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EL COMPLOT DE SEMANA SANTA

JACOBO SCHIFTER

EL COMPLOT DE SEMANA SANTA JACOBO SCHIFTER

El caso del Holocausto es uno en que, como en Yugoslavia o en Camboya o en Serbia, la religión ha sido un factor importante para explicar el genocidio. En países en que existen grupos distintos con creencias diferentes, la animosidad es así incrementada. Las guerras religiosas en Europa fueron causa de matanzas de millones de personas hasta que las naciones llegaran al acuerdo de la tolerancia.

La tradición de culpar a los judíos por la muerte de Cristo, ha envenenado al mundo cristiano. Aunque los nazis no eran devotos del cristianismo, la religión fue una gran ayuda para cometer el genocidio. Los judíos no contaron con suficiente apoyo popular para repeler la maquinaria nazi y las iglesias cristianas, tanto católicas como protestantes, y el mismo Vaticano, callaron generalmente durante el Holocausto. El estudio de la religión como factor del genocidio se torna importante en Centroamérica porque tenemos varias iglesias, que aunque cristianas, luchan por ganar conversos y seguidores: el movimiento fundamentalista cristiano, la ortodoxia católica y en medio de ambas, otras iglesias protestantes y sectores católicos, aliados con los más desposeídos, que promueven un mensaje vinculado con la Teología de la Liberación. ¿Pueden estas visiones distintas teológicas fomentar el odio y el crimen como lo hizo el cristianismo contra el judaísmo a principios del milenio? ¿Es posible que la Biblia que comparten judíos, cristianos y protestantes pueda usarse con fines de persecución?

Para estudiar el papel de la religión en el genocidio, es importante analizar cómo el cristianismo construyó el antisemitismo y cómo lo plasmó en la misma Biblia. Las razones tuvieron que ver con la competencia más que otra cosa, porque ambas creencias buscaron adeptos en el mundo romano. Si Pablo y los evangelistas pudieron hacer que un profeta o Mesías judío fuese usado para perseguir a su propio pueblo y para culparlo de su muerte, ¿qué pasaría en Centroamérica si católicos, protestantes o evangelistas empezaran a acusarse de traicionar la palabra de Cristo? Y esto no es difícil de pensarlo porque si los cristianos utilizaron los mismos textos bíblicos judíos para usarlos en su contra, no sería nada raro que los católicos y los evangélicos lleguen a hacerlo con el Nuevo Testamento.

JESUS HISTÓRICO

En la actualidad, casi nadie cree que la Biblia fue escrita por Dios. Existe consenso en que fueron hombres de carne y hueso los que redactaron los 66 libros que componen los dos testamentos. 1

Los evangelios y las cartas de Pablo son una fuente para conocer al Jesús histórico. 2 Pero los documentos no fueron escritos en el tiempo en que ocurrieron los acontecimientos.

1 Un disidente de esta teoría es Carsten Peter Thiede. Según este experto, que los data mucho antes que otros especialistas, los evangelios sí fueron escritos por testigos oculares (Carsten Peter Thiede, Jesus: Life or Legend? A Lion Book: Oxford, Inglaterra, 1997).

Pablo escribió en el año 50 de nuestra era porque él no tiene conocimiento de los evangelios. Marcos da señales de saber de la destrucción del templo judío en la Palestina del año 70, y de seguro Lucas lo sabe, pues ambos se escribieron después. Como Mateo y Lucas se compusieron con base en Marcos, se calcula que los hicieron 10 o 15 años después, o sea en el año 80 o 85. Juan es más desarrollado teológicamente, seguramente se escribió por ahí del año 90 o 95 de nuestra era.

Las historias de los evangelios se basaron, en parte, de las historias orales, contadas por gente que no conoció a Cristo. La religión se traslada por los apóstoles y por Pablo de Galilea rural a los pueblos, ciudades de Judea, Samaria, Galilea y Siria; de ahí se fue a Sicilia y Asia Menor (Turquía), Macedonia y Acacia (Grecia), luego Roma y hasta España. También a África del Norte y algunas partes de Egipto. Luego, los conversos cuentan y hacen sus propias historias. Esto pasó durante años antes de que se escribieran y así como podemos aprender del juego del teléfono roto, fueron cambiando y agregando cosas.

Tenemos muchas fuentes paganas pero, con muy pocas excepciones, ninguna menciona a Cristo. No sabemos por qué. Otras fuentes sobre su vida son los evangelios apócrifos, pero estos son del siglo II en adelante. 3

Así que si queremos saber de la vida de Cristo, tendremos que depender de los cuatro evangelios. Pero los evangelistas no son testigos desinteresados y escriben décadas después de los acontecimientos. Además, existen muchos más evangelios que estos cuatro y uno que se escribió durante el mismo tiempo, el Evangelio de Tomás 4 , que no fueron aceptados por la Iglesia cuando los canonizó en el siglo IV. Otras cartas, como las últimas de Pablo, sí serían aceptadas, aunque ahora se estima son fraudulentas.

Por todo esto, existen contradicciones en los Evangelios si quisiéramos saber quién era Cristo.

TEXTOS DEL NUEVO TESTAMENTO

1. No tenemos los originales de ninguno de los libros del Nuevo Testamento.

2. Las copias que tenemos fueron escritas mucho después, en algunos casos, centurias después.

3. Tenemos miles de copias en griego, la lengua en que el Nuevo Testamento se escribió.

4. Todas estas copias tienen errores, por parte de los escribas que lo hicieron por accidentes al copiar, o por forma premeditada. No sabemos cuántos errores hay en las copias que sobrevivieron pero se estima que son cientos de miles. La mayoría de los

2 G.A. Wells, The Jesus of the Early Christians. Pemberton: Londres, 1971. G.A Wells, Did Jesus Exist? Pemberton: Londres, 1971 G.A.Wells, The Historical Evidence for Jesus, Prometheus: New York, 1972. 3 Ehrman, Bart D., Jesus, Interrupted Revealing the Hidden Contradictions in the Bible (and Why We Don’t Know About Them), Harper Collins: ebook, 2008, p.50. 4 Meyer, Marvin. The Gospel of Thomas, Harper: San Francisco, 1992.

errores es insignificante, pero algunos son relevantes y alteran la interpretación de un verso, capítulo o de un libro entero. 5

IMPORTANCIA DE Q

Antes de los evangelios, había un libro que era el que usaban los seguidores primitivos de Cristo. Este, como el Evangelio de Tomás, con el que comparte el 35% del material, estaba escrito con los aforismos de Cristo, las enseñanzas que él impartió. Los seguidores ordenaron estos aforismos para poder hacer su campaña de conversión. El libro les sirvió como guía. 6 Pero el libro se perdió por ahí tarde en el siglo 1.

Q no se esfumó del todo porque los evangelistas citan a esta fuente cuando escribieron

sus narrativas. Los especialistas no sabían que existía Q hasta que trataron de descifrar,

en el siglo XIX, cuál Evangelio fue escrito primero. Ya para los años 1830 se sabía que

tres evangelios tenían mucho en común y compartían el material. Karl Lachman, en 1835, postuló que Marcos debió ser el primero porque Lucas y Mateo solo coincidían cuando seguían a Marcos. Christian Weise, en 1830, sugirió la tesis de dos documentos: Marcos

era una fuente y otra era Q para Mateo y para Lucas. Esto tomaría tiempo en aceptarse

porque Mateo era el Evangelio más popular. El estudio de B.H. Streeter, en 1920, estableció de fijo la realidad de la tesis de las dos fuentes en su libro, “History of the Synoptic Tradition”. 7

Se han identificado 225 versos que son de Q, ya que son los que son comunes en Lucas y

en Mateo.

Los seguidores de Q no eran aún cristianos y eran más que todo los seguidores judíos de Cristo, no miraban a Cristo como Mesías o hijo de Dios, ni rompieron con el judaísmo. No creían que Él había resucitado. “No hay referencia a la muerte y resurrección de Cristo, no hay mención de Jesús como Cristo, y ninguna instrucción a Pedro y los otros discípulos para que continuaran la misión de Cristo y que bautizaran a los conversos…” 8

Si Q era la fuente original de la historia de Cristo y no tenía las narrativas que están en los Evangelios, pues se cree ahora que estas modificaciones demuestran que cada evangelista tenía su propia teología y que el primer documento que se redactó en los primeros años después de la muerte de Cristo, era un compendio de aforismos y de parábolas.

5 Ehrman, Bart D., Jesus, Interrupted Revealing the Hidden Contradictions in the Bible (and Why We Don’t Know About Them), Harper Collins: ebook, 2008.

6 Edwards, Richard A. A Theology of Q: Eschatology, Prophecy and Wisdom, Fortress Press: Filadelfia,

1976.

7 Ehrman, Bart D, Jesus, Interrupted Revealing the Hidden Contradictions in the Bible (and Why We Don’t Know About Them), Harper Collins: ebook, 2008, p.111.

8 John, Kloppenborg,

Q: Trajectories in Ancient Wisdom Collections. Studies in

Antiquity and Christianity. Fortress Press: Filadelfia, 1987. P.110 --------, Q Parallels: Sypnosis, Critical Notes and Concordance, Polebridge Press: Sonoma, California,

The Formation of

1988.

Todo lo que no está en Q y está en los Evangelios, es lo que cada evangelista quiso añadir a la historia de Jesús y por esto existen diferencias y esta cambia de uno a otro. 9

En vista de que existe un conocimiento consensuado de la cronología de los libros del Nuevo Testamento, los especialistas han establecido ciertas reglas para analizarlos. 10

1. Entre más temprano, mejor. Marcos es el primero, pero Lucas y Mateo citan aforismos que no están en Marcos y que deben venir de fuentes más viejas (Q). Pero en Q solo hay aforismos como en el Evangelio de Mateo, del siglo II. No hay narrativa en Q y esta fue agregada por los evangelistas. No hay idea de que Cristo es Dios, ni hay historias de la resurrección en Q.

2. Entre más versiones de una historia, es más probable que sea cierta. Si una historia está en un solo Evangelio, es posible que sea más una invención que si está en más de uno.

3. Las historias que no promueven la fe cristiana ortodoxa, deben ser ciertas. Estas quedaron porque eran muy populares en la tradición oral y no se pudieron suprimir. El bautismo de Juan es un ejemplo: Quien bautiza es superior y para los proto ortodoxos, esto no estaba acorde con la divinidad de Jesús. Tienen que dejar intacta la historia porque era popular, pero hubo que rehacerla para que Juan, a pesar de que lo bautiza, confirme que Jesús es su superior. Lo mismo pasa con su nacimiento en Nazaret, que era un pueblo insignificante. Lo tienen que dejar como lugar en donde Cristo vive, pero crean una historia para hacerlo nacer en Belén, un pueblo nombrado en la Biblia como la cuna del Mesías. 11

EVANGELISTAS CREAN A UN MESÍAS SUFRIDO

Es una tesis básica en el cristianismo. La palabra “Cristo” es equivalente a Mesías en hebreo. Jesucristo era entonces el Mesías.

Aunque los cristianos dicen que la Biblia judía predecía a Jesús, la verdad es que no hay expectativas en el judaísmo de un Mesías sufrido. En Isaías 55 y el Salmo 22 se habla de un hombre que sufre terriblemente, pero no que sería el Mesías. Se refieren a otro carácter.

Los judíos tenían la idea de que el Mesías sería el ungido. O sea, que Dios lo había escogido para desarrollar ciertas tareas, como ser rey o sacerdote. Dios había prometido que siempre habría un rey davídico en 1 Samuel 7: 14-16. Pero la nación de Judea, gobernada durante 400 años por un monarca de esta casa, fue destruida por los babilonios en 586 BC y no había más un rey davídico.

¿Cómo resolver esta contradicción?

Pues algunos judíos esperaban una restitución, una vez que Dios no los castigara más por su desobediencia. En Salmos 2: 1-9, se esperaba a un Mesías grande y poderoso y

9 John, Kloppenborg, The Formation of Q: Trajectories in Ancient Wisdom Collections. Studies in Antiquity and Christianity. Fortress Press: Filadelfia 1987. --------Q Parallels: Sypnosis, Critical Notes and Concordance. Sonoma, CA; Polebridge Press, 1988

10 Lofmark, Carl, What is The Bible? Prometheus Books: New York, 1992.

11 Bart. D. Ehrman, Jesus, Interrupted Revealing the Hidden Contradictions in the Bible (and Why We Don’t Know About Them), Harper Collins,: ebook, 2008, pp 101-139.

guerrero. En Daniel, por el contrario, se habla de un juez cósmico (Daniel 7:13-14) que terminaría con el mal. También está la idea en 4 Ezra 13:1-11.

En todas estas versiones, el Mesías sería un rey guerrero, con grandes poderes, quien derrotaría a los enemigos de Dios y gobernaría con mano de hierro.

Jesús era todo lo contrario: un hombre derrotado y burlado. Era como una blasfemia decir que era el Mesías. 12

La idea de un Mesías sufrido nació del problema de que Jesús fue ejecutado. Había que explicar el por qué. Se buscan entonces pistas en la Biblia, no sobre el Mesías, pero en otros lados, en que se identificara a un hombre que sufriría. En Isaías 53:1-6 se habla de un hombre, no de un Mesías, que sería despreciado y rechazado por los demás, un hombre de gran sufrimiento y aquejado por la enfermedad y que sería destrozado por nuestras transgresiones y castigado por todos nosotros con el fin de restaurar nuestra relación con Dios. En Salmos 22: 1-18, se habla de una crucifixión. Pero este pasaje no tenía nada que ver originalmente con el Mesías. Los judíos decían que esto no se refería a un Mesías y los cristianos que sí.

El nacimiento de Cristo

¿Y qué pasa con las otras predicciones que hay en la Biblia judía? Pues los evangelistas las incorporan en la narrativa.

Solo hay dos versiones en los evangelios del nacimiento. Marcos y Juan no dicen nada y tienen a Cristo solo como adulto. Lo que sabemos de Cristo es por Mateo y Lucas. Y lo que dice cada uno es diferente e irreconciliable.

Mateo

1:182:23:

María y José están por casarse. Ella se da cuenta que está embarazada. José temiendo infidelidad, planea divorciarse. En un sueño, se le dice que María ha concebido del Espíritu Santo. Se casan y Jesús nace. Los hombres sabios vienen del Este, siguiendo una estrella desde Jerusalén. Preguntan en Belén dónde nacerá el rey de los judíos y lo encuentran. Mientras tanto, el rey Herodes hace una investigación con los eruditos judíos que le dicen que nacerá en Belén. Él manda a los sabios otra vez que sigan la estrella que se para en la casa de Jesús. Los hombres sabios le llevan regalos y no le dicen nada a Herodes porque han recibido una advertencia en contra de esto en un sueño y se van por otra ruta. Herodes manda a matar a todo niño de dos años o menos alrededor de Belén. José es avisado del peligro y huye con María a Egipto. Ahí descubre en un sueño que Herodes ha muerto. Deciden regresar pero cuando se dan cuenta que el hijo de Herodes, Arquelau, es el gobernador de Judea, deciden irse a Galilea, a Nazaret. Ahí crece Jesús. Mateo continúa diciendo que los eventos fueron para “cumplir con lo que el profeta dijo” (Mateo 1:22, 2:6, 2:18, 2:23).

Lucas

12 Ibid.

1:4-2:40

Está de acuerdo solo en que Cristo nació de una virgen y en Belén. Pero su visión es más larga. Empieza con el anuncio de un ángel a una mujer no fértil, Isabel, que dará luz a un hijo, o sea, Juan El Bautista, quien es primo de Jesús. María es una virgen comprometida por José. Un ángel se le aparece a ella y le dice que también concebirá por el Espíritu Santo. María visita a Isabel quien tiene seis meses de embarazo. En el vientre, Juan se mueve ante el hecho que lo visitó “la madre del Señor”. María canta. Juan nace y su padre, Zacarías, profetiza. Luego, sigue la historia del nacimiento de Jesús. El emperador Augusto quiere que todos se registren para un censo y los hace regresar a los pueblos de origen. En vista de que los parientes de Pedro son de Belén por parte del rey David, viaja con María a Belén. No hay lugar dónde hospedarse y se quedan en un establo. Un ángel se les aparece a los pastores y les dice que el Mesías nacerá en Belén. Van y lo adoran. Ocho días después Jesús es presentado en el Templo a Dios y sus padres hacen un sacrificio. Ahí se reconoce como Mesías por un hombre devoto, Simeon, y por Ana, una vieja mujer piadosa. Cuando terminan con todo lo que se requería por la ley, vuelven a Nazaret donde se cría a Jesús. Esta ley es la “Ley del Señor” que requería en Levítico 22 que los ofrecimientos en el Templo deben hacerse 33 días después del nacimiento del niño.

Hay dificultades en las dos historias.

La estrella que sale y se para en Jerusalén y que va a ritmo de paso de camello, es difícil de explicar. No hay evidencia de que Herodes mandó a matar a los niños en Belén o en ningún lado. Tenemos buena información del reino de César Augusto y no hay evidencia de que se hiciera un censo. Tampoco Quirino era gobernador de Siria en tiempos de Herodes.

José va a Jerusalén porque desciende de David, quien vivió hace mil años. ¿Quién haría un decreto pidiéndole a la gente que retorne donde vivieron sus ancestros hace mil años? Es más lógico creer que se pone esta historia para hacer calzar a Jesús en Belén.

Las diferencias son grandes. Casi todo lo que se dice en Mateo no está en Lucas y viceversa. Mateo menciona sueños de José que no están en Lucas. Lucas menciona visitas de ángeles a Isabel y María que no están en Mateo.

El lugar de nacimiento, las razones de estar en Belén o en Nazaret o en Egipto cambian. También la visita a Jerusalén y el hecho de la circuncisión.

Pero no se puede reconciliar históricamente estas contradicciones. ¿Nació Jesús en tiempos de Herodes o de Quirino? Esto lo sabemos por Josefo que nos dice que Quirino se hizo gobernador en el año VI de nuestra era, 10 años después de la muerte de Herodes.

13

13 Ehrman, Bart D., Jesus, Interrupted Revealing the Hidden Contradictions in the Bible (and Why We Don’t Know About Them), Harper Collins: ebook, 2008.

¿POR QUÉ DE LAS DIFERENCIAS?

Porque Jesús tenía que haber nacido en Belén según las profecías y se sabía que había nacido en Nazaret por las tradiciones orales. Todas las historias del nacimiento de Jesús, su ministerio, su entrada triunfal en Jerusalén, su pasión y resurrección se escriben ahora con las profecías bíblicas en mente por narradores que creyeron que con Jesucristo, todas estas predicciones se habían cumplido.

PABLO CAMBIA LA TEOLOGÍA DE CRISTO

Pablo está consciente de que el Mesías sufrido sería un obstáculo teológico para los judíos (1 Corintios 1:23), aunque esta sería la fundación para el cristianismo. El mundo se salvaría por un Mesías sacrificado y solo con la aceptación de esto, uno sería salvado. Pero Pablo no lo inventó, ya estaba así interpretado por los apóstoles después de la muerte de Cristo. Sin embargo, hay un interés suyo personal en exaltar la muerte de Cristo: Él solo lo conocía en su resurrección y no en vida. Pablo tiene que defender la importancia de la muerte y de la resurrección de Cristo porque así su participación personal adquiere importancia igual o mayor de la de los evangelistas. 14

El supuesto crimen de los judíos es rechazar a Pablo, cuyo Cristo fue el producto de sus propias revelaciones y no las del Viejo Testamento. Sin embargo, Pablo era un judío que se convierte a Cristo después de perseguir a los cristianos. Su hostilidad a sus antiguos compatriotas revela un anti judaísmo que debía imperar en Roma, en razón de los años de guerra entre ambas naciones. Pero algunos judíos no rechazan a Cristo porque no se hayan creído que resucitó y se apareció a los discípulos. En el tiempo en que estamos, tanto los griegos, romanos y judíos creían en que los muertos resucitaban y que hablaban con los vivos. Esto era común en la época y nada extraño como sucede hoy en día.

El verdadero escándalo de los judíos más ortodoxos sería cuando Pablo hace a Cristo rival de su propio Dios y el uso de Pablo del anti judaísmo romano para desvirtuarlos. La exaltación de Jesús a una deidad destruyó, como consecuencia, cualquier interés de los judíos en sus enseñanzas. Para ellos, Dios no podía dividirse y no había nada en sus escrituras que así lo sostuviera. Entonces, Pablo dice que el Viejo Testamento es nulo por medio de su propia revelación y rechaza la ley oral que era la base de la religión judía. Esto debemos tomarlo muy en cuenta porque Cristo, según los evangelistas, jamás pensó hacer esto y siempre dijo que no había venido a quitar la ley.

Pablo sabía perfectamente que el Viejo Testamento no dice nada de sus interpretaciones y para refutarlo, Pablo sostiene que Dios no entregó la ley a Moisés y que la ley no es necesaria. Gálatas 3:17-20. Si se rechaza la ley, pues todos los judíos y el judaísmo deben ser rechazados. Si el Viejo Testamento estuviera correcto, cree Pablo, el cristianismo sería falso y viceversa.

Después de este corte, queda el asunto de la ley oral por resolver. Los ebionitas y Mateo tienen una posición en que la ley judía debía ser acatada y Pablo, otra. Luego, Marción,

14 E. P. Sanders, Paul and Palestinian Judaism: A Comparison of Patterns of Religion, Augsburg Fortress Press: Minneapolis: 1977. John Gager, Reinventing Paul, New York: Oxford, 2002, y Stanley Stowers, A Rereading of Romans:

Justice, Jews, and Gentiles, New Haven: Yale University Press, 1997.

padre de la iglesia primitiva, llevará esto al extremo: La ley no tiene nada que ver con el cristianismo. El Dios del Viejo Testamento y el Dios del Nuevo, son dos distintos y, para Marción, el Viejo Testamento debe rechazarse. Banabas cree que los judíos no cumplieron con el acuerdo y el nuevo convenio sería ahora con los cristianos. Los judíos, para él, no entendieron su propia religión. 15

Este conflicto se vuelve peor con el tiempo. La destrucción del templo en el año 70, los cristianos la miran como un castigo de Dios a los judíos. Ya el cargo de deicidio aparece a finales del siglo II con Melito.

ROMANOS LO JUZGARON Y CRUCIFICARON, PERO EVANGELISTAS LO CAMBIAN PARA CONGRACIARSE CON ELLOS

Si es cierto que Jesús fue crucificado, los evangelios muestran que la crucifixión era un castigo romano, no judío y destinado solo para aquellos que cometían crímenes contra el Imperio. En cuanto al juicio de Cristo, es evidente que la historia fue fabricada. En primer lugar, se nos dice que el Sanedrín (el cuerpo supremo religioso y judicial de Judea) fue el que lo condena a muerte durante la Pascua Judía. Pero esto no es cierto porque el Sanedrín nunca se reunía en las festividades hebreas y muy raramente aplicaba la pena de muerte. Aún más problemático es que no se especifica cuál es el crimen de que se acusa a Cristo. Proclamarse “Hijo de Dios” no era un crimen en el judaísmo. En la cruz, los romanos grabarían la índole del delito: “Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos”. El crimen entonces era la sedición, o sea, proclamarse Dios. Pero este era un crimen contra Roma, no contra el judaísmo.

La razón se mira clara en Juan 19:22: “Todo aquél que se hace rey se pone en contra del César”. Esto es, entonces, sedición. También aparece en Lucas 23:2: Se le acusa de prohibir que se pague tributo al César y por decir que él era Cristo, el Rey. También en Los Hechos 17:7 se dice que los seguidores de Cristo proclaman que no hay otro rey que no sea Jesús. La sedición fue la única razón por la que Cristo fue crucificado [Los Hechos, 10:39, 13:29].

Pero como los evangelios fueron escritos después del 70 y con el deseo de congraciarse con los romanos, la historia se cambia para condenar a los judíos. Aquí nace el anti judaísmo cristiano.

La idea original era que Jesús se hizo divino solo en la muerte (Los Hechos). Pero pronto otros interpretaron que era divino desde el nacimiento (Lucas) o en el bautismo. (Marcos) En Juan, Cristo es Dios desde el principio de la humanidad. Pero para los judíos, ser el hijo del hombre no era ser divino. (Marcos).

CONTRADICCIONES EN LA MUERTE DE JESÚS

Comparemos Marcos y Juan. En los dos, Jesús es juzgado ante el gobernador romano, Poncio Pilatos y condenado a muerte por llamarse a sí mismo el Rey de los Judíos. Pero hay diferencias.

15 John Meier, A Marginal Jew: Rethinking the Historical Jesus, Doubleday: New York: 1991.

Marcos: El juicio es corto y rápido. En la mañana, los líderes judíos llevan a Jesús. Pilatos le pregunta si él es el Rey de los Judíos y Jesús dice: “Es usted el que lo dice”. Entonces, los sacerdotes judíos lo acusan de muchas cosas y Pilatos se sorprende que Jesús no se defienda. Existe una tradición de liberar a un prisionero para la Pascua Judía y Pilatos pregunta al pueblo que escoja entre Barrabás y Jesús. El pueblo pide que se crucifique a Jesús. Para satisfacer a la muchedumbre, hace lo que le dicen: libera a Barrabás, Jesús es dado de latigazos y es entregado para que sea crucificado.

En Juan, las cosas son distintas. Los líderes judíos llevan a Jesús en la mañana, pero rehúsan entrar en el edificio de Pilatos porque quieren evitar la “la polución ritual” y así poder comer la cena de Semana Santa esa noche. (En Marcos, ya la habían comido) Jesús está dentro con Pilatos y las autoridades que lo acusan se quedan afuera, junto a la muchedumbre judía y Pilatos tiene que salir y entrar unas seis veces durante el juicio y tiene discusiones con Jesús (En Marcos, solo habla dos palabras) y con los acusadores, tratando una y otra vez de hacerlos entrar en razón.

Hay más discrepancias pero limitémonos a estas. En Juan, Jesús tiene mucho más que decir. Aquí Jesús habla con Pilatos acerca de un reino “que no es de esta tierra”, diciendo que Pilatos no tiene poder sobre él, con la excepción del que Dios le ha otorgado. Esto va bien con el Evangelio de Juan en el que Cristo suele dar discursos largos, totalmente distintos a los aforismos y las frases cortas que dice en los Sinópticos (Los Evangelios de Marcos, Mateo y Lucas).

Segundo, a diferencia de Marcos, Jesús no es flagelado después del juicio, sino que en medio de éste. Aquí Jesús es expuesto ante la muchedumbre, ensangrentado, vestido de un manto rojo oscuro y les dice “Tengan a este hombre”. Es porque para Juan, Jesús es en realidad más que un hombre, pero ni Pilatos ni la muchedumbre judía lo reconocen. Pilatos y sus soldados se burlan de Cristo y le ponen la corona de espinas y lo claman “Salud, Rey de los Judíos”. Pero sin que ellos lo sepan, para Juan, esto es verdad: Jesús es el Rey, a pesar de la situación aparente.

Es interesante que en Juan tres veces Pilatos diga que Jesús es inocente, que no merece ser castigado y que debe ser liberado. En Marcos, nunca se dice que Jesús es inocente. Para Juan, los romanos deben mostrarse ahora como piadosos, a pesar de que Pilatos era un hombre cruel y que sería castigado luego por la misma Roma.

¿POR QUÉ ESTAS DIFERENCIAS?

Cuando se escribe este evangelio, ya los judíos han perdido su patria, viven en el destierro y no son una preocupación para el cristianismo. Ahora, son los romanos a quienes se busca convertir. Por esta razón, Juan es el evangelio más anti judío. En Juan 8:42-44, se dice que los judíos no son hijos de Dios sino que del Diablo. En Juan 19:16, Juan dice que Pilatos entrega a los judíos para que lo crucifiquen. Al ponerse cada vez más a los romanos como víctimas inocentes de los judíos, se atenúa cualquier hostilidad de sus líderes.

MENSAJE REVOLUCIONARIO DE CRISTO SE ATENÚA

Cristo provenía de la clase baja y su mensaje se dirigía a los destituidos. En Palestina, éstos eran más pobres que los pobres. Un carpintero estaba a la par de los campesinos y los destituidos o prescindibles: un gran sector de la población que servía de reserva de mano de obra barata. Jesús prefirió a los incultos, los pobres, los pecadores y los marginados sociales (Marcos 2:15-17; Mateo 9:10-13; Lucas 5:29-32). Esto lo hizo evidente al concentrar su prédica en los pueblos rurales de Galilea. Jesús casi no visitó las ciudades y en las dos únicas que estuvo (Jerusalén y Tiberíades) recibió escaso apoyo de las masas. Quizás la única excepción fue su entrada triunfal en Jerusalén. No obstante, entre las masas galileas campesinas, Jesús tuvo un gran éxito. Allí se formaban grandes grupos que lo acompañaban en cuanto se corría el rumor de que estaba curando enfermos (Marcos 5:24) o simplemente cuando viajaba (Lucas 7:11). 16

La atención a los pueblos rurales es significativa desde el punto de vista social. Su población era campesina y marginal. Las metáforas que se le atribuyeron a Cristo tienen un carácter principalmente agrícola. Para Él, la máxima belleza eran los lirios en el campo y el paradigma de la maldad, sembrar hierbas en un campo de trigo, aunque pertenezca al enemigo (Mateo 12:43-4). La ciudad y la vida urbana apenas aparecen en su doctrina. Jesús nunca va a Seforis, la principal ciudad de Galilea, situada a sólo seis kilómetros de Nazaret.

Cuando Cristo habla de un “Nuevo Reino” no se está refiriendo al más allá. La palabra griega “Basilea” se ha traducido al español por “reino”, pero éste no es el mejor significado. La palabra “Basilea” se refiere más a un proceso que a un lugar geográfico específico. Es una forma de vida. “El Reino de Dios” significa la gente viviendo bajo el mandato divino. 17

En ningún momento Cristo identifica el Reino de los Cielos o de Dios con un más allá (y cuando así sucede probablemente sea por la mano de un evangelista) o con un mundo en el cual Dios ha impuesto las reglas del juego. La concepción más cercana es la de un proceso por el cual los hombres y las mujeres alcanzan relaciones de poder justas y equitativas. Su mensaje era radical: quería que el Nuevo Reino fuera tal que las diferencias de clases desaparecieran. 18

Los evangelistas consideraron que debían cambiar este mensaje y hacerlo más aceptable para las clases sociales poderosas.

Esto se puede apreciar en el “manoseo” desde los primeros evangelios a los últimos:

16 John Dominic Crossan, Jesus. A Revolutionary Biography. Harper: San Francisco, 1993.

17 Funk, Robert, The Five Gospels. The Search for the Authentic Words of Jesus, MacMillan: New York, 1993. 18 Ibid, p. 58.

“Dichosos sean los pobres, para los cuales es el Reino del Cielo” (Evangelio de Tomás. 54)

“Dichosos sean ustedes que son pobres, porque suyo será el Reino de Dios.” (Proviene de Q, la fuente original que utilizan Lucas y Mateo. Lucas 6:20)

“Dichosos los que reconocen su necesidad espiritual, pues el reino de Dios les pertenece.” (Mateo 5:3)

“¿No ha escogido Dios a aquellos que son pobres en el mundo para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a quienes lo aman?” (Evangelio de Jaime

2:5)

La palabra “pobre” para describir su clase no es la correcta. La versión en griego “ptochos” significa “destituido”. Se refiere a los sectores campesinos que, debido a malas cosechas y deudas, fueron expulsados de sus tierras y no pudieron sobrevivir por sí mismos. En otras palabras, los limosneros. Cuando Cristo los bendice, está con una clase aún más pobre que los pobres.

Esto resultaría muy radical para los evangelistas, que van cambiando el significado para despojarlo de su contenido de clase. Mateo no habla más de la pobreza económica sino de la espiritual y en Jaime se insiste en que el Nuevo Reino no es de aquí ni de ahora sino de después. Así, los destituidos deben esperar el Reino de los Cielos, pero después de esta vida. Para los seguidores judíos de Cristo, que esperaban un cambio radical de su situación en Palestina, esto no era ya más atractivo.

Si hubo rompimiento entre ambas religiones, está aquí la razón y no en la invención del deicidio, ni en la traición de los judíos a Cristo. Es muy probable que en las dos décadas después de la muerte de Cristo hasta las escrituras de Pablo en los años cincuenta, los seguidores de Cristo hayan sido solo los judíos y que los cristianos eran una secta más del judaísmo. Acusarlos de deicidio solo se daría cuando los paganos o los judíos helenizados y urbanos como Pablo, ajenos al movimiento en Palestina y a la realidad social de los seguidores iniciales, asumieran el control ideológico del mensaje de Jesús. Es el cristianismo de Pablo y el de los evangelistas lo que traicionaría al cristianismo de Jesús.

CRISTO ERA LÍDER APOCALÍPTICO JUDÍO

El movimiento apocalíptico judío sería modificado radicalmente por Pablo y la línea que se conocería como proto ortodoxa. No solo se cambiarían las historias del nacimiento, la muerte y la resurrección de Cristo, se culparía a los judíos por su muerte, sino que se cambiaría el mensaje a favor de los destituidos por uno a favor de las clases urbanas y poderosas. Cuando algunos judíos no aprueban esta variación, la cólera será volcada

contra ellos. Pero si seguimos la trayectoria del cristianismo en que emigra de lo rural a lo urbano, de las clases desposeídas a las más ricas y de las colonias explotadas al imperio romano, no es de extrañar el por qué los judíos cristianos se convirtieran en una minoría dentro de la masa pagana.

ANTISEMITISMO CRISTIANO SE CONSOLIDA

Con el establecimiento del cristianismo como la religión oficial del Imperio Romano por Constantino en el siglo IV, esta goza de superioridad sobre el judaísmo y empieza a legislar en su contra:

Se le quitan los privilegios y reconocimientos

Se restringe la actividad rabínica

Se les prohíbe buscar conversos

No se les permite a los judíos los cargos públicos o las carreras militares. La legislación del año 537 de nuestra era prohíbe que los judíos sirvan en las municipalidades.

Las actitudes negativas teológicas se incrementan como que los judíos han perdido el derecho a existir, o que solo lo hacen para testimoniar la verdad del cristianismo. Se les acusa de que su mala situación es por castigo divino. Varios concilios de la iglesia pasan legislaciones anti judías como

Prohibición del contacto con los judíos

Prohibición de la lectura en hebreo de la Biblia (553 CE)

Confiscaciones de propiedad judía y prohibiciones de comprar propiedades a los cristianos

Los padres de la Iglesia acusan a los judíos de idólatras, torturadores, espiritualmente sordos, blasfemadores, glotones, adúlteros, caníbales, asesinos de Cristo y más allá del perdón divino. Juan Crisóstomo empuja la idea de la sensualidad, la glotonería, la obcecación y el rechazo de Dios de los judíos.

El Código Justiniano

Fue un decreto del emperador bizantino Emperador Justiniano (527-564). Se les negaba los derechos civiles a los judíos. No podían construir sinagogas, leer la Biblia en hebreo, reunirse en lugares públicos, celebrar la Pascua Judía antes de Semana Santa, o servir de testigos en juicios de cristianos. Otros decretos:

Sínodo de Elvira (306) Prohibía el matrimonio y las relaciones sexuales entre cristianos y judíos y se les prohibía comer juntos.

Concilio de Orleáns (533-541) Se prohíbe el matrimonio y la conversión de los cristianos al judaísmo.

Sínodo Trulanico (692) Se prohíbe a los cristianos ser tratados por los médicos judíos

Sínodo de Narbona (1050) Se prohíbe a los cristianos vivir en casa de los judíos.

Sínodo de Gerona (1078) Se obliga a los judíos a pagar impuestos para mantener a la Iglesia.

Concilio Tercero Luterano (1179) Se les prohíbe a los judíos dar ciertos tratamientos médicos a los cristianos.

Concilio Cuarto Laterano (1215) Se exige a los judíos llevar cierta ropa especial para distinguirse.

Concilio de Basilea (1431-1443) Se prohíbe a los judíos asistir a las universidades, se les prohíbe realizar contratos entre cristianos y se les obliga a oír sermones en las iglesias.

Huelga decir, como veremos en los siguientes capítulos, que estas legislaciones serían retomadas por los alemanes nazis en el siglo XX.

Mito del deicidio

El deicidio el asesinato de Dioses el mito antisemita más antiguo y el más importante, hasta la irrupción del actual mito sobre la dominación mundial. Su base está en Mateo 27, 15-25. En este pasaje los habitantes de Jerusalén liderados por el sumo Sacerdote Caifás le exigen a Pilatos que condene a Jesucristo. El mito del deicidio fue invocado por vez primera por Melito, obispo de Sardes, hacia el año 150: «Dios ha sido asesinado, el Rey de Israel fue muerto por una mano israelita.» Durante siglos, este meme fue repetido, generación tras generación y, aunque nunca fue doctrina oficial de la Iglesia, estaba tan arraigado en los sermones cristianos que el Concilio Vaticano II, en 1965, tuvo que ocuparse de ello. 19

La traición de Judas

Judas Iscariote ha pasado en la tradición cristiana posterior como el traidor por antonomasia. La animadversión popular hacia el personaje se expresa fielmente en la quema, apedreamiento o linchamiento ritual de numerosos muñecos llamados Judas en Carnaval, Semana Santa u otras fiestas populares en distintas celebraciones de España e Hispanoamérica. 20

Libelo de sangre

Básicamente, consiste en la acusación de que los judíos asesinan a no judíos (en especial a los cristianos, o bien niños, tanto propios como ajenos) con el fin de utilizar su sangre en la Pascua o en otros rituales. Una primera versión está documentada en 1182 en Zaragoza (España) y acabó incluyéndose en El Código de las siete partidas (1263). 21

19 http://www.antisemitism.org.il/apps/content/@/www.antisemitism.org.il/eng/Judeophobia%20-

%20%20Anti-Semitism%2C%20Jew-Hate%20and%20anti-Zionism

20 http://www.uruguayinforme.com/news/20072007/20072007_ricardo_ayestaran.php

21 http://es.wikipedia.org/wiki/Antisemitismo

Otro mito relacionado con el libelo de sangre es el de la «profanación de la hostia», que consistía en acusar a los judíos de robar las hostias de la sacristía con el fin de «atormentarlas» y reeditar el sufrimiento de la pasión y el deicidio. 22

RELIGIÓN Y GENOCIDIO

La competencia por los fieles que convierte a la religión en una forma intolerante de vida que divide a la población entre creyentes y no creyentes, salvos y no salvos, hijos de Dios y del Demonio, es un factor crucial para explicar luego las matanzas que se darían de judíos, al principio, de herejes, como sucedió con los cátaros, de infieles, como sucedería con los musulmanes y de grupos de oposición, como pasaría entre católicos y protestantes. Sin embargo, no todas las sociedades religiosas o fundamentalistas han hecho masacres o genocidio. En Polonia, el catolicismo era tan fuerte como España, pero en el siglo XV, los monarcas católicos expulsaron a los judíos mientras que el rey católico polaco, con los brazos abiertos, los recibía.

Aunque el antisemitismo cristiano ha sido un factor para explicar el Holocausto, no puede ser el único o el más convincente porque los cristianos y los judíos han convivido por más de dos mil años en toda Europa y no en todos los países cristianos se realizaron matanzas masivas. Hubo casos de progromos en distintas épocas desde las Cruzadas hasta los de Rusia, Ucrania y Polonia, pero también períodos de tolerancia y de armonía. Algo más debía añadirse a la base de odio religioso en Europa.

22 Edward Flannery, Veintitrés siglos de antisemitismo, Paidós: Buenos Aires, 1964.

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