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FORMACIÓN DOCENTE / FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN PROF. DR.

JORGE EDUARDO NORO

UN PROYECTO DE VIDA PARA LA EDUCACION ESENCIA Y EXISTENCIA: LA CONSTRUCCION DE UNO MISMO PROF. JORGE EDUARDO NORO
norojor@cablenet.com.ar

Tres poetas aportan ideas sobre la responsabilidad que tiene cada hombre en la construcción de su propio proyecto existencial. Uno es el mexicano AMADO NERVO en un conocido poema (EN PAZ): “Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo vida, (…) porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino”. El otro es ANTONIO MACHADO (Proverbios y cantares): “Caminante, son tus huellas el camino, y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar”. Y finalmente MARIO BENEDETTI: “Lento, pero viene, el futuro se acerca despacio, pero viene. (…) El futuro real, el mismo que inventamos, nosotros y el azar. Cada vez más nosotros y menos el azar” . La vida, nuestra vida, depende de nosotros de la definición de nuestro propio proyecto de vida.

01. SENTIDO DE LA VIDA, EL SER HUMANO COMO CONSTRUCCIÓN
 EXISTIR ES LA ÚNICA POSIBILIDAD DE SER. Pero para realizarse la existencia necesita encontrar un sentido, encontrarse con una definida orientación... El sentido de la vida es una definición y una opción: estamos dispuesto a vivir por algo o por alguien, jugarnos, arriesgar, entregar nuestras energías, decidir la única existencia que nos ha tocado en suerte protagonizar.  EL SENTIDO DE LA VIDA no nace con nosotros: lo intuimos, lo descubrimos, lo enunciamos, lo construimos en medios de muchos tanteos y terminamos asumiéndolos como propio. Sin ese sentido, la vida carece de rumbo, vive la tragedia de la des-orientación. Más que existencia humana, se trata de supervivencia, de una inauténtica forma de vivir. Cuando no decidimos nuestra vida (porque no buscamos o no encontramos el sentido), el destino juega con ella. Nadie puede buscarlo, elegirlo o vivirlo por nosotros, aunque el sentido de la vida involucre a los otros, los haga solidarios, los haga partícipe... La ausencia de sentido despierta en nosotros la angustia existencial, el hombre vive en la insatisfacción, en la más absoluta desorientación...No tiene su lugar en el mundo y ni siquiera avizora una huella que le permita iniciar el camino de la búsqueda.  EL SENTIDO DE LA VIDA debe ser descubierto por cada uno. No es único para todos. Es dinámico y sufre las mutaciones de nuestra historia personal. Debemos ir redefiniéndolo con el paso del tiempo y el cambio de las circunstancias. Pero los cambios no lo invalidan. El sentido de ayer se enriquece con el sentido de hoy, dialécticamente constituye la síntesis de lo que somos y queremos ser. Desde la óptica del sentido de la vida todo adquiere otra dimensión, todo lo que sucede (bueno o malo, feliz o desgraciado) puede "leerse" desde una perspectiva superior.

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"El hombre no sólo busca un sentido, sino que también lo encuentra, y ello de tres maneras. Primero de todo ve un sentido en el hecho de hacer o crear algo. Ve, igualmente sentido, en experimentar o vivir algo, en amar a alguien; pero también encuentra el sentido en una situación desesperada ante la que se ve indefenso, impotente; lo que importa es la actitud con que se enfrenta a un destino irremediable. Esta actitud le permite dejar constancia de algo de lo que sólo el hombre es capaz: transformar el dolor o el sufrimiento en un logro positivo. Podemos afirmar que no hay ninguna situación en la vida que realmente carezca de sentido... Frente a lo que sucede, podríamos ensayar una analogía: el pesimismo es como un hombre que está frente a un calendario y con temor y dolor ve cómo este calendario, al que diariamente arranca una hoja, va quedando cada vez más delgado. Mientras que un hombre que concibiera la vida con auténtico sentido se parecería a una persona que añade con todo cuidado y atención la hoja que acaba de arrancar a las que ha arrancado hasta ahora, no son escribir al reverso de la hoja recién arrancada una pequeña nota, a manera de diario, y que entonces, lleno de orgullo y alegría, considera todo lo que ha escrito en su vida..." (VIKTOR FRANKL: 1980)  EL HOMBRE ES UNA CRIATURA RESPONSABLE y debe aprehender/descubrir el sentido potencial de su vida. Pero el sentido no se circunscribe en su propio interior, en su propia auto-realización. La autorrealización es la consecuencia de un sentido plenamente asumido. El sentido debe definirse como una misión frente la realidad y en el mundo. Mi existencia alcanza su verdadera dimensión cuando se ubica frente a un quehacer que la involucra: entonces tiene sentido el sufrimiento, el esfuerzo, el trabajo, las renuncias, las relaciones con los demás, el decrecer de las fuerzas...y hasta la misma muerte. Sin esta dimensión, los motivos desaparecen y el ser humano que soy naufraga en medio de la soledad y la angustia. ¿Qué es la depresión (más allá de lo que clínicamente pueda diagnosticarse) sino ese quedarse sin horizontes, encerrados en una insoportable mismidad, sin encontrarle sentido a nada y dispuesto solamente a contemplar y vivir la angustia misma?  Lo que denominamos VACÍO EXISTENCIAL es una expresión socialmente tolerable: no se trata de una enfermedad, sino de una actitud ante la vida. Se manifiesta en un generalizado estado de tedio. Lejos de toda tensión (sentido) aparece el fantasma del aburrimiento y del hastío. Se expresa directamente en ciertos momentos del día, de la semana, del año o de la vida...o se enmascara en diversos sucedáneos que no hacen otra cosa que ocultar lo que realmente sucede: ruido, dinero, poder, vértigo, huida...  No se trata de buscar un sentido abstracto de la vida, pues cada uno tiene en ella su propia misión que cumplir. Cada uno debe llevar a cabo su cometido concreto. En realidad el hombre no debería preguntarse por el sentido de la vida, sino comprender que es a él a quien se le pregunta. A cada hombre se le pregunta por la vida y únicamente debe responder a la vida respondiendo por su propia vida, dando cuenta de ella, haciéndose cargo plenamente... Sólo siendo responsable puede responder a la vida: la esencia íntima de la existencia humana está en su capacidad de ser responsable...  El sentido de la vida es lo que hace posible que la propia existencia pueda orientarse hacia un determinado fin, encuentre la fortaleza para poder vencer las dificultades y los obstáculos, defina en la realidad de cada opción aquellos valores por los que la vida se puede plasmar como auténticamente humana, descubra la esencia que lo humaniza y lo personaliza. Optar por lo contrario, o renunciar a toda opción, es inclinarse por el absurdo, anticipar los síntomas de la destrucción y de la muerte.  La imagen del hombre no puede considerarse cabal si no conlleva el sentido de la vida, el por qué y el para qué del existir. Su vida y su existencia deben orientar constructivamente el tener, el poder y el saber, esclareciendo el por qué sufrir y el morir, dando razones y esperanzas para trabajar, luchar y amar. El hombre no sólo es el único ser de la tierra capaz de proyectos, sino que él mismo es proyecto, no sólo por su innata programación genética, sino también por la riqueza de su espíritu encarnado que tiende a desplegar sus virtualidades.

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 VIVIR HUMANAMENTE es el resultado de un armónico desarrollo integral e integrado del triple nivel que caracteriza al hombre: el nivel vegetativo, el perceptivo-motor del vivir animal y el nivel de la vida propia del espíritu que penetra en la esencia de las cosas, razona, decide y ama, crea el mundo de la ciencia, de la técnica, del arte, descubre los términos de la moral y, según sus propias convicciones y opciones, se abre a la trascendencia propia de lo religioso.  El hombre se percibe a sí mismo -- o debería percibirse -- como un ser llamado a elegir un PROYECTO DE VIDA en conformidad con su propio ser, convirtiéndose efectivamente en el artífice de su destino. Un proyecto de vida no es una ocurrencia antojadiza con que llenamos el tiempo de nuestra vida, sino la orientación organizada de todos los esfuerzos para dar vida a la vida.  Para que la persona se redescubra a sí misma y se vuelva disponible ante su propio ser, debe efectuar un giro sobre sí misma e invertir la jerarquía que el mundo contemporáneo ha establecido con respecto a la categoría del TENER Y LA DEL SER. Según la metafísica del tener, se vale por aquello que se tiene y no por aquello que se es, y el mundo y los demás son exclusivamente objetos de una posesión más vasta. Aquel que posee y puede exhibir lo que poseyendo puede, intenta por todos los medios mantener, conservar y aumentar la cosa poseída, pero ésta -- sometida al desgaste y a las vicisitudes temporales -- puede escapar, con lo que se convierte en el centro de los temores y de las ansiedades de aquel que aspira a conservarla y a poseerla. La mayor paradoja reside en que el yo mismo se aniquile en ese apego y llegue a quedar absorbido por todo lo que lo rodea: desde un cuerpo que se idolatra como la única y definitiva posesión de la propia identidad hasta las más variadas cosas que cotidianamente nos acompañan. Se invierte la relación natural: son las cosas las que deben estar a nuestro servicio y no nosotros al servicio de las cosas. (ERICH FROMM: TENER O SER. 1980).  BAJO EL IMPERIO DE LA CATEGORÍA DEL TENER, la realidad deja de ser vida, misterio y alegría creadora y se transforma en una vorágine de objetos que absorbe inexorablemente a quien los quiere poseer. Es un mundo hecho trizas, es el mundo de la alienación y de la preocupación. Suponemos que en el mundo de las cosas, rodeados obsesivamente por ellas... podemos superar nuestra soledad, nuestra impotencia, nuestras dificultades de comunicación... o suplantar el sentido mismo de la existencia. Las cosas, los objetos, el dinero, la cuenta bancaria van sustituyendo lo que en realidad soy y me prestan una falsa identidad que me permite suponer que soy por lo que tengo: mi casa, mi auto, mi casa-quinta, mi vestimenta, mis vacaciones, mis viajes, mi estilo de vida fastuoso... Pero a su vez, si yo mismo me reconozco según esta categoría, los demás no pueden ser juzgados sino desde la misma perspectiva: son por lo que tienen y si no tienen, por lo que aparentan tener. El mundo del tener y del aparecer sustituye al mundo del ser. Las personas circulan exhibiendo lo que objetivamente puede ser visto, ponderado, sujeto a una valuación... y se guardan -- por innecesario -- lo que profundamente las identifica. Detrás de la fachada de las posesiones y de las pertenencias se puede ocultar la vaciedad del ser. Solamente las situaciones límites son las que operan como verdaderos test de nuestro verdadero ser: allí, cuando golpean a nuestras puertas los infortunios y tocamos nuestra humana fragilidad, reconocemos lo fútil y fantasmal de los objetos...  EL TENER SE ABSOLUTIZA COMO VALOR: "tanto tienes tanto vales"... ¿Cómo se hace para descubrir los otros (profundos y definitivos) valores que cada uno posee, cuando rige esta regla social que sirve de común denominador en las relaciones sociales? Pareciera que la alternativa entre tener y el ser no atraen al sentido común. Tener es una función normal de la vida: para vivir, debemos tener cosas. Además, debemos tenerlas para gozarlas. La nuestra es una cultura cuya meta suprema es tener (cada vez más), ¿cómo puede haber una alternativa real entre el tener y el ser? Al contrario, parece que la misma esencia de ser consiste en tener, y si el individuo no tiene nada, no es nadie.

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 LA FORMA DEL TENER GENERA ANGUSTIA E INSEGURIDAD, aunque se esté convencido del poder que comporta. Si yo soy lo que tengo y si lo que tengo se pierde, entonces.... ¿quién soy? Nadie, sino un testimonio frustrado, contradictorio, patético, de una falsa manera de vivir. Y como puedo perderlo que tengo, necesariamente preocuparme por esto. Tengo miedo a los ladrones, a los cambios económicos, a las revoluciones, a la enfermedad, a la muerte, al cambio, a lo desconocido, al desarrollo...a la libertad. Si yo soy lo que soy, nadie puede arrebatarme ni amenazar mi seguridad y mi sentimiento de identidad. Mi centro está en mí mismo; mi capacidad de ser y de expresar mis poderes esenciales forma parte de mi estructura interior y depende solamente de mí. Si el tener es algo que se consume con el uso, el ser se plenifica con el tiempo y la experiencia. (ERICH FROMM, 1980: TENER O SER)  Solamente el SER debe ser considerado cuando se habla del PROYECTO DE VIDA, porque se trata de armar la propia existencia, que conduce necesariamente hasta la muerte. En ese recorrido, el TENER es instrumental, un medio, pero no puede ser un FIN. Se trata de determinar qué es lo que en definitiva queremos SER, no qué o cuánto queremos tener.

02. SER Y HACERSE A UNO MISMO. ESENCIA Y EXISTENCIA
• Si cada ser humano llega a la vida pre-determinado y su esencia le viene dada desde su concepción, gestación o nacimiento, la existencia se convierte sólo en el esfuerzo personal y social por descubrir y realizar lo que ya está definido y no se puede alterar. En este caso, por mucho valor que se le asigne a la educación no puede negarse que queda reducida a un esfuerzo conjunto entre los educadores y los educandos por hacer efectiva la virtualidad que mora en el ser, el paso de la potencia al acto, la mera realización de lo que ya está previamente establecido. • CADA SER HUMANO NO ES SÓLO LO QUE ES, SINO LO QUE DECIDE SER: no nace hecho, sino que debe hacerse. Aunque tiene una esencia que lo caracteriza como hombre (y lo diferencia ontológicamente de los otros seres), no es una esencia fija, común, definitiva, sino que se actualiza y se perfecciona a lo largo de la existencia. Un ser que logra completar la definición de sí mismo cuando va agotando su existencia. El hombre nace como tarea, como quehacer, no como cosa hecha, definitiva, prefijada. El hombre está llamado a ser, a construirse como hombre. Tiene en sus manos las posibilidades de elevarse o destruirse, ascender hasta las alturas o desbarrancarse en el abismo de la nada. Volverse verdaderamente hombre o degenerar animalizándose, retornar a la barbarie, autodestruirse. • CADA SUJETO ES UN PROYECTO EN CONSTRUCCIÓN, es el autor de su propio futuro, depende de sus decisiones y de su esfuerzo: puede no hacerse del todo, hacerse mal, destruirse, pero en ese intento se le va su propia existencia. No tendrá una segunda oportunidad. Existir es el máximo desafío y la vocación existencial es la que engloba todas las otras opciones y dimensiones. Somos lo que decidimos ser Por eso tiene tanto valor la educación (como tarea y cultivo de uno mismo), porque la educación permite darle un sentido a la existencia, definir de manera conciente, responsable y racional el propio proyecto de vida, es decir de qué manera se con-formar la propia esencia.1 • Aunque suene a paradoja, todos compartimos necesariamente la misma condición y definición de hombre (en la medida en que formamos parte de la humanidad) pero cada uno pone en proceso de construcción su propia definición de ser humano, porque realiza su humanidad de una manera única e irrepetible. En cada hombre y en cada existencia humana, el hombre se descubre, de constituye y se define.

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PICO DE LA MIRANDOLA, Discurso sobre la dignidad del hombre. Goncourt.

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• En síntesis: en el PROCESO DE AUTO-REALIZACIÓN el sujeto realiza existencialmente su identidad, es decir, llega a ser un yo, se define en un proyecto. En el plano ontológico, la identidad individual está asegurada, pero exige ser realizada efectivamente en el plano existencial. El proceso de autorealización (realización de la propia identidad) es un proceso de individuación porque a través de él, el yo va alcanzando sucesivas determinaciones que lo diferencian de los otros. Y finalmente el proceso de auto-determinación se realiza en una pluralidad de planos: el hombre (1) se auto-determina en el plano biológico, en cuanto que vivir significa construir un organismo; (2) se autodetermina también en el plano cultural a través del proceso educativo; y (3) se autodetermina en el plano existencial a través de sus decisiones. El yo indeterminado se realiza en primer lugar constituyendo un organismo humano; en segundo lugar alcanza la humanidad a través de la socialización y la educación; y finalmente llega a ser sí mismo (o fracasa) a través de sus decisiones. (ARREGUI – CHOZA)2 • PERO EL HOMBRE ES UN SER QUE NO TIENE UNA ESENCIA DEFINIDA, sino que su esencia (individual, única, personal) se construye a lo largo de su existencia, y en la aventura de vivir, en lugar de poner en marcha una esencia pre-establecida, de llegar a ser lo que alguien pudo haber definido para él, el hombre se construye a lo largo del tiempo de su existencia, de tal manera que cuando su vida llega a su fin, su esencia alcanza la máxima expresión y es el resultado de su propio esfuerzo. En palabras de SARTRE 3 , el hombre nace con nada de esencia y toda la existencia como posibilidad; a medida que vive va constituyendo su esencia y va consumiendo su existencia, y cuando llega el momento de su muerte la esencia ha alcanzado la forma definitiva y la existencia ha agotado sus posibilidades. Por eso el hombre es plena libertad, posibilidad de ser y hacerse, construcción permanente de su propio destino.  Reforzando esta idea: al reflexionar sobre el hombre llama la atención el observar que el hombre no nace hecho, que debe hacerse; el hombre no nace entero, debe constituirse en el hombre que quiere/debe ser. El hombre recibe la vida como quehacer y no como cosa hecha. El hombre está llamado a ser: su primera vocación (=llamado) como hombre es la de construirse a sí mismo como hombre. Esta determinación conlleva riesgo: el hombre puede no hacerse del todo o puede hacerse mal. Sólo cuando el hombre se va haciendo, se va encontrando a sí mismo, va siendo aquél que está llamado a ser, va encontrando -- o le va poniendo nombres -- a la felicidad. Porque la felicidad no es un estado pasajero, sino ese haberse encontrado a sí mismo, en una cierta humana plenitud... Con el nacimiento y con la muerte, encuentran sentido las numerosas metáforas de la vida como camino... Con cada paso -- riesgoso, atrevido, confiado, seguro -- el hombre desde el momento mismo de su nacimiento va desandando su deber ser de hombre... y solamente la muerte, el último acto de su vida, será quien clausura definitivamente la búsqueda.  En un juego de palabras y siguiendo el pensamiento de SARTRE y de los existencialistas de mediados del siglo XX - podemos afirmar que el hombre -- como todos los demás entes -- está compuesto de ESENCIA (= lo que es) y de EXISTENCIA (= realmente posee el ser)... Pero, a diferencia de los demás entes (cosas, animales, seres) no nace con esencia predeterminada y cerrada, sino que la va configurando, con cada una de sus decisiones, al andar...en el curso mismo de su existencia. Es decir, que al nacer, el hombre NO TIENE ESENCIA CONSTITUIDA y tiene toda la existencia por delante... pero a medida que pasa el tiempo, el hombre va configurando su esencia y ve que lentamente se va recortando su existencia. Con la muerte, el hombre se encuentra con su ESENCIA DEFINITIVA CONSTITUIDA, precisamente en el mismo momento en el que se ha quedado sin existencia...  La existencia es indefinible, in-objetivable. No está frente a mí como un QUID objetivo, al que yo soy extraño, sino que es mi existencia, soy yo que existo, en mí mismo se realiza el existir. No hay una esencia común que defina (que encierre y delimite) cada existencia humana, sino que cada una se define a sí misma existiendo. Cada hombre es una existencia que se define, que se da a sí mismo la
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ARREGUI – CHOZA(1995), Filosofía del hombre. Madrid. Rialp SARTRE J.P. 1990, El existencialismo es un humanismo. Orbis-Hyspamérica.

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propia esencia. De allí la importancia extrema de la propia libertad, de las propias opciones y decisiones, de lo que elegimos o postergamos, de la peculiar manera con que ordenamos nuestro diario y/o definitivo vivir.

PROYECTO DE VIDA – SENTIDO DE LA VIDA NADA DE ESENCIA CONSTRUCCION ESENCIA DEFINITIVA

NACIMIENTO FECHA CIERTA
TODA LA EXISTENCIA DISPONIBLE

VIDA DURACION VARIABLE
SE GASTA LA EXISTENCIA

MUERTE FECHA INCIERTA
SE AGOTA LA EXISTENCIA

EDUCACION PARA LA VIDA – EDUCACION PARA LA MUERTE

 Tenemos derecho a pensar que se trata de la más absoluta libertad o bien que hemos sido arrojados en el mundo, para poder encontrarle y encontrarnos un sentido en él. La existencia vacía de esencia es un riesgo y es una posibilidad absoluta: coincide con la libertad en el absoluto poder ser... y en este sentido, la existencia humana implica comprometerse a elegir, a rellenar nuestra existencia con esencia, definirnos como seres humanos, ser. Pero también puede representar nuestra propia destrucción: hacernos o des-hacer, destruirnos, aniquilarnos. Depende solamente de nosotros.  En esta línea podemos decir que uno nace persona, pero también se va haciendo persona. El hombre no es; está llamado a ser. La persona es un despliegue continuo de posibilidades y reserva siempre nuevas sorpresas; por eso es misteriosa y es inaccesible. La estructura de la persona es más parecida a un desarrollo musical que a una arquitectura, puesto que ella no puede ser imaginada fuera del tiempo. Nos captamos como entidades inconclusas, deficitarias, es camino hacia una plenitud oscuramente presentida desde la cárcel de nuestra limitación. El futuro está en germen, como proyecto, en el momento actual.

03. CONTEXTOS, CIRCUNSTANCIAS Y CONDICIONANTES
 Aunque el hombre sea el constructor de su propio proyecto de vida, no domina todas las variables, ni es un creador omnipotente que lo puede todo. Pone en marcha su existencia en el mundo, no crea el mundo a su antojo. Por el contrario, cada sujeto exhibe sus flaquezas, condicionamientos, debilidades. El ser humano concreto está signado por la fragilidad y la imperfección. Se equivoca, comete errores, se cae, fracasa. Se encuentra con contratiempos y oposiciones. La vida humana es una suma de conquistas y de derrotas. El hombre muestra su finitud e imposibilidades también en sus debilidades psíquicas y en sus enfermedades. Allí - cuando el dolor golpea a la puerta de la propia humanidad - el hombre se descubre como ser imperfecto, restringido, demasiado humano. El paso del tiempo, las limitaciones de sus propias capacidades, las condiciones de su propio cuerpo, el deterioro de las fuerzas

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son connaturales al ser humano, que – sin embargo - no renuncia a la lucha y sueña, engañosamente, con la omnipotencia y la inmortalidad  Por eso debemos hablar de una serie de circunstancias que operan de condicionantes en esa nuestra definición de nuestra propia existencia, de nuestro proyecto de vida. En cierto sentido el desarrollo de la vida humana es una negociación o una batalla contra las circunstancias, una sujeción a sus mandatos o un claro enfrentamiento, resignación o lucha.  Nacemos condicionados por el tiempo y el espacio, la familia y en entorno social, la situación económica y las condiciones de vida, la herencia y los determinantes genéticos: por ejemplo: lugar físico, político y social en el que nacemos, los padres que tenemos, el entorno afectivo que nos recibe y la familia que nos acompaña. Y aquí sabemos que hay profundas, notorias, injustas diferencias. Desde el inicio, desde el acto mismo de nacer existen individuos que lo tienen todo y otros, que no tienen nada. La construcción de sí mismos no puede ser igual, simétrica, análoga. Para unos es un desafío constante, tratando de vencer la adversidad, y para otros se abre un ámbito de opciones múltiples con generosas posibilidades de elección. Sin embargo, en unos y en otros, nada hay que determine el éxito o el fracaso, ni siquiera los cálculos estadísticos que puedan determinar mayores posibilidades en unos que en otros. Depende de cada uno, de sus decisiones. Si rechazamos una esencia ontológicamente determinante, no podemos aceptar un condicionante social que predetermine el deber ser de los sujetos.  No todos tienen las mismas condiciones y las mismas cualidades, los mismos defectos y las mismas debilidades. Cada uno tiene su personalidad y su carácter, sus condiciones físicas y sus bases neurológicas y psíquicas, predisposiciones genéticas y hereditarias que determina su esquema corporal y las tendencias a determinadas patologías y enfermedades. Pero no todos triunfan o se mueren por cuestiones genéticas, sino que cada no debe construir su presente y definir su futuro – “lento, pero viene” – no por el azar (la propia existencia no es un juego de dados) sino por su propia intervención. Desde sus debilidades (con ellas, a pesar de ellas) puede construir sus fortalezas, desde su fragilidad crear sus defensas, desde su trama de cualidades y posibilidades construir el propio camino.  Por eso, no están determinados los santos y los asesinos, los héroes y los villanos, los salvadores de la patria y los estafadores, los premios Nobeles y los violadores, los genios de los negocios y los fracasados, los que triunfan en los deportes y los delincuentes. No hay una lista previa, un orden prefijado, una condición que deviene de la clase social, el lugar o la familia, el apellido o el país. De hecho, la historia universal es infinita vitrina en la que se exhibe al mismo tiempo las situaciones y los contextos, y lo que los diversos sujetos han podido hacer con ellos. Músicos, escritores, matemáticos, gobernantes, estrategas, militares, científicos, pensadores, atletas y deportistas provienen de todos los estratos sociales y, en muchos casos, corrigen las previsiones más optimistas. Es bueno que los educadores lo sepamos y lo recordemos: nunca sabemos qué harán con sus vidas los alumnos que cotidianamente tenemos.  Lo que diferencia a unos y a otros, lo que nos deferencia entre todos los mortales, es que somos distintos, únicos, irrepetibles (individuos) y que tenemos circunstancias y contextos que son solamente nuestros. Lo que nos une, nuestro común denominador, es que debemos dialogar con esas circunstancias y con ese contexto, construir con esos materiales. Cada uno hace lo que puede y lo que quiere ser y hacer. Para unos, los materiales son abundantes, valiosos, diversos, disponibles, a la manos, infinitos; para otros escasos, pobres, mínimos, lejanos, de escasa calidad. Nuestra existencia, nuestro proyecto de vida es la casa que debemos construir: el resultado sólo lo podemos observar al atardecer de la vida. Y allí observamos que las bellas mansiones, las vidas más bellas, no siempre guardan relación con los insumos, los contextos y las situaciones originales.  Unos pondrán más inteligencia, otros paciencia, o sentido de la oportunidad, o voluntad, o capacidad de trabajo, o habilidad para relacionarse, o generosidad y entrega o infinita disposición para la

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búsqueda… pero todos deben poner algo, porque la vida es una decisión personal e intransferible y el proyecto de vida deviene una decisión consciente y elegida, o se convierte en un juguete que gira y vuela al ritmo de las circunstancias. 04. EDUCACION COMO CONSTRUCCION DEL PROYEXTO DE VIDA  Si el hombre recibe la vida como quehacer y no como producto, su primera vocación (=llamado) y tarea como hombre es la de construirse a sí mismo como tal. Sólo cuando el hombre se va haciendo, se va encontrando a sí mismo, va siendo aquél que decide ser, encuentra o le pone nombre a la felicidad. Porque la felicidad no es un estado pasajero, sino ese haberse encontrado a sí mismo, en una cierta humana plenitud... Con el nacimiento y con la muerte, encuentran sentido las numerosas metáforas de la vida como camino (“Se hace camino al andar”) Con cada paso -- riesgoso, atrevido, confiado, seguro -el hombre desde el momento mismo de su nacimiento va desandando su compromiso con su propio proyecto, y solamente la muerte, el último acto de su vida, será quien clausura definitivamente la búsqueda, porque allí la esencia completa su definición, al tiempo que clausura la existencia.  Esta existencia vacía de esencia es un riesgo y es una posibilidad absoluta: coincide con la libertad en el absoluto poder ser, y en este sentido, la existencia humana implica comprometerse a elegir, definirnos como seres humanos, ser. Pero también puede representar nuestra propia destrucción: hacernos o des-hacernos, destruirnos, aniquilarnos. Depende solamente de nosotros. Y si todo depende, definitivamente de nosotros, la educación se convierte en el eje de estas decisiones. La educación como una ayuda externa que viene de quienes ejercen ese rol desde nuestro nacimiento (padres, familia) y, luego, a través de las instituciones educativas, y la educación como auto-educación como un compromiso personal con uno mismo que asume los compromisos de formación para toda la vida.  La educación no es sólo un ejercicio formal que pasa por la escuela y se completa con su acreditación. La educación es un proceso permanente de humanización, de convertirnos en hombres, de definir nuestro proyecto de vida, de defender la mejor calidad de nuestras vidas. El título definitivo, el último examen lo rendimos cuando nos morimos: allí estamos cerrando nuestro itinerario. En palabras de BORGES (Poema Conjetural), cuando Laprida ve llegar la inesperada muerte próxima: “al fin he descubierto la recóndita clave de mis años, la letra que faltaba, la perfecta forma que supo Dios desde el principio”.  Existir es la única posibilidad de ser. Pero la existencia necesita encontrar un sentido, encontrarse con una definida orientación: estar dispuesto a vivir por algo o por alguien, jugarnos, arriesgar, entregar nuestras energías, decidir la única existencia que nos ha tocado en suerte protagonizar. Por eso la educación es – en suma – una intervención necesaria para ayudarnos a construir el ser que decidimos ser: 1º. La educación es siempre un proceso por el que cada individuo toma conciencia de sí, de sus posibilidades y de sus imposibilidades, reflexiona sobre el mundo en el que vive y que lo rodea y decide qué quiere hacer para transformarlo y transformarse a sí mismo. Elige, opta, decide cuál de los caminos ha de seguir, se define. 2º. Pero la educación también es saber pedir ayuda a quienes han vivido antes que nosotros o saben más que nosotros (y son expertos en vida vivida) para que nos acompañen en nuestra búsqueda y nos ayuden a construir nuestra vida, a dar los primeros pasos, antes de volar. 3º. La educación del ser humano consiste en ofrecerles las posibilidades, las opciones, los incentivos para que conviertan su propia vida en una tarea. El educador es quien tiene la función de crear las condiciones para que cada sujeto se haga cargo de su vida, se constituya en responsable de lo que le corresponde vivir, que aproveche el día a día de su existencia para construir su esencia.

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4º. El educador es alguien que contagia de humanidad a los educados. Se nutre al mismo tiempo de la generosidad y del optimismo; porque no puede ser mezquino y egoísta con el tesoro de su propio saber y tampoco puede tener una percepción escéptica y pesimista de los demás y de sus posibilidades educativas. No sólo transmite lo que sabe (sin retaceos), sino también lo que es. Si la tarea de un ser humano consiste – en suma – en hacerse, los educadores son expertos en humanidad e intentan entusiasmar a las jóvenes generaciones. 5º. Pero educar también es despertar, incentivar, hacer tomar conciencia, obligar a cambiar, rectificar, porque frecuentemente los individuos se resisten a crecer, a asumir sus responsabilidades, a hacerse cargo de su vida, a definir un proyecto. Por eso el educador no sólo acompaña, sino que libera, se vuelve molesto, grita, sacude, insiste una y otra vez, violenta pedagógicamente al educando. 6º. Educar significa también enseñar a dialogar con los propios contextos, condicionamientos e imposibilidades: reconocer los límites, aceptar lo que cada uno es y tiene, construir desde allí. No implica resignación, sino un realismo militante, que sabe que la batalla por la propia existencia se libre con las armas que se tienen y no con las que uno querría haber tenido. El educador es un experto que enseña a leer las propias condiciones, las propias fortalezas, evitando llorar por las carencias y las debilidades. 7º. Educar implica negar todas las pre-determinaciones tanto de parte del educando como del educador, especialmente esas nocivas catalogaciones y encasillamiento que adelantan el éxito de algunos y proclaman el fracaso de otros. Educar implica mantener la fe y la confianza en todos, pero sobre todo, la fe y la confianza de los sujetos en ellos mismos. Si los educandos anticipan su fracaso, si se bajan de los proyectos cumplen en sí la profecía que anuncian: el fracaso llama al fracaso, la desvalorización elimina oportunidades. 8º. El educador – padre, madre, maestro, profesor – es alguien que sabe ayudar a descubrir siempre la riqueza, la cualidad oculta, los valores escondidos. Es la única manera de lograr que todos puedan confiar en sí mismo y definir su proyecto de vida. 9º. También hay riesgos, porque vivimos rodeados por una sociedad que no reconoce modelos, sino que los niega. Nadie es modelo para nadie, sino que cada uno se inventa absolutamente a sí mismo: es posible que haya malformaciones, falsos proyectos, carencias, ausencias de referentes éticos y axiológicos, de valores sociales, que no se pueden justificar bajo la consigna: “es mi propio proyecto de vida”. En realidad, todo proyecto de vida implica una co -responsable asociación con los otros en una comunidad de existencias. Cada proyecto de vida no niega, ni usa a los otros sino que los incluye como referencia y como tarea. 10º. Esta función educativa es trabajosa y paciente: es una siembra que apuesta al largo plazo, al futuro: es la vida la que se encargará de la cosecha. Por eso requiere del educador una gran capacidad de renunciamiento para creer sin ver, apostar sin tener ninguna seguridad, confiar sin tener respuestas inmediatas.

05. VIDA, MUERTE Y TRASCENDENCIA 5.1. VIVIR, MORIR

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 El hombre vive el sentido y los límites de la vida...pero también vive y anticipa el final, el límite último: la muerte. El sentido de la vida y el sentido de la muerte son correlativos y, aunque parezca paradójico, nuestro sentido de la muerte define más fuertemente nuestro sentido de la vida. La permanente posibilidad de la muerte confiere a cada instante de la vida una especie de valor supremo en cuanto puede ser el último. Así la muerte nos abre a las más hondas perspectivas de la vida como oportunidad urgente para los valores... Toda filosofía, abierta a la vida, es también una hermenéutica de la muerte. Elegimos (en cierto modo) morir de la misma manera en que decidimos vivir... “Lo que interesa analizar es la muerte para el que muere y no la muerte ajena, es decir, la muerte propia. La muerte solo pude ser descrita adecuadamente como mi muerte. Así, se trata de analizar la muerte desde el punto de vista del que muere, y no desde el punto de vista externo, ¿qué es para i la muerte? La cuestión estriba en plantear la muerte como una posibilidad del que se va a morir. (ARREGUI – CHOZA, 191: 497) La muerte no es un jeroglífico resoluble por la mente humana, sino más bien es un límite del pensamiento, aquello que no puede pensarse ni comprenderse porque es que acaba con nuestro pensamiento y nuestra capacidad de comprensión. La muerte constituye la frontera del pensamiento porque se trata de pensar la no existencia del propio pensamiento. Ante la propia muerte el pensamiento se estrella como ante un límite opaco e impenetrable. (…) la muerte es un escándalo para el pensamiento.” (ARREGUI – CHOZA, 1991: 82) 4  No se trata sólo de un hecho biológico, sino que se trata de una parte de la conducta, forma parte de su biografía como sujeto y frente a la muerte el hombre adopta una postura y desarrolla una manera de proceder. Frente a la muerte - el límite cierto que complementa el acto mismo de iniciar la vida podemos asumir actitudes distintas: 1º- ELUDIR LA MUERTE: es la posición más frecuente...la muerte aparece siempre como inexpresada, evitada, ajena. Si la muerte es lo contrario de la vida, pensar en ella paraliza y extingue la vida, le sustrae energías, es un pensamiento morboso, anti-vital. Aunque no podemos eliminar la muerte, podemos eliminar la preocupación por la muerte y vivir como si ella no existiera, como si nos fuera totalmente ajena. Ejemplo: “sólo se mueren los otros, a mi no me toca”. 2º. NEGAR LA MUERTE: consiste en quitarle gravedad a la muerte y considerarla como un simple "pasaje". La muerte no es un acontecimiento tan grave, sino un paso necesario entre dos tipos de vida. Pasar por la muerte sería simplemente pasar por una puerta que no devuelve a una realidad definitiva. Ejemplo: “es verdad que me voy a morir, pero es sólo un paso a otra vida”. 3º- MUERTE ABSURDA: vista desde la vida la muerte no es una posibilidad (menos una posibilidad suprema), sino la negación de todas las posibilidades. La muerte es puro azar, contingencia, exterioridad. El lenguaje cotidiano arrastra esa misma concepción cuando afirma que la "muerte trunca la vida de tal o cual", o que "ha sido una muerte injusta, innecesaria..." ¿Cómo puedo pensarla como parte necesaria de mi vida, si viene precisamente a quitármela? Pero lo absurdo es que la muerte priva a la vida de toda significación: si sabemos que nos vamos a morir, morir definitivamente, nada tiene en realidad sentido...la muerte absurda, transforma en absurda a la misma vida... Nosotros podemos, si se quiere, morir auténticamente o inauténticamente. Podemos jugar ese "juego", pero la verdad es que, más allá de ello, nos morimos, simplemente.
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La literatura ha sido generosa en tematizar el tema de la muerte. Miguel Hernández (Elegía), Borges (Remordimiento por cualquier muerte), Benedetti (Pasatiempo), Quevedo, García Lorca, tienen producciones de alto contenido filosófico y antropológico, anticipando la muerte propia o llorando la muerte ajena. “La muerte es algo que no debemos temer porque mientras somos, la muerte no es, y cuando la muerte es, nosotros ya no somos” (Antonio Machado).

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Tal vez la muerte pueda adquirir algún sentido ante los otros, pero no tiene ningún sentido para mí... Esta muerte absurda no admite ni siquiera el suicidio: ¿qué sentido tiene adelantar la muerte cuando no tengo frente a ella ninguna perspectiva de salvación? Ejemplo: “no tiene sentido morirse cuando uno ama tanto la vida.” 4º- BUSCAR LA MUERTE: hay en los hombres un impulso tanático, de una tendencia a la disolución. La muerte puede verse como una nada próxima y segura, ya sea porque la muerte misma es la nada...o porque después de la muerte no hay ya nada... Morirse, por tanto, es una de las tantas cosas que uno puede hacer, además de divertirse, trabajar, dormir... ("morir es una costumbre que suele tener la gente..."). La muerte es un utensilio que utilizo como quiero. No me atemoriza porque no me importa. Juego con ella como juego en realidad con mi propia vida. Definiéndola me defino. Ejemplo: “no me importa ni la muerte ni la vida, por tanto juego con ambas”. 5º. APROPIARSE DE LA MUERTE: la muerte forma parte de nuestra vida. No está lejana, a la distancia (en el final), sino que es la única certeza irrefutable...al nacer sabemos cuál es el desenlace, aunque no sepamos los otros pasos del largo o del breve caminar... Esta actitud exige un asumir la muerte como cuidado o como pre-ocupación de la que no puedo ni debo abstenerme. Ejemplo: “vivo y disfruto la vida, pero soy consciente de que la muerte está en mi horizonte y puede llegar”.  Lo único cierto es que la muerte forma parte de nuestro proyecto de vida y que no podemos eludirla en la formulación explícita o implícita del mismo: está allí dándole sentido a nuestra existencia o interrogándonos acerca de nuestra opciones...No podemos permanecer ajenos a ella, como no nos son extrañas todas las limitaciones impuestas por nuestra humana condición. Debemos hacernos, debemos construirnos... pero el material del que estamos hechos tiene la fragilidad de nuestra propia existencia humana e incluye también la muerte...

DESDE EL ALMA MARIO BENEDETTI
Hermano cuerpo estás cansado Desde el cerebro a la misericordia Del paladar al valle del deseo. Cuando me dices / alma ayúdame Siento que me conmuevo hasta el agobio Que el mismísimo aire es vulnerable. Hermano cuerpo has trabajado A músculos a estómago y a nervios A riñones a bronquios y a diafragma Cuando me dices / alma ayúdame Sé que estás condenado / eres materia Y la materia tiende a desfibrarse Hermano cuerpo te conozco Fui huésped y anfitrión de tus dolores Modesta rampa de tu sexo ávido Cuando me pides / ayúdame Siento que el frío me envilece Que se me van la magia y la dulzura Hermano cuerpo eres fugaz Coyuntural, efímero instantáneo Tras un jadeo acabaras inmóvil Y yo que normalmente soy la vida Me quedaré abrazada a tus huesitos Incapaz de ser alma sin tus vísceras.

5.2 LOS DISTINTOS NOMBRES DE LA TRASCENDENCIA.

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 Si el hombre descubre en sí mismo el límite, si trágicamente vive el sentido de su imposibilidad, si se topa con el absurdo y lucha -- día a día -- con su natural fragilidad, si se sabe, se reconoce finito y, al mismo tiempo, bulle en su interior la necesidad de eternizarse, de ser i-limitado, de no respetar las barreras del tiempo o el encierro del espacio...el hombre debe buscar y encontrar un más allá que le permita imaginar la trascendencia.  Puede llamarse fe, esperanza, seguridad, necesidad o certeza. Podemos imaginar todos los nombres, pero lo cierto es que el hombre que somos pretende no morir del todo, no quiere quedar encerrado en la inmanencia, en un más acá que sólo le permite conformarse con esta frágil existencia condicionada.  El hombre advierte la presencia de los límites y sufre con esos límites. La única posibilidad es definir un más allá que le permita prolongar el sentido de los esfuerzos realizados en esta existencia. El sentido de esta trascendencia puede ser muy variado: (1º) PRODUCCION Y CULTURA: Para muchos autores, la realización del hombre se prolonga en el mundo cultural, en su quehacer, en sus obras, en sus proyectos y en sus realizaciones, de allí que en determinadas épocas de la historia, el nombre y la fama se hubieran convertido en el objetivo esencial de los individuos que necesitaban perpetuarse más allá de su limitada existencia (por ejemplo, la cultura griega o la sociedad del renacimiento). En nuestros días hay quienes imaginan que la verdadera trascendencia se adquiere en el hoy lleno de poder, de dinero, de bienes, en el público reconocimiento que no podrán borrar ni el paso incesante del tiempo...y ese detalle que significa morirse (y que también puede estar rodeado de fama y de reconocimiento, ya que las muertes no son todas iguales) (2º) AFECTOS E HIJOS: Otros suponen que la trascendencia encuentra sentido en la prolongación de uno mismo: los hijos, la familia, la herencia de los propios bienes o de las propias enseñanzas en quienes llevarán nuestro nombre y recordarán nuestro paso... (3º) OTRA FINAL DEFINITIVA Y ETERNA: Finalmente hay quienes suponen que hay una única manera de trascendencia: en un SER supremo y en una vida sobrenatural. No pertenece al discurso filosófico, sino al discurso de la esperanza y de la fe. Muchos filósofos, empero, han mostrado y demostrado la inmortalidad del alma, la supervivencia del espíritu y, en algunos casos, la necesidad de encontrarle un destino a esta existencia limitada junto al ser supremo, en una vida que ya no tenga ninguno de los defectos de la presente.  Se trata de opciones personales. Nadie impone la fe. Por lo menos, en estos tiempos... Lo valioso sin embargo es escapar del sinsentido del absurdo, del encierro en la propia existencia, sin posibilidad alguna de "ir más allá de ella"... Si la vida tiene sentido, si la existencia humana es una decisión que se proyecta en el tiempo en la búsqueda del ser que debemos ser, no la podemos agotar en el abismo fantasmal de la nada. Tal vez no tengamos ciencia de ese oscuro objeto de deseo que nos aguarda... pero alimentados por la FE suponemos racionalmente que es la única manera de optar por la vida, de seguir siendo -- a pesar de todas las dificultades -- el ser humano que hemos decidido ser. "Tiemblo ante la idea de tener que desgarrarme de mi carne: tiemblo más aún ante la idea de tener que desgarrarme de todo lo sensible y material, de toda sustancia... Sólo los débiles se resignan a la muerte final y sustituyen con otro el anhelo de inmortalidad personal. (...)Cuando las dudas invaden y nublan la fe en la inmortalidad del alma, cobra brío y doloroso empuje el ansia de perpetuarse en el nombre y la fama. Y de aquí esa tremenda lucha por singularizarse, por sobrevivir de algún modo en la memoria de los otros..." (UNAMUNO: 1905.SENTIMIENTO TRÁGICO DE LA VIDA).

06. CONCLUSION: EL SENTIDO DE LA VIDA

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Todo proyecto de vida se asocia a la definición del sentido de la vida. Hay sentido de la vida, cuando hay un proyecto en marcha, porque vivimos sabiendo que estamos construyendo lo que hemos definido. El sentido de la vida es lo que hace posible que la propia existencia pueda orientarse hacia un determinado fin, encuentre la fortaleza para poder vencer las dificultades y los obstáculos, defina en la realidad de cada opción aquellos valores por los que la vida se puede plasmar como auténticamente humana, descubra la esencia que lo humaniza y lo personaliza. Optar por lo contrario, o renunciar a toda opción, es inclinarse por el absurdo, anticipar los síntomas de la destrucción y de la muerte. VIKTOR FRANKL (1980)- un hombre existencialmente marcado por situaciones traumáticas - ha sabido expresar esta visión integradora (proyecto de vida + sentido de la vida) que compromete y le otorga trascendencia a la educación. "El hombre no sólo busca un sentido, sino que también lo encuentra, y ello de tres maneras. Primero de todo ve un sentido en el hecho de hacer o crear algo. Ve, igualmente sentido, en experimentar o vivir algo, en amar a alguien; pero también encuentra el sentido en una situación desesperada ante la que se ve indefenso, impotente; lo que importa es la actitud con que se enfrenta a un destino irremediable. (…) Frente a lo que sucede, podríamos ensayar una analogía: el pesimismo es como un hombre que está frente a un calendario y con temor y dolor ve cómo este calendario, al que diariamente arranca una hoja, va quedando cada vez más delgado. Mientras que un hombre que concibiera la vida con auténtico sentido se parecería a una persona que añade con todo cuidado y atención la hoja que acaba de sacar a las que ha arrancado hasta ahora, escribiendo al reverso de la hoja recién arrancada una pequeña nota, a manera de diario, y que entonces, lleno de orgullo y alegría, considera todo lo que ha escrito en su vida..."5

ALBERTO CORTEZ PARABOLA DE UNO MISMO
"Uno va subiendo la vida de a cuatro los primeros escalones, tiene todas las luces encendidas y el corazón repleto de ilusiones. Uno va quemando energías, es joven, tiene fe y está seguro. Soltándole la rienda a su osadía, llegará sin retrasos el futuro. Y uno sube, sube, sube, flotando como un globo en el espacio, los humos los confunde con las nubes, subestimando a todos los de abajo. Y uno sigue, sigue, sigue sumando vanaglorias y ambiciones; no sabe en realidad lo que persigue y va de distorsión en distorsiones.

SERRAT – BENEDETTI CURRICULUM
El cuento es muy sencillo usted nace en su tiempo contempla atribulado el rojo azul del cielo el pájaro que emigra y el temerario insecto que será pisoteado por su zapato nuevo. Usted sufre de veras reclama por comida y por deber ajeno o acaso por rutina llora limpio de culpas benditas o malditas hasta que llega el sueño y lo descalifica. Usted se transfigura ama casi hasta el colmo

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VIKTOR FRANKL (1980), EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO. Herder.

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Uno es un montón de etiquetas, es un escaparate, un decorado, un simple personaje de opereta, un fruto de consumo consumado. Uno es una simple herramienta que tiran cuando ya caen en desuso; uno lo sabe pero no escarmienta, sigue aferrado a la ilusión que puso. Y uno piensa, piensa, piensa que siempre seguirá en el candelero, que nunca ha de vaciarse su despensa, que queda mucha tinta en el tintero. Y uno sigue, sigue, sigue cautivo de su imagen, caminando. El ego desbordado no concibe que muchos otros vengan empujando. Y uno va teniendo evidencias, ya no recibe flores ni palmadas: rechaza que empezó su decadencia, que va por la escalera de bajada. Uno alza su voz de protesta, suplica por seguir estando a bordo y duda, cuando nadie le contesta si ha quedado mudo o si son sordos. Y uno baja, baja, baja, no quiere, por orgullo, lamentarse que ya no es quien baraja la baraja ni se ha guardado un as para jugarse. Y uno baja, baja, baja, desciende lentamente hacia el olvido; hay algo en su balance que no encaja, lo que ha querido ser y que no ha sido. Uno queda solo en la mesa miRando su pasado amargamente, le cuesta confesar que ha sido presa de un canto de sirenas permanente. Y uno es una isla desierta, un médano en el mar, un espejismo empieza por abrir todas las puertas y termina a solas con sí mismo."

logra sentirse eterno de tanto y tanto asombro pero las esperanzas no llegan al otoño y el corazón profeta se convierte en escombros. Usted por fin aprende y usa lo aprendido para saber que el mundo es como un laberinto en sus momentos claves infierno o paraíso amor o desamparo y siempre, siempre un lío. Usted madura y busca las señas del presente los ritos del pasado y hasta el futuro en ciernes quizá se ha vuelto sabio irremediablemente y cuando nada falta entonces usted muere.

AMADO NERVO : EN PAZ

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajo injusto, ni pena inmerecida; porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la miel o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o hieles sabrosas: cuando planté rosales, coseché siempre rosas. ...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: ¡mas que tu me diste que mayo fuese eterno! Hallé sin duda largas noches de mis penas; mas no me prometiste tu solo noches buenas; y en cambio tuve algunas santamente serenas... Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

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ANTONIO MACHADO AUTORRETRATO
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero; mi juventud, veinte años en tierras de Castilla; mi historia, algunos casos que recordar no quiero. Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido —ya conocéis mi torpe aliño indumentario—, más recibí la flecha que me asignó Cupido, y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario. Hay en mis venas gotas de sangre jacobina, pero mi verso brota de manantial sereno; y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina, soy, en el buen sentido de la palabra, bueno. Adoro la hermosura, y en la moderna estética corté las viejas rosas del huerto de Ronsard; mas no amo los afeites de la actual cosmética, ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar. Desdeño las romanzas de los tenores huecos y el coro de los grillos que cantan a la luna. A distinguir me paro las voces de los ecos, y escucho solamente, entre las voces, una. ¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera mi verso, como deja el capitán su espada: famosa por la mano viril que la blandiera, no por el docto oficio del forjador preciada. Converso con el hombre que siempre va conmigo —quien habla solo espera hablar a Dios un día—; mi soliloquio es plática con ese buen amigo que me enseñó el secreto de la filantropía. Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito. A mi trabajo acudo, con mi dinero pago el traje que me cubre y la mansión que habito, el pan que me alimenta y el lecho en donde yago. Y cuando llegue el día del último vïaje, y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontraréis a bordo ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar.

PROPUESTAS DE TRABAJO

01. Hacer un MAPA CONCEPTUAL o un CUADRO con los CONTENIDOS de todo el desarrollo. 02. Explicar la relación que se establece entre FILOSOFIA y EDUCACION en los temas abordados en este módulo. ¿Se distinguen? ¿Se complementan? ¿Funcionan asociadas? 03. Trabajando con ejemplos de los MEDIOS o de FICCION, abordar el tema del SENTIDO DE LA VIDA, de la CONSTRUCCION DE UNO MISMO, como una tarea que nadie puede eliminar. 04. Tomando como referencia PERSONAJES HISTORICOS o PUBLICOS aplicar la co-relación de ESENCIA Y EXISTENCIA, y la progresiva construcción de su propia historia que hicieron muchos de ellos. Señalar en cada caso el papel o el valor de las CIRCUNSTANCIAS. Por ejemplo: SAN MARTIN, EL CHE, PERON, NAPOLEON, DEPORTISTA, ESCRITORES, ARTISTAS, POLITICOS. Preparar una presentación del material para el debate con el resto de los compañeros. 05. ¿Qué papel tiene que desempeñar la EDUCACION en estos temas y en diversos contextos? ¿Escuela pública? ¿Escuela privada? ¿Escuela rica? ¿Escuelas Marginales? ¿Cómo puede trabajar la ORIENTACION VOCACIONAL y PROFESIONAL de todos? 06. Buscar y presentar ejemplos de los MEDIOS para ilustrar los diversos tipos de muerte.

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07. Trabajar algunas películas que habilitan el debate sobre algunas cuestiones: DARSE CUENTA, MAR ADENTRO, LA ESCAFANDRA Y LA MARIPOSA, DIARIOS DE MOTOCICLETA, LAS INVASIONES BARBARAS, UN LUGAR EN EL MUNDO, DESCUBRIENDO A FORRESTER, LOS CORISTAS. Relacionarlas con los diversos temas propuestos en el desarrollo. Hacer un informe o una selección de escenas. 08. Cerrar con un breve ensayo: EL SENTIDO DE LA VIDA, LA PROFESION DOCENTE Y LA TRASCENDENCIA.