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Enero-Abril 2012,nº 13

Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón

SUMARIO

• Editorial, 2 • Carta de..., 3 • Nuestra Vida, 4 • Poesías y …, 13 • Nuestro blog...15 • Agenda actividades….16

YA VIENEN LOS REYES¡¡¡

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La voz de la calle

Año nuevo, revista nueva¡¡, ya sé que no es así el refrán, pero lo he ajustado a medida, aunque también podría decir “Año de nieves, año de bienes”, y ya hemos empezado al año con una suave capa de nieve, así que ojala se hiciera realidad y fuera un año fructífero para todos. Por ahora lo que es seguro es, que la Navidad y la visita de sus majestades los Reyes Magos de Oriente, nos ha dejado una cargada nueva edición de nuestra revista “La Voz de la Calle”. Digo cargada, porque como podéis comprobar, viene con más artículos, habiendo aumentado considerablemente el grosor de esta edición. En este año que hemos recién estrenado no vamos a dejar que el frío nos paralice, y nos deje aletargados en casa, mirando la televisión, y tapaditos con una manta, nada más lejos de la realidad. Desde el Centro de Día y el Albergue, hemos tomado impulso y no vamos a parar ni siquiera para coger aliento. Hemos aprovechado las fiestas Navideñas para cargar pilas y venimos dispuestos a darlo todo, eso sí, sin perder nada en el intento. Durante el último trimestre del año pasado, tuvimos diversas actividades, para celebrar la Navidad, pero también para seguir trabajando por vo-

sotros, por los “Sin techo”, como la semana que dedicamos con actividades específicas con este motivo. Hemos tenido charlas, conciertos, recitales de poesía, actuaciones de magia, etc. Pero no solo nos acordamos de vosotros en estas fechas, así que hemos seguido planificando talleres para las actividades de las tardes, organizando eventos de Tiempo libre para los fines de semana, y esto es el principio, porque durante este año, seguiremos trabajando para ofreceros más variedad y calidad en todas las propuestas que elaboramos pensando en vosotros, para que os sintáis a gusto entre nosotros. Porque ese es nuestro objetivo, que el tiempo que permanezcáis aquí, os sintáis como en casa. Eso es lo que nos impulsa a trabajar con más ahínco, porque os lo merecéis, esto y mucho más. Dicen que es de bien nacidos, ser bien agradecidos, así que no puedo dejar de dar las gracias por vuestra inestimable colaboración, tanto a los voluntarios como a los usuarios, porque gracias a vuestras aportaciones, artículos, poesías, dibujos, es posible que salga a la luz, una nueva edición de la revista. Gracias, a todos de todo corazón¡¡. Lola.

Edita:
Centro de día “Mare de Deu del Lledó” Tfno. 964 20 03 00 Fax 964 20 08 51 E-mail: centrodia.transeuntes@caritas-segorbecastello.com

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¿Ha terminado la Navidad? En estas fechas parece que todos nos sensibilizamos más. Son fechas de compartir, fraternizar, ayudar a los demás…Todo esto viene con fecha de caducidad, el 6 de enero. Llegado este día sufrimos una transformación en la que se apodera de nosotros el conocido “consumismo”. Ahora ya no se trata de pensar en los demás, ahora hay que pensar en uno mismo, sacar los ahorros para tirarnos a la calle a por la mejor oferta. Pero en este mundo, que parece que nos está conquistando el consumismo, el egoísmo, la avaricia, etc, aun encontramos rinconcitos en los que es Navidad durante todo el año, entidades como Cáritas, donde se trabaja por la calidad de las personas, y no por la cantidad. Me gustaría hacer una merecida mención a los voluntarios, gente comprometida que trabajan en Cáritas a cambio de una sonrisa o a veces algún insulto, pero que semana tras semana vienen puntuales a su cita para ayudar a los demás, para seguir transmitiendo esos valores que parece que son propios de la Navidad, pero que en ellos están el resto del año. De todos depende que la Navidad siga viva durante todo el año, todos podemos hacer

Navidad con pequeños gestos, escuchando, acompañando, sonriendo…Esta filosofía de vida solo lleva a un camino, a la felicidad. Cuando los valores que tenemos son gratitud, bondad, sinceridad, caridad vas por el buen camino para encontrar dentro de ti la felicidad. Marta.

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LA MÚSICA: UN LENGUAJE UNIVERSAL.
“ La musicoterapia es el manejo de la música y sus elementos musicales (sonido, ritmo, melodía) para facilitar, promover la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión y la organización para así satisfacer las necesidades físicas, emocionales, cognitivas, sociales y mentales”. La música es un lenguaje universal, y como tal, desde el albergue proponemos que todos aquellos que están interesados en hablar, sentir o simplemente aprender de otros se acerquen todos los últimos martes de mes a disfrutar de una tarde de charla y compañerismo. Desde la dirección del albergue se me dio la oportunidad de realizar un taller y decidí realizar un taller de musicoterapia, pero no una musicoterapia como la definida anteriormente, sino para potenciar o simplemente recordar aquellos aspectos de nuestra vida que son positivos. Es necesario recordar de vez en cuando que hemos sido felices, o hemos tenido infancia o un primer amor, hablar sobre temas como la amistad, la libertad, el compañerismo y muchos otros que permiten a las personas ser oídas. La sociedad que vivimos sufre un problema grave de comunicación. No hablamos, y mucho más importante, no escuchamos. Escuchar nos permite aprender, sentir y llegar a posicionarnos en el sitio del otro. Este posicionamiento es el objetivo al que se pretende llegar desde el taller. Ver el mundo a través de otros y discutirlo. La experiencia hasta el momento es muy positiva. Los comentarios de las personas que han probado el taller demuestran que se consigue llegar al objetivo de escucharse unos a otros, y hacer partícipes a los demás de las experiencias de cada uno, y darse cuenta de que, aunque en estos momentos, por circunstancias de la vida, uno se encuentra en una situación delicada, todos hemos tenido en algún momento esos sentimientos que nos hacen sentir bien. Antes de finalizar, quiero desear a todo el mundo un feliz año nuevo, y espero veros en las próximas sesiones que realicemos del taller, para entre todos, hacer que el paso por el albergue de Castellón os ayude a ver las cosas desde otro punto de vista. Antonio.

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AYER ME PERDÍ Y TU MANO...
Compañeros de las noches frías de soledad, sabéis amigos y caminantes lo duro de nuestro camino diario de no saber dónde ir, en compañía de nuestras historias llenas de problemas que creamos dentro de nuestras cabezas. Pero no quiero deciros cosas que ya sabéis. Me llamo Jose Mª, y me tuve que ir lejos de mi familia por ser dañino y mentiroso, y además tengo un gran problema con el juego. Llevo 12 años fuera de mi casa, y alejado de mi familia con un gran dolor, ya que sé que les hice mucho daño. Durante esos años he conocido a mucha gente por toda España, y no he tenido piedad con nadie, yo creía que era duro como una piedra. Pero no quiero desanimaros con nuestras penas, sino que quiero daros esperanza, con una historia que me sucedió. En nuestro camino de egoísmo, un día conocí a un equipo humano, que tengo que reconocer al principio no tomé muy en serio. Pero gracias a su calor humano ya estoy diciendo verdades, y soy capaz de expresar mis sentimientos, me he dado cuenta que lloro, y soy persona. Durante mi estancia en el Albergue, conocí a un buen chico con una gran historia que me hizo comprender que el amor existe, he visto como la luna necesita a las estrellas, así se aman mis dos niños. Aunque la vida no les está echando un cable, él se tiene que ir a Francia, y con su marcha a mí, se me ha partido el corazón, ya veis, y yo que creía que no tenía corazón. Por eso, y por todo lo que me está pasando, quiero daros gracias, Julio, Cristina, y sobretodo le doy las gracias al “Pati”. Paz Adaptación Tolerancia Integración. Jose Mª López Salazar.

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RECITAL DE POESÍA.
El pasado 21 de Noviembre realicé un pequeño recital en el albergue de personas “sin techo” que Caritas gestiona en la ciudad de Castellón. En ese mismo enclave realizo un pequeño taller de poesía periódicamente, así que el recital fue como estar en casa leyendo poemas a mis amigos, calificativo este que también aplico a los internos del albergue, con los que he llegado a compartir algunos de los momentos más emotivos de mi tarea de ser vivo. La verdad es que a pesar de haber realizado muchas conferencias y actos, siempre acabo poniéndome nervioso durante el transcurso de cada evento, pero aquel día, las musas me acompañaron e hicieron que a parte de ser invadido por una tranquilidad extrema, llegara a emocionarme con mis poemas más emblemáticos. Y es que a parte de ser voluntario de este centro, soy, como todos los voluntarios un poco egoísta. Soy egoísta porque quiero toda la sinceridad de todos en mis clases. Soy egoísta porque deseo tener mucho de muchas cosas para tener más para compartir. Soy egoísta porque quiero que cuanta más gente venga a escucharme, pues mejor. Y sobre todo soy egoísta porque sé lo bien que me voy a encontrar y lo a gusto que voy a dormir cada día después de salir del albergue. Sabiendo que el gozo característico de un niño que recibe una golosina, va a recorrerme por dentro. Además soy tan ,tan , tan egoísta que me encantaría que todo el mundo padeciera del mismo egoísmo que yo. Así que quiero dar las gracias a las personas que dejaron entrar mi egoísmo en ese lugar. Y unas gracias muy especiales a la gente que vino a escucharme y les pagué con la misma moneda, con saberlos escuchar. Porque para ser poeta sólo hace falta imaginación y sentimientos y en este albergue, de las dos cosas, van sobrados. Gracias a todos. Javi Aguilella. .

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EL ÚLTIMO ESLABÓN.
Cuando hablamos de Instituciones, siempre nos referimos a la Institución como tal y nos olvidamos de los seres humanos que la forman. Tuve la “suerte” de acabar en la calle, hablo de suerte no por el hecho en sí, sino por la gran lección que la vida me dio. Llegue al albergue municipal de Castellón, una noche del mes de mayo de 2011, temeroso, era mi primera vez, la vida me había empujado al límite, el paro, la falta de recursos y la soledad al fin me habían alcanzado, solo llevaba en mi maleta, tristeza y algo de dignidad. Contrario a lo que yo pensaba, me recibieron con una gran sonrisa y palabras de aliento. Amablemente me fueron diciendo todo lo que desinteresadamente me daban. Los días transcurrían, poco a poco, mis perspectivas iban cambiando y dejé de estar solo. Los seres humanos que formaban la Institución se convirtieron en ese último eslabón que la cadena de mi vida tenía. Ese eslabón, se ha hecho fuerte e irrompible, siempre tienen la palabra de aliento adecuada saliendo de sus labios. Se han convertido en mi gran familia. Como toda gran familia, tienen un Jefe, con las palabras y las decisiones adecuadas. Los conserjes, como hermanos mayores nos guían día a día, nos acompañan, nos dan consejos, nos llaman la atención, etc,etc. Como en toda familia los hay de diferentes tipos y personalidades, desde el Poeta hasta el risueño, pasando también por el que parece un tío rudo, pero todos ellos aman lo que hacen, dan su esfuerzo, paciencia y todo lo que tienen por servirnos y ayudarnos. No podía faltar en esta familia el lado tierno y femenino, que lo forman dos ángeles, que día a día, con cariño y amor nos han puesto a coser, pegar y recortar. Personalmente me han hecho sentirme útil otra vez. Ellas en innumerables ocasiones me han servido de paño de lágrimas, de consejeras y de amigas. Que Dios las bendiga. Por último falta ese gran contingente de mujeres y hombres que como hormiguitas día a día preparan nuestra comida, nos sirven los alimentos y mantienen nuestro hogar temporal, en orden y limpieza. Los días han pasado y no tengo más que agradecer lo que esta gran familia hace por mí. La cadena ahora ha cambiado, el último eslabón es ahora el primero y está más fuerte que nunca. Gracias por todo. Que Dios los bendiga¡. Roberto.
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LA LUZ DE LA ESPERANZA.
La verdad es que no se por donde empezar, tengo un cúmulo de pensamientos, ideas y sentimientos que me revolotean, pero lo que aquí escribo es lo que vivimos 5 personas el sábado 26 de noviembre de 2011 en Castellón. Despu és de un viaje de más de dos horas de viaje desde Benidorm, llegamos a Castellón, y pese a estar a escasos 20 metros del Albergue "Mare de Deu del Lledó" nos costó más de 2 explicaciones y 15 minutos llegar . La acogida piense lo que piense Julián, fue la esperada, un apretón de manos, unas palabras cálidas y una amable invitación. Si bien es cierto que mis acompañantes no imaginaban realmente el lugar donde íbamos a actuar, puedo asegurar que todos y cada uno de nosotros llegamos de una forma muy distinta a como nos volvimos. Después de un largo viaje, se agradeció una comida calentita y una tertulia animada, para conocernos, para compartir y sobre todo para CONVIVIR, que era el fin principal de esta experiencia.

Tengo que reconocer que nunca habíamos actuado en un albergue de transeúntes, y ha sido una de las mejores experiencias que hemos vivido nunca. La acogida por parte de todos, el cariño rebosando a raudales, la participación e implicación de los asistentes, hizo que todo saliera por si sólo, que Dios se hiciese presente entre nosotros en ese primer día de Adviento, que nos iba a llevar de camino a la tan ansiada Navidad.
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También tenemos que felicitar por su estupenda labor a todos los que trabajan y colaboran en el albergue porque notamos el calor humano que inundaba la estancia, aquel comedor convertido en improvisada sala de conciertos, donde unos daban palmas, otros compartían sus experiencias y nosotros sólo éramos unos meros espectadores, de la felicidad en estado puro. Nuestras canciones puede que hicieran pensar, hablar, reír, llorar, recordar… pero ante todo, hicieron que cada uno de los que estaban allí, se uniese y compartiera con nosotros vivencias, sentimientos y preocupaciones. No fue un concierto más, fue un momento de vida que nos hizo descubrir que cuando a veces nos quejamos por .
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tonterías, hay personas que cuando tienen para quejarse, para llorar o incluso para odiar, en su corazón surge la luz de la esperanza, de la ilusión, de la alegría y el amor, y simplemente una sonrisa o una palabra suya, te hacen reflexionar. No quiero dejar de lado la fantástica labor del grupo Karmel, que nos ayudó con el tema de sonido. Es la primera vez que conseguimos grabar un concierto y que se nos oiga bien. Ojalá volvamos a vernos y podamos compartir momentos tan hermosos como los que vivimos aquella tarde. Un fuerte abrazo desde las tierras alicantinas de Benidorm y L’Alfas del Pi. Javi Nevado

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¿CONQUISTAR LA CIUDADANÍA?.
En el marco de los actos que nos recuerdan cada año, la realidad sangrante de las personas sin hogar, tuvimos la oportunidad, o mejor dicho el privilegio, de compartir con algunas de ellas en el albergue de Castellón, una pequeña charla-coloquio sobre que significa el hecho de “ser ciudadano”. El título de este artículo ya era en sí mismo una declaración de intenciones: si la ciudadanía es un hecho, que lo es, no debiera ser conquistado. Ciudadano es el que no es súbdito; aquel que no es vasallo, sino dueño de su vida. El ciudadano es señor propio, con otros (sus iguales) en el seno de la ciudad. Sin embargo, como podemos observar a diario, el escenario con el que encontramos es otro. Se nos considera ciudadanos en la medida en que somos consumidores. El centro comercial es hoy la nueva plaza pública. Un espacio común donde el ciudadanoconsumidor es soberano. Una patraña perversa como muchas otras, porque degrada a la persona a la categoría de objeto para el consumo: “tanto tienes tanto vales” ,o mejor “tanto produces tanto vales”. El sistema sólo atiende aquellas necesidades de quienes tienen dinero suficiente para pagarlas. La necesidad, para el sistema, es la demanda solvente. Es esta la propuesta que nos ofrecen los gurús de la felicidad al por mayor: cifrar nuestro éxito, bienestar y seguridad en el consumo. Un consumo fundamentalmente basado en la adquisición y/o disfrute de bienes superfluos.

Una propuesta que inevitablemente excluye a una inmensa mayoría y que de ser idealmente universal (hecho imposible) conduciría al propio sistema a su autodestrucción por ser una dinámica suicida e insostenible. Con este escenario por delante nos hacíamos cuatro preguntas básicas: ¿Nos parece liberador?, ¿nos parece justo?, ¿nos parece responsable?, ¿nos parece “felicitante”?

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De la respuestas mismas se desprende un cambio de perspectiva que hoy por hoy se hace urgente y necesario. Cambiar para crecer. Señalábamos aquí algunas pistas para desmontar este discurso excluyente condenado al fracaso y luchar contra la inercia que se nos propone como meta deseable. En primer lugar deberemos reconocernos como personas. No somos ni objetos, ni números, ni variables estadísticas. Y más allá de la mala suerte o la fatalidad, descubrir las causas que generan exclusión para que poco a poco la verdadera justicia se abra camino. Vivir, en cualquier caso, la limitación, el dolor y el sufrimiento como circunstancias a superar y no como un pesado fardo a cargar para expiar no sabemos bien qué culpa o mal cometido. Participar de todas aquellas experiencias de gratuidad, que por su propio contenido desinteresado, son profundamente subversivas pues atacan al sistema actual en su misma razón de ser y origen. Experiencias valiosas que nos devuelvan el valor y no el precio de las cosas y los hechos. Frente al sálvese quien pueda

o que cada palo aguante su vela, vivir desde una autonomía compartida experiencias comunitarias que nos acerquen y nos comprometan a la vez, en conseguir una existencia mejor para todos.

Y, ¿por que no? Vivir la vida desde experiencias felicitantes, valorando el sabor de los pequeños gestos, de las cosas pequeñas que nos hacen grandes. Sólo así podremos vivir la ciudadanía, como un hecho implícito en nuestra condición de seres humanos y no como un derecho a conquistar. En ello estamos. David.
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MI PASO POR EL ALBERGUE.
Yo llegué al albergue el sábado 3 de Septiembre, y me dieron cama, y el lunes fui a Cáritas. Allí hablé con Mª Carmen, y me dio una semana. Así poco a poco, me fue alargando la estancia, hasta que un día me dio solo para comer, y me dijo que era sin retorno. Me quedé a dormir en el Corte Inglés, encima del mármol, un día corría un aire muy fuerte y me fui a un cajero. Terminó mi semana de comedor y volví a ir a hablar con Mª Carmen, y me dijo, bueno empieza a contarme algo de tu vida. Empecé a hablar, y le conté que yo no tenía problemas de alcohol, pero sí me gustaba el juego. Se puso en contacto con Doli, y me dijo que me podía dar una semana, y yo creí que era para comer, pero al final era para el albergue, y entonces empecé a estar en selección para entrar en el Pati. Estoy muy agradecido, y poco a poco, me fui introduciendo con los componentes del albergue, tanto conserjes, como educadora y monitora, y cada vez me iba sintiendo mejor. Luego te vas haciendo con gente conocida y que te pueden aportar algo. Entraron en mi vida Jose Mª, Bernabé, Enrique, Julio César. A Julio, lo vi muy buena persona, y le di cancha, y lo incluimos en nuestra “Comunidad”, y poco a poco, con su forma de ser, por ser tan buena persona, me empecé a comprometer en su vida, y hablamos de muchas cosas, conocí a su novia, Cristina, que tiene un corazón muy grande. Les cogí un gran aprecio y para mí fue un momento muy bonito. Julio se dejaba aconsejar, y conseguí que de alguna manera se sintiese bien. Estoy muy agradecido a cáritas y al albergue, junto a todos sus componentes. Finalmente a Julio le dieron algunos días más, y estuvimos un buen tiempo juntos. Ahora hace pocos días que decidió irse a Francia, y lo estoy echando mucho de menos, ya que es muy buena persona, que sin tener apenas nada, da mucho, lo da todo. Desde aquí le deseo mucha suerte, porque se la merece¡¡ Isidoro Barba.
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EN MI CORAZÓN.
En mi vientre te llevé ocho meses por desgracia un infarto te dio esto más que una desgracia es una gran maldición. Pero cuando te sentía en mi vientre era una bendición por eso siempre te llevo En el corazón. y nunca olvidaré a mi pequeño bebé mi gran amor. Loida.

RUMBO HACIA LA VIDA.
En medio de una gran tempestad donde el día era de noche, un fuerte oleaje me atrapó, me quedé, navegando a la deriva perdido en el mar de mi soledad. Por suerte un gran navío que parte hacia los sueños, me echó el salvavidas donde se cura el alma, y fuerte me agarré. La noche se hizo día para alumbrar los ojos, que buscan esa frase escrita en la esperanza, para poder leer… “Con rumbo hacia la vida”. José Mª López Salazar.

EL MAGO.
El mago salió a escena el telón estaba ya en lo alto como cuál tirano el espectáculo del público se ha adueñado. El público sentado la magia palpitando sueños e ilusiones por lo alto y como una roca firme, el público apoltronado. Gustavo Ruiz.

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Karol Csako.

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PERSONAS.
Estas navidades me he dado cuenta de una cosa que ya hacia tiempo que rondaba por mi cabeza. Las personas en riesgo de exclusión social son recordadas única y exclusivamente en estas fechas. En la radio, en la televisión, en la prensa escrita, en internet,... hay reportajes de cómo van a pasar estas fiestas. ¿Por qué solo son recordadas en estas fechas? A mi pensamiento me vienen dos respuestas a esta pregunta: la primera está relacionada con el sentimiento que genera estas fiestas navideñas, donde todo el mundo desea una sociedad más justa e igualitaria, en la cual cualquier persona sea digna de ser reconocida por los demás. La segunda respuesta es un poco más compleja y retorcida. En muchas ocasiones ese sentimiento que aflora durante estas fiestas navideñas nos hace desear justo lo contrario: aquello que no tenemos. Como no podemos llegar a lo que deseamos nos reconforta ver que hay gente que posee menos que nosotros. Es como medicarse frente al egoísmo que nos invade. Y aquí es donde todas las personas que estamos relacionadas con la gente de la calle podemos dar fe de que muchos de ellos, independientemente de las circunstancias personales de cada uno, disfrutan de esos pequeños detalles que les llenan. Una conversación, una simple escucha, llamarlos por su nombre,... implica que se sientan escuchadas, reconfortados,... en una sola palabra: PERSONAS. Pero para ello no creo que sea necesario que llegue la Navidad. Las personas sin hogar existen sin necesidad de tener que valorarlas solo en la Navidad. Como bien decía Descartes “Pienso, luego existo”. Entonces ¿solo existen la personas sin hogar en navidad por qué solo pensamos en ellas en estas fechas? o por el contrario ¿solo existimos nosotros en navidad por qué pensamos e en ellas?. Antonio.
(tomado del blog : alberguecs.blogspot.com)