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DISTRIBUCION GRATUITA LA POBLACION PRECOLONIAL INTRODUCCION Poco 6 nada sabemios de la historia precolonial de Ja raza guaran, la més difundida de cuantas poblaban, antiguamente el Paraguay yy la tnica cuya sangre se mezel6 con Ja de los conquistadotes. Convienen todas Jas tradiciones en que fueron sus padres extranjeros, y Jamés acreditada y antigua cuenta que un dia artibaron al Brasil dos het manos venidos de la otra parte del mar, No encontrando rastros de otros semejantes en la co- tharca, estableciétonse en ella, y sus descendientes se multiplicaron por tal modo, que formaron’ populosa nacién. Mas una disputa que acerca de la propiedad de un parleto papagayo ocurrié ntre las mujeres’ de dos hermanos, jefes de dilatadas familias, hizo que éstos acordaran separarse. Tupé, el mayor, qued6 enel Brasil, y Guarani partié con todos los suyos hacia el sur; y fué > meet Progenitor de un pueblo numeroso y atrevido, que extendi6 cada dfa mas sus dominios; contrarrest6 el poder formidable de los Incas, y legs & poblar con sus, colonias casi toda la América meridional entre los 8° latitud N. y 34° Jat. S., y 35° y 67° long. O. Un diluvio estuvo 4 punto de extinguir la raza guaranf; mas el profeta Tamandaré lo predijo, y se refugié con algunas familias en una palmera colosal, de Cuyo fruto se alimetitaron hasta que se retiraron las aguas. Eran los guaranies de color moreno algo palido; de éstatéra mediana; ni muy gordos ni muy flacos, y flunca defectuosos, ni ciegos, ni sordos; de pechos, brazos y piernas de regular disposicién; de ojos negrés, rasga- dos, relucientes y pequefios, mas no oblicuos; de vista y ofdo extraordinariamente perspicaces; de buena den- tadura, que no les dolia ni se cafa nunca; de cabello tupido, grueso, muy arraigado, largo, negro y lacio, en ning‘in caso crespo ni'de otro color; de mianos y pies pequ: fos; de voz ni ‘gfuesa ni sonora, y hablaban siempre bajo. ‘Susemblante, severo y triste, jamés traicionabalas impresiones del énimo: ni celebraban con la risa Ta alegrfa, ni exteriorizaban el dolor, poragudo que fuese, en quejas 6 gritos. Poco extremosos en sus amistades, friosen sus galanteos, éin ‘apaces de rencor para los de su misma naciGn: sus contiendas eran resueltas 4 pufiadas, y cuando uno de los combatientes se cansaba, volvia la espalda y la lucha y Ia cuestin terminaban. No habia ejemplo de que un guarani matase ¢ hiriese 4 otro. Valientes y orgullosos de su raza, fué larga y trabajosa su conquista, y tanta parte como las armas, si no mayor, tuvo en ella la habil politica de Irala y sus sucesores, fomentando las uniones de espafioles & indias, principalmente con lashijas delos caciques. Las, predicaciones religiosas contribuyerontambiénen gran manera 4 concluir con la resistencia de los guaranfes, quienes, una vez sometidos, fueron fieles, valerosos y uti ios aliados de los espaioles en todas sus empre- sas. No era obligatoria la r:onogamia ni perpetuo el matrimonio. La mujeracep’ ba sin protesta al primero que la pidiese a sus padres. Los varones se casaban en. cuantosesentian capaces de manteneruna familia, y no reconocfan més tasa que su fortuna para el ntmero de sus mujeres. Por el contrario, éstas s6lo podfan tenerun marido; le debfan fidelidad mientras no se separasen de