MINDTRAPS ESCRITOS POR LOS ALUMNOS DEL IES BASOKO DE PAMPLONA

Curso 2011-2012
Silvia González Goñi www.lenguetazosliterarios.blogspot.com

CASO 1: LA HISTORIA DE MIKE La historia que ahora os voy a contar es tétrica y dolorosa. Tal vez, acabéis culpándome de todo, pero eso a mí me da igual, lo único que quiero es honrar la memoria de Mike. Mike, mi gran amigo, ese que a la tierna edad de 6 años sacrificó su vista por salvarme de morir ante una mina. Ese que perdió toda autoestima hasta que conoció a Mary, con quien parecía que pudiera ver. Si os preguntáis quién soy yo, sólo os diré que soy un mentiroso y un traidor. Mi nombre no importa, aquí solo importa Mike y el terrible suceso del 14 de mayo de 1979. Viajábamos en una lancha motora por el Pacífico, cerca de Lua-lua, un matrimonio de ancianos, el Capitán, Mike, Mary y su hijo Joe, y yo. De repente, una ola enorme volcó la embarcación, y todos caímos al agua. La corriente era muy fuerte y nos arrastró a todos hacia una isla, mejor dicho, un islote con escasa vegetación. Nada más llegar Mike se puso de pie y comenzó a gritar los nombres de su familia. Yo busqué con la mirada supervivientes y solo observé al Capitán, al matrimonio de ancianos a a nosotros dos. Bajé la mirada al suelo y me encontré los cadáveres de Joe y Mary. Grité al Capitán que los reanimara, pero ya era demasiado tarde, estaban muertos. Por los gritos Mike se enteró y se sumió en una terrible depresión, de la cual yo no le pude sacar. Los cinco días siguientes al naufragio Mike se quedó tumbado, en la playa, llorando. Mientras, nosotros buscábamos una forma de escapar. Decidimos que solo podíamos esperar a que nos rescataran. Al octavo día, todos desfallecíamos de hambre, y fue entonces cuando se nos ocurrió devorar los cadáveres, sin que Mike lo supiera, claro. Un día después, observé que Mike estaba moribundo, y por piedad o por lástima, le di carne de los cadáveres para que comiera. Eso sí, antes tuve que jurarle tres veces que no era la carne de su familia. Como la mentira que le conté no terminaba de convencerle le dije, falsamente, que era carne de albatros. Finalmente comió. Dos días después nos rescataron. La felicitad parecí a estar presentes en todos, en todos menos en Mike, que seguía con su depresión. Yo, al verlo tan triste, le invité a comer en un bar del puerto. Mike llegó al bar y pidió carne de albatros. Cuando la sirvieron la cató y se la dejó largo tiempo en la boca. Acto seguido echó a correr, llevándose todo lo que tenía delante, salió por la puerta y siguió corriendo. Yo le perseguí para impedir que le pasara algo malo, pero no lo conseguí, y lo único que llegué a hacer fue ver cómo Mike caía por el acantilado y se estampaba contra las rocas. Ya lo veis, igual hubiera sido más piadosos dejarle morir de hambre, pero Mike era mi amigo, tenía que intentar salvarle. Pero en vez de eso, lo que conseguí es matarlo de nuevo, tras la muerte que sufrió al morir su familia. Juan Valencia
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CASO 2: HISTORIAS DE ABOGADOS En mi época más prestigiosa como abogado me encontré con un caso que no pude resolver durante varios meses, nueve en concreto. Era el año 2005, el mejor año de mi vida, fui declarado por la agencia nacional de derecho el mejor abogado del mundo, Con 146 casos ganados en menos de un año. Lo cierto es que entre los buenos abogados había mucha competencia y algunos querían quitarme del medio. Una fría mañana de aquel invierno de 2005 me dirigí hacia mi bufete y al llegar allí« ¡No me lo pude creer! Delante de mí estaba nada más y nada menos que el famoso John Terry, futbolista del Chesea y uno de los mejores defensa de Inglaterra. ¿Qué habría hecho para recurrir a mí? John me saludó, se sentó en frente mía y me empezó a contar su caso. Estaba acusado de asesinato a su mujer y no había pruebas que demostraran lo contrario, pero cuando le miré a los ojos algo de aquella mirada llena de tristeza me dijo que él era inocente. En el lugar del crimen había una pistola con sus huellas, unas zapatillas suyas y hasta había una cita de una cámara que mostraba el crimen. John fue acusado de asesinato y yo tenía nueve meses para demostrar lo contrario. Desde luego, yo no sabía por donde empezar, no había ni la minima pista que demostrara su inocencia. ¿Qué hago? ¿Será este mi primer caso perdido? A los tres meses yo no podía dormir, estaba muy nervioso y seguía sin encontrar pistas, empezé a tomar antidepresivos. A los ocho meses de trabajo« ¡Eureka! Una pista muy importante, un amigo de la CIA me comunicó que su mujer estaba viva, se había cambiado de nombre y vivía con su novio en un pequeño pueblo al norte de Inglaterra. Ahora solo tenía que demostrar que esa mujer estaba viva. Cuando solo quedaba un día para la muerte de John, me dirigí hacia Bankfoot y allí encontré a la mujer de Jonh. Después de sacarle una fotos fui a hablar con ella. Tras varias horas hablando ella me confesó que todo era un montaje, cogió el dinero de la caja fuerte que tenían en su casa y junto con su amante fingieron su muerte. Ahora todo encajaba, la pistola era del propio John. Después de saber esta información, me dirigí hacia Londres, pero solo me quedaban tres horas, si no llego, John sería asesinado en la silla eléctrica. Por fin legué a la cárcel, con la carpeta en la que guardaba las fotos y con mi grabadora corrí por un largo pasillo para llegar hasta el juez de la cárcel. Pero mientras iba corriendo sentí cómo el tiempo corría y de repente aquellas luces empezaron a parpadear y se apagaron, tiré todo al suelo, me senté en el suelo y no sabía lo que hacer. Todo había acabado. Había matado a un hombre inocente. Lachezar Dimitrov
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CASO 3: El ENANO MÁS ENANO DEL MUNDO No hace mucho tiempo vivía en Pakistán un hombre bajito de estatura, exactamente el más bajo del mundo. Alí Akassim que así le llamaron sus padres al nacer, únicamente llegaba a los 58 cm de altura. Aunque era bajito, era una gran persona ya que cuidaba de su familia como pastor con ovejas. Sí, aunque no pasara de los 60 cm estaba casado y con hijos: su mujer una espléndida ama de casa poco más alta que su marido y su hijo de 14 meses, ya el más alto de la familia. Desde que nació Alí se fijo dos objetivos. El tener una familia y el cuidar de ella como niña con su muñeca. Su primer objetivo ya se había cumplido , y el segundo lo estaba consiguiendo, ya que trabajaba en un humilde circo mostrando su pequeña estatura que le permitía alimentarles. Pero« ¿Cómo sabía que seguía siendo el hombre más bajo del mundo=?, si su archienemigo el terrible, envidioso y cascarrabias Mohammed, le pasaba únicamente 2 cm. Pues muy fácil, ya que no poesía metro alguno utilizaba su cama como metro, a la que llegaba justamente con el lunar de su frente, si se pasaba habría crecido y sería el fin de su familia. Afortunadamente los días, los meses, los años pasaban y la cama seguía estando en su sitio, Ali con su trabajo y su familia sana y salva. Con el tiempo Alí se fue haciendo famoso, ganando más dinero y convirtiéndose en una estrella de su Pakistán natal. Tal fue su fama, que un día se presentaron dos hombres y una mujer en su vivienda, vestidos elegantemente, como si de presidentes se trataran y mejor que nunca el humilde Alí habría soñado que una persona podría vestirse. Pero« ¿Qué hacían tres personas de tal elegancia en la casa de un humilde circense? ¿Serían de la mafia rusa o de la italiana? ¿Querían secuestrarlo? ¿Iba a ser un rehén? ¿O lo iban a matar directamente? ¿Dejaría este mundo sin ver a su hijo Crecer? Alí corrió a su cuarto, cogió una pistola y se dirigió a la puerta de su casa, en ese momento no había nadie en su casa, pues su hijo y su mujer habían ido al parque, así que decidió enfrentarse el solo contra los tres hombres. Cada vez los fue viendo más cerca, se trataban de dos hombres anchos de hombres, por su aspecto uno parecía ruso y otro oriental. La mujer era delgada y aparentemente joven, con rasgos norteamericanos. Los tres se fueron acercando a Alí muy despacio, al que le empezaban a caer gotas de sudor por la frente. Parecía como esas películas de cowboys del oeste. De repente, el ruso se metió la mano en el bolsillo secreto de la chaqueta, iba muy despacio, como si hubieran parado el tiempo. Alí estaba sufriendo como nunca, cuando entonces el ruso saco un pergamino, lo desenrolló y se lo dio a la mujer para que lo leyera, pues estaba escrito en pakistaní, decía: . akassim , . (Don Aí Akassim ha sido seleccionado como el hombre más bajo de la humanidad, y le ofrecemos pasar
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a formar parte del libro Record Guinness. Alí respiró tras largos minutos sin poder hacerlo, y saltó de alegría, teniía que ir a Londres pasado mañana. Tal fue la expectación por este hecho que llegó a oídos de Mohammed que muerto de envidia se propuso matar a Alí. Pero, ¿Cómo hacerlo? Ya que si le matara todo el mundo sospecharía de él. De repente se le ocurrió, sí, se le había ocurrido la mejor idea nunca antes pensada, ni Einstein, ni Newton, ni a cualquiera de esos viejos que se comían el coco en 10 m2 de habitación se le había ocurrido semejante idea tan buena, pensó él. La llevaría acabo pasado mañana, mientras Alí estuviera en Londres. Y así lo hizo, Ali marcho temprano con su familia, pues serán 8 horas en avión. Mediahora más tarde ahí estaba el peor enemigo de Alí dispuesto a realizar el mejor plan que nadie había pensado jamás. Si, iba a acabar con Alí, sería el hombre mas bajo del mundo y nadie sospecharía nunca de él. Eran las ocho de la mañana, aun no había nadie por las calles y se tenía que dar prisa ya que pronto iba a amanecer. Cogió una cuerda la ató al balcón y trepó hasta este. Ahí estaba, de momento todo iba como había planeado, pues había una ventana oscilobatiente, la abrió y entró. Empezaba la segunda parte del plan, Mohammed sonrió y sacó una carcajada de venganza, lo iba a conseguir. Sacó de su mochila una sierra eléctrica casi tan grande como él, y a duras penas empezó a serrar las patas de la cama. Entraba la tercera parte del plan, desató la cuerda del balcón, miró a ambos lados de la calle y salió por la puerta. Recorrió las calles desérticas hasta su domicilio, entró, sacó una sonrisa maléfica y se frotó las manos, si todo iba bien mañana sería el hombre más bajo del mundo. Desafortunadamente así fue, al llegar a casa Alí vio que sobrepasaba 10 cm su lunar sobre la cama, se volvió a medir para comprobarlo, pero no había duda, había crecido durante el viaje y ya no podía alimentar a su familia, cogió la pistola y se pegó un tiro en la frente. Jamás encontrarlo a causa de aquel suicidio, la mujer y el hijo fueron atendidos por una ONG y Mohammed consiguió s propósito. Ahora os preguntaréis como es que soy el único que sabe eta historial al completo, pues muy fácil, fui testigo en todo momento. Ah! ¿Qué aun no me he presentado?, soy Facundo, el pez payaso de Alí. He intentado más de ua vez atestiguar en el juicio, pero nunca me hacen caso, siempre me miran y se ríen como si fuera un payaso. Por eso, decidí escribir este libro, si lo está leyendo en este momento ya sabrá lo que le pasó al pobre Alí y ya que usted pude hacer más que yo, por favor condene a Mohammed. Iñigo Vilella

CASO 4: FEDERICO, EL PEZ
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Había una vez un pez llamado Federico. Federico era el típico pez naranja, ese que te compra tu padre porque es el más barato de la tienda, para que no le des más la tabarra. El dueño de Federico, Gorka, era un niño de 7 años que quería a su pez más que a nada; le contaba sus problemas y sus alegrías y él mismo se imaginaba la contestación. Gorka era un niño un poco tímido, así que no tenía muchos amigos en el colegio, y por eso se desahogaba con Federico. Todos los días, Gorka le echaba de comer a su amiguito naranja y cada dos días le cambiaba el agua. Solía jugar a perseguir a Federico con un palito y se o pasaba en grande. («) Sara Osta CASO 4: MEMORIAS DE UN PEZ Hace unos años un pez rojo y negro llamado Goyo Cogollo perteneciente a la familia de pirañas vivía con su familia en las orillas del río Arga. Él era feliz y nadaba a sus anchas y comía todas las algas que quería, porque los trabajadores de Tumascota iban una vez al mes a recoger animales para poder venderlos en la tienda y la especie de la familia de Goyo Cogollo era excasa, extraña y se vendía poco. Pasaron muchos años desde la última visita de los trabajadores de Tumascota, pero Goyo recordaba bien como se llevaron a sus amigos: Mortadelo, Pocholo, Mikel y Mojoyoyo. Goyo desde aquella visita no hacía tanto el tonto y procuraba estar más con su familia, hasta que un día volvieron los trabajadores y le arrebataron a toda su familia. Él se quedo hecho polvo, no le quedaba nadie que conociese y por si fuese poco también se llevaron a sus hijas: Goya Cogolla y Silvia. («) Andrés Ruiz de Erenchun

CASO 1: EL MISTERIO DEL AMERICAN STAR
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El 12 de diciembre de 1997 partió de Barcelona el barco American Star, el más grande y lujoso barco hecho en todos los tiempos. Este iba a viajar por las aguas de todo el mundo: América, África, Asia« El billete para esta barco no estaba al alcance de todos, solo pusieron acceder a él 21 personas. Entre esos 21 había mucha gente famosa: escritores, actores, directores de cine« Pero había 5 personas que llamaban la atención. Era una familia de aspecto feliz, venidos de un pequeño pueblo de Londres. La gente se preguntaba como una familia de clase media baja podría haber conseguido el dinero para embarcar en este maravilloso barco. No penséis que robaron un banco, ni mataron a alguien por dinero, no. El hijo mayor de la familia era cirujano. Un chico alto, apuesto, con buen vestir, con don de gentes y fie a sus principios. El cirujano Willy no era muy popular pero los que le conocían decían que tenía unas manos de santo, o que era el dios de los quirófanos. En fin se puede decir era uno de los mejores, por no decir el mejor. La primera noche en aquel maravilloso barco se celebró la cena de gala, todos iban vestidos con maravillosos trajes y maravillosos vestidos. Tenían que estar a la altura del barco. Como no podía faltar hubo champán, caviar« («) Leyre Navarrete CASO 1: CARNE DE ALBATROS Estaba yo con mi familia en un crucero de lujo« ¡Ay! Que no me he presentado. Soy Paco, un simple funcionario que trabajo mucho para ganarme la vida y alimentar a mis hijos y mi mujer, Paca. Y« soy ciego. Fui con Paca al crucero que antes os estaba contando. Todo empezó un día miuy soleado, cuando las gaviotas volaban felices en el aire, pero nadie sabía que malas y desastrosas catástrofes contendía ese día. Por la hora de comer, unos rayos caían sobre el manto salado. Oí decir al capitán Pedro que nos acercábamos a una zona de muchas rocas y fuerte oleaje. El barco se tambaleaba de un lado a otro. Al oir el crujió de las tablas chocar contra las locas me imaginaba lo peor, y no estaba mal encaminado. («) Javier Ibarrola CASO 1: SOPA DE ALBATROS
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Félix era un hombre normal y corriente. Nació en 1946 en un pueblecito cerca de Lisboa, donde vivió toda su vida. Era un hombre trabajador y humilde que vivía con su mujer Paola en una pequeña y acogedora casa. A pesar de que llevaban 50 años casados, seguían queriéndose desde el primer día. Realmente desde el primer día no, puesto que su matrimonio, a la temprana edad de 17 y 15 años, fue por conveniencia: pero la convivencia el uno con el otro hizo que finalmente se enamoraran. Paola era una mujer soñadora, divertida y muy trabajadora; y en cambio Félix será el callado, tímido y tenía los pies en el suelo. Eran polos opuestos, y éstos se atraen. Tuvieron siete hijos: cinco mujeres y dos hombres. La mayoría de los hijos partieron hacia otros lugares de Portugal para conseguir trabajo y a todos les fue muy bien y nunca les faltó de nada. Aunque vivían bastante lejos los unos de los otros, se reunían cada vez que podían y qe querían mucho. Cuando Félix y Paola cumplieron el medio siglo de casados, su familia decidió regalarles un crucero para que desconectaran del pueblo, y del campo. A Félix no le gustaba la idea puesto que odiaba el mar y sobretodo los barcos, y le parecía una pérdida de tiempo porque él no vería los paisajes ya que era ciego debido a una enfermedad degenerativa en los ojos. («) Elia Galera

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