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Mª Cristina López López

DNI: 53060068-B
Grupo: T1

INFORME TEMA 7

Los resultados del experimento de Bartlett que se cita en este de texto, guardan relación con
la hipótesis que defienden autores como Bransford, Barclay i Franks, y que demuestran en un
experimento que diseñaron en 1972. Las conclusiones que se extraen son que cuando un sujeto
interpreta el significado de un texto, no solamente tiene en cuenta el significado gramatical de las
oraciones, sino que se vale del conocimiento sobre el mundo que tiene almacenado en su memoria
a largo plazo con el propósito de comprender el discurso emitido o el texto escrito, sea cual sea el
canal. Esto explicaría que obtuviéramos mas información que la que se presenta estrictamente en el
análisis gramatical de las oraciones y que por tanto al recordar, no solamente recordáramos la
información gramatical presentada sino que también incluyéramos información externa derivada
de nuestra memoria a largo plazo. La información que hemos ido adquiriendo con la experiencia y
que constituye nuestro conocimiento sobre el mundo esta organizado en nuestra memoria a largo
plazo en forma de esquemas mentales. Estos esquemas mentales son unidades de conocimiento que
se construyen en base a situaciones que se han repetido frecuentemente en episodios de nuestra vida
y que hemos integrado a nuestro conocimiento como planes de acción estereotipados. Estos
esquemas mentales constituyen el contexto discursivo y nos ayudan a comprender el significado de
las oraciones. Poniendo a modo de ejemplo un enunciado que puede tomar varios significados, pues
bien, los esquemas mentales nos ayudan a resolver situaciones de ambigüedad.
Los esquemas mentales explican porqué podemos omitir en nuestras producciones información que
consideramos irrelevante, porque sabemos que el receptor posee esquemas mentales compartidos,
y que por tanto puede inferir el significado que omitimos, con lo cual se cumpliría una de las
máximas de Grice, la máxima de cantidad, según la cual, el hablante en su discurso debe emitir
solamente aquella información que considere nueva para el oyente, y obviar aquella información
que el oyente ya posee, para no sobrecargar el discurso.
El hecho que los sujetos británicos que participaron en este experimento tendieran a impregnar el
recuerdo del cuento popular indio con su estilo de narración británico e incluir fraseología
contemporánea británica obedece precisamente a que el conocimiento que tenemos sobre el mundo
está influenciado por la cultura a la que pertenecemos, es decir, nuestra cultura, constituye un
marco de referencia a través del cual comprendemos el lenguaje. Esta afirmación enlaza con la
hipótesis de Slobin, según la cual la lengua que hablamos está estructurada de acuerdo a unas reglas
gramaticales, esta estructura jerárquica de la lengua nos predispone a organizar el conocimiento
de una manera determinada, que es exclusiva de cada lengua, y al mismo tiempo, nos predispone a
prestar más atención a una información más que a otra. En los análisis de narraciones infantiles de
niños de 3 a 5 años se observa como esta manera de entender el mundo marcada por el uso de una
lengua determinada afecta tanto en el proceso de comprensión como en el de producción. Estos
resultados pueden extrapolarse al estilo de narración y recuerdo de los adultos. Tienden a narrar
explicitando conceptos y detalles que obedecen al estilo de organización gramatical de la lengua y
son más propensos a recordar aquella información que la propia producción de la lengua obliga a
tener presente.