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ISSN 0570-8346

PRESIDENCIA DE LA NACIÓN

SECRETARÍA DE CULTURA

DEL INSTITUTO

NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA Y PENSAMIENTO LATINOAMERICANO

21
BUENOS AIRES, ARGENTINA 2006 - 2007

AUTORIDADES
PRESIDENTA DE LA NACIÓN Cristina Fernández VICEPRESIDENTE DE LA NACIÓN Julio César Cobos SECRETARIO DE CULTURA José Nun SUBSECRETARIO DE GESTIÓN Pablo Wisznia DIRECTORA NACIONAL DE PATRIMONIO Y MUSEOS María de las Nieves Arias Incolla DIRECTORA DEL INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA Y PENSAMIENTO LATINOAMERICANO Diana Susana Rolandi COMITÉ HONORARIO Dra. Tania Andrade Lima (Universidade Federal do Rio de Janeiro, Brasil) Dr. Antonio A Arantes (Universidade Estadual de Campinas, San Pablo, Brasil) Dr. Leopoldo Bartolomé (Universidad Nacional de Misiones, Argentina) Dr. Lewis Binford (Southern Methodist University, Texas, EEUU) Dr. George Marcus (Rice University, Texas, EEUU) COMITÉ EDITORIAL Silvia García, Ana Gabriela Guráieb, Diana Rolandi SECRETARIA EDITORIAL Concepción Sierra EVALUADORES DEL PRESENTE VOLUMEN Alejandro Balazote (CONICET/UBA), Leopoldo Bartolomé (Universidad Nacional de Misiones), Cristina Bayón (Universidad Nacional del Sur), Cristina Bellelli (CONICET/ UBA), Pilar Luna Erreguerena (INAH, México), Pablo Fernández (CONICET/INAPL), Pedro Funari (Unicamp, Brasil), Gastón Gordillo (UBA/CONICET), María Gutiérrez (CONICET/Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires), Cecilia Hidalgo (UBA), Alicia Martín (UBA/INAPL), Lidia Nacuzzi (CONICET/UBA), Axel Nielsen (CONICET/INAPL), Gabriela Novaro (UBA), Ruben George Oliven (Universidade Federal do Rio Grande do Sul, Brasil), Cecilia Pérez de Micou (CONICET/UBA), Mercedes Podestá (INAPL), Juan Carlos Radovich (CONICET/UBA), Ana Ramos (UBA), Mario Sánchez Proaño (Área Camélidos, Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación), Vivian Scheinsohn (CONICET/UBA), Alejandra Siffredi (CONICET). CONICET: Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas INAPL: Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano UBA: Universidad de Buenos Aires Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano es una publicación del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano de frecuencia bienal. Números atrasados solicitar por canje a inapl@ inapl.gov.ar. Los autores son responsables de las ideas expuestas en sus respectivos trabajos.

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Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. 2006/2007 ISSN 0570-8346

PRESENTACIÓN
Diana S. Rolandi Con este número de Cuadernos hemos logrado restablecer la periodicidad que nos propusiéramos de publicación bienal; y esperamos que este logro sea permanente. La convocatoria para la presentación de trabajos fue amplia y con una excelente respuesta. Se presentaron cuarenta trabajos, veintitrés de antropología social y diecisiete de arqueología. Una ardua tarea tuvieron los evaluadores a quienes agradecemos su labor así como la del comité honorario y al comité y secretaría editorial, quienes seleccionaron los trabajos que se publican: once de arqueología y nueve de antropología social. Durante estos dos años el Instituto con el apoyo invalorable de su Asociación Amigos ha editado el Boletín Novedades de Antropología, en forma cuatrimestral y de distribución en todo el país; en formato digital Miradas, una selección de los trabajos de las V Jornadas de Jóvenes Investigadores en Ciencias Antropológicas; Entre Pasados y Presentes, trabajos de las VI Jornadas de Jóvenes Investigadores; el libro Tramas en el Monte Catamarqueño. Arte Textil de Belén y Tinogasta, con el apoyo de la UNESCO; Tramas en la Piedra en conjunto con la Sociedad Argentina de Antropología y World Archaeological Congress. Recibimos una importante donación de libros de la Embajada del Perú y hemos continuado con la suscripción de las siguientes revistas extranjeras financiadas por el AINA: Anthropological Theory; American Antiquity; Journal of Archaeological Method & Theory; Social Anthropology; Journal of American Folklore; American Anthropologist; Current Anthropology y Annual Review of Anthropology. Se llevaron a cabo las VII Jornadas de Jóvenes Investigadores en Ciencias Antropológicas con la asistencia de más de trescientas personas y la exposición de ciento cuarenta trabajos científicos. Se realizaron las VII Jornadas de Estudio de la Narrativa Folclórica e ISFNR Interim Conference conjuntamente con la Subsecretaría de Cultura y Comunicación de la provincia de La Pampa. Se presentaron noventa trabajos de folcloristas de nuestro país, América Latina, África, Asia y Europa. Iniciamos un programa de Comunicación Pública del Conocimiento y el Patrimonio Antropológico y Arqueológico. Y en forma paralela se organizó Los Antiguos y Presentes, un programa radial sobre las investigaciones científicas que se realizan en el Instituto. Hasta la fecha se produjeron ciento veinte micros, conformados en torno a ejes temáticos, de una duración entre cinco y siete minutos, son transmitidos y retransmitidos por Radio Nacional y Radio Folclórica, por una red de alrededor de ochocientas emisoras AM y FM, y por emisoras digitales (CLACSO, Señal Gaucha). El Museo Nacional del Hombre realizó siete exposiciones temporarias y su Muestra Permanente fue visitada cada año por alrededor de trece mil personas. Ganó el Concurso de Subsidios de Museos organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación. Durante los años 2006-2007 se llevaron a cabo la XVI y XVII Muestra Nacional de Cine y Video Documental Antropológico, con la participación de realizadores argentinos y de Chile, Nicaragua, Cuba, Ecuador, Brasil, México, Perú, Estados Unidos y España. La videoteca acrecentó sus videos teniendo actualmente un patrimonio de dos mil doscientos cincuenta filmaciones. En este período se llevaron a cabo cincuenta proyectos de investigación, la mayoría de los cuales continúan, en arqueología, antropología social, folklore y lingüística, los cuales produjeron ciento noventa y tres publicaciones y cuyos resultados se expusieron en ciento cuarenta y tres reuniones científicas con la participación de doscientas cuatro ponencias. Para la realización de estos proyectos se recibieron varios subsidios otorgados por UNESCO, CONICET, Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, Agencia Española de Cooperación Internacional, Embajada Real de los Países Bajos, Administración de Parques Nacionales, Wenner Gren Foundation y Faculty Research Progamm del Canadá. El Registro Nacional encargado de cumplir la ley 25.743 realizó un esfuerzo considerable para difundirla y todo lo relacionado con el tráfico ilícito de bienes arqueológicos, a través de la comunicación y la capacitación llevadas a cabo a las distintas fuerzas de seguridad, a las provincias y a las universidades. Se contó con el apoyo de UPCN con quien la Secretaría de Cultura firmó un convenio con el objetivo de capacitar recursos humanos para el cumplimiento efectivo y la concientización en la comunidad en general de la mencionada ley. Lamentamos el fallecimiento de nuestro compañero Rubén Jorge Pérez Bugallo acaecido en febrero de 2007. Licenciado en Ciencias Antropológicas y Profesor Superior de Folclore supo conjugar esta formación en sus líneas de investigación dirigidas fundamentalmente hacia la etnomusicología, iniciándose como investigador en el Instituto Nacional de Musicología de la Secretaría de Cultura de la Nación. En 1983 ingresa como Investigador en el CONICET, con lugar de trabajo en nuestro 5

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Instituto. Llevó a cabo investigaciones en las comunidades chiriguano-chané de Salta y Jujuy, en las comunidades mapuche del Neuquén, en las comunidades mbyá de Misiones, y en la música criolla de Santiago del Estero y de la provincia de Buenos Aires. Fue fundamentalmente un investigador de campo como pocos los hay, recorrió nuestro país, se adentró en sus tradiciones musicales y compartió con sus informantes poesía y música. Muchas de estas melodías las transmitió a través del grupo Antigal que él creó y dirigió interpretándolas a través de sus instrumentos musicales ya que ejecutaba más de treinta instrumentos etnográficos y criollos.

Sus interpretaciones, sus charlas y sus narrativas sobre la vida de las distintas comunidades en que trabajó perdurarán en nuestro recuerdo y simplemente podemos decir que acompañará la historia de este Instituto. Finalmente queremos expresar nuestra satisfacción por el ingreso a los equipos de trabajo de este Instituto de nuevos investigadores y becarios del CONICET, de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica y de la UBA, así como también por la participación y el entusiasmo que han prestado los casi noventa jóvenes participantes del programa de Entrenamiento Laboral. Como siempre hemos contado con el apoyo invalorable de la Secretaría de Cultura de la Nación.

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reformar el orden vigente para darle a España “plenitud de poder y riquezas”. bianchi. nos interesa abordar la ocupación española de fines de siglo XVIII en la costa patagónica. y discutimos la posibilidad que sean escenarios de transformación social. We inquire which questions are neccesary to understand social change in everyday practice at Floridablanca. Argentina) with the aim to defend its sovereignty over the South Atlantic. Uno de ellos fue la “Nueva Población y Fuerte de Floridablanca”. Palacio Atard 1960). Hall y Silliman 2006). Nuestro interés es atender tanto a sus características globales como a la diversidad de los contextos específicos en que devino. Leone y Potter 1988). cultura material ABSTRACT By the end of the 18th Century. provincia de Santa Cruz. Senatore 2004. Nuestra perspectiva consiste en discutir cómo se estructura la población de Floridablanca considerando la interacción entre las prácticas de los individuos y el ordenamiento establecido desde la Corona española. provincia de Santa Cruz. El contexto ideológico e histórico para la creación del Virreinato del Río de la Plata y de los establecimientos patagónicos. the Spanish expansion on the patagonian coast established the “Nueva Población y Fuerte de Floridablanca” (Puerto San Julián. 2006). to discuss them as stages for social change. KEYWORDS Historical Archaeology. SIGLO XVIII) Marcia Bianchi Villelli* RESUMEN La “Nueva Población y Fuerte de Floridablanca” (actual Puerto San Julián. María Ximena Senatore.marcia@ gmail. 1 ∗ ICA-UBA y DIPA-IMHICIHU-CONICET. Aunque la expansión de la sociedad moderna se entienda relacionada a un sistema total –el capitalismo– (Orser 1996) no implica que no tenga variaciones en el tiempo y espacio por lo que no debe ser vista como monolítica (Senatore y Zarankin 2002. we present our approach to those spaces not planified by the Crown. Ilustración española. Spanish Enlightment. 7 . ubicada en la actual Bahía de San Julián –provincia de Santa Cruz–. Las ideas ilustradas se enfrentaron a los problemas estructurales de la sociedad española relativos a los privilegios estamentales y a la concentración de la propiedad de la tierra. Marschoff 2004. Senatore et al. Abordamos aquí espacios no proyectados por la Corona española dentro de este modelo de orden social. En particular. Bianchi Villelli 2006a. 2006/2007 ISSN 0570-8346 REPRODUCCIÓN Y TRANSFORMACIÓN DEL ORDEN SOCIAL UN ABORDAJE A LOS ESPACIOS NO PROYECTADOS POR LA CORONA ESPAÑOLA EN FLORIDABLANCA (COSTA PATAGÓNICA. PALABRAS CLAVE Arqueología histórica.com Bajo la dirección de la Dra. discourses. Indagamos qué preguntas son necesarias para comprender el cambio social desde las prácticas cotidianas de Floridablanca. discursos.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. En el marco del proyecto de investigación “Arqueología e Historia en la Colonia Española de Floridablanca”1discutimos las estrategias de establecimiento del orden colonial atendiendo a los ejes que determinaron un ordenamiento en la estructura social del poblado de Floridablanca (Buscaglia 2003. área definida como marginal a los centros coloniales (Senatore 2002). Argentina) fue uno de los enclaves fundados a fines del Siglo XVIII con el fin de reafirmar la presencia española en el Atlántico Sur. material culture INTRODUCCIÓN El contexto de conformación de la sociedad moderna de fines del siglo XVIII es comúnmente entendido como un período de complejo cambio social en el que las relaciones entre las personas y de estas con el mundo fueron modificadas (Johnson 1996. es el de la Ilustración española y el proceso de modernización del Estado relacionado a las políticas de Carlos III y las reformas borbónicas (Defourneaux 1960. buscaban así. In this paper. Como parte del plan de poblamiento patagónico se establecieron sobre la costa una serie de asentamientos que tenían la función de incorporar sus puertos al sistema de intercambio colonial.

la idea de ilustración se construyó sobre la oposición de los ilustrados y el resto de la sociedad. hombres de tropa y presidiarios. en segundo lugar. pueden definirse los establecimientos como conformados a partir del traslado de familias de labradores. garantizando el desarrollo agrícola. No debe asumirse la homogeneidad interna del conjunto de ideas ilustradas sino que es necesario comprender las transformaciones sociales y culturales de fines de siglo XVIII desde las discordancias entre las ideas de reforma y la multiplicidad de prácticas sociales que resultaron (Chartier 1995). Más allá de su carácter defensivo. El primero. Sin embargo. Nos preguntamos qué significa. Esta omisión en las narrativas oficiales constituye el punto de partida de nuestro análisis para comprender en qué medida las estructuras no proyectadas por la Corona pueden ser entendidas como espacios de cambio social. la ideología ilustrada presentó diferencias internas y contradicciones en lo que definían como problemas así como en las soluciones. ¿Pueden ser pensadas como un espacio para que se desarrollen prácticas alternativas al modelo de orden social de la Corona?. La “Nueva Población y Fuerte de Floridablanca” funcionó de 1780 a 1784 como parte de este plan. para luego presentar los distintos ejes analíticos con que abordamos los espacios no proyectadas por la Corona. Así la redistribución de las tierras fue la base para el aumento de la productividad. En este marco. la utilidad económica de los establecimientos y el diseño específico del proyecto y conformación de las colonias en la actual Patagonia argentina. el habitar estas edificaciones. La colonia no fue establecida sobre la costa. apoyado en la supremacía de la agricultura. Nuestro interrogante principal es si la creación de estos espacios puede ser concebida en términos del concepto de “acontecimiento”. ¿el desarrollo de estas prácticas puede ser pensado como espacio de transformación social? A continuación introducimos los lineamientos del plan de poblamiento patagónico en el marco de la Ilustración española y las características del modelo de orden social que se buscó establecer en Floridablanca. es decir. en el marco de los ejes de ordenamiento planteados anteriormente. posteriores al abandono del poblado– ya que fueron omitidas en los informes oficiales donde se daba parte del crecimiento del poblado. la Ilustración española fue entendida en primer lugar. A su vez. En España firmaban una contrata por la cual eran llevadas a los destinos de Costa Patagónica a cambio de tierras. resultando en la unidireccionalidad de los cambios ocurridos a fines del siglo XVIII (Chartier 1995. artesanos. la construcción. La duración de la ocupación fue breve. un conjunto de construcciones que no fueron proyectadas por la Corona española sino que fueron edificadas por individuos del poblado por su propia cuenta. 1988). Así. Martín 2000). la creación de las transformaciones y su difusión a las prácticas sociales del resto de la sociedad. implicando una reorganización de los territorios y poblaciones (Chartier 1995) así como la reubicación de las mercancías de procedencia española en América (Defourneaux 1960. La reorganización administrativa consistió en la racionalización del aparato burocrático. como un conjunto de doctrinas homogéneas y monolíticas. semillas. dado que a los cuatro años de funcionamiento debió ser abandonado por Orden Real. como era de esperar para un asentamiento defensivo. DISCURSOS COLONIALES EN FLORIDABLANCA Desde la historiografía. Para ello se trasladaron más de ciento cincuenta personas entre familias de labradores. esto fue el denominado “despotismo ilustrado” (Sánchez Agesta 1953).CUADERNOS 21 En este trabajo abordamos un escenario social particular. Su particularidad reside en que el conocimiento de su existencia fue posible a través de las intervenciones arqueológicas en Floridablanca y de unos pocos documentos –en su mayoría. Palacio Atard 1960. en ellos iba a descansar el sustento de las poblaciones en Patagonia (Senatore 2004). del sistema fiscal y devino también en la reestructuración del sistema administrativo colonial. EL CONTEXTO HISTÓRICO: LA ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA Los objetivos principales de las reformas ilustradas en España fueron la búsqueda de un nuevo ordenamiento económico y la reorganización administrativa para la optimización de las rentas reales (Sarrailh 1984). de la comercialización y en consecuencia de las rentas reales. herramientas y habitación. sino que se ubicó a aproximadamente diez kilómetros cerca de una fuente de agua dulce para los futuros campos de cultivos. estas ideas fueron difundidas al resto de la sociedad. el plan de poblamiento patagónico se caracterizó por su diseño y distintos niveles de proyección relacionados principalmente a la salvaguarda de la soberanía española en el Atlántico Sur. del rendimiento de la tierra. con el fin de que conformasen la población estable de las colonias. es decir. quien argumentaba que la población no podía subsistir por sus propios medios (Burucúa 1984). atendiendo a las opiniones del virrey Vértiz. existencia y uso. El carácter particular de la Ilustración española reside justamente en que los reformistas se identificaron con la monarquía para llevar adelante las reformas en el marco del respeto al poder público organizado. En otras palabras. definido como la producción y emergencia de nuevos sentidos sociales (Foucault 1970). 8 . consistió en la racionalización del sector agrario y artesanal. esta oposición implicaba una idea de cambio “desde arriba”. Mestre Sachis 1982. el carácter agrícola determinó su lugar de emplazamiento (Senatore 2004).

Hall 2000). prácticas que constituyen sistemáticamente los objetos de los que hablan (Foucault 1970). desde su concepción y diseño –i. constituye nuestro punto de partida para discutir el orden social en Floridablanca y sus transformaciones. En el caso de Floridablanca. la herrería. si examinamos cuál era la proyección de crecimiento de la colonia. objetos y la relación entre sujetos y objetos” (Lewcowicz 1999:5). definidas como núcleos conyugales: el hombre –padre– como cabeza de familia. Buscamos comprender las reglas que gobiernan la producción de los documentos y relacionar esas reglas del discurso con el mundo material (Senatore 2002). definimos ejes de ordenamiento a través del estudio del proyecto social implícito en el plan de poblamiento (Senatore 2004). Estos son parte de los procesos económicos y sociales. el crecimiento como población agrícola se proyectó a partir del anexo de más familias pobladoras. de la organización espacial de la población y de las prácticas sociales de los individuos (Senatore 2004. para qué y cómo. Goldman 1989). repitiendo la organización espacial antes mencionada.REPRODUCCIÓN Y TRANSFORMACIÓN DEL ORDEN SOCIAL En consecuencia. Este modelo de orden social implícito en el plan de poblamiento puede ser entendido como formación discursiva (Pecheux 1975) ya que como parte del contexto ideológico determina lo que puede ser o no dicho en condiciones de producción específicas (Goldman 1989). Este análisis. encontramos que se planificó un desarrollo específico del poblado. Se destaca la múltiple definición de la familia nuclear conyugal como la “unidad elemental de reproducción social”. la logística de su edificación –se trasladaron recursos materiales y humanos totalmente sujetos a los planes de la Corona– (figura 1). jerarquías en la propia estructura social. La totalidad de las construcciones fueron diseñadas. En cambio. Johnson 1996. se regularon los tiempos de permanencia en el asentamiento en función de cada categoría social: regímenes de relevos para la población en general. sintetizado a continuación. panadería. Por otro. de manera recurrente.e. Dado que no existieron asentamientos coloniales anteriores en el lugar. consideramos que el orden social y material fue establecido definiendo. Por último. de relaciones institucionales y sistemas de clasificaciones. Desde nuestra perspectiva observamos en particular qué discursos son producidos en momentos y lugares específicos y en función de qué normas y reglas están siendo construidos (Goldman 1989. unificando los espacios productivos con los domésticos. Por un lado. las cuales eran regulares en forma. organizadas y llevadas a cabo por la Corona. considerando las estrategias de ordenamiento. son proyectos sociales que buscaron establecer un orden social y garantizar su reproducción (Senatore 2004). como unidad doméstica –ya que cada una cohabitaba una casa–. Marschoff 2004. las familias de labradores fueron caracterizadas como unidades discretas e independientes entre sí. de producción de clasificaciones y exclusiones. los artesanos. Bianchi Villelli 2006a). nos preguntamos a quiénes se ordenó. son en definitiva. las casas–. En síntesis. luego la tropa y finalmente los presidiarios–. Encontramos que la composición de la población fue definida y organizada en función de categorías sociales determinadas cada una con su funcionalidad específica y lógica interna particular (Senatore 2004). A cada familia le correspondía una de las casas de adobe construidas fuera del Fuerte. “[Un discurso] no es el conjunto de enunciados que describen un objeto. compuesto de espacios de habitación variables en forma y tamaño. Observamos que los espacios de habitación también se diferenciaron según las categorías sociales (Senatore 2004). seguido de la mujer y los hijos. En la planificación de estos asentamientos encontramos el diseño de un modelo de orden social que estableció las pautas de interacción social en el poblado a través del ordenamiento de los individuos y las relaciones entre ellos. mientras que las familias pobladoras estaban sujetas a destino (Senatore 2004). Esto implicó un orden en términos de los grupos de sexo y edad: la población en general consistía solamente en los hombres adultos de la tropa. como unidad productiva –la producción agrícola se organizaba alrededor de ella– y unidad de consumo –dado que el 9 . los fun- cionarios. Esta variación responde a las categorías sociales: su diferenciación –los grupos no se mezclaban– y su jerarquización –los funcionarios tenían más metros cuadrados por individuo seguidos de la maestranza. Las edificaciones restantes eran los espacios productivos de la Corona: el hospital. corrales y horno para tejas. tamaño y organización de los espacios internos. para lo cual la ampliación del establecimiento consistiría en la construcción de nuevas casas para más familias. Este concepto implica que son parte de la infraestructura de prácticas ordenadoras en una sociedad y no solo sistemas referenciales (Foucault 1980. sino el conjunto de prácticas que lo producen: sujetos. Todos presentaban espacios de habitación incorporados. EJES DE ORDENAMIENTO SOCIAL EN FLORIDABLANCA El estudio de las construcciones narrativas y materiales se realizó a partir de los listados de los individuos. los proyectos coloniales pueden ser entendidos a partir de los discursos que los llevan a cabo. los presidiarios y una parte de la tripulación de las embarcaciones. el establecimiento del poblado implicó que la organización del espacio fuese parte del plan de poblamiento. Estas características de homogeneidad interna se contraponen con la heterogeneidad del Fuerte.

Quedaron establecidas condiciones iniciales de equidad para las familias. Buenos Aires 358. estableciendo complejas redes de relaciones económicas. Morris 1997. cartas. lo que participo a VS en cumplimiento de mi obligación”4. El análisis de estas condiciones y su proyección a futuro siguiendo las mismas pautas puede ser entendido como trayecto temático en tanto “dispone en estado de dispersión enunciados producidos en lugares. La integración de las construcciones narrativas y materiales permitirá definir los contextos de significación de los espa- cios no proyectados e indagar el carácter alternativo de las prácticas desarrolladas en este escenario en particular. Bianchi Villelli y Buscaglia 2006). Consiste en su mayoría en informes oficiales. Carta de Félix de Iriarte a Francisco de Paula Sanz. ¿implica la definición de estos ejes de ordenamiento que la población de Floridablanca se desarrolló tal cual fue proyectada? Como ya mencionamos. DISCURSOS Y CULTURA MATERIAL Nuestro punto de partida metodológico consiste en una perspectiva interdisciplinaria. (…) “A las 12 de la pasada noche se prendió fuego según previene el dicho oficio de S E al fuerte de madera. 29-I-1784. Atahona. Sala XIII. AGN. expedientes judiciales. así. considerando las características de cada una de las fuentes o soportes así como su diferente materialidad y condiciones de producción (Orlandi 1992. AGI. Buenos Aires 138. panadería. sino que buscamos una perspectiva desde las prácticas sociales. 34-10-5 y 6. vinculamos las construcciones narrativas y materiales de los espacios no proyectados por la Corona. En tanto los ideales en los que se enmarcó el proyecto no fueron instrumentados de manera homogénea (Senatore et al 2006. Hall 2000). sociales y simbólicas (Beaudry 1988.CUADERNOS 21 consumo de bienes se articulaba alrededor de cada cabeza de familia– (Senatore 2004. División Gobierno. Morris 1997. Johnson 1996. IX 16-4-1. políticas. listados de los individuos. y sus mecanismos intelectuales e institucionales imponen una profunda reorganización de los sistemas de percepción y ordenamiento del mundo social (Chartier 1995). Hospital. Toda esta documentación no son solo fuentes de información sino también artefactos de una forma de administración que por lo tanto. Específicamente. Bianchi Villelli 2006a). Legajo 16-5-10. abordamos prácticas sociales de los individuos que habitaron estos espacios por medio de nuestras intervenciones arqueológicas en el sitio. buscamos dar cuenta de qué significaban estas edificaciones en términos de la documentación oficial del poblado. la integración entre el Análisis del Discurso y los estudios de cultura material desarrollados en Arqueología. Por otro lado. 2 3 4 AGN. tiempos y géneros distintos (…)” (Zoppi-Fontana 2003: 249). Legajos 16-3-5 al 12. En esta carta se documenta el abandono efectivo del Floridablanca. Sala IX. Casas de Pobladores y todas las demás que varios Individuos de predicho establecimiento habían levantado a su costa y mención. Esto significa que no son objetivos. Johnson 1996. la producción agrícola como sustento para la población y su proyección a futuro siguiendo las mismas pautas. los espacios no proyectados por la Corona cobran importancia para discutir la reproducción y transformación del orden social. Es importante destacar que en la documentación señalada no hay mención de los “edificios construidos por los particulares” con excepción de tres referencias. Legajos 33-10-5. Mapas y Planos. el Superintendente responsable del abandono de la colonia a principios de 1784. En dos de ellas estas construcciones son mencionadas secundariamente y sin detalle. Senatore 2002). A continuación sintetizamos nuestro abordaje a las construcciones narrativas y materiales de estos espacios para luego adentrarnos en cómo pensar el cambio social. CONSTRUCCIONES NARRATIVAS: EL POBLADO DESDE LA DOCUMENTACIÓN HISTÓRICA La documentación histórica sobre el funcionamiento de Floridablanca conservada en el Archivo General de la Nación2 y el Archivo General de Indias3 es toda documentación oficial y administrativa. 10 . No obstante. San Julián. sobre la cual se proyectaba el funcionamiento y también el crecimiento de la población (Senatore 2004). Ginzburg 2001. no nos limitamos a estudiar el funcionamiento del poblado desde las categorías externas relacionadas con la definición del orden colonial. sino que representan intereses y formas de poder. Estas formas de ordenamiento son prácticas que apuntan a la administración de los espacios y de las poblaciones. Por un lado. Son formas de ordenar el mundo en tanto dividen. Herrería. expresan y manifiestan una forma de poder. Sección Colonia. El modelo implícito de orden social tenía a la familia nuclear conyugal como la “unidad elemental de reproducción social”. planos de la población y el Diario del Superintendente Antonio de Viedma (Viedma [1783] 1972). El corpus con el que trabajamos comprendió documentación histórica e información arqueológica. Aquí enfatizamos el rol activo y la significación del mundo material. incluyendo en el incendio de ellas todo lo que era de poca utilidad. trabajamos sobre la evidencia documental atendiendo tanto al contenido como a la estructura de los documentos. El estado de avance de la población en sus cuatro años de vida es detallado en dos informes oficiales enviados al Río de la Plata. dispersan y reorganizan el mundo moderno (Johnson 1996). Un ejemplo es parte del relato de Félix Iriarte.

Este último edificio no llegó a formar parte de ningún informe oficial. como mencionamos los Informes describen las construcciones de la Corona en detalle. Las obras oficiales se describen en detalle: sus dimensiones. lógica. Durante el tiempo de funcionamiento de Floridablanca. de veinte y cuatro varas de largo y seis de ancho (…).7 A estos registros se suma el Diario del Superintendente Viedma (Viedma [1783] 1972) que relata la misma información sobre los avances de la colonia. desarrolla el contenido. 2) las formas de denominación y definición de categorías sociales en el proceso judicial y 3) el análisis de las prácticas sociales de estos individuos en función de quiénes eran. se va construyendo una continuidad espacial. 10-V-1782. “A la izquierda del Fuerte está la Panadería Horno y Herrería (…). La siguiente obra en el poblado fue el segundo frente de cuadra levantado parcialmente en noviembre de 1783. solo se menciona la ubicación de la primera construcción en relación al Fuerte. 31-I-1782. En cambio cuando se describen las construcciones no proyectadas. la destrucción. materiales utilizados y ubicación espacial –distancia entre los distintos edificios–. creando una imagen de semejanza de la colonia (Senatore et al. en un instante previo a ser destruidas y abandonadas. Luego se construyeron la herrería y panadería y un hospital. Los informes oficiales: el crecimiento del poblado Los informes oficiales que dan cuenta del crecimiento del poblado fueron enviados por el Superintendente Antonio de Viedma en dos ocasiones: en enero6 y mayo de 1782. sino que las presenta en un evento único. AGN. De este modo. Por ejemplo. se define un área correspondiente al poblado integrada de distintos edificios relacionados entre sí. de los mismos materiales. En la descripción de la evolución del poblado encontramos que. De este modo. sin formar parte de la continuidad temporal representada en los Informes Oficiales. el Fuerte. 1784-1785. Es interesante observar cómo estas descripciones se corresponden con lo efectivamente construido.REPRODUCCIÓN Y TRANSFORMACIÓN DEL ORDEN SOCIAL La única documentación que se ocupa de aquellas es un largo expediente promovido por particulares reclamando el pago compensatorio por las construcciones realizadas por ellos mismos y destruidas por orden de la Corona al abandonar Floridablanca. IX 16-3-9 “Relación que manifiesta el estado que tiene en el día de la fecha la Población de la Bahía de San Julián en la Costa Patagónica con expresión de los individuos que la componen. en primer lugar. IX 16-3-10 “Relación que manifiesta el estado que tiene en el día de la fecha la Población de la Bahía de San Julián en la Costa Patagónica con expresión de los individuos que la componen. IX 16-3-10 “Relación que manifiesta el estado que tiene en el día de la fecha la Población de la Bahía de San Julián en la Costa Patagónica con expresión de los individuos que la componen. 358 “Expediente promovido por los pobladores y demás individuos que tenían sus casas en el establecimiento de San Julián en la Costa Patagónica…”. sus mecanismos de ordenamiento. 2006). características constructivas. Siguiendo el Hospital por el costado de la playa con el intermedio de once varas de calle están las nueve casas cada con ocho varas de largo y seis de ancho (…)”9. de madera y de cincuenta metros de lado. Los dos primeros puntos abordan la documentación desde su estructura. se destaca la secuencia crono5 6 7 AGI. En segundo lugar. AGN. Posteriormente se construyó el primer frente de cuadra para nueve casas de los pobladores. técnicas constructivas. Ahora en términos espaciales. Recién en el expediente judicial sobre su destrucción se describen minuciosamente lo que se destruye –dimensiones. su presencia es ambigua durante el desarrollo del Floridablanca e irrumpe después del abandono. sus frutos y aumento de obras” Antonio Viedma. El tercer punto. En primer lugar se detalla el primer edificio construido a mediados de 1781. Buenos Aires. hay una continuidad temporal construida a partir de los informes. San Julián. solo se mencionan las construcciones de la Corona. Para mayo de 1782 este primer frente se había concluido y estaba habitado por las familias. En estos documentos encontramos el relato detallado de la secuencia constructiva y las características de los edificios construidos. 11 . sus frutos y aumento de obras” Antonio Viedma. el relato oficial no ofrece imágenes de un crecimiento gradual de estas construcciones. estos edificios ya fueron levantados en adobe crudo y techos de tejas. sus frutos y aumento de las obras” Firmada por Antonio Viedma. a la derecha de Fuerte al igual terreno de la Panadería esta el Hospital. no hay un orden definido. asignación funcional de los espacios internos– y se tasan los valores de cada una presentando también a sus propietarios por su nombre8. un mes antes del abandono del poblado. Sin embargo esta imagen precisa y detallada del “poblado oficial” omite la información sobre las construcciones no proyectadas como si no hubiesen sido parte del poblado. “El carpintero José López una casa al Norte del 8 9 La ausencia de referencias sobre su ubicación en el espacio puede relacionarse con el destino que ya tenían estas construcciones. qué construyeron y qué tipo de elecciones adoptaron. 10-V-1782. San Julián. estableciendo relaciones entre los distintos edificios. El orden en que se describen los edificios es acorde a cómo se iban edificando. A continuación trabajamos sobre este expediente5 teniendo en cuenta tres aspectos: 1) qué lugar ocupan dentro del relato oficial de crecimiento del poblado estas edificaciones no proyectadas. es decir. AGN.

Si la regularidad de las series discursivas es naturalizada. Buenos Aires.10 Se continúan las otras estructuras sin referencia. Buenos Aires. sino edificaciones sin referencia de tiempo y espacio. esta omisión es parte del proceso de significación. ¿están cerca o lejos?. En el caso de la categorización entendemos que no existe relación entre categorizador y categorizado. 358 “Expediente promovido por los pobladores y demás individuos que tenían sus casas en el establecimiento de San Julián en la Costa Patagónica…”. las autoridades del poblado y los demandantes. Este acuerdo figura con detalle en los Informes de Viedma e Iriarte dentro del expediente. y los demandantes y autoridades del establecimiento por otro. Solo los labradores son quienes pueden hacer el reclamo. Es posible pensar esta tensión en términos de la diferencia entre la noción de grupos y categorías. ¿forman parte. ras y clavazón de la Fragata El Carmen. 358 “Expediente promovido por los pobladores y demás individuos que tenían sus casas en el establecimiento de San Julián en la Costa Patagónica…”.12 al Guardalmacén y al Capitán del Regimiento de Infantería de Buenos Aires. La Junta Superior de la Real Hacienda solicita los Informes de los Superintendentes. los silencios nos ayudan a ver donde se quiebran. 13 El acuerdo consistía en que los individuos iban a extraer made- dores y demás individuos que tenían sus casas en el establecimiento de San Julián en la Costa Patagónica…”. Ahora bien. que las edificaciones no proyectadas no están “por fuera” sino que son parte constitutiva de este mismo orden. de hecho. desde esa fecha hasta el abandono (enero de 1784). la colonia se quedaba con un tercio de lo obtenido. frente a las acusaciones. hace ser a lo que designa” (Chartier 1995:8). 1784-1785. el listado de precios de materias primas y mano de obra pautado previamente. realidad social” (Orlandi 1995: 176). el Guardalmacén y del Capitán del Regimiento de Infantería de Buenos Aires responden aclarando las confusiones y explicando que el objetivo último de estas construcciones era fomentar el desarrollo de la población. A cambio de este permiso. evidenciando lo regular y lo irregular. con igual legitimidad en sus reclamos. Los Informes dan a conocer una imagen de Floridablanca que responde a la representación material de modelo de orden social. tanto los demandantes como las autoridades unifican a todos los individuos en un solo grupo. 12 . 358 “Expediente promovido por los pobla- los demandantes. continúan o están fuera del poblado? Ya no encontramos la construcción de un área del poblado. unifican el grupo en función de las intenciones y acciones –bienintencionadas– de estos individuos. el criterio de diferenciar a las familias labradoras del resto de 10 AGI. AGI. Tanto los alegatos personales de los demandantes como los Informes del Superintendente. Definimos los primeros por las relaciones internas entre sus miembros. Este ingreso de materiales era significativo porque la colonia estaba sufriendo desabastecimiento. el expediente más detallado comprende una causa judicial iniciada a partir de los pedidos de tres individuos por la compensación de la destrucción de las casas levantadas por sus propios medios11. quebrando la continuidad espacial ¿Cuál es la ubicación precisa de las edificaciones?. Don Félix de Iriarte tuvo el cargo interino. A su vez. es el instrumento de violencia simbólica y por su fuerza. La fiscalía –junto con el Tribunal Superior– reitera una y otra vez. Una y otra vez. 1784-1785. 12 Desde 1780 hasta Junio de 1782.CUADERNOS 21 Fuerte con 17 varas de frente (…)”. el Superintendente fue Antonio de Viedma. las categorías son más significativas para el primero que para el segundo. Las “categorías” de la Corona: formas de denominación en el proceso judicial Como ya mencionamos. al resto de los individuos no solo se los inhibe de hacerlo sino que se los acusa de distintos ilícitos como obtener algún lucro por lo que quedan rechazados como demandantes. teniendo prioridad en la elección. Es así como se introducen las relaciones de poder en el seno de la constitución de las identidades: entendemos que la categorización social está relacionada con la objetivación de las relaciones sociales y un control sobre estas (Jenkins 1996). Es una imagen de orden y coherencia donde todo ocurre según lo pautado. Buenos Aires. la Corona responde en términos del mismo ordenamiento. “El orden del discurso está dotado de eficacia: instaura divisiones y dominaciones. Las autoridades virreinales se remiten a la distinción entre familias legitimadas por la contrata y el resto. ¿a qué se puede deber esta omisión? Si “todo decir tiene una relación fundamental con el no-decir” (Orlandi 1995:12). mientras que lo que caracteriza a las categorías es su definición externa. 1784-1785. 11 AGI. naufragada en la Bahía en 1780. Esto nos muestra entonces. repitiendo el mismo trayecto temático que habíamos definido previamente. incluyendo una lista de precios pautada tanto de la mano obra como de los materiales necesarios para la construcción. todos mencionan que las construcciones se llevaron a cabo siguiendo un acuerdo con las autoridades quienes explicitan claramente las condiciones del arreglo –con beneficios para la Corona13–. El expediente muestra la tensión entre la posición del Fiscal de la Real Hacienda por un lado. prescindiendo de lo no planificado. no necesariamente reconocida por sus miembros (Jenkins 1996). Pueden entenderse como el proceso por el cual no se deja al sentido ser elaborado históricamente “para que no adquiera fuerza identitaria. Es interesante destacar que.

hay una variación considerable en cuanto a la superficie total de cada una de las edificaciones –entre 251. Los individuos que edificaron pertenecen a diversas categorías sociales. En la figura 2 podemos observar una diversidad importante en las formas y dimensiones de las edificaciones. Buenos Aires. sin embargo. en cambio. Diccionario de la Real Academia Española. Sin embargo. mercería y otros. invirtiendo tiempo y recursos en Floridablanca. qué construyeron y qué tipo de elecciones adoptaron. sociales y simbólicas (Morris 1997. no son definiciones objetivas de la estructura social sino que se constituyen en formas de ordenamiento en tanto dividen.rae. En tercer lugar. Prácticas sociales: “las edificaciones levantadas por los particulares” Como ya mencionamos. Bianchi Villelli 2006a). http:// ntlle.4 y 17. 1999. buhonería. por último. cuatro (4) ranchos15 y dos (2) pulperías16 con habitaciones de alquiler. por lo que los materiales utilizados son similares a las construcciones de la Corona. subdivididas en recintos internos. Funari et al. de la tropa y de las familias de labradores que habitaban las casas construidas por la Corona. indagando quiénes eran los que edificaron. de la segmentación de categorías sociales en los espacios construidos por la Corona pasamos a estas edificaciones con una heterogeneidad de categorías sociales. Del mismo modo.es/ntlle/ SrvltGUILoginNtlle. Esto significa que representan intereses y relaciones de poder. formas de co-habitación y usos no previstos por la Corona. es decir. en este caso encontramos individuos que debían regresar al Río de la Plata y estaban. o transitar la gente. géneros pertenecientes a droguería. en general cada uno de estos recintos tiene una función específica y única –i. la tropa y presidiarios. http://ntlle. cocinas. Academia usual 1780.e. aposentos. 16 “Pulpería: Tienda en las Indias donde se venden diferentes géneros para el abasto. clasificación e interpretación. En el plan de la Corona. A partir de esa asimetría de poder se hacen las definiciones y clasificaciones sociales. o sitio desembarazado para pasar.REPRODUCCIÓN Y TRANSFORMACIÓN DEL ORDEN SOCIAL Es importante mencionar que en general las categorías definidas históricamente se aceptan como dadas y constituyen marcos a priori para la designación. A continuación presentamos la información de esta documentación. De este modo. seis (6) casas. Diccionario de la Real Academia Española.68 metros cuadrados.68 metros cuadrados –. En segundo lugar. el inicio de este procedimiento legal14 fue previo a la destrucción de las edificaciones. de las construcciones utilizadas como espacios de habitación encontramos que no aumentan de tamaño en función del número de individuos sino que parece variar en función de las elecciones individuales –la mayor de todas fue construida por un individuo soltero.12 y 17. hegemonizar o marginalizar prácticas sociales” (Sewell 1999: 56). no podemos definir con exactitud en qué diferían de las otras edificaciones denominadas “casa”. En el caso de Floridablanca estas edificaciones parecen ser espacios de habitación. la única población estable eran las familias a quienes se les entregaba habitación. Hay familias de labradores y nuevas familias conformadas en San Julián –son labradores. 14 AGI. pero fueron financiadas por cada uno de los individuos así que cada uno decidió la forma y tamaño así como la organización interna del espacio. en la distribución interna del espacio. criminalizar. Más allá de esta información sobre la existencia de dos pulperías en Floridablanca. con los datos de quiénes y qué construyeron. Espacios de socialización y servicios como las pulperías y las cocinas colectivas. como son vino. No observamos diferencias ni en sus características arquitectónicas ni en su funcionalidad. sin embargo. dispersan y reorganizan el mundo moderno (Foucault 1970). lienzos ni otros tejidos. si consideramos los tamaños solo de los recintos cubiertos el rango de variación disminuye –entre 77. Es importante recordar que los precios de los materiales y la 13 . Se suman dos (2) cocinas colectivas. estableciendo complejas redes de relaciones económicas. A su vez.” Academia usual 1780. En total. mientras que las familias con hijos construyeron casas de menor tamaño–. Senatore 2004. Con respecto al proceso de construcción. En primer lugar. encontramos usos parecidos a los ya existentes pero también otros no incorporados al plan: espacios de habitación para estas “nuevas familias” –de no labradores– y de individuos destinados a espacios grupales. Zoppi-Fontana 1999. la posibilidad de otras formas de agrupamiento y socialización. políticas. no hay evidencias de su abastecimiento ni funcionamiento. las formas generales varían aunque son todas plantas arquitectónicas simples: construcciones individuales.es/ntlle/SrvltGUILoginNtlle. excluir. 1784-1785. sin embargo. las dimensiones de los recintos varían más bien de acuerdo a la funcionalidad que a la cantidad de individuos. pulpería–. o hacer otras cosas (…)”. Encontramos también individuos solos de la maestranza. ellas permiten “no solo homogeneizar sino también jerarquizar. salas. las obras fueron realizadas por la maestranza de la población. por lo que fueron descriptas y tasadas por la maestranza del establecimiento. las edificaciones fueron trece (13).rae. aguardiente y otros licores. 15 “Rancho: Lugar. 358 “Expediente promovido por los pobla- dores y demás individuos que tenían sus casas en el establecimiento de San Julián en la Costa Patagónica…”. construcciones colectivas. En la figura 2 presentamos esquemas de las plantas arquitectónicas en función de la descripción hallada en la documentación histórica. pero no paños. pero también hay un matrimonio nuevo de la tropa–.

¿se reformulan de alguna manera los límites establecidos del poblado? Si la precisa definición de la organización del espacio en el poblado fue proyectada en términos de qué sería construido. Aparecen nuevas unidades sociales –nuevas familias no labradoras. sino formas sociales no previstas en el plan. Dada la secuencia constructiva. la obtención de maderas y clavos. el movimiento a través de los espacios y sus límites. espacio de socialización y comercio. es decir. tampoco se proyectaron otras edificaciones que no sean más espacios de habitación. estas construcciones presentan alta diversidad de formas y tamaños. nuevos usos sociales –casas para individuos solos. Sin embargo. Nuestro interés fue evaluar si la ampliación del espacio construido más allá de lo proyectado es un replanteo de la organización general del poblado o no. De este modo. En la apropiación de estos espacios no proyectados encontramos distintos niveles de toma de decisiones individuales. podemos afirmar que los límites físicos del poblado fueron extendidos a la vez que la diagramación del poblado fue respetada. exista un margen para su diversificación y transformación? Las estructuras no proyectadas respetan con exactitud la orientación del plano oficial y se alinean entre sí previendo espacios de circulación. industria textil–. Mientras que los frentes de cuadra oficiales son un solo edificio dividido en unidades iguales de treinta 14 . ¿Es posible que al no estar regulados los usos y formas. es decir. Observamos que las estructuras se ubican a continuación de las edificaciones proyectadas. En este sentido. desde la perspectiva de las prácticas mismas comenzamos a distinguir estos otros espacios no definidos ni explicitados desde el modelo de orden social. El espacio es reconceptualizado variando desde una dimensión objetiva a un objeto construido culturalmente en tanto determina e influencia los comportamientos cotidianos de los individuos (Delle 1998). Por último. Esta concepción social del espacio implica que el mundo material. abordamos el estudio del espacio no proyectado por la Corona como la materialización de prácticas sociales alternativas en la población de Floridablanca. Por último. espacios colectivos–. CONSTRUCCIONES MATERIALES: LOS ESPACIOS NO PROYECTADOS CORONA Ahora bien ¿cómo abordar este carácter alternativo desde la materialidad? Concebimos la organización del espacio proyectado por la Corona como marco de referencia inicial para la construcción y organización material del orden social. no se planificó el desarrollo de otros grupos sociales –todos tenían regulado su tiempo de permanencia–. para su reformulación material se esperaría la producción de una mayor diversidad en las formas y usos del espacio. Beaudry et al. reiterando la organización ya mencionada. la arquitectura. a una nueva circulación de bienes y trabajo por fuera de las esferas centralizadas por la Corona –como ser la preparación de adobes. actúa ordenando y es ordenado a su vez (Barrett 1988. alineadas con el poblado formando líneas paralelas y manteniendo la disposición alrededor de la plaza y extendiendo el área del poblado hacia el sector noroeste. Tomando al plano oficial del asentamiento como una representación material del modelo de orden social. nuevos lugares –casas. La figura 1 muestra el plano arqueológico de Floridablanca diferenciando las construcciones oficiales de las no proyectadas por la Corona. individuos solos y grupos–. derivados lácteos. el modelo de orden social define un contexto que significa tanto lo que se explicita como lo que queda al margen. son posibles desplazamientos del lugar social y material asignado desde el plan. pulperías y cocinas– y nuevas esferas de circulación de bienes y servicios. retomamos la proyección a futuro de la Corona basada en el anexo de más familias y la construcción de más unidades domésticas similares a las ya construidas. De este modo. A continuación. cada uno de los individuos pagó al personal de maestranza por los materiales y la mano de obra. presentamos una breve caracterización de estos espacios desde su materialidad. en qué medida estos espacios indican una extensión o proyección de los ejes definidos. ni de otro tipo de actividades –como ser el comercio o la producción artesanal de bienes como ser bebidas alcohólicas. ¿Las estructuras no proyectadas están integradas al núcleo poblacional o no?. Es importante mencionar que por “nuevo” no queremos decir original o único. entre otros–. pueden tanto mantener la estabilidad como producir cambios en las normas y reglas que gobiernan las relaciones sociales. la relación entre los espacios oficiales y los no proyectados muestra que el proyecto constructivo –y social– de la Corona fue respetado en esta extensión del poblado. Johnson 1996.CUADERNOS 21 mano de obra estuvieron pautados con las autoridades del poblado. de este modo. es decir como una imagen del discurso oficial. No obstante. de “la producción de clasificaciones y exclusiones que cons- POR LA tituyen lo social” (Senatore 2002:89). sí hubo otras construcciones. No hay que pasar por alto este punto ya que llevó a la generación de otras funciones. Sin embargo. Miller 1994. Es decir. Mrozowski et al. son zonas más definidas o más difusas. el espacio construido en Floridablanca fue parte de los procesos de representación social. En consecuencia. ¿cómo se da esa integración?. 1991. 2000). es decir se evidencia una organización interna de este sector. cómo y para qué usos. Se observa la intención de imponer un “orden” de forma pasiva con las omisiones y de forma más activa con la designación y reiteración de los ejes de categorización social.

En este sentido. elección y diferenciación en el espacio de las estructuras no proyectadas. Nuestro punto de partida es la estructuración social entendida como la interacción de los principios estructurales de una sociedad y las prácticas sociales de los individuos que la constituyen (Giddens 1984). las no proyectadas son unidades discretas. un sistema adquirido de disposiciones durables y transferibles. Asimismo. ¿se mantuvieron las mismas características arquitectónicas? Y al interior de las edificaciones no proyectadas. las prácticas sociales se hacen a sí mismas en relación a ciertas condiciones estructurales y al hacerlo. prácticas y percepciones. son parte del proceso de significación. el análisis permitió observar que era distinto habitar una de las edificaciones no proyectadas por la Corona. se construye lo natural y la verdad. Ahora bien. Permite retomar lo anterior –como condiciones de producción o posibilidad– a la vez que produce rupturas en las serie de repeticiones dando lugar a nuevas formas de sujeto (Zoppi-Fontana 2004). Segundo. 15 . independientes entre sí y con una heterogeneidad de formas y tamaños –desde dieciocho hasta doscientos diez metros cuadrados–. ¿qué implicaba ese margen de acción en términos de negociación social? La existencia de estas edificaciones permite discutir el margen de acción existente e indagar cómo y de qué forma surgen esas prácticas sociales alternativas. Lo observamos en su integración al poblado. ¿Cómo se organizaron estos dos espacios?. Entonces. ¿cómo es el arreglo interno del espacio? Como resultado de este análisis observamos que era distinto habitar una de las edificaciones no proyectadas por la Corona.REPRODUCCIÓN Y TRANSFORMACIÓN DEL ORDEN SOCIAL metros cuadrados cada una. la relación entre la sociedad y sus individuos no reside ni en la estructura social ni en la subjetividad individual. sino en la interdependencia entre ambas. su interacción y los espacios. como así también en la calidad de los materiales constructivos. Permite abordar los procesos por los que se produce como efecto lo regular. Este mecanismo es el espacio mismo de reformulación del orden social (Giddens 1984. sobre la noción de discurso definido como la regularidad en una práctica (Foucault 1970). De este modo. ¿qué preguntas son necesarias para poder comprender el cambio social desde las prácticas cotidianas? Volvemos sobre la recurrencia de ejes de ordenamiento en distintas esferas sociales. en otro trabajo (Bianchi Villelli 2006b) estudiamos las regularidades y variaciones de sus características arquitectónicas. El análisis comparativo entre ambas viviendas permitió establecer diferencias en la segmentación y arreglo del espacio interno. Cuarto y último. pero las prácticas sociales emergen desde la materialidad. es una concepción del cambio social. ¿ACONTECIMIENTOS MATERIALES? ¿Cómo pensar estas prácticas cotidianas en tanto espacios de reproducción y transformación social? Volvemos sobre la noción de cambio social. El habitus opera bajo una lógica práctica. esto es posible a través de lo que Bourdieu (1977) llama habitus. Bourdieu 1977). contrasta la segmentación del espacio y la regularidad de forma y tamaños de las casas construidas para las familias con la heterogeneidad morfológica de las no proyectadas. la forma en que se construyeron –en términos de obtención de materiales y mano de obra tal como se desprende de las narrativas– implicó la participación en esferas de circulación de bienes y servicios más allá de lo pautado por la Corona. recursos disponibles y mano de obra. más allá de los distintos usos que hayan tenido cada una de estas edificaciones. no es externo al individuo sino que es formado y da forma a las prácticas sociales (Jones 1999). Partimos del interjuego de discursos y prácticas para analizar ejes de ordenamiento y prácticas sociales a través del estudio del proyecto social implícito en el plan de poblamiento colonial. Tercero. la construcción diferente dada por las elecciones en las formas y por las esferas de circulación de bienes. las construcciones en sí mismas no significan nada sino que sus significados sociales emergen al ser contenedores de prácticas situadas. En este sentido. Remarcamos cuatro puntos importantes: primero. estructura social y prácticas sociales solo tienen existencia en el contexto en que se practica la creación de su propia historia. también reproducen y transforman estas condiciones. Por último. de conocimientos. tanto el proceso constructivo como el habitar estos espacios participan de una serie de relaciones específicas que son también generadoras de sentido. ¿qué materiales y técnicas se utilizaron?. De esta forma. Para discutir el surgimiento de algo nuevo que pueda transformar el orden social nos preguntamos ¿cómo pensar que rompe esa regularidad? El concepto de acontecimiento (Foucault 1980) es entendido como una irrupción de sentidos que quiebran las series de reiteraciones discursivas para abrir el espacio a nuevos procesos de significación. los rasgos arquitectónicos y estéticos. Por lo tanto. en el hacer y rehacer de las prácticas surge el cambio social. es decir. Los discursos subyacentes al proyecto social definen e intervienen activamente ordenando a los individuos. ¿cómo se construyeron?. no hay una sin la otra (Giddens 1984). comparando los espacios proyectados por la Corona y los edificados por los individuos. las edificaciones evidencian el crecimiento del poblado por medio de la ocupación y creación de otros espacios. Ahora bien. serían esquemas históricos de clasificación que orientan las prácticas. En otras palabras. Estas diferencias dan cuenta de la posibilidad de apropiación. la producción diaria de sus condiciones materiales de existencia (Bourdieu 1977).

J. Es importante aclarar que el carácter de acontecimiento no implica que sean formas nunca antes utilizadas. la intersección. De todas maneras. la acumulación.. En este sentido. Este trabajo es resultado de un Seminario de Doctorado dictado por ella. Cook y S. 16-4-1 y 16-5-10. la selección de elementos materiales. articular el orden colonial con prácticas alternativas que de hecho. Ahora bien.CUADERNOS 21 En el caso de Floridablanca. Estos espacios conforman una esfera que se desprende del funcionamiento del poblado. la coexistencia. se abrieron otros espacios de proyección a futuro del poblado. Prácticas de consumo en Floridablanca. Buenos Aires. o producir una reorganización que modifique las condiciones materiales en que se dan los procesos de resignificación. Recordemos las expectativas del crecimiento del plan. creando nuevos sentidos y relaciones sociales que fueron omitidas de los relatos oficiales de crecimiento del poblado. Reconstituting a social archaeology. no implican cambio en sí mismas sino en sus procesos de significación. y consiste en la relación. el acontecimiento remite al sentido excedentario respecto de los significados posibles. M. En R. generan un margen alternativo para las prácticas y decisiones cotidianas. Frente a las prácticas de designación. 1988 Fields of discourse. AGRADECIMIENTOS Quiero agradecer a la Dra.Historia. Archivo General de Indias (AGI). lo “nuevo” puede o bien no ser útil. Se alteró la composición de la población. 2006a Organizar la Diferencia. L. Bianchi Villelli. “Expediente promovido por los pobladores y demás individuos que tenían sus casas en el establecimiento de San Julián en la Costa Patagónica…”. Buenos Aires. y como ese efecto tiene su sitio. se produce como efecto de y en una dispersión material” (Foucault 1980:47). las cuales implican nuevos actores sociales y nuevas esferas de circulación de bienes y servicios por fuera del control de la Corona. escribirlo y reescribirlo. Surgieron actividades que no habían sido contempladas para Floridablanca. Departamento de Humanidades. grupos. 150-191. Bahía Blanca. encontramos individuos que rehicieron su lugar en el poblado. Cuadernos del sur . Mónica Zoppi-Fontana. Son prácticas que se jugaron en el plano material. Paynter (eds. The archaeology of inequality. Beaudry. 358. de la adición sin transformación. en definitiva. En cambio. Son las series lo que permiten circunscribir el lugar de aparición del acontecimiento (Goldman 1989). Critique of Anthropology. BIBLIOGRAFÍA Barrett. Blackwell. Sala IX. es decir. en la apropiación y reorganización de la vida cotidiana.). segmentación y ordenamiento en categorías sociales. También a Silvana Buscaglia. Sala XIII. Entendemos que el crecimiento del poblado dentro de los mismos ejes de ordenamiento estaría en el orden de lo complementario. Para finalizar. formando nuevas familias y nuevas formas de población estable. roles. no informadas. La historia de Floridablanca no es solo la historia oficial del proyecto colonial. altera la esencia de la situación previa modificando las condiciones de producción (Lewkowicz 1999). McGuire y R. Legajos 16-3-5 al 12. la dispersión. Nueva York. Mrozowski 1991 Artifacts as active voices: material cultural as social discourse. Entendemos que es necesario abordar ambos niveles para indagar en la estructuración social de la Colonia.3:5-16. fueron omitidas por él. en nuestra discusión es necesario evaluar la posibilidad de que estas prácticas sean extensiones. desde las diversas miradas leemos distintas historias. Consideramos que los espacios no proyectados están dando lugar a sentidos sociales que desde el plan de poblamiento no fueron planificados ni permitidos. nos interesa señalar que en este trabajo buscamos por medio de la integración de las prácticas narrativas y materiales. Sección Colonia. sus formas de interacción. en nuestro análisis no reificamos las prácticas sociales. Horacio Paradela y Graciela Bianchi que me ayudaron a pensarlo. Lo importante es remarcar que estas prácticas son alternativas solo en relación a los ejes de ordenamiento social. lo escrito aquí es de mi exclusiva responsabilidad. Son nuevas formas de significación que dan espacio a nuevos sujetos. En prensa. bienes y servicios. la intervención de la Corona en ellas. En este sentido. División Gobierno. 7. desde las prácticas emerge una serie nueva como acontecimiento. redes. probablemente sean prácticas comunes. págs. FUENTES DOCUMENTALES Archivo General de la Nación (AGN). M. lugares. Es en el contexto de sus condiciones materiales de producción que pueden pensarse como transfor- maciones del orden social. ampliaciones de la puesta en práctica del proyecto y no reformulaciones del orden social. repitiendo las pautas de organización: familias mononucleares como unidades sociales y productivas discretas y similares. 1784-1785. Legajo 34-10-5 y 6. Universidad Nacional del Sur. 2006b ¿Espacios de cambio social? Los espacios no proyectados por la Corona en la población española 16 . “(…) es a nivel de la materialidad que cobra siempre efecto el acontecimiento. Como tal.

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19 . 5. diferenciando las estructuras oficiales de las no proyectadas -hay dos estructuras más que quedan fuera del plano.Plano del espacio efectivamente construido de Floridablanca. 3-Corrales.Casas de labradores. Se referencian con números las edificaciones construidas por la Corona: 1-Hospital.REPRODUCCIÓN Y TRANSFORMACIÓN DEL ORDEN SOCIAL Figura 1 . 2-Fuerte.Plaza Central. 6. panadería y herrería. 4. Las edificaciones no proyectadas figuran como “A”.Casas de labradores.

soltero. 8) Juan Lorenzo. una casa. carpintero-presidiario. una pulpería. labrador. 9) Don Martín Chichilla. una casa.5) Manuel Pérez.CUADERNOS 21 Figura 2 . una pulpería con habitación de alquiler. soldado. casado convive con su esposa. soltero. 7) Destacamento de Infantería de Buenos Aires. 10) Juan Antonio Aizpurúa. presidiario y criado del contador. carpintero. 1) José López. dos cocinas. una casa. 2) Manuel García. casado y convive con un agregado. casado y con una hija. una casa. casado y con un hijo. cantidad de individuos en la unidad doméstica y qué construyeron. dos ranchos. una casa. presidiario. labrador. dos ranchos. Detallamos las referencias de quiénes fueron. 6) Don José de la Serna. 4) Francisco Alonso.Esquema de las edificaciones levantadas por los particulares en función de la información histórica. a qué categoría social correspondían. 3) Benito Pérez. 20 . solo. labrador. panadero poblador. casado y con una hija. solo.

ar ** CIUNR-CONICET. Ha extrapolado. la noción de lo trascendente y de lo trascendental resulta ajena a las tradiciones culturales animistas.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. cuarto estrato. en este trabajo se cuestiona la aplicación de la dicotomía sagrado/profano a sociedades animistas en las que estas nociones no tienen expresión lingüística y se analiza la incorporación del concepto “sagrado” en grupos qom.edu. KEY WORDS Religious syncretism . constelaciones de estrellas). Si el carácter simbólico de lo sobrenatural.power – sacred CREENCIAS ANCESTRALES Y RELIGIOSIDAD En el análisis de las tradiciones culturales extraeuropeas. la “racionalidad discursiva” de occidente ha sido muchas veces incapaz de controlar su propio etnocentrismo. Como ha expresado Mircea Eliade en “Lo sagrado y lo profano”. mitad animales). Nivel III. sino escindido en “sagrado” y “profano”.poder . cada uno de estos estratos está asociado con figuras dotadas de poder.Facultad de Humanidades y Artes. agua (caimanes. lo sobrenatural mismo. con éxito relativo. Universidad Nacional de Rosario. En estas organizaciones sociales las representaciones mentales y las prácticas sociales orientadas a la acción se encuentran enmarcadas por una concepción instrumentalista. A. Miller (1979) los términos tobas referidos al poder establecen una vinculación entre los chamanes. mbigot@unr.ar y aun extranatural de poder. combinaciones de animales marinos y de formas de vida de otros niveles superiores). por lo tanto la adjudicación de la noción de sagrado –ya compleja y problemática dentro del cristianismo (J. Universidad Nacional de Rosario. El mapa cosmográfico toba construye tres niveles y cinco estratos. y no’ouet. luna.Facultad de Humanidades y Artes. En el nivel II. Es nuestra impresión que la cosmovisión ancestral qom (toba) se articulaba mediante una organización jerárquica de “poderes” cuyo equilibrio aseguraba el 21 . conceptos y categorías válidos para el análisis de sus sociedades a dominios de vida cualitativamente diferentes. animales.net. habitados por seres celestes (sol. han elaborado una noción extrahumana * CIUNR . ser poderoso terrenal). o manifestación de la divinidad”– en relación a sociedades animistas para las que el cosmos está saturado de poderes. Desde una perspectiva lingüística el uso de la palabra “sagrado” –cuya denotación conceptual más general es “perteneciente a. segundo estrato l’oc /l’at (atmósfera. Vázquez 1985)– a sociedades animistas que. ne’etaxat. la organización social y el universo fenoménico. no resulta adecuada. interior de la tierra (víboras. ya que en tanto signo lingüístico “sagrado” no tendría el mismo valor que el que tiene en contextos en los que se opone a “profano”.sagrado ABSTRACT On the grounds of an ethnolinguistic analysis. en el que lo sagrado está vinculado al cielo (lo trascendente). en consecuencia. las condiciones de una muy difícil cotidianeidad.ancestral beliefs . cielos piguem. faz de la tierra (humanos. alhual’ec (seres terrenales). sus espíritus compañeros. el hombre religioso no concibe un espacio homogéneo. dominadas por lo mágico. 2006/2007 ISSN 0570-8346 SINCRETISMO MÁGICO-RELIGIOSO ENTRE LOS QOM (TOBAS) Margot Bigot* y Héctor Vázquez** RESUMEN A partir de un análisis etnolingüístico. The incorporation of the concept of “sacred” in Qom groups is also analyzed. pero que sin embargo no poseen términos para designar lo sagrado. hvazquez@citynet. PALABRAS CLAVE Sincretismo religioso . son resultado de una construcción histórico-socio-cultural. indispensable para sobrellevar. seres poderosos mitad hombres. tercer estrato lauat na’alhua. Según E. sapos. parece consecuencia directa de la proyección acrítica de la dicotomía sagrado / profano.creencias ancestrales . this paper questions the use of the sacred-profane dichotomy when analyzing animistic societies where these notions have no linguistic expression. ne’etaxaalec (seres acuáticos). pa’aguiñi na alhua. En el nivel I. quinto estrato. primer estrato. nubes y vientos).

dentro del mismo asentamiento. Bigot. una función ecológica respecto de él. Actualmente una de las modalidades de liderazgo se encuentra estrechamente ligada a un prestigio cuyo carisma se conecta al conocimiento del sentido de las palabras bíblicas y al de los mitos y leyendas ancestrales que son reinterpretados de formas diversas por la memoria colectiva de los diferentes grupos. diferencias notables en el dominio de las representaciones simbólicas entre los distintos grupos de familias que los conforman. y en la provincia del Chaco. adoptado durante el período colonial. en sus diversas variantes. La oposición sagrado /profano no parece propia del sistema de creencias toba. En nuestros días es. predominantemente bajo sus manifestaciones pentecostalistas. sino más bien producto de la conquista y colonización. φαινειν “mostrar”) más que de hierofanías (manifestaciones de lo sagrado). Rodríguez 1988. G. La flexibilidad con que se interpretan los textos bíblicos en el culto pentecostal es uno de los factores que favorece el encabalgamiento y la coexistencia de rasgos de ambas visiones del mundo. Es posible encontrar. vegetales. desde esta perspectiva los tobas reinterpretan la noción de “poder” y asumen el concepto de lo “sagrado”. y grados de penetración de los sistemas de ideas dominantes de las sociedades regionales/nacionales. En algunos casos el Espíritu Santo se asimila a n’owet. Su hábitat original se extendía desde el norte de la provincia de Santa Fe (Argentina) hasta el Paraguay. G. Vázquez 1995). La crisis de las economías regionales y las persistentes inundaciones contribuyeron a acrecentar las migraciones. La ambivalencia bien/mal referida a los integrantes de este sistema tiene. Barrio Toba de Resistencia. de este modo se han constituido diferentes campos de interacción socio-étnica. Rosario. los seres y símbolos ancestrales tienden a desdibujarse. El estudio de dichos campos demanda el análisis de las sistematizaciones simbólicas de los grupos indígenas subalternos. Resistencia. especialmente bajo sus manifestaciones pentecostales ha reorganizado –en planos cualitativos muy diferenciados– la cosmovisión toba. La introducción del cristianismo. Vázquez 1992). y el de los pastores (líderes religiosos) de más reciente aceptación. que mayoritariamente adhieren al cristianismo evangélico. provenientes del monte chaqueño poseen un simbolismo mágico– religioso sustentado sobre lo ancestral. 22 . niveles. Se ha trabajado con informantes que residen en los asentamientos de la periferia de la ciudad de Rosario (Villa Banana. Como lo sostiene E. Los migrantes rurales. Las migraciones de los aborígenes tobas desde distintas zonas del Chaco hacia las grandes ciudades se 1 acrecentaron en las últimas décadas . de diferentes modos. de un modo general. han internalizado el concepto de lo sagrado con peculiaridades derivadas de interferencias entre las nociones de “poder” y de “sagrado” inherentes respectivamente a la “visión mítica ancestral” y a la “visión religiosa pentecostal”. sobre todo. y de las estrategias de resistencia étnica que desarrollan los grupos indígenas tobas (G. se ha hecho hegemónico. H. y fenómenos atmosféricos. los profundos cambios introducidos. según su particular experiencia histórico-socio-cultural (M. que podríamos definir como un sistema de cratofanías (κρατoς “poder". incluido el simbolismo mágicoreligioso tienen particularidades específicas y tienden a la diversidad. de los modos. 2 Los indígenas tobas argentinos. a las distintas localidades de origen. Bigot. Buenos Aires y La Plata son las ciudades que han recibido un mayor número de migrantes tobas. El mapa cosmográfico toba ha sido profundamente alterado por el proceso de colonización.CUADERNOS 21 mantenimiento de un sistema ecológico que involucraba a hombres. Los procesos de sincretismo de lo simbólico en sus distintos dominios. constituyen una de las variantes de las culturas cazadoras-recolectoras del gran chaco. afectan tanto la concepción de poder como la de los liderazgos. Entre los que han migrado de barrios periféricos de otras ciudades. Empalme Graneros. constitutivos del actual sincretismo. Barrio Cacique Pelayo de Fontana. No obstante el cristianismo. válida la afirmación que. y desde los ríos Paraná y Paraguay hasta la precordillera. Rodríguez. Miraflores. EXPRESIONES LINGÜÍSTICAS DEL CONCEPTO “SAGRADO” Los grupos qom (toba) con los que hemos traba2 jado . Los Pumitas). Rodríguez. Miller (1987) a los poderes ligados al chamanismo (curar o matar) y al de la brujería (matar) debe agregarse el poder de curar de los curanderos. Las familias tobas asentadas en diversos barrios periféricos de las grandes ciudades continúan vinculadas. Aun entre los tobas el pentecostalismo adopta el aspecto de lo que Max Weber denominó “religión profética de salvación”. emparentados lingüística y culturalmente con los tobas bolivianos y paraguayos. H. Algunos seres poderosos como n’owet –señor de la superficie terrestre– se yuxtaponen con personajes cristianos. de los matices diferenciales de los conflictos existentes entre las parcialidades étnicas subalternas y los segmentos de la sociedad regional con los que interactúan. animales. El orden normativo derivado de esta cosmovisión parece definirse en términos mágicos (antes que religiosos) estableciendo patrones de comportamiento social ligados al chamanismo. Si 1 el antiguo líder toba asumía funciones políticas y chamánicas. M.

. tiene contacto con los protectores –padres y madres– de las especies animales. cuidar”.. E. n’owet: de gran importancia para el contexto de la cacería.SINCRETISMO MÁGICO-RELIGIOSO ENTRE LOS QOM (TOBAS) Paralelamente a los cambios operados en la experiencia histórico-socio-cultural. Otras palabras traducidas al español por “sagrado”. Cordeu expresa: “.. No es posible matarlo con armas blancas o de fuego ya que aunque el cazador logre despedazarlo los restos se unen nuevamente. obedecer.” (E.. Las palabras saqajwe’elek “no se lo protege o defiende” y saqajpi’ja “no se le tiene confianza o fe” extienden su significado a lo “no-sagrado”. nasales /m/. fricativas sonoras //. /x/. qomoonalo: gran serpiente que habita bajo tierra y aparece en el cielo en forma de arco iris. enawaqna “dueño de todo” . la lengua qom se ha ido adaptado a las nuevas necesidades de expresión mediante la incorporación de préstamos del español o bien mediante procedimientos intralingüísticos (innovaciones léxicas y extensión semántica) (M. PROYECCIONES ACTUALES DEL CONCEPTO “SAGRADO” Desde la actual perspectiva sincretista. para designar tanto a n’owet (contexto mítico qom) como a Jesucristo. los indígenas tobas proyectan su peculiar concepto de lo sagrado hacia diversos ámbitos de la cultura ancestral: seres sobrenaturales y humanos. /q/. la tendencia recurrente liga lo “sagrado” al mantenimiento de la salud. //. /h/. que también recibe los siguientes nombres: ñi dios (préstamo del español). Aparecen en forma humana con medio cuerpo fuera de la tierra. /n/. Cordeu. “se ejerce protección sobre” y saqaj’aaanapek con el significado “no se juega”.si bien el tema del alto dios fue conocido en otras épocas. de esta manera logran una gran movilidad que les permite informar al chamán lo que ocurre en lugares distantes. animales. Especialmente las prohibiciones referidas al puerperio y menstruación. vegetales y objetos. del bienestar. • alwalae': son dos personajes del interior de la tierra. algunos lo consideran “demonio” mientras que para otros converge con el Espíritu Santo o con Jesucristo. difuntos. designa al dios cristiano. 23 . /j/. categoría que involucra la intencionalidad maléfica. la salvación. aunque de menor frecuencia de uso son: qajwe’elek cuyo significado es “se protege”. al Demonio (contexto cristiano) y aun el concepto mismo de poder. Otorga poder a ciertas personas para ver a distancia y predecir acontecimientos futuros. De esta manera la expresión n’owet con un significado en el que los semas se reducen a “ser+poder” deja de ser un nombre propio que denota directamente un referente. /t/. //. Concede poder a los chamanes. Miller (1979) expone la forma imata’a na (dueño o soberano de todo) personaje del cual dice que varios informantes afirmaron que era objeto de plegarias para los antiguos tobas. africada /t/. Transfigurado en tigre. al Espíritu Santo. qarta’a: “nuestro padre” donde /qar/ proposesor de primera persona del plural y /ta’a/ padre. ej: “tiene n’owet”. ejerce su dominio sobre la superficie terrestre. //. fricativas sordas /s/. Y E. independientemente de las influencias cristianas. transmitir mensajes de familiares alejados o 3 • • • • La transcripción fonológica es la siguiente: oclusivas /p/. Dichas prohibiciones afectan también a los hombres que habitan la casa quienes deben suspender. //. forma humana o animal. en ningún caso jugó en la vida religiosa un papel parangonable a las entidades animalísticas. 1969: 118). Con el nombre welan lta’a (padre del welan) dirige el rito de tránsito de los chamanes. vocales: anterior cerrada /i/. “no se puede transgredir”. /k/. posterior abierta /a/. semivocales /w/. Aunque en la dinámica del proceso de sincretismo mágico-religioso coexisten oscilaciones y hasta contradicciones en la conceptualización de los referentes. Adquiere diversas figuraciones: espíritu invisible. Esta palabra es traducida al español por los informantes de las siguientes formas: “sagrado”. ÁMBITO DE LOS SERES SOBRENATURALES • abjaalek: personaje del monte con figuración humana. imatalekna “apoderado de todo”.. Préstamo del español /b/. Actualmente también se los invoca para que ayuden en trámites burocráticos. Sus poderes para el bien y el mal son fuente de actuales controversias. /’/. Bigot 1993 -1996). posterior cerrada /o/. //. anterior abierta /e/. durante esos períodos. Castiga con lluvias. vibrante /r/. 3 El lexema verbal saqajetapek cuyo significado literal es “no se puede reiteradamente” recubre la noción toba de “sagrado”. Se pueden transformar en seres invisibles. “se debe respetar. laterales /l/. También confiere poder a algunos chamanes. con el nombre saltaro se constituye en protector de esa especie. tornados y terremotos las transgresiones a las reglas de cacería. Acerca del significado de las dos últimas palabras es posible que se haya producido un desplazamiento semántico si se considera la existencia de un alto dios entre los antiguos qom. durante estos períodos las mujeres deben observar ciertas reglas alimentarias y no alejarse de sus viviendas. la cacería. Exponemos algunos ejemplos relevantes por su recurrencia en los grupos con los que hemos trabajado.

• rabjoo'nole (drostenia brasiliensis) “higuerilla” sirve para confeccionar un amuleto en forma de collar que tiene por fin proteger de enfermedades a los niños menores de un año. otorgado por el Espíritu Santo. • qowaawenajk: pastor o misionero que tiene poder. Cuando las persecuciones son excesivas traslada los carpinchos a otro lugar. Esta tarea qaj’in significa literalmente “se burla” (raíz /’in ∼ 'en/ "burla") Se destaca que el brujo konnaanaajk no es considerado sagrado por utilizar su poder con fines exclusivamente maléficos. Actualmente. Estos usos están estrictamente normalizados e incluso los desechos animales son objeto de cuidados especiales. • pjoonaq: shamán. De la misma manera que los animales. tiene cuerpo de mujer en la parte superior y cola de pez. con poder (napiiik) conferido por n’owet. Algunos animales proporcionan preciados recursos alimentarios y terapéuticos. tanto en zonas rurales como urbanas. • njaq late’e: “madre del pez”. • walikjaaj late'e : “madre del carpincho”. trozos de vidrio. Una vez fuera del cuerpo (l’ek) estos objetos aumentan el poder del shamán. por los padres y madres de los animales u otros seres sobrenaturales que actúan como espíritu compañero (najawa) y le trasmiten un canto propio (lalak) para realizar las curaciones (npate). Su función es la de regular la pesca. Es una suerte de sirena. Las mujeres embarazadas no pueden mirar los ojos de la liebre. La carne de carancho kaaai lapat se hace secar y se come un trozo como antídoto para las picaduras de serpiente. La “grasa de avestruz” maik lteta se utiliza para frotar el cuerpo por su efecto antitérmico. en futuros shamanes. Estos objetos pueden ser pequeños gusanos. El shamán además sopla (ipete’elek) y chupa (napiolek) para extraer el objeto (lajnaanaat) que. Algunos animales como el mono carayá woim o la liebre lerma no deben ser molestados. Algunos ejemplos: • mapik (prosopis alba) “algarrobo” tiene un lugar relevante en la mitología “qom” por ser el único árbol que quedó luego del “gran incendio” que asoló la tierra. ÁMBITO ANIMAL Lo sagrado animalístico está ligado al plexo chamánico. la “grasa de tigre” kioq lteta es una sustancia protectora que se utiliza con cuidados extremos y autorización del chamán ante graves amenazas para el grupo. astillas de carandá o palo santo. ni para curar invariablemente. y predecir acontecimientos futuros. como dadores de poder. Antes de cortar las hojas la madre o la abuela del niño debe dirigir una plegaria a la 24 . La maduración de sus frutos amap.CUADERNOS 21 ÁMBITO HUMANO • ‘enaanaajk: burlador de hechizos. La terapia basada en elementos animales tiene vigencia aún entre los indígenas de los asentamientos urbanos. Por ejemplo la grasa de carpincho walikjaaj lteta sirve para parar hemorragias de boca y nariz. marcaba el comienzo del año. causa la enfermedad. y pueden ser introducidos. si lo hacen sus hijos nacen con defectos. Los “padres y madres” de los animales. terapéutico y protector enlazado con lo mítico. en los que se repite l’ek qawen (afuera mal). así como los médicos “blancos” no son considerados sagrados por no tener “poder” para saber quién hizo el daño. • torolkik (eschinus molle) “molle” se utiliza para curar afecciones de garganta y bronquios en forma de infusión (con las hojas quemadas) o mascando las hojas verdes. desaparecer y transformar objetos. quienes se procuran estos “remedios” en sus lugares de origen. y castiga la matanza indiscriminada con enfermedades y muerte de los cazadores. • nanojkenajk: especie de mago con poder dependiente de abjaalek (señor del monte) para hacer aparecer. ÁMBITO VEGETAL El carácter “sagrado” de los vegetales deviene de su valor alimentario. También en la confección de amuletos se utilizan partes de ciertos animales. Las enfermedades producidas por los protectores de los animales pueden ser “curadas” con prácticas chamánicas. También en el culto pentecostal se realizan oraciones y cantos para hacer salir al “demonio” del cuerpo del enfermo. si el cazador hace un disparo y el animal no cae se considera un indicio para dejar de perseguirlo. si no lo hace y logra matarlo el “padre del avestruz” lo hace enfermar y morir. a los que se relacionan prácticas chamánicas. que constituían uno de los principales alimentos de los antiguos “qom”. Se trata de un ejemplar de mayor tamaño. persona con capacidad para anular el efecto de un hechizo realizado por un brujo. se los debe enterrar o arrojar al agua. a manera de proyectil. protegen sus respectivas especies castigando la depredación y regulando la cacería a fin de asegurar su perdurabilidad. • ojkjaajk: persona con poder emanado de n’owet (señor de la superficie terrestre) o abjaalek para ver a distancia o en el interior de algo. También algunas aves son consideradas “sagradas” por ser capaces de transmitir mensajes a los shamanes. Destacamos que el curandero tannaanaajk. que utiliza prácticas curativas criollas. los vegetales no deben ser depredados. para curar mediante oraciones. • maik lta'a: “padre del avestruz”.

11-22. 1985 What is the Sacred? NAOS. Bigot. Papeles de Trabajo N° 2. Centro Interdisciplinario de Ciencias Etnolingüísticas y Antropológico-Sociales. Universidad de Pittsburg.. 325 págs. leyendas. 1993 Resistencia étnica. Buenos Aires. la “memoria” asumida por la tradición oral se muestra como una transfiguración del pasado desde el presente etno-histórico. 73-76. 1998 Lo sagrado y lo profano. En este sentido. Es en este contexto que el concepto “sagrado” adquiere sus significaciones actuales entre los qom (tobas). C. NAOS. Nº 1. migraciones. Papeles de Trabajo Nº 4. Meillassoux 1979) entonces. etc. 1996 Adaptación del léxico en situación de contacto lingüístico-cultural (Variedad de la lengua qom –toba– hablada en Miraflores. y Vázquez. Annual Meeting of the Americans Anthropological Association. De modo que la “tradición” resulta de un proceso de reelaboración del pasado operado a través de complejas mediaciones: relaciones de dominio/sometimiento. Papeles de Trabajo. MS. México. Universidad de Buenos Aires. bilingüismo. M. Universidad Nacional de Rosario. 13-20. Actas de las Primeras Jornadas de Lingüística Aborigen.) expresa el esfuerzo de los miembros de una colectividad para preservar su existencia física y social (C. Siglo XXI. Eliade. 2004 Contacto lingüístico-cultural. págs. E. CONCLUSIÓN Si la producción de las representaciones simbólicas (mitos. Armonía y disonancia en una sociedad. y H. 17-21. que producen profundas modificaciones en la estructura social y en la visión del mundo de un grupo o parcialidad étnica. ou de l’historicité des mythes. Universidad Nacional de Rosario. M. págs.. 1-5. estrategias lingüísticas. G. 1992 Acerca de la resistencia étnica y de la resistencia indígena. Universidad Nacional de Rosario. 1988 Informe CONICET. 1969 Aproximación al horizonte mítico de los toba. Miller. París. Facultad de Filosofía y Letras. diglosia y vitalidad etnolingüística en grupos de indígenas “qom” (toba) asentados en Rosario (Empalme Graneros y Los Pumitas). págs. Rodríguez. G. H. BIBLIOGRAFÍA Bigot. M. 1979 Le mâle en gésine. J. Chaco) Revista del Centro Interdisciplinario de Ciencias Etnolingüísticas y Antropológico-Sociales.. Vázquez. Bigot. Rodríguez. págs. (M. Cahiers d’études Africaines XIX. E. Bigot y H. procesos de aculturación. págs. 1995 Construcción de liderazgos y de estrategias etnopolíticas en un grupo de familias tobas asentadas en la ciudad de Rosario. 1987 On the Transforming Nature of Toba Subjectivity. Vázquez 1993. sus diferentes modos de expresión deben ligarse a las transformaciones histórico-socio-culturales. Instituto de Lingüística. Nº 5. Cordeu. 15-24. University of Pittsburgh. M. Paidós. Runa XII: 67-197. A. Centro Interdisciplinario de Ciencias Etnolingüísticas y Antropológico-Sociales. págs. 27-34. vol I. Bigot 2004). págs. 1979 Los tobas argentinos. Vázquez 1993 Representation of the Sacred among the tobas: Sincretism and Tradition”.SINCRETISMO MÁGICO-RELIGIOSO ENTRE LOS QOM (TOBAS) planta para lograr que el amuleto sea eficaz. vol Nº 9. etc. interferencias lingüístico-culturales. sincretismos religiosos. M. Meillassoux. 25 .

PALABRAS CLAVE Noroeste de Argentina . En estas páginas comentaremos los resultados que se están obteniendo del análisis de los contextos excavados en Tum 10 a partir de las tareas de rescate realizadas a fines del año 2001. DPTO. En este trabajo si bien se pone énfasis en la alfarería (más de seis mil fragmentos. Las excavaciones permitieron recuperar un registro arqueológico de características relevantes para el sector sur de la Quebrada de Humahuaca que está siendo estudiado por un equipo de especialistas. the metallic and bone objects. Esquina de Huajra (Tum 10) es un eslabón sumamente importante en la cadena de sucesos que han conformado la historia ocupacional prehispánica del sur de la Quebrada de Humahuaca. CARACTERIZACIÓN DE ESQUINA DE HUAJRA (TUM 10) El asentamiento arqueológico Esquina de Huajra se encuentra en el departamento de Tumbaya.com ∗∗Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales (UNJu). Debido a la abundancia y variedad de las cerámicas Humahuaca con rasgos típicamente incaicos y de vajilla no local.UNCPBA) realizó la clasificación tecno-tipológica de cien elementos líticos (instrumentos. en la abundancia y variedad de la cultura material recuperada. planteamos hipótesis e interrogantes sobre la funcionalidad de este asentamiento cronológicamente ubicado entre la Fase Humahuaca Inca y la Humahuaca Colonial. Sebastián Matías Peralta* y Agustina Scaro** RESUMEN En este trabajo se presentan los avances de investigación realizados hasta el momento en el asentamiento Esquina de Huajra.unju. no hemos registrado hasta el momento ningún elemento español.edu. En este sentido Angiorama (CONICET-UNT) ha realizado el estudio composicional de once artefactos metálicos mediante MEB-EDS en la CNEA. Mengoni Goñalons y sus colaboradores están llevando a cabo el análisis arqueofaunístico (CONICET-UBA).com char la Ruta Nº 9 como un tramo del “Paso Vial Ruta de Jama” (Garay de Fumagalli et al. núcleos. JUJUY) Y EL POBLAMIENTO PREHISPÁNICO TARDÍO EN EL SUR DE LA QUEBRADA DE HUMAHUACA María Beatriz Cremonte.990 msnm.ar. desechos y adornos) y Gheggi (ICA-UBA) realizó la clasificación e identificación de los restos óseos humanos procedentes de los cuatro enterratorios excavados que se comentan en este trabajo. and the lithic artefacts which conform the archaeological contexts dated within Humahuaca Inca and Humahuaca Colonial Phases.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. 2002). hypotheses and questions about Esquina de Huajra functionality are stated. 23° 53.Quebrada de Humahuaca – Esquina de Huajra – Humahuaca Inca contexts. debido al impacto producido al ensan∗ CONICET (IDGYM-UNJu) . Su importancia radica en las razones de su emplazamiento como respuesta a estrategias de control generadas durante el Incario. en hueso y los artefactos líticos que integran los contextos arqueológicos recuperados. TUMBAYA. KEY WORDS Northwestern Argentina . Esquina de Huajra es un asentamiento Humahuaca Inca que no ha sido emplazado sobre ocupaciones preexistentes. cremonte@ idgym. Esquina de Huajra quedó emplazado entre el pueblo 27 . a 1. y en la posibilidad de contar con datos bioarqueológicos y de prácticas mortuorias. así como los objetos en metal. algunas vasijas enteras y parcialmente fragmentadas) comentaremos los resultados obtenidos de los diversos análisis llevados a cabo.Quebrada de Humahuaca – Esquina de Huajra – contextos Humahuaca Inca ABSTRACT In this paper research advances obtained at the moment in Esquina de Huajra archaeological settlement are presented. Chaparro (CONICET. 2006/2007 ISSN 0570-8346 ESQUINA DE HUAJRA (TUM 10. en los faldeos medios e inferiores de un cerro ubicado en la curva de Huajra. teye29@ hotmail.3’ 65” lat S y 65° 26.91’16” long O. Due the abundance and variety of Humahuaca vessels with typically Inca style attributes.FHyCS (UNJU). sinistrad51@hotmail. the non local pottery. Las dataciones cronométricas calibradas se encuadran en las de los contextos del Periodo Inca fechados en distintos sitios de la región (Nielsen 2001: 217 tabla 6) y aunque algunas podrían quedar incluidas en el Periodo Hispano-Indígena o Fase Humahuaca Colonial.

son de planta rectangular con ángulos rectos bien marcados. En el sector sur del sitio las construcciones visibles son muy escasas (un recinto rectangular pequeño [huaqueado]. se realizaron excavaciones en el faldeo inferior del sector norte de Tum 10. Todos los recintos de vivienda así como dos de las tumbas excavadas. así como una espátula fragmentada y una aguja (ambos de hueso). se descubrió un pequeño vano rectangular de 0. en los niveles inferiores de la ladera.20 m de ancho máximo con rastros de pigmento rojo estaba sobre el piso (a dos metros del instrumento de molienda). desde la inferior a la superior (figura 2). delimitado por cinco bloques de caras planas y puestos de canto que encierran un espacio irregular de aproximadamente 0. Contexto doméstico de la Terraza 1 En la Terraza 1 (inferior) se descubrieron las paredes externas de una probable vivienda. varios de ellos y especialmente los que están por debajo de la “ventanita” son grandes y rectangulares. Fragmentos de cuerpos de vasijas cerámicas de diferentes tipos y tamaños se descubrieron alrededor de esta estructura.90 m. En el sector central solo registramos tramos de muros. con sus caras externas naturalmente aplanadas y en algunos casos canteadas. En la Cuadrícula 25 Se encontró un fogón. Las observaciones en el terreno y el relevamiento planialtimétrico de Tum 10 (figura 1b). Los bloques fueron fijados con barro y guijarros pequeños. Del piso de esta Terraza se obtuvo la muestra de carbón sobre la que se realizó el fechado Beta 193319 (340 ± 50 años AP).CUADERNOS 21 actual de Tumbaya (dos kilómetros hacia el sur) y el Pukara de Volcán (cinco kilómetros hacia el norte) frente a la entrada de la quebrada de Huajra. Un metro hacia el sur se encontró una pecana de aproximadamente 0. mostraron la existencia de arquitectura en piedra pero poco visible en superficie. 28 . Son muros dobles conformados por bloques de cuarcitas y filitas de formas y tamaños variados. uno rosado pulido de pasta fina y otro grande ordinario (figura 3). CONTEXTOS EXCAVADOS Durante los veinte días otorgados para efectuar los trabajos de rescate arqueológico.40 m de diámetro. muy disturbadas por derrumbes y por una densa vegetación de churquis. Terraza 2 y Terraza 3. De su interior se extrajeron escasas lentes de carbón y algo de ceniza con algunos fragmentos cerámicos y óseos de camélidos. los muros de Tum 10 se escalonan a lo largo de la pendiente marcando las curvas de nivel en superficies horizontalizadas. ya que sería el más afectado por los trabajos de ampliación de la Ruta Nº 9. la mano se halló a medio metro de distancia. a la que debe sumarse algunas construcciones aisladas registradas hacia el norte.50 y 0. El carbón fue recuperado de una pequeña estructura de combustión no delimitada por bloques pero asociada a pequeños morteros. El gran muro externo de diez metros de largo fue construido con bloques no uniformes. Se excavaron doscientos diez metros cuadrados a lo largo de tres niveles aterrazados artificialmente que se escalonan en este sector de la ladera y que hemos denominado Terraza 1. uno de los accesos directos más importantes hacia los valles orientales (figura 1 a. a una olla ordinaria con pie (fragmentada) y a dos cuellos de aribaloides. Estas paredes cierran en ángulo recto y sobre la que da hacia el sur. alcanzando una altura de ochenta y cinco metros desde el fondo del valle del río Grande y las estructuras se adecuan a la topografía del terreno. es decir que el espacio ocupado fue intencionalmente aterrazado. desalentando la realización de excavaciones o huaqueos intensivos pero también por otro lado. Este vano o “ventanita” presenta a ambos lados dos bloques sub-cuadrangulares sobre los que apoya una laja plana como dintel. Podemos caracterizar a Esquina de Huajra como una instalación Humahuaca Inca ubicada cronológicamente entre la Fase Inca y los inicios de la Humahuaca Colonial (Nielsen 1997: 114 y 115) tal como hasta ahora lo indican los fechados obtenidos (ver tabla 1). El emplazamiento en pendiente de las construcciones y el acarreo y depositación de los sedimentos a lo largo de aquella cubrieron las estructuras. alineados verticalmente. tramos de las paredes de otros probables recintos así como de muros de contención).40 m de ancho por 1 m de largo. su altura desde el piso de ocupación era de dos metros promedio. En su mayoría.40 x 0. esto dificulta conocer la superficie total construida así como su configuración espacial. lo que favoreció la preservación del sitio debido a su baja perceptibilidad arqueológica. Una piedra plana de 0.).36 m x 0. De este piso también se recuperó abundante cerámica y huesos animales (mamíferos y aves). mientras que el sector norte sería el más densamente ocupado. Este asentamiento se extiende desde la base hasta la cima del cerro.45 x 0. La superficie excavada correspondería a un sector del patio de una probable unidad doméstica. El único objeto de metal corresponde a un cincel de bronce estañífero (Angiorama 2004) procedente de la limpieza del muro en el sector que cierra en ángulo recto. Los muros de Esquina de Huajra tienen un espesor que varía entre 0. junto a una gran concentración de fragmentos cerámicos. No obstante estimamos un área edificada aproximada de ocho mil metros cuadrados.30 m. Varios de los artefactos y ecofactos diseminados sobre la superficie de ocupación indicarían algunas de las actividades realizadas.

200 6X 32577 BETA 206919 6X 32576 MATERIAL carbón óseo humano óseo humano carbón óseo humano Figura 2 . se utilizó la curva del hemisferio Sur.Vista del área excavada en el sitio Esquina de Huajra. Tabla1 . Terraza II y Terraza III 29 . a) Localización en el sector sur de la Quebrada de Humahuaca. 2 DC 1455-1796 1338-1463 1419-1627 1496-1952 1460-1799 MUESTRA BETA 193319 UGA 16. PROCEDENCIA Terraza 1 piso Tumba 1 Tumba 2 Tumba 3 Tumba 3 14 C AÑOS AP 340 ± 50 550 ± 40 450 ± 50 280 ± 50 320 ± 50 CAL.Sitio Esquina de Huajra (Tum 10).Dataciones cronométricas de Esquina de Huajra (Tum10) calibradas con el programa Oxcal (Ramsey 2007). b) Relevamiento planialtimétrico del sitio y vista ampliada del sector excavado. correspondiente a los niveles aterrazados: Terraza I. 1 DC 1502-1645 1401-1446 1437-1616 1514-1799 1502-1661 CAL.ESQUINA DE HUAJRA Figura 1 .

dejadas por la presión del huso. correspondiente al sector de la esquina del muro y del pequeño vano. platitos. Albeck y Ruiz 2003) y de Pucos Bruñidos (Cremonte y Solís 1998. se recuperaron once fragmentos de probables escudillas Yavi/Chicha 30 . Los resultados preliminares aportados por los restos arqueofaunísticos del piso de la Terraza 1 analizados por Mengoni Goñalons son muy interesantes. los otros en los de vicuñas. el 68% de los huesos de camélido entran en la categoría de guanacos y llamas. Las Puntas de Proyectil son triangulares. 2006).taruca). rosadas y moradas están bien representados en la muestra (114 = 7.65%). También se identificaron roedores (ratones de campo) pero estos ingresaron al registro arqueológico por procesos tafonómicos (Mengoni Goñalons 2005a). Surge también como dato relevante la presencia de individuos que caerían dentro del tamaño de llamas grandes. mientras que de los cérvidos los huesos del cráneo y de los miembros. Dos de ellas son de obsidiana y la otra es de arenisca silicificada rosada. estos núcleos estarían indicando que en la Terraza 1 se llevaron a cabo tareas de reducción para la obtención de formas base (Chaparro y Ávalos 2005). pucos y cuencos. pucos y escudillas pulidos lisos con paredes grises. En cuanto a las vasijas abiertas y cerradas decoradas en Negro sobre Rojo (373 = 25. Las vasijas decoradas muestran la combinación del estilo Humahuaca pintadas en Negro sobre Rojo con la incorporación de motivos o formas incaicas. Como ejemplos de vasijas no locales. El conjunto cerámico está integrado por mil cuatrocientos cincuenta y cuatro fragmentos clasificados. Su excavación no permitió identificar un claro piso de ocupación. En su casi totalidad fueron confeccionados en obsidiana. de superficies alisadas y sin motivos pintados (82 = 5. negras. Se recuperaron fragmentos de vasijas con engobe rojo y morado. sectores de vasijas restringidas Casabindo Pintado o Queta Policromo (Albeck 2001. se encontró un vasito hilandero con huellas en su base interna. De la cuadrícula 25 se ensambló parte de una vasija Ordinaria del tipo vaso o “balde” de 520 mm de diámetro máximo y 350 mm de altura. tales como fragmentos de pucos o escudillas Yavi/Chicha. Algunos fragmentos Angosto Chico Inciso (15 = 1. todas se encontraron fracturadas. La casi totalidad de los desechos de talla y los dos núcleos son también de obsidiana. 40 mm de altura).03%) pertenecieron al menos a dos ollas medianas con incisiones arrastradas horizontales en sus cuellos y a otra ollita con incisiones pequeñas y circulares de tipo “punteado” y se recuperó un solo fragmento con decoración corrugada. es decir “cargueras”. y de los niveles de relleno se recuperó abundante cerámica (correspondiente a vasijas muy fragmentadas). allí también se encontró un platito Marrón Alisado muy pequeño (63 mm de diámetro. El vasito es Ordinario rojizo y el tortero fue realizado a partir de un fragmento de vasija con reticulado en Negro sobre Rojo. setenta y tres fragmentos muestran una de las superficies pulida (en su mayoría es la superficie interna de escudillas). Las cerámicas comentadas están asociadas a otras de manufactura no local procedentes de las tierras altas. siendo escasos los motivos en “damero” y de bandas cruzadas.84%). En la cuadricula 24. indicando que pudieron formar parte de la dieta o ser utilizadas para la obtención de plumas (pudo identificarse un cráneo de pato). Probable área de circulación en la Terraza 2 En la Terraza 2 (media) solo se registraron algunos muros de contención. (Chaparro 2004). Por otro lado catorce fragmentos muy Micáceos pertenecieron al cuerpo de unas cinco vasijas pequeñas de formas no determinables. marrones. También son comunes las espirales o círculos concéntricos de trazos finos y medios en la superficie interna de escudillas y los semicírculos concéntricos en los bordes internos de vasijas cerradas. De los camélidos están presentes sobre todo las partes medias y distales de las patas y las costillas. Por su tamaño. Las formas corresponden a vasijas cerradas.64%). apedunculadas de base cóncava y de tamaños pequeños.CUADERNOS 21 En el conjunto cerámico están claramente representadas las formas incaicas más típicas de las provincias del imperio (Bray 2003: 109): ollas de cocina con pie. en su mayoría Ordinarios (818 = 56. Los treinta y dos elementos líticos recuperados corresponden a doce instrumentos (tres puntas de proyectil).26%) correspondientes a cuerpos de ollas y de vasijas tipo jarrón medianas y grandes (de cuellos evertidos y contorno inflexionado). otros muy escasos en arenisca silicificada. Se recuperaron cuatrocientos veintisiete restos óseos de los cuales el 65% que pudo ser identificado corresponde fundamentalmente a camélidos y a algunos cérvidos (Hipocamelus antisensis . Los fragmentos de pucos con Interior Negro Pulido y de probables platos. Cremonte et al. este sector habría funcionado como un espacio de circulación interna de unos cuatro metros de ancho. Otros restos corresponden a aves. material lítico y restos faunísticos probablemente de camélidos que hasta el momento no han sido analizados. dieciocho desechos de talla y dos núcleos. platos y cántaros vinculados al consumo de chicha (aríbalos). treinta y tres de estos fragmentos presentan engobe rojo muy poco adherido a las paredes. un fragmento Inca Pacajes (procedente de los niveles de relleno). siguen en abundancia los triángulos y banderines negros. Los motivos más frecuentes son las bandas horizontales o verticales reticuladas en red. No son abundantes pero muestran una gama variada de sus partes anatómicas.

Cerámica de la Terraza I: olla ordinaria con pie.Planta correspondiente al piso de ocupación del área excavada en Terraza III (Tum 10. Esquina de Huajra) 31 . plato rojo pulido. tortero decorado en negro/rojo y cuello de aribaloide ordinario grande Figura 4 . fragmento de plato Inca Pakajes.ESQUINA DE HUAJRA Figura 3 . vasija ordinaria tipo balde.

Así como fragmentos de seis Pucos Bruñidos (rojos y castaños.55 m). 3 y 4. tres fragmentos de diferentes formas abiertas pequeñas Chicha/Yavi lisas.50 m x 1. Entre los restos se encontró casi un centenar de cuentas de collar. El ajuar fúnebre estaba compuesto por un vasito Ordinario gris y por fragmentos también ordinarios de una o dos vasijas. (Gheggi 2004. una punta de hueso confeccionada a partir de un metapodio de camélido y un tubo también de hueso con incisiones lineales que pudo ser utilizado para inhalar alucinógenos. dos cráneos de patos criollos (Cairina Moschata s. dos trapezoidales de roca carbonática y una muy pequeña cilíndrica de lutita negra (Botto com.60 m de estatura viva. Una de estas paredes (la ubicada hacia el oeste) era parte de un muro de contención. Tonni (com. El conjunto lítico está integrado por once instrumentos.40 m de ancho (figura 5b). un puco con Interior Negro Pulido. El segundo enterratorio. ubicándonos en una época incaica plena. No sabemos si todos los individuos inhumados en esta tumba fueron contemporáneos.25 m a 0. dos mujeres adultas de 1. pers. con refuerzo en banqueta. Sin embargo. La Tumba 1 está ubicada seis metros al sur del conjunto formado por las Tumbas 2. fragmentos negros y castaños pulidos. nos hizo suponer que se trataría de un contexto mortuorio más tardío. pers. Hipótesis que solo podrían testearse fechando a los otros individuos de la Tumba 1 y realizando análisis de ADN.52 m a 1.10 m x 0. Su distanciamiento y la “pobreza” del ajuar (teniendo en cuenta el número de individuos inhumados) así como la presencia de la punta de hueso (que podría ser considerada un artefacto diagnóstico del período Hispano-Indígena). un pequeño terrón de pigmento rojo (hematita). Uso del espacio en la Terraza 3 En la Terraza 3 (la más alta) se ubicaron áreas residenciales y enterratorios (figura 4 en página anterior). Los instrumentos corresponden a artefactos y fragmentos de artefactos no diferenciados.CUADERNOS 21 (rosadas lisas o con diseños en negro desleído sobre ante). en las modalidades de inhumación y en los ajuares fúnebres. El enterratorio se halló entre los 0. Tumba 2 apareció en el interior de un recinto rectangular de 2.). Sin embargo. uno gris externo y rojo interno. ya que no se trata de una habitación donde se haya efectuado un enterratorio por debajo del piso. las cuales están muy próximas entre sí. Las paredes (0. y otro morado con línea negra en el labio). un núcleo y treinta y tres desechos de talla. con excepción de una punta de proyectil pequeña y triangular. Alisadas con engobe rojo y morado.200) es. amarillo y verde (atacamita).30 m de espesor). mientras que otra es de turquesa de muy buena calidad. Formaron parte del ajuar cerámico un platito fragmentado Humahuaca Negro sobre Rojo decorado con haces de líneas oblicuas paralelas próximas al borde y numerosos fragmentos de al menos catorce vasijas locales y no locales: Ordinarias. debe tenerse en cuenta que este fechado corresponde al del húmero derecho de uno de los adultos femeninos. dos adultos femeninos de 1. quizás pertenecientes a una misma familia. pequeños panes de pigmento azul (azurita).58 m y 1.30 m de espesor) son dobles y los bloques fueron unidos con barro batido y pequeños guijarros. ochenta y tres de las cuales (de 0. Los muros del recinto son dobles (0. un fragmento Casabindo Pintado. todos ellos en obsidiana. Las caras externas e internas de los bloques se encuentran aplanadas naturalmente o a veces canteadas. el más temprano obtenido hasta ahora. y que estamos ante un enterratorio secundario (tipo osa- rio) representado por muy pocos elementos esqueletales.45 m por debajo del nivel actual del terreno.50 m con una entrada de 0. el fechado de 550 ± 0 años AP (UGA 16. p.54 m de estatura viva y un perinato de treinta y ocho/ cuarenta semanas de gestación (Gheggi 2005: 49-54).54 m de estatura viva aproximada (la mandíbula probablemente de uno de ellos correspondería a una mujer de unos sesenta años) y cuatro subadultos de tres. 2005:57-59). como es lo usual en los sitios de la región. En el interior de la estructura se realizó el entierro secundario de siete individuos representados por 34 elementos óseos totalmente desarticulados. Los cuatro enterratorios excavados muestran variaciones en las técnicas constructivas. paradójicamente. La Tumba 1 (figura 5a) es de planta cuadrangular (1. También acompañaban a los restos óseos fragmentos de una pinza de depilar y de un probable colgante de bronce estañífero (Angiorama 2004).) determinados por el Dr. por encima se determinó un estrato estéril y otro de relleno. un fragmento marrón micáceo y nueve fragmentos 32 . El recinto es sumamente particular. cinco. Se encuentra fracturada y presenta retoque bifacial extendido (Chaparro 2004).5 mm de diámetro y 1 mm de espesor promedio) fueron hechas en hueso como pudo determinarse mediante MEB-EDS.) y una pequeña lasca de obsidiana. una placa aplanada y alisada de esquisto. rellenos con guijarros pequeños y medianos. En esta Terraza no se encontraron morteros ni otros elementos de molienda. Un adulto masculino de veintiocho a treinta y cinco años de edad. Parece ser una estructura previamente construida y luego reutilizada para tal fin. seis y diez años de edad aproximada al momento de morir.25 m a 0. apedunculada de base cóncava. De este enterratorio secundario se exhumaron veinticuatro elementos óseos correspondientes a cinco individuos: dos hombres adultos de aproximadamente 1. podría ser que se re-ubicaran restos de diferentes generaciones.

c) Tumba 3 33 . b) Tumba 2.ESQUINA DE HUAJRA Figura 5 .Fotos de las tumbas excavadas en la Terraza III (Tum 10. Esquina de Huajra): a) Tumba 1.

Cremonte et al. líneas medias paralelas y bandas reticuladas de línea media en red. A partir del análisis del material lítico. pudo tener un rol importante en el control de la mano de obra aportada por la población del Pukara de Volcán. Esta estructura alojaba el entierro de una mujer de unos 40 años y de aproximadamente 1. 40 mm de altura) y una vasija incompleta decorada en Negro sobre Rojo con banderines verticales (figura 6b). La abundancia de cerámica encontrada y los datos aportados por los estudios líticos. uno de ellos confeccionado con una aleación de plata y cobre. Esta última es de arenisca silicificada rosada. algunas rojas lisas pulidas. Esquina de Huajra parece haber sido el asentamiento de mayor jerarquía y. infiriendo para esta última la práctica de actividades destinadas a la formatización de instrumentos. y platos decorados en negro sobre rojo. Alisados con engobe rojo y morado. Entre los instrumentos encontramos dos artefactos de formatización sumaria. La Tumba 3 es de planta semicircular (1. uno entero y el otro fragmentado y con carbón en su interior (donde probablemente se quemó alguna ofrenda) de dimensiones similares (150 mm de diámetro máximo aproximado. grises. estarían indicando la existencia de una superficie de ocupación doméstica en el nivel aterrazado superior excavado y donde al mismo tiempo o posteriormente se habrían efectuado los enterratorios. La Tumba 4 corresponde a un entierro primario en urna. 570 mm de altura y 280 mm de diámetro de abertura).70 m de ancho) y estaba adosada al muro de un recinto (figura 5c). fragmentos Ordinarios. Alisados con engobe morado. El cuello habría sido extraído para facilitar la ubicación de los niños y del ajuar en su interior. Los probables adornos mencionados corresponden a dos fragmentos de mica con un orificio central cada uno. El material lítico recuperado en este sector de la Terraza 3 está representado por doce desechos de talla. castaños y rojos pulidos. Lamentablemente no se detectaron estructuras que permitieran identificar unidades de habitación. Por lo menos unas seis vasijas cerámicas habrían integrado el ajuar fúnebre de esta mujer. ubicado por debajo del piso de un recinto doméstico (figura 6a).25 m de largo x 0. por su ubicación estratégica (frente al camino hacia los territorios orientales). con motivos de líneas finas. así como los enclaves productivos y de frontera en las Yungas orientales como los del sistema AP1 (Garay de Fumagalli 2003a) y El Cucho de Ocloyas (Garay de Fumagalli 2003b. a modo de cementerio. el primero de forma subcuadrangular (34 mm x 30 mm x 1 mm) y el segundo rectangular (35 mm x 19 mm x 5 mm). 3 y 4 y al nivel del piso (figura 6 a). quince instrumentos y tres probables adornos. probablemente de almacenaje. junto a sus restos se encontró polvo compactado de color naranja. DISCUSIÓN Esquina de Huajra y el Pukara de Volcán sobre el eje del río Grande. un artefacto compuesto. Entre las Tumbas 2. algunos huesos de camélido y treinta y ocho fragmentos: Ordinarios. otro Casabindo Pintado y seis Humahuaca y Humahuaca Inca decorados con bandas reticuladas. El ajuar estaba integrado por un platito negro pulido entero (123 mm de diámetro y 20 mm de altura). apedunculada de base cóncava. cinco fragmentos de mineral de cobre y abundante cerámica en sectores más o menos concentrados. formadas por una hilera de lajas puestas de canto y fijadas con barro batido. un fragmento Yavi/Chicha del cuello de una vasija pequeña restringida. 2005). Chaparro (2004) nota una leve diferenciación entre las actividades que se habrían realizado en la Terraza 1 (reducción de núcleos para formas base) respecto de la Terraza 3. una punta entre muescas. Humahuaca Inca. una pieza de cobre nativo de forma no identificable. Se utilizó como urna una vasija grande Marrón Alisada sin cuello (430 mm de diámetro máximo. aunque estos últimos pudieron desaparecer ya que este sector del sitio (sobre la barranca noreste del cerro) actualmente se encuentra completamente derrumbado. En el interior de la urna se hallaron los restos de un niño de siete años de edad al momento de morir y de un perinato de treinta y ocho/cuarenta semanas de gestación. ya que los objetos realizados con esta aleación son muy escasos en el NOA (Angiorama 2003). en la explotación y distribución de los bienes procedentes de las Yungas y quizás también en la estructuración y 34 . Este último compuesto por dos cinceles y fragmentos de una pinza de depilar. pero también dos topos metal. Estas cerámicas son de los mismos tipos encontrados en las Terrazas 1 y 2 y corresponden fundamentalmente a vasijas Ordinarias grandes. se encontró un cuchillo de bronce estañífero.CUADERNOS 21 Humahuaca y Humahuaca Inca decorados en Negro sobre Rojo. dos platos Humahuaca Inca (134 mm de diámetro máximo.56 m de estatura. Tampoco se localizaron muros delimitando el espacio ocupado por los enterratorios. 200 mm de altura: aproximada). Por lo menos ocho vasijas cerámicas integraban este ajuar. un lito modificado. fragmentos de artefactos no diferenciados y una punta de proyectil triangular. espirales concéntricas de líneas finas y banderines negros. Las paredes eran simples. Según Angiorama este adorno quizás provenga de otra región. otras Casabindo Pintado. Morados pulidos y un Marrón Micáceo. fragmentos de una olla Angosto Chico Inciso. habrían llevado a cabo la política económica incaica establecida para esta zona meridional de la Quebarada de Humahuaca. todos ellos de bronce estañífero. De todos ellos. dos aribaloides Rosados Pulidos Lisos. Además. está entera y es pequeña.

Situación que no debería llamar la atención si tenemos en cuenta que las primeras encomiendas y haciendas españolas se instalaron efectivamente en la Quebrada de Humahuaca tardíamente. Su cultura material reflejaría entonces la continuación de un modo de vida establecido bajo la administración incaica. tentativamente ubicamos a Esquina de Huajra en un momento entre las Fases Humahuaca Inca y Humahuaca Colonial connotándolo culturalmente como un sitio incaico tardío. Por esta razón y hasta la llegada de otros nuevos fechados. sin alteraciones notorias. sin embargo aquí no hay evidencias materiales de contacto con el español. En primer lugar debemos referirnos a la cuestión cronológica. Esquina de Huajra pudo estar funcionando plenamente en los finales del siglo XVI lo que nos ubica en lo que tradicionalmente consideramos Hispano-Indígena. a la vez que surgen nuevos interrogantes como los que comentaremos a continuación.a) foto de la Tumba 4 y material cerámico de piso (Terraza 3). Los tres fechados obtenidos hasta el momento reflejan un lapso de ocupación desde el 550 ± 50 años AP al 280 ± 50 años AP y las calibraciones de estas dataciones cubren un rango aproximado desde la segunda mitad del siglo XV hasta mediados del siglo XVII. debido a que durante sesenta años se resistió duramente a la conquista Figura 6 . Las particularidades que presenta Esquina de Huajra y los resultados que estamos obteniendo de su investigación están contribuyendo significativamente a la comprensión del rol y la relevancia que habría tenido el sector sur de la Quebrada de Humahuaca y sus zonas orientales a partir del período Inca.ESQUINA DE HUAJRA sostenimiento de la frontera oriental (Cremonte 2005). y la vigencia de las redes de interacción preexistentes. b) foto del ajuar funerario de la Tumba 4 (Terraza 3) 35 .

540 dc). platitos. Los entierros de Esquina de Huajra no están en cámaras sepulcrales cilíndricas de piedra con tapa de laja como las del Pukara de Volcán (Gatto 1946. y la pasta de la olla ordinaria con pie tiene riolitas. aunque de fina manufactura. del tipo pozo con cámara lateral y ajuares que muestran el arribo de elementos europeos (Mendonça et al. La mayoría de las partes habrían entrado como carne fresca y solo unas pocas en forma de carne seca (charqui). está próximo a un gran montí- culo artificial y a un espacio público o plaza. No se mantiene el patrón de inhumar por debajo del piso de habitaciones y tampoco parecen formar parte de un cementerio. andesitas e ignimbritas. no hay un patrón uniforme de enterratorios en Esquina de Huajra. grasa y médula). Desde el Pukara de Volcán. Una segunda cuestión tiene que ver con las prácticas mortuorias. Es por eso que el Período Hispano-Indígena. estas últimas muy comunes en la puna jujeña y salteña. pero sí comparten los Pucos Bruñidos. algunas Ordinarias y Marrones Alisadas. Suetta 1969) o Ciénaga Grande (Salas 1945). como por ejemplo los pigmentos de colores. otro es también secundario pero en una estructura casi circular y el último. Corrugadas. Además de la variación interna en vasijas locales Humahuaca y Humahuaca Inca (con abundancia de filitas y pizarras de la Formación Puncoviscana). el Basurero Tum1B2 (cal. debido al escasísimo número de huesos quemados. especialmente el azul (turquesa molida) y los cráneos de patos de la Tumba 2. El Basurero 2 podría estar relacionado con ceremonias de hospitalidad o rituales llevados a cabo en Volcán pero en las que predominarían las vasijas locales. También los ajuares son variados y aún queda mucho por indagar para comprender el significado simbólico de muchos de sus elementos. por lo menos en la quebrada de Humahuaca. si bien eminentemente local. es decir que se contaba con un excedente de individuos en edad reproductiva del que se podía disponer para consumo de productos primarios (carne. dacitas en los pucos bruñidos y en una vasijita con motivo Inca Paya. 1997). durante el Incaico y sus postrimerías fue importante el consumo de vasija no locales. componentes registrados en sitios de las yungas orientales como El Cucho de Ocloyas y en los valles meridionales como Tacanas en el río Capillas. Es decir que en Esquina de Huajra. Además. similares a las anteriores. dos de ellos de tipo osario en estructuras de planta cuadrangular y uno dentro de un recinto aparentemente re-utilizado. Es así que registramos traquitas en los fragmentos Inca Pacajes. preferentemente provenientes de las Tierras Altas. complejidad y duración. La mayoría de los entierros excavados son secundarios. Las 36 . Mientras que en Esquina de Huajra fue más común el consumo tanto doméstico como simbólico (mortuorio) de vasijas con formas típicamente incaicas (aríbalos. Por último. se habría ejecutado la política de control y explotación económica generada por el incario. La cerámica es muy parecida a la de Esquina de Huajra aunque está ausente el Casabindo Pintado y casi no hay cerámica Chicha/Yavi y tampoco ollas con pie. La Silleta (sitio emplazado en la boca de la quebrada de Huajra) y los grupos de construcciones rectangulares con recintos circulares y cuadrangulares internos (ubicados en las inmediaciones del Pukara de Volcán). Sin embargo. En cuanto a la edad de muerte y a la utilidad económica de las partes anatómicas presentes. esto no significa que los contactos se hubieran restringido a ciertos grupos de las Tierras Altas. otro conjunto presenta vulcanitas. refleja el consumo de una vajilla preferencial a diferencia de lo que sucede en los otros basureros excavados del sitio (Cremonte y Solís 1998). a lo que se agrega una presencia mucho mayor de vasijas Yavi/Chicha y Casabindo Pintado con inclusiones blancas en sus pastas. y los tipos Humahuaca Inca pintados con trazos finos y con superficies pulidas. aun en los silvestres como cérvidos y probables vicuñas. Esquina de Huajra. a diferencia del vecino Pukara de Volcán. El contexto cerámico incaico de Tum1B2. en un proceso que aún debe ser conocido en su amplitud. Un tercer tema está referido al consumo de carne y por ende al manejo de la producción ganadera. Los estudios petrográficos de las pastas cerámicas de Esquina de Huajra que estamos realizando muestran una gran variedad de tipos. En Esquina de Huajra la vajilla cerámica es más abundante y variada que en el gran poblado cercano Pukara de Volcán.CUADERNOS 21 española (Sánchez y Sica 1990. 1. Mengoni Goñalons infiere el consumo mediante hervido. solo médula y con poca carne. ya que la presencia de vasijas Angosto Chico Inciso. remitiéndonos a ambientes con predominio de rocas volcánicas. diferente al de la Quebrada de Humahuaca. En Volcán. además de ser prácticamente desconocido. la manera más eficaz de aprovechar el rendimiento de las partes anatómicas presentes. presentan abundante granito o inclusiones de basalto porfírico y tiesto molido. ollas con pie) y de manufactura no local. la cerámica con motivos Inca Paya. Por otro lado. Mengoni Goñalons y su equipo han podido determinar que el sacrificio de los animales para su consumo se concentró primordialmente en individuos jóvenes y adultos-jóvenes. Sánchez 1996). Pero en casi todos los casos fueron individuos jóvenes o adultos jóvenes. ni tampoco son como los del cementerio de La Falda. debe ser redefinido como una etapa de contacto más o menos directo con el español. los análisis de la cerámica también están aportando datos valiosos. probablemente porque corresponden a distintos momentos. directo dentro de una vasija. El consumo se habría centrado en las partes que poseen solo carne.

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Norpatagonia Argentina. comunidades mapuches.INAPL . EXPERIENCIAS Y TRADICIONES ÉTNICAS EN LA PATAGONIA ARGENTINA 1 Carolina Crespo* RESUMEN En este artículo se examina la compleja articulación entre procesos de etnificación impulsados a través de las políticas diseñadas desde las agencias multilaterales así como organismos estatales y las modalidades de organización sociopolítica. los nombres de las personas.” Revista Nueva2.com 1 2 Por razones de ética profesional. PALABRAS CLAVES Procesos de etnificación . carolcres@hotmail. históricas. Bajo el término “comunidad” no nos estamos refiriendo a comunidades homogéneas.UBA. memories and traditionalizations that. atraviesa directa o indirectamente las políticas actuales vinculadas con la cuestión étnica elaboradas tanto por los agentes estatales como por los organismos multilaterales. Ya no son mapuches. y donde se ponen en juego diversos tipos de relaciones.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. functionalize and actualize those indigenous communities in which these policies are being applied at Caiza.Ways of organization and traditionalizations INTRODUCCIÓN “A los ochenta y dos años [Federico] es el patriarca de un linaje quebrado. perdida la cultura ancestral. Tampoco son huincas. e incide en las modalidades de configuración de las identidades étnicas. KEY WORDS Ethnification Process . Norpatagonia Argentina. Viven en un eterno presente. Es decir. a los pueblos originarios. tal como lo hace Radovich (2003). el periódico de mayor tirada en la Argentina. 39 .Multilateral Agencies . 1 des Mapuches de la localidad de Caiza. han sido modificados o desdibujados para preservar el anonimato de los protagonistas. 2006/2007 ISSN 0570-8346 POLÍTICAS DE LA MEMORIA: PROCESOS DE ETNIFICACIÓN. excede a una problemática propia adjudicada al linaje Cuyen y forma parte del sentido común de varios pobladores locales. Se trata de una revista distribuida en el interior del país que acompaña todos los domingos al diario Clarín. 1993. en Norpatagonia Argentina.Organismos Multilaterales . refractados por una sociedad inconfesadamente racista que sólo admite indios en sus márgenes.Mapuche Community . memorias y tradicionalizaciones que en la interacción. aisladas. in the interaction. Algunos académicos que abordaron la dimensión indígena en Patagonia han recurrido incluso a este recurso de definir al “otro” a partir de las pérdidas y las 2 3 La apelación a una falta de memoria de las comunida- 3 * CONICET. sin memoria. no apelamos al sentido más romántico del término con el que usualmente suele caracterizarse desde el sentido común y ordenarse en los últimos años desde la normativa institucional oficial. A lo largo de todo el artículo utilizamos esta designación. para remitir a un espacio geográfico en el que se asienta la población con la que se estudia.Comunidades Mapuches . despojados de historia y de futuro. Asimismo. ciudades y provincias que serán analizados.Modalidades de organización y tradicionalizaciones ABSTRACT This article examines the complex articulation between ethnifications processes drawed from the politics of multilaterals and state agencies and the ways of sociopolitical organization. basadas en relaciones solidarias entre sus miembros. […] Quizá la única certeza del cacique sea que esos “nada” definen su situación y la de su gente. operativizan y actualizan aquellas comunidades indígenas sobre las que se intenta aplicar estas políticas en la localidad de Caiza.

Nótese el carácter polisémico e ideológico que presenta esta frase. Como lo señalan Benedetti. Sin embargo.CUADERNOS 21 ausencias. Esto se actualiza en la forma misma en que se explica la pobreza. de la actual retórica multiculturalista y del contexto social presente. En el caso específico del Banco Mundial. 25) A través de las políticas. “memoria étnica” y “pobreza”. 40 . y las modalidades de organización sociopolítica. se trata de una entidad que no solo presta recursos financieros sino que además se encarga de diseñar “políticas de base para inversiones y desarrollo en los países tomadores de préstamos” (Mastrángelo 2004: 3). 3 fican o atenúan las fronteras entre “nosotros-otros” (Spicer 1961). operativizan y actualizan aquellas comunidades indígenas sobre las que se intenta aplicar estas políticas. tensiones y relaciones de fuerza que se ponen en juego en estas políticas de marcación étnica. “reducir la pobreza” o “aliviarla”. se nutren de una retórica que lejos de censurar y denegar la diferencia y la dimensión étnica. el “empoderamiento” y la 7 “participación comunitaria” : “los programas de desarrollo deben fomentar la inclusión social. se pretende examinar –al menos en forma preliminar– cómo se articulan aquellas políticas enmarcadas en propuestas que asocian tópicos tales como “desarrollo”. no gubernamentales y profesionales independientes a estos– para Pueblos Originarios.] “El Banco puede recurrir al enfoque de empoderamiento comunitario en la región. Morey y Carenzo (comunicación personal). 7 Fundado en 1944. Por el contrario. En este sentido. mecanismos ideológicos. Más precisamente. memorias y tradicionalizaciones que en la interacción. una multiplicidad de discursos y prácticas concretas emanadas desde el mismo campo de ejercicio del poder. los sujetos son categorizados y configurados en determinados status y roles a la vez que ordenados. me propongo analizar un estudio de caso que permite echar luz acerca de estos complejos fenómenos en los que se 4 imbrican procesos de etnificación impulsados desde los sectores hegemónicos y sentidos de pertenencia étnica configurados en una comunidad Mapuche –Peumayen– asentada en la zona de Caiza. elabora un paradigma que toma como principios el “respeto a la diferencia cultural”. el “desarrollo sustentable”. quienes llevan sobre sus hombros una carga desproporcionada de pobreza rural” [. esta invocación constante al olvido adquiere hoy una significación peculiar a la luz de los procesos sociohistóricos. De manera que. Un recorrido por las concepciones sobre las que se edifican las políticas implementadas y las estrategias de resistencia y reacomodamiento que se gestan en el campo de estas relaciones de fuerza. La clasificación y definición reiterada de los 4 5 6 5 6 PROCESOS DE ETNIFICACIÓN: ORDENAMIENTO DEL MUNDO SOCIAL DE LOS ORGANISMOS MULTILATERALES En los procesos de dominación se establecen. tal como lo sostiene Vila. desarrollar capital social y respetar la diversidad cultural y las preferencias de los grupos minoritarios y étnicos. la conformación de “capital social”. que la forma en que se reconfigura la memoria y sentidos de pertenencia étnica no surgen como simples efectos lineales de los proyectos de organismos multilaterales. diseñadas desde y por agencias multilaterales como el Banco Mundial –y mediadas por organismos gubernamentales. Su plan de acción de desarrollo rural en América Latina y el Caribe se centra 6 en la “misión” de “reducir la pobreza” . en este artículo. Y es que. Stiglitz 2002 en Mastrángelo 2004). La finalidad que se persigue es reflexionar en torno a algunas paradojas. A decir verdad. Para ello. no implica subvertir las condiciones de existencia. el Banco Mundial es una de las instituciones principales que rigen el sistema económico internacional (cf. se inscriben en un entramado más complejo en el que confluyen –y se articulan con– experiencias históricas y cotidianas de relaciones intraétnicas e interétnicas asimétricas de más larga data que en el trayecto se han ido redefiniendo. dichas fronteras parecen no tanto disiparse sino más bien reafirmarse. Eric Wolf ha realizado interesantes aportes al debate en torno a la histórica definición de los Pueblos Indígenas como “pueblos sin historia” (1993). operan de hecho ciertas directrices impartidas desde los sectores de capital. no se trata de una concepción totalmente novedosa. este organismo la reifica y naturaliza al explicarla tautológicamente como consecuencia de la desigualdad: “La elevada y creciente desigualdad ha sido una causa fundamental de la pobreza” (BM 2002: 5) Véase el informe del Banco Mundial 2002. En esta dirección. Pero también se procura demostrar. y constituye uno de los dispositivos nodales de las políticas dirigidas diferencialmente hacia los Pueblos Indígenas. así como también desde las agencias estatales y los organismos multilaterales como por ejemplo el Banco Mundial 5 (BM) . servirá a los fines de este examen. pensar en términos de cualidad de vida– de la que actualmente se encuentran. que es idóneo para trabajar con estas comunidades” (BM 2002: XVI. Cualquiera sea el sentido. En los últimos años... intensi4 Denominamos etnificación a “las segmentaciones y rotulaciones étnicas que los [sectores hegemónicos] han ido imponiendo como resultado de relaciones asimétricas y en el marco de sistemas de dominación” (De Jong y Rodríguez 2005:10). “la fragmentación de la experiencia cotidiana que caracteriza a la posmodernidad puede llevar al reforzamiento de fronteras en lugar de invitar a cruzarlas” (2000: 101). Puede demarcar tanto el interés por disminuir la cantidad de “pobres” como por ubicarlos en una situación menos pauperizada –esto es. la promueven e intensifican bajo determinadas formas.

vinculados con otros –“creación de un mercado laboral flexible y dinámico para reducir la desigualdad de ingresos”. “participación comunitaria”. Morey y Carenzo. esto es.] “El Banco puede sacar provecho de su pericia internacional para ayu7 8 Si bien no me detendré en esto. la ausencia de los procesos sociohistóricos y los determinantes socioeconómicos y políticos que a nivel regional. El Banco se construye. POBREZA Y MEMORIA COMO PRINCIPIOS PARA UNA POLÍTICA DE DESARROLLO Tal como sucede en muchas zonas de nuestro país. “El fortalecimiento del capital social y las intervenciones dirigidas que se adapten mejor a las preferencias y valores culturales de los grupos étnicos. pretende así profundizar sobre las relaciones entre las nociones de “memoria”. operan como términos con los cuales argumentar pero sobre los cuales no se argumenta su genealogía. aparentemente “neutral” y fuertemente descriptiva. la omisión del posicionamiento y rol del propio organismo como representante de los grandes intereses del capital transnacional y como agente configurador de la forma legítima y dominante de clasificar el mundo social y las acciones a seguir. Asimismo. aquella que surge de equiparar relaciones de fuerza desiguales ente sí. “etnicidad” y “pobreza” propuestas por los programas sociales financiados por el Banco Mundial. son reapropiados bajo formas deshistorizadas.. “sin –retomando una idea de Žižek– echar raíces en ninguna cultura en particular” (2005: 172). En sus diagnósticos. El ordenamiento del mundo social se sustenta así en la imposibilidad de pensar en términos de ambivalencias y ambigüedades (Bernand 2001). Por otro. Términos y tópicos surgidos en ámbitos intelectuales precisos o como producto de prácticas y reclamos de los sujetos –”Pueblos Indígenas”. y la propuesta de alcanzar su “bienestar” por medio de un enfoque que contemple “sus fuertes tradiciones comunitarias y valores culturales”. Por un lado. como lo es el Estado. “mayor participación del sector privado como motor para el crecimiento”– que le imprimen un sentido diferente en el marco de una narrativa que. nacional y global contribuyeron. a la dominación. Lo que sigue a continuación. de la localidad de Caiza. con un tono impersonal. es interesante notar –retomando lo planteado por Hyatt (1997)– cómo la pobreza se configura en el contexto del liberalismo avanzado y los discursos multiculturalistas del Banco Mundial asociados. bienes– y de la presencia y aseveración de una diferencia radical que los conforma como una comunidad homogénea de intereses y valores discretos –tradiciones comunes y divergentes respecto del “nosotros”– al tiempo que los ubica principalmente en un espacio definido como lo es el ámbito rural. esto es. continuarán siendo una línea de acción importante para el Banco” [. mostrando la manera en que se concretan en un proyecto implementado en la comunidad mapuche Peumayen. y descriptas como producto de factores intrínsecos y no estructurales. construyen a los indígenas a partir de la ausencia. Parafraseando a Bourdieu y Wacquant (1999). “capital social y humano”. dar a los gobiernos y otras partes interesadas a diseñar y financiar redes de protección social sensibles y eficaces en función de los costos” (BM op. hasta la actualidad. “empoderamiento”– que han sido cargados con otro signo ideológico. se funda en una visión reificada y simplificada tanto de lo indígena como de la pobreza. combinan un neoliberalismo económico. en el área regional donde se inserta la localidad de Caiza. Despolitizados los problemas sociales y vaciados de toda referencia a la dominación. lo que los ubica en una posición más precaria. de conflictos y dominación. los académicos responsables de elaborar estos documentos. Las diferencias culturales y la situación de pobreza son encapsuladas en límites claramente estables y definidos. legitiman y al mismo tiempo instalan las relaciones sociales de poder imperante en el contexto actual. objetivan las decisiones adoptadas manifestando una ilusión de moralidad mientras oscurecen su actuación y agencia en el proceso. En líneas generales. a incorporar la “participación de la comunidad” en la dirección de los proyectos en función de las prioridades 8 locales. Finalmente. Cit. existen varios proyectos vinculados con la “promoción” 41 . los conflictos y al establecimiento de mecanismos de diferenciación e identificación (Boccara 2004).: 25-26) La inclusión de la dimensión étnica como variable a afirmar en estas políticas presenta varias contradicciones y paradojas.. Las estrategias propuestas para el desarrollo se reducen entonces al ámbito de lo local o comunitario. la escasez de recursos sociales y económicos –falta de educación. al menos en el discurso. como el garante generoso y tutor condescendiente en “preservar” las culturas locales y fomentar su crecimiento. los sectores privados y la sociedad civil –incluidos a los Pueblos Indígenas–. salud. comunicación personal).POLÍTICAS DE LA MEMORIA: PROCESOS DE ETNIFICACIÓN Pueblos Indígenas como “los más pobres entre los pobres” en los documentos del Banco Mundial. un liberalismo político y un comunitarismo redefinido a la luz de su yuxtaposición con los primeros. para crear “capital social” y “empoderamiento” . se impone como marco universal. no como “problema social” sino como una nueva posibilidad para los pobres de experimentar el empoderamiento a través de la actualización de su autoconducción. en la construcción e implementación de las políticas de desarrollo (Benedetti. y de visualizar la heterogeneidad presente al interior de un colectivo social.

etc. El relevamiento realizado en la comunidad de Peumayen documentaba la existencia –hasta esa fecha– de treinta y dos familias. se eligieron solo cinco beneficiarios en función de la cantidad de personas que alojaban y el grado de deterioro que presentaban las paredes y techo de sus hogares. En todos los casos. el entorno ambiental de la zona y las pautas culturales y modos de construcción “típicos” de la comunidad. el equipo técnico de Nación “recuperaba” como base para el diseño de la casa la ubicación de la ruca Mapuche hacia el este y la confección de un hogar en el centro.] compuesto por sus viviendas como por ámbitos significativos y funcionales 11 que caracterizan su identidad como grupo social” . como por ejemplo aquellos que cuentan con subsidios provenientes del Banco 9 Interamericano de Desarrollo (BID) . en la medida en que desde el programa se concebía a las viviendas como producto sociocultural que transmite y expresa formas de vida de la comunidad. Otros. que el accionar diferencial transitado por ambas comunidades obedece a las dispares condiciones sociohistóricas y presentes de relacionamiento intraétnico e interétnico que a nivel local y nacional las han mantenido.–. se eligió como modalidad la construcción de viviendas familiares. se apelaba al principio de la solidaridad entre los involucrados. Secretaría de Políticas Sociales. controlara y siguiera el proceso de trabajo”. en tanto se trataba de una casa para Mapuches. Dicho proyecto. sugiero a modo de hipótesis. contemplaba la autoconstrucción de tres tipos de “obras”: viviendas familiares. A través de este se esperaba: “optimizar la relación bioambiental de las comu8 9 10 11 9 Respecto a estos proyectos financiados por el BID en esta región. recortaba también otras “tradiciones” consideradas indígenas vinculadas con pautas organizativas comunitarias. En el caso de Caiza. 12 Este término ha sido muy criticado por algunas organizaciones políticas Mapuches pues sugiere como contrapartida la idea de una incapacidad de los sujetos. que tienen como foco la exhibición turística de sitios con arte rupestre. nidades. en cambio. Todas estas tradiciones eran estipuladas como preceptos y prácticas propias de la identidad Mapuche pero contra12 13 13 En el texto del proyecto se incluía diez viviendas pero solo cinco serían construidas en Peumayen. –como el que se describirá en estas páginas–. La memoria y la tradición indígena debían cumplir así un rol esencial en el diseño de estos hogares. El proyecto tenía como objetivo fortalecer el “hábitat aborigen” para el desarrollo de la cultura e identidad indígena. 10 Este mismo proyecto fue presentado también en otra comunidad mapuche que reside en Caiza. Ministerio de Desarrollo Social. Algunos de ellos se encuentran recién en sus inicios. y proyectos ecológicos o de turismo ecocultural –viviendas para alojamientos temporarios. Consistía en la elaboración de un diagnóstico acerca de la situación en la que se encontraba la comunidad beneficiaria de las viviendas. capacitar y brindar asistencia técnica a los equipos locales. de las cuales dieciséis vivían en condiciones de hacinamiento y ninguna tenía servicio de agua potable.CUADERNOS 21 del “desarrollo local” que están siendo financiados por distintos organismos multilaterales. enmarcado dentro de un programa social para la vivienda de “autoconstrucción y ayuda mutua” para Pueblos Originarios. centradas en la solidaridad y apoyo mutuo. 11 Extraído del Proyecto “Hábitat Aborigen”. 42 . incorporar el uso de tecnologías autóctonas y dejar instaladas capacidades en las Comunidades Aborígenes que permitieran la resolución de objetivos comunitarios”. Autoconstrucción y Ayuda Mutua. Por otro lado. plazas. El criterio para definir estas nociones de “vulnerabilidad” y “riesgo” debía ser consensuado con las comunidades. El “hábitat” era definido como “el espacio cultural en el que se desarrollan las comunidades [. Esto último era considerado un eje fundamental del proyecto. Para ello se incorporaba un equipo técnico local –una asistente social y un profesional de la construcción– que “capacitara. equipamiento comunitario para espacios de culto. al aprendizaje en lo constructivo y organizativo. Coordinación de programas sociales para la vivienda. Asimismo. es interesante anotar las contradicciones presentes en las políticas desarrolladas por un mismo organismo multilateral (Crespo 2006)... De ahí que se prefiera el uso del término “formación” antes que “capacitación”. talleres de artesanías. seleccionaba y recurría a aquello considerado como arquetípico del pueblo Mapuche y a una memoria prístina ubicada en un tiempo anterior. a la participación de la 12 comunidad y a la capacitación . Me refiero al proyecto denominado “Hábitat Aborigen”. financiados por el Banco Mundial pero mediados por el Ministerio de Desarrollo de la Nación y organismos no gubernamentales se iniciaron hace ya un tiempo atrás. En este sentido.. Dirección nacional de Fortalecimiento Social. desarrollo de energías alternativas. De esas dieciséis familias. 14 Extraído de la descripción del proyecto elaborado por la asistente social que acompañó a la Comunidad en el proceso. Las relaciones que se entablaron con esta comunidad siguieron un curso diferente y el proyecto está actualmente en ejecución. y modalidades de comportamiento basadas en el respeto ecológico. El programa estaba focalizado en la elaboración de cinco residencias destinadas a aquellos que la comunidad indígena considerara más 13 “vulnerables” o “de mayor riesgo social” . Esto es. el proyecto ponía especial cuidado –en sintonía con las políticas formuladas por el Banco Mundial– en respetar el uso de tecnología y materiales autóctonos. se diferencia de aquel que había enviado el Ministerio de Desarrollo. En este sentido. ni baño 14 en el interior de su vivienda . Si bien no me detendré en analizar el devenir del programa en ella. ni cloacas. que fue presentado y propuesto en 2004 a la comunidad 10 Mapuche Peumayen de Caiza. etc.

POLÍTICAS DE LA MEMORIA: PROCESOS DE ETNIFICACIÓN dictoriamente. extraen la madera del bosque que se encuentra en su interior y pocas familias logran vender sus producciones que son siempre en pequeña escala. valores y principios bajo los cuales debía organizarse la comunidad y se establecían de manera implícita o explícita. la imputación de una identidad nacional extranjera y los dispositivos de nacionalización establecidos desde la primera mitad del siglo XX en la zona. los modelos de sociedad autorizados. se afincan allí buscando un espacio tranquilo donde poder criar a sus animales y vivir de las tareas rurales. nos lleva a indagar acerca de las condicio- nes sociales de producción del pasado y las experiencias 15 transmitidas o vividas . Es decir. 16 Estos datos fueron extraídos del relevamiento realizado por la asistente social que participó del proyecto “Hábitat Aborigen” en la comunidad de Peumayen y de mi propio trabajo de campo. su subordinación en las relaciones de clase. se designaban en el texto como patrones sobre los cuales se los debía capacitar. las normas de comportamiento que deben seguir y las relaciones sociales que entablan. reelaborando sentidos de pertenencia e identificación étnica. A diferencia de otras comunidades Mapuches de la localidad que se encuentran territorialmente dispersas. el programa ponía de relieve antiguos prejuicios centrados en la clasificación de los Pueblos Indígenas a partir de sus “carencias”. la comunidad Peumayen reside en un mismo espacio geo15 15 Coincido con la definición que Briones (1994) propone res- pecto de la “tradición” como una construcción social. sus normas de adscripción e identificación étnica han estado condicionadas por estas relaciones asimétricas interétnicas e intraétnicas más que por rasgos culturales primordiales (Bari 2004). Finalmente. como empleadas domésticas. “estar” y “actuar o accionar”. la comunidad Peumayen activa su memoria y redefine sus relaciones “internas” y con algunos agentes “externos”. 14 LA COMUNIDAD PEUMAYEN Y EL PROGRAMA DE VIVIENDAS Asentada desde principios del siglo XX –luego de las campañas militares realizadas en la Patagonia–. Foster 1991. procedentes del otro lado de la Cordillera de los Andes. desigualdad y estigmatización que ha operado en la interacción con los Mapuches en Patagonia desde fines de siglo XIX. en menor medida. Briones 1994). pero también se distancia y contrapone al formulado por estos organismos. Estos procesos de constitución y reconstitución de la memoria social actualizados de distintas maneras por parte de la comunidad. en parte se asemeja. Al determinar de antemano y de manera homogénea aquello que se distingue como parte de su tradición y convenir la necesidad de su aprendizaje. Mientras en la ejecución del programa se ponía de manifiesto los límites que en las propuestas hegemónicas dirigidas hacia los sectores subalternos suele tener el concepto de “participación” –y en este caso también de “memoria indígena”– y los subsecuentes alcances que le otorgan al de “capacitación”. Numerosos autores han señalado ya la importancia de la selección del pasado para construir hegemonía (Hobsbawn 1989. Activó selectivamente ciertos patrones de comportamiento y de relaciones. suelen aprovechar estacionalmente la recolección de frutos silvestres para la venta. entre otros) pero también. combinando una sujeción externa con una subjetivización interna (Shore y Wright 1997). desde un lugar que. la comunidad Peumayen se ubica aproximadamente a diez kilómetros del centro de Caiza. en esta se codificaban las normas sociales. “ausencias” o “pobrezas de la memoria” y habilitaba determinadas maneras de “ser”. han incidido en las formas variables en las que los miembros de esta comunidad se han comportado. se trata de un fenómeno complejo que no se reduce simplemente a imponer condiciones desde afuera sino que incide en la forma en que los sujetos se construyen a sí mismos. Muchos de sus miembros recuerdan que sus abuelos. Algunos crían animales o tienen pequeñas plantaciones para autoconsumo. 43 . la mayor parte de la comunidad tiene empleos temporarios o estables en otras estancias. Los condicionamientos de la propuesta y las interacciones que de ahí en más se gestaron. Más que una frontera entre naciones que dividía espacios escindidos –Argentina y Chile–. De ahí que la propuesta se sostuviera edificada sobre “prácticas comunitarias preexistentes” pero a la vez formulara como objetivo fundamental “instalar capacidades en las Comunidades Aborígenes para resolver objetivos comunitarios”. En general. A decir verdad. al tiempo que se puso en debate no solo el presente y el futuro de la comunidad sino el pasado y las pautas concebidas como tradicionales por el grupo. especialmente respecto a las agencias estatales. algunos tienen pensiones y otros pocos 16 cuentan con planes sociales . para desafiar o reproducir el orden hegemónico cuando se lo hace desde y por sectores subalternos (Williams 1997. así como en las modalidades que reviste su autoreconocimiento y definición de sí mismos. la cordillera funcionó durante años como un espacio de tránsito además de una zona de refugio. La discriminación. como en toda política. a su vez. sobre el faldeo oeste del cerro Colorado. históricamente constituida y “reinventada” desde un presente local y posicionado. Hoy. en el ámbito de la construcción o. representaron para la comunidad de Peumayen un punto de inflexión que impregnó fuertemente su memoria. Brow 2002. Esto es.

. que puso en debate la memoria del grupo. ocupó y administró el espacio territorial que actualmente les 19 pertenece . Entonces. Esto es.A. es algo nuestro 18. no sé. se trataba de siete hermanos pero todavía no se ha elegido quien representará al último.. fija de ahí en adelante que cualquier iniciativa debe ser previamente consultada y consensuada por el Consejo. marzo 2006). pero en los relatos circulantes de la zona no es tenido en cuenta por no haber nacido en esta. dice que –o por lo menos en ese momento lo que plantearon algunos es que– no tenían nada. ¿no? [. El Consejo se conforma con un representante masculino de cada uno de los seis hermanos –hoy fallecidos– que desde principios de siglo XX. A toda la comunidad. varios miembros de la comunidad se resistieron en aquel entonces a ejecutarlas de la manera exigida y reclamaron desempeñar un rol más activo de participación en el proyecto... los organismos no gubernamentales se multiplican y llevan adelante las políticas que otrora formaban parte de la intervención del Estado. en el sentido común y desde diversos ámbitos. pero es una de las actividades más que hacen a la forma de vida que uno lleva.. o sea.I.) y tampoco se interesó hasta la fecha en obtenerlo. cultural. no interesa que el gobierno sepa si hablamos o no la lengua o si..] esto de la vivienda que medio querían hacer tenía que ver con eso. de esas reuniones nació el Consejo. la comunidad comenzaba a reorganizarse sociopolíticamente. lo que planteábamos era que en el diseño de la casa la gente participe” (Miembro B del Consejo de Peumayen. gran parte de la comunidad pone freno a algunas directivas establecidas desde el programa. que habían perdido todos los valores de la comunidad. 20 Durante el neoliberalismo. Pero la falta de conocimiento 17 de la lengua y de ciertas prácticas culturales visibles y arquetípicas concebidas como marcadoras de esta identidad atribuida. Ahora bien. transcripto aquí a modo de epígrafe– que. Al carecer de la personería jurídica otorgada por el I.. el Consejo se constituye en septiembre de 2004. pasadas y futuras.N.I. deja asentado que las decisiones sobre el diseño de la construcción de las casas. “Cuando se armó el Consejo se llamó a toda la comunidad. La reacción fue considerada por los agentes estatales como parte de estas pérdidas de memoria indígena que ya circulaban desde hacía mucho tiempo en la localidad y los posicionaba continuamente en una situación de liminaridad. ¿Cómo nace este Consejo? Viene un subsidio..] pero lo importante. ¿para qué queremos ese espacio? O sea.] Hay un conflicto. No necesitábamos la vivienda. un proyecto de un subsidio para viviendas. Si bien no se opone a la propuesta.A. Para nosotros era primero organizar y después lo que pueda venir de ayuda [. digamos.CUADERNOS 21 gráfico y posee el título comunitario de la tierra que ancestralmente ocupa. Me refiero a aquellos “nada”. En este sentido. Queda pendiente para futuros trabajos reflexionar acerca de la exclusividad del género masculino en la elección de su conformación. EL CONSEJO DE PEUMAYEN En efecto. digamos. A través de esta forma de organización. 18 El énfasis dado por el entrevistado se destaca con letras en “redonda”. marzo 2006).N. la 20 ONG debía administrar los fondos provenientes de 18 19 19 A 17 Hay un miembro de la comunidad que habla la lengua. Pero más allá de esto.] la cuestión cultural.. no va a ser un caballito de batalla para. conformando en su interior un Consejo. Necesitábamos organizarnos como comunidad. La elección de cada uno de los miembros se realizó por medio de una votación al interior de cada familia y dentro de dicho Consejo se eligió como uno de los integrantes a quien venía ejerciendo el liderazgo interno. además de su apellido y el hecho de pertenecer a un mismo linaje. o sea. “ni mapuches . con un momento en que esta estaba recreando sentidos de pertenencia colectivos y reflexionando acerca de sus rela16 17 ciones presentes. primero el Consejo y después las instituciones” (Miembro D de la comunidad Peumayen. a quiénes y por qué realizarlas y el equipo técnico implicado serían tomadas por la comunidad. los describían: “si vos hablás con la gente de este programa de Nación. un eje interesante para examinar. de la cultura mapuche” (Asistente Social de Caiza que acompañó el proyecto. ni huincas “ –tal como reza el artículo de la revista “Nueva”. la cuestión cultural se realiza en ese espacio digamos. luego de la primera reunión en la que una ONG presenta a la comunidad el programa de autoconstrucción de viviendas... decir verdad. Sin embargo.. los olvidos que se le adjudicaban a la comunidad Peumayen coincidían. frente a las modalidades impuestas en el diseño de las viviendas. marzo 2006) La comunidad Peumayen adolece del reconocimiento del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (I. los clasificó indiscutiblemente para el afuera como “la” comunidad Mapuche de la localidad.. “Porque no es que no se le dé importancia [a lo cultural] pero. Acá lo que la comunidad necesita es armar un Consejo’. la cuestión por ahí.. y el rescate y que sé yo (sonríe irónicamente) [. los ubicó a la par en un espacio de cierta ambigüedad e imprecisión étnica.. Esta situación. no es una. Hoy [. paradójicamente. Quizás había bibliografía que hacía referencia a esas cosas y bueno. Entonces yo digo: ‘No... o sea. es la diversidad de agentes con intereses heterogéneos involucrados en estas políticas sociales financiadas por el Banco Mundial y las implicancias que esto 44 .

la Fundación. conflictos y tensiones internas. el Servicio Forestal Andino. la distinción de la “particularidad indígena” en las agendas internacionales. Pero también ciertas tensiones internas que surgieron como producto de la intención de instalar una modalidad organizativa colectiva que difiere de la forma de liderazgo unipersonal vigente. no fueron razones partidarias las que impulsaron la conformación del Consejo. espacios territoriales que luego de la “campaña al desierto” no fueron valorados por el capital y fueron ocupados –en varios casos– sin títulos de propiedad por familias indígenas para el desarrollo de una economía de subsistencia. Me refiero principalmente al Municipio. que elevan la renta inmobiliaria de los espacios territoriales que les pertene24 cen . de a poco. véase Valverde (2004). El partido oficial ha tenido una fuerte injerencia en la comunidad. Esto fue gestando en algunos. que recién empieza de nuevo. habían 21 reconocido hasta aquella fecha como cabecilla : “88/89. Posiblemente. Los dispositivos de estatalidad que avalan el avance de esta nueva valorización del territorio junto al movimiento de reproducción del capital. Desde fines de los años 80 hasta la fecha. producen identida- 45 . la reforma 23 de la Constitución provincial y nacional . 20 21 22 23 21 Respecto de la existencia de un cabecilla en el pasado. estos últimos años vieron emerger en el ámbito público un sentido de pertenencia mapuche en la región más amplia donde se inserta Caiza. la percepción de una especie de muerte simbólica de la comunidad como tal. si bien mediante su Constitución Nacional y Provincial legisla una serie de derechos de los Pueblos Originarios. Como sostiene Hirsch (2000). que comienza a inmiscuirse en el proceso. dos años. marzo 2006)..POLÍTICAS DE LA MEMORIA: PROCESOS DE ETNIFICACIÓN Nación y ser mediadora entre el gobierno nacional y la comunidad.. etc.. “Fuimos a hablar con el Intendente un día ocho personas y le dijimos: ‘Ustedes como Estado van a tener que tener un vínculo con nosotros por una cuestión lógica. en ese año más o menos deja de ser comunidad. nosotros queremos resolver nosotros’ [. 24 En esta zona geográfica. los proyectos de desarrollo de diversas agencias y las presiones del capital en las tierras. venían para dos o tres ¿y los demás? Y por ahí empezaban los roces” (Miembro A del Consejo de Peumayen. continúa aún sin efectivizarlos. marzo 2006) El evento se recuerda con cierto orgullo por parte de algunos miembros del Consejo. El partido político oficial de la localidad intervenía discrecionalmente intercambiando bienes o servicios a cambio de favores políticos sin considerar los intereses colectivos. marzo 2006). Porque en ese momento todavía se consultaba todo. que se correspondía paralelamente con la muerte física de quién. véase Estela Grassi (2003). la cooptación política permitió desarticular liderazgos y organizaciones comunales restándoles en autonomía tiene en la modalidad final que termina adquiriendo la ejecución de las propuestas. comienzan a intervenir en el proyecto. viste” (Miembro B del Consejo de Peumayen. entre los cuales no es menor la importancia que la comunidad le otorgó a la reorganización de las relaciones y toma de decisiones en ella. aunque sí generaron una serie de conflictos con distintos agentes que.] Y antes se manejaba así. La ONG que presenta la propuesta estaba recién en proceso de conformación y pertenecía a un partido político opositor al del Municipio... “Una de las cosas que nosotros tenemos que tener en cuenta es que el día de mañana. o sea.] Y de a poco. con intereses contrapuestos. O sea que fueron más o menos quince o veinte años que se manejó al antojo de los políticos y de los blancos” (Miembro D de la comunidad Peumayen. llegue un subsidio o lo que sea. la propuesta de las viviendas traída por esta ONG tuviera –entre otras cosas– un propósito partidario. los entrevistados muestran diferencias. Algunos sugieren que nunca lo hubo mientras otros afirman su existencia en épocas anteriores. que suelen reiterarlo en algunas entrevistas como una marca de “re-nacimiento” de la comunidad como tal. La política neoliberal contribuyó a modificar muchas formas de vida y de la organización interna de la comunidad. Ahora bien. En el caso particular de Peumayen. Sin embargo.. al menos ciertos miembros de la comunidad o del Consejo. subordinación. comienzan a ser fuente de interés mercantil para proyectos de turismo de alto nivel y de deportes extremos y para la explotación forestal y la construcción de obras de infraestructura tales como rutas internacionales. 22 Acerca del proceso de constitución de los movimientos políticos mapuches y las distintas estrategias políticas de estas organizaciones. para profundizar acerca del papel que en las políticas sociales de la sociedad neoliberal adquieren los organismos del tercer sector y la heterogeneidad de intereses e ideologías en las que se inscriben. que sea para todos [. 23 Es importante de todas formas destacar el doble juego realizado por parte del Estado que. Todas estas iniciativas trajeron como consecuencia la elevación de la renta inmobiliaria. Más allá de esto. pero de la tranquera para adentro. el clientelismo político y los planes asistenciales dirigidos solo a algunos de sus miembros fueron fragmentándola y generando fuertes recelos. De ahí hasta ahora. Esta falta de implementación obedece a varios factores. La conforma22 ción de organizaciones políticas mapuches . y capacidad de movilización. la falta de implementación del proyecto impide seguir examinando –más allá de lo aquí descripto– los intereses de todos estos agentes y la modalidad de concreción del programa. sumados a una historia de negación. La intervención del Consejo comienza a trascender el caso puntual de las viviendas y a atravesar todas las relaciones e instituciones con las que la comunidad interactúa: el Municipio. Yo estoy contento porque se dio un giro importante.

de un conjunto de personas [.. los “viejos” contribuían entre sí y se aliaban. dentro de un año o dos dice: ‘Bueno. ha logrado poner al menos ciertos límites al avasallamiento exterior y ejercer cierto control. historias.. activar cuando esta así lo considere.. Para algunos miembros.. de repeticiones e innovaciones. Se trata de eventos situados históricamente en los que se activan y crean memorias.] los cuidábamos [a los animales] en conjunto. El Consejo se propone funcionar como una forma de reorganización de las relaciones internas.– y se advierte también la existencia de diferencias y conflictos en el pasado pese a los cuales. digamos.. Y cuando hubo un enemigo que quiso afectar el espacio como fue el alambrado este (se refiere a un problema de tierras con un estanciero que terminó en el asesinato de un miembro de la comunidad)... política y cultural para responder a la dominación. conservar y administrar el espacio territorial y sus recursos naturales en forma pareja e igualitaria.. trajo aparejado un proceso de redefinición identitaria y de conformación de varias “comunidades mapuches” en la zona que. marzo 2006)..CUADERNOS 21 estigmatización y discriminación vivida. El Consejo se constituye y legitima de esta manera sobre la selección de pautas de interrelación comunitarias que reconocen un anclaje en el pasado. ciertas prácticas visibles vinculadas con la identidad mapuche. prácticas y relaciones sociales y “que des sociales propias y formas de diferenciación social. los modelos de acción dependen de relaciones y prácticas sociales preexistentes y de las pautas conocidas de reclamos dentro de los límites impuestos por las instituciones. marzo 2006)... en determinadas instancias. trabajar en conjunto y reestablecer los encuentros entre sus miembros. era una cuestión de ellos.] . ni se sostienen invariables a través del tiempo. privados.. Y no había ninguna organización externa ni nada.] porque era típico que se colaborara. pero también como una manera de regular las interacciones mantenidas con las instituciones. romper con el clientelismo político. marzo 2006).. Con mi viejo y unos tíos míos también. repercutieron directa o indirectamente en la comunidad de Peumayen y en la decisión de constituir el Consejo. Algunos le agregan también. creando una unidad que trascienda las diferencias. el Consejo ha decidido que a partir de tal fecha se va a empezar a hacer eh. En estos casos.. como Consejo vamos a hacer una rogativa’ Y también con el Consejo. ¿vio? En conjunto” (Miembro C del Consejo de Peumayen. se ha empezado por ejemplo a manejar la comunidad más pareja.cuando había un problema así que los afectaba a todos. aportando soluciones favorables para el conjunto... Si bien con dificultades.. cit. Y obviamente. No fue mi abuelo ni fue Federico solo. ¿no?” (Miembro B del Consejo de Peumayen.. viste. de esos años a ahora han cambiando un montón de cosas. poseen a su vez una historia que dirige y transforma usos subsecuentes de esa forma” (Tilly 2000: 14).. su constitución no se inscribe en una relación lineal de causa-efecto. fortalecer los lazos comunitarios.] por ejemplo. aunque ese pasado adquiere connotaciones diversas. y todos se dieron cuenta que en realidad era una cuestión de todos. MEMORIAS DE EXPERIENCIAS Y EXPERIENCIAS DE MEMORIAS A pesar de que el Consejo haya sido el emergente de la propuesta formulada desde el Banco Mundial. étnica. junto a los conflictos en la representación política. “los viejos por ahí se peleaban porque los animales les cruzaban el cerco pero sabían que tenían un espacio que era de todos y lo usaban todos. se juntaban.] Hasta que un buen día digan: ‘Bueno. Combinan y se elaboran a partir de continuidades y discontinuidades. reformuló y puso en discusión una memoria de más larga data construida de y por la comunidad a partir de las interacciones mantenidas en un contexto de desigualdades.). que empieza a ser comunidad para todos [. más. En los relatos acerca del curso de conformación del Consejo. [. principalmente aquellos que adhieren a esta modalidad organizativa. [. rememoran con cierta nostalgia aquellas épocas en que sus miembros operaban en situaciones cotidianas o no de manera colectiva y establecen así cierta continuidad con el pasado: “Mi papá. etc.] Van a tener que afrontarse a la comunidad cinco o seis personas que van a manejar la comunidad y de a poco van a ir viendo que ellos dependen de todos ellos. se encuentra así. Entre los propósitos del Consejo de Peumayen. La experiencia de estos últimos años de neoliberalismo y el proyecto del Banco Mundial. nos vamos a empezar a juntar todos una vez por mes’ [.. seguramente. limitar el accionar externo sin previo consentimiento de la comunidad. El 46 .. ¿no?. intervenir en las decisiones de manera colectiva y consensuada... se señalan las modificaciones operadas como consecuencia de las relaciones de subordinación establecidas con diferentes agentes –estatales.] Que sean todas las cosas en común” (Miembro D de la comunidad Peumayen... de libretos históricos e improvisaciones. estas prácticas no se alimentan de visiones románticas que podrían llevar a frustrar su posibilidad de concreción. porque hay un montón de cosas que han variado. era un problema que. no sé. Como sugiere Tilly (op. gran parte de la comunidad de Peumayen. “El Consejo se conforma por una idea de proponerse a empezar a ser comunidad de vuelta [. trabajaban juntos ellos.. Con el campesino podrán pelearse algunas veces pero siempre se trataba de dar una mano sin necesidad de que te den un mango o alguna cuestión así de prestarse los bueyes o de darle una mano en esto o en aquello [. se juntaron y lo resolvieron.

N. Valverde 2004) .. lo consideran una redefinición del “Consejo de Ancianos” vinculado con un origen y tradición Mapuche perdurable en el tiempo: “Pero eso fue. digamos. esto es... es la forma de ordenamiento social y político que desde el I. para ellos.. el “Consejo de Ancianos” y la elección de un lonko (cacique) y un werken (mensajero). me refiero a la noción de ordenar en tanto organizar la comunidad pero también como forma de imposición. así como por la fuerza de ciertas señales o sueños recortadas como parte de tradiciones mapuches consideradas del orden de lo sagrado: “. A ella le debo este señalamiento de la estrecha relación existente entre estas tradiciones y los procesos de redefiniciones de los liderazgos de las comunidades.] Era como que en ese momento (se refiere al día en que se reunió la comunidad) se sintió la presencia [de Federico] y una paz. donde a esos ancianos se les consultó todo y sin orden de ellos no se hacía nada. como que algo en mí ya le cumplió [. la tradición de siempre de la comunidad [. el referente político local despliega su autoridad invocando su conocimiento sobre la memoria de la comunidad. legados y memorias se confrontan. la etnicización lo hace focalizando exclusivamente en la cultura. cuando me pide que ‘hay que luchar mucho acá por esta comunidad’. mientras la racialización de la “alteridad étnica” opera estableciendo divisiones entre grupos a partir de un criterio centrado en la naturaleza física o biológica. ha configurado la narrativa desde la que se autodefine y posiciona uno de los movimientos etnopolíticos de la región en la que se emplaza Caiza.]” (Miembro A de la comunidad Peumayen.. 47 . ¿entonces qué se hizo? Se eligió más o menos a uno de la familia [.POLÍTICAS DE LA MEMORIA: PROCESOS DE ETNIFICACIÓN entrelazamiento entre la dimensión étnica y la experiencia de clase que se desprende del relato recién transcripto. Se trata de la configuración de memorias heterogéneas de experiencias que son actualizadas como experiencias de memorias y que moldean la conformación y el accionar de la organización del Consejo a la par que son moldeadas por este. se haga inteligible al Consejo bajo una figura sociopolítica inmanente mediante la cual el I.dos días antes de que fallezca mi suegro [Federico]. Para dar un ejemplo concreto que ofrece esta misma autora.A. en este proceso de reorganización de liderazgos internos y ejercicios de control.. de la lucha por la posesión de la tierra y la recuperación victoriosa de la porción expropiada en el pasado “por los vecinos ricos”. las ideologías hegemónicas del blanqueamiento y del mestizaje en nuestro país. como actor protagónico de dicha historia.N.. como que no había ni una indiferencia.. En este caso. se imparte en los últimos años para que una comunidad indígena Mapuche sea reconocida como tal. contienen formas racializadas de construir la alteridad. Sin ir más lejos.A.. en la provincia del Chubut. Paralelamente. Más allá de que la comunidad Peumayen no está interesada hasta la fecha en responder a estas demandas institucionales.] ese Consejo ya lo tenían los viejos [.es como que los mismos espíritus te eligen.. frente a las prácticas de control y dominación operadas por los sectores hegemónicos 25 (Cf. “ordena” a las comunidades indígenas o vinculándolo con una trayectoria de clase y étnica cambiante. que no son explícitamente raciales. Te eligen para que vos puedas transmitir eso [. Ahora bien. Como ancianos ahora ya no nos quedó ninguno..I.] Antes en una comunidad indígena se tenía un Consejo de Ancianos. 26 Retomando a Briones (1998). Se presenta y posiciona no solo como testigo ocular sino principalmente. No obstante. la última palabra en las decisiones de la comu28 nidad. Dichas clasificaciones han incluido –con distintos acentos en cada etapa– desde la histórica racialización de la “alteridad indígena” hasta su adscripción en tanto pequeño productor rural y ciertas formas de etnicización.] Entonces ahí es como que se formó el Consejo. Se pusieron todos de acuerdo”.. Desde el ámbito oficial. que hoy adquieren un papel preponderante como forma de lograr ser acredi26 tados y obtener ciertos recursos . marzo 2006). quién analizó estas cuestiones en la Colonia Pastoril Cushamen. de nuevo va a empezar a nacer la comunidad” (Miembro A de la comunidad Peumayen. 24 25 25 Uno de los integrantes del Consejo pertenece justamente a este movimiento. una paz en esa reunión que todos entendieron. Quienes gestan la iniciativa de la organización del Consejo legitiman su accionar como producto de un legado transmitido por quien hasta no hace tantos años tenía.. demarcando y autorizando las formas de conducción sociopolítica en danza en la comunidad. la mayor parte de los miembros de la comunidad Peumayen articula y legitima a esta modalidad político-organizativa con pautas concebidas como tradiciones ejecutadas por los mayores de la comunidad entre sí y con el “blanco” y las instituciones. funciona de todas formas de manera latente. esas formas de dominación se han ido edificando a partir de diversas modalidades de categorización de lo étnico. es como que de AHI.I... pero aun en aquellos períodos en los que no se hace explícita alguna de estas modalidades. Estas formas de clasificación implican políticas de subordinación y han tenido mayor o menor peso cada una según el momento histórico. 28 Sobre este tema de los sueños y el rol que adquieren en estos procesos de reconfiguración de liderazgos mapuches.. “. algunos otros miembros ligados a la organización del Consejo. marzo 2006). de la ins26 27 27 27 Las comillas ilustran el carácter polisémico de la palabra. han sido muy enriquecedoras las comunicaciones personales mantenidas con Ana Ramos. todos se hablaron.

Así. etc. La “autonomía”. aunque no sin ciertas ambigüedades y paradojas. los Pueblos Indígenas fueron considerados 29 Retomo aquí una noción de Koselleck (1993). Durante años. a la pobreza de recursos socioeconómicos bajo la cual se define a los Pueblos Indígenas. no deben ser leídas en términos de oposición sino como caras de una misma política de poder. expresan formas de autorizar relaciones. En la implementación de sus programas. mejor aún. como parte de la creación de “comunidades indígenas”. vinculada con otros momentos históricos y con manifestaciones consideradas “puras” del “grupo beneficiario”. sin historia ni cambios. Las citas del pasado entextualizadas por los miembros de la comunidad. sus sentidos varían. pero también de un proceso de más largo alcance. Pueblos atrapados en un tiempo que debía ser superado mediante políticas dirigidas hacia el “otorgamiento” de aquel “futuro universal civilizado”.– con intereses contrapuestos y atravesadas por cuestiones partidarias. categorización. a partir de la confirmación de lo étnico. desde lo positivo y la afirmación. aunque con matices diferentes y en debate. de clase y étnicas. Resuelto a lo largo del tiempo de diversas maneras y recurriendo a distintos mecanismos –más o menos sutiles y. por un lado.. mediadas por distintos agentes –estatales. Se trata de una tecnología de poder que crea sujetos diferentes subalternos mediante dispositivos que más que operar a través de la negación y la represión –como sugiere Foucault (1999)– operan. establecen e intentan imponer una memoria prefijada que 30 debe ser internalizada en forma de habitus . ONG. No se trata simplemente de la conservadora idea de preservar el pasado. “pristinizarlos” y (re)marcarlos. La iniciativa del Consejo y la voz del referente político se nutren diferencialmente. “participación” y “empoderamiento” de los sujetos se configuran como modalidades de control. de la forma –e incidencia– en que desde los años 90 en adelante. se constituyen en la piedra angular de las políticas del Banco Mundial dirigidas a los Pueblos Indígenas. de una dinámica de relaciones asimétricas interétnicas y estigmatizaciones articuladas con tradiciones y experiencias intraétnicas de más larga data que en el transcurso van reformulándose. la autonomía queda supeditada a la subsunción en el mercado y sujeta a una noción particular de “comunidad”. En este marco. los políticos locales y los subsidios financieros de organismos multilaterales para el desarrollo en la comunidad y de las organizaciones políticas mapuches que se fueron conformando. se trata de un fenómeno complejo en el que la memoria se pone en debate y confronta en función de cier29 tos “horizontes de expectativas” . Se persuade y obliga a vivir y sentir como propia. y simultáneamente.CUADERNOS 21 talación –más reciente– de la escuela en su interior y de otras luchas entabladas. se constituyen hoy en campos de producción de etnicidad y de determinadas relaciones sociales. Asimismo. socialmente constituidos [. la negación de su memoria. “pobreza”. El “desarrollo” se traza entonces por pronunciar la diferencia sociocultural y regularla mediante la internalización de ciertas memorias o tradiciones específicas al interior de cada comunidad indígena o. mientras las organizaciones mapuches vienen reclamando.] que funcionan en estado práctico como categorías de percepción o de apreciación o como principios de clasificación al mismo tiempo que como organizadores de la acción” (1996:25-26). una memoria que se origina más allá de ellos mismos. ejercen presiones y fijan límites. su reconocimiento como “pueblo”. En efecto. tal como aparece en numerosos discursos. esto es. Foucault 1999). estigmatización y subalternización de lo étnico que fueron limitadas. los organismos multilaterales se constituyen hoy. En la actualidad. Y es que en estas disquisiciones sale a la luz que. Pero en la misma afirmación de la dimensión étnica se actualiza la negación y la carencia. 48 . La afirmación de la dimensión étnica y sus tradiciones. en el que se les atribuye una “pobreza de memoria”. pronunciando aquello que los torna eternamente un “otro cultural particular”. en el marco de relaciones de fuerza desiguales. se intenta que vuelvan a ese tiempo anterior. superpuestos y combinados– se han ido creando formas de identificación.. 29 30 Me refiero con habitus al concepto que Bourdieu define como “sistema de disposiciones y esquemas adquiridos. profesionales. detentadores y al mismo tiempo dadores de un pasado. ocultar sus marcas de “civilización”. “memoria indígena” y “comunidad”. desafiadas. en ocasiones. recreadas o readecuadas por los propios sujetos sobre los que se proponían estos ejercicios de control. en constituyentes. Paradójicamente hoy. quedan sujetos a aquello que se considera moralmente aceptable y técnicamente útil (cf. es decir. 28 A MODO DE CONCLUSIÓN De qué manera “incorporar” a los Pueblos Originarios ha sido una problemática que atravesó diferentes diseños de políticas por parte de los sectores hegemónicos. sino de crear y subjetivizar memorias impuestas que construyan hoy la diferencia cultural ubicándola en una situación de subalternidad. Enlazadas en otra red discursiva. vienen siendo delineadas las acciones de las instituciones estatales. se le agrega ahora su vulnerabilidad en términos culturales. crear afectos y solidaridades pero también manifiestan y vehiculizan tensiones sociales. legitima su rol apelando al legado que su propio padre ya enfermo le dejó para encabezar aquella tarea. Estas políticas.

Las modalidades de organización y de acción que en esta se activan y disputan entre sí. 2006 Políticas de Desarrollo. La voluntad de saber. J. Espacio. Notas acerca de una experiencia en salud complementaria. en Portilla. 1994 Con la tradición de todas las generaciones pasadas gravitando sobre la mente de los vivos: Usos del pasado e invención de la tradición. acentos y órdenes sociales que se intentan imponer respecto a la memoria e identidad Mapuche y a la noción de comunidad. Región y Nación entre los guaraníes de 49 . UBA. política y poder. más o menos cotidianas. Barcelona. 2004 La cuestión étnica: aproximación a los conceptos de grupo étnico.). C. R. 2000 Notas sobre comunidad. pero también discute y desplaza algunas coordenadas.POLÍTICAS DE LA MEMORIA: PROCESOS DE ETNIFICACIÓN Empero. etnicidad y relaciones interétnicas. Facultad de Filosofía y Letras. La comunidad de Peumayen recrea. C. Boccara. Buenos Aires. la memoria de la comunidad se resignifica reafirmando sentidos de pertenencia e identificación étnica y formas de liderazgos diferenciales entre sí. cabe aclarar que este escrito es de mi entera responsabilidad. Todos ellos han sido de gran aporte para analizar los fenómenos políticos aquí descriptos. De todas formas. Rodríguez 2005 Introducción. M. para algunos miembros. Crespo. les permite “re-nacer” como comunidad y redefine sentidos de pertenencia y devenir desde una instancia política mientras para otros puede resultar desafiante. Briones. Bernand. factor vital para comprender la forma en la que en la confrontación se ponen de manifiesto los límites existentes. Estrategia para el desarrollo rural para América Latina y el Caribe. L. P. Siglo XXI. Foster. identidad étnica. Runa XXI: 99-129. (ed. Motivos de la Antropología Americanista. México. Cuadernos de Etnohistoria. Cuadernos de Antropología Social. Brow. los proyectos de desarrollo y el financiamiento del Banco Mundial condicionan pero no impiden la elaboración de acciones que se bifurcan del tránsito esperado o establecido por estos organismos. y en el trayecto. y L. AGRADECIMIENTOS Agradezco muy especialmente algunas indicaciones bibliográficas y debates teóricos formulados por Elena Achilli y Guillaume Boccara durante el seminario doctoral que cada uno dictara en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. J. 2004 Del Buen Gobierno en Territorio Mapuche. E. 1991 Making national cultures in the global ecumene. en Anthropological Quarterly 63:1). Ficha de cátedra de Etnolingüística. C. Hirsch. Buenos Aires. MS. se configuran a partir de una experiencia de interacciones conflictivas. Gedisa. 20: 235-260. De Jong. Una puesta en perspectiva desde el concepto de Aboriginalidad. mulatos y Ladinos en Hispanoamérica: un Enfoque Antropológico de un Proceso Histórico. Bourdieu. Memoria Americana. :21-32. Eudeba. El habla en interacción: La comunidad. desde prácticas y saberes situados históricamente y no totalmente previstos por el discurso oficial. P. Intelectuales. la comunidad activa memorias en tensión. MS. Annual Review of Anthropology. 2003 Políticas de asistencia focalizadas en el desempleo y la pobreza. (1990. 1999 Historia de la sexualidad 1. Cecilia Benedetti y Lorena Rodríguez. También los señalamientos por demás orportunos de Ana Ramos. C. Buenos Aires. (coord). hegemonía y los usos del pasado. Es esa trayectoria la que marca hoy al Consejo como una institución que. Bourdieu. Grassi. M. y L. M. Las relaciones que emergen no son producto de un evento aislado sino de un proceso de resistencias. Washington. Foucault. 2001 Mestizos. I. en la que se inscriben continuidades y discontinuidades dentro de un contexto de dominación. Bari. luchas. reacomodamientos en el que los sujetos se van constituyendo y variando en el marco de relaciones de fuerza desiguales. patrimonio Arqueológico y turismo en Norpatagonia Argentina. En el marco de este proceso de reorganización sociopolítica. S. 1998 La alterización del “cuarto mundo”. G. 1996 Cosas Dichas. De ahí la importancia de revisar no simplemente el producto sino el proceso de producción de estas interacciones a la luz de los procesos hegemónicos. 105-133. se propone revertir ciertas dinámicas de poder vigentes. págs. Políticas y problemas sociales en la sociedad neoliberal. Fondo de Cultural Económica. 20: 113-129. 13: 9-19. México. Wacquant 1999 Sobre las astucias de la razón imperialista. Lejos de estar vacía o dislocada. Del Sol. en Bourdieu. 2001 Misión. BIBLIOGRAFÍA Banco Mundial 2002 Llegando a los pobres de las zonas rurales. P.

). Koselleck. :9-32. Perspectives in American Indian Culture Change. Žižek. Universidad de Buenos Aires. 1993 Europa y la gente sin historia. Londres. Routledge. C. The Invention of Tradition. Fronteras. y S. E. Tilly. Radovich. Madrid. 1989 Introducción: Inventando tradiciones. Paidós.). Futuro. 1961 Introduction y Chapter 8. C. Paidós. Buenos Aires. Routledge. Londres. A. Anthropology of Policy. Hyatt. EDUNLA. págs. Facultad de Filosofía y Letras. B. MS. La periferia como centro. C. Valverde. Fondo de Cultura Económica. S. págs. y S. 2000 Acción colectiva. tesis de doctorado en Antropología Social. Villa Giardino. Wright (eds. Reflexiones sobre el multiculturalismo. versión traducida por Jorge Eduardo Aceves Lozano. 50 . En Shore. 2004 Nuestro sueño es un mundo sin pobreza. Buenos Aires. pasado. En Jameson. Critical perspectives on governance and power. Shore. Apuntes de investigación del CECYP. Córdoba. Hobsbawm. J. Buenos Aires. 1997 Marxismo y Literatura. En Alejandro Grimson (comp. 278-298. Ranger (eds.137-188. F. Buenos Aires. Cambridge University Press. Las estrategias políticas de las organizaciones Mapuches.). Critical perspectives on governance and power. 1993 Modernidad. Mastrángelo. Wolf. y S.CUADERNOS 21 Argentina. 2003 Impacto Social de grandes aprovechamientos hidroenergéticos sobre comunidades rurales de norpatagonia. y T. S. Williams. Wright (eds. Spicer. Types of Contact and Processes of Change. Procesos de integración y de re-etnización en zonas de frontera. R. 217238. E. Barcelona. La Crujía. C. self-governance and the democratization of knowledge in Great Britain. Un estudio etnográfico sobre el Banco Mundial. 2005 Multiculturalismo o la lógica cultural del capitalismo multinacional. Estudios Culturales. Para una semántica de los tiempos históricos. Wright 1997 Policy: a new field of anthropology. naciones e identidades. En Shore. Ciccus. R. C. En Hobsbawm. S. and S. Actas del VII Congreso Argentino de Antropología Social. E. E. págs. Žižek. The University of Chicago Press.). Anthropology of Policy. Península. 2004 Los Movimientos Indígenas en la Argentina. 1997 Poverty in a ‘post-welfare’ landscape: Tenant management policies.

se trató del proceso expansivo más reciente. We studied the temporal and spatial distributions of shipwrecks in the Río de la Plata in order to expand the range of landscapes considered when researching past human behavior. Tomamos como caso de estudio la región del Río de la Plata. convencidos de que contribuiríamos al estudio del comportamiento humano en los paisajes al postular una utilización total del espacio geográfico en el cual nuestra especie vive. 1 PALABRAS CLAVE Paisaje arqueológico . Desde una escala arqueológica. 2006/2007 ISSN 0570-8346 EL INFIERNO DE LOS MARINOS DISTRIBUCIONES DE NAUFRAGIOS EN EL RÍO DE LA PLATA (SIGLOS XVI-XX) Lic. entendiéndolo como un espacio con límites acotados y.distribuciones . METODOLOGÍA Seguimos la lógica distribucional que plantea una continuidad espacial del registro arqueológico. conviene profundizar su estudio porque es una oportunidad para investigar cómo el ser humano. Con estos objetivos en mente. comprendido entre las costas argentina y uruguaya desde la desembocadura de los ríos Uruguay y Paraná hasta la línea imaginaria que une el Cabo San Antonio y Punta del Este (conocido como “límite exterior del Río de la Plata”). Uruguay. se remite a la salida del hombre de África (Gamble 1993). creemos que constituyen un desafío a la capacidad del ser humano para poner en práctica distintas estrategias ante situaciones de riesgo e incertidumbre. formulamos un modelo y pusimos a prueba hipótesis que explicaran el cambio en la distribución de los naufragios en el río abordándolos entre sí y en relación con otros elementos del paisaje (las formas geológicas y las ciudades). durante el proceso de expansión global europea que se inició con la conquista de América y cuyos efectos no perdieron vigencia hasta la actualidad. dicho de otra manera. Supo51 . abordable arqueológicamente. a nivel global. tomar decisiones creativas y desarrollar nuevas tecnologías.shipwrecks . jpglibre@ gmail. Juan Pablo Guagliardo* RESUMEN Combinamos aquí diferentes líneas de evidencia para integrar el ambiente acuático al estudio del ser humano en los paisajes. entre los 34º/36º 10’ S y los 55º/58º 10’ O. KEY WORDS Archaeological landscape . Asimismo nos interesó estudiar las maneras en que este paisaje acuático fue utilizado por el ser humano entre los siglos XVI y XX. trabajamos la idea de ver al ambiente acuático como un paisaje arqueológico analizando en espacio y tiempo las distribuciones de naufragios en el Río de la Plata.Río de la Plata. INTRODUCCIÓN Los espacios acuáticos no deberían pensarse solo como obstáculos o barreras para la expansión de las poblaciones en diferentes tiempos y lugares. Desde la arqueología subacuática y calibrando diferentes líneas de evidencia abordadas desde enfoques teórico-metodológicos vigentes en la arqueología actual (arqueología del paisaje. Definimos como tal al cuerpo de agua situado en la costa * Programa de Arqueología Subacuática del INAPL. En verdad. aplicando la metodología del análisis espacial y el modelado cartográfico (Manzi 1999a) para evaluar qué aspectos del medio natural y social tuvieron un papel relevante en las distribuciones artefactuales –en este caso naufragios (sensu Elkin 2002)–. no obstante. Utilizamos como caso de estudio la distribución espacio-temporal de naufragios en el Río de la Plata para expandir el rango de paisajes considerados al estudiar el comportamiento humano en el pasado. en consecuencia. agregando la franja costera atlántica del departamento de Maldonado. ABSTRACT We combine evidence from different sources with the purpose of integrating aquatic environments to the study of people and landscapes.com este de Sudamérica.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21.Río de la Plata. recordemos que este. distribucional y arqueología de momentos históricos). busca solucionar los problemas que un medio ambiente variable y diferente le plantea (Guagliardo 2006). durante la expansión de la ideología del capitalismo a escala global.distributions .naufragios .

Factures culturales Hipótesis derivada (H3): hay una disposición agrupada de los naufragios en torno a los puertos naturales y las ciudades ribereñas. posteriormente armamos una base nueva. resultó necesario reflexionar acerca de la relación que existe entre registro arqueológico e histórico: a nuestro parecer. que utiliza la tecnología SIG (Sistemas de Información Geográfica) para permitir una visualización rápida de la información asociada (Manzi 1999b). A partir de su cruce. colonización y ocupación efectiva) que no funcionaron como entidades estáticas. B. Para nuestro caso de estudio. podemos ofrecer explicaciones coherentes a los problemas que necesitamos resolver. nuestro trabajo de síntesis fue 52 . de carácter independiente. (figura 1). arqueológico. que nos permitió establecer un mínimo número de 1. RESULTADOS Tras haber dado el primer vistazo al mapa modelado (figura 2) desistimos de aplicar un test estadístico para poner a prueba la aleatoriedad o no de la distribución. Conviene ser cautos y considerar que no existe la misma probabilidad de obtener datos para todas las épocas porque la disponibilidad de fuentes y documentos históricos ha sido diferente. Un tratamiento arqueológico del registro histórico se dirige a detectar lo que otros no siempre se propusieron dejar como evidencia. La nueva base de datos se articuló gráficamente con mapas temáticos en acuerdo con la línea del modelado cartográfico.500 naufragios. Debido al marco cronológico de nuestra investigación y a las fuentes que utilizamos. (figura 2). las unidades morfológicas (geoformas) presentes en el Río de la Plata.099 naufragios (Guagliardo 2006). considerando las siguientes unidades de análisis: 1) Desde una perspectiva cultural.3% al llevarse a cabo la colonización y presentando una polarización (cerca del 80%) en los momentos más recientes (tabla 1). Tomamos como punto de partida la base de datos de naufragios del Río de la Plata elaborada por Elkin (2002). 2) Desde una perspectiva ambiental. es producto del azar. HIPÓTESIS Las hipótesis formaron parte de un modelo compuesto por tres estrategias (exploración. definido como cualquier cosa que tenga atributos como consecuencia de la actividad humana (Dunnell y Dancey 1983). Hipótesis derivada (H4): las condiciones históricas del desarrollo de las ciudades ribereñas y las circunstancias políticas han incidido en la distribución de los naufragios. lo que reafirmaba que la azarosidad debía descartarse de plano: baja proporción de naufragios registrados durante la etapa que caracteriza la estrategia de exploración del Río. Hipótesis alternativa (Ha): en conjunto. Nuestro método se asemeja a una búsqueda estratigráfica de los artefactos que han quedado registrados en las fuentes para armar explicaciones. pero sugerirá siempre una revisión crítica. la cual podrá contraponerse o respaldar a la historia previa. sino como formas dinámicas de abordar la explicación desde un punto de vista ecológico evolutivo. derivada de la anterior. Factores naturales Hipótesis derivada (H1): los naufragios se distribuyen diferencialmente en el espacio. ambos son productos materiales de las sociedades en el pasado. sino que estaría jerarquizado en función de su heterogeneidad ambiental (sensu Stafford 1995). que son áreas con rasgos particulares dentro de un ambiente heterogéneo (López Laborde 1998). combinación y síntesis. Hipótesis nula (H0): la distribución espacial de los naufragios registrados entre el siglo XVI y la actualidad en la región del Río de la Plata. B1. Nuestro primer paso consistió entonces en definir la estructura y configuración del paisaje (figura 1). conformada por alrededor de 1. De acuerdo con sus características naturales. alcanzando un 20. A. no obstante. porque hubiera sido redundante: la concentración de naufragios nos permite rechazar la hipótesis nula y comenzar a trabajar con las hipótesis derivadas. Para el estudio del comportamiento. Hipótesis derivada (H2): los fenómenos meteorológicos predominantes (concretamente sudestadas y pamperos). la distribución espacial de los naufragios registrados entre el siglo XVI y la actualidad en la región del Río de la Plata es causa directa o indirecta del comportamiento humano. Como resultado. en consecuencia. siempre desde un registro que es material y. el artefacto. han incidido en la distribución de los naufragios. Cuando nos enfocamos en el análisis de la variable tiempo también encontramos una distribución desigual de los naufragios. algunas geoformas agruparán naufragios y otras no tendrán representación. propusimos tratarlos dialécticamente: reconocer su materialidad individual requiere su procesamiento.CUADERNOS 21 nemos que el paisaje acuático no fue utilizado al azar por el ser humano (sensu Manzi 1999b). B2. la utilización crítica y búsqueda exhaustiva de fuentes y documentos históricos fue indispensable para construir la base de datos. los documentos tienen mucho que aportar porque contienen pistas materiales que ofrecen la posibilidad de generar una explicación desde la Arqueología.

Porcentajes y tasas de naufragios según las estrategias Estrategia Exploración Colonización Ocupación efectiva Total Duración 1516-1775 1776-1861 1862-1999 Naufragios 28 223 848 1.108 2.145 2.099 Años transcurridos 260 86 138 484 Tasa anual 0.EL INFIERNO DE LOS MARINOS Figura 1 Tabla 1 .271 Porcentaje 2.55 20.29 77.593 6.16 100 Figura 2 53 .

por lo que trabajamos con un número mínimo de naufragios altamente confiable. articulando en cada caso las dimensiones tiempo y espacio para ir encauzando la conclusión. lo cual pone en evidencia una utilización del Río de la Plata como un lugar de tránsito hacia otras regiones. La bahía de Montevideo concentra un 74% de los naufragios causados por factores meteorológicos y la de Maldonado. Contrariamente a ello. De cada dos acaecidos por año. Consecuentemente. el canal oriental podría ser el más apto para navegar pero. como el banco inglés. con una cifra del orden del 15%. en la investigación que dio origen a este artículo (Guagliardo 2006) los resultados fueron presentados por separado.17% de los naufragios se da en el canal oriental. sus bahías deberían haberse considerado las más riesgosas para anclar de acuerdo con lo que revela el registro material. en promedio. en el proceso de conocimiento geográfico y cartográfico.43%) en solo tres sectores del espacio durante la etapa exploratoria. Al intercalar en la explicación el impacto de los temporales. hay un 88. se confirma la tendencia a la concentración de naufragios en el canal oriental. lo cual hace más llamativo aún que dicha geoforma se esgrima frecuentemente como la más apta para la navegación de todo el Río de la Plata. Esperábamos que ciertas geoformas actuaran como polos de concentración de naufragios (por ejemplo los bancos de arena.57% de la distribución. observamos que los naufragios se producían cuando los barcos estaban anclados en los puertos: eran destruidos por los temporales aunque estuvieran fuertemente amarrados. básicamente por tratarse de zonas aptas para la navegación. que agrupa también al 90% de los provocados por temporales (tabla 4). Cruce de factores naturales: geología y meteorología El enunciado de la hipótesis 1 planteó que los naufragios se agrupaban en torno a geoformas específicas mientras que el de la segunda apuntó a medir el impacto de los fenómenos meteorológicos (sudestadas y pamperos). la geomorfología del Río pudo por cierto haber sido determinante entre las causas de los naufragios. un 11% de los naufragios se produjo por cuestiones meteorológicas (tabla 3). Para esta ocasión encontramos más adecuado intercalar el análisis de datos según trabajáramos la incidencia de los factores naturales o culturales en la distribución de los naufragios.0385 naufragio/año (lo que equivale a decir que. En conjunto. Para poner a prueba estas hipótesis. Existe una fuerte polarización de la distribución (96. La estrategia de colonización pone de manifiesto que el 81. Al respecto. se produjo un naufragio cada veintiséis años). estas bahías fueron por muchos años consideradas las áreas de condiciones portuarias naturales más favorables del río para fondear. De todas maneras. la geoforma que recibe la descarga de sedimentos del río Paraná en la boca del Río de la Plata modificando aceleradamente la fisonomía de la costa al implicar un crecimiento del frente deltaico. se mantiene como un área también riesgosa. por ello. quedando entonces relegada a pesar de que la naturaleza de los registros nos obligasen a no descartarla de plano. por ser formas emergentes). sin un puerto que brindara una infraestructura segura. desconocido. la exploración implica adentrarse en un espacio nuevo. Casi un 50% de los naufragios del canal acontecieron en la bahía de Montevideo y un 37% en la de Maldonado. En Playa Honda. que agrupa al 35. paradójicamente (insistimos). la distribución estaba concentrada en la geoforma canal oriental la cual constituye un antiguo valle fluvial con características aptas para la circulación y es considerada la ruta más favorable para el ingreso y egreso de las embarcaciones al Río de la Plata. Asimismo. Las formas menores fueron definidas operativamente siguiendo las ubicaciones aproximadas que las fuentes y documentos históricos revelaron acerca de dónde se habían producido los naufragios. marcando un cambio en las proporciones entre estas dos geoformas en compa54 . mientras que las de mayor profundidad (los canales) fueran el contraste. pero nuestra impresión es que faltan datos para sostener estas ideas. uno era provocado por motivos meteorológicos. Aun habiendo previsto hallar una mayor cantidad de naufragios en las regiones más transitadas. agregando el impacto de los temporales (tabla 2).6% de naufragios provocados por cuestiones meteorológicas concentrados solamente en estas dos geoformas menores.71% del total. Tras haber analizado los datos. la evidente desproporción general en el espacio regional nos obligaba a indagar nuevas causas. La expectativa que habíamos generado respecto de que los temporales serían la principal causa de los naufragios en los primeros momentos analizados no tuvo su correlato material. tratando cada hipótesis en forma independiente. La tasa anual de naufragios en aquella geoforma se eleva a 0. detectamos que el 93% se agrupaba en el canal oriental. encontramos que se agrupa un 28. Veamos a continuación cómo funciona la variable tiempo: durante la etapa exploratoria (1516-1775). analizamos la distribución de naufragios según las geoformas mayores y menores en las que se ubicaron.CUADERNOS 21 exhaustivo (Guagliardo 2006). No es ilógico entonces asignar una mayor incidencia a los factores geológicos que a los meteorológicos (propusimos antes que las formas emergentes actuarían como polos concentradores de naufragios. En todo el canal oriental hubo ciento ochenta y un naufragios. que agrupa más del 30% de la distribución). no asociadas con la profundidad.

00 Bajíos de Samborombón 4 Franja costera sur Costa baja entre Avellaneda y La Plata 24 Banco Arquímedes 2 Alto marítimo Banco Inglés 111 3 3. incluyendo la Isla de Flores Costa atlántica de Maldonado 24 3 13.71 7.57 25.00 Canales al río Uruguay 14 1 7.00 Bahía de Montevideo 477 202 42.00 Canal oriental Costa este de Montevideo hasta 60 8 13.33 Accesos y puerto de Bs.Cruce de factores naturales Geoformas Causados por Cantidad Porcentaje menores temporales Costa norte de Buenos Aires 12 1 8.099 272 24.86 10.14 3.00 Isla de Lobos 39 1 3.00 Barra del Indio y frente marítimo Canal Punta Indio 9 1 11.00 Playa Honda Banco de la Playa Honda 60 2 3.14 32.Número mínimo de naufragios durante la etapa exploratoria Estrategia de exploración (1516-1775) Geoforma mayor Canal oriental Alto marítimo Sistema fluvial norte Playa Honda Geoforma menor Bahía de Maldonado Bahía de Montevideo Costa atlántica de Maldonado Banco Inglés Costa oeste de Colonia Isla Martín García Accesos y puerto de Buenos Aires Total general Naufragios 5 3 2 9 1 1 7 28 % 17.35 Banco Santa Lucía 6 Bahía de Maldonado e Isla Gorriti 156 39 25. 36 9 25.00 Banco Rouen 1 Canal marítimo y umbral de Samborombón Bahía de Samborombón 3 Total región 1.00 100 3 1 1 Afectados por temporales 1 55 .57 3.75 Geoformas mayores Tabla 3 . As.EL INFIERNO DE LOS MARINOS Tabla 2 .00 Piriápolis.33 Isla Martín García 2 1 50.14 Sistema fluvial norte Costa oeste de Colonia 11 Isla Juncal 8 Banco Grande de Ortiz Banco Grande de Ortiz 7 Canal intermedio 14 Gran hoya del canal intermedio Banco Chico 8 Banco Magdalena 1 Banco Jesús María 1 Canal norte Canal de San Gabriel (este de Colonia) 9 1 11.

Completaremos el análisis de los datos recurriendo a la evaluación del impacto de los factores culturales en la distribución de los naufragios del Río de la Plata. sino que su tránsito fue el más intenso del río. En el canal oriental. Entretanto. aunque en verdad los efectos de los fenómenos de mal tiempo también impactan fuertemente en Buenos Aires (47% de los naufragios responden a causas meteorológicas). En ambas bahías el impacto de los temporales se acerca al 50% sobre los naufragios producidos en aquel tiempo a escala local. Durante la etapa exploratoria (1516-1775) el 57% de los naufragios se relaciona con áreas cercanas a las ciudades-puerto. prácticamente. la recurrencia de naufragios en otros elementos del paisaje (canal oriental. sistema fluvial norte y Playa Honda). La bahía de Maldonado refleja una violenta caída de registros asignables a factores meteorológicos (un 4% contra un 34% que alcanzaba previamente).87% del universo de casos (eran mil noventa y nueve). el 43. fundamentalmente durante los últimos treinta años. Entre 1776 y 1861 en Montevideo se registró un promedio de 1. En síntesis. Un importante cambio en la distribución se produce dentro de la geoforma Playa Honda: el banco homónimo se destaca como una forma menor con alta representatividad a nivel regional. A la vez que casi todas las geoformas mayores presentan naufragios. La geoforma alto marítimo vuelve a tener un lugar relevante en la distribución según la cantidad de naufragios detectados. Hay zonas de tránsito y uso del espacio fuertemente opuestas: la costa sur presenta una extensa sección de la ribera subrepresentada (franja costera sur). economía y sociedad Las hipótesis culturales fueron también trabajadas en dos dimensiones: espacio y tiempo. La aparición de naufragios en geoformas mayores y menores antes no representadas (franja costera sur entre las primeras. se prioriza la circulación por la geoforma canal oriental y se observa una concentración en el uso de sus bahías.CUADERNOS 21 ración con el momento anterior. isla Juncal y banco de la Playa Honda entre las segundas) está indicando un uso más amplio del espacio. lo cual muestra a nivel material una actividad ininterrumpida a pesar de que regía la prohibición de operar por su puerto. en la bahía de Montevideo hubo ciento sesenta naufragios por temporales. lo que indica una disminución del uso de Maldonado a favor de Montevideo. reafirma el tránsito por las rutas naturales u óptimas de navegación. Cabe destacar que el total representa un 64. el último de ellos fue registrado en 1951 (tabla 6). evidenciando su predominio por un período prolongado (entre 1516 y 1723). quien la había denominado “Puerto de Nuestra Señora de la Candelaria” y tomado posesión en nombre de la Corona (Díaz de Guerra 1988). Se esperaba una recurrencia en la utilización de los sectores óptimos aunque debería observarse también una utilización del espacio en toda su extensión (tabla 5).023 naufragios por año: la mitad de los naufragios. lo cual nos lleva a la lectura de que se trata de sectores de muy baja circulación. Es interesante notar que solo en Maldonado se registra un naufragio antes de que se produjera la fundación de la ciudad (tabla 8). Es curioso el hecho de que una geoforma de tales dimensiones tenga tan baja representatividad. pero sigue siendo el banco Inglés el que los agrupa. En líneas generales. En conjunto. alto marítimo. existen áreas que no muestran representación. De los dieciséis casos. no operando en consecuencia como “trampa”. Esto no quiere decir que la navegación haya estado circunscripta solamente al canal oriental. De ahora en adelante. muestran que estamos frente a un ambiente altamente jerarquizado. Mientras tanto. que había sido decretada a 56 . el 32% de los naufragios que se producían se asignaba a causas meteorológicas.8% se adscribe a la ciudad de Buenos Aires y alrededores (tabla 9). las variables tiempo y espacio. las que consideramos un indicador de los espacios más utilizados. En la etapa de ocupación efectiva (1862-1999) la distribución da un vuelco notable. cruzadas. La bahía de Maldonado había sido descubierta por Juan Díaz de Solís en 1516. Parece haber sido uno de los elementos naturales clave tenidos en cuenta para organizar el espacio. sino favoreciendo la selección de rutas óptimas. reafirmando la tendencia proyectada para la etapa de colonización. encontraban su causa en factores meteorológicos. al tiempo que marca la utilización de rutas no óptimas para la navegación. La hipótesis 3 postulaba que los naufragios se concentraban en las cercanías de las ciudades-puerto y la última medía la influencia de los fenómenos sociopolíticos en la distribución. El Banco Grande de Ortiz presenta naufragios por primera vez. Cruce de factores culturales: política. el impacto de los temporales sobre la distribución evidencia (gracias a la apertura por intervalos que hemos realizado) una fuerte disminución a través del tiempo. Entre ambos puntos. La circulación por ese banco constituye una ruta no óptima y altamente peligrosa para las embarcaciones que la transitan. Comenzamos rastreando la fecha en que las ciudades-puerto fueron fundadas y asociamos el mínimo de naufragios que se produjeron en sus cercanías inmediatas (tabla 7). debido a la naturaleza cambiante de los sedimentos y a la baja maniobrabilidad ante circunstancias meteorológicas desfavorables. el propósito es detectar a través del tiempo y el espacio cómo pudieron haber influido los factores culturales en la distribución de los naufragios. la distancia entre las bahías de Montevideo y Maldonado se acentúa. En Maldonado la relación es similar. mientras que la ribera norte es su antítesis.

24 2.83 1.52 0.84 2 3% 1.44 2 2% 0.91 7 8% 45.47 100 179 21% % Bahía de Maldonado Bahía de Montevideo Banco de Santa Lucía Costa atlántica de Maldonado Costa entre Montevideo y Pirlápolis Isla de Lobos Alto marítimo Banco Inglés Banco Arquímedes Banco Rouen Banco Grande de Ortiz Banco Grande de Ortiz Gran Hoya del Canal Intermedio Canal intermedio Banco Chico Banco Magdalena Sistema fluvial norte Costa oeste de Colonia Canales al Río Uruguay Isla Juncal Canal marítimo y umbral de Samborombón Bahía de Samborombón Barra del Indio y frente marítimo Canal Punta Indio Canal norte Canal de San Gabriel (este de Colonia) Banco Jesús María Playa Honda Costa norte de Bs.24 0.46 2.35 0.24 8.04 39.59 1.06 1 11% 0.65 0. As.12 0.12 0.53 1 8% 0.06 1 11% 1.Número mínimo de naufragios ocurridos durante la etapa de ocupación efectiva Estrategia de ocupación efectiva (1862-1999) Geoforma mayor Canal oriental Geoforma menor Cant.90 2.83 2 5% 4.24 0.52 160 41% 0.36 1 3% 11.EL INFIERNO DE LOS MARINOS Tabla 4 .12 0.71 2.Número mínimo de naufragios durante la etapa colonizadora Estrategia de colonización (1776-1861) Geoforma mayor Canal oriental Geoforma menor Bahía de Maldonado Bahía de Montevideo Costa atlántica de Maldonado Costa entre Montevideo y Piriápolis Isla de Lobos Banco Inglés Costa oeste de Colonia Canales al Río Uruguay Isla Juncal Isla Martín García Banco de la Playa Honda Accesos y puerto de Buenos Aires Costa baja e/ Avellaneda y La Plata Total general Naufragios 67 88 5 19 2 5 5 1 3 1 2 19 6 223 % 30. Banco de la Playa Honda Accesos y puerto de Buenos Aires Franja costera sur Costa baja entre Avellaneda y La Plata Bajíos de Samborombón Total general 57 . 84 386 6 17 41 37 97 2 1 7 14 8 1 5 13 5 3 9 9 1 12 58 10 18 4 848 Afectados por Impacto temporales 9.35 1.45 1.59 0.45 0.18 2.42 1 8% 6.52 2.00 1 6% 4.12 1.94 0.69 100 Afectados por Impacto temporales 31 46% 42 48% 1 20% 6 32% 1 20% Alto marítimo Sistema fluvial norte Playa Honda 9 90 47% 40% Franja costera sur Tabla 5 .90 8.

Su raíz aparece en verdad durante los últimos momentos de la etapa exploratoria. El hito revolucionario de 1810 había devuelto el predominio de la actividad comercial a Buenos Aires en perjuicio de Montevideo (Silva 2001). la caza de ballenas y la cura de cueros de lobos marinos y focas en todo el Atlántico Sur” (Castells & Castells 1997: 4). de los mercados y de los recursos provenientes de las colonias de ultramar. La ciudad fortificada fue consolidándose como base naval y adquiriendo una preeminencia en el tráfico marítimo difícil de superar (Silva 2001). otorgamiento de licencias para la operaciones corsarias. dispone hacia 1770 una política radical de control del contrabando y ordena la toma por la fuerza de los focos clave del movimiento ilegal: la Colonia. considerando la importancia estratégica de las ciudades del Plata para controlar el tráfico marítimo del Atlántico Sur y asegurar la llegada de metálico hacia España una vez perdida la ruta del caribe. La segunda invasión fue planificada desde Montevideo y el desembarco se produjo en la Ensenada de Barragán. Después de la crisis de autoridad que se generó en las colonias. Durante la etapa colonial (luego de la segunda fundación). allí se habían refugiado los monopolistas españoles y desde allí se organizaría la reacción: bloqueo de Buenos Aires en agosto de 1810 –que fue liberado por la intervención británica–. Hacia el siglo XVII la importancia del comercio de cueros vacunos daría comienzo al desarrollo de la actividad ganadera rioplatense. Tras la refundación encarada por Juan de Garay (1580). básicamente porque la pretensión de los españoles durante los últimos años de su dominio del Plata y del Atlántico Sur fue fomentar el establecimiento de poblaciones estables (a diferencia de la etapa anterior) y controlar los vastos territorios de la corona que. hecho que se reforzó cuando Carlos III. dado que sus comerciantes establecieron un sistema de intercambio por barcazas que intercomunicaba ambas ciudades (Moutoukias 1999). aunque a la vez revela su papel específico en el área. El registro material mostró una alta concentración de los naufragios en las cercanías de las ciudades-puerto.CUADERNOS 21 finales del siglo XVI (esta disposición forzaba a adquirir manufacturas europeas en Lima. cuya intervención había limitado las exportaciones desde el puerto de Buenos Aires. La agrupación de naufragios en torno a Maldonado (31. rey de España hasta 1788. aunque ambas fueron consolidándose como cabeceras regionales. Mientras tanto Maldonado (36. La Ensenada de Barragán no presenta naufragios. lidiaba contra las potencias industrializadas de Europa por el dominio de los mares.2% de la distribución). En la primera fundación de Buenos Aires (1536). en decadencia. El desgaste de la autoridad central española desencadenaría en la región un período de disputas bélicas y procesos revolucionarios. sitio de Montevideo entre 1812 y 1813 por los ejércitos patriotas (Goyret 2000) y bloqueo de esa ciudad hacia 1814 (Silva 2001). se incrementó notablemente la distancia entre Montevideo (47. Buenos Aires mantenía un lugar central en la toma de decisiones (era la sede del gobierno provincial). los portugueses fundaron la Colonia del Sacramento en 1680 para controlar su tráfico sin mediación del aparato fiscalizador español. Con dicha fundación se reactivó la actividad porteña. lo cual pone de manifiesto el crecimiento de la primera a instancias de la segunda. A su vez. que presenta solo seis naufragios en el período. Esta última debió subsistir recurriendo sistemáticamente al contrabando masivo (Puiggrós 1973).3%) se explica en virtud de su posición en la boca de ingreso al Río de la Plata desde ultramar: la amplitud de su bahía constituía un punto de reunión y reabastecimiento clave para los navegantes. las invasiones de los ingleses en 1806 y 1807 implicaron la toma de Montevideo y el bloqueo de Buenos Aires. pestes y hostilidades frecuentes. Al tiempo que Montevideo se había transformado en el principal puerto del Río en cuanto a su importante actividad mercantil. Respecto del momento anterior. lo cual condujo a su abandono. Esto estaría reforzando su nivel secundario a escala regional. Este metal atrajo la irrupción de piratas de varias nacionalidades (Luqui Lagleyze 1999) y la población de la ciudad vivía alerta. sobrevaluadas). temerosa de sus intrusiones (tabla 10). se reportaban condiciones de vida miserables: hambre. Santa Catarina y las Malvinas (Puiggrós 1973). lo cual nos resulta llamativo porque esperábamos tuviera un correlato material la versión de la historia que afirma su aprovechamiento recurrente como puerto natural desde 1629 (Scarfo 1998). se crea el Virreinato del Río de la Plata.6% de la distribución) y Buenos Aires (10. operó como base naval alternativa a Montevideo durante la etapa colonial y fue utilizada como puerto exportador 58 . implicando un cambio importante en el uso del espacio: el resto de la región pasó de representar un 43% en la etapa exploratoria a solo el 17% entre 1776 y 1861. de hecho. La etapa de colonización (tabla 11) se desarrollaba en el marco de la gestación de las identidades nacionales de ambas márgenes del río. dicha situación no variaba: hacia fines del siglo XVI el desapego de la metrópoli peninsular para con Buenos Aires era evidente. como puente fluvial con Buenos Aires.3%). En 1776. la plata altoperuana se fugaba por Buenos Aires ante el estímulo del comercio. dada la ocupación de España por parte de las tropas napoleónicas. Montevideo fue fundada por los españoles (1726) para recuperar su control del comercio en el Río de la Plata. no pierde relevancia regional: desde el año 1790 la Real Compañía Marítima había comenzado a “explotar la pesca.

00 16.67% Porcentaje temporales 20. Castells & Castells 1997: 3 59 .13% 40.00% 4.38 5. 36 20 24 156 477 713 % 5.06% 65.27% 18.Dirección Nacional de Construcciones Portuarias Observaciones Nave al mando de Alonso de Cabrera. Varó durante el combate de Monte Santiago. Llevaba sesenta y cuatro cañones.75% 49. quien había zarpado de Lisboa en 1520 con destino a Brasil. Moutoukias 1999 y Scarfo 1998.38% 100% Tabla 7 . Ensenada La Plata 1827 1915 Independencia Felice M.00 0.05 2.75 0.48% 28.Naufragios en la Bahía de Montevideo entre 1862 y 1999 Años transcurridos 1862-1871 1872-1881 1882-1891 1892-1901 1902-1911 1912-1921 1922-1931 1932-1941 1942-1951 Total Frecuencia total 51 53 84 32 40 74 33 14 3 384 Porcentaje de naufragios 13% 14% 22% 8% 10% 19% 9% 4% 1% 100% Afectados por temporales 32 26 55 9 16 15 6 0 1 160 Impacto de temporales 62.Ciudades principales y puertos naturales del Río de la Plata Ciudades y puertos Buenos Aires Colonia Ensenada* La Plata Maldonado Montevideo Total Fundación 1536 y 1580 1680 1736 1882 1755 1726 Cant.00% 41.81 3. propiedad de Cristóbal Frías Marañón. Lussich 1982: 221 Vale 2000: 197 DNCP . Oficialmente el partido de Ensenada fue creado en 1801.90 100 Geoformas incluidas Accesos y puerto de Buenos Aires Costa oeste de Colonia y canal de San Gabriel Costa entre Avellaneda y La Plata Bahía de Maldonado e isla Gorriti Bahía de Montevideo Fuentes: Díaz de Guerra 1988. Ex “Harmony”. Había zarpado de Buenos Aires.63% 25. un galeón y dos carabelas) que integraba la expedición de Martín Alfonso de Souza. * Fecha de construcción del fuerte.63 10. Tabla 8 .Primeros registros de naufragios cercanos a las ciudades-puerto Ciudades Buenos Aires Colonia Año 1538 1763 Nombre del barco Marañona Lord Clive Fuente Luqui Lagleyze 1999: 37 Destéfani 1982: 17. Uno de los buques que formaron parte de la invasión inglesa a Colonia.00% 33. seis millas al este de los malecones. Fue sorprendido por un ‘Pampero’ en Montevideo.00% 20. Era una de las cinco naves (dos naos. Halperín Donghi 2000. estando anclado. Maldonado 1531 Capitana Destéfani 1967: 30 Montevideo 1752 Nuestra Sra.EL INFIERNO DE LOS MARINOS Tabla 6 . Fue abatida por los brasileños.38 3.18% 0.60 100 Tercios 70.88 66.25 34. de la Luz Lussich 1982: 221. Hundido en el puerto de La Plata.00 9.37 21. en 1763.

Entre 1838 y 1840 la flota francesa del Plata bloqueó el puerto de Buenos Aires. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES La vinculación de los factores naturales y culturales provee una explicación vasta del por qué de la distribución de los naufragios en el Río de la Plata a través del tiempo. enfrentando a las Provincias del Río de la Plata y Brasil: notamos el uso de sectores del río que no se condicen con los movimientos a través de las rutas naturales. Durante el período estudiado. dado que los ingleses habían sido favorecidos antes. es generalizado. comienza a posicionarse como la cabeza de playa de la actividad turística en el Uruguay desde 1890 (Betancur 2005). se encarga la construcción del primer puerto de Montevideo (Pedemonte 1999). La lectura de la tabla 12 muestra que el 60% de la distribución se agrupa en áreas relacionadas con la actividad de las ciudades. pero las evidencias indican un fuerte descenso de los naufragios en el área recién después de la modernización del puerto.CUADERNOS 21 directo de los derivados de la industria ganadera por unos pocos hacendados. tal como esperábamos. lo cual resulta congruente con la historia regional. reemplazando a la industria pesquera. Buenos Aires abrió hostilidades económicas arancelarias contra Montevideo e inevitablemente contra Francia. La estrategia de ocupación efectiva generaba la expectativa de un uso generalizado de la región. Poco después Rosas prohibió la circulación por los ríos Paraná y Uruguay y dispuso el sitio de Montevideo por tierra en 1843. en tanto. por lo cual la distribución debería estar más dispersa. además de que sirvió como apostadero naval de las escuadrillas argentinas en varias oportunidades durante la época independiente. es finalizado en 1919. Habiendo casi un 40% de naufragios distribuidos en el resto de la región queda claro que toda ella está siendo utilizada. De mostrar una clara tendencia al predo- minio de las concentraciones de naufragios en las cercanías de las ciudades durante la etapa anterior. Esto se explica porque la infraestructura portuaria empieza a levantarse en las diferentes ciudades a fines de siglo XIX y principios del siglo XX. llevada a cabo entre 1901 y 1909 (Trier 2004). el cual se extendió por nueve años y se reforzó con el bloqueo del puerto. evidenciando un ordenamiento vinculado a la consolidación de los Estados argentino y uruguayo. su baja representación revela su papel como satélite de Buenos Aires y Montevideo. 1861). La ciudad de La Plata se fundó en 1882 y su crecimiento estuvo vinculado estrechamente con la oleada inmigratoria extranjera.7%. mantiene a Colonia del Sacramento con una representatividad del 2. Para combatir esa política las provincias del interior recurrieron a Montevideo. Para la etapa de exploración observamos que se priorizan los sectores de mejor circulación naviera. lo cual condujo a las provincias a recurrir otra vez a Montevideo. De acuerdo con nuestra lectura del registro material. Así. Los tres grandes momentos analizados tienen su propia dinámica y en cada uno de ellos la distribución se comporta de manera diferente. Lo mismo sucede con la Colonia. excepto por muelles de madera o espigones construidos con rocas). la distribución comienza a reducir en forma sensible dicha situación desde comienzos del siglo XX. El puerto fue construido en 1890 y la aparición de naufragios está vinculada con su actividad. es interesante destacar que detectamos naufragios en el resto de la región que marcan un uso del espacio diferencial asociado con las acciones bélicas que se produjeron entre 1825 y 1828. la influencia del tráfico turístico-recreativo. Maldonado pierde relevancia a favor de Montevideo en forma acentuada. quienes desarticularon el bloqueo de Montevideo y bloquearon el puerto de Buenos Aires hasta 1850 (Rocca 1996). La Armada Imperial bloquea Buenos Aires y la actividad de los corsarios con patente de las Provincias Unidas se multiplica. Como consecuencia. el “Puerto Nuevo”. dejan de producirse. buscando una salida para sus productos. En 1897 se inaugura el “Puerto Madero” en Buenos Aires (Luqui Lagleyze 1999). como venían produciéndose hasta el momento. hecho que desencadenó la enemistad de franceses e ingleses. que 60 . La política de Rosas se orientó a fomentar el aislamiento de Buenos Aires respecto de las provincias y a obligar al interior a buscar contacto directo con el comercio extranjero. en esos tiempos nacía el movimiento Federalista enérgicamente en contra de las prácticas unilaterales de los porteños (que sostenían a Buenos Aires como puerto único para beneficiarse con las rentas aduaneras). Antes vinculada con el contrabando. dado que la Ensenada de Barragán había perdido relevancia local y regional (Scarfo 1998). cada estrategia evidencia un uso diferencial del espacio y su consecuente jerarquización. el uso del espacio en esta etapa. Esto marca un cambio en el patrón de uso. los naufragios que antes se producían sistemáticamente en las áreas portuarias (carentes de infraestructura. Además. revirtiendo su caída de 1859 en la batalla de Cepeda. En ese marco. plaza comercial dominada por ingleses y franceses que una vez más rivalizaba con Buenos Aires por el control del comercio. que había sido predominante desde fines del siglo XVIII. estos son lo que hemos definido como rutas óptimas. pero la invasión portuguesa de 1821 cortó el circuito de raíz. siendo ahora su actividad principal. El proceso independentista se desarrolló entre 1810 y 1825 (Halperín Donghi 2000). provocando una profunda crisis en la economía. Tras estos acontecimientos se lograría la unificación nacional: Mitre derrotaría a Urquiza (en Pavón. al pactar en 1825 un trato diferencial (Puiggrós 1973). En 1833 (apenas lograda la independencia de la Banda Oriental).

Mínimo número de naufragios a intervalos.70 3.3 2. que capturaron en la misma ocasión a la nave “Nuestra Señora del Buen Viaje”. Tabla 11 . Fuentes Arguindeguy 1984: 107.30 18.00 31.70 3.40 75.40 60. Seijo 1945: 193 Luqui Lagleyze 1999: 39 Francis 1582 ZZ 1607 ZZ ZZ 1658 1658 Luqui Lagleyze 1999: 39 Luqui Lagleyze 1999: 39 Nota: la denominación “ZZ” corresponde a casos en los que el nombre del barco no estaba consignado. fue apresado en Buenos Aires y juzgado en Lima por la Inquisición. Ocupación efectiva (1862-1999) Ciudades-puerto Buenos Aires Colonia Ensenada y La Plata Maldonado Montevideo Subtotal Resto de la región Total 1862-1907 2 4 60 237 303 123 426 1908-1953 4 6 11 24 147 192 142 334 1954-1999 4 4 7 0 2 17 71 88 Total 10 14 18 84 386 512 336 848 % 2. huyó en una canoa.Mínimo número de naufragios a intervalos.EL INFIERNO DE LOS MARINOS Tabla 9 . Luqui Lagleyze 1999: 38.Mínimo número de naufragios a intervalos regulares. Puigróss 1973: 28. Referencia geográfica: puerto de Buenos Aires.00 100 18 28 58 22 80 Tabla 12 . Fue destruida por la “Santa Agueda” y dos aliadas holandesas.Naufragios relacionados con la piratería en la región Nombre del barco Año del naufragio Observaciones Pequeña embarcación de la escuadrilla del pirata Edward Fendon que naufragó en las cercanías de la isla Martín García.30 0. Segunda nave del pirata francés Timoleón de Osmat.00 17. Colonización (1776-1861) Ciudades-puerto Buenos Aires Colonia Ensenada Maldonado Montevideo Subtotal Resto de la región Total 1776-1818 12 1819-1861 7 5 6 49 60 127 16 143 Total 19 5 6 67 88 185 38 223 Porcentaje 10.80 57. Primera nave del pirata francés Timoleón de Osmat.50 16.90 100 1 3 1 4 1 2 1 3 2 2 1 1 Tabla 10 .80 6. quien intentó tomar Buenos Aires y perdió la vida.10 42. sobrino de Francis Drake.20 36. Nave volada por piratas franceses.40 39.60 100 61 . Juan Drake.00 2. Exploración (1516-1775) Ciudades-puerto Buenos Aires Colonia Ensenada Maldonado Montevideo Subtotal Resto de la región Total 1516-1567 2 1568-1619 1 1620-1671 2 1672-1723 1 1724-1775 1 1 3 3 8 10 18 Total 7 1 0 5 3 16 12 28 % 43.20 47.60 83.

mientras que la figura 4 lo hace para el intervalo 1819-1861. choques. La tensión a nivel regional y la competencia por el espacio que veníamos reflejando se traduce en una serie inacabable de problemas políticos y bélicos que se producen en este momento: la caída del Virreinato del Río de la Plata por el colapso de la autoridad central. Rafael Goñi y María Marschoff. Finalmente. incluyendo los indeterminados. uso. implicando esto un acto simbólicamente equiparable con la defensa de las fronteras territoriales. en el que las naciones no solo harían valer sus soberanías. observamos una intensificación del tránsito en general a lo largo y a lo ancho del Río de la Plata. etc. al hablar de la etapa de ocupación efectiva. y cómo estuvo integrado este ambiente acuático al desarrollo sociocultural de la región. observamos una notable falta de control de los factores de riesgo meteorológico (los temporales hacen estragos con las embarcaciones apostadas en los puertos). sino también a partir del cual consensuarían su uso mediante tratados internacionales. A medida que fue pasando el tiempo. A su vez. como ha pasado durante la guerra con el Brasil en función de los condicionamientos operativos que el bloqueo de los navíos imperiales imponía a Buenos Aires. A partir de la evidencia material de los naufragios fuimos rastreando cómo a través del tiempo el comportamiento del ser humano iba generando respuestas diferentes ante problemas diversos. las invasiones inglesas. En efecto. las ciudadespuerto que habían funcionado como bases secundarias (Ensenada. El mejoramiento de rutas óptimas y no óptimas a través de la canalización artificial hacia finales del siglo XIX y a lo largo del siglo XX permitió la inauguración de nuevos circuitos de navegación y la adecuación de los más aptos en el marco de la delimitación de las soberanías. AGRADECIMIENTOS Agradezco la revisión crítica realizada por Dolores Elkin. cómo se fueron controlando los factores de riesgo e incertidumbre a medida que se fue ampliando el conocimiento de la geomorfología y la meteorología. que intercambiaban desde tiempo atrás sus productos manufacturados por la plata altoperuana en las costas rioplatenses. En la categoría “otras causas”. evidenciando una preocupación por el control progresivo de los factores de riesgo. bloqueos de los puertos. el proceso independentista avanzando a escala continental. aunque el registro de esta última es especialmente interesante. se ha destacado como un espacio física y simbólicamente constituido. En síntesis. de poder) y. Montevideo. De acuerdo con nuestro modelo. Solo una de las secundarias pudo adquirir el rango de urbe (Montevideo) y cuestionar el predominio regional de Buenos Aires. Estudiamos cómo fueron adoptándose distintas estrategias. En la figura 5 (período 1862-1907). en esta última etapa. Se observa una tendencia a utilizar rutas no óptimas para navegar en momentos de crisis. empieza a notarse la tendencia a la disminución del efecto de los temporales sobre la distribución. La figura 3 muestra la incidencia combinada de los factores naturales y culturales a escala regional para el intervalo comprendido entre 1776 y 1818.CUADERNOS 21 están caracterizadas por los canales naturales. esa dinámica de cambio en la concepción. el Río de la Plata fue un ambiente social y naturalmente complejo. tendrían diferentes desarrollos. explosiones. provocan los picos más pronunciados. 62 . por ser la más antigua de la región. varaduras. Hacia fines del siglo XVIII (colonización) se estabilizan las poblaciones y empiezan a aparecer como tentadores mercados para las potencias ultramarinas europeas. la guerra entre las Provincias Unidas y el Imperio del Brasil. se observa una concentración de naufragios en torno de las ciudades-puerto. sobre todo de Montevideo y Buenos Aires. tener las peores condiciones portuarias y haber crecido en la clandestinidad. guerras. A su vez. ocupación y organización del espacio a partir del análisis de la posición de los naufragios ha decantado en lo que nosotros propusimos considerar un paisaje arqueológico. bombardeos de las ciudades. Apuntando a las causas de los naufragios. englobamos los naufragios producidos por incendios. Las ciudades agrupan la mayor concentración de naufragios durante esta etapa y los hechos históricos han tenido una fuerte incidencia en la distribución. cómo ante determinados problemas se planificaron soluciones alternativas. lo cual se relaciona con la modernización de la infraestructura portuaria. el uso del Río de la Plata fue mutando a través de los diferentes momentos: ha pasado de ser un espacio de tránsito a uno de disputa (de competencia. mucho de lo cual debe al flujo del metálico que provenía del Alto Perú. etc.. podemos referir que tanto los temporales como los conflictos armados. Maldonado) actuando como soporte de la principal (Buenos Aires) y desempeñando actividades específicas íntimamente relacionadas con el control militar del espacio y los recursos.

Naufragios en la región entre 1819 y 1861 (estrategia de Colonización) 63 .Naufragios en la región entre 1776 y 1818 (estrategia de Colonización) 20 15 Guerra con Impacto cíclico de temporales Época de bloqueos en ambas márgenes y conflictos navales 10 5 0 1819 1824 1829 Naufragios 1834 1839 1844 1849 1854 1859 Temporales Otras causas Figura 4 .EL INFIERNO DE LOS MARINOS 20 Invasiones inglesas 15 10 Época del virreinato: estricto control de la circulación en el río por parte de la Corona Revolución de Mayo: guerra por la Independencia 5 0 1776 1781 1786 1791 1796 1801 1806 1811 1816 Naufragios Temporales Otras causas Figura 3 .

Barcelona. págs. Grupo Editorial Planeta. J. Betancur. Elkin. P. págs. cap. Emprendedores y Salud en el siglo XIX. M. 1993 Timewalkers. Gamble.Naufragios en la región entre 1862 y 1907 (estrategia de Ocupación Efectiva) BIBLIOGRAFÍA Arguindeguy. Elitismo. Guagliardo. MS. 1984 El Río de la Plata y los avances anglo-portugueses (1600/1776). Universidad de la República. E.CUADERNOS 21 50 40 Impacto cíclico de temporales 30 Último tercio: control de los factores de riesgo meteorológico montando una verdadera infraestructura portuaria. Buenos Aires. Georgias y Sándwich del Sur. de Construcciones Portuarias (DNCP) s/f Tabla cronológica de naufragios. capítulo 1. Halperin Donghi. The Prehistory of Global Colonization. Universidad de Buenos Aires. Biblioteca del Departamento de Estudios Históricos Navales. ante el conflicto con Gran Bretaña. Biblioteca del Departamento de Estudios Históricos Navales. M. Intendencia Municipal. 2000 La revolución rioplatense y su contexto americano. Nueva Historia de la Nación Argentina. Armada Argentina. 1977 La descripción y la localización. Expediciones Navales. Biblioteca del Departamento de Estudios Históricos Navales. 249-269. Dirección Nac. Academia Nacional de Historia. MS. Instituto de Publicaciones Navales. tomo III. Facultad de Filosofía y Letras. Oikos-Tau. 1967 Famosos Veleros Argentinos. M. 2005 La Marcha hacia el Este. tomo I. A. Advances in Method and Theory. 1982 Malvinas. págs. Dancey 1983 The Siteless Survey: a Regional Scale Data Collection Strategy. Dollfus. Academic Press. 20 10 0 1862 1867 1872 1877 1882 1887 Temporales 1892 1897 1902 1907 Naufragios Otras causas Figura 5 .. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Destéfani. Buenos Aires. (ed. Díaz de Guerra. MS. 104-126. 13-31. 2002 Informe a la empresa Hidrovía S. MS. 6. Ed. Armada Argentina. R. 64 . cap. L. y W. Nueva Historia de la Nación Argentina. Buenos Aires. 267-283. <<<<tesis de licenciatura en Ciencias Antropológicas. págs. 2000 La Guerra de la Independencia. O. P. Penguin Books. D. Dunnell. Cursos de Historia regional. MS. Armada Argentina. Buenos Aires. tomo IV. Castells & Castells 1997 Nuestra Señora de la Luz. vol. A. Goyret. Historia Marítima Argentina. Centro Naval. C. Nueva York. T. 1988 Historia de Maldonado.). material de cátedra. 2006 El ambiente acuático como paisaje arqueológico: distribuciones de naufragios en el Río de la Plata. El análisis geográfico. 9. A. Maldonado. págs. Buenos Aires. sobre Naufragios en el Río de la Plata. Buenos Aires. Academia Nacional de Historia. Grupo Editorial Planeta. Los comienzos de la actividad turística en Uruguay. Montevideo. Londres. 271-313. Buenos Aires. 8. En Schiffer. tomo IV.

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) 67 .com La diversidad de formas y de lugares para deshacerse de la basura a la que estaba acostumbrada la población. desde que la ciudad se constituye como tal (Brailovsky 1997. es durante el siglo XIX cuando las epidemias habituales cobran intensidad. a partir del análisis de las marcas de roedores presentes en una muestra arqueofaunística proveniente de un contexto de descarte urbano. Guillermo* RESUMEN En el estudio presentado en este artículo nos proponemos discutir algunas cuestiones relacionadas con el estado de salubridad en Buenos Aires del siglo XIX. junto con la ausencia de un sistema de limpieza y recolección de residuos en un primer momento y posteriormente la discontinuidad que este presentaba (Guillermo 2002). reduciendo así notablemente los zonas libres de construcciones. es a lo largo del siglo XIX donde se van incrementando notablemente hasta el punto en que fue necesario que las autoridades y diversos organismos tomen medidas mucho más estrictas para poder resolver de cierta forma dicha cuestión.rodents . nuestro objetivo es evaluar y discutir cuestiones vinculadas al estado de salubridad que presentaba un sector de la ciudad de Buenos Aires en el siglo XIX. Este incremento y proliferación de la insalubridad a lo largo del mencionado siglo puede ser vinculado sintéticamente a distintos factores urbanos de tipo macro que van afectando a la ciudad. En este artículo nos proponemos presentar un estudio que apunte a comenzar a explorar dicha temática desde el registro arqueológico. Prignano 1998). médicas y de estadísticas.roedores . podemos decir que a lo largo del siglo XIX la ciudad de Buenos Aires presentaba características contrarias a la salud e higiene públicas. según diversos relatos y bandos de distintas épocas. * INAPL. 1992) y que se prolonga hasta finales de siglo. tal como sucedió con la de cólera en el año 1867 y con la de fiebre amarilla en el año 1871 (Recalde 1993:18-21). 1889. De hecho. Sin embargo. Latzina et al. Conjuntamente con ello se tendrán en cuenta también las características del tipo de contexto de depósito en el que cual fueron recuperados los restos óseos. KEYS WORDS Salubrity . taking into consideration the analysis of the rodent’s marks in an archaeological bone assemblage recovered from an urban discard structure. En la mayoría de los casos. Partiendo de la enumeración y explicación de las principales transformaciones que va sufriendo Buenos Aires a medida que avanza el siglo (edilicias. etc. la información y los datos disponibles acerca de estas diferentes cuestiones provienen de fuentes históricas. PALABRAS CLAVE Salubridad . Diccionario Real Academia Española). (Diccionario Enciclopédico Labor 1967:440. (problema al cual no habían podido darle solución las autoridades desde el siglo XVIII).urban Si entendemos a la salubridad como un conjunto de “características que no son perjudiciales para la salud” y que hacen referencia al estado general de la salud pública de un lugar determinado. El considerable aumento de población que se da a partir de los años 1840/1850 con la llegada de las grandes oleadas inmigratorias al país (Di Pace et al. Estas características consideradas como insalubres estuvieron presentes. sandraguillermo@yahoo. poblacionales.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. Para ello. provoca a su vez un aumento del espacio ocupado. hacía que la ciudad de Buenos Aires no tuviese las mejores condiciones de salubridad e higiene pública.arqueología .descarte ABSTRACT In this paper our purpose is to discuss some questions related to the state of the salubrity in Buenos Aires city of the 19th century. 2006/2007 ISSN 0570-8346 LA EVIDENCIA ARQUEOLÓGICA DE UN CONTEXTO DE DESCARTE URBANO Y SU RELACIÓN CON LA SALUBRIDAD DE BUENOS AIRES DEL SIGLO XIX Sandra A.archaeology . Luqui Lagleyze 1986. a partir de los resultados del análisis de las marcas de roedores presentes en una muestra de restos arqueofaunísticos proveniente de un contexto de descarte.

Se realiza la apertura de la Avenida de Mayo. proveniente en su mayor parte de Europa (Guillermo 2002:8). Las familias acaudaladas que vivían en el barrio al sur de la Plaza de Mayo empiezan a emigrar hacía el lado norte de aquella. No tanto el tejido urbano. Esto influyó notablemente en el desarrollo y crecimiento de la ciudad (Gutiérrez 2000:44). Continúa la proliferación de los conventillos. se lo segmentó en tres lapsos. El crecimiento de la población era el resultado de la combinación de un incremento natural y de la inmigración. las viviendas se modificaron pasando entonces a tener por lo general locales en la planta baja y habitaciones de alquiler en la planta alta. la ciudad se modificó notablemente. BUENOS AIRES EN EL SIGLO XIX: TIEMPO DE TRANSFORMACIONES Dar cuenta de la totalidad de los cambios y transformaciones que sufrió una ciudad que estaba en pleno desarrollo y crecimiento como la ciudad de Buenos Aires en el siglo XIX es una tarea poco necesaria para este trabajo. Para ello. El Censo Nacional de Población realizado en el año 1869 menciona que el 80 % de la población se encontraba aún radicada dentro del sector delimitado por la traza original de Garay (Gutiérrez 2000:44). En este período se realizan los grandes cambios urbanos a nivel de la ciudad promovidos por la idea que modernizar implica demoler los signos coloniales antiguos. tanto de cólera como de fiebre amarilla. como rasgos destacado el cosmopolitismo. la Aduana. Con la gran epidemia del año 1871 (Scenna: 1974:81-82) se produce el alejamiento definitivo del antiguo barrio y un cambio en la composición poblacional de la zona. Este movimiento tuvo varias razones. con apenas algunos rasgos singulares de arquitectura institucional o eclesiástica (Gutiérrez 2000:43). Muchas de ellas se convirtieron en conventillos al destinarse la totalidad de la casa a piezas de alquiler. El espacio urbano se reorganiza descomponiéndose en un mosaico de barrios con predominio de distintas nacionalidades. Otra razón son las reiteradas epidemias. continuando posteriormente con la descripción de la evidencia arqueofaunística recuperada y de los resultados obtenidos a partir de su análisis. Se finalizan las tareas del puerto y se abren las dos diagonales del centro de la ciudad (diagonal norte y diagonal sur). tanto interna como externa. Como las intensidades de los cambios no fueron iguales a lo largo de todo el siglo. debido a la adopción de nuevos mode68 . en analizar lo que sucede en cuanto al depósito de restos descartados por los habitantes. resultado de la continua llegada de inmigrantes al país. se destinaron a la renta. de la vieja aristocracia criolla. fenómeno iniciado en años anteriores. En ellos los inmigrantes y los sectores con bajos ingresos vivían de manera hacinada (Gutiérrez 2000:44). mobiliarios y enseres domésticos. Finalmente. “con cuya expropiación culmina el éxodo. 1889:64-71) y por otro lado. dado que su finalidad es abrir un área de estudio a partir de la generación de ciertos interrogantes. Por un lado las familias adineradas buscaban modificar sus residencias y veían en la mudanza y construcción de una nueva vivienda una mejor opción que la de remodelar la ya existente (ver discusión en Aliata s/f. sino porque se construyeron nuevos edificios de mejor calidad y de mayor altura (Gutiérrez 2000:43). este crecimiento no era homogéneo para todas las zonas. Años 1852-1880 En estos años se da un notorio aumento de la actividad comercial y un fomento de la inmigración mediante políticas de poblamiento que eran promovidas por la nueva constitución del año 1853 como una forma de impulsar la modernización del estado (Guillermo 2002:8). Gutiérrez 2000). Dicha reorganización también se observa en el espacio privado con una diferenciación funcional que multiplica habitaciones. quienes seguían siendo sus propietarios. las modificaciones mínimas que se le realizaban a la vivienda para poder acondicionarlas para rentar sus habitaciones y en algunos casos crear los locales de alquiler. La ciudad tiene ahora. que van azotando a la zona sur desde mediados de siglo. Sin embargo. Se demuele la recova. aumentaba el espacio ocupado reduciendo de esta manera las zonas libres de construcciones en los distintos predios. Las casas en las que habían vivido las familias adineradas. En consecuencia se produjo un aumento de la cantidad de personas que habitaban cada propiedad (Latzina et al. Años 1880-1900 Durante este lapso se empiezan a realizar y a observarse las verdaderas y grandes modificaciones urbanas. Después del año 1852 comienza un lento movimiento poblacional en el interior de la misma ciudad de Buenos Aires. etc. iniciado dos décadas antes.CUADERNOS 21 haremos hincapié. Entre los años 1829 y 1852. dado nuestro objetivo. Años 1800-1852 Hasta comienzos del siglo XIX Buenos Aires mantuvo su perfil de ciudad de casas bajas y de características humildes. se construyen importantes edificios como la Casa de Gobierno. los discutiremos en relación con la restante información presentada. más que nunca. que aún mantenía su trazado y estructura de ciudad colonial. Solo mencionaremos las transformaciones más relevantes que permitirán contextualizar la evidencia arqueofaunística y entender las cuestiones tratadas.

y al contexto de depósito en el cual se hallaron. Los restos han evidenciado una ausencia de marcas antrópicas realizadas con sierras eléctricas. sin ninguna estructura reconocible de con69 . lo cual nos estaría refiriendo a un momento anterior a su uso. 2004) han puesto de manifiesto algunas tendencias generales evidenciables a lo largo del siglo XIX. Por esta razón. Debido a diversas razones ajenas a los profesionales que efectuaron las tareas. etc. nos han brindado además información de índole cronológica que apoya dicha adscripción temporal. de un sistema de limpieza y recolección de restos eficaz y continuo que removiera y alejara a los desperdicios fuera del núcleo poblacional (Guillermo 2002:18. la evidencia arqueológica y la estructura que los contenía no presentan un registro estratigráfico riguroso. los arroyos que atravesaban la ciudad. Este predio se localiza a dos cuadras hacia el sur de la Plaza de Mayo. En relación con el tema tratado –la salubridad– la muestra resulta relevante ya que proviene de la zona en que se dan los cambios edilicios y poblacionales que hemos mencionado. otros estudios entorno a la misma muestra arqueofaunística. la zona baja al sureste de la ciudad. De esta manera. hecho recién producido en Buenos Aires a comienzos del siglo XX. LA EVIDENCIA ARQUEOLÓGICA La evidencia arqueológica analizada fue recuperada de un lote ubicado sobre la actual calle Moreno nº 314. 2005) que los restos allí depositados son producto del descarte realizado en un pozo de basura realizado en el propio sedimento. 2004. políticas y administrativas. Este hecho hace asimismo que pueda ser adscripta hasta la primera mitad del siglo. en cuanto a cantidad y variabilidad. la ciudad presenta el máximo de utilización. tal como la loza y el vidrio. centradas en el análisis diacrónico de los contextos de depósito de Buenos Aires desde el siglo XVI hasta el siglo XX (Guillermo 2002. desde los comienzos del desarrollo urbano hasta el año 1850 aproximadamente. Para ese momento se ha podido registrar la utilización simultánea como lugares de depósito de los siguientes contextos: las calles. un pozo de basura en la parte trasera del predio. tales como el escaso tiempo para la recuperación. hasta casi mediados de siglo. las márgenes del ferrocarril que transportaba los restos desde los vaciaderos hacía otros lugares de depósito y las diversas quemas. 1992:20-23). también fue inferida mediante la consideración de restos tomados como diagnósticos y de los datos cronológicos vinculados con el tipo de contexto de depósito. cuando una ordenanza prohíbe su uso en el año 1857 (Guillermo 2002:24. ¿Qué hacían los habitantes de Buenos Aires frente a esta situación con los restos que debían descartar? LAS FORMAS Y LUGARES DE DEPÓSITO DE LOS RESTOS DESCARTADOS Las investigaciones reseñadas en trabajos anteriores. los zanjones y sus desembocaduras. los pozos en los fondos de las construcciones habitacionales. los llamados “huecos”. La evidencia arqueológica ha sido obtenida mediante tareas de rescate llevadas a cabo por profesionales de diversas instituciones en el año 1998 (Acosta 1998). siendo además la zona más afectada por las epidemias y con la mayor densidad de población para la época. Durante ese siglo. dentro del radio antiguo de la ciudad de Buenos Aires. el barrio aristocrático de Buenos Aires (Lafuente Machain 1968:13). con la finalidad entre otros propósitos de determinar el agente productor de las marcas antrópicas observables macroscópicamente en la superficie de los restos óseos (Guillermo 2006). Se ha podido determinar. las actividades cívicas. no se pudo recuperar la totalidad de restos allí presentes. Dicha situación se veía acentuada además por la ausencia. los restos arqueológicos recuperados en dicho predio son considerados una muestra del total de los objetos y vestigios que probablemente fueron allí descartados y finalmente depositados. LA MUESTRA ARQUEOFAUNÍSTICA Del lote intervenido se recuperaron un total de cinco mil quinientos setenta y ocho restos óseos provenientes de una estructura subterránea de aproximadamente seis metros de profundidad. hemos podido determinar su adscripción al siglo XIX dada su asociación con material perteneciente a dicha época. El constante aumento de la población y el hacinamiento en lugares reducidos generaba un cúmulo de restos producto de sus actividades diarias que debía ser descartado o eliminado. Estos datos fueron reconstruidos indirectamente y de forma aproximada con la escasa información que pudieron brindar y registrar en el momento del rescate. Prignano 1998:89). de contextos para el depósito de restos descartados. las márgenes de los dos grandes ríos que rodean a Buenos Aires (como son el Riachuelo en el sur de la ciudad y el Río de La Plata hacía el este).LA EVIDENCIA ARQUEOLÓGICA DE UN CONTEXTO DE DESCARTE URBANO los culturales y a la baja calidad de vida que ofrecía el sur azotado por las epidemias” (Aslan et al. punto central en torno al cual convergieron desde los inicios de la ciudad. Por lo tanto. ya que la utilización de estos pozos comienza a decrecer en la zona hacía aproximadamente mediados del siglo XIX. Asimismo. Prignano 1998:90-91). de acuerdo con información obtenida en otros trabajos realizados en el área y en relación con la evidencia (Guillermo 2002. En cuanto a la información referida a los aspectos cronológicos. problemas con el propietario. En esta zona se constituyó. ubicada en su parte trasera (Acosta 1998).

Para la especie/género Bos taurus (vaca). siendo los húmeros y los metacarpos los que poseen la mayor cantidad de marcas. el Bos taurus (vaca) y a la especie/género Ovis aries (oveja). Uno de los roedores cuya presencia es numéricamente alta en este tipo de medio son las ratas.Partes anatómicas identificadas de Bos taurus (vaca) con evidencias de marcas de roedores Bos taurus (vaca) Partes anatómicas Frecuencia de identificadas con presencia marcas de roedores de marcas de roedores Vértebra 4 Costilla 14 Radio 2 Cúbito 2 Húmero 1 Fémur 1 Total 24 Dado que nuestro propósito es discutir aspectos vinculados con el estado de salubridad en un punto de la ciudad de Buenos Aires. hasta mediados del siglo XIX. fémures y húmeros. cit. Las otras especies no se han considerado para este trabajo porque aún no han sido analizadas más allá de su determinación anatómica y taxonómica (Acosta op. y partiendo del supuesto que estos lugares en un medio urbano constituyen “locis” favorables a la presencia de ciertos roedores. Rattus sp. dada sus características “antihigiénicas”.82% de la muestra. cuarenta y un restos presentan evidencias de marcas de roedores. Tomamos a dichas marcas como indicador de condiciones de insalubridad porque esta especie para que pueda reproducirse necesita la existencia de ciertas características físico-ambientales. Es por esta razón que esperamos que la muestra presente un alto porcentaje de restos con evidencias de marcas de roedores. el 5. veinticuatro presentan marcas de roedores. los radios y finalmente los cúbitos. Partiendo de esta expectativa. nos preguntamos que variable considerar que nos permita desde el registro arqueofaunístico poder indagar esta cuestión. Proyecto Sierra de Baza 2005) contrarias a las condiciones de higiene y de salud esperables. Estas se han dispersado por todo el mundo (Proyecto Sierra de Baza 2005) y han estado presentes en la ciudad de Buenos Aires desde época colonial. Prignano 1998: 89). Las costillas son las partes anatómicas identificadas que presentan la mayor cantidad de evidencias. procedimos a discriminar en el análisis arqueofaunístico aquellos restos que presentaban dichas marcas. Sus scrofa (cerdo) [n: 4]. Felis cattus (gato) [n: 9].65 % del total. (ver tabla 2).). nos pareció pertinente registrar las frecuencias de marcas de roedores presentes en los restos óseos. Precisamente dichas características son las que empiezan a ser comunes en el sector sur de la ciudad a partir de los cambios urbanísticos y de población que se empiezan a suceder intensamente en el siglo XIX. del total analizado.Valores de NISP para los taxones analizados Taxón Bos taurus (vaca) Ovis aries (oveja) NISP 412 616 de enfermedades (Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires: s/f). (rata) [n: 36]. cúbitos. ANÁLISIS DE LOS RESTOS ARQUEOFAUNÍSTICOS Para este estudio hemos analizado los restos pertenecientes a la especie/género que predomina en la muestra. peces [n: 150] y aves [n: 251] (Acosta 1998). Es decir. seguidos por los radios. Estos tipos de contexto de depósito eran comunes en Buenos Aires por lo menos en lo que constituye el radio antiguo de la ciudad. La muestra arqueofaunística recuperada de este predio está compuesta por especimenes óseos de: Bos taurus (vaca) [n: 1967]. Tabla 2 . Equus caballus (caballo) [n: 3]. Es decir. (Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires: s/f. es decir el 6. Se trata de contextos enterrados que no superan en ningún caso el nivel de la superficie (Guillermo 2002:24. Tabla 1 . Ovis aries (oveja) [n: 616]. La muestra fue obtenida de un contexto de descarte. tibias y los metatarsos (ver tabla 3). en tanto que con respecto a la otra especie considerada tomaremos los datos del total de la muestra (n: 616) estudiados por Acosta (1998) [ver tabla 1]. Se tomó en consideración ambas especies dado que presentan tamaños diferentes lo cual puede incidir en el acceso que los roedores hayan tenido a dichos especimenes. seguidas por las vértebras. tales como. Se trata de un roedor muy común en áreas urbanas (Davis 1989:195) acostumbrado a estar en relación estrecha con el hombre y a ser un gran transmisor En tanto que para la especie/género Ovis aries (oveja).CUADERNOS 21 tención. necesitan de la existencia de ámbitos que poseen características consideradas como insalubres. etc. 70 . la presencia de espacios reducidos. de acumulaciones de residuos y de desperdicios alimenticios. De un total de mil seiscientos cincuenta y nueve restos pertenecientes a la especie/género Bos Taurus (vaca) hemos analizado un 21% del total (n: 412).

suponemos que aquellas habrían estado presentes desde los comienzos del desarrollo de la ciudad. se produjeron una serie de modificaciones de las características físico-ambientales que favorecieron el desarrollo de locis propicios para la reproducción y expansión de determinados roedores. a momentos cronológicos de comienzos del siglo XIX. En consecuencia. nos hace debatir algunas cuestiones vinculadas a las posibles razones de tan bajos índices. probablemente en alguno de los buques que arribaban al puerto. por ejemplo gatos.Partes anatómicas identificadas de Ovis aries (oveja) con evidencias de marcas de roedores Ovis aries (oveja) Partes anatómicas identificadas con presencia de marcas de roedores Radio cúbito Radio Cúbito Húmero Fémur Tibia Metacarpo Metatarso Total Frecuencia de marcas de roedores 4 5 4 13 3 3 8 1 41 Si bien consideramos que simplemente el análisis de las marcas de roedores presentes en los restos óseos no pueden constituir por sí mismos indicadores inequívocos que nos permitan hablar sobre aspectos relacionados con la salubridad de un período cronológico dado. de acuerdo con lo mencionado a comienzos del artículo. es decir. no presenta algunas de las características de insalubridad que esperábamos. Las que nos ayudarán a discutir asimismo cuestiones relacionadas estrechamente con las condiciones de salubridad. una alta frecuencia de marcas de roedores en los restos óseos. provocando una reducción de los lugares libres de construcciones y un incremento en la cantidad de personas que habitaban en cada vivienda. Este incremento poblacional produjo un consiguiente aumento del espacio ocupado. tales como las ratas.82 %. Sus bajos porcentajes en los restos arqueofaunísticos tanto de la especie/género Bos Taurus (vaca). El peligro latente que dicho crecimiento conllevaría quedó manifestado con la primera epidemia de peste bubónica que se desarrolló en Buenos Aires en el año 1900 (Laval 71 . así como la presencia de animales domésticos. en sus proximidades. consideramos que no fue sino hasta mediados del siglo XIX cuando se dan las condiciones necesarias que favorecen su rápida reproducción y expansión. Posiblemente el empleo de técnicas tradicionales como el llamado mantillo (alternado de basura y delgadas capas de tierra que la cubren).LA EVIDENCIA ARQUEOLÓGICA DE UN CONTEXTO DE DESCARTE URBANO Tabla 3 . creemos que es una vía analítica inicial para empezar a generar nuevos interrogantes acerca de la temática. Estos contextos de depósito aparentemente habrían sido lugares más “higiénicos” de lo que se supone. 5. cuando aún las grandes transformaciones ocupacionales de la zona no se habían producido y por lo tanto el ambiente habitacional no era favorable para la proliferación numérica de dichos roedores. ya que existían espacios abiertos tanto dentro como fuera de las propiedades. sugiere que dicho contexto de depósito. que si bien no se sabe específicamente cuando las ratas llegaron a Buenos Aires. los resultados del análisis de la evidencia arqueofaunística proveniente de un pozo de basura ubicado en la parte trasera de ese predio. Por otro lado. En consecuencia. Sin embargo.65 %. tanto en el ámbito cotidiano como público. Esta baja frecuencia de marcas no coincide con la expectativa planteada. Una de las respuestas viables podría ser que estos pozos de basura presentes en las propiedades no constituirían ambientes propicios para la reproducción de dicho roedor. Podemos decir que los resultados del análisis realizado en la muestra arqueofaunística han dejado en evidencia que los roedores no han sido un agente postdepositacional importante dentro del contexto de depósito. DISCUSIÓN Los datos históricos dejan en evidencia que la ciudad de Buenos Aires para el siglo XIX presentaba marcadas condiciones de insalubridad debido a la presencia de una gran cantidad de lugares de depósito de restos descartados por sus pobladores. Se puede pensar también. como para la especie/género Ovis aries (oveja). inhibirían el acercamiento de los roedores en busca de alimentos e impedirían que utilizaran dicho ámbito para reproducirse. provenientes de dicho contexto de depósito. y a un importante incremento de la población que habitaba la ciudad. 6. Sin embargo. las construcciones del predio redujeron sus espacios libres. La propiedad de Moreno nº 314 según datos catastrales y censales (Lima González Bonorino 2005) no estuvo exenta de estas transformaciones del espacio. podría pensarse también que la muestra arqueofaunística analizada correspondería. postularemos seguidamente algunas de las razones que pensamos pueden llegar a explicar la discrepancia existente entre nuestra expectativa y los resultados alcanzados. Deberán en el futuro llevarse a cabo otras investigaciones que al ampliar el tamaño de la muestra puedan modificar o no esta tendencia general observada.

comercio e industrias de la ciudad de Buenos Aires. S. Bellatena. Di Pace. Carlo Zucchi (ed. Transformaciones Casas del siglo XVIII/Museo del siglo XXI.. Arquitectura edilicia e instituciones en el Buenos Aires post-revolucionario (1821/1835). consideradas como uno de los indicadores de condiciones de salud pública. En prensa. sin embargo. Centro Editor de América Latina. D. Buenos Aires. S. Davis. Saiegh. R. Podemos concluir preguntándonos entonces si los pozos de basura. Brailovski. R. Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires s/f Información General y medidas de prevención. Gutiérrez. págs. E. sin fecha. Diccionario Real Academia Española. Nº X. 1997 El ambiente en la sociedad colonial. Mazzucchelli 1992 Medio ambiente urbano en la Argentina. en al ámbito público es decir. en lo externo. cuestiones que en este estudio apenas fueron esbozadas. Ministerio de Cultura y Educación de la Nación. Lafuente Machain. G. Buenos Aires. Treballs d´Etnoarqueología del Instituto Milà y Fontanals. Biblioteca virtual. F. Su desarrollo epidémico necesitó de un agente portador-transmisor que ya habría estado presente muchos años antes en el interior de la ciudad. Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).. por lo menos al comienzo del siglo XIX. apreciados como focos de infección. Ingegnere e architetto. y A. Intersecciones en Antropología. Santaló 1992 Buenos Aires: Montserrat 1580-1970. Aslan. Buenos Aires. Finalmente.. Inventario de Patrimonio Urbano IPU. Municipalidad de Buenos Aires. En estudios futuros la consideración de otras variables será fundamental par poder profundizar acerca de la higiene pública y privada. 2000 La casa de María Josefa Ezcurra. Laval. Buenos Aires. población. MS.). CONSIDERACIONES FINALES Dado que en una ciudad intervienen una gran cantidad de factores a distintas escalas que se interrelacionan entre sí continua y dinámicamente. Compañía Sudamericana de Billetes de Banco. Facultad de Filosofía y Letras. mundosano. habrían sido tan antihigiénicos como comúnmente son considerados. podemos decir a partir de este estudio que la condiciones de insalubridad que presentaba Buenos Aires se encontraban mayormente. Aliata. La evidencia analizada en torno a la presencia de marcas de roedores. Programa de prevención y control de roedores. I. Nos parece. 37-61. Guillermo. Por el momento decidimos empezar a indagar el tema desde las cuestiones que parecían ser las más obvias y cuyos resultados alcanzados han demostrado no ser tan así. siempre y cuando dicho estudio considere y tenga en cuenta las características del ámbito urbano del cual dicho registro forma parte. L. Universidad de Buenos Aires. s/f La ciudad regular. Informe final de beca. MS. S. www. M. Latzina. 1989 La arqueología de los animales. edificación. A. constituyó en este estudio el inicio de una vía de investigación a continuar explorando en trabajos posteriores. M. Una de las viviendas más antiguas de Buenos Aires. 72 . España. 1998 Programa para la conservación y el estudio del Patrimonio Arqueológico recuperado en Moreno 314 (Ciudad de Buenos Aires). 2006 La alimentación en Buenos Aires del siglo XIX: modelos posibles para su análisis en un contexto urbano. Buenos Aires. 2005 El descarte de restos en la ciudad de Buenos Aires: la propiedad de Moreno 314. España.CUADERNOS 21 s/f).org/biblioteca virtual/enfermedades. Dirección General Control de la calidad ambiental. A. que constituye una línea de análisis viable para encarar un estudio acerca del estado de salubridad desde el registro arqueológico. Cuadernos de Buenos Aires. tomo I. Ardió y S. Novoa. Tesis de licenciatura en Ciencias Antropológicas. más que dentro del ámbito doméstico. Joselevich. Fundación Mundo Sano. 5:19-28. J. de 1968 El Barrio de Santo Domingo. Diccionario Enciclopédico Labor 1967 Tomo VII. Buenos Aires. Labor. F. Secretaría de Cultura de la Nación. Los fundamentos de las ciencias del hombre. Buenos Aires. Cemeco y A. 2002 El descarte de restos en la ciudad de Buenos Aires. Martínez 1889 Censo General. BIBLIOGRAFÍA Acosta. Federovisky. en la ciudad. no creemos que simplemente el análisis de las marcas de roedores presentes en los restos arqueofaunísticos pueda constituir por sí solo datos consistentes que permitan establecer conclusiones inequívocas acerca del estado de salubridad existente en un determinado período cronológico. 2004 El proceso de descarte de basura y los contextos de depósito presentes en la ciudad de Buenos Aires. Barcelona.

Buenos Aires.htm. Buenos Aires. Proyecto Sierra de Baza 2005 www. 246-257.org/fichasfauna/ratacomún. Actas del II Congreso Iberoamericano de Residuos Sólidos. J. 1993 Las epidemias de cólera (1856-1895) salud y sociedad en la Argentina Oligárquica. Astrea. Del fogón indígena al cinturón ecológico. Prignano. M. Luqui Lagleyze. Recalde. Ediciones La Bastilla. Ángel Cantarelli. 1974 Cuando murió Buenos Aires. Instituto Histórico de la Ciudad. A. Scenna. 2005 La ciudad de Buenos Aires y sus habitantes 18601870. 1986 Remembranza del problema de la basura en La Trinidad y Buenos Aires hasta 1910. H.sierradebaza. Buenos Aires. J. Corregidor. Junta de Estudios Históricos de San José de Flores. Buenos Aires. págs.LA EVIDENCIA ARQUEOLÓGICA DE UN CONTEXTO DE DESCARTE URBANO Lima González Bonorino. 1998 Crónica de la basura porteña. A través del Catastro Beare y el Censo Poblacional. 73 .

deben ajustarse o ser la variable de ajuste de otros aspectos del comportamiento (subsistencia. Así. usar. son las necesidades funcionales y tecnológicas. transportar y descartar instrumentos y los materiales * CONICET. una forma de abordar dicha variabilidad tecnológica es a través de la estimación de la inversión de trabajo implicada en la manufactura de las distintas clases de artefactos que constituyen las muestras arqueológicas (Bousman 1993). se puede decir que los conjuntos de artefactos líticos tallados presentan una importante variabilidad interna. is discussed. Universidad Nacional de Tucumán. la producción de formas específicas implica una elección resultante de la combinación de lo que. etc.ar ** CONICET. En suma.clase técnica .agro-pastoralist context of the Puna INTRODUCCIÓN De acuerdo con Torrence (2001). En términos generales. es el factor más importante en la elección de instrumentos y acciones. Likewise. está ampliamente difundido el hecho de que algunos instrumentos pueden ser producidos con muy poco esfuerzo mientras que otros requieren de un gran esfuerzo de producción.com. suyu@arnet. si bien la tecnología debe ajustarse también a los objetivos y constreñimientos que compiten entre sí planteados por el ambiente físico y social.technical class . su naturaleza y sus factores condicionantes.utilitary design . 2006/2007 ISSN 0570-8346 INVERSIÓN DE TRABAJO Y DISEÑO EN CONTEXTOS LÍTICOS AGRO-PASTORILES (ANTOFAGASTA DE LA SIERRA. Instituto de Arqueología y Museo. una manera posible de encarar el análisis de artefactos líticos tallados es a través de la perspectiva organizativa de la tecnología que plantea “el estudio de la selección e integración de estrategias para hacer.) ante necesidades y prioridades particulares. Este dinamismo implica tomar en consideración las estrategias tecnológicas las cuales son vistas como respuestas a condiciones ambientales como así también a variables económicas y sociales. Al respecto. shypb@arnet. estrategias sociales. its relation with the concept of “utilitary design”. Escola** RESUMEN Se aborda la variabilidad tecnológica de artefactos formatizados de los sitios agro-pastoriles Casa Chávez Montículos y Punta de la Peña 9 a través de la estimación de la inversión de trabajo en su manufactura. Escuela de Arqueología. De particular importancia dentro de esta última es el tratamiento tecnológico diferencial que se le da a los artefactos que constituyen dichos conjuntos. CATAMARCA) S. S. aplicando la categoría analítica “clase técnica”. An estimation of the work investment implied in their manufacture is done applying the analytical category of “technical class”. que guían el componente tecnológico del comportamiento humano. is analyzed. la tecnología comprende las acciones físicas realizadas por actores instruidos quienes usan materiales cuidadosamente seleccionados para producir un resultado deseado.ar necesarios para su manufactura y mantenimiento” (Nelson 1991: 57). En este marco. se discute su relación con el concepto de “diseño utilitario”. Asimismo. PALABRAS CLAVE Inversión de trabajo . en palabras de Bradley y Giria (1996). Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo. Este es el camino que lleva a explorar y comprender la variabilidad tecnológica. movilidad.com. Más aún.contextos agro-pastoriles puneños ABSTRACT Technological variability of retouched tools from agro-pastoralists sites Casa Chávez Montículos and Punta de la Peña 9. KEY WORDS Work investment . Dicho producto surge de objetivos identificados por los individuos y los grupos y no implican necesariamente la maximización de alguna propiedad como la energía o el éxito reproductivo.diseño utilitario . De este modo. estas decisiones. algunos arqueólogos han definido tipos de instrumentos 75 . mediatizadas por el contexto social.Hocsman* y P. Esta concepción le otorga a la tecnología misma y a sus productos –los artefactos– un rol dinámico dentro de los sistemas culturales. Este resultado deseado. definido por los usuarios.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. Universidad Nacional de Catamarca.

Siguiendo esta línea de investigación. Asimismo. se trata de materiales recuperados en estratigrafía procedentes de los sitios Casa Chávez Montículos (Montículo 1) y Punta de la Peña 9 (sector I. distinto grado de conocimientos prácticos. estas operaciones de rebaje –con su plus de trabajo invertido– pueden obedecer a la búsqueda de productos finales diferentes. Constituida por artefactos confeccionados por lascados bifaciales que afectan proporcionalmente más las caras que los bordes. se discute la relación con la variable de diseño aplicando el concepto de diseño utilitario (Escola 2004a) para los casos de baja inversión de trabajo en la formatización. este trabajo tiene como objetivo el análisis de conjuntos de artefactos formatizados agro-pastoriles (ca. aquellos artefactos que requieren una elevada inversión de tiempo y energía en su producción son considerados resultado. a través de la superposición de lascados que cubren total o parcialmente la superficie de una u otra cara del artefacto. distingue grados de trabajo invertido en la producción de artefactos de piedra tallada ya sean núcleos. de una estrategia de conservación. las clases técnicas consideradas se diferencian en (figura 1): . la estimación de la inversión de trabajo en la manufactura de artefactos líticos tallados. de todas las categorías de artefactos. Esta inversión de trabajo se mide. Por su parte. Corresponden a piezas en las que hay una intencionalidad en rebajar el espesor del artefacto. artefactos con trabajo no invasivo unifacial. durante el proceso de manufactura. presenten: a) lascados que se extiendan desde el borde hasta un poco más allá del centro del artefacto y. Estos autores miden el esfuerzo de producción en varios tipos de artefactos. se asume que los instrumentos vinculados a una estrategia de expeditividad son aquellos que poseen una baja inversión de trabajo en su producción.Artefactos con reducción bifacial.b). Hayden et al. En este sentido. Cabe señalar que estas categorías requieren distintos costos de formatización a la vez que implican.a). artefactos formatizados. los que presentan adelgazamiento bifacial son los que han sido relacionados con la mayor inversión de trabajo en su manufactura (Andrefsky 1994. artefactos con trabajo no invasivo bifacial. en lo que respecta a los artefactos formatizados. artefactos con reducción unifacial. en la Puna Meridional argentina. desechos de talla o artefactos con filos naturales con rastros complementarios. Se destaca que. Un ejemplo de ello es la propuesta de Parry y Kelly (1987). se pueden distinguir las siguientes clases técnicas en función de una inversión de trabajo decreciente (Aschero y Hocsman 2004. experiencia y destreza manual. De este modo. Andrefsky 1994). Específicamente. sobre la base de la inversión de trabajo estimada en estos conjuntos. ellos consideran que los instrumentos con formatización en las caras (facial retouch) implican una mayor dificultad y una inversión mayor de tiempo que aquellos que solo tienen retoque marginal o ningún retoque en absoluto. recinto 2). de manera menos ambigua que las aproximaciones comentadas previamente.Artefactos con adelgazamiento bifacial. entrecruzándose o no en el eje medio de la pieza. por medio de lascados bifaciales que afectan proporcionalmente más las caras que los bordes (figura 1. puntas de proyectil. Hocsman 2006): artefactos con adelgazamiento bifacial. 76 . Ahora bien. generalmente biconvexa. artefactos con reducción bifacial. con la menor afectación posible del ancho. en los productos finales. de acuerdo con Aschero y Hocsman (2004). desarrollándose categorías analíticas complementarias.CUADERNOS 21 sobre la base de la cantidad de trabajo invertido (Kelly 1988. Aschero y Hocsman (2004) proponen la categoría analítica clase técnica como una vía metodológica posible para abordar. se puede decir que hay un continuum en la morfología de los artefactos que va desde aquellos que pueden ser producidos con muy poco esfuerzo tecnológico hasta los que comprenden un mayor esfuerzo de producción. 1996) diferenciándose de aquellas piezas que poseen un simple retoque marginal o no invasivo unifacial.2200-1400 años AP) aplicando la categoría analítica señalada. artefactos con trabajo no invasivo alternante y artefactos con trabajo bipolar. De este modo. ya sea bifacial o unifacial. en general. b) que estos contacten o se superpongan con negativos provenientes del margen opuesto. Estos lascados son la consecuencia material de distintas operaciones técnicas –fundamentalmente percusión o presión– implementadas para rebajar el espesor de la forma-base elegida. LA CATEGORÍA ANALÍTICA DE LA CLASE TÉCNICA La clase técnica. y generar una sección determinada regular. Siguiendo estos conceptos. Ahora bien. bifaces y unifaces serían casos de artefactos con retoque en las caras mientras que las lascas no modificadas con rastros de uso y aquellas con retoque marginal serían artefactos sin retoque en las caras. Al respecto. localizados en la microrregión de Antofagasta de la Sierra. esta estimación de la inversión de trabajo o de tiempo y energía resulta de una evaluación global basada en la aplicación de conocimientos generales prácticos acerca de la talla lítica. pudiendo presentar una reducción de su espesor como resultado no intencional (figura 1. . En este sentido. en la mayoría de los trabajos. Cabe destacar que se espera que las piezas con adelgazamiento. recinto 3 y sector III. artefactos con adelgazamiento unifacial. Así.

d) Artefacto con reducción unifacial. b) Artefacto con reducción bifacial. e) Artefacto con trabajo no invasivo bifacial.a) Artefacto con adelgazamiento bifacial.INVERSIÓN DE TRABAJO Y DISEÑO EN CONTEXTOS LÍTICOS AGRO-PASTORILES Figura 1 . f) artefacto con trabajo no invasivo unifacial (modificado de Aschero y Hocsman 2004) 77 . c) Artefacto con adelgazamiento unifacial.

la laguna de Antofagasta. En líneas generales. una marcada estacionalidad con precipitaciones estivales pobres y una baja presión atmosférica. responden a la búsqueda de contornos y secciones específicas (figura 1. por ejemplo. nevadas y vientos fuertes es poco predecible. La cuenca misma de Antofagasta de la Sierra comprende el sistema hídrico de los ríos Calalaste-Toconquis-Punilla/Antofagasta y sus afluentes. Artefactos con trabajo no invasivo alternante. El adelgazamiento unifacial se puede presentar. Artefactos con adelgazamiento unifacial. en situaciones donde una cara se presenta abultada respecto de la otra. dentro de los cuales se destacan los ríos Las Pitas y Miriguaca –por margen derecha– y el río Los Colorados –por margen izquierda– (figura 2). en el caso de los artefactos formatizados. Asimismo. Olivera 1998). la aparición de heladas. 1994). siendo esta última más plana. Por otro lado. Se destaca el escaso control sobre los productos en el marco de una bajísima inversión de tiempo y esfuerzo de manufactura. En estos instrumentos interesa obtener un determinado tipo de filo sin afectar las caras de la pieza. de acuerdo con a lo especificado por Aschero (1975) en cuanto a la extensión de los lascados sobre las caras de la pieza. el énfasis de la reducción está puesto en la búsqueda de conformaciones específicas de contornos. una gran amplitud térmica diaria. Asimismo. Más allá de estas características puntuales.e). en el caso de alcanzarlo. son los microambientes de fondos de cuenca y quebradas protegidas los sectores donde se concentran en virtud de una disponibilidad de agua relativamente estable. si bien los negativos pueden llegar al centro de la cara la tendencia es que: a) no alcancen a cubrir el centro de la cara o. constituye un desierto de altura con altitudes medias que oscilan entre los 3. - Artefactos con trabajo bipolar. Cabe destacar que Antofagasta de la Sierra se localiza dentro de este último sector Meridional.c). siendo marginales al cubrir menos del 50% de la cara. Es decir que.f). En estos casos. los lascados afectan más los bordes que las caras de la pieza en función de requerimientos en cuanto a bisel o contorno (figura 1.d). En efecto. Corresponden a piezas en las que la formatización unifacial afecta proporcionalmente más la cara que el borde. Se trata de instrumentos que ven reducidos su espesor por lascados que cubren una sola de sus caras. que se localiza al pie de los volcanes Antofagasta y Alumbrera. pero en el marco del trabajo unifacial (figura 1. la distribución de los recursos no es homogénea distinguiéndose áreas de alta concentración de nutrientes frente a otras de recursos muy dispersos o casi inexistentes (Yacobaccio 1998. es importante tener en cuenta que la Puna es un ambiente heterogéneo y de gran inestabilidad. hecho que no puede hacerse extensivo a su abundancia dado que el ambiente es extremadamente variable en el corto plazo (Yacobaccio et al. en estos casos.CUADERNOS 21 - - - - - Se puede señalar que en el caso de la reducción –ya sea bifacial o unifacial– donde el espesor no es un factor clave. Cabe destacar que se trata de una cuenca endorreica con drenaje a una laguna terminal. En estos. es importante tener en cuenta que. Esta incluye una diversidad de geoformas y un mosaico de recursos y microambientes que permiten acotar un área de investigación representativa de lo que ofrece ambientalmente la Puna. 78 . Esto redunda en una localización espacial de los recursos altamente predecible. Constituyen piezas donde el énfasis está puesto en la búsqueda de una morfología de filo particular a partir de lascados en una sola de las caras que afectan más el borde que la cara de la pieza (figura 1. Cabe destacar que tanto en el caso de artefactos bifaciales como unifaciales los lascados afectan los bordes de la pieza sin alcanzar las zonas centrales. Por otra parte. En esta clase de artefactos hay una búsqueda de espesores y secciones específicos. la reducción bifacial o unifacial apunta a imponer una cierta forma geométrica –simétrica o asimétrica– al artefacto.600 y 3. Se trata de instrumentos donde el énfasis está puesto en la búsqueda de una morfología de filo particular basada en la extracción de lascas en ambas caras. Ahora bien. La porción correspondiente a la Puna argentina se divide en un sector Septentrional y en uno Meridional (Feruglio 1946). por medio de series de lascados que se alternan en una y otra cara sobre un mismo borde. todo el espacio puneño se caracteriza por poseer un clima árido y frío.800 msnm. Existen varios cursos de agua permanente cuya variación de caudal a lo largo del año no es significativa (Tchilinguirian y Olivera 2000). Artefactos con trabajo no invasivo unifacial. la microrregión de Antofagasta de la Sierra se sitúa en el ángulo noroeste de la provincia de Catamarca. una intensa radiación solar debida a la altitud. Artefactos con reducción unifacial. Artefactos con trabajo no invasivo bifacial. sector más austral del altiplano andino. b) que no se superpongan con los lascados procedentes del otro borde. EL ÁREA DE ESTUDIO Y LOS SITIOS ANALIZADOS La Puna de Atacama. El régimen de lluvias es sumamente irregular pudiendo provocar sequías impredecibles que afectan drásticamente la disponibilidad de los recursos. la intención es producir filos.

INVERSIÓN DE TRABAJO Y DISEÑO EN CONTEXTOS LÍTICOS AGRO-PASTORILES Figura 2 .Mapa de Antofagasta de la Sierra con sitios considerados incluidos 79 .

Al respecto. Evidencia al menos tres episodios de ocupación intramuro diferenciados que se encuentran estratificados en un perfil de 0. de hecho existen evidencias de una desocupación temporaria y no debe haber sido la única (Nasti 1991. Hocsman 2006). Estudios realizados sobre procesos de formación del sitio han permitido asignar un origen fundamentalmente artificial para los montículos. El primero de estos es un sitio a cielo abierto. sugieren la existencia de dos componentes ergológicos cuya separación coincidiría con el episodio de desocupación mencionado anteriormente. cocción o almacenamiento de sustancias y posible uso de mordientes en la tinción de lanas. con aporte menor de sedimentación natural (Olivera y Nasti 1993). la frecuencia de las palas o azadas consideradas en CChM1 no se corresponde con el total artefactual de dicho grupo tipológico (N= 211) sino con la estimación de un número mínimo de piezas. basurales. Así. sobre la base de estas evidencias. a una altitud de 3. a 3.590 msnm (figura 2). Esto se debe a que su 80 . estimado en más de quince años por controles de tafonomía (Olivera y Nasti 1993). en particular Hualfín y Abaucán (Olivera 1992). estructuras de cavado artificial. 2001b).2200-1800 años AP) comprendería un momento con marcadas relaciones con el norte de Chile. regularización y reactivación de artefactos líticos (Babot et al. y tres niveles de ocupación para un sector de pasillo de circulación o de acceso al recinto. compuesto por unidades subcirculares y elípticas simples dispersas en la terraza alta del río Las Pitas (Babot et al. En ambos montículos se detectaron estratigráficamente restos de diferentes tipos de estructuras (habitacionales. y el Sector III.70 m de potencia promedio (Babot et al. Con respecto a las características de la estratigrafía arqueológica del recinto. Se destaca la presencia dominante de neonatos y juveniles lo cual indicaría una cierta selectividad en el manejo de los animales. con esta afirmación. fogones). CLASES TÉCNICAS Y ARTEFACTOS FORMATIZADOS (2200-1400 AÑOS AP) Para la clasificación de los artefactos formatizados por clase técnica se utilizó el total de instrumentos recuperados en estratigrafía correspondientes al Montículo 1 y a los Sectores I (recinto 3) y III (recinto 2 –niveles 4 a 6–) de Punta de la Peña 9. El recinto 3 del Sector I posee dos dataciones cercanas a 1450 años AP y corresponde a una habitación con registro de actividades múltiples de tipo doméstico evidenciadas. El sitio Punta de la Peña 9 (PP9) es un sitio a cielo abierto que se encuentra emplazado en la localidad arqueológica de Punta de la Peña. Corresponde a una ocupación agro-pastoril plena. Se deja constancia que los materiales líticos analizados en este trabajo corresponden al Montículo 1 (CChM1). Los registros de excavación provienen de los Montículos 1 y 4.450 msnm (figura 2). se pudo constatar en el Montículo 1 un importante episodio de desocupación entre los niveles V y VI de la estratigrafía. 1983. evidencias de manufactura de cerámica. 2006.1800-1400 años AP) mostraría un significativo aumento en la intensidad de las relaciones con los valles mesotermales del Noroeste Argentino. se deben señalar dos cuestiones. Aschero y Hocsman 2004. dispuestas en dos grupos alrededor de un espacio deprimido central. No se pretende sostener. el componente superior (ca. en la cuenca media del río Las Pitas. 2006). Por su parte. Se destaca que los conjuntos líticos analizados de este sector III provienen de un espacio doméstico de habitación fechado entre 1500 y 1100 años AP (niveles 4 y 5) y de un nivel de corral datado hacia los 2000 años AP (nivel 6). de dimensiones variables. indicadores de actividades agrícolas y vestigios de procesamiento y consumo de camélidos (Lama glama y Lama vicugna). Cabe destacar que ciertas evidencias del registro recuperadas en el Montículo 1. Interesan en este caso dos sectores: el Sector I. El componente inferior (ca. entre otros aspectos. Los fechados radiocarbónicos disponibles permiten situar las ocupaciones del sitio entre 2120 y 1530 años AP. una ocupación continuada del sitio a lo largo de dicho lapso. el sitio fue definido como una base residencial de actividades múltiples con alto grado de sedentarismo (Olivera 1992). fundamentalmente ligadas a la cerámica. Pero si se contemplan estas dataciones y dos sigmas es posible hablar de un lapso probable de ocupación de más de ochocientos cincuenta años dado que el fechado más temprano se encuentra por encima de la base de la ocupación (Nivel X).CUADERNOS 21 En tal ámbito geográfico. En la tabla 1 se presenta un detalle de la distribución de grupos tipológicos considerados (sensu Aschero 1975. López Campeny (2001a) ha identificado un total de tres capas y de seis niveles ocupacionales en el espacio circunscrito por unos bloques y un muro pircado.2000 y 500 años AP. Se trata de un conjunto de diez estructuras monticulares. el recinto 2 del Sector III presenta una serie de dataciones que documentan una serie de ocupaciones recurrentes entre ca. que se encuentra sobre la margen izquierda del río Punilla. correspondiente a un conjunto de cinco estructuras arquitectónicas simples y compuestas ubicadas próximas a un gran farallón de ignimbritas (López Campeny 2001a. Babot 2004). Las estructuras arquitectónicas visibles en superficie presentan forma predominantemente circular. 1992). por presencia de estructuras de combustión. los sitios considerados en este trabajo son Casa Chávez Montículos (CChM) y Punta de la Peña 9 (PP9). Al respecto. especialmente San Pedro de Atacama y región del Loa Superior.2006). Por su parte. Por un lado.

69 26. unif. bif. no inv. no inv.60% 7 17.70 13 3.30 4. no inv.30 4.60 2.60 7 2. no inv.30 4.: reducción unifacial.: trabajo bipolar 81 .10 2.: adelgazamiento bifacial. bif. Trab.: reducción bifacial.30 4. Red.30 2.10% Trab. bip. 0 0 Trab. 0 0 Red.: trabajo no invasivo bifacial.60 1 0. unif. alter. unif.: adelgazamiento unifacial.80 24 7.30 7.10 9.40 4. Recinto 3 y Sector 3.10 9. bif. bif.00 6 1. Trab. no inv.10 3 0.60 10 3.60 6 1. 53 20.90 52 15.60 100 Tabla 2 .90 74 22.Distribución de grupos tipológicos en artefactos formatizados. CChM1 . 0 0 Trab.90% 31 75. 137 52.30 16.: Trabajo no invasivo alternante. unif.60 2.80 27 8. Red. alter.90 2 0.PP9 (Sector 1.60 7. bif.70 2 0.INVERSIÓN DE TRABAJO Y DISEÑO EN CONTEXTOS LÍTICOS AGRO-PASTORILES Tabla 1 .: trabajo no invasivo unifacial.30 2.50% 3 7. unif. Recinto 2) Grupo tipológico Palas o azadas Raspadores Filo unifacial de arista sinuosa Filo bifacial de arista sinuosa Artef.Distribución de clases técnicas en artefactos formatizados por sitio Clase técnica Sitio Adelg. 0 0 Total 259 100 41 100 CChM1 PP9 Referencias: Adelg.60% Trab.60 2.00 2 0. microretoque ultramarginal Raederas Raederas de módulo grandísimo (subgrupo) Artefacto mediano pequeño/muy pequeño retoque en bisel oblicuo Cuchillos de filo retocado Cortantes Muescas retocadas y de lascado simple Denticulados Puntas entre muescas Artefactos burilantes Perforadores Escoplo Puntas de proyectil y preformas Filo formatizado pasivo Choppers Bifaces Artefactos de formatización sumaria Filo no diferenciado de artefacto formatizado Fragmentos no diferenciados de artefactos formatizados Totales CChM1 Cantidad % 62 18. 0 0 Red. Trab.20 333 100 PP9 Cantidad 3 1 2 3 4 2 1 1 7 2 1 2 1 1 2 1 3 4 2 43 % 7.30 4. Trab.20 10 3.30 23 6. no inv. bisel asim. bif. unif.10 9 2. Adelg. bip.60 2.30% Adelg.

Cabe destacar que los sitios considerados en el GC3 corresponden a los analizados en este trabajo.68% al 77.97%). Por otro lado.30% para PP9. literalmente. Ahora bien.90% para CChM1 y 75. el trabajo no invasivo unifacial con porcentajes de 52. Para evitar dicho efecto. . En suma. sino solo los de la formatización. trabajo no invasivo bifacial y trabajo no invasivo unifacial.60% para CChM1 y 17. y a modo de número mínimo de piezas. quedando exceptuadas las puntas de proyectil y las palas o azadas.57% al 62. Sin embargo.10% (Pérez 2003) de modo tal que la tabulación del total artefactual mostraría una sobrerrepresentación de la frecuencia real. 1983) (figura 3. es destacable que para el 2000 AP prácticamente todo el repertorio de artefactos formatizados se confeccionaba de esta manera.CUADERNOS 21 índice de fragmentación alcanza el 99. En este sentido. Le siguen en orden decreciente el trabajo no invasivo bifacial -26. Para ello. se habría potenciado a expensas de estos últimos. este autor observa los siguientes puntos: . en el caso del trabajo no invasivo bifacial. destacándose en primer lugar. Hocsman (2006) analizó las variaciones en la inversión de trabajo en la manufactura de artefactos líticos tallados para el lapso 5500-1500 AP en Antofagasta de la Sierra.en cuanto al trabajo no invasivo unifacial. respecto de los materiales de PP9. En primera instancia. pedúnculo diferenciado y aletas entrantes (sensu Aschero 1975. Al respecto. desaparecen el adelgazamiento y la reducción unifacial hacia los 3500 años AP.en concordancia con el adelgazamiento bifacial.en el trabajo no invasivo bifacial se registra una disminución en la frecuencia de esta clase técnica a lo largo del tiempo. . se aclara. es destacable que para el 2000 AP prácticamente todo el repertorio de artefactos formatizados se confeccionaba de esta manera. se basa en conjuntos de artefactos formatizados de distintos sitios distribuidos en tres grupos cronológicos. no remontan) dejando de lado los fragmentos no diferenciados con filos. Esto se observa también en el trabajo no invasivo alternante y en el bipolar.82% al 7. Asimismo. las palas o azadas comprenden el 90% de la frecuencia registrada en CChM1 y el 43% de la correspondiente a PP9 (figura 3b). posteriormente. a saber: reducción bifacial. instrumento que solo se confecciona mediante esta operación técnica.10% para PP9.50% para CChM1 y 7. La tabla 2 muestra los resultados obtenidos en la clasificación de los artefactos formatizados por clases técnicas. . quedando exceptuadas las puntas de proyectil y las palas o azadas. ante la disminución de las frecuencias de artefactos formatizados confeccionados por adelgazamiento y reducción –con excepción de la reducción bifacial– e. Por otra parte.60% para PP9. el cual no ha sido elaborado por procedimientos de adelgazamiento bifacial observándose simplemente en las caras de la pieza retoques parcialmente extendidos (Escola 2004b). Asimismo. se tomaron en cuenta solo las piezas enteras. Esto queda demostrado en las frecuencias registradas en este trabajo (tabla 2 supra) ya que esta clase técnica involucra porcentajes del orden del 26. Por lo cual. Es pertinente aclarar que la reducción bifacial se corresponde. el GC1 (5490-4350 años AP). como se vio previamente. En este sentido. en los artefactos formatizados. Cabe destacar que ambos contextos son relativamente sincrónicos.60% y 17. dichas opciones tecnológicas muestran frecuencias diferenciadas. los fragmentos no diferenciados sin filos y los fragmentos indiferenciados (Pérez 2003).en el caso de los instrumentos producidos por reducción bifacial se observa que permanecen constantes al pasar del GC1 al GC2 para. Únicamente. con la presencia de preformas y puntas de proyectil con limbo triangular de tipo isósceles.10%. en una investigación reciente. por ejemplo) ni los costos de extracción o selección de las formas-base. es decir. Sin embargo.hay una tendencia a un marcado decrecimiento en los artefactos formatizados confeccionados por adelgazamiento bifacial. inclusive del trabajo no invasivo bifacial. es de notar que en los conteos de piezas del GC3 no se contabilizaron las palas o azadas. se agrega a estas un biface en CChM1. el trabajo no invasivo unifacial. ve acrecentada su importancia relativa con el paso del tiempo. estas se tomaron en conjunto. se evidencia un destacado incremento tanto al pasar del GC1 al GC2 (49.95% al 11. aumentar considerablemente en el GC3.68%) como del CG2 al CG3 (62. se deja constancia que para esta clasificación no se tomaron en consideración los Fragmentos no diferenciados de artefactos formatizados registrados en la tabla 1. que involucra la desaparición de esta clase técnica hacia los 2000 años AP.82%) que del GC2 al GC3 (11. prácticamente en su totalidad. Un punto importante a considerar es que en esta estimación de la inversión de trabajo no se tienen en cuenta los costos de obtención de la materia prima (en función de la distancia. . y la reducción bifacial con 20. tal como se aprecia en la figura 4. desaparecen al iniciar el GC3 una serie de alternativas tecnológicas 82 .91%). siendo mucho más importante del GC1 al GC2 (17. las preformas y los fragmentos diferenciados (los cuales. hay que pensar que su aparición en este momento cronológico implicaría un incremento importante en la frecuencia del trabajo no invasivo bifacial con posterioridad al 2000 AP. dado el reducido número de piezas de las muestras de los Sectores I y III. el GC 2 (4150-3430 años AP) y el GC3 (2180-1340 años AP). se puede señalar en ambos sitios la coexistencia de algunas alternativas tecnológicas con distinto grado de inversión de trabajo.a).

b) Pala o azada.a) Punta de proyectil. c) Raedera de módulo grandísimo 83 .INVERSIÓN DE TRABAJO Y DISEÑO EN CONTEXTOS LÍTICOS AGRO-PASTORILES Figura 3 .

De esta forma. entre escasa inversión de tiempo y energía y bajos riesgos de subsistencia de corto plazo (Torrence 1989). si bien tales instrumentos. Dado que la categoría a) ya fue desarrollada previamente. Por otra parte. formas estandarizadas y han sido sometidos a mantenimiento o reciclaje (Bamforth 1986. la reducción bifacial. no se corresponden con diseños utilitarios. Odell 1996). En principio. con requerimientos morfológicos y dimensionales. que implica una mayor inversión de trabajo. dada la predominancia del trabajo no invasivo. Estas tendencias son interesantes pero se vuelven aún más atractivas si se pudieran analizar las variaciones en la inversión de trabajo dentro del mismo GC3. De hecho. Se considera. ángulos de filo y contornos de borde que permiten enfrentar necesidades variadas. desde el punto de vista de la clase técnica. la clase técnica. Como se puede apreciar en la figura 5. sobre la base de la distribución de artefactos formatizados por componente se procedió a su clasificación por clase técnica (tabla 3). uso y descarte tienen lugar en el contexto de uso. se registra la ocurrencia de una alternativa tecnológica. Esto incluye no solo formas de filos simples que pueden ajustarse a un espectro funcio- nal relativamente amplio sino también configuraciones discretas de borde (concavidades. Cowan 1999) y. por el otro lado. con un escaso esfuerzo tecnológico. 84 . Por ejemplo. puede brindar la posibilidad de profundizar en las tendencias temporales de las clases técnicas dentro del lapso mencionado. ellas presentan variaciones importantes en frecuencia con el correr del tiempo. De acuerdo con Escola (2004a). tal como fue definida. manufacturado por trabajo no invasivo unifacial –las raederas de módulo grandísimo (figura 3. el registro de CChM1. no se han tomado en consideración los Fragmentos no diferenciados de artefactos formatizados. festoneados. mientras que el trabajo no invasivo bifacial y la reducción bifacial disminuyen. dentados. presentan manufactura anticipada. que. un diseño utilitario involucra la utilización o formatización de determinados biseles. como se verá a continuación.). al mismo tiempo. en los GC 1 y 2 se contaban con la posibilidad de confeccionar instrumentos de ocho formas distintas. durante el lapso 2200-1400 años AP se mantiene la coexistencia en los dos componentes señalados de las tres opciones tecnológicas en ciernes. Sin embargo. Por lo tanto. como los requerimientos de esfuerzo y destreza técnica en la extracción de las formas-base (raederas de módulo grandísimo) o dadas las características morfológicas de las formas-base (palas o azadas). Así. con una mínima inversión de trabajo en su producción. por lo que es necesario una aproximación que considere mayor número de variables. b) Requerimientos de extracción de la forma-base: en el sentido de la búsqueda o no de una pieza con morfología o tamaños específicos para su posterior formatización. Cabe aclarar nuevamente que. uno. en la cual las actividades de manufactura. ya que se enmarcan en una estrategia de conservación. mientras que en el GC3 este número se restringió a tan solo tres. En los contextos agro-pastoriles plenos abordados. INVERSIÓN DE TRABAJO. resulta que las clases técnicas de las muestras de instrumentos de CChM1 y PP9 que se adecuan a la definición de diseño utilitario son el trabajo no invasivo bifacial y el unifacial. Pero no solo eso. las diferencias en las frecuencias entre las distintas clases técnicas se ven aumentadas en el componente superior. tomadas en conjunto: a) clase técnica + b) requerimientos de extracción de la forma-base + c) requerimientos de formatización de la forma-base + d) requerimientos de imposición de forma. cuentan con una baja inversión de trabajo y requieren mínima destreza técnica en su formatización. para esta clasificación.CUADERNOS 21 que implican tanto destacada como escasa inversión de trabajo –adelgazamiento y reducción unifacial versus trabajo no invasivo alternante y trabajo bipolar–. con sus dos componentes ergológicos. DISEÑO UTILITARIO Y CLASES TÉCNICAS Distintos autores han señalado la relación. Sin embargo. el trabajo no invasivo unifacial se ve incrementado. las tendencias muestran justamente lo señalado. Sin embargo. al mismo tiempo presentan una considerable inversión de tiempo y energía en otros aspectos. puntas destacadas. dos tipos de artefactos formatizados. estando referida a un aspecto muy concreto como es la formatización. De este modo. confeccionado por trabajo no invasivo unifacial –el caso de las palas o azadas (figura 3. que presentan tales características. entre baja inversión de trabajo y contextos sedentarios (Parry y Kelly 1987. Al respecto.c)–. por un lado. en relación con las frecuencias más equitativas del componente superior. se procede a definir las variables restantes. para una diferenciación adecuada de los diseños utilitarios se deben emplear las siguientes categorías analíticas.b)– y otro. el diseño utilitario responde a necesidades predecibles y de corto plazo. Tales diseños caracterizarían una estrategia expeditiva (Nelson 1991). siendo muy poco frecuentes las tareas de mantenimiento y reparación. se limita a dar cuenta de parte de la inversión de trabajo en juego. Al combinar las nociones de diseño utilitario y de clase técnica. Se discrimina entre: . etc. entonces. la expectativa principal sería la de observar el incremento del trabajo no invasivo unifacial en detrimento del trabajo no invasivo bifacial y de la reducción bifacial.Percusión dirigida: casos donde hay una búsqueda de un tipo de artefacto en particular.

bif. no inv. CChM1 Clase técnica Trab. Trab. 0 0 41 24.: reducción bifacial.80% Adelg.90% 38 42.40% 27 30. Red. no inv. bif.70% 25 27. unif. bip. bip. 0 0 - Red. bif. bif.: trabajo no invasivo unifacial. bif.: reducción unifacial. inv.20% Sitio Adelg. no no unif. inv. no inv. Red. Trab. 0 0 - Total 168 100 90 100 Componente superior (1800-1400 AP) Componente inferior (1800-2200 AP) Referencias: Adelg.: trabajo bipolar 85 .Tendencias temporales de clases técnicas en artefactos formatizados en Antofagasta de la Sierra –5500-1500 AP– (tomado de Hocsman 2006: 223) Tabla 3 . alter.: trabajo no invasivo bifacial. unif. Trab. unif. 28 16. Red.: Trabajo no invasivo alternante. 0 0 - Trab. Adelg. no inv. 0 0 - Trab.Distribución de clases técnicas en artefactos formatizados por componente.00% 99 58. unif. Trab.: adelgazamiento bifacial.INVERSIÓN DE TRABAJO Y DISEÑO EN CONTEXTOS LÍTICOS AGRO-PASTORILES Figura 4 . Trab. bif.: adelgazamiento unifacial.

La estimación de esta variable se realiza como presencia/ausencia. se pudo establecer que las tres opciones tecnológicas actuantes en los 86 . ya que se afectan bifacialmente solo los bordes. asimismo. aletas. son las puntas de proyectil. c) Requerimientos de formatización de la forma-base: alude a la presencia de características particulares de la forma-base que inciden sobre la inversión de trabajo. Escola (2000) señala la importancia de la selección y recolección de formas-base adecuadas (largo. brindando la posibilidad de trabajar con una mayor resolución cronológica. en función de la clase técnica. no hay una gran inversión de trabajo. Así. en la segunda opción hay una amplia gama de productos que pueden ser utilizados. Tales características permiten sostener que los artefactos formatizados incluidos en esta categoría son los únicos que pueden calificarse como diseños utilitarios.. involucran una mayor inversión de trabajo. que conllevan la obtención de lascas de diferentes tamaños y formas. ya que la selección de las formas-base no es tan exhaustiva. realizándose la elección de las formas-base sobre la base de ciertos requerimientos mínimos. sobre la base de los dos atributos mencionados. y de imposición de forma. artefactos burilantes. que presentan la mayor inversión de trabajo de las muestras en cuanto a clase técnica. sin embargo. se trata de percusión no dirigida–. Ahora bien. sencillamente. por ejemplo. muescas. aproximadamente. sino todo lo contrario. CONSIDERACIONES FINALES La diferenciación de los componentes superior e inferior en CChM1 permitió abordar los cambios en la inversión de trabajo dentro del lapso 2200-1400 AP. que aluden a morfologías específicas de negativos de lascado sobre las caras de los instrumentos. que involucra diversos grupos tipológicos. como cuchillos de filo retocado. al no haber una búsqueda sistemática de una lasca en particular. Cabe destacar que en ambos casos hay una intencionalidad de buscar una pieza adecuada. a que se trata de un clasto. etc. se discriminan del resto por poseer una serie de partes distintas en relación a los requerimientos de imposición de forma. implicaría la realización de actividades de extracción sobre núcleos poliédricos (Aschero 1983). de 20 cm de ancho por 15 cm de largo. ya que constan de una serie de partes diferenciadas (ápice. o en función de atributos tales como la forma y dirección de los lascados de formatización (Aschero 1983). etc. paralelas en chevron o colaterales. ya que la inversión de trabajo requerido en la reducción del tamaño de las “lajas” como de sus bordes tabulares es grande. La búsqueda de matrices laminares para la confección de láminas retocadas (Aschero 1975) sería un ejemplo del primer caso. Destaca. Finalmente. Evidentemente. raederas. Un ejemplo. que implican una percusión dirigida y considerable esfuerzo de extracción y destreza técnica. limbo. Finalmente. Un ejemplo de esto sería la utilización de clastos de morfología tabular en los que es necesario generar una arista. presentan una baja inversión de trabajo tanto en clase técnica como en requerimientos de extracción y de formatización de la forma-base. al emplear las categorías mencionadas a los artefactos formatizados de CChM1 y PP9 se observa una mejora substancial en la caracterización de la inversión de trabajo en ellos (tabla 4). raspadores. De esta forma. ya que los nódulos (sensu Aschero 1975) seleccionados son unos clastos tabulares en los que es necesario rebajar sus bordes naturales de modo de generar una arista. En cuanto al segundo caso. Al respecto. ya que se trata de matrices muy grandes. entre otras.CUADERNOS 21 - Percusión no dirigida: no se requiere obtener una forma-base con atributos morfológicos y dimensionales muy específicos. sea por la cantidad de partes diferenciadas. el “resto del instrumental”. d) Requerimientos de imposición de forma: ciertos artefactos. se denota empleando la dicotomía presencia/ausencia. Pasando a las palas o azadas. extracciones paralelas diagonales u oblicuas. por las características de su diseño. no hay una gran inversión de trabajo al considerar la clase técnica. que el patrón de lascados de regularización final no reviste característica particular alguna (Escola 1987) y que las formas-base no involucran requerimientos de extracción –ya que. ni de formatización. al diferenciar un limbo de un pedúnculo. Sin embargo. en ambos sentidos. debido. En cuanto a las raederas de módulo grandísimo. y con requerimientos de formatización de la forma-base. con requerimientos de trabajo sobre cada parte. cuentan con requerimientos de imposición de forma. pero esta perspectiva se ve modificada al considerar los requerimientos de extracción de la forma-base. no presentan requerimientos de extracción de la forma-base. implicando importantes cuotas de inversión de trabajo y destreza técnica. la inversión de trabajo va a ser mayor en la percusión dirigida respecto de la no dirigida. ancho y espesor) en función de los costos de manufactura. sobre la base de la utilización de la noción de clase técnica. las puntas de proyectil características de los contextos analizados. Esta variable. pedúnculo. al igual que en el caso anterior. mientras que en la primera opción la direccionalidad a la obtención de un producto concreto es muy marcada.) y a que pueden ser finiquitadas empleando.

CChM1 Tabla 4 . extrac. F-B Cantidad de partes Presente Presente Ausente Forma y dir.Características de los artefactos formalizados Req. Req. lascados Ausente Ausente Ausente Puntas de proyectil Palas o azadas Raederas de módulo grandísimo Resto del instrumental Reducción bifacial Trabajo no invasivo bifacial Trabajo no invasivo unifacial Trabajos no invasivos uni y bifaciales Ausente Presente Ausente Ausente Ausente Ausente Referencias: Rec. F-B: requerimientos de extracción de la forma-base. Req. Forma y dir. impos. extrac. format. format.Tendencias temporales de clases técnicas en artefactos formatizados. forma: requerimientos de imposición de forma. forma Instrumento Clase técnica Req.INVERSIÓN DE TRABAJO Y DISEÑO EN CONTEXTOS LÍTICOS AGRO-PASTORILES e Figura 5 . F-B Percusión no dirigida Percusión dirigida Percusión no dirigida Req. impos. F-B: requerimientos de formatización de la F-B. 87 . lascados: forma y dirección de los lascados.

Urquiza 2006 Ocupaciones agropastoriles en los Sectores Intermedios de Antofagasta de la Sierra (Catamarca): Un análisis desde Punta de la Peña 9. ¿Cómo explicar esta situación en contextos en donde se relaciona una escasa inversión de tiempo y energía y bajos riesgos de subsistencia de corto plazo? Al respecto. págs. Entonces. Sobre la base de lo expresado. con una mayor inversión de tiempo focalizada en artefactos especializados. que presentaban variaciones importantes en frecuencia con el correr del tiempo. Luján. Este trabajo se desarrolló en el marco de los proyectos PIP-CONICET Nº 3041 y FONCYT/PICT Nº 0988. al combinar las nociones de clase técnica y de diseño utilitario se comprobó que no había relación directa entre clases con baja inversión de trabajo y esta categoría de diseño. Universidad Nacional de Luján. enmarcadas en prácticas extractivas. González Baroni y S. Loponte (comp. 1994 Raw-material availability and the organization of technology. En el caso de las palas o azadas y de las raederas de módulo grandísimo. Hocsman. Tesis doctoral. 9: 57-78. L. Informe al CONICET. Haros. C. MS. Revista de Arqueología. Buenos Aires. dirigidos por Daniel Olivera.CUADERNOS 21 contextos agro-pastoriles plenos –reducción bifacial.10% de los artefactos formatizados de CChM1 (N= 259). Revisión.50%–. A partir de esto. 1983 Ensayo para una clasificación morfológica de artefactos líticos aplicada a estudios tipológicos comparativos. En síntesis. reducción y redistribución de los riesgos mencionados. AGRADECIMIENTOS A Luis G. C. 2004 Tecnología y utilización de artefactos de molienda en el Noroeste prehispánico. los diseños utilitarios constituyen el 52. Es el caso de las puntas de proyectil –20. En el caso de las puntas de proyectil y. Aschero. Tanto la incorporación de la agricultura a un modo de vida pastoril como la caza constituyen estrategias de diversificación orientadas a la flexibilización. 7-25. Inclusive. a partir de esto. C. contrasta con la tendencia general a asociar baja inversión de trabajo y contextos sedentarios (Parry y Kelly 1987). A. Cátedra de Ergología y Tecnología. Universidad de Buenos Aires.) por el tratamiento digital de las imágenes. Destaca este último valor. Universidad Nacional de Tucumán. a partir de la inversión de trabajo. suministra una visión más ajustada y precisa de la inversión de trabajo en la confección de artefactos formatizados. resulta interesante advertir que la especificidad funcional de estos tres artefactos formatizados tiene estrecha relación tanto con las nuevas necesidades agro-pastoriles. respectivamente). Ahora bien. de la caza de camélidos silvestres habrían actuado como estrategia de reaseguro del rebaño domesticado para reducir las consecuencias adversas del riesgo productivo (Escola 2002). W. Acosta y D.90%. MS. de las palas o azadas –23. Apéndices A . se vincularía con la amortiguación de los riesgos de largo plazo (Escola 2000). Babot (h. trabajo no invasivo unifacial y bifacial– se mantuvieron a lo largo del lapso considerado. la tecnología. 1975 Ensayo para una clasificación morfológica de artefactos líticos aplicada a estudios tipológicos comparativos. Facultad de Filosofía y Letras. el 47. como con la adaptación de las actividades predadoras a las demandas del entorno económico vigente.C. y que esto era resultado del hecho de que las clases técnicas referían solo a los costos de producción durante la formatización y no a los costos de extracción o formatización de la forma-base. Hocsman 2004 Revisando cuestiones tipológicas en torno a la clasificación de artefactos bifaciales. especialmente la agricultura. S.90%– y de las raederas de módulo grandísimo –3. ya que contrasta con las tendencias definidas a partir de la diferenciación de clases técnicas exclusivamente. 88 . M. la utilización del conjunto de categorías analíticas aquí presentado. Cabe destacar que este nuevo entorno económico si bien ha visto reducido los riesgos de corto plazo sufre riesgos de mediano y largo plazo como son los riesgos de producción y los riesgos de trabajo (Escola 1996). BIBLIOGRAFÍA Andrefsky. y S.).. Babot. no es casual que los artefactos con mayor inversión de trabajo se relacionen con ciertas actividades de subsistencia. Buenos Aires. por ende. Temas de Arqueología. Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo.50%–. Comechingonia. que incluyen estos aspectos. dirigidos por Carlos Aschero.I. vinculadas con prácticas productivas (Escola 2000 y Babot et al. incrementándose considerablemente el trabajo no invasivo unifacial y disminuyendo las dos clases técnicas restantes. Por tal motivo. en M. Análisis Lítico. asimismo. Aschero. pudiéndose diferenciar claramente al instrumental que responde a un diseño utilitario. M. y PID-CONICET 3-44700 y 3406. Babot. 2005. Aschero. Ramos. M. American Antiquity 59 (1):21-34. podría sostenerse una disminución progresiva en la inversión de trabajo entre los 2200 y los 1400 años AP. o a los requerimientos de imposición de forma. MS. puede sostenerse que la inversión de trabajo sí estuvo presente y en una cuota importante. mientras que los instrumentos con un plus de trabajo y destreza técnica.

variabilidad y cambio en Antofagasta de la Sierra -ca. P. Bulletin of the Society for Phytolith Research. 234-251. American Antiquity. S Jödin y P. 1991 Tafonomía de vertebrados en contextos sedimentarios de la Puna Sur: chances de enterramiento y formación del registro arqueológico. XXVII: 233-245. D. The Phytolitharien. Past and Present in Andean Prehistory and Early History. Shincal 3 (publicación en adhesión al X Congreso Nacional de Arqueología Argentina).A. Facultad de Ciencias Naturales. S. MS. 2004b Tecnología lítica y sociedades agro-pastoriles tempranas. Lithic Technology. A. de Catamarca). 2000 Tecnología Lítica y Sociedades Agro-pastoriles Tempranas. Nasti.153-180. Nueva Cork. 2002 Caza y pastoralismo: un reaseguro para la subsistencia. Olivera.. MS. Plenum Press. Suecia. en Arqueología. R. Universidad de La Plata. 1998 Cazadores y pastores tempranos de la Puna Argentina. 2001b El hogar. 1992 Contribución a los enfoques tafonómicos y etnoarqueológicos a la interpretación de los procesos de formación de depósitos de acumulaciones zooarqueológicas en sitios Formativos de la Puna Sur. Hocsman. págs. G. Stafford 1996 Evaluating lithic strategies and design criteria. 1946 Geografía de la República Argentina. Universidad de Buenos Aires. Stone Tools. G. Nelson. B. Prov. Universidad Nacional de La Plata. beca de iniciación. MS. tomo I. MS.). 64(4): 593-607. El sitio Punta de la Peña 9. Universidad Nacional de Luján. M. Acosta. Luján. Hayden. Nueva York. C. economic risk and tool design.INVERSIÓN DE TRABAJO Y DISEÑO EN CONTEXTOS LÍTICOS AGRO-PASTORILES Babot.). 2006 Producción lítica. Catamarca). de Catamarca. Franco y J. Feruglio. 1991 The study of technological organization. 18 (1 y 2): 59-86. 89 . Theoretical Insights into Human Prehistory. Muñoz. págs. págs. Trabajo final de carrera. Universidad Nacional de Tucumán. 1999 Making sense of flake scatters: lithic technological strategies and mobility. 1996 Riesgo e incertidumbre en economías agro-pastoriles: consideraciones teórico-metodológicas. 51-80. los ancestros y el corral: reocupación y variabilidad en el uso del espacio en unidades domésticas arqueológicas (Sitio Punta de la Peña 9. Etnologiska Studier 42. Especial. CONICET. 21(1): 23-47. B. Facultad de Filosofía y Letras.). Stenborg (eds.). M.. E. A. American Antiquity. Bradley. Odell. 1996 Economizing Behavior and the Concept of ‘Curation’. 51(1): 38-50. MS. F. 59-100. Antofagasta de la Sierra. 1993 Hunter-gatherer adaptations. Tesis para optar al grado de doctor. Tesis de doctorado. Escola y S. D. G. 17(2): 13-14. 53:717-734. N. 9-45. 1992 Tecnología y estrategias de adaptación en el Formativo (Agro-Alfarero Temprano) de la Puna Meridional Argentina. Anales de la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos (GAEA). Revista de Antropología Chilena. S. Tesis de licenciatura. Hocsman 2005 Microfossils in largests module sidescrapers in agropastoralist contexts of the Argentinian Northwest: a contribution to their functional assignment. Bousman. y Y. Ramos (comp. Informe final. Tesis doctoral en Ciencias Naturales. Stone Tools. 1988 The three sides of a biface. Escola. Giria 1996 Concepts of the technological analysis of flaked stone: a case study from the High Arctic. Cowan. López Campeny. R. Facultad de Filosofía y Letras. 5500-1500 AP-. Bamforth. Chungara. 2004a La expeditividad y el registro arqueológico. Un caso de estudio: Antofagasta de la Sierra (Pcia. MS. P. Ahlgren. Relaciones de la Sociedad Argentina de Antropología.). Odell (ed. Temas de Arqueología. 4: 1-116. Göteborg. S. Kelly. (Antofagasta de la Sierra. Plenum Press. D. 3: 57-100. Odell (ed. A. 6:9-24. págs. Loponte y M. 1987 Las puntas de proyectil del Formativo en Puna y quebradas de acceso: un estudio tecno-tipológico de cuatro casos de análisis. tomo I: 49-60. 2001a Actividades domésticas y organización del espacio intrasitio. Análisis Lítico. En prensa. 1986 Technological efficiency and tool curation. Facultad de Ciencias Naturales y Museo. Universidad de Buenos Aires. Theoretical Insights into Human Prehistory. En Lithic Technology. Actas del XIV Congreso Nacional de Arqueología Argentina. vol. Journal of Archaeological Method and Theory. Universidad Nacional de Rosario. Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo. American Antiquity.

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En fin. a la hora de dar cuenta de la forma que adopta la instrumentación de los programas sociales de asistencia oficial.indigenous people INTRODUCCIÓN El término clientelismo se ha vuelto recurrente tanto en las expresiones de políticos y funcionarios gubernamentales de diverso tinte partidario. (…). y. Surge con fuerza. que explica quién logra qué en la política.políticas sociales .Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. aparece explicando las más diversas prácticas políticas.social movements . sino que. partimos de la observación de un concreto inmediato: la implementación generalizada (y hasta naturalizada) de una serie de programas sociales de asistencia a la pobreza 91 . al universalismo.pueblos originarios ABSTRACT The purpose of this article is to think about the explanatory power of the concept of political clientelism. Se nos dice que “da forma” a los sistemas políticos. UBA. como en el discurso periodístico de los medios masivos de comunicación. por el contrario. al trabajo. valsic@yahoo.social policy .com 1 El presente trabajo constituye una versión modificada y ampliada de la ponencia presentada en las 7as Jornadas Rosarinas de Antropología Sociocultural. realizadas en la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario los días 21 y 22 de octubre de 2004. Para ello. Scott 1986). Y con una connotación abstractamente negativa: se lo opone a la transparencia. en un concepto que sirve para todo. Ahora bien. muchas veces aparece de manera igualmente abstracta en la producción teórica. Pero esto no es nuevo. KEY WORDS Clientelism . En fin. PALABRAS CLAVE Clientelismo . tiene implicancias claramente políticas. qué define las auténticas unidades políticas que subyacen a los partidos políticos y a los grupos de interés”. puesto en otros términos. en relación con la configuración de sujetos políticos colectivos. recurrentemente se ha señalado la omnipresencia y la polisemia del clientelismo. en la que quedan borradas múltiples y necesarias determinaciones. within indigenous Toba people of eastern Formosa (Argentina). 2006/2007 ISSN 0570-8346 APUNTES PARA PENSAR EL CLIENTELISMO ENTRE LOS TOBAS DEL ESTE FORMOSEÑO: EN TORNO A PROGRAMAS SOCIALES DE EMPLEO Y SUJETOS POLÍTICOS COLECTIVOS1 Valeria Iñigo Carrera* RESUMEN El presente trabajo propone una reflexión en torno a la potencialidad explicativa del concepto de clientelismo político. a la democracia. al igualitarismo. entre grupos tobas del este de Formosa (Argentina). Instituto de Ciencias Antropológicas. Gilsenan apuntaba que el clientelismo “se ha convertido * CONICET. It focuses on the local instrumentation of social programs for the unemployed. cómo se asignan los bienes. Peters 1986. intentamos un primer avance sobre la potencialidad explicativa del concepto del clientelismo a partir de esos interrogantes. por ejemplo. Facultad de Filosofía y Letras. y más allá de sí mismos? Entendiendo que no se trata de un abstracto problema metodológico. “se hace consistir la política en un juego de redes patrono-cliente” (1986:227). Entendido en los términos aparentes e inmediatos de un “intercambio de favores por votos”. ¿cómo dar cuenta de esos intercambios en sí mismos. Moore ya nos decía en la década de los 70 que “el nuevo ‘ismo’ ” parece estar en todas partes. ¿es posible pensar el clientelismo a partir de las relaciones de intercambio? O. a la producción. así como el empleo abusivo de los términos patrón y cliente en tanto etiquetas descriptivas que operan una suerte de mistificación y obstruyen el verdadero contenido de una relación en la que se encuentran implicadas clases sociales (Gilsenan 1986. En la misma dirección. Sospechado entonces de relación política ilícita e ilegítima. y que termina por oscurecer más que echar luz sobre la complejidad de los procesos sociales. in relation to the configuration of collective political subjects.movimientos sociales . se centra en la instrumentación local de los programas sociales de empleo. ¿de qué manera los intercambios producen y reproducen relaciones sociales? Y. que se aplica casi universalmente a una multitud de relaciones en formaciones sociales y económicas muy distintas” (1986:154). Para ello. al constituirse en una categoría analítica ambigua.

Unas cuatrocientas cuarenta y ocho hectáreas (de las cuarenta mil que ocupaba la misión franciscana a principios del siglo XX) para unas ciento ochenta familias que suman una población total de setecientos dieciséis personas (SIEMPRO-SISFAM. son los que siguen: 1) históricamente. materiales de existencia originarias. pesca. Ahora bien. los grupos tobas del Chaco han sido objeto de un proceso de desposesión de las condiciones 1 2 Formosa. calabaza. en el Departamento Pilagás)? Históricamente. al ser expulsada de manera inmediata del proceso de la producción como parte de la dinámica de acumulación capitalista. A esta forma de producción mercantil se le asocia una producción de chacra para la autosubsistencia: siembra de mandioca. aunque su desarrollo es de carácter muy irregular y se encuentra supeditada a los precios del mercado. el Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados) entre los tobas de la Colonia Aborigen de Misión Tacaaglé (noreste de la provincia de Formosa). Esto. los tobas de esta colonia rural poseen la propiedad desde mediados de los 80. como condición de posibilidad de los sistemas productivos que se desarrollaron en la región. de un proceso de deterioro de sus condiciones materiales de existencia. ¿cómo se realiza esta determinación general entre los tobas de Misión Tacaaglé (una colonia rural adyacente a la localidad del mismo nombre. de qué manera.CUADERNOS 21 y al desempleo (entre ellos. batata. Práctica. ubicada en la región nordeste de la Argentina. en promedio. y bajo la forma de un título comunitario. A la vez. tanto para consumo al interior de la propia unidad doméstica como para la venta de subproductos (cueros. y procediéndose a la venta al “bolichero” (pequeño acopiador). La estacionalidad de los procesos de trabajo agrícola en los que se incorpora el trabajo doméstico incide en cierta forma en la regularidad de otras dos actividades productivas: la producción de artesanías. a las cinco hectáreas.. etc. y la práctica de la “marisca” (caza de pequeños animales del monte. al reducirse sus campos de caza y al verse limitado su acceso a los ríos. pensando que el estudio empírico de las relaciones de intercambio es clave para determinar los puntos centrales de toda discusión teórica sobre su potencialidad en el análisis de las relaciones sociales. es objeto de un proceso de concentración y centralización propio de la organización capitalista de la producción social sobre la base de la venta de grandes extensiones de tierras para la radicación de empresas agroindustriales de gran tamaño y el despliegue de proyectos y programas de desarrollo vehiculizados por distintos grupos de inversores locales y extralocales (así como por los Estados nacional y provincial) (De la Cruz 2004). Esto. lechuga. los pueblos originarios de la Argentina están siendo objeto. qué sentidos guían esos intercambios. tanto para su comercialización como para su consumo al interior de la misma unidad doméstica. En la actualidad. tras las variadas formas concretas inmediatas en las que se expresa. de las tierras que ocupan. Cada unidad doméstica ocupa entonces parcelas cuya superficie es menor. cebolla. ha constituido un ámbito de relativa marginalidad en términos de inversiones directas de capital (al igual que ocurre con la formación social de fronteras del Chaco central en su conjunto) (Trinchero 2000). si no único. cultivo comercial. Desplegamos seguidamente los mecanismos del dar y el recibir: qué se intercambia. fundamentalmente). con la utilización de herramientas precarias y de tracción animal. para su comercialización en localidades cercanas o a través de compradores que periódicamente se acercan a la colonia. recolección de frutos silvestres y miel). esta última. zanahoria. entre quiénes. Esta producción se realiza con el trabajo directo de la familia. claro está. pieles y plumas). esconde una única determinación general: su constitución como parte de la porción de la población trabajadora que ve acentuada la pérdida del ejercicio de su capacidad para garantizar la propia reproducción social. dedicadas a la producción de algodón como principal. como consecuencia de la progresiva ocupación y apropiación privada individual de las tierras. maíz). ubicada a unos doscientos cuarenta kilómetros al noroeste de la 2 capital provincial. se deterioran progresivamente las capacidades productivas y las condiciones de vida de las poblaciones (indígenas o campesinas criollas) involucradas directa o indirectamente. en términos generales. La producción predial destinada al mercado puede extenderse a otros cultivos (zapallo. y su relación con la configuración de acciones de movilización y protesta. sin la posibilidad de efectuar tratamientos fitosanitarios. Proceso que. en predios correspondientes a capitales de mayor monto. una parte significativa de la dinámica económica de estos grupos domésticos la constituye el trabajo asalariado fuera de la propia parcela. 2000). como consecuencia de la mencio92 . SOBRE LA (RE) PRODUCCIÓN SOCIAL DE LA EXISTENCIA Cada vez más. 3) como contrapartida. y la cría de animales domésticos (aves de corral. en tanto se revelan propios de las poblaciones que estamos considerando. las unidades domésticas que conforman la Colonia Aborigen de Misión Tacaaglé organizan la reproducción social de su existencia sobre la base de una variada gama de actividades productivas. que tiene un menor rendimiento en relación a momentos anteriores. se encuentra entre las provincias de menor grado de desarrollo relativo de las fuerzas productivas materiales de la sociedad. Algunos de los elementos entre los que caracterizan a este espacio provincial que nos interesa subrayar aquí. A diferencia de lo que es la situación general entre los pequeños productores del campo formoseño. 2) en la actualidad.

APUNTES PARA PENSAR EL CLIENTELISMO ENTRE LOS TOBAS DEL ESTE FORMOSEÑO

nada apropiación privada individual de los campos y la degradación del medio ambiente, entre otros factores. Siendo entonces unidades que no se encuentran ajenas o por fuera de los circuitos mercantiles, ya que la posibilidad misma de su reproducción reposa en el acceso a y en la venta de bienes y servicios que circulan como valores de cambio, no todas las relaciones sociales están plenamente mercantilizadas al interior de y entre las unidades económicas. Es así como continúan teniendo lugar una serie de relaciones que no tienen a la mercancía por forma, sino que se basan en relaciones directas de interdependencia personal. Por caso, la cooperación al interior de la propia unidad doméstica, en la que se moviliza fuerza de trabajo no pagada de aquella explotación para la realización de determinadas tareas productivas. O también la cooperación entre distintas unidades domésticas, en la que, en instancias en que se produce una demanda de mano de obra que excede la capacidad de la fuerza laboral de la unidad doméstica (por caso, para las tareas de carpida y cosecha en la producción de algodón), se recurre a la movilización de mano de obra ajena a la propia unidad doméstica. Y se lo hace a través de mecanismos de intercambio no mercantiles, o no plenamente mercantiles, como ser las relaciones sociales de parentesco, vecindad o amistad, que implican la conformación de un sistema de prestaciones y contraprestaciones en trabajo sobre la base del establecimiento de relaciones de reciprocidad 3 con otros grupos domésticos . Sin embargo, en su condición de pequeños productores mercantiles agrarios semiproletarizados, es cada vez más significativo el deterioro de las condiciones materiales de existencia. Una de las expresiones de este proceso que aparece como más inmediata es la progresiva limita4 ción en la participación en el cultivo del algodón .
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Asimismo, el creciente cercenamiento de los atributos productivos de la fuerza de trabajo indígena encuentra su contracara en la necesidad de la también creciente recurrencia al Estado al momento de obtener los medios de
damentalmente bajo la forma de la ocupación estacional de contingentes de braceros, que de esa manera completaban los ingresos de su unidad doméstica vendiendo su fuerza de trabajo a medianos y grandes productores. Y señalemos que la magnitud de esta absorción se ha visto determinada, por un lado, por la mecanización de la cosecha. La cual, sin embargo, no ha sido realmente significativa en la provincia, habiendo encontrado la incorporación de la maquinaria un límite capitalista específico: dados los muy bajos salarios, el trabajo muerto que se suma al valor de la mercancía por el consumo de la maquinaria no es menor al trabajo vivo pago que se ahorra. Y, por otro lado, la magnitud de aquella absorción se ha visto determinada por los sucesivos movimientos de vaivén propios de la producción algodonera, intercalándose momentos de fuerte expansión con otros de contracción. En los últimos años, el volumen sembrado y cosechado ha sufrido una fuerte reducción, habiendo disminuido la rentabilidad de los predios algodoneros debido a la caída de los precios y al aumento de los costos de producción, y habiéndose producido la progresiva descapitalización y salida de la producción de los agentes de menor tamaño, y la consecuente progresiva concentración y centralización del capital en la producción algodonera. Esto ha afectado a las unidades domésticas indígenas en un doble sentido. En primer término, lo ha hecho en tanto explotaciones agrícolas minifundistas de tipo familiar, en la medida en que solo pueden mantenerse en actividad a expensas de reducir la superficie sembrada con algodón (siendo así sujetos de una progresiva subocupación), orientándose hacia las labores hortícolas para cubrir su subsistencia directa y hacia ocupaciones no agrarias. Es de notar que, a pesar de haberse incrementado la superficie sembrada de algodón en la Colonia Aborigen de Misión Tacaaglé en los últimos años (cincuenta y dos hectáreas en la campaña 2000-2001, once hectáreas en 2001-2002, ciento seis hectáreas en 2002-2003, ciento setenta y siete hectáreas en 2003-2004), esto no quiere decir que sean los pequeños productores de la colonia los que se mantengan en producción, habiéndose constituido en una práctica generalizada entre estos, el arrendamiento de sus parcelas de tierra a terceros (agentes externos de mayor tamaño) por la falta de herramientas y de insumos para ponerla a producción, y su posterior asalaramiento como carpidores y cosecheros en sus propias tierras. Por otro lado, dichas transformaciones han afectado a las unidades domésticas indígenas en tanto vendedoras año tras año de su fuerza de trabajo de forma estacional en predios de mayor tamaño para la carpida y la cosecha del algodón, en la medida en que la demanda de trabajadores transitorios se ve constantemente amenazada, de manera más o menos inmediata, como resultado del desarrollo de la capacidad productiva del trabajo.

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Habiendo caracterizado históricamente la distribución del producto social entre las antiguas bandas de cazadoresrecolectores (conjuntamente con el carácter colectivo de la apropiación de los principales medios de producción), las formas recíprocas permiten, aún hoy, garantizar parte de la reproducción de los grupos domésticos tobas. No obstante, las modalidades recíprocas entre los tobas del este formoseño se ven sometidas a restricciones a partir de la consolidación de los grupos domésticos como unidades productivas con mayor autonomía relativa y la mercantilización de algunas actividades de subsistencia como la agricultura. Lo cual no implica que la reciprocidad continúe erigiéndose a la vez en un marcador de identidad étnica (Gordillo 2006). No nos detendremos aquí en cómo ha sido el proceso histórico de incorporación de la población indígena en el sector algodonero. Solo señalemos que las tareas de carpida y recolección de los capullos de algodón han absorbido históricamente gran cantidad de fuerza de trabajo indígena, fun-

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CUADERNOS 21

vida. A diferencia de lo que ocurre en otras comunidades rurales del interior (fundamentalmente, aquellas del oeste provincial) y en comunidades asentadas en el medio urbano, en las que la adquisición de un empleo público constituye una situación generalizada, son relativamente pocos los empleados del Estado en la Colonia Aborigen de Misión Tacaaglé (delegados y empleados administrativos del Instituto de Comunidades Aborígenes –ICA–, maestros especiales en modalidad aborigen –MEMA–, agentes sanitarios). Por el contrario, sí es claramente generalizada la implementación de programas sociales de asistencia a la pobreza y al desempleo (nacionales, provinciales o con crédito externo y contraparte nacional, provincial y municipal). Los distintos miembros de la unidad doméstica se han constituido en beneficiarios de una sumatoria de estos programas sociales. Entre ellos: Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados, Plan de Empleo Comunitario, Plan Nacional de Seguridad Alimentaria, Programa Materno Infantil y Nutrición (PROMIN), Plan Mayores, Programa de Apoyo Nacional de Acciones Humanitarias para las Poblaciones Indígenas (ANAHI), Programa Federal de Salud, Seguro de Salud, Programa Nacional de Becas Estudiantiles, Programa Nacional 700 Escuelas, Programa Nacional de Educación Intercultural Bilingüe, Fondo Nacional de la Vivienda (FONAVI), Programa de Provisión de Agua Potable, Ayuda Social y Saneamiento Básico (PROPASA), Programa de Desarrollo Social en Áreas Fronterizas del Noroeste y Noreste Argentinos con NBI (PROSOFA), Proyecto de Desarrollo Rural de las Provincias del Noreste Argentino (PRODERNEA), Programa Agrícola de Autoconsumo, Por Nuestra Gente Todo, Atención de Pensiones No Contributivas. Programas que, en gran parte, se orientan a la provisión directa de servicios y medios de vida con vistas a sostener niveles mínimos (que rozan la mera subsistencia física) de reproducción material de la fuerza de trabajo de grupos considerados como biológica y socialmente vulnerables: ayudas económicas no remunerativas, pensiones asistenciales no contributivas, becas de estudio, ayuda alimenta5 ria directa, medicamentos, guardapolvos, semillas .
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SOBRE LA (RE) PRODUCCIÓN POLÍTICA DE LA ACCIÓN Y LA
CONCIENCIA

Ahora bien, ¿qué forma adopta la instrumentación local de los programas sociales de empleo para la emergencia ocupacional? El actual Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados (central en la política social de asistencia al desempleo) comienza a implementarse en el año 2002, una vez declarada la emergencia ocupacional nacional. El organismo a cargo de esta implementación es el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, contando con co-financiamiento de organismos multilaterales de crédito. El objeto del plan es brindar una ayuda económica no remunerativa (ciento cincuenta pesos mensuales) a cambio de una contraprestación en trabajo a los jefes/as de hogar desocupados con hijos menores de dieciocho años o discapacitados a cargo, “con el fin de propender a la protección integral de la familia, asegurando la concurrencia escolar de los hijos así como el control de salud de los mismos, y propiciar, en su caso, la incorporación de los jefes o jefas de hogar desocupados, a la educación formal o su participación en cursos de capacitación que coadyuven a su futura reinserción laboral, prioritariamente en proyectos productivos de impacto ponderable como beneficios comunitarios” (Decreto 565/02). Su ejecución se opera “de manera descentralizada”, buscándose la “activa participación de los actores sociales de cada una de las jurisdicciones [provincia y municipios]” y la “participación de las organizaciones sociales en la evaluación y monitoreo de los proyectos” con vistas a “garantizar la eficiencia y transparencia de los mismos” (Decreto 565/02). Numerosas son las agencias estatales implicadas en la coordinación, ejecución y fiscalización del programa: desde la Gerencia de Empleo y Capacitación Laboral del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a nivel nacional, pasando por la Subsecretaría de Empleo de la provincia, hasta la Municipalidad de Misión Tacaaglé a nivel local. Paralelamente a la estructura estatal, e imbricándose en ella, numerosas son también las “organizaciones de la sociedad civil” implicadas en esa instrumentación (en los términos y según los lineamientos en que los organismos multilaterales de crédito promueven la participación
de Desarrollo Rural de las Provincias del Nordeste Argentino (PRODERNEA), se considera la situación tipo correspondiente a una unidad de explotación agropecuaria familiar de menos de veinticinco hectáreas, uno de cuyos miembros es beneficiario de un programa de empleo, y que, por encontrarse consecuentemente por debajo de la línea de indigencia, recibe la ayuda gubernamental promedio para tal situación. En este caso, la suma del ingreso equivalente proveniente del conjunto de los planes y programas representa el 36% del ingreso neto promedio anual de la unidad.

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Lejos de implicar únicamente a la población indígena de la provincia, los asalariados y pequeños productores agrarios criollos que protagonizan las formas del movimiento social que miraremos más adelante (en términos generales, descendientes de migrantes de provincias vecinas como Chaco y Corrientes y del Paraguay, asentados en la región como colonos dedicados a la cría de ganado y a la agricultura –Sapkus 2000-2002–), también enfrentan en la actualidad condiciones materiales de existencia crecientemente deterioradas. Esto encuentra una clara expresión si, sobre la base de los datos de la encuesta realizada para la implementación del Proyecto

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APUNTES PARA PENSAR EL CLIENTELISMO ENTRE LOS TOBAS DEL ESTE FORMOSEÑO

comunitaria). Lo están, tanto en las etapas de diseño y ejecución de las acciones (formulando e inscribiendo proyectos para la incorporación de beneficiarios) como en las etapas de seguimiento y evaluación (integrando, junto con representantes de los trabajadores, de los empresarios, de las organizaciones confesionales, de las comunidades indígenas –cuando correspondiera– y de los distintos niveles de gobierno, los consejos consultivos para el monitoreo de las acciones). Más aún, las organizaciones sociales se han consolidado, en gran medida, como administradoras directas de los planes, frente a las gestiones individuales (personales y sin intermediarios, según los deseos hechos explícitos en la documentación referida al programa) ante el Estado como modo de acceso y permanencia en la condición de beneficiario del programa. Esto es así, a partir de haber tomado en sus manos la confección de la lista de beneficiarios, la determinación del tipo de contraprestación laboral 6 a realizar y el registro diario de su realización . Más aún, el manejo de los recursos involucrados en los programas de empleo se constituye en una de las demandas en torno a las que estas organizaciones aglutinan sus formas de acción política, permitiendo al mismo tiempo su sostenimiento económico inmediato. A la vez que el constituirse en beneficiario (o bien la posibilidad de serlo en un futuro próximo) se erige en un mecanismo generalizado de incorporación a las mismas. Miremos la forma que adopta la incorporación de los tobas de Misión Tacaaglé a un movimiento campesino que está adquiriendo creciente visibilidad en el contexto político provincial y nacional. Surgido a fines de los 90 con la denominación de Organización Campesina de General Belgrano y Misión Tacaaglé, y como escisión del Movimiento Agrario Formoseño (MAF), el Movimiento Campesino de Formosa (MOCAFOR) se reconoce heredero de las movilizaciones agraristas de los 70 protagonizadas por la Unión de
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No obstante haberse incrementado, en apariencia, los espacios para la participación de las “organizaciones de la sociedad civil” en los procesos de formulación, gestión y control de los programas sociales de asistencia, Grassi nos alerta sobre la “superficialidad del llamado a la participación de los beneficiarios, limitada a la ejecución de las tareas previstas para la implementación de los planes y programas sociales” (2003:155). Una participación entonces superflua que se corresponde con unas contraprestaciones laborales y capacitaciones también superfluas e inocuas en cuanto al desarrollo de prácticas sociales productivas y planteadas como requisito de la asistencia (de las transferencias monetarias). Todo lo cual va de la mano, a su vez, con la concepción de sujeto de las intervenciones estatales (o “cliente de la asistencia estatal”, en los términos de Grassi), identificado alternativamente como pobre, careciente, marginal, vulnerable, necesitado de asistencia.

Ligas Campesinas Formoseñas (ULiCaF) (Sapkus 2002). Desde mediados del año 2004, la exigencia de “soluciones urgentes y efectivas para los reclamos de agricultores, indígenas y desocupados de la provincia” (parte de prensa del MOCAFOR, 15 de junio de 2004; subrayado en el original) se ha constituido en eje de movilizaciones, concentraciones y cortes de ruta. Por mencionar una acción ampliamente difundida en los medios de comunicación locales, en los meses de julio y agosto de 2005, los integrantes de este movimiento campesino recorrieron a pie los aproximadamente doscientos sesenta kilómetros que separan la localidad de General Belgrano (Departamento Patiño) de la ciudad capital de Formosa, con el propósito de hacer públicamente visible una serie de reclamos contenidos en un petitorio a ser entregado al gobierno provincial. Entre ellos: subsidios compensatorios de quinientos pesos por hectárea para los pequeños productores algodoneros; apoyo tecnológico y precios justos para los productos campesinos; trabajo para los desocupados, mediante la agroindustria; agua potable y energía eléctrica para las comunidades; becas para estudiantes de escasos recursos; más presupuesto e inversión en salud y educación pública; regulación de las producciones transgénicas; devolución de las tierras expropiadas a las comunidades indígenas; tierra para trabajar para las familias campesinas sin tierra; defensa de los recursos naturales (tierra, agua, monte, fauna, petróleo) ante la extrema concentración, extranjerización y destrucción (parte de prensa del MOCAFOR, 20 de julio de 2005). Esto, en una provincia que, encabezando desde hace varias décadas el mapa de la pobreza del país, y gobernada desde el retorno democrático de 1983 por el Partido Justicialista (el cual gobierna asimismo todas las comunas del interior provincial, a excepción de una que se encuentra en manos de la Unión Cívica Radical), aparece como teniendo un protagonismo relativamente poco significativo en las luchas populares que han tenido lugar en la última década en la Argentina (en cuanto a cantidad de hechos de protesta) (Iñigo Carrera y Cotarelo 1998; PIMSA 2006). Ahora bien, ¿cuál ha sido la trayectoria de la incorporación de las reivindicaciones particulares de los “indígenas” de manera visiblemente significativa al conjunto de las demandas de las “familias campesinas”? “El trabajo con el sector aborigen empezó más sistemáticamente hace tres o cuatro años [en el año 2000]. Pero anteriormente ya se realizaban algún tipo de reunión, convocada por la hermana Ana Laura [religiosa católica que, desde mediados de los 80, promovió proyectos de microemprendimientos tanto entre los indígenas como entre los campesinos criollos con el financiamiento de la fundación católica Obra Kolping], en las que yo era invitado. Después se empezaron a incorporar más a partir de los planes Jefes 95

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de Hogar. Cuando solo la Municipalidad manejaba los planes no les daba nada. Cuando el MOCAFOR [Movimiento Campesino de Formosa] comenzó a manejar les fue dando cupo [vacantes para beneficiarios del plan]. Los fuimos invitando a las reuniones en [el pueblo de] Tacaaglé. Y después fueron organizando reuniones en la propia colonia [Aborigen]” (coordinador del MOCAFOR en Misión Tacaaglé). “Conocí a los campesinos hace tres años. Llegaron a través de los planes Jefes, con veintitrés cupos. A través de Benigno [máxima figura del movimiento] estamos cobrando. Y a partir de ahí nos invitaron a participar. Nosotros fuimos cobrando mediante el MOCAFOR. El intendente que pasó, cada vez que viene algún programa, el aborigen no tiene nada que ver. Ustedes no tienen nada que ver, ustedes están dentro de la ICA. Al principio, inscribieron solo blancos, la mayoría que hicieron los trámites. Dejó atrás a los aborígenes. Ahora estamos comprendiendo que el voto mismo castiga. Por eso perdió el señor que estaba al mando. Nosotros queremos cambio. El intendente, el aborigen nada que ver. Y cuando viene la elección nosotros somos argentinos y votamos a los peronistas. Por eso él [Benigno] tiene seguidores ahora, mediante los campesinos nosotros cobramos. Benigno es nuestro dirigente, por eso le hacemos caso y lo respetamos. Por eso Benigno tiene muchos seguidores, porque él está ayudando a los pobres, tanto aborígenes como blancos. Y mediante él estamos cobrando los Jefes de Hogar. Y él viene porque, por supuesto, que los campesinos siempre se necesita más gente” 7 (poblador de la Colonia Aborigen de Misión Tacaaglé) . Misión Tacaaglé es un municipio que reúne unos dos mil habitantes y que fuera originariamente una misión católica franciscana dedicada a encarnar uno de los pilares del proyecto “civilizatorio”: la transformación de cazadores-recolectores en trabajadores verdaderamente productivos para el capital (es decir, productores de plusvalía). Al tiempo que se erige en un bastión histórico de la organización campesina en cuanto a la capacidad para movilizar a la gente, constituye la punta de lanza de la incorporación de población indígena a las filas de la organización. Sin duda, aquella temprana transformación en la subjetividad productiva de los tobas del este dejó su semilla para la posibilidad de la articulación actual con los campesinos criollos. Articulación que no ha sido lo frecuente a lo largo de la historia de acciones de movili66

zación y protesta en la región, habiendo primado, antes bien, la singularidad étnica en las respuestas dadas a las condiciones que impone el capital (Iñigo Carrera 2001). Lo que en los testimonios anteriores aparece como poniéndose más inmediatamente en juego al momento de aquella articulación son, por un lado, el acceso a un ingreso por una ocupación transitoria en alguna actividad productiva o de servicio y, por otro, la participación en actividades organizadas por el movimiento (ferias de venta de productos, asambleas, encuentros, movilizaciones, cortes de ruta). “Es obligación ir a la reunión del MOCAFOR, los que son socios” constituye una expresión frecuente que evidencia una suerte de mecanismo de arranque que crea “seguidores”, en el marco de la reafirmación de las organizaciones sociales en torno al manejo de los recursos involucrados en los programas sociales como parte de procesos de organización autogestionaria. Un mecanismo de arranque que deviene “trabajo”: “tengo trabajo con el MOCAFOR; tengo plan”, en los términos de uno de los pobladores aborígenes que “lleva” una de las planillas de beneficiarios de la organización y atiende uno de los comedores que la misma posee en la colonia. Pero la reciprocidad así expresada constituye solo la punta de un iceberg. Por debajo, se despliega un entramado de otras reciprocidades que implican prestaciones y contraprestaciones inscriptas muchas veces en redes de reciprocidades ya existentes (al interior de un mismo grupo doméstico y entre distintos grupos domésticos), y que producen y reproducen relaciones sociales fuertemente personalizadas, expresadas en el vocabulario del parentesco o la amistad (que tiende a opacar cualquier elemento de asimetría que pudiera existir en la relación, producto de las trayectorias individuales y sociales particulares). Todo lo cual adquiere, más allá de su expresión general, una expresión que le es específica dada por la singularidad étnica que atraviesa la experiencia de clase (formulada en los términos de una distinción entre “sector aborigen” y “sector blanco” 8 hecha al interior del movimiento) .
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Esta cita da cuenta de las múltiples aristas de la subjetividad política de los tobas del este de la provincia de Formosa en su imbricación en el proceso de lucha de campesinos: “aborigen”, “argentino”, “pobre”, “peronista”, “campesino”. Siendo que el eje de este trabajo pasa centralmente por lo que denominamos como mercantilización de la subjetividad política, no nos adentraremos aquí en profundidad sino sólo tangencialmente en aquella multiplicidad.

Mucho se ha escrito en la literatura antropológica en general, y del clientelismo en particular, sobre la “moral de la reciprocidad”. Su contenido es descrito como una serie de obligaciones (derechos y deberes) extensibles a los denominados patrones y clientes y percibidas por unos y otros como equivalentes (Lázzari 1993). En otras palabras, el carácter recíproco de la relación es entendido como el balance entre los bienes y servicios que se recibe y los que se otorga. Esta norma de intercambios equivalentes, desencadenante de sentimientos de deuda, gratitud y lealtad, aparece como un sentimiento moral compartido entre los participantes de la relación. Sin embargo, es una equivalencia que no implica necesariamente igualdad ni ausencia de coerción (actual o potencial), sino que remite a una homogénea valoración de los términos del intercambio,

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APUNTES PARA PENSAR EL CLIENTELISMO ENTRE LOS TOBAS DEL ESTE FORMOSEÑO

Debemos tener cuidado, no obstante, en explicar mecánicamente la incorporación al movimiento sólo a partir de constituirse en beneficiario del plan (a pesar de que muchas veces el “corte del plan” conlleve el alejamiento de la organización). En este sentido, y en el marco de una movilización a la ciudad capital de Formosa, un poblador de la colonia nos decía: “yo no tengo plan todavía, pero no pierdo la esperanza. Y vine porque me gusta lo que plantean. Algunos se apartan porque no consiguieron el plan, pero yo no”. Y en este mismo sentido, otro poblador de la colonia participa de las acciones organizadas por el movimiento (erigiéndose incluso en “dirigente” de la organización al interior de la colonia) a pesar de haber obtenido el plan a través de la Municipalidad de Misión Tacaaglé. A la vez que la participación no redunda únicamente en el beneficio del plan, sino que implica el acceso a distintas instancias de capacitación y formación, la posibilidad del “acompañamiento” en la gestión de demandas ante el ICA, alimentando (y alimentándose de), en definitiva, experiencias de protesta cotidiana que se despliegan a nivel local: “En enero de este año nos fuimos a la Municipalidad. Habían prometido, antes de las elecciones, preparar el suelo y dar trabajo. Y no cumplió [el intendente]. Fuimos a dialogar y a esperarlo en la puerta de la Municipalidad. Se hicieron las seis de la tarde. Y no salía. Cantidad de gente. Al final salió. Pidió disculpas. Y ahora nos preparó el suelo para autoconsumo. A todo el que quisiera. Ahora la gente se anima más a reclamar. Por la experiencia de los campesinos. Así logran por lo menos una ayudita” (poblador de la Colonia Aborigen de Misión Tacaaglé). “Al lunes siguiente [un lunes de principios de febrero de 2005] a las cuatro de la mañana empezamos el corte [de la ruta Nº 86, a la altura de la Colonia Aborigen La Primavera]. Unas trescientas personas, y en un momento llegaron a ser seiscientas. Muchos decían que a los tres días íbamos a estar de vuelta en la casa. Pero no fue así. Nos identifica nuestra fuerza como aborígenes de poder soportar el sol. Y hubo mucha gente, vecinos, acompañando y apoyando con lo que podía. El MOCAFOR estuvo acompañando, con gente y con mercadería. Salimos a la ruta sin divisiones de partidos políticos ni de iglesias, con una sola bandera: la necesidad” (pobladora de la Colonia Aborigen de Misión Tacaaglé). En definitiva, opera una suerte de resignificación de los términos en que es planteada la implementación de los programas de empleo (y, más específicamente, la participación de las organizaciones sociales), constituyéndose en un eje de movilización política y de configuración y visualización de sujetos políticos colectivos.
y que resulta en la legitimidad o legitimación de la relación y en la posibilidad de su continuidad en el tiempo.

Esta operación nos muestra una doble cara. Por un lado, los recursos que provee el Estado dejan de ser vistos en los términos de favores otorgados para constituirse en derechos adquiridos a través de la acción colectiva. En este sentido, un delegado del MOCAFOR argumentaba: “en la colonia están repartiendo [la Municipalidad] colchón y frazada. Aceptemos pero no nos casemos. Además, nos corresponde. Es nuestro derecho”. Por otro lado, no dejan de atribuírsele, sin embargo, visos clientelistas. Y esto, en los términos corrientes de un intercambio recíproco y personalizado de favores, bienes y servicios por apoyo político y votos entre masas y élites (Auyero 1998). Así, un alto funcionario de la Municipalidad de Misión Tacaaglé (en torno a la cual se constituye la estructura de poder local), nos decía: “Piqueteros. Hay. Pedían educación gratuita, viviendas. Un poco pesaditos. Van mucho más allá. Le usan [a la gente] por la ignorancia y la necesidad. Hay un trasfondo político. Extorsionaban a la gente con los planes. Amenazaban a la gente que le iban a sacar el plan. Les decían a cada uno que les querían ver la cara allá [en la movilización y corte de ruta llevados a cabo en Formosa capital en el mes de julio de 2004, que convocó cerca de cinco mil personas], y que así iban a reconocer a quién darle y a quién no. Que la familia donde están cobrando dos planes iban a avisar para que les cortaran. Los engañan con palabras. A la gente que fue a Formosa les dijeron que ya estaba todo arreglado con el gobierno, que volvían enseguida. La gente se quería volver y no los dejaban salir. Encima les hacen pagar su pasaje. Y a cambio de los planes les dicen que no hay que trabajar”. Este testimonio, y otros que, en igual tono de crítica, florecen en los medios de comunicación locales los días previos a todo acto de movilización, resulta notable en tanto Formosa constituye una provincia que suele ser reconocida por la generalización y hasta institucionalización en las altas esferas de la gestión política de los 8 compromisos interpersonales . Y contiene una crítica explícita a la forma en que los planes son utilizados por la organización campesina para movilizar a la gente. Crítica que muchas veces es compartida por cierta producción académica; aquella que habla de programas “de corte netamente clientelar” y de población “vulnerable” a la que
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No se trata aquí de señalar víctimas y victimarios en la producción de prácticas clientelares, operando una suerte de culpabilización de los sujetos. Antes bien, “sólo nos referimos a las personas en cuanto personificación de categorías económicas, como representantes de determinados intereses y relaciones de clase. Quien como yo concibe el desarrollo de la formación económica de la sociedad como un proceso histórico-natural, no puede hacer al individuo responsable de la existencia de relaciones de que él es socialmente criatura, aunque subjetivamente se considere muy por encima de ellas” (Marx 2001:xv).

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CUADERNOS 21 solo le queda ser objeto de un manejo clientelar al carecer no solo de recursos económicos. 2003b). En síntesis. ¿Qué necesitás? Pasaje …”. por la necesidad de las formas políticas (en este caso. quedándose con las dos bancas a ser renovadas en el Concejo Deliberante (La Mañana. entre ellos el “Chilu” (marido de la ex intendenta de la localidad que respondía a la línea oficialista del actual gobernador Gildo Insfrán). la indígena. a la vez). Primero hay que movilizar a la gente y después se habla del tema de los planes. azúcar. explicándolo en parte. son como gallinas. se encuentra acentuada entre una población. y por otro. por un arreglo con el ICA. 10 El “manoseo y manejo políticos” de los tobas de Misión Tacaaglé ganó notoriedad pública en ocasión de las elecciones legislativas de octubre de 2005. y cada vez más bajo la forma del ser destinatarios de medios de vida de manera directa (fundamentalmente. esto es. por lo tanto. Permiten el autofinanciamiento. fuertemente revestidas de relaciones de dependencia (y. nos decía un poblador de la Colonia Aborigen de Misión Tacaaglé 10 dando cuenta de una fuerte cuestión estigmatizante . El “Chilu” es definido como un “miniempresario” de la zona por los pobladores aborígenes: alquila tierras de su colonia. dinero y promesas o bien la amenaza directa de cortarles la energía eléctrica y el suministro de agua para el consumo familiar. De ahí que el “Chilu” recorra diariamente los cuatro kilómetros que separan al pueblo de la Colonia Aborigen de Tacaaglé. a la “compra” de sus votos con la entrega de mercaderías (fideos. las llamadas clientelares). los emplea como carpidores y cosecheros. (o. sino fundamentalmente de recursos de poder (Golbert 2002. a través de la implementación de los programas sociales de asistencia al desempleo y a la pobreza). En otras palabras. entre otros). implicados en una relación de ciudadanía. los insecticidas y el combustible para el funcionamiento de la maquinaria). El plan es para movilizar y no puede ser un fin es sí mismo. en que se expresó el proceso histórico de expansión de las relaciones capitalistas de producción. más allá del nivel deíctico o declarativo de la subjetividad (Piqueras 2003a). día de la votación. y es dueño de la maquinaria que realiza la preparación del suelo de sus parcelas (esto último. dominación) personal. por un lado. Al tiempo que el “venderse” o “comercializarse” por mercaderías o por un “sueldo” aparece como una práctica que. Sin embargo. maíz y zapallo. siendo su participación actual en la producción social cada vez menos bajo la forma de la producción de mercancías o de un salario (ni qué decir ya sobre la base del recostarse en sus condiciones materiales de existencia originarias –caza. más aún.5% del total de la población del municipio de Misión Tacaaglé (superando ampliamente a las restantes colonias rurales sobre las que tiene jurisdicción el municipio). Pero. es la propia subjetividad política la que se constituye en mercancía. se pone en juego la voluntad política de individuos libres (en el doble sentido de no encontrarse sometidos al dominio personal de nadie y de encontrarse separados de los medios de producción necesarios para producir mercancías por su cuenta) e iguales (en el sentido de constituirse en personificaciones de mercancías que intercambian equivalentes). el manejo de los hilos de la política local no se restringe a los momentos electorales. En tanto este concreto adquiere su carácter de tal por ser la “síntesis de múltiples determinaciones. Esto nos habla del papel jugado por la población indígena en la política local. y a su traslado a los centros de votación. no debemos dejar de considerar que lo que se pone en juego. acopia su producción predial de algodón. Más allá de la manera en que esto le aparece idealmente a los diversos sujetos implicados. Se 9 trata de un “privilegio” resultante de las formas económicas y políticas particulares. cuya población representa el 26. Un informe periodístico de un medio nacional difundió imágenes en las que se mostraba a “punteros políticos”. en un espacio político que desde la formación estatal busca reducirse cada vez más a una esfera de gestión o administración de “lo dado” (Piqueras. se señala repetidamente que: “No estoy dispuesto a caer en el clientelismo. yerba. A MODO DE CONCLUSIÓN Siendo nuestro propósito dar cuenta del movimiento de lo real mediante el pensamiento. tomamos como punto de partida la observación de un concreto inmediato: la instrumentación de los programas sociales de empleo y su relación con la configuración de sujetos políticos colectivos entre los tobas del este formoseño. bajo la apariencia de una relación de dependencia personal (como la clientelar). unidad de lo diverso” (Marx 1971:21). por la potencialidad de una forma de conocimiento que subyace a la operación de encerrar múltiples determinaciones en un único concepto “paraguas”. es la propia personalidad política de los sujetos (junto con los recursos involucrados en los distintos programas y la consiguiente reproducción inmediata de la vida de la población). Pero el fin es el trabajo y la producción” (presidente del MOCAFOR). procediendo al secuestro de los documentos cívicos de pobladores aborígenes hasta el 98 . En estas elecciones. y desde aquella organización. el justicialismo (a través de los distintos sublemas) se alzó con el 92% de los votos en Tacaaglé. etc. pesca y recolección de frutos silvestres y miel–).). 27 de octubre de 2005). arroz. que se encarga de proveer las semillas de algodón. procuramos entonces ir en busca de esas determinaciones más simples y preguntarnos. que suele ser reconocida por todos como objeto privilegiado del “manoseo y manejo políticos”: “los aborígenes no saben nada. con un poco de arroz enseguida vienen. más allá de ser general.

como teniendo consecuencias negativas sobre la plena vigencia de los derechos ciudadanos. el clientelismo aparece teniéndose por fundamento a sí mismo. no debemos perder de vista que las prácticas definidas como de clientelismo político son el producto de específicas e históricas relaciones de producción. (comp. págs. algunas líneas de análisis a seguir profundizando en futuros trabajos. Luis María 2004 El Estado y la cuestión de la tierra tras la frontera agropecuaria de Formosa. O’Donnell 2002. Auyero. por último. págs. Cuadernos de Antropología Social. Si. Michael 1986 Contra las relaciones patrón-cliente. buscamos no caer en la operación extrema consistente en atribuirles una potencialidad política que no tienen (en relación con una acción transformadora de la realidad). et al. Laura 2002 ¿Hay opciones en el campo de las políticas sociales? El caso del gobierno autónomo de la ciudad de Buenos Aires. Grassi. 2/3.). R. Axel 1993 Panorama de la antropología política del clientelismo. Argentina 1993-97. su implicación en la apertura de espacios de participación política y en la producción de sujetos políticos colectivos. Escobar. Patronos y clientes en las sociedades mediterráneas. debemos preguntarnos por el alcance de aquellas representaciones teóricas que resultan en la construcción de categorías y conceptos que tienen una existencia puramente ideal y son puestos en una relación externa entre sí. Tenti Fanfani 2002. (comp. A. Torres 2002. Buenos Aires. Golbert. Razón y revolución. H. Libros del Rojas. ¿Geopolítica del desarrollo o del subdesarrollo? Belli. Gellner. :141-147. CLACSO. en este sentido. Nicolás y María Celia Cotarelo 1998 Los llamados ‘cortes de ruta’. 123-165. El objeto de nuestro desarrollo fue entonces desplegar. Pobreza. J. 2/3. Buenos Aires. 273-310. antes que afirmaciones acabadas. Slavutsky y H. 4. La cuenca del río Bermejo. Jucar. Retratos de la beligerancia popular en la Argentina democrática. El problema indígena en la Argentina. Y. Les reconocemos. Marina 1998 Clientelismo y protesta: cuando los clientes se rebelan. Iñigo Carrera. constituyéndose en un fenómeno que necesita ser erradicado o desmantelado para construir una ciudadanía más autónoma y activa (Golbert 2002. es que sostenemos la necesidad de desplegar los mecanismos del dar y el recibir como la forma concreta necesaria con que se realizan las relaciones económicas. Trinchero (comps. Sin embargo. Gijón. págs. Buenos Aires. Gilsenan. es decir. Lejos estamos entonces de demonizarlas y de verlas. 2003. Apuntes de Investigación CECYP. más allá (y más acá) de las condiciones sociales y económicas generales. Buenos Aires. 153-176. al momento de avanzar sobre las condiciones de dicha posibilidad. de dispositivos de control del conflicto social –basados en vínculos verticalistas y personalistas– y de expresiones del descontento –fundadas en solidaridades horizontales–) (Escobar 1997. Buenos Aires. En contraposición a este ver al clientelismo en sí mismo y abstraído de la materialidad del proceso de producción de la vida social. las revisiones críticas que en la actualidad se despliegan sobre la noción de clientelismo insisten en la necesidad de considerar la posibilidad de la concurrencia de clientelismo y acción colectiva o protesta (esto es. De la Cruz. Espacio. 1998 Desde el punto de vista del cliente. Buenos Aires. ¿en qué sentido? Si el punto de partida es la relación política misma. en cambio.). ¿Favores por votos? Estudios sobre clientelismo político contemporáneo. desigualdad social y ciudadana: los límites de las políticas sociales en América Latina. E. Javier 2002 La protesta. perdiendo su anclaje. Reunir. La otra década infame (I). Podríamos preguntarnos si la explicación de las formas políticas por las formas políticas mismas no deriva en una suerte de naturalización de esas relaciones en contraposición con las relaciones sociales y económicas. Buenos Aires. entre otros). Iñigo Carrera. Farinetti. perdiendo así de vista el terreno en el que se despliegan esas relaciones. Auyero 2002. En este sentido. Apuntes de Investigación CECYP. Buenos Aires. Nicolás 2001 (1998).APUNTES PARA PENSAR EL CLIENTELISMO ENTRE LOS TOBAS DEL ESTE FORMOSEÑO Nuestro desarrollo no contiene juicio moral alguno sobre las prácticas definidas como de clientelismo político (en tanto forma de organizar la reproducción social de la vida y forma de acción política). Documentos y Comunicaciones PIMSA. Prometeo Libros. entre otros). Losada. Gordillo. el análisis queda trunco. Farinetti 1998. 7: 9-34. por caso.). Ziccardi. Repensando el tropo del clientelismo político. Cristina 1997 Clientelismo y protesta social: política campesina en el norte colombiano. Una formación social de fronteras.. E. págs. 99 . Estela Políticas y problemas sociales en la sociedad neoliberal. Lazzari. BIBLIOGRAFÍA Auyero. Pero. 221-267. el objeto de la producción de conocimiento es la acción (transformadora) sobre los concretos reales. Y esto. Gastón 2006 En el Gran Chaco: Antropologías e historias.

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b) En zonas rurales de las sierras de Tandilia existirían algunas áreas con acumulaciones de determinados restos óseos –por ejemplo. b) Contribuir a identificar agentes de formación y transformación de los sitios a través del análisis de marcas y otros tipos de modificaciones (acción de raíces. meteorización. la aplicación de la técnica de ensamblaje y la consulta de las libretas de campo (protocolos) a partir de cuyos datos. mamíferos dentro de los que se incluyen cánidos– que serían producto de comportamientos de predadores. 2005a y b. 2006 a. en relación con los procesos de formación y transformación naturales del sitio arqueológico Siempre Verde (en adelante SV) ubicado en el partido de Juárez. En este caso presentamos los resultados obtenidos en relación a dos objetivos particulares de nuestra investigación: a) Diferenciar dentro del conjunto arqueofaunístico aquellos restos óseos que eventualmente hubieran ingresado al registro arqueológico por causa de agentes no antrópicos.agentes naturales ABSTRACT With regard to the bone remains. 2006/2007 ISSN 0570-8346 ARQUEOFAUNA DE SIEMPRE VERDE. PROVINCIA DE BUENOS AIRES: IDENTIFICACIÓN DE PROCESOS DE FORMACIÓN Y TRANSFORMACIÓN NATURALES Matilde Lanza* RESUMEN A partir del análisis zooarqueológico. provincia de Buenos Aires. urbanos (ciudad de Buenos Aires) y rurales (sierras de Tandilia) durante los períodos Colonial y de Independencia Nacional. tificados en cada zona y entre ambas zonas –contextos rurales y urbanos– (Lanza 2004. matilanza@ciudad.natural agents INTRODUCCIÓN En este artículo presentamos los avances y resultados. principalmente a través del análisis de los restos arqueofaunísticos recuperados.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. El objetivo general de nuestro estudio contempló estudiar los conjuntos arqueofaunísticos hallados en sitios de Buenos Aires. diferenciamos del conjunto faunístico aquellos restos óseos que ingresaron al registro arqueológico por causa de agentes no antrópicos y contribuimos a la identificación de agentes de formación y transformación a través del análisis de marcas y otros tipos de modificaciones en un sitio de Tandilia1. La identificación de procesos de formación y transformación naturales se efectuará a partir del registro y análisis de marcas en los restos óseos. 101 . El análisis zooarqueológico se centró en la identificación taxonómica y anatómica. La investigación constituyó parte de una Beca de Investigación que abarcó el período 2004-2006 (categoría Iniciación) y estuvo radicada dentro del Departamento de Ciencias Sociales (UNLu).procesos de formación y transformación . construimos nuestras propias bases.) no antrópicas en los restos óseos hallados en los sitios en estudio. la determinación de las modalidades de explotación de las especies correspondientes y la comparación del aprovechamiento de los taxones iden* PROARHEP (Programa de Arqueología Histórica y Estudios Pluridisciplinarios). b y c). etc.ar 1 Una versión preliminar de este trabajo fue presentada en el IV Congreso de Arqueología de la Región Pampeana Argentina (2004).formation and transformation processes . We also contribute to the identification of formation and transformation agents of the site through the analysis of bone modification and other types of changes in Tandilia site. KEY WORDS Archaeological-fauna record .com. PALABRAS CLAVE Registro arqueofaunístico . En relación a estos objetivos particulares nuestras hipótesis de partida consideraban: a) La ausencia o la presencia de ciertas partes esqueletarias y de algunos taxones en el registro arqueofaunístico podría deberse a la acción de agentes y procesos taxonómicos. Bahía Blanca. Departamento de Ciencias Sociales. animales cavadores. Este estudio se inserta dentro de un programa universitario (PROARHEP UNLu) y se vincula con varios proyectos de investigación dirigidos por Mariano Ramos. we can differentiate –within the fauna assemblage– those that became part of the archaeological record by non human agents. hasta ahora obtenidos. Universidad Nacional de Luján.

Este tipo de estudio no solo nos permitió confirmar la presencia de marcas en la superficie de los restos óseos. Para el análisis de las marcas hemos tenido en cuenta criterios de tipo interpretativos y descriptivos. pero principalmente de sitios prehistóricos (Binford 1981. profundidad. aquí solo presentaremos el análisis referido a la presencia de las marcas. integridad de los restos óseos. Bunn 1981.). morfología y características macroscópicas. posición en el hueso. Shipman 1984. borrando. como un método de investigación (Orser y Fagan 1995). longi102 . es decir. detallado. de cada una de las marcas. Los más frecuentemente observados en las marcas sobre los huesos son: las características formales macro y microscópicas de las marcas (en nuestro análisis sólo tuvimos en cuenta las primeras). lo cual nos permitió detectar procesos postdepositacionales e identificar agentes o procesos tafonómicos. el agente productor de las marcas.. Politis y Madrid 1988. alteración o distribución del registro arqueofaunístico. Las huellas son rasgos producidos en los huesos por la actividad humana. Mameli y Estévez Escalera 2004. como mínimo. si hay algunos pocos trabajos referidos únicamente a estudios de huellas (Landon 1996. Seijas y Cereda 1999). 1996). Los datos que provienen. Quintana 2005). Lyman 1994) e históricos (Landon 1996. 1987). Silveira y Fernández 1988. Esta información se cruzó con los datos de las libretas de campo y con otros obtenidos del estado de preservación de los huesos (grados de meteorización. su distribución y orientación. orientación en relación al eje mayor del hueso. En la identificación de presencia de marcas en los huesos seguimos el siguiente procedimiento: aquellos huesos en los que durante la identificación anatómica y taxonómica. Este ámbito lo consideramos dentro de la clasificación que Orser y Fagan (1995) hicieran acerca de las modalidades con las que se abordan los estudios vinculados a la temática. Mengoni Goñalons 1988b. pueden resultar convergentes y orientarse a responder una misma pregunta. información proveniente del registro arqueológico y de documentos escritos. Por lo tanto. Marcas En nuestro análisis distinguimos entre huellas y marcas.. de la composición del registro arqueológico y de las fuentes históricas directas e indirectas. Silveira 1995. La acción de agentes y procesos tafonómicos que actúan sobre el registro arqueofaunístico pueden modificarlo. Casals 1986. alterarlo. se detectó presencia de marcas. Mengoni Goñalons 1988a. como parte del análisis del conjunto arqueofaunístico del sitio Siempre Verde se identificaron marcas y se aplicó la técnica de ensamblaje. al ámbito de las ciencias que aborda problemas del pasado humano ubicados en tiempos históricos y que puede utilizar para su resolución. Silveira y Lanza 1989. En aquellos casos dudosos se realizó su descripción sin determinar el agente productor. experimentación e interpretación de marcas. agregando. Binford 1981. en restos arqueofaunísticos. y los atributos asociados (Mengoni Goñalons 1988b: 18). Es imprescindible en todo estudio zooarqueológico identificar aquellos agentes no humanos que contribuyeron a la acumulación. Hemos seguido la vía analítica propuesta por varios de los autores mencionados. las características macroscópicas (tipo y descripción). Potts y Shipman 1981. Obviamente. también nos permitió realizar una primera aproximación a la identificación de los agentes productores (Mengoni Goñalons 1988b). análisis. alterando (física y químicamente) y modificando la ubicación espacial de los vestigios arqueológicos –procesos naturales– (Nash y Petraglia 1987. Es necesario tener en cuenta una serie de rasgos. su frecuencia. y también de huellas. En el análisis de las marcas hemos considerado la cantidad de conjuntos. Entonces. La identificación de marcas en el conjunto arqueofaunístico analizado se hizo a partir de un acercamiento macroscópico. Sin embargo. 2002). mientras que las marcas son aquellos rastros o rasgos que son producto de agentes no antrópicos (Silveira y Fernández 1988. etc. tenemos previsto para futuros trabajos un análisis de las marcas identificadas macroscópicamente a partir de un acercamiento microscópico y aplicación de la técnica del microanálisis con bajos aumentos. También los procesos postdepositacionales que puedan haber actuado alterando. la posición sobre el hueso. fueron separados para un análisis posterior. Existe abundante bibliografía sobre identificación. mientras que en sitios de momentos históricos o de la denominada arqueología histórica son casi inexistentes (Acosta y Rodríguez 1998). Davis 1989. Schiffer 1976.” (Ramos 2002: 645). Como mencionamos anteriormente existe abundante bibliografía y discusiones que nos permiten inferir a priori según su descripción.CUADERNOS 21 MARCO TEÓRICO Y METODOLÓGICO Consideramos a nuestra investigación dentro del ámbito de lo que de manera amplia reconocemos como arqueología histórica (ver síntesis en Ramos 2000. destruirlo de diferentes maneras e intensidades (Muñoz 2001). 1999). principalmente aunque no de manera excluyente. por arqueología histórica entendemos: “. Metodología En nuestro estudio zooarqueológico nos basamos en los conceptos y criterios comúnmente utilizados en la arqueología para los análisis de fauna de sitios prehistóricos (Grayson 1984.

distribución en la superficie ósea y atributos asociados. La Subestructura 2 adosada a la anterior es de planta rectangular con la pared del lado este en forma de ábside y las otras paredes unidas formando ángulos rectos. . En este último caso se puede consultar una publicación de Hofman y Enloe (1992) que reúne trabajos sobre la aplicación de esta técnica en restos óseos. 2) Marcas producidas por la acción de agentes físicos y químicos (ácidos estomacales. Ensamblaje óseo En nuestro estudio aplicamos la técnica de ensamblaje siguiendo los criterios propuestos por Ramos (1993). 1992. 1987. Isaac 1984. que consiste en establecer dentro de un conjunto arqueofaunístico. La Subestructura 1 de planta cuadrangular. raíces. etc. ni discutir los motivos de su aplicación en los diferentes estudios arqueológicos nacionales e internacionales. MM y MMI) distribuidas en los ángulos internos de la estructura. tafonómicos y agentes perturbadores del registro arqueológico en general y el faunístico en particular. herbívoros). 1990. en 1 algunos casos por acción de agentes post-depositacionales como veremos más adelante en este trabajo. XIII. sales minerales. cerca de la localidad de Barker. tanto en la parte interior y exterior de las estructuras y externa a la estructura sin contacto con ella. tiene treinta y ocho metros de lado aproximadamente y se ubica del lado oeste. lagomorfos. mide aproximadamente sesenta y tres metros de largo por cuarenta y nueve metros de ancho (Ramos 1996. paralelos o en contacto con las paredes. Todos estos datos más la consulta de la bibliografía especializada nos ha permitido inferir el tipo de marca y el posible agente productor.ARQUEOFAUNA DE SIEMPRE VERDE tud (en mm). es decir formada por dos subestructuras intercomunicadas con un eje longitudinal orientado de este a oeste. 103 2 No es objetivo de este trabajo extenderse en la historia del ensamblaje. En nuestro estudio hemos aplicado las de técnicas de reparación y rearticulación. Las superficies de excavación alcanzaron aproximadamente los cincuenta y dos metros cuadrados. En el caso de la reparación. La rearticulación nos permitió controlar los desplazamientos verticales u horizontales de los restos óseos. Bunn et al. permite constituir relaciones espaciales entre distintas unidades halladas en localizaciones distantes. 2 Enloe y David 1989. posición y asociación en la que aparecen los restos óseos y otros vestigios del registro arqueológico. frecuencia relativa y absoluta. entre otros). Miotti 1998. en el partido de Juárez. sedimento. dureza. Cahen et al. Villa et al. La rearticulación sería la reconstrucción o reconstitución esqueletaria de los elementos óseos que originalmente se conectaban por medio de las zonas articulares y por lo tanto rearman el esqueleto del animal en forma total o parcial (Ramos 1993). etc. características del sedimento (tipo. Casals 1986. los resultados de su aplicación nos permitieron la reconstitución de la totalidad o parte de la unidad ósea a través de algunos fragmentos que fueron separados principalmente por fracturas. color. Por ejemplo: presencia de raíces. en una pendiente variable que no supera los siete grados en sentido sur-norte (Ramos 1997). nos referimos principalmente a diferentes niveles estratigráficos y sectores dentro de las unidades de excavación –cuadrículas–. El uso de esta técnica se aplica en la arqueología hace varias décadas principalmente en restos líticos (Cahen 1980. de planta compuesta cuadrada –rectangular– absidal. posibles reparaciones. EL SITIO ARQUEOLÓGICO El sitio Siempre Verde está ubicado dentro de la estancia La Siempre Verde.). Chaix y Méniel 2005) podemos agrupar los tipos de marcas más comúnmente halladas en huesos de sitios arqueológicos en: 1) Marcas producidas por la acción de animales (carnívoros. Enloe 1995 entre otros) .). La bibliografía que refiere a la aplicación de esta técnica. roedores. cuevas de roedores. 1980. principalmente en sitios prehistóricos es abundante en referencia al ensamblaje lítico y en menor medida al material óseo. XL. Ramos y Merenzon 2004. también para restos óseos (David 1972. muchas de estas ubicaciones son producto de agentes postdepositacionales o tafonómicos. Libretas de campo (protocolos) La consulta de las libretas de campo nos ha permitido acceder a todos aquellos datos y observaciones registrados durante la excavación del sitio que hagan referencia a procesos de formación o transformación. Es una estructura de piedra de grandes dimensiones. presión de los sedimentos. remontajes y rearticulaciones entre los restos óseos. Se excavaron cinco cuadrículas (I. 1980. Cziesla et al. Las tareas arqueológicas de campo realizadas en el sitio incluyeron relevamientos. 1985. es decir. Villa 1982. ácidos húmicos.). al pie de la ladera noroeste del cerro Los Angelitos. provincia de Buenos Aires. 3) Marcas producidas por la acción de otros tipos de fenómenos (pisoteo. sondeos y excavaciones microestratigráficas por niveles naturales (desde 1997 hasta 2004). etc. 1999). A partir de la bibliografía consultada (Binford 1981. también por su procesamiento. y como veremos. Hofman 1981. así como cualquier otra información relevante para los objetivos planteados. La reparación es la recolocación de las partes de un hueso que se fracturó por causas que podrían ser accidentales o tafonómicas.

Todas las cuadrículas están divididas en sectores de un metro cuadrado. Entre los objetos recuperados hay fragmentos de botellas de ginebra de la marca Hoytema & Co. La cronología del sitio ha sido realizada por fechados radiocarbónicos y a través de algunos objetos hallados en el registro arqueológico. 1999. en contacto con ella o en las zonas aledañas. articulados. con una superficie de excavación de dos metros cuadrados. no han podido ser reconocidos ni anatómica ni taxonómicamente. De este conjunto arqueofaunístico se han podido reconocer a diferentes niveles taxonómicos. Además se han hallado dos estructuras de combustión con restos óseos termoalterados. LOS RESTOS ARQUEOFAUNÍSTICOS En trabajos anteriores hemos presentado los análisis y resultados en detalle del estudio zooarqueológico de este sitio (Lanza 2004. gres. Esta cuadrícula alcanzó una superficie de excavación de trece metros cuadrados. chico (porte de peludo o roedor pequeño) e indefinido (cuando no se puede diferenciar entre un mamífero grande y uno mediano). 2006 a. otro sobre una muestra de carbón vegetal del fogón de la cuadrícula XL que dio una cifra de 310 ± 60 años AP y otro fechado en discusión (Cordero y Ramos 2003). vidrio. un total de dos mil novecientos setenta y siete especímenes óseos (17%).Dentro del grupo de los Mammalia indeterminados hemos diferenciado de acuerdo con el tamaño en mamíferos grande (porte de caballo o vacuno). Los fechados radiocarbónicos (Laboratorio INGEIS – Conicet): uno sobre colágeno de huesos de Ovis aries el que brindó 175 ± 65 años AP. lítico. gres. quedando como fragmentos indeterminados o no reconocidos (figura 1). mediano (porte de ovino o perro). vidrio y metal (alambre). Los hallazgos incluían fauna. MM y MMI (Lanza 2005a. su ingreso al país está estimado en 1860 (Ramos 1999). a continuación desarrollaremos una breve síntesis general al respecto para después centrarnos en aquellos aspectos del análisis de los restos faunísticos en relación con la identificación de procesos de formación y transformación (actividad de agentes postdepositacionales naturales y tafonómicos). Los resultados de la identificación taxonómica se detallan en la tabla 1. Para mayores detalles sobre el sitio se pueden consultar los trabajos de Ramos (1995. le siguen en segundo término los mamíferos medianos (487 = 32%) y en los casos de mamíferos chicos e indefinidos la frecuencia de presencia es menor en general en todo el sitio (entre 8% y 18%) como en cada una de las cuadrículas (un promedio entre los quince y cincuenta restos aproximadamente). vidrio. En SV se examinaron un total de diecisiete mil ochocientos noventa y seis restos óseos (enteros. en la parte externa (cerca del desagüe). XL. debido a su tamaño (menor que cinco centímetros) y por no presentar zonas diagnósticas. cerámica y metal (restos de alambrado). b y c). a unos 40 m al este de la subestructura 2. loza y metal.CUADERNOS 21 En general los hallazgos hallados en estas cuadrículas han sido principalmente restos de fauna. Cuadrícula MMI: se planteó en el bosque. fragmentos y astillas) correspondientes a las cuadrículas XIII. los conjuntos arqueofaunísticos del registro arqueológico del sitio Siempre Verde se han hallado in situ en concentraciones. Cuadrícula XL: localizada en la subestructura 2 en el ángulo interno noroeste. es decir externa y sin contacto con la estructura. también presentaba en el sedimento manchas de carbón disperso. lítico. lítico. Características principales del registro arqueológico A continuación presentamos una síntesis del registro arqueológico de acuerdo con las unidades de excavación planteadas en el sitio: Cuadrícula XIII: ubicada en la parte interior de la subestructura 1 desde el ángulo noroeste y paralela a la pared norte. Probablemente se trataría de una estructura de combustión pero que fue alterada por agentes post-depositacionales. Su registro arqueológico estaba compuesto principalmente por una dispersión semicircular de guijarros que contenía restos faunísticos. vidrio. 1997. loza y metal (alambre). Una sola excepción son los mamífe104 . 2001 y 2004). en menor proporción cerámica. cerámica. 2005 a. c). Entre los hallazgos tenemos restos de fauna (muchos termoalterados). dispersos y formando parte de estructuras de combustión. mientras que los restantes catorce mil novecientos diecinueve (83%). El registro arqueológico consistía en una estructura de combustión importante sobre cuyos carbones se obtuvo uno de los fechados. lítico. Inicialmente fue parte de una trinchera estratigráfica (sectores 8 y 5) en la parte interna como externa de la subestructura 2. Tanto dentro como fuera de la estructura. de un metro de ancho por dos metros de largo. Cuadrícula MM: se planteó paralela a la pared norte de la subestructura 2. Los hallazgos fueron restos de fauna. Su registro arqueológico estaba compuesto por una estructura de combustión con abundantes huesos termoalterados. 2006 a. Los hallazgos se componen de restos líticos y de fauna únicamente dentro de una estructura constituida por grandes bloques de piedra. (tres sectores de un metro por un metro) superficie excavada tres metros cuadrados. La superficie de excavación alcanzó los 9 m2. También se halló en el sitio un revólver de fabricación francesa del tipo Lafucheaux. b. (cuyo modelo de pico se fabrica poco antes de 1842) y de vino del siglo XIX. Los mamíferos grandes son los más representados en general en todo el sitio (631 = 42%) y en cada una de las cuadrículas. fragmentados. En síntesis.

Cuadro de barras donde se puede observar la cantidad de restos óseos identificados y no identificados taxonómicamente por cuadrícula 105 .ARQUEOFAUNA DE SIEMPRE VERDE Figura 1 .Mapa de la provincia de Buenos Aires donde se indica la zona de las Sierras de Tandilia (debajo ampliada) y la localización del sitio Siempre Verde. en números romanos se indica la ubicación de las cuadrículas de excavación estratigráfica Figura 2 . Fotografía aérea donde se observa la estructura de piedra (1 y 2 las subestructuras).

en estos casos fueron definidos como “parte de un mismo hueso” y se los incluyó en el grupo de los fragmentos identificados. XL y MM es bueno (83%). en general se encuentran en un mal estado de preservación. aproximadamente el 70% de los restos óseos presentan un estadio de meteorización entre 4 y 5 (sensu Beherensmeyer 1978). hormigueros y piedras de diferentes tamaños de la estructura. En rasgos generales. 2006 a.CUADERNOS 21 ros pequeños en la cuadrícula MM que suman un total de ciento sesenta y tres restos óseos. Información de las libretas de campo La lectura de las libretas de campo nos permitió obtener la siguiente información: la matriz general del sitio presenta una superficie con cubierta vegetal (pasto corto. se registró una mancha carbonosa (probablemente una estructura de combustión) y una dispersión anular de guijarros con restos óseos. En las cuadrículas XL. LOS PROCESOS DE FORMACIÓN Y TRANSFORMACIÓN NATURALES Los resultados obtenidos en la identificación de procesos de formación y transformación naturales a través del registro arqueofaunístico a partir de la identificación de marcas. sus huesos han sido usados como combustible para los fogones (Lanza 2005a. en la cuadrícula MM el 40% (cuatrocientos noventa y dos) de los fragmentos indeterminados están termoalterados (quemados y calcinados). Los animales más representados del sitio están enteros (Bos taurus –vaca– y Ovis aries –oveja–). teniendo un bajo porcentaje de huesos meteorizados (10%) y con algún grado de termoalteración (7%). hallazgos concentrados en el sector 1. solo un 10% presenta manchas o adherencias de óxido de hierro (hay un único caso de mancha de cobre). en ambos taxones (Bos taurus y Ovis aries) los más representados son el esqueleto apendicular (67% a 73%) y en menor frecuencia el axial (27% a 33%). producto de derrumbes. b. En esta cuadrícula se descubrió una estructura de combustión con abundantes restos óseos termoalterados. En la capa A4 los hallazgos siguen concentrados en el sector 1. el 74% de fragmentos indeterminados se debería al hecho de que hayan formado parte de estructuras de combustión. Tenemos prácticamente la totalidad de las partes esqueletarias. lombrices. Cuadrícula MM: en la capa A1 el sedimento era humus negro. c). En cambio los restos óseos hallados en la cuadrícula MMI. además de haber sido aprovechados para consumo alimenticio. De estos taxones. En cuadrícula XL alcanzan el 93% mientras que en la MM el 46% y en la MMI el 74%. abundantes raíces (de la cubierta vegetal). árboles en bosque en sectores aledaños a la estructura (fueron plantados a principios del siglo XX). Los restos de Sus scrofa –cerdo– como los de Chaetophractus villosus –peludo– podrían también haber sido consumidos. En el campo se levantaron varios fragmentos que pertenecían a un único elemento óseo. como consecuencia del cual muchos huesos se fragmentaron y desintegraron. no se han observado manchas o adherencias de óxido u otros materiales y solo el 8% está termoalterado (quemado). En algunos casos se han podido realizar ensamblajes (reparaciones) en gabinete y durante la excavación. por lo tanto se encontraron gran cantidad de fragmentos y astillas indeterminadas. cuevas de roedores (cuises pampeanos) y la presencia de cuises pampeanos (Cavia aperea) viviendo en la zona y entre los bloques de la estructura. En cambio en la cuadrícula MMI. aplicación de la técnica de ensamblaje óseo y la consulta de las libretas de campo serán presentados y desarrollados a continuación. los cuales representan más del 50% de los restos hallados. MM y MMI se han recuperado una gran cantidad de fragmentos indeterminados. Del total. el estado de preservación de los restos óseos identificados taxonómicamente de las cuadrículas XIII. En las cuadrículas XL y MM la mayor parte de estos restos óseos formaban parte de estructuras de combustión e incluso es muy probable que hayan sido utilizados como combustible. Esto último se debería a su tamaño y la no presencia de zonas diagnósticas. La matriz está compuesta por un sedimento negro de humus compacto. gramíneas). Los restos óseos recuperados en esta cuadrícula presentan un alto grado de meteorización. Los restos arqueológicos se presentaban en concentraciones. su presencia en el sitio se explicaría como producto del consumo alimenticio. Cuadrícula XL: en la superficie se detectaron dos entradas de cueva de roedor. Los taxones más representados son en primer término Bos taurus –vaca– y Ovis aries –oveja–. En cada una de las cuadrículas hemos consignado los siguientes datos: Cuadrícula XIII: en la capa A1 abundantes raíces y lombrices. En el resto de los niveles estratigráficos no se registraron perturbaciones durante las excavaciones. homogéneo y compacto presentando abundantes raíces. pero en el laboratorio por su avanzado estado de meteorización (estadios entre 4 y 5 sensu Beherensmeyer 1978). las cuales se fueron incrementando a lo largo de 106 . Entre los fragmentos indeterminados de la cuadrícula XL el 85% (cinco mil seiscientos ochenta y nueve) están termoalterados (quemados y calcinados). no se pudieron reparar los distintos elementos óseos. Los restos óseos que se encontraron en los fogones presentaban diferentes grados de termoalteración (quemados y calcinados). Los restos de Canis familiares –perro– probablemente hallan sido “mascotas” o perros cimarrones (Cabrera 1932). algunos cardos pequeños.

Identificación taxonómica de los restos arqueofaunísticos con su correspondiente NISP (número de especímenes óseos) por cada una de las cuadrículas del sitio Siempre Verde Taxón Equus caballus Bos taurus Lama guanicoe Ovis aries Sus scrofa Canis familiaris Chaetophractus villosus Cavia aperea Galea sp. Cuadrícula XIII XL MM MMI Total Total de restos faunísticos identificados 120 518 1.0 Casos de ensamblaje 1 8 1 34 5 12 2 62 Tipo de ensamblaje Reparación Reparación Rearticulación Reparación Rearticulación Reparación Rearticulación Elementos ensamblados Cantidad 2 20 2 76 13 41 8 162 Combinan 2 2 // 4 2 2 // 3 // 8 2 // 4 2/3/5/6/12 2 // 6 107 .6 4.476 5733 7209 NISP Total 122 341 1 293 16 119 541 1 1 1 4 33 27 1.523 2.259 Tabla 2 .3 57.396 3.2 7.Tabla con la cantidad de elementos óseos que ensamblan en relación al total de restos óseos identificados taxonómicamente por cuadrícula. Caviidae Cricetidae Rodentia Ave Mammalia indeterminados Nombre común Caballo Vaca Guanaco Oveja Cerdo Perro Peludo Cuis pampeano Cuis Cuises Cuises Roedores Aves Mamíferos indeterminados Subtotal fragmentos identificados Subtotal fragmentos indeterminados Total Cuadrículas XL MM 11 16 26 41 _ _ 37 222 1 15 _ 103 1 1 1 3 11 2 321 518 6. tipos de ensamblaje y cantidad de elementos óseos por cuadrícula.896 XIII 7 10 1 27 _ _ _ _ _ _ _ 1 6 68 120 30 150 MMI 88 264 _ 7 _ _ _ _ _ _ _ _ 1 503 863 2.4 100.476 863 2.919 17.278 119 438 _ _ _ 1 21 18 585 1.977 Elementos ensamblados Cantidad total 2 22 108 477 609 Porcentaje 1.ARQUEOFAUNA DE SIEMPRE VERDE Tabla 1 . Cantidad de casos de ensamblajes óseos.760 7.977 14.

no se han detectado durante la excavación ningún tipo de perturbación. El 10% restante se distribuía en varios sectores (1. Intervienen dos elementos óseos. no está próximo a la concentración de huesos y lascas de granito. En la capa A2 se observan concentraciones óseas. El otro. unidad de extracción y sector. En la capa A5 cambia el sedimento haciéndose más suelto en gránulos por la actividad de las lombrices. 2. A6 y A8). aunque sabemos que forman un mismo hueso. Pero todos los fragmentos pertenecen a la misma unidad anatómica fueron hallados in situ y levantados en un bloque. No hay registros en el protocolo de algún tipo de perturbación a excepción de un caño moderno de agua que atravesaba la cuadrícula por tres de sus nueve sectores (sin embargo. de las que algunas partes reparan y otras no. Continúa parte de la cueva. El resto de los huesos del esqueleto estaban desarticulados. En las capas A2. porque están en un mal estado de preservación. En la cuadrícula XL tenemos una rearticulación ósea (pieza dentaría en hemimandíbula de Ovis aries) y ocho reparaciones óseas. Estos mismos sectores estaban ocupados por la cueva de roedor detectada durante la excavación de la cuadrícula. el restante 20%. en los sectores adyacentes (2 y 13). hubo una leve dispersión horizontal y una mayor migración vertical. Rodentia y Mammalia indeterminada. en la capa A4. De Canis familiares tenemos según el MNI dos individuos. Los elementos óseos que remontan en esta cuadrícula. A5. Cuadrícula MMI: compuesta por un sedimento de humus negro homogéneo y fácil de extraer. es decir solo ocupó tres sectores (tres metros cuadrados). ambos fragmentos se localizaban en la misma capa. Estos últimos se dan en huesos de Equus caballus (tercera falange). También tenemos reparaciones. según se desprende de la consulta de las libretas de campo (protocolos). luego en laboratorio se intentó reparar la pieza. A4. tibia y fémur de Bos taurus y una pieza dentaria de Ovis aries. literalmente la atraviesa en varias partes. En la cuadrícula XIII hemos registrado una única reparación. hallado durante la campaña del 2001. La desarticulación de este cánido fue causada por la acción de roedores pequeños. fue localizado en el sector 14 durante la campaña 2004. por lo que no la afectó). tal como lo demuestra no solo la presencia de cuevas registradas en los protocolos 108 . Sus scrofa.CUADERNOS 21 la extracción de esta capa y nivel de extracción. Las primeras unidades de extracción de la capa A presentaban raíces abundantes de la cubierta vegetal y algunas de los árboles (recordemos que esta cuadrícula se planteó en el bosque a cuarenta metros de la estructura). Por lo tanto. se ubicaban en la misma capa. En la capa A7 se registró la entrada de una cueva cercana a la pared de la estructura. tipos y cantidad de elementos óseos que ensamblaron en los conjuntos faunísticos analizados por cada cuadrícula se encuentran sintetizados en la tabla 2. Los casos de “mismo hueso” son un cúbito de Equus caballus. Una de estas perturba de manera importante la estructura de combustión hallada (A2 en el sector 14). El 90% del esqueleto apendicular se ubicaba entre los sectores 13 y 4. una vértebra dorsal y una vértebra lumbar). Tanto en las rearticulaciones como las reparaciones los huesos que remontan se localizaban en la misma capa. entre hemimandíbulas y piezas dentarias en Ovis aries y un coxis con vértebra en Chaetophractus villosus. Los resultados obtenidos en relación a la cantidad de ensamblajes. Hallado –en el sector 4– in situ articulando la cabeza. A3 y A4 se registraron varias cuevas de roedores (figura 3 a). las primeras vértebras y los miembros delanteros (figura 3 b). unidad de extracción y sector. Las rearticulaciones se registraron entre cráneos y hemimandíbulas de Canis familiares. Chaetophractus villosus. Canis familiaris. Bos taurus (vértebra cervical y calcáneo) y en Mammalia indeterminada (costillas y vértebras). las cuales se efectuaron siempre entre dos especímenes óseos que al reparar conforman el elemento óseo completo (cuatro costillas enteras. ENSAMBLAJES ÓSEOS La aplicación de la técnica de ensamblaje nos permitió establecer casos de reparaciones y rearticulaciones óseas. se trata de una escápula de Ovis aries en buen estado de preservación. A2. pero resultó imposible. En la cuadrícula MM se han registrado cuatro rearticulaciones y treinta y cuatro reparaciones. o lo que probablemente sería parte de una misma y única cueva. En estos casos los consideramos que reparaban pero los denominados “mismo hueso” (cuadrícula MM cuatro casos). en A4 los restos arqueológicos en general están dispersos y se registraron dos concentraciones de restos óseos. En esta cuadrícula y en la MMI (que describiremos más adelante) tenemos varios casos donde una unidad anatómica se encuentra fragmentada en varias partes. en todos los taxones registrados. Las reparaciones se han registrado en los siguientes taxones: Ovis aries (adulto y juvenil). ubicándose en los sectores adyacentes y distribuidos por varias unidades de extracción de la capa A. unidad de extracción y sector. 5 y 7). El 70% se localizó en la capa A3 y el resto se distribuía entre varias unidades de extracción de la capa A (A1. es un individuo juvenil (según suturas del cráneo). uno de ellos representado por un cráneo y las hemimandíbulas (rearticulan). y representado en un 95% por todos los elementos óseos del esqueleto. Los elementos óseos de este cánido se distribuían de la siguiente manera: el 80% de los huesos del esqueleto axial se ubicaron en el sector 4.

fragmentos de isquion y sacro. Los huesos con estas marcas se ubican en la superficie. de fondo plano o redondeado. En algunos casos pueden llevar a la destrucción del hueso. Su morfología en general es de pequeños surcos cortos y anchos. distribuido por una amplia superficie del hueso en forma azarosa (Mameli y Estévez 2004). primeras capas y unidades de extracción (A1. Al comparar los datos de la tabla 2. carnívoro indeterminado y marcas indeterminadas. “pitting” piqueteado u hoyuelos producto del masticado. Chaix y Méniel 2005). En la muestra analizada se han detectado marcas de este tipo en todas las cuadrículas (ver tabla 3). Mameli y Estévez 2004. costillas. Las marcas de raíces se ubicarían en un segundo lugar según su frecuencia. La mayoría fue registrado in situ durante la excavación y retirados en bloque. En la cuadrícula MMI tenemos 2 rearticulaciones en Equus caballus (hemimandíbula y piezas dentarias) y en Bos taurus (radio con cúbito). lo que hace que se pierda una considerable superficie del especímen y queden pequeños huecos u hoyuelos. se caracterizan por presentarse de a pares paralelos. sabiendo que formaban parte de una unidad anatómica y de un taxón identificable a nivel específico. mientras que en la cuadrícula MMI alcanzan un 60%. Se ubican en elementos óseos como costillas. Los elementos óseos que presentan este tipo de marcas son principalmente diáfisis de huesos largos indeterminados. unidad de extracción y sector. Estos huesos son los que no estaban articulados. Al igual que en las cuadrículas anteriores los elementos óseos que remontan. Los casos denominamos “mismo hueso” son 25. Aunque varios autores consideran que las marcas dejadas por los roedores pueden presentarse con diferentes formas (Politis y Madrid 1988. sino distribuidos por los sectores y unidades de extracción adyacentes. Las marcas de roedores son dejadas por los dientes incisivos de estos animales al roer superficies duras para desgastar sus dientes. El tipo de marcas identificadas a partir de su morfología 109 . producto de la acción de los dientes caninos. en donde intervienen un total de 426 elementos óseos. provocan una alteración de la superficie que suele enmascarar la presencia de huellas de origen antrópico (Chaix y Méniel 2005). Para su descripción comúnmente se utilizan las categorías definidas por Binford (1981): “scoring” surco producido por el arrastre de los dientes sobre el hueso compacto. XL y MM los restos óseos remontados no superan el 10%. La mayor cantidad de huesos con estas marcas se ubicaron en las cuadrículas MM y MMI. en todos los taxones registrados. diáfisis. sino las marcas identificadas – ver más adelante– en varios de los huesos de este individuo (Lanza 2006 a y c). A2 y A3). se ubicaban en la misma capa. 12 reparaciones en huesos de Bos taurus y Mammalia indeterminada (Mammalia grande). “punctures” pozos o depresiones en forma de agujeros de contorno redondeado. Bos taurus y Ave. principalmente de roedor. Es de destacar las marcas de roedor presente en metapodios y falanges del Canis familiaris de la cuadrícula MM (figura 4 c). Las marcas se distribuyen en las porciones mesiales de los huesos y en los bordes son en general abundantes. como pueden ser los huesos. en algunos casos suelen estar localizadas y cruzadas en un mismo sector del hueso. cantidad de elementos óseos que remontan (rearticulaciones. reparaciones y “mismo hueso”) y total de restos óseos identificados observamos que en las cuadrículas XIII. Tenemos cuatro huesos con marcas de carnívoros únicamente en las cuadrículas XL y 2 en la MM. Bos taurus y Mammalia indeterminada (Mammalia grande y mediana). Las marcas de carnívoros poseen rasgos claramente diagnósticos. isquion. En la tabla 3 sintetizamos los resultados obtenidos en la identificación de huesos con marcas. aunque en algunos casos pueden estar superpuestas (Mengoni Goñalons 1999. Silveira y Fernández 1988). También en huesos de aves (diáfisis de húmero y tibia –ver figura 4 a–) y en Bos taurus (radio). “furrowing” acanalado o ahuecado (Mengoni Goñalons 1999: 92). principalmente de Mammalia indeterminados (mamíferos grandes y medianos –figura 4 b) y en menor porcentaje en Ovis aries. En la MM además de huesos con abundante cantidad de marcas de roedor también es la cuadrícula donde se han registrado varias cuevas de estos animales. en ejemplares de Mammalia indeterminada –mamíferos grandes y medianos– (ver figura 4 d). se caracterizan por presentar un patrón dendrítico irregular. Las marcas de roedor son las que se presentan con mayor frecuencia (tabla 3) en casi todas las cuadrículas del sitio a excepción de la XL. XL.ARQUEOFAUNA DE SIEMPRE VERDE durante la excavación. Se han registrado en una amplia variedad de elementos óseos como vértebras. son producto de la acción de las raíces de la cubierta vegetal (gramíneas). aunque el daño que puede producir sobre los restos óseos es variado (Mengoni Goñalons 1999). Marcas En las cuadrículas analizadas (XIII. metacarpo y huesos largos. costillas y húmero de Mammalia indeterminados (mamíferos grandes y medianos). Se han registrado en los taxones Equus caballus. El 92% de estos restos presentan un alto grado de meteorización (estadio 4 y 5) provocando su deterioro y fragmentación. MM y MMI) se han detectado huesos con marcas. raíces. combinación de raíces/roedor. además se pueden observar la cantidad y el porcentaje de huesos con marcas en relación a la cantidad total de restos óseos identificados.

c) de roedor en metapodio y falange de Canis familiares.20 7.977 3 7 24 11 45 2.CUADERNOS 21 Figura 3 .Fotografías de la cuadrícula MM durante su excavación: a) cueva de roedor.10 1 2 6 _ 9 1 10 8 19 1 1 2 4 2 _ 6 1 1 5 2 9 XIII XL MM MMI Total Figura 4 . Cantidad y tipos de marcas en cada una de las cuadrículas analizadas. b) restos óseos articulados in situ e un Canis familiares Tabla 3 . Huesos con marcas Cuadrícula Marcas Total de restos Raíces/ faunísticos Cantidad Porcentaje Raíces Roedor Carnívoro Indet. roed identificados 120 518 1.00 1.476 863 2. d) de carnívoro en hueso largo de Mammalia indeterminada (mamífero grande) 110 .50 1.40 2. b) de raíces en parte mesial de costilla de Mammalia indeterminada (mamífero grande).Huesos con diferentes tipos de marcas: a) de roedor en diáfisis de Ave.Tabla con la cantidad de huesos con marcas en relación al total de restos óseos identificados taxonómicamente por cuadrícula.

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(sensu Binford 1981) han sido marcas de piqueteado o pequeños hoyuelos (“pitting”) principalmente ubicados en la parte mesial de costillas y huesos largos; en segundo término tenemos algunos surcos (“scoring”) por ejemplo en fragmentos de isquión y sacro; por último, los pozos o depresiones en forma de agujeros de contorno redondeado (“punctures”) en costillas y diáfisis. Hasta ahora no hemos podido identificar el tipo/s de carnívoro/s que han producido estas marcas, pero en todos los casos las improntas dejadas son pequeñas y los huesos no presentan un daño muy importante. Con respecto a la presencia de carnívoros en la región, donde se ubica el sitio en estudio, hay información histórica de la presencia de perros cimarrones en la zona desde el período Colonial (Cabrera 1932, Montoya 1984); además en esta región están presentes otros carnívoros como zorros. El género Dusicyon habitó las grandes llanuras de Buenos Aires desde tiempos pampeanos (Kraglievich 1930 citado en Salemme 1987). Tenemos una baja frecuencia de marcas indeterminadas (tabla 3), las cuales están en proceso de identificación. Algunas presentan una morfología de forma circular o semicircular con estrías internas; pueden ubicarse en las superficies de los huesos en forma aisladas o en grupos (Acosta y Rodríguez 1998, Mameli y Estévez 2004, Bonomo y Massigoge 2004, Escosteguy y González 2006). Según la bibliografía consultada han sido definidas como hoyos de disolución química (Gutierrez et al. 1997). Sobre un total de dos mil novecientos setenta y siete restos óseos analizados e identificados taxonómicamente se registraron cuarenta y cinco huesos con alguna o varias de estas marcas; es decir menos de un 10% del total de la muestra analizada; lo que nos estaría indicando una baja frecuencia en relación al total de los restos arqueofaunísticos recuperados en el sitio. Si nos detenemos en cada una de las cuadrículas, en ninguna alcanza el 3%. Las marcas más comunes y con mayor frecuencia son en primer término, las de roedor y le siguen las de raíces (ver tabla 3). EVALUACIÓN GENERAL Y CONCLUSIONES A partir del registro de marcas en los restos óseos, la aplicación de la técnica de ensamblaje y la presencia durante las excavaciones de cuevas de roedores (consulta de las libretas de campo), hemos podido identificar agentes de formación y transformación naturales y alcanzado resultados relevantes en relación a los objetivos planteados sobre este tema. En el sitio Siempre Verde, pudimos diferenciar del conjunto arqueofaunístico los restos óseos de pequeños roedores (especies: Cavia aperea, Galea sp. Familias: Caviidaes y Cricetidaes) como intrusivo por razones taxonómicas; estos roedores viven actualmente en el área de la estructura (sobre todo Cavia aperea –cuis pampeano–). Una hemimandíbula recuperada en la cuadrícula XL en

la estructura de combustión sin presentar ningún signo de termoalteración nos permitiría inferir que ingresó al registro por causas tafonómicas (muerte natural) y después de la ocupación del sitio. Entre los agentes y perturbaciones que hemos podido identificar tenemos en primer término la acción de roedores a través de la presencia de cuevas, marcas en los huesos e incluso su presencia actual en el área. La acción de estos roedores ha producido movimientos en los restos óseos de dos tipos: desplazamiento vertical y dispersión horizontal; además de desarticulaciones (el Canis familiaris de la cuadrícula MM). En otros trabajos realizados en la región pampeana se han registrado perturbaciones en el registro arqueológico por la acción de roedores; incluso, según el tipo de roedor, este puede esquivar o desplazar diferentes objetos según su tamaño, como por ejemplo huesos, tiestos cerámicos, etc. (Politis y Madrid 1988). En el registro arqueofaunístico de Siempre Verde se ha hallado peludo (Chaetophractus villosus), que también hacen cuevas y pueden perturbar; pero por la morfología y tamaño de las cuevas no son de este animal sino de roedores pequeños. Otro agente fue la acción de raíces (cubierta vegetal formada de gramíneas que se extiende por todo el sitio); esto se verifica en la presencia de las marcas (improntas) dejadas en los huesos; aunque estas no han provocado un alto grado de perturbación. Por ejemplo, no han producido desplazamientos importantes, y tampoco han llegado a destruir ni la superficie ni la estructura o integridad del hueso sobre todo en las cuadrículas XIII, XL y MM; en cambio si han perturbado el conjunto arqueofaunístico de la MMI. En rasgos generales, en todas las cuadrículas, las raíces profundizan más allá de las primeras unidades de extracción de la capa A. La acción de carnívoros ha sido identificada a partir de las marcas dejadas en los huesos, aunque no hemos podido determinar el tipo/s de carnívoro/s que provocó las marcas y de qué forma actuó en el registro arqueológico. En estado de preservación de los restos óseos en general es bueno y no han sufrido meteorización aquellos huesos de las cuadrículas XIII, XL y MM. Aunque no sucede lo mismo con el conjunto arqueofaunístico hallado en la cuadrícula MMI, que presenta un alto grado de meteorización. Los restos óseos exhiben un estadio de meteorización entre cuatro y cinco (sensu Beherensmeyer 1978) y las raíces han perturbado los restos, provocando en algunos casos grietas y hasta fracturas (Lanza 2006c). En relación a la perturbación por agentes como roedores, se registraron marcas de estos en pocos huesos, pero no se detectaron cuevas durante la excavación de la cuadrícula MMI. Finalmente, como hemos visto, los restos que han sido afectados en alguna forma a través de marcas, desplazamientos, desarticulaciones, etc. presentan una baja 111

CUADERNOS 21

frecuencia en relación al total de restos arqueofaunísticos recuperados e identificados en el sitio. El registro arqueofaunístico en particular no ha sufrido modificaciones importantes, lo que nos permitiría inferir que tampoco ha sido afectado el registro arqueológico en general. Podríamos considerar que la integridad (sensu Binford 1981) de los depósitos arqueológicos es alta en el sitio Siempre Verde de la zona de Tandilia. BIBLIOGRAFÍA Acosta, A. y M. Rodríguez 1998 Análisis arqueofaunístico de un basurero histórico del siglo XIX (Monte Grande, Pdo. de Esteban Echeverría, Provincia de Buenos Aires). Arqueología, Revista de la Sección Arqueología 8: 9-27, Instituto de Ciencias Antropológicas, Facultad de Filosofía y Letras, UBA. Beherensmeyer, A. K. 1978 Taphonomic and Ecology Information from Bones. Weathering. Paleobiology, vol. 4, (2):150-162. Binford, L. R. 1981 Bones: Ancient Men and Moderns Miths. Nueva York, Academic Press. Bonomo, M. y A. Massigoge 2004 Análisis taxonómico del conjunto faunístico del sitio arqueológico Nutria Mansa 1 (partido de General Alvarado). Martínez, Gutiérrez, Curtoni, Berón y Madrid (eds.), Aproximaciones Contemporáneas a la Arqueología Pampeana. Perspectivas teóricas, metodológicas, analíticas y casos de estudio, págs. 93-111, Olavarría, Facultad de Ciencias Sociales, UNCPBA. Bunn, H. T. 1981 Archaeology evidence for meat-eating by PiloPleistoceno hominids from Koobi Fora and Olduvai Gorge. Nature 291: 574-577. Bunn, H. T., J. Harris, G. Isaac, Z. Kaufuluz, E. Krolle, K. Schick, N. Thot y A. Beherensmeyer, 1980 FxJi 50: an early Pleistocene site in northern Kenya. World Archaeology, 12 (2): 109-136. Cabrera, A. 1932 El perro cimarrón de la Pampa Argentina. Publicaciones del Museo Antropológico y Etnográfico de la Facultad de Filosofía y Letras, serie A II, págs. 7-36, Buenos Aires. Cahen D. 1980 Question de contemporanéité: l´apport des remontages. B.S.P.F., 77 (8):230-232, 1980. 1987 Refitting stone artifacts: why bother? Sieveking y Nuevacomer (eds.), The Human Uses of Flint and Chert, págs. 1-9, Cambridge, Cambridge University Press.

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Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. 2006/2007 ISSN 0570-8346

INTEGRACIÓN DE SITIOS CON ARTE RUPESTRE Y SU TERRITORIO EN LA MICRORREGIÓN CAFAYATE (PROVINCIA DE SALTA)
Rossana E. Ledesma* RESUMEN Como resultado de las tareas realizadas en Cafayate (Salta) se han registrado tres sitios con arte rupestre y quince con ocupaciones estimadas del Período Formativo y de Desarrollos Regionales. Los emplazamientos responden a una combinación de categorías, pero es significativa la densidad observada en el sector oeste. PALABRAS CLAVE Arte rupestre - territorio - Cafayate - Salta ABSTRACT As a result of the research done in Cafayate (Salta), three sites with rock art and fifteen sites have been registered with estimated occupations on the Regional Development and Formative Period. The locations respond to a combination of categories, but the observed density on the west sector is significative. WORDS KEY Rock art - territory - Cafayate - Salta

INTRODUCCIÓN El presente trabajo cuenta con los antecedentes de investigaciones arqueológicas efectuadas por la Universidad Nacional de Salta en el sur del Valle Calchaquí desde el año 1997 (Lo Celso y Ledesma 2004; 2005; Ledesma 2006). Los sitios arqueológicos (con o sin arte rupestre) y el registro mueble e inmueble muestran una gran heterogeneidad y pocas regularidades con microrregiones vecinas. Ello impidió inicialmente la ubicación cronológica relativa de los hallazgos. Por este motivo se planteó analizar los datos existentes desde una perspectiva intra e interegional. Las investigaciones específicas sobre el arte rupestre en sus manifestaciones de pintado y grabado han producido información de diferente carácter en las microrregiones vecinas al sur del Valle Calchaquí: Antofagasta de la Sierra, Valle del Cajón, San Carlos, Guachipas y Tolombón (Aschero 2000; de Hoyos 2003; Lanza et al.. 2003; Rolandi et al. 2002). La zona de investigación arqueológica ha sido denominada Microrregión Cafayate y está definida por la confluencia de los ríos Calchaquí y Santa María, posee diferentes paisajes, variación estacional y diversidad de sectores de aprovisionamiento de materias primas. La microrregión se caracteriza por la presencia de sitios arqueológicos con y sin arte rupestre. En este trabajo se presentan los resultados de las prospecciones que originalmente se habían planificado
∗ Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Salta, roledesma@arnet.com.ar

para la detección de sitios arqueológicos formativos y posteriormente para la confección de una base de datos 2 de arte rupestre . Para poder analizar los sitios y su emplazamiento en el territorio se ha confeccionado una base de datos con los sitios arqueológicos de la microrregión. Se han conjugado los datos de hábitat y la proximidad con recursos locales. METODOLOGÍA El registro y la interpretación del arte rupestre en Cafayate contaron con una serie de dificultades como la ubicación cronológica, el carácter descriptivo de las investigaciones sobre arte rupestre, la ausencia de dataciones radiocarbónicas en el sur del Valle Calchaquí y los procesos postdepositacionales antrópicos y naturales. Aquí se propone que los sitios (con y sin arte rupestre) deben ser pensados en una doble relación, entre ellos y con su espacio, no solo el natural sino el espacio utilizado antrópicamente en forma cotidiana, es decir con su territorio. Se trata del contexto del yacimiento y no solo la zona próxima. Para poder establecerlo es necesario ver las relaciones existentes con otros sitios, ya sean campos de cultivos, aldeas, enterratorios, bloques con grabados,
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Proyectos 702; 1086 y 1449 del Consejo de Investigación de la Universidad Nacional de Salta bajo la dirección de M. Lo Celso (desde el año 1997 y continúa). Trabajo de Investigación Nº 1370 del Consejo de Investigación de la Universidad Nacional de Salta bajo la dirección de R. Ledesma (2005-2006).

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En el primer caso. el desvío de las cuencas naturales en la construcción de represas y acequias han provocado que los aludes dejen de ser un fenómeno para ser un proceso estival recurrente. Ello lleva a repensar sobre la supuesta funcionalidad de varios sitios en Cafayate y en la relativa proporción de sitios con arte y sin arte rupestre. un sistema codificador que incluye los temas y la forma de expresarlos es mediante asociaciones reiterativas y ubicaciones normatizadas que tienen fines variados y que.río o arroyo estival . Tanto el arte como los enterratorios. se buscaron unidades que orienten a estimar las posibles motivaciones para circular y asentarse en el sur del valle Calchaquí. Todos estos factores han incidido fuertemente en el momento de prospectar sistemáticamente. 3 Se considera al arte rupestre como la evidencia de un espacio marcado mediante un código transmisor de mensajes. a materias primas.pie de sierra (entre 1700 msnm y 2000 msnm) . En esa primera etapa se discriminaron los procesos que afectaban la detección superficial de los sitios arqueológicos que son una combinación de agentes naturales y culturales.sierra (más de 2000 msnm) . aeródromo. es adecuado analizar las preferencias en la ubicación con la consecuente valoración de los indicadores naturales (sustratos geológicos. Los agente faunísticos –destructivos en su esencia– han servido en algunos casos para la detección de material cerámico y lítico presente en las aberturas de las cuevas de roedores. cercanía a fuentes de agua. Lo Celso 2000) y los sedimentos de arena (dunas) depositados en las márgenes del río Santa María. caminos. la presencia de churquis y retamas sirvió para conservar muros de piedra de la erosión hídrica.quebradas .CUADERNOS 21 accesos y el fundamento de esas relaciones. Entre los factores de alteración “antrópicos” se señalan la remoción del terreno para construcción de barrios sociales. accesos o zonas de paso. grabados y necrópolis neolíticas (Bueno Ramírez 2000. De manera específica la investigación se orientó a vincular los sitios con arte rupestre con otras áreas de actividades y analizar el sistema codificador empleado como marcador gráfico. para Bueno y Balbín. Pero los saqueos se presentan como las acciones más destructivas. el control de la misma debe haber jugado un rol importante donde la delimitación era necesaria (Tarragó 1992). que permitirían el uso y tránsito de los distintos nichos ecológicos y como demarcador del terreno (Bueno Ramírez y Balbín Behrmann 2003). Si la zona en cuestión actuó como nexo y camino obligado desde tiempos formativos. Estas unidades son los tipos de emplazamientos y los recursos locales. No es intención tomar el arte como marcador territorial o como señales distribuidas en el Valle Calchaquí. Para ello se siguió con la metodología 3 Bueno Ramírez y Balbín Behrmann prefieren denominarlo grafías (Bueno Ramírez y Balbín Behrmann 2003). sino también de las áreas de habitación y funerarias (Bueno Ramírez 2000). Este sistema ha sido definido por estos investigadores como símbolos reconocibles para los que se mueven dentro del territorio. barrios privados. El desmonte indiscriminado. Para justificar la presencia y la circulación de los grupos humanos en esta zona. En el primer caso se consideraron los aludes estivales que fueron definidos en las excavaciones realizadas en La Banda de Arriba 1 (Buliubasich et al. Como tarea prioritaria se procedió al registro exhaustivo de los sitios de la microrregión por medio de prospecciones sistemáticas. Como la intención no es efectuar solamente un catálogo de los sitios. cuyos trabajos buscan integrar los megalitos con su territorio donde conjugó datos de hábitat. se estimaron las preferencias en la ubicación y valoración de los distintos nichos y su relación espacial con distintas áreas (habitación. los campos de cultivo y la arquitectura se presentarían como referencias simbólicas internas y externas. funerarias y con arte).arroyo permanente . pintura. Bueno Ramírez et al 2005). caminos vecinales. hospital y cultivos. sino de investigar la presencia y la circulación de los grupos humanos por esta zona.fondo de valle (entre 1600 msnm y 1700 msnm) • Fuentes de agua . Bradley 2005). como una codificación sociológica sobre los usos del territorio y también como marcadores étnicos (Bueno Ramírez y Balbín Behrmann 2003. • Emplazamientos . Porque de ser así. los incendios forestales. actúa como sistema de cohesión social (Bueno y Balbín 2003). sino integrar los mismos con su territorio.río permanente . la confluencia del Valle debería haber estado fuertemente delimitada por marcadores gráficos. 1991. Otro elemento que impidió la detección de sitios fue la disposición de los algarrobales y el monte xerófilo. acequias.vertientes 116 . Obviamente que los sedimentos producidos por los fenómenos mencionados hacen que los sitios sean paulatinamente destruidos y sepultados por acontecimientos “naturales”. Entonces es preciso analizar la movilidad y el asentamiento de las poblaciones en el Sur del Valle Calchaquí. no solo de las áreas con arte rupestre. Pero el arte es una evidencia más de este espacio delimitado. tendidos de red eléctrica de baja y alta tensión. llevada a cabo por Bueno Ramírez. Bradley 1997. En cambio. tipos de suelo).

Las coordenadas geográficas de los sitios han sido omitidas y constan en los informes de investigación presentados a la Dirección de Patrimonio de la Provincia de Salta y al Museo de Antropología de Salta. 117 . represas y canales para riego. entre veinticinco y treinta años (cuatro). Subelza y Bravo 2004). siete de ellos masculinos. (dunas en cuencas de los ríos Santa María y Calchaquí). veinte años (uno). Las quebradas laterales se presentan como desagües naturales de los deshielos de las altas cumbres y de las lluvias estivales. edad avanzada (un anciano). se han incluido las alturas en metros sobre el nivel del mar debido a la fuerte variación topográfica del valle. elaborados para este sector del valle (Tarragó y Scattolín 1999. tienen flujos de agua por la proximidad de los mismos con vertientes. 6 5 Actualmente. Nadir y Chafatinos 1990. estratos con pigmentos minerales y una mina de cobre ubicados al este del valle.algarrobales . dieciocho-diecinueve (uno). Humanidades. tres femeninos y cuatro de los que no se pudo identificar el sexo. menor de quince años (uno) y cuatro sin posibilidad de estimación (Acreche y Albeza 1991).Rocas cretácicas (conglomerados.Regosol éutrico/fluviales éutricos. semiconglomerado y conglomerado” (Madrazzo y Otonello 1966).pastizales de fondo de valle (ríos permanentes) .cobre En el caso de los emplazamientos. al patrón de asentamiento “conglomerado con defensas. los únicos cursos con agua permanente son los ríos Calchaquí. La Banda de Arriba En 1988. Los pastizales y arbustales de quebradas también se presentan como lugares aptos para cultivos. Los arroyos. En la tipología cerámica se sigue la denominación de los estilos presantamarianos. A los fines operativos se incluye dentro del período Formativo al registro arquitectónico correspondiente al patrón de asentamiento “poblado disperso” y dentro del período de Desarrollos Regionales.arcillas . Novara (Fac.pigmentos minerales . Respecto a las fuentes de materias primas líticas empleadas en la confección de instrumental (obsidiana. pero se mantiene en reserva para trabajos futuros. Las fotografías aéreas (año 1965) y las imágenes satelitales (2004) muestran el retroceso de los montes de algarrobo frente a los campos de cultivo de vid. Weigert 2004). cuarenta años (uno). Colo4 rado y Yacochuya . y se han excluido las prospecciones en alturas superiores a los 2000 msnm. los ríos Colorado y Yacochuya no presentan cursos permanentes porque se han construido tomas. santamarianos y los grupos de referencia para el período Formativo. Respecto a las primeras solo se han identificado depósitos de arcillas. 3. Se trata de un enterratorio donde se han ubicado al menos catorce individuos. UNSA). • Recursos minerales . La edad estimada de los individuos es de cincuenta años (uno).Complejo ígneo metamórfico de las sierras de Quilmes. Los algarrobales son montes ubicados en las proximidades de los ríos con agua permanente (Cabrera 1976. los pastizales de fondo de valle están emplazados en acumulaciones sedimentarias del cuaternario 5 y en las orillas de los ríos permanentes . Ello redunda indefectiblemente en una vista parcial del registro. cuarzo y mica se presentan en forma abundante y recurrente en las sierras y pie de sierra. LOS SITIOS ARQUEOLÓGICOS EN LA MICRORREGIÓN CAFAYATE Para ubicar cronológicamente cada uno de los sitios arqueológicos relevados en la prospección se emplearon esencialmente dos indicadores: a) patrón de asentamiento y b) tipología cerámica. cuarcita y basalto) están ubicadas fuera del Valle y se estima que provienen de la puna y por ello no se las ha incluido en la clasificación (Galván 1981. Karlson 1988). Los recursos botánicos de la microrregión se presentan asociados con los tipos de suelos y las fuentes de agua. como El Alisar. areniscas y arcillas rojas de origen continental) de las Sierras de Santa Bárbara.INTEGRACIÓN DE SITIOS CON ARTE RUPESTRE • Recursos botánicos . El sitio arqueológico fue definido como enterratorio múltiple con acompañamiento funerario (Buliubasich et al.pastizales permanentes de quebrada . Las fuentes de agua están supeditadas a la variación estacional. Fácilmente erosionables. Por ejemplo. sin sedimentos. de todas maneras. Rocas desnudas. UNSA) y la Srta.arbustos y pastizales estacionales • Tipos de suelo 1. el Museo de Antropología de Salta realizó un rescate arqueológico en la zona denominada La Banda de Arriba en las afueras del pueblo de Cafayate. Las Conchas. Conos aluviales. La identificación macrobotánica fue realizada por el Dr. Como resultado de las prospecciones efectuadas y la recopilación de los antecedentes se registraron un total de dieciocho sitios arqueológicos en la Microrregión Cafa6 yate (ver tabla 1). 4 La información geológica orientó la determinación de fuentes de materias primas minerales y tipos de suelos. 2. de Ciencias Naturales.Acumulaciones sedimentarias del cuaternario. 4. Las rocas de yeso. 1991). Luján Bravo (Fac.

Carrara 1961) La Banda de Arriba 3 (SSALCAF 3): Se registraron un bloque con morteros y escasos fragmentos cerámicos tempranos y tardíos (Ledesma 1999b). de los fragmentos cerámicos provenientes del rescate de 1988 y de los fragmentos cerámicos de la excavación en 1998 (Bravo et al. caminos. Por las características óseas Acreche y Albeza (1991) consideran que el joven poseía rasgos faciales particulares (latero desviación izquierda de pirámide nasal y ángulo fronto nasal disminuido). piezas dentales de un niño menor a tres años de edad. Por ello el registro no se ha podido efectuar en todas las propiedades y algunos vecinos manifestaron haber efectuado hallazgos pero que no han conservado el material (Lo Celso y Ledesma 2005). se realizaron prospecciones sistemáticas. circulares y paredes de rocas planas. En su interior se observó la presencia de tres cuentas de un collar (turquesa y malaquita). Decoración: predominan el grabado y el bruñido por encima del inciso y el pulido. 118 . 1999a. En la transecta A se rescataron fragmentos cerámicos dispersos de diversos tipos y no se evidenciaron pisos de ocupación. y con miras a completar la información en el mismo sitio del rescate. El material arqueológico consta de: una vasija de setenta y seis centímetros de alto (manufactura de cocción oxidante). por ello se dividió la parcela en transectas y se excavaron dos de ellas. mostró en gran parte similares indicadores de alteración. excavación. Los tiestos cerámicos son formativos y tienen similares características a las piezas enteras provenientes de la excavación del año 1988 en La Banda de Arriba 1 y de la colección Bravo relevadas por Carrara (Ledesma 1999b. en el sur del valle Calchaquí – provincia de Salta– en la margen izquierda del Río Colorado (afluente del Santa María) y a unos 1700 msnm. La Banda de Arriba 2 (SSALCAF 2): Se registró material lítico y cerámico en superficie proveniente de alteraciones faunísticas. bordes evertidos. En un solo sector se registró el hallazgo de material óseo fragmentado de camélido (llama). con suelo removido que indicaría saqueo. Sobre las mismas están emplazados –y actúan como soporte– los aleros y cuevas con pinturas. El Divisadero El Divisadero (SSALCAF 9) se encuentra a cuatro kilómetros al sudoeste del centro de la localidad de Cafayate. El acompañamiento funerario estaba compuesto por quince vasijas cerámicas pequeñas. 2000). Retomadas las tareas en la zona en 1997 (Universidad Nacional de Salta). pero se recuerda que los procesos de alteración son elevados para obtener un registro completo (Ledesma 1999b). Por las características edafológicas y la disposición de los vestigios se pudo determinar que el material procedía del arrastre de zonas más altas. rojo sobre ante y rojo sobre el color de fondo de pasta (Subelza y Bravo 2004). 1999b. En la Banda de Arriba se han identificado cinco sectores con indicadores arqueológicos. Ledesma y de Hoyos 2001). Se ubica sobre un cuerpo ígneo (plutón) que está constituido por rocas graníticas precámbricas. En este caso tampoco se pudieron estimar los pisos de ocupación (Lo Celso 2000). Candelaria y Aguada. La única excepción es el hallazgo de la Cuadrícula A donde fue identificado un individuo masculino de veinte años. La Banda de Arriba 4 (SSALCAF 4): Se trata de un círculo de piedras. Tanto por su morfología y su decoración se adjudican las piezas al período formativo y al grupo La Banda de Arriba. En 2001. viviendas y acequias. Ledesma. Las vasijas pintadas son escasas y se han utilizado el negro y rojo sobre ante. Subelza y Bravo (2004) observaron una gran variabilidad que las llevaron a conformar el grupo La Banda de Arriba. A raíz de las prospecciones efectuadas fueron definidos cuatro nuevos sitios arqueológicos próximos a la zona de rescate de la Banda de Arriba. (ver figura 1b). Pero. Material cerámico de tipo tosco fragmentado y lítico en superficie. Ello se debería a una particularidad tecnológica en la zona. Se estima que se trata de un patrón de asentamiento de poblado disperso. cuerpos de perfil compuesto y asas en cinta (Subelza y Bravo 2004). que ya había sido propuesta para esta zona del Valle Calchaquí por parte de Heredia (1974) y que definió como Cultura San Carlos. El grupo está definido según criterios morfológicos y decorativos: Morfología: recipientes subglobulares de base plana. un collar con cuentas de turquesa y un instrumento de bronce. puco gris/negro pulido. El ajuar estaba contenido en un recipiente cerámico de cincuenta centímetros de altura (ver figura 1a). Los estilos cerámicos presentes se corresponden a Ciénaga.CUADERNOS 21 El tipo de enterratorio es colectivo y primario. La transecta B. En superficie no se observaron indicadores arqueológicos. Los restos de arquitectura son escasos en superficie y se trata de un patrón disperso con recintos irregulares. jarra incisa gris pulida. vasija pequeña zoomorfa (ave). Este grupo de referencias lo elaboraron a partir del estudio de las piezas enteras de la Banda de Arriba 1. estudios líticos y cerámicos (Lo Celso 2000. La zona se encuentra actualmente parcelada en terrenos menores a una hectárea y con huertos. Alto proceso de erosión (Ledesma 1999b) La Banda de Arriba 5 (SSALCAF 10). puco gris. dentro de esta definición. hay recurrencia en la técnica de pastillaje para representar figuras zoomorfas. el Centro Vecinal de la Banda de Arriba y la Municipalidad de Cafayate denunciaron el hallazgo de vasijas arqueológicas. (Lo Celso y Ledesma 2005).

2005 Ledesma 1999b Lo Celso y Ledesma 2004. 2005 Ambrosetti 1895. Arte rupestre Fragmentos cerámicos y líticos. Bloques con morteros. Bloques con morteros. 1991. Quiroga 1931. tumbas saqueadas El Alisar (SSALCAF 11) Río Negro (SSALCAF 14) Tía Jacinta (SSALCAF 15) Tres Cerritos (SSALCAF 16) Chimpa Toroyaco Las Figuritas Yacochuya Formativo y desarrollos regionales ------------------ Lo Celso 2005. Ledesma y De Hoyos 2001. Lo Celso y Ledesma 2004.Registro de sitios arqueológicos. De Hoyos 2005 Formativo Formativo -----------Formativo y Desarrollos Regionales Heredia et al. Toscano 1898. Lo Celso y Ledesma 2004. Bloque con morteros Fragmentos cerámicos y líticos Fragmentos cerámicos y líticos. Ledesma 2004 Excavación Bloques con morteros Registro Registro Registro Registro Registro Rec. Subelza y Bravo 2004 119 . Ledesma 1999b. Lo Celso y Ledesma 2004. 2005. Lo Celso y Ledesma 2004. regionales Formativo inferior Formativo y desarrollos regionales Formativo Tareas Vestigios en superficie Publicaciones e informes Buliubasich et al. 2005. 2005 Ledesma 1999b. 1974 Schobinger 1985 Subelza 2003. Lo Celso y Ledesma 2004. campos de cultivo. 2005. Lo Celso y Ledesma 2004. Restos de arquitectura. bloques con morteros Fragmentos cerámicos y líticos. 1974 Heredia et al. Lo Celso y Ledesma 2005 Ledesma 1999b. Ledesma 2004. 2005 Lo Celso y Ledesma 2004. Lo Celso y Ledesma 2004.INTEGRACIÓN DE SITIOS CON ARTE RUPESTRE Tabla 1 . Bloques con morteros Fragmentos cerámicos y líticos. Arquitectura. Lo Celso 2000.1999b. Ledesma 1999b. arte rupestre Tumbas saqueadas Fragmentos cerámicos y líticos Arte rupestre Fragmentos cerámicos Restos de viviendas Fragmentos cerámicos y restos de viviendas Alero con pinturas rupestres Fragmentos cerámicos. Microrregión Cafayate (Salta) Sitio La Banda de Arriba 1 (SSALCAF 1) La Banda de Arriba 2 (SSALCAF 2) La Banda de Arriba 3 (SSALCAF 3) La Banda de Arriba 4 (SSALCAF 4) La Banda de Arriba 5 (SSALCAF 10) Río Seco (SSALCAF 5) Molinos (SSALCAF 7) San Luis (SSALCAF 8) Río Colorado (SSALCAF 6) Período Formativo inferior Formativo Inferior Formativo ---Formativo inferior Formativo y D. 2005 Ledesma 1999b. Rel. Restos de arquitectura Fragmentos cerámicos y líticos Fragmentos cerámicos y líticos. 2005 Lo Celso y Ledesma 2004. Ledesma 1999a. El Divisadero (SSALCAF 9) Formativo y desarrollos regionales Recolección superficial Excavación Relevamiento arte rupestre Registro. arte rupestre Registro Registro Registro Rel. viviendas. 2005 Ledesma 1999b. arte rupestre Excavación Recolección superficial Excavación -----------Excavación Fragmentos cerámicos y líticos. Registro Registro Recolección superficial Registro Fragmentos cerámicos y líticos Fragmentos cerámicos y líticos. Arquitectura. Arquitectura. 2005 Ledesma 1999b. Superf.

Cueva del Gato (Ledesma 2004 a. con una alternancia de un consolidado de coprolitos (nivel 35).CUADERNOS 21 Las primeras referencias corresponden a las efectuadas por J. Por la escasez de vestigios no se pueden inferir actividades residenciales concretas. Los vestigios arqueológicos que permitirían vincular las ocupaciones con el arte rupestre estaban dados por las pastas de pinturas minerales de la primera y última ocupación (Ledesma 2005). disminuye a medida que se sube por la ladera del Cerro San Isidro hasta llegar a los aleros con pinturas rupestres que constituye el sector alto con una diferencia en altura de doscientos cuarenta metros. El Divisadero posee tres sectores claramente delimitados topográficamente. B. Las estructuras conservadas se encuentran a más de tres metros de altura del lecho del río. Cueva del Dolmen. el relleno de grava en cubeta y los fragmentos óseos humanos. fragmentos cerámicos sin decoración. Desde este último no se realizaron investigaciones hasta 1998. Carrara (1961) dibujó una serie de vasijas cerámicas de la Colección Bravo provenientes de El Divisadero que se corresponden a los grupos La Banda de Arriba (Subelza y Bravo 2004) y Guachipas Polícromo (Serrano 1958). Los hallazgos aislados de fragmentos cerámicos. dan cuenta de los desplazamientos de los vestigios. pastas de pinturas. En los primeros cincuenta centímetros de excavación se observaron episodios de sedimentación natural conformada por gravas y arenas. En superficie. Este tipo de patrón de poblado disperso. M. T. desechos de talla de cuarzo. Por cuestiones de accesibilidad. recintos habitacionales dispersos y un alero con pinturas denominado por los pobladores como “Los guanaquitos” o “Taco payana”. Los restos botánicos fuera de los pisos de ocupación son abundantes y están conformados por semillas de maíz. en la cuesta de ascenso. Ambrosetti (1895). Quiroga (1931). están presentes muros de piedra correspondientes a campos de cultivos. desechos de talla y pastas de pinturas. Los vestigios arqueológicos son fragmentos cerámicos (uno de ellos de tipo santamariano). arcilla sin cocción. El Alisar El Alisar (SSALCAF 11) está conformado por andenes de cultivo. El sitio es frecuentado por turistas y hasta el momento no se ha podido implementar el plan de protección y de gestión (Ledesma 2004a). los restos de acompañamiento funerario deteriorado y disperso. maní. Estos autores solamente mencionaron a tres de los diez aleros y cuevas relevados hasta el momento. Cueva de los Camélidos. sin ubicación en pisos antrópicos. el sedimento forma un bloque de arena y limo consolidados de veinticinco por veinticinco centímetros con un espesor de dos centímetros. la Cueva de los Camélidos era la única que ofrecía suelo con potencia para poder ser excavada sistemáticamente. Los fragmentos cerámicos y desechos de talla en todos los pisos de ocupación no brindan los elementos suficientes para determinar contextos de producción y uso de las tecnologías cerámicas y líticas. Alero de las llamas miniaturas. marlos de maíz. fragmentos cerámicos sin decoración. maní y semillas carbonizadas. Resulta difícil establecer los límites del sitio por el desplazamiento de rocas y suelos en las márgenes de los ríos Alisar. En la parte llana (sector bajo) se ubican estructuras arquitectónicas correspondiente a Desarrollos Regionales (semiconglomerado) y cerámica de tipo santamariana. Fuera de los contextos de ocupación se hallaron cuentas de collar (malacológico). Los recintos y campos de cultivo están en regular estado de conservación en una superficie aproximada de cinco hectáreas con un patrón de poblado disperso. En cuadrícula 8 IV d. Alero con morteros. P. y desechos de talla. II: piso conformado por coprolitos y camadas de paja (estipo). los turistas visitan los aleros ubicados al norte. En el Sector medio. De los diez aleros y cuevas con pinturas rupestres de El Divisadero. Desde el alero en que se encuentran las pinturas se puede observar el pueblo de Cafayate y el camino aguas arriba del río Alisar (Ledesma 2004b). Los sectores con arte rupestre son los siguientes: Alero del Suri Gruta de los Guanacos. una pieza dental humana. Toscano (1898) y A. En la década de 1960. 120 . Cueva de los dibujos negros y blancos. poroto 7 y cebil . zapallo. La ubicación fragmentaria y dispersa de los pisos de ocupación durante la excavación indica saqueos. Lo Celso y Ledesma 2005). En la elección del sector a excavar se consideró especialmente la ubicación de las pinturas rupestres para tratar de obtener el máximo de indicadores del contexto de producción pictórica. Colorado y su confluencia en el Lorohuasi. Entre los campos de cultivo prehispánicos se han identificado estructuras arquitectónicas en piedra y cuyas dimensiones no exceden los cuatro metros de ancho. III: piso conformado por sedimento de arenas finas consolidado. A pesar de ello y con el control de los procesos de formación en cada una de las cuadrículas y microsectores se ubicaron tres ocupaciones: I: restos vegetales de paja en piso de ocupación. mientras que las pinturas que están en el sur han permanecido con menores índices de alteración antrópica (Ledesma 2004b. bloques con morteros y viviendas de planta irregular dispuestas entre ellas. Alero del Suri Estilizado. quinoa. pasta de pintura y fragmentos óseos de roedores. Alero de las Llamitas. Ledesma 2004b). marlos de maíz. en las proximi7 Así lo indican los procesos postdepositacionales observados en la estratigrafía.

Acompañamiento funerario. La Banda de Arriba 1 y la Banda de Arriba 5 (vasijas a .j) 121 .INTEGRACIÓN DE SITIOS CON ARTE RUPESTRE Figura 1a .

03 0.17 0.03 0.16 0. bloques con morteros Diámetro promedio 0.04 0.00 0.San Luis.02 0.15 0.06 0.21 0.03 0.17 0.16 0.20 0.Acompañamiento funerario.17 0.03 Bloque Nº Los morteritos 1 Los morteritos 2 Los morteritos 3 Los morteritos 4 San Luis 1 San Luis 2 San Luis 3 San Luis 4 San Luis 5 San Luis 6 San Luis 7 San Luis 8 Cavidades 8 1 1 4 4 1 3 1 1 1 2 2 Bloque Nº San Luis 9 San Luis 10 San Luis 11 San Luis 12 San Luis 13 San Luis 14 San Luis 15 San Luis 16 San Luis 17 San Luis 18 San Luis 19 San Luis 20 Cavidades 1 2 1 1 1 1 5 8 2 2 1 1 122 .03 0.17 0.16 0.CUADERNOS 21 Figura 1a .17 0.17 Profundidad promedio 0.17 0. La Banda de Arriba 1 y la Banda de Arriba 5 (vasijas k .03 0.14 0.ñ) Tabla 2 .05 0.05 0.13 0.90 0.19 0.07 0.10 0.32 0.17 0.05 0.03 0.17 0.18 0.13 0.17 Profundidad promedio 0.18 0.06 Diámetro promedio 0.03 0.15 0.03 0.16 0.18 0.07 0.14 0.

DISCUSIÓN El empleo del arte rupestre como indicador arqueológico implicó superar la descripción estilística. Posteriormente. Aunque cada sitio es particular en su conformación. La visibilidad de los mismos es restringida. con la excavación efectuada en la Cueva de los Camélidos se definieron tres ocupaciones y algunos elementos del contexto de producción pictórica. b) manufactura de la mezcla pigmentaria compuesta por yeso hemihidratado (basanita) como pigmento y cuarzo como aditivo. en dirección a las laderas de las Sierras del Cajón y no pueden ser observados desde los accesos naturales. Los indicadores empleados para considerar su definición como sitio son principalmente los bloques de roca con cavidades circulares talladas. se estima que las pinturas rupestres formaron parte del contexto de uso de la cueva en las sucesivas ocupaciones (II y III). Lamentablemente los vestigios botánicos son insuficientes para dataciones de Carbono 14 y están perfectamente vinculados en las ocupaciones (Ledesma 2005). no cubría las expectativas originales de aproximación a las ocupaciones en El Divisadero y la correlación con las pinturas rupestres. fragmentos de cerámica y restos de arquitectura en superficie. El mayor de los camélidos mide diecisiete centímetros y el menor. en muestra de pintura de pared y en fuentes de minerales. A ello se agregan otros cuatro que se pudieron registrar en el recorrido desde Cafayate hasta la propiedad en cuestión y se identificaron provisoriamente como Los Morteritos. hay fragmentos cerámicos de tipo formativo y de desarrollos regionales. En este sentido. tamaño grande y con inclusiones gruesas). de Hoyos (2004) y por R. Del mismo no se tienen informaciones de campo previas a esta investigación (Ledesma 1999b). El panel se extiende en cincuenta centímetros por veinticinco centímetros de altura. Tres Cerritos El sitio ha sido documentado recientemente por M. Además de los problemas conocidos para el estudio del arte rupestre se sumaron los procesos de formación de sitio con los deterioros (naturales y sobre todo antrópicos). fuente de materia prima y pasta de pintura en la ocupación I). La roca que conforma el alero mide 7. Se registraron veinte bloques con “morteros” en San Luis. d) tratamiento de la superficie en la ejecución de los diseños con trazos lineales y planos. no deja de ser un elemento discutible que no se hayan registrado elementos de las actividades cotidianas en la Cueva de 123 . Las asociaciones están dadas por a) el empleo de materias primas de origen local (yeso y cuarzo) y su registro en excavación. La Salamanca. Este último indicador es parcial ya que las rocas que conformaban los muros fueron extraídas para construir recientemente canales de riego. Se han definido cuatro sectores: Norte. Tres de ellos se encuentran esbozados con superposición de sus cabezas y vinculados a un cuarto a través de una línea (soga). Su baja visibilidad e inaccesibilidad han colaborado para que no se produzcan alteraciones antrópicas. Las profundidades de las cavidades son variables pero el diámetro de las mismas es bastante regular entre quince y dieciocho centímetros (ver tabla 2 y figura 2). que efectuada con exclusividad. patrones y temas en el arte rupestre de la microrregión (Ledesma 2004b). Ledesma (2006). c) Selección de un soporte con visibilidad y accesos restringidos.7 m por 4. No se encontraron ni vestigios líticos ni cerámicos en las adyacencias del alero. se incrementó la alteración en el yacimiento debido a que el río Chuscha desborda las costas en época estival. Se trata de ocho camélidos pintados en negro. Superior y Este. No tiene suelo con potencia para poder efectuar excavaciones sistemáticas. Los bloques se encuentran sin disposición u organización aparente entre restos de estructuras tanto formativas como tardías. y que la primera ocupación estuvo asociada al contexto de producción del arte parietal (vinculación mineralógica por difracción de rayos x entre muestra de pared. En la misma se determinó que el rasgo funerario había sido extraído con anterioridad y no se observaron indicadores de actividades domésticas. San Luis El sitio San Luis está ubicado al oeste del pueblo de Cafayate y en la margen sur del río Chuscha.4 m.INTEGRACIÓN DE SITIOS CON ARTE RUPESTRE dades de las estructuras saqueadas. a tipos formativos (grupo La Banda de Arriba) y tardíos (santamarianos). Los fragmentos de vasijas hallados en superficie se corresponden principalmente a cerámicas utilitarias (sin decoración. No se han observado otros indicadores arqueológicos que una serie de bloques con grabados. tres centímetros. y utilización de un campo visual y manual determinados. En 2005 se efectuó un registro en campo de las escasas estructuras de superficie y de los bloques denominados tradicionalmente como morteros comunales. Además. un fragmento del mismo fue extraído y permanece un sector con la escena que se describe. en un primer análisis de la determinación de patrones de diseño –como uno de los indicadores arqueológicos– se definió una variedad de cánones. El panel con pinturas está parcialmente destruido. Además de los saqueos. La orientación de los bloques es hacia el oeste. Todos están orientados hacia el norte. En la excavación en la Cueva de los Camélidos se buscó la relación existente entre el contexto de producción pictórica con el contexto de uso de la cueva. las reocupaciones sucesivas y la falta de pisos con potencia en aleros y cuevas (Lo Celso y Ledesma 2005).

uno en zona norte y otro en zona sur (Ledesma 2004b). los procesos antrópicos y naturales son elevados como para poder registrar otras evidencias de ocupación. La mayor densidad de emplazamientos de la zona oeste de la microrregión está en la cuenca de los ríos Yacochuya y Chuscha. orienta la línea de investigación en la búsqueda de conexiones históricas diferentes. Los camélidos esquemáticos del patrón C4 de la Gruta de los Guanacos están claramente alineados (tema A). b) sur por el río Santa María y c) Noreste por el río Las Conchas. La variación entre estas categorías es significativa y se evidencian recurrencias respecto a recursos botánicos y tipos de suelo: 8 El sitio Las Figuritas (Quebrada de las Conchas) ha sido registrado recientemente y no ha finalizado el análisis de patrones y temas. Representaciones ejecutadas en el Alero del Suri Estilizado (patrón F1) y Alero con morteros (patrón F2) de figuras escutiformes. donde no se puede dividir en categorías el conjunto de las actividades y manifestaciones humanas. Las Figuritas se encuentran en una quebrada lateral próxima a Santa Bárbara (figura 6). Se trata de grabados y pinturas pero no se cuentan con otros datos respecto a otros emplazamientos. Los elementos de influencia Aguada son escasos en la microrregión pero están presentes en algunos indicadores como son los fragmentos cerámicos en superficie (estilo Guachipas Policromo) y arte rupestre (tema D y biomorfos felinizados). En este caso. recintos habitacionales y enterratorios. Alero del Suri estilizado y Cueva de las Llamitas miniaturas) y por la diferencia tonal observada se puede considerar la posibilidad de reutilización de los soportes en diferentes y sucesivos oportunidades. dispuestas en la ladera del cerro a similar cota de altura. A través de los patrones de diseño y los temas se puede vincular la Cueva de los Camélidos con el Alero de las Llamitas. un lugar donde la población circuló diariamente. no se pueden separar las actividades rituales de las cotidianas con la mirada puesta exclusivamente en el arte rupestre. El tema D es representado en los Aleros del Suri y Suri Estilizado. De acuerdo con la correlación de patrones y temas ejecutados se plantean tentativamente cuatro momentos diferentes de ejecución en El Divisadero pero sin que se pueda establecer un orden cronológico: Representaciones efectuadas en la Cueva de los Camélidos. Las diferencias se acentúan y las recurrencias son escasas fuera de la microrregión en lo que se refiere al arte rupestre de estos sitios. El Divisadero posee estructuras agrícolas que no superan la hectárea en superficie y si posee diez aleros y cuevas con arte. campos de cultivo. Tres Cerritos no está asociada con ningún otro tipo de ocupación. Pero es preciso tener presente que El Divisadero está conformado por cuevas y aleros con arte rupestre. En la cuenca del río Las Conchas solamente se ha documentado un solo sitio en una terraza a las orillas del río 8 (Tía Jacinta). San Lucas y San Antonio ubicados al norte. rocas con morteros. En el primer caso se cita la información proporcionada por M. pero sobre todo en los procesos locales de producción y reproducción social en el Sur del Valle Calchaquí. Caso similar se presenta con el Alero del Suri y del Suri Estilizado a menor cota y en diferentes zonas (ver figuras 3 y 4). Entonces. Al este. Al contrario se observa en el Alero del Suri Estilizado donde los motivos están agrupados (patrón C4). Es necesario considerar el sitio en su conjunto. de Hoyos (2003. ríos Colorado y El Alisar. se han ubicado tres sitios arqueológicos tardíos (Santa Bárbara. También hay sitios en un segundo acceso. Se estima la ejecución de elementos básicos de los diseños de momentos tardíos tanto en arte rupestre como en urnas funerarias. en la sierra del Cajón. 124 . En el sur la ubicación de los sitios se encuentra hacia el oeste. Los tres sitios con arte rupestre generan a su vez las mismas inquietudes que el estudio de la cerámica formativa en el sur del Valle Calchaquí: su similitud a “rasgos generales” con patrones de otras microrregiones. recursos botánicos. Por su parte. Bajo la premisa de integrar los sitios con y sin arte rupestre con otros indicadores de ocupación en la microrregión se ha documentado la ubicación de los mismos según los accesos tradicionales: a) norte por el río Calchaquí. Motivos de biomorfos. Por la presencia del biomorfo y de la figura humana con máscara se lo relaciona con las representaciones del Período Formativo Superior.CUADERNOS 21 los Camélidos. 2005) respecto a los sitios San Carlos. La inclusión de motivos pertenecientes a diferentes patrones y temas (en Cueva de los Camélidos. suris (S1) y figuras humanas (F2 y F3). pero se lo presenta por su particular ubicación en el acceso a la microrregión Cafayate. Alero de las Llamitas y Alero de las Llamitas miniaturas con la ejecución de camélidos del patrón C1 y tema C. Confluencias y Río Negro) y es la comunicación con Pampa Grande y Guachipas. Ambas quebradas son vías hacia la puna y el Valle del Cajón (Catamarca). tipos de suelo. Asimismo se han clasificado los sitios según los emplazamientos. Esto. Indudablemente la variabilidad y el cambio están presentes a nivel intrasitio en el Divisadero e intersitio con El Alisar y Tres Cerritos. con su consecuente acceso hacia el oeste (ver figura 5). en la Quebrada de Santa Bárbara. recursos minerales y evidencias de ocupación. El Alisar se caracteriza por la elevada densidad de andenes de cultivo (cinco hectáreas) en contraparte con las representaciones rupestres. a su vez. fuentes de agua.

INTEGRACIÓN DE SITIOS CON ARTE RUPESTRE Figura 2 . Arte Rupestre: cánones y patrones 125 .Microrregión Cafayate.San Luis. Bloque 16 Figura 3 .

Los campos de cultivo y los bloques con morteros están preferentemente asentados en suelos de tipo 4 y 1. L. Calzadilla y C. conos aluviales y suelos de tipo 4 y 1. G. Molinos. Subelza en 2001. C. Son los casos de Río Seco. La investigación se realizó con el aporte efectuado por el Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Salta. Yacochuya y Lorohuasi. Argüello. 126 . Macoritto y F. M. El Alisar. Los referidos aportes son institucionales pero no quiero dejar de agradecer a las autoridades de la Facultad de Humanidades (UNSa) que han apoyado mi formación de posgrado: C. pero especialmente debo agradecer al Sr.CUADERNOS 21 Los sitios formativos están generalmente ubicados en sectores con pastizales de quebrada. Aunque el inventario de sitios no ha sido finalizado en el sector este de la microrregión se trabajará en una nueva línea de trabajo que lleve a discutir si la zona oeste del sur del Valle Calchaquí gozó de mayor control territorial. Ávila que desde 2003 ha dado alojamiento al equipo de investigación durante el trabajo de campo. Pero este arte no es visible a distancia. España). Fernández y H. S. arte rupestre y enterratorios en pie de sierra y quebradas. Los enterratorios formativos están emplazados en sectores próximos a arroyos y fuentes de agua permanente. Buccianti. M. los cánones plasmados se corresponden en un mínimo porcentaje a los elaborados en microrregiones vecinas. Los algarrobales (fondo de valle) y los depósitos de arcillas que están emplazados hacia el este constituirían motivos importantes para su control pero los sitios no están presentes en estos sectores. Los sitios con arte rupestre están ubicados en pie de sierra pero en zonas de las sierras del Cajón que permiten la observación al valle y en los accesos a la Puna. Weighert. enterratorios con evidencias formativas y de desarrollos regionales (ver tabla 3). San Luis. campos de cultivo. Las vasijas cerámicas de la Banda de Arriba 1 fueron dibujadas por C. En estos sectores actualmente se observan pastizales de quebradas y conos aluviales. Rodríguez. Sáenz. Río Colorado. Las pinturas rupestres se encuentran ubicadas en sectores que actualmente poseen pastizales de quebradas y conos aluviales. Las tareas de campo y laboratorio han sido efectuadas en compañía de amigos y estudiantes de la Universidad de Salta entre los años 1997-2006: G. El trabajo de investigación tutelado ha contado con la orientación fundamental de P. Rodríguez. J. C. M. Albistro. Madrid. La digitalización de los mapas contó con la colaboración de G Weigerth. Debo reconocer a M. Ello puede haberse debido a las crecidas y variantes no predecibles del cauce de los ríos en época estival para limitar la ocupación. Subelza. por su orientación es solo observable a corta distancia y en ocasiones parece plas- mado en los paneles con cierta intención de “invisibilidad”. Bueno Ramírez en un tema especial del noroeste argentino. Los sitios emplazados en los accesos hacia el oeste están preferentemente ubicados en los conos de deyección y en las proximidades de las quebradas de los ríos Chuscha. Pero este mismo proceso se presenta como altamente destructivo en el registro arqueológico. Lo Celso por la posibilidad de incorporarme al proyecto de investigación que ella dirige e incluir mis sugerencias de trabajo. El caso de Chimpa se presenta como claro en este sentido porque luego de su excavación (hace treinta años) no fue ubicado hasta el momento. Ossola. Bravo. Villarreal. Se trata de aldeas. Además. C. La recurrencia de figuras humanas y motivos felínicos llevan a pensar en la participación del Sur del Valle Calchaquí en una de las esferas de interacción del Formativo Superior. Algunos de estos emplazamientos fueron reutilizados en el período de Desarrollos Regionales y otros no fueron reocupados. También se ha contado con el apoyo desinteresado de habitantes de Cafayate. E. los biomorfos y los geométricos. AGRADECIMIENTOS El presente trabajo forma parte de la tesina presentada para optar a la Suficiencia Investigadora del Programa de Doctorado Hombre y Pensamiento en la Historia (Universidad de Alcalá. Gamarra. El Divisadero y Yacochuya. P. CONCLUSIONES Con el registro de los sitios arqueológicos efectuado se puede decir que las poblaciones formativas no tuvieron una preferencia por asentarse en el fondo de valle y en la confluencia de ríos importantes ya que se han registrado aldeas. Abilés. J. Buliubasich. se puede decir que en general se caracterizan por las diferencias como son los camélidos.

Sector oeste.Microrregión Cafayate. Arte Rupestre: temas. Figura 5 . Distribución de sitios arqueológicos 127 .Microrregión Cafayate.INTEGRACIÓN DE SITIOS CON ARTE RUPESTRE Figura 4 .

enterratorios. morteros Aldeas Morteros Aldeas. campos de cultivo 4y1 128 . aldeas. pinturas rupestres Metales. morteros Pigmentos minerales Campos de cultivo. pie de sierra vertientes Pastizales de quebradas y conos aluviales arbustos y pastizales estacionales arbustos y pastizales estacionales pastizales de fondo de valle pastizales de quebradas y conos aluviales pastizales de quebradas y conos aluviales 4 Tía Jacinta Tres Cerritos Chimpa Las Figuritas Yacochuya río permanente 2 río estival 1 Grabados río permanente 3 Arcillas Aldea río estival arroyo permanente 2 Pigmentos Pinturas rupestres Aldeas. campos de cultivo.Emplazamiento según Recursos.CUADERNOS 21 Tabla 3 . pigmentos ¿Campos de cultivos? San Luis 4 Río Colorado 4y1 El Divisadero sierra río permanente 4y1 El Alisar quebradas pie de sierra Fondo de Valle Pie de sierra fondo de valle quebradas cañada. pinturas rupestres. morteros. morteros. ¿enterratorios? Campos de cultivo. ¿enterratorios? Campos de cultivo. arcillas. Microrregión Cafayate Sitio La Banda de Arriba Río Seco Molinos Emplazamientos fondo de valle fondo de valle fondo de valle fondo de valle quebradas Fuentes de agua arroyo permanente arroyo estival arroyo permanente arroyo permanente río permanente Recursos botánicos Algarrobales Pastizales de quebradas y conos aluviales Pastizales de quebradas y conos aluviales Pastizales de quebradas y conos aluviales Pastizales de quebradas y conos aluviales Pastizales de quebradas y conos aluviales Tipos de suelo 4 4 4 Recursos minerales Evidencias de ocupación Enterratorios.

Panel Sector Oeste 129 .Las Figuritas.INTEGRACIÓN DE SITIOS CON ARTE RUPESTRE Figura 6 .

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el enfoque participativo. Oakley 1991). la participación es vista como una herramienta para conseguir logros específicos basada en argumentos de eficiencia. En el segundo caso. Algotsson 2006).ar East Anglia nes.Andes .manejo ABSTRACT This paper explores the rhetoric and praxis of local participation in conservation and development projects using vicuna use by Andean communities as a case study. En general se mantienen ideas simplificadas acerca de la naturaleza beneficiosa de la participación. KEYWORDS Vicuña .com. Para algunos organismos de cooperación multi y bilateral se entiende por participación al conjunto de procesos mediante los cuales los ciudadanos. ejercen influencia en los procesos de toma de decisión. liderado por los gobiernos o agentes externos. Little 1994.Andes . La participación ciudadana así entendida no significa necesariamente decidir sino tener la posibilidad de influir sobre las decisiones que deberán ser tomadas por las instancias de autoridad establecidas en cada caso y es considerada como un derecho fundamental de la ciudadanía (BID 2004).com. De acuerdo a algunos autores (ej.empowerment . University of (UEA).ar **School of Development Studies. Se concluye que en la mayoría de los casos no se contempla la participación como proceso de empoderamiento de la gente local.participación . protegen o aseguran los intereses de la población beneficiaria local (Cleaver 2001). mientras que otros la consideran como un fin u objetivo en sí mismo (Nelson y Wright 1995). pasando por alto si los proyectos incluyen. elaborando una retórica convergente para asegurar la financiación deseada (Rosenfeld 2005).management INTRODUCCIÓN En las últimas décadas creció el reconocimiento sobre los beneficios de transferir derechos y responsabilidades del manejo de los recursos naturales desde los organismos centrales a organismos locales y el término participación local pasó a ser una palabra clave en los convenios internacionales y políticas nacionales como una estrategia para integrar los objetivos de conservación y desarrollo (Wells y Brandon 1993. En el primer caso. Sin embargo. todavía existe un gran vacío de información y falta de análisis empíricos que pongan en evidencia los efectos de la participación en los beneficiarios de los proyectos (Cleaver 2001). nadinedarc@fibertel.empoderamiento . Los organismos internacionales de crédito son uno de los actores con mayor incidencia en la construcción de las agendas de la participación social y ciudadana en las políticas públicas de los países en desarrollo. a través de los gobiernos o directamente. Existiría un consenso respecto a que la sostenibilidad de cualquier estrategia de desarrollo descansa en la intervención y participación activa de los diversos actores en los procesos de toma de decisiones (Durston 2003). PALABRAS CLAVE Vicuña . glichtenstein@fibertel.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. es interpretado como un proceso que fortalece las capacidades de los actores locales para mejorar o cambiar su forma de vida basado en argumentos de equidad y sostenibilidad.participation . Este carácter dual de la participación es evidente en la mayor parte de los proyectos de manejo de 133 . Young 2005. It concludes that most of the projects have failed to link participation with a process of empowerment of local people. Este auge ha sido acompañado de numerosas críticas alrededor del uso y abuso del término participación local y el uso de métodos participativos (Cooke y Kothari 2001). la participación puede ser utilizada como un medio para conseguir objetivos específicos. Estos gobiernos tradujeron dichas agendas según sus propias concepcio- * INAPL-CONICET. 2006/2007 ISSN 0570-8346 RETÓRICA Y PRAXIS DE LA PARTICIPACIÓN LOCAL EN LOS PROYECTOS DE MANEJO DE VICUÑAS Gabriela Lichtenstein* y Nadine Renaudeau d’Arc** RESUMEN Este trabajo explora la retórica y la práctica de la participación local en proyectos de conservación y desarrollo utilizando como estudio de caso el manejo de vicuñas por comunidades andinas.

se involucró a las comunidades locales en los programas de conservación y manejo. como primera medida para detener el acceso abierto que llevó a la sobreexplotación de la especie y de este modo toda la comercialización referida a la especie fue prohibida. quienes pasan a ser vistos como actores clave en las políticas relacionadas con la conservación de la especie. y sus pieles y cueros exportados a Europa en grandes cantidades (Laker et al. La metodología empleada consistió en: 1) realización de entrevistas semi-estructuradas a informantes clave dentro de las dependencias públicas de Perú. Así es como se buscó modificar los comportamientos y prácticas de la gente local mediante la aplicación de incentivos económicos y sociales. METODOLOGÍA La investigación está basada en trabajo de campo llevado a cabo en Perú en noviembre 1998 (Lichtenstein et al.5µ) y más cotizadas del mercado internacional. Dichas comunidades estaban mostrando no solo desinterés hacia la especie sino cierta animosidad por considerarla competidora de su ganado doméstico por agua y pasturas. no hay un modelo de qué tipo ni qué nivel de responsabilidad o autoridad debe ser transferida a nivel local (Zanetell y Knuth 2004) y el significado operacional de participación local queda abierto a muchas definiciones e interpretaciones (Plummer y FitzGibbon 2004) como puede verse en ejemplos de irrigación (Mosse 1997.CUADERNOS 21 recursos naturales y revela la ambigüedad de sus objetivos (Guèye 1999. Bolivia 2001-2003 (Renaudeau d’Arc 2005) y la Argentina 2001-2003 (Lichtenstein 2006). grasa y médula para la alimentación. Dicha situación fue revertida gracias a esfuerzos internacionales para la conservación. La participación local es una palabra clave dentro de todos los proyectos de manejo de vicuñas en la región. por ser una de las más finas (alrededor de 12. Se estima que a la llegada de los españoles existían dos millones de vicuñas en Perú (Wheeler y Hoces 1997). los cinco países vicuñeros firmaron el Convenio para la Conservación de la Vicuña. falta de agua y de oportunidades laborales (Lichtenstein y Vilá 2003). 1994. Perú y Chile. Cleaver 1995). La mayoría de las tipologías de participación cubren un amplio espectro de arreglos entre la gente local y la autoridad a lo largo de un gradiente (Pretty et al. llevó a la especie al borde de la extinción a principios de los años 1960 debido a la intensidad de la caza. en la práctica. Tras una exitosa primera etapa de protección absoluta. huesos para fabricar instrumentos y pieles para vestimenta (Olivera 2003). sumada a la ausencia de un marco reglamentario articulado desde el nivel internacional al local. perteneciente al grupo de fibras especiales. es un camélido silvestre adaptado a vivir en alturas superiores a los tres mil quinientos metros en las regiones de la puna y el altiplano de la Argentina. A partir de entonces la participación local pasa a ser palabra clave de las experiencias de manejo de vicuñas de todos los países de su área de distribución. Vicugna vicugna. Argentina. En estos proyectos. Luego de la conquista. la caza indiscriminada con armas de fuego provocó una disminución drástica de las poblaciones que al ser utilizadas como un recurso de acceso abierto fueron diezmadas. En el extremo menos participativo o instructivo la gente es apenas informada sobre decisiones tomadas por organismos externos. medio y superior en el NOA. Chile. El manejo de vicuña es un caso paradigmático en la literatura de uso sostenible porque permite (por lo menos en teoría) integrar metas de desarrollo económico de los habitantes locales con la conservación de la especie y su hábitat. 2002). pesquerías (Pomeroy 1995. Sin embargo. Antecedentes de la especie La vicuña. 2006). En 1969. Esta especie tuvo un papel fundamental para la subsistencia de las sociedades cazadoras-recolectoras del Holoceno inferior. Entre ambos extremos. Sen y Nielsen 1996). cuando la captura de vicuñas estaba severamente reglamentada. la participación local es entendida como una de las estrategias para efectivizar el manejo de los recursos naturales. Sen y Nielsen 1996) y manejo de vida silvestre (Kiss 1990). Bolivia. La alta calidad de la fibra. cooperativo o asesorativo (tabla 1). se ubican los distintos grados intermedios de intervención de la población local o participación local. poblaciones locales usuarias de los recursos y organismos externos cuyos intereses se verán afectados por los resultados o consecuencias de las decisiones de manejo tomadas (Wyckoff-Baird y Kauss 2000). Perú y Ecuador. Su distribución coincide con aquella de comunidades rurales que viven en condiciones de extrema pobreza en un área con problemas crecientes de desertificación. La fibra de vicuña. Hasler 2003). en el extremo opuesto o informativo los pobladores comunican o informan a organismos externos decisiones tomadas. En 1979 se firmó el Convenio para la Conservación y Manejo de la Vicuña donde se promueve el aprovechamiento económico de la especie en beneficio de los pobladores andinos. representados por consultivo. Bolivia y la Argentina y 134 . sobrepastoreo. ha sido utilizada por los habitantes andinos desde los tiempos precolombinos. Los actores en los proyectos de manejo de recursos naturales incluyen a las organizaciones gubernamentales. Evidencias arqueológicas muestran un aprovechamiento integral de carne. Este trabajo contribuye al análisis de la retórica y praxis de la participación local en los proyectos de conservación y desarrollo utilizando como estudio de caso el manejo de vicuñas por comunidades andinas en Bolivia.

Comercialización de la fibra 5. infraestructura financiada por principal exportador de fibra o dueños de criaderos 135 . Comunidades campesinas AECI-Programa Araucaria. mercados Empresas textiles 1. Gradiente de participación local Tabla 2 . transformación en tela y prendas (mayoritariamente europeas) Tabla 3 . Manejo centralizado en el gobierno. Comanejo Cooperativo Gobierno y grupos locales cooperan en la toma de decisiones. Grupos locales lideran Informativo Grupos locales informan el gobierno sobre decisiones tomadas. Asesorativo Grupos locales avisan al gobierno sobre decisiones tomadas y el gobierno las avala. etc. tejido y comercialización de artesanías 4.RETÓRICA Y PRAXIS DE LA PARTICIPACIÓN LOCAL EN PROYECTOS DE MANEJO DE VICUÑAS Tabla 1 . Procesamiento y comercialización de productos • Hilado. Conservación • Custodia • Control y monitoreo • Recolección de datos • Censos • Diseño de planes de manejo locales y nacionales 2. empresas Fondos públicos que deben ser devueltos por la comunidad en dinero o especímenes Bolivia Estado silvestre Beneficiarios Grupos de familias de ganaderos aimara Mixta: fondos públicos para infraestructura y los productores contribuyen con mano de obra.Características de los sistemas de manejo de los países de la región Argentina Sistema de manejo Solo cautiverio hasta 2003. Departamental y Asociaciones Inversión Privada.Tipología de arreglos coparticipativos (adaptado de Sen y Nielsen 1996) Gobierno lidera Instructivo Consultivo Gobierno consulta a grupos locales pero es el que toma las decisiones y controla el proceso. Producción de la fibra • Inversión en infraestructura • Captura y esquila • Certificación • Almacenamiento • Licitación o venta privada • Hilado. Planificación 3. Se incorpora estado silvestre en Los Pioneros y Laguna Blanca Productores de la puna y la quebrada Chile Estado silvestre y cautiverio Perú Cautiverio y estado silvestre Comunidades campesinas. y otros financiamientos gestionados por Estado Nacional.Etapas en la implementación de manejo de vicuñas Etapas Actividades Actores sociales clave Población local Gobierno Actores externos Gobierno Actores externos Población local Gobierno Actores externos Población local Artesanos locales. transporte.

producción y comercialización de la fibra. Dicha Convención establece si ciertas poblaciones de vicuñas ya no necesitan protección absoluta de uso y pueden pasar al Apéndice II. 3) realización de entrevistas al 67% (N=10) de los dueños de criaderos de Salta y Jujuy (Argentina). En Chile se desarrolló un sistema mixto de manejo en estado silvestre por comunidades Aymara y manejo en grandes corrales por familias. y 3) ¿cuándo participan? El análisis integrado de estos tres aspectos cualitativos de la participación permite un acercamiento a la pregunta general: ¿qué se entiende por participación local en los proyectos de manejo de vicuñas? RESULTADOS Los países andinos desarrollaron distintas modalidades de manejo de vicuñas de acuerdo con sus características particulares como organización social. Estas etapas a su vez se pueden subdividir en actividades que involucran distinto nivel de participación de los actores sociales que participan del manejo. un aumento de la tolerancia hacia las vicuñas en tierras comunitarias y apoyo a las medidas de conservación. 1999). planificación. Ingles et al. Para que dicho cambio de Apéndice sea posible. En líneas generales. en sentido amplio para abarcar todo tipo de actividad relacionada al manejo de vicuñas en que los habitantes locales tienen la capacidad real o potencial de intervenir independientemente del grado de intervención. el INTA diseñó un sistema de manejo en cautiverio cuyos 2 beneficiarios serían pequeños productores . sistemas de producción. Este marco aclara tres dimensiones de la participación: 1) ¿quiénes participan?. Esta lógica se basa en la premisa que la utilización comercial de la fibra de vicuñas es una alternativa económica viable que puede contribuir con suficientes beneficios como para remover los costos de conservación para las comunidades locales. Bolivia. CITES). Dado que la aprobación de CITES es el cuello de botella que permite la obtención de beneficios económicos derivados del uso de la especie. La información fue analizada e integrada usando métodos de triangulación. 2002) y luego el uso por productores particulares (Informe de Perú al XXIV Reunión Ordinaria del Convenio de la Vicuña). propuesta de uso) y ser apoyados por la Convención de Conservación y Manejo de la Vicuña. artesanías) está reglamentada por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). producción. Las cuatro primeras corresponden a: conservación. plan de manejo. con fines analíticos. y documentos oficiales nacionales de la Argentina. Esto resultará en una disminución de la caza furtiva. 2 1 Desde 1995 en Perú se incorporó el uso en semi-cautiverio (Lichtenstein et al. 2) realización de entrevistas semi-estructuradas a pobladores locales dentro del centro piloto Mauri-Desaguadero (Bolivia) y observación participante durante los eventos de captura y esquila temporada 2002 en diez comunidades manejadoras de vicuñas en Bolivia y tres comunidades en Perú (Ayacucho). Hemos dividido el manejo de vicuñas en cinco etapas. FWS. comercialización de la fibra y procesamiento y comercialización de los productos derivados. donde los núcleos 12 de producción económica son las unidades domésticas. La comercialización internacional de fibra o productos derivados de vicuñas (ej. planificación. los pobladores locales y los actores externos. 23 ¿Quiénes y cómo participan? Los actores sociales principales en el manejo de la vicuña se pueden dividir en tres grandes grupos: los organismos gubernamentales. 4) consulta de las Actas de la Convención de la Vicuña (1997-2005). A partir de 2003 se desarrollan experiencias de captura en estado silvestre por la Cooperativa Los Pioneros en Jujuy y la comunidad de Laguna Blanca. posibilitando el comercio internacional de su fibra o productos derivados. El análisis seguirá el marco analítico desarrollado por varios autores (Sen y Nielsen 1996.CUADERNOS 21 principales actores nacionales y locales involucrados en el manejo de vicuñas. La tabla 2 muestra que el manejo de vicuñas (a nivel local. La última etapa corresponde al procesamiento de la fibra y comercialización de productos derivados (tabla 2). los planes de manejo fueron diseñados inicialmente para que comunidades andinas hicieran uso de las vicuñas que se encontraran en sus tierras comunales mediante capturas temporales 1 seguidas de la liberación de los animales . Chile y Perú e internacionales (e. Utilizamos el concepto de participación. En el caso de la Argentina. idiosincrasia. los países interesados deben presentar una propuesta con elementos respaldatorios (evaluación poblacional. la lógica de los proyectos de manejo de vicuñas es que al permitir la utilización comercial de fibra obtenida de la esquila de animales vivos se fomentará la participación y el desarrollo de actitudes positivas hacia la conservación de la especie. 2) ¿cómo participan?. un reemplazo de especies domésticas por vicuñas. En el caso de Perú y Bolivia. provincial o regional) se puede describir como un proceso dividido en cinco etapas: conservación.g. sistema de tenencia de la tierra y de los recursos naturales y legislación (Lichtenstein y Vilá 2003). 136 . el desarrollo de planes de manejo está orientado a satisfacer los requerimientos de dicha Convención. en Catamarca.

zona o área. o nacionales para ser presentados a CITES de forma de permitir la comercialización de fibra o productos derivados. en Perú. el tipo de infraestructura y equipamiento. La conservación se ve fortalecida con la creación de reservas y parques. En la mayoría de los casos. familias Aymará en Chile o bien productores individuales en la Argentina que pueden producir en forma individual o asociada. así como indica la tabla 2. ya que dicho término es utilizado para denominar distintos grupos sociales de acuerdo con el contexto político cultural de cada país (Renaudeau d’Arc 2006. la recolección de datos científicos y la realización de censos de las poblaciones de vicuñas. Se toman decisiones clave en relación al modelo de uso de vicuñas. El objetivo de esta etapa de acuerdo con el Convenio para la Conservación y Manejo de la Vicuña es la protección y recuperación de la especie hasta cubrir la capacidad de carga de los pastos de una determinada región. Si bien en los informes al Convenio de la Vicuña de los cuatro países se menciona a la comunidad andina como el principal beneficiario de los proyectos de uso de vicuñas. la población beneficiaria. Muchos de los planes desarrollados sin información de base suficiente no resultaron satisfactorios para la comunidad científica internacional (ej. Esto se logra a través de la custodia que ejercen las comunidades locales. La etapa de conservación de las poblaciones de vicuña. Esto es percibido como un costo para los habitantes locales quiénes coinciden en que las vicuñas: a) rompen alambrados. el control por parte del gobierno del cumplimiento de las normas y procedimientos administrativos. en Chile. CITES autorizó la comercialización de fibra de 137 . desarrollo rural. el monitoreo técnico del estado de las poblaciones. Etapa 2: planificación En esta etapa se diseñan los Planes de Manejo provinciales. a quien se invita a participar del proyecto en etapas posteriores o es convocada para avalar los planes en la etapa de instrumentación. en Bolivia. en la Argentina. está asociada con la prohibición del uso para aquellas poblaciones clasificadas bajo el Apéndice I de CITES y la prohibición absoluta de obtención de fibra de animales muertos (caza). A partir del año 2000. regionales. Los pobladores locales beneficiarios pueden ser comunidades campesinas en Bolivia y Perú que suelen agruparse en asociaciones regionales o comités para el acopio de la fibra. Stöllen et al.RETÓRICA Y PRAXIS DE LA PARTICIPACIÓN LOCAL EN PROYECTOS DE MANEJO DE VICUÑAS Los organismos gubernamentales son las autoridades responsables del manejo de la vicuña ante los organismos internacionales como CITES y responsables a nivel nacional de la normativa e implementación de Programas relativos a la conservación y manejo de la vicuña. el costo de dichas medidas es “pagado” por los habitantes locales quienes deben permitir que las vicuñas que viven en sus campos de pastoreo consuman parte de los recursos forrajeros destinados al ganado doméstico (constituido principalmente por llamas y ovejas) y compartan las aguadas. en prensa). b) se enferman y contagian a las llamas y ovejas. FWS 2002). Históricamente la elaboración de planes de manejo no ha contado tampoco con la participación de investigadores independientes de la gestión pública especializados en manejo de fauna. Un ejemplo ilustrativo de la etapa de planificación sin la intervención de la población local es la promulgación del Reglamento Nacional para la Conservación y Manejo de la Vicuña en Bolivia (1997). la Corporación Nacional Forestal y el Servicio Agrícola Ganadero. no queda claro en todos los casos qué se entiende por el término comunidad. y el Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos. ni con la realización de estudios de mercado o cadenas de comercialización. Los actores externos pueden ser agencias de financiamiento que apoyan la iniciación o implementación de los proyectos. Las autoridades nacionales en cada país son: la Dirección Nacional y Direcciones Provinciales de Fauna (de las provincias vicuñeras) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). el diseño de los proyectos se realiza de manera tecnocrática y de arriba hacia abajo dentro del marco de las estructuras gubernamentales existentes y sin la participación de la gente local. Esta normativa fue pensada y formulada por un grupo de expertos que. Esta disposición en la normativa no tuvo en cuenta la falta de tecnología en Bolivia para procesar dicha fibra en tela. teniendo en cuenta la existencia del mercado de productos de vicuña ilegales importante en El Alto. Mientras que todas las medidas relacionadas con la conservación son dispuestas y desarrolladas por los gobiernos. acordaron medidas preventivas autorizando únicamente la comercialización de fibra transformada en tela. investigadores y ONG que apoyan a las comunidades en la producción de fibra o bien empresas textiles que intervienen en las etapas de transformación y comercialización de fibra. y c) comen los mejores pastos (Lichtenstein y Renaudeau d´Arc 2005). Etapa 1: conservación La etapa de conservación es el punto de partida en el manejo de la vicuña. el financiamiento y la proporción de inversión pública y privada. prohibición que regirá durante todas las etapas de aprovechamiento. la Dirección General de Biodiversidad. ¿Cuándo participan? Existen distintas actividades para cada una de las etapas de manejo.

Etapa 4: comercialización de la fibra La etapa de comercialización es llevada a cabo con distintas estrategias por los diversos países. Dado que la producción se hace a nivel individual. existen dos modalidades de manejo de vicuñas: estado silvestre y cautiverio (Vilá y Lichtenstein 2006). Estos últimos casos llevan a un endeudamiento importante. En todos los países estudiados los pobladores locales participan como mano de obra (en la mayoría de los casos no asalariada) durante los procesos de instalación de los cercos. como en Chile y Bolivia o por la gente local. Las principales empresas demandantes de fibra son de Italia.CUADERNOS 21 Bolivia. En el caso de la Argentina. Reino Unido y Japón. la deuda es contraída con una empresa privada que financia los corrales a cambio de comprar la fibra a un precio bajo 3 y estipulado de antemano (Lichtenstein 2006) . o privada (criaderos de la Argentina) (tabla 3). es llevado a cabo por representantes del gobierno como una medida para garantizar su origen legal. las grandes comunidades campesinas. las comunidades deben ajustar la captura y esquila a la agenda de la institución estatal encargada de proveer el apoyo técnico resultando en oportunidades limitadas para llevar a cabo las experiencias de captura. A partir de 2000. cada productor negocia con esta empresa la entrega de entre el 50-100% de la fibra producida. la misma empresa que paga bajos precios en la Argentina. Hasta 2000 toda la producción nacional era vendida en bloque por la Sociedad Nacional de la Vicuña (SNV) a un único cliente: el Internacional Vicugna Consortium. área de la cual deben ser desalojadas las especies domésticas. en forma comunitaria (Perú). y por último la certificación y almacenamiento de la fibra obtenida. Usualmente el resto de lo producido es vendido a la misma empresa en el momento de la esquila para contar con dinero en efectivo. pueden comercializar la fibra de vicuña directamente con empresas internacionales o nacionales en forma individual o asociada. agrupándose en asociaciones (empresas comunales o empresas asociativas) así como cualquier persona natural o jurídica. Los costos de infraestructura pueden ser asumidos por el Estado. La firma ganadora de todas las licitaciones hasta la fecha coincide con la empresa que financió los cercos a los productores. pero la disposición en el Reglamento impidió que las comunidades percibieran los beneficios económicos que les habían sido otorgados al impedirles la comercialización de la fibra en bruto. El aprovechamiento en cautiverio comprende la esquila de animales que se encuentran dentro de cercos permanentes donde debe realizarse control sanitario y suplemento de agua y pasturas. En ambos casos la producción de la fibra depende de una inversión importante en infraestructura como corrales de mil hectáreas en Perú o diez hectáreas en la Argentina (Lichtenstein 2006). implementación de técnicas de captura y esquila. a un precio estipulado de antemano y menor al que se paga la fibra a nivel internacional o al INTA. que compra la fibra de las unidades productivas y la licita en bloque. En la Argentina. El último estadio de la producción de la fibra: la certificación. y el préstamo debe ser devuelto en dinero o vicuñas (Lichtenstein et al. se licita anualmente la fibra de vicuña producida por el CEA INTA Abrapampa. En el caso de Perú. 138 3 Por ejemplo. en el caso de manejo en cautiverio. materiales para las mangas móviles de captura en Bolivia (Renaudeau d’Arc 2005) o maquinarias de esquila. Como resultado de este Reglamento las comunidades han trabajado en la captura y esquila de vicuñas desde el año 1997 hasta el año 2006 sin obtener beneficios económicos. para saldar la deuda (Lichtenstein 2006). una inversión importante referida al costo de oportunidad de la tierra donde se coloca el corral. La falta de capacitación local para la captura y esquila y la dependencia de terceros llevó en Perú a que se contraten a privados para la realización de las capturas a cambio de un porcentaje importante de la fibra. 2002). a través de licitación pública o venta privada. ganó repetidamente las licitaciones en Chile ofertando cifras más altas. Perú fue el primer país en acceder a la comercialización internacional de fibra en el año 1994. mientras que a los productores les pagó entre doscientos cincuenta y trescientos dieciséis dólares estadounidenses según el contrato que habían firmado. El manejo en estado silvestre comprende la captura temporaria de vicuñas que se encuentran en su hábitat natural y que son liberadas luego de la esquila. toda la comercialización se lleva a cabo a través de la Sociedad de Hecho de Surire. Dada la falta de recursos económicos. humanos y técnicos de dichas instituciones. incluye la inversión e instalación de infraestructura de captura. la deuda es con el Estado. . A grandes rasgos. en 2006 la empresa pagó ochocientos noventa dólares estadounidenses el kilo de vellón del INTA. En el caso de Chile. La Asociación Argentina de Criadores de Vicuña no interviene en la negociación de la venta de la fibra de los productores y tampoco lo hace el INTA. Curiosamente. Existe también. captura y esquila bajo la dirección de las entidades estatales a cargo de la ejecución de los proyec35 tos. Etapa 3: producción de la fibra La etapa de producción de fibra. dejando a los productores solos en la negociación con la empresa.

Entender si la participación beneficia a la población local requiere identificar el compromiso de las agencias de desarrollo de promover formas más efectivas e igualitarias de involucrar a la gente local (Cleaver 1991) y enfrentarse a la tarea de organizar la participación: identificar y movilizar a los protagonistas sociales específicos cuya participación se procura. asimetría de poderes entre vendedores y compradores. monopolios o licitaciones fraudulentas.RETÓRICA Y PRAXIS DE LA PARTICIPACIÓN LOCAL EN PROYECTOS DE MANEJO DE VICUÑAS En el caso de Bolivia. no fue posible la comercialización de la fibra hasta el año 2006 debido a la legislación (ver producción). no existiría una decisión política al respecto. capas y telas de vicuña. 2006). En el caso de Perú. El carácter polisémico y ambiguo del término permite que el desarrollo de los proyectos siga siendo de arriba hacia abajo pese a la retórica contraria. Solo entonces los actores locales podrán negociar en términos de mayor igualdad y ejercer sus derechos de ser los beneficiarios reales del uso sustentable de las vicuñas. Es interesante notar que no solo los habitantes locales se quedan afuera de la planificación del manejo de vicuñas. son exportados a Europa para su industrialización. en prensa). Consideramos que si la participación en los programas de aprovechamiento de vicuñas pretende ser algo más que una palabra vacía de contenido. Una vez soslayado este problema. la posibilidad de participar depende en buena medida de decisión pública y privada (Manzanal 2004) o de la decisión política del sector público provincial y nacional para constituirse en facilitadores y promotores de estos procesos de participación. corbatines. diseño y planeamiento de los proyectos. ejecución y monitoreo de los programas. y cuáles son los roles asignados a cada uno de los actores interesados en el proceso (Sen y Nielsen 1996). bufandas. quinto programa INCO-DEV de la Unión Euro139 . Este proceso requerirá que los actores locales reciban más autoridad y poder de negociación para lo cuál la capacitación y el fortalecimiento de organizaciones locales resulta fundamental. Sen y Nielsen 1996). Siguiendo esta propuesta. el análisis de la participación local en las distintas etapas del manejo de las vicuñas de los países de la región andina sugiere que el término participación es usado para enmascarar la extensión del control del Estado y los actores externos sobre el proceso de producción y comercialización de la fibra. será necesario apuntalar a las comunidades dada la falta de conocimientos. medios y capacitación para realizar licitaciones internacionales cuyo resultado les sea favorable. Etapa 5: procesamiento de la fibra y venta de productos manufacturados El procesamiento de la fibra puede ser realizado en forma artesanal o industrial. AGRADECIMIENTOS La investigación fue financiada por el Proyecto MACS. Japón y Alemania. Para los sectores históricamente postergados. que se exportan mayoritariamente a Estados Unidos. Esto sumado a la falta de desarrollo de la capacidad local crea una relación de dependencia entre las comunidades locales y el Estado (e incluso empresas privadas) y refleja que la participación como empoderamiento de la gente local no está contemplada en los proyectos. una mínima proporción de la fibra producida en forma legal es hilada y tejida en forma artesanal. Chile y Bolivia a prohibir la exportación de dichos productos. Siguiendo los gradientes de participación (ej. El grueso de la fibra de la Argentina y la totalidad de la fibra de Chile. Este análisis sugiere que en el caso del manejo de la vicuña. si bien la mayor parte de la fibra se exporta pre-descerdada. La dificultad de controlar el origen de la fibra en el caso de la producción artesanal llevó a Perú. la capital del poncho. pero no existe un proceso de integrar a la gente dentro de las estructuras reales de poder o toma de decisión. Nuestro estudio sugiere que en la mayoría de las experiencias existe una falta de intervención de la comu- nidad local en los procesos de toma de decisión. Nuestra investigación sugiere que la etapa de comercialización es donde se requeriría una participación más importante del Estado apoyando a las comunidades locales para evitar situaciones injustas. En este país existe una tradición de realizar tejidos e hilado de vicuña especialmente en Belén (Catamarca). En el caso de la Argentina. Además se tejen chales. hay que tener en cuenta cuándo empieza la participación local en la secuencia de pasos del proyecto (Goulet 1989). los planificadores y administradores deberían definir los objetivos de la participación a lo que los proyectos apuntan y cuáles son los beneficiarios clave (Stöllen et al. sino también la comunidad científica. Esto sugeriría que dicha planificación obedece más a agendas políticas o económicas que a recomendaciones técnicas o basadas en investigación científica. CONCLUSIONES Algunos autores sugieren que si se quiere evaluar si la participación corresponde a un proceso de empoderamiento de la gente local o meramente una manipulación de aquella. telas y colchas artesanales (Rolandi et al. en la mayoría de los casos estudiados la población local es simplemente informada o consultada sobre decisiones ya tomadas. existe tecnología para la producción de bufandas. y crear los medios prácticos para que la población local pueda participar en el diseño. o a las necesidades de la gente local.

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Como hemos * CONICET. medio de transporte. elemento de distinción de género. puna meridional argentina. abordamos la participación de elementos textiles en aspectos vinculados con el ritual mortuorio.productivo. L. puede pensarse en términos de artefactos multifuncionales y polisémicos.com. como a partir de una extensa base documental histórica. nos permite aproximarnos a su análisis desde diferentes ángulos. Esta activa participación de los textiles en las comunidades involucra tanto actividades vinculadas con el plano económico . Facultad de Ciencias Naturales e IML. elementos identificados en piezas textiles recuperadas en dos sitios arqueológicos de Antofagasta de la Sierra. dependiendo del aspecto que arbitrariamente decidamos abordar con nuestro estudio: como vestimenta. Estos tres elementos han sido identificados en piezas textiles recuperadas en diferentes contextos funerarios. saralopezc@arnet.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21.sociedades agropastoriles . Instituto de Arqueología y Museo (IAM). 143 . 2006/2007 ISSN 0570-8346 EL PODER DE TORCER. ANUDAR Y TRENZAR A TRAVÉS DE LOS SIGLOS: TEXTILES Y RITUAL FUNERARIO EN LA PUNA MERIDIONAL ARGENTINA Sara M. atributo de poder político. a lo largo del tiempo. all elements identified in textiles recovered in two archaeological sites of Antofagasta de la Sierra. Argentinean Southern Puna. La distancia cronológica planteada entre ambos contextos de recuperación de las prendas. a través de las evidencias arqueológicas que se han conservado hasta nuestros días. abrigo. concretamente a través del análisis de tres atributos materiales: el hilado de torsión zurda o llok’e.Antofagasta de la Sierra INTRODUCCIÓN Nadie podría negar el importante rol que desempeñan la actividad textil y sus diversos productos en las comunidades andinas actuales. procedentes de dos sitios arqueológicos de la localidad de Antofagasta de la Sierra: Punta de la Peña 9 y Punta de la Peña 4. contextos de uso y connotaciones simbólicas asociadas a los textiles (López Campeny 2000. remarcando la perspectiva de los diferentes ámbitos de su participación en las sociedades del mundo andino. es que esta intervención de los textiles en múltiples esferas de la sociedad es factible de analizarse. KEY WORDS Textiles . 2005). a partir del análisis de tres atributos: hilado zurdo (llok’e). contenedor. solo por citar algunas de las múltiples funciones. symbolic knots and employment of human hair in funeral pieces. esta amplia variabilidad de esferas de intervención del textil. nudos rituales y empleo de cabello humano en prendas funerarias. símbolo identitario.ar destacado en otras ocasiones. religioso o de estatus. starting from the analysis of three attributes: spun left-handed (llok’e). vinculados con la participación de los textiles en el ritual funerario de las poblaciones agropastoriles que habitaron la puna argentina. sumada a la información actual disponible. PALABRAS CLAVE Textiles .Antofagasta de la Sierra ABSTRACT We approach the participation of the textiles elements in the sphere of the mortuary ritual. unidad de medida. así como diversas prácticas asociadas a rituales y ceremonias de carácter religioso o festivo. que involucra una tecnología compleja y un bagaje amplio de conocimientos. Consideramos que este tipo particular de materialidad.funerary practices .prácticas funerarias . variados eventos y escenarios sociales del quehacer cotidiano. elemento ritual o con poder mágico. los nudos rituales y el empleo de cabello humano. Universidad Nacional de Tucumán (UNT). económico o simbólico. Las variadas y múltiples implicancias de su actuación se conocen ampliamente. Lo relevante. López Campeny* RESUMEN Abordamos la participación de elementos textiles en la esfera del ritual mortuorio. nos permite analizar la persistencia temporal de ciertos atributos materiales. En el presente trabajo.agro pastoral societies . de carácter simbólico. tanto sobre la base de innumerables investigaciones antropológicas. bien de intercambio social. desde nuestra especialidad.

en el que se distinguieron dos sectores de reparo constituidos por un alero superior y uno inferior. integrado por un conjunto de estructuras de forma subcircular. cuyo espacio de ocupación se construyó aprovechando dos bloques de ignimbrita de gran tamaño. en términos de su notable extensión y continuidad (cf. a modo de muros. integrado por un conjunto de estructuras subcirculares simples. un importante número de restos ecofactuales (la gran mayoría de origen no local) y un conjunto de tecnofacturas en soportes cerámico. La secuencia documenta una serie de ocupaciones recurrentes de este locus residencial. dentro de este panorama de rigurosidad climática. 2003).P. a una altura aproximada de 3. Una muestra de semillas de chañar. 2000 y 500 años AP. En el sitio se han distinguido tres sectores: a) Sector I. con largas temporadas de sequía. incluyendo varios eventos domésticos de habitación y consumo. Su altitud media (3500 a 4200 msnm) y su biogeografía responden a las de un desierto de altura con intensa radiación solar. 2006). regímenes de lluvia altamente inestables. 2006) y c) Sector III. ocurrencia de heladas y fuertes vientos. la reorganización de los materiales remanentes y su posterior reentierro. fecha que asociamos con el evento original de conformación de este contexto funerario (López Campeny 2000. 2006). Sin embargo. incluida en el denominado sector geográfico meridional de la puna argentina (figura 1). integrado a otra serie de elementos contextuales y estratigráficos que hemos detallado en contribuciones anteriores.. secuencia ocupacional destacable para el NOA. malacológico y fibra animal. nos permitió interpretar la existencia de un evento de reapertura de la tumba.650 msnm. a una altitud de ca. 2001b. diez mil años de profundidad temporal –particularmente para la cuenca Las Pitas-Punilla–. 2006). en el curso medio-inferior del río Las Pitas. Aschero 1999. emplazado en la localidad arqueológica homónima. Aschero et al. entre ca. Este hecho. b) Sector II.CUADERNOS 21 ASPECTOS GENERALES EN RELACIÓN A LOS CONTEXTOS Y EL CONJUNTO TEXTIL La localidad de Antofagasta de la Sierra se localiza en el ángulo NO de la provincia de Catamarca. 3600 msnm. proporcionó una datación de 1. Una característica destacable de este contexto es el reducido conjunto de restos humanos –correspondientes a un individuo infantil– que fueron recuperados. Cohen 2005). disper- sas en la terraza alta del Río Las Pitas (Babot et al. a los que se anexó un tercer cerramiento conformado por un pircado. Los materiales textiles analizados en este trabajo proceden de la estructura 2 (E2) del sector III del sitio PP9. El ajuar del contexto funerario incluyó. la producción de cultivos de altura a pequeña y mediana escala. precipitaciones escasas. integrado por grandes bloques rocosos que presentan morteros múltiples y diversas representaciones rupestres (Babot 2004. el retiro de la mayor parte de los restos del individuo. distintas alternativas de caza y la consecuente posibilidad del desarrollo de poblaciones sedentarias. un contexto funerario –del que proceden las piezas textiles aquí referidas– y un evento de uso del espacio con fines productivos. además de las piezas textiles. 144 . Este recinto cuenta con un conjunto de cuatro dataciones radiocarbónicas para el total de seis niveles estratigráficos identificados durante las excavaciones. debemos destacar que Antofagasta de la Sierra constituye una sucesión de oasis en el ambiente puneño. donde la presencia de cursos de agua de régimen permanente –el sistema hídrico Punilla-Laguna Antofagasta y sus afluentes.460 ± 40 años A. Figura 1 El Sitio Punta de la Peña 9 El sitio Punta de la Peña 9 (en adelante PP9) constituye un asentamiento a cielo abierto. evidencias de los asentamientos humanos y las múltiples actividades desempeñadas por estos grupos están representadas por una secuencia ocupacional de ca. dentro de los cuales se destacan los ríos Las Pitas y Miriguaca– origina vegas y ambientes aptos para el desarrollo de actividades pastoriles. próximas a un gran farallón de ignimbritas que limita al sitio por el oriente (López Campeny 2001a. Es un abrigo rocoso que presenta vestigios arqueológicos estratificados. Una serie de orificios circulares en las superficies verticales de ambos bloques atestiguan que aquellos se habrían usado como soportes para techar el área ocupada. como corral (López Campeny 2001a. El sitio Punta de la Peña 4 El sitio Punta de la Peña 4 (en adelante PP4) se encuentra ubicado en la proximidad del curso medio-inferior del Río Las Pitas. vegetal. 2001b. Aschero et al. En este sentido.

2006). en concordancia con la interpretación propuesta respecto de los eventos de limpieza de las ocupaciones del sector con reparo (Aschero 2005). Aquí debemos aclarar que otros especialistas textiles (B. Estos niveles de ocupación tardía fueron datados en el interior del alero entre ca. Lo cierto es que la prenda de PP4 se encuentra muy deteriorada y sumamente reparada. 1 precisar este momento (Aschero 2005) . Cases y S. 3800 a 960 años AP. Las piezas procedentes de PP4 constituyen un conjunto más reducido. en términos generales. dos posibles bolsas funerarias. un manto. La primera discontinuidad se ubica entre ca. Abordajes previos efectuados. Es decir. no redundaremos aquí en detalles no relevantes para la presente discusión. “selladas” por una potente capa de excrementos de ovinos y camélidos que incluye material cultural. El sitio PP4 puede ser descripto como un asentamiento multicomponente. Al no detectarse ninguna fosa. mediando una distancia lineal de aproximadamente cien metros entre ambos sitios. El cuerpo estaba oculto bajo la visera de un gran bloque –que sirvió también como zona de depositación de las basuras recién referidas– y dentro de una potente lente de excrementos de roedor. Sin embargo. El estudio integral efectuado sobre el conjunto de piezas textiles procedentes de ambos contextos funerarios incluyó. Una muestra de carbón de limpieza de fogón. López Campeny y Aschero 2006). Aschero et al. Asociado a este componente estratigráfico IV se destaca el hallazgo de un cuerpo femenino adulto. un unku o túnica andina. una chuspa o contenedor de pequeñas dimensiones. desde un punto de vista formalfuncional. aunque con dos marcadas discontinuidades. 8900 a 4100 años AP. 2001a. 1 2 Posteriormente a la elaboración del presente artículo pudimos disponer de un fechado radiocarbónico asociado a este contexto funerario. temporalmente. procedente de la porción cumbral de una capa de residuos en la zona externa del alero. además de un importante conjunto de elementos de cordelería. una faja y doce fragmentos de tela indiferenciados de variadas dimensiones (López Campeny 2000. está integrado por las capas 3. por lo que no conserva sectores de tejido que 145 . a futuro.1870). Hoces de la Guardia) me han sugerido la posibilidad de que uno de estos dos contenedores haya sido originalmente una túnica. un unku o túnica andina y dos bolsas o contenedores iden2 tificados como costales (López Campeny y Aschero 2006). y la segunda entre ca. integrado por un elemento de cordelería que cumplía con las funciones de “amarre” del fardo funerario. la fecha en el sector periférico del alero es algo más temprana que en el interior. El alero PP4 se sitúa en el sector superior de un gran farallón de ignimbritas. extremadamente compactada. Este último abordaje nos permitió contextualizar a los textiles con elementos complementarios a los proporcionados por las dataciones radiocarbónicas y los correspondientes contextos de asociación locales. con niveles ocupacionales que abarcan una extensa secuencia durante el Holoceno. un análisis tecnológicoestructural detallado y un análisis del aspecto estilístico-representativo de las prendas recuperadas (López Campeny 2000. sumada a los datos radiocarbónicos. 2005. se efectuó un estudio comparativo entre los patrones de diseño y simetría presentes en algunas de las prendas y representaciones plasmadas en otros soportes. permitieron identificar cinco componentes principales en la secuencia de ocupación de PP4. cuya porción cumbral mencionamos fue datada en 960 ± 40 años AP. Se diferenciaron un total de siete unidades estratigráficas sobre roca madre y bajo el reparo del alero. de acuerdo con las características presentadas por prendas relevadas en contextos arqueológicos de la vertiente trasandina. Las piezas recuperadas en la tumba de PP9 incluyen. Los bloques de ignimbrita que delimitaban la ubicación del cuerpo apoyaban entre las capas 3 y 5 del basural exterior. al pie del cual se emplaza el sitio PP9. por su estructura representativa. Solo mencionaremos que. La evidencia estratigráfica. 740 a 460 años AP y corresponden a niveles de ocupación asociados. Consideraciones generales sobre los conjuntos textiles. Ha sido obtenido sobre una muestra de fibras textiles. 2001a). a lo que se conoce como Período de Desarrollos Regionales e Inka. al que se asocia el hallazgo del contexto funerario aquí analizado. preservado por procesos de momificación natural y envuelto con piezas textiles. de manera que los residuos de ocupaciones más tempranas fueron aparentemente eliminados del sector más reparado del alero y depositados en la periferia de las ocupaciones más recientes.EL PODER DE TORCER. se interpreta que se produjeron eventos de limpieza de niveles ocupacionales expuestos. específicamente en la cerámica y el arte rupestre (López Campeny 2000. Además. Desde el punto de vista estratigráfico. fue datada en 960 ± 40 años AP. ambos conjuntos textiles están integrados de esta manera. El denominado componente IV. 2 y 1. la posición estratigráfica del cuerpo correspondería a un momento ubicado entre la formación de las capas 3 a 5 del basural. ANUDAR Y TRENZAR A TRAVÉS DE LOS SIGLOS ambos con manifestaciones de arte rupestre (Aschero 2005). la datación directa del cuerpo o de las restantes capas del basural nos permitirá. Debido a que los principales resultados de estos análisis se han dado a conocer en los trabajos previamente citados. tomadas del elemento de cordelería que cumplía con las funciones de “amarre” del fardo funerario y corresponde a una edad radiocarbónica convencional de 570 ± 80 años AP (LP.

de Hoyos 2001. alforjas. López et al. De esta manera. 1992). una llijlla blanca o mantel para envolver y llevar a cuesta el equipaje usual de viaje .. Van Kessel 2001). inherente al objeto e invariable durante su trayectoria de vida. los textiles (bolsas. incluyan partes diagnósticas tales como orillos de urdimbre o aberturas para el cuello y brazos. las insignias de su dignidad o función. como por ejemplo la paigasa.. De la misma manera. ninguna de las dos funciones alternativas –vestimenta o contenedor– ni el posible reciclaje de la primera forma en la segunda.. resultado de numerosas investigaciones antropológicas. sogas. durante los ritos mortuorios. Basándose en estos datos.. adquieren un sentido diferente cuando se emplean para revestir las mesas en los pagos a los cerros tutelares. “conmemoración” o “la octava” –esto último en referencia a los días transcurridos desde el entierro– la ropa colocada sobre una mesa representa simbólicamente la presencia del muerto y se acompaña de otros efectos personales del “ausente” y ofrendas que serán posteriormente quemadas (Aláez García 2001.. implementos entre los cuales. quien documenta que la torsión final izquierda de los hilos es un hecho raro y poco frecuente entre los textiles documentados en el área norte de Chile. En relación con esta característica tecnológica. LA EFICACIA SIMBÓLICA Y RITUAL DE LA TORSIÓN INVERSA O HILADO LLOK’E “Por izquierda es sólo para finaos (tata . Entre múltiples ejemplos sobre este “dinamismo funcional” de los textiles puede citarse el frecuentemente relevado caso de las llijllas.. y partiendo del reconocimiento de las características inherentes a estos materiales textiles como elementos de un ajuar mortuorio.CUADERNOS 21 Para el presente análisis. También es frecuente que. piezas que. la llamada torsión zurda o izquierda es un atributo más común en la costa central peruana.. LA PARTICIPACIÓN DE LOS ELEMENTOS TEXTILES EN EL RITO FUNERARIO ANDINO “En el cajón del difunto van: un segundo juego de ropa limpia.” (Van Kessel 2001: 223) Un importante cúmulo de información. pueden ser por el momento descartadas en cuyo interior son resguardados elementos personales del difunto (Van Kessel 2001) o los mismos cuerpos son “contenidos” en ellos al constituir fardos funerarios. la identificación de ciertos atributos relevados en ellos nos permite abordar la dimensión ritual de su participación en el evento funerario. 146 . lavados o arrojados al río como parte de los principales ritos mortuorios (Aláez García 2001. puede llegar a modificar los espacios cotidianos profanos. de Hoyos 2001. atestigua la activa participación de los textiles en diferentes contextos de carácter ritual/festivo.e. La sola presencia de un textil (p. De manera mucho más compleja y dinámica. transformándolos en espacios rituales o sagrados. la autora opina que “… el hilar y el torcer hacia un lado u otro constituye una elección cultural que en los Andes representa un indicador del lugar geográfico de su manufactura” (Agüero 1994: 117). Mamaní 2001. ya no tiene fuerza . torsión y retorsión de las fibras durante la confección de cordelería: hacia la derecha o hacia la izquierda. muchos textiles de uso cotidiano pueden adquirir un sentido ritual cuando se convierten en ofrendas funerarias o cuando son quemados. también llamada “despedida del alma”. se hace con la mano izquierda porque el finao se murió. como así también entre los hilados arqueológicos procedentes de la costa sur peruana. . una inkuña) o ciertos elementos textiles. por el hecho de constituir artefactos que han sido recuperados formando parte de un contexto funerario..). para cubrir y de manera simbólica proteger y multiplicar las cosechas durante ciertas ceremonias.. En cambio. además de emplearse cotidianamente como contenedores para el transporte de cargas. partimos del supuesto interpretativo de que todos estos elementos textiles pudieron desempeñar algún rol como parte del ritual vinculado con el evento de la muerte. suelen tener una participación relevante. etc. como cualquier otro artefacto. entre otros)..” (Grebe Vicuña e Hidalgo s/f: 15) Existen únicamente dos posibles direcciones para las acciones sucesivas de hilado. no poseen únicamente una función utilitaria. los dolientes coloquen junto al muerto una serie de objetos que aquel usaba en vida y que le serán necesarios en el viaje que debe emprender. Todos estos ejemplos simplemente ponen de manifiesto que las prendas textiles. Por esto. las connotaciones asociadas a su empleo suelen verse modificadas o complementadas por las características de cada contexto particular de actuación a lo largo de su vida social (Appadurai 1991). cuando participan de los festejos de inauguración de un hogar. Algunos textiles cumplen el papel de contenedores vinculados con el ritual funerario. Cáceres Chalco 2001.abuelos) o para luto . llegando al caso de que en la costa norte del Perú la totalidad de los hilados se tuercen hacia la izquierda. Durante ciertas ceremonias realizadas con posterioridad al velorio y al entierro. nos parece relevante destacar los datos sintetizados por Agüero (1994). o al formar parte del ajuar de los novios en las ceremonias de matrimonio (cf.

llamado ‘phaña’ que corresponde al principio patriarcal. este tipo de hilado también participa con sus propiedades protectoras en ciertos aspectos vinculados específicamente con la actividad textil. en Grebe Vicuña e Hidalgo s/f: 7). que después se rompe para soltar la maraña u obstrucción adentro” (ibíd. o las hogueras donde se queman las pertenencias del difunto luego del velorio. el movimiento circular que se efectúa en el sentido horario (hacia el este o hacia la derecha) representa la energía positiva de la vida.: 7). el que participa de una serie de prácticas de la vida cotidiana. El cuerpo de la paciente se envuelve con un hilo de lana de llama plegado a la izquierda (lluq’i q’aytu). usándose en el hilado de la lana para los ajuares fúnebres” (Grebe Vicuña e Hidalgo op. en la muñeca o en el cuello. Existen algunas referencias del poder simbólico asociado a la torsión inversa en tiempos prehispánicos. en algunas comunidades de Bolivia. En este sentido. con un sentido de protección. como elemento defensivo y protector “… porque la tierra está ‘abierta’. en el día de la Pachamama. al que llaman ‘yanantin’. la continuidad de la tradición de confeccionar y emplear el hilo zurdo. El hilado al revés es el opuesto al producto humano y parece tener la propiedad de volver al seno de la tierra. proteja también a la persona que use la prenda. También Platt (2001) alude al poder “reparador” asociado a los hilados zurdos. Los dos polos del ‘yanantin’ son: el masculino. ‘pariendo’ o ‘hambrienta’.. empleándose además para la curación de diferentes enfermedades.) La ceremonia de romper el hilo es una técnica para rectificar el daño. el hilo torsionado hacia la izquierda suele emplearse como elemento en las primeras pasadas de trama al tejer 147 . en consecuencia. El sentido opuesto.” (García y Rolandi 2000a: 10). Esta percepción cardinal también influye en el sentido dado a los movimientos en ciertas prácticas. Cuzco.. tanto de personas. empleada con poca frecuencia para la confección textil en el Área Andina Meridional. Las prácticas curativas asociadas al hilo zurdo permiten plantear la existencia de algún tipo de vinculación entre el hilo llok’e y la tierra. el cordón puede enredarse alrededor del cuello del feto (. 2006/2007 ISSN 0570-8346 En la concepción andina. ya sea porque el cordel se entierra como parte de las ceremonias. el movimiento antihorario (hacia el oeste o hacia la izquierda) “… representa a la carencia de energía de la muerte. festivas o cotidianas. Conklin 1997. como en la atención de la salud de los principales animales domésticos (Rolandi de Perrot y Jiménez de Pupareli 1985. los diferentes puntos cardinales del horizonte están cargados de significados. pueden resultar muy significativos los datos recopilados por Müller y Müller (1984: 164). cit. La concepción general vinculada con estas prácticas es que el hilo zurdo protege a las personas librándolos de diferentes tipos de males. quienes documentan que en la comunidad de Q’ero (Dpto.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. la que se pone de manifiesto en las siguientes palabras de Felipe Guamán Poma de Ayala (1937: 275 [1615]): “… otros hechezeros toman un hilo torcido a lo izquierdo con blanco y negro y ponen en los caminos y lo ponen como lazos de los demonios por donde an de pasar sus enemigos para que le coxa el lazo y hechisos puesto en ellos hecho sus encantamientos…” Actualmente.. Igualmente. haciéndose presente con gran frecuencia en los movimientos vinculados con las danzas festivas.. como por ejemplo el 1° de agosto.: 139). porque se realiza conjuntamente alguna actividad o práctica vinculada con una ofrenda a la tierra (por ejemplo chaya). sea que se trate de contextos vinculados con actividades rituales. de tal manera que en algunas comunidades Aimara el yatiri es la única persona que puede hilar llok’e (Gisbert et al. se ha registrado en algunas regiones del norte de Argentina como en el sur del vecino país de Bolivia. el hilo zurdo suele colocarse sobre un ovillo para que la lana no se enrosque y a la vez sirva de elemento protector para la tela una vez tejida y. por ejemplo. Llanke 1995). El femenino llamado ‘lloq’e’ que corresponde al principio matriarcal”. Perú) “El principio fundamental del orden del cosmos es el dualismo asimétrico. Además de su participación como elemento con efecto curativo en el tratamiento de personas y animales. o vinculándose con la orientación que deben poseer las tumbas. fecha en que se entierra como parte de las ofrendas depositadas en los pozos que se cavan en los patios de las casas o los corrales. como así también “… en el movimiento del huso en el hilado de la lana” (Mostny 1954: 38. También para esa fecha las personas se colocan hilo llok’e en el tobillo. ante ciertas complicaciones que pueden surgir durante la gestación del bebé: “… si la mujer hila durante el embarazo. En esta misma línea interpretativa. Su fuerza reside justamente en eso”. o bien porque la enfermedad que se trata de curar procede en muchos casos de la “madre tierra” o Pachamama. que propone una estrecha relación entre la Pachamama. El hilo llok’e se utiliza en ocasiones especiales. Platt 2001). Rolandi de Perrot y Jiménez de Pupareli (1985: 285) interpretan que “El hilado normal es un hecho cultural que transforma la materia prima dada por la naturaleza. Así. pero en todos los casos conservando cierta eficacia en el plano mágico-ritual (Rolandi de Perrot y Jiménez de Pupareli 1985. Esta torsión de dirección inversa o hacia la izquierda de los hilados. se ha relevado en numerosas comunidades una recurrente asociación entre la dirección E con el sentido de lo vital y la dirección O con la esfera de lo mortuorio. Al respecto. a la naturaleza misma. deidad de connotaciones femeninas y el concepto de llok’e. Así. recibe en quechua el nombre de llok’e y posee actualmente un sentido vinculado con el universo mágico y ritual. 1987).

CUADERNOS 21

una tela, “… para evitar que venga el diablo…” (Rolandi de Perrot y Jiménez de Pupareli 1985: 281). Su poder también se manifiesta en el hecho de que, las prendas que participan en algunas ceremonias o rituales, se confeccionan parcialmente con hilos zurdos. De esta manera, chuspas, inkuñas o llijllas que se suelen emplear durante la ceremonia de la señalada pueden presentar ciertas partes tejidas con hilo llok’e. También los cordeles usados para florear o señalar a los animales durante esta ceremonia se confeccionan en lana hilada llok’e (ibíd.: 283). Un dato relevante es que, en la mayor parte de los casos, el hilado llok’e se confecciona con cabos de lana de colores contrastantes o hilado moliné. La combinación más frecuente suele ser el negro con el blanco (llamado hilo “overo”), aunque también pueden combinarse hilos de otros colores como rojo y negro, amarillo y morado, etc. (Rolandi de Perrot y Jiménez de Pupareli op. cit.). También Grebe Vicuña e Hidalgo (op. cit.: 11) exponen la relación entre los hilos con torsión inversa y el empleo combinado de diferentes colores para su confección, cordeles que, como queda de manifiesto en la siguiente cita, se vinculan además con ciertos ritos fúnebres: “… la combinación del negro y blanco representa simbólicamente a los muertos. Estos colores están presentes en el ajuar funerario de un difunto a quien se le amarran cordones de lana natural ‘torcidos al revés”. Para el sector de Puna argentina, Rolandi de Perrot y Jiménez de Pupareli (op. cit.: 282), documentan que cuando una persona fallece los parientes le confeccionan una cuerda de color “overo”, hilada en llok’e, que atan a la cintura del muerto. También los familiares y vecinos del muerto se atan hilos llok’e en el cuello, muñecas o tobillos “… para que las almas se vayan, para que no se queden junto a ellos y para que no se enfermen” (ibíd.: 283). De esta manera, el hilo zurdo sigue desempeñando en los contextos funerarios el rol principal de protección y rechazo de los peligros, en este caso, de los riesgos sobrenaturales vinculados con el evento de la muerte de algún allegado. Por su parte, para los grupos Aimara de Tarapacá, Van Kessel (2001) documenta –entre los parientes del fallecido– la práctica de colocarse en la muñeca izquierda un cordel confeccionado con lana combinada de colores blanco y negro. Este cordel se usa durante la ceremonia de la paigasa y, “… al día siguiente se romperá y será llevado a la hoguera para liberarlo de la pena excesiva” (ibíd.: 225) por lo que en este caso, parece ser que la función desempeñada por este poderoso hilo es la de mitigar el dolor espiritual por la pérdida que provoca la muerte, al materializar y “apresar” en sí mismo toda la pena de su portador. De esta forma, al ser cortado y luego quemado en la hoguera, se lleva con él todo el sufrimiento de los allegados al difunto. De manera complementaria, en la mesa ceremonial con

“presencia simbólica del difunto” –preparada durante la ceremonia de la paigasa– se colocan tres madejas de lana hilada de dos hebras; una blanca, una negra y una tercera elaborada con la combinación de los dos colores previos, todos hilados al revés y con la mano izquierda. La persona encargada de dirigir el ritual usa estos hilos para “amarrar” a los dolientes y vecinos, girando en torno a todo el grupo, siempre en dirección inversa y atándolos con los cordeles, utilizando para ello sólo la mano izquierda. Posteriormente, el oficiante corta la amarra y junta los fragmentos, los que reúne con los otros hilos que cortó de las muñecas de los parientes y allegados. Todos estos cordeles se quemarán luego en la hoguera, conjuntamente con los bienes personales del difunto y otras ofrendas (ibíd.: 227). Ceremonias similares de ruptura de hilos zurdos, confeccionados con dos colores contrastantes, que son efectuadas por los dolientes durante los rituales fúnebres, también se registran en diferentes comunidades de Bolivia y Perú (cf. Acosta Veizaga 2001; Mamaní 2001). Este conjunto de referencias sintetizadas pone de manifiesto la eficacia o poder asociados a los hilos con torsión izquierda en la textilería actual de la puna argentina, y áreas colindantes en Chile, Bolivia y Perú vinculados, en todos los casos, con su activa participación en la esfera de diversos rituales. Es esta importante base documental la que nos permite contar con un marco interpretativo en el cual referirnos al relevamiento de hilados zurdos en ambos conjuntos textiles procedentes de los contextos funerarios de Antofagasta de la Sierra. El poder de torcer: registro de hilados zurdos en contextos funerarios de Antofagasta de la Sierra En primer lugar, destacamos que el análisis tecnológico estructural de la muestra de textiles de ambos sitios de Antofagasta de la Sierra permitió confirmar la tendencia señalada por Agüero (1994) en lo que respecta a la dirección final de torsión predominante en la textilería de los Andes Meridionales. Esto se traduce en el hecho de que hemos registrado un total predominio de los cordeles con torsión final derecha (S) entre los elementos que conforman las estructuras textiles. Considerando esta tendencia, es que en el caso del conjunto textil recuperado en la E2 del sitio PP9 (III), destacamos la identificación de un elemento superestructural consistente en un cordel moliné (amarillo y castaño oscuro) de torsión zurda, enlazado en uno de los orillos de urdimbre de la pieza textil identificada como manto (figura 2). Se trata de un cordel que presenta un nudo central y un doble lazo. Uno de estos lazos se une a la penúltima línea de trama, mientras que el otro lazo queda libre sobre el borde de urdimbre del manto, por debajo de una costura de terminación (cadeneta en ori148

EL PODER DE TORCER, ANUDAR Y TRENZAR A TRAVÉS DE LOS SIGLOS

llo de urdimbre) que presenta la prenda. Lo significativo del hallazgo se refiere a que este sería –dentro de la muestra analizada en PP9– el único elemento, que forma parte de una pieza textil, que presenta dirección de torsión inversa; así como el único ejemplo de un cordel bicromo que es visible en el tejido resultante. Este cordel sintetizaría los dos atributos relevados actualmente para el hilo llok’e: la dirección de torsión final izquierda (Z) y el hilado moliné o combinado. Además, el hecho de que se trate de un elemento superestructural –es decir, agregado a la pieza con posterioridad a la conformación de su estructura textil– permite sostener con mayor sustento la interpretación de su relación con una práctica vinculada al ritual funerario.

casos la costura se efectuó desde adentro de la pieza, por lo que aquella debió revertirse para su realización, a diferencia de los otros tramos de unión que fueron cosidos con la bolsa en la posición de uso normal. Es decir que habría, además de una dirección de torsión inversa en estos cordeles, una segunda inversión si se toma en cuenta que la posición normal de la pieza debió alterarse para la realización de estas costuras. Un tercer aspecto de estas costuras se relaciona con la posición que ocupan en los orillos de la pieza, ya que cada una de las dos costuras internas efectuadas con hilo zurdo ocupa un orillo diferente y, además, en una posición contrapuesta: superior izquierda e inferior derecha. Por lo tanto, estamos frente a una doble oposición: lateral (izquierdo/derecho) y terminal (superior/inferior) que se suma a las inversiones mencionadas para la torsión del hilo y la posición de las costuras en la bolsa. En este sentido, puede ser relevante recordar el modo de uso del hilo llok’e como elemento defensivo y protector durante la ceremonia del 1° de agosto o Pachamama en partes contrapuestas del cuerpo como la muñeca y el tobillo –superior e inferior– los que, además, generalmente son opuestos también lateralmente (izquierdo y derecho) (García y Rolandi 2000).

Figura 2 Entre los textiles que integran el contexto funerario de PP4, registramos varios ejemplos de hilados de torsión zurda. El primero de ellos, se utilizó en una costura de cierre parcial de la boca, u orificio de apertura, de un costal que cubría la cabeza de la mujer sepultada (figura 3a). Aquí debemos destacar que, además de haberse empleado un cordel zurdo para su confección, la costura en sí misma es un rasgo que puede interpretarse como portadora de un plus de significado, por las referencias existentes sobre la frecuente inutilización de partes funcionales en piezas textiles funerarias que, de esta manera, se “matan” simbólicamente (cf. Rolandi de Perrot 1979; Cases 2003). Además, algunos tramos de las costuras laterales –o de unión de los orillos de trama– de esta bolsa también pueden vincularse con la esfera del ritual funerario. Se trata del detalle de que, solamente en dos sectores acotados del tramo total, los cordeles que se han empleado como elementos de costura presentan torsión izquierda (figura 3b). Además de ser los dos únicos tramos de costura donde los cordeles presentan esta dirección de torsión inversa, otros detalles caracterizan a estas puntadas de unión. En primer lugar, en ambos

Figura 3 Finalmente, también en la segunda bolsa asociada al fardo funerario de PP4 hemos relevado el empleo de un hilado zurdo como costura de unión de los orillos laterales (figura 3c). Se trata de un tramo de aproximadamente 6 cm de extensión, efectuado con punto corrido envuelto y que conserva el inicio de la puntada atestiguada en el nudo de fijación que exhibe uno de los extremos. La observación de que esta costura parece empalmarse o superponerse parcialmente con la costura del tramo siguiente, permitirían sostener la hipótesis de que se trata de un elemento agregado con posterioridad a la confección original de la bolsa y, por ende, podría vincularse con su contexto de depósito y participación final como componente del ajuar funerario. 149

CUADERNOS 21

EL VIAJE HACIA EL MÁS ALLÁ: LA SOGA DE LOS DIFUNTOS Y LOS
NUDOS RITUALES

“Evangelista dice que son 7 los nudos del ritual funerario, el signo o símbolo que los hombres misman. 7 podría representar 7 cielos, los nudos son para subir al cielo” (Hoces de la Guardia y Rojas 2001: s/n) Mencionamos previamente que Rolandi de Perrot y Jiménez de Pupareli (op. cit.) relevan –para la zona de la puna argentino boliviana– la confección de una cuerda overa, hilada en llok’e, que los parientes atan a la cintura del fallecido: “… la cruzan adelante colgando dos tiras en las que hacen nudos, tres o cuatro; no pudieron precisar exactamente cuántos son. Esta cuerda recibe el nombre de ‘milagros’” (ibíd.: 282). Al respecto, uno de los informantes relató que, a la muerte de su abuelo: “Le pusieron en la cintura un cordón overo que hicieron en ese momento, hilado llok’e. Vinieron todos los parientes y, mientras bebían, el hermano del abuelo y los primos confeccionaron la soga llok’e con tres nudos” (ibíd.). Las autoras también mencionan que en la vertiente transandina chilena se registra el uso de una cuerda con nudos que es atada a la cintura del muerto, aunque no mencionan ninguna referencia a cuál podría ser el papel desempeñado por estos atributos en la cuerda o “milagros”. Por su parte, Hoces de la Guardia y Rojas (2000), durante un relevamiento exhaustivo de las artesanías textiles actuales en el sector del Loa y el Salar de Atacama (Chile), registran la presencia de un elemento textil llamado “signo” o “símbolo”, que consideramos representaría la prenda equivalente al “milagros” del sector puneño argentino. Esta interpretación se desprende de la descripción que presentan las autoras a partir de los datos de los informantes. El “signo” o “símbolo” es una “… prenda de uso ritual que se pone en la cintura del difunto. Consiste en un cordón de aproximadamente 2 m. de largo realizado con hilo mismeado. Posee nudos (número que varía entre 7 y 12 según el entrevistado), los que tienen por objetivo ayudar al muerto a llegar al cielo” (ibíd.: 131). Los nudos, por lo tanto, serían confeccionados por los parientes con el fin de ayudar al difunto a sortear algunas de las dificultades con las que se enfrenta en su tránsito hacia el lugar de descanso final. Al referirse a una de las entrevistadas que hace alusión a la cuerda ritual, Hoces de la Guardia y Rojas (2001), mencionan: “Evangelista dice que son 7 los nudos del ritual funerario, el signo o símbolo que los hombres misman. 7 podría representar 7 cielos, los nudos son para subir al cielo” (ibíd.). También Grebe Vicuña e Hidalgo (op. cit.: 11) hacen referencia a esta soga de características particulares que es usada en los rituales funerarios, aportando información respecto de la simbología representada en la cantidad de nudos que posee esta singular cuerda. Destacan

que: “Otros números nones, tales como el siete y el nueve, aparecen representados en el lazo de difuntos denominado ‘misterio’, que pertenece al ajuar funerario del atacameño actual. En efecto, los nones se asocian con la muerte y la carencia de energía vital”. Para el Valle del Cajón en Catamarca, de Hoyos (2001) documenta algunas de las principales prácticas desarrolladas en torno a los rituales funerarios. Menciona que, después que se realiza el segundo velatorio, durante el cual la ropa desplegada sobre una mesa representa simbólicamente al muerto, “… se ahorca al perro personal del difunto y se le coloca acostado sobre una alforja donde además se le colocan bolsitas de lienzo conteniendo los elementos que le gustaba consumir” (ibíd.: 250). Lo relevante de destacar, es que estos alimentos, bebidas, etc., se acompañan además con la ofrenda de “… una escalerita de cartón y cartulina…” (ibíd). La autora señala que esta escalera tiene la finalidad de ayudar al muerto a subir al cielo, mientras que el perro debe ser sacrificado para ayudar a su dueño a atravesar un caudaloso río de ultratumba conocido con el nombre de “Jordán” (ibíd: 252). Esta podría interpretarse como una variante más reciente de la práctica ritual de acompañar al muerto con algún elemento que cumpla simbólicamente las veces de un instrumento que lo ayude en el tránsito hacia otro estado o espacio diferente. En este caso, la tradicional soga con nudos aparece en el ajuar mortuorio actual remplazada por una miniatura de escalera de morfología actual. En Antofagasta de la Sierra, persiste la tradición de sacrificar al perro del difunto, ahorcándole con una soga que luego es enterrada junto al animal. Este perro, llamado chasnero, debe cumplir con la misión de acompañar al difunto y guiarlo para cruzar los ríos que debe atravesar en su viaje al más allá (García y Rolandi 2000b). Esta misma práctica se registra entre los grupos uru de Chipaya donde, después de ahorcar y enterrar al perro acompañante, los familiares llevan la soga para depositarla en el ataúd del muerto: “Un pedazo de esa soga o un pedazo de lana negra le amarran en la mano derecha del difunto, significando que el perrito está amarrado a su amo e irá delante de él para que no se pierda en el camino. El resto de la soga va junto a la cabeza” (Acosta Veizaga 2001: 264). En otras comunidades del área andina meridional el perro es acompañado o, en otros casos, reemplazado por una llama de color blanco o negro, según las creencias particulares del lugar (cf. Cipolleti 1987: 105; Ortega Perrier 2001: 253; Van Kessel 2001: 227). También en estos casos el animal es sacrificado ahorcándolo con una soga, y se carga “… como para un viaje…” (Ortega Perrier op. cit.) con alforjas llenas de pertenencias del difunto “… para que ayude al muerto a cruzar la ‘cocha’ grande…” (Van Kessel 2001: 226). También en estas prácticas se manifiesta la importancia de 150

EL PODER DE TORCER, ANUDAR Y TRENZAR A TRAVÉS DE LOS SIGLOS

la direccionalidad izquierda y de la orientación occidental, ambas cargadas de connotaciones asociadas con el ritual fúnebre. Así por ejemplo, la llama sacrificada se debe desangrar y cuerear con la mano izquierda y el cuerpo del animal debe enterrarse con la mirada dirigida al occidente. El poder de anudar: series de nudos relevados en prendas funerarias de Antofagasta de la Sierra Este conjunto de datos vinculados con el empleo de la soga de los difuntos en contextos actuales del área andina, proporciona un marco de referencia para interpretar los atributos presentados por algunos elementos textiles asociados a los contextos funerarios de Antofagasta de la Sierra. En relación con el contexto de PP9 (III), destacamos el hallazgo de un cordel con retorsión elaborado en fibra de camélido, de casi cinco metros de longitud y once milímetros de espesor, que presenta una serie de nudos en diferentes tramos de su extensión. La cuerda posee un total de ocho cabos, torsionados de a pares (s z 4S); presenta tres medios nudos (half knot) en distintos sectores de su tramo, y un cuarto nudo que forma un lazo complejo cercano a uno de los extremos (figura 4a). En el contexto funerario, la cuerda se recuperó enrollada sobre sí misma y sujeta con un grueso cordel de fibra vegetal. Además de su notable longitud y grosor, otros detalles técnicos de este artefacto son destacables, tales como la presencia de los nudos en diferentes sectores del tramo total, sobretodo el que forma el lazo en uno de sus extremos. Por otra parte, en un sector de la cuerda y solo por un corto tramo, uno de los cuatro cordeles que conforman el cordón principal presenta un hilado moliné (López Campeny 2001a; 2000). Sin embargo, ninguno de estos atributos tecnológicos puede considerarse determinante para inferir alguna funcionalidad asociada a esta cuerda de rasgos particulares. De esta manera, sobre la base de las referencias etnográficas referidas al empleo del “lazo de los difuntos” (“signo”, “símbolo”, “milagros” o “misterio”), y en tanto no dispongamos de datos adicionales procedentes de otros contextos comparables, no podemos descartar la posibilidad de una asociación entre este tipo de artefacto de función ritual y la extensa cuerda recuperada en el contexto funerario de PP9 (III). Además, debemos considerar el hecho de que el contexto funerario ha sido reabierto existiendo, consecuentemente, la posibilidad de que los materiales fueran reorganizados durante este evento; lo que torna más difícil el plano de las inferencias. Esto es debido a que no es posible saber con certeza si la cuerda desempeñaba alguna función específica (por ejemplo amarre del fardo) o se ubicaba en una posición diferente a la que fue recuperada, cuando el cuerpo fue originalmente enterrado. Teniendo presentes las mismas consideraciones previas y apoyándonos en los datos existentes sobre el signi-

ficado asociado a los nudos en piezas textiles funerarias, destacamos una característica identificada en uno de los orillos terminales de una posible bolsa funeraria de la tumba de PP9. La prenda presenta un conjunto de seis elementos urdimbre que exhiben una longitud mayor que la que poseen los sectores de borde conservados. Estos elementos están anudados por un séptimo hilo de urdimbre y, a continuación, todo este conjunto de hilos presenta una sucesión de diez medios nudos (half knot) separados por distancias variables de uno a dos centí-

Figura 4 metros (figura 4b). Este atributo de la prenda no tiene, aparentemente, vinculación con aspectos funcionales, ni tampoco se explican como elementos del plano representativo, por su baja visibilidad en el tejido, ya que han sido elaborados con los mismos elementos que conforman la estructura textil monocroma. Por lo tanto, descartadas las posibilidades de una vinculación con funciones tecnológicas o representativas, planteamos la posibilidad de que estos nudos en la prenda tuvieran alguna relación con el marco de los significados de tipo rituales, tratándose de atributos con algún poder o “efectividad” asociados al evento funerario. Finalmente, y en esta misma línea interpretativa, mencionamos que el unku o túnica que vestía al cuerpo femenino recuperado en el sitio PP4 presenta rasgos similares. Se trata del relevamiento de una serie de 4 medios nudos que exhibe un conjunto de cordeles que se desprenden del extremo de una costura policroma ubicada en el borde de la abertura para el cuello (figura 4c). Cabe aclarar que en ninguno de los casos relevados pretendemos hacer una analogía directa entre los nudos rituales confeccionados en prendas como la cuerda de “milagros”, con los atributos identificados en los texti151

CUADERNOS 21

les de contextos funerarios de Antofagasta de la Sierra. Sin embargo, no podemos dejar de plantearlo como una hipótesis a considerar, teniendo en cuenta que se ha documentado esta práctica actual y los significados asociados a ella. Tratándose de prendas recuperadas en contextos funerarios y no contando –hasta el momento– con interpretaciones alternativas para explicar la presencia de los nudos en las prendas y en la cuerda, la dimensión ritual de estos atributos, y su asociación con alguna creencia vinculada con la nueva etapa por la que atraviesa el difunto, es una interpretación que no puede descartarse. LA SUSTANCIA PODEROSA: CABELLO HUMANO, TEXTILES Y
ANTEPASADOS

Podemos plantear que el cabello humano es una materia prima factible de ser empleada –por sus propiedades de gran resistencia a la tensión– con fines tecnológicos, para la confección de hilados u otros elementos textiles. Pero, además, consideramos que existen una serie de antecedentes y referencias que, analizados de manera integrada, permiten proponer que su empleo puede ser también interpretado en el marco de otros significados de carácter simbólico. De los testimonios brindados por hombres y mujeres de la comunidad de Qaqachaka (Oruro, Bolivia) se desprende un paralelismo muy fuerte entre el acto de urdir los hilos en el telar y el de tender los cabellos de una cabeza (Arnold 2000). La autora citada documenta, además, una marcada relación entre la elaboración de textiles, el acto de trenzar el cabello humano y los ritos funerarios. Esta relación se percibe en el testimonio brindado por una mujer de Qaqachaka quien, al referirse a las piezas arqueológicas que se descubren accidentalmente comenta: “… los ancestros hacían textiles con los cabellos mismos, de una manera muy parecida a la que se solía hacer al trenzar los cabellos de alguien antes de enterrarlo, en el pasado reciente” (ibíd.: 17). Asimismo, el cabello como sustancia también está relacionado con el origen de la tradición textil, ya que numerosos mitos refieren que los chullpas tenían sus cabellos muy largos, de manera de poder tejerlos directamente. La autora comenta que el acto de trenzar los cabellos es considerado por los miembros de la comunidad referida como una forma de protección contra las fuerzas sobrenaturales o diabólicas, fin con el que se solía trenzar los cabellos en caso de muerte o de guerra “... al tejer así con los cabellos ‘se dan fuerzas’ (...) al proteger a uno y atajar a los males...”. En palabras de Arnold (op. cit.: 18): “Son estas fuerzas ancestrales que se transmiten a la tejedora mientras ella hace la wawa textil con los cabellos del muerto…”. De forma similar, el poder asociado al cabello se plasma en la creencia de que este atesora los pensamientos de una persona, conservando gran parte del

conocimiento, incluso después de haber sido cortado o de haber muerto su portador. Sobre la base de todas estas creencias, el pelo humano es considerado una materia prima muy poderosa, con un alto contenido simbólico y con el poder de representar a una persona en su ausencia, incluso después de su muerte, al contener en su materialidad todos sus conocimientos (Arnold 2000). A todo lo antes mencionado se agregan las numerosas referencias –reproducidas en el discurso y la práctica diaria de las comunidades andinas– relacionadas con los significados simbólicos vinculados a la “cabeza” en la topografía del cuerpo humano y sus asociaciones metafóricas con el mundo político, ritual y sobrenatural (Gallardo 1993, López et al. 1994). Finalmente, en apoyo de nuestra línea argumental, podemos agregar que también existen evidencias arqueológicas del empleo de cabello humano, como elemento de costura, en prendas textiles recuperadas en contextos funerarios procedentes de ambas vertientes trasandinas (cf. Torres y Conklin 1995; Michieli 2000). El poder de trenzar: costuras de cabello humano en textiles funerarios de Antofagasta de la Sierra Sobre la base de la síntesis previamente expuesta podemos concluir que, de un conjunto de datos, tanto actuales como arqueológicos, se desprende la existencia de un cierto poder o eficacia protectora asociado con el empleo de cabello humano en ciertos contextos de carácter ritual, fundamentalmente de tipo funerarios. En este marco, destacamos el registro de cordeles de cabello humano como elementos de costura en piezas textiles procedentes de los contextos funerarios de los sitios PP9 y PP4. En el primer caso, se trata de una tela de forma rectangular y reducidas dimensiones que presenta un complejo diseño de motivos geométricos, logrados por el empleo de una técnica de tejido recíproca con dos elementos y urdimbres divergentes (López Campeny 2000). Este textil presenta dos cordeles de cabello humano, cada uno próximo a un orillo de urdimbre, los que atraviesan la tela en forma de puntada corrida simple. Uno de estos cordeles presenta un nudo en cada extremo; el primero se une al orillo de trama de la misma pieza y el segundo sirve de nexo entre esta y un segundo textil identificado como bolsa funeraria (recordemos que el primero es el que presenta la serie de nudos en el borde de urdimbre). La pequeña tela rectangular se destaca, además, por la gran variabilidad de elementos decorativos que exhibe, algunos de los cuales representan rasgos únicos en el conjunto de la muestra, como una pequeña cuenta circular de valva (López Campeny 2000). También en este caso como en los anteriores analizados, las costuras de cabe152

Chungara. se suman las características inherentes al contexto de recuperación de los materiales analizados. asociado a la fertilización o procreación de las nuevas wawas (tanto humanas. Carolina Agüero y Soledad Hoces. ¡gracias a todas ellas! A Andrés Romano. Podemos concluir entonces que. 1994. los nudos rituales y el empleo de cabello humano. en numerosas comunidades del área andina. Aunque. BIBLIOGRAFÍA Acosta Veizaga. el hilo empleado para su realización presenta torsión zurda. Las investigaciones en Antofagasta de la Sierra se desarrollaron con el apoyo de proyectos subsidiados por CONICET. O. Platt 2001. en el marco de prácticas funerarias de las poblaciones agropastoriles de la puna meridional argentina. Finalmente. la distancia cronológica planteada entre ambos contextos de recuperación de las prendas (que de acuerdo con la nota 1 sería de ca. su vasto conocimiento y valiosa amistad: Carole Sinclaire. Creemos que es importante destacar que el carácter material de los atributos relevados propone una línea de análisis posible de abordar desde la arqueología. En los Andes. Esto último en vinculación con las connotaciones particulares asociadas a su “poder” de protección o esfera “mágica” de acción. en el marco específico de su participación en el ritual funerario. ANUDAR Y TRENZAR A TRAVÉS DE LOS SIGLOS llo representan elementos superestructurales.EL PODER DE TORCER. ANPCyT. El marco interpretativo que proporcionamos –en relación con la presencia de estos atributos textiles en prendas arqueológicas– se sostuvo en la importante base documental existente sobre los particulares contextos de actuación y los significados asociados a estos elementos. cien años). Asimismo. López et al. b) la dirección de torsión inversa del hilo empleado para su confección y c) la inclusión de un cordel de cabello humano entre sus puntadas. de esta manera. como semillas) se asocia a numerosos aspectos de los textiles y a las tejedoras mismas (Arnold 2000. ya que ambos conjuntos textiles proceden de depósitos funerarios. por ende. cordeles de cabellos asociados a puntadas– refuerza la hipótesis de que estos rasgos textiles fueron añadidos a las prendas posteriormente a su confección original. 259-270. para el contexto funerario de PP4. vinculada con su eficacia en el plano mágico-ritual. Estos datos actuales son usados como un soporte interpretativo. el papel regenerador y vital. tres rasgos presentados por esta costura: a) su posición en la prenda. 153 . en ningún caso pretendemos hacer uso de la analogía de manera directa. sujeto entre las puntadas. a quien agradezco su permanente apoyo y estímulo. 33 (2). su portador] ahí en el textil…” (Arnold 2000: 17). Carlos Aschero. En esta misma línea de relaciones significantes. representada en los cordeles de cabello humano. se trate de elementos superestructurales –hilos zurdos unidos a orillos o usados en costuras de unión. inutilizando parcialmente un rasgo funcional que es clave en la pieza como contenedor. ingenua y poco cautelosa. todos dirigidos por el Lic. SOBRE EL FINAL… ENLAZANDO ALGUNAS CONSIDERACIONES GENERALES En esta contribución analizamos la participación de ciertos elementos textiles en aspectos vinculados con el ritual mortuorio: el hilado de torsión zurda o llok’e. con el papel desempeñado por la prenda en el rito mortuorio. Álvaro Martel y Carolina Somonte por la lectura del trabajo y sus oportunas sugerencias. en diversas oportunidades. 2001 La muerte en el contexto Uru: el caso Chipaya. destacamos que la costura de cierre parcial de la boca de la bolsa (¿muerte funcional?) –colocada sobre la cabeza de la mujer inhumada– incluye un cordel de cabello humano. integrada a la información actual disponible para Antofagasta de la Sierra. un poco más. Consideramos que el hecho que. Y si de textiles se trata… a quienes me brindaron. series de nudos agregados. entre otros). AGRADECIMIENTOS A Diana Rolandi de Perrot. Quizás como “… un modo de poner la memoria ancestral [de la cabeza y. como analizamos previamente. parecen reforzarse mutuamente como atributos de carácter simbólico vinculados con alguna eficacia particular en relación con las prácticas funerarias. en el ámbito mortuorio. que agregan elementos para apoyar la propuesta aquí desarrollada. A esta información actual. nos permite proponer una persistencia temporal de estos atributos textiles. en todos los casos analizados. que integran un conjunto de rasgos identificados en piezas textiles recuperadas en dos contextos funerarios de sitios arqueológicos de Antofagasta de la Sierra. como hemos destacado. la relevante participación de diferentes elementos textiles en los ritos funerarios del mundo andino. Recordemos que. o a través de su transformación en un nuevo ser vivo. un poder fecundador similar se asocia también con el renacimiento experimentado por el muerto hacia una nueva forma de vida. por lo que cobra mayor sustento el argumento de su inclusión en la pieza textil en un momento posterior a su elaboración –e incluso a su trayectoria de uso en contextos cotidianos– vinculándose. CIUNT y una Beca Doctoral otorgada por el CONICET. Susana Renard. animales. aunque todo lo expresado es de mi exclusiva responsabilidad. por todo el afecto y enseñanzas recibidas. por abrir una puerta que me permitió introducirme en el complejo universo ritual de los textiles andinos. Cases 2003. Es en este marco que se comprende.

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UBA. The correlation of the variables analyzed promotes a consideration of the dimension of the thought in terms of the imaginative/proposicional cognoscitive complementariness. La inversión aludida se refiere a que nuestro interés por la alteridad étnica en cuestión no se orientará pues hacia la reconstrucción de un hipotético pasado de la especie humana (ordenadamente desarrollado desde lo inferior hacia lo superior). PALABRAS CLAVE Tautología .socialization . por ejemplo.schooling .Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. La significación correlativa de las variables analizadas promueve una consideración correspondiente de la dimensión del pensamiento en términos de la complementariedad cognoscitiva imaginativo/proposicional. 3) lingüística y 4) tecnológica. la ausencia en tales sociedades de la tecnología de la escritura). fernlync@ yahoo. De donde la inferioridad de “ellos” es entonces indudable (como lo atestigua. I examine four dimensions of social life. la tautología.ar Dentro de esta perspectiva.com. Lynch* RESUMEN Con los resultados de una investigación sobre escolarización en comunidades aborígenes toba de la provincia de Formosa. 2) formative. esta visión evolucionista de la vida social humana ha sido seriamente puesta en tela de juicio. KEY WORDS Tautology . Lo cual daba naturalmente por supuesto que la vida social de las comunidades aborígenes bajo examen venía a ser una fiel representación de un nivel evolutivo inferior. I elaborate a conceptual figure. o bien. SOBRE LA COMPLEMENTARIEDAD DEL PENSAMIENTO IMAGINATIVO/PROPOSICIONAL EN EL CONTEXTO DE LA ESCOLARIZACIÓN EN COMUNIDADES ABORÍGENES TOBA Fernando M. Lo que no quiere decir que nos dejemos llevar por el antitético prejuicio “altercéntrico” según el cual ellos serían en realidad “superiores” a nosotros (preconcepción entonces “primitivista” o “exotista” consonante con el famoso mito del buen salvaje). Instituto de Ciencias Antropológicas. around the following ethnographic factors: 1) ecological. se elabora una figura conceptual. sino hacia la elaboración de un proyecto concebido en función de 157 . 2006/2007 ISSN 0570-8346 UNA TAUTOLOGÍA ETNOGRÁFICA CRÍTICA DE LA EDUCACIÓN. el criterio de “medida” de “evolución sociocultural” (subyaciendo al concepto de evolución la noción de progreso). Facultad de Filosofía y Letras.pensamiento imaginativo proposicional ABSTRACT On the basis of the results of an anthropological investigation on the schooling in native communities toba of the province of Formosa. 2) formativa. se define en función del grado de desarrollo tecnológico producido en cada sociedad. 3) linguistic and 4) technological. ∗ Sección de Etnología y Etnografía. En lo que se refiere a nuestro caso. la tautología. la elaboración de una figura conceptual. designando a los actualmente llamados “pueblos originarios” en términos de “nuestros contemporáneos primitivos”. No obstante.thought imaginative proposicional INTRODUCCIÓN Un interés tradicional de reflexión etnológica sobre el material etnográfico ha sido el de intentar reconstruir las condiciones primigenias de la propia existencia humana: la mentada búsqueda de nuestros orígenes. I finish by formulating a critical projection of the sense of the asymmetry refered between the imaginative and the propositional in the respective ways of life aborigines and western.escolarización . referida al tema de la formación educativa a partir del examen etnográfico del problemático caso de la escolarización en comunidades toba de la provincia de Formosa. the tautology. that makes it possible to articulate the descriptive and explanatory levels of the subject under investigation. conocido de acuerdo con esta perspectiva en la terminología clásica como “salvajismo”. la misma se mantiene aun presente en gran medida en varias teorizaciones antropológicas actuales –así como en el “sentido común” de la mayoría de la población “civilizada”–. En razón del apercibimiento de la preconcepción etnocéntrica sobre la que se fundaba. Se examinan cuatro dimensiones de la vida social en torno a los consiguientes factores etnográficos: 1) ecológica. nos guiaremos por un interés inverso al anterior.

la introducción de la escolarización en comunidades abo2 rígenes toba . unos sesenta kilómetros al norte de Ingeniero Juárez (oeste de Formosa). el cual enfocaremos sobre la base del examen de una problemática particular. de acuerdo con la formulación batesoneana. destacar la significación crítica que tal contraposición etnológica tiene para el examen del propio sistema educativo global. La significancia paradigmática de la toma en conjunto de ambas modalidades formativas está dada por el hecho de que. a través de un ejercicio de reciprocidad de perspectivas. Puede decirse incluso que en ambas sociedades una de esas dimensiones ha sido de algún modo sobrestimada en detrimento de una suerte de “descuido” de la otra. y. en particular en lo referente a la inversión jerárquica observada entre estas dos configuraciones sociales respecto a la importancia relativa asignada en la instancia enculturativa a cada una de las dos dimensiones cognoscitivas que actualmente sabemos conforman 3 en su totalidad el proceso del pensamiento . II) Formativa. Siendo pues nuestro objeto de estudio concebible en términos de la instancia formativa en contexto intercultural. en función de la significativa disparidad en lo que hace a los respectivos modos de promover la formación humana. Gracias a una Beca de Estudiante otorgada por la Universidad de Buenos Aires. doble ángulo: a) la modalidad específicamente aborigen de socialización infantil por su lado. en lo relativo en particular a la instancia formativa. quien en su propuesta metodológica de una “doble descripción” define a la tautología como el modo de articular las instancias investigativas de la descripción y la explicación científicas. Y ello debido precisamente a que es en la confrontación de las dos modalidades de enculturación puestas en contacto en este contexto interétnico donde. pues. según la cual sobresale la contraposición entre. entre 1988 y 1990 realicé varios trabajos de campo en las comunidades toba Nachiñamolék de Vaca Perdida y La Rinconada. dadas las condiciones intersocietales que signan la relación entre ambas. La significación correlativa de estas cuatro dimensiones culturales nos señala en un sentido convergente hacia la necesidad de prestar suma atención a la asimetría consignada entre las dos modalidades de la formación humana en este caso interrelacionadas. donde la clave está dada por los respectivos énfasis sobre los aspectos espaciales o temporales propios de las formas gramaticales de ambas lenguas en sus modos de enfocar la relación con los objetos a los que se hace referencia. el valor respectivo asignado al ejemplo y la imitación en el mundo aborigen y el otorgado a la instrucción explícita en el nuestro. El presente análisis se centra en cuatro dimensiones de la vida social a través de las cuales se han puesto de relieve las diferencias significativas del caso: I) Ecológica. la consideración etnológica de este caso etnográfico en particular no viene a ser otra cosa que una fuente de inspiración para poder llegar a desarrollar una reflexión antropológica general sobre las condiciones de nuestro propio sistema educativo. En tal sentido. En nuestro caso el argumento en cuestión se refiere a un tema general. se ponen de relieve consecuencias bien definidas en lo relativo a la misma constitución del 1 proceso del pensamiento . En su origen fue una figura retórica tendiente a la reiteración de un mismo argumento bajo diversos modos. global “una” y local la “otra”. la clasificación y la resolución de problemas. La argumentación en ciernes. Una propuesta metodológica referida a estudios comparativos sobre la relación entre cognición y cultura puede verse en Cole & Means (1981). la memoria. su aproximación metodológica correlativa se orienta a constituirlo. El presente artículo es una relectura posterior de los resultados alcanzados en aquella ocasión dentro del marco de su articulación tautológica. Una discusión particular sobre la emergencia de la ciencia cognitiva y la relevancia de la formulación de modelos mentales puede verse en Jonson-Laird (1981). III) Lingüística. una socialización infantil permisiva y otra severa. se están produciendo en la actualidad respecto al porvenir de nuestra propia sociedad (lo cual. cada una viene a representar el tipo extremo de un continuo. el crítico estado actual de la formación educativa. se encuentra en Cole & Scribner (1974). dentro del contexto etnológico de referencia. el lenguaje. donde el contraste se manifiesta entre un (antaño) modo de vida nómade y uno ya sedentarizado. Se trata entonces de enfocar nuestro objeto desde un 1 2 Una introducción psicológica a las complejas relaciones entre cultura y pensamiento.CUADERNOS 21 las transformaciones que. y por otro lado. en consonancia con ello. no puede dejar de afectar a esta otra sociedad). Tal sentido es el que subyace a la formulación epistemológica de Bateson (1979: 73-80). IV) Tecnológica –aplicada a la palabra–. apunta en primera instancia a poner de manifiesto las consecuencias cognoscitivas del notable antagonismo consignado entre las dos modalidades socializantes encontradas. y b) la concepción típicamente occidental de en qué consiste la educación propiamente dicha por el nuestro. 3 Una discusión general sobre la naturaleza de la mente puede consultarse en Miller (1983) y en Hischfeld y Gelman (2002). oponiéndose las dos en forma prácticamente antitéthica. de acuerdo con la cual la diferencia significativa es la que existe entre un universo de la oralidad por el lado aborigen y uno de la escritura por nuestro lado ya altamente alfabetizado. donde se entrelazan dentro de un proceso histórico la percepción. por un lado. LINEAMIENTOS TEÓRICO-METODOLÓGICOS La noción de tautología tiene un doble sentido. a saber. 158 .

de acuerdo con la dominancia del modelo lingüísitico dentro de este paradigma –“sistema modelizante primario”–. lleva implícita la posibilidad de especializaciones divergentes en lo que hace a la misma dualidad hemisférica del cerebro. El otro tipo es el de la cultura “textualizada”. presuponiéndose consonantemente una relación arbitraria respecto a su expresión. Lo cual. focalización lingüística. la cultura es un sistema de signos. poéticas. musical. el segundo lo realiza por medio de la exposición expresa de los mensajes circulantes. 1971) acerca de la especialización cognoscitiva divergente de los miembros de sociedades recolectorascazadoras y sociedades agrícolas –en nuestro caso agrícolo-industriales– en tanto enfatizan de modo inverso los polos de la dualidad imaginativo-proposicional del pensamiento. esto es. Uno es el de la cultura “gramaticalizada”. sea terminológicamente más afin a nuestro caso designar como cultura “contextualizada” a la propia de las sociedades ágrafas. míticas. Hipótesis a examinar En concordancia con esta contraposición semiótica se pone de relieve la singularidad cultural del antagonismo consignado en relación a los diversos sentidos en que es dable encaminar el mismo proceso de aprendizaje social. convergen en avalar la hipótesis formulada en principio por Berry (1966. musicales. la atención a las reglas. cuya orientación semiótica es hacia el contenido del signo. etcétera–. no está en correspondencia con la subestimación de que son objeto determinadas actividades en lo que a formación educativa se refieren –según los “supuestos antiestéticos” que. Wilden. y “textualizada” la de civilizaciones ya letradas. De acuerdo con esta dimensión de la vida social subrayada por Lotman (1979: 75-76). en detrimento naturalmente de la inclinación por otro tipo de imágenes.UNA TAUTOLOGÍA ETNOGRÁFICA CRÍTICA DE LA EDUCACIÓN Contextualización cultural del objeto de estudio El sentido de la comparación etnológica entre ambas sociedades es aprehensible en términos de una conceptualización semiótica de sus respectivas inclinaciones culturales. digital) y el pensamiento imaginativo (operaciones del hemisferio derecho: visual. mientras el primer tipo cultural se orienta hacia la verdad del mensaje. la significación de los factores encontrados nomadismo-sedentarización. dándose por sentado una relación necesaria entre significante y significado. formulación lógica sobre la base de silogismos categóricos y una alta valoración de los discursos filosóficos. periodísticos. científicos y religiosos–. en consonancia con la clasificación culturológica de Hall (1976) en culturas de contexto alto y bajo –homóloga a la citada de Lotman–. En el contexto de nuestra discusión semejante dualidad es definible en términos de la complementariedad entre el pensamiento proposicional (operaciones del hemisferio izquierdo: verbal. Después de todo es precisamente la posibilidad de registrar el saber por escrito el prerrequisito para la institucionalización de un modo de formación escolar. Una diferencia fundamental entre la sociedad aborigen y la occidental es la concerniente a la ausencia o presencia de escritura. son distinguibles dos tipos semióticos de cultura. 1987. aquello que se transmite en forma implícita. no solo visuales sino sobre todo acústicas –literarias. Lotman ilustra esta diferencia con la dada entre el aprendizaje de una lengua materna y una segunda lengua. En cambio en la cultura textualizada priman las consideraciones formales. la que se orienta en sentido inverso hacia la expresión. a lo dictaminado explícitamente: el vínculo significante/significado es discontinuo. Sobre la base de numerosos estudios científicos ha sido establecida la constitución en esencia dual de los procesos cognoscitivos en función de la complementariedad que en el plano físico corresponde a la distinción entre los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro (Gardner 1985. el segundo lo hace hacia la validez de su codificación. La diferencia clave entre estos dos tipos está precisamente en sus respectivos modos de reproducción del sistema social. lineal. mientras desde un punto de vista estructural. educación por imitación-instrucción. desde un ángulo procesual la cultura es la memoria de la colectividad. Se plantea entonces el interrogante acerca de hasta qué punto la focalización educativa en el área de lo proposicional –números y letras en cuanto a elementos básicos de razonamiento. los grupos Qom de la provincia de Formosa incluyen a los toba del Este (qom 159 . En síntesis. el conjunto de la información circulante en una sociedad que se transmite –y en un sentido específico. Ahora bien. y por ende descuido de lo imaginativo. analógico). En el caso de la cultura contextualizada lo que importa es el ejemplo substantivo. global. políticos. lógico-matemático. al decir de Bateson (1979: 192) orientan la educación formal–. Springer y Deutsch 1981. DESCRIPCIÓN DE LOS DATOS Dentro de la región chaqueña. De allí que. se retransmite– de generación en generación. En tanto el primero lo hace a través de la enseñanza de las reglas que subtienden los intercambios. 1987). está pues mediatizado por su correcta interpretación. Mientras para esta última nos es imprescindible atender a la gramática. Siendo semejante “descuido imaginativo” no otra cosa que la contracara del enorme poder de atracción de las imágenes que ofrece el mercado mediático. para la primera en cambio nos es suficiente el contacto directo con los “textos” de la misma. pues presupone continuidad entre la expresión y su comprensión. socialización infantil permisiva-severa. la de la relación del signo con la signicidad. dentro de un contexto histórico de largo alcance. De acuerdo con una consideración tipológica de los datos etnográficos. oralidad-escritura.

Esto a su vez es relacionable con otra cuestión. No son ni ecologistas ni ecólogos. Como. han constituido históricamente bandas flexibles de cazadores-recolectoras. sin el auxilio de la comunicación verbal. por carecer de medios –así como de una ideología– de explotación de la naturaleza. La diferencia fundamental en este contexto es pues la establecida entre la modalidad permisiva de socialización infantil propia de los toba –común en general a todos los cazadores-recolectores– y la moderna formación educativa de índole más bien severa que se imparte en las escuelas. según nos muestra Bateson (1972: 205-222) a través de la observa160 . Pertenecientes a la familia lingüística Guaycurú. y. son. la tendencia hacia una vida nómade va naturalmente en contra de una de las exigencias clave del sistema educativo: la asistencia regular y el cumplimiento estricto de horarios de clase –características ambas que hablan de la rigidez propia de este modelo frente a la flexibilidad de la socialización infantil aborigen–. Esta diferencia nos brinda una información signada por la negatividad esencial: entre los grupos aborígenes la enculturación primaria se desarrolla. Teniendo en cuenta pues la posibilidad de dar indicaciones que no se correspondan con la intención expresa que las animaría. Según sus dichos la “norma” es dejar optar a los propios educandos sobre asistir o no a la escuela. concomitante con ello. aunque no deja de participar de la misma actitud socializante. Por cuanto es indispensable la explicitación de mensajes que expresen semejante fin. “una imagen vale por mil palabras”. y rigurosidad y empleo de la palabra por el otro.CUADERNOS 21 lék). Se trataría de esas cosas en alto grado significativas que se aprenden por sí mismas. ordenar el flujo humano a través de gestos. enfatiza por el contrario el valor de la instrucción orientada hacia un propósito determinado. El dato etnográfico pertinente es. así como consecuencia lógica de no disponer de “modelos” del propio grupo que den el “ejemplo” correspondiente. II) Dimensión formativa: permisividad/severidad-imitación/instrucción. En suma. tanto el problema de los viajes familiares relativamente frecuentes –causa general de ausencia al dictado de clases–. En tal sentido. de índole más bien conflictiva: la facultad específica del lenguaje de falsear la información con conciencia de su falseamiento. Un interés plausible de investigación antropológica es el de conocer cómo es la vida de grupos humanos que no han producido una transformación notable del entorno en el que viven. sino dejar que meramente imiten los ejemplos pertinentes. la presencia misma de la palabra (dirigida para indicar una conducta adecuada) expresaría de por sí un mandato. una correlación entre permisividad y socialización silente por un lado. y. la socialización primaria silente logra evitar cualquier mal entendido al respecto. El dato etnológico relevante es el referido a la incidencia del modo de vida signado por la movilidad física en la conformación de lo que podría llamarse su “estilo cognitivo”. prima pues el ejemplo. En este nivel comunicativo que se establece entre padres e hijos. a los pilagá del Centro (qom pí) y a los toba del Oeste (naciñamolék). puesto que ante la ausencia de divisiones por clase no había muchas posibilidades en juego–. Nuestra cultura. en principio al menos. Como dice el famoso dicho oriental. según el testimonio de los maestros. en principio. el aprendizaje primario se produce según un proceso de imitación de los mayores por los menores en donde en principio no tienen cabida las indicaciones verbales. Precondición pues del fomento de su autonomía personal. o bien. De acuerdo con lo afirmado por los maestros. como el de los paseos personales “en el momento menos indicado” –cuestión particular de la deserción escolar. se prefiere pues no decirles nada sobre lo que deberían hacer. los miembros de estas sociedades prefieran callar. De allí que. el notable desarrollo de una gran capacidad de orientación espacial (Gardner 1983. El modo de vida de las sociedades toba de recolectoras y cazadores era el típico de las bandas nómades de la región chaqueña que deambulaban continuamente en búsqueda de mejores perspectivas para la obtención de recursos. permitida justamente por su relajada actitud socializante. Su vida social. por mil proposiciones. esta “falta de control” de los niños desde su tierna infancia se extiende también hacia una actitud de mínima exigencia respecto al cumplimiento de los deberes escolares. estaba signada por el movimiento –no por la “movilidad social”. lo que no pocas veces provoca que se ausenten por cualquier motivo. pues. fieles a su intención de tratar permisivamente a los pequeños. Confiando de algún modo en la cualidad regenerativa de la cultura por mimesis. Hallpike 1979). De donde se deriva. han sido concretamente incorporados al estado nacional alrededor de la década del 30 (consecuencia directa de la “campaña del desierto” norteña). signado pues por una consideración jerárquica ineludible –cuidado y dominio del niño son aquí sinónimos–. Habiendo comenzado a tener solo a principios del siglo XX contactos frecuentes con instituciones de la sociedad blanca. dentro de las actuales condiciones de semi-sedentarismo de las comunidades aborígenes visitadas. simplemente eco-lógicos. Para no engañar en tal sentido a los “todavía inocentes pequeños”. una de las razones de inasistencia a las clases de los niños toba es justamente la falta de control de los padres sobre sus hijos. A este respecto es ampliamente conocida la especialización de los miembros de estos grupos en el conocimiento geográfico del medio en el que se desenvuelven. en semejantes condiciones silenciosas. los mismos padres no se preocupan por “mandar” a sus hijos a la escuela–. I) Dimensión ecológica: nomadismo/sedentarización. por ejemplo.

el estilo cognitivo denominado “independencia de campo”. en consonancia con lo sugerido por Kleinfeld para el caso esquimal. según sañalara más de un docente. Uno de ellos es el realizado sobre “estilos cognitivos” por Witkin y Goodenough (1981). no deja empero de reconocer que. como señala por su parte Ong (1982: 12). Por otro lado. De acuerdo con Klein (1981: 234-235) hay en el toba un muy alto nivel de subcategorización semántica por movimiento. tal como ha observado entre los esquimales. su dominio del castellano es en general bastante limitado. no teniendo esta tendencia la misma importancia en las lenguas indoeuropeas. manipulado y reordenado en una gran variedad de formas. al tratar al niño con indulgencia las prácticas permisivas fomentan la independencia y la creatividad. a los más pequeños y a muchas de las mujeres de cierta edad. más allá de lo mucho que aprendan y conozcan. y la ya escrita presente en nuestras sociedades modernas. en el área relativa a los dominios gráfico y aritmético). señala Kleinfeld (1973) que. la diferencia esencial entre lo “primitivo” o “arcaico” y lo “moderno” o “civilizado” está en la presencia 4 de la escritura en el segundo caso . la sintaxis y la semántica. De acuerdo con los estudios etnolingüísticos de Harriet Klein (1981: 227) entre los toba de nuestra región chaqueña –concordantes en esto con los de Kleinfeld (1973) sobre los esquimales–. IV) Dimensión tecnológica: oralidad/escritura. Además las formas lexicales y los elementos morfológicos señalan redundantemente esos conceptos. en el que el sujeto se basa en el campo exterior para establecer la verticalidad. Exceptuando a los más ancianos. De allí que sería imposible evitar su expresión en el discurso hablado. Léxicamente estas nociones aparecen en gran número de verbos de movimiento. en este caso el fundamento lo ofrece el propio cuerpo del niño. Señala Goody (1977: 36-37) que si bien convencionalmente se considera que lo único que hace la escritura es dar una forma permanente al habla. En su reflexión sobre la conflictiva temática antropológica “nosotros y los demás”. De ahí que su competencia en las clases se vea seriamente dificultada (aunque no. En este punto es pertinente la argumentación de Goody (1977: 19-22) sobre la “domesticación del pensamiento salvaje”. Consigna Klein que. incluyendo la morfología. de acuerdo con el criterio comunicativo que pone de relieve. locación y dirección de movimiento. la distinción sociolingüística significativa es la dada entre los dos modos históricos de su comunicación expresa: la oral propia de las comunidades primitivas. Desde el ángulo de las tecnologías de la palabra. Es pertinente precisar que un decidido crítico del relativismo whorfiano. pertenecientes ambos a la categoría “standard europea” acuñada por Whorf– es su énfasis superlativo sobre la dimensión espacial en la que se encuentran los objetos a los que se hace referencia. Viene al caso señalar que. de estar transmitiendo la metaseñal “esto es juego”–.UNA TAUTOLOGÍA ETNOGRÁFICA CRÍTICA DE LA EDUCACIÓN ción de la interacción animal. “esto es una lucha”. los miembros de las comunidades Qom visitadas son casi todos bilingües. en consonancia con los planteos clásicos de Sapir (1921) y Whorf (1967). naturalmente. falta en estas sociedades el origen de nuestros malestares sociales. sí es propia de otros idiomas amerindios. los hablantes del toba pondrían mayor atención a lo referente a la orientación espacial. locación y posición de los participantes del evento hablado. III) Dimensión lingüística: locación/dirección. Pero. solo por esta transformación las comunicaciones se alteran significativamente en el tiempo y en el espacio. así como a enfocar la relación entre el hablante y el objeto. 4 Según la “lección de escritura” tomada de un líder nambikwara por Lévi-Strauss (1975). las diferencias lingüísticas entre ambos grupos se corresponderían con diferencias en los propios modos de enfocar el pensamiento. también. En contraste con el anterior. Esta dimensión es representada por las categorías obligatorias en la morfología que indican dirección. Lo que a su vez confirmaría la hipótesis según la cual las prácticas formativas que alientan el funcionamiento autónomo de los niños promueven el desarrollo general de la diferenciación y. Lenneberg (1967: 374-5). Lo que nos trea a colación el problemático lugar de la palabra en las agresiones interpersonales. en forma más particular. Leach (1986) sugiere que el alto grado de violencia que caracteriza a la especie humana en relación a las demás especies animales es precisamente deudora de las potencialidades comunicativas de (des)calificación inherentes al intercambio verbal. según la cual. a través del cual se ha constatado que la rigidez en la socialización está asociada en gran diversidad de culturas a la “dependencia de campo externo” del niño. a falta de registros expresos de información. existe libertad dentro de ciertos límites para la subcategorización semántica. los cuales son para este autor consecuencia directa del control organizativo que posibilita semejante modo de registrar la información. 161 . ya que la materialización del habla en lo escrito lo hace susceptible de ser inspeccionado. la diferencia gramatical característica entre estos idiomas nativos y el castellano –así como con el inglés. lo que según sugieren ciertos estudios conduce a un alto desarrollo de las orientaciones espaciales. Lo que nos habla de notables diferencias entre las lenguas respecto a dirigir la atención a un aspecto del objeto. Sin embargo. En las sociedades ágrafas. por cuanto. como es dable observar en dos gatos que juegan. dentro del dinamismo que caracteriza la relación lenguaje/cognición. se aprenden jugando –siempre a condición. una o más de estas categorías es reiterada en cada aspecto de la gramática.

favorece un uso de los signos lingüísiticos de una forma cada vez menos dependiente de las situaciones en que se utilizan. en vez de los métodos usuales de enseñanza. Así. al ofrecer la posibilidad de transcribir el relato de determinados acontecimientos. La lógica simbólica y el álgebra son en verdad inconcebibles sin la existencia previa de la escritura. Esto quiere decir que si bien depende de la lengua oral para su existencia –“sistema de modelización primario”–. al producir una progresiva descontextualización de los instrumentos de mediación. que posibilitan un grado de sistematización impracticable si no es por su intermedio. es un verdadero “sistema de modelización secundario”. las consecuencias cognoscitivas de la tecnología de la escritura no serían otras que la posibilidad de aprehensión del razonamiento lógico-proposicional. pareciera ser una función de la escritura. las investigaciones sobre la influencia de la escolarización en la “adquisición” del sentido netamente formal del silogismo categórico llevadas a cabo por Scribner y Cole (1981) muestran que el proceso de alfabetización. refranes. A diferencia pues de las socieddes de la “oralidad secundaria” ya condicionadas por la escritura –en especial a través de su difusión por la imprenta–. ya que es el asentamiento del habla lo que capacita claramente al sujeto humano para separar palabras. hubo de recurrirse a la utilización como materiales de lectura de breves narraciones conectadas entre sí y basadas en la vida diaria del grupo. si bien se aprende por diversos medios de todo lo que ven. 61-62). sino que. Retomando a Goody sobre el cambio implicado en el paso de las formas orales a las escritas en la concepción misma del conocimiento.. cuyo punto culminante lo constituyen los sistemas de enseñanza formales basados en la alfabetización. puesto que es la formalización de las proposiciones. sino que dependen de una ejercitación continuada en situaciones que lo estimulen. relatos de historias. manipular su orden y desarrollar formas silogísticas de razonamiento En la medida que la objetivación del habla por la escritura factibiliza semejante explotación discursiva. 119-121) el caso de las listas y muestra cómo una compilación realizada con las mismas transforma la índole de la clasificación. etc. en las sociedades de la “oralidad primaria”. En un trabajo anterior con Watt había sugerido Goody (1977: 21) que la lógica. la escritura tiene sus propios modos de organización –así como sus específicos modos de producción y consumo– que la distinguen de la lengua natural tanto en sus aspectos formales como funcionales. señalan que tal aprendizaje es indisociable del proceso más general de escolarización en el que tiene lugar. por lo que. para pasar a consistir en una base ilimitada de información que se elabora en todo momento y se adquiere en etapas sucesivas.CUADERNOS 21 literalmente no se estudia. Examina en tal sentido Goody (1977: 95-96. los individuos abandonaban las competencias adquiridas. exhaustiva y organizada jerárquicamente. el almacenamiento de lo escrito hace posible un tipo de inspección que permite un reordenamiento mucho más preciso. abstraídas del flujo del habla e impresas en letras o números. según señala Goody (1977: 47-55. participando así de la sabiduría de diversos géneros discursivos: proverbios. tanto de frases como de palabras. no siendo además sus efectos de carácter permanente. como sugiere Ong (1982: 18) recurriendo a la terminología de Lotman. cuentos. Hay que tener en cuenta que la escritura no es un simple traspaso de un mismo sistema de representación de su forma oral/auditiva a otra visual/gráfica. lo que conduce al silogismo. oyen y perciben en general de su entorno tanto físico como social. De allí un universo cognoscitivo y comunicativo por completo diferente al nuestro. No obstante. Señala también Brice Heath (1984: 51-57) las dificultades por parte de los miembros de un grupo étnico mexicano para aceptar la separación de la forma y el contenido lingüístico. Teniendo esto en cuenta. Comenta en ese sentido el hecho de que diversos estudios sobre alfabetización han mostrado que cuando no se materializaban las promesas implicadas en la puesta en práctica de esta innovación social. de la historiografía. adivinanzas. la presencia misma de la escritura altera en modos muy particulares la naturaleza misma del lenguaje puramente oral. Los pueblos “sin escritura” son. de compleja y asistemática pasa a ser taxonómica. la cual. “nuestra lógica” en el sentido de procedimientos analíticos que establecen determinados tipos específicos de relaciones entre conceptos. Brice Heath (1984: 53-54) sostiene que este deja de ser un cuerpo constante de información susceptible de ser aprendido mediante la comunicación con otros interlocutores (incluido el mundo de los espíritus). donde la previa confianza en las respuestas directas es sustituida por la formalización del aprendizaje. En suma puede decirse que. en razón de la factibilidad que brinda para el registro e inspección de la información. Por un lado se produce una descontextualización que separa lo escrito de la situación viva en que se realiza cualquier diálogo. Al respecto en su estudio sobre la relación entre “tradición oral” y “tradición escrita”. Por su parte. Brice Heath (1984: 44-45) subraya la importancia de oportunidades para el empleo oral de los conocimientos obtenidos mediante la alfabetización. no se cultiva el saber mediante el estudio en sentido estricto. Hay que tener en cuenta en fin que la diferencia de concepciones implica nuevos modos de transmisión. el estudio de la historia humana). la escritura da lugar al nacimiento de la “historia” en sentido objetivo (vale decir. Por el otro lado. se generan así las condiciones para la emergencia tanto de la lógica como de la filosofía misma. en ese 162 .

existe una marcada tendencia al desconocimiento de la estructura lógica del silogismo y a la percepción de las premisas como juicios aislados sin conexión entre sí. 22-23). en condordancia con los resultados obtenidos en las pruebas de denominación de figuras geométricas y de denominación y clasificación de colores.. guarda correlación con la diferencia entre una conciencia llamada “mitológica” y otra signada por una fundamentación racional de sus asertos que da lugar a una consideración ya “histórica” en sentido estricto del devenir humano. En el primero. “Sí. ya que sostener que “en el Chaco hace calor y crece bien el algodón” tampoco implica necesariamente que tal planta no pueda crecer donde haga frío. además. en la medida en que “todavía” no giran en la órbita de las grandes metrópolis. según el cual. romanticismo europeo o bien simple exotismo. “. Analizando las relaciones entre “lengua. La referencia a la experiencia personal es clara y notoria” (pp. Sobre la base de estudios en Psicología Cognitiva. desde la perspectiva opuesta. Veamos al respecto un ejemplo antropológico concreto relativo a datos etnográficos sobre “prelogismo”. así como de la conjunción espacio-temporal en la teoría de la relatividad (es significativo que el propio Einstein señalara que pensaba en imágenes).”. En el segundo es aun más evidente la misma cuestión. Lo problemático radica en que tal tipo de contestaciones son las propias. estarían conceptualmente mejor preparados para comprender los misterios últimos del cosmos. En todos los casos predomina la referencia a la experiencia personal y la negativa a sacar conclusiones lógicas del silogismo”. Lo cual.. de acuerdo con los cánones de la ciencia de la cual la física es su rama más avanzada. desde un punto de vista estrictamente lógico. la afirmación de la premisa inicial “en los montes hay liebres” no implica en forma necesaria la negación de que las haya en otros lugares (falta explicitar el carácter universal de toda premisa mayor: “solo en los. “la referencia a la experiencia personal es clara”. cultura y percepción desde una perspectiva histórico-crítica”. no podemos dejar de prestar una particular atención a la dimensión psicológica del pensamiento. “preoperatorios” a lo Piaget . Transcribimos las pruebas y sus respectivas respuestas: A) En los montes hay liebres En las ciudades no hay montes En las ciudades ¿hay liebres? 5 5 6 7 No por supuesto en el eurocéntrico sentido hegeliano. o bien.. tienen razón los autores en que. Se trata de una investigación desarrollada en el barrio de Villa Banana en las proximidades de la ciudad de Rosario con miembros de la misma etnía qom.. Sin embargo. como 7 “supralógicos” . “tanto en el caso de los hombres como en el de las mujeres. como la hopi sobre la que trabajara este autor. noción fundamental dentro del dominio de la física subatómica. cuna de la especulación filosófica de Occidente.están todas las. gracias a la intuición lingüística de la oposición complementaria entre partícula y campo.UNA TAUTOLOGÍA ETNOGRÁFICA CRÍTICA DE LA EDUCACIÓN sentido. imbuida ya de misticismo hindú. C) Donde hay nieve los osos son blancos En el Polo Sur hay nieve ¿De qué color son los osos en el Polo Sur? “Negros y marroncitos”. puede que sí. de cualquier persona de cualquier sociedad (a menos que se dé cuenta de que debe atenerse a reglas específicas de razonamiento que no son las que utilizamos en nuestra vida cotidiana). Hay liebres blancas. No estuve en el Sur”. en todos los casos. No obstante ello.. en el zoológico donde venden pájaros. De hecho esta última es más o menos la consecuencia de las tesis de Whorf: ellos. en principio. los hablantes de lenguas aborígenes. Desde este ángulo. B) En el Chaco hace calor y crece bien el algodón En el Sur hace frío ¿Crece el algodón en el Sur “No sé. lo cual. sin diferenciación de edad. pueblos “sin historia” . o bien. estos pueblos estarían entonces “fuera” de la Historia. DIMENSIÓN ETNO-PSICOLÓGICA De acuerdo con el legado lingüístico-cognoscitivo que nos llega de la antigüedad griega. Comentan los autores: “Se trata de los osos que conoce.. Concluyen pues que.. sociedad. mostraría la tendencia a lo que que llaman el “pensamiento objetal” –sucedáneo del pensamiento prelógico de Lévy-Bruhl y del preoperatorio de Piaget– que caracterizaría a los miembros de este grupo étnico (Vázquez y Bigot 1987: 26-7).”).. Puede haber si la cazan y la traen”. cabe objetar que. por lo que responder que también son encontrables en las ciudades no es inexacto. Gardner (1985) ha hecho notar que los trabajos empíricos realizados en las últimas décadas sobre este tema han cuestionado seriamente la creencia general de 163 . Una suerte de “síntesis” de ambos planteos ha sido desarrollada por Hallpike (1979) en sus Fundamentos de Pensamiento Primitivo. las respuestas dadas en los casos A y B son inobjetables. Parecería que el razonamiento está construido en función de la lengua. aun cuando allí “creciere mal”. En particular. los toba pueden ser concebidos o bien como “prelógicos” a lo 6 Lévy-Bruhl. Vázquez y Bigot (1987: 22) aplicaron a una informante aborigen la prueba de los silogismos (“eminentemente ligada a la lógica aristotélica y por lo tanto a las lenguas indoeuropeas”) con el propósito de “indagar si el modo de correlación lógica operante en ella se adaptaba o no a la estructuración del silogismo”.

CUADERNOS 21 que los seres humanos –aun los más instruidos– apelen en su forma de razonar a algún tipo de cálculo lógicoproposicional como siempre se ha supuesto. Arnheim concluye que el mismo no cumple el requisito de constituir tal conjunto de formas perceptivas. a saber. los conceptos son imágenes perceptuales. Reconoce Schaff que el pensamiento opera con el mundo a través de otros medios de orientación que los lingüísticos. El principal sostenedor de esta posición es Pylyshyn. cuya priorización de lo imaginativo se funda básicamente en la teoría de la Gestalt. Según él no existe ningún proceso de pensamiento sin un proceso lingüístico –lo cual no implica que el primero se reduza al segundo–. se encuentra que el razonamiento es perfectamente “lógico”. quien ha elaborado una teoría en la que plantea que la forma de representación mental imaginativa es tan importante como la proposicional. rechaza la posibilidad de que exista un ámbito de conocimiento imaginativo que sea previo al aspecto proposicional del pensamiento. PENSAMIENTO IMAGINATIVO/PROPOSICIONAL En el propio ámbito de la neurofisiología se ha dado una controversia sobre el lugar que le cabe a lo imaginativo respecto a lo proposicional en el proceso cognoscitivo. imágenes sensibles y sus asociaciones. para quien la imagen no es más que el producto de reglas y proposiciones codificadas simbó- licamente. ni blancos ni marroncitos). Desde una perspectiva más propiamente filosófica es posible ilustrar la controversia en cuestión a través de la contraposición de dos autores que privilegian respectivamente el aspecto o bien proposicional o bien imaginativo del conocimiento. En contra de la errónea interpretación del monismo lenguaje/pensamiento en el sentido de su identificación –tal como la versión extrema del relativismo lingüístico daría a entender– Schaff (1964) postula un antidualismo según el cual lenguaje y pensamiento no son solo dos fenómenos separados sino interdependientes. Concluye sosteniendo que el modo de razonar lógico propio del silogismo está ausente en quienes no han recibido una instrucción sistemática. Si se tienen en cuenta las premisas de las que el informante parte y se sigue el proceso. no creerla. Sus ataques se dirigen contra Kosslyn. Respecto al “lugar que le cabe a las palabras”. Sin embargo. sino creativo– en cualquiera de las áreas de la cognición opera en el reino de las imágenes. lo llevan a postular que el verdadero pensamiento productivo –esto es. obviar la información previa que tengamos al respecto (como. Es decir. Acorde a esto son los resultados obtenidos por Scribner (1981) en sus análisis de las diferencias entre grupos sociales que tienen algún contacto con la escolarización y aquellos totalmente analfabetos. también puede hacer lo mismo con la segunda. Las respuestas son “correctas” solo en los casos en los cuales las premisas hipotéticas presentadas por el entrevistador coincidían con el conocimiento previo del entrevistado. o reemplazar ambas premisas por otras de su experiencia propia (importa pues más la “verdad” de la información que la “validez” de las reglas del “juego” –del “juego lingüístico” en cuestión). y especialmente de la visión. Quienes privilegian este último llegan a negar o al menos relegar a un segundo plano el aspecto imaginativo del pensamiento. aun las más abstractas deben llenar la condición de ser isomórficas con los rasgos pertinentes para los cuales el pensamiento resulta válido. por ejemplo. El error en las respuestas se debe. Como lo ejemplifica el caso considerado. Sin embargo. un modo de hablar en que el interrogado necesita ejercitación. De acuerdo con Scribner. No niega por supuesto que el len164 . el segundo lo hace desde la psicología. La táctica para contestar bien consiste en recurrir a la información presentada en las premisas de los silogismos y limitarse a ella. Según él. y especialmente sobre la base de estudios del arte. a que el razonamiento lógico propio del silogismo constituye un género de habla. dado el carácter lineal del lenguaje. quien dentro de la corriente marxista sostiene que es la dimensión lingüística la variable determinante en todo proceso cognoscitivo. y los operaciones del pensamiento son el manejo de esas imágenes. a pesar de que sea esta última a la que se apele más comúnmente para comprender la cognición (Gardner 1985). hay que poner “entre paréntesis”. las que se producirían a cualquier nivel de abstracción. de allí. como es lógico. en los demás casos el porcentaje de errores es muy alto. Por su parte Arnheim (1969) prácticamente invierte el planteo anterior partiendo del supueso de que el pensamiento es indisociable de la percepción. El examen de los procesos perceptivos. la equivocidad de las respuestas. donde en la formulación de las preguntas se incluyen elementos de la experiencia del sujeto testeado en un sentido familiarmente equívoco –como el hecho de que en las ciudades hay liebres–. El primero de ellos es Schaff. según Scribner. El segundo es Arnheim. el no repetitivo ni mencánico. No deja de ser sugestivo que mientras el primero realiza sus análisis desde la filosofía y la lingüística. lo que el informante hace cuando responde “incorrectamente” es cuestionar la primera premisa y no darla como verdadera. Sugiere por el contrario que la forma en que resolvemos este tipo de problemas está íntimamente vinculada a múltiples factores relacionados con la familiaridad que tengamos respecto al contenido de los mismos. al sostener que la estructura de la percepción sensible depende de las categorías que se imponen al conocimiento a través del lenguaje. el hecho empírico de que en el Polo Sur no existen osos.

socialización severa. que. se observa que se acentúan en esta las características de la sociedad agrícola que se contraponen a la recolectora-cazadora: densidad demográfica. una autoridad política central. privilegia pues el ámbito de las imágenes por sobre el de las formas proposicionales. una estructuración social jerarquizada. Seagrim 1980. temporal. teniendo en cuenta la incidencia del medio social en el propio desarrollo cognitivo del individuo. las relacionadas con el desempeño espacial se localizarían en el hemisferio derecho. en este caso. Empero. según el papel que le atribuye a la percepción. Dassen 1973. prácticamente antagónico). lineal. ambas netamente distintas en cuanto a sus características socioculturales: los primeros tienen una baja densidad demográfica. ya no etnográfico sino matemático: el caso del cuadrado del binomio. como de Bateson respecto a la existencia de lenguajes sinónimos que posibilitan una mejor intelección del objeto bajo examen. La hipótesis en cuestión (avalada por los resultados de diversas investigaciones: Berry 1966. El interés de Bateson es básicamente epistemológico: el binomio viene a ser una ilustración de su propuesta del método de “doble descripción”. Más allá entonces del enorme peso de lo proposicional en nuestro medio. justamente sobre la base de la información adicional acerca de una suerte de lenguaje “oculto” en la formulación convencional: el geométrico. subyace al aritmético. en función de la complejidad de su modo de organización social. sugiere entonces que. 1971. y la imaginativa percibida en su gráficación correspondiente). quien ha formulado la hipótesis según la cual las demandas que la ecología establece sobre un grupo humano (al nivel de la economía de subsistencia en el que las demandas son todavía reales) son tales que las adaptaciones culturales a las mismas privilegiarían el desarrollo de ciertas facultades cognitivas. las funciones propias de uno de ellos –el que haya sufrido algún daño– puedan ser realizadas por el otro (Gardner 1983). Kleinfeld 1973). Esto es precisamente lo que ha sugerido Berry (1971). relaciones económicas estratificadas y una socialización severa. Es necesario también tener en cuenta que en la civilización industrial alfabetizada entran a su vez en juego una serie de factores por completo novedosos. como en alto grado significativo son los medios masivos de difusión de información. en contraposición los segundos tienen una mayor densidad poblacional. Bateson y Arnheim nos señalan sobre la existencia de otra posibilidad de intelegirlo. dentro de ciertos límites. a la que le otorga una función ya generalizadora. Berry opone sobre una misma dimensión ecológica a las poblaciones de cazadores nómades y las de agricultores sedentarios. un poder político no centralizado. En primer lugar en cuanto ilustra la dualidad cognoscitiva consignada entre las dimensiones del pensamiento (la proposicional. 1977.UNA TAUTOLOGÍA ETNOGRÁFICA CRÍTICA DE LA EDUCACIÓN guaje ayude a pensar. espacial. una estructura social atomística. ya que al categorizar conceptos formados en la experiencia perceptual el mismo influye en la organización del pensamiento. en una palabra imaginativa. los segundos habrían privilegiado el de la información verbal. centralización política. en función de sus características organizacionales divergentes. enunciada en la ecuación (a+b)² = a + 2 ab + b . figurativa. una organización económica igualitaria y una socialización infantil permisiva. la consideración de un problema a la luz de dos contextos complementarios da lugar a una intelección de un nivel 165 . Esta hipótesis es apoyada por el hecho de que se ha comprobado que en tanto las funciones lingüísticas dependen del hemisferio izquierdo del cerebro. vale decir. la dicotomía considerada original- mente entre cazadores-recolectores nómades y agricultores sedentarios se desplaza a la dada entre los primeros y la civilización industrial. de acuerdo con los términos del presente trabajo. la lateralización del mismo parte de una flexibilidad inicial que permite que. Teniendo en cuenta que. Ahora bien. las sociedades de recolectoras-cazadores y de agricultores habrían fomentado a lo largo de su desarrollo histórico orientaciones psicológicas correlativamente diferenciadas: mientras los primeros habrían favorecido el procesamiento cognitivo de la información de carácter básicamente visual. y el de la exposición a teleimágenes en otro sentido. Según esto. es notorio que en determinados ámbitos se fomenta a su vez el desarrollo de la facultad imaginativa del pensamiento (como es el ejemplo del caso de las actividades artísticas en general en un sentido. es plausible encontrar en su seno ambos tipos de especialización cognitiva. diversificación social. Además. En relación a nuestro tema este ejemplo tiene en sí mismo un doble sentido. a lo largo de su crecimiento. En segundo lugar en cuanto viene a constituir un ejemplo de las argumentaciones aquí retomadas tanto de Arnheim sobre la relevancia del reconocimiento de la productividad del pensamiento visual. También es evidente que se privilegia en nuestra sociedad la información de tipo proposicional a través de las ilimitadas posibilidades de hacerla perdurable y transmisible por intermedio de la imprenta –sobre todo de la escritura alfabética–. proposicional. estratificación económica. De allí que. La doble dimensionalidad cognoscitiva: una ilustración matemática Veamos un segundo ejemplo pertinente a nuestra discusión. es plausible considerar que sociedades que difieran en aspectos significativos de su organización cultural favorezcan a su vez una especialización cognoscitiva también divergente.

En tal sentido es que Arnheim retoma de Rousseau la significancia psicológica de esta dualidad cognoscitiva para fundamentar la tesis de que en la base misma del pensamiento la dimensión perceptual es de orden ya generalizadora. En segundo lugar la “doble descripción” la hicimos en aras a una ordenación en sentido ya explicativo de la misma información. sedentarismo. En tanto tal dimensión se manifiesta en primer plano en el campo de las artes. requeriría la incorporación de un espacio significativo 9 para las actividades artísticas . EXPLICACIÓN DE LOS DATOS De acuerdo con la definición epistemológica de Bateson. posibilita la emergencia del razonamiento abductivo. y. De acuerdo con esto. según pone de relieve esta formulación. Lo cual de acuerdo con Bateson se obtiene a través de la estructuración tautológica del material dado. focalización espacial y oralidad por un lado. la influencia conjunta de los respectivos factores sobre una hipotética especialización de dos modalidades cognoscitivas divergentes. vale decir. porque se trataba de una lección de álgebra y no de geometría”. imitación del ejemplo. a saber. explica el fenómeno bajo estudio. constituiría la fuente de todo pensamiento genuinamente productivo. Nos dice en síntesis Bateson (1979: 67): “todo escolar sabe que (a+b)² = a² + 2ab + b² . Lo cual. De acuerdo con otro significativo ejemplo dado por este autor. correspondiendo entonces al dominio de las imágenes. El marco tautológico lo provee la forma en que se ordena ese mismo material. la tautología etnográfica en ciernes la elaboramos entonces en función de la significación correlativa que evidencian las cuatro variables consideradas en función de la quinta dimensión a analizar. oralidad/escritura–. Los factores etnográficos que se han puesto de manifiesto son: nomadismo. pero no muchos escolares saben que existe una demostración geométrica” de esa fórmula matemática: a a b a ab b ab b (a + b)² = a² + 2ab + b² 8 Y como indica por su parte Arnheim (1969: 218): “un simple examen de la figura muestra inmediatamente porqué el cuadrado de (a+b) es igual al cuadrado de a más el cuadrado de b más dos veces el rectángulo ab. poniendo en evidencia la validez de los nexos que las reúnen. permite articular dentro del plano de la investigación científica la descripción con la explicación 8 9 De acuerdo con la interpretación de Bateson (1979: 128-29) del planteo original de Peirce. La tautología educativa en cuestión se encuentra pues estructurada sobre la base de la correlación sistemática de los factores etnográficos encontrados a través de la contraposición exoresa de la socialización aborigen y la escolarización civilizada en sucesivos niveles de análisis. focalización temporal y escritura por el otro. si bien no se agrega ninguna nueva información.. instrucción explícita.CUADERNOS 21 cognoscitivo diferente a la de cada uno por separado . severidad. a su manera. de orden tautológica. Como señala Bateson. Pero a generaciones de estudiantes se les enseñó la fórmula sin la figura. Desde esta perspectiva lo que se desprende es la correlación significante de las tendencias respectivas de cada uno de tales factores en cuanto al favorecimiento del desarrollo co-respectivo de lo imaginativo y de lo proposicional. cuya validez conceptual es función de su propia lógica intrínseca. permisividad/severidad. en razón de la nueva disposición en que son reordenados los datos empíricos se obtiene una intelección de un nuevo tipo. la argumentación de Arhneim se dirige a poner de relieve la general(izadora) importancia de la imaginación humana a fin de que reciba una adecuada atención en todas las esferas de nuestra vida social (sobre todo en aquellas centradas en la verbalización y en las que se les asigna poco valor al dominio imaginativo). sostiene nuestro epistemólogo que es precisamente gracias a la superposición de lo visto por uno y otro ojo que se alcanza la dimensión de la profundidad. esto es. Sugerencia por otra parte coincidente con la postulación crítica de Reid (1968) sintetizable en su expresión “educación por el arte”. del fenómeno bajo examen. la “estructura” que es posible inferir a partir del examen de los datos. En primer lugar la “descripción simple” de los datos pertinentes la hemos hecho sobre la base de la evidencia empírica sobre las características generales de cada una de las modalidades formativas en cuestión. En nuestro caso los datos descriptivos consisten en la información relativa a las características significativas de los sistemas socializantes puestos en este contexto en contacto. Y es justamente el ámbito educativo el que. el de la visión binocular. es dentro de la esfera propiamente psicológica donde viene a cristalizar una preponderancia inversa respecto al énfasis otorgado a las dimensiones imaginativa y proposicional del pensamiento por parte de ambos sistemas culturales. En última instancia. La cual. permisividad. una tautología es un conjunto de proposiciones que.. nos lleva pues a considerar la 166 . imitación/instrucción. procediendo a la articulación de los factores consignados de acuerdo con sus conexiones lógicas –lo que les confiere pues el estatus de variables etnológicas: nomadismo/sedentarismo. espacialidad/ temporalidad. en última instancia.

históricamente sociedades nómades de recolectoras y cazadores. a 11 saber. la educación formal padece de alguna disfunción correlativa. puramente filosófico. viene al caso consignar que el sentido de lo étnico no es por completo disociable del sentido de lo ético. No es de extrañar que. la educación debe tener sólidos fundamentos filosóficos. de acuerdo con su sentido original consiste en realidad en la reiteración de una argumentación bajo diversas modalidades (lo que no se condeciría con el sentido peyorativo actual de afirmación redundante o simplemente repetitiva que no dice “nada nuevo” sobre la cuestión tratada). como es el caso notable de las formulaciones de Platón y Aristóteles. como él lo está respecto a esta mileneria práctica oriental. en particular los toba del oeste de Formosa –cuyas comunidades comienzan a albergar escuelas para sus propios miembros desde hace varios años–. el consabido rigor científico exige. la escritura y la aritmética educar principalmente un hemisferio y dejar la mitad potencial de un individuo sin educación? ¿Está todo el sistema educativo en una tendencia contraria a desarrollar el talento del hemisferio derecho?”. en su sentido positivo al menos. y a pesar sobre todo del proceso de ilustración que impregna desde hace varios siglos la marcha de la historia humana –que ha influido positivamente en la universalización de la formación intelectual–.UNA TAUTOLOGÍA ETNOGRÁFICA CRÍTICA DE LA EDUCACIÓN significación antropológica actual de alguna forma de complementariedad entre ambas modalidades culturales de la formación humana. Aunque por nuestra parte no estamos tan seguros. Análogamente a lo planteado por Eliade (1972) respecto del Yoga hindú –elixir de libertad e inmortalidad para este notable erudito de las religiones–. y ethos “costumbres”. En este caso. la cual. en consonancia con el alto valor que nuestra sociedad le asigna al modo de conocimiento originado en la antigüedad griega. económico.. 12 Las premisas educativas que destaca Bateson por su desactualización epistemológica son: a) el dualismo cartesiano que separa el “espíritu” de la “materia”. teniendo una larga historia de dos milenios y medio a cuestas. Lo cual se pretende llevar a cabo a través de la puesta de manifiesto de las consecuencias de la asimetría consignada entre lo proposicional y lo imaginativo en lo referente a nuestro sistema educativo. la premisa –no menor– de la que partimos es la predicada por Bateson (1979: 192) respecto al ámbito educativo. una significación meramente tautológica. de las virtudes de nuestra tradición educativa. y c) el supuesto antiestético de que todos los fenómenos deben ser estudiados y evaluados en términos cuantitativos –fruto del acento puesto en las ciencias naturales–. donde la ética siempre ha sido una preocupación esencial. De allí que todo aquello relativo al “deber ser” caería dentro de la incumbencia de otro orden de disquisiciones. determinadas pautas de socialización puedan estar perimidas. restringido a la lectura. Siendo etnos “pueblo”. El objetivo de este trabajo es entonces reafirmar desde una perspectiva antropológica una argumentación crítica sobre el estado actual de la educación en nuestra sociedad. su obsolencia . por su parte. pues. 167 . Sobre todo si tenemos en cuenta que aquellas pautas. en consonancia con el crítico estado actual de nuestra sociedad a nivel político. No obstante ello. Springer y Deutch (1981: 206) se preguntan: “¿Puede un programa de educación elemental. Según Bateson el problema está en el carácter obsoleto de las mismas premisas sobre las que se asienta la educación moderna –lo que desde el punto de vista de los estudiantes 12 lo convierte en una verdadera estafa– . Ahora bien ¿qué significación puede llegar a tener la asimetría consignada entre lo imaginativo y lo proposicional en la comparación etnológica de la sociedad aborigen con la occidental para nuestro propio sistema educativo? De acuerdo con los términos del presente trabajo. se han concebido en connivencia con un modo de vida social basado en la distinción entre hombres libres y esclavos considerada connatural al ser humano. CONCLUSIONES Esta tautología etnográfica es el fruto de una relectura de los resultados de una investigación sobre la escolarización en comunidades aborígenes toba que. En nuestro caso. b) el fisicalismo de las metáforas que se emplean para describir fenómenos espirituales. estaríamos frente a un fenómeno de “fósil viviente”. estamos obsoletos tanto los profesores como los estudiantes. quienes vienen a representar la “alteridad étnica” con la que venimos a contrastar nuestra “mismidad éthica”. son los miembros de los grupos aborígenes de la región chaqueña. en las conclusiones de su estudio sobre la bilateralidad hemisférica cerebral. En tal sentido podemos convenir en que. abstenerse de formular juicios de valor. etc. estético. A pesar de los notables “progresos” que se han dado desde entonces. de acuerdo con la dialéctica batesoniana. La educación. En sentido estricto se trata de un ángulo de mira etnológico de acuerdo con el cual la mirada etnográfica que enfocamos sobre los “otros culturales” bajo estudio revierte sobre la propia visión de nues10 tra cultura . Al respecto. De donde es inferible que. 10 En tal sentido esta interpretación tautológica del caso etnográfico toba viene a converger desde otro ángulo con la propuesta antropológica dialéctica de Diamond (1974) de ir “en busca de lo primitivo” para elaborar “una crítica de la civilización”. pretende desplegar la línea argumentativa que allí se esbozaba. seguimos inmersos en un modelo educacional que fomenta 11 No está de más precisar que. por muy razonables y juiciosas que todavía nos parezcan. de algún modo. parece ser el ámbito privilegiado de actualización del deber ser.

Lo que. en consonancia con la estructuración económica de la sociedad basada en los principios del capitalismo de mercado. además de que tal concepción participaría así de algún modo del ingenuismo del “mito del buen salvaje”. por el otro lado. y aquellas otras actividades que se hacen sin semejante intención pragmática. en forma correspondiente al desfasaje dado entre estas dos orientaciones contrapuestas de los valores culturales respectivos del pensamiento imaginativo y proposicional. Puesto que. En el lo que respecta a los propios aborígenes. consonante con un sistema económico fundamentado en la noción de una naturaleza humana en esencia calculadora. palabras y frases mediante). ello no implica que en sí misma sea el “remedio” para nuestra “enfermedad”. la permisividad del trato –la independencia de campo: mayor grado de autonomía–. letras. particularmente en lo que hace a la orientación espacial requerida por la vida nómade –inscripta además en la lengua–. cabría preguntarse hasta qué punto semejante prevalencia de lo proposicional respecto a lo imaginativo no tendría consecuencias prácticas en lo que hace al sostenimiento de la credibilidad en la predominancia de un sistema político como la actual democracia de masas y su inclinación propagandista. Se trataría de un modo encubierto de etnocentrismo. Y en lo que hace a nuestro propio sistema educativo. y más aun en cuanto se continúen evaluando los diversos rendimientos escolares sobre la base de tales premisas inconscientes. y. 168 . De acuerdo con lo expuesto se pone pues de manifiesto que una suerte de contracara de este estado de cosas viene a ser la relevancia que se le asigna en los modos aborígenes de socialización a la instancia imaginativa. signo elocuente de lo cual es la relevancia que se le otorga a los criterios cuantitativos de evaluación –traducido en acumulación de antecedentes en cuanto a “formación profesional”–. se obviaría lo señalado al respecto por Bateson (1972: 528) en otra oportunidad (discutiendo la necesidad de un máximo nivel de flexibilidad posible para lograr una “civilización elevada”): que semejante “retorno a las fuentes aboriginales” descuidaría en última instancia la sabiduría que habría impulsado tal retorno –por lo que habría que recomenzar íntegramente el proceso–. Respecto al conflictivo tema de la escritura de las lenguas indígenas. la aceptación de los establecimientos escolares dentro de los límites de sus comunidades nos refiere a su reconocimiento de la necesidad de ejercitarse en el dominio lógico-proposicional que allí impera (manipulación de números. Paralelamente. no hay duda que no puede dejar de favorecer alguna forma de discriminación. así como lograr un medio de comunicación comprensible no solo para hablantes de diferentes variantes dialectales. en el contexto interétnico de referencia viene a representar un modo implícito de reafirmar una posición jerárquica al privilegiar justamente la orientación cognitiva propia relegando a la ajena. antes que a la modalidad alfabética dominante en nuestro sistema educativo. a la centralidad de la imitación del ejemplo. la interpretación actual de la institución política de nuestra sociedad en términos formalmente democráticos fomenta a su vez una lucha “salvaje” por el poder correlativa a las posibilidades de acceso a recursos materiales incesantemente incrementables –posibilidad de acumulación en este caso más bien de “consecuentes”–. aquellas que otorgan algún rédito puesto que se las produce con el propósito explícito de realizar un intercambio provechoso. sino que se abstraen justamente del contexto 13 de las necesidades concretas de la subsistencia . En especial en lo relativo a las consecuencias prácticas de la implementación de un procedimiento escolar que. Si bien esta contraimagen indígena constituye en sentido tautológico otra forma de volver a decir lo ya dicho en la argumentación inicial. Con ello se lograría superar las áridas discusiones en torno a bajo qué convención fonética corresponde transcribir los diversos fonemas de los idiomas nativos. 13 Al respecto son pertinentes por un lado las formulaciones de Colingwood (1938) sobre la distinción entre arte y artesanía en función de la relación entre medios y fines. se alienta en sumo grado la competencia. lo planteado por Sahlins (1974) respecto al “camino zen” que sería el propio modo de los cazadores recolectores para alcanzar un nivel de “opulencia primitiva”. sino incluso también para miembros de otros grupos étnicos. pre-programado en el sentido unidimensional de fomentar determinadas capacidades mentales en detrimento de otras. a una forma ideográfica de fijar los contenidos de la lengua. En nuestros establecimientos educativos. puesto que en la medida que los recursos didácticos y pedagógicos que se implementan en las modalidades aborígenes de educación –“bilingüe y bicultural” según la formulación oficial– no contemplen las posibilidades formativas del pensamiento imaginativo. y la ejercitación figurativa que implica la exposición a la narrativa mítica oral. un interrogante que surge de esta investigación es el relativo a la viabilidad de recurrir. De allí el interrogante acerca de hasta qué punto semejante contraposición de las respectivas orientaciones cognoscitivas no constituye el substrato epistemológico sobre el que se asienta el desarrollo de diversas modalidades propiamente antagónicas de la relación en esencia desigual entre ambas sociedades. así como la cuestión de la técnica en ambas actividades. cuyo interés principal no es otro que el de maximizar las utilidades. es asociable a la jerarquización análoga que se establece en nuestra sociedad entre las actividades precisamente útiles.CUADERNOS 21 la división social entre superiores e inferiores (exitosos y fracasados).

XXXVI. F. Carlos Lohlé. Goody. R. 1981 Modelos mentales en ciencia cognitiva. la conclusión de este trabajo viene a alentar por una suerte de superación de la radical disociación establecida en nuestras instituciones académicas entre dos modos especializados de conocimiento: por un lado la actividad científica. N° 3. cerebro. M. International Journal of Psychology. N. Anagrama. International Journal of American Linguistics. la segunda relegada a la esfera de los sentidos. México. mente.. S. Barcelona. Cole. P. Buenos Aires. Collingwood. concebidas como dos entidades netamente diferenciadas: la primera focalizada en actividades intelectuales que tienen a la ciencia y a la filosofía como su más altas expresiones. Canadian Journal of Behaviorual Science. F.C. Inmortalidad y Libertad. W. 1966 Temne and Eskimo perceptual skills. a través pues de la consideración de la relevancia de la experiencia artística en la formación educativa. Paidós. H.C. 1979 Fundamientos de Pensamiento Primitivo.C. y B.). Hallpike. 14. Dasen. 207-229. México. 1973 Biologie ou Culture? Le psychologie inter-ethnique d’un point de vue Piagetian. Akal. 169 . Hugo Ratier por su orientación en la elaboración del proyecto respectivo. Paidós. J. P. 2002 Cartografía de la mente. 1976 Más allá de la cultura. y Scribner. a quien debo especialmente haberme introducido en la etnografía toba. Unesco. J. Amorrortu. 1984 Tradición oral y tradición escrita. y Gelman. Todo lo cual tiene a su vez implicancias críticas respecto a la tradicional distinción entre la “mente” y el “cuerpo”. vol. Gedisa. Marcela Mendoza. Carlos Reynoso por la facilitación de material bibliográfico. Londres. R. E. J. Gardner. AGRADECIMIENTOS Quiero agradecer a la directora de este trabajo de investigación. D. Buenos Aires. J. A psychological introduction. 1938 Los principios del arte. Berry. Leach. 1983 Estructuras de la Mente: La teoría de las inteligencias múltiples. Perspectivas de la ciencia cognitiva. Hirschfeld. centrada básicamente en la dimensión verbal-proposiconal del pensamiento. así como a los maestros de ambas escuelas que amablemente colaboraron en mi investigación. 1979 Espíritu y Naturaleza. Barcelona. John Wiley & Sons . Diamond. Norman (comp. así como a la codirectora. Nueva York. S. En tal sentido. 1987 Arte. y por el otro lado la actividad artística orientada en principio hacia el dominio imaginativo. Brice Heath. R. 1985 La Nueva Ciencia de la Mente. Revista Internacional de Ciencias Sociales. Buenos Aires. A. la Dra. 1. Alejandra Siffredi. Cole. 1981 Location and direction in Toba: verbal morphology. Review of Educational Research. desde nuestra posición occidental.C. G. Paidós. 47: 227-235. 1969 El pensamiento visual.E. R. Labor. 3. Bateson. 1974 In search of the primitive: a critique of civilization. S. Agradezco además al lic. 149-166. Klein. 1977 Are cognitive process universel? A contribution to cross-cultural Piagetian Psychology. 1974 Culture & Thought. F. C. H. Buenos Aires. C. Eudeba. BIBLIOGRAFÍA Arnheim. 1. Madrid. Studies in Cross-Cultural Psychology. 1972 Pasos hacia una Ecología de la Mente. Hall. Eliade.UNA TAUTOLOGÍA ETNOGRÁFICA CRÍTICA DE LA EDUCACIÓN Por el otro lado. Una necesaria unidad. 43. En particular. Academic Press. 1973 La inteligencia en grupos culturales diferentes: un ejemplo esquimal. También a los miembros de las comunidades naciñamolék de Vaca Perdida y la Rinconada donde realicé mis trabajos de campo. Buenos Aires. concebida pues como un dominio cognoscitivo de orden inferior respecto al anterior. S.E. Paidós.E. México. M. 1971 Ecological and Cultural Factors in Spacial Perceptual Development. Kleinfeld. 1977 La domesticación del pensamiento salvaje. F. y al lic. la inquietud por una complementariedad cognoscitiva se expresaría en atender al reclamo general –expresado entre otros por Arnheim– respecto a la toma de conciencia de la significación de la facultad imaginativa en el proceso de conocimiento. Johnson-Laird.E. Barcelona. 1986 Un mundo en explosión. 1972 El Yoga. E. Transaction Books. 324-336. Barcelona. M. México. Means 1981 Cognición y Pensamiento. Barcelona. M. como destaca por su parte Reid. Nueva Brunswick. G. la Lic. Psychologie Canadienne.

International Journal of Psychology. sociedad. Y. B. 1970 Tristres Trópicos. H. J. 4: 233-250. IV. A. L. Archives de Psychology. Ong. A. vol. A. Scribner.E. Madrid. Norman. M. México. Buenos Aires. Pirámide. Scribner. 1968 Educación por el arte. A. Deutsch 1981 Cerebro izquierdo. Schaff. 1987 Lengua. Madrid. Sapir. Lévi-Strauss. Grijalbo. Paidós. 1986 Arte y alienación. Sahlins. y D. 1921 El lenguaje. México. Whorf. Cuaderno de Historia Regional. Proyección. & Cole.Barcelona. Miller. H. E. México. J. A. Pensamiento y Realidad. Universidad de Luján. S. 1979 Semiótica de la Cultura. Paidós. Seagrim.E. Springer S. Conversaciones con investigadores en psicología. 1981 Perspectivas de la ciencia cognitiva. F. Witkin.E. 187. C. M. Buenos Aires. D. 1981 The Psychological Consequences of Literacy. 2.C. The estrategy of communication. C. W. 1967 A cognitive-style approach to cross-cultural research. Goodenough 1981 Estilos Cognitivos. F. 1980 Communication at the International Center for Genetic Epistemology. 1981. R. 1983 Los molinos de la mente. 1964 Lenguaje y Conocimiento. Vázquez. Hudson. Wilden. Seix Barral. Barcelona. Akal. El caso Toba de Villa Banana. Barcelona. Anagrama. 1987 The rules are no game. Mass. H. 170 . cerebro derecho. E. P. Buenos Aires. Cátedra. 1982 Oralidad y Escritura: Tecnologías de la Palabra. H. 1977 Modes of Thinking and Ways of Speaking: Culture and Logic reconsidered. El papel del artista en la sociedad. Introducción al estudio del habla. Routledge & Kegan Paul. Cambridge. 1967 Fundamentos biológicos del lenguaje. Londres y Nueva York. Barcelona.CUADERNOS 21 Lenneberg. México. y Bigot. 1974 Economía de la edad de piedra. y G. Gedisa. Lotman. N° 10. M.C.C. Barcelona/Buenos Aires. Madrid. Eudeba. 1969 Lenguaje. F. La sociolingüísitica. cultura y percepción desde una perspectiva histórico-crítica. Witkin. Alianza. S. Reid.

cómo la tecnología lítica fue sensible a un ambiente fluctuante y. 171 . por un lado una sociedad con un nicho económico basado en la agricultura. se ubican sobre una ladera serrana y una planicie aluvional respectivamente. Desde una perspectiva evolutiva se explora cómo la tecnología lítica fue sensible a un ambiente fluctuante.com. por lo tanto. por un lado. el principal objetivo de este trabajo es explorar. el cual tiene forma alargada con una longitud aproximada de sesenta kilómetros y un área de mil quinientos kilómetros cuadrados.750 msnm. en la puna de Salta. todos ellos en torno a 2000 años AP (ver en Muscio 2004). así como el acceso inmediato a fuentes de agua y tierras cultivables. riesgoso como la Puna. Los actuales pobladores de la quebrada practican agricultura por regadío. inte∗ CONICET. en el Departamento de La Poma. Muscio (2004) propuso la ocupación breve en escala temporal. y por otro lado un ambiente de alto riesgo para la producción agrícola. La localización sobreelevada de los sitios les proporciona una amplia visibilidad de gran parte de la quebrada (Acuto et al.variabilidad . en la Puna salteña durante el Período Temprano. From an evolutive perspective we related this variability to cultural transmission processes and we aim to explore how lithic technology was sensitive to the changing environment of puna. en la porción central de la quebrada.arqueología evolutiva ABSTRACT This paper presents the study of the variability in the lithic record at Matancillas Gorge sites (Salta’s puna) during the Early Period. pixi@fibertel. PALABRAS CLAVE Tecnología lítica .variability . Los sitios arqueológicos Matancillas 1 (M1) y Matancillas 2 (M2). y fluctuante en la disponibilidad de recursos de caza y recolección en el paisaje de la Puna. Ambos sitios se presentan como concentraciones de estructuras arquitectónicas de planta circular.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. 1994). 2006/2007 ISSN 0570-8346 ESTUDIANDO LA TRANSMISIÓN CULTURAL EN ARTEFACTOS LÍTICOS DE LA QUEBRADA DE MATANCILLAS. con una distribución espacial de los recursos heterogénea y una alta inestabilidad interanual (Muscio 2004). Las quebradas laterales son los sectores con mayor diversidad y productividad de recursos en el valle. en la provincia de Salta. REGIÓN DE ESTUDIO La quebrada de Matancillas se localiza unos cuarenta kilómetros al norte de San Antonio de Los Cobres (SAC). Desde una perspectiva evolutiva. el pastoralismo y la caza . PUNA DE SALTA Cecilia Mercuri* RESUMEN Se presenta el estudio de la variabilidad del registro lítico de los sitios de la quebrada de Matancillas. y por otro lado observar la variación morfológica de los artefactos líticos en función de evaluar implicancias a partir de los mecanismos de transmisión cultural propuestos por Boyd y Richerson (1985). La baja productividad primaria hace del valle de SAC un ambiente ecológicamente muy pobre. ya que solo se registró un componente cultural del cual se tienen varios fechados radiocarbónicos sobre carbón y hueso. siguiendo con esta perspectiva se quiere verificar: En qué medida varía morfológicamente el utillaje lítico teniendo en cuenta. Así.recolección. Esta quebrada. en donde la agricultura fue la estrategia predominante y la movilidad fue reducida. Instituto de Arqueología.evolutionary archaeology INTRODUCCIÓN En este trabajo se presenta un estudio de la variabilidad del registro lítico de los sitios Matancillas 1 y 2. en relación a procesos de transmisión cultural. KEY WORDS Lithic technology . Es una quebrada lateral que secciona transversalmente el fondo de cuenca del valle de SAC.ar gra el gradiente ecológico y macrorregión Puna. La quebrada tiene unos quince kilómetros de largo y atraviesa por completo la Sierra de Cobres o Cordillera Oriental. durante el Período Temprano (sensu González 1977). situada a una altitud de 3.

Sforza 1994). Cada uno tiene diferentes efectos. transgeneracionalmente en Cavalli -Sforza y Feldman 1981. La aplicación de la teoría darwiniana de la evolución al registro arqueológico no es directa (Muscio 2004). a nivel poblacional. que puede actuar en dos formas: conformista o inconformista. disminuyendo su variación. el aprendizaje social adaptativo. en un ambiente de baja productividad primaria. Boyd y Richerson 1985: 206. El sesgo dependiente de la frecuencia es la manera más común de transmisión cultural de comportamientos complejos. Cavalli. introduce variación. se evalúa dentro de un rango de alternativas cuál de estas elegir. pautas. HIPÓTESIS Y EXPECTATIVAS La hipótesis principal que guió el trabajo es que: “en una población con estrategia predominantemente agrícola. siguiendo a Bettinger y Eerkens (1997). Cuando los costos de experimentar son altos actuaría la transmisión sesgada (Boyd y Richerson 1985). Al permitir la experimentación individual. es una rama de la ecología evolutiva que estudia las relaciones de los factores ecológicos y el comportamiento adaptativo (Krebs y Davies 1978). Existen cuatro modelos básicos de transmisión cultural (Boyd y Richerson 1985) por los cuales los humanos adquieren comportamientos culturales. Las variaciones en los artefactos líticos son resultado de comportamientos socialmente aprendidos y transmitidos.213). mediante el cual se produce la adopción de un conjunto de rasgos presente en un modelo (role model). las continuidades y rupturas culturales se producen como consecuencia de dos procesos generales: generación de variedad y selección. Dentro de los estudios que aplican la teoría darwiniana de la evolución. Así. Estos. En escala transgeneracional la selección natural actúa sobre esta variación (Durham 1991). Este mecanismo tiende a reducir la variación hacia el interior de un grupo porque las variantes poco frecuentes o raras son las menos elegidas. Está compuesto por novecientos noventa y dos artefactos tanto de 172 . se plantean las siguientes expectativas para el conjunto lítico: • Debido a la estrategia económica predominante y al riesgo ambiental. se espera que sobre el conjunto lítico haya actuado con mayor fuerza la transmisión de tipo sesgada. MATERIALES Y MÉTODOS El conjunto lítico analizado proviene.. Según este modelo. De esta manera. e inciden en la formación del registro. en el segundo los menos frecuentes respectivamente. los instrumentos de carácter sumario registrarán una relativa mayor variación.Sforza y Cavalli. con alta variabilidad anual e interanual. Boyd y Richerson 1985: 247-259). mediante el cual se tienden a disminuir los costos involucrados en las innovaciones. Las poblaciones humanas generan variación constantemente. De esta manera se recorta la variación. La ecología evolutiva explica el cambio cultural y conductual como una forma de adaptación fenotípica al medio social y ecológico cambiante (Boone y Smith 1998). El sesgo que guía la copia de los individuos son rasgos “atrayentes” de los modelos. por ser instrumentos más complejos (en morfología y cantidad de componentes). experiencias. • Debido a su menor complejidad de diseño. intrageneracionalmente) o de generación a generación (vertical. La forma más sencilla de la transmisión sesgada es el sesgo directo (direct bias Boyd y Richerson 1985: 137-146). sino que implica el desarrollo de modelos particulares (sensu Winterhalder 2001) acerca de las causas y los mecanismos del cambio. Es un comportamiento imitativo. • Las puntas de proyectil. la cantidad de miembros involucrados en la transmisión del conocimiento implicado en esos conjuntos (Bettinger y Eerkens 1997). independientemente de su función de uso. como se mencionó más arriba. el cual implica transmisión cultural sesgada con beneficio sobre el fitness. variarán menos que las otras clases de instrumentos. conocimientos. la variación disminuirá en relación a: la complejidad de los conjuntos. creencias. de los sitios Matancillas 1 y 2. La tercera forma en la que se manifiesta la variación sesgada es el sesgo dependiente de la frecuencia (frequency dependent bias. El modelo de variación guiada implica la modificación de un comportamiento social aprendido a partir de ensayo y error independientes (Bettinger 1991). dentro de una misma generación (horizontal. Esta forma de transmisión no genera nueva variación (exceptuando los originados a partir de errores). sobre la variación fenotípica. para reducir los riesgos de error. la complejidad del medio que rodea esos conjuntos. por lo general.CUADERNOS 21 MARCO TEÓRICO Este estudio tiene como marco teórico la ecología del comportamiento. Una fuente de generación de variedad y selección es la transmisión cultural. En este marco. Esto tendería a suceder cuando los costos de experimentar no sean elevados. será predominante por sobre el ensayo y error” Teniendo en cuenta esta hipótesis. En el primer caso se copian los rasgos más frecuentes en la población. En este trabajo se analiza la variabilidad de los artefactos en una escala temporal y espacial acotadas por lo que el último aspecto no será evaluado aquí. Esta es la forma por la cual son transmitidos comportamientos. Otro mecanismo de la variación sesgada es el sesgo indirecto (indirect bias. el individuo copia los rasgos del modelo “en paquete” (Boyd y Richerson 1985). etc. son índices de éxito o prestigio.

m= media.059 m 6 1.047 m 7.586 0. R= riqueza.25 1.414 0.439 DE 3.571 0.31 0.085 1 Ver Aschero y Hocsman 2004.ESTUDIANDO LA TRANSMISIÓN CULTURAL EN ARTEFACTOS LÍTICOS Tabla 1 .Distribución de frecuencias de los artefactos Clase tipológica1 Puntas de proyectil Artefactos formatizados por lascados Raspadores Raederas Artefactos de formatización sumaria Filos naturales con rastros complementarios Artefactos sin formatización por lascados Manos de moler.946 0. 173 .180 0.Resultados.6 1.5 0.36 DE 2. E= evenness.992 0.25 1.732 DE 2.693 0.26 DE 2.291 0.047 m 8.882 0.5 5.631 0. molinos y azadas Percutor Núcleos Desechos de talla Grupos tipológicos Pedunculadas Apedunculadas Cantidad 16 3 6 7 14 16 26 9 1 18 902 19 46 Cantidad total Tabla 2 .160 0. DE= desvío estándar. Artefactos formatizados (raspadores. CV= coeficiente de variación. raederas y artefactos de formatización sumaria) m 9.049 0.010 Puntas de proyectil Artefactos sin formatización Núcleos Desechos de talla m R E CV 5.800 DE 3.658 0.

tales como el maíz (Tonarelli 2006). Se tomaron tanto el ángulo medido como el estimado (sensu Aschero 1983) en los casos pertinentes. Olivera 2006). Es decir. No obstante ser una variable continua. tanto locales como no locales. tales como la alta frecuencia de tecnología sobre lascas e instrumentos de formatización sumaria y. En términos generales. Por su parte. puntas de proyectil estandarizadas. La clase de los artefactos formatizados por lascado (Aschero y Hocsman 2004) presenta una clara distinción en cuanto a la formatización. En el registro arqueológico de ambos sitios se encuentran presentes artefactos de molienda. los instrumentos restantes en esta clase (ver tabla 1). se presentan como artefactos con baja inversión de energía en el sentido de tener retoques marginales o parcialmente extendidos unifaciales y poca estandarización en los soportes. Tampoco fue tenido en cuenta para este análisis el percutor. a unos doscientos cincuenta kilómetros de los sitios de estudio (Mercuri y Vázquez 2001). comenzando por los 35º. téc- nicas de manufactura y transmisión cultural. Cada una de las clases tipológicas posee potencial informativo diferente que permite hacer inferencias. se analizaron todos los núcleos presentes en el conjunto. se refiere a cómo se distribuyen los artefactos entre las categorías planteadas. ya que los artefactos relacionados con las actividades agrícolas y de molienda. con el propósito de caracterizar la diversidad de la muestra. las puntas de proyectil se caracterizan por un alto grado de formatización. en este trabajo sólo serán considerados los filos naturales con rastros complementarios (ver tabla 1). La muestra está representada por un conjunto de materiales de diversa calidad y de diversos orígenes. Estos van aumentando progresivamente 5º. como manos de moler y molinos. se utilizaron las medidas de diversidad de clases (Jones y Leonard 1989): riqueza y evenness para observar la variabilidad en los atributos cualitativos. entonces. Para este conjunto se espera. acerca del manejo de las materias primas. cuanto más se acerque a uno las categorías se encontrarán representadas en la misma proporción. llegando a los 80º. El conjunto lítico se distribuye de la siguiente manera: La clase de los desechos de talla solo se consideró en función de tener una muestra de control de la variación. En cambio. Riqueza (R) se entiende como la abundancia de categorías. En función de calibrar la variabilidad de cada clase. no se registrará el atributo ángulo . La mayor cantidad de material analizado (75%) está confeccionado con materias primas provenientes de Cerro Zapaleri. de modo que medimos ángulos en rangos. tanto métricos como no métricos y luego se hará una comparación de la diversidad general de cada clase. se decidió dividir esta clase en puntas de proyectil y artefactos formatizados. 174 . en este caso de atributos cualitativos. representadas en el registro arqueológico. se cuantificarán diversos atributos. 1 Cuadro 1 . Tanto en la clase de los núcleos como en la de 2 los desechos de talla. composición y diversidad de los conjuntos instrumentales.Atributos registrados Atributos métricos Longitud máxima Ancho máximo Espesor máximo Atributos no métricos Forma base Módulo largo/ ancho Materia prima Ángulo En función de explorar la variación morfológica del conjunto lítico. En todas las piezas se consideró el borde mejor trabajado o aquel que presentaba rastros complementarios. aspectos del diseño. presentarán una distribución más homogénea. por ser un único espécimen. Por un lado. el conjunto presenta características esperables para el Período Temprano. y por otro. operativamente la consideramos como ordinal. dentro de la clase de los artefactos sin formatización por lascados. trabajo o visibilidad. entre otras cosas. entre otros. en general. en menor frecuencia. cuando la movilidad se reduce (ver. Es decir. una mayor variabilidad relativa. Para cuantificar la proporción de frecuencias de instrumentos entre conjuntos se utilizó la fórmula: N N N + + n c1 n c2 n c3 E= C² N = cantidad de instrumentos C = estados del atributo nc = cantidad de instrumentos en cada estado de atributo (Adaptada de Morini y de Francesco 1995 [1983]) El valor resultante de esta ecuación puede oscilar entre uno e infinito. para la cual se seleccionó al azar una muestra de ciento treinta y un desechos de talla. Por otra parte.CUADERNOS 21 la excavación de recintos como de recolección superficial. Debido a esto. tales como las manos de moler molinos y azadas no se hallaban disponibles para su estudio (por encontrarse bajo análisis en el extranjero). Este atributo se midió en la sección del filo con mayor resolución. secuencias de producción. Por los resultados obtenidos de la flotación de sedimentos y análisis de fitolitos se sostiene que sirvieron para el procesamiento de vegetales. 2 El atributo ángulo se midió métricamente mediante un angulómetro. el concepto de evenness (E) designa la proporción de frecuencias por conjunto. lo que indica el procesamiento de granos u otros vegetales.

en parte. más regular que el módulo mediano alargado. se ve que hay diferencias particulares que destacan cada clase. y sería muy arriesgado hacer conjeturas.217. casi todas las piezas pedunculadas tienen un ángulo de filo de 55º en los bordes (Mercuri 2006). Ahora bien. los artefactos formatizados presentan una gran riqueza y una leve tendencia hacia filos de 45º y 70º y en menor medida hacia los 50º. Así. Cardillo 2004). pueden no haber sido lo suficientemente significativos o reiterados como para producir modificaciones reconocibles a través de la metodología aplicada. las pedunculadas y las apedunculadas. ambos conjuntos presentan características similares. se presentan las medias de los resultados obtenidos para cada atributo en cada clase. En una caracterización de la diversidad del conjunto (Mercuri 2006). las medidas del cuerpo de las piezas. se observó que a las puntas de proyectil se las puede dividir en sub-clases. los artefactos formatizados tienden por igual tanto al módulo mediano alargado como al módulo mediano normal. De modo de obtener datos más robustos para observar el comportamiento de las diferentes variables entre sí. Un atributo en el que parece no haber semejanza es el ángulo de filo. probablemente están relacionadas con los aspectos funcionales de las piezas.062).ESTUDIANDO LA TRANSMISIÓN CULTURAL EN ARTEFACTOS LÍTICOS Por otra parte. sino que empíricamente se notan diferencias en el conjunto y estas diferencias se relacionan con la división de clases realizada a priori. se puede afirmar que es bastante homogéneo en todas las clases. en este caso. cuyos resultados sugieren una baja incidencia de reactivación sobre las variables métricas medidas (ver. En las puntas apedunculadas no existe una tendencia hacia un estado de ángulo en particular. (DE: 0. Por lo tanto. Una elección para esto es el coeficiente de variación: CV = s x S = desvío estándar X = media (Tomada de Hintze 2005) El coeficiente de variación da cuenta de la tendencia de la variación que se subestima en pequeñas muestras (Van Pool 2001). tal vez tenga que ver 175 . para poder medir la variación continua (métrica) de atributos en instrumentos líticos la escala de la variación tiene que ser la misma. las puntas apedunculadas se presentan en baja frecuencia (N=3). donde predominan las lascas no diferenciadas. tales como el módulo L/A. Los coeficientes de variación se utilizan cuando se desea comparar la variación de dos poblaciones independientemente de la magnitud de sus medidas (Sokal y Rohlf 1979). entre otros.366. sirven para reconocer si los cambios en la alometría del diseño se vinculan con alguno de los factores arriba mencionados. Las variaciones entre las distintas clases. Es decir. Sin embargo. Si bien estas sub-clases poseen sus características particulares. Martínez 1997. En los artefactos sin formatización las lascas angulares se encuentran en la misma proporción que las lascas con dorso natural (ver Aschero 1983). Asimismo. si bien puede sostenerse una baja incidencia de estos procesos. (DE: 0. No obstante. Si observamos el conjunto en su totalidad. en contraste con los artefactos sin formatización. según las medidas de diversidad y su desvío estándar. Por otro lado. tema que sugiere cierta diversidad en las estrategias de caza. se observa que las clases definidas son internamente homogéneas. En los artefactos sin formatización el tipo predominante es el módulo mediano normal (Aschero 1983). se observa que el módulo L/A en las puntas de proyectil es mediano alargado (ver Aschero 1983). 2 RESULTADOS En función de sintetizar los datos. se realizaron análisis de correlación entre los índices obtenidos y el peso de las piezas. no se descarta que posiblemente hayan sido agentes de variación. Estos son el índice de rejuvenecimiento y 3 el índice de robustez. con poca incidencia en los resultados. Con respecto al ángulo de filo. Flenniken y Raymond 1986) Se utilizaron dos procedimientos analíticos que. En relación con esto. que son los que tienden a variar más. hay que tener en cuenta la incidencia que los procesos de mantenimiento tienen en la variación morfológica (entre otros Dibble 1985. al igual que en los artefactos sin formatización (Mercuri 2006).148). el módulo más frecuente en los núcleos es el mediano normal. la variación observada dentro de cada clase de instrumentos es relativamente baja. y en la materia prima elegida. obteniéndose resultados relativamente bajos (r=0. Media del índice de rejuvenecimiento = 0. Esta afirmación no intenta postular que las clases son natu3 Media del índice de robustez = 0. en las otras clases aparecen mayormente representadas las lascas angulares. Exceptuando las puntas de proyectil. rales. ya que a grandes rasgos varían mucho más que las pedunculadas. En cuanto al atributo forma base. estos resultados no permiten eliminar totalmente el sesgo producido por episodios de reactivación o mantenimiento que. Contrariamente. Se confirma (ver tabla 2) que los instrumentos complejos son los que presentan la menor variación. la riqueza en los artefactos sin formatización es algo menor y existe una tendencia hacia los filos de 50º y 60º. en general. Por otro lado. Puede pensarse que.394).

esto sería así solo si la tecnología lítica fuera la única estrategia tecnológica que se está implementando para la adaptación. y en entornos en donde el riesgo es alto. En la escala local. como se desprende de los modelos evolutivos de Boyd y Richerson (1985). exceptuando los núcleos. Raffino 1988. la población no podría dar respuestas lo suficientemente rápidas como para evitar la extinción local. confirmando la tercera hipótesis. Por otra parte. desde la instauración del patrón de variabilidad climática moderna. así como la cerámica y probablemente otras tecnologías en materiales perecederos. por ser instrumentos más complejos. se puede afirmar que en todas las clases. generando riesgo para las economías productivas. No obstante. hay consenso en que las poblaciones humanas del Período Temprano eran pequeñas y estaban basadas en unidades domésticas que controlaban la producción de los recursos (Aschero 2000. una mayor variación relativa con respecto a las puntas de proyectil. DISCUSIÓN Volviendo a las hipótesis y tomando como referencia el marco teórico. Entonces. que no se hallaron en los sitios. la clase de los núcleos presenta una variación que aparece en una posición intermedia entre las puntas y los instrumentos de carácter sumario (ver más arriba definición de artefactos formatizados). produciendo una diversidad de situaciones locales en relación con la intensidad del riesgo en ambientes particulares. durante la transición Holoceno Medio/Holoceno Tardío (Muscio 1998). en la que la caza ayuda a minimizar riesgos en una economía productiva.CUADERNOS 21 con la función de uso inferida de los instrumentos (ver al respecto Aschero 1975 y 1983). la fuerza con la que actuó la transmisión sesgada durante el Período Temprano como mecanismo de evolución debió ser espacialmente heterogénea en el desierto de altura andino. Este hace referencia tanto al módulo L/A como a la materia prima. al fluctuar el ambiente. Esta es la evidencia de Casa Chávez Montículos (Olivera 1992). No obstante. indican que podría estar actuando con mayor fuerza algún mecanismo de transmisión cultural de tipo sesgado. este riesgo puede. En relación a este aspecto. Así. muestra un valor considerable (ver tabla 2). y probablemente sea. Dentro del marco más general de las investigaciones sobre el riesgo en el altiplano andino. Tebenquiche (Haber 2001). estando sujetas a las fuerzas de la transmisión sesgada. Hay que recordar que en el caso de Matancillas nos encontramos frente a un nicho productor de alimentos. el riesgo debió ser el factor clave controlando la fuerza con la cual la transmisión cultural sesgó la variación de la tecnología lítica. amortiguado con diversas estrategias que tiendan a minimizarlo. variarán menos que las otras clases de instrumentos. Esto puede observarse en la relativa baja variación en las puntas. tanto de los artefactos formatizados como de los sin formatización. una estrategia tecnológica lítica con variación moderada tendiente a baja resultaría maladaptativa. podría pensarse que en un ambiente inestable como este. Muscio (2004) sugiere que el mecanismo que sería esperable que actúe con mayor peso es el sesgo dependiente de la frecuencia. en la macroescala. en función de minimizar el riesgo. Más precisamente. en contextos de poblaciones con bajas densidades y baja escala de complejidad social. Cochinoca (Fernández Distel 1998) y de Las Cuevas. Pasando a las materias primas. Por un lado. restringiendo severamente la variación en los diseños de las tecnologías de caza y en los sistemas normativos del intercambio e interacción social. el resultado para el evenness. En el contexto general del Temprano de la Puna argentina. la poca variación existente y la manera en que se hace presente en el conjunto total. Esto probablemente tenga que ver con el resultado de la reducción y talla de instrumentos tales como las puntas de proyectil en los sitios (ver al respecto Mercuri y Vázquez 2001). 176 . Los patrones de variación de la tecnología lítica de Matancillas muestran esta situación. los desechos de talla presentan una mayor variación relativa en todos los atributos medidos. Ahora bien. siendo consistente con el supuesto de que variarán más que el conjunto instrumental. Bajo estas situaciones se espera que las fuerzas de la transmisión cultural actúen selectivamente. Susques (Yacobaccio et al 1998). la tecnología lítica es una más de las estrategias tecnológicas utilizadas por el grupo. Es decir. en el borde del altiplano andino (Raffino 1977). es esperable la acción de la transmisión cultural sesgada favoreciendo la adaptación local (Muscio 2002). también se observa como tendencia general. Este acercamiento a la tecnología lítica puede contribuir al conocimiento de la diversidad de los procesos evolutivos durante el Temprano en la Puna. si bien en una escala más inclusiva el nicho ecológico puede ser sensible a las fluctuaciones climáticas. No obstante. con agricultura y pastoreo complementados con caza. Sin embargo. Olivera 2001). el análisis de los núcleos no muestra evidencias claras de maximización de las materias primas no locales. que como se planteó en las hipótesis. priman las no locales incluso en los artefactos sin formatización (aunque el porcentaje de materias primas alóctonas es del 47%). Asimismo. este ambiente es un entorno muy fluctuante. Los estados de atributo en los cuales se concentra la muestra son por un lado el módulo mediano normal y por otro la obsidiana negra de Zapaleri. hay dos razones que nos permiten plantear que la transmisión cultural sesgada debió ser un factor común entre las distintas poblaciones que ocuparon la región durante el Período.

y no implica extinción biológica. Por otra parte. 177 . Sin intentar una analogía. En cuanto a los conjuntos líticos existe cierta homogeneidad para estos momentos tempranos. como los vegetales domésticos o silvestres (ver Muscio 2004 entre otros). Mercuri 2006). Así se podría pensar que la población pudo haberse desplazado a otras quebradas laterales del Valle de SAC. junto con puntas de proyectil de módulos medianos o pequeños (ver entre otros Escola 2002). Esto no se observa en nuestro caso de estudio. como las vicuñas. ya que existen redes de interacción similares que se mantienen de generación en generación. en este caso camélidos silvestres. Es decir. particularmente los cultivados. En este aspecto. No hay que olvidar que. esta debió estar orientada a explotar una variedad de recursos vegetales. Los estudios de procedencia de materias primas líticas establecieron múltiples fuentes de proveniencia de obsidianas. El patrón que caracteriza las estrategias tecnológicas líticas de las ocupaciones del altiplano. Así. tiende a ser más resistente a las fluctuaciones climáticas que la agricultura o incluso que los animales domésticos (ver sobre este punto Vilá 2000. aunque por osteometría se identificó la presencia de vicuñas. Fernández Distel 1974. la transmisión cultural de tipo sesgado. al mantener un mayor control permite que los lazos y las relaciones a largas distancias persistan más allá del tiempo y la lejanía. La información obtenida de Matancillas expone un tiempo de ocupación breve en la escala arqueológica. donde los resultados muestran que las obsidianas alóctonas no estaban siendo maximizadas. susceptibles de ser cazados como el guanaco y la taruca (Muscio 2004). en el conjunto lítico de Matancillas los instrumentos que presentan una variación relativa menor (las puntas de proyectil) son los que pueden relacionarse con los recursos relativamente más estables. El patrón observado en la tecnología lítica de la quebrada de Matancillas se repite en otros lugares de la Puna argentina. como Urcuro (Muscio 2004. la población que habitó la Quebrada de Matancillas formaba parte de una población en escala más amplia que ocupaba todo el Valle de San Antonio de los Cobres e incluso zonas más lejanas. es el uso de lascas como formas base de instrumentos con filos y poca formatización formal. Por ejemplo. Olivera 2001. Podría pensarse que estas redes. Ahora bien. ver sobre este punto López 2002 y 2003). podría pensarse que los instrumentos con una variación relativa mayor tendrían un uso potencial sobre recursos vegetales. López 2002). Asimismo. Esto sugiere la extirpación del grupo que pobló la quebrada. esto puede observarse actualmente. las materias primas alóctonas muestran evidencias de cierta maximización (Escola 2004). se evidencian similitudes en los conjuntos artefactuales. basadas en vínculos de parentesco (Muscio 2004). Yacobaccio 2001. más sensibles a fluctuaciones climáticas. ya que este es el recurso predominante en el registro arqueofaunístico de Matancillas. Las redes de interacción social que conectaban diversas áreas no solo permitirían amortiguar los efectos de las fluctuaciones climáticas mediante la obtención de recursos alóctonos. Recordemos que la obsidiana preponderante en los sitios analizados proviene de una fuente a unos 250 km. la biomasa animal silvestre. en Antofagasta de la Sierra. como el maíz o la quínoa. es de destacar la importancia de las redes de interacción como estrategia adaptativa. desde la cerámica hasta los conjuntos líticos y en el patrón de consumo de camélidos. Bajo esta interpretación el intercambio interregional minimiza los riesgos de economías productivas en ambientes fluctuantes conectando diversos ambientes con diferente oferta de recursos en los cuales la fluctuación es asincrónica. entonces. en situaciones en las cuales las fluctuaciones no pueden ser manejadas adaptativamente. Así. los instrumentos con mayor variación relativa (artefactos no formatizados) son los que hipotéticamente pueden relacionarse con recursos relativamente menos estables. Se puede proponer. también posibilitarían el desplazo de la población hacia otras quebradas laterales. En los desiertos de altura. Muscio 2004).ESTUDIANDO LA TRANSMISIÓN CULTURAL EN ARTEFACTOS LÍTICOS Al formar parte de una estrategia de subsistencia más amplia –una economía basada en la producción de alimentos complementada con la caza– la tecnología lítica sigue un patrón que refleja estas dos estrategias principales. los patrones de variación en puntas de proyectil pueden interpretarse como diversidad de estrategias de caza. si bien una mayor variación artefactual podría interpretarse como una estrategia adaptativa tendiente a amortiguar riesgos de recursos inestables. durante el Período Temprano también se destaca la importancia de la caza como complemento de una estrategia predominantemente agrícola (Escola 2002. privilegiándose la diversificación por sobre la especialización (Mercuri 2006). la dependencia y el uso dado a las materias primas no locales en la Quebrada de Matancillas podría implicar que estas redes de interacción tuvieron una relevancia distinta a la que parecen haber tenido en otros sitios. Especialmente en ambientes fluctuantes donde el riesgo es la principal fuerza selectiva. que la relativa homogeneidad en esta clase de instrumentos apunta a la obtención de un tipo de presa particular. que probablemente influenciaban y relacionaban distintas áreas del NOA (Yacobaccio et al 2002). Desde una perspectiva evolutiva. en el área posiblemente pudo haber otros recursos de alto ranking. estas similitudes regionales pueden reflejar convergencias ecológicas y vinculaciones con redes de interacción social. De esta manera. Así. En estos contextos. (los restos de roedores son tafonómicos. En contextos contemporáneos de la región. Esto ya fue destacado por Patricia Escola (1987) con la sistematización de las puntas de proyectil de esta región.

Estudio de sitios con estructuras arquitectónicas. Richerson 1985 Culture and the Evolutionary Process. Aschero. Los primeros pasos. Arte Rupestre. and Human Diversity. Cavalli-Sforza. L. págs. Buenos Aires. tal como muestra nuestro propio trabajo. 27-57. 25. 2004 Arqueología y Procesos de Transmisión Cultural Una Aproximación Teórico-Metodológica. se contribuye al conocimiento de la variabilidad de las ocupaciones formativas del noroeste de la Argentina. Luján. M. Universidad de Buenos Aires. C. Buenos Aires. Current Anthropology. Boone. Barcelona. lo que permite plantear procesos locales de evolución que respondieron a particularidades tanto ecológicas como sociales de Matancillas en la Puna Norte de la Argentina. por todo. puede ser una señal de procesos de transmisión cultural verticales. y J. y F. R. C. A Hernán Muscio por su guía teórica. Stanford. en M. mediante los análisis hemos podido detectar señales de la acción de la transmisión sesgada sobre la tecnología lítica de Matancillas. Así. Hocsman 2004 Algunas propuestas para el análisis cuantitativo de conjuntos líticos. de Hoyos (eds. págs. Smith 1998 Is it Evolution yet? A critique of evolutionary archaeology. la transmisión vertical está asociada a la replicación de comportamientos que tienen alto valor adaptativo (Cavalli. Considerando que durante el Período Temprano. desde los conjuntos líticos y cerámicos. Ya vimos como el caso de Matancillas se aparta en muchos aspectos a lo observado en Antofagasta de la Sierra. Princeton. la incidencia de la transmisión cultural en la ocupación del período temprano de Matancillas.CUADERNOS 21 Finalmente. Current Anthropology. Facultad de Filosofía y Letras. Cavalli-Sforza. CONCLUSIONES Como se ha demostrado a lo largo de la discusión. Más generalmente. J. 17-44. y. Camélidos y Espacios en la Interacción Circumpuneña. L. Plenium Press. y en especial de la Puna. y S. Olivera y J. Clark (eds. Cardillo. A Marcelo Cardillo por sus comentarios. la transmisión sesgada y vertical es la que predomina en sociedades de baja demografía.).). Boyd.Sforza y Cavalli. desde la tecnología lítica. H. un aspecto sumamente importante a resaltar es que el patrón de transmisión sesgada detectado en la tecnología lítica de Matancillas. INAPL. Dibble. En este sentido. L. y P. C. 178 . Rediscovering Darwin: Evolutionary Theory and Archaeological Explanation. Chicago. generando tanto procesos locales de evolución convergentes y divergentes. C. R. Durham. Buenos Aires. la variación en el conjunto lítico de la quebrada de Matancillas. Nastri 1994 Investigaciones arqueológicas en la cuenca del río San Antonio de los Cobres (Pcia. M Podestá y M. 2000 Figuras Humanas. L. bajo el apoyo del marco teórico.. Buenos Aires. Bettinger. Princeton University Press. Tesis de licenciatura en Ciencias Antropológicas. es esperable que la transmisión sesgada vertical haya predominado durante este Período. A. D. págs. Sociedad Argentina de Antropología. Radovich (comp. las poblaciones de la Puna fueron relativamente pequeñas y de baja escala de complejidad (Olivera 2001). MS. Barton y G. University of Chicago Press. Análisis lítico. Como se vio. AGRADECIMIENTOS A Patricia Escola por sus comentarios. Stanford University Press.). H. W. 1991 Hunter-gatherers: Archeological and Evolutionary Theory. 177-191. Acosta. A. 1985 Material Variability in Levallois Flake Manufacture. W. Apéndices A y B. Universidad de Buenos Aires. Bettinger. A Ulises. R. 26 (3): 391-393. de Salta). Muscio y J. A. Menhires y Piedras de Colores en Argentina. Aschero. MS. págs. L. M.). D. Arte en Las Rocas. En este trabajo se analizó. Archaeological Papers of the American Anthropological Association. Eerkens 1997 Evolutionary Implications of Metrical Variation in Great Basin Projectile Points. a partir del caso de estudio. Precisamente. Culture. F. N° 7. puede argumentarse la acción de la transmisión vertical actuando en comunidades pequeñas.Sforza 1994). Entonces. 39: 141-173. A. Temas de Arqueología. 1991 Coevolution: Genes. las hipótesis acerca de los mecanismos de transmisión cultural sesgada se sustentan con la evidencia discutida. como la de nuestro caso de estudio (ver Muscio 2004). Cátedra de Ergología y Tecnología. La evidencia cerámica de Matancillas también muestra señales de transmisión vertical (Muscio 2004). Feldman 1981 Cultural Transmission and Evolution: A Quantitative Approach. Cavalli-Sforza 1994 ¿Quiénes somos? Grijalbo Mondadori. y E. Nueva York/Londres. sugerencias y compromiso en la lectura de una primera versión de este trabajo. 1983 Ensayo para una clasificación morfológica de los artefactos líticos. presenta patrones previsibles desde la teoría de la transmisión cultural. BIBLIOGRAFÍA Acuto. Loponte y M. Ramos (comp.33. H.

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sino que.ar La modernización empresaria en YPF comenzó en los 90.workers INTRODUCCIÓN El profundo proceso de reconversión neoliberal y reforma del Estado. Palermo* RESUMEN En el presente trabajo analizamos el proceso de privatización de la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). empresario petrolero privado. le concierne la explotación de un recurso natural no renovable. socavó la legitimidad del sindicato entre los propios trabajadores como espacio de representación. KEYWORDS Privatization .business modernization . situaremos la mirada sobre las tensiones sociales que surgieron a partir de la privatización. el objetivo del presente trabajo es reconstruir el proceso de privatización de YPF. la mayor empresa que tuvo el Estado argentino. y la más profunda. cambios organizacionales y una completa reorganización de las políticas laborales. insumo básico para el abasteci- 181 .trabajadores ABSTRACT The present paper is centered on the study of the privatization process in YPF. El objetivo era llevar a una situación de eficiencia y rentabilidad a las empresas estatales. incorporación de nuevas tecnologías de gestión (Novick 1991). siempre presentó características particulares y únicas. y la puesta en marcha de un “Plan de Transformación Global” elaborado para el sector por José Estenssoro. the biggest company that the argentine state have had. para luego aproximarnos a la configuración de la arquitectura de las políticas empresarias en la empresa petrolera. sino que. transformó los espacios de representación de los trabajadores. las cuales modificaron el plantel de trabajadores en número y composición. iniciado en la Argentina después de la crisis del petróleo de 1973 (Borón 2004). luego del decreto 2778–el decreto disponía la conversión de YPF a Sociedad Anónima–. En primer lugar. En primer lugar. We tackle the business modernization process that affected not only the work relationships. reconfiguró los espacios propios de representación de los trabajadores erosionando el poder de los sindicatos. A partir de aquí realizaremos un análisis sobre el rol del sindicato en la privatización. En este contexto. como condición previa a su privatización. sino que se puso en funcionamiento un plan de reprofesionalización de los puestos de mando como principal pilar de la modernización empresaria. y en especial a YPF. aunque compartía rasgos con otras empresas estatales. Particularmente en el caso de YPF.modernización empresaria. no solo se incorporaron nuevas tecnologías de gestión o administración empresaria. but also the workers representation spaces. para así capturar el interés de los potenciales inversores. Esta reestructuración solo fue posible gracias al rol activo del Estado. En los comentarios finales. y llevado hasta sus límites durante la década de los 90.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. Este profundo proceso de cambio en el interior de las empresas. PALABRAS CLAVE Privatización. tuvo como uno de sus ejes principales la privatización de las empresas públicas productoras de bienes y prestadoras de servicios. llevado a cabo a partir de la década de los setenta y fundamentalmente durante la década de los noventa. PRIVATIZACIÓN Y REESTRUCTURACIÓN DE YPF La empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales.com. ∗ CONICET. 2006/2007 ISSN 0570-8346 “TODOS SE ACUERDAN DE YPF ESTATAL” PROCESO DE PRIVATIZACIÓN DE YPF Y TRANSFORMACIONES LABORALES Hernán M. hernanpalermo@yahoo. se implementó un proceso de reestructuración que involucró cambios técnicos. Figari 2003) no solo deterioró el poder de negociación del SUPE (Sindicato Unido Petrolífero del Estado) frente a la empresa. En la primera etapa de transformación inaugurada por el ingeniero Estenssoro. De esta manera abordamos el proceso de modernización empresaria que afectó no solo las relaciones laborales. la modernización empresaria (Dombois y Ludger 1993.

con un patrimonio neto negativo. Sin embargo. la reducción de alícuotas impositivas a los combustibles y la privatización de YPF.CUADERNOS 21 miento energético a partir de principios de siglo XX. La deuda de la empresa había crecido de trescientos veinticuatro millones de dólares en 1975 a cinco mil setecientos millones en 1983 debido a las diversas utilidades que se 1 realizaban con fondos de YPF . en general. la privatización periférica de numerosos servicios. convirtiéndose así en un producto estratégico determinante para este sistema capitalista. Por otro lado. mucho más que intereses puramente económicos. el debate por la explotación y comercialización de este recurso fue tomando diferentes tonalidades a lo largo de los distintos gobiernos. La designación del ingeniero José A. Intentos de apertura privada de ciertos eslabones del proceso de producción de petróleo colisionaron con oposiciones nacionalistas y estatistas. ya que debían entregarlo obligatoriamente a la empresa estatal. vivienda. en caso de conflictos entre las empresas y el Estado. servicios de salud y de recreación. tras sucesivos decretos. fuertes beneficios para ese sector. En segundo lugar. la eliminación de trabas al comercio exterior. YPF se había desarrollado de tal manera que resultaba la empresa estatal de mayor tamaño. YPF era una empresa gigantesca con un enorme déficit. Los contratos que YPF firmaba con empresas privadas significaban. Si bien esto ocurrió con otras empresas estatales. En 1983. Muchos contratos permitían que las empresas privadas trabajaran en zonas más pobladas. se procedió a la adjudicación directa a empresas privadas de importantes yacimientos en explotación sin compensación alguna. el presidente Alfonsín anunció en Texas el lanzamiento del Plan Houston. los contratos favorecían notoriamente a las empresas privadas. Con la irrupción del gobierno militar en 1976. político y económico. De esta manera. a un importante déficit. YPF involucró a lo largo de la historia argentina. Por otra parte. un déficit de alrededor de cuatro mil millones de dólares. por sus ventas. terminación y reparación de pozos. había sido suspendido debido a las protestas de varios sectores del radicalismo que lo criticaron duramente. otro plan que abría licitaciones a capital privado. Sin embargo. y por ende con menores costos. El sistema consistió en implementar. sociales y culturales) para legitimar un orden social. Además. en las postrimerías de la dictadura militar. el Estado distribuía las riquezas en forma de trabajo con salarios altos. De esta forma fue convirtiéndose en la empresa estatal de “bienestar” por excelencia. la desregulación de los precios. Además. con la conversión de YPF a Sociedad Anónima y el “Plan de transformación global”. y se dejaba a YPF en regiones periféricas en donde los costos eran mayores. En 1985. los contratistas de YPF no disponían del petróleo libremente. A partir de la dictadura militar. cuando Alfonsín asume la presidencia de la Nación. a precios muy superiores a los costos que. y el Petroplán. la situación financiera de YPF había empeorado. hacia 1988. con una fuerte impronta nacionalista. e incluso con notorias deficiencias técnicas. Desde el descubrimiento del petróleo y la creación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales en 1922. el despido de trabajadores y la persecución a sectores populares (Azpiazu 2002) que obstaculizaban los proyectos del gobierno de facto. a principios de la década de los noventa. Consecuentemente. puesto que a partir de esta empresa se construyeron diferentes polos petroleros a lo largo del territorio nacional y se desarrolló una política por parte del Estado de poblamiento o “conquista” del interior del país. por igual tarea. los activos de la empresa. acumulaba a finales de la década. se favorecieron los intereses de antiguas compañías de servicios petroleros como Bridas y Pérez Companc. se inauguró un verdadero proceso de vaciamiento de YPF. hasta su privatización en los 90. La empresa fue utilizando todos los recursos que tenía. en muchos casos sin experiencia en el tema. y una deuda externa de 5. se hizo frecuente la aparición de los contratos con empresas privadas de perforación. en muchas ocasiones se usaban para cubrir déficit de otras empresas estatales. Estas políticas llevaron a YPF.400 millones de dólares. a causa de las políticas monopolistas. 182 . equivalente al 70% de sus ventas. 2002). realizaba YPF. manejando un volumen de venta de cuatro mil millones de dólares y ocupando el cuarto lugar entre los mayores empleadores del país captando el 13% de los trabajadores públicos (Balazote y Radovich 2000. y tampoco las refinerías privadas podían comprar libremente el petróleo para elaborarlo. la privatización tuvo su primera expresión concreta en 1990. A través de ella. la profunda racionalización de personal. De esta forma se sumaron otras compañías a la actividad. Estenssoro al 1 Era una práctica común la de utilizar los fondos de la empresa para cubrir deudas del Estado. En los años ochenta era la empresa argentina más grande y se ubicaba cuarta entre las latinoamericanas. Cabe señalar que hasta la desregulación de los noventa. nunca fue a la escala de YPF. con el propósito de atraer capital privado a participar de la explotación del petróleo. A pesar de los intentos de apertura privada en distintos eslabones de la explotación petrolera. Los principales instrumentos de estas políticas fueron la privatización de las reservas. las políticas de los sucesivos gobiernos llevaron a YPF a un fuerte proceso de endeudamiento. (económicos.

pero ahora como personal subcontratado. el trabajador estaba en condiciones de elegir entre diversos cursos de capacitación para los que la empresa afrontaba todos los gastos requeridos. pero qué pasa. y no 183 . tuvo un alto acatamiento entre los trabajadores. en general. se puso en funcionamiento un plan de reprofesionalización de los puestos de mando. Tuve el primer taxi de Berisso” (ex trabajador de YPF. altamente competitivo y demandante de mano de obra profesional. El plan elaborado por Estenssoro. ¿con quién tenés que competir? Con empresas multinacionales. ya que se trataba de un empresario petrolero privado. se puso en marcha un plan de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas para los trabajadores que ya no eran necesarios para la empresa. que van a poner. A estas políticas de racionalización de personal que. Luego la huelga es declarada ilegal por el Ministerio de Trabajo de la Nación. con el pago de altas indemnizaciones. Con esta política se alejaba de forma definitiva al trabajador del ámbito de trabajo. los cursos de capacitación constituyeron la antesala del despido del trabajador. Esto fue producto de la combinación de la crisis laboral y económica. el empleado percibía normalmente su salario y beneficios sociales como si se encontrara en el puesto de trabajo. debía transformarse y debilitarse la intervención del sindicato en las decisiones propias de la empresa. Este hecho. estos emprendimientos quedaron en su mayoría sin efecto. y al día siguiente a la movilización. ya que. son despedidos aproximadamente mil quinientos trabajadores. A esta primera etapa de racionalización de personal se adhirieron un gran porcentaje del personal de YPF. la desesperación por la pérdida del empleo. ya que debieron participar en procesos licitatorios con empresas más competitivas. con relación a las políticas de gestión. vamos a trabajar. mejor capacitadas tecnológicamente. “Cuando me fui hice mil cosas. la inexperiencia en emprendimientos comerciales. Parte de las consecuencias de una deficitaria política de inserción laboral para los trabajadores despedidos fueron. Los cursos de capacitación fueron muy heterogéneos. siendo egresado del Rensselaer Polytechnic en Troy. tuvo un alto contenido simbólico. estos emprendimientos fueron impulsados por ex personal de mantenimiento. Por otra parte. y como eje del proceso de modernización. Los cursos duraban aproximadamente un año. la saturación de una oferta que no podía ser absorbida por la demanda. En primer lugar. “eran retiros voluntarios obligatorios. listo y se terminó”. De esta manera.“TODOS SE ACUERDAN DE YPF ESTATAL” frente de YPF S. En primer lugar. nos levantamos a la mañana. para la modernización empresaria. El personal despedido de YPF se organizó tomando distintas formas jurídicas –ya sea como sociedades anónimas. computación y pantalonería. se suma el caso particular de la Refinería La Plata y el despido forzoso de lo que todos los trabajadores llaman “La Gran Echada”. desde panadería. El discurso oficial que justificaba a los cursos era que los despedidos se pudieran insertar nuevamente en el mercado laboral. en general. en lo concerniente a las políticas de gestión y la conflictividad laboral. exigencias de un mercado petrolero. Mayoritariamente. En un principio. y durante este tiempo. En segundo lugar. una de las últimas movilizaciones masivas convocadas por el sindicato. (Extracto de entrevista a ex trabajador de YPF). “¿Y los trabajadores hicieron empresas contratistas?” “¿Sabés qué fue eso? Engaña pichanga fue eso. frente a su inexperiencia en materia empresaria. Los emprendimientos fueron una salida de los trabajadores frente a la inminente reestructuración de la empresa. y luego entrarían en la ley de la “libre competencia”. se realizó a través de distintas estrategias de política empresaria. se utilizaron a lo largo de las dependencias y refinerías de YPF. Nueva York. “De un día para otro. YPF les aseguraba una subcontratación de dos años. A. Claramente. y llego a la puerta de la destilería. en un contexto de hegemonía de las políticas neoliberales y de claro debilitamiento del poder sindical. en el cual el SUPE jugó un rol importante en su organización. En 1991 el sindicato de Ensenada convoca a un paro nacional de actividades debido a un conflicto en la refinería de Salta. Refinería La Plata). El proceso de racionalización de personal que se llevó a cabo durante la década de los noventa. según ex trabajadores. se trataba de oficios y cursos que no reflejaban una capacitación orientada a las 2 Entrevista a un gerente de la Refinería La Plata. Pasado el tiempo estipulado de contratación. que firmabas sí o sí” (Ex trabajador de YPF de la antigua flota naval de la empresa). “hasta 2 cursos de aviación” . el fracaso de distintas experiencias cuentapropistas que se multiplicaron en las distintas zonas donde la empresa estatal ejercía su influencia. comprendía dos pilares fundamentales que debían llevarse a cabo previamente a la privatización final de la empresa. con reconocida simpatía hacia las ideas liberales y estrechos lazos con la comunidad de negocios locales e internacionales (Margheritis 1999) y una fuerte formación académica en los Estados Unidos. El número de empleados pasó de un plantel de cincuenta y un mil personas en 1990 a diez mil seiscientos en 1993. Porque le daban la opción. cooperativas o Sociedades de Responsabilidad Limitada– para ofrecer el mismo trabajo/servicio que antes hacían desde el interior de la empresa.

A cambio. Las reformas producidas durante la hegemonía de las políticas neoliberales. ante el riesgo objetivo de ser desplazados por la competencia de otras empresas locales o extra regionales. disminución de la representatividad (desocupados). la perdurabilidad de los emprendimientos laborales. coloca a algunas de estas empresas y a sus trabajadores cooperativistas y empleados. la privatización de YPF. para enfrentar los efectos negativos del proceso de privatización” (Orlansky y Makón 2003). Esta mirada negativa sobre el sindicato es apreciable en los relatos que registramos. Particularmente. campaña antisindical. debilitaron visiblemente el poder y el accionar del SUPE. Las empresas sostenidas por el sindicato deben realizar algunas transformaciones importantes a fin de adaptarse a las nuevas reglas económicas. fue en épocas anteriores un importante espacio de solidificación de conquistas y reivindicaciones concretas para los trabajadores del petróleo. referirse al sindicato implica valores y sentidos referidos a una historia de “traición” y arreglos “a espaldas” de los trabajadores. este apoyó las reformas neoliberales y. y hay huelga. Comodoro Rivadavia– y en donde la actividad petrolera se situaba en el centro la estructura productiva. sino en las nuevas incorporaciones del período Repsol. como estrategia política de negociación. donde se le adjudica cierta complicidad por parte de los dirigentes que conducían aquella filial. Si hay huelga. la más profunda. uno de los mecanismos apropiados. que priorizan el logro y la productividad a partir de la reducción de costos laborales.. estos sentidos hacia el SUPEH (Sindicato Unido petroleros e Hidrocarburíferos) se acentúan en la filial Ensenada. Tartagal y General Mosconi. específicamente. bueno. los territorios mayormente afectados fueron las zonas que surgieron al ritmo de YPF con carácter de enclave –Cutral Có y Plaza Huincul. Pero había huelga y nos quedamos en la puerta charlando. escasa movilización social.. El vencimiento de dichos contratos. La reconversión neoliberal se impone en una coyuntura histórica de crisis. De esta manera. viste por lo menos antes eso era así. los sindicatos burocráticos produjeron su propia reconversión hacia “sindicatos de negocios”. y una correlación de fuerzas desfavorable para los trabajadores. argumentando la inevitabilidad de los cambios y apelando a la profundidad de la crisis económica con algunos condicionantes: desgaste provocado por la conflictividad de 1983-89. 3 Ensenada y La Plata . Con la asunción de Carlos Menem. modernización de equipos) para renovación de los contratos. Este sindicato.CUADERNOS 21 sé. la mayoría no entendía por qué había una huelga. EL ROL DEL SINDICATO Para gran parte de los trabajadores de YPF. En relación con estos emprendimientos. La legitimidad del sindicato entre los trabajadores se encuentra erosionada por esta valoración. no solo de ex trabajadores de la época estatal.” (ex trabajador de YPF La Plata. hay huelga. Como yo. 184 . amigo cercano de Menem y miembro de su círculo inmediato. no entendimos bien por qué. participación accionaria en la empresa privatizada a través del programa de propiedad participativa (PPP). con una fuerte imbricación peronista. entre las que figuran subsidios para comprar parte de la empresa. En este contexto y frente a la fuerte modernización y avance de las estrategias de administración empresaria. la mayor parte de los sindicatos reestructuraron sus políticas de acción frente a las inminentes reformas estructurales impulsadas desde el Estado. de la eficiencia y la racionalidad empresaria de los usos de los recursos materiales y humanos. hay huelga. en el marco más general de la alianza de carácter privatista entre los sindicatos y el Partido Justicialista. Esta pérdida de poder se observa claramente en las sucesivas renegociaciones de los convenios colectivos durante los noventa. MODERNIZACIÓN EMPRESARIA El proceso de transformación de YPF comenzó con su primera etapa. después discutís.. El sindicato convalidó el programa de cambios impul4 sado por el gobierno de Carlos Menem . subsidios para la obra social petrolera (OSPE). Cabe destacar que en ese entonces el líder del sindicato petrolero (SUPE) era Diego Ibáñez. Repsol YPF intenta imponer condiciones de eficiencia (reducción de precios. contratos para dar trabajo a trabajadores despedidos. a partir del 23 de agosto de 1990 liderada por el ingeniero José Estenssoro.. que operaron cambios que resultaron desfavorables. pri4 En La Plata las consecuencias no fueron tan notorias debido a que es una ciudad con otras actividades productivas y de servicio con importancia. El Sindicato Único de Petroleros del Estado asumió un 3 rol activo en el proceso de reorganización y privatización de la empresa. el sindicato pone en práctica. El SUPEH realiza actividades de formación y preparación sobre políticas empresarias para la actual modernización de los emprendimientos. despedido en la Gran Echada) Si bien la privatización de YPF afectó la zona de Berisso. La relación del SUPE con los emprendimientos laborales organizados con personal de la ex YPF estatal. el gobierno le otorgó una serie de concesiones. etcétera. desde el punto de vista de las condiciones históricas y de los derechos logrados por los trabajadores del petróleo en nuestro país. en el episodio de la “La Gran Echada”. Y es más. “fue un nicho. En el caso del SUPE.

se pone de manifiesto la gratificación por desempeño. hasta su muerte en 1995. el nuevo personal “fuera de convenio” deja de estar bajo la representación del sindicato. salarios más bajos. Anteriormente. Un tipo por ahí autoritario. ni estratégica. En el marco de este contexto. se decidía la asociación o venta. Conjuntamente con el DPO se introduce. La Dirección por objetivos es el componente que comenzó a configurar un sistema básico de dirección de personal. mediatizan las nuevas normativas organizacionales. había una remuneración variable que tenía que ver con el cumplimiento de esos objetivos. (Gerente de Repsol YPF). en el contexto de reforma laboral. en los años de él hubo una transformación impresionante. “Se comenzó a trabajar con criterios de objetivos para personal. Aparte de tu sueldo.145. durante la etapa Estenssoro. no era ni rentable. vinculado con las funciones de su puesto. fragmentación del plantel completo (división entre los “dentro” y los fuera de convenio”) y la descomposición de la “carrera orgánica” ascendente. También establecía que el estado debía enajenarse de las acciones en un plazo de tres años en un porcentaje no inferior del 50%. había atractivos. Es por esto que. Toda persona compartirá objetivos individuales que deben cumplirse. sino que también implicó la reducción de personal. a partir de ahí. Durante la etapa dirigida por el ingeniero Estenssoro. De esta manera. supone un cambio de “cultura” o de sentidos en los trabajadores. se resolvía su venta o cierre. Particularmente la noción de polivalencia laboral se introduce explícitamente en el convenio de 1997. roles y tareas claramente definidas que se expresaban en los convenios colectivos de trabajo. y al mes de haber asumido las funciones. La sistematización de la transformación de la empresa consistía en definir. en materia de recursos humanos. los obreros de YPF tenían categorías de trabajo. La polivalencia laboral afectó no solo las tareas que a cada trabajador le correspondía. agresivo. a partir de la transformación de la empresa. había objetivos. y comienza a introducirse la noción de 6 “polivalencia laboral” . debilitando profundamente su poder de negociación. la “Revisión de desempeño”. toda una política muy agresiva de internacionalización también. en primer lugar. Esto tiene que ver con una política muy agresiva de crecimiento. Estenssoro mejoró todo el tema de imagen.“TODOS SE ACUERDAN DE YPF ESTATAL” mero como interventor y luego como presidente. Si en todo caso. Por el contrario. los puestos de mandos significaban los engranajes que. en el proceso de transformación de YPF durante la década del 90. De esta manera. el primer paso en la renegociación del convenio colectivo de 1990 pone como eje central la exclusión del 5 personal de jefatura o con capacidad de mando . estableciéndose como un elemento de integración de los intereses de la empresa. se implementa en las políticas de administración empresaria la Dirección Por Objetivos (DPO). desregulación del sector para alentar la competencia. Nº 24. y objetivos grupales concernientes a la unidad a la que pertenece. En la siguiente renegociación del convenio en el 93. pero con una capacidad de liderazgo interno muy fuerte. 6 Esta modificación dejaba afuera del CCT todo personal de supervisor en adelante . También cabe destacar que. se concebía como condición fundamental el cumplimiento de pautas básicas para que el proceso de transformación fuera posible: precios libres en el sector petrolero. se comienzan a eliminar del convenio colectivo una multiplicidad de oficios y categorías que implicaban una movilidad laboral ascendente. A partir de las “debilidades” de los sujetos. transfiriéndoles como propios los objetivos de la empresa. uno de los fenómenos más evidentes dentro de la incorporación de nuevas tecnologías de gestión. el proceso de recomposición de la hegemonía empresaria en YPF se fortalece y revitaliza con la introducción de nuevas formas de organización y administración. Enmarcados en este nuevo esquema de modernización empresaria. disponía dividir el capital accionario en tres partes: El 51% para el Estado. Esto significa que desde los más altos niveles de la gerencia (en este caso a través de los programas de recursos humanos) hasta los más bajos niveles. estaba vinculado con un profundo proceso de reprofesionalización de los puestos de mandos o jerárquicos. las áreas que resultaban estratégicas. Para esta primera etapa. se encuentran todos comprometidos 5 con las metas estratégicas de la empresa mediados por objetivos en común. Si un área era estratégica y rentable quedaba en propiedad de YPF. el 39% para las provincias y el 10% para el personal de la empresa. Hubo también muchísima capacitación interna… Después. La introducción de nuevas nociones de management empresario. Es así que. se abrió el camino para la renegociación del Convenio Colectivo de Trabajo con el sindicato. Un tipo que tenía unas cualidades [Estensoro] de mando y de gestión excepcionales. 185 . vinculado a nuevas nociones de management empresario. El decreto de 1992. se recomiendan determinados planes de desarrollo individual y formación. la parte de servicios. Esta última consiste en una política orientada desde la empresa hacia la identificación de “puntos fuertes” y “áreas de mejoras” del personal. si era estratégica pero no rentable. impermeabilidad de la interferencia política –principalmente del sindicato– y renegociación del convenio colectivo.

Esta individualización de las competencias llevó a la implementación de un complejo sistema de evaluación –relacionado al sistema Dirección Por Objetivos y Revisión de desempeño–. “…el proceso de privatización generó un extraordinario cambio desde el punto de vista de gestión de las gerencias. la noción de competencias. El foco de atención se ha desplazado así. PERÍODO REPSOL YPF Finalmente. y a un seguimiento especial realizado por tutores designados para ello. trayectoria o antigüedad. la noción de competencias –conjunto de saber inestable. con valores y sentidos en consonancia con los objetivos de producción y fundamentalmente alejado de la vida sindical. a saberla resolver. siendo la experiencia un capital importante del trabajo. En este sentido. al conjunto de saberes puestos en juego por los trabajadores para resolver situaciones concretas de trabajo. El sistema de competencias toma relevancia en la etapa de Estenssoro. Frente a esta profunda reestructuración que estaba afrontando YPF. el compromiso y la cooperación. en un proceso de cambio tecnológico y organizacional por efecto de la reestructuración productiva. Se puso en práctica una política de gestión que otorgaba una mayor autonomía a cada individuo. se puso el acento en la constante formación de profesionales. puesto a prueba y evaluado constantemente–. Buenos Aires). alcanzando nuevas formas de reclutamiento. denominado “Programa de jóvenes profesionales”. Sede Central. se transformaron profundamente las relaciones laborales. intentó deconstruir al trabajador petrolero. son sometidos a un seguimiento riguroso por parte del área de recursos humanos. apartándose así de la rígida organización vertical que caracterizaba a YPF estatal. se diferencia de la noción de calificaciones del trabajo. y entendiendo su gran importancia como gestores de las políticas de administración. 186 . los nuevos profesionales.CUADERNOS 21 Frente a este impulso de modernización. las competencias modificaron el sentido que la experiencia y la trayectoria tenían para el trabajador. promoción. Y por otro. Durante la modernización de la empresa en la etapa Estenssoro. Dentro de este programa. que siguió efectuándose hasta principios del 2006. En este proceso de reestructuración laboral. La dirección empresaria descubre las virtudes de la colaboración de todos los trabajadores en los objetivos de producción. De esta manera. Donde la subcontratación entre empresas grandes y pequeñas se vuelve común. entendida como la mejora continua de las “competencias”. concedían “cierta” estabilidad laboral al trabajador. Uno de los ejes de la empresa española Repsol consistía en maximizar la rentabilidad de sus acciones. se elaboró un programa –vigente hasta hoy en día – de formación de futuros profesionales. capacitación y remuneración. ya 7 sean recién egresados o a punto de recibirse de una carrera profesional. el mantenimiento del liderazgo 7 Los futuros profesionales que aún no concluyeron su carrera entraban a la empresa a través de pasantía hasta su efectiva incorporación. La transferencia de la información y el conocimiento es un punto clave en la sucesión de los mandos. la empresa inauguraba el comienzo de un recambio generacional en los futuros puestos de mandos sin las concepciones o los sentidos de la vieja YPF. Partiendo de esta concep- ción de los mandos. Por un lado. Por esto se pone el énfasis en la formación de las nuevas incorporaciones para la sucesión de los cargos y a la vez. se estructuró un complejo sistema de formación de profesionales y disciplinamiento que consistió en la puesta en marcha de planes y programas orientada hacia los mandos. Para llevar a cabo este fin. De este modo. la disminución de las relaciones jerárquicas transfería mayor responsabilidad del trabajo a los empleados. Por una gestión mucho más moderna orientada hacia la competencia. la “noción de competencias” se incorpora a la modernización empresaria. formando parte de los engranajes que dan vitalidad a la normativa empresaria. relacionada con saberes otorgados por la experiencia. Desde el punto de vista de la transformación fue extraordinario” (Gerente de YPF. el grupo español empleó la estrategia de incorporar a su actividad una empresa –en este caso YPF– que le permitiera satisfacer sus objetivos en función de cuatro pilares: en primer lugar. en la formación de los futuros formadores de mandos. Y esa transformación la hizo Estenssoro. el proceso privatizador iniciado en 1990 cuando el Estado argentino se desprendió de la empresa. en su primera etapa. En primer lugar. donde la polivalencia y la rotación de ocupaciones se convierten en habituales. dejando de ser estos atributos un “capital” importante para la inserción laboral. El proceso de reestructuración de YPF. la racionalización del personal se realizó buscando el alejamiento de sujetos conflictivos para la administración. haciendo referencia a la necesidad de estar permanentemente dispuesto a adquirir nuevos conocimientos para adaptarse a los actuales cambios. culminó en 1998 con un comprador concreto. se convirtió en norma para las políticas empresariales. Luego. en un contexto en el que se tiende a la flexibilización. La vieja noción de calificaciones. como los “gestores de recursos humanos”. capaz de fomentar la autonomía del trabajador. surge con fuerza en YPF. Para esta nueva concepción. la profesionalización como condición para ocupar puestos con capacidad de mando. los mandos comenzaban a desempeñar un papel fundamental. se intentó “formar” un nuevo “empleado” con una cultura de empresa.

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en las actividades tradicionales de Repsol en el mercado español; por otro lado, lograr un crecimiento en exploración y producción mediante el desarrollo de nuevas adquisiciones; en tercer lugar, asegurar una expansión internacional, principalmente en Latinoamérica; y por último, satisfacer el mercado eléctrico interno con bajos costos, a partir de la generación de energía eléctrica con gas natural propio. La fusión con YPF le permitió a Repsol alcanzar los niveles internacionales de las grandes empresas petroleras en el mundo y aumentar la rentabilidad. Antes de 1998 los activos de Repsol estaban repartidos de la siguiente manera: industrialización y comercialización 42%; gas 27%; exploración y producción 23%. Los activos de YPF se componían con un 64% en exploración y 32% en industrialización y comercialización. Las grandes empresas petroleras internacionales mantienen sus activos concentrados en 50% en exploración y producción y el 30% en industrialización y comercialización, aproximadamente. El 29 de junio de 1999, Repsol termina de comprar todas las acciones de YPF, concentrando el 98,23% del paquete accionario de la compañía. La petrolera española, además de controlar el 98,2% de YPF, es dueña del 66% de la petrolera Astra de Argentina, y del 45,2% de Gas Natural de España. A través de Astra se hace propietaria de Refinor, Algas, Poligas y las estaciones de expendio de combustibles de Eg3, además de las acciones que esta posee en la Central Dock Sud. Adquiere el 21% de las acciones de Metrogas y la totalidad de la petrolera Pluspetrol (con importantes intereses en la extracción de gas y petróleo en la Argentina) y de la Refinería de petróleo de San Lorenzo. Por ser dueña de YPF controla la totalidad de YPF Gas y de la italiana AGIP. Gas Natural de España, ejerce a su vez, el control de Gas Natural Ban, junto a Iberdrola de España. Repsol, por su parte, le vende el 4,5% de sus acciones a Endesa, el monopolio multinacional de la energía, que además de sus intereses en Chile es dueña de la Central Costanera, parte de EDESUR y la principal accionista de EDENOR. De esta manera, Repsol pasa a ser una de las empresas más importante de la Argentina, controlando el 51% de la producción de petróleo y el 44% del gas. Aun desprendiéndose de parte de los activos de la comercialización, mantendrá una posición dominante en ese rubro, pues refina el 56% de las naftas y el 61% del gasoil. También tiene el monopolio del gas licuado y de varios productos petroquímicos. Referente a las políticas de administración empresaria, durante el período Repsol, se tiende a una estructura organizacional de mayor rigidez y verticalidad, contrariamente a la etapa de Estenssoro. Las decisiones

se concentran en los mandos altos restando autonomía individual al personal. “Todo se delega a las jefaturas…en la época de Estenssoro cada individuo era responsable, era más autónomo”. (Gerente de Repsol YPF). En consonancia con la primera etapa de reestructuración de YPF, Repsol pone énfasis en la consolidación y homogeneización de sentidos en el trabajo. En este caso, se hace evidente la necesidad de consolidar una “cultura multinacional”, asociada a la proactividad del “empleado” (trabajar cuestionando siempre los resultados, no siendo conformista) resaltando las potencialidades de cada individuo y superando las “debilidades” con planes de formación, y haciendo propios los objetivos de las empresa concentrados en generar ventajas competitivas para Repsol YPF. CONSIDERACIONES FINALES La modernización empresaria exigió una verdadera mutación en el seno de la empresa. Esto implicó un cambio de actitudes y de funcionamiento, particularmente en los niveles de la dirección o de mando. Durante el proceso de privatización de YPF se transformó la antigua lógica de las carreras de ascenso interno o, como las llaman, “carreras orgánicas”. Antes de la privatización, un operador que realizaba tareas técnicas, consideraba la posibilidad de un futuro ascenso a ciertas instancias jerárquicas. A partir de la reconfiguración de la empresa, la separación entre profesionales y técnicos se hizo más categórica, diferenciándose dos tipos de carreras o movilidad interna: los puestos de mando profesionalizados, y los técnicos. Actualmente, en el período Repsol, se pone el énfasis en la consolidación de una “cultura multinacional”. Las más variadas formas de imponer sentidos se ponen en práctica dentro de la esfera de producción, logrando verdaderas políticas de control y consenso. Este proceso de gran complejidad, se plasma en dispositivos de control social y herramientas de disputa cultural-ideológica, utilizados para alcanzar tales objetivos. Pese a que, normativizar una “cultura multinacional” es una de las prioridades de las políticas de Recursos Humanos, no se logra cimentar esto en las relaciones laborales cotidianas. La empresa aún conserva una estructura gerencial de gente mayor de cincuenta años con una trayectoria laboral proveniente de la etapa estatal de YPF. Esta conformación de los puestos de mando coloca en tensión los dispositivos de control, que no logran imponer un consenso de valores y sentidos. Particularmente, la política de Dirección por Objetivos, encontraba fisuras y 8 “válvulas de escape” en la cotidianeidad, que tensionaban
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Así es como hacía referencia un gerente de Repsol a las tensiones que dejaban obsoletas al Sistema de Dirección por Objetivos.

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y malograban los objetivos pautados por la empresa. Esta política con profundas fisuras, debió ser reemplazada por un dispositivo más dinámico y flexible. Así se inauguró este año, la Gestión por Compromiso. Este nuevo programa pone bajo la lupa, ya no objetivos pautados, sino los mismos comportamientos de los sujetos en el desempeño de sus funciones. En cuanto a los puestos estratégicos, la re-profesionalización del mando tiende, por un lado, a la incorporación de “jóvenes profesionales” orientados a ocupar los futuros puestos jerárquicos con planes de crecimiento a largo plazo dentro de la empresa. Por el otro, a mover hacia puestos no estratégicos a aquellas personas mayores que ya no cumplen con el perfil deseado o las competencias requeridas. Sin embargo, muchos jóvenes profesionales, capacitados y formados en Repsol YPF, al no ver cumplidas sus aspiraciones de crecimiento, optan por otras alternativas laborales. Con relación al personal técnico, ya sea de refinerías o en otras dependencias, la experiencia en el trabajo les permite encontrar fisuras y hendiduras dentro de la rutina planteada por la empresa. Particularmente en la Refinería La Plata, durante el trabajo del turno noche, los mecanismos de control se vuelven más flexibles, creando condiciones para evadir las normas, y potenciar las prácticas y acciones de los trabajadores, que permitan su descanso. Una de las causas que genera esta situación, se debe a que durante la noche, a excepción del jefe de turno, no hay personal jerárquico. Frente al proceso de racionalización de personal en los 90, se elaboraron diversas alternativas cuentapropistas a partir de la indemnización que los trabajadores recibieron de YPF. Pero, en general, no brindaron una respuesta efectiva a la incertidumbre de la pérdida del empleo. En consecuencia, surgieron organizaciones autonombradas “piqueteras” o ex trabajadores de YPF con una modalidad de resistencia que se plasmó en los cortes de ruta. En ciudades como Plaza Huincul, Cutral Co, Tartagal, La Plata, etc., se evidenció no solo el problema del desempleo, sino también, la precarización del trabajo. En La Plata, a principios del 2000, se formó un movimiento encabezado por un grupo de aproximadamente treinta ex trabajadores de YPF o autodenominados “ypefianos”, demandando una deuda con relación al 9 Programa de Propiedad Participada . En la actualidad, la autonombrada mesa coordinadora de Berisso, Ensenada y La Plata, junto con otras organizaciones como Oro Negro también formada por ex trabajadores de YPF,
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no solo reclaman lo adeudado –a través de medidas de fuerza, como bloqueo de los accesos a las destilerías y depósitos de combustibles de la empresa Repsol– sino que, se conformó un espacio de discusión en relación a la reestatización de la explotación de hidrocarburos. A partir de estas presiones, la empresa modifica en 2001-2002, el nombre Repsol YPF a solo YPF, pensando en atemperar los conflictos. En una entrevista a un alto mando gerencial se hace evidente esta problemática y las tensiones que la empresa no logra soslayar: “¿Quién se acuerda que Telefónica o Telecom eran ENTel?… acá todos se acuerdan de YPF estatal”. (Gerente de Repsol YPF). En líneas generales, aun con los cambios introducidos, tanto en las relaciones laborales, como en los espacios de representación de los trabajadores o en las tecnologías de gestión, el grupo español Repsol no logra consolidar una “cultura” con relación a sus intereses dentro de la empresa. Asimismo, comienza a instalarse en la discusión, el consenso con relación a la explotación privada de los hidrocarburos. Frente a este panorama, y resquebrajada en parte la legitimidad de los 90, surge nuevamente un sentido que vuelve a disputar el recurso del petróleo y el gas en términos de soberanía nacional. BIBLIOGRAFÍA Azpiazu, D., et al. 2002 El proceso de privatización en la Argentina. La renegociación de las empresas privatizadas. Página/12, Buenos Aires, Universidad Nacional de Quilmes. Balazote, A., Radovich J.C., 2000 2002, Efectos sociales de la privatización de YPF en la provincia de Neuquén. Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano, 19: 71-88. 2001 Desinversión de capital y conflicto social. Los cortes de ruta en Cutral Có - Plaza Huincul. Etnia, Instituto de Investigaciones Antropológicas, Museo Etnográfico “Dámaso Arce”, 44/45. Borón A., Thwaites Rey, M. 2004 La expropiación neoliberal: el experimento privatista en la Argentina. Petras y Veltmeyer (comp.), Las privatizaciones y la desnacionalización de América Latina, Buenos Aires, Prometeo Libros. Braverman, H. 1974 Trabajo y capital monopolista. México, Nuestro Tiempo. Coriat, Benjamín. 1982 El taller y el cronómetro. México, Siglo XXI. Dombois, Rainer y Pries, Ludger. 1993 Modernización empresaria: tendencias en América Latina y Europa. Caracas, Nueva Sociedad. 188

El Programa de Propiedad Participada, se concibió para amortiguar los efectos negativos de la privatización, y por esto se le otorgaba a los trabajadores el 10% de las acciones de la empresa.

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Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. 2006/2007 ISSN 0570-8346

LOS METALES DE LA “COLECCIÓN DONCELLAS” Y EL PROCESO DE PRODUCCIÓN METALÚRGICO
Susana Pérez* RESUMEN El objetivo del presente trabajo es dar cuenta de los objetos metálicos de la “Colección Doncellas”, identificar las evidencias existentes que puedan estar asociadas al trabajo metalúrgico y explorar la disponibilidad de recursos (leña para combustión y minerales metálicos) involucrados en el proceso metalúrgico. El análisis tiene en cuenta los materiales provenientes de las excavaciones efectuadas por la Dra. Alfaro de Lanzone en el área de la Cuenca del río Doncellas (departamento de Cochinoca, provincia de Jujuy, Puna Septentrional Argentina). PALABRAS CLAVE Colección Doncellas - proceso metalúrgico - disponibilidad recursos - Puna septentrional argentina ABSTRACT This paper it show those metallic objects of the “Doncellas Collection” to identify the existent evidences that can be associated to the work metallurgist and to explore the availability of specific resources (firewood and metallic minerals) involved in the metalurgical process. This analysis takes into account an assemblage of archaeological objects coming from the excavations made by Alfaro de Lanzone in the Doncellas River Basin (Cochinoca Department, Jujuy, Northwest Argentine Puna). KEY WORDS Doncella’s Collection - metallurgist process - availability resources - Northwest Argentina Puna

INTRODUCCIÓN La información que surge de la identificación de un objeto y el contexto en el cual se originó, resulta un aporte para la documentación de objetos o registros de catálogo de museo intentando documentar en detalle, a partir de la investigación, su importancia histórica, científica y estética (Busch 2004, Tompkins 2004). El presente trabajo tiene por objeto dar cuenta de los minerales y objetos de metal correspondientes a la “Colección Doncellas” y pretende contribuir con su registro. La finalidad es brindar datos que puedan ser de utilidad para los investigadores interesados en el tema de la arqueometalurgia en el Noroeste Argentino. Se trata de la evidencia arqueológica recuperada de diversos sitios de la Puna de Jujuy, proveniente de las excavaciones llevadas adelante por la Dra. Lidia Carlota Alfaro de Lanzone en las décadas de los 70 y 80 en el área denominada por ella como “Yacimiento del río Doncellas” o “Cuenca del río Doncellas” (Alfaro de Lanzone 1988: 13). Los materiales recuperados, conocidos como “Colección Doncellas”, forman parte del inventario arqueológico del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano y del Museo del Hombre del INAPL

∗ INAPL - Universidad Católica Argentina, superez@speedy.com.ar

(Buenos Aires), ambos pertenecientes a la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación. La evidencia consta de diversos objetos ornamentales y herramientas manufacturadas en metal, tales como cobre, bronce, plata y oro, así como también residuos asociados al trabajo del metal, como por ejemplo fragmentos de mineral y escoria. Algunos de los materiales fueron publicados oportunamente, mientras que otros se encuentran aun en los depósitos del INAPL. Por otro lado, se toma en cuenta otra evidencia que pueda estar asociada al trabajo metalúrgico, como por ejemplo artefactos líticos, madera y cerámica. Esta colección, que es motivo de estudio por parte de especialistas en diversas áreas en arqueología (Elías 2004, 2003/2005; Pérez M. y Vidal 2004; Pérez M. y Kergaravat 2005; Pérez S. 2006; Pérez S. et al. 2005) consta de una ergología muy variada y compleja y, a diferencia de otras colecciones, se caracteriza por ser producto de trabajos de investigación, revistiendo de esta manera un potencial valor para su estudio (Micou 1998). Como tal, la colección es clasificada, documentada y analizada teniendo en consideración el sesgo en la información que presenta toda colección depositada en museos o instituciones. Finalmente, se explora la disponibilidad de recursos (leña para combustión y minerales metálicos) involucrados en el proceso metalúrgico. 191

CUADERNOS 21

DESCRIPCIÓN DE LAS UNIDADES DE PROCEDENCIA DE LOS
MATERIALES

El área de estudio (ver figura 1), de la cual provienen los materiales aquí considerados, se encuentra ubicada en el departamento de Cochinoca, provincia de Jujuy (puna septentrional argentina), aproximadamente a una altura de 3.900 msnm y a cuarenta y siete kilómetros de la localidad de Abra Pampa, punto de referencia en las cartas geológi1 cas. Dentro del área geográfica definida por Lanzone existen “una serie de sitios relacionados entre sí temporalmente a través de sus estilos cerámicos, sus manifestaciones de arte rupestre y la explotación de ciertos recursos naturales (agricultura, pastoreo de auquénidos, explotación de la sal)…” (Alfaro y Suetta 1976: 2 y Alfaro de Lanzone 1988: 13), así como también por el ambiente físico. Estos se escalonan a lo largo de la cuenca del río Doncellas, río que constituye el accidente geográfico más significativo del área. Alfaro de Lanzone realizó excavaciones en diferentes sectores del yacimiento: Poblado, Farallones, Andenes y Acequias, Estructura Escalonada, Círculos Hundidos, así como también en diferentes cuevas y aleros de la zona, como por ejemplo: Tajuera, Queta, Quebrada Ancha, Cueva del Felino, Sayate y Pulaira, entre otras. Aunque centró sus excavaciones en el poblado “…cuyos recintos no habían sido excavados sistemáticamente…” (Alfaro de Lanzone 1988: 31), el cual dividió según su ubicación en relación al río Doncellas en: “Margen derecha del corte geológico”: S.E.R. 1 y S.E.R. 2 (Sector entrada, Recintos 1 y 2) y varios sectores con recintos asociados; y “Margen izquierda del corte geológico”: S.E.I. R 1 y S.E.I. R 2 (Sector entrada izquierda, Recintos 1 y 2). Se ha recuperado evidencia arqueológica de material lítico, cerámico y de metal, así como también artefactos de madera, hueso, textiles, cestería y calabazas, y restos óseos humanos. Existe un registro del arte rupestre presente en diversos sitios, el cual reviste gran importancia, además del relevamiento de estructuras arquitectónicas de diversa índole. Estos indicadores permitieron identificar diferentes áreas de trabajo y de actividades ceremoniales del yacimiento, llegando a la conclusión que la ocupación correspondió a un “…ciclo habitacional corto temporalmente pero repetido cíclicamente…” (Alfaro de Lanzone 1988: 135, Alfaro 1983: 27). El asentamiento principal fue definido por Alfaro de Lanzone (1988) como un “poblado prehispánico”, identificando diferentes áreas de utilización con actividades específicas en los recintos excavados:
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S.E.R. 1: “cocina” Sector 3 - Recinto 2: “taller de un lapidario”. Sector 2 - Recinto 1: “taller de tejedores”. Sector 2 - Recinto 4: “depósito de material lítico”. Por otro lado, definió a la Estructura Escalonada como un “monumento ceremonial” y a la Cueva de Tajuera como un “sitio ceremonial”, ambos relacionados entre sí (op. cit. 1988: 135). De acuerdo con los fechados radiocarbónicos disponibles, Alfaro de Lanzone (1988: 152-154) pudo determinar la antigüedad de algunos de los materiales recuperados en los recintos del Poblado, en la Estructura Escalonada y 2 en el sector de los Farallones (ver cuadro 1) . EL PROCESO DE PRODUCCIÓN METALÚRGICO Y LOS RECURSOS (MENAS METALÍFERAS Y COMBUSTIBLE) Existen diferentes formas de encarar el estudio metalúrgico: 1) sobre los elementos terminados, cuyo énfasis es el análisis descriptivo (estilos, morfología, tipos, etc.), o 2) sobre el proceso de producción, donde el interés se centra en las etapas previas a la obtención del objeto terminado. Del mismo modo, existen diferentes enfoques para abordar la problemática: descriptivos, tecnológicos, centrados en la complejidad, en el tráfico de metales, en la ideología, o en aspectos simbólicos. Los estudios en arqueología tradicionalmente se basaron solo en el objeto, dejando de lado muchos aspectos de los cuales es posible obtener información variada y muy valiosa, como por ejemplo el proceso de producción. En los primeros trabajos sobre metalurgia prehispánica del Noroeste Argentino, “El Bronce de la Región Calchaquí” de Ambrosetti (1904) constituye una obra de consulta obligada por la importante cantidad y calidad de datos que aporta en sus descripciones y clasificación. A partir de la década de los 70, González, A.R. (1979) completa lo recopilado por Ambrosetti incorporando la secuencia dentro del bloque temporal. Con esta base de conocimiento se comenzó a apuntar hacia la detección y análisis de contextos arqueológicos involucrados en las diferentes etapas de la producción. La evidencia más temprana de trabajo metalúrgico fue asignada al Período Formativo y surge de las interpretaciones realizadas por Núñez Regueiro (1992) sobre los materiales provenientes
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“… rectángulo imaginario de unos treinta y cinco por veinticinco kilómetros de lado, entre los 22° 45’ - 23° de Latitud Sur y 66° - 66° 20’ de Longitud Oeste” (Alfaro y Suetta 1976: 2 y Alfaro de Lanzone 1988: 13).

Alfaro de Lanzone menciona que en los fechados correspondientes al Farallón Sur y al Recinto Ac del Poblado, “es necesaria una corrección teniendo en cuenta que en este período el 14C aparece como unos cien años más moderno de lo que corresponde a los años calendario (Informes Laboratorio Rocasolano mencionados). Por lo tanto, si se acepta totalmente esa variable, las fechas serían 1.490 y 1.540 años d.C. respectivamente.” (op. cit. 1988: 154).

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Ubicación del Yacimiento del río Doncellas y menas metalíferas (tomado de Vignati 1938: 61.LOS METALES DE LA “COLECCIÓN DONCELLAS” Figura 1 .Área de estudio. 2. modificado) 193 . Fig.

transporte y descarte de instrumentos y los materiales necesarios para la manufactura y mantenimiento” (Nelson 1991: 3). entendida como “la selección e integración de estrategias para la manufactura. análisis de refractarios. de acuerdo con las consideraciones de González L. Las estrategias de aprovisionamiento de la materia prima. Por otro lado. el cual está situado en el Departamento de Rinconada a cuarenta kilómetros al noroeste de Abra Pampa. como por ejemplo Williams y Scattolin (1991: 7) que alertan “sobre la importancia de estudiar áreas proveedoras de materias primas metalíferas”. 1992b. sistematizando en cuadros y mapas la información disponible sobre los recursos de minerales metálicos (cobre. En este sentido. y teniendo en cuenta que en la Colección Doncellas hay algunas evidencias de materiales de hierro. la organización de la producción metalúrgica requiere de tres grupos de variables: la habilidad o entrenamiento de los operadores. el yacimiento más importante en la zona es la Mina Pan de Azúcar (plomo. 2001c. consideran la cercanía a una fuente de menas metálicas como “un condicionante de segundo orden para la instalación de aquellos sitios. sobre el tráfico de bienes: circulación de minerales y objetos metálicos. 1992: 54). De este modo. níquel. en la Carta GeológicoEconómica (Escala 1:200. que incluyen la localización de menas metalíferas y la extracción de los minerales. La evidencia sugiere que a medida que la escala de producción metalúrgica aumenta. (2002). Según lo apuntado por González L.000) (Coira 1979). a los demás debe extraérselos de yacimientos localizados en otros ambientes (puna. 1999. acompañando el proceso de creciente complejidad de las organizaciones sociales” (González L. cobre. cit. la demanda de los productos terminados y los recursos que intervienen en el procesamiento (menas metalíferas y combustible). “La producción de bienes de metal en el NOA prehispánico… mostró un desarrollo continuado desde épocas formativas. constituyen etapas cruciales para entender la organización y complejización de la tecnología. 2002. En los últimos años. 2001b. punto de referencia en las cartas geológicas. otro insumo básico comienza a cobrar singular importancia: el combustible para alimentar las estructuras de fusión” (González L. la fundición de los metales. En cada una de las etapas es posible identificar indicadores arqueológicos que permiten inferir las actividades llevadas a cabo. plomo y zinc). la Mina La Purísima (uranio. ya que requiere una transformación total de la materia. uso. como se detallará más adelante. indicaciones 194 . sierras subandinas)” (op. oro y plata) de la Provincia de Jujuy y algunos sectores de la Provincia de Salta que limitan con ella. y la manufactura de aquellos hasta obtener el objeto terminado. plata y estaño). que se encuentra ubicada a diecinueve kilómetros al sureste de Abra Pampa (Coira 1979: 73-74). el cobre es el único de ellos que puede obtenerse en el ámbito quebradeño. Las etapas de trabajo involucradas en la producción de bienes de metal constan de actividades de minería.CUADERNOS 21 de las excavaciones realizadas en el sitio CondorhuasiAlamito (Catamarca). moldes y huairas. o centrados en la complejidad (p. las técnicas de manufactura implementadas. Además. Cabe consignar que Angiorama (2001b) ofrece un importante aporte. estaño. resulta interesante apuntar la existencia de manifestaciones de hierro en San José (ubicado en el Departamento de Cochinoca) y en El Sombrero y Peñas Negras (en Sierra de Quichagua) (Coira 1979: 75-80) (ver figura 1). zinc. 2004. Pifferetti et al. cobalto. mientras que otros. entre otros). Angiorama 1995. 1999. 2002. cordillera oriental. 2006. Con respecto a los yacimientos próximos al área de la cuenca del río Doncellas. Angiorama et al. 2001b: 69). Algunos investigadores privilegian la cercanía a las menas metalíferas como indicador de actividades metalúrgicas de un sitio. El desarrollo de la metalurgia. tratamiento de los minerales previo a la fusión de los elementos (molienda y selección). Sin embargo. enfocados hacia aspectos ideológicos y simbólicos involucrados con la tecnología a través del análisis de la iconografía. el cambio en el diseño de los instrumentos y los modos de uso del instrumental. acompañó al aumento en la complejidad de la organización social del Noroeste Argentino. También es posible observar. González 1992a. (1992 a: 53). información geológica de yacimientos. e. González et al. 2001a. conformando la base para establecer las estrategias implementadas por las sociedades. distintos equipos de investigación de nuestro país centraron su interés en diversos aspectos de la tecnología. La modificación de la organización tecnológica. 2002: 56). Campo 2001. y sostiene que “Los cuatro metales aparentemente utilizados por los metalurgos prehispánicos para la fabricación de objetos están presentes en cantidades importantes en la región estudiada. como por ejemplo la del material lítico o cerámico. arrojando importante información sobre los procesos productivos y las actividades metalúrgicas en el NOA. investigaciones acerca de las diferentes etapas del proceso de producción metalúrgico. es importante destacar que en el área correspondiente a la cuenca del río Doncellas existen diversos recursos de minerales metalíferos circundantes a la localidad arqueológica (ver figura 1). 2001b. 2001a. Campo y Grosman 2001. como por ejemplo: estudios sobre análisis de composición de objetos metálicos. va encadenado a la complejización y estratificación social y su especialización en la producción tiene aspectos que la diferencian de otras producciones. Pifferetti 2001.

se encuentran a veces algunos sauces (Adesmis sp) … gramíneas escasas (Bacharis sp)… en las partes más altas crece la paja brava o pasto puna (Stipa sp)…” (op. rica-rica (Acantholippia hastutata). bailabueno (Haploppapus sp).Fechados radiocarbónicos del Yacimiento del río Doncellas (Alfaro de Lanzone 1988: 152-154) Sitio Poblado Estructura escalonada Farallón norte Farallón sur Poblado Sector/Cuadrícula “SER 1 / Cuad. cardón (Trichocereus sp) y gramíneas (Stipa saltensis y Stipa hieronymusii Pilger). etc. en las vegas: ciperáceas (Scirpusata camensis). 1988: 18-19). formando manchones que interrumpen la monotonía del paisaje. trozos de escoria y mineral de cobre en estado natural. “…corresponden a semidesérticos grises … las condiciones de aridez en que evolucionan actúan inhibiendo los procesos edáficos… los vientos impiden el desarrollo normal de los mismos en su mecánica de transporte y depositación… la vegetación pertenece a la provincia puneña (3400 a 4500 m) y dentro de ella al dominio andino (Cabrera 1958)… El tipo predominante es la estepa arbustiva. mientras que en las terrazas fluviales existe un suelo apto para el crecimiento de algunos árboles y cultivo de gramíneas. aunque no se men195 . o bien formando manchones aislados.Capa IV (0. En las vegas y zonas protegidas. es decir.LOS METALES DE LA “COLECCIÓN DONCELLAS” Cuadro 1 . “La vegetación es de tipo xerófila y se caracteriza por la presencia de arbustos en forma abierta y discontinua. copa-copa (Artemisa copacopa). el combustible leñoso en cantidad y calidad necesaria para alimentar las estructuras de fusión.” (Coira 1979: 13). observándose también estepas herbáceas.Capa IV (0. escasa o nula en las partes bajas o el fondo de las quebradas. Según la descripción ofrecida por Lanzone para su área de trabajo. por lo cual habría que pensar en algún tipo de estrategia orientada a la obtención de dicho recurso en áreas aledañas. Las especies vegetales más comunes son la tola (Lepidophyllum sp)…. cit. con agua permanente. la obtención de la materia prima y su tratamiento (molienda) para obtener un bien de intercambio con otras regiones. Dentro del área del río Doncellas hay referencias de hallazgos de objetos de metal que guardan similitud con algunas de las piezas de la colección. como por ejemplo: láminas de cobre.B . juncáceas (Juncus depanperatus) y gramíneas hidrófilas (Calamagrostis hackelii). especificándose la unidad de procedencia estratigráfica. En el área bajo estudio la madera es un recurso crítico tanto en la actualidad como en épocas prehispánicas. para la región. Además. Un problema a considerar lo constituye el recurso vegetal. yareta (Azorella sp)… chachacoma (Senecio sp). siendo la única especie arbórea de naturaleza endémica la queñoa (Polylepis tomentella) que crece en las quebradas y laderas (Coira 1979: 13-14). 2 . es decir. Horrida). en las planicies y laderas suaves se agregan estas especies: añagua (Adesmia aff. También existe la posibilidad de que en el ‘Yacimiento del río Doncellas’ se pudieran realizar las etapas iniciales del proceso de producción. pata de perdiz (Fabiana sp).70 m profundidad)” “Capa III (0. LAS EVIDENCIAS DE LA ‘COLECCIÓN DONCELLAS’ En el cuadro 2 se detallan las evidencias de objetos de metal y minerales metálicos correspondientes a la Colección Doncellas (INAPL). la vegetación es escasa en las faldas de los cerros. De acuerdo con la información recopilada la oferta de recursos combustibles en el área resulta muy escasa para operaciones pirometalúrgicas de envergadura. Así como también de artefactos en madera y lítico.42 m profundidad) (debajo del primer escalón)” Hallazgo N° 2 / entierro Sepulcro “Recinto Ac / Cuad. Las piezas seleccionadas para este trabajo se refieren a objetos terminados y aquellas evidencias que se infiere pueden estar relacionadas con las actividades de producción metalúrgica. En las vegas se puede encontrar vegetación cerrada y continua.65 m profundidad)” Material fechado árbol carbonizado “carbón vegetal elemento asociado: topu de bronce” carbón vegetal paja ichu (Stipa ichu) carbón vegetal Fechado radiocarbónico “740±50 años AP (Alfaro de Lanzone 1988: 152)” “640±50 años AP (Alfaro de Lanzone 1988: 152-153)” “640±50 años AP (Alfaro de Lanzone 1988: 153)” “360±50 años AP (Alfaro de Lanzone 1988: 153)” “310±50 años AP (Alfaro de Lanzone 1988: 154)” de oro en vetas en Santo Domingo (aproximadamente a sesenta kilómetros de Abra Pampa). desechos de fundición. Los suelos de la región son muy pobres.

27 m de largo. algunos autores se refieren a la utilización de sopladores sin hacer mención de las toberas.8 cm.CUADERNOS 21 cionan evidencias de minerales metálicos en los reportes. tubo de cerámica de 10 a 13 cm de largo y 2-3 cm de ancho con un orificio constante de 8 cm por el cual se daba potencia al aire” (Higueras 1987: 13). Por otro lado. de 0. Aunque también existe otra interpretación: que se trate de un fragmento de pipa o de otro tipo de artefacto. a 1. De acuerdo con las descripciones de Higueras “La energía para alimentar el horno era producida a través de varias cañas en cuya punta se insertaba una “tobera”. Por otro lado. se han identificado ciertos objetos que merecen ser tenidos en cuenta. cit. presenta una ilustración en la cual se representa una escena de un grupo de metalurgistas utilizando sopladores para alcanzar las temperatu- Figura 3 . halladas en Queta y en el Pucará de Rinconada (1992 [1908]): fig.Utilización de un soplador (tomado de Martínez Garnica 2005. Se trata de un fragmento de madera “…con horqueta.Cueva de Tajuera.9 cm de largo. Fragmento de tubo cerámico. 1992 a: 61). en el caso de una tobera de cerámica. Para poder determinar su posible función.” (González 2004: 122). luego fueron reinterpretadas como restos de toberas del tipo señalado. considero que habría que realizar análisis tendientes a determinar si en el interior del orificio hay presencia de residuos que permitan identificar algún componente como por ejemplo. En este sentido. se esperaría encontrar evidencias que muestren termoalteraciones o escorificaciones en el extremo que actuó sobre el fuego (comunicación personal Luis González). En la ilustración del proceso de manufactura se puede apreciar la utilización de un soplador de caña (ver figura 3). en el interior de esta misma cueva (Cueva de Tajuera). Por otro lado. su superficie externa se presenta alisada. Lozano) De acuerdo con los datos recopilados y las similitudes de algunas descripciones con el objeto referido. el cual fue recuperado de la Cueva de Tajuera. Cabe consignar que. Uno de los objetivos de este trabajo era la revisión de otros indicadores del trabajo metalúrgico. en el sector del Alero. en el caso de un fragmento de pipa. de substancias que pudieran indicar su inhalación. Las características de este objeto son: 2. Además. González menciona que “Los tubos. Boman ilustró campanillas similares. un fragmento de tubo de cerámica (ver figura 2). Dentro de los objetos de oro: dos fragmentos de brazaletes y un adorno semicircular. quién analizó un documento inédito del Archivo General de Indias sobre la técnica metalúrgica indígena practicada durante el primer siglo colonial del Altiplano. hace referencia acerca de que algunas piezas cerámicas que en su momento fueron clasificadas como silbatos. eran aplicados a las estructuras de fusión acoplando cortas toberas resistentes al calor” (op.artefacto incluido en el sector izquierdo de la figura 26). como por ejemplo Martínez Garnica (2005). Cuadrícula 6 y forma parte del inventario del INAPL (Objeto A/317). dentro de los materiales recuperados de la Cuadrícula 7. 1938: 441). pieza que está ilustrada por Alfaro de Lanzone (1988: 60 a . 2. dentro de las cuales describió “…una campanilla de cobre de cuatro puntas y con un agujero en su parte superior…” (op. utilizados para avivar los fuegos de fundición. un fragmento de cincel y un fragmento de metal. El uso de sopladores. como por ejemplo. respectivamente).3 cm de diámetro y un orificio interno de 0. 128 a y 136 d. semejante a la recuperada por Alfaro de Lanzone (1988: 40). hizo referencia acerca de ocho piezas de metal: cinco de cobre y tres de oro. Casanova. “es probable que ello obedezca a que se hacían en materiales perecibles. cit. realizados en algunos casos en materiales perecibles (como cañas huecas). ilustraciones de N.10 m de profundidad se recuperó un fragmento de madera (ver figura 4). Figura 2 . Por otro lado. en la descripción del material arqueológico del sitio Sorcuyo. fue referido por numerosos autores aunque los registros arqueológicos de tubos sopladores son nulos. ras necesarias para la fundición de minerales metálicos (González 2004: 122). se infiere que podría tratarse de un fragmento de tobera. como cañas. El resto de las piezas de cobre mencionadas por Casanova corresponden a: dos cinceles enteros. a la altura 196 .

martillos enmangados (ilustrados por Boman 1992 [1908]: fig. se cuenta con un importante conjunto artefactual lítico. Al mismo tiempo. para tareas de extracción de minerales y para la molienda de los minerales a fin de separar sus impurezas. 3. algún tipo de trabajo de los minerales metálicos. entre otras herramientas. por ejemplo en los artefactos de molienda. así como también hachas y martillos o moletas de piedra. como por ejemplo hacha o martillo. Figura 4 . la diversidad de materiales de cobre y bronce. se ilustra el objeto recuperado en uno de los recintos excavados en el sector del Poblado (Inventario INAPL Objeto A/236). fueron hallazgos comunes en sitios de actividad minera…” y que su uso también fue registrado etnográficamente y experimentalmente. 123 a y b). González (2004: 63) hace referencia de que “Estos tipos de herramientas de piedra. Estos tipos de instrumentos pueden haber sido utilizados. en este caso se infiere que podría tratarse de un fragmento de artefacto cuya función pudo haber sido el mango de una herramienta de piedra. tiene 5 marcas horizontales grabadas. la significativa presencia de ‘trozos de escoria de cobre’ en el Poblado y varios hallazgos de ‘mineral de cobre’ en sitios como Queta. es de madera de queñoa de la cual ha desaparecido la cubierta del tronco…” (op. hachas. actividades relacionadas con las primeras etapas del trabajo metalúrgico. formado parte de un equipo de minería. los recursos minerales primarios para el proceso de fusión y la identificación de los lugares de extracción. En este caso. al menos. Al respecto. No obstante ello. sugiere una prolongada ocupación del sitio. Al mismo tiempo. con respecto a las actividades relacionadas con el procesamiento de minerales. en la figura 5. 1988: 59). es interesante mencionar que dentro de la evidencia lítica de la ‘Colección Doncellas’. entre otras cosas. Son muchos los interrogantes pero también es verdad que son muchos los ítems que no dejan evidencias claras o contundentes de su vinculación exclusivamente con el trabajo de metalurgia. se marcan los ítems en los cuales se cuenta con las evidencias de la ‘Colección Doncellas’ vinculadas con las etapas de trabajo hasta el producto final (ver cuadro 3). Además.LOS METALES DE LA “COLECCIÓN DONCELLAS” en que se bifurca la horqueta la rama principal tiene un fino tiento enrollado y amarrado y en el extremo final. de metales preciosos (oro y plata) y de hierro. mazos y cuñas. al menos. Instrumento de madera (tomado de Alfaro de Lanzone: 60 a. Finalmente. como por ejemplo: palas o azadas. considero que sería conveniente la implementación de estudios de microfósiles a través del análisis de sustancias adheridas. artefactos de molienda (morteros. otros productos minerales que pueden haber sido utilizados como fundentes 197 .Cueva de Tajuera. no constituyen evidencias efectivas de que hayan Figura 5 . se puede plantear la hipótesis de. cit. Tal vez.fig. etapa previa a la fundición de los minerales metálicos. es necesario encarar estudios de media resolución a través de análisis tendientes a la determinación de sus componentes. Probable desecho de fundición de cobre CONSIDERACIONES FINALES A continuación. podrían estar indicando. Por otro lado. Fig. aunque merecen profundizar su estudio. el cual podría tratarse de desecho de fundición. como vía posible de contraste de la hipótesis planteada. tanto la presencia de madera e instrumentos de piedra como los mencionados anteriormente. 110 y González 1992 b: 24 . 2004: 63). manos y conanas). el más difundido de los hallazgos es el instrumental asociado al minero de Chuquicamata (norte de Chile) donde aparecieron. La presencia de herramientas líticas aptas para la extracción y tratamiento inicial de los minerales.Poblado: Sector 1 – Recinto 2 a. ya sea para la producción de objetos o para la obtención de los minerales primarios involucrados en el proceso metalúrgico. De todas formas. 26) Lanzone no hace referencia a la posible función del mencionado instrumento de madera. a fin de su utilización como bien de intercambio con otros grupos. tomando como base el cuadro presentado por González (2004: 53) en el cual se detallan las etapas de producción metalúrgica y los referentes arqueológicos de cada una de las actividades. estos últimos artefactos guardan similitud con los ilustrados por Boman (1992 [1908]: figs. descriptos como martillos.

los errores que pudieran encontrarse son de mi exclusiva autoría. es que algunas evidencias de contextos de este tipo de actividades pueden haber sido ignoradas en la recolección porque no se advirtió que eran producto de la actividad cultural.CUADERNOS 21 para mejorar la fusión3. como por ejemplo óxido de hierro (recurso existente en el área). por los comentarios del primer borrador de este trabajo. 198 . para catalizar la separación entre el metal y la roca. 1988: 6). y buscando las relaciones integradoras de esos objetos en un contexto más amplio de la cultura. Es decir. otros artefactos como la tobera o el mango de una maza o martillo. y diversos objetos de metal terminados. Con respecto a la ausencia. que no hay que dejar de lado. dentro del área del río Doncellas. de recursos vegetales aptos para la combustión necesaria en la etapa de fusión. fragmentos de escoria y láminas de cobre.” (Montero et al. es imprescindible profundizar el estudio en áreas aledañas que puedan contar con recursos de este tipo. el redescubrimiento de la cultura a partir de sus restos materiales conservados. AGRADECIMIENTOS Al INAPL por brindarme el lugar de trabajo y por el acceso a los materiales aquí analizados. A Víctor por el procesamiento de las ilustraciones. yendo más allá del dato proporcionado por los objetos. 3 Es decir. no obstante. constituyen evidencias suficientes que merecen un análisis mucho más profundo e investigaciones dirigidas al contraste o rechazo de la hipótesis aquí planteada. o porque no se estaban buscando áreas específicas de actividad metalúrgica. A Luis González y Gabriela Guráieb. Un problema o sesgo en la información. “El principal reto del arqueólogo es sin duda la reconstrucción de las culturas del pasado a partir de los restos materiales de las mismas.

20-0.73 m) Alfaro y Suetta 1976 Capa VI / Urna III Alfaro de Lanzone 1988 Cincel de bronce Poblado Sector 5 – Recinto 1 (1.73 m) bronce * Alfaro y Suetta 1976 Alfaro de Lanzone 1988 Tumi de cobre Poblado Sector 3 – Recinto 4 Capa IV (0.E.: cobre (Norte) y zinc) Rolandi de Perrot 1974 Alfaro de Lanzone 1988 Farallones Tres colgantes de plata Hallazgo 1 Recolección superficie Alfaro y Suetta 1976 (Norte) Rolandi de Perrot 1974 Estructura Trinchera Capa (0. ** la clasificación de este hallazgo.E.42 m Un trozo de mineral de Inventario INAPL Tajuera Habitación 7 Cuadrícula 6 (2 a 7) cobre Objeto A/316 Aguja de metal. 1 Cuadrícula/Capa Referencia bibliográfica N° Inventario INAPL Cuadrícula A/Capa VIII Alfaro de Lanzone 1988 (1.58 m) Objeto de cobre Inventario INAPL Poblado Sector 1 – Recinto 2a ? (¿desecho de fundición?) Objeto A/236 Campanilla de cobre o Alfaro de Lanzone 1988 Poblado Sector 3 – Recinto 4 Capa IV (0.LOS METALES DE LA “COLECCIÓN DONCELLAS” Cuadro 2 . en ambos casos se menciona el mismo número de inventario del Museo del Hombre del INAPL.15 m) Cuatro eslabones de Cuadrícula 2/Capa II Alfaro de Lanzone 1988 Poblado Recinto Ac cadena de hierro (0.20 m) bronce) Alfaro y Suetta 1976 ** Objeto de cobre (forma: Trinchera D/Capa I Poblado S.73 m) Alfaro y Suetta 1976 Alfaro de Lanzone 1988 Trozos de escoria de cobre Poblado Sector 3 – Recinto 4 Capa IV (0. Cuadrícula 10 Tajuera Interior cueva Alfaro de Lanzone 1988 ¿material? (0. Evidencias arqueológicas de objetos de metal y minerales metálicos Objeto Dos láminas de cobre Sitio Poblado Sector/Recinto S.20 m) Alfaro y Suetta 1976 Cincel de cobre (Tumi de Alfaro de Lanzone 1988 Poblado Sector 5 – Recinto 1 Capa VI (1.I. 199 .Colección Doncellas.25 m) Dos trozos de mineral Inventario INAPL Queta ? ? de cobre Muestra A/440 Inventario INAPL Cinco trozos de mineral de Queta ? Recolección superficie cobre Muestra A/577 Inventario INAPL Gancho/eslabón de hierro Sayate ? Recolección superficie Lote A/211 Existe discrepancia en la bibliografía en cuanto a: * tipo de metal.65 m) Alfaro 1981-1982 Dos vasos dorados Alfaro de Lanzone 1988 Farallones Hallazgo 1 Recolección superficie Alfaro y Suetta 1976 (componente principal (Norte) plata) Rolandi de Perrot 1974 Brazalete de plata Alfaro de Lanzone 1988 Farallones Hallazgo 1 Recolección superficie Alfaro y Suetta 1976 (componente ppal.R.73 m) Alfaro y Suetta 1976 Alfaro de Lanzone 1988 Dos colgantes de cobre Poblado Sector 3 – Recinto 4 Capa IV (0.60 m) Topu de bronce Alfaro de Lanzone 1988 Escalonada (en el primer escalón) A 0.40 m) Alfaro 1981-1982 Cuadrícula 2/Capa IV Alfaro de Lanzone 1988 Hoja cuchillo de hierro Poblado Recinto Ac (0.40-0. 1 Alfaro de Lanzone 1988 medialuna con pedúnculo) (0.

4.1 Chatarra X? 4.5.2 Moldes 4.1.3 Herramientas de sujección ? 3.1 Materiales accesorios ? 4.6. Minería 1.1 Terminados X 4.5 Escorias 3.2 Repujado.4.4 Sopladores X? 3. Tratamiento de minerales 2. grabado y corte X 4.2.1 Hornos ? X 3.4.5.2.2 Preformas X? X 4.6.4.4.2 Herramientas 1.4.5.3.1 Abiertos ? 4.2.1.CUADERNOS 21 Cuadro 3 .6 Estructuras y ecofactos 3.2 Fogones 3.5.5.4.1 Labores mineras ? X 1.3 Rocas X 3.1 Equipos de molienda X 2.1 Leña ? 3.4.1.6. Manufactura 4.1 Escorias de fundición 3.2 Refractarios intermediarios ? 3. Fundición 3. burilado.2 Escorias de crisol ? 3.2.2 Combustible 3.2.1 Martillado y laminado 4.4.2 Adobes y arcillas X 3.3 Pulido y acabado ? 200 .3 Escorias de combustión ? 3.3 Instalaciones de concentración ? 3.2 Carbón X (recursos existentes en el área) 3.2.1 Restos 4.4 Elementos de trabajo 3.2 ? 4.5 Herramientas 4.4 Metales 4.1 Crisoles ? 3.3 Recubrimientos ? 4.2 Morteros X 2.3 Cera perdida 4.1 Depóstios de termoalteración ? 3.7 Materiales rituales ? 4.4.1 Instalaciones 3.2 Objetos 4.2.2 Desmontables ? ? 4.3 Minerales metálicos X 2.5.5 Toberas ? X 3.Etapas de producción metalúrgica y evidencias arqueológicas de la Colección Doncellas (basado en González 2004: 53) 1.3 Fundentes 3.4.

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y se definen y defienden desde nuevos tribunales internacionales o foros globalizados. “El militantismo humanitario expresa esta decepción frente a las instituciones políticas y esta preocupación nueva por crear solidaridades concretas en un mundo que se ha hecho demasiado abstracto” (Guéhenno 1995:107). replantea una forma institucional en torno a la cual se estructura la participación y pertenencia social. instalando una modalidad de protagonismo ciudadano que no atiende fronteras. El empoderamiento de la sociedad civil –traducible en numerosas organizaciones no guber- ∗ INAPL.com. KEY WORDS Traditionalism . planteamos el análisis de un fenómeno que se reconoce en la figura del gaucho como arquetipo de la argentinidad. Los nuevos lugares de adscripción han dado pie a varios vaticinios.ar namentales–. en el cual los intereses financieros internacionales han socavado la autonomía y decisión de los estados nacionales. 203 .tradición . They make their presence vivid through festivals and ceremonies (rituals).globalización ABSTRACT Traditionalism is made up of a number of associations.identidad nacional . se construyen en torno a denominadores como el ambiente. abandonan la bandera y los símbolos patrios. actualiza discusiones en torno a la apropiación del relato histórico. “Todo cambia cuando la actividad humana se libera del espacio. al fin de la política se ha sumado el fin de los estados nación.national identity . En este contexto de viejas y nuevas definiciones en torno a la identidad nacional.tradition INTRODUCCIÓN A fines del siglo XX y principios del XXI se desarrolla un proceso en el cual las identidades se redefinen en torno a nuevos lugares de pertenencia colectiva: se discuten geografías y reconocen tradiciones culturales más allá de las identidades nacionales. The goal of this research is to deal with its institutional development from an ethnographic point of view. (Guéhenno 1995:32) Sin embargo cuando parecía irrefrenable la decadencia y final agonía de este modelo –Estado nación–. que marcó la historia de occidente los dos últimos siglos. within a making of national identity context. la salud y los derechos humanos. danzas y artesanías– entendidas como manifestaciones de la cultura criolla. nuevas voces claman y defienden un Estado nación aun más poderoso e ilimitado en sus atribuciones. La vigencia de este movimiento lejos de representar una mirada anacrónica de la vida social del país. en el contexto de la construcción de la identidad nacional. y en otros. cuando la movilidad de los hombres y de la economía hace volar en pedazos las demarcaciones geográficas. 2006/2007 ISSN 0570-8346 EL TRADICIONALISMO ARGENTINO EN LOS INICIOS DEL SIGLO XXI María Cecilia Pisarello* RESUMEN El Tradicionalismo se constituye en una red de asociaciones que actualizan su presencia en el espacio social a través de fiestas y ceremonias. Las organizaciones que expresan este imaginario clausuran la forma tradicional de la política. Todo esto acontece en el marco de un orden capitalista globalizado. Estas nuevas manifestaciones en algunos casos apelan a tradiciones político-culturales anteriores a los estados nación con eje en discusiones étnicas. cpisarello@arnet.globalization . Reemplazada por agrupamientos temporales de intereses desaparece la solidaridad espacial de las comunidades territoriales”. participa del calendario cívico patriótico –en el homenaje a los héroes del panteón nacional y la conmemoración de fechas que recuerdan la construcción de la nación– y realiza actividades que comprenden la relación del paisano y el caballo y la difusión de expresiones artísticas –música. Aquí compartiremos una investigación que ha tenido como objetivo abordar desde una perspectiva etnográfica su desarrollo institucional.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. PALABRAS CLAVE Tradicionalismo .

actividades y fiestas que organiza y aquellas a las que concurre. quien en sus populares folletines. sino construir una herramienta que además de avanzar en la descripción. alcaldes y comandante militar. 1. provincia de La Pampa. el novelista acercó su gaucho al dramático modelo de Hernández y lanzó sus capítulos eficaces y cálidos en el folletín del diario La Patria Argentina. En la mayoría de los casos las obras critican duramente el sistema judicial y figuras como los jueces de paz. y va a jugar un rol protagónico en la conformación del gaucho en arquetipo nacional de la mano de políticas educativas que se proponen la alfabetización masiva. en los cuales se desarrolló observación participante. no contemplen todos los casos en provincia de Buenos Aires. Se realizaron estudios de caso de los Círculos Criollos Martín Fierro de Jáuregui y El Rodeo de Moreno. posibilite la discusión de este fenómeno en el contexto del proceso que atraviesan en la actualidad las identidades nacionales. la literatura popular de signo criollista. la literatura popular no fue sino un objeto de cultura. A partir del personaje real. Seguramente los parámetros elegidos y las generalizaciones a las cuales arribamos.1. Juan Moreira nace para siempre meses después de La Vuelta de Martín Fierro” (Vega 1981:37). el teatro popular y los versificadores daba a conocer historias de paisanos que huían de la justicia. 1.ALGUNOS ANTECEDENTES Si bien es impreciso el momento histórico en el cual surge y se organiza el Tradicionalismo..2. La literatura aparece expresando mitos y leyendas que con el tiempo van a constituirse en parte del pasado común que se evoca como pueblo.). nombre verdadero del gaucho bravo conocido hoy por todos los argentinos. Esta problemática constituye la constante de la literatura gauchesca en prosa y verso y va a tener gran incidencia en la conformación del gaucho como arquetipo nacional. la observación participante e incluso la construcción de un directorio de más de seiscientos cincuenta centros tradicionalistas en la provincia.Juan Moreira. El recurso de la encuesta. del Día del Gaucho–..La literatura gauchesca A partir de la segunda mitad del siglo XIX y como expresión de la cultura letrada. las entrevistas. un modesto volumen de setenta y seis páginas. 1. Los registros de la época los citan como un ámbito en el cual confluyeron habitantes nativos e inmigrantes... no ha tenido por objetivo realizar un relevamiento exhaustivo. su punto de partida puede fijarse entre las fechas de aparición de las dos partes del Martín Fierro (1872 y 1879)” (Pérez Bugallo 1999-61).El Criollismo A fines siglo XIX y principios del XX.. agotó su primera edición en dos meses.. “Son cada vez más escasos los países cuya genealogía histórica o contrato social sean tales que el territorio baste para definir la nación como una evidencia” (Guéhenno 1995:23). se documentan los primeros Centros Criollistas. ambas instituciones cuentan con más de cincuenta años de existencia y se aplicó a noventa centros tradicionalistas una encuesta que requería información sobre infraestructura. fue popularizado por Gutiérrez. brindaremos algunos elementos que consideramos convergentes en el origen de este fenómeno. desde noviembre de 1879 hasta enero de 1880.. donde hoy se albergan más de mil doscientas instituciones. “Para los sectores populares.: la literatura popular fue una forma de civilización que afectó la mentalidad y la conducta de la mayoría de sus miembros. Otra figura importante de la literatura gauchesca es Eduardo Gutiérrez (1853-1890). Esta investigación que tuvo su origen allá por 1998. con motivo de la peregrinación gaucha a la ciudad de Luján –donde se encuentra emplazada la basílica con la imagen de la Virgen–. tuvo distintos escenarios –fiestas desarrolladas en el interior de la provincia de Buenos Aires y el festejo en Santa Rosa. se alzan voces a favor del gaucho.. “.CUADERNOS 21 la figura del gaucho y las manifestaciones culturales que particularizan la identidad nacional. impreso en papel de diario. mientras que para determinados grupos de la burguesía.. Además se desarrollaron entrevistas en profundidad que permitieron reconstruir relatos de vida de quienes participan e historias de algunas agrupaciones.” (Prieto 1988:145). “El gaucho Martín Fierro. tuvo un significado previsiblemente distinto del que adquirió en los ámbitos dominados por la burguesía nativa y los grupos que se asimilaron a la misma. en muchos sentidos. y pasó a ser una recreación literaria de tiempos idos que elevó a la categoría de arquetipo nacional un tipo social que desaparecía: el gaucho. no podemos afirmar que estemos dando cuenta de la totalidad de este fenómeno social y cultural. No obstante el extenso material obtenido producto del trabajo de campo. El texto de 1872 estaba dirigido a un público en general: lectores de la ciudad y de las áreas rurales (no obstante) la respuesta efectiva al poema sería dada por el lector de las áreas rurales” (Prieto 1988:52).. “El movimiento tradicionalista –como prefiere llamarlo Carlos Vega– o la primera promoción nativista surgió abre- vando de la literatura gauchesca de carácter militante cuyo auge funcional floreció durante las guerras de la independencia. El texto de Hernández se propuso. como la culminación y también como la saturación del sistema: de registro extremo de un repertorio de signos y la conversión del mensaje político en discurso social de resonancias humanísticas (. y que tuvieron su eje en la lite204 .

Los Parias de la Pampa. La Cañada.. otras tantas medallas de oro. el estímulo de cinco primeros premios. bajo el nombre de “Biblioteca Criolla” que luego cedió al Instituto Íbero Americano con sede en la ciudad de Berlín (Pisarello 2003: 438). Picardía y Los Suyos y muchos otros (Vega 1981:53) Un personaje infaltable de estos centros criollistas es la figura del payador “en su doble papel de juglar noticiero y de intérprete de poesías tradicionales o populares” (Vega 1981: 67). Los Criollitos de Bragado.el 25 de mayo de 1894. En el año 1921 se aprueba el plan para realizar una encuesta folklórica que desarrollan los maestros de las escuelas en las provincias y territorios nacionales. en el interior del espacio recordado por esa pertenencia. Los Gauchos Nobles.. extranjeros o hijos de extranjeros. El Chañar. El Señuelo..EL TRADICIONALISMO ARGENTINO EN LOS INICIOS DEL SIGLO XXI “TODOS SE ACUERDAN DE YPF ESTATAL” ratura popular de signo criollista. Leían. pero también cantaban. otros se sostienen tanto como pueden. Los Fronterizos. el Dr. y nombrar una comisión para seleccionar. que enlaza con la influencia rectora del Martín Fierro. La Tradición de Santos Vega.. que se transformó en 1944 en Instituto de Musicología Nativa. Cruz y los Suyos. se relaciona con el prolífico circo gauchesco. Regulés funda. En abril de 1940 se aprobaron las instrucciones presentadas al Consejo por la Comisión y se autorizó la impresión de veinte mil ejemplares del folleto que contenía las instrucciones. Los Andes. La Flor del Pago.. al inicio solo y luego con la labor de su discípula Isabel Aretz. Picardía y los Suyos. en 1927. Otros hechos no menos importantes acompañan el surgimiento de este movimiento y significan una revalorización de la tradición y el pasado. La literatura popular “proveyó símbolos de identificación y afectó considerablemente las costumbres del segmento más extendido de la estructura social. Los Matreros de la Frontera”. En 1931.. Las decenas de “centros criollos”. En el período de 1880-1914 se registra la actuación de excelentes payadores. Según lo relata Carlos Vega (1981: 52): “. en algunos casos.. (. y nótese la orientación que las animaba. La Flor de la Pampa. La Querencia. Los Campechanos. Entre quienes se interesaron en documentar la actividad de estos primeros centros. componían textos. Nuevamente en el mes de junio de 1939 se dispone en el Consejo de Educación la realización de una nueva recolección de material con el objeto de enriquecer la ya existente. Jujuy.” (Prieto 1988:145) “Grupos de jóvenes de ambos sexos y de origen étnico diverso se reunían en estos centros para reproducir una atmósfera rural que parecía garantizar. Los Indómitos. Es el profesor Carlos Vega quien se desempeña como Director del Instituto de Musicología. Los Montoneros del Llano.) para conocer dentro y fuera del país su acervo folklórico y los estudios que se hagan en América o en Europa que tengan relación con el folklore argentino” (Carrizo 1953: 25). El Museo de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” propicia la investigación de Carlos Vega quien recorre todo el país buscando la música tradicional.. a más de las razones de orden cultural y educativo que lo fundamentaban. Los Perseguidos del Juez. el entonces Director del Museo de Ciencias Naturales. Martín Fierro. La Frontera. dando motivo a una inolvidable fiesta campestre. especialmente acuñadas para el caso para las cinco mejores recopilaciones de todas las provincias. que funciona autónomamente desde el 3 de julio de 1948. la adquisición del sentimiento de nacionalidad necesario para sobrevivir. La Coyunda. la sociedad costumbrista ‘La Criolla’ (. se vestían. concede licencia en su cargo de maestro primario a Don Juan Alfonso Carrizo autor del cancionero popular de Catamarca recogido desde 1912. siempre ingresan nuevas agrupaciones entusiastas y esperanzadas.. La Pialada. con las modalidades del habla y de la conducta atribuidas o reconocibles en el universo literario presidido por la imagen del payador Santos Vega. por sí misma. para enfrentar en otros.. Provincianos. casi un millar de ejemplares impresos. 205 . los afiliados de los “Centros Criollos” se expresaban y se comportaban. es decir. quien además confeccionó una recopilación de obras. profesor don Martín Doello Jurado creó la Sección de Musicología Indígena. En 1902 salen a la lucha: El Alero. adaptar y ordenar el material. La Huella. en la música folclórica y danzas nativas. bailaban. y la publicación del nombre y constancia en la foja respectiva de servicio para todos aquellos que hubieran contribuido eficaz e inteligentemente en la preparación de esta antología popular” (Carrizo 1953:19). se encuentra el profesor alemán Roberto Lehmann-Nitsche. Catamarca.. contratado por la Universidad de La Plata entre los años 1897-1930. comían de acuerdo con las pautas de esa particular versión del tradicionalismo nativista” (Prieto 1988:145). a los brotes xenofóbicos que acompañaron el entero proceso de modernización.) Basten aquí algunos nombres de las que aparecieron en los primeros años del siglo.) no fueron sino la expresión perdurable de un fenómeno de sociabilidad cimentado en el homenaje ritual de mitos de procedencia literaria. En el año 1943 recibe el apoyo de la Universidad Nacional de Tucumán lo que le posibilita recorrer pueblo por pueblo cinco provincias del país y documentar así los cancioneros de Salta. El Consejo Nacional de Educación. a la confusión cosmopolita y. “La misión será salvar el patrimonio espiritual heredado de nuestro país y de los vecinos que han influido en nuestra formación social y étnica (. “.. El 20 de diciembre de 1943 se crea el Instituto Nacional de la Tradición. La Resaca.. recitaban..El proyecto contenía. La Rioja y Tucumán. El Pucará. “Algunos centros mueren a poco de fundados.la primera.

desplazar la presencia del gaucho y reemplazar las poblaciones indígenas víctimas de una política de exterminio. El centro de su interés estaba en la política. la Escuela Nacional de Danzas. “En 1940 ya llevaba diez años la restauración del liberalismo conservador por obra del golpe de Estado del 6 de septiembre de 1930. concentrándose principalmente en colonias agrícolas. Apareció una Argentina en la que el dominio de una Buenos Aires cosmopolita e inquieta.. criolla y católica. bajo la dirección del Prof. Este movimiento. y una de sus preocupaciones fue lo que se llamó el revisionismo histórico que implicaba la reivindicación de Juan Manuel de Rosas y su régimen y la revalorización del pasado. entró a pertenecer al Museo la valiosa colección de prendas camperas que formara don Carlos G. que la Municipalidad de Buenos Aires creara en diciembre de 1938. llamada en el idioma político local “la oligarquía”. El resto se radicó en zonas rurales. se proponían reformas en oposición al liberalismo conservador que aceptaba la subordinación de los intereses argentinos al comercio con Gran Bretaña. inicialmente minoritario y a contracorriente de las ideas dominantes. pero su inserción en la sociedad argentina no se circunscribía solo a estos núcleos. día del nacimiento de José Hernández. En materia económica.3. radical alvearista. más aún el espacio mítico de la “verdadera argentinidad” (Quatrocci Woisson 1995:21). Uriburu había muerto y luego de la consolidación del sistema mediante el fraude electoral y el contralor de la oposición bajo la presidencia del general Agustín P. 1. El proyecto de modernización que se consolida en las décadas que empalman los siglos XIX y XX quebró de modo compulsivo el marco de sociedad tradicional y generó nuevas líneas con las que se fue ordenando la nueva composición. En 1948. Eran dos concepciones de la sociedad y la cultura argentinas. Inicialmente sus dirigentes y militantes pertenecían a los sectores que se podría denominar criollos o argentinos de antigua data. experto y estudioso cultor de las danzas criollas y coreógrafo” (Carrizo 1953:118). la atacaba desde afuera de los partidos (radical. socialista y otros). y el nuevo sistema político se vio como un abandono o descuido de la tradición nacional. Así bajo el signo del liberalismo. ha logrado hacer de un acontecimiento del siglo XIX –el gobierno de Juan Manuel de Rosas entre 1829 y 1852– una referencia principal de las batallas políticas del siglo XX y. En 1939. Hacía la década de 1870 bajo la dirección de una clase dirigente. además de la crítica del estado del país. Algunos sectores pensaron que el cambio que produjo la modernidad desnaturalizaba una personalidad nacional que apenas comenzaba a consolidarse. la Argentina se incorpora al nuevo diagrama del mercado internacional del trabajo alentando la formación de áreas exclusivamente dedicadas a la provisión de materias primas. en este contexto adquieren un valor importantísimo las extensiones fértiles. se había ajustado la dependencia del comercio exterior dentro de la política británica y la oposición de radicales disidentes (FORJA y Arturo Jauretche) y nacionalistas como los hermanos Irazusta. Rafael Jijena Sánchez fue designado Director del Museo de Motivos Populares Argentinos “José Hernández”. Otro aspecto importante fue la economía. Este proyecto conlleva la necesidad de ampliar y consolidar el territorio nacional y una política inmigratoria con vistas a poblar regiones. de cincuenta mil y más personas. Los conservadores intentaron reformas administrativas que no lograban la aceptación de una opinión pública vul206 . Antonio R. creó. Barceló. en el marco de una crisis agravada por el fracaso de la formalidad democrática. Justo (1932-36) el régimen se había continuado con la presidencia de Roberto M. el Museo de Luján y otros sitios designados por el Poder Ejecutivo realizaran fiestas de carácter regional. en cuyo interior se plantearon discusiones y polémicas. sin renunciar al liberalismo político y cultural.CUADERNOS 21 “Por decreto del 13 de septiembre de 1948. En el año 1939 se promulga la ley 4756 votada por la Honorable Legislatura de la Provincia de Buenos Aires. por compra hecha por la Municipalidad de Buenos Aires. Ortiz. estas alarmas se manifestaron en escritores que. sobre la base de los cursos de Danzas Nativas del Conservatorio Nacional de Música y Arte escénico. A pesar del origen rural de los inmigrantes. la sociedad se transformó con un europeísmo moderno. ya que. disponiendo entre otras consideraciones que dicho día el Parque Criollo “Ricardo Güiraldes”. instituyendo el 10 de noviembre. desplazaba a la Argentina hispánica.Proyectos y discusiones en la conformación de la Argentina moderna “El vacío dejado por la disciplina histórica fue ocupado por un movimiento de contrahistoria militante conocido bajo el nombre de revisionismo histórico. Raúl Scalabrini Ortiz y Ernesto Palacio. como “Día de la Tradición”. la mayoría se fue a las ciudades y casi la mitad se concentró en la zona metropolitana de Buenos Aires. (Germani 1973: 264). el Superior Gobierno de la Nación. Daws. procuraron la defensa de una tradición que veían amenazadas. Alrededor de 1920 surge un movimiento intelectual nacionalista. Para muchos la inmigración significó un cambio de ocupación y un tránsito del campo a la ciudad. Al acercarse el Centenario de la Independencia nacional. internacionalista y progresista. En el censo de 1914 se halla ya constituida la estructura urbana del país: poco menos de una tercera parte de los habitantes viven en ciudades medias o grandes.

recibe un nombre de parte de sus fundadores y es representado iconográficamente en un estandarte. tortas fritas. pañuelo al cuello. 2. junto a héroes como San Martín que sintetizan la lucha por la Independencia. en tanto movimiento de contrahistoria militante.. dueños de estancia. o empanadas y un poco de música. El estandarte acompaña la bandera –nacional o provincial. Algunos consideran que para acreditar la condi- ción de “tradicionalista”.EL TRADICIONALISMO ARGENTINO EN LOS INICIOS DEL SIGLO XXI “TODOS SE ACUERDAN DE YPF ESTATAL” nerada por la falsificación electoral y la instalación de un sistema coercitivo de la oposición. que encuentran lugar común en las destrezas ecuestres. o simplemente salón familiar. También suele haber un mostrador donde se ofrecen alimentos que forman parte de la comida criolla: pastelitos. sin necesidad de acreditar alguno de los atributos antes enumerados. o ambas– en caso de desfile o fiestas que lo ameriten. considerando que esto avala su perdurabilidad en el tiempo. o círculo o centro criollo o fortín. no existe derecho de admisión. es indispensable ser muy diestro en el manejo del caballo y las tareas del campo. tomando como referente aquellas instituciones que poseen personería jurídica. ya existían en 1930-1940. por citar algunas de las expresiones con las cuales se designa este tipo de asociaciones. y a veces ni la una ni la otra y funcionan en casa de uno de sus miembros. bombachas. pero trasciende su discusión y atraviesa los dos grandes movimientos políticos argentinos del siglo XX: el radicalismo y el peronismo. El relato en torno al cual se construye el criollismo –cuya expresión en la vida social y cultural de manera organizada la va a ofrecer el Tradicionalismo–. 2. La sede es el lugar donde con cierta frecuencia se realizan reuniones sociales o familiares. Todo aquel que desee sumarse y participar puede hacerlo. lo hacen en su calidad de “tradicionalistas”. donde se realizan los encuentros. otros en cambio ponen el acento en el conocimiento sobre temas de historia y tradición. un asado. choripanes. Esta diversidad de actores también da lugar a una gran variedad institucional. La creación de nuevas instituciones tiene lugar por la decisión de un grupo de paisanos/as. niños y jóvenes que participan. que organizados o no. e intelectuales–y en relación a la zona geográfica en la cual reside –ámbito rural. categoría que explicita su carácter de miembro de una organización. En el orden intelectual y cultural la Argentina afirmó su personalidad con figuras y valores de las tendencias más diversas. que a veces recibe el nombre de agrupación. Sin embargo al interior de este espacio coexisten distintas miradas a la hora de reflexionar la pertenencia al grupo. a veces sede y campo. No obstante estas diferencias de criterios. mientras Hispanoamérica presentaba un panorama endémico de crisis y dictaduras (Zuleta Álvarez 1999 :319). obreros industriales. boina o sombrero. y hay quienes ante el surgimiento de un sinnúmero de nuevas instituciones han decidido demarcar este espacio.Las instituciones La “institución” está formada por un conjunto de individuos que deciden autoconvocarse para realizar actividades o participar de actividades que organizan otras instituciones. un tercer grupo plantea que el ser tradicionalista conlleva la posibilidad de lucir con esmero pilchas y recado.TRADICIONALISMO Podemos afirmar a partir de la evidencia documentada históricamente y de relatos recogidos en torno a la fundación de círculos criollistas aun vigentes. Estas actividades requieren de un salón que a veces recibe el nombre de enramada. a veces con motivo de un evento particular o como escisión de una anterior organización. el relato de la Argentina mestiza. grupos de gente de a caballo que por puro gusto desarrollaban actividades como corridas de sortijas. en torno a un locro. agregando fechas que luego se incorporaron de forma definitiva (Pisarello 2001). Los hombres. capital o conurbano–. El revisionismo histórico. mujeres. la protagonista y forjadora del proyecto de la Argentina moderna que encara la generación del 80 y la que construye el pasado a partir de la llegada de los inmigrantes. peñas o festivales. La Guerra civil española (1936-39) y la Guerra Mundial (1939-1945) extremaron la ideologización violenta de la vida política. que trataremos de describir. pulpería. como la llaman quienes participan. de realizar juntos algunas de las actividades que comúnmente desarrollan –que luego procederemos a detallar–. La historia oficial a través de la cual se intenta homogeneizar la visión del pasado es la vencedora de Caseros. en relación a su inserción en el aparato productivo –peones.1. doma y fiestas para el calendario patrio. el que se constituye en la carta de presentación de dicha organización. 207 . empanadas. La “institución”. y expresan su condición de tales exhibiendo en la vestimenta prendas gauchas o llevando pilchas de usanza campera: alpargatas. hasta desfiles y peregrinaciones. que recibía el impacto de los acontecimientos europeos y americanos. y el gaucho como arquetipo social. Los protagonistas de estos centros representan diversos sectores del espacio social. que abarca desde corridas de sortija. adopta diversos elementos en los cuales confluyen la literatura gauchesca. Estas instituciones a veces tienen sede. discute la historiografía a partir de la revisión del período rosista. rastras. Quienes se reconocen como “tradicionalistas” participan del calendario de fiestas y actividades..

donaciones de sus miembros o simplemente instrumentos que han sido usados para la realización de tareas camperas o referentes al pasado nacional. que recibe en este 208 . tiene como lugar común la práctica del desfile. Así es como encontramos centros tradicionalistas.. en algunos casos ha sido adquirido. En el caso de las danzas. Dependiendo de las posibilidades con que cuenta la institución para desarrollar la actividad. Si las instalaciones lo permiten. ofrecemos clasificarlas en tres grupos: aquellas que están directamente vinculadas a la realización de destrezas ecuestres y tienen su eje en la relación del jinete y el caballo. la corrida de sortija a la realización de programas de radio y el infaltable desfile.CUADERNOS 21 Las sedes están emplazadas en terrenos que han sido donados. sin importar las diferencias institucionales. y algunas instituciones presentan cuadros que organizan una mirada retrospectiva de la historia argentina. En general las agrupaciones adoptan un color –a veces negro o gris– con el que combinan corralera y bombacha. jineteada. En ocasión también desfilan caminando. más específicamente al gaucho. solo las indispensables para cobijar el público que participará los días de encuentros y destrezas. En ocasión del desfile los hombres –e incluso los niños– que participan. círculos criollos. centros gauchos. cancha de bochas. también están las amazonas con vestidos de época. doma. organiza y participa de un calendario que contempla la conmemoración de las fechas patrias y fiestas que homenajean la cultura criolla y aborda la enseñanza y práctica de expresiones artísticas vinculadas a la música. léase con bombacha y corralera. o comprados con el aporte de sus miembros. algunas practican la corrida de sortija. da como resultado una amplia gama que consigna desde la enseñanza de danzas nativas. camisa blanca y pañuelo o corbatero. otras en área urbana o –como es el caso de muchas de ellas– en el conurbano. otras lucen pilchas y emprendados de época y los hay en bombacha. La actividad del desfile consigna el paso de las agrupaciones a caballo –ocasión en la cual sus protagonistas se esmeran en lucir las mejores prendas– acompañados de estandarte de la agrupación y bandera. música y artesanía– del criollismo. agrupación criolla. alpargata y boina tejida. y que presenta variaciones. El “campo” se refiere a un terreno en el cual se pueden realizar todo tipo de destrezas. Con el objeto de organizar la descripción y abarcar la diversidad de acciones que se realizan desde estas insti- tuciones. se realizan peñas o encuentros familiares en los que el atractivo fundamental –además de un plato de locro. El primer conjunto. pero la mayoría de las veces es un préstamo o una renta temporaria. Ocasionalmente poseen biblioteca –en algunos casos con preferencia de literatura gauchesca–. peñas o agrupaciones folklóricas. grupo de cabalgatas. En este terreno generalmente no hay muchas instalaciones. algunas agrupaciones tienen más de cincuenta años de vida y son las que han garantizado la continuidad de fiestas populares como es el caso de la Peña Nativista que organiza la Fiesta de Llanura en Coronel Dorrego desde la década de 1950 a nuestros días. juego de pato o imparten clases de equitación. fortines. Un segundo grupo son aquellas actividades que tienen como objetivo la enseñanza y transmisión de aquellas manifestaciones artísticas –danzas. otorgados en comodato o préstamo. El desfile tiene lugar en la fiesta del patrono del pueblo o en las fechas patrias. casi siempre con sombrero. y las “paisanas” vestidas de “hombre”.Las actividades El Tradicionalismo realiza diversas actividades que tienen su eje en la relación del paisano y el caballo. Además del salón para reuniones y una pequeña oficina donde se reúne la comisión directiva de la institución a veces la sede también cuenta con un museo donde se exhiben objetos que refieren a la historia de la agrupación. agrupaciones gauchas. el paso de tropilleros y el de carruajes. Existen diversos modos de nombrar la “Institución” sin que esto signifique una clasificación que contemple parámetros compartidos. asado o empanadas– es la posibilidad de compartir música. pista de trote y cancha de sortija. Algunas están situadas en áreas rurales. agrupaciones tradicionalistas. las que promueven la enseñanza y transmisión de expresiones artísticas y en un tercer grupo las que enlazan estas instituciones con el resto de instituciones y la sociedad en su conjunto en prácticas que nombraremos de difusión (Pisarello 2003). 2. o de las características de sus miembros. danza y artesanía criolla. lo hacen con una vestimenta que remite al habitante rural. o poncho y sombrero. lo que las convoca al calendario de fiestas y le proporciona parte de la práctica del Tradicionalismo que guarda relación con las festividades y refiere al campamento gaucho. En el caso de las mujeres generalmente se presentan con vestidos de paisana (estrechos en la pechera y amplia y larga la falda). así como en el nutrido calendario festivo que posee el Tradicionalismo. grupo de cabalgata. algunas agrupaciones se constituyeron inicialmente solo como escuela de danzas y con el transcurrir del tiempo han sumado el desfile. horno y fogón criollo. Entre las posibilidades que brindan estos terrenos tenemos campo de doma. Si bien se registra un incremento considerable en su número en la última década. Esta somera descripción de las actividades que desarrollan quienes participan del tradicionalismo. oratorio o capilla.2.

Como fiestas patrias denominamos todas aquellas que se relacionan con la conmemoración de hitos y fechas enmarcados en la construcción de la nación. recordando la Revolución de Mayo y la Primera Junta de gobierno de criollos. sino que muestra y patentiza el valor que se le otorga”. Los gauchos. La representación de la Nación para quienes participan del Tradicionalismo se refiere al criollismo. las presentaciones de músicos y payadores y la ejecución de festivales y peñas. la tradición y la memoria histórica. o basílica –como en el caso de Luján o Itatí– y que son íconos de la argentina criolla. la gran inmigración va a significar un aporte en la conformación de la nacionalidad. entendiendo por tales aquellas orientadas a la creación y transformación de los símbolos que confieren sentido a la vida humana. y el 9 de julio. fiestas tradicionales. En el caso de las fiestas cuyo eje es la relación del paisano y el caballo: la fiesta del potrillo. que significa reconocer no solo la existencia de culturas indígenas anteriores a la llegada de la colonización. fiestas de la cultura ecuestre. A medida que van llegando. cueca o milonga– con letras en castellano. Se escucha música –con preferencia folclórica pero no de manera excluyente– y se ameniza con distracciones que en el caso de los niños y jóvenes van unidas a montar a caballo. Fiestas y celebraciones. Como fiesta religiosa nos referimos a peregrinaciones y cabalgatas a lugares en los cuales se encuentra emplazada una capilla u oratorio. jineteadas y destrezas en toda época del año. que desempeñaron un papel importante durante la guerra de la independencia.3. entendida como el lugar común de la cultura. la fiesta del carrero. la fiesta del caballo. fiestas patronales o fiestas del pueblo. Esto que se va a conformar en el mito de origen de quienes se agrupan en el movimiento tradicionalista –la cultura criolla– va a reconocer distintas apropiaciones acerca de lo indígena y lo español. sino también la perspectiva de un proceso de mestizaje cultural a lo largo de varios siglos de la cultura indígena y la española. el 25 de mayo. la construcción de museos. 2. integrándose a los ejércitos de Manuel Belgrano primero y de José de San Martín. platería o soguería. se acomodan en un predio que se destina previamente a esa finalidad. para citar algunos ejemplos. comúnmente acompaña parte de su familia. talabartería. Forma parte de este tiempo distendido entre amigos y familia. y las fiestas patronales o fiestas del pueblo aquellas que celebran el día del Santo Patrono del lugar o la fecha de fundación. siendo de ellos los más importantes el día que se conmemora la muerte de don José de San Martín. Quienes participan de este fenómeno social lo hacen adscribiendo a una línea histórica que encuentra su expresión en las acciones que organizan y de las cuales participan: la Peregrinación Gaucha a Luján.PROCESOS DE APROPIACIÓN Y REELABORACIÓN El Tradicionalismo representa un lugar donde se reelabora y discute la apropiación del pasado. programas de radio. festejando la independencia nacional. héroe nacional y símbolo de la independencia. compartir una partida de truco o preparar los caballos. El calendario de fiestas ocupa casi todo el año. Quienes se trasladan a participar lo hacen en grupos. El tercer grupo lo hemos llamado genéricamente difusión y comprende la realización de tarea didáctica con escuelas. Por ello. el territorio y la historia. sumando los animales y carruajes en el caso que se tuvieran. En el mito de la Argentina criolla. 3. Estas diferencias al interior del grupo terminan conformando matices donde otro mito de origen como es el de la Argentina producto de la gran inmigración encuentra su línea demarcatoria.EL TRADICIONALISMO ARGENTINO EN LOS INICIOS DEL SIGLO XXI “TODOS SE ACUERDAN DE YPF ESTATAL” ámbito el nombre de música “nuestra” y que refiere a diversos estilos musicales del territorio nacional –chacarera. el homenaje a San Martín y la presencia de una Argentina cuyo pasado y presente se enlaza en la figura del gaucho. y las hemos agrupado en: fiestas patrias. La fiesta contempla distintos momentos y por lo general tiene su antesala en el campamento gaucho. formaron el ejército con el que Martín Miguel de Güemes en la provincia de Salta obstaculizara el avance de las tropas realistas españolas y 209 . Como plantea Ariño Villarroya (1992: 214) “Las fiestas son. Bajo el nombre artesanía criolla se desarrollan una serie de artes y oficios en forma de talleres: tejido en telar. chamamé. y fiestas religiosas (Pisarello 2003). ya que además de los integrantes de la agrupación. mate y anécdotas. ante todo. charlas. El lugar de las agrupaciones es sostener los mitos y leyendas que dan continuidad y perdurabilidad a este relato del pasado común. Dato interesante al respecto es la cantidad de inmigrantes o hijos de inmigrantes que forman parte de las comisiones directivas e incluso son fundadores de estos centros tradicionalistas. Las fiestas tradicionales son aquellas que homenajean la cultura criolla y la tradición: Paseo Gaucho o Fiesta de las Llanuras. un tipo específico de acción social que pertenece a la esfera de las prácticas simbólicas. tusando y lavándolos. El campamento se organiza por instituciones y se concentra alrededor del fogón.. el primer rasgo que merece señalarse de toda fiesta es el hecho de que constituye una celebración que no solo evoca un objeto o acontecimiento. La adscripción que aquí se reafirma es la “Patria”. entre 1810 y 1820. en el que se comparte comida. así como exposición de obras de arte referidas a la temática gauchesca.

que hace sugerir la presencia de culturas híbridas disociadas del territorio y de identidades definidas (García Canclini 1989). basada sobre el hecho de compartir determinados principios del orden político doméstico (derechos individuales y políticos) y principios económicos (libre mercado).porque logró internacionalizar su cultura. que comparten y el amor y el respeto por sus símbolos”. luego perseguido y requerido como soldado en los fortines.. Es en esta línea de análisis que plantea Eric Hobsbawn (1992: 179) “. hecho vinculado estrechamente a los hábitos y patrones de vida. demarcatorios de un nosotros y otro cultural: como lo plantea Lafon (1998:59) “Cuando decimos Patria aludimos al conjunto de valores materiales y no materiales. y esto es repetido hoy por muchos que participan de los centros tradicionalistas. protagonizan la peregrinación gaucha. ni como un conjunto de relatos pedagógicos. dueños de estancia. prefieren autodenominarse criollos o paisanos. incluso ser emulados” (Gutiérrez 1998:85). Para quienes componen las agrupaciones tradicionalistas. ”Desde las élites se lo declara (al gaucho) moribundo o muerto.. “Los arquetipos condensan en alguien o en algo las características importantes que se consideran epítomes de los modos de perfección.sin embargo el nacionalismo. se busca acreditar esta condición –gauchos– desde la vestimenta. Si no se tienen presentes las vicisitudes que sufrió la figura del gaucho. partícipe de la gesta libertadora. un pasado primitivo y un legado étnico. por más que sea ineludible. el respeto por las instituciones y las tradiciones culturales.porque fue capaz de imponer el capitalismo a la manera estadounidense. 4. que dejaron atrás las economías centralmente planificadas cuyos actores principales ya no parecen ser los estados nacionales sino las corporaciones transnacionales.y porque por sí solo constituye el 25% de la economía mundial”. rasgos de mestizaje cultural y define el criollismo. El concepto de identidad nacional no se debe entender como categoría fija. fueron más tarde obligados a enrolarse como soldados y enviados a la frontera cuando el gobierno nacional decide anexar las tierras indígenas. el nacionalismo requiere de un pasado creíble y de preferencia. si bien un sector de ellas va a reivindicarlo a nivel ideológico como símbolo de ciertas creencias perennes que se opondrán al carácter calificado como advenedizo de los inmigrantes ultramarinos” (Ratier 1988:38). “Los supuestos cambios estructurales y económicos que están sustituyendo al mundo de las naciones por un mundo internacional. capataces. Además. o pobladores rurales que se reconvirtieron cuando la pujanza de la industria nacional en obreros industriales. Pero aunque su apropiación resulte a veces contradictoria el gaucho es una bandera innegable del Tradicionalismo y está ligada a distintos momentos en la construcción de la historia como nación. La figura del gaucho como arquetipo toma –en el caso del Tradicionalismo–. Sin embargo. costumbres y hasta valores presentes en sus convocatorias.CUADERNOS 21 engrosaron las filas de los caudillos provinciales durante las guerras internas. vienen acompañados de cambios 210 . . usos. sino también frente a un fenómeno de internacionalización de modelos de gusto y consumo (Oliven 1999:141). y por lo tanto merecen admiración. (. El gaucho resulta evocado como el habitante libre de las pampas y el personaje épico ligado a los orígenes de nuestra nación. históricas y sociales. excede los límites de lo económico y ha fortalecido un punto de vista que sostiene que el mundo de los estados nación está en proceso de rápida desintegración.) la globalización de la economía transita hoy por una etapa que reafirma la posición hegemónica de Estados Unidos en tres lugares: . la Patria y la tradición son categorías que los definen en el espacio social.. pasados. 1998: 61-81). El proceso de globalización se consolida a fines de la guerra fría Este-Oeste.CONCLUSIONES “El concepto de identidad nacional sólo se puede entender con referencia a las ideologías del nacionalismo y a los vínculos que el nacionalismo establece con una tierra natal. Constituye el triunfo del orden capitalista mundial y como plantea Raúl Bernal Meza (1994: 47-48): “…. pese a todos sus elementos didácticos” (Smith. logro o belleza. con la evolución hacia esquemas transnacionales y de regionalización. aunque para que logre tener efecto.el orden bipolar ha sido sustituido por la emergencia de una alianza ideológica. presentes. ya sea de rasgos culturales o disposiciones sicológicas. La historia oficial habla del gaucho como una figura legendaria pero extinguida.. sencillamente ha dejado de ser la fuerza histórica que fue en la época comprendida entre la Revolución francesa y el final del colonialismo imperialista después de la segunda guerra mundial”. es difícil entender por qué estos pobladores que se comportan como gaucho.. La amenaza que significa para los estados nación la existencia de un nuevo orden planetario en torno a un estado nación poderoso. a raíz del protagonismo que ha adquirido el capital financiero internacional. y futuros que comparten los naturales de una Nación: el apego al territorio compartido. Estas afirmaciones se producen en un escenario en el cual las naciones no solo han sido socavadas en sus cimientos económicos. rico. . Quienes enuncian este discurso son peones de campo.

es. el Tradicionalismo es silenciado desde los medios masivos de comunicación. La querella historiográfica argentina expresa esta dificultad para construir una visión neutral respecto a los juicios de valor y por saldar un debate que aparece como interminable respecto de los orígenes de la nacionalidad. según escribe Minoslav Hroch refiriéndose a la Europa central contemporánea. clubes sociales–. “Todo este proceso de mundialización de la cultura. No obstante representar un fenómeno ampliamente extendido en el territorio. 211 . ahora se configuran a partir de lo que uno posee o puede llegar a apropiarse. es en esta última década –desde fines de los años ochenta– cuando registra uno de los períodos de mayor expansión y multiplicación institucional. han impactado fuertemente en la cultura contemporánea. Esto expresa una suerte de paradojas en las cuales aun hoy se debate la construcción de la identidad nacional. “El número de organizaciones internacionales intergubernamentales aumentó de 123 en 1951 a 280 en 1972 y 365 en 1984. multiplicándose por más de dos hasta cifrarse en 4615 en los doce años siguientes” (Hobsbawn 1992: 191-193). a la sorpresa y al entretenimiento. que reeditan en algunos casos la discusión en torno al territorio y la participación política. encuentra la continuidad del proyecto de nación en la reafirmación de expresiones que evocan una tradición cultural –destrezas camperas o música nativa–. lo hacen desde el exotismo. En este sentido se produce la quiebra y mezcla de las colecciones que organizaban los sistemas culturales con la consiguiente desterritorialización de los bienes simbólicos y la expansión de los géneros impuros. Este proceso que García Canclini define como de hibridación cultural y que se acompaña con el derrumbe de los grandes relatos metafísicos va dando lugar sobre todo en los grandes centros urbanos a la aparición de una cultura que podríamos denominar como cultura de lo efímero y que refiere al consumo incesantemente renovado. Una conciencia posmoderna basada en una fluidez y en un sentimiento de identidades múltiples sustituye a las identidades fijas del mundo moderno. La Argentina que representa el Tradicionalismo. o si aparece. Estas transformaciones tecnológicas y comunicacionales que posibilitan a los habitantes (no a todos) estar conectados con el mundo a través de la navegación virtual y las redes satelitales. sino lo que ellos representan en el imaginario de los grupos que las cultivan. que convoca diversos sectores sociales. En este marco el nacionalismo o la etnicidad. a menudo. que da la impresión de que vivimos en una aldea global. Un nuevo fenómeno parece acompañar este cambio de escenario y se refiere al ejercicio de la soberanía: la comunidad internacional y el surgimiento de numerosas organizaciones de la sociedad civil que parecen ser las nuevas expresiones democráticas y de participación ciudadana o por lo menos intentan legitimarse en ese lugar. si bien no la constituyen en su mayoría hombres y mujeres de campo. Según esta posición las identidades nacionales que por su fijeza y carácter absoluto reproducen psicológicamente los límites fijos del Estado nación. A los planteos que discuten el mito de origen –la Argentina criolla y la Argentina fruto de la gran inmigración–. “un sustituto de factores de integración en una sociedad que se está desintegrando. pertenecen firmemente al mundo preposmoderno. invención de tradiciones. El nuevo orden mundial surgido después de la caída del comunismo también va acompañado de transformaciones en el intercambio de la información. ni ideología. “Es comprensible que en época de crisis y transformaciones sociales haya un renacimiento y. la cuestión de las diferencias se reubica y hay un intenso proceso de construcción de identidades”. de la nación y de la región. se indica que las identidades regionales y “tribales”se han impuesto al viejo patrimonio nacional. Este lugar ha sido construido sobre la supuesta defensa de los derechos humanos y los derechos civiles.EL TRADICIONALISMO ARGENTINO EN LOS INICIOS DEL SIGLO XXI “TODOS SE ACUERDAN DE YPF ESTATAL” psicológicos. pero que además manifiestan y denotan una relación con el territorio y los símbolos patrios.”. la nación aparece como la garantía última”. educativas. pues el criterio para analizarlas no puede ser un anacronismo. A medida que el mundo se torna más complejo y se internacionaliza. el número de organizaciones internacionales no gubernamentales de 832 a 2173 en 1972. acaba reponiendo la cuestión de la tradición.” (Billig 1998:37-38). (Hobsbawn 1992: 183). Cuando la sociedad fracasa. se suman hoy las reivindicaciones de grupos indígenas y los procesos de reetnización. El hecho de no tener estas tradiciones una relación con la situación presente es irrelevante. si bien preexiste al proceso de globalización. y que estructura redes de las cuales participan otros ámbitos de la actividad pública –instituciones comunales.(Oliven 1999:142). Es así que los movimientos nacionales representan ciertas variantes del sentimiento de pertenencia colectiva en un mundo en que la desintegración de redes humanas reales deja un vacío emocional. Es en este contexto que Néstor García Canclini (1995) se refiere a la cultura como a un proceso de ensamblado multinacional y plantea que las identidades que antes se definían por esencias ahistóricas. Las organizaciones de la sociedad civil –desde las que defienden el medioambiente a las que se solidarizan internacionalmente para luchar contra la diabetes– enfatizan el lugar de ciudadanos del mundo como un lugar sin bandera. Por lo tanto. El Tradicionalismo. (Oliven 1999:141).

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EL TRADICIONALISMO ARGENTINO EN LOS INICIOS DEL SIGLO XXI “TODOS SE ACUERDAN DE YPF ESTATAL” Peregrinando a Luján .2002 213 .2003 Coronel Dorrego. Desfile Fiesta de las Llanuras . Catedral Metropolitana .2002 Homenaje a San Martín.

2004. time elapsed between the execution of different engravings and differences in space use in relation to different ways of access. se retoman hipótesis presentadas en otros trabajos que refieren a una posible convergencia poblacional en la meseta del lago Strobel durante el Holoceno tardío. la cual permite abordar la discusión de la variabilidad interna en el uso de la meseta. En tal sentido. Se analizan las posibles causas de la variabilidad.Patagonia argentina) se están desarrollando investigaciones arqueológicas cuyo objetivo es evaluar la relación entre las estrategias humanas de poblamiento y los cambios climáticos documentados durante el Holoceno (Belardi et al. including size of concentrations. habrían sido articulados logísticamente desde cotas más bajas. 2006.uso del espacio .Late Holocene INTRODUCCIÓN En la cuenca de los lagos Cardiel y Strobel (provincia de Santa Cruz . entre las que se cuentan el tamaño de las concentraciones. dadas condiciones de desecación ambiental durante el Holoceno CONICET/INAPL. 2005). 2006/2007 ISSN 0570-8346 VARIABILIDAD DE REPRESENTACIONES RUPESTRES EN EL SECTOR SUR DE LA MESETA DEL STROBEL (PROVINCIA DE SANTA CRUZ) Anahí Re*. Goñi et al. INAPL/UBA/UNICEN.Holoceno tardío ABSTRACT In this paper information is presented regarding new rock art sites located in the south of Lake Strobel Plateau. sin necesidad de que se presenten de manera simultánea (Belardi y Goñi 2006). el lapso temporal involucrado en la ejecución de los grabados y diferencias en el uso del espacio a partir de ejes de circulación. en particular las de la Meseta del lago Strobel. Este modelo propone que las cuencas bajas del área en estudio fueron espacios de interés residencial mientras que las cuencas o sectores altos tuvieron un interés logístico. Rafael Goñi**.Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano 21. Gradin 1959/60a y b). 2003. Goñi et al. Goñi y Barrientos 2000. *** UNPA/CONICET. a partir de argumentos tanto ecológicos como arqueológicos (Belardi y Goñi 2006.Space use . Goñi et al.cazadores-recolectores . Goñi et al. Las características ecológicas únicas de esta meseta se refieren a la cantidad y diversidad 215 . con el fin de evaluar el rol que cumplieron en la dinámica de poblamiento local. 2004). In addition.Hunther-gatherers . Su uso habría estado relacionado con el aprovechamiento estacional de las tropas de guanaco que se encuentran en ellas en primavera-verano (Belardi y Goñi 2002. 2004. Juan Bautista Belardi*** y Amalia Nuevo Delaunay**** RESUMEN En este trabajo se presenta información sobre nuevos sitios con representaciones rupestres localizados en el sector sur de la meseta del lago Strobel. amanude@yahoo. En el presente trabajo se continuará abordando la problemática de las representaciones rupestres. regionalmente se habría producido una reducción de la movilidad residencial y nucleamiento de las poblaciones cazadoras (Goñi 2000.ar.ar. gonirafael@gmail. para luego incorporarlo en una discusión más amplia en escala regional mayor (figura 1). Modelo y problemática actual En primer término se ha propuesto que. Its possible causes are analyzed. KEY WORDS Rock art . En ese contexto se ha sugerido que los espacios altos. En segundo término se ha propuesto que la meseta del Strobel habría actuado como un área de convergencia poblacional a un nivel regional amplio. anahire@inapl. tal el caso de las mesetas.com. 2000-2002. Se entiende por convergencia poblacional al nucleamiento en un mismo espacio de segmentos poblacionales provenientes de diferentes lugares.com.gov. A su vez. 2006). hypotheses that were presented in previous articles and that refer to a possible population convergency during the Late Holocene in Lake Strobel Plateau are discussed. el análisis estará centrado en el estudio del sector sur de la meseta. 2003. silespi@infovia. PALABRAS CLAVE Representaciones rupestres . * ** tardío (últimos 2500 años AP).com. This information allows the discussion of the internal variability in the use of this plateau by human groups. **** INAPL/UBA.

b) diferencias en tendencias temporales relativas –a partir de los grados de pátinas. 2004a). Los argumentos arqueológicos se refieren a la información proveniente de las representaciones rupestres.” (Goñi et al. 2005). armadillos. como la Pampa del Asador (Goñi 20002002). Es “LFV . a la estacionalidad marcada para su aprovechamiento (fin de primavera y verano) y a su ubicación geográfica estratégica en el centro de la estepa santacruceña en relación a dos ejes de circulación natural de menor costo (valle del río Chico al norte y este y la cuenca del lago Cardiel al sur). seguido en menores frecuencias por el choique o ñandú petiso (Pterocnemia pennata) y luego por especies menores. A su vez. 2006.Nivel 1 . es un ambiente con una marcada estacionalidad. 2006). Se la separa en tres sectores (norte. centro y sur). Re et al. El estudio de estos grabados se enmarca en la información ya generada sobre representaciones rupestres y otras líneas de evidencias en la meseta del Strobel en una escala regional (Belardi y Goñi 2002. Gradin 1959/60a y b. Goñi et al. En otro trabajo se señaló que “La meseta del Strobel carece aún de datos cronológicos.Sondeo 1 . los mismos provienen mayoritariamente de la cuenca del lago Cardiel y ubican a las ocupaciones humanas principalmente a partir de los últimos 2500 años A. a diferencia de otros sitios ya publicados que corresponden a concentraciones altas y “llamativas” (Ferraro y Molinari 2006. La principal presa animal.AC 1759: actual”. ha sido el guanaco (Lama guanicoe). evaluar la variabilidad interna de las representaciones rupestres de la Meseta del Strobel. tales como roedores. dado que los nuevos sitios estudiados se encuentran en el sector sur de aquella y que se trata de concentraciones bajas y medianas. dado su interés logístico. Cassiodoro 2005. permiten sostener el marco cronológico propuesto. 2) a partir de estos datos. 2005. 2006. agua y paredones basálticos como refugios). las morfologías de las puntas de proyectil registradas en la meseta del Strobel –homologables a diseños tardíos– y la presencia de escasos restos cerámicos en el sitio Don Edmundo (Cassiodoro 2004). con un promedio de doscientos a cuatrocientos milímetros de precipitaciones anuales. A su vez. no se descarta una posible cronología del Holoceno medio en virtud de las características formales de algunos de los diseños regis216 . la tecnología lítica y el equipamiento del espacio por medio de parapetos de caza.CUADERNOS 21 de recursos presentes en ella (guanacos y otras especies animales. el modelo propone que. CARACTERIZACIÓN DEL ÁREA Escala regional: el área analizada se ubica en Patagonia centro-meridional. con un contexto dominado por puntas de proyectil. a 48° 30’ Latitud Sur y a 71° 46’ de Longitud Oeste. pudiendo ser ocupado solo durante fines de primavera y el verano. con una extensión este/oeste aproximada de cuarenta kilómetros (figura 1). que confirma un uso reciente de la meseta. 2006). estando a la espera de fechados de capas inferiores. considerando su emplazamiento y sus características técnicas y morfológicas. 2005). Se trata de un semidesierto. 2000 años AP obtenida para el uso de parapetos en mesetas aledañas. habrían habido diferentes ejes de circulación e ingreso de poblaciones a la meseta del Strobel (Belardi y Goñi 2003. Objetivos del trabajo Los objetivos de este trabajo se refieren a: 1) presentar información sobre una nueva serie de sitios con grabados recientemente relevados en el sur de la meseta del Strobel. cada uno de los cuales tiene aproximadamente una extensión de diez kilómetros en dirección norte/sur. que oscilan entre novecientos y mil doscientos metros. Goñi et al. incluyendo representaciones rupestres. 2006. Re et al. Se cuenta actualmente con un fechado radiocarbónico realizado sobre carbón para la capa superior de Laguna del Faldeo Verde –LFV–. Aun así. Escala local: la meseta del Strobel es un plateau basáltico que se ubica en la provincia de Santa Cruz. 2006. raspadores y desechos de talla. Belardi et al. Una característica saliente de esta meseta es la presencia de numerosas lagunas rodeadas por paredes basálticas que son el único reparo de los fuertes y constantes vientos del oeste. Dadas sus cotas. Ferraro y Molinari 2001. etc. También componen la fauna local los carnívoros como los pumas (Felis concolor) y los zorros (Pseudalopex culpaeus y Pseudalopex griseus). (Goñi et al. abarcando la amplia superficie que media entre los lagos Cardiel al sur y Strobel al norte. lagartijas. El ambiente corresponde a una estepa herbácea del Distrito Patagónico Occidental de la Provincia Patagónica (Cabrera y Willink 1980). 2006. Entonces.P. se busca discutir dicha variabilidad –si existiese– considerando a) un “efecto tamaño de la muestra”. las superposiciones y reciclados y los tipos de motivos representados– y c) diferencias en el uso del espacio a partir de ejes de circulación. recurso crítico de las poblaciones cazadoras. Asimismo. la cronología máxima de ca. distantes entre sí unos treinta y cinco kilómetros. se busca rescatar la importancia de este tipo de sitios para discutir la dinámica del poblamiento de los grupos cazadores recolectores en estos ambientes en especial en el Holoceno tardío. contextualizando así a las ocupaciones de la meseta del Strobel (Belardi y Goñi 2002). En numerosos casos estos paredones basálticos presentan diversas evidencias de ocupación humana.

En relación con la muestra cabe aclarar que en la meseta del lago Strobel hasta el momento se han registrado aproximadamente cincuenta concentraciones arqueológicas distribuidas en el norte. contándose entre ellas: orientación. dos la intermedia y tres la menos desarrollada. 4) Otros zoomorfos y 5) Antropomorfos. Goñi et al. los motivos de guanacos grabados no habían sido registrados hasta el momento en ningún sitio de Patagonia centro-meridional. Aquí se presentan cinco nuevos sitios (K37. caóticos. líneas curvas.VARIABILIDAD DE REPRESENTACIONES RUPESTRES trados en las representaciones rupestres (Belardi y Goñi 2002. Ferraro y Molinari 2006. un semicírculo sobre un indeterminado. huemules. inclinación y presencia de fracturas. Predominan los semicírculos (25%). quebradas. se identificaron motivos con pátinas 2 y 3 y un solo caso de superposición. de felino. pudiendo ser agrupados. La CE es evaluada a partir de categorías asignadas de acuerdo con el total de elementos registrados en cada sitio. De tal manera. es decir. trazos. radiales. siendo separados de los “otros zoomorfos”. presenta los grupos 1 (abstractos) y 2 (pisadas) (figura 7). 217 .764’) Se trata de una pared baja a unos cien metros de una pequeña laguna. Ferraro y Molinari 2006). piches (armadillos) y zoomorfos no identificados. Re et al. en segundo lugar. su presencia en la meseta del Strobel constituye un elemento relevante en el análisis. cruces. Las “pisadas” pueden ser tridígitos (huella de choique y aves). S 48° 39. centro y sur de aquella. DESCRIPCIÓN DE LOS SITIOS Todos los nuevos sitios relevados se encuentran en el sector sur de la meseta del lago Strobel. Por otra parte. La calidad de los soportes utilizados en general es buena. entendido como la segmentación inicial que distingue unidades discretas en el espacio del soporte. S 48º 40. En relación a las pátinas. siendo la uno la más desarrollada.38%) y líneas rectas (15. Los “otros zoomorfos” son lagartijas o matuastos. se toma como unidad de análisis al elemento. presentan granulometría fina. pátina oscura y un bajo estado de meteorización. se ubican los semicírculos (15. Se observa también una representación de matuasto y una huella de felino. “Abstractos” comprenden círculos.884’ Long. círculos (20%) y trazos (20%) (tabla 1). registrándose tres UT. A continuación se describen los sitios analizados. O 71° 17. Hay escaso material lítico asociado (microlascas de obsidiana principalmente). 3) Guanacos. Como ya se planteara en otros trabajos. se considera la presencia en los sitios de determinados grupos de motivos. 2006. K39. en motivos simples o compuestos (Aschero y Martel 2003-2005.161’) Se trata de una pared de treinta metros de largo a cien metros de una laguna pequeña. diferenciados de acuerdo con criterios operativos propios en función de los motivos relevados: 1) Abstractos. Se registraron trece elementos grabados (tabla 1). 2) entre 51 y 100. subcirculares y geométricos complejos. lo que ha permitido el empleo de una variedad de técnicas de grabado diferentes (picado. en una etapa posterior del análisis. Gradin 1978). peiniformes.15%) y.38%). 4) entre 501 y 1000. K40 y K45) y dos registrados en trabajos anteriores. pero que no habían sido objeto de una descripción más detallada (K7 y K11). 2005). reticulados. K38. O 71º 18. Predominan los círculos (46. La mitad de ellas cuentan con representaciones rupestres (figura 1). con un total de veinte elementos. de guanaco. punteados. 3) entre 101 y 500. caballos. de caballo y humana. 5) más de 1000. específicamente. Se registraron cuatro UT. semicírculos. Por otra parte. Las UT son diferenciadas a partir de las características del soporte. solamente se utilizó la técnica del picado. • Sitio K38 (Ubicación GPS: Lat. En cuanto a los grupos de motivos. El sector con grabados tiene aproximadamente 3 metros de largo. rectas y sinuosas. se toman dos medidas: las unidades topográficas (UT) y la cantidad de elementos (CE). agrupados de acuerdo con la cantidad de elementos que presentan. 2006. Para evaluar las tendencias temporales se consideran las pátinas y las superposiciones o reciclados.925’ Long. sumando alrededor de 5000 elementos y habiéndose presentado en ocasiones anteriores el relevamiento de algunas de ellas (Belardi y Goñi 2002. La variedad de pátinas presentes fue agrupada en tres grados para simplificar su abordaje. Se trata de grabados sobre paredes y bloques de basalto que ofrecen reparo de los fuertes vientos predominantes del oeste. Se observó escaso material lítico en superficie. 2) Pisadas. diferenciándose: 1) entre 1 y 50. METODOLOGÍA Y MUESTRA Para discutir la densidad de representaciones rupestres en cada sitio. inciso y raspado). Por otra parte. CANTIDAD DE ELEMENTOS 1 (CE 1): ENTRE UNO Y CINCUENTA ELEMENTOS • Sitio K7 (Ubicación GPS: Lat. espirales. La única representación zoomorfa es un tridígito.

Abstractos (trazos y líneas) superpuestos a guanacos en el sitio K37 Figura 4 .Ubicación de todos los sitios con representaciones rupestres detectados en la meseta del lago Strobel.CUADERNOS 21 Figura 3 .Guanacos en el sitio K39 218 . Sólo se encuentran numerados los sitios mencionados en el texto Figura 2 .Tridígito y huellas de felino en el sitio K37 Figura 1 .

A su vez. CANTIDAD DE ELEMENTOS 3 (CE 3): ENTRE CIENTO UNO Y QUINIENTOS ELEMENTOS • Sitio K37 (Ubicación GPS: Lat.16%) (figura 6). tanto de felino como humana. específicamente los punteados (23.911’) Es un paredón sobre laguna. Este sitio es el que presenta la mayor cantidad de UT de todos los analizados en este trabajo ya que cuenta con cuarenta y una de ellas. 2 y 3). El sector con grabados tiene cuarenta y siete metros de largo y se documentaron 18 UT. en primer lugar. Además. Predominan las líneas rectas (18. Se encuentran representados solamente los grupos de motivo abstractos y de guanacos (figura 7).9%) (tabla 1 y figuras 2 y 3). aproximadamente a unos trescientos metros. incluidos seis bloques. Doce de estas últimas son abstractos.VARIABILIDAD DE REPRESENTACIONES RUPESTRES La técnica utilizada es la de picado y se registraron pátinas 3 y 2. Se observa toda la variedad de técnicas de grabado. y los guanacos (25%). probablemente debido a la acción de procesos diagenéticos que favorecen la destrucción del material orgánico tal como se verificara en otros sitios de la meseta (Belardi et al. Entre las técnicas. Se identificaron los grupos de motivos abstractos.57%) y líneas rectas (11. un matuasto y una representación de guanaco. mientras que también se observaron casos de pisadas. inciso y raspado) y variedad de pátinas (1.422’ Long. Se observó escaso material lítico en superficie.96%). La mayor parte de ellas son abstractos sobre abstractos.989’ Long.253’) Este sitio se encuentra próximo a K38. En muy bajas frecuencias se detectaron huellas de felino (4. Se registraron seis superposiciones. S 48º 40. S 48° 42. • Sitio K40 (Ubicación GPS: Lat.257’) Se encuentra sobre una laguna. seguidos por las líneas rectas (12. Se observó poco material en superficie. En este sitio se documentaron todas las técnicas de grabado (picado.53%). Entre ellos predominan ampliamente los abstractos. No se documentaron superposiciones. Presenta los grupos de motivos abstractos. se identificaron toda la variedad de pátinas y quince superposiciones.9%) y los guanacos (12. las huellas humanas. siendo una de ellas un bloque y sumando ochenta elementos. los tridígitos. Se identificaron veinte UT. CANTIDAD DE ELEMENTOS (CE 2): ENTRE CINCUENTA Y UNO Y CIEN ELEMENTOS (13. Presenta buen reparo y material lítico en la base. En bajos porcentajes se observan huellas de felino. tridígitos y huellas humanas. sobre guanacos. se observan el picado y el raspado mientras que las pátinas presentes son la 1 y la 3.397’) Es un paredón basáltico a ciento cincuenta metros de una laguna. ocupando el sector con grabados sesenta metros de largo. si bien también se registraron casos de raspado e inciso. O 71º 16. • Sitio K45 (Ubicación GPS: Lat. los círculos (16. en los que predominan los círculos (27. Entre los doce motivos registrados se hallan los círculos (50%).581’ Long. no observándose superposiciones. Tiene ciento sesenta metros de extensión y veinte UT. S 48º 40. a alrededor de cien metros de una laguna.98%) (tabla 1 y figura 5). • Sitio K39 (Ubicación GPS: Lat. Se registró abundante material en superficie. tres de ellas bloques. con un total de ciento sesenta y siete elementos. Se encontraron los cuatro grupos de motivos considerados (figura 7). principalmente círculos. Además. pisadas y otros zoomorfos (figura 7).180’ Long. O 71º 18. sobre abstractos y dos ejemplos de círculos sobre guanaco. las huellas humanas (15%) y los semicírculos • Sitio K11-Arturo (Ubicación GPS: Lat. S 48º 40. las huellas de felino y un matuasto. semicírculos (12. resaltan las huellas de felino. En relación a las técnicas empleadas. En mayor frecuencia se registraron los círculos (26.57%).75%) (tabla 1). En bajas frecuencias se destacan a su vez los guanacos (figura 4).35%). O 71º 18. seguidos por los trazos (12. se identificaron quince superposiciones. O 71º 16. en menores porcentajes. Se registraron noventa y tres elementos.434’ Long. El sector con grabados tiene cincuenta y cinco metros de largo y ocho UT. En relación a las técnicas se registró la presen219 . se observó el predominio del picado. Se realizaron cateos que presentaron material lítico pero no óseo. presentándose una situación similar a la de otros casos consignados. En relación a las pátinas se encuentran representadas la 3 y la 2.31%) y tridígitos (1. O 71° 17. Los grabados suman un total de doscientos cincuenta y cinco elementos (tabla 1).188’) Se encuentra sobre una laguna muy cerca de K39.75%). dos de ellas bloques. los círculos (15%). 2006). si bien predomina el picado. S 48º 38. Las paredes con grabados tienen una extensión de sesenta metros. un caso de tridígito sobre guanaco y cuatro de abstractos sobre guanacos. Se observó abundante material lítico asociado y se realizaron sondeos de los cuales se recuperaron artefactos líticos pero no arqueofauna.57%).86%) y las líneas rectas (12. pisadas y guanacos (figura 7). Presenta los cuatro grupos de motivos (figura 7). en segundo (tabla 1).

Sin embargo. mientras que en las pátinas se observó una amplia variedad. Respecto de una cronología relativa. Ferraro y Molinari 2006. debería crecer la variedad de tipos de motivos. estos se encuentran en muy bajos porcentajes y no registran superposiciones. Se identificaron diez superposiciones. Por estas razones. 2005). Entonces. Esta riqueza en los conjuntos podía responder en parte a factores tales como el tamaño de la muestra. sobre un total de cuarenta y siete superposiciones (mayoritariamente abstractos sobre abstractos). que marcaban ciertos niveles de diacronía en las representaciones (Re et al. En síntesis.CUADERNOS 21 cia del picado y del inciso. Asimismo. otras representaciones de zoomorfos. solamente se registraron los grupos de motivos abstractos y pisadas (1 y 2) (figura 7). diseños. más allá de la CE. Gradin et al. de acuerdo con las superposiciones y también a través de las diferentes pátinas. se registraron en sitios de tamaños CE 1 y 2. El segundo objetivo ha sido evaluar la variabilidad interna de las representaciones rupestres de la meseta. se registraron cinco pisadas superpuestas a abstractos y dos a guanacos. Por otra parte. Hasta el momento. 2006. la mayoría presenta pátinas del grado 3 o menos desarrollada. mientras que los demás grupos no están presentes en todos los sitios relevados. se ha podido observar que la diversidad de los distintos tipos de motivos es independiente del tamaño de la muestra del sitio (tabla 1. los abstractos. el análisis de los siete sitios aquí presentados ha permitido ajustar mejor algunas tendencias cronológicas relativas. los motivos abstractos muestran diferentes pátinas y superposiciones de abstractos sobre abstractos que resaltan la variedad de momentos de su ejecución. Se destaca inicialmente el hecho que no se han registrado motivos aislados (1 ó 2). lo que se observa en estos sitios. El grupo de motivos “Antropomorfos” no ha sido registrado en estos sitios. en el caso de las representaciones rupestres. enfocada en el análisis más específico de sitios de dimensiones medias o bajas del sector sur. 2005). Re et al. Generalmente los guanacos presentan las pátinas más marcadas 1 y 2. Sin embargo. se encuentra representado en todos los sitios (figuras 7 y 8) y presenta toda la variedad de técnicas. habiéndose encontrado hasta el momento en la meseta del Strobel solamente en el sitio LFV (Re et al. mientras que en K37 y K40. centro y sur de la meseta del Strobel (Belardi y Goñi 2002. todas ellas de abstractos sobre abstractos. 2005). en los casos aquí presentados se observa que los diferentes grupos de motivos no parecen presentar este comportamiento. 220 . mientras que en las superposiciones observadas siempre se encuentran debajo del resto de los motivos. se observa que la cantidad de superposiciones registradas y la variedad de técnicas y pátinas sí se encontraría en relación directa con el tamaño de los sitios o referida a este “efecto tamaño de la muestra”. incluyendo el resto de la muestra presentada en otros trabajos Así. Goñi et al. resaltando la tendencia a una cronología relativa más tardía de las pisadas. Respecto del grupo de motivos de los guanacos se observa que K45 es de dimensiones grandes (CE3) y no presenta guanacos. cuanto mayor es la frecuencia de motivos. es importante destacar la marcada variabilidad que existe en los diseños de guanacos que podrían estar indicando diferentes etapas o momentos de elaboración. los sitios analizados presentan características similares a otras concentraciones registradas en el norte. algunas escasas siluetas de lagartijas o matuastos. que tienen muestras más pequeñas (CE 2 y 1 respectivamente). cabe aclarar que presentan técnicas y pátinas similares a las pisadas. Coincidentemente con esta observación. es que estarían en una posición relativa posterior a los anteriores motivos. subrayando la idea de diacronía en los diferentes tipos de motivos y diseños. figura 7 y 8). en términos generales. Por ejemplo. la cronología o la ubicación espacial de los sitios. Respecto de las pisadas. en las superposiciones analizadas para los siete sitios bajo estudio. Tal variabilidad de diseños ha sido planteada dentro del Grupo Estilístico B1 para el área del Río Pinturas y áreas aledañas. es decir que no hay no sitios (sensu Dunnell 1992). el cual abarca un amplio segmento temporal (Aschero 1996. DISCUSIÓN El primer objetivo de este trabajo fue presentar la nueva información disponible para la Meseta del Strobel. mayores son el número de superposiciones y la variedad de pátinas y técnicas. Asimismo. Es de destacar que. El grupo de motivos 1. Gradin com. 1979. tanto como en los anteriormente est