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CULTIVO BASICO DE PHALAEONOPSIS

Luz. El género Phalaenopsis requiere entre 800 a 1,200 fc para un buen crecimiento, dependiendo de la
estación. Esto es cercano a un 10% de la luz solar plena en su hábitat natural, y quizá entre un 20 a un 30% de
la luz total de sol en la mayoría de nuestras áreas. La luz es quizá el requerimiento más importante. Mucha luz
estresa la planta y frena el desarrollo, mientras que la carestía de luz es quizá la principal razón para que no
florezcan. Conseguir una correcta lectura de las condiciones de luz no es fácil. Debe saber que la luz que
alcanza la superficie de la tierra varía con el tiempo, la estación y las condiciones atmosféricas (humedad,
cubierta de nubes, polución, etc.) Las lecturas deben ser tomadas en varios puntos en varios días consecutivos,
durante varios meses a diferentes horas del día. Se sorprenderá de las diferencias. Esta es la razón de por qué
el sombreado debe ajustarse para un óptimo crecimiento. Hay tres mane-ras de medir la luz:

1.- Usar un medidor de luz (fotómetro) que esté graduado en fotocandiles.


2.- Usar un fotómetro incorporado en una cámara. Enfocar sobre la cara gris de una carta de prueba neutral de
Kodak (puede ser comprada en una casa fotográfica), coloque la cámara en ASA o ISO 100, gradúe la
velocidad a 1/100 seg. y ajuste la abertura del diafragma hasta que el fotómetro marque la exposición correcta.
Entonces calcule la luz multi-plicando el cuadrado de la abertura de diafragma por el valor 11.5 (Por ejemplo,
si con 1/100 seg. obtiene una abertura de diafragma de f11, entonces la intensidad de la luz será igual a 11x 11
x 11.5=1,391 fc).
3.- Observe el color de las hojas como un indicador de la intensidad de la luz. Mucha luz resulta en hojas
color amari-llo verdoso, flores más pequeñas y espigas más cortas que las normales, mientras que la
deficiencia de luz resultan en hojas verde oscuro, usualmente no hay floración o son pequeñas y las espigas
son más largas que las normales.
Temperatura. El género Phalaenopsis son plantas de cultivo cálido, requieren temperaturas entre 62 a 85ºF
(16-29ºC). Fuera de este rango las plantas se estresan y el desarrollo se alentará, o aún también se parará, y las
plantas entrarán en un estado de latencia. Mantener la temperatura mínima sobre todo durante la noche, es
importante. Pueden permanecer en bajas temperaturas pero solo en periodos cortos de tiempo y con una baja
humedad y casi sin movi-miento de aire. También pueden soportar altas temperaturas durante el día hasta los
95 o 100ºF (35-37ºC) pero tam-bién por cortos periodos de tiempo con humedad alta y buena aireación. Como
regla, la temperatura deberá moverse en la misma dirección que la intensidad de la luz. Cuando la luz se
incremente, la temperatura deberá incrementarse y viceversa, cuando la intensidad de la luz baje, la
temperatura deberá bajar.
Humedad. Las Phalaenopsis se benefician de un 50 a un 60% de humedad relativa, lo cual es confortable
para noso-tros los humanos. Observe mucho el nivel de humedad todo el tiempo, porque esta puede variar
drásticamente cuando la temperatura se incrementa o decrementa. La humedad relativa es un concepto que
generalmente no es entendida. Esta es la capacidad del aire de retener o capturar humedad y es totalmente
dependiente de la temperatura. Para una cantidad de humedad en el aire, el incremento de la temperatura
resulta en un decremento de la humedad relativa y viceversa. Los cambios en la humedad pueden ocurrir tan
rápidamente como cambia la temperatura. Por ejemplo, a media mañana cuando la temperatura se incrementa
de los 60ºF (15ºC) a los 80ºF (26ºC) la humedad relativa puede fácilmente caer hasta un 10%. De aquí la
necesidad de rociar cuando la temperatura sube, de otra manera el aire dese-cará la humedad de las plantas. El
caso contrario ocurre más tarde durante el día y en la noche: como la temperatura cae, la humedad se
incrementa y el agua se condensa en las superficies frías. Nunca es problema mantener los niveles de
humedad durante la noche. Usualmente es en el caso contrario; la humedad relativa es muy alta. Como regla,
la humedad debe moverse en el mismo sentido que la intensidad de la luz y la temperatura. Cuando la luz y la
temperatu-ra se incrementen, la humedad relativa deberá incrementarse también.
Riego y fertilización. Las Phalaenopsis requieren humedad constante en las raíces. También requieren
constante alimento. Aquí es donde el sustrato cobra importancia. Bajo condiciones ideales, las Phalaenopsis
pueden ser cultiva-das en balsas (corcho o helecho), la misma manera como crecen en la naturaleza (pegadas
a los árboles). Sin embargo, para que ellas prosperen la humedad debe ser alta y deben ser regadas a menudo.
A menos que puedan ser regadas a diario es mejor cultivarlas en macetas. Es importante que cualquier medio
que se vaya a utilizar, de que todas las plan-tas sean plantadas de la misma manera. Si puede regar a menudo,
utilice un sustrato que sea poroso y con baja reten-ción de humedad. En caso contrario, si no puede regar
seguido, utilice un medio que retenga humedad.
Si no está seguro cuando es tiempo de regar, trate de calcular el peso de la maceta después de que riegue,
comparando la ligereza de esta cuando está seca. Esto involucra sacar la planta varias veces para ver cuando
está seca y poder de-terminar cuando es tiempo de regar de nuevo. Entonces recuerde que tanto pesaba la
maceta en este punto. Después de un tiempo, se desarrolla un sentido para conocer cuando es tiempo de regar.
Riegue temprano en la mañana si piensa que las hojas y la corona van a secarse cuando caiga la tarde y la
temperatura comience a bajar, si no, espere al siguiente día. También los riegos no deben ser con agua más fría
que la temperatura ambiente. Yo normalmente levanto la temperatura del agua a 23ºC antes de regar (esto es
cerca de 10ºF más arriba que la temperatura matutina en mi invernadero).
Fertilice en cada riego usando un fertilizante balanceado. Evite los fertilizantes con urea. La urea es un
compuesto complejo que no puede tomarlo directamente la planta y no puede descomponerlo, además no hay
bacterias disponi-bles en el medio que puedan descomponer la urea en sus diferentes compuestos útiles. Las
necesidades que las plantas tienen de los fertilizantes están bien documentadas, pero no son muy bien
comprendidas, ni tampoco si los efectos son muchos o pocos, esto depende de la cantidad de agua que se
utilice. En general, se debe usar más fertilizante cuando las plantas están en pleno crecimiento. Como regla
general, la frecuencia de los riegos debe incrementarse cuando la luz y la temperatura se incremente; en otras
palabras, la frecuencia de los riegos se incrementa en primavera y verano y decrece en otoño e invierno.
Normalmente, yo riego dos veces más en verano que en invierno, y fertilizo cada vez que riego, por lo tanto
fertilizo dos veces más en el verano.
Ventilación. Las Phalaenopsis requieren constante aire en movimiento para un óptimo crecimiento. Sin
embargo, la fuerza del aire es dependiente de la intensidad de la luz, la temperatura ambiente y la humedad. A
mayor iluminación y temperatura, mayor debe ser el incremento de aireación, esto ayuda a mantener baja la
temperatura de las hojas y fuerza la humedad del aire alrededor de la planta. Esto promueve un buen
crecimiento y al mismo tiempo desalienta a los insectos y evita que la planta adquiera infecciones bacterianas
y fungosas. También el movimiento de aire ayuda a reducir los puntos fríos y calientes en un invernadero, al
mismo tiempo, distribuye la humedad más convenientemente. Como regla general, se debe incrementar la
ventilación cuando se incremente la luz y la temperatura y viceversa.
Plantado y replante. En la naturaleza las Phalaenopsis crecen pegados a los árboles en un ambiente húmedo
y cálido con una brisa tenue y lluvia diaria. Las raíces se proveen constantemente de humedad y siempre están
aireadas, ambos elementos indispensables para el crecimiento. Si decide recrear estas condiciones, entonces
no necesita utilizar macetas ni aprender otras cosas. Sin embargo, si decide plantar sus Phalaenopsis en una
maceta, deberá conocer cier-tas reglas. Las macetas resuelven muchos problemas, pero al mismo tiempo crea
otras. En general, las macetas son hechas de barro o plástico, ambas tienen ventajas y desventajas. La mas
notable es la capacidad de respirar aire y humedad. Las macetas de barro lo hacen, las de plástico no.
Consecuentemente una maceta de barro se secará más rápido que una de plástico, pero esto hará que el aire
esté más disponible para las raíces. Las macetas de plástico, por el contrario, son baratas, ligeras y ayudan a
mantener la humedad más tiempo en las raíces, requieren menos riegos en grandes intervalos.
Una vez que decida que tipo de maceta utilizar, el énfasis ahora es qué medio utilizar. La opción del medio de
cultivo es más que nada un asunto de localización, precio y disponibilidad. El sustrato universal ideal, no
existe, porque las condiciones de cultivo varían en las diferentes regiones geográficas, así también como la
calidad del agua, y el hábito de los riegos. Un sustrato de cultivo es justamente un medio para asegurar la
planta a la maceta, al mismo tiempo, provee a las raíces con el aire y humedad necesarios. Algunos de los
factores necesarios al seleccionar un sustrato son (aparte del precio y la disponibilidad): capacidad de
retención de humedad, peso y el índice de decaimiento, o que tanto tarda en la maceta sin que éste se
descomponga. Si no le gusta replantar, escoja un sustrato inerte, uno que no esté hecho de materia orgánica
como roca, perlita, roca volcánica, etc. Sin embargo debe estar consciente que estos sustratos tienen baja
retención de agua, característica que hará que se tenga que regar más a menudo. Si se necesita replantar
porque la planta crece fuera de la maceta, o solo porque Ud. así lo quiere, puede utilizar un sustrato tipo
orgánico como corteza, musgo o helecho de árbol. Aún cuando estos sean de gran duración, Ud. sabe que
replantará antes de que éste se descomponga. También puede utilizar la mitad de ambos medios y preparar un
sustrato que tenga ambos, como corteza y perlita. Esto retrasará la descomposición.
Cuando replante, utilice el grueso de las raíces como guía para seleccionar el grado del sustrato (fino, medio o
grueso). Utilice el grado fino para raíces finas, como en el caso de plántulas, y utilice grado grueso para raíces
gruesas.
Al seleccionar la maceta, nunca utilice el tamaño de la planta como guía. Como las Phalaenopsis necesitan
replantarse cada año, no hay necesidad de plantar en una maceta más grande. Antes de plantar, asegúrese que
tiene el sustrato disponible y que la mezcla ha sido empapada de agua previamente. Nunca utilice sustrato
seco para enmacetar.
Posicione la planta en el centro de la maceta con la corona de la planta a nivel o por encima del borde de la
maceta, y distribuya las raíces uniformemente dentro de la maceta. Entonces comience a llenar la maceta con
el sustrato hasta cerca de media pulgada del borde del contenedor. Asegúrese que cuando termine, la planta
esté asentada en la superfi-cie del sustrato y que ninguna de las hojas quede dentro de la maceta. Si utiliza
corteza o mezclas de corteza, asegúre-se que la mezcla esté apretada en la maceta. Utilice los pulgares o una
madera para presionar el sustrato dentro del contenedor. La prueba final, si utiliza maceta de plástico, es alzar
la planta por la corona y la maceta debe venirse con ella. Si se separa, el sustrato no está suficientemente
apretado y deberá apisonarlo de nuevo. Otra prueba es apretar la maceta por su parte media, se debe sentir
firme y no ceder ante el apretón. Obviamente esto no se puede hacer con una maceta de barro. Solo asegúrese
que el sustrato esté apretado. Si utiliza musgo sphagnum como sustrato, asegúrese que está humedecido antes
de que el musgo sea apretado en la maceta. El volumen del musgo apretado, debe ser la mitad del volumen
que cuando está flojo. Recuerde, la idea al plantar en maceta independientemente del material utilizado, es
tratar de asegurar la planta en la maceta.
Floración. Aún cuando las Phalaenopsis pueden replantarse en cualquier época del año, yo prefiero hacerlo
durante el verano hacia finales de septiembre , así cuando las plantas inician las espigas florales, las plantas
están establecidas en la maceta. Obviamente esto no se aplica en las especies que florecen en verano. Para eso,
espero hasta el principio de la primavera para hacerlo.
Cuando las espigas aparecen en otoño, tome nota de ello. No trate de mover o forzarlas a que lleven una
dirección diferente. Hacer esto causará que se quiebren. A medida que crezca la espiga, tenderá a crecer hacia
arriba tratando de alcanzar la luz, cuando aparezcan los botones, no cambie de lugar la planta. Comience a
hacer planes para estacar. Puede usar estacas de alambre con un gancho al final, o una estaca de madera. En
cualquier caso, seleccione una que sea lo suficiente robusta, así no se preocupará por tener que reemplazarla
cuando abran las flores. Las flores son bas-tante pesadas, y si escoge la estaca equivocada, la espiga se
flexionará hacia delante y cambiará su dirección. Cuando esto pasa, o cuando Ud. cambia la planta de lugar
después que aparecen los botones, la espiga girará hacia la luz, y al hacerlo los capullos girarán creando una
mala presentación. Inserte la estaca en la base de la planta, y como la espiga vaya creciendo, gentilmente
amárrela a la estaca con alambre blando o rafia.
Plagas y enfermedades. Citando al cultivador y autor Bob Gordon, “Una Phalaenopsis sin plagas es como un
perro sin pulgas. O las adquieren, o se deshicieron de ellas o deben estar preparadas para obtenerlas”. Y esto
es siempre una preocupación. La parte más importante de esto es primero tratar de prevenirse de ellas y
segundo, si ya las tienen, tratar de deshacerse de ellas o al menos mantenerlas en bajo número.
Hay algunas plagas de las Phalaenopsis con las cuales hay que batallar. Las más comunes son pulgones
harinosos, lapas, ácaros y caracoles y babosas. Si solo tiene algunas plantas, puede mantenerlas en control,
pero si el número de plantas crece, infortunadamente el número de plagas también crece en la misma
proporción. Si tiene sus plantas en un invernadero, hay algunos insecticidas disponibles para tratar estos
insectos. Pero si las está cultivando en casa, sus opciones son más limitadas. Las lapas y pulgones harinosos
se ven a simple vista, ya que son criaturas más o menos grandes. Los ácaros no son fáciles de ver, solo hasta
que comienzan a verse los daños. Lo mismo es verdad con los caracoles y babosas. Aún cuando son criaturas
grandes, estos hacen sus daños por la noche, y con el tiempo los daños se ven durante el día cuando la mitad
de las flores han sido carcomidas.
Para los invernaderos, hay varios tipos de insecticida para combatir los pulgones y lapas. Yo prefiero utilizar
los de tipo sistémico, donde los químicos son absorbidos por la planta y llega a los insectos cuando estos
chupan la planta, lo mismo se aplica a los ácaros pero con un acaricida.
Siempre hay que leer las indicaciones para el uso apropiado del equipo para la protección y aplicación del
insecticida. También asegúrese que el insecticida seleccionado sea adecuado para usarlo en invernaderos y
que esté aprobado para su uso con orquídeas. Esto debe estar declarado en la etiqueta.
Una solución alternativa con la que algunos de mis amigos han tenido éxito, es utilizar aceite mineral
hortícola. Cuan-do se esparce entre las plantas, forma una capa delgada sobre las hojas que sofoca a los
insectos. El aceite es rápida-mente descompuesto por los rayos ultravioleta, así que los poros de la planta no
se obstruyen por un periodo largo de tiempo, de otra manera la planta se sofocaría. El aceite no mata los
huevos, así que la aspersión debe hacerse varias veces para erradicar la plaga. No utilice cualquier tipo de
aceite, este puede permanecer más tiempo sobre las plantas y eventualmente matarlas. El alcohol isopropílico,
comprado como alcohol para frotar, es también efectivo con algunos insectos, sin embargo úsese solo como
tratamiento local, empapando un isopo de algodón y frotando el área afectada. Evite el uso de alcohol en las
raíces.
Los caracoles y babosas pueden mantenerse bajo control con el uso de molusquicidas. Hay dos tipos, uno que
utiliza metaldehído, y otro que utiliza fosfato de hierro como ingrediente activo. Ambos son efectivos, pero si
tiene mascotas, el metaldehído es tóxico para ellos, por esa razón prefiero utilizar el tipo de fosfato de hierro.
Se vende bajo dos nom-bres: Sluggo y Escar Go. Ambas presentaciones son en perlas y pueden fácilmente
regarse alrededor del invernadero.
Con referencia a las enfermedades, los mayores problemas de las Phalaenopsis son la pudrición café que la
causa una bacteria llamada Pseudomonas. Puede ser reconocida como puntos oscuros húmedos que crecen
rápidamente de tama-ño sobre las hojas, si ocurre en la corona, fácilmente puede matar la planta. Esta es
generalmente conocida como pu-drición de la corona. Las Pseudomonas pueden atacar las plantas en
cualquier temporada, y si no es tratada puede necrosar toda la planta. Esta bacteria necesita agua para
sobrevivir y multiplicarse.
Esto significa que se propagará rápidamente en agua estancada. Esta es la razón del por qué evitar que el agua
se es-tanque en la corona de las plantas especialmente en las noches frescas de otoño e invierno. Estas
atacarán las hojas tiernas que nacen de la corona. Es también un problema en áreas con humedad muy alta.
Las Pseudomonas es un pro-blema bacteriano y no puede ser tratado con fungicidas, en su lugar debe tratarse
con un bactericida. De nuevo, esto es menos traumático que el tratamiento de la enfermedad en todo un
invernadero.
En la casa, las bacterias esto no es mucho problema, porque la humedad tiende a ser más baja y los
ventiladores tien-den a mantener las plantas más secas. En el invernadero, yo utilizo Phyton-45, un bactericida
orgánico a base de cobre con buen éxito. Sin embargo, los bactericidas son utilizados para controlar la
bacteria, no es un tratamiento para una planta que está ya afectada. Lo imperioso aquí es prevenir que la
bacteria penetre en la planta. Una vez que la planta muestra los puntos acuosos, la única solución es tomar una
navaja esterilizada, cortar la sección afectada (algunas veces la hoja completa) y aislar la planta. Si la
infección sucede en la corona, entonces cortar toda el área infectada escarbando en la corona. Para cualquier
propósito, este punto de crecimiento estará muerto. Coloque la planta en un sitio seco, evite mojar las hojas y
espere la aparición de un keiki.
Para finalizar, unas cuantas palabras sobre los virus. Las infecciones por virus causan enfermedades crónicas
en las plantas y no hay mas remedio que destruir la planta. Algunas veces los efectos son visibles, otras veces
no. La única manera de saber si sus plantas están infectadas, es enviando una parte de su planta a un
laboratorio especializado para su prueba. Los virus son transmitidos de planta a planta a través de heridas
abiertas, pueden ser en las raíces, la planta o las flores. Consecuentemente utilice solo una herramienta de
corte por planta y después deshágase de ella, o flamee la herramienta cada vez que cambie de planta.
Estas son algunas consideraciones en el cultivo de Phalaenopsis. Haciendo uso de estas prácticas y reglas
básicas, puede Ud. mejorar su técnica de cultivo de estas bellas orquídeas. Y si compra una planta en flor, o es
la primera vez que su planta está floreciendo, piense que lo mejor está aún por venir.
Carlos Fighetti is a trustee ofthe American Orchid Society and chair of the Information Committee. Since the
mid 990s, he has been chair of the annual orchid show of the Greater New York Orchid Society. He is
founding presi-dent and currently a director of the International Phalaenopsis Alliance. 325 Piermont Road,
Closter New Jersey 0 7624 (e mail cj3@columbia. edu).

Fuente: Orchids - the magazine of the American Orchid Society. August, 2000.
Extracto de “Understanding Phalaenopsis” de Carlos Fighetti. Página 747.
Traducción: Jesús Choy Ley.