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El surgimiento de Radio Viga en el marco del conflicto edilicio que sufre la Facultad de

Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires da cuenta de una inteligencia


emergente mediante la apropiación de las tecnologías digitales. El escabroso contexto
de crisis edilicia de nuestra facultad y más específicamente la caída de una viga en el
baño de mujeres de la sede de Marcelo T. impulsaron a los estudiantes a agruparse para
luchar por una causa en común: el edificio único. La novedad de esta agrupación
estudiantil es que es una de las pocas que en el último tiempo se han desarrollado en la
Universidad al margen de cualquier bandera política, recalcando que precisamente estas
diferencias ideológicas habitualmente sectorizan a los estudiantes.

La agrupación de alumnos organizados a través de dispositivos digitales desarrolla una


nueva dinámica de construcción de conocimiento colectivo. Se concibe como un
modelo abierto centrado en el libre intercambio de conocimientos.
Se empezó a utilizar el sitio http://edificiounicoya.blogspot.com/ como base de
operaciones tan sólo 5 días después de que la infraestructura de la sede ubicada en la
calle Marcelo T. de Alvear tuviera una viga menos. Mediante este medio los estudiantes
empezaron a organizarse y participar activamente en el ámbito sociopolítico desde la
red. Esta comunidad instantánea, virtual y espontáneamente constituida conforma un
nuevo tipo de red social.

Ya no concebimos Internet solamente como una fuente inagotable de información, sino


que aprovechamos una nueva dimensión que nos permite registrar las propiedades
sociales emergentes de este nuevo espacio. La red ahora es pensada como herramienta
para vehiculizar encuentros y formar redes sociales. Y así lo usaron los chicos de
Sociales. Dinamizando el acceso a la información como modo de encuentro con otros
cuerpos de información (tecnologías, producciones y compañeros).
La cita de Howard Rheingold, de su libro Multitudes Inteligentes, pone esta idea de
manifiesto: “Internet no es sólo el resultado final, sino la infraestructura que posibilita
nuevos modos de organizar la acción colectiva a través de las tecnologías de la
comunicación. Este nuevo contrato social permite la creación y mantenimiento de
bienes públicos, una fuente común de recursos de conocimiento.”

Rheingold plantea que esta convergencia de tecnologías tiene repercusiones sociales


porque las personas utilizan nuevas herramientas que les permiten, también, adoptar
nuevos formatos de interacción, coordinación y cooperación. Es decir, todos
participando activamente, cada uno cooperando para desarrollar un producto en
conjunto. Rheinghold destaca que es precisamente la combinación del desarrollo
tecnológico y su apropiación social lo que genera las condiciones para que las
multitudes inteligentes existan.

Precisamente, una de las declaraciones de un estudiante Blogger pregona: “el blog es un


servicio para la lucha, no para la inacción”. Fue entonces, a través del blog del Edificio
Único que surgieron otros formatos de comunicación sobre el problema edilicio además
de la tradicional prensa escrita o posteos. Permitió que a través de la cooperación, del
intercambio de experiencias e ideas se organizaran para la lucha. También desarrollaron
la creatividad en diferentes soportes comunicacionales: a través de slogans para
distinguir la causa, videos y fotos, el aporte de imágenes de los alumnos sobre el
proceso que se estaba desarrollando, y la creación de una radio abierta, entre otras.
Todas las producciones a su vez, se encuentran bajo el código de Creative Commons
para que puedan ser re-elaboradas y modificadas por la persona que desee hacerlo.

Con respecto a la participación, como podemos apreciar, se basan en el modelo abierto


propuesto por Pekka Himanen en el libro “La ética del Hacker”. En sus páginas se
plantea una analogía entre un modelo abierto que correspondería al modelo de bazar
(utilizado por las ciencias empíricas y los hackers) y el modelo cerrado o de monasterio
que no permite el desarrollo de ningún tipo de creatividad cuando se implementa.
Cerrado porque además de clausurar información es autoritario. No permite iniciativa ni
la crítica que permite una actividad más creativa y auto correctora. Por el contrario, “en
el modelo de bazar la ideación esta abierta a todos y las ideas se confían a otros para ser
puestas a prueba desde un principio. La multiplicidad de puntos de vista es importante:
cuando las ideas se diseminan ampliamente desde un estado inicial, todavía están en
condiciones de beneficiarse de añadidos externos y de las criticas de terceros, mientras
que una Catedral se presenta en su forma acabada, sus fundamentos no pueden ya
cambiarse” explica Pekka.

El modelo abierto como la ciencia, desde el aspecto teórico ha demostrado ser el mejor
método para la creación de información. Y esa es la esencia de estas multitudes
inteligentes, y en ello reside su mayor poder: es el nuevo modelo académico que
plantea. Un modelo que permite saltearse todos los aspectos burocráticos de nuestra
Universidad que lo único que logran es limitar el conocimiento. Transforma la forma de
aprendizaje y retoma el pensamiento de Platón al respecto “ninguna persona libre debe
aprender nada como un esclavo”. Esta nueva forma de organización social conformada
por las multitudes inteligentes nos permite repensar los modelos académicos y también
las formas de agrupación y cooperación, en este caso los alumnos de todas las
Facultades afectadas en la Universidad de Buenos Aires.

A manera de resumen, la cibernética nos permite estar en contacto en todo momento y


al instante desde cualquier lugar, situación que favorece a los estudiantes a poder
organizarse mejor e intervenir desde otra perspectiva en los espacios tradicionales de
intercambio social. Estas posibilidades de creación colectiva, se ven potenciadas las
oportunidades que brindan las nuevas tecnologías de comunicación. Facilitan los
contactos, sin necesidad de encuentros físicos en pos de un bien común.

El re-pensar la concepción de Internet como un espacio vivencial, una herramienta,


entre otras, de vehiculizar, agilizar, recorridos múltiples no estandarizados, lejos de
pretender engrosar la biblioteca pretende abrir canales para apropiarse de tecnologías,
de posibles modos de hacer, de perspectivas y, a su vez, cuestionarlas para mejorarlas
como herramientas de producción.

Esta imagen parece bastante más cercana a la dinámica comunicativa si es que


sinceramente concebimos la comunicación como proceso de producción social de
construcción de sentido, abierto y permanente. Como todo proceso, obviamente, implica
movilidad, rupturas y continuidades. Entonces, las miradas acartonadas, acabadas y
respuestas de recetario sólo parecen dificultar la tarea y limitan el posible viaje
imaginable.