MOCIÓN IZQUIERDA UNIDA EL BORGE EN DEFENSA DE LA AGRICULTURA MALAGUEÑA

Que presenta el Grupo Municipal de Izquierda Unida Los Verdes – Convocatoria por Andalucía El Borge , al amparo del Art.97 y 82.3 del Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, a la consideración del Pleno del Ayuntamiento de El Borge DE RECHAZO A LA PROPUESTA DE REFORMA DE LA PAC Y POR LA DEFENSA DEL FUTURO DE LA AGRICULTURA MALAGUEÑA En el año 1957 los seis países firmantes del Tratado de Roma y la política agrícola común definen muy claramente, en el artículo 39 de dicho Tratado y en relación a la Agricultura, los objetivos de la Propuesta Agraria Comunitaria (PAC). a) Incrementar la productividad de la agricultura, desarrollando el progreso técnico y asegurando el desarrollo racional de la producción agraria así como el empleo óptimo de los factores de producción, especialmente la mano obra. b) Garantizar un nivel de vida equitativo a la población agrícola, especialmente por el aumento de la renta individual de aquellos que trabajan en la agricultura. c) Estabilizar los mercados. d) Garantizar la seguridad de los abastecimientos. e) Asegurar al consumidor suministros a precios razonables. Desde entonces han habido cambios sucesivos y se han ido incorporando otros países a lo que hoy es la Unión Europea y podemos decir que los orígenes de la PAC han sido cambiando de manera importante, sobre todo en la última década del pasado siglo. Estos cambios se han dirigido a eliminar los sistemas de apoyo a la producción y la actividad agraria y a la eliminación de los mecanismos públicos de estabilidad y regulación de los mercados, mermando de manera paulatina los fondos destinados a la agricultura a pesar de la incorporación de nuevos países a la Unión Europea. Los efectos de estos procesos de reformas han sido la pérdida de empleo en el sector de la agricultura, una deslegitimación de la PAC por la desvinculación de los apoyos públicos a la actividad y el aprovechamiento de las ayudas por parte de grandes propietarios sin necesidad de producir y una desregulación de los mercados con caídas de precios en origen y de rentas para los agricultores, que no permite en muchos casos la rentabilidad de las explotaciones agrarias. Es importante recordar que a finales de los años 90, en el caso de la reforma de la OCM del Aceite de Oliva, la propuesta inicial del Comisario Fischler, era cambiar las ayudas de la producción a la superficie. Propuesta que provocó el rechazo unánime de todo el sector en Málaga, Andalucía y España, de todas las instituciones públicas y que la fuerte movilización social en Andalucía, coordinada con el buen trabajo del entonces eurodiputado de IU responsable de la ponencia de esta reforma en la Comisión de Agricultura, Salvador Jové, impidió ese cambio tan nefasto para los intereses olivaleros andaluces.

El cambio de las ayudas a la producción al sistema de pago único, sobre la base de derechos de producción de unos años de referencia, ha provocado caída de rentas de los agricultores, pero hay que reconocer que las ayudas a la superficie hubiera sido aún peor, no sólo en el sector del aceite sino en otros sectores. Los efectos de la desregulación de los mercados y eliminación de mecanismos de intervención, junto con otros aspectos como las mezclas en el aceite de oliva, están provocando en Málaga pérdidas millonarias en las rentas de los agricultores, por una caída de precios en origen por debajo de la rentabilidad, de tal manera que en las últimas tres campañas se han perdido más de mil millones de euros en la provincia y en Andalucía cerca de dos mil millones, lo que crea una situación insostenible. La propuesta de reforma de la Política Agraria Comunitaria (PAC) presentada recientemente en Bruselas por el Comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, es una seria amenaza para el empleo agrario andaluz (10% del total), ya que las ayudas no priman la orientación productiva de las tierras sino su simple “posesión en condiciones para producir”, lo que supondrá que de los tres millones de hectáreas elegibles que hay actualmente en Andalucía se puede pasar a cerca de 6 millones, incorporando superficies en las que nunca se ha producido y sin que haya intención de hacerlo. Todas las organizaciones agrarias rechazan frontalmente esa idea, ya que consideran que la actividad que hay que proteger es la agricultura y ganadería que produce alimentos, que genera empleo y que fija la población al territorio. La propuesta de Ciolos amenaza directamente al regadío, que genera cerca de 200.000 empleos directos en nuestra comunidad. Para la protección de otras zonas vulnerables o de montaña existe el 2º pilar de la PAC, el de desarrollo rural, que justamente ha visto incrementado su presupuesto, frente al descenso del 1º, que es el destinado a las ayudas directas a los productores. Este trasvase de fondos, que además se ve reforzado por la posibilidad de trasladar hasta un 10% (frente al 5% previsto) del 1º al 2º pilar, significa que este presupuesto está más en el aire, ya que al tratarse de medidas cofinanciadas, su realización dependerá de la disponibilidad económica de los estados miembros y las comunidades autónomas (Andalucía, al dejar de ser zona desfavorecida, tendría que incrementar su porcentaje de participación): Si el estado o la comunidad no ponen el dinero, el fondo europeo se pierde. Reglas basadas en la producción, para que las generaciones futuras sigan teniendo actividad. No puede haber producción sostenible sin hombres y mujeres en el campo. Para que en las zonas rurales se cuide el medio ambiente tiene que haber población en ellas y la gente no vive del aire, sino de su trabajo y de precios razonables por sus productos. Sin embargo, la propuesta de Ciolos lo que hace es invitar al abandono. La PAC debe provocar que el número de activos crezca, que haya más agricultores produciendo y generando empleo en el medio rural. En su lugar, esta propuesta está envenenada, y defiende casi exclusivamente el interés de las multinacionales, incitando al desmantelamiento de los sectores productivos y aumentando la dependencia de las importaciones. Este enfoque daña especialmente a una comunidad como Andalucía, que lleva 20 años trabajando para modernizarse, para innovar e incorporar mejora genética y de variedades. Esta propuesta de reforma de la PAC es especialmente perjudicial para Andalucía cuando olvida los mecanismos de gestión y regulación de los mercados, en los que nuestra comunidad se juega el 80% de los más de 10.000 millones de euros que genera la actividad agraria. Un mercado desregulado es pasto para la especulación, para que las multinacionales se ceben con productores y consumidores.

En Málaga se perderían la mitad de las ayudas y en algunos casos las pérdidas llegarían al 70%, un duro varapalo si tenemos en cuenta que uno de cada tres euros que componen la renta de los agricultores se obtiene por la vía de las ayudas. España, con un nivel de incentivos bastante superior a la media Europea (igual que Francia y Alemania), es uno de los principales perjudicados por la PAC de tabla rasa de Ciolos, favorable en principio para los nuevos socios de la Unión Europea, que ya cobran en función de una tasa lineal por hectárea y no por derechos históricos, como es el caso de España. Las alianzas son, por tanto, fundamentales para modificar este texto inicial de la PAC. El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha convocado este lunes 16 de enero a los consejeros del ramo de las distintas comunidades autónomas españolas Se trata del Consejo Consultivo de Asuntos Comunitarios de Agricultura, en el que se va a establecer la postura de España ante el próximo Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea. España quiere llevar una postura común y frontal contra el borrador de reforma de la Política Agrícola Común (PAC), que marcará el periodo 2014-2020. La propuesta tiene que ser, como han indicado las asociaciones agrarias, la creación de una PAC sana, sencilla y honesta con la ciudadanía. Por eso han pedido el rechazo a la propuesta del Comisario, algo que se puede conseguir si España logra formar una minoría de bloqueo junto con otros países que tampoco aceptan este planteamiento. Para ello, además del Ministro, debe implicarse todo el gobierno, con el Presidente a la cabeza, como así lo hicieron el pasado día 26 de octubre en el Parlamento de Andalucía, los tres grupos políticos con representación en el mismo, PSOE, PP e IU, los cuales llegaron a un consenso y demostraron al conjunto de andaluces la unidad en este tema de vital importancia. Es por todo esto por lo que el Grupo de Izquierda Unida en la Diputación Provincial de Málaga, propone al Pleno la adopción de los siguientes ACUERDOS 1. El ayuntamiento de El Borge rechaza de manera enérgica esta propuesta de reforma de la PAC. 2. El ayuntamiento de El Borge dará todo el apoyo a los agricultores, cooperativas y a las asociaciones agrarias malagueñas en todas aquellas acciones dirigidas a la defensa de la agricultura. 3. El ayuntamiento de El Borge exige a los gobiernos central y de la Junta de Andalucía que asuman un papel dirigido a que en la Unión Europea se consiga formar una minoría de bloqueo, que permita el rechazo del Consejo de Ministros de Agricultura y del Parlamento Europeo a esta propuesta. 4. El ayuntamiento de El Borge exige a los gobiernos Central y de la Junta de Andalucía, que defiendan en todos los ámbitos de la Unión Europea que la próxima PAC contemple los siguientes extremos: A. Que la agricultura andaluza no pierda los más de 1.700 millones de euros que suponen estos fondos. B. Apoyo a la agricultura, el desarrollo rural, la creación de empleo y en especial de las políticas de apoyo a las rentas agrarias, de regulación de mercados, de calidad y seguridad alimentaria y de medio ambiente. C. Estructuras más sociales en la propiedad y gestión de las explotaciones de fomento del sistema cooperativo, de explotaciones familiares, de pequeños y medianos agricultores. D. Sistema de modulación para el reparto de las ayudas con criterios sociales y medioambientales.

E. Tejido asociativo, para la concentración de la oferta y la comercialización de los productos y la puesta en marcha de iniciativas para la gestión de la oferta por parte de los productores. F. Mecanismos de intervención pública, que permita la regulación de los mercados y unas reglas de juego equilibradas y de igualdad para las partes que intervienen en el proceso de la comercialización, productores, envasadores y consumidores que finalmente deben de consumir un producto de calidad y a un precio razonable. G. En el caso de explotaciones de olivar tradicional en zonas con desventajas naturales, que las explotaciones olivareras obtengan rentabilidad social y económica, en aras a mantener el cultivo, preservar la sostenibilidad ambiental y evitar la desertificación de los territorios. H. Regulación de un sistema de buenas prácticas en los cultivos, que por un lado permita la defensa medioambiental y por otro impida los procesos de erosión. I. La regulación del mercado y los precios de los productos agrarios, que impida que los precios en origen nunca estén por debajo de los costes de producción que se establezcan por la cadena de valor, garanticen las rentas por el esfuerzo y el producto que elaboran los agricultores, que permita la rentabilidad social y económica de las explotaciones.

En El Borge, a 21 de enero de 2012 Fdo. Jose A. Ponce Portavoz de Izquierda Unida los Verdes Convocatoria por Andalucía (IULV-CA) Ayuntamiento de El Borge

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