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Roj: SAP PO 2939/2011 Id Cendoj: 36038370012011100624 Órgano: Audiencia Provincial Sede: Pontevedra Sección: 1 Nº de Recurso: 672/2011 Nº de Resolución: 600/2011 Procedimiento: CIVIL Ponente: JACINTO JOSE PEREZ BENITEZ Tipo de Resolución: Sentencia

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 1 PONTEVEDRA SENTENCIA: 00600/2011 Rollo: RECURSO DE APELACION (LECN) 672/11 Asunto: ORDINARIO 27/11 Procedencia: MERCANTIL NÚM. 3 PONTEVEDRA (SEDE EN VIGO) LA SECCION PRIMERA DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE PONTEVEDRA, COMPUESTA POR LOS ILMOS MAGISTRADOS D. FRANCISCO JAVIER MENÉNDEZ ESTÉBANEZ Dª MARIA BEGOÑA RODRÍGUEZ GONZÁLEZ D. JACINTO JOSÉ PÉREZ BENÍTEZ, HA DICTADO EN NOMBRE DEL REY LA SIGUIENTE SENTENCIA NUM.600 En Pontevedra a veinticuatro de noviembre de dos mil once. Visto en grado de apelación ante esta Sección 001 de la Audiencia Provincial de PONTEVEDRA, los autos de procedimiento ordinario 27/11, procedentes del Juzgado Mercantil núm. 3 de Pontevedra (sede en Vigo), a los que ha correspondido el Rollo núm. 672/11, en los que aparece como parte apelante-demandante: D. Delia , DÑA Inés , representado por el procurador D. SENEN SOTO SANTIAGO y asistido por el Letrado D. MIGUEL FERNÁNDEZ-PEDRERA GOZALO, y como parte apelado-demandado: COLEGIO ATALAYA VIGO, SL, representado por el Procurador D. LUIS R. VALDÉS ALBILLO, y asistido por el Letrado D. PABLO VIANA TOMÉ, sobre impugnación de acuerdos sociales, y siendo Ponente el Magistrado Ilmo. Sr. D. JACINTO JOSÉ PÉREZ BENÍTEZ, quien expresa el parecer de la Sala.

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- Por el Juzgado Mercantil núm. 3 de Pontevedra, con sede en Vigo, con fecha 13 mayo 2011, se dictó sentencia cuyo fallo textualmente dice: "Que desestimando la demanda interpuesta por el Procurador Sr. Castells en la representación acreditada, DEBO ABSOLVER Y ABSUELVO a COLEGIO ATALAYA VIGO SL de las pretensiones contra la misma formuladas, con imposición a la actora de las costas causadas." SEGUNDO.- Notificada dicha resolución a las partes, por Dña Delia y Dña Inés , se interpuso recurso de apelación, que fue admitido en ambos efectos, por lo que se elevaron las actuaciones a esta Sala y se señaló el día dieciséis de noviembre para la deliberación de este recurso.

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TERCERO.- En la tramitación de esta instancia se han cumplido todas las prescripciones y términos legales.

Fundamentos de derecho
PRIMERO .- En la súplica de la demanda que dio origen al recurso de apelación se pretendía un pronunciamiento que "declare la nulidad de los acuerdos adoptados en las juntas generales celebradas en el domicilio social de la mercantil demandada en fechas 23 de junio de 2010 y 28 de julio de 2010, en cuanto guarden relación con la preparación, aprobación e inscripción registral de la operación de ampliación de capital social por compensación de créditos de socios, que se preparó (23-6-2010) y se aprobó (28-7-2010) con apoyo en la existencia de una supuesta deuda "vencida, líquida y exigible" a favor de los socios que se dice que ha habían aportado cantidades de dinero en concepto de préstamo...reconociendo en consecuencia a mis representadas la misma participación social que poseían en la mercantil antes de la operación de aumento de capital acordada en la junta general de fecha 28-7-2010"; se añadía la pretensión de nulidad del acuerdo modificativo del art. 5 de los estatutos sociales, "en cuanto que guarda relación directa con la nulidad del acuerdo precedente", la "nulidad, ineficacia e improcedencia de todos los acuerdos adoptados por el consejo de administración en ejecución y desarrollo de los acuerdos señalados cuya impugnación se solicita" y, finalmente, la "práctica de las inscripciones, publicaciones y cancelaciones previstas en el art. 208 del RDL 1/2010 ". Lo primero que cabe indicar a la vista de esta forma de pretender es que debió exigirse por el órgano jurisdiccional a la parte una más precisa determinación del objeto del proceso, entre otros motivos, -como se verá más adelante-, por la poderosa razón de que los acuerdos de la junta de junio de 2010 sólo mantenían una relación indirecta con lo que parece constituir el núcleo de la impugnación, a saber, la decisión y ejecución de la operación de ampliación de capital con cargo a créditos compensables. La mención "... en cuanto guarden relación con la preparación, aprobación e inscripción registral de la operación de ampliación de capital social por compensación de créditos de socios", resulta imprecisa y, por ello, inhábil para conformar válidamente el objeto del proceso. La pretensión se sustentaba en la doble consideración de que el acuerdo era nulo por motivo de que los créditos que representaban el contravalor de las nuevas participaciones no se encontraban vencidos y no eran exigibles. Para ello se argumentaba sobre la base de un anterior acuerdo adoptado por la junta general el día 20.1.2004 por cuya virtud la sociedad reconoció como deuda la existencia de ciertos préstamos concedidos por diversos socios. Se añadía que los préstamos en cuestión carecían de plazo alguno de devolución Como fundamento sustantivo de la pretensión se invocaba el art. 301 de la Ley de Sociedades de Capital (invocación llamativa, en la medida en que la norma entraba en vigor con posterioridad a la adopción de los acuerdos, el 1 de septiembre de 2010, lo que carece de relevancia en la medida en que los requisitos legales del previgente art. 74.2 LSRL resultaban coincidentes en lo que aquí interesa), exigente de que los créditos aportados como contravalor a la ampliación fueran "totalmente líquidos y exigibles". Seguía una confusa argumentación que hacía referencia a las concretas circunstancias en las que se adoptó en 2004 el acuerdo de reconocimiento de las deudas que la sociedad tenía frente a sus socios por préstamos concedidos por éstos y se concluía que los créditos no reunían aquellas condiciones, en aplicación de lo dispuesto en los arts. 312 a 314 del Código de Comercio . El litigio exige aclarar que el acuerdo de reconocimiento de deuda de 20 de enero de 2004 fue impugnado por las mismas demandantes en proceso que terminó por sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Vigo acogiendo el allanamiento manifestado por la sociedad, por lo que se declaró la nulidad del acuerdo de constitución de una hipoteca sobre el inmueble propiedad de la sociedad. Sobre la extensión de este pronunciamiento y su incidencia en el actual litigio se tratará más adelante. La sentencia dictada por el juez de lo mercantil desestimó íntegramente la demanda. Tras desestimar la excepción de caducidad opuesta por la sociedad, la sentencia dedica su fundamento jurídico tercero a analizar la naturaleza de los préstamos que sirvieron de contravalor a la ampliación y tras analizar los efectos de la sentencia dictada por el órgano de primera instancia rechaza que la nulidad de la constitución de la garantía hipotecaria, -a la que se había allanado la sociedad-, implicara también la nulidad de la obligación principal garantizada; la sentencia considera que el acuerdo de reconocimiento de deuda fijó un plazo de devolución de un año y un tipo de interés (el legal del dinero al tiempo de su formalización). Finalmente, el fundamento jurídico cuarto, ex abundantia, deja de lado el argumento procesal relativo a los efectos de la sentencia de allanamiento, y analiza si el préstamo de los socios no revestía la característica de resultar vencido, al resultar

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aplicable la exigencia del art. 313 (requerimiento de pago y transcurso de un mes) tesis que rechaza con la sola cita de la sentencia de la AP de Castellón de 17.1.2007 . El recurso de apelación comienza su argumentación con el análisis de los efectos que el anterior proceso seguido ante la jurisdicción civil ha de tener a la hora de determinar la subsistencia y la naturaleza de los préstamos de socios, asumidos por la sociedad en su acuerdo de reconocimiento de deuda de 20.1.2004. Seguidamente cuestiona el carácter "bilateral" que el juez de lo mercantil habría atribuido al reconocimiento de deuda, siendo que éste es por esencia un negocio unilateral, por lo que rechaza que los préstamos contaran con plazo de exigibilidad e interés, reproduciendo la tesis descrita en la demanda y demostrando la inaplicabilidad al caso de la sentencia de Castellón. Tras cuestionar otras afirmaciones de la sentencia no determinantes del fallo, las recurrentes solicitan la revisión del pronunciamiento sobre costas. La parte demandada insiste en sus posiciones de principio, recordando el contenido de los acuerdos impugnados y el proceso de su adopción. La resolución del litigio exige, como se anticipaba, determinar el alcance que sobre el presente proceso ha de tener el pronunciamiento anterior, dictado en por el juzgado de primera instancia. Seguidamente deberá determinarse si los créditos integrantes del pasivo de la sociedad revestían el carácter de líquidos y exigibles, a efectos de determinar la validez del acuerdo social ampliatorio del capital, ahora impugnado. SEGUNDO .- No se han aportado por las partes otros antecedentes del juicio ordinario nº 2003/2004 del Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Vigo diferentes a la sentencia que ganó firmeza, dictada el día 25.6.2009 (folios 48 vuelto y ss. de las actuaciones); de su antecedente de hecho primero se toma conocimiento de que el objeto de la impugnación era, primero, todos los acuerdos adoptados en la junta de 20.1.2004 y, segundo, la pretensión de nulidad de una escritura de constitución de hipoteca otorgada por la sociedad a favor de diversos socios en garantía de un préstamo de 164.57,69 euros (sic) sobre una finca de la sociedad. El antecedente de hecho segundo informa de que la sociedad se allanó a la nulidad de la constitución de la garantía, al acuerdo que aprobaba tal constitución y la ejecutaba, así como de su formalización en la correspondiente escritura pública. El fallo de la sentencia recoge el allanamiento, declarando: << 1.- Declaro nulo el acuerdo adoptado en la Junta General Extraordinario de la mercantil "Colegio Atalaya SL, el día 10 de enero de 2004, por el que se acuerda constituir una hipoteca sobre el bien inmueble propiedad de la sociedad Colegio Atalaya de Vigo SL. 2.- Declaro nulo el acuerdo adoptado en la Junta General Extraordinario de la mercantil "Colegio Atalaya SL, el día 20 de enero de 2004, por el que se faculta a los administradores para que eleven a público e inscriban en el Registro los acuerdos adoptados. 3.- Declaro nula la escritura de constitución de hipoteca otorgada por el Colegio Atalaya de Vigo SL, de fecha 121 de diciembre de 2003, a favor de Dª Pura , Dª Catalina , Dª Fidela , Dª Mariana , Dª Sagrario , D. Adrian , Dª Adela , Dª Casilda y Flora , en garantía de un préstamo de 164.057,69 euros de principal y accesorias, sobre la Finca Registral nº NUM000 , Folio NUM001 , Libro NUM002 , edificio en la CALLE000 , NUM003 de Vigo>> Y respecto del desistimiento tiene por desistidas a las socias demandantes respecto de la pretensión de nulidad del acuerdo de 20.1.2004, expresándose textualmente: "en el presente caso el actor desiste respecto de la única cuestión que quedaba por resolver, la petición de nulidad del acuerdo adoptado por la junta de socios celebrada el 20 de enero de 2004, referido al primer punto del orden del día, consistente en el reconocimiento por parte de la Sociedad de las deudas contraídas con once socios de la misma" . El fallo de la resolución, en su primera parte, homologa el desistimiento en sus propios términos. El acta de la junta de 20 de enero de 2004 (folios 150 y ss. de las actuaciones) permite conocer que el primer punto del orden del día, cuya impugnación se tuvo por desistida, se refería a las "aportaciones de los socios en concepto de préstamo a la sociedad: reconocimiento de la deuda que la sociedad posee con los socios: cuantía de la misma". El acuerdo con tal contenido resultó aprobado, haciéndose constar en el acta que se incorporaban como información a los socios por parte de la presidenta once documentos que recogían la deuda. El acuerdo cuya nulidad fue declarada por el allanamiento de la sociedad se incorporaba como punto segundo, enunciado como "garantía de pago de la deuda antes referenciada". En el acta de la junta se hizo constar que "perfilando la propuesta de votación de la siguiente forma: en relación a cada una de las deudas

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anteriores, la sociedad debe asumir el compromiso de devolverlas en el plazo de un año devengando, desde el día de hoy, el interés del dinero (4,25%) y garantizando el pago a cada uno de los socios con una hipoteca...". La sentencia entiende que dichas condiciones del préstamo definían su objeto; por ello considera que se trata de una "incorrecta ubicación sistemática", que debería incorporarse al primer punto del orden del día. La Sala acepta el argumento con alguna matización. Es cierto que lo que se anuló fue el acuerdo de constitución de la garantía y en este sentido la Sala acepta la argumentación relativa a que, como negocio accesorio, su nulidad no afecta a la obligación principal garantizada. Sucedió que ésta no quedó definida en el artículo primero , donde se limitó la sociedad a asumir un reconocimiento de deuda, pero no se expresaba ni plazo de devolución ni tipo de interés para los préstamos. El haberse recogido en acta los términos de la discusión no permite dotar a éstos de autonomía y entender comprendido en el acuerdo primero (cuya impugnación fue desistida) la explicación dada para la adopción del acuerdo segundo (declarado nulo). Pero como se verá, tal manifestación, y en particular la falta de oposición por parte de las socias demandantes, permitirá tomar esta conducta como indicio para predicar el carácter exigible de los préstamos. Más adelante se volverá sobre ello. Por tanto, se tiene que la sociedad, en junta celebrada en 2004, reconoció la deuda mantenida frente a diversos socios por el concepto de préstamo. Ello no es poco, pues se deja de lado la discusión sobre la existencia misma de los préstamos y sobre su importe principal. Se trata de indagar ahora si dichos préstamos contaban eran o no gratuitos y si se había pactado o no un plazo de devolución. Sucede, como se anticipó en el primer fundamento de esta resolución, que los acuerdos adoptados en la junta de 23 de junio de 2010 sólo tienen una relación indirecta con la decisión de ampliación de capital. Tan sólo el primer punto del orden del día parece tener relación, cuando se trataba de informar a los socios de "las operaciones de regularización fiscal que han tenido que ser realizadas como consecuencia de lo establecido en la sentencia..."; pero como acto de información en sí mismo el acuerdo carece de relevancia sustantiva, por lo que no puede fundamentar la decisión de impugnación por no contrariar ningún precepto legal. Resulta que en el informe de regularización fiscal, -que no se somete a aprobación-, se consideró el devengo de intereses de los préstamos de socios desde diciembre de 2006 a diciembre de 2009. En la discusión del punto del orden del día, el acta refleja que se anunció la intención del órgano de administración de proceder a la capitalización de los préstamos, entre otras razones para evitar incurrir en causa de disolución. Pero, se insiste, no hubo propiamente acuerdo alguno sobre ampliación de capital por lo que los acuerdos adoptados en la junta de 23 de junio de 2010 fueron conformes a derecho. La demanda en este apartado, -si bien por otras razones, claro está-, fue correctamente desestimada. Lo que no cabe es impugnar de forma genérica todos los acuerdos, sin señalar en qué medida los adoptados en dicha junta pudieron afectar a la decisión de ampliación de capital. Es cierto que resulta evidente que alguno de los acuerdos, como por ejemplo, el de aprobación de las cuentas del ejercicio anterior-, iban a incidir en la decisión ulterior de ampliar capital, pero la correcta delimitación del objeto del proceso hubiera demandado que el actor impugnara acuerdos concretos y señalara, por ejemplo, en qué medida la formulación y aprobación de las cuentas de 2009 vulneraban la ley, los estatutos o resultaban lesivas para la sociedad. No cabe pretender, en suma, que el órgano judicial discrimine dentro de los acuerdos adoptados por la junta cuál de ellos pudiera resultar nulo o anulable en función de que pudiera resultar instrumental para la adopción del futuro acuerdo de ampliación de capital. Por tanto, el objeto del proceso queda limitado al enjuiciamiento de los acuerdos adoptados en la junta general celebrada el 28 de julio de 2010. En este particular, el primer punto del orden del día, que resultó aprobado, se redactaba en los siguientes términos: << PRIMERO.- Propuesta de aumento de capital que se ha de llevar a cabo con la finalidad de eliminar un importante pasivo del balance de la sociedad por medio de la compensación del 100% del principal más los intereses que hubieren devengado, a fecha 15 de junio de 2010 de todos y cada uno de los créditos que en contra del patrimonio de la sociedad ostentan cada uno de los (las) socios(as) partícipes de aquélla, la cual se complementará con la posibilidad de mantener el derecho de preferencia de cada socio(a) y a tal fin pueda conservar su porcentaje de participación en el capital de la sociedad por medio del desembolso de manera adicional de una cantidad variable de dinero en metálico según corresponda conforme se indica de manera específica en el informe de gestión que ha sido emitido por el órgano de administración que se pone a disposición de todos los (las) socios (as), en la cifra total de TRESCIENTOS VEINTIOCHO MIL NOVECIENTOS DIECISÉIS EUROS (328.916,00 #) mediante la creación de trescientas veintiocho mil novecientos dieciséis nuevas participaciones con un valor nominal e individual de UN EURO (1,00 #) cada una que van a ser numeradas desde el número 70.001 al 398.916, ambos inclusive, de tal modo que el capital

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social ascenderá a la cifra de TRESCIENTOS NOVENTA Y OCHO MIL NOVECIENTOS DIECISÉIS EUROS (398.916,00 #). La decisión del importe de cada préstamo a compensar, así como, en su caso, el importe de dinero en metálico a desembolsar por cada socio(a) deberá ser comunicado de manera individual y por conducto personal y/o fehaciente al órgano de administración de la sociedad dentro del plazo de CUARENTA Y CINCO DÍAS NATURALES contados a partir del día siguiente a la fecha de aprobación de la presente propuesta. En el caso de que el aumento de capital social propuesto no se hubiere o entendiere desembolsado íntegramente dentro del plazo fijado al efecto vendrá a determinar que el capital quedará aumentado en la cuantía que de manera efectiva se hubiere desembolsado según las comunicaciones y desembolsos llevadas a cabo por cada socio(a) partícipe>>. Por tanto, cada socio podría ir a la ampliación propuesta en la suma de 328.916 euros, mediante la aportación de su crédito y, en su caso, de la cantidad adicional en metálico que resultara. La propuesta iba acompañada del preceptivo informe explicativo. De él se toma conocimiento, -y otra cosa no ha quedado acreditada en el proceso-, que las cuentas anuales de 2009 y, por extensión, todas las anteriores hasta 2004, fueron reformuladas incluyendo en el pasivo la correspondiente partida de préstamos de socios, quedando aprobadas en la junta ordinaria, como consta en los antecedentes. No aporta el demandante razones para considerar que los préstamos no devengaban interés. La sola cita del art. 314 sustantivo no resulta fundamento suficiente para predicar el carácter gratuito de los préstamos. El informe de la administración sobre la naturaleza de los préstamos hacía constar que la retribución de intereses había sido contabilizada con referencia al tipo legal del dinero "exigible en cada momento"; tal se llevó a las cuentas de 2009, con la doble explicación de haber sido determinado por la sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Vigo y por exigencia del asesor contable, pues los intereses de los préstamos, al ser éstos operaciones vinculadas, habrían de declararse a la Hacienda Pública, tanto por la sociedad como por los socios prestamistas; así tuvo lugar una regularización fiscal, con presentaciones de las correspondientes autoliquidaciones. El informe incluye un cuadro ilustrativo del importe de cada préstamo de los socios, los intereses devengados, la propuesta de capitalización, el desembolso en metálico y la cantidad a suscribir en proporción a su participación en el capital social. No cabe impugnar el devengo de unos intereses que habían sido debidamente contabilizados en las cuentas anuales sin la previa impugnación de dicho documento, a lo que se añade, -luego se insistirá sobre ello-, la asunción sin oposición alguna de la previsión de un interés para los préstamos consistente en el legal del dinero, incluida como explicación complementaria en la discusión sobre el segundo punto del orden del día de la junta de 2004, acuerdo que resultó anulado únicamente en cuanto a la constitución de la garantía hipotecaria. TERCERO .- Resta entonces analizar si los créditos se encontraban o no vencidos, cuestión nuclear para determinar si podían aportarse a la sociedad en compensación a la ampliación del capital. La compensación de créditos mediante su transformación en capital social descarga el pasivo exigible y permite aumentar las posibilidades de financiación externa, transformando recursos ajenos en fondos propios, según es sabido. Precisamente por ello, las cautelas del legislador en las operaciones de ampliación de capital no van tanto dirigidas a asegurar su conveniencia o justificación, cuanto a evitar que se utilice como forma para perjudicar a los socios, alterando la participación de éstos en el capital (para lo que establece el derecho de suscripción preferente, art. 75 LSRL ), o , -en la concreta modalidad de ampliación elegida-, que pueda constituir un medio fraudulento para incrementar artificialmente los fondos propios, estableciéndose la exigencia, en el caso de las sociedades de responsabilidad limitada, de que todos los créditos compensables reúnan las características de vencimiento y exigibilidad. El art. 74.2 LSRL dispone que cuando el aumento se realice por compensación de créditos, éstos habrán de ser totalmente líquidos y exigibles, equiparando la capitalización de la deuda con la compensación; por el contrario, cuando la aportación del crédito se realice por la vía del art. 73.2 como modalidad de aportación no dineraria, la norma no impone la exigibilidad del crédito. En el primer caso, la aportación del crédito compensable se asemeja a las aportaciones dinerarias y ha de reunir los requisitos de la compensación, pues socio y sociedad resultarán recíprocamente deudores: la sociedad por la deuda vencida y el socio por la obligación asumida de desembolsar las participaciones creadas o su aumento de valor. En tal sentido, la cita que trae la sentencia recurrida de la STS 9.6.2006 no resulta atinada, pues cuando allí se afirma que la capitalización de créditos no ha de cumplir necesariamente con los requisitos generales de la compensación,

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se está refiriendo a la legislación de anónimas, donde tal requisito sólo se exige para la cuarta parte de los créditos aportados, como es sabido. La exigibilidad del crédito habrá de apreciarse a partir de las normas generales aplicables a los préstamos mercantiles. La obligación del prestatario de devolver el préstamo surge al vencimiento del plazo pactado o, en defecto de pacto de vencimiento, a los treinta días del requerimiento, según el art. 313 sustantivo, requerimiento que no tiene por qué ser notarial, permitiéndose cualquier otra forma que fehacientemente acredite la voluntad del prestamista de exigir el cumplimiento, según criterio jurisprudencial (vid. por todas, SAP Zaragoza 11.4.2011 ). En el caso sometido a enjuiciamiento es cierto que no consta la realización del requerimiento por parte del prestamista, pero existen razones que llevan a la Sala a obtener la convicción de que los préstamos eran exigibles sin necesidad de dicho requerimiento; así: a) en ningún momento se manifestó por parte de las demandantes oposición a la consideración de que los préstamos resultaban exigibles en el plazo de un año, incluida como explicación complementaria en el acta de la junta celebrada en enero de 2004. La oposición se manifestó respecto de la constitución de una obligación accesoria de garantía hipotecaria sobre los préstamos, pero nada se objetó a la determinación de su vencimiento. b) el representante de las demandantes, -tal como pone de manifiesto la resolución recurrida-, apuntó expresamente que la partida de préstamos de socios había de incluirse como cuenta del grupo 551, con vencimiento inferior al año, de pasivo a corto (vid. folio 54 de las actuaciones), partida expresamente calificada como de "exigibilidad inmediata", lo que a su juicio situaba a la sociedad en el umbral de la disolución por desbalance. c) la contabilidad de la sociedad muestra la inclusión de la deuda de socios en el pasivo a corto, en la mencionada cuenta 551 (cfr. sentencia de esta misma sección 26.12.2007, ROJ 3273/07 ). No ha sido impugnada válidamente tal calificación, la cual aparece conforme con una operación tendente a dotar de liquidez a la sociedad mediante sucesivas entregas que no constan ligadas a una operación concreta. De las anteriores premisas se obtiene la conclusión de que la parte apelante aceptó el carácter exigible de los préstamos, pues se trataría de una conducta contraria a los propios actos poner de manifiesto la situación de desbalance de la sociedad, anunciando acciones de responsabilidad por deudas contra los administradores sociales, y después impugnar el acuerdo de ampliación de capital que precisamente hacía desaparecer la causa de disolución. Por tales motivos, el recurso se ha de ver desestimado. CUARTO .- Costas. La desestimación del recurso determina la imposición al apelante de las costas devengadas. Respecto de las costas de 1ª Instancia no se aprecian razones para apartarse del criterio general del vencimiento objetivo. Ni existen dudas de hecho ni se constata ninguna discrepancia relevante en la doctrina jurisprudencial Vistos los preceptos citados, y demás de pertinente y necesaria aplicación,

FALLAMOS
Que debemos desestimar y desestimamos el recurso de apelación deducido por la representación procesal de DÑA Delia y de DÑA Inés , contra la sentencia recaída en los autos de juicio ordinario nº 27/2011 del Juzgado Mercantil núm. 3 de Pontevedra con sede en Vigo, resolución que confirmamos en su integridad, con imposición al apelante de las costas devengadas en esta alzada. Así por esta nuestra sentencia, de la que se pondrá testimonio en lo autos principales, con inclusión del original en el libro correspondiente, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

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