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POR QUÉ HAY QUE RECHAZAR EL RELATIVISMO Panfleto filosófico Juan Antonio Negrete Alcudia www.dialecticayanalogia.

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Este escrito intenta desmontar los principales argumentos que parecen amparar una determinada tesis filosófica, el relativismo. Mi interés está aquí en combatir una versión habitual de esa tesis, y que se expresa en un lenguaje también convencional en el mundillo de la filosofía y la cultura en general, por lo que este escrito adopta ese nivel de lenguaje, e ignora ciertos matices abstrusos y “metafísicos” (lo que no significa que falsee o disimule los problemas). Hay otros niveles de reflexión, donde las cosas se vuelven más “dialécticas”, y los modos convencionales de pensar no tienen validez. A esos niveles sigue siendo cierto, a mi juicio, que el relativismo es la peor de las opciones. Pero el intelectual convencional (incluidos muchos filósofos) no se mueve en esos niveles, y resultaría ininteligible para él abordar el tema en esos términos. La posición filosófica desde la que criticaré el relativismo es no-naturalista, como aparecerá claramente a lo largo de la argumentación, pero hay también versiones naturalistas (no reduccionistas) de rechazo de todo relativismo, incluidos el ético y el estético.

Este escrito contiene repeticiones. No las he evitado, porque estaba interesado en que se recordasen y tuviesen presentes en cada momento del desarrollo argumentativo. Espero que no aburran al lector.

1. Cuestiones específicas y cuestiones ontológicas. Las personas se dedican a actividades diversas, y es habitual que una persona se entregue más específicamente a una actividad que a otras, una que encuentra especialmente interesante, valiosa y llena de sentido. Unos, por ejemplo, se dedican a asuntos intelectuales, a veces tan exigentes como las ciencias, la matemática o la filosofía: son buscadores de la verdad; otros, dedican lo mejor de sus vidas a promover,

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con valentía, un mundo más justo y más feliz: buscan lo bueno; otros se dedican, “en cuerpo y alma”, a las artes (la pintura, la música, la literatura, el cine, la gastronomía…): buscan la belleza de las cosas… Quienes se dedican al conocimiento (y todo el mundo también) dan por hecho (habitualmente de manera implícita) que ciertas creencias, y ciertas maneras de probar la validez de una creencia, son mejores que otras. Por ejemplo, una tesis de ciencia natural que no puede testarse empíricamente, al menos de manera indirecta, no es aceptada; un argumento que no parte de intuiciones consideradas evidentes, o que no sigue alguno de los esquemas de deducción considerados válidos, es rechazado. Quienes se dedican a la política (y todo el mundo, también) dan por supuesto (implícitamente en general) que ciertas cosas como el sufrimiento, la privación de libertad, la ignorancia, la desigualdad, etc., son malas e inaceptables. Si alguien intenta imponer su voluntad a otros o se niega a argumentar y “universalizar” sus preferencias morales, es considerado una persona con una conducta moral reprobable. Los que se dedican al arte (y todo el mundo, también), al menos en el momento en que se están entregando a la experiencia estética, sea como creadores o como espectadores, creen que ciertas propiedades de las cosas, como la proporción, la organicidad y el orden, así como ciertas obras de arte vistas como geniales y canónicas, son bellas y lo deben ser para cualquiera que tenga un gusto y una inteligencia e imaginación correctos y cultivados, incluso aunque no sean de su estilo preferido o no expresen la visión del mundo o los sentimientos con la que está más de acuerdo o tiene mayor empatía. Esos universales teóricos, éticos y estéticos se dan también entre otros animales, capaces, por eso, de sentir, desear y pensar. Muchos de ellos (todos los que pueden aprender) se guían por la inducción y generalización de experiencias similares, y deducen qué consecuencias se seguirán de tal o cual hecho, lo que les permite predecir acontecimientos; también parecen estar de acuerdo en rechazar el sufrimiento, y valorar cosas como la vida, la independencia o la camaradería; y también parecen capaces de encontrar unánimemente bellas y agradables ciertas cosas, como las formas geométricas regulares, los colores vistosos, etc. Quienes estudian la conducta animal, constatan, por otra parte, que la sensibilidad que podríamos llamar estética, está tan correlacionada con lo útil como lo pueda estar la capacidad de comprender. No parece haber una relación arbitraria entre utilidad, belleza y conocimiento. 2

Todo o casi todo el mundo parece, pues, creer, y así está implicado en sus juicios (que son vistos como el ejercicio de ciertas capacidades, sometidas necesariamente a normatividad) que hay cosas objetivamente verdaderas, objetivamente buenas y objetivamente bellas, y que no cualquier parecer teórico, moral o estético vale igual. Pero ¿y si todo o casi todo el mundo está aquí en una ilusión? ¿Puede ser que nuestras creencias teóricas, o quizá nuestras creencias morales, o nuestras creencias estéticas, no tengan más fundamento que el de ser un estado subjetivo, individual o cultural, sin que haya nada “ahí fuera” que las haga objetivamente correctas y determine que debemos o deberíamos tenerlas? Los filósofos, en concreto los ontólogos o metafísicos, tratan de cuestiones como qué cosas existen realmente o qué propiedades esenciales y necesarias tienen, y cuales son, en cambio, meramente epifenoménicas, accidentales o incluso ilusorias. También se ocupan de cuestiones meta-científicas, meta-éticas y meta-artísticas, es decir, de los criterios, métodos o normatividades de acuerdo con los cuales es posible discriminar entre juicios correctos e incorrectos, tanto teóricos, como éticos o estéticos. Algunos filósofos llegan a la conclusión de que, “en realidad”, todas nuestras creencias carecen de una justificación última que haga a unas más válidas que otras de forma absoluta, sino que son solo relativas, de manera que todo es (o podría ser) mera “construcción” subjetiva o cultural (incluida la creencia de que hay sujetos o culturas, claro está); otros son solo escépticos para con las propiedades morales y estéticas, y salvan la objetividad de ciertos conocimientos neutrales moral o estéticamente; algunos otros creen que solo las propiedades estéticas, pero no las teóricas ni las morales, carecen de un fundamento real y objetivo; y algunos filósofos, en fin, creen (creemos) que los tres tipos de propiedades más generales que predicamos de las cosas (teóricas, morales y estéticas) son propiedades reales, es decir que tienen un fundamento, específicamente teórico, moral y estético, en cómo son las cosas, de manera que los sujetos aptos para detectarlas (que tengan la facultad de entender, de valorar y de apreciar), descubrirán (mejor o peor) si una cosa tiene tal o cual propiedad matemática, moral y estética, y que, por tanto, la discusión acerca de ello es pertinente y plenamente racional, como no lo sería si los juicios de cada uno de esos ámbitos no tuviesen más fundamento que el sujeto que los emite.

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El subjetivismo y el relativismo son teorías filosóficas, o ideológicas (en sentido no peyorativo), acerca de qué existe realmente, más allá de lo que uno, en su ámbito particular, da por supuesto que existe. El subjetivismo y relativismo teórico o epistemológico sostiene que no hay una versión objetivamente mejor que otra acerca de cómo son las cosas. El subjetivismo y relativismo moral, y el estético, dicen algo equivalente respecto de los juicios y códigos morales y estéticos. El relativismo y el subjetivismo han estado bastante extendidos en los últimos tiempos, aunque lo cierto es que cada vez gozan de menos reputación. Desde hace unos años se vive, en el ámbito de la filosofía (sobre todo en la analítica), un claro renacimiento de posturas metafísicas, morales y estéticas realistas u objetivistas. Esto no quiere decir, desde luego, que el asunto se pueda juzgar por sus avatares históricos: ningún pensamiento filosófico ha muerto. El asunto hay que juzgarlo (aunque esto sea paradójico para muchas formas del relativismo), no en la historia, sino en el ámbito de los argumentos. El atractivo del relativismo es comprensible a la luz de ciertos prejuicios y ciertas inferencias a partir de algunos de los pensamientos más determinantes de la época moderna. El positivismo raquítico del siglo XIX y de las primeras décadas del siglo XX, divulgó la creencia infundada de que todo lo que no puede ser tratado por la física o “la” lógica (identificada con una interpretación de ella, hecha precisamente a medida de la metafísica positivista), carece de sentido (excepción hecha, habría que presumir, de la propia tesis positivista). Esta es una tesis desprestigiada desde hace tiempo incluso entre espíritus afines al positivismo y el naturalismo, bajo el reconocimiento del carácter “holista” (conjunto) de toda actividad racional, pero sigue siendo muy influyente entre espíritus cientificistas poco familiarizados, salvo excepciones, con la reflexión filosófica. Por su parte, el nihilismo de Nietzsche y la hermenéutica elevada a ciencia absoluta, dieron lugar a creer que no hay “discurso” alguno que no sea completamente histórico, contingente, relativo (salvo, habría que presumir, las propias tesis historicistas y hermenéuticas radicales), y que, por tanto, no existe nada como “la verdad”, en singular (salvo la verdad del relativismo, habría que entender). Quiero mostrar (como ya han intentado otros antes) que cualquier forma de escepticismo, subjetivismo o relativismo acerca de cualquiera de esos tres principales ámbitos de la actividad humana (el conocimiento, la moral y la estética), está basado en 4

argumentos equivocados, y que no solo tenemos derecho a creer en la objetividad de cada una de esas actividades, sino que debemos rechazar activamente el discurso contrario, y evitar que sea la ideología dominante por defecto en muchas cabezas.

2. ¿Por qué debería preocupar el relativismo? Puede resultar obvio que un filósofo esté interesado en el problema de la verdad del relativismo. Al fin y al cabo, es uno de los problemas filosóficos más básicos, y afecta de alguna manera a cualquier otro problema de los que son propios de la filosofía. Pero ¿deberían preocuparle esas investigaciones filosóficas a quienes andan ocupados en una actividad específica, sea científica, política o artística? ¿No será esta, como todas las discusiones filosóficas, una tormenta en un baso de agua? ¿No deja, la filosofía, todo como está, según dijo Wittgenstein? En un sentido puede decirse que a las personas, en sus actividades no directamente filosóficas, no les tienen por qué preocupar esos asuntos. Y, de hecho, a muchos no les preocupan, o solo en momentos puntuales. Es como si creyesen (en buena parte, con razón) que las reflexiones filosóficas no pueden, en verdad, interferir con sus tareas concretas. Su actividad es lo suficientemente autónoma y circunscrita como para no necesitar ni poder ofrecer una base metafísica, o meta-científica, meta-política, metaartística… A un físico, en cuanto tal, no le incumbe si el mundo es o no una ilusión, o si la inducción y la deducción son procedimientos válidos. Todo eso lo da, si acaso, por supuesto. Sea una ilusión o no, él estudia los fenómenos internos a ese mundo. Tampoco al matemático le preocupa si los números son entidades independientes habitantes de “platonia”, o si son meros ruidos y grafos (flatus vocis), como dice el nominalismo. Da por supuesto que los números tienen las propiedades que tienen independientemente, de alguna manera, de que nosotros las pensemos. El activista político, por su parte, no necesita pararse a justificar, en medio de su acción política, que la muerte de hambre de miles de personas al día es un mal objetivo. Simplemente es algo sin lo que su labor carecería de sentido. Al músico, en cuanto tal, no le preocupa si existe la belleza y el genio que la descubre, o si eso es solo una ilusión. Cuando está oyendo y estudiando el Cuarteto de cuerda en si bemol mayor de Beethoven, no duda

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iguales en derecho independientemente de su sexo u otras condiciones irrelevantes para su condición de racionales: porque. incompatibles con la suya. precisamente. un político. no poder afirmar legítimamente que eso es en sí mismo mejor que luchar por la esclavitud. un ser racional. un músico…. es meramente contingente. Y sería indeseable. le deben preocupar esas cuestiones filosóficas. Se trate de lo que se trate. Obviamente. justificar por qué cree que una obra es más bella y genial que otra. el relativista tiene la misión de mostrar que no hay tema. mejor ni peor.de que sea una pieza genial y profunda. en el fondo. y que otras personas en otros países. morales o estéticos donde se mezclan problemas filosóficos. Sin embargo. a la vez. aprendiendo a reconocer lo bello y lo genial en las obras de los grandes maestros. más allá de la lógica interna que hemos decidido atribuirle. Y sería indeseable para una persona estar educándose musicalmente. no es mejor que hacer justo lo contrario. Habría que practicarlas. en cuanto seres racionales. o a debates teóricos. y que esa discusión no es. Todo el que haya asistido a debates filosóficos. más que un diálogo de besugos o un intercambio de gritos. nuestra dedicación no tiene ningún importe real. sino. para una persona que estuviese luchando por acabar con la guerra y la pobreza. o que la música tradicional del 6 . en otro sentido. o en la casa de al lado. para el cuál todas las verdades y todas las actividades tienen que ser en el fondo coherentes. Las personas que creen que la mujer es al hombre lo que el cuerpo a la cabeza. Si hay personas que creen que la “música clásica” es un aburrimiento. pero que no se puede dirimir cuál es la más correcta. en cuanto que una persona no es solo un científico. tienen tanta legitimidad objetiva como quien piensa que todas las personas son. todas esas actividades se volverían bastante irracionales si hubiese que aceptar cualquier versión de subjetivismo o relativismo absoluto. como quien practica un juego o cuenta un cuento. y que no todo vale solo subjetivamente. y por más apasionante y trascendente que les parezca el diálogo a los participantes. y que es una capacidad (que hay que cultivar. a lo sumo. Sería indeseable que uno tuviese grandes conocimientos de fenómenos físicos pero a la vez no supiese combatir la creencia de que todo eso no son más que un montón de creencias subjetivas. y no poder. nada es bueno ni malo. sabiendo que. además de tener) la que nos permite percibir esa grandeza estética. tienen creencias sobre el mundo. habrá comprobado qué papel suele jugar el relativista o el subjetivista o el escéptico. en verdad.

Invirtiendo el dicho de Antonio Machado. las deja vacías. Es probable que. es el desfondamiento completo de cualquier discusión. o siempre que tengamos ese “acuerdo” (lo cual para algunos es. él no cree. está en la base de que muchas personas vean muy natural el relativismo. que su teoría deje las cosas como están. entonces. “la Verdad no. la sugerencia de que quizás son unos ignorantes musicales no es más que la pataleta del que intenta imponer sus gustos a los demás. Para mí. consciente que inconsciente. ¿qué interés tiene. más bien. cuando no está ejerciendo de filósofo). por supuesto. Y hasta la afirmación de que las personas que creen en la magia están equivocadas. Y tiene razón. porque lo mismo nos da estar en la realidad que en una ilusión inevitable. haría irracionales todas las discusiones a las que afectase. Es parte esencial de lo que es un ser racional buscar lo que realmente vale. No las deja como estaban. en otros momentos. incluso para uno mismo. si es así. como la que creían muy saludable los escépticos antiguos y ciertas escuelas budistas. El efecto que provoca el relativismo. está en el fondo tan justificado como lo contrario. saber o creer que está en la realidad. ni luchar por algo que. podemos seguir hablando de lo que estábamos hablando (él mismo lo hace con toda naturalidad. De él solo sabría deducir una completa indiferencia. el relativista acceda después a darnos una palmadita en el hombro y nos diga que. “mi verdad”). si es tomado en serio. por ejemplo. Pero. Racionalmente. siempre que los que lo estábamos haciendo queramos (o no tengamos más remedio que) seguir inmersos en la misma ilusión conjunta. Relativamente relativo y absolutamente relativo Lo primero que habría que hacer es deshacer una ambigüedad o confusión fundamental. y no en un mundo virtual auto-fabricado. que. no es más que una expresión de chovinismo y desconocimiento de la única verdad: que no hay Verdad. 3. Nadie quiere estar en una ilusión inevitable. me parece. el colmo de un espíritu democrático y tolerante). Esos son los momentos en que el relativista (con otros filósofos) cree que la filosofía lo deja todo como está. igual daría estar muerto que vivo. si el relativismo tuviese argumentos convincentes. tu verdad” (o. afirmar la propia tesis relativista? En realidad. para consolarnos. incluso.Japón es ruido. 7 . desde luego.

psicológico o fisiológico. Pocos se han atrevido a decir que todo es solo perspectiva. En este sentido. o que los gustos son completamente relativos. La relativización o contextualización de ciertas 8 . o lo estético. en verdad. Igualmente. el relativista es una especie de reduccionista. o porque yo padezca ictericia. no existe un ámbito objetivo de los colores. sin dejar de ser propiedades absolutas o absolutamente pertenecientes a ese ámbito. de ser inteligible esto) completamente relativo. En estos casos lo que el relativista nos quiere decir es que. son relativas al contexto y demás concreciones. quien dice que la belleza no es una propiedad objetiva. suele considerarlas relativas a (reducibles a) otro ámbito de conceptos (por ejemplo. y lo que es (o sería. siendo verdaderamente objetivos y universales. del ámbito de que se trate. entre lo que es relativo a un sistema de referencia y una norma absolutos. incluidas las propias perspectivas. Quien dice.Hay que distinguir entre lo que podríamos llamar relativamente relativo y lo absolutamente relativo. etc. con sus propias leyes objetivas). por ejemplo. según el sujeto que lo perciba o las circunstancias: una cosa no deja de ser roja porque se apague la luz. es del todo aceptable para un realista estético. a nada absoluto y objetivamente independiente (dentro del ámbito de conceptos en que nos estemos moviendo). puede y debe aceptar que el mismo color será percibido de diferentes maneras. el relativismo es un relativismo absoluto respecto de todo un ámbito de nociones. En este sentido. o de lo estético (con su normatividad propia) sino que los colores. que la belleza y sus criterios. del ámbito que sean. De manera análoga. Esta tesis es muy diferente a la que diga que todas las propiedades. sostenga que los colores existen realmente (constituyen un nivel autónomo de realidad. es decir. Quien. son epifenómenos de algo ya no coloreado o estético. Es muy difícil aceptar la tesis extrema de que todo es relativo a nada.) y las circunstancias. los suele considerar relativos al ámbito cultural. se concretan necesariamente de diversas formas según el sujeto (su capacidad. y las perspectivas de las perspectivas… Pero el relativista más corriente suele serlo específicamente respecto de todo un ámbito de conceptos. al que pretende reducir a mero epifenómeno de conceptos de un ámbito distinto. las propiedades básicas o “cualidades primarias” que la física maneje) más la percepción subjetiva que interpreta esas cualidades primarias como colores u otras cualidades secundarias. que realmente no existen los colores (o las “cualidades secundarias” en general). relativo a nada. por ejemplo.

propiedades no es la negación de la objetividad y universalidad de esas propiedades. el mismo rascacielos. si acaso). El que tú y yo apreciemos de modos diferentes 9 . Todo esto no apoya en lo más mínimo al relativismo filosófico. tú y yo demos una respuesta moral diferente. en absoluto. ¿No es esto todo lo que necesita el relativismo para ser cierto? La respuesta es: no. implica que hay acciones morales y respuestas morales correctas hacia ellas. ¿qué es más natural que pensar que todas las cosas. y yo no. tienes un conocimiento profundo de la teoría. es decir. lo veremos muy distinto: el conocimiento es relativo o perspectivo. en determinadas circunstancias. sean como sean en sí mismas. o que el infanticidio es cruel. la igualdad se expresa de maneras diferentes para cada individuo. y nadie posee un punto de vista absoluto (salvo Dios. nuestra apreciación será muy diferente: la valoración estética es relativa al sujeto. puede y tiene que aceptar que. una sociedad se vea justificada a practicar el infanticidio. a la tesis de que no hay. pero entendibles y valorable moralmente dadas nuestras perspectivas. desde mi perspectiva. se tienen que manifestar al conocimiento o a la valoración moral o estética. la historia y la técnica de la pintura. En efecto. que la igualdad es un imperativo moral. unas cualidades estéticas en sí. Si tú y yo presenciamos una agresión. pero tú sabes o crees. El que. Y esto es muy diferente de decir que no hay normas morales absolutas: yo. obviamente nuestra respuesta moral será distinta: la valoración moral es relativa al sujeto. pero entendibles dadas nuestras perspectivas. o que. Al contrario: el que tú y yo veamos de modos diferentes. que el agredido es un hombre fuera de sí y el agresor es alguien que intenta evitar que cometa algún daño. un rascacielos en sí. uno puede creer aceptable el relativismo filosófico. por ejemplo. obviamente. Si tú y yo estamos mirando un cuadro. en verdad. implica que hay un mismo rascacielos y un mismo sistema físico y teórico desde el que unificar e inter-traducir nuestras perspectivas. Debido a esa confusión. según las características del sujeto que las contempla o valora o disfruta? Si tú y yo estamos viendo un rascacielos. Quien sostenga. sino todo lo contrario. puesto que las personas no son de hecho iguales en muchos aspectos (incluido el grado de desarrollo moral). ante una acción. un sentimiento correcto en sí. a diferencia de mí. puedo decir qué sería correcto y debería hacerse en otras circunstancias. pero tú. una acción moralmente correcta en sí. pero yo estoy a pie de calle y tú vas en helicóptero.

contemplando una agresión. que no existen hechos morales ni criterios objetivos de lo que es moralmente correcto. análogamente. en el fondo. Habría una manera de demostrar el relativismo absoluto o filosófico. de ninguna manera. si esto fuese inteligible y aceptable. pero tales que cualquiera que estuviese en las mismas circunstancias (incluida la capacidad. se volvería ininteligible que existen cosas que están moralmente mejor que otras. y solo apoya la inocente verdad de que la misma cosa se proyecta de diversas maneras en diferentes sitios. Tendría que 10 . en el caso de la contemplación del rascacielos por ejemplo. Por supuesto. que toda creencia de que existen creencias erróneas (errores del conocimiento. dadas las características objetivas de la cosa y las personas. Por supuesto. que hacen a unas creencias o valoraciones más correctas que otras. Sería demostrable. de discriminar lo correcto o incorrecto en ese ámbito de cosas) tendría que dar la misma respuesta. por ejemplo. decir que ciertas cosas (la esclavitud. uno podría pensar: “las cosas son así según yo las veo (más bien tendría que añadir: según yo creo que creo que creo… -ad infinitum. El relativismo absoluto o filosófico implica. En resumen: que sobre la misma cosa se tenga diversas perspectivas. una creencia errónea. Cualquier ámbito donde pensamos que existen capacidades (personas más o menos competentes) y maneras correctas o incorrectas de juzgar. podrías razonablemente aprobarlo. y paradójicamente. Pero así todo el mundo tendría la suerte de no equivocarse nunca. y no sabiendo que el agredido es un sujeto peligroso y el agresor. la violencia. se volvería ininteligible que existe cierto modo de conocimiento más correcto que otro. si cualquier persona tuviese razonablemente que aceptar que tú. o lo que sea) están mal. podrías contemplar el rascacielos con el aspecto que lo veo yo desde el pie de calle. cultivada. en cambio. implica lógicamente que hay criterios objetivos e independientes de la perspectiva.un cuadro. A lo sumo. dadas nuestras diferentes formaciones estéticas y otras circunstancias personales. y tendría que ser consciente de que eso no le permite. es contrario al relativismo absoluto. Por ejemplo. implica que hay algo ahí que es estéticamente apreciable (mejor o peor). A lo sumo uno podría pensar: “esto está mal según me parece a mí”. subido en el helicóptero. se demostraría que no hay una realidad única ni unos criterios objetivos de lo que es conocimiento si. cualquier persona tuviese razonablemente que aceptar que tú. alguien que intenta impedir un daño mayor.que las veo). de la moral o de la estética) es. o con la forma de una lechuga. si esto fuese inteligible y aceptable.

es necesario que el conocimiento y valoración de esas propiedades incluya la relativización que aportan el sujeto y las circunstancias. piensa lo que piensa. el de la moral o el de la estética). tanto en sus creencias como en sus valoraciones. de manera que uno pueda entender por qué el otro ve lo que ve. si cualquier persona tuviese razonablemente que aceptar que tú encontrases a músicos como Bach. en moral o en ciencia. la amistad…). algo no solo inofensivo sino completamente razonable y necesario. ¿Hay que acaptar todo eso? ¿Es inteligible y aceptable razonablemente que nuestras más firmes convicciones (intrínsecamente normativas) acerca de que hay cosas verdaderas. 11 . solo así. veremos que el relativismo pierde mucho atractivo. Por supuesto. si no todo. buenas y bellas. si tenemos cuidado de no confundir lo relativamente relativo con lo absolutamente relativo. Pienso que. se volvería ininteligible que existen cosas u obras artísticas más bellas que otras. inferiores a cualquiera de los primeros ejercicios musicales de un principiante. en cambio. que pueda uno caer en un error. son ilusorias y carecen de fundamento objetivo? Nadie debería aceptar algo así sin encontrar muy buenos argumentos para hacerlo. Si las cosas son solo relativamente relativas. y aprecia de manera estéticamente razonable lo que aprecia. Y también tiene sentido. tendría tanta base objetiva para decirlo como él: ninguna. la paz. A lo sumo uno podría pensar: “esto es bello según me parece a mí”. si el relativismo es correcto. en cambio. no tiene sentido la noción de error. si eso fuese inteligible y aceptable. desea de manera moralmente razonablemente lo que desea. No habría entendidos en arte. Con el relativismo absoluto. el del conocimiento. La relativa relatividad de todas las cosas y todos los juicios es. y tendría que ser consciente de que cualquiera que dijese lo contrario. Mozart o Beethoven.aceptar expresamente que es igual de concebible que esté mal lo contrario (la autonomía. Precisamente si las cosas tienen una naturaleza objetiva y unas propiedades reales en sí mismas. tiene que haber una traducción de una perspectiva a otra (dentro del ámbito de que se trate. Sería demostrable que no existen hechos estéticos objetivos ni criterios de lo que es más bello.

el relativismo resulta menos convincente que nunca cuando se refiere al asunto de la verdad. El relativismo en los diferentes ámbitos de la actividad racional. Nuestras apreciaciones morales y estéticas vienen en parte mediatizadas por el conocimiento. lo que las aleja algo de la relación directa e inmediata con lo objetivo. en cambio. la implicación de nihilismo (de la que hablaré con detalle más adelante) es inmediata. Desde luego.4. lo mejor que podemos hacer. que el más privilegiado acceso a las cosas. Siempre se ha reconocido. ¿qué posibilidad de ser más válido que inválido tendrá cualquier juicio moral o estético. es el conocimiento. al postularse como teoría más correcta que sus alternativas. ya que él mismo cree que el pensamiento consistente (el que se atiene a la ley de no contradecirse) no es el único concebible (¿no defienden algunos teólogos que Dios podría haber hecho que lo contradictorio fuese verdadero?). incluidas las contradictorias. El lector podrá estarse sintiendo incómodo porque aborde el relativismo como un todo. no tenemos tanta imaginación y no encontramos concebible un discurso contradictorio. a cómo son las cosas. con que contamos. es ignorar esa presunta 12 . a esto. creo que existen buenas razones para verlos en común. en general. Si no se puede decir que ningún predicado se acerque. que se apoyan. A mí esta tesis de la prioridad del conocimiento me parece aceptable. y su diferencia es menos relevante de lo que a menudo se piensa. Los que. El relativista teórico radical replicará. Sin embargo. no lo aceptan cuando se trata del conocimiento. En el caso del relativismo epistémico. aunque creo que también otras alternativas (como que nuestro mejor acceso a la naturaleza de las cosas es el acceso moral o el estético) son. en principio. y no atienda al importante hecho de que la mayoría de los que creen acertado el relativismo moral y estético. que él no tiene inconveniente en aceptar que su teoría lleva a la contradicción. el relativismo epistemológico extremo incurre en una autocontradicción. porque todos ellos comparten mucho tramo de la argumentación. porque cualquier concepción sobre lo que existe es igual de válida. antes que nada. como argumentaré más adelante. defendibles. cuando consiste precisamente en defender que no hay posibilidad de corrección. en cómo son las cosas? Además. más que ningún otro.

13 . Tendría que aceptar que sus (quizás inevitables) voliciones (su deseo. en principio. por ejemplo. entre hacer y ocurrir? Así pues. aunque el relativismo epistemológico tiene algo más en contra que los demás. no podemos demostrarle nada a quien cree que nada vale como demostración. Mi intención es mostrar que esas diferencias no ayudan al relativismo en ningún ámbito. de manera similar una persona que acepta el relativismo moral. El relativismo moral o el estético no incurren en esa contradicción teórica directa. puesto que el fin que persigue es tan razonable y legítimo como su contrario. sabiendo que no hay nada que haga racionalmente más valiosa esta experiencia que esta otra. Por supuesto. más bien. Y. una persona que sostenga el subjetivismo estético. salvo que simule que se atiene a la racionalidad. Trataré a continuación de las similitudes y las diferencias que hay entre esos tres diferentes ámbitos de la actividad humana. Tampoco podemos hablar con él. siendo así que no cree que haya nada racionalmente preferible a nada. pueden. por lo que. no-p es falso). comete una contradicción pragmática (o emocional) en cuanto que valora más esta experiencia estética que su contraria. tendría que verse como extraña a ellos. mi argumentación se dirige contra toda forma de relativismo en general. la moral y la estética. incurre en contradicción pragmática en cuanto que elige una acción frente a la contraria. igual que quien rechaza la universalidad de la lógica incurre en una contradicción teórica en cuanto que piensa que p es verdadero (y. al menos en cuanto teorías. parecer consistentes. por ejemplo-) son completamente irracionales. Es decir. por tanto. que no merecen más la pena que sus contrarios. O. Solo de manera equívoca podría decirse que una persona cuyas elecciones no tienen justificación.teoría. Eso sí. por ejemplo-) son sentimientos completamente irracionales. Tendría que aceptar que sus (quizás inevitables) gustos o sentimientos positivos (su sentimiento de satisfacción por encontrar convincente una teoría –el relativismo. no podemos hacerle creer que le hemos demostrado que todo discurso tiene que ser consistente. de manera análoga. ¿Qué diferencia hay ahí entre actuar y padecer. actúa realmente. el conocimiento. de luchar por la verdad –la verdad del relativismo. siendo así que no cree que haya nada objetivamente más verdadero que nada.

Cuando. será mejor ver cuánto tienen en común. Lo que tienen en común Verdadero. Aquí hace falta algo más que mera lógica. para nosotros. está justificado sin el recurso a esas intuiciones o evidencias fundamentales. no se contradice si rechaza aquellos principios y criterios epistémicos que dan cobertura a pensamientos con más contenido que la mera lógica. Ninguno de los tres ámbitos tiene ni requiere una justificación superior a las evidencias constitutivas propias. incluyendo a la filosofía. y es autónomo. Son ámbitos diferentes y. Por ejemplo. me he fijado. he observado que el menos aceptable de todos los relativismos y subjetivismos es el que se refiere al ámbito epistémico. la Ética y Política. aunque pueda haber un importantísimo contenido moral y cognoscitivo en una obra de arte. no es contradictorio sostener (puesto que el relativismo no es una teoría acerca de la naturaleza) que todo lo que vemos es una ilusión y que no hay ningún modo válido de saber algo al respecto. Verdadero. una intuición y evidencia propiamente moral o de lo moral. Pero es importante señalar que la lógica no lo es todo ni siquiera en el conocimiento. Lo que hace bella a una cosa. bueno y bello. en el carácter contradictorio que tiene negar la validez absoluta de la lógica. Bueno y Bello son los predicados más generales (“categoriales”) que definen sendos ámbitos máximos disjuntos de la actividad racional (no presupongo que sean los únicos. Y lo mismo hay que decir de los demás ámbitos. Cada uno tiene sus propios criterios. por ejemplo. es atenerse a los criterios estéticos (si los hay). ni siquiera el conocimiento. en el epígrafe precedente. no atenerse a criterios científicos o morales. Los criterios y las capacidades intelectuales que conllevan cada uno. irreducibles uno a otro.). objeto de “intuición” y evidencia racional: hay una intuición y evidencia propiamente epistémica o del conocimiento. sobre todo. Lo primero que tienen en común es que a los tres ámbitos los constituyen unos conceptos y principios fundamentales propios. etc. hay que 14 . en un sentido fundamental.5. son hasta cierto punto diferentes. De todas maneras. Aunque el relativista se contradice si nos intenta argumentar que no hay un sistema de argumentación mejor que otro. Antes de alcanzar la diferencia propia de cada uno. no hay que magnificar la distancia entre ellos. Y ninguno. que son. pero sí los tomo como los más importantes): la Ciencia (en sentido amplio. y el Arte (o la apreciación de lo bello en general). y una intuición y evidencia propiamente estéticas o de lo estético.

mientras el conocimiento se remite a cómo son en realidad las cosas en la naturaleza (o sea. recibe todo su valor de la evidencia. como correcta o incorrecta. digamos). a priori. es meramente “descriptivo”). La propia lógica. una vez aceptado un determinado criterio moral. que se apoye meramente en su evidencia. Y lo mismo puede decirse de la estética. Las observaciones empíricas que forman parte de la ciencia solo tienen validez bajo el supuesto normativo o metodológico de que los fenómenos conectados nomológicamente son válidos.aceptar algún principio “sintético”. tienen un contenido ideal. Los tres necesitan recurrir a intuiciones o evidencias sintéticas. de aquí. pero el método no es parte del contenido de la ciencia natural. Pero es un error confundir el campo de cómo son las cosas en general. que nos suscita. No solo la matemática. Hay quienes piensan que. en el caso. en el ámbito del conocimiento lo mismo que en los otros dos. Veámoslo más detenidamente: Hay una parte a priori en todo conocimiento. “antes” lógicamente de cómo son las cosas “en este mundo”. y a ninguno de los tres les basta con la reducción al absurdo lógico de sus adversarios. y otro material o fáctico. La ciencia natural “es el método”. por eso mismo. una acción es moralmente evaluable. un cómo son las cosas en abstracto. en una evidencia extra-lógica. uno ideal o a priori. irreducible a cualquier fenómeno. de los criterios o principios “trascendentales” (en el sentido kantiano de “condiciones de posibilidad”). lo que significaría que la moral y la estética son “prescriptivas” e “idealistas” (y. las valoraciones morales y estéticas. o pre-lógica. o la epistemología o la metafísica. En todos los casos. el realismo u objetivismo teorético (la creencia en que nuestros criterios de conocimiento son objetiva y universalmente válidos) no está en mucha mejor situación que el realismo ético y el estético. en cambio. De la misma manera. también un aspecto inevitable de la ciencia natural. o la lógica. por ejemplo. sino. una vez establecido 15 . con el restringido campo de cómo son las cosas naturales o fenómenos. hay quienes no dudan en pasar a considerarlas subjetivas). Hay. Por tanto. Otro aspecto que tienen en común los tres ámbitos es que en los tres existen al menos dos niveles irreducibles de “discurso”. se refieren a cómo desearíamos o nos gustaría que fueran. por lo demás. no-lógica. Esta postura es muy compartida por el positivista medio (forma parte de su equipamiento de serie.

por supuesto. Los fenómenos están completamente “cargados de teoría”. alguien no acepta que lo que vemos es fiable. Y lo mismo puede decirse de cualquier noción no matemática: tiene las propiedades que tiene. de manera independiente de que existan objetos materiales que las ejemplifiquen. objetos con ciertas figuras geométricas o espacios físicos de quince dimensiones. y los conceptos. Puede que no haya tantas cosas como x. pues. sino. que poseen su propia consistencia. “trascendental”) sobre cuál podría o debería ser el método o criterio correcto. pero eso no afecta en lo más mínimo a su inteligibilidad matemática. Esto. Todas y cada una de las nociones que aplicamos a la observación de los fenómenos son “construcciones” conceptuales o ideales. a todas las nociones que uno pueda usar. “prescriben” (normativizan) cómo puede ser la realidad. Las cuestiones normativas solo pueden dirimirse a priori. Si. De la misma manera. en la naturaleza. tendremos que discutir con él (y se trata de una discusión epistemológica. Podemos considerar. sino del irracionalista. o que no haya. no hay discusión ética posible con quien no acepte. El conocimiento no es. se sigue necesariamente qué observaciones o experiencias serán válidas. porque incluso la noción de colapso o fracaso solo tiene sentido en un marco racional y normativo. si alguien no acepta que la felicidad sea un criterio moral. Y de la misma manera que no hay discusión teorética posible con quien no acepte la validez de la lógica. la necesidad de universalización de los juicios de preferencia. 16 . y tienen validez independientemente de si hay fenómenos materiales que las implementan o encarnan. un diáfano aceptar (como una tabla en blanco) los fenómenos. incluido el de las ciencias naturales o empíricas. en realidad. Hay un “momento ideal” esencial en el conocimiento. no es un colapso de la razón. por ejemplo. por ejemplo. Pero la aprioricidad no se limita a las cuestiones metodológicas o de criterios (“normativas”). quizá podamos discutir con él (en una discusión ético-trascendental) si la felicidad tiene que ser un bien.(aunque sea de manera tácita) qué criterios se da por correctos. “contrafácticamente”. que son representaciones con una validez a priori. si en otros posibles universos se dan materializaciones o ejemplares de esas formas o nociones.

pero tal cosa solo es verdad en el inocente sentido de que atendemos especialmente a (o. Los fenómenos son la ocasión de nuestras reflexiones racionales. es decir. en lugar de ver el conocimiento como un juego de acople entre conceptos y fenómenos. etc. nosotros. de las quizás infinitas maneras lógicamente posibles de dividir la energía. implica la experiencia de fenómenos naturales. ni un ápice. ni siquiera a nuestra elección de conceptos. Esto da pábulo a la creencia de que nuestros conceptos son relativos a nuestra realidad natural. llegamos a descubrir y reconocer las ideas. y esto lo hemos hecho también de acuerdo con la mejor concepción que. de entre los infinitos posibles. y es relativo de la misma manera que los lapones estén interesados en reconocer muchas variedades de blanco y nosotros muchas menos. seleccionamos y “construimos”) aquellos conceptos que mejor encajan con esa realidad natural. son los conceptos que estamos interesados en reconocer. Solo significa que. entre todos los posibles conceptos que a priori podríamos elegir. Es. por ejemplo. los propios fenómenos materiales no son algo ajeno al mundo de los conceptos. hemos elegido aquellos que poseen una (mayor) implementación material. como sujetos parcialmente atados a contingencias. Esto no hace. y a la posibilidad de error. De manera que. “esta es una bella y noble acción”. la manera en que nosotros. como una búsqueda de la mayor coherencia con la mayor completitud (no me detendré en esta cuestión). depende de cómo es concretamente la realidad material en que vivimos. No son más que complejos conceptuales (quizás maximales). Aquí no hay lugar para ningún subjetivismo que amenace a lo a priori.Por supuesto. distingamos los colores. tanto metodológico como sustantivo (tanto sintáctico como semántico) de conceptos a priori. de entre todas las posibles. ni que los diversos matices del blanco sean una construcción de los lapones. si se quiere. relativos a los propios conceptos. sería más correcto verlo con un juego de acople entre conceptos de un orden y conceptos de otro. Eso no significa que el color sea un concepto relativo en el sentido filosófico. la parte “descriptiva” de una teoría implica todo un ámbito. es decir. Lo mismo ocurre con los juicios morales y los estéticos. Decimos: “eso es injusto”. Estos 17 . Hay una parte descriptiva de los juicios éticos. En conclusión. dadas nuestras condiciones. una pura construcción nuestra. Por otra parte. inocentemente contingente que. lo que sí colapsaría si fuese cierto que los conceptos son construcciones puramente subjetivas. tenemos de nosotros mismos y de lo que vemos. y cuáles.

Decir que un cuadro es elegante es. Por eso. tanto los criterios como los conceptos usados son o tienen un aspecto irreduciblemente apriorístico. en ninguno de los tres ámbitos. en los que se materializan nociones del campo teórico. como “esto es azul”. en todos los sentidos. que aspiran a ser verdaderos o falsos. Dentro de este ámbito están también las nociones y normas metodológicas. autosuficientes o autosustentadores. independientes de toda localización espacio-temporal (dejamos a un lado ahora el problema. Como pasa con el conocimiento. moral o estético. 18 . aunque estemos hablando de un ámbito teórico frente a otros. por tanto. Luego caracterizaré mejor esta diferencia. tan teóricas como la ciencia. Son objetos “abstractos”. La ética y la estética hacen necesariamente juicios descriptivos. No hay que confundir. . localizados espaciotemporalmente y perceptibles sensiblemente. por ejemplo. en lo moral y en lo estético) tenemos. pues. insistamos en ello. dos niveles: . Son tipos de conocimiento diferentes. al menos. no es adecuado oponer Conocimiento a Moral y a Estética.El nivel a priori o ideal. el que los juicios morales (o estéticos) sean evaluativos con que no sean descriptivos. las que determinan si un conocimiento (incluso aunque sea relativo a la naturaleza) es correcto o no. sino que dependen de que se atengan a los criterios o normas por los que les otorgamos realmente esos predicados. un juego entre. existentes). es el nivel en que se localizan las nociones relativas al ámbito de que se trate. Es una proposición que solo tiene sentido si puede ser verdadera o falsa. Refiriéndonos a eventos de este nivel hacemos proposiciones descriptivas. Pero estos juicios descriptivos no son. es decir. “esto es cruel” o “esto es cursi”.El nivel material o natural es el conjunto de hechos. ético y estético. ontológico. que un suceso es prolongado en el tiempo. En todos los casos (en lo teorético. Es muy importante advertir que. y son. eso no significa que los dos últimos sean a-teóricos o nocognitivos. de si son objetos “realmente reales”.juicios solo tienen sentido respecto de unos criterios que les otorguen validez y unos conceptos a priori o ideales que los hagan inteligibles. análogo a decir.

¿En qué consiste. Frío. casos ambiguos (quizá Monstruoso sea un ejemplo). “no-marcadas” o neutrales moral y estéticamente. Inteligente. de diferentes grupos. hemos dicho. A las propiedades de las cosas. Sublime. contempladas en sí mismas. son conceptos estéticos. Tampoco hay que entender que las propiedades “reales” estén arbitrariamente conectadas con propiedades axiológicas. neutrales. la ética y la estética. etc. son conceptos “éticos”. se trata.. más bien. obviamente. bello. creer que lo que no es teórico (lo moral y lo estético) es ateórico. ideales…. conceptuales. es decir. sean irreales o ficticias. las llamaré propiedades “reales”. estético o incluso meramente teórico) se está usando la palabra. se “construyen” (o. Rojo. Delicado. a priori o ideal. Lo que los diferencia Hasta aquí. etc. En el nivel abstracto. las semejanzas importantes entre los tres ámbitos principales de la actividad intelectual humana. No quiero dar a entender con eso.. Cruel. Puede haber. la diferencia entre los juicios meramente teóricos. como decíamos. Curvo. Todos estos hallazgos o “construcciones” abstractas. Respetable. Cualquier concepto pertenece a solo una de las tres categorías (aunque tenga elementos que pertenezcan a otras. se descubren) unidades. entonces. a las cuales les sobrevienen las propiedades de los ámbitos de valor. bueno. relativas al campo de conceptos “reales” (es importante recordarlo) no se 19 .6. otras son propiedades morales y otras son propiedades estéticas. estructuras y relaciones conceptuales. que no pertenecen al campo de la moral ni la estética. desde luego. como veremos a continuación. en esos sentidos. Verdadero. sino que las que llamaré “reales” son propiedades básicas de la cosa (res). o sea. Conceptos como Justo. Unas propiedades son meramente teóricas. Amable. sino que son. pero siempre sería posible discriminar en qué sentido (moral. la teórica. etc.. los morales y los estéticos? En primer lugar. de nociones o conceptos. que las demás. Todo el mundo sabe discernir si una propiedad es propia de un campo o de otro. Me gustaría introducir una terminología algo más precisa para evitar la confusión a la que aludía antes. las propiedades éticas y estéticas. obviamente). Las propiedades “reales” o meramente teóricas son. Conceptos como Doble. objeto propio del conocimiento no-moral y no-estético. Y conceptos como Elegante. disjuntos. son conceptos directamente teóricos.

abstracta o idealmente. como erróneamente creen algunos. porque no es en este aspecto. entre lo más correcto y lo menos correcto. la bondad (o la belleza) con ciertas propiedades ideales del tipo que hemos llamado “reales” o meramente teóricas. de correspondencia…) entre dos ámbitos o categorías de conceptos. Sería lo mismo ser real que tener la propiedad de ser bueno y útil. Es importante recordarlo. Así. podríamos decir). La evaluación teórica discrimina entre aquellos datos que son considerados teórica o “realmente” válidos o justificados. no kantiano) de toda entidad (esto es. Verdad. Por ejemplo. Asociamos. y como siendo tal cosa o tal otra. se suele usar la noción. de “superveniencia”. no siendo del tipo de las propiedades puramente teóricas o “reales”. sin embargo. será interpretado como real por un sujeto o ilusorio por otro. son. si es que los discursos ético y estético pueden gozar de validez normativa y puede discriminarse. y asociamos la belleza con rasgos como la unidad y el orden. La teoría tradicional que significaba el reconocimiento de esta coherencia entre propiedades meramente teóricas o “reales”. Bien y Belleza principalmente) son “convertibles”. y cómo deben ser interpretados de manera puramente teórica. decía que los predicados máximos o trascendentales (en sentido medieval. el mismo evento. El objetivismo moral o estético moderno sostiene que los predicados morales o estéticos hacen referencia a propiedades que. sino que es de paralelismo o equivalencia (de biunivocidad. en el que el ámbito del conocimiento difiere de los ámbitos moral y estético. lo bueno y lo bello no solo no es arbitraria. Otros tipos de propiedades que predicamos de las cosas son las propiedades morales y estéticas.basan en que cumplan únicamente el principio de no-contradicción y su contrario sea contradictorio. sino que necesitan una “intuición” que nos resulte evidente e innegable sin ser tautológica: son “sintéticas”. y propiedades morales y estéticas por otro. digo. y la de ser bello. por un lado. menos fuerte. asociamos la bondad con el carácter de autónomo o libre de una entidad. cuando se quiere expresar una relación semejante (no arbitraria. Con esto se quería decir que la relación entre lo verdadero. de acuerdo con el complejo teórico 20 . según el cual los predicados morales no tienen ninguna referencia objetiva. dependientes objetiva y necesariamente de ellas. Esta asociación tiene que ser no-contingente. pues. En la filosofía moderna. La única alternativa al realismo es el subjetivismo y el relativismo.

Uno de los intentos más radicales de “devaluar” el lenguaje moral (y el estético) ha sido el de negarles siquiera el carácter de conceptos y juicios con valor de verdad. sino en el tipo de predicados que caracterizan a unos y a otro ámbitos. un juicio moral. no es universalmente compartido. Los juicios éticos y estéticos. secundarias respecto de las teóricas: al menos. para otros. cosa que no ocurre a la inversa (no es preciso esperar a saber si algo es bueno o malo para confirmar que ha pasado así –aunque puede suscitar sospechas-). o pragmático. y de acuerdo también con la cosmovisión ética del sujeto. Quizá aún no sabemos si tal fenómeno es real o solo aparente (¿eso que hemos visto caer por la ventana era una persona o un muñeco?) pero ya podemos hacer. imperativos sin justificación o algo similar. La evaluación ética. que no discutiré con detenimiento. Esto. Después. anticipadamente. Pero esto no apoya ningún irrealismo de lo moral. tienen un evidente carácter cognitivo. en algún sentido. desde luego. La diferencia entre los juicios morales o estéticos. en el orden de justificación. un hecho sin más connotaciones. entre otras por que convierten (sin más motivo que un prejuicio estrechamente positivista) toda discusión y todo razonamiento ético o estético en una simple ilusión. es decir.que sostenga cada uno. o un sueño). De ser válidas. sin embargo. en realidad no son ni verdaderos ni falsos. Por supuesto. Supongamos. debería ser posible traducir todas las expresiones morales o estéticas a signos sin significado cognitivo. por ejemplo. porque en ellos el lenguaje tiene un carácter meramente expresivo. cómo ha de ser interpretado (para unos puede ser un presagio. Aunque los predicados éticos sobrevienen a los predicados puramente teóricos o “reales”. hasta cierto punto son independientes del juicio teórico. a interjecciones. aunque aparentan ser juicios cognitivos “normales”. además de en las implicaciones lógicas que tienen (como veremos más abajo). Basándose en la teoría de los diferentes usos de lenguaje. por tanto. Estas teorías. no estriba. el juicio moral no será definitivo hasta que no se confirme la verdad puramente teórica o “real” del evento o la acción. son inadmisibles por muchas razones. que vemos un pájaro. análogamente. Lo primero que procede hacer es discriminar si es un fenómeno real o ilusorio (quizá una mancha en el ojo. en que aquellos sean no-cognitivos o no-veritativos. etc. se ha dicho que los juicios éticos y estéticos.). Esto es un signo de que las propiedades morales son. no descriptivo. interpretará el fenómeno desde el punto de vista ético. tienen 21 . con respecto a los meramente teóricos.

a cada grupo. Pero. son los propios del objeto por su relación con toda posible elección y acción (acción libre y racional. lo que era de esperar al tratarse de nociones sumamente generales y abstractas. bellas o feas y. esto. y los predicados estéticos son los propios del objeto por su relación con la imaginación y/o el gusto (es una discusión posible de la Filosofía del Arte si el gusto es la principal facultad involucrada en la apreciación de la belleza). Decíamos que las nociones morales y estéticas pertenecen a otro tipo o campo de nociones. o sean fenómenos naturales) por su mera relación con el conocimiento. y son. de las propiedades no morales ni estéticas. Por supuesto. o del lenguaje de predicados estéticos? Puede concebirse diversas formas de discriminarlos. tanto a nivel abstracto (“la falta de equidad es injusta”. Belleza) como “relativos a” las facultades del sujeto mediante las cuales son captadas. ¿qué hace. ser redondas o cuadradas) dependen del sujeto. Quien emite un juicio moral o estético. ¿No es esto un reconocimiento de que esas propiedades presuntamente objetivas de las cosas (ser buenas o malas. Quizás el relativista señalaría. es la siguiente: los predicados “reales” son los que poseen los objetos (sean objetos abstractos. da por supuesto que esos predicados tienen sentido precisamente por ir asociados a determinadas propiedades no morales ni estéticas (“reales”. que nosotros mismos hemos definido esos conceptos (Verdad. “la simplicidad es bella”) como a nivel material (“eso que has hecho es cruel”. por su parte. en el sentido estrecho definido más arriba).toda la pretensión de estar dando alguna información. por lo tanto. Además. Bien. pues. es imposible separar los predicados morales o estéticos. pero una que me parece aceptable (sin tener que adentrarse en especulaciones metafísicas innecesarias para nuestro propósito). obviamente. que todos comprendemos bien (y que delimitan los campos de otras muchísimas nociones de menor generalidad que también entendemos muy bien como pertenecientes a esos ámbitos) y que. como intento de definición. “este cuadro es elegante”). y que es la más favorable para el relativismo. subjetivas? 22 . distinguiéndolo del lenguaje de predicados morales. son seguramente imposibles de definir a partir de algo más general (o muy difícil sin resultar más oscuro que iluminador). el grupo que es? ¿Qué especifica al lenguaje de predicados “reales”. que es lo único que se puede llamar auténticamente “acción”). en este momento. diferentes e irreducibles a las puramente teóricas o “neutrales” moral y estéticamente. por qué no. no es decir mucho. los predicados morales.

solo supuesto que hayamos asociado a priori. desee. los juicios sobre propiedades éticas o estéticas. sean de carácter puramente teórico. acción o valoración. Hay una forma trivial en que todo es relativo al sujeto: cuanto uno piense. se dará en él. que los tres ámbitos tienen en común: en los tres casos se busca. Ahora bien. a la tesis de que son los sujetos privados y contingentes. objetiva. bellas estas y no otras. comprenda. determina que sus facultades (también plenamente objetivas) tengan que ver eso como verdadero o falso. es decir. de la asociación ideal de sus predicados respectivos. de los diversos ámbitos de la actividad racional. Hay algo. no los hace menos objetivos. en que eso es falso. estructuras o relaciones abstractas o ideales implementan. a las que les superviene el ser valiosas ética o estéticamente. Si el sujeto tiene que creer verdaderas estas cosas y no otras. bello o feo. Pero hay un sentido. qué nociones. decíamos. dependen además. Si uno quiere identificar toda la objetividad con un super-espíritu. es porque alguna propiedad “externa” a él. es decir. sean de carácter ético o estético. El hecho de la objetividad es lo mismo que el hecho de la normatividad. acabamos de ofrecer. o le plazca. decíamos. Pero esto no equivale ni remotamente al relativismo. el hecho de que ciertas representaciones son ineludibles. Es decir. materiales. bueno o malo. los predicados éticos sean aquellos que una cosa tiene por relación con toda posible elección o acción. Cualquier otra posibilidad supone arbitrariedad y casualidad. buenas estas y no otras. Hay que hacer otra advertencia en relación con la caracterización que. dependen de la asociación de estas propiedades morales con otras propiedades no morales. lo que es lo más alejado que hay de una elección. de manera que resulta intuitivamente ineludible. en los fenómenos naturales. o las culturas o los diversos códigos. sobre la implementación material de esas propiedades (éticas o estéticas) en un objeto. De la 23 . una apreciación estética) es si tiene fundamento en cómo son las cosas. no trivial. del cual los sujetos privados no serían más que momentos. los que tienen la última palabra. por ejemplo. Los juicios sobre hechos naturales. en el sujeto. Precisamente si una acción tiene sentido como tal (o. Veamos otra diferencia entre los tres ámbitos (o la misma diferencia desde otra perspectiva). puede hacerlo (es una cuestión metafísica la de si está equivocado o no al hacerlo). en su caso.Nuevamente hay que decir que no. El hecho de que. un concepto moral (o estético) con un concepto nomoral (ni estético). somos capaces de hacer juicios concretos.

que en el mundo hay este o aquel círculo “imperfecto”. ningún relativismo o subjetivismo moral o estético. en un sentido básico. podemos hacer abstracción de su carácter moral cruel (en principio. Pero para examinar de una manera puramente teórica la paliza. lo bello como lo feo). es más directo o inmediato. Pero la idea de crueldad o la idea de belleza van asociadas a otras ideas. Y en esta asociación hay cierta asimetría. sino que los discriminan como buenos y menos buenos. es el que se da respecto del nivel fáctico o descriptivo. por supuesto. o. si hay un nexo necesario (sintético pero necesario) entre una propiedad no moral y una propiedad moral. bellos y menos bellos. o algo semejante. todos los hechos naturales tienen ciertas propiedades reales. acerca de cómo son las cosas en el mundo. la proposición moral tiene una relación lógica con la acción. que es una acción cruel (análogo a cuando decimos “esta rueda no es perfectamente esférica”). Es decir. no podemos hacer abstracción de su carácter “real” de paliza. claro está. y la ciencia siempre busca una descripción última donde todo se explique de manera perfectamente coherente y racional. Este carácter de mediación. al menos –porque depende mucho de si estamos haciendo un discurso químico o historiográfico-). ese nexo vale en las dos direcciones: si son crueles las palizas. en cambio. Esto solo significa. los juicios morales y estéticos. Pero seguramente el aspecto más llamativo de la diferencia entre los juicios meramente teóricos. Mientras que. el conocimiento no se conforma con unos fenómenos que muestren al mundo como menos ordenado de lo posible. y nada tiene que cambiar aquí (digo “en principio” porque.misma manera en que decimos que una rueda es redonda porque responde a la idea geométrica de redondez. por otro. Por supuesto. una vez más. o que una música es muy bella porque responde a la idea estética de belleza. y más “neutral”. Pero daré por supuesto. cuando decimos de una acción humana. Aunque en el mundo no haya círculos “perfectos”. por un lado. que esto no sea esencial a la ciencia). de esa proposición se deduce lógicamente que “debo actuar para evitarla”. que son. las palizas son crueles. en cambio. por comparación con las nociones ideales. o sea. para valorarla como cruel. en principio. que el acceso moral y el estético. en aras de la discusión. decimos que un acto es cruel porque responde a la idea moral de crueldad. no conlleva. es verdadero. moral y estéticamente neutrales (tan natural es lo cruel como lo no cruel. en abstracto. y los éticos o estéticos. y. en un nivel más profundo. no morales ni estéticas. Sin embargo. que el acceso a las cosas que es propio del conocimiento. nuevamente. no son neutrales respecto de los fenómenos naturales. de manera 24 .

propiedades y relaciones “reales”. moral y estético. como independiente tiene que considerar el científico las nociones matemáticas. acaba básicamente cuando se consigue un conocimiento lo más adecuado posible de los fenómenos. una vez más hay que señalar que esto no da el más mínimo oxígeno al relativismo moral. Esta asociación es. los lenguajes teórico. es la única que posibilita el lenguaje moral (o estético). pero intuida como evidente e ineludible. además de que es la vemos inevitable. por su parte. Sin discutir ahora lo correcto de esta tesis. irrealidad o relatividad fuerte de las nociones ni de los fenómenos o acciones involucrados. Pero. sino que ambas implican una respuesta volitiva y emocional. Quien juzga el mundo y quiere cambiarlo. morales y estéticas. Los fenómenos materiales son identificados como implementando propiedades reales. por ejemplo. dado su carácter normativo. La actividad teórica. las proposiciones que contienen propiedades morales implican. cuando se tiene una estructura ideal que los organiza lo más coherentemente posible. con la volición (debo desear que no ocurra aquello que veo malo). dirigida a los fenómenos. “sintética”. es decir. que también puede ser adecuada o inadecuada. que puede ser adecuada o inadecuada: las proposiciones que describen hechos con propiedades morales. 25 . tienen implicaciones para la acción moral. desde luego. La implicación práctica de los juicios morales no tiene nada que ver con ninguna subjetividad. morales o estéticas de acuerdo con aquellas nociones del plano ideal. en un plano ideal. lo hace por comparación con un ideal al que tiene necesariamente que suponer como tan independiente de su voluntad o gusto contingentes. En resumen. objetos. una respuesta intelectual y emocional propia. siendo las morales y estéticas “supervenientes” a ciertas propiedades no morales ni estéticas. Este aspecto de la diferencia entre conocer el mundo y juzgarlo e intentar cambiarlo.inmediata. En cambio. ni la actividad moral ni la estética acaban cuando se tiene una descripción lo más coherente posible. por ejemplo. con una total evidencia. es el que da lugar a la tesis del carácter más activo de la “razón práctica” o moral. que “acepta” las cosas como “son”. suponen que hay. frente a la más “pasiva” razón teórica.

es decir. no favorecen en nada al relativismo moral o al estético. es en el sentido. de que los hechos son los que son. La única forma en que un juicio moral descriptivo (como “esto es cruel”) no es objetivo. universal y necesariamente aceptable para todo ser racional capaz de evaluarlo (independiente. de cualquier sujeto contingente o preferencia irracional) para nuestros deseos acerca de cómo debería ser este mundo. no significan que alguno de esos ámbitos sea no-objetivo o meramente relativo Es muy importante ver que las diferencias. pese a lo que nos parece normalmente y damos por hecho en nuestra conducta. universal y necesaria. que podría ser cualquier otra igual de evidentemente y de razonablemente. convertibilidad o superveniencia. no es cierto (al menos desde una perspectiva humana. y otra cosa completamente distinta es que haya algo de arbitrario en los juicios morales o estéticos.7. Lo destructivo para el objetivismo moral sería que hubiese que aceptar que no existe una dependencia. pues. y que lo ético (o lo estético) implique voliciones (o reacciones emocionales) acordes con la valoración que se ha hecho de lo fáctico (la necesidad de cambiar lo que está mal. para los relativistas que discriminan entre lo teorético. por tanto. Una cosa es que los juicios éticos y estéticos discriminen y juzguen valorativamente lo fáctico de acuerdo con lo moral y estéticamente ideal (aunque recordemos que esto. la normatividad ética (o estética) es. El realismo moral solo implica que haya una justificación objetiva ideal. recién señaladas. Esto es lo que tiene que argumentar el relativismo filosófico o absoluto: que la relación entre propiedades morales y propiedades no morales. a un nivel básico y fundamental también lo hace el conocimiento. 26 . “finita”) que ocurra en todo momento lo que debería o sería deseable que ocurriese de acuerdo con el ideal. por un lado. contingente. Es decir. y ningún realismo moral pretenderá lo contrario. o un trato igualitario o equitativo). y no se corresponden con un ideal moral. Y. lo bueno y lo bello. o rechazar lo feo). y. entre las propiedades morales (como la crueldad o la justicia) y las propiedades puramente “reales” o teóricas (una paliza. entre un juicio puramente científico y un juicio con contenido moral o estético. obvio. que somete los fenómenos a criterios epistémicos ideales). Las diferencias entre lo verdadero. Pero esto es vacuo.

Una objeción habitual contra todo objetivismo. o. el problema de la libertad. esta objeción se presenta como la tesis del falibilismo: aunque existiera una verdad única y un único criterio correcto para todo pensamiento. En una 27 . se presenta la necesidad de justificar por qué consideran no contingente la normatividad teorética. Este problema. En una versión “blanda”. no los conocemos. Puesto que las cosas (dando por supuesto el determinismo) van a suceder como no hay más remedio que sucedan. 8. Pero ¿qué razones tenemos para creer en la objetividad de cada uno de esos ámbitos del “discurso”? ¿Tenemos justificaciones suficientes para ello? ¿Hasta dónde es razonable que se nos pida justificación de nuestras creencias fundamentales? ¿En quién recae la carga de la prueba? ¿Tiene el propio relativismo una justificación suficiente o mejor que su contrario? Veamos todo esto. nosotros no podríamos conocerlos. no tiene sin embargo nada que ver con el problema de la objetividad o no-objetividad de lo ético. Es más. como suele suceder y es hasta cierto punto comprensible por lo que hemos dicho más arriba. porque somos falibles. no podría hacerlo de manera no circular o sin recurrir a un primer punto ya injustificable e injustificado. no son una pura ficción.y lo moral y estético por otro. algunos salvan de ello al lenguaje puramente cognoscitivo. suscita. y sí la ética o la estética. no moral o estéticamente evaluativo). que apoye la idea de que alguno de ellos (especialmente los dos últimos) es noobjetivo. moral y estético. ¿Qué es una justificación suficiente? Contingencia humana y objetividad Hemos visto que no hay nada en las diferencias entre los “discursos” teórico. (Una observación más entre paréntesis: la “disonancia” entre cómo son las cosas y cómo deberían ser o querríamos que fuesen. puesto que lo único que se requiere es que. claro está. tengan una base racional). muy interesante como es. es ininteligible cómo podríamos hacer que sucediesen de otra manera. si los estados intencionales tales como la volición. dice que nadie puede justificar incontrovertiblemente los principios fundamentales de tal o cual ámbito de discurso. y que afecta en principio a todos los ámbitos de la actividad humana. (aunque. al menos.

o todo queda en un acto de fe. Tanto la validez de los métodos deductivos como la validez de los juicios que no necesiten ser deducidos de otros. donde discriminamos entre correcto y no correcto. queda en el vacío. segundo. que. Evidencia. y este en una tortuga. dada su finitud? Hay quienes piensan. ni nada tenga sentido). en efecto. equivocadamente. de otros juicios que se considere que ya están justificados. propiamente relativista. incluido el más seguro y científico.versión más radical. inferirlo). pues. es la (total) Certeza. se nos dice. que aceptemos la validez o justificación del método deductivo utilizado. Aquí se presenta. entre mejor y peor). en la validez de nuestras más fuertes evidencias (cuando en realidad quizá no exista nada. El predicado con que calificamos aquellos principios que consideramos no necesitados de justificación. el problema de qué hemos de considerar una justificación suficiente. Por eso. implicamos una justificación objetiva (no meramente subjetiva) y absoluta o última (no relativa). tales como el hecho del desacuerdo universal (que trataré más abajo). todo el edificio que se sustenta sobre ellos. y. El resultado de ambas tesis. dado que “en realidad” somos solo seres contingentes. tiene que tener un punto primero y autónomo o independiente. este argumento relativista de la falta de justificación llega a donde no llegan fácilmente otros. o incluso cultural. es el mismo: nadie tiene una justificación para creer en la objetividad y necesidad de sus creencias. en verdad. de nuestros juicios. o al menos suficiente. etc. y no es inconcebible que un Genio ultra-maligno nos haga creer. todos nuestros juicios serán siempre 28 . que no hay ni puede haber un único criterio correcto. de manera puramente apriorística. que no tiene más remedio que detenerse en algún punto. Una manera de justificar un juicio es poder deducirlo (en sentido amplio. ¿Es esto “suficiente”? ¿No será solo una mera necesidad humana. Como en la fábula. trataré indistintamente al falibilismo radical y al relativismo. si la tierra se apoya en un elefante. ¿Es este argumento válido? En todos los ámbitos donde hacemos juicios que implican una normatividad (es decir. o sea. que demos por ya justificadas otras creencias más “fundamentales”. Si nuestros principios no tienen más firmeza que sus negaciones. Como este es un problema que afecta a todo posible discurso. o suficientemente suficiente. mediante vías consideradas “correctas”. Esta justificación será siempre relativa. ¿en qué se apoya la tortuga? O hay una base firme. porque depende de dos cosas: primero.

veo completamente imposible que un genio me haga creer que pienso y existo. como da él por supuesto. diremos que lo único que está haciendo el escéptico es jugar con las palabras. incluida a sí misma. la concebibilidad de lo que nos parece más contra-intuitivo e inaceptable: que todas nuestras creencias sean falsas. parece que debería dársenos una justificación de esta creencia. no distinguir qué hace falta justificar y qué no. ¿Tengo que preocuparme por ello. tales como “estoy pensando”. Veámoslo con más detalle. Empezando por el asunto de la concebibilidad de alternativas a nuestros más firmes principios y evidencias. Yo estoy obligado a creer aquello que veo como imposible de poner en duda. excepción hecha de la propia proposición contingentista y falibilista). Debería. Es decir. Aunque esto suena hasta cierto punto natural (precisamente por eso es tan pernicioso). Por ejemplo. cuando en realidad no existo ni estoy pensando. La duda no puede absolutizarse. Mientras no haga todo esto. una tesis metafísica. seres meramente contingentes y completamente falibles: ¿es esto un hecho incontrovertible. somos. el falibilista. dijo Aristóteles. nos debe bastar con que sean tan evidentes que no concibamos forma de negarlos. existo” (y no se trata de una confusión por 29 . ¿cómo tienen que ser nuestros principios y juicios (incluido el de la validez de ciertos métodos deductivos pero no de otros). pues destruye todo lenguaje. para que los consideremos seguros? En sí mismos. Esta “posibilidad” me resulta imposible de concebir. son juicios que yo no puedo concebir como falsos. Es una falta de educación intelectual. es decir. una verdad indudable? ¿No será. fue cierto cuando lo vio Descartes y sigue siéndolo hoy también. pero que en realidad lo que dice es ininteligible.falibles (presumiblemente. es un completo error. La duda tiene sentido solo en un ámbito de certezas. hacernos inteligible la “posibilidad de lo imposible” (que diría un postmoderno). quizás equivocada? En todo caso. etc. también. que existe algo. y creer que no tengo justificación para creerlo? Es obvio que no.. que yo existo puesto que estoy pensando. ni siquiera “imaginando” al más “poderoso” de los genios. o “si pienso. Si alguien dice que puede concebir como falsos mis juicios más firmes. ¿cuánto se puede pedir que esté justificada una cosa para que tengamos que creer firmemente en ella? En particular. Quien dice eso debería demostrarnos que. más bien. Esto era cierto antes de Descartes. en verdad.

¿Es esto un límite de la racionalidad? No. no es capaz de hacernos ver evidente su rechazo o no es capaz de mostrarnos cómo podría hacernos verlo. en cambio. la lógica. no hemos podido demostrar nuestra posición. nadie puede decirnos que. pues cualquier cosa valdría como discurso para quien no posee criterios. resultándonos completamente evidentes. por ejemplo. quien no los encuentra tal. contra esa posición. por ejemplo. No debemos. los que encontramos ineludible. porque no tiene un punto de apoyo al que recurrir para argumentarnos nuestro presunto error. los estaríamos implicando necesariamente. ve evidentes otros principios diferentes e incompatibles. Esto solo significa que no podemos discutir más que con quien compartimos unas ciertas evidencias fundamentales. puesto que el otro no posee ningún criterio con el que alguien pudiera demostrarle algo. y pretenda cuestionarnos nuestras máximas evidencias. Esto sería falaz. simplemente no tengo nada que discutir con él. es una falacia. pues. Esto no me demuestra. 30 . o darían lugar a que fuesen falsas proposiciones que deben ser verdaderas para poder poner en cuestión precisamente aquella validez. que sería algo completamente amorfo si siempre pudiera ser desplazada a no se sabe dónde.palabras). admitir que la última palabra de este diálogo sea que nosotros. Cualquier discusión que pase de aquí. Esta es la perfección de la racionalidad. Así. que yo puedo estar equivocado al pensar como verdades firmes esas cosas. lo que es lo mismo que no poseer ningún discurso. es que el otro no posee ningún discurso coherente. aquellos principios que nosotros aceptamos como totalmente evidentes. de ninguna manera. intentado ponernos en el supuesto de que fuesen contingentes. de una forma mediata nuestros principios son necesarios si. Lo que debemos decir. Y también tenemos razones para considerar como justificados aquellos juicios tales que. Él se refugia en un inefable “no me convence”. Solo demuestra que el otro está estirando la palabra “posible” más allá de lo posible. tampoco tenemos que aceptar esta descripción. no están justificados porque él. Aparte de por su evidencia intrínseca (que es el factor más importante para otorgar veracidad a un juicio).

De ser cierto que cualquier creencia nuestra podría siempre ser equivocada. Si acepta que pueda dársenos algún día una certeza plena (lo que es requerido para que el falibilismo no sea infalible o irrefutable. porque ¿no debería tener uno muy buenas razones para atreverse a poner en duda las creencias de otro –o las suyas mismas. por firme que sea nuestra convicción). irrefutable. precisamente. y no estar comprometido a mostrar cómo podría deshacer la sospecha. entonces tiene que haber alguna manera de asentar. esto. auto-contradictorio). entonces jamás podríamos tener una certeza absoluta. en pocas palabras: el falibilismo o bien es infalible (no puede estar equivocado). se puede hacer el mismo ejercicio de duda o sospecha.Incluso aceptando. aquí. se encuentra en un dilema del que no puede salir ileso. cuando menos. o. una creencia. por tanto.es correcta) que no puedan ser incorrectas. sin duda alguna. mientras no pretenda invadirlo todo. luego dejaron de serlo? ¿No podría pasar lo mismo con todas y cada nuestras actuales convicciones más firmes? Aquí hay algo de razonable. como es obvio. Pero ¿no es verdad (nos recuerda la mejor intuición falibilista) que muchas cosas que parecieron evidentes a otros. Sin embargo. al menos todo el mundo tiene que tener una manera concebible de demostrar su inocencia. En cualquiera de los dos casos el falibilismo no puede ser absoluto: tiene que haber ciertas creencias (como qué criterios son adecuados para discriminar si una creencia –el falibilismo. Aunque tenemos muy buenas razones para usar metodológicamente la idea de que en casi cualquier cosa podemos estar equivocados (un falibilismo moderado o relativo).y faltar así al principio de caridad?). una certeza absoluta. Uno no puede sencillamente poner bajo sospecha a alguien. Es decir. con lo que el falibilismo se vuelve. debería valer igualmente para el falibilismo. que en el asunto de las creencias todo el mundo sea culpable mientras no demuestre lo contrario (lo que ni siquiera me parece razonable. El falibilista debería pensar “¿cómo podemos estar seguros de que siempre será así (que siempre podemos estar equivocados. 31 . como el falibilista dice que ante cualquier creencia. creo que hay un argumento incontrovertible para ver que esto se hace completamente inaceptable cuando se lleva al absoluto. o bien es falible (puede estar equivocado). y nunca alcanzaremos una certeza y seguridad plena?” El falibilista. por ejemplo. y. pues. por firme que nos parezca.

hay una inmensa mayoría de cosas en las que nadie ha dejado de estar de acuerdo. Los casos de quienes se niegan a aceptar esto. cree que las distintas versiones acerca de la realidad deben ser comparables y comunicables. a priori. Las creencias de la gente han cambiado mucho. estamos sujetos al tiempo. Aristóteles tenía razón. por ejemplo. que seres racionales hayan creído alguna vez que sea falso. ¿Es. Es cierto que. es ridículo dudar de muchas certezas. Y lo mismo vale para varias otras certezas. pero todo el mundo. verbalmente. El falibilismo absoluto parece tener más opciones en los ámbitos ético y estético. y son muy diferentes entre cultura y cultura (aunque tampoco hay que exagerar este hecho). Al fin y al cabo no es directamente contradictorio negar el vínculo entre las propiedades objetivas no morales ni estéticas. Más bien. por otra parte. precisamente. ni les resulta concebible dejar de estarlo. en pedir algo completamente desproporcionado e inaceptable. no somos capaces de predecir la mayor parte de las cosas… Pero. o la inmensa mayoría. Uno puede decir. 32 . también es evidente que somos seres capaces de convicciones firmes. esto es una prueba de que falla de hecho en alguna parte. Para quienes no encontramos atractiva una teoría auto-contradictoria. según dijimos. principalmente. pero no puede pensarlo.Este argumento pone en evidencia que el falibilismo absoluto es una teoría filosófica inconsistente. y por lo que podemos inferir de la conducta de otros animales. No puede aceptarse como un hecho que somos seres completamente al vaivén del tiempo. es un hecho evidentemente falso. que ellos estuviesen pensando en el momento en que pensaban. desde que tenemos constancia del pensamiento humano. como que estoy pensando ahora. nos equivocamos a menudo. como decíamos. En cuanto al presunto hecho de que cualquier cosa que alguien creyó alguna vez firmemente resultó ser falsa con el tiempo. etc. No se puede pedir una certeza tal que ni uno pueda concebir cómo sería distinguible de una nojustificación. que no cree que la lógica sea necesaria. deben ser considerados patológicos. y las morales o estéticas. “evidente” que somos seres contingentes? Desde luego: somos seres contingentes. entre ellas las que nos permiten descubrir que estamos equivocados. Aquí se está en una duda hiperbólica y meramente nominal. Dejando a un lado que es inconcebible. Nadie en su juicio duda de que dos es par de una manera necesaria. la matemática o la metafísica. Y falla. como las de la lógica. aunque también las de la moral y la estética.

Cuánto más cuando aceptar la hipótesis relativista dejaría sin justificación racional todo un campo de nuestra actividad que consideramos propio de seres racionales. tiene muy poco que ver con el problema de en qué consiste el pensamiento matemático. Aquí puede hacerse una descripción fisiológica y una descripción en términos mentalistas. querría preguntarme: ¿está lo ético (o lo estético) en una situación mucho peor que lo meramente teorético? Al parecer. y no podrían ser satisfechas de ninguna manera. es mucho más sensato creer en esa hipótesis y esa evidencia. Ahora bien. no debería conmoverse mientras el relativista no tenga algo más que un vacuo falibilismo indiscriminado. no es algo especialmente problemático comprender cómo percibimos el color rojo. La “explicación” fisiológica es. No es necesario abordar el problema mente – 33 .el relativista moral cae en una contradicción pragmática cuando. 9. La inexistencia del órgano moral (o estético) Se dice a veces que resulta ininteligible mediante qué facultad percibimos los valores éticos o estéticos de las cosas. Y algo similar puede decirse de la descripción fisiológica de los órganos sensibles. En tanto todo lo que uno hace pueda explicarse adecuadamente mediante el supuesto objetivista. sin creer que uno sea realmente mejor que el otro. Asumiendo aquí que las oscuridades que acerca de la gnoseología referente al conocimiento no constituyan una amenaza razonable a la posibilidad del conocimiento objetivo. en los ámbitos moral y estético sigue siendo cierto que las dudas que el relativista siembra sobre la objetividad y justificación. en cuanto actor teórico. hay cierta parte de nuestro cerebro que está activa de esta o aquella manera. elige un curso de acción más que otro. quien crea en la objetividad de los predicados morales o éticos. quizá esto no es un problema. cuando estamos pensando en un problema matemático. están completamente injustificadas. o (por referirnos a conocimientos no naturales) qué tipo de operación racional nos lleva a entender un teorema matemático y su demostración. Pero. poco esclarecedora cuando estamos hablando del modo intrínseco de comprender las cosas. Decirnos que. Por tanto. libre y activamente. como es ser capaces de valorar de manera moral y estéticamente adecuada las cosas. a decir verdad.

o conceptos vacíos. o al de razonamiento.cuerpo para ver que las cuestiones gnoseológicas tienen cierta autonomía respecto de cualquier conocimiento fisiológico.y otras más abstractas). etc. (no quiero decir. valorar. etc. donde se plantean las cuestiones epistemológicas. etc. filosófica…) que en qué consiste la percepción e intelección de un fenómeno y juicio moral o estético? ¿Es menos borrosa o problemática la gnoseología de la comprensión de las nociones matemáticas que la de la comprensión de las nociones morales? Está claro que algunas de nuestras representaciones son del tipo “dato”. ruidos. movimientos. Cada facultad está encargada de analizar la parte que le toca. vemos una acción cruel. que estemos en condiciones de renunciar al concepto de intuición. por ejemplo. por ejemplo. aún no evaluada moral y estéticamente. sino que hay una gradación entre las “representaciones” más cercanas al fenómeno –que contiene índices espacio-temporales. Aún así. No creo. que haya entre ambos tipos una diferencia absoluta. funciones. son los datos “empíricos” (manchas de color. es el momento previo e imprescindible para que se dé cualquier otro análisis. “juicio”. Digamos que la información puramente cognitiva. En un caso de pensamiento acerca de hechos naturales (neutrales ética y estéticamente). o al de evidencia. es decir. no tenemos quizá nada mejor. figuras…) los que constituyen la parte “básica”. situándonos en ese ámbito. o escuchamos una música elegante) el proceso es análogo. Los 34 . matemática. repito. de manera que existan datos puros –libres de teoría. no hay que pensar que ya eso que recibimos es directamente aceptado como conocimiento. ¿Con qué facultades mentales captamos o percibimos datos y conceptos? Aunque el lenguaje de las facultades les parece a muchos un lenguaje mitológico. etc. de la estructura a priori de la subjetividad capaz de entender. o ética (por ejemplo. que no pertenece ni a la fisiología ni a la psicología. ¿es más claro en qué consiste la percepción e intelección meramente teórica (natural. Algunos de estos conceptos tienen un sentido puramente teorético (no psicológico). pero otros están a medio camino entre eso y lo que Kant llamó el Sujeto Trascendental. mientras que otras son del tipo “concepto”. Ahora bien. En una experiencia estética. y juegan cierto papel en el lenguaje o el metalenguaje de las teorías. La información “que nos llega del exterior” contiene propiedades de todo tipo. Hasta un naturalista como Quine acepta que existe un ámbito. mientras que otras nociones más abstractas hacen el papel de sintetizadores. incluidas éticas y estéticas.

ética y estéticamente. paralelamente. más bien. Si nos abstenemos de este prejuicio. como la “facultad teórica” nos permite juzgar del aspecto puramente teórico o. Somos capaces de entender cosas que no tienen una implementación directa en los fenómenos naturales. parece que tenemos que aceptar alguna versión de intuición matemática o cognitiva abstracta en general. Y lo que hemos dicho de los juicios éticos podemos decirlo igual de los estéticos. “real”. el “material” que ha de ser evaluado teórica. veremos que la intuición ética o estética es tan misteriosa o poco misteriosa como pueda serlo la intuición matemática. lo mismo o semejante habría que decir del nivel ideal o a priori de los juicios morales y estéticos. Es que no es capaz de explicar razonablemente los hechos más obvios de nuestra conducta moral y estética. que ya ha sido mencionado varias veces de pasada. ¿Qué tiene de especialmente curioso el concepto de “intuición moral”. una descripción fisiológica: una parte del cerebro se encarga de procesar e “interpretar” ciertos aspectos de la información entrante: aspectos puramente efectivos. No es solo que nos esté pidiendo lo que no tiene justificación para pedir ni sabría distinguir si le hemos dado. Podemos entender nociones matemáticas muy abstractas. Por supuesto. renovado por varios filósofos de hoy día. 10. como lo estoy llamando. aspectos éticos. aspectos estéticos… Pasemos al nivel ideal o a priori. The Maze of Relativism). La “facultad moral” nos permite juzgar el aspecto moral del hecho. que hace completamente misteriosa cualquier forma de captación moral o estética.fenómenos son. Aunque es un asunto complicado. 35 . de todo esto hay. La consecuencia nihilista del relativismo Hay un problema más grave para el relativismo. Recordaré un viejo argumento antirrelativista. que no lo tenga el concepto de “intuición matemática”? Normalmente esta objeción relativista (la extrañeza de la “percepción moral”) procede del prejuicio de que hay una diferencia esencial entre lo meramente cognoscitivo y lo moral (y estético). Sea lo que sea de esto. y lo haré siguiendo la exposición que P. Voy a detenerme ahora en este problema. Boghossian hace de él en varios lugares (Wath ist Relativism?.

etc. Cuando se descubre que algo es una ficción. son meras ficciones. dos cosas han sido eliminadas. Pongamos dos ejemplos. no existen las brujas. meramente relativos al sujeto. la simultaneidad. están sencillamente equivocadas: nada es naturalmente causado por brujas (aunque sí por la equivocada creencia en ellas. como causas naturales de ciertos sucesos. Podemos seguir diciendo que ciertos eventos son realmente (físicamente) simultáneos. no a una completa eliminación del concepto de simultaneidad en el campo de la física. Es decir. También existen buenas razones (dadas por Einstein en su teoría de la relatividad especial) para creer que no existen eventos absolutamente simultáneos. con consecuencias incluso contrarias: el resultado de descubrimientos como el primero conduce lógicamente al nihilismo o “eliminativismo” acerca de las brujas. Aquí. Pero estos estados son. realmente no tienen una naturaleza objetiva. por ejemplo. objetivamente físicos) y es absoluto el marco en que se explican. capaces por ejemplo de volar en una escoba y hechizar a otras personas. a la fantasía del sujeto. no hay un sustituto del concepto de bruja. incluido el marco teórico abstracto. Tomemos el ejemplo más propicio 36 . al parecer. a los sistemas de referencia. o quizá relativizadas: las brujas. o los valores morales o estéticos. como desapareció Eolo. personas con poderes paranormales. En cambio. desde luego-) que cierta entidad o cierta propiedad de ciertas entidades. que ejerza el papel que ejercían las brujas.A veces ocurre que descubrimos (o creemos descubrir -en aplicación correcta del método correcto. al menos en este mundo (incluida Galicia). todavía. Por eso han desaparecido de la ciencia natural. Ahora veamos el presunto descubrimiento relativista de que las creencias científicas. el resultado del descubrimiento de Einstein acerca de la relatividad de la simultaneidad nos lleva a una relativización. Las personas que creen en la existencia de las brujas y sus poderes. Hoy hay buenas razones para creer que. se trata de dos relativizaciones muy diferentes. es decir. que creíamos real y objetiva. deja de tener papel alguno en el ámbito de cosas en que lo tenía. sino que son. la lógica y la matemática. entendiendo que lo son respecto a nuestro sistema de referencia físico. sino que son ficciones. desde luego): no existen las brujas. en cuanto tales. o bien epifenómenos de un hecho más profundo. absolutos (es decir. en verdad no existe. Ahora bien.

¿Es este un caso como el de las brujas. el de los juicios morales o estéticos. ¿debería lógicamente conducir al nihilismo moral (a que abandonásemos todo discurso moral). como si fuese análogo a “esto es simultáneo respecto al sistema S”. qué es un buen gusto. en cambio la proposición “la lapidación es cruel según el código moral vigente en mi sociedad” o “Bach es un gran artista solo desde mi punto de vista” son proposiciones meramente descriptivas. siquiera. si decimos que los juicios morales no tienen base objetiva. o como el de la relatividad de Einstein? Es decir. “mi sociedad debe luchar contra la lapidación”. como dice el relativismo. la psicología. o es más razonable que sigamos usando el lenguaje moral? Es decir.para el relativismo. o culturas. “Bach es un pésimo artista”). Todo el sentido moral que tenía la frase antes de ser relativizada. se pierde completamente después de su relativización. sino que son contingentes a una cultura. Se sigue solo el hecho probable de que lo hará. y el sujeto que las afirma puede aceptar como correctas igualmente proposiciones como “la lapidación es benigna según la ley mosaica”. o reducir a fáctico lo normativo. Podemos ver que ahora la cosa ha cambiado radicalmente. las normas morales son solo la manera en que ciertos sujetos. pero no pueden descubrir qué es un pensamiento correcto. Las ciencias fácticas o descriptivas. son incompatibles con su contraria (es decir. la historiografía. se figuran que hay que actuar. y. por eso. sin justificación moral alguna. Supongamos que. De la proposición “la lapidación es cruel e injusta según el código vigente en mi sociedad” no se sigue “debo luchar contra la lapidación”. pero “en realidad” no hay una manera correcta en que habría que hacer las cosas. o a una especie? Supongamos que expresamos el relativismo moral (o estético) como “esto es bueno (bello) respecto del código C”. Será siempre una falacia que a partir de un 37 . qué es una elección correcta. Esto no es más que una instancia de una verdad difícil de poner en duda: es imposible extraer lo normativo a partir de lo fáctico. pueden describir cómo ha sido la historia del organismo humano capaz de adquirir conocimientos válidos o de emitir juicios morales o estéticos que tienen significado normativo. Mientras que la frase “la lapidación es cruel” o “Bach es un genio” son esencialmente evaluativas (con implicaciones normativas). No se sigue. un sujeto no puede aceptar que sean correctas las proposiciones que afirman lo contrario: “la lapidación es benigna y justa”. tales como la biología. ¿queda aún algo de la moral.

A la moral le es tan intrínseco como a la lógica o la epistemología el carácter de normativo. aunque pudiera tener una causa externa o “natural”. ni qué juicios morales son correctos. pero no la justificación moral. Una persona convencida del relativismo debería creer que la moral (incluidas todas sus elecciones y preferencias políticas) es algo completamente irracional. Por eso. Pero esto ya no es la moral. El hecho de poseer unos determinados criterios morales o estéticos se vuelve completamente irracional en sí mismo. se produce una reducción (o aniquilamiento) desde un nivel de discurso a otro. convierte a la propia moral en algo semejante a la creencia en brujas: una ficción que ya no puede hacer el papel que hacía antes. por implicación. de una presunta entidad natural a otras (o a ninguna). no puede decir nada sobre la validez de los juicios en ningún área científica. es decir. o (dentro del nivel a priori o ideal) de unas propiedades. Un psicólogo (biólogo. de la misma manera que la psicologización de la lógica o la matemática supone el aniquilamiento de la lógica o la matemática en cuanto tal. etc. La moral se queda en un hecho natural más. Las elecciones humanas se vuelven absurdas. hay una diferencia entre las brujas y la moral: el concepto “bruja” no es evaluativo mientras que el concepto “correcto” sí lo es. Igual que no aceptamos que haya brujas. ni que cumplan un papel en nuestra vida (salvo en la 38 . a otras sin sentido moral o estético. en el reduccionismo de lo moral. de irreduciblemente no-fáctico. De ninguna proposición natural (del tipo. incluida la suya misma). Igual que las brujas no explican nada acerca del mundo. Desde luego. historiador) no puede decir nada sobre la validez de la lógica o la metodología científica correcta (y. el relativismo filosófico o absoluto acerca de la moral (la reducción del lenguaje moral a una creencia fáctica de ciertos individuos). En cambio. sino la historia de los hechos (considerados ficticiamente) morales. en el nihilismo sobre las brujas.juicio del tipo “las cosas ocurren naturalmente así” se intente deducir “esto es correcto”. se deduce la alta probabilidad de que me comporte así. En consecuencia. se produce una reducción (o aniquilamiento más bien) intra-natural. Como mucho. los juicios morales no justifican de ninguna manera nuestras acciones. “la selección nos ha predispuesto para amar a otras personas” se deduce moralmente “debo amar a otras personas”. desde lo normativo a lo natural-descriptivo. intrínsecamente morales o estéticas.

ficción). La misma epistemología. Pero esto dependería. o para castigarle). que no tenga cabida en la descripción de alguna de las áreas de la ciencia empírica. si el epistemólogo puede hacer su trabajo sin deducirlo de la psicología o la física). es decir. para identificar qué hemos de entender por ciencia empírica de buena ley. puesto que. Esto es. de que fuese correcto algo absoluto (por ejemplo. por ejemplo. ejercer la justicia. o la amabilidad…. algunos naturalistas pretenden salvar lo normativo. una de las motivaciones para adoptar el relativismo de cualquier tipo. o incluso “el infanticidio es incorrecto” pueden ser relativizados. sobre todo. el juicio moral “es incorrecto causar daño a otros”. de la confusión habitual entre su tesis (que no hay nada en sí correcto o incorrecto) y la tesis. se convierte en una rama de la psicología o la fisiología. no deberíamos aceptar que existe la justicia. De todas maneras. salvo en el mundo de la ficción. especialmente de un reduccionismo naturalista exacerbado. El relativismo moral (y estético) reduccionista recibe aliento. Este reduccionismo se dirige. contra toda noción trascendente o trascendental. como quiso defender Quine. donde todos los conceptos y ámbitos de conceptos son considerados legítimos mientras haya de ellos algún uso material. Así. adoptando un naturalismo no-reduccionista y conscientemente holista. para salvarle la salud. Si es legítima la autonomía del discurso de lo normativo en epistemología (es decir. para conservar su pleno valor normativo. de manera que haya situaciones o contextos en que pueda defenderse que acaso sea correcto causar daño a alguien (por ejemplo. o salvar la salud) de donde se dedujese que en 39 . algo que el naturalista debe considerar irrevisable. se pierde. Puede concebirse (y de hecho lo concebimos en todo momento) una relativización de los juicios morales semejante a la relativización einsteiniana de los eventos simultáneos. sin embargo. con similares razones será legítimo el discurso moral o el estético. o incluso (supongamos) sea necesario para la supervivencia del grupo la práctica de cierto infanticidio. Por ejemplo. o la maldad. La motivación de este aspecto del relativismo procede de la pulsión reduccionista. de que los valores se contextualizan. concretan o relativizan de acuerdo con las circunstancias. tenemos previamente que prescribirlo. inocente. En ese caso. Recordemos la distinción entre relativización relativa y relativismo absoluto. Quine piensa que lo que define al “juego de la ciencia” es su sometimiento al criterio de la rentabilidad pragmática. obviamente. La tesis naturalista extrema es inconsistente.

del relativismo es que existen muchas disensiones entre personas y culturas. o. La gente no debería hacer juicios morales. el relativismo no explica el hecho masivo de la conducta moral. no podría suceder si hubiese una realidad objetiva y unos criterios absolutos. dadas las circunstancias. En esta relativización inocente se conserva la invarianza. Si podemos inferir. El argumento relativista del desacuerdo universal El argumento clásico. moral y científico. el supuesto de que cualquier sujeto podría aprobar que. Porque ¿qué es la realidad más que una ficción inevitable? 11. salvo que ya no podamos distinguir lo que es una ficción de lo que no lo es. Por popular que sea. si existen entidades inmateriales. sin llegar a un acuerdo. es decir.ciertos contextos hay que causar daño a alguien. la traducibilidad de unas circunstancias a otras. entonces. se dice. como los números o las ideas. si el mundo es ilusorio o no. la moral y la estética. Sin embargo. incluso popular. puesto que los filósofos discuten. a los que todos nos atuviésemos necesariamente. Lo primero que hay que advertir es que el argumento afectaría igual al realismo epistémico que al moral o al estético. como quien cree en las brujas. sería olvidarse del lenguaje estético. como dicen algunos. fuese lo mejor hacer esto o lo otro. el relativismo filosófico significa que hacer daño o practicar el infanticidio no es ni bueno ni malo. si los valores 40 . Este relativismo salva el hecho de la discusión moral: todos podríamos estar equivocados tanto en si las circunstancias obligan a esto. es completamente gratuito. la inexistencia de una objetividad como referente. Luego. como en si los principios morales en que estamos basando nuestra elección. son ilusiones inevitables. tal argumento es una gran falacia. que la ciencia. sin ir más lejos. ni mantener discusiones morales ni criticar lo que hacen los demás. Esto. Ninguna verdadera ficción puede ser inevitable. En cambio. buenas y verdaderas. deja de creer en ellas. y no necesita ni puede recibir una justificación. Decir. a partir de los desacuerdos persistentes. En resumen: la única postura coherente con él descubrimiento de que no hay cosas objetivamente bellas. y disensiones que parecen recalcitrantes a cualquier diálogo. quien descubre que las brujas son una ilusión. son los adecuados. más que reduciéndolo a una mera ilusión.

pensarán que toda aquella parte de la matemática que no podría (según nuestro vislumbre) ser rentable en las ciencias naturales. Otros. el conocimiento estaría en un problema similar a la moral y la estética.). sino también a las ciencias naturales y a la matemática y la lógica. al argumento escéptico. sino. Por supuesto. el orden. hoy sabemos que se pueden construir tantas lógicas como uno desee. según el cual nadie puede justificar sus 41 . etc. por lo que los antepasados comunican en los sueños. tácita pero indisolublemente ligado. ¿cómo ponerse de acuerdo. Esto afecta no solo a cuestiones metafísicas. pero esta razonabilidad es algo que apela. al gusto de sus preferencias metafísicas. a nuestras evidencias metafísicas. ni. en principio. en especial. por poner un ejemplo de la matemática. según cree otro individuo o grupo. por ejemplo. de gustos más teóricos. también quiere cada uno consagrar como lógico lo que encuentra más natural. dadas sus preferencias naturalistas y pragmatistas. el argumento del desacuerdo va.de lo que puede llegar a ser naturaleza). y que puede ser construida de una única manera correcta. el empírico-deductivo). por otra parte. analizado más arriba.son objetivos o no. Normalmente. que el relativismo sea cierto o no. dado por válido un cierto método (por ejemplo. Por tanto. y acusará de incompletas o imperfectas las lógicas que no incluyan lo que él cree relevante. en último extremo. dirán que el sentido o sinsentido de una verdad no se dirime con el simplista criterio de si es científico-naturalmente rentable (lo que. si el desacuerdo recalcitrante fuese una prueba de falta de objetividad. hay esperanzas de que será posible. o lo que dice el gran líder? O. metafísica. en si debemos aceptar los números transfinitos o no? Esto solo puede hacerse creyendo más razonable aceptar unos axiomas que otros. Pero. Algunos. Aunque los que se dedican a la lógica suelen apreciar ciertas cosas en común (tales como la mayor sencillez posible. alcanzar el acuerdo sobre cualquier pregunta que pueda formularse significativamente en el ámbito acotado por ese método. ¿y si el método es solo una elección subjetiva y arbitraria? ¿Y si la validez de una teoría física no se mide por su testabilidad empírica. ya presupondría tener una concepción apriorística –es decir. ¿Y la lógica? Aunque hubo ingenuos (y algunos quedan) que creían que la lógica es una ciencia escrupulosamente neutral. entonces es que no es ni verdadero ni falso que el mundo o los números existan realmente. es mejor considerarla carente de sentido.

aquí aparece un determinismo que. contingente. Hubo un tiempo en que los antropólogos y viajeros europeos. Pero ¿no es mayor la diferencia entre las cosmovisiones. Las causas de desacuerdo pueden ser infinitas. solo veían las diferencias entre ellas. de hecho. sorprendidos porque no todas las culturas se atuviesen a nuestra cosmovisión moderna y a la moral victoriana. Una vez aceptamos que este último argumento carece de validez. por ahora. el del desacuerdo. naturalista (estrechamente naturalista. lo que favoreció el surgimiento del relativismo de los sofistas). y explicar menos ingenuamente las diferencias. es posible afirmar que hay más coincidencia en ciertos gustos. frente a lo que servía de punto de partida al relativista (o sea. Es más. que no hay un conocimiento posible de ellos? Otra cosa que hay que decir es que. el acuerdo debería ser como mínimo un argumento a favor del no-relativismo. el 42 . Curiosamente. y entonces nos explican que la universalidad de ciertas valoraciones morales o estéticas (que. un indicio completamente extrínseco. esos problemas. y que otras comen insectos. moral o estética. Incluso en el terreno de la estética hay sustanciales “coincidencias”. según otros). los desacuerdos entre personas. se dan sobre un inmenso mar de acuerdos. ¿cómo explicar tan enormes coincidencias? Aquí muchos relativistas medios suelen mostrar su otra cara. ¿Podía un hombre del neolítico inferir. siendo algo sin base objetiva. aceptan que existe) no es “nada más que” el fruto. de un aborigen australiano y de un europeo. que en las maneras de ver el mundo. Se nos suele recordar que algunas culturas aborrecen el cerdo. de hecho. se produzca tanto acuerdo? Si el desacuerdo fuese un argumento para el relativismo. tanto en la moral como en la estética (y. desde la complejidad del asunto. el argumento del desacuerdo pierde mucha de su fuerza. hasta la incapacidad humana de solucionar. a partir del (supongamos) radical desacuerdo sobre la naturaleza de los astros. de la historia de la vida.principios. también en el ámbito puramente teórico). y no los inmensos parecidos ni las razones que explicaban contextualmente las diferencias sin necesidad de recurrir a esa teoría (esta sorpresa ante la diversidad cultural humana ya la tuvieron. que la diferencia que hay entre sus gustos gastronómicos o estéticos? Y ¿no es una enorme casualidad que. entre culturas e incluso entre especies. los griegos que colonizaban el Mediterráneo. Hoy es más frecuente señalar los universales culturales (e incluso animales). Es. desde luego. claro está. por ejemplo. Si fuese arbitrario tener tal o cual cosmovisión teórica.

un importante lado de verdad: la verdad de que los hechos físicos (los diferentes estados por los que ha pasado la energía a lo largo del tiempo) han ocurrido de tal forma que se han implementado en nuestro universo entidades capaces de juicios teóricos. el aspecto normativo y evaluativo de la ciencia. y muy difícil que encuentren el acuerdo. que no crean posible y deseable una discusión acerca de qué es lo mejor. no salva. Pero esta explicación natural. que hay que reconocer que nadie puede estar realmente equivocado en cómo ve o valora el mundo. Lo cuarto que debe decirse contra el argumento del desacuerdo. reconocido como tal. se produce comunicación y aprendizaje de unos por 43 . que puede explicar el hecho fáctico de que haya (contra lo que pretende el argumento de la disensión) un inmenso acuerdo. por más desacuerdo que haya. morales y estéticos. de hecho. ser moral y ser artístico. sin duda. piensan que deben estar hablando de lo mismo. Pues bien. capaces de moralidad y capaces de experiencia estética si no respondiesen a ciertas nociones a priori que definen lo que es comprender. como decíamos. Exactamente igual que los filósofos. como no habría en este mundo objetos redondos si no hubiese fenómenos que responden a la idea de redondez. nos conduce a la razonabilidad de un inmenso acuerdo. el relativismo no tiene aquí ningún apoyo. ante la constatación de falta de acuerdo. muy relacionado con lo anterior. más bien. por muy lejanas que estén culturalmente. si junto al hecho del desacuerdo.desacuerdo fundamental). sea en cuestiones teóricas como en morales y estéticas. es que. No habría en este mundo seres inteligentes capaces de conocimiento. morales y estéticas muy diferentes. más incontrovertible. se da el hecho. Por tanto. cuando se encuentran personas con creencias científicas. del diálogo. es que precisamente el desacuerdo. Cuando dos o más personas discuten acerca de algún tema. no hay dos personas que se encuentren. a contingencias del diálogo. que debe aplazarse pero nunca abandonarse. y de alguna manera debe de ser posible dirimir entre sus posturas. Lo tercero que hay que decir acerca del argumento del desacuerdo universal. por muy alejadas que sean sus posturas. implica lógicamente la posibilidad de acuerdo. sin embargo. Y muy poca gente aceptaría. un presupuesto fundamental para que su actividad tenga algo de racional es que piensen que es posible el acuerdo. La falta de acuerdo se atribuirá. la moral y la estética. Pero ahora se ha convertido en un mero efecto de los procesos naturales. Esto tiene.

en terrenos donde ninguna opinión es mejor que otra. y podría aprender muchas más. especialmente de las más desarrolladas sobre las que lo están menos. ficciones. 44 . El relativista suele mostrarnos los casos de fracaso en el diálogo entre individuos de culturas dispares. igual en el ámbito teórico que en los ámbitos moral y estético. o que la música sinfónica europea está mucho más evolucionada que la monódica música tradicional culta japonesa. la matemática o la filosofía desarrolladas por los occidentales. sino en la historia. en Europa. no en el espacio. o simplemente la época en que. como sus derechos y su democracia. influencia de unos por otros…) el relativismo solo tiene un calificativo: ilusiones. La lectura de la famosa Carta del Jefe Indio al presidente de los Estados Unidos de América. pero no se fija en que el contacto entre culturas acaba suponiendo influencias de unas sobre otras. sino que eran súbditos de un monarca presuntamente situado en el trono por Dios. eran tiempos ni mejores ni peores que los nuestros. provoca la reflexión moral auto-crítica en todas las aulas de las escuelas europeas y norteamericanas. pero fueron capaces de reconocer la superioridad cultural de estos. y sus orquestas sinfónicas. Hoy ningún japonés negaría sensatamente que han aprendido todas esas cosas.otros. las personas no tenían autonomía ni eran considerados sujetos soberanos. También la sociedad occidental ha aprendido cosas de su contacto con otras culturas. Los romanos conquistaron militarmente a los griegos. Las personas serían tan estúpidas que se ponen a discutir o incluso creen aprender unas de otras. La ancestral sociedad de Japón ha asumido tanto la física. Y eso ocurre tanto en el campo del conocimiento como en el de la moral y el arte. Igualmente. viajando. que la ciencia newtoniana es superior a cualquier teoría física conocida en Japón antes de la influencia occidental. ni que es moralmente mejor ser un ciudadano de un Estado de derecho que un samurai. Para todas estas conductas (discusiones que suponen creer que es posible llegar a acuerdos. muy poca gente estaría dispuesta a sostener que la época en que existía el sacrificio de personas o era habitual la esclavitud.

inconsistente con la “nuestra” (como sostienen algunos relativistas culturales). no a que no se compartan ciertos criterios de lo que debe ser tenido por objetivamente verdadero. en el caso de los dos últimos ámbitos. pero también error moral y error estético. en los que están interesados. No es que. inocentemente. Los fenómenos y las interpretaciones de esos fenómenos. .La segunda cosa a tener en cuenta es que en todos los ámbitos de la actividad humana con una base objetiva. a que no se tenga una descripción relevantemente similar de la situación). se deben. sino al contexto concreto en que están los que desacuerdan. . más cuanto más compleja sea la situación. por ejemplo. a los intereses vitales. es posible y muy habitual el error. ¿Puede el realismo (teórico.La primera es que muchos aparentes desacuerdos se deben. es evidente también que existen diferencias al respecto. es que muchas disensiones morales y estéticas se deben más a la información con que uno cuenta y las aptitudes que tiene para interpretarla. Veámoslas por partes. dependen de su contexto vital. y los desacuerdos explicables Es evidente que existe un masivo acuerdo en cómo es y cómo hay que valorar el mundo. Parte de los desacuerdos teóricos. moral o estético) explicar los desacuerdos? Puede hacerlo perfectamente. con solo tener en cuenta unas cuantas cosas muy obvias: .12.Y una tercera cosa. los pueblos primitivos tengan otra lógica. y algunas de esas diferencias afectan a cosas muy básicas y parecen muy difícil de superar. más aún. Las cosmovisiones de una u otra cultura (o de uno u otro individuo) son relativas. exclusivamente. bueno o bello (ni. El acuerdo universal. a las diferentes perspectivas o contextos en que están los que emiten los juicios aparentemente inconsistentes. tanto entre individuos como entre culturas. relacionada con las otras dos. de los desacuerdos morales o estéticos. Pero no es relativo que. Es 45 . o que no crean en la validez de la observación empírica. y. dados ciertos intereses. Hay error teórico. uno tenga que reparar en estos o aquellos hechos y deba interpretarlos más bien de una manera que de otra. Ahora bien.

constatando que las distintas personas o culturas comparten los mismos criterios y principios. Algo análogo hay que decir de los desacuerdos morales y estéticos. estaremos reduciendo tramposamente las disensiones efectivas. Todo el mundo ha podido tener la experiencia de cómo. de discriminar los objetos macroscópicos tales como las mesas o los árboles. De la misma manera. siquiera. se ve diferente desde diferentes sitios. subatómicos por ejemplo. siendo uno y el mismo. podría parecer una petición de principio: si llamamos equivocado. y solo explicable como una disensión en cuestiones fundamentales entre el autor y nosotros. ¿Es válida esta objeción? 46 . a quien no comparta nuestros mismos criterios. no al desacuerdo en lo que consideran bueno o malo universalmente. es decir. La inmensa mayoría de los desencuentros entre culturas o individuos se deben.cierto que. Precisamente el relativismo pretende que no hay error. o algo similar. La ilusión de que se trata de diferencias de principios surge porque carecemos de conocimiento (y a veces hasta de atención por obtenerlo) del contexto de la acción del otro. en cualquiera de los ámbitos normativos). Pero si estuviésemos en su precaria situación. con exactamente nuestros mismos principios morales. Cuando oímos que ciertas tribus matan a algunos niños. a medida que se profundiza en el conocimiento de las circunstancias de una acción. seguramente nosotros. Un ser de nuestro tamaño no puede ver un átomo de hidrógeno donde hay una mesa ni con el tamaño de la mesa. veremos que la inmensa mayoría de las disensiones se explican de manera opuesta a la pretensión relativista. nos veríamos obligados a hacer lo mismo como lo más correcto. sino a la aplicación que el contexto les lleva a hacer de ellos. nos horrorizamos. si fuésemos millones de veces más pequeños. que es posible e incluso habitual el error. no estaríamos interesados ni seríamos seguramente capaces. pero esto no significa que los fenómenos químicos o las mesas sean puras construcciones. o enfermo. Si aplicamos a todas las acciones este expediente (como la buena lógica nos exige). sino mera diferencia de criterios. las cosmovisiones son relativas a las perspectivas en el antirrelativista sentido de que el mundo. lo que antes nos parecía incomprensible. sino que dividiríamos el mundo en fenómenos de un ámbito microscópico. se vuelve comprensible incluso desde nuestra perspectiva. En cuanto al segundo punto que decíamos que era preciso tener en cuenta (o sea.

dado que la posibilidad de error es algo implicado por el discurso moral (y el estético). sino uno mismo. son mejoras morales y políticas. está implicando la posibilidad de error. las justificaciones para la tesis relativista de que no existe el error? Sin duda. serían vacuas. y también que ciertas otras costumbres modernas son mucho menos buenas. también moral y estéticamente. y podríamos aprender de otras culturas en esos aspectos. Si no hay errores. Es verdad que en algunas épocas. Todas las tesis. como por ejemplo estos últimos siglos occidentales. pues. hay. ¿Por qué aceptar que no existen nunca errores. Pero ¿qué ocurre en los ámbitos moral y estético? ¿Hay mejores razones para rechazar la posibilidad de error moral o estético. estamos completamente 47 . de los demás. sin embargo. y no existe ninguna buena razón para desecharla. más perfecto o menos. incluida la relativista. No se trata. ni implícita ni explícitamente por la mayoría de la gente. como ya hemos visto. que podemos aprender. y lo más que podemos ser es tolerantes con las preferencias de los otros. Esta objeción fue ya discutida más arriba. incluidos los filósofos. de descalificar o devaluar las creencias de los otros mediante el recurso tramposo de considerarlas errores por desviarse de la verdad absoluta que sería la que uno posee. que el concepto de error es una ilusión subjetiva? En el ámbito epistémico esto lleva directamente a la contradicción. como el reconocimiento de derechos (desde la primera hasta la tercera o enésima generación). calificando a algo de más correcto o menos. Por tanto. Pero esta tesis está muy lejos de ser aceptada. Nadie o casi nadie duda razonablemente de que ciertas adquisiciones morales y políticas de nuestra historia reciente. ¿Cuáles pueden ser. Todo el mundo piensa (es intrínseco a la reflexión y el debate moral) que cualquiera podría estar equivocado.Como mínimo habría que decir que el relativista está en una situación semejante respecto a petición de principio. y vimos que no tenemos por qué admitirla. es decir. la más importante es la que dice que no tenemos una manera no circular de justificar nuestros criterios últimos. Además. y con razón. sobre todo entre ciertas capas intelectuales. que para aceptarla? Desde luego. la idea de que en cuestión de valores o fines últimos no hay discusión posible. quien emite un juicio moral o estético. y esto es muy significativo. la gente no piensa que los equivocados pueden ser solo los otros. el norelativista no puede estar equivocado. plasmados en las Constituciones y en Cartas de Derechos Universales.

etc. como dijimos. Es muy difícil negar que haya un auténtico progreso en. su austeridad. la música. por ejemplo. Por supuesto. porque siempre hay que aplicar el principio de caridad interpretativa y atribuir la máxima sensatez a las opiniones. lo mismo que es posible equivocarse Los seres humanos podemos no tener absolutamente claros cuáles son los principales valores morales (o estéticos). Pero hay errores. Esto nos pasa también. Decimos que se equivocó al hacer eso. su valoración del conocimiento. los hombres cuando pensaban (si es que lo pensaban) que el argumento de autoridad debe prevalecer sobre 48 . uno puede saber que está moralmente equivocado solo cotejando su valoración concreta con principios morales que encuentra evidentes.legitimados a utilizar el error como explicación de ciertas disensiones. partiendo de las evidencias matemáticas que todos compartimos como necesarias. o que acertó plenamente al comportarse de aquella manera. progreso. deseos y preferencias de los demás. en todos los ámbitos de la actividad humana (y animal en general). Por eso hay.). y en qué orden deben estar colocados. Esto es reconocido por todo el mundo al menos implícitamente. son capaces de deducir muchísimas cosas y mucho más correctas que nosotros. Solemos pedir consejo a algunas personas más que a otras. ¿Por qué no había de ser posible el error en cuestiones morales o estéticas? Si los predicados morales están asociados a predicados no-morales. etc. la atribución de error es la última de las explicaciones deseables. También creemos que hay personas con más o menos autoridad en moral. Y algo semejante hay que decir de la estética. y hay un conocimiento de ellos. Y hay quienes. son capaces de deducir muchísimas cosas y mucho más profundas que nosotros. hasta en la lógica y las matemáticas. por ejemplo. Todos reconocemos en personajes como Sócrates un modelo moral (por su insobornable veracidad. tanto a nivel abstracto o ideal. partiendo de las evidencias morales que todos compartimos como necesarias. o la gran orquesta romántica. también. y en el arte. Hay quienes. como a nivel empírico. o la liberación dodecafónica. que son progresos reales el nacimiento de la polifonía. o el contrapunto de Bach. Igual que pasaba en el ámbito del conocimiento. Estaban en un error epistemológico sustantivo. errores sustantivos. Todo esto tiene exactamente la misma base que nuestras diferencias en la competencia matemática.

quienes creían que el faraón es muy superior a los demás mortales. sino en la descripción concreta de los hechos. no creen (salvo muy excepcionalmente) que pueda considerarse al feto un ser humano “en acto”. Quienes aprueban el aborto. lo que a nosotros nos parece horrible. Estaban en un error estético los hombres que creían (si es que lo creían) que la escucha simultánea de varias voces diferentes (la polifonía) solo podía ser ruido. o. o más bien de una apreciación explicable por una razón del tipo primero (por las circunstancias) o incluso del tipo tercero. no porque los sujetos estén en diferentes contextos. las disensiones son 49 . unos se oponen radicalmente al aborto y otros lo consideran un progreso político. sino diferentes maneras de concebir las cosas. Muchas de las disensiones. Pero es evidente. etc. Por ejemplo. o más bien creían (equivocadamente) que el faraón tenía unas características personales que hacían que fuese justo (atendiendo al mismo principio de que personas iguales deben ser tratadas de la misma manera) darle el trato que se le daba? Esto nos lleva al tercer y último factor que explica los desacuerdos. ni porque alguno de ellos esté en un error moral (o estético) de principios. se explican. Practicar sacrificios humanos bajo la creencia de que es la única manera de impedir que colapse el orden del mundo. porque es muy difícil saber si se trataba realmente de errores sustantivos y de principio. especialmente las morales. entre paréntesis. según un típico ejemplo.. a poco que se medite en ello. No comer un animal porque se considere sagrado. ¿creían realmente que no todos debemos ser tratados de manera igualitaria. no en los principios. Algunas sociedades. o porque se crea que producirá males. En todos los casos digo. Estaban en un error moral sustantivo los hombres cuando creían (si es que lo creían) que un individuo (el faraón. sino por la concepción que cada cultura o individuo involucrado se hace de la naturaleza fáctica de los hechos. el emperador…) está fuera de la ley que rige para el resto de personas. aprecian mucho ciertos alimentos que otros son (o somos) incapaces de comer. no por disensión en los criterios morales.cualquiera otro. es decir. o porque los dioses lo exigen. que todos estos casos se explican. que veremos a continuación. “si lo creían”. En todos estos casos. como la observación o la argumentación lógica. por errores. más cercano. no es una disensión moral. no son diferentes modos estéticos o morales de valorar la comida. por poner un último ejemplo. al que se estaría privando de un derecho básico. sino porque se está en un error sobre la descripción de los hechos objeto de valoración moral (o estética). algunas sociedades creían moralmente aceptable el sacrificio humano. sino acerca de la naturaleza real de las cosas.

y una persona debería estar intelectual. sea niño o adulto. además. etc. personas. se equivoca en cómo ve una cosa. Incluso todos aceptamos que hay muchas cosas cognoscibles y conocidas. al principio.acerca de cómo hay que describir los hechos. fallan. y muy pocos de nosotros sabríamos leer un experimento físico. por falta de preparación. Por qué rechazar el relativismo Si los argumentos que suele aducir el relativista. tenemos que rechazarlo activamente. El acuerdo total implica omnisciencia. Empecemos por el relativismo teorético. hay otras razones importantes. Puesto que los predicados morales (bueno. tenemos vía libre para no aceptarlo. Y hasta podemos encontrar casos de personas a las que solo podemos calificar de cabezotas. sea europeo o aborigen. El error es. Quizá el gobierno de un Estado no creería tener argumentos para denegar la petición de subvención para unas investigaciones basadas en la hipótesis de que. Pero.. blanca o roja. a las que personalmente nosotros no estamos en condiciones de acceder. a saber. desde luego. y más tangibles. no acerca de cómo hay que valorarlos. pero muy pocos europeos sabrían. por amor a la verdad). 13. Poca gente. Como la mayor parte de los asuntos morales y estéticos afectan a entidades muchísimo más complejas que un electrón. Supongamos que flote en el ambiente el espíritu relativismo. Toda persona razonable acepta que puede estar equivocada. ¿Por qué? Aparte de porque es una teoría errónea (o sea. mediante ciertos actos de brujería aprendidos de cierta 50 . más fácil cuanto más complejo es aquello de que se trata. en todas sus formas. cruel…) se adhieren o supervienen a otras propiedades. si es redonda o cuadrada. Conclusión. acciones. por no reconocer su incapacidad para comprender algo. no tiene nada de extraño que sea mucho más común el error o la diversidad de las descripciones. amable. que hemos llamado “reales” en sentido estrecho. las ideas que nos hagamos de las propiedades “reales” del mundo determinarán cómo lo valoremos. orientarse con el mapeo “historiado” que los aborígenes hacen de Australia. moral y emocionalmente interesada en rechazar cualquier teoría falsa.

como si la alternativa a la absoluta tolerancia fuese el fanatismo. eso es lo que habría que hacer. se ven llevados a ignorar muchas costumbres inaceptables. se han sentido moralmente obligados a tolerar cualquier cosa. la ablación. Algunos fanáticos de la ciencia dirían que eso no tiene a su favor apoyo epistemológico ni apoyo práctico. Feyerabend). etc. para aquellas personas que compartan ese código moral? O ¿qué argumentos. o de chamanismo? Bueno. ¿Qué argumentos podría estar dispuesto a aducir un gobierno. si se le pidiese. el sacrifico de personas. ¿Es lo que “habría que” hacer? ¿Por qué? Pasemos al relativismo moral. que permitiese la esclavitud. Pero todo eso es perfectamente rebatible si no se acepta que los criterios epistemológicos y prácticos que sostiene el científico. junto a una nada relativista creencia en Derechos Humanos Universales. ciertas conductas igual de inaceptables. de su propia cultura occidental. correctamente. aparte de la fuerza o la retórica. equivocadamente. mientras denuncian. Por ejemplo. que del relativismo se deduce la tolerancia. lo siento”. Esto resultaría ser muy liberal y democrático. de la negación de que haya un discurso más verdadero que otro se seguiría que tengo que aceptar la igual validez de todos los discursos. Hay gente que cree. de la negación de que haya un código estético superior a otro se seguiría que tengo que abstenerme de decir que tal obra de arte es pésima. practicadas ancestralmente en esas culturas. Pero es falso. lo correcto en una democracia sería someterlo a votación democrática: si la mayoría de la gente prefiere invertir su dinero en chamanismo. consigamos la inmortalidad. y ser totalmente tolerante con las prácticas de los demás. Es más “correcto” decir “no me gusta. por parte de cierto grupo de ciudadanos.. Bienintencionados amigos de la supervivencia de diferentes pueblos y culturas. tendrían los ciudadanos para reclamar democracia e igualdad de derechos para todas las personas? ¿Con qué fundamento podría uno oponerse a la situación establecida para intentar hacerla mejor? Estos problemas llevan un tiempo viviéndolos de cerca las sociedades occidentales que. de la negación de que haya un código moral superior a otro se seguiría que tengo que aceptar la validez de todos los códigos morales.cultura ancestral. sean los correctos o los únicos admisibles. De 51 . dirán algunos (por ejemplo. De la no superioridad de ningún código no se sigue la tolerancia ni la indiferencia: la tolerancia sólo se sigue de un código que tenga a la tolerancia como un valor superior a otros. ¿Por qué no poner en la universidad la especialidad de creacionismo.

tomado en serio (cosa que. Es más. sino también por amor al bien y a la belleza. si pensamos que el relativismo carece de argumentos suficientes (como he intentado mostrar que debemos pensar). Esto es. la imposibilidad de emitir juicios con pretensiones de alguna validez. cortocircuita la discusión racional. 52 . a decir verdad. Es posible que las personas no lleguen a acuerdos en muchos asuntos que consideran importantes. a mi juicio. pero el relativismo. tenemos que rechazarlo. empezando por el propio relativista) ni siquiera legitima el intento. Así que. Así que exactamente tan justificada como estaría la democracia lo estaría el sistema de los jemeres rojos. no solo por amor a la verdad. El discurso relativista. pocas veces se hace consecuentemente.la no existencia real de ningún código absoluto lo que se sigue es únicamente la imposibilidad de justificar ninguno. ni siquiera legitima la idea de que sería más deseable llegar a acuerdos. Un comportamiento intolerante es tan bueno y tan malo como cualquier comportamiento tolerante. es decir. muy pernicioso. pues.