La voluntad afirmativa

Ilustración de portada: Cristina Franco Roda Logo de la colección: Cristina FrancoRoda menganitadecual.blogspot.com Murcia, Febrero de 2012 Número 7 de la colección Mursiya Poética colectivoiletrados.blogspot.com

© Vicente Cervera Salinas Edita: Colectivo Iletrados

A FANNY BROWNE (1889)
Me asombra que los hombres puedan morir mártires de la religión. Tiemblo al pensarlo. Pero ya no tiemblo: me dejaría J. KEATS martirizar en nombre de mi religión.

Leona herida a muerte, por la flecha domeñada y sin poder de salvación. Y sin poder más que arrostrar hasta el último estertor tu sola fuerza atravesada por indómita pasión. Voluntad de oscurecer la luz que asoma es tu rugiente dignidad, que hace a la muerte prisionera de tu aliento, e idolátrica la faz de quien te mira. Cuerpo inmortal, no requieres la soberbia reflexión que te eleve hasta el altar ni la ungida inspiración de otra ceniza enamorada. No eres piedra ni relieve consagrado. Ni la extática

. atracción de algún museo. Sólo el cuerpo que se apoya en la imposible sujeción del ser que muere y que convierte sus extremos en su lastre y su lastre en su poder. Perfil inquieto, pronta estás a perecer. La faz graba su gemido, que ya es hielo y todavía es amenaza y gravidez. En ti pienso al ver llorar el rostro amado que está herido por tu herida, la mortal de tu figura, ruda flecha encarnizada del amante en tu agonía y altivez.
Del libro De aurigas inmortales (1993)

MARZO O LA VOLUNTAD AFIRMATIVA
Prométeme una cosa. Durante este mes que hoy comienza te olvidarás de mis traiciones, de mis desprecios, de la impostura de quererte cuando me alío a los enemigos que te invaden, dulce amiga, que te aterran. A cambio, yo te aseguro que mi voz se escuchará colmada y que la energía presidirá todos mis actos, de tal modo que los otros, en perpetuo desconcierto, sospechen que todas las zozobras naufragaron cuando Marzo nos guiñaba su ilusión. Acudirás presta a las horas de tedio, y ese hastío no hará mella en tu promesa. Cruzarás las humedades sin pensar que son la última expresión de lo maldito, y te mostrarás espléndida y prendida en el encanto de la piedra que te guía.

Por mi parte, te prometo no descender más al Sur del desconsuelo, ni frecuentar las antesalas ominosas de la desesperación. Vagaré por malecones y besaré todas las bocas que me ofrezcan arrebatos. Y al regreso me verás elevarlas al altar de la piedad. Presidirá entonces, mi dulce amiga, la alegría soberana nuestros treinta y un rostros de Marzo. Y en sus noches nuestro pacto volcará en cantos fecundos su razón sensible, al proclamar, tras tantos meses de humedad, la voluntad afirmativa.
De La Partitura (2001)

ARRIÉSGATE
Arriésgate si reconoces raras las respuestas que recorren los ríos y las ramas. Si ruedan desvaríos en las rocas y se enredan las caras del rostro arrepentido; si reparas y revisas los relojes tardíos, y te encuentras riquezas y amoríos que ya no rinden sus razones claras, recuerda: es que el riesgo te reclama. Al retoño renacido, arrójate; al rencor renuncia, que nunca hermana; al reflejo repentino, entrégate; no resguardes el rigor de la trama que resta soterrada: Arriésgate.
De La Partitura (2001)

EL MEJOR EMPEÑO
Pensé arrojar tu fotografía, tu idolatrada fotografía, al jardín, para que rodase perdida en el mayor anonimato, tal vez pisada por algún niño risueño u orinada por el perro del vecino. Luego consideré que ese gesto perpetuaba en su trazado imaginario un destino demasiado singular para tu imagen adorada. Preferible dejarla intacta en mi cartera y esperar a que ese día llegue, en que al mirarte no te vea.
De La Partitura (2001)

LA CINÉTICA AMORAL
En sus hombros no hay la carga de la cruz. Ningún Gólgota lo espera, ni se hicieron las tinieblas. Un versículo sin números en el evangelio de los sueños

lo descubre a lomos de un blanco alazán. Perseguido, se aleja raudo, e intrépido alarga la distancia que lo separa de un lienzo también blanco, donde una mujer repite la angustia de su rostro. Su túnica no habrá de repartirse, ni la súplica de un Dimas acrecienta su signo moral en los espacios. Ha escapado de un destino, que ya no habrá de marcarnos bajo el imperio atroz del sufrimiento. En un texto

sin palabras, ha elegido finalmente el mandamiento irreductible de atravesar -a rienda suelta y sin coronasel libérrimo escenario del desierto y de la deserción. Hay un texto sin palabras donde elijo la cinética amoral de este Jesús del movimiento, a quien nadie glorificará con palmas ni con espinas.
De El alma oblicua (2003)

VIOLETA
Te imaginé violeta y dulce para que lo fueras. Para que llegaras a serlo en ti pensé sin amargura ni rencor, sin maldición ni sombras, lejos del árbol turbio y del agua abyecta. Entronicé un reino de concordia y dijiste adiós a la estación traidora, donde alisan las horas su corteza y refrescan los días su meridiano atroz. Bosquejé contornos helados para avivar la calidez lozana y fresca donde crecen las entrañas del perdón. Te imaginé sonriendo para que sonrieras. Te descubrí una noche sin aurora para que arrostraras las mañanas venideras con hábito gozoso y sereno. Así te concibió mi pensamiento. Violeta y libre. Para que lo seas.
De Escalada y otros poemas (2010)

ÁNFORA
Nací en la era del aire, bien abrazado al lomo de su alado diapasón. Mensajera, vaticinio de fulgores y fracasos, desplegado espejo de mi condición. Me adentré por el pasaje de los sueños. Caminé entre las tinieblas. Deambulé por corredores taciturnos sumido en la tortura de olvidarme. Horadé la roca prieta esperando la cálida estación en que afloraba el cristalino amparo de mi edad primera. Se irguió entonces la morada donde la quimera es manantial. La música abrió el arco y emergió la ebriedad del glauco, y del azul, la unción audaz. Así aprendí a ser distinto y uno. Siempre fueron arduos los comienzos, mas la constancia aclimató las especies trasplantadas.

Mis pródigos deseos multiplicaron la canasta viva de los peces. En medio de resinas y de anhelos, la violencia me obligó a descabalgar aherrojado a la extrañeza, cercano a su rara majestad. Alguna vez mis dones fueron del signo diamantino de las brisas. ¡Y cuántas fueron las escaramuzas dictadas por la insania o la falsía! En el tránsito implacable de las constelaciones, me reflejé. Fui testigo y cómplice, abogado de todos los diablos conocidos. Cuanto quise, fue materia; halló espacio cuanto imaginaba. Conjuré las luces de la creación al reunir las harmonías. De un soplo arranqué el verbo y, antes de languidecer, descansé sin turbación bajo el ánfora de abiertos labios.
De Escalada y otros poemas (2010)

EL ESTILO DEL DESEO
A J. L. B. El estilo del deseo es la eternidad, proclamó el maestro. “Pero el deseo de la eternidad es el tiempo”, rebatió su yo plural en el silencio de la biblioteca.
Inédito.

Esta plaquette con poemas de Vicente Cervera se reparte de manera gratuita en los recitales de Mursiya Poética 2012. Este ciclo,organizado por Colectivo Iletrados, se desarrolla en los meses de Febrero y Marzo de 2012 en Murcia.

Murcia, donde se doctoró con una tesis sobre la poesía ensayos, los siguientes libros de poesía: De aurigas (2003) y Escalada y otros poemas (2010). de Jorge Luis Borges. Ha publicado, además de varios inmortales (1993), La partitura (2001), El alma oblicua

Literatura Hispanoamericana en la Universidad de

(Albacete, 1961) es catedrático de

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