista de San Pío X. según la cual estos dogmas cambiarían de sentido para recibir uno diferente del que les ha dado la Iglesia en un principio”. insistía en este mismo sentido desde el momento en que el ejercicio del magisterio tiene como razón de ser el bien común de la unidad de la Fe. Como ya se ha hecho justamente notar (10). los principales representantes del “Coetus internationalis patrum”. la unidad de significación de los diferentes dogmas. se dice igualmente: “Recibo sinceramente la doctrina de la fe que los Padres de la Iglesia nos han transmitido desde los Apóstoles. escrito o vocal) es el dogma. nº 4. y no se debe nunca apartarse de él bajo el pretexto o en nombre de una comprensión más profunda”. en la expresión ordenada de una misma verdad. es decir. la asistencia se le da al Papa para que pueda preservar la fe común de la Iglesia (9). Los dogmas son distintos unos de otros. Por esto rechazo absolutamente el invento herético de la evolución de los dogmas. Esta unidad de la verdad dogmática trasunta por la unidad de significado de las palabras que expresan la verdad. el relator encargado de explicar en nombre de la Santa Sede el significado exacto del texto de Pastor aeternus. cuya transmisión íntegra debe asegurar. como el objeto específico de un acto. los diferentes aspectos de la misma verdad revelada. en cuanto percibida por el creyente mediante conceptos y expresiones verbales. Verla abajo con las notas. la realidad misma del misterio. la unidad del magisterio es la de la verdad revelada (11). y no por el consentimiento de la Iglesia ni porque la asistencia del Espíritu Santo tampoco permite que jamás ellas puedan contradecir la fe común de la Iglesia o apartarse de ella. Y esto se explica porque esta verdad revelada por Dios supone el principio mismo de toda verdad. el acto del magisterio no hace otra cosa más que conservarla y declararla [8]: el magisterio se define como tal en dependencia objetiva de la revelación divina. antes que nada.Lejos de constituir la doctrina. Y como la unidad de una potencia deriva de la de su objeto. esto es. el principio de no división a nivel del significado. -4– LA UNIDAD DE LA VERDAD Y DE LA REVELACIÓN En la explicación desarrollada por Aristóteles y Santo Tomás [13] 4. cuya expresión (o el signo verbal exterior. el Concilio Vaticano I afirma que “hay que mantener siempre el sentido de los dogmas sagrados que una vez declaró la Santa Madre Iglesia.(7) En los debates que precedieron la adopción de la constitución Lumen gentium. (14) -5LA UNIDAD DEL MAGISTERIO El objeto de la fe es la verdad ontológica.(8) Esta modificación del texto daba a entender que si las definiciones del Romano Pontífice son irreformables por sí mismas. el Dios revelador corre el riesgo de pasar a un segundo plano. entre los cuales estaba Monseñor Lefebvre. . habían propuesto una enmienda significativa. el principio de la unidad de la verdad. ya que están ordenados unos a otros. lejos de excluir la multiplicidad. La razón de esta enmienda consistía en indicar que el Papa no tiene poder para definir arbitrariamente cualquier especie de verdad. Durante el Concilio Vaticano I. la supone y la supera. (12) la unidad de la verdad revelada y de la Tradición es. si en una falsa perspectiva se pierde de vista la justa relación que hace depender el magisterio de la Tradición objetiva. Como ha demostrado el Cardenal Franzelin. en la medida en que significan todos de manera complementaria. El medio de evitar este peligro radica en recordar cuál es la definición esencial de magisterio: una potencia ordenada a su objeto. siempre con el mismo sentido y la misma interpretación.

El Vaticano II quiso expresar la fe de la Iglesia según los modos de investigación y de formulación literaria del pensamiento moderno. Estas expresiones dogmáticas. proponiendo verdades cuyo sentido fuese contrario al de verdades que él mismo ya haya propuesto. Este depósito. al mismo tiempo. (18) y el Discurso de Benedicto XVI del 22 de diciembre de 2005. por medio de las cuales su acto de fe culminará en la realidad del misterio. (20) este aporte filosófico es el de una herramienta conceptual o verbal puesta al servicio de la más perfecta expresión de la verdad revelada. principio y método de estudio y de exposición de la doctrina. no fue doctrinal sino pastoral. la enseñanza del magisterio de la Iglesia sigue siendo estrictamente doctrinal y disciplinar en su objeto. es la que pertenece a un magisterio que propone siempre la misma verdad divinamente revelada. que se define por su dependencia respecto a su objeto. en oposición a los falsos postulados de la “nueva teología”. y otras pastorales. ya que no es sino una de sus consecuencias. 5 CAMBIADO. confiado a la custodia del magisterio. Esto es afirmado por Pío XII. El Vaticano II quiso “estudiar y exponer la doctrina”. en cuanto que en cada época de la historia. en un sentido fundamentalmente nuevo. que expresa la enunciación conceptual del misterio. Esto sigue siendo verdad. a diferencia de los concilios precedentes. Las declaraciones de Juan XXIII afirman claramente que.(19) indican claramente la intención del Concilio y la significación exacta del “magisterio pastoral”. 5 Esto explica. dándole un sentido inmutable. Lo “pastoral” adquiere así todo su significado. y otras veces eran disciplinares. En italiano dice: Incluso si este Concilio podría tomar por objeto material de estudio diferentes puntos. por tanto. y que resulta de su objeto. Sin embargo. He allí por qué el magisterio. la perspectiva única y específica según la cual quiso considerar todas estas cuestiones (es decir su objeto formal) no fue doctrinal sino pastoral. pues. la perplejidad de gran número de padres conciliares respecto a un tipo de textos desconocidos hasta entonces. es inmutable en su significación. sean pastorales. no solamente “siguiendo las formulaciones literarias”. La óptica única y específica según la cual el Vaticano II quiso abordar diferentes puntos. sean doctrinales. sino también “siguiendo los modos de investigación del pensamiento moderno”. incluso si su expresión puede aumentar en precisión a través de una formulación conceptual o verbal más explícita. sean disciplinares. Es evidente que el magisterio de la Iglesia siempre es pastoral en su intención. el Vaticano II quiso ser pastoral ya en su objeto. se ve en la obligación de decir que el Concilio quiso recurrir al pensamiento moderno no sólo como a una herramienta. Cuando el magisterio de la Iglesia propone el objeto de la fe recurriendo al lenguaje que resulta de la filosofía natural a la inteligencia humana. terminan siendo definitivas cuando expresan de modo suficientemente explícito la verdad revelada. (16) La misión cuyo objeto radica en declarar el depósito se sujeta a las mismas reglas que la misión cuyo objeto es conservarlo. la prudencia de los pastores propone la verdad para guiar las almas hacia la eterna salvación. en un sentido fundamentalmente nuevo. Si uno se atiene a esta intención manifestada por Juan XXIII. La revelación y la Tradición tienen por objeto proveer al fiel conceptos y expresiones verbales. sino también y sobre todo como a un verdadero objeto formal. además. -6EL CASO DEL VATICANO II: UN NUEVO MAGISTERIO PASTORAL El discurso de apertura del Papa Juan XXIII (11 de octubre de 1962). El depósito de la fe es el conjunto de estas expresiones conceptuales y verbales. incluso si la expresión conceptual o verbal de la verdad revelada puede ir precisándose más y el magisterio puede ejercer su acto para proponer fórmulas dogmáticas más explícitas. y redefinir la relación de la fe de la Iglesia respecto a ciertos elementos esenciales de este pensamiento. . La intención explícita del Vaticano II ha sido recibir del mundo las problemáticas nuevas salidas de la época moderna. lo que autoriza a hablar de un cierto “progreso homogéneo del dogma”. es constante o tradicional: esta constancia corresponde exactamente a la unidad misma del magisterio. proponiendo verdades cuya sentido no fuese querido por Dios. Tampoco puede contradecirse a sí mismo. además.un lenguaje exterior (escrito u oral). La unidad del magisterio. El magisterio. que a veces eran doctrinales. (17) la alocución que dirigió al Sacro Colegio el 23 de diciembre de 1962. no puede contradecir la revelación.

pues. como la cuestión del comunismo. por lo mismo. La especificidad que hace que el Vaticano II sea un caso absolutamente único. la fisonom ía especial del último concilio. en la encíclica Humani Generis indica la consecuencia: “es una imprudencia suprema descuidar. cuya importancia. (28) Pío XII. es propuesta no como un descubrimiento filosófico que puede ser perfeccionado por la inteligencia humana. Por otro lado. según un procedimiento que no era de modo alguno magisterial sino apologético. rechazar o privar de su valor a los conceptos y expresiones que personas de santidad e ingenio fuera de lo común han hallado y ido perfeccionando cada vez más a fin de expresar con mayor precisión las verdades de fe bajo la vigilancia del sagrado Magisterio y no sin la iluminación y guía del Espíritu Santo. La I glesia coopera con el "m undo" para construir el "m undo" —es así como se podría caracterizar la visión tan determinante del texto (…) Parece que por mundo todas las realidades científicas y técnicas del tiempo presente. el Vaticano II no ha examinado a la luz de la fe las nuevas cuestiones planteadas por la modernidad. .(22) El Prefecto de la S. la cual.(24) No tiene nada de sorprendente. ningún concilio podía hacer suyos estos modos de investigación del pensamiento de la cultura del mundo moderno. la constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo moderno (Gaudium et spes) ha sido incontestablemente la más difícil y también (…) la más rica en consecuencias. El texto debe servir a conducir a ambos a una relación positiva de cooperación. refractario o indiferente al mensaje de la Iglesia. De este modo. una vez examinados y purificados. encontrar lugar en su visión”. al igual que la hierba del campo. Por eso. permite percibir. el Concilio produce necesariamente enseñanzas que lo hacen dependiente del mundo moderno. Por su forma y la dirección de sus declaraciones. sin embargo.Podemos tomar como prueba suplementaria lo que ha escrito el Cardenal Ratzinger en su libro Les principes de la théologie catholique. que el Cardenal Ratzinger diga incluso que “el texto de Gaudium et spes juega el papel de un contraSyllabus.(26) Fundado sobre el método de investigación del pensamiento moderno. sino como un depósito divino confiado a la Esposa de Cristo para ser fielmente protegido e infaliblemente proclamado”. pueden. se aparta en gran m edida de la línea de la historia de los concilios y. Pero al elegir tal auditorio por esto mismo el Concilio renunciaba a exponer la fe con la autoridad de magisterio propiamente dicho (que habla en nombre de Dios). El Vaticano II solo podía pretender enunciar la fe de un modo totalmente material. tal como ha resultado desde 1789”. al contrario. después del Concilio. aun si nacieron fuera de la Iglesia. La incertidum bre que aún pesa sobre la verdadera significación del Vaticano I I está en relación con los diagnósticos de este género. había sido percibida por todos los católicos. sino al hombre moderno en general.(27) Los principios y el método del magisterio eclesiástico han sido suficientemente indicados por el Concilio Vaticano I: “La doctrina de la fe que Dios ha revelado. y todos los hombres que las sostienen o que las han asimilado en su mentalidad”. cuyo fin es la construcción del "mundo".(21) publicado en francés en 1982. el Concilio no quería dirigirse a los católicos. y por tanto también en relación con este documento (23) (…) Debemos volver a interrogarnos sobre lo que la constitución pastoral tiene precisamente de nuevo y de especial (…) Un primer punto característico me parece que consiste en el concepto de "mundo" que tiene (…) La constitución entiende como "mundo" un vecino de la Iglesia. Congregación para la doctrina de la fe afirma: “De todos los textos del Concilio Vaticano II.(25) o bien que “el Vaticano II tenía razón en desear una revisión de las relaciones entre la Iglesia y el mundo. puesto que su interlocutor era por definición. Ahora bien. es aquella de haber querido proponer la fe a la luz y siguiendo el modo del pensamiento moderno. muy a menudo con un trabajo de siglos. El epílogo de este libro se intitula: “La Iglesia y el mundo: a propósito de la cuestión de la recepción del Concilio Vaticano II”. hoy es y mañana se seca. más que todos los demás textos. y podía proponerse volver aceptable la fe al hombre moderno mostrándole que la verdad revelada no afectaba las categorías de su 6 CAMBIADO: el italiano dice “ciertas cuestiones eternas”. parece que su verdadera voluntad ha finalmente aparecido y ha encontrado su formal. al dogma mismo se lo vuelve semejante a una caña agitada por el viento”. No hay duda que el mundo moderno puede verse llevado a plantearse de una manera nueva las 6 cuestiones eternas. Porque hay valores que. “tal como ha resultado desde 1789”. se ha negado explícitamente a examinar buen número de ellas. a las que la Iglesia dará (en términos que quizá puedan ser más explícitos) las respuestas que siempre saldrán de los mismos principios y del mismo método. Con todo. ha sido considerada más y más como el verdadero testamento del mismo: tras un proceso de fermentación de tres años. y sustituirlas por nociones hipotéticas y expresiones fluctuantes y vagas de la nueva filosofía. tratando de expresar la fe según el modo de investigación del pensamiento moderno. en la medida en que representa una tentativa de reconciliar oficialmente la Iglesia con el mundo.

y por eso mismo. no sólo en éste o aquél de sus contenidos. es decir. en momentos en que resurgían con acrecida fuerza las herejías que hacían indispensable explicitar estos aspectos. ha invertido la relación del sujeto con el objeto. Aquí no juzgamos la eficacia apologética de un procedimiento tal (los hechos hablan por sí solos). en efecto. el Misal de Pablo VI no apareció para precisar el de San Pío V. incluyendo el n° 3 de la Nota praevia. la declaración sobre la libertad religiosa: el principio y el fundamento de esta declaración no es otro que la primacía de la dignidad ontológica sobre la dignidad moral. Verla abajo en las notas. El texto italiano dice: “y” (¿es el lapsus de un traductor que piensa en francés?) FALTA TODA LA NOTA QUE ORIGINARIAMENTE TIENE EL NÚMERO [35]. es absolutamente contraria al principio de objetividad realista que suponen la revelación. las enseñanzas del Concilio Vaticano II están evidentemente en contradicción lógica con los enunciados del magisterio tradicional anterior. por otro. con el preconcepto subjetivista que ella implica. en la medida en que ha quebrado la unidad de su objeto.(32) La doctrina sobre la colegialidad. el Vaticano II quiso expresar la fe según los principios y los métodos de un pensamiento nuevo. 8 7 CAMBIADO. Estos cuatro puntos son los siguientes. cuyos presupuestos objetivos son radicalmente inversos. DESCUIDO DE TRADUCCION: es la sesión XXII 9 10 . sino en sus fundamentos. tal como se la presente en el n° 8 de Lumen gentium y el n° 3 del decreto Unitatis redintegratio. opuesto a la fe (29). no puede servir como base para la interpretación de un magisterio. Semejante inversión. que “se aleja de manera impresionante. como hace Mons. El pensamiento moderno. de la teología católica de la santa misa. la Tradición y el magisterio. por ejemplo. En efecto.(31) La doctrina sobre el ecumenismo. de modo que resulta imposible interpretarlos en conformidad con las otras enseñanzas ya contenidas en los documentos anteriores del magisterio eclesiástico. La doctrina sobre la libertad religiosa. tal como ha sido formulada en la sesión XX 10 del Concilio de Trento” (33). tal como se la presenta en el punto nº 2 de la Declaración Dignitatis humanae contradice las enseñanzas de Gregorio XVI en Mirari vos y de Pío IX en Quanta cura. el Vaticano II ha quebrado la unidad del magisterio. La reforma litúrgica llevada a cabo por Pablo VI condujo a ocultar estos aspectos. El texto italiano dice más precisamente: Un presupuesto subjetivista no puede servir de base a una interpretación que se propone aclarar el sentido y el alcance de un magisterio. tal como se la presenta en el nº 22 de la constitución Lumen gentium.pensamiento. una constancia de método. En consecuencia. Semejante pensamiento no es sólo incompatible con el catolicismo: se opone directamente a la metafísica natural de la inteligencia. en virtud de la cual los textos del Vaticano II esclarecerían legítimamente los del magisterio anterior a 1962. el pensamiento conciliar ha asumido esta inversión. como demuestra claramente. la primacía del sujeto sobre el objeto. por un lado. contradice las enseñanzas del Concilio Vaticano I sobre la unicidad del sujeto del poder supremo en la Iglesia de la constitución Pastor aeternus. 7 -7EL CASO DEL VATICANO II: LAS ENSEÑANZAS NUEVAS CONTRARIAS A LA TRADICIÓN Al menos en cuatro puntos. los de León XIII en Satis cognitum. la reforma litúrgica de 1969 9 realizada por San Pío V tuvo como efecto explicitar los aspectos de la fe católica negados por la herejía protestante. tanto en su conjunto como en detalle. Asumiendo los modos de investigación de la modernidad. desembocó en la confección del Novus Ordo Missae. en el sentido de CAMBIADO. En consecuencia. contradice las enseñanzas del Papa Pío IX en las proposiciones 16 et 17 del Syllabus. En consecuencia.(30) La doctrina sobre la Iglesia. que son los de una duda epistemológica. el fin del Vaticano II no ha sido retomar y precisar estas enseñanzas. tal como se la presenta en el punto nº 8 de la constitución Lumen gentium contradice las enseñanzas del Papa Pío XII en Mystici corporis y Humani generis. cuyos presupuestos objetivos están radicalmente dados vuelta. con sus modos de investigaciones. es falso afirmar. La restauración del rito de la misa Además. la relación del hombre con Dios. como así también las del Papa León XIII en Immortale Dei y las del Papa Pío XI en Quas primas. simplemente remarcamos su gran debilidad magisterial. Ocariz. et 8 los del Papa Pío XI en Mortalium animos. poniendo en duda su capacidad de conocer lo verdadero. La filosofía moderna. Se alejó de él.

sino de “de la renovación dentro de la continuidad del único sujeto- “hermenéutica de la discontinuidad corre el riesgo de acabar en una ruptura entre Iglesia preconciliar e Iglesia posconciliar”. Esto también impide decir que el último Concilio se inscribe en la unidad del magisterio de siempre. dándole el mismo sentido que antaño. El Concilio Vaticano II. representando la expresión autorizada de la Tradición objetiva. No se trata de la continuidad de un objeto. Además. no sería la misma antes y después del Concilio. es decir. dándoles siempre la misma significación. de una continuidad o de una ruptura objetiva. Ocariz sienta el principio de una “interpretación unitaria”. rechazar. No solo el Concilio Vaticano II debe ser interpretado a la luz de los documentos magisteriales precedentes. Tomada en su conjunto. en el sentido de que la Iglesia. Infectado por los principios del liberalismo y del modernismo. ocultando los aspectos de la fe católica precisamente negados por las herejías protestantes. la “hermenéutica de la ruptura en relación a la Tradición. La ruptura consistiría en lesionar el carácter inmutable de la Tradición objetiva y sería entonces sinónimo de contradicción lógica entre dos enunciados. no de la continuidad. como dijo Benedicto XVI. Ocáriz: “Una característica esencial del Magisterio es su continuidad y homogeneidad en el tiempo”. único sujeto del Pueblo de Dios. Benedicto XVI habla exactamente. tal como el magisterio de la Iglesia las conserva y las expone.” 11 . dándole siempre el mismo significado. en sentido tradicional. pero permaneciendo siempre el mismo. en los cuatro puntos indicados. sino que también algunos de estos últimos se comprenden mejor a la luz del Vaticano II. hay que rendirse ante la evidencia y reconocer que el término “continuidad” en modo alguno tiene este sentido tradicional en el discurso de los actuales hombres de Iglesia. respondemos que una nueva explicitación no puede volver a poner cuestionar una explicitación ya hecha. Si se objeta que la reforma litúrgica de Pablo VI quiso aclarar otros aspectos que habían quedado en penumbra hasta entonces. y sin que la predicación actual pueda contradecir la predicación pasada. La idea que transmite. pues. Iglesia. mientras que ella debe afirmar la hermenéutica de la reforma. Este vocabulario es nuevo. que el magisterio de la Iglesia propondría hoy en día. -8UNA NUEVA PROBLEMÁTICA De conformidad con el Discurso de 2005. que impiden ciertamente ver en el Vaticano II un concilio como los demás. también. Se da allí un nuevo vocabulario. según la cual los textos del Concilio Vaticano II y los documentos magisteriales precedentes deben esclarecerse mutuamente. la gran reforma del Vaticano II aparece como una extraña amalgama. Ésta inspira todo el razonamiento de Mons. en relación al objeto de la predicación de la Iglesia. presenta a los ojos del católico perplejo contradicciones evidentemente inaceptables. del dogma o de la doctrina. Se trata de la continuidad del único sujeto Iglesia. Sin embargo. sutil mixtura de verdades parciales y de errores ya condenados (34).que hizo oscuro y ambiguo lo que el Misal de San Pío V había explicitado y clarificado. que el Señor nos ha dado. de la renovación dentro de la continuidad”. En cambio —agrega enseguida— -9CAMBIADO. Eso 11 equivaldría a hablar del conjunto de las verdades reveladas. debería entenderse. Se habla precisamente de continuidad a propósito de un sujeto que evoluciona con el tiempo. es un sujeto que crece en el tiempo y se desarrolla. La interpretación de las novedades enseñadas por el Concilio Vaticano II debe. En el italiano no se refiere a las dos interpretaciones (“continuidad” y “ruptura”) sino a la de “continuidad”: “Hablar de continuidad equivaldría a hablar del conjunto de la verdad revelada tal como el magisterio de la Iglesia lo conserva y lo expone. Si se habla de “continuidad” o de “ruptura”. que expresa claramente una nueva problemática. Esto significa que la ruptura debe situarse al mismo nivel: es una ruptura entre dos sujetos. que es sin embargo lo que ha hecho el nuevo Misal de 1969. único sujeto del pueblo de Dios en camino”. como así también en la reforma litúrgica que de allí se siguió. cuyas respectivas significaciones no podrían verificarse simultáneamente. esta enseñanza presenta graves deficiencias. y sin que la predicación presente pueda contradecir a la predicación pasada. Mons.

Ocáriz. esto es. publicada el 22 de mayo de dicho año. ante todo. con la carga de conservarla y de transmitirla. en la vida de las Iglesias particulares. aquí el magisterio es una institución divina. donde surgen y se hacen oír las diversas necesidades de las personas y de las varias comunidades eclesiales. Ocáriz. en la I glesia”. la Tradición y el magisterio no deben ser considerados como tres realidades separadas. con anterioridad a cualquier distinción jerárquica. a fin de precisar el sentido de la Carta Apostólica Ordinatio sacerdotalis. Ella tuvo su origen en el Pueblo de Dios guiado por el Espíritu Santo. sobre la que se basa Mons. la que importa el cambio que mide el tiempo. sino más bien el tema de la verdad como don de Dios a su Pueblo. Este sujeto es el punto de referencia que da cuenta de la unidad de la Tradición. no ha dejado de subsistir. Igualmente. no se dice que la función magisterial se requiera como la de un depositario y de un intermediario. diciendo que la verdad de fe es un don de Dios a todo su Pueblo. el conjunto de todos los bautizados. leída a la luz de la Tradición y vivida en la fe de la Iglesia. El Cardenal Raztinger insiste sobre esta idea. El Concilio Vaticano II ha expresado todo esto de la siguiente manera: "la Iglesia no deriva solamente de la Sagrada Escritura su certeza acerca de todas las verdades reveladas" (Dei Verbum. sino que la Escritura. mediante lenguajes conocidos. que no es dada a un individuo aislado (Papa u obispo). Pero sólo algunos individuos aislados son elegidos en medio de otros hombres para ser titulares de una función jerárquica y los depositarios de esta verdad. § 9) […] Según la visión del Vaticano II. todos los hombres sin excepción. por medio de ella Dios quiso hacer nacer una historia y una comunidad. con la carga de conservarla. Todo el Pueblo de Dios. ya que sólo a ellos se les confió en depósito. es decir. no la del objeto. el primer capítulo de este documento desarrolla la idea ya presente en el nº 12 de Lumen gentium.” (40) En este texto. Sin embargo. escuela del Dios vivo. testigo privilegiado que recibió de Dios. dice sin duda que se requiere la autoridad del magisterio para asegurar la unidad social de la expresión de la fe (38): a diferencia de lo que sucede en el protestantismo o en el modernismo de Alfred Loisy condenado por San Pío X. La catequesis impartida por Benedicto XVI en 2006 confirma además esta idea. En el corazón de cada uno. es decir. En sus orígenes. (39) En el “Comentario” publicado el 27 de junio de 1994. único Pueblo de Dios. el contexto vital del cual el magisterio debe abrevar como de una fuente. como individuo aislado. causará sorpresa ver que al principio no hemos situado el magisterio. (36) Falta aquí la distinción absolutamente necesaria entre el destinatario y el depositario-intermediario. son los destinatarios de la verdad que debe salvarlos. Y Donum veritatis precisa justamente en este punto Mysterium Ecclesiae. sino que ella reside en el sujeto comunitario del Pueblo de Dios. y este Pueblo. Juan Pablo II dice en el nº 28 de la Exhortación postsinodal Pastores gregis: “En la Iglesia. el Cardenal Ratzinger expresa claramente esta nueva concepción del magisterio: “La Escritura puede convertirse en fundamento de una vida sólo cuando es magisterio y designa la vida concreta del Pueblo de Dios. y más que el Pueblo de Dios. y es antes que nada la unidad del sujeto. la verdad de la fe no es dada al individuo aislado (Papa u obispo). El fin del magisterio consiste en confirmar esta interpretación de la Escritura. se abre. La verdad reside en el sujeto com unitario del P ueblo de Dios. Los bautizados compartirían una función profética. que a sus ojos es decisiva. Este sujeto es la Iglesia. el término “Tradición” es distinguido del . que debe recurrir al servicio del ministerio apostólico para confiada a un sujeto viviente —el mismo del cual ella ha nacido. El Espíritu imparte su enseñanza interior de muchas maneras. Bajo el título “La verdad. para conducir al pueblo. Obispos y fieles son todos condiscípulos y todos necesitan ser instruidos por el Espíritu. indicándole la interpretación autorizada de la Palabra de Dios. La declaración Mysterium Ecclesiae del 24 de junio de 1973. esta experiencia genera una comunión. La Instrucción Donum veritatis del 24 de mayo de 1990 (35). la Escritura. hecha posible por la escucha de la Tradición en la fe.UNA NUEVA CONCEPCIÓN DE LA UNIDAD DEL MAGISTERIO Este nuevo discurso implica una nueva idea de la unidad del magisterio. la verdad de la revelación de Dios. en la Presentación que da de la Instrucción Donum veritatis: “Considerando la estructura del documento.(37) sobre la que también se basa Mons. en este contexto vital. este sujeto. y sólo ellos son los intermediarios establecidos por Dios a fin de comunicar en su nombre la verdad salvadora. y sólo él está asistido por Dios. más fundamental que la función magisterial propia de los Apóstoles y sus sucesores. desarrolla en detalle este punto de vista. a su plena significación. según la cual la conservación y la explicación del depósito revelado competería a todo el Pueblo de Dios. la Iglesia deriva de una experiencia que los Apóstoles vivieron con Cristo. La continuidad de la que se habla es la unidad en el tiempo. don de Dios a su Pueblo”. pero también diversos y nuevos”. (41) Prolongada en el espacio y en el tiempo.

sino que lo fue a la Iglesia y que a través de ésta fue transmitido a él como ministro de la misma Iglesia”.conservar su cohesión espacio-temporal. irreformables”. extendiéndolo a la esfera particular del poder del magisterio: “Este primado [de jurisdicción] 13 no fue conferido inmediata y directamente al mismo la medida en que fuese aceptada (incluso antecedentemente) por el Pueblo. se trata precisamente del consenso de la Iglesia discente (los fieles). a la enseñanza de la jerarquía magisterial. como máximo. de un cierto sujeto de la Tradición en sentido pasivo. Verla abajo con las notas. en este sentido. En este sentido. Con todo. la creencia de los fieles es indefectiblemente y solidariamente dócil. que es aquella de la experiencia común. que deriva de la infalibilidad de la Iglesia docente. Las dos Tradiciones permanecerán siempre sincronizadas y nunca se encontrará la continuidad de la experiencia común sin la continuidad del ministerio. Sin embargo. Se puede hablar. al servicio del sujeto Iglesia. 12 Ella es realizada por el Espíritu Santo y expresada (43) gracias al servicio del ministerio apostólico: “Esta actualización permanente de la presencia activa de Jesús Señor en su pueblo. porque ella sola manifiesta las verdades propuestas infaliblemente por la predicación oral del magisterio ordinario universal.10 UNA NUEVA CONCEPCIÓN DE LA UNIDAD DE LA VERDAD 12 FALTA TODA LA NOTA [46].(44) Se trata exactamente de “la comunión de los fieles en torno de los pastores legítimos en el curso de la historia. tanto en el tiempo como en el espacio. sin duda. cosa que contradice formalmente la sentencia enunciada infaliblemente por el mismo Concilio Vaticano I: “Dichas definiciones del Romano Pontífice son en sí mismas. Pero este género de criterio sigue siendo un simple signo de la infalibilidad de la enseñanza. y que corresponde al conjunto de todos los creyentes. la Iglesia no es una comunidad puramente carismática. porque a ojos de Benedicto XVI. de modo que la comunión de hoy en día continúe la comunión de ayer. que es su causa propia. el magisterio jerárquico. que es un sentido amplio. en sentido teológico. el valor de un signo que da a conocer la infalibilidad de la enseñanza que ha propuesto a creer la verdad creída unánimemente. en el tiempo y en el espacio. La Tradición es. ya no se dice que el papel del magisterio radica en conservar y transmitir. y el consenso de la Iglesia en la creencia posee. pues.” (45) En esta nueva óptica. que es la experiencia común continuada en el tiempo. Equivale al consenso unánime e infalible de la creencia. como simple testigo de la enseñanza del magisterio. no su causa. Es así como la Tradición viva. en la definición que da de la Iglesia. la de Jesucristo que vive en su Pueblo. y la experiencia actual de Cristo en su Iglesia. (47) bienaventurado Pedro. es lo que se entiende. El magisterio está. hay una anterioridad lógica de la experiencia común respecto al ministerio. FALTA en la traducción del Distrito: [di giurisdizione] 13 . con el término Tradición”. la profesión de fe indefectible de la Iglesia discente representa un lugar teológico. pues. operada por el Espíritu Santo y expresada en la Iglesia a través del ministerio apostólico y la comunión fraternal. No se puede negar la realidad de este sensus fidei. implica reiterar el error condenado por el Concilio Vaticano I. como la continuidad de una presencia activa. pero este sujeto es tal. Esta anterioridad es exactamente aquella que es introducida por la Instrucción Donum veritatis: el Pueblo de Dios depositario de la verdad precede. entendida en un sentido nuevo. Hacer de él una causa. vivida en la comunidad original de los discípulos. y su papel es el de explicitar en fórmulas autorizadas las intuiciones preconceptuales del sensus fidei. (42) La unidad jerárquica. una comunión que el Espíritu Santo alimenta asegurando el vínculo entre la experiencia de la fe apostólica. en nombre de Dios. el depósito de las verdades reveladas por Cristo a los apóstoles. Se afirma que su papel consiste en asegurar la cohesión de la experiencia comunitaria de los orígenes.(46) Esto significa además que una proposición del magisterio no sería infalible sólo en . precede y suscita la Tradición apostólica. Como la Iglesia es una y santa en la fe. es una segunda unidad que deriva de una primera unidad más radical. que es el ministerio continuado en el tiempo como un servicio de la comunión. y no por el consentimiento de la Iglesia.

El tiempo no tiene ninguna incidencia directa e inmediata sobre el objeto.) 17 16 FALTA en la traducción del Distrito. el acto de magisterio no se define esencialmente como un acto presente. “de esto no se deduce que cada una de ellas lo haya sido o lo seguirá siendo en la misma medida”. con gran precisión. ma è l’oggetto che è detto continuo perché il soggetto che lo dice resta lo stesso. que hemos elucidado en los textos que hemos citado. el punto de referencia ya no es más el objeto. que sigue siendo el mismo. independientemente del objeto. La unidad del magisterio es la del “único sujeto Iglesia.En la perspectiva tradicional. En el nuevo enfoque que entraña el Discurso de 2005. afirma —quizá por primera vez de modo claro— que existen decisiones del magisterio que no pueden constituir la última palabra en una materia con cuanto tal. En este sentido. a fin de que la doctrina de la fe fuese “presentada de una manera que respondiese a las exigencias de nuestra época”. pero permaneciendo siempre el mismo. esta renovación no consiste en proponer la misma doctrina según un modo más explícito. en las decisiones la Comisión Bíblica de la época. se puede pensar en las declaraciones de los papas del siglo pasado sobre la libertad religiosa. El tiempo concierne sólo al sujeto que ejerce el acto de magisterio. una especie de disposición provisoria (…) En este sentido. Porque si 14 el magisterio se ejerce. Como el mismo sujeto Iglesia adopta así una posición distinta frente al mundo salido de la modernidad. el magisterio vivo no se reduce al magisterio presente.. no lo es en tanto es presente o actual. están plenamente justificadas (…) Pero en los detalles relativos a los contenidos. por oposición a un acto pasado. no “el magisterio pasado” sino “el magisterio de siempre”. sino de un modo absoluto afirmativo: “Porque el magisterio se ejercita no en cuanto presente o actual. único sujeto del pueblo de Dios en camino”. El magisterio se define como el órgano de una experiencia de la fe apostólica. En cuanto un grito de alarma frente a las adaptaciones precipitadas y superficiales. que sería un magisterio no vivo o póstumo. y en ese sentido se puede distinguir entre una regla remota (el magisterio pasado) y una regla próxima (el magisterio actual) de la fe. 14 Como enseña lógicamente la Declaración Mysterium Ecclesiae. che il Signore ci ha donato. si el magisterio impone al Pueblo de Dios las fórmulas dogmáticas a modo de formas diferentes aptas para traducir una experiencia vivida al filo del tiempo y de las contingencias. y la experiencia actual de Cristo en su Iglesia”. pues. Para apoyar su crítica a las enseñanzas del Concilio Vaticano II. 15 FALTA en la traducción del Distrito: “dell’unico soggetto-Chiesa. Así. con los principios que ella implica. la continuidad se basa en el sujeto de la Iglesia. es en sí misma intemporal. Consiste en cambiar la doctrina. con la explicación que lo acompaña in eodem sensu. sino un estímulo sustancial en relación al problema. no de una ruptura. para la que el punto de referencia es el objeto. y sobre todo. en otras palabras. la renovación será la de una continuidad. se armoniza con la nueva idea del magisterio expuesta por Donum veritatis. que el experiencia común. Esta expresión de la verdad. el magisterio pasado también lo ha sido. y en particular. sino en cuanto expresa siempre la misma significación de la misma verdad. (49) Sin embargo. es un sujeto 15 que crece en el tiempo y se desarrolla. vivida en la comunidad original de los discípulos. el magisterio constante. No es el sujeto el que se adapta al objeto: el sujeto es dicho continuo 16. è un soggetto. sino que el objeto es dicho continuo porque el sujeto que lo dice sigue siendo el mismo” (Non è più il soggetto che si adatta all’oggetto. . ni sobre el acto del magisterio que lo enuncia. Si el magisterio presente es vivo. de un modo cada vez más preciso”. Semejante relativismo se opone a las enseñanzas dadas por Pío XII en Humani generis. y en las decisiones antimodernistas de comienzos de este siglo. la unidad del magisterio es la de la verdad revelada.” CAMBIADO: “No es más el sujeto el que se adapta al objeto. una expresión de prudencia pastoral. Lefebvre evoca siempre. vivida al filo del tiempo por el pueblo de Dios. y “siguiendo los modos de investigación y de formulación literaria del pensamiento moderno”. Por tanto. Además. En este sentido el Vaticano II se propuso establecer “una nueva definición de la relación entre la fe de la Iglesia y ciertos elementos esenciales del pensamiento moderno”. porque el sujeto que lo dice sigue siendo el mismo. Gleize no lo pone como condicional. La renovación en la continuidad de la que habla Benedicto XVI consiste en establecer “el vínculo entre la Señor se ha dado. han sido superadas. sino en cuanto que expresa siempre el mismo significado de la misma verdad. Mons. (48) De hecho. por oposición al magisterio pasado. cada vez más precisa. porque el magisterio se define como el órgano de la Tradición objetiva. bajo pretexto que estos principios (de los que se dice solamente 17 que son “durables”) deben hallar su aplicación en una materia contingente. el futuro Benedicto XVI mismo justifica esta concepción relativista: “[La enseñanza magisterial] CAMBIADO EL SENTIDO: el P..

(55) Todo esto es perfectamente coherente. El magisterio. “la formación del concepto de Tradición en el catolicismo post-tridentino constituye el obstáculo más grande para una comprensión histórica de la realidad cristiana”. en cuanto tal. obstáculos para la comprensión positiva e histórica del cristianismo: el axioma así formulado no pertenecer a los primeros datos de la conciencia cristiana” (53) (…) “Afirmando que la revelación está cerrada con la muerte del último Apóstol. no puede más que recaer sobre una materia contingente y expresar una verdad solamente relativa a las circunstancias: “En este proceso de novedad en la continuidad debíamos aprender a captar más concretamente que antes que las decisiones de la Iglesia relativas a cosas contingentes —por ejemplo. es relativo al sujeto. por el hecho mismo de pertenecer a la historia. Los principios que se aplican en materia contingente (como son aquellos que fundan toda la doctrina social de la Iglesia) no son contingentes. en fiel continuidad con la experiencia de los orígenes” (57). una comunión que el Espíritu Santo alimenta asegurando el vínculo entre la experiencia de la fe apostólica. Todo lo que viene después sería o la consecuencia de esta doctrina o la corrupción de ella. dentro de la teología católica. Cuando aún era teólogo. o si se postula que “la Tradición no es transmisión de cosas o de palabras. “era y es. en cuanto tal. debe seguir siendo el órgano del depósito de la fe. Estas dos lógicas son inconciliables. explica Joseph Ratzinger. precisamente porque se referían a una realidad determinada en sí misma mudable”. . Ahora bien. sino que incluso está en contradicción con los datos bíblicos”. es fundamentalmente posible. que actúa en la historia de la Iglesia a través de la mediación de los Apóstoles y de sus sucesores. “esta concepción no sólo se opone a una plena comprensión del desarrollo histórico del cristianismo. Es falso que los principios divinalmente revelados y explicitados por el magisterio anterior ya no se impondrían necesariamente. y nos implica en la historia de Dios con la humanidad”. sino incluso que todo dogma que no se elabora como historia de dogmas es inconcebible” (51). o porque el Pueblo de Dios se ve llevado a establecer una relación nueva entre su fe y el mundo moderno. La Tradición es el río vivo que se remonta a los orígenes. “el axioma del fin de la revelación con la muerte del último Apóstol”. el concepto post-tridentino de Tradición supone que la En la mente del Papa este relativismo no data de ayer. que razona como si toda decisión. por eso. en el ámbito de la teología católica. (58) o si se decide que “la Tradición apostólica no es una colección de cosas. bajo pretexto de que el sujeto Iglesia los vive de modo distinto a través de la contingencia de la historia. El gran río que nos lleva al puerto de la eternidad”. y que después permanece sustancialmente inmutable en su significación. la Tradición es el río de la vida nueva que viene desde los orígenes. es relativo al objeto. si se afirma que la Tradición es “la comunión de los fieles en torno a los pastores legítimos a lo largo de la historia. el sujeto. (52) En efecto. No hay duda que la inmutabilidad sustancial de la verdad revelada no es absoluta. porque la expresión conceptual y verbal de esta verdad puede precisarse más y más. Se desnaturaliza en la misma medida en que se altera este depósito. y la experiencia actual de Cristo en su Iglesia”. nos será muy difícil seguir a Mons. como una caja de cosas muertas. Esta comunicación llegó a su fin cierto día y los límites de este conjunto de doctrinas reveladas quedaría así fijado al mismo tiempo.” (54) Ahora bien. vivida en la comunidad original de los discípulos. uno de los principales los dogmas. (56) o también “la historia del Espíritu. Pero este progreso no implica revelación ha terminado con la muerte del último de los Apóstoles. Ocáriz en la búsqueda de una “interpretación unitaria” que satisfaga las exigencias del principio de no contradicción. Joseph Ratzinger ya se explicaba suficientemente sobre este punto: “No sólo —escribía en 1972— se debe decir que la historia de . (50) Este relativismo se encuentra también en el Discurso del 22 de diciembre de 2005. el objeto. se concibe objetivamente la revelación como un conjunto de doctrinas que Dios ha comunicado a la humanidad. una colección de cosas muertas. en cualquier época que sea. En la lógica del Vaticano I y de toda la enseñanza tradicional de la Iglesia. palabras. el río vivo en el que los orígenes están siempre presentes. de Cristo hasta nosotros. ciertas formas concretas de liberalismo o de interpretación liberal de la Biblia— necesariamente debían ser contingentes también ellas.después de haber cumplido su deber pastoral en un momento preciso”.11 EL NUDO DEL DILEMA En la lógica del Vaticano II y del Discurso de 2005. Pero si las aguas de este gran río en el que se baña la fe de la Iglesia nunca siguen siendo las mismas.

aspectos nuevos. el magisterio eclesiástico es el órgano de la Tradición y depende del magisterio divino-apostólico como de su regla objetiva. Volviendo al Vaticano II. Gleize: “El principio de continuidad no exige. precisamente en cuanto es de hoy. susciten interrogantes y parezcan presentar dificultades. aún no formulados por el magisterio. Ocáriz subraya: “Una interpretación auténtica de los textos conciliares puede realizarse sólo por el propio Magisterio de la Iglesia. porque la no contradicción no tiene el sentido que tenía hasta ahora. en ese supuesto. En el segundo caso. no intelectualista sino voluntarista. la unidad de la verdad. “en el sentido de que explicitan aparentemente el principio de no contradicción. La unidad objetiva de la fe también corresponde a una ausencia de contradicción en los enunciados dogmáticos. Gleize escribe estas dos frases juntas. sean cuales fueran las distintas formas concretas de su aplicación. tal como vive en el momento presente. Apariencia engañosa. sino la unidad del sujeto que se desarrolla y crece en el transcurso del tiempo”. Esta distinción entre principios y formas concretas es ficticia. la unidad de la verdad. y en vano Benedicto XVI recurre a ella en su Discurso de 2005 para legitimar la declaración Dignitatis humanae. Ocáriz. La contradicción lógica es una oposición que tiene lugar entre dos proposiciones. que sólo adquiere más explicitación en su formulación. Unidad que se expresa a través de la única palabra autorizada del magisterio de hoy. vivido y reactualizado respecto a las contingencias de la época moderna. en lo que concierne a la doctrina social de la Iglesia.poner en tela de juicio el sentido de la verdad. depositario (y no solamente destinatario) del don de la Verdad. es preciso sobre todo tener en cuenta el sentido según el cual las intervenciones magisteriales sucesivas hayan entendido tales partes”. el magisterio eclesiástico es el portavoz federador de la conciencia común del Pueblo de Dios. en primer lugar y antes que nada. una de las cuales afirma y la otra niega el mismo predicado del mismo sujeto. en cuanto portador del sentido de la fe? En el primer caso. El principio de no contradicción exige que si esta oposición tiene lugar. al cual sucede el magisterio eclesiástico? ¿Es la experiencia comunitaria del Pueblo de Dios. 18 El principio de continuidad no exige. ¿Es el dato objetivo de la revelación divina. en los textos conciliares. el Vaticano II es el medio de expresar en lenguaje conceptual su sensus fidei. La exégesis justa de los textos del Concilio presupondría entonces El magisterio de la Iglesia siempre entendió este principio en el sentido de una ausencia de contradicción lógica entre dos enunciados objetivos. no contradicen los documentos magisteriales precedentes”.12 HERMENÉUTICA Y REINTERPRETACIÓN Para Mons. tal como se expresa en su sustancia definitiva a través del magisterio de Cristo y de los Apóstoles. mentre la contraddizione è sinonimo di rottura allo stesso livello) 19 IDEM: esta traducción no pone explícitamente la oposición que hay allí. Por ello en la labor teológica de interpretación de las partes que. La hermenéutica de Benedicto XVI entiende en lo sucesivo este principio en un sentido no objetivo sino subjetivo. . Existe en primer lugar y antes que nada la unidad del sujeto que se desarrolla y crece en el transcurso del tiempo 19. Como la fe se define como una adhesión intelectual a la verdad propuesta por Dios. como sí lo dice el P. en primer lugar y antes que nada. ella verifica este principio. La ausencia de contradicción es sinónimo de continuidad a nivel del sujeto. las enseñanzas del Vaticano II representan novedades. Los principios siguen siendo necesarios. las dos proposiciones no pueden ser verdaderas al mismo tiempo. encargado de establecer la cohesión espacial-temporal de la expresión del sensus fidei. . afirmando explícitamente la oposición en los textos modernistas entre “la unidad de la verdad” y “la unidad del sujeto”. pero que. para el sujeto Iglesia. Mons. en el mundo de este tiempo. (L’assenza di contraddizione è sinonimo di continuità al livello del soggetto. a nivel doctrinal. Este principio es una ley de la inteligencia y no hace más que expresar la unidad de su objeto. la cuestión fundamental radica en saber cuál es el principio primero que debe servir como regla última de la actividad del magisterio. No nos equivoquemos: este 18 LEVE DIFERENCIA: el P. entonces la cuestión finca en saber si las enseñanzas objetivas del Concilio Vaticano II son los de un magisterio constante y los de una Tradición inmutable. Para retomar el encabezado sugestivo de la constitución pastoral Gaudium et spes: es la unidad del Pueblo de Dios. La contradicción es sinónimo de ruptura al mismo nivel.

. en el sentido que el poder de los obispos entonces reunidos en este Concilio cum Petro et sub Petro fue y sigue siendo aportar una enseñanza a la Iglesia universal. y más que nunca. remediar las graves deficiencias que paralizan el ejercicio de este magisterio desde el último Concilio.. en fidelidad a la misión que recibió de Cristo. en el sentido de. Siempre quiso ser fiel a su misión de conservar el depósito. por definición. Como ya se ha dicho justamente. Por ejemplo.13 EL MAGISTERIO Y VATICANO II El término “magisterio” se dice en dos sentidos distintos: de la persona que ejerce el poder de magisterio (el Papa o los obispos) y del acto del poder de magisterio (una definición infalible o una enseñanza simplemente auténtica). no es la obra del magisterio. se ordena a su objeto. R. contra la Tradición. De modo que aparece así que este magisterio se vio afectado por una grave deficiencia en su mismo acto. es el nuevo magisterio de este tiempo. FSSPX NOTAS: 20 ES INEXACTO. con una urgencia mayor. ..magisterio. todo hombre está dotado de inteligencia especulativa. Por ejemplo. Su expresión siempre ha sido la de la unidad de la verdad. de que siga siendo lo que es en la unidad de la fe. sino más bien (o peor aún) contra el magisterio. Guardando todas las proporciones. se trata de que permanezca fiel a sí misma. cuando un concilio produce malas enseñanzas. cuya intención nueva es manifiestamente extraña a las finalidades del magisterio divinamente instituido. de manera absoluta. para la Iglesia. es decir. reinterpretando en su propia lógica de continuidad subjetiva y vital todas las enseñanzas del magisterio constante. no son obras de arte. unanime e constante). Admitimos sin lugar a dudas que el Vaticano II ha representado el magisterio de la Iglesia. una auténtica reforma. tal como salió del Vaticano II. Intus reformari. porque un acto defectuoso se define como una privación. siempre es posible que el titular de una función ejerza el acto de una manera defectuosa. unánime y constante. sino mas bien contrarias al arte”. ordenada por naturaleza al conocimiento de los primeros principios (59). pero objetamos que este Concilio haya querido satisfacer las necesidades de un magisterio sedicente pastoral. Su principal preocupación 20 siempre ha sido referirse a los testimonios de la Tradición objetiva. La misma piedad también exige. El Doctor Angélico enseña lo siguiente:(60) “Cuando un artista hace obras defectuosas. La persona es sujeto de una potencia o de una función que. que debe servir de regla de interpretación. APARENTEMENTE SIGUIENDO LA MALA VERSIÓN FRANCESA DE DICI: “Su principal defensa e ilustración. y de conservar así su forma originaria. al menos en los cuatro puntos indicados.” (La sua principale difesa e illustrazione è sempre stata quella di riferirsi alle testimonianze della Tradizione oggettiva. el magisterio de la Iglesia nunca se había comprometido en semejante petición de principio. los datos objetivos del magisterio constante y claramente definido. Padre Jean-Michel GLEIZE. lo que equivale a no cumplir el acto. El deseo profundo de todo católico fiel a las promesas de su bautismo es adherir en toda sumisión filiar a las enseñanzas del magisterio de siempre. el error intelectual o falsedad se define como la privación de la relación que debería haber existido entre el intelecto y la realidad. Esta función existe o no existe. No es el magisterio de siempre. y que ha contradicho. el ejercicio del magisterio es el uso de la función: incluso si la mayor parte del tiempo este uso es correcto. Hasta ahora. el Vaticano II debe entenderse a la luz del Vaticano II. He ahí por qué nadie podría contentarse con los así llamados “espacios de libertad teológica” existentes en el seno mismo de la contradicción introducida por el Vaticano II. Es por eso que la Fraternidad San Pío X sigue deseando. En cambio.

67. Junto a una asistencia absoluta. L’Infaillibilité et son objet. e incluso hechos contingentes en conexión moralmente necesaria con el fin primero de la Iglesia. [10] (9) “En efecto. Lefebvre. 14/26. 28/20. el magisterio propone también otras verdades en conexión lógicamente necesaria con el depósito revelado. número especial (diciembre 1976). pág. 67-70 y tesis 22. pág. 501-503. 1213 C) [11] (10) Cf. actuando como doctor de todos los cristianos y representando toda la Iglesia. «Mantengo firmísimamente la Fe de los Padres –y la mantendré hasta el postrer aliento de mi vida– sobre el carisma cierto de la verdad. col. L’Eglise du Verbe Incarné. Cf. que está en la raíz de la infalibilidad en sentido estricto. Jn. que es su objeto primario. DS 3549). [5] (4) DS 3071. n° 6066.[1] “De hecho. De hecho. artículo 10. [8] (7) “Fideliter custodienda et infallibiliter declaranda” (DS 3020) o “Sancte custodiendum et fideliter exponendum” (DS 3070). II. Charles Journet. estas enseñanzas pertenecen al Magisterio ordinario. es evidente que esa cuestión. Jean-François Chiron. con el pretexto de que los Pontífices no ejercen el poder de su Magisterio Supremo. 16/13. t. estuvo y estará siempre en la sucesión del episcopado desde los Apóstoles. 652. que es la raíz de una infalibilidad en sentido amplio. que antes estuvieron dejadas a libre discusión. que está. pág. Mansi. toda la doctrina de la Iglesia relativa a la ley natural.» [3] (2) Cf. Al texto que hablaba de la infalibilidad habría que haberle añadido el inciso que agregamos en negrita: “Definitiones Romani Pontificis quae propter Spiritus sancti assistentiam nunquam extra vel contra fidem communem Ecclesiae proferuntur ex sese tamen et non ex consensu Ecclesiae irreformabiles esse”. 1955. n° 456-479. Tampoco ha de pensarse que las enseñanzas de las Encíclicas no exigen en sí mismas nuestro asentimiento. [9] (8) Cf. la canonización de los santos (con la . ya pertenece por otras razones al patrimonio de la doctrina católica. propia de la predicación ordinaria y cotidiana del magisterio. los juicios doctrinales que la Iglesia realiza sobre libros. Courrier de Rome 2008. La condamnation sauvage de Mgr [7] (6) Mt. en Itinéraires. t. y la más de las veces. tesis 5. Acta synodalia. pág. al cual también se le aplica aquello de “el que a vosotros escucha. como el fundamento no puede separarse del edificio que debe sostener (…) Esto es evidente si se considera el fin en vistas del cual Dios concede al Papa la infalibilidad. Jn. [12] (11) Por lo mismo que debe proponer la verdad revelada. X. juzga y define lo que todos deben creer o rechazar. t. es cierto que generalmente los Pontífices dejan libertad a los teólogos en aquellas cuestiones que con diversidad de pareceres se discuten entre los doctores de mejor nota. pág. cuestión 1. propia de las definiciones solemnes. pero la historia enseña que semejantes cuestiones. según la mente y voluntad de los mismos Pontífices. 52. 1. pág. que la negación de estas verdades y de estos hechos pondría en peligro próximo la revelación. Y en esto no podría separarse de la Iglesia. [2] (1) Mons. [6] (5) ST. pero San Pío X subraya la misma idea en el Juramento antimodernista (Motu proprio Sacrorum antistitum del 1 de septiembre de 1910. también existe una asistencia prudencial. [4] (3) “Lettre de Paul VI à Mgr Lefebvre du 29 juin 1975”. 325-336. 426-435. el Papa es infalible sólo y únicamente sólo si. 16). La Tradition. Gasser. que es conservar y explicitar el depósito revelado. (DS 3884-5). Esta esfera corresponde al objeto secundario del magisterio y comprende la revelación de lo revelado virtualmente. sino para que nunca se crea otra cosa ni se entienda de otra manera la verdad absoluta e inmutable predicada desde el principio por los Apóstoles. 2ª edición. Ocáriz hace referencia en este punto a la constitución Dei Verbum del Vaticano II (nº 8). La conexión es tan estrecha. a Mí me escucha” (Lc. 1999. no para que se mantenga lo que pueda parecer mejor y más conforme a la cultura de cada época. después ya no pueden ser más discutidas. Y si los Sumos Pontífices en sus documentos pronuncian de propósito sentencia sobre alguna cuestión hasta entonces discutida. cual es conservar la verdad en la Iglesia” (Mons. 2a2ae. no puede ya tenerse por objeto de libre discusión entre los teólogos». Cardinal Johannes Baptist Franzelin. por ejemplo. L’autorité du magistère infaillible de l'Eglise s’étend-elle aux vérités non-révélées? Cerf. pars I. lo que se propone e inculca en las Encíclicas.

pág. Esquisse et matériaux. 1. Fayard. 1982. y (suma imprudencia es) sustituirlas con nociones hipotéticas o expresiones fluctuantes y vagas de la nueva filosofía. Ed. 1382-1383. [30] (28) Constitución dogmática Dei Filius. Entretiens sur la foi. [20] (18) DC n° 1391 del 6 de enero de 1963. 423. Courrier de Rome 2008. 101. El desprecio de los términos y las nociones usadas por los teólogos escolásticos. [13] Cf. . Vittorio Messori a colloquio con Joseph Ratzinger. Santo Tomás. col. librar al dogma mismo de la defiende el verdadero y genuino valor del conocimiento humano. finalmente sostiene que se puede llegar a la verdad cierta e inmutable”. pág. [14] (12) Cardenal Johannes Baptist Franzelin. como las hierbas del campo. tesis 6. 1982. ibidem. [16] (14) DS 3541. confirmada y comúnmente aceptada por la Iglesia. 71-76. [29] (27) Joseph Ratzinger. 427. que. 38 [Rapporto sulla fede. la aprobación de las órdenes religiosas (con la que se afirma que la respectiva regla de vida es apta para conducir a la perfección). bajo la vigilancia del sagrado Magisterio y con la luz y guía del Espíritu Santo. 423-440. 424-425. los inconcusos principios metafísicos —a saber: los de razón suficiente. 1985. Esquisse et matériaux. han concebido. causalidad y finalidad— y. cuestión 11 art. ibidem. ibidem. [25] (23) Ratzinger. [27] (25) Ratzinger. [17] (15) ST. ibidem. Les Principes de la théologie catholique. [18] (16) “Algunos pretenden reducir al máximo el significado de los dogmas. La Tradition. DS 3020. 426-427. corpus y ad 2. y mañana caerían secas. col. pág. encíclica Humani generis. a. pág.que se afirma el doble hecho de la glorificación y de la virtud heroica del santo). Les Principes de la théologie catholique.” (Pío XII. 1. Téqui. 4. [21] (19) DC n° 2350 del 15 de enero de 2006. [24] (22) Ratzinger. [28] (26) Cardenal Joseph Ratzinger. 2a2ae. I°. 1985. [23] (21) Joseph Ratzinger. en la exposición de la doctrina católica. pág. 59-63. cada vez con mayor exactitud. q. corpus y ad 1. [22] (20) Pío XII. Suma Teológica. Téqui. nº 11). a las expresiones empleadas por la Sagrada Escritura y por los Santos Padres […] “Es de suma imprudencia el abandonar o rechazar o privar de su valor tantas y tan importantes nociones y expresiones que hombres de ingenio y santidad no comunes. Paoline. expresado y perfeccionado —con un trabajo de siglos— para expresar las verdades de la fe. [15] (13) DS 3020. Humani generis: “Y esta filosofía. col. para volver. conduce por sí mismo al debilitamiento de la teología especulativa. n° 67-76. aún más: ello convertiría el mismo dogma en una caña agitada por el viento. pág. 34]. 2. pág. [26] (24) Ratzinger. que consideran carente de verdadera certeza en la medida en que se basa en razones teológicas. cap. [19] (17) DC n° 1387 del 4 de noviembre de 1962. manera de expresarse que ya es tradicional en la Iglesia y de los conceptos filosóficos usados por los doctores católicos. hoy existen. p. 12 de agosto de 1950.

1022. puede decirse que es como el embudo mediante el cual se vierte en la botella el veneno del Concilio. [36] (33) Cardenales Ottaviani et Bacci. contrarios y raramente falsos de manera manifiesta. tal otro es modernista. sino que pueden “prevenir tal consentimiento y exigirlo al interpretar y explicar la palabra de Dios escrita o transmitida”. pienso que es el desastre más grande de este siglo. no existe ningún valor salvífico. No es una cuestión de cantidad o de porcentaje (tal texto es bueno. [32] (30) El magisterio precedente (Pío IX) condena la proposición que afirma que “la mejor la condición de aquella sociedad en que no se le reconoce al poder el derecho u obligación de reprimir con penas a los infractores de la Religión católica. 837-839. sino en cuanto lo pida la paz pública”. en cuanto que amalgama enunciados materialmente verdaderos con enunciados que. y que la Providencia divina no se sirve de estas sectas como medios de salvación. ambiguos. y esto de tal manera que. que es suscitado y sostenido por el Espíritu de verdad. en efecto. [40] (37) DC 1636 del 15 de julio de 1973. los pastores tienen el poder de enseñar y su papel no se reduce a refrendar el consenso preexistente de los simples fieles. Las dos cosas están unidas. [35] La publicación del Novus Ordo Missae en 1969 no hizo más que agravar la crisis. Lefebvre. [42] (39) Cf. El modernismo es un error único en su género. porque los enunciados buenos son utilizados para refrendar los principios subyacentes del error. todo es malo). p. esto tiene lugar. con frecuencia. Vaticano II afirma exactamente lo contrario. pág. por ejemplo el Breve Eximiam tuam del Papa Pío IX al Arzobispo de Colonia. tal otro es perverso. la Presentación del Cardenal Ratzinger a la Instrucción Donum veritatis: “El documento trata el problema de la misión eclesial del teólogo. Lumen gentium nº 8 afirma la no separación de dos realidades distintas que son la Iglesia de Cristo y la Iglesia católica. pág. en primer lugar y antes que nada. pero hay que prestar atención al orden de esa relación. col. suscitando dificulatedes suplementarias. y de todos los siglos pasados desde la fundación de la Iglesia” (Mons. son incompletos. que “el Espíritu Santo ilumina y sostiene al Pueblo de Dios en cuanto cuerpo de Cristo unido en comunión jerárquica” y añade que si el Pueblo de Dios adhiere a la fe. Amicizia Cristiana. 664-671. ni se le impida dentro de los límites debidos. Cf. tal pasaje es católico. Lo destronaron. pero esto no quita que la fuente del veneno es el Concilio en sí mismo. la crisis de la Misa. Ed. cuanto es menos manifiesta”. sino también “guiado por el magisterio”. sino en el . en materia religiosa. [38] (35) DC 2010 del 15 de julio de 1990. todo es bueno. El resultado de esta amalgama es un conjunto que es erróneo en su coherencia interna. Pero la crisis de la Iglesia no es. [39] (36) DC 2302. condenando la filosofía de Anton Günther. pág. reconociendo bien donde está la fuente principal del mal. 15 de junio de 1857 (DS 2829).[31] (29) El magisterio anterior al Vaticano II condenó la intención de incorporar la filosofía moderna a la teología. [37] (34) “Sin rechazar en bloque este Concilio. comentario. diciendo que esta enfermedad es “tanto más peligrosa. tanto por parte de individuos como de grupos sociales y de cualquier potestad humana. de escepticismo o de relativismo. 693-701. sólo o asociado con otros”. Dignitatis humanae nº 2 afirma que “la persona humana tiene derecho a la libertad religiosa” y que “esta libertad consiste en que todos los hombres han de estar inmunes de coacción. [33] (31) Pío XII afirma la identidad real entre la Iglesia de Cristo y la Iglesia católica. Editions Fideliter. pero que guarda la apariencia de verdad en cada uno de los puntos aislados. 1986. que actúe conforme a ella en privado y en público. “Prefacio[ al Papa Pablo VI” en Breve examen crítico del Novus Ordo Missae. La nueva Misa (a igual que el Nuevo Derecho Canónico) envenena la gente más eficazmente que el Concilio. L’hanno detronizzato. Los n° 26-28 de este texto van en este sentido. 2009]). [41] (38) El nº 2 precisa. San Pío X dio el diagnóstico definitivo del cáncer del modernismo. [34] (32) El magisterio anterior afirma que fuera de la Iglesia católica. no a partir del dualismo magisterio-teología. no sólo gracias al sentido de la fe. XIII [Marcel Lefebvre. en las sectas cismáticas y heréticas en cuanto tales. Provistos con la autoridad de Cristo. ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia. en la medida en que esta filosofía está imbuida de racionalismo. es las crisis del Concilio.

L’Osservatore Romano ed. “Los Apóstoles. L’Osservatore Romano ed. A lo largo de los siglos la Iglesia. No se trata más de la idea tradicional de la dependencia del teólogo (Iglesia discente) con respecto al magisterio (la Iglesia docente). la orientación decisiva”. se ve que la fe también puede encontrarse concretamente en la Iglesia sin la caridad ni los dones. de la cual es depositario como sucesor del magisterio apostólico. Y la voluntad que acude al encuentro con Dios es la caridad. edición semanal francesa del 10 de julio de 1990. pág. [46] Esta idea se encuentra en un estudio de Joseph Ratzinger. en particular en las páginas 68-70. a la cual todos son llamados y en la cual pueden realizar la experiencia de la salvación dada por el Padre. Ecriture Sainte. en el que se refleja en cierta medida la comunión trinitaria misa. Magistère”. el misterio de Dios mismo”. La encíclica Deus caritas est retoma este mismo tema en su n° 1 (DC n° 2352. testigos y enviados de Cristo”. En efecto. vive a lo largo del tiempo edificando y alimentando la comunión en Cristo y en el Espíritu. pág. “El don de la comunión”. orgánicamente estructurada bajo la dirección de sus pastores legítimos. escrito en 1965 y publicado en el Capítulo 2 de “La Parole de Dieu. Esta idea de colaboración es la idea nueva de una dependencia recíproca [del magisterio y los teólogos] dentro de la común dependencia con respecto al Pueblo. No se puede negar que la fe debe enriquecerse con estos dones. Francesa. En efecto. Las expresiones utilizadas por Benedicto XVI sugieren una confusión entre la fe y la caridad. continuó así viviendo en el mundo como un misterio de comunión. y decir que el magisterio eclesiástico impone la expresión adecuada de una . la Iglesia. La inteligencia está hecha no para encontrarse con personas. con una Persona. [43] (40) DC 2097 del 3 de julio de 1994. la evangelización no será más que un anuncio de lo que ellos vivieron y una invitación a entrar en el misterio de la comunión con Cristo”. francesa n° 14 del 4 de abril de 2006. puesto que estos dones se apoyan en la caridad. [45] (42) “A través del ministerio apostólico. cuyo motivo fomal es de orden afectivo. existe una diferencia entre decir que el magisterio eclesiástico transmite e impone a la creencia de los fieles la verdad. Tradition. sino para conocer la realidad mediante los conceptos y a través de las fórmulas. 613. comunidad reunida por el Hijo de Dios encarnado. con la persona) es la voluntad. alocución del 29 de marzo de 2006. 166): “En el origen del hecho de ser cristiano no hay una decisión ética o una gran idea.contexto de la relación triangular: Pueblo de Dios. el magisterio y la teología fueron conducidos por él y lentamente buscaron unírsele” (L’Osservatore Romano. “El encuentro con una persona” se refiere a la amistad y no al conocimiento. Sin embargo. Benedicto XVI. Ven donde vive y comienzan a conocerlo. pág. sino como una colaboración ((§ 22). 12. pág. la fe y los dones deben permanecer formalmente distintos en su definición a los ojos del magisterio y de la teología. El desarrollo del dogma de los últimos 150 años es una demostración clara de esta relación compleja: los dogmas de 1854. Desde el momento en que cada pecador (por el hecho de ser tal) no es un infiel. Antes de ser enviados a evangelizar. la unión con Cristo se realiza antes que nada por medio de la fe. A primera vista. sino el encuentro con un acontecimiento. Parole et Silence (2007). no deberán ser los pregoneros de una idea sino los testigos de una persona. Mc 3/14). Sobre esta base. alocución del 22 de marzo de 2006. que da a la vida un nuevo horizonte y con esto. una descripción como esta pide más un acto afectivo que un acto intelectual. 12. col. deberán “permanecer” con Jesús (cf. 9). pero para poder estar unidos en la vida espiritual concreta. los Doce se preocuparon por darse sucesores. [44] (41) “La aventura de los Apóstoles comienza así como un encuentro de personas que se abren unas a otras. como portador del sentido de la fe y lugar común a todos del conjunto de la fe. Por otro lado. Ahora bien. el magisterio y la teología. [47] (43) Mysterium Ecclesiae (citando al vuelo un pasaje de la condenación de la proposición nº 6 en Lamentabili) afirma en este sentido que el papel del magisterio no se reduce a sancionar el consenso ya expresado de los simples fieles. entablando con él una relación personal. n° 13 del 28 de marzo de 2006. y esto es un acto formalmente intelectual. Benedicto XVI. Un conocimiento directo del Maestro empieza así para los discípulos. 1870 y 1950 fueron posibles porque habiendo sido reasumidos por el sentido de la fe. el capítulo cuarto de la Instrucción Donum veritatis presenta las relaciones que existen entre el magisterio y los teólogos no como la que se da entre dirigentes y dirigidos. La facultad que se pone directamente en contacto con la realidad tal como ella existe concretamente (y por lo tanto. pero esto tiene lugar por medio de los actos de los dones del Espíritu Santo. a fin de que la misión que les había sido confiada fuese proseguida después de su muerte. Ciertamente existe la experiencia sobrenatural (por analogía con la experiencia natural) que se pone en relación (o en contacto) con Dios y que suscita un conocimiento por connaturalidad.

pág. 108. [51] (47) Concilio Vaticano I. [57] (53) Ratzinger. alocución del 26 de abril de 2006. Esta segunda afirmación no escapa a la condenación de Lamentabili. cuestión 57. francesa del 2 de mayo de 2006. presentación de la Instrucción Donum veritatis. 65. serán siempre aptas para quienes las interpretan rectamente. 12. [58] (54) Ratzinger. alocución del 26 de abril de 2006. ibidem. francesa del 2 de mayo de 2006. pág. de esto no se deduce que cada una de ellas lo haya sido o lo seguirá siendo en la misma medida”. [61] (57) Benedicto XVI. que a la Iglesia docente no le corresponde sino sancionar las opiniones comunes de la discente” (DS 3406). pág 12. [64] (60) ST 1a2ae. 2007. [50] (46) Concilio Vaticano I. [56] (52) Ratzinger. 66. edición semanal en francés 10 de julio de 1990. capítulo 4. constitución Pastor æternus. L’Osservatore Romano n° 18 del 2 de mayo de 2006. 9. la Iglesia discente y la docente colaboran de tal modo. . [63] (59) ST 1a2ae. ibidem. [60] (56) Benedicto XVI. citado por Joaquim E. [54] (50) Cardenal Ratzinger. ibidem. hay que decir que las fórmulas dogmáticas del magisterio de la Iglesia han sido aptas desde el principio para comunicar la verdad revelada y. alocución del 26 de abril de 2006. pág. mientras se mantengan. de la cual es depositario el Pueblo porque su sentido de la fe la detenta en su estado preconceptual. pág. [62] (58) Benedicto XVI. L’Osservatore Romano n° 18 de la ed. M. pág. ibidem. 12. artículo 1. la proposición condenada nº 6 afirma precisamente: “En la definición de las verdades. 64. Teniendo todo esto presente. “La comunión en el tiempo: la Tradición”. L’Osservatore Romano. DS 3074. ibidem. capítulo 1. [53] (49) “Las verdades que la Iglesia quiere enseñar de manera efectiva con sus fórmulas dogmáticas se distinguen del pensamiento mutable de una época y pueden expresarse al margen de estos pensamientos. Itinerario teologico di Benedetto XVI. [59] (55) Ratzinger. artículo 3. En efecto. Terra. Théologie et histoire. [55] (51) Joseph Ratzinger. pág. constitución Pastor æternus. ibidem. cuestión 51. Notes sur le dynamisme historique de la foi. [49] (45) Benedicto XVI. 1972. ibidem. “La comunión en el tiempo: la Tradición”. p. sin embargo puede darse el caso de que esas verdades pueden ser enunciadas por el sagrado magisterio con términos que contienen huellas de tales concepciones. Roma. DS 3054. L’Osservatore Romano n° 18 de la ed. ad 1. “La comunión en el tiempo: la Tradición”. Sin embargo. [48] (44) Benedicto XVI. [52] (48) Benedicto XVI.verdad.