Está en la página 1de 2

La obesidad se convirtió en epidemia mundial y los trastornos alimentarios se

multiplicaron
La obesidad es una enfermedad crónica que requiere ser tratada en el largo plazo.
Es común asociar un tratamiento exitoso exclusivamente a la pérdida de peso cuando
debiera centrarse en la mejoría de las enfermedades asociadas y de la calidad de vida.

Hay que tener en cuenta que el tratamiento del sobrepeso y la obesidad tiene varias
“patas”.
Sin importar el orden, éstas son: la conducta alimentaria, el ejercicio, la medicación y
la contención.

Dieta: si o no?

Mientras dura una dieta se baja de peso para recuperarlo cuando ésta se rompe. Es lo
que llamamos peso Yo-Yo.
El cambio de una conducta alimentaria inadecuada es posible manejando la
saciedad, evitando el stress del hambre/dietas y sin separar el placer por comer.
Las comidas preferidas, aún las calóricas, pueden disfrutarse sin culpa en porciones más
pequeñas.
Hacer foco en los cambios teniendo en cuenta que se pueden ingerir menos calorías
sabiendo elegir...

Para el control de la saciedad es importante respetar el volumen con menor contenido


calórico. Si se conserva el volumen y se baja la densidad calórica, hay saciedad con
menos calorías!!

Ejercicio Físico

Los beneficios del ejercicio superan el bienestar fisico ya que también produce bienestar
emocional, mejorando el estado de ánimo y reduciendo el estrés.

Paso a paso....lo primero es aumentar las actividades cotidianas! El llamado


“cuenta-pasos” es una gran ayuda ya que estimula a moverse más cuando falta
para llegar a los ideales 10.000 pasos al día.

Caminar, andar en bicicleta o nadar son opciones excelentes para algunos...y tediosas
para otros... Pensemos en bailar... solos o acompañados....que siempre es estimulante!!

Un programa diario y sostenido de tan solo media hora de actividad física ayudará a
mantener un estado saludable aunque es la “ejercicioterapia” basada en
entrenamiento de fuerza la que compensa la pérdida de músculo que se produce
con el descenso de peso y aumenta su capacidad para quemar grasas!!

La medicación

La medicación es una pata más en el tratamiento de la obesidad y debe considerarse


junto a las demás, siempre indicada por el médico.
Es un error considerar que un medicamento puede controlar y mucho menos curar la
enfermedad por sí solo.
Un fármaco ideal para el tratamiento de la obesidad es aquel que, pudiendo ser
administrado a largo plazo, agrega beneficios cuando se toma regularmente, los que
superan sus posibles efectos adversos.
En la actualidad contamos con la posibilidad de prescripción ética de tres
medicamentos.
El orlistat es el único cuyos efectos se limitan a nivel digestivo. La toma de tres
cápsulas al día, produce que el 30% de las grasas que consumimos se eliminen por la
materia fecal. Además de favorecer el descenso de peso produce mejoría de los niveles
de grasas en la sangre, la diabetes y la hipertensión arterial. Su administración también
ha sido aprobada en adolescentes cuando ha fallado el régimen alimentario
conjuntamente con el programa de actividad física.
La sibutramina actúa a nivel neuronal aumentando una sustancia llamada serotonina,
que produce sensación de saciedad. En general, adaptando la dosis necesaria para cada
paciente, suele ser bien tolerado. Los pacientes obesos que tienen hipertensión arterial
tienen contraindicado este fármaco.
Mas recientemente contamos con una droga aprobada en Europa, el rimonabant, que
actúa a nivel central bloqueando los mismos receptores que estimula la marihuana. De
esta manera disminuye el apetito, especialmente el placer por comer. Su administración
mejora el llamado Síndrome metabólico asociado a la obesidad, por efectos sobre otras
sustancias que intervienen en el metabolismo y la inmunidad. Su indicación merece
especial cuidado en pacientes con tendencia a la depresión.

La contención
Es la que brinda el médico o el nutricionista en una actitud comprensiva y alentadora, de
guía para la adquisición de conductas apropiadas, siempre sobre el compromiso del
paciente consigo mismo.
A veces la red de contención se encuentra en un grupo de personas que comparten la
misma problemática.
El apoyo familiar o del entorno cercano alienta al cambio hacia una vida mas saludable,
a la vez que aquel que logra el cambio se convierte en motor para los otros....

Este capítulo ha sido realizado con la colaboración de la Dra Ana Maria


Cappelletti.
Médica especialista en endocrinología ginecológica y de la reproducción